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                    <text>REPÚBLICA ARGEN.TINA

ANALES DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA DE LA NACIÓN
S ECCIÓN G EOLOGÍA, 'MINERALOGÍA Y MINERÍA
TO:\IO XIII, NÚ:.\I. 2

DIRECCIÓN GENERAL DE MINAS, GEOLOGlA. E HIDROLOGÍA

CONTRIBUCIÓN AL CONOCIMIENTO GEOLÓGICO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

11. MONOGRAFÍAS

ESTUDIO PETROGRAFICO
DE

ALG UNAS ROCAS ARGENTINAS
POR EL

Dr. JOSÉ M. SOBRAL

Dr. J. KEIOEL

lng. E. HERMITTE

JEFE DE L.; S ECCIÓ:&gt;' GEOLOGÍA

JEFE DE LA D IRECCI Ó:&gt;"

\
/
BUE- OS AIRES
T,\LLERES GR,{FICOS DEL )llNISTE RIO DE AG RIC l:LTORA DE LA :-&lt;ACIÓ:-&lt;

19 18

�Buenos Aire-, junio 16 ele 19 17.

A S . E. el seiior 1Hi11islro rll' A g rirultura,
Dr. H onorio Pw•yrrNt'ú11.

. .¡D.

:::&gt;cfior Min is tro: ·
T engo el honor de clcrnr a \·. E . solicilando s u publicación en los
LTL RA. el e ludio pctrogr.Hico presentado por el geólogo Dr. José María Sobral.
Entrt: las publicaciones de esta Dirección (;eneral, cúmplcme hacer resaltar la presente, tanto po r u po iti,·o intcré · . cua nto porque se t r.Ha d el
primer trabajo de esa categoría hecho por un argentino .
Saludo a V. E. con roda consideració n.

..\ NALES DEL MINI TER IO D~ .1·\ Lau c

E. H ER'.\!ITTF..

�Bueno. A ires,

Jlllll O 12

de

19 17 .

Sefior J efe d e Geología :
Elevo este estudio mic roscópico d e algunas rucas arge ntinas, solicit ando
su impresión .
Para el estudio de los mine ra les d e esa s rocas he a plicado los nue,·o~
métodos de Feeloro\\", a unque en la clasificació n Je lo fcldes p:Hos m e h e
servicio ele los d atos de F o uqué. d es Cloizea u x. Mic he l L ~,· y y Lac roix.
por no te ner a mi alca n ce los ele aque l auto r.
La in,·estigación ele estas rocas ha dacio a con ocer interesant e· pro ri vdades ele a lg unos mine rales. lla mando especialme nte la atenció n las plag iociasas d e la dacita d el Cerro Blanco (San Juan). que e hacen nota r pnnc1palm ente, por e l ca rácte r a n óma lo de un a d e u,; cons tant e· ópticas .
Saluda a Vd. atentame1.l te.
JO~ I~

B ue nos Aires,

1un10

..\f.

SOflR.\l..

13 ele

19 17.

Señor Director General:
T engo el ag rado d e elcrnr a \ "d. un trabajo del Dr. Sobra ! sobre ci~r:
tas rocas d e esta R epública . Como hasta a ho ra se h a n h ech o muy P_OCLI'&gt;
investigaciones tan de talladas sobre rocas a rgentina". estimo Ci)l\\·en1entc:
la publicación d e estos estudios .
Saluda a Vd. atentamen te.

R.

ST:\l'l' E:"'HECK.

�,

INDICE
l'tlginn

P HÓLOGO .....

. . . . . . . . . . ·. · . . ....... . ... . ............... . ..... . ........ .

l x TROD · cc16x

9
l l

R OCAS \"OL c..\.::-:1cAs

Dacita d el Cer ro Bla nco, San j mrn . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

17

R OCAS GRANÍTIC:\S

G ra nito sodi-p ot ásico ele la Cru cesita, &gt;Icncluza ........ . ........ .
Gra ni to sodi-pot ásico de Clrnján, Córdoba .............. . ........ .
Ad am ellita d e e El Yokán » S an Luis..... . .... . . . ...... . .. . .
Acla m ellita de e E l Yok án » San L uis .. . ........... .. .. . ........ .
Granodiorita d e Altagracia, Córdoba. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Gran odiorita. Piedra d e la cantera explot ada pa ra balasto por el
F . C. C. .-\. Alta Gracia, Córdob a. . . . . . . .. .. . ... ..... . . . . .. ... .

3.¡
,;7

.w

EsQt ·1s·1'os cn 1sT.\L1x os

Gn eiss muscodtico. Pi ed ra laj a de la Estrechu ra. San I.uis ...... .

.J.;

R OCAS S E D D IEN T:\R IAS

Arenisca del l\Iojot oro, Salta . . ....................... . .. . ..... .. ·
A.renisca rosada d e Sam pacb o, Córdoba . . . . . . . . .... . ...... · · · · · ·
Aren isca de Gu a leguaychú ............... . ........ . ......... · · · · ·
Calcáreo. Piedra laj a d el Port ezuelo, San L11is .................. .

.¡7
.¡7
.¡9

Explicación de las láminas . .................... . . . ..... . . · · ············

5.)

·o

.)

�PRÓ LOGO

La descri pció n petrog ráfica de L'Stas do n : ruca~ argentinas. fué pt:dida
por la E scuela Indu rrial de la :\ació n. con finl's práctico-.
Como sC' ,·e, las loca lidade - de o rigen ele la s mue ·tras . no s it·m¡H·l· e:i t;in
cla ramente d efinidas. lo q ue na tu ralmente . es ck lamenta r. I::sto s utcdc por
ejemplo con la &lt;' Piedra laja d el Pon ezuelo » San Lui -. « Ponezuelo ,, e~ un
nombre bast:l nte común en las regiones monta ltosa de la República .
T engo po r cieno que la dacita de l Cerro B tancu (San Ju:rn 1 e ... idé mica
con la da cita de « Los Cerros Blancos » estudiada po r StL'lzncr. y basándomt·
en esa creenc ia. he e crito la panc de la introducc ión. que se ¡·efil·rl' n c..;a
roca . En Sa n Juan. que yo epa. no se co1wet'n otros Cerro~ Blanco' con
da r ita. qut' tos de Zonda.

1

I'

�INTRODUCCIÓN

DC' la da c it a d e l Cerro Blanro se han ocupa do ,·ario-&gt; auto rL·s d e,;de et
año 1873.
En u~ trnba j? de H Eli'\RI C ll F1u~ C K E ( 1J sobre una colección ele rocL1,;
de la re~1ón a ndma regalada por ST_ELZ~ ER a la Lºni,·ers idacl d e Lci pzig.
se describ e c. a roca, c r eo que po r pnme ra ,·ez.
Entr&lt;' los minerales por é l encontrados está la sanidhza. e n camidad
más o menos ig ual a la de las plagioclasas, y po r esa rd1.Ón ·o nc lll\·,·
FRA~ CKE, la ro ca debe considerarse como un tipo inte rmedio e ntre las ll:a.
quitas y las andes itas. Hace no tar la estruc tura zo nal. tanto de los /l'ld espalos como d e la hornblenda.
Este autor d escribe o c ho ro cas a l mis mo tie mpo, d e mane ra que mu r h.1-,
\'CCes uno no sabe si trata d e una d e el la. o d e todas en genera l.
Así, el cuarzo lo m e nc iona como min eral s erunclario e n alg·un.1 s ck
e lla s . p ero parece que no lo e ncontró en la clC'l Cerro Blanco.
Hace notar la presenc ia d e la biolita, magnetita y a palita. pe ro (·n
ning ún ca so d e termina c on seguridad lo · minc ralc:s ele la roc.:i.
En 1883 p ublica STELZl\'J.::R s us impo n a m c· « Conlrilmcionf'S a la Ot•o
logia y Paleontología de la R.eptíblica Argentina » (2), describiendo pc tro gnificam ente la dac ita de manera tal que, au nque com e tie ndo errore · e n c:I
trabajo microscópico, clasifica ba la roca correctame nt e. Adem;í s d e terrnin1)
con cer teza la edad geológica d e la roca.
En la pág ina 168 de s u trabajo dice: « Allft dond e el Río San .Ju.111 ale
d e la Anticordi llera interior y do nde c ruza e l ,-alle longitudinal s itu,1d11
emre aquella y la cad ena calcárea d e Zonda. a ambos lados. se e nnwntran
grupos d e: cerros, lo s que ya desd e lejos lla man la a te nc ión po r s us hcnnosas forma s cónicas y s us colo res cla ros. P o r esta últ ima causa. a la lu1.
matinal, resaltan con extrao rdinaria nitidez. sobré e l muro alarg ado d &lt;:
esquis tos arc ill osos que se lcvanrnn inme diatament e d e trás d e rl los. rnrmando la Sie rra A lta d e Zonda. Su nombre lo lll'van por eso. con ju:&gt;·
t1cia: Los Cerros Blancos.
« En compañía de don SA ILE ETC II EGARAY vi ité e l g rupo que e e (c:,·a
sobre la orilla d erecha d el Río San Jua n. a cerc '1 d e 3 km. al :-\ O rt L' d e l.1
estancia Zonda. E l cono. que a . ccndí. s upera ba en 190 m. e l fondo d el
valle, según medida de a ne roide; la a ltura de l pico ,·ecino a lcanzaba n cerca
ele 300 m. El mate ria l d e esos conos con sis tía allí d o nde yo lo pude ob. t·r.
var. de una ro ca g ris clara. hornblcnd ífe ra. que po r s u aparien cia ge n&lt;· r:tl
había que conside rarla como una traqu ita. pero que p or s u c:ompo. ic ir)n química d e b e contarse entre las da c ita s. Se disgrega en masa ,. en l:ímin.i-.
(Cap. X\"rT, 4).
( t } Sludic11 llher Cordillcre11gcs tc i11 c. 111nug11rnt -Disscrt ntio11. Apoldn 18¡5 , p:'lgi11:i 1'1.
(2) ncitriige zur Gco togic und Pnlnco11tol ogic dcr Argc11ti 11ischc11 Kcpuhl ik . l. r.cologischcr

Th c il. 1885.

�-

12 -

Re·-. pecto a Jo::. g rand t·::. 1rag nwnto&lt;; ( 1) dc ar~n isca de:~ te rci.irio antiguo.
Jo-. cuall's . .,0 11 incluído!&gt; y cubienos por estas dac1tas, aqu1 hay que atenerse
.i Jo ya dicho en Ja pfig . 13.¡ .
l ~ n ambio hay tod_av í~ qu~ cx prc:::.ar,}uc la
partt· de Ja región de erupción situada sobre Ja o nlla 1zq~11.crda dr·l h.1? S~n
lu.tn parc:c. tt· nn una tx tt·n:..i&lt;'&gt;n mur ho ma yo r que Ja n s1tad'.1 por mi.
~11lame 11 tc dc::.de Zonda. -.ino también m{1s tard(· c u;_indu 'iahc.:ndo de: San
Jua n a lo largo dv Ja Sicrr;t d l' l 'llun, marc haba .ha cia ~ral acast rc . ti.' en
lo alt11 lit- la s ie rra qm: fo rma la 1·ontinuaci611 ha cm c.:J :\ o rle de la Sierra.
\Ita dc Zonda numl·ros: 1~ cimas, las que también po r ,,u f urma de campana y cu lo res' claros contra:..taban cla ramc.:nte c~ n la región ,·cr !na. D~ de
qu&lt;· la a lineac ión d e e::.a s r ima-; se dirige aprox11na&lt;la mcntc hacia Gualllán
,. 1omo 1.·n ese ltwar, como ven:mc"' ·n "l'l~u i&lt;la. apa recen de nue,·o las
~Jac ita-., uno e ::.Í~11l1.: inclinado a .... uponer que: en la .-\nti corclillcra san.
111anina exbt1.: una cadc.:na dl' t·nqw io n es dacíticas de muchas millas de
Jarg-o. &gt;
En la p;'1 ~ina 183 prt·-.c.:nta la lk,,cripc-i6n pctrogdfica d e la ma nera
. . ig ui1.·mc:

?'º

111. . \ ~ llJ·~ I T.\ tT.\RC ÍF UU
.¡ .

1D ,\

I T.\ ) .

Roca de lo-. Cerro.:; Blancos d e Zonda, Pro\·. San Juan.

" l · na pa::;ta gri,, cla ra fi11:111wntc po rosa . e:; do minan te . En la misma
, yacvn nume ro-..o:-. ni-..ta k -. fdch-sp:'1ticos has ta d e ; mm. d e tamalio, blan.
en:. ~o n lustrL' d trt·11 y cri-.talv:-i c.:n furma d e columnitas muy pcquei1as,
d l' hurnbknda \-erd t· 1wgra. [::.ta última :;e des prende ele la roca mostrando la comhina1·i,·m ck pri-.ma. d inopinacoidc. hcmipirúmicle y base.
En la ro&lt;·a puln·rizada '-l' ha t· n1·011 t r:1cln m ag-ne tita :..olo en muy pequei'la
c.1ntidacl.
Bajo el micro::-nipin la p.1:-ta "l° mu1:str:1 com o microcri talina: consisti1·ndo princip.tlm1·nt1· ck JH'qll(: iw -. cri,;;tak:; fdclc,;;p:ítico- de seccione en
fo rm.1 ck Ji-.ta:- y n1.1d r.i1i1 ª"'· .\lg um&gt;=- lk l'SOS pequc1'1 0:-. c ri · wles mucstra a mada:i di-.tilllanwnt1'. \l1·zdado:- a ell o~ hay aguja y granos opa·
co:-. como J:imin,..., ai-.Jada-. d l' mira bnmu-clara. adem:í. ha\" numero os
copo:- g ranu).) · os b rnn1i,, tra-.Júcido". ckbii:ndo d eja r inc.kci ~ si hay que
in11•rprctarlo:-i ro n111 ba:;e ,·it rl'a o r omo un prncluno d e d e compo ición.
Fa \'C &gt;recil'ndo Ja última opi n i1'111 t'" t:i la c ire u ns ta nc ia q ue la roca hace
1111.1 d1'hi l 1·frrn·:-n·nc i.1 baju 1:1 :1ff i11n dl' :íciclos . F i11a lment c se obscrrn
'' 1·11 mvcli" d l' la p:bta pum:- cll' aire aislados . E n tre los fcnoc risw les do·
minan so11idi11a y plagiorlosa y pa t"l'l'l' que s e l'q uil ibran entre ellos .
. \rnho~ :-011 f1:l'._1·n,. y c1111~ú 1111~1 · 1111· muy limpios . nn nhs t:111ll' aloj.111 aislaclu::. 1Thtak:. 11111lo a .i g u ¡:~ ... -- 111 . n1lnr. microlito;.. \'l'rcks y poros ele aire,
n mH1 tnmb11·11 nunwro:-a-. t1H' ll1swn1.':-. \' Ítrc.'as.
· Lo-. l1.·11u1.·ri,.ta\l'-. cll' ho rnhkncla qut• apa r cCl'l1 aú n tienen •'st rucnira
/1111,11. :-on n·rck' tra._Jú ricln-, y 1•11cit&gt;rra11 h n mosas inclus ione_ \' Ít rcas.
El .1·...:.11111.·11 mi cni._c('&gt;pi 1~0. c_ll•hicl11 a la fr&lt;':'n1ra y la \'i,·a polarización
&lt;k )li._ kldl'-. p.tto'. cl~· lw \h·1ar mckci:-.o s i cx i-. tc · unrzo libre: In pre encia
dv t'"t~··. ~1· ck_clu.r1.• -.111 1•mh.1rgo con has tant1• probabilidad. ele! re uhado
&lt;h-1 .111all-.h qu 11mcn. cuya 1.·i1'n1t i(1n 1.·n e l labora torio cito Fn·ibcr" me obli«a
..
n
I' . ·1·
'11n l' 1 :-1•11nr
' · t •. 1 11. 111 ; 1~.\J:I
I~.
E -.tl' ._,·ilo r c1H·m1trú: Si h().. &lt;'8.97
:
j~l : &lt;I ;
1-.0.): F1·: &lt;l
1.30: \ lg tl
o.;-1¡: C a()
:;.:!(i: :\a, ( )
;.i;:
' ,O
1 .;o: 11 . \ l
1 . 1o: S,1
1)&lt;).30.

�-

13 -

. &lt;•El . 1.· esultado d e este an;íli~is prueba al mism o tie m po con ba::.tant1.•
« p'.obab1hdad que la roca d cscnta po r l· IU:'\ C K.E como tr-.1quita m ;ís pro'
&lt;, p1amcnte debe contar-e e n el g rupo de las andesitas . '&gt;
BODEi'\U t::;-.;DE R \ 1). describie ndo las areniscas d e lo· Cerro / · 1 ..
S '-O U l .l , .
d OS ce.
1 Zon~a,
1 c1ce
l.
e n la.pagina 207. que pcrtc.;ncn·n a ,·ario - terrenos. el
g-rupo 1nf nor estando direc tamente ckpL1s itado sol.He .,. 1..1u,..1,, , i·
, .
, .
·
;: --, ~
' "'" s ·
•. . n 1a
pag 111a 208 dice : « "ob re estas a reniscas si~ Ul'l l otr;1s . l.ts m:ís &lt;ll' las \"l'ct·s
(( muy _arcillosa s, .ele. color g-ris o gris-c ulo.r:1&lt;ln. ~il' co11 idc.;rabk CSJll'Sur y
« cons tituye nte pnnc1pal d c.; tod a esta rl'g 1on. Lung lume rnd
c.;u,-0 matv&lt;&lt; ria\ es con1pucsto cscncialmcnlc d e pórfidos, cambian con las ,-1rl'nisc: -.
1
(( a rcillosas, pero lo m¡ís carac tcristico es que muclws de lns b;1ncos de és t.i s
« contie nen fragmentos d e andesita (dacita ), o banco:. L'lllno · d e rufa 0 dl'
« brecha d e esta r oca e rupti,·a , muc has \'Cccs nwz&lt;.:la da con material an-i « lioso o areniscoso, se hallan interpuestos.
« Las are niscas de este último gn1po las cons ide ro como te rciarias&lt;&lt; diltl\'ialcs y son las mismas que lle nan. d e pos itadas sobre caliza s ilúrica
« o sobre gra m·aca, la d epresión e ntre la Sicrr.1 C hica y Crandc d e Zoncla:
« las mis mas que aparecen con int erposic ión d e un banco inme nso r\c d.rcita .
« constituyente d e los Cerros Blancos. e n la pue rta dd Ríu San Ju.rn. y qul·
« sig uen s in inte rrupción al :\ onc. fo rma ndo
o ra sobrt' .ire nisc;1 e n la-.
&lt;&lt; faldas d e las e rra nías, o ra sobre g ram·a ca de,·ó nica. ora snbn: ca liz:~ s ilú« rica, etc. - la g ran d epresión en cerrada por e l \ºillic um al nacie nte v la
« cadena d e lº llun, T a lacasto, Tucumuco. 1.:tc .. al po nil·ntl! compúresc- los
« eones) . E sta última cad e na forma la rn111i11ua ción tk la Sinra :\Ita ck
« Zonda.
« El te rre no terciario-dilu,·inl no SI.! ha lla solame nte 1.:11 la f:tlda Mil'ntal
« d e la S ierra d e Zonda, sino que sale tambi(·n con espesor .nuy &lt;.: onsicle« rabie, en unn depresión dentro de ella. co:no .,e \ "C al tomar cksck lo~
« Colorados . camino a l l\o ne por el Arroyo d l' la Co ta ; aquí son ,·i:-.ibks
« rnrios bancos de lllfa andcs ítica entre las arcn bcas . . . .. .&gt;
F. T ,\i'\:'\H:-iUSER ( 1) en la lla mada parte geológica. pág inas ~ 66 y 567 .
al tratar de la pro,·incia d e San Juan re produce lo expresado por S rl. LZ:" l·. R
e n la página 168 d e s u tr abajo.
En las páginas 579, 580 y 581 de c ribe T .\ :'\:'\ ll XCSER ligeraml·n1 c la ...
dacitas sanjuaninas y especialmente la del Cerro B lanco queda poro carac te ri zada a causa de la gene ralida d d e la dc·cripción.
Las propiedades de los mine rales no las estudia, limitándose .1 una
inde te rminada expresión sobre los ángulos d e extinción de los feldespatos.
lo c ual, es cierto, es ya un prog reso sobre los a utores que le han prc:cedido
e n Ja d escripción d e la roca. As í en la pf1g ina 580 dice : « Dc.r E insp rc ng« lingsfclcls pat ist ein zonar gebauter P lagioklas mit ...\usloschun ~ssc hicfc: n
&lt;: von - 4 o bis+ 10 o a uf .\[= 00 p 00 (0 10) e nts prcch cnd clc m .\ llschungs« ,-erhaltnis Andesin - O ligoklas - Olig oklas - Albit. T eilwcise is t e r s tark
« zersetzt und ha t Karbonate abgeschiedcn. »
Otro adelanto d ebido a TA:'\f\ llX U ER con::.is te en la eliminación d e In
sanidina com o parte d e los fcnocristales, aunque admite la .::xis tc:nr i:1 de
(1) Contribución ni co11oci111icnlo ele In Preco r&lt;lill ern ele Snn j11n11, de .\l e 11 clo7.n y de las SÍl'rras Centrales de In Rcpl1blica :\rgentinn. lloletf11 d e la Acade min ;.;aci onal de Cie n c ins. r-:11
Córdoba (Rcp. Argent ina. T omo X\"11, 1902 , ptlg. 203.
(2) Pctrographische U11tersuc hunge11 nrgcntinischcr Ccs tc ine, n nsgcHihrl it11 .\l incrnlogisch.
petrogrnphisc hen Ins titut dcr Unh·ers itiit De rlin. ( VI Sc hlnss ). l'ctrogrnphisch c 1· 111crs 11 c h1111gc11 nn
ju n g v 11lkn11ische11 Ces teinc n aus dcr Argcntin isch cn l&lt;c1rnhl ik . XX II. l1t:ilngc-lln1Hl.-1&lt;)06. ;o.;c11cs
Jnhrhuc h fiir .\lineralogic, Ceol. 1111d Pal.

�-

14 -

ese mine ra l e n la pas ta d e: la roca. pues e n la línc'-_l 19 de l_a pag-.na 580
dice:: 11 \\iü hrc:nd man den Kalifc:lds pat un te r den E111s prcng l1ngen vergeb.
« lic h s u ht, bc: tc:ilig t c:r sic h zusamme n mit Plagio klasskele ttc n und Q urn-z.
« kfünc:rn am Aufbau d e r G rundmasse. »
E u Ja mis ma página. antes d e l párrafo anterior, a firma que la pasta
c:s holoc ris talina (« Die G rundma.ssc is t ho lokris tallin zu n c nne n &gt;)· En la
pág ina 581 a g rega los anális is publicados por STL·: I.Zl'\ER, calculá ndolos
según el método d e ÜS/\ N ·.
Com o se d esprende ele mi descripción, el feld espato de la pas t~ es
plagiocla a. F eldespato po tásico no h e o bser vado y e n la. roe~ c.:studta da
por mí, tengo la com·icción de que no e xis te e n estado_ c :is ta l1110, aun~ue
conside ro pro babl e que s us elern e ntos esté n e n e l v1dno. A ho ra bien,
TAi\l'\ l!X USE R dice que las r ocas por é l estudiadas eran holoc ris talinas, pero
nuc eras obsen ·acionc no son n ecesariame nte discorda ntes, pues admitie ndo
mi hipótes is sobre la cons titució n del vidrio, la misma roca en estado holoc ris talino te ndría feldespato po tásico e n s u pas ta. La presen c ia o a usen cia
del \-idrio en la pasea pued e depe nde r d e l lugar donde se tomaron las
muestra .
Que TAX l\" ll i\ u ºER e nc ue ntre la roca h o loc ris ta lina y yo n o, implicaría
una contradicción. en el caso d e que las muestras estudiadas fu e ran origi.
na ria ele! mis mo lug-ar. puc-s. como es sabido. una roca pued e ser hipo.
cristalina e n una zo na d e contac to y h o lo1ri calina fue ra d e ella. A propó ito d&lt;.: esto, pode mos recordar la h e:;itac iún manifestada po r STELZNER
en la p;ig ina 184. línea 7. cuando dice : « l:k igcm e ng t sind ihnen opake
« :\ ii dc:lchc:n und Ko rn c hen so wie \·e rc inzclt c Bl5.ttc hc n YOn lic htbra unem
« (;limmc r. iibc·rdit.:. noch 7.a hlre ic he . braun durc hschcine nde gckornelte
&lt; Flocken. \ ºO ll &lt;lL·ncn ir h es une m c hied e n la ssen muss. ob sic als Glas« basis oclcr a ls irgcncl e in Zersctzungs proclukt a ufzufassen s ind. » STE.LZKER
agrega que: « Z u G unstc n clc r lctzter c n :\[c inun g würde d e r l i ms tancl spre« chc n. da s. da s Ccstein sc hwac h mit Siiure n braus t . » E s to último es pro.
bablcm c:tltL' debido a carbonato d e calcio ( 1 ) •
• TA l'PE:\BE&lt;:K. ( 2 l s e ocupa tambié n de c uc tio ncs rec fr c ntes a esta
roca . En la p(igina 7 1 escribe: « En las d os pe ndie ntes ele la Sierra Alta
« de %onda c ncontramo lo c:&gt;l ratos cakhaq ue1i.os d esarrollados bajo la
« fo rma ele g rnesos _rong-lomeraclo .
o ntic n e n aquí po r mo ntones rodados
« ele g ra m ·aca. da ·11a ho rnblc ndíf e ra. pórfido c uarcífcro . 1.. a liza . ilurian.:i.
&lt;' etc.: se obsc n ·a n a renisca interpuesta e n forma d e le nte ja . Cerca de
&lt;, lo· . Colo rados . e \·e e n los ~onglom eraclos man tos d e to ba dacítica que
&lt;: están en con exión ro n la da et ta d e lo
e r ras B lancos d e 7.onda. » E n Ja
p:íg ina q6 de la mis m a publica ción e xpresa : « STE LZNE R ha m " n cio nado
&lt;' ya las da1i1as ig ualrnt·1Hc holocris talinas ele lo Cerros Blancos d e Zonda
&lt;, ~: dl'l e rro d e la :\lina ele Gual il;ín. Las plag-iocla ·as muestran e n Jos dos
•, ~ 1pos una r onstrn rcitín c\·idcntemcm c zo nnr. la h o rnble nda d e la roca de
&lt; Zonda la !&gt;n·sc nt ;1_1ambi ~ n e n parte : a m e nudo se ob scn·a e n esta roc.-1
&lt;, una .rn 11~~1 6 n granttogr;íf~ra cll'! c uarw r on la plag ioclasa . En Ja dncita
&lt;de &lt;. ualilan ._ e1~ la c ual 11c11t'll s u o rigen los fi lo nes auríferos . predomina
&lt; mudw la btot un
En los· co11&lt;,.l(&gt;t11
, ..... 1 · e¡e ¡os est ra tos calch.1q11enos.
.
. . . .
. ·
,...,
c 1 .. u b
&lt;• •il :\nttc ~ a l Sud ele los
e t-ros Blanco ·. L'll la Qucb racl.1 d e la Punta d el
(; .\ g 11;1 y l·n la (l ut•bracla dt· D eh cza. se h;-¡ ll a n inte rptte ta tobas cbcíric:is »·

:-; .

(t
(1)

• 11111. .;.

\"én ~c el t r~hnjo yn ci t nd o tic TA :o: 11:\us1rn, pl\¡:-inn :. o. Hncn ¡.
·
.
l .n 1 rccorcl1llcrn &lt;le Snn j11n11 y ::ll c ndozn. An n l cs del :-,1· . · .
.
."
.
.
·
. 1111 ~ ten o tic .\ gr1cn lt11rn Tomo 1\·
:-&gt;ccc1u 11 Ccol ogw. ::ll111ernlo¡:-ia y ::llin c rln. 1 910•
•

�-

15

C ro noló&lt;'•ica mc ntc \·ie n c d es¡) ~ - t·1
bl.
··
. c.
lH.!::&gt; • pu tcac1011 de STI F C LITZ ( ) r
autor escribe t.:n la pág ina 68: «Si con ·ide ran10 1
·· 11 . '.
t • :.stt.:
·.
·
s a 0 11 a o rie nta l d e nu . &lt;&lt;tra reg1o n, te ne 1nos que m e n c ionar to da da ta da cita de los e . . .
e::.·
&lt;• cos d e Zonda que ya ha s ido m e nc io n ada l)Or ST '' LZN '' I' .~t1e 1t1 0 131 .in .
. . .
1 1 e rro ele la Miila d e Cu·ilil-ín L·c.- 1.l!. '-· J·I 11 o co· n 1·1
&lt;: m1snlcl 10ca e e
.
•
.
.
,
.
.
' ' • ·
a::&gt; P a g 1oc a ·a s 11e11c11
&lt;- en 1,1s 10ca s e1l.! a mbas proceden c ias una co ns titució n pl' rfcct·u n cntc .
0 11 3 1
'
z
&lt;: que en parte presenta ta mbié n la ho rnbl •nd;i d e l·t 1.0 ,.a ele. z
.
,
•
""'
.onc
;t .
1
E
« · s una roca
¡;n s-clara, ele a s ¡)ccto fresco ¡)Orfí 1·1·c·1 el" fi·"cltt . /
· (· · d
_
·
.
·
• '- ..
1aas pl'ra .
&lt;. 11an es f elddcspa to~ y hornbknda yacen e n una base g ris de nsa . E s l;i
&lt;:se • compo ne •• e va nlla s con a finísimas d e ¡) h• bn·iocl-is·t
.-1c·t(l·i ,, ¡&gt;o l ,.l) 1llt\ ·
•
•
&lt;: tá ltco y agt1Jllas de_ h e rrumbre scgt'111 h o rnble nd:t. e n un ~em ento ck
&lt;: ~u~rzo. L os fc nocn s ta lcs on plagio ·la sa (oligoclasa ) fresc.t, idi o mot~fa
&lt;: ~~ida, ele C::truc tura zonal. e n e l centro ele absorc ió n m á s fuc n e del rn 0
&lt;&gt; ,·1bra nte m a s. cerca d e la zona p rin c ipal. l la y poco min na l mc t;ílico\.
&lt;: algo d e apatlla. »
·

e

.

1

•

E so es lo que STI EG l.I TZ dice l'll s u d escripc ió n pctrogr;ífica d e esta
roca.
Se d_es pre nde luego ck lo _c}ue nm eccdt·, que antes de STELL:\ER poco
se conoc1:t d e la roca e n c ue- u on, que este a utor d e te rminó la eddcl terc iaria d e e lla e hizo u na d escripc ión que. aunque con a lg unos e rrores, e r.1 ya
un prog reso notable sobre la d e FRA:\ C KE.
La d escripció n d e TA NN llX U~ ER. &lt;1 unque 10cl:1v ía incompleta. corrige
a lgunos errores ele STI::LZ:\ER y cles pul-s ck e lla no aparLTt' :t ing-una con tribución a la petrogra fía de esa roca .

En la lista de g ra n iros que publica R O ~IBE t.:c 12 ), l: n la · p:íg i11as 388·
399 fig ura n entre los g-ra.1i &lt;os a rcaicos un g rani to con muscovi1 a y gra·
nate dei Leoncito, C h ajc'll1 (N ." 3 1. Zug. V i l ) y un g rani10 con 111usco\·i1a
descompuesto d e A lta G racia ( N.° 11 1 Zug. \ .l ll ). que probablemc:ntc CO·
rres ponde, el prime ro a l g ranito sodi-po1;ísico ele la p:ígina 30. y e l c:gundo
a las g ranodioritas, pág ina 37 y pág ina 39 d e este trabajo.
R es pecto a la petrografía d e las o c ho rocas restante:..;. creo qu e: no
existen publicaciones .
En el traba jo d e G ERTH (3) he buscado datos so b re los g rani tos del
Volcán , p ero no h ay n a d a r eferente a e llos y e n el mapa q ue: a c ompa11a
a esa publicación las rocas d e la región d e l \ ·otc:ín y Los Pujios est:'in
marcadas como esquistos cris talinos. E so pued e ser corrccw en el ca so
que los g ra ni tos ocupe n una extensió n tan pe que f1a que no apar&lt;.:zcan e n la
escala ele 1 : 500000.
Sobre el esquisto c rista lino ele Ja E stre c hurn y la ca liza de l Port C'zuelo
no h e e ncontra do antecedentes pet rográ ficos.
El g ranito sodipotás'ico d e la C rucesita (pro ,·inc ia ele \Ie nrloza) tampoco h a s ido estudiado p or otros a uto res. STI F.GLI TZ (.+ ) menc io na e n la
pág ina 70 un « granito de l Norte d e la Cruccsita ( Mc ndoza ) », d e compo ición dife re nte a nuestra roca. . d em ás, la rocil que d c-scribe STr EG l.IT7.
es un « rod a do d e una quebrada que baja d e l g rilnito .
(1) Con t riltuci6 n a la Pc trograffa d e In r rccordillcrn y de l l'i e de l'n lo. 191.1. 1!11c.11os ,\ i.n·' ·
Bo letín N. 0 10, Serie B (Geo logía), :llinis tc rio d e ,\ gric11l t11rn, D1rccci611 Gc111.:rnl d e :ll11111s, &lt;.co·
l ogia e llidro logln .
•
.
(2) 1•c trographischc Unlc rsuch1111ge11 nn nrgc 111i11isch c 11 Crn11ilc11, m il ·1.1cs11 11dcrcr l!crh c~s 1 ch ·
tig ung i hrcr Struktur und dcr J·: ntstc hung derselbcn ,·0 11 julius Ro 1n bcrK 111 Berlín . ='· J. hlr :'&gt;t.
etc . Dcil ngc- Unnd \'llT, S. 275. 1892.
. •
(3) Constituc ión geológica , hidrogcol ogln y 111incrnlcs d e nplic:JC:_ió n de In Prov 111 c 1n e1e Snn
0
l.u is. A n a l es rie l Ministerio d e Ai;rr icnlturn, 'l'om o X, X. 2, llu c nos A i re~. 1oq.
(-1) Co ntribu ció n a In r c trogrnfln de In Prccoril lll e rn, c te .

�ROCAS VOLCÁNICAS

D.-\ C ITA ll O H l\HLE:'\D ÍFER r\ 11E CERRO B l..\ :'\C:O {S.\ :'\ J L \ :'\ )

Ro ca . i_néÍs bie n lct~c~cdtica d e colo r g-ris clan). s ie ndo e l l'le ml'nto
obscuro v1s1bk m acro ~cop1cament C', un anfibol qul' apart:cl' en f•: n ocris t.iks.
:\luchas d e Jos fe noc n s ta le s feld cs p:i ticos ta m bié n s o n ,·is iblcs a l ojo d esnudo. L a roca es doc ris talina. L a fá brica es seriada porfi ríti ca .
Los fen oc ris talcs cons isten e n plagioclasa y anfibo/.
La pasta se compon e de plagiorlasn, ruarzo, 11idrio. ilmrnita. hornb!rnda, mica y apalila. nombrados aproximadame nt e C' tt o rdl·n c ua 111i1.i1i,·u .
Además, c ntr(' lo- f enoc ristalcs y los cri · 1all's qu&lt;' forman la pas t.t e n
lo r eferente a l tamaño no hay hiato . Exi- 1c una scril· ,·o mpl r ta ck-.ck ln ,
mayor es m egafe no cris ta les ha ta los mi c ro li tos m :í s pcqu l·1ios .

FE:'\O C RIST A l. ES

Los fcnoc ris talcs de la r o ca. como S L' ha m e nr io n :tclll allt l' ri o rm \'lllt'. lo
forma n pJagioc la sa s y un a nfí b ol qu e: pe rt c nt·et· a l g rupu d e !a - lwrnbk1Hla:comunes .

H or11ble11rla. - L os fcnoc ris tal e:-. ele ho rnbknda son 1·11 g en e ral t: uh e dra les y subh edralcs . Las s e ccio nes basales aparecen limit adas po r l:i -.
caras (01 0 ), ( 110). (rio) y a ,·cces ta mbié n po r ( 100 ). (001 ) y 10 11 ) a pa ·
recen, aunque nunca ta n dis tintas como la s caras d e la zo na pri m:ítica .
Los fenocris taks m á s g randes on pris moides. pe ro con una ma rcad.1
tendencia a fa rmas e quidimens ionales. Los o tros fcnocri t.tks son ti pic.1mcnte prismoides.
Se observan los clivages ( 11 0) y ( 1io 1, que son pe rfectos y d cli,ag e
( 100) muy rudimentario . Esta última cara es e l plano de rn ntano de una
macla muy gen era l e n este a nfíbol.
U na d e las secciones m ás g r a ndes d e l preparado e ra ra -;i paralC'la a
(oo r), m edía 0,897 mm. en la dirección de l eje c ris talogréifico b y o._¡5&lt;J mm.
según el eje a. E n o tra secció n , 0.500 m. e n Ja dirección d e a y 1.500 111111 .
paralelamente a c. Este a nfibol ti en e estru c tura zon a l. La-; :~o nas cons isten e n anfiboles de coloración dife r ente . au nqu e la s oric111aci 1 11H·.., ckl
elipsoide son sensiblemente ig uales.
En una secció n cua lquiera se ob s('n·a :

y

ll 11

Que para N m = J, ;\
16° 5 a la izqui erda
1.) 9" 55', 11
eje óptico 24º 3 atrás.
Para ~g = ], ;\ - .J5 .¡.=;', 11 - l.f 'O izq .
. .• -

2 \"

=

77º 6.

Dispersión de los ej es ópticos ~- _,, . -...
E l plano de los ejes ópticos es paralelo a (o 1o ).

�-

r8 -

•
En c:I perifc: rio d e l c ri., ta l :
n: rcl e: y :\ 111

l::n c:I c&lt;:nt ro :
a m a rillo br1111úcc.:n
mu y c la ro

,·ercle bn111úc&lt;;o ,. ::\"111
m 11 , . c laro

[ntrc: c l m'.1cl&lt;:o y la zo na pn if (ri i·a hay un a zo n a con t o lores Jnt tr·
mtdia rio entre Jos m e nc iona dos .
En otra sección s&lt;.: obscn ·a ron los colo res s iguie ntes :
Yerde bn111 áceo.
,·erdc y ::\"111
:\Ieoll o: X g
N 111 - el mi s m o colo r de N g con
Zo na interm edia : ::\"g
a m a rill o ,·e rdoso
1111 tinte hru n ácco.
muy claro
,·ere.le. N 111
p e riféri ca: ?\g
,·e rd e brunftceo.

Se o bscn ·a n nume rosa s inclus ion es fluidas y d trcas .
En o t ra secc ió n sc o b ,.;cn ·a: :'\m - ,·crd c brunáceo ,. :\"p -= .1marillo
cl:lro e n el c c mro y :'\p
a marill o , ·crcloso e n e l pcrifc río.
En ot rn s crción :

- ...

:"\ f'

:\p

J. X
J. ::\"

.'i ;) _¡_:;'

,. J T
,. Tf

13 2 ° 20',

IT

:?6° 20'
l l

C livag-e: :"\

o•• OO.
,:;" oo clc 1ec h a

18" S

._¡: (Xg: eje crisla lngr;í fi en e)
18° o . e
Xg - Np
• &gt;.0:? 1.
:"\g

,·crdc ,. X p

izqui c rdn.
0,032: R

o.ooo6¡5.

n m:irillo.

E n una s ec c ión basal :
¡O
2º

c li ,·ngc:
c livagc:

X
X

[ ( 11 0)

·l

En otrn

2S9° o.

JI

13"

:;33º -10'. II

( llO) ]

2

2 0 11 2

d erec ha.
izc¡ u ie rd a.

125'' 6.

ccción bas al:

1 ' cl irngc:
c li\':lg'C:

.'.?

X
·I

R esumL·n: :- ist vll1'1

,--

N -

-

- o ., izq u ierdn.
I
10° 8 izq ui e rda.

287° _¡8', 1T
:;.¡3º .¡ l ' • Ir

[ ( 11 0)

( 1io) J

ll1l&gt;no··l1'
'"" 111···&lt;i.
"

l

23 º

O.

l n· s ta ¡l' · p r is n 111ick s .

- 1 [ ( 110 ) (110 ) ]

Cli1·aje rudi111e1Haril1 l&gt;ar;ildo a 1 1oo\.
ck l'Ollla CLO.

1 :?_¡ ,

3.

:\l ada=-

l'IJll

' 100 1 co m u ¡)la no
\

Plano de los cjl'S lí pti1.·os paralelo a 10 10 ) ·n b .. •l . , 1 , ..
·' 11Ytil o el
&lt;• o
¡ ·
·
-·
\
· :- 11. L c u.1 -" ~ 1l:l CC un
¡,.
C' 10
con e CJ&lt;.' r n s talo g·r;í f1ro "·
.. 1u.. !\g- ~p
•
2 \ ' =-=- ,-,
,.:: 0. 02 1 .

.t

Dispe rs ión i 11cl i na da dis li 11 t n con
.\ b::orciú11: :'.'\ g '· :'.'\m -..... Xp.

�Plagioclnsns.

19 -

Despul-s cll' un:i lig&lt;·r:i ins pl't'cton ele los ft•nonistak s

ft.Jdc~p;ít i cos nw r o m ·cncí que la ~ det c: rmina cion cs e n sccciom·s ,·crinas a
I ~ secció n ~1orma l a :Np. c.ran l:~ s ~(lit' co m·~· nían . E 11 primer lugar. porque
,;1endo los t cldcs pa tos de _1~11u opt ICll n t:ga 11,·o. l'll l':';is St·cciuncs . cons c·g ui·

rb la d eterminación de los dos o po r lo ll1l'llUS de 111m ck los &lt;·jcs (&gt;pticos.
E n segundo lugar. en la sccci&lt;)n pnpendini lar :-i ::\p. la cu n ·a d e los ;í ng u los
tle extinción en funció n d e la cntnpo- ició n . ,·aria ck una mane ra :1pro piacla
para el estudio ele estas plag ioclasa s. Es ta ,·e111aj:1 au 1nenrab:1 tr:11:ín clos c
com o en este ca so ele plagiocla sa - con una t•s1n11.:1ura rn n:il mu y ck -;:irroll:i da.
/ .·' sección. Secció n zo na l. con l'I Cl'llt n1 y l'I Jll'rift.:rin ck igual ·omp1s ición.
Centro y periferia:
Xm =

J,

298" o. H
19•1 -1 izq uierda.
Un eje óptico 39° 6 atrás. el ntro :;6C&gt; 7 adelante.
~g = J, X = 205º _¡5', II
o0 o, - :? \' ~ 76° ,;.
Traza de (oro): 69º 5, clirccción de .:'\ 111
~.:;o S.
-:¡:: de Ex t.on sobre S:\p ( 1)
+ 16° ;;.
X =

Zona int erme dia:
~m = ], :\
:?8_:;º 01', 11
12'' -I izquierda.
uno de los ej es :;2° 8 atnís, e l ot ro 29•• 9 aclela11ll:.
62°7.
Xg
] , N = 195.&gt; oo', H =-= 3" 0 derecha, - :? \ '
T raza de (010)
69° 5. clireccitín ele X111
7S 3.
--i:: de Ext.011 sobre S:\p
:... ~ü 8.
0

2.-1 s rct1011.
E s ta sección tiene. aclcm:ís ckl núcko. 30 wna:-. l:.s
macl:-ida según la ley de la a lbita. p&lt;:ric lino y c arlsbad. La do -; primer.is
macia s mal d e a r rolladas.
::\ 1.kleo. primer indi,·iduo:
:\111 = ] , :\ = :?67 :&gt; 20', Il
;;}\º 7 ckrecha.
l· no de los ejes ópticos 35° 1 at ras, el o t ro .z:;.:&gt; 6 aclela nle.
:\ g = ] , :-J = 173º 35', H - 5° 3 derech a; - :? \- - 5 ° -¡.
Clivage (010): N =- 353° 45', JI - Oº o aprox.
Cli\'ag-e (001): .:'\ "' 259° _¡5', IT
.39º -1 der echa .
Ext.011 sobre S X p
1° 5.

+

:\ úclco. Sl'~undo incli\·idun:
:\'m
], X ,.. :?65º _¡o', 11
38º 7 derecha.
11 110 ele los ejes :?3º 5 atrús. el otro 3:;º 7 a clelnntc.
3 5 clcrecha, - :? \.
57 &gt;2.
- J , :\ = 358º40', JI
E xt.on sobre SXp
a la clcl incli,·ic\110 :\.º t.

Se ,.l. que e l eje d e h e mitropía cst:í. e n el p~nno de. co111;1cw, 1~1 (;~ 1 &gt; lo~
dos indh·iduos forman una m acla el(; ca rl sbad. l~ n el nu cl&lt;:o se obsc n ',1 qui
el índic e ele r e fra cción d el b:ílsa.no l:-&gt; mc:no r qu l' :\ g Y mayo r qu(' :\ m.
(l )

SNp

= sección pcrpcndi cnl ar a la hiscc1r i1. a¡:ouln ' &lt;1lonbolo nsndo por los antores lr.uiccsl's ·

�-

20 -

Zona c.:xtcrior:
i\~ y .'\m S()n ma ynn·s c¡ut· t:I índi n· cfl'I b:íl sa mo. En c.:-,ta zona. que
l'' la m;h c;ikica, 1111 se pta·d t: d c.:tc:rminar nada m:ís qul: un t·jc óptico.

J. X
J.X

X111
Xg-

-

294
10º

2 \'

.w.

clen:cha, c:jc 2 1 9 ath:la11lc
0.
11
12J 7izc¡11ic rda
8 1º 8. Ext.on sobre S:\p
+ 19° o.

Plano (0 10):

11

..¡ 1 ..¡

X

35.:;º ..¡o'.

oº o ( aprox.).

11

La ma,·oría ele la.., 1.011a .. ele esta seccic)n no son h o moglncas, están
por scric:s d e: composic ió n muy \'C:cina y de pcquc:ñís imo espe'&gt;Or , lo que dificulta la · ob!-tc n -.1cio ncs ó pticas. Obsc'.r\'(:sc la Fig . 2. Lám. 2 .
En l',,11· c ri. ta l la panl' m;í s ::.ódica forma c:l núclc:o y Ja Lona más cál.
cica c:l pt: rifl'ri u. pero también ,,e obsl..'I'\'a a &lt;::;ta i.'dtim.1 e n la :«:gión intermedia.
T odas las 01ras zonas tit:nc:n una C(Jm posición inrcrm c:dia cmrc el núcleo
Y la zona dc:scrip w. o b:.t: rdnclost: la rl'pl' tic i&lt;.'.&gt; 11 dl' el las. E s te cristal, quc.:
t·~ cuhc.:dral. tiene 1 .798 mm. l'n la direcci&lt;'in de :'\ ~ ,. l. )oo mm. en la
din:rción de .'\m.
. .
&lt; onstiiuída·:

3.·' scrrió11.
: \ lll

Eje. 9

Centro :

J. X

_,

al r:b.

I

J. X
J·:xt.•111 sohn: SXp
Xg

,;,:;2° cm'. 1r
1o'' ,:; izq11i cnla.
2 \'
/O" 3&lt;/.
76° oo'. 11
:?.¡ ... tle rl·-..·ha.

-

l .:?º().

:? .·' /llll.1 :

Xm

.

J. X

."14 ,; o'. 11

17" 4 izq 11ic rda.

l ·:jc. 7 9 alr;í~:
2 \ •
,:;9 ,;9'.
Xi! "' J. X
r1,:; .¡ll'. 11
2n" ,:; de recha.
l·:xt.011 snhrc SXp
_1 o.

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J· X
l·:j1.:. &lt;)•' C) ;,trüs:

X~
l·:xl.

1
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:-i•' :-\ i1.q11ierd a:
¡,:;•• ,:; t ' .
J. X
~,; " º· l l
27'' .¡ d c rcd1a.
snhrc SXp
1- 161• 6.

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2 \.

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X111
.1 . X
Eje. 7 .::?'. o alr:·1,,:
l·: xt.011 s11hr-..· S:\ fl

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2

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l·:jc. JO 111'.,:; alr;i~:
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X gJ. :"\'
X2 11 no', 11
l·:'\l.
sohrc SX¡l
I / " .¡.
1
"'

I " izrp1i-..·nl.1.
¡.¡ 3q', º·
2&lt;111 1 dcr-..·d1a.

�-

2 1

4.a sección. - Zona pe rifé rica:

1

•

Np = J, N

ll = 33º 5 d erecha .
lI
36° 3 izq u ie rd a.
Nm = J, N -= 18 2 º .\ o'. l I ::---, 36° ·' d erecha.
Eje: 7° 7 atrás; - 2 \º
77º 6.
F.xt.on sobre SNp

. g = J, N -= :q oº oo,

zona (sig ue a la ante r ior h:tc ia e l núc leo):
Np = J, X =- r 18° oo', H = 37º o izq uie rd a.
Ng = J, N = 2.pº 20', H ,,_ 3.iº 7
Nm = J, N = 181º 25', H = ,, 1° 5 d erecha .
Eje : 9° 7 atrás: - 2 \. = 70° 6.
Ext.on sobre SNp =
120 9.

+

Envue lta por esta segunda zona y fo rmando el m eollo, ;1part'cv u n;1
región d e implica c ió n de plag ioclasas e inclu ion es dtrc,1s .
Cna de las plagioclasa s tie ne la extinción sobre S \°p = - ; ºo. o tra
= -;- I ¡ 0 8, s iendo ésta idé nticn a la que fo r ma la zon a pe riférica y por
último una ter cera plagioclas a tie ne la e xtinció n sobr(' S :\p = . 1 2 "9.
s iendo luego idéntica a la zo n a ante riorme nte d escripta.
Esta implicación tien e la apa ri en cia d e una m ezcla t·ut éctic:1 . Lo:; con ·
tac tos entre la s zonas son a ,·eces serrados y ent re los die nte:; d e ia.., do-.
s ie rras, que e ng ranan entre sí. hay inclusiones dtrea s.
Si se: h ace un corte perpe ndicular a la s upe rf ic ie d e e ng ranL·. 1.1 'iecci&lt;'in
mos trará una implicación d e la plag ioclasas de las lo na-;. :rn üloga a una
pertita, con las inclusiones vítrea s.
S i los dientes d e la s sierras son zonales y s i d c urte es oblic uo a la
s uper fic ie d e engrane, la sección apareccrfL con más d e d os fc lclcs patn!-&gt; im plicados.
En casi todos los casos o b serrndos. e tas implicacio nes rnn ,1compa ·
fia das por las inclusiones dtreas. Esto hace pe nsar que haya a lg un a r eta .
c ión e ntre los orígen es de la estructura serrnda y d e las incl u io nes dtn"'"·

;.ª sección. - (Con mac ia s según la ley d e la albita y d e l pe ri c li no. l
N m = J, K =
:Xg = ] , K =
Eje : roº r atrás,
Ext.011 sobre Sl\p

183º 25'1 JI = 11 °5 izquie rd a.
267º oo'. H ~ 29° 4 d erech a .
- 2 \" = Soº 2.
=
18° 54'.

+

6.:• sección.
Xm
Kg-

= J.
- J.
--

~

1 o6~

35', H
~ =
15', If
2 \ º --= 6.iº 8, E x t
-=

2rr 0

0 11

3.iº 3 izquie rda, Eje : 5 ' .¡ a clcl a11ll:.
23° o izq uierda.
sobre S~p
t 1 1 9·

�-

Zona ex tenor a la

22 -

anLl' rJOr:

.

2 ,.

r'.jC:
· :

1

1000 39' , J f
26., 2 ii'.&lt;Jll lC: rl a,
-&gt;o-o ·7' 1r
28º o izc¡ui e rcla.
- :&gt; ,) '
, E x t.011 sohre S.:'\ p
0
79 2

J, ::\
J' ";\

8.) .)- ade la nte.

'

+ 200 o.

E s ta -;ccción ricnc
7.·• secc1011 (con macias (1,..... ,·,JIJi. ta )' 1)c.:ricl ino 1.
,.
·c.:
c
• 1' s· 1,- 11&lt;&gt;•rr;Hi r o /J ). 0.3 58 mm. e n la. dircc1
o.:q_¡ mm. en la clirccrión d e l ... 1
,...,
ci&lt;Ín cid l'jc f.

J, !\
J, ::\

:-.: 111

.'.'\~

8.·•

-

,.

2

'

;\ ~

s

at r ás.

18° 2 izqui e rcla, Eje: r ~º 7 a trá,.;.
58" 35', lf - :1 ° 2 izc¡ uiercla .
= 79° S. Ext.on sobre S;\p
,
1~ • ¡.

317° 36'. lf

J, );
J. ;\

-

]f

P crif crio:

t'f'Ció11. -

::\¡¡¡

i 6 ' 7 d e rech a , Ejc:: 17º
20 J 5 d er ech a.
86º ¡_¡', 11
¡' 20° I.
8.¡ 0 o. J·:xt.011 sobre S;\p

350 ;) 03' ,

+

2 \"

Ct·11 1ro :

323 '

J. .'.'\
J. :-\'

22 6 izq ui e rd a.
25"9 izq ui e rda.

11

.)9',

68 &gt;01'. lf
71

2 \"

E x t.on ,;obre

o,

E-;1e fd d cspato SL' rompnm· de
"ódica y la pL"rifl'.·ric;1 la m;b L-.íkic 1.
1011as ch: com posir ió n muy ,·crina.

9.·'

Lrl',.;

l.:1

S~p

J'
t .''

:'.:\

1921' 52" o.
JO" 7 alrús.
~ 70º 2

Eje:
-

2 ,.

J. ;\

281º

Eje:

2."

.)9''

5 a dcla11te

.¡ " o clercc ha

11
.

l.j (1

s

E s ta w na t's muy cl cl~acla, -icnclo las

d ificik;;.

J. ::\ -

:\m

20.;n 3 1',
23º 7 a tr:'is.

1." J·:jc:
-

.:\ ,....,,

2 \"

J, &gt;:

Sf'ffÍ Óll.

::\ 111

o 2 izquie rda
l :jc : ~'5º 9 adel:uitc.

J1

1

2.''

59{) 6
11

290º oo'.

(1 ' 9

l·:xt.on sobre S:\p

10.·•

S"5 izqui erd a

11

os' º·

s ig-m· a 1:1 anterio r:

lJllL'

l .)º J.

zn11as, -;iL~ndo la ch:I centro la más
zo11a i111 c rmcdi:1 cun ;;i_tL· d e \·arias

Ext.un sobre S;\ p
Zon a

+

Perif LTio:

Sf't fÍ Óll.

\)h~ L· n·aci on e;;

Ej e: 9 ' 3 atrús.

' S&lt;'

Los índil.:cs :'\ g Y :\ m

J.

~

1

º·

3 1 61' 2l)
1." Ej e:
29° S al ras.
2 \"
. ¡9º 8
J. ~
51 " 381 ,

Ext.on sohr.:-

S~p

11
2 ·"

11

clcrcd1a

0

:-011 111 :1 ynn·. . ljll l'

L'I dd báls:uno.

.;9° ~ d er ech a

l·:je:

.:;oº o atlclantc.

7 ' 3 cle r('c h a
1S" 5

�/ / .·

1

srcci ó11. - ~ l col l o .
~111

~

:

".'\

- 166º 59' ' ·

~

273º so' o.

2

J. :'.'\

:'.'\ 111
l."

Eje :
-

:'.'\ ~

·- J.

\º

:q

2°

1-1' o,

iS" .¡,

269° 3S',
21" 5 atrás,

=

2 \"

~ =

a·1c ·ica d e la Sl'l.'.ció n .

J&gt;..
-. r t e m a· s

.:'.'\ ,...
"'

J.
- J.
".'\ p
J.

-, ~

- .)

-= 59º

ll .
JI

.¡oº S d c rel.'h a , Eje: 16" 2 a tr;is

15º ::; izqui erd a
JI
.¡3 &gt; .¡
E xt.011 sobre S '.'i p

11

. 15'' ()

39° .) d e rech a
37º 6 a clcla 11tc.

2:• Eje:

1

1S3° 31' 0.

11

=

¡ .¡,

Ext.011 sobre

S~p

.. (l

...

·' ·'

:\ parecen m acias d e la a lb ita y pl'r id in n. a unq ut• 11 0 bit·n d l's.1rrolla E l c] i,·age (oo t ) es d isti1110, no a s í el
E l co ntacto d e la zona m ;ís sódica con la que la c n,·uc h T . t·-; serrado.
E s ta se cció n ti ene m ás d e Yc inte zona s . 11 a y n·n 1rrc nc ia t'n las zo n.1.Lo m &lt;ís cálcico fo r ma e l m eo llo y la zona m ;í-; -;{,clica e" intlTlllt·d ia ria l'ntn:
l'I centro y el pe riferia.
La s plagioclasa s no es tá n d csrom pm·!- t.1-; en lu m :ís m ínimo.
R es pecto a la forma s, t ' pued1: d ecir t¡ U L' ·i u no no se fija e n lu,.,
deta ll es y s ólo to ma en c ue n ta fa s línea s ge nL-ra k s . h;i y u na h' nckn c i:1 a
co ns er n n las cara s cr is ta lina s , ba s tante b ien d e lirn.:.1da s ·en l:1s zo na s int eri o r es . pero fijándose b ie n se no ta que la zo na pc r if¡;rica es t;í lle na ele- Jll'·
queña s irreg ula ridad es a néílogas a la - d e los contornos d e lo:. mino li tos.
E s to es f;ícil ele compre nd e r, po rqu e la úl tima fa.,(· 1·11 la c ris ta liz,1ció n d l'
los fc no c ris talcs ha sido s im ult ;ÍtH·n a la d l· loo.; mic ro litos q uC' for m.111 la
pasta. A m e d id a que la cris ta liza c icín ;l\·;rnza b:-i. a um t' n taba el núme ro ck
pu n tos ele c ris ta lizació n . s ie n d o esa ],1 c .1us;i d e la lüb r ica seriada d l' la roca .
E s ta s pla g iocla sa s s on no tab les po r ,·a ri a s r az o n es . E n prim e r lug .i r
s e o bs er Ya la es truc t ura zo na l, qu e aparL·1T ,· igoro~ament e m arcada . c on
rn mbios a b ru ptos en la compo ición d e las w n .1s. L.-1s zo na so n &lt;l ,-ec:l'"
l·ndenta d a , pro du cie ndo u na implicació n q u e e n sen·iom·,; pe rp&lt;:n d ic ula r l',;
a la s u pe rfi c ie d e eng rane a parece co m o pcrtita. E s ta im p '. irnc i6n eo.;t;í r:1s i
s ie mpre aco mpaña d a d e inclus io nes \"Ítrea s m :ís o m enos numeros,1s.
Se a dmi te que la caus a ele la estru c tura zonal r ec urren te, es clebicla a
cambios irregulares ele te mpe ratura o ele prc.:sió n o ele las d os ,, la ,·ez.
E n la s ro ca s ,·olcá nicas es tas varia cio n es so n r c.:la ti,-anw n tc f;íc ilcs. p ues el
magm a a \·eces ca mbia r á pida m en te: d e po ic i6 n y e sto. combinado c o n
m o ,·imientos tectó nicos, pue d e ca usa r a lte rac io n es e n la te m pe ratura y l:l
pr esió n, q ue d en o rigen a f en ó m cnos co m o los ob c.:n ·a clos en ('Sta r o ca.
H a y q ue tene r en c ue nta. como se ha d ic ho m :í ~ arr iba. c¡ ue C'n la s
zona s implica d a s ca si s ie mpre se o bsen ·a n incl us io n C'-; clt- ,·idrio y .1 ,·ec:co.;
d e c ua r zo. El ,·id rio y e l cuarzo son c le m cn t&lt;h d e la pas ta .
Se r ecibe la im pr esió n q ue la zona inte rn a c nden ta clcl ha c ri ta liza d o e n
esa forma a ca u a d e ca m b io b rusco t·n la ,-c:loc ida d d e la c r is ta liza c i6n .
La zona qu e la e n,·ue h ·e cris tal izando ele una ma ne ra m ;ís reg ular. ha llenado los es pa c ios e ntre loe; di entes d &lt;: la zona ya c ris taliza cl n. l·nn ; r ra nrlo
ele m entos d e la pas ta.
En seg und o luga r se n o ta a l l'~ t uclia r lo&lt;; :ing ul os d e los l·j1:-, c'1 pticno.; ,
qu e tie n e n un ,·a lo r mu y b a jo ron r l"!ac ió n a Jo -; d atns ron()r idos.
das .

lº 'º'·

�-

24 -

,\ 1uzga r por las c:x t11K1on&lt;·.., C"n s t·&lt;T tOnt:s pt: rpc ndic ula rc·s a .l\ p, Ja
compos ic ió n ck las plag ioc l;1sa s \·a r ía c: ntrt: .\b:,8 A n 1! y Ab,,!, .-\n 11• es decir quC" i:w n andes ina s. o ligocla sa s )' o ligocl a sa s · a lb ita s .
E n la bibliografía a m i alcance los ;íng-ulos d t: I" -; c:jcs ó pticos corresponclic:nt L·s a la s n ic pla¡.,,riocl:"is ica e n tre and es ina y o ligoc las a ·a lbita. son
los s ig 11i&lt;·n1 c:s :
:\b,;
Ab,,
,\ b ,
r\h ,
:\ h,
:\ h ,

: \ 11 ,

A 11 1

1

Sobotl1

2

lh lll ] C

2

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2 \'
2 \'
2 \'
2

: \ 11 ,
.·\ 11 ,
: \ 11 ,

!\ 11,

'

Fr. Bcck c ( l ).
1rc n11. T c r tsch ( !).
:'11. el es Cloizcaux y :'IL Fonqué (2).
j el.
id.
id.
1d.
iel .
id.

8.¡0 23',
86° 52'.
88° oo'.
86° oo'.
90° oo'.
SSº oo',

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CC.-\ D RO
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hlt.:n&lt;lris " " , '!'. l\1. l' ~I
,
•c hti¡;c11 ' l 1111·rnti1.: n •
.
· • · " -O. 100 0 y 2! , 100 ;. _ F s tn r .,. .
• p:í¡.:-. J JS. Y h n n s ido pn (2 ) !'nc.· n&lt;l n de 1111 c 11nd r o ih: 1 ·\ C
l '
..
c 1 •~ta n o cst:\ a mi n lc:111c " .
' •
•. 1&lt;01 )( . \ o11&lt;1c r e.
- 1
~
• . 1111 . ilc F ra11c e et se s l'.olo11ic~. •. p;,
, g . 1.-;5. l l'\11l (' 2."
~111111.:
o~ &lt;lato s &lt;le Fot·i~ 1· 1'.; _,. el··~
.
.... . C 1.~
, . 1 z 1'..1 l·.··•.. .

k

�-

25 -

La· obsl'tTac ionc · con m sun de f)J.1 ..·it11·f 1,; 1s cll· f·i f) el!)·t· t .
~on~o .~
~I ;íng.u lo ~1cnor .d e los. cjl's ópticos ncga tiu 1 1•111 rl' lo!d aio: d e_ d e!' CL01~ l·..\LX r I· Ot.:(JCE publicados pur L \ C ROIX, l'S dt• 86 ".
LACh.OIX ( l ) m encio na u n a ubsc n ·ac16 11 d e dl'~•• l' 1. •&gt;
1. . \ t· ,.
·
, 1 • 1..
·' L'll 1111 1l' 1e1es pato que ten ía un ~ngul o d e los ejes_óp ti cos r e lati,·amenre ,&gt;&lt;:q uciln. a 1111 _
que no expresa el s1g-no.
LACROIX
ch cc ·· « i\I · d"'°
C 1 0 121· \ l' ' · ' t
·
~
•
~ -·
·
· '·
·" :t rutt\'L'
« stu: un fclds path d es sables d'Es pa ly ( l l at1t L' Lo irc ) d es nombres ;ibe rr.int:« qui ont pc ut-l:tre été pris sur d es fra g-ml'nts d e fe lcls pat hs cliffLT ' lll s
-..

,....

':e: ..

« 2 \" = 68 ° 5S'
« extinc tion sur p = « e xtinc tion s ur g-•

L

"' '

1 " ;, 2

2 "

ii

2

•

1

t

° 30 ·
° 30 ·. ,

Los ,·a tores de los ángulos d e los ejes ópt icos d e las oligocla-,.1 5 y ; 111 .
dcsinas publicados hasta a hora son luego poco numerosos y e n m uc hos
e n.sos contradictorios.
La primera columna del cuadro I son los á ng ulos d e extinción en la
sección perpe ndic ular a :\p. La egunda columna son hr ;íngulos dt· )11 ...
ejes ópticos correspo ndientes a esas extincion es. obscn ·ados e n :-&gt;1.:ccinnl·:feldespá ticas de la dacita . La tercer colunrna on lo· ;íngulo d e los ·jt·...
correspondientes a las mismas extinciones o bsen ·ados e n o tras rnc.1-.. t·:J
primer áng ulo -9 1 °6, fué obsen ·ado en la gran od iorita (2 ) ele :\Ita C racia.
E l sc:gundo áng ulo - 88 "9, correspo nde a una extinción d e:
2 ° 7. fu 0
medido en una plag ioclasa d e la adamellita (3) d e l \ 'olcán ~ - ·a11 I.ui ·n. [l
terce r á ng ulo - 86 ° 2, f ué observado en la g- ra n o cliori l a ¡_¡. l tll' .\Ita {; r.1 á1
(corresponde a u n á ng ulo de extinción -- 9" o )Los ángulos d e la tercer columna son m :ís o menos cuncorcla111c·... n111
los ,-a lores conocidos.
Examina ndo la c un-a const ruída con los datos de las colum11.1,; 1 , • .,
del c ua dro l. poniendo los ,-a lo rc de S n p como a b-;cisa s y los
'.! \ • c o11111
o rde nadas, sie ndo el origen de la.s o rde nadas 1;0 '' y el ele las :lb..,c i ~a-. o".
se , ·e que la forma es aproximadamente parabóli a. E l mínimnm dl: l;1
c un-a está por los - 2 V = 58 ° y Snp = - 1 ° o. El mínimum ch- 1:1 n1rrn
construída con los ,·alo res de la tercer columna. combinándolos nm 1.,., tk
LACRO IX. se ,·a a formar aproximadamente: e n un punto d e :-ibsci-,a
1 2"
ó -!- q o y o rdena da - 85 ° ó -86 °, que corre pon cle a las o ligorl;i . ª" tál c icas.
Compa ra ndo los valores d e la 2 .ª y 3.ª columna , ,·emos que la di f c n·n cia m áxima (3 2 o 5) corresponde a las plagioclasas más sódica-;. f.a dikre ncia disminuye pa ra las o ligoclasas cálcica , pero s iem pre es con sidc:ra h l&lt;-.
Esa compa ración es h echa en e l supuesto d e que las plagioclasa'&gt; n111
igual valor S np sean químicamente: ig-uale · . lo que: no e ,1bsolu1anw1111·
seguro. El potasio. por ejemplo. puede aparecer e n las plagiorl.1sa ch- l:t
dacita como e lemento per turbado r.
Lo m ás proba ble es que las plagiocla as d e la dnc ita d l' ':-ibn Blanrn
(Sa n Jua n ) sean a normales. por lo me no. e n s us propic cl a~lcs úpt ins. .
l\L des CLO IZEAUX ha mostrado que c uando . t · ca l1c:nta progrc:-.1' a
m e nt e una l ~í mina d e ortosa pe rpendic ular a .\'¡&gt;, e l :íngulo el&lt;- lo ... 1·j1·... cli-.-

( 1)

• :lli n crnl ogie de la Fra ncc et &lt;le ses colonic!l • T o m o 11, p:\~. 1¡;.

(2)
(3)
(.1 )

P:ig. 30 d e este trabajo.
P:\g. 3.'i
ídem
P :íg. ;;9
ide111

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26 -

. tl·111¡H·ratu 1-r1. se.: h;i 1·&lt;· 11tilo y d L':i(Jllc.;!) l0 s &lt;:Jes
m 1nu ye con e l ;1uml' nto el
"&gt;l' scnaran en un ¡)fano ¡wr pe nclic ular a l prinwrn 11 I·
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· 1os· &lt;.:·n los• ba,,al
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el · esta roca da cíti ca..
l. .\

Jl,\ .:-\T:\

Como S(' ha nll:nc ionado allll'riormc nt c:. la pas ta est:í. co mpucsra ele
p a g iuclas a , c uarzo. ,·idr io . il nw ni ta , h o rnblcnc.la. mic a y apat ita. n o mbra d os
:1proximadame n1 c· c· n o rd en n1an1itati,·o.

La plag iodasa . - La compos ición dl' Jos mic rnlitos p la g ioc l&lt;L icos es
ba,,,tantc: ,·ariab lc: y d e pe nd e en c ie rt o modo d e l ta maúo d e los c ris ra lcs.
Tocios los mic rolito-; o bsen ·ados tie n c.: n las r ara c 1vrís ti cas ele l.1s zo nas de
lo- fe nocrista les. Sie ndo la rora seriada., e · difícil limi tar c on ¡m..'r.is ió n
d 1ama1i o de· los nis t;11C's ck la pas ta. El ;Írl':1 m e di.1 dL· las s ecc io n es más
comunes es d e 0,00 1 mm:?.
Los mic ro lit ns mil s pcqu v lt o~ ftwrnn t·st udiado.., d(' te rminando los ;Íngulo:-i m;í xi mo~ de t·x tinrió n t· n la zn11:1 10 10 1 100 1 1 y por la s l'X linc io nc-; en
:-.1·ccio11c.:!'. 1w rpc:ndic ularcs a (0 10 ) ,. ; 1 100 11.
T o d o&lt;; los ca -.11s cstud iadns r cs.ul1arn11 ~c r ()ligoc )a..,,1,.:.
.
J;ntn; los microlitus m :ís g-ra n dv ~ hi el' dos ch-term inac inncs, q ul" cs ;;\ n
11~clu1das e n el c uadro :--; ." 1. c!C' ca r ;í1·1l·r tal. qu e p e rmitieron ccr c iorJ.rme
' I l;i a no m a lía obscn-ad:1 l" ll los ejes úp1 icos dv lns fe nc1ni s talt's s ubs is tía
rn los mic rolit os.
'
En un mic ro li1 0 qu(· te nía 0,089 mm . e n la di r ección ele ) ej e c r is talogr:ífico h ) 0. 1.w mm . l'll la din·cci6n del t·jc nis ta logr:í fi co r, s c o b sctTÓ:
:-\111
J. X
1.'i-Iº 30'. 1[ = 1 2° 6 clc rcc ha.
l" 110 ele los ejes .¡.¡ &lt;' 6 a lrñs, el o tro 25&lt;1 :; adela nte.
X J! = J. X
2.¡.¡ º :;o' , 11
9° 5 izq ui e rd a
:? \" = 69l' 9, Ext. 0 11 sobre SXp
1:; :;.

+

( )rrn 111 icroli1 n •tl tro o 1
r
.
clirecril"111 l 1 . b , :-.. z na ' l· u y a s e m1e 11s 10 11 es t•ran o .062
e e: t' )l'
Y o . 10 4 mm . t• n la di r crción tkl t'.k (" :

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27 -

El ruarzo e presc.m a en g ranos e n gene ra l irregulares entre los ele.
mentas ele la pasta . S us secciones aparee ·n con diá metros de o. 10- mm
Se le ha obscn-ado también incluído e n las zonas ,·itrnsas de impli~ació 1 ~
en los f e nocris taks.
Vidrio. - Llena ndo lns inte rs ticios t· ntn· los cris tales d e la ¡msra. Sl"
o bseffa un ,·idrio colo rcadn de bruno por un finís imo pig me nto. E l vidrio
está regularme nte clistribuído en la pas ta y aparece ta mbién incluíclo l:n
lo fe noc ris ta les. La cantida d de vidrio es ta l \ "&lt;.'7. a lg-o men or qul' la cit-1
cuarzo. E l índice de r efra cció n del vidrio e · menor que el del b:il ·:u110.
Probablen1ente en e l ,·idrio se en cuentran los elementos consti tuyellll'S ck 1:1
onosa y del cua r zo.
La hornblenda e obsen-a en muy peque1ia cantidad en la pasta y
idéntica a la de los f enocris tales.

\"S

La mic.a es una biotita y se la obs rrn en muy pequeña cantidad .
La ilmenita está r epresentada por varillas delg adas. Los i ndiYiduo~
ele esre mineral son relati,·amcnte numeroso . Tienen en término medio
o.of:o mm. de la rgo por 0.002 mm. de ancho. En o rden cua m itati,·o :;igu&lt;.·
al ,·idrio.
Apalifa aparece en cristales poco numerosos y s ubhcdrak . La s S l'í·
cionc::, m{ls g raneles tienen un di:'tinetro de 0. 1 53 mm.
~'

�ROCAS GRANÍTICAS

GRA'.'I ITO

OD I · POT..\ I CO DE l.A C l\l" E ITA ( \l E :\DOZ.\ )

_i\Iacroscópica ment e se ~b sen-a q ue es u1~ g-ranito rojizo pálido con Pl!·
quenas man~lrns negr as debidas a la prcscncta d e la mica. resa ltando. ;,demás, fenocn stales de un feldes pato rojizo. En 1:1 pequeiia muestra en mi
poder se obsen ·a uno d e esos f enocris taks que presenta una sección de
30 mm.2
La roca se compone de ortosa microperlílica, plagiorlasa. cuarzo.
mira, mag 11elila, /Jematita y cris tale raro · de zirro110.
Plagioc/asa. - En una sección de 4 mm. ~ pcrpcndic ul;n a :\p se observa: numerosas láminas de musco,·it a secundaria. :\ g es menor q ue et
índice: de refracción del bálsamo. .\lacias de albita y pe riclino. El promedio de una serie de extinciones referidas a la traza de (0 10) tb para uno
de Jos individuos 15 ° 3 y para el otro 1¡ "2. lo que: cor respo nde a una a lbitn
Ab9; A n0 .
E n una sección cercana a (0 10 ) se observa que pa ra &gt;Jm == J, :'\
198 ° 15 ', H = 22 ° o derecha. 1 y r eje = 38 º 3 atn'ts . 2.&lt;• eje = 40 '' 8 acll'·
!ante, luego - 2\ = ¡9º 1. Cuando :\p = J. :\ = :?88°48', ll == r 0 o de·
recha.
Esta a lbita contiene a men udo inclusio nes d e cuarzo, a veces junto
con gr anos de la misma plagioclasa. S iendo la plag iocla a incluída de la
misma clase que la incluyente, es ele creer que esa inclus ionc c·xistcn 5Ólo
en la r egión periférica. Los cristalc de albita que ha n c recido más. han
incluído a otros, impidiendo s u desa rrollo posterior. El inte rior de lns
cristales está en general más descompuesto que la zona externa. Las -,c:c·
ciones más gra ndes obsen ·adas alcanzan a 12 mm.::?

Ortosa micropertitica. - En secciones perpendiculares a N g, se obtiene una extensión de 8 ° 3 para la ortosa y de 19 o 5 para la a lbita. Según
esto la albita d e Ja micropertita. sería a lgo má s sódica que la que a pa rece
en cristales independientes.
Parece que la micropertita pasa a cripto pcrtita. pu(; en muchas scc·
ciones, mira ndo con aumento de cerca de mil veces. se o bserva q ue la
ortosa está completamente implicada con la albita. El ;'1ng ulo de los ejes
de la ortosa no ha sido medido, pero parece que no es muy ~ra ncie. E·l
signo es negativo. En secciones cercanas a (o ro) se 11b en-a un cli,·aje en
el cual se intercalan láminas de a lbita. Cua ndo el polo de l di,·aje (00 1)
está en coincidencia con J, se tiene ~ = 268 "20 '. H = 20 ºo izquierda.
Cuando el polo del otro clivaje coincide con J, :\ = 34 1 º 45 ·. ! 1 = 20 ° o
izquierda. E l á ng ulo de los dos clivaje. es luego. aproxima da nw1~tl'. ~8" 5·
Proba blemente es el clivajc (110). Parte de la ortosa aparece 11:ip1t~ada
con cuarzo, pero Ja mayor parte de ella ha sido lo último 1.·n c n s tahz,u.
Se observa una tendencia a la cristalización poiquilltica. en la onos..1 . E sta
incluye: a veces numerosos cristales de cua rzo y albita con orienta ción dif e·

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30 -

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.·.., ...- n clc:&gt; d e la ro ca. habién·
. 1 1 . · te: m1 1H.:ra 1 ,,on 1o:, i 11 a o11 , 1
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n· ntc. Lo!j c ris ta &lt;.;:; e t..: &lt;.:s
.· 11 'Clu nl\·as sccc1on c:s u cncn
)''t se 11a 1nt·n&lt;w "
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f . . , . m ·ís irregu l.1r&lt;:s. " cs tO es
1 a o n os·t es &lt;.:! mine r a l que tie ne o i in.is
•·
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debicl~ a su ~ardía n is ta lizac ió n co n r e lac ió n a los otros m 1n e 1a c:s.
~ ·
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. , - .· es m :15 0,,.ra ncies d e c ua rzo ;tl can za a
C uarzo - E l arca e e: a s s ccci0 11
'
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· ·•
d 1 .
e,. te: o b scn ·a e n 1mpltcac16 n g ra tea
16 mm. ~ l 1c nc cx11nc1011 o n u osa. ..J ...
L os c ris tales d e c uarzo so n. c: n gene·
· 1
I" o n os·i
con 1a p1agtoc asa y con "
' ·
:
.
. .
ral. an hedral e . Contie n en nume rosa s 111c lus 1o ncs liquida s .

Orden d e cristalización . _ Las r c la ciun cs d t: cri staliza~ión e ntre lo
. · l· ·
lJarte d e la ¡) la cr10c lasa fu6 lo
f&lt;:ldcs pato · y el c uarzo so n comp l1c ac a s .
.
'?
.
prime ro y la mayor parte d t: \a micro~)t·.n_ita
últ_1mo ~n ~nstahzar . . Entre
esos do~ ext rem o. ha habido una soltcl1 f1 ca c1o n s 1mul t,1nca d e c ua r zo con
plagiocla a y ele c uarzo con p1.: r t ita.

!?

M ica.
Se obscn ·an dos cla cs ck mica: biotita y nwscovita. La
bio tita , que e ta que a parece e n mayor can tidad. se pres~nta_ e~ c ris tales
a nhcdra l e~ c uyas secciones alcan za n a 3.00 mm. ~ E s ca t un1ax1a l. Contie ne m1mL·rosa s incl us io nes, especia lme nte e.le c u a rzo )" m agn C'tita.
En ge n e ra l l'Stá ele compuesta. c ambiándosl' los to n o s brunos del 1111·
nc ral prima rio e n ,·crd c -, d e b ilitá n dose a l mi s n\\I t ie mpo la birre fringcn cia.
Los colores del minl' ral pr im ario son : :\ g
brun o o b sc uro &gt; N p =
a m a rillo. y los ele la biotita tk..;co mpul's ta: :\g
\T r cle / :\p = a m a rillo.
La 11111sco l'ila aparece e n c ris talc:s ai slados y e n yuxtapos1c1o n paralela a l:l b iot ita. Las mayo r c · seccio n es obscn ·adas n o alca nzan a. te ner
un á rea c.IL· 1.00 mm.~ Pa n &lt;.: d e e ll a es co n · cguriclacl secunda ria, origi·
n:'t nd o t· d l· la d escomposic ión d e los feld es patos. E n to n c e s se la o bserva
l'n pc qul'i'la~ l:ímina=-. c ubriendo m {is o m e n os complctam c nte las seccione
dl' cstos. Como la b iot ita . sl' pre ·c nta t· n c ris ta le:; anhcd ral cs. E s algo
plt:orróica: :\ g- = blanco a m a rill e nto y :\ p = blanco .
Como minnaks a ccesorios cst;ín la map:nrtila e n p equeño g ran os
redo ndeado~ y la /i('//rnfita e n \:\minas rojas muy cl&lt;.:lg acla s .
La f dbrim Sl' aproxima a un t érmino m edio e ntre la seriada inrcr·
s trt;-i! y b ~e ri ada porfirí tica co mbinada rn n la g dfi ca. Existe también
una ltnckncia a la f;íbric a p oiquilitic a.

t: 1~.\ :'\ I T O

·o p¡ . l 'ff\';\:-; ¡ l ·o

DI·: l " \I A J .\:'\. C.\ :'\TER.\

L EO:'\ C ITO

l (' ( rn \)() RA )
I·::- u11:_1 rora hulun i::-t:dina . tl t..: ~ rano m e di o . color g r is roji zo. Se com ·
pnnl· tk ol1l[oclasa-a//Jiia 1 111 irrodi110 1 rua rzo . m11scovita , granaft' y apatita.
Ol if.[orla ·a-albit a .
. ·e prcsl'n la t·n Sl'l'i.:ion cs q ue e n ge ne rJ l son irrc g ula n·~. A \'t'n·;-; st· le · o b sl'n ·a en ·onto rn os q ue in d ican a n te rio ridad a l
ruarzo res p1·no a cris ta liza c ión : p e ro otras n·cc s inc lu ye n a l .:uarzo. :\ Jo
t:1rgo . ck los pla nos de cli,·ajt.:. lo mi:-nrn qu l· e n la s fra c tura s . :::e o bsen ·:.i.
hmo n11a y mus o ,·iin secundaria.
La s m a · ta s más comunc· son scg-1'.m la ley d e la a lbita. Se o b se rva n
ta m bi én a n·ccs la del pc ric lino y m11 y ra ra \'ez la d e Ca rls bad. En una
sección ck la plag inc l:1sa casi pcr¡ w nclic 11lar a :'-Jp_· ;;e o b sen ·;-in las s ig uic n·
·
tes prnpi l'da cl1':- :

�-

3l -

1 --= ~ n~. ~ = 232º 20', H = l7º 7 izquierda.
¡o

ej e optico 30º 6 atrás. 2" eje üpti co 49º 4 adela 11tc .

Cuando

J

.·. +

2

Y = So0 o

coincide con Np se tie n e
N = 3 17º 25' H = 9° S derecha.
Las coorden a d as del polo del cli\·aje ( oo r)
8011 : N = 36º 05' : 11 ....: 6° s d e recha.

Desgra ciada mente el cubreobjeto de es ta pre paración L' S dema~ i adii
g ruc.s_o, de - ~11an cra que la_ ~nonr_ura me tálica _con el segmento ele ,-id rio quv
~ant1 cn e ÍlJa la preparac10n. t1en_e que flex1o na rs · mucho en ciert as posi ·
c10nes del corte para que los torn1llos se adapten a Ja pla tina cid mic roscn
pio . Ese esfuerzo de fl exión hizo ceder a l vidrio de la platina. producién
&lt;lose una raja. y por temor de produ ·ir la rotura complet&lt;l. concluí el
estudio de la roca po r los métodos ordinarios.
E n seccio nes perpendiculares a :\p el áng ulo de ext inción relacionado
a l clirnje (0 1o)· es entre 12(l y q 0 •
La plagioclasa tiene luego una compos ición Ab 9 _., An,,.
El área de las secciones de este minera l alcanza a 3 mm .~: pero cua nd11
aparecen como inclusiones en el microclino. a quellas tienen dimen sio nc!-mucho menores.

M icrocli110. - T iene formas an heclrales. Según parece. es este mincr.1 1
el que generalmente aparece pigmentado de rojo. a unque a ,·eces la pl.1giu·
clasa también lo es.
En secciones paralelas a (00 1). (0 10) y ( 100) he medido ;írcas qui·
llegan a 2,00 mm .~
Este mineral a parece en menor cantidad que Ja plagioclasa y :1 jm g:1r
por sus formas es el úl timo mineral en cristalizar.
En a lg unas partes se observa implicación entre la oligoclasa -albiia y
c! microclino. Además en algunas secciones ele microclino para lelas a 1010 1
se observan lámi nas ele albita in tercaladas a lo largo ele un c li\'ajc qtH'
hace un á ng ulo cercano a 63 ° con (00 1).
En una sección cuya n ormal hace un ángulo de 26" con :\p. e obsen·.1
cua ndo J coincide con 1\m:
254º 45', H = 13º .¡
Uno d e los ejes q º 6 atrás.
Cuando Ng = ], N = 170° 30', II = 23° 3 izq ui erda
2 V = 7Sº 2.
~

=

El {lllgulo de extinció n en (00 1) es ele

15

° a lrededor.

Muscovita. -Apa rece en cristales sub heclrales de color blanco, con
dimensiones en (001 ) de más de 1 mm .~ Presenta n s iempre fo rmas ta bu ·
la res, achatadas paralelamente a (001). A veces apa rece en c ristales acu ·
mulados di vergentemente. E l único clivaje obsen ·ado es ( 00 1 ) . :\1aclas
según la ley de la mica son comunes.
Es muy común verla a lo largo de los planos de clirnje en los fe ~d ­
espatos y en este caso debe ser considerada como un producto secundano .
Cuarzo. - Se Je observa en g ranos s ubhedralcs y a nhedr.ilcs, siendo
este úl t imo caso el m ás común. Ln s seccio nes alca nznn un ár ea de 3 111111.~
Todos t ienen una extinció n oncl ulosa. Jo q ue indica que la roen hn esrndo

�32 .
·
· ¡ . . 1 1. ·
l'' Líll' dd c ua r zo ha c r i ·1a liza &lt;lo antes
-.onwu da a p rt.!!:&gt;IO IH.'S COll'&gt;I( l r.L) (; S .
•
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f' · ocl·L
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towh dad ha pao;a ~ o .1 e t.1 o s 1 o
q ut· pa rt e: e1 · la l)l .. ,, 1 • ,,.1
a nt(·-; que: e l m ic rocl ino.

Grana/e. - Se: o bse rvan seccio nes que: a lcan za n a t ~ ner o,7 mm . de
·
· " ra 1 1··50 111 '"'t.trico d e co lo r b la n co a m a nlle n to. ¡ Los
concl1/11ne tro d t· un mme
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· ~ s cc·c·ion es irregula re s . S c «0 u ramente . e s te m m e1.:i ·1a cn
hab ·1c·nc¡o ta m 1)1e11
d s·
·
. 1 e d JOS.
·
" l&gt;·.tr c.:c e inclu ído e n los m111 e ra les mcn c1ona os
ta l1·za ch\ C ll ICOSilC'lJ'
,•\
an tc.: ri orm c nte.
J.o !i contorn o c:s t:ín ('n g-l' nc-r:i l m a r cados po r una a n gos ta zon a de pro·
el uc to-. f c r ru g ino os .
E s complc1a m e n1 t· isot r6 pico. cn r c r c d e: cli,·a je y tie n e un índice de
rdra c r ión a lto .
A palila. - s (' o bs c.: n ·an pl'CJLll'll OS cris ta le s .cuh~dra\cs y ,:;ub hed rales
d l' apatita. s ie ndo es te m.ine rnl . e l. prime ro e n c n s ralizar.
La fdbrira es cr iada porf1ro 1ck.
. " · l' l ' G I O
:\ D:\:\ I E I.LIT:\ J&gt;E « E l. \ ' 0 1.C :\::'\

Roca ~ ri~ clara. mic k l'a .

( 'r\::'\ l. l' I )

S&lt;.: ro mpu n e princ ipa lm e nt e ele ¡J/a gioclasa.

111itrorli110: t uarzo. 11111stovila y úiolita .
Pla .~iorla sa. - E s u1 1 f&lt;.:Id es pa to zo na l.
E l es pac io ce ntra l lo ocup.i
la pla g io cla sa rn;b c:ík ica , ·l pe r ifé rico la m ;ís só dic a . L :l parte cen tra l
cs t;í sil·m pr l' a lgo cl('S\·ompl11.:s ta, m i1.: n 1ra~ que la zo n a e xte n o r se c o nser\'a
b ien .
E.n ll na secci{m clL· plagioc las :1 perpe ndic ula r a ::\p. c a s i ro d ead a por
m ir roclino. sl' o btie ne para l;t zo11:1 Cl'nt ra l una l'x tinc ió n de q º o. y pa ra
la lw rifl: rica 3 " '.!, qul' co r n·-.pon cll-n r l's ¡)l'c ti,·ame ntc a :\bi:! .\n ~a y Ab :,
.\ n 1:.· El ;Írca de 1.:sta secc ic'1 11 es d l' 3 mm :! y s u p a n e m ;ís só dica tie no
un índice d e rdracció n mí11i111u igua l al d el b :í\ ·a m o d e C.rna d :í .
E s tudiando una se ri e ele seccio n e ·, r es ulta que e l índic e ::\ p ele la
pla g io clas a más d lcica. e s ...:: !\ p d e l c ua r zo y que &gt;1 g d e la plagio clasa
es · N p cid c ua n .o . pe ro m e no r q lle l\g d e l mis m o mi ne ral.
E11 una sercicí n c uadrada ele o ..¡ mm. ele lado c asi p e rpc n dic ul.1.r a ~ P."
&lt;k u11a plagio c l:1sa rn na l. t'l (1n g ulo ck l' xt i11c i&lt;'1 11 es d e :; 0 o l' n C'l cen tro y
ele 12" :; e n el ¡)cr ií&lt;·ri (1. lo l¡uv ('(1rres ¡w n ck a :\b-- ;\11 ... \' .\b - A n 1"
,17
rl's ¡w n i,·a m l't1ll'. L t p :t rt l' 111ayor v l'('lllra l l's llll''"º una o lifl'n cla sa q ue
l'll la zona e xte rn a pasa a oligoclas ;;.a lb itn. L n p:1r~ c e n t r::i \ e~t:í. b a s ta nte
dt·s com pm·s ta . Utras s L·ccioncs :1 11:ílog a s t ie n e n d.imc ns io n c s que .1k a n zan
a 0,60 mm . po r la do . E n co nt ano cnn u1w secció n cer can a .1 (oo 1) s e
n bst' JTa un c ua r zo n m a clo lll' r¡w 11clic u \:i rn1c n1 e a l eje y e l b ;'tlsam o d e Ca·
nad;í . :-\ p cid c u:~ rz&lt;~ l'S
(!lll' ::\ g ck la plag-io c la- a y N¡; d e la. pl:igio ·
r\asa es "- qul' l'! 111clHT el ·1 b a l-.a m o , p&lt;:ro ::\ p ele la mi m a e s m e no r . Esta
se cción d e plagiocla a tie ne un ;\re a ele 2,00 mm.!! y no e s zon .il. a . ¡ que
proh:i blcm &lt;.'nte e tra ta ele un co n c &lt;'n la zo n a p erifé r ica d e u n c ris ta l. Esta.
&lt;'S la . ecció n m á s gra nel &lt;.' ob. l'JTa cla e n c s tc mine ra \. La p;ran 111 ;i ,·orí:t tien e
'
·
clinwns ion &lt;.'s m e n or es que 1 mm .!!
•

1 · '

-· ·

•

j

&gt;

La. pla g ioclasa m;1s dk ic'.1 ha cris ta liz:t d n a n te~ qu l· t•l c ua r zo. E s to
se c1C'clu~C' ele \ hecho qu~· la o l1g o c las a apan·cl~ t ! ll fo rma de inc\u c;io n cs en
:iq t1&lt;'l 111111t•r;11. La phg Hwl:1sa m :ís s&lt;'idira ap:nacc im pl ic a ch :~T.í fi e:t m en t e

�-

33 -

con el cuano. ck donde se inficre quL' dla sl' In s11lidi1·1· .. ¡
• '
·
t .t ( u ..:ont emi)o r·ín-ment c a parte: d el cuar zo.
. · -..1·

. . Jll/icr~r!ino. - E l .mic1:oclino ~ticnL' f~rn1as muy irregulares. Ha siclo el
ultnno mtnernl en cn stahzar. En sec ·1o nL'S ptl rakla s ;t 00 1 ) 1 . . ¡.
· '6
• ·
.
,
lllll:Stta ,1
ext111c1 n ca rartenst1ca ck 16&lt;&gt;. En secciom's par;l\l'Ja s a 10 10 ) ·e ob · ...
•
\ d
. '6 \ 6
. .
.
S
sel\ ,1
un ang u o e cxu11c1 n e e " y un clt,·a¡e 11ya traza h.1 cL· con b de (oo i )
un ;í.ng ulo .ck·. 68 " a (&gt;9 "'· En s~ccioncs \)L' rpencliculares a ):p se obsl~ l'\'an
los dos ch,·a¡l'S (00 1) y toio). siendo d pnnlL'ro el nwjor. l:.sta s scccio·
nes a lea nza n dimens ione de 1.50 X 1. 50 mm. Jla y seccio nes con ot r,1
o~ientación que alcanzan a .f mm.:? El mirroclino tiene inclus iones ck pl;t.
g1oclasa, cuarzo y nuca.
Las m acias obserrnda · son las comunes en el microclino : albita "
periclino.
2.00

Cuarzo. - E te mineral aparece en ¡;ranos cuya s sccrio n t'S alcam;:in a
mm.!? Tiene inclusio nes líquida s. a ,·eres con burbujas y de todos los

demás minern les, exceptuando del microclino . Las formas son. en gene·
ral, muy irregulares. Las extinciones son iemprc ondulosas a l·ausa de
las presiones que ha sufrido la roca . Se o bsen·a implicado con la placrio.
clasa más sódica, en cristales a islados . en granos inrluídos en el i 11ic: roc1~10 .
y por (lltimo se o bsen ·an a ,·eces d os incli,·iduos ele cu:HLO implicados d e
una manera análoga, aunque no tan regular. a la ele f deles pato y n 1a no.
En un caso determin é el s ig no y posición d e los c,ics, o bt enienc\l) el resultado sig uiente:
Primer individuo
Segundo indi\"iduo

X =
:'.'J =

1J =
/ J -

33º 15', lI = o ~ o, Ejl! = .&gt;5 S atrás
125º oo', 1I = 38º 5 izq uierda. Eje = o &gt;o
~g. X = 132º i8'. 11 = o &gt;o
'"p ' T - -?,,~
· o' • 1 l -- oº o
-J o ~
-"

J

·"

--

E s tos d o-; indiYiduos de cuarzo aparecen t: n una imerpenctr.1 c1ó11 que
recue rda la fábri ca g ráfica.
l Tno d e los indidduos está cortado paral&lt;.:JamC'nt c al l'jL·. mientras que el eje d el otro hace con la no rmal al corte un .íngulo d e 36 ''.
El &lt;Íng ulo entre los ejes de los d os indi,·iduos l·-. dl' ~ 3" a 54 " más o
menos . Esta interpenetración podría considerar. e com o una especie ele
ma cla.
:\ veces se obsen-an ,·a rios indi,·iduos de cuarzo juntos con la mis m.1.
orientación. Parece que se trata de un solo c ristal roto en 1·a rio - pedazos .
Los contactos son endentados.

Mica. - La muscovita y la biotita aparecen agrupada en o rie nta ción
paralela a (001), ocupando la biotita el medio c:ntre d os c rista les de muse()·
,·ita. o di,·ergentemente. En est e t'1 ltimo ca so se obsen·an &lt;:ama das d e
láminas d e los dos minerales dispuestas alternati,·amenu:, pero la musco,·ita
ocupando s iempre las regiones externas. La biotita 1' uniaxial con una
absorción i\g = bruno obscuro
::\p = amarillo claro. La 1m1,,co,·iw es
completamente blanca. Los cris tales d e biotita '&gt;&lt;&gt;11 &lt;·n ~e rwra l irrq::-ul.1rcs, a veces subhed ra les. La musco\'iia ha ido obsC'n·ada ~ ~e mpn· ~ n
rris tales anheclrales. La biotita ha sido el prime r mineral i::srnc:a! &lt;:11 cn 'italizar. El área d e las secricmes ele mica es s iempre infrrio r a o. ~ .i mm .::
La musco,·it ~1 es, por lo menos en parte, scn1ndaria.
. .
Probablement e la can tidad de muscovita exctck a la de: b1cn 1u1.

&gt;

�,..
-

3-+ -

b T n ..1do rris talc;:. muy pequeños de
S 11 11 0
'
·
·
. · L"
. ·ilt ·i tiue
(&gt;r&lt;&gt;babl c: m e nte es tttantta.
.
1
1 b rdrnwc: n na mu) . ' .
un m1n na et· ir
r-.
• • ·•
Hfiroide tc: ni ·nclo loca lme nte los
.
l .a f dbrira el &lt;.: es ta roc a, ~..., :-.c:11.1c1.1 p&lt;
.
caract&lt;.:rl''&gt; d t· la f;\bri c a g raf1 c a.

ª

· ,, / l'.,'" "'1cc1
.
Al1 111cr.1
. sorios
.
1

,\D .-\~JE l. 1.ITA J)f·: « I·: I. \ ºO LC A:'\
Roca g ris rojiza. ri rn &lt;.: ll mic a .

IS A:'\

&gt;&gt;

L ºIS )

Con:-.is,te de: microdino. plagioclasa.

·
/.'•/'ltlt''t
. d e:
ruarzo. mica negra. 1111ca
, " " . .~· :-cl•·mas
" '"

tila ni/a. upafit'a, ilme-

ni/a y maKnelila como mineralL·:. acn·so rros .

Jllirroc/in o. _ En una TLT IOn casi paralela a :\ g :\m ::.e ob.ti cne que
cuando :\[m = J. :'\ =¡o" 5 y 11 =- 1 " ; izqui e rda. uno ~e Jos &lt;.~C5 está a
33"6 aclc:lantt: y e l ot ro ;o"ó atd..;. C uando :\ ~= J.:\ = 158 5 Y H=
8" 5 izquic:rda. Luego
:? \. - 8 4" '.?.
La s coordenadas corr cs pnndicntt·,, a l c li,·ajc
y J 1 = 9 v ; izquierda.
La.., coo rd c:nadas rn rrl's po ncl il·IHl'" al c li,·aj&lt;·
y JJ
::? º ::? izquie rda.
~1

( 0 10 )

10 10)

son: l\ '=.)29 º 50·

100 1 )

s on :

:'\ = :?39 º 10·

( 00 1 )

En una :;ecciú n c:1:-i perpt"11dil·ular a :\g-. st· ob..;cn·a que c uando :\m
paralelo a J, :'\ = 1 13 "45 · y H - 5 "9 derec ha . uno d e lo e:jcs está a
.¡.¡ "ó a trás y e l o tro a ~o" 5 ;1d&lt;.:la nte. C u,111dn :\ p = J. :\ = :? 2 ° .¡5 · y
11 = 3 '' 9 izquierda. Lm·go
'.? \ • = 9 5 " 1 .
Como :&gt;L' \'L'. el á ng ulo de los
ejes m edido sobre la bisl'ctri z obtusa l'S o"-; m ayo r q u e e l m e dido sobre la
aguda. Esta dikrl'11c ia 110 t•s muy grancll' si se tiene e n c ucnla que las
m l'dicla:; son difi cultada " por la~ mal'la -.
Para e l di,·aje {00 1 l. ~
l :? O" o y 11 - o" 30 · d e recha.
E s te cl i,·ajc
l's muy distin to . U trn rl i,·a jl' 1111 muy daru. c¡ul' probablc m e nc c es (1ro),
llL'lll' a proximada.me nt L' por cour ckn a d,1s :'\
18 )- " )- .v H = :?O o o J e recha.
L'"

-1

( 00 1 ) ( 1 10 )

·

66º

s ( aprox. )

El ;\ng ulo d l' L·x tin r iún t•n la sL·cció n pt' r pe11dic ula r a ~ g: es 7 ° o.
1.os :í1q..ruto~ tk 10 10 ) co n h1s pl:111u:-. dl'I elipsoic.k s on :1proximadamc ntc:
·I

( 0\0) :\"p :\"
.. :....,,.

·I

( 0 10)

...1-

(010) :\ 111 K g-

:\"p

:\ 111

I OUll el

16

l•

106'' :..
-

Es 1 a~ nb~l'n·ar ionl's fu l'ro 11 to madas ..;ubn: una secció n ca i paralela
a ( 100).

Los :íng ulo:&gt; e ntre {oo t ) y l&lt;is plano:; dd l'lipsoick son la m e dia e ntre
nwclidas h 1..•r has l'll sL·t·rin1ws t·a s i ¡&gt;ara k la s a 1 1oo) , . a 10 101.
....J
....J
·I

( 00 1 ) Np Kg·
(oor) Kp N m
(1'\01) :\": g: N 111

9º s
o:;º o

s-o
:.. :..-

�35
l.a red d e.: ma c la · típica · d el mic rocl ino L'5t:1 muy bien ,k.;.Hro lhda
con ex.t incio ncs de a !rededor d e 16 ". en ( oo 1 ) . ha c ia un lado y 01 ro de la
traza d e (0 10).
En general. las seccio n es d e mic rorl ino ti e n c.:n dime ns io nes e ntre o.;o
y 1,00 111111 .:1. sobrc pa anclo nlg:unas ,·cccs l's tos límites . Los cris tales s on
a nhe drales . E s n~uy común obsen·ar l'l micrnclino ro d eando p.1 rcial l)
t0talmentc· la plagroclasa. E s ta fo rma entonces una especie d l! n t'rcleo &lt;kl
c ris tal. y lo dos feldespatos tienen la mis ma orie111ar ió n cri tal og-r:ífi c;i.
Las partes periféricas d el núcleo plagioclfisico presentan a menudo contactos irregulares con el microcl ino e m·oh ·c m e . implid nclose muc h.1s H'Cl' s.
Se obserrn también implica ción ele mic rol in o y cuarzo. pero con poco
d tsa rro llo.

Plagiorlasa. - La plag ioclasa se pre ·l'nta e n cris tales ele! mis mo o rd e n
de m agni tud que los del microclino. E s zo nal. [ n una :;effió n ccrca n.1
a Ng Nm se ha observado: cuando N m ...-: J. N
237 "40 ·. 11 -= 3 " o iz·
qu ie rda. uno de los ej es está a 46 ° S atr&lt;Ís y el nrro a 42 " 1 ,1ddantc.
y cuando Ng es parale lo a J. :'\ = 328 "3 5 · y 11
1 "5 izqui e rda. d e donde
- 2\1 =SS º9·
S iendo los planos d e c li,·aje poco di · tintos. no es posibh.: referir a
e llos los planos d el elipsoide . Sólo se pued en m e dir los :í n ~ull)S L'ntrc los
ejes d el eli ps oide y la traza d el c li,·aje en 1.1 secció n:
:sl;c1.EO

+

Exto11
-

2 ° _¡_o'
2\· ·= SSº 9

:\ b,., .\ 11 "'

-

2 ° 20'

-

-

2\·

A b __ .-\ 11 1 ~

-

1-1 º 20'

= 103.J o
A b.,.1

8°

:?O'

(aprox.)

:\ 11 1

La zona centra l, que es :.\b.·,. pasa paulatinamL·111e a .-\b, ., y muy
brusca m ente aparece una delgada zo na ck albita . qu e in111e cliat:11rn: nt c.: se
dis tingue no só lo por el mayor án g ul o d e e x.tinc ió n. sino tamb itn po r una.
birr cfringe ncia má s a lta. El á ng ulo d e los ejes ópticos d e In albita &lt;:s
s ólo a proximaclo. Se d ebe tener en cuent a. que sólo por excepció n ha . ido
o bservada Ja zona perifé rica d e o ligoclasa - a lbita. Lo genera l es que&gt; n o
ha ya r ec u rren cia en las zonas y que la propo rc ió n d e albita e n és t:ts.
' a ume nte del núcleo a l perife rio. En tres seccio nes pe rpe ndic ula r e a :'\ p
he encontrado Jos s ig ui e ntes áng ulos ele ex.tin c ió n:
7.l):SA CE:STltAI.

I.ª T1
2 ,;• T1
' a
.) •

+

roº (Ab,J
1 2° (Ab,:,)
12° (Ab;:.)

ZO:SA

1-: r 1&lt; 1Frmio

l:STr;n~n:OI.\

.)

,o

(.-\b,J

-1 º

(Ab~ , )

1

¡1

-¡-

2º ( .-\ b.i:)

1

·'' º ;)- (Ab,,., )

Como se ve, Ja proporc ión d e a lbita rnría e ntre ¡ 5 y 96 11 n y la s zonas
ti enen luego un a composició n o ligocl ás ica y a lbítica.
Las zonas m enos cálcica s est:l n a m e nudo implicadns co n cuarzo. El
núcle o está casi s iempre a lgo d escompuesto, mie ntras la s partes pe rifé ri ca !".
especialment e la a lbítica. se conserrn bien.
La plagioclasa y e l mic rocl ino se presentan c as i e n las m is mas prn·
porcio n es . La cantidad d el segundo parece ser nlgo mayo r que la d e la
primera.

Cuarzo. - Los cris ta les d e c uarzo tien e n forma s irregulares y son más
o m e nos d el mis mo o rde n d e mag nitud qu e loe; d e f ·ldcspato . La cxtin r ión

�36 onclulo ... a . Sl: ())).,(· n ·a11 !)('CI io n l:'&gt; d t plag iocla!)a implicadas con c ua rzo
rcJdl:ac.la ... ele m ic ro&lt;'!ino. .\ e&lt;tti-.a cll: t:.lO :.l' podría s upo nc.:r que.: &lt;.:I mic ro·
&lt;lino t·., po,.,1c:rior ;i t· ...a impl icat ión, pl·nJ e.ladas las fo rm as irrc.:g ula rc y
endc n1.1da.., cll' C'. =&gt; l&lt;I" mi ne ra lc:., l: ' ta m b ié n a dmis ible que.: s e.: t ra ta d e una
dl' la:. 1an 1&lt;i... ·ntrada-. q tu· un mint ral hacl: t n el o tro . S in e mbargo, se
rl'cibc· la im¡m:sió n q ue g ran pa rte c.lc.:I c uarzo n i:::.talizó antes d el mic roclino.
l'a rtc· clv la plag iocla ·a c ris ta lizó a l mi ~nw tie mpo que el c uarzo y pa rt e.:.
:1111t·s c¡ut· l'SI&lt;' mineral. l'arc:c:c.: probabl e qul' la dife re ncia d e tic.:mpo e n la
solidifi r: ic-ió11 ck lo,., difl' rL'lll L'S minl' rak;. ha s iclo pcq uc.:ña.
( '"&gt;

!Jiotita . E:&gt; uniaxia l. :\g
\·erd c: brun;kc:o muy obs c uro / :\p =
a ma rill t1. :\parece e n c ri ... wk,., c uya :::. :.l·ccio nc!) :::.on m en o res que o, ;o mm.~
Las fo rma ... :&gt;On e n la ma yo r ía d e los cas&lt;i.., muy irregu lares. D c:sd c: e;I punto
ck \·is ta c ua n titat i\·o. la b io1i1a ·ig uc a l c ua rzo e n o rde n d e impo rta ncia.
)' la-. t:an 1ida d cs d e.: c ·os dos mi1H: rah:s :.o n m ;í · o m e nos d el m i ·mo o rden .
()uL· la bio tita a pc.;ar ck s us forma s irrcg-ulares h a. s ido uno de los
minc:ralc.; que: prime ro ha cris talizad o. lo :m g ic rc el hecho que e n ciertos
raso · ha impedido el c recimie nto rc¡.!'ular ele.: la ;1parita . adaptándose este
111inL· ra l a las forma s ck aqut-1.

Mira h/anca. E ste min l'ra l a parecl' l'll m L: n u r cantid.id que la biotira
\' pan:Cl' q ue por lo nw11ci... l'n pa.rtl' f ue ra prirnariu. Las fo rmas y tama·
r1o~ ck In-. c rista le so n :1n:í log
a los d l' la ul ra mica. Se lt- ob:;e n ·a e n
orit 111a ci&lt;Jn parakla y t:1111bil-11 yux tapu1·;,1a a la biorita.
E n u11:t sección ..,l' nbscn·a co 11 :"\ g - J. qm· :\
64 ° -;o · y 11 -¡ •' 6
tlc-reL: ha . ~· uanclu :-.:111
J. :-\ 16 2"00 ' y 11 14 •' 2 izqu.ie rda . l ' no de
lo., l'j~'.., l'-.t:t a 8 ·: ~ ac.kl:t nl L' y t'I o tro a 24" 3 atr;is . de d o nde - 2\ · = 32 o ;.
L11 una 'il'LT IOll pa ralvla al plano Ul' lo.., L'jcs se obscr n l :-1uc l' 0.0 2;
\" d •:l'l:t rdo R = 0.00 100. ck do11dl' ); g· ::\p -= 0.0398 .
·
l_:.11 In rl'Í l'rl'ntl' a la abso rció n. s e ob ... n \·a q ue :\ g- = : -.; 111 ·-= a marillo
brn na r co mu y r ia ro
'.\ p
hl :111n1.

º"

T itanita.

_La:; fo rma ... d e los nis tak:- d l' ti tani ta sun \·a riable .

l'or

lo ~\'m· ral " º ~1. 1 rrl·gu l a r~·..,, n lbt· n·;'r ndns l· a \Tt'l'S c ris tales s u b h c:clr.tl ts d ~·
car,1nl'r
1·111w 1t o r111L'. l'lt\';\J
.
. .l' nu ·sc In' ob.;e 1·\··icl•i
• ' . s c. 11, l r ,111 SO' 1O f ri\Clll·
ras 1rrc.·gula r_L':-. La-. :il'~·: tonl's m;b g ra nck s til'ne n un &lt;irca d e o. )O mm . /.
0. 15 111111 . l_:. 11 una St'1T 1011 n 1ya 1m r111a l hada un &lt;in• ~tdu d•' ., 1 ,; con , . rr

obt u\·o :'\
... ·' ,., .
· J&gt; -= .T· &gt;:
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17 .. ,, izquic rda.""'
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l . 11&lt;&gt; clt· lo s l'JCs l'st;i a -:: 11 :? •&gt; 3 e1L'l'l'Cha.
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. 1 -1
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t t:..,ll' l':i e!t'll\a ~ .1 ad(I &lt;tlltl.
1·.,.,
t i · o b L'IT a r t¡lll' i·xrs11·11 \·a n vdadl'.., d . t' .
.
1
. ..
.
dif1·n·1111· .1 J;1 n imún \' . ..
. .
· 1 it.intta &lt; t ' cn n 1pl•~ 1 t· 1011 :tl!!O
. l ll ~ ,1,., JHOJH1·tbd1•s úptica :- ~nn m :tl co111widas.'

Sl'

t·11
. . .111H
. 1 .e(1,1l
·· l's ,. ·u b h ·el . l ·· J
..,l patita . .-\ parl'l'l'
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t1111s clv l:t :tp.1t1la . han s ido i·o1i...1;1tad11s.

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37 -

y mag netita . - Los c ris tales d e mal!1lCli
· 1.·1 s·o 11 e n g-cncra 1
• llme11ila
¡
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r coonc ca d os y a nh e~ral cs . H ay t:lmbién s ubhc clralcs y mu y ra r.ls \'eces
he obscn ·:ldo pequc1~os c uhe dros que parecen d e magne ti ta. L.t secció n
mayo r obserrnd:l tema un á r ea d e 0 .._30 '\. o ..)~o mm . La i1111 e 111't,·1 CSl,t
/. a llll'·
nudo rocll'a da de Je ucoxcno .
L os m.inera les d~ hi&lt;.'rro pa rece que han sido los primeros t·n n is t:tli z.1r.
Des pués sig uen la tttanita , apatita. mica s, fcld t·· p:ltos y n 1:n zo .
De la d escripción que anteced e se d cs pre nclc quc la. roca c•s holuc ris ta lina.
La g ranularidad es tá s uficientem e n te c ara cteri zada co n In cxpucst 11
e n la descripción es pecial de c:ida mine ral. La roca es de g r:ino fino o.
especificando m ejor, de g rano d ccimilimérrico.
La fdbrica es ineq uigra nula r, seriad:i po rfiroid e y g-rMica.
La composic ión d e la roca es tal que de be clasifica rse com o una

adame/lita.

E s ta roca es cualitali\·amcm c igual a la a nte r ior d e « E l \ 'old n '"
Pug ios (S:i n Luis ). La diferenc ia estriba e n la pro porci6n ele Jos minl'ntk~.
La roca amc rior es más séÍJica que é · ta .

G RA:'\ O DI OR IT:\ DE ALTA G RA C IA {CÓ RD O B.\ )

Piedra d e las ca nte ras explo tadas para balas to po r e l F crrnc.irri l ( ·1· 11 ·
tra l Argentino.
La roca es g ris bla nc usca. rica e n mica . .\lgo porfírica.
Se compone principalmente de plag ioc/asa. microrli110. cuarzo y mica.

P/ag ioc/asa. - Este m inera l tiene un a compos ic i6n \·a ria bk, lo que
se evidencia particularmente en los cris tales más g rand es que muestran
una es truc tura zo na l. La parte m ;:'ts d lc ica, que es la central. est;í a me·
nudo d escompuesta. Los cl i,·ajes en g enera l son m a los, estando ca s i s ic m·
pre m a rcados por productos de descomposic ión. lo que permi te. es c ie rt o.
usar la traza de l plano d e clivaje corno línea d e re f•erenc ia, pero impos ibi·
lita la determinació n d e las coorde nadas d el plano.
Los índices d e r efracción ha n sido co m.parados r &gt;11 e l d el b;ílsamo y
con Jos d el c ua rzo .
En una sección casi perpendic ula r a .l\ g se obsen ·a qut· los índice.,
N m y N p son mayor es que el d el bálsamo.
E11 una sección casi per pendic ula r a .l\p, se.: obscn ·a que &gt;Jg d e J;'!
plag ioclasa
1.;44.
En otra secció n de la mis ma naturaleza . &gt;lg- (plag ioda sa ) ' índice d e l
bálsamo. En otro caso análogo, Ng (plagioclasa ) = índice d el bálsa m o.
En una pequeña sección pe rpendicular a · p, mac lada scg-(111 la ley
d e la a lbita, se obsen ·a para uno de los indi viduos una e xtinc i6n de 18 ° 2
y para el otro 16 o 7, · g (plag iocl::i a ) / 1 .;44. E &lt;; tas propit d:ides corre·&lt;;·
po nde n a una a lbita Ab 9 An 2 •
.
En un&lt;1 sección co n un á rea d e 4,0 mm .'.?, "&gt;l g ( plag iodasa ) ~ índ1 r &lt;' d e l
bálsamo. E n una sección perpendic ula r a Np, d e estructura 70nal. !-&gt;C'
obser va una extinc ión d e + 12º0 para el núcleo central y d e - 1 " pa ra la
zona pe rifér ica , que corre ponden rcspecti\·amc nte a Ab;:. A n ~.-. Y !\b.i. .-\ n 1 ~·

&lt;

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-

38 -

;íng ulo d e 19" con ~g. se obEn 01 ra sec t:ió n c uya no rmal hace un
· H =- 18 '' 7 d e recha.
.
. ·1
4 " 20.
11 J· ~ = 27
-.i.:r va · r uando :\ p co111c.:it i.:
, ¡ eJ·C: ó ptico está
.
· 1
, .1 &lt;- - J 1,. - 186º3 · . y JI = 1 " 5 1zqu1 &lt;: r&lt;a. y,·
e uanc u '" 111 - ' " )
lo la n o nn c1 l :il clivajc
- 88" 4
uanc
1 1 ?\/
JJe: &lt;l on tc:
·1
? " "32 · atd1s .
·
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' _,
. .
l'\
(º ~ ·
¡¡ - - "o 1zqua:r a. Luego e l ángulo
00 1) coinn d c con J, 1 = &gt; ·'º'
. ' a &gt;: ir es J"· Colo.cand.o Ng
n e n una sección pc:rpc nd1c u)ar.
o
6
(l•." '"'.·'" t.1w·ió
'
refiri e ndo la d1rccc1 n de
('n coincidencia con el c:je d d mi c ros~op1 0 Y
1
e l mis m o {1ng u lo d e 3 ". que
\' Xtinción a l;i traw del r li,·ajl' , s &lt;: o J tt t: ne ·
n1r re:- pondc a una o ligoclasa · albita ..\b91 ..\ n 9·
.. .
Res ulta d e es ta!&gt; obsC' rvacio nes qu e: la co mp? 1c1o n d e la plag ioclasa
va ría entre· una o ligocla a :\b 7;, :\n :?:. y albita casi pura.
En muc ha s s eccionc:s e notn n inc lus io nes d e c uarzo q~e tie ne n casi
· ma orie
· ntan·ó n . ·1· am b.1cn
/. s...-. 11 ··1 obscn·aclo
una c s pcc tc d e implicala mis
·
'
(· ión con microclinn.
El tamaiio ck lo c ris tales d e p lagio c lasa es muy ,-ariable, habi~ndose
nbsc n ·adn seccio ncs cuyas á rea.-; ,·arían ent re 0.04 mm.:? Y 4.00 mm.- Las
furmri s so n icmpre irregula res .

'º

º

e

Mirrotfino. - La extinció n ca ra c t e rís tica e n secciones p,1ralclas a (001 )
ha sid&lt;1 cons tatada. E ste fl'!cles paw aparece e n pcqul'1ia cantidad y en
ni. talc:o., d l' ta mai10 reducido. En g e ne ral las seccio n es tie n e n un ftrea que
11 0 pasa ck 0.30 mm .~ l'robab lc..: m c nte ha s ido e l último min e r&lt;1l en cristalizar.
Cuarzo. .\1 c uarzo s e k o bsl'n-;1 e n gra no s pcquctio · . pero de mag11i1ucl ,·ariablc-. Las sl·rcio nes tie n e n áreas C(lll' ,·arían c n•rc 0.003 mm.:!
y o . :! ) O 111111 .: l.t&gt;s pt'l(lll'i1 u s g ranos son cas i s il'm prc rcdo nckados. micn·
tra s qtH' los g ra nclt·-&gt; ti L• m·n sie mpre fo rmas mu y irrcgularc . En o rden
cu a 111 ita ti n&gt; e l c u;1rzo es e l scgtmclo minc rn l. s ie ndo e l prime ro l.i plag io·
l'las:1. l':trtí..' del c uarzo ha c ris talizado ant e que la pl:1gio c la a. pues g ra1\lh d1: aquel minl'ral S l' obsen-.111 co m o inclus io nes e n és ta . Las c xtin·
cio1ws !'&gt; 011 sicmprl· muy ondulo as . lo que indica que la roca h a s ufrido la
:1rci&lt;'in ck f ucrtl's presiones. Se obse n ·an numerosas inclusiones análogas
a la s ll1l'll&lt;"io n acla:-. l'n tk snipcioncs anteriores. Los contac to J e los cristales ele n 1arrn entre s í com o con los otro. mine rales so n a menudo endentados . lt) qu(' lwn· pt·nsa r qm· esa s indu io n es ck c uarzo que se obsc rnrn en
h&gt;s fdcks p:11 os no sea n \'l·rdadcras inclusiones. s ino que r.I pla n o de la scc·
cié&gt;11 . p:1sando po r una posiri{m cerca na a l co111.1cl0 l'lltrc un f e leles pato y
un c uarzo cona a una d e e-&gt;as e ncl('nt:1ciones. h :ir ié ndola aparece r rodead:t
por l'I f1 ·ldc:- pat o con toda la a parienc ia d e una inclus ió n.
11/ica.
La mica esuí re prc.sc.n tada pnr biotita y mu ·cu,·ita. La biolitn C's uniaxia l. La :1bsorción es :'\g = bruno obscuro
:'\p -= ;1111.uillo.
Los rrista le-. son dt• fo rma!'&gt; muy irregu lares y contienC'n numcros,1s inclus iom·s d t' cua rzo. ap:ui ta y mag n l·ti t;1. 1~ 1 fl'!d('s pato .1parccc a Yeces rodc·aclo po r elb y c uando los n is taks tk aqu(;I son peque ño . tien e n e l asPL'C to ck in rlu sionl·~ . Sl' descompo n e en 1w ninita. ob en·ándosc todas l:ts
fonna s (k ~1:;111s i: i(111 en tre los d os min t·r:iles . La pe ninita es n cgariva con
u'.1a a l~snrc 1 0.n i'\g = N m = \Trde clnro
:'\p = amarillo muy p;ílido. La
b1 rrcf n11genc1:1 l'S a 1red edo r d e 0,002. Las secciones d e biot ita m ;ís g r;rncles obs l'n ·a das apenas a ka man a medio mil ímetro c uadrado. Del mism o
o rden ele- ma ~nitud son las Sl'&lt;'Cio ncs d e pe ninita. En o rden c uantitatin)
la biotita si¡..: ut· a la plag-ioclasa y a l c uarzo.

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39

La mascovita a pa rece junto con la biotita }':t sea 111 ,.zcl" d .... 0
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CO ll a
mism a onentac1
n,
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orde
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11
. .
m agn1tuc1
que los d e .b1ot 1ta: .Adem ás, los fe ldes patos e n much os ca sos está n cubierto~ d e lá mmas d tmmutas, c uyas pr opiedades óptica s no es posible de ter mma r, pero que probablemente son de la serie muscodtica.

Apatita. - Se la o b sen ·a en cris tales r e dond eados que muc has \·cccs
son s ubhedralcs; pri s máticos y cortos los más g randes. c uyas s~ccion es
a lcanzan a 0, 160 mm. d e diám etro y a la rgados cuando ele dime ns iones
mucho m ás pequ eñ as.
Magnetita. - E s un mineral a ccesorio j un to con la apa ti ta, pe r o aparece e u much o me nor cantidad que es ta. Los c ris ta les o n an h e dra lcs.
redondeados y d el mis mo o rd en de ma~·nitucl qu~ los d e .1 pa tit,1.
Textura. - La roca es holocristalina ; los c ris ta les de los miner ales
componentes son d e difer entes órde nes d e magni tud . Hay c ris tales milimilimétricos, decimilimétricos y milimétricos.
La /ábrica es ser iada interserta l.
S e d esprende ele lo dic ho que es ta roca es g ranítica, d e g rano fin o y
de fá brica seriada interser tal y se puede c lasificar com o una granorlioritn .
GRANODIOR ITA DE ALTA GRA CIA (CÓRD OBA )
Piedra d e la canter a explotada para balas to po r el I· e rroca rril Central Argentino.
Esta roca , como la a nterior. se compo ne de plngiorlasn. mfrroc/ino.

runrzo y mica.
E s dt: un color g ris m enos claro que la r oca que h em os d eo;cr ipto y
contiene m ás biotita y, por cons ig uie n te. m e nos minerales sftli cos que
esta. Parece también que el mic roclino, q ue se o b ser va e n muy pe queñ.1
ca ntidad e n Ja roca a nte rior, en esta roca tie n e todav ía un c;:ir:íctc r m:ls
acce5ori o. La s textura s de a mba s rocas son a lgo dife re ntes.
Las o bser vaciones sobre Ja plagioclasa son la s s ig uientes: Es zonal.
E l núc leo. q ue es la parte más cálcica. es una oligoc lasa cu ya com posic ión
está entre Ab;,, A n::?:, y Ab 0 An:?o· El pe riferia lo for ma n oligocla s a sa lbitas.
Com o un ejemplo se puede toma r una secció n zonal c uya normal hace
un ángulo d e 40 ° con N p. La sección tie n e un á rea de más de 2.00 mm.:?
y es una d e la s más g randes que se o bservan.
Zona m ás cálcica (n(1cleo) :
P-ar a
m = J , N = 28 o 45 'o, H = 2-i o 8 a Ja izquie rda , un o de los
ejes está a 18 ° 1 atrás.
Para Ng = J, N = 285 o 1 5 ·, H = 2 1 ° 6 a Ja izquie rda.
D e donde - 2V = 86 ° 2 y el áng ul o ele exti n c ió n para la sección per ° o.
p endicula r a N p =
Estas propiedades corres ponden a una oligocl;:i sa A b ;s A n ~ 2 ·
Zona m ás sódica (perife rio) :
P a ra N m = J, N = 2 1 º00 ', ll = J7ºº izquierda y uno de los ejes
25 ° o atrás .
.
.
.
P ara .l\g = J. ;\ = 277° 25 ·, H = 16º 1 a la 1zqu1e rda.
Luego. - 2\· = 9 1 "6 y el áng ulo d e e xti nc ión e n la c;crn6n per pendi c ular a N p es
3 ° o.

+9

�-

40 -

E stas son la s carac te rís ticas d e: una ol igoclasa - a lbiLa : \bll!J .\n11. S ec
ciones con un área de: 2,00 mm.:! no son raras y on las más g r.rnd cs. H ay
cris tales d e p lagioclasa d e un d iáme tro que ap~~as a lcanza a 0,20 mm .. v
C' ntr c: esas dimensio nes h ay una serie: d e: tra ns 1c1ón.
Las fo rmas son irregulares. Las macias o b sen ·adas son las de I ~
a lbita, peri c lino )' carls bad . :\Iica blanc a es un producto d e _de~compos1ción mu y vc nc: ral en es tos fe ldes patos . La s oligoclasas más ca lc1cas par ecen haber ~ ristal izado antes que e l c ua rzo. pe ro no as í la s só dic a s . que contienen numer osas inclusiones ele ese mine ral.

M i rroc/i110. - E s te fe ld es pato apa r ece e n pequeña c antidad y ha sido
el último mine ral e n &lt;.:! ord e n d e solidifica c ió n ; las propiedades ópticas d el
microcl ino han s ido g roserame nte determinada s . L os g ra nos son pequefi os.
Cuarzo. - A Ja plag ioclasa s ig ue e l c ua rzo e n orden c uantitatirn. Tie n e
una e xtinció n muy ondulosa . El tamaño d e los g ra n os d e c ua rzo es mu y
,·a ria blc. Se o bservan s ecciones hasta d e 2 mm.:! y ot ras dimi nu tas c uyo
di nm e tro no a lcanza a 0,05 mm.
Biof.ila . - L a biotita es uniax ia l co n ~ g = bruno obsc uro y .l\p =- a m ari llo. En cant idad sig ue la biotita a l c uarzo . Los c ris tales s on d e forma
irregular y alca nza n a ten e r un diámetro d e 0, 50 mm. so bre (oot ). T ien e
una lendenc ia a o r ie nta rse pa ra lela.m e nte a un c ie rto pla no, lo que le da
una apariencia esqui tosa a Ja ro ca. I\o parece, s in e mbargo, que esto s ~·¡ 1
la consecue ncia d e una acción dina momc la m ó rfi c a. aunque ha bría que estudiar Ja roca geolúg icame m c para rc:so h ·er esa c uestión. L a muestra pued e
haber s ido tomada e n las cerca n ías d e una inclusió n y e n este caso sería
un fe nóme no ele: m etamorfis mo d e co nta c to. C&lt;Jm o se h a d ic ho . la prop::ir ción d e.- mica y es pecialme nt e bio ti ta es much o m ayor en esta roca que e n
la ante rior .
1l1fira blanca. - Probable me nte es un;-i musco\·ita . Tie ne un áng ulo
d e lo. ejes rclati\·amentc pequc:f\o. En una sección cer cana al plano pe r·
pendic ular a uno de lo · ejes, se o bt ie n e que para ::\m = J. ::\ = 131 ° 45 ·.
I-1 = 1-i " '.! d erecha , uno d e los ejes está a -i2 ° -t atrás y el 1) trO 9 ° 8 atrás.
D e dondt.:, - 2\" =- 32 11 6. Ng = l\m -= p blanco. E l tarna11o d e los
g ranos ,·aría entre láminas diminutas apc- nas ,·is ibks, has ta c ristales con
se.cci? nes de 0.2? mm . d e clifürn e ro. S' Je ub~en·a . o b re \us planos ele
cli rnJC ck la plagmclasa. e n agrupa c ion c-s cJi,·e rge n tes y e n c ri tal es a parentem em e aisla dos .

Apatila. - :-\pa r ece e n c ri -rnlcs pcque úos y ele wma11o ,-,uiablc. L a s
sc~ci o n es m ;1s g randes a kanzan a te n e r un d i;ím c t ro de 0. 1o mm. Los
c r~s ta l es e n e ste ca so so n s ubh ed ra les . C ua11clo d e m en o r t. un a ú o los
crn:talcc 0 11 pri máticos. a larga~os según el je e y con los topes a lgo
r edondeados . l:.s uno ele los mtnc ra les que h a c ris ta 1iza clo prime ro.
Tilanila . J unto con la biotita se han ubsc-n ·ado dos peque i'lo
que probablemente son ele tita nit a.

g r a n os

Epidola . :\ c.uplaclos a la m it:él se obsl·n·.1 11 pcquellos g ran os el&lt;.: un
color blanco ama nll cmo, on un sis te ma d e.: c li,·aJ· bie n cJis till to. l . 1. ..
.
. ng·enc .ia bas tante alta.
, es a 1ta, 1a 1Hrrcfn
f ra cc1.011
on obJ."tO .l e ' ic tc i·i'-··1 · t .
1 1 1
.
.
• .
'- \1 '111 .1 1
1
e ang u .1&gt; e e os eJC:-i y el s1g·no opt1co. t11m~ una sccri6 n c e r cao;l a l plano
pC'rpcnc11r ular ;i uno ck los e it·:; 1íptico:;.
f

'"

1

�-41 P a ra i\ P = J, r'\ = l.H " 30 '. Il = 32 •· 5 d erecha.
P a ra :\m = J. :'-: = ..p 11 15 '. 11 = 15 "8 d L·r ccha .
Uno d e los cjL'S ó ptico· csr;'1 a 18 "7 atr;ís. e l otro no es ,·is ibk. De
do nde, - 1\ ' = ¡3 "o y ?
u.

&gt;

Calcita. - Ca lcita se ha ubscn ·ado vn l&gt;L'qucilos g-r,1nos irregula rt·s.

Textura. - La roca es holocristalina . R L·sp L'ClO a la g r;i,nularidad se
pued e d ecir que la roca es de g rano fino o m:ís prccisam cnlL' d e g r.1110
decimilimétrico, aunque hay crisrnles que po r su ta ma1ío caractc ri7.aría11
una roca d e g rano milimétrico. La /ríbrica es seriada porfiroide.
E sta roca pertenece al g rupo d e las ~ra11odiorila s .
E sta roca y la a nrcrio r son casi idénticas c ualitatirn m cntc. to mando
en cuenta sólo los minerales esenciales. P ero es ta es mucho 111{1 • ric.1
en biotita. Las text uras on algo difercnrcs. La roca p recC'dL'ntC c'i m:'i~
porfírica.

�ESQUISTO CRISTALINO
GNE ISS lVIUSCOV ÍTI CO
PlEDRA LA JA DE LA ESTRECHURA (S.-\ N I. U l )

R oca b lanca, esquistosa. rica e n muscoYi ra.

La musco,·ita . e t: n cuen-

tra con sus láminas más o menos paralelas al plano d e l'squistosida d.

La roca se compone esencialme nte d e microc/i110, atbita. rl/arzo y
muscovita, y como minerales a ccesorios se o bscn ·a g ranatr, apaNta y
magnetita .

JJil icroclino. - En una secció n cua lquie ra se o bscn·a:
N m = ], N = 136° 41' , H = 25° 8 derecha.
Uno de los ejes 36~ 6 adelante, el ot ro 46° 4 atrás.
Ng = ] , N = 222º 15' ap r., H = 1° r apr .. i:a¡11i erda.
- 2 \" = 83º o, Exton sobre SNp = 2° 3.

E sta sección tiene 0 , 50 mm. de largo po r 0.50 de a n cho. Inc-luye gra ·
nos d e cua rzo, muscovita e individuos d e albita la pe ne tra n. E n otras sec·
cion es se ha observado que el á ng ulo d e extinció n sobre (00 1) es &lt;le 16 ° o.
Las secciones d e este m.ineral se obsetTan s ie mpre con contornos depend ie ntes de los de los o tros mine ra les. L os c ristalcs son s iempre a nhed rales.
El área d e las secciones es varia ble. Las ma yor es llegan a cerca d e
1,00 rnm. 2
Las macias obserrndas son las de la ley d e la a lbita y del periclino.
Se no ta muscO\·ita a lo largo de los pla nos d e cJi,·aje.

Albita. - Los cristales son anhedra les .

Cli,·ajes : paralelo a ( 0 10 ) y a
Maclas según la ley d e la albita .
E n una pequeña sección d e 0 , 10 mm . d e diáme tro. maclad,1 según la
ley d e la a lbita, se obser va :
( 00 1) .

N m = ], N = 1° 49', H = 4° 2 derecha.
U n eje 40° o adela nte, el otro eje 57° 5 atrás.
Ng = ], N = 267° 32', H = 8° 6 de recha.
2 y = 97º 5.

E n la sección perpendicular a N p:
Ext.on del indi viduo I = 14° 4.
id.
id.
2 =
14º 1 .
id .
id.
sobre T Np =
14º 3.

En otra secció n se hicie ron las s ig ui entes d e te rmina cione · :
Nm = ] , N = 262º 13', H = 5° 4 de recha.
Uno de los ej es : 24° 5 adelante, el otro eje: ;;5° 7 atrá!&gt;.

�-4_¡.3soº 3 7'.

+

2 \.

JI

i

Soº

2º 6 izquierda.

2.

En la sección perpendic ular a .l\ g :
Dirección d e Xp - 6-tº 5·
~
~ traza del clivaje (001) - -t5°
Ext.on sobre SXp
19° 3;

+

:?.

Los cri tales son límpidos . En general las secciones no pasan de
.
0 20 mm.~ La a lbita es incluícla por &lt;.:! microclino y a menudo se obsen-a
s u penetración en los granos de c uarzo.
.
.
Cuando los cristales son alargados en alguna d1rccc1ón, el alargamiento
es más o menos paralelo a la clirc:cció n d e csquistosidad. Lo mis mo su·
cc:de en c:I microclino .

Cuarzo. - El cua rzo aparece en seccio nes re lati,·amc ntc g randes, de
fo rma lenticular irregular, con un largo que a ,·ecc s pasa de 3,00 mm. por
o.;o mm. de ancho y en secciones más o menos redo ndas con un diámetro
a lrededor de o,o;o mm. Entre esos límites ,·arían los 1amc111os d e las
dcm:ís secciones. C uando los individuos ele cuarzo tienen forma lenticular,
el eje ma yor es paralelo a la esquistosiclad. Entre los cris tales lcntiformes
ha y muc hos que tienen una ex tinció n o ndulada, pero otros no.

11111srovila. - Los cris tales de este mineral tienen dimensio nes n niables.
En !'Cccionc:s pcrpendicularc · a (oo 1 ) SL' obscn·a que la dimens ión máxim,1
t ' 'i d(• 1.00 mm. en la dirección tlt-1 clirn jt• 100 1 ) y tk 0.20 mm. en la. dirección de la normal a ese plano.
Clirnjc (001) perfecto.
El :íngulo de los ejes ópticos L'S ,·a riablc. aú n en un mismo indi\'iduo.
En una sección casi paral ela a (00 1), se obsen-a:
:;\m = ], X = 3..¡S" 35',
l"no de los ejes 15° 9 atrás,
;\ gJ, ~ = 7S0 o. ll
2 \" ~ 36° o.
Dis persión

ll
oº 4 izquierda.
el otro 20° r adelante.
-= 2° S derecha.
? )

:...

La st.·cnon cstucliada tenía un largo d e 0,232 111111. por 0.1 ;o mm. de
ancho. Las obscn ·acioncs anteriores se to maron en una L'xtremid.id. l-1 :1c ia
l:t o tra ext rcmiclacl, el fingulo c.k lo" l'it-s &lt;'ipticus dis minuía hasta un ,·alor
ele unos pocos g rados.
Los rrista les m{1s ~rancies de muscovita cst{lll casi s iempre orientados
el~ mant.•ra que (oo 1) ~ea p;~ rakl o. al plano de csquistosic\ad. Ocurr e que
,·n s talc:-. ele 1!ll·11ores chmcns1ones 111t cr ·a\;tdos en los planos &lt;k di,·aje ck
los fclcks patos apan.· ccn con (00 1) perpe ndicular a dicho plano.
La musco,·ita es el único el ' los minerales que cst{t ó pticam ente o rien tado con relación a la esqui:nosidad &lt;le la roc:t.
Los felclc· patos y el ~uarzo. tienen su nlargamicnto en la dirección
no mbrada, pero con las onl'ntanonc. (Jptica. müs ,·arinda

_Apalila. - Se
sccc1oncs mayores
La 11wg11:tila
&lt;kado" ckl mismo

l~ o bscrrn en cris tales s ubhcclraks v .1 nhedralcs . Las
ttCllL'n un ~\rea que no pasa d e o.o:! ,;un .~
ha s ido obscn·acla dos u tres ,·cccs en c ristales r eclonorden de mag nitud quL' los ck apatir. 1.

�-45Granafr. - Se ha o bsc1Tado un cris tal dodL·cah~d ricn d l· 1 ~ 0 111111 d.
•
11 d 1 d
.l
,
d.wmctro.
SUC) le ra .
e ·olor_ b lanco a marilknto, complctamL'nllº i,-11 ¡n1pico.
que probablcmem e es la variedad ~rossul ari tn.
Los f elclespa tos de esta roca está n en g·&lt;·ne ral llenos de diminuto:;
cristales en forma ele \":trilln s ele un mineral acl iag nóstico. E n ciertos g ranos de cuarzo se obscn ·an inclusiones a n:íloga s, a unque no es seguro qu .
se trate del mis mo mineral.
La. aparie ncia d el mineral en cuc:stil)n recuerda :1 la :;illimanitn.

La estruc tu ra ele esta roca cst;í caracterizada por un paralelismo L'n
la orientació n m orfológica ele s us component es. E l paralelis mo existe s in
que los minerales a.parezcan en capas continuas, es d ecir. que en un conc
paralelo a la esquis tosida d se encuentran todos los componentes de la roca.
Como se puede juzgar por las ;heas de las scc ·io1w.; de lo=- diferentes
minerales, estos no tienen el mis mo tamailo.
Cada mineral considerad o a isla dament e se halla L'll un,1 serie de tama·
ños, q ue en lo referente a l cuarzo es bastante g rande.

�ROCAS DE ORIGEN S E DIMENTARIO

AREN I SCA DEL :'ll O J OT O RO ( 'ALTA)

E sti'.L roca e una a renisca c ua rc1t1G1. ~ · c ompone esencia lmente d e
cuarzo. Los demá, mine raks puede n conside rarse como a ccesorios. El
color de la roca es alg o d ifíc il d e cldi11ir. pe ro se aproxima a uno de Jos
tintes ,·ioláceos. l\Iacroscópicame m c son discerni b les los cristales d e cuarzo
más g ra ndes, que tiene n un cfoím e1 ro :i lred c do r de 0 .75 mm. y con una Iu p;i
se puede ,·cr que el es pacio comprendido e ntre el los lo ocupa n c1istales m ft..,
pcque ilos del mismo {lUneral.
Con ayuda del microscopio se obscn ·a L!llC lo:; c ris tales más g randes
mencionados anteriormente tie ne n formas bast:111t1.: red ondead as. E sto es
sólo e n genera l, pues si bien e xisten g ranos mu y re dondeados que a ,·ecl'!&gt;
hacen recordar a materia 1 s ubaé reo, hay tambié n otros c on co111orn o!-a ngulares . l\laclas son bas tante frecue ntes . En gene ral, contiene n ntmwrosas inclusiones flú idas y d e otros min e r:1lc::;. Son notables l:is incl11·
sioncs a c icula r es de un mineral que parece rutilo.
En alg unos cas os las numerosas inc lusio nes e nturbian com pleta me nte
el cris ta l. El di{ime tro. d e las secciones m:ís g randes alcanza a 1,0 00 mm ..
pero en los g ranos pequeños, que lle nan los e"' pacio entre Jos g ra ndes. t·I
di:ímct ro muchas ,·eces no alc;rnza a 0,05 111111. E n tre los crist:iks m ~í~
pcqucii.os y los m ás gra ndes existe n todas la..; trans ic iones .
Los min erale~ a ccesorios son: f elrl&lt;'spalo, que pro bableme nte d c·bl'
clasificarse como ortosa, muy descompuesto y e nturbiado po r el caolín y
pig m entado de óxido de hierro, con sólo restos d e cli,·aje; zircono, qm·
apa rece en numerosos c ristales pequefiísimos, con caras c ristalinas ; alg u
a larg ados e n la dirección d el eje; muc has veces tie n en sólo 0 , 0 0 4 mm. d e:
largo. Se ha n obsen·a do alg unos pcque1ios g ranos con e l pkoc roismo y apa rienc ia d e l distcno y otros dos que parecen d e anfibol.
Además de Jos mineral es nombrados se no tan alg unos frag mentos r l'·
do11deaclos de ro ca s cuarcíticas de g rano mu y fino, c uyas sec ciones tic nr·n
un área entre 0,5 y 1 .o mm.2
Ent re los granos ele c uarzo se o bserva un cemento ferrug inoso en forma
d e una ligera peHc ula, que es lo qut; da Ja colorac ió n a. la roca. Los poro&lt;;
está n también ll en os ele Ja misma m:it r ri:i. l.'.:11 el corte se obsen ·;rn alg unos
poros vacíos . T a l ,·ez al pre pararlo, d cc:m ent o fu( e liminado a causa de·
la fri cción con e l carborundum.

ARENISCA

ROSJ\D/I DE SJ\lll PAC HO (C ÓRDOBA )

E s ta are nisca tiene un color rosa.e.lo bac;l:1nte h om ogéneo, mirándola
d e lejos; pero de cerca rompen la unidad d el colo r nume rosa s manchi tas
bla ncas uniforme mente distribuídas y alg una que otra m:1nc ha obscura
:lebida a 1'1 :1rumul&lt;ici6n de óxido cl1· hi C'rrO.

�Se compon e cse n cialnwnte ele granos s uban gulares d e cu,1r1.o. ll ay
st:cciones e.le t:s tt: mineral c¡uc tic.:nc:n un án;a de 2 ,00 mm ..! )' oll:us c uyo
cli;ímc.:tro apc:nas il lcanza a 0,050 mm. E s clt:c ir, quv t: n e s ta :1rl"11 1~ca hay
t" lcmc.:ntos que var ía11 &lt;.:11tr&lt;.: los de la s arc:nas fiua s y lus e.le la s grues .1,&lt;; .
L o s ~ranos dt: c uarzo son d&lt;.: u ríg-1·11c:s di\· c.: rs os . . \J g unos h;111 for m ado
pan&lt;.: d e roca '&gt; que· han &lt;, uf ricio un m e tamorfis mo clinúmic o, mi: ntras que
ut ros han pt: rtt:111·c ido a rnc:L"&gt; n o in &lt;.:tam6rficas. E l cuar.w com 1e nc: num e ·
rr1sa s indusio111·s . J~ n 1111 c uarzo &lt; onado p&lt;.:rpc: ndi c ulanne n te al (.!je.; s &lt;.:
1lbsc1-v;11 1 i11clus iun &lt;.:s líquida.., y g-;1s l'os a s a c umuladas sc·g ún do s s is temas
de· s u¡ll' r fic ie-; e ;1 si plana.., y m ás o m e nos pe r p&lt;:ndirulan·s e11t r e sí. Al p.1 n·cc: r, la:- intcrs c·cciunes 1·ntre ellas c oin c iden c un la din:cci6n del l'je óp ti co.
,\ llll'llUd(I s &lt;.: ubs c n ·:1 qu &lt;.: c into:; g r;u10 s d e cua rzo es t:í.n c nvu c:lt os
por u11 c uarzo m ;ís claro d e c u1nornus irregulares, aunqu e: co n la m isma
c1rie1nación. es tando s l' paradus por una s upc-rfi c ic cs fl:ruida l s u cia, que indica probableme nte· la supe rfi cie primi ti,·a cid g r;1no y e l cuarzo mfts c la ro
un c uarzo secundario qu e se ha depos itado &lt;· n c ontinu idad c ri..,ta li na a lrc ckdor dt:l nú c ko prel·xis t&lt;:11t c, con la t1.:n ck11c ia de cementar la ruca. Ot ra
circ uns tan c ia qu e ti e ndL" a probar lo dicho, &lt;:s que lo s s is tc m.a s de inc lusio1u:s reg ularme nte cli tribuida.., e n l;i n.:t,rió n ci rc u n scripta por la s upc ri°i c ic
s ucia, terminan e n es ta, n o continúan &lt;.:11 el c uarzo p e riféri co . J-:1 c uarzo
nllt:\·o, s in e mba rg:J. ha lle nado lo:; p o rus súl o e n pcquc tia p&lt;Hle, pero ap:1 rcct: otro mine ra 1 de::. cm p e1i;111do un rol análog o.
I·:s tt: mineral forma p t·que'1);i_.., masa s blanca s, lle nando total u parc i:il11w11 te c;t,·idacles ti&lt;- la ro ca . Los cris tales s u n peq11c!1ís i111os y cortado:1·11 cie rta clircc1·iún apart'CL'll como l;íminas 1''\a g on;d c·.., qu e :i1'rH: n un di;í .
me tro m ;íximu el{' 0,030 mm.
Se a g rup:111 :t n :re:- clin·rge n tc:;nen te c·11
forma d1· ab;inico. Tienen s lÍlu un c li,·aj &lt;.:. s egún l'I n1: iJ s v ,1i,·ide11 cu11
rd ;1ti\·a fa c il idad. ( l-:s tu s e pued e obscn ·ar nm u11 IJ;í.ls a1110 ,il· Cauacl;í
lluíclo al ha cer pre..,i6n s obre el c ubreobjeto. ) \ ·1·r Fig. 5. Lím. L
l·:t s ig-n u e.le la dirección del cli\aj1' e s s ie mprl' pu,;iiin), 111 que indica
qul~ el plano Kg- )/m es 111{1s o mvrnis paralc.::lo a aqtll'l y qui· ~p e;,; m:í s
o m e nos pe rpendin1lar al m i mo .
~as Sl'C_CiO!ll'S )&gt;C'ípc11cJic ulart::, :ti c·li\·aj1· tÍ1' lll.; ll Íemprv ti lla birrefrin·
;..:1·nc 1a r e b t1 \'&lt;lllll'll te alta (alrc·cll'clor d e Ja cle.!I c 11:1r1.o ) : p e ro las ::-ecc iune;-;
1•:1ral:las. al cl i\·:1 je a.p:in·c:cn s iempre con 1·o lurcs in tc r ft.rvn r ialc-. 111uy bajos.
f·:sto 111_d1c;1 c!UC.! la b_1:;e~- u·1z a g uda (t·n l'i cas o de s e r hiaxial d mirwr:i l) 0 e l
Cj (' 6p11co {St l'S u111axial ). es :\p.
He tratado ele obwne r la figura intnlnvnl'ial co rrcspo ndi e m r· a la
b isectriz aguda co n un objvt i\·o í:'.c i..;,.; d e i11 111crs iú11 1" ¡)ero ;-;i n é-- i·tn.
1

J,

·"

i ;s t~) r s debido ~ la ~cqul'iic_z d e los cristales, a la s uj)c r po-;ic iún d1· las
l.im111as )" la rl'Írtg"CllCJa rvbll\";\llll'IHC baja.
. Res umiendo: el minera l es lllic:ícl'O, ncgé!ti,·o y prnbabl ·m e nte IJiaxi,11.
~ P ha.ce pr~b:ib lt'lll:n tc un pet¡ul'lto :íng-u lo co n la n urma l a l cl i,·aje. L:i
1&gt;1 rn.:fnn g c11c1a es ma!&gt; o 111l'n os la dd cuart.0, y el índic e de refracción e,;
mayor . qlll' el cid c uarw. 1·'. I c?lor t·s b lanco . Las propiedndcs mc.:n ciu 11:icla s 111cluce n ~t c r eer que e l nun e ral e n c u es t ió n e s l'! raolin.
Se obscrrn 1:11~1bi(·11 otro minc r;.il lllidtceo , ele l;ím ina s m;ís j)l'queii.is
que en e l ca s o antenor, de color aman 1lt-n to. s ig no ncg.1t i ni y bi rn: fring-encia
.din, que probnbll'me111 c es una mus co,·ita.
~
Com o compom·11tl'S arrcs urios Sl' obse1T:111 mag11t·ti1a, limoiiita, •: ris t:tlcs d e: feldes pato ~o mplcta11wnte cks co mpul' s to y un jll'quei"io gr:uw ele
1111 m1 11c ra l plcoc rmco con una abs orció n ¡\ o·
\Trtk
'-,
' l ll - l)J· .
.
,....
,
'" -- ,1 11 co
;1ma nll cnto. El pcq11c1lo cris ta l r o n t it·nc num c ros fsim:i s in ·Jus ionl's ac ic u-

�-49 la t\·s. Ap;ncn·n ta 111bié 11 fra~ml·ntos tic roc 1s c ua rnttc ts c 1111 "ltar1.o mu y
undu!O!&gt;O. A lg unus d e e tos 1ra g m c ntos Sl)n tntt)' krruginoslls.

A RE N ISC.\

1&gt;1·: l ; l ' Al.l•: l;l Jr\ \ T ll(J

E s un;1 l'Ol"a d e color a m arillc1110, d 1· apari1·nri:1 h 1.:11:ro gé11 ':l. l'unt icm·
fragm c11tos que le da11 L1 apa ri e n c ia de c.:on g lonwra d o. S in t'lllbarg o, ~ 1 •
obsc tTan pcque1ias regiones e n que la roca pierde su car;'u.:tn d e co n " ¡11
, 1ose como una v1•rc1at1e ra an•111sc1.
.
m e rado, mos tran(
.\ s impk vista es ,....po
sib le dis tingui r los granos ele cua rzo, e 1wuvlto-; t'll una mate ria de colcw
b lanco lechoso, que es el cemento.
'on la lupa 1·sto es más f:ícil y e l ce
m e nto blanco mu es tra e n muchas pan1·s un hcnnoso clcsplieg&lt;.1c de c olorl'"
in tcrfcrcnc ialcs.
Con el micro copio ~e \'e qui' el lllincral m ejo r representado cuantita
tivamc:ntc es el ruarzo. Las form:.i..; de l':-ll' ,·arbn. ! l ay ~ranos com pleta mcnt&lt;' redondeados al lacl11 di' ot rn-. de coniorno~ :lllg-ula re&lt;;. pe ro Jo..,
que m;i-; a bunclan son los suba ngu la r1·s. E n 1:1s Sl'crio n l's de ·ua rzo cst u
diada-; se ha obsel"\'ad o un di;ím ctrn 1m·clio &lt;k o,::?70 mlll. Se ob: erv.111
muc has cu n diám c tros d e lll&lt;Í..; ele un lllilílllctro, cxi..;ticnclo talllbién en tn;Ís
n m e nos igual ca nLid acl las que tietH'll d i(1llletrn-; de 0.030 mn1.
E n c ie rt os c r istales las inrlusiorn's ~on 1n1111c rus a s . &lt;'x i ~t i cndn 1·avid.1
d es lle nas con uno o dos líquid os, a1·0111pa1bdos :1 ,·1·res de 1111a 1111rhuj .1
m ovible. Va rill a aci c ulare- d e un mi n l'ra l in coloro abu ncl an ~n c into-,
g ra n os. El tama1'ío d e e ·a ., ,·a ri lla c; t'S La n 1wqu&lt;'t.Hi qut· tocia cle11•rrni n a ·
í' ÍÓn el e propie dades ópticas cs impo-.iblc.
Envolvie ndo los cri talc:s de cua r1.o. ~t· 11li...1 ·n:1 a 1111·tHHl1i u11:1 ¡&gt;l'l íc uJ;1
d e una substancia. amarillenta, c·n ~cn c·rnl i.,111n'1pica. &lt;k rdring-r n ria m :ís a lt:1
que la d e l cemento.
El ce111r11/o lo forma un min e ral h1111111;..: l-1w11. d 1• índice dl' rdracrit'i11
muc ho m eno r qu e d cid b;íbamo el&lt;" Can:tei.í. dl' 1 olnr blan r o y 1·1impl&lt;' l.1
m e nt e iso trópiro. .\ntc riorn1e111e hl' n1&lt;'tH"i11nado qu e a 1:1 lu z refl c·jada y n111
una lupa e l colo r era blanco lechoso )' l'll p.Htc-&gt; .,,. notaban colorl's i1111·r
fcrc n c iales. E s 1ac; propicclacle s on las del ópalo.
Cuando cl cem ento ele las arenic;ca-; 1·s s ilkico, apa r erc .1qul'I en g .. rw ·
ra l co mo c ua rzo y sólo rnra vez e n la fmma amorfa. Po111.:.L\NX ( 1) ha
clC"scripto una « cuarrita » c uyo cenwnlo 1·..; d r ópalo procccll'n te ele l.t rcg i&lt;'1n
b o real del Paraguay. C ita u n trabajo &lt;I&lt;- Kr.1·: ~1 \ I ( 2 ) . qu e 11 0 h e poclid 11
lee r p o r n o ten e r a mi di s pos ic ión la n·vi s ta q11&lt;: lo puhl in&gt;. 1·n rl que sr·
d esc rib e una are nis r;-i del S icbt·ng c·bi rg-t· r on t'i palo 1·01110 cc· m c ntfl (_-, ).
Los min r rnlcs a ccC'sor ios &lt;;lJ11: bi&lt;1/ila. ck l:t qw· lw obs t·rvad&lt;• 1111 s olo
c ristal c uya secri6n tenía un ;í rc;1 d e o .::? 17 '/ o ..&gt;87 111111.: 111ag 11difa e n 1w
qucños c ri stales rc d ondc·;1do s ele 0, 16:; 111111. d e· di;í ml'lrn 1·11 término medir1.
Se o h sen·an cris tales clt· fc-ldt·~ p:uos nirnpk1arnc11t1· dc·scornpucc; tns.
E l á rea de alg-unas secnnn c·s ck &lt;·-;u: minl'r:tl alr-;111za a 1 5 mm.'.!
Fra!!lncntos de rua l'l'ita ~ clt- '• ran1J 11111~'
finfl f11r111. 111 tamb ién p.1r1 r·
.
ele la. roca.
~

~

f 1) • Ceslcinc :tus l'arnguny •. , Nc11cs Jahrh11c h !tir ;\lincratogic, • C'lc. 1881\. l. Jln111I, p;í¡:- '' ' '·
(2) • :\likrosk. l'11lcrs11c h1111¡!.:11 iibcr ps a111mi1isch c c:,·stc in c .. z. •l. d . ¡:-. r.cs. ,i;~ i.
(.1) l,a nn:11iscn tic r.11nlcg-11ayc h1i es m11y ,·nriahlc l n11Lo &lt;'11 U llllflOSici611 como en co11 ,i,1c n
c ia y color. trc examinado mues tras s in cípnlo y olrns 11111y friahlcs qm· 110 h e \' iSlo s in &lt;J 111ncru '
c6p icnmcnlc.

•

�-

LUl S)

l 'U l&lt;TE Z LJ l':LO (S J\

LAJA J)EJ.

l'!ED l&lt;A

50 -

J.a roca es de g ra no fino y de color amarille ntu.
!\ l estud iarla microscópicamenH.: se ve que~ no es homogén ea.

En d ns
cortes se o bser va que e n 1111 extremo, la r oca se compon r· casi exclus iva 1nc· ntc ele calcita y d e un minnal i:;om étri cu . H a c ia e l otro e xtre mo d e h1
pre parac ión la calcita di-,mi nu ye, vi min e ral i om é trico se vue h ·e prepon ~lc­
ra nte y aparerrn óxidos d 1: hie rro, j un to c &lt;Jll un mine ra l rl el g ru po ele l:t
barita, y yeso.

Calcita. - Apa rece «n ~ranos a nhedrales con seccio nes d e m e nos d e
mm. d e d iámetro. C livaj(' rombohédri co p e rfecto. :\Iaclas polisintética:;.
LJ niax ia l y negat ivo. ~ g
y :L\p &lt; que C'l ín dice del bálsamo. Ng- Np
- 0, 17 más o menos . La calcita inc luve a m enudo c ri s tal es d el mine ral
isornétrico e n fo rm a poiquilítica.
1

&gt;

Ce/e5 fita. - En una extremidad d el pre par a d o . junto con e l m ine r,11
isornétri co. ~C' ohsen ·a n seccion es anhcd r;.ilcs d e un mine ral con tres sis tc ·ma · d e cl i\·ajes, que parece onon'1111bicu y mu}: difíc il de &lt;:s tudia r a &lt;.:: tusa
d e que la orie ll!ación d e los (•jv.., d e l el i pso ide c ambia continuame nte, aú n en
puntos muy próximo.; . Los cri-,ta!C's esl{u1 form;.idos por láminas más 11
111C'nos diverge1111·:; y d cfnn n;1da'&gt; . La direcc i6n d e lo:; pla nos d e c livaje
1's m uy \·ariablc. l ~ I ~ igno 6pt ico 1•.; pns iti\·o.
Se hic ie ron ,·a rias cle tc rn1inacionr·-; clcl (1ngul11 c.k l11c; e jes y d e la b irre ·
fri ngc ncia. Los \";il0rc·.; oht0nido.; p;1 r:1 &lt;'I ;Í.ng-ttlo d&lt;' lo::; e jes son b;i.s ta ntc:
,·a riabks . PM Jo 11w1111.; &lt;' ll parlt'. t"... l•&gt; es dC'biclo a la difi c ultad d e l;1 s
' •hsen ·a c ioncs .
'.\1111

1·11 ejl'
·1

2

\T

::\ 111

::\p

-

J.

;-! = 359" ,:;1'.
11 =- 2° t izq11i e rcla.
o atnís, e l otro 26° s aclcla 11te .
S 1° :;. T.as correccio11es se han h cclw co 11

2,:; 0

J. ~
J' ::\

2~0

11

º· 11

1 ¡''..¡o',

2º

11

2 '

11

·=

1 /&gt;2,&lt;;.

n izqui e rd a .
d erech a .

s

Se obsl'rva un r l i1·aje pocn, d es a r rc1l la&lt;l11, rnú .; o men os para lelo al plan&lt;J
ele loe; c·jc" . y otrn&lt;; cua tro. 111a s o mvnos ¡)('rpC'11clir ul;.innen tc a l mismo.
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. El 5 : ...es más o _menos_pa r alelo a :\g :'\p y los o tros c ua tro pe rte n ecen
p1 o ba b lem c nle a l m is mo s is tem a y a 1n recen ron cliºfe i·c 11 tc
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s coor c na a.s a
e ,lllsa e e la cle fo rmac1011 cle l mme ra l.
La inte rsecció n •ele!• t. 0 •y 5.0 cliva.J·es h &lt;a.c e 1111 &lt;l
.· 11 l:&gt;
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con 1N1, ,·
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0111e ndo Ng en co111c1d e n c1a con el CJ·e d e l mic rosco¡) 1·
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JM!a e a. ~n e e o rmac16 n del mmP r a l hace ri 11 ,
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:;111t
e nte .
·
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·

•

�-

51

El color de esta sección es blanco algo amariÍlento.
Los ángulos d e los ejes medidos l' ll cuatro secciones diferentes 50 11 :
) t us; 50°3; 45 ° 6 ; .+6º 8. Ln media d t..: esos valores C'S -f :? \ 0 :.._ ~8 º6.
N g l\ p tiene un valor alrC'dedor d e 0,009.
Las propieclacks óptica:; del mine ral coi11cidc11 co11 l.t:; d e la Cl'ksl it ;1•
J .as ;Írcas d e las st·ccio1ws mayore..; :tlcattzan a 0 .50 111111 .~
1
} 1•su.

:\ l·ompai1;inclo al ntillL'ntl ;interior si · observa 11tro c11 11 u 11
;íngulo di.: los ejes ¡ :?V a lrededor ele _:;¡.; ''. N g N p o,o to. l.os í11tlicl·,..
ele refracción son mucho más bajos qui· 1·11 c·l mincr;tl amni"r y ning ún
diva je s t' obscn ·a e11 las secciones cs1udiadas . Los cris tales aparecen d1·
formados .

Ana/cita. - J! n seccio11C's hn;ago11::ill'-. y nclog 11n;1 it-:; &lt;lv 111e1111s dl'
0, 1 mm. de diámetro ·e obscrva un 111.iner;il i~n nH:t ri co. ck color bl:mn 1.
El ínclic&lt;' de rc&gt;fracció11 t·:; muy bajn. E -. 111\·11or que el ckl ll&lt;'nwl
( t .4979) y e¡ ue el del tol uol ( 1.-t&lt;J:; 5 1 y mayor q uc e l d el ac:t..:iLe de al lllL'll
dras ( r.-t/02) y que &lt;'l del an·it t· dl' 1·a..;1o r 11..+8 aprnx.). Lus índicc;.. cltL'S tos nceit cs y d el ht'nzol y tolu11l 1111 han .-idn n111traloreado" por mí. I·.-..
decir, gue el índice de refra n-iú11 tk e--tc mitw r;tl 1·-; prub;1blcnw111e maynr
que 1,48 y m enor que 1-4955·
Sólo en algun:-i .;; :;cccion&lt;"s se nn1a11 ras t ni.., dv d iva je. i-:~ 1·11mpl1 ·t :r
ment e isotr6pico. En genera l · t'-;t;'1 v11Llirl&gt;iado fH•r 1111111CTosa-- inc lus io111·-.
coloc;i cla;.. a vece:; zona !mente . Bajn la a n ·i1'111 cid :ícicln hid rnl l uosi 1íc-i e 11
se obtienen numerosos nistak~ dl' flunsi licatn ck -;11di11. .\tacacJo.., por
;Ícido clorhídrico, rc!-.u lt:rn nis tak;.. ck )'\'"º· .\t;wancl11 \·;1nos peq11&lt;·1in-..
g ranos &lt;le! mineral por el ácido 11 ítri1·11 cl il11 íd11 1· intniducivnclo d1·-- ¡n1é-, u11.1
gota de soludón ele nitrato clt' plom11. obtuve· jll'q1t1·l11 1.., ort;wclro-; y 11tr;1..,
combin;icioncs del sistcm;i rl'g ular. qui' t;tl ,·c·z -.1·a11 ck nitrato cll' plo mo ( t 1
rnn birrcfringencia a normal.
,
Dada la pcqucñC'z ele- los cristalc·.., ckl minnal i..,ot rr'ipico y tk t.:st.ir
mezclado~ con yeso y calcita, ;i11m1u1· 1rat&lt;: el&lt;- nbtcnt.:r el min1·rnl purn.
c·s muy probi1bk que el }T:ill obte nido al atacar el corte con :icidos, S &lt;'a 1·1
de la roca y no teng-a rela ción con el mi11t.:rnl i-;ométrico. T t:nicndo &lt;'11
cuenta esa circunstancia y t'I índice d&lt;· n-(r:u.Tic)n , sc pued e considerar :ti
mine ral como analcita.

"ª

Zoizila. . sl' ha obscr\':ido un;i 'i('I (ion t¡lll'
rrda d e cstc mi1wr; tf .
La muestra es p robablemente d1· 11n:1 1·aliz:1 tomad:1 c·n .11ta g ri ct:i.
1

(1)

Dcho a~radcccr a l ur. JM NKbltT, la a y uda prestada en

tus

i11 vcsti¡:ac iu11cs &lt;pd111ica~.

�EXPLICACIÓN DE LAS LÁMINAS

J.\ ~ 1 1 1\,\

l'lagi11rl.isa zo111al ch· b d.1o ·i1:1 d .. l · .. 1r11 111:1111n (Sa 11 J11:rn \. E111r .. i.1 1111 1. 1
po,;iri1'111 dC' C'-1 ino·io'1n ~ l.1 t¡lll' l.1 1·11\ lll'h '" ..,,. 11h" ·n .1 l'I 0n1n.1uo si·
rracln. .\1111w1110
S6 \ 1·c1·-,.

l'.J

1 1;-:. - ·

S«c.-i1'111 de p l:igio.-la,;a d1' l.1 d.1.-it.1. S1· 1 t' una n·;.do'111 clo- i111pl11 ;t. ¡0·, 11
cn 11 i11 c:l11siu11e-; 1 i1n·as ~ alg-11110,, gra1111-, do· n1.1r111. 1·11n1d t.1 por 1 11 11 .i..,
ho111ogl-11t:as. . \1111ll'l\l:1da 1 5 ' l'.l"l'"·

Fig _,.

Cnei.s lllllSCO\'Ít ico. C::1.,i l'l1 el n·111rn ,,. ub-;1·1T:t 1111 r-ri -:1al dt' 1·ua1 '"
:1largarlo 1' n la clirl'cc-it'111 ele la l',..t¡11istosidad. El au1111·1110 1·.; de ::q 11·0 ·1 .....

1'ig. _¡.

&lt; ltr:1 rl'gi1'&gt;11 ck l.1 mi,,111a rnca d1• la figur.1 ;.
El ni-;1al i-;01ri'1pio 11 q1w
se obsc·n·a casi 1·?1 vi 1·&lt;·11tro cl1' la figur:1. c,.. g ra11:1t1'. :\ umc11tacl.1 17 1'" ""'·

Fig.

Caolín l'n la arl'n isc.1 ck Samp:ll'ht1.

1.

El aunwntn 1·.., alrededor cl1·

3:;11

\ ºCCCS.

S1•1-cio11c,.. d e icosit1·1rah1·drns 111· .ll1:1h it.1. in1 lnído...
cckstita . en la pi1·dr:1 Lija dd 1'011..:nwlo 1S.1n l.11 i,.. 1.
.-crea &lt;le 7 5 ',.,·1·s.

~ l'JJ

.-011 1a1 to o1111
l·:I :1111111·11to , .., do ·

l.Á\ ll 'l,\ 11
Fig. 1. - Crislalcs de hornhk n cla
es ele 6 1 veces.
Fig.

2.

cO!lllJll

do· l.i d:u·i 1a ck Cnro Bl:inco.

El a11111c111n

Pl:igioclasa zonal de la d:wita et.- t ·,·rrn Blanco. con m:1cla.., Jp l.1 :dlrn.1.
pC'riclino y Car! hacl. en p11-.ic1t'111 ck il11min.11 ir'111 ro 111í111 d1· l.1 m:11'1:1 d
Ca rlsh a d. Aumentada 2(1 \'l"1 e-..
0•

Fig-

.).

- C ristales ele ho rnblcncla y plagin1 l:1s:i. vilo ,·on 1·1 p1tlari1ador.'
,·ese la fábri ca seriada. A u1111.:1110: :;:; \ 1·1·1·'&gt;. D acita.

C lh-;l-r

0

Fig. _¡ .

Lo mismo que e n fig ura 3. con los 11 icolcs

Fig.

E l mismo fcnocri~ta 1 ello la figura 2. l;í 111 ina l , pero en •Jl ra Pº"IL i1í11.
Obsén·esc los cua tro gra1ws irn·){ulan·~ de cuarzo en la. r&lt;'gi&lt;'•n n•111r:d.
que aunque parece, no tic·n c n la mi ... m.1 orie11tac i1'&gt;11.

)•

Fig. G.

Sección de pbgiocl:ua, ro n 1111.1 1.011a q·111 r:d de impliracil111 t· i11r lu
s ion cs dtrcas. E s t;í maclacl.1. aunqu1· l"rt 1·-,:t posi1·i1í11 las llla• l:i., n 11
se ,·en hicn. Aumento
13.¡ \'t·cc·-... l.;i di111c11-..i1'111 111;íx1111:i e~ º 1·rra11a
a _¡ ,oo mm. Dacita.

r. ,\~l I;\'.\

Fig.

1.

cruzado~ .

111

Fc nocris1alcs pla¡{ioclfisinis. l ' 1111 d (' dio-; 1i&lt;·1w una zo na d e implw.1
"i611 en el n:JllJ"CJ )' est:\ roto. Entn· Jo.., fra ~11tr·n1os ~e oh'&gt;N\'a la pa '&gt; 1:i.
El :tumcnto es d1· 21 v1·ccs. Daci t a .

�;I

54 Fig. 2. -

¡: ¡¡.:. )

En 1; ] fe noc ris tal mayor d e la fi g ura la zona ele i m pli&lt;':.ic ión n o es central
~ino intermedia, e n e l que le s igue e n ta111a1io di c ha zona es n: nlral.
!\111bos son mar.lados . La sección del te r cer fcno c r istal n o tiene zona de·
i111pli caci611. El aume nto es d e 1j .o veces. Daci t n.
c-;ranit&lt;• c;11d i·put:í!&gt;irn d e Chaj;í n. Cant e ra J.co n c ito (C •'•rclo b:i). !·:! aumcntn
d1: 13,) \'CCl'S .

1·-;

l· 1¡: ..¡.

:\dan1C'llita de « El \ 'old tn », Pug ios (Sa n Luis). Obsén·ec;e la fa brica
gdfira en la rc·gi(¡n c ent ra l. los c ris tales d e mi c roclino, co n mi ca y el
&lt;'U:1r1&lt;1. En el cuadr:111te d e In izq u ierda, arriba. se alcanza a \'er el
r uar1.11 rna&lt; lado. .\u mento : 13 1.¡ \·ec cs.

F i;.:. ,.

( ;r.111it n ~11cli·p1&gt;t ;í ,, i co de la Cnrn::;i1a e n la prm·in c ia de :\I..:ndoza. En
..i cT nlro =&gt;e \·e u11 c ristal de.: ortosa rnic roper títi ca y e n el pe rifer io \'anos
' ri .-1.1'1.:s d(' :tllii1;i 1·11 n111·"1" c·&lt;•ll (. J. .\ unwnto = 13,2 v(·res .

I· ig. r,.

C1 :111ocli"ri1.1 dt' .\Ira Cr:"·ia.
. \ 11111 .. 1110 · 1 r \ ' f'1 ·•·'&gt;.

En "1 n ·11 1rro ;:ipa r u·c· u11a plagiocl:tsa zcinal .

J ..\ :\11X.\

F ig.

1.

Fig . .,

1\ .

Cr.111odi(lrrt:J. . \11:1 Cr.11.i;1 (Cúr duli,1). 1'i1·c.lra d e la ··a n tera 1':1:¡..¡lotad a
p.11:1 l1.ila~t•1 pur vi J.'l'rTn• .1rril Cl' n rr;il .\rg1 ·11ti110. 1-:1 1 ~· I &lt;'v lltro un nis tal
d1· pla;.:inda-.1 z"rul. n icoks cruz.idos. Au11 H·nt11
13.6 V('Cl'S.
l.o 111i~ 111&lt;1 que la fi gu ra 1. pero ,-. 111 ,,,·.io PI p11lari1..i d,,r. ra ra
di-.1rihuc i1'111 d e l:t 111i1·a .

111 nstrar

la

A&lt;lan1clli1a d l' &lt;- l·:J \ ·ok.í11 » \San Luis). 1·:11 l.1 rL'g iún n·r11r.d si· \e mi c ro "1 i110, plag iocl&lt;L-..1 y &lt;'lia rw . La plagiocla,;a a p:Hl·c·c p r in ,. ip.d nw nt c en el
pe r iforin. au11quc a causa de l.1 o r ie nta c ión 110 ,,e \ ' &lt;' ll lllt'll Jac; m a c b s .
l·:J aumento (' S de 13 .5 \·eces.

Fig . .¡.

l.o 111ic;mo que l.1 figur:1 3, p&lt;'l'll c&lt;•n s 6lu el pob ri1.ad&lt;1r.

F ig. 1. -

. \rt.!11 isc.1 d e l \f,1jot oro \Salta). .\tuncnto
1.¡ .5 \ t.!&lt;'t'.~ .
Fi¡..:-. :. - . \ reni,;ca dP Sarnp;ic ho ( ·&lt;1rdoba ).
Aum e nto - 1.¡. 5 , .l'C&lt;'S .
,.. ig . 3. ' .\renisca de Cualeguayd1ú. Aum l' lltn = 4.9 \'Cces.
1
1 ig . •¡.
- Lo m ismo q ue fig ura 3. Jl&lt;'ro co11 lo,.: ní coles c ruzad os. Obsl-ITcse el
fucrt&lt;' rrlit•\•c· d1' los g:r:.111os
e.le n 1:Hzo, c urnp:1r:1cJu co r1 e l di'! cípalo que·
.,
Jo,.. rncle:1.

•

�L á mina I.

l·'ig-. ..i .

Fig. 5.

�L á mina

n.

.. .

..
, 1

.·"'' ,,
I '

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.. 1.
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~.:-'(
loo .

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1, . · ~

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"

&gt;

';&lt;'

Fig. 5.

Fig. G.

�Lámina ID.

Fig. i .

Fig. l.

.Fig. G.

Fig. 5.
.

-1917.

�Lámina IV.

Fig. 2.

Fig. l .

D1recc16n Genora1 do Minas, Goologla

0

. - 1917.
Hidrologoa.

�l.JlilWIJ

(¡

a v.

1

l!
Fig. l .

~'ig.

8.

Olroccl6n G onora l do MI nas , Goologla e H ldrologla,-1917.

.Fig". 2.

.Fig. 4.

�</text>
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                  <text>&lt;h3&gt;Colección Histórica&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí se reúnen las publicaciones editadas por la institución desde sus inicios en el año 1898 y sus antecedentes cuando era Departamento de Agricultura. Está conformada por diferentes sub colecciones que representan la riqueza de la produccion intelectual del siglo XX. A continuación, se detallan algunas de ellas:&lt;br /&gt;&#13;
&lt;ul&gt;&#13;
&lt;li&gt;Boletines&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Anales del Ministerio&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Memorias del Ministerio&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Publicaciones Misceláneas&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Almanaques&lt;/li&gt;&#13;
&lt;/ul&gt;</text>
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                    <text>RIQUEZA LATENTE

Otra mirada sobre el desarrollo rural
Outro enfoque sobre o desenvolvimento rural

�AUTORIDADES

Presidenta de la Nación / Presidenta da Nação
Cristina Fernández de Kirchner
Jefe de Gabinete de Ministros
/ Chefe de Gabinete de Ministros
Alberto Fernández
Ministro de Economía y Producción de la Nación
/ Ministro de Economia e Produção da Nação
Carlos Fernández
Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca
y Alimentos de la Nación / Secretário de
Agricultura, Pecuária, Pesca e Alimentos da Nação
Javier de Urquiza
Coordinador Nacional de PRODERNEA
/ Coordenador Nacional do PRODERNEA
Jorge Neme
Coordinadora Técnica Nacional de PRODERNEA
/ Coordenadora Técnica Nacional do PRODERNEA
Susana Márquez

RIQUEZA LATENTE

Otra mirada sobre el desarrollo rural
Outro enfoque sobre o desenvolvimento rural

�Edición / Edição
León Goldstein

Diseño y diagramación / Desenho e diagramação
Guillermo Falciani

Coordinación general / Coordenação geral
Mónica Meda y María Mac Lean

Traducción / Tradução
Eleonora Guimarães Osta

Fotografía / Fotografia
Claudio Herdener

Corrección de textos / Correção de textos
Liliana Cheren

Edición y digitalización de fotos
/ Edição e digitalização de fotos
Alejandro Calderone
Textos / Textos
Santiago Hynes
Mapas / Mapas
Oleg Kirillov, Oleg Avdeev
Diseño de tapa y mapas /
Desenho de capa e mapas
Cecilia Guiñazú

©2008 - PRODERNEA
Avda. Brasil 55, piso 18
(C1063AAA) Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Impreso en la Argentina / Impresso na Argentina
Hecho el depósito que marca la ley 11.723.
/ Feito o depósito que marca a lei 11.723.

Ficha bibliográfica
Hynes, Santiago
Riqueza latente: otra mirada sobre el desarrollo rural / Santiago Hynes y Claudio Herdener - 1a ed. - Buenos
Aires : Ilustradas, 2008.
216 p.: il.; 29 x 23 cm.
ISBN: 978-987-24386-0-9
1. Desarrollo Rural - Fotografías. I. Herdener, Claudio. II. Título
CDD 338.9
Fecha de catalogación: / Data de catalogação: 14/05/2008

Agradecimientos / Agradecimentos
Coordinadores Provinciales de
PRODERNEA al cierre del Programa:
/ Coordenadores Provinciais do
PRODERNEA ao encerramento do Programa:
Provincia del Chaco
/ Província do Chaco
Mario Olivero

Provincia de Corrientes
/ Província de Corrientes
Vicente Picó
Provincia de Formosa
/ Província de Formosa
Hernán Miguel Brunswig

Provincia de Misiones
/ Província de Misiones
Luis Prietto

Equipos Técnicos de la Unidad
Nacional de Coordinación y las
Unidades Provinciales de Ejecución
de PRODERNEA, especialmente:
/ Equipes Técnicas da Unidade
Nacional de Coordenação e às
Unidades Provinciais de Execução
do PRODERNEA, especialmente:
Mirta Pereyra y Carlos Gauna (Chaco);
Karina Escalante y Rolo Arce (Corrientes);
Nancy Figueroa (Formosa);
Gabriela Gartland (Misiones);
Romina Castello, Patricia Perrone
y Ana Reises (SAGPyA).
Productores y productoras del Nordeste
Argentino. / Produtores e produtoras
do Nordeste Argentino.

�Apresentação

Presentación

Secretário de Agricultura, Pecuária, Pesca e Alimentos da Nação

Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación

Javier de Urquiza

Javier de Urquiza

A agricultura familiar e o desenvolvimento rural são prioridades do Governo
Nacional. Aliás, cabe destacar o Decreto presidencial que em abril de 2008 modificou
a estrutura da Secretaria de Agricultura, Pecuária, Pesca e Alimentos (SAGPyA) para
criar uma Subsecretaria específica. Isso, sem dúvida, significa um auspicioso ponto de
partida. Porém, também é a concretização de muitos esforços institucionais encaminhados através do Fórum Nacional da Agricultura Familiar (FoNAF); da Seção
Nacional da Reunião Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) do Mercosul e,
é claro, dos programas e projetos de desenvolvimento rural desta Secretaria.
O livro que apresentamos dá testemunho em imagens dos valiosos resultados por
parte desses esforços: os realizados por moradores rurais do Nordeste Argentino com
o apoio do PRODERNEA, nome que associa o Governo Nacional e os governos
provinciais dessa região através da SAGPyA.
Hoje estamos prontos para iniciar um caminho de desenvolvimento rural em um
contexto de políticas públicas consistentes que vão além do antigo esquema de programas e projetos. Entretanto, os programas contribuíram –o PRODERNEA contribuiu, indubitavelmente– para que chegássemos até onde estamos e para que
pudéssemos preparar o novo rumo. Por isso, no momento em que este programa se
encerra, queremos observar o que deixou e compartilhar esse legado com aqueles que
se aproximam deste livro para apreciar a riqueza que nem sempre sabemos ver na
agricultura familiar.
Não é habitual que a SAGPyA publique livros de imagens, mas achamos que este
ilustra de maneira eloqüente, além de muito bonita, o que os trabalhadores rurais
podem conseguir quando o Estado brinda oportunidades. De alguma maneira, estas
imagens são também uma homenagem a essas famílias que, dia a dia, constroem com
seu esforço a grandeza do nosso país.

La agricultura familiar y el desarrollo rural son prioridades del Gobierno Nacional.
Al respecto, cabe señalar el Decreto presidencial que en abril de 2008 modificara la
estructura de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA)
para crear una Subsecretaría específica. Esto es, sin duda, un auspicioso punto de partida. Pero es también la concreción de muchos esfuerzos institucionales encauzados a
través del Foro Nacional de la Agricultura Familiar (FoNAF); de la Sección Nacional
de la Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) del Mercosur; y, por
supuesto, de los programas y proyectos de desarrollo rural de esta Secretaría.
El libro que aquí presentamos da testimonio en imágenes de los valiosos resultados de parte de esos esfuerzos: aquellos que llevaron a cabo pobladores y pobladoras
rurales del Nordeste Argentino con el apoyo de PRODERNEA, nombre que asoció
al Gobierno Nacional con los gobiernos provinciales de esa región a través de la
SAGPyA.
Hoy estamos prontos a iniciar un camino de desarrollo rural en un marco de políticas públicas consistentes y superadoras del esquema por programas. Pero los programas han contribuido –el PRODERNEA ha contribuido, indudablemente– a que
lleguemos hasta aquí y a preparar el nuevo rumbo. Por eso, en el momento en que este
programa termina, queremos mirar lo que dejó y compartir ese legado con quienes se
acerquen a este libro para apreciar la riqueza que no siempre sabemos ver en la agricultura familiar.
No es habitual que la SAGPyA publique libros de imágenes, pero nos parece que
éste ilustra de manera elocuente y muy bella, por cierto, lo que puede conseguir la
gente que trabaja en el medio rural cuando el Estado le brinda oportunidades. De
alguna manera, estas imágenes son también un homenaje a esas familias que día a día
construyen con su esfuerzo la grandeza de nuestro país.

6

7

�Jorge Neme

Susana Márquez

El porqué de este libro
El PRODERNEA ilustrado

Susana Márquez es Licenciada en Administración y tuvo a su cargo la Coordinación Técnica de
PRODERNEA desde noviembre de 2002 hasta el cierre del programa. Actualmente, es Coordinadora Ejecutiva
de PROINDER y continúa desempeñándose como Coordinadora Técnica de PRODERNOA, programas de
desarrollo rural de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación. Desde 2004 ha participado activamente en la Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) del Mercosur y en el proceso de diálogo político que se desenvuelve en el marco del Foro Nacional de la Agricultura Familiar.

Por décadas, “desarrollo rural” ha sido sinónimo de “pobreza rural”. Lo ha sido –y en buena
medida, lo es todavía– en medios académicos, en el ámbito de las políticas públicas y en el
ambiente de la cooperación internacional. Al apreciar las imágenes que suelen ilustrar esa vinculación inesperada, lo paradójico irrumpe entre el común de la gente. ¿No es acaso la falta de desarrollo lo que empobrece a las personas y a las sociedades, rurales o urbanas?
Durante largos años la pobreza fue invisible y el desarrollo estuvo eclipsado por el crecimiento. La vinculación paradójica entre pobreza y desarrollo apareció entonces para colocar a los
pobres en el foco de algunas acciones públicas reparadoras. En el último cuarto del siglo XX los
programas de combate a la pobreza en el campo –igual que sus descendientes de hoy en día– se
llamaron programas de desarrollo rural. El PRODERNEA fue uno de ellos.
Aquella visión finisecular tuvo y tiene un correlato estético: bellísimas imágenes que muestran
la pobreza más desgarradora apuntan a la conciencia e incitan a la solidaridad. En ellas, los
pobres despiertan una compasión distante, alejados de cualquier contexto económico, social y
político. Son “el otro” que refleja la magnitud de nuestros privilegios.
No obstante, en el imaginario colectivo de nuestro país, la pobreza dejó abruptamente de ser
algo ajeno cuando la caída final de veinticinco años de retroceso social mostró en 2001 que
pobres podíamos ser (casi) todos.
Afortunadamente, es posible ver en el discurso contemporáneo que el desarrollo está en camino
de regreso. Económico, social, humano y sostenible: todos los desarrollos son el desarrollo. También, el rural.

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9

Jorge Neme es Licenciado en Sociología y se desempeñó como Coordinador Nacional de PRODERNEA
desde noviembre de 2002 hasta el cierre del Programa. Actualmente, continúa como Coordinador Nacional de
PRODERNOA. También es Coordinador Ejecutivo del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP), instrumento de inversión pública de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la
Nación para el desarrollo de las provincias argentinas. Desde 2004 ha participado activamente en la Reunión
Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) del Mercosur y preside la Fundación para el Desarrollo Rural
del Mercosur (FUNDER).

�A los ojos del desarrollo y del país post-crisis, la pobreza revela su carácter dinámico: aumenta o disminuye, no es sólo estructural y resultante del despojo y de la ausencia de políticas y de
oportunidades para todos y todas. Si sus causas no son alteradas se reproduce ad infinitum. Este
enfoque trae al primer plano dos pilares de la igualdad de oportunidades para superar la pobreza:
(i) la acción integral, sistemática, permanente y diferencial del Estado en respaldo de los menos
favorecidos por el mercado, y (ii) el descubrimiento y la “puesta en valor” de las capacidades y los
activos de que disponen estas personas. El primer pilar refiere a un marco consistente de políticas públicas, condición necesaria del desarrollo; el segundo, es el punto de apoyo para apalancar
con inversión pública, tecnologías e información, el trabajo, el saber y la inversión privados.
De esto último se trató el PRODERNEA. De ello se trata también, desde cierta perspectiva,
este libro.

“La mirada de nosotros”
La búsqueda de puentes entre programas y políticas nacionales y provinciales –característica de la gestión que iniciáramos en 2003 al frente de PRODERNEA– llevó al Programa
a una ejecución eficiente y a una renovación conceptual que, en algún caso, resultó anticipadora
de medidas muy posteriores. Sentíamos que esa renovación era un aporte que el PRODERNEA
estaba haciendo al diseño y la gestión de las políticas públicas. Que ese aporte se viera expresado
también en lo estético fue un interés de la Unidad Nacional de PRODERNEA desde 2003. Un
colaborador, cuyo nombre mantendremos en reserva, supo acuñar una frase que se hizo célebre
para indicar lo que había que desterrar de cualquier publicación ilustrada que encaráramos: el
“avistaje de pobres”. La ocasión para contribuir a una estética diferente del desarrollo rural se nos
presentó con los encuentros que acompañaron el proceso de cierre de PRODERNEA en Chaco,
Corrientes, Formosa y Misiones.
Así, planeamos –con el asesoramiento de profesionales en comunicación pública– la realización de un concurso de fotos. Los pobladores y pobladoras rurales que se habían servido de
PRODERNEA para mejorar en algo sus vidas podrían expresarse a través de imágenes suyas y de
sus emprendimientos, tomadas por ellas y ellos mismos. Serían los sujetos, además de los modelos, de un retrato colectivo del desarrollo rural. Se mirarían en vez de ser mirados. Además, nos
mirarían, a quienes llevamos adelante el PRODERNEA y al Estado, a través de los resultados de
un programa de desarrollo rural. El tiempo disponible, el elevado número de participantes, las
dificultades logísticas y de otra índole, impidieron que nuestra idea se concretara esta vez. Hay que
decir que sólo la pospusimos.
Lo que pudimos materializar fue una exposición ambulante de las fotografías que se tomaron
en el marco de la ejecución del Programa, que se exhibió en los cuatro encuentros provinciales.
Esas imágenes, captadas por aficionados –técnicos de campo, técnicos y funcionarios provinciales y nacionales–, tienen un gran valor testimonial.

10

Sin embargo, no son lo que queríamos; aquello que una productora resumiera magistralmente
cuando le explicábamos lo del concurso fotográfico: “Ustedes andan queriendo saber la mirada de
nosotros”. Eso.

Una riqueza latente
Los años junto a las personas que pudieron y quisieron aprovecharse de PRODERNEA transformaron, de alguna manera, nuestro modo de mirar. Nos dejaron ojos avezados para reconocer
el orgullo y la satisfacción que pobladoras y pobladores rurales sienten por la obra y el esfuerzo
propios. Aprendimos a enfocarnos en la capacidad antes que en la vulnerabilidad; a mirar con ellos
y ellas sus quehaceres y productos. Esta mirada ya no es la de aquella vinculación paradójica entre
pobreza y desarrollo, aunque tampoco sea “la mirada de nosotros”.
Ésta es otra mirada sobre el desarrollo rural, que nos hace percibir la riqueza al mismo tiempo
oculta y en germen que el PRODERNEA contribuyó a acrecentar, asociado con el deseo y la capacidad de emprender de productores y pobladores rurales de ambos sexos.
Una riqueza oculta porque no se la ve, porque está escondida tras prejuicios y lugares comunes;
una riqueza en germen, porque todavía es una promesa: para que germine se necesita algo más que
un PRODERNEA, se necesita un marco de políticas propicio para el desarrollo. Pero la semilla
está. Y es el comienzo.
Por eso, este libro nos muestra la riqueza latente, en el doble sentido de potencial y subyacente. Lo subyacente tiene que ver con el “pilar de los recursos” del que hablábamos anteriormente;
lo potencial, con el “pilar de las políticas públicas” tanto como con el proyecto, la voluntad y el
deseo de cada uno o una.
Este punto de vista realza el valor del trabajo humano; los saberes innovadores, renovados o
ancestrales; el esfuerzo cotidiano de las personas, y los sueños que tejen y concretan, poco a poco,
de vez en cuando.
Finalmente, el libro fue éste. Hecho por profesionales, con los técnicos del Programa activamente involucrados y con la participación entusiasta de la población en el escenario de sus proyectos. Valga la circunstancia para agradecerles a todos ellos y ellas.
Todavía no es “la mirada de nosotros”, pero es otra mirada sobre el desarrollo rural. Dedicada,
en particular, al común de la gente.
Ahora, que hablen las imágenes.

Jorge Neme - Susana Márquez

11

�O porquê deste livro
O PRODERNEA ilustrado

Jorge Neme é Licenciado em Sociologia e desempenhou-se como Coordenador Nacional do
PRODERNEA de novembro de 2002 ao encerramento do programa. Atualmente continua como
Coordenador Nacional do PRODERNOA. Também é Coordenador Executivo do Programa de Serviços
Agrícolas Provinciais (PROSAP), instrumento de investimento público da Secretaria de Agricultura, Pecuária,
Pesca e Alimentos da Nação para o desenvolvimento das províncias argentinas. Desde 2004 tem participado
ativamente da Reunião Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) do Mercosul e preside a Fundação
para o Desenvolvimento Rural do Mercosul (FUNDER)
Susana Márquez é Licenciada em Administração e teve a seu cargo a Coordenação Técnica do
PRODERNEA, de novembro de 2002 ao encerramento do programa. Atualmente, é Coordenadora Executiva
do PROINDER e continua desempenhando-se como Coordenadora Técnica do PRODERNOA, Secretaria de
Agricultura, Pecuária, Pesca e Alimentos da Nação. Desde 2004 tem participado ativamente na Reunião
Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) do Mercosul e no processo de diálogo político que se desenvolve no marco do Fórum Nacional da Agricultura Familiar.

12

Durante décadas, “desenvolvimento rural” foi sinônimo de “pobreza rural”. Foi –e em
certa medida, ainda é– em meios acadêmicos, no âmbito das políticas públicas e no ambiente da cooperação internacional. Ao apreciarmos as imagens que geralmente ilustram essa
vinculação inesperada, surge o paradoxo para pessoas comuns. Não seria a falta de desenvolvimento o que empobrece as pessoas e as sociedades, rurais ou urbanas?
Durante longos anos a pobreza foi invisível e o desenvolvimento esteve eclipsado pelo
crescimento. A vinculação paradoxal entre pobreza e desenvolvimento apareceu então para
apresentar os pobres no foco de algumas ações públicas reparadoras. Nos últimos vinte e
cinco anos do século XX os programas de combate à pobreza no campo –da mesma forma
que os atuais–, chamaram-se programas de desenvolvimento rural. O PRODERNEA é um
deles.
Aquela visão de fim de século teve e continua tendo um correlativo estético: belíssimas
imagens, que mostram a pobreza em seu estado mais cruel, visam à consciência e incitam
à solidariedade. Nelas, os pobres despertam uma compaixão distante, longe de qualquer
contexto econômico, social e político. Representa “o outro”, aquele que reflete a grandeza
de nossos privilégios.
Porém, no imaginário coletivo de nosso país, rapidamente a pobreza deixou de ser
alheia, quando em 2001, com a queda final de vinte e cinco anos de retrocesso social,
mostrou que todos, ou quase todos, podíamos ser pobres.
Por ventura, é possível ver no discurso contemporâneo que o desenvolvimento está a
caminho de volta. Econômico, social, humano e sustentável: todos os desenvolvimentos
são desenvolvimento. Inclusive o rural.
Perante a visão do desenvolvimento e do país pós-crise, a pobreza revela seu caráter
dinâmico: aumenta ou diminui, não é somente estrutural, resultante do despojo e da
ausência de políticas e de oportunidades para homens e mulheres. Se suas causas não são
alteradas, a reprodução é ad infinitum. Este enfoque traz para primeiro plano dois pilares
da igualdade de oportunidades para superar a pobreza: (i) a ação integral, sistemática, permanente e diferencial do Estado como respaldo aos menos favorecidos pelo mercado e (ii)

13

�o descobrimento e a “posta em valor” das capacidades e dos ativos de que estas pessoas dispõem. O primeiro pilar se refere a um marco consistente de políticas públicas, condição
necessária do desenvolvimento; o segundo é o ponto de apoio para sustentar com investimento público, tecnologias e informação, o trabalho, o saber e o investimento privado.
O PRODERNEA se encaixa neste último caso. Este livro, sob certa perspectiva, também aborda este tema.

“Nosso jeito de ver”
A procura de vinculações entre programas e políticas nacionais e provinciais –característica da gestão iniciada em 2003 com o PRODERNEA–, proporcionou que o Programa
tivesse uma execução eficiente e uma renovação de conceito que, em algum caso, resultou
na antecipação de medidas muito posteriores. Sentíamos que essa renovação era uma contribuição que o PRODERNEA estava realizando ao desenho e à gestão das políticas públicas. A Unidade Nacional do PRODERNEA, desde 2003, tinha interesse de que essa contribuição fosse expressa também no estético. Um colaborador, cujo nome será mantido em
reserva, elaborou uma frase que se tornou célebre para indicar o que deveria ser desterrado
de qualquer publicação ilustrada que encarássemos: a “avistagem de pobres”. Encontramos
a ocasião para contribuir para uma estética diferente do desenvolvimento rural nos encontros realizados no processo de encerramento do PRODERNEA nas províncias do Chaco,
Corrientes, Formosa e Misiones.
Deste modo, planejamos –com o assessoramento de profissionais em comunicação
pública– a realização de um concurso de fotos. Os habitantes rurais que tinham utilizado o
serviço do PRODERNEA para melhorar um pouco o seu modo de vida, poderiam expressar-se através de imagens próprias e de seus empreendimentos, tiradas por eles próprios.
Seriam os sujeitos além de modelos, de um retrato coletivo do desenvolvimento rural.
Seriam os observadores em vez de os observados. Além disso, observariam aqueles que levamos adiante o PRODERNEA e o Estado, através dos resultados de um programa de
desenvolvimento rural. O tempo disponível, o elevado número de participantes, as dificuldades logísticas e de outra índole, impediram, desta vez, que nossa idéia se concretizasse.
Queremos destacar que nossa idéia foi apenas adiada.
O que pudemos materializar foi uma exposição ambulante das fotografias tiradas na
ocasião da execução do Programa, e que foi exibida nos quatro encontros provinciais. Essas
imagens, captadas por amadores –técnicos de campo, técnicos e funcionários provinciais e
nacionais– possuem um grande valor testemunhal.
Entretanto, não é o que queríamos; e sim que uma produtora resumisse perfeitamente
quando explicássemos a idéia do concurso fotográfico: “Vocês andam querendo saber o
nosso jeito de ver”. Isso sim seria nosso objetivo.

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Uma riqueza latente
Os anos junto às pessoas que puderam e quiseram fazer uso do PRODERNEA transformaram de alguma maneira, nosso modo de ver as coisas. Treinaram nossos olhos para
reconhecer o orgulho e a satisfação que os moradores rurais sentem pela obra e pelo
esforço próprio. Aprendemos a enfocar-nos na capacidade ao invés de na vulnerabilidade;
a olhar com eles, seu dia a dia e seus produtos. Este olhar já não é o da vinculação paradoxal entre pobreza e desenvolvimento, embora também ainda não seja “o nosso jeito”.
Este é outro jeito de ver o desenvolvimento rural, que nos permite perceber a riqueza,
ao mesmo tempo oculta e germinante, onde o PRODERNEA contribui para sua ampliação, associado ao desejo e à capacidade de empreender dos produtores e moradores rurais
de ambos os sexos.
Uma riqueza oculta porque não podemos ver, porque está escondida atrás de preconceitos e de lugares comuns; uma riqueza germinante, porque ainda é uma promessa: para
poder germinar é preciso ir além do PRODERNEA, é preciso um marco de políticas propício para o desenvolvimento. Porém, a semente está. E já é um começo.
Por isso, este livro nos mostra a riqueza latente, no duplo sentido de potencial e subjacente. O subjacente está relacionado ao “pilar dos recursos” conforme descrição anterior;
o potencial, ao “pilar das políticas públicas”, sejam estes, projetos, vontade e o desejo de
cada um.
Este ponto de vista realça o valor do trabalho humano; o saber inovador, renovado ou
ancestral; o esforço cotidiano das pessoas, e os sonhos que tecem e concretizam, aos
poucos, de vez em quando.
Finalmente, o livro foi este. Feito por profissionais, com os técnicos do Programa ativamente envolvidos e com a participação entusiasta da população no cenário de seus projetos. Aproveitamos para agradecer a colaboração de todos os moradores rurais.
Ainda não é “o nosso jeito de ver”, porém, é outro jeito de ver o desenvolvimento rural.
Dedicado, particularmente, à gente comum.
Agora, deixemos que as imagens falem.

Jorge Neme - Susana Márquez

15

�Agua

Água

�“El agua es alegría.”

“A água é alegria.”
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�“Durante años no tuvimos agua.”

“Durante vários anos não tivemos água.”
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�22

23

�“Con el agua podemos salir de la vida ruin.”

“Com água podemos sair da vida ruim.”

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�“Con agua disponible hicimos ladrillos de adobe.”

“Com água disponível fizemos tijolos de barro.”
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27

�Agua / Água

La Leonesa. Provincia del Chaco

Las condiciones insuficientes de la infraestructura
básica en las que viven las familias rurales de criollos y
aborígenes, constituyen uno de los grandes obstáculos
para el desarrollo de su vida cotidiana y de sus actividades económicas.
El agua potable es una de las necesidades más sentidas por los hogares en áreas marginales que, muchas
veces, se ven obligados a consumir agua de charcos,
lagunas y ríos.
Por eso el PRODERNEA ofreció financiamiento
no reembolsable para iniciativas de inversión en bienes
y obras de infraestructura predial y comunitaria.
Los subsidios que el PRODERNEA brindó a través
del Fondo de Apoyo a Comunidades Aborígenes
(FACA) fueron aplicados, así, a la perforación de pozos
para obtener agua apta para el consumo humano, a la
construcción de cisternas comunitarias y de represas
que funcionan como grandes reservorios de este recurso fundamental para la vida.

28

As condições insuficientes de infra-estrutura
básica nos lugares habitados pelas famílias rurais de
crioulos e aborígenes é um dos grandes obstáculos
para o desenvolvimento de sua vida cotidiana e de
suas atividades econômicas.
A água potável é uma das necessidades mais
sentidas nos lares das áreas marginais que, muitas
vezes, são obrigados a consumir água de charcos,
lagoas e rios.
Por isso o PRODERNEA ofereceu financiamento não reembolsável para iniciativas de investimento em bens e obras de infra-estrutura predial e
comunitária.
Os subsídios que o PRODERNEA ofereceu
através do Fundo de Apoio a Comunidades
Aborígines (FACA) foram aplicados na perfuração
de poços para a obtenção de água apta para o consumo humano, na construção de cisternas comunitárias e de represas que funcionam como grandes
reservatórios deste recurso fundamental para a vida.

29

�Ananás

Abacaxis

�“Cerramos los invernáculos para que no entren las mariposas y ponemos trampas naturales para que no entren los insectos.”
32

“Fechamos os hibernáculos para que as borboletas não entrassem e colocamos armadilhas naturais para os insetos.”
33

�“Cuando el ananá madura, de lejos se siente el aroma.” / “Quando o abacaxi amadurece, a gente, de longe, já sente o cheiro.”
34

“Estamos reemplazando el tabaco por ananá.” / “Estamos substituindo o fumo pelo abacaxi.”
35

�“A la producción la vienen a buscar por la calidad.”

“A nossa produção é procurada pela qualidade que tem.”
36

37

�Ananás / Abacaxis

Colonia Aurora y 25 de Mayo. Provincia de Misiones

Para mejorar la calidad y la competitividad de su producción, 10 pequeños productores de frutas tropicales se
asociaron en dos grupos.
El PRODERNEA sumó al financiamiento para la construcción de invernáculos y la compra de insumos para el
cultivo de ananás, un proceso de capacitación tanto individual como grupal.
Con la aplicación de nuevas técnicas, los productores
han conseguido una fuerte disminución de las pérdidas por
heladas; un aumento notable del rendimiento; la obtención
de una fruta primicia; la posibilidad de cosechar durante
casi todo el año mediante inducción, y mejor calidad y sanidad para sus ananás.
Este proceso de cambio productivo, organizacional y
comercial impulsado por el PRODERNEA involucra a 225
productores de ananás nucleados en el Consejo Promotor
de la Denominación de Origen “Ananá de Colonia Aurora
de Misiones”, en la Cooperativa Alto Uruguay Ltda. o en
pequeños grupos asociativos como los que ilustran las
fotos.
38

Para melhorar a qualidade e a competitividade
de sua produção, 10 pequenos produtores de frutas
tropicais se associaram em dois grupos.
O PRODERNEA contribuiu com o financiamento para a construção de hibernáculos e compra de
insumos para o cultivo de abacaxis, um processo de
capacitação tanto individual quanto grupal.
Com a aplicação das novas técnicas, os produtores obtiveram uma acentuada diminuição das
perdas por geadas; um notável aumento do rendimento; a obtenção de primícias; a possibilidade de
colher durante quase todo o ano mediante indução
do sistema, e melhor qualidade e sanidade para
seus abacaxis.
Este processo de mudança produtiva, organizacional e comercial impulsionado pelo PRODERNEA envolve 225 produtores de abacaxis
nucleados no Conselho Promotor da Denominação
de Origem “Abacaxi de Colônia Aurora de
Misiones”, na Cooperativa Alto Uruguai Ltda.
ou em pequenos grupos associativos, como os que
podemos ver nas fotos.

39

�Artesanías
Artesanatos

�42

43

�“En la tradición wichí el tejido es un oficio femenino, que se transmite de generación en generación.”
44

“Na tradição wichi a tecelagem é tarefa feminina, que se transmite de geração em geração.”

45

�“Aprendimos a organizarnos mejor.”
46

“Aprendemos a nos organizar melhor.”
47

�48

49

�“A la planta de chaguar la conocemos y trabajamos desde siempre.”
50

“A planta de caraguatá é nossa velha conhecida, sempre trabalhamos com ela.”
51

�“Nosotros ahora tenemos trabajo, estamos bien acá.”
52

“Nós agora temos trabalho, estamos bem aqui.”
53

�“Nuestras tallas son muy buscadas. Tenemos objetos y también animales.”
54

“Nossas talhas são muito procuradas. Temos objetos e animais também.”
55

�Artesanías /Artesanatos
Ramón Lista y Bermejo. Provincia de Formosa

Este proyecto de PRODERNEA tuvo como propósito la organización de la producción y la mejora de la
calidad, diseño y comercialización de artesanías
wichís.
Alrededor de 700 artesanos indígenas del oeste
formoseño lograron organizarse para capacitarse,
promover y vender.
Sus productos de chaguar, lana y madera realizados con técnicas ancestrales pero mejorados en su
diseño y variedad, sumados a una organización del
proceso que les permite continuidad y volumen, les
brinda el acceso a mercados más amplios y de mejores
precios.

56

Este projeto do PRODERNEA teve como
propósito a organização da produção e a melhora da
qualidade, do desenho e da comercialização do artesanato indígena wichi.
No oeste de Formosa, aproximadamente 700
artesãos indígenas conseguiram organizar-se visando
à capacitação, promoção e venda.
Seus produtos de fibra de caraguatá, lã e madeira
em geral, realizados com técnicas ancestrais, porém
melhorados em seu desenho e variedade, somados à
organização do processo, permitiu-lhes dar continuidade e volume aos seus produtos, proporcionando a abertura de mercados mais amplos e com melhores preços.

57

�Aves
Aves

�“...y nosotros de ellas.” / “...e nós delas.”

“Dependen tanto de nosotros...” / “Dependem tanto de nós...”
60

61

�Aves / Aves

Roque Sáenz Peña. Provincia del Chaco

La implementación del proyecto de PRODERNEA
permitió a 4 productores de aves y huevos asegurar el
autoconsumo, generar excedente para la venta, crear
empleos propios e incrementar sus ingresos prediales.
El asesoramiento técnico respaldó el inicio de una
nueva modalidad en la cría de aves, basada en la
genética de animales de alta postura desarrollada por
el INTA y en el uso de técnicas de manejo y alimentación no tradicionales.
Esta alternativa artesanal, que requiere poco capital y un alto grado de asociación, les permitió una
producción de huevos comercializables en la localidad de Sáenz Peña y zonas aledañas, a través de los
comercios minoristas (mercaditos, verdulerías y ferias
francas).

62

A implementação do projeto PRODERNEA
permitiu que 4 produtores de aves e ovos garantissem o
consumo próprio, gerassem excedente para a venda,
criassem empregos e aumentassem seus ingressos.
O assessoramento técnico levou-os à utilização de
uma nova modalidade de criação de aves, baseada em
uma genética de animais de alta postura desenvolvida pelo INTA e ao uso de técnicas de manejo e de
alimentação não tradicionais.
Esta alternativa artesanal, com pouco capital e
um alto grau de associação, proporcionou a produção
de ovos que são comercializados na localidade de
Sáenz Peña e nas regiões vizinhas, através dos
comércios varejistas (mercadinhos, verdurarias, feiras
livres).

63

�Charque - Charque

�“Esta carne tan de aquí, ahora la vendemos a los supermercados.”
66

“Esta carne tão daqui, agora vendemos para os supermercados.”
67

�“Ahora hacemos diferentes envases y así, aumentamos nuestros ingresos.”
68

“Agora fazemos diferentes embalagens e assim aumentamos nosso lucro.”

69

�Charque / Charque

El Quebracho y Ramón Lista. Provincia de Formosa

46 productores ganaderos del noroeste de
Formosa, en la frontera con Salta, se asociaron para
agregar valor a su producto y vender en conjunto.
Esta decisión les permitió formular un plan de
desarrollo que los acercó a la capacitación y el financiamiento de PRODERNEA.
En una primera etapa construyeron una fábrica de
elaboración y envasado de carne desecada, en diferentes envases, con el consiguiente aumento de los
ingresos de las familias de los asociados.
En una segunda etapa, también con financiación
de PRODERNEA, se ampliaron hacia la construcción de un saladero de cueros.
Hoy se proyectan hacia la colocación del charque
en mercados gourmet.

70

46 produtores bovinos do noroeste de Formosa,
na fronteira com Salta, se associaram para aumentar
o valor de seu produto e vender de forma conjunta.
Esta decisão permitiu a elaboração de um plano
de desenvolvimento que os levou à capacitação e ao
financiamento do PRODERNEA.
Em sua primeira etapa construíram uma fábrica de elaboração e embalagem de diversos tipos para
carne seca, que trouxe como conseqüência o aumento
dos ingressos das famílias dos associados.
Em uma segunda etapa, também com financiamento do PRODERNEA, ampliaram seus prédios
com a construção de um tablado para salgar carnes.
Atualmente sua meta é a introdução de charque
nos mercados gourmets.

71

�Escobas

Vassouras

�“Utilizamos fibra de maíz de Guinea que sembramos y cosechamos nosotros.”
74

“Cultivamos e colhemos a fibra do sorgo que utilizamos.”
75

�“Mis manos no son todo...”

"Minhas mãos não são tudo..."
76

77

�“...los pies también me ayudan.”

“Cuando fui a vender la primera vez, me dio miedo.”

“...os pés também me ajudam.”

“Quando fui vender pela primeira vez, senti medo.”

78

79

�80

81

�82

83

�“Ahora, ya nos conocen todos y, cuando nos ven, nos dicen: bajen tres docenas.”
84

“Agora, todo mundo nos conhece e vão logo dizendo: desce três dúzias.”
85

�Escobas / Vassouras
Tatacuá. Provincia de Corrientes

Cerca de los Esteros del Iberá, en Tatacuá, un grupo
de pobladoras rurales siembran y cosechan su propio
maíz de Guinea que utilizan como materia prima de
óptima calidad.
Las “escoberas”, además de recibir capacitación y
asistencia técnica, pudieron comprar con créditos de
PRODERNEA insumos y herramientas industriales:
armadora, cosedora y embrochadora.
Por su alto rendimiento, sus escobas reemplazaron a
las de paja, provenientes de otras provincias, y hoy
abastecen gran parte del mercado zonal.
En una etapa posterior, con nuevo apoyo del
Programa, lograron adquirir una camioneta para distribuir su producto.
Buscan ahora mejorar la calidad de los palos y para
ello han iniciado tratativas comerciales con otro proyecto de PRODERNEA, la “Carpintería San Isidro”.
86

Próximo aos Esteiros do Iberá, em Tatacuá, um
grupo de mulheres rurais plantam e colhem seu próprio
sorgo, utilizando-o como matéria prima de ótima qualidade.
As “fabricantes de vassouras”, além de receber
capacitação e assistência técnica, puderam comprar com
créditos do PRODERNEA insumos e ferramentas
industriais: máquinas de montagem, colheitadeiras e
prensas.
Devido a seu alto rendimento, suas vassouras substituíram as tradicionais de palha provenientes de outras
províncias, e hoje abastecem grande parte do mercado da
região.
Em uma etapa posterior, com novo apoio do Programa,
chegaram a comprar uma caminhonete para a distribuição do produto.
Visam agora, melhorar a qualidade dos cabos e por
isso iniciaram contatos comerciais com outro projeto
PRODERNEA, a “Carpintaria San Isidro”.

87

�Flores
Flores

�“Ser floricultor es una cultura aparte.”
“Ser floricultor é uma cultura diferente.”

90

91

�“El trabajo acá, si uno quiere, no termina nunca.”
92

“O trabalho aqui, se a gente quiser, não acaba nunca.”
93

�“Estoy haciendo algo bueno para los amantes de las flores.”
94

“Estou fazendo uma coisa boa para os amantes das flores.”
95

�“Las flores abren las puertas a cualquier cosa.”

“As flores abrem as portas de qualquer lugar.”

96

97

�“El secreto de la belleza de las flores está en el agua.” / “O segredo da beleza das flores está na água.”
98

99

�Flores / Flores
Santa Rosa. Provincia de Corrientes

Un grupo de 4 mujeres y 5 varones, todos integrantes de una misma familia, ya se encuentra en su
segundo año de producción.
Con la adquisición de elementos y materiales para
la instalación de las coberturas plásticas financiada
por el PRODERNEA, están incrementando y mejorando sustancialmente la oferta de margaritas multicolores. Además, diversificaron su producción cultivando nuevas especies florales, obteniendo variedad,
cantidad, calidad y continuidad de su oferta durante
todo el año.
El PRODERNEA ha asistido también a otro
grupo similar de 5 floricultores en la misma localidad
especializados en la flor de yerbera.
100

Um grupo formado por 4 mulheres e 5 homens,
integrantes da mesma família, já está no seu segundo
ano de produção.
Com a aquisição de elementos e materiais para
a instalação das estufas de coberturas plásticas,
financiadas pelo PRODERNEA, estão aumentando, e melhorando substancialmente a oferta de margaridas multicores. Além disso, diversificaram sua
produção cultivando novas espécies florais, obtendo
variedade, quantidade, qualidade e continuidade em
sua oferta durante todo o ano.
O PRODERNEA assistiu também a outro
grupo similar de 5 floricultores, na mesma localidade,
especializados na flor gerbera.

101

�Frutillas

Morangos

�“Ahora, hago mis propios plantines.”

“Agora, faço minhas próprias mudas.”
104

105

�“Es hermoso sentir cuando la frutilla desprende su aroma.”

“Hay que convivir con la planta para conocerla.”

“É preciso conviver com a planta para conhecê-la.”

“É maravilhoso sentir o cheiro do morango.”

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�108

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�“Esto es riqueza.”

“Isto é que é riqueza.”
110

111

�Frutillas / Morangos

Saladas. Provincia de Corrientes

La producción competitiva de frutillas exigía a este
grupo de 8 horticultores –que además producen zapallito de tronco y maíz para choclo– la incorporación de
nuevas tecnologías.
La intervención de PRODERNEA les permitió
mecanizar la preparación del suelo; instalar y manejar
sistemas de riego por goteo y cultivos con protección;
multiplicar plantines con adecuada sanidad y seleccionar variedades de días cortos para ingresar al circuito comercial en los meses de mejores precios.
Hoy, estos horticultores han incrementado rápidamente su producción de frutillas tipificadas, seleccionadas y envasadas en bandejas plásticas de 500
gramos y de 1 kilogramo, mejorando sustancialmente
los precios que obtenían. Algunos agregan a la actividad la elaboración de dulces y mermeladas de frutillas.
112

A competitividade na produção de morangos
fez com que este grupo de 8 horticultores –que também
produz abobrinhas e milho– incorporasse novas
tecnologias.
A intervenção do PRODERNEA permitiu
este grupo mecanizar a preparação do solo; instalar e manejar sistemas de irrigação por gotejamento e cultivos com proteção; multiplicar as mudas
das plantas com adequada sanidade e selecionar
variedades de dias curtos para ingressar ao circuito
comercial nos meses de melhores preços.
Hoje, estes horticultores têm aumentado rapidamente sua produção de morangos tipificados,
selecionados e embalados em bandejas plásticas de
500 gramas e de 1 quilograma, melhorando substancialmente os preços que obtinham. Alguns
somam a esta atividade a elaboração de doces e
geléias de morangos.

700 gramos de azúcar por kilo de frutilla trozada y una cucharada de jugo de limón. Hervir durante 2 horas y media.

700 gramas de açúcar por quilograma de morangos picados e uma colher de suco de limão. Ferver durante 2 horas e meia.
113

�Madera

Madeira

�“Con dinero del proyecto compramos la sierra sinfín.”
116

“Com o dinheiro do projeto compramos a serra de bancada.”

117

�“Nosotros no tenemos un molde. Los muebles salen del alma.
Y con cada uno nos vamos perfeccionando.”
“Não temos um molde. Os móveis saem da alma.
E com cada um vamos nos aperfeiçoando.”

118

119

�“Además de la sierra sinfín compramos una cepilladora industrial, una escuadradora y una escoplera.”
120

“Além da serra de bancada, compramos uma lixadeira industrial, uma esquadradeira e uma furadeira de marcenaria.”
121

�“Una herramienta para cada tarea.” / “Uma ferramenta para cada tarefa.”
122

“Una mano para cada herramienta.” / “Uma mão para cada ferramenta.”
123

�“Vendemos a comercios de toda la zona; trabajamos a pedido.”

“Vendemos para o comércio da região toda; trabalhamos sob encomenda.”
124

“Vamos a comprar más máquinas para seguir creciendo.”
“Vamos comprar mais máquinas para continuar crescendo.”

125

�Madera / Madeira

Concepción. Provincia de Corrientes
Napenay. Provincia del Chaco

En Concepción, Provincia de Corrientes, los 4 hermanos Vera se dedican a la carpintería rural y a la
fabricación de muebles para el hogar. Con el financiamiento de PRODERNEA completaron el equipamiento y las maquinarias para su taller. Tirantes,
balancines, portones, puertas, mesas, sillas y otros artículos se fabrican ahora a pedido y con regularidad.
En la localidad chaqueña de Napenay, ubicada en el
cruce de las rutas provinciales 16 y 89, 7 jóvenes –de
las 15 familias que, nucleadas en un solo predio de 25
hectáreas, conforman la Cooperativa de Formación y
Trabajo– decidieron mejorar sus habilidades en el trabajo con la madera. A través del apoyo de PRODERNEA, el grupo se familiarizó con el uso de máquinas
en general, y adoptó la herrería como una actividad
complementaria para mejorar las terminaciones de sus
productos.
En la carpintería instalada dentro del predio comunitario, hoy producen muebles sencillos y económicos,
y artículos rurales como aberturas, maderas para bretes y corrales que comercializan en las localidades
vecinas, como Sáenz Peña y Avía Teray.

126

Em Concepción, Província de Corrientes, os 4
irmãos Vera se dedicam à marcenaria rural e à fabricação de móveis para o lar. Com o financiamento do
PRODERNEA completaram o equipamento e a compra de maquinaria para a sua oficina. Ripas, balanços
vai e vêm, portões, portas, mesas, cadeiras e outros artigos
são fabricados agora sob encomenda e com regularidade.
No lugarejo chaquenho de Napenay, localizado no cruzamento das rodovias provinciais 16 e 89, 7 jovens –das
15 famílias que se encontram nucleadas em um só prédio de
25 hectares e que compõem a Cooperativa de Formação
e Trabalho– decidiram melhorar suas habilidades no
trabalho com a madeira. Com o apoio do PRODERNEA, o grupo aprendeu as técnicas de uso de máquinas
em geral, também com a intenção de incorporar a ferragem
como uma atividade complementar para melhorar as
terminações de seus produtos.
Na marcenaria instalada dentro do prédio comunitário, hoje são produzidos móveis simples e econômicos, e artigos rurais como aberturas, madeiras para bretes e currais
que são comercializados nas localidades vizinhas, como
Sáenz Peña e Avía Teray.

127

�Miel
Mel

�130

131

�“Este es el orgullo del apicultor.”

“Este é o orgulho do apicultor.”

132

133

�134

135

�“Las abejas hacen la mitad del trabajo, la otra mitad la hacemos nosotros...”
136

“As abelhas fazem a metade do trabalho, a outra somos nós...”
137

�“Nuestro sueño es que nuestra miel llegue al exterior.”
138

“Nosso sonho é que nosso mel chegue ao exterior.”
139

�Miel / Mel

Monte Quemado y Castelli. Provincia del Chaco

La apicultura y el trabajo asociativo han permitido que
los 5 pobladores rurales que conforman el grupo de
apicultores de Monte Quemado diversifiquen la producción de cultivos tradicionales como el algodón e incrementen sus ingresos en los predios que ocupan.
El apoyo de PRODERNEA, a través de las inversiones realizadas en cajones e insumos, unidas a la capacitación y asistencia técnica, les ha posibilitado aumentar
su productividad, mejorar la calidad y gestionar un conjunto de 190 colmenas.
Hoy están capacitados para llevar adelante todo el
proceso productivo: manejo sanitario, manejo del apiario, alimentación artificial, manejo de material vivo, etc.
Su objetivo inmediato es aumentar el número de sus colmenas y los rendimientos por cajón.
140

A apicultura e o trabalho associativo permitiram que os 5 habitantes rurais que formam o
grupo de apicultores de Monte Quemado diversificassem a produção de cultivos tradicionais como
o algodão e aumentassem seus ingressos nos prédios que ocupam.
O apoio do PRODERNEA, através dos
investimentos realizados em caixas e insumos,
unidos à capacitação e assistência técnica, possibilitou o aumento da produtividade, melhoria da
qualidade e a gestão de um conjunto de 190
colméias.
Hoje estão capacitados para desempenhar
todo o processo produtivo: manejo sanitário,
manejo do apiário, alimentação artificial, manejo
de material vivo, etc. Seu objetivo imediato é
aumentar o número de suas colméias e os rendimentos por caixa.

141

�Pesca - Pesca

�“Nosotros empezamos con una represa que ya existía y nos la prestaron.”
“A represa já existia e a natureza nos emprestou. Foi assim que começamos.”
144

“Ahora vamos a hacer esto pero en nuestra propia tierra.”
“Agora vamos fazer isso, mas na nossa própria terra.”
145

�Pesca / Pesca

Villa Berthet. Provincia del Chaco

“Los Alevines” es el nombre de esta propuesta
innovadora.
4 emprendedores rurales del Chaco descubrieron
en la pesca deportiva en ambientes controlados la
oportunidad de desarrollar su propio negocio.
Con el financiamiento y la asistencia técnica de
PRODERNEA, acondicionaron las instalaciones alrededor de una represa existente, brindando así un espacio de deporte y recreación a los amantes de la pesca.
A la vez, poblaron las aguas con especies atractivas
para los pescadores, como el pacú, el salmón siberiano y las tilapias.
Hoy “Los Alevines” está ofreciendo una pesca
uniforme y de buen tamaño durante todo el año con
servicios para las familias, en un encuadre de resguardo y respeto del medio ambiente.
146

“Los Alevines” é o nome da proposta inovadora.
4 jovens rurais da Província do Chaco descobriram na pesca esportiva em ambientes controlados a
oportunidade de desenvolver seu próprio negócio.
Com o financiamento e a assistência técnica do
PRODERNEA, adequaram suas instalações ao
redor de uma represa existente, brindando assim
uma área esportiva e de lazer para os amantes da
pesca. Ao mesmo tempo, povoaram as águas com
espécies atrativas para os pescadores, como o pacu, a
carpa capim e as tilápias do Nilo.
Hoje em dia, “Los Alevines” estão oferecendo
uma pesca uniforme e de bom tamanho durante todo
o ano, com serviços para as famílias, em uma área de
preservação e respeito ao meio ambiente.

147

�Quesos
Queijos

�“Con el crédito compramos la máquina para elaborar los quesos.”
“Com o crédito compramos a máquina para elaborar os queijos.”

150

“Cuando envasamos es la parte más linda porque despuecito nomás lo vendemos.”

“Embalar é a parte mais gostosa, porque sabemos que rapidinho vão ser vendidos.”
151

�“Nuestra producción es de 86 quesos de 3,5 kilogramos cada
uno que repartimos una vez por semana. Y no damos abasto.”
152

“Nossa produção é de 86 queijos de 3,5 quilogramas cada um
que distribuímos uma vez por semana. E não damos vazão.”
153

�“La leña para la caldera nos la mandan los productores del grupo.”
“Os produtores do grupo nos mandam a lenha para a caldeira.”
154

“En El Soberbio, el 90 por ciento del mercado es nuestro.”

“Aqui, em El Soberbio, 90 por cento do mercado é nosso.”

155

�Quesos / Queijos
El Soberbio. Provincia de Misiones

36 pequeños productores del centroeste de la
Provincia de Misiones se asociaron para cambiar y
aprovechar mejor la leche de sus vacas. Con financiamiento y capacitación de PRODERNEA adquirieron una planta de elaboración de quesos e integraron verticalmente su producción tambera con la
quesera.
Ahora proveen diariamente la leche que alimenta
la planta y la leña para la caldera.
Con la fábrica en funcionamiento, los integrantes
de este grupo triplicaron sus ingresos al transformar
la leche en queso y la leña en energía.
Sus quesos cubren hoy el 90% del mercado local.

156

36 pequenos produtores do centro-leste da
Província de Misiones associaram-se para mudar e
aproveitar melhor o leite de suas vacas. Com financiamento e capacitação do PRODERNEA adquiriram uma fábrica de elaboração de queijos e integraram verticalmente sua produção leiteira com a
queijaria.
Agora fornecem diariamente o leite que alimenta a fábrica e a lenha para a caldeira.
Com a fábrica em funcionamento os integrantes
deste grupo triplicaram seus ingressos por transformar o leite em queijo e a lenha em energia.
Seus queijos cobrem, hoje em dia, 90% do mercado local.

157

�Té

Chá

�“Cosecho para los vecinos y cobro por kilo. Esta máquina rinde una locura.”

“Ya pagué la tercera cuota, me queda la última.”

“Faço colheita para os vizinhos e cobro por quilo. No trabalho, esta máquina rende que é uma beleza!”
160

“Já paguei a terceira prestação, só fica faltando uma.”
161

�“Ahora sembré 5 hectáreas nuevas con té clonal.”
162

“Agora plantei 5 hectares novas de chá.”
163

�Té / Chá

2 de Mayo. Provincia de Misiones

En el centro de la Provincia de Misiones, sobre la
ruta nacional 14, 4 pequeños productores de té se
asociaron para crecer. Con el apoyo financiero de
PRODERNEA compraron una cosechadora y recibieron capacitación para implementar un plan de
actividades técnicas que les permitió aumentar la producción y mejorar su comercialización.
Además, optimizaron el uso de la maquinaria adquirida, a través de la venta de servicios de cosecha a
productores vecinos.
Con más producción propia y con los servicios de
cosecha, ya han cancelado casi la totalidad de la deuda
que contrajeron para invertir en su cosechadora.
164

No centro da Província de Misiones, na rodovia
nacional 14, 4 pequenos produtores de chá se
associaram para crescer. Com o apoio financeiro do
PRODERNEA compraram uma colheitadeira e
receberam capacitação para implementar um plano
de atividades técnicas que permitiu-lhes aumentar o
volume do produto e melhorar a comercialização.
Além disso, otimizaram o uso da maquinaria
adquirida, através da venda de serviços de colheita
para os produtores vizinhos.
Com maior produção própria e com os serviços
de colheita, estão prestes a quitar a dívida contraída
para a compra de sua colheitadeira.

165

�Tomates, morrones
y pepinos

Tomates, pimentões
e pepinos

�“Acá empieza mi próxima cosecha.”

“Aqui começa a minha próxima colheita.”
168

169

�“El corazón de mi proyecto es mi trabajo.”

“O coração do meu projeto é o meu trabalho.”
170

171

�“Esto nos deja... nos deja lindo…”

“Isto nos deixa… nos deixa lindo.”
172

173

�“Con esto, no dependemos más del tabaco y mi mujer no trabaja más en casas de familia.”
174

“Com isso, não dependemos mais do fumo e minha mulher não trabalha mais em casas de família.”
175

�“Pagamos derecho de piso. Pero ahora, somos los primeros de la zona.”
176

“Pagamos por nossa inexperiência. Mas agora somos os primeiros da região.”
177

�“Empezamos al aire libre, para consumo propio.
Ahora tenemos el invernáculo y podemos cosechar 30/50 kilogramos todos los días.”
178

“Começamos ao ar livre, para consumo próprio.
Agora temos o hibernáculo e podemos colher 30/50 quilogramas todos os dias.”
179

�Tomates, morrones y pepinos
Tomates, pimentões e pepinos
2 de Mayo y Cainguás. Provincia de Misiones

En el centro de la Provincia de Misiones, un grupo
de 5 horticultores decidió aprovechar las oportunidades que les brindaba el PRODERNEA: el acceso
a un programa intenso de formación y capacitación,
más el financiamiento necesario para la construcción
de invernáculos donde producir tomates, morrones y
pepinos bajo cubierta.
Hoy producen hortalizas de alta calidad y rendimiento en épocas no tradicionales (primicia) con continuidad y permanencia de sus productos en los mercados regionales.
Los mayores volúmenes alcanzados posibilitaron
la expansión comercial hacia mercados más lejanos al
local o regional, y con mejores precios.
180

No centro da Província de Misiones, um grupo de
5 horticultores decidiu aproveitar as oportunidades
oferecidas pelo PRODERNEA: um programa intenso de formação e capacitação, além do financiamento
necessário para a construção de hibernáculos para a
produção de tomates, pimentões e pepinos em área
coberta.
Hoje produzem hortaliças de alta qualidade e
rendimento em épocas não tradicionais (primícias) com
continuidade e permanência de seus produtos nos mercados regionais.
Os maiores volumes obtidos possibilitaram a
expansão comercial a outros mercados mais distantes,
e com melhores preços.

181

�Vacunos

Bovinos

�Pelotita. / Pelotita.

Patroncito. / Patroncito.
“Siempre estamos viendo cómo crecer. Para que nuestro hijo se quede viviendo aquí.”

“Son Braford.” / “São Brafords.”

“Estamos sempre procurando crescer. Para que nosso filho fique morando aqui.”
184

185

�186

187

�“Hago lo que me gusta.”

“Faço o que gosto.”
188

189

�“Estábamos atrasados en el manejo; ahora es otra cosa.”
190

“Estávamos muito atrasados; agora é diferente.”
191

�“Mantenerlos libres de enfermedades es clave.”

“Mantê-los livres de doenças; é fundamental.”
192

193

�194

195

�Vacunos / Bovinos
Tatacuá. Provincia de Corrientes

A través del trabajo asociativo y la asistencia técnica y financiera de PRODERNEA estos 2 grupos de
pequeños productores de ganado mejoraron la
genética de sus animales con nuevos reproductores.
Además, alambraron sus predios, mejoraron la alimentación del ganado para acelerar la cría de terneros
y se capacitaron en el manejo del rodeo.
Dos años más tarde, los resultados se reflejaron en
el incremento del porcentaje de nacimiento de terneros y en los mayores ingresos familiares. Actualmente
están recriando toritos para mejorar la genética de
productores vecinos.
“Vacaraí Porá” (ternero lindo) y “Moheñoí Vacaraí” (muchos terneros), los nombres que ellos le han
dado a ambos proyectos, hablan tanto de sus logros
como de sus perspectivas.
196

Através do trabalho associativo e da assistência
técnica e financeira do PRODERNEA estes 2 grupos de pequenos produtores melhoraram a genética de
seus animais com novos reprodutores. Além disso,
cercaram com arame seus prédios, melhoraram a alimentação do gado para acelerar a criação de bezerros
e se capacitaram no manejo do rodeio.
Dois anos mais tarde, os resultados se refletiram
no aumento da porcentagem de nascimento de bezerros e nos maiores ingressos familiares. Atualmente
estão recriando filhotes bovinos para melhorar a
genética dos produtores vizinhos.
“Vacaraí Porá” (bezerro lindo) e “Moheñoí
Vacaraí” (muitos bezerros), nomes com os quais
batizaram os projetos, demonstram tanto suas conquistas como suas perspectivas.

197

�Otros - Outros

�“Hacer esto en la cooperativa nos permite soñar.”

“ Fazer isso na cooperativa nos permite sonhar.”
200

201

�“Nuestro negocio crece.” / “Nosso negócio cresce.”
202

“Haciendo pastas y pan en vez de algodón, trabajamos más personas y ganamos más.”

“Fazendo massas e pão ao invés de algodão, somos mais trabalhando e ganhamos mais.”
203

�Otros / Outros

Roque Sáenz Peña. Provincia del Chaco

Bajo el paraguas de colaboración solidaria y el canal de
comercialización que les brinda la Cooperativa La Nueva
Esperanza –de pequeños productores de algodón– 4 grupos
de emprendedores rurales están desarrollando proyectos para
generar sus propios empleos e iniciar una actividad distinta
del monocultivo familiar.
La característica común es que los 4 o 5 integrantes de cada
proyecto se han asociado para producir y comercializar, y han
aprovechado de PRODERNEA la capacitación, el financiamiento y la asistencia técnica permanente.
Fábrica de pastas: Sus tapas de empanadas, pastelitos, tortas
pascualinas, fideos frescos y pre-pizzas son vendidos en
Roque Sáenz Peña y localidades aledañas a través de los
comercios minoristas (mercaditos, ferias francas, verdulerías)
y también en forma directa al consumidor.
Dulces y encurtidos artesanales: La venta creciente de sus dulces, mermeladas y encurtidos, comercializados en el mercado
local, les brinda independencia y mejora los bajos ingresos
que obtenían en sus explotaciones algodoneras familiares.
Textil: En esta alternativa de fabricación y transformación
de productos, se reciclan bolsas de polipropileno. Otro grupo
integrado por 4 mujeres se dedica a la producción de toallas,
sábanas, manteles, cortinas y remeras. Su perspectiva es fabricar ropa de trabajo, guardapolvos y chaquetas para comercializar en Sáenz Peña y sus alrededores, a través de viajantes y
en forma directa al consumidor.
204

Sob a colaboração solidária e o canal de comercialização brindado pela Cooperativa La Nueva
Esperanza –de pequenos produtores de algodão– um
pequeno grupo de produtores rurais está desenvolvendo
projetos para gerar empregos próprios e iniciar uma
nova atividade, distinta da monocultura familiar.
A característica comum é que os 4 ou 5 integrantes de cada projeto estão associados para produzir
e comercializar, e aproveitaram o PRODERNEA
para capacitação, financiamento e assistência técnica
permanente.
Fábrica de massas: Seus discos para pastéis,
tortas salgadas, macarrão fresco e pré-pizzas são vendidos em Roque Sáenz Peña e localidades vizinhas
através dos comércios varejistas (mercadinhos, feiras
livres, verdurarias) e também de forma direta ao consumidor.
Doces e conservas artesanais: A venda crescente de doces, geléias e conservas no mercado local
proporciona independência para os jovens integrantes do projeto e melhora a baixa entrada financeira que obtinham com a exploração algodoeira
familiar.
Têxtil: Nesta alternativa de fabricação e transformação de produtos, se reciclam bolsas de polipropileno. Outro grupo de 4 mulheres se dedicam à
produção de toalhas, lençóis, toalhas de mesa, cortinas e camisetas. Seu objetivo é produzir vestuário de
trabalho, jalecos e jaqueta para ser comercializados
em Sáenz Peña e na vizinhança, através de viajantes
e de forma direta ao consumidor.

205

�Programa de Desenvolvimento Rural
das Províncias do Nordeste Argentino

Programa de Desarrollo Rural
de las Provincias del Nordeste Argentino

O PRODERNEA –Projeto de Desenvolvimento Rural das Províncias do
Nordeste Argentino– foi impulsionado pela Secretaria de Agricultura, Pecuária, Pesca
e Alimentos da Nação (SAGPyA) para contribuir na superação das condições que
geram a pobreza rural nessa região.
Implementado em conjunto com os Ministérios Provinciais da Produção e do Agro
de Chaco, Corrientes, Formosa e Misiones, teve por objetivo o aumento sustentável
do ingresso e da capacidade de autogestão dos moradores rurais e aborígines dessas
províncias.
Com este objetivo brindou assistência técnica e financeira; apoio na gestão de projetos e capacitação para aumentar e diversificar as explorações existentes. Facilitou a
incorporação de mudanças tecnológicas e contribuiu para a capitalização das pequenas
unidades produtivas e de negócios.
Este programa, que a partir de 2003 viveu um processo de reorientação, encerrou
suas atividades em dezembro de 2007, após ter executado a totalidade do empréstimo
outorgado pelo FIDA (Fundo Internacional para o Desenvolvimento Agrícola) que
o co-financiara com o Governo Nacional e os governos provinciais.

El PRODERNEA –Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Nordeste
Argentino– fue impulsado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentos de la Nación (SAGPyA) para contribuir a superar las condiciones que
generan la pobreza rural en esa región.
Implementado en conjunto con los Ministerios Provinciales de la Producción y el
Agro de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, tuvo por objetivo el aumento sostenible del ingreso y la capacidad de autogestión de pobladoras y pobladores rurales
y aborígenes de esas provincias.
Para ello brindó asistencia técnica y financiera, apoyo en la gestión de proyectos
y capacitación para aumentar y diversificar las explotaciones existentes. Facilitó la
incorporación de cambios tecnológicos y contribuyó a la capitalización de las pequeñas unidades productivas y de negocios.
Este programa, que a partir de 2003 vivió un proceso de reorientación, concluyó
sus actividades en diciembre de 2007, luego de haber ejecutado la totalidad del préstamo otorgado por el FIDA (Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola) que
lo co-financiara con el Gobierno Nacional y los gobiernos provinciales.

206

207

PRODERNEA

PRODERNEA

�208

209

�210

211

�212

213

�Sumario /Sumário
7

Presentación / Apresentação

9

El porqué de este libro / O porquê deste livro

16
30
40
58
64
72
88
102
114
128
142
148
158
166
182
198
207
208
210
210
211
212
213

Javier de Urquiza

Por Jorge Neme - Susana Márquez
Agua / Água

Ananás / Abacaxis

Artesanías / Artesanatos
Aves / Aves

Charque / Charque

Escobas / Vassouras
Flores / Flores

Frutillas / Morangos
Madera / Madeira
Miel / Mel

Pesca / Pesca

Quesos / Queijos

Té / Chá

Tomates, morrones y pepinos / Tomates, pimentões e pepinos
Vacunos / Bovinos
Otros / Outros

Programa de Desarrollo Rural de las Provincias del Nordeste

Argentino - PRODERNEA / Programa de Desenvolvimento

Rural das Províncias do Nordeste Argentino - PRODERNEA
Las cifras de PRODERNEA / As cifras do PRODERNEA

Distribución Geográfica de PRODERNEA: / Distribuição Geográfica
do PRODERNEA:

Provincia del Chaco / Provincia do Chaco

Provincia de Corrientes / Provincia de Corrientes
Provincia de Formosa / Provincia de Formosa

Provincia de Misiones / Provincia de Misiones

�Se terminó de imprimir en Casano Gráfica S.A.
en la Argentina, 3.000 ejemplares, en mayo de 2008.

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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Riqueza latente. Otra mirada sobre desarrollo rural</text>
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                <text>DESARROLLO RURAL; AGUA; PIÑA; ARTESANIA; AVES DE CORRAL; CARNE SECA; FLORES; FRESA; MADERA; MIEL; PESCA; QUESO; TE; TOMATE; PEPINO; GANADO BOVINO; ARGENTINA; ANANÁ; CHARQUE; ESCOBAS; FRUTILLAS; MORRONES; NEA</text>
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                    <text>---------MINISTERIO O~ t
81
'""u-a.~-c-,._ .•. -

•e

T í... 'f GANADER4A

/1 b¡--

T ,... L
F~cH
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1NVENTAf.lC;

REPUBLICA ARGENTI NA

...__ _ __ _

~....._~_...,liliiilm..i.lb;
'L

:\II.NISTERIO DE :\GRICL.LTC
Y .'.\hXERfa

CONTRIBUCIÓN
A L CONOCi lVIIEN'TO GE()lÓGICO
DE LA REP(rBLfCA .\RGE:"ITI\TA

1
1J

l

f'

h

_,

I

PETROGR A FÍ Ar
l. ~;ELÁF'JROS, BASAL ".'OS í A:WESl'l' AS
!'E LA :m.:RRA ¡,¡: : •llDOBA

SEGÚN I NVESTIGACIONES

de los Doctores Chellus, Brarkebusch, Siepert. Stelzner. y

p111p1i!$

Dr. GUILLERMO BODENBENDER
C~:.i-:1:-á:..~: :.el.Tinsralc "la~: G4-:: ... i

... ~ ~!t- Univere¡:itid .. :.,:~e!:~

Otdlo¡o &amp;t1·h~nar1m ~t 11 Dlw1tlOn Cle U "H• Oco;o¡Ji t- H1aroictfii

/

1'.u fcrcs de Pi:bhcildoncs de In Oficina Mt-teorolor.10• Argentina

~

�•

llucuos Aires, Enero 9 de 1907·

Ercmo. sc1io1· Jlli11úln&gt; tic Agni:11/t11m,

J)r,

Ezequiel J&lt;r1111os ,J[cxía:

Tengo el honor de elevar á V. E. el trabajo del doctor Guillermo
Bodenbender, geólogo ad honorem de esta Di\·isión, referente á las rocas
eruptivas de las Sierras de Córdoba.
Este estudio, que constituye el primer número de la serie de publicaciones relativas á la Petrografía de la República Argentina, viene á
completar felizmente el interesante trabajo del mismo autor titulado La
S ierra de Córdoba, su consti tución geológica y productos minerales de
aplicación . Su publicación ofrece, á juicio de esta División. un interés
científico, que se aumenta si es posible, por la colaboración del malogrado
Dr. Chelius, consejero de minas de A lemania, como así mismo por el res úmeu de las investigaciones de Brackebusclt, Siepert y Stelzner y ruego
en consecuencia á V. E., se sirva ordenarla en los Anales del l\fiuisterio
de Agricultura.
Saludo al señor Ministro con toda consideración.
E.

HER:lflTTF. .

�Sriior !11gmit'l'o D . E. fli:rmillc:

T

T eugo el agrado de remitirle adj uuto d manuscrito de uu trabajo
sobre los meláfiros, etc. de la S ierra de Córdoba. basado sobre la determinación microscópica de las rocas. hecha por el Dr. Chelius. con el que
se puede iuiciar. en la forma elegida, la serie de publicaciones sobre rocas
del país, en particular sobre rocas eru pti \·a~. cura de;cripción microscópica, por Yarias razones creo conviene separar de las publicaciones sobre
estratigraüa y tectónica. La colección de las láminas microscópica" con
las respectivas rocas, con las q ue se puede priucipiar la colección espt:cial de rocas argentinas, las remi ti ré en estos día.'&gt;.
Aprovecho la ocasión de incluír la cuenta sobre s 150, importe dd
dibujo de plantas rhéticas, cuya ejecución Ve!. me autori7.Ó eu nota de
10 del mes pasado. pidiendo se sin ·a remitirme el importe.
Saluda á Vd. atentamen te.

G.

B OJJF.:\'Br-:-&gt;DER.

�l.
MELÁFIROS, BASALTOS Y ANDESITAS
DE LA SIERRA DE CÓRDOBA

•

�1-

ME LÁFIROS, BASALTOS Y ANDESI TAS
DE LA SIERRA DE CÓRDOBA (1)

(Colecci6n Pctrográfica del Musco de In División tic :.\linns, Geología é Ritlrologfn
Rocas (K) Xos. 1 á 24 lárninns rnlcroscópic:is (1.) :'.'los. 1 11 »)

Meláfiros de la S ierra de los Có ndores-Rlo Tercero

Los Meláfiros asociados con tobas están intercalados entre areniscas
coloradas ó las cubren, constituyendo cerros cónicos, tronco-cónicos ó
m esillas que, puestos sobre el terreno arcáico y fonuando parte de Ja
Sierra Chica, se elevan en la margen sur del Río Tercero, en el punto
donde cru za la Sierra Chica, á una ~ )tura ele 700 111.
Cc nsielero Ja roca (de grano grueso R N.0 1 1 L N°s I á 6) que aflora
eu L os Cerrillos, donde el río sale de la Sierra Chica, como un dique
q ue atrav iesa el terreno cris tali no, mientras que Ja roca amigdaloidea
(R N°·' 2 y 3, L N° 7) que se halla muy cerca de Los Cerrillos, en la
angostura del r ío y poco arriba de .. Los Pescadores•, es muy probablemente una capa de intrusión entre las areniscas coloradas que asoman
en este paraje.
Las demás muestras, recogidas en tre Quebracho y :.\Ionsalrn y cerca
de E l Pueblito, donde entra el Río Tercero eu Ja Sierra Chica, pro\·ieneu
de mantos.
La roca (R N°• 10, 1 r y 12) de El Pneblito (ó S. Agustín). ha sido
tomada en Ja margen norte del río, al lado del paso del pueblo. ea una
barranca cuyo corte es el sigu iente, contando ele arriba hacia abajo:
r) Arcillas; 2) Arenisca arcillosa con bancos ele caliza; 3) Arenisca
colorada en estratas delgadas; 4) Meláfiro; 5) Arenisca colorada; 6) Tobas de meláfi ro; 7) Areniscas colornelas.
Según la investigación microscópica de las rocas que for man mantos,
las unas pueden ser clasificadas bien como 111 eláfi ro, mientras que otras
se acercan más á los basaltos, sin q ue sea posible separarlas.
El corte arriba indicado muestra que la roca ele El Pueblito ha sido
traída allí por una corriente ele Ja ú !ti rua erupción, con la que coincide
eu s u carácter basáltico.
Tocias las rocas. no obstante ciertas diferencias en cuanto á su fison om frt en general y á su composición cuantitati\'a, representan, sin duela,
(•)

\'c:lse In hibliografia.

�-

IO -

formas del mis mo magma, esplicáudose esas dif~ren_c!as p o r las d istintas. .
.
.
.
fe tu ó Ja con soh dac1011.
,
co11cltc1011es bryo las cu a 1es se e c
.
1
Stelzner Y Brack ebusch las clasifican com o Andesita~ y Basa tos, a
los que r ealme nte recu e rda u en c u a uro á s u asp ecto ex~enor.
.
L os mis m os ó muy p a r ecidos m eláfi ros se h all a n ig u alme n te interpuestos e ntre are1tis cas p erm otriásicas y réticas ó : rn zándo las en la _pr~­
v iuc ia d e La Ri oj a (Sali nas de Bus to, Pagau zo, V11 go, C a m po_ d e I sclug ualas ta, ele.), y han sido re~ogidos por Brack e b n sch y des cntas p or el
Dr. Pablo S iepert (1).
,
A unq ue la edad de las are niscas d e la S ie rra ele Los Co uclor es n o se
puede determinar con seguridad , es muy probable q u e ellas per~enezcan
a l terre no pennotriásico, p er o de ningt'111 m o d o podemos considerarlas
como terciar ias a ntigu as.
R ecordarem os, a l efecto, la gran propagació n de los l\I eláfi ros (y Dia basas) e11 un ión con areniscas coloradas, p érmicas ó tri ás icas en e l Brasil
(Rio Grande do S u l), U ru gu ay y :1\Iisio n es (V. • Reconoc imiento geológico
d el territorio de ~Iisiones&gt; en el to m o I , N.º J de estos A nales).
P ero no h ay que olvidar que tambié n se h a ll an ~I eláfiros (ó Porfir ilos augíticos, etc.) tan to en el terreno j urás ico com o e n el c retáceo; por
ejem plo, e n L a R ioja, en las aren iscas s u perpuestas al rético y en T ucu máu , e n areniscas q u e sol}. p r obable m e nte c re táceas.
El Melá firo de L os Cerrillos es • m uy p ro bable q ue se extienda s ubterrá ueat11 e11le hacia el norte, h as ta e l R ío 8 egnnclo, según lo de muestra
el liecho d e h aberse en contrado, a l h ace.r un p ozo e n l fl margen s ur del
río (estanc ia de P armen io F e rrer), un a r oca ele es tructu ra a mi gd aloidea
(R N." .¡., con Espato calizo y e n parle con Nal ro lita e n l as cayeruosidacles), mu y semejante á la roca N." 2 de • L os P escadores ,, y de l a cual
no se d i:&gt;ting ue s ino porqu e solo h ay in clusion es ele Olivino faltando
las de Feldespato y Au g ita.
'
Entre el material e..'Ctraíclo del pozo, se e n c u entr a tam b ién a renisca
colorada en contacto con ~I eláfi ro, lo que hace supon e r también aq uí
como en e Los Pescadores • (Río Tercero), la ex is t en cia &lt;le intrusiones del
mag ma melafírico.
Pasemos á dar c ue ula de los resu ltados de la in vestio-ación microscópica,
practicada
á pedido .nuestro • por e l ma• logrado D r""
.
.
. Ch e lºius, con sejero de mmas en Alem a111a,
la
q
u
e
b
a
confirm
ado
nt.
e
· ··
. ,
l s t ra sup os1c1011
de qu e se trate en esta r eg1o u de rocas m c la fíricas.
M eláfiro d e g ra no g rueso d e Los Cerrillos

N . ,"\'."

1.

/ •.

, \ ºos. / a ()

Roca-; visiblemen te porfídica.
s pardas ó n egras
.
' . con pasta ( " G run&lt;lmassc
)
g
ran
ulosa
de
Augita
y
Feldes¡)alo
en
la
.
.
,
,
' q ue se elc:stacan gra ndes
mcl u~1011es de Feldespato blanco (de 5 á 10111 111 el ¡
·
. .
. .
. .
· e ong1·l u cl) , ele Augita
B1ol1ta y de Ohvmo. B1ot1la se halla ·solame
te
e
1
l
'
·
'
1
1
'
n a a1n111a 5.
(r) \'i•nsc m;\s ndclantc: Diabn..~as. P orfirito-a aughicos
In Sicrrn tic C6r&lt;lohn y In Precordillcrn
,. :\[&lt;•l.lri ros, que se encuentr:in ~utre

�I I

La pasta está cons titu id a de poco. ,·icl r io, q ue eun 1eh·e lis toncitos 6
gran os irregulares d e F eldespa to y en la que c~ lá11 r epa rtidas la Augi ta
y much o mineral m etálico en fo rm a ele ind i\"id uos mal dt::tenninados.
Entre las incl us io nes pred o mina el F eldespato, que perteuece tal ,·ez
en pa rle al Ano rtoclasa; po r !i U :rnstancia clara, él recu erd a fo Sanidina.
Su C:!stria111ieuto, po r fornia t.:ió11 dt: macias, es nn1 chas n:ces mu y nprctado . Otros cristales muestran m acias seg1'111 la ley ele la Ortoclasa, co n áng u los entrantes ó se liallan bajo la fo rm a d e las macias crn zad as ele Albita.
A m e nudo se nota una estructura ·zo11ar.
El interior d e los granos ele feldespato es, á veces, algo oscu ro, apareciendo como cubierto por 1111 ,·elo d e pasta, mie ntras los bo rdes aparecen claros y vítreos.
O tros granos d e feldespato están q uebrados y los labios de la fractu ra
está n un as veces bien determ inados y o t ras m ás ó menos redondendos,
m ostrando (en el último caso), dentro de la foja clara, otra tu rbia, lo que
h ace pensar que los granos gra ndes ya estaban fo rm ados en profu ndidad
y qu e al lh:gar á la s uperficie se quebraron y fueron parcial men te fu ndidos,
r edo ndéandose.
L a A u gita es agrisada, clara ó salpicada de gran itos, encontrándose
en cris tales ó en fragmen tos; s u crucero es muy rcgul ar.
E ntre mitad y mi tad ( ó t n tre tercio y tercio) d e los cristales sencillos, está n interpu estas lá minas a uchas en p osici6 n d l: m acias.
El Oliv ino es escaso, pero de ta111aii n gra nd e, s iendo s u ·color el
verde ó, po r d esco mposició n, colo rado cí roj o pard o.
S e ha constatad o varias vtces A pali la incolora y gra11de.
U 1rn muestra ele roca muy gra nu losa (lá11Jina 6). contiene Bioti ta parda
(descompuesta, d e lar go de 2 á 3 111111), á \'eccs cargada de mineral metálico y rod eada por él.
E s tos :'.f cláfiros, no ob::.tautc sus particu laridades, no pueden scr separados d e los otros d e grano m á-; fin o descri tos m ás adelaute, s i no que
representan sim plemen te d istintas torm as dc consolidacióu del mis mo
m agma.
Melá firo amigd a lo id eo (c on E sp a to ca lizo)

Los I'escndorcH, R ío 7ircoo ( R . Xos.

2

y J: L.

,\~"

7)

Co ntiene, en la p asta parél.a cles,•i l rifica&lt;la, agujitas muy pequeñas de
F eldesp ato y varillas de mineral metalífero.
Co mo inclus iones se observa: d Olh·ino pardo por d escom posició n,
y la A ug ita g ris cla ra. H a s ido co ns tatada una sola inclus ió n d e F eld espa to con estru ctura zonar.
I.,a Aug ita muestra m acias sencillas y cristales gra ndes entn: cuyas
mitad t:s están inte rcaladas !am elas en posición de m acla. L a Augita exting ue á 40" aproximada men te; s u crucero es mu chas v1::ces muy m arcado,
recordand o el de la Diálaga. P artes de la pasta penet ran á ,·eces las Aug itas y ade más se ,-en, disem i nados en esta:-:, g lobulitos, m icrolitos y
granitos dé mineral m etalífero q ue les cla n un ti11 te algo ,·ercloso.

�-

12 -

Este rueláfiro no se dis ting u e del s igu iente del P ozo Parmenio Ferrer,
sino por las inclusiones de Augita y Feldespato que faltan e n este
últi 1110.
M eláfiro amigdaloideo (con Espato calizo y Natrolita)

D el Po::o Pnr111c111'o Fcrrcr, Rio Segundo ( R. Nos. .¡ )' 5. l.

,'v: 8)
0

Contiene en la pasta gris vítrea, en que se notan numerosos lis toncitos de Feldespato, muchas inclusiones idio mórficas de Oliviuo, que se
destacan, á simple vista, regulanueute distribuídos en las láminas, como
puntos rojos, á causa de la descomposic ión ferru g inosa que han s ufrido
parcialmente en s us bordes ó totalme nte.
La pasta envuelve Ilmenita (¿?) en forma de varillas uo bieu definidas que se entrecruzan: además sé d estacan hojuelas rojas de H ematita.
Estos MeHfiros am igclaloideos, que pueden ser considerados como las
partes inferiores y superiores ( ó intrus iou es, Bodenbender) de mantos ó
corrientes de la cons titución de los m ás abaj o descritos de Quebracho,
Monsalvo y ele El Pueblito, son muy parecidos á los del Carbonífero y
del Pérmico en Alemania (Río N abe, Darmstadt, etc.).
Por s u pasta dtrea, ahora d esvitrifi cada, deben colocarse, en cu anto
á s u clasificación. cerca del W eiselber g ila (S t. \\Tendel, ríos Saar y Nahe),
pero por s u alto contenido en Olivino, ellos pertenecen á los Melá firos.
Estas rocas con poco feldespato como inclus ión , se denominan también Augitófiros ó Porfiritos augíticos.
Melá firos de grano fino hasta afaníticos e ntre Quebracho y Monsalvo

R .•vo~·. 6 á

Q,

L. , \ 'Os.

9

y rn

La~ muestras R . N°s 6 á 9 representan muy probablemente, las putes
interiores de los m antos ó intrusiones, cuya estructura toma por fu era trn
carácter amigdaloideo.
Las rocas de color gris oscuro has ta g ris violado, son h o locristaliuas
hasta hipocristalino porfídicas. La pas ta se compone de Plagioclasa en
listoncitos ó en individuos de mayor tamaño, rectangulares ó la min ares.
Como inc lusiones idiomórficas, la pas ta en~ierra Augita \·erde agrisada,
cristalitos de Olivino pardo rojizo (á veces todaYía cou núcleo amarillo)
y g ranitos ele mineral metálico. La A u g ita á menudo en maclas, contiene
en partes inclus ion es de \·idrio y ele min eral me tálico. L'na masa intermedia, gra nulosa, g lobulítica é incolora, á veces racliofibrosa, está apretada
en u na. p~r.te ~~ las rocas. entre la pasta feldespática que tal ,·ez represente
la desv1tnf1cac1on ele un cemento vítreo: s us gra nos se perciben recién
con un mayor. ~um en to, demostrando colores vivos de interferenc ia y e n
parte agrupac1on en copos. Su naturaleza microscópica no puede ser
constatada.

�,-

13 -

Melá firos fino granulosos, hasta afanlticos de carácter basáltico. Quebracho, Monsal:..o
y El Pueblito

!&lt;. •Y 0

10

d

12

(11

y u lo/ns) J.. ,\'os.

11.

12. 1 3, 1.¡

Se distinguen del grupo anlerior por entrar, en Ja composición de la
pas ta, Augita en segunda geueración. No obstante, la formac ió u ele tocios
los compou;ntes está tan conforme en los dos g ru pos, que hay que
considerar también estas rocas como Meláfiros, recorda ndo much o los
Melá firós antiguos del río Nabe en Alemania.
La pasta está cons tituida de prismas mny pequeños, augostos y amarillentos, de Augita y de vidrio incolo ro lleno de microlitos. Como inc1usiones se nota: Augita, Oli\·ino, Biotita r miueral metálico; /altr111 inclusiones de Feldespato. L as Augitas son pequeñas, casi incoloras,
formando transición, e n cuanto al tamaiío, con la Augita de Ja pasta, es
decir, la generación de Augita con tinuaba desde el principio basta el fin
de la formación de la roca.
En Ja pasta se encuentran á veces Ojos de Angita, ~ es decir, uúcleos
redondos hacia los cu ales se dirigen de todos los lados agujas de Augita
semejantes á n·ariolos .
La Augita muestra. en los bordes ó en fisuras, una evolución scrpen tínica ó está descompuesta en sus tancia ferrugiuosa.
La Biotita está repartida irreg ul::m nente en hoj uelas pardas.
En fis uras ele la roca y en inters tici os irreg ulares, se des tacan agregados de Serpentina y de: Espa!o cal izo. La pas ta, á primera ,·is ta
d ej a ver, con un aumento mayor, que el vidrio se difereucia, eu 11111chos
s itios, en partes más claras ó más oscuras ó en hojitas radiadas. Es de
suponer que hay aqu í un a transición de vidrio en sustancia feldespática,
Ja 4ue no ha llegado á su perfección. Tales pastas semi-iudi\"idua li :r.aclas
J1au sido observadas tanto en los basaltos feldespáticos como nef&lt;:línicos
conocidos bajo e l nombre de Basanitoides. •
El vidrio tiene la composición cid feldespato pero se con sol icló an tes
ele sn cristal i:r.ación ele tal m odo que, i&gt;i esta hu biese terminado, resultarían
las rocas del grupo anterior, si bie11 la A u gi ta ha llegado. en estas, á uu
desarrollo mayor. Como los Feldespatos no definidos, ocupan á me nudo
mucho espacio, una estructura ele grauo grueso sería así también po::.ible.
Las inclus iones dntratclúricas . de Augita se n1elven á \·eces 1::scasas;
la Biolita falta y el m ineral metálico es poco m arcado y escaso ó se destaca en g ran cantidad en octaedros bien li m itados.
En Ja roca de E l Pueblito, L. N." q, Ja pasta feldespática cst:í unida
con e l vidrio ó tie ne u na estru ctura granofíri ca.
2

Meláfiro de El Punga, La Punilla

N. .\ os. 13 rí 17 ( 15 rí 17 1obr1s) L ,\'º'" 15 y 16

l\Iuy distante de la Sierra de Los Cóudores se halla una segunda,
pero mu y limitada región de :\feláfiro e u L a Puuilla, en El Fungo, entre
San Jerónimo y San Yicente, en la pendiente occidental de Sierra Chica

�-

q -

á lo largo del Peñón Blanco. P ero a rriba d e e~le cerrito (formado d e
P egmatita) aparecen to bas de ;\felá fi ro entre cong loJ11era dos (com p uestos
de frag111e11los de Gne is, Granito, ele.) inclinados h acia el po;:iente. E s tos
cong lomerados depositados sob1 e g neis s ig ue n valle arriba form a ndo en
parles peñascos g randes casi s ueltos por la eros ió n, que se llaman terrones,• y es tán cubiertos, poco 111ás al nac iente, otra vez po r tobas Y nn
m a nto ele l\feláfiro, eu parte cavern oso :uni gclalo ideo con E s pato cali zo Y
A11 alci111a.
En el mapa geológico del Dr. Brackebnsch fi g ura esta roca como
a11clesila.
Los cong lomer ados, según obsen-acion es hechas en otras regio nes
de la S ierra de Córdoba ( Boden hender, obra c it., pág. 71 r sig.). co11slituyen el piso inferior de las a re niscas, q ue h an c ubierto, en épocas a nte ri ores, g ra n parte de la S ierra d e Córdoba y en pa rticu la r la Sierra Chica
y han desapa recido Juego d ebido eu M I 111ayor part&lt;:: á Ja erosión. T odos
pertenecen a l mis mo terreno, no exis tiend o ptfes, dud a, que la erupción
de los meláfiros de L os Cóndores y de El Pu ngo h a s ido contempor ánea.
Chelius, dice textualmeute:
Los Meláfiros de El Pungo tienen muc has r elaciones con los de la
Sier ra ele L os Cóndor es, especialmente: con los ele Q u ebrach o, )lonsah-o
y de El Pueblito, pero ,se dis tingHen ele e llos por la falta ele pasta
• íelcles pática y por ser Ja masa vítrea, m ás pronun ciada y llena d e un a
• es pecie de fieltro (• Filz ,) ele 1.n icrolitos an g·lli cos. L as inclus iones son
• O li vino fresco ~ incolo ro, Aug ita prism ática y 111inernl 111etálico. El
Oli vino se baila en cris tales p equeñ os cí ele regul a r tam añ o ó e n grnnilos irregulares, que están provis tos en s us borcies de fracturas con
marcados cris talitos del m ism o mi nernl. T a mb ié n se o bst'n ·an ag~egados
de Oli,·ino en gran itos mu y peq ueños ("'ojos ele Ol i,·ino .. ), agrupados
• en copos, etc. y rodeados ig ual mente ele cristalitos. Los grau os gran des
de Oli \"ino, fo rmados y a e n proíu nd idad com o pr imeras secreciones, se
quebrar on a l llegar con el m agma á la supe rficie, pero si guieron creciendo fo rmándose así los cristalitos. Solamente los oli\·inos p equeñ os,
• ele úitima generación, demuestran m 1 b orde pard o.
J) isem inacla en la pasta se encue nt ra Bi otita peq u eñ a, pardo-clara.
3

Bas altos d e la Sierra de Córdoba, Cerro d e l L eonc ito, Estación Chajan
y otras localidades

(R. ;v.0 18 . L

No.1·. 17. 18

1·

19 )

Donde la S ierra d e Córdoba termin a al s ur e n s uaves ondulac ion es
s~ l_ern1'.l:111 , ·arios _cerros c uya ~osición ~islada, form a r edouda ó alg~
co111ca ) altura relat1_Ya_mente cous '. derable (hasta 200 m . sobre l a lla nura),
h acen s uponer, n pnon. una cons· t1lnc ió u pa• rticular . L os m a's carac t en· zados de _ellos son: el Cerro del L eonc ito, a l lado de l a est ació n Chaj a n ,And1ºn o , 1os erros d.e
algo mas al s ur entre el F. C. Pacífico )' el F • e • .'"l.
la Garrapata y de la Madera.

e

�-

15 -

Según el mapa del Dr. Brackebusch, ellos están compuestos de basalto,
clasificación que ha sido coufirn1 nda en cuanto á la roca del Cerro Leoncilo, que crm:ando g ranito muscovítico se levanta á c~rca de 150 111 sobre
el lacto norte de la estación Chaj an (500 111). Es una roca de grano fino,
,·erde agrisada, en que á simple vista se notan muchas inclusiones de
Olivino.
La roen del Cen-o de la Garrnpnla, de la que he \"isto un a muestra
en estado algo clescompueslo, par ece ser algo distinta, conteniendo tal vez
nefeliua, la q ue hace m ás probable que las rocas de esta región sean
realmente basaltos modernos, como s upone también Chelius de la roca
&lt;le! Cerro del Leoucito.
H asta hoy no se conoce cou seguridad la existencia de basaltos en
o tros puntos de las Sierras de Córdoba y San L uis. y si los hay deben
ser de propagación muy reducida.
Stelzner (obra cit. pág. 1 16 ), encontró basalto nefelínico, form:rndo
un filón eutre Gneis, entre Anisacate y el Puesto de Garay (Río Segundo)
y adem ás, en forma de ua rodado en el Río Cosquín, cerca del pueblo
del mis mo nombre.
(Véase más abajo la descripción micrográfica).
La región más cercana en que los basaltos han llegado á un enorme
desarrollo, es la de San Rafael, provincia de Mendoza, sobre In marg-en
del Río Diam ante (C.º Dia mante, etc.), adem ás en la pendiente oriental
de la serranía del Cerro Nevado (Cerro Pou tregun. un ,·olcán estrati ficado con • cráter) y más al s ur sobre la costa del Río Grande, en Los
Y olean es y en el \·olcáu T romen.
'
E l Basalto del Cerro Leoncito, Chajr.n, tiene, segúu Chelius, la s iguiente constituc ión:
Ln pasta dtrea incolora hasta verde clara, encierra agnjitas de
A ugita Faltan inclusiones de Augita y las de Olh·ino que encierra son
completamen te frescas, rodeadas á veces por una faja de vidrio, libre de
microlitos. Se hallan hojuelas de mica pero en escasa cantidad. Espinela
ó Perowskita parda, poco lrauspareate, se encuentra en numerosos crista·
litos, entre grauos bien apuntad os de Magnetita. Como por la formació n
de Jos constituyentes difiere en algo de los Meláfiros, faltando las incl u siou es ele Augita ),. asociándose Espinela ó Perowskita, es posible que la
ro~a pertenezca á Jos basal los m odernos. •
En la roca de Cosquín , dice 8telzner (pág. 196), se nota, á simple
,·is ta, inclusiones d e O li vi no. E l microscopio revela que ella está constituida ele agujitas fo rm adas por cristalilos de Augita y de 1111111crosos
gra nos de Magnetita. P uede ser que Ja Nefelina forme la masa entre
estas agujas, pero ella solamen te se puede percibir donde hau quedado
m ayores intersticios entre las Augitas. Com o elementos porfídicos se
encucntrau graneles cris tales de Augita pardo claros y numerosos cris tales ele O li vi no. Estos últimos son frescos y claros en el centro, pero
d e.-;compuestos en s us contornos y e n las fisuras y tienen tendencia á
formar grupos, com puestos de yarios individuos acoplados en posición
parale la.

�-

;6 -

E u la cons titució n de la roca de Anisacate, que es a lg o descompu e~ta~
participan adem ás de la Augita y la M agn e tita, h oji tas pard as d e l\Iica .
4

Andesita s con tobas de la altip lanicie de San Ca rlos, Sierra de Córdoba

N. 1\ ós. 19 d

2.¡

(23 lojn) : L.

,\ ~

J\TrJs.

.! fl .

.!I,

.!2

La parte occidenta l de la Sierra de Córdo ba, cous tituída :seuc.ia.lmente por el es trato cristalino y gra ni to, está form ad a po r Ja a l t1plan1c1e
de S an Carlos y ele Pocho, cuyos bordes, a ntes de caer r á p idamente a l
poniente hacia 1a llanura, se ele\'an para di bujar las Sierras de Serrezu e la,
de G uasapampa r de Pocho. E s ta altipla nic ie se deprim e en s u p a rte
central y forma la P ampa de P ocho, q ue es un llauo (rooo m) d e m ás
de rooo km~, con el as pecto, cons titució n geológica r \·egetación de las
pam pas ele las llan uras. Sin duda, ella estuvo ocu pada du ran te la era ter ciaria ó el período diluvia l, p or un lago cuyo resto form a en la ac tualidad
Ja laguna ele P ocho. E s ta pampa está li mitada a l n aciente por los faldeos
r ápidos de la S ierra Central (6 A lta), al poniente y al s ur po r la Sier ra de
Pocho y Altantina y á s u lad o no rte por un cordóu de cerros ,·olcán icos,
de los cuales el más culmina nte y de forma perfectamente cónica, es el
Yerba Buena (1 650 m) y s ig u iendo h ac ia el nacie nte los cerros d e P oca,
Veliz, Boroa y de la Ciénaga. E s tos cerros está n compu estos, los unos.
enleramen le de A ndesita, mientras que e n otros apar ecen, d ebajo ele los
nia11 los de andesitas, to bas y brech as, ó solam ente estas últimas: S u base
es tá form ada s iempre por el terreno cr is talin o ó el granito.
E l ma terial volcánico h a tenido a nteri o rme nte un a e xten sión mucho
mayor, cubri endo la m ayor parte de la alti pla nicie, pero s ufrió un a fu erte
eros ión á la que es debida tambiéu la fo rm a cónica de los cerros.
No han s ido obser vad os cráteres en nin g una par te, n i tam poco son
conocidas las ubicacio nes de los canales de erupc ión (Cerro \ ·eliz, Cerro
Y erba Buena? )
H e visto uu solo filó n de A udesita c ru zand o el G n eis eu la Cié naga
del Coro.
Las eru pcioues deben h aber tenido lugar en era te rciari a ó más pro •
bablemc11te cu el pe ríodo dilu vial.
Creo qu e la de presió n de P ocho ya exis tía en la é poca ele las
eru pcio11es.
La Andesita no ha s ido observada en o tras r egio u.es d e la S ierra ele
Córdoba. U n paralelo ele es ta regió n volcá nica m odern a con la ele la
S ierra ele los Cóndores, en la par te o riental ele la S ierra d e Có rdoba com o
lo hizo S te!zner (oág. 176) es in~~misibl c, desd e que está con s tataclo que
aquella ~s ta co mpuesta p or m elaf1ro con s us to bas (\•éase m ás arriba) .
U n importa nte centro de Andesita cou tobas se ha lla e n la S ierra
del Mo rro . ~,·olcá n ?) entre las S ierras de Córdo ba y ele San Luis, asom a ndo
detnas
· men c ·io na r
ella,:; ta m bien eu la parte central d e es ta ú ! tima . l~sta·
,
s u enornH" desarrollo e u la Cord illera de Los A n cles.
En la S ierra de Córdo ba, en la llan ura alrededor dt ella (
·
1
'
po r eJe mp o

�-

r7 -

en las ~arrancas d el Río P rimero, cerca del Obsen ·atorio ), y e n general
por casi tod a la R epública, se encueu tra co111un111ente dentro ele arcilla
1
~lepósi t0s d e ceniza , -olcánica. Es un polvo bla nco ó g ris bla nquecino
aspero al ta~to, m ez~l ado ge ner alme nte con carbo nato de calcio, y se
compone cas i exclus iva mente d e astillas ó gránu los ele un vidrio cla ro
isótropo, a l que se asocian, á ,·eces, alg unas pocas hojitas de mica ;
adem ás feldespato incoloro ó blanco. (con pola ri zación á nicoles cruzad os). No se pued e dekrmin ar s i a lg uno d e los g ranitos que demuestran
polari zació n son de cua rzo. E s evidente que es un a ceni za traquítica ó
a ndesítica, c uya g ra n pro pagació n h asta la provincia de Buenos .Aires
nos d a una idea d e la fuerza de las erupciones en L os Andes.
Falta hacer m ención de u ua obscr vació u que hi zo Stelzner (o bra cit.
pág. . r 76), según la cu al altern an con las tobas A ndesíticas de la reCYió
u
o
referi da, en a lg unas partes, areniscas de colo r amarillo y colorado, que
contienen rodados de Andesitas augíticas, como s ucede eu la pend iente
oriental del cerro Poca, regió n q ue S telzner visitó desde el puesto T o tora l, cerca de T a la ini. No he podido h allar este lugar. Lo que h e vis to
en al g unas partes ha s iclo acarreo de arena, mezclado co u toba, rodados
de andesita y de g neis, que en partes se presenta algo cementado.

De las rocas del Cerro Y erba Buena, ele la estancia Agua del T ala
y del Cerro P oca, Stelzner (o bra cit. pág. 192), dá la sig uiente descrip-

ció n :
«R ocas á s imple \"is ta m acro h asta criptocristaiinas de colo r g ris
claro, g ris azu lado, negro, etc., en qu e se o bservan, á veces con poco
a umento, cris talitos de Feldespa to, Augita r de A nfibol. Estas inclus ion es se destacan m ejor, cua ndo las rocas están d escompuestas (con colo r
am arillento ó pard o roji zo), con lo r1ue coincide co111un111 ente una fuerte
impregnación d e espa to calizo. E l carácter cavern oso es casi ge~eral
pero á ,-eces perceptible tan sólo con un a umento. »
L a pasta varía. En las rocas de la estancia A g ua del Tala, la pasta
es casi completam e nte microcris talina con cristales ó g ranitos de p lagioclasa, a ugita y m ag netita, encontrándose e11 muy reducida cantidad, vidrio
g ranuloso. En las rocas del Cerro Poca, la pasta parece compuesta ele
numeros os g ranitos oscuros y agujita~ incoloras, de las que algunas dej an
conocer el es triamiento que las macias determin an en las plagioclasas y
además, un a tendencia á u na agrupació n fluida!. .Muy distinta es la pas ta
de las rocas del Cerro Yerba Buena, por predominar en ella Ull vidrio
p ardo violeta, que envuelve numerosos microlitos á e plag ioclasa, agujitas
incolo ras y grá nulos osc uros. E n es ta clase ele rocas son notables las
inclus iones de Anfibol.
L os elementos porfídicos que se h allan en t odas las rocas son: P lagioclasa, Aug ita, Magnetita y a lgo de Apatita; además se perciben en
unas ú otras, F eldespato sin estrías, ~Ii ca parda y Anfíbol. Las plagioclas:is s on, en s u mayor parte, muy frescas; tienen es tructura zonar y
encierran vidrio.

�-

!8

La Aug ita verde clara se halla en cristales sencillos, m_ás r~ramente
en macias. pero la estructura zonar es frecu ente; encierra m1croh tos ag ujiforme:; y partículas grande.,; de vidrio. E l A nfí bol n o es cons t a_nt e Y la
más ele las veces se enc uentra en menor can tidad q ue la Aug ita. Su
tendencia á descomponerse se docu menta por formación de co~tornos
opacos y rojos. La Mica parda est á rodead a á m e n u do d e gramtos de
Magnetita, algunas hoj itas está n descolor id as y d escompuestas, con la
teudeucia á trans form arse en un agregado d e gránulos osc uros. L a M agnetita se halla en todas las rocas, en g ra nitos ó en cris tales d e corte
c uadrático, por lo común rodeando Augi tas, Anfibol y Mica. La A p a tita
no falta nunca. E n la roca de la es tancia Agu a de Tala hay numeros os
pequeños granos de un mi neral birrefrin gente, de color verde con man-.
chas pardas que recuerda Olivino; s u determiuació n s egura no h a s ido
posible.

La investigación microscop1ca de las And esit as a u g íticas ó aug íticomicáceas de los Cerros de P oca y de Boroat pract icada p or Chelius, n os
da la sig uiente composición:
Lriminn 1111áoscópicn N. 0 ~ o- Pnstn : finogranulosa, comp uesta de vidrio
y listoncitos de Feldespato. f ilc/11sío11es: A ug ita verdosa, con m arcados
cruceros. Biotita pequeñ a, pa rda, amarillenta y p oco mineral m e tálico.
lrí111i11n N.º 21 - Plagioclasa clara, apris ionada e ntre pasta v ítrea con
agujas de Feldespato. Aug ita: cas i iucolora y gris clara con n úcleo in coloro, rodeada de· un borde de mineral m etalífero. Biotita: pardo am arillenta y p urpúrea. salpicada y rodeada de mi neral m etálico. Cristales
de Biotita con corte exagonal y rec tang ular.
0
L rí111i1111 N . a -En la pasta: Plag ioclasa, A ugita amarillenta, Mica
,·erdosa ó pardu
. zca (con la coloración de u n Anfí bol diorítico) , H a u·· y na
2zulada y agrisada con polvo metálico, '.\Iagne ti ta parda y con bor des
,·erdosos . Poroso con granitos de Caoliua.
Segün Ch elius, no hay OliYi no en n in g una ele las rocas.

-

�BIBLIOGRAFÍA

. llji-rr/11 .''llc'f::,11er: Be.itrage í'.ur Gcolog-ic und Palaeontologie cler Argeutiui -

scb en R e publik.
/. 111'.1· Bmd.:eb11sd1: · Mapa geológico de la República Argenti na. Boletín de

la A cademia Naciona l ele Ciencias de Córdoba.
Anales del Ministerio de
Agric ultura. Sección Geología, Mineralog ía r 1Iinería, tomo 1 entrega II.

G11il!trmo Bodc11be11da: La S ierra ele Córdoba.

1

�II.
DIABASAS, PORFIRITOS AUGÍTICOS
V MELÁFIROS
QUE SE HA t LAN

ENTRE LA SIE R RA DE CÓRDOBA

V LA PRECORDI L LERA

�JI -DI ABASAS, P ORFIRITOS AUGÍTICOS V MELÁFIROS
QUE SE H ALLAN ENTRE LA
S I ERRA DE CÓRDOBA V LA PRECORDILLERA.

(Colecció n p c lro¡::"n\fica de In Dh·is ión de :'ll inns. Gco togln é Hidrotogln.

Roca.~

NO 2~ 6. 56)

En e l capítulo anterior han s ido descritos los Meláfiros de la S ierra
de Córdoba, interpuestos entre aren is cas del terreno muy probablemente
per~otriásico, y se h a notado que relaciones análogas existen en el
Brasil, Uruguay y Misiones, donde los Meláfiros y las Diabasas caracterizan el terreno pérmico.
Podemos agregar un dato interesante obtenido por las perforaciones
que la División de Miuas, Geología é Hidrología hi zo practicar en la
provincia d e Corrientes (en Curu zú-Cu a tiá y Mercedes) con el fin de
bu scar ag u a, y por las cua les h a s ido cons tatada, en el primero de estos
puntos, la presencia de una roca eruptiva, en un es pesor de 300 metros,
sin haber llegado á at ravesar la capa. En el otro punto, Mercedes, se
constató u a espesor de 60 metros.
Una clasificación preliminar d e esta roca, no deja duda de que se
trata de una roca de la familia de las Diabasa.-; ó l\Ieláfiros, sobre cuya
edad, si n embargo, sería aventurado opinar, en vista de que es tas roc•as
se hallan en varios terrenos, como veremos más adelante.
Siguiendo Ja propag ación de es tas rocas al poniente de la Sierra
de Córdoba, se nota s u a usencia ó un desarrollo muy limitado cuando
más, en las sierras de San Luis y de -Los Llanos.
Más al poniente, en la región de la Sierra de la Huerta, pero especialmente entre sus ramificaciones s eptentrionales y el Famatiaa, como
también ea las zonas contiguas de las precordilleras, nuestras rocas eruptivas desempeñan un importante papel en la constitución geológica de
varios terrenos, contribuyendo á la vez, á interrumpir la monotonía que
el predominio de las areniscas imprime á estas desiertas regiones.
U no de los centros de s u s erupcion es se encuentra en el Cerro
Rajado en tre Huaco (San Juan) y G u andacol, parte de La Rioja, donde
las rocas asoman tanto ea forma de capas como en filones, dentro de
los terrenos rético y jurásico.
Poco m ás lejos, ea los Cerros de Guandacol y de Bola, ellas aparecen también entre areniscas de los terrenos pé rmico y triásico. Esta región,
una vez relevada topográficamente y de una manera com·eniente, formará

"

�-

24

un hermoso campo para un estudio detallaclo ele estas rocas. porque,
aunque nuestras Diabasa:;, Porfiritos aug-ít icos y :\Ieláfiros, no parce.en
ser m fü; que variedades del mismo magma crupti,·o, debidas á influencias
locales, de tal modo que los distintos tipos pueden encontrarse con todas
las transiciones en las mismas capas dentro ele disliu tos terrenos, en !ªs
in ves tigacio nes hasta hoy practicadas no se h a podido prestar la deb1d~
aten ción á relaciones petrográfico-geológ-icas tan complicad as. P ero aqui
haré notar solamente, qtH' me: parece qu e el carácter a ndesíti co Y basálti co que ti t:11e11 111 uch os m eláfi ros llega :l su mayor desarrollo reci én e n
los terrenos rético, jurásico y cretáceo, s iend o posible que e n las areniscas jurásicas &lt;) cretáceas del Cerro Rajado, haya \·erdaderas Andesitas.
El primero que hizo couocer estas rocas, h a s iclo S tebmcr, quien
dice, en Ja obra que cito m ás abajo: \ ' in iendo de Huaco (en el a ñ o 1873)
atravesé este desierto entre c:I Paso Ferreira (Río Bermejo) y Salinas de
Bustos ( Salinitas • dice S telzner), obsen·audo en vari os puntos dentro
de sedimcn tos réticos, t~nto filones como loma&lt;;;, constituidos de uua roca
,·erde negruzca, granulosa afanílica, á ,·eces también amigdaloi clea. D espués de haber pasado ti tc:rreno mesozoico en Salinas ele Bustos, encon tré rocas erupti,·as análogas eu el camino que ,·a sobre Usuo al \"alle
Fértil. Algunas leguas al s ur de Salinas ele B11s tos e n las cer canías in mediatas de alg un os ranchos, asom an en la lla nura a lg uu as pequeñas
lomas que se componen ele una roca negra afa nílica y en el V a11e F értil
aparece en la falda de la serranía que se t'xti e11de cksde la ig lesia h acia
el río. un a colina formada ele una roca parecida á cslas.
L as rocas son por lo co111 ú11. finocristalina.; ó afa nílicas, e 11 parte
a migdaloideas con caliza en los poros. El microscopio muestra que los
componentes principales ele todas estas rocas son láminas ó listou c itos
de Plagioclasa y cristales pris máti cos ó grán ul os de A u gita pardo v io lada,
en c u ya 111ezc;a no se nota orientación; los listo11citos de Plagioclasa
for111a11 una especie de e.:;queleto cuyo!-i inttrsticios están rellenados por
aguj as de .\ugita, á ,·eces agrupadas radialmcute. Com o tercer componente hay que mencionar el O li d no (con Picotita). pero que falta e n la
roca del \'alle Fértil.
.\demás se halla l\Iagnelita eu cristales s uel tos ó en granos, ó bien
s us cristales están unidos ó agregados en enrejado (roca del Agua del
Zorro, de Paramillo de 'Cspallata, que Stelznc:r incluye e n s u descripción).
;_,as rocas concu.erdan, en ~t~ comp~s ici ó n esencia l, con la d el Agu a
el.el Zorro, pero cou t1~11en tamb1en Apat1la y eu partes una pequeña can tidad de una pasta v1trea con g rá nulos ó fibras.
Puedo 111euci.011ar de paso el E spato cali zo, la Viridita y o tros roductos de descomposición.
p
R esulta, pues, C')lte las rocas entre el Paso Ferreira 1 Salinas d B t
\ " 11 r·.
.
e u s os
y
ª. : •crttl son, _e_n s u m ar~: parle, /)iaúasus oli1·i11ic1rs la~ que forman
trans1c1011c!'
en .lfdáfiro. e nte11d1e11dosc
bajo este
nombre las rocas
.
.
.
·
eru p t1 vas que se com ponen csenc1almenle de Plagioclasa A tt o-º t
. O l' .
, ·
·
' •
,,, 1 a )
l VtnO
con ox1dos de l11erro y con un a base en ca11licladcs Yariables
R efc:r eute á la edad ele las rocas dice S telzu er ·
N
.
h
.
•
·
· " o me a ~ ido

�'

-

25 -

'I .

pos ible ~tna de terminación exacta de la edad, pero como Ja mayor parte
de los fli ones )' lomas, se e ncuentra en una región de sedimentos réticós,
en la que no se presentan rocas eruptivas modern as y -:01110 las rocas e11
s u composición recuerdan la del Agua del Zorro, de Paramillo de rspa~lat~ , que ~e halla en el yaciente de las areniscas de Araucaria, estoy
inclinado a suponerlas de edad rética •.
Hasta aquí, Stelzner.
El Dr. Bmricl111srh, dice, e n la obra de Paul Sieperl: «be podiclo constatar Diabas as oliv ínicas, Diabasas y l'vielá firos réticos, co11 un a propagación q ue \'a mucho más allá del campo ele exploración de Stelzner, en contráuclose ellos caracterizados por la form ación de capas ( mantos). e n
toda parte donde aso ma el teJTeno rético. Donde se las o bsen·a mejor es
en el Cerro Rajado, cerca del Pas o ele I,a111as (Río Bermejo). Fn 111anto
de ,·arios m etros ele espesor, cubre aquí margas y areniscas réticas
con una inclinació n de 30º, constituyendo tocia la falda septentrional del
Cerro.
Este manto está tendi Llo desde Ja cima del cerro (de cerca de 300 111 .
de altura relativa) hasta s u pie, formando nna hendidura recta ele va rios
m etros de ancho, lo que h a m otivado e l nombre de · Cerro Rajado . Esta
rajadura ha s ido produc ida. sin duda, por el enfriamiento de Ja lava,
habié ndose marcado también la hendidura, en los estratos sedimen ta ri os
del yaciente (1).
• También e n la regt011 de Paganzo, colllo en la CueslH ele las T orrecillas (Sierrn de Vilgo), la formació n &lt;le 111a11tos se 111anifiesta e n excelentes condic iones. Como estás ro·cas 110 h a11 sido obseryac\as c.:11 el
terreno jurás ico, ni e n el cretáceo de las provincias de Jujuy, Salta y
Tuc u1nán (pues en estos últimos terre nos se hallan basaltos que tienen
otro car ácter) (2), el las s ustituyen casi, á Jos fósil es para caracterizar el
terreno rético.»
Brackebu,.;ch en tregó las rocas recogidas durante ,.;us ,-iajes, para ser
clasi f1cadas, a¡ Insti tuto l\I i neralógico-petrogní.fico de la U !!iversidnd ele
Berlín. Entonces, e n e l año 1894, el Dr. P ablo Sieperl publicó s u trabajo, en el que Ja descripción de Di abasas, Porfiritos .augíticos y :\Iel á~i­
ros forman capítulos especiales, ele los cuales trac\ ucll'e111os .lo necesa·n·o
para nuestro nbje to, haciendo fi gu ra r también rocas de 1&amp; m1s 111a fa11111l.a
pero que quedan fuera de JllH::stra zo na, co1110 las de Salta, de la cor el1llera princ ipal de San Juan, e tc.
.
.
U na segu nda in vestigación ejecutada por e l Dr. Chel1us sobre ,·ar.1as
uttt estra~ de rocas de aquella fa milia, remitidas por el que s11scnhe
(muestras de Paga nzo, de Sali11as de Bus tos, C~t-ro Momclo, cte. ), ~on~
cuerda ab-;olutameute, e u s us resu ltados esenciales con las oblt:rnclas

:

1

'
'

,'

por S iepert.
.
Siepe.r t h ace distiucioncs eutr~ D1aba~a, Diabasa olivínica, Porfiri lo
angític_o r Me láfi ro. «L as rocas, el ice, esla n, segi'.111 las observaciones d el
- --

· :l.

se trate m:l.s qne ele uu c l c:t o de In~ erosiones.
,
'st.en .,11 cslos terreno~ ••crdudcros ;\lcl:iloro' ó :\lclJ\fies exacto. pues ex1.

"º.~•l'mpre'

(•) Qmz.
(2) listo u o

'-

..

ros bns:l.lticos.

•

l
I

�Dr. Brackebusch, géológicamenle más ligadas de lo que s u cará cter p e lrográ fi co pcrmile s uponer.
E s to es exacto mie ntras se tra ta d e rocas
pelrográficm11enle dis tintas y que se hall en en un mis m o terreno . Pero,
como veremos más adelante, e n este caso n o se trata d e un solo terre no,
como lo creyeron Brackebusch y S lelwcr.
. .
l,n regióu de Pagauzo, dice S iepert, parece ser mu y caracten~t.ica,
ma11if1::stáuclose estas rocas tanto como Diabasa c ua nto como P o rftrttos
au g ílícos con es tructura espilítí ca é i11tersertal, mie ntras que la~ roc as
mu y parecidas de Curtíembres, Salla, se presentan como Meláfiros .
Es tas r elaciones hacen s uponer que ta mbién en las rocas a r geutiu as
la formación de los dis ti u tos ti pos como ser: Diabasa, Di abasa ol i vínic a,
P orfirilo aug ítico y Meláfi ro, como ig ual me nte la form ación de las distin tas eslructuras de es tos grnpos, no son más que consecu enc ias d e la
influencia de factores locales sobre el mis mo, ó por lo menos muy pa re cidos, magmas eru pti vos. L a diferencia en tre Diabasa y Diabasa olivín ica
por uua parle y entre P orfirilo au gílico y :\Ielá firo por otra, no está bien
defin ida.
En los dos grupos de r ocas, entre Jos listoncitos divergentes de fe ldespato se h alla compri mida una masa q u e se solid ificó en la~ D iabasas
como una A ugita y sólo e n los P orfiritos a 11g ític0s y :\Ieláfiros interser tales como una mezcla de Augi ta. 111i11cral m etálico; etc.
La form ación de in clusiones típicas falla tanto e n las Diab asas como
en los Porf iritos :rn g íticos y Melá firos iutt:rserta les. E s tas estructuras
est(ut la111bién íntimame nte ligadas con las E s pilitas, como puede yersc
t:ll las rocas c\e P ::igauzo.
E n cuanto á la difer encia de las rocas según que conten ga n Oli vino,
ó no, n::.ulta c¡ ue existe tamb ié n una estrech a 1111 ió11 en tr e lus dos g rupos,
porqu1: d carácter exterior ele las unas y de las ot ras es el mi!'mo, obseryánclosl:', además, las mis mas partic ularidad es de estructu ra en los dos
g rupos. Eslu se explica tal ,·ez, porque el Oli \'i n o 110 h a llegado a ú n á
su for mación ó ha sido reabsorb ido, de cuyo procedimiento se en c u entra n
indicios 1:11 las corrosiones magmálicas de O livino, e n los !\Ieláfi ros colorados ele ( '11dir111brcs, S'olta.
El co n cep~o de Brack ebusch y S lelzner, según d c ua l uueslras rocas
serían de edad rética, jus tificado en aquel tiempo eu que faltab an investi¡¡aciones detalladas, h oy ya 11 0 es soste nib le. l\Iis i11vesti gacio nes
(cuyos res ult;:!dos se publicar á n cu breve e n estos A n ales), h a n cons ta ta do
que el rético de Stelzner y d e Brack ebusch comprende la serie d e terre nos desde el P érmico hasta el Cret:'iceo inclus i\·e, compues tos to cios, en
s u m ayor parlé, ele arenisca s mu y parecidas, lo que ha dific ultado s u
disti1,1c~ ó n. ~ero debo h acer u olar a~u í, qu e ya Brack ebusch en s u mapa
geolog1co, senalaba corno dudosas c1ertas a reniscas r elacion adas con el
terrt!nO rético. R es ulta así, que las erupc ion es d e nuestras r ocas tuvi eron
lugar ~11 la época pé_rm ica .Y cont in u aron h as ta la jurásica y qui zá h asta
l_a cn~tace~ _(Salta, JuJu y), s1e 1Hlo mu y p robable q u e s u principio rem onte
a la carbom ea.
En estos terrenos las rocas se h alla n inter pu estas especialmente e ntre

•

�areniscas ó las c t1i) 11
n:. , co mo c 11 Salinas ele Bu:-;tos y en el Cerro ?llorado
(Isch igualasta), cuust1tuycndo lo111njes c11 formn de pequeñas mesetas que
predo111Ína11 cm e l conjun to.
Fi lo nes qu e ~ruzan e.I terre n o r~tico y 1.:I jurá,.;ico-cretáceo, co uozco
_
sola mente e n el _cerro. Rapdo y e 11 la c.:adc.:na, entre la Quebrada del Salto
y e l Paso Ferre1rn (R10 Bermejo).
l .·11 /1'nf'1111 J1á'111ico ri ¡;cr1110-l!úís1i·11 perten ecen:
1) .Dos_ m antos en P aga11 zo, l ,n Ri ojn.
F.I rnfenor se enc ue ntra cerca d el lí111ik entre las areniscas d e Arkosa
(con co nglomerados), caracterís ticas para el piso, con plantas fós iles ( L.1&gt;idc1t!nu~m11 Stcr11úe1:1(íi l~![I y ! &gt;i·dro111111111 ( Corr) Szajnocha ( 1) etc.) y las que
e11~1erra_n las pizarras carbo11íferas ch: Paga 11 zo. El s up~ri or está á 300 111
mas arriba den tro de areniscas colorad as que cons idero como triásicas.
L as rocas está n desarrolladas con t:l carácter de Diabasas y Porfiritos
augíticos (Espilitas).
Estos mi s mos ti pos de rocas asoman ta 1nb1é11 en forma ele m an tos e11
el ( 'cno ,Jfomr/o y en l.As 'l'onrcillm . siete leguas a l norte de Paganzo, en
1a .'&gt;iin r1 ,¡, 1 1·~~·0.
2) L as r ocas diabásicas y m ela fíri cas (cott tobas), que están interpne:;tns ettln: aren iscas situadas ett la c tH:"la, entre 1.: I ( 'rrro r:lf111trlncol y
el firm 1/0/11 y e u este t'1lti1110. 1.:n c:l qu1.: s1.: hallnu 1111 poco más arriba
de las pizarras carb oníferas. J·:stn:-; rocas tod av ía 110 h an s ido estucliaclas
de tu 1lad a 111 e n tt' .
.1) El P o rfi rito a ug ítico, que: s1.: act:1ca q u iza a los yerdaeleros Po rfiri to-; y ciu e fo rm a un m a nto en las areniscas colo radas cerca de lin¡n'..
r/11 f.'&gt;i111 /11011), sobre el a rroyo T rapiche y e n el ca min o á Ja Puerta de
Alaya. En e l yaciente de esas a re niscas colorada-; salen un as pizarras
carboníferas con /,o¡n~loj&gt;lfJliJs /,,riri1111v St&lt;:rnlJ. y .\.011oj&gt;/,•11ili11111 ;•nlir/11111
Fdstn1. L a:-; niismas ó parecidas roca~ y pertt'n&lt;:ciendo tal n :z al mi~m o
nrnttto. afl oran e n la (hu:bmrlr1 ,¡,.¡ Pl'smr/1J (Sa n Ju an) ceit.:a de T rapiche.
I f • l / ltrrmo rf"lic11 perlc:ttecen :
1) La Diabasa o lidni..:a y el :\klá fi ro basáltico &lt;le .'-1it!i11r1.1 t/, H11slo.1,
L a Rioj a. J,a primera roca es probnblc111enle idén ti ca á la que Chelii:s
d etermin ó com o :\Ielá firo Tho leyita o lid11i ca (con estru c tura inten;ertal
grn11 11losa di:ibásica h asta clolerít ica).
:\[antos de estas rocas (creo q11 1.: st: tr.1La de 1111 solo manto). c11brc:11,
forn;anclo b c i111a ele ,·arias lo m as c.:ntre e l Molle r Salinas ele Bus tos,
t:slralos margosos y arcillosos del tl:rreno réti co, cerca d e s u limite con
las areniscas colorad as t ri ás icas. A esta seri t: perten ecen también las
rocas ohsern1das por S telzner entre .'i'r1/111n.1· r/1 !111.r/o.1· r el I nlk ¡ ,¡:,.¡¡¡ as í
como Ja dt: es te mis mo pueblo (Dia basa o livínica).
2) L a roca del (i·rro .llr1mr/o e n el C,1111/H&gt; rlr r~d11~11rrlmla, La Ri oj a,
ct:i ro qu t: se destaca desde lejos por s u ~oron a negra, ho'.~clada, })uesta
sobre ¡ 0 ~ est ra tos m argosos b laucos y g n ses clel terrc:110 rell.co y ~ cuyo
pie salen depós itos carboníferos (con Thinnklcli a~ , da11do as1 un ejemplo
típico d el carácter del terreno rético de estas regiones.
(r)

l,:is plnntn" hn n sido dct.erminn d "' por e

1

nr

I'

Kurt¿, Córdoha.

�28 --

Siepert clasificó una muestra, re:o~ida por Brackebnsch en el Campo
Jáfiro basalt1co.
de Jschigualasta, como ?\I
i
e
.
(cu 'ª lllt1 es tra recog1, en su f a Id a
La roca que forma el _ce rro m1,;11!1áof.
~011 carácter de Gabbro y con
,
, Chehus un N.ie iro
01·1v1.
occidental), es, segun
•
I
dorita de g ran tama n o,
. 1)as1ca
, ·
estructura clta
gra t1 ulosa' (con ,a 1)ra
. d Meláf1ro basáltico y a11clesítico en ti ( i:rm Nnjnrlo,
no, etc.)
3) Los mantos e •
Rl·o,ia, e11tre areniscas margosas, etc., y ta1JJ 1)Jºé n lo:-; filon es del mis mo.
La ) J La Proterobasa de Marayes, for111a11c¡o u 11 manto entre ar:eniscas

(Hnd~eIII entce
tdáskos .Y. cét;cos?)
. ti
;11ras1co " rrclrtrro,

m· acen;scas colorndns que
for111ac1o p
, .
.· · · en e' I. pertenecen: -.
cubren el terreno ret1co
cou tra11!&gt;tc1011
.
.
.
d
\I
1
'
f"ros
a
ndesíticos
e
n
el
(
erro
R
f1.Jarlo
1
L os ftlones y mantos e - e a
·
F
. (R' y
en la Puerta de la Q11ebmrln rfp/ Salto, cerca del Paso de erre1ra
10
Berm ejo). Creo que se tra t a aqu1,' á lo m e uos· en parte. ele ,·ercladeras
Andesitas.
l cm ·110

D iabasas
Las diabasas estudiadas son rocas de color gris, verde (claro ú oscuro)
en parte rojo parduzco, (Pagn11::0. L a Ri oja; . /.!_!1111 Fría. Sa1~ Juan), 111acroscópicamc11 te g ranulosas has ta afn11íticas. r...as 1_1a)~ ta111b1en que 1 1.1~cros.­
có pica mc11te podrían ser co11sideraclas co111 0 Dioritas ( .l!am.1:f!s y (1.11r~c/11,
San Juan). A si mple v is ta se dis tingue n: F&lt;::ldes pato. Augita, Oltv1110,
P irita d e Hierro, Tita11ita, Clorita, Epíclo la, Calcita, Cuarzo y Li111onita.
Ln Plagioclasa \"Ítrea ( Snh11as d1· lltrslos . La Rioja), pero lo más d e las
veces turbia blanca ó verdosa, aparece p or lo común en listonci tos.
La Augita negra ó verde negruzca, está d esco mpuesta muc has ,·ec:es
en Clorita y s us tancia serpcn tí n ica.
En l:l ruca de Saliuas de Bustos se asoc ia OJi,·ino, lo que p uede
verse :í si mp le ,·ista, y eu la d e "\Iarayes, 'l'it.tni ta bajo la forma característica ele un sobre. Puede ,·erse ta111bié11 un 111i11era1 metálico que
m11cstra fracturas n•uy lustrosas y concoida lcs, 111iu1tras que la Pirita de
hierro l&gt;e halla. en cubos ó en gra nos.
Exalllinadas al microscopio, las rocas se presenta n como compuestas
ele listonci tos ele F eldespato, e n agrn pación radio divergen te, y Augita
irregulannente limitada ó cris talizada en las rocas d e estructura porffrica.
E11 algnnac; de Pagt111::0, La Rioja, es notable la existencia, s in embargo muy a islada, de un r esto de pas ta i11ten;erta l transformada, con lo
qne estas rocas se acercan á los porfiritos cliabásicos ( Cn111i11o de jr~![iid á
l.1•n11o"lo).

Los listones ele Plag ioc lasa, lo 111ás de las veces traus,·ersalmente
articulados, no 111uestra11 por lo co111ú11 uin g una limitacióu termiual. Puede
obscn·arse estructura zonar y gemelos la melnn::s desarrollados en iñq.yor
6
del Feldespato resulta n agregados
de
Caoli
na
y Ca lc ita, as1 co1110 Epíclota y Clorita inteninclos en el F eldespato.

111~110~ grado~ ~or de~co111posició11

�- 29 E11 la Diabasa olivíuic a d e Snli11ns rlr Busto.f se destaca Augita incolora ó d ébilmente roji za (pa rdo oscura), por lo común en granos poco
ang ulosos y m ás escasamente en cortes cristalográficamente limitados.
Con el carácte r de inclus iones h a n sido observados Olidoo, Apatita,
ag ujas oscuras que se cruzan baj o á ngulo::; ele 60º (Ci.,.ro ci11ac/11~ San Juau),
m a~a vítrea y mineral metálico. En la roca de G nnchi, S an Juan, se en c uentra u uniones regulares de Aug ita con Anfibol primario. Las Aug itas,
raras veces completame nte frescas (Salinas de Bustos), están por lo comi'iu
descompuestas en Clorita, cuy a estructura fibrosa esferolítica eu la roca
ele ('a111i110 d1· .fagiid ó L t•o11nlo. muest ra la cruz ele interfe rencia de \.VebskyBertraud. E n otros casos la Aug ita está uraliti zada, quedando un borde
transformad o en Clorita.
E l Anfibo l primario, p ardu zco ó verde pardu zco, aparece aisladamente
encerrad o e n fo rma de m a nch as e n la A ug ita ó bie u rodeándola, h allán d ose limitados los crist ales por los plau os oo P (no) y oo P oo (roo)
(!11/icmillo y 11fart~1·rs, San Jnau). Como Anfíbol secu ndario se halla en
todas estas rocas, la Uralita ,-erde.
E n la Diabasa del Cerro .\ ég ro . Fama tina, se encuentran )amelas encor vadas de Clorita, asociadas con A nfibol ,·erde y procedentes, prob:iblemen te, de la Mica.
El O li vino. en granos redo udeaclos (raras \•eces con partes pla nas ),
bien fresco, &lt;le color amarillo c laro, caracteri za las rocas de Snli11ns de
B11s/os y d e Palos Pintarlos, Ca ta ma rcn, y cst~í serpe ntinizaclo completamente
en Ja Diabasa o livíuica ele Camino rlc j rzgii!'I ti l-t:o11cito, L a Ri oja, y de Ag11&lt;1
fliin, Sa 11 Jua n.
El Hier ro titanífero se clocume uta por un frecuente borde ele L eucoxe na.
Ade más se h allau Apa tita y Cu ar zo, este úl timo de formació n secund aria, en fragmentos pequeñ os, e ntre los o tros com pone ntes.

Porfiritos au gíticos y M el áfiros
Los P orfi ritos a ug íticos y l\Ielá fi ros com prenden una. serie ele rocas
fi no-granulosas ó afaníticas, de color gri ~, .verde, pard o .r OJO :' negr~, que
contieue n in clu s iones, á veces 111acroscop1cas, ele Plag1oclasa, Au~1 ta Y
con me nor frecuenc ia d e Olivino ó de s us respecli \'as seudom orfos 1~. La
estructura p o rfídica es rara. Muc has rocas están , desco mpu esta~: ~~endo
d ebido e l colo r pa rdo roji zo ele much as ele ellas •. a la descomp?s1c1011 .
Los P orfiritos aug íticos d e caníc ter andesít1co el~ la Corcltl!t1r~ rlc l~s
lfclnúos (San Juan) y d e jnet/nrmno (Cata111arca) y esp ec!al111eute los l\~~l a­
firos basálti cos d e fso11::o (Salta), 5)a/i11ns d1• !l/fs/os é fsch1g/fn/ns/11 (La Ri oJa),
Cerro Nn¡'ndo, e t c., son rela ti vamen te fresco~.
.
rocas
in
\'es
l1gadas
son
compactas,
alg
unas
·t
ele
las
L a m ayor p ai e
&lt;
•
d
r
escoriáceas ó a 111igcla loicleas Y e n tal caso, s ie mpre ele .co l o~· par o., .os
•
e .
1
'
e ·tá u re) le n ad os con Calcedo11 rn, A gata, O palo,
poros, por o co nn~ u .s B.
. to· rnrns veces están \'acíos. E n u na
.,
Cuarzo Espat o calizo o !Ullespa. e ..
· · •·
. .
-&lt;l p
los poros tienen un a orientac1011 paramuestra de Espil1ta, e aga11z 0 . .
fl . l 1
lela, cleja11do ,-er n11 a h ermosa estr uc tu ra 111c a.

•

�30 ·
os O'ra ndes (hasta clt: 3 c m.)
Plagioclasa. excepc1011a l men tc &lt;::11 g ran
o
.
Jrru 1d//n )' Cerro llornrlo
en el l\1c láfiro del Paso rlc In Dridru.I S a n J u a u, '·' '
_
'
.·
La Rioj a, se ha lla p o r lo común con di111 e 1~ si o n es peque nas, a unque , ·1s ible á simple ,·is ta y d e color b lanca, turbia, verde. p~rc~a, etc.
La Aug ita se dis tin g u e com o co111po ne11te macr os cop1co, en el Meláfiro del fi·rro R ajado, La Ri oj a y e n es tad o d escompues to en el Meláfiro

r,a

entre Tamhillos y lí11a11go, La Rioj a.
.
En el Meláfiro de f wn: o y de ('Nrlir111hl'l's, S a l ta , se rec0no ce 11 cns tales
seudomorfos de Olivino, de colo r rojo.
.
La in vestigació n mic roscópi ca di ó el sig uiente resultado: l.a Plag10clasa se encuentra po r Jo común e 11 lis to 11cilos, á veces todav1a frescos
y en esle caso, frecuente mente con estru c tura zo na r, Ja que res alla m ás
c uando h ay i11clus io 11es, Cordillera tic los Jfdar/l)s y Porlcz uelo de Tn111hillo.1',
San Juan; Jsrhil{ualasln, L a Rioj a.
L a Aug ita mo uoclínica es e n gene ral in colora ó d ébilme nte amarilla.
E n e l i\felá fi ro de Jso11zo, Salla, y dt: hc/11~unlasla, tien e m a tices d olad os.
Las Au gi tas del Cerro Rajarlo, La Ri oja, poseen un núcleo ,-erd oso y
un borde a marillo, con lo que se p rod uce uu a difere nc ia h asta d e 1 2 º en
el á ng ul o de extinció n, com o se obsen·a e n muc h os basalto::;. A ,·eces
se hallan contornos cris ta lográfi cos ( Cen o U11nrhi, Porll'::uclo rll' Tn111/Jil/o.·,
r onlillcm de los Jldados, San Jua n), pero predo min a n los g r a nos irregulares interpuestos ofítica111e11te e::nlre los lis lon c itos d e feldesp a to.
L os l\Ieláfiros de l C'trm R njnrlo, L a Ri oj a, y d e l P orlcz 11clo de Tr1111bi/los1
S an Juan, 111uestran estru ctura zonar d e Aug ita, ofreciendo, á veces el
1'1lti1110, la forma de reloj de arena . P or descomposic ión res ulta n Clorita,
minerales ele hierro y Calcita.
E n el Porfirito a u g ítico de ca rácte r a1~ clesíti co d e Ja Q11ehrnda rlc los
l fdml11s, 8an Juan, hay cris tales de H iperste no que tien e n, en pa rte, uuena
lim ilación termina l, fo rm a ndo, com o s ucede:: much as \·eces en las Andesitas, penetraciones bajo ángulos ele 6o" (macias segt'm P 00 ?)
En el Porfirilo a ug ítico de Cuesln, a l po 11i1::11 te de Ja La.r1111n dt:I /Jesc11hn1111't·11to, San Juai1, se d es tacan cortes gra n des de A nfi boi' pardo, par cialmente tra nsformados en Calcita.
E n los Meláfiros basálticos ele lso11::0 Salla y d el Co'l'o R njnrlo, se
h alla Mica magnésica asociad a con ~I agn elita.
El Olivino fresco h a s ido cons lataclo sola m e nte e n los :Meláfiros de
Jsrt11;!{11nlasla' y de l.as Sali~1as dt! J/11slos encoutrá ndose s us e pigenias en Jos
ele f.1·1111;0, S alta, (Serpe ntina con m ineral 111 c lá lico); ad e más se lia cons tatado en los de C11rLicmbres, Sa lla, y e ntn: J (1111hillns )' ¿r¡111711 u 0 L a R oia eu
f
l
J' '
' 1.
1os
11 t1n1 os eu orm a e e uua s us
tanc ia r oii
za
par
ecida
á blM'c
•
•
J
·• ,
•
,
1 a, p 11::ocro1' l1ca, como se observa en las Navitas.
La Apatila alcanza, á ,·eces, g rauck s dime ns iones.
HI mi neral metálico es Hierro titá nico (e n fo rm a de lis ton es, produ· 1
cidos por dl!scomposició u ) 6 i\lagnc lila ó Jo"., clo"'~ asoc1aCtos,
( 'nli11as de
1

1

1

B11slo.,).

Adc111ás, se e ncu enlra L1º1110111'L,a )· II e m a llta
· , como produc tos de
dcscom posiciün .

•

�- 31 - .
Siepert dis ting ue entre Jfd,!flivs, caracterizados por un contenido de
O.li\·ino .Y Poifi"nios m~t;ílicos, sin estt: llli11eral, pt:ro not.1 la dificultad ele
di:-.l111g u1r uno de otro á causa d el pro11u11ciado C:!stado de descomposición
en qn t! se eucueutran algunos P odiritos angíticos, lo que 11 0 permite
asegurar que el OliYino falte.
Loºs
grupos:

Poljirilos augíHcos se di,·i&lt;len, se.• ún Si&lt;::pert, e11 lo!:i sig nie11tes

l) A las rocas de l t ipo de los Por(/rilns díabrisicos de Rose11busch
pertenecen las con color verde ag risado del Cnro de Guachi y ele l m•arleros, S an Juan, que tienen inclus iones de PJag ioclasa y de Augita y una
pasta caracterizada por lis to11 c itos de Plngioclasa agrupados rad ial1lle11te,
entre los que se encuentran pequeiios frag111enlo!:i ele Clorita (pro,·eniente, probablemente, de Augita). Ellas pnedt:n ser consideradas como Diabasas fin ogranulosas con inclus io nes. Hu tre ellas pueden ser contadas
laru bién las rocas de Salinas del .Lco11oio, La Ri oja.
2) El segu ndo grupo comprende rocas de carácter emi11ente111enle
andesílico, como la roca ,·erde parecida á Diabasa de la Gi1csla ni po11imte
de la L11g1111a riel D escubri111ic11/o, L a Rioja, q ue contiene inclusiones de Plagioclasa, y además las de la Conliltí-m de /as J !dados, Port.·:;uc/o de 7iw1h/l/os,
Río dr /ns {'o/omdos, tocios en San Jua n; de Á/{11arlila, La Rioja y de jarimanao, Catamarca, en las que á la Plagioclnsa se asocia la Augi ta. r,a
semejanza de estas últimas con las Andesitas, llega has ta el punto de:
encontrarse tambiéu Hipcrsteua, como inclusió n e11 la r oca de /,os
l/dndos.
Pertenece•: además á este g rupo las rocas de la Con!tfltrr1 dr hinr1,
San Juan, d e las Sal/11as del ./.co11rilo y del (i'Jl"o rle l co11cilo, La Rioja.
3) U u a gra n parte de los Porfir itos a ug íticos pardo rojizos de P11gn11::0 y de l Caro .llorado (Vil go). en La Rioja, pertenece á las Espilitas,
que con estructura a mi gdaloidea eu su mayor parle, están caracterizados
por la falta de inclusiones.
L os listoocitos de PJagioclasa ter111ina11 en fibras á \·eces en forma
de escobas. T a mbié n se ha lla n formas parec idas á herraduras r otros
moldes.
Se obsen·a á veces, e ntre los listoncilos, una pasta incolora con
globulitos.
..
Otras ro cas parecidas á Jos Espilitos de !~1.~t111';,o, 01cst11 de /ns '/(}fncil/ns y Colnradila, en la prO\·incia de l,a Rioja, tienen _un a e.st~·u c turn que
· ace1.Col, a· lae 1"11 terse1·tal
en s us
se
e , estando las Plagioclasas mas clef1n1das
• .
•
contornos, y destacándose e ntre ellas 1111a. pasta 111icrog ra111t1ca. Ade111as
se percibe Calcita, no encontrá ndose A11g1ta fresca.
..
T odas estas rocas están rclacionadns con las Esprlilas, cou las que
tie nen de co111 úu la falla de inclus iones.
L os Porfiritos augíticos de Clio1rillos, . ~~11 Juan, y de r'arlie11lrl, \Icu,
&lt;loza, mic roscópicameute de caracter
esp111l1co
, , muestran
· • á sim¡)lc: vista
cristales de Feldespato grandes, blancos. y v1trcos.
1;rv·
se dividen e n los sigu1cnles grupos: •
L os. •llíc1n/
11 ·•
ó ·
1
l) l\Ic.láfiros parecidos,¡ lJrtsnlln, ta nto macro como 1111crosc p1camen e.

�-

3~

-

Los meláfiros de Jso11:;o, Salta, de (.'erro Rajntlo, L a Ri oja, son de estructura hipocristalino-porfídica, como muchos basaltos. mientras que Ja roca
de Ln /lol'nrla, Catamarca, es casi bo locristalina con base vítrea de poco
desarrollo. Como inclusiones se observa el Olivino Y además, en la roca
de Crrro N njmlo, Ja Aug ita (con 111'icleos de Diops ido crómico, como en
muchos basaltos). · La base se com pone d e listoncitos de feldespato Y de
Aug ita en ig uales proporcic;)JleS ó b ien predomina ndo el feldespato con
agrupació n fluida!.
Otros Meláfiros basálticos tiene11 una estrnch1ra intersert.&gt;al, como los
de Snli11as ,¡,. H11slos y de fschig11alnsir1, J.,a Rioja; sin embargo, el último
tiene inclusiones grandes de Piag ioclasa.
El i\Ieláfiro de SnJi11ns rlr B11slos, muestra al microscopio lis toncitos
divergentes de Plagioclasa, y entre ellos listones de Augita (rojo clara)
dispuestos muchas \'eces paralelamente y cuyos cort es suelen tener forma
de cruz. Ade1i1ás se h allan granos y tamb ién c ristales de Oliv ino, Hierro
titánico (radiado) y Hierro m aguético (con cortes tri y cuadrangulares).
2) Un segundo grupo de Meláfiros de carácter a ndesítico al microscopio se distingue á simple Yista de los basálticos, por la abundancia de
l&gt;Iagioclasa en forma de inclusio n es. L a pasta aparece rica tambié11 en
feldespato con estructura pilotaxitica. Como inclus iones de las ro cas
colo1adas se perciben, además de l ~s plagioclasas, O livino y Augita, a unque es difícil constatar el O livino.
A este grupo pertenecen las rocas de Champoms, Q11cbrada de 0 1rn,
·Paso ,¡,. /11 Dl'irlarl, en la provincia ele San Juan y en Aguadita y de Entre
Tnmbillos y U111a11go, en Ja prov inc ia de L a Rioja.
3) El t'iltimo grupo comprende los Meláfiros amig d aloideos d e c11r1~~·111/ms, Salta, los que pueden ser comparados con las E spilitas. Se dist1.11g uc n por una pasta granuloso-globulítica incolora, que contiene liston crtos de feldespato eu agrupación fluida! y además inclusiones de Olivino
cristali?.ado, pero á ,·eces deformado por la corr~sión y más raramente
de Augita.
'
I -DI ABASAS
A)

PRO'l'EROBASl\S

1) Espíritu Santo, Cerro Negro, Famatina (La Rioja).
2) Nacimientos del Iufernillo, Río Bla nco, Jacha J (San Juan).

J) Marayes, Sie'.Tª ele la Hue rta (Sa n Juan).
4) Cerro Guachi (San Jua n).
B)

DlA BASAS

1) Boca ele Ch aschuil, al poniente ele San. 1 T'
Je • 111ogasta (Catarnarca).
Cu 111 bre Baboso, al
s udeste ele Peña Negra Y a.l noroest e de E l
Potro (La Rioja.
~) Camino de J agüel á L~oncito (La Rioja).
4) Cajón Río A marillo, Famatiua (l,a Rioja).
2)

�-

33

5) Cerro Morado, S ie rra de \ .il go (L n · · )
6) p agau zo (La Rioj a).
a "IºJª .

~)) Ortig~, Rí~
9)
ro)
n)
12)
I 3)

de la Sal. Valle C ura (San J uan).
Casta no Viejo (Tiberimi) (San Jua n).
Cerro de G uachi (San Jua n).
Va llecito, al s ur d e G ualilan (San J ua 11 ).
T a lcan co, Cerro G uachi (San Jua n).
Valle F értil, Sierra la Huerta (Sau J11a11).
(?) Cerro Bola, G ua ndacol (La Ri oja).
C)

DI AH.\ SJ\S 0 1, I V Í :'\ I CAS

1) Palo~ Pintados en tre Molinos y Cafayate (Catamarca).
2) ~a1~uno de J agüel á L eoncito (La Rioja).
3) Salmas de Bustos (L a R ioj a).
4) Agua Fría, Río Blanco, Río Castaño (San J uan).

II - PORFI RITOS AUGÍ 'I'ICOS
,\)

PORFI R I 'l'OS IH.\H.\s r c o s

1).Salinas d e l L eon cito, al pouieute de J agiiel (La Rioj a).
2) Lavaderos, al sur de E l F ierro, \ ·allc del Cura (San Juan).
3) Cerro G uachi (San Jua n).
B)

l'O l{F!JU'l 'OS

AUGÍ ' l' I COS ANDES Í'l'J COS

1) J aci ma nao, al poniente de Cafayate (Salta).
2) S al inas y Cerro de l L eoncito (La Rioj a).
3) A guad ita, falda occidenta l de la Sierra del Cepo hacia el Valle del
Río Blan co, a l poniente de T a mbillos (La Rioja) .
.¡.) Cu esta, a l po nien te de la Lagu na del Descubrimiento, T ambillos
(San Juan) .
.5) Río de los Colorados, entre el \'alle del Cura y Paso de la Deidad
(San Jua n).
6) Portezu elo de Tambillos, Cerro G uac hi (San Juan).
7) Cordille ra de los Helad0s, R ío de la Sal, falda oriental (San J uau).
8) Falda occidental d e la Cordillera del F ierro, Valle Cura (San Juan).
9) ( ?) Trapic h e y Quebrada del Pescado, al norte de Huaco (San
Juan).

e)
1)
2)
3)
4)
5)
6)
7)

HS l' l l ,l 'l'AS

Coloraditas. \ ralle T roya, Tinogasta (Catamarca).
Cerro Mo rado, Sierra d e V ilgo (La Rioja).
C u esta de las Torrecillas, V ilgo (L a R ioja).
Pagan zo (La R ioj a).
Cerro G uandacol y Bola, G u andacol (La Rioj a).
Ch orrillos, a l norte del R ío S. G u illermo. Valle del Cura (San Juan).
Cach euta· (Mendoza).

�-

34 -

JII - MEI~ÁFIROS
A)
t}
2)
3)
4)
5)

)!I-:LÁFIROS flASÁL'fICOS

Ison~o, al poniente de Guachipas (Salta).
Hoyada, al naciente del Cerro San Francisco (Catamarca).
Salinas de Bustos y el Molle (La R ioja).
Cerro Morado, Campo de Ischig ualasta (La R ioja).
Cerro Rajado, límite en tre L a R ioja y San Juan .
B)

;\{Hr.1~FJROS ANDESÍ'l'!COS

1) Entre Tambillos (Río Guandacol) y Umaugo (L a R ioja).
2) Aguadita, falda occidental d e la S ierra del Cepo, hacia el R ío

Blanco (La Rioja).
3) Champones, Valle del Cura, al poniente de Maliman de Arriba
(Sa n Juan).
4) Paso de la Deidad y falda oriental del mismo (San J uan).
5) Quebrada del Valle del Cura (San Jn~ n).
6) Cerro Rajado (La Rioja).
•
e)

l\IEl.AFrROS ESf'Il~t'J'CFORl\IES

1) Sierra &lt;lE! Calilegua, al norte de Ledesma (Juj u y).
2) Cnrtiembres, al sur de Guach ipas (Salta).

�BIBLIOGRAFÍA

A. S!elwer: Be itrage zur Geologie nnd Palaeontologie der Argentinischen

Republik, pág. 84 r sig.
L Bracl.-t•busr/1: Mapa geológico d e la Repüblica Argentina.
P. Sic/JCrl: Petrographische Untersuchungen an alten Ergussgesleinen

der Argentinischen Republik, Jahrbuch für Mineralogie Geologie und
Palaeon tologie, 1894.

�ÍNDICE
K ola del señor J efe de la D ivis ión de Minas, Geología é Hidrología, Ing. E. H ermitte ................ ........... ... ..... .. .. ..... .
Nota d el Doctor G. Bodenbender ......................... ... . ... . .... .. .... . .. .
l. MEL,\Frnos, BASA LTOS Y ANDESITAS de la S ierra d e Córdoba .. .
T. Meláfiros de la Sierra de los Cóndores- Río T ercero ...... .
Meláfir o de grano g rueso de Los Cerrillos . ... ..... ... .... . .
.Meláfiro am igd aloideo (cou Esp a lo calizo) ................. .
Meláfiro amigd a loideo (con F.s pato calizo y Natrolita) ..
1\feláfiros de gra n o fin o h asta afa níticos eutre Quebracho y Monsalvo ..... ......... . .............................. ....... .
M eláfiros fino granulosos, hasta afaníticos de carácter
basá ltico. Quebracho, Mousalvo .r F.l Pueblito .. ...... .
2. Melá firo ele El Puugo, L a Punilla ... ............ .............. .. . ..
3. Basaltos de la Sierra de Córdoba, Cerro del L eoucito. Estación Chaj áu y otras localidades ...... .. . .. ...... ..... .. . ..
+ Andesitas con lobas de la alt iplanic ie de San Carl os, Sierra de Córd oba ........................... ............... · .. · · · · · · · ·
Bibliografía ... .. ... .. ......... ...... ...... .. ... .... ........ ... ..... ... .... ... .. . .
II. DIABASAS, P ORFIRITOS AUGÍTICOS y MEL.\ FJHOS que s e h allan
entre la Sierra de Córdoba y la Precordillera .. .. ...... .
Diabasas .. ...... .............. ........................ ..... . ...... ...... .. .
P orfiritos a u gíticos y Melá firos .. . ............. ... ............. .
I . IJ1i1bosos ....... . .. ....... .. ........ ..... .. ........ · · · ·. ·. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
a) Proter obasas ........ ............................... · · · · · ····· · ·· ····
b) Diabasas .. .... .. ....... .... ... .. ........... .. ... ·· ··· ·· · · · · ···· · ·· ··· ·
c) Diabasas olivínicas ........... .. ............. .' .......... .. ... ... .. .

3
5
7
9
JO
11

12
12

13
13

16
19

II. PQ1jirilos a11gílicos .. . .... . .. ... ...... . . . .. .. . ... . . .. . .. ..... ..... . .... . ... .. .
a) Po1iiritos diabásicos .. .................. .... .... · ..... ·· · ·. · ·· · · ·
b) Porfiritos augíticos audesíticos .. .... .... ............. · . .... . .
c) E s pilitas .. .... .. ...... .. .. ... .... .. .... . .. . .... .. .. .. ... .. .... . ... .. .

:n
33

33

IJJ. 1lf rlájirlls ..... . .. . ........ . ........ .. ....... . ....... · · .. ·. · ...... · .. · · · ·. · · . .

34

a) Meláfiros b asálticos .. .................................. .... .. ... .
b) Meláfi ros a ndesíticos ........... ... ...... ....... .. . · · ... · · · ... .. ·.
c) Meláfi ros espililiformes ......... .. ........... · ... · · · . . · · · · · · ·· · · .
Bibliografía . .. ... ...... ........ ·· · ··· ··· ·· · ·· ····· ··· ·· ····· ····· ···· ···· ··· ··· ·· ·

3.:1

34
3..¡.

35

�</text>
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                  <text>Anales del Ministerio de Agricultura</text>
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                  <text>Esta publicación presenta diferentes subseries, a saber:&#13;
Zootecnia, Bacteriología, Veterinaria y Zoología; Agricultura, Botánica y Agronomía; Química; Geología, Mineralogía y Minería;  Meteorología; Comercio, Industria y Economía; Inmigración, Propaganda y Geografía.</text>
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                <text>Contribución al conocimiento geológico de la República Argentina: Petrografía</text>
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                <text>Incluye:  1) Meláfiros, Balsatos y Andesitas de la Sierra de Córdoba; 2) Diabasas, Porfiritos, Augíticos y Meláfiros que se encuentran entre la Sierra de Córdoba y la Precordillera</text>
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                <text>Anales del Ministerio de Agricultura. Sección Geografía, Mineralogía y Minería, tomo 2, número 3</text>
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                  <text>Aquí se reúnen las publicaciones editadas por la institución desde sus inicios en el año 1898 y sus antecedentes cuando era Departamento de Agricultura. Está conformada por diferentes sub colecciones que representan la riqueza de la produccion intelectual del siglo XX. A continuación, se detallan algunas de ellas:&lt;br /&gt;&#13;
&lt;ul&gt;&#13;
&lt;li&gt;Boletines&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Anales del Ministerio&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Memorias del Ministerio&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Publicaciones Misceláneas&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Almanaques&lt;/li&gt;&#13;
&lt;/ul&gt;</text>
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�BIBLIOTECA CENTRAL/CDIA - SAGyP
..

1

V \!A !,, ,f, •

REPÚBLICA

INV¡¡N TA ~10;

A

ES,

EL

ARGENTINA

MINISTERIO

DE

AGRICULTURA

SECCIÓN DE BIOLOGÍA VEGETAL

FLORA
DE L A

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
FOR

SPEGAZZINI CARLOS
j

efe de la Sección rl e Biol og ía Vegetal

BUENOS

AIRES

lmprent:i. de M. BrEDMA E HIJO , Bolivar 535
19o5

�BIBLIOTECA CENTRAL/CDIA - SAGyP

Bueno; Aires , Julio ¡ ,, de 190-1.

Señor Ministro de Agricultura Dr. W. Esca/ante.
Prese nte.

El trabajo que tengo el gusto de poner en Vu estras manos es el primer
tomo de los ·que espero poder publicar sobre la Flora bonari ense y constituye una
modesta contribución al conocimiento de las riquezas vegetales de esta Tierra.
Como V. E. bien sabe, estos libros· no pueden improvisarse y son el producto
de la labor diaria y constante durante años y aiíos; no hay duda qu e mi obra
adolece de muchísimos defectos y ante tocio que no será absolutamente completa, porque la Provincia de Buenos Aires es tan vasta, que á pesar ele mis esfuerzos no he podido r ecorr erl a totalmente y más porqu e no quiero publicar sinó
plantas coleccionadas y estudiadas tocias por mi mismo personalmente.
A pesar ele todas las defici encias opino que este escrito, que va á ser el
primer trabajo de conjunto y vulgarizador de esta materia que vé la luz en la
República Argentina, no carecerá del tocio de algún mérito para los que buscan
el lado práctico de las cosas, y que constituirá un eccitante para la juventud
estudiosa arge ntina que quiera dedicarse á la investigación de la naturaleza de su
país.
Había determinado hacer preceder el estudio ele las familias, en el orden más
aceptado, no tan so lo por un bosquejo fitogeográfico de la Provincia sinó también
por la clave general que sirviese al lector para el reconocimiento rápido de cada
familia.

D espués ele madura refl ex ión y ele haberme consultado con cólegas

competentes he resuelto suspender dicha clave reservándola para el final, en

¡

causa de que considero que no se conoce aún del tocio el material ele la Flora, el
cual se va enriqueciendo ele nuevos tipos en cada nueva excursión efectuada.
Dejando así cumplidos los deseos de V. E. para que se diera á la luz alguno
de los trabajos iniciados por la Sección de Biología Vegetal, saludo al señor
Ministro con especial consideración.
SPEGAZZINI CARLOS.

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FLORA
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
POR

SPEGAZZINI CARLOS

TOMO

1°

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La Provincia de Buenos Aires es una planicie inmensa, nétamente delimitada
al Este por el río Paraná, el Río de la Plata y el Océano Atlántico, mientras por
los demás rumbos sus confines son puramente políticos y convencionales, refundiéndose insensiblemente al Sud con los territorios patagónicos, al Oeste con los
de la Pampa y al Norte con las Provincias de Santa Fe y Córdoba.
Esta llanura hállase muy pobre en cursos ele aguas y los pocos ríos ó arroyos que la surcan tienen una marcha sumam ente lenta, en causa ele que su pendiente es casi imperceptible, ele Oeste y Nordoeste hacia Este ó Sudeste.
La uniformidad del plano permanece casi inalterada en tocias partes, porque
las barrancas de los ríos, aunque á veces abruptas, nunca alcanzan dimensiones
notables, las ondulaciones ele las lomadas son siempre muy modes tas y las depresiones solo se pueden notar durante la estació n húm eda, hallándose entonces
ocupadas por baíiados ó por lagunas temporarias ó más ó menos permanentes y
extensas.
·Hacen excepción al cuadro anterior las partes australes donde las pequeñas
sierras pampeanas levantan sus si lu etas y aunque pobres y desnudas hacen ri!'Ueñas esas comarcas, interrumpiendo la monotonía infinita de la Pampa.
Si el horizonte bonaerense es muy uniforme cas i otro t anto puede decirse
del suelo; éste en el estuario es arci llo-arenoso, pero paulatinamente que se
aleja de la costa aumenta la proporción ele arena, pasando gradualmente al arenoarcilloso y al ar enoso completo; en los límites más meridionales y occidentales á
veces la arena aumenta el tamaíio ele sus gra nos y el piso se vuelve casi pedregoso,
á lo menos en la superficie barrida por los vientos. El subsuelo es generalmente
arcilloso en la región estuárica, mientras hacia sus límites occidentales aparece en
él una capa areno-calcarea petrosa; en la mayoría ele los casos es poco permeable ó imperm eable del tocio.
Esta es la causa principal de los extr emos ele hum edad y sequía que se suceden con cierta frecuencia y que causan tantos daños á la ganadería y agricultu;a del país en ciertos años.
Si los caracteres físicos del suelo son poco ó nada variados, los caracteres
químicos lo son aún menos; la arena silícea y el arcilla son los elementos precio-

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-

YIII -

minantes; la cal, el fierro y el ácido fosfórico son siempre reducidos casi á simples rastros; aumentan algo estos elementos en la proximidad ele las sierras pampeanas y según sean ellas calcáreas ó graníticas ó esquistosas por un radio más
ó menos ámplio (pero síempre relativamente limitado) modifican algo la composición del suelo circunstante.
Con mucha frecuencia la pampa presenta áreas saladas; estas áreas no se
limitan á los bordes ele los pantanos marítimos, ele las salinas, ele los ríos y lagunas saladas, sinó que forman manchas irregulares más ó menos extensas en tocias
las localiclacles, especialmente donde predominan las arcillas ó donde existen
depresiones del suelo.
El clima ele tocia la Provincia ele Buenos Aires es moderado en tocias sus
manifestaciones; la temperatura anual es más baja ele lo que podría hacer suponer su latitud. Los extremos que se observan en ciertos años ó estaciones son
generalmente locales y debidos mús bien á la constitución física del suelo que á
condiciones topográficas.
Las lluvias son abundantes, superando los 1000 mm anuales en la región estuárica del Río Paranü y de la Plata, disminuyen rápidamente al alejarse
ele este punto y se reducen á escasas en los límites australes y occidentales
donde solo alcanzan á 300 ó 400 mm anuales; estas caídas de aguas son bastante regulares, frecuentes en la primavera \ Octubre y Noviembre) y otoño
(Abril, Mayo) y ralas en verano é invierno.
La nieve sólo se conoce en su parte austral, desde las primeras sierras Pampeanas y no es tampoco fenómeno constante de cada ai1o, durando siempre muy
poco y desapareciendo con rapidez, hasta en las mismas sierras ele Curamalal y
de la Ventana, las cumbres más altas de tocia la Provincia.
A pesar ele la uniformidad topográfica y climatológica esta Provincia presenta
un cierto número ele tipos ó formaciones fitológica bien características que en su
mayoría fueron ya reconocidos y indicados anteriormente por los que se ocuparon ele la fitogeografía bonaerense y que voy á describir brevemente.

Tipo es!udrico. - Esta formación fitológica fué llamada por los agrónomos y
botánicos con el nombre ele subformación de los pastos tiernos y ocupa la parte
ele tierra firme que constituye la cuarta parte bóreo-oriental ele la Provincia de
Buenos Aires.
La temperatura en esta región es suave; en verano raras veces supera lo
+ 35° cnt" y en invierno rarísimamente baja hasta - 3° cntº.
El agua meteórica es bastante copiosa, variando entre 750 y 1200 mm anuales y las aguas subterráneas son poco profundas y abundantes aunque no siempre puedan ser útiles á los vegetales por la interposición ele capas impermeables
del subsuelo.
Las plantas que constituyen este tipo son tocias higrófilas predominando entre
ellas las formas herbáceas, mientras las esencias arbustivas y ele un modo espe;cial las leñosas escasean. Citaremos como esencias más características el

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-

IX - -

sána lo-todo (Modi ola ca rolini anal, el macacflin amarillo (Oxalis Sellowian a),
el vi nagrillo ro sado (O xa li s M artian a), el pasto dulce (Paspalum notatum ) , el
pasto de cuaresma (Pani cum co lonum ), la p aja de plata (Calamagrosti s montevideensis), la g uinda pampa (So lanum sisymbrii fo lium), et c.

Tip o pamp eano. -L a zona ocupada por est a form aci ón comprend e la mitad
Sud y la cuarta part e bór eo-occ idental de la Provin cia y es conocida comunmente por los agri cultor es baj o la denomina ción de f orma ci ón de l os past os
duros.
El su elo es arenoso ó ar eno-arcill oso con subsuelo de ar cill a muy compacta
y con fr ecu encia imperm eabl e; á veces en dicho subsuelo exist en capas hori zontales de tosca.
La t emperatura es moderad a t eni endo en ve ran o un límite máx imo ele cer ca
55° cnt" y en inviern o un límite mínim o muy raras veces alca nza do de
- 5° cnt".
L as aguas met eóri cas no so n abun da ntes, especia lm ente el e verano é invi er ·
no, varian do ent r e 500 y 750 mm anu ales; las subterráneas no fa ltan va ri ando
mucho en profundidad pero en la mayo ría ele los casos se hallan separadas de l
suelo arabl e por ca pas imp erm eab les más ó menos gru esas.
Las esencias de es t e tip o son net amente xerófil as y sólo os t entan dos tipos
arbustivos leñosos que son : la br11sq11illa ( Di scari a longispina) y el quiehra arado amarillo ( H eimia salic ifo li a ), siend o tocias las demás esef.lcias herbáceas
perennes ó vivaces co mo la p aja vi zcacfl cr a (S tipa ca udat a), la p aj a de te cfrnr
(Stipa gyn eri oicles), las p aj as l' Ola dora s (Stipa fili culmi s y Pani cum B er gi ), el
pasto amargo (Stipa tri chot oma), además de unas cuanta s leguminosas y compuestas de escaso valor forra ger o.

+

Tipo montaraz.-Est e tip o bastant e escaso se halla formand o una faj a el e
Norte á Sur á lo lar go el e lél Cos ta del Río el e la Pl at a y constitu ye manchas aisladas en la parte mediana ori enta l ele la Pro vincia.
Generalmente los bosques el e esta form ación se desarrollan en suelo ~1
veces silíceo-arenoso, á veces sobre bancos Je co nchillas subfós il es, necesitand o
á lo que parece una t emp eratura dulce y condi ciones hidrológi cas bast ant e
favorable!'.
Estos bosques á veces se hallan fo rmados por gru esos y vetu st os t ron cos de
elevación notabl e, como los mont es del Tordill o y del Rea l Vi ejo , otras veces
están con stituidos por arbolitos se mi arbu stiv os cas i t odos espin osos, mu y enmarañados, que amparan múltipl es fo rma s menores arbu sti vas ó herbác¡¡as.
Las esencias más caract erísti cas el e es ta fo rm ación, qu e va desa par eciendo
con rapidez, son el tala (Ce lti s t ala), el cor onillo nef{ro (S cutia bu x ifo lia ) , e!

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-X-

coronillo colorado (Rauwolfia barbinervis), el espinillo (Acacia cavenia), el
quebrachillo (lodina rhombifolia), el lecheron (Sapium aucuparium), el sauco
( Sambucus australis), la quina-quina , Colletia spinosa), el curá-mamuel (Colletia cruciata), á veces el ombú (Pircunia dioica), el duraznillo negro (Cestrum
parqui), las parrillas (Cissus sp.), la zarzaparrilla blanca (Smilax campestris),
la zarzaparrilla negra (Muehlenbeckia sagittata), etc.

Tipo palagónico.-Grisebach el primer ilustrador de la Flora argentina llama
á este tipo formación del monte; hállase esta modalidad vegetativa en la región
comprendida entre los ríos Negro y Colorado, como también una fracción al
Norte de este último río, prolongándose á lo largo del meridiano quinto hasta
los partidos ele Puan y Guaminí.
El suelo en estas localidades es siempre muy arenoso y con frecuencia guijarroso; el subsuelo es arcillo-arenoso con abundancia ele yeso que llega á veces
á formar capas ele potencia notable.
La temperatura en verano por la naturaleza física del suelo puede alcanzar
hasta arriba ele
40° cntº, mientras en invierno se mantiene bastante baja,
llegando no raras veces hasta - 10° cnt 0 •
Las aguas meteóricas son escasas, no superando que excepcionalmente los
400 mm anuales; las aguas subterráneas muy limitadas y con frecuencia á grandes profundidades.
La vegetación ele esta zona es eminentemente xerófila y constituícla en su
mayoría por arbustos achaparrados y espinosos, siendo raros los árboles y las
hierbas. Las esencias más características son: el piquillin (Condalia microphylla), el chañar (Gourliea clecorticans), la pichana (Cassia aphylla), la lagaña
de p'erro (Caesalpinia GilliesiJ, el mata-caballos (Mimosa striata), los a/patacos
\ Prosopis campestris), el ca/den (Prosopis algarobilla), los talillas (Lycium sp.),
los bororos ( Chuquiraga unguis-cati ), ciertas tunas ( Cereus co:::rulescens,
Echinopsis melanopotámica, Echinocactus gibbosus, Opuntia sulfurea, etc.). y la
hierba de las ovejas (Baccharis ulicina).

+

Tipo pelró/ilo.- La vegetación perteneciente á este tipo viste todas las
Sierras pampeanas, las cuales en la mayoría ele los casos son humildes colinas y
solo se observan algunas eminencias algo más elevadas que merezcan el nombre
de verdaderos cerros en las Sierra ele la Ventana y de Curamalál, donde sus picachos superan de poco los mil metros de elevación
El suelo ele estas sierras es siempre, aún en los valles, muy rocalloso y poco
humífero; las mayores sierras están formadas ele esquistos y granitos, míentras
otras menores son calcáreas.
La temperatura en todas estas sierras es moderada en verano, no elevándose arriba ele
30° cntº, pero en invierno es bastante cruda, bajando con
frecuencia hasta - 10° cntº.

+

�BIBLIOTECA CENTRAL/CDIA - SAGyP

XI -

Las aguas meteóricas no son muy abundantes, variando según los puntos ele
300 á 500 mm anuales; las aguas subterráneas son siempre muy escasas, asi
como también las superficiales, que solo se observan en uno que otro mezquino
arroyuelo.
Las plantas serraniegas parece que no sean muy influenciadas por la composición química ele las rocas en qne vegetan, no observándose aquí formas calcífilas ni calcífugas; tocias ellas pertenecen á tipos xerófilos propiamente dichos
faltando en absoluto los árboles y siendo muy escasos los arbustos de alguna
elevación.
Las esencias más importante~ que merecen ser recorc\ac\as como características de este tipo fitológico son : el pinillo plateado (Plantago Bismarki \, las sensitivas (Mimosa Rocae y M. tanclilensis), la borla de oro ( Grindelia buphthalmoides), la chilca de la sierra (Baccharis tanclilensis), las lunas (Opuntia bonariensis,
Opuntia pampeana), las lunillas (Echinocactus acuatus, Echinocactus pampeanus,
etc.), la paja de la sierra (Stipa pampeana', la /lec/1illa de la sierra (Stipa m2nicata), el coiron dulce \ festuca pampeana), los helechos ( Aspiclium capensc,
Aneimia fulva, Adiantum chilense etc.).

Tipo halófilo. Las salinas ele mayor extensión é importancia ele la Provincia de Buenos Aires se hallan en la zona comprenclicla entre los ríos Negro y
Colorado; los pantanos salados ocupan vastas extensiones al Sur y alrededor de
Bahía Blanca y de la Bahía ele San Borombón; además muchas lagunas y ríos ele
la Provincia poseen aguas m:1s ó menq¡; saladas y por fin se puede decir que no
hay campo ele alguna magnitud que no º"tc1~ te alguna mancha salada ó salitrosa,
como vulgarmente se dice.
La temperatura, la caliclacl del suelo y la cantidad ele agua parece que afecten muy poco la vegetación halófila que conserva com:tantemente un tipo bien
clefinÚ!o y característico, variando solamente un poco con la mayor ó menor canticlacl ele sal.
Los terrenos más salados como las salinas ó salitrales se hallan cubiertos
por arbustos ele jumes blancos \!ialopeplis Gilliesi) y jumes negros Halopeplis
olivacea y Spirostachys patagonica ¡, los bordes ele las lagunas saladas brindan
bosquecillos ele vidrieras (Suaeda divaricatr. ) y los bordes ele la mar y de los ríos
salados alimentan jumes l'erdcs 1Suaecla herbácea, Salicornia corticosa, etc.),
lampas (Obione sp.) y por fin los campos más ó menos salados se reconocen
fácilmente por su manto ele pastos salados (Distichlis sp.), por colas de zorrillos (Hordeum compressum ), por carnes ¡;arelas (Heliotropium peruvianum, jaumea,
etc.), por ace~t;as (Beta vulgaris).

Tipo psamófilo. - Las arenas formando ya sea guadales, ya sea médanos más
ó menos elevados se hallan en tocias las partes de la Provincia; como es natural

�BIBLIOTECA CENTRAL/CDIA - SAGyP
-

XII -

abundan de un modo especial á lo largo del estuario del Río de la Plata, á lo
largo de la costa del Océano Atlántico y en las orillas de los ríos Negro y
Colorado.
A pesar de las condiciones muy diferentes de climatología según la diferente
ubicación ele las arenas, la vegetación mantiene un tipo persistente y muy característico, aunque muy pobre en formas.
Las esencias más notables del tipo psamófilo son : el olivo &lt;Hyalís argentea),
el espartillo (Sporobolus arunclinaceus), el jaboncillo (Panicum Urvilleanum),
la paja crespa (Stipa tenuissima), etc.

Tipo pa/udoso. -Compréndese bajo esta denominación la vegetación que
cubre los bajos, los bañados, los ciénegos, las cañadas etc., es decir, todas aquellas partes en que el agua dulce sea por la impermeabilidad del suelo, sea por
la falta ele declive suficiente se estanca en mayor ó menor cantidad. Las orillas
de los ríos, que como hemos dicho son por regla general muy lentos y salen ele
su cauce á la menor lluvia, y los bordes de las lagunas se hallan también revestidos por vegetación del tipo palucloso.
Los lugares más bajos y con agua más ó menos permanente se cubren ele
totoras \ Typha dominguensis), ele espada1ia (Zizaniopsis bonariensis), de rnras
de Santa Lucia (Jussiea sp. ). de ..Juncos (Scirpus riparius), de cardas (Eryngium sp.), de flechas (Sagittaria montevideensis), de cucharones (Echinodorus
grancliflorus), etc.
Las partes bajas con agua no permanente pero temporariamente abundante se
reconocen por los duraznillos blancos (Solanum glaucum), por los juncos
mansos (Scirpus !"p. ), por junquillos (Sisyrinchium sp.), por cadillos (Saliva sp.),
por cardillos (Eryngium echinatum) por paja gallo (Panicum crus-galli), etc.
Por fin los terrenos solo húmedos en exceso y que solo se hallan inundados
en las épocas ele lluvias, ofrecen esencias excelentes para el pastoreo, entre lar,
cuales acordaremos el trebo/ criollo (Trifolium platense), la pajilla (Polypogon
monspeliensis), el alpistillo (Phalaris angusta), etc.

Tipo nayadeo.-Las plantas que viven sumergidas en el seno ele las aguas ó
flotan en la superficie constituyen este tipo, el cual parece no cambiar en las
varias localidades mostrándose indiferente á la modificación de los elementos
meteorológicos.
Las formas sumergidas son relativamente escasas, hallándose representadas por
Zannicliellia, Potamogeton, Ceratop/1r!lum, Myriop/1)'/lum, !l"i!ella, Chara, etc.
Las formas flotantes son mucho más variadas y á veces muy interesantes; entre
las criptógamas recordaremos la /'iccia natans y la Riccia /luitans, la Azolla
jilicu/oides, la Salvinia, la 11/arsilea,- entre las fanerogamas no deben olvidarse

�XIII -

las Wo/jia, las Lemna, la Pislia, el Limnobium, varias Ponlederia, algunas
graminaceas, el H)'droc/eis Commersonii y la curiosa fussiaea monlevideensis,
dimorfa, con tallos estériles flotantes y tallos fértiles erectos.

Tipo paranense. - Llamaremos así este tipo ó formación por hallarse localizada casi exclusivamente en las islas del delta del Paraná, escurriéndose como
faja angosta á lo largo del estuario del Río ele la Plata hasta casi el Cabo San
Antonio.
Es una vegetación muy variada pero siempre eminentemente hidrófila y que
necesita una temperatura benigna sinó elevada; las esencias características pueden ser arbóreas, arbustivas ó herbáceas; entre las primeras señalaremos los
ceibos (Erythrina crista-galli), los sauces criollos (Salix Humboltiana), el laurel
(Nectanclra angustifolia), el palo amarillo (Rapanea Lorentziana ), el blanquillo
(Terminalia australis); entre los arbustos mencionaremos el Sarandí (Cephalanthus sarandi), las cllilcas \ Baccharis sp. \ los arrayanes (Eugenia sp.J, el mala-ojos
(Lucuma neriifolia l, las borlas de cardenal ( Callianclra sp.), los espinillos mansos
1.Aeschinomene sp. ), etc.; entre las hierbas se notan las corladeras blancas (Cortaderia dioica), las corlad eras verdes (Scirpus asper ), las ¡;ajas de cinta (Rhynchospora sp. ), las cañitas (Panicum grumosum), las cañas (Phragmites phragmites), etc.
Se observan además ele esas esencias constantes y endémicas otras adven ticias variables y muy interesantes; los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay traen
del Norte una contínua contribución ele semillas, rizomas, tubérculos y hasta plantas enteras que se depositan en las orillas ele los bancos é islotes, arraigando con
fuerza en causa ele la humedad y fertilidad del suelo; sinembargo, estas plantas
originarias ele regiones tropicales y subtropicales no pueden soportar los tríos del
invierno bonaerense y en su mayoría desaparecen y mueren con las heladas
para ser renovadas y sustituíclas por otros gérmenes nuevamente traídos por las
aguas en la primavera siguiente.
Antes de concluir estos breves apuntes generales tengo que recordar también las esencias exóticas, hoy ya muy numerosas en la campiña bonaerense, que
vienen á modificar la primitiva originalidad ele las praderas. Es. verdaderamente
asombrosa la energía invasora ele que disponen las plantas europeas y parece que
gozen ele facultades especiales para emprender y sostener victoriosamente Ja
lucha con los vegetales indígenas, á los que paulatina y rápidamente desalojan y
concluyen para sustituir completamente en muchos casos; este fenómeno es visible de una manera muy marcada en la zona del tipo estuárico. No olvidaré tampoco ciertas formas que aunque exóticas, se puede decir, ya han tomado carta ele
ciudadanía é imprimen un carácter especial á ciertos campos ó localiclacles ele!
país, cuales los cardos, los verbascos, los cllamicos, etc.
Al finalizar estas páginas espresaré la opinión personal ele que la flora bonaerense está sufriendo una modificación profunda; no me refiero ya á los cambios
dependientes ele los progresos ele la agricultura, ele la desaparición ele los bosques

�-· XIV -

naturales, de la formación de nuevos y numerosos bosques artificiales, sino á cambios, más íntimos sin duda alguna, debidos á modificaciones climatéricas; la Flora
bonaerense de hace veinte y cinco años presentaba en toda la Provincia un carácter nétamente xerófilo, hoy ya bien hidrófilo en alguna de las zonas como he
descrito anteriormente.

�FANERÓGAJV\AS

�l. Ranunculáceas

Sépalos 3-=, hipoginos, libres, herbáceos ó pctaloídeos, caducos; pétalos
O-=, cuando existen hipoginos libres; estambres 3-=, hipoginos, libres; carpelos
3-=, l ibres ó brievemente entresolclaclos en la base, 1-loculares, 1-= -ovulados.
Plantas general mente herbáceas, anua les ó perennes, ele hojas alternas, raras
veces opuestas, sin estípulas, en su mayoría dotadas de principios activos, á
veces muy venenosas, por lo cual ciertas especies tienen aplicaciones terapéuticas.
Bajo el punto de vista agrícola no tienen uti l idad directa, pero un gran
número de ellas son muy apreciadas en jardinería por la belleza y elegancia de
su porte, como por la hermosura ele sus flores.

CLAVE DE LAS RANUNCULÁCEAS

1. Plantas.

arbustivas, sarmentosas; hojas opuestas trifolioladas; flores 1-sexuales.
herbáceas, cespitosas ó rastreras; hojas simples; flores
hermafroditas .

2
3

lanceoladas ele un verde apagado, blandas no lustrosas,
3-lobulaclas, lobulos agudos.
1. C!cmalis Hilarii

2. Hojuel., ... •

ovaladas ó elípticas ele un verde subido, muy
1anchamente
lustrosas y casi apergaminadas, enteras ó 3-lobuladas,
con lóbulos más ó menos obtusos..
2. Clema!is bonariensis

3. Caliz.

petaloídeo; carpelos pubescentes ; hojas dos ó tres veces
tripartidas .

4

sepaloídeo verde ; carpelos lampiños.

5

�-2irregulares en forma de casco, inferiorm ente espolonadas,
con péta los azules, rosados ó blan cos; fruto 3-folicular,
raíz anual filiform e.
3. Delplliizium Ajacis
regulare s es trelladas, sin pétalos, siendo los sépalos de
color blanco; fruto un poliaquenio; raíz tuberculosa
perenn e .
4. Anemone triternata

4. Flores . . ... .

i

5. Cuello de la \
raíz. . . . (

engrosado en un tub ér culo del tamaño ele un garbanzo ó
de una ave llana; hojas profundamente 3-partidas, vellosas; flor es amarillas ..
5. Ranunculus bulbosas
delgado, herbá ceo, sin engrosami entos..

6

vellosas, muy pequeñas, co n hojas profu ndamente tripartid as, lóbu los lin ea r es agudos; flores sentadas diminutas
poco visibles con 5 pétalos amar ill os .

6. Plantas .... .

G. Ranuncu!us sessilt/lorus
lampi ñas, ele tamaño notab le, ele flores siempre más ó menos largamente peclúncul adas .

7

enteras .

8

7 H ojas . . ...
dentadas, lobuladas ó partidas.

I

8. Umbo' de\
,,, "ºi"·

elíp t icos, obtusos en la punta, más ó menos, pero siempre,
cu neados en la base; tallos filiformes ra str eros; flores
muy pequeñas.
7. R'anunculus flagclliformis
ovalados, obtusos en la punta, m{1s ó menos, pero siempre,
acorazonados en la base; tallos cespitosos; flores mediocres..

\

f

9. Hojas .. ..

\

8. Ranunculus bonariensis
3-clentadas, es decir , con un diente á cada lado de la punta
obtusa, acorazonadas en la base; flores solitarias sos t enidas por largos pedúnculos radicales con pétalos amarillos ..
9. Ranunculus c¡&gt;mbalaria
3-5-partidas; flores r eunidas á lo menos de 2 á 3 en la
punta de un escapo.

1
\

10. Tallos . .... .

10

rastr eros, radicantes; flores largamente pedúnculadas; pétalos amarillos; carpelos lisos en los costados.
10. .·'anu11cL1 /us repens
erectos, simples ó cespitosos,

no radicantes.

11

�-3-

.

\

amarillos de oro; carpelos con gruesos tubérculos en los
costados ; lóbulos de las hojas agudos. .
11. Ranunculus muricatus

11. Poraloo. . . (

blancos y carpelos lisos en los costados; lóbulos ele las
hojas muy obtusos . .
12. k'anunc lus apii/olius
1. CLEMATIS HILAR// Spreng.
Nombre vulgar: Zar za, Parra-plumero
Arbusto perenne sarmentoso de hojas opuestas trifoliadas, peciolos á veces
volubles, foliolas lanceoladas angostas trilobuladas agudas.
Es común en los cercos y abunda de un modo especial en los montes
estuáricos; no tiene aplicación aunque contenga principios activos bastante enérgicos; los jardineros y quinteros emplean sus sarmientos para atar plantas.

CLEJllATIS HILAR// Spreng.

�-42. CLEMATIS BONARIENSIS Juss.
Nombre vu lgar: Zarza cimarrona, Qarra-p!umero
Arbusto perenne sarmentoso, muy parecido al anterior, del cual se diferencia
por sus hojuelas mucho más anchas, rígidas, lustrosas, generalmente enteras
y obtusas.
Frecuente en los matorrales ele la región medanosa del estuario platense y
en las islas.
Ambas estas plantas no tienen aplicación corriente; las he visto, sin embargo, emplear para reforzar cercos y sus sarmientos para atar parrales.
Todas sus partes contienen un principio acre y venenoso que debe ser volátil, porque desaparece con la desecación. Las cabezuelas ele sus semillas provistas de larga cola velluda, son conocidas por el vulgo con el nombre de Cabellos de ángel ó Plumeros de fa \ 'irgen.

3. DELPHIN!Utl/ AJACIS L.
Nombre vulgar : Espuela de caballero
Planta anual cnclerezacla, por lo general sencilla, ele hojas alternas, clividiclas
en tiras sumamente angostas; flores zigomorfas en forma ele casco, espolonadas,
en racimos alargados simples, ele color azul, á veces rosadas ó blancas. El fruto
está constituíclo por 3 folículos pubescentes que se abren en la cara ventral,
poniendo en libertad semillitas casi negras ásperas.
Planta anual muy cultivada en todos los jardines. La hallé al estado silvestre
al borde de las calles en los alrededores ele Buenos Aires, de Lomas ele Zamora
ele La Plata y hasta de Bahía Blanca.
Además ele emplearse en tocia parte como adorno ele jardines, siendo muy
venenosa, hasta para los insectos, puede utilizarse para combatir las invasiones
de las langostas saltonas y para la preparación de sarnífugos.
El Dr. C. Berg, en su " Enumeración de plantas europeas" (1877) cita al
De!pflinium consolida L. el que hasta ahora nunca he podido hallar.
4. ANEl/ONE TRITERNATA
Nombre vulgar : Flor

Vahl

de fa esperanza

Yerba perenne tuberculosa con hojas radicales tricótomas y lobulillos angostos
y obtusos; flores mediocres blancas solitarias, en el ápice de un bohordo que en
su tercio superior lleva un involucro ele tres hojitas divididas en un gran número
de lacinias lineares.
No se le conoce ni propiedades, ni aplicaciones.
Esta planta es bastante escasa; la he observado en las praderas ele la Sierra
Ventana y la he coleccionado en los alrededores de la Escuela ele Santa Catalina, cerca ele Lomas ele Zamora, en los alrededores ele La Plata, de Lincoln y
de Dennehy. He visto también un ejemp lar coleccionado por el Dr. D. Carlos Berg
en las orillas del Río Negro.

�-5ANE1110NE TRITERNATA Vahl

5. RANUNCULUS BULBOSUS L.
Yerba perenne de 5 á 15 cnts de altura; las hojas, casi todas radicales, salen
del cuello de la raíz, que está hinchado en tubérculo, son largamente pecioladas
con lámina 5-partida y los lóbulos tridentados; de entre las hojas se levanta un
escapo generalmente simple que sustenta hacia el ápice 2 ó 5 flores amarillas,
mediocres.
Especie europea, que hoy en día se halla abundantemente en el césped de
las orillás del Río Negro, cerca del Carmen de Patagones.
6. RANUNCULUS SESSILIFLORUS (S. Hit.) Wed.

Plantita perenne diminuta, rastrera ó cespitosa, vellosa, con hojas tripartidas
y lobulos agudos dentados; flores muy pequeñas, sentadas.
Frecuentemente en los prados cenagosos ó á lo largo de los arroyos en toda
la Provincia.
No tiene aplicación, ni propiedad alguna.

�-6-

7. RANUNCULUS FLAGELLIFORMIS Smith
Y erba anual algo par ecida á la qu e sigue, pero mucho más pequeña, delicada

y provistas ele largos esto lones rastr er os .
Se hall a principa lm ente al borde ele los ca nal es ele las islas de la r egió n
m ega potámi ca

y estuári ca y en el césped meda noso ele las mismas .

No tiene ap li caciones.

+

!
8

1-Plantita entera a umentada 4 veces
2-Botón de la fl or
10
3-Fl or abierta
10
4-Sección de una fl or
20
ó-6-Sépalo y pétalo separad os

7- Glándul a nectarífera del pétalo
8- Estambre
9-Gin éceo
10-11- 12-Carpelos muy aumentados

�-78. RANUNCULUS BONARIENSIS Poir.
Plantita anual lampiña de hojas largamente ~ecioladas ovaladas ó ligeramente
acorazonadas; flores amarillentas pequeñas poco vistosas, sostenidas por largo
pedúnculo.
Abunda en primavera en todos los lugares pantanosos ó cenagosos.
No conozco sus propiedades, ni aplicación alguna.

+

.
º
t

.¡.

1-Plantita entera aumentada 4 veces
2-3-Hojas muy aumentadas
4-Botón de la flor
5-6-7-Sépalo y pétalos

8-Sección de la flor
9-Estambre
10-11-12-13-14-Carpelos

�89. RANUNCULUS CYMBALARIA Pursh
Plantita perenne, lampiña, por lo general muy humilde, con frecuencia estolonífera; las hojas todas radicales presentan un limbo anchamente ovalado más ó
menos acorazonado en la base, obtuso en la punta con 1 (rara vez 2) diente
muy poco marcado en cada lado; las flores amarillas más bien pequeñas, se
hallan sostenidas por pedúnculos generalmente más cortos que las hojas.
Esta especie se halla en los bañados al Sur de Bahía Blanca.
No tiene importancia, ni aplicación alguna.
·

10. RANUNCULUS REPENS L.
Nombre vulgar:

Ensalada de ranas

Planta rastrera, de color verde muy intenso, lampiñas, hojas trisectas, flores
amarillas me·
...
ID
diocres, muy
lustrosas.
Especie introducida de
Europa, y que
he hallado
con frecuencia al borde
de los riachos
y en las quintas de la región mesopotámica
tuarica.

y

esEs

planta venenosa cuando
fresca, pero
inocua cuando seca, sin
aplicación.

1-Botón d e la flor muy aumentado
2 ·3-Sépalos
4-6-Pétalos
6-7-Glánd u las nectaríferas ele
los pétalos
8-9-10-Estarnbres
11-Ginéceo
12-13-Carpelos
14-Fragrnento ele una rama
en flor

J

�-9-

11. RANUNCULUS MURICATUS L.

Nombre vulgar : ºata de gallo
Yerba anual que forma matas bastante densas, con hojas bastante grandes lampiñas, orbicular-acorazonadas, dentadas, ó lobuladas al margen; flores amarillas,
mediocres.
Vegetal europeo también, ahora completamente aclimatado en el país, hallándose por todas partes en los lugares pantanosos ó cenagosos. Se pretende
que sea acre y cáustico ; pero lo he visto comer por cabras, ovejas y vacas, sin
ningún inconveniente.
4

IO

13

12

1-Botón de flor muy
aumentado
2-3-Sépalos
~-Pétalo

5-Glándula nectarífera
6-7-Estambres
8-9-10 - Car])elos enteros
11-Puas de los carpelos
12-Carpelo abierto
13-Ginéceo
14-Trozo de tallo
15- Hoja

�-

10 --

•

RANUNCULUS MUR! CATUS L.

�-11 -

12. RANUNCULUS APllFOLIUS Pers.
Nombre vulgar: Apio del diablo (y á veces por equivocación Apio cimarrón).
Planta anual enderezada ele color verde oscuro, flores blancas pequeñas,
variadamente dispuestas en la extremidad del tallo; hojas orbiculares profundamente partidas, con lóbulos obtusos, jugosas y muy brillantes, como barnizadas, que
con frecuencia flotan en la superficie de las aguas.
Abundan en tocios los pantanos de aguas claras y estancadas; debe ser
venenosa y la he visto aplicar como revulsivo y rubefaciente en casos ele ciáticas,
para lo cual la juntan y venden los curanderos rurales.
Varios autores indican el l!anunculus sceleratus L. como hallado en los
alrededores de Buenos Aires, pero es una equivocación, no existe; los ejemplares, que se me mostraron clasificados bajo tal nombre, pertenecían tocios al R.
apiifolius Prs.

2. Berberidáceas

Flores hermafroditas, espiraleaclas; sepa los 3-9 hipoginos, 2-seriaclos, desiguales, libres, petal0ícleos caducos; pétalos 3-6 biseriados hipoginos libres; estambres 6 biseriados hipoginos, con anteras biloculares, que se abren por ventanillas; ovario unicarpelaclo, unilocular, 3-6 ovulado. Fruto, baya con 1-5 semillas .
Arbustos de altura pequeña ó mediocre, de hojas alternas sin estípulas, las
primarias reducidas á tres nervaduras endurecidas en fuertes espinas, las secundarias coriaceas reunidas en manojos en las axilas de las primarias, aparentemente simples enteras é inermes ó más comunmente con el margen provisto de
dientes armados de espina.
Plantas ele ·poca aplicación directa, aunque la madera de algunas especies
puede utilizarse en ciertos trabajos ele carpinteria; la madera es siempre amarilla, color debido á un principio llamado Berberidina.

13.

BERBERIS RUSC!FOLIA Lmk.

Nombre vulgar: Uvilla ó Cala[ate
Arbusto perenne de 1 á 2 metros de altura, muy ramoso y espinoso, con hojas á
veces enteras con una sola espinita apical, otras veces con 1 á 5 dientes espinosos
en cada lado; flores amarillas en manojos de 1 á 5 en la axila de las hojas sostenidas por cortos pedicelos; frutos, del tamaño de una arveja, negros con nubecillas
azuleja y de sabor poco agradable, algo amargo.

�-

12 -

r

L

BERBER!S RUSC!FOL!A Lmk.

�-

13 -

3. Papaveráceas

Flores hermafroditas ciclicas; sépalos 2-5 libres, hipoginos herbáceos, caducos; pétalos 4-6 coloreados hipoginos libres; estambres infinitos hipogi nos libres
con anteras biloculares que se abren por hendiduras longitudinal es; ovario libre
unilocular con estigmas sentados racliaclos persistentes y relleno de infinitos óvulos adheridos á las placentas parietales. Fruto capsu lar que puede abrirse por
hendiduras horizontales ó verticales.
Plantas herbáceas anuales de hojas alternas membranosas, irregularmente
dentelladas ó lobuladas sin estípu las, que con frecuencia contienen principios
venenosos y narcóticos y por lo tanto á veces usadas en terapéutica.

CLAVE DE LAS PAPAVERÁCEAS

espinosas; flores amarillas ó blanquecinas; cápsulas obovaclas
que se abren por henclicluras longitudinales. . . . . .

l. Hojas lobula- \
14. Arg mane me.ricana
das ó par( inermes, flores rojas, cápsu las que se abren por hencliclutidas.. . . .
ras transversales debajo ele los estimas persistentes. .

2

ceniciento, completamente lampiñas, con hojas caulinas
abrazadoras, in cisas ó irregularmente dentadas; cápsu la
. . . . . . . . .
globosa grande .
2. Plantas de\
color ... . .
15. Papaver somniferum

1 verde,

más ó menos peludas ó cerdosas, con hojas caulinas no abrazadoras.

largamente trasovadas, con base paulatinamente acle lgazada, casi obcónica .
5. Cápsulas lam- \
16. Papaver dubium
piñas . . . . . (
casi globosas, con base muy r ecloncleacla. . .
17. Papaver rhoeas

5

�-1414. ARGEJJ!/ONE MEXICANA L.
Nombre vulgar : Cardo santo ó Cardo amarillo
Planta anua l lampiña algo lechosa, de 25 á 100 cnts ele altura, ramificada,
con hojas alternas in cisas lobu ladas, cenicientas y á veces con manchas blanci.s,
de dientes terminados por espinas; flores sostenidas por largos pedúnculos con
gra:ides pétalos amari llos ó blan cuzcos.
Contiene prin :::ipios narcóticos y sus semillas sirven para la preparación dei

Tliistle oil.

ARGEMONE MEXICANA L.

�-15 -

15. PAPA VER

SOMNIFE.~UM

L.

Nombre vulgar : Amapola
Planta anual algo lechosa, de 5 á 100 cnts de altura, más ó menos ramificada,
lampii'la, de grandes hojas abrazadoras, inciso-lobuladas, inermes de color ceniciento; flores sostenidas por largos pedúnculos con grandes pétalos rojos, rosados ú raras veces blancos ; cápsula globosa grande lampiña.
Especie de la Europa austro-oriental ó del Asia, muy cultivada en nuestros
jardines, de los cuales se escapa con frecuencia, habiéndola observarlo varias
veces al estado silvestre al borde de los caminos de las quintas y chacras.
En muchos países se cultiva en gran escala para la extracción del ópio ó
también para las semillas que sirven en la preparación de un aceite industrial.

16. PAPA VER DUBIUM L.
Nombre vulgar : Cardenal ó Amapola silvestre
Planta anual algo lechosa, de 30 á 70 cnts de altura, simple ó muy poco ramificada, con hojas pinatilobuladas, con pelos ralos y cerdosos como el tallo ; las
flores son largamente pedunculadas con sépalos verdes cerdosos y grandes pétalos del color rojo vivo ; la cápsula tiene casi la forma de 11n cono arrevesado por
su base alargada y es completamente lampiña.
Esta planta europea se introdujo en el país con las semillas de los cereales;
la observé varias veces en los trigales de las chacras de La Plata, de Temperley y del Baradero.

17. PAPA VER RHOEAS L.
Hierba muy parecida á la anterior, de la cual, sin embargo, se reconoce
fácilmente por las lacinias de las hojas más angostas y verdosas y de un modo
especial por su cápsula corta y casi subglobosa ó trasovalada.
La especie bastante común en los trigales de los partidos del Oeste ; la
observé abundante cerca de Lincoln y de Junín.

�-16 -

4· Fumariáceas

Flores hermafroditas cíclicas, pequeñas, irregulares ; sépalos 2, herbáceos,
libres, hipoginos caducos; pétalos 4 ligeramente adherentes en la base, los superiores prolongados posteriormente en un corto espolón obtuso, hipoginos, rosados
con punta más oscura, caducos; estambre 6 reunidos en dos manojos latera les,
cada manojo de 3, los dos margina les con anteras 1-loculares, el central con antera
2-locular. Ovario unilocular uniovulado que se transforma en un aquenio globoso
desnudo.
Este orden por la mayoría de los autores se reune con el anterior, nosotros
lo mantenemos separado solo para mayor comoclidacl, dacia la forma anormal y
característica de sus flores. Las plantas que pertene cen á este grupo, no tienen
aplicación alguna y constituyen á veces malezas bastante mol estas en los jardines, quintas y chacras.

_CLAVE DE LAS FUMARIÁCEAS
' zarcillosos; hojas bi pinatisectas con lóbulos ovalados ele
3 á 5 client es sostenidos por largos peciolillos; aquenio
1. Pecio 1os ele \
completamente globoso, redondo en el ápice.
las hoja
18. Fumaria capreolata
derechos y nunca torcidos en espiral; sépalos denticulados.

2. Cápsula

2

' obtusa y deprimida en la parte superior lisa; lóbulos ele
las hojas lineares obtusos; sépalos clenticulaclos.
19. Fumaria officina!is

)
I

aguda, casi armada cl r:! un piquito; lóbulos ele las hojas
muy angostos, agudos.
20. Fumaria pan1if!ora

18.

FUMARIA CA PREOLA TA L.

Planta anual tierna ele 25 á 30 cnts. ele largo, muy ramosa y enmarafíada,
trepadora, ele color verde algo ceniciento, ele tallos cuadrangulares y lampiña;
hojas alternas no estipuladas, cuyos largos peciolos y peciolillos se enroscan en
tirabuzón en los objetos cercanos; limbos profundamente bipinatisectos con
lóbulos obtusos 3-5 dentados; flores pequeñas en ra cimillos tupidos; aquenios
globosos con punta redond eada obtusa.
Hierba sin aplicación, abundante en los cercos ele tocias las quintas en tocia
la provincia.

�-

19.

FUMARIA

17 -

OFFJCJNALIS L.

Planta anual muy parecida á la anterior por su tamaño y aspecto, diferenciándose sólo por los lóbulos de sus hojas angostas, agudas, enteras ó casi y por sus
aquenios que presentan el ápice mocho y genera lm ente provisto de una pequeña
escotadura.
Esta especie se halla en los mismos lugares de la anterior pero parece mucho más rara; la hallé abundante solamente cerca de Bahía Blanca.

1-Botón de una flor
2- Sépa,lo
S·4-Pétalo
5-6-Estambre de frente y lad o
7 8-Antera adelante y atras
9-0vario entero
10-Parte lle ovario con estil o
12-Diagrama floral
11-Capsula, sección I on~.
13-a-Semilla de lado y frente
15-Rama con hojas y flores
16 Hoja
17-18-Secciones del btll o

�20.

18 -

FUMARIA PARVIFLORA D.

Hierba anual que muy poco se diferencia por su aspecto ele la que precede;
sin embargo, su estatura es siempre menor, y las hojas presentan limbos partidos
en lóbulos muy angostos y agudos; sus cápsulas son agudas superiormente, terminando en punta, carácter constante y peculiar que separa esta especie ele tocias sus congéneres.
Es bastante escasa y la he observado solamente en las quintas del Riachuelo
y en los alrecleclores ele San Isidro.

FUMARIA PARVIFLORA D.

�-

19 -

5· Cruciferáceas

Flores hermafroditas cíclicas regulares; sépalos 4, herbáceos libres hipoginos
caducos; estambre 2, 4 ó 6, en este último caso tetradínamos; ginéceo 2- carpelado.
Fruto seco constituíclo por silícuas ó silículas de forma á veces variable.
Plantas anuales ó perennes generalmente de tamaño modesto, que contienen
siempre un principio (mironato de potasio) que le comunica un sabor fuerte
y picante particular, por lo cual se utilizan como estimulantes y antiescorbúticas.
· Muchas de ellas son desde la antigüedad cultivadas y constituyen gran parte
de nuestras mejores hortalizas; otras se esplotan en gran escala como oleaginosas; nuestros jardines también ostentan con frecuencia bellos y fragrantes tipos pertenecientes á esta orden.

CLAVE DE LAS CRUCIFERÁCEAS
lineal, mucho más largo que ancho ( sílicua); pétalos
casi siempre grandes ó bien visibles; estambre, siem1
pre 6.
1. Frutos ....... ~
ele forma variable, cuyo largo es más ó menos igual al an1
cho ( silícula); pétalos con frecuencia pequeños ó nulos;
estambre 6, 4 ó 2 .

25

indehiscente, es decir, que á la maduréz no se abre en
ventallas regulares; pétalos nunca amarillos .
1
dehiscente, es decir, que á la maduréz se abre en dos
2. Silícua .. . ... ~
ventallas regulares y longitudinales, dejando desnudo el
1
tabique mediano, semi-transparente; flores roj?s violateas amarillas ó blancas.

4

r

l

2

r

l

r cilíndro-cónica,

lisa, corchoso-esponjosa; flores violáceas.
21. Rap!zanus sativus
1
cilíndrica, articulada como cuentas ele rosario sobrepuestas,
5. Silícua ...... ~
de paredes delgadas apergaminadas; flores blancuzcas
con nervaduras obscuras.
22. Rap!zanus raplzanistrum

l

4. Semillas dis-¡ en dos hileras .
puestas en cada celda de la
en una sola hilera.
silicua

5
11

�-

5. Silícuas .... .

1

20 -

tetrágonas, flores amarillas

J

23. Dip!ota.ris te11u1fo lia
cilíndricas .

6. Pétalos. . . . .

6

amarrillos; hojas pinahihendidas con lacimias angosta.
24. Nasturtium silvestre
{
blancos.

f

7. Hojas ....... ~

1

7

inferiores ó radicales elípticas ú oblanceolaclas, enteras
largamente pecioladas, las medianas ovaladas con uno ó
dos lóbulos cada lacio de la base, las superiores lineares
enteras .

25 Nasturtium pamparum

l

tocias más ó menos pinato-multiparticlas

I

á lo menos el apical orbicular ó anchamente ovalado, redondeado ó acorazonado en Ja base

9

las hojas ..... \ todos lineales ó lanceolados, enangostados paulatinamente
hácia ia base . .

10

8. Lóbulos ele

.

8

herbáceos tiernos frágiles, huecos: lóbulos de las hojas
más ó menos orbiculares, obtusos en la base. .
1
26. Nasturtium offici11ale
9. Tallos tocios~
casi leñosos tenaces medulosos: lóbulbs laterales ele las
1
hojas lineales ó lanceolados acuñados á la base.

(

l

27. Nasturtium p!ate11se

(

muy alejados unos de otros, provistos en el ángulo basal
superior ele una orejita ó pliegue obtuso hácia el dorso,
lineales ú oblanceolados enteros .
10, Lóbulo' de
28. Nast11rli11m bo11arie11se
las hojas . . .. · 1 bastante acercados unos de otros, sin orejita ni apéndice
á Ja base, oblanceolaclos ó lineales dentellados .
29. Nasturlium Plzilippia!lltm

j

l

11. Va 1vas ele { con tres nervaduras longitudinales.

las silícuas. • ·

12. Hojas ......

con ninguna ó una sola nervadura longitudinal

f

dió tri pinadas; tocia la planta de color ceniciento por estar cubierta ele pelos estrellados ó glandulosos ; silícuas
enderezadas, sostenidas por pedúnculos bastante largos.

l

dentadas ó lobuladas simplemente .

i

12
14

30. Descurai11ia ca11esce11s

15

�-

21 -

runcinado-lirada s; silicuas en espigas flojas muy recostadas contra el eje y sostenidas por pedúnculos muy cortos; planta anual más ó menos pubescente ; flor es pequeñas amarillas.
31. Sispmbrium officmale

13. Hojas ..... ~

elípticas ú ovaladas, dentadas ó ligeramente pinatilobuladas en la base; silícuas en corimbo, enderezadas, soste nidas por largos pedúnculos ; planta perenne, siempre
muy lampiña ; flor es mediocr es blancas .
32. S is)'mbrium perenne

15

14. Valvas de J sin ninguna nervadur a longit'udinal.
las silícuas ...

1

con una nervadura longitudinal centra l .

17

obovadas ó espatuladas enteras ó apenas si nuadas; frutos
normales en el bohordo central y ot r os elípti cos que se
entierran á la base de la roseta de hojas .

15. Hojas ... .. .

33. Ca rda mine c/J enopodilfolia
pinatilobas ó pinatífidas; frutos todos normales aereos.

16. Lóbulos de
las hojas . . .. ·

j

1

16

elípticos ú ovalados no peciolados y con base cuneiforme.
34. Cardamine flac cida
orbiculares ó arriñonados, tocios claram ente

peciolulados.

35. Ca rdamin e bonariensis
17. Nervadura
central de la
silícua. . . . .

j
1

sin retículo nervi oso á los lacios
acompañada en ambos lacios ele un fu er te retículQ nervioso .

18

20

amarillas ó rojo anaranjadas; plantas cas i lampiñas verdes.

36. C/Jeiran!l111s c/Jeiri

18. Flores ..

19

violáceas, rosadas ó blancas .
por un esti lo corto gru eso qu e ll eva dos e.stigmas divaricaclas como dos cuernitos, cortos obtusos; plantas robustas de color ceni sa .
1
37. JJ/atl/1iola in cana
19. Silícua ter- 1
por un estilo lar go, delgado, filiforme, que co ncluye en un
~
minada.
pico muy largo fin o y agudo const ituido por los dos lóbulos del est igma casi entresolclados; planta li geramente
cenici enta débil .
1

(

l

r

20. Hojas ... . .. ~

38. JJ!/alcolmia marítima
tocias, . superi or es é infe ri or es, pecioladas; planta frutesce nte de ramas delgadas pero t enaces, muy desparramadas.

39. Brassica nig ra
1 las superiores sentadas, las inferiores más ó menos pecio( ladas .

21

�22 pero no abrazantes el tallo ni provistas de orejas basales,
todas bastante carnosas, lampiñas; estambre de longi21. Hojas supe-!
tud variable; peclícelos y silícuas enderezadas . . . .
riores senta40. Brassica oleracea
das........... 1
abrazadoras y con orejas basales, por lo tanto aflechaclas
ó acorazonadas; estambre ele longitud diferente . . .

l

(
22. Hojas y ta- 1

l

tocios completamente lampiños y lisos, aun en la juventud,
cubiertos ele un polvillo ceniciente-azulejo . . . . .

{

llos .. . ...... '

(
25. Hojas y ta-1

Ilo' 'iemprn. ·

1
l

22

41. Brassica napus
salpicados ele pelitos rígidos, á veces bulbosos, cortos y
más ó menos tupidos . . . . . . . . .

25

cubiertos ele polvito ceniciente-azulejo; pelos muy ralos,
especialmente en las hojas jóvenes . . . . . . . .
42. Brassica campestris
verdes, sin rastro ele polvillo, con pelos bastante numerosos, especialmente en la cara inferior de las hojas tanto
viejas como jóvenes . . . . . . . . . . . . . .
45. Brassica rapa

(

24. Silícula . .

indehiscente vertical, formada por dos artículos sobrepuestos, el superior mayor globoso arrugado fértil y el inferior elíptico ó cónico estéril; flores y frutos en largas y
1
delgadas espigas. .
. . . . . . . . . .
{

44. Rapistrum rugosum

dehiscente transversal, formada por dos carpelos ó celdillas juxtapuestas, ele igual forma, ambas fértiles y sepa- ,
1
25
radas por un tabique membranoso . . .

1

l

de igual ancho que las ventallas, de modo que la silícula
forma una sola pieza subglobosa ó lenticular. . . . .

25. Tabique de

Ja Silloula. ·

1 mucho

más angosto que las ventallas, á veces reducido á
dos nevaduras paralelas y casi juntas, resultando la silícua diclima, es decir, formada por dos celdillas achatadas por los lados y agudamente aquilladas. . . . . . 28

1
l

26. Flores

con

pétalos .... •

l

amarillo ele oro bastante graneles; silícula globosa con ventallas casi hemisféricas . . . . . . . . . . . .
45. Lesquerel/a mendocina

1

blancos pequeños; ventallas de la silícula poco convexas

elíptico-lenticular con una sola semilla en cada cavidad;
planta cubierta ele -pelos poéo aparentes finos simples
tupidos adheridos á la epidermis . . .
1
46. A/yssum maritimum
27. Silícula .... {
elíptico-vasicular con muchas semillas en cada cavidad;
planta cubierta ele pelos ralos rígidos enderezados en su
mayor parte estrellados .
47. Draba australis

í

26

27

�-

23 -

indehiscentes, cada una encerrando una semilla, envolviéndola estrechamente y formando con ella un aquenio semigloboso ó arriñonado; superficie de las valvas reticu28. Valvas de 1
lado-nerviosa .
dehiscentes, que se dividen en dos piecitas secundarias á
lo largo de la quilla dorsal, poniendo así las semillas en
libertad .

1

,, '""" ,, ... ·1
l

29

30

( lineales enteras agudas; flores en grupos ele 3 á 6 en el
ápice ele las ramas; frutos bastante grandes . .
48. Coronopus r!zytidocarpus

1
1

uni ó bi-pinatifidas, lóbulos semi-elípticos ó semi-orbiculares dentados en el lado superior, enteros ó casi en el
inferior; racimos largos y tupidos en la extremidad de
las ramas; frutos pequeños
1
49. Coronopus pinnatifidus

29. Hojas ..... · )

l
30. Silículas ... {

triangulares, con la parte superior tronchada ó casi

31

orbiculares, redondeadas en ambos extremos.

32

el doble más largos de los sépalos; lados de las silículas
rectos ó un poco convexos.
1
50. Capsella bursa-pastoris.
31. . Pétalos .... ~
iguales ó apenas más largos de los sépalos; lados de las
1
silículas marcadamente cóncavos

r

l

32. Hojas .....• {

[
1

51. Capsella rubella
inferiores dentadas ó pinatilobas, las superiores enteras

33

todas uni-ó bi-pinatifidas

34

totalmente lampiñas, con fuerte olor á mastuerzo, silículas
orbiculares.

52. Lepidium ruderale

33. Plantas ..•• ~

con tallos, ramas y ejes de los racimos casi aterciopela1
dos, de poco ó ningun olor; silículas bastante grandes
53. Lepidium pubescens

l

(
1
34. Hojas . . .... {

l

todas interiores y superiores, solamente uni-pinatifidas;
plantas lampiñas ó casi .

54. Lepidium bonariense
las inferiores bi-pinatifidas vellosas ó casi aterciopeladas;
las superiores uni-pinatifidas, casi lampiñas .
55. Lepidium bipinnatifidum

�-

24 -

21. RAPHANUS SA TIVUS

L.

Nombre vulgar: Rábano ó rabanito
Yerba bisanual. Raíz más ó menos engrosada y carnosa (especialme.nte en
cultura), con tallos de 25 á 30 cnts de altura, cilíndricos derechos salpicados
de pelos ralos rígidos; hojas inferiores liradas con lóbulos y senos obtusos, las
superiores alargadas y casi enteras. Flores en corimbo, con pétalos bastante
grandes de color violeta ó rosa más ó menos subido. Silícuas cilíndro-cónicas,
indehiscentes, esponjosas, lampiñas; semillas globosas, de color café, lisas. Planta
originaria del Asia y de la cual se cultivan variedades de raíz grande con corteza
negra (rábanos) ó chica de corteza rosada (rabanilos).
Esta planta es hoy común en toda la provincia, al borde de los caminos y en
los rastrojos de las chacras y quintas.

22. RAPHANUS RAPHAN/STRWI L.
Nombre Vt¡lgar: Mostacilla
Yerba anual. Raíz cilíndrica delgada. Tallos de 20 á 80 cnts de altura, algo
ramosos, salpicados de pelos ralos y rígidos; hojas inferiores liradas con senos y
lóbulos obtusos, las superiores alargada pinatilobuladas ó casi enteras. Flores
en racimo corimbiforme con corolas bastante grandes y blancas ó rosadas, recorridas por nervaduras negruzcas.
Silicuas indehiscentes formadas de 3 á 8 artículos subglobosos, sobrepuestos
como cuentas de rosario y terminadas por un estilo cónico y agudo.
Planta europea importada con las semillas de los cereales; se halla especialmente al borde de las veredas en los arrabales de la Capital y principales pueblos; en el campo es más rara.

23. DIPLOTAXIS TENUIFOLIA (L.) OC.
Yerba perenne. Tallos enderezados ramosos, de 30 á 50 cnts de altura,
lampiños ó salpicados de pocos pelitos blandos en sus partes inferiores; hojas
radicales bi-ó-uni-pinatihendidas, las caulinas, especialmente las superiores, enteras, todas lampiñas.
Flores en racimos terminales con corolas mediocres de color amarillo. Silícuas
pedunculadas lineares cuadrangulares, enderezadas.
Especie europea de olor á mastuerzo muy marcado.
Es muy escasa y hasta ahora solo la he coleccionado en el puerto de La
Plata.

24.

NASTURTIUM SILVESTRE G.

Hierba anual. Tallos ramificados desde Ja base enderezadas ó algo recortados en su parte inferior, alcanzando de 15 á 5 cnts de altura cilíndricos lampinos;
hojas alternas pinatihendidas con lobulos angostos lineáres, lampiños ó salpicados
de pelitos cortos y ralos.
Flores en racimos t.erminales de tamaño mediocre con pétalos amarillos; silícuas pedunculadas lineares cilíndricas enderezadas.
Esta malez&lt;&gt; europea recien en este año apareció en lo terraplenes del puerfo de B. Aires y del ferrocarril de la Ensenada á la Plata; no tiene aplicación.

�-

25 -

25. NASTURT/UJV/ PAMPARUM Speg.
Nombre vulgar: Mastuerzo de los sapos
Yerba perenne. Tallos lampiños, poco ramosos; hojas radicales oblanceoladas
enteras obtusas, adelgazadas en un peciolo muy largo; las medianas ovaladas ó
casi hastadas con 2 ó 3 dientes grandes alternos en la base, las superiores enteras lineares. Flores en racimos, muy pequeños, con corolas blancas. Silicuas
lineares cilíndricas enderezadas .
. Planta indígena sin aplicación, que cría en los bañados salitrosos; es, sin e mbargo, bastante rara.
La he coleccionado en los alrededores de La Plata, cerca de San Nicolás y
en la estación Dennehy del F. C. O.

'

IO

13

1-Botón ele la ft or
2- l&lt;'lor si n pélalos
8 -Sépalo
4-Pétalo
6-A nclró ceo y ginéceo
6-EstamlJre
7-0vario
8-Diagrama
9-10· 11- S ilicuas
12-0vulo
13-E mbri ó n
14-Planta e ntera

NASTURTIUM PAMPARUM Speg.

�-

26 -

26. NASTURTIUM OFFICINALE (L.) DC.
Nombre vulgar: Berro francés
Yerba perenne. Tallos herbáceos huecos, tiernos y jugosos, recostados, á veces
flotantes con raíces en los nudos; hojas lampiñas tiernas, todas pinatilobas, con
5 ó 7 lóbulos ovalados acorazonados, los extremos mayores.

Flores en racimos

cortos corimbiformes, pequeños, ele pétalos blancos. Silícuas casi cilíndricas pedunculadas, enderezadas, lampiñas.
Planta cultivada como hortaliza, para ensalada, considerada como antiescorbútica.
La he observado silvestre en los alrededores ele Buenos Aires, ele La Plata,
del Carmen ele Patagones, en los arroyos

de la Sierra del Tanclil y cerca ele

Ayacucho.

27.

NASTURTIUM PLATENSE Speg.
Nombre vulgar: Berro cimarrón

Yerba perenne. Tallos casi leñosos rellenos de médula blanca, acostados en
el suelo y provistos de raíces en los nudos; ramas enderezadas de 15 á 150
cnts de altura, lampiñas, con corteza de un verde muy obscuro y á veces
morada, bastante tenaces y con ramificaciones secundarias clelgaclas y largas;
hojas lampiñas pinatilobadas con 3 á 5 lóbulos, los laterales lineares, el supremo
anchamente ovalado ó acorazonado muy grande.

Flores en racimo en la extre-

midad ele las ramitas, pequeñas, con pétalos blancos. Silícuas pedunculadas, enderezada, cilíndricas, lampiñas.
Planta indígena, que fué confundida por varios botánicos con el Naslurtium

silvestre R. Br. del cual se diferencia por su legnosidad, su elevación y sus pétalos blancos; no tiene aplicación.
Es común en los pajonales ele las islas del Paraná y de la costa del Río de
la Plata, cerca de Buenos Aires y de La Plata.

�-

27 -

NASTURTIUM PLATENSE Speg.

3

1-Botón de la flor
2-Flor abierta
3-4-Sépalos
6--Pétalo
6-7-Estambres
8-Flor casi desnuda
9-0vario

4

6

10-Silícua
11-12- Cortes de la silícua
13-Semilla
14 -Sección ele una semilla
15-Hoja
16-Planta muy reducida en tamaño

�-

28 -

28. NASTURT!UM BONARIENSE (Poir). DC.
Nombre vulgar: Mastuerzo de los sapos
Yerba perenne, lampiña. Tallos agrupados de 5 á 10, acostados en la base,
enderezados superiormente, de 15 á 55 cnts de altura; hojas radicales en roseta, las caulinas alternas, todas pinatilobuladas, con lóbulos opuestos ó casi oblanceolado, lineares obtusos, presentando una orejita característica redondeada en
el ángulo axilar superior. Flores en racimos largos y ralos, pequeños con corolas
blancas ó rosadas. Silicuas cilíndricas pedunculadas enderezadas.
Planta primaveral indígena de los bañados y orillas de las lagunas, sin
aplicación, aunque puede cuando tierna, proporcionar una ensalada excelente.
Es común en toda la provincia en los meses de Junio, julio, Agosto y Setiembre; después desaparece.

'

Of
10

11

,~

14

18

16

11

19

1-Botón de la flor
2-Fl or
3- Sépalo
4-Pétalo
5-Andróceo y ginéceo
6-Esta mbre
7-GI án d ula,del
disco
8-Es tigma
9-Diagrama
10-11- Silicuas enteras
12- Silícua abierta
13 ·· Óvulo
14- Semilla
15-Ern brión
16-17-Hojas
18-0rejitas"~d e los
lóbulos foliares
19-Inflorescencia ._.

�-

29 -

29. NASTURTJU1JJ PHILJPPIANUM

Speg.

Nombre vulgar : Mastuer za de l os sapos
Yerba perenne, lampiña. Tallos agrupados ele 5 á 20, acostados en la base,
enderezándose superiormente, ele 5 á 25 cnts ele altura; hojas radicales en
roseta, las cau lin a's alternas, todas pinatilobaclas, con lóbulos alternos, lineares
obtusos enteros ó dentellados.
corolas blancas.
mente.

Flores en racimos ralos y largos, pequeños, con

Silícuas ci líndricas pedunculadas, extendidas casi horizontal-

Yuyo primaveral ele los bañallos, si n apl icación ; podría proporcionar,

cuando tierno, una ensalada regular.
Es tan común como el anterior, pero más abundante en los partidos del Sur
que en los del Norte; es también una planta invernal, observándose desde junio
hasta Octubre solamente .

30. DESCURAJNJA CANESCENS

(Ntt.)

Prntl.

Yerba anual cubierta ele vello corto y más ó menos tupido, que le clá un color
ceniciento.

Tallos enderezados ele 15 ó 75 cnts ele altura, simples ó poco ramo-

sos, cubiertos ele pelos glandulosos en su parte superior; hojas pinatihencliclas con
lóbulos desiguales y obtusos, cubiertos ele vello estrellado.

F lores en racimos

largos y ralos en la extremidad ele las ramas, con pétalos muy pequeños amarillos.
Silícuas peclunculaclas cilíndricas lampiñas, casi horizontales.
Planta indígena, sin aplicación, que parece especialmente calcícola, vegetando con mucha lozanía en los antiguos bancos ele conchillas y en los escombros
ele casas, etc.

No es común y se halla aquí y allá por individuos aislados ó en

pequeñas colonias en tocia la provincia.

�-

30 -

30. DESCURAINIA CANESCENS (Ntt.) Prntl.

31. S!SYil/BRIWI OFFIC/NALE (L.) Scop.
Yerba anual con pelos ralos y rígidos. Tallos enderezados ele 25 á 60 cnts
de altura, con ramas alternas extendidas casi horizontalmente: hojas pinatilobuladas, con lóbulos ganchuelos ovalados y denticulados, siendo el terminal mayor
de los demás. Flores muy pequeñas en racimos muy largos y bastante ralos, y
pétalos amarillos apenas visible. Silícuas cónico-aleznadas, recostada contra el
eje ele la inflorescencia.
Planta europea esparcida hoy en día por tocia la Provincia, sin aplicación;
abunda principalmente en los bordes ele las calles y veredas y en los terraplenes
de los ferrocarriles.

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31 --

32. SISYMBRIUM PERENNE Speg.
Arbustito perenne, lampiíío, inferiormente desnudo simple, superiormente ramificado, llevando en las ramas una especie de roseta de hojas; estas hojas son elípticas ó lanceoladas, terminadas en punta redondeada, á la base cuneiformes,
decurrentes en el peciolo, con bordes groseramente y ralamente dentados, siendo
los dientes inferiores los mayores; los vástagos florales son muy alargados,
erguidos, desnudos, hacia la punta alternadamente ramosos; flores espigadas blancas, sostenidas por pedúnculos más largos que ellas; silícuas enderezadas constituyendo corymbo denso, lineares muy largas y Jampiíías.
En el año 1896 descubrí esta planta en la cumbre de los Tres Picos en la
Sierra Ventana y en el año 1899 la volví á recolectar en la sierra de Curamalal.

'

SISYMBRIUM PERENNE Speg.

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33. CARDAMINE

32 -

CHENOPODllFOLIA Prs.

Nombre vulgar: Berro
Yerba perenne, lampiña ó ligeramente velluda. Tallos enderezados cortos de
5 á 26 cnts de altura; hojas en roseta, elípticas ó ovaladas, enteras ó con borde.s
algo ondulados, adelgazadas posteriormente en un peciolo más ó menos largo.
Flores, algunas solitarias en la base de las hojas radicales, otras en corto racimo
en la extremidad de las ramas, pequeñas con pétalos blani;:os diminutos. Los frutos
de las flores aéreas son silicuas lineares enderezadas; los de las flores radicales
son silículas elípticas largamente pedunculadas que se entierran en los alrededores
de las raíces.
Especie indígena curiosa por el dimorfismo de sus frutos, que vegeta en
primavera en los lugares húmedos; es comestible con sabor picante agradable.
Es común en las praderas ele toda la provincia, pero donde adquiere tamaño
notable, volviéndose algo lampiña, es en los manantiales ele las Sierras pampeanas.

34. CARDA,JJJNE FLACCIDA

Chm. &amp; Schl.

Nombre vulgar : Berro cimarrón
Yerba perenne, lampiña.

Tallos enderezados ele 15 á 30 cnts de altura, algo

angulosos; hojas alternas pinatilobuladas, con dos ó tres pares de lóbulos, los
laterales angostos, el superior ovalado ó casi acorazonado.

Flores pequeñas en

cortos racimos en la extremidad ele las ramas, con pétalos blancos diminutos.
Silicuas de una sola forma, todas aéreas, lineares, lampiñas.
Planfa que se puede comer en ensalada por su sabor picante bastante agradable.
Escasa pero no rara, en los médanos de la costa del Río de la Plata.

�-

33 -

35. CARDA 1lll1\'E BONARIENSIS Poir.

Berrillo ó Berro cimarrón

Nombre vulgar:

Yerba perenne, lampifüt. Tallos rastreros ó apenas enderezados en la parte
superior, muy delgados, que echan raíces ele los nudos; hojas alternas esparcidas, delicadas, pinatilobulaclas, generalmente con tres lóbulos solos, tocios ovalados
ó acorazonados, el terminal mayor de los laterales.
Flores casi solitarias en el sobajo de las hojas superiores, muy pequeñas, de
pétalos blancos.
Silícuas aleznadas, enderezadas, lampiñas.
Planta especial ele la orilla de los ríos y ele los arroyos, sin aplicación; prefiere los terrenos clesnuclos, barrosos y sombreados, á veces se mezcla con el
cespecl, pero entonces disminuye de tamaño. Abunda en toda la región estuárica.
4

8

12

11

13
15

14

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16

Q)

1-2-Botones de' flores
3-Sépalo
4-Pétalo
5-6-8-E&gt;&lt;tamhrcs
7-Andróceo y ginóceo
9-Glánilula del disco
10-Ginécco
11-Diagra1na ele la flor
¡ 12-13 -14-Silícua
15-16-0 vulos
17-Hoja

CARDAilllNE BONARIENSIS Poir.

ro

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36.

34 -

CHEIRANTHUS CHE! U

L.

Nombre vulgar : Alelí amarillo
Yerba anual, lampifía ó apenas ligeramente pubescente , de color verde. Tallos derechos ele 15 á 35 cnts ele altura, poco ramificados; hojas lanceoladas
enteras, bastante agudas; flores en racimos corimbiformes, grand es, de color
amarillo ó rojo-anaranjado, olorosas. Silicuas linear es cuadrangulares.
Planta europea bastante cultivada en los jardines por la fragrancia y belleza
ele sus flores. La he coleccionado varias veces en los paredones viejos y tapiales ele Buenos Aires y ele La Plata.

37. ilfATTHIOLA !NCANA ( L. ) R.Br.
Nombre vulgar : Alelí común
Yerba bisanual, cubierta ele vello muy corto y tupido que le co munica un color
ceniciento. Tallos de 20 á 40 cnts ele altura, poco ramo sos; hojas lanceoladas
obtusas enteras; flores en racimos corimbiformes terminales, co n pétalos graneles, violaceos, rosados ó más raramente blancos, de olor agradable. Silicuas
lineares comprimidas.
Planta europea cu ltivada co munmente en los jardines por la belleza ele sus
flores fragrantes; es aun basta nte rara al estado silvestre, pero á pesar de eso
puede considerarse como perfectamente acl imatada.

38. JlALCOL .1//A 1JlARIT!JlA ( L.) R. Br.
Yerba anual, cubierta de una pubescencia muy corta de pelos bi ó cuadripartidos, que le dan un color algo ceniciento. Tallos end ebles enderezados ó
con frecuencia recostados en el suelo; hojas el ípti cas ó lanceoladas obtusas subpecioladas enteras; flores en racimos muy ralos y pobres, en Ja extre midad de
las ramas, con pétalos bastante gra ndes, rosados.
Silicuas linea r es mu y angostas y terminadas en un pico largo y agudo.
Planta europea introducida con las se millas de Jos cereales, sin aplicación ;
hasta ahora solo la observé en los terraplenes del ferrocarril del Pu erto de la
Ensenada á La Plata.
39. BR'ASSICA NIGRA

( L. ) Ko ch

Nombre vulgar: Mostacilla, /.'a ma negra ó .Jlos!aza negra
Planta anual robusta de 50 á 150 cnts de altura, co n pelos ralos rígidos ó
casi lampiña, de color verde oscuro. Tallos enderezados cas i leñosos de corteza
verde negra ó morada, muy ramo sos. Hojas inferior es liradas, las superiores lanceoladas enteras, todas pec ioladas. Flores en largos y ralo s racimos en las extremidades ele las ramas, con pétalos más bien pequeños, amarillos.
Silicuas cilíndricas y recostadas contra los ejes.
Planta europea esparcida en toda Ja Provincia.

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35 -

40. BRASSICA OLERACEA L.
Planta bisanual, lampiña generalmente, más ó menos cenicienta, por estar
cubierta con frecuencia de un polvillo ceroso azulejo. Tallo s ender ezados ele 20
á 100 cnts, gruesos carn osos; hojas carnosas, trasovaladas obtusas, enteras ó pinatilobas, pero sin orejas basales. Flor es en racimos flojos en la extr emidad de
las rama s, con pétalos bastante grandes, blanquecinos ó amarillentos.
Silicuas cilíndricas lampiñas.
Planta europea cultivada en gran esca la en tocio el país, qu e presenta un si n
número ele varie&lt;iacles, muy conocidas y utili zadas co n los nombres ele Coles,

Brócolis, Coliflores, Colinabos, etc.
Se halla en primavera al estado sil vestre en los rastrojos el e las chacras y
al borde de los caminos rurales.

4 1. BRASSICA NAPl'S L.
Nombre vu lga r : Nafro
Yerba bisanual. Raíz clelgacla ó carnosa; tallos enderezados ele 30 á 70 cnts
de alto, lampiños; hojas lampiñas más ó menos cub iertas ele polvillo ce nicientoazulaclo, las inferiores liradas, las superiores lanceoladas provistas de orejas basales. Flores en racimos terminal es con pétalos medianamente graneles amarillosos.
Silicuas ci líndricas lampiñas, cas i hor izontales, como sus pedúnculos; semillas
globosas ele tamafío mediano : 1000 pesa n ele 4,53 á 4,67 gra mos.
Planta cultivada á veces por sus raíces carnosas, otras veces por sus semillas
oleosas.
Se observa con frecuencia en los trigales y alfa lfares, como también á lo
largo ele los caminos ele campo de tocia la Provincia.

42. BRASSICA CAJIPESTRIS L.
Nombr e vulgar: NaPina,

NaPiza, Colza

Yerba bisanual. Raíz siempre palar clelgacla; tallos enderezados ele 50 á t!O
cnts ele alto, más ó menos ramosos con pelitos bulbosos esparcid os en su parte
inferior; hojas inf eriores liradas, las superi ores lanceoladas, tocias con orejas basales y siempr e más ó menos cubi ertas ele un polvillo ce nici ento azulejo, lampiñas en la cara infe rior, con algunos pelitos bulbosos ex parciclos en la superior.
Flores medianamente grandes amarillosas.
Silicuas ender ezadas como sus pedúnculos, cilíndricas; semillas globosas bastante grandes, pesando mil ele ellas gra mos 4,85 4,45, li sas, ele co lor caoba.
Planta europea introducida con las semillas ele los cerea les; sus semillas sirven para preparar el aceite de colza.
Es común, como la anterior, en t ocias partes.

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36 -

43. BRASSICA li'APA L.
Nombre vulgar:

Rábano blanco, Naviza, Navina

Yerba bisanual. Raíz, en las plantas cultivadas carnosa globosa blanca, en
las silvestres delgada y palar; tallos de 30 ú 50 cnts de alto, poco ramosos, salpicados ele pelos bulbosos ralos; hojas inferiores liradas, las superiores lanceoladas, mús ó menos unduladas en los bordes, siempre auriculadas y abrazadoras
del tallo en la base , ele color verde oscuro, con pelos bulbosos más ó menos
tupidos en ambas caras, especialmente en las nervaduras.
Flores medianamente graneles, con pétalos amarillos.
Silícuas enderezadas, pero sostenidas por pedúnculos casi horizontales, cilíndricas lampiñas; semillas globosas mucho mús chicas ele las anteriores, pesando
mil de ellas ele 2 á 2,50 gramos, ele color caoba, lisas.
Planta europea cultivada á veces por sus raíces comestibles, á veces por sus
semillas que sirven también á preparar el aceite de colza.
Se observa con frecuencia en los rastrojos y alfalfares de toda la Provincia.

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4

11

12

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13

1-Botón de fl or
2- Flor
3-Sépalo
4-Pétalo
5-6-7-Estambres
8-Ginéceo
9-Glándnla del
disco
10-Pro yección esquemática .
11-12-13 - Si lícuas
14-15-16-Semillas
17-Rama florífera
18-Hoja mediana
del tallo .

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37 -

44. RAPISTRWI RUGOSWI (L.) Brg

Nombre vulgar : 1l!oslacilla blanca
Yerba anual, más ó menos ralamente peluda.

Tallos enderezados ele 30 á

80 cnts ele alto, más ó menos ramosos; hojas inferiores en roseta, las superiores
alternas, tocias liradas con lóbulos obtusos clentellaclos ..
Flores en racimos largos y clelgaclos, muy pequeñas, con pétalos amarillos.
Silículas enderezadas muy recostadas contra los ejes, indehiscentes, formadas
por dos artículos, el inferior casi cónico liso estéril, el superior mayor globoso,
arrugado y coronado por un pico bastante agudo.
Planta europea sin aplicación.
No es raro, pero tampoco común, al borde ele los caminos y en los alrecleclores de los pueblos y poblaciones de toda la Provincia.

45. LESQUERELLA MENDOCINA ( Ph.) Kurtz

Nombre vulgar: Aleli del campo
Planta perenne, muy elegante, ele 10 á 40 cnts de altura, tocia cubierta de
un vello muy fino y adherente, que le comunica

un color ceniciento claro; las

hojas son oblanceolaclas bastante obtusas, siempre muy enteras; las flores se hallan en racimos bastante largos y enderezados, por lo general simples, ostentando
pétalos graneles ele un lindo color amarillo ó anaranjado; las silículas son casi
globosas cenicientas y coronadas por un largo y delgado estilo.

ií

![Hierba sin aplicación, pero que por su aspecto elegante merecería ser culti-

vada en los jardines.
Esta especie abunda en todas las Sierras pampeanas; la he coleccionado también'.Ien las barrancas de San Nicolás, en los alrededores ele Bahía Blanca
Cármen· ele Patagones.

y

del

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38 -

LESQUERELLA MENDOCINA (Ph.) Kurtz

46.

ALYSSU11J illARITIMUill (L.) Lmk

Nombre vulgar: Alelicilfo
Yerba perenne, cubierta de una peluza muy fina y recostada, que le dá color
ceniciento. Tallos muy ramosos, formando matas de 10 á 25 cnts de alto y diámetro; hojas linear-lanceoladas, agudas, enteras.
Flores inodoras pequeñas en graneles racimos tupidos, con pétalos blancos.
Silículas elípticas lampiñas, con una semilla sola en cada celdilla.
Planta europea cultivada á veces en los jardines por la abundancia y persistencia de sus inflorescencias.
No es rara en las grietas ele las azoteas y en las paredes sin rebocar en
todas las ciudades y pueblos, especialmente en Buenos Aires.

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-

39 -

ALYSSUM 1l!ARIT/,JIW1 (L.) Lmk.

47. CORONOPUS l 'HYTIDOCARPUS (W. J. Hook.) Krtz
Yerba perenne, casi lampiña. Tallos recostados ó enderezados, muy ramificados, formando matas de 5 á 20 cnts de alto y diámetro; hojas alternas, lineares, enteras.
Flores solitarias ó en grupos de 2 á 3 en el sobaco de las hojas superiores
ó en la extremidad ele las ramas, sumamente pequeñas, verdosas, apétalas y
diandras.
Silículas de 5 á 6 milímetros de diámetro transversal, acorazonadas, formadas
por dos aquenios muy reticulados por las nervaduras salientes y con quilla denticulada.
Especie indígena muy rara, sin aplicación.
Hallé esta especie una vez en la plaza de la Ensenada y en el año 1899 la
junté en abundancia en los alrededores de Curá-malal.

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40 -

48. COR01\ '0PUS PINNATIFIDCS DC.

Nombre vulgar: ,1/astuerzo
Yerba anual lampiña ó ligeramente velluda. Tallos rastreros ramosos cilíndricos, de 5 á 50 cnts de largo; hojas alternas pinatihendidas con lóbulos
opuestos ó casi, partidos en varios lobulillos en el lado superior, enteros en el
lado inferior.
Flores sumamente pequeñas, apétalas diandras verdosas, formando racimillos
en la extremidad de las ramas.
Silículas pequeñas, acorazonadas con aquenios arrugado-reticulados.
Planta antiescorbútica, cuyas hojas, cuando tierna, proporcionan una ensalada
exce lente; las semillas molidas pueden en el campo sostituir ventajosamente á
la pimienta.
Yuyo común en todas partes de la Provincia, especialm ente en los meses de
invierno y en principio de la primavera.

!-Botón de fl or
2-3-Sépal os
4-Flor vista de lado
5-Flor vista de arriba
6-7-Estambres
8-Estigma
9-Silíc ula
!O-Semilla
11 - -Emllrióu
12-13-Ramas con frutos y fl o res.

�-

41 -

49. CAPSELLA BURSA-PASTORIS (L.) DC.
Nombre vulgar: C/1ingolito ó Yerba de los cllingolos
Yerba anual, lampiña, más ó menos pubescente. Tallos enderezados de 5
ramificados; hojas muy variables,
enteras, dentadas, pinatihendidas, las inferiores pecioladas y en roseta, las caulinas sentadas y acorazonado-abrazadoras; flores muy pequeilas en largos racimos
á la extremidad del tallo, con cuatro petales blancos de largo doble de los sépalos.
Silículas triangulares con bordes laterales, convexos ó rectos, apenas larga
el doble de su ancho.
Planta cosmopolita, sin aplicación.
Común y abundante especialmente á fines de invierno y principios de primavera en tocias partes, especialmente á lo largo ele los caminos, al borde ele las
veredas y en los rastrojos y alrededores de poblaciones en tocia la Provincia.

á 50 cnts de altura, simples ó un poco

10

1-Botón de flor
2-Sépalo
3-Pétalo
4-Flor vi sta ele lado
5-Flor vista ele arriba
6-Estambre
7-Antem vista del
apice
8-Ginéceo
9-Esti¡:nrn
10-11-Silículas
12 - Sernilla
13- Hoja rnrl i cal
14-Ratnn_ é inflorescencia.

�-

42 -

50. CAPSELLA RUBELLA

Reut.

Yerba anual, muy parecida á la anterior, de la cual se distingue por sus

y angostamente aflechadas, por sus pétalos rosados apenas
más largos de los sépalos y por fin, por sus silículas tres ó cuatro veces más
hojas caulinas largas

largas que anchas, con bordes laterales cóncavos.
Yuyo sin aplicación.
Coleccioné esta planta varias veces mezclada con la anterior, en los alrededores de la ciudad ele La Plata.

51. LEPIDIW! RUDE!i'ALE L.
Nombre

vulgar:

11lasluer zo loco

Yerba anual, lampiña, de olor fuerte parecido al del mastuerzo.

Tallos de

10 á 25 cnts de alto, muy ramificados; hojas inferiores pinatohendidas clenticulaclas,

las

superiores

apicales largos.

lineares

enteras.

Flores

apétalas, diandras, en racimos

Silículas discoidales pequeñas, escotadas en la punta.

Maleza europea, sin aplicación.
Esta planta es muy común en los potreros, alrededor de las poblaciones.

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43 -

52. LEPI D I UJ11 PUBHSCENS Dsv.

Nombre vulgar : ,1/asluerzo loco
Yerba anual muy parecida á la anterior, de la cual se distingue por sus tallos,
ramas y pedicelos aterciopelados; aclemús sus silículas son casi ovaladas, apenas
escotadas y ele una tercera parte mayores.
Especie indígena, sin aplicación.
Se observa con frecuencia en las grietas de los cmpeclraclos y ele las veredas en tocia la Provincia.

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!-Plantita joven
2-Boja
3-Racimo de flores y frutas
4-Botón de flor
5-6-Sépalos
7-8-9-Pétalos
10-Flor vista de lado
11-Flor vista de arriba
12-13-Estambres
14-Pólen
15-Estigma
16-Silícula
17-Semilla
18-Embriou

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44 -

55. LEPID/UJ! BONARIENSE L.
Nombre vulgar : ,Jfasluerzo loco
Yerba anual, casi lampiña. Tallos muy ramosos, lampiños, de 10 á 30 cnts de
alto; hojas radicales bipinatihendidas, las superiores simplemente pinatilobuladas,
todas lampiñas ó con algunos cortos pelitos en Jos bordes. Flores muy pequeñas,
apétalas, diandras, en largos racimos; silículas pequeñas orbiculares escotadas.
Yuyo indígena, sin aplicación.
Mezclada con Jos anteriores en todos los caminos, calles, veredas y paredes
sin rebocar, de toda la Provincia.

1-Planta j oven
2-Botón de flor
3-Flor
4 5-Sépalos
C-7-Pétalos
8-9-Estam bres
10-Ginéceo
11- Flor privada de sépalos
12 13-Silículas
14-Semilla
15-Embri o n
16-17 - H ojas

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45 -

LEPIDIUJll BONARIENSE L.

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46 -

54. LEPID!Uil! BIPINNATIFIDUJI! Dsv.
Nombre vulgar : ¡J/asluerzo loco
Yerba anual muy parecida á la anterior, Ja cual se distingue por la pubescencia corta y fina que cubre tocias sus partes volviéndolas ele rolor casi ceniciento;
sus hojas son más profundas y angostamente recortadas y á veces tocias, también las caulinas, bipinatificlas. En las flores y silículas no hay diferencias apreciables.
Yuyo indígena, sin aplicación.
Se halla con frecuencia con los anteriores, pero es más esparcido por el
campo en los antiguos rastrojos y á las orillas ele las zanjas.
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1-Botón de flor
t-3-Sépalos
4-Pétalo
5-Flor vista de lado
6-Flor vista de arriba
7-Estambre
8-Estigrna
9-Silícu la
10-Semilla en su cavidad
11-Espiga de flores
18-14 15-16-Hojas

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47 -

LEPID!Uil! BIPINNATIFIDUM Dsv.
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6.

48 -

Caparidáceas

Flores hermafroditas cíclicas, regulares ó casi; sépalos 4 hipoginos caducos
libres; pétalos 4 libres unguiculados, hipoginos, caducos; estambres 4-6-8, más ó
menos iguales en forma y longitud, hipoginos, libres; ginéceo bicarpelaclo 1-locular,=-ovulado, sostenido por un pedunculillo llamado ginóforo que lo separa del
andróceo. Fruto 1-locular sostenido por el ginóforo transformado en carpóforo,
conten iendo semillas distribuidas en dos hileras marginales longitudinales.
Plantas herbáceas ó arbustivas, ele las cuales á las indígenas no se les conoce
aplicación; algunas europeas del género Capparis producen las a/caparras, que
no son sino sus botones florales.

CLAVE DE LAS CAPARIDÁCEAS

leñosas, ele hojas enteras .
1. Plantas.

2. Hojas. .

.

.

3. Silicua . .

.)

2

.

herbáceas, ele hojas 3-5-palmaclas,
lares . . . . .

con aguijones estipu-

3

pequeñas, elíptico-lineares, obtusas ó escotadas en la punta,
coriáceas, cortamente pecioladas, plateadas en la cara
inferior, ele un verde oscuro en la superior; flores pequeñas; pétalos blanquecinos. . . . . . . . . . . .
55. Atamisquea emarginata

•

mediocres, casi orbicular-rhomboiclales, algo agudas en
la punta, membranáceas, largamente pecioladas, blanquecinas por debajo, de un verde oscuro arriba; flores mediocres ; pétalos amarillos
. . . . . . . . .
56. Capparis Tweediana

{ groseramente velloso-cerdosa, sostenida por un carpóforo
~
ele igual largo y lampiño.
. . . . . . . . .
·(
57. C!eome tracflycarpa
lampiña como el carpóforo.

.

.

.

.

.

ele 5 á 7 mm. ; carpóforo menor de la mitad ele la silícua.
58. C!eome titubans
4. Diámetro ele
la silícua. • ( ele 3 mm. ; carpóforo igual al largo total ele la silicua.
59. C!eome spinosa

~

4

�49 55. A TAMISQUéA E,JJAR'GINA TA Miers
Nombre vulgar : ,)fata

negra,

Lelia

hedionda

Arbusto de 1 á 2 metros de altura, rígido pero no espinoso, de color verde
oscuro; ramas cilíndricas frágiles que salen en ángulo recto; hojas pequeñas
cori{1ceas~con limbos elíptico-lineares, obtusas en ambas extremidades ó algo escotadas en la punta, cortamente pecioladas, ele color verde oscuro en la cara superior y ceniciento-plateadas en la cara inferior. Flores pequeñas solitarias ó ele
á dos en la axila de las hojas superiores, sostenidas por pedúnculos algo más
largos ele los peciolos, con 4 sépalos y 4 pétalos, 6 estambres alternados con 3
ó 6 estaminodios y un ginéceo sentado 1-locular, multiovulaclo.
El fruto es una vejiguilla del tamaño ele una arveja, membranoso, cenicíentoplateaclo por afuera, que aplastándose deja escapar, por lo general, una sola
semilla ósea envuelta en pulpa escarlata.
Esta planta se halla en la zona comprendida entre el Río Negro y el Carmen
ele Patagones, pero parece allí bastante rara. Su nombre vulgar es debido que
al quemar produce un humo ele mal olor, muy molesto para los ojos.

�-

50 -

56. CAPPARIS T\VEEDIANA Eichl.
Nombre vulgar : 1Weloncil/o
Arbusto de 1 á 3 metros de altura, bastante ramoso, de aspecto muy elegante, hallándose todas las partes jóvenes y la cara inferior de las hojas adultas.
cubiertas de un vello estrellado harinoso que les dá un color blanquecino muy
agradable. Las hojas son mediocres, con limbo ancha mente ovalado ó casi orbicular.

�-

51 -

de punta roma y base ligeramente cuneada, de bordes enterísimos sostenidos por
peciolos mitad más cortos. Las flores, que forman racimos en la axila de las hojas
superiores, son grandes, con pétalos amarillos pubescentes al exterior ; el fruto
es una baya del tamaño de una avellana, cubierta de pelos estrellados harinosos y tupidos, de olor á melón cuando madura.
Esta planta no tiene otra aplicación que como combustible. No es rara
en los matorrales ribereños de las islas del Paraná, especialmente frente al
Baradero.
57. CLEOME TRACHYCARPA KI.
Planta herbácea más ó menos hispido-glandulosa perenne, de 40 á 50 cnts
de altura, con hojas palmati-compuestas, las inferiores 3-, las superiores 5-folioladas, de hojuelas obovadas ú oblanceoladas,
siempre menores del peciolo
principal; las hojas supremas ó florales son simples ovaladas y sentadas; en Ja
base peciolar de cada hoja se observan dos aguijones encorvados hacia atrá(que

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1-.Botón de flor
2- Estivación
3·4-Pelos glandulares
ó-Fragmento de pedúnculo
7-Sépalo
8-Pétalo
9-10-Estambres

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11-Andróceo y ginéceo
12 - Ovario
13 - Flor abierta
14-Base de los estambres y del ginóforo
15-16-Silícuas
18-19-Semillas

�-

52 -

son estípulas transformadas. Las flores forman racimos flojos en la extremidad
del tallo y ramas, siendo mediocremente pecl11nculaclas, con 4 sépalos lineares
verdes glandulosos, con 4 pétalos rosados el doble más grandes y 6 estambres.
La silícua ele 4 á 8 cnts ele largo, es groseramente hispido-vellosa, sostenida por
un carpóforo ele 4 á 6 cnts ele largo.
Esta planta no es rara en la primavera al borde de los arroyos de las
islas, como también en los bañados á lo largo del Río ele la Plata hasta la isla
Santiago.
58. CLEOJIE TITUBANS Speg. (1883)
Planta muy parecida á la anterior por su porte, forma ele las partes y pubescencia, de la cual solo se diferencia por sus flores algo menores y especialmente por la silícua lampiña ele 3 á 4 cnts de largo, sostenida por un carpóforo
de 1 á 1,50 cnts ele longitud.
Yerba vivaz, que se halla con frecuencia mezclada con la anterior en las
mismas localidades; esta especie fué publicada por el profesor Arechavaleta
en su " Flora Uruguaya " con el nombre ele C!eome montevideense Arech.
( 1898 ).

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12

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-Botón de fl o r
2 Es ti vn,ci ón
3-Fragmento de p edúnculo
4-5- Pelos glandulares
6-Bractea floral
7-Sépalo
8-Pétalo
i

9 !O- E s ta mbres
ll-Gi néceo y anclróceo
12-0vari o
13 Flor abierta
11-Silícua
15-Sem i lla
16-Embrion

�-

53 -

59. CLEOME Sº/NOSA L.

Planta casi igual en todas sus partes á las anteriores, reconociéndose solo
por sus silícuas delgadas de 6 á 8 cnts ele largo, sostenidas por un carpóforo ele
5 á 7 cnts de longitud.
Hierba según parece muy escasa en esta Provincia, habiéndola recolectado
dos veces solamente, en el año 1887 en los malecones ele la isla Santiago .Y en
1891 en las barrancas ele San Nicolás.

o

il

1ij '

(~ {¡

T

l·-Botón ele ffor
2-Estivación
3-Fmgmento de pedúnculo
4-5-Pelos glanclul:ires
6-Bractea floral
7-Sépalo

8-Pétalo
n-10--Estambre,;
u-Filam entos estaminales y g inóforo
12-Flor abierta
13-S ilí c ua
14 -- Semilla

�-

7.

54 -

Resedáceas

Flores hermafroditas cíclicas regulares ó irregulares ; sépalos de 4 á 7 hipoginos persistentes; pétalos de 4 á 7, generalmente hipoginos enteros ó multifidos;
estambres de 5 á =, libres ó monadelfos en la base, hipoginos; ginéceo formado
de 2 á 6 carpelos libres ó más ó menos entresoldados, conteniendo cada carpelo
un gran número de óvulos dispuestos sobre placentas parietales. Fruto folicular
ó capsular.
Plantas muy modestas en su porte y aplicación; algunas se cultivan como
tintóreas, otras como ornamentales por la fragrancia de sus flores.

60. RESEDA ODORATA L.

Nombre vulgar : Resedá ó Amarines
Yerba anual ó vivaz, según que el invierno sea más ó menos riguroso, completamente lampiña, de hojas angostas enteras y obtusas; flores más ó menos
tupidas en la extremidad de las ramas, de color verdoso con pétalos blanquecinos
multífidos y anteras rojas.
Planta cultivada en todas las casas y que repetidas veces se halla al estado silvestre sobre las paredes sin rebocar de la Capital Federal y de la ciudad
ele La Plata.

8.

Cistáceas

Flores regulares generalmente hermafroditas ; sépalos empizarrados 5, de los
cuales los dos externos más pequeños; pétalos 5; estambres hipóginos indefinidos, libres, con anteras introrsas 2-locu lares; ovario libre sentado 1-locular, con
tres placentas que á veces toman forma de tabiques; estilo sencillo terminado
en un estigma 5-lobulado; óvulos numerosos. Fruto capsular que se abre en 5
ventallas; semillas subglobosas pequeñas con tegumento crustáceo y un embrión
espiraleaclo. Hojas enteras, alternas.
Familia muy escasamente representada en Sud-América y también de importancia muy limitada, no teniendo ningún representante ele ella virtudes ó aplic¡¡ciones especiales.

�-

55 -

61. HEL/ANTHEJlllU11'/ BR.4SILIENSE Prs.
Planta subleñosa, que al cuello de la raíz produce ramitas enderezadas de 5
á 25 cnts de alto, cilíndricas, más ó menos peludas; hojas alternas, sin estípulas, sentadas, ovaladas ó elípticas, de bordes enteros terminados en un
piquito, lampiñas ó más ó menos sembradas de pelos. Flores solitarias, saliendo
de las axilas de las hojas superiores, sostenidas por pedúnculos más largos ó
más cortos que las hojas, con los sépalos externos del cáliz lineares cortos, los
internos ovalados agudos, todos verdes y más ó menos vellosos; pétalos amarillos, bastante grandes y lampiños.
Planta común en todas las Sierras pampeanas; puede considerarse como
forragera, porque la he visto comer por el ganado ovino y vacuno con placer.

�-

9.

56 -

Violáceas

Flores hermafroditas cíclicas asimétricas; sépalos 5 hipoginos persistentes
libres; pétalos 5 hipóginos, de los cuales el inferior es mayor que los demás y
posteriormente prolongado en un espolón; estambres 5 hipóginos con filamentos
muy cortos y anteras libres pero acercadas en cono alrededor del gii;éceo; ginéceo
5-carpelar, 1-locular, con placentas parietales multiovuladas. Fruto capsular que
se abre por 5 ventallas.
Plantas anuales ó perennes, herbáceas ó arbustivas, enderezadas ó trepadoras,
de hojas estipuladas.
Todas las partes de estos vegetales y principalmente sus raíces, contienen
un principio emético; las flores se utilizan como sudoríferas y expectorantes.
CLAVE DE LAS VIOLÁCEAS

1. Plantas .... . .

trepadoras ele tallos leñosos robustos de varios metros de
longitud; cápsula grande membranosa, semillas aladas.
62. Ancllietea salutaris

\
ó erguidas, herbáceas ó subherbáceas, ele estaI rastreras
tura muy humilde; cápsula pequeña, coriácea; semillas
1

2. Flores ..... .

\
I

5. Estípulas . . . .

subglobosas, sin álas .
muy pequeñas, blancas, en racimos flojos apicales; tallos
ramosos enderezados; hojas ovaladas ó elípticas denticuladas, cuneadas en la base. .

2

65. lonidium parviflorum
mediocres ó graneles, solitarias, amarillas ó azules, sostetenidas por largos pedúnculos axilares..
lanceoladas enteras agudas; los pétalos 2 superiores diri gidos hacia arriba, los laterales y el inferior hacia abajo,
todos azules; hojas acorazonadas almenadas; planta con
rizoma perenne .
64. Viola odorata
pinatifidas, con los lóbulos superiores muy graneles, imitando hojuelas; los 4 pétalos superiores todos dirigidos
hacia arriba, amarillos con estrías azules; hojas obovado-cuneaclas almenadas; raío: anual.
65. Viola arvensis

62. ANCHIETEA SALUTARIS S.Hil.
Nombre vulgar: lsipó-mi, Bejuco
Planta perenne trepadora, cuyos troncos pueden alcanzar hasta más ele 2 cnts
de diámetro, bastante ramificados; las hojas son alternas, cortamente pecioladas, bastante pequeñas, elípticas, ligeramente festonadas en los bordes. Las
flores son diminutas y nacen en pequeños fascícu los en las axilas ele las hojas,
de color rojizo ó rosado pálido, de la forma idéntica á las violetas comunes y
sostenidas por pedunculillos poco más largos que ellas. La cápsula es bastante
grande, membranosa y se abre en 5 valvas, sobre cuya nervadura central se
hal lan en series las semillas circunclaclas de una gran ála membranosa.
Los tallos ele estas plantas son utilizados para atar las ramas y su raíz se
emplea con bastante frecuencia en la medicina casera.
Es frecuente en los montes ribereilos ele San Isidro, San Fernando y de las
islas del Paraná, trepando á los árboles.

�57
63. IONID!UiV/ PARlº/FLORUiV/ (L.) Vent.
Nombre vulgar: Fio/e/illa ó Bejuquillo
Planta herbácea vivaz, de 10 á 30 cnts de alto, lampiña ó muy finamente
pubescente y más ó menos pegajosa; hojas inferiores alternas, las superiores
opuestas, elíptico-ovaladas, superiormente denticuladas, posteriormente enteras
cuneadas, con estípulas linear es enteras á la base. Flores en racimos muy flojos
en la extremidad del eje y de las ramas, sostenidas por pedúnculos de casi un
cnts de largo, muy pequefías (de 3 á 4 mm de largo y ancho), de forma casi
igual á las violetas comunes, de pétalos blancos sin olor. Cápsulas globosas, con·
teniendo, por lo general, una sola semilla.
Plantita común en todos los campos de la Provincia en la primavera, que en
caso de necesidad, puede reemplazar la ipecacuanha, por sus propi edades eméticas enérgicas ; se emplean entonces de 1 á 3 gramos de planta fresca ó de 10
á 15 centígramos de seca.

;:j0!\ 14
~

1-Botó n ele flor
2-3-F lo res alJierta"
4-Diagrama
5-Sópnlo
6- --Péta los
8-LahélO
9-Flor sin sépalos

10 11 -1:!--Estarnb res
13 - Ginécco
14 -Gm n o 1l e p ole n
15-Br:'tctcns fl ora les
16 - Hoja 11 o rmal
17-Estipu\a s
18 - Sección d e l tallo

rn-C:\psula cerrada
20-Cápsula nlJicrta
21-22-Sem i 1lus e nte ras
2~-Sección de la se milla
24-Emhrion
25 Planta entera, 2-3 veces
disminuida

�58 64.

VIOLA ODORATA

L.

Nombre vulgar ~ Violeta
Yerba perenne, lampiña ó casi ; rizomas superficiales estoloníferos escamosos;
hojas largamente pecioladas de limbo acorazonado-ovalado ó casi orbicular, ligeramente almenado en el borde; flores solitarias en las axilas de las hojas sostenidas por pedúnculos casi ó más largos de los peciolos, de color violeta generalmente y muy fragrantes.
Esta planta es abundante al estado silvestre en casi todas las quintas y
especialmente en el Bosque de los Talas cerca de La Plata.
Es cultivada en todos los jardines con muchas otras especies y variedades Y sus flores son empleadas en la medicina casera como calmantes y sudoríferas.

65. 1'! OLA AR\'ENSIS L.
Nombre vulgar : Pensamiento silvestre
Plantita anual de 5 á 15 cnts de altura, que produce al cuello de la raíz
varios tallos erguidos ó recostados; las hojas presentar. limbos trasovalados ú oblanceolados obtusos, ligeramente almenados a1 borde, cuneados en la
base que se prolongan en un peciolo delgado dos ó tres veces más largo y que
al pié lleva grandes estípulas partidas en 3 á 5 lóbulos, que aumentan de tamaño
de abajo hacia arriba y de los cuales el último es sumamente grande y tiene casi
idéntica forma de un limbo. Las flores pequeñas, sostenidas por pedúnculos
más largos de las hojas, poseen pétalos blanco-amarillos ó amarillos con rayas
azules.
Los ejemplares argentinos representan una variedad híspida, por tener los
ángulos de los tallos y las nervaduras y bordes de las hojas sembrados de cortos,
gruesos y numerosos pelillos.
Común en los rastrojos de las chacras de la colonia de Curamalál, introducida de Europa con los trigos y hoy completamente aclimatada.

10. Bi xá c eas
Flores unisexuadas ó hermafroditas; sépalos de 2 á 6 empizarrados ó rara
vez subvalvares; pétalos ninguno ó, si existen, tantos cuantos son los sépalos, empizarrados y caducos; estambres hipoginos indefinidos libres, con anteras 2loculares; ovario libre 1-locular, con 2 ó más placentas parietales que á veces
toman forma de tabiques y pueden hacer aparecer el ovario como plurilocular,
sosteniendo cada uno de ellas un gran número de óvulos. Fruto indehiscente en
forma de baya ó dehiscente y capsular; semillas generalmente pocas, de tegumento crustáceo, con embrión recto de graneles cotiledones cordiformes.
Arbustos ó arbolillos de hojas alternas simples, enteras ó dentadas, sin estípulas ó con estípulas muy pequeñas.
Esta familia está hasta ahora representada en la provincia de Buenos Aires
por una especie de un solo género.

�-

59 -

66. XYLOSMA DIGYNUM (Bnth.) Eichl.
Arbolillo de 4 á 5 mtrs de altura, con ramas cenicientas cubiertas de lenticelas, las viejas armadas de poderosas espinas, las nuevas inermes lampiñas;
hojas elípticas ó elíptico-oblongas acuminadas, hacia la base cortamente enangostadas, con bordes provistos de numerosos y pequeños dientes, no coriáceas
aunque de textura firme, lustrosas y verde-oscuras en la cara superior, pálidas y
sin brillos en la inferior; flores dióicas en ramilletes axilares verdoso-amarillentas pequeñas, sostenidas por pedúnculos casi tan largos coino los peciolos, presentando 4 sépalos y los masculinos 15 á 20 estambres, mientras los femeninos
solo un ovario con dos estilos lineares agudos. El fruto es una baya negruzca
del tamaño de una arveja.
He recolectado esta especie en los matorrales de las islas del Paraná, casi,
frente al Baradero ; parece ·bastante rara.

11.

Poligaláceas

Flores hermafroditas cíclicas, irregulares; sépalos 5 libres hipoginos persistentes, tres pequeños y dos graneles laterales petaloícleos llamados álas; pétalos 5 hipoginos, los tres inferiores entresoldados en una quilla generalmente
cligitato-crestada en la punta y dos laterales libres; estambres 8 con filamentos
entresoldados en una vaina que encierra más ó menos el ginéceo; ginéceo bicarpelado, 2-locular, con un solo óvulo en cada celdilla. Fruto indehiscente samaroideo ó dehiscente capsular; en este ultimo caso las semillas son casi cilíndricas con estrofíolos en la parte ventral.
Plantas pequeñas herbáceas, ó arbustivas, la mayor parte sin aplicación,
utilizándose algunas pocas en terapéutica y otras como ornamentales e n los
jardines.
CLAVE DE LAS POLIGALÁCEAS

l. Fruto ...... .

indehiscente, constitu ido por una sámara casi discoidea,
escotada en ambos extremos; arbustito lampiño pero
con las partes nuevas pubescentes y hojas lanceoladolineares; inflorescencias lineares.
67. Jl!fonnina dicl)'ocarpa
dehiscente, capsular, e lípti co-alargaclo, 2-locular, dispermo .

2

' arbustivas, de ramas muy numerosas enclerezaclas, rígidas,
por lo general terminada en punta espinosa: hojas lanceoladas ó elíptico-lineares pequeñas y pocas; flores solitarias ó en grupos de 2 á 3 en la extremidad de las
2. Plantas ... .. .
ramas.

ramas.

3

�I

3. Flo'°' '" ee- \
plga, ..... ·

60 -

muy flojas, muy sepa rad as unas de otras; ramas nacientes
de varias alturas del tallo, largas, delgadas y si mples;
hojas poquísimas filiformes.
69. Po/¡1gala stenop /Jp/la

1
\

4. Hoja, .... ...

muy compactas, si mulando en la juventud cabezuelas ovaladas; ramas nacientes, todas juntas del cue llo ele la
raíz. .
alesnadas, agudas, numerosas hasta la extr emidad de los
tall os; ramas bastante rígidas, á veces ligeramente pubesce ntes _; cabezuelas de flores muy compactas, graneles ovaladas, tronchadas en la base.
70. Polpgala Ne aei

\

1

planas, lanceoladas ó elípti co -linear es.

5. Plantas ... .. .

1

1

6. Ramas ..... .

\

5

diminutas, con pocas ramas r ecostadas en el sue lo, apenas
ender ezadas hacia la punta, cubiertas hasta la extr emidad de hojas numerosas; fl ores en ca bezue las muy cor ta s compactas, ovaladas; semillas tron chadas en la punta.
71. Polygala australis
algo mayores, con ramas enco rvado-ascendientes y esp igas
ele flores alargadas lin eares; sem illas redondeadas en
la punta.

1
1

4

6

ele 5 á 10 cnts de altura, muy delgadas, Il evanclo hojas
ralas has ta su extre midad; hoj as y ramas cubi ertas ele
pelos papiliformes ..
72. Pol}'gala pamparum
ele 10 á 25 cnts el e altura, bastante robustas, vestidas de
hojas tupidas en su mitad inferior, desnudas ó cas i en la
superi or; tallos y hojas lampiñas.
75. Pol)'gala lin oides

1

67. 1l!ONNINA DICTYOCARPrl Gr.
Planta per enne provista de mu chas ramas en la base qu e se leva ntan mimbreadas y der echas, cubiertas en su t er cio inferior de hojas lanceolado-lin ear es
lampiñas que disminuyen el e tamaño de abajo arriba, desnudas en su tercio medio
y ocupadas por la inflorescencia en su tercio superior ; flores pequeñas blanco
verdosas, algo ~epa rac\ as en la parte infer ior, tupidas en la sup eri or; frutas
discoidal es ele 6 á 8 mm de diámetro.
S e halla esta planta con frecuencia en los méda nos cer ca de Mar del Plata
y ele Bahía Blanca.

�-

61 -

68. POLYGALA SPINESCENS Hook.
Arbusto de JO á 60 cnts de alto, leñoso, duro, con ramas muy numerosas, todas enderezada, en la juventud cubiertas ele una pubescentia rala como
polvo, de igual modo que las hojas; hojas escasas fácilmente caducas, pequeñas,
linear-espatuladas, enteras, ele 5 á 7 mm ele largo sobre 0,5-1,5 ele ancho, algo
gruesas y rígidas; flores de más ó menos 5 mm ele largo, verde-blanquecinas, con
quilla amarillenta, solitarias ó de á 2 ó 5 en la punta de las ramas; cápsulas pendientes de JO mm de largo sobre 3 mm de ancho, lampii'ias, obtusas :Y escotadas
en la punü1, conteniendo dos semillas casi fusóideas ele 4 á 5 mm ele largo, cubierta ele un vello muy largo (2,5 mm) blanco y tupido.
Esta planta es frecuente en las lomas secas y pedregosas al Sur de Bahía
BJanca~)iasta el Carmen de Patagones; se empica en la fabricación de escobas
y como combustible.

�-

62 -

69. POLYGALA STENOPHYLLA A. Gray
Planta lampiña, de 25 á 75 cnts de altura, de un lindo color verde, de
ramas más á menos numerosas, delgadas, perfectamente cilíndricas mimbreadas,
que forman una copa enderezada rala elegantemente caída en las extremidades;
hojas muy escasas, casi solo en las ramitas más jóvenes, filiformes, de 15 á 25 mm
de largo por 0,25 de ancho, agudas, enteras; flores de 4 mm de largo, cortamente pedunculadas, formando espigas sumamente ralas, á veces interrumpidas en
la extremidad de las ramas, de color blanco con venas verdes y quilla salpicada
de azul ; cápsula pequeña elíptica de 3,5 mm ele largo, conteniendo dos semillas
cilíndricas pardo-cenicientas, cubierta de vello blanquecino corto y bastante
tupido.
Especie que parece muy rara y hallada por mí tan solo en los médanos ele
la costa atlántica al NE de Bahía Blanca.

�-

63 --

70. POLYGALA NEAEI DC.
Del cuello de una raíz casi vertical y casi simple, de 8 á 10 cnts f de
largo por 1,5 á 2,5 mm de grueso, salen de 5 á 12 ramas algo arqueadas en ta
base, después ta mayor parte enderezadas y casi paralelas, de 10 á 20 cnts
de largo por 0,5 á 1 mm de diámetro, de color verde pálido, algo delicadamente velludas, especialmente en ta juventud, cubiertas hasta ta punta de un
gran número de hojas aleznadas, agudas, enteras de 5 á 10 mm de largo, de
color verde vivo, lampiñas, enderezadas ó encorvadas hacia un lado como una hoz;
tas flores ele 5 mm ele largo forman un racimo sumamente tupido, ovalado casi
siempre tronchado á la base, en la extremidad de las ramas; son de color blanco
con nervaduras verdes.
Planta bastante común y abundante en todas las Sierras pampeanas; no
tiene aplicación.

�-

64 -

71. POLYGALA A USTRAL/S A.W.Benn.

Plantita anual, lampiña; tallos ramificados desde la base con ramas recostadas contra el suelo, ele 2 á 6 cnts de largo, cubiertas hasta su extremidad ele
hojas trasovadas ú oblanceolaclas apenas agudas, ele 3 á 5 mm ele largo por
1 á 1,75 mm ele ancho, enteras; flores blanquecinas muy pequeñas en cortos y
tupiclísimos racimillos ele 5 á 7 mm ele longitud.
Cápsulas diminutas, pequeñas; semilla~ características por su extremidad
tronchada y circundada ele un reborde sobresaliente y con un gran número ele
pestañitas.
No es rara pero es difícilmente visible por su corta estatura; la observé
especialmente en el cesped ele las partes arenosas de las Islas del Paraná.

1--Plantitn.entera aumentada 5 veces
2-F lor entera muy aumentada
3-Flor sin a las
4-Sépalo
5-6-Alas
7-8-Quillas
9-Estam breo, ovario. estilo y
tigma
!O-Cá p s ula
11-12-Semillas
14-15-Hojas

�-

72. POLYGALA

6G -

PAMPARUM Speg.

Planta anual, de aspecto y forma de cada una de sus partes, especialmente
el estigma, igual á la anterior, de la que se reconoce por unos pelitos cortos papiliformes muy ralos, esparcidos sobre sus tallos y hojas y principalmente por sus
semillas que tienen ambas extremidades redondeadas (y no una tronchadaJ con
pubescencia rala y esparcida sobre su superficie finamente reticulada y sus
estrofíolos apenas más largos de la mitad de su longitud.
Esta especie, bien distinta ele todas las conocidas, es muy común y abundante en el césped de tocias las praderas, de la Provincia, especialmente en
lugares fértiles.

1

\.

�-

73. POLYGAL;i

66 -

LINO/DES Poir.

Planta totalmente lampiña; tallos simples y ramificados desde Ja base de 10
á 20 centímetros de altura, con

hojas oblanceolaclas de 6 á 10 mm de largo

por 2 ó 3 mm ele ancho, agudas, inferiormente tupidas, superiormente más ralas
y chicas; racimos apicales ele l á 2 cnts, con flores muy tupidas, pequeñas, blanco-rosadas.
Coleccioné varias veces esta especie en los prados al norte ele Buenos
Aires.

�-

12.

67 -

Franqueniáceas

Flores regulares hermafroditas; cáliz hipogino gamosépalo, con cinco costillas
y cinco dientes induplicado-valvaclos; pétalos 5 libres largamente ungüiculaclos,
con lígula en la cara interna; estambres generalmente 6, hipoginos libres, con
anteras 2-loculares; ovario libre sentado 1-locular, con 5 placentas parietales;
estilo filiforme cliviclido en la punta en 5 ó 4 estigmas; placentas cubiertas de
muchos óvulos.

Fruto capsular encerrado más ó menos en el cáliz persistente,

que se abre en 5 ventallas, conteniendo semillitas ovaladas cubiertas de un tegumento crustáceo liso; embriones axiles derechos envueltos en albumen farináceo.
Plantas leñosas ó herbáceas muy ramosas, con nudos numerosos articulados;
hojas opuestas, pequeñas, sin estípulas; flores pequeñas solitarias sentadas en las
clicotomias ó en la extremidad ele las ramas.
Estos vegetales no tienen aplicaciones.

74. FRANKENIA 1J!!Cl\OPHYLLA Cav.
Planta rastrera, ele tronco leiloso, sumamente ramificado, formando una especie de césped ó alfombra tupida ele un verde oscuro algo ceniciento; las hojas
son pequeilísimas, ovalado-lineares, obtusas, con rebordes y una nervadura central
saliente en la cara inferior y sembradas ele punto" impresos que contienen los
estomatos.

Las flores ostentan pétalos blancos y son abundantes, pero rara vez

fructifican ; hasta ahora no he podido hallar el fruto maduro ele esta especie.
Vegetal

característico de los bajos anegadizos salados;

abunda en los

alrededores de Bahía Blanca y en las salinas y salitrales al Norte y al Sur
del Colorado. El Dr. Hieronymus publicó esta especie con el nombre ele Nieder-

leinia juniperoides Hieran., fundándose en ejemplares mal desarrollados é incompletos.
Sirve para combustible, aunque quema con dificultad por la gran canticlacl ele
sal que contiene.

�-

G8 -

FRANKENI A 111/CROPHYLLA Cav.

13.

Cariofiláceas

Flores hermafroditas cíclicas, regulares; sépalos 4 ó 5 libres ó entresolclados,
hipoginos, persistentes; pétalos O á 5, á veces ligulados, libres, hipoginos caducos; estambres 5-10 hipoginos; ginéceo 2-5-carpelado, 1-locular, con placenta
axil multiovulacla, con frecuencia sostenido por un ginóforo más ó menos largo.
Fruto capsular que se abre en la punta ó en toda su longitud en 3-10 ventallas
ó clientes, unilocular, con placenta central, sentado ó sostenido por carpóforo
más ó menos clesarrollaclo.
Plantas herbáceas anuales ó perennes, con tallos nudosos -y nudos ± inchaclos;
hojas opuestas con ó sin estípulas. Estos vegetales pueden considerarse como
forrages mediocres; algunas especies se cultivan por sus flores -y otras por sus
raíces que contienen saponina se emplean para limpiar ropa; su inportancia es
siempre mu-y limitada.

�-

69 -

CLAVE DE LAS CARIOFILÁCEAS

1 entresoldados
l. Sépalos ....

I

libres del todo 6 ligeramente entresoldados en la base.

{

11

.

5

2 6 3 á Jo más.

6

5 siempre.
2. Estilos .....

2

á lo menos hasta su tercio superior.

.

cilíndrico 6 casi, terminado en 3 clientes muy largos agu-

r

3. Cáliz .......

~

l

4. Limbo de los
pétalos .....

J

dos rígidos; pétalos graneles enteros, sin lígula en la
base del limbo. . .
. . . . . . . . . .

75. Agroslemma gillzago
ovalado 6 casi globuloso, membranoso, coronado por 5
clientes muy cortos blandos; pétalos más 6 menos escotados 6 partidos . .
clivicliclo en

4 lacínias lineares.

76. L!'clmis j'los-cuculi

1

5

bilobado 6 bífido solamente.

f

i

clióicas, olorosas, de pétalos blancos; planta robusta, glanduloso-pubescente, con hojas ovalado-lanceoladas, agudas; cápsula que se abre por 10 dientes. . . . . . .

1

5. Flores ......

1

l
6. Estilos ..... {

f

77. L!'clmis dioica
hermafroditas, sin olor, ele pétalos rosados; planta humilde, corta y tupiclamente pubescente, de hojas lanceoladas agudas; cápsula que se abre por 5 clientes.

.

78. Lyclmis argentina
7

2 solamente; cápsula con 4 clientes.
3 siempre; cápsula con 6 dientes.

8

coronada en la garganta; planta perenne recostada en la
base ; flores rosadas olorosas. . . . . . . . . .

1

7. Corola .....

4

i

79. Saponaria oj'jicinalis

l

80. Saponaria Paccaria

sin corona en la garganta ; planta anual enderezada, dicótoma, con flores rosadas inodoras. . . . . . . . .
1

r

sentadas, formando espigas unilaterales: plantas endebles
vellosas; pétalos rosados bífidos.
. . . .

8. Flores ...... {

l

81. Si/ene ga/lica
pedunculadas.

.

.

.

.

.

9

.

f

solitarias en la extremidad ele largos pedúnculos; plantas
vellosas ele hojas ovalado-elípticas; pétalos subacorazo1
naclos rojo-violáceos .
9. Flores ......

i

1

l ±

82. Si/ene cispldina
numerosas en racimos 6 panijuelas

.

.

10

�70 -

(
1
1
10. Plantas .. . .. ~

lampiñas ó apenas con algunas cerditas en el borde de las
hojas lineares agudas; inflorescencia dicóto mo-corimbosa;
flores larga mente pedunculadas . . . . . . . . .

83. Si/ene antirrllina

1 velloso-glandulosas, ele hojas óvalo-lanceoladas,

de pétalos rosados al interior, al exterior blancos ó algo morados. . . . . . . . . .
. . . . . . .

1

l

84. Si/ene noc/1f!ora

J

sin estípulas en la base ele las hojas.

1

con estípulas membranosas blanquecinas en la base de
las hojas. .
. . . .

21

4 ó 6 clientes; ginéceo con 3 ó 4 estilos.

13

10 clientes;

15

11. Plantas.

12. Cápsula de. {

.

.

ginéceo con 5 estilos.

¡

12

6 clientes; ginéceo con 3 estilos; hojas membranosas.

13. Cáp&lt;ula cou

85. Stellaria media

4 dientes; ginéceo con 4 estilos; hojas lineales carnosas.

14

(

pere nnes, r ecostadas en rosetón con ramitas radicantes, lampiñas; cápsulas á la madurez sostenidas por pedúnculos
doblados hacia abajo. .
. . . . . . . .
1

14. Plantas ..... ~

86. Sagina procumbens

anuales enderezadas, lampiñas ó pubescentes; cápsulas
sostenidas por pedúnculos siempre enderezados. . .
1

l
15. Estambres ..

J

87. Sagina apela/a
5 ; cápsula derecha media vez más larga del cáliz ; pétalos 2dentaclos, más cortos del cáliz. . . . . . . .

88. Cerastium semidecandrum

1

10 (á veces de 8 á 12).

16. Pétalo&lt;.... ·

.

.

igualando ó apenas sobrepujando los sépalos ; pedúnculos
más cortos que las flores; plantas vellosas. . . . .
mucho más largos ó el doble ele los sépalos ; pedúnculos
más largos que las flores. . .
. . . . .

1
r

17. Márgenes ele
las bracteas

.

ll

anchamente escariosas en los bordes : pétalos con las uñuelas lampiñas. . . .
. . . .

89. Cerastium vu/galum
herbáceas del todo; pétalos con las uñuelas pestañosas en
los bordes. . .

90. Ceras!ium glomeratum

16

17

18

�-

71 -

solitarias, naciendo ele la axila de las hojas, sostenidas por
pedúnculos delgados y muy largos; plantas lampiñas .
91. Ceras!ium humifusum

18. Flores ... . . .

en racimos ó panijuelas al ápice del tallo ó de las ramas.

f

19. Hojas ...... ~

19

elíptico-ovaladas, agudas, tiernas, membranáceas; tallos
delgados, delicados, algo pubescentes, dicotómicos al
ápice.
. . . .

92. Cerastium rivulare
1

l

lin eares ; plantas algo secas, rígidas .

(

lampiñas; nervadura de las hojas bastante sobresaliente
en la cara inferior. .

1

1
20. Plantas ..... ~
1
1

20

93, Cerastium arJJense
tocio cubierto ele un vello tupido, corto y estrellado ; planta
robusta .

l

94. Ceras!ium mollissimum

(

entresolclados, presentando 3 estigmas obtusos, cortos;
cápsula 3-valvar; hojas espatuladas, pseudo-verticiladas,
1
membranosas . .
21. Estilos ...•. ~

l

95. Po/ycarpon tetraph1•flu m
libres;

hojas lineares carnosas.

22

muy pequeñas, las superiores á lo menos sin pétalos, en
panícula umbeliforme tupida.

22. Floce,. .

1

23. Semillas .... {

24. Plantas .....

J

96. Spergularia pla!ensis

mediocres, todas con 5 pétalos desarrollados.

23

sin ála marginal, casi globosas, ásperas.

24

con ála marginal

±

25

ancha, chatas lisas.

glanduloso-pubescentes; flor es lilas. .
97. Spergu/aria rubra
lampiñas del todo ó casi; flores blancas.
98. Spergularia campestris

1

lámpiñas; cápsulas nunca mayores de 5 mm ele longitud.
25. Plantas ..... {
más ó menos pubescentes. . . .
. . . .
blancos, más largos ele los sépalos, agudos.
99. Spergularia !aeJJis

26. PétoloL . ·

1 violáceos, ele igual largo que

los sépalos obtusos.

.

.

100. Spergularia margina/a

26
27

�-

72 -

(

de 5 á 6 mm de largo ; sépalos obtusiúsculos; cimas racemosas; hojas inferiores más largas, superiores más
1
cortas
que los internodios.
27. Cápsulas . .. {
101. Spergularia ramosa

1

l

de 8 á 10 mm de longitud.

(

obtusiúsculos; tallos comprimidos; plantas con pocos pelos,
robustas, enderezadas.

1
1

.

28

102. Spergularia grandis

28. Sépalos .... {

1 agudos; tallos cilíndricos, como las hojas y cálices, densamente glanduloso-pubescentes.
1

l

103. Spergularia villosa

75. AGROSTEJ1MA GITHAGO L.

Yetón

Nombre vulgar:

Anual ; tallos enderezados, ele hasta 1 metro ele alto, cilíndricos nudosos,
dicótomos, esparcidos ele un vello ralo

y grosero; hojas opuestas largam ente li-

neales, agudas enteras; flor es graneles sol itarias en la extr em idad

ele las ramas,

sin olor, ele pétalos obovaclos enteros rojos ó más rara vez blanquecinos; cápsul as sentadas

que se abren en 5 clientes;

semillas gra ndes ele 2,5 mm casi

arriñonadas negruzca s ásperas.
Maleza importada de Europa, común en los trigales; sus se millas so n molestas,
pero no venenosas.

Abundante en las chacras de tocia la Provincia.

76. LJ'CHNIS DIO/CA (L.) OC.
Planta perenne, pubesce nte, glandulosa, muy macollaclora, formando matas de
50 cnts ele diámetro y ele una altura ele 10 á 25 cnts; tallos r ecostados nudosos,
con hojas opuestas,

ovaladas, lanceo ladas,

agudas, enteras; flores cliclines, en

panijuela dicotómica, mediocres, olorosas, de péta los blancos se mibíficlos, con
cápsulas cónicas que se ,abren en 10 cli entes ele igual ancho.
No tiene aplicaciones.
Esta planta la observé ya varias veces en los alfalfares ele los alrecleclores
d e Buenos Aires y también cer ca de Pehuajó.

�-

73 --

77. LYCHNIS ARGENTINA Speg.
Hierba perenne; en todas sus partes cubierta de unos pelos tupidos cortos y
enderezados; los tallos son erguidos simples aterciopelados; las hojas son opuestas, enteras, lanceoladas, disminuyendo algo en tamaño desde abajo hácia arriba,
de punta aguda, sentadas y entresoldadas en la base; las flores son apicales generalmente ternadas, erguidas, mediocres, sostenidas por pedicelos cuya longitud
es igual á su tamaño; el cáliz es hinchado verde, recorrido por 10 fajas blanquecinas longitudinales; los 5 pétalos son blancos ó rosados, escotados al medio,
y sobresalen algo del cáliz.
El fruto es una cápsula ovalada, encerrada en el cáliz algo agrandado.
Esta planta es bastante frecuente en las praderas de las Sierras de la Ventana y de Curamalal.

78. LYCHNIS FLOS-CUCULI L.
Hierba anual de color verde oscuro, algo viscosa al tacto, con abundantes ramas
recostadas al suelo en la base, hojas opuestas sentadas ovaladas bastante agudas; flores mediocres de tamaño, en largos y ralos racimos, sostenidas por pedúnculos glandulosos rojizos; los cálice s son de color verde oscuro ó rojizos y
los pétalos de un lindo rosado, teniendo cada uno de ellos el limbo dividido en
4 tiras angostas; la cápsula, sostenida por un corto ginóforo, permanece encerrada en el cáliz.
Esta planta es bastante común en los rastrojos de las quintas y al borde de
las calles de las quintas de las Islas del Paraná; la hallé también en la Isla Santiago cerca ele La Plata.

79. SAPONARIA OFFICINAL/S L.
Nombre vulgar : Saponaria, Raíz ¡abón
Planta perenne lampiña ó ligeramente velluda, muy macolladora, formando
matas aplastadas ó recostadas; tallos nudosos; hojas opuestas ovaladas agudas
enteras, con flores medianamente graneles muy olorosas, agrupadas en tupidos
ramilletes en la extremidad de las ramas; pétalos blancos ó rosados con dos escamas lineales en la garganta.
Planta europea, cuyas raíces se utilizan para lavar tejidos delicados, por la
saponina que contienen y que las vuelve venenosas.
Este vegetal perfectamente aclimatado fué coleccionado varias veces en los
alrededores de Buenos Aires, de La Plata, de San Fernando y en Dolores.

�-

74 -

80. SAPONARIA l'ACCARIA L.
Hierba anual lampiña; tallos enderezados, dicótomos, nudosos; hojas opuestas sentadas, óvalo-lanceoladas, agudas, enteras; flores mediocres, solitarias en la punta
de las ramas; cálices piramidales con 5 ángulos muy marcados casi alados; pétalos obovados enteros rosados, sin escamas en la garganta; cápsulas mediocres
con semillas pequeñas de 1 mm de diámetro, globosas, ásperas.
Planta introclucicla ele Europa con las semillas de cereales; sus semillas son
venenosas porque contienen saponina.
Es bastante común en los trigales ele las chacras, pero sus semillas no presentan peligro porque se separan muy bien del trigo por su pequeñez.

81. SILENE CISPLATENSIS Cambess.

Planta anual muy macollaclora, ele tallos al principio enderezados, después
más ó menos recostados, casi lampiños nudosos; hojas elíptico-ovaladas, pestañosas en los bordes; flores solitarias largamente pedunculadas, con cáliz velloso,
pétalos acorazonados violáceos; cápsulas sostenidas por ginóforo corto muy
grueso.
Planta indígena sin aplicación.
Es bastante rara en los lugares arenosos y fértiles de la costa del Río de
la Plata; la observé en Carapachay, en San Isidro y en La Plata.

82. SILENE ANTIRRHINA L.
Planta anual enderezada lampiña ele 13 á 50 cnts de altura; tallos nudosos
tricótomos; hojas opuestas lineales agudas enteras, más ó menos abrazadoras y
entresolcladas en las bases; flores en las extremidades de las ramitas, pequeñas
con pétalos rosados; cápsulas casi sentadas.
Yerba indígena y sin aplicación.
Común en todos los campos arenosos en la primavera.
El señor J. Ball describió de los alrededores de Bahía Blanca, una variedad
que llamó pteroneura y que se caracteriza por tener las nervaduras del cáliz muy
salientes y casi transformadas en alitas longitudinales.

�-

75 -

83. SILENE GALLICA L.
Planta anual groseramente vellosa, por lo general enderezada; tallos nudosos;
hojas opuestas espatuladas; inflorescencias en espigas unilaterales; flores sentadas con pétalos bífidos rosados; cápsulas casi sentadas.
Planta indígena (?) ó importada de Europa, sin aplicación.
En primavera es muy común en las paredes viejas, en el borde de las veredas, á los lacios de los caminos en tocios los partidos ele la Provincia.

84. SILENE NOCT/FLORA L.

Planta anual bastante ramificada en la base, tocia cubierta de un vello corto
glanduloso; hojas óvalo-lanceoladas agudas; inflorescencia en panijuela rala y
abierta; flores pedunculadas, con cáliz pubescente, de clientes muy largos y cerdosos; pétalos de limbo bífido que presentan escamas á la conjunción con la uñuela; cápsulas casi sésiles, que á la maduréz desgarran irregularmente el cáliz.
Planta sin aplicación que he observado en algunos alfalfares del Baradero y
cerca de Junin.

85. STELLARIA

MEDIA (L.) Smith

Nombre vulgar : Caa-piquí, Capim-mi, Yerba canarios
Planta anual recostada y casi rastrera, á veces radiante, lampiña ó casi, muy
macolladora; tallos delgados articulados; hojas opuestas, ovaladas ó lanceoladas,
enteras y agudas, las inferiores sostenidas por un peciolo membranoso más ó
menos largo, las superiores generalmente sentadas; flores que nacen en las axilas de las hojas superiores, sentadas, á veces largamente pedunculadas, pequeñas,
de pétalos bífidos blancos, que á veces pueden faltar. Cápsulas ovaladas; semillas pequeñas globoso-arriñonadas ásperas.
He observado dos variedades más importantes:
a) apela/a : con tallos enderezados muy delgados, hojas todas pecioladas,
flores todas largamente pedunculadas sin pétalos.
Se cría en los lugares estériles y arenosos.
b) norma/is: con tallos recostadas, más gruesos y jugosos, bojas y flores
superiores sentadas ó casi; pétalos blancos siempre bien desarrollados.
Esta plantita es cosmopolita y se emplea para verdeo de los pajarillos y
aves de corral.

�-

76 -

STELLARIA MEDIA (L.) Smith

2

\{).cv.
f

([JJ)

5

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~?)_

J¿o e-,~ 12
~

7

c¡J·

»"\--

J - Botón de la fl or
2- Sépa lo
3-4-Pétalos
5-6 - E,tam breR
7 - 8-Antem.~

9-Ginéceo
lO-K&lt;tilo
11-Cá]J;;ula secc ionada
12-Proyecc ión esq UC'lmática
13 - 14 SP11 1i l l as
15-Ram ita e11 flor

16-H.1ja
17 18-Secciones de tal los

86. SAGINA PROCU1l!BENS L.
Planti ta per enne lampiña que forma rosetones de 3 á 10 cnts de diámetro,
r ecos tado s contra el suelo, de color verd e oscuro; tallos di cótomos, delgados,
nudosos; hojas aleznadas agudas enteras; flores muy pequeñas con péta los rudimentari os, pedúnculadas; cápsulas ovaladas pequeñas sostenidas por pedúnculos
doblados hácia abajo.
Yuyito cosmopolita , sin aplicación.
No es rara en las grietas de los empedrados y veredas de las ca ll es menos
frec uentadas.

�-

77 -

87. SACi/NA APETALA L.

Plantita anual, lampiña ó con pelitos ralos, enderezada, dicotómica, con tallos filiformes nudosos y hojas opuestas aleznadas, terminadas por una corta
cerdita; flores muy pequeñas sin pétalos, peclunculaclas; cápsulas ovaladas sostenidas por pedúnculos siempre enderezados.
Yuyito cosmopolita como el anterior, sin aplicación.
Abunda en primavera al márgen ele las veredas y en las paredes sin rebocar.

88. CEJ?'.J.STJU¡)f SE¡JJ/DECANDRWI L.

Hierba anual, de tallos acostados, bao;tante ramosa y tocia cubierta de vello
enderezado y glanduloso; las hojas son opuestas, las inferiores casi espatulaclas,
las superiores elíptico-ovaladas obtusas; las flores están acompañadas por bracteas
anchamente escariosas en los bordes y sostenidas por pedúnculos híspidos, ele
más ó menos el largo de los sépalos; los pétalos son bífidos, blancos, lampiños
y apenas igualan los sépalos, y protegen á 5 estambres solos.
La cápsula á la maduréz es casi del largo doble del cáliz, tocia derecha, y
presenta 10 clientes derechos.
Mal eza europea que se observa á veces, pero no es común, en los rastrojos
de los jardines y quintas durante el invierno.

89. CERASTIUJI \'l'LGATWI L.

Nombre vulgar: Yupo peludo
Hierba anual, muy semejante á la anterior, de la cual solo se puede reconocer por un examen prolijo, notándose entónces que presenta siempre de 10 á 12
estambres, que la cápsula á la maduréz es algo encorvada en su cuarta parte
suprema.
Es también esta una maleza europea inútil y es bastante frecuente durante
el invierno en las paredes viejas y en las calzadas de los caminos de toda la
Provincia.

�-

CER~ST/ U, 11

78 -

\ 'l'UiATlW L.

�-

79 -

90. CERASTILN GLOJIERATWI Thuill.

Nombre vulgar: Yu¡'O peludo, Pasto peludo, Pasto de Santa Rosa
Planta anual, toda erizada de pelos parados bastante tupidos, ele 5 á 15
cnts ele altura; tallos derechos ó recostados nudosos, dicótomos; hojas ovaladas ó espatu laclas opuestas sentadas; flores agrupadas en la extremidad ele las
ramas, las inferiores más ó menos peclúnculadas, las superiores sentadas ó casi;
péta los bífidos, blancos. Se diferencia de la que precede solamente por sus
bracteas florales enteramente herbáceas, también en el borde.
Esta planta, según algunos autores, debería ll evar el nombre ele C. 11iscosum
L., pero yo no he podido aún resolver la sinonimia.
Maleza cosmoro lita sin aplicación.
Abundante en tocias partes, especia lm ent e en los rastrojos fértiles , durante
el invierno.

1-Botón de tior
2- .F'lor
3 -4-Sépalo,;
5-Pétalos
6-7 8-E~taml1rps
9-Gr:uw &lt;]p pólcn
10-G i nécco y and r ócco
11 - E.;ti los
12-Proypcción esr1twmática.
13-14-Cápsnlas enteras
15- Cápsula 8Pccio11ada long.
16-Dic11tc•s de la cap sula
17 - S!"rni ll a
18-Eml&gt;ri ón

19-Planlilll
~O-Frag·111ento

21-llojtt

de rama.

�-

80 -

91. CERASTIU1ll HC1JIJFUSUM Cambss.

Planta anual endeble recostada ó rastrera, lampiña, de tallos delgados articulados; hojas espatulaclas enteras opuestas y flores axilares- en las hojas superiores sostenidas por largos pedúnculos y con pétalos blancos bífidos.
Yerba indígena sin aplicación.
Es abundante en los Jugares cenagosos á Jo largo de la costa del Río de la
Plata.

1- Plant:t en tlor

2

¡

2- lloja aumentada

3

l

3-Botón de la tlor
4 - Flor
5-Sépa lo
6-Pétalo
7-8 - Estamhres
9-Glándula basilar del es tambre
10·11-Secciones de tlores
12-Es tigma
13 - 0vulo
14-C:í.psula
15-Senli l la e ntera
l6- Se111illa partida

�-

81 -

92. CERASTIU1l! Rl\ ' ULARE Cambss.
Planta anual endeble recostada ó semitrepadora, lampiña, con tallos filiforhojas opuestas ovaladas agudas enteras, las inferiores sostenidas
por un peciolo membranoso más ó menos largo, las superiores sentadas; flores
en la extremidad ele las ramas largamente pedunculadas, con pétalos blancos
bífidos.
Yerba indígena sin aplicación, que tiene mucha semejanza con la Stellaria
media L. , ele la cual se reconoce por sus cápsulas escariosas muy alargadas y
dos ó tres veces más largas del cáliz, algo torcidas en la parte superior con diez
dientecillos.
No es rara en los lugares húmedos y sombríos ele los bosquecillos ribereños
de las Islas del Paraná , ele San Isidro, ele Quilmes y ele La Plata.
mes~dicótomos;

1//
u
'

�-

82 -

93. CE/l','iST/l'1JI AR \'EJ\'SE L.
Plantita viváz, de 5 á 15 cnts de altura, densamente ramificada, toda lampiña y generalmente de un verde pálido. Los tallos son cilíndricos; las hojas inferiores linear-oblanceoladas, las superiores lineares bastante agudas, algo aquilladas en la cara inferior por la nervadura central muy saliente. Las flores ~e
hallan en la extremidad de las ramas tricotómicas, son largamente pedunculadas
y poseen pétalos blancos bilobos, el doble más largos de los sépalos; las cápsulas
apenas alcanzan el largo de los sépalos y hácia la boca son algo oblícuas y encorvadas.
Planta ubiquitaria, muy común en los partidos australes y occidentales de la
Provincia, entre el cesped de las praderas .

.,

.. _,

·}-.

____.

�•

-

83 -

94. CER'AST/U,JJ ,JJOLLISSIJ!W! Poir.
Planta robusta viváz, de 10 á 25 cnts de altura, densamente ramificada, á
veces enderezada, otras veces más ó menos recostadas en tierra; tallos cilíndricos con ramificación tricotómica; hojas opuestas ancharnente lineares casi
obtusas, cubiertas corno tocias las demás partes ele la planta ele un vello muy
pequeño, casi pulverulento, formado de cortos pelitos estrellados. Las flores aparecen en la extremidad ele las ramas y se hallan sostenidas por pedúnculos más
ó menos largos, derechos; los pétalos bilobos y blancos superan cas i del doble
los sépalos; las cápsulas son también casi dos veces más largas ele los sépalos~y
algo encorvadas en su parte superior.
Hierba característica de las Sierras pampeanas, abundando de un modo especial en las de la Ventana y ele Curarna lal.

�-

84 -

95. POLYCARPON TETRAPHYLLU/11 L.

Nombre vulgar: Periquillo
Planta anual enderezada lampiña, de tallos nudosos dicótomos y hojas opuestas ó pseudoverticiladas, obovadas ó espatuladas; flores muy pequeñas verdes, en
corimbos dicotómicos muy tupidos en la extremidad de las ramas.
Yérba cosmopolita sin aplicación.
Los ejemplares argentinos difieren algo de los europeos, por tener sus hojas
opuestas solamente y los pétalos rudimentarios agudos enteros ó dentellados.
Común en todas partes, especialmente en lugares áridos y secos, á lo largo
de las veredas y en las paredes viejas.

1-Rarna en flor anrnentada 4 veces
2-Nudo con 2 hojas aumentado 6 veces
3-Roja aumentada 8 veces
4 - Botón de flor
5- Flor ab ierta
6-Sépalo
7-8-9-Pétalo s
10-Estambres
11-Gin éceo
12-Cápsula
13-Semi lla en tera
14-Sem ill a partida mostrando el embrion

�-

85 -

96. SPERG ULARJA PLA TENSJS (Cambss.) Fenzl
Planta anual lampiña enderezada, con tallos delgados dicotómicos muy ramificados; hojas opuestas lineales agudas, provistas en la base de estípulas anchas
cortas agudas blanquecinas; flores muy pequeñas y num erosas verdosas en la
extremidad de las ramas, con pétalos rudimentarios ó nulos; cápsulas ovaladas
sentadas; semillas ovalado-subarriñonadas, sin ala, verrugosas.
Yerba indíge na, sin aplicación.
No es rara en los campos secos y áridos, especialmente alrededor de los
ranchos en toda la Provincia.

2

1-Rama de Ull'1 planta¡
2-Nudo y h ojas
8-Botón de 1'1 flor
4·5-Sép'11os
6-F lor ab ierta
7·8 9- Estamllres
10-Gl ánd ul as del disco
10 bis--Glándula separada
11-0vario
12-E ~t i gmas

13-Cápsu la fructífera de lad o
Hde arriba
en sección long.
1516-Sem i lla entera
17-Superficie de la semill a
18-Secc ión de u1Hi semilla

�-

86 -

97. SPERGULARIA RUBRA Pers.
Planta anual enderezada ó recostada velloso-glanclulosa, con tallos dicotómicos; hojas opuestas lineales provistas en la base ele graneles estípulas blanquecinas -y flores mediocres en grupos ralos en la punta ele las ramas, con pétalos
rosados ó violáceos; cápsulas ovaladas sostenidas por pedúnculos doblados hácia
abajo, conteniendo muchas semillas todas globoso-arriñonadas sin ála ásperas.
Yu-yo cosmopolita, sin aplicación.
Abundante en los terrenos salitrosos é inunc!ables en la Capital Federal, en
La Plata, en Necochea, en Bahía Blanca, etc.

&lt;t)u
1
J

1-Fragrnento de lu. plnntn
2-Hoja aislada
3-Botón ele la flor
4-Flor ahierta
5-Pétalo
6-Andróceo y gi11éceo desnudos
7 - Estambres
8-Estilos
9 -Pelos glandulares de toda In planta
10-Cápsula casi madura
11-Scrnilla
12-Cipsula abierta

�-- 87 -

98. SPERCULARIA CA¡J/PESTRIS (L.) Asch.
Planta muy parecida á la anterior, de la cual se diferencia por ser lampiña

Y por tener los pétalos blancos; además con frecuencia algunas de las semillas
presentan una ala rudimentaria muy angosta.
Esta planta fué muy abundante sobre las paredes del canal del dock del
Puerto ele La Plata, más ahora es escasa.

99. SPERGl'LARIA LAE\"IS Cambss.
Planta muy parecida á la anterior, de la cual se diferencia por sus cápsulas
algo mayores y por sus semillas todas anchamente alacias; pétalos blancos, apenas
ele igual largo ele los sépalos agudos.
Yerba indígena, que he coleccionado algunas raras veces sobre los malecones
de Ja entrada del puerto de La Plata, tal vez importada con la piedra y la
arena ele Ja Banda Oriental.

100. SPER(;l'LAtaA JfARY;/NATA Kittel
Plantita muy semejante á la anterior, de la cual se reconoce por sus tallos
más jugosos, flores algo mayores de pétalos violáceos mucho más largos de los
sépalos obtusos; las cápsulas y semillas se diferencian ele un modo apreciable.
Yerba indígena sin aplicación.
Esta especie es rara; pero la hallé varias veces en lugares anegadizos especialmente en Barracas al Sur.
101. SPERCULAR/;; RA,JIOSA Cambss.
Planta enderezada poco jugosa, con pubescencia rala corta glanclulosa, especialmente en sus partes nuevas; hojas inferiores muy largas, las superiores
más cortas ele los internoclios; flores agrupadas en la extremidad ele las ramas,
con pétalos blancos; cápsulas menores que en las especies anteriores, con semillas ele alas angostas y dentelladas.
Yerba indígena sin aplicación.
La coleccioné una sola vez abundante en los malecones ele piedra del Puerto
ele La Plata.
102. SPERGULARIA \'/LLOSA (Prs.) Cambss.
Planta sumamente parecida á la anterior, ele la cual solo se diferencia por
sus tallos y hojas densamente velloso-pubescentes y por las semillas provistas
ele ala algo más angosta.
Yerba indígena sin aplicación.
Bastante escasa en las barrancas más áridas y secas, como también en los
bancos ele conchillas ele los Talas y ele Conchitas.

�-

88 -

105. SPERGL'U.RIA GRANDIS HBK.
Plantita vivaz enderezada robusta, lampiña ó casi, con tallos dicotómicos nudosos algo comprimidos lateralmente; hojas opuestas lineales, algo carnosas,
agudas; flores bastante graneles en la extremidad ele las ramas, con pétalos blancos; cápsulas muy graneles, con semillas provistas ele una ala proporcionalmente
enorme.
Yuyito indígena ele poca aplicación, aunque forma parte ele los pastos forrageros ele la Pampa.
Bastante común en los campos arenosos y secos desde San Nicolás hasta
Bahía Blanca; es más común en los partidos del Sur y del Oeste que en los del
Norte.

14. Portulacáceas

Flores hermafroditas cíclicas regulares; sépalos de 2 á 5 libres ó más ó
menos soldados con el ginéceo, imbricados; pétalos por lo general 5 hipoginos
libres ó periginos y ligeramente entresolclados en la base; estambres 5 hipoginos
ó periginos libres; ginéceo unilocular con 5 ó 6 estilos; fruto capsular con dehiscencia valvar ó pixidiforme, con muchas semillas pequeñas globoso-arriñonadas.
Plantas carnosas sin aplicación importante directa; muchas pueden utilizarse
en los lugares áridos y desiertos como hortalizas siendo comestibles tanto eruelas
como cocidas.

CLAVE DE LAS PORTULACÁCEAS

( semiinfero, pixicliforme que se abre superiormente por una
tapa horizontal . . .
1. Fruto.. . . {
capsular que se abre por ventallas longitudinales . . . .

2
4

( planas espatulaclas, flores
1
axilas foliares lampit'ías
2. Hojas .... {
1 cilíndricas; axilas foliares
largos. . . . . . .

5

l

l

amari llas mediocres ó pequefías;
. . . . . . . . . . .
104. Fortulaca o/eracca
provistas de mechones de pelos
. . .
. . . . . . . . .

�-

89 -

( formando rosetón muy lanudo compacto y aplastado contra
1

3. Plantas ..

~~ll~~e~ra'. fl.or~s

_mu.y

:e:u~ña~ ~e .pé.tal~s. en.te~os. a~a~

105. Portulaca platensis
enderezadas ó flojamente recostadas; flores grandes con
pétalos acorazonados violáceos ó rosados . . . . .
1
106. Portu/aca pilosa

i

l

de 15 á 50 cnts de alto, con hojas grandes espatuladas
alternas enteras y flores amarillentas en racimos flojos
en la extremidad del tallo
. . . . . . . . .
1
107. Talinum racemosum
~ de 1 á 5 cnts de alto, con tallos filiformes recostados,
hojas oblanceoladas opuestas, flores pequeñísimas solitarias con pétalos blancos. . .
. . . . .
108. Montia fontana

(
4. Plantas ..

ll

104. PORTULACA OLERACEA L.

Nombre vulgar: l'erdolaga
Planta anual lampiña de tallos cilíndricos carnosos verdes ó rojizos; hojas
alternas planas carnosas espatulaclas, flores en la extremidad ele las ramas sentadas solitarias ó agrupadas, ele pétalos escotados amarillos; cápsulas obcónicas,
semillas negras poco lustrosas ligeramente papilosas.

Existen dos variedades:

a) macra11tha Sp.: pétalos el doble más largos ele los sépalos.
b) micran!ha Sp.: pétalos más cortos ó apenas iguales en longitud á los
sépalos.
Este yuyo antiguamente era muy utilizado en la medicina casera, pero hoy
ha caído en desuso.
su · resistencia á los terrenos más pobres y á las secas más terribles, lo hacen útil para los que viven y viajan por los desiertos, siendo comestible y agradable crudo ó cocido.
Ambas variedades abundan en tocias partes por la Provincia.

�-

90 -

105. PORTULACA PLATENSIS Speg.
Planta anual que forma rosetones muy apretados contra la tierra de 5 á 15
cnts de diámetro y todos cubiertos de un largo vello ceniciento que oculta
á veces flores y hojas; hojas muy pequeñas de 3 á 6 mm de largo por 1 mm de
diámetro, cilíndricas ó ligeramente comprimidas en la cara inferior, algo obtusas; flores sentadas muy pequeñas de pétalos obovados enteros amarillos.
Planta sin aplicación que se diferencia de la P. flirsutissima Cmbss. por su
estatura menor y por sus pétalos amarillos.
No es rara en las lomas más áridas y secas, especialmente en los lugares
pelados, de toda la Provincia.

/"

7¡ .
/

�-

91 -

106. PORTULACA PILOSA L.
Nombre vulgar: Flor de un día
Planta anual enderezada ele ramas cilíndricas rojizas; hojas más ó menos separadas cilíndricas verdes, con mechones de pelos blancos en la axila; flores
apicales en las ramas, con pétalos bastante graneles ligeramente acorazonados ele
color rosado ó violeta.
Yuyo sin aplicación.
107. TAL!NUM RACE1/0SU11! (L.) Rohr
Nombre vulgar: Carne gorda, Mata callos
Planta anual lampiña enclerezacla, ele tallos cilíndricos, por lo general rojizos
y sencillos; hojas alternas espatulaclas, carnosas graneles hasta 8 cnts de largo
por 4 ele ancho, enteras; flores en racimos flojos en la extremidad del tallo, pequeñas, con dos sépalos verdosos y cinco pétalos más graneles amarillentos.
Cápsula ovoidea que se abre en tres ventallas.
'~JjLas hojas se emplean para estirpar callos.
Planta común en las barrancas cerca ele Buenos Aires en los afíos anteriores al 1890, después muy escasa, hoy rara.

16

1-H0ja en hotón
2 - Hoja abierta
3-Intloresce ncia
4-Flor
5 -Sépalo
6 - Coro la desnuda
•-Pétalo
8-Andróceo desnudo
9-10- 11-12-13-Estam llres
15-Pólen
16-Ginéceo
17-Estigma
18-Frnto entero
19-Fruto seccionado
20-Semilla
21 --Funículo de la semi ll a
22-Semilla seccionada

�-

92 -

108. JIJONTIA FONTANA L.
Planta anual pequeña de 5 á 15 mm de alto lampiña, que nace en grupos en los
huecos de las toscas anegadizas del Río de la Plata; tallos filiformes generalmente
recostados poco ramosos; hojas opuestas carnosas; flores pedunculadas, solitarias
en las axilas de las hojas superiores, con tres pétalos blancos de los cuales los dos
inferiores mayores y soldados en tubo á la base; cápsula ovalada con 3 ven tallas, conteniendo por lo ge nera l 1-3 sem illitas negras ásperas.
Plantita sin aplicación.

15. Tamaricáceas

Flores hermafroditas regulares; cáliz persistente con 5 sépalos empizarrados;
pétalos 5 persistentes, soldados en tubo á la base ó libres: 5 ó 10 estambres con .
filamentos libres ó soldados en su base; ovar io libre unilocular multivulaclo.
Fruto capsular que se abre generalmente en 3 ventallas; semil las numerosas enclerezaclas, provistas ele ~un vilano en la punta; embrión derecho; cotiledones
planos.
Arbustos de hojas -pequeñas ó escamiformes, alternadas, enteras sin estípulas. Las flores á veces solitarias otras veces en espigas terminales.

109. TAMARIX GALL/CA L,
Nombre vulgar:

Tamarisco

Árbol ó arbusto generalme nte irregular y retorcido muy ramoso; ramas numerosas enderezadas mimbreadas; hojas muy numerosas y pequeñas, uniformes
de un color verde algo ceniciento. Flores en largas y tupidas espigas, de color
blanco rosado y muy pequeños, con estambres sobresa li entes á los pétalos.
Esta planta originaria de la Europa meridional se halla introducida en la República Argentina desde una época lejanísi ma; abunda y se halla á veces espontánea en los alrecleclores ele la Capital Federal y de Bahía Blanca.

�-

93 -

TAMARIX GALLICA L.

�-

94 -

16. Hipericáceas

Flores regulares hermafroditas; sépalos hipoginos 5, empizarrados; pétalos 5;
estambres indefinidos, generalmente entresoldados en 5 ó 5 manojos, con anteras 2-loculares; ovario 1-3-5-loculado, coronado por 1-5-5 estilos que terminan
en estigmas capituliformes; óvulos casi siempre muy numerosos en cada cavidad
ovárica.
Fruto por lo general capsular, conteniendo un gran número de semillitas
lampiñas con tegumento crustáceo.
Hierbas ó arbustitos, con frecuencia de tallos cuadrangulares y ramas opuestas; hojas opuestas ó verticilaclas simples enteras, penativenias, muchas veces
adornada ele puntos glandulares transparentes; no hay estípulas; las inflorescencias
son terminales y las flores presentan en la mayoría de los casos pétalos
amarillos.

CLAVE

Hojas

.........

\

I

DE

LAS

HIPERICÁCEAS

elípticas ó elíptico-lanceoladas, sentadas, de bases redoncleaclas, libres entre sí, con puntos semitransparentes
más ó menos visibles. .
110. Hppericum brasiliense
semi-discoida les ó anchamente ovaladas sentadas y entresoldadas con sus bases, formando como escudo cóncavos
. . . . . . . . .
atravesados por los tallos
111. Hppericum connatum

110.

HYPERICUil! BRASILIENSE Chs.

Hierba subleñosa vivaz, de tallos enderezados de 25 á 75 cnts de altura,
con ramas bastante numerosas enderezadas casi cilíndricas pero r ecorridas por
líneas salientes longítudinales; hojas numerosas ele 10 · á 15 mm de long. por 5
á 4 mm de ancho, obtusas en ambas extremidades, marcadas por algunos puntos
glandulares semitransparentes. Inflorescencia en panijuela di-tri-cotómica; flores
mediocres, con pétalos escotados amarillos y 5 estilos. Cápsula 5- !ocular.
Esta planta no es rara en la orilla de los canales ele las islas del Paraná;
no tiene aplicación.

�-

111.

95 -

HYPER'/CUM CONNA TUJ1 Lmk

Nombre vulgar : Cucharera de la Sierra, Sombreritos, Orejas de gato
Arbustito casi leñoso perenne ele 15 cnts hasta 1 m ele altura, muy ramificado desde la base, muy característico por sus hojas entresolcladas en la base
que toman la forma ele barquitos ó cucharas ensartadas por el centro unas arriba
de las otras; flores mediocres, en panijuelas tricotómicas, de pétalos amarillos
escotados y 5 estilos; cápsula 5- loetilar.
Planta comun en las quebradas ele las Sierras pampeanas, que goza mucha
fama como medicamentosa.

__ ¡

�-- 96 -

17 . Malváceas
Flores hermafroditas cíclicas, regulares; sépalos 3 valvados hipoginos persistentes libres ó más ó menos soldados en la base, externamente desnudos ó acompañados por varias bracteas que constituyen un calículo; pétalos 5 libres ó
ligeramente soldados en la base caducos; estambres 5 ramificados hipoginos,
soldados en tubo que lleva un sinnúmero de pequeños filamentos, cada uno de
los cuales remata por una antera; ginéceo 5-cx: carpelado con 1-5 óvulos en
cada carpelo, provisto de estigmas libres ó más ó menos entresoldados en número
igual ó doble al de los carpelos; fruto capsular, multifolicular ó policoco.
Plantas de las cuales algunas tienen aplicación en terapeútica, otras en las
industrias y¡¡ sea como textiles ó forrageras; muchas se cultivan por la hermosura
de sus flores.
CLAVE

1. Estilos .....

\

2. Acbu,toe ... (

DE

LAS

MALVÁCEAS

soldados hasta su extremidad, donde los estigmas forman
una cabezuela lobulada; fruto capsular loculicicla .

2

libres á lo menos en su parte media superior; fruto constituído por carpelos ó folículos que á la madurez se separan más ó ménos unos de otros.

3

armados ele aguijones en las ramas, peciolos y pedúnculos;
hojas inferiores 3- lobaclas, las superiores enteras .
112. Hibiscus cisplatinus
inermes, hojas todas perfectamente 3- lobadas, á veces las
inferiores 5- lobadas .
113. Hibiscus argentinas

3. Estilos en 1 doble al de los carpelos del ginéceo.

4

número··· · / igual al ele los carpelos del ginéceo .

8

¡

4. Carpelos del \

fruto ......

armados en su parte superior de tres espinas cilíndricas
con pelos retrorsos.
114. PaPonia sepium

sin espinas, reticulaclo-arrugados con una costilla longitudinal dorsal

5

reunidas en grupos en la extremidad de las ramas, apenas
separadas entre sí por grandes bracteas foliáceas . .
5. Flores ...... ~
115. Pal'Onia polpmorpha
solitarias en las axilas de las hojas ,

6

f

l

..

�-

(
1
(). Hojas de base {
1

7. Láminas ......

97

acorazonadas suborbiculares ó anchamente ovaladas pubescentes cerdosas en ambas caras. .
116. Pavonia glechomoides

l

tronchadas ó aflechadas.

(

lanceoladas

i

7

117. Pavonia has/ala
ovaladas ó casi arriñonadas
118. Pavonia c¡&gt;mhalaria

l

polispermos, con dos semillas á lo menos en cada uno.

9

8. Carpelos ....

9. Carpelos ....

20

biloculares, es decir, divididos en dos cavidades sobrepuestas por un tabique mediano horizontal
uniloculares, es decir, con una sola cavidad interna.

10
11

rastreras radicantes lampiñas, con hojas membranosas orbiculares enteras ó 5--7- palmatificlas; flores con pedúnculos más cortos ele los peciolos y pétalos á penas más
largos de los sépalos .
119. ,Hodiola caroliniana

10.

enderezadas ó recostadas pero no radicantes, con las partes nuevas más ó menos cubiertas de pelos estrellados;
hojas siempre 5- 7-palmatihencliclas, algo rígidas y pétalos el doble más largos ele los sépalos
120. Modio/a lateritia

11. Cáliz ..... .

(
12. Plantas

monospermos, es decir, con una sola semilla en cada uno.

cu- 1

biertas de vello

i
l

provisto ele un involucro externo constituíclo por tres pequeñas bracteas lineales; carpelos siempre y solamente
2 - spermos .

12

sin calículo exterior; carpelos por lo menos 5 -

16

coposo-esponjoso espeso
tusos; pétalos rojos .

spermos.

y tupido; carpelos del fruto ob-

afelpado casi membranoso delgado; carpelos del fruto provistos ele uno ó dos picos .

(

romboidales enteras en su tercio inferior apenas dentelladas en los superiores; vello de toda la planta harinoso amarillento; pétalos color mínio .
1
121. Spl aera/cea minia/a
15. Hojas ...... ~

l

ovaladas, más ó ménos trilobadas; vello ele la planta ceniciento; pétalos ele color rojo-violáceo
122. Sphacralcea cisrlatina

15
14

�-

(
14. Flores ......

~

l

15.

(
l~florescen- J
CJaS .••.•. •

l
l

16. Flores ...... {

98 -

axillares solitarias ó agrupadas de á 2 ó 3; hojas palmatipartidas . .
123. Sphaeralcea australis
agrupadas en espigas ó racimos en Ja extremidad de los
tallos; hojas enteras ó pina ti lobadas .

15

soportadas por una prolongación desnuda y larga del tallo.
124. Sphaeralcea patagonica
sentadas en Ja extremidad del tallo á continuación de la
parte foliifera.
125. Sphaeralcea bonariensis
en racimos á Ja extremidad del tallo ó de las ramas.

17

solitarias en las axilas ele las hojas

18

chicas ele 25 á 75 cnts de altura; inflorescencia única en
la extremidad del tallo alargado y desnudo como un pedúnculo .
1
126. Abutilon lerminale
17. Plantas ..... {
mayores de 1 á 2,50 mtrs de altura; inflorescencias umbeliformes numerosas en las axillas de las hojas supe1
riores.
1
127. Abutilon mollissimum

1

l

(
1

18.

lampiñas ó casi; hojas palmatilobaclas; flores grandes en
forma de campanillas colgantes; pétalos amarillentos con
nervaduras rojas.
128. Abutilon striatum

PI'"'"· .. · 1 aterciopeladas

l
r
1

19. Carn

'""''º' J

ó vellosas; hojas anchsmente ovaladas enteras; flores pequeñas; pétalos amarillos ele un solo
color.

19

muy clara, casi blanquecina, muy aterciopelada, sin nervaduras secundarias aparentes; flores hasta los ele la punta
de las ramas separadas por hojas normales
129. Abu tiIon paucif!oru m

de las hojas· 1 oscura, cortamente vellosa, con nervadura secundaria muy
visible; flores en la punta de las ramas separadas por
hojas siempre más chicas, simulando una panijuela
1
130. Abuti/011 sordidum

l

incompletas, de modo que dejan ver las semillas por las
aberturas laterales ele los carpelos; flores azule ~ .
20. Paredes la- ~
131. Anoda !riangularis
terales ele Jos ·
carpelos ..... / completos, hallándose las semillas invisibles y completatamente encerradas en los carpelos

21

�-

21.

Semm•'-)

22. Cáfü .......

!
l

25. Pedúnculos
de las flores.

J

99 -

colgantes del ángulo interno superior ó apical de los carpelos. . . . .
. . . . . . . .

14

ascendientes desde e l ángulo interno inferior ó basal de
los carpelos . .
. . . . . . . . 22
provisto ele 5 bracteolas externas; plantas plateadas todas
cubiertas ele pequeñas escamas muy adherentes. . .
152. Sida leprosa
desprovisto ele calículo .

25

soldados con los peciolos ele las bracteas .

24

ele los peciolos ele
l libres
axilas nacen . . .

las hojas ó bracteas en cuyas

25

(

rastrera; hojas obovaclas ú orbiculares; flores amarillas
pequeñas . . . . . . .
. . . . . .
1
133. Sida fu/va
24. Planta ...... ~
enderezada; hojas lineares; flores violáceas bastante grandes. . .
. . . .
. . . .
1
154. Sida anomala

l

conservando el tamaño de antes ó aumentando muy poco . 26
25. Ca lices des- J
pués de la
aumentados mucho ele tamaño, encerrando y envolviendo
floración ....
por completo el fruto. . . , . . .
. . . . . 27

l

26.

f
Hojas ...... ~
1
1

l

inferiores palmatipartidas, medianas 5- partidas, superiores
lineares; tallos herbáceos huecos; flores azuladas. . .
155. Sida linoides
tocias elípticas ó lanceolaclas, apenas dentelladas en el borde; tallos leñosos llenos; flores blancas ó amarillentas.
156. Sida rhombifolia

con un pico muy largo; plantas que secando toman un color negruzco; s épalos herbáceos acorazonados, formando
5 grandes ángulos en forma ele ala . . . . .
27. Carpelos ... ~
157. Sida flastata

1
1

l

sin pico ó con pico muy corto; plantas que secan fo quedan verdes ; sépalos membranosos no acorazonados . . 28·
solitarias; carpelos de l fruto 8

. . . . . . . . .
158. Sida macrodon

numerosas ; carpelos del fruto 5
159. Sida flavescens

�-

29. Estilos .....

100 -

engrosados en la punta, presentando el estigma en forma
de cabezuela .

30

de igual grueso ó más oien adelgazados en la punta con
estigma en forma ele línea longitudinal .

32

1 palmatipartidas con lóbulos lineares pinatifidos; flores so1

30. Hojas ...... {

1

litarias axilares largamente pedunculadas; pétalos blancos ó azulados .
140. ,Jfalvaslrum belloum

1 dentadas ó aserradas solamente; flores en racimos .

41

(

largamente pedunculadas ; pétalos rosados grandes; hojas
óvalo-trianguleres
31. Racimos de 1
141. 11/alvaslrum Garkeanum

{

flores ....... 1 sentadas ; pétalos pequeños amarillos; hojas elíptico-ovaladas .
142. 1l!al aslrum coromandelianum

l

entresolcladas en la base, simulando un verdadero cáliz exterior mayor del interior ; plantas frutcscentes ele 2 á 3
32. Las tres ho- \
metros ele alto
juelas del ca143 Lava/era arborea
lículo son .... /
libres,
pequeñas,
enderezadas
ó
recostadas; plantas her1
báceas humildes.

33. Pétalos ....

~

(

33

más cortos ó apenas más largos ele los sépalos.
144. Jlalva par, i/lora
el doble más largo de los sépalos.

145. 11/a/pa silvestris

112. HIBISCUS C!SPLATINUS S. Hil.

Nombre vulgar : Rosa del río
Arbusto perenne ele ramas lampiñas, rojizas, mimbreadas de 1 á 3 metros de
alto; hojas inferiores más ó menos profundamente trilobadas, superiores lanceoladas enteras, irregularmente aserradas en los bordes, casi lampiñas en ambas
cara ó con pocos pelitos estrellados en las nervaduras. Ramas, peciolos, pedúnculos y á veces las nervaduras inferiores ele las hojas con pequeños aguijones;
flores graneles rosadas con nervaduras más oscuras; cápsulas cerdoso-vellosas;
semillas ligeramente pubescentes.
Planta sin aplicación; el liber ele sus ramas es fuerte y muy tenaz y
podría utilizarse como textil. Abunda en todos los pajonales de las Islas hasta
la ele Santiago frente á la Plata.

�-

101 -

113. HIBISCUS ARGENT!NUS Speg.
Nombre vulgar : Rosa del río
Arbusto muy parecido al anterior, del cual solo se reconoce por la falta de
aguijones, por sus hojas todas de 3-5-lobuladas con márgenes regularmente almenadas, superiormente lampiñas, inferiormente pubescentes casi aterciopeladas;
flores grandes de color rosado-violáceo, recorridos por nervaduras más oscuras;
cápsulas densamente cerdosas; semillas aterciopeladas de color café-rojizo.
Planta sin aplicación, pero cuyo libro podría emplearse como el de la anterior como textil. Tal vez no sea mas que una simple variedad de la anterior
abundando en los mismos lugares pantanosos.

1-Ramita con flores , muy reducida
2-Botón en flor
3 -Flor abierta
4-Blactéola

5-Sépalo
6-Pétalo
7-Ginéceo y andróceo
8 9· 10--Estambres

11-Estigmas
12-Grano de polen
IS-Cápsula seccionada
14-Semilla muy aumentada.

�-

102 -

114. PA l'ONIA SEPIUM S. Hil.
Arbustito de 40 á 80 cnts de alto, lampiño, bastante ramoso; hojas
ovaladas ó lanceoladas, cortamente pecioladas, cuneadas ó redondas en la base
groseramente dentelladas, muy agudas; flores solitarias en las axilas superiores,
con pétalos amarillos; fruto ele 5 carpelos, cada uno con tres espinas apicales
que tiene varios pelitos rígidos dirigidos para atras y que sirven como órganos
adhesivos.
Sin aplicación. Frecuente en los matorrales ribereños.
115. PA VONIA POLYMORPHA S. Hil.
Arbustillo perenne ele 15 á 25 cnts ele altura, cubierto en todas sus partes de
un vello estrellado amarillento; las hojas ovaladas ó casi orbiculares de base redondeada ó ligeramente acorazonada de bordes aserrados, presentan un epifilo
verde-oscuro y un hipofilo aterciopelado amarillento, disminuyendo de tamaño y
acercándose desde Ja base hácia Ja punta de las ramas; flores solitarias en las
axilas ele las hojas, las inferiores con pedúnculos bastante largos, las superiores
paulatinamente más cortos, simulando entonces casi un ramillete apical; las corolas son rojas con uñas purpureas.
Plantita bastante común en los valles ele la Sierra Ventana, más rara en las
demás Sierras pampeanas.
116. PA l'ONJA GLECHO,JJOIDES A. Juss.
Planta recostada en el suelo con ramas delgadas; hojas ovaladas ó arnnonaclas obtusas, acorazonadas en Ja base, ligeramente almenadas al márgen, densamente velloso-cerdosas y amarillentas en ambas caras; flores solitarias en las
axilas superiores, largamente pedunculadas; pétalos blanco-rosados con mancha
rojo sangre en la base.
No tiene aplicación. Muy rara en los Jugares mas secos y aridos ele los
partidos septentrionales ele Ja Provincia.
117. PA \ION/A HASTA TA Cav.
Arbusto ele 1 á 1,50 metros ele altura, con ramas clelgaclas largas desnudas, provistas generalmente de hojas solo en su extremidad; hojas generalmente
aflechadas, lampiñas y de un verde muy oscuro en la parte superior, pubescentes
y cenicientas en la inferior, groseramente almenadas; flores largamente pecioladas en las axilas superiores, con mucha frecuencia ápetalas cleistógamas;
cuando los pétalos se desarrollan son bastante grande rosados con mancha rojo
sangre en la base.
Carpelos generalmente lampiños arrugados aquillados en el dorso.
Planta sin aplicación. Se halla en en los matorrales de la Islas.
118. PA l'ONIA CYMBALARl.4 S. Hil. Naud.
Arbustito perenne ele 20 ·á 50 cnts de altura, cubierto en todas sus partes ele
un vello muy corto y tupido estrellado; las hojas son generalmente orbiculares ó
anchamente ovaladas, más oscuras y lampiñas al epifilo, aterciopelada y sembradas ele puntitos brillantes al hipofilo, de bordes groseramente dentados; flores
solitarias axilares medianas, ele pétalos rosados con mancha purpurea casi negra
en la base.
Es abundante en la Sierra del Tandil especialmente en los lugares pedregosos y secos.

�-

103 -

119. MODIOLA CAROLINIANA (L.) Don
Nombre vulgar: Sánalo todo
Planta perenne, lampiña, ele tallos rastreros y radiantes; hojas más ó menos
largamente pecioladas, ovaladas ó casi orbiculares, á veces enteras, á veces más
ó menos profundamente 3-7-palmatilobaclas, ele bordes almenados; flores pequeñas, sostenidas por pedúnculos más cortos ele los peciolos, ele pétalos rojos ó
amarillentos apenas más largos ele los sépalos.
Es un buen forrage especialmente para los lugares bajos y húmedos; en la
medicina casera tiene una gran fama y hasta fué preconizada contra la difteria.
Es común y abundante en tocia la Provincia.

�-

104 -

120. Jl!OD!OLA LATER'JTIA (Hook.) Schm.

Planta algo parecida á la anterior, pero más enderezada

y casi nada radi-

cante, distinguiéndose por sus partes tiernas cubiertas de pelos estrellados; hojas
profundamente 3-5-palmati-partidas, con lóbulos obtusos en la punta y consistencia algo dura; flores sostenidas por largos pedúnculos que superan generalmente las hojas

y ele pétalos rojos el doble más largos de los sépalos.

No se le conoce aplicación.

Bastante rara en el cesped de los médanos de

las Islas.

121. SPHAEi7'ALCEA .11/NIA TA (Cav.) Spach

Nombre vulgar : JJ!falva blanca
Planta perenne robusta enderezada de hasta 1 metro
bastante ramosa, densa

y más de altura,

y cortamente afelpado-vellosa y blanquecino-amarillenta:;

hojas ovalado-romboidales, enteras ó ligeramente dentelladas de

color blanco

amarillento, bastante gruesas y densamente afelpado-vellosas en ambas caras;
flores en ramilletes sentados

y

tupidos en

las

axilas superiores, con

pétalos

rojos apenas más largos de los sépalos.
Sin aplicación.

Común á los lados de las calles

en todos los partidos septentrionales de la Provincia.

y á lo largo ele las paredes

�-

105 -

SPHAERALCEA ,11/NIATA (Cav.) Spach

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106 -

122. SPHAERALCEA CISPLA TINA S. Hil.
Planta perenne muy parecida á la anterior pero de ramas más numerosas generalmente acostadas en el suelo, de hojas ovalado-romboidales más ó menos
profundamente trilobadas con bordes ligeramente almenados y cubiertos de un
vello esponjado casi harinoso pero ceniciento-plateado; las flores casi sentadas
se hallan agrupadas en las axilas de las hojas superiores y presentan pétalos de
color rojo-violaceo sucio.
Esta especie se observa con alguna frecuencia al borde ele los caminos de las
quintas y chacras de toda la Provincia.
123. SPHAERALCEA A USTRALIS Speg.
Planta pere nne, muy ramificada, de ramas endebles delgadas cenicientas,
rastreras y á ve:es radicantes, solo enderezadas en las extremidades; hojas
5-7-9-palmatiparti!as, con lóbulo medi:ino 3-5-pinatihendido y los laterales generalmente bífidos, todos obtusos en la punta, de color verde-ceniciento oscuro al epifilo,
blanco-plateado al hipofilo; flores mediocres solitarias ó agrupadas de 2 á 3 en
las axilas de las hojas sobre pedún culos generalmente más largos de los peciolos
ostentando hermo3os pétalos de color violado más ó menos intenso.
Espe cie frecu J nte en los partidos australes especialmente al Sur de Bahía
Blanca.
124. SPHAERALCEA PATAGONICA (Niedr.) Speg.
Arbustillo pare cido á la S. cisplatina de la cual se reconoce fácilm ente por
su vellosidad adh e rente casi membranosa y no harinosa y principalm e nte por sus
flores que se desarrollan al ápice de las ramas sin hojas, constituyendo una especie de ra cimos f :ojos; además las corolas son el doble mls grandes y de un
lindo color rosa do ó violáceo pálido.
Hi e rba qu 2 ti ene las mismas propiedades de todas las anteriores y que se
halla en las orillas ele los Ríos Colorado y Negro.
125. SPHAERALCEA BONARIENSIS (Cav.) Grisb.
l\ombre vulgar: 1Halva del zorro, Malva blanca
Planta perenn e de ramas delgadas débiles desparramadas, enderezadas ó
recostadas en el sucio, lampiñas y verde-oscuras en las partes viejas; hojas ovaladas ó lanceoladas cuneadas ó ligeramente acorazonadas en la base, 3-5-lobuladas ó palmati particlas, verde-oscuras y lampiñas en la cara superior, blanquecinas y vellosas en la inferior; flores agrupadas de 3 á 6 en las axilas superiores
casi sentadas, co;i pétalos oblícuos rojos ó rojo-violáceos el doble más largo de
los sépalos.
No tiene aplicaci0n. En las quintas, chacras de tocia la Provincia.
126. ABUTILON TERJ11/NALE S. Hil.
Arbustillo p-:rcnne de 25 á 50 cnts de altura, enderezado, poco ramoso, bastante rígido, cubierto e n todas sus partes de un vello muy corto, tupido y aterciopelado; lio;as !argarnente pecioladas de limtos mediocres ó pequeños acorazonados ovalados gcnera ' mente agudos con dientes marginales poco marcados; flores
mediocres en grupo ¡iJ ápice del eje central del tallo que simula un largo pedúnculo
común, con péta los rosados ó amariJ:entos.
Planta poco abun:lante y casi exclusiva á las Sierras del Tandil, de Curamalal
y de la Ventana.

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107 -

127. ABUTILON MOLLISS!MUM (Cav.) Sweet

Arbusto muy parecido al anterior, del cual se

distingue por sus hojas ape-

nas algo más claras y no nerviosas en la cara inferior; por sus flores agrupadas
en umbelas axilares de 2 ó 3 y por sus semillas ásperas pero no vellosas.
No tiene aplicación y se cultiva para adorno.

1-Grupo de botones &lt;le flores muy disminuido
2-Sección de un l&gt;otf\n de flor
3-F\or v'.Hta de atras
4-Flor vista de adelante
5 6- Estarnbres
7- Estigrnas
8-Péta\o con fragmento de andróceo
9-Fruto madur o
10-Carpelo entl:.ro v isto de a.fuera
-11seccionado
12-13 Semillas
14-Ho.ia muy reducida

128. ABUTILON STRIATUM Dicks.
Arbusto de 1 á 2 metros de altura, densamente ramoso casi completamente
lampiño de color verde vivo; hojas de circunscripción anchamente oval, de base
más ó menos acorazonada, con borde 3-5-palmatilobado, siendo los lóbulos enteros
y agudos; las flores grandes nacen solitarias en la axila de las hojas superiores,
sostenidas por pedúnculos bastante largos y delgados; estas flores miran todas

�-

108 -

hácia abajo y tienen forma campanulada, ostentando pétalos amarillentos recorridos por numerosas nervaduras rojizas.
Planta común en todos los jardines y que se halla al estado silvestre en los
matorrales de las Islas del Paraná.

129. ABUTILON PAUCIFLORll,JJ S. Hil.

Nombre vulgar: ,Jlah&gt;isco ó ,J/al"ón amarillo

Arbusto perenne de 1 á 2 metros ele altura, con ramas estencliclas horizontalmente; hojas anchamente ovaladas agudas, acorazonadas en la base, enteras en
los bordes, sostenidas por peciolos algo más cortos de los limbos, corta y densamente

pubescentes-aterciopeladas en ambas caras, con la inferior casi blan-

quecina; flores axilares solitarias llevadas por un largo peciolo articulado con
pétalos amarillos; semillas ligeramente vellosas.
Planta sin aplicación.
Hallé esta especie varias veces en las Islas al borde de las quintas tal vez
escapadas de los jardines donde se cultiva.

130. ABUTILON SORDIDUM Schm.

Arbusto perenne muy parecido al anterior del cual pronto se puede reconocer por sus ramas leñosas hojas de color rojizo súcio ó aceitunado oscuro y muy
reticulado-nerviosas en el hipofilo y especialmente por sus flores mucho más
grandes y de color salmón y no amarillas.
He coleccionado esta especie á lo largo del Río de la Plata cerca de Belgrano.

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10:1 -

131. ANODA TRIANGULARIS (Willd.) OC.

Nombre vulgar: Malva cimarrona
Yerba anual de 30 á 100 cnts de altura, enderezada, más ó menos
vellosa, ele hojas triangulares ó pentcigonas, con bordes enteros y ápices muy
agudos, largamente pecioladas; flores solitarias con peciolos más ó menos largos y pétalos azules apenas más largos ele los sépalos; frutos discoidales bastante anchos con carpidios provistos de un largo cuernito dorsal sin tabiques
en los lados; semillas arri1'io11aclo-triangulares ásperas.
Se emplea en cataplasmas en vez de la malva común.
Maleza que abunda especialmente en los terrenos fértiles y arenosos ele las
quintas y chacras de tocia la Provincia.
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110 -

132. SIDA LEPROSA (Ort.) Schm.

Nombre vulgar: Jl/a!Pisco común
Hi erba de rizoma perenne y tallos aéreos anuales, rastreros y á veces radicantes con hojas semiorbiculares acorazonadas ó tronchadas en la base, de consistencia firme, plateadas como tocias las demás partes, menos los pétalos
amarillos, hallándose cubiertas de escamitas muy tupidas y adherentes; flores
solitarias en el axila ele las hojas con pedúnculos más largos ele los peciolos.
Se emplea en cataplasmas como emoliente en lugar de la malva común; su
presencia indica con toda seguridad un suelo algo salitroso.
Abundante en tocia la Provincia especialmente en los lugares bajos ó
salados.

15

1-Ramita con flores
2-Botón de fior
3-4-Bractéólas
ó-6- Sépalos
7-Corola desnuda
8-Pétalos
9-Andróceo cortado p or el medio
IO- And róceo entero
11-12--Estambres
IS-Polen
14-Estilos
15-Est il o con estigma muy aumentado
16- Fruto
17- Carpelo abierto

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111 -

SIDA LEPROSA (Ort.) Schm.

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133.

11:! -

S ID A FCL \ ºA S. J-'lil.

Arbustillo humild e de 10 á 20 cents ele altura, ele ramas generalmente rastreras; hojas de peciolos bastante lar gos y lámin as generalmente pequeñas ovaladas
ó casi orbiculares con unos pocos dientes hácia la parte superior, cas i lampiñas
-y verde oscuras al epifilo, pjlidas aterciope:adas al hipofilo; flores pequeñas
agrupadas en la extremidad de las ramas, formando casi una cabezuela, generalmente cleistógama y ele corolas rosco-amarillentas cuando normales.
Esta planta es bastante frecuente en todas las sierras pampeanas, especialmente en la ele la Tinta.

1:':'4.

SIDA ANOMALA S. Hil.

Planta subherbáce2 perenne enderezada, müs ó menos velloso-aterciopelada
en tocias sus partes ; las hojas presentan peciolos más bien cortos y limbos mediocres lin ear es ó casi oblanceolados, con algunos clientes al borde en su mitad
s uperior ; flores mediocr es corta mente pedunculadas solitarias en las axilas ele
las hojas superiores, con graneles pétalos ele un rosado violáceo muy lindo, recorrido por nevaduras más oscuras que terminan en una mancha basal purpttrer.
Esta planta se halla , aunque bastante escasa, en las barrancas secas y ~iridas
alrededor de San Nicolás.

135. SIDA LINO/DES (Hieron.) Speg.
Planta vivaz ele 30 á 120 cnts ele altura ; tallos por lo general derechos y casi
si mpl es, hu ecos; hojas radical es largame nte pecioladas 5-7-palmatiparticlas, con
lóbulos angostos lin ea r es 3-5-ficlos, hojas caulinas medianas 3-particlas, hojas superiores lin eares ente ras ó co n algunos dientecillos; inflorescencia en panijuela
amplia, con flores largam ente peclunculaclas, ele pétalos poco más largos del cáliz,
azules. Las partes jovenes ele la planta se hallan sembradas ele pelos es trellados ralos que pronto desaparecen.
Se halla raramente en los alrededores el e Bahía Blanca, con mayor frecuencia
al borde del Río Colorado y es común en las orillas ele! Río Negro.

136. SIDA

H0 il1BIFOLIA L.

Nombre vulgar: A/ata, Cáilamo criollo, 1l1ata al/al/a
Planta perenne, leñosa, tenaz ele tallo y ramas enderezadas, delgadas, mimbreadas ele 25 hasta 100 cnts ele alto; hojas lanceoladas dentelladas en su
mitad superior, posteriormente cuneadas, lampiñas y verdes en la cara superior,
algo cenicientas y finamente pubescentes en la inferior; flores generalmente solitarias en las axilas superiores, largamente peclunculaclas, ele pétalos color crema
ó raras veces blancas ó rojizas.
Esta planta cunde con gran rapidez en los terrenos fértiles y algo húmedos,
siendo dañosa para los alfalfares; su tallo clá una excelente fibra t ex til que he
visto muy empleada por los Indios de Misiones.
Común en tocia la Provincia en los campos ele pastoreo, chacras y quintas.

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113 -

137. SIDA HASTATA S. Hil.

Planta perenne de rizoma grueso leñoso y ramas rastreras, cubiertas en todas sus partes de pelos estrellados cerdosos, muy adheridos á la superficie que
le dán un color amarillento-canoso; hojas ovaladas ó anchamente elípticas obtusas, en la base ligeramente cuneadas ó tronchadas, de bordes almenados; flores
axilares solitarias largamente pedunculadas de cáliz pentágono con sépalos grandes acorazonados que á la madurez envuelven completamente el fruto; pétalos
amarillos azufre con mancha negro-roja en la base.
No tiene aplicación.
Planta que parece rara habi éndola hallado muy pocas veces cerca de La
Plata y en las barrancas del Bañado de Flores.

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138.

114 -

SIDA MACRODON DC.

Plantita perenne con muchas ramitas delgadas, enderezadas ó recostadas en
el suelo, vellosas en las partes jóvenes herbáceas apicales; hojas ovaladas agudas ligeramente acorazonadas en la base, de bordes dentados, superiormente pubescentes, inferiormente densa y tupic\amente velloso-aterciopeladas casi harinosas;
flores solitarias axilares sostenidas por largos pedúnculos, ostentando corolas
bastante graneles rosadas.
Planta hasta ahora hallada solamente en los cerros ele la Sierra de la
Ventana.

139.

SIDA FLA VESCENS Cav.

Planta bastante parecida á la anterior, ele la cual se distingue por sus ramas
rastreras y no enderezadas, por sus hojas más tupidas vellosas y de color amarillento en ambas caras, por sus flores con frecuencia reunidas de 2 á 3 en las
axilas de las hojas y principalmente por los carpelos del fruto que nunca son
más dé cinco.
Especie frecuente en la Sierra Peregrina, en la del Tandil y también en la
de Olavarría.

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115 -

SIDA FLA VESCEJ\'S Cav.

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116 -

140. MAL VASTRUM BELLOUM (Gay) A. Gray
Planta perenn e herbác ea de tallo s verdes pálidos huecos recostados al suelo,
muy tupidos y formando mata casi hemisférica; hojas largamente pecioladas, con
limbo palmatiparticlo y lóbulos 3-5-palmatihendidos; flores solitarias en la axila
ele las hojas super iores, largamente ped unculadas formando casi un corimbo, con
cáliz provi sto ele tr es bract éola s filiform es y una corola doble más larga de color blanco-rosado pálido. Las partes nuevas ele la planta son se mbradas de pelos estr ellados.
Esta especi e me parece id énti ca al Malvas!rum decipiens (S. ttil.) Schm.,
{t pesar ele que los autores sostienen que las flor es ele su especie carecen ele
bractéolas caliculares.
E sta especie es muy rara y fu é observada hasta ahora solamente en los alrededores de Tornqui st frente á la Sierra de la V entana.

141. MAL VASTR UM GARKEANUM Schm.
Arbusto de más ele un metro de altura co n ramas delgadas ralas muy desparramadas, pubescentes; hojas ovalo-tr iangul ares tronchadas en la base ó á veces
ligeram en t e aflechadas, sostenidas por peciolos más cortos de los limbos, de
bordes aserrados, cubi er tos ele pequeños pelos estre llados, muy ralos en la cara
superior, bastante tupidos en la inferior; flores en ramilletes á la ex tr emidad de
largos pedúnculos ax ilares, cas i se ntadas, con pétalos de un azul muy pálido.
No tiene aplicación.
Abundante en todos los terrenos pantanosos de las Islas de l Paraná, del
Tigre y ele Santiago.

142.

MAL VASTRU!'lf COROiJllANDELIANU!l!f

(L.) Grk.

Planta subl eñosa de 30 á 80 cnts de altura, bastante ramificada, con ramas
enderezadas tupidamente foliosas, espa r cidas de pelos más ó menos tupidos r ecostados y adher entes por su medio (pelos malpi ghi áceos); las hojas sentadas
ó cortamente pecioladas presentan un limbo ova lado de bordes doblemente
dentellados, teniendo numerosas nervaduras pinadas muy marcadas en ambas
caras; las flores son solitarias en las axilas de las hojas superior es, cortamente
pedunculadas ó sentadas, pequeñas, con pétalos de co lor amarillo; los carp elos
presentan si empre tres cuern ecitos esp iniformes lampiños y li sos que permiten
reconocer inmedi atame nte esta especie.
Vegetal inútil y molesto que se hall a difundido en todos los países tropicales
ó subtropicales del mundo; es frecuente en las Islas del Paraná al borde de los
caminos.

143, LA VA TERA ARBOREA L.~
Nombre vulgar : Malvón, Malva crespa
Planta perenne de hasta tres metros de altura, cuyo tronco lampiño puede
alcanzar hasta 10 cnts de diámetro, regular y ralament e ramificado; hojas
ligeram ente pubescentes, largamente pedunculadas orbiculares, 5-7-anguladas,
profundam ente acorazonadas en la base; flores cortamente pedunculadas, en
ramill et e en las axilas de las hojas; p étalos viol etas, el doble más largo de los
sépalos.
Planta de ornamento importada de Europa.
No es rara en las quintas y á veces en los terrenos baldíos y llenos de
escombros de la Capital Federal y de La Plata.

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117 -

144. MAL VA PARVIFLORA L.

Nombre vulgar: Malva, Malva común
Hierba anual, generalmente recostada en el suelo, rara vez enderezada,
lampiña ó ligeramente pubescente; hojas largamente pecioladas orbiculares, profundamente acorazonadas, obtusamente 3-7-angulares, con bordes finamente
almenados; flores pequeñas en ramilletes axilares, con bracteolas calicinales filiformes y pétalos violados ó blanquecinos iguales ó más cortos de los sépalos;
carpelos cubiertos de una cáscara carnosa y lisa cuando verdes, coriácea y
groseramente arrugada cuando secos.
Yuyo muy empleado como emoliente, común y abundante en toda la Provincia especialmente á los alrededores de _l()s ranchos y casas de campo.
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118 -

145. MAL FA SIL FESTRIS L.

Nombre vulgar : Malva, lila/va común
Especie muy parecida á la a nterior, de la cual se distingue fácilmente por
su mayor robustez, por sus tallos generalmente enderezados, por las bracteolas
calicinales ovalaaa~ -y por los pétalos de sus flores que son dos veces tan largos
como los sépalos.
Tiene las mismas aplicaciones que la anterior.
No es r-ara, aunque no común, con la especie anterior en los sembrados
de las quintas de toda la Provin cia.

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18.

119 -

Lináceas

Flores hermafroditas cíclicas regulares;

sépalos 5, imbricados, hipoginos

persistentes libres ; pétalos 5, hipoginos libres caducos ; estambres 5, hipoginos
opuestos á los sépalos alternados con 5 estaminodios filiformes y todos cortamente soldados en tubo á la base ; disco 5- glandular; ginéceo 5- !ocular, con dos
óvulos en cada lóculo y rematado por 5 estilos libres ó brevemente soldados en
la base.

Fruto capsular con 5 lóculos tabicados ó 10 cocos monospermos.

Plantas herbáceas ó arbustivas de hojas enteras sin estípulas; muchas de
ellas tienen aplicación terapéutica ó industrial.

CLAVE

DE

LAS

LINÁCEAS

acostadas en el suelo, rastreras, con hojas aleznadas agudas
muy numerosas; flores solitarias y sentadas en la extremidad de las ramas, pequeñas con pétalos blancorosados más cortos de los sépalos; cápsula globosa dura
é
indehiscente
1. Plantas ..... l
146. Linum selaginoides

\

enderezadas con hojas lineares membranosas; flores en
corimbo, con pétalos más largos de los sépalos y cápsulas globosas dehiscentes. . . . . . . . . . . •
azules ó blancos grandes; sépalos verdes ele bordes enteros;
hojas bastante numerosas hasta la extremidad de las
ramas, lanceolaclo-lineares; plantas anuales . . . .
147. Linum usitatissimum
2. Pétalos .....

blancos ó amariltentos mediocres; sépalos pestañosos hácia
la punta; hojas lineares muy pocas y esparcidas; planta
perenne. . . . . .
148.

Linum junceum

2

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146.

120 -

L!NUM SELAGINOIDES Lmk

Planta perenne rastrera de tallos cilíndricos, radicantes, cubiertos de un gran
número de hojas pequeñas casi empizarradas, lineales agudas encorvadas como
una hoz; flores solitarias ó agrupadas en 2 ó 3 en la punta de las ramas, pequeñas, con pétalos más cortos que los sépalos, de color blanco rosado. Fruto
globoso del tamaño de una alberja que se divide en 10 piecitas longitudinales
semilunares.
No es rara en las praderas más secas y algo arenosas de los campos del
Oeste y Sur.

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�147.

LJNUM

Nombre vulgar:

1:!1 USITATISSIMUM L.

Lino, Lino cultivado

Hierba anual de 35 á 80 cnts de altura, enderezada, lampiña, de un lindo
verde; hojas lanceoladas obtusas ó agudas alternas enteras; flores en corimbo
terminal, bastante grandes, de pétalos azules ó blancos; cápsulas globosas,
lampiñas, con 5 á 8 semillas ovaladas chatas, lustrosas.
Esta planta es largamente cultivada por sus semillas oleaginosas; desde algun
tiempo ya se siembra también para su fibra que es el textil más fino y fuerte
conocido. Se halla al estado silvestre en toda la Provincia á lo largo de los caminos, ferrocarriles y en los terraplenes de los puertos.

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148.

122 ·-

LINUM ]UNCEUM S. Hil.

Planta de 35 á 70 cents de altura, de ramas delgadas mimbreadas derecha~
bastante numerosas; hojas muy pocas, casi solamente en las ramas nuevas, angostamente lineares ó casi filiformes; flores en la extremidad de las ramas formando un corimbo muy ralo, con sépalos ovalados agudos, provistos de glandulitas
dentiformes en los bordes, con pétalos blanco-amarillentos; cápsulas del tamaño
de una alberja, protegidas por el cáliz persistente.
Es frecuente esta planta al pié de la parte norte de la Sierra de Curamalal.

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19.

123 -

Mal pighiáceas

Flores hermafroditas ó polígamas, cíclicas, regulares ó casi; sépalos 5, de
los cuales 4 presentan al exterior dos gruesas glándulas; pétalos 5 grandes espatulados hipoginos como los sépalos; estambres 10 que generalmente son ligeramente soldados en la base, de los cuales 6 fértiles normales y 4 estériles y
deformados; ginéceo 3- !ocular, con tres estilos distin.tos.

Fruto formado por 5

sámaras indeiscentes ó por tres carpeles dehiscentes.
Plantas arboreas, arbustivas ó enredaderas, especiales ele los climas cálidos ele
América; no tienen aplicaciones sinó como ornamentales en los jardines.

CLAVE DE LAS MALPIGHIÁCEAS

Plantas ..

enredadera de hojas grandes anchamente ovaladas bien
pecioladas, velludas y pálidas en la cara inferior; raíces
provistas de gruesos tubérculos subleñosos. . . . . .
149. Stigmaphyllon litorale

1

enderezadas de hojas lanceolado-lineares muy cortamente
pecioladas, lampiñas y cenicientas en la cara inferior;
raíces fibrosas. . .
. . . . . . . .
150. Galphimia brasilensis

1

149.

STIGil!APHYLLUM LITORALE Juss.

Nombre vulgar: Papas del río, lsipo-guazú
Enredadera provista ele gruesas papas semileñosas, de tallos delgados trepadores perennes; hojas graneles orbiculares ú ovaladas enteras ó trilobadas verdes
y lampiñas en la cara superior, velludas y cenicientas ó casi blanquecinas en la
inferior ; flores amarillas mediocres ; sámaras con ala corta ancha y gruesa.
Comun en los matorrales estuáricos.

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150.

124 -

GALPHIMIA Bl?ASILIENSIS Jss.

Arbustito semiherbáceo de 15 á 30 cnts de altura, todo lampiño, bastante ramoso, con hojas opuestas lanceoladas ó lineares enteras agudas cortamente pecioladas, de color verde obscuro al epifilo, ceniciento-azulecas al hipofilo;
flores pequeñas en racimos bastante tupidos en la extremidad de las ramas, de
pétalos amarillento-rojizos. El fruto está constituido por tres cocos dehiscentes
monospermos.
Plantita sin aplicación que se halla con frecuencia en los matorrales de San
Fernando, del Tigre y en todas las Islas del Paraná.

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20.

125 -

Zigofiláceas

Flores hermafroditas regulares; sépalos hipoginos libres 4- 5, empizarrados;
pétalos 4- 5; estambres en número igual ó doble al de los pétalos, con anteras
biloculares; ovario sentado 4- 5- locular, superiormente adelgazado en un estilo
que termina en cabezuela simple ó á veces en 5 estigmas; óvulos dos ó más
en cada cavidad ovárica.

Fruto constituido por 4 ó 5 casquitos secos duros que

por lo general contienen una sola semilla.
Hierbas, arbustos ó árboles, con ramas muy abiertas y nudos con frecuencia
hinchados; hojas opuestas estipuladas simples ó compuestas, herbáceas ó coriáceas;
estipulas á veces espiniformes.

Flores solitarias en las axilas de las hojas.

CLAVE DE LAS ZIGOFILÁCEAS
1

elípticas, de punta más ó ménos agudamente redondeada,
de bordes pinado-dentados. . . . . . . . . . . .
151. Larrea nitida
1. Hojas ..... . \

l

/ cuneiformes, tronchadas ó bilobadas en la punta, de bordes enterísimos .

2. Hojas

...... I\

hendidas hasta casi á la base en dos lóbulos lanceolados
agudos divergentes.
152. Lar rea divaricata
tronchadas y apenas escotadas en la punta, de modo de
tomar la forma de una punta de flecha al reves . . .
153. Larrea cuneata

2

�151.

126 -

LARREA

NITIDA

Nombre vulgar: jarilla macho,

Cav.

Planta brújula

Arbusto enderezado de uno á dos metros de altura, con ramas y ramitas dísticas, es decir, dispuestas todas en un mismo plano, observándose en ella por lo
general una dirección de Sur á Norte ; toda la planta es cubierta de una resina
viscosa que les comunica un olor peculiar; las hojas pequeñas opuestas dísticas
como las ramas, son coriáceas de un verde oscuro brillante por la resina que las
cubre, de forma elíptica y bordes dentellados; las flores mediocres y solitarias
aparecen en las ramitas más jóvenes y ostentan pétalos amarillos; los frutos secos
son cubiertos de un vello muy corto ó casi lampiños.
De esta especie he observado solo escasos ejemplares en las lomas cerca de
la boca del Río Negro.

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152.

LARREA

~27

-

DI VARICA TA

Nombre vulgar: jarilla hembra,

Cav.

Compás de Córdoba

Arbusto muy parecido en todas sus partes al anterior, del cual se diferencia
tan solo por sus hojas que parecen estar compuestas de dos hojuelas lanceoladas
agudas y divergentes más ó ménos soldadas en su base. Frutos tupida y largamente velludos.
Es la especie de Jarilla más comun al Sur de Bahía Blanca, abundando principalmente entre el Río Colorado y el Río Negro.

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155.

LARREA

128-

CUNE/FOLIA

Cav.

Arbusto muy semejante al que precede y del cual solo difiere por la forma
de sus hojas tronchadas en la punta y que afectan la forma de un triángulo
isósceles al reves.
Especie bastante escasa que solo observé en las Lomas ne~ras en la orilla
sur del Río Colorado.
Todas las Jarillas son consideradas como plantas inútiles; arden muy bien aun
verdes, pero despiden un olor nauseabundo y un humo que afecta mucho los ojos.

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129 -

21. Geraniáceas
Flores hermafroditas cíclicas regulares ó irregulares; sépalos 5 libres ó entresoldados hasta su medio, hipoginos; pétalos 5, libres hipoginos ó periginos; estambres 10, toáos fértiles ó en parte estériles, desapareciendo á veces algunos;
ginéceo 5- 5- !ocular, con 1 ú = óVulos en cada celda. Fruto muy variable, á veces capsular, á veces policoco.
Plantas de poca aplicación ; algunas son cultivadas por ornamento y otras
forman parte importante, como forrageras, del cesped de nuestros prados.

CLAVE

(

1. Flores ......

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l

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r

2. Fruto .......

l
(
5. Estambres
diez .......

1

i
l

DE

LAS

GERANIÁCEAS

irregulares; sépalos soldados, llevando el posterior un largo
espolón; enredadera tuberífera
154. Tropeolum pentaphpllum
regulares ; sépalos libres sin espolones .
formado de 5 aquénios reunidos por 5 colas lineares, que
al separarse se enroscan en tirabuzón; hojas nunca 5-folioladas .
capsular, cilíndrico-pentagonal; hojas trifolioladas; hojuelas
trasacorazonadas.
todos fértiles; colas de Jos aquénios lampiñas en Ja cara
de conexión
de los cuales 5 fértiles y 5 estériles sin anteras; colas de
Jos aquenios velludas en su cara de conexión .

perennes con rizoma grueso ó raíz napiforme
í anuales,
de raíz filiforme .

4. Plantas ...... (

5. Pl•nt"

5
12

4
9

5
6

una raíz napiforme vertical gruesa; tallos cortos generalmente enderezados.
155. Geranium Berterianum

¡

prn-1

oi'ta' de .. ·

2

con rizoma horizontal grueso nudoso, del cual salen muchos tallos endebles á veces semitrepadores.
156. Geranium melanopotamicum

bi-tri-pinatipartidas, lóbulos ovalados dentados
157. Geranium l?obertianum
6. Hoj8' ..... • • {
palmati-lobadas ó hendidas; lóbulos obtusos ó espatulados,
dentados al ápice

7

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(
7.

P.é~alos al~
ap1ce ...... 1

l

130 -

obtusos enteros, hojas orbiculares ligeramente almenadolobadas . . .
. . . . . . . . .
158. Geranium rotundifolium
'
escotados ó bilobados; hojas orbiculares palmati-hendidas
ó partidas

8

lampiños, arrugados transversalmente; hojas palmatihendidas; sépalos agudos ó apenas mucronados . . . . . .
159. Geranium molle
8. Carpelos .... ~ vellosos lisos; hojas palmatipartidas; sépalos de ápice casi
obtuso terminado por un mucron igual á la mitad de su
longitud. . . . . . . . . . . . . . . . . .
160. Geranium dissectum

r

l

dentadas ó
f ovaladas
aterciopeladas. .

ligeramente lobuladas, ceniciento-

1

161.

9. Hojas ....... {

Erodium malacoides

1 lineales pinadas con lóbulos opuestos ó alternos bien distintos. . . . .

10

grandes de 15 á 20 mm de largo por 10 ó 15 de ancho,
cortamente dentelladas .
162. Erodium geoides
10. Hojuelas ... ~
pequeñas
de
5
á
15
mm
de
largo
por 3 á 7 de ancho, pro1
fundamente dentado-lobadas . . . . . . . . . . .

11

l

f

l

(
1

11. Pétalos de

largo ......

desigual ; hojuelas acercadas sentadas inciso-dentadas; olor
nulo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
163. Erodium cicutarium

1
~1 igual ;

l

hojuelas muy separadas entre sí, casi pecioluladas
inciso dentadas ; olor almizclado marcado . . . . .
164. Erodium moschatum

amarillas
12. Flores ..... {

13. Plantas

. . . .

15

rosadas ó violáceas

16

de tallos enderezados ó rastreros; hojas rameales alternas

14

1
... · 1. acaules,

provistas de un bulbo subterráneo cubierto de un
vello estuposo de color café-rojizo; hojas todas radicales

15

�-

f
1

14. Flores .....

i

1

1

l
f1

15. Hojuelas ...

i

l

131 -

solitarias; tallos filiformes rastreros radicantes; raíces filiformes . . . . . . . .
165. 0.ralis corniculata
3-7 en panijuela tricótoma al ápice de un pedúnculo más
largo que los peciolos; tallos enderezados ó rastreros no
radicantes, oriundos de un rizoma delgado perenne
subterráneo . .
166. 0.ralis subcorpmbosa
vellosas con puntos glandulosos oscuros en la cara inferior
167. O.ralis Sellowiana
lampiñas y sin puntos glandulosos . .
. . . . .
168. O.ralis eriorhiza

16 _ Tallo subte- {por un rizoma tuberculoso . .
rráneo formado
por bulbos lampiños ó escasamente vellosos.

(

17. Hojuelae de
las hojas ...

17
18-

acorazonadas con escotadura apical poco profunda y lóbulos mayúsculos obtusos y redondeados . . . . . . .
169. 0.mlis articula/a.

!

triangulares, partidas casi hasta la base en dos lóbulos an1 gostamente lineares bastante agudos . . . . . . .
170. O.ralis melanopotamica

l

f
18. Hoj"'

de la base del bulbo, cuyas gruesas escamas se hallan circundadas por las bases de las hojas; al estado fresco debajo del bulbo se observa un grueso tubérculo semitransparente trasovado que desaparece por la desecación
171. O.ralis macachin

nJ1

ciente'-. . ·

l

del centro del ápice del bulbo, cuyas escamas cubren las
bases de las hojas; debajo del bulbo nunca existe tubérculo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19

f

19. Bulbos .....

~

l

agrupados, uno mayor al centro ovalado, circundado de varios casi chatos más pequeños periféricos ; pedúnculos
que llevan varias flores . · . . . . . . . . . .
172. 0.ralis Martiana
solitarios; pedúnculos que llevan una sola flor . . . . •
173. 0.ra/is hispida/a

�-

154.

132 --

TROPEOLUM PENTAPHYLLUM Lk
Nombre vulgar: Flor de pililo

Enredadera lampiña perenne muy ramificada de tallos endebles, que bajo tierra produce papas globosas de tamaño variable entre el de una nuez y el de una
naranja, de color tabaco, con rayas ó hendiduras .longitudinales blanquecinas; las hojas están compuestas de 5 á 7 hojuelas lanceoladas dispuestas
radialmente al ápice de los peciolos ; las flores largamente pedunculadas solitarias presentan un cáliz verdoso provisto de un largo espolón rosado ó rojo ; los
pétalos son solo 2, pequeños y de color azulado. El fruto es formado por una
drupa (rara vez dos ó tres) globosa, de color negro con nubécula azuladocenicienta.
Las papas de esta planta son comestibles, aún crudas, y pueden utilizarse
como antiescorbúticas; esta enredadera se cultiva tambi én por la elegancia y
abundancia de sus flores primaveriles.

16
1-Ramita con flores
2-3-Botones de flores
4-Flor abierta
5-Flor seccionada
6·-Pétalos
7-Estambre cerrado
8-Antera cerrada vista de arriba
9-Estambre abierto
10-Antera abierta
11-Ginéceo
12-Estigmas vistos de arriba
13-0varios
14'-Fruto
15-Carpelo entero
16-Carpelo aeccionado
·1 7-18-Semillas enteras
..19-Semillo. seccionada.

�155.

133 -

GERAN!UM BERTERIANUM Cll.

Raíz vertical del tamaño y forma de una zanahoria, leñosa ó casi, de color
canela oscuro ; tallos muy cortos á veces casi nulos con ramas delgadas recostadas en el suelo algo vellosas ; hojas en roseta en la extremidad superior de
la raíz, largamente pedunculadas corta y ralamente vellosas, algo cenicientas,
orbiculares, 5-7- palmato-hendidas, con lóbulos obtusos enteros ó 3- dentados al
ápice; flores pequeñas de color rosado ó violeta pálido.
No tiene aplicación, pero es comido con gusto por toda clase de ganado.
Es frecuente en los campos fértiles y arenosos de las chacras.

�-

156.

134 -

GERANJUM MELANOPOTA 1v!ICUM Speg.

Planta vivaz lampiña ó ligeramente pubescente de gruesos rizomas rastreros
llenos de cicatrices, de los que se levantan ramitas herbáceas muy largas endebles que sostienen hojas semi-orbiculares 5-7-palmatipartidas con el lóbulo central trihendido .Y los laterales bífidos; flores geminadas pequeñas, sostenida por
pedúnculos largos .Y delgados, con pétalos rosados espatulados enteros ó ligeramente escotados en la punta.

Frutos como en otras especies de este género

ligeramente vellosos.
Especie que se acerca al G. f al!a ..i: Steud. y que solo se halla en los lugares
inundados de las orillas del Río Colorado y del Río Negro.

157.

GERANIUM ROBERTIANUM L.

Planta enderezada lampiña ó con pelos ralos y tiesos, con raíz filiforme ramosa; hojas largamente pecioladas, dos veces tripartidas, con los lóbulos peciolulados ovalados generalmente 3-dentados; flores agrupadas de á 2 en la extremidad de pedunculillos con pétalos rosados enteros.
No tiene aplicación.
tiago.

Especie rara ; se halla en San Isidro .Y en la Isla San-

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135 -

GERANIUM ROBERTIANUM L.

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158.

136 -

GERAN!Wlf ROTUNDIFOL!lM

L.

· Hierba anual enderezada ó recostada, de hojas largamente pedunculadas acorazonado-orbiculares, con 5 ó 7 lóbulos anchos y poco profundos, obtusos Y enteros ó ligeramente 3- dentados, de color verde algo ceniciento ó rojizo, suaves,
tupida y cortísimamente pubescentes; flores pequeñas con pétalos rosados
enteros.
No tiene aplicación.
Planta europea que se halla con frecuencia en el cesped de las praderas.

159.

GERANIUM il10LLE L.

Hierba muy parecida á la anterior, de la cual so lo se diferencia por sus hojas
hondamente 5-7- hendidas de lóbulos obtusos 3- dentados y por los petalos rosados profundamente escotados casi bilobulados.
No tiene aplicación.
Planta también europea que se colecciona con frecuencia en las quintas y
chacras.

160.

GERANIUM DISSECTUM L.

Planta anual enderezada ó recostada, poco ramosa, pobremente vellosa ó casi
lampiña, de hojas largamente pecioladas con limbo 5-7- palmatipartido y lóbulos
3-5-dentados; flores acopladas sostenidas por pedúnculos más corto de los peciolos, de sépalos ovalados terminados por un mueran setiforme muy largo y pétalos azules ligeramente escotados; carpelos lisos cubiertos de pelos delgados
ralos parados.
Los ejemplares argentinos presentan en la axilas de las hojas radicales
flores solitarias cleistógamas apétalas, pero no se pueden separar del tipo.
Hallóse este vegetal en abundancia en un potrero anegadizo cerca de la
Estación Lezama.

�-

161.

ERODIUM

137 -

MALACOIDES Willd.

Nombre vulgar: Malvilla
Hierba anual ó bisanual de raíz robusta ramosa; hojas largamente pecioladas
ovalado-acorazonadas, enteras, subtrílobas ó ligeramente dentadas, de color verde
ceniciento, suaves, pubescente-aterciopeladas ; flores numerosas en umbelas con
pétalos rosados.
No tiene aplicación; la he visto sin embargo emplear en cataplasmas como
emoliente y las ovejas y vacas la comen con gusto.
Planta europea, común en los lugares húm edos y especialmente entre los
escombros y sobre paredes viejas en toda la Provincia.

�-

138 -

162. EROD!l',Jf CEO/DES S. Hil.
Nombre vulgar : Alji!cri!lo macho
Planta anual, primaveral, al principio acaule, con hojas en roseta, mas tarde
con ramas bastante largas endebles recostadas en el suelo; hojas grandes de 15
á 20 cnts de largo con cuatro pares ele hojuelas grandes ele 2 á 5 cnts de largo, algo
distanciadas entre si y alternas, ovaladas, cortamente peciolulaclas, dentadas en el
borde, verdes y ligeramente peludas; flores en umbelas de 5 á 8, pequeñas con
pétalos rosados y tocios ele igual tamaño.
No tiene aplicación.
Planta indígena que no es escasa en el césped ele tocias las praderas, bastante
apetecida por el ganado; se observa muchas veces sobre las paredes ele las casas
antiguas ele la Capital Federal.

1G5. ER'OD!l'JI CICUTAiUUM Lehm.
Nombre vulgar:

Alfilerillo hembra ó común

Planta muy parecida á la anterior, pero de un tamaño infinitamente menor,
con hojuelas menos separadas y más profundamente recortadas en los bordes;
tlores pequeñas rosadas con los pétalos algo desiguales y sin olor apreciable.
Pasto cosmopolita, que es comicio con gusto por el ganado.
Abunda en los prados y rastrojos ele chacras y quintas en tocia la Provincia.
164. EROD!WI 11/0SCHATUM

(L.) Willcl.

Nombre vulgar: Al/ilerillo almizclado
Hierba muy parecida á la anterior, ele la cual se diferencia por sus hojuelas
divididas en clientes angostos y largos, por su color ceniciento, por sus flores
regulares, con pétalos rosados todos ele igual longitud y por su olor que recuerda
el del almizcle.
Sirve como forraje natural ele las praderas y puede considerarse como cosmopolita.
Es escasa y se halla principalmente en los lugares más áridos y secos de
toda la Provincia.

165.

OXAL/S

CORNICULATA

L.

Nombre vulgar: \·in agrillo rastrero
Hierba anual ele tallos delgados á veces enderezados pero más comunmente
recostados y rastreros; hojas largamente pecioladas, con hojuelas lampiñas y más
ó meños trascorazonaclas, verdes ó rojizas; pedúnculos por lo general más largos
de las hojas, con una ó dos flores de pétalos amarillos; cápsulas casi cilíndricas,
pubescentes.
Se observan tres variedades :
a) /)'pica : verde, enderezada, formando matas derechas.
b) repens: verde, ele tallos muy largos rastreros y á veces radicantes.
c) l'llrpurascens: ele tallos y hojas rojas, rosadas ó violadas y tallos rastreros.

�-

139 -

Planta cosmopolita, cuyas hojas tienen un sabor ágrio agradable por el oxalato de potasio que contienen.
Abunda en los tablones de todos los jardines, quintas y chacras de toda la
Provincia.

166.

OXALIS SUBCORY,l!BOSA Arech.

Hierba lampiña ó vellosa vivaz provista de un rizoma delgado irregular subterraneo de cázcara rojiza bastante profundo, del cual salen varias ramitas herbáceas al principio enderezadas y después rastreras, pero nunca radicantes, que
sustentan hojas alternas formadas por tres hojuelas acorazonadas; las flores
amarillas bastante grandes constituyen un tricasio sostenido por un largo pedúnculo comun.
Esta planta es bastante escasa, fué coleccionada una vez la Sierra Ventana
y varias veces alrededor de Buenos Aires.

167. OXAL/S SELLO \V/ANA Zucc.
Nombre vulgar: Macachín amarillo
Planta pequeña provista de un bulbo escamoso del tamaño de un grano de
maíz ó de una avellana, vestido de una pelusa estuposa del color ele la yesca;
tallos ningunos; hojas que salen en manojo de la extremidad del bulbo, verdes,
largamente pecioladas, con hojuelas trascorazonadas, lampiñas en la cara superior, vellosas y con puntos glandulosos en la inferior ; flores sostenidas por pedúnculos tan largos como los peciolos, de un lindo color amarillo de oro.
Los muchachos comen el bulbo de este yuyo por su sabor azucarado agradable.
No es rara en las praderas, especialmente en los terrenos más livianos y
arenosos.

168. OXALIS ERIORHIZA Zucc.
Nombre vulgar : Macachín amarillo
Planta sumamente parecida á la anterior, de la cual solo se diferencia por
sus hojas lampiñas en ambas caras y sin puntos glandulosos.
Los bulbos son también comestibles.
Planta común, cuyas flores en otoño y primavera visten las praderas, á veces
completamente, con sus florecitas amarillo-doradas.

�-

140 -

169. OXALIS ART!CULATA Sav.
Nombre vulgar : Macachín de c/ianchos
Plantita perenne de rizoma grueso y formado de tantos artículos ó papas de
color pardo-rojizo y llenas de cicatrices al exterior que se siguen como cuentas de
rosario; tallos ninguno; hojas muy numerosas en manojos en la extremidad del
rizoma, provistas de peciolos muy largos, con tres hojuelas trascorazonadas, á veces
lampiñas, á veces vellosas en una ó ambas caras, con ó sin puntos glandulosos;
pedúnculos florales más largos de las hojas, sustentando el ápice 3 á 10 pedicelos,
cada uno de los cuales remata en una flor de color violeta-rosado más ó menos
rnbido.
Planta sin aplicacióu, cuyas hojas son comestibles y de un rico sabor ágrio,
por el oxalato ácido de potasio que contienen.
Abunda en los lugares húmedos y sombríos del estuario, á veces en los cercos ele las quintas y chacras.

:, &amp;

1-Plantita entera al natural
2-Hoja
S-Hojue la
4-Fragmento de rizoma seccionado l ong,
5-Fragmento de rizoma transver,
6- B otón de fl or
7- Sépal o
8 - Ginéc.eo y andróceo
9-Estambres
10-Ginéceo
11 -12 Pétalos

�-

170.

141 -

OXAL!S MELANOPOTAMICA Speg.

Planta perenne de rizoma subleñoso articulado bastante hondo, que lleva en
la punta varias ramas delgadas y escamosas, cada una de las cuales al alcanzar
la superficie de la tierra sustenta un manojo de hojas; estas son largamente pecioladas y tienen tres hojuelas, cada una de las cuales se halla partida casi hasta
la base en dos lóbulos lineares y bastante agudos. Las flores en umbela al ápice
de un pedúnculo comun mas largo de los peciolos, presentan pétalos rosados con
nervaduras algo más oscuras.
Especie muy cercana á la O. articula/a Sav. de la cual se distingue pronto
por la forma de sus hojuelas; no tiene aplicación.
Se halla rara vez en las sierras de Cura-malál y de la Ventana, con mayor
frecuencia alrededor de Bahía Blanca y á lo largo de los Ríos Colorado y
Negro.

171.

OXALIS MACACHIN Arech.

Nombre vulgar : M a e a eh í n b /a n e o
Plantita elegante que produce un tubérculo en forma de cono arrevesado
blanco y semi-transparente, en cuyo ápice se halla un bulbo de gruesas escamas
circundado por las bases de los peciolos foliares ; las hojas tienen tres hojuelas
acorazonadas de lóbulos anchos y obtusos algo carnoso-rígidas, lampiñas lustrosas ;
las flores grandes y lindas en número de 5 á 5 se hallan constituyendo una umbela
á la extremidad de un pedúnculo comun más largo de los peciolos; los sépalos
son verde-rosados y los pétalos rosado-violetas. De entre las bases de las hojas
salen numerosos estolones blancos delgados que llevan en la punta bulbillos.
Yuyo raro en esta Provincia hasta ahora observado en muy escasos ejemplares cerca de la Estación Lezama.

�-

142 -

172. OXALIS JJ/ARTIANA Zucc.
Nombre vulgar : 1J!acachín rosa ó rosado
Planta acaule, provista de un bulbo del tamaño ele un avellana ó ele una nuez,
compuesto ele uno mayor central, circunc\ac\o de muchos otros menores y chatos,
lampiño ó ligeramente velloso; hojas en manojo pero poco numerosas, largamente
pecioladas con 3 hojuelas trascorazonadas, lampiñas ó ligeramente peludas, con
puntos glandulosos en el borde; pedúnculos florales ele igual ó mayor largo de
los peciolos, rematando en una umbela de 5 á 20 pedicelos, cada uno ele los cuales
sustenta una flor rosada ó morada.
Planta sin aplicación; sus bulbos y hojas son comestibles y tiene sabor ágrio
agradable ; es abundante en las praderas de la parte norte de la Provincia ; al
sur de La Plata es rara.

!-Plantita entera tamaño natural
2-Hoja tamaño natural
S -Hojuela tamaño natural
!-Flor sin corola
5-Sépalo
6-Dos pétalos
7-0rganos reproductores
8-Dos estambres.
9-Ginéceo
10-Carpelo separado

�-

143 -

175. OXALIS HISPIDULA Zucc.
Nombre vulgar : 111acachín morado
Planta muy parecida á la anterior, de la cual se diferencia por sus bulbos
simples, sus hojas menos numerosas, lampiñas en las caras pero vellosas en
los bordes y por sus pedúnculos florales que sustentan una sola, rara vez dos
flores.
Sus hojas y bulbos son comestibles como los de la anterior.
Es frecuente en las praderas y especialmente en los lugares algo sombreados
como al pié de los cercos y árboles, en los partidos septentrionales de la Provincia.

22.

Rutáceas

Flores cíclicas regulares hermafroditas. Sépalos 4-5 hipoginos ó periginos;
estambres en número igual ó doble del de los pétalos; disco entre los estambres
y el ovario + desarrollado; ginéceo formado de 4 á 5 carpelos libres ó entresoldados, con dos óvulos en cada carpelo. Fruto variable baciforme, drupáceo,
capsular etc., indehiscente ó dehiscente por su borde interno.
Arbustos ó árboles generalmente de climas cálidos que llevan con frecuencia
puntos glandulosos y tienen un olor más ó menos marcado; las hojas, generalmente opuestas, carecen de estípulas y pueden ser simples ó compuestas de varios
modos; pertenecen á esta familia, plantas muy útiles, que entre nosotros está representada por una sola especie exótica aclimatada.

174. RUTA CHALEPENSIS L.
Nombre vulgar : Ruda, Hierba ruda
Perenne, formando una mata tupida hasta de un metro de alto, de color verde
ceniciento y de olor muy penetrante desagradable; hojas muy numerosas y casi
carnosas, alternas, bipinatipartidas de lóbulos ovalados obtusos; inflorescencias
corimbosas; flores mediocres de pétalos amarillos provistos de largas pestañas
en los bordes.
Se emplea esta planta en la medicina casera como vermífuga y digestiva y
de ella se hace una tintura alcohólica, pero es necesario usarla con precaución,
siendo venenosa y abortífera ; es originaria de Europa.
Se halla á veces expontáneo este vegetal en los cercos de las quintas y
chacras. En los jardines se cultiva con frecuencia también la Ruta graveo/ens L.
que se distingue por sus pétalos enteros en e l borde, pero nunca la he observado al estado silvestre.

�-

RUTA

144 -

CHALEPENSIS L.

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145 -

23. Simarubáceas

Flores cíclicas regulares, por lo general polígamas ó diclines; sépalos 3-5
entre-soldados en la base hipoginos; pétalos á veces nulos, otras veces de 3
á 5 hipoginos ; disco variable de forma, faltando muy raras veces ; estambres en

número igual ó doble del de los pétalos, libres, velludos ó escamosos en la base;
ginéceo formado de 2 á 5 carpelos libres ó más ó menos entresoldados, con otros
tantos estilos libres ó entresoldados. Fruto sumamente variable.

Plantas de

climas cálidos, de hojas alternas ú opuestas, generalmente pinadas, sin estípulas ni
glándulas.

175. AILANTUS GLANDULOSA Dsf.

Nombre vulgar : Ailanto, Arbo/ del cielo
Arbol de estatura elevada, con madera fofa y ramas desnudas que terminan
en manojos de graneles hojas pinadas, cuyas hojuelas son ovaladas agudas c\entellaclas; flores muy pequeñas, verdosas, en grandes racimos; fruto en forma ele
sámara, con ála membranosa muy delgada. Tocias las partes ele las plantas tienen
olor desagradable.
Planta originaria de la China é Indias orientales, cultivada con mucha frecuencia por adorno y que se halla á menudo al estado silvestre en Temperley,
Quilmes y La Plata.

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146 -

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24.

147 -

Meliáceas

Flores cíclicas, regulares, hermafroditas; cáliz pequeño 4-5-partido; pétalos
4-5 libres, torcidos ó empizarrados en el botón, á veces algo soldados por sus
bases; disco variable; estambres ele 8 á 10, entresoldados en tubo, en cuyo ápice
se hallan sentadas las anteras; ginéceo libre formado por tres ó cinco carpelos
entresolclados, llevando un estilo simple que remata en un estigma algo engrosado.

Fruto variable drupáceo, baciforme ó capsular, con 1 ó 2 semillas en cada

celdilla.
Arbustos ó árboles de climas cálidos, con hojas alternas pinadas, sin glándulas ni estípulas.

176. A/EL/A AZEDARACH L.

Nombre vulgar : Paraíso ó Arbol del paraíso
Arbol elegante de oastante elevación, de ramas desnudas que terminan en
ramitas hojosas; hojas bipinadas con hojuelas ovaladas agudas dentelladas; flores
que aparecen con las hojas (al 15 ele octubre)

en ramillete á la extr emidad

ele las ramas, más bien pequeñas, muy olorosas, de color azul. Frutos drupáceos
globosos amarillentos, cuyo carozo contiene 5 celdillas.
Planta originaria del Asia meridional, que contiene en la cáscara, ramas y
hojas un alcaloide venenoso abundante; sus semillas venenosas también contienen
una pequeña cantidad ele un aceite verde muy lindo y fluido; se cultiva en abundancia en toda la Provincia como árbol ele adorno y sombra, aunque su madera
sea poco útil.
Hállase con frecuencia al estado silvestre y espontáneo este vegetal en los
cercos de las chacras y quintas.

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148 -

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... k.J;.·i.,,;,,

MELIA AZEDARACH L.

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25.

149 -

llicáceas

Flores regulares, unisexuales ó hermafroditas; cáliz gamosépalo 5-6-partido,
empizarrado, hipogino persistente; pétalos tantos cuantos los sepalos, alternos
con los mismos, empizarrados; estambres en número igual al de los pétalos y alternados con ellos, con anteras 2-loculares introrsas; ovario libre subgloboso 5-4-5loculado, conteniendo en cada cavidad 1 ó 2 óvulos suspendidos al ángulo interno
superior; el estilo es simple y termina en un estigma discoidal ó hemisférico.
Fruto drupáceo del tamaño de una arveja, que contiene de 5 á 5 pequeños carozos, cubiertos de un tegumento crustáceo y provistos de una sola pepita
cada uno.
Arbustos ó árboles por lo general siempreverdes, y de hojas coriáceas
alternas simples
dentellado.

pecioladas, sin

estípulas, de borde

entero ó ligeramente

Flores pequeñas, blancas ó verdosas, en ramilletes en las axilas

de las hojas.

177. ILEX PARAGUAYENSIS S. Hil.

Nombre vulgar :

Yerba, Yerba mate

Arbolito elegante, de copa ovalada tupida, con ramitas algo angulosas cubiertas de cáscara de color parduzco, con puntos pequeños claros; hojas alternas mediocres, cortamente pedunculadas, con limbos elípticos ó trasovados algo coriáceos,
de color verde oscuro por arriba y más pálidos en la cara interior, con bordes
enteros ó suavemente almenados; flores pequeñas en ramilletes axilares de color
verde amarillento, sostenidas por pedúnculos 5 ó 4 veces más largos que ellos;
fruto del tamaño de un grano de pimienta, de color negruzco, lisos y lampiños.
Hallé dos veces esta planta en las islas del Paraná, talvez debida á antiguas culturas; en el arroyo de la Yerba existe un árbol muy viejo que ha sido
cosechado varias veces.
En la isla de Botija coleccioné un arbusto sin flores que presenta todos
los caractéres de un lle.r y sospecho pueda ser un ejemplar de la !!ex gigantea
Bompl.

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151 -

26. Ramnáceas
Flores cíclicas regulares, hermafroditas; ·cáliz hipogino verde ó coloreado,
cilíndrico ó en forma ele ollita, con 4 ó 5 clientes cortos valvares; pétalos á veces
nulos, otras veces pequeños, planos ó en forma ele cucurucho, periginos ; estambres en número igual al ele los sépalos y alternos con ellos inseridos en la base
ele los pétalos ó en el lugar que hubieran ocupado los mismos; ovario libre ó
ligeramente soldado en la base con el cáliz, 3-locular, rematado por un corto
estilo ligeramente 3-lobulaclo en la punta. Fruto drupáceo ó 3-coco, con celdillas ele una sola semilla.
Arbustos ó árboles con frecuencia espinosos, á veces completamente desprovistos ele hojas, otras veces con hojas simples más ó menos coriáceas, enteras ó
clentellaclas, con estípulas sumamente pequeñas.

CLAVE DE LAS RAMNÁCEAS
( abundantes, elípticas ó casi orbiculares, generalmente ente\
ras; flores pequeñas verdosas, ele cáliz corto y ancho.
1. Hojas ...... .

l

178. Scu tia buxifafia

ó raras veces muy pequeftas y caducas; flores
( nulas
diocres en forma ele ollitas blancas ó rosadas. . .

2. Ramas ..... .

me2

articuladas, con una linea transversal que marca el límite
ele los internoclios. . . . . . . . . . . . . .
179. Discaria longispina

continuas, no articuladas, sin líneas transversales.

. .

3

muy achatada por los lados, anchas y cortas, teniendo forma tríangular; plantas muy rígidas ele color ceniciento
3. Ramas espiniformes ...

180. Co/lelia cruciata.

cilíndricas; plantas más ó menos rígidas ele color verde
hoja. . . . . . . .
. . . . . .
robustas y fuertes como sus espinas ele 1 á 3 mm ele diámetro, duras y rígidas, siempre sin hojas. . . . . .
18 t. Col/e tia spinosa

4. Ramas ..... .

delgadas, flexibles, con espinas ele menos ele 0,5 mm ele
diámetro, con frecuencia adornadas ele pequeñas hojas
dentelladas. . . . . . .
. . .. .
182. Co/letia tenuiuscula

4

�-

152 -

178. SCUTJA BUXIFOLIA Reissek
Nombre vulgar : Coronillo ó Coronillo colorado
Arbusto ó árbol de 2 á 6 metros de altura, tupidamente ramoso y hojoso, de
color verde oscuro, ramas jóvenes cuadrangulares y opuestas, con frecuencia
transformadas en fuertes espinas. Hojas ovaladas orbiculares ó elípticas, obtusas, enteras ó raras veces con uno que otro dientecillo en el borde, persistentes, muy cortamente pecioladas, opuestas ó alternas. Flores verdosas pequeñas,
en grupos ele 2 a 5 con pedúnculos cortos. Fruto drupáceo casi globoso, verdoso, del tamaño ele una pequeña arveja. Común en los matorrales ele las Islas
y ele los bosques ribereños ele la Provincia.
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153 -

179. DISCARIA LONGISPINA ( Hook. &amp; Arn.) Miers
Nombre vulgar: Brusquilla
Arbusto de 25 á 30 cnts de altura, con gruesos raigones y una copa
tupida de ramas á veces mimbreadas, á veces enmarañadas, cilíndricas, verdosas
ó rojizas, armadas de numerosas ramitas laterales, opuestas y terminadas en espina; hojas nulas ó muy pocas, caducas, coriáceas, pequeñas, trasovadas ó elípticas, obtusas, enteras ó escotadas.
Flores pequeñas á mediado de Septiembre, en ramillete, con cáliz blanco ó
rojizo, muy olorosas.
Arbusto cuyas raíces sirven como leña á la gente del campo, por lo cual ha
desaparecido casi completamente; era frecuente en todos los campos de la Provincia.
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180.

154 -

COLLETIA CRUCIATA Gill.

Nombre vulgar: Curá-mamuél
Arbusto de 1 á 2 metros de altura, muy ramoso y achaparrado, de color ceniciento con las ramas y principalmente las ramitas espiniform es muy achatadas y
anchas; carece siempre y completamente de hojas. Las flores en ramilletes aparecen á fines de invierno, son pequeñas, en forma de ollitas blancas algo rosadas
en los bordes 5-dentadas
Esta planta parece que anti~uamente fuera comun en las si erras pampeanas segun tradición vulgar; hoy en día es muy escasa y casi limitada á algunas quebradas de la Sierra de Balcarce.

181. COLLETIA SPINOSA Lmk

Nombre vulgar: Quina, Quina-quina
Arbusto de 1 á 2 metros de altura, ele ramazón muy enmarañada, terminando
tocias las ramas y ramitas en una espina. Carece completamente y siempre ele
hojas y sus ramas y ramitas todas opuestas son leñosas, rígidas, lampiñas, de
color verde oscuro. Las flores en ramilletes aparecen en invierno y son pequeñas en forma de ollitas, blancas ó ligeramente rosadas.
Planta que podría servir para hacer cercos inmejorables y cuya cáscara se
usa en la medicina casera como febrífuga y astringente.
Abunda en las islas de conchillas.

182. COLLETIA TENUIUSCULA Micrs
Nombre vulgar: Quina, Quinilla

Arbusto

de

100

á

150 cnts de altura, tupidamente ramoso, con

ramas

primarias mimbreadas y las secundarias muy abiertas; éstas últimas son opuestas, largas, muy delgadas, lampiñas, ele un color verde claro y terminan tocias en
espina .

Con frecuencia las ramitas más jóvenes llevan pequeñas hojas elípticas,

agudas, c\entellaclas, que caen con facilidad; las flores son semejantes á las ele
la especie anterior, pero con el cáliz algo más largo y menos hinchado.
Supongo que sea una simple variedad ó forma etiolada ele la anterior, por
observarse debajo de otros árboles y en lugares sombríos.
Se halla en el bosque ele Los Talas, cerca de La Plata.

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155 -

COLLETIA SPINOSA

Lmk.
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27.

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1

Ampelidáceas

Flores cíclicas, regulares, hermafroditas ó unisexuales; cáliz pequeño entero
ó con 4-5 dientecillos; pétalos 4 ó 5 valvares, variamente coherentes, hipoginos,
caducos; estambres 4 ó 5 opuestos á los pétalos ; disco algo carnoso en forma
de anillo entre el andróceo y el ginéceo; ovario más ó menos emplantado en el
disco 2-6- loculado, con los lóculos 1-2- ovulados. Fruto una baya,

�-

156 -

Plantas perennes ó vivaces herbáceas ó leñosas, por lo general trepadoras,
de hojas alternas simples ó palmati-compuestas, enteras ó más ó ménos profundamente dentadas, lobadas ó partidas. Estos vegetales crecen en las localidades
templadas y cálidas de todos los continentes y algunas de ellas (Parras europeas y norte-americanas) son cultivadas en gran escala por sus valiosos frutos.

I .

183.

CISSUS STRIATA R. y P.

Nombre vulgar :

U villa

de l di a b lo

Arbusto trepador de ramas delgadas de color ceniciento ó rojízo; hojas
compuestas, palmadas, con 3 ó 5 hojuelas espatuladas, generalmente obtusas y
coriáceas y con algunos pequeños dientes en la parte superior.
juelas muy grandes verdosas.

Flores en pani-

Frutas negras poco jugosas, del tamaño de una

alberja. lustrosas ó cubiertas de un polvillo azulejo.
Las frutas serían comestibles, pero se hallan rellenas de una enorme cantidad de agujas de oxalato de calcio que se emplantan en las mucosas bucales y
faríngeas, produciendo un efecto muy desagradable y molesto.
Abunda

en los matorrales de

los

lugares pantanosos,

trepando en los

árboles.

184.

CISSUS PALMATA Poir.

Nombre vulgar :

Uv a

de l di a b lo

Enredadera muy parecida á la anterior, de la cual se diferencia por sus
hojuelas lanceoladas angostas, agudas, con dientes más gruesos y obtusos en el
borde y por sus ramas herbáceas y su color más claro; las flores son iguales. Los
frutos algo ovalados de color negro suoido y del tamaño de una uva comun, cuando se comen producen una irritación terrible á las amígdalas y á la punta de la
lengua por la misma razón de la especie anterior.
Abunda en los matorrales de las Islas del Río Paraná.

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157 -

28 . Sap indáceas
Flores cíclicas, regulares 6 irregulares, polígamo-dióicas; sépalos 0-3-5, á
veces desiguales, libres 6 entresoldados en la base, hipoginos; pétalos 0-3-5 hipoginos; disco anular 6 unilateral ; estambres generalmente en número doble del
de los pétalos é hipoginos; ginéceo formado casi siempre de 3 carpelos entresoldados en un ovario que termina en un estilo siempre rematado por 1 6 3
estigmas. Fruto capsular 6 samaroídeo, rara vez drupáceo.
Arbustos trepadores 6 enderezados propios de las regiones cálidas, provistos
con mucha frecuencia, dé zarcillos de hojas alternas compuestas y sin estípulas;
flores pequeñas blanquecinas.
Plantas de poca aplicación, de las cuales algunas se cultivan en los jardines
como adorno.
CLAVE

DE

LAS

SAPINDÁCEAS

enderezadas sin zarcillos; hojas trifolioladas; fruto constituido por 3 drupas pequeñas . . . .
. . . .
1. Pl'"t" .... {
85. Schmidelia edulis
enredaderas provistas de zarcillos. . .

2

2. Fruto consti-{ 5 sámaras entresoldadas longitudinalmente

5

tuído por· · ·

3. SemHla

1 cápsula membranosa trilocular

. . .

4

al ápice del fruto, llevando la ala en su parte inferior.
86. Serjania meridionalis
{
al centro del fruto, hallándose circundado por las alas .
87. Urvillea uniloba
anuales, endebles, lampiñas; filamentos estaminales vellosos. . .
. . . . . . . . . .
88. Cardiospermum halicacabum

4. Pl'"t" ... ·

1r

perennes, robustas, pubescente-vellosas; filamentos estaminales lampiños.
. . . . . . .
. . . .
89. Cardiospermum grandiflorum
185.

SCHM!DELIA EDUL/S S. Hil.

Arbusto 6 arbolito de 1 á 4 metros de altura, coposo, de hojas lampiñas largamente pecioladas, formadas por tres hojuelas lanceoladas, agudas, aserradas
casi sentadas, que en la cara inferior en las axilas de las nervaduras tienen mechoncitos de pelos. Flores pequeñas blanquecinas en panijuelas terminales.
Fruto constituido por 5 drupas del tamaño de alberjas, trasovadas amarillento-rojizas, casi sin carne.

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158 -

No tiene aplicación, aunque su madera sea bastante resistente.
Se halla con alguna frecuencia en los pantanos de todas las Islas.

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186.

SER}AN/A ,JJERID/ONALIS Cambs.

Nombre vulgar:

Cipó, lsipó, Ksipó.

Enredadera leñosa, lampiña, robusta, polígama, es decir, con flores unisexuales masculinas y otras hermafroditas, pequeñas, blanquecinas, sin olor. Hojas
biternadas bastante grandes, de hojuelas ovalado aserradas, agudas. Frutos
constituídos por tres carozos casi globosos, cada uno de los cuales presenta en

�- 159 la parte inferior una ala coriáceo-membranosa. Inflorescencias en panoja con 2
zarcillos.
Planta sin aplicación, que podría utilizarse para atar y consolidar cercos.
Es bastante escasa en los montes ribereños.
187.

URFILLEA UN/LOBA Radlk.

Nombre vulgar: K si p ó, Is i p ó, C i p ó.
Enredadera casi leñosa pero algo endeble, lampiña, polígama; hojas tcrnadas, cuyas hojuelas ovalaclo-lanceolaclas pecioluladas, son irregularmente dentadas
agudas; flores en panijuelas con dos zarcillos, pequeñas, blanquecinas ó verdosas. Fruto constituido por tres sámaras cuyos carozos se hallan en la parte
mediana de la ala, hallándose circundados por ella por todo el dorso.
No tiene aplicación.
Especie común en tocios los matorrales ele las Islas del Paraná y Río Santiago.

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�188.

160 -

CARDIOSPERMUM HALICACABUM L.
Nombre vulgar:

Munditos, Globos

Enredadera endeble, anual, lampiña, de hojas biternadas, con hojuelas ovalado-lanceoladas dentelladas; flores diminutas, blancas, en pequeñas panijuelas
provistas de 2 zarcillos. El fruto es una cápsula membranosa triangular-subglobosa, blanquecina, lampiña, internamente dividida en 3 cavidades por otros tantos tabiques membranosos delgados, conteniendo cada cavidad una semilla del
tamaño de una alberja, negra y dura con una mancha blanca.
Hierba indígena, elegante, que desde largo tiempo se cultiva en los jardines.
La he hallado varias veces en los matorrales ribereños.
189.

CA!.'DIOSPERll1Uill GRANDIFLORUAI Swartz
Nombre vulgar : Alundilos, Globitos

Enredadera muy parecida á la anterior, pero más robusta y además perenne , con sarmientos hojas y frutos más ó ménos pubescentes.
No tiene aplicación.
Es abundante en los matorrales ribereños.

29.

Anacardiáceas

Flores cíclicas regulares, hermafroditas, polígamas ó unisexuales; cáliz 3-7hendido ó partido; pétalos 0-3-7, libres, por lo general hipoginos; disco anular
delgado; anclróceo generalmente con estambres libres en número doble de los pétalos. Ginéceo casi siempre 1- carpelado y 1- !ocular, con 1 á 5 estilos. Fruto
generalmente drupáceo, con carozo coriáceo y envuelto por una pulpa que contiene con frecuencia principios acres ó cáusticos.
Arbustos ó árboles de climas cálidos, con hojas por lo general alternas, sin
estípulas, simples ó compuestas, sin puntos glandulosos; muchas especies que
pertenecen á este orden tienen importantes aplicaciones industriales, terapéuticas ó económicas.
190.

DUl'AUA

DEPENDENS Knth

Nombre vulgar:

Incienso

Arbusto ó arbol de hasta 6 metros de altura, muy enmarañado y espinoso, de
hojas agrupadas en manojos, pequeñas, lampiñas, espatuladas, obtusas, enteras y
casi sentadas. Flores verdosas, poco olorosas, muy pequeñas y sumamente abundantes, en manojos que salen de los nudos de las ramas y á veces hasta del
tronco.
Frutos globosos del tamaño de una alberja, negros, poco jugosos.
Esta planta, en todas sus partes, posée un sabor y un olor desagradable y algo
picante; se utiliza con frecuencia en la medicina casera y su cáscara es una materia
excelente para curtir. Las ramas de esta planta presentan siempre numerosas
agallas globosas que se abren por una tapa circular y que se deben á la larva
de una mariposa (Ca:cidioses eremita) y las hojas están á veces cubiertas de
pequeñas ampollas que abrigan las larvas de un hemíptero del género Psplla.
Comun en los bosques de toda la región ribereña y estuárica.

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191.

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SCH!NUS MOLLE L.

Nombre vulgar: Aguariba¡' ó Arbo/ de la pimienta
Arbusto 6 arbol de 3 á 8 metros de altura muy torcido, de tronco con ramas
al principio enderezadas y más tarde péndulas; hojas lampiñas alternas colgantes
impariµinadas, con 10 á 20 pares de hojuelas lanceoladas sentadas por lo general
alternas de color verde subido. Flores en grandes panijuelas colgantes, muy pequeñas verdosas; frutos en grandes racimos colgantes, cortamente pedunculados
del tamaño de una pequeña alberja, rojizos, muy poco pulposos.
Esta planta indígena de las provincias del Norte es comunmente cultivada en
toda la provincia y á veces se observa casi silvestre y tiene muchas aplicaciones
en la medicina casera.

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                  <text>Esta publicación presenta diferentes subseries, a saber:&#13;
Zootecnia, Bacteriología, Veterinaria y Zoología; Agricultura, Botánica y Agronomía; Química; Geología, Mineralogía y Minería;  Meteorología; Comercio, Industria y Economía; Inmigración, Propaganda y Geografía.</text>
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                    <text>�Dr. Javier M. de Urquiza
Secretario de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos

Lic. Fernando Nebbia
Subsecretario de Política Agropecuaria y Alimentos

Ing. Agr. Mercedes Nimo
Directora Nacional de Alimentos
Dr. Eduardo Vilar
Dirección de Industria Alimentaria
Sr. Federico Ocampo
Director de Promoción de la Calidad
Ing. Agr. Lorenzo Ricardo Basso, M.Sc
Decano. Facultad de Agronomía - Universidad de Buenos Aires

FAUBA
AUTORES

COORDINACIÓN TÉCNICA DEL ESTUDIO

Consultores técnicos
Ing. Agr. Carlos M. Vieites
Facultad de Agronomía - UBA
Director del Centro de Producciones Agropecuarias Alternativas,
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires y Profesor
Titular. Cátedra de Producciones Animales Alternativas
Dra. Olga M. González
Facultad de Agronomía - UBA
Profesora Adjunta.Cátedra de Producciones Animales Alternativas.
Facultad de agronomía. Universidad de Buenos Aires.

Sr. Federico Ocampo
Dirección Nacional de Alimentos - SAGPyA
Responsable Técnico del Estudio
Lic. Verónica Ortiz Zavalla
Dirección Nacional de Alimentos - SAGPyA
Consultor Económico de Contraparte
Ing. Matías A. Acerbi
Dirección Nacional de Alimentos - SAGPyA
Consultor Técnico de Contraparte

Consultor económico
Lic. Claudio Acuña Seery
Consultor económico independiente
Estudio UNPRE 1.EE.152, financiado por el Programa
Multisectorial de Preinversión II, Unidad de Preinversión
(UNPRE) del Ministerio de Economía y Producción de la
República Argentina y la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos. Ministerio de Economía y Producción de la
Nación.

Las Instituciones participantes de este trabajo agradecen muy
especialmente a las personas de la actividad oficial y privada del País
como del exterior que han brindado sus conocimientos e
informaciones que resultaron de una gran ayuda para la elaboración
de esta publicación y que demostraron en todo momento su interés
por la promoción racional y sustentable de las producciones animales
alternativas.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�PRESENTACIÓN
En nombre de la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos tengo el agrado de presentar esta
publicación que es el resultado de un largo año de trabajo
conjunto de profesionales y técnicos de la Unidad de
Preinversión del Ministerio de Economía de la Nación, la
Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires
y la Dirección Nacional de Alimentos, dependiente de la
Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos a mi
cargo, y a quien le tocó la misión de coordinar la ejecución
de este Proyecto que culmina con esta presentación.
No es habitual que instituciones de la importancia de las
nombradas dediquen esfuerzos y recursos a estudiar y
promover las Producciones Alternativas, que son, por lo
general, de escaso desarrollo productivo en el país.
Estas producciones se caracterizan por la baja escala de
producción, las tecnologías inmaduras, la desarticulación
de las cadenas productivo-comerciales, la falta de
adecuación a estándares de calidad internacional y la
exigua información sobre el mercado local y mundial.
A pesar de estas falencias, existen ejemplos de
producciones consideradas alternativas que han
evolucionado y que hoy generan un ingreso importante de
divisas al país, como sucede con los arándanos, las liebres,
los conejos y los ciervos, entre otras. Así, la producción y
comercialización de estas especies y de muchas otras que
están en vías de desarrollo, como las que se analizan en
esta publicación, son actividades que brindan una
oportunidad de mejorar la situación socio-económica a
nivel local, regional y nacional, porque representan una
verdadera posibilidad de incursionar y desarrollar nuevos
mercados, así como la de incorporar mano de obra.
Entendemos que estas producciones representan
sistemas complejos con sus problemáticas y necesidades
específicas y que las mismas deben ser tratadas desde un
enfoque integral en el cual se contemple la multiplicidad
de factores que las afectan, a través de un trabajo

conjunto y coordinado tanto del ámbito público como del
privado.
Un primer objeto de esta publicación es desmitificar a
estas actividades como soluciones económicas mágicas.
No se trata de producciones simples, de bajo costo y alta
rentabilidad, sino de producciones complejas, aún poco
desarrolladas y que por ende deben absorber los costos de
investigación y desarrollo, tanto en la producción
primaria, como en la industrialización y la
comercialización. Requieren además de la adecuación de
las normas a nivel municipal, provincial y nacional, para
evitar las superposiciones y divergencias y facilitar el
desarrollo de los negocios al tiempo que se protege la
salud y el bienestar de la población.
Esperamos también que este trabajo sirva de base para
dar comienzo a un desarrollo consistente, que contemple
las recomendaciones estratégicas elaboradas por
profesionales especialistas que desde hace varios años
estudian los procesos de innovación involucrados en estas
actividades y que, a pesar de sus profundos
conocimientos, no se han conformado con su propia
experiencia y han acudido a una diversidad de actores
relevantes de las distintas cadenas analizadas,
incorporando los matices provenientes de las miradas más
disímiles.
Por último, es nuestro deseo expresar el compromiso que
la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
mantiene con las nuevas alternativas productivas, que
pueden ser la base del desarrollo de nuevos negocios del
sector privado, aportando a las economías regionales y al
desarrollo socio-económico de la Nación.
Lic. Fernando Nebbia
Subsecretario de Política Agropecuaria y Alimentos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

1

�ÍNDICE
Objetivo del Estudio
Propósito de la necesidad del Estudio
Justificación de la necesidad del Estudio
• Conceptos aplicados
• Formas de coordinación en vigencia
• Enfoque sistémico
• Trazabilidad
• Ventajas comparativas y competitivas
• Paradigmas de la World Wildlife Found
• Planes estratégicos

4
4
4
4
6
8
8
9
11
12

Antecedentes
• Importancia económica de las carnes de
especies alternativas
• Importancia económica de cueros y pieles de
especies alternativas

13

Bibliografía

15

13
14

1.- CARPINCHO
(Hidrochaeris hidrochaeris)
• Introducción
• Aprovechamiento sustentable del carpincho y
perfiles de sistemas de producción
• Áreas económicas productivas
• Encuestas a actores vinculados con la actividad
• Aspectos legales
• Detección de actores relevantes.
Análisis de coordinación y comunicación de actores
• Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
• Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
• Identificación de formas de trazabilidad
• Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos
en estado silvestre
• Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos
en cautiverio

17

• Bibliografía

73

2

19
24
25
28
29
32
33
35

37

43

2.- CARACOL DE TIERRA
(Helix aspersa)
• Introducción
• Perfiles en que se desarrollan la extracción
natural y los diferentes sistemas de producción
• Estimación de poblaciones naturales y en cautiverio
• Recopilación de informaciones respecto a
utilización de la fauna y áreas
económicas-productivas
• Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
• Aspectos legales y trazabilidad
• Detección de actores relevantes.
Análisis de coordinación y comunicación de actores
• Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
• Formas de presentación de productos
• Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
• Acciones conjuntas de cría y recolección
para aumentar la exportación y bases de
un plan estratégico

46

Bibliografía

76

50
56

57

57
62
69
70
73
73

74

3.- REPTILES
lagarto (Tupinambis rufescens y Tupinambis merinæ)
y yacaré (Caimán latirostis y C. yacaré)
• Introducción
• Obtención de productos y mercados.
Importancia socio – económica
• Extracción natural y sistemas de producción
• Extracción natural y estimación de poblaciones
silvestres
• Producción en cautiverio y estimación
de poblaciones
• Aspectos legales y trazabilidad
• Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible

80
82
93
94
97
101

109

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�• Detección de actores relevantes
Análisis de coordinación y comunicación
de actores
• Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
• Ventajas comparativas y competitivas
• Bases de un plan estratégico
Bibliografía

5.- JABALÍ
(Sus scrofa ferus)
112
113
116
117
118

•
•
•
•

4.- RATITES
Ñandú común (Rhea americana)
y choique (Pterocnemia pennata)
•
•
•
•
•
•
•

•
•
•
•
•
•
•

Introducción
Productos Obtenidos
Mercado de ratites. Importancia socio-económica
Uso sustentable y producción en cautiverio
de ratites. Estimación de poblaciones
Estimación de poblaciones en cautiverio
Producción en cautiverio
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
Aspectos legales y trazabilidad
Cadena comercial de productos de ratites
Vinculación entre actores
Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
Estudiar canales de comercialización que
faciliten la diferenciación de otras ratites
Explorar el mercado interno como primera
estrategia de comercialización
Elaborar las bases de un plan estratégico

Bibliografía

•
•
•
•
•
•

122
124
131
133
135
137

•
•
•

•
•

Introducción
Productos obtenidos
Caza deportiva mayor
Caza comercial y de subsistencia
Carne fresca y elaborada
Mercados y comercialización. Importancia
socio - económica
Poblaciones naturales y extracción natural
Producción en cautiverio
Aspectos legales y trazabilidad
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
Cadena comercial de productos de jabalí
Vinculación entre actores
Implementación de técnicas reproductivas
que disminuyan el impacto estacional
de la especie
Ventajas comparativas y competitivas
Bases de un plan estratégico

161
165
166
169
169
174
177
180
185

188
190
191

193
194
195

143
149
152
153

Bibliografía

198

153

Bibliografía

208

REFLEXIONES FINALES

209

FUENTES DE FINANCIAMIENTO PÚBLICO Y PRIVADO 202

154
154
156
157

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

3

�INTRODUCCIÓN
OBJETIVO DEL ESTUDIO
Impulsar el desarrollo de aquellas producciones
animales alternativas que se vislumbran como
herramientas para el desarrollo regional, sustitución de
importaciones, posibilidades de exportación y que
generen empleo a través de nuevas empresas familiares,
micropymes y pymes, que aprovechen los nichos de
mercado de productos exóticos, sofisticados o,
asociándolos con su región de origen.
PROPÓSITO DEL ESTUDIO
Proponer estrategias y políticas para la promoción de la
industria del carpincho, la industria helicícola; la
producción de lagartos y yacarés; la industria integral
del ñandú y de la producción de jabalíes y sus cruzas.
Los productos a analizar son carnes, grasas, aceites,
cueros, fibra textil y plumas, de acuerdo a los recursos
obtenibles de cada especie.
JUSTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD DEL ESTUDIO
El estudio comprende un conjunto complejo de
aspectos que se tratarán en cada componente y que, por
lo tanto, se justificarán por separado; ellos son:
Conceptos aplicados
Vieites, C.M, 2006 (1), resume criterios aplicables las
producciones alternativas que se consideran adecuadas
para la justificación del estudio:
¿Son nuevas las actividades que hoy consideramos
novedosas? En algunos casos lo son, y en otros no. Esa
diferencia temporal no las separa en el fondo de su
concepción, sino que frecuentemente pueden obtenerse
experiencias valiosas que por analogía a otras
situaciones, resulten de valor como experiencia en el
tiempo actual. En otros casos, son conocidas desde hace
siglos pero resultaron abandonadas o descuidadas, hasta
que llamaron nuevamente la atención de los
innovadores.

4

Se dan algunos ejemplos:
La crianza al aire libre de los cerdos, sistema que
demostró ser exitoso desde el punto de vista de la
productividad, el bienestar animal y el cuidado del
medio ambiente, se difundió como novedoso en las
décadas del ´70 y el ´80 del siglo pasado. Sin embargo
había una rica experiencia previa en el Reino Unido de
Gran Bretaña, los Estados Unidos y la Argentina de
crianza a campo, cuyos errores y aciertos fueron
aprovechados para crear esa nueva tecnología.
Con la producción de seda, tecnología de origen
milenario, ocurrió que el desarrollo originado en la
Argentina fue interesante hasta los años ´50 del siglo
pasado y destinado, en parte, a la confección de
paracaídas utilizados en la Segunda Guerra Mundial. La
aparición del nylon en el mercado desalentó esta
producción, que fue abandonada por la mayoría de los
productores y está siendo reiniciada en la actualidad por
unos pocos innovadores. Cuando se tomó esa decisión
en la Argentina, la producción de gusano de seda se
encontraba en un estado de desarrollo similar al de
Brasil. Hoy estamos esforzándonos en reanudar esa
actividad con sentido artesanal, mientras que Brasil es el
tercer país en el mundo en la producción de conos de
hilo.
El conocimiento de la historia de los procesos que se
han sucedido en el tiempo en la producción
agropecuaria es necesario para que los interesados en
ella no crean que la evolución se da por saltos, sino que
representa una escalera en la cual las diferentes
generaciones han sumado peldaños.
Integración e innovación son dos conceptos de uso
frecuente aunque, suele ocurrir, que no se los una en un
mismo esquema de pensamiento; la propuesta es que se
conviertan en aspectos de una misma visión de futuro
que los articule para iniciar, continuar y concretar
actividades novedosas.
La integración de personas que persiguen una finalidad
común significa armonizar intereses, personalidades,
objetivos, experiencias, informaciones, conocimientos,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�ambiciones y metas. Si bien numerosos autores de la
economía moderna marcan como rasgo distintivo del
avance social al interés personal, éste no tiene por qué
ser un obstáculo para la realización de proyectos de
beneficio mutuo. Esta aspiración que debe concretarse
en las cadenas productivas para que estas sean
sustentables. Es así como las formas legales
permanentes o con un objetivo inmediato de asociación
entre personas, empresas e instituciones, constituyen el
camino práctico no sólo para lograr escala sino, también,
para mantener la evolución de los agronegocios en los
cuales cada uno pueda aportar su parte.
Las producciones alternativas se han caracterizado por
un bajo grado de coordinación, siendo el sector
proveedor de la materia prima el que recibe la menor
recompensa por su esfuerzo. Transformar la situación
actual implica un alto grado de difusión de posibilidades
de interacción para despertar el interés de los
participantes.
La situación general se ve ejemplificada en que de los 15
a 20 millones de dólares que representan las
exportaciones de todas las producciones alternativas
animales, 16 a 18 millones se debe a la venta al exterior
de productos de liebre (2); este sector, que se ha
desarrollado y mantenido durante muchos años, muestra
un alto grado de coordinación.
Otras producciones no han logrado alcanzar ese nivel,
siendo una de las causas la falta de coordinación. Las
afirmaciones anteriores y el contenido de este estudio
justifican la exposición de conceptos relacionados con la
coordinación y el comentario sobre las razones por las
que no se ha alcanzado un avance en la aplicación de
esos conceptos en las cadenas productivas.

escala internacional, a recrear y reactualizar formas
organizacionales e institucionales que articulen
eficientemente el sector primario, el procesamiento
industrial y la comercialización derivada. El productor
primario y el cazador comercial no pueden sobrevivir
solamente comercializando materia prima barata, sino
que debería sumar valor agregado para poder sobrevivir.
Este proceso conduciría a la integración creciente del
sector agrario en el sistema económio a través de
relaciones con industrias productoras (4).
Sin ninguna duda, las producciones animales
alternativas con desarrollo potencial inmediato y
mediato en Argentina se inician y progresan con
actividades innovativas (1). Esas actividades son
favorecidas y facilitadas por las instituciones, que tienen
como finalidad la investigación y desarrollo; el Estado,
contribuyendo al marco regulatorio y económico; las
personas y empresas guiadas por su interés económico
y/o en la búsqueda del bienestar común, motivos de
superación y de competitividad. Lo público debe
imbricarse con lo privado, con el fin de facilitar las
acciones. Se aprovechará, así, la experiencia empírica
surgida de la práctica articulada con el conocimiento
científico–tecnológico originado en los centros
especializados.
La integración tiene otra dimensión, expresada dentro
de la misma empresa y de las instituciones. Es una
forma de maximizar los recursos, complementando
actividades que disminuyan los costos fijos y mejoren la
rentabilidad.

Los cambios producidos por la globalización de la
economía determinan una fuerte tendencia a establecer
especializaciones económicas a niveles regionales y
nacionales(3).

¿Significa ello una falta de especialización y, en
consecuencia, de eficiencia? La respuesta es negativa
cuando cada actividad es gestionada en forma individual
y considerada, según los casos, como insumo o producto
de otro. Por ejemplo la producción pecuaria puede
consumir el cultivo de granos para sumar valor agregado
y ser fuente de fertilizantes para esos u otros cultivos o
sustrato de la lombricultura y de la producción melífera.

Esta situación influyó sobre las microeconomías
obligando, para lograr una producción competitiva a

Por otra parte, la innovación es necesaria para mantener
la competitividad. Las cadenas deben evolucionar y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

5

�transformarse en la búsqueda permanente de la suma de
valor y de la apropiación máxima posible del precio
pagado por el consumidor.
El consumidor cambia sus deseos a través del tiempo y
cada vez en períodos más cortos, en la calidad de lo que
requiere y en la cantidad de cada producto que utiliza.
La actividad económica integrada debe enfrentar esos
desafíos permanentes.
Las exigencias del mundo moderno hacen necesario
tomar muy en consideración tanto al mercado interno
como al externo; es común la competencia entre la
producción local, la importada o la necesidad de
satisfacer mercados externos, todos ellos muy variados
en sus exigencias y que requieren de una permanente
innovación en procesos y productos.
Sería necesario que la integración y la innovación
constituyan adquisiciones permanentes de la cultura de
la sociedad argentina para el mantenimiento del
desarrollo económico.
Si bien estos conceptos son aplicables a cualquier
producción, incluidas las agropecuarias tradicionales, se
hacen más necesarios y relevantes en el caso de las
producciones alternativas, porque se acortan los tiempos
para constituir y desarrollar los sistemas de agregado de
valor y por las complejidades, muchas de ellas no
contempladas o desconocidas en los inicios de la actividad.
Todo lo anterior es lo que hace apasionante la
dedicación a estas actividades, que cubren un amplio
campo para el desarrollo personal, profesional y
empresarial, que conducirá (mediante la capacidad,
capacitación e ingenio) al bienestar general a través de la
generación de nuevos empleos y de una distribución
justa de la renta obtenida.
Formas de coordinación en vigencia
La organización tradicional caracterizada por la oferta
independiente y la coordinación en un mercado abierto,
ha sido desafiada como nunca. A las actuales tecnologías

6

que ahorran costos se suma la demanda de una gran
diversidad de productos con características específicas
de calidad. Todo esto no es compatible con los sistemas
alternativos de producción y de uso sustentable actuales
(5).
Los productores y cazadores comerciales tienen poca
experiencia e información para tomar decisiones sobre
cómo elegir el tipo de convenio de comercialización que
les conviene a sus circunstancias particulares;
simplemente producen o extraen independientemente y
comercializan a un precio fijado (6). La forma de
comercialización más frecuente es la del mercado
abierto, donde solo hay un compromiso de precio y
forma de pago. Las partes acuerdan la transacción y su
compromiso mutuo queda restringido a un negocio
circunstancial. El beneficio logrado y las relaciones
personales hacen que el vínculo se mantenga en el
tiempo por acuerdos sucesivos y, generalmente, no
ligados entre sí. El desarrollo de las exigencias de los
consumidores (industriales o finales) llevan a fijar no
sólo precios por cantidad, sino a determinadas pautas de
calidad (7).
A través del tiempo y de las necesidades de competencia
en mercados cada vez más complejos, se originaron una
gran variedad de formas de coordinación. Hoy el espectro
es muy amplio variando desde el mercado abierto, hasta
(en el otro extremo) la integración vertical. En ese amplio
rango de posibilidades, es la intensidad del control del
negocio lo que permite que la alternativa empleada
asegure un mínimo de riesgo para las partes (3).
En el mercado abierto la intensidad de la coordinación
es baja y su funcionamiento determina precios dentro de
estándares aceptados de calidad. La única decisión que
las partes pueden asumir es la de aceptar o rechazar la
transacción. Es decir que el control se realiza antes del
arreglo; la posibilidad posterior es sólo de combinar otro
negocio. Es un sistema que se ha aplicado
universalmente para “commodities” (7).
La “coordinación” se usa para definir un amplio rango
de actividades, desde la producción hasta la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�comercialización; existen diversas formas entre los
extremos de la producción libre y la integración vertical
como son los contratos, alianzas estratégicas y formas de
cooperación como “joint ventures” (7). Estos
mecanismos tratan de evitar las deficiencias en el
funcionamiento del mercado, favoreciendo una más
equitativa asignación de los recursos (4).
La posibilidad siguiente a la del mercado abierto, que
expresa una mayor intensidad de coordinación, es la de
realizar un contrato. Este tipo de coordinación ha sido
definida como un arreglo entre productores y otras
firmas, en forma oral o escrita, donde se especifica una
o más condiciones. Las partes tienen una posibilidad de
negociación “ex-ante”; “ex-post” sólo pueden ejercer el
monitoreo de la ejecución y tomar la decisión de renovar
o renegociar el contrato. También pueden recurrir a un
árbitro legal si el cumplimiento no ha sido total (7). El
contrato debe contener obligaciones recíprocas con un
balance entre recompensas y riesgos a tomar por cada
parte.
Una alianza estratégica puede ser definida como la
relación de intercambio en la cual las partes
involucradas comparten los riesgos y beneficios
emanados de objetivos mutuamente acordados,
compartiendo la toma de decisiones (7). Para que esta
coordinación se produzca es necesario coincidencias en
la identificación de objetivos, en el control de las
decisiones y en la distribución de riesgos y beneficios.
Es decir que las partes tienen la posibilidad de ejercer
un control mutuo; estas deben trabajar juntas y
encontrar los medios para resolver diferencias e
intereses. Ambas partes mantienen su identidad; el
control se focaliza en la relación, y la transacción
circunstancial es sólo un elemento. “Ex-ante” el proceso
incluye la discusión de la vinculación, contemplando
todos los intereses en juego; “ex-post” son esenciales el
monitoreo de la relación y el curso de las transacciones.
Estos procesos significan una importante inversión de
tiempo y esfuerzo en el control de los procesos (8a).
La coordinación cooperativa de la producción y
comercialización de productores independientes es una

alternativa para obtener utilidades adicionales; ella
constituye una organización legal dirigida y controlada
por productores quienes operan para el beneficio
mutuo. Esta coordinación cooperativa podría extenderse
luego hacia otros eslabones de la cadena, anteriores o
posteriores. Este tipo de coordinación incluye “joint
ventures”, relaciones de propiedad y otras que se
refieren a aspectos monetarios o incluso culturales y
emocionales entre los actores. La característica
distintiva es que existe una organización formal que
tiene una identidad diferente de la de los actores y que
está designada por estos para realizar la coordinación de
las transacciones. El control es descentralizado entre los
propietarios, los que mantienen su identidad separada y
esto es lo que permite salir del proceso si así lo desea.
Los propietarios pueden monitorear los resultados y
modificar ex- post las políticas y procedimientos. En esta
estrategia el poder real se ejercita ex-post y no ex-ante
(8a).
Otra forma más avanzada de coordinación es la vertical,
que tiene lugar cuando se armonizan dos o más actores
que se ocupan de diferentes fases en un mismo ciclo del
producto; se entiende por fase vertical de producción a
cualquier proceso capaz de originar un bien o servicio,
susceptibles de venta. Los actores pueden pertenecer a
los sectores de la extracción natural, la producción en
cautiverio, la agroindustria y el comercio (4;7;8).
La integración vertical crea una organización que tiene
todo el control; es decir hay una centralización en la
toma de decisiones. Ex-ante el proceso incluye la
negociación sobre la estructura centralizada que
finalmente fijará el rumbo del negocio; ello puede
involucrar una integración de la propiedad o no. La
organización centralizada define y ejecuta las políticas y
procedimientos de la totalidad de los procesos (8a). La
integración vertical está ligada con el proceso
tecnológico más que con uno de tipo institucional,
propio de las organizaciones cooperativas (3) .
Según Skully (9), los contratos de producción en una
integración vertical podrían ser analizados como un
mercado de trabajo y no de producto. La demanda de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

7

�trabajo es una demanda derivada de la demanda final del
producto terminado.
La integración horizontal, a su vez, ocurre cuando una
firma adquiere el control sobre otras que desempeñan
actividades similares al mismo nivel de la secuencia de
producción y venta (3).
Como queda claro de la descripción de las distintas formas
de coordinación, éstas pueden adquirir una enorme
diversidad de modelos, siendo cada caso en sí mismo
diferente y sujeto a la creatividad, necesidades y tipos de
procesos que se desean normalizar y acordar (3).
Enfoque sistémico
Un aspecto importante es el enfoque con que se deben
analizar las actividades que componen el estudio. Acerbi
(10) afirma que todas las producciones agropecuarias
pueden ser analizadas desde una perspectiva sistémica;
este enfoque adquiere especial importancia para las
denominadas producciones alternativas. Observadas de
esta manera, se las entiende como un conjunto de
actividades interrelacionadas en un objetivo común.
Esta perspectiva implica además, que forman parte de
un conjunto mayor en el cual mantienen interrelaciones
con otros sectores de la producción y de la sociedad en
su conjunto. Si se analiza desde una perspectiva
sistémica una producción alternativa en particular, se
pueden encontrar puntos en común para desarrollar
ideas implícitas en el enfoque sistémico Si los distintos
componentes del sistema no acuerdan objetivos
comunes, cada uno trabaja de acuerdo con intereses
individuales desvinculados de los intereses de los
demás.
Trazabilidad
Según el Comité de Seguridad Alimentaria de la
Asociación Española de Codificación Comercial,
AECOC, (11) “Se entiende como trazabilidad a aquellos
procedimientos preestablecidos y autosuficientes que
permiten conocer la historia, la ubicación y la trayectoria
de un producto o lote de productos a lo largo de la cadena

8

de suministros en un momento dado, a través de
herramientas determinadas”. Su aplicación requiere
control, conocimiento y responsabilidad.
Teniendo en cuenta la definición expuesta, se pueden
describir los dos ámbitos de trazabilidad existentes:
• Trazabilidad descendente para fabricantes: saber de
forma precisa dónde están los lotes de productos a lo
largo de la cadena de suministros.
• Trazabilidad ascendente para distribuidores: poder
seguir exactamente el origen de la mercancía y los
procesos por los que ha pasado antes de llegar al
punto final.
También se puede considerar la trazabilidad interna o
trazabilidad de procesos, es decir la capacidad de trazar
a lo largo del proceso de producción. Por lo tanto, desde
el punto de vista de una empresa, la trazabilidad consiste
en la capacidad de asociar los lotes de producto acabado
que produce con:
• Los destinos a los que se han enviado dichos lotes de
producto (trazabilidad descendente).
• Los lotes de materias primas con los que fueron
producidos (trazabilidad interna y ascendente). Para
lograr la trazabilidad en los dos sentidos es necesario:
• Recibir la información de proveedores y transmitirla a
clientes.
• Controlar los lotes en el proceso productivo u
operativo de depósito y de expedición.
Dado que el ámbito de la trazabilidad es el de la cadena
de suministros global y no el de un actor individual, para
poder llevar a cabo una iniciativa de trazabilidad se
considera necesaria la intervención y colaboración de
todos los agentes involucrados. La solución de
trazabilidad aplicada debe ser estándar y entendible por
todos los agentes de la cadena de suministros; debe
facilitar la automatización de los procesos de captura,
registro y transmisión de la información necesaria.
Desde el punto de vista de la gestión de la información,
la trazabilidad consiste en asociar sistemáticamente un
flujo de información a un flujo físico de mercancías de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�manera que se pueda recuperar en un instante
determinado la información requerida relativa a los lotes
o grupos de productos.

fabricación o consumo preferente u otra información
adecuada) al siguiente eslabón de la cadena de
suministros.

El sistema se basa pues en un registro de información a
tres niveles:
• La información que se añade en la mercancía
mediante una etiqueta y que viaja físicamente con
ella. En el caso de agrupaciones de producto, habrá
parte de esta información que irá en código de barras
para permitir su lectura automática.
• La información que debe ser registrada en las bases de
datos de cada agente de la cadena de suministros para
ser rescatada en caso de necesidad puntual.
• La información adicional que se transmite vía
electrónica entre los distintos agentes de la cadena de
suministros.

El tiempo de registro de la información debe ser
equivalente al de la vida útil del producto o de su
permanencia en el mercado; en este último caso se
agrega un período adicional de seis meses.

El sistema sólo funciona si cada actor tiene unas bases
de datos y sistemas de información preparados para
poder almacenarla y así poder conseguir trazabilidad en
cada momento.
El esquema lógico en el que se basa el control de los
procesos de trazabilidad se sustenta en el cumplimiento
de los siguientes principios:
• Registro de Información: cada agente involucrado en
la cadena de suministro debe disponer de un sistema
informático preparado para poder generar, gestionar y
registrar la información de trazabilidad necesaria en
cada momento (entendiendo como información de
trazabilidad los lotes y/o fechas asociados a cada
producto).
• Correcta identificación de mercancías y características
asociadas:
• Todas las Unidades de Consumo están codificadas y
simbolizadas con un código que las identifique de
forma individual.
• Todas las Unidades de Consumo tienen impresas la
fecha de caducidad o consumo preferente y/o número
de lote.
• Transmisión: La transmisión de la información de
trazabilidad necesaria (número de lote, fecha de

La trazabilidad (12) nació con un enfoque integral de la
cadena de suministro, y esto requiere la colaboración de
todos los operadores económicos, para que juntos
puedan garantizar un elevado nivel de seguridad
alimentaria, salud animal, bienestar animal y calidad de
los productos fitosanitarios de principio al fin de los
procesos.
La seguridad de los alimentos y la protección de los
intereses de los consumidores preocupan cada vez más
en todo el mundo. A propuesta de la Comisión Europea,
el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión
Europea adoptaron el Reglamento 178/2002, que
establece el marco general de la seguridad alimentaria
en Europa y que se considera como prioridad en la
actual agenda política europea. En el artículo 18 de la
Sección IV del Capítulo II del Reglamento 178, se
establece la obligatoriedad de dotar a las cadenas de
producción de sistemas de trazabilidad para los
alimentos a partir del 1º de enero del 2005.
Ventajas comparativas y competitivas
Un principio que subyace en todo tipo de comercio es el
de las ventajas comparativas (13). Los países tienden a
especializarse en la producción y exportación de
aquellas mercancías en las que poseen mayores ventajas
comparativas. El resultado de esta especialización es
que la producción mundial, y en consecuencia su
capacidad para satisfacer los deseos de los
consumidores, será mayor que si cada país intentase ser
lo más autosuficiente posible. Un país posee ventaja
absoluta sobre otros países en la producción de un bien
cuando puede producirlo en mayor cantidad con los
mismos recursos que otros.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

9

�Las ventajas comparativas contemplan: -la diversidad en
las condiciones de producción entre las distintas
regiones y áreas: las diferencias en las condiciones de
producción en cuanto a clima, dotación de recursos
naturales, de capital físico y humano y tecnología son
muy acusadas. En estas circunstancias, el comercio es el
resultado lógico de la diversidad en las posibilidades de
producción de los distintos países; - diferencias en los
gustos y en los patrones de consumo de los individuos.
Aunque las condiciones de producción entre los países
fuesen similares, existen diferencias en los gustos de los
consumidores que pueden justificar el comercio
internacional; - existencia de economías de escala.
Existen economías de escala, esto es, los costos medios
decrecen conforme aumenta la producción. En estas
actividades, el comercio internacional aparece como una
vía para permitir la producción masiva y de esta forma
lograr apreciables reducciones en los costos. La
especialización hace posible la aparición de las
economías de escala y el comercio internacional se
presenta como el instrumento idóneo para resolver el
problema de los excedentes de cada país.
La especialización a la que lleva el comercio
internacional hará que cada país se especialice en la
producción de aquellos bienes en los que posee ventajas
comparativas, produciendo beneficios netos para todos.
Tal principio se manifestará salvo en el caso extremo en
que los costos relativos sean exactamente iguales. Pero
este último caso, en la realidad, es sumamente
infrecuente; en primer lugar porque el comercio mismo
puede hacer variar la escala de la producción, haciendo
variar también los costos de cada país en la medida en
que se especializa; en segundo lugar porque raramente
los bienes producidos en cada país pueden considerarse
totalmente idénticos; en tercer lugar porque, si tomamos
en cuenta un amplio conjunto de países y de bienes
aparecerán una multitud de ventajas comparativas que
sumadas proporcionarán oportunidades a algunos países
en detrimento de otros.
Se denominan ventajas competitivas (13) a las ventajas
comparativas que no provienen de la dotación específica
de recursos naturales de un país o de otros factores

10

semejantes, sino de las habilidades y la tecnología que se
incorporan a los procesos productivos. El término sirve
para destacar, en particular, la diferencia entre las
exportaciones tradicionales de materias primas y
productos poco elaborados con respecto a las
exportaciones que incorporan mayor tecnología y un tipo
de gerencia más eficiente.
Las economías en desarrollo y en transición,
especialmente en lo referido a las especies y
producciones denominadas como alternativas, tropiezan
con una enorme falta de recursos para organizar el
desarrollo de su comercio y la promoción de sus
exportaciones. Con frecuencia, los programas de apoyo
al comercio tienen pocos medios de financiación, que
también faltan para iniciar nuevos proyectos. En
muchos casos, las principales instituciones que forman
la red nacional de fomento comercial disponen de una
escasa capacidad técnica y de recursos limitados para
potenciarla. Su personal necesita una formación
especializada y oportunidades para mejorar sus
competencias. Por otra parte la última afirmación
realizada hace que las oportunidades de financiamiento
que se presenten no sean totalmente aprovechadas por
carencias de proyectos sustentables tanto en su forma
como en sus objetivos; esas presentaciones suelen
abarcar sólo una o pocas dimensiones de análisis. La
falta de capacitación y motivación para el trabajo
transdisciplinario explican esa situación; una de las
causas iniciales reside en la formación universitaria en la
que suele privilegiarse el trabajo especializado y la
ausencia de prácticas de trabajo grupal con personas de
otras orientaciones.
Las estrategias de competitividad se examinan desde
cinco perspectivas:
• Creación de valor: se parte de las ventajas
comparativas para destacar las ventajas competitivas.
Como consecuencia de la colaboración públicoprivada se logra una estrategia dinámica, apoyada
cada vez más en la especialización y la tecnología, y en
la competitividad basada en la innovación.
• Captación de valor: el enfoque de la cadena de valor

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�aplicado a las estrategias nacionales de exportación.
Este nuevo concepto puede servir para formular
estrategias exportadoras sectoriales que permitan
aumentar la competitividad y la ‘retención de valor’ de
las exportaciones y al mismo tiempo maximizar la
contribución que los mejores resultados exportadores
llevan al desarrollo económico general. Es de destacar
la importancia de la inserción de la capacidad de
oferta nacional en el contexto de la cadena
internacional de valor, y de la dedicación prioritaria
de los esfuerzos de la red nacional de apoyo comercial
a los eslabones de la cadena nacional de valor que
determinan la eficacia del sector.
• Agregación de valor: considera la formación de alianzas
de valor añadido. Hoy se discute si para muchos
países en desarrollo la vía hacia el aumento de su
capacidad exportadora y la agregación de valor pasa
más bien por la formación de alianzas entre las
empresas nacionales, que por el fomento activo de las
inversiones extranjeras directas. Por otra parte se
considera que el aporte potencial de los núcleos
industriales a la competitividad, la integración hacia
atrás y hacia adelante entre los productores locales, y
las asociaciones para la producción agrícola, así como
los enfoques recomendados para facilitar dichas
alianzas internas por medio de estrategias nacionales
de exportación, pueden contribuir activamente a la
agregación de valor.
• Proyección de valor: el sentido de la imagen de marca
nacional. Para analizar la pertinencia de la imagen
como aporte a la competitividad nacional, es
necesario identificar los rasgos que distinguen las
capacidades, inclusive exportadoras de un País con
respecto a sus competidores, y evaluar la
conveniencia de dedicar recursos a crear y mantener
una imagen de marca nacional.
• Confirmación del valor: medición de los resultados de
la estrategia exportadora. Analiza la importancia que
el control y la evaluación de las estrategias tienen para
los planificadores, en especial por lo que se refiere a
su impacto en la competitividad. Se debe dar un
carácter científico a la evaluación de resultados y a
la forma de reproducir un enfoque sistémico de la
medición en los países en desarrollo.

En algunos momentos las ventajas comparativas y
competitivas pueden coincidir (13) y en otros pueden
llegar a ser diametralmente opuestas, cuando se
introduce el concepto de ventajas sostenibles y auto
sustentables en el largo plazo. En efecto, en el corto
plazo y en un mercado poco integrado, relativamente
cerrado, poco competitivo, y con reducido número de
actores, las ventajas comparativas pueden ser
aprovechadas únicamente por un sector en perjuicio de
los otros. Si los perjudicados necesitan productos o
servicios y el sector privilegiado es el único que los
ofrece, seguirán aceptándose o tolerándose esos
productos y servicios, como consecuencia de las
imposiciones o creencias. Pero, a medida que ingresan
otros competidores al mercado, cuando éstos actúan por
la influencia de las políticas de gobierno y los avances
tecnológicos de las comunicaciones, es decir que la
transparencia gana terreno en esos mercados, los
engaños son cada vez más difíciles de ocultar.
La sustentabilidad en el largo plazo es función del
reconocimiento sistemático que los clientes hacen de la
seriedad y responsabilidad de los empresarios y
gobiernos antes y especialmente después de las ventas
de los bienes o servicios o de la implementación de las
propuestas.
Concluyendo, las ventajas comparativas y competitivas,
especialmente cuando los grados de competitividad
globalizada son mayores y crecientes, se basan cada vez
más en la ética corporativa de las empresas y de las
instituciones, de los empresarios, de los empleados y
clientes internos y de los proveedores, en fin de las
comunidades que los rodean.
Paradigmas de la World Wildlife Found (8b)
• Cuidar la tierra – estrategia para el futuro de la vida
• Estar en condiciones de evaluar las poblaciones y las
capacidades productivas de las spp. y ecosistemas
explotados, y mantener su utilización dentro del límite
de esas capacidades.
• Establecer niveles de explotación en los que se tengan
en cuenta la ignorancia y la incertidumbre existente

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

11

�respecto de la biología de las spp explotadas, la
condición de los ecositemas de los cuales dependen.
• Garantizar que la explotación de un recurso no rebase
su capacidad para soportarla. Esto puede lograrse por
medio de la regulación del acceso, o la imposición de
cupos de captura, la suma de los diferentes cupos
equivaldría al rendimiento sostenible de la población.
• Conservar el hábitat y los procesos ecológicos que
sustentan el recurso.
Planes estratégicos
Se define como estrategia (14) a un curso de acción
conscientemente deseado y determinado de forma
anticipada, con la finalidad de asegurar el logro de
objetivos. Normalmente se recoge de forma explícita en
documentos formales conocidos como planes.
Si bien es lógico imaginar que "primero se piensa y
después se actúa", no menos importante -e igualmente
lógico- es plantear que al momento de ejecutarse las
ideas se produzca un proceso de aprendizaje a través del
cual "la acción impulse al pensamiento" y de esta forma
surja una nueva estrategia. Sencillamente, las estrategias
pueden formarse como respuesta a una situación
cambiante, o pueden ser generadas en forma deliberada.
La "estrategia" está confirmada por los cursos de acción
que se implantan después de haber tomado en
consideración contingencias imprevisibles respecto de
las cuales se dispone de información fragmentada, y
especialmente la conducta de los demás; tiene una
dimensión en el tiempo, unas decisiones son
irreversibles, mientras que otras cambian cuando se
presenta la oportunidad o necesidad.
Henry Mintzberg, 1993 (15) destaca la importancia de
mirar hacia al futuro y de impulsar visiones creativas, e
introduce un concepto clave: la existencia de patrones
de comportamiento organizacional que dependen en
gran medida de las experiencias pasadas. La experiencia
que surge de las acciones pasadas –deliberadas o no- no
dejan de hacerse sentir, proyectándose hacia el futuro.
Así, se sabe con precisión que ha funcionado y qué no

12

ha servido en el pasado y se posee un conocimiento
profundo y detallado de las capacidades propias y del
mercado. Los estrategas se encuentran situados entre el
pasado y el futuro de las oportunidades de mercado.
Planear significa diseñar un futuro deseado e identificar
las formas para lograrlo. Para ello hace falta impulsar el
desarrollo cultural, esto significa que todas las personas
relacionadas con la organización se desarrollen en su
saber, en sus expectativas, en sus necesidades, y en sus
formas de relacionarse y de enfrentar al mundo presente
y futuro, esencialmente dinámico.
La planificación estratégica es un proceso que se inicia
con el establecimiento de metas organizacionales, define
estrategias y políticas para lograr estas metas, y
desarrolla planes detallados para asegurar la
implantación de las mismas y así obtener los fines
buscados. También es un proceso para decidir de
antemano qué tipo de esfuerzos deben hacerse, cuándo
y cómo deben realizarse, quién los llevará a cabo, y qué
se hará con los resultados. La planeación estratégica es
sistemática en el sentido de que es organizada y
conducida en base a una realidad.
Por otra parte las planificaciones deben adaptarse a
escenarios cambiantes por lo que, no pueden constituir
estructuras fijas sino mostrar flexibilidad en la
adaptación a nuevas circunstancias. La idea no es que
los planes deberían cambiarse a diario, sino que la
planificación debe reformularse en forma continua y ser
apoyada por acciones apropiadas.
Un sistema de planificación estratégica formal une tres
tipos de planes fundamentales, que son: planes
estratégicos, programas a mediano plazo, presupuestos a
corto plazo y planes operativos. La planeación
estratégica es el esfuerzo sistemático y más o menos
formal para establecer propósitos, objetivos, políticas y
estrategias básicas.
La planificación, para que sea práctica y eficaz, deberá
tomar en cuenta y adaptarse a las reacciones de las
personas a quienes afecta. Una decisión dada, que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�pudiera resultar óptima, será quizá poco conveniente y
por lo tanto desechada cuando las acciones de quienes
se opongan a ella no sean tomadas en consideración.
La diferencia básica entre estrategia y táctica está en los
siguientes aspectos: en primer lugar, la estrategia se
refiere a la organización como un todo; busca alcanzar
objetivos organizacionales globales. La táctica se refiere
a uno de los componentes y busca alcanzar sus objetivos.
La estrategia está compuesta de muchas tácticas
simultáneas e integradas entre sí. En segundo lugar, la
estrategia busca objetivos a largo plazo, mientras que los
objetivos de la táctica son a mediano y a corto plazo.
Para la implementación de la estrategia se necesitan
muchas tácticas que se sucedan ordenadamente en el
tiempo. En tercer lugar, la estrategia es definida por la
implementación de políticas nacionales o provinciales,
mientras que la táctica es responsabilidad de
funcionarios, empresarios o instancias de segundo nivel
de decisión.
El presente estudio basará sus planes estratégicos para
cada componente en una enunciación de medidas
legales, de control, de promoción y culturales tendientes
al desarrollo de las especies contempladas. La
enunciación de tácticas corresponde a otras etapas
diseñadas por los niveles operacionales que tendrán a su
cargo la ejecución.
El sistema de planificación estratégica no puede ser
enunciado para especies en particular, sino que deben
considerar al complejo global de las producciones
animales alternativas; ello es así por las características
comunes que las identifican y por la medida del interés
que el Estado muestre por estas actividades.

ANTECEDENTES
Importancia económica de las carnes de especies
alternativas
González Ruiz, E, 2006 (2), aporta datos estadísticos que
destacan la importancia económica de las carnes
alternativas en el mundo. Siendo la exportación uno de los
objetivos fundamentales de las carnes exóticas, se cree
adecuado consignar las principales informaciones
brindadas por el autor.
Según la FAO,2004 (16), Estados Unidos es el mayor
“productor” de carnes silvestres con 200.000 toneladas
anuales. Esto es menor a 1 kg per capita o no más del 1%
del consumo total de carnes. Sin embargo esa enorme
cifra promedio no es muy elocuente. El consumo de la
casi totalidad de la carne silvestre en Estados Unidos
proviene del propio de los cazadores y de la
comercialización directa, porque la legislación en vigencia
no permite la comercialización de la carne obtenida de la
caza deportiva. Ciertamente en Estados Unidos se
importa muy poca carne silvestre, lo cual marca una gran
diferencia con el nivel de consumo entre los “auto
aprovisionados” y el resto de la población.
Nueva Zelanda domina el mercado mundial de las
exportaciones de carnes exóticas netas (exportación
menos importación) con cerca de un 70 % de estas. Su
producción en el año 2003 alcanzó las 25 mil toneladas.
Sudáfrica es el segundo país exportador con cerca de un
20 % de las exportaciones totales y una producción de 15
mil toneladas en el mismo año. El resto de los países sólo
contribuye en menor medida
En términos de valor, el producto exportado por Nueva
Zelanda equivale a unos U$S 72 millones, el de Sudáfrica
a unos U$S 32 millones y el de España U$S 6 millones.
La Argentina participa con exportaciones por 15-20
millones de U$S; El desarrollo de carnes de caza en
Chile ha sido, al igual que en la Argentina, pensado para
la exportación; en ambos países el consumo de carnes de
caza no forma parte de la cultura culinaria.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

13

�En muchos países de África hasta el 25 % de la ingesta
proteica de la población proviene de la caza (16). En
algunas zonas no existe otra fuente proteica que las carnes
de caza para nutrir a la población. Esta es una de las
razones por las que no puede contarse con estadística
confiable y fidedigna sobre estos productos, disponiendo
sólo de estimaciones generales y extrapolaciones para
deducir volúmenes de consumo y producción.
La utilización y el consumo de estas carnes (2) se deben
a dos razones: por medio de la economía informal
responde a necesidades de su población, mientras que en
la economía formal se debe a factores culturales, a
arraigados hábitos culinarios y al bajo poder adquisitivo.
Estas pautas culturales de consumo han determinado con
el tiempo y a través del desarrollo de la economía de
mercado, nichos de consumo que actualmente son
abastecidos con productos provenientes de varios países;
responden también a producciones en cautiverio de
especies de la fauna silvestre. Nunca antes y tampoco en
la actualidad se trató de productos de consumo masivo,
sino más bien de consumo reducido.
Importancia económica de cueros y pieles de
especies alternativas
Elisetch, M, 2006 (17), expresa en una síntesis la
importancia económica que muestran los cueros y pieles
originados en la fauna; estos conceptos se consignan a
continuación.
En la década de los ´70 eran numerosas las especies de
uso comercial, pero luego de la firma de la Convención
CITES a la cual la Argentina adhirió, ese número de
especies se vio paulatinamente restringido a unas pocas,
que según los vaivenes del comercio y de la imposición de
las modas, tienen o no-aceptación en los mercados
internacionales.
Para citar algunos ejemplos se puede mencionar el amplio
auge que tuvieron en la década de los 80 los zorros gris y
colorado en la preferencia de las exportaciones. Se llegaron
a pagar hasta 30 U$S por un cuero crudo de zorro colorado

14

y hasta 15 U$S la piel de un zorro gris. Estas dos especies
reemplazaron las demandas previas de felinos argentinos,
cuya comercialización fue totalmente prohibida su a partir
de la inclusión en el APENDICE I de CITES. Llegaron a
exportarse desde Paraguay en forma ilegal, alrededor de
123.000 ocelotes en esa misma década.
La Convención Internacional del Tráfico de Especies
Silvestres (CITES) es una herramienta que regula el
comercio internacional de especies, asegurando su
conservación y uso sustentable. Es un acuerdo entre
gobiernos, denominados PARTES. Establece en el
ámbito internacional el marco jurídico y los mecanismos
y procedimientos comunes para prevenir el intercambio
comercial. Hoy está firmado por más de 160 países.
• La CITES clasifica a las especies, según el grado de
importancia de su estado en la naturaleza. La
clasificación se expresa en tres Apéndices:
• Apéndice I: todas aquellas totalmente prohibida de
comercio, como así también sus productos y
subproductos. Por ejemplo, todos los felinos de
Argentina,
autorizados
únicamente
algunos
especímenes de puma, como trofeos de caza.• Apéndice II: están incluidas todas aquellas especies
que necesitan una autorización CITES, para su
control, y en algunos casos solamente se puede
comercializar un cupo de las mismas.• Apéndice III incluye especies que no están en peligro
de extinción o retroceso numérico, pero que otros
países piden que se colabore en su protección.
Con la apertura de los mercados del Este, principalmente
Rusia, se activaron notablemente las exportaciones de
pieles de nutria o coypo ( Myocastor coypo) que comenzó
a aumentar paulatinamente hasta el año 1998, cuando las
exportaciones ascendieron a alrededor de 7 millones de
pieles autorizadas , con un valor promedio de 150
millones de dólares. Esto no significó que se hubiera
cazado esa cantidad en el año citado,sino que se pudieron
vender stocks acumulados con anterioridad; de igual
manera las sumas exportadas alcanzaron los 5 millones de
piezas para el año siguiente. Los precios al cazador o
acopiador ascendieron a cifras tales como 15 a 17 U$S

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�por cuero crudo, motivando un gran movimiento de
cazadores oportunistas o ilegales. Las autoridades se
vieron obligadas a tomar una medida preventiva,
limitando el cupo de exportación a 3 millones de pieles, y
a realizar los estudios poblacionales para cuantificar las
poblaciones silvestres. Esa cifra fue luego fijada en 2.5
millones por año, no acumulables de años anteriores, pero
en la actualidad, las exportaciones no superan las
700.000/año.

BIBLIOGRAFÍA

Si bien ha disminuido sustancialmente el número de
pieles exportadas, aumentó el valor agregado de las
mismas, ya que el sector curtidor ha debido actualizarse
en tecnologías tendientes a mejorar la calidad de los
curtidos, ofreciendo productos más originales y de mayor
aceptación en los mercados exigentes.

3. De Caro, A; Vieites, C.M.; Basso, C.P; Formento,
S. 2001. Coordinación agroindustrial en el sector
porcino: antecedentes y conceptos actuales. Revista
Políticas Agrícolas, Año IV, Vol. IV, Pág. 127 • 149;
N° 2, 2000. Red CAPA, México. ISSN 1405-3187

Con respecto a los zorros patagónicos, los precios han
ascendido por la demanda externa, aunque en el mercado
interno, también son requeridos para prendas doble faz,
con importante valor agregado que el supera al 300 % de
las prendas comunes.
En el comercio de fauna silvestre, es muy difícil llegar a
determinar los montos exactos en las distintas etapas de
la cadena de valor, exceptuando de ello a los animales de
criadero, donde los costos son más cuantificables.
La cadena de valor es compleja (18) porque existen
cazadores legales con permisos de cazas emitidos por los
municipios y debidamente registrados en las direcciones
provinciales de fauna, pero así también una gran cantidad
de actores no registrados, tanto en la caza como en los
distintos procesos posteriores, que dificultan la obtención
de datos debidamente registrados y cuantificados.
Asimismo se solapan los acopiadores con los mayoristas,
haciendo dificultoso el registro de toda la cadena.
Como ejemplo de cadena de valor se cita el caso del
tupinambis o iguana, en el que para la cosecha 2005, los
valores aproximados son: precio pagado al cazador 10$,
exportación en crosta 6 U$S y cuero terminado 32 U$S.

1. Vieites, C.M. 2006. Los Agronegocios Alternativos.
Director Carlos M. Vieites. FAUBA. Presentación
2. González Ruiz, E. 2006. Importancia Económica
de las Producciones Animales Alternativas. Capítulo
del libro “Agronegocios Alternativos”. Director Carlos
M. Vieites FAUBA. En presentación editorial.

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pork industry. American Asociation of Economics
Agricultural Annual Meeting. Nashville. EE.UU.
6. Scott Jonson, C y K.A. Foster. 1994. Risk
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393-405. EE.UU.
7. Peterson, H.C. y A. Wysocki. 1997. The vertical
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Dept. of Agricultural Economics. Michigan State
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8. Peterson, H.C. y A. Wysocki. 1998. Strategic
choice alon the vertical coordination continuum. Staff
Paper Nº 98 – 16. Dept. of Agricultural Economics.
Michigan State University. EE.UU.
9. Skully, D. 1998. Opposition to contract production: self
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Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato
en la Argentina

15

�American Agricultural Economics Association. Salt Lake
City, Utah, august 1998. EE.UU.
10. Acerbi, M. 2006. Enfoque sistémico en las
producciones animales alternativas. Capitulo del
libro “Agronegocios Alternativos”. Director Carlos M.
Vieites. FAUBA. En presentación editorial.

Vieites FAUBA. En presentación editorial. FAUBA.
18. Rabinovich, J.; Elisetch, M.; Ramadori,, D.
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de poblaciones silvestres de carpinchos (Hidrochaeris
hidrochaeris). Informe Final.

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www.aecoc.es/web/codificacion.nsf/0/925B46B6207
1AAB5C1256F2E00506B2E?OpenDocument
12. Bonmatí, J. M. 2005. “La trazabilidad permite
evitar el fraude, de manera que también contribuye a
la protección del consumidor”
www.consumaseguridad.com/web/es/sociedad_y_con
sumo/2005/06/17/18694.php
13. Brian Barclay. “Ventajas comparativas y competitivas.
Coordinador del Foro Ejecutivo del CCI”,
www.southlink.com.ar/vap/comercio%20internaciona
l.htm
14. Planeación estratégica. Universidad de Santa
Maria Venezuela www.usm.edu.ve/
15. Mintzberg, H. y J.B. Quinn. 1993. "El Proceso
Estratégico". Editorial Prentice Hall
Hispanoamericana, Mexico.
16. FAO, 2004. Perspectivas alimentarias.
Departamento Económico y Social. Nº 4. Roma.
www.fao.org/documents/show_cdr.asp?url_file=/docr
ep/007/j3877s/j3877s08.htm.
17. Elisetch, M. 2006. Comercio de Fauna. Cap. del
libro “Agronegocios Alternativos”. Director Carlos M.

16

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�1 CARPINCHO

(Hidrochaeris hidrochaeris)

Introducción
El carpincho (Hidrochaeris spp.) (1;2) es una de las
especies de la fauna silvestre que en Sudamérica ha
estado relacionada con el hombre desde antes de la
colonización, debido al aprovechamiento de la carne y el
cuero. Los antecedentes refieren que entre los años
1886 a 1889, fueron comercializados oficialmente
12.100 cueros desde la Provincia de Entre Ríos.
La caza de subsistencia de esta especie, la realizan miles
de campesinos y comunidades indígenas; la caza
comercial regulada e ilegal, significa su ingreso principal
para muchos grupos familiares
Los antecedentes registrados referidos al componente
en estudio son relevantes aunque restringidos a un
número reducido de autores, que son los que se han
ocupado del tema.
En las llanuras de Venezuela y Colombia, se lo extrae de
la naturaleza en gran escala para consumir la carne en la
Semana Santa; el producto obtenido se seca al sol y se

sala (salón). Es por ello que se dedica un especial interés
a la descripción de la situación en Venezuela. Torres
Gaona, 1987, (3) analizó la composición química de la
carne del capibara y la comparó con la de cerdo y bovino
(cuadro nº 1).

Cuadro Nº 1: Composición química de la carne de
capibara comparada a la de cerdo y bovino
Carnes
Componentes
Capibara
Res (M)
Cerdo (M)
Calorías (Cal)
135,0
150,0
186,0
68,5
71,0
63,7
Agua
Proteína
22,1
21,5
18,5
Grasa
4,5
6,5
11,9
Ca
6,0
5,0
P (mg)
186,0
215,0
220,0
Fe (mg)
2,7
2,7
2,0
0,09
0,08
0,71
Tiamina (mg)
Rivoflavina (mg) 0,22
0,23
0,25
Niacina (mg)
7,1
5,1
2,8
Fuente: Torres Gaona (1987)

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

M = carnes de res y cerdo magras

17

�La carne de capibara silvestre suele ser de un sabor un
poco fuerte pero excelente en sus condiciones de
industrialización. Se pueden fabricar embutidos de
elevada calidad y muy buen rendimiento: salchichas,
chorizos, mortadela, lomo ahumado y jamones. Este
aprovechamiento industrial originaría productos
diferenciados que sean posiblemente más aceptados por
el público que la carne fresca.
Durante la veda en Venezuela de cinco años se importó
salón desde Colombia.
En el año 1973 Ojasti (4) realizó un estudio de
población con el objetivo de delinear una política de
conservación.
El régimen actual establece que en cada finca se debe
realizar un doble conteo de la población, uno efectuado
por el propietario y otro por el Inspector del Ministerio
del Ambiente y Recursos Naturales Renovables
(MARNR). Mediante una Ley Nacional del año 1984, el
MARNR otorga permisos para explotar el veinte por
ciento de la población de la finca si esa población se ha
mantenido o incrementado; si el número de animales ha
disminuido se deniega el permiso.
Las fincas incorporadas a las licencias hacen uso de esta
fauna silvestre como recurso comercial, y son permeables a
adoptar políticas conservacionistas con el objetivo de
realizar un aprovechamiento sustentable. Los
establecimientos son generalmente ganaderos y la
utilización del capibara es complementaria de la economía
de las empresas. Los cuerpos de agua que utilizan son
diques aprovechados por el conjunto de los animales. Los
manejos que aplican son mínimos, basados principalmente
en la vigilancia y en el traslado de los rebaños de un cuerpo
de agua a otro en las épocas de sequía.
La única práctica controlada es la cosecha en los meses
de verano, que comienza en enero y termina antes de
Semana Santa. La faena de los capibaras comienza
temprano por la mañana, para poder completar el
proceso de salado de la carne y del cuero en el mismo
día. En términos generales el período desde la faena

18

hasta finalizar el proceso de salado es de ocho a diez días
y se calcula que se necesita un hombre por cada 10
animales sacrificados por día. Los animales se faenan en
el mismo campo y las vísceras son enterradas; luego las
reses son transportadas hasta el matadero donde se lleva
a cabo el descuerado y el deshuesado; se obtienen así los
siguientes productos: cuero, lonja, faldas, cabeza, patas
y huesos. A continuación se produce el lavado, el salado,
el resalado y el secado al sol; se han realizado ensayos de
aprovechamiento industrial, elaborando jamones,
salchichas, salames y mortadelas.
En el caso de Brasil (5) el Centro Inter Departamental
de Zootecnia y Biología de Animales Silvestres de
Piracicaba, se encuentra un establecimiento
experimental de cría en confinamiento, basado en un
programa muy ambicioso para lograr la domesticación y
el mejoramiento genético del capibara.
Al nivel de finca en el área de Mato Grosso se
encontraron densidades de 0.07 a 0.69/capibaras/ha.
Según González Jiménez (5) las estrategias de manejo
para esa zona serían las siguientes: 1) aplicar una tasa de
extracción del 30% en la áreas controladas, con
densidades elevadas y que cuenten con censos
demográficos; 2) utilizar los datos del censo para
establecer la duración de la faena y la viabilidad
comercial; 3) desarrollar técnicas para controlar los
daños causados por los animales en los cultivos de la
finca y minimizar los reclamos de los vecinos. El autor
llama la atención sobre la necesidad de un estudio y
seguimiento científico permanente del proyecto, para
afianzar el programa en la región.
En Argentina y Brasil, el principal uso comercial de la
especie está dado por el cuero. Otro subproducto muy
apreciado en Brasil, difundido entre el campesinado, es
el aceite obtenido de la destilación de la grasa; este
producto se conoce como “capivarol” y en la medicina
alternativa se lo considera efectivo para el tratamiento
del asma (6).
Los productos argentinos confeccionados con cuero de
carpincho son reconocidos y valorados mundialmente.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La demanda se encuentra en expansión y la oferta es
irregular, viciada por productos que ingresan al mercado
en forma ilegal.
El cuero (1;2) proviene casi en su totalidad de la
naturaleza, a través de la caza comercial y furtiva. La
caza legal esta regulada por la Ley Nacional Nº
22.421/81 de conservación y protección de la fauna
silvestre; la reglamentación depende de cada provincia,
las que disponen los cupos, épocas de extracción y
tamaño mínimo de cueros.
Si bien el carpincho se extrae
en cantidades
importantes, no se ha incluido en la Convención ya que
no se lo categoriza como amenazado o vulnerable debido
a ese comercio (7).
El precio que obtiene el cazador oscila entre $25 a 30;
el cuero procesado con curtido y teñido tiene un valor de
exportación de U$S 30 a 40 (8a).
Existen en el País criaderos comerciales cuyo objetivo es
el del aprovechamiento integral de la especie, con
especial énfasis en desarrollar la venta de carne fresca a
restaurantes que ofrecen en su menú carnes exóticas. El
volumen comercializado hasta la actualidad es escaso,
con una oferta discontinua y con valores que oscilan
entre los $18 a 23 por kilo. En la Argentina no se ha
desarrollado el mercado de la grasa con propósitos
medicinales y cosméticos.
El aprovechamiento integral del carpincho y el agregado
de valor de las materias primas obtenidas, permitiría
integrar a pequeños productores con otros actores de la
cadena con el objeto de ofrecer al mercado productos
frescos y elaborados, de alto valor comercial con
denominación de origen y trazabilidad.
Aprovechamiento sustentable del carpincho y
perfiles de sistemas de producción
Como se ha referenciado, existen diferentes alternativas
para la utilización del capibara a través de la extracción
natural o de la producción en cautiverio.

Los sistemas de gestión (9) para la captura y la
producción de fauna silvestre son casi tan variados como
las especies sujetas a utilización comercial. Con
frecuencia se adaptan los sistemas de gestión y
producción al ciclo vital característico de la especie, las
condiciones locales o la tecnología disponible. El
problema se complica aún más en los casos de comercio
de animales que proceden de múltiples sistemas de
producción o regímenes de gestión, así como de sus
productos y componentes. Los regímenes de gestión
intensivos son los que practican la cría en “ciclo cerrado”
para la producción de animales que se mantienen en
cautividad.
Los sistemas de gestión extensivos sirven para la captura
de especímenes en las poblaciones silvestres. Estos, que
aparentemente pueden perjudicar a la población de que
se trate, exigen un enfoque muy cuidadoso de elementos
de gestión que permitan mayor atención de la
sostenibilidad del recurso silvestre. En Venezuela, el
capibara se captura una vez por año conforme a una
cantidad establecida sobre la base de los censos anuales
de población. En Colombia, la clasificación de la
especie permite la “cría en cautividad”extensiva. En
virtud de esa clasificación los propietarios pueden
utilizar como hábitat para la producción de capibara, los
humedales adecuados existentes en establecimientos
ganaderos de propiedad privada. Este régimen de
gestión, paralelo a la ganadería, favorece la actividad
integrada de los humedales en los llanos de ambos
países. Sin embargo, no es cría en cautividad en el
sentido terminológico de la Convención CITES.
En la Argentina (1), se ha desarrollado la primera parte
de un plan de manejo sustentable de poblaciones
silvestres de carpinchos. En ese plan se consideran
cuatro componentes fundamentales:
1) Las relaciones institucionales que permita conocer los
actores y sus interrelaciones y los intereses de las
partes.
2) El componente ecológico que incluye el plan de
manejo ecológico y el muestreo de poblaciones
silvestres de carpinchos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

19

�3) El componente socioeconómico que analiza la
dinámica entre los actores
4) El componente de gestión que implica diligencias y
actuaciones ejecutadas por todas las partes.
El proyecto propone a través de un modelo matemático de
simulación en computadora utilizar el método de “escape
fijo”. El modelo relaciona la densidad poblacional en un
momento dado, la densidad umbral a partir de la cual se
fija la tasa de cosecha o zafra probable.
Una de las principales características de este método es
que permite estimar una tasa de extracción cercana a
cero o casi nula, si la población ha sufrido un evento
inesperado como ser una sequía importante o una
epizootia.
El trabajo establece una tasa de extracción óptima de
0.2 carpinchos/ha, similar al utilizado en Venezuela, en
donde la tasa permitida es de 0.3 individuos/ha. Los
autores destacan la experiencia acumulada durante
varios años en ese País y la estimación de las poblaciones
silvestres. En la Argentina la tasa de extracción sólo se
basa en una simulación matemática.
La gestión en ciclo cerrado, como el término lo sugiere,
se refiere a los regímenes que imponen un alto grado de
intervención humana para asegurar los mejores
resultados en relación con la reproducción, el
crecimiento y la supervivencia. En este sentido, la
expresión se limita en general a la gestión de los
animales que se mantienen en cautividad en un medio
controlado. Los establecimientos de cría en cautividad
de ciclo cerrado representan la forma más conservadora
de la gestión intensiva. Se aplican las situaciones
mencionadas, excepto en lo que concierne al plantel
fundador y a la incorporación ocasional de nuevos
especimenes para evitar la endogamia. La cría en
cautividad
de
ciclo
cerrado
se
realiza
independientemente de la población o poblaciones
silvestres y, en consecuencia, tiene un efecto directo
mínimo sobre ellas.
Se ha observado en los últimos años un número

20

creciente de sistemas de producción en cautividad que
representan variaciones de la cría en ciclo cerrado. Los
primeros difieren del segundo, porque pueden obtener
continuamente nuevos planteles reproductores de la
naturaleza. La capacidad de un establecimiento para
adquirir un plantel adicional de la naturaleza depende
de los controles que aplique la Autoridad Administrativa.
En Venezuela (4;10) se inició un estudio con un rebaño
de 20 hembras y 5 machos capturados en el hato “El
Frío”. El manejo implementado fue el de mantener
grupos de cinco hembras y un macho adulto;, la
separación en corrales se realizó con cercos de malla
metálica de 1.5 m de altura. Cada corral tiene una
superficie de 120 m2 con 20% de área techada y
disponibilidad de agua para el baño. Se les suministra
una ración de pasto cortado (Pennisetum purpureum) y
un alimento concentrado (15% de proteína cruda) en
proporciones aproximadas de 70 a 30% de la materia
seca de la ración total, respectivamente.
El manejo del rebaño establece que un mes antes del
parto las hembras gestantes sean separadas del grupo y
colocadas en corrales individuales de 20 m2 de superficie,
con techo y agua, que hacen la función de parideras. A las
cinco semanas después del parto como máximo se
destetan las crías, y se integran a los grupos de juveniles.
Las madres vuelven al corral de reproductores.
La reproducción fue controlada para organizar el manejo
del rebaño.
La distribución de los partos muestra un carácter
bimodal, concentrándose durante los meses de abril,
mayo y junio, y luego noviembre, diciembre y enero.
Una madre puede producir dos camadas por año,
equivalente a ocho crías, la mitad del máximo registrado
en el hábitat natural.
Considerando conjuntamente el crecimiento y la
reproducción se puede deducir que cada madre produce
entre 165 y 190 kg de peso vivo por año y con un peso
individual de 35 kg. La mortalidad se estima en 5 a
15%. Estas cifras por si solas destacan el alto potencial

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�biológico de la especie para su domesticación.
Sin embargo, se observaron algunos problemas, tales
como: alta mortalidad perinatal debido a partos
prematuros, abortos y filicidio; de un total de 112
nacimientos se registraron 48 muertes en las 24 horas
siguientes al parto, que corresponde al 44% de los
nacidos. Esa alta mortalidad en buena parte se explica
por la falta de conocimiento en el manejo de la madre
gestante. La formación de grupos adultos aislados
dificulta el manejo, a tal punto que los preexistentes
rechazan a los animales que se incorporan.
Los endoparásitos presentan un problema a tomar en
cuenta, pero con los antihelmínticos modernos son de
fácil control. La sarna, por el contrario, es un problema
grave ya que se disemina con mucha rapidez si no es
controlada a tiempo. Se realizaron muchas prácticas,
ninguna con efectividad suficiente como para solucionar
este problema. Algunas de las limitantes de este sistema,
lo constituyen, sin duda alguna, las instalaciones
costosas, el alto requerimiento de agua y su frecuente
renovación, así como la disposición de aguas servidas.
Otra limitante es el alto costo de la mano de obra.
El mismo autor (10) refiere una experiencia llevada a
cabo en la región de Piracicaba, Brasil, en el Centro
Interdepartamental de Zootecnia e Biología de Animales
Silvestres. El especialista refiere que “las instalaciones
construidas como una unidad intensiva son
extremadamente amplias, bien planificadas y comprenden
todo lo necesario para llevar a cabo tan importante
desarrollo”. Sin embargo, los resultados de tres años de
trabajo muestran intervalos de parto muy prolongados de
283 días, siendo el normal de 183 días, y una elevada
mortalidad perinatal (25%) y que hasta el destete
alcanza otro 30%.
Con el objetivo de desarrollar (11) la tecnología para la
cría de carpinchos en cautiverio en la Argentina se
instaló en 1993 un criadero en la EEA Delta del Paraná
- INTA, Otamendi, Campana, Provincia de Buenos
Aires.

Las instalaciones consistieron en corrales de 30 x 10 m.
Cada corral se dividió en dos sectores: de reproducción
(24 x 10 m), con sector techado y una pileta; y 4
parideras (2,5 x 6 m), separadas del área de
reproducción por alambre tejido. El manejo realizado en
éste módulo consistió en apartar cada hembra preñada
durante el último tercio de la gestación.
Luego del parto se realizó un destete gradual (la hembra
pasaba a estar en el harén durante el día, y durante la
noche con las crías en la paridera), hasta que, a los dos
meses aproximadamente, se realizaba el destete total.
En este sistema de manejo disminuyeron los conflictos
sociales entre las hembras por tener más espacio por lo
que se evitó que los subordinados sean agredidos; se
mantuvo la identidad grupal y hubo una menor mortandad
al destete dado que se realizó con crías más grandes. La
gestación tuvo un período promedio de 150 días.
En estos ensayos, varias hembras presentaron dos partos
anuales, con una camada promedio de 4 crías. La
supervivencia de los nacidos fue 94% y al destete 82%.
Por lo tanto, se estiman en 6 las crías destetadas vivas /
año / hembra.
La alimentación se basó en forraje fresco cortado
suplementado con alimento balanceado. La adición de
vitamina C produjo mejores tasas de crecimiento y
reproducción, con un crecimiento promedio de 89,83
g/día; los individuos alcanzaron el peso adulto y de faena
de 25 a 40 kg a los 1-1,5 años de edad.
La ración suministrada aportó 15-20% PB, 4000 Kcal
EB/KgMS, Calcio 0.8-1.2%, Fósforo (biodisponible)
0.5-0.8%, Relación Ca:P 1.0-1.5, Vitamina C 0.05%. Su
composición fue: 60-100% forrajes verdes y 40-0%
alimento concentrado.
El consumo fue estimado en alrededor del 2.5% del peso
vivo.
Se aseguró el acceso de todos los animales al comedero,
dado que esta especie presenta jerarquías sociales

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

21

�asociadas con la prioridad para la alimentación. Es
necesario generar una cadena forrajera constante en
calidad y cantidad.
La tecnología adaptada del sistema propuesto por los
especialistas del INTA – DELTA, fue aplicada en siete
criaderos pertenecientes a la Asociación Argentina de
Criadores de Carpinchos. Las empresas mencionadas se
ubican en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe,
Entre Ríos y Corrientes.
Esa Asociación promociona el aprovechamiento integral
de la especie en cuero, carne y grasa. Algunos de sus
socios fundadores han manifestado tener serios
inconvenientes
para
alcanzar
volúmenes
comercializables, tema que se tratará con mayor
precisión en el apartado de entrevistas.
En el establecimiento “La Esmeralda” de la localidad de
Colonia San Antonio - San Miguel, Provincia de
Corrientes, se comenzó en el año 2005 a desarrollar la
cría en cautiverio del carpincho. El objetivo de
producción es lograr 100 cueros en un año y medio,
comenzando con una captura autorizada por la
Dirección Provincial de Fauna de 50 crías de ejemplares
silvestres.
La propuesta consiste en desarrollar un sistema semi
intensivo respetando, en la medida de lo posible, el
hábitat y comportamiento silvestre de los ejemplares
sujetos al cautiverio. Para ello, se construyeron corrales
de reproducción para una superficie mínima/adulto de
200 metros cuadrados; en ellos se contempla área de
sombra (20%), de ejercicio (70%) y de agua (10%). En
cada corral de 2 ha se ubicarían un macho y 5 a 7
hembras. Dentro de los corrales se localizan las
parideras (una por cada hembra).
A los 45 días de nacidos se realizaría el destete y las crías
serían alojadas en los corrales de recría, donde
permanecen hasta los 18 a 24 meses. La densidad
estimada es de 5 metros cuadrados por animal.
Respecto de la alimentación, se estima un consumo de

22

2,5% del peso vivo; se debe asegurar el libre acceso al
alimento y una cadena forrajera constante en calidad y
cantidad. Se utilizaría el pastizal natural y se
suplementaría con forraje verde, granos, vitaminas y
sales minerales. El plantel de reproducción se
suplementaría preferentemente con grano de maíz para
proveer energía; las hembras preparto recibirían una
dieta poco energética para evitar la acumulación de
grasa y el mayor crecimiento del feto. A las crías se les
suministraría una dieta con alto valor proteico (con
expeller de soja) para un correcto desarrollo óseo y
muscular.
Vieites, C. M. y Basso, C. P. 2005 (12), fueron
consultados por los propietarios de “La Esmeralda” sobre
la introducción de carpinchos juveniles capturados de la
naturaleza y que estaban en proceso de adaptación en el
criadero, habían sido ubicados en una cuarentena,
alojados en corrales sin disponibilidad de zonas con
forraje verde, lagunas o charcos. Estas características del
lugar, sumadas a la acciones realizadas simultáneamente
con la llegada de las crías, como fueron la identificación
individual, alimentación granulada seca, el pesado y la
desparasitación vía inyectable, originaron una
mortalidad estimada en el 30% en los días siguientes a
esas prácticas. En razón de los hechos ocurridos se
recomendó la conveniencia de soltarlos a los potreros
con disponibilidad de forraje verde, sombra y cursos de
agua para disminuir el estrés a los que estaban
sometidos. Durante esta operación se observó la forma
en que abandonaron el recinto y cómo realizaron una
lenta recorrida por todo el potrero, formando una fila
india siguiendo líder; para, finalmente, ocupar un área
de pajonales en la orilla del agua. En dicho lugar
también se los encontró al día siguiente, en un estado de
aparente tranquilidad.
Se destacó que frente al comportamiento normal en el
hábitat natural de esta especie, la captura, transporte,
alojamiento en condiciones deficientes y tratamientos
sanitarios que habían recibido, habría generado un
estrés importante; por ello era conveniente que por un
tiempo relativamente prolongado se actuara sobre los
animales en la menor medida posible, recurriendo a una

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�vigilancia a distancia. Se recomendó que se realizaran
dos recorridas diarias (por la mañana y al final de la
tarde), en las que sólo se hiciera una observación de los
animales, el lugar que ocupaban y el estado que
demostraban. Todo ello con la mayor discreción posible
y sin molestarlos. También se sugirió suspender
tratamientos de control, tales como pesadas, sanitarios,
movimientos u otros, con el objeto de que los animales
se adapten al nuevo entorno, a la presencia regular de
una misma persona, a los ruidos propios del lugar y de
esta manera lograr una tranquilidad que le permitieran
expresar su comportamiento natural.
Se destacó la conveniencia de que las tareas sean
realizadas siempre de la misma manera y por la misma
persona, con el objeto de facilitar el acostumbramiento
de los animales a la presencia del hombre dentro de su
hábitat.
Con referencia a la alimentación, se sugirió que con la
disponibilidad actual de forraje de los potreros era
suficiente para una nutrición adecuada, pese a lo cual se
recomendó continuar con la suplementación para
acostumbrar a los animales a acercarse a la zona donde
se encuentra el comedero y satisfacer cualquier carencia
nutricional. También se recomendó colocar en el ámbito
bloques de sal mineralizada; así como reemplazar el
alimento comercial de mantenimiento para conejos, por
otro de recría, que resulta más adecuado a la edad de
éstos animales. Se debió realizar una especial
observación de la evolución del pastoreo y de la
disponibilidad de forraje con el transcurso del tiempo,
para recurrir a una suplementación de pastoreo verde, si
ello fuera necesario.
Otro aspecto que se destacó fue la necesidad de
plantación de árboles formando bosquecillos próximos a
la orilla, que sirvan de sombra y refugio. Las especies
más convenientes serían sauces y álamos, aunque
también podrían plantarse otras arbustivas. También se
deberián dejar áreas con pajonales, tanto debajo de los
árboles como en otras áreas, los que servirán de refugio
y contribuirán a aumentar el bienestar de los carpinchos
de todas las edades.

Otro requisito fundamental en la vida de los carpinchos
es la interfase agua-suelo, por lo cual se sugirió la
conveniencia de aumentar la longitud de las orillas a
través del cavado de zanjones de unos 5 a 6 metros de
largo por 2 a 3 metros de ancho, en forma perpendicular
al cauce del pequeño arroyo que cruza a todos los
potreros por la parte central.
Para el caso de la existencia de animales pequeños que
requieran de amamantamiento artificial, se sugirió
suministrarles leche (o sustituto lácteo) al menos cuatro
veces al día, para lograr una mejor nutrición y minimizar
las posibilidades de sobrecargas gástricas.
En el caso de recibir nuevos animales se recomendó que
inmediatamente a su llegada se realizara la aplicación de
un desparasitante interno inyectable (ivermectina) y otro
externo pour-on y que la cuarentena transcurriera
directamente en un potrero con pajonales y lagunas, con
el objeto de reducir al máximo la posibilidad de generar
estrés y muertes. Sólo se mantendrían separados los
animales de distintos orígenes y aquellos que requieran
un tratamiento especial.
Se recomendó que no se mantuvieran gatos y perros y
que la cría de aves, tanto acuáticas como terrestres, se
debería realizar en otra parte del campo y lejos de la
influencia del criadero.
Se sugirió la utilización de un Libro de Registro de
Existencias, preferentemente rubricado por la Dirección
de Fauna, donde se asentarían en forma cronológica
todos los movimientos de animales, sean éstos por
adquisiciones, nacimientos, muertes, ventas, pérdidas y
otros.
Todas las recomendaciones y sugerencias mencionadas
fueron discutidas con los propietarios y el técnico
responsable de la empresa y posteriormente
comunicadas a los operarios del criadero y descriptos
sobre el terreno; esta actividad así desarrollada se
constituiría en una tarea de capacitación del personal,
en los aspectos propios de la cría en cautiverio de esta
especie.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

23

�El resultado del conjunto de recomendaciones hizo
posible que en un período de dos meses todos los
animales sobrevivieran y se adaptaran al lugar.
Con respecto a la calidad de los cueros, en el caso de los
animales silvestres, suelen presentar daños debido a
peleas entre los grupos, enfermedades u otros factores.
Los tamaños son desuniformes y la elaboración de las
prendas origina un mayor desperdicio.

habitando desde Panamá hasta el sur de la Provincia de
Buenos Aires. Habita en las inmediaciones de bañados,
esteros, lagunas, ríos y arroyos que tengan cobertura
vegetal (pajonales, totorales o monte ribereño)
La distribución actual del capibara (5) está indicada en
la figura 1. La subespecie H. isthmius está presente en
Figura 1: Distribución geográfica del carpincho en
Sudamérica.

Los cueros de los carpinchos criados en cautiverio son
de mayor calidad, se conoce el origen de los animales y
son fiscalizados por los organismos competentes por
todo lo cual pueden ser comercializados legalmente en
mercados exigentes; de acuerdo a la Asociación
mencionada por un cuero seco se puede obtener entre
U$S 20 a 25 y por uno curtido U$S 40 a 50. El proceso
de curtido es similar al de otros cueros y terminado el
mismo presenta un color natural el cual posteriormente
se tiñe con el color deseado; lo mismo ocurre con el
grosor ya que este depende de la máquina rebajadora. Se
considera un cuero de excelente calidad a aquel que
tiene un largo y ancho mínimo de 1 metro por 0,70
respectivamente, sin agujeros, con pecas en toda la
superficie y con pocas marcas (2).
Respecto de la carne (13) la comercialización legal de
los animales de extracción natural, exige que el
carpincho sacrificado llegue dentro de las 12 horas,
entero sin cuerear y sin vísceras verdes al frigorífico.
En el caso de los animales de cautiverio son
transportados vivos hasta el frigorífico habilitado donde
se realizan todos los procesos
Áreas económicas productivas
Las áreas económicas –productivas en donde se ha
intentado la producción en cautiverio del capibara
coinciden con aquéllas donde se realiza la extracción
natural.
El carpincho se encuentra ampliamente distribuido en
las zonas de llanos y humedales de Sudamérica,

24

Fuente: González Juménez . FAO. 2006
Colombia en la zona noroeste; en la costa atlántica; en
los valles bajos de los ríos Sinú, Atrato y Cauca; y en los
valles del bajo y medio Magdalena y del César. Hay
todavía unos pocos capibaras de la misma subespecie en
el departamento del Valle y en el litoral pacífico. En
Venezuela se encuentra en el noroeste y en los márgenes
del lago de Maracaibo, y en Panamá está presente en el
Tapón de Darién, llegando hasta el canal del mismo
nombre.
El H. hydrochaeris se encuentra en el este de Colombia, en
los Llanos Orientales, en los llanos de Venezuela, en
Surinam, en Guyana y en Guyana Francesa. Lo mismo
que en las región amazónicas de Ecuador, Perú, Bolivia y
Brasil. En este último país se encuentra ampliamente

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�distribuido excepto en Nordeste. También se encuentra en
Paraguay, en Uruguay y en la parte norte de la Argentina,
llegando hasta el río Quequén en la provincia de Buenos
Aires. Por lo tanto, geográficamente corresponde a las
cuencas hidrográficas de los principales ríos
sudamericanos, Orinoco, Amazonas, Paraná y Río de la
Plata. En la figura 1 se indica el área territorial
sudamericana de las dos especies de carpinchos.

respecto a otras carnes alternativas como la de yacaré.
Para el entrevistado el valor de la carne congelada de
carpincho debería ser menor, por constituir un producto
secundario del aprovechamiento del cuero. Según el
conocimiento de los consultores estaría disponible un
solo frigorífico habilitado por SENASA para el
faenamiento de carpinchos, sito en Asension, Provincia
de Buenos Aires.

Como se observa en la figura siguiente, la distribución
geográfica del carpincho es amplia en Sudamérica,
aunque no existen estimaciones o censos sobre la
existencia de estos animales en todos los países
involucrados.

Con respecto al cuero de carpincho, el Sr. Salvador
Catalano, de la “Curtiembre Catalano” refirió que
provienen de las provincias de Entre Ríos, Corrientes,
Formosa y Chaco, a través de la caza comercial y furtiva
que realizan pescadores de la zona; el cupo permitido
para cada empresa le permite adquirir 100 unidades por
mes. Los cazadores perciben aproximadamente $30 por
cuero salado. El proceso de salado
dura
aproximadamente 45 días; posteriormente se procede al
estiramiento por estaqueado. Si estos procedimientos se
realizan al aire libre disminuye la calidad de la materia
prima para el procesamiento posterior. El cuero curtido
tiene un valor de $ 90 por metro cuadrado.

En la Argentina diversas provincias cuentan con
poblaciones silvestres de carpinchos, siendo la de
Corrientes en la que se obtienen el 70% de los cueros
utilizados (8a).
Encuestas a actores vinculados con la actividad
Las encuestas detalladas a continuación, fueron
realizadas en noviembre del año 2005 por un grupo de
alumnos de la Facultad de Agronomía, UBA. La
organización de las entrevistas, la elección de las
personas encuestadas y algunos contactos previos fueron
realizados bajo la supervisión de la consultora Dra. Olga
M. González.
Respecto de la utilización de la carne de carpincho, se
entrevistó al Sr. Roberto Fernández, de la Empresa
Sabores Argentinos. La firma se dedica a la
comercialización de carne de yacaré, ñandú, jabalí y
carpincho.
El Sr. Fernández refirió que adquieren carne congelada
de carpincho a la Asociación de Productores y la
comercializan en escuelas de cocina, restaurantes y
hoteles. La faena se realiza en frigoríficos especialmente
autorizados por SENASA. La demanda es reducida
porque los consumidores asocian el producto con otros
roedores y porque existe poca difusión; los productores
exigen un precio elevado que resta competitividad

Según el Sr. Catalano “existe una escasa vinculación entre
los cazadores y quienes generan valor agregado al producto;
no existe ningún ente responsable que fiscalice en forma
efectiva a los acopiadores y se carece de un marco
institucional y organizacional adecuado”.
El Sr. Antonio Marasco, es gerente de la “Curtiembre
Marasco” que se dedica al curtido y terminación de cueros
de carpincho. Para el Sr. Marasco la obtención de cueros
en cantidad y calidad presenta dificultades. Adquiere el
producto a acopiadores, con una frecuencia semanal. La
temporada de mayor actividad es en el mes de marzo,
período en el cual se registran los mayores precios del año.
Refiere una demanda sostenida por parte de mejicanos,
españoles y venezolanos que prefieren prendas con marcas
originadas en la naturaleza.
Empresa “Autóktono” elabora prendas y artículos de
marroquinería fina, siendo el cuero de carpincho uno de
sus insumos principales. El Sr. Joaquin Seoane, socio
gerente de la firma, indica que los cueros los adquieren

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

25

�crudos salados en el Departamento de Villa Paranacito,
provincia de Entre Ríos. Los envían a curtir a la
Empresa “Mariconda”, Provincia de Buenos Aires o
“Altuna”, en la Provincia de Santa Fe. Refiere un valor
de $120 por metro cuadrado de cuero curtido.
Para el entrevistado la oferta de los cueros obtenidos a
través de la extracción natural es muy limitada,
discontinua y de calidad inferior. Ello implica que no
puedan confeccionarse la cantidad de productos que
demanda el mercado debiendo ofertar artículos de
tamaño pequeño como llaveros o billeteras. El cuero
debe ser correctamente procesado desde el cuereado, ya
que luego ello influye en todo el proceso posterior. Los
cueros chicos los utilizan para prendas de vestir y los
grandes, generalmente mas dañados por peleas, se
utilizan para cinturones ya que dan el largo requerido.
Finalmente, expresa que los consumidores demandan
diferentes calidades de productos terminados. Los
chilenos, brasileros y europeos prefieren prendas sin
alteraciones, rayaduras o mordeduras; Sin embargo las
personas provenientes de EEUU aprecian esos detalles
en los artículos que adquieren.
Artesanos de la empresa “Silvina &amp; Marcelo” refieren
que la misma adquiere cueros curtidos a un valor de $
110 a 120 el metro cuadrado; desconocen la
procedencia de los mismos (extracción o cría) y
reconocen que los productos terminados tienen un
precio elevado.
También en el rubro de artesanías, Lorena Fiol y Patricio
Fernández de “Artesanías Criollas el Santito” consideran
que una de las limitaciones de la actividad es el comercio
ilegal. Compran los cueros a curtiembres autorizadas por
la Dirección Nacional de Fauna a $ 120 el metro
cuadrado; comercializan en ferias y diversos eventos.
Para los Sres Fiol y Fernández “los cueros certificados
provienen de criaderos habilitados y los ilegales de la caza
comercial y furtiva ya que está prohibida la caza a nivel
nacional (los consultores consideran que la información
previa es errónea por falta de información adecuada). Las
curtiembres que comercializan cueros ilegales lo venden a

26

$90 el metro cuadrado, restando competitividad a quien
quiere vender dentro de la legalidad”.
Respecto del consumidor manifestaron que suelen
adquirir en negocios locales productos confeccionados
con materias primas sustitutas como el cuero de pecarí
o de bovino grabado, debido al desconocimiento de las
características del cuero de carpincho.
La firma accede a un nicho de mercado conformado
principalmente por franceses, españoles e italianos.
Los consultores realizaron en el año en curso encuestas
a especialistas en la temática.
La Lic. Marta Eliseth Bióloga y Master en Estudios
Ambientales, Consultora de Empresas y docente
universitaria, fue Gerente hasta 2005 de la Federación
Argentina del Comercio e Industria de Fauna y miembro
observador de la convención CITES. La Lic. Eliseth
comentó que “ La Argentina junto con Venezuela, es uno
de los principales consumidores de productos y
subproductos del carpincho o capibara”, (Hidrochaeris
hidrochaeris).La diferencia es que en nuestro país el
mayor consumo es de cueros en marroquinería; se
estima que la producción alcanza alrededor de 60 a
70.000 cueros de los cuales solamente un 2 a 5 % son
exportados.
El control y fiscalización interprovincial son muy
dificultosos, por no existir una normativa uniforme a
todas las provincias productoras de carpincho.
De esas 70.000 unidades, solamente se consume un 10
% de la carne, ya sea por los propios cazadores, algo se
vende ilegalmente en centros de alimentos y otro
porcentaje se procesa como conservas que suelen ser
vendidas en Brasil, sin la documentación
correspondiente ya que no está legalizado su comercio.
Venezuela, a diferencia de la Argentina, es el mayor
consumidor de la carne, principalmente para la época de
Semana Santa, como sustituto del pescado. Solamente
un 20 % de los cueros suelen ser exportados.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Dado el eventual interés para exportar carne ya sea a
Venezuela o a otro país y porque no, comercializarla
directamente en la Argentina como una fuente
alternativa de proteínas, se hacen necesarias tomar
algunas medidas, tendientes a destrabar el comercio, En
este sentido está todo por hacer para lograr un uso
integral de la carne, el cuero y el aceite. Esto
aprovecharía la mano de obra de lugareños, creando
fuentes de trabajo genuino a partir del uso sustentable
de un recurso natural.
El carpincho no es una especie que esté en peligro de
extinción, ya que no está incluido en los listados de la
Convención CITES. Es un roedor
de amplia
distribución en los humedales argentinos y su extracción
racional, no provocaría un retroceso numérico, dañando
las poblaciones silvestres. Asimismo, ya existen algunos
criaderos aunque el proceso es más lento, y no se tienen
datos económicos suficientes que demuestren su
rentabilidad.
Volviendo al comercio de las comunidades silvestres,
para agilizar este proceso se deberá llegar a acuerdos de
índole política que autoricen a las provincias, como
medida precautoria, a emitir certificados que permitan
blanquear la actividad. Se podría comenzar por una
provincia testigo para luego implementar el sistema en
las demás.
Es necesario llevar adelante la segunda etapa del
“Proyecto Carpincho” en el que se probó una
metodología expeditiva, para evaluar las poblaciones
silvestres en distintos sitios, pero se hace necesario
aplicarla en todas las provincias en donde habita. Estos
estudios, permitirán determinar efectivamente la
cantidad de animales silvestres y la extracción periódica,
para permitir la continuidad en el tiempo.
En el caso de la carne, una vez obtenido los certificados
necesarios, extendidos por las provincias deberán
implementarse todas las medidas necesarias con los
Organismos de control; ellos son SENASA y Dirección
Nacional de Fauna, para que puedan efectivizarse las
exportaciones, ya que las mismas dependen de estas dos

Instituciones.
“Como conclusión, debo dejar aclarado, que acciones de
esta naturaleza, merecen proyectarse en una cadena de
valor equitativa, para que todos los actores se vean
beneficiados, con la inclusión del mayor valor agregado a
un recurso renovable que es un bien sumamente apreciado
y que está subutilizado”.
El Licenciado Daniel Ramadori, Director Nacional De
la Dirección de Flora y Fauna Silvestres y autor de libros
y artículos sobre la especialidad, afirmó que el 98% de la
producción de cueros está dirigida al mercado interno y
que su estatus legal es difícil de controlar, salvo en la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la que existe la
jurisdicción nacional. La exportación es controlada sin
mayores dificultades. En el resto del País los
comerciantes suelen no declarar sus actividades ya que
temen que la información sea cruzada la Agencia
Federal de Ingresos Públicos. Se está preparando un
proyecto para realizar un censo poblacional en las
provincias proveedoras.
En cuanto a la carne se requiere un plan de trabajo
coordinado con SENASA para asegurar la gestión y la
credibilidad de la documentación, como así mismo la
calidad bromatológica.
Estimó a la faena anual entre 100.000 y 150.000
cabezas, atribuyendo ese rango a los vacíos y fallas de
información.
El suplemento agropecuario del diario La Nación
correspondiente al 15 de abril del 2006, realizó una nota
al Sr Marcelo Yerién, miembro de la “Asociación
Argentina de Criadores de Carpinchos”. Este productor
realizó una capacitación a cargo del personal del INTA y
se instaló en el partido de Baradero en el año 2002. Su
establecimiento se basa en unidades productivas
conformadas por harenes con un promedio de 6
hembras y un macho. Cuenta con un plantel de 150
animales. Indicó que el carpincho es muy territorial lo
que implica que no se pueden integrar hembras nuevas
a los harenes ya conformados. Cuenta con corrales de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

27

�10 x 30 m en los que se encuentran las parideras, árboles
piletas y bebederos para cada harén. Aclara que los
ambientes deben ser muy tranquilos ya que es una
especie sujeta al estrés. En cuanto a la alimentación, se
basa en un 95% de forraje fresco y un 5% de balanceado
sobre la base de granos. En su criterio montar un
criadero requiere $ 40.000 para dos harenes y una
extensión de 2 ha por harén. En el año 2005, el Sr.
Yerién se sumó a otros seis criadores habilitados en las
provincias de Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos y
Santa Fe, para conformar la “Asociación Argentina de
Criadores de Carpinchos” que concentra un plantel total
de 700 animales. La Asociación cuenta con su propia
comercializadora la cual vende la carne en la Capital
Federal, Gran Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. Por el
momento almacenan los cueros salados y la grasa.
Aspectos legales
Como se ha expresado, la provisión principal de cueros
de carpincho proviene de la extracción natural. Esta
actividad está regulada en el ámbito nacional por la Ley
22.421/81, de Conservación de la Fauna Silvestre. En
ella se establece que el Poder Ejecutivo Nacional y cada
Provincia establecerán las limitaciones a la caza por
razones de protección y conservación de especies o con
necesidades de la seguridad pública.
El Decreto Nº 5475 le confiere a las Provincias la
facultad de reglamentar el otorgamiento de las licencias
a cazadores previo examen médico, las autorizaciones
del propietario de las tierras, los períodos de veda, el
cupo de extracción permitido y todo lo que sea
necesario implementar en su jurisdicción respecto a la
actividad. Por ejemplo en la Prov. de Corrientes se
permite la caza comercial del carpincho en los
Departamentos de Mercedes, Curuzú Cuatiá, Paso de
Los Libres y Goya, desde el 1 de mayo hasta el 31 de
octubre. Se exceptúan los establecimientos ubicados en
la Reserva del Iberá., protegida por la Ley 4.736. Los
establecimientos que pidan la autorización para la caza
comercial, lo deberán hacer por escrito. Las autoridades
competentes deben monitorear a las poblaciones
silvestres y basándose en ello establecer un cupo de

28

extracción, el cual deberá ser para el aprovechamiento
integral de la carne y el cuero. Los consultores expresan,
como ya ha sido argumentado anteriormente que el
aprovechamiento integral que promueve la Ley no se
concreta en la realidad, ya que sólo se utiliza la carne
proveniente de la extracción natural para el consumo
familiar de los cazadores o para su venta parcial en
lugares vecinos, siempre en cantidades que no alcanzan
a constituir la totalidad de los animales cuereados (2).
Para la inscripción anual en la Dirección de Fauna de la
provincia de Corrientes (14), el cazador deberá abonar $
40; el acopiador $ 400; el transportista $ 100; la
curtiembre $ 300; la comercialización de productos y
subproductos $ 250 y la industrialización $ 450. Los
ejemplares cazados deberán pesar más de 35 kg.. El
acopiador certifica que los cueros provienen de la caza
legal a través del precintado de las piezas. Los aforos
correspondientes a los cupos otorgados deberán ser
pagados por las personas autorizadas al gestionar los
precintos.
Se prohíbe la salida de cueros crudos y piquelados de la
Provincia de Corrientes.
En referencia a la cría en cautiverio, la provincia de
Corrientes (14) establece un cupo de extracción de la
naturaleza de 36 ejemplares (Disposición Nº 227/91).
El Lic. Alejandro González (15), de la Dirección
Nacional de Flora y Fauna Silvestre refiere que la cría en
cautiverio de especies de la fauna es regulada a nivel
nacional por el Decreto 666/97; en el que se expresa
(Sección II, artículo 10) que la Autoridad de Aplicación
podrá promover el aprovechamiento comercial de la
fauna silvestre mediante su producción en
establecimientos de cría en cautiverio o cría en granjas
respecto de especies que se interese conservar, propagar
o repoblar, así como su utilización cinegenética. A tal
fin, podrá establecer la nómina de especies adecuadas a
esas prioridades. La Autoridad de Aplicación, dentro de
sus facultades, dictará normas tendientes a la adopción
de medidas de seguridad que eviten la liberación
involuntaria o fortuita de animales silvestres, tanto en
los criaderos, como en el transporte de animales vivos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En el Artículo 11 se refiere que los criaderos
comerciales de especies de la fauna silvestre, alcanzados
por las medidas que dicte la Autoridad de Aplicación,
deberán registrarse, informando como mínimo los
planes de manejo zootécnico y sanitario, el número de
ejemplares del plantel original y el producto de la zafra
anual, así como toda otra información que se considere
pertinente. La Autoridad Nacional de aplicación
coordinará con las autoridades provinciales el
intercambio de esa información”.
Las normas para el funcionamiento de los criaderos se
establecen en la Ley de la Provincia de Corrientes No.
3907/84 • Decreto Reglamentario No. 5926/87.
• Las personas físicas y/o jurídicas interesadas en
establecer criaderos deberán requerir el permiso
respectivo presentando para ello la solicitud en la que
se consignaran los siguientes requisitos: nombre y
apellido y/o razón social del solicitante; domicilio
particular y/o legal; especificación de las especies a
criar. Nombre científico y vulgar; ubicación del
establecimiento y superficie a ocupar; proyecto
especificando instalaciones, equipos adicionales,
plazos estimativos de conclusión, plan de manejo, etc.
• Cumplidos los requisitos establecidos en el articulo
anterior, el Departamento Criaderos, dependiente de
esa Dirección, estudiará la solicitud y el proyecto,
procediendo • de no haber objeciones• a su
aprobación.
• Una vez verificado el avance de las obras, la Dirección,
previa inspección ocular e informe técnico procederá
a la habilitación.
• Con el otorgamiento de la habilitación, la Dirección de
Fauna y Flora autorizara la captura de los ejemplares
que conformaran el plantel reproductor de acuerdo al
avance de las instalaciones fijando el numero máximo
de ejemplares para evitar perturbaciones negativas a
la fauna silvestre.
• La introducción en esta provincia de ejemplares vivos
de la fauna silvestre para formar los planteles
reproductores procedentes de otras jurisdicciones
deberá contar con la autorización de la Dirección y
encontrarse amparados por la documentación de

origen expedidas por autoridad competente en el
manejo del recurso fauna.
• Si la Dirección estima procedente otorgará una
inscripción de carácter provisorio hasta tanto se
confirme que el establecimiento esta en condiciones
de producir comercialmente.
• Comprobado que el establecimiento está en
condiciones de producir comercialmente, requisito
que se tendrá por cumplido cuando se obtenga la cría
de ejemplares, se otorgara la inscripción definitiva del
criadero que los autoriza a comercializar los
ejemplares, productos y subproductos de las especies
criadas.
• Trimestralmente se informara a la Dirección de Fauna
y Flora sobre el movimiento de ejemplares,
nacimientos, muertes, incorporaciones, venta, destino
de productos y subproductos del criadero. Así mismo
se deberá llevar un libro de registro debidamente
foliado donde se transcribirá cada movimiento de los
enunciados, el que deberá estar al día. Los informes
referidos y las transcripciones en el libro tendrán
carácter de declaración jurada.
En la Provincia de Formosa a través de las Disposiciones
Nº 110 / 98 y N° 056/03 de la Dirección de Fauna y
Parques habilita la caza de subsistencia del carpincho a
los pobladores de condición social humilde, para
consumo y concediéndosele la posibilidad de la venta de
los cueros; tal condición es regulada por un cupo
otorgado para la caza, de acuerdo al grupo familiar.
Los antecedentes indican que la caza de carpinchos está
prohibida en las Provincias de Entre Ríos, Santa Fe y
Buenos Aires.
Detección de actores relevantes. Análisis de
coordinación y comunicación de actores
Los aspectos de comunicación cumplen una función
importante para conocer los intereses de los actores
involucrados y su comportamiento para con sus pares o
con otras partes interesadas. Es por ello que a través de
reuniones, entrevistas, encuestas personales o virtuales
u otra herramienta que facilite el intercambio de ideas,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

29

�se pueden detectar los actores relevantes y analizar su
comunicación y coordinación.
Del aprovechamiento del carpincho surge un sistema de
interrelaciones complejas de notable entrecruzamiento y
de dependencia entre actores.
Los cazadores de subsistencia comprenden a aquellas
personas que complementan su dieta y sus ingresos con
la caza de animales silvestres, incluyendo el carpincho;
es decir que no manifiestan una especialización en esta
especie. Si bien individualmente no realizan una
extracción significativa de animales, en el conjunto la
cantidad que proveen a los eslabones posteriores resulta
de importancia. Los cazadores organizados son aquellas
personas o grupos dedicados en forma semiexclusiva o
exclusiva a la caza del carpincho; venden los cueros y
utilizan la carne para consumo propio y comercialización
local. Otro tipo de cazadores son los que practican la
caza deportiva. También existen establecimientos
agrícola ganaderos que solicitan la correspondiente
autorización a las autoridades provinciales para hacer
extracciones en sus propiedades; el propósito de este
sector es el de bajar la carga poblacional de carpinchos
en sus propiedades, debido a que les atribuyen daños a
la agricultura. Los productores de carpinchos en
cautiverio representan un escaso número de criaderos
con una baja producción de cueros, los que de acuerdo
a la información de la Asociación de Criadores de
Carpinchos, mantienen su producción en estado de
cuero salado.
Los precios de comercialización para los cazadores los
fijan los acopiadores. Como primer acopiador se
considera a los propietarios de algún tipo de comercio
donde los cazadores venden sus cueros o los cambian
por mercadería; generalmente son almacenes de ramos
generales. El acopiador regional pertenece al grupo de
los grandes receptores de cueros del sistema;
generalmente están situados en pueblos grandes y
ciudades. A ellos acuden los cazadores y los pequeños
acopiadores. Estos negocios se ocupan del acopio de
cueros en general. Las curtiembres adquieren los cueros
y realizan el curtido; también suelen realizar ese servicio

30

para terceros, como ser fabricantes y comerciantes. Los
fabricantes se dedican a la elaboración de
marroquinería; venden productos propios o fabrican
para otros. La venta por mayor o menos de
marroquinería se realiza en todo el territorio nacional.
Existen desde grandes negocios hasta stands
relacionados con otros rubros.
Respecto a la carne que ha pasado por un frigorífico,
requerimiento legal para su comercialización, es vendida
a un distribuidor que a su vez lo deriva a fábrica de
embutidos o fresca a cocinas de hoteles y restaurantes.
Otra posibilidad es que las fábricas de embutidos
vendan sus productos no solamente al público, sino
también a casas de comida (1). En el caso de los
animales criados en cautiverio algunos productores
obvian la etapa del distribuidor, acortando la cadena y
dirigiéndose directamente a las casas de embutidos y de
comida. Otra vinculación se realiza entre productores y
escuelas de gastronomía con la finalidad de difundir las
cualidades de la carne y sus métodos de cocción.
El aceite es un subproducto valioso que se obtiene de la
grasa sub – cutánea, llegando a rendir un animal adulto
hasta 4 litros (1). Este producto se utiliza en la medicina
naturista para fortalecer y combatir las enfermedades de
las vías respiratorias superiores y aliviar el asma. Su uso
es muy común en Brasil, donde se lo denomina
“capivarol”. En nuestro País se lo utiliza sólo en terapias
informales, sin un desarrollo científico que avale las
cualidades comerciales. También puede utilizarse el
aceite con finalidades cosméticas. Su empleo y difusión
son desafíos para las instituciones de I+D que pueden
contribuir eficazmente en ese terreno a la valorización
de la industria del carpincho.
En las figuras 2 y 3, se diagraman las relaciones entre los
actores y las cadenas de comercialización del cuero y de
la grasa, respectivamente. Esas figuras expresan
visualmente el grado de complejidad del sistema y sus
componentes legales e ilegales.
En el esquema anterior de la cadena de la industria del
carpincho se encuentra limitada por dos círculos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Figura 2: Cadena de comercialización y vinculaciones de cueros de carpincho
icas
Polít

POLÍTICAS

Neg
ocio

CARPINCHO

CAMPOS

CAZA DEPORTIVA
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CAZA COMERCIAL

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CAZA DE SUBSISTENCIA

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SOCIALES

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Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

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Figura 3: Cadena de comercialización y vinculaciones de la carne de carpincho
POLÍTICAS

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CARPINCHO

CUERO - CARNE - GRASA

MERCADO INFORMALAUTOCONSUMO

CAMPOS

CAZA DEPORTIVA

CAZA COMERCIAL

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CRÍA EN CAUTIVERIO
CUERO - CARNE - GRASA

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CAZA DE SUBSISTENCIA

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COMUNES

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Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

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CONFLICTOS
SOCIALES

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Escala com

rcial

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

31

�simétricos; ambos expresan el contexto que los
comprende en sus posibilidades. El primero,
denominado cercano, expresa las restricciones de orden
nacional que las condicionan y el segundo, lejano,
referencia a los estímulos y restricciones surgidas por el
ámbito regional y mundial. Los eslabones contenidos en
el centro de la figura se encuentran en amplia e intensa
interrelación con sus condicionantes contextuales. Son
influenciados por ellos en la definición de sus
estrategias, en la configuración de sus costos e ingresos,
en las normas que deben cumplir y por las
características socio – culturales que deben satisfacer.
Esa relación es de doble sentido ya que la cadena,
aislada en sus eslabones o en el conjunto del sistema
que configura, también tienen oportunidades de influir
sobre los contextos externos a ellos y ello depende de su
poder, organización, importancia estratégica y muchos
otros factores.
Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
En el caso del carpincho la forma de comercialización de
los cueros salados obtenidos de la naturaleza es la de un
mercado abierto, en el cual sólo se manifiesta el
compromiso de un precio y una forma de pago. Dado
que los cazadores de subsistencia y comerciales tienen
poca información sobre el mercado de las materias
primas y de las prendas terminadas, carecen de la
posibilidad de negociación. Esto se acentúa por el hecho
común de las transacciones individuales y del
desconocimiento del precio pagado en otras regiones.
El acceso a la información en este eslabón es muy
limitado y en el mejor de los casos se refiere a la propia
región. El negocio es circunstancial y las relaciones
personales con el acopiador más próximo hacen que a
través de los años se realicen acuerdos informales
traducidos en dinero o mercancías. Los precios son
fijados por el acopiador al cazador a través de la ganancia
que desea obtener y de lo que sabe que le va a pagar la
curtiembre. Esto es particularmente cierto para los
cazadores de subsistencia; los comerciales intercambian
informaciones entre sí y tienen mayor capacidad de

32

negociación con los centros de acopio regionales. No
obstante esa vinculación a través de informaciones es
informal y no siempre se basa en el desinterés sino que
existe una marcada tendencia a obtener precios finales
mayores usando como herramienta la información
propia, la cantidad y la calidad de los cueros ofrecidos.
Se supone que los centros regionales de acopio
mantienen una vinculación para la fijación de precios a
los acopiadores locales, haciéndose cargo generalmente
del transporte, y comercializando con las curtiembres.
Los propietarios de establecimientos con poblaciones de
carpinchos se dirigen directamente e individualmente a
los acopiadores regionales; en los mismos hacen la
comercialización de la carne a consumidores locales.
Las curtiembres fijan los precios de compra de acuerdo
a sus posibilidades de venta a los mayoristas y
confeccionistas, cuando no realizan el ciclo total hasta el
producto terminado. Es de suponer que el reducido
número de curtiembres haga posible acuerdos
temporales para la fijación de precios de compra y la
negociación posterior con sus consumidores.
En la descripción realizada pareciera que la intensidad
del control del negocio está en manos de la curtiembre
respecto a la adquisición de los cueros, por lo que el
riesgo los corren los eslabones anteriores,
particularmente los cazadores.
La situación es la de un mercado cerrado alejado de un
abierto con formas más elaboradas de distribución de los
ingresos.
No existe la modalidad de actuar por contrato en la
relación con los cazadores y las formas de alianza
estratégica se manifiestan en las partes finales de la
cadena, es decir entre curtiembres, confeccionistas,
mayoristas y minoristas.
La coordinación cooperativa no se manifiesta en
ninguno de los eslabones ni existe una organización
formal con una identidad diferente a la de los actores y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�que esté designada por estos para realizar la
coordinación de las transacciones. Tampoco se
manifiesta alguna forma de coordinación vertical.
Los artesanos suelen vincularse con los acopiadores
locales y curtidores regionales o directamente con las
curtiembres. En ellos no se han identificado formas de
integración horizontal que permita una mejor capacidad
de negociación.
La Federación Argentina Comercio o industria de
Fauna, FACIF• Argentina (16), es una entidad fundada
en 1985, sin fines de lucro, que nuclea a los
exportadores de pieles, curtidores, minoristas y criadores
de animales de pieles. Entre los objetivos comprende: promover, estimular y propender al racional
aprovechamiento de la fauna; - apoyar los objetivos de la
convención de CITES como de otros tratados
nacionales e internacionales y, - cooperar con
organismos de investigación en proyectos relacionados
con el estudio de poblaciones silvestres.
FACIF es miembro de la Federación Internacional del
Comercio de Pieles que se encuentra en veintisiete
países productores o consumidores en el mundo.
El aprovechamiento sustentable del carpincho silvestre
no ha sido traducido en emprendimientos conducentes
a la creación de una cadena de valor justa para sus
participantes, debido a intereses sectoriales
predominantes. La vinculación entre actores, sus
interrelaciones y la retroalimentación del sistema en
función de objetivos comunes para el beneficio
socio–económico, podrá ser el motor de innovaciones
revolucionaria e incrementales. La capacitación a través
de metodologías participativas brindará un mayor
enriquecimiento y revalorización de personas hoy
discriminadas por su actividad y nivel social.
Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
El carpincho, como ya ha sido mencionado es una
especie sudamericana distribuída en Venezuela,

Colombia, Brasil, Surinam, Guyana y Guyana Francesa,
Ecuador, Perú, Bolivia, Uruguay, Paraguay y la
Argentina. Esta distribución resulta en una ventaja
competitiva, respecto del mercado internacional ya que
muchos de esos países forman parte o están adheridos al
MERCOSUR, lo que permitiría aplicar los recursos
económicos y estratégicos para llevar a cabo acciones
comunes de interés mutuo.
En condiciones de producción similares, los países
mencionados pueden acceder al mercado internacional
a escala comercial y destinar el cuero, carne y grasa de
la especie a un nicho de consumidores particular,
dispuesto a adquirir estos productos. El grado de
especialización dependerá de los objetivos de mercado
que proponga cada país, región o agrupamiento
económico-político-cultural.
Las ventajas comparativas de la Argentina con relación a
los otros países, no se refieren al clima o dotación de
recursos naturales ya que estos factores son
compartidos, en mayor o menos escala, por el conjunto
de países de la región. Su fortaleza se basa en el factor
humano y tecnológico que permite la producción de
cueros de la más alta calidad de curtido; tanto es así que
los cueros de esta especie son conocidos en el mundo
como “Argentine Leather”. Otro aspecto es que el País
tiene un importante mercado interno, al que va dirigido
del 95 al 98% de las prendas elaboradas localmente,
constituido por consumidores locales e internacionales.
Estos consumidores reconocen la calidad particular de
las prendas por ser livianas, flexibles y de diseño
adecuado a la moda. Todo ello permitiría una ampliación
del mercado que contemple una mayor producción
exportable lo que originaría una economía de escala y
como consecuencia una disminución de los costos
medios. Este es un camino de especialización que puede
seguir la Argentina aprovechando sus ventajas
comparativas y competitivas.
La situación favorable antes mencionada se ve restringida
por inconvenientes de carácter legal como son: la adhesión
a la Ley Federal de Fauna de sólo dos provincias (8a)
(Córdoba y Mendoza, sin población de carpinchos).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

33

�Existe un complejo problema burocrático en las otras
jurisdicciones que dificulta el comercio legal en el País.
La situación económica social y política de la Argentina,
permite acceder a fondos internacionales para el
desarrollo de economías regionales. Esos fondos están
destinados principalmente a la aplicación de programas
para el desarrollo de comunidades autóctonas y
pobladores locales. Estas comunidades cuentan con los
conocimientos empíricos sobre la localización de los
rebaños silvestres de carpinchos, la forma de cazarlos
con el menor daño posible para los cueros y superan las
dificultades originadas en el cuereado de esta especie
(tarea no sencilla y que requiere práctica, así como el
conocimiento transmitido a través de las generaciones).
Por otra parte, existen técnicas de curtido conocidas que
conducen a un mínimo de impacto ambiental; factor
considerado trascendente en los proyectos financiados
por organismos internacionales.
Al ser el carpincho extraído en nuestro País principalmente
de la naturaleza se facilita el acceso a mercados de
consumidores que prefieren productos naturales y
provenientes de animales que no han sufrido el impacto
ambiental originado en producciones intensivas.
Respecto de las ventajas competitivas, la creación de valor
se ve dificultada por la baja colaboración pública y privada
en la estrategia de utilización. Esto queda confirmado por
la existencia de un importante mercado ilegal que
dificulta la aplicación de la especialización de
innovaciones y que actualmente no contribuye a
mantener y hacer crecer el mercado. No se ha creado aún
una red nacional de apoyo comercial a los eslabones de la
cadena de valor, por lo que no se logra la excelencia en la
eficacia del sector. La resolución de este problema es de
corte netamente político con implicancias culturales y
económicas en cuanto al seguimiento de las normativas
impositivas aplicables al sector. La última dificultad
señalada, de la máxima importancia, requiere para su
solución del acuerdo de todos los sectores (que deberían
reconocerse en la importancia de sus roles) y de la
voluntad política para la normalización de la situación.

34

Algunos países latinoamericanos basan la economía de
esta especie en el aprovechamiento de carne y grasa,
siendo el cuero un sub-producto. La situación de la
Argentina es la inversa, pero puede comercializar carne
y grasa a esos mercados demandantes. Esta demanda
está comprobada por el interés actual de Venezuela de
adquirir esos productos en la Argentina. Si este último
País lograra el aprovechamiento integral del carpincho,
la captación de valor sería mayor y permitiría una
agregación de valor por la vía de alianzas entre las
empresas curtidoras y los frigoríficos habilitados. Esta
aspiración constituye una preocupación de los
organismos gubernamentales, así como de algunas
instituciones de I+D.
El valor podría ser proyectado con una marca nacional,
la que como se mencionó de manera informal existe para
el cuero, y que podría ser ampliada para la carne en un
sentido nacional o regional a través del MERCOSUR.
La grasa presenta una amplia potencialidad en su
aprovechamiento en la industria medicinal y cosmética.
Si la cadena se encontrara integrada, existiría la necesaria
disponibilidad para obtener productos de alto valor
agregado, para ello es imprescindible generar programas
privados y públicos que contribuyan a la investigación y
desarrollo de productos innovadores para lo cual es
necesario definir los procesos que les den origen.
En referencia a la cría comercial del carpincho en
cautiverio se observa que en algunos casos la
localización de los mismos y las tecnologías inmaduras
aplicadas, no alcanzan para resultar competitivos con la
extracción de la naturaleza en cuanto a la obtención de
cueros. En el caso de la carne son los únicos que pueden
actualmente, por razones legales, satisfacer la demanda.
En este caso se produce el hecho curioso de que se
invierten los roles de los productos y sub-productos
posibles de obtener del carpincho. Esto constituye para
esos criaderos ventajas comparativas y competitivas si se
toma como referencia a un nicho de mercado de alto
valor adquisitivo. Por otra parte es un sector que se ha
transformado en formador de precios de sus productos,
lo que obviamente no ocurre con los cazadores de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�subsistencia o comerciales. Mientras no se produzca un
aprovechamiento integral de los animales silvestres, el
sector cuenta con posibilidades de desarrollo si resuelve
sus problemas tecnológicos.
Ha sucedido hasta la actualidad que las ventajas
comparativas y competitivas no han llegado a coincidir
en el objetivo buscado del mayor bienestar social; pero
esto lleva a una situación insostenible en el largo plazo.
Las ventajas comparativas han sido aprovechadas por
unos pocos, que son los que ofrecen los productos
aceptados por los consumidores. No obstante el
creciente interés científico, tecnológico y comercial que
se manifiesta en diversos sectores constituye un avance
que puede provocar que las ventajas competitivas y
comparativas se sostengan y crezcan con el tiempo.
Identificación de formas de trazabilidad
La disposición Nº 226/97 de la Provincia de Corrientes
del 23 de abril de 1997 se refiere a las tramitaciones e
identificaciones que deben acompañar a los productos
de carpincho para su comercialización legal (14).
Se toma el ejemplo de esa Provincia ya que es la mayor
proveedora de carnes y cueros del País y se consignan las
formas de estampillado fijados por la Dirección
Nacional de Flora y Fauna Silvestres que deben portar
los artículos confeccionados con cuero de carpincho
provenientes de la extracción natural.
La disposición mencionada constituye en sí misma una
metodología de trazabilidad tendiente al cobro de
derechos provinciales y a la regularización de la
extracción de la naturaleza, de los procesos y del
comercio de la especie.
A continuación se realiza un resumen de sus principales
artículos:
• Las tareas de caza se desarrollarán en establecimientos
donde se cuente con la autorización escrita de su
propietario, administradores u ocupantes legales.
• La Dirección de Fauna y Flora, a través de su cuerpo

técnicos, realizará la verificación de las poblaciones
de Carpinchos, y otorgará si las mismas lo permiten,
un cupo de extracción que no afecte la recuperación
poblacional, y siempre que la utilización de la misma
sea integral. (Carne y Cuero).
• Antes de otorgar el permiso de una extracción
subsiguiente, la Dirección verificará el grado de
recuperación poblacional. Siempre en procura de
optimizar el modelo de manejo para dicha especie.
Dicha solicitud deberá presentarse con una
antelación no menor de sesenta (60) días antes del
comienzo de la temporada de zafra.
• El transporte de los animales producto de las
autorizaciones, se realizarán en las siguientes
condiciones:
• Las reses deberán transportarse precintadas en el
hueco del garrón hasta la carnicería habilitada,
además deberá ir acompañado por una guía
caracterizada a tal efecto como “Guía de Transito
Carne de Carpincho”, que se confeccionará por
triplicado, y en donde figurará: nombre del
establecimiento y propietario; número de reses
transportadas; número de licencia del acopiador;
datos del cazador; datos del vehículo y transportista
autorizados.
• El documento original (blanco), acompañará a la
carga hasta la Carnicería habilitada específicamente
para la venta de carne de Carpincho; el duplicado
(rosado), quedará en poder de la Policía, y el triplicado
(amarillo), quedará adherido al talonario y será
entregada a la Dirección de Fauna y Flora. Los
documentos serán visados en el o los controles
policiales por los que transiten, quienes controlarán la
correcta colocación del precinto.
• La tenencia de la “Guía de Carne de Carpincho”, no
garantiza la aptitud sanitaria de la res para el
consumo, la que deberá ser determinada por la
autoridad competente.
• El último trozo en comercializarse será aquel en el
que se identifica cada res.
• El transporte del cuero de los animales, producto de la
autorización, se realizará en las
siguientes
condiciones:
• Los mismos deberán ser transportados precintados en

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

35

�un lugar visible hasta la curtiembre habilitada,
además, deberá ir acompañada por una guía
caracterizada como “Guía de Transito de Cuero de
Carpincho”, que se confeccionará por triplicado, y en
donde figurará: nombre del establecimiento y
propietario; número de cueros transportadas; número
de la licencia del acopiador; datos del cazador; datos
del vehículo y transportista autorizados.
• El documento original (blanco), acompañará a la
carga hasta la curtiembre habilitada, el duplicado
(rosado) quedará en poder de la Policía, y el triplicado
(amarillo), quedará adherido al talonario y será
entregada a la Dirección de Fauna y Flora. Los
documentos serán visados en el o los controles
policiales por los que transiten, quienes controlarán
además la correcta colocación del precinto.
• Los propietarios de curtiembres que adquieran cueros,
deberán solicitar a la Dirección de Flora y Fauna,
quien previa verificación, procederá a otorgar el
“Certificado de Origen y Legitima Tenencia” reteniendo
la “Guía de Transito” diseñada específicamente para el
plan y para los departamentos habilitados que
amparan dicho cuero.
-.Los cueros curtidos que deban salir de la Provincia de
Corrientes, deberán ser trasladados con su
correspondiente Guía de Transito de la Provincia,
previa verificación de la Dirección de Fauna y Flora,
quien procederá a retener el “Certificado de Origen y
Legitima Tenencia”, y a precintar y fajar los embalajes,
los cuales deberán pagar un aforo de pesos tres ($
3,00) por cuero curtido.
• Las confecciones serán estampilladas, siendo
obligatoria la permanencia de dicha estampilla en
todo momento, para lo cual, la Dirección de Fauna y
Flora dictará una disposición para normalizar todo lo
que hace a marroquinería.
• Prohíbase el ingreso de cueros crudos, piquelados o
curtidas de Carpincho de otras jurisdicciones
provinciales, exceptuándose cuando se hallen en
tránsito y vengan amparados por el certificado de
origen, quedando prohibido en la Provincia, el
tránsito de los productos que se hallen en
contravención con las Disposiciones vigentes en
aquellas.

36

En el caso de los criaderos comerciales, éstos deben
transportar los animales con la guía de tránsito
provincial al frigorífico habilitado el que, una vez
obtenida la carne, la envía a las carnicerías
acompañándolas de la “Guía de Tránsito Provincial de
Carne” y a las curtiembres, con la “Guía de Tránsito
Provincial de Cuero”. El proceso posterior de la
curtiembre es similar al de los animales silvestres.
Según la Resolución Nro: 144 /1983 (2; 17), de la
Dirección Nacional de Flora y Fauna Silvestres. el
estampillado de todas las confecciones de prendas de
peletería, así como artículos de marroquinería
elaborados con pieles y cueros provenientes de la fauna
silvestre, de acuerdo a lo establecido por el artículo 134
del Decreto N° 691 del 27 de marzo de 1981, se sujetará
al siguiente régimen:
• En todas las prendas confeccionadas con pieles
provenientes de la fauna silvestre y que se hallen
forradas con tela, deberán fijarse las estampillas
dentro del bolsillo superior izquierdo.
• Las prendas que no se hallen forradas y estén
solamente percalinadas, deberán fijarse las
estampillas en una tirilla de tela, ubicada en la zona
superior izquierda, equivalente a la altura del bolsillo
superior izquierdo.
• En confecciones como mantas, capas y sombreros o
gorros confeccionados con pieles, las estampillas
deberán fijarse en una tirilla que deberá estar cosida
al forro de la prenda correspondiente.
• Los artículos de marroquinería confeccionados con
cueros provenientes de la fauna silvestre deberán
estampillarse, de acuerdo a su tipo de la siguiente
forma:
Carteras, billeteras, monederos, cigarreras, neceseres y
polveras: en la primera división a la vista en su parte
interior.
Portafolios, bolsos, valijas y artículos de viaje en sus
herrajes exteriores envolviendo un travesaño de éste
doblando la estampilla, la cual se pega por sus caras
internas.
Cinturones: en las hebillas doblando la estampilla a fin
de que un travesaño de la hebilla quede envuelto por
ésta y pegándose después por su cara interna.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Zapatos, botas y calzado en general: cara interna del
taco.
Llaveros, pulseras para relojes y toda otra manufactura de
pequeña marroquinería: con hilo que se sella mediante el
pegado de la estampilla donde se efectúe el nudo.
El sistema de seguimiento implementado a nivel
nacional y por la Dirección de Fauna de la provincia de
Corrientes, responde al criterio de trazabilidad ya que
permite conocer la historia del producto y de su
trayectoria a lo largo de la cadena. Se cumplen los
principios de trazabilidad descendente y ascendente,
referidos a los fabricantes y distribuidores.

Por otra parte se asegura la trazabilidad interna ya que
cada una de las empresas conoce el destino de los lotes
y el origen de las materias primas.
La información que reciben los diferentes actores está
contenida en las respectivas guías por lo que se pueden
controlar los lotes en cualquier momento (diagrama nº 1).
El problema se encuentra en que no siempre se concreta
la necesaria intervención de todos los agentes
involucrados, debido a ello es conocido que se realiza un
importante comercio ilegal.

Diagrama 1: Documentos de respaldo legal en la comercialización
de la cadena de productos de carpincho
CRIADERO

Guía de Tránsito Provincial

FRIGORÍFICO

Guía de Tránsito Provincial de la Carne

Certificado Provincial de
Origen y Legítima Tenencia

Guía de Tránsito
Provincial del Cuero

COMERCIO MINORISTA

CARNICERÍA

CURTIEMBRE
Guía Provincial de
Tránsito de Cuero

Prendas
estampilladas

MARROQUINERÍA

Certificado Nacional de
Origen y Legítima Tenencia

DIRECCIÓN NACIONAL DE FAUNA

Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos en
estado silvestre
La base fundamental para el establecimiento de un Plan
Estratégico para el mejor aprovechamiento del
carpincho silvestre, esta en la toma de conciencia de los
sectores públicos y privados de su importancia
económica actual y de sus significativas potencialidades
para incrementar notablemente su relevancia futura.
Todo Plan Estratégico de aprovechamiento de la fauna
silvestre debe estar centrado en el conocimiento más
acertado posible sobre su estado poblacional y en la
aplicación de la gestión que permita la sustentabilidad
del recurso. Este es un deber intransferible del Estado

que puede recurrir a sus propios organismos y a las
Universidades para realizar la tarea. La adjudicación
presupuestaria para estos fines es imprescindible y no se
debe esgrimir argumentación alguna respecto a otros
tipos de urgencias para declinar esa responsabilidad.
Estos conceptos son de aceptación universal y la
Argentina se encuentra en deuda respecto a su
cumplimiento.
El Plan Estratégico comprende la difusión, las
regulaciones y la investigación y desarrollo, tendientes al
aprovechamiento integral del carpincho.
Toda sociedad informada es capaz de elegir, definir
posiciones, imaginar alternativas o, incluso, ignorar
voluntariamente los problemas. La sociedad

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

37

�adquiere así la capacidad de presionar a los
organismos públicos con una argumentación sólida.
Por otra parte los diferentes estamentos de la cadena
toman conocimiento de sus precios relativos
respecto al producto final y ello le permite una mayor
capacidad de negociación.
Se impone en el sentido anterior un programa amplio
de difusión para que la población tome conocimiento
de que el País cuenta con un recurso disponible de
alto valor, información que debe salir del ámbito
restringido de unos pocos especialistas y de los
actores actuales; encontrándose estos últimos en un
alto grado de informalidad a partir de la cual se basan
sus ingresos. La realidad indica que mientras los
funcionarios no acuerdan debidamente el empleo
sustentable de la especie, muchos privados lucran
con el comercio ilegal y provocan la imposibilidad de
un empleo integral y sustentable de la especie.
Ese plan de difusión debe estar a cargo de las
Secretarías de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentos y de Recursos Naturales y Medio
Ambiente así como, de sus equivalentes provinciales,
de las universidades y del CONICET. Para ello son
dos los aspectos a considerar: • formas de difusión
para la toma de conciencia social y –
presupuestación para la difusión de los planes.
Sectores a los que estará dirigido:
se deberá focalizar a la sociedad en su conjunto,
especialmente en aquellas regiones en las que se
localizan las más importantes poblaciones de
carpinchos. Si bien la acción estará coordinada por el
Estado, en sus estamentos nacional, provincial y
municipal, involucrará a los actores privados que
actúan en la legalidad y que se ven perjudicados en
su competitividad por la situación actual.
La difusión no debe realizarse al azar o sin la
necesaria planificación. Se propone crear un plan
específico en el que se definan las tácticas que se
crean más eficientes. Esta labor podrá ser licitada
entre consultores privados cuya misión sea la de
definir las pautas de acción y su presupuestación. La
visión a transmitir es que el público conozca que se
dispone de un bien muy preciado para contribuir al

38

bienestar social, que no debe ser apropiado por unos
pocos.
Los medios de difusión:
Culturales: inclusión en los programas educativos de
nivel primario, secundario, terciario y universitario,
de temas referidos al uso sustentable de la fauna
silvestre y lo que ello significa a nivel económico para
la sociedad en su conjunto, especialmente la local.
En el aspecto universitario varias son las carreras que
pueden interesar al alumnado: ciencias agrarias y
veterinarias, comercio exterior, ciencias económicas,
ciencias ambientales, diseño y otras. Frente a un
problema complejo se requiere el apoyo y el
suministro de ideas de numerosas disciplinas que se
articulen e interaccionen entre sí.
Las escuelas agropecuarias de las áreas de influencia
del recurso también pueden jugar un rol muy
importante. Es deseable que formen a sus alumnos
en el concepto de que la riqueza y las fuentes de
trabajo no se hallan sólo en las producciones
tradicionales sino, también, en el medio ambiente
que los rodea.
El aspecto cultural debe contemplar la idea de que el
hombre forma parte del medio natural que puede
aprovechar socialmente; no tiene porqué sentirse
restringido a producciones agrícola ganaderas que
muchas veces perjudican su entorno. La difusión debe
contribuir a ampliar el horizonte de alternativas
superando el “ Síndrome de la Pampa Húmeda” y de
utilizar
exclusivamente
sus
producciones
agropecuarias. Se debe despertar la conciencia local y
estimular a la población en la búsqueda de alternativas
propias, conservadoras de su medio ambiente y
plausibles de ofrecerles ingresos significativos.
Culturalmente es necesario descubrir las diferencias
de posibilidades y de capacitación para lograr
objetivos propios.
El plan táctico debería contemplar la realización de
talleres, seminarios, foros y conferencias en los que
interactúen el Estado y los actores legales del sistema.
Se debería considerar la realización de esas actividades
con carácter disciplinario (en una primera instancia
para identificar las formas en que cada especialidad

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�pueda contribuir) y, en una segunda etapa, de carácter
transdisciplinario para vincular enfoques dentro de una
concepción integral.
Esos eventos serían difundidos por medios masivos
(diarios, revistas, televisión, Internet y radio). Esos
medios que ocupan mucho de su tiempo en la
propagación de temas circunstanciales y muchas
veces intrascendentes, pueden encontrar formas
atractivas de llegar al público.
Como definición asumida, los problemas siempre
tienen un trasfondo humano y para resolverlos es
necesario que la población interiorice sus
necesidades y posibilidades de satisfacerlas con los
recursos disponibles. La internalización es un
cambio netamente cultural.
Tecnológicas: la toma de conciencia que la
importancia de estos temas tienen para cada
individuo y para la sociedad en su conjunto, debe ir
acompañada por el conocimiento de cómo
aprovechar esas oportunidades. Es mucho lo que se
sabe sobre las formas de utilización sustentable y es
necesario poner esos conocimientos en la práctica.
Existen experiencias locales e internacionales que
pueden aplicarse y de esa puesta en práctica surgirán
inquietudes y preguntas que deberán estudiarse en
los estamentos funcionales a ese objetivo. Entre ellos
se encuentra el Estado, en la aplicación del marco
regulatorio y, las instituciones de I+D del País.
Estas instituciones también requieren de un cambio
cultural que las lleve a la investigación y desarrollo
de tecnologías y técnicas aplicables a cada región.
Parte de su personal debe estar dedicado a esas
tareas y estar convencidos que constituyen
actividades dignas y trascendentes para aplicar a
ellas sus esfuerzos.
Estas acciones requieren de un plan maestro de
interrelaciones en que cada instancia del estado y de
las instituciones de I+D colaboren en las
adaptaciones y creaciones tecnológicas.
Presupuestación de la difusión y origen de los
recursos:
La presupuestación debe considerar que existe una

estructura educativa que requiere de la capacitación
rápida y eficiente de los docentes responsables. Para
ello los montos asignados deben contemplar las
acciones para que los diferentes estratos de
enseñanza se capaciten en los objetivos culturales y
tecnológicos señalados. Esa acción debería estar
dirigida a Directores de escuelas primarias y
secundarias, así como a Profesores Universitarios de
las áreas competentes. Se deberán contemplar
viáticos por región (que puedan coincidir o no con
divisiones geográficas – políticas) y estimularlos para
que esa formación sea respaldada por la inclusión en
sus currículums, oficialmente respaldada y, en sus
posibilidades de promoción en las respectivas
carreras.
Toda metodología innovativa requiere de un
desarrollo antes de su puesta en práctica masiva. Es
por ello que la primera etapa debería contemplar la
concentración de los esfuerzos en un área
determinada. De esta forma se logrará la experiencia
sobre éxitos y errores cometidos en la ejecución,
antes de expandirlo a todas las áreas comprometidas.
Por ejemplo, la primera instancia podría ser la de
presupuestar el personal educativo de todos los
niveles de los departamentos correntinos habilitados
para la caza legal comercial del carpincho. En una
primera aproximación esa operatoria significaría una
inversión de alrededor de $ 13.000.
La etapa posterior, de transmisión al conjunto de
directivos de todas las áreas, contemplaría una suma
de unos $ 180.000.
Debe evitarse, con todos los recursos de gestión
disponibles, que el dinero asignado se emplee para
fines burocráticos o con destinos faltos de
transparencia. Estos hábitos, comunes en la
Argentina, terminan beneficiando a unos pocos
aprovechados y hacen fracasar objetivos nobles.
Las fuentes de financiamiento pueden provenir de:
o Propias de los Estados nacional, provinciales y
municipales.
o Suministrados mediante préstamos anticipados a la
provisión de productos a países interesados, tal el caso

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

39

�de Venezuela.
o Financiamiento internacional a través del BID y del
Banco Mundial
o Fondos aportados por la Secretaría de Ciencia y
Técnica de la Nación.
o Fondos privados a través de fideicomisos.

superación de las posiciones individualistas de los
funcionarios, sus preconceptos e intereses. La necesaria
difusión y el intercambio superador de ideas que
conduzcan a la satisfacción del interés nacional requiere
de la decisión política de los Poderes Constitucionales del
Estado Nacional y de las provincias.

La difusión masiva en los medios de comunicación
podrá realizarse a través de una micro organización de
información pública que actúe por el término de un año
y cuyo presupuesto se estima en unos $ 120.000.

Desde el año 1981 se han sucedido gobiernos de toda
naturaleza y ninguno de ellos ha conseguido una
legislación federal admitida por todas las partes. Esto
significa que el esfuerzo de concientización de las
autoridades debe ser significativo.

Gestión de la difusión y administración
presupuestaria:
Este rol podría ser llevado a cabo por un comité “ad
honorem” integrado por un representante nacional, un
funcionario por cada provincia involucrada y cuatro
representantes de la actividad privada legal (uno por los
cazadores, uno por los acopiadores, uno por las
curtiembres y otro por los comerciantes).

La Provincia de Corrientes, pese a contar con los medios
legales de trazabilidad y control de las poblaciones
silvestres, no ha logrado superar una cadena de valor
complejizada por la coexistencia de actores legales e
ilegales. La solución a los problemas señalados está en la
ejecución completa y permanente del sistema legal
vigente y para ello hace falta vocación política y la
provisión de los medios imprescindibles, tanto
económicos como de recursos humanos.

Regulaciones
Investigación y desarrollo
Otro destacado aspecto a considerar es el marco legal.
Entre los cazadores oportunistas o ilegales, los
comerciales y los comerciantes finales, existe una
cantidad de intermediarios, compradores directos no
identificados, comerciantes no inscriptos, talleristas no
declarados y otros que dificultan el seguimiento
fidedigno de las acciones de todos los actores. Esta
situación debe ser regularizada.
Existen dos instancias sancionadas legalmente y que no
cuentan con una aplicación efectiva. Ellas son la Ley
Nacional de Conservación de la Flora y Fauna y la Ley
de la Provincia de Corrientes.
Dada la circunstancia que la Ley Nacional fue sancionada
en 1981 y que sólo logró la adhesión de dos Provincias, se
hace evidente que debe ser objeto de una revisión que
contemple todos los intereses y que contribuya a las
modificaciones necesarias. Para ello se impone la

40

Las instituciones de I+D tienen un rol sustancial en el
desarrollo del sector. Ese rol no puede ser ignorado o
menospreciado cuando la prioridad de sus acciones se
base en la búsqueda científico• tecnológica destinada a
resolver los problemas y dificultades que limitan el
despegue del País de la situación de sub – desarrollo.
Existe cierta tendencia en esas instituciones a dedicarse
a la exploración de temáticas de valor curricular no
siempre asociadas a los intereses inmediatos, de
mediano y largo plazo del País.
El tema de la “Industria del Carpincho”, como muchos
otros, constituye un desafío cuya resolución aportaría
recursos valiosos para el bienestar general.
Contribuir a que las instituciones de I+D sean actores
relevantes de la cadena global de la relación de valor
requiere de estrategias que se pueden resumir en:

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�o Motivación de los investigadores y tecnólogos: para
ello deben conocer la magnitud del problema y
aceptar el desafío intelectual de contribuir con ideas
innovadoras, analizarlas y argumentarlas.
o Presupuesto para llevar a cabo las tareas: las
organizaciones de financiamiento públicas y privadas
deberían difundir mejor las posibilidades ya existentes
en este campo y crear otras nuevas.
o Asegurar el reconocimiento curricular al aporte
efectivo a la solución de problemas del País. Ese
reconocimiento debería darse tanto en la búsqueda de
las ciencias básicas, como de las aplicadas y en es
diseño de tecnologías.
También en lo referido tanto a la investigación como al
desarrollo reconocer que esas labores se imbrican,
retroalimentan y articulan en la búsqueda del
conocimiento.
Los objetivos señalados requieren de una política
cultural y presupuestaria a cargo de los más altos
estamentos del Estado, para aplicarla a sus propios
organismos y a las universidades.
Las organizaciones privadas de I+D pueden descubrir en
la “Industria del Carpincho” una veta sumamente atractiva
para contribuir al beneficio de sus empresas y a la
captación de inversiones. Un especial interés puede tener
las industrias farmacéuticas y de cosméticos. La difusión
de los productos aprovechables del carpincho en esas
áreas será el motor de la motivación de las empresas.
La industria del chacinado puede desarrollar un gran
número de productos de precio diferencial utilizando la
carne de carpincho. Previamente deberán realizarse los
ajustes en la metodología de elaboración común, las
pruebas de aceptabilidad del consumidor y las de
paneles de expertos para caracterizar al producto.
Aprovechamiento integral del carpincho
Uno de los problemas sustanciales a contemplar en las
estrategias de acción es al aprovechamiento integral del
carpincho en sus productos de cuero, carne y grasa.

Estos dos últimos se emplea la palabra “productos” y no
“sub – productos” de la obtención del cuero puesto que
ellos pueden alcanzar una significación social y
económica similar a la del cuero.
Para cumplir con el objetivo señalado, es necesario:
o Instalación de frigoríficos donde se inicie la cadena de
frío y se realice el cuereado, desposte, control sanitario,
empaquetado, etiquetado y acciones de trazabilidad.
Para ello hace falta disponerlos ubicados
estratégicamente en las áreas de extracción. Esos
frigoríficos serán aprovechados estacionalmente dadas
las épocas fijadas para la caza y las respectivas vedas al
sacrificio. Contribuirá a la viabilidad económica
complementar la actividad carpincho con la de otras
especies domésticas o silvestres que permitan completar
el trabajo anual. De no poder concretarse esa alternativa,
deberá imitarse la organización de los frigoríficos de
liebres que también trabajan estacionalmente y lo hacen
con toda funcionalidad y economía.
o Actividad comercial de los frigoríficos: los frigoríficos
podrían actual comercialmente bajo dos formas
independientes o conjugadas:
- La compra de productos según stándarts establecidos y
acordados con los proveedores y los organismos de
control.
- Cobrar por los servicios realizados y entregar los
productos a los proveedores.
- Organización de los cazadores: como ya se ha
explicitado actúan en la caza tres tipos de categorías:
los cazadores de subsistencia; los comerciales y, los
productores agropecuarios que realizan su zafra anual.
Los cazadores de subsistencia, aunque individualmente
pases un reducido número de animales y utilicen
parcialmente la carne para su alimentación, suman (por
su significativo número) una cantidad importante de
animales. SENASA ha establecido que para que la carne
sea aprovechable debe trasladarse al frigorífico
habilitado los animales enteros (con cuero) y
parcialmente eviscerados, dentro de las 12 horas del
sacrificio. Estos condicionamientos acarrean grandes

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

41

�dificultades de implementación para el empleo integral,
cuáles son:
• El cazador individual se encuentra generalmente
aislado
• Carece de medios de transporte
• Está habituado a la comercialización por un valor o
por intercambio de mercaderías con el acopiador local
• Logra algún ingreso extra por la venta local de parte de
la carne
• Se encuentra en condiciones culturales limitadas para
evaluar la mejora de sus ingresos que le permitirían un
cambio de sistema. Es posible que muestre un alto
grado de desconfianza y de resistencia a los cambios.
Ese conjunto de características dificulta las
transformaciones y exigen para su resolución de la
aplicación intensiva de todos los medios disponibles. El
Programa Social Argentino, como organización y en
cumplimiento de sus fines, podría ser un instrumento
idóneo para lograr es asociativismo de estos cazadores,
como por ejemplo bajo la forma de cooperativas. Estas
organizaciones comunitarias deberían contar con medio
de transporte a los frigoríficos o estos últimos realizar la
recolección. Todo ello requiere de un plan muy bien
diseñado que contemple las necesidades propias de los
cazadores de subsistencia y demostrarles las ventajas de
unirse para lograr un mejor nivel de vida.
Esta tarea será necesariamente lenta y de difícil
ejecución. Sólo será realizable si el cazador identifica
una sustancial ventaja económica, si amplía su horizonte
de acción, si se lo motiva adecuadamente y si recibe la
ayuda necesaria. Esa ayuda no debe ser una imposición
sino que debe tener en alta consideración a la
idiosincrasia de esas personas y a sus tradiciones y
costumbres; debe ser un trabajo en común entre los
asistentes del programa y de los individuos involucrados,
que se base en la retroalimentación respetando lo que
cada uno pueda aportar.
Los cazadores comerciales y los propietarios de
establecimientos se encuentran en una situación que
puede ser más rápida la incorporación al sistema. Ello se

42

debe a que los volúmenes de manejo son mayores y que
cuentan con medios de comunicación. No obstante,
también requieren de apoyo institucional y de descubrir
ventajas en la incorporación de cambios.
o Trazabilidad: en todos los casos, la trazabilidad en el
origen deberá estar garantizada para que cada uno de
los participantes individuales o agrupados, reciban el
valor equivalente a la cantidad y calidad de los
productos que entregan al frigorífico.
Resumen y conclusiones
Las estrategias aconsejadas se resumen en:
El término antes empleado de “Industria del Carpincho”
no ha sido mencionado accidentalmente. Las estrategias
y tácticas mencionadas deben contribuir a que un sector
marginal desde el punto de vista del interés social actual
se convierta en un polo de desarrollo sustentable,
innovador y de trascendencia regional y nacional.
El Plan Estratégico para la “Industria del Carpincho”,
especie que actualmente se obtiene fundamentalmente
de la extracción natural debe responder a cuatro
preguntas: • para qué?; -cómo?; -dónde? y, -cuánto
invertir y cuáles son las fuentes de financiamiento.
• ¿Para qué? Legitimizar la mayoría de los 100.000 a
150.000 cueros curtidos por año, origen de un sector
importante de la marroquinería. Movilizar para el
consumo propio y la exportación de 3.500 a 5.250 tn
de reses, hoy solamente utilizadas en forma parcial.
Aprovechar 400.000 a 600.000 l de aceite,
actualmente desaprovechados en su casi totalidad.
Las cifras señaladas pueden ser incrementadas con
aun aprovechamiento más intensivo del recurso si, a
la vez, se asegura la sustentabilidad de las
poblaciones.
• Cómo? A través de la difusión de la importancia del
tema; de las regulaciones que permiten un marco
legal posible para las actividades lícitas y de la
investigación y desarrollo. Estas estrategias parciales

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�llevadas a cabo por distintos sectores, no son
independientes sino que, necesariamente deben
interrelacionarse, articularse e influenciarse unas a
otras. Se brindará, de esta manera, una
retroalimentación continua de inquietudes,
respuestas, búsquedas, críticas y controles de gestión.
Este accionar se destinará a dos objetivos: el
aprovechamiento integral del carpincho y una justa
retribución a cada uno de los eslabones de la cadena
de acuerdo al rol que cumplen y a la consecución del
bien común.
• Dónde? En una primera etapa en la Prov. de Corrientes
que es la principal productora. Luego de realizar las
modificaciones que la realidad requiere, extenderlo al
resto de las provincias carpincheras; en ese momento
habrá que considerar las modificaciones parciales de
ejecución debido a diferencias culturales, económicas,
sociales y ambientales de cada región en particular.

Cuánto invertir y cuáles serán las fuentes de
financiamiento?
Cada etapa deberá estar convenientemente
presupuestada. Para ello se deberán usar los medios más
transparentes posibles para asegurar la ausencia de
presiones burocráticas o de intereses que impiden o
dificultan la llegada de los fondos a los destinatarios
genuinos.
Las fuentes de financiación posibles han sido
enunciadas y ocurre muchas veces que esos fondos no
se otorgan por falta de presentación de proyectos
relevantes o por falencias en la planificación
El esquema propuesto para el Plan Estratégico
destinado al desarrollo de la “Industria del Carpincho” se
encuentra en el diagrama nº 2:

Diagrama 2: Estrategias para el desarrollo de la industria del carpincho
Fuentes de
información:
SAGPyA
SRNMAmbiente
ONG’s

Plan
Comité Asesor

Actores:
Poder Ejecutivo
Poder Legislativo

Actores:
Motivaciones
Instituciones públicas y recompensas
Universidades
Empresas

Dirigido
a:

DIFUSIÓN

Resultados

REGULACIONES

Resultados

I+D

Población general
Interesados directos
Poderes del Estado

Leyes
Reglamentos
Decretos
Disposiciones

Objetivo:
Aprovechamiento
integral del carpincho

Carne
Cuero
Grasa

Conocimientos
científicos y
tecnológicos

Consumidor final
Nacional o internacional

Fuente: Vieites, C.M. 2006

Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos en
cautiverio
La producción en cautiverio se halla normalizada y sus
productos deben pasar por un frigorífico habilitado,
donde se realiza el control de la documentación
correspondiente. Los subproductos que se obtienen en
estos establecimientos (carne, grasa y cuero),reciben su

identificación legal. Esto significa que la trazabilidad y la
legalidad se encuentran aseguradas.
En esta actividad el productor debe ocuparse en forma
individual o agrupada de la cadena de comercialización
de los productos. Puede vender cuero curtido o prendas
terminadas y cortes de carne envasados o embutidos.
Una ventaja que presenta la producción en cautiverio es
que la carne fresca es de un sabor más suave que la del

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

43

�animal silvestre, permitiendo una mejor aceptabilidad
por parte del consumidor. Si el sistema aplicado tuviera
un desarrollo adecuado, podrían obtenerse cueros con
una mínima cantidad de marcas provocadas por peleas.
La problemática se centra en las tecnologías de
producción que no logran alcanzar un nivel de eficiencia
que permita obtener los volúmenes necesarios de
comercialización que mantengan una oferta permanente
en el mercado. A ello contribuye el estrés que se provoca
en los animales, la lucha por la ocupación del espacio
territorial, el numero de crías logradas por hembra y la
mortalidad total del proceso. Otro factor que se suma es
que los animales no pastorean sino que reciben, en el
mejor de los casos, el forraje verde cortado.
Estas experiencias negativas no se han originado
solamente en la Argentina sino que también se pueden
citar los casos de Brasil y Venezuela.
En opinión de los consultores la falta de éxito y ello
debería ser comprobado experimentalmente, tiene como
razón fundamental la falta de imitación en los criaderos
del las condiciones naturales en que vive el carpincho
silvestre. Los puntos fundamentales que pueden citarse
en apoyo a esta opinión son los siguientes:
• El carpincho no se encuentra domesticado, por lo que
debe respetarse su comportamiento natural. Esta
especie presenta cuatro requerimientos esenciales:
disponibilidad de agua, forraje y áreas para descanso y
refugio. Dichos requisitos determinarán la calidad del
hábitat.
• La interfase tierra agua es fundamental para su
ubicación territorial y deben descartarse las áreas
alejadas de dichas interfases. La premisa es que el
agua es el requerimiento clave que condiciona la
calidad del hábitat.
• La presencia natural de agua asegura alimentos
acuáticos y subacuáticos que forman parte de la
alimentación y la presencia de pajonales que son los
lugares preferidos para el ocultamiento y refugio.
• Las zonas con agua son lugares de refugio y descanso.
• Los territorios en que se localizan los carpinchos

44

deben ser amplios para evitar la competencia entre
grupos y asegurar un mínimo de posibilidad de
pastoreo directo. Deben evitarse lugares fríos, origen
común de diarreas y neumonías. Otra condición es la
de contar con árboles y, preferentemente con
arbustos.
Respecto a la reproducción:
• La relación sexual en la naturaleza varía de 1:1 a 1:2
(macho – hembra) y coexisten con un macho
dominante otros subordinados que contribuyen
parcialmente al apareamiento de las hembras.
• La cópula se realiza preferentemente en el agua, así
como el cortejo.
• El amamantamiento suele ser grupal lo que permite
que se intercambien animales de diferentes camadas
y se aproveche mejor la producción lechera de las
madres, que cuando éstas se encuentran aisladas. Ese
agrupamiento durante la lactancia permite la
configuración temprana de las familias, evitando
mezclas posteriores de animales con sus
consecuentes perjuicios.
Tanto las experiencias experimentales como la de los
criaderos comerciales no han considerado los aspectos
anteriores recluyendo los animales en ámbitos
pequeños, colocando pequeñas piletas y refugios de
madera y chapa.
En el apartado de sistemas de producción se encuentran
registrados los pobres índices productivos que se han
logrado con la aplicación de esos esquemas.
Los nuevos criterios propuestos deberían ser objeto de la
actividad de investigación y desarrollo para desarrollar
nuevos criaderos comerciales adecuadamente
eficientes. Esto constituye el aspecto fundamental de la
estrategia a aplicar a esos sistemas de producción ya que
los de comercialización, trazabilidad y precios parecen
encontrarse en una situación deseable.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

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M. Vieites FAUBA. En presentación editorial.
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Diagnóstico y recomendaciones sobre la
administración de recursos silvestres en Argentina.
WWF.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

45

�2 CARACOL DE TIERRA

(Helix aspersa)

Introducción
La utilización del caracol en el ámbito mundial (1)
presenta una franca expansión mientras los países con alto
potencial consumidor no logran abastecer la demanda
interna. Es por ello que, desde diversas zonas del mundo,
se exportan caracoles obtenidos en su mayoría a través de
la recolección principalmente hacia la UE.
Se presume que hace unos 20.000 años que el hombre
utiliza la carne de diversos moluscos para su sustento,
tal como lo demuestran los restos calcáreos encontrados
en cavernas prehistóricas. Posteriormente fue
consumido por los griegos, suceso descripto con detalles
por Aristóteles. Los romanos llegaron a engordar
caracoles en recintos cerrados, aplicando los principios
fundamentales que rigen en la producción actual
difundieron este hábito de consumo a través de
conquistas a otras comunidades. En la Europa Medieval
los criaban en conventos y monasterios y eran
consumidos en la época de cuaresma; para este período,
Francia se convirtió en uno de los principales países en
los que se desarrolló la helicicultura. Existen
antecedentes sobre los venecianos que utilizaron
diversas especies de caracoles con fines curativos.
Estos moluscos viven en ambientes muy diversos, desde
zonas ecuatoriales hasta polares, a nivel del mar y sobre los

46

3000 m de altura, en el agua y sobre la tierra, en sectores
soleados o con sombra y húmedos o pantanosos; esta gran
capacidad de adaptación ha permitido que diversas
especies habiten una gran parte del mundo.
Aún cuando no logran controlar la desecación de su
superficie corporal y aunque consumen mucha agua en
la producción de baba (la cual es imprescindible para el
desplazamiento), han desarrollado otros mecanismos
paralelos que les permite sobrevivir incluso en
condiciones ambientales adversas como son la seguía, la
escasez de alimento, la altas temperaturas, el grado de
insolación elevada y los vientos fuertes y el frío.
La distribución geográfica de los caracoles terrestres
está regulada principalmente por la altitud, las
condiciones climáticas y la naturaleza del sustrato.
Las numerosas especies y variedades hoy conocidas,
representan la respuesta ante los cambios climáticos que
tuvieron lugar desde las glaciaciones y son el origen
principal de los patrones de distribución actuales(2).
La influencia de la actividad humana (2;3) ha favorecido
la expansión de algunas especies las que difícilmente se
hubieran dispersado de otro modo o ha ejercido una
fuerte presión en otras variedades de caracoles, que han
llegado a desaparecer o están en vías de hacerlo.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La vida del caracol terrestre es una sucesión de fases de
actividad e inactividad como respuesta a las variaciones
ambientales. Si éstas son propicias el animal se muestra
activo; la inactividad predomina, frente a situaciones
desfavorables Si la inactividad perdura durante meses se
denomina hibernación (invierno) o estivación (verano).
Los animales inactivos eligen lugares protegidos y se
introducen en el caparazón o concha y tras reducir al
máximo posible la actividad vital eliminan los restos de
la última ingestión de alimentos por medio de un
proceso denominado “purga”; permanecen en este
estado fisiológico hasta que las condiciones ambientales
sean favorables. A la salida del letargo manifiestan una
intensa actividad durante la cual se desplazan,
alimentan y reproducen.

inciden en la valoración del producto.
La carne de caracol (5) se comercializa mayormente
congelada, derivándose los caparazones ricos en calcio a
la industria del alimento balanceado,
Francia (1) con un consumo de casi 1 kg/hab/año, que
corresponde a más de 50 mil toneladas anuales, es el
principal mercado mundial; su producción no alcanza a
satisfacer el mercado interno, y se debe recurrir a la
importación principalmente desde el norte de África.
En España, el consumo asciende a las 14.000 tn al año
de las que 5.000 deben ser importadas. Otro caso similar
es el de Colombia en que coexisten la producción
interna y la importación (6).

En las regiones más pobladas del mundo, los caracoles
silvestres presentan, en muchos casos, una disminución
preocupante por la acción del hombre; la capacidad de
sobrevivencia se muestra con mayor intensidad en las
especies más comunes, las que paulatinamente van siendo
incluidas en los catálogos de especies amenazadas.

La cría del caracol (7; 8) es una práctica poco habitual
en España. El número de granjas dedicadas a esta
agricultura alternativa no supera las cien, según el
Institut Internacional de Helicicultura de Girona; sin
embargo el consumo es tal que resulta rentable importar
caracoles de Perú y Argentina.

Se conocen más de 400 especies de caracoles terrestres
(3) pertenecientes a los géneros “Helix” y “Achatina”; de
ese total, sólo veinte son comestibles. Del total de las
consideradas como comestibles las más difundidas son:
Helix aspersa, H. pomatia, H. locorum; H. aperta; H.
ecobonia, H. cinscta, achatina Fulica y Otala lactea. El
Helix aspersa o Petit – Gris es una de los más consumidos,
principalmente en los países mediterráneos (4)

Italia (1; 9) consume al año unas 12 mil toneladas,
abasteciendo más de la mitad de ese volumen con
producto importado. En ese país se incrementó la
producción, llegando a importar actualmente cerca del
40% del total de consumo. En el año 2001 se registró un
10% de incremento del consumo respecto del año
anterior, lo que produjo además un incremento en las
importaciones. El Lic. Sabattini (9) refiere que del total
de la carne de caracol comercializada en ese país, el 60%
fue importado y el 40% fue producido en cautiverio.

Cada especie (3) tiene una denominación de origen para
la venta; se comercializan “Escargots - Petit Gris” (especie
Helix aspersa Muller), “Escargots de Bourgone ” (Helix
pomatia), “Escargots” (Helix lucorum), “Achatines”
(Achatina fulica), entre otros menos conocidos en el
mercado.
En Francia (2) se consumen de tamaño medio o grande
mientras que en España se prefieren los medianos o
chicos. Este factor socio – cultural está vinculado a
actitudes, creencias y comportamientos de las personas
pertenecientes a un área geográfica determinada que

Grecia (10) es el tercer país importador de carne de
caracol; la industria del procesado es un fuerte sector
que realiza las operaciones en forma directa con los
países proveedores de la materia prima. Los
importadores distribuyen el producto en forma directa al
mercado minorista. Para el año 2000 se registró una
importación de 2948 tn que se sumaron a las 700 tn de
producción propia. Para igual período, se refieren
importaciones en Estados Unidos de 235.6 tn con una
exportación de 24.3 tn y de Chile de 2,9 tn.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

47

�El Instituto Nacional de Helicicultura italiano (11)
considera que en los últimos 3 años se comercializó en
todos los mercados mundiales un total de
aproximadamente 300.000 toneladas por año (vivos,
congelados, recolectados y conservados); ese consumo
resulta un 10 o 15 % menor que el de la década del 90,
como consecuencia de guerras por conflictos
económicos y/o sociales. Para ese organismo la
proyección del consumo en los próximos 20 años se
quintuplicará hasta alcanzar un volumen de
comercialización anual de 1.500.000 tn.
En el mercado mundial aparece Japón (1), como un
nuevo e importante consumidor de caracoles terrestres,
situación a tener en cuenta por los precios relativos del
kilo vivo de caracoles de la especie Helix aspersa que
este país llegue a cotizar.
Los países que contribuyen a abastecer la demanda
insatisfecha de caracoles son Marruecos, Hungría,
Túnez, Yugoslavia, Turquía , Bulgaria, Rumania, Polonia
y República Checa; en ellos la casi totalidad del
producto proviene de la extracción natural.
La participación de países americanos es mínima dentro
del volumen total comercializado (5). Los datos
estadísticos refieren que para el período 1994-1998 (12)
la Argentina participó con el 0,01% del volumen total;
Canadá y México aportaron el 0,22%. En la actualidad
Ecuador y Perú promueven esta actividad alternativa
debido a la expansión mundial del consumo.
La producción en cautiverio de Helix aspersa (1;5) ha
sido desarrollada en Francia, Italia y España a través de
tecnologías diferentes, provenientes de la investigación y
desarrollo realizados por institutos, universidades y el
sector privado; sin embargo, considerando el consumo
proyectado y aún el actual, la demanda sigue siendo
insatisfecha. Por la situación descripta existe la
posibilidad de que, desde otras zonas con características
agro ecológicas apropiadas, pueda accederse a un
mercado ávido de adquirir caracoles de cautiverio por los
que se puede obtener un alto precio de venta.
Latinoamérica cuenta con importantes ventajas

48

ecológicas para el desarrollo de la helicicultura que se
suma a la posibilidad de ofrecer productos en contra
estación; esta situación posiciona a la región para operar
comercialmente a precios atractivos.
En la Argentina (1;10) la helicicultura está recibiendo en
los últimos años mayor atención; esto se debe a la
demanda internacional y a una situación macroeconómica
favorable para la exportación, lo que crea una oportunidad
para el desarrollo de este agronegocio. Un aspecto a
destacar es casi la totalidad del volumen exportado en el
año 2003 (30 tn) corresponde a animales de recolección.
Existen buenas perspectivas para la instalación de
criaderos abiertos, cerrados y mixtos a escala comercial,
por disponer de extensiones de tierras muy aptas
(humedad, pH, % calcáreo y temperaturas medias), e
instalaciones preexistentes. Sin embargo, sólo se realiza
por pequeños grupos de helicicultores, con escaso poder
de negociación por los exiguos volúmenes de producto
obtenidos a través de la cría en cautiverio, entre otros
motivos. También existe una escasa apreciación del Estado
en cuanto al potencial de esta actividad, por lo que las
políticas oficiales de promoción y desarrollo son
insuficientes (13;14).
La carne de caracol (2;4;5) posee características
organolépticas diferenciables que son apreciadas por
consumidores habituados al producto. Sus proteínas
poseen la casi totalidad de los aminoácidos necesarios
para el hombre en las proporciones requeridas para la
síntesis proteica. La cantidad de grasas es muy baja y en
su composición los ácidos grasos saturados representan
un 25 %; los monosaturados un 26,5 % y los
polisaturados un 58,5 %. Las tablas 1, 2 expresan la
composición nutricional de carne cruda de caracol
terrestre y se detallan las características nutricionales de
las carnes de carne de caracol, bovino, pollo, pescado,
ostra y del huevo de gallina.
Como puede observarse las carnes de caracol posee
mayor cantidad de minerales y menor tenor graso que la
carne bovina y aviar; el porcentaje proteico es similar
a la del pescado y superior al de las ostras.
La alta cocina (6;15) es fuerte demandante de este

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Tabla Nº 1: Composición nutricional de la carne cruda de
caracol (100 gr)
Componentes
Cantidades
Componentes
Cantidades
76 kcal
Calorías
Agua
82%
Proteína
15%
Grasas
0.8%
Glúcidos
2%
Vitamina C
15 mg
Yodo
0.006 mg
Azufre
140 mg
Calcio
170 mg
3,5 mg
Hierro
Magnesio
250 mg
Zinc
2,2 mg
Fuente: Adaptado de Diego Borja, 2003.

Tabla nº 2: Características nutricionales cada 100 g de
la carne de caracol, bovino, pollo, pescado, ostra y del
huevo de gallina
Componentes
Cantidades
Caracol Bovino Pollo Pescado Ostra Huevo
Calorías
(Kcal)
76
163
120
75
65
156
Agua
(%)

86

72

71

81.5

82

74

Proteína
(%)
15

22

18

15.9

0.8

13

Grasas(%)0.8

5

12

2.6

0.2

11.1

Fuente: Adaptado de Diego Borja, 2003.

producto y, entre las especies existentes, el Helix aspersa
es requerido por segmentos de mercado de fuerte poder
adquisitivo. Suele suceder que consumir caracoles es
considerado como una exquisitez no habitual en un
restaurante, evento social o reunión familiar. La
importancia del alimento (16) como factor de placer y
ocio y de la calidad de vida de las personas está
ampliamente desarrollada y afianzada en la sociedad
moderna de muchos países; la gastronomía ha

enriquecido los atributos de la carne de caracol con
técnicas culinarias y presentaciones sugestivas.
Existen múltiples variantes (17) en la elaboración de
platos con carne de caracol. Previamente y en los casos
en que el proceso se inicia con el animal vivo, se los
somete a un ayuno de 5 días y luego se lo alimenta
durante 3 días con distintos tipos de queso de rallar, o
con hierbas aromáticas de romero, menta, tomillo,
orégano, albahaca y estragón; luego se les aplica un
segundo ayuno por 2 días.
Son varias las modalidades para presentarlos en la mesa;
existen platos con el formato del caparazón, donde se
colocan con la abertura hacia arriba; los cubiertos
consisten en una pinza que sostiene la valva y un
tenedor con dos dientes para extraer la carne; se
acompañan con salsas de diferente tipo.
Tradicionalmente (2), se han atribuido propiedades
curativas a los caracoles terrestres; algunas personas
creen que se favorece la salud al consumir la carne
cruda, aspecto que no ha sido comprobado
científicamente.
Existen antecedentes (18) de que la baba y la carne
convenientemente preparada contienen aminoácidos
que contribuyen a reconstituir los tejidos gástricos,
lubricar las vías respiratorias, lubricar la piel y eliminar
la celulitis y verrugas.
La baba de caracol presenta una amplia difusión en
medios masivos que refieren las propiedades del
producto. En 1980 una familia chilena (19) observó que
las personas encargadas de manipular caracoles
desarrollaban suavidad en sus manos y que las pequeñas
heridas producidas en ellas sanaban rápidamente. A
partir de esta observación, se realizaron estudios
científicos que avalaron que la secreción de esta especie
de caracol (Helix aspersa) posee capacidad regenerativa
de la piel humana. Los antecedentes refieren que en la
composición de esta sustancia se encuentra la alantoína
(químicamente la glioxil-diurea) que estimula la
epitelización de la piel por proliferación celular y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

49

�disminuye los procesos de irritación; las proteínas y
vitaminas que el caracol obtiene a través de la
alimentación vegetal contribuyen al estado trófico de la
piel. La baba contiene además antibióticos naturales
capaces de actuar contra bacterias presentes
habitualmente en la piel, en especial la Eschericia Coli,
el Staphylococcus aureus, la Pseudomona Aeruginosa y el
Acné vulgaris; el colágeno y la elastina contribuyen a la
estructura histológica de la epidermis y el ácido glicólico
facilita la eliminación de las capas más superficiales de
células muertas, promoviendo su sustitución por células
nuevas, formadas bajo el estímulo de la alantoína. En
México (20), la Lic. Iliana Méndez, investigadora y
docente del Instituto Politécnico CECyT, realizó
estudios que avalaron los previos de Chile.
Posteriormente(19), se comenzó a desarrollar un
producto cosmetológico a partir del extracto de baba. El
producto fue patentado en Chile como ELICINA®. La
"Organización Mundial de Patentes de Invención", con
sede en Suiza, le otorgó el número de patente Nº
38.615. La crema ELICINA® fue lanzada exitosamente
al mercado chileno en enero de 1995. En la actualidad
se comercializa en los Estados Unidos y en varios países
de Sudamérica y Europa.
En la República Argentina la empresa “Helix del Sur” (21)
informa que en junio del año 2005 realizó la primera
exportación a Colombia de 1.250 litros de extracto
proteico de baba de caracol para su empleo en
cosmetología, a valor FOB de U$S 13/l. En diversos
artículos de difusión masiva, los responsables de la firma
expresan que se han vinculado con un criadero chileno
financiado por el Gobierno y por la Fundación Centro
Regional de Asistencia Técnica y Empresarial (Crate), y
que planean transferir conocimientos de la Universidad
de Talca sobre el manejo productivo y de procesamiento
de la baba.
El Lic. Luis Lagrifa, representante de la Empresa “L
Èscargots”, anunció en diciembre de 2005 el
lanzamiento al mercado argentino de una línea de
productos de cosmetología; el marketing publicitario
refiere cualidades y características similares a las

50

difundidas por los otros competidores.
Es de destacar que la mayoría de la información respecto
de la composición, propiedades y mercados de la baba de
caracol se encuentra disponible en numerosas paginas
WEB de consulta abierta, por lo que es recomendable
tomarla con precaución, tal como expresa el especialista
español en Helicicultura Dr. José R. Arrebola Burgos: “ Las
muchas aplicaciones mencionadas en la literatura deben ser
observadas con cierta reserva” (2).
Perfiles en que se desarrollan la extracción
natural y los diferentes sistemas de producción
Extracción natural
Los caracoles terrestres contribuyen a su equilibrio en el
medio natural (22); son portadores de una rica
información genética y despliegan una gran variabilidad
biológica. En contraposición a las amenazas y presiones
que soportan debido a la extracción natural, se
incrementan paulatinamente tanto de forma cualitativa
como cuantitativa; en ocasiones ocurren situaciones
muy críticas que pueden producir la desaparición de
poblaciones naturales.
La captura de caracoles del medio natural o
“helicicolecta” (2), es una práctica habitual realizada por
años en todas las regiones geográficas en las que habita
el caracol terrestre. En 1814 un cocinero de la realeza
francesa cocinó para un evento importante un plato
especial realizado con carne de caracoles de recolección,
lo que significó que a partir de ese momento el producto
fuera considerado como una especialidad. Sin embargo,
la escasez alimenticia en Francia de los años 1816 a
1818 significó que esa fuente proteica se transformara
en comida para personas de bajos recursos.
Con el desarrollo del transporte ferroviario en la mitad
del siglo XVII, se reanudó en Francia la costumbre del
consumo de caracoles; ello sucedió debido a la
posibilidad de recorrer mayores distancias, manteniendo
el producto fresco proveniente de otros lugares. A partir
de esta situación se desarrollaron nuevos mercados en
Italia y España (8).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En la actualidad, son nueve los países que aportan una
cantidad significativa del total de caracoles frescos y
congelados consumidos en Europa (3); de ese volumen
comercializado el mayor porcentaje corresponde a
caracoles extraídos del hábitat natural. Maruecos
participa con el 48%, Hungría 10%, Bulgaria y
República Yugoeslava 9%, Túnez 6%, Turquía 5%,
Rumania 4% y Republica Checa , Polonia 3% y otros 3%.
La helicicolecta (2) ha dejado de ser una actividad de
subsistencia, con la excepción del helicicolector o
recolector profesional, cuyas capturas tienen salida al
mercado; existen además capturas ocasionales que las
personas realizan como entretenimiento al aire libre
después de una tormenta, al amanecer o al atardecer. El
autoconsumo tradicional conlleva a una diferenciación y
selección de especies, respecto del autoconsumo
esporádico. El helicicolector experimentado conoce bien
el terreno, sabe dónde encontrar las especies terrestres
más apreciadas, las distingue entre sí e interpreta la
biodiversidad con cierta “sabiduría popular” en torno a la
alimentación y comportamiento de estos invertebrados.
Los gustos particulares de cada región, los hábitos de
consumo y la abundancia natural de estos moluscos
determinan que unas especies se consuman más que
otras. Por ejemplo en España (2;3) la más consumida a
nivel nacional es Helix aspersa, sin embargo, en la región
mediterránea la predilección es por caracoles de mayor
tamaño como Otala punctata. La recolección de caracoles
en el medio natural de ese País, se promociona en
restaurantes y casas especializadas en las que se destaca la
procedencia del producto. Existen, además (24), fiestas
populares como la realizada en la localidad de Lleida en el
mes de mayo en la cual durante tres días consecutivos los
habitantes del lugar y turistas degustan platos a base de
caracoles y participan de numerosos eventos festivos
organizados por la “Federació de Colles”.
Por lo expuesto puede apreciarse que los caracoles
terrestres han generado hábitos y costumbres en
relación
con
su
captura,
producción
y
comercialización(22). Dando lugar a un complejo sector
alimentario todavía incipiente y representando una

fuente de alimento y de ingresos nada despreciable.
Resulta la posibilidad de subsistencia de muchas
familias y negocios en ocasiones en el marco de una
economía sumergida.
En estudios científicos y trabajos de divulgación (22;23;
24;25) se explicita que los caracoles pueden
contaminarse por agentes bióticos, abióticos
(organismos vivos, sustancias y/o elementos como
metales, piedras, plaguicidas y venenos y agentes
radiactivos). La seguridad o peligrosidad de un alimento
radica en su propia naturaleza, en los agentes que
pueden contaminarlo y en la probabilidad de que ello
pueda ocurrir en las manipulaciones sucesivas en la
cadena de comercialización.
Se conoce que los moluscos actúan como huéspedes
intermediarios de parásitos del hombre y de los
animales, lo que permitiría pensar en riesgos potenciales
asociados a su consumo. Los Helicidos, dentro de los
que se encuentra el H. Aspersa han sido identificados
como huéspedes intermediarios de trematodos, cestodos
y nematodos y portadores de otros como ácaros, hongos
y protozoos.
Entre las enfermedades transmitidas por caracoles
terrestres, solamente se menciona la angioestrongiliasis
producida por un nematodo (Angiostrongylus
cantonensis) que afecta al sistema nervioso central. Esta
enfermedad endémica en algunas islas del Pacífico,
Vietnam, Tailandia, Filipinas, Costa Rica, Brasil,
Honduras y El Salvador, entre otros, se produce por la
ingestión de carne cruda o poco cocida, evitándose con
una cocción adecuada o congelamiento a – 15ºC.
Respecto de las enfermedades virósicas, se presume que
el caracol podría ser intermediario en la transmisión de
la aftosa, hecho no comprobado totalmente. Las de
origen bacteriano, se asocian a la portación de
microorganismos patógenos tales como Escherichia coli
y Clostridium prefringens, producida por la
manipulación incorrecta de la materia prima en la
cadena de comercialización.
Se conoce que muchas de las sustancias químicas que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

51

�entran en contacto con los caracoles se adhieren a su
pié, se almacenan temporalmente en el interior de su
cuerpo o incluso se acumulan en ciertos órganos. Según
el Dr. Arrebola (1999), no se ha comprobado
científicamente que los plaguicidas perjudiquen a los
seres humanos que consumen caracoles, si son
utilizados en dosis adecuadas. Sin embargo, otros
especialistas españoles y franceses (26; 27) indican que
los plaguicidas pueden llegar a ser nocivos y pueden ser
los causantes de daños graves cuando se usan de forma
inapropiada, alterando al producto por la incorporación
de sustancias venenosas durante las distintas fases de la
cadena alimentaria; lo mismo puede ocurrir con metales
pesados tales como el cadmio y las sustencias
radioactivas. Como ejemplo de ello la recolección de
caracoles en regiones donde se utilizan productos
fitosanitarios de aplicación foliar significa un riesgo
sanitario.
Las épocas adecuadas para la recolección (27;28) son
las de temperaturas moderadas y alta humedad relativa;
la actividad se realiza a la mañana temprano o al
atardecer, ya que a plena luz suelen refugiarse bajo
piedras, ladrillos, troncos o malezas.
Los caracoles pueden recolectarse con trampas de
recipientes o frascos embebidos con sustancias que los
atraigan, sin que éstas tomen contacto con el animal. Se
utilizan también plásticos extendidos sobre los vegetales
en donde habitan, los que se colocan al atardecer y
recogen a la mañana. Otra posibilidad es la recolección
manual, con la precaución de contar con un paño para
la limpieza continua de las manos para disminuir la
contaminación por contacto; esta precaución es difícil
de lograr con personas que desconocen las ventajas de
manipular correctamente al producto con el propósito
de asegurar su calidad desde el inicio de la cadena
comercial. Las recomendaciones indican: - recoger los
que a la percepción visual tengan buen aspecto; comprobar la dureza del caparazón, - no recoger en
zonas en donde se hayan aplicado productos químicos; recolectarlos en recipientes pequeños ya que el
hacinamiento provoca mayor número de muertos; - no
recolectar aquellos que presentan baba de color verde o

52

amarillo; - no recolectar los que presentan un tamaño
menor a 1 cm.
Para el traslado a una planta procesadora es
conveniente: - evitar que se golpeen o aplasten; depositarlos en un lugar fresco y aireado; - someterlos a
ayuno o purga por un período mayor a 24 hs previo al
transporte. Lo ideal es que disminuyan al máximo la
actividad y que cierren su caparazón a través del
operculamiento; - evitar que se humedezcan.
Una vez recibidos en la planta procesadora debidamente
habilitada se recomienda: - seleccionarlos por tamaño;
eliminar aquellos con olor desagradable; - eliminar los
secos o muertos; - eliminar los que presentan caparazón
partido; - embolsar los seleccionados y disponerlos en
cajas para el transporte.
Si el transporte insume entre 12 y 24 horas se pueden
utilizar cajas de madera; si supera ese tiempo las cajas
serán de plástico. El ayuno corresponderá a 3 días
(menos de 24 hs de transporte) o 5 días para viajes más
prolongados. Se debe evitar: - la presencia de humedad
en las cajas; - incorporar vegetales o verduras; incorporar
plásticos envoltorios.
Si se recolectan caracoles de tierra de tamaño comercial
en áreas no contaminadas, se preservan los de menor
desarrollo y si se siguen las pautas de transporte y
procesamiento, ello redundará en un manejo correcto
del recurso natural, preservando y beneficiando la
sustentabilidad de la actividad.
Producción en cautiverio
Para la producción en cautiverio de caracoles de tierra
se dispone de una extensa bibliografía científica y de
divulgación internacional y nacional. También existen
un número considerable de cursos, foros presenciales y
virtuales, jornadas y seminarios en los que se promueve
la helicicultura, con el propósito de desarrollar una
actividad destinada a mercados con demanda
insatisfecha. Sin embargo se percibe con frecuencia que
muchos de los antecedentes disponibles contienen

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�información no del todo confiable dirigida a crear
expectativas irreales.
En el presente Estudio se citarán algunas de las
experiencias publicadas, que luego serán tomadas,
según la opinión de los consultores, como base para el
plan estratégico de la producción de caracoles en
cautiverio.
Como en toda producción animal, deben conocerse
aspectos generales de la biología de los caracoles de
tierra que posibiliten el empleo técnicas factibles de ser
utilizadas en los métodos de crianza.
Las actividades del caracol (29; 30) se encuentran
íntimamente regidas por el entorno físico o hábitat, la
alimentación y las condiciones climáticas circundantes:
humedad, temperatura, foto periodo y aire circulante.
Tanto el exceso como el defecto de hidratación, produce
una disminución de las actividades vitales. Se considera
como óptimo un grado de humedad ambiental del 85 a
90%, el cual debe disminuirse en las horas de luz, para
evitar las micosis o bacteriosis. El exceso de agua
provoca debilitamiento y oscurecimiento de la concha,
por pérdida de minerales esenciales como el calcio que
conforma la estructura tegumental; la falta de humedad
la endurece y aclara. El metabolismo disminuye hasta
provocar la muerte si existe un permanente estado de
humedad excesiva.
Por debajo de los 10 °C de temperatura, el animal se
prepara para hibernar y comienza a generar la estructura
del epifragma denominada opérculo. Las temperaturas
inferiores a 0ºC le provocan la muerte, por lo que se
refugian en época invernal; el intervalo óptimo dentro
del cual la especie desarrolla sus actividades vitales es
entre los 21 y 24 ºC.
Los caracoles de tierra evitan movilizarse con
iluminación intensa o cielo despejado, presentando
mayor actividad en el crepúsculo y la noche, con
humedad adecuada. La intensidad del viento afecta los
signos vitales de este molusco, debido a la acción sobre
la piel, que provoca deshidratación, enfriamiento y

disminución del metabolismo. Otro factor de
importancia es la oxigenación del medio ambiente, ya
que si no pueden obtener oxígeno con facilidad,
retrotraen la respiración y el ritmo cardíaco.
Respecto de la biología reproductiva (15; 30; 31), en
condiciones naturales alcanza la madurez sexual a los 8
meses de edad, aunque no se reproduce hasta los 12 –
14 meses; son hermafroditas insuficientes, con
necesidad de cópula recíproca; pueden reproducirse
hasta 4 veces por año en condiciones ambientales
favorables. El H. Aspersa desova de 75 a 80 huevos por
puesta; la incubación es de 15 a 25 días y las crías nacen
con una humedad superior al 80%, durante la noche.
Son herbívoros polífagos (32;33;34), apeteciendo
prácticamente todo tipo de tejido vegetal fresco, o aún
seco y humedecido por rocío, lluvia o riego. También
consumen tubérculos, frutos, e incluso alimentos
balanceados en forma de pellets o harinas. En su hábitat
natural, los moluscos se inclinan por especies vegetales
de hoja ancha, jugosa con una rica composición en
sales minerales, carbonatos, nitratos, fosfatos y cloruros.
Asimismo, no consumen variedades vegetales con
epidermis pilosa, espinas, alcaloides y aquellas que
producen químicos de defensa. Frente a una mezcla de
especies vegetales que conforman la dieta, los animales
muestran un comportamiento alimentario diferencial,
regido por los requerimientos nutricionales en cada
etapa de su ciclo de vida; consumen primero las de
mayor palatabilidad y posponen en lo posible la
ingestión de los vegetales lignificados.
Las especies vegetales que más se utilizan para la cría en
cautiverio por sus características de palatabilidad y
manejo son: Brassica napus, Beta vilgaris, Cichorium
intybus, Helianthus anuus y tuberosus, Cynara sp.,
Trifolium REPEN y, Taraxacum officinale.
En los antecedentes respecto de la alimentación de
caracoles de tierra basado en alimento balanceado, se
refieren varias fórmulas factibles de ser utilizadas; sin
embargo no se han analizado exhaustivamente los
requerimientos nutricionales de las especies sujetas a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

53

�producción. Los ensayos realizados (5;35) indican que
los requerimientos para caracoles de tierra en las fases
infantil y juvenil son: 13 – 14% de proteína, 2000 a
2100 kcal de energía metabolizable, 1.3 1.4% de grasa y
3.7 A 3.8% de fibra. Para las etapas de reproducción y
engorde se recomienda: 10 – 11% de proteína; 2600 a
2700 kcal de energía metabolizable, 3.0 a 3.2% de grasa
y 3.9 a 4 % de fibra
A modo de ejemplo, se cita en la Tabla N° 3 una de las
utilizadas con frecuencia en la etapa de engorde:
Tabla nº 3: ración de alimento balanceado para caracoles en etapa de engorde
Ingredientes
Porcentaje %
Maíz
26.5
Trigo
26
Soja
15
Carbonato de Calcio
15
Harina de hueso
15
Sal
10,5
Compuesto vitamínico
2
Total
100
Fuente: Adaptado de Diego Borja, 2003.

Según Borja (5), la convertibilidad alimenticia para la
fase infantil es de 0.07:1, para la juvenil 1.6:1 y para el
engorde 2.2:1. Experiencias realizadas en la Argentina
(17), refieren que, para producir 1 kg de caracoles, se
necesitan de 2 a 3 kg de balanceado seco; en el caso de
suministrar alimento fresco el valor es superior a 8.
\Tanto en el ámbito internacional como nacional, se
emplean tres sistemas de crianza de caracoles en
cautiverio: a cielo abierto, cerrado y mixto.
El sistema a cielo abierto (17;30;31;32;36) consiste en
recintos al aire libre, en los que los caracoles habitan
con vegetación implantada a tal fin. Se delimita el
terreno con cerco perimetral que impida la entrada de
roedores (por ejemplo chapa galvanizada enterrada a 30
cm), y dentro de él se construyen recintos rectangulares
perimetrados con malla tipo media sombra o especial
para helicicultura de marca registrada “Helitex”. Esa

54

malla puede ser reemplazada por la de media sombra
común a la que se le añaden los volados; en este caso se
debe proveer además de un sistema antifuga con
alambrado eléctrico perimetral adherido a la malla.
Se define una unidad productiva para este sistema (31)
a un predio de 1 ha, dentro del cual se construyen 36
recintos de 45 m de largo por 4 a 5 m de ancho,
separados por calles de 1 a 1.5 m. Debe programarse el
espacio asignado para 4 corrales de reproducción, 24 de
engorde y 5 de suplementación. El riego de los recintos
se realiza por aspersión, con una capacidad media de
riego de 40.000 l/ha/día. La proyección de la producción
de caracoles a lograr es de 10 tn por año para 1 ha de
sistema abierto según las previsiones originales y hoy se
consideran de 5000 a 6500 kg. En el mejor de los casos..
Son varias las especies vegetales que se pueden
implantar, y ello es motivo de divergencias entre
productores, asesores y técnicos, motivadas por el
conocimiento del uso sustentable de la huerta para la
cría de caracoles en cautiverio.
En la mayoría de los sistemas a cielo abierto en la
Argentina (38) se siembra repollo, brócoli, acelga,
achicoria, radicheta y, en menor cantidad de casos colza
y girasol. Las distintas especies vegetales poseen
requerimientos edafo - climáticos y ciclo ontogénico
diferenciales, lo que determina una marcada
heterogeneidad temporal y espacial en el stand,
tornando sumamente dificultoso el manejo y
requiriendo de una constante dedicación.
Se ha registrado (31) que la acumulación de baba sobre
el terreno y el alimento vegetal, deprime el
comportamiento alimentario y predispone a la
mortalidad y fuga observándose pérdidas de
rendimiento, tanto por menor número de individuos
como por no alcanzar éstos el tamaño comercial.
Los resultados preliminares de ensayos de investigación
y desarrollo realizados por investigadores de las Cátedras
de Producciones Animales Alternativas, Horticultura y
Genética Vegetal (39) indican que, un monocultivo de
achicoria o radicheta como sustrato y la suplementación

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�con hojas de acelga y repollo, acortan el período de
engorde de caracoles de H. Aspersa.

construirá una cobertura
proporcione sombra.

Los caracoles nacidos en primavera de un año deberían
alcanzar en este sistema de crianza el tamaño adulto en
el invierno del año siguiente. El momento adecuado
para la comercialización es cuando los individuos
desarrollan el borde externo o bordeado de la boca, se
limita el crecimiento y se acentúa el endurecimiento del
tegumento; desde el nacimiento habrán transcurrido
entre 10 y 12 meses (17;35).

La unidad productiva es de 700 m2, que corresponden
a la producción de 10 tn anuales de caracoles para la
venta. Fuentes españolas indican (44) una producción
de 4 a 5 kg por metro cuadrado de superficie.

La cosecha se realiza en forma manual (31), desde los
bordes del recinto hacia adentro. Se recomienda colocar
plásticos durante la noche, del mismo modo que fue
explicado para la recolección natural. También se
aconseja regar por aspersión en horas de la tarde – noche
y recolectar durante la noche con iluminación artificial.
La manipulación de los caracoles luego de ser
cosechados, coincide con lo antes expuesto para la
recolección a campo.
En la Argentina, el sistema cerrado es el menos
utilizado. Se conocen experiencias preliminares en
Lujan (BA), llevadas adelante por un grupo de
productores vinculados a la Unidad de Vinculación
Tecnológica de la Universidad de Luján. En
conocimiento de los consultores el grupo se ha disuelto,
algunos emprendedores han abandonado la actividad y
otros han adoptado el sistema abierto.
El sistema de recintos cerrados, también denominado
“cría intensiva” es el más utilizado en Francia
(40;41;42;43). Sería el que logra más rendimiento por
unidad de superficie y posibilita el desarrollo de la
helicicultura en regiones agroecológicas con climas
extremos en los que no es factible realizar la producción
al aire libre. En este sistema todas las etapas de la
producción en cautiverio se realizan dentro de un
invernadero, construido generalmente con metal y
plástico térmico blanco de calibre 7 u 8; también
pueden remodelarse galpones u otros recintos en
desuso. En este sistema, se debe evitar (5) que la luz
incida directamente sobre los animales, para lo que se

a 2 m de altura que

El sistema de riego es por microaspersión o
nebulización, para mantener estable la temperatura y
humedad del ambiente; se prevé para los meses de
verano no menos de siete riegos diarios, uno de ellos
antes de suministrar la comida.
Los caracoles son colocados en módulos (40;41) de
reproducción, cría o engorde; cada módulo consta de 20
placas de plástico en posición vertical que corresponden
a una superficie de 13 m2; la ubicación de las placas en
cada módulo multiplica siete veces la superficie de base
de aproximadamente 2 m2. El recinto se calefacciona
con loza radiante (40,42) o con otras fuentes de calor a
elección, se refrigera con forzadores de aire se y
humidifica. También debe preverse ventilación por
extracción de aire e iluminación artificial.
En esos ambientes se disminuye el riesgo de predadores
como insectos, roedores, pájaros, zorros, lagartos; se
pueden controlar los índices productivos, y se
independiza la producción de las variaciones climáticas.
La alimentación es a base de alimento balanceado,
vegetales cultivados dentro del invernadero o una
combinación de ambos.
La alta densidad poblacional (5;17) de este sistema
predispone a riesgos sanitarios sobre los que
mayormente se desconoce su etiopatología y
tratamiento; es por ello que deben maximizarse las
medidas profilácticas y de higiene con el objeto de
impedir la aparición de enfermedades de difícil
diagnóstico y tratamiento.
De los aspectos técnicos y análisis económicos
consultados (4;5;40) surge que el sistema a cielo cerrado
presenta ciertas ventajas referidas a maximizar la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

55

�producción por unidad de superficie, facilitar el control y
seguimiento del emprendimiento y lograr caracoles para la
venta en un lapso de tiempo menor al del sistema abierto.
Sin embargo se requiere de acciones de investigación y
desarrollo que permitan adquirir conocimientos respecto
al manejo integral del sistema. Este método de producción
insume una excesiva carga operaria durante todo el año a
diferencia del abierto en el cual se concentran tareas
debido a la estacionalidad del H. Aspersa.
El sistema de cría mixto (40;45), está siendo utilizado en
España; la unidad productiva para lograr 10 tn de
producto corresponde a 150 m 2 de invernadero y a un
cuarto de hectárea.
Consiste en un sector cerrado y otro abierto. El proceso
reproductivo, el desove y la primera fase de cría se
realiza en invernadero; para la etapa de engorde los
juveniles son trasladados a recintos abiertos a campo. La
alimentación será la correspondiente a cada etapa de
cría y engorde.
Este
sistema tiene la ventaja de modificar
artificialmente el tiempo de la etapa reproductiva del
caracol (primavera), realizándola en el período invernal
bajo condiciones controladas de temperatura, humedad
e iluminación. De esta forma las crías están disponibles
al final del invierno o principios de la primavera,
adelantándose cerca de 3 a 4 meses la producción final
con menores costos de iluminación, climatización y
mano de obra, respecto del sistema cerrado. La pérdida
de juveniles es menor, pues están protegidos de las
inclemencias climáticas y de depredadores. Es por ello
que para producir la misma cantidad que a campo
natural, se requieren menos reproductores.
En la Argentina, algunos especialistas (17;40),
consideran que este sistema es el de elección para las
zonas húmedas con inviernos templados. En la
actualidad (39) se están realizando experiencias que
contribuyan a su promoción a nivel nacional.
En opinión de los consultores no existe en el País un
sistema mixto en el que se hayan logrado escalas

56

comerciales. Ello significa que no se dispone de
experiencias que comprueben el éxito del traslado de los
ejemplares del invernadero al aire libre y que se traduzca
en
volúmenes importantes, se adapte el
comportamiento de los animales, disminuyan las
situaciones de estrés y mejoren los índices productivos
correspondientes.
Estimación de poblaciones naturales y en
cautiverio:
No se consignan datos estimativos de poblaciones
naturales de caracoles de tierra en la Argentina y en
países interesados en consumir el producto. Sólo se
dispone de informaciones sobre el volumen de caracoles
de recolección importados y exportados anualmente.
Respecto al número estimativo de caracoles de Helix
aspersa en cautiverio, los consultores del presente
Estudio estiman que no puede arribarse a datos
fidedignos, ya que la información disponible no resulta
del todo confiable y, en muchos de los casos, se presenta
sólo a los efectos de promocionar la actividad.
En la localidad de Rojas, Provincia de Buenos Aires, en
el año 2003 se conformó un consorcio de diez
productores, cada uno de los cuales proyectó producir
10 tn de caracoles por año en sistemas abiertos. De ellos
permanece en la actualidad uno sólo, quien por
condiciones contractuales con la empresa Helix del Sur,
no informa sus resultados productivos del
emprendimiento. El abandono de la actividad se está
produciendo en muchos de los establecimientos
surgidos a partir del año 2000 y los que continúan no
proporcionan información.
“Helix del Sur” indica en su página Web la existencia de
40 ha productivas, conformadas por productores
asociados a ella. En diversas reuniones con interesados
en la temática, su socio Gerente el Sr. Amadeo Sabattini
informó que la producción esperada por hectárea es de
3.000 kg anuales. Este valor ha sido modificado en los
últimos tiempos, ya que en el inicio de las actividades
helicícolas la Argentina se aseguraba un volumen de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�producción de 10 tn/ha.
Como se detallará más adelante, no existe información
de que en los últimos años se hayan exportado caracoles
de cautiverio; cuando ello ocurra, podrá comenzarse a
estimar las poblaciones sujetas a producción.
Recopilación de informaciones respecto a
utilización de la fauna y áreas económicasproductivas
Las cinco plantas habilitadas para el procesamiento del
producto se corresponden con las zonas de mayor
recolección de caracoles silvestres. De esas plantas, dos
están ubicadas en las localidades de Mar del Plata, una
en Saladillo, otra en Quequén y otra en Beccar, todas
correspondientes a la provincia de Buenos Aires (46).
En el documento Nº 4 del Estudio 1. EG.33.7 BID –
OC.AR, “Panorama de las producciones no tradicionales
en la Argentina”, los autores expresan (47) que uno de los
objetivos del Estudio fue el de “comenzar a conocer la
importancia económica de un grupo de productos que,
además de no ser tradicionalmente producidos, son
“diferenciados” por distintos atributos naturales o debido a
modificaciones incorporadas en el proceso productivo o
comercial; se brinda una aproximación al universo,
identificando, ubicando y especialmente cuantificando, en
la medida de lo posible, estas producciones”. Se explicita
que se “ha confeccionado un “mapa económico” que
presenta información primaria, cuya consistencia no puede
probarse en los límites del estudio, pero en cuya realización
se ha extremado el esfuerzo de lograr información fidedigna”.
El listado de informantes para el Estudio corresponden al
Ministerio de Economía de la Nación, SAGPyA,
SENASA, INTA, EEA – INTA y organismos provinciales
vinculados a las producciones agropecuarias.
En el mapa económico realizado se detalla que la
helicicultura en la Provincia de Buenos Aires dispondría de
una producción anual proyectada al año 2007 de 190 tn de
caracoles de cautiverio correspondiente a la localidad de
Coronel Suárez. En Córdoba, Entre Ríos y Tucumán, se
proyectan a ese mismo período 75 tn, 25 tn y 100 tn

respectivamente. Los especialistas consultados refieren
emprendimientos productivos incipientes en la Provincia
de La Pampa, especialmente los de las localidades de
Macachín y Gral. Pico. En Santa Fe se informan 45
pequeños productores en la zona de Rafaela.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación la información estadística
disponible
En el año 2004, la Cátedra de Producciones Animales
Alternativas de la Facultad de Agronomía de la
Universidad de Buenos Aires, organizó un evento con la
modalidad de “foro participativo transversal” denominado
“Contribución al desarrollo del sector helicícola en la
República Argentina” (48).
Participaron 23 actores relevantes del sistema helicícola,
pertenecientes a diferentes sectores: productores (once),
frigoríficos y comercialización (cuatro), especialistas y
difusión (cuatro), asesores (tres) y organismos reguladores
(uno). Los integrantes surgieron de interconsultas
realizadas a cinco actores reconocidos en la actividad,
quienes confeccionaron individualmente una lista de 17
participantes posibles. Fueron confrontadas las listas e
individualizadas y convocadas las personas que eran
señaladas como mínimo en dos oportunidades.
Se conformaron 9 grupos rotativos y heterogéneos de
trabajo que desarrollaron los diferentes temas
propuestos durante las dos jornadas (49); esos temas
fueron: - definición en conjunto de los inconvenientes
percibidos en la actividad; - identificación de todos los
actores actuales y los posibles de la actividad; descripción de la situación actual y la situación deseada;
- identificación de las influencias externas que afectan
a los distintos actores (positivas y negativas); - análisis de
limitaciones y oportunidades; - red de conocimientos,
comunicación y coordinación; - estrategia y
planificación de las acciones.
Fue elaborado un documento final consensuado entre
los 23 participantes del foro en el que: -Se destaca que
la información a nivel nacional es inapropiada, no

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

57

�existen referentes a quien consultar y que el sistema
helicícola adolece de una falta de vinculación interna y
externa ágil y dinámica.
Respecto a la producción, el volumen obtenido es escaso,
existiendo un desconocimiento general en aspectos como
mortalidad de los caracoles y la producción de las huertas,
entre otros indicadores importantes.
• En cuanto a aspectos económicos son insuficientes
los estudios sobre el costo operativo unitario y se
presentan problemas de gestión empresaria.
• Se destacan los excesivos requerimientos del Servicio
Nacional de Sanidad Animal (SENASA) para habilitar
plantas de procesamiento y se llamó la atención sobre
la necesidad de adecuación permanente de la
legislación.
• En la comercialización, no existe diferenciación de
producto entre caracoles de recolección o de criadero;
los costos internos y externos son altos y se considera
excesiva la retención a la exportación.
• Los participantes resaltaron la función que deberían
desarrollar las instituciones de investigación y
desarrollo, puntualizando que es necesario realizar
trabajos interdisciplinarios y sistematizar la
información obtenida por distintos actores, siendo
imprescindible que las instituciones asuman un rol
activo en ese sentido. En la actualidad se observa una
escasez de aporte científico y conocimientos
calificados. Se requiere de la contribución
institucional para proponer la creación de normas
conformes a las necesidades del sector.
• Referido a la identificación de las coaliciones y la
coordinación de acciones, fue resaltada la necesidad
de los productores se agrupen para adquirir
conocimientos, insumos y llegar a hacer en común la
comercialización; fue resaltado además el vínculo
necesario con las Universidades como ente neutral en
el diálogo intersectorial. Se consideró al trabajo
interdisciplinario como eje fundamental en la
resolución de problemas. Con la integración entre
frigoríficos, plantas procesadoras, productores y
recolectores se podrían lograr volúmenes de
exportación adecuados; sin embargo no hubo

58

consenso sobre la diferenciación de producto de
recolección o de criadero.
• Finalmente y en referencia a estrategias y
planificación de las acciones, se proyectaron
actividades tendientes a la difusión de programas de
apoyo y técnicos, a fortalecer el desarrollo de
producción regional y a reunir la información
disponible y confiable a través de contactos
personales; los asesores deberán ser formados y
capacitados a través de las universidades
• Para llevar a cabo las propuestas anteriores, fue
planteada la necesidad de crear una Comisión
Coordinadora que permita avanzar hacia los objetivos
propuestos comunes al sistema helicícola.
Con el auspicio de la FAUBA y la SAGPyA se realizó ese
mismo año un foro presencial “Situación Actual y
Perspectivas de las Producciones Agropecuarias
Alternativas en la Argentina".
Con la participación de mas de 150 asistentes se
desarrollaron diferentes temas, uno de los cuales fue “la
helicicultura en la Argentina”. El Sr. Amadeo Sabattini,
socio Gerente de la Empresa Helix del Sur, expuso su
visión referida al potencial de la actividad en el País,
haciendo referencia a la demanda insatisfecha de los
mercados y a la proyección de volúmenes de producción
de los establecimientos adheridos a esa firma; consideró
que para el año 2007 alcanzarían las 30 tn anuales.
El Sr. José L. Guzmán, productor radicado en la
localidad de Carmen de Patagones, provincia de Buenos
Aires, comentó sus experiencias en producción de
caracoles de H. Aspersa en sistema cerrado. El Sr.
Guzmán hizo especial mención a los inconvenientes
referidos a aspectos productivos, los que son variados y
muchos de ellos sin solución todavía; comentó que en
Chile existe un marcado interés por desarrollar la
helicicultura, y destacó que algunas empresas de ese
País están dispuesta a invertir importantes sumas de
dinero.
Para las reflexiones finales del evento, se realizó una
mesa redonda de la que participaron funcionarios de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�organismos públicos relacionados con las producciones
alternativas y especialistas privados. La Dra. Rosa
Bascardit, expresó su visión sobre el presente y futuro de
la helicicultura en la Argentina, puntualizando que la
productividad en cautiverio es baja y que deben
realizarse actividades de I+D que contribuyan a
solucionar los inconvenientes actuales.
En el mes de diciembre de 2004 (50), se realizó una
Videoconferencia internacional: "Importancia de la
Helicicultura - El Sector Helicícola en España.
Potenciales Transacciones entre España y Argentina". El
disertante fue el Dr. José R. Arrébola Burgos,
especialista español en malacología y helicicultura.
Sesenta personas asistieron a la videoconferencia

interactiva organizada por la FAUBA, con el auspicio de
la Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos de
la SAGPyA. El evento también despertó interés en otros
países y se recibieron consultas desde Uruguay, México,
España y Perú. Los objetivos fueron conocer el estado
actual de la helicicultura en España y las posibilidades
de transferencia de conocimientos a la Argentina, así
como explorar actividades que contribuyan a desarrollar
vínculos académicos y comerciales, a nivel grupal e
intersectorial. El Coordinador y moderador de la reunión
fueron los consultores del presente Estudio.
El disertante resumió el presente y futuro de la
helicicultura en España, enunciando las potencialidades
y problemas (ver tabla nº4):

TABLA Nº 4
Potencialidades
• Producto tradicionalmente aceptado y actualmente bien
asentado
• Alimento con excelentes propiedades nutritivas
• Proliferación de presentaciones (formas comerciales,
recetas culinarias, aplicaciones)
• Demanda creciente de producto
• Ganancias y rendimientos reales y potenciales
• Mercado nacional ideal para la cría de caracoles
• Mercado externo también en aumento
Problemas
• Carencia de marco jurídico y medidas de gestión
apropiadas para su desarrollo sostenible
El disertante concluyó: “Por todo esto, se debe buscar
respuestas concretas para la regulación del sector, la
ordenación de la explotación, la conservación del recurso,
favorecer la investigación y propiciar el desarrollo sostenible”.
Los eventos mencionados, fueron desarrollados en el
marco del Proyecto de Ciencia y Técnica de la
Universidad de Buenos Aires (UBACyT) (51), ejecutado
por la Cátedra de Producciones Animales Alternativas ,
FAUBA.

• Falta de estructuración profesional, tecnológica y
empresaria
• Carencia de control higiénico-sanitario, comercialización
sin garantías sanitarias. Los particulares, empresarios y
administraciones públicas hasta ahora no han dado
solución alguna a este problema
• Amateurismo que genera una problemática muy compleja
• La formación en la materia carece de reglamentación
educativa
• Falta inversión pública y privada en investigación y
desarrollo del sector
• Gran dispersión entre empresarios y desconocimiento
generalizado de las escasas normas existentes
• No existe una estructura organizativa socioeconómica
capaz de favorecer su fomento y competitividad.

Durante el 2005, parte de las acciones referidas a I+D
en helicicultura, fueron destinadas a explorar la
situación en ese período, convocando además a personas
de otros países vinculadas con el sector. Para ello, se
confeccionó un cuestionario, el cual se distribuyó por vía
electrónica. Los primeros contactados fueron los actores
relevantes del foro participativo del año anterior (48).
Así pudo comprobarse que algunos productores que
habían participado del evento, ya no se dedicaban a la
helicicultura; dos asesores abandonaron la actividad y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

59

�tres especialistas – investigadores no trabajaban más en
el tema.
Cinco productores, un asesor y un industrial que
intervinieron en el foro participativo del año 2004,
accedieron a respondier la encuesta enviada.
El Sr. Juan Rusinek, productor con sistema a cielo
abierto en una superficie de 10 has, considera que la
información disponible no lo ha ayudado a resolver los
inconvenientes productivos de su empresa helicícola.
Ha comercializado caracoles terminados (no expresa la
cantidad) a distribuidores del mercado interno y a
caracoles para reproducción a nuevos productores.
Manifiesta conocer su costo unitario de producción y
varios indicadores productivos; esos indicadores no
fueron referidos en la encuesta. El marco legal vigente
es flexible y correcto. Respecto de la vinculación con
otros actores, indica que lo ha realizado sólo a nivel
jurídico y comercial.
Los Sres. Graciela Linera y Daniel Basile son
productores helicícolas de la localidad de Rojas, Pcia.
De Bs.As que pertenecieron al Consorcio conformado
en el inicio de las actividades en esa zona; luego se
separaron del grupo y conformaron un núcleo de tres
establecimientos. Opinaron que la información
disponible no les ha servido para resolver los
inconvenientes del manejo de la huerta y de la alta
mortalidad de los individuos. No han comercializado el
producto, y esperan hacerlo para el año 2006.El sistema
a cielo abierto es la adecuado, pues “requiere de menos
costo y mano de obra que el intensivo”. Para los Sres.
Linera y Basile, la reglamentación vigente debería ser
revisada y adecuada a las necesidades de los
productores. En conocimiento de los consultores estos
productores han abandonado la actividad a principios
del año en curso.
La Sra. Mirta Molinari y el Sr. Daniel López poseen un
criadero a sistema abierto tambíen en la localidad de
Rojas. Para ellos, la información disponible es incierta,
no está respaldada por prácticas productivas y no ayuda
a resolver problemas. Respecto de los indicadores

60

productivos y económicos, creen obtenerlos para fines
del año 2006., ya que no han completado el ciclo
productivo. Los Sres. Molinari y López consideran que
la reglamentación vigente no es apropiada a sus
propósitos comerciales. Su vinculación es con la
Empresa “Helix del Sur”.
Se realizó una visita a criaderos en las cercanías de la
ciudad de Montevideo (Uruguay), donde se observó las
condiciones que se aplican en el sistema extensivo. En
esos lugares pudo comprobarse que la problemática que
se plantea es similar a la de la Argentina tanto en cuanto
a las tecnologías aplicadas, como a la información
disponible y a la pobre producción.
El Sr. Pedro Balanesi, propietario del frigorífico Indaba
Internacional SRL, comenta que en el año 2005 su
empresa ha comercializado 700 kg de caracoles de
criadero y 10.000 kg de caracoles de recolección; el
producto fue vendido “vivo refrigerado”. El precio
abonado a productores y recolectores fue de $ 4.5/ kg y
el rango de precio CIF fue en promedio de 4 euros.
Como ex-productor, opina que la cría en cautiverio no es
rentable y que de acuerdo a la demanda internacional,
se puede obtener la cantidad necesaria de caracoles de
recolección; asimila la helicicolecta a la pesca y propone
la vinculación entre productores y recolectores.
Comenta que en Francia, Italia y España, no existen
grandes emprendimientos helicícolas y que casi todo el
caracol consumido proviene de la importación de países
recolectores. Respecto del marco reglamentario, para el
Sr. Balanessi no existen inconvenientes, ya que la
regulación vigente es apropiada acorde a las exigencias
de mercados internacionales.
El Ing. Agr. Jorge San Román, es asesor helicícola y ha
publicado un libro referido a la cría de caracoles en
cautiverio en sistema abierto (31). Considera que la
información disponible es inadecuada y que la
adquisición de conocimientos respecto a la producción
de caracoles se basa en prueba y error. Como asesor en
la zona de Rojas, PBA, informa que los resultados
obtenidos corresponden a 2 tn / ha y que se han cubierto
los costos operativos; no refiere costo unitario de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�producción. Cree haber logrado un precio diferencial
por el producto, “ya que los caracoles de recolección se
pagan la mitad”; no refiere precio de venta. No percibe
cambios en la legislación vigente la que para él debería
modificarse. Se ha vinculado con otros productores de la
zona de Capilla del Señor y Entre Ríos.
A continuación se resumen los comentarios de otros
actores nacionales e internacionales recibidos a
través de la encuesta de opinión realizada por
correo electrónico:
La Sra. Claudette Lapides, encargada del Departamento
Técnico de la Asociación de Helicicultores del Uruguay
(ACU), opina que los inconvenientes que ellos tienen
deben ser considerados por las instituciones de I+D de ese
País; han solicitado a universidades que desarrollen temas
referidos a alimentación y terminación de los caracoles;
para la Sra. Lapides, las acciones deberían ser abordadas
en “un trabajo conjunto en el marco del MERCOSUR”.
El Sr. José Morocho, helicicultor peruano que utiliza el
sistema cerrado, responde que ha comercializado 500 kg
de caracoles de cautiverio a un valor de U$S 5/kg, sin
percibir precio diferencial respecto de la recolección; se
ha vinculado con actores pertenecientes a la
exportación, producción y asesoramiento; considera que
para el año 2004 se han comercializado en Perú 1000 kg
de caracoles de cautiverio; no existen programas de
capacitación para asesores y productores y las
experiencias publicadas lo han ayudado a resolver parte
de los problemas de la actividad.
El Sr. Cristóbal Buendía, productor de Ecuador en
sistema mixto, considera que la información disponible
es inadecuada y escasa. Se ha vinculado con otros
productores a través de foros virtuales. Aunque no ha
logrado aún volúmenes comerciales de producción,
expresa que el costo unitario por kg de caracol producido
es de U$S 1.5, siendo el valor de venta para la
exportación de U$S 5. El Sr. Buendía no se ha vinculado
con otros actores de la actividad y desconoce la
existencia de programas helicícolas en su País. Destaca
que el mayor problema con el que se enfrenta es la falta

de información fidedigna.
A nivel nacional, el Sr. Alfredo Palacios, productor de
sistema abierto, expresa que la información disponible
es escasa y que muchas veces no se difunde
adecuadamente. No ha comercializado caracoles de
cautiverio, pero espera hacerlo para el período 20062007. En referencia a los problemas a resolver, expresa
que el más importante para él es el del manejo de la
huerta. Manifiesta haberse vinculado con el INTA, y
que los especialistas esa Institución se esfuerzan en
contribuir al desarrollo de su actividad. El Sr. Palacios
concluye “en lo teórico estamos en el buen camino”.
El Sr. José Guzmán es productor a cielo cerrado de
Carmen de Patagones, BA, para quien ese sistema es el
adecuado, por lograrse el producto terminado en menor
tiempo que en el abierto y sin las complicaciones que
surgen del manejo de la huerta. Considera que la
información disponible es escasa e inadecuada y que no
existen en el País instituciones que puedan realizar
actividades de I+D sobre la especialidad; hace una
especial referencia a “los vendedores de cursos que se
animan a publicitar flujos económicos”; su costo por
unidad de producto es de U$S 1.2/kg; si bien no ha
comercializado hasta la actualidad informa que, a través
de un contacto directo con España, el precio CIF por kg
de producto fue de 4.1 euros para el año 2004, con picos
estacionales de 8.19 para la modalidad “precocido –
congelado”; sin embargo cree que ese último valor debe
ser tomado con precaución.
En razón de que el Sr. Guzmán había comentado que
participaría como asesor de criaderos cerrados en
algunas localidades de Chile, fue especialmente
consultado sobre ese tema. Expresó que los volúmenes
comercializados en ese País corresponden a la
recolección y que no existen emprendimientos que
hayan logrado escalas comerciales.
Cuatro propietarios de criaderos a sistema abierto,
integrantes de la Asociación de Productores de Santa Fe,
refieren que han calculado el costo unitario de
producción. Realizan un buen manejo de la huerta,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

61

�situación que ha favorecido sus expectativas, ya que
antes utilizaban el sistema cerrado que les ocasionaba
serios inconvenientes en la alimentación. La
Reglamentación vigente es insuficiente, ya que abarca
sólo la habilitación de criaderos y plantas procesadoras.
Resaltan su vinculación a través de la Asociación.
Los tres socios de la Empresa a cielo abierto “Nuestros
Padres”, consideran que la información es insuficiente,
lo que motiva al ejercicio de la prueba y error. No
disponen de un análisis económico – financiero ya que
realizan la actividad en forma secundaria y lo invertido
en este sistema les permite continuar; antes tenían
caracoles a cielo cerrado y, si bien obtenían buenos
resultados productivos, para ampliarse necesitaban
mayor capital. Destacan que la mano de obra a campo
necesaria en establecimientos a campo es menor rígida
a la que exige el sistema intensivo. Consideran exiguo el
“apoyo oficial para el desarrollo de la actividad” y una
“competencia desleal la recolección”.
El Sr. Sergio Oniszczuk realizó la cría de caracoles en
cautiverio en sistema abierto, en Capilla del Señor,
PBA. Para él la información es poco seria, especializada
y confiable. Han obtenido índices productivos, los que a
su criterio son adecuados; no han calculado índices
económicos. Para el encuestado esos índices se están
acercando a un método de producción técnicamente
viable. No percibe poder alcanzar un precio diferencial
respecto del recolectado. Opina que la helicicultura “es
una moda de amplia difusión mediática, que no se está
expandiendo”.
El responsable de la empresa “Caracoles Escobar SRL”
considera que hay poca información sobre la especialidad.
Realizan el sistema abierto, sin dificultades para el manejo
de la huerta. Carecen de índices económico productivos,
ya que hace un año que han comenzado la actividad. No
han realizado ventas y desconocen si hubo cambios o
mejoras en los aspectos reglamentarios. No se han
vinculado con otros actores. El Ing. Agr. Marcelo García,
se desempeña como técnico e investigador del INTA –
Cañuelas y es uno de los fundadores de la Asociación de
Helicicultores (ADH).

62

El Ing. Agr. García expresa que la Asociación cuenta
con 25 establecimientos en diferente grado de
desarrollo, la mayoría de los cuales se ubican en la
provincia de Buenos Aires; informa que es
Vicepresidente de la Asociación y productor helicícola.
Respecto del volumen obtenido por ha, informa una
proyección de 6.000 a 8000 kg/ha/año. Del análisis
económico refiere para el sistema abierto un costo/m2
de producción de $ 2.5 a 5. Considera que el sistema de
elección es el abierto y que ha obtenido buenos
resultados con el mixto; aunque no lo descarta, tiene sus
reservas respecto del cerrado. Asigna un precio de venta
de U$S 3/ kg para caracoles de recolección y U$S 2/ kg
para los de criadero; este último es una oferta de un
frigorífico a ADH. Manifiesta haber participado en la
elaboración de las normas legales vigentes y haber
colaborado en la propuesta al Senado de la Nación para
la “Prefinanciación de Exportaciones” para el sector.
Las contradicciones evidenciadas entre las
apreciaciones del Ing. García y otros y las informaciones
anteriores de los productores no hacen más que
reafirmar, que en el campo de la helicicultura se han
realizado proyecciones tanto de productividad como de
precios que no han logrado ser alcanzadas en la realidad.
Aspectos legales y trazabilidad
Se referirán los aspectos vinculados al Marco Legal de
España, Colombia, Perú, Chile, Uruguay, Ecuador y la
Argentina. España es el País europeo, con más
probabilidades de importación de caracoles
provenientes del Continente Americano y algunos países
latinoamericanos podrían actuar como potenciales
aliados para la comercialización.
En España
(2; 52)el sector helicícola adolece
actualmente de una regulación jurídica o marco legal
que posibilite su normal desarrollo. La gestión de los
recursos naturales, debe combinarse con la protección y
explotación sostenible de la biodiversidad.
En el año 1989 se promulgó una Ley de conservación de
los espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�elaborada por la Administración del Estado mediante
reglamentaciones y por las Comunidades Autónomas
con normas propias, asumiendo la competencia de
gestión. Sin embargo, el aprovechamiento sustentable
de caracoles terrestres como recurso económico
(helicicolecta) no está regulado por las Comunidades
Autónomas mediante normas específicas, por lo que
existe un vacío legal; la única regulación existente es
como recurso de la fauna silvestre.
La cría de caracoles en cautiverio debe estar autorizada
por la Administración competente; los criaderos deben
iniciarse con reproductores obtenidos de otros
establecimientos habilitados.
El Código Alimentario Español, en sus artículos 3.13.17
y 3.13.18 establece las condiciones higiénico –
sanitarias que deberán cumplir los productos frescos e
industrializados de diferentes especies de caracoles de
tierra. El Dr. Arrébola Burgos (2) opina que estas
directivas son escasas y de exiguo cumplimiento, lo que
redunda en garantías insuficientes respecto de la calidad
del producto en el mercado interno. La entrada de ese
País a la Comunidad Europea ha propiciado la
ampliación de la regulación higiénico – sanitaria de
varios sectores productivos, en los que no se ha incluido
a la helicicultura. El autor concluye que “ al tratarse de
un patrimonio natural con dos vertientes tan acusadas y, en
cierto modo, contrapuestas, a saber: explotación y
conservación, el futuro del sector helicícola parece
depender de actuaciones que aúnen ambas concepciones
en el marco de una gestión ambiental común, mediante la
acción preventiva y la explotación sostenible, en lugar de
desarrollos independientes”.
En Colombia, la Ley Nº 1011 de enero del 2006 (53),
autoriza y reglamenta la actividad de la helicicultura y se
dictaron otras disposiciones. La Ley, tiene por objeto
autorizar y reglamentar la actividad de la helicicultura,
preservando el medio ambiente y garantizando la
salubridad pública. Para estos efectos se tendrán en
cuenta las actividades relacionadas con el
establecimiento de zoocriaderos de caracol de tierra de
la especie Hélix Aspersa.

En los considerandos se expresa que “en Colombia la
helicicultura es una actividad muy reciente, pero que está
tomando bastante auge debido a que ese país cuenta con
las condiciones ambientales y climatológicas apropiadas
para este cultivo y, lo más importante, es que cuenta con
especies que son apreciadas en el mercado nacional e
internacional”.
La Ley establece que todo zoocriadero de caracol de
tierra de la especie Hélix Aspersa que funcione en el país
debe establecer y mantener un
“Sistema
de
Administración Ambiental” apropiado para la escala e
impacto ambiental que genere el proceso zoocría sobre
los recursos naturales y que cumpla como mínimo con
los siguientes requisitos:
• Incluir compromisos de mejoramiento continuo,
prevención de la contaminación y cumplimiento de la
legislación y regulaciones vigentes.
• Contener el marco operativo del programa, para
ejecutar y revisar los objetivos
y las metas
ambientales.
• Establecer un sistema de documentación de principios
y procesos, que sean conocidos y practicados por
todas las personas involucradas, asignando
responsabilidades a cada uno.
• Establecer unos objetivos y metas ambientales para
medir la magnitud del impacto, que genera la
actividad de zoocría, en términos de: - Severidad del
Impacto (magnitud del daño)
• Probabilidad de ocurrencia (riesgo)y - Permanencia del
Impacto (duración en el tiempo).
Además del Sistema de Administración Ambiental, los
zoocriaderos de caracol de tierra de la especie Hélix
aspersa deben disponer de protocolos para el manejo
administrativo ambiental de sus procesos. La Autoridad
Ambiental respectiva podrá verificar en cualquier
momento el cumplimiento de los requisitos establecidos
en la Ley.
Por último expresa que el Gobierno Nacional
reglamentará todo lo relacionado con la importación,
procesamiento y comercialización del caracol de tierra

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

63

�de la especie Hélix Aspersa
El Sistema Peruano de Información Jurídica (53)
establece que “la exportación de los especimenes de la
fauna silvestre procedentes del Calendario de Caza
aprobado por Resol Ministerial N° 0199-2005-AG será
autorizada siempre que se encuentren debidamente
declarados y verificados en sus almacenes o centros de
acopio; el calendario de caza para el año 2006 para H.
aspersa es continuo”.
El Departamento Protección Pecuaria, comercio
exterior de Chile (54), ha elaborado en el año 2004 un
manual de procedimientos en el cual se detallan las
exigencias para exportar caracoles con destino a la
Unión Europea. En ese se describe que “ el desarrollo de
la helicultura ha permitido iniciar la exportación a
mercados exigentes de la especie Helix aspersa, y que para
ello es necesario asegurar la calidad y sanidad del producto
como proveedores del mercado internacional”.
Todo Servicio Agrícola Ganadero (SAG) regional deberá
inscribir los establecimientos productores de caracoles y
deberá verificar que se cumpla con los requisitos
sanitarios vigentes, independientemente si la venta es de
vivos o procesados; se exceptúan de la norma los
productos en conserva. Toda oficina deberá contar con
una delimitación de las zonas de producción en las que
se pueden recolectar caracoles y deberá informar a los
establecimientos los lugares en donde los caracoles
puedan absorber tóxicos, quedando estrictamente
prohibido recolectarlos en esas zonas.
Respecto a las exigencias para exportar a la Unión
Europea, el reglamento chileno establece que para
caracoles vivos se deberá contar con: - certificado de
origen: donde se señala el país y el establecimiento
exportador el cual debe contar con el número oficial de
autorización; - certificado sanitario: expedido por
autoridades del SAG, garantizando la aptitud para el
consumo humano.
En Uruguay el Poder Ejecutivo(55) reglamentó los
aspectos relacionados con la helicultura para que “los

64

productos tengan la necesaria condición higiénicosanitaria que posibilite su acceso a los mercados
internos como externos”.
Fue considerada: - la importancia que reviste el
desarrollo de la helicicultura como fuente alternativa de
la producción agropecuaria; - la gran demanda exterior
de productos relacionados con esa actividad zootécnica;
- la conveniencia de reglamentar los aspectos
relacionados con esa actividad, a efectos de que sus
productos tengan la necesaria condición higiénicosanitaria que posibilite su acceso a los mercados
internos como externos y la necesidad de imputar los
cometidos vinculados al contralor de las condiciones
sanitarias y de la certificación de origen de los
ejemplares vivos que se importen.
En ese País, la autorización para la instalación de
criaderos de caracol de jardín (Helix sp y Otala u otros
que se demuestren aptos para consumo humano y
adaptables a criaderos), en régimen de cautividad, será
cometido de la Dirección General de Recursos
Naturales Renovables, en las condiciones establecidas
en el Decreto N° 186/002 de 23 de mayo de 2002. El
control sanitario, será realizado por la Dirección
Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) respecto de
la inspección, manipulación, procesado, envasado,
identificación, transporte y certificación, de acuerdo con
las disposiciones establecidas en el Capítulo VI, del
Decreto Nº 149/997 en lo que corresponda, y con los
reglamentos técnicos que al respecto de esta producción
dicte esa Dirección. La documentación y el contenido
de la certificación de origen que deberá acompañar su
ingreso al territorio nacional, será cometido de la
División Sanidad Animal de la Dirección General de
Servicios Ganaderos.
Las infracciones que se constaten como consecuencia
de la aplicación de las normas sustantivas que este
decreto otorga serán sancionadas de conformidad con lo
dispuesto por el art. 285 de la Ley N° 16.736/96.
En Ecuador (56) se debe solicitar la calificación del
establecimiento al Instituto Nacional de Pesca; ese

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Organismo eleva la solicitud a la Subsecretaría de
Recursos Pesqueros. Los números de registro otorgados
son enviados a la Embajada de Ecuador en Bruselas, a
los efectos de completar el trámite correspondiente.
Una vez obtenido el registro, el Instituto Nacional de
Pesca de ese País es el responsable de fiscalizar el
producto a exportar y de emitir el certificado
bacteriológico y veterinario; la inspección se realiza en el
puerto de embarque (5).
En la Argentina (57) el Servicio Nacional de Sanidad
Animal (SENASA) por Resolución 554/2002 creó el
“Registro Nacional de Establecimientos Helicicultores”,
al que deberán inscribirse los interesados en producir
comercialmente caracoles de tierra. Esta norma está
orientada a recopilar datos estadísticos de los criaderos
de caracoles como tipo de alimentación, sistemas de
producción, origen de la población parental, manejo
profiláctico sanitario, ubicación del establecimiento y
volumen producido anualmente, entre otros datos. Una
vez realizado el trámite de inscripción, la Dirección de
Luchas Sanitarias de la Dirección Nacional de Sanidad
Animal otorgará un Número de Habilitación que deberá
presentar el productor, en el momento de ingresar con el
producto a la planta de procesamiento, donde se
asentará en el libro rubricado para completar la
trazabilidad del producto.
En los considerandos de la Resol. 554/02 se especifica
que “en los últimos años se ha producido en nuestro país
un manifiesto desarrollo de la Helicicultura, produciendo
excedentes de exportación de caracoles y posicionando a la
República Argentina como potencial proveedor de este
producto en el mercado internacional y que es
imprescindible la regulación de las condiciones de
producción de las especies de caracoles de tierra existentes
en estado silvestre (Helix aspersa y Otala láctea) para ser
explotadas en forma comercial en nuestro país, asegurando
la calidad y sanidad del producto y garantizando su
permanencia en el mercado interno y externo”.
Se destaca que “es necesario cumplir con los requisitos
exigidos por los países compradores de caracoles de tierra.
Representantes del sector han dado el visto bueno para la

creación de normas que permitan regularizar los sistemas
de producción y la Dirección de Asuntos Jurídicos ha
tomado la intervención que le compete”.
Todos los establecimientos habilitados deben presentar
un informe anual de actividades. Según el artículo 9º de
la citada Resolución, en el informe se incluirán las
actividades propias del establecimiento realizadas
durante la temporada anterior, tales como ejecución del
plan profiláctico-sanitario, breve memoria de las tareas
desarrolladas, volumen producido en ese período,
incorporación de nuevos individuos y modificaciones
respecto a la planificación informada en el momento de
la inscripción. La información presentada está sujeta al
secreto estadístico establecido por Ley Nº 17.622. Los
datos aportados tienen carácter de declaración jurada y
una vez completa la planilla, deberá ser presenta en la
Oficina Local SENASA que le corresponda según la
ubicación del criadero, en la cuál realizaron la primera
inscripción, antes del 31 de julio de 2004.
En el momento de la inscripción se deberá presentar la
especificación de los siguientes ítems:
1 Bosquejo del diseño del terreno e instalaciones en
general.
2 Tipo de alimentación.
3 Plan profiláctico sanitario (enfermedades tratadas,
tipo y dosis de medicamentos administrados).
4. Especificación de sistemas de seguridad para evitar
fugas de individuos.
5 Si lleva a cabo sistemas de selección, especificar los
parámetros en los que se basa.
6 Sistema o métodos de destrucción de individuos
muertos.
Se debe aclarar que toda la información proporcionada
por el productor (excepto sus datos particulares y rama
de actividad) está sujeta al secreto estadístico
establecido por Ley N° 17.622.
En el Anexo II de la Resolución se hace una breve
referencia respecto de los sistemas de producción en
práctica.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

65

�Se describen las características de los caracoles aptos
para comercializar: -caracoles corredores (de verano):
cuando los caracoles se encuentran sanitariamente
aptos su aspecto es húmedo, limpio, brillante y sin
olores desagradables. Reptan sobre un pie ampliamente
extendido y desarrollan enteramente sus tentáculos; operculados (de invierno): un caracol sano aparece liso,
brillante y húmedo y la punta del pie no sobresale. Los
sujetos vivos cuyo opérculo está cerrado están siempre
intactos. Para juzgar el estado de un caracol tapado hace
falta siempre quitar el opérculo. Los caracoles
operculados se conservan mucho más tiempo en las
cajas y en los transportes debido a que han ayunado y no
están en la fase de vida activa.
Se resumen las características de los caracoles
decomisables: - caracoles muertos o en estado de
putrefacción: se encuentran retractados en el fondo del
caparazón y forman una masa o una especie de papilla
negruzca. Las adherencias con su caparazón no existen y
el cuerpo se saca con facilidad. La característica esencial
es su olor extremadamente repulsivo.; caracoles recién
muertos: se comprueba con la prueba del pinchazo
resultando a ésta insensibles. Están retractados en el
interior del caparazón pero no ha comenzado la
putrefacción. No tienen olor o muy poco; -caracoles
agonizantes: están inmóviles en el fondo de su caparazón.
La extremidad posterior del pie está algo retraída, grisácea
y reseca. A menudo con emisión de viscosidad espumosa y
abundante; -caracoles enfermos: casi inmóviles presentan
un pie saliente fuera del caparazón, pero éste nunca se
desarrolla completamente y no tiene fuerza de extenderse.
El animal está encogido sobre sí mismo. La sensibilidad
casi ha desaparecido. Los tentáculos se encuentran más o
menos retractados, la cabeza a menudo encogida en la
masa del pie, la coloración amarillenta y sin brillo y la
superficie se reseca cada vez más. El animal es incapaz de
desplazarse y no posee la energía para retractarse en su
caparazón. Todo esto conlleva a la muerte en corto plazo.
El criterio a utilizar sería que de un lote que contenga el
25% de muertos, seguramente tendrá una proporción
similar o superior de enfermos y 40% contaminados. Debe
decomisarse el lote; -caracoles operculados impropios para
el consumo: no tienen brillo y producen espuma al

66

presionarlos. Si la putrefacción ha comenzado se saca
fácilmente y huele mal. Cuando está avanzada las partes
blandas forman una papilla negra y fétida. Se efectúa una
revisión eliminando los caracoles cuyo opérculo está roto o
hundido.
La Resolución 555/02 corresponde a una modificación del
“Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y
Derivados de Origen Animal”, con la finalidad de incluir
las condiciones higiénico-sanitarias que deben cumplir
plantas procesadoras de caracoles de tierra.
Se entiende por planta procesadora de caracoles de
tierra a aquel establecimiento o sector de
establecimiento destinado a algunas de las siguientes
actividades: - acondicionamiento de caracoles de tierra
vivos: aquel donde se reciban, clasifiquen, purguen y
envasen caracoles vivos; procesamiento de caracoles de
tierra: aquel en donde se sacrifiquen caracoles de tierra
y se elaboren productos en cualquiera de sus
presentaciones: refrigerados, congelados, cocidos,
conservas y/o semiconservas. Ambas actividades podrán
desarrollarse en un mismo establecimiento.
Sin perjuicio del cumplimiento de la legislación vigente
vinculada con la fauna silvestre, los caracoles de tierra
aptos para la industrialización son los moluscos
gasterópodos terrestres de los géneros Helix y Otala.
Las plantas dedicadas al acondicionamiento de
caracoles de tierra vivos, contarán con las siguientes
dependencias:
• Sector de recibo.
• Sector de clasificación y descarte.
• Sector de purgado.
• Sector de limpieza y revisión.
• Sector de envasado.
• Depósito de envases primarios y secundarios.
• Depósito de desperdicios, detritos y comisos.
• Cámara frigorífica de producto terminado.
• Sector de expedición.
• Depósito y lavado de utensilios.
• Depósito de elementos de limpieza.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�• Servicio sanitario para operarios.
• Vestuarios para operarios.

participaron alumnos de diferentes Carreras. En el año
2004 el Programa fue desactivado.

Respecto de las condiciones operativas, el
establecimiento deberá contar con: - lugar de recepción:
el sector puede encontrarse a temperatura ambiente; clasificación y descarte: en este sector se realizará la
clasificación tanto por especies (Helix y Otala), como
por tamaños, procediéndose al descarte de aquellos
ejemplares muertos, rotos, aplastados o con
características impropias para el consumo humano.
También se deberán identificar los diferentes lotes para
su posterior seguimiento y control; -purgado: el purgado
será obligatorio y el tiempo que demande estará de
acuerdo a los procedimientos que defina el
establecimiento elaborador. Durante el mismo, los
caracoles se podrán mantener a temperatura ambiente o
refrigerados; - limpieza y revisión: deben limpiarse por
cualquier mecanismo que facilite la eliminación de los
excrementos, cuerpos extraños y eventuales ejemplares
rotos o muertos; - envasado: los materiales que
conforman los envases que se encuentren en contacto
directo con los caracoles vivos deberán contar con la
autorización de uso del SENASA; - preservación y
almacenaje: se mantendrán en cámaras frigoríficas a una
temperatura entre 5 y 15 grados centígrados. No se
permite depositarlo directamente en el piso; rotulación:
Deberá ajustarse a la legislación reglamentaria vigente, e
incluir la siguiente leyenda: "CARACOLES DE
TIERRA: DEBEN MANTENERSE VIVOS HASTA SU
COCCION" "NO CONGELAR".

La importación de caracoles a la Unión Europea (59;60)
está regulada desde el año 1996, estableciéndose las
condiciones de policía sanitaria aplicables a los
intercambios y a las importaciones de productos que no
estaban sometidos a normativas comunitarias
específicas. Las normas precisan las condiciones
específicas de sanidad pública aplicables a los caracoles
para evitar que estos productos supongan un peligro
para el consumo humano; en este sentido se valió de lo
ya fijado en los productos pesqueros con respecto a las
normas sanitarias aplicables a su producción, puesta en
el mercado y autocontrol para aplicarlo a los caracoles
terrestres destinados a consumo «en vivo». Con respecto
a los caracoles cocinados fue asimilado la normativa que
regula los problemas sanitarios en materia de
producción y comercialización de productos cárnicos
por considerarse un plato cocinado. Las importaciones
de caracoles frescos y congelados a la UE precisan de un
certificado sanitario que otorgan aquellos organismos o
autoridades certificados según la normativa comunitaria.
Los productos deben proceder de establecimientos que
cumplan requisitos de autocontrol según las normas
comunitarias, y haber sido previamente autorizados por
el organismo competente, que además deberá controlar
periódicamente las condiciones de producción.
Asimismo, los caracoles deberán estar sometidos a una
evaluación organoléptica efectuada por muestreo. En el
caso de la preparación de la carne de caracoles sin
concha deberá observarse que éstos no estén muertos,
dado que deberían ser rechazados para el consumo
humano; y en todo caso, se retirará el hepatopáncreas.
La plantas procesadoras deben disponer de lugares
específicos de almacenamiento de cajas y envases;
recepción y almacenamiento de caracoles vivos; lavado,
escaldado, desconchado y preparación; almacenamiento
y, en su caso, limpieza y tratamiento de conchas, de
tratamiento térmico de la carne, de envasado o
acondicionamiento de la carne, y de almacenamiento de
productos acabados en cámaras frigoríficas. Otras
obligaciones adicionales se establecen para las conservas
y preparados de caracoles.

Por último se destaca que la comisión de Agricultura y
Ganadería de la cámara de diputados de la Nación, en la
Orden del Día Nº43, del año 2002 (58), resolvió
declarar de interés legislativo el Proyecto de Helicultura
“Desarrollos Innovadores del Sur (DINSUR)”, incluído en
el Programa de Investigación y Desarrollo en acuicultura
de la Universidad Nacional de Luján. En conocimiento
de los consultores del presente Estudio, el Proyecto fue
incubado en el año 2001 la Unidad de Vinculación
Tesnológica de la mencionada universidad. Se realizaron
tareas de I+D referidas a la producción en cautiverio de
Helix aspersa, en sistema cerrado; en los ensayos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

67

�Hidalgo Moyá (59) destaca que “la importación de
caracol se realiza en distintos estados: vivos, congelados,
semielaborados o elaborados. Por lo que respecta a Europa,
los exportadores son conscientes de que la mayoría de sus
clientes piden, por lo general, el producto vivo,
especialmente desde noviembre a marzo. En el caso
argentino, del que España es el mayor comprador, el
transporte se efectúa por vía aérea”.
En Bélgica, por Decreto reglamentario del año 1998 se
regulan los requisitos de producción y de calidad para
otorgar la marca «Escargot Fermier» o «Caracol de
Granja» a caracoles criados y elaborados en granjas
helicícolas, así como a las condiciones generales para su
comercialización. En este sentido se requiere que los
caracoles reproductores se adquieran en criaderos
habilitados; las compras adicionales de reproductores
únicamente están permitidas en caso de mortalidad por
causas conocidas o por disminución comprobada de las
facultades de las poblaciones. Por otra parte, el
helicicultor debe llevar un cuaderno de crianza al día
donde debe registrar, entre otros datos, el número de
parque, la fecha de ingreso de los ejemplares, la carga en
kilo de reproductores por metro cuadrado del parque o
en un número estimado de caracoles, los tratamientos
profilácticos y el tratamiento sanitario, con sus fechas,
naturalezas y dosis. Los caracoles únicamente se
alimentarán con aquellas materias primas, aditivos y
complementos fijados por la norma. En el caso de
tratamientos sanitarios únicamente se realizarán con las
sustancias activas permitidas. Los «Caracoles de Granja»
se comercializan escaldados, o cocinados en caldo, o
preparados a la Bourguignonne (re-encapsular la carne
de caracol con mantequilla especial que lleva ese
nombre, además de otros ingredientes y con las
proporciones que delimita la normativa). Un sello
certifica la calidad del producto, que si se rompe,
provoca la apertura del envase.
El etiquetado menciona la denominación de venta junto
con el tipo de preparación y el tratamiento realizado así
como el estado físico del caracol, la masa neta total
consumible, la medida, el número de piezas o unidades
contenidas en cada envase, el nombre científico del

68

caracol, la lista de ingredientes y la fecha de caducidad.
La documentación exigida por la Comunidad Europea
(54), consta de:
• Directiva 92/118/CE: establece que las especies
comercializadas de caracoles terrestres deberán
proceder de establecimientos autorizados para su
procesamiento; esa autorización deberá ser extendida
por un Organismo Oficial autorizado, perteneciente al
País de origen del producto.
• Directiva 91/493: regula las condiciones higiénicosanitarias que deben reunir los establecimientos
exportadores y las normas de transporte de los
productos.
• Directiva 80/778: establece la calidad y cantidad de
agua potable necesaria para el procesamiento del
producto.
La República Argentina figura en la lista de países
habilitados a exportar caracoles para el consumo
humano a cualquier Estado Miembro de la Unión
Europea. En cuanto a los requisitos arancelarios, los
caracoles de la Argentina que ingresen a la Comunidad
no pagan derechos aduaneros (61)
En el mercado estadounidense se requiere que el
importador tenga permiso para importar; que el puerto
de ingreso sea el de Nueva York – JFK, en vuelo directo
y sin escalas; que las cajas sean a prueba de fugas; que
los caracoles sean destinados al consumo humano y que
estén identificados por género y especie; la Argentina no
tributa aranceles ni impuestos aduaneros.
La Reglamentación vigente en la Argentina ha sido
signada por el hecho de que la exportación argentina se
basa en la recolección y no ha considerado hasta el
presente las particularidades de la producción originada
en el cautiverio. Esta debe cumplir con una serie de
requisitos que ya fueron detallados y que ofrecen el
producto en cantidad, provenientes de un único lugar
sujeto a un manejo y gestión acreditados. Esto lo
diferencia del proceso de recolección en el cual los
animales provienen de regiones diferentes, han sufrido
diferentes tratamientos y formas de conservación, así

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�como diversos tiempos desde su captura hasta su
inspección; en este caso es lógico pensar que es
necesario un lugar central de acopio e inspección
sanitaria como es la planta procesadora. Las razones
expuestas que son las que sustentan la normativa
argentina no son aplicables para algunos criaderos en
cautiverio cuya producción puede ser inspeccionada in
situ. Esto disminuiría el costo de las transacciones, daría
mayor libertad de comercialización a los criadores y
permitiría agregar valor a través de diferenciación,
calidad, origen, etc. Para ello sería necesario que los
criaderos contaran con comodidades aprobadas para el
procesamiento de la materia prima, acorde a las
exigencias del mercado internacional.
Detección de actores relevantes. Análisis de
coordinación y comunicación de actores
La cadena comercial de la agroindustria helicícola
exhibe diferente grado de articulación ya que la
comercialización de caracoles en sus diferentes
presentaciones esta bien desarrollada, no ocurriendo lo
mismo con los eslabones que corresponden a la
obtención de la materia prima.
Como se ha explicitado, los caracoles de tierra provienen
de la recolección natural y de la producción en
cautiverio en sus tres modalidades: sistema abierto o
extensivo, cerrado o intensivo y mixto.
La recolección generalmente es realizada por personas
de escasos recursos quienes obtienen un pequeño
ingreso adicional, a través de la entrega de los caracoles
vivos a los centros de acopio. También recolectan
personas para consumo propio, quienes en su tiempo
libre, vacacional o de fin de semana, disfrutan de realizar
esta tarea; generalmente los que se dedican a extraer
caracoles de la naturaleza para consumo propio poseen
un arraigo cultural asociado a los inmigrantes europeos
del siglo pasado.
La recolección para obtener un ingreso adicional y el
autoconsumo se caracterizan por ser de carácter informal.
Los recolectores que venden el producto a los centros de

acopio no tienen ningún poder de decisión respecto del
valor a percibir, ya que el precio es fijado por las empresas
exportadoras, de acuerdo a lo ofrecido por los compradores
internacionales. Recolectan cuando se enteran que los
centros de acopio les van a comprar; ello coincide con la
contra estación de los países demandantes, en los que en
el invierno no disponen de la oferta de caracoles de
recolección provenientes de países cercanos y de los
originados por la producción en cautiverio.
La recolección para autoconsumo, generalmente está
asociada a las épocas de veraneo o feriados fuera de la
época invernal, en los que hay movimiento turístico;
por transmisión cultural conocen los lugares en los que
pueden encontrar caracoles y realizan la actividad como
esparcimiento familiar.
Los centros de acopio se corresponden con las mismas
plantas que procesan la materia prima. El SENASA ha
habilitado hasta el momento a cinco empresas, todas
ubicadas en la provincia de Buenos Aires, que cumplen
con los requisitos legales para la elaboración y
exportación de productos, según la reglamentación
555/02. Ellas son: Indaba Internacional (Mar del Plata);
Integración Escargots Argentina S.A (Beccar);
Frigorífico Sudeste S.A (Mar del Plata), Aclimatar
(Saladillo) y Ecotrade S.R.L. (Quequén).
En las plantas procesadoras la materia prima es recibida,
clasificada, purgada y envasada (caracoles vivos) o
procesada en sus diferentes formas; estas empresas son
las únicas autorizadas para exportar caracoles de tierra.
Los productores a ciclo completo, realizan todas las
etapas de la producción en cautiverio. Para el inicio de
la actividad obtienen ejemplares de la recolección
natural o de otros criaderos comerciales; ambas
posibilidades están contempladas en la Resol. 552/02.
Las empresas helicícolas no están autorizadas para
realizar ventas directas al mercado interno o externo,
excepto que dispongan de una planta procesadora propia
habilitada. De no contar con ella, sólo pueden vender la
producción a las plantas procesadoras. Como se ha
explicitado, el volumen de venta de caracoles de
cautiverio en la Argentina es sumamente escaso, con

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

69

�proyecciones de aumentar a partir del año en curso.
Los proveedores de insumos helicícolas no son
exclusivos de la actividad. Por lo general corresponden a
empresas dedicadas a la horticultura tradicional, a la
construcción de invernaderos para diversos usos, a la
elaboración de alimentos balanceados para especies
monogástricas tradicionales, y a las que proveen de
insumos sanitarios agropecuarios. En ocasiones se
introducen al mercado productos con algún grado de
adaptación o se ofrecen otros utilizados en las
producciones de caracoles de tierra de España o Italia.
La articulación de actores en el mercado interno es
insuficiente debido al exiguo volumen comercializado,
estimado en 400kg anuales. El producto se distribuye en
restaurantes, ciertos supermercados y algunas
pescaderías localizadas en zonas de alto poder
adquisitivo. El producto llega a esas bocas de expendio a
través de la venta de distribuidores mayoristas, que
adquieren el producto en las plantas procesadoras. Otra
forma de comercialización es la de productores que
realizan la venta directa, no autorizada legalmente.
La cadena comercial de caracoles de tierra para el
mercado externo es diferente, ya que presenta un alto
grado de articulación dentro de un esquema legal.
Las plantas procesadoras tienen vinculación comercial
con compradores externos quienes fijarán el precio de
compra, de acuerdo a la demanda detectada en los
países importadores. Una vez acordado la cantidad a
adquirir y el precio se deposita en un banco nacional la
documentación de pago o carta de crédito. La
mercadería será fiscalizada por la Aduana y para ello los
despachantes deberán proveer la factura original, los
certificados sanitarios y el permiso de embarque. El
transporte será por vía aérea o marítima dependiendo del
tipo de producto y el costo a asumir; según lo pactado el
flete será abonado por el exportador o el importador.
Una vez llegado el producto al destino es distribuido a
casas de comidas, de ventas de delicatessen,
restaurantes o bocas de expendio para consumidores

70

finales. La distribución es generalmente realizada por el
importador.
La cadena comercial de caracoles de Helix aspersa se
detalla en el esquema Nº 1.
Respecto a las posibilidades de I+D que se iniciaron,
debe destacarse el Proyecto “Conformación de una red de
actores involucrados en la actividad helicícola rentable
para alcanzar volúmenes exportables y contribuir a
generar normativas que faciliten la comercialización de
caracoles. Análisis de sistemas de producción” aprobado
por la Universidad de Buenos Aires y financiado por la
misma Institución, cuya Directora es la Dra. M.V. Olga
M. González. Otra iniciativa de valor eses convenio
firmado por la Facultad de Agronomía de la UBA y el
Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), que si
bien tiene un carácter amplio para enfocar producciones
animales alternativas, está especialmente dirigido a la
industria del caracol.
Recientemente se ha tomado contacto personal con el
Profesor José R. Arrébola Burgos que comprometió su
participación desde la Universidad de Sevilla en el
convenio hasta ahora binacional de Uruguay y la
Argentina. Esto abre nuevas posibilidades en las
temáticas a desarrollar y en las oportunidades de
financiamiento.
Identificación de formas asociativas en diferentes
eslabones de la cadena
Los recolectores de caracoles en estado silvestre,
carecen de formas asociativas o de vinculaciones que
faciliten la negociación de su actividad ante los centros
de acopio. Asimismo, por ser una actividad estacional
secundaria a otras realizada mayormente por niños o
personas de escaso nivel comunicacional, es sumamente
dificultoso que se organicen con el propósito de adquirir
algún grado de poder de decisión en este agronegocio.
Los productores helicícolas, han intentado vincularse
desde que la actividad fue ampliamente difundida a
través de medios masivos de comunicación y de la
promoción por empresas privadas.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Esquema Nº 1: Cadena comercial de caracoles de tierra
cas
Políti

POLÍTICAS

Neg
oc

CARACOLES DE TIERRA

ACOPIO Y
PROCESAMIENTO

MERCADOS
COMUNES

Recolección
Me

Provedores de insumos

dos
rca

L eg a
les

Prod. cautiverio

io

Recolección

CONSUMIDOR FINAL

Distribuidores mayoristas

Compradores externos
Restaurantes

Restaurantes y pescaderías

Bancos
Transporte

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

Aduana
oces
os

Despachante

CONFLICTOS
SOCIALES

ercial
Escala com

Nota: Las flecha punteadas indican incipiente grado de desarrollo.
Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

Una de las primeras agrupaciones que se formó fue el
“Consorcio de Productores Helicícolas” de la localidad de
Rojas, Pcia. de Buenos Aires. El mismo fue conformado
en su mayoría por productores agropecuarios que
deseaban diversificar su actividad. La Cámara de
Comercio de esa Localidad, facilitó el modo contractual
y el asesoramiento correspondiente. Los productores
(10) abonaban al Consorcio una cuota mensual, la cual
era utilizada para los gastos administrativos y honorarios
profesionales. El objetivo de este núcleo productivo era
lograr un volumen de caracoles anuales que les
permitiera acceder directamente a los compradores
externos; de ese modo, avanzarían en la cadena de
comercialización, actuando como productores y
exportadores directos. Las causas principales por las que
el Consorcio fue disuelto fue el escaso volumen de
producción logrado en 3 años (que fue utilizado como
reposición de reproductores en los mismos criaderos) y
el desconocimiento inicial de que las normas vigentes
prohíben la exportación de caracoles que no hayan sido

tratados en una planta procesadora habilitada. En
conocimiento de los consultores, sólo uno de esos
establecimientos continúa en actividad, asociado a una
empresa helicícola comercializadora.
Algunos de los integrantes de grupo, participaron de
eventos organizados por la FAUBA y la SAGPyA (ya
informados) y expresaron la necesidad de realizar
investigación y desarrollo en temas productivos aún no
resueltos.
Como agrupación en forma de Cooperativa, se conformo
“Desarrollos Innovadores del Sur (DINSUR)” Cooperativa
Limitada. Como fue detallado, esa vinculación fue
incubada en el año 2001 en la Universidad de Luján,
PBA, y disuelta en el año 2004. Otra entidad, la
Cooperativa de Producción y Comercialización de
Helicicultura de la Mesopotamia Limitada de la
provincia de Entre Ríos, ha dejado de publicitar su
accionar en su página Web; lo mismo ocurre con la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

71

�Cooperativa Agropecuaria Caracoles del NOA, Ltda.,
con sede en la provincia de Tucumán.
En los últimos cinco años se crearon un número
significativo de asociaciones de productores helicícolas en
diferentes provincias del País: Santa Fe, Buenos Aires,
Córdoba, Entre Ríos, Rio Negro y Tucumán. Los
consultores del presente estudio han comprobado que en
la actualidad de las aproximadamente 15 asociaciones
conformadas permanece en actividad un número muy
reducido de ellas. Dentro de estas últimas, La Asociación
Nacional de Helicicultores, creada con la colaboración del
INTA, “obtuvo personería jurídica y está trabajando en la
presentación de una ley que declare de interés nacional a
la actividad helidcícola” (62).
La Empresa “Helix del Sur”, informa a través de varios
medios de difusión masiva que “es al mismo tiempo una
empresa y una red de criaderos (29 criaderos con más de
50 hectareas productivas en la Argentina; Chile y
Uruguay de caracoles independientes. La empresa es
responsable por la comercialización de la producción de
los establecimientos de toda la red en base a contratos
preexistentes.” (63). Respecto de la comercialización de
caracoles H. aspersa, la empresa informó una
exportación de “de 1250 litros de extracto proteico de baba
de caracol con destino final la industria cosmetológica
colombiana, para ser distribuida luego en EEUU”; el
envío fue realizado en junio del año 2005. No se
consignan datos de exportación de otros productos
helicícolas.
La empresa se dedica al soporte técnico para montaje y
producción de estos criaderos en base al modelo del
Istituto Internazionale di Elicicoltura (Cherasco –
Italia), además opera el criadero mas grande del mundo
y es responsable por la comercialización de la
producción de los establecimientos de toda la red en
base a contratos preexistentes.
En la localidad de San Andrés de Giles, provincia de
Buenos Aires, se está construyendo un emprendimiento
productivo e inmobiliario orientado a la helicicultura.
Con el nombre de “Chacras Productivas”. Uno de los

72

propietarios del emprendimiento, Sr. Esteban Torrás
informa que “la venta de los lotes comenzó en
Septiembre del 2005 y se están instalando 9 chacras
productivas con una capacidad de producción de 90.000
kilos por año en total. Estas 9 chacras recibirán los
caracoles reproductores en Octubre de 2006. Cada
propietario es socio en "Puertas Adentro" y decide sobre
las futuras operaciones de compra y venta junto a los
demás socios de la cooperativa. Las chacras se instalan
llave en mano, incluyendo la siembra de la huerta y los
reproductores. El proyecto incluye acompañar a los
compradores hasta que dominen la actividad y puedan
capacitarse por completo. Una chacra de 14.500 m2
ronda los 28.000 dólares. Instalar el predio helicícola y
recibir el asesoramiento oscila en los 25.000 dólares”
Para el año 2008 proyectan lograr de 8 a 10.000 kg de
caracoles anuales (64).
Para el consultor Luciano García, 2003 (61), “la
actividad helicícola presenta una oferta muy atomizada,
con un elevado número de pequeños productores
diseminados en gran parte del País. Debido a que estos
productores están dando recién los primeros pasos, y a que
el sector en la Argentina se encuentra en etapa de
experimentación general, la articulación de la cadena es
mínima y la organización empresarial no está aún lo
suficientemente desarrollada. No existe aún diferenciación
de productos, a pesar de que sería interesante el agregado
de valor. Se han creado distintas asociaciones y
cooperativas, que están llevando a cabo funciones
principalmente de difusión, pero no agrupan la totalidad
de los productores”.
Resulta interesante analizar, al menos en parte, que ha
sucedido en el transcurso de estos 3 años con la
actividad helicícola , conociendo y compartiendo las
expresiones del Sr. García. En opinión de los
consultores, el sistema helicícola continúa desarticulado
en ciertos eslabones de la cadena y requiere de acciones
de I+D que contribuyan a solucionar los problemas
conocidos desde hace años. Sin embargo, como puede
apreciarse en las encuestas realizadas, los actores
intentan vincularse entre sí, con diferente grado de
compromiso y por diferentes razones razón por la cual

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Formas de presentación de productos

generalmente con el agregado de hierbas naturales;
luego se envasan con conservante de salmuera y se
esterilizan en autoclave. Este producto no requiere
cadena de frío.

La principal forma de comercialización de caracoles en
el mercado internacional (3; 5; 17) es en la modalidad
de vivos, en etapa de hibernación, purgados y
operculados. La demanda de este producto es en contra
– estación y presenta una mercado importante en los
mercados europeos.

Para el desarrollo del mercado de caracoles es
conveniente explorar las diferentes formas de
presentación del producto y la posibilidad de abrir
canales de comercialización para aquellos que
incorporen valor agregado según los requerimientos de
cada segmento de consumidores.

Otras formas de comercialización son en conserva
(frasco de 140 gr), pulpa de caracol (bolsas de 120 gr) y
precocido congelado (bolsas de 1 kg).

En un Seminario auspiciado por la Cámara Italiana de
Comercio, el gerente de comercialización de “Helix del
Sur” aseguró que el precio CIF del kilogramo de
caracoles vendidos en Europa es de 4,2 Euros; realizó un
análisis del costo de la transacción llegando a la
conclusión de que el precio FOB sería de 2,2 Euros.

resulta sumamente valioso promover acciones que
faciliten el acercamiento entre las personas del sector.

Luego de la operculación de los caracoles vivos, no debe
interrumpirse la cadena de frío. Se los embala en un
envase tipo red de malla tejida; cada envase contiene
aproximadamente 4 kg del producto. Las bolsas son
acondicionadas en cajas de plástico apilables, con
ventilación suficiente para facilitar la respiración; en
cada caja se ubican de 2 a 4 bolsas.
Los embalajes deben contener la siguiente información:
- País de origen; - nombre completo del exportador;
número del establecimiento; - fecha de vencimiento; peso neto ; - número de cajas; - lugar de destino y datos
del importador; - identificación del producto.
Los caracoles congelados requieren una temperatura de
– 18 ºC en puerto; de no lograr esa condición se
procede al rechazo del producto con la obligatoriedad de
destruírlo. El empaque debe cubrir al producto en su
totalidad y debe ser confeccionado con materiales libres
de sustancias tóxicas.
El tipo precocido – congelado requiere de una cocción
previa y un congelamiento rápido a –20º C.; para
obtener 1 kg de este producto se necesitan 1,4 kg de
caracoles vivos.
Otra posibilidad es la de comercializarlos en conserva
listo para consumir. Se procede a una cocción

Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
El caracol de tierra es una especie exótica que se
encuentra naturalizada en una amplia región del país.
Ello confirma la existencia de un sustrato alimenticio
adecuado a sus necesidades, la posibilidad de su
crecimiento y reproducción. En estas características
existen diferencias regionales que permiten un
desarrollo de la especie en diferentes magnitudes de
tiempo y peso. Se ha adaptado a regiones con diversos
grados de temperatura, porcentajes de humedad y
termoperíodo. Esa adaptación al medio ha permitido la
sobre vivencia de las poblaciones silvestres, aún sujetas
a métodos no controlados de extracción durante años.
Puede afirmarse que la intensidad de la extracción tiene
en cuenta sólo a las exigencias de la demanda y no a la
de la conservación del recurso; no obstante las
poblaciones silvestres siempre han respondido con su
sobrevivencia y productividad.
Respecto a las condiciones de crianza en cautiverio, la
disponibilidad de reproductores está asegurada, siendo
posible obtenerlos tanto de la naturaleza como de otros
criaderos. Los sistemas abiertos o mixtos, con la ayuda

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

73

�de la irrigación artificial, resultan posibles en las
condiciones agroecológicas de muchas regiones del país;
ello ocurre tanto desde el punto de vista de los
requerimientos ambientales de los caracoles como los de
la huerta que se emplea para su alimentación.
Al situarse la Argentina en el Hemisferio Sur puede
ofrecer esta especialidad en contra – estación a los
consumidores concentrados en el Norte. Ello hace que no
sea necesario competir con otros proveedores localizados
en las cercanías de los países consumidores. Se puede
llegar a ofrecer, de esta manera, animales vivos en épocas
del año en las que no es posible satisfacer al mercado.

en los países consumidores, han demostrado que la
situación de falta de productividad en cautiverio no es
una característica exclusiva de nuestro país, sino que es
compartida con otros. Ello define que la producción en
cautiverio constituye, aún, una tecnología inmadura.
Haber demostrado esto mediante el esfuerzo de un
diagnóstico nacional es una ventaja competitiva respecto
a otros países, en los que aún perdura la impresión de
facilidad en la obtención del producto. El diagnóstico
realizado no debe tomarse como cierra una posibilidad
económicamente atractiva sino que señala los desafíos
para acompañar las ventajas comparativas existentes con
las competitivas que deberán crearse.

Las argumentaciones anteriores han servido para
difundir masivamente en los medios de comunicación,
libros y cursos las ventajas con que cuenta nuestro país
para la producción en cautiverio, ya que la recolección
tiene un máximo de extracción limitado por el estado
poblacional silvestre. No obstante los auspiciosos
augurios no se han concretado en la realidad.

La difusión y concientización adecuada de estos
conceptos constituirán un aporte valioso tanto a los
planes de desarrollo nacional como los regionales.

Es por ello que se necesita explorar y acrecentar
recursos tecnológicos, humanos y económicos que
permitan aprovechar las ventajas mencionadas.

Habiendo definido el problema de la producción de
caracoles en cautiverio (única manera de aumentar la
oferta nacional del producto) como originado en una
tecnología inmadura, se hace notoria la necesidad de
acción de las Instituciones de I+D. Ellas deben ocupar
el centro del enfoque de un plan estratégico dirigido a
esta producción.

El diagnóstico implícito que surge de este trabajo puede
conducir a dos actitudes diferentes. Una que defina a
los esfuerzos realizados como infructuosos y que se
malogre la inquietud por lograr una producción
sustentable y creciente. Otro punto de vista más
optimista es aprovechar las experiencias del pasado y del
presente para evitar que otros innovadores cometan los
mismos errores; estaríamos enfrentando al problema de
otra manera, con un criterio evolutivo en el que lo
sucedido sirva para encarar al futuro.
Un diagnóstico coincidente con la realidad, es el primer
e imprescindible paso para diagramar acciones futuras.
La realización de los foros mencionados y con
participación de expertos del exterior, las encuestas
llevadas a cabo y las vinculaciones con Instituciones de
países limítrofes y también de otras que se encuentran

74

Acciones conjuntas de cría y recolección para
aumentar la exportación y bases de un plan
estratégico

Pero esa investigación y desarrollo deben estar guiados por
la constante actualización de un diagnóstico de situación
monitoreado por los actores relevantes del sistema. Las
instituciones deberían actuar en consonancia con las
inquietudes surgidas de la realidad productiva en una
permanente retroalimentación de ideas y planes de
trabajo. Si bien las instituciones nacionales contarán con
sus propios proyectos, éstos serán complementados con
otros consensuados con instituciones del exterior. Además
de aunar esfuerzos esa táctica es práctica para la obtención
de fondos aplicables al caso y suma diversos intereses,
especialidades y capacidades. Serán las encargadas de
ejecutar los proyectos y analizar los resultados. Estos
servirán para ser la base de un doble propósito, por un lado

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�el permanente ejercicio de la difusión pública y, por el otro,
de la capacitación actualizada de los actores del sistema
(productores, técnicos e investigadores). Estos, a su vez,
proveerán informaciones para la actualización permanente
del diagnóstico de situación cuyas conclusiones servirán
de sustrato a las instituciones de I+D.
El planteo propuesto se basa en el diagnóstico que actúa
sobre la I+D; las consecuencias de la actividad de éstas
y su influencia sobre la realidad productiva.
Se crearía así un sistema de relaciones articuladas en
que la búsqueda final sea el aumento del conocimiento
y su puesta en práctica. Esto debe ser un proceso
permanente y abierto a las inquietudes de todos los
sectores que cubran los aspectos culturales, sociales,
económicos y tecnológicos.
El planteo es el de la innovación permanente; para que
ello sea posible las respuestas tendrán que satisfacer las
demandas de capacitación de los actores.
Las bases de un plan estratégico para el desarrollo de la
producción de caracoles de tierra se detallan en el
esquema Nº 2.

Las acciones conjuntas entre productores y recolectores
adquirirán importancia práctica cuando los primeros
logren cantidades significativas de producto. Esa será la
instancia en la cual se podrán conformar alianzas entre
los dos sectores, aunando esfuerzos en la complejidad
del negocio del caracol a partir del producto disponible.
Esas alianzas contemplarán la certificación de calidad,
las vías de vinculación e información para lograr y
mantener mercados, las formas de presentación y la
búsqueda de las mejores oportunidades comerciales. Se
podrá llegar así, a unificar la estrategia de ventas la que,
de acuerdo a las conveniencias permanentes o
transitorias, puedan llevar a diferenciar o no los
caracoles por su origen. Para cumplir con estos objetivos
los productores en cautiverio deberán no sólo lograr
cantidades apreciables de producto sino también
asociarse entre sí para ofrecer una representatividad
significativa frente a los recolectores. Estos últimos
compartirán su trabajo de exportación solamente si
encuentran en ello ventajas competitivas, como ser
mayor cantidad de oferta lo que originará una mejor
posibilidad de lograr mayores beneficios en las
transacciones, junto con una calidad aceptable para el
mercado internacional.

Esquema Nº 2: Bases de un plan estratégico
para el desarrollo de la producción de
caracoles de tierra
Diagnóstico del estado
de la producción en

Difusión pública
Individuales
Monitoreo
permanente
para el

Proyectos de
Instituciones
de

Concertados

Financiamiento
nacional

Ejecución y análisis

Inquietudes

Capacitación a diferentes

Productores
Técnicos
Investigadores

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

75

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Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

79

�3 REPTILES

Lagarto (Tupinambis rufescens y T. merinae) yYacaré (Caiman latirostis y C. yacaré)

Introducción
El estudio de la biología reproductiva de diferentes
especies de reptiles (1;2;3) ha tenido, desde siempre
distintos enfoques. Desde la teoría en aspectos ligados a
la comprensión de los procesos evolutivos y desde la
práctica, en el desarrollo de la producción animal para la
obtención de diferentes productos.
En las últimas tres décadas se observa un importante
avance, no sólo en el conocimiento de la biología de los
reptiles, sino también en la transferencia a la producción
y manejo de recursos naturales. Con el propósito de
fomentar esos aspectos (2; 4; 5), algunas especies de
reptiles han sido sometidas al cautiverio. Debido a ello,
se fueron aplicando diferentes sistemas de crianza y, en
forma paralela al estudio de la conducción zootécnica,
se conocieron diferentes aspectos biológicos generales y
de la fisiología de la reproducción, el estrés y el
comportamiento.
Una de las causas principales del inicio de la producción
en cautiverio de reptiles (6;7), fue la disminución de las
poblaciones naturales debido a la caza comercial para la
obtención del cuero, tal como sucedió con el Alligator
mississippiensis en los Estados Unidos de América.

80

En la región Latinoamericana el lagarto y el yacaré han
sido sometidos a la extracción natural desde hace más de
cien años, lo que ha provocado diferentes impactos
sobre las poblaciones naturales.
Al menos están amenazadas 18 de las 22 especies de
cocodrilos silvestres que habitan las aguas cálidas del
planeta (8). Muchas especies no sobreviven más que en
ciertos parques nacionales, reservas protegidas o
estaciones de cría. La destrucción de su hábitat y el
trampeo ilegal han contribuido a la declinación
generalizada de las poblaciones de cocodrilos en toda su
área de expansión.
Desde la Segunda Guerra Mundial, varias especies de
reptiles han sido sobre utilizados por la obtención del
cuero. En que medida cada especie ha sido afectada
depende de la rentabilidad de la caza comercial y de
cuales son las pieles más demandadas por los
consumidores; sin embargo, ninguna especie ha
desaparecido por los excesos de la caza, aunque algunas
podrían estar en riesgo de extinción.
En el presente Estudio, se tratarán en conjunto dos
especies de reptiles por ser ellas autóctonas de la
República Argentina y presentar en común productos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�aprovechables como ser el cuero y la carne. Ello
permitirá apreciar para cada actividad descripta las
diferencias y similitudes entre ellas.
Dentro de los reptiles sudamericanos, el género
Tupinambis sp. (9) corresponde a uno de los saurios más
grandes del mundo; las poblaciones naturales
pertenecen a la fauna autóctona del Continente
Americano y se distribuyen desde las islas Trinidad y
Tobago hasta el norte de la Patagonia Argentina. En la
Argentina habitan dos especies de estos lagartos el:
Tupinambis merinae y Tupinambis rufescens,
comunmente conocidos como “lagarto overo o iguana
overa” y “lagarto colorado o iguana colorada”
respectivamente. Al lagarto overo se lo encuentra en las
provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Buenos
Aires, Santa Fe y al este de Córdoba, Chaco, Santiago
del Estero y Formosa. Al colorado al oeste de la
distribución anterior en las provincias de Formosa,
Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis y La
Pampa, y en el este de Salta, Tucumán, Catamarca, La
Rioja, San Juan, y Río Negro.
La longitud de los adultos (6,9) desde el hocico a la
punta de la cola oscila entre los 0.80 a 1.30 m y el peso
es de 2.500 a 5.000 gramos. La coloración varía con la
edad, siendo de colores más vivos cuando es juvenil. El
cuerpo es estilizado y tiene escamas pequeñas en dorsal
y lateral mientras que en el vientre las escamas son más
largas y de disposición transversal.
Estudios de la biología del lagarto overo y colorado
(5,6,9), indican que la madurez sexual ocurre entre los 3
y 4 años; a esa edad los animales presentan una longitud
del hocico a la cloaca (LHC) que supera los 30 cm.
El proceso de hibernación, como en otros reptiles, se
relaciona con los descensos estacionales de la
temperatura y con el fotoperíodo. En la región de la
pampa húmeda ingresan a dicho estado fisiológico hacia
fines de abril o principios de mayo, para luego emerger a
fines de agosto o principios de setiembre. Los adultos son
los primeros en hibernar, seguidos de los sub - adultos y
luego las crías. En la emergencia las crías mas pequeñas y

los machos adultos son los primeros en mostrar actividad;
luego emergen las hembras adultas y los juveniles.
Los individuos adultos y una proporción de sub – adultos
desarrollan una serie de comportamientos reproductivos
luego de la hibernación que permiten definir las fases de
territorialidad, celo y cópula; la conducta territorial en el
período de actividad sexual es exclusiva de los machos y
comprende la demarcación y defensa de un espacio físico
determinado. Existe una clara estructura social en los
machos, conformada por el dominante primerio, el
secundario y el terciario; estas tres categorías se
establecen a la salida de la hibernación.
Para fines de noviembre o principios de diciembre, se
produce la puesta de 25 a 45 huevos, dependiendo de
las características reproductivas y edad de las hembras;
la eclosión se produce a los 55-60 días de la puesta,
variando con la temperatura del ambiente, como ocurre
con otras especies de reptiles
Durante el verano y hasta principios del otoño,
consumen alimento y se preparan para la próxima
hibernación.
Dentro del orden Crocodylia, (10) se encuentran en
Latinoamérica diez especies incluidas en cuatro
géneros: Caimán, Crocodylus, Melanosuchus y
Paleosuchus.
Dos especies del género Caimán son el yacaré overo
(Caiman latirostris) y el yacaré negro (Caiman yacare)
(11;12). Al nacer pesan unos 40 gramos y miden 22
centímetros. El tamaño de adulto para un macho está en
el orden de los 2,60 m de longitud y unos 80 kg de peso.
Registros históricos citan animales de hasta 3,2 m. El
yacaré overo habita los humedales del noreste de la
Argentina, del sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
El yacaré negro se distribuye en los humedales del sur y
del este de Bolivia, noreste de Argentina, sur y centrooeste de Brasil, y Paraguay; ambas especies comparten
gran parte del territorio en su distribución geográfica.
Ambas especies están asociadas al agua. El overo

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

81

�prefiere ambientes acuáticos de poca profundidad y con
abundante vegetación; el negro se encuentra en aguas
profundas y abiertas, por lo que es más fácil de
visualizar.
Como dependen de la temperatura ambiental para
desarrollar sus actividades, en el invierno sólo realizan
unos pocos movimientos para exponerse al sol o
sumergirse. Con el inicio de la primavera los machos
marcan su territorio y sirven a las hembras receptivas.
Une vez fecundadas las hembras se separan de los
machos y se dirigen a los lugares en donde construyen
los nidos; éstos son montículos de materia vegetal,
tierra, arena, ramas y deyecciones que actúan como
incubadora natural, brindando una temperatura
uniforme durante alrededor de 70 días.
Se estima que en condiciones naturales eclosiona entre
el 30 y el 50% del total de huevos puestos en la
temporada; ello es debido a inundaciones, sequías
extremas y depredación.
Los recién nacidos también sufren una importante
depredación y, según la latitud en la que se encuentres,
las primeras heladas pueden ocurrir cuando no han
superado los 70 g de peso corporal, por lo que muchos
de ellos no sobrevivirán a las condiciones del medio
ambiente.
Obtención de productos y mercados.
Importancia socio - económica
Los pobladores autóctonos (13) de las diversas regiones
en las que habitan estas cuatro especies de reptiles
utilizaron el cuero y la carne siendo además muy
apreciada la grasa del Tupinambis sp. para fines
medicinales.
El cuero de reptiles siempre fue valorado por sus
características diferenciales respecto a durabilidad y
aspecto; existen antecedentes oficiales de exportación
del año 1940, sin embargo se conoce que las primeras
transacciones comerciales son de la época colonial.

82

Cuero
En la industria de “marroquinería fina” (9) se confecciona
un producto de características especiales denominado
“bota texana”, la que es originalmente confeccionada con
cuero de Tupinambis spp., y tiene un valor de venta que
supera los U$S 1000 estadounidenses. Es por ello que
desde los Estados Unidos de América se importan
anualmente alrededor de 300.000 cueros de este lagarto, a
un valor promedio de US$ 20 por unidad. El producto es
exportado procesado como “crosta” o primer curtido. Otros
países importadores, a menor escala, son Japón e Italia
Esos cueros provienen casi en su totalidad de la naturaleza
El cuero de yacaré negro cotiza en el exterior a US$ 30 y
el del yacaré overo hasta US$ 50 por unidad (15). Estas
especies han soportado una excesiva sobre utilización
para el comercio de los cueros, lo que ha provocado una
seria declinación de las poblaciones silvestres.
Los consumidores de cueros de reptiles perciben en los
productos las características propias. Ellas son belleza y
brillo natural, durabilidad y alto grado de diferenciación.
Los fabricantes seleccionan los tamaños y tipos de cueros
y los tamaños de escamas correctos para cada producto.
Hace algunos años los usos tradicionales de este tipo de
cuero se restringieron a carteras y cinturones; en la
actualidad la oferta se ha ampliado a la confección de
accesorios de moda, espejos, pulverizadores de perfume,
estuches para cosméticos, pulseras para dama y collares
con apliques o forrados.
El comercio mundial de pieles de reptil (16), para el
período de 1995 a 1999, fue de 12.988.470 unidades.
Del total comercializado los géneros de Alligator,
Cocodrylus y Caiman representaron un 12%; los lagartos
Varanus y Tupinambis 66% y las víboras Naja, Pytas y
Python un 22%. El Continente Europeo y los Estados
Unidos de América son demandantes de cueros de
crocodilos, lagartos y víboras. Las regiones que ofrecen
esos productos son países de Africa, Asia y Sudamérica.
La oferta mundial de cueros de lagarto sudamericano
(16) es prácticamente exclusiva de la Argentina y
Paraguay, representando el 97% del volumen total
comercializado de esas especies.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Los datos oficiales de la Argentina indican que en el
período comprendido entre octubre de 2002 al mismo
mes del 2003, se exportaron 206.049 unidades con con
precurtido vegetal a valores FOB de U$S1.151.627; con
otros curtidos fueron exportadas 183.274 unidades a FOB

U$S 930.379; El precio unitario promedio fue de 5,7
dólares con valores mínimos de 2,5 y máximos de 12,4.
En el cuadro Nº 1 se detalla la exportación de productos
con valor agregado (17) para el período 1990 – 1999.

CUADRO Nº 1: EXPORTACIONES DE CUERO DE LAGARTOS CON VALOR AGREGADO. 1990-1999
Componentes

Cantidades
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

Total

181.089

713.078

25.687 1.388.944

697.618

499.140

106.962

149.758

2.597

245.826 4.010.699

generales

336.769

54.938

744.120

Calzados

14.241

21.178

10.940

7.748

67.202

2.860

45.932

93.861

286.676

3200 1.643.306

7.974

5.249

3.461

8.250

6.761

0

Carteras

813

696

5

20

0

0

0

0

0

0

1.534

Billeteras

470

24

92

296

0

134

0

0

250

0

1.266

1.616

10.812

0

1.087

0

25.853

151

0

0

0

39.519

105

512

503

57.665

0

86.500

6.000

15.060

0

0

166.345

6.038

1.433

29.693

0

7.444

0

140

0

0

0

44.748

Corte para
Calzado
Cortes

Cinturones
Malla de reloj
Ropa

0

78.054

Fuente: VENTURELLI, 2003.

La fluctuación observada en el período consignado
obedece principalmente a cambios en la moda, usos y
costumbres de los consumidores. La demanda de estos
productos en la actualidad es similar a la informada en
el año 2000.
Estados Unidos (17) es el principal país comprador de
pieles enteras (40.9%), cortes para calzado (96.84%),
cortes sin descripción 96,18%, calzado terminado
(99,3%) y cinturones (99%). La Unión Europea es un
consumidor de cueros enteros y cortados; una
particularidad observada a través del análisis del
mercado mundial de cueros de Tupinambis spp. es que la
UE importa cueros de origen argentino y paraguayo, que
son reexportados por países no sudamericanos, es decir
que la importación no se realiza directamente desde
Argentina y Paraguay, sino desde otros intermediarios,
como México o USA.
Los cueros de reptiles se exportan con un primer curtido
o precurtido “crosta”, ya que por razones legales no se
pueden comercializar como “crudos”. Ese procedimiento

requiere un curtido posterior para la terminación final.
La industrialización de la materia prima se completa en
los países importadores; por ejemplo para el caso de
cueros de Tupinambis spp. en la confección de las botas
texanas , el producto terminado lleva la leyenda
“confeccionado con cuero de Tupinambis, Argentina.
Confeccionado en los EE.UU”.
En el Centro de Investigación del Cuero (18),
perteneciente al Instituto de Tecnología Industrial
(INTI), se están realizando estudios referidos a la
industrialización de estos productos, ya que tal como
informan los especialistas de ese Instituto, en los cueros
no tradicionales no hay producción industrial de
manufacturas y en la mayoría de los casos existe una
elaboración artesanal orientada a artículos destinados al
turismo. Destacan la importancia social del desarrollo de
estas actividades asociadas a la generación de
microemprendimientos y de empleo genuino.
Respecto a las propiedades de los cueros de reptiles se
resaltan (18): - la alta resistencia al desgarramiento y la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

83

�tracción; - la baja densidad aislante; - que puede ser
hidrofugado sin perder permeabilidad; - que absorbe
elevadas cantidades de agua sin apreciarse mojado al
tacto; que es elástico; - que es agradable al tacto y – que
puede ignifugarse.

28% de proteínas y 65 mg de colesterol. Es una
excelente fuente de niacina, de vitamina B12 y de
minerales, como potasio y fósforo. Por sus propiedades
organolépticas se ubica entre la carne de pollo y de
conejo.

Para retener la belleza natural, flexibilidad y olor
agradable del cuero debe evitarse la extrema sequedad
para evitar que se quiebre, como también la excesiva
humedad que puede hincharlo y producir moho (19).

En los países latinoamericanos también se consume
carne de reptiles principalmente debido a factores
culturales transmitidos de generación en generación y,
en forma incipiente, para el turismo internacional y la
exportación . El mercado presenta en general un
carácter informal y discontinuo.

Carne
La carne de reptiles es consumida en diferentes regiones
del mundo. La cantidad de carne que se consume en
general depende de factores culturales, del precio con
respecto a los ingresos de los consumidores y de la
disponibilidad del producto (20). Fue utilizada por el
hombre como fuente de sustento y su aprovechamiento
aún sigue arraigado en la cultura de las personas que
cohabitan con estos reptiles; es popularmente conocido
el uso de la cola de lagartos y yacarés para la preparación
de platos autóctonos (9).
La industrialización y comercialización de productos
cárnicos del Alligátor spp .(2;4) presenta un mercado
desarrollado en los EE.UU en el que se combinan la
producción en cautiverio, el procesamiento de la materia
prima y el turismo en zonas propias del hábitat de la
especie en estado silvestre. El inicio de estas actividades
fue en los años ´80, debido a la presión de la extracción
natural para la obtención del cuero que provocó una
alarmante disminución de la población autóctona.
Existen una serie de trabajos científicos que destacan las
cualidades fisico – químicas y sensoriales de carne de
reptiles. Por ejemplo (20;21) el corte más comúnmente
comercializado del Alligátor spp. es el de la cola que
presenta un color blanco y de textura suave; la otras
partes del cuerpo son algo más oscuras y tienen un gusto
más fuerte y una textura más resistente.
Del análisis químico (20) se conoce que 100 g de carne
de Alligator contienen 148 Kcal, 3 g de grasas totales,

84

En el año 2004, Bolivia exportó 7.500 kg de carne de
yacaré a los Estados Unidos; la empresa exportadora fue
“Bolivian Leathers &amp; Food”, y el producto provenía de la
extracción natural sustentable (22). Esas acciones están
integradas con otras promovidas por el Gobierno de ese
País que proponen el aprovechamiento integral de la
especie para comunidades de escasos recursos (23).
Para la República Argentina el SENASA informa en el
año 2002 exportaciones de 26.615 kg de carne de
reptiles, anfibios y arácnidos a valor FOB U$S 154.509;
el exportador fue la Empresa “Breeding Farms” y el
destino los Estados Unidos de América (24).
También se han realizado experiencias sobre las
características organolépticas de la carne de reptiles en
Latinoamérica.
En Brasil (25) un grupo de especialistas determinó que
la carne de la región de la cola del Caiman yacare
nacidos en cautiverio contenía 18.52% de proteínas,
1.86% de colágeno, 74.72% de humedad, 5.36% de
lípidos totales y 1.03% de cenizas.
En la Argentina, a partir de experiencias realizadas por la
Cátedra de Producciones Animales Alternativas y el
Laboratorio de Carnes, de la Facultad de Agronomía,
UBA fue analizada la carne fresca de lagartos y yacarés.
La carne de lagarto Tupinambis merinae (26) fue
obtenida de ejemplares del cautiverio y en estado
silvestre. Se faenaron 13 lagartos silvestres, de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�aproximadamente 3 años de edad y 11 lagartos criados
en cautividad de 3 años y medio de edad. Los animales
presentaban un tamaño de cuero comercial,
correspondiente a un ancho promedio de 30cm.
Se tomaron muestras de la cola para realizar el análisis
químico y la determinación de los ácidos grasos
intramusculares por cromatografía gaseosa. En ambos
grupos el contenido graso varió significativamente en
función del peso del animal; el grupo LC (lagartos en
cautiverio), mostró mayor contenido proteico (P&lt;0,01) y
menor contenido graso aunque esta diferencia no resultó
significativa. Las principales diferencias cuantitativas
(P&lt;0,01) en el perfil lipídico se encontraron para los
ácidos esteárico (18:0) y linoleico (18:2), mayor contenido
en LS y palmitoleico (C16:1), mayor contenido en LC. El
grupo LC (P&lt;0,05) mostró mayor nivel de ácido
palmítico (16:0) y oleico (18:1) y menor nivel de ácido
eicosapentaenoico (EPA 20:5) mientras que, la diferencia
de los valores de los conjugados del ácido linoleico (CLA)
no resultó significativa. La carne de lagarto criado en
cautiverio presentó menos contenido de ácidos saturados
(P&lt;0,10) y ácidos polinsaturados (P&lt;0,05) debido a la
menor presencia del ácido linoleico pero con una relación
n6/n3 mas cercana (P&gt;0,01) a los parámetros
recomendados como óptimos para la salud humana que
es de n6/n3=4. En ambos grupos se encontró cantidades
elevadas del ácido esencial araquidónico (C20:4); a esta
ventaja nutricional se suma la alta presencia de CLA,
(1,23%Agtot, promedio para LS y LC).

CUADRO Nº 2: Características químicas de la carne de
lagarto silvestre y en cautiverio
L Silvestre

L Cautivo

Probabilidad

RMSE

Materia seca %

24,2

24,7

3,8

Lípidos (%ms)

9,72

5,85

Proteínas (%ms)

58,9

64,2

P&lt;0,01

3,8

Cenizas (%ms)

7,22

5,23

P&lt;0,01

1,4

7,6

Fuente: Cossou et. al, 2003.

CUADRO Nº3: Perfil lipídico de la grasa intramuscular
(%Agtot) de la cola de lagarto silvestre y en cautiverio
Acidos Grasos
(%Agtot)

L Silvestre L Cautivo

Probabilidad

RMSE

C 16:0

16,4

18,7

P&lt;0,05

2,7

C16:1

1,80

3,37

P&lt;0,01

0,54

C18:0

16,4

13,1

P&lt;0,01

2,8

C18:1

33,2

37,9

P&lt;0,05

4,2

C18:2

17,3

13,7

P&lt;0,01

3,0

C18:3

1,41

0,79

0,96

C20:1

0,22

0,33

0,24

C20:4

7,90

7,78

C20:5

0,60

0,22

C22:6

0,09

0,13

0,09

CLA(1)

1,13

1,33

0,45

Saturados(2)

4,6
P&lt;0,05

0,33

35,8

33, 9

P=0,08

2,5

Monoinsaturados(3) 35,6

42,1

P&lt;0,01

4,7

Polinsaturados(4)

28,5

24,1

P&lt;0,05

4,4

n-6/n-3

17,3

8,60

9,2

Fuente: Cossou et. al, 2003.

Del análisis de los resultados obtenidos se concluyó que
la carne fresca de lagarto constituye un producto
alternativo de alta calidad nutricional, siendo en los
criados en cautiverio mayor el contenido proteico y la
relación n6/n3 mas cercana al óptimo; en los cuadros Nº
2 y 3 se informan los resultados obtenidos.
Para el análisis de la carne de yacaré Caiman yacare y
Caiman latirostris (27), se obtuvieron 10 ejemplares (5
overos y 5 negros) entre los 32-44 meses de edad Los
ejemplares provenían del criadero “El Cachapé” de la
provincia de Chaco; el tamaño fue el considerado como
adecuado para la comercialización del cuero, estimado

en 28 cm de ancho de vientre. La faena se llevó a cabo
en el establecimiento, previa comunicación a la
Dirección de Fauna de esa Provincia y a las Autoridades
provinciales del SENASA, quienes otorgaron un
permiso temporario para la obtención del material a ser
utilizado con fines científicos.
Como protocolo experimental para el sacrificio, se
realizó un corte en la nuca de los animales
introduciendo un elemento contundente por la médula
espinal, lo que produjo una insensibilización total y
muerte inmediata. Luego se procedió al desangrado y a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

85

�la extracción del cuero y la carne, eliminando las partes
no utilizables: cabeza, manos y patas. Cada vez que se
sacrificaba un ejemplar se higienizaba con lejía el lugar
de trabajo y los utensilios utilizados.

CUADRO Nº 4: Caracterización química y nutricional de
la cola de yacaré
Análisis químico
- materia seca (%)

Las medias reses frisadas y almacenadas en bolsas
plásticas incoloras fueron remitidas a la Facultad de
Agronomía, UBA, para su evaluación.

- lípidos (%ms)
- proteínas (%ms)
- cenizas (%ms)

26,0 ± 3,39
16,9 ± 9,8
65,3 ± 7,2
3,87 ± 0,42

Ácido graso (% Ag tot)

El rendimiento de la carcasa fue del 54% representando
la cola el 27,4% del peso total. El análisis del color de la
carne cruda permitió caracterizarla como una carne
luminosa (L*= 67,7), clara (C*= 5,5), y ligeramente
rosada. El contenido graso varió significativamente en
función del peso del animal (2,5 a 29,8% MS), el
porcentaje proteico fue relativamente constante y
cercano al 65 %MS. Del total de ácidos grasos presentes
en las muestras de la cola, el 41,4 % fueron saturados,
el 39,1% monoinsaturados y el 10,7% polinsaturados
con una relación n-6/n-3 cercana al óptimo. Se
encontraron cantidades importantes de ácido
araquidónico (4,34%Agtot) y ácidos grasos de la familia
n-3 (EPA= 0,76%Agtot y DHA= 0,57%Agtot); a esta
característica cualitativa positiva se suma el alto
contenido en CLA (1,87%Agtot).

- CLA(1)

1,87

- Saturados

41,36

- Monoinsaturados

39,21

- Polinsaturados

19,42

- n-6/n-3

3,16

(1) CLA= Conjugados del ácido linoleico; Saturados=
C12:0+C14:0+C15:0+C16:0+C17:0+C18:0+C20:0+ C22:0; Monoinsaturados=
C14:1+C15:1+C16:1+C17:1+C18:1; Polinsaturados= C18:2 (incluye mezcla
cis/trans)+C18:3+C20:2+C20:4+C20:5 (EPA)+C22:6 (DHA).
Fuente: Cossou et. al, 2003. FAUBA.

Si se comparan la carne de lagartos y yacarés (28) en
general, no se observaron diferencias significativas en la
composición química pero sí en la composición de los
lípidos intramusculares.

significativamente en función del peso del animal,
mientras que la materia seca y el porcentaje proteico
fueron relativamente constantes (aproximadamente 80%).
Las principales diferencias cuantitativas (P&gt;0,0001) en el
perfil lipídico se encontraron para el ácido palmítico
(16,4% Agtot en lagarto y 21,9% Agtot en yacaré ) y el
ácido linoleico (17,3% Agtot y 8,40% Agtot
respectivamente), como así también para los ácidos
linolénico, DHA y conjugados del ácido linoleico (CLA).
La carne de lagarto presentó menor contenido de ácidos
saturados (35,8 vs 41,4%Agtot; P&lt;0,001) y mayor de
ácidos polinsaturados (28,5 vs 19,4%Agtot; P&lt;0,0001)
respecto al yacaré pero con una relación n6/n3 alejada de
los parámetros recomendados como óptimos para la salud
humana (n6/n3=4) debido a la alta proporción de ácido
linoleico. En ambas especies se detectaron cantidades
elevadas del ácido esencial araquidónico, que fue mayor
para la carne de lagarto (7,9 vs 4,3%Agtot; P&lt;0,05). A esa
ventaja nutricional se suma la alta presencia de CLA,
superior para el yacaré respecto al lagarto (1,87 vs
1,13%Agtot; P&lt;0,0001). Los resultados se informan en el
cuadro Nº 5.

En

Respecto de la faena de reptiles en la Argentina, los

Se concluyó que la carne de yacaré constituye un
subproducto de la industria de los cueros, como carne
alternativa de calidad para nichos de mercados de alto
poder adquisitivo o que habitualmente consumen este
tipo de producto. Las características cualitativas fueron
favorables y muchas veces superiores a la de otras carnes
de consumo tradicional ya que desde el punto de vista
nutricional presenta la ventaja de poseer una elevada
relación AGI/AGS, importante presencia de CLA y de
ácidos grasos esenciales. Los resultados se refieren en el
cuadro Nº 4.

86

ambas

especies

el

contenido

graso

varió

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO Nº 5: Perfil lipídico de la grasa intramuscular
(%Agtot) de lagarto y yacaré
Acidos Grasos
(%Agtot)

Lagarto

Yacaré

probabilidad

Vcia.error

C 16:0

16,37

21,85

P=0,0001

2,17

C16:1

1,81

2,72

P=0,0014

0,60

C18:0

16,4

15,4

P=0,3938

2,88

C18:1

33,2

34,9

P=0,4000

4,68

C18:2

17,3

8,40

P=0,0001

3,40

C18:3

1,41

3,32

P=0,0003

1,04

C20:1

0,22

0,07

P=0,0001

0,12

C20:4

7,90

4,34

P=0,0458

3,99

C20:5

0,60

0,76

P=0,3008

0,36

C22:6

0,09

0,57

P=0,0001

0,13

CLA(1)

1,13

1,87

P=0,0001

0,25

Saturados

35,84

41,36

P=0,0001

2,42

Monoinsaturados

35,63

39,21

P=0,1354

5,49

Polinsaturados

28,54

19,43

P=0,0001

4,68

n-6/n-3

17,17

3,17

P=0,0002

7,32

(1) CLA= Conjugados del ácido linoleico; Saturados=
C12:0+C14:0+C15:0+C16:0+C17:0+C18:0+C20:0+ C22:0; Monoinsaturados=
C14:1+C15:1+C16:1+C17:1+C18:1+C20:1; Polinsaturados=
C18:2+C18:3+C20:2+C20:4+C20:5(EPA)+C22:6(DHA).
Fuente: Cossou et. al, 2003. FAUBA.

protocolos utilizados aún se encuentran en una etapa
experimental.
Como contribución a las normativas que deberán
elaborarse para el sacrificio, faena y desposte de lagartos
para consumo humano, Basso y col, 2004 (29)
publicaron una metodología para ejemplares de
Tupinambis merinae, que puede ser utilizada con fines
comerciales.
Se utilizaron 12 lagartos overos machos de 4 años de
edad, de pesos variables comprendidos entre 3,100 y
5,200 kg, provenientes del criadero “Saurios” ubicado en
la localidad de Ascención, provincia de Buenos Aires; los
ejemplares fueron sacrificados en el mes de junio, luego
de un mes y medio de iniciado el proceso de
hibernación.
La faena se realizó en Laboratorio de Carnes del
Departamento de Producción Animal de la FAUBA. Por

analogía con otras especies y referencias de prácticas
personales se aplicaron los procedimientos de faena
comúnmente utilizados en los criaderos y/o en el ámbito
rural.
El sacrificio comprendió las tareas de sujeción,
insensibilización, degüello y muerte por sangría. Los
animales se extrajeron de una bolsa contenedora
sujetándolos con una mano por el extremo de la cola y
con la otra en la región de la unión de la cabeza con el
cuello.
La insensibilización o noqueo se realizó por medio de
un golpe con martillo de superficie plana, aplicado
sobre la base ósea dorsal (“naso-frontal”) y medial de la
cabeza, en un área circular con centro en el medio de
una línea imaginaria que une los extremos anteriores del
ojo y/o hueso superciliar donde se encuentra una sola
escama hexagonal (escama de noqueo) o eventualmente,
un poco por encima de esta zona. En este caso en el
punto donde se cruzan dos líneas imaginarias trazadas,
una y otra respectivamente, desde el orificio auricular o
acústico de un lado hasta el extremo anterior del hueso
superciliar del lado opuesto. En ambos casos los
resultados fueron similares. La fuerza del golpe se
amortigua por rebote debido a la elevación de la cabeza
y a la falta de apoyo de la misma sobre la mesa. Luego
del noqueo se presenta un estado de contracción general
con elevación de cabeza-cuello (tipo opistótono),
movimientos ondulatorios laterales en el plano
horizontal de la columna y cola y/o de reptación o
caminar con extensión-flexión de avance o retroceso de
las extremidades. Estos movimientos reflejos de cabeza,
tronco, cola, manos y/o patas espontáneos, sin orden ni
relación y a intervalos irregulares, con relativa fuerza e
intensidad disminuyen gradualmente, pudiendo
dificultar más el cuereado del animal sin decapitar y
menos las restantes operaciones después de la
decapitación. Durante el lavado de la res se percibe
alguna contracción aunque débil. Esta actividad puede
corresponder a la fisiología de la especie y/o al
desconocimiento del tiempo entre el noqueo-degüello y
la desaparición de estos signos vitales, antes de
proseguir con las siguientes etapas de la faena.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

87

�El sangrado se realizó por degüello total y directo a
cuchillo, por corte de la piel en toda la zona del cuello,
en línea con el extremo posterior del cráneo y maxilares,
y sección de arterias y venas en todo el plano hasta la
articulación del cráneo con las vértebras cervicales. El
colgado o elevación del animal sujeto de la cola, facilita
por gravedad la sangría que se completa en
aproximadamente 5-7 minutos.
Posteriormente las reses fueron lavadas bajo chorro de
agua fria corriente en la zona de sangría y con solución
antiséptica (Espadol ®), fueron cepilladas por toda la
piel para eliminar restos de suciedad (coágulos, tierra,
heces, pastos) y finalmente enjuagados y escurridos; se
tomaron muestras de cuero y de músculos para un
posterior análisis bromatológico.
El desollado ó cuereado se realizó siguiendo la técnica
recomendada para obtención de cueros aptos para
marroquinería. El cuero fue separado a cuchillo y por
tracción manual. La tarea comenzó con la apertura sobre
el plano dorsal mediante tres cortes principales a través de
la piel, con el animal en decúbito ventral, extendido y
apretado contra la mesa por un ayudante, comenzando
desde la cabeza. Se inicia la línea de corte haciendo un ojal
que permitió introducir los dedos índice y mayor y entre
ellos la punta del cuchillo con el filo hacia el cuero que se
abre por movimiento de avance, presión y corte, de abajo
a arriba o de “adentro hacia afuera”. De esa forma se
mantiene el aspecto natural de las escamas lo que da valor
comercial al cuero. El corte longitudinal se realiza sobre la
línea media dorsal a lo largo de columna vertebral, desde
las fosetas nasales de la cabeza hasta la punta de la cola; el
transversal anterior se efectúa en la región de la “cruz” y
sobre el medio del lado externo de cada miembro anterior
extendido, desde la región carpo-digital hasta la columna e
intersección con la línea longitudinal media; por último el
transversal posterior corresponde a la región de la “caderabase de la cola” y sobre el plano medio y externo de cada
miembro posterior extendido. La separación de las manos
y patas (extremidades digitales) se pueden hacer a
continuación de las líneas de corte anteriores (“palmas”
excluidas del cuero”) o a medida que se va cuereando se
secciona con cuchillo o tijera la articulación del carpo y

88

tarso respectivamente (“palmas” incluidas en el cuero). Es
conveniente que un ayudante mantenga extendidos los
miembros para facilitar el cuereado de las extremidades. A
continuación se extrae el cuero separándolo por tracción
y corte a cuchillo de las adherencias al cuerpo. Se
comienza por la región del lomo-costillar hasta llegar a la
zona abdominal, pasando por las extremidades, cuello y
“papada”, cabeza y finalmente la cola. Las líneas de corte
se pueden iniciar con el animal acostado sobre una mesa y
continuar la obtención del cuero con el animal colgado de
la cabeza o cola por un gancho o cuerda suspendida de un
soporte fijo (riel, arco). No abunda tejido conectivo laxo y
en la región ventral el cuero aparece muy adherido a los
finos músculos abdominales. Finalizado el cuereado la
cabeza fue separada del tronco, en un plano detrás del
extremo de los huesos maxilares a través del cuello, por
corte de la articulación atlanto-occipital.
La evisceración se realizó con el animal sobre una mesa
en decúbito dorsal o colgado, cortándose el abdomen
con cuchillo a lo largo de la línea media ventral sobre la
línea alba y las uniones osteo-cartilaginosas toráxica
(esternón) y pélvica (sínfisis púbica). Con el animal
elevado manualmente o colgado de la cabeza se abrieron
las cavidades toráxica y abdominal y se extrajeron los
órganos y vísceras.
Las reses se limpiaron totalmente por fregado manual y
se lavaron bajo chorro de agua fría, dejándose escurrir
entre 2 y 5 hs (oreo) a temperatura ambiente (16ºC),
colgadas de un riel y separadas entre si; fueron pesadas;
envueltas individualmente y congeladas a -12ºC.
Durante la faena se extrajeron muestras de cuero y
músculos para análisis microbiológico y parasitológico.
Se registraron los datos de peso vivo, de las carcasas, de
los órganos y vísceras toraco-abdominales, del aparato
genital y del depósito de grasa abdominal de reserva Se
registró además el peso de res después del oreo y las
mermas de faena por diferencia entre el peso vivo de
faena y la suma del peso de todos los componentes
obtenidos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Se registró la longitud o largo corporal, desde la punta
del hocico a la cloaca (LHC), medida comúnmente
utilizada con fines comerciales y de manejo productivo.
Con las medidas obtenidas se realizó un estadística
descriptiva y se determinaron las correlaciones entre el
peso vivo y los distintos componentes.
En los cuadros Nº 6 y 7 se informan el resultado de la
faena, la estadística descriptiva de los componentes de
lagartos overos y la composición porcentual de las
canales.
CUADRO Nº 6: Resultado de la faena y estadística
descriptiva de los componentes de la faena de lagartos
overos.
Media

DS

Max

Mín

Corr

C.V.

PV

4.233

699

5.200

3.100

1,00

16,5

LHC

45,3

1,9

50,0

43,0

0,71

4,2

PR

2.175

365

2.720

1.620

0,99

16,8

882

158

1.144

675

0,83

17,9

Pcu
Pvi

262

47

381

203

0,04

18,0

PG

177

86

300

32

0,86

48,4

Pca

441

96

604

270

0,64

21,7

PM

142

42

215

79

0,61

29,7

TOT

4.079

657

5.021

3.060

0,72

16,1

Referencias: PV: peso vivo (g); LHC: Largo hocico-cloaca (cm); PR: peso de canal (g);
Pcu: peso cuero (g); Pvi: peso vísceras (g); PG: peso grasa interna (g); Pca: peso cabeza
(g); PM: peso maseteros (g); TOT: Peso total (g).
Fuente: Basso y col. 2004.

CUADRO Nº 7: Composición porcentual de los
componentes de las canales de lagartos overos.
Media

DS

Max

Mín

RR

51,38

1,34

53,5

48,9

Rcu

20,84

1,92

23,3

15,6

RV

6,19

1,83

11,9

4,9

RG

4,18

1,54

6,6

1,0

Rca

10,42

1,71

12,7

8,3

RM

3,35

0,78

4,4

2,1

TOT

96,43

1,23

98,7

93,8

Referencias: RR: rendimiento en canal; Rcu: rendimiento cuero; RV: rendimiento
vísceras; RG: rend. grasa interna; Rca: rend. cabeza; RM: rend. maseteros; TOT: rend.
total.
Fuente: Basso y col. 2004

Los coeficientes de variación calculados para cada uno

de los caracteres analizados, indicaron que la muestra es
homogénea y las medias son representativas, con
excepción del peso de la grasa interna y de los músculos
maseteros.
En la muestra homogénea analizada de lagartos overos
criados en cautiverio, de un peso promedio de 4,2 kg
(Coef. de Var. 16,5%) y con cueros de tamaño comercial,
se determinó que éste representa alrededor del 21% del
peso vivo, la grasa interna el 4% y la canal sin cabeza el
51%. También se cuantificaron los demás componentes
resultantes de la faena. El peso de los distintos
componentes estudiados presentó correlaciones medias a
altas con el peso vivo, a excepción del peso de las vísceras.
Los reptiles pueden ser portadores asintomáticos de
bacterias productoras de ETA (Enfermedades
Transmitidas por Alimentos) como Salmonella spp. Este
microorganismo, puede estar presente en el contenido
intestinal como así también en su cuero por
contaminación con materia fecal.
Debido a que no existen en nuestro país indicadores
microbiológicos para carne de reptiles destinada a
consumo humano, se realizaron en carne de Tupinambis
merinae las determinaciones usuales para el análisis
bacteriológico de carnes de otras especies, para así
establecer la calidad higiénico- sanitaria de las mismas
(30). Para ello se utilizaron las técnicas recomendadas por
el ICMSF (International Commission on Microbiological
Specifications for Foods): recuento de Bacterias Mesófilas
Aerobias, recuento de Coliformes Totales, presencia/
ausencia de E. coli, recuento, aislamiento e identificación
de Staphylococcus aureus, presencia/ ausencia de
Salmonella spp y aislamiento e identificación de
Clostridium perfringens. Los resultados obtenidos se
muestran en los cuadros Nº 8 y 9.
Si bien los recuentos de coliformes totales no fueron
elevados, sí pudo establecerse que el alto recuento de
mesófilos estaría indicando una contaminación
importante, no pudiendo correlacionarse esta con la
flora microbiana normal propia del ambiente en donde
se crían estos animales o con las condiciones en que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

89

�CUADRO Nº 8: Recuento de mesófilos aerobios y
coliformes totales en muestras de cuero y carne de
lagartos de Tupinambis merinae
Rto. Mesófilos

Muestras de carne

Muestras de cuero

&lt; 10 2

0

0

10 2 - 10 3

0

0

10 3 - 10 4

3

0

10 4 - 10 5

6

4

10 5 - 10 6

3

4

&gt;10 6

0

3

Muestras de carne

Muestras de cuero

&lt; 10 2

5

3

10 2 - 10 3

5

3

10 3 - 10 4

1

3

10 4 - 10 5

0

0

10 5 - 10 6

1

1

&gt;10 6

0

1

aerobios (ufc/g)

Rto. Coliformes
totales (ufc/g)

Fuente: Silvestre y col.. 2005.

CUADRO Nº 9: Detección de microorganismos patógenos
en muestras de cuero y carne de lagartos de
Tupinambis merinae
Patógenos

Como se ha explicitado, la carne de reptiles es
consumida en diferentes partes del mundo. En algunos
casos, el consumo se asocia a tradiciones culturales
como ocurre en las comunidades asiáticas; en otros se
vincula a nichos de mercado que consumen productos
de moda como sucede en los Estados Unidos con la
carne de Alligátor spp considerada como “delikatessen”.
En la Argentina se utiliza la carne de reptiles por
factores culturales y en situaciones esporádicas
relacionadas con eventos sociales en los que se busca
una diferenciación en el menú ofrecido; no obstante
ello, existe un desconocimiento generalizado sobre estos
productos. Es de destacar que las comunidades asiáticas
residentes en el País representan un mercado potencial
de amplias perspectivas, aún poco explorado.
Para un desarrollo del mercado de carne de reptiles es
necesario determinar las cualidades sensoriales y los
posibles nichos de mercado.

Muestras (+) en carne Muestras (+) en cuero

Salmonella spp

2

2

Clostridium perfringens

0

1

Fuente: Silvestre y col.. 2005.

fueron faenados. No es extraño haber aislado bacterias
del género Salmonella spp. ya que este animal puede ser
portador de las mismas, así como también pueden
aparecer bacterias del género Clostridium spp.
En el caso de los cueros, como el destino es la
marroquinería, éstos no presentan riesgo desde el punto
de vista sanitario para la población humana.
No ocurre lo mismo con las carnes que se destinan al
consumo humano. Comparando con los criterios
microbiológicos establecidos para otras carnes, no
debiera hallarse Salmonella; es por ello que desde el

90

punto de vista del riesgo sanitario deben consumirse lo
suficientemente cocidas por encima de los 72º C. En
este caso en particular, no están determinados aún los
serovares comprometidos, para así tener una visión del
riesgo epidemiológico.

En la Facultad de Agronomía de la UBA, fue realizada
una prueba de consumidores con carne de lagarto
Tupinambis merinae (31). El objetivo fue estimar la
aceptabilidad o preferencia del consumidor por lo que se
aplicó el método de evaluación ‘afectivo’ que no requiere
de panelistas entrenados pero sí de una muestra
representativa de la población destinataria del producto.
El análisis comprendió una evaluación olfativa y
gustativa; en ambos casos se efectuó una clasificación
de los cortes de carne según una escala decreciente del
carácter evaluado.
Se utilizó un panel compuesto de 100 personas no
entrenadas quienes clasificaron las muestras marcando
en la escala con una ‘’X’’, la casilla correspondiente.
Las personas convocadas fueron alumnos, docentes y no

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�docentes de la FAUBA. El 61,2% que se presentaron a
la prueba fueron jóvenes de edad comprendida entre 20
y 30 años, en su mayoría estudiantes (51%), y los
restantes eran adultos (49% de 31 a 60 años) de los
cuales el 21,4% eran no profesionales y el 27,6%
profesionales.

producto; estos datos se incluyeron en la encuesta en
carácter de ‘información adicional’.

En particular los caracteres considerados fueron:
Intensidad del Aroma (5= muy intenso a 1= muy débil); Jugosidad (5= muy jugoso a 1= muy seco);
Terneza (5= muy tierno a 1= muy duro)
Intensidad del sabor (5= muy intenso a 1= muy débil); Aceptación (5= muy gustosa a 1= muy disgustosa).

Los cortes de carne fueron previamente analizados
bromatológicamente resultando inocuos; se cocinaron
según fritura en aceite comestible y tiempo variable
dado el distinto tamaño de las muestras pero
asegurándose de alcanzar la temperatura final interna de
cada porción de 75° C. Las porciones se sirvieron tibias,
en recipientes descartables de color blanco a intervalos
de 3-5’ entre muestras. Se invitó a los degustadores a
consumir pan sin sal y beber agua a fin de maximizar la
sensibilidad gustativa.

Cada degustador tuvo a disposición 3 porciones de carne
(1 por corte) correspondientes a los cortes mandíbula,
lomo y cola. También se interrogó si comprarían o no el

El Cuadro Nº 10 muestra los valores medios y el valor
más frecuente correspondiente a los cortes mandíbula,
lomo y cola para cada carácter analizado.

CUADRO Nº 10: Valor medio, desvío estándar y moda de los caracteres organolépticos analizados en la mandíbula,
cola y lomo de lagarto
CORTE

MANDIBULA
media

desvío

COLA
moda

media

estándar

Desvío

LOMO
moda

media

estándar

Desvío

moda

estándar

Intensidad1
del Aroma

3,41

0,72

3

3,00

0,93

3

3,07

0,98

4

Jugosidad

2,45

0,75

2

2,50

0,94

2

1,86

0,69

2

Terneza3

2,91

0,77

3

2,90

1,02

3

2,32

0,89

2

3,27

0,74

3

3,04

0,81

3

3,00

0,86

3

3,61

0,65

4

3,35

0,77

4

3,24

0,76

3

2

4

Intensidad
del Sabor

5

Aceptabilidad

1= Intens.Aroma (5 muy intenso; 4 intenso; 3 ni débil, ni intenso; 2 débil; 1 muy débil).
2= Jugosidad (5 muy jugoso; 4 jugoso; 3 ni seco, ni jugoso; 2 seco; 1 muy seco).
3= Terneza (5 muy tierna; 4 tierna; 3 ni dura, ni tierna; 2 dura; 1 muy dura).
4= Intens. Sabor (5 muy intenso; 4 intenso; 3 ni débil, ni intenso; 2 débil; 1 muy débil).
5= Aceptabilidad (5 muy gustosa; 4 gustosa; 3 ni disgutosa, ni gustosa; 2 disgustosa; 1 muy disgustosa).
Fuente: Cossou y col. 2005.

La intensidad del aroma y del sabor resultó en promedio
similar para todos los cortes, sin embargo, el sabor de la
mandíbula resultó ligeramente más fuerte. Un mayor
número de participantes asignó al aroma del lomo la
evaluación de ‘intenso’ (moda= 4) o sea de mayor
intensidad que la cola y mandíbula. Estos dos últimos
cortes fueron evaluados similarmente para los caracteres
‘jugosidad’ y ‘terneza’ mientras que, comparativamente,
el lomo resultó más seco y menos tierno.

El análisis de los resultados la aceptabilidad permite
individualizar a la mandíbula como el corte más gustoso
seguido por la cola y finalmente el lomo con mayor
proporción de participantes que lo evaluaron como ‘ni
gustoso, ni disgustoso’.
Como información adicional se preguntó si compraría el
producto (cuadro Nº 11). Respecto de las motivaciones
de compra o rechazo de la carne se observó una dispar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

91

�CUADRO Nº 11: Número de personas que completaron la
información adicional de las encuestas para los
distintos cortes de carne de Lagarto (datos parciales).
MANDIBULA

COLA LOMO

SI COMPRA

31

24 11

NO COMPRA

29

43 35

Fuente: Cossou y col. 2005

disposición de los participantes a completar dicha
información.
Como se observa, en la mandíbula fue similar la
cantidad de respuestas a favor de la compra como para
la justificación de la ‘no compra’, mientras que para la
cola y el lomo fue mayor el porcentaje que explicó los
motivos del rechazo (datos mostrados en forma parcial).
Se concluyó que la carne derivada de la mandíbula, cola
y lomo de lagarto resultó “aceptada” por la población
analizada.
La
mandíbula
presentó
mejores
características organolépticas seguida por la cola y el
lomo; la decisión de compra favoreció netamente a la
mandíbula.
Para todos los cortes resultó primordial el precio de la
carne lo que afectaría directamente la frecuencia de
compra Las razones del rechazo (poco atractiva, poco
gustosa, dura o seca) podrían corregirse con preparaciones
alternativas u otras formas de cocción de la carne (datos no
mostrados, publicados en el trabajo citado).

encuestas a especialistas gastronómicos, chef y
encargados de 13 restaurantes de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires. Los tipos de muestras tomadas fueron
intencionales ya que, la extracción no fue probabilística
y se dirigió a especialistas en la temática valiéndose de
sus conocimientos del mercado de carnes no
tradicionales o “exóticas”. Parte de los resultados
obtenidos se muestran en el grafico Nº 1.
Un alto porcentaje de los encuestados consideró que las
propiedades benéficas que presenta la carne de lagarto
overo podrían atraer al consumidor. Este punto es muy
importante ya que sería un claro indicador de la
conciencia popular del estilo de vida sano, y seria una
herramienta a considerar en el diseño de una estrategia
de marketing.
Existe un alto porcentaje de los restaurantes encuestados
que ofrecen a sus clientes comidas elaboradas a partir de
carnes silvestres lo cual significaría que existe cierta
tendencia de los consumidores a la búsqueda de nuevos
sabores y aromas.
Sobre la base de la información complementaria (datos
no mostrados), el producto convendría presentarlo
formando parte de un plato principal a un precio
estimado de U$S 4; aproximadamente la mitad de los
clientes de los restaurantes encuestados estarían
dispuestos a pedir un plato que incluya la carne de
lagarto overo.
Mascotas

En otro trabajo, alumnos de la FAUBA realizaron en el
año 2002 (32) una compilación de opiniones de expertos
en el área gastronómica de restaurantes de la Ciudad de
Buenos Aires, que sirvieran como base para determinar
su actitud frente a la utilización de carne de lagarto
overo. También fue explorado el precio más adecuado,
la forma en que sería conveniente presentar el producto
y la proporción de sus clientes que estarían dispuestos a
consumirlo. El propósito fue desarrollar un estudio
preliminar de mercado de este producto con la finalidad
de aumentar el conocimiento del mismo y detectar
diferentes sitios potenciales de venta. Se realizaron

92

Otro producto comercializado en diferentes países son
las mascotas. La venta de reptiles como animales vivos
representa un mercado mundial en franca expansión.
En la República Argentina existe un mercado para la
importación de iguana centro americana (Iguana iguana)
con un precio promedio de venta al consumidor final de
U$S 50. En el año 2000 debido al fin de la
convertibilidad este producto triplicó su valor en pesos
lo que significó una fuerte retracción del mercado. Es
por ello que se realizaron propuestas tendientes a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�GRÁFICO N º1: Resultados de la encuesta realizada a especialistas
gastronómicos, chef y encargados de 13 restaurantes de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
1) ¿Se ofrece en este restaurante algún plato no tradicional (que contenga carne de animales exóticos o silvestres)?
2) ¿Lo atrae el sabor de la carne de animales silvestres? (pregunta personal)
3 ¿Probó alguna vez carne de lagarto overo?
4 ¿Considera que podría atraer al consumidor el saber que la carne de lagarto overo reduce el riesgo de sufrir
enfermedades cardiovasculares?
5 ¿Cree Ud que en este restaurante se podría desarrollar algún plato que incluya la carne de lagarto overo?
Si totales

Respuestas (%)

No totales

10 0
38

80

38

54

54
77

60
40
62
20

62

46

46
23

0
1
Fuente: Acerbi y col. 2002.

2

3
Preguntas (%)

generar el mercado de sustitución de importación con
mascotas de Tupinambis merinae y rufescens
provenientes de la cría en cautiverio. La
comercialización de estas especies estaba prohibida en
varias regiones del País, incluyendo a la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
El Lic. Gustavo Porini, Biólogo de la Dirección Nacional de
Fauna y los consultores del presente estudio, formularon en
el año 2004 una propuesta para la reglamentación del
mercado de mascotas de lagartos, la cual fue aprobada por
ese organismo. Se detallarán sus contenidos en el capítulo
correspondiente a aspectos legales.
Grasa
La grasa de lagartos Tupinambis spp .(9) ha sido
utilizada para fines medicinales por poblaciones
autóctonas desde la antigüedad. Se la extrae de la región
postero abdominal de ejemplares adultos en los cuales

4

5

se deposita previo a la hibernación. Las tradiciones
culturales le asignan propiedades curativas para cuadros
tusígenos, espasmos, resfríos, procesos inflamatorios e
infecciones. No se registran antecedentes científicos
que confirmen las propiedades de la grasa de
Tupinambis spp., sin embargo informalmente se
comercializa en ferias artesanales regionales
presentando el producto como “crema curativa”.
Extracción natural y sistemas de producción
La obtención de productos de especies de reptiles (33;
34; 35) puede lograrse a través de la extracción natural, la
cría en cautiverio a ciclo completo o una combinación de
ambas, conocido como sistema de “ranching”. En ese
sistema se procede a extraer huevos de la naturaleza,
incubarlos artificialmente y de los nacidos en cautiverio se
reintroducen al hábitat natural un porcentaje de pichones
de un año de edad. El fundamento se basa en lograr una
mayor sobrevivencia en la población natural ya que existe

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

93

�una alta mortalidad embrionaria natural propia de los
reptiles y que los juveniles soportan mejor la presión de
los depredadores que los silvestres recién nacidos. Se
considera que en el ambiente natural del total de huevos
depositados sobrevive del 2 al 10% de la descendencia.
El uso indiscriminado de reptiles naturales por varias
décadas, ha producido disminución de poblaciones
autóctonas, hasta llegar en algunos casos al peligro de
extinción; es por ello que los países involucrados
desarrollan. programas de conservación en los que se
combinan el uso sostenible de las especies, los
componentes sociales involucrados y la actividad
económica generada. Los programas suelen ser
financiados por organismos internacionales que
promueven la conservación de la biodiversidad.
En el presente estudio se tratarán las posibilidades de
uso comercial de reptiles y los aspectos legales que rigen
las diferentes pautas de aprovechamiento en estado
silvestre y en cautiverio.
Extracción natural y estimación de poblaciones
silvestres
La extracción natural de reptiles ha sido practicada en
todo el mundo desde hace años proporcionando al
hombre alimento y abrigo desde tiempos prehistóricos.
Muchas especies de reptiles sobreviven en la actualidad
en parques nacionales, reservas protegidas o estaciones
de cría. El trampeo ilegal, realizado por poblaciones
tribales y cazadores profesionales y la destrucción de su
hábitat (diques, secado de pantanos, destrucción de los
bosques ribereños) han contribuido a la declinación
generalizada de algunas poblaciones silvestres (8; 34).
Las plantas y los animales silvestres (33) son los recursos
de los que dependen muchas familias rurales en países en
desarrollo. Los obtienen para su subsistencia, para
comercializar en mercados artesanales regionales o para
ingresar como primer eslabón a una cadena de valor
ilegal recibiendo, en la mayoría de los casos, una
proporción mínima de los precios que paga el
consumidor final. Sin embargo, la utilización de animales

94

de la fauna a través de la caza comercial debidamente
regulada y controlada, genera una importante fuente de
ingresos en condiciones significativamente más favorables
que las del circuito ilegal.
Hasta no hace mucho tiempo (35;36) la comunidad
internacional ignoraba o sub- estimaba el valor de las
especies silvestres asignándole una dimensión estética y
turística. La situación actual es de un cambio progresivo
hacia un recurso que puede ser utilizado de manera
sustentable. Los programas de gestión de los recursos
naturales se basan en desarrollar actividades
comunitarias, son concebidos con la aplicación de
métodos participativos de gestión y persiguen además un
beneficio económico regional.
Estados Unidos de América (33) es el mayor consumidor
de productos de la vida silvestre del mundo, registrando
anualmente una importación de dos millones de reptiles
vivos, además de productos derivados del cuero; el
segundo mercado en importancia es el de la UE.
El 77% de la población de norteamericanos mayor de 16
años, utilizan recursos de la fauna como deporte o uso
comercial; la recaudación por estas actividades fue para
el año 1996 de U$S 101 billones, representando el 1.4%
del total de la economía nacional para ese año.
Varias especies de reptiles son utilizadas como mascotas
en los países desarrollados, siendo los países emergentes
los principales proveedores. Por ejemplo entre los años
1991 – 1995, Gana exportó 102.578 víboras pitón por
un valor de U$S 512.890. Para Latinoamérica se cita el
ejemplo de Nicaragua que exporta reptiles vivos por un
valor de U$S 1.5 millones anuales.
El caimán es muy utilizado en América del Sur (35);
entre 1983 y 1988 fueron exportados a Japón y USA un
promedio de 26.000 cueros por año, la mayoría de los
cuales proviene de la extracción natural. Sin embargo la
población más extraída por el cuero es el Tupinambis
spp. Entre 1975 y 1986 fueron exportadas de la
Argentina 16 millones de cueros de
lagartos,
representando una fuente de ingresos adicional a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�pobladores del norte y generando de considerable
impacto en la economía nacional.
En Latinoamérica (36) existe poca información sobre la
utilización de carne silvestre de reptiles ya que
mayormente es consumida para subsistencia. Se registran
antecedentes de 150.000 iguanas/año consumidas en
Nicaragua y la utilización ocasional de la carne de yacaré
y lagartos para los perros de los cazadores.
Recientemente en Bolivia (37) se estableció un
Programa de uso Sostenible para el aprovechamiento del
Caimán yacare, regulando la exportación e importación
de animales vivos y sus productos en el ámbito nacional
a través de un riguroso control; las expectativas de
exportación son proyectadas al año 2007.
En Venezuela (38) el caimán del Orinoco (Crocodylus
intermedius), se encuentra prácticamente extinguido. A
comienzos del siglo XX se inició la utilización comercial
de este reptil para el aprovechamiento de su cuero; se
estima que a partir del año 1930 llegaron a venderse
hasta 4.000 pieles por día. En la actualidad se
desarrollan programas de cría y reintroducción de
ejemplares nacidos en cautiverio (ranching) para
incrementar la población silvestre.
En Perú (39) debido a la caza indiscriminada y a la
conversión de ecosistemas en tierras productivas para uso
agrícola e industrial, el cocodrilo de Tumbes (Crocodylus
acutus) y otros anfibios y reptiles se encuentran en peligro
de extinción. La Organización “Conservación
Internacional” trabaja en ese País elaborando censos
poblacionales y planes técnicos de conservación y
manejo, los que son ejecutados por pobladores locales. En
esos planes se identifican las especies de fauna silvestre
que no pueden soportar la presión de caza debido a una
tasa reproductiva baja, densidad poblacional escasa y/o al
alto grado de amenaza de extracción. También se señalan
especies que por sus características biológicas y
reproductivas pueden soportar cierta presión de
extracción; en este último caso se determina si las cuotas
anuales de utilización son sostenibles. Como los planes
han sido concebidos en forma participativa, las

poblaciones locales se incluyen activamente en todo el
proceso. Participan activamente en talleres de
capacitación, en la recopilación de la información, en la
aplicación de planes de conservación y en el manejo,
control y fiscalización de la aplicación de los planes.
En Brasil (40) también se promueve el uso sustentable
de reptiles silvestres a través de “promover la
conservación in situ y ex situ y desarrollar proyectos de
investigación para inventariar los recursos, invertir en el
desarrollo y aplicar tecnologías endógenas en apoyo a la
conservación misma y a actividades económicas sostenibles
a nivel local”. Además se propone procurar que los
bienes, servicios y beneficios provenientes de la
conservación y aprovechamiento sostenible de la
diversidad biológica sirvan de sustento al desarrollo del
pueblo para que se logre la seguridad alimentaria, se
superen los problemas de salud y se preserven la
integridad cultural.
La población silvestre de las familias Alligatoridæ y
Crococdilæ en Colombia (41; 42) también se
encuentran en riesgo de extinción. Como respuesta a
una iniciativa de conservación y producción sostenible
de los recursos naturales, 22 departamentos del país se
cuenta con 49 mil hectáreas protegidas de bosques por
acción voluntaria de los propietarios de esas tierras. Los
campesinos, ciertas organizaciones no gubernamentales
y los dueños de las fincas se han unido para desarrollar
proyectos de conservación con la intención de contribuir
al conocimiento y consolidación de los esfuerzos
realizados en la búsqueda de procesos de uso y manejo
sostenible de la riqueza biológica del país.
México (43; 44) es uno de los Países con más diversidad
de especies de anfibios y reptiles en el mundo; sin
embargo, los especialistas consideran que esas especies
son las menos protegidas en las reservas ecológicas,
debido principalmente a que son insuficientes las
superficies de las áreas destinadas a la conservación.
Como muchas otras naciones, México enfrenta
problemas ambientales extremadamente graves que se
derivan de aspectos sociales, políticos y económicos a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

95

�nivel nacional e internacional. Las causas principales de
la degradación ambiental son el crecimiento de la
población humana y la inequidad social en la
distribución de la riqueza. Existe una protección
especial para el aprovechamiento del hábitat las
especies y subespecies de la flora y fauna silvestres
terrestres y acuáticas que están en peligro de extinción o
amenazadas. En la República Mexicana y en aguas de
jurisdicción federal, se deberá asegurar su conservación
atendiendo a las disposiciones jurídicas vigentes (45).
En la República Argentina, también existen programas
de conservación y uso sustentable de reptiles
autóctonos.
La Dirección de Fauna Silvestre, Secretaría de Medio
Ambiente y Desarrollo Sustentable, Ministerio de Salud
y Ambiente, ha publicado recientemente un libro en el
cual se hace referencia a los programas de uso
sustentable de especies autóctonas (46).
El Lic. Ramadori, Director de ese Organismo informa
que, la sustentabilidad del aprovechamiento de una
especie silvestre debe integrar los aspectos económicos,
ambientales y sociales, desarrollando acciones
tendientes a la conservación de las especies y de su
hábitat, mejorando la calidad de vida de la sociedad y
aumentando los ingresos de los pobladores sin aumentar
la extracción del recurso. “La historia de uso de una
especie condiciona en forma considerable el plan de
manejo. Por ejemplo para una especie cuyo comercio es
importante desde hace mucho tiempo, como es el caso del
lagarto, se registra una inercia de los actores quienes por
diferentes razones hacen su conveniencia y son reticentes a
modificar practicas. Frecuentemente las propias
administraciones de fauna silvestre forman parte de esa
inercia que dificulta la generación e implementación de
nuevas propuestas. Otra es la situación de especies cuyo
comercio estuvo prohibido y que a partir de la
implementación de determinadas pautas de uso se pretende
volver autorizar; en esta situación se encuentra el yacaré.
Para este caso en particular, la implementación de un plan
de manejo es mucho más sencilla ya que las pautas para su
uso se fijan desde el comienzo, sin el condicionamiento de

96

intereses ya establecidos”.
En el “Proyecto Tupinambis” (47), se informa que debido
a la caza indiscriminada de lagartos overos y colorados
en el año 1977 ambas especies fueron consideradas
dentro de la categoría de “comercio significativo.”
Los lagartos son cazados en vastas zonas de la Republica
Argentina, significando una fuente de ingresos para
personas de escasos recursos; alrededor de la mitad de las
familias que cazan estos reptiles consumen la carne o
alimentan sus perros, y utilizan la grasa con fines
medicinales. La actividad es informal caracterizada por un
gran número de cazadores ocasionales y pocos
profesionales que se dedican exclusivamente a extraer el
recurso. Se estima que en Paraguay, un cazador tipo vende
15 cueros por temporada. En la Argentina depende de la
zona y de la situación socioeconómica, pudiendo llegar a
cientos de unidades por cazador y por año.
La presión de caza se relaciona con el precio pagado por
el cuero crudo a los cazadores; si la demanda externa se
deprime ello incide directamente en el valor que percibe
el cazador y en consecuencia él mismo decide extraer
menor cantidad de ejemplares. La demanda interna no
incide sobre la extracción ya que representa entre el 1 y
el 5% del total de cueros comercializadas. La regulación
de la extracción se complementa con el cupo de
extracción anual permitido, tema que será tratado en
aspectos legales.
El “Proyecto Tupinambis” considera:
- Ajustar las pautas para el “sistema tradicional de
comercialización” a través del establecimiento del
cupo máximo de exportación que corresponde a la
sumatoria del cupo asignado a cada Provincia. Se
establece además el límite de tamaño de cueros de 24
cm de ancho para crudos y 20 cm para curtidos. El
sector industrial por ser beneficiario directo del
recurso debe financiar el proyecto en su
implementación, ejecución y gestión.
- Monitoreo de las poblaciones naturales bajo captura:
se realiza un muestreo de cueros a nivel cazador o
primer acopiador. Los muestreos se realizan en el mes

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�de enero, dado que es el momento en donde se
concentra el mayor acopio pues los cazadores venden
el producto para las fiestas. Las variaciones en el
tamaño de los cueros reflejan fluctuaciones en la
estructura de la población.
- Incorporar nuevas modalidades de uso diferentes al
tradicional: la propuesta consiste en un programa
coordinado en conjunto entre los cazadores, los
propietarios de las tierras en donde se extrae el
recurso, los industriales - exportadores y las
autoridades administrativas. A los cazadores se les
facilita la entrada a los campos y venden los cueros
directamente a los industriales - exportadores quienes
tienen la obligación de adquirir un porcentaje de
cueros a exportar en las zonas seleccionadas para la
implementación del programa.; de esta manera se
evita la intermediación y se logra mejor distribución
de la renta.
- Conservar el hábitat de ambas especies: el Proyecto
debe brindar apoyo técnico y económico directo para
las áreas provinciales naturales protegidas.
Los estudios de poblaciones naturales de lagartos (47),
resultan dificultosos debido a la baja capturabilidad de
estas especies con distintos tipos de trampas, lo que
dificulta la realización de análisis estadísticos
posteriores. Sin embargo a través del monitoreo de
cueros a nivel del acopiador primario, se puede inferir el
estado poblacional, predecir la evolución y establecer las
pautas de manejo.
De los resultados obtenidos se ha podido determinar
que el lagarto overo y el colorado silvestres se han
mantenido en un número “estable” desde el año 1992 al
2004; ello ha permitido mantener el cupo de caza de un
millón de cueros/año.
Debido a los controles internacionales y a los programas
de uso sustentable vigentes las poblaciones silvestres de
yacarés se encuentran en estado de recuperación. Sin
embargo, existen algunos aspectos preocupantes como es
el secado de los esteros mediante la canalización y la
implantación de cultivos industriales en zonas marginales,
lo que reduce significativamente el hábitat natural de

ambas especies. Los caimanes están indefectiblemente
asociados al agua. El yacaré overo prefiere los ambientes
acuáticos de poca profundidad y con abundante
vegetación y el negro las aguas profundas.
Una de las acciones más relevantes de uso sustentable
de yacarés en la Argentina es el “Proyecto yacaré”,
originado en la década del ´90 en la provincia de Santa
Fe (48). El mismo se basa en el sistema de cosecha de
huevos silvestres para la cría en granja o “ranching”,
procedimiento similar al implementado a escala
comercial en los Estados Unidos con el Alligator
mississippiensis (49).
De los huevos cosechados e incubados en forma
artificial se devuelve un porcentaje de crías nacidas en
cautiverio a la misma población de la que fueron
extraídos; ese porcentaje está sujeto al resultado del
monitoreo anual. La liberación se realiza en la misma
zona de cosecha de nidos, excepto que se encuentre sin
agua por sequías naturales o drenado artificial. Este
sistema se desarrolla en las provincias de Santa Fe,
Formosa, Chaco y Corrientes, con la participación de
organismos oficiales y empresas privadas.
Los autores refieren (48,49,50,51) que existen
indicadores de recuperación de poblaciones silvestres en
las que se ha implementado el Programa,
principalmente detectados por el estudio de la evolución
poblacional y por la observación de ejemplares en
lugares donde habían desaparecido tiempo atrás. A
valores constantes, los monitoreos muestran una mejora
en la situación poblacional del orden del 320%, ya que
en los años 1990/92, la densidad media de yacarés era
de 2,7 individuos/ km2 y en el período 2001/2003 esa
cifra ascendió a 8,9 individuos/ km2 .
Producción en cautiverio y estimación de
poblaciones
La
producción
de
reptiles
(2,3,4,5,6,7,9,14,15,21,48,49,50,51),
utilizada desde hace muchos años en
mayoría de los casos el inicio de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

en
cautiverio
es una práctica
el mundo y en la
actividad fue en

97

�consonancia con la alarmante disminución de las
poblaciones naturales.

ventas al exterior, ello hace que no exista un interés de
los exportadores de adquirir cueros de criaderos.

Se puede iniciar la producción a ciclo cerrado
adquiriendo ejemplares en criaderos habilitados. Sin
embargo la tendencia actual es la de combinar la
extracción natural con la cría en cautividad; este
procedimiento es utilizado en muchas especies de
reptiles sujetas a producción comercial. Se puede partir
de la cosecha de huevos o de la captura de ejemplares
adultos o juveniles a partir de los cuales se iniciará la
cría en cautividad.

Los criaderos comerciales pueden ofrecer al mercado
cueros, carne, mascotas y grasa lo que significa enfrentar
una actividad compleja de diferentes productos,
procesos y mercados, algunos de ellos no explorados en
la actualidad.

La cría en cautiverio de Tupinambis spp. (9) comenzó a
desarrollarse en al País en la década delos años ´80, ante
la presunción de la disminución de las poblaciones
naturales sobre las que se ejercía una fuerte presión de
caza. La cantidad de cueros extraídos se correspondía
con la alta demanda internacional y la ausencia de cupos
de exportación que limitaran la oferta. Durante los años
1986/89 se había logrado mantener los animales en
cautiverio con buenos resultados de supervivencia y con
algunos éxitos reproductivos. En los años ´90 comienza
en la provincia de Salta el “Programa Iguana Colorada”.
Para el desarrollo de este emprendimiento, fue
construido un criadero de lagarto colorado (Tupinambis
rufescens) en la finca “El Duraznito”, Rosario de la
Frontera, Salta. El objetivo general fue “determinar la
factibilidad de la cría en cautiverio de la iguana colorada,
desarrollando aspectos tales como reproducción,
alimentación, sanidad, incubación e instalaciones; el
programa fue interrumpido cuatro años después.
Posteriormente, se continuaron con las acciones
tendientes a maximizar la producción en cautiverio a
ciclo completo, con énfasis especial en los índices
productivos (52,53,54,55,56). También fueron
analizados los aspectos económicos revelándose que la
diversificación de productos era la alternativa válida
para criaderos comerciales (57,58). La causa principal
es que no existe un precio diferencial para cueros
provenientes de la cría en cautiverio. Además, debido a
la disminución de la demanda internacional, el cupo de
extracción anual establecido no es completado por las

98

En conocimiento de los consultores del presente
Estudio, se han cerrado o se mantienen con un número
reducido de reproductores la mayoría de los criaderos
habilitados por organismos provinciales o nacionales, a
la espera cambios en la situación actual. Si bien los
desafíos son importantes, la producción integral de
lagartos de Tupinambis en cautiverio es factible de ser
desarrollada, dentro de un enfoque global y de
interrelaciones entre todos los actores de la cadena
agrocomercial que ofrezcan al mercado productos
diferenciados con valor agregado.
Para comenzar con la cría de lagartos en cautiverio (59),
es imprescindible certificar el origen del plantel
reproductor inicial, ya que de ello depende la
habilitación del criadero.
El primer plantel de reproductores podrá ser adquirido
por compra a un criadero habilitado o por obtención de un
permiso de captura emitido por la Dirección de Fauna de
la provincia en la cual se realice la actividad. Existen
ventajas y desventajas para ambos casos. De la compra a
criadero, se obtienen animales con aptitudes de
adaptación al mismo (60), las que resultan convenientes
para el inicio de la actividad; no obstante ello, la inversión
inicial es importante y existen pocos establecimientos que
pueden vender reproductores con la debida certificación.
A través de la captura se obtendrán ejemplares silvestres
a menor costo y en un lapso de tiempo mayor. Es común
que el cazador atrape mayor número de machos, lo que
afecta la composición correcta de los grupos
reproductivos (4 machos x 10 hembras x dos etapas de
introducciones de machos de recambio).
Es recomendable no adquirir al principio la cantidad de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�ejemplares totales (59). Ello es debido a varios factores
entre los que se destacan la inversión inicial, la
complejidad en lograr captura de gran número de
animales y fundamentalmente la escasa experiencia en
esta actividad. Con la adquisición gradual de ejemplares
las instalaciones podrán construirse en etapas, según las
necesidades de funcionamiento.
Con permiso de captura, es recomendable adquirir los
ejemplares durante la primavera, con el objeto de lograr
un mayor tiempo de adaptación al cautiverio. Si los
animales provienen de criadero es conveniente
comprarlos en febrero – marzo, con lo cual tendrán
actividad en el nuevo alojamiento antes de la hibernación
y podrán reproducirse por primera vez ese mismo año.
Las instalaciones mínimas requeridas (9;59)
comprenden corrales de reproducción y un corral para
machos de recambio, que puede ser utilizado también
como lazareto; refugios dentro de los corrales
acondicionados con pasto seco estacionado; corrales de
recría y engorde; galpón para pichones con salida a zona
de asoleado y nidos para la ovodeposición y nacimiento
de las crías. Si se proyecta realizar incubación artificial
las incubadoras deberán ser especialmente diseñadas, ya
que para estas especies de lagartos no existen en el
mercado. Otras instalaciones dependerán de los
productos que se logren. Si se obtiene carne, es
necesario contar con una planta faenadora habilitada y
con la cadena de frío correspondiente. El tratamiento de
los cueros requiere de instalaciones de tipo artesanal
para el curtido y teñido. La grasa debe ser frisada hasta
su industrialización.
No existe en la Argentina una planta habilitada para la
faena de Tupinambis spp., aunque sería probable que se
adjudiquen habilitaciones temporales en frigoríficos que
funcionan temporalmente, como es el de la localidad de
Ascensión, PBA En ese establecimiento se procesa
carne de liebre durante los meses de mayo y junio y
ocasionalmente se faenan carpinchos procedentes de la
cría en cautiverio de criaderos de la provincia de Buenos
Aires, Santa Fe y Corrientes.

Las
curtiembres
industriales
procesan
los
cuerossilvestres por cantidades; este procedimiento
imposibilita identificar un número reducido de ellos,
como serían las producidas en cautiverio. Si se lleva un
grupo particular de cueros a curtir, se recibirán otros de
características similares ya terminados (curtidos y
teñidos) y no se podrá identificar el producto para
trazarlo; esta situación puede ser corregida con la
integración de productores y curtidores artesanales, ya
que éstos últimos procesan un número reducido de
unidades por vez.
La diversificación de productos y el agregado de valor, no
ha sido concretado a escala comercial, sin embargo a
través de un enfoque integral de esta agroindustria, es
factible que sea logrado través de procesos de integración
horizontal de actores del sector privado y público.
Como se ha explicado, en el año1990 se inició en la
provincia de Santa Fe el "Proyecto yacaré" para la
conservación y uso sustentable del yacaré overo
(Caiman latirostris). El mismo modelo fue
implementado en 1996 para Caiman latirostris y Caiman
yacare en la provincia de Chaco a través del "Proyecto
Yacarés Chaqueños" a cargo de la empresa “El Cachapé”
y la ONG “Fundación Vida Silvestre”. En la provincia de
Formosa la empresa “Caimanes Formoseños” inició la cría
en cautiverio en el año 2002 y dos años después fue
puesto en marcha otro emprendimiento similar
denominado "Proyecto Caimán". “Yacaré Porá” es un
emprendimiento en la provincia de Corrientes de un
grupo comercial (Grupo Pomera); esa empresa se ha
vinculado con los emprendimientos de Santa Fe y de la
empresa formoseña.
Todas estas iniciativas se basan en el sistema de cría de
yacarés en granjas o rancheo mediante el cual no solo se
valoriza económicamente y se preservan a las especies,
sino que se le atribuye un rol fundamental a la
conservación del hábitat cómo componente
indispensable en el sistema productivo.
La técnica de rancheo utilizada en la Argentina (48) se
realiza a caballo, a pié o en pequeñas embarcaciones;

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

99

�ocasionalmente pueden utilizarse helicópteros. Es de
destacar que para la recolección de huevos suelen
emplearse personas del lugar que conocen el ambiente y
los lugares en donde se encuentran los nidos. Esas
personas reciben entre $15 y 20 por nido declarado. En
el establecimiento “El Cahapé” se recolectaron en el año
2002 58 nidos y 1862 huevos que ingresaron a la
incubadora; la tasa de supervivencia de las crías lograda
en esa temporada fue del 90% (62).
La recolección de huevos (48) puede ser tardía para evitar
la mortalidad embrionaria de los primeros días de
fertilización; sin embargo puede efectuarse de manera
temprana, ya que estudios recientes indican que con una
manipulación correcta se evitaría la pérdida por esta causa.
La temperatura de incubación media es de 31.5ºC,
aunque se están realizando experiencias a diferentes
rangos térmicos a los efectos de poder determinar y
privilegiar el sexo de los animales (61); la humedad
proporcionada es del 95 al 98%.
Con respecto al alojamiento y la aclimatación de los
animales existe una gran variedad de combinaciones en
cuanto al número de individuos y diseño de los
habitáculos para cría. En Santa Fe y Formosa se los aloja
en piletones de 4,5 x 5 m con un sistema de calefacción
por losa radiante a una densidad media de 10
animales/metro2.
En el emprendimiento de la provincia de Chaco (62) la
crianza se lleva a cabo en condiciones de temperatura
controlada en piletas de cemento de 3 x 4 m, aisladas
térmicamente en paredes, piso y tapas con 10 cm de
espuma de poliuretano y con un 50% de su superficie
con agua hasta una profundidad de 10 cm y un 50% de
su superficie seca. La calefacción se suministra
mediante loza radiante accionada por un sistema solar y
una caldera a leña como sistema auxiliar. La densidad
media de crianza es de 10 individuos/ metro2 durante
los primeros estadios de vida; para la crianza de los
individuos que superaron los 60 cm de largo total, se
2
disminuye a 6/ metro .

En Santa Fe y Formosa, se alimentan a los animales ad
libitum seis veces por semana (48) con alimento
balanceado húmedo (50%) basado en carne y vísceras
bovinas o pescado de río o bien deshechos de peladeros
de pollos y 50% de balanceado seco. Estas raciones son
formuladas en la provincia de Santa Fe y están
disponibles comecialmente.
En el establecimiento “El Cachapé” (63), de la provincia
del Chaco, los animales reciben alimentación
diferencial, de acuerdo a las etapas de crianza. A los más
jóvenes se les suministra durante un año día por medio
carne y vísceras vacunas molidas complementadas con
suplemento vitamínico (70 g de mezcla vitamínico
mineral comercial cada 5 kg de carne molida). Luego se
proporciona una dieta intermedia a base de 5 kg de
carne vacuna molida (21% de lípidos) suplementada con
hígado vacuno (10 g/kg de carne), complejo vitamínico
mineral (20 g/kg de carne), compuesto por carbonato de
calcio (7g/kg de carne), calcio orgánico (20 g/kg de
carne) y vitamina E (60 UI/kg de carne). Durante el
último período de crianza los animales reciben una dieta
de terminación, compuesta por 2/3 partes de harina de
carne y hueso y 1/3 parte de carne molida. La mezcla
vitamínico mineral comercial se suministra en
cantidades de 100g cada 5 kg de la mezcla.
En el mes de noviembre se liberan al medio natural a los
animales nacidos ese mismo año en las condiciones ya
detalladas de cantidad, ubicación y población elegida.
En los primeros años de actividad, se liberaron el 100%
de los ejemplares logrados en cautiverio; esa cifra fue
disminuyendo progresivamente, hasta ser en la
actualidad del 15%.
El especialista Alejandro Larriera (48) informa que en las
provincias de Santa Fe y Formosa, fueron identificados
hasta el año 2004 un total de 1.945 nidos de Caimán
latirostis, de los que se cosecharon 1.410, con un total de
47.948 huevos. Los pichones nacidos fueron 35.197, de
los que se liberaron 15.512. El autor informa que se
destinaron a la comercialización 14.046 ejemplares.
El mismo autor refiere para la provincia del Chaco una

100

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�cosecha de huevos de 4.867 (C. Latorostis) y 2.138 (C.
Yacaré), con una liberación total de 1.735 pichones y
con 2.914 animales de engorde.
Anualmente se mejoran las condiciones de crianza,
tanto en los individuos destinados a liberación, como
aquellos orientados a la producción comercial.
La faena puede realizarse cuando los animales alcanzan
un peso promedio de 4 kg, que corresponde a 12 a 24
meses de edad. Existe en la provincia de Santa Fe una
planta de procesamiento habilitada por el SENASA en
el año 2001.
En su trabajo recientemente publicado el Lic. Larriera
(48) concluye que “existen indicadores que muestran la
recuperación de las poblaciones naturales, siendo el
factor principal del éxito del aprovechamiento
sustentable el interés de los propietarios de las tierras y
los pobladores locales por conservar el recurso”.

excepcionales como por ejemplo para la investigación
científica. En este caso se concede un permiso de
exportación (o certificado de re-exportación) y un
permiso de importación.
En el Anexo II figuran especies que no están
necesariamente amenazadas de extinción, pero que
podrían llegar a estarlo a menos que se controle
estrictamente su comercio. El comercio internacional de
especies del Apéndice II se autoriza concediendo un
permiso de exportación. En el marco de la CITES no es
preciso contar con un permiso de importación sin
embargo, algunos países imponen medidas más estrictas
que las exigidas por la CITES y solicitan esta
documentación.
Sólo pueden concederse los permisos o certificados si
las autoridades competentes han determinado que se
han cumplido ciertas condiciones, en particular, que el
comercio no será perjudicial para la supervivencia en el
medio silvestre.

Aspectos legales y trazabilidad
Los aspectos legales para la utilización de productos de
reptiles se basan en las recomendaciones de la
Convención Internacional para el Trafico de Especies
Silvestres (CITES) las que pueden ser modificadas
según el estado de sobrevivencia de una especie
determinada. La sobrevivencia de especies silvestres de
reptiles y la comercialización de los productos obtenidos
están sujetas a las normativas CITES. Es de destacar
que el país exportador y el importador deberán contar
con el certificado que acredite la procedencia y legalidad
de la transacción comercial; esa responsabilidad es
compartida por ambas partes.
La CITES clasifica a las especies de la flora y fauna en
tres Anexos de diferentes características.
En el Anexo I figuran las especies de animales y plantas
sobre las que pesa un mayor peligro de extinción y la
CITES prohíbe, generalmente, el comercio
internacional de estas especies. No obstante, puede
autorizarse el tránsito de las mismas en condiciones

Una especie puede ser declarada como prohibida de ser
extraída y sólo poder ser comercializada a través de la
producción en cautiverio (CITES I), o poder ser extraída
con la regulación y fiscalización del Estado (CITES II).
En el Anexo III figuran las especies incluidas a solicitud
de una Parte (país miembro) que ya reglamenta
internamente el comercio de dicha especie y que
necesita la cooperación de otros países para evitar la
explotación insostenible o ilegal de las mismas.
La clasificación de las especies de la fauna
generalmente se realiza a través de programas de
capacitación, de ejecución de proyectos y de apoyo
financiero brindados por agencias internacionales como
la UICN (Unión Mundial para la Conservación de la
Naturaleza), TNC (The Natural Conservancy) y el WWF
(World Wordlife Found).
Las Autoridades CITES de cada uno de los 169 países
adheridos informan la clasificación de las especies de la
flora y fauna de su País, y si deben realizarse

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

101

�modificaciones al respecto. El Reglamento establece
que “cada Parte en la Convención debe designar una o
más Autoridades Administrativas que se encargan de
administrar el sistema de concesión de licencias y una o
más Autoridades Científicas para prestar asesoramiento
acerca de los efectos del comercio sobre la situación de
las especies”.
CITES informa periódicamente la situación de las
especies clasificadas. Así, en el año 2004, en la reunión
celebrada en Ginebra (64) se documentaron las
acciones de la Secretaría de medio Ambiente del
Paraguay para establecer las estrategias según la Ley
583/76 del uso sustentable de algunos reptiles a través
de la cría, la caza y la comercialización. Ese país ha
suscripto acuerdos de cooperación financiera con
ONGs internacionales para el estudio de especies
silvestres de Tupinambis spp. y Caimán yacare, entre
otras. En junio de 2003 se comenzó con el monitoreo de
lagartos en la región del Chaco Central con el objeto de
que las comunidades puedan realizar un
aprovechamiento sustentable del recurso.
Es notorio el esfuerzo realizado por las Autoridades
paraguayas, respecto de reglamentar las actividades
relacionadas con los recursos naturales.
La ausencia del Estado como fiscalizador y regulador
produjo por ejemplo que en la década de los años ´80
prácticamente se diezmara la población silvestre de
Tupinambis spp. En la actualidad además de los estudios
científicos que se están realizando en Paraguay, la
Administración Financiera del Estado por Ley 1535
identifica los problemas y recomienda las medidas de
corrección. Desde el año 2001, la Secretaría del
Ambiente está obligada a no otorgar permisos de
exportación a personas privadas o jurídicas que han sido
condenadas por la legislación de la conservación de la
naturaleza; es un pre – requisito que las personas que
tramiten solicitudes de cupos adjunten a la solicitud un
certificado judicial en el que se constate estar libre de
condena en infracciones a las leyes ambientales.
Para comercializar cueros y carne de lagartos en Bolivia

102

(65) se debe cumplir con la Ley de Medio Ambiente
promulgada en el marco del “Programa de Uso Sostenible
y Aprovechamiento de la Fauna”. A través de ese
Programa se fue levantando en forma progresiva la veda
de caza y comercialización de esas especies, impuesta en
la década del ´90 por los Decretos 22.641 y 25.458.
En Colombia (66), la gestión ambiental en fauna
silvestre se enmarca con principios similares a los ya
expuestos en este estudio en la Ley Nº 99/93. A través
de los resultados surgidos del estudio de las poblaciones
silvestres en ese País y de la cría de reptiles en granjas,
se espera poder levantar gradualmente la veda general
de caza comercial vigente (Ley 84/89).
En Brasil (67) los reptiles han sido cazados en forma
indiscriminada por décadas. Se estima que en los años
50 – 60 fueron extraídas anualmente de la región del
Pantanal 1.600.000 cueros de yacaré. A partir del año
1969 fue prohibida la caza comercial, lo que significó
que a través del comercio ilegal se comercializaran un
promedio de un millón de cueros por año; se estima que
la población actual de ejemplares adultos en toda la
región no supera los tres millones y medio. Los
gobiernos de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul han
implementado el “Proyecto del Pantanal”, basado en
principios similares al de otros países.
Venezuela (68) ha regulado la cosecha de adultos de
Caiman, Crododilus criocodilus a través de la Dirección
nacional de Fauna del Ministerio de Recursos Naturales
(MARN). La extracción se permite para la cría en
cautiverio de la especie. Otras especies como el caimán
del Orinoco se encuentra bajo protección especial y su
cacería es ilegal, ya que forma parte de la “Lista de
Animales en Veda por Tiempo Indefinido” según
Resolución del MARNR No. 95/79.
En México (69) la información sobre biodiversidad se
obtiene en gran medida, a través de la Comisión
Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad (CONABIO). Ese Organismo apoya la
sistematización de información biológica existente así
como la investigación original, según los programas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�internos vigentes; promueve la participación en diversos
acuerdos y tratados internacionales sobre biodiversidad
y medio ambiente y es el punto focal del mecanismo
facilitador de la Convención sobre Diversidad Biológica
(CDB). Entre los principales compromisos contraídos
figura la elaboración de una estrategia nacional sobre
diversidad biológica.

la norma, los animales silvestres son aquellos que "viven
libres e independientes del hombre, en ambientes naturales
o artificiales; los bravíos o salvajes que viven bajo control
del hombre, en cautividad o semi cautividad y los
originalmente domésticos que, por cualquier
circunstancia, vuelven a la vida silvestre convirtiéndose en
cimarrones".

En la Argentina (70) existen unas 985 especies de aves,
345 de mamíferos, 297 de reptiles, 156 de anfibios y
710 de peces. Según la Fundación Vida Silvestre
Argentina 529 de todas ellas están amenazadas. Además,
hay tres extinguidas (del mundo): el guacamayo azul
(Anodorhynchus glaucus), el zorro-lobo de las Malvinas
(Dusicyon australis) y la lagartija del Lago Buenos Aires
(Liolaemus exploratorum). Los caracoles acuáticos de
Apipé (Aylacostoma guaraniticum, A.chloroticum,
A.stigmaticum y A.cinculatum están extintos en estado
silvestre y sólo han sobrevivido en cautiverio.

En el capítulo III, sobre comercio interprovincial e
internacional, la Ley indica que para transportar fauna
silvestre se deberá poseer una "Guía de Tránsito", que es
un documento oficial extendido por la autoridad
competente. Esta cédula acredita que el animal se ha
cazado dentro de un territorio permitido con el debido
permiso del propietario o administrador.

Existen en la República Argentina más de 3.000 normas
vinculadas a la conservación, pero su aplicación es
precaria, ineficiente o desorganizada (71). Por esa razón
la caza furtiva, la sobre pesca y el tráfico de fauna no se
ven desalentados a pesar de los esfuerzos de control
oficial. En todo el país hay un promedio superior a los
700.000 delitos al año (con intervención policial) contra
un promedio de menos de 20.000 condenas en el mismo
período. Los delitos ambientales se encuentran
enmarcados en ese contexto.
Como país miembro de la CITES desde el año 1981 ha
reglamentado la conservación y el uso sustentable de
reptiles de Tupinambis y Caimán, tanto para la
extracción en estado natural como para la cría en
cautiverio. La Ley Nacional 22.344 que adhiere a la
Convención, fue promulgada el 1/12/1980 y entró en
vigencia el 1/10/1982.
La ley Nacional 22.421/81 de Conservación de la Fauna
Silvestre es la norma principal que rige la protección de
los animales en Argentina, fue sancionada hace casi dos
décadas y establece que "todos los habitantes de la
Nación tienen el deber de proteger la fauna silvestre". Para

En el capítulo VI, se determina cómo debe realizarse el
control sanitario de la fauna silvestre proveniente del
exterior. Estas inspecciones están a cargo del Servicio
Nacional de Sanidad Animal. Si la fauna silvestre habita
territorios provinciales, el control sanitario será ejercido
por los servicios de las provincias. El artículo 20
establece que si una especie autóctona se halla en
peligro de extinción o en grave retroceso numérico, el
Poder Ejecutivo Nacional deberá adoptar medidas de
emergencia a fin de asegurar su repoblación y
perpetuación, puede disponer la prohibición de la caza,
el comercio interprovincial y la exportación de
ejemplares y productos de la especie amenazada.
Las penas para quienes cacen animales sin autorización
van desde un mes a un año de cárcel y se les aplicará
una inhabilitación de hasta tres años. La ley dictamina
que será reprimido con prisión de dos meses a dos años
y con inhabilitación especial de hasta cinco años quien
capture animales de la fauna silvestre cuya caza o
comercialización estén prohibidas o vedadas. La pena
será de cuatro meses a tres años de prisión con
inhabilitación especial de hasta diez años cuando el
hecho se cometiere de modo organizado o con tres o más
personas o con armas, artes o medios prohibidos.
El artículo 27 establece que esas mismas penas se
aplicarán también al que transporte, almacene, compre,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

103

�venda, industrialice piezas, productos o subproductos
provenientes de la caza furtiva o de la depredación.
Para las infracciones se estipulan multas además del
decomiso de los animales y demás productos en
infracción. También está prevista la suspensión de un
mes a dos años o cancelación de la licencia de caza
deportiva, como la inhabilitación o clausura de los
locales o comercios de un año hasta cinco.

o

o

o
El Decreto Reglamentario Nacional 522/1997, del
Comercio Exterior y Protección de la Flora y Fauna
Silvestre - Protección de las Especies, dice en su
artículo primero que las disposiciones de la Ley N.
22.344 y del Decreto correspondiente alcanzarán al
comercio de todas las especies y especimenes tal como
se definen en el Artículo I de la Convención sobre el
Comercio Internacional de Especies Amenazadas de
Fauna y Flora Silvestres, y que se hallan incluidas en los
Apéndices I, II y III de la citada Convención, con las
respectivas enmiendas y modificaciones que se
aprueban. En el artículo segundo indica que la
Autoridad de Aplicación de la Ley N. 22.344 será la
Secretaria de Estado de Recursos Naturales y Desarrollo
Sustentable de la Presidencia de la Nación.
Con referencia a la Autoridad Administrativa, indica que
las funciones serán:
o Conceder, cancelar, revocar, modificar y suspender
Certificados o Permisos CITES de importación,
exportación,
reexportación
o
introducción
procedentes del mar.
o Llevar el registro del comercio de especímenes,
conforme lo previsto en el artículo VIII, párrafo 6 de
la Convención, con los siguientes datos mínimos: - los
nombres y direcciones de los exportadores e
importadores; - el número y la naturaleza de los
Permisos y Certificados emitidos; - los países con los
cuales se realizó dicho comercio;
- cantidades y tipos de especimenes;- los nombres de las
especies en cuestión; - y el tamaño y el sexo de los
especimenes cuando corresponda.
o Fiscalizar las condiciones de transporte, cuidado y

104

o
o

embalaje de los especimenes vivos objeto de comercio
en coordinación con las restantes autoridades a las
que pueda corresponderles intervenir.
Secuestrar o intervenir en el secuestro de los
especímenes obtenidos en infracción a la Ley 22.344
y Decreto Reglamentario.
Devolver a su país de origen a determinar el destino
transitorio o definitivo de los especimenes vivos
secuestrados según el inciso anterior.
Establecer las características de las marcas que deban
llevar los especimenes objeto de comercio
internacional en aquellos casos en que su uso se
establezca mediante resolución de la Autoridad de
Aplicación.
Organizar y mantener actualizado el Registro de
infractores.
Proponer enmiendas a los Apéndices I y II y elevar
listados para la inclusión de especies en el Apéndice
III de la Convención de acuerdo a los artículos XV y
XVI de la misma.

Además de estas leyes, existen normas relacionadas con
la protección y cuidado de los animales. Entre ellas se
destacan:
- Resolución N º 144/83 de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca (SAGyP) que reglamenta los
criaderos, estampillado, tamaño de jaulas y especies
perjudiciales.
- Resolución SAGyP N º 144/86, que determina la lista
de especies amenazadas de extinción.
- Resolución SAGyP N º 62/86, que prohíbe la
exportación, tráfico interprovincial y comercio en
jurisdicción federal de todas las especies de reptiles,
aves y mamíferos vivos de la fauna autóctona, con
excepción de las consideradas perjudiciales o dañinas
y de las criadas zootécnicamente.
Los especimenes de lagarto overo y colorado están
incluidos en el Apéndice II de la CITES.
Con referencia al uso sustentable para la obtención de
cueros de Tupinambis spp., la Subsecretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca promulgó la Resolución Nº 588/90 de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�“Conservación de la Fauna” en la cual “se prohíbe el
transito interprovincial, el comercio en jurisdicción federal
y la explotación de cueros crudos de iguana overa
(Tupinambis merinae) y de iguana colorada (Tupinambis
rufescens) cuyo ancho sea inferior a 24 centímetros”.
La Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política
Ambiental (48) emitió las Resoluciones 516/93,216/96 y
1437/00 que fijaron los cupos máximos de exportación
anuales de cueros de lagartos. Esa cantidad estuvo
relacionada con la medida histórica de 1.5 millones de
los 10 años anteriores y con un planteo conservativo y
precautorio; fue establecido en un millón de unidades /
año correspondiente a la sumatoria de los cupos
parciales de las provincias intervinientes. A las
provincias de Formosa, Chaco y Santiago del Estero les
corresponden más de 600.000 unidades. En los últimos
años ese cupo no fue cubierto, debido a la disminución
de la demanda internacional.
Las direcciones de Flora y Fauna Silvestre provinciales son
de carácter autárquico. En general adhieren a las normas
nacionales y regulan aspectos propios de la región de su
incumbencia. Si el recurso es comercializado con otras
provincias, la Ciudad de Buenos Aires o es exportado,
interviene la Dirección Nacional.
Respecto al aprovechamiento del yacaré en estado
silvestre, las Resoluciones Nº 24/86 y 793/87 de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
prohibieron la exportación, tráfico interprovincial y la
comercialización en jurisdicción federal del Caimán
latirostis (yacaré overo). La prohibición podía ser
reconsiderada una vez que se efectuaran los estudios
sobre densidad poblacional y que los resultados de estos
fueran compatibles con la caza comercial.
Los estudios científicos realizados avalaron la
transferencia de las poblaciones de yacaré overo de
nuestro país del Apéndice I al Apéndice II bajo la
“Resolución de Ranking” de la CITES. Es por ello que
Resolución 283/00 se autorizó el tránsito
interjurisdiccional, el comercio en jurisdicción federal y
la exportación de productos y subproductos de yacaré

hocico ancho (Caiman latirostris), provenientes de la
cría en cautiverio en granjas.
Para la obtención de productos de reptiles criados en
cautiverio las empresas deberán inscribirse en la
Dirección de Fauna de la Provincia en donde se desea
comenzar con la actividad. La reglamentación
corresponde a lo establecido por la Dirección de Fauna
provincial. Posteriormente y a los efectos de
comercializar fuera de esa jurisdicción se deberá
inscribir en la Dirección de Fauna Nacional.
El Decreto Nº691/81 establece que todos los criaderos
comerciales deberán registrarse e informar sobre el
desarrollo de su actividad. Para ello se creó el Registro
Nacional de Criaderos de Fauna Silvestre, en el ámbito
de la Dirección de Fauna y Flora Silvestre.
Los requisitos a cumplir son:
• Formulario Nº1 Registro de firmas, conforme
Resolución Nº145/86.
• Nombre, profesión y en los casos que corresponda,
número de matrícula del o los profesionales con título
terciario o universitario de carreras vinculadas al
manejo de los recursos naturales, responsable del
programa de cría.
• Certificado de inscripción y habilitación emitido por la
autoridad competente en el manejo del recurso fauna
de la provincia donde se encuentre instalado el
criadero.
• Constancia de control sanitario emitido por la
provincia.
• Aprobación de las condiciones de infraestructura del
establecimiento, conforme a las disposiciones
provinciales.
• Programa de cría y métodos zootécnicos a ser
utilizados, especificando las necesidades futuras de
incorporación de nuevos ejemplares a partir de
poblaciones silvestres con el fin de obtener nuevo
material genético.
• Registro de los ejemplares que conformaran el plantel
básico acreditando su procedencia.
• Registros de las marcas, señales, anillos y demás

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

105

�métodos de identificación individual de los
ejemplares que conforman el plantel básico.
• Registros de las marcas, señales, anillos y demás
métodos de identificación de los ejemplares,
productos y subproductos provenientes del criadero.
En los casos de tratarse de establecimientos que estén
funcionando deberán adjuntar a la documentación antes
solicitada un inventario de los animales que poseen
indicando cantidad, sexo, edad y documentación que
acredite la tenencia legítima de los mismos.
Todo criadero habilitado deberá llevar un registro de
movimiento en un libro foliado y rubricado por la
Dirección de Fauna y Flora Silvestre correspondiente.
Las bajas por muerte deberán ser certificadas por el
profesional responsable.
Los criaderos deberán registrar semestralmente el
movimiento de ejemplares a través de un informe
avalado por el profesional responsable donde consten los
nacimientos, muertes, incorporación de nuevos
ejemplares, venta y destino de productos y
subproductos. Este informe tendrá carácter de
declaración jurada.
En los casos que la autoridad de aplicación lo considere
conveniente, podrá requerir al titular del criadero que
un porcentaje de los ejemplares obtenidos sea destinado
al repoblamiento.
Se podrá cancelar la habilitación de los criaderos cuando
no se de cumplimiento a algunos de los requisitos de
inscripción o funcionamiento establecidos. Asimismo,
se podrá otorgar un plazo no mayor de (60) días para la
entrega de la documentación pendiente.
La crianza, marcado, transporte y comercialización de
las especies comprendidas en los Apéndices I y II de la
Convención sobre el Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre
(CITES), aprobada por Ley Nº22.344, deberán ajustarse
a los criterios establecidos por dicha Convención y a
toda norma que se dicte a tal fin.

106

Entiéndese por "cría en granjas" (ranching), a las
operaciones productivas, tendientes a la cría de
especímenes de fauna silvestre capturados en su hábitat
natural, en un medio controlado, actividad que deberá
fundamentalmente beneficiar la conservación de las
poblaciones naturales de la especie, contribuyendo al
aumento de su población en ese medio, a partir de la
liberación de ejemplares criados.
Entiéndese por "medio controlado”, al ambiente natural
o artificial en el que se desarrollan las actividades de
reproducción de la especie criada, cuyas características
deben comprender, cuando corresponda, alojamiento
artificial, asistencia sanitaria, evacuación de desechos,
protección
contra
predadores,
alimentación
suministrada artificialmente, medidas de seguridad para
evitar el ingreso de ejemplares de la misma especie o de
otras al criadero o el escape de los ejemplares criados y
la selección de individuos criados sin perjudicar la
supervivencia de los especímenes del medio silvestre.
Los establecimientos que se dediquen a la cría en granja
en medio controlado de la especie Caiman latirostris,
para realizar actividades de tránsito interprovincial,
exportación y comercialización en jurisdicción federal,
deberán cumplir, además de los requisitos establecidos
por la Resolución 26/92 de la entonces Secretaría de
Recursos Naturales y Ambiente Humano, con las
siguientes pautas:
• Contar con relevamientos de la situación poblacional
de la especie, fechados al menos dos años antes de
concretarse la solicitud.
• Los estudios deberán abarcar al menos un 40% del
área de distribución de la especie en la provincia
donde se encuentra el establecimiento.
• Todos los animales deberán ser marcados al momento
del nacimiento, tanto los animales que queden en la
estación de cría para repoblamiento, como los que
sean derivados al establecimiento de cría comercial.
Se llevará a cabo un registro con la identificación de
cada animal (de ser posible con el sistema de
microchips), que se revisará en el momento de las
liberaciones o al sacrificio, según corresponda. Al

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�momento del sacrificio los cueros serán marcados con
etiquetas CITES con la impresión "Yacaré overo,
Argentina, y número de serie".
La Dirección de Fauna y Flora Silvestres evaluará el
cumplimiento de lo requerido y en función de ello
aprobará en forma total o condicionada o denegará la
solicitud.
Se deberá informar anualmente a la Dirección de Fauna
y Flora Silvestres, los siguientes datos:
• Evolución del monitoreo poblacional
• Número de huevos cosechados en la temporada
• Cantidad de animales en crianza en el año (para
liberación y comercio)
• Cantidad de animales devueltos al medio silvestre
• Cantidad (e identificaciones) de los animales faenados
Para la comercialización y confección de prendas de
peletería y artículos de marroquinería elaboradas con
cueros de la fauna silvestre (72), se procederá al
estampillado de la mercadería. Como se ha referido para
cueros de carpincho, las estampillas se adquieren en las
dependencias de la autoridad de aplicación., dentro de las
48 horas de finalizada la confección o recepción de la
prenda o artículo, para lo cual se requiere de la
acreditación de los cueros a través de la inscripción
correspondiente o de la transferencia entre persona física
o jurídica. El valor del estampillado varía desde $4 (20
unidades) a $ 0.20 (1 unidad o fracción de unidad).
Por unidad de cuero silvestre se abona $0.10; este valor no
incluye a productos en cualquier estado de elaboración.
Si el producto de la fauna silvestre es declarado por
unidad de peso, el arancel corresponde a $0.10/ kg neto.
Respecto a la emisión de certificados, por certificado
CITES corresponden $2; el arancel mínimo de inspección
para la extensión de Guías de Tránsito y Certificados de
Exportación e Importación se abonan $ 9.20.
Como se ha referido anteriormente además del cuero de

reptiles, pueden comercializarse otros productos como
la carne y mascotas.
La carne de animales silvestres de caza, aptos para el
consumo humano debe provenir de ejemplares cazados
de acuerdo a las normativas vigentes.
La Resolución 13/03 del SENASA considera a animales
silvestres de caza, aptos para consumo humano, a los
mamíferos terrestres, a las aves, a los reptiles y, batracios,
cuyas carnes se obtienen luego de cazarlos por métodos
autorizados, ajustándose a las regulaciones de protección
de la fauna que correspondan a cada jurisdicción. Define
como planta faenadora de productos de caza menor, a los
establecimientos que elaboran los animales, con sus
vísceras y piel. Los establecimientos que elaboren los
productos indicados, deben reunir todos los requisitos
exigidos para los mataderos de aves y de conejos, de
acuerdo con la índole de su producción, sin perjuicio de
toda otra exigencia higiénico-sanitaria que en relación con
la labor a desarrollar, se consigne en el Reglamento
vigente. En caso de recibir animales de caza menor vivos,
los establecimientos deben reunir los requisitos para los
mataderos cuyas instalaciones se adapten mejor para tal
fin. Todos los productos de caza deben ser congelados
inmediatamente después de su elaboración y mantenidos
luego a una temperatura no superior -12 ºC. Esta
temperatura debe ser mantenida a lo largo de toda la
cadena alimentaria, quedando prohibida su recongelación.
La Resolución considera como animales domésticos a
los silvestres criados en cautividad, nacidos, criados y
sacrificados en cautiverio; corresponde a animales que
viven en un territorio delimitado, pero en condiciones de
libertad semejantes a las de la vida silvestre. La faena y
procesamiento de la carne se asimila a los del estado
natural.
La Comunidad Económica Europea en la Directiva
96/90/CE (73) establece las condiciones de policía
sanitaria y sanitarias aplicables a los intercambios y a las
importaciones en la Comunidad de productos no
sometidos, con respecto a estas condiciones, a las
normativas comunitarias específicas a que se refiere la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

107

�Directiva 89/662/CEE y, por lo que se refiere a los
patógenos, en la Directiva 90/425/CEE.
Se considera que, debido al consumo en la Comunidad
de carne de reptiles y de especies no reguladas por
disposiciones específicas y de sus productos, conviene
establecer los requisitos sanitarios aplicables a la
producción, la comercialización y la importación de
dichos productos de origen animal. Estas condiciones
deberán incluir, según las especies, requisitos
específicos en lo relativo a:- criterios microbiológicos y
parasitológicos,- higiene en el momento del sacrificio, y
- detección de residuos.
Otro producto con posibilidades de comercialización es
del de las mascotas (74).
En el mercado interno el 80% de los reptiles
comercializados provienen de la importación, siendo la
especie más demandada la Iguana iguana proveniente de
Centroamérica. La importación de reptiles con ese
propósito es regulada por la Dirección de Fauna, a través
del Decreto Reglamentario Nº 666/97 y por el SENASA
según Resolución 1354/94.
Respecto de la exportación de animales vivos de la fauna
silvestre, se requiere de la autorización previa de la
autoridad nacional de aplicación, la que podrá ser
denegada en los siguientes casos:
• Cuando involucre especies incluidas en el Apéndice I
de la CITES, salvo que las mismas se encuentren
alcanzadas en las excepciones.
• Cuando se trate de especies que, no estando incluidas
en el punto anterior, se encuentren protegidas en toda
la región de su hábitat natural.
• Cuando no se certifique fehacientemente el origen
legal del producto a exportar, o sea que en la caza de
los ejemplares, la extracción de los productos y
subproductos o la elaboración de sus derivados, no se
haya cumplido en todas las etapas las disposiciones
nacionales y provinciales sobre la materia.
• Cuando no se cumplan los requisitos previstos por la
autoridad sanitaria correspondiente.

108

Los permisos de embarque para la aduana de las
exportaciones autorizadas, serán extendidos por la
autoridad nacional de aplicación, previo pago de los
aranceles de inspección previstos correspondientes a la
identificación de especies y control de certificados de
origen. La autoridad nacional de aplicación emitirá
asimismo cuando corresponda, el permiso de
exportación previsto por la CITES de la Fauna y Flora
Silvestre. Estarán exceptuadas del pago de los aranceles
enunciados en el artículo precedente, las instituciones
oficiales, científicas, culturales o educativas.
Las exportaciones de productos y subproductos de
especies de la fauna silvestre deberán hallarse
amparados por Guía de Tránsito expedida por la
autoridad provincial correspondiente, en la que conste
que la caza se ha realizado de acuerdo con las
disposiciones nacionales y provinciales.
Los lagartos overo y colorado son comercializados vivos
como mascotas o pets en algunas regiones del País, con
permisos emitidos por las autoridades de aplicación
correspondientes; tal es le caso de la Dirección de Fauna
de la Provincia de Buenos Aires. La comercialización de
mascotas de Tupinambis spp. en el ámbito de la Ciudad
de Buenos Aires estaba prohibida hasta el año 2004.
Por una disposición interna de la Dirección de Fauna
Nación (75) fue regulada la actividad
Entre los fundamentos de la presentación realizada a ese
Organismo por los Consultores del presente Estudio se
destacó que:
• Existe en el país un mercado de mascotas de reptiles,
el cual ha sido cubierto con la venta de ejemplares
importados, situación favorecida por la paridad
cambiaria. A partir de la necesidad de cubrir este
nicho con sustitución de importaciones, surge la
posibilidad de comercializar especies autóctonas,
tales como el Tupinambis spp. Éstos no pueden ser
obtenidos del ambiente natural debido a que los
ejemplares son animales
con características
comportamentales propias de la vida silvestre, que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�afectan el acostumbramiento al cautiverio. Asimismo
la relación del hombre con la mascota se dificulta
cuando se decide incorporar ese animal al núcleo
familiar.
• En la actualidad existe un mercado irregular de venta
de mascotas de Tupinambis merinae y rufescens en el
cual la cadena de procesos involucrados está
parcialmente regulada desde la producción al
consumidor. Se originan distintos grados de
alteraciones legales que impiden la normalización
total de una actividad alternativa.
• La disparidad de criterios de las distintas
jurisdicciones, muchas veces resta efectividad a la
implementación de la actividad comercial; confunde a
los usuarios respecto a las normativas vigentes e
impide que se encaren acciones innovadoras, dentro
de un marco legal unificado. Se propone un enfoque
sistémico que normalice todas las etapas que
conducen desde la producción al consumidor,
contemplando las características particulares de cada
una.
La propuesta aprobada por disposición interna de la
Dirección de Fauna Nación fue elaborada en los
siguientes términos:
• Se propone la normalización del mercado de mascotas
de Tupinambis merinae y rufescens con el objeto de
diversificar la producción en criaderos comerciales.
Asimismo, permitir que pequeños productores
realicen una actividad alternativa de baja inversión.
• La comercialización de mascotas de Tupinambis spp.
sustituye la importación de otras especies de reptiles,
lo que significa disminuir el costo de adquisición y
utilizar un recurso natural autóctono renovable. La
eventual liberación de ejemplares de ambas especies
(en caso de que ello ocurra por escapes o situaciones
particulares de los compradores), no altera la
biodiversidad
del ecosistema ni afecta la
sobrevivencia del ejemplar.
• Se consideran mascotas de Tupinambis spp. a machos
y hembras recién nacidos, juveniles de primera y
segunda hibernación y adultos que puedan ser
adquiridos en locales de venta habilitados.
• Las mascotas de Tupinambis merinae y rufescens
provendrán de criaderos debidamente autorizados y/o

•

•

•

•

de pequeños núcleos de productores que decidan
producirlos en pequeña escala y con instalaciones
mínimas adecuadas. Se consideran productores
menores aquellos que posean como máximo 12
ejemplares reproductores, machos y hembras de
Tupinambis spp.
Las poblaciones de más de 12 reproductores,
requerirán de la asistencia de un profesional
habilitado por la Dirección de Fauna correspondiente.
La rusticidad de estos lagartos y su adaptación a
condiciones ambientales adecuadas mínimas hacen
que la sobrevivencia en ambientes habituales sea alta,
siendo baja la morbilidad esperada.
Los reproductores de criaderos serán certificados en
su origen a través de la Dirección de Fauna
correspondiente y los núcleos de productores deberán
obtener los ejemplares en criaderos o proveedores
minoristas habilitados. Los criaderos informan
anualmente el nacimiento de las crías; se exceptúa de
ello a los núcleos de productores menores.
Se deberá poseer una identificación que permita
establecer la trazabilidad del producto. La
identificación podrá corresponder al nombre o razón
comercial del criadero u asociación, o a una
vinculación entre el productor y una firma comercial
minorista que realice la venta al consumidor final.

La propuesta aceptada como “Disposición Interna” de la
Dirección Nacional de Fauna habilita el mercado legal en
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y permite que otras
Direcciones adhieran a ella. La adhesión de otras
jurisdicciones posibilitará el desarrollo del mercado
interno para un producto autóctono, que posibilita la
diversificación de la producción en criaderos comerciales.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
El Lic. Gustavo Porini, de la Dirección Nacional de
Flora y Fauna Silvestres desempeña en ese Organismo
tareas relacionadas con la biología, la estimación de
poblaciones de lagartos y participa de la ejecución del
plan piloto “Proyecto Tupinambis”, así como de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

109

�fijación anual de cupos de extracción nacional y de su
distribución entre las provincias; también del monitoreo
de cueros obtenidos de la naturaleza y del control del
cumplimiento de las normas vigentes. El mencionado
especialista ha contribuido desde hace varios años a la
temática respecto de la extracción natural sustentable
del recurso y a la habilitación y seguimiento de criaderos
inscriptos en el ámbito nacional. Es por ello que su
opinión resulta necesaria para conocer su visión
respecto de la situación actual de la actividad.
En lo que hace a la extracción natural refiere que desde
el año 2000 ha sido de 500 a 600.000 cueros por
temporada. En años anteriores se alcanzaron cifras
mayores, llegando a superar al millón y medio de
unidades. Esa disminución de la extracción obedece a la
reducción de la demanda del producto por parte de los
Estado Unidos, por razones de moda y de sustitución de
materia prima para la confección de las botas texanas.
La exportación de cueros con primer curtido o “crosta”,
es realizada por tres firmas que integran este proceso
industrial y venta. En ese sector se verificó una
concentración empresaria, ya que eran diez las firmas
que participaban del negocio en la década del ´90.
El valor actual declarado para la exportación de cueros
de Tupinambis es de U$S 6 – 7 por unidad, valor FOB.
Existe un incipiente interés por algunos emprendedores
dedicados a la marroquinería fina en agregar valor a la
materia prima y ofertar al mercado interno y externo
artículos terminados, tales como calzado, carteras,
cinturones, billeteras y pequeños objetos adornados con
cuero de lagarto. Del interés señalado parecieran no
participar los exportadores tradicionales.
Respecto al “Proyecto Tupinambis”, originado en una
idea superadora de las deficiencias de la distribución de
los ingresos en la cadena productiva, el especialista
destacó que es intención oficial la de aumentar el
número de participantes y el de cueros que integran la
iniciativa.

110

En referencia a la producción en cautiverio, el Lic.
Porini informa que en la actualidad existen dos criaderos
inscriptos en ese Organismo. Uno de ellos esta ubicado
en la Provincia de Córdoba y el otro, en la de Buenos
Aires. Poseen poca cantidad de ejemplares y su actividad
es la de venta de mascotas a un intermediario que
comercializa principalmente al mercado externo. El
número de mascotas vendidas en cada operación no
superó las 25 unidades y se realizan las operaciones dos
a tres veces por año. El precio FOB unitario es en
promedio de U$S 30, ya que se destina a la
comercialización animales de diferente tamaño con no
más de un año y medio de edad; la categoría mayor
corresponde a juveniles de segunda hibernación.
A parte de esta iniciativa de exportación de mascotas, el
informante declara que no existen otras de similares
características. El mercado es nuevo y se encuentra en
una etapa exploratoria para su desarrollo; la normativa
vigente es reciente por lo que se hace necesario una
etapa de evaluación del mercado y de la aceptabilidad de
los consumidores.
El especialista consultado realizó un resumen de su
posición respecto al sector diciendo que al existir una
demanda menor a la del cupo asignado en los últimos
años y que además presenta una tendencia a
estabilizarse en los niveles actuales, no se encuentran
en riesgo las poblaciones silvestres de Tupinambis spp.
Además opina que la solución para lograr un valor justo
para cada uno de los actores del sistema puede
alcanzarse con una ampliación significativa del actual
“Proyecto Tupinambis”. Respecto a la producción en
cautiverio, sólo la justifica si se diversifica la producción
sumando al cuero los otros productos posibles de
obtener de estas especies.
El Sr. Pablo Llaver se dedica a la exportación de reptiles
vivos para pets, por lo que fue consultado respecto a la
venta de mascotas de lagartos. Él es la persona que
intermedia la comercialización de mascotas comentada
previamente. A través del contacto realizado ha
expresado que en su opinión el mercado de mascotas de
reptiles se encuentra en disminución. Al Sr. Llaver se le

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�ha enviado una encuesta, la cual se comprometió a
responder así como a contactar a los Consultores con los
propietarios de los criaderos que lo proveen; esa
respuesta no fue recibida.
En la década del ´90 los Consultores conocieron casos
de emprendimientos que han cesado en su actividad por
razones económicas, familiares u organizacionales. Se
desconoce, inclusive habiendo consultado al especialista
de la Dirección de Fauna Nación, la existencia de otros
criaderos aparte de los aquí mencionados.
El Lic. Diego Moreno, Biólogo pertenece a la
Organización no Gubernamental “Fundación Vida
Silvestre” y es especialista en conservación de refugios
ubicados en campos privados. Realiza acciones de I+D
vinculadas a un proyecto financiado por la agencia de
Promoción Científica y Tecnológica de la Nación. En
este Proyecto enmarcado en la línea FONTAR participa
un empresario, el Sr. Eduardo Boló Bolaños, quien
posee un campo en la provincia del Chaco en donde ha
destinado un área importante para el uso sustentable del
yacaré negro y overo a través del sistema de ranching.
Consultado el Lic. Diego Moreno expresó que el
“Proyecto Cachapé” se inició hace varios años con el
objetivo de aprovechar áreas de baja productividad,
empleando un recurso natural escaso, apreciado y por lo
tanto, valioso. Este Proyecto no se originó solamente en
la búsqueda de un rédito económico, sino que se trató
de integrar a él a un sector de la población rural de la
zona; se creó de esta manera un beneficio social y una
mayor integración de la comunidad de esa zona con los
recursos naturales. El Proyecto contempla la utilización
sustentable e integral de ambas especies de yacarés, con
metas a alcanzar en el curtido del cuero y en el
aprovechamiento de la carne; ambos objetivos requieren
de importantes acciones de I+D, las cuales son
realizadas en conjunto con universidades e institutos
afines en la temática. También son necesarios recursos
económicos aplicables a cada una de las etapas de
desarrollo y la búsqueda de financiamiento para
completar el proceso de agregado de valor.

En la actualidad el establecimiento cuenta con unos
cuatro mil animales, habiéndose fijado como objetivo
alcanzar las 10.000 cabezas. Se ha tenido éxito en la
identificación de nidos mediante el empleo de recursos
humanos locales, en la incubación y en la crianza de los
animales hasta alcanzar el tamaño comercial del cuero.
Las características de las reses han sido estudiadas en
cuanto al proceso de desposte y de la calidad de la carne.
El producto carne está supeditado al posible de obtener
con el tamaño adecuado del cuero, factor de decisión
para la faena de los animales. Se han realizado las
primeras experiencias de curtido que arrojaron
resultados positivos y que fueron la base para comenzar
con la instalación de una planta procesadora de
características artesanales en el propio establecimiento.
También se realizó, con buena aceptabilidad de parte de
los consumidores, pruebas de degustación de la carne.
El especialista indicó que no cuenta con costo de
producción actualizados.
Respecto del emprendimiento “Caimanes de Formosa”
el Lic. Moreno indicó que poseen una población
cercana a los 35.000 ejemplares, que en dicha provincia
se ha instalado una curtiembre y que la producción de
carne y cueros se destinará principalmente a la
exportación.
Otro emprendimiento importante citado por la persona
consultada se localiza en la provincia de Santa Fe con
una población de unos 10.000 animales. Estima que,
considerando los cinco emprendimientos actuales, la
población bajo el sistema de ranching superaría las
70.000 unidades.
Consultado respecto a lugares habilitados para la faena,
refirió que existe un establecimiento en la provincia de
Corrientes, el cual fue construido por un empresario
que inició la cría de yacarés en los años ´90, cesando la
misma años más tarde. Esa instalación está siendo
aprovechada para la faena no sólo local sino de animales
provenientes de otras provincias.
El Lic. Moreno refirió que está prohibido extraer
animales de la naturaleza y que sólo pueden faenarse

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

111

�ejemplares provenientes del ranching. Esto no ocurre en
Paraguay y Venezuela, países en los cuales está
permitida la caza. También indicó que en la provincia de
Chaco se aplican beneficios impositivos para la
promoción de la actividad.
Se ha enviado una encuesta al Lic. Alejandro Larriera,
responsable del emprendimiento de la Provincia de
Santa Fé y vinculado con los de las provincias de
Formosa y Corrientes, no habiéndose recibido
respuestas a esta requerimiento.
Detección de actores relevantes. Análisis de
coordinación y comunicación de actores
La cadena de valor de cueros de reptiles presenta un alto
grado de articulación respecto al aprovechamiento del
cuero de las poblaciones silvestres; esto es
particularmente evidente con los lagartos del género
Tupinambis spp.

detallado, el programa piloto local realizado en la provincia
del Chaco por iniciativa de la Dirección Nacional de
Fauna, promueve aumentar el ingreso de los cazadores
locales a los que se les ha abonado en los últimos años un
precio de $ 5 a 7 por cueros de Tupinambis rufescens de
más de 30 cm de ancho; ese dinero es pagado en efectivo.
Para el período 2003 – 2004 fueron comercializados de esa
manera 2.000 pieles; si bien el número es exiguo respecto
del total anual ingresado a la cadena, representa una
iniciativa que podría ser ampliada a través del consenso de
los actores involucrados.
Paralelamente existe un mercado ilegal (17) en regiones
en las cuales la extracción del recurso esta prohibida:
Esta situación ocurre por ejemplo en la provincia de San
Luis, en donde los cueros son exportados ilegalmente a
las provincias de Córdoba y La Rioja, saliendo luego
desde allí a través del cupo asignado a éstas.

Como se ha detallado, las poblaciones de reptiles del
género Caimán presentes en el País han disminuido
considerablemente razón por la cual hasta hace pocos
años estaba prohibida la extracción del yacaré overo.

Los cazadores venden a los acopiadores primarios o
locales quienes son
propietarios de almacenes
conocidos como de “ramos generales” o lugares de
encuentros sociales (clubes, bares); también existen
proveedores ambulantes que se desplazan vendiendo
mercaderías y adquiriendo los cueros.

El mercado de cueros de lagarto overo y colorado es casi
exclusivo de Paraguay y la Argentina. Si bien la demanda
ha disminuido en los últimos años, el número de cueros
silvestres exportados con precurtido o crosta es similar
año tras año, lo que sustenta la existencia de la un
mercado regular para este producto.

Los acopiadores locales entregan la mercadería a los
barraqueros o acopiadores mayores que residen en
pueblos o pequeñas ciudades. Son los que regulan el
precio que va a percibir cazador, ya que al inicio de la
temporada conocen el valor que les va a abonar la
curtiembre con la cual establecen el negocio para ese año.

El primer eslabón de la cadena de cueros de reptiles
obtenidos de la naturaleza está constituido por los
cazadores quienes proveen los cueros que ingresan al
mercado legal a través del cupo otorgado a las 14
Provincias adheridas. Estos actores generalmente perciben
una porción ínfima del precio final del producto que puede
ser del 0.01% al 3% del total. Hacia el final de la década
del ´90 el precio abonado al cazador por cuero de lagarto
era de $1,5 a 2; ese importe generalmente es
intercambiado por mercadería, la cual se suele sobrevaluar
para disminuir de ese modo el monto abonado. Como fue

El barraquero entrega el cuero a las curtiembres sin
realizar ninguna transformación del producto.

112

Las curtiembres realizan el primer curtido y realizan las
ventas al exterior. La actividad en estas empresas es
estacional ya que procesan y exportan durante los meses
de enero, febrero, marzo y abril. Una cantidad
significativamente menor se exporta en cortes teñidos; si
bien este proceso permite avanzar en la cadena, no se ha
desarrollado más debido a que la venta de cueros con
industrialización mínima es rentable, permite tomar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�empleados temporarios y además facilita el acceso a
mercados internacionales que demandan materias
primas a las que se les agrega valor en el país importador.
Las curtiembres venden una parte mínima de la
producción anual al mercado interno. El marroquinero
adquiere cueros enteros curtidos y teñidos en diferentes
modalidades, según el criterio comercial de cada
curtiembre. Por ejemplo por cada 100 cueros comprados
a un valor determinado (alrededor de $50 ó 60/unidad)
se entregan 60 de primera calidad, 30 de segunda
calidad y 10 de tercera calidad; otra posibilidad es 50, 35
y 15. La justificación es que así se mantiene la calidad y
composición de los cueros que provienen del medio
natural.
Los productos vendidos por las curtiembres son
certificados por un agente de Fauna Nación y se
entregan con la estampilla que certifica que el cuero fue
obtenido en forma legal. Ese certificado es luego
utilizado por el marroquinero para justificar la
procedencia.
El tamaño demandado para cueros de yacarés es de más
de 30 cm de ancho. Las curtiembres los procesan y
venden teñidos de diferentes colores a artesanos o
industriales de marroquinería fina. Dependiendo de la
calidad del producto final, una piel terminada de yacaré
tiene un valor de $ 80 a 120. Esta actividad es
sumamente restringida en función de la reglamentación
vigente indicada en el apartado sobre aspectos legales.

Los criaderos de lagartos overo y colorado han intentado
integrar verticalmente la cadena de procesos; también
han intentado diferentes formas de coordinación vertical
y horizontal con curtidores artesanales, artesanos y casas
de comida; en general estas acciones no han sido
previamente planificadas y carecieron de continuidad.
Las empresas que obtienen productos de yacaré
originados en el sistema de ranching, han comenzado a
avanzar en la cadena a través de la oferta de carne y
cueros curtidos; tal es el caso de los emprendimientos
de las empresas de Santa Fe, Chaco, Formosa y
recientemente Corrientes. El desarrollo de estos
mercados es incipiente y deberá ser promovido en los
próximos años.
Los productos terminados de estos reptiles a partir del
procesamiento del cuero se venden en comercios
minoristas; los calzados tienen un valor que oscila desde
$390 a 1300 pesos, las carteras $ 300 a 1500; las
billetera $ 100 a 240; los cinturones $150 a 300 y un
maletín puede alcanzar un valor de $4.000 a 5.000
Como puede observarse la variación de precios es
importante, sin embargo los valores referenciados
posibilitan comprender cómo se forma la cadena de
valor de estos productos, originados a partir de abonarle
al cazador un valor promedio de $ 3 por cuero de lagarto
y $10 para uno de yacaré.
En los esquemas Nº 1 y 2 se refiere la obtención de
productos y vinculaciones para la comercialización de
lagartos y yacarés.

El proceso agroindustrial y comercial de los cueros se
completa con los importadores del País de destino y con
aquellos que lo industrializan (artesanos, diseñadores,
mayoristas y minoristas).

Identificación de formas asociativas en diferentes
eslabones de la cadena

La cadena de productos originados de la cría en
cautiverio prácticamente no existe, debido a la escasa
oferta para el caso del cuero, a la inexistencia de un
mercado para la carne y la grasa y a los diferentes
aspectos legales existentes en el País que regulan la
venta de las mascotas.

Los cazadores y acopiadores no presentan ningún tipo
de asociación formal, excepto la originada por el vínculo
comercial. Generalmente el cazador está en deuda con
el acopiador primario, ya que de él obtiene mercaderías,
ropa, calzado o simplemente en ese lugar es el ámbito en
el que realiza alguna actividad de esparcimiento. Es
frecuente que este tipo de deudas sean abonadas con
cueros y que se realicen “a cuenta” de la entrega de los

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

113

�Esquema Nº 1: Obtención de productos y vinculaciones para la comercialización de lagartos
cas
Políti

POLÍTICAS

Neg
oc

LAGARTOS

io

MERCADOS
COMUNES

Caza comercial
ACOPIADORES
LOCALES Y MAYORISTAS

Curtiembres - CICCUR
EXPORTADORES

Me
dos
rca

L eg a
les

Prod. cautiverio

CONSUMIDOR FINAL

Cueros - Carne Mascotas - Grasa

Distribuidores mayoristas
y minoristas

Importadores de cueros

Restaurantes
Industriales de país
exportador

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

oces
os

CONFLICTOS
SOCIALES

Artesanos marroquineros

ercial
Escala com

Nota: Las flecha punteadas indican incipiente grado de desarrollo.
Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

mismos en la temporada de caza.
Los productores de Tupinambis spp. casi siempre se han
mostrado reticentes a vincularse entre sí o con otros
actores de la cadena. La experiencia de los Consultores
del presente Estudio indica que el factor principal de
esta situación es el temor a compartir experiencias que
puedan ser utilizadas por otros; ello llevó a un alto grado
de aislamiento y al cese de la actividad en la mayoría de
los emprendimientos conocidos.
La vinculación de actores para la cría en cautiverio de
yacarés parece ser diferente a la de los de lagartos, al
menos en aquellos actores relevantes considerados
como pioneros en la temática.
En la provincia de Santa Fe (48) el inicio de las
actividades en al año 1990, fue a partir de un convenio
entre el Ministerio de la Producción y el INTA; en 1992
se suma a la propuesta la Mutual del Personal Civil de

114

la Nación. Esa Entidad financió la producción a escala
del proyecto y recibió como contrapartida los derechos
de utilización comercial de la especie en esa Provincia.
El “Proyecto Yacarés Chaqueños” que se lleva a cabo en el
Refugio de Vida Silvestre “El Cachapé” de la Provincia
de Chaco, se implementó a través de un convenio entre
el propietario del Refugio, Sr. Eduardo Boló Bolaño, la
Fundación Vida Silvestre Argentina y la Dirección de
Fauna, Parques y Ecología de esa Provincia.
En Formosa la empresa “Caimanes de Formosa SRL” se
vinculó a partir del año 2001en un Proyecto conjunto
con La Dirección de Fauna y Parques del Ministerio de
la Producción; las primeras cosechas de nidos fueron en
el período 2002/2003.
Otro convenio más reciente y de características
similares es la de la empresa “Yacaré Pora” y la Dirección
de Fauna de la provincia de Corrientes.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Esquema Nº 2: Obtención de productos y vinculaciones para la comercialización del yacaré
POLÍTICAS

cas
Políti

Neg

YACARES

MERCADOS
COMUNES

ocio

Producción en
cautiverio

Restaurantes

Cueros y
carne

dos
rca

L eg a
les

Ranching

Me

Extracción natural
de huevos

CONSUMIDOR FINAL
Exportación
Distribuidores mayoristas
y minoristas
Curtiembres
industriales

CULTURAS

Eco
nom
ía

Proc
e

Artesanos-Marroquineros
Curtiembres artesanales
sos

CONFLICTOS
SOCIALES

ercial
Escala com

Nota: Las flecha punteadas indican incipiente grado de desarrollo.
Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

Todos estos emprendimientos dependen de la
vinculación con personas del lugar que conocen la
ubicación de los nidos que serán cosechados cada
temporada; si bien es un contacto esporádico en la
época de ovodeposición de ambas especies de yacarés,
es de suma importancia que se realice en forma exitosa
pues de ello dependerá en gran medida el logro de las
crías para ese año. Especialistas en el tema de rancheo
opinan que no sólo debe retribuirse económicamente a
estas personas, sino que además se los debe concientizar
durante el año para que comprendan la importancia de
su actividad en la preservación del recurso.
Los curtidores de cueros de reptiles se integran a través
de la Cámara Industrial de Curtidores de Cueros de
Reptiles (CICCUR), creada en el año 1991. En ese
momento la Cámara estaba conformada por 10
empresas, disminuyendo en la actualidad a 3.
CICCUR ha tenido una participación preponderante en

varias de las actividades relacionadas con los cueros de
reptiles. Por ejemplo participa desde el inicio en el año
1988 de la “Comisión Tupinambis”, integrada además
por Directores de Fauna y científicos. Esa Comisión
trabajó en asignación de cupos, establecimiento de tasas
e impuestos y aspectos administrativos y técnicos para el
comercio de los cueros de lagartos; en la actualidad se
encarga de relevar el estado de las poblaciones silvestres
de Tupinambis spp.y, de ser necesario, recomendar
modificaciones en el cupo de caza anual establecido.
El denominado “Proyecto Tupinambis” fue creado para
sustentar científicamente los fundamentos de cupos,
tamaños de cueros, épocas de caza y producción en
cautiverio. Ese Proyecto fue financiado en gran medida
por los industriales de la Cámara; el mismo fue
suspendido en los inicios de la década del ´90.
En la actualidad CICCUR financia los programas de
uso sustentable de lagartos silvestres implementados en
las provincias de Chaco y Salta y de inicio reciente en las

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

115

�provincias de Formosa y Santiago del Estero.
Ventajas comparativas y competitivas
Los reptiles tratados en este Estudio, el lagarto y el
yacaré, presentan similitudes y diferencias en sus
inserciones actuales y potenciales en el mercado. Pese a
ser cueros de características disímiles en cuanto a
tamaño, color y características de las escamas, su
destino principal es la marroquinería fina.
Ambos se solapan en algunas áreas geográficas y forman
parte de la cultura de los habitantes de esas regiones.
Mientras que los lagartos son abundantes en la fauna
silvestre, las poblaciones de yacarés se han visto
históricamente disminuidas por la caza indiscriminada.
Es por ello que su utilización a través de la extracción se
encuentra limitada. En el caso del yacaré overo resulta
ser un cuero más apreciado que el del negro, por lo que
ha sufrido una mayor extracción la que puso en peligro
la supervivencia de las poblaciones.
La cadena comercial del lagarto se encuentra definida
desde hace años y es coordinada por los curtidores –
exportadores. Constituye un explotación tradicional,
sólo limitada por los cupos ogiciales de caza y por la
presión de la demanda. En esa cadena se observa un
desequilibrio notable entre el rédito que obtienen los
diferentes eslabones y en la posibilidad de decisión
sobre los aspectos fundamentales del negocio, como por
ejemplo el precio de las transacciones.
A su vez este producto de exportación argentino presenta
una buena imagen en el exterior donde sus características
conocidas y apreciadas. La Argentina y el Paraguay son los
exportadores históricos de las especies. El
aprovechamiento del lagarto se basa en poblaciones
silvestres abundantes que permiten al Estado Nacional
fijar cupos importantes de caza. Esto constituye una
destacada ventaja comparativa. El costo interno de
obtención de los cueros compite, según los años, con los
precios a los que se ofrecen los varanos, lagartos de origen
africano. Es por ello que en los últimos años no se ha
alcanzado a cubrir los cupos de extracción autorizados.

116

Por otra parte, la producción de lagartos en cautiverio
sólo resulta rentable si se comercializan íntegramente
los productos: cuero, carne, mascotas y grasa. Ese
resultado positivo aumentaría si se agregara valor al
cuero curtido y a la carne fresca, llegando a artículos
terminados. Las mascotas se evidencian como otro
objetivo apreciable de producción y ya existen
experiencias exitosas de venta en el mercado interno y la
exportación; ello se origina no sólo en el atractivo de los
animales sino también en sus precios competitivos.
La producción de yacarés, por el método de ranching, ha
tenido éxito en el País y se encuentra en una etapa de
consolidación, luego de unos dieciocho años en que se
pusieron en práctica las primeras experiencias. Los
logros obtenidos presentan varios aspectos: - se
considera que ha aumentado la población silvestre por la
liberación al medio natural de animales criados en
cautiverio; - se encuentran en funcionamiento cinco
empresas en proceso de integración vertical que han
comenzado con la crianza a partir de huevos silvestres y
que cumplen todo el ciclo productivo, en vías de curtir
sus propios cueros y de utilizar la carne en forma fresca
o elaborada; - estas empresas o al menos cuatro de ellas
parecen seguir lineamientos productivos y comerciales
similares, por lo que es de suponer que llegarán a
integrar una red, coordinada por sus actores comunes
que desarrollan los emprendimientos; - todo lo expuesto
se traduce en una actitud empresarial innovadora, capaz
de crear un sistema de valor y de convertir a la industria
del yacaré en una actividad destacada.
Se estima la población de yacarés en condiciones de
cautiverio entre 70 a 80.000 unidades, lo que destaca la
relevancia que han alcanzado los emprendimientos
actuales; estos constituyen un modelo imitable por otros
emprendedores, aprovechando el medio natural, los
conocimientos disponibles y la configuración
organizacional adecuada.
En el caso del yacaré se resumen las potencialidades del
negocio, tanto del ambiente natural adecuado como la
aplicación de criterios modernos de integración y de
utilización de formas de gestión innovadoras.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En resumen, los casos de los reptiles estudiados
presentan, por una parte, una situación consolidada por
la abundancia del recurso y la demanda del mismo en
los mercados internacionales pero que aporta un pobre
beneficio social (caso del lagarto) y, por el otro, una
actividad más reciente que trata de aprovechar
íntegramente al animal con mayor agregado de valor
posible (caso del yacaré).
Bases de un plan estratégico
Como se ha señalado la actividad que compete a los
lagartos como origen de productos de valor apreciado en
los mercados, arroja un pobre beneficio social. Ello se
origina en el hecho de que los que extraen la materia
prima de la naturaleza son los menos beneficiados. En el
mejor de los casos estos cazadores se encuentran en un
nivel de subsistencia en el que truecan por mercaderías
para su alimentación o vestimenta, ya que en numerosos
casos el dinero no forma parte de la transacción. La
problemática se encuadra, entonces, en la necesidad de
aplicar el criterio de precio justo. El Gobierno Nacional
a través del “Proyecto Tupinambis” ha tratado de palear
esta situación, evitando intermediarios y creando la
posibilidad de vincular directamente a los cazadores con
las curtiembres. Esta interesante iniciativa se encuentra
en curso y merece ser ampliada, ya que en la actualidad
el número de cueros que comprende el Proyecto es
limitado respecto al total comercializado.

La supervivencia de la crianza en cautiverio de los
lagartos requiere que el emprendedor esté dispuesto y
capacitado para sumar valor a los productos. Esto
comprende una diversidad de actividades que puede
enfrentar por sí mismo (de acuerdo a su escala de la
actividad), o contratar servicios (curtido, diseño,
confección) o asociarse con otros que configuren una
cadena de justa retribución a los esfuerzos de cada uno.
Esta única posibilidad, la de sumar valor para competir
con lo que ofrece la naturaleza, ha sido comprendida por
algunas personas que se iniciaron en la actividad pero
que por falta de capacidad y/o de capacitación, no
lograron el éxito esperado. Faltó, seguramente, el apoyo
institucional que canalizara las inquietudes que no fue
recepcionado en algunos casos y en otros, no fue
buscado. En este sentido es necesario desarrollar una
promoción de las actividades institucionales para que
estos emprendedores sepan que existen especialistas
que pueden contribuir a sus actividades.
Respecto a la actividad relacionada con el yacaré, es la
opinión de los Consultores que se encuentra en un
plano de desarrollo muy adecuado y que sus objetivos
son claros en los aspectos tecnológicos de producción,
gestión y comercialización. Es de esperar que la
actividad no sea afectada por algún tipo de interferencia
oficial o de intereses privados que limitan el desarrollo
futuro.

Romper con el aislamiento del cazador, con su
dependencia de urgencias de subsistencia, con sus
déficit educacionales y proveer formas asociativas para
la defensa de sus derechos, parecen ser tareas ímprobas
que requieren de un gran conocimiento de las
poblaciones humanas locales, de sus hábitos culturales
y de interesarse eficazmente en esos recursos humanos
para transformarlos en humanos con recursos. La
estrategia a proponer no puede basarse en el caso
particular de los cazadores sino que comprende a la
promoción social en su integridad de esas poblaciones
rurales. Esta es una política de Estado que escapa a al
incumbencia de este Estudio y que requiere de vocación
oficial y del destino de los fondos públicos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

117

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Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

121

�4 RATITES

Ñandú común (Rhea americana) y Choique (Pterocnemia pennata)

Los autores agradecen a la MSc.Marisa Elisabeth Sanchez (Dirección de Ganadería, SAGPyA)
por su revisión crítica, aportes y comentarios del texto.

Introducción
El ñandú es la mayor ave de Sudamérica incluida dentro del
orden Rheiformes. Este orden junto con los Struthioniformes
(avestruces de África), Casuariiformes (emues y casuares de
Australia y Nueva Guinea) y Apterygiformes (kiwis de Nueva
Zelanda) pertenecen al grupo de las Ratites (1; 2). Su
esternón carece de quilla, lugar donde se insertan los
músculos de las alas. Esto les impide el vuelo y por lo tanto
se trata de un grupo de aves corredoras.
Las Ratites son consideradas las aves actuales más
primitivas desde el punto de vista filogenético (3) y sus
ancestros serían aves voladoras (1; 3; 4). Son las
primeras en divergir del tronco común de las aves hace
aproximadamente 100 millones de años en el antiguo
continente de Gondwana, y se habrían diferenciado
durante el aislamiento geográfico, como consecuencia
de la fragmentación de los continentes (5).
Por convergencia evolutiva (6) la estructura somática del
ñandú es semejante a la del avestruz y el emú.
El avestruz (Struthio camelus) es el ave de mayor tamaño
existente. Habita (7; 8; 9) en estado natural las llanuras de
África y también en algunas regiones de Australia.
Antiguamente sus plumas fueron muy codiciadas, por lo
que en algunas regiones ha sido cazado hasta comprometer
su sobrevivencia; por ello, a fines del siglo XIX se
comenzara a aprovechar otros productos como la carne y el
cuero a través del desarrollo de la cría en cautiverio.

122

Existen tres tipos de avestruces:- el de cuello rojo; - el de
cuello azul y – el de cuello negro (Strutio camelus var.
Domesticus) el que es un híbrido de subespecies
sudafricanas con mayor resistencia y productividad y
menor agresividad.
El macho se diferencia de la hembra por ser más grande;
llega alcanzar los 2.7 metros de altura y pesar 145 Kg.
Las plumas del cuerpo son negras y las del borde de las
alas y la cola blancas; por sus largas extremidades puede
desarrollar una velocidad de 60 a 70 km/h. El plumaje
de las hembras es color gris opaco, con menos plumas
blancas en las alas. Los huevos son blancos y grandes y
pesan alrededor de 1.6 kg (10).
Ambos sexos llegan a la madurez sexual a los 2 a 3 2años
de edad; a partir de los 6 – 7 años alcanzan el máximo
potencial reproductivo; se estima que una hembra
puede oviposicionar hasta los 40 años de edad (11).
El macho (8; 12) manifiesta el comportamiento
estacional de demarcación territorial, selecciona el lugar
del nido y realiza el cortejo de la hembra.
Los avestruces (8; 11) se reproducen en situaciones de
monogamia y poligamia. Generalmente se conforma una
pareja inicial y luego el macho cubre a otras hembras
denominadas secundarias que también depositarán sus
huevos en el nido construido por él.
A principios de la primavera cada hembra deposita entre

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�de 20 a 55 huevos, dependiendo de la edad y de las
características climáticas de la región; el período de
incubación es de 36 a 45 días, según la variación de la
temperatura ambiente (13). La hembra primaria es la que
acomoda los huevos, reconociendo los propios y
depositándolos en el centro, lo que asegura una mayor
probabilidad de nacimientos; incuba durante el día, siendo
el macho el que realiza este comportamiento por la noche.
Son individuos de características gregarias; los pichones
y juveniles permanecen en grupos cerrados, en los que
generalmente no permiten el acceso de otros
ejemplares; los adultos son semi – gregarios, tendiendo
a agruparse en determinados períodos como ser la
temporada reproductiva (14).
El emú (Dromaius novaehollandiae) le sigue en tamaño
al avestruz. Habita (8) en la región central y sur de
Australia, coincidente con las zonas de pasturas
naturales. También habitaba en la región de Tasmania
de donde fueron exterminadas durante la colonización.
El macho y la hembra (8; 13; 14) son de apariencia similar,
siendo ésta última algo más grande. El plumaje del cuerpo
es gris en ambos sexos, al igual que el color de la piel en las
patas. El cuello es gris con una tonalidad azul en la piel, y
la cabeza es de color gris oscuro. En el pecho tienen plumas
claras, que se pueden ver cuando toma una postura más
erecta de la usual. Alcanzan a medir hasta 1.75 metros de
altura, tamaño que sólo es superado por el avestruz. El peso
promedio de los machos es de 50 kilogramos y el de las
hembras 55. Su alimentación básica consiste de semillas,
frutas, retoños vegetales, flores e insectos.

cada tres días; el promedio de huevos/hembra/año se
estima en 25; la ovideposición puede durar hasta 15 años.
La incubación es de 50 a 56 días. El mayor número de
nacimientos se produce en los meses de julio y agosto.
El ñandú (18) y sus ancestros han evolucionado desde
hace millones de años en el continente sudamericano.
Ya en el siglo XVI los españoles denominaron a ambas
especies de ñandú como “avestruz indiana” o “avestruz
americana”; la palabra ñandú deriva del guaraní que
significa araña.
La familia Rheidae comprende dos géneros:
Género Rhea (ñandú común).
Género Pterocnemia (choique o suri).
Inskipp et al. (19) indicaron que la especie Rhea
americana (ñandú común) está constituída por 5 sub
espécies, todas distribuidas en el continente
sudamericano. Rhea americana albescens o rosthchildi,
Arribalzaga e Holmberg, 1878; Rhea americana
intermedia, Rothschield y Chubb, 1914; Rhea americana
americana, Linnaeus, 1758; Rhea americana nobilis
Brodokorb, 1939; e Rhea americana araneipes, Brodokorb,
1938. Las áreas de distribución se describen en el Mapa 1.
Mapa N° 1: Distribución geográfica de las 5 sub-especies
de ñandú común o Rhea

Los machos y las hembras (15; 16; 17) alcanzan la
madurez sexual entre los 18 meses a 3 años de edad. La
temporada reproductiva del emú se presenta en el
invierno y principios de la primavera, dependiendo de
las condiciones ambientales; es una especie de foto
período decreciente por lo que la disminución de las
horas luz y temperatura provoca la descarga de
hormonas y el inicio de la actividad sexual.
Las hembras depositan un huevo de color verde oscuro

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

123

�El ñandú común Rhea americana puede alcanzar (2;
20) una altura de 1,5 m. Las patas terminan en tres
dedos, son desarrolladas y adaptadas para la carrera; el
pico es fuerte, deprimido y ancho en la base. Su
coloración (21) es gris uniforme y en los individuos
machos la cabeza, el cuello y la parte anterior del pecho
son negros. Este dimorfismo sexual no es tan marcado
en todas las subespecies, y la tonalidad de las plumas es
diferente abarcando la gama de grises y marrones.
El ñandú petiso o choique de la Patagonia (22), el suri
cordillerano pertenecen al género Pterocnemia. Este
género se considera (21) representado por la especie
Pterocnemia pennata, y las subespécies Pterocnemia
pennata pennata, Orbigny, 1834 y Pterocnemia pennata
garleppi, Chubb, 1913. Las áreas de distribución son
presentadas en el Mapa 2.
Mapa N° 2: Distribución geográfica de las 3 sub-especies
de ñandú petiso o Pterocnemia

Los ñandúes maduran sexualmente a los 2 años de edad
(2), inician su periodo reproductivo en agosto (en la
Argentina), fragmentándose el grupo invernal, y
constituyéndose el grupo reproductor; su sistema de
apareamiento está caracterizado por la poliginia de
harén y poliandria secuencial (24). Los machos
compiten por el monopolio (poliginia de harén) de un

124

grupo de hembras (25). Luego de cortejadas e iniciada
las copulas, las hembras realizan la postura en intervalos
de 48 horas. El macho inicia la incubación, que tendrá
una duración de 38 a 41 días, y las hembras se alejan
para reunirse con otro macho (condición poliándrica). El
nacimiento es sincronizado (3) y el macho se retira del
nido dentro de las siguientes 36 horas, condición
nidífuga. El cuidado de los pichones es realizado por el
macho exclusivamente, y alrededor de los seis meses se
incorporan al resto del grupo (26).
Productos obtenidos
Carne
De las ratites se pueden obtener carne, cuero, grasa y
plumas. Según el género en particular, uno de ellos será el
producto principal y los otros secundarios, con diferente
grado de desarrollo en su procesamiento y
comercialización. Ocurre con frecuencia que un producto
de una misma especie es considerado como primario en
una región y secundario en otra; asimismo pueden suceder
cambios en la importancia de los productos obtenidos a
instancias de las variaciones de la demanda sujetas a
variaciones de moda o usos. Ejemplo de ello es el cuero de
avestruz el cual se considera en la actualidad como primer
producto en Sudáfrica, desplazando a la carne. Esta última
es considerada en Chile y España como el principal
ingreso de la actividad, siendo el cuero un producto que
requiere de acciones de I+D para contribuir a mejorar su
calidad. Por otro lado los cambios de moda y costumbres
han significado que a principios del Siglo XX fueran las
plumas las más demandadas, siendo en la actualidad un
producto secundario o terciario.
Si se desea favorecer la calidad del cuero (27), la faena
se realiza a los 14 meses de edad; para la carne se
recomienda que el sacrificio se realice a los 9 o 10 meses
ya que presenta mayor terneza.
El rendimiento promedio de la canal (28; 29) es del 5759% y está constituida por un 62% de carne magra y 9%
de grasa; la mayor proporción de carne magra se
encuentra en la regiones de la pierna y los muslos. No se
observa diferenciación por sexo en la composición de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�canal o el color del músculo.
La carne de avestruz contiene (8) 74.96% de humedad,
1,48% de grasa, 22.03% de proteínas y 1.66% de cenizas;
posee un alto contenido de hierro (3 mg/100g), fósforo y
calcio (28).
En ejemplares de 10 a 11 meses de edad la grasa
intramuscular (27) presenta un porcentaje mayor de ácidos
grasos poliinsaturados, respecto de aves de mayor edad.
Los niveles de colesterol (8; 27; 29) son inferiores a los
de la carne de vacuno, ovino, pollo y pavo y se destaca el
alto contenido de proteínas y de ácidos grasos omega 3 y
omega 6, considerados óptimos para la salud. En el
cuadro N° 1 se informa el perfil de ácidos grasos y el
nivel de colesterol de la carne de avestruz.
CUADRO N°1: Perfil de ácidos grasos (% p/p) y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de avestruz
Ácido graso
Mirïstico
Pentacedílico

tendientes a establecer parámetros de calidad y
procesamiento. El beneficio óptimo debería
determinarse en base al aprovechamiento integral de la
especie dentro de los parámetros de calidad que
requiere el mercado.
En el cuadro N°2 se informa el rendimiento para
diferentes edades al sacrificio
CUADRO N°2: Rendimiento del emú para diferentes
edades al sacrificio
Edad (meses)

5

7.5

10

12.5

15

17.5

Vivo

15.2

24.2

28.7

33.2

39.4

40.6

Canal

8.2

12.7

16.4

18.2

20.1

20.4

Pesos (kg)

Canal + grasa

9.7

14.7

19.5

22.2

27.8

29.5

Rendimiento

63.8

60.7

67.9

66.9

70.6

72.6

Grasa (%)

15.5

18-3.6

15.9

17.5

22.5

30.8

Músculo (%)

56.7

58.5

58.4

55.8

50.1

51.1

% p/p

Hueso (kg)

2.4

3.6

4.0

1.7

4.9

4.7

0.99

Cuero (m2)

0.38

0.46

0.57

0.70

0.60

0.64

0.72

Palmítico

21.09

Margárico

0.98

Esteárico

7.96

Oleico

27.72

Linoleico

16.94

Linolénico

3.34

Araquídico

1.66

Behéhico

4.18

Lignocérico

1.68

Ácidos Grasos Saturados

38.10

Ácidos Grasos Monoinsaturados

41.62

Ácidos Grasos Poliinsaturados

20.28

Fuente: de la Vega, 2003.

El color de la carne se avestruz (8; 30) es de un rojo más
oscuro que la de vacuno y cerdo; si se procede al
congelado y descongelado se produce un oscurecimiento
a partir de las dos semanas de almacenamiento a 0°C.
La carne de emú (8) es un producto secundario al
aceite, que requiere de la continuidad de estudios

Fuente: Sales y Col., 1998.

Puede observarse que con la edad aumenta la
proporción de grasa y el rendimiento de la canal y
disminuye la proporción de músculo; la grasa se
distribuye principalmente en la zona dorsal. Para
obtener masas musculares homogéneas y acordes a la
apreciación del consumidor, De La Vega (2003)
recomienda realizar menos cantidad de cortes
comerciales que en el avestruz.
Por el alto contenido en mioglobina la coloración de la
carne (8) es de un rojo intenso; al igual que el avestruz la
coloración es más intensa que la carne de vacuno y cerdo.
Respecto de la composición química (32) presenta un
74.06% de humedad, 1,48 % de grasa, 22,1 % de
proteína y 1,42% de cenizas. Cien gramos de carne
proporcionan 113 a 127 kcal y 38 a 48 mg de colesterol.
La grasa es altamente insaturada., con alta proporción
de ácido oleico y linolénico (cuadro N°3).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

125

�CUADRO N°3: Perfil de ácidos grasos (%p/p) y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de emú.
Ácido graso

% p/p

Láurico

0.44

Tridecílico

0.08

Mirístico

0.65

Cis 10 Pentadecanoico

Respecto del ñandú común (Rhea americana) un estudio
realizado en la Argentina por Garriz y Col, 2004 (34)
informa sobre la composición corporal y la calidad de la
res. El diseño experimental correspondió a 9 machos y 9
hembras, con 3 animales de cada sexo distribuidos en
tres grupos (n=6 c/u) por rangos de peso vivo “liviano”,
“mediano” y “pesado”.

0.09
22.39

Palmítico
Palmitoleico

4.27

Margárico

0.32

Cis 10 Heptadecanoico

0.59

Esteárico

11.59

Oleico

40.34

Linoleico

14.77

Linolénico

1.38

Araquidónico

0.48

Eicosanoico

0.90

Eicosadienoico

0.34

Behénico

0.46

Acidos grasos saturados

En los cuadros N° 5 y 6 se informa el peso y rendimiento
carnicero de la res y las diferencias (a:5%) en peso y
rendimiento (%) carnicero de res entre promedios por sexo
y rango de peso vivo.

36.98

Acidos grasos momoinsaturados

46.20

Acidos grasos poliinsaturados

16.49

Colesterol (mg/100g)

25.73

Fuente: De la Vega y Col., 2003

Comparando la composición nutricional entre algunas
de las denominadas “carnes exóticas” y las tradicionales
(27; 33) puede observarse que las provenientes del
avestruz y el emú presentan un tenor proteico similar al
cerdo, vacuno y pollo, menor cantidad de grasas totales
y saturadas, menor aporte calórico y mayor cantidad de
hierro (Cuadro N° 4).
CUADRO N°4: Perfil de ácidos grasos (%p/p) y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de emú.
Proteína Grasas tot. Grasa sat. Colesterol

Calorías

Hierro

(gr)

(gr)

(gr)

mg

Kcal

(mg)

Vacuno

27-29

5.0-8.6

1.7-3.3

65-71

161-182

2.1-2.4

Cerdo

25-26

6.6-8.0

2.3-2.8

68-80

173-179

0.7-1.0

Pollo

22-26

3.0-9.2

0.9-2.6

72-81

140-178

0.9-1.1

Avestruz 20-25

2.3-3.6

0.7-1.1

65-82

113-139

2.4-4.1

25-29

1.7-2.7

0.5-0.7

70-75

122-143

3.9-6.2

Emú

Como es conocido, en los atributos de la carne
confluyen en forma integrada diversos factores tales
como genética, estado fisiológico, manejo, alimentación
y época de faena, entre otros.

Sobre la base de los resultados obtenidos, los autores
concluyen que: -No se presentaron diferencias
estadísticamente significativas (a: 5%) en la interacción
por sexo y/o rango de peso vivo en los porcentajes de
ninguna de las variables analizadas; - Las diferencias
observadas dentro y entre sexos y rangos de peso vivo, (a)
desaparecen en peso de res corregido por peso vivo de
faena, y para peso de músculo, grasa y hueso corregidos
por peso de res, (b) se mantienen en peso de fascia-tendón
(mayor en machos (0.220 kg) que en hembras (0.157 kg)
y en porcentaje de músculo (mayor en machos 63.65%
que en hembras 61.18%), corregidos por peso de res y (c)
aparecen en peso y porcentaje de grasa retroabdominal
(menor en machos: 1.07 kg y 6.32% que en hembras: 1.36
kg y 8.31%) corregidos por peso de res; - Por efectos del
peso vivo de faena (de 20 a 30 kg) se observan variaciones
en peso y porcentaje de los principales componentes
corporales. Con el aumento del peso vivo aumenta el de la
res (r:0.99), de músculo (r:0.99), de grasa y hueso (r:0.73),
grasa retroabdominal y los porcentajes de grasa total
(r:0.30) y retroabdominal (r:0.39) y disminuyen más el
porcentaje de hueso (r:-0.73) que el de músculo (r:-0.17)
respecto al peso de res; - Por efectos del sexo en general los
machos tienen más peso vivo, de res, músculo y hueso que
las hembras y éstas más grasa total y retroabdominal que
los machos. Esta diferencia que puede estar influida por el

Fuente: De la Vega y Col., 2003

126

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO N°5: Ñandú (Rhea americana) peso y rendimiento carnicero de la res
Kilos
Total (n=18)
x

Porcentaje de la res
Rango

±

DS

Total (n=18)

m

M

Vivo

25.69

3,30

20,40

31,85

x

RES cal.

16.31

2,63

12,10

21,20

Músculo (carne)

10.17

1.65

8.08

13.60

Hueso

2.45

0.28

2.14

Grasa res

1.95

0.62

0.82

C.Correlación

Rango
±

r

DS

m

M

Kg

%

63.20

2,50

59,30

67,70

0.99

0,75

62.42

3.00

56.86

67.85

0.96

-0.17

3.20

15.23

1.70

12.56

19.57

0.73

-0.73

3.05

11.95

3.10

6.23

18.18

0.73

0.30

Grasa r.abdom

1.22

0.49

0.31

2.24

7.31

2.40

2.58

11.41

0.70

0.39

Fascia-Tendón

0.19

0.09

0.07

0.32

1.15

0.50

0.36

1.81

0.48

0.14

Merma proceso

0.04

0.02

0.02

0.09

0.22

0.11

0.14

0.57

0.11

-0.23

Merma oreo

0.29

0.07

0.16

0.44

1.86

0.50

1.05

2.64

0.03

-0.52

x±DS: Promedio y Desviación Standard – Rango valor mínimo (m) y máximo (M) – r: coeficiente de correlación simple entre x=peso vivo de faena e y= kg y/o %
res y x= kg.res e y= kg.y/o % componente. Porcentaje (%) de res respecto al peso vivo y de componentes respecto al peso de la res caliente. Rabdom =
retroabdominal
Fuente: Garriz y Col., 2004

CUADRO N° 6 (Rhea americana) Diferencias (a:5%) en peso y rendimiento (%) carnicero de res entre promedios por
sexo y rango de peso vivo.
Sexo
Machos
Número de animales
Vivo
RES cal.
Hueso
Músculo (carne)
Grasa res
Grasa Rabdom
Fascia-Tendón
Merma proceso
Merma oreo

Rango de peso vivo

Hembras

9
Kg

SD

Livianos

9
27,31 a

Medianos

6
24,09 b

2,94

6
23,06 a

Factorial

Pesados

SD

CV

P

S

P*S

cg

2,53

**

**

ns

-

6
25,54 ab

28,49 b

Kg

17,58

a

15,03

b

2,35

14,16

a

16,20

b

18,57

c

1,98

**

**

ns

ns

%

64,14

a

62,33

a

2,43

61,36

a

63,25

b

65,10

b

2,12

*

ns

ns

ns

Kg

11.12

a

b

9.22

b

1.37

9.09

a

9.96

ab

11.46

b

1.39

**

**

ns

ns

b

%

63.4

a

61.44

a

2.92

64.27

a

61.45

a

61.54

a

2.87

ns

ns

ns

ns

Kg

2.6

a

2.31

b

0.24

2.31

a

2.39

a

2.66

b

0.24

*

**

ns

ns

%

14.97

a

15.48

a

1.75

16.44

a

14.86

a

14.39

a

2.46

ns

ns

ns

ns

Kg

2.05

a

1.85

a

0.63

1.42

a

2.08

b

2.35

b

0.49

*

ns

ns

ns

%

11.02

a

12.08

a

3.97

9.76

a

12.74

a

12.47

a

4.12

ns

ns

ns

ns

Kg

1.24

a

1.19

a

0.51

0.89

a

1.24

ab

1.55

a

0.43

*

ns

ns

ns

%

6.78

a

7.85

a

2.43

6.07

a

7.5

a

8.28

a

2.37

ns

ns

ns

*

Kg

0.24

a

0.14

b

0.08

0.16

a

0.19

a

0.22

a

0.09

ns

**

ns

ns

%

1.37

a

0.92

a

0.46

1.11

a

1.15

a

1.14

a

0.54

ns

ns

ns

ns

Kg

0.03

a

0.04

a

0.02

0.03

a

0.04

a

0.04

a

0.02

ns

ns

ns

ns

%

0.19

a

0.25

a

0.1

0.21

a

0.22

a

0.24

a

0.1

ns

ns

ns

ns

Kg

0.31

a

0.28

a

0.07

0.29

a

0.31

a

0.29

a

0.08

ns

ns

ns

ns

%

1.62

a

1.91

a

0.52

2.06

a

1.94

a

1.59

a

0.52

ns

ns

ns

ns

X:Promedio – Kg y % : peso y porcentaje de res respecto al peso vivo de faena y de componentes respecto al peso de res caliente – SD: raíz CMEE – Factorial
efectos P: peso vivo, S: sexo y P*S interacción. CVcg: Co varianza promedios corregidos por peso vivo de faena para res y por peso de res para componentes –
Entre promedios por sexo (machos vs.hembras) y rango de peso vivo (livianos vs. medianos. vs pesados) diferencias no significativas:
letras iguales y ns y significativas letras distintas y * (p&lt;0.05) y ** (p&lt;0.01). Rabdom= retroabdominal.
Fuente: Garriz y Col., 2004

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

127

�peso de la res, indica caracteres sexuales, comunes a los
mismos observados en otras especies: mayor musculatura
en machos enteros y mayor adiposidad en hembras. Los
valores relativos muestran que en los ñandúes analizados
ambos sexos tienen similar porcentaje de hueso (15%), los
machos mayor porcentaje de músculo (63%) que las
hembras (61%) y las hembras mayor peso y porcentaje de
grasa total en la res y retroabdominal que los machos.
Independientemente de su significación estadística, esta
diferencia característica y de tendencia universal, se
observa y demuestra en los ñandúes analizados que con
valores corregidos por peso de res constante la res de las
hembras tienen mayor peso y porcentaje de grasa total (
2.1 kg y 12.5%) que la de los machos (1.8 kg y 10.6%) igual
que mas grasa retroabdominal (1.4 kg y 8.3% en las
hembras) y en los machos 1.1 kg y 6.3%. Diferencias en
reses por sexo no se observaron en avestruces sexualmente
inmaduros.Aunque de escasa magnitud, las diferencias
encontradas en este trabajo se explican por el sacrificio de
animales en período de madurez sexual e inicio del
desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.
Posiblemente estas diferencias por sexo sean más
evidentes e importantes en animales adultos y en aptitud
reproductiva; - La relación músculo/hueso en la res con un
promedio de 4.1 ± 0.39 y valores máximo y mínimo de 3.4
y 4.9., respectivamente y variación baja (9%), fue similar
en machos y hembras y aumenta de 3.9 a 4.3 con el
aumento del peso vivo y de la res (r: 0.78). Los mismos
resultados se encuentran en novillos. El cociente “ideal” o
relación músculo/hueso (4:1) indica el desarrollo muscular
(4 kg. de músculo por 1 kg. de hueso) o “conformación” y
expresa la relación anatómica y funcional de ambos
tejidos; - La relación músculo/grasa en la res con un
promedio de 5.7 ± 1.7 y valores máximo y mínimo de 3.1
y 9.9., respectivamente y variación alta (31%) que fue
similar en machos y hembras y disminuye de 6.9 a 5.1 con
el aumento del peso vivo y de la res (r: -0.40). El cociente
músculo / grasa indica la “terminación” y expresa el
desarrollo del tejido adiposo (“gordura o engrasamiento”)
proporcional al tejido muscular. Significando los valores
altos el carácter “magro” (más carne que grasa), como el
encontrado en ñandúes y los valores bajos el carácter
“graso” (más grasa que carne), frecuente en novillos.
Aunque no significativas, se observan diferencias por sexo

128

y rango de peso vivo en la relación músculo/grasa con
promedios corregidos por peso de res constante. El
cociente músculo / grasa es mayor en machos (6.2) que en
hembras (5.1) y se mantiene con valores entre livianos,
medianos y pesados en machos de 7.3, 4.9 y 5.6, y en
hembras de 6.6, 4.8 y 4.6, respectivamente. Este
comentario fundamenta el concepto de que las hembras
tienen más grasa que los machos y en ambos aumenta con
el peso vivo a la faena. El tejido adiposo es variable y
también depende de las condiciones ambientales
relacionadas, entre otras, con la nutrición y el clima
(termorregulación).
En el mismo trabajo se expresa que en general y más allá
de diferencias por resultados experimentales por los
porcentajes de res, músculo, grasa, hueso y el rendimiento
carnicero son prácticamente similares en las dos especies
de ñandúes y en el avestruz (cuadro N° 7)
CUADRO N°7: Comparación de rendimiento carnicero en
ñandú común, ñandú petiso y avestruz

Fuente

Nº Animales
Peso vivo

Ñandú

Ñandú

Choique

Avestruz

C.A Garriz

J.Sales

J.Sales

C.A Morris

2001

1997

1997

1995

18

3

5

14

25.7

24.3

25.1

95.5

Peso res

16.3

15.4

14.9

55.9

Res % kvivo

63.50

63.40

59.6

58.6

Músculo % kvivo

39.6

37.0

39.7

35.7

Hueso % kvivo

9.5

13.7

13.0

15.4

Grasa % kvivo

7.6

6.7

6.5

5.2

Músculo % kres

62.4

58.3

60.1

62.5

Hueso % kres

15.2

21.6

22.2

26.9

Grasa % kres

12.0

10.6

10.9

9.2

Fuente: Garriz y Col., 2004.

Los escasos antecedentes respecto de la composición
química de la carne de ñandú (4) indican que contiene
un 75% de humedad, 1.67% de grasa, 20.09% de
proteína y 1.76% de cenizas.
Cuero
La piel de avestruz (27; 35) produce un cuero muy

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�apreciado en marroquinería y es reconocido por su gran
suavidad, flexibilidad, textura y belleza; sus aceites lo
hacen muy resistente al resecado y endurecimiento en el
tiempo; sin embargo, existe una amplia variedad de
calidad y tamaño por falta de selección y homogeneidad
de los ejemplares utilizados.
En los Estados Unidos de América (35; 36) se ha
reemplazado el cuero de lagarto (Tupinambis spp.) por el
de ratites para la confección de la bota texana. En la oferta
de este producto destaca que se amolda para dar un ajuste
perfecto, no se desgasta y se combinan estas propiedades
con el dibujo particular propio del avestruz, emú y ñandú.
Además de las botas texanas, también se utiliza para la
confección de bolsos de mano, carteras, portafolios,
cinturones, ropa, muebles y accesorios de automóviles.
La cantidad de cuero que produce un avestruz (36) varía 1.2
a 2.0 metros cuadrados en ejemplares de un año de edad.
Se clasifica de primera y de segunda en función a su
preservación, forma, tamaño, calidad del desollado,
número, tamaño y localización de cicatrices y cantidad
de cortes y de raspones. El cuero de segunda presenta
alguna de las siguientes características: no es de animal
adulto, las líneas de corte son incorrectas, el curado no
es adecuado, posee grasa penetrada en la piel, manchas
rojas, agujeros y marcas del desollado o folículos
dañados. Las pieles que presentan olor a amonio o
textura esponjosa son desechadas.
Un cuero de calidad debe ser de una superficie mínima de
1.2 metros cuadrados, con el grano de la pluma de un
tamaño aceptable, desollado adecuado y sin tiras; cada
cuero se marca de acuerdo a la calidad en I , II o III. El
tamaño promedio de un cuero curtido es de 14 pies
cuadrados (1.3 metros cuadrados), con un peso de 1.25 kg.
Primeramente se lava con agua fría por fuera y por
dentro hasta que quede completamente limpio de
suciedad y remanentes de carne o grasa, una
hidrolavadora pequeña es muy útil para este propósito.
Una buena limpieza del cuero favorece la conservación
e industrialización.

El proceso de curtido del cuero de avestruz consta de: remojo; - pelambre; - calero; - dos lavados; - descarnado;
- desengrase; - rendido; - lavado; - pickelado; remojo; neutralizado; - lavado; recurtido y – secado y ablande.
El cuero del emú (37) se amolda para dar ajuste perfecto
al calzado o vestimenta y es de alta resistencia; sin
embargo, los estándares de calidad requieren mejoras en
el proceso de curtido e industrialización. De un ejemplar
faenado a los 12 – 16 meses de edad, se obtiene en
promedio 0,75m2 de cuero crudo.
El dibujo es muy particular, parecido a la piel de los
reptiles. El cuero de las patas se utiliza para hacer
calzado y la parte correspondiente al cuerpo se utiliza
para la confección de prendas de vestir.
El cuero del ñandú (38) se destaca por el puntillado
característico originado por las plumas y por el
escamado de las patas; de un ñandú adulto se obtiene
un cuero de aproximadamente 0.90 m2 .
Respecto al procesamiento del cuero de ñandú (39) se
recomienda luego del cuereado: – escurrirlos al sol; sumergirlo completamente en una solución de salmuera
y lejía de 4 a 12 horas; - escurrirlos al sol durante 12 a
24 hs; - extender una capa de sal fina no yodada y sobre
esta depositar el cuero con la parte interna hacia arriba;
- cubrir con sal la parte de arriba; - apilar otros cueros
por encima del primero; - tapar y reservar como mínimo
3 semanas; para enviar a curtir se produce al marcado de
cada unidad y se preparan teniendo la precaución de
disponer de una capa de sal entre pieza y pieza.
Los cueros obtenidos en forma incorrecta (38) tienen
escaso valor y se usan para recortes, ensayos y/o
muestrario de colores.
Grasa y aceite
El producto principal obtenido del emú (8; 40) es el
aceite; la grasa subcutánea dorsal tiene un grado de
instauración cercano al 70% y alta proporción de ácidos
oleico, linolénico, omega 3 y omega 6. Un ejemplar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

129

�adulto (41) produce 5 a 6 litros de aceite, luego de ser
refinada la grasa de cobertura.

CUADRO N°8: Perfil de ácidos grasos de aceites procesados de emú, avestruz y ñandú

El aceite ha sido empleado por los aborígenes
australianos para el tratamiento de inflamaciones y
dolores reumáticos y musculares; las ventajas más
apreciadas son sus propiedades bactericidas,
antinflamatorias, hipolérgénicas e hidratante.
Actualmente se está comercializando como ingrediente
base de algunas cremas, jabones, champús y lociones
solares. También tiene aplicación en ciertas industrias
como lubricante.

Acidos grasos

Emú (%)

Avestruz (%)

Ñandú (%)

Mirístico (C14:0)

0.3

0.7

1

Palmítico (C16:0)

22.6

15

29.1

Palmitoleico (C16:1)

3.8

3.5

4.1

Esteárico (C18:0)

9.8

3.9

7.5

Oleico (C18:1)

49.6

32

32.6

Linoleico (C18:2)

15.4

21.2

21.3

Linolénico (C18:3)

1.1

17.3

3.4

esenciales

Fuente:Sales y Col.; 1998

Se están realizando estudios que permitan la utilización
de la grasa de avestruz como producto secundario (42).
La grasa se obtiene principalmente de la zona
retroperitoenal y el área abdominal; el proceso de
industrialización consta de limpieza, cocido, separación ,
extracción y secado. La recomendación de los especialistas
ser muy cuidadosos al momento de ajustar el proceso de
refinación de la grasa y de conservación , ya que
alteraciones los mismos pueden producir cantidades
importantes de peróxidos, elementos volátiles y metales
sumamente dañinos para el organismo.
El aceite de avestruz también contiene los denominados
ácidos grasos esenciales (AGE). Esos ácidos también
han sido aislados de la grasa del ñandú.
Existen escasas referencias respecto de las
características y propiedades de la grasa de ñandú, sin
embargo se conoce de la presencia de AGE. Sarasqueta
expresa que (42) tiene propiedades para ser utilizada en
la industria cosmética y podría también llegar a ser un
producto farmacológico después de las pruebas de
control necesarias.
En el cuadro N° 8 se informa el perfil de ácidos grasos
de aceites procesados de ratites.
Los aceites de asvestruz “American black” y ñandú (42)
presentan óptimos niveles de Omega 3 (ácido linoleico)
y Omega 6 (ácido alfa linolénico). El aceite de emú es
rico en Omega 9 (ácido oleico).

130

Plumas
Existen referencias históricas respecto de la utilización de
plumas de ratites (27) que expresan la fuerte demanda de
este producto en el período 1800 – 1910, con una caída
abrupta en consonancia con la Primera Guerra Mundial.
Isabel I° de Inglaterra y María Antonieta de Francia
implantaron su popularidad en la moda que duró todo el
siglo XIX y principios del siglo XX (44).
En la actualidad, se considera un subproducto en todas
las especies de ratites sujetas al uso sustentable; se
utiliza como accesorio ornamental y en la fabricación de
plumeros comunes y antiestáticos (45).
De un avestruz adulto, se obtienen 1.5 kg de plumas por
año (46).
Respecto de la utilización de plumas de emú, existen
pocos antecedentes que ejemplifiquen la actividad (47).
En Australia (país de origen de la especie) se está
intentando desarrollar el mercado interno y la
exportación a mercados europeos.
Una situación similar se observa con la utilización de
plumas de ñandú. Se considera un subproducto que
puede ser utilizado para la confección plumeros y para
adornos en vestimentas; de un ñandú común adulto
pueden obtenerse alrededor de 350 a 400 g Del choique
se obtienen entre 50 y 600 g; con estas cantidades se

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�fabrican aproximadamente ocho plumeros (48).
Mercado de ratites. Importancia socio económica
Según muestran las pinturas rupestres (27) el avestruz
ya era conocido por el hombre hace más de 9000 años.
Los egipcios utilizaban sus plumas como símbolo de
justicia y poder. En Siria y Babilonia era utilizado como
animal de tiro, y también existen evidencias del uso de
los huevos como recipientes para el agua.
Como fue explicado, las plumas eran muy demandadas
hacia fines del siglo XIX y principios del XX. Ese
mercado tuvo una gran expansión debido a la demanda
de Inglaterra, Estados Unidos y Francia.
Se considera que el primer criadero de avestruz africano
(27; 49) perteneció al Sr. Arthur Douglas, quien en el
año 1869 creó una incubadora adaptada a la especie; el
propósito de ese emprendimiento era la
comercialización de las plumas.

Se instalaron granjas en Nambibia, Botswana u
Zimbawe y paulatinamente fueron reapareciendo las
que habían cesado la actividad en los Estados Unidos
(Texas y California) y en Australia (50).
Italia, Alemania y Francia (27) fueron los países de
Europa que más desarrollaron la industria de ratites.
En el año 1993 se fundó la European Ostric Association
en la que participaron 15 países. En España
aparecieronn las primeras granjas en ese mismo año y se
crea en 1994 la primera asociación de criadores
“I´Associació Catalana de Criadors d Éstrucos”.
A comienzos de los años ´90 (8) ingresaron a Chile los
primeros ejemplares de avestruz y emú y comienzaron a
generarse iniciativas empresariales, las que se encuentran
en la actualidad en la fase de desarrollo comercial. En Perú
(51) la actividad se inicia en el año 1999.

En el año 1913 la exportación de plumas de avestruz
(49) fue la cuarta en importancia en Sudáfrica, después
del oro, los diamantes y la lana; luego sufrió un
importante retroceso en el transcurso de la Primera
Guerra Mundial.

Las primeras experiencias de cría del ñandú en
cautiverio en Uruguay datan de la década del 90. Este
fue el primer País Sudamericano en desarrollar el ciclo
de cría, faena, transformación y posterior
comercialización de los distintos productos del Rhea
americano. El primer criadero registrado en Uruguay
(52) data de 1992; en el año 2002 se alcanzó un récord
de 143 criaderos habilitados por el Ministerio de
Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

La diversificación de productos y la industrialización
recomenzó en los años ´40; sin embargo nuevamente se
produjo el colapso de la actividad ya que el principal
consumidor era los Estados Unidos de América, país en
el que se produjo una fuerte caída de la demanda debido
al segundo conflicto bélico.

En la República Argentina fue promovida la industria
del ñandú común y el choique ya que se encuentra
prohibida toda actividad relacionada con la producción
de otros ratites. Los distintos emprendimientos creados
se encuentran en una etapa de desarrollo y no han
logrado escalas comerciales de producción.

En 1945 se creó la Cooperativa Agrícola del Klein Karoo
en Sudáfrica y se comenzó a recuperar el mercado.
Debido al aprovechamiento integral del avestruz, se
fundó en el año 1964 el primer frigorífico especializado
y en 1970 la primera curtiembre; esta asociación fue la
que posicionó al cuero como un producto exclusivo. Con
la liberación de la industria años más tarde se crearon 7
mataderos más.

El 80% de la producción actual de ratites (27)
corresponde a la Republica Sudafricana. En la región de
Oudshoorn se concentra el 60% de la actividad ganadera
de avestruz de ese país, donde la Klein Karoo
Cooperative agrupa la mayor cantidad de
establecimientos. El 80% de los 346.353 ejemplares de
avestruz que se faenaron en 1996, provenían de la faena
de ese País; el 20% restante se distribuyó en EE.UU

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

131

�(7%),Nambibia (5%), Israel (3.7%), Zimbawe (2.6%),
Europa (1.2%) y otros países (0.5%).
En la actualidad se estima que la faena anual de avestruces
en Sudáfrica es de 400.000 ejemplares, cantidad que no
se proyecta aumentar por temor a la disminución del
precio en el mercado internacional (49).
El tamaño de las granjas en Italia y Francia (27) es
comúnmente pequeño, con no más de 17 a 20
avestruces.
En Italia la oficina Comercial de Milán (53) informó en
el año 2003 que la producción de avestruz se inició en
1990. El consumo anual es de 1.500 tn, correspondiente
a 280g por habitante/año, de las cuales se importa el
90% desde Sudáfrica e Israel; la principal limitación de
la expansión de la actividad es la escasez de plantas
faenadoras adecuadamente habilitadas.
Los precios informados para la comercialización de
carne de avestruz en Italia son: - carne fresca 15
Euros/kg; - filete 19 Euros/kg; - salame 25 Euros/kg;
jamón 23 Euros/kg.
En España (27) la actividad comenzó con expectativas que
superaron la realidad por falta de plantas faenadoras, de
canales de distribución y de oferta continua de productos.
Para el año 1999 se estimaron en 300 granjas habilitadas,
aunque esa cantidad podía ser triplicada sobre la base de
establecimientos no declarados. En este País existen pocos
criaderos con un número significativo de ejemplares,
siendo la mayoría conformados por pequeñas unidades de
10 a 15 animales.
Respecto al cuero de avestruz los precios internacionales
(54) son de US$ 5/ pie cuadrado de cuero “crosta” y US$
7,5/pie cuadrado par cuero curtido y teñido (1 pie
cuadrado = 0,0929 m2).
En Australia la primera faena de emú (55) se realizó en
1990. En el año 1996 se alcanzó un pico de producción de
110.000 animales, lo que ocasionó una saturación del
mercado debido a que la producción no fue simultánea al

132

desarrollo adecuado de canales de comercialización.
Posteriormente la actividad comenzó a evolucionar a través
del conocimiento de los consumidores respecto de las
propiedades terapéuticas del aceite de emú ya que se
realizaron acciones de marketing y comercio exterior para
posicionar el producto en mercados internacionales.
Los precios del aceite de emú varían según el grado de
industrialización; los valores oscilan en 10 a 50 dólares
australianos por litro (1 dólar australiano = 1.32 dólares
estadounidenses), sin embargo en la actualidad el
productor percibe menos de la mitad de ese valor.
Respecto a la carne el precio abonado al productor por
cortes es de 9 dólares australianos /kg de cortes de
mayor valor y 5 por el resto de la carcasa.
El cuero de emú es un producto de menor calidad que
el de avestruz, por lo que los mercados demandantes
como Japón no adquieren volúmenes importantes; el
valor de un cuero salado es de 50 dólares australianos.
En Sudamérica se registran actividades comerciales de
avestruz y emú en Perú y Chile y de ñandú en Uruguay
y la Argentina.
La Asociación de Exportadores (ADEX) de Perú (51),
informó que ha exportado en los primeros 5 meses del
año en curso cuero y carne de avestruz congelada a
Japón por un total de US$ 171.155. El producto más
demandado fue el cuero que alcanzó los US$ 170. 984,
representando así casi el 100% del total de las
exportaciones; la carne de avestruz congelada, se exportó
por un valor de US$ 171.5. Los envíos fueron hechos
por una empresa de Arequipa, “Kero Pieles Peruanas de
Exportación S.A”.
La Asociación peruana estima que la demanda mundial
de cueros de avestruz es de 230.000 /año y que existe un
déficit en la oferta de 100.000 unidades.
Según cifras del “ADEX Data Trade”, las exportaciones
peruanas de las diversas presentaciones de avestruz, que
incluye también las plumas, presentaron un incremento
de 160% en el 2002 respecto al 2001 , 5% en el 2003 y
83% en el 2004.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En el inicio de estas actividades alternativas en Chile se
fundaron expectativas que aún no han sido concretadas
(56). De la “Asociación de Criadores de avestruces de
Chile” (ACAC) se informa que muchos emprendedores
han abandonado la producción de avestruz, ya que no
han logrado el retorno proyectado de la inversión.
Según estimaciones de la Asociación existe una
capacidad de producción para ingresar al mercado unas
2000 tn anuales de carne, sin embargo la faena actual es
de 60 ejemplares por mes que representan 2 tn. Esa
cantidad es consumida en el mercado interno. Muchos
productores limitan la escala debido a que la demanda
interna está satisfecha y no se han abierto aún canales
de comercialización externa por falta de plantas
convenientemente habilitadas.
En Chile se consumen 25 a 35 mil kg/año de carne de
avestruz a nivel de restaurantes y hoteles; los precios
oscilan entre US$ 22 a 24/kg.
Cinco empresas (Avenutruz, Avestruces del Pacífico,
Ecotruz, Yaen Chile y Alto Rabuco) intentan unirse para
industrializar la carne y realizar ventas en común.
La Cámara de Comercio de Santiago de Chile (8; 57)
informa que el precio de exportación la carne
despostada de avestruz es de US$ 18 a 23/kg; el precio
mayorista se estima en US$ 12 – 14/kg.

Algunas informaciones estiman que el precio de la carne
de ñandú podría ser semejante a la del avestruz; sin
embargo sólo se conocen cifras del mercado interno de
Uruguay en el cual el kg de carne fresca de este ratite se
vende a US$ 4 (52).
Respecto al cuero (58), informaciones de ese País
refieren que podría exportarse al Brasil 7.000 unidades a
US$ 20/cuero, valor FOB; se desconoce si la operación
fue concretada.
En la Argentina existen estimaciones y proyecciones
sobre el valor de productos de ñandú. En una
publicación del año 2004 (59) se informa que la carne
de ñandú podría alcanzar un valor que oscila entre los
US$ 6 a 14/kg; el cuero salado de US$ 7 a 20/unidad;
350 g de plumas (un ejemplar adulto) de US$ 3 a 20 y
el aceite por litro cotizaría en US$ 5 a 15.
Los productos terminados de ratites, presentan una
variedad de precios, calidades y diseños que dificultan
referir valores promedios. A modo de ejemplo se citan
algunos artículos de marroquinería y ornamentales
publicados en un catálogo virtual (60). Una billetera de
dama tiene un valor de US$ 70; un porta documentos
US$ 200; una boa de pluma de avestruz US$ 50; huevos
decorados US$ 13 a 15 y una porción de filet en
restaurante US$ 15.

Un cuero salado clase A, se exporta a US$ 80 y de clase
B a US$ 70. El valor de las plumas en el mercado
interno es de US$ 6 – 7 (Milenko Stambuk, Pacific
Ostrich; Javier Perez Arce, Criadero Agrícola Lumahue.
Comunicación personal).

Uso sustentable y producción en cautiverio de
ratites. Estimación de poblaciones

El aceite de emú tiene un valor de exportación en Chile
de US$ 170/l; la carne se comercializa en pequeña
escala en el mercado interno a US$ 10 a 14 /kg.

El avestruz fue utilizado en forma indiscriminada por
décadas (27), lo que significó una alarmante
disminución de las poblaciones naturales y el inicio de la
cría en cautiverio con fines comerciales.

El mercado internacional del ñandú se encuentra en vías
de desarrollo, ya que los productos ofertados son poco
conocidos y requieren de la apertura de canales de
comercialización.

La extracción natural de ratites se ha realizado en todas
las regiones en donde habitan en estado silvestre.

El avestruz es actualmente endémico solamente en
África (47), pero en otras épocas estaba difundido hasta
la península Arábiga de donde desapareció hacia 1968.
Está actualmente difundido en toda África oriental y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

133

�central, desde el sur del Sahara a la provincia del Cabo.
Se encuentra también en el sur de Marruecos, en el
norte de Sudán y en el sur de Egipto. Su distribución en
África central está interrumpida por los territorios
boscosos de Brachystegia del sur de Tanzania, Zambia,
Angola y Mozambique.
Entre las cuatro razas de avestruces, la raza nominal del
norte y del oeste, S. c. camelus ha sido severamente
perseguida en el siglo XX y se estima que la población
silvestre disminuye rápidamente. Las dos razas de África
del Este, S. c. molybdophanes y S. c. massaicus, están
sometidos a una menor presión de extracción. La raza
del sur, S. c. australis, ha desaparecido en la mayor parte
de su antigua área de expansión y se encuentra
actualmente confinada en Namibia y en algunos
parques nacionales. Esta raza domesticada en la
provincia del Cabo se ha cruzado con S. c. camelus
importados y los híbridos han vuelto al estado silvestre.
El avestruz es cazado por su carne, plumas y huevos. La
predación de los huevos por el chacal, las hienas, y las
aves rapaces egipcias, puede ser significativa en algunas
zonas y cuando los predadores son abundantes, el nido
debe ser cuidado permanentemente por la hembra
durante el día y por el macho durante la noche.
Aunque la población haya disminuido fuertemente a raíz
de la caza y la destrucción del hábitat por el sobre
pastoreo del ganado doméstico, ninguna raza existente
de avestruces está amenazada de desaparición
próximamente.
El emú silvestre es en la actualidad abundante en
Australia, encontrándose las mayores densidades en las
zonas de pasturas. La predación por los perros salvajes y
las sequías severas tienen un efecto significativo sobre la
densidad de la población en algunos sectores.
Se dispone de poca información (47) sobre el tamaño de
la población en los países donde se encuentra, sin
embargo se admite que la especie está menos
ampliamente distribuida que en otras épocas.
Las principales amenazas para la sobreviencia en estado

134

silvestre del ñandú son la pérdida del hábitat debido a la
expansión de la agricultura y la caza ilegal,
especialmente en la Pampa argentina, en Uruguay y en
el sur de Brasil.
En la Argentina, el ñandú común en estado silvestre (61)
habita principalmente en agroecosistemas donde se ha
reemplazado a la vegetación nativa por cultivos y
pasturas. Este hecho, sumado a la intensa explotación
comercial hasta los años 90, trajo como consecuencia
severas reducciones en las poblaciones, al punto de
provocar su extinción en numerosas áreas.
Se realizó un estudio del ñandú común en estado
silvestre en un área de reserva privada (refugio) de 3.890
ha, sito en la provincia de Córdoba. La duración fue de
17 meses tiempo en el cual se observó un escaso
número de ejemplares. En función de los resultados
obtenidos los autores recomiendan para la preservación
del hábitat de la especie en estado silvestre: - conservar
el pastizal nativo, el cual permite la reproducción; incentivar la siembra de alfalfa dentro de los
agroecosistemas; - conservar los parches de arbustal,
que son usados como refugio; y - realizar estudios sobre
dinámica poblacional y selección de hábitat a diferentes
escalas, dentro de un paisaje heterogéneo como lo es el
área central de la Argentina.
Respecto al ñandú petiso (62) el hábitat disponible en la
actualidad abarca un área de 670.000 km2 en la
Patagonia argentina; ciertas áreas de distribución están
sufriendo procesos de desertificación, principalmente
debido a la sobrecarga ovina y en menor cuantía a la
explotación petrolera.
En el Cuadro N° 9 se informa la comparación de áreas
y valores poblacionales de ñandú petiso en provincias
de la región patagónica.
Tanto las densidades como las abundancias totales
provinciales de choique, muestran un patrón declinante
de sur a norte. Según este documento de CITES, los
valores de niveles poblacionales obtenidos sugieren que
la especie es abundante en la Región Patagónica.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO N°9: Comparación de áreas y valores poblacionales de Pterocnemia pennata pennata en cuatro
provincias patagónicas y totales de la región

CUADRO N° 10: Censo mundial de avestruces en cautiverio en los principales países productores
Región

Parámetros

Santa Cruz Chubut Río Negro Neuquén

Densidad

2.93

2.51

2.06

1.94

Sudáfrica

800.000

2.20

EE.UU

500.000

Australia

70.000

(indiv./km2)
Area total

243.943

224.686

203.013

94.078

765.720

(km2)
Area distribu-

225.885

208.003

170.002

78.343

678.868

ción (km2 )
Población total

662.221

521.989

350.996

Censo global (cabezas)

Total

152.138 1.687.253

Fuente: CITES, 2000

En el estudio mencionado, se comparan los datos
obtenidos con los de años anteriores; de esa comparación
surge que las poblaciones silvestres de choique
disminuyeron en los últimos 20 años. Entre las razones
para que ello ocurra intervienen diferentes factores: - la
caza se considera un factor de baja magnitud ya que el
sustento tradicional para los habitantes del lugar es el
ovino; - la cosecha de huevos para consumo local es de
baja incidencia; - se el asigna cierta importancia a la
predación por mulitas, zorros, pumas o perros, a los
asentamientos humanos y la actividad minera y petrolera.
Para la región en estudio en el año 2000 la actividad
ganadera no se consideró una amenaza de importancia
debido al retroceso de la misma y al abandono de
emprendimientos comerciales por el bajo precio de la lana.

Europa

45.000

Canadá

20.000

Botswana

18.000

Israel

16.000

Zimbabwe

15.000

Fuente: Bello Pigen, 2001.Tomado de Buxadé Carbó, 1999.

número de granjas españolas era de 1500 en el año 2000.
El censo de avestruces y establecimientos en la Unión
Europea se informa en el cuadro N° 11.
CUADRO N° 11: Censo de avestruces y de explotaciones
de la Unión Europea en el año 1999
Región

N° Granjas

%

Censo Global (cab)

%

U. Europea

2.600

100

45.000

100

Francia

1200

46.1

8.000

17.8

Italia

800

30.8

10.000

22.2

España

300

11.6

20.000

44.4

Gran Bretaña

150

5.8

2000

4.4

Otros

50

1.9

3.000

6.7

Fuente: Bello Pigen, 2001.Tomado de Buxadé Carbó, 1999.

Estimación de poblaciones en cautiverio
Como se ha expresado, el mayor desarrollo de la
producción en cautiverio y del mercado corresponde al
avestruz.
En el cuadro N° 10 se informa el censo mundial de
avestruces en cautiverio en los principales países
productores.
Como se ha explicado Francia e Italia son los países con
mayor desarrollo de la industria del avestruz en Europa; sin
embargo (27) en España existen mayor número de
ejemplares en cautiverio. Existe información (63) que el

En los últimos 8 años (11) la industria del avestruz
empezó a introducirse en Latino América. Los países de
la Región que actualmente producen esta especie son
México, Brasil, Chile, Venezuela y Perú, este último en
menor grado.
México y Brasil cuentan con más de 50.000 avestruces
cada uno.
En Chile (56) la Asociación de Criadores de Avestruces
informa que en la actualidad la existencia de hembras
reproductoras alcanza los 3.000 ejemplares.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

135

�La cría de avestruz en cautiverio en Chile comenzó en
los años ´90; el estado acompañó en parte el desarrollo
de esos emprendimientos a través de la Fundación para
la Innovación Agraria (FIA) y la Corporación de
Fomento para la Producción (CORFO).
Los precursores la cría de avestruces en Venezuela son:
“Avestruces de Venezuela” en Maracaibo con
aproximadamente 24 avestruces en edad reproductora,
“Avestruces Magdalena” con otros 24 animales otra granja
en Falcón con 23 y otros 10 establecimientos con menos
de 20 ejemplares.
El origen de esas aves es variado; un número considerable
provienen de la importación que se hizo desde España;
otros reproductores provinieron de Curazao.
Actualmente para criar avestruces en Venezuela la
reglamentación vigente exige la obtención de un permiso
de “Zoocriadero de Avestruces” emitido por PROFAUNA.
La obtención de dicho permiso no es complicada, siempre
que el establecimiento tenga todos los documentos en
regla que le permitan ejercer la actividad agropecuaria.
En referencia a la producción de emú (55), se estima
que en Australia existen alrededor de 100.000
ejemplares en cautiverio, 1.500.000 en los Estados
Unidos, de 15.000 a 20.000 en ciertos países de Europa,
Canadá y China y 3.000 Nueva Zelanda.
En Chile (4) los criaderos de emú se desarrollan en la X°
Región (al Sur de Santiago de Chile). Los establecimientos
se encuentran en su mayoría agrupados en dos empresas:
“Emusur S.A” y “SocoEmú”; esta última tiene apoyo oficial
de CORFO. La empresa Emusur agrupa alrededor de 40
criaderos, en la mayoría de los cuales se realizan acciones
de investigación y desarrollo con el Instituto de Ciencia y
Tecnología de Carnes de la Facultad de Ciencias
Veterinarias, Universidad Austral de Chile (64).
La producción de ñandú en Uruguay comenzó con
criaderos de ciclo completo; la tecnología empleada a
fines de los 90 se basaba en la información existente
respecto de otras especies, como el avestruz y demás

136

aves de corral.
En opinión del Med. Vet. Marcelo Boris (65), Asesor
Técnico de la Asociación Uruguaya de Criadores de
Ñandú (AUCRIÑA) “se ha evolucionado debido al trabajo
conjunto de los productores y técnicos lo que ha sido un
factor fundamental”.
Algunos ejemplos de estos logros son:
• Se han identificado diferentes enfermedades en la
etapa de cría, con la consiguiente disminución de la
mortalidad en esta etapa.
• Se ha incursionado en nuevas modalidades en el
sistema de producción; no obstante ello, es preciso
seguir sistematizando la información técnica de modo
de evaluar otras posibilidades de modalidades de cría.
• Se ha profundizado en los conocimientos sobre
alimentación en las diferentes etapas del proceso de
producción, logrando introducir elementos técnicos
para la continua discusión de este tema.
• Se han incorporado herramientas de gestión
agropecuaria para que cada productor tenga la
posibilidad de analizar su empresa y compararla con la
de otros criaderos, a fin de detectar fortalezas y
debilidades en cada área dentro de cada empresa.
• Se ha estandarizado el sistema de incubación,
mejorando rápidamente los resultados. En la
actualidad existe la tendencia a la especialización en
alguna etapa del ciclo de producción, considerada una
de las formas de mejorar la eficiencia desde el punto
de vista económico y productivo.
• Se continúa trabajando para lograr la optimización de
prácticas vinculadas con el manejo de la especie en
cautiverio así como de promover la innovación
tecnológica dando énfasis a la sustentabilidad de los
sistemas productivos en concordancia con la
conservación de la especie y el medio ambiente.
En Chile (66) la Fundación para la Innovación Agraria,
FIA, financió un proyecto en la Región XII° (sur de ese
País) para la crianza comercial del choique, especie
nativa del lugar. El estudio se denominó “Adaptación y
manejo del Pterocnemia pennata en semi cautiverio; la
Entidad Beneficiaria fue el Instituto de Investigaciones

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Kampenaike del Instituto de Investigaciones
Agropecuarias (INIA) y el período de ejecución 1999 –
2002. En conocimiento de los Consultores del presente
Estudio no se presenta en la actualidad un mercado en
Chile para productos de esa especie.
Como fue referido anteriormente, la reglamentación
vigente en la Argentina impide la producción en
cautiverio de avestruz y de emú. Los Organismos
Oficiales competentes para otorgar los permisos de
inicio de esas actividades promueven el uso sustentable
del ñandú común y del choique y prohíben la
introducción con fines comerciales de otras ratites
En un documento de la FAO del año 1997 se informa
que (47) “La cría del ñandú para la explotación de su piel,
plumas y carne podría aparecer como una posibilidad
económica suplementaria. Sin embargo en Texas, donde 3
a 4.000 ñandúes están en curso de domesticación, los
criadores manifiestan que son más difíciles de manejar que
los avestruces o los emúes (Jensen, com. pers.)”. Según esa
publicación se esperaba el inicio de las actividades en la
Argentina como diversificación de productos pecuarios
tradicionales como por ejemplo los ovinos de la
Patagonia.
Respecto a la cantidad de ejemplares de ñandú en
producción, la Convención Internacional de Especies
Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres, informa en el
año 2000 (62) la cantidad de criaderos de choique en
las cuatro provincias de la Patagonia (Cuadro N° 12).
CUADRO N° 12: Cantidad de granjas y planteles totales
de Pterocnemia pennata pennata en las cuatro provincias patagónicas y totales de la región
Parámetro

Santa Cruz Chubut Río Negro Neuquén

TOTAL

N° de granjas

3

3

8

5

19

N° de juveniles,

80

30

270

60

440

0

100

30

150

30

370

90

590

sub. Adultos
y adultos
N° de pichones

20

N° total de ejemplares100
Fuente: CITES, 2000

En el Documento se informa que la primera granja fue
la de la estación experimental INTA – Bariloche,
provincia de Río Negro. En ésa se comenzó la actividad
en el año 1993, con la recolección de 60 huevos en
estado silvestre. Los nuevos criaderos conformados
obtuvieron los plateles reproductores de esa Estación,
de otros establecimientos comerciales y de la
recolección natural de huevos. Las granjas más antiguas
se ubican en Río Negro y Neuquén.
Producción en cautiverio
Existe una basta bibliografía respecto de la producción
en cautiverio de avestruz y emú (8; 9; 13; 10; 11; 13; 14;
15; 16; 17, 27; 40; 41; 55; 56; 64). A modo de ejemplo
y por las condiciones agro ecológicas similares a la
Argentina se refiere brevemente la información
suministrada por el Dr. José de la Vega, especialista
chileno en temas relacionados con la obtención de
productos en ratites (8).
Cada grupo reproductivo puede estar conformado por un
macho y dos hembras. En general hay que disponer de dos
corrales rectangulares de 100 a 200 m2 cercados con
malla de alambre de 1,5 a 2 m de altura. Se recomiendan
500 m2 para un núcleo de 3 individuos reproductores.
Para la alimentación debe considerarse que utilizan bien la
fibra de los forrajes; algunos especialistas califican a estas
aves como semi rumiantes debido a la longitud del aparato
gastrointestinal y la carga bacteriana. La conversión
alimenticia promedio es de 4:1. Se calcula 1 kg/día de
balanceado para adultos y 200 g para pichones de un mes.
En cautiverio alcanzan la madurez sexual a los 2 años.
Pueden obtenerse de 40 a 75 huevos/hembra/año, los
que se incuban artificialmente.
El nacimiento de las crías ocurre a los 36 – 48 días de
incubación, con un promedio de 42 días dependiendo de
la temperatura, humedad y características de la cáscara.
Las crías pesan al nacer 500 a 700 g; son deficientes en
termorregular la temperatura corporal.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

137

�En sistemas semi extensivos se crían hasta los tres
meses de edad en espacios protegidos y luego se los
engorda a corral con una densidad mínima de 4m2/ave.
La edad al sacrificio es entre los 10 y 14 meses con un
peso vivo de 80 a 120 kg. Se debe estimar el largo de las
plumas (cuanto más largas tienen mayor valor) y el
grosor del cuero para su industrialización.
El mismo especialista (8) indica que el emú es mucho
más dócil que el avestruz, por lo que la conducción
zootécnica se facilita.
El grupo reproductivo puede ser una pareja alojados en
un corral de 25 m2, e incluso pueden ser ubicados en
recintos cerrados. En Chile se utilizan corrales de 8 x 25
m cercados con malla de alambre de 1.8 m de altura. En
1 ha podrán alojarse 5 parejas de reproductores.
Como dieta base se utiliza un concentrado formulado
con trigo, avena, alfalfa, maíz harina de soja, minerales y
vitaminas. Un reproductor consume 500 g diarios; un
animal en engorde 700 g y una hembra adulta 1.8 kg/dia.
La conversión del alimento fluctúa de 2.5: a 4.0:1,
dependiendo del tipo de concentrado y el estado
fisiológico del ave.
Alrededor de los 12 meses de edad se emparejan en
forma estable para toda su vida reproductiva.
Inicialmente la postura puede ser de 5 huevos y
progresivamente alcanza hasta las 40 unidades anuales.
Se realiza incubación artificial durante 50 – 54 días.
Las crías se trasladan a galpones de crianza hasta los 4
meses de edad; luego se ubican en corrales de juveniles
y a los 12 meses se los faena.
Las experiencias respecto a la cría en cautiverio de
ñandú común y choique (13; 15; 18; 23; 34; 38; 39; 42;
48; 59; 67; 68; 69; 70; 71) son más recientes, debido a
que la actividad comenzó en los años ´90 y se refieren en
forma particular a experiencias realizadas en los países
de origen de las especies y de los Estados Unidos que ha
importado ejemplares para la cría en cautiverio.

138

Respecto a la producción de choique (Pterocnemia
pennata) en la Argentina en la región en la cual se
podrían desarrollar los emprendimientos, existe la
convicción en los especialistas, tanto en funcionarios
públicos y como del sector privado, de la urgencia de
diversificar la actividad agropecuaria tradicional y se
destaca la necesidad de desarrollar emprendimientos
novedosos con posibilidades de acceder a mercados
internacionales con los productos obtenidos (68).
Se cita la experiencia realizada en el criadero
“Choiquesur”, del Sr. Antonio Tomasso sito en la
localidad de San Julián, provincia de Santa Cruz (67).
En las entrevistas realizadas por los consultores del
presente estudio, se referirá la realizada al Sr. Tomasso
quien manifiesta los inconvenientes que presenta la
actividad en la actualidad.
Las actividades comenzaron en el año 1998 con 12
ejemplares de Pterocnemia Pennata, a modo de adquirir
conocimientos sobre la cría de la especie.
En el año 2002 se realizó la habilitación provincial ante
la Dirección de Fauna de Santa Cruz.
La actividad se inició con recolección de huevos en el
mismo establecimiento; para ello se construyó una
conservadora portátil de temperatura constante a 36°C.
Se realizó la incubación artificial, eclosionando el 80%
del material germinal recolectado. El porcentaje de
mortandad de recién nacidos fue del 20%.
El alimento suministrado de formulación especial para
ratites, fue importado de Bahía Blanca, Prov. de Bs. As.
Los costos de alimentación/ejemplar fueron: $ 30 hasta
los 4 meses; $ 325 de 4 a 22 meses; $ 108 de 4 a 10
meses o $ 147 de 4 a 12 meses (según edad de faena y
grado de terminación).
Respecto a la sanidad, se controlaron a todos los
animales del criadero y se realizó la desinfección
periódica de las instalaciones.
Se realizó la identificación de los ejemplares con

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�microchip y el sexado de los nacidos en cautiverio.
La etapa reproductiva comenzó en julio de 2004, con 14
hembras y 12 machos en un solo corral, lo que ocasionó
serios inconvenientes comportamentales. La puesta de
huevos comenzó en agosto, obteniendo de 25 – 28
huevos/hembra. Antes de los 10 días de recolectados, se
sometieron a la incubación artificial; al día 35 se los
trasladó a una nacedora, produciéndose la eclosión a los
37 – 38 días. Los charitos permanecieron 8 – 10 hs en
la nacedora y luego fueron trasladados a un galpón con
20°C de temperatura ambiente; a los 20 30 días se los
trasladó a corrales de recría al aire libre. La mortandad
de charitos fue alta (no se especifica el número).
Al mes de junio de 2005 las existencias del criadero
“Choiquesur” eran de: 23 reproductores de 20-30 meses;
22 adultos de 18 - 19 meses; 49 juveniles de 7 - 8 meses
(67).
En referencia a la mortandad de charitos, el Med Vet.
Sarasqueta especialista de INTA Bariloche, que ha
brindado asesoramiento al criadero “Choiquesur” (67),
informa que (42) los problemas sanitarios más frecuentes
en esta etapa son: - impactación; - torsión o rotación de
patas (tibiotarso y/ o tarsometatarsos).; - infección del
saco vitelino.; enteritis y/o diarreas; - megabacteriosis; frío, especialmente si los charitos lo sufren de noche,
predispone a afecciones respiratorias y/ o digestivas. Es
aconsejable que los porcentajes de mortandad hasta los 3
meses de edad no superen el 10% aunque es aceptable
una pérdida de hasta el 20% en los primeros años del
criadero. Si la mortandad supera el 20% hay algún
problema de manejo o sanitario a corregir.
El Med. Vet. Sarasqueta refiere además que (42) la
etapa de recría comprende la vida de los animales
("charos") entre los 3-5 meses de edad hasta la madurez
sexual, que acontece entre los 20-24 meses; en animales
destinados a faena la recría dura hasta los 10-12 meses.
Los requerimientos proteicos para esta etapa se
encuentran alrededor del 18 %; en tanto el consumo es
de 500-600 gramos / día/ animal, es decir un consumo
del 2-2.2 % de su peso vivo, con un índice de conversión

estimado en 5-6: 1 kg que se podrá reducir través de una
selección controlada.
Brindando a los animales una correcta nutrición y
manejo y aplicando buenos criterios de selección desde
la etapa de cría, se pueden generar animales de faena a
los 8 meses de edad con un peso vivo de 22 - 24 kg; 10
meses edad con un peso vivo de 24 - 26 kg y 12 meses
de edad con un peso vivo de 26 - 32 kg.
Al manejar esta categoría con destino a faena sobre la base
de pastoreo se debe considerar la receptividad de carga
animal de la pastura y su constitución en especies
vegetales. Como valor orientativo en una pastura de 5.000
kg de Materia Seca/ ha/ año sería de 32.1 animales
juveniles por hectárea durante un lapso de 130 días, 22
animales en 190 días o 11.5 animales durante todo un año.
Finalmente se refieren las experiencias del mencionado
especialista respecto conocimientos básicos de la cría en
cautiverio del choique, realizados en la estación
experimental INTA Bariloche.
La actividad reproductiva se inicia normalmente entre
los 20-24 meses de edad, a fines del segundo invierno de
vida. En menor proporción surgen animales que
maduran sexualmente entre los 12-14 meses de edad.
Normalmente las actividades reproductivas se inician a
mediados de otoño, cuando los machos comienzan a
exhibir sus primeras conductas reproductivas (rezongos,
cantos y conatos de pelea) y finaliza hacia fines de
diciembre en Patagonia Norte; en Patagonia Sur estas
fechas pueden retrasarse aproximadamente un mes.
Las cópulas se producen en julio y la postura de huevos
comienza generalmente a principios de agosto y finaliza
a fines de diciembre.
Los grupos reproductivos, generalmente sobre la base de
una relación de un 1 macho: 3 hembras. En caso de
utilizar la técnica de incubación natural debe
aumentarse el número de hembras por macho.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

139

�El consumo de alimento no es constante a lo largo del año,
sino que presenta ciclos debido a la actividad reproductiva
de aumento a fines verano-principios de otoño y descenso
a principios de primavera (ver Grafico 1).

los inviernos son muy benignos su comienzo se adelanta;
estas oscilaciones pueden ser entre 30-40 días (en
Patagonia Sur este retraso es habitual).

GRÁFICO 1

La duración de la estación de postura de huevos ha sido
en promedio (INTA-Bariloche) de 136.7 días (máximo
186 días; mínimo 77 días), equivalente a 4 ? meses.
El peso promedio de los huevos de Choique es de unos
620-650 g (máx. 790 g; mín. 385 g) y su color es verde
"manzana" con manchas blancas (fosfato de calcio,
Cremona 2004).

La diferencia entre las dos épocas puede ser del 40 al
50%. Después de la temporada reproductiva los
animales deben recuperar el peso perdido (entre el 15 20% de su p.v.)

El tiempo promedio de postura individual de una
hembra, es decir el tiempo que pasa entre su primer y
último huevo puesto en una temporada, ha sido de 107
días (min. 74; máx. 145).

El consumo anual promedio de un adulto es de 650-700
g/día de alimento balanceado, durante el pico de
aumento puede llegar a 900-1000 g/ día y el mínimo
llega a 350-400 g/día.

Es importante hacer el control de producción de cada
hembra para detectar y seleccionar aquellas de mejor
capacidad productiva no sólo en el número de huevos
puestos, sino también de su fertilidad e incubabilidad y
de la sobrevivencia y crecimiento de los charitos nacidos
de ellos durante la etapa de cría y engorde.

El alimento balaceado para reproductores esta
constituido por: Proteína Bruta 20%; Fibra Cruda 14;
EM 2.408 Kcal. (10 MJ); Calcio 2.2%; Fósforo 0.55%,
más núcleo vitamínico-mineral.
El peso vivo promedio de adultos registrado en esta
experiencia fue: machos 41.7 kg y hembras 35.2 kg;
siendo las hembras alrededor de un 15% más livianas
que los machos. El peso promedio de los adultos machos
y hembras fue de 38.4 kg.
El plantel mínimo de reproductores necesario para
constituir un criadero, cuya meta sea producir animales
para faena, deberá ser de 10 a 15 hembras adultas y de
3 a 5 machos adultos.
La postura de huevos en los ñandúes es estacional, en el
caso del choique se inicia a principios de agosto y
finaliza a fines del mes de diciembre en años con clima
normal; en los años en que los inviernos son
extremadamente rigurosos su inicio se retrasa y cuando

140

Las mejores hembras son capaces de poner en una sola
temporada hasta el 70 o 85 % de su peso vivo en huevos
(total de kilogramos de huevos puesto/ peso vivo de la
hembra). Normalmente el peso vivo de las hembras de
buena capacidad reproductora y en buen estado corporal se
sitúa al alrededor de los 35 kg. Se considera que una
hembra es de "buena postura" cuando es capaz de producir
30 o más huevos en una temporada (Cuadro N° 13).
El autor concluye que “en el país la cría de ñandúes se
encuentra en evolución, se han logrado avances importantes,
pero aún faltan concretar otros”. La tecnología básica para
su ejecución existe, aunque puede optimizarse; para su
pleno desarrollo es necesario superar su actual limitante
que en opinión del Med. Vet. Sarasqueta es la falta de
mataderos-frigoríficos adaptados y legalmente habilitados
por el SENASA para la faena. El especialista prevé que en
el corto plazo la Argentina dispondrá de esta
infraestructura en diferentes regiones. A partir del

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO N° 13: Registro producción de hembras reproductoras (EEA-Bariloche, Inta).
Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

145

106

109

104

74

126

86

Duración de
postura (días)
Cantidad de huevos

43

37

35

30

14

44

25

Intervalo entre

3.3

2.86

3.1

3.4

5.2

2.8

3.4

623.4

587.4

687.3

628.5

561.3

658.7

653.3

26809

21733

24055

18856

7858

28986

16333

35.4

36.2

32.6

33.4

46.4

34.4

39.4

75.7

60

73.7

56.4

16.9

84.2

41.4

huevos (días)
Peso promedio
del huevo (gramos)
Total de huevos
producidos (gramos)
Peso vivo hembras
(mes mayo)
Relación gramos
producidos/peso
vivo hembra (%)
Duración postura (días)

156

126

Cantidad de huevos

48

44

Cantidad de huevos fértiles

36

28

%

75

63.6

Cantidad de huevos eclosionados
%

20

19

55.5

67.8

Fuente: Sarrasqueta, 2004.

momento en que se establezcan estas plantas de faena se
concretará la cadena de valor (productor-consumidor), la
cual permitirá establecer los valores exactos de cada
producto en cada una de sus etapas, incentivando a los
actuales productores a invertir en sus criaderos
(infraestructura, equipamiento y manejo) para mejorar los
parámetros productivos. La crianza y aprovechamiento con
fines comerciales del choique en condiciones de
cautiverio, promete ser una actividad interesante a
desarrollar en Patagonia, donde puede llegar a constituir
una interesante Alternativa de Diversificación Productiva.
En relación a la producción promedio de choique en
cautiverio, informes de la Dirección Nacional de Flora y
Fauna Silvestres realizados por especialistas expresan los
resultados obtenidos en distintas granjas de Río Negro
en los años 1997 y 1998 (69; 70). La información se
refiere en los cuadros N° 14 y 15.

CUADRO N° 14: Comparación de parámetros reproductivos obtenidos en las distintas granjas de Río Negro,
estudiadas en 1997
Parámetros

Choique

Choique

Choique

La

Ruca

Malal

Hue

Caledonia

N° Reproductores

10

20

4

0*

N° huevos obtenidos

146

282

105

0

% huevos descartados

26

3305

14.5

40

% eclosionados (del total obt.)

70

51

80

60

90.4

74

69

100

89

68

62

52

20.8

18.8

52.5

-

Fertilidad (%)
Supervivencia (%)
Postura promedio/hembra

* Se incubaron huevos de otros criaderos
Fuente: Bellis et al.; 1999.

En una publicación reciente de la Dirección Nacional de
Flora y Fauna Silvestre (71) se detallan las acciones
llevadas a cabo a través del “Proyecto Ñandú”. Comprende
los estudios realizados en las dos especies de ñandú de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

141

�CUADRO N° 15: Comparación de parámetros reproductivos obtenidos en las distintas granjas de Río Negro,
estudiadas en 1997
Parámetros

N° Reproductores

Choique

Choique

Choique

La

Ruca

Malal

Hue

Caledonia

9

11

4

3

N° huevos obtenidos

146

231

96

50

% huevos descartados

55

73

23

66

% eclosionados (del total obt.)

51

80

60

80

Fertilidad (%)

58

54

55

30

Supervivencia (%)

48

0

10

13

29.2

28.9

48

25

Postura promedio/hembra
Fuente CITES, 2000.

Argentina, tanto en vida silvestre como en cautiverio.
Los resultados obtenidos señalan que ambas especies
son afectadas por la caza furtiva y la pérdida del hábitat
adecuado. La reintroducción a la vida silvestre de
ejemplares nacidos en cautiverio resultó ser una
herramienta biológica y económicamente factible para
incrementar el número de individuos en poblaciones
pequeñas sin embargo, por el momento no sería
recomendable impulsar el aprovechamiento directo de
ñandúes silvestres y sus sub productos.
En el Proyecto se realizan estudios relacionados con la
cría en cautiverio de ambas especies. Las experiencias
llevadas a cabo a partir del año 1990 indican que:
• El número de granjas ha crecido en forma sostenida,
aunque es comparativamente bajo respecto al
Uruguay. En la Argentina se estima que existen 70
criaderos, mientras que en el vecino país el número
de establecimientos supera los 120.
• La mayoría de los criaderos argentinos poseen entre 10
y 30 ejemplares adultos, unos pocos superan los 50 y
sólo 2 posiblemente superen los 100. El stock de
ejemplares en cautiverio en Uruguay se estimó para el
año 2003 en 10.000 para todas las categorías, de las
que 1.200 serían reproductores.
• La media total de huevos producidos por estación para
hembras de ñandú común en cautiverio resultó ser

142

mayor (40 huevos) que para hembras de choique (22).
En sistemas intensivos se logra mayor ovideposición
que en los semi – extensivos; la proporción
recomendada para una máxima producción es 1:1; El
número de pichones producidos/hembra el es más
bajo respecto de otras ratites: 14 en avestruz, 11 en
emú, 9 en ñandú y 4 en choique.
• En los sistemas semi extensivos se lograron menores
costos de producción individual (debido al tipo de
alimento suministrado) y mayor sobre vivencia de las
crías hasta los dos meses de edad que en los intensivos.
Los autores del “Proyecto Ñandú” opinan sobre aspectos
de comercialización y mercados. Indican que hay una
serie de factores interrelacionados que moderan el
desarrollo de la industria en la Argentina. Ellos son:
• En la legislación vigente existen disposiciones
provinciales, nacionales e internacionales que regulan
las actividades de cría, uso y comercialización de
especies silvestres y sus productos y sub productos
cuyo objetivo es la conservación del recurso en el
largo plazo. En muchas ocasiones estas disposiciones
son desatendidas o desconocidas, lo que origina
problemas subsecuentes.
• Falta de incentivos e interés real por parte de los
productores y ausencia de apoyo oficial para colocar
los productos de ñandúes en el mercado.
• Escepticismo para el desarrollo de la industria no
convencional e indiferencia por parte de algunos
organismos oficiales y de gran parte de las
instituciones responsables de la formación y
capacitación de recursos humanos y del desarrollo de
investigaciones aplicadas.
• Falta de estructuras de comercialización como ser
plantas de faena correctamente habilitadas. Ello genera
ofertas de productos limitadas con permisos precarios e
impide la creación de una cadena de comercialización
adecuada y la generación de valor en los productos.
Para los Autores del “Proyecto Ñandú” la etapa actual del
desarrollo de la industria del ñandú es la de expansión y
afianzamiento de la producción; en otra etapa debería

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�contemplarse la maduración y estabilización.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
En el mes de julio de 2006, en el marco de las
actividades programadas se realizó un viaje a Chile. El
objetivo del mismo fue conocer el estado de desarrollo
de las producciones animales alternativas consideradas
en este Estudio, formalizar vínculos con especialistas,
técnicos y funcionarios oficiales y visitar
establecimientos productivo- comerciales.
Como ya se ha referido, existe en Chile un marcado
interés por la comercialización de productos de avestruz y
emú; el resultado de las entrevistas y actividades realizadas
sobre ambas especies son expuestas a continuación.
La Med. Vet. Verónica Téllez Long y el Med. Vet. Luis
Mezza desempeñan funciones en el Sub Departamento
de Industria y Tecnología, División Pecuaria del Servicio
Agrícola Ganadero (SAG) de Chile.
Manifestaron que todos los productos que se exportan
son declarados en el SAG. En la actualidad ese
organismo está trabajando en medidas de trazabilidad y
de buenas prácticas ganaderas. Ambas acciones están
comprendidas en el Sistema de Certificación de
Exportaciones, el cual está compuesto por instrumentos
de certificación predial e instrumentos de certificación
para productos pecuarios. En el caso de la certificación
predial uno de los instrumentos es el “Programa de
Planteles Animales Bajo Certificación Oficial”, más
conocido como PABCO.
Los manuales PABCO proporcionan garantías para que se
cumpla con las exigencias de sanidad y determinadas
buenas prácticas ganaderas requeridas por los Servicios
Oficiales de los países de destino de las exportaciones. El
manual correspondiente a producciones animales
alternativas se encuentra en el Departamento de Legales del
SAG, para su instrumentación y próxima puesta en vigencia.
Expresaron que la producción de avestruz comenzó hace

siete años con la introducción de huevos y reproductores
de Sudáfrica. Muchas personas se interesaron por
comenzar con la actividad, con expectativas mayores a
los resultados obtenidos.
Existen cuatro asociaciones de criadores de avestruz con
escasa vinculación entre sí.
El mercado interno es reducido y se encuentra
prácticamente saturado.
Manifestaron que ese País esta realizando ventas
esporádicas de carne de avestruz a Japón, debido a que los
mercados asiáticos permiten la habilitación temporal de
líneas de faena en mataderos de otras especies, como el
bovino; se realizaron dos exportaciones de la Región IX.
La Comunidad Europea no acepta esta modalidad por
considerar difícil el control sanitario de las instalaciones
debido a diferentes patologías específicas de especie
como por ejemplo la peste aviar, para el caso exclusivo
de ratites. Esos mercados además exigen que las plantas
de faena estén habilitadas bajo las normas HACPP
("Hazard Analysis and Critical Control Points"), que
representa una inversión que el sector privado no esta
dispuesto a realizar por el momento. Actualmente se
está analizando la posibilidad de utilizar una línea
especialmente asignada para un día de faena para
ratites, pero no creen que ello pueda prosperar.
Para Los Med. Vet Tèllez Long y Mezza no disponer de
plantas de faena adecuadas a las normas de mercados
europeos, es el principal inconveniente que presenta la
industria de ratites en ese País.
Comentaron además que en el año 2005 fue convocada
por gestión oficial y privada a la especialista en avestruz
Med. Ved. Mercedes Marín, profesional a cargo de los
aspectos zootécnicos de la empresa española “Truz –
Truz”. La Med. Vet. Marín, destacó la buena genética de
los planteles en cautiverio en Chile; sin embargo
puntualizó que los cueros son de baja calidad por
deficiencias en el proceso de curtido. Respecto a las
plantas de faena en España resaltó que poseen una línea

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

143

�para cada especie y una sala de desposte común.
El Sr. Francisco Subercaseaux, es Sectorialista del
Departamento Agropecuario, Dirección General de
Relaciones Económicas Internacionales del SAG;
manifestó que se están exportando pequeñas cantidades
de carne de avestruz a Japón.
En su opinión el mayor inconveniente para la expansión
de la actividad es la carencia de plantas de faena
convenientemente habilitadas. Para exportar lo relevante
es la habilitación adecuada y no las normas PABCO las
cuales contemplan principalmente la trazabilidad de los
productos y buenas practicas de manejo. La
implementación del manual PABCO para producciones
animales alternativas va a permitir conocer la magnitud
de cada actividad y sobre esa base proyectar acciones a
mediano y largo plazo, pero de ninguna manera va a
favorecer la apertura de canales de comercialización.
No es clara la normativa de la Comunidad Europea
respecto a permitir la faena temporal de ratites en líneas
destinadas a otras especies. Existe en Santiago de Chile
un frigorífico en el que realizando algunas
modificaciones se podría lograr calificar para ese
mercado, pero no existen inversores interesados en
facilitar el dinero para ello. El principal motivo es que no
perciben objetivos consensuados entre los productores
para ofertar en forma continua productos de calidad
homogénea acorde a la demanda; existen diferencias de
criterios que a su juicio impiden avanzar al respecto.
El mercado interno es pequeño y se encuentra saturado.
En la actualidad muchos productores no desarrollan
todo el potencial productivo que pueden ya que tienen
temor a no vender todo lo que produzcan.
Siendo optimista el tema de la línea de faena podría
resolverse favorablemente en un año, y con habilitación
temporal de línea. Cree que muchos emprendimientos
cesarán sus actividades antes de ese plazo.
En opinión del Sr. Subercaseaux, en Chile se deben
maximizar las ventajas competitivas para lograr la

144

exportación de carnes exóticas; esas ventajas son la base
sobre la que deben trabajar funcionarios, especialistas y
el sector privado. Es una forma de avanzar ante las
enormes ventajas comparativas de Brasil y la Argentina.
El Dr. José Antonio de la Vega es Profesor Titular y
Director del Instituto de Ciencia Animal y Tecnología de
Carnes, de la Universidad Austral de Chile, Valdivia.
Expresó que el perfil del Instituto es desarrollar la
vinculación con el sector privado para el desarrollo de
productos alternativos de origen animal.
En la actualidad desarrolla tareas de I+D vinculadas con
la industria del emú. En referencia a esa actividad,
informó que existen criaderos de la especie en
prácticamente todo el territorio chileno. En la región de
Valdivia existen aproximadamente 60, teniendo la mitad
de ellos vinculación con la Universidad, a través del
Instituto de Carnes. En su opinión esos empresarios
muestran interés y espíritu de colaboración para la
ejecución de proyectos en común, situación que no ha
sido concretada con criadores de avestruz, razón por la
cual no existen trabajos en conjunto.
La cría en cautiverio del emú comenzó con la
importación de huevos de Australia; también fueron
adquiridos unos pocos planteles de reproductores. En
opinión del entrevistado se hicieron muchos esfuerzos
en aspectos productivos y se descuidaron aquéllos que
incluyen al consumidor, por lo que debe explorarse las
necesidades del mercado y facilitar que se conozcan los
productos posibles.
Respecto a la producción, manifestó que se debe
mejorar el manejo en cautiverio en especial en lo que se
refiere a la alimentación y a aspectos generales de
manejo. Sin embargo en su conocimiento no existen
serios inconvenientes en la producción, ya que son
animales sumamente dóciles y de gran adaptación al
ambiente habitual.
El principal producto es el aceite para cosmetología y
farmacología; según la edad y el grado de terminación se
obtiene en promedio de 4 kg de grasa de cobertura. El
Prof. De la Vega considera que este agronegocio debe

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�abordarse desde la óptica del aprovechamiento integral
de la especie en aceite, carne, cuero y plumas.
La carne como se considera como segundo producto. En
opinión del especialista se ha cometido el error de ofertar
al mercado la misma cantidad de cortes que se obtienen
del avestruz. Ello ha significado que varias de esas
presentaciones son demasiado pequeñas, por lo que no
resultan atractivas al consumidor. En un convenio entre
una empresa que agrupa a productores (EMUSUR) y la
Universidad se realizan estudios que contribuyan a
mejorar la presentación de la carne de emú.
Respecto a las plantas de faena, manifestó que el mayor
inconveniente a resolver es la habilitación de frigoríficos
para la Comunidad Europea; si bien conoce que una de
las soluciones sería la habilitación temporal de líneas de
faena, opinó que esto no es compartido por importadores
de carnes tradicionales, quienes exigen exclusividad para
faenar la especie que adquieren. Además en la actualidad
el costo/animal es muy alto para el mercado de
exportación. En plantas habilitadas para el mercado
interno ese costo es menor, por lo que se está vendiendo
pequeñas cantidades dentro del País; ese mercado debe
ser explorado y desarrollado en el corto plazo.
Las plumas aún no se comercializan y el cuero requiere
de incorporación de tecnología para mejorar la calidad.
Es por ello que en la faena se extrae el cuero y las
plumas en un solo paso y se desechan; de esa manera se
optimiza el tiempo de procesamiento de la grasa y la
carne y se disminuyen los costos; si se aprovecha el
cuero hay que realizar un desplume muy cuidadoso para
no dañar el mismo.
La carne se comercializa a 22 dólares/kg a restaurantes,
casas de comida y hoteles de cocina internacional. Un
plato con carne de emú (150 g) se ofrece a 10 - 14 dólares.
El Estado financia proyectos de I+D en los que se
requiere del aporte privado.
En lo que respecta al marco legal, opinó que las
normativas muchas veces son establecidas con demasiada

lentitud y con desconocimiento de lo que realmente
solicitan los diferentes actores involucrados. No existen
protocolos de faena y de inspección veterinaria aprobados
para la especie, lo que ha provocado reacciones adversas
en productores y comercializadores.
Finalmente el Dr. De la Vega expresó que la vinculación
entre productores y demás componentes de la cadena
aerocomercial del emú es la herramienta principal para
expandir la actividad, siendo el Estado y las Instituciones
de I+D los soportes para la conformación de una red. A
través de esas interrelaciones se podrá avanzar en el
aprovechamiento integral del emú. El Instituto de
Tecnología de Carnes de la UACH, tiene como objetivo
general lograr un producto cuya marca garantice calidad,
inocuidad, cadena de frío y presentación adecuados; ese
aval sería dado por la Institución.
Con el profesor de la Vega se visitó un establecimiento
perteneciente a la firma EMUSUR, en el cual se realiza
el ciclo completo de producción de emú. El mismo
cuenta con 400 animales de todas las categorías. Debido
a la época del año (mes de julio), los reproductores
estaban en temporada de actividad sexual. Los huevos
eran recolectados diariamente para la incubación
artificial. En el mes de junio habían sido enviados a la
faena 200 ejemplares de 14 meses de edad. Fue
interesante comprobar la mansedumbre de los animales
en todas las categorías existentes, incluyendo aquéllos
que conformaban los grupos reproductivos.
El Sr. Milenko Stambuk es uno de los representantes de
la Empresa “Pacific Ostrich”, la cual nuclea a tres
productores de avestruz. Además de comercializar sus
propios productos adquieren otros a empresas no
asociadas a la firma.
En su conocimiento existen criaderos de avestruz en
todo el País, siendo La Serena una de las regiones más
óptimas por sus características agroecológicas.
Manifiesta que no existen serios inconvenientes en la
producción, aunque sí se deberían disminuir los costos
de alimentación. Para ello considera que una de las
soluciones sería producir avestruz en la Argentina ya que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

145

�el precio de los cereales es significativamente menor que
el de Chile; se han realizado gestiones al respecto, pero
han sido infructuosas en función de la estricta
prohibición vigente. Manifiesta haber recibido consultas
desde la Argentina para la adquisición de reproductores.
Los criaderos pertenecientes a “Pacific Ostrich” trabajan
bajo las normas de bienestar animal recomendadas por
la Comunidad Europea, por lo que obtienen buenos
resultados de producción y de calidad de productos.
Venden carne a Japón desde el año 2005, ya que por
ahora los mercados asiáticos no exigen trazabilidad; sí es
una condición excluyente de los mercados europeos. Por
esa razón están muy interesados en la implementación
de las normas PABCO que contemplan la trazabilidad
en toda la cadena de comercialización de productos
alternativos de origen animal.
El país que regula el mercado internacional es
Sudáfrica; los demás oferentes deben ajustarse a los
precios que ese país establece para carne, cuero y
plumas. Sus costos de producción son menores, en
especial debido a la mano de obra y a que cada empresa
fabrica su propio alimento.
En su conocimiento han cerrado muchos criaderos de
cierta importancia por la escala de producción en
Europa y Asia.
Si bien el mercado sudafricano es el más significativo, éste
no opera permanentemente por restricciones de venta
ocasionadas por la detección de animales infectados por la
influenza aviar. Es en esa situación cuando Chile puede
obtener mejores beneficios para los productos de avestruz,
ya que el mercado se encuentra insatisfecho.
El precio que obtuvieron por una venta de carne en el mes
de marzo fue inferior a la de junio, ya que en este último se
aprovechó el cierre de del mercado sudafricano.
Existen importadores que adquieren dos o tres cortes de
carne y otros que prefieren todos los posibles, que son
17; a estos últimos se les hace un precio preferencial.

146

El tipo de trasporte condiciona el margen de rentabilidad
ya que si es por contenedor de 10 tn en barco cuesta 6.000
dólares y si es por avión el valor corresponde a 4.500
dólares/ tn. Haciendo un promedio se puede estimar que
en planta faenadora se obtienen de 10 a 12 dólares/kg de
carne fresca. Los márgenes son pequeños y consideran
que la Empresa ha logrado un punto de equilibrio, que no
admite el recupero de la inversión.
Para el Sr. Stambuk, la disponibilidad de plantas de
faena no es un inconveniente crucial en la actualidad, ya
que operan con 4 que poseen habilitación para exportar
a mercados asiáticos. Considera que es seguro que la
Comunidad Europea permitirá la habilitación
temporaria de líneas de faena.
La Empresa comercializa cuero salado de calidad A, B, C
y D. El cuero A es el de mayor tamaño y sin cicatrices o
marcas; el valor oscila entre 70 y 80 dólares. El cuero B
puede presentar alguna alteración en uno de los lados del
“diamante” denominación que se da al producto por la
forma que toma luego de extraído; su valor es de 60 a 70
dólares. El C estará dañado en dos lados del diamante y el
D en tres o cuatro. Un cuero C puede valer 30 dólares y
un D no es demandado en mercados internacionales;
puede ser destinado al mercado interno para la confección
de artículos de marroquinería pequeños.
Si bien están realizando pruebas de curtido para obtener
“cuero crosta”, por el momento no les interesa
demasiado agregar valor al producto; el objetivo a corto
plazo es ingresar con carne fresca al mercado europeo
que paga más que el asiático.
Respecto a la grasa, aún no hay un mercado
desarrollado, aunque manifestó haber realizado ventas al
exterior. Se obtienen de 2 a 3 kg/animal.
El Sr. Javier Perez Arce es propietario del criadero de
avestruz “Agrícola Lumahue”, que fue visitado por la
Consultora del presente Estudio.
El establecimiento cuenta con una sala de incubación y
nacimiento. Las incubadoras son fabricadas en Chile; el

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�valor promedio en el mercado según tamaño es de 1.700
a 2.500 dólares.

kg/animal, ya que aumentan los requerimientos. Se
proyecta elaborar el alimento en el establecimiento.

Los huevos son incubados a partir del día 14 de la
ovideposición. El porcentaje de nacidos/huevos fértiles
es del 90 al 95%.

La Med. Vet Mercedes Marín de la empresa española
“Truz Truz” visitó las instalaciones del criadero en el año
2005; en su opinión la infraestructura y el manejo eran
adecuados para la especie.

A los 3 días de nacidas las crías son trasladadas al sector
correspondiente el cual consta de un recinto cerrado y
acceso a piquete. En los primeros tres meses de vida
requieren especial cuidado por ser susceptibles a
contraer enfermedades o sufrir situaciones de estrés;
luego son animales muy rústicos. Para el año en curso
logró 150 pichones, aunque su estimación era de 300. El
inconveniente se presentó en la fertilidad de una pareja
de reproductores.
A los tres meses de edad se ubican en el sector de recría
y luego (6 meses) van al sector de engorde – terminación
hasta los 10 - 12 meses.
Otro sector completamente separado de los anteriores es
el de reproducción. En cada corral se ubica un macho y
dos hembras, controlando que no existan agresiones en
el grupo. La madurez sexual se presenta a los 3 – 4 años,
con un máximo de capacidad reproductiva a los 6 – 7
años. A partir de los 12 - 14 meses de edad se presenta
el dimorfismo sexual.
Recorriendo con el Sr. Arce el sector de reproducción,
pudo observarse que una pareja de reproductores
convivía con 12 crías nacidas de huevos que ellos
mismos habían incubado. Comparando esos pichones
con los de su misma edad nacidos de incubación
artificial se percibe un mayor tamaño y aspecto general
más saludable en los nacidos en forma natural. El
preguntar sobre este tema el propietario del criadero
manifestó haber observado esa particularidad. La razón
por la que no realiza incubación natural es porque de esa
forma se obtienen 5 crías/hembra/año mientras que con
la artificial se logran 30/hembra/año.
El consumo promedio de alimento balanceado en adultos
es de 2 kg/animal. A los 7 – 9 meses se les suministra 2.5

Los animales se faenan a los 10 – 12 meses de edad. Ha
vendido su producción a la empresa “Pacific Ostrich” y
a distribuidores del mercado interno. En su opinión la
carne que proviene de Sudáfrica es excelente en calidad
y presentación y ese País es el que domina al mercado.
Considera que la carne de emú puede competir con la
de avestruz por ser un producto secundario que podría
ofertarse a menor precio; para el Sr. Arce esta es una
amenaza importante.
Respecto al cuero ha realizado ventas a “Pacific Ostrich” y
ha mandado a elaborar billeteras, porta documentos, porta
chequeras y cinturones. Considera esta última actividad
como sólo una satisfacción personal, por lo que no ha
calculado costos de elaboración, distribución y venta; éstos
por el momento superan el ingreso percibido.
No percibe que las asociaciones de productores
conformadas hayan dado un buen resultado,
principalmente por la individualidad de los integrantes y
la falta de predisposición al diálogo e intercambio de
experiencias.
Coincide en afirmar que uno de los problemas más
acuciantes es la disponibilidad de plantas de faena
convenientemente habilitadas. Para el Sr. Arce existirían
inversores dispuestos a financiar la construcción de un
matadero con todos los requisitos; sin embargo la falta
de vinculación y consenso entre productores hace que el
sector privado no
concrete el negocio por la
incertidumbre percibida.
Finalmente opinó que debido a los 6 años que
transcurrieron desde que comenzó con la actividad, ésta
ya debería ser un negocio en el cual se hubiera

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

147

�recuperado la inversión y se obtuviera una renta justa;
sin embargo ello todavía no ha ocurrido.
En el marco del desarrollo de la tesis de Pos – Grado "El
negocio de la cría del ñandú", de la Escuela de
Agronegocios de la Facultad de Agronomía, UBA (74),
se realizó una encuesta semi - estructurada a 5
productores de Uruguay y 2 de la Argentina.
La mayoría de los productores uruguayos pertenecen al
sector agropecuario; también existen empresarios cuya
principal fuente de ingresos corresponden a otros rubros
de la economía. Existen productores de ciclo completo y
otros realizan una fase del proceso de producción.
Respecto a la superficie destinada en general es de
alrededor de 5 ha.
En cuanto sistema de producción la mayoría adopta el
intensivo, sin embargo también se emplea en menor
cantidad de casos el sistema semi intensivo.
En una de las empresas contactadas se realizan
exclusivamente actividades relacionadas con la
producción de ñandú y se articula con otros productores
para la recría y engorde; también se dedican a la
comercialización de productos.
Una empresa se dedica exclusivamente a la etapa de
reproducción e incubación de los huevos. El resto se
dedica al engorde de los charitos hasta su peso de faena;
las crías pueden provenir del mismo establecimiento o
ser adquiridos en otros. En esa articulación entre
eslabones de la cadena no se realizan ventas entre el
“criador” y el “engordador” sino que se establecen
acuerdos para distribuir el ingreso obtenido por la venta
de los productos, principalmente cueros y carne.
Respecto de la alimentación, disponen de praderas
permanentes de leguminosas (alfalfa y trébol), ya sean
puras o coasociadas, en un criadero los animales son
alojados en campo natural y todos suplementan con
alimento balanceado. El alimento balanceado es
elaborado en el criadero o adquirido en comercios
afines; algunos adicionan aminoácidos a la dieta.

148

En general los productores uruguayos entrevistados no
tienen problemas sanitarios, suministran antiparasitario
en los primeros días de vida de los charitos y antibióticos
ante problemas puntuales y por prescripción.
Respecto a la comercialización la mayoría de los
productos obtenidos se destinan en forma asociada al
mercado internacional; se vende la carne y el cuero del
cuerpo y las patas. Uno de los productores ha realizado
una venta de aceite a la industria cosmetológica. Dos
empresas proveen carne al mercado interno en el
segmento gourmet.
En opinión de los entrevistados la venta de cueros es
más fluida que la de carne. Al momento de la entrevista
estaban finalizando los pasos necesarios para habilitar la
exportación de carne de ñandú al mercado europeo. La
mayoría de los productores tenían su producción
almacenada en cámaras frigoríficas o animales con edad
de faena pero a la espera de la mencionada habilitación.
En la Argentina fueron entrevistados 2 productores de la
provincia de Entre Ríos. En esos establecimientos se
realiza el ciclo completo de producción.
La base de alimentación es achicoria, pura o consociada
con leguminosas, que se ofrecen ad libitum cortada y
picada. Dado que son sistemas semi intensivos además
del forraje verde suministran alimento balanceado a
todas las categorías. Aun no han comercializado
productos; han vendido reproductores a personas
interesadas en iniciar la actividad.
Manifestaron su convicción en el desarrollo del mercado
internacional tanto para el cuero como la carne. Además
proyectan vender plumas, huevos, aceite y mayor número
de reproductores para futuros criadores de ñandú.
En las entrevistas se consultó a los productores sobre los
motivos que los que había impulsado a dedicarse a la
crianza de ñandú y cual era su prognosis respecto de esta
actividad. Respecto del primer interrogante, las
respuestas se pueden agrupar en 3:
• Salida económica a la problemática de las empresas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�familiares con poca tierra y mayor disponibilidad de
mano de obra familiar (Uruguay)
• Una actividad que presenta una alta rentabilidad y
ofrece varios productos para la venta (Argentina y
Uruguay)
• Una actividad nueva que diversifica la producción y
ofrece una alta rentabilidad (Argentina)
Los productores uruguayos entrevistados depositan su
esperanza en la habilitación del mercado europeo para
concretar el negocio. Si bien esta es la opinión
generalizada, algunos son más optimistas que otros.
Algunos visualizan un crecimiento sostenido de la
actividad y con ventas a muy buenos precios, sobre todo
de los cueros. Otros esperan poder completar el ciclo de
producción y ver el resultado económico para decidir
sobre una actividad que sostienen desde hace tiempo.
En cuanto las perspectivas de la actividad, los
productores argentinos esperan que en breve se
incrementara la cantidad de productores con lo cual se
podrá acceder a los mercados internacionales y con ello
se alcanzará una buena rentabilidad.
En el año 2005 fue realizado en la Universidad Católica
Argentina el seminario “El negocio del ñandú”,
organizado por a Asociación de criadores de ñandú
(ACRIÑA).
Uno de los expositores del evento fue el Med. Vet.
Carlos Maggi, Coordinador de Aves y Especies Menores
de SENASA. Al ser consultado respecto de la
disponibilidad de plantas de faena para ñandú, el
profesional respondió que existe la posibilidad de
habilitar en forma temporal plantas permanentes
destinadas al procesamiento de otras carnes; no
especificó si en la actualidad existen situaciones
concretas al respecto.
La Ing. Agr. Marisa Sánchez de la Dirección de
Ganadería de la SAGPyA, también fue expositora del
Seminario; se refirió al comportamiento del ñandú
común en el hábitat natural y en cautiverio; en el
intercambio de opiniones entre los asistentes, la

Profesional comentó que los trabajos a su cargo referidos
a experiencias de la cría en cautiverio recién
comenzaban ese año, por lo que no contaba aún con
experiencias que pudieran ser difundidas.
En el mes de setiembre del corriente año uno de los
Consultores entrevistó en Montevideo (Uruguay) al Med.
Vet. Marcelo Boris. El especialista indicó que la tendencia
actual de la industria del ñandú en Uruguay va dirigida al
aumento de escala y a la disminución de productores
activos en el tema; estimó que de los 120 criaderos
habilitados originalmente sólo permanecen en actividad
unos 40. Recientemente se realizó una exportación de
1.200 kg de cortes de ñandú a la Unión Europea y
considera que no habrá suficiente cantidad disponible para
realizar exportaciones de importancia el año próximo.
También refirió que había un pedido europeo de 5.000 kg
de menudencias que, en su opinión, no podrán ser logradas
en esta etapa. Comentó que recibe numerosas consultas de
emprendedores argentinos que investigan la posibilidad de
localizar futuros establecimientos en el Uruguay para
aprovechar la infraestructura y conocimientos disponibles
en ese país y que ya existe un criadero de un empresario
argentino montado a escala importante.
Aspectos legales y trazabilidad
A instancias de la única posibilidad de realizar la cría en
cautiverio de ñandú en la Argentina, sólo se referirán los
aspectos legales que involucran a las especies autóctonas.
En la Argentina (71; 72) los ñandúes fueron cazados sin
restricciones hasta 1975, año en que se promulgó la Ley
Nacional 20.961 que prohibió la caza del choique
(Pterocnemia p. pennata) y (Pterocnemia pennata garleppi)
en las provincias del Chubut, Santa Cruz, Neuquén y Río
Negro, por el término de 10 (diez) años. Las prohibiciones
establecidas se hicieron extensivas al apoderamiento o
destrucción de las crías, huevos, nidos o refugios naturales
como así también al comercio, tránsito y utilización de la
carne, cuero, plumas y otros productos y subproductos
provenientes de las especies citadas. Se promovió la
investigación, el desarrollo y la transferencia de tecnología
a todos aquellos productores que expresen su voluntad de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

149

�explorar comercialmente a dicho animal, de conformidad
con las condiciones especiales establecidas por aplicación
del apéndice I de la Convención sobre el Comercio
Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora
Silvestre (CITES).
A raíz de una propuesta del gobierno argentino la subespecie de ñandú común (R a. albencens) fue incluida en
el Apéndice II de la CITES.
En enero de 1986, por Resolución N° 24 de la ex
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
(SAGyP), se prohibió el comercio en jurisdicción federal,
el tránsito interprovincial y la exportación de animales
vivos o subproductos de ñandú común. En el año 1990 por
Resolución N° 532 se autorizó la comercialización de
cueros de ñandú que habían sido fiscalizados con
anterioridad a la Resolución N° 24/86.
El choique (P. pennata) se halla incluido en el Apéndice
I de la CITES, salvo las poblaciones criadas en granjas
habilitadas de la Argentina y de Chile. La incorporación
se realizó en el año 2000 en la Conferencia de las Partes
(países adherentes) realizada en Nairobi. A la
presentación de la Argentina adhirió Chile como Parte
interesada (56).
En marzo de 2000, por Res. N° 283 de la actual Secretaría
de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación,
se levantó la prohibición para aquellos productos y sub
productos que provienen de la cría en cautiverio.
Se recomienda (62) que, como medida cautelar, se
realizará un aprovechamiento sustentable del P. pennata
pennata basado en la cría en granjas. En el futuro y
sobre la base de la experiencia adquirida, podrán
proponerse otras formas de uso que serán evaluadas por
organismos competentes. No se realizará recolección de
ejemplares de la vida silvestre con fines comerciales;
sólo se podrá autorizar la extracción limitada de huevos
para conformar planteles de nuevas granjas y para
introducir variabilidad genética a granjas existentes. Los
ejemplares, productos y sub productos pueden ser
comercializados a condición de que los animales

150

provengan de una segunda generación criada en
cautiverio y de que existan planes de manejo acorde a las
reglamentaciones vigentes.
Las directrices de manejo que tienen que cumplir
aquéllas personas que lleven adelante actividades de cría
de choiques fueron fijadas en julio de 2001 por la Resol.
N° 951 de esa Secretaría.
En enero de 2003 se sancionó la Ley Nacional 25.679 que
promovió como de interés nacional la cría del denominado
ñandú petiso o choiqué (Pterocnemia pennata pennnata), y
del choiqué cordillerano o suri (Pterocnemia pennata
garleppi), en todo el territorio de la Nación.
Con el objeto de evitar que ingresen al país productos de
especies que se encuentran protegidos en la Argentina,
entre ellas Rhea americana, a través de la Resolución N°
53/1991 de la ex Secretaría de Agricultura Ganadería y
Pesca, se prohibió la importación de productos y
subproductos -entre otras- de todas las subespecies de
Rhea americana. Por Resolución N° 120/03, exceptúase
de la prohibición de importación a la carne de ñandú
(Rhea americana) congelada o enfriada, envasada,
procedente de plantas de faena y de ejemplares de
criaderos oficialmente habilitados provenientes de la
República Oriental del Uruguay.
Los interesados en importar el producto de ese País,
tendiente a la obtención de la autorización de rigor,
deberán presentar a la Dirección de Fauna Silvestre la
siguiente documentación:
-Constancia de la habilitación en la República Oriental
del Uruguay, del criadero de ñandú (Rhea americana) del
que provenga la carne congelada o enfriada.
• Constancia de la habilitación en la República
Oriental del Uruguay, de la planta de faena con
destino a la exportación de ñandú (Rhea americana)
en el que se faene la carne congelada o enfriada.
• Certificado de origen del país exportador emitido por
autoridad oficial del organismo administrador de la
fauna silvestre.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�• El permiso original de exportación previsto por la
Convención sobre Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre
(Washington 1973), por tratarse de una especie del
Apéndice II.
• Declaración del lugar a utilizarse como depósito ante
la Dirección de Fauna Silvestre de esta Secretaría, el
que deberá estar previamente habilitado ante el
SENASA.
Respecto a la conservación del hábitat propio de la
especie, el Documento de la CITES expresa que la
Argentina está implementando a través de la Secretaría de
Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable el “Programa
de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación”, en
el marco de la Convención de las Naciones Unidas. Las
acciones surgidas del Programa contribuyen a preservar las
poblaciones de choique en estado silvestre.
Las políticas a implementar contemplan
o Generar un marco legal común, que permita un
control legal –social sobre las prácticas y el manejo de
los sistemas de producción.
o Capacitar a productores locales
o Entablar diálogos con las personas vinculadas al
ámbito político para abordar las posibles soluciones a
la problemática en cuestión.
o Capacitar recursos humanos en los organismos
gubernamentales.
o Generar conciencia ambiental en la región
o Diseñar y poner en marcha un monitoreo de los
procesos de desertificación.
o Fomentar la coordinación regional
o Instrumentar mecanismos financieros.
o Realizar estudios de impacto ambiental de futuros
emprendimientos
o Regular la tenencia de la tierra.
o Desarrollar tecnologías productivas adecuadas.
Sobre la base de los antecedentes consultados (71), las
medidas implementadas no serían suficientes para
frenar la disminución de las poblaciones silvestres de
ñandúes. En la actualidad, ambas especies se
encuentran incluidas en el Libro Rojo de la Unión

Mundial para la Naturaleza (UICN), en la categoría de
especies “casi amenazadas” lo que significa que en el
futuro cercano podía verse comprometida su
sobrevivencia en estado silvestre (74).
Para lograr la trazabilidad de los productos (62) se
implementó un sistema de planillas estandarizadas
obligatorias para la fiscalización efectiva de la
producción y los movimientos de planteles en las
granjas. Estas son de 3 tipos:
- Inscripción o relevamiento inicial de granjas, que
quedará en poder del ente fiscalizador. Se consignan los
datos del propietario, responsable profesional, ubicación
geográfica, instalaciones, prácticas zootécnicas,
procedencia de los ejemplares y producción.
- Fiscalización estacional de movimiento de ejemplares.
Será confeccionada por el propietario y el profesional
a cargo y será remitida al menos 3 veces al año a la
Dirección de Fauna provincial.
- Fiscalización de movimientos periódicos. Planilla
foliada que permanece en el establecimiento y que
deberá estar firmada por el profesional en forma
semanal en la temporada reproductiva y mensual en el
resto del año.
Todos los ejemplares de cría en granja serán
identificados con microprocesadores integrados
(microchips); la identificación será fiscalizada por el
organismo competente en un solo acto abarcando a los
juveniles producidos cada año que hayan sobrevivido
hasta una edad de bajo riesgo de muerte, considerado a
partir de los 4 meses de vida.
El movimiento de ejemplares a sitios habilitados
destinados a la faena será comunicado a la Dirección de
Fauna correspondiente y se realizará con guías oficiales
específicas.
Los establecimientos de faenado, manufactura y
envasado de productos deberán registrar el número de
animales ingresados, el peso o volumen de los productos
y pesos/volúmenes egresados discriminando por
productos y sub productos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

151

�Los envases y/o productos destinados a
la
comercialización, deberán poseer etiquetas identificando
claramente el producto y la cantidad. Se deberá incluir el
número de serie y un código que identifique el país, año
y producto. En el caso de cueros o carne a granel, se
cerrarán los embalajes con precintos oficiales,
indicándose el volumen contenido en cada caso.

Cadena comercial de productos de ratites
La cadena comercial más articulada corresponde a
productos obtenidos del avestruz. En una publicación de
la Oficina Comercial de Milán del año 2002 (53) se
describe una cadena tradicional que involucra a algunos
de los actores relevantes para la comercialización de
carne, cueros y plumas (esquema n°1).

Esquema Nº 1: Canales de distribución y comercialización de productos de avestruz en Italia
Criadores
Matadero

Importadores

Mayoristas
de carne

Fábricas de
transformación

Supermercados

Transformadores
de cuero y plumas

Restaurantes

Diseño

Consumidor
final

Nota: las líneas de punto refieren que no está originalmente indicado en el texto.
Fuente: Oficina Comercial de Milán. 2002

Como se ha referenciado, la cadena agro comercial de
productos de avestruz está principalmente conformada
por Sudáfrica, país que oferta el 80% del total
comercializado en el mundo. En países en los que las
tecnologías aplicadas necesitan madurar y la
infraestructura para la industrialización es deficiente,
existe una tendencia a conformar este tipo de eslabones,

muchos de los cuales aún no existen.
En la cadena comercial del emú uno de los eslabones
principales es el de la industrialización de la grasa; para la
carne y el cuero se necesita lograr mayor calidad de
procesos de industrialización y demanda sostenida a partir
del conocimiento de los consumidores (esquema N° 2)

Esquema Nº 2: Cadena de comercialización de productos de emú
Criadores

Importadores

Matadero
Industrialización
de la grasa

Industria
cosmética

Industria
farmacológica

I%D

Industria de
lubricantes

Nota: las flechas con líneas de punto indican grado incipiente de desarrollo
Fuente: adaptado de http://www.rirdc.gov.au/pub/handbook/emu.pdf.

152

Carne

Plumas

Cuero

Industria
cosmética

Industria
farmacológica

Industria de
lubricantes

Consumidor
final

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La cadena agro comercial del ñandú presenta en
Uruguay mayor grado de maduración que en la
Argentina y Chile. En ese país las acciones de I+D han
mejorado las tecnologías de producción en cautiverio; se
dispone además de mataderos habilitados según normas
internacionales como las de la Comunidad Europea. El
mercado interno absorbe gran parte de la carne

producida
y
ciertos
productos
terminados
confeccionados con el cuero. Sin embargo, la
exportación de carne de ñandú en el Uruguay se
encuentra en fase de desarrollo principalmente en lo
referido a canales de comercialización y oferta continua.
En el esquema N° 3 se diagrama la cadena comercial de
los productos del Rhea Americano para ese País.

Esquema Nº 3: Cadena comercial de productos obtenidos de la cría cautiverio del
Rhea americano en la República Oriental del Uruguay
Criadores

Asociaciones
de productores

Plantas
faenadoras

Carne

Plumas

Cuero

Curtiembres - Artesanos
Marroquineros e industriales

Comercios

Importadores

Mayoristas
distribuidores

Mayoristas y
exportadores
de carnes

Supermercados

Supermercados
y restaurantes

Restaurantes

Consumidor
final

NOTA: las flechas con líneas de puntos indican grado de desarrollo incipiente.
Fuente: AUCRIÑA, 2004

En la Argentina existe un mercado generalmente
informal y discontinuo de carne, cuero y plumas de
ñandú común y choique. Los criaderos no han logrado
aún escalas comerciales de venta de productos y, tal
como se ha explicitado, la extracción natural de
productos y subproductos para la venta está prohibida.
Vinculación entre actores
La industria de ratites se caracteriza el agrupamiento
entre actores en diferentes formas asociativas.
Como se ha explicado, la producción y comercialización
de avestruz en Sudáfrica fue ampliamente motorizada
por la “Cooperativa Agrícola del Klein Karoo”;
posteriormente se asociaron a esa entidad plantas
frigoríficas y curtiembres.

En la actualidad existe una organización mundial “World
Ostrich Association” cuya misión es la de representar a la
industria internacional del avestruz a través de la
comunicación, transferencia de información y provisión
de estándares industriales en el mundo.
Europa cuenta con una asociación que nuclea a 15
países en los que se desarrolla la actividad. En los
Estados Unidos de América se registran agrupaciones
como la “American Ostrich Association” y en Canadá la
“Canadian Ostrich Association” que nuclea a
asociaciones conformadas en 5 distritos del país.
En Perú se ha conformado una “Asociación de
exportadores de Carnes Exóticas” a través de la cual se
divulga la exportación de carne de avestruz a Japón.
En

Chile la “Asociación de Criadores de Avestuz de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

153

�Chile” está conformada por productores de las regiones
del norte y centro de ese país.

la cría del ñandú; el último boletín técnico conocido
data del año 2004.

También existen asociaciones que promueven la
actividad de dos especies de ratites diferentes como es
el caso de “Rhea and Emú”, de los Estados Unidos y
“Emu&amp;Ostrich” de Australia.

La Asociación Neuquina de Criadores de Ñandú
(AUCRIÑA) realizó en el año 2003 fuertes gestiones
para impedir la radicación de una empresa chilena para
la producción de emú; la misma se iba a desarrollar con
autorización de la provincia de Neuquén, sin
intervención inicial de la Dirección Nacional de Fauna.
El proyecto no fue ejecutado.

En todos los Estados de Australia en los que se produce
emú, existen vinculaciones con la “Emu Farmers
Federation of Australia”.
En Estados Unidos existe un sistema de asociación
nacional “American Emu Association” , a la que adhieren
26 asociaciones de diferentes regiones del país.
Como fue referido, los criadores de emú en Chile se
agrupan en dos empresas: “Emusur” y “SocoEmu” las que
desarrollan la fase comercial.
En la República Oriental del Uruguay existe desde el
año 1998 la Asociación Uruguaya de Criadores de
Ñandú (AUCRIÑA); dentro de esa Asociación se
conformó el grupo Ñandusur. En los 14 criaderos de las
personas que integran Ñandusur se realizan diferentes
actividades relacionadas con aspectos técnológicos, las
que luego son difundidas a los otros establecimientos
para su adopción.
En la Argentina ACRIÑA es la Asociación de Criadores
de Ñandú, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.
Entre sus acciones se menciona el suministro de
ejemplares para una faena especial de 19 ejemplares de
Rhea americano realizada en la inauguración de la línea
de faena para la especie en el frigorífico “La Mulita”, de
la localidad de Villaguay, provincia de Entre Ríos. Esa
entidad también ha realizado gestiones ante la SAGPyA
para incorporar a la producción de ñandú a la Ley de
Carnes y para que se modifique la reglamentación que
permite la impotación de carne de ñandú del Uruguay,
actualmente en vigencia.
Otra agrupación está conformada con el nombre de
“Rheacultura”. Su modalidad principal fue la difusión de

154

La “Asociación de Productores de Choique” de la
provincia de Santa Cruz es una de las promotoras de la
cría de esta especie, siendo su socio fundador el
propietario del criadero “Choiquesur”.
La empresa “Frigorífico del Sur S.A.” integra
horizontalmente a 150 productores de ñandú, conejo,
cordero, cabrito y nutrias, entre lo que se incluyen
criaderos de ñandú próximos a la localidad de Río
Cuarto, provincia de Córdoba. Esa agrupación
promueve “la integración horizontal de la cadena
agroalimentaria en el rubro de las carnes alternativas”.
Algunas de las agrupaciones mencionadas han
establecido vínculos con instituciones de I+D para el
estudio de aspectos técnicos y calidad de productos.
Como ejemplo de ello se menciona a Rheacultura y el
INTA – Castelar y la “Asociación de Productores de
Choique” con el INTA – Bariloche.
Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
Las ventajas competitivas en esta actividad están dadas,
particularmente, por el trabajo de investigación y
desarrollo que se han realizado con el choique, hasta
llegar a definir sistemas de producción Ese camino ya
recorrido es un ejemplo de lo que debería realizarse con
el ñandú común. Otros aspectos, aparte de la
producción, como ser la estandarización de cortes, el
control de la faena para asegurar la calidad del producto,
el desarrollo de canales de comercialización y
elaboración de productos, son áreas vacantes en el

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�desarrollo de la competitividad.
Desde el punto de vista comparativo, la distribución
geográfica de estas especies cubren una amplia región
del País, lugares donde se encuentran poblaciones
silvestres. Es decir que las condiciones agroecológicas
disponibles en el país naturalmente para esta
producción son adecuadas. Los recursos alimenticios,
especialmente los forrajeros, son posibles de producir en
estas vastas regiones.
Las condiciones de competitividad resultan restringidas
por diversos factores:
• No se han realizado respecto al ñandú común
suficientes actividades de investigación y desarrollo.
• En lo que hace a esta especie no se han aprovechado
al máximo las experiencias realizadas en el Uruguay.
• No se ha establecido una intensa vinculación
cooperativa en los objetivos y desarrollo del mercado
con los técnicos y productores del Uruguay, al no
comprenderse que este producto requiere ese diálogo
no sólo con fines de economicidad sustentable, sino
también de su difusión en los mercados
internacionales.
• Las informaciones de la pradera pampeana que
permitan la confección de una tabla de datos técnicos
para la planificación racional de la actividad, son
demasiado variables y su configuración depende de
que la fuente de información sea privada (no
difundible) o pública con fines de difusión.
• Algunos criadores creen que la difusión de la
actividad y la consecuente fuente de venta de
reproductores es la solución para obtener rentabilidad
de su negocio. Esta aspiración lícita no es
acompañada con una producción propia que permita
una oferta de mercado.
Estudiar canales de comercialización que
faciliten la diferenciación de otras ratites
La diferenciación de canales de comercialización para
productos similares pero provenientes de especies
distintas, requiere actuar sobre la competitividad de los

precios, el desarrollo y monitoreo de productos de
calidad, la interrelación entre ambos es decir la relación
precio – calidad y el mantenimiento de una oferta
permanente en los mercados.
Para cumplir con los objetivos antes mencionados se
hacen necesarias inversiones en el mercadeo de los
productos y su difusión, así como en investigación y
desarrollo que permita mantener una oferta constante
en cantidad y calidad.
Una propuesta surgida del medio productivo argentino
es la de difundir los productos cárnicos del ñandú y del
choique
como
provenientes
del
“avestruz
sudamericano”. Esta idea no parece ser apropiada pues
si bien busca explotar el mercado ya desarrollado por la
utilización del avestruz, constituiría una forma de
inducir al consumidor a confundir productos que
resultan disímiles en su presentación (incluso por el
simple hecho de la diferenciación en el peso y tamaño
de los cortes).
Los canales de comercialización deberían poner énfasis
en la asociación entre las imágenes del medio donde se
crían (la Pampa), la forma pastoril y natural de los
métodos aplicados, así como el bienestar de los animales
que se logra en ambientes semi – extensivos. La imagen
a crear debería ser opuesta a la de una avicultura
industrial y acercarse a la avicultura natural.
Los canales de comercialización estarían dirigidos,
entonces, a un público que priorice un origen natural y
benéfico para el desarrollo de producciones atentas al
bienestar animal.
La imagen Pampa – pasto – sol debería contraponerse a
la de los sistemas intensivos en que se producen otras
ratites, sujetas a altas densidades poblacionales y al
empleo masivo de alimento balanceado.
Explorar el mercado interno como primera
estrategia de comercialización
La oferta de productos argentinos de estas especies al

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

155

�mercado interno, ha sido muy limitada; en cambio
existen antecedentes valiosos de la importación de carne
procedente del Uruguay. Esta apertura del mercado
interno financiado y explorado por agentes del exterior
ofrece una rica experiencia. No obstante, la limitada
visión de algunos actores locales ha puesto
inconvenientes a estas acciones.
La oferta de carne uruguaya no constituye una
competencia para la producción argentina ya que esta es
prácticamente inexistente; en cambio inició un proceso
de difusión en el mercado interno que podría ser
aprovechado posteriormente por la producción nacional,
cuando ésta se encuentre en condiciones de ofertar
cantidad, calidad y condiciones de venta competitivas.
Las experiencias locales no se basan sólo en carne fresca,
sino también en productos elaborados. Es así como
regionalmente se ofertan chacinados y embutidos logrados
artesanalmente y al menos una firma “Secretos del Monte”
de la provincia de Mendoza ofrece entre su línea de
productos la pierna de ñandú salada y ahumada. En este
tipo de elaboración se aprovechan cortes de menor tamaño
que los del avestruz y, por lo tanto, sus posibilidades
comerciales es un camino a explorar y desarrollar.
Elaborar las bases de un plan estratégico
La industria que podría construirse a partir del ñandú y
del choique requiere superar varios puntos críticos. Uno
es el de la producción, dados los altos índices de
mortandad de charitos. Este es un problema tecnológico
que no está al alcance de ser resuelto por los mismos
productores; es necesario que en ello actúen las
instituciones de investigación y desarrollo apoyadas
financieramente por el Estado y los productores (éstos
han demostrado un bajo interés en este sentido).

Se debe superar la etapa de difusión de la cría en
cautiverio, que muchas veces encubre el negocio de la
venta de reproductores, para concretar tecnologías útiles a
la obtención de eficiencia y eficacia en los procesos de
crianza. Estas deberían ser lo más naturales posibles para
marcar una diferenciación local con la avicultura intensiva.
Otro aspecto importante es contar con plantas de faena
habilitadas para el mercado interno y la exportación.
Finalmente, la producción de elaboraciones cumpliría
con dos finalidades: el agregado de valor y la
diferenciación con mercados de otras ratites; se
definirían de esta manera nuevas ventajas competitivas.
El problema es muy complejo y esta visión no está
generalizada entre los actores. Los componentes de esta
complejidad lo constituyen: la adaptación de una
especie silvestre al cautiverio, el desarrollo de módulos
de crianza eficientes y la diferenciación de productos.
Esas dificultades sólo podrán ser superadas con la
comprensión de que el negocio no está en el
encubrimiento de costos elevados por la falta de
producción con un precio mayor logrado por los
reproductores, en la integración de esfuerzos y en la
coordinación oficial que maximice los esfuerzos.
En estas especies, como en otras previamente
estudiadas, se hace necesaria la aplicación de una matriz
conceptual que contemple el interés nacional para el
desarrollo de esas actividades y la definición política de
volcar esfuerzos capacitados en el desarrollo de objetivos
claramente definidos y consensuados. Es decir una
política de Estado que abarque en general a esta
producción y en particular a sus características
distintivas; la potencialidad existe pero sólo será
alcanzada dentro de una programación inteligente que
requiere, previamente, de la capacitación y
responsabilidad de los actores.

La integración de esfuerzos entre el Estado, las
instituciones de I+D y los actores privados interesados
es el único camino viable. Es necesario que todas las
partes manifiesten su grado de interés y de compromiso
en acciones comunes.

156

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

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160

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�5 JABALÍ

(Sus scrofa)

Introducción
El jabalí (Sus scrofa L.) en árabe jabal-í o en castellano
“de monte” (1), pertenece a la Familia Suidae integrada
en el Orden Artiodactyla. Representa el origen genético
de los cerdos domésticos actuales y es una de las
especies de mamíferos más ligadas al hombre desde
tiempos prehistóricos; en la actualidad constituye un
importante recurso económico y cinegético.
Respecto de la posición sistemática del género Sus (2),
algunos autores describen diferente número de especies
y subespecies.
Bouldoire y Vassant (3) distinguieron tres especies para
este género: Sus scrofa en Eurasia y norte de Africa, Sus
verrucosus en el sudeste asiático y Sus barbatus en
Malasia occidental, Sumatra, Java y Bomeo.
El grupo de especialistas de jabalíes y pecaríes de la

Unión Mundial para la Conservación (UICN), reconoce
actualmente 17 subespecies de Sus scrofa de las que tres
se ubican en España: - el S. s scrofa, desde el centro de
la Península Ibérica hasta el norte de Europa, siendo sus
límites septentrionales Polonia, República Checa,
Eslovaquia, Hungría y Rumania; - el S. s. meridionales,
localizado en Andalucía e islas de Córcega y Cerdeña; el S. s. algira se localiza en Tunez, Argelia, Marruecos y
los territorios españoles del norte de Africa.
La variación de caracteres inducida por la domesticación
dificulta el estudio taxonómico del jabalí (1). La especie
fue objeto de tres procesos de domesticación (4;5), uno
de los cuales se produjo en Europa hace 8.000 a 9.000
años a partir de S. s. scrofa; algunas formas domésticas
retornaron posteriormente al estado silvestre con un
fenotipo intermedio entre jabalí y cerdo doméstico,
dando lugar a la descripción de nuevas sub- especies lo
que generó una notable confusión taxonómica; el
retorno de una especie domestica al estado natural se

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

161

�denomina asilvestrado o feral.
Para la diferenciación entre las variedades silvestres y las
asilvestradas (1;2;6) los criterios anatómicos y
morfológicos no son claramente excluyentes y la
identificación genotípica tampoco constituye una base
totalmente esclarecedora. El estudio de la
diferenciación genética se realiza mediante técnicas de
análisis del polimorfismo enzimático y del ADN
mitocondrial y su utilización contribuye además a la
organización y ejecución de programas de conservación
de la biodiversidad a diferentes niveles tales como genes,
poblaciones, especies y líneas evolutivas (7).
Los métodos de estudio (1) que se aplican a la genética
poblacional de Sus scrofa son la electroforesis Proteica
Multilocular (MPE), el mapeo cariotípico y el estudio de
grupos sanguíneos; otra metodología empleada es la del
polimorfismo enzimático (6PGD). El estudio de los loci
enzimáticos puede dar a conocer el origen genético de
algunas poblaciones de cerdo asilvestrado y detectar el
cruzamiento entre cerdos y jabalíes.
El número básico de cromosomas diploide del género
Sus es de 38, pero los análisis citogenéticos indican la
existencia de polimorfismo cromosómico ya que el
número total de cromosomas puede ser 36, .37 y 38.

La distribución histórica de la especie (1; 9;10) integra
Europa, Asia y el norte de África, pero actualmente se
encuentra también en el Continente Americano,
Australia, Nueva Zelanda y en muchas islas del planeta.
La importancia trófica (2) que el jabalí ha presentado
para el hombre como fuente de proteínas y grasa hace
que existan poblaciones naturales en localidades
alejadas de su distribución original, debido a las
introducciones que se han realizado en la mayoría de los
casos de manera voluntaria y con frecuencia junto a
individuos de la variedad doméstica.
El jabalí euroasiático (Sus scrofa L.) presenta la mayor
distribución mundial (Mapa Nº1). Se extiende desde la
Siberia oriental al Norte de África. Fue introducido en
en Canadá y los Estados Unidos en el año 1800, en
Australia y Nueva Zelanda para ese mismo año y en la
Argentina en el año 1906. a través de la introducción de
ejemplares traídos por Pedro Luro a la provincia de La
Pampa (2; 4).
Mapa Nº 1: Distribución geográfica de poblaciones naturales
y asilvestradas de Sus scrofa y de las distintas especies
reconocidas por Groves (1981) y por el grupo de
especialistas en jabalíes y pecarís de la IUCN (Oliver, 1981).

Existe una clara separación (8) entre los haplotipos
europeos y asiáticos (haplotipos: combinación de alelos
que no se encuentran en equilibrio); los haplotipos
asiáticos presentan mayor diversidad genética que los
europeos.
El análisis de las poblaciones de jabalíes en Turquía
tiene un interés especial ya que no existe en ese País
cerdo doméstico y puede inferirse que el jabalí de esa
región desciende en forma directa de las poblaciones
ancestrales que habitaron la región. Las secuencias
mitocondriales de estos ejemplares forman un cluster
muy diferenciado, próximo al de los asiáticos del que sin
embargo, no forman parte; este hecho concuerda con la
ubicación geográfica de los jabalíes en Turquía
equidistante entre Europa y Asia (8).

162

Fuente: Rossel y col., 2001.
Aclaración: zona de color negro = poblaciones silvestres
zona color gris = poblaciones asilvestradas o ferales

Dentro de esta especie se distinguen subespecies en
función de diferencias morfológicas entre las que se
destaca la diferencia de tamaño; los jabalíes de Europa
Central pueden alcanzar ocasionalmente hasta los 250 a
300 kg, siendo el tamaño en otras regiones
sensiblemente menor, dependiendo de la latitud y la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�disponibilidad de alimentos (2).
Dentro del área de distribución del jabalí (2), existe una
variación del número de cromosomas de Este (2N=38)
a Oeste (2N=36), siendo los cariotipos de 38
cromosomas prácticamente idénticos a los del cerdo
doméstico. Son dos las translocaciones que producen la
variabilidad en el número de cromosomas; la que ocurre
entre los cromosomas 16 y 17 se ha detectado en
poblaciones asiáticas y la producida entre los 15 y 17 en
poblaciones de las regiones europeas. El polimorfismo
puede ser intrapoblacional o de poblaciones contiguas.
Si bien el jabalí es uno de los mamíferos de mayor
distribución geográfica en el mundo (1; 2; 10), existen
regiones en donde ha habido una fuerte disminución de
las poblaciones naturales, en contraposición con otras en
las que es considerada como especie perjudicial debido a
la densidad de individuos en el ambiente natural.
El exceso de caza (1; 2; 11; 12), su incompatibilidad con
la agricultura y la ganadería y la destrucción del hábitat
resultaron en una fragmentación de las poblaciones en
áreas de la región europea; en algunos casos se produjo
la exterminación. Ello ha ocurrido en zonas de las Islas
Británicas, Escandinavia, el Valle del Nilo y la Unión
Soviética; como estrategia se sobrevivencia algunas
poblaciones se desplazaron hacia otras regiones.
Los cambios en el uso del territorio (1;2) han permitido
su expansión en el siglo pasado y la recolonización en
zonas de Finlandia, Suecia e Inglaterra con la
sustitución de determinadas variedades de jabalí
exterminadas por otras introducidas por el hombre o
expandidas en forma natural. La extraordinaria
adaptación a las variaciones del medio ambiente, la
capacidad para defenderse de las adversidades y la
dinámica reproductiva, se consideran fundamentales
para que la especie logre avanzar sobre regiones ya
pobladas o mudar de una región a otra en la que no
existían previamente (13).
Respecto a las características biológicas del jabalí,
morfológicamente el animal adulto alcanza la altura

máxima en la región de las extremidades anteriores; las
orejas son pequeñas y tienden a caer hacia delante; las
extremidades finalizan en cuatro dedos protegidos por
pezuñas, característica esta última correspondiente a los
artiodáctilos (1).
En Europa el tamaño de los ejemplares adultos (1;10; 14)
aumenta hacia el este, observándose los menores tamaños
en el sur de la Península Ibérica y los mayores en los
Cárpatos. Existe un acentuado dimorfismo sexual, siendo
los machos de mayor corpulencia y con dientes caninos
prominentes. El crecimiento de los caninos ocurre hasta
los 10 años de edad; los superiores se van arqueando
progresivamente hacia arriba hasta perforar la parte
superior del hocico en los ejemplares de mayor edad.
Los machos de poblaciones europeas superan los 100 kg
de peso, dependiendo de la latitud y de la disponibilidad
de alimentos y las hembras alcanzan un peso de
alrededor de 80 kg. Sin embargo, la variación de pesos
en las diferentes subespecies presenta un rango que
oscila entre los 35 y 235 – 300 kg (10).
El macho (1; 2; 15) posee una piel más dura y gruesa en
la región del tronco la que, a modo de coraza, evita que
se produzcan lesiones importantes en esta región en
situaciones de peleas. El pelaje típico de los ejemplares
adultos muestra una coloración de tonos pardos en el
tronco y las extremidades y las orejas son casi negras;
alrededor del hocico y la cabeza el color se presenta
grisáceo. En algunas poblaciones se observan individuos
con pelaje claro ocre o gris asociado a una mutación
recesiva que no debe confundirse con el albinismo. La
crin dorsal esta presente en ambos sexos, aunque en los
machos es de mayor longitud. Se compone de pelos
terminados en diversas puntas más largas y gruesas que
los del resto del cuerpo; es característica de la especie y
se eriza en momentos de tensión y cuando se producen
interacciones agonísticas (peleas).
Según la latitud (1; 15; 16) se presentan dos tipos de
pelaje a lo largo del año, siendo el del verano más corto
y menos denso que el de invierno; este último está
complementado por una espesa capa de pelo lanoso y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

163

�corto denominado borra.
El pelaje de los recién nacidos y hasta los 5 a 6 meses de
edad, etapa en los que se los denomina rayones o
jabatos, (1; 17), presenta una coloración pardo rojiza o
amarillenta con once líneas longitudinales más oscuras.
Posteriormente mudan a una coloración rojiza y se los
denomina bermejos, hasta que al año de edad mudan al
pelaje característico de los adultos. Luego del año de
edad se denominan escuderos a los machos jóvenes que
acompañan a un adult0o; jabalina a la hembra adulta
que ha parido y verraco al macho adulto con capacidad
reproductiva.
Poseen los sentidos de olfato y oído más desarrollados
que el de la vista (17) pudiendo detectar alimentos o
enemigos a más de 100 metros de distancia y
percibiendo ruidos imperceptibles para el oído humano.
El olfato tiene una gran importancia en la exploración
del medio ambiente y en la comunicación
intraespecífica (1).
Poseen diversos tipos de glándulas con función
comunicativa: - las carpianas que se sitúan en las patas
anteriores, producen una secreción que deja un olor
característico entre la vegetación en la que se desplazan;
- la prepucial participa con secreciones propias de la
actividad sexual y las glándulas lacrimales en las
hembras también se asocian a la reproducción; otra de
las glándulas existentes es la mentoniana (1).
Respecto a la biología reproductiva (1; 2; 10; 18; 19; 20;
21) el jabalí es una especie precoz y de gestación
relativamente corta (114 días). Los machos alcanzan la
pubertad a los 10 meses y a los dos años están en
condiciones de competir para el servicio de las hembras.
Éstas últimas se incorporan al rebaño reproductivo a los
8 – 10 meses de edad, dependiendo principalmente de
la disponibilidad de alimentos ya que el factor principal
para el desencadenamiento de ovulaciones fértiles es el
peso corporal.
La estacionalidad en la especie (22; 23; 24) es marcada
presentando actividad sexual hacia fines del otoño y en

164

invierno, con un ciclo estral/hembra/año en climas
templados y de menor calidad de hábitat y hasta 2
ciclos/hembra/año en regiones mas frías con mayor
disponibilidad de nutrientes; la duración promedio del
ciclo es de 23 días.
En España (1) se ha registrado una tasa de ovulación
que oscila entre los 4,4 y 5,9 cuerpos lúteos por estro,
mientras que la media de fetos por camada es de 3,3 a
4,2. Las variaciones identificadas se atribuyen a las
condiciones del medio ambiente, en especial la cantidad
y calidad de alimento. Se ha demostrado que en ese País
(22) los años de mayor disponibilidad de bellotas y otros
frutos forestales, aumenta el porcentaje de hembras
gestantes, la tasa de ovulación y el número de
fetos/camada.
El parto se produce generalmente en forma sincronizada
entre las hembras de un mismo grupo (1; 25), las que
construyen un nido elaborado en excavaciones que ellas
mismas realizan y tapizado con hojas y ramas; este refugio
proporciona aislamiento térmico y protege al grupo de
amenazas de otras especies animales. Los nidos son
abandonados alrededor del día 15 de nacidas las crías.
Entre las principales causas de mortalidad perinatal (1)
se destacan la hipotermia provocada por bajas
temperaturas ambientales, la ausencia de grasa
subcutánea de cobertura en los rayones y el bajo nivel de
glucemia en los recién nacidos. Es frecuente la
ocurrencia de enfermedades vírósicas y bacterianas
debido a que las crías carecen de anticuerpos maternos
por escasa permeabilidad placentaria a los anticuerpos
maternos. Otro de los factores causantes de mortalidad
en los recién nacidos son los predadores naturales y las
sequías que impiden la producción de leche en cantidad
y calidad adecuadas.
Respecto a la alimentación (1) el jabalí es una especie
oportunista y generalista que ingiere alimentos en
cantidad, digeribles y nutritivos. Consume hierbas, raíces,
tubérculos, frutos y bellotas caídas, así como toda clase de
vegetales, setas, trufas, lombrices, insectos, caracoles,
reptiles, huevos, aves y roedores, sin desechar tampoco la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�carroña. La dieta puede variar mucho según la estación y
las regiones (25). Los vegetales representan entre el 80 y
90% del total de los alimentos consumidos. Si éstos son
escasos en temporadas de sequía pueden migrar a 100 –
150 km de distancia; por esta razón se ha comprobado (26;
27) que el espacio recorrido (área de morada o home
range) por ejemplares adultos durante un año puede variar
desde 4 a 400 ha o alcanzar las 15.000 ha (hecho
improbable en opinión de los Autores); otras causas de
desplazamiento son los cambios en el medio ambiente
(zonas destinadas a la agricultura) y la presión ejercida por
el hombre. También consumen especies vegetales
cultivadas las que son ingeridas o simplemente dañadas en
su paso por zonas agrícolas cercanas a su hábitat. Es
notable la capacidad que manifiestan para proveerse de
alimentos energéticos y palatables; el consumo de éstos en
zonas abundantes y en años en los que no se presentan
sequías puede aumentar la tasa reproductiva hasta 150%.
El perjuicio ocasionado por poblaciones naturales de
jabalíes que se desplazan en busca de alimentos, es
motivo de preocupación y monitoreo permanente en las
regiones naturales en que se encuentra la especie.
Se desplazan en grupos de 3 a 5 hembras con sus crías y
con machos jóvenes de camadas anteriores. Los machos
adultos suelen desplazarse solos y se reúnen con el grupo
de hembras en la temporada reproductiva. Se ha
comprobado que los grupos conformados por hembras
experimentadas ocasionan menos daños que aquellos
conformados por mayoría de ejemplares juveniles (2).
Como se ha explicado, la especie fue introducida en el
Continente Americano a partir del Siglo XIX,
primeramente en Canadá y los Estados Unidos.
El jabalí llegó a Chile por dos vías diferentes (28). Una
de ellas tiene el origen en animales provenientes de
Alemania que se mantenían confinados en una hacienda
y que fueron liberaron en la cordillera de Los Andes de
la IX región entre los años 1946 y 1948. La segunda vía,
y también la más importante en tiempo, espacio y
número, corresponde a la inmigración natural desde la
Argentina; este proceso de colonización tiene lugar a

partir del año 1956.
La introducción de la especie en el Uruguay (24),
ocurrió en 1920. Aarón Anchorena importó ejemplares
de jabalí con fines cinegéticos. Los animales provenían
de la región del Cáucaso, fueron traídos en un barco de
su propiedad y ubicados en el Departamento de
Colonia. La especie experimentó un notable incremento
demográfico debido al ambiente favorable, la ausencia
de
depredadores naturales y las características
biológicas propias de la especie.
Entre 1904 y 1906 (29; 30). Pedro Luro introdujo el
jabalí euroasiático en la Argentina en la Estancia de su
propiedad “San Huberto”, localizada en la provincia de
La Pampa. Como amante de la caza deportiva, también
introdujo el ciervo colorado y el faisán. Cuando fueron
traídas estas especies se tomaron las precauciones
necesarias para evitar fugas. Posteriormente, la sucesión
de propietarios de esas tierras y las deficiencias en los
cercados originaron la liberación de los ejemplares y su
distribución en zonas adecuadas a su sobre vivencia. Los
herederos de los bienes del Sr. Luro vendieron 7608 ha
a la provincia de La Pampa entre los años 1965 y 1968;
esa superficie corresponde en la actualidad a la Reserva
Provincial Parque Luro.
La distribución actual del Sus scrofa en la Argentina
abarca La Pampa, San Luis, Córdoba, Río Negro,
Buenos aires, Santa Fe y Entre Ríos y un sector desde
Neuquén hasta Chubut (Mapa N° 2).
Productos obtenidos
Tanto en los países en los que el jabalí es una especie
autóctona, como en aquéllos en los que ha sido
introducido, se obtienen productos del jabalí a través de la
caza deportiva, comercial y de subsistencia, así como de la
producción en cautiverio de jabalíes puros o híbridos.
La carne proveniente de la caza o de la producción en
cautiverio es el principal producto; el cuero y el pelo se
consideran secundarios y requieren de desarrollo
tecnológico y de mercados.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

165

�Mapa Nº2: Distribución actual del sus scrofa en la
República Argentina

También es una actividad importante y muy practicada
en la Argentina ya que por su posición geográfica y
condiciones agroecológicas le permite al cazador,
organizar programas de caza mayor y caza menor todo el
año en distintas provincias Los destinos más frecuentes
para la caza mayor del jabalí son La Pampa (llanura,
bosques y espinal), San Carlos de Bariloche y San
Martín de los Andes (bosques patagónicos y montaña);
se caza mayormente al acecho en aguadas y en noches
de luna llena. Los recorridos se realizan a pie, a caballo
o en vehículos apropiados (32).
Los eventos de caza deportiva son mayormente
realizados en lugares habilitados destinados para tal fin
denominados cotos de caza, aunque también existe la
modalidad de cazar en campos privados con permiso de
acceso (33; 34).
En la provincia de La Pampa los cotos habilitados para
el año 2007 figuran en el cuadro N° 1y el mapa nº 3.

Fuente: Fauna Argentina, 1998

Caza deportiva mayor
Estudios realizados e los últimos años indican que la
caza del jabalí es la principal causa de su mortalidad en
España (27). Los cazadores consideran a la especie
como un trofeo muy preciado y debido a ello existe todo
tipo de información referente a temporadas de caza,
reglamentación para cazadores y precios de paquetes
turísticos en diferentes partes del mundo.
En España (31) Las modalidades y demás normas
relativas al periodo anual de caza del jabalí se establecen
por la Disposición General de Vedas, la cual se renueva
anualmente. En general, la caza se autoriza en ese País
en la modalidad de batida con perros entre los meses de
septiembre a enero, autorizándose entre tres o cinco
piezas adultas por cacería en función del terreno
cinegético de que se trate. La caza de rayones se
considera prohibida.
La caza deportiva en Chile (28) se practica en la novena
y décima Región y está orientada principalmente a
turistas extranjeros.

166

En la provincia de Neuquén la caza mayor se practica en
17 cotos de caza habilitados, los que se presentan en el
cuadro N°2.
Si bien en la provincia de Buenos Aires se practica
mayormente caza menor, existen establecimientos
habilitados para la caza del jabalí. Ellos son (33):
Argentina Big Hunting (La Plata); Patocaza (Tandil);
Coto la Maria (Olavaria); Rolón (Mar del Plata); Safaris
3006 (Baradero); Curamaral coto n°25 (Pigue); Chital
Safaris (Dolores); Club Caza Tandil (Tandil); Axis Safari
Argentina (Mar del Plata); La Colorada (Tandil –
Ayacucho; Estancia Tres de Febrero (Coronel Borrego);
Cazaprivada (Olavarria); Puan – lauquen (Sierra de la
Ventana); Caza y Safaris Argentina (dirección comercial
en Vicente López); Los Amigos (Tandil) y Alfredo Perez
Hunting Ranch (General Lavalle).
En la provincia de Río Negro se encuentran habilitados
los siguientes cotos de caza para la cacería del jabalí:
Negro muerto (Choele choel); BellaVista (Río
Colorado); El Aguila (Río Colorado) y Coto Akopuyen
(Río Colorado – La Pepita).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Cuadro N°1: Cotos de caza habilitados para el año 2006 en la provincia de La Pampa
Nº Nombre

Departamento

104 Campo Alegre

Loventue

3

Los Molles

Guatraché

108 La Paloma

Utracan

5

San Eduardo 1

Loventué

111 La Providencia

Utracan

22 Quini Malal

Jorge Downey

114 Los Olivos

Guatrache

30 Pichuco

Loventué

117 La Celia

Utracan

35 El Chillen II

Utracan

118 La Perichona

Utracan

36 Los Cerros

Toay

119 La Mota

Utracan

46 Ta-Huillco

Toay

120 La Nueva Esperanza

64 La Escondida

Utracan

121 Ayelen

Atreuco

67 El Oasis

Loventue

122 La Caldenad

Loventue

68 Mamuel - Mapu

Utracan

123 Estancia Los Cerritos

74 El Estribo

Toay

125 Quila-Lo

76 Poitahue

Loventue

126 El Mate-El Silencio Loventue

80 El Guanaco

Toay

127 La Marianita

Loventue

81 La tranquila

Loventue

128 Andalen

Utracan

83 Valle Maraco Grande

Utracan

Utracan

Utracan

Utracan

129 Los Caldenes

Conhelo

89 Cacerias del Monte Loventue

130 Cerro Nevado

Chical Co

91 Pichi Huetel

Lovntue

131 La Verde

Caleu Caleu

92 La Magdalena

Lihue Calel

132 La Loma Negra

Utracan

95 La Eugenia

Hucal

133 La Pelada

Loventue

98 El Galo

Utracan

135 Pampa Grande

Guatrache

99 La Paz

Utracan

136 El Diamante

Loventue

102 El Monasterio

Toay

137 La Elvira

Loventue

103 Loma Redonda

Loventue

138 MG Ranch

Loventue

Fuente: Ministerio de la Producción, La Pampa, 2007.

CUADRO N° 2: Cotos de caza habilitados para el año 2006 en la provincia de Neuquén
Nombre del Coto

Superficie

Pichi Curruhué

4.400 ha

Mallín de los Ciervos

3.100 ha

curruhué Grande

3.200 ha

Huaquihua

2.400 ha

Cajón Negro

3.800 ha

Cañadón Baguales

3.300 ha

Auquinco

3.500 ha

El Boquete

5.500 ha

Rincón de los Pinos

5.200 ha

Mallín Grande

4.200 ha

Cañadón León

5.000 ha

Los Angeles

1.600 ha

veranadas

4.200 ha

Nalca

2.100 ha

aseret

3.200 ha

Lolog

2.400 ha

Cerro Colorado

2.000 ha

Fuente: http://www.patagonia.com.ar/patagonia/informecazatemp.php

En la provincia de San Luis se registran: Cghunting
(Buena Esperanza); Rulo Baigorria (Nololí) y El Moro

(Buena Esperanza).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

167

�Mapa Nº 3: Cotos de caza habilitados para el año 2007 en la provincia
de La Pampa

Fuente: Ministerio de Asuntos Agrarios,
Pcia de La Pampa. 2007

168

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Córdoba cuenta con dos establecimientos: Safari Travels
(Río Cuarto) y Ku Cacerías (Arroyito); en Entre Ríos: El
Potrero (Gualeguaychú); Laisabel (Gualeguaychú).
Finalmente se refieren los únicos establecimientos
habilitados de otras provincias para la caza del jabalí;
Santa Fe: Alba Dorad (Santa Fe), Santiago del Estero:
San Uberto (Los Tordillos) y Formosa: Cacería en
Formosa (Formosa).
Caza comercial y de subsistencia
La caza comercial como actividad legal y regulada por
normas claras (35), es una metodología apta para el uso
sostenible de un recurso animal. En el mundo existen
muchísimos ejemplos para lograr fuentes regulares de
ingresos para pobladores rurales, que se agregan a las de
sus tareas habituales
La carne obtenida a través de la caza, ha sido
considerada históricamente como una actividad de
subsistencia llevada a cabo por cazadores. Sin embargo,
el incremento de la población humana, la extrema
pobreza y la falta de trabajo han llevado al hombre a una
mayor dependencia de los recursos naturales. El cazador
de subsistencia pertenece a grupos sociales de bajos
recursos que tienen en la caza una base de sustento para
ellos y sus familias. Suelen intercalar la caza con otras
actividades
rurales,
aprovechando
cualquier
oportunidad que pueda presentarse para hacerse de
animales que le ofrezcan un ingreso extra
Ocurre con frecuencia que la caza de subsistencia que
responde a una necesidad socio-económica real, se
transforme en caza comercial al venderse el producto
obtenido a casas de comidas, particulares o
industrializadores. Estos últimos son particularmente
importantes en el sur de la Argentina; allí el
procesamiento de carne de jabalí proviene de la caza
realizada por cazadores de subsistencia y comerciales.
La caza comercial presenta grandes diferencias no sólo
en los objetivos sino también en los métodos utilizados,
el volumen comprometido en la caza, la infraestructura
comercial y las especies involucradas.

Para otras especies existen industrias manufactureras de
carnes de caza, como es el caso de la Argentina, Uruguay
y Chile, que exportan la totalidad de sus productos y que
se hallan constituidas por poco más de una decena de
establecimientos frigoríficos; son de capital intensivo y
ocupan mucha mano de obra, gran parte de ella
calificada. Estas empresas se hallan habilitadas para la
exportación a la UE y elaboran cortes de carne de liebre
europea (Lepus capensis) y de ciervo colorado (Cervus
elaphus), principalmente obtenidos de la caza en el
primer caso y de la caza y crianza ganadera en el segundo
(35).
Carne fresca y elaborada
La mayor parte de la carne de jabalí que se consume en
España es de animales silvestres procedentes de la caza
(31), cuya temporada se prolonga desde mediados de
otoño hasta finales de invierno. Así, durante estos meses
se puede adquirir en carnicerías y en supermercados
carne fresca o congelada de ejemplares cazados. La
recomendación para adquirir productos de calidad es
que provengan de animales de hasta dos años de edad y
que no se encuentren en celo; esta última condición es
muy difícil de prever ya que se presenta únicamente en
el sabor del producto.
El análisis de las propiedades organolépticas de la carne
se refiere al jabalí puro y a los que han sido cruzados con
cerdo doméstico. El cruzamiento se realiza con el
propósito de maximizar los índices productivos
preservando la diferenciación del producto respecto de
la carne de cerdo (36).
En referencia a la carne del jabalí puro, fue realizado en
Polonia un estudio (37) utilizando ejemplares jóvenes de
menos de 50 kg de peso vivo obtenidos en el medio
natural. El criterio empleado por los especialistas fue
aportar conocimientos para el desarrollo tecnológico del
producto, destinado a consumidores de ese país. Fueron
analizadas las características de peso con y sin el cuero
(Tabla N°1), la participación de las regiones principales
en el total de la carcasa (Tabla N°2) y la composición
tisular de la res (Tabla N°3).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

169

�TABLA N° 1: Características de la carcasa de jabalí puro
con cuero
x ± DS[kg]

Variabilidad [%]

% de la carcasa

32.47 ± 2.05

26.93

100.00

Carcasa

25.65 ± 1.70

28.03

79.00

Cuero

6.79 ± 0.42

27.23

20.91

con cuero
Carcasa con
cuero

También la bondiola es una región importante. Una
característica destacable es la cantidad de tejido
muscular en los cortes de las carcasas de jabalí puro y la
baja participación de tejido adiposo, mientras que es alta
la cantidad de tejido óseo, el tejido muscular es similar
en su participación porcentual al de las carcasas del
cerdo doméstico. Las evidencias experimentales de este
estudio indican la utilización apropiada de jabalíes puros
jóvenes de un peso por debajo de 50 kg.

Fuente: ˚mijewski y Col., 2000

TABLA N° 2: Participación de las principales regiones en
la carcasa de jabalí puro

TABLA N° 4: Rendimiento promedio del desposte del
jabalí puro
Componente

Peso (kg)

Rendimiento (%)

280*

100

Región

X +/- DS [kg]

Variabilidad[%]

% de carcasa

Jamón

7.66 ± 0.49

27.26

29.86

Cortes

Paleta

4.48 ± 0.31

29.61

17.47

Cabezas

20.5

7.3

Lomo

3.95 ± 0.28

30.62

15.40

Patas

4.8

1.7

Pechito con

3.72 ± 0.24

27.44

14.51

Piernas

60

21.4

Perniles

7.5

2.7

Canales frías (4)

manta
Bondiola

2.76 ± 0.19

28.60

10.76

Paletas

21.5

7.7

Cabeza

2.23 ± 0.25

37.18

8.69

Colas

1.2

0.4

Quijada

0.75 ± 0.05

29.01

2.92

Costillares

42.3

15.1

Pechitos con manta

45.8

16.4

Pecho

53.6

19.2

Total

257.2

91.9

Fuente: ˚mijewski y Col., 2000

Según los autores del trabajo citado, del desposte de las
carcasas del jabalí puro se obtienen en su mayor parte
regiones valiosas como el jamón, la paleta y el lomo, que
en conjunto alcanzan al 63% del peso total de la carcasa.

*peso total de las 4 canales frías; peso promedio 70 kg cada una.
Aclaración: La terminología de las regiones fue modificada por los Consultores
Fuente, de la Vega, 2003.

TABLA N° 3: Composición tisular de las regiones y carcasa de jabalí puro
Grasa

Huesos

Carne y recortes

Regiones

Recortes

x ± DS[kg]

%/cada región

x ± DS[kg]

%/cada región

x ± DS[kg]

%/cada región

x ± DS[kg]

%/cada región

Jamón

5.88 ± 0.42

76.76

1.63 ± 0.09

21.28

0.12 ± 0.02

1.57

0.0

0.00

Paleta

3.34 ± 0.24

74.55

1.03 ± 0.07

22.99

0.11 ± 0.02

2.46

0.32 ± 0.07

7.14

Lomo

2.58 ± 0.21

65.32

1.18 ± 0.09

29.87

0.16 ± 0.05

4.05

0.0

0.00

Pechito

2.92 ± 0.21

78.49

0.79 ± 0.05

21.24

0.0

0.00

0.29 ± 0.07

7.80

Bondiola

1.89 ± 0.14

68.48

0.82 ± 0.05

29.71

0.03 ± 0.02

1.09

0.13 ± 0.05

4.71

Cabeza

0.22 ± 0.02

9.87

2.01 ± 0.16

90.13

0.0

0.00

0.0

0.00

Quijada

0.0

0.00

0.0

0.00

0.8 ± 0.05

100.00

0.0

0.00

Carcasa

16.84 ±1.18

65.65

7.46 ± 0.47

29.08

1.16 ± 0.09

4.52

0.73 ± 0.05

2.85

Fuente: ˚mijewski y Col., 2000

170

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La utilización de carne fresca y elaborada de jabalí puro
y sus cruzas es de interés en Chile, país en el que se
utiliza el producto proveniente de la caza y de la cría en
cautiverio. Si bien ha sido considerado como plaga por
los daños que produce en las superficies agrícolas
ganaderas, se han producido en los últimos años
actividades relacionadas con la caza deportiva y el
agroturismo (38) en la región del sur.

TABLA N° 5: Composición química proximal (%) de
carne de jabalí puro e híbrido producido en Chile
Cortes

Humedad

Grasa

Proteína

Cenizas Cal. totales

Jabalí híbrido
Lomo

71.05

4.57

22.47

1.12

156

Pulpa paleta

71.55

6.73

19.40

1.04

161

Prom. general

71.30

5.65

20.94

1.08

161

Lomo

74.42

3.09

21.43

1.02

148

Pulpa pierna

76.90

2.19

19.64

1.07

136

Pulpa paleta

75.49

3.52

19.73

1.02

138

Prom. general

75.60

2.93

20.26

1.03

141

Lomo

73.10

5.30

22.10

1.03

-

Pierna

74.70

3.50

21.90

1.05

-

Lomo

74.25

1.95

21.80

1.01

-

Pierna

73.89

2.76

21.39

1.02

-

Lomo vacuno

75.19

1.43

20.66

1.06

140

Lomo porcino

73.90

1.41

21.88

1.18

160

Salmón

63.90

10.85

19.90

1.05

183

Jabalí puro

En la Universidad Austral de Chile (38) se han realizado
determinaciones de carne fresca de jabalí puro y de sus
cruzas. El rendimiento promedio de 4 canales frías de 70
kg de peso se expresa en la Tabla N° 4

Zomborsky &amp; col.

El Autor informa que en las extremidades anteriores y
posteriores se concentra un tercio del peso de la canal
(33.5%) y el pecho representa casi un 20%.

Jabalí silvestre

Zomborsky &amp; col.

En la misma publicación (38) se informa la composición
química proximal (%) de carne de jabalí puro e híbrido
producido en Chile; se señala además la composición de
la carne de jabalíes silvestres obtenidos de poblaciones
de Europa y se expresa la composición de algunos cortes
de carne fresca porcina, vacuna y de salmón (Tabla
N°5). En la Tabla N°6 se informa el perfil de ácidos
grasos y colesterol en carne fresca de jabalí puro e
híbrido.
En base a los resultados obtenidos, el Autor concluyó
que el jabalí puro presenta menor tenor graso y calorías
que el híbrido. Este último presenta mayor nivel de
colesterol; ello puede relacionarse con la eficiencia de
conversión del cerdo doméstico, heredada en los
ejemplares híbridos lo que produciría mayor
engrasamiento del músculo por ineficiencia en la
utilización del alimento suministrado. La carne fresca de
jabalí analizada mostró grasa altamente insaturada; el
nivel de colesterol hallado es mayor que el de otras
carnes exóticas como ser la de ciervo colorado ( 33,23
mg/100g) y el avestruz (43,33 mg/100).
Fue realizado en la República Argentina un estudio (39)
en el que grupos de jabalíes puros fueron faenados con
un peso vivo de 55-70 kg, mientras que los cerdos

Jabalí silvestre

Fuente, de la Vega, 2003.

domésticos constituyeron agrupaciones de 55-70kg, 7080 kg, 80-90 kg, 90-100 y 100-110 kg. Se procedió a la
disección de los tejidos corporales, refiriendo los
resultados a las reces sin cabeza, con una identificación
por sexo.
Del estudio realizado se concluyó que en las muestras de
los cerdos no se encontraron diferencias sexuales, los
jabatos hembras presentaron mayor cantidad de
músculo que los machos castrados.
En el mismo rango de peso no se observaron diferencias
en cuanto al peso y porcentaje de músculo de las reses.
La grasa interna fue mayor en los cerdos y mayor el peso
del cuero en los jabalíes. Entre cerdos y jabatos, las
muestras analizadas no presentan diferencias de interés
práctico, industrial o comercial, no obstante se observa
que los cerdos producen más grasa y los jabalíes más

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

171

�TABLA N° 6: Perfil de ácidos grasos (% p/p)* y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de jabalí híbrido y jabalí
puro
Jabalí híbrido
Ácido graso

Lomo

Jabalí puro

Pulpa paleta

3 cortes1 (%p/p)

Láurico

0.12

Mirístico

1,624

1,478

1,85

Pentadecílico

0,041

Cic 10 pentadecanoico

0,002

Palmítico

24,531

24,478

22,79

Palmitoleico

4,309

3,581

4,49

Margárico

0,497

0,458

1,39

Cis 10 heptadecanoico

0,487

0,377

1,02

Esteárico

11,698

12,439

13,30

Oleico

41,051

39,537

39,24

Linolénico

10,838

14,119

0,48

Araquídico

0,077

0,513

1,39

Eicosanoico

1,406

0,966

Eicosadienoico

0,765

0,577

Eicosatrienoico

0,319

0,21

Araquidónico

0,13

Behénico

0,656

0,349

0,34

Ácidos grasos saturados

39,125

39,715

46,39

47,255

44,492

44,89

poliinsaturados

12,03

15,793

8,73

Colesterol (mg/100g)

83,02

84,98

68,70

Ácidos grasos
monoinsaturados
Ácidos grasos

* p/p proporción en relación al peso
1 = Muestras de 3 cortes (lomo, pulpa de pierna y paleta)
Fuente: de la Vega, 2003

cuero. En ambos grupos se observó que con el aumento
de peso disminuye el porcentaje de vísceras y hueso, y
aumenta el de grasa.
Se realizó el análisis químico de las grasas corporales de
ambos grupos, no hallándose diferencias significativas
en los contenidos de colesterol al considerar los pesos
vivos y las reses. Los machos presentan niveles
superiores de ácido linoleico y se evidenció una
disminución del porcentaje de dicho ácido al aumentar
el peso vivo. Los machos presentaron niveles inferiores
de ácido araquidónico que las hembras. No aparecen

172

diferencias importantes en las variables estudiadas
comparando jabalíes y cerdos.
Respecto a las características de la carne obtenida de
jabalíes cruza en la Argentina, en Vietes y col (36) y
Vieites (39), se informa que “Los lechones con un peso
vivo de 8 a 12 kg, constituyen una categoría comercial
en la Argentina y se consumen habitualmente como
carne fresca; representan el 2% de la faena total de
cerdos (40).La producción comercial de híbridos de
jabalí es incipiente y se justifica por la calidad
diferencial de sus carnes y la aceptación que las mismas
tienen en una franja de consumidores de productos no
tradicionales (39). De esta situación de mercado surgió
la necesidad de evaluación y comparación de ambos
productos en su composición corporal, ya que son
consumidos en preparaciones culinarias similares pero
diferentes en su aceptación general. La situación local
descripta puede extenderse a países europeos en los que
es habitual el consumo de lechones, cochinillos y
productos de jabalí. En la tabla N°7 se consigna la
disección en tejidos de los cortes comerciales de canales
de jabatos de 42 días de vida en promedio, expresados
en kg y sin cabeza y en la tabla Nº 8 el porcentaje total
de los diferentes tejidos en relación al peso de la canal
sin cabeza.
La conclusión de los Autores fue que bajo condiciones
de crianza al aire libre, respeto al bienestar animal y en
ausencia de aditivos extraños, a la edad de 42 días los
híbridos presentan canales similares a los lechones
Duroc puro, salvo que son más magros; este hecho
satisface las preferencias actuales de la mayoría de los
consumidores y los híbridos lechales de jabalí pueden
constituirse en una nueva alternativa de producción en
diferentes países.
En otro estudio correspondiente al Vieites y Col, 1997
(39), se faenaron grupos de híbridos y cerdos domésticos
de diferentes rangos de peso y se realizó la evaluación
del peso de los distintos cortes comerciales. Se
constituyeron 5 grupos de pesos variables de 55 a 110
kg. De sus reses se obtuvieron los siguientes cortes:
pierna, paleta, vacío + pechito, costillar y cogote. No se

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�TABLA N° 7: Disección de tejidos de los cortes comerciales, expresados en kg. Canales sin cabeza.
(n = 8 en cada grupo)
Tejido

Tipo

Pierna

Carré

T Paleta

Pech/cost

Cogote

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.671 ±0.066
0.642+/-0.102
n.s

0.346+/-0.073
0.346+/-0.066
n.s

0.308+/-0.049
0.383+/-0.066
n.s

0.192+/-0.020
0.208+/-0.072
n.s

0.117+/-0.026
0.158+/-0.030
*

Grasa interna

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.042+/-0.013
0.071+/-0.033
*

0.033+/0.01
0.025+/-0.000
n.s

0.025+/-0.000
0.046+/-0.019
*

0.037+/-0.014
0.029+/-0.019
n.s

0.033+/-0.020
0.038+/-0.014
n.s

Grasa externa

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.096+/-0.019
0.150+/-0.069
n.s

0.067+/-0.026
0.079+/-0.019
n.s

0.054+/-0.010
0.083+/-0.026
*

0.075+/-0.032
0.087+/-0.026
n.s

0.062+/-0.026
0.054+/-0.019
n.s

Hueso

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.062+/-0.021
0.292+/-0.041
n.s

0.187+/-0.014
0.217+/-0.058
n.s

0.183+/-0.020
0.196+/-0.033
n.s

0.112+/-0.068
0.087+/-0.021
n.s

0.046+/-0.019
0.046+/-0.019
n.s

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.079+/-0.019
0.104+/-0.019
*

0.063+/-0.021
0.067+/-0.026
n.s

0.063+/-0.014
0.092+/-0.013
**

0.063+/-0.021
0.071+/-0.019
n.s

0.037+/-0.014
0.042+/-0.020
n.s

SF x DU
DU x DU
Sig.

1.192+/-0.097
1.304+/-0.196
n.s

0.721+/-0.123
0.742+/-0.144
n.s

0.658+/-0.065
0.817+/-0.088
**

0.450+/-0.087
0.492+/-0.044
n.s

0.308+/-0.020
0.354+/-0.060
n.s

Músculo

Cuero

Total (kg)

Pech/cost: pechito con costillas; Sig.: Significación
*Diferencias significativas; **Diferencias muy significativas; n.s: no significativa.
Fuente: Vieites y Col., 2001.

apreciaron variaciones importantes en la composición de
los cortes de las canales de los distintos grupos de peso,
lo que indicaría que el crecimiento de las distintas
masas musculares es parejo dentro del intervalo de
pesos corporales evaluados.
En el rango de 55 a 70 kg se observó un peso mayor de
la pierna en los cerdos; en el grupo de 70 a 80 kg los
cerdos presentaron mayores rendimientos en cogote y
pierna, mientras que los jabalíes cruza mostraron un
mayor peso de vacío + pechito; en el grupo de 80 a 90
kg, los cerdos volvieron a mostrar mayores pesos en la
pierna; entre los 90 – 100 kg, los jabalíes cruza
presentaron un mayor peso de las paletas y, finalmente,

entre los 100-110 kg no se observaron diferencias en
ninguno de los cortes.
Los análisis sensoriales de carnes y productos
elaborados de jabalíes cruza se realizaron para carne
fresca y productos elaborados.
El análisis sensorial del costillar y pierna de jabalíes
cruza, fue elaborado por medio de paneles integrados
por personal entrenado en tal fin. Se utilizaron reses
provenientes de grupos de diferentes rangos de peso
tanto de jabatos como de cerdos domésticos. En el caso
del costillar, los jabatos mostraron mejores valores que
los cerdos en las características analizadas, ya que sus

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

173

�TABLA N° 8: Porcentaje total de los diferentes tejidos en
relación al peso del canal sin cabeza (n=8)
% del total
Tejido

SF x DU

DU x DU

Significado

Músculo

51.50

50.30

n.s.

Grasa interna

5.17

5.78

n.s.

Grasa externa

10.68

11.53

n.s.

Grasa total

15.85

17.28

*

Hueso

22.74

21.87

n.s.

Cuero

9.16

9.78

*

Grasa de riñonada

0.75

0.73

n.s.

*Diferencias significativas
n.s: no significativa
Fuente: Vieites y Col., 2001

valores de aroma y flavor indican conceptos de “algo
suave” a “suave”, fueron “algo secos” y “tiernos”.
Respecto a las piernas provenientes de otras reses de las
que se obtuvieron los costillares, se halló que a medida que
aumenta el peso del grupo, mayor es el aroma y flavor a
jabato, por lo que este corte expresa mejor que el costillar
las características propias de las cruzas de jabalí.
También se realizaron pruebas de aceptabilidad por
consumidores para los casos de bondiola, carré, paletas,
panceta, chorizo, jamón crudo y salame picado fino. Para
el caso del jamón crudo también se realizó un estudio
con panel especializado.
• Bondiola: la respuesta no mostró diferencias entre las
provenientes de jabalíes cruza y de cerdo en el total de
los encuestados. Se encontraron diferencias
relacionadas con la edad y el sexo de los
consumidores.
• Carré: se concluyó que aún cuando los valores de
aceptabilidad de los lomitos de jabalíes cruza fueron
mejores que los de cerdo, no se constituyeron en
diferencias significativas.
• Paleta: La aceptabilidad de las paleta de jabalíes cruza
fue superior a la de cerdo.
• Panceta: no se encontró diferencias significativas con
las de cerdo.
• Chorizo: no se encontró diferencias significativas con

174

buenos productos de cerdo.
• Salame picado fino: en la encuesta se propuso la
elección de un precio, dentro de un rango de 8 a 20 $
que expresa la variación en productos de cerdo. El
resultado indicó una apreciación de “muy bueno” y
“bueno”; el precio sugerido fue de 16,6 $/kg. Se
observó una mejor evaluación a medida que la edad
del consumidor aumenta y también su disposición a
pagar un precio mayor.
• Jamón crudo: en la prueba a consumidores no se pudo
obtener una tendencia en cuanto a la aceptabilidad
debido a la variabilidad de las muestras analizadas. En
la prueba en panel especializado se encontró que el
espesor de grasa subcutánea de las muestras de jabalí
cruza fue menor y más atrayentes que las de cerdo.
También mostraron poca grasa intermuscular. El
veteado del jamón de jabalí cruza fue considerado
óptimo. Los valores de aroma y flavor para jamón de
jabalí cruza fueron definidas como “intensas”;
mientras que el gusto a sal fue reducido. El color de
la grasa subcutánea fue más claro que la de jamón de
cerdo y se destacó el buen color. La textura no difirió
entre muestras.
Mercados y comercialización. Importancia socioeconómica
Caza deportiva
Los cotos de caza existen en diversas partes del mundo
y son generalmente utilizados por personas de alto poder
adquisitivo que practican caza mayor y menor de
especies silvestres.
A principios de los años 80 una estadística sobre el
número de jabalíes que se cazaban en Europa determinó
que en la antigua República Democrática Alemana el
número total era de 125.000 ejemplares anuales. En
esta época en España se cazaron aproximadamente de
30.000 ejemplares por año. Sin embargo se considera
que actualmente se ha producido un incremento de la
caza del jabalí en este último País, ya que las cifras
registradas solamente en la localidad de Girona
representan 10.000 ejemplares/año (41)

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Existe en España (1; 2; 41) una variada oferta de
actividades cinegéticas dentro de las que se encuentra la
caza del jabalí. A modo de ejemplo una Empresa de la
zona de Sierra Morena anuncia un servicio por 125
Euros diarios que incluye el transporte desde la
localidad más cercana y todos los traslados en el interior
del establecimiento. Todos los servicios contratados son
abonados al inicio de la cacería, en el caso de no abatir
ningún ejemplar la organización devuelve el importe
adelantado, deduciendo exclusivamente la cantidad
correspondiente a las jornadas de caza realizadas a razón
de 125 Euros por jornada El establecimiento dispone de
tres puestos elevados, tres casetas sobre el suelo y
puestos naturales al aire libre para realizar esperas
durante todo el año Durante el verano también pueden
realizarse esperas en cualquiera de las siembras de la
finca siempre y cuando las circunstancias lo aconsejen.
Los cebaderos (zonas de suplementación dietaria) se
mantienen durante la mayor parte del año y son los
lugares apropiados para la caza de ejemplares grandes.
Los servicios de caza ofrecidos en Canadá (42) son (en
Dólares Canadienses, DC) de DC 490 por un ejemplar
jóven, DC 870 por un macho adulto y DC 1120 por un
trofeo especial. Se ofrecen servicios adicionales que
incluyen guía, video, comidas a base de carne de jabalí,
desposte y embalaje de la carne obtenida por la caza y
taxidermia para los trofeos.
Los cotos de caza en el sur de Chile (43; 44), ofrecen
servicios por un valor que oscila entre U$S 200 a U$S
500 diarios. En la zona de Panguipulli de la Región de
Araucanía, los turistas pueden realizar en dos o tres días
un circuito denominado “el sendero del jabalí” en el cual
se realizan diferentes paradas y se disfruta de
gastronomía basada en la carne de jabalí, se visitan
criaderos, se toma contacto con los cazadores y se
pueden adquirir artesanías de cuero de la especie (45)
Como se ha mencionado, existe un importante número
de cotos de caza mayor y menor en la Argentina (33; 34).
En los últimos años, la cinegética en la Argentina (46)
experimentó un auge inusitado como consecuencia de
la devaluación de la moneda nacional, lo que provocó la

llegada masiva de cazadores extranjeros y la consiguiente
multiplicación de los cotos de caza en la región. El
cambio favorable permite que personas del exterior
elijan permanentemente estos destinos sumado a que
los cupos de caza son mayores a los vigentes en sus
países de origen.
Los valores de los servicios de cacería, que pueden
incluir alojamiento con pensión completa, traslados,
perros, guías, equipo, seguro y permiso de caza, oscilan
entre 50 y 400 dólares diarios. El cazador debe abonar
por un jabalí cazado entre 300 y 500 dólares.
Para la provincia de Neuquén (47) las inscripciones
como Área de Caza Mayor tienen un valor de 200 pesos
anuales; el permiso de caza mayor para residentes en el
país es de 200 pesos y de 300 pesos/año para los no
residentes. Las guías de traslado varían según si se trata
de circulación en territorio provincial o hacia fuera de la
provincia; el rango de precio oscila entre 30 y 500 pesos.
En la provincia de La Pampa (48) se cobra un arancel
por toda la temporada de actividad de $ 400 por cazador
habilitado.
Carne fresca y elaborada
La información que se dispone (35) sobre las carnes
silvestres o carnes de caza es incompleta y muchas veces
poco confiable. Sólo en un número relativamente
reducido de países existen datos estadísticos confiables
sobre
producción,
comercio,
importaciones,
exportaciones y mercado interno. Por el contrario, en
otros países en los que el consumo de carnes de caza es
importante, no se cuenta con una información
estadística que pueda ser de utilidad, tal como sucede
con Rusia y China.
En la mayoría de los países no existen datos confiables
sobre la caza y se recurre a estimaciones solo
aproximadas. En países que poseen una caza regulada y
leyes sobre fauna silvestre se cuenta con estadísticas
confiables y registros de consumo, producción e
importación-exportación. El contar con estadísticas
confiables, al menos en el caso de la carne de caza,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

175

�depende de que exista ésta como producto de
transacción comercial, formando parte de un ciclo
económico productivo. Los demás cuentan con
estimaciones de consumo de carnes en general. En estas
estimaciones no se incluyen muchas especies menores
que igualmente se capturan para alimento. En 1980, la
estadística de FAO daba como resultado de producción
de los países del tercer mundo 650.000 toneladas,
equivalente al 1,4 % del total de carnes. Además el
consumo, producto de la venta local, no es informado a
la oficina de fauna silvestre.
En América Latina (49) la población rural criolla
representa la franja social con mayor consumo de carnes
de caza. En varios países de esta Región, se utiliza la
figura legal de caza de subsistencia que tiene la
finalidad de proveer de carne a estos pobladores. En
diversas áreas, especialmente las selváticas, la caza de
los criollos compite con la de los indígenas. No es raro
que muchas veces la caza de subsistencia, aunque
respondiendo a una necesidad socio-económica real,
termine transformándose en caza comercial al
comercializarse el producto de la misma; otras veces se
oculta la verdadera finalidad económica detrás de una
supuesta caza de subsistencia.
En Argentina, Chile y Uruguay, existen industrias de
carácter artesanal que procesan y elaboran carne fresca
de jabalí europeo ofrecida por cazadores comerciales;
esos productos son mayormente vendidos en centros
turísticos o en supermercados que disponen de
especialidades de productos exóticos.
Existe un mercado real que demanda anualmente carne
de jabalí. Publicaciones chilenas informan que (50; 51)
Alemania, Francia e Italia importan 9.000 tn/año. Sin
embargo las cifras publicadas en Canadá son
sensiblemente menores. En una página oficial de la
localidad de Manitoba (52) se informa que el mercado
interno canadiense es de escaso volumen, aunque en
expansión y que Europa importa alrededor de 3.000 tn
anuales. Los mercados europeos son demandantes de
carne de jabalí de diferente calidad; mientras Japón
importa 2.000 tn/año de carne congelada de jabalí puro

176

que contenga grasa de cobertura y que presente un color
rojo oscuro, Alemania exige carnes muy magras y de
coloración oscura. La información disponible desde
Canadá informa que las exportaciones (en kg) de carne
de jabalí fueron 160.103 kg para el año 1999, 290.433
kg para el 2000, 351.598 kg para el 2001, 240.017 kg
para el 2002, 296.232 kg para el 2003 y 273.258 kg en
el año 2004.
Australia, Estados Unidos y Europa son los mayores
exportadores de carne de jabalí. En Australia se estima
una población de 7 a 9 millones de cabezas con una
faena anual de 500.000 a 1.500.000 cabezas entre
animales provenientes de la caza y de la cría en
cautiverio.
La carne fresca y elaborada de jabalí puro se oferta en
diferentes partes del mundo a través de avisos
comerciales. A modo de ejemplo se referencia el valor de
una publicidad virtual proveniente de Canadá (52). Los
valores a setiembre de 2006 en Dólares Canadienses
(DC) son: media res entera 450 DC; Hamburguesas
frescas 18/kg DC; Paleta asada 20/kg DC; Panceta 20/kg
DC; Jamón Ahumado 31/kg DC; Salchichas 20/kg DC.
En publicaciones masivas provenientes de Chile (29;
50), se informan datos respecto a exportaciones de carne
de jabalí puro. Los responsables de la ejecución de un
proyecto de I+D correspondiente a la cría en cautiverio
de jabalíes puros, anunciaron en el año 2004 la
exportación de 15.000 kg de carne congelada a Holanda,
por un valor “de hasta 30 dólares por kilogramo” (50).Para
garantizar la composición genética la Facultad de
Medicina Veterinaria de Concepción ofrece la
realización de análisis de ADN. Según datos publicados
de la Universidad Autral de Chile (29), la carne fresca
de jabalí de 30 y 60 kg se comercializa en el sur de ese
país entre 5 a 7 dólares/kg.
En la República Argentina, Vieites y Col (39; 53)
estimaron los precios de venta al público de la carne
fresca y elaborada de jabalí cruza. Las investigaciones de
mercado se realizaron en el marco de un proyecto
financiado por la Agencia de Promoción Científica y
Tecnológica, realizado en el período 1997-1999. Los

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�valores estimados (/kg) fueron para carne fresca: - pecho
con manta $ 7,70; - carne con hueso $ 12.60; - solomillo
$ 18,20; - churrascos $ 8,40. Los productos elaborados
tuvieron un valor de: - jamón crudo listo 33,60; bondiola $16,10; - salame $ 16,90.
Le empresa “Ahumadero Weiss”, de reconocida
trayectoria en la provincia de Río Negro, comenzó sus
actividades en la ciudad de Bariloche en el año 1969.
Una de sus especialidades es la de someter a proceso de
ahumado a la carne fresca de jabalí obtenida de la caza
comercial. Sus productos son ofrecidos en restaurantes
de la zona y a través de distribuidores mayoristas y
minoristas; estos últimos suelen trabajar con la
modalidad de delivery.
Los precios finales informados para productos ahumados
de jabalí industrializados en la empresa de la familia Weiss
que pueden ser adquiridos por envío a domicilio son: jabalí
ahumado en aceite/200gr $ 22; filet ahumado/100 gr $14;
paté con hongos del sur/90 gr $ 5.60.
Si bien existe escasa información respecto de la
utilización de cuero de jabalí para la confección de
artículos de marroquinería, un emprendimiento
realizado en la República Oriental del Uruguay (55)
oferta zapatos de dama y de hombre entre U$S 30 y 70
y carteras y mochilas entre U$S 35 y 80. La información
suministrada indica que los ejemplares son obtenidos a
través de la caza de ejemplares que son considerados
plaga en ese País.
Es de destacar que en la terminología utilizada para el
cuero de jabalí, se emplea la palabra “pecarí” que
significa “piel acabada por la flor elaborada con piel de
jabalí, utilizada generalmente para guantería” (56)
Poblaciones naturales y extracción natural
Como ha sido referido, el jabalí silvestre es extraído del
medio natural a través de la actividad cinegética, la caza
comercial y la de subsistencia. Estas acciones integradas y
coordinadas contribuyen al equilibrio demográfico de la
especie en el ecosistema y a la interacción con el hombre.

La notable expansión demográfica y geográfica del jabalí
(1; 2; 10) que se ha producido en el siglo XX pone de
manifiesto su capacidad de colonización y plasticidad
ecológica. Como se ha explicado el límite septentrional
se ha desplazado entre 500 y 100 km hacia el norte y
extensas zonas de Escandinavia han sido colonizadas
rapidamente como por ejemplo en Finlandia país en el
que el desplazamiento se estima en 50 km/año.
La propagación geográfica (57) va también acompañada
de aumento poblacional. Por ejemplo en Polonia (58)
estudios realizados sobre muestreos de poblaciones
naturales que habitan 8.000 ha , han demostrado un
incremento poblacional en los últimos años producido
por adaptaciones de los grupos de individuos a las
superficies cultivadas, las que se han incrementado
últimamente. Un trabajo similar realizado en Suiza
concluyó que el aumento poblacional de la especie se
asoció a la mayor superficie de maíz sembrada (59). En
Italia también se ha detectado un aumento demográfico
de las poblaciones naturales del jabalí y el control
poblacional a través de la caza deportiva ha sido poco
eficiente para regular la dinámica poblacional (60). A las
causas de incremento mencionadas se suman la
reintroducción no controlada, la escasez
de
depredadores naturales de la especie y los cambios
climáticos favorables (10). En Inglaterra (12) existen
pequeñas poblaciones de jabalíes silvestres en áreas
determinadas; sin embargo en los últimos años se ha
detectado que parte de esos individuos se desagrupan y
migran hacia otros territorios. Esta situación está siendo
analizada por las autoridades competentes con el objeto
de controlar la expansión de la especie.
Tanto la expansión como el aumento de individuos en
estado silvestre son notorios en varias regiones de
España (1; 2; 10; C) y se están llevando a cabo acciones
para solucionar los inconvenientes que se producen en
la interacción del hombre con el jabalí. Las
consecuencias son de carácter socio económico como
ser daños a cultivos, trastornos por incursiones de
ejemplares en zonas urbanizadas y molestias
ocasionadas al ganado; puede ocurrir además que se
produzca un exceso de depredación de plantas bulbosas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

177

�y alteración del suelo por hozaduras y pisoteo.
En el Cuadro N° 3 se informa el tamaño poblacional de
jabalí silvestre en Europa y el porcentaje de terreno
ocupado en cada País.

1994

1995

Total

reproductoras

5.6 ± 1.7

8.9 ± 4.9

7.3 ± 2.4

% de bosques

% rayones

20.9 ± 8.3

31.8 ± 10.1

26.5 ± 9.8

en el área rural

%hembras no

CUADRO 3: Población de jabalí silvestre y superficie de
bosques en Europa
País

Población

distribución

estimada
Austria
Dinamarca

No disponible

Amplia

47.0

reproductoras &gt; 1 año

43.7 ± 16.4

29.8 ± 10.1

36.5 ± 6.3

Local/controlada

10.7

% machos &gt; 1 año

30.0 ±11.3

29.5 ± 10.0

29.7 ± 5.1

10.000

Todo el territorio

48.7

300

Regional

72.0

Francia

450.000

Regional

27.9

Alemania

600.000

Todo el territorio

30.7

500

Regional

27.9

No disponible

Regional

34.0

Grecia
Italia
Lithuania

19.400

Todo el territorio

31.9

Latvia

17.300

Todo el territorio

47.1

Luxemburgo

15.000

Todo el territorio

22.2

Holanda

3.000

Regional

11.1

Portugal

60.000

Amplia

40.1

España

No disponible

Todo el territorio

28.8

Suecia

10.000

Regional

65.9

Suiza

8.000

Regional

30.3

Fuente: Niall et al., 2005

Ha sido comprobado (1; 2; 10; 57) que la longevidad del
jabalí en condiciones naturales alcanza los 13 años. No
obstante las poblaciones silvestres están compuestas por
individuos mucho más jóvenes. Por ejemplo en vastas
regiones de Europa (1) entre el 62 y el 79% de los
individuos no superan los 2 años de edad. La proporción
de sexos es de 1:1, sin embargo en los ejemplares de mayor
edad en donde suelen predominar las hembras. En el
Cuadro N°4 se informa la estructura poblacional del jabalí
en el Parque Nacional de Somiedo, Asturias, España.
En la región estudiada (61), la presión de caza es baja
por lo que existe una escasa proporción de hembras
reproductoras y de crías de un año de edad. Entre ambos
años se ha producido un fuerte cambio de la estructura
poblacional, debido al incremento de hembras

178

% hembras

No en estado natural

Finlandia

Estonia

CUADRO 4: Reconstrucción de la estructura de la
población de jabalí en el Parque Nacional de Somiedo a
partir de las observaciones y los resultados de las
cacerías

Fuente: Niall et al., 2005

reproductoras a expensas de la disminución de hembras
juveniles. Ello puede ser resultado de la disponibilidad
de alimentos que fue baja en 1994 y superior en el año
1995. Otro factor que desencadenó el proceso pudo ser
el cambio de criterio respecto de la actividad cinegética
que tuvo lugar en 1994. Hasta ese año se cazaba durante
5 meses con un cupo de tres ejemplares por cacería, lo
que corresponde a una baja presión de caza. En 1995 se
amplió la temporada y se permitió obtener 5
ejemplares/cacería, por lo que el número de jornadas de
caza se multiplicó por 1.7 y el número de ejemplares
abatidos se multiplicó por 2.88; ello significó en la
duplicación del número de hembras reproductoras. Es
posible además que la intensificación de la mortalidad
cinegética disminuyera la competencia intra específica y
facilitara el acceso a la reproducción de hembras
jóvenes. Estos cambios de estructura ponen de
manifiesto la gran capacidad de recuperación
demográfica del jabalí, ya que su número se mantiene
año a año, incluso puede aumentar aunque se eliminen
porcentajes importantes de la población. Una misma
población (1) puede mostrar intensas fluctuaciones
interanuales, condicionadas particularmente por la
disponibilidad de alimentos que influye notablemente
en la productividad de la población.
La densidad de poblaciones es muy variable (1; 61) ya
que existen zonas de 2 individuos/100 ha, contiguas a
otras de 10 o más individuos/ha.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�El estudio de la evolución demográfica del jabalí presenta
notables dificultades debido a que en ambientes
forestales no es posible aplicar técnicas de censo a partir
de observaciones directas; ello obliga a trabajar con
estimaciones obtenidas a través de la captura – recaptura,
o bien con datos de la actividad cinegética. Generalmente
se realizan batidas en las que se rastrea a los animales con
perros que facilitan la detección de ejemplares ocultos.
En el cuadro N°5 se informa la densidad de jabalíes en
diferentes regiones de Europa.
CUADRO N° 5: Densidad de jabalíes en diferentes
regiones Europa
Localidad

Densidad
Individuos/100ha

España (Aragón)

2.8 - 4.2

España (Castilla, León, Burgos)

1.9 - 4.2

España (Cataluña, Garrotxa)
España (Castilla y León, León)
España (Cataluña, Alt. Empordá)
España (Extremadura)
España (Navarra)

Bielorrusia
Francia
Francia

3.6 - 8.5
1.7 – 11.4
7 – 12.5
3
2.6 – 3.0

1.8
2 – 2.8
1 – 2.9

Italia

1.4 – 1.7

Italia

3.0 – 9.3

Polonia

3.5

Polonia

2.0

Polonia

2.0 - 10

Fuente: Rosell y Col., 2001

El jabalí ha experimentado en la mayoría de las regiones
europeas (2) un incremento poblacional en los últimos
20 años. Las principales causas de este incremento son
el abandono de establecimientos agrícolas y ganaderos y
la estrategia reproductiva de la especie.
Es notable en los últimos años los accidentes causados
por colisiones (27; 62) con jabalíes. Según datos de la
Dirección General de Tránsito de España, entre febrero
de 2003 y enero de 2004 se produjeron 2.020 accidentes

provocados por la irrupción de ejemplares en las rutas.
Como se ha explicado, otro inconveniente es la intrusión
de la especie en zonas agrícolas y urbanas. En el año
2004 se realizaron 50 operativos destinados a retirar
hembras con sus crías de zonas urbanas de los
alrededores de Barcelona (62).
En zonas de diversas regiones de Europa en donde la
caza de la especie está prohibida se observa un alto
impacto de la especie sobre el hábitat natural; se debe
proceder en estos casos a la captura de ejemplares para
su traslado a zonas de menor densidad poblacional (2).
Existen regiones en Latinoamérica en las que el jabalí
como especie exótica introducida es considerada plaga.
Tal es el caso de Uruguay (24; 63), país en el que se
están produciendo impactos negativos en la diversidad
biológica en el ámbito global. Las invasiones biológicas
se consideran globales y de alto costo, debido a la
pérdida irrecuperable de especies y ecosistemas nativos,
a la reducción del rendimiento de los cultivos y del
ganado tradicional.
Posteriormente a su introducción en 1920, el jabalí
experimentó en el Uruguay (24) un notable incremento
demográfico razón por la cual en el año 1982 se dictó la
norma jurídica (463/982) que declaró a la especie plaga
nacional y de caza libre. Los valores de densidad mínima
real en el Departamento de Maldonado oscilan entre
0.33 a 0.75 individuos/ km2 y una máxima que oscila
entre 0.52 a 1.17/ km2. Los especialistas consideran que
estos valores son sub – estimados, ya que aún no se han
llevado a cabo muestreos poblacionales sujetos a
estudios estadísticos. Los Autores concluyen que debe
trabajarse en forma coordinada para la utilización del
recurso con fines económicos y en la preservación del
medio ambiente natural.
En la República Argentina en el Parque Nacional del
Palmar de la provincia de Entre Ríos (64) el jabalí
europeo causa daños graves al hábitat natural
destruyendo nidos de aves, consumiendo plantas
autóctonas y hocicando los pastizales naturales; uno de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

179

�los daños mayormente observados es la destrucción de
huevos de ñandú. En la actualidad existen planes de
manejo que intentan solucionar esta problemática, a
través de acciones que controlen el número y área
ocupada por esta especie exótica.

significativos y significativo, respectivamente.
A los 66 días en que se realizó el destete de los jabatos, se
observó una sobrevivencia del 65,5% para jabatos puros y
del 100% para lechones a los 56 días de vida. El peso fue
para los primeros de 7,2 kg ± 2,8 y de 11 kg ± 4,2.

Producción en cautiverio
La producción en cautiverio del jabalí también se realiza
con ejemplares híbridos logrados de la cruza entre
jabalíes puros y, generalmente, cerdo doméstico de la
raza Duroc (29; 65). La finalidad de la cruza es obtener
una carne magra, de buen gusto y aroma y tierna que sea
diferencial a la del cerdo doméstico. La ventaja de
emplear macho jabalí sobre hembra doméstica es que
de esta última se pueden obtener dos partos por año, en
lugar de 1 a 1,2 de la hembra jabalí en la latitud donde
fue realizado el trabajo (36), además de parir un número
más elevado de jabatos. Según los Autores, las
características de crecimiento de las cruzas son
intermedias a los progenitores, llegando a los 100 kg de
peso entre los 10 y 12 meses de edad.
La producción de jabalíes cruza (jabalí puro x Duroc) fue
realizada en la Argentina a partir del año 1998 a través de
un proyecto FONTAR . SECyT,. El Director del mismo
fue el Consultor Ing. Agr,.Carlos M. Vieites (39).
El servicio se realizó por monta natural. Al parto, los
jabalíes puros significaron 4,7 ± 2,3 nacidos vivos y los
Duroc 8 ± 2,7. Respecto al número de pezones, resultó de
10,1 ± 0,3 y de 13,3 ± 1, respectivamente; mientras que el
peso al nacer fue de 1,1 ± 0,3 y de 1,4 ± 0,3. En ambos
grupos, las diferencias entre sexos no resultaron
significativas. En el caso de los jabalíes puros se
encontraron diferencias significativas de acuerdo al padre
de origen (n=4) cosa que no ocurrió con los Duroc (n=3).
A los 21 días los jabatos puros mostraron una
sobrevivencia del 74% y los Duroc del 72%, el peso fue
de 2,7 kg ± 1,1 y de 4,2 ± 1,1. Las ecuaciones de
regresión del peso a los 21 días (y) respecto al de
nacimientos (x) fueron y= 0,33 ± 2,2 (jabatos) e y= 2,3
± 1,3 (lechones); los test de pendientes fueron muy

180

Para jabatos se calculó la fórmula de ajuste logístico
entre el nacimiento y los 66 días de vida, hallándose una
ecuación que explica el 68% de la variancia y presenta
un R= 0,8. El mismo análisis se replicó por sexo. La
mortalidad nacimiento-destete fue del 51%, mostrando
las madres una pobre producción lechera, con bajo
consumo de alimento de los jabatos; las muertes se
adjudicaron a pobres condiciones nutritivas, ya que los
animales no mostraron síntomas de enfermedades.
En el caso de los lechones, las fórmulas de ajuste
logísticas halladas entre el peso a los 56 días y el de
nacimiento resultó en un p&lt;0,0001; la ecuación hallada
explica el 80% de la variancia y presenta un R=0,9.
Se concluyó que bajo las mismas condiciones de
producción en cautiverio, los jabatos presentan respecto
a los cerdos Duroc menor tamaño de camada al parto,
menor peso al nacimiento y número de pezones, mayor
mortalidad, menores pesos a los 21 días y al destete.
En otro análisis se estudió el crecimiento desde el
nacimiento de jabalíes y cerdos domésticos. Los machos
fueron castrados a los 60 días de vida.
Ambos grupos ajustaron su crecimiento a curvas
sigmoideas, cuyas fórmulas se registraron y que explican
la variancia en un 80,9% (jabatos) y 93,9% (cerdos).
También se calcularon las fórmulas para machos y
hembras por separado. El proceso seguido permitió
calcular los aumentos diarios de peso en las etapas de
20-50 kg vivo y de 51-90 kg; en el caso de los jabalíes
resultó de 0,290 kg± 0,1 y de 0,425 kg ± 0,1; en el de
los domésticos, 0,555 kg ± 0,1 y de 0,682 kg ± 0,1. En
ambos casos no hubo diferencias sexuales. Las
conversiones alimentarias medidas desde el destete

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�fueron de 4,2:1 y de 2,43:1 para jabalíes y domésticos.
En lo referente a la composición de las raciones se
calcularon para las diversas etapas del cerdo y se utilizó
como materias primas al maíz, pellets de soja, núcleo
mineral-vitamínico comercial, sal común, conchilla y
fosfato monocálcico; en las raciones en que fue
necesario se suplementó con lisina. Se mantuvieron
constantes los aportes de calcio y fósforo en la recríaterminación, ya que existían evidencias propias
anteriores de un mayor requerimiento de los jabalíes en
la etapa final.

La producción de jabalíes puros en Canadá (66) se
realiza mayormente en sistemas extensivos en los que se
simulan las condiciones del hábitat natural de la especie
y también en intensivos en los que el manejo se asemeja
a los del cerdo doméstico en producciones intensivas
confinadas.
Para un sistema al aire libre o extensivo en ese País, se
ejemplifican los datos técnicos y económicos de un caso;
la información disponible fue analizada por Vieites y
Basso en el año 1999 (67).
Los valores de insumos y productos (en U$S canadienses) son:

El planteo técnico es el siguiente:
Precio jabalina para plantel (U$S/cab)

510

Relación hembras/machos:

15 a 1

Precio Jabalí Puro (U$S/cab)

Camadas por hembra/año:

2

Precio capón en pie (U$S/kg)

Jabatos nacidos por parto:

5

Precio carcasa (U$S/kg)

Mortalidad predestete (%):

10

Valor hembra/macho descarte (U$S/cab)

Edad al destete (días):

60

Precio alimentos

5

*Grano (U$S/ton)

60

*Heno (U$S/ton)

43

Peso al destete (kg):
Mortalidad postdestete (%):
Cabezas producidas por cerda/año:

8,8

Edad a la faena (días):

550

Peso vivo a la faena (kg):

80-90 (86)

Rendimiento de res (%):

58

Peso res sin cabeza (kg):

46-52 (50)

Reposición anual de hembras (%):

20

Reposición anual de machos (%):

50

Fuente: Vieites y Basso, 1999. Adaptado de Saskatchewan Agriculture Food, 1994

1.020
2,39
4,12
42,50

*Mezcla min-vit (U$S/ton)

595

*Supl. proteico (U$S/ton)

340

Heno/paja para cama (U$S/ton)

17

Costo del dinero

8% anual

En el cuadro Nº 6 se informa el presupuesto financiero
del emprendimiento.

CUADRO 6: Presupuesto financiero de in sistema de cría al aire libre de jabalíes puros en Saskatchewan, Canadá.
Rubro
Ingresos

Año 1

Año 2

Año 3

Año 4

Año 5

Año 6

Año 7

Año 8

0

297

26.063

53.052

53.052

53.052

53.052

53.052

Costos variables

1.618

9.241

26.857

38.021

38.021

38.021

38.021

38.021

Costos fijos

8.730

13.517

6.644

7.238

6.615

5.914

5.215

4.712

Total costo

10.348

22.758

33.501

45.259

44.636

43.962

43.236

42.733

Capital inicial

48.602

Saldo

-10.348

-22.461

-7.438

7.793

8.416

9.090

9.816

10.319

Saldo acumulado

-10.348

32.809

-40.247

-32.454

-24.038

-14.948

-5.132

5.187

Fuente: Vieites y Basso, 1999. Adaptado de Saskatchewan Agricultura Food, 1994

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

181

�Los indicadores económicos informados son:
-TIR: 14%

-VAN: 25.825 U$S Canadienses

-Tiempo de recupero inversión:

7 años y 2 meses.

-Necesidad de financiamiento:

4 años.

-Sensibilidad a precio:

-10%

TIR: 6 %

+10%

TIR: 18%

Respecto a los resultados productivos de jabalies cruza
realizado en la Argentina (39), el servicio sobre hembras
Duroc se realizó por monta natural de cuatro machos
jabalíes en la época reproductiva de estos últimos.
Al parto se verificó un 15% de nacidos muertos. El peso
promedio de los nacidos vivos (1,1 kg ± 0,3) fue superior
al de los muertos en forma significativa. Los pezones al
nacer resultaron en 11,7 ± 0.9, no hallándose diferencias
entre sexos. Los machos resultaron más pesados que las
hembras y mostraron una mayor sobrevivencia al
nacimiento. Cuando se analizó la sobrevivencia en
relación a las cabañas de origen de las hembras (2) se halló
una diferencia altamente significativa.
Analizando la información al parto respecto al jabalí
padre, se evidenció que dos de ellos presentaban mayor
número de hijos, mayor peso al nacimiento y similar
número de pezones para 3, mostrando uno un valor
significativamente mayor. El número promedio de
jabatos nacido fue de 7,6, con un rango de 1 a 15.
No se verificaron muertes desde el nacimiento a los 21
días de vida. El peso promedio a las 3 semanas fue de
4,4 ± 1 kg; no se evidenciaron diferencias entre sexos ni
entre orígenes de madre. Respecto al efecto paterno sólo
se encontró una diferencia significativa para uno de los
padres, cuyos hijos mostraron el menor aumento de
peso. La ecuación de regresión entre el peso a los 21
días (y) y el de nacimiento (x) fue de y= 2,37 ± 1,8 x
(altamente significativa). También se calcularon las
ecuaciones de regresión para los grupos de jabalíes cruza
que pesaron más y menos de 1 kg al nacimiento.
El destete se realizó a los 42 días, cuando la
sobrevivencia respecto a los nacidos vivos fue de 87% y

182

del 74% respecto al total de paridos.
El padre cuyos hijos tuvieron el menor peso al
nacimiento también presentó la mayor mortalidad
nacimiento-42días.
El peso a los 42 días resultó de 7,7 kg ± 1,9, no
encontrándose diferencias entre sexos ni orígenes de las
madres. Se calculó una recta de regresión entre el peso
a los 42 días (y) y el peso al nacimiento (x), que resultó
y=4,52 ± 2,87 x.
Se estudió el consumo de raciones, aumento de peso y
conversión alimenticia de los jabalíes cruza. Se utilizaron
comederos tipo tolva para consumo a voluntad.
Cuando los grupos llegaron a sus respectivos pesos de
faena, se produjo un problema de liberación de fondos
del Proyecto por lo que no pudieron ser faenados; se
recurrió a una ración de mantenimiento para mantener
el peso mientras se solucionaba el problema, compuesta
por dos partes de heno de alfalfa, una de maíz y los
suplementos correspondientes.
El aumento diario varió de 0,08 kg entre los 7,7-10,5 kg
a los 0,738 kg en las etapas de 36 a 57 kg; luego
disminuyeron su aumento entre los 58-71 kg (0.488) y
alcanzaron los 0,640 kg en la etapa de 71 a 90 kg. La
conversión alimentaria varió de 8,17:1 en la primera
etapa (en la que se mostró un alto estado de estrés
postdestete) a 2,9:1, en la última.
Las fórmulas de regresión calculadas para el total de
animales, madres y hembras por separado, hembras y
machos más pesados y hembras y machos más livianos
mostraron en todos los casos un ajuste muy adecuado. Los
mismos cálculos se realizan para cada uno de los padres.
Se calcularon las ecuaciones de regresión para aumento
diario y a partir de ellas se determinó la edad esperada
para alcanzar diferentes pesos. Así, se calculó que
alcanzarían los 40kg a los 162 días, los 55 kg a los 194,
los 70 kg a los 218, los 85 kg a los 238 y los 100 kg vivo
a los 254 días.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Planteo técnico para jabalíes cruza con el objetivo de
realizar el análisis económico:
- Relación hembras/machos:
- Camadas por hembra/año:
- Jabatos nacidos por parto:
- Mortalidad predestete (%):
- Edad al destete (días):
- Peso al destete (kg):
- Mortalidad postdestete (%):
- Cabezas producidas por cerda/año:
- Edad a la faena (días):
- Peso vivo a la faena (kg):
- Rendimiento de res (%):
- Peso res sin cabeza (kg):
- Reposición anual de hembras (%):
- Reposición anual de machos (%):

15 a 1
1,91
10
20
42
8
6,25
15,0
286
110
58
61
40
20

El rendimiento de productos e ingresos por venta se
informan en el cuadro Nº7. En el cuadro Nº 8 de
informa la evaluación financiera.
Los indicadores económicos y el análisis de sensibilidad
calculados fueron:
TIR: 21,3%
-VAN:
176.760 (Tasa de corte: 10%)
-Tiempo de recupero inversión: 5 años y 5meses.
-Necesidad de financiamiento: 15 meses.
-Sensibilidad:
TIR
VAN
+10% Costos:
15,8
92.800
14,0
61.600
- 10% Ingresos
- 10% Ing. y
+ 10% Costo
8,2
27.500
Respecto a los resultados económicos, se realizó un
modelo de programación lineal para comparar

Fuente: Vieites y Col., 1998. Proyecto PID.

CUADRO 7: El rendimiento de productos e ingresos por venta de jabalíes cruza en un sistema de cría al aire libre
(jabalí puro x Duroc) realizado en la Argentina.
Rendimiento de productos e ingresos por ventas
Cabezas vendidas por año jabatos

480

Cabezas vendidas por año lechones

218

Cabezas vendidas por año cachorras

27

Cabezas vendidas por año cerdas descarte

24

Rend./cabeza (Kg)

Total año (kg)

Precio ($/Kg)

Ingreso total

Jamón crudo listo

7

3.360,00

33,60

112.896,00

Bondiola

2

960.00

16,10

15.456,00

Salame

3

1.440,00

16,90

24.336,00

10

4.800,00

8,54

40.992,00

5

2.400,00

7,77

18.648,00

Producto

Chorizo fresco
Pecho con manta

5

2.400,00

12,60

30.240,00

Solomillo

0,4

192,00

18,20

3.494,40

Churrascos

0,4

192,00

8,40

Carré con hueso

1.612,80

Recupero

32.640,00

Lechones

9.156,00

Cachorras 30Kg

2.430,00

Cerdas descarte
Total

7.344,00
299.245,20

Fuente: Vieites y Col, 1998. Proyecto PID

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

183

�CUADRO 8: Evaluación financiera de jabalíes cruza en un sistema al aire libre (jabalí puro x Duroc) realizado en la
Argentina
Rendimiento de productos e ingresos por ventas
Descripción

1

2

3

4

5

6

Ingreso

0

194.889

295.410

295.410

295.410

295.410

-92.255

-152.465

-152.465

-152.465

-152.465

-152.465

Ingreso por venta existencia animales
Ingreso por venta productos en stock
Costo de producción
Costo de elaboración

0

-38.178

-38.178

-38.178

-38.178

-38.178

-11.745

-11.745

-11.745

-11.745

-11.745

-11.745

-103.999

-7.499

93.022

93.022

93.022

93.022

0

0

-20.137

-20.137

-20.137

-20.137

-103.999

-7.499

72.885

72.885

72.7885

72.885

11.745

11.745

11.745

11.745

11.745

Amortizaciones
Resultados antes de impuestos
Impuesto a las ganancias (según escala)
Resultado neto
Valor recupero tierra y mejoras
Valor recupero inversiones fijas
Valor recupero fábrica raciones, balanza y refugios
Valor recupero existencia de animales
Amortizaciones
Tierra y mejoras existentes

11.745
-55.500

Inversiones fijas (alam., aguadas,
corrales, for, tingl, etc.)

-55.793

Equipos (Fca. rac., pala, balanza,
silos, refugios

-54.098

Compra de reproductores

-25.000

Flujo de fondos

-285.646

4.246

82.350

84.630

81.550

84.630

Flujo de fondos acumulado

-285.646

-281.400

-199.050

-114.419

-32.869

51.761

VAN
TIR

$ 176.762
21,3%

Fuente: Vieites y Col, 1998. Proyecto PID

económicamente la producción de jabalíes con la de
porcinos, en base a los datos técnicos hallados en los
ensayos respectivos. El análisis se centró en los precios
diferenciales que se deberían lograr en los productos de
jabalíes para que resultaran competitivos con los de los
porcinos. Se consideraron explotaciones tipo, para las
que se tabularon todos sus datos en cuadros separados,
que resultan fácilmente modificables para ser utilizados
en casos particulares. Se explican las actividades del
modelo y sus restricciones. Los resultados indican que
para la época en que se realizó el estudio no era
conveniente la producción de cerdos ni de jabatos

184

(Argentina, 1996). Con un 16% de aumento de precio
de la venta de los productos, entraban los cerdos en
solución pero no los jabatos. El precio de los jabalíes
debería ser un 65% superior para que desplacen
totalmente a los cerdos del plan óptimo.
Una alternativa estudiada fue la de comercialización de
jabalíes cruza destetados que se convertirán en una
posibilidad de venta en el nicho de las especialidades.
En un primer estudio se diseñó un modelo productivo,
con simulación de ventas, la determinación de los costos
de producción, márgenes y rentabilidad. Se encontraron

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�tres factores que actuaban fuertemente sobre los costos:
la mano de obra (33,8 %), la alimentación (27,8 %) y la
suma de intereses y amortizaciones (23,8 %). Los
resultados se compararon con la venta de lechones
comunes, hallándose un margen positivo para el caso de
los jabalíes cruza y negativo para el de los lechones. La
rentabilidad calculada sobre el capital total fue de 1,7%
para jabalíes cruza y negativa para lechones. Es de
aclarar que en las épocas en que se realizaron los
cálculos era una fase negativa de la producción porcina,
pero que el análisis respectivo contiene toda la
información biológica y de estructura de instalaciones,
alimentación, mano de obra e insumos diversos que
permiten tomarlo como base de cálculos para
circunstancias posteriores.
En referencia a jabalíes cruza de destete, se compararon
económicamente 3 manejos reproductivos, ya que ello
está condicionado por la estacionalidad de los padres
jabalíes. Un esquema planteado es el estacional, en el
cual las hembras domésticas paren en un grupo único
dos veces por año (mediante servicios de otoño e
invierno); el escalonado, en el cual el grupo de madres
sería separado por sus épocas de servicio para parir en
invierno, primavera y verano (en otoño no se lograrían
partos ya que el servicio de verano sería impracticable)
y; finalmente, el combinado que resultaría similar al
escalonado, pero utilizando en los servicios de verano a
padrillos domésticos. Considerando un modelo de 120
madres totales, tomando en cuenta el capital fijo
necesario, las inversiones por madre, gastos de
amortizaciones e intereses, costo de lograr animales
vivos y sus reses, ingresos y márgenes, se halló que el
costo unitario por jabato vendido resultó menor para el
sistema combinado, seguido por el estacional y el
escalonado. Considerando el margen neto, el resultado
es superior para la producción estacional.
También se realizó un modelo de producción de capones
cruza finalizado a los 90 kg de peso comparado con el de
capones domésticos de 110 kg. El sistema de
producción fue similar (al aire libre), pero diferente el
reproductivo ya que para los jabalíes cruza se empleó un
esquema estacional mientras que para los domésticos,

uno escalonado.Se confeccionó las cuentas capital para
determinar inversiones y calcular costos. El resultado
indicó un costo por kilo de 1,1 $ para jabatos cruza y
0,79 para capones comunes (Argentina, 1996).
En un proceso integrado de jabalíes cruza desde la
producción hasta la comercialización, tanto de carne
fresca como elaborada de jabalí cruza, el estudio incluye
los costos de los procesos integrados (producción,
transporte de animales vivos, faena, desposte, transporte
refrigerado de cortes, distribución de carne fresca,
elaboración de fiambres y chacinados, distribución de
estos últimos), así como los ingresos originados en la
venta a partir de precios vigentes a fines del año 2003. Se
realizó un análisis de sensibilidad con reducción de
ingresos e incremento de gastos. Se calcularon las
respectivas TIR y VAN. Se concluyó que la producción de
jabalíes cruza es rentable en planteos como el propuesto.
Los montos de capital que requiere el emprendimiento
son importantes y las características de la empresa que
asuma el negocio deberían ser tales que esté capacitada
para llevar adelante todas las etapas del negocio.
Aspectos legales y trazabilidad
Al ser el jabalí una especie silvestre e introducida en la
Argentina, la regulación de las poblaciones en el ámbito
natural corresponde a las Direcciones de Fauna
Provinciales y Nacional, quienes intervienen en los
aspectos relacionados con la actividad cinegética y en
situaciones en las que la especie cause perjuicios a otras
autóctonas de la fauna.
Si se desarrolla la cría en cautiverio, la reglamentación
de criaderos y guías de traslado también corresponden a
esos organismos.
Los productos para consumo humano obtenidos de los
jabalíes provenientes del hábitat natural o de la cría en
cautiverio son fiscalizados por el SENASA en sus
diferentes jurisdicciones; si esos productos son
exportados el organismo deberá fiscalizar la planta
procesadora convenientemente habilitada según
requisitos de los mercados demandantes.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

185

�Para la caza deportiva del jabalí el Registro Nacional de
Armas (RENAR) estableció por Disposición RENAR
Número de Norma 175/04 la Reglamentación de
Registros de Cotos de Caza, cuya fundamentación ya
fue detallada (34).
Respecto a la actividad cinegética del jabalí (68) en la
provincia de La Pampa, según lo establecido por la Ley
N° 1194 de Conservación de la Fauna Silvestre, su
Decreto Reglamentario 2218/94 y Disposición N°
466/04 de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios se
dispone que el jabalí europeo macho adulto podrá
cazarse durante todo el año, debiéndose transportar con
los testículos sin extirpar o ser transportados junto al
ejemplar. La hembra adulta podrá cazarse desde el 1 de
marzo al 31 de julio del 2006. La cantidad de ejemplares
cazados por día y por cazador será de dos. No se podrán
cazar rayones.
El cazador deberá contar con el correspondiente
permiso de caza y con el consentimiento del propietario
del establecimiento en donde desee cazar. El permiso de
ingreso a la propiedad es una declaración jurada que
será confeccionada por triplicado quedando el original
para el cazador, el duplicado en la Secretaría de recursos
Naturales y el triplicado en poder del propietario del
campo.
Para transportar el producto obtenido se deberá contar
con los permisos antes referidos. Si se desea transportar
una pieza de caza fuera de la Provincia se deberá
tramitar una Guía Única de Tránsito, confeccionada
una/cazador.
Los ejemplares que se deseen concursar o los obtenidos
por extranjeros deberán ser precintados. Si la pieza se
obtuvo en un coto de caza, se precintará en el
establecimiento y luego se completará el trámite a través
del llenado de una planilla en la autoridad de aplicación
o en la comisaría correspondiente. Si los trofeos fueron
obtenidos en campos serán legalizados en la comisaría
local, dentro de las 72 hs de logrados.

sus campos podrán solicitar un permiso de caza control
(Artículo 16, Ley 1194). Para ello deberán presentar un
análisis agro – económico de los daños ocasionados,
avalado por un Profesional habilitado. La Dirección de
Recursos Naturales analizará la documentación
presentada y otorgará, de ser procedente, cupo y fecha.
En la Provincia de San Luis (69), a través del Decreto
N° 311-MLyRI-2005, fue habilitada temporalmente la
caza deportiva mayor. En esta Provincia existía una veda
total de todo tipo de caza de ejemplares de la fauna. Sin
embargo de acuerdo al conocimiento y censos
poblacionales de las diversas especies faunísticas
existentes en el territorio de esa provincia, realizados por
el cuerpo de inspectores de fauna dependiente del
Subprograma de Ambiente y Desarrollo Sustentable,
surgió la necesidad de habilitar la actividad de caza
deportiva. El período establecido fue desde el 1 de enero
de 2005 hasta el 31 de Diciembre de 2005. La caza del
jabalí europeo quedó habilitada con jauría (rececho)
desde el 1 de marzo al 31 de julio solamente los días
viernes, sábado, domingo y feriados. La utilización de
perros se realizará observando los siguientes requisitos:
1. Se otorgará el permiso oficial de la temporada,
debiendo certificarse el mismo ante autoridad policial o
juez de paz, únicamente con la autorización del dueño
del campo, teniendo en cuenta los registros de los
centros de ganaderos respectivos. La autoridad de
aplicación mantendrá comunicación permanente con
éstos a los fines de cumplir con lo establecido en el
Decreto. 2. En ninguna circunstancia el número de
perros podrá ser mayor de seis (6). 3. Los perros no
podrán ser bajados del vehículo que los trasladó a hasta
que arriben al lugar de la cacería. Queda totalmente
prohibido el empleo y/o traslado de perros entre el 1
Agosto hasta el 30 de Abril de 2005.
La subsecretaría de Turismo del Neuquén (70), como
autoridad de aplicación de la Ley Provincial de Fauna
determinó que la temporada de caza del jabalí se
realizará desde el 1° de mayo al 31 de mayo del 2006,
siendo 6 la cantidad máxima de ejemplares a obtener
durante toda la temporada.

Los propietarios que sufran perjuicios por la especie en

186

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Respecto a la utilización de carnes provenientes de la
caza (71), el Servicio Nacional de Sanidad animal,
SENASA, a través de la Dirección de Fiscalización de
productos de Origen animal, Coordinación de Aves,
Huevos y animales de Caza fiscaliza los
establecimientos destinados al faenamiento de aves y
otras especies menores; el acopio e industrialización de
huevos y de los productos de la caza, de acuerdo a la
normativa vigente y realiza el estudio de la
documentación técnica de los mismos a fin de proponer
su habilitación y registro.

comercializara esta parte del animal; -Vestuario para el
personal y servicios sanitarios.

El SENASA a través de la directiva DE 4238/98
entiende por planta elaboradora de productos de la caza
mayor -jabalí (Sus scrofa), pecarí labiado o tanyhkati
(Tayassu pecarí), pecarí de collar, pecarí rosillo o taiteyú
(Pecarí tacayu), cérvidos: ciervo (Axies axies), (Cervus
elaphus), gamo europeo (Dama dama), chancho del
monte (Tayasuidos) y camélidos: guanaco (Lama guanicoe), a los establecimientos o parte de establecimiento
dedicados a la elaboración de las especies indicadas u
otras que incluya el SENASA, con sus vísceras y piel.
Los requisitos generales para estos establecimientos
contemplan que: - En caso de recibir animales vivos, de
las especies indicadas, los establecimientos deben
reunir los requisitos exigidos para los mataderos de
bovinos, ovinos y porcinos; - Cuando los
establecimientos estén habilitados para faena tipo mixto
(caza mayor y especies domésticas mayores), la faena de
cada uno de estos tipos se hará en horarios diferentes,
previa conformidad de la Inspección Veterinaria; - Las
reses de caza mayor al entrar a los establecimientos
elaboradores, aunque lleguen amparadas por
documentación sanitaria, deben ser sometidas a una
inspección de admisión, sin perjuicio de la inspección
veterinaria a que posteriormente se sometan las
carcasas.

La exportación de productos cárnicos frescos y
elaborados de jabalí, requiere de la habilitación de
plantas faenadoras, tal como sucede para otras carnes
alternativas que ya han sido explicitadas. Esos
requisitos son de mayor complejidad si se desea exportar
a la Comunidad Europea; si bien los mercados asiáticos
son menos exigentes al momento de adquirir productos
alternativos de origen animal, el precio logrado en ellos
es menor que los que se pueden obtener vendiendo a
países europeos.

Las plantas elaboradoras de productos de la caza mayor
deben contar con las siguientes dependencias:- Local
para Inspección Veterinaria.; - Cámaras frigoríficas; Playa de desollado, evisceración, higiene y
acondicionamiento;- Digestor u horno crematorio para
desperdicios y comisos; - Depósito de cueros, si se

Cuando se trate de jabalíes y pecaríes se deberá realizar
la investigación de Trichinella spiralis (agente de la
triquinosis).
Respecto a la producción en cautiverio, la
reglamentación vigente para la habilitación y control de
criaderos es análoga a la detallada en el apartado del
componente carpincho.

Particularmente para la importación de carne de jabalí
de terceros países (72), el Mercado Común Europeo ha
reglamentado la actividad a través de la decisión de la
Comisión de febrero del año1997.
En el texto de la directiva N° 220/97 se establece que en
referencia a la Directiva 92/45/CEE del Consejo, de 16
de junio de 1992, sobre problemas sanitarios y de policía
sanitaria relativos a la caza de animales silvestres y a la
comercialización de carne de caza silvestre cuya última
modificación la constituye el Acta de adhesión de
Austria, de Finlandia y de Suecia; - Vista la Directiva
72/462/CEE del Consejo, de 12 de diciembre de 1972,
relativa a problemas sanitarios y de policía sanitaria en
las importaciones de animales de las especies bovina,
porcina, ovina y caprina y de carne fresca o de productos
a base de carne, procedentes de países terceros cuya
última modificación la constituye la Directiva
96/91/CE; - Considerando que la Decisión 79/542/CEE
del Consejo ,cuya última modificación la constituye la
Decisión 97/160/CE de la Comisión, establece la lista

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

187

�de los terceros países desde los cuales los Estados
miembros pueden autorizar la importación de animales
de las especies bovina, porcina, ovina y caprina, de
équidos, de carne fresca y de productos cárnicos y
establece restricciones a la importación de carne de
jabalí procedente de determinados países; Considerando que la Decisión 94/86/CE de la
Comisión, modificada por la Decisión 96/137/CE de la
Comisión (7), establece la lista de los terceros países a
partir de los cuales los Estados miembros están
autorizados a importar carne de caza silvestre; Considerando que las importaciones de carne de jabalí
pueden autorizarse sobre la base de la situación
zoosanitaria existente en el país tercero exportador; que,
debido a la aparición de brotes de peste porcina clásica
en determinados terceros países, ha sido necesario
obtener un plan detallado de erradicación de la
enfermedad en las regiones de los terceros países
afectados, tal y como se exige a los Estados miembros de
conformidad con la Directiva 80/217/CEE del Consejo
cuya última modificación la constituye el Acta de
adhesión de Austria, de Finlandia y de Suecia; - Que
deben imponerse requisitos suplementarios a aquellos
países en los que se considere más probable la aparición
de la enfermedad; - Considerando que, por tanto, es
necesario establecer los requisitos de sanidad pública y
animal y la certificación veterinaria aplicables a la
importación de carne de jabalí destinada al consumo
humano en la Comunidad; - Considerando que, además,
se pueden reconocer condiciones que ofrecen garantías
equivalentes; que un tercer país puede presentar una
propuesta de este reconocimiento a la Comisión para
que la examine; - Considerando que, habida cuenta de
la implantación de un nuevo régimen de certificado
debe establecerse un plazo para su aplicación; Considerando que las medidas previstas en la presente
Decisión se ajustan al dictamen del Comité veterinario
permanente. Como consecuencia de las normativas
anteriores, se adoptado las siguientes decisiones:
1. Los Estados miembros autorizarán las importaciones
de carne de jabalí, con exclusión de los despojos, que
cumpla los requisitos establecidos en el modelo de
certificado que figura en los Anexos A o B, procedente

188

de los terceros países que figuran respectivamente en
las columnas C o D del Anexo de la Decisión
97/217/CE de la Comisión.
2. El citado certificado deberá acompañar al envío y
estar debidamente cumplimentado y firmado.
La presente Decisión será aplicable a partir del 1 de
marzo de 1997.
Los destinatarios de la presente Decisión serán los
Estados miembros.
Si bien ha sido brevemente referenciado anteriormente,
es necesario resaltar que de existir exportación de carne
de jabalí desde la Argentina se deberán tomar todas las
prevenciones posibles respecto a la contaminación con
Trichinella spp. ya que es conocido en otras partes del
mundo el carácter endémico de la enfermad para
Argentina, Rumania y los países que conforman la ex –
Yugoeslavia. Existen antecedentes que refieren el
contagio a personas que han visitado estos lugares, han
adquirido productos derivados de la caza, los han
consumido y han padecido la enfermedad.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
En el mes de julio de 2006, en el marco de las
actividades programadas se realizó un viaje a Chile. El
objetivo del mismo fue conocer el estado de desarrollo
de las producciones animales alternativas consideradas
en este Estudio, formalizar vínculos con especialistas,
técnicos y funcionarios oficiales y visitar
establecimientos productivo- comerciales.
Existe en Chile un marcado interés por la
comercialización de productos de jabalí puro criados en
cautiverio. Para garantizar la composición genética de
los ejemplares se están desarrollando técnicas
apropiadas que puedan ser utilizadas a escala comercial.
Como se ha referenciado, la Universidad Austral y la
universidad de Concepción están trabajando en el tema.
A continuación se detallan las entrevistas a personas del
ámbito público que han sudo consultadas respecto a la
producción y comercialización de jabalíes en ese País.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La Med. Vet. Verónica Tèllez Long y el Med. Vet. Luis
Mezza desempeñan funciones en el Sub Departamento
de Industria y Tecnología, División Pecuaria del Servicio
Agrícola Ganadero (SAG) de Chile.

Carnes, de la Universidad Austral de Chile, Valdivia.
Expresó que el perfil del Instituto es desarrollar la
vinculación con el sector privado para el desarrollo de
productos alternativos de origen animal.

Ambos expresaron que el mercado interno de carne de
jabalí es muy reducido, por lo que para la expansión de la
actividad es necesario crear canales de exportación. Sin
embargo ello deberá producirse luego de que se
solucionen ciertos aspectos tecnológicos relacionados con
la producción. Si esos inconvenientes se superan, se
debería incluir a la actividad en el marco de las Normas
de Buenas Practicas Ganaderas, incluidas en el Manual
PABCO. Como se ha referenciado en el capítulo
correspondiente al componente ñandú (nº 4), estas
normas proporcionan garantías para que se cumpla con
las exigencias de sanidad, trazabilidad y determinadas
buenas prácticas ganaderas requeridas por los Servicios
Oficiales de los países de destino de las exportaciones. La
incorporación a este sistema es obligatorio para la
exportación de productos pecuarios chilenos. El Manual
que rige a las producciones animales alternativas
próximamente entrará en vigencia. Consideran que el
primer aporte de la inclusión de los productos alternativos
exportables en este sistema permitirá conocer la cantidad
de criaderos habilitados y el número de ejemplares de
todas las categorías sujetos a producción.

El especialista expresó que la caza del jabalí se realiza
con perros en sectores boscosos en las Regiones de
Temuco y Osorno; se permite cazar durante todo el año
y se suelen preparar zonas con alimento para atraer a los
animales.

El Sr. Francisco Subercaseaux, es Sectorialista del
Departamento Agropecuario, Dirección General de
Relaciones Económicas Internacionales del SAG,
respecto a la comercialización de carne congelada de
jabalí puro, manifestó que el mayor inconveniente que
presenta la actividad es la ausencia de mataderos
habilitados para la exportación a mercados como el de la
Comunidad Europea. Si la Reglamentación europea
permitiera habilitar líneas temporarias de faena, se
podrían acondicionar las plantas existentes para especies
animales tradicionales. En su opinión en un año podría
conocerse el resultado de las acciones tendientes a
lograr este tipo de habilitaciones.
El Dr. José Antonio de la Vega es Profesor Titular y
Director del Instituto de Ciencia Animal y Tecnología de

Expresó que en los últimos años se ha despertado en
Chile el interés por la cría de jabalíes en cautiverio,
desarrollada
una
actividad
secundaria
de
complementación de ingresos. Algunos emprendedores
comenzaron la actividad con la obtención de ejemplares
silvestres; sin embargo se presentó el inconveniente de
que muchos de esos animales estaban cruzados con
cerdo doméstico lo que impedía certificar la pureza de
los productos logrados.
A través de un Proyecto de la Fundación para la
innovación Agraria (FIA), se logró reunir a varios de
estos productores en una Asociación. Posteriormente se
ejecutaron proyectos de investigación y desarrollo
financiados por instituciones oficiales, dentro de las que
se encuentra La Corporación de Fomento de la
Producción (CORFO).
Existen productores que trabajan con híbridos obtenidos
de la cruza de macho jabalí x hembra Duroc; el
hibridismo acelera el desarrollo y rendimiento de los
cortes, manteniendo el concepto de producir carne
magra. La velocidad de crecimiento de las cruzas es
intermedia a la de los padres, el índice de conversión
3.8:1 y las canales son más engrasadas y de color más
pálido que las de jabalí puro.
Los que producen jabalí puro manifiestan que el
consumidor prefiere este producto.
La información científica sobre los sistemas de
producción utilizados en Chile es escasa; en general se
utilizan sistemas de producción extensivos, con praderas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

189

�y suplementación a base de papas y granos. El Prof. De
la Vega refirió que la conversión para jabalíes puros es de
5,5:1; la carne es magra y de color rojizo.
En el mercado interno, se comercializan canales de 30 y
60 kg y algo de paté; este mercado es muy reducido.
El Sr. Bianchi y la Sra. Marylin de Bianchi son co –
responsable y Gerente Ejecutiva respectivamente de la
Firma “Secretos del Monte” radicada en San Rafael,
provincia de Mendoza. La Empresa constituye una
integración
vertical
para
la
producción,
industrialización, distribución y comercialización de
productos de jabalíes con los que complementa su
producción con la adquisición de carnes de ciervo,
bovino, porcino y salmón.
En la entrevista realizada manifestaron las perspectivas
del negocio integrado, las dificultades de elaboración de
productos, la necesidad de aumentar la escala de
producción de todos los productos, las inversiones
necesarias y los medios para la obtención de fondos, así
como las perspectivas del mercado. Manifestaron
además la necesidad de investigación y desarrollo que
presenta la firma y las posibilidades de apoyo de
diferentes instituciones para los distintos problemas a
encarar.
En el criadero de la Empresa se aprovechan las
condiciones naturales de la zona para parte de las
instalaciones. El rebaño está constituido por unas
cincuenta hembras y cinco padrillos, realizándose las
etapas de reproducción, cría, recría y terminación. La
alimentación se basa en granos y sub – productos de la
bodega familiar.
En la ciudad de San Rafael poseen una planta
elaboradora de salazones, ahumado y packagin, cadena
de frío y salón de ventas al público.
Es de destacar el interés por conocer el funcionamiento
de esta firma ya que está encarada como un negocio
integrado y enfocado desde el punto de vista
empresarial, poco frecuente en las actividades

190

alternativas.
En el Uruguay se detectó un criadero de jabalíes
perteneciente al Sr. Miguel de Nevares, sito a 250 km de
la ciudad de Montevideo. Por razones personales del
propietario la comunicación pudo ser sólo telefónica y
en ella se mencionó que el criadero es de características
extensivas, que cuenta con una 50 hembras jabalinas
(no quedó en claro si entre ellas se encuentran también
domésticas) y que elaboran productos como salazones y
embutidos. Suelen participar de ferias y exposiciones
donde promueven los productos.
Cadena comercial de productos de jabalí
La actividad cinegética presenta una cadena articulada
de diferentes actores que ofrecen servicios a personas
que realizan la actividad como deporte y esparcimiento.
El cazador deportivo mayormente reconoce que debe
actuar dentro de las normas establecidas para preservar
el recurso que si fuera escaso, no le permitiría realizar la
actividad. Muchas veces es conciente de que por su
accionar contribuye a regular la dinámica de la
población que utiliza.
Los cotos de caza son empresas que ofrecen servicios
integrales al cazador no sólo para que éste pueda obtener
su presa, sino para que además disfrute de una actividad
al aire libre y de las comodidades de alojamiento,
transporte y esparcimiento adicional en su estadía en el
lugar.
Algunos dueños de campos privados de zonas en donde
habita el jabalí aceptan que los cazadores ingresen a su
propiedad; ello ocurre por conocimiento personal o por
beneficiarse con la extracción de algunos ejemplares lo
que implica disminución del daño que le ocasionan en
su propiedad.
La promoción de la actividad cinegética en la región,
involucra un importante número de agencias de turismo
argentinas y chilenas quienes en la difusión y venta de
los denominados “paquetes turísticos” destacan las
condiciones agro ecológicas de los lugares a seleccionar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�y las menores restricciones normativas para el uso del
recurso respecto de países europeos.
Los medios de transporte terrestre y aéreo se suman a
los eslabones de la cadena, participando generalmente
como servicios a terceros.
La actividad cinegética se regula a través de las
Autoridades de Aplicación correspondientes a las
provincias involucradas y al ámbito nacional. Parte de
los ingresos generados son retenidos por estos
organismos.
Otros actores involucrados son los que ofrecen servicios
adicionales como ser guías, despostadores y
taxidermistas; también participan aquéllas personas que
realizan tareas relacionadas con el alojamiento, comidas
y esparcimiento extra.
Finalmente las armerías proveen las armas y demás
artículos necesarios para el equipamiento del cazador.
La caza comercial y de subsistencia corresponde
mayormente a personas que conviven con el jabalí en su
hábitat natural.
Los cazadores comerciales venden las piezas obtenidas a
restaurantes y casas de comida ubicadas en centros
turísticos del País. Otra posibilidad es la oferta a
empresas artesanales que procesan la materia prima.
El cazador de subsistencia consume con su grupo
familiar el ejemplar logrado y ocasionalmente vende el
excedente a los mismos lugares que el cazador
comercial.
La cadena comercial de la carne silvestre se inicia con
los cazadores. Las empresas artesanales, los hoteles y
casas de comida ofrecen el producto en forma
discontinua al consumidor final, de acuerdo a la
provisión irregular de animales cazados; los productos
pueden no estar fiscalizados por los organismos oficiales
que garantizan la inocuidad para el consumo humano.

Se puede garantizar la calidad si la carne de jabalí es
extraída del ámbito natural y llevada a un frigorífico. Si
bien existe la reglamentación que regula a los mataderos
de carne de caza mayor, estos son escasos y temporarios,
ya que corresponden a la faena de otras especies y
legalizan la actividad de faena de carnes provenientes de
la caza mayor para la época en que ésta se realiza; otra
posibilidad es que con la presentación de los planos del
frigorífico y su constitución legal se solicite la
habilitación anual para la faena a la respectiva Dirección
de Fauna de cada Provincia. Esta particularidad
corresponde a los productos de jabalí, ya que para otras
especies como el ciervo y la liebre europea existen
mataderos especialmente habilitados y permanentes.
La escasez de criaderos con escala de producción
comercial hace que no exista articulación de este
eslabón en la cadena agroindustrial de productos del
jabalí. En el País solamente existe una empresa “Secretos
del Monte”, que obtiene los productos a través de la
combinación de la cría en cautiverio y de la extracción
del medio natural. Esta Empresa radicada en Mendoza,
elabora y comercializa carne de jabalí integrando en
forma vertical su actividad.
Existe un reducido número de distribuidores mayoristas
de carnes exóticas que ofrecen el producto a casas de
comida de alta cocina. Su provisión corresponde
mayormente a la caza comercial.
En los Diagramas Nº 1 y Nº 2 se ilustran las
vinculaciones para la obtención de productos del jabalí
silvestre y en cautiverio
Vinculación entre actores
La actividad cinegética en todo el mundo se vincula a
través de clubes asociaciones, círculos y federaciones de
cazadores. Estas organizaciones de diferente grado y
complejidad brindan servicios al cazador que incluyen la
difusión de las reglamentaciones vigentes y sus
modificaciones anuales, la promoción lugares para cazar
y la realización de reuniones sociales periódicas. Se
destaca la organización de torneos en los que los socios

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

191

�Diagrama Nº 1: Obtención de productos y vinculaciones para la utilización del jabalí silvestre
Políti

POLÍTICAS

cas

Neg
oc

io

MERCADOS
COMUNES

Cazador deportivo
Autoridades de
aplicación

JABALÍ SILVESTRE

Cotos de caza

Campos privados

dos
rca
Me

Lega
les

Servicios adicionales

Caza comercial
Caza de subsistencia

Industrializadores
artesanales
Frigoríficos

Casas de comida

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

Consumidor de productos
frescos y elaborados
CONFLICTOS
SOCIALES

oces
os

ercial
Escala com

Nota: las flechas punteadas y círculos menos resaltados indican desarrollo incipiente
Diagrama Nº 2: obtención de productos y vinculaciones para el jabalí en cautiverio

Diagrama Nº 2: Obtención de productos y vinculaciones para jabalí en cautiverio
POLÍTICAS

MERCADOS
COMUNES
Productores

Autoridades de
aplicación

Proveedores de
insumos
JABALÍ EN CAUTIVERIO

Frigoríficos
Transporte animales vivos y
de productos refrigerados
Industria y proceso
artesanal

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

Distribuidores mayoristas
y minoristas

Consumidores de productos
frescos y elaborados
oces
os

Restaurantes y
casas de comida

CONFLICTOS
SOCIALES
ercial
Escala com

Nota: las flechas punteadas y círculos menos resaltados indican desarrollo incipiente
Diagrama Nº 2: obtención de productos y vinculaciones para el jabalí en cautiverio

192

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�compiten con los trofeos obtenidos en la temporada.
Una vinculación interesante de estas organizaciones es
la que realizan entre organismos oficiales responsables
de preservar el recurso en forma dinámica y de acuerdo
a la evolución demográfica; tal es el caso de España.
Existen regiones españolas en donde los cazadores
deportivos ejercen la actividad coordinada por las
diferentes agrupaciones cinegéticas y el Estado. Según
la evolución de la especie año a año y a los perjuicios
causados por su incremento, las organizaciones de
cazadores y el Estado programan la cantidad de
ejemplares y la época del año en la que se pueden cazar.
Si la temporada fue de sequía extrema, se disminuye la
disponibilidad del recurso. Un emprendimiento similar
se está llevando a cabo en el Uruguay en donde los
cazadores, a través de sus asociaciones, colaboran con
los especialistas para determinar la cantidad de
ejemplares en un área determinada. Los resultados
obtenidos son de base para programas de manejo de esta
especie exótica.
También existen agrupaciones de cazadores en la
República Argentina (73). La Federación Argentina de
Caza Mayor, está conformada por trece agrupaciones de
asociaciones, círculos, clubes y centros de diferentes
regiones del País. Entre sus actividades se destaca la de
asignar puntajes a los trofeos de jabalí obtenidos,
estableciendo un ranking por temporada. Para el año
2004 se asignó puntaje desde el número 1 (campeón de
jabalí, temporada 2004) al 262. El 27 de julio próximo
pasado fueron concursados los trofeos de la temporada
2006.
Las asociaciones de productores de jabalí han surgido en
algunos países en los que se inició la cría en cautiverio.
Tal es el caso de la “Western Canadian Wil Boar
Association” (74). Dentro de los objetivos de esa
Asociación canadiense se destacan lograr la
comercialización de los productos a precios razonables y
avanzar en la cadena de distribución a través de
vinculaciones entre los actores. Para los responsables de
la organización el concepto de cooperativismo debe ser
comprendido en toda su amplitud para alcanzar los

objetivos propuestos. Se destaca además la necesidad de
vinculación con entidades de I+D para acciones de
investigación y desarrollo de productos, distribución y
marketing.
La Asociación de Criadores de Jabalíes en Chile fue
conformada en el año 2003, con la participación de 25
productores (75). Algunos de los integrantes de esta
Asociación están convencidos de que la actividad debe
desarrollarse para el mercado interno; otros promueven
la exportación como único camino posible a recorrer.
En ese País una empresa dedicada a la cría de jabalíes
en cautiverio “Mödinger Hermanos” se vinculó con las
Universidades de Concepción y Austral de Chile para el
la implementación de análisis genético de los planteles y
estudios de mercado interno y externo.
En la República Argentina no existen asociaciones u otro
tipo de vínculo entre productores.
En conocimiento de los consultores del presente estudio
la única experiencia realizada fue la de un proyecto
financiado a través de la Agencia Nacional de
Promoción Científica y Tecnológica de la Nación con
fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La línea de crédito otorgada correspondió a la
convocatoria de Proyectos BIB OCAR del año 1997. En
este Proyecto de I+D denominado "Producción de
jabalíes en granja ecológica y elaboración artesanal de la
carne. Evaluación zootécnica, económica e impacto
social"” se vincularon investigadores de la Facultad de
Agronomía de la UBA y ocho productores agropecuarios
de la provincia de Buenos Aires los que, a través del
aporte de parte de los fondos necesarios, fueron los
beneficiarios directos de los resultados obtenidos. El
Director del Proyecto fue el Ing. Agr. Carlos M. Vieites.
Implementación de técnicas reproductivas que
disminuyan el impacto estacional de la especie
La reproducción del jabalí (77) se ve afectada por su
estacionalidad (lo que disminuye el numero de
partos/hembra/año), el reducido número de crías
obtenidas / parto (no mas de 5), el bajo número de pezones

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

193

�de la hembra (no mas de 10), y su baja producción de
leche; a ello se suma la agresividad manifiesta de las
hembras particularmente expresada durante la etapa de
lactación tanto hacia sus crías como hacia el hombre que
debe trabajar con ellas. La transferencia embrionaria
utilizando jabalinas puras como donantes y cerdas
domésticas como receptoras podría revertir en forma
sustancial los factores antes mencionados y es el método
apropiado dado que la criopreservación de gametas podría
realizarse en los machos pero no contemplaría la
estacionalidad de la hembra.

La tecnología de transferencia embrionaria permitiría,
superar dificultades actuales que limitan la producción
total de jabalíes, dado el bajo número de hembras
jabalinas disponibles en el país (de pureza reconocida),
su baja prolificidad y su carácter agresivo en la etapa de
lactación. De esta manera se posibilitará incrementar
en un tiempo breve la escala de producción y
consecuentemente se minimizaría la incidencia los
costos fijos en el costo de producción.

La acciones de I+D para la implementación de esta
técnica facilitaría el mayor número de crías por año,
mejores condiciones de amamantamiento, la interacción
madre- hijos y el manejo del rebaño materno constituido
por cerdas domésticas. A lo anterior se agregan dos
factores de gran importancia económica como son la
mayor expectativa de sobrevivencia de los jabatos (por
aspectos comportamentales y biológicos de la madre
nodriza) y el mayor peso al destete.

La amplia difusión que presentan las poblaciones de
jabalí y sus cruzas en la Rep. Argentina, expresa su
adaptación a regiones agro ecológicas diversas. Esa
diversidad se manifiesta en el clima, las fuentes
alimenticias, la presencia del hombre y los lugares de
refugio.

El método quirúrgico, no resulta particularmente atractivo
en las cerdas domésticas debido a la reducción de la vida
útil de las hembras participantes; sin embargo para el caso
de las jabalinas, en una sola temporada reproductiva la
progenie obtenida podría ser similar a la de toda su vida.
Ello conlleva una evidente ventaja por la reducción del
intervalo generacional en la selección de jabalíes.
Los antecedentes confirman la posibilidad de
transferencia de embriones frescos en hembras
porcinas, donantes y receptoras El aparato genital de la
jabalina es muy similar al de la cerda, variando
ligeramente en sus proporciones. Es por ello que no se
prevén grandes dificultades en la aplicación de esta
tecnología. Por otro lado es conocido que la hembra
doméstica es fertilizada con éxito en forma natural con
semen de jabalí, llegando a término en su gestación
La mayor capacidad de amamantamiento de las hembras
domésticas, así como su docilidad y habilidad materna,
permitirán lograr un mayor número y vigor de los jabatos
al destete.

194

Ventajas comparativas y competitivas

Las distintas regiones del País permiten el desarrollo
diferencial de poblaciones asilvestradas en sus aspectos
reproductivos, de crecimiento, de conversión
alimenticia y de calidad de carcasa.
Aunque las poblaciones silvestres no están evaluadas en
su número, se puede suponer que constituyen una
cantidad importante que podría ser utilizada para fines
comerciales (como ya ocurre parcialmente) en forma
racional y constituir un recurso atractivo que
contribuyera en mayor medida que la actual al desarrollo
de comunidades donde esta especie y sus cruzas se
hallan presentes.
El centro y sur del País muestran condiciones de
temperaturas y fotoperíodos apropiados a un buen
desarrollo de las condiciones de cautiverio. En esas
condiciones la ubicación correcta de criaderos permite
la existencia de praderas de buena productividad y la
disponibilidad de alimentos para la suplementación.
Los insumos que son destinados a la producción de
cerdos domésticos son, también, utilizables para la
industria del jabalí. Esa infraestructura de productos
veterinarios, fábricas e insumos de recursos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�alimenticios, experiencia en la crianza al aire libre,
transporte, establecimientos existentes con una buena
distribución geográfica destinados a la faena y desposte
de cerdo, establecimientos elaboradores, hábitos de
consumo de la población humana y cadenas de frío
disponible, pueden adaptarse del cerdo al jabalí,
cumpliendo con requisitos especiales mínimos y con las
normas legales vigentes.

sustentable de la industria del jabalí. Ello significaría,
simplemente, reconocer la existencia y difusión en el
país, así como sucede con otras especies domésticas y su
potencialidad económica. Un antecedente en este
sentido y que podría ser imitado fue el traslado de los
cérvidos del carácter de animales silvestres a
domésticos, realizado en el año 1996, que permitió la
exportación de material genético.

El desarrollo que ha tenido la industria turística en el país
permite satisfacer las demandas de carnes no
tradicionales en diversos puntos geográficos. Esto ya
originó una producción artesanal local que podría
desarrollarse con productos controlados por los
organismos competentes y ampliar la oferta hoy existente.

El incipiente desarrollo que en diversas provincias han
tenido los cotos de caza, son una alternativa actual que
valoriza estos ejemplares. Su popularidad y atractivo
para los cazadores constituyen al jabalí en una de las
piezas más buscadas que adquieren mejores precios
como trofeos.

La producción industrial, por otra parte, ya ha tenido un
importante desarrollo adaptado a las potencialidades de
estas carnes y cortes. Si bien la experiencia en este
sentido está limitada a unos pocos establecimientos,
constituyen un bagaje aprovechable para la expansión.

Bases de un plan estratégico

La investigación y desarrollo realizada en el país y citada
en este texto, es primera en Latinoamérica y ha sido
citada y utilizada por otros autores de los países vecinos.
Esos trabajos han permitido originar un equipo
interdisciplinario apto para futuras acciones en la
adquisición de nuevos conocimientos necesarios. Las
publicaciones que se han originado cubren campos no
disponibles en otras fuentes de información extranjeras.
La existencia de compañías distribuidoras especializadas
en productos diferenciados constituyen una alternativa
de comercialización disponible, que debe ser evaluada
en la conveniencia de su utilización en vista del interés
económico del emprendedor.
Una dificultad legal está en la imposibilidad en ese
orden de introducir del exterior animales puros
mejorados. Ello hace que se utilicen reproductores de
origen dudoso respecto a su pureza, por lo que peligra la
potencialidad de futuras exportaciones a Europa. Esa
normativa debida a que la especie es exótica en nuestro
país debiera ser reconsiderada si se desea un desarrollo

Se observan nichos de actividad limitada a unos pocos
actores. Estos suelen no discriminar (salvo excepciones)
la materia prima de esta industria entre la proveniente de
animales puros y sus cruzas. El desconocimiento del
consumidor local permite esa situación así como los
organismos de contralor. Una sola firma diferenció en el
nombre adjudicado al producto entre híbridos y puros; el
resto ha comercializado como jabalíes puros animales de
los que no puede garantizar su origen. Esto no se debe a
un impedimento tecnológico ya que como ha sido
expresado en este texto hoy se encuentran disponibles
técnicas que permiten la diferenciación y que no se
utilizan por intereses comerciales inmediatos y de
limitadas perspectivas futuras para encarar los mercados
nacionales y extranjeros con seriedad. La seriedad en este
aspecto no debe ser considerada sólo como una virtud
moral sino como una herramienta útil para el desarrollo.
La visión cortoplacista aplicada por algunos actores
contribuyen al estancamiento de la industria del jabalí y
su escasa importancia económica actual.
La multiplicación de productos locales sin las garantías
de seguridad alimentaria hacen a estos productos
desconfiables para el consumidor y ponen en riesgo su
salud.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

195

�Los márgenes que aplican las distribuidoras y los
comercios minoristas limitan las cantidades que pueden
ser vendidas y la frecuencia de su ocurrencia.
La práctica de confinamiento que algunos productores
hacen sufrir a sus rebaños no sólo contradicen las
características comportamentales de la especie sino que
le restan valor a su imagen deseable de alimento natural.
Un plan estratégico debería estar destinado a modelar
los hábitos comerciales y los productos solucionando las
situaciones antes expuestas. Ello se expresa en el cuadro
9.
La producción puede ser llevada a cabo por agentes con
vocación por las características de esta especie y que
cuenten con los recursos humanos y económicos
adecuados. Los RRHH en el sentido operativo ya han
sido descriptos en sus restricciones temperamentales.
Existe la necesidad de formación profesional adecuada
para ingenieros agrónomos, veterinarios, expertos en
gestión y economía de procesos. No existe en la
actualidad esta material humano en cantidades
suficientes y actúan los que tienen alguna experiencia
en producción porcina. Las analogías, si bien en muchos
casos pueden ser útiles no satisfacen todas las
necesidades propias de esta producción. La producción
sólo será rentable si está precedida pro un buen proyecto
técnico que abarque los aspectos productivos y
económicos. Tampoco existen suficientes asesores en
este campo, por lo que las instituciones educativas
deberían formar este personal que además deberían
cumplir residencias en lugares ya establecidos.
La elaboración debe considerar en la preparación tanto
de productos frescos como elaborados las diferencias
anátomo – morfológicas de tamaño y contenido graso
propio de la especie. Para ello deberán dictarse cursos
especializados; una institución adecuada es el Instituto
Nacional de Tecnología Industrial y/o estar a cargo de
cámaras del sector.
La comercialización es un tema clave para el éxito del
negocio. Ello hace que existan casos en que la misma
empresa encare una integración vertical que se encarga

196

de todos los aspectos y etapas del negocio.
En este último caso es importante el control de gestión
que se realiza en cada etapa, el flujo de informaciones
entre los eslabones y que se fije un precio de transacción
interno equilibrado que permita identificar los puntos
débiles y las fortalezas de los productos, en un sentido
particular para cada etapa y global para el conjunto. Es
posible que una etapa deba subsidiar a otra si la
rentabilidad final obtenida así lo justifica, pero esto no
constituye la situación ideal; sería deseable el
autofinanciamiento y la obtención de una renta en cada
proceso.
La otra posibilidad estratégica es la de la agrupación
horizontal entre los actores de las diferentes etapas que
permita y articule las negociaciones con los procesos
siguientes y que permita una distribución justa de la
renta final.
Ambos esquemas (vertical y horizontal) pueden subsistir
en las economías de esta industria, dependiendo de la
escala y de las aptitudes de los empresarios.
Las posibilidades de exportación sólo serán posibles si se
previene adecuadamente la presencia de triquinosis en
el país, con todos los medios tecnológicos y legales
disponibles. Este es un problema de vieja data en el
rebaño porcino nacional que ha perjudicado durante
años al sector. La única solución para esta situación
endémica es la acción constante y continuada en el
tiempo del Estado y la información del público para no
adquirir productos que no fueron controlados
oportunamente.
En conclusión, las estrategias de desarrollo comprenden
aspectos relativamente fáciles de solucionar y dos que
presentan problemáticas más complicadas. Estas
últimas se refieren a la disponibilidad de reproductores
puros y a la difusión endémica de la triquinosis en el
país.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO Nº 9: Etapas de los procesos de la industria del jabalí y características deseables
que deberían contemplarse
Producción

Transporte

Faena y desposte

Transporte

Elaboración

Transporte

Comercialización

Necesidades del
consumidor

Disponibilidad

- Artesanal

de jabalíes

- Industrial

Distribuidores
Información:
Compañías que se

puros

preocupan por la

Especial atención

certificados

a la conservación de

Con

promoción del

Con

las características

especial atención a

producto y por

- Características
organolépticas
- Características

Medidas de

Medios adecuados

Aprovechamiento

manejo que

que permitan

de las comodidades

especial atención a

organolépticas y a

la cadena

aplicar márgenes

permitan lograr

divisiones para

existentes previa

la cadena

los tamaños de los

de frío

razonables

canales magras

grupos pequeños.

habilitación

de frío

cortes para mantener

preparación

y carnes

Agrupamiento

la calidad del

y presentación

coloreadas

por peso.

producto

nutricionales
- Formas de

mediante el
uso de

Supermercados
Precios

praderas utilizadas
en forma rotativa y

Ídem distribuidores
- Competitivos con

la correspondiente

otras delikatessen

suplementación
Crianza al aire libre
aprovechando los

Restaurantes
Oferta:

conocimientos
existentes sobre

Ídem distribuidores

rotación de áreas,

y supermercados

- Mantenidos en

alimentación,

el tiempo y en

comportamiento

el espacio

y bienestar

Selección de recursos
humanos serenos y
con afinidad por la
especie

Medios físicos de
preservación para
evitar escapes de
animales

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

197

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Pampa. 2006. Documento completo.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

201

�FUENTES DE FINANCIAMIENTO PÚBLICO Y PRIVADO
En el presente estudio se ha referido respecto de la
necesidad de implementar acciones de I+D en el
desarrollo de los procesos que involucran la
conformación de cadenas agrocomerciales en
actividades de obtención de productos alternativos de
origen animal.
La articulación de los eslabones que conforman estos
agronegocios, requiere la aplicación de técnicas
apropiadas adaptadas, creadas o imitadas que posibiliten
la vinculación de los actores de manera coordinada
desde la producción hasta el consumidor.
Como se ha explicado, ocurre con frecuencia que en
una producción alternativa dada se requiere de la
creación o maduración de algunos o de la mayoría de los
sectores intervinientes para contribuir a proporcionar la
base a partir de cual se conformen articulaciones con
interacciones complejas, que en su conjunto conforman
una cadena de procesos integrados; esos procesos
generalmente conciernen a la obtención de varios
productos de una misma especie y al agregado de valor
de esa materia prima.
Sobre cada eslabón interrelacionado intercederán
situaciones (dimensiones) históricas, sociales, políticas,
económicas, culturales, legales y ambientales que de
manera compleja condicionan de forma permanente la
elección y cumplimiento de los objetivos y estrategias
que deberían ser identificados al inicio de las
actividades. Para que un sector se articule con otros, sea
substancial para la actividad y pueda reaccionar ante los
cambios que necesariamente se producen, debe ser
abordado por la vinculación estrecha entre los actores
involucrados y las instituciones de I+D. Estas últimas
tienen la responsabilidad de detectar las inquietudes y
necesidades del sector privado y de contribuir a la
solución de problemas que afectan a estas actividades
innovadoras. Otros compromisos de los organismos
incluyen la adecuación y/o creación de normas que
faciliten el cumplimiento del marco regulatorio y el
acompañamiento, fomento y sostenimiento de
emprendimientos muchas veces dispersos y realizados
en soledad.

202

En el presente Estudio se ha referido en varias
oportunidades que los problemas se intentan resolver a
través de la prueba y error. Ello conlleva a realizar
esfuerzos que muchas veces fracasan por ausencia de
planificación, escasa transferencia de experiencias entre
actores o imposibilidad de generación de conocimientos
que de manera sistematizada y comprobada puedan ser
de utilidad para el conjunto de los intervinientes. La
transferencia del conocimiento empírico es valiosa, pero
resulta de mucha más utilidad si luego de ser analizada
en pruebas piloto o ensayos a pequeña escala es
replicada en condiciones de escala comercial.
Posteriormente la difusión de esas acciones deberá ser
amplia y destinada a que los emprendedores puedan
considerarla y adoptarla.
En todos los componentes del presente Estudio, se han
referido las ventajas comparativas para la obtención de
productos y comercialización a través de la extracción
natural, la cría en cautiverio o una combinación de
ambas, según el caso. Es frecuente observar que esas
ventajas son el motor de desarrollo de las producciones
animales alternativas, sin que todo el potencial existente
pueda expresarse en razón de la escasa identificación e
impulso de las ventajas competitivas. Estas últimas
deben ser identificadas, analizadas e implementadas en
el contexto nacional e internacional ya que la mayoría de
los productos logrados son de alta inserción en
diferentes mercados del mundo.
La acción conjunta e interdisciplinaria requiere de la
disponibilidad de fondos públicos y privados destinados
a la comprensión de un sistema complejo en el cual cada
actor es parte y debe obtener una renta del agronegocio,
la solución de problemas de cada sector y la
identificación e implementación de ventajas que
resulten en una actividad competitiva requiere de
En la experiencia de los Consultores del presente
Estudio ocurre con frecuencia que el sector privado
desconoce de la existencia de recursos económicos
destinados a acciones de I+D y que desde las
instituciones es escasa la vinculación y promoción para
la ejecución de proyectos financiados de aplicación

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�tecnológica, que requieren de la interacción pública y
privada. El Estado como fuente de financiamiento, el
sector privado como demandante de la resolución de
problemas y las instituciones de I+D como promotoras y
creadoras de acciones de vinculación tecnológica deben
trabajar en conjunto para el desarrollo y ejecución de
procesos innovativos. El riesgo que conllevan estas
actividades alternativas en las cuáles muchos de los
procesos se desconocen, hace que las fuentes crediticias
tradicionales no otorguen préstamos y si lo hacen sean a
tasas elevadas de difícil cumplimiento. Al riesgo,
cuantificable en todo proyecto económico hay que
adicionarle la incertidumbre que no puede ser
cuantificada pero que debe ser tomada en consideración
al momento de ejecutar emprendimientos novedosos.
En diferentes convocatorias anuales nacionales o
provinciales para la presentación de ideas proyecto ha
sucedido que una buena idea es rechazada por no ser
expresada adecuadamente, dentro de los términos
requeridos. El ejercicio de la exposición correcta de una
propuesta y su factibilidad no siempre son exitosos
debido a que quienes se presentan a concursar son
personas no habituadas a completar formularios de
convocatorias; la vinculación con instituciones publicas
y privadas debería minimizar o facilitar esta situación.
Una idea tendiente a la contribución de la resolución de
problemas que afectan el desarrollo de los agronegocios
alternativos de origen animal, debe ser ejecutada y
gestionada a través del cumplimiento de objetivos claros y
consensuados, que podrán ser modificados si algunas de las
dimensiones que interactuantes así lo requieren. La
responsabilidad y el compromiso son fundamentales al
momento de la ejecución de acciones de I+D que
involucren a numerosos actores del ámbito oficial y privado.
El abanico de posibilidades de financiación pública y
privada es sumamente variado y dinámico.
Generalmente las instituciones reciben la información a
través de los departamentos o direcciones de becas,
pasantías y pos grados y el sector privado la recepciona
por publicaciones en medios masivos de comunicación.
Las convocatorias pueden ser internacionales,

nacionales, regionales, provinciales o municipales, en las
que la complejidad de presentación de los proyectos
presenta un orden decreciente desde las internacionales
a las municipales.
La periodicidad suele ser anual, bianual o discontinua,
dependiendo del tiempo insumido en evaluar las
presentaciones realizadas y de la disponibilidad de
fondos para nuevas convocatorias. En presentaciones
complejas y de elevado número, suele ocurrir que entre
el llamado, el dictamen, la asignación de fondos y la
ejecución del proyecto transcurre un tiempo
considerable en el cual no es posible comenzar con las
actividades programadas. Otras veces la liberación de
fondos de acuerdo a las etapas signadas es asincrónico,
lo que significa planear sobre la marcha modificaciones,
aplazo o reformulación de lo ya planeado.
A continuación se detallarán posibilidades de
financiamiento de carácter internacional y nacional las
que, si bien no constituyen el universo de oportunidades
vigentes, representan una muestra significativa que puede
ser la base de exploración otras similares o nuevas.
Las fuentes de financiamiento internacional, son
mayormente adoptadas por investigadores de
instituciones de I+D reconocidas y acreditadas por
organismos competentes nacionales e internacionales.
En otros casos las instituciones son beneficiarias
directas de los resultados originados, las que se
comprometen generalmente en difundir los resultados
los ámbitos que consideren adecuados.
Los organismos internacionales disponen de fondos para
la ejecución de programas y proyectos de alto impacto
social y bajo impacto ambiental. Generalmente en los
países a quienes están destinados esos fondos existen
situaciones de pobreza y exclusión social.
El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (Global
Environment Facility - GEF) constituye la mayor fuente
de financiamiento para el medio ambiente mundial (1).
Su mandato consiste en establecer el vínculo entre los
problemas ambientales a nivel local y mundial y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

203

�contribuir a preservar la diversidad biológica en diversas
partes del mundo. El uso de recursos de la fauna
autóctona y el beneficio que ello puede ocasionar a
pobladores de diferentes regiones pueden ser
canalizados a través de este Organismo que en la
República Argentina acciona conjuntamente con el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA). Los objetivos del PNUMA
incluyen resolver los problemas que los países no
pueden enfrentarlos solos, crear consenso y llegar a
acuerdos internacionales y promover la participación de
las empresas y la industria, la comunidad científica y
académica, las organizaciones no gubernamentales y los
grupos cívicos, entre otros.
La Comunidad Europea (2) ofrece fondos para la
realización de proyectos de en los que deben participar
entre tres y cuatro instituciones oficiales reconocidas,
pertenecientes a dos países de la Comunidad y otros dos
de regiones en las que es necesario realizar acciones de
I+D. Estas presentaciones suelen ser muy complejas en
su elaboración y ejecución y requieren de la formulación
de objetivos claramente definidos y del fuerte consenso
y vínculo entre las partes involucradas. En la actualidad
la Unión Europea ofrece participar en el “VII Programa
Marco”, originado en el año 1984 y relanzado para el
período 2007 – 2013; las acciones a desarrollar
comprenden cooperación entre países miembros y de
otras regiones para el desarrollo de proyectos de I+D y
capacitación a diferentes niveles; se privilegian los
emprendimientos de impacto social y cultural.
El Programa de la Comisión Europea “AL-Invest” (3) apoya
y auspicia la organización de Encuentros Empresariales
Sectoriales entre Europa y América Latina.
El objetivo del mismo es promover y facilitar la
realización de Alianzas Estratégicas entre las pequeñas y
medianas empresas. Una red de Operadores de ambos
continentes cooperan con el fin de organizar estos
Encuentros, que se basan en la coordinación de
reuniones individuales previamente concertadas, de
acuerdo con los intereses signados de las empresas
participantes. Estos eventos suelen realizarse por

204

requerimiento de un determinado sector de la Región
Latinoamericana que manifieste el interés de
vinculación con empresas o especialistas europeos para
la concreción de agronegocios o de acciones de
capacitación tecnológica.
En el año 1996 el Presidente del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), entidad que financió parte del
presente Estudio, expresó que uno de los desafíos más
importantes para el Banco es el de satisfacer las
"crecientes demandas" de financiamiento relacionado
con "las nuevas realidades y nuevas etapas de
modernización" (4). Ello ha significado en la
disponibilidad de fondos para el diagnóstico y
elaboración bases estratégicas que podrán ser tenidas en
cuenta por los organismos oficiales en la
implementación de políticas que beneficien a sectores
en desarrollo. Algunos de los resultados de los Estudios
en la temática de las producciones alternativas de origen
animal financiados por el Programa BID – OCAR han
sido referidos en los componentes de este trabajo.
En la República Argentina la Secretaría de Ciencia,
Tecnología e Innovación Productiva (SECyT) destaca
entre sus objetivos (5): - Formular políticas, planes,
programas, medidas e instrumentos para el
establecimiento, puesta en marcha y funcionamiento de
un Sistema Tecnológico y Científico Nacional que
articule todos los organismos y recursos del sector en
función de los objetivos y políticas nacionales de
desarrollo, teniendo como meta básica elevar la
capacidad nacional de generar tecnología e incorporarla
a los bienes y servicios que se producen y exportan.; Supervisar el accionar de el Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); y la
Agencia Nacional de Promoción Científica y
Tecnológica; - Establecer formas efectivas de
colaboración, complementación y apoyo entre el
Sistema Tecnológico y Científico Nacional y el sector
privado; - Priorizar la utilización del sistema de
propiedad industrial como herramienta de desarrollo
tecnológico y económico; - Impulsar y promover la
Investigación y Desarrollo y la diseminación y aplicación
de sus resultados; - Elaborar un plan nacional plurianual

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�de tecnología y ciencia y sus reformulaciones; - Elaborar
diagnósticos, informes e instrumentos de política para el
desarrollo de la tecnología, la ciencia y la innovación
productiva; - Realizar evaluaciones periódicas referidas a
cumplimiento de objetivos y uso de recursos, procesos
institucionales y de gestión y resultados obtenidos por
parte de los organismos que actúan en el ámbito de su
jurisdicción; - Promover, identificar, formular, aprobar,
financiar, controlar y evaluar actividades, programas y
proyectos de cooperación tecnológica y científica
internacional de la República Argentina; - Promover el
establecimiento de acuerdos de colaboración,
cooperación e investigación conjunta con organismos
vinculados a la tecnología, la ciencia y la innovación
productiva de otros países; - Coordinar la cooperación
internacional en el ámbito de su competencia (5)

(desarrollados por investigadores argentinos y
extranjeros) presentados a convocatorias realizadas en el
marco de convenios de la Dirección de Relaciones
Internacionales de la SeCyT.

La Agencia Nacional de Promoción Científica y
Tecnológica (6), depende de la SECyT y promueve la
investigación científica y tecnológica y la innovación con
el objeto de mejorar los sistemas productivos y servicios
del País. El otorgamiento de recursos económicos a
través del Fondo para la Investigación Científica y
Tecnológica (FONCyT) y el Fondo Tecnológico
Argentino (FONTAR) se promueve el financiamiento de
proyectos tendientes a mejorar las condiciones sociales,
económicas y culturales en la Argentina.

En el sistema de Ventanilla Permanente, los proyectos a
financiar no tienen establecida una fecha límite, por lo
tanto es posible su presentación sin plazos
determinados. Las líneas disponibles son Créditos a
Empresas (CAE), Créditos a Instituciones (CAI) y
Créditos para Proyectos de Modernización.

El FONCyT tiene como misión apoyar proyectos y
actividades cuya finalidad es la generación de nuevos
conocimientos científicos y tecnológicos, tanto en
temáticas básicas como aplicadas, desarrollados por
investigadores pertenecientes a instituciones sin fines
de lucro públicas y privadas radicadas en el país. La
adjudicación de subsidios (aportes no reintegrables) se
realiza por medio de convocatorias públicas. Las
propuestas presentadas se evalúan siguiendo
procedimientos transparentes para determinar la calidad
y la pertinencia de los proyectos. También es
responsable de la evaluación de proyectos
correspondientes a programas administrados por la
Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación
Productiva (SeCyT) y/o el Ministerio de Educación y de
la coordinación en la evaluación de proyectos conjuntos

El Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR) administra
recursos de distinto origen, tanto públicos como
privados. Financia proyectos de innovación a través de
distintos instrumentos, que se implementan por medio
de Convocatorias Públicas o Ventanilla Permanente.
En las Convocatorias Públicas se fija una fecha límite
para la presentación de los proyectos ante el FONTAR.
El financiamiento puede ser realizado a través de
Aportes No Reembolsables (ANR), Programa de
Crédito Fiscal, Créditos a Empresas para Desarrollos
Tecnológicos (CAEFIPP) y Créditos Regionales.

En el capítulo
del libro de próxima aparición
“Agronegocios Alternativos” (7), los Ings. Agrs Carlos León,
Director de la línea de proyectos FONTAR y Gerardo
Cerdeiras, responsable de esa línea de financiación,
expresan que “Es necesario aclarar las dificultades que
existen al restringir estas actividades alternativas al área
meramente de la producción primaria; de ahí que preferimos
en denominarlas “de base agropecuaria”, con el objeto de
señalar que pueden abarcar otras fases de la producción.
Frecuentemente, a partir de una actividad no tradicional
agropecuaria, se desencadena un proceso innovativo que
excede el marco de producción primaria y se integra con otros
segmentos y procesos en cadena, como por ejemplo la
transformación industrial, desarrollos biotecnológicos,
transformaciones de postcosecha, diferenciaciones de
productos entre otros, todo lo cual otorga al conjunto del
proyecto un alto valor agregado, creando una cadena
productiva, que por ese motivo la denominamos de base
agropecuaria, en función de su origen. Para FONTAR es
trascendente identificar las peculiaridades de este tipo de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

205

�proyectos “alternativos” a los efectos de comprender el tipo de
instrumento de promoción que debe aplicarse para inducir la
innovación tecnológica. Del mismo modo, entender la
problemática del desarrollo de estas actividades es
fundamental al momento de formular y evaluar un proyecto
y para orientar el presupuesto del mismo hacia objetivos que
aseguren su éxito, es decir, que el direccionamiento de los
recursos logre el mayor impacto posible. En la medida que la
actividad productiva es nueva o reciente en una región,
normalmente el impulso para su desarrollo proviene del
productor o empresario innovador, que vislumbra buenas
posibilidades económicas. No obstante, es frecuente que el
entusiasmo por la actividad subjetivice o no reconozca en la
primera instancia, un conjunto de variables que incidirán
negativamente sobre su negocio. Este entusiasmo se vio
potenciado en los últimos años a raíz del cambio de la
paridad cambiaria, que actuó como disparador de
oportunidades de negocios vinculadas a altos precios de
mercados externos que incrementaron los márgenes brutos de
muchas de las producciones “alternativas”. De esta manera,
muchos emprendedores iniciaron experiencias productivas
sin abarcar la totalidad de las variables involucradas y la
complejidad de las normas y condiciones de los mercados
externos, que en muchos casos, representaban la única
demanda de sus productos. Esta situación también se
presenta en aquellas producciones alternativas que cuentan
con un incipiente paquete tecnológico y científico
proveniente del sector institucional (o estatal,
fundamentalmente del INTA). En la mayoría de estos casos
se cuenta con información vinculada a la genética más
apropiada para iniciar la producción, prácticas de manejo,
instalaciones necesarias, etc. Mientras que se reconoce una
falencia importante en cuanto a normas de comercialización,
habilitaciones necesarias, datos de mercados precisos y
actualizados, etc. En este sentido, hay interesantes ejemplos
de proyectos financiados por el FONTAR vinculados, por
ejemplo, con la cría de caracoles, cría de búfalos, producción
de ostras, entre otros, donde las empresas beneficiarias fueron
exitosas en los aspectos tecnológicos vinculados con la
producción, obteniendo rendimientos superiores a los
esperados originalmente. Sin embargo, la mayoría de estas
experiencias se encontraron con dificultades a la hora de
iniciar la etapa comercial. Estas dificultades se manifestaron,
principalmente, en la falta de conocimiento de normas,

206

habilitaciones necesarias, canales de exportación accesibles,
etc. En todos los casos, se evidenció una falta de presencia y
acción estatal en la solución de los problemas planteados,
actuando como una barrera más en el recorrido de las
empresas desde la producción primaria a la comercialización
del producto final. De lo anterior, surge, que este tipo de
proyectos presenta normalmente, un riesgo que no debe
subestimarse. Primeramente, en lo tecnológico, por la posible
aparición de amenazas en la faz de producción primaria,
como por ejemplo plagas y enfermedades, susceptibilidad a
ciertas condiciones ambientales, etc. El riesgo tecnológico
aumenta si el proyecto se propone un procesamiento de tipo
industrial, por las propias dificultades provenientes de áreas
como la química, la biotecnología, la microbiología, etc. En
lo económico, estos proyectos tienen mayor riesgo que otros
relacionados con actividades de base agropecuaria más
tradicionales, debido a la inexistencia de información
cuantitativa relacionada con precios internos, precios
externos, dinámica de contra estación, requerimientos de
diferenciación de mercados específicos, etc”.
En opinión de los Consultores, la línea de Proyectos
FONTAR se adecua al desarrollo de los agronegocios
alternativos, razón por la cual ha sido referido en mayor
detalle. Sin embargo es necesario destacar que estas
líneas requieren del aporte del sector privado. El monto
del aporte privado puede significar, por ejemplo, para los
Aportes no Reembolsables, el 50% del total estipulado
para la ejecución del proyecto. Esta particularidad no es
de menor importancia ya que requiere no sólo el
compromiso social de emprendedores con instituciones
acreditadas sino que además, la Empresa beneficiaria
deberá presentar información respecto de últimos
balances, su situación fiscal y deberá aportar recursos
económicos en bienes, servicios e insumos, todo ello
manifestado en declaraciones juradas especialmente
diseñadas. Sin embargo la utilización de este medio de
financiación constituye, tal como lo expresan los autores
(7) “una oportunidad única para el productor
agropecuario o para el pequeño y mediano empresario que
encara este tipo de actividades ya que le permite analizar
profundamente los principales ejes de su nuevo
emprendimiento, como por ejemplo, la elección de la
mejor alternativa tecnológica para su empresa, profundizar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�en un buen plan de negocios, definir necesidades de
vinculación tecnológica, etc., de modo de reducir al
mínimo los riesgos técnicos y económicos normalmente
implícitos en este tipo de actividades”.
El consejo Federal de Inversiones CFI (8) es un
organismo oficial de la República Argentina creado por
las provincias, que administra fondos propios y de las
Provincias intervinientes. Entre sus acciones se destaca
la implementación del Fondo Federal de Inversiones
(FFI), destinado a cooperar -mediante el crédito- con el
sector privado en la implementación de proyectos o
programas específicos en los niveles de preinversión e
inversión. Las líneas crediticias en vigencia son
“Producción Regional Exportable y “Créditos para la
Reactivación Productiva”. La primera línea brinda
asistencia financiera a las empresas radicadas en las
provincias argentinas, cuya producción muestre
perspectivas exportables; el monto máximo es de U$S
150.000 y está destinado a micro, pequeñas y medianas
empresas exportadoras, productoras y/o proveedoras de
bienes e insumos, destinados a la exportación o que
formen parte de mercaderías exportables. La segunda se
orienta a fortalecer el desarrollo de las producciones
regionales, promoviendo la reactivación productiva a
través del financiamiento al sector privado para su
funcionamiento operativo y el mejoramiento de sus
sistemas de producción; se destina a micro, pequeñas y
medianas empresas, ya se trate de persona física o
jurídica que desarrolle actividad económica rentable que
esté en condiciones de ser sujeto hábil de crédito, y sea
considerado de interés por las autoridades provinciales
para el desarrollo de sus economías; el monto máximo es
de $ 50.000.
El CFI pone especial atención a emprendimientos que
resulten del trabajo enmarcado en la conformación de las
redes de producciones regionales, a las actividades
productivas que apliquen normas de mejoramiento de la
calidad o que tengan posibilidad de incrementar las
exportaciones, a las que sean de apoyo a la producción y a
las que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida.
El PROSAP es un programa federal (9), que comenzó a

implementarse en 1996, con fondos del Banco Mundial
(BIRF), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
y de los presupuestos de la Nación y las Provincias. Sus
recursos se destinan al financiamiento de proyectos de
inversión para el desarrollo agropecuario en las
provincias. El PROSAP se ejecuta bajo la dirección y
responsabilidad de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación. En el año
2005, a través de un préstamo BID 899/OC-AR 1 y 2,
fue promovida una nueva etapa de inversiones dentro de
esta línea en los servicios y la infraestructura
agropecuaria en todo el país. Se canaliza a través de
Proyectos de inversión y ejecución nacionales,
regionales y provinciales e iniciativas innovadoras de
ejecución promovidas por asociaciones de empresas y
productores del sector privado. Los objetivos de la nueva
etapa comprenden el aumento del valor de las
exportaciones de productos agropecuarios, el
mejoramiento de la calidad e incremento del volumen
de producción y la promoción de la generación de
empleo. Las estrategias indican la promoción del
desarrollo local, la mayor participación de los
beneficiarios, el financiamiento de proyectos nacionales
estratégicos, la experiencia Piloto de Aportes No
Reintegrables para la integración y el fortalecimiento de
cadenas productivas.
A través de la consulta de las paginas Web oficiales de las
provincias de la República Argentina, pudo comprobarse
que la información suministrada respecto de posibilidades
de financiamiento para el desarrollo de producciones
animales alternativas se enmarcan a través de las
Convocatorias del Consejo Federal de Inversiones por
Fondo Federal de Inversiones y el PROSAP de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Se han podido constatar financiamientos especiales de
algunas provincias que se detallan a continuación.
En la provincia de Santiago del Estero el Ministerio de
Producción, Recursos Naturales Forestación y Tierras
ha dispuesto la ejecución del “Programa de asistencia
crediticia a la mediana y pequeña empresa”, por un monto
de “$ 300.000 totales de los que serán destinados

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

207

�$20.000/proyecto con una financiación del 6% anual;
uno de los sectores beneficiados es el agroindustrial.
La provincia de Neuquén dispone de asistencia técnica
de capital de trabajo y regionalización para
transformación de la materia prima. No se informan los
montos asignados.
San Luis promociona el “Subprograma Fomento a Las
Micro y Pequeñas Empresas Agropecuarias” tiene como
finalidad el mejoramiento en la calidad de vida del
pequeño productor rural. El objetivo general es el de
incorporar al pequeño productor en un proceso de
mejoramiento orientado al aspecto social y productivo,
mediante la incorporación de tecnología y capacitación.
Otra actividad promocionada es la de “Pioneros Siglo
XXI”, programa de desarrollo productivo agropecuario y
agroindustrial, basado en la sustentabilidad ambiental,
la eficacia y eficiencia económica y la equidad social. En
ninguno de los casos mencionados se informan montos
y condiciones.
La provincia de Santa Cruz cuenta con el “Fondo de
desarrollo Provincial” que posibilita el financiamiento a
actividades agropecuarias y otras, orientadas
exclusivamente a la producción, regímenes especiales de
promoción y proyectos de infraestructura productiva
para el desarrollo de los Municipios, con el objeto de de
mejorar las posibilidades de empleo y privilegiar
emprendimientos productivos que ocupen materia
prima provincial y generen mayor mano de obra local.
Dentro de este Fondo se incluye la cría en cautiverio del
choique o ñandú petiso, para “generar mano de obra en
tanto y en cuanto se integren eslabones de la cadena de
valor en el territorio de la provincia”; el programa
contempla la financiación para la instalación de
criaderos mediante la incorporación de módulos
mínimos de 3 hembras y 1 macho.

208

BIBLIOGRAFÍA
1.- GEF – PNUMA. Convocatorias regionales.
www.medioambiente.gov.ar/archivos/web/CPyD/File/
convocatoria_proyectos_gef.pdf
2.- Comunidad Europea. VII Programa Marco
www.secyt.gov.ar
3.- Programa Al Invest. Eurocentro. Comunidad
Europea. www.eurocentropatagonia.com.ar
4.- Financiamiento BID a América Latina :
innovación y diversificación.
www.iadb.org/exr/PRENSA/1996/cp31596c.htm
5.- Secretaría de Promoción Científica y
Tecnológica (SECyT). www.secyt.gov.ar
6.- Agencia Nacional de Promoción Científica y
Tecnológica. www.agencia.secyt.gov.ar/
7.- León, C; Cerdeiras, G. 2006. Financiamiento
público para proyectos de innovación tecnologica de
productos no tradicionales de base agropecuaria.
Libro Agronegocios Agropecuarios. Capítulo N° .
En Prensa.
8.- Consejo Federal de Inversiones (CFI).
www.cfired.org.ar/
9.- Líneas de crédito PROSAP. www.sagpya.gov.ar.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�REFLEXIONES FINALES

PRODUCCIONES ANIMALES ALTERNATIVAS

Enfoque
COMPLEJIDAD DE
LAS ACCIONES

•Alternativa novedosa

•Necesidad expresa o latente
de consumidores potenciales

•Viabilidad econó mica
RESPONSABILIDAD
DE CADA ACTOR
DE LA CADENA

•Beneficio social

V ie it e s , 2 0 0 3

Ide as

D es a rr ollo

Siste ma
de
ide as

P rueb a
de
m e r ca do

Con sumi dor

INNO VA CION
Vie ites, 20 0 3

Ca ntidad de actores diferen tes

NIVELES DE COMPLEJIDAD
A lta

Pr ob lem as
comp licad os

Pr ob lem as dóc iles

“El t emb la de ral”

Pr ob lem as pe rve rsos

Baja
Baja

Di ve rsidad de intereses en jue go (comp lejidad soc ial)

A lta

H errsch er , 2003

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

209

�Los Consultores adoptan para iniciar estas reflexiones
los conceptos desarrollados por Vieites 2006 (1). “La
unidad temática de las industrias agropecuarias tratadas
se impone pese a su diversidad por estar fundamentadas
en un enfoque común basado en la inquietud por el
desarrollo de estas actividades, en la convicción de que
existen alternativas sustentables para la monoactividad
cada vez más difundida en el ámbito agropecuario y en
los criterios sistémicos que deben fundamentar estas
producciones y cadenas de agronegocios.
Las producciones alternativas están destinadas a
permanecer como tales, a convertirse en tradicionales
cuando se consoliden en el mercado o a desaparecer
temporaria o definitivamente. Resultan ser un complejo
de actividades en las que permanentemente se produce
la entrada de nuevas posibilidades y la salida hacia lo
habitual o hacia el fracaso; esta característica convierte
a estos agronegocios en muy dinámicos y susceptibles de
una permanente transformación.
En la Argentina existen numerosas posibilidades de tejer
redes y de organizar distritos eficientes, ya sea con
producciones autóctonas y tradicionales, como con
nuevos desarrollos; incluso existen formas de apoyo
institucional y organizativo de origen público. El
comienzo del desarrollo es el de trabajar con
metodologías apropiadas, tener claridad a la hora de
seleccionar actividades, aplicar una racional capacidad
de organización, una fuerte vocación comercial y,
finalmente, demostrar una férrea voluntad de
crecimiento y de distribución equitativa de los recursos
generados por los diferentes actores.
Otro factor para reflexionar es la magnitud de las
barreras de entrada y salida del negocio. Ello tiene que
ver con la innovación necesaria a aplicar, la escala
elegida, les estrategias seleccionadas y las metas que
adopten las políticas públicas y los emprendedores
individuales o asociados.
Se requiere de una adecuada medición del riesgo y de la
aplicación de escenarios futuros probables. La
asociación de actores con un fin común de beneficios

210

compartidos, es otro de los requerimientos en la
búsqueda del éxito. La suma de valor agregado adquiere
importancia social cuando el resultado es distribuido
adecuadamente entre los participantes, incentivando
sus motivaciones y deseos de crecimiento”.
Impulsar el desarrollo significa que las estrategias y
políticas a aplicar resultan de dos vertientes. Por un lado
una fuerte vinculación entre las normativas del Estado,
las fuentes de financiamiento y los planes de
capacitación; la acción decidida de las instituciones de
investigación y desarrollo y la vinculación permanente y
franca en la actividad privada.
Los tres sectores (Estado, instituciones de I+D y
emprendimientos
privados)
deberían
actuar
mancomunadamente y en una permanente
retroalimentación. Se deben evitar trabas burocráticas,
superar la ignorancia con capacitación y poner el
esfuerzo necesario. La otra vertiente a utilizar es la del
aprovechamiento integral de las numerosas fuentes del
conocimiento que han originado la actividad privada.
Es de remarcar que, como toda actividad, la
capacitación permanente es un deber a satisfacer con
dedicación e inquietud. Pero se debe ser muy exigente
en la selección de medios para adquirir conocimientos
genuinos, evitando la ingenuidad de pensar que la
complejidad inherente a estos negocios se resuelve fácil
y rápidamente.
El trabajo realizado indica que la escala y las
potencialidades de las industrias derivadas de las
especies tratadas requieren de un fuerte estímulo de
formas adecuadas de asociativismo para cada caso de
emprendimiento particular y en especial considerando
las características culturales de sus actores. Ello es así
no sólo en lo referido a impulsar empresas familiares,
micropymes y pymes, sino también a otros tipos de
empresas. El esfuerzo necesario orientado a ese fin
requiere de la demostración fehaciente de las ventajas
competitivas que origina el asociativismo, que requiere
no sólo la motivación, sino que permite aplicar formas
de capacitación más eficientes y organizaciones que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�conduzcan a una mejor gestión. Las acciones
precedentemente citadas requieren de una fuerte
decisión política, de la democratización de la
información y de la aplicación de acciones concretas,
bien planeadas; todo ello contribuiría a una movilización
de recursos humanos y económicos que respondan al fin
propuesto.
Según Vieites 2006 (1) “La integración de personas que
persiguen una finalidad común en el sentido de conformar
la articulación de las partes en un todo significa armonizar
intereses, personalidades, objetivos, experiencias,
informaciones, conocimientos, ambiciones y metas. Si bien
numerosos actores de la economía moderna marcan como
rasgo distintivo del avance social al interés personal, éste
no tiene por que ser un obstáculo para la realización de
proyectos de beneficio común. Esta es una aspiración que
debe concretarse en las cadenas productivas para que sean
sustentables”.
¿Será todo lo expuesto posible de lograr en nuestro país
al considerar las dimensiones culturales y sociales del
mismo? Los Consultores consideran que la posibilidad
surge del convencimiento de que se creará riqueza y que
ésta será distribuida equitativamente. La fórmula para
avanzar sería que el Estado prevea recaudar más para
cumplir con fines específicos, las instituciones de
investigación y desarrollo confíen con que contarán con
los fondos necesarios para sus trabajos y que ellas
constituirán un mérito curricular para los investigadores;
los actores privados deberían esperar un mayor
bienestar.

social explícito. La toma de conciencia de todos estos
aspectos es el único camino para que la potencialidad de
las actividades tratadas se conviertan en realidad. Esa
concientización requiere de tiempo, esfuerzo,
capacitación y control de gestión de los actores.
El trabajo que han realizado los consultores está dirigido
a ser un aporte al diálogo argumentado, soportado por
ideas para enfrentar los desafíos que plantean el
aprovechamiento integral de las alternativas del
desarrollo de actividades que arriven al bienestar social.
El marco legislativo y de exigencias de calidad de cada
mercado deben ser detenidamente analizados cuando
los productos están destinados a la exportación. La
disminución del impacto sobre el medio ambiente de la
nueva actividad debe ser una aspecto relevante a
considerar desde los puntos de vista ético, de
diferenciación y de calidad actualmente exigibles.
Las ventajas comparativas ofrecidas por las condiciones
naturales de nuestro país son favorables. Todo el
esfuerzo debe volcarse a que la organización social
conducente a la movilización de los recursos tienda a
desarrollar actitudes y aptitudes competitivas. En este
sentido el ejercicio de la responsabilidad que le cabe a
cada actor y el compromiso de los fines acordados son
las vías ineludibles de acción para llevar a cabo las
finalidades expuestas.

Los fines expuestos se encontrarán con limitaciones que
sólo una política decidida y agresiva podrá superar. Se
deberá motivar a los funcionarios públicos para que en
conjunto asumen la totalidad de sus responsabilidades,
avanzar en la capacitación de los investigadores y
morigerar al individualismo de los privados.
Uno de los aspectos que seguramente contribuirá a
superar las restricciones señaladas es que se origine no
sólo riqueza y adecuada distribución de la misma, sino
que también el desarrollo obtenga un reconocimiento

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

211

�</text>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Vieites, C.M.. González. O.M.; Acuña Seery, C.</text>
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                <text>Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina); Universidad de Buenos Aires (Argentina). Facultad de Agronomía</text>
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              <elementText elementTextId="187">
                <text>2007</text>
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                <text>RODENTIA; CARACOLES; REPTILES; LAGARTO; CAIMÁN; ÑANDÚ; JABALÍ; LEGISLACIÓN; VALOR ECONÓMICO; PRODUCCIÓN ANIMAL; TRAZABILIDAD; CADENAS COMERCIALES; PRODUCCIÓN EN CAUTIVERIO</text>
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                  <text>Esta publicación presenta diferentes subseries, a saber:&#13;
Zootecnia, Bacteriología, Veterinaria y Zoología; Agricultura, Botánica y Agronomía; Química; Geología, Mineralogía y Minería;  Meteorología; Comercio, Industria y Economía; Inmigración, Propaganda y Geografía.</text>
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                    <text>Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

DDA

PROINDER

Dirección de Desarrollo
Agropecuario

Proyecto de Desarrollo de Pequeños
Productores Agropecuarios

Cristina Biaggi, Cecilia Canevari y Alberto Tasso

Mujeres que
trabajan la tierra
UN ESTUDIO SOBRE LAS MUJERES RURALES EN LA ARGENTINA

Con la colaboración de Mira Díaz, Silvia Borsellino,
Magdalena Ramírez, Viviana Canet y TRAMA

Serie Estudios e Investigaciones 11
Buenos Aires, 2007

Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos

3

�Mujeres que trabajan la tierra

Biaggi, Cristina
Mujeres que trabajan la tierra, un estudio sobre las mujeres rurales en
Argentina /
Cristina Biaggi ; Cecilia Canevari ; Alberto Tasso ‐ 1a ed. ‐ Buenos Aires :
Secretaría Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, 2007.
176 p. ; 23x16 cm. (Estudios e investigaciones; 11)
ISBN 987‐9184‐50‐5
1. Sociología Rural. 2. Desarrollo Rural. I. Canevari, Cecilia II. Tasso, Alberto
III. Título CDD 307.72
Fecha de Catalogación: 02/10/2006
ISBN‐10: 987‐9184‐50‐5
ISBN‐13: 978‐987‐9184‐50‐9

4

�Colaboradoras/es

Para la confección de tablas: María Elisa Rueda, Fabiana Brizio y Analía
Belaus.
Para el relevamiento (referentes provinciales): Laura Hansen y Élida
Turco (Buenos Aires); María Elisa Rueda (Catamarca); Nila Busso, Belén
Agnelli y María Clemencia Barberena (Córdoba); María del Carmen
Quiroga y Paiá Pereda (Corrientes); Marilú Aradas (Chaco y Formosa);
Ana Nicora (Chaco); Graciela Freddy y Ruth Guerrero (Chubut); Maris
Rébora (Entre Ríos); Cristina Marinosci, Lilian Borba, Isabel Arguello y
Lola Llorente (Formosa); Daniela Demo, Liliana Martínez y Rosario
Quispe (Jujuy); María Claudia Trotta (La Pampa); Fernanda Fiorani y
Jorge Salomón (La Rioja); Mariana Díaz Valentín, Maritina Sales, Clara
Contardi, Cristina Panasiti y Laura Lafalla (Mendoza); Claudia Noseda,
Mirta Roesler y Ana Corral (Misiones); Silvia Condemi y Paola Morales
(Neuquén), Elsa Biffi (Río Negro); Olguita Silvera, Claudia Cayo, Pablo
Frere, Rosa Gambarte, María Eugenia Errazquin y Cristina Sanz (Salta);
Mónica Knopoff (San Juan); Emilio Guerri y María Rivera (San Luis);
Viviana Quaranta y Amelia Reinares (Santa Fe); Lucrecia Gil Villanueva,
Norma Castillo, María Teresita Vega, Lucila Zárate, Nelly Solorza y
Claudia Ríos (Santiago del Estero); Luisa Vivanco, Eugenia Arrebola,
Soledad Aráoz, Cristina Juárez, Elia Guyot, Silvia Rodríguez y Silvina
Saldaño (Tucumán).
Para la elaboración de la base e ingreso de datos: Jorgelina González
Russo y Belén Guillet.
Para la diagramación y diseño: Pablo A. Roset
Para las fotografías de tapa: Fotos: María Eva Salazar. Asociación Civil
El Ceibal (maria_eva_salazar@yahoo.com.ar)
Para el diseño de tapa: Pablo Tasso

5

�Mujeres que trabajan la tierra

6

�A las mujeres que trabajan por
la equidad de género en el mundo rural

7

�Mujeres que trabajan la tierra

8

�Indice

Prólogo ……………………………………………………………………..……… 11
Introducción…………………………………………………………………..……..15
Capítulo I: …………………………………………………………………………. 19
Los trabajos de las mujeres rurales
Capítulo II: ……………………………………………………………………..…. 37
Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001
Capítulo III: ………………………………………………………………………. 55
Los grupos de mujeres rurales en la Argentina
Capítulo IV: ………………………………………………………………………. 89
Los derechos humanos de las mujeres rurales
Capítulo V: ……………………………………………………………………….. 111
Instituciones y programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres
rurales
Capítulo VI: ………………………………………………………………………. 125
Propuestas de lineamientos de políticas, estrategias y acciones para la
equidad de género en las áreas rurales
Bibliografía …………………………………………………………………….…. 143
Anexos
Anexo 1 ……………………………………………………………………….….. 151
Capítulo II: Tablas y gráficos complementarios
Anexo 2 ………………………………………………………………………...… 161
Capítulo III: Nombre de los grupos según provincia
Anexo 3: ………………………………………………………………………….. 169
Aquí estamos y queremos ser escuchadas. Documento final del Encuentro
Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes, realizado en Buenos Aires
en agosto de 2003.

9

�Mujeres que trabajan la tierra

10

�Prólogo

En 1989, la entonces Secretaría de Agricultura y Pesca (SAGyP)
inició en Argentina un programa pionero de desarrollo dirigido a
mujeres rurales de seis provincias del noroeste: Salta, Jujuy, Santiago del
Estero, Catamarca, Tucumán y La Rioja. Comenzó así un proceso que no
se ha detenido hasta hoy, a pesar de las dificultades que profesionales e
instituciones han tenido que enfrentar en tantas ocasiones a través de
estos 18 años transcurridos.
Como todo proceso de cambio y de introducción de nuevos
paradigmas, éste tuvo muchos detractores pero también muchos
seguidores entre los cuerpos técnicos, profesionales y de las autoridades
tanto nacionales como provinciales, pero fue la voluntad política férrea
de un pequeño grupo de profesionales mujeres lo que permitió que el
programa siguiera adelante. Quienes siempre adhirieron al programa,
con el convencimiento que con él crecerían y nunca volverían a ser las
mismas, fueron las mujeres de esos primeros seis grupos que se
formaron y que vieron en él, por primera vez en sus vidas la
oportunidad de una transformación tanto en lo personal como en lo
económico.
El libro Mujeres que trabajan la tierra, devela quiénes son las mujeres
rurales, cuáles son sus intereses y motivaciones y cómo se insertan
económica, social y políticamente en una Argentina que ya hace muchas
décadas dejó de ser un país rural, pero a pesar de lo cual su población
concentra parte de los problemas de pobreza y de necesidades básicas
insatisfechas, las cuales el Estado se ha comprometido a enfrentar.
Como nos dicen sus autoras, las mujeres rurales argentinas,
especialmente las campesinas, comparten con el resto de mujeres rurales
de América Latina esa específica pero a la vez imprecisa relación que
existe entre trabajo productivo y trabajo reproductivo, cuya consecuencia
más notable es la invisibilidad de su trabajo productivo y por lo mismo
su ausencia en las cuentas nacionales como una trabajadora que aporta al
Producto Interno Bruto. También entre ellas comparten realidades como
la dispersión geográfica y la lejanía de los centros urbanos, lo que afecta
su acceso a los servicios básicos y de calidad a que toda familia aspira:

11

�Mujeres que trabajan la tierra

salud, educación, información, vivienda, caminos, comunicación, entre
muchos otros.
Pero es claro que esta realidad afecta de manera diferente a
hombres y mujeres, siendo las segundas más vulnerables a las
situaciones de pobreza, ya que tienen comparativamente menos acceso a
la educación, menor acceso a la propiedad de la tierra, menor acceso al
empleo, salarios más bajos por el mismo trabajo, menor oportunidad de
acceso a trabajos estables y bien remunerados. A esto se agrega la
responsabilidad absoluta del trabajo doméstico y la crianza de los hijos,
factor que innegablemente limita sus opciones y oportunidades de
trabajo y de participación social y política.
Todos estos factores intervienen negativamente en la posibilidad de
organizarse en torno a intereses y demandas comunes que les permitan
superar las limitaciones a las cuales se enfrentan. Pero el esfuerzo y
acompañamiento
de
instituciones
gubernamentales
y
no
gubernamentales, religiosas y laicas, nacionales e internacionales, han
permitido que las mujeres rurales argentinas tengan hoy día una voz y
una presencia a nivel local, provincial y nacional. Es a través de estas
agrupaciones que las mujeres están luchando por mejores ingresos,
crecimiento de su capacidad técnica productiva, espacios en los
mercados para sus productos, acceso al crédito, a la salud reproductiva,
a la educación, a la vivienda, en fin, a la dignidad de ser personas y ser
tratadas como tales por una sociedad que las discrimina.
La importancia de este libro se asienta en cuatro pilares. El primero
es sus autoras. Nadie más que ellas conocen, han trabajado codo a codo y
han acompañado a los grupos de mujeres rurales desde sus inicios. El
segundo es el contenido del libro, que enfrenta la problemática de la
mujer rural desde todos sus ángulos y perspectivas, desde su inserción
en el trabajo hasta su situación de inequidad y de violencia intrafamiliar
a la cual muchas de ellas son sometidas. El tercero es la riqueza de datos
que maneja, especialmente en los capítulos II y III, datos que son la base
para el análisis respecto a las potencialidades socio‐políticas que existen
en los grupos y organizaciones de mujeres. El cuarto pilar son las propias
mujeres rurales, las que con esfuerzos más allá de lo posible adhieren
con entusiasmo y mucha esperanza a las propuestas de desarrollo que se
les platean.
Finalmente, como las mismas autoras señalan, el punto de inflexión
hacia un cambio en las relaciones de inequidad es cuando los grupos de
mujeres rurales logran dar a sus demandas una dimensión política al
convertirse en interlocutoras válidas de los políticos e instituciones de
12

�decisión local y cuando logran articularse con otras organizaciones e
instituciones para llevar a cabo estrategias y acciones de desarrollo de
mediano y largo plazo. En este camino, las mujeres se han empoderado,
están ejerciendo ciudadanía y, lo más importante, están contribuyendo a
la construcción de una sociedad más justa, más equitativa y más
democrática.

Pilar Campaña, Ph.D.
Antropóloga Social

13

�Mujeres que trabajan la tierra

14

�Introducción

Se afirma que el siglo XX es el siglo de las mujeres, porque durante
su transcurso cambiaron sensiblemente las relaciones entre los géneros.
Comenzó a cuestionarse la subordinación femenina, percibida como un
producto cultural. A ello contribuyeron los nuevos papeles que las
mujeres desempeñan en el mundo del trabajo, así como su protagonismo
en los procesos sociales y políticos.
En el mundo rural, las mujeres progresivamente han comenzado un
proceso de participación social y es posible visualizarlas en los
movimientos que han cobrado protagonismo en los distintos países de
América Latina, los cuales en muchos casos han logrado ubicarse en el
centro de la escena nacional e internacional. Estos movimientos han
puesto en evidencia que, tanto las políticas económicas aplicadas en las
últimas décadas en nuestro continente como los crecientes progresos
tecnológicos, profundizaron la brecha existente entre ricos y pobres y
entre el campo y la ciudad. Además, han colocado en debate las
desigualdades existentes en el acceso a los recursos y las consecuencias
que este modelo tiene sobre los/as más débiles y sobre el medio
ambiente.
La globalización económica y cultural amenaza las identidades, la
posesión de las tierras, los recursos naturales y las economías locales. Sin
embargo, la globalización también está facilitando la articulación y
comunicación de los movimientos de reivindicación de los derechos
humanos. Sin duda, ha logrado fortalecerlos y consolidarlos.
La defensa de los derechos de las mujeres se encuentra inserta en
este escenario histórico. A partir del año 1975, en el que se declara la
década de las mujeres, varias conferencias internacionales señalaron
logros destacables. La Conferencia Internacional Contra Todas las
Formas de Discriminación de la Mujer (CEDAW, 1979) tiene una
referencia específicamente a las mujeres rurales, consignando en su
artículo 14 el reconocimiento de sus derechos y la especificidad de su
problemática.
La justificación de este estudio se encuentra en este contexto de
cambios macro y micro sociales, producto de la multiplicidad de los
fenómenos expresados anteriormente, donde aparece como necesaria la
15

�Mujeres que trabajan la tierra

identificación y el reconocimiento de las distintas problemáticas
asociadas a cada uno de los/as agentes presentes en el heterogéneo
campo conceptual de la ruralidad. Constituye además, un elemento para
la formulación de los programas que precisen disponer de una base
conceptual apropiada sobre la que habrán de fundamentarse.
Este estudio se ha realizado en el marco del Programa de Desarrollo
de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER), dentro del
componente Fortalecimiento Institucional, dependiente de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA). La primera
etapa de la investigación se realizó durante 2001 y 2002 y los datos
entonces obtenidos fueron actualizados en el último año, y se incluyen
en esta publicación. En ambas etapas, se utilizaron diversas estrategias
metodológicas basadas, por un lado, en el análisis de censos y fuentes
documentales y, por el otro, en un relevamiento de los grupos de
mujeres rurales de la Argentina.
Este trabajo se propuso lograr una caracterización de las mujeres
rurales de nuestro país en base a información proveniente de fuentes
secundarias y a una descripción, a partir de fuentes primarias, de los
grupos de mujeres rurales que se encuentran organizados y en actividad,
acompañados en su mayoría por programas del Estado o por organismos
no gubernamentales. De manera tal que el tema central y articulador son
todas las mujeres rurales y las organizaciones de base que las nuclean.
Esta categoría abarca a las mujeres aborígenes, que están incluidas en el
relevamiento, aunque en el análisis se omite hacer una diferenciación, ya
que se considera, que este es un campo de estudio que merece ser
tratado con un abordaje específico, que no ha formado parte de los
objetivos de este estudio.
Con excepción del análisis del Censo Nacional de Población 2001,
en el que se considera a todos los habitantes que viven en el área rural,
los criterios que se tomaron para la selección de la población a
caracterizar son los que utiliza el PROINDER para la inclusión en el
programa. Por lo tanto, no hay una descripción de las mujeres que
trabajan en medianas empresas agropecuarias o chacareras como las del
Movimiento de Mujeres en Lucha, ya que su perfil no coincide con los
criterios mencionados.1
1

Para el PROINDER, los grupos de pequeños/as productores/as minifundistas podrán ser
beneficiarios del Programa si el productor y su familia tienen residencia predial o rural, poseen una
empresa agropecuaria (EAP) bajo cualquier régimen de tenencia de la tierra, trabajan en la misma y
excepcionalmente contratan mano de obra (hasta 60 jornales contratados/año). En caso de existir
trabajo familiar fuera de la EAP, el mismo no excede de los 270 jornales/año. Su capital fijo no supera

16

�La estructura de este libro, es de seis capítulos y tres anexos. En el
Capítulo I, Los trabajos de las mujeres rurales, se hace un breve recorrido
de algunos antecedentes sobre la temática abordada. Se presenta la
trayectoria de las políticas que en América Latina buscaron incorporar a
las mujeres al desarrollo desde diferentes enfoques. Finalmente, se
presenta una caracterización de las mujeres rurales en el país a partir de
diversos diagnósticos participativos realizados en los últimos 10 años. El
trabajo, la reproducción, la salud y la educación son algunos de los
múltiples tópicos que se abordan.
En el capítulo II, se presenta el análisis de los datos del Censo
Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 (Instituto Nacional de
Estadística y Censo) para las áreas rurales a partir de procesamientos
especiales que consideran a toda la población rural (dispersa y
agrupada) y a la de localidades de hasta 5000 habitantes de todas las
provincias del país. De esta manera, se exponen datos demográficos del
sector considerando edad, nivel de instrucción, ocupación y jefatura de
hogares, entre otros, lo que brinda un panorama general de las mujeres y
los varones en las áreas rurales. Este capítulo tiene un anexo donde se
pueden consultar tablas con información complementaria.
En el capítulo III, luego de una introducción a las características de
las organizaciones de mujeres, sus motivaciones a la participación y sus
obstáculos, se exponen los resultados del análisis de la información sobre
los grupos de mujeres de todas las provincias argentinas, realizada a
partir de dos relevamientos. Este trabajo tuvo una primera etapa en el
año 2001/2, donde se identificaron 203 grupos y una segunda en 2006,
con el relevamiento de 452 grupos. En cada caso, se buscó información
sobre sus integrantes, su organización y la comunidad donde se
encuentran insertos. La tarea de identificación y relevamiento en cada
una de las provincias fue asumida por un/a o más referentes provinciales

los $15.000 (excluyendo vivienda familiar y tierra), es decir que no disponen de tractor o vehículo de
una antigüedad inferior a los 15 años. Sus existencias ganaderas no superan las 500 cabezas ovinas o
caprinas o las 50 bovinas. No disponen de un galpón de material o chapa de más de 50 m2 y sus
hogares presentan al menos uno de los indicadores que conforman el índice de Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI). Los trabajadores transitorios agropecuarios (TTA) potenciales beneficiarios del
PROINDER podrán encontrarse en una de las dos situaciones siguientes: la de contar con parcela de
tierra y ser susceptibles de convertirse en el ingreso principal de la familia y entonces, la de ser
considerados pequeños productores minifundistas (PPM) y la de no contar con tierra, en cuyo caso
podrán acceder al componente, realizando actividades de microemprendimientos de servicios para
actividades agropecuarias. En ambos casos, deberán cumplir los requisitos establecidos para los PPM
en cuanto presencia del indicador de NBI, residencia rural, ingresos, capital disponible y nucleamiento
en grupos. Además, no deberán tener dependencia laboral permanente y su ingreso anual no deberá
superar el equivalente de 13 salarios del peón rural

17

�Mujeres que trabajan la tierra

en su mayoría pertenecientes a la Red TRAMA (Red de Técnicas e
Instituciones que trabajan con mujeres rurales).
El capítulo IV, está referido al marco legal, en relación a los
derechos de las mujeres rurales desde la perspectiva de sus derechos
humanos. Se examina la legislación vigente a nivel nacional sobre
mujeres en las distintas áreas de regulación legal. Se obtuvo información
disponible en el Parlamento Nacional, y otras fuentes bibliográfícas y de
instituciones especializadas en la temática.
En el capítulo V, se presenta una descripción general de las
instituciones y programas gubernamentales y no gubernamentales que
desarrollan acciones diferenciadas hacia mujeres rurales, con sus
características, objetivos, presentando una descripción esencial.
Por último, en el capítulo VI se retoman algunos de los ejes críticos
presentados, que deberían considerarse en las políticas destinadas al
sector, con el objetivo de trazar algunas propuestas de acciones y
estrategias que favorezcan la equidad de género en el marco de una
propuesta más amplia de desarrollo rural
Este libro está dirigido a mujeres y varones comprometidos con el
desarrollo rural. Se ha de considerar que ha sido escrito en varias etapas
a lo largo de tres o cuatro años y con la participación de varias personas,
cuya letra queda reflejada en la diversidad de estilos con que se
expresan. Dadas las diferentes fuentes utilizadas, algunos de los temas
abordados, son tratados con reiteración a lo largo del libro.

Agradecimientos
A TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones que trabajan con
Mujeres Rurales). Queremos destacar la importancia que ha tenido para
nosotras el trabajo coordinado con las compañeras de TRAMA, con
quienes compartimos un espacio de reflexión, análisis y acciones
conjuntas.
A Alejandro Valeiro, Irupé Christeller, Marcela Román, Clara
Craviotti, Alejandro Gerardi, Alicia Paura y Pilar Campaña que nos
hicieron valiosos aportes a lo largo de estos años.
A todas las encuestadoras e informantes.
A las personas de las instituciones que nos brindaron información
sobre su trabajo.

18

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Capítulo I
Los trabajos de las mujeres rurales
El objetivo de este capítulo es presentar una breve descripción de
aspectos vinculados a la vida cotidiana de las mujeres de las áreas
campesinas de nuestro país. Previamente, se hace una reseña de los
antecedentes históricos sobre la inclusión de las mujeres como sujetos del
desarrollo rural y de algunos conceptos que sirven como punto de
partida para la comprensión de este estudio.

1. Enfoques predominantes sobre mujeres y desarrollo
En general, los programas de desarrollo rural consideran a la
familia como una unidad homogénea, sin tener en cuenta las diferencias
étnicas, etáreas o de género. Esto se ha intentado modificar en las últimas
décadas, proponiendo acciones diferenciadas a varones, mujeres, jóvenes
y niños/as, considerando el origen étnico cuando es necesario.
Las mujeres, como destinatarias específicas de los programas de
desarrollo, son incluidas hace aproximadamente tres décadas. En este
breve período, el enfoque teórico para incorporarlas en el desarrollo ha
alternado entre diversos paradigmas, lo cual pone en evidencia que esta
problemática desencadena distintas interpretaciones y debates que aún
perduran.
El proceso en que se suceden estos cambios no ha sido lineal y, en la
práctica, estos paradigmas se ven expresados en programas o proyectos
con divergencias, contradicciones o superposiciones de visiones teóricas
y estratégicas. Aún en la actualidad, conviven diferentes concepciones
que se ven reflejadas en las operatorias de los programas.
Visto desde una perspectiva histórica, hasta fines de la década del
sesenta, las mujeres fueron tomadas en cuenta exclusivamente en su rol
de madres. Como responsables de la reproducción tanto biológica como
de la fuerza de trabajo dentro del ámbito doméstico, se les brindaba
educación con el objetivo de mejorar el estado nutricional, la higiene y la
salud de los/las niños/as y de la familia en general. De esta manera, se
buscaba elevar la calidad de vida de los hogares rurales y las acciones
que se llevaban adelante en los proyectos se relacionaban con el
19

�Mujeres que trabajan la tierra

mejoramiento de la alimentación, de la salud, el vestido o la educación
de los/as hijos/as.
A esta forma de trabajar con las mujeres, que tuvo su contraparte
con los/as jóvenes, lo sucede el enfoque de Mujeres en el desarrollo (MED)2
que surge a comienzos de los años setenta, el cual fue superador en la
forma en que las mujeres fueron visualizadas en los procesos de
desarrollo rural, principalmente porque se les reconocía su capacidad
como productoras. Este enfoque parte de la idea de que es necesario
incorporar a la población femenina a las actividades productivas
generadoras de ingresos, ya que esto provocaría un impacto en la
economía familiar y sería el motor necesario para el desarrollo de los
más pobres. De cierta manera, considera que las familias hasta ese
momento disponían de un recurso subutilizado. Además, supone que en la
medida que las mujeres obtuvieran dinero propio, su subordinación
disminuiría.
Las limitaciones de este enfoque se basan en que restringe el lugar
de las mujeres a su rol productivo en tanto recurso humano,
proponiéndola como una categoría aislada de otras dimensiones
culturales. Este punto de vista tiene como principal falencia que deja de
lado las actividades doméstico‐reproductivas que asumen las mujeres y
esto ha significado con frecuencia, una sobrecarga de trabajo en la
jornada femenina. Por otro lado, la subordinación no necesariamente se
revierte gracias al ingreso monetario, que sin dudas es un componente
importante en las dinámicas que construyen las desigualdades de
género, pero no el único.
Con el enfoque Mujeres en el Desarrollo, se inicia el componente
ʺmujerʺ en los programas y proyectos que buscan la participación y
gestión de las mujeres a nivel predial y comunitario. Las estrategias se
plantean bajo la forma de proyectos generadores de ingreso, a través de
la participación de las mujeres con propuestas muy diversas. Se
concentran esfuerzos en la capacitación de las mismas para lograr que se
incorporen en el espacio público, produzcan bienes y servicios y que
puedan insertar sus productos en el mercado.

2

Este tema se puede ampliar en: Elsa Gómez Gómez (1993) y Carolina Moser (1995). Maxine
Molyneux (1985) ha realizado importantes aportes a la problemática de las mujeres en el desarrollo.
Incorpora los conceptos de necesidades prácticas e intereses estratégicos que permiten analizar las
necesidades diferenciadas de varones y mujeres en el desarrollo. Las necesidades prácticas se refieren
a la condición de las mujeres y varones respecto a carencias materiales, como el acceso al agua o la
vivienda. Los intereses estratégicos apuntan a la posición de las mujeres respecto de los varones y la
búsqueda de transformación de la cultura de dominación entre los géneros.

20

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

A comienzos de la década del noventa surge el enfoque Género en el
Desarrollo (GED), a partir del avance de las teorías de género en el
mundo académico. Este enfoque se basa en la necesidad de considerar y
modificar las relaciones existentes entre varones y mujeres para el logro
de un desarrollo equitativo y sustentable, que permita la igualdad de
oportunidades para ambos.
El género es una construcción cultural que está basada en las
diferencias sexuales. A partir de la naturaleza, se construye el género, lo
cultural. Es decir, que las personas nacen con un sexo determinado
biológicamente y luego el medio social y cultural dicta ciertos mandatos
que disponen las maneras de ser mujer y varón.
El género es una categoría relacional, ya que para comprender la
problemática
de
las
desigualdades
es
necesario
analizar
comparativamente a los varones y a las mujeres. Tiene un carácter
histórico, de manera tal que se transforma a través del tiempo, y está
presente en los espacios micro y macro sociales a través de las
representaciones sociales, la división sexual del trabajo, las normas
(implícitas o explícitas, jurídicas o no), las instituciones (educativas,
judiciales, religiosas, políticas, etc.), la identidad, la familia, los medios
de comunicación.
El análisis de género permite a su vez, visualizar las relaciones de
poder existentes entre varones y mujeres y las inequidades resultantes.
Estas desigualdades se hacen visibles principalmente en el acceso y
control diferenciado de los recursos materiales y simbólicos. Esto define
una estructura y organización social que es valorativa y jerarquizante, a
la cual se denomina patriarcado, con relaciones de dominación, donde lo
masculino subordina a lo femenino y resulta en privilegios para los
varones.
El enfoque de Género en el Desarrollo se propone modificar las
inequidades de género, a partir de procesos de empoderamiento de las
mujeres para revertir las relaciones de subordinación que se evidencian
en la división sexual del trabajo, entre otros determinantes. Busca
mejorar la autoestima femenina y trabaja sobre la conciencia de
ciudadanía y derechos. Se plantea, a su vez, ampliar las oportunidades
que posibiliten el acceso y control sobre recursos y beneficios en el marco
de un desarrollo sustentable. Este proceso debe ser paralelo a la
sensibilización de los varones, para que puedan cuestionarse los modelos
impuestos culturalmente, creando las condiciones para negociar el
poder.

21

�Mujeres que trabajan la tierra

2. Los trabajos de las mujeres rurales pobres
En este apartado, se realiza una descripción de la vida cotidiana de
las mujeres, de sus trabajos y de los ámbitos y circunstancias donde los
realizan3.

2.1. Trabajo reproductivo
La división sexual y social del trabajo pone a las mujeres como
responsables del trabajo reproductivo dentro del hogar, que se agrega al
trabajo productivo, concentrando gran parte de su tiempo disponible.
La literatura considera a la reproducción femenina desde distintos
aspectos: biológica, social y de la fuerza de trabajo o cotidiana4.
La reproducción biológica está dada por la naturaleza, es decir que las
mujeres son quienes conciben y paren los hijos e hijas. Este hecho
biológico se prolonga en el plano social y las mujeres reciben un
mandato de maternidad que se presenta como ineludible desde los
designios culturales, aún para las que no han sido madres biológicas. Las
mujeres son quienes cuidan maternalmente no solamente a sus hijos e
hijas sino también a sus padres, a su pareja u otras personas (Lagarde,
2003).
Cuando se dice que las mujeres son responsables de la reproducción
de la fuerza de trabajo o cotidiana de la familia, se hace referencia al cuidado
(higiene y salud) y alimentación de la misma como así también a la
organización y mantenimiento del hogar, proveyendo las condiciones
que permitan la recuperación de las energías empleadas en las
actividades sociales y económicas del conjunto de los miembros de la
familia.
La reproducción social es la educación y transmisión de valores o
tradiciones, como así también las actividades comunitarias que asumen
las mujeres en las instituciones locales como la escuela, la iglesia u otras
organizaciones sociales.

3

Además de las experiencias personales, se utilizó para esta descripción informes de diferentes
diagnósticos participativos realizados en los últimos diez años. Se parte del llevado adelante por el
PROINDER en el año 1995 y considerando especialmente, los desarrollados durante los años 2003
como parte de la organización del Primer Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Aborígenes.
4 Este tema ha sido tratado en numerosos textos vinculados al la problemática del trabajo femenino y
su invisibilidad desde el punto de vista social y económico. Entre las autoras podemos mencionar a
Lourdes Benería (1984), Cristina Carrasco (1999), Pilar Campaña (1992) entre otras/os.

22

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Estas tareas no son remuneradas y no son percibidas ni
contabilizadas social o económicamente como trabajo, ni siquiera por las
propias mujeres. Se ve natural que sea un trabajo femenino.
El trabajo reproductivo de las mujeres campesinas tiene
características específicas que lo diferencia del que realizan las mujeres
urbanas. Por lo general transcurre en el mismo espacio físico donde se
lleva adelante el trabajo productivo o las actividades generadoras de
ingreso del predio rural.
Por otra parte requieren mayor cantidad de tiempo y esfuerzo para
el acarreo de agua y leña principalmente. Además, como ocurre en
numerosos casos, parte de los alimentos se obtienen en la misma
explotación agropecuaria lo que implica una tarea adicional. Estas
actividades que son productivas, al ser realizadas por las mujeres se las
consideran reproductivas (crianza de animales menores, cuidado de la
huerta o preparación del almuerzo para los trabajadores). La distancia
que existe entre el trabajo doméstico y trabajo productivo es ambigua o
poco clara en las zonas rurales.
La asignación exclusiva de las labores domésticas y la crianza y
cuidado de los hijos a las mujeres es una de las fuentes principales de la
inequidad en las relaciones de género, ya que es uno de los factores más
importantes que mantiene a las mujeres aisladas de las esferas públicas,
lugar donde operan los procesos que contribuyen a generar el cambio
tecnológico, económico, político y social de un país.

2.2. Trabajo productivo en la finca y extrapredial
Los trabajos que realizan las mujeres varían en las diferentes
regiones, pero en la mayor parte de las agriculturas familiares participan
en la actividad de renta de la finca, elaboran productos para la venta
(artesanías, quesos, dulces, pan, etc.) y, cuando es posible, comercializan
los excedentes de su producción de autoconsumo. Cuando estas
actividades las realizan en el hogar junto a la familia y no reciben
remuneración, son consideradas como ayuda5.
Las mujeres rurales también trabajan fuera del predio en forma
estacional o permanente, dependiendo del tipo de actividad. Lo hacen
como jornaleras, en el servicio doméstico, en pequeños comercios, en la
administración pública. Aún cuando son ellas las que cobran el salario,
no siempre significa que decidan qué hacer con el dinero.
5

Para profundizar el concepto de trabajo como ayuda ver: Susana Narotzky (1988).

23

�Mujeres que trabajan la tierra

Su aporte a los ingresos de la familia, aunque no necesariamente
como productora agropecuaria, es significativo y sus actividades de
autoconsumo garantizan la seguridad alimentaria en los hogares rurales
pobres. Sin embargo, las mujeres tienen una baja participación en la toma
de decisiones de los recursos de la finca, siendo mayor sobre el destino
de los animales que sobre el de la tierra.
Las jornadas de trabajo de las mujeres rurales, considerando las
actividades productivas, reproductivas y domésticas, suman entre 16 y
18 horas por día6. Una descripción ilustrativa de una jornada de aquellas
que sólo trabajan en el predio familiar incluye la atención de la granja y
del ganado menor como primera tarea del día, antes del desayuno.
Durante la mañana, trabajan en el cultivo de renta según sea la época del
año, realizan actividades en la huerta, preparan el almuerzo y asean y
ordenan la casa. A la tarde lavan la ropa, vuelven a dedicarse al cultivo
de renta y a las actividades de autoconsumo y, cuando tienen, de la
manufacturación de artesanías. Antes de que anochezca, buscan leña y
encierran la majada, para finalmente preparar la cena (que en general, es
de menor elaboración que al mediodía) y cuidar de la ropa e higiene de
los hijos/as. A partir de las 20 ó 21 h, las tareas son más livianas. En
general, a medida que mejora la situación económica de la familia o si la
mujer está asalariada, la cantidad de horas dedicadas a las actividades
productivas disminuye.
Cuando en el predio hay trabajo pecuario, las mujeres dedican un
número variable de horas para el cuidado de los animales. Si hay
actividades de tambo, ordeñan los animales a la mañana temprano y en
muchas regiones se ocupan del pastoreo de los rebaños. En la época de
pariciones, el trabajo se recarga sobre todo por la alimentación de las
crías.
La cantidad de tiempo dedicado al trabajo doméstico aumenta en
las zonas donde hay problemas de acceso a los recursos naturales porque
las mujeres ocupan más tiempo en la recolección de leña y agua.
Además, los animales deben caminar mucha distancia rastreando
alimento y bebida y la búsqueda de los mismos para encerrarlos en el
corral a la noche es un tiempo adicional de trabajo. El acceso al agua y a
la leña –o al combustible necesario para cocinar–, como la cercanía entre

6

Esta información fue relevada en diferentes comunidades del norte de Argentina por medio de la
técnica de presupuesto de tiempo durante enero y febrero de 1995, en diagnósticos participativos
realizados con mujeres de hogares pobres.

24

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

las casas, la escuela y comercios, por ejemplo; disminuye las horas que
las mujeres dedican a las actividades domésticas.
Las actividades comunitarias se realizan, en general, a la tarde. La
recreación es limitada y se refiere, especialmente, a la visita de vecinos y
familiares, escuchar la radio, ver la televisión, tomar mate y, en muy
pocos casos, al juego con los niños/as.
En general, las mujeres dedican poco tiempo de su jornada a
actividades exclusivamente relacionadas con la crianza de los hijos/as.
En algunos casos, las hacen simultáneamente a los otros trabajos de la
casa o del predio7.
Por otro lado, existe una mayor flexibilidad para la incorporación de
las mujeres en las tareas productivas para el mercado (por ejemplo, por
migración de los varones o por necesidad en alguna actividad que
necesita mano de obra en forma intensiva en el cultivo de renta) que en
la sustitución de ellas en los trabajos domésticos‐reproductivos. Esto
implica que cuando las mujeres destinan una proporción mayor de sus
horas al trabajo productivo y nadie las reemplaza en sus actividades
domésticas, el descanso y la recreación son postergadas.
En las tareas que son de responsabilidad de las mujeres, existe la
ayuda tanto de los hijos como de las hijas. Sin embargo, las niñas ayudan
más en lo relacionado con el trabajo doméstico y reproductivo. En
general, el tiempo dedicado a cada tipo de trabajo como la cantidad y
calidad de ayuda que reciben de los otros miembros del hogar depende
del momento en el que se encuentra la familia: no es lo mismo un grupo
doméstico que se encuentra en la etapa de crianza que aquel que ya tiene
sus hijos adolescentes o casi adultos. Las mujeres con varios niños/as
pequeños/as se encuentran muy recargadas de trabajo y no tienen,
generalmente, quien las ayude.
Las mujeres tienen una escasa valoración de su trabajo y no
advierten la cantidad de horas que trabajan en el día ni como esto limita
su participación en actividades comunitarias y sociales. Al hacer los
presupuestos de tiempo, se pone en evidencia su trabajo, lo poco
valorado que está, lo invisible que es y lo efímero de sus esfuerzos.
Cuando son jefas de hogar –en general, esto ocurre porque no hay
un varón en el hogar por migración temporal o permanente o por la
muerte del cónyuge–, existe una mayor fragilidad económica y social de

7

Por ejemplo, si tiene un bebé de pecho, lo lleva con ella y lo amamanta mientras realiza otras tareas.
En la Puna, por ejemplo, las mujeres llevan en su espalda a los niños durante los primeros años de
vida mientras realizan todas las otras tareas.

25

�Mujeres que trabajan la tierra

las familias. Esto se debe a que, por su condición simultánea de
responsables de la reproducción del grupo doméstico y de productoras,
las mujeres no siempre pueden cultivar toda la tierra disponible u
ocuparse de las actividades generadoras de ingresos. Además, tienen
escasa o nula experiencia en gestión, al mismo tiempo que dificultades
para acceder a los servicios de extensión y crédito. Por otro lado, cuando
las mujeres reemplazan a los varones en las tareas prediales porque estos
migraron, no siempre implica que pueden tomar decisiones sobre los
recursos de la finca y eso debilita el proceso productivo.
Cuadro N° I.1
Ejemplos de actividades productivas discriminadas por género
Actividades preferentemente
femeninas
Cuidado de animales
pequeños
Comercialización ganado
menor
Pastoreo y cuidado de
rebaños
Esquila
Hilado
Comercialización de
artesanías
Encañado y desencañado de
tabaco
Desgranado y molienda del
maíz
Elaboración de pan, quesos,
dulces
Ordeñe de vacas y cabras
Cuidado de la huerta y granja
Comercialización de
hortalizas, frutas, aves y
ganado menor en ferias

Actividades
preferentemente masculinas
Comercialización de ganado
mayor
Laboreo del suelo

Actividades indiscriminadas
por género
Siembra

Labores culturales con
caballos
Comercialización de
productos agrícolas

Transplante

Manejo de los almácigos

Fumigación
Carpida de los cultivos
Cosecha
Cuidado de los animales
mayores
Artesanías

La discriminación de tareas planteada en el cuadro siguiente no
implica que las actividades descriptas preferentemente como femeninas
no puedan ser realizadas por los varones, si no que es más probable que
las realice una mujer que un varón en los sistemas productivos
campesinos de nuestro país, y lo mismo con respecto a las actividades
preferentemente masculinas. En general, esta división está planteada
dentro de nuestra sociedad por la cantidad de esfuerzo físico necesario
26

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

para cada tarea, dejando para los varones aquellas que requieren más
fuerza aunque esto varía según la cultura local. Por ejemplo, mientras
que en muchas zonas las mujeres no preparan la tierra por la cantidad de
fuerza que se necesita, en otras hay campesinas que lo hacen con
animales de tiro. Lo mismo ocurre con el tejido en lana de mantas de
gran tamaño: en la zona de la Quebrada de Humahuaca y Puna
(Provincia de Jujuy) es una actividad masculina, mientras que en
Santiago del Estero es exclusivamente femenina. También se plantean
razones culturales relacionadas al ciclo femenino, no dejando a las
mujeres sembrar porque si están menstruando las semillas no nacen o
pueden “quemar” la planta y, por lo tanto, en algunas zonas, la siembra
es una tarea exclusivamente masculina.

2.3. Las pequeñas producciones
Las superficies de producción de las agriculturas campesinas varían
en las diferentes zonas del país y según los cultivos. Buena parte de las
mismas están ubicada en zonas productivas marginales de Argentina y
esto implica que tienen dificultades agroecológicas para su desarrollo. En
general, se trata de parcelas pequeñas e insuficientes para obtener una
renta razonable y, por lo común, obtienen rendimientos inferiores al
promedio por falta de los recursos necesarios como el agua, fertilizantes,
insecticidas, herramientas, etc. y, en algunos casos, por escasa
capacitación. Existe una tendencia hacia el monocultivo y, en algunas
situaciones, una dependencia de paquetes tecnológicos no siempre
apropiados a sus sistemas productivos.
El trabajo en el cultivo es familiar y, eventualmente, en momentos
pico del ciclo productivo se emplean jornaleros/as o se acuerdan
servicios de reciprocidad entre vecinos/as para el transplante y cosecha.
Son pocos los casos que compran insumos o realizan la
comercialización de sus productos en forma conjunta, aunque se suele
plantear como una solución a los problemas de mercadeo. No pueden
esperar a tener mejores precios para sus productos, tanto por razones
económicas como por falta de condiciones para el acopio. Según las
circunstancias, a veces entregan sus cosechas a grandes productores
vecinos que funcionan como acopiadores, aunque no siempre esto
asegura el cobro de la mercancía. En otros casos, existe una marcada
dependencia con intermediarios existentes en la zona.
Es frecuente que reciban como pago mercaderías que la familia
consume a lo largo de la campaña, obteniendo en el intercambio un
27

�Mujeres que trabajan la tierra

menor precio para el producto y pagando un mayor costo en los
artículos de primera necesidad consumidos.
Los ingresos provenientes de los cultivos se completan, en algunas
regiones, por medio de la venta de leña, carbón o postes de madera
extraída de bosques cercanos a las explotaciones agropecuarias. Las
actividades forestales, en general, se caracterizan por ser más masculinas
que femeninas, sobre todo en lo que se refiere al cortado de árboles y uso
de motosierras. Sin embargo, las mujeres participan en el apilado de la
madera y ramas, acarreo de leña pequeña, encendido de los hornos y
retiro del carbón de los mismos, cuidado del quemado de parvas de
carbón y, especialmente, en las actividades de plantación y riego de
árboles.
Hay familias que fabrican ladrillos y disponen de otros ingresos
procedentes de la venta de animales y de la ayuda de familiares
radicados en las ciudades.
Las actividades de autoconsumo –destacándose los cultivos de
maíz, mandioca y hortalizas– son prioritarias en todos los casos, siendo
para algunas familias el factor que les permite mantenerse en el medio
rural.
El régimen de tenencia es, en general, precario –los títulos de
propiedad no están saneados– y un porcentaje considerable de
explotaciones campesinas es directamente ocupante de tierras privadas o
fiscales. Las familias que viven en sucesiones indivisas no consideran
prioritaria la regularización de los títulos de propiedad porque implica
gastos elevados en impuestos y en mensuras. Además, son decisiones
que implicarían la participación de todos los miembros de la familia,
quienes no siempre se encuentran en el área rural. En general, los títulos
de propiedad de las explotaciones no están a nombre de las mujeres.
Los problemas de tenencia de la tierra recrudecieron a partir del
2002, con la ampliación de la frontera agrícola en el país. En muchas
provincias este no es un problema nuevo, aunque quizás sí lo sea la
expansión de capitales sobre tierras productivamente marginales. Las
mujeres plantean el problema de tierras como parte de un proceso de
privatización y concentración de las mismas que se vino gestando desde
los años noventa, posibilitado en parte, por la falta de regularización de
la tenencia de los/as pequeños/as productores/as. La lucha por la tierra

28

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

presenta experiencias valiosas en varias zonas campesinas y
comunidades aborígenes8.
Las pequeñas producciones familiares están actualmente
amenazadas no sólo por los conflictos de tierra como por la tala
indiscriminada de bosques relacionada con la habilitación de tierras para
la agricultura y el uso excesivo de agroquímicos peligrosos para la salud
humana, que para algunos cultivos es prácticamente una imposición por
parte de las empresas que compran los productos.
Las mujeres plantean que las consecuencias del abuso de
agroquímicos son a largo plazo porque, por ejemplo, se contaminan
cursos de agua y porque existen problemas de intoxicación que no son
identificados en los hospitales por falta de capacitación del personal y
por la inexistencia de tratamientos adecuados. Algunas de las patologías
asociadas a estos tóxicos son las enfermedades de piel o respiratorias y el
incremento de las personas que padecen cáncer, depresiones y suicidios.
En general, el tema de los agroquímicos aparece para las agriculturas
familiares como un problema que debe ser resuelto desde el Estado por
medio de controles y que la inexistencia de medidas preventivas y
capacitación es parte del escenario actual.

2.4. Las asalariadas rurales
La decisión del empresario de contratar a varones o a mujeres,
depende de los trabajos a realizar. Hay tareas que son exclusivamente
masculinas, como por ejemplo el desmonte, y otras donde se busca
preferentemente mano de obra femenina, como el arándano. Aunque en
términos generales, la mayoría de los asalariados rurales son varones.
Las relaciones laborales son en su mayoría precarias y temporales y,
en consecuencia, no se realizan aportes a la seguridad social por lo que
probablemente este tipo de trabajador/a dependerá de la ayuda de sus
familiares durante la vejez. Suele pagarse menos a las mujeres que a los
varones por la misma tarea, de la misma manera que ocurre en
prácticamente todos los mercados de trabajo.

8

En las memorias, tanto del Primer Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Campesinas como de
los talleres preparatorios del mismo, se encuentran referencias realizadas por mujeres de distintas
regiones del país sobre esta problemática. Se relatan las estrategias de defensa por el derecho a la
propiedad llevadas adelante por comunidades campesinas y por comunidades aborígenes de
diferentes etnias.

29

�Mujeres que trabajan la tierra

Actualmente, una modalidad que representa una marginalidad aún
mayor que la de jornaleros/as es cuando un contratista convoca y asigna
las tareas a un grupo de asalariados/as que él representa. Esta persona
realiza todas las transacciones necesarias con el empleador y las
condiciones nunca favorecen al trabajador rural. Uno de los problemas
más comunes es que se pacta un salario que finalmente no se cumple al
finalizar la tarea.
Las épocas de asalariamiento dependen de la zona y del cultivo
existente en la misma y la cantidad de meses en los que hay empleo
temporal cambia en las diferentes regiones, siendo generalmente entre 3
y 5 meses.
En las empresas agroindustriales, la jornada de trabajo es de
aproximadamente 12 horas y el total de los/as empleados/as no siempre
están en el libro, por lo que no todos/as cuentan con los beneficios
correspondientes. Las condiciones de trabajo pueden ser de riesgo para
la salud y no hay guarderías, lo que discrimina a las mujeres con hijos/as.
También hay problemas con la estabilidad de la fecha de pago y varias
sólo contratan personal en algunos meses del año.
Las asalariadas temporarias de empresas agroindustriales
caracterizan el ambiente de trabajo y el desarrollo de sus actividades
como “... muy sacrificado...”. En algunos casos, las tareas que realizan
demandan muchas horas paradas en un mismo lugar, con temperaturas
extremas y un control estricto.

2.5. Las artesanías
Las artesanías son una actividad característica de las mujeres rurales
en nuestro país. Aunque rara vez impliquen un ingreso económico
estable, las campesinas las prefieren porque pueden hacerlas en sus casas
en el tiempo que les queda libre entre las tareas que deben realizar.
Además, la materia prima que utilizan proviene, en su mayor parte, de
producciones de su propio sistema.
Los problemas más importantes se relacionan con la
comercialización ya que no hay un mercado cierto y casi nunca se paga
el valor del trabajo. Lo que las mujeres logran en la mayoría de los casos
es vender el producto artesanal para recuperar únicamente la inversión
en la materia prima. Sin embargo, hay varias propuestas a lo largo del
país provenientes de entes gubernamentales y no gubernamentales que
buscan la revalorización de las artesanías.

30

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Actualmente, se observan algunos cambios en ciertas zonas: las
mujeres que producen artesanías las hacen y venden en forma más
regular y se tiende a la incorporación de mejoras en cuanto a tecnologías
y procesos. Por ejemplo: paso del huso a la rueca; de tintas artificiales a
teñidos de origen natural; aplicación de diseños que tienen en cuenta los
gustos y usos de los posibles destinatarios; diversificación de materiales
para superar las limitaciones de provisiones estacionales de insumos y la
inclusión de otras fibras de origen campesino como es el algodón en los
tejidos.

2.6. Condiciones de vida de las mujeres rurales
La falta de agua es uno de los problemas más generalizados que
afecta la calidad de vida de las mujeres rurales, aunque lógicamente
existen diferencias agroecológicas y hay zonas en el país donde es
abundante por la cantidad de lluvias que se registran. En las zonas
áridas o de secano, las familias consumen agua de represas, compartidas
simultáneamente con los animales –con los consecuentes problemas de
contaminación–, o de fuentes subterráneas. No está desarrollado en
todas las regiones un sistema de aljibes o depósitos para la recolección y
conservación de agua de lluvia. Las consecuencias de la falta de agua
resultan en un exceso de trabajo durante los meses sin lluvias para el
acarreo de la misma además de la dependencia con los municipios
locales, para la entrega de agua a las escuelas y familias.
Por otro lado, el proceso de ajuste estructural de la década del
noventa dio como resultado el abandono de los sistemas de riego por
parte del Estado, lo que ha perjudicado especialmente a los pequeños
productores y sus familias.
La mayoría de los hogares utilizan leña para cocinar y calentar el
agua. Esto implica una tarea adicional en los trabajos de las mujeres
rurales, además de la sobre‐explotación de los recursos forestales en
algunas regiones y los problemas que se presentan cuando éste es un
bien escaso, como en la Puna y en la Patagonia, donde las distancias a
recorrer para encontrar la leña son cada vez mayores.
El estado de los caminos es un obstáculo para la comunicación, la
comercialización y el traslado de los enfermos y el costo económico de
los transportes es altísimo en casi todas las zonas.
La desregulación de los servicios de transporte permitió durante los
´90, la proliferación de servicios privados, ya sean remises o combis que
facilitaron el traslado de las personas. Sin embargo, el estado de estos
31

�Mujeres que trabajan la tierra

vehículos se ha ido deteriorando y, como son pequeñas empresas, no
logran reponer sus unidades. De esta manera, hay zonas con problemas
de servicios de transporte público.
La telefonía celular se ha difundido de manera masiva y ya existen
muchas familias que disponen de este medio para comunicarse.

2.7. La salud
Las mujeres rurales pobres, al igual que las mujeres aborígenes,
explicitan como sus principales problemas a la salud y la educación de la
familia, conjuntamente con la seguridad alimentaria.
El deterioro de la salud pública, como consecuencia de las políticas
de ajuste de la década del noventa, afecta a toda la población y, en
particular, a las mujeres como las responsables de la reproducción del
grupo familiar.
El proceso de descentralización de los programas y servicios de
salud ha dejado como resultado diferentes realidades a nivel de las
provincias. Conviven entonces estructuras sanitarias desmanteladas, con
centros de salud abandonados, sin personal, equipamiento o
medicamentos, en algunas provincias y en otras, por lo contrario, la
población tiene un nivel de cobertura ejemplar en las áreas rurales9.
La salud‐enfermedad es un proceso que está condicionado por
determinantes sociales y culturales vinculado a cuestiones de clase,
género, etnia o al contexto político y económico. Algunos de los
determinantes más importantes para la salud de las mujeres en el medio
rural son: el trabajo, la sexualidad y la reproducción, el medio ambiente,
la pobreza, las relaciones patriarcales y la accesibilidad a la atención
sanitaria10.
En el campo de la sexualidad y la reproducción se ven expresados
claramente los mandatos (religiosos o culturales) que buscan controlar el
cuerpo de las mujeres. Las mismas carecen de información sobre sí
mismas y, en consecuencia, los embarazos adolescentes son frecuentes y

9

Por ejemplo, desde la descentralización del Programa Nacional de Chagas hacia los estados
provinciales, hay un aumento del número de casos agudos de esta enfermedad en las provincias que
no han asumido el control del vector.
10 Se debe considerar que la salud en las áreas rurales está atendida por diversos agentes que
conviven y se complementan representando a la medicina tradicional y la académica: el equipo de la
salud pública (médicos/as, enfermeras, agentes sanitarios), las parteras tradicionales, los/las
curanderas con todas sus especialidades y personas (en especial mujeres) que tienen saberes sobre uso
de hierbas o manejo de prácticas para resolver una multiplicidad de problemas de salud de sus
comunidades.

32

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

en su mayoría la figura masculina está ausente11. Las dificultades para
continuar un estudio en el Polimodal lleva a que la maternidad se
presente como un proyecto para la vida para algunas jóvenes (Piñero,
1998).
Se estima que el número de abortos es menor en las zonas rurales,
pero se realiza en condiciones de mayor riesgo y vulnerabilidad, para
luego llegar a la atención médica de manera tardía y en grave estado. En
consecuencia, se puede deducir que la mortalidad por abortos es
proporcionalmente mayor en las zonas rurales alejadas, que en la ciudad.
El programa de salud sexual y reproductiva no tiene la cobertura
necesaria para las áreas rurales y, en otro orden, no contempla la
necesidad de adaptación a diferentes realidades culturales. Las mujeres
tienen pocas posibilidades de hacerse prácticas ginecológicas
preventivas, como el papanicolau y la mamografía y la condición de
población migrante las expone al riesgo de contraer infecciones de
transmisión sexual, entre ellas el HIV.
Los accidentes son uno de los problemas más angustiantes en el
campo, desde los que ocurren en el hogar como las quemaduras con el
fuego de la cocina o el que se corta con el hacha o el machete hasta los
que se relacionan con accidentes cerebrales o cardíacos. Las distancias y
la escasez de medios de transporte hacen que la asistencia llegue
tardíamente. Las dificultades para la accesibilidad a los servicios de
salud son geográficas –por las distancias y los caminos–, económicas –
por el costo del traslado y de los medicamentos– y culturales –por el
lenguaje usado por el prestador y el trato discriminatorio que se les da en
ocasiones a las personas del campo– 12.
Otro problema asociado a la salud es la falta de seguridad social,
tanto la destinada a la cobertura médica como las jubilaciones y
pensiones.

2.8. La educación
La aplicación de la Ley Federal de Educación ha perjudicado a
distintas zonas rurales. El agrupamiento de las escuelas en el tercer ciclo
de EGB (Educación General Básica), ha llevado a que los/as niños/as
completen solamente hasta el 6º año del 2º ciclo, ya que resulta difícil
11

Un estudio, realizado en Santiago del Estero, muestra que el 42% de las mujeres del área rural
tuvieron su primer hijo/a sin que el padre de la criatura asumiera su paternidad. (Canevari, 2005).
12 Al respecto, hay numerosas referencias en la memoria del Primer Encuentro Nacional de Mujeres
Rurales y Aborígenes.

33

�Mujeres que trabajan la tierra

llegar a las escuelas agrupadas que se encuentran a mucha distancia o
que implica que vivan fuera de la casa.
Además de los históricos problemas de falta de valorización de los
conocimientos locales en las áreas rurales, hay un desmejoramiento
manifiesto en lo que los niños/as aprenden. Los padres y las madres
reconocen los bajos salarios docentes, que influye sobre el ausentismo de
los mismos, repercutiendo en la calidad educativa.
La dispersión de los predios en algunas zonas implica que los/as
niños/as caminen muchos kilómetros por día para acceder a la escuela y,
prácticamente, los establecimientos preescolares son escasos. Hay un
apoyo explícito hacia los comedores escolares, que no se manifiesta por
igual en todos los distritos.
En general, en las zonas donde hay posibilidades de asalariamiento
temporal, los niños y jóvenes abandonan los estudios antes de
finalizarlos y el sexo de los desertores depende del tipo de tareas en las
que haya trabajo. En las zonas donde los cultivos tienen momentos de
mucha necesidad de mano de obra (carpida, cuidados culturales en
general y, especialmente, cosecha), los/as chicos/as dejan de ir a la
escuela durante el tiempo que se los requiera en el predio familiar.
Sin embargo, también ha aumentado la posibilidad de acceso a las
escuelas secundarias para algunos sectores –se han instalado más centros
educativos en el interior del país, algunos relacionados con la iglesia
católica–, aunque generalmente los/as jóvenes no logran concluir el ciclo.
En general, las mujeres de menos de 60 años han sido alfabetizadas,
si bien esto no es extendido para todas las áreas rurales del país. Sin
embargo, las campesinas que tienen más de 40 años no siempre han
podido finalizar la escuela y durante su vida no han desarrollado la
lectura ni la escritura y, por lo tanto, tienen dificultades para la
matemática, o para leer y escribir. Recientemente se puede observar la
aparición de jóvenes analfabetos/as que son consecuencia de los últimos
períodos de crisis económica del país. Frente a este problema es notable
la escasez de programas de alfabetización de adultos/as rurales.

2.9. Las familias
Los hogares suelen estar compuestos por más de una generación y
el número de hijos es muy variable, pero se encuentran siempre familias
más numerosas que en el área urbana. Hay predios en los que viven más
de 10 personas y es común que las abuelas críen nietos de hijas que han

34

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

migrado para trabajar en las ciudades. El cuidado de los/las ancianos/as
es un trabajo que recae ineludiblemente sobre las hijas mujeres.
Las pautas de consumo básico de los hogares incluyen alimentos
que deben comprar –yerba mate, harina de trigo, azúcar refinada, aceite,
condimentos–, lo que implica una necesidad de ingresos monetarios. La
información recolectada en el Departamento Figueroa (Santiago del
Estero), durante la etapa de diagnóstico del PROINDER, señaló un
consumo promedio por mes y por persona de 9,5 kg de harina de trigo,
casi 3 kg de azúcar, aproximadamente 1 kg de yerba mate y 1,4 de grasa
por persona en un mes. A esto hay que sumarle la compra de 1 kg de
carne y otro de arroz o fideos por semana por persona y de papas (entre
1 y 4 kg/mes/persona). El gasto en frutas y verduras es muy bajo. La
alimentación se completa con carne de gallinas, lechones, corderos y
cabritos, además de los huevos procedentes del predio familiar.

2.10. La violencia contra las mujeres
La violencia doméstica ejercida hacia las mujeres y los/as niños/as
suele ser un tema tabú en las poblaciones rurales. Sin embargo, la
violencia contra las mujeres constituye una pandemia que afecta a todas
las sociedades y es un grave problema de salud pública que está lejos de
ser atendido correctamente y que está íntimamente relacionada con el
alcoholismo.
Algunos estudios (OPS, 2003) muestran que la violencia es menor
en las áreas rurales comparadas con las urbanas. Pero presenta algunas
problemáticas adicionales vinculadas al aislamiento que dificulta la
visibilidad del problema y a que la policía local tiene un trato cercano
con la familia y se resiste a recibir las denuncias. Por otro lado, las
grandes distancias que las separan de los servicios de salud y de justicia
hacen que la resolución a través de los mecanismos legales enfrente
diversos obstáculos.
La participación de las mujeres en los grupos ha sido una
herramienta eficaz para solucionar este problema en la medida que las
participantes mejoran su autoestima y su situación dentro de la familia
(menos miedo de hablar, por ejemplo), además de que existe un mayor
conocimiento de sus derechos. Las mujeres que participan en
organizaciones con perspectiva de género piden que las compañeras que
sufren violencia sean escuchadas, que se les brinde el apoyo que
necesitan por parte de personal especializado/a en la policía, en los
centros de salud y en el poder judicial. Su reclamo sobre este tema es que
35

�Mujeres que trabajan la tierra

se haga justicia, que haya una atención rápida y eficaz en los casos de
violencia doméstica, abuso sexual y violación y que existan programas
de prevención del alcoholismo porque hay un aumento del consumo de
bebidas alcohólicas en los/as jóvenes y jefes de hogar.

36

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Capítulo II
Las mujeres rurales en el país según
los datos censales de 200113
En este capítulo se proporciona información del Censo Nacional de
Población, Hogares y Viviendas 2001 (CNP 2001)14, con la intención de
conocer la cantidad y algunas de las principales características de las
mujeres y varones que viven las áreas rurales. En esta descripción se
incluye a las pequeñas localidades de 2000 a 5000 habitantes con el
objetivo de tener una imagen completa del territorio donde los/as actores
sociales del campo desarrollan sus vidas y trabajos
El CNP considera que una localidad es urbana o rural según la
cantidad de personas que viven en la misma. Por lo tanto, un lugar es
rural cuando lo habitan menos de 2000 habitantes. A la vez, la población
rural está diferenciada en rural dispersa o rural agrupada, considerando
a la dispersa a toda zona poblada o semipoblada en campo abierto
donde las viviendas no se encuentran concentrados espacialmente ni
conectados entre sí por calles, o donde en razón de la poca densidad
poblacional no se le dio nombre a dicha zona. En cambio, las áreas
rurales agrupadas son las poblaciones de menos de 2000 habitantes
(Gerardi, 2004).
El capítulo comienza con la presentación de los datos de la
población total discriminados por el lugar de residencia y por sexo, lo
cual se repite para la población mayor de 14 años. Se realiza una
enumeración de las provincias donde la cantidad de habitantes rurales
disminuyó con respecto al Censo Nacional de 1991 y continúa con una
caracterización de los y las habitantes rurales según la edad, el nivel
educativo, la condición de actividad, la ocupación y la jefatura de hogar,
particularizando a los hogares con necesidades básicas insatisfechas.

13

Agradecemos a Alejandro Gerardi, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos,
la ayuda y su excelente predisposición para la realización de este capítulo.
14 Para este análisis, se utilizaron procesamientos especiales solicitados por la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos
(INDEC).

37

�Mujeres que trabajan la tierra

1. La población del área rural
El Censo Nacional de Población y Vivienda de 1980 cuantificó un
17% de población rural –lo que equivale a 4.677.235 personas– y en el de
1991, ese porcentaje disminuyó a un 12,8% (4.179.418 personas). En 2001,
sobre una población total de 36,2 millones de habitantes, 32,4 millones de
personas residen en áreas urbanas (89%) y 3,8 en las áreas rurales (11%).
Estas cifras muestran la magnitud de la urbanización en la población de
Argentina.
Cuadro N° II.1
Distribución de la población total del país, discriminada por
lugar de residencia (rural‐urbana; agrupada‐dispersa), sexo y edad
Población total del país en 2001
Total de habitantes en el país

100%
89%
11%

36.260.130
32.431.950
3.828.180

Total población urbana
Total población rural

Población discriminada por sexo

Varones
Mujeres

Total
17.659.072
18.601.058

49%
51%

Urbana
15.629.299
48%
16.802.651
52%

Rural
2.029.773
53%
1.798.407
47%

Población rural discriminada por agrupada y dispersa

Varones
Mujeres

Población en áreas rurales
Dispersa
1.409.674
54%
1.194.973
46%

Total

Población en áreas rurales
Agrupada
620.099
51%
603.434
49%

2.604.247

1.223.533

Población de 14 años y más
26.681.048
Total de población en el país
23.153.556
Población loc. de más de 5.000 hab.
932.083
Población loc. 2.000 a 5.000 hab.
2.595.679
Total de población rural

100%
87%
3%
10%

Población de 14 años y más en áreas rurales
Varones
Mujeres

1.395.183
1.200.496

54%
46%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

38

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Como es posible observar en el cuadro anterior, la cantidad de
varones en relación a la de mujeres es superior en la población rural, y
esto se mantiene a lo largo de todo el país.
En la mayoría de las provincias, la población femenina rural no
supera el 48% y en San Luis, Neuquén y Formosa es de sólo al 45%. En
las provincias más australes, el porcentaje de mujeres rurales disminuye
considerablemente: Chubut tiene un 44% de población femenina; Tierra
del Fuego, 31% y Santa Cruz, 30%15. Probablemente esto se explique por
el tipo de actividades y empleo existente en el campo de la zona sur del
país. La vida del trabajador rural transcurre en grandes estancias
dedicadas a la cría de ovejas, que deben cuidar en busca de pastos en
amplias extensiones desérticas, con un clima frío y ventoso, enfrentando
la escasez de recursos naturales (agua y leña, principalmente) lo que
desalienta a la instalación permanente de familias.
Si se considera únicamente la población mayor de 14 años, se
observa que el porcentaje de mujeres es aún menor que en la población
rural total ya que sólo el 46% es femenina. Esta característica se mantiene
en casi todas las provincias y se profundiza en aquellas que ya fueron
señaladas por tener menor proporción de mujeres sobre el total.
Otra característica de la población rural en Argentina es la tendencia
a la dispersión geográfica, ya que la mayoría (68%) vive en zonas
semipobladas o lo que se definió anteriormente como rural dispersa. Por
ejemplo, las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Mendoza,
Misiones y Tucumán tienen el 80% de su población rural establecida en
áreas rurales dispersas. Lo contrario ocurre en Catamarca, La Rioja y La
Pampa, porque en estas provincias la mayor parte de los/as habitantes
rurales (64%) vive en caseríos (rural agrupada)16. En general, y en
comparación a los varones, hay más mujeres en las pequeñas
localidades.

2. El descenso de la población rural
Hacia 1810, la cantidad de habitantes rurales de Argentina era
inferior a un millón de personas y representaba el 82% de la población
total. En 2001, casi doscientos años después, hay cerca de cuatro millones
de personas viviendo en el medio rural, lo que constituye sólo el 11% de
la población del país.
15
16

Ver Tabla 1.1 del Anexo N°1, de este capítulo.
Ver Tabla 1.1 del Anexo Nº1, de este capítulo.

39

�Mujeres que trabajan la tierra

Este descenso de los/as habitantes rurales es un proceso que se
acentuó en las últimas décadas y en el lapso entre los dos últimos censos
de población –1991 a 2001–, se expresó con la disminución de 351.238
personas. Se trata de una tendencia de la población del país que prefiere
formas urbanas de residencia y de vida y se observa casi por igual a lo
largo de todo el territorio nacional17.
Buenos Aires es la provincia que más población rural expulsó en
valores absolutos, siguiéndole Chaco, Santa Fe y Córdoba. Si se analiza
en términos relativos, Santa Cruz es la provincia que mas redujo su
población rural, ya que tiene un 45% menos que en el año 1991.
Las razones de la disminución de la población rural no son posibles
de generalizar para todo el territorio. Sin embargo, los procesos de
concentración de la propiedad en antiguas regiones chacareras –
inclusive en algunas áreas campesinas– y la introducción de capital en
forma de tecnología para reemplazar mano de obra resultan evidentes en
varias regiones del país. En las provincias del centro, el modelo
empresarial de la producción agraria está creando nuevas
configuraciones sociales y residenciales, donde la disminución de
población estable se compensa con mano de obra que migra
transitoriamente, a menudo desde áreas urbanas o periurbanas.
Por otro lado, el descenso de la población rural tiene sus
excepciones. En el noroeste (NOA), tres provincias aumentaron su
población rural: Catamarca tiene casi un 9% más de habitantes en el
campo que en 1991 mientras que en Tucumán y Santiago del Estero
creció un 3%. Mendoza también captó más población en su medio rural
(4,5%) y Neuquén lo hizo, pero con un porcentaje bajo (1,7%). Es Tierra
del Fuego quien tuvo un ascenso notorio: 44% más de habitantes del área
rural, aunque en valor absoluto sólo representen 902 personas. Aunque
no conocemos las razones específicas del aumento de la población rural
en estos casos, es probable que en la región noroeste se relacione con el
retorno de migrantes ante la inestabilidad laboral de la década del
noventa. Justamente, estas provincias del NOA han aportado muchos
trabajadores/as al centro y sur del país desde hace varias generaciones y
es una población con lazos familiares y residenciales que les permiten el
retorno a sus provincias de origen. Es decir, son campesinos/as que
migran a los centros urbanos en busca de mejores condiciones de vida,
pero dejando un hogar en las áreas rurales que les permite el retorno
cuando lo consideran necesario (por falta de trabajo o de vivienda o
17

40

Ver Tabla 1.2 del Anexo Nº1, de este capítulo.

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

porque el padre y la madre no se pueden hacer cargo del predio rural y
vuelven a ayudar) y eso los diferencia de otras situaciones donde la
migración deja a algunas zonas totalmente despobladas.
En general, donde hubo descenso de población rural entre los dos
censos, la disminución en la cantidad de mujeres es menor que la de
varones. En Chubut, donde hay 1,5% menos de varones, la población
femenina rural aumentó en el mismo porcentaje y en Salta, el descenso
de la población rural es exclusivamente masculina. La excepción es el
caso de Santa Cruz, donde las mujeres migraron más significativamente
que los varones.
En las provincias que presentan un crecimiento de la población
rural, el ascenso de las mujeres es mayor que el de los varones. En
Mendoza, el aumento de mujeres duplica al de varones y en Tucumán y
Neuquén, lo triplica. Esto no ocurre en Santiago del Estero, donde la
ampliación de la población rural es mayormente masculina. El caso
llamativo nuevamente es Tierra del Fuego porque el incremento de las
mujeres es de 117% mientras que el de varones fue sólo de 24%18.

3. La edad de las mujeres y los varones en el área rural
La pirámide de edades del conjunto de la población rural del país
muestra que la mayor cantidad de habitantes del campo está en el grupo
de 5 a 9 años. A partir de los 10 años, comienza una disminución
paulatina tanto de los varones como de las mujeres.
Es posible apreciar un pequeño angostamiento entre el grupo de 0 a
4 años en comparación al de 5 a 9 años, tal vez ocasionado por una
menor natalidad en los años previos al Censo Nacional.
La expulsión del campo de los y las jóvenes está reflejada en este
gráfico. Es notoria la disminución del número de niñas desde los 10 años
hasta las jóvenes de 20 que continúa hasta los 34 años. A partir de esa
edad, sigue disminuyendo pero en un ritmo menos desacelerado hasta
los 55 años, donde aparece otra reducción llamativa aunque en este caso
más marcada para la población masculina. El número de niños y jóvenes
se reduce notablemente desde los 15 años, con un gran salto en el rango
que va entre los 25 y 29 años, por lo que se puede deducir que los
varones migran más tardíamente que las mujeres.

18

Esta información se encuentra detallada en la Tabla 1.2 del de este capítulo.

41

�Mujeres que trabajan la tierra

Figura N° II.1
Pirámide de la Población rural total
85 y más
80 - 84
75 - 79
70 - 74
65 - 69
60 - 64

Grupos de edad

55 - 59
50 - 54
45 - 49
40 - 44
35 - 39
30 - 34
25 - 29
20 - 24
15 - 19
10 - 14
5-9
0-4
250000

200000

150000

100000

50000

0

50000

100000

150000

200000

250000

300000

Cantidad de mujeres y varones
Mujeres

Varones

Al analizar la pirámide de edades de la población rural
discriminada por sexo, se observa que los varones superan a las mujeres
en todos los grupos de edad y es entre los 45 y 64 años donde la
proporción de varones es notoriamente mayor a la de mujeres.
Por lo contrario, en las áreas urbanas a partir de los 25 años se
observan tasas de feminidad más elevadas, que se hacen notorias en el
grupo de 65 y más años donde las mujeres llegan a ser el 60% de la
población19.

19

42

La tasa de mortalidad diferencial para varones y mujeres explica estos porcentajes.

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Cuadro N° II.2
Cantidad de mujeres y varones, discriminada por lugar de residencia
(rural‐urbana) y por edad
Población rural

Grupos

Población urbana

edad

Mujeres

%

Varones

%

Total

Mujeres

%

Varones

%

Total

0–4

217.245

49

225.358

51

442.603

1.428.843

49

1.477.832

51

2.906.675

5–9

222.312

49

231.057

51

453.369

1.488.246

49

1.529.602

51

3.017.848

10 – 14

201.123

48

214.048

52

415.171

1.487.333

49

1.524.696

51

3.012.029

15 – 19

164.791

47

187.610

53

352.401

1.410.483

50

1.425.420

50

2.835.903

20 – 24

144.330

46

166.748

54

311.078

1.457.070

50

1.431.191

50

2.888.261

25 – 29

118.039

47

134.874

53

252.913

1.247.809

51

1.194.619

49

2.442.428

30 – 34

103.730

47

118.900

53

222.630

1.101.475

51

1.040.798

49

2.142.273

35 – 39

98.255

46

115.065

54

213.320

1.044.762

52

971.535

48

2.016.297

40 – 44

91.666

45

110.977

55

202.643

1.001.723

52

932.170

48

1.933.893

45 – 49

82.071

44

103.572

56

185.643

930.705

52

855.563

48

1.786.268

50 – 54

77.294

44

100.263

56

177.557

878.060

52

794.864

48

1.672.924

55 – 59

65.652

44

82.939

56

148.591

720.235

53

635.220

47

1.355.455

60 – 64

58.610

44

74.234

56

132.844

628.468

55

523.025

45

1.151.493

65 – 69

48.823

45

59.957

55

108.780

561.421

56

439.587

44

1.001.008

70 – 74

41.520

47

47.664

53

89.184

532.579

59

374.762

41

907.341

75 – 79

29.643

50

30.211

50

59.854

409.197

61

258.844

39

668.041

80 – 84

18.594

54

16.106

46

34.700

262.059

66

136.149

34

398.208

85 y +

14.709

59

10.190

41

24.899

212.183

72

83.422

28

295.605

Total

1.798.407

2.029.773

3.828.180 16.802.651

15.629.299

32.431.950

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

Diversas razones pueden explicar la alta migración de jóvenes
varones y mujeres del campo a la ciudad. La pobreza y escasez de
ingresos monetarios de la familia es una de ellas, pero a ésta se agrega la
falta de incentivos, expectativas y limitaciones de desarrollo propias del
sector, contrariamente a las potenciales oportunidades que les ofrece la
ciudad: empleo, mejor educación, entretenimiento, sociabilidad con sus
pares, libertad de acción; todas ellas sobre estimuladas por los medios de
comunicación, especialmente la televisión.
Aunque es necesaria una mayor profundización sobre las razones
de la marcada migración femenina rural, se sabe que dentro de la
división del trabajo por sexo las ocupaciones que requieren fuerza física
son consideradas típicamente masculinas y, por lo tanto, es común que
en el campo se prefiera más a los varones que a las mujeres para muchas
43

�Mujeres que trabajan la tierra

labores. De la misma manera, las mujeres sienten que algunos trabajos
agropecuarios no son adecuados para ellas y sólo los realizan si no hay
otra alternativa, abandonándolos cuando la situación económica se los
permite. Frente a este panorama de escasas oportunidades de desarrollo
personal, añadido al hecho de que el trabajo agrícola en nuestra sociedad
es, en general, menos valorado en relación a otras tareas generadoras de
ingresos, las mujeres jóvenes tienden a buscar mejores oportunidades en
las áreas urbanas.
Por otro lado, y como ya se dijo en el primer capítulo, en las áreas
rurales las actividades domésticas son más pesadas (acarrear el agua o
buscar la leña para cocinar, por ejemplo) en comparación a las realizadas
en ámbitos urbanos. Además, el fácil acceso a los diferentes servicios
públicos como salud, educación, luz y transporte, es atractivo para las
mujeres en tanto les brindan mayor seguridad durante la etapa de
crianza de los hijos/as. De esta manera, las mujeres migran de los
sectores rurales pobres no sólo porque sus posibilidades laborales en el
campo son restringidas, sino además porque en la ciudad encuentran
más oportunidades de desarrollar esas actividades consideradas como
ʺfemeninasʺ y condiciones de vida más favorables, sumado a la
curiosidad de conocer el mundo existente más allá de los límites de la
comunidad rural. Las jóvenes al salir de sus hogares expresan el
entusiasmo de conocer todo aquello a lo que no tienen acceso, de poder
ayudar económicamente a la familia o de lograr estudiar y modificar
tanto su situación como de los que dejan atrás en el hogar (Biaggi, 2000).

4. El nivel educativo
Como es posible apreciar en el cuadro siguiente, existen diferencias
en el acceso a la educación entre varones y mujeres dependiendo del tipo
de agrupamiento residencial.

44

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Cuadro N° II.3
Población de 5 años y más por sexo y asistencia a establecimientos
educativos por tamaño de la localidad (cantidad total y porcentaje)
Tamaño

Sexo

localidad

Asistencia a establecimientos educativos
Asiste

No asiste pero asistió Nunca asistió

Rural

Varones

331.183

51%

dispersa

Mujeres

322.277

49%

653.460

797.948

56%

624.407

44%

1.422.355

50% 1.229.658

99.539

50% 1.046.223

200.066

2.275.881

Rural

Varones

178.106

49%

360.481

52%

24.593

48%

agrupada

Mujeres

184.206

51%

335.988

48%

26.981

52%

362.312

696.469

51.574

Varones

190.448

49%

376.473

50%

22.185

46%

a 5000 hab.

Mujeres

200.346

51%

375.745

50%

25.751

54%

752.218

563.180
547.175
1.110.355

Loc. de 2000

390.794

Total

100.527

589.106
601.842

47.936

1.190.948

Localidades

Varones

3.834.474 47%

7.758.828

48%

359.106

47% 11.952.408

de más de

Mujeres

4.298.397 53%

8.456.731

52%

412.379

53% 13.167.507

8.132.871

16.215.559

4.845.863 49%

9.294.209

49%

5.005.226 51%

9.792.871

51%

9.887.989

19.092.712

5000 hab.
Varones
Total

Mujeres

771.485

25.119.915

482.667

46% 14.622.739

564.650

54% 15.362.747

1.040.437

30.021.138

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

De los casi 9,9 millones de personas que asisten a algún
establecimiento educativo en el país, las mujeres superan levemente a los
varones (51%). Esta tendencia es notoria en las áreas urbanas y se
invierte a medida que el lugar de residencia se hace más rural: 53% de
los estudiantes son mujeres en los centros urbanos de más de 5.000
habitantes; 51% tanto en el caso de las localidades de 2.000 a 5.000
habitantes como en las de menos de 2.000 y sólo 49% en el área rural
dispersa.
Por otro lado, en todo el país hay un millón de personas que nunca
asistieron a un establecimiento educativo. En esta categoría, que
comprende a población semi‐analfabeta o analfabeta, se observa un
fuerte predominio de mujeres. Esta diferencia expresa la medida de la
discriminación de género en el acceso a la educación que existió hasta
hace unos pocos años en el país, la cual viene disminuyendo en los
últimos censos, a partir de cambios culturales y por la implementación
de políticas gubernamentales específicas y acordes con los tratados
internacionales de no discriminación contra la mujer.

45

�Mujeres que trabajan la tierra

Los niveles educativos de la población rural han tenido
históricamente cifras más bajas, resultado de las dificultades de acceso
tanto por razones físicas como por barreras sociales y culturales y porque
la pobreza es un factor determinante para que esto ocurra. Esto se
constata al analizar la información de la población que asiste a algún
establecimiento educacional discriminada por edad y lugar de residencia
del CNP 2001. En la Tabla N° 1.5 del Anexo N°1 es posible observar que
del total de la población que asiste a un establecimiento educativo en las
ciudades, el porcentaje de estudiantes mayores de 14 años es similar al
de los/as niños/as de 5 a 13 años: 45% y 55%, respectivamente. En
cambio, en las localidades de 2000 a 5000 habitantes el porcentaje de
jóvenes que continúan sus estudios es menor y aún lo es más en las áreas
rurales, ya que del total de personas que asisten a un establecimiento
educativo en el medio rural sólo el 28% son mayores de 14 años. Esto
también se relaciona con la ausencia de los jóvenes en las áreas rurales
por migración, tal como se dijo en los párrafos anteriores.
Es importante destacar dentro de este escenario que, tomando en
cuenta a la población total del país, son más mujeres que varones las que
continúan dentro del sistema educativo después de los 20 años (9%).

5. La población rural femenina con Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI)
Se ha señalado que una de las razones más importantes de la
migración del campo a la ciudad y el consecuente despoblamiento rural,
es la escasez de servicios (salud, educación, vivienda) y las deficientes
condiciones de vida de los hogares. Esto se traduce en que, del total de
población rural femenina de más de 14 años, el 27,7% vive en una
situación de necesidades básicas insatisfechas. Si se analiza con
perspectiva de género a la población rural total con NBI, no existen
diferencias significativas entre varones y mujeres. Es decir, en relación al
acceso a las necesidades básicas no existe discriminación por sexo.
En cambio, al comparar la condición de pobreza de las mujeres
según su lugar de residencia, se advierte que el 36% de las mujeres del
área rural viven con necesidades básicas insatisfechas mientras que en
las localidades de 2000 a 5000 habitantes hay sólo un 22% de población
femenina con NBI. Estas cifras indican que la pobreza estructural,
medida con los indicadores de NBI, está asociada con la condición de
ruralidad.
46

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

El NBI define la pobreza por los siguientes indicadores:
hacinamiento; características de la vivienda; condiciones sanitarias;
presencia de algún niño o niña que no asista a la escuela y hogares con
cuatro ó más personas por miembro ocupado y cuyo/a jefe/a de hogar
tuviera baja educación (o sea que no asistió a un establecimiento
educativo o asistió como máximo hasta 2º año de la escuela primaria).
Entre estos indicadores, las características de la vivienda y la falta de
retretes influyen considerablemente en los mayores niveles de NBI de las
áreas rurales.
Cuadro N° II.4
Mujeres mayores de 14 años de áreas rurales y localidades de 2000 a 5000
habitantes según condición de NBI, en valores absolutos y porcentajes.

Catamarca
Corrientes
Córdoba
Chaco
Chubut
Entre Ríos
Formosa
Gran Bs. As.
Resto Bs. As.
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
S del Estero
T. del Fuego
Tucumán
Total

Total
26.568
57.111
120.720
54.837
12.491
67.674
29.303
6.546
163.323
27.857
18.493
15.219
106.771
79.137
15.796
26.434
51.169
27.039
14.730
1487
113.056
78.089
589
86.057
1.200.496

Área Rural
Con NBI % con NBI
7.954
29,9
23.812
41,7
21.307
17,6
25.784
47,0
3.248
26,0
14.462
21,4
13.708
46,8
1.834
28,0
18.444
11,3
12.372
44,4
2305
12,5
4.265
28,0
24.882
23,3
25.150
31,8
4.901
31,0
6.388
24,2
25.073
49,0
7.360
27,2
3.966
26,9
152
10,2
18.874
16,7
34.909
44,7
98
16,6
30.741
35,7
331.989
27,7

Localidades 2000 a 5000 habitantes
Total
Con NBI % con NBI
6.817
1441
21,1
14.578
4.405
30,2
80.659
10.224
12,7
16.838
5.519
32,8
8.157
1283
15,7
18.689
3.084
16,5
16.513
5.359
32,5
0
0
0
57.028
5.412
9,5
10.121
3.019
29,8
16.091
1215
7,6
10.259
1.729
16,9
20.700
3.515
17,0
15.703
3.520
22,4
7.893
1485
18,8
8.985
2.056
22,9
14.888
4.338
29,1
12.808
2.501
19,5
8.049
1224
15,2
6.780
468
6,9
85.443
9.248
10,8
16.231
4.255
26,2
0
0
0
20.494
4.396
21,5
473.724
79.696
16,8

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

47

�Mujeres que trabajan la tierra

Antes de finalizar este punto, y si bien las cifras muestran que
varones y mujeres sufren por igual las malas condiciones de vida y la
carencia de servicios, es importante destacar que aunque la precariedad
habitacional afecta a todos los integrantes del grupo familiar, las mujeres
están perjudicadas especialmente, tanto por ser las responsables del
hogar y de las tareas domésticas como porque es dentro de la casa donde
pasan la mayor parte de su tiempo.

6. La condición de actividad de las mujeres rurales
Al analizar la condición de actividad de las mujeres mayores de 14
años de las áreas rurales, se observa que el 21% están ocupadas, el 10%
desocupada y el 69% son inactivas.
Cuadro N° II.5
Población femenina de 14 años y más en áreas rurales según condición de
actividad discriminada por NBI
Condición de
ocupación
Ocupadas
Desocupadas
Inactivas
Total

Pobres
Población con NBI
41.739
12%
39.142
12%
251.112
76%
331.989

No pobres
Población sin NBI
216.124
21%
79.450
10%
572.929

868.507

69%

Total
257.863
118.592
824.041

21%
10%
69%

1.200.496

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

Como se observa en el cuadro anterior, sólo un 12% de las mujeres
provenientes de hogares con NBI están ocupadas y este porcentaje es
significativamente menor que el de las mujeres de hogares que tienen sus
necesidades básicas cubiertas. Es posible que el menor nivel educativo
de los hogares con NBI dificulte a sus miembros una inserción en el
mercado de trabajo mejor y más estable.
En cambio, al observar la categoría desocupadas, la diferencia entre
pobres y no pobres es menor: 12% de mujeres pobres están desocupadas
y 10% de las no pobres. Esto implica que el porcentaje de mujeres que no
están ocupadas en la población femenina con necesidades básicas
insatisfechas está absorbido en la categoría inactiva.

48

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Sin embargo, la categoría inactiva tiene, en nuestra opinión, un sesgo de
ocultamiento o subregistro por estar efectuada con instrumentos de medición
de la condición ocupacional que resultan inadecuados para captar el trabajo
que realizan las mujeres rurales. Además, la forma en que el trabajo es visto
por varones y mujeres en el ámbito de la cultura rural contribuye a ese
subregistro, ya que es escasa la conciencia de que las tareas productivas a la
escala del predio constituyan una ocupación (los trabajos familiares
relacionados con la siembra, el desmalezado, la cosecha, la preparación para la
venta y otros cuidados de los cultivos familiares como también la cría de
ganado menor, las actividades de tambo o de granja, etc.). Además, existen
otras ocupaciones características del sector informal rural –en algunos casos
ejercidas bajo la forma del trabajador cuenta propia, como el trabajo artesanal–
que no son consideradas ni por las propias mujeres como ocupación.
Por otro lado, hay que considerar que la desocupación se mide a partir de una
pregunta sobre la búsqueda de trabajo en el último mes, y las oportunidades
de estos sectores (y como ya se dijo, más de las mujeres en el área rural) de
buscar trabajo es ciertamente baja.
Si el análisis de la condición de ocupación se hace según el lugar de
residencia, el porcentaje de mujeres ocupadas en las ciudades de menos
de 5000 habitantes es superior a las áreas rurales. Esto probablemente se
deba tanto a la existencia de mayores oportunidades laborales en los
pequeños centros urbanos, especialmente en los comercios. Las
excepciones para esto ocurren en las provincias de Misiones y Jujuy,
donde el porcentaje de ocupación es mayor en las mujeres de las áreas
rurales que en las localidades20.
Cuadro N° II.6
Población femenina de 14 años y más según condición de actividad
discriminada por lugar de residencia
Condición de ocupación
Ocupadas
Desocupadas
Inactivas
Total

Área rural
257.863
118.592
824.041

21,5%
9,9%
68,6%

1.200.496

100,0%

Localidades de 2000 a 5000
habitantes
130.058
27,5%
57.192
12,1%
286.474

60,5%

473.724

100,0%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

20

Ver Tabla 1.6 del Anexo Nº 1, de este capítulo.

49

�Mujeres que trabajan la tierra

7. Las ocupaciones de las mujeres y varones en el área rural
En el Censo Nacional de Población 2001 sólo hay 64.571 mujeres del
área rural que trabajan en actividades agropecuarias y 193.458 que lo
hacen en otras ramas económicas. Es decir, del total de ocupados rurales
únicamente un 23% son mujeres. En cambio, las mujeres constituyen el
39% de la población ocupada en las áreas urbanas.
Cuadro N° II.7
Personas ocupadas en el área rural discriminadas por sexo, rama de
actividad y categorías ocupacionales.

Sexo

Total

Obrero/a
empleado/a
Público Privado

Patrón/a

Trabajador/a
cuenta propia

Trabajador/a fliar.
c/sueldo

s/sueldo

1.267
2
8.223
2
9.490

22.629
35
54.633
11
77.262

Mujeres
%
Varones
%
Total

64.571
100
504.086
100
568.657

Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura
1.165
23.067
2.932
13.511
2
36
5
21
9.983
261.100
39.611
130.536
2
52
8
26
11.148
284.167
42.543
144.047

Mujeres
%
Varones
%
Total
Total
ambas
ramas

193.458
100
333.285
100
526.743

Resto de Ramas de Actividad Económica
65.810
80.942
6.855
26.400
34
42
4
14
84.517
133.526
19.136
80.298
25
40
6
24
150.327
214.468
25.991
106.698

1.777
1
3.857
1
5.634

11.674
6
11.951
4
23.625

161.475

15.124

100.887

1.095.400

498.635

68.534

250.745

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

Como muestra el cuadro anterior, hay 1.095.400 personas ocupadas:
568.657 en el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura y
526.743 en actividades no agropecuarias. Al discriminar cada rama de
actividad por sexo, es posible determinar que en la actividad
agropecuaria sólo un 11% son mujeres, mientras que en las no agrícolas
la participación se eleva al 37%. En el sector no agrario, las mujeres
rurales están ocupadas principalmente como empleadas u obreras (76%).
Las mujeres que aparecen como ocupadas de la rama agraria, son
trabajadoras familiares sin remuneración, y empleadas u obreras del
sector privado. Además hay un 21% que son cuentapropistas. En el caso
50

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

de los varones, el número que trabaja en la rama agraria es levemente
superior al de los que trabajan en la rama no agraria. Más de la mitad de
los varones ocupados en la rama agraria trabajan como obreros o
empleados del sector privado (65%), un 26% como cuentapropista y un
11% como trabajador familiar sin remuneración.
Cuadro N° II.8
Personas ocupadas en las localidades de 2000 a 5000 habitantes
discriminadas por sexo, rama de actividad, área de residencia y categorías
ocupacionales.

Mujeres
%
Varones
%

3.719
100
60.457
100
64.176

Mujeres
%
Varones
%
Total
Total
ambas
ramas

140.363
100
216.224
100
356.587

Obrero/a
Trabajador/a
Patrón/a
empleado/a
cuenta propia
Público Privado
Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura
299
2.359
203
481
8
63
5
13
2.386
34.907
6.469
13.007
4
58
11
22
2.685
37.266
6.672
13.488
Resto de Ramas de Actividad Económica
51.952
58.524
6.283
18.683
37
42
4
13
57.717
84.555
15.866
51.233
27
39
7
24
109.669
143.079
22.149
69.916

420.763

112.354

Sexo

Total

180.345

28.821

83.404

Trabajador/a fliar.
c/sueldo

s/sueldo

64
2
1.182
2
1.246

313
8
2.506
4
2.819

1.073
1
2.395
1
3.468

3.848
3
4.458
2
8.306

4.714

11.125

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

En las localidades de 2000 a 5000 habitantes, hay 420.763 personas
ocupadas: 64.176 en el sector de agricultura, ganadería, caza y
silvicultura y 356.587 en actividades no agropecuarias. En este caso, el
porcentaje del total de mujeres ocupadas es del 34%. Al discriminar las
ramas de actividad por sexo, se observa que en las actividades
agropecuarias sólo un 5% son mujeres, mientras que en las no agrícolas
la participación se eleva al 39%. Tanto los varones como las mujeres
ocupados en la rama agrícola lo hacen principalmente como obreros u
empleados del sector privado. En las ramas no agropecuarias emerge
como opción de trabajo ser obrero o empleado del sector público,
categoría que en las áreas rurales no existe.

51

�Mujeres que trabajan la tierra

8. Las mujeres jefas de hogar
En las ciudades, tanto en las pequeñas como en las grandes, en uno
de cada cuatro hogares hay una mujer como jefa de hogar. En cambio, en
las áreas rurales la tendencia es que esta proporción sea menor, ya que el
promedio para todo el país es de 17% de jefatura femenina. Sin embargo,
hay varias provincias que superan este porcentaje de mujeres jefas de
hogar en el área rural: Catamarca alcanza un 27%; Chubut y Jujuy, un
24%; Santiago del Estero, 22% y Corrientes, La Rioja, Salta, San Luis y
Tucumán tienen alrededor de un 20% de jefas de familia en sus zonas
rurales.
Es posible que exista un subregistro de las jefaturas de hogar
femeninas porque las mujeres rara vez se presentan como tales cuando
hay un varón en la casa (padre, hijo, hermano), aunque sea ella quien
tome la mayor parte de las decisiones en la unidad familiar.
Cuadro N° II.9
Mujeres y varones jefes de hogar, por área de residencia y provincia
Área rural
Provincia

Mujeres
Cant.

Loc. 2000 a 5000 hab.

Varones

%

Cant.

%

Mujeres
Cant.

%

Varones
Cant.

%

Loc. de más de 5000 hab.
Mujeres
Cant.

Varones

%

Cant.

%

Catamarca

5.299

27

14.696

73

1.353

29

3.373

71

16.528

31

36.527

69

Corrientes

8.754

19

36.320

81

2.856

26

7.941

74

3.726

2

166.360

98

17.339

17

83.487

83

15.566

25

47.508

75

206.164

29

507198

71

Chaco

6.649

15

38.744

85

3.069

24

9.461

76

7.797

4

172462

96

Chubut

3.074

24

9.957

76

1.930

30

4.575

70

25.915

27

69274

73

Entre Ríos

8.855

16

46.899

84

3.568

25

10.559

75

68.863

28

177971

72

Formosa

4.323

17

21.289

83

3.467

27

9.141

73

22.276

29

53912

71

G. Bs. As.

902

15

5.142

85

0

644.855

27

1734049

73

R. Bs. As.

22.515

15 125.731

85

11.378

24

72

Córdoba

0
35.088

76

377.923

28

963872

Jujuy

5.484

24

17.025

76

1.602

23

5.333

77

34.189

30

77998

70

La Pampa

2.963

17

14.778

83

3.481

26

10.122

74

17.259

29

43058

71

La Rioja

2.525

21

9.351

79

1.884

27

5.200

73

13.683

28

35747

72

Mendoza

10.146

13

69.909

87

3.056

21

11.429

79

82.718

26

233160

74

Misiones

8.367

13

56.993

87

2.600

22

9.386

78

42.224

27

115434

73

Neuquén

2.863

20

11.647

80

1.618

27

4.275

73

29.692

28

78256

72

Río Negro

3.966

16

20.989

84

1.754

25

5.209

75

34.160

28

117643

72

San Juan

2.672

14

16.316

86

1.508

18

6.949

82

30.390

25

91067

75

52

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Área rural
Provincia

Mujeres

Loc. 2000 a 5000 hab.

Varones

Cant.

%

Cant.

%

12.969

22

45.238

8.237

20

32.574

Sta. Cruz

219

10

San Luis

2.693

Santa Fe

Sgo. Est.
Salta

T.del Fuego
Tucumán

Mujeres

Varones
%

Mujeres

%

78

2.965

26

8.411

74

31.841

29

76777

71

80

2.499

25

7.589

75

56.258

30

134250

70

1.916

90

1.336

24

4.224

76

11.701

25

34438

75

20

11.026

80

1.729

28

4.488

72

22.278

27

59430

73

15.203

16

77.314

84

16.247

24

50.119

76

27.411

4

686001

96

95

12

701

88

0

95

4

2607

96

11.624

19

49.148

81

2.911

22

10.518

78

65.823

28

170763

72

17 817.190

83

88.377

75 18.44.501

24

5.678.195

76

0

25 270.898

Cant.

Varones

Cant.

Total 167.736

Cant.

Loc. de más de 5000 hab.

%

Cant.

%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

En algunas zonas del país, como en la región andina de Jujuy, las
mujeres son jefas de hogar casi todo el año porque los varones migran a
trabajos temporales o permanentes en la misma provincia o fuera de ella.
Son casos donde las mujeres están a cargo de los hijos/as y de las
producciones de autoconsumo y venta; son quienes deciden desde qué
sembrar hasta dónde se educarán los/as niños/as y además, viajan para
comercializar sus productos a los centros urbanos cercanos o a las ferias.
El marido está ausente en casi todo lo que conforma la vida cotidiana de
la familia, aunque mantiene su rol de “jefe del hogar” más allá de que
realice aportes económicos y tome o no decisiones.
La diferencia en la cantidad de jefas de hogar entre las áreas
urbanas y rurales también tiene relación con la cantidad de mujeres que
viven en cada una porque si en el campo las mujeres son menos, es más
probable que las que permanecen no vivan solas.
Como ya se dijo, el trabajo de las mujeres en los hogares es
necesario para la reproducción de la familia y esto es por igual tanto en
las localidades como en el campo. Sin embargo, en las áreas rurales las
mujeres además de los trabajos domésticos son responsables de las
producciones de autoconsumo y de otros insumos, los cuales en las
ciudades se compran hechos y en el campo son tareas femeninas. Esto
implica que en algunas zonas, los hogares estén constituidos por más de
una familia alrededor de una madre, una abuela, una hija o hermana ya
adulta, en quien descansa la reproducción del grupo.

53

�Mujeres que trabajan la tierra

54

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Capítulo III
Los grupos de mujeres rurales en la
Argentina
La estrategia de promover la formación de grupos de mujeres, se ha
puesto en marcha con el apoyo de instituciones gubernamentales y no
gubernamentales, y ha generado diferentes polémicas respecto a su
utilidad. Muchos de los grupos de mujeres que hoy existen en nuestro
país comenzaron con actividades consideradas propias de las mujeres,
como la costura, la elaboración de dulces o la producción de artesanías,
dentro del enfoque de Mujeres en el Desarrollo (MED). Los caminos
seguidos luego para la incorporación de la perspectiva de género son
diversos. Mientras algunos grupos aún perduran en este enfoque, otros
buscan el empoderamiento de las mujeres, desencadenando procesos de
cambio en las relaciones entre los géneros.
La gran cantidad de grupos de mujeres que existen, genera
interrogantes sobre las motivaciones que las lleva a agruparse, y se
puede considerar este análisis en dos dimensiones. Por un lado, está
aquello que tiene que ver con su aislamiento y marginación. Las mujeres
en su casa están solas, cargadas de trabajo y el grupo es una posibilidad
de salir y compartir un momento de sociabilidad. Otro aspecto, es la
necesidad que tienen las mujeres de buscar salidas a las difíciles
situaciones que viven sus familias y la comunidad en general. No toleran
las injusticias sociales, y en particular las que afectan a sus hijos e hijas y
no temen decirlo, y hacen los reclamos sin tapujos, quizás porque se
sienten menos punibles (Farget, 1993). A lo largo de la historia, las
mujeres han salido de su ʺreclusión domésticaʺ en los momentos donde
se profundizan las crisis; se rebelan y participan de los movimientos
populares frente a distintas demandas vinculadas a la justicia o al pan,
desde la Revolución Francesa hasta las Madres de Plaza de Mayo.
Es posible afirmar, entonces que el espacio grupal es valorado, y
que les otorga la posibilidad de romper con la reclusión doméstica.
Desde que el grupo comienza a reunirse hasta que se logra un espacio
consolidado, hay un proceso de construcción hacia adentro y de
valoración y respeto por el resto de la comunidad y la familia. Son
momentos de encuentro, de descanso de los trabajos de la casa, de
55

�Mujeres que trabajan la tierra

diálogo. Es un espacio de aprendizaje donde circula información valiosa
y de construcción de proyectos colectivos. Los grupos operan a su vez,
de manera terapéutica para la salud mental de las mujeres, donde se
posibilita la autoafirmación y la conquista de la palabra. Son experiencias
que brindan un alivio a los malestares cotidianos que habitualmente son
silenciados.
El trabajo con grupos de mujeres se basa, en la mayoría de los casos,
en las teorías de educación popular, que parten de las necesidades y
demandas de las propias mujeres. Esto implica un aprendizaje con
relación a la participación y el reconocimiento de la condición y la
posición como mujeres en el contexto familiar y comunitario. La
educación popular al interior de los grupos se constituye entonces ʺen un
espacio y en una herramienta educativa destinada a potenciar la
capacidad de los grupos populares, a fin que les permita convertirse en
sujetos de su propio proceso educativo y de su propio destino histórico y
políticoʺ (CELATS, 1992).
Un objetivo explícito de los grupos es la búsqueda de una mejora en
las condiciones de vida familiares, pero a su vez hay razones implícitas
que hacen de lo grupal un espacio de contención y placer que puede
fortalecer sentimientos de solidaridad y ayuda mutua.
Las actividades que tienen que ver con problemas de salud y
educación permiten que sus acciones sean validadas en su comunidad,
por pertenecer éstas a los espacios “femeninos”, pero a su vez, son
acciones que les otorgan entrenamiento para incursionar en territorios
habitualmente vedados a las mujeres. Los grupos pueden adquirir una
dimensión política al convertirse en interlocutores con las organizaciones
zonales y con los políticos locales en reclamo de sus necesidades más
sentidas.

1. Los relevamientos
En este capítulo, se presentan los grupos de mujeres relevados en
los años 2002 y 2006 en el área rural de nuestro país. En su descripción,
se consideran las actividades que realizan en forma conjunta, el
acompañamiento que reciben, desde cuándo se reúnen y con qué
frecuencia, cómo fue que decidieron reunirse y por qué, la cantidad de
integrantes, si la organización tiene alguna forma institucional, si han
recibido aportes de instituciones del Estado o de alguna organización no
gubermanental (ONG) y cuáles son los problemas, las demandas y las
56

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

necesidades que manifiestan. También se describen las características de
las mujeres que participan en estos grupos (edad, número de hijos, nivel
de instrucción, acceso a la salud, etc.) y se intenta apreciar las
consecuencias subjetivas o personales, aquellas que sus protagonistas
consideran enriquecedoras en términos humanos y en sus relaciones
sociales, al pertenecer a estos espacios. Concluimos presentando un
esquema del ciclo de vida de los grupos en el sector rural.
El relevamiento inicial fue realizado entre los últimos meses de 2001
y los primeros de 2002. Un primer objetivo al comenzar con este trabajo
fue conocer cuántos grupos de mujeres había en las áreas rurales y la
cantidad encontrada superó las estimaciones previas, ya que se
encuestaron 203 a lo largo de todo el país. Aproximadamente unos 50
grupos no fueron relevados por problemas operativos relacionados con
la accesibilidad, tanto por razones geográficas como de comunicación, y
a otras vinculadas con el contexto del país en ese momento21. Por lo
tanto, en este primer relevamiento se consideró la existencia de al menos
250 organizaciones de mujeres rurales en el territorio nacional.
El segundo se desarrolló durante los primeros meses de 2006. En
esta ocasión, se realizó una encuesta de seguimiento a los grupos
anteriormente encuestados y se aplicó otra a aquellos que habían
quedado al margen en 2001 y a los que comenzaron sus actividades en el
período entre 2001 y 2006. En esta ocasión, se encontraron 452 grupos de
mujeres.
En los dos trabajos de campo, la condición para la inclusión de cada
grupo fue que estuviesen integrados a una estrategia de desarrollo rural,
tanto a partir de programas de la SAGPyA como de otras instituciones
gubernamentales o no gubernamentales. Se consideraron sólo los grupos
conformados exclusivamente por mujeres que residieran en zonas
rurales y los criterios para la selección fueron que: tuvieran identidad
como grupo de mujeres, que realizaran al menos una actividad en común y
que la comunidad las reconociera como grupo. No se contemplaron
aquellos cuya finalidad fuera exclusivamente religiosa como tampoco las
cooperadoras escolares o las comisiones de apoyo a la posta sanitaria,
por ejemplo, a menos que esto fuera una actividad más dentro de otras

21

El 20 de diciembre de 2001 comenzó una crisis política, económica y social que se extendió durante
el año 2002. En esos meses, tanto los/as técnicos/as que colaboraron con el relevamiento como los
grupos mismos debieron enfrentar situaciones de desasosiego, malestar e incertidumbre por su
situación personal y la de sus proyectos.

57

�Mujeres que trabajan la tierra

que permitiesen su inclusión de acuerdo a los criterios antes
enunciados22.
Cuadro N° III.1
Cantidad de grupos en cada provincia en los dos relevamientos
N° de grupos en el
relevamiento 2001–
2002

Seguimiento

Nuevos

Total

Buenos Aires

2

0

1

1

Catamarca

7

4

8

12

Chaco

20

12

0

12

Chubut

5

3

3

6

Córdoba

3

0

18

18

0

17

17

Provincia

Corrientes

Total de grupos en 2006

Entre Ríos

19

17

74

91

Formosa

6

6

1

7

Jujuy

11

6

5

11

La Pampa

2

1

6

7

La Rioja

2

0

11

11

Mendoza

25

5

9

14

Misiones

27

21

4

25

Neuquén

9

6

7

13

Río Negro

6

4

10

14

Salta

13

3

110

113

San Juan

11

9

7

16

San Luis

3

0

4

4

Santa Fe

8

1

9

10

Sgo. del Estero

18

14

13

27

Tucumán

6

3

20

23

203

115

337

452

22

Es necesario recordar que el perfil de las integrantes de los grupos de mujeres considerados en
estos relevamientos es el que contempla el PROINDER para la inclusión en su programa, tal como se
señala en la introducción.

58

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

La estrategia para la localización e identificación de los grupos
consistió en establecer contactos con personas o instituciones que
trabajasen con poblaciones rurales, ya sea de programas nacionales –
como el Programa Social Agropecuario (PSA), ProHuerta u otras
instituciones públicas del Estado Nacional o Provincial– o de ONGs. El
principal apoyo para esta etapa provino de la coordinación y de las
técnicas pertenecientes a la Red TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones
que trabajan con Mujeres Rurales), ya que ellas asumieron la tarea del
relevamiento como propia, estableciendo los contactos necesarios para
llevarlo adelante en las dos etapas. En cada caso, uno/a o dos referentes
se ocuparon de aplicar las encuestas directamente a los grupos o a una
persona cercana a ellos.
La cantidad de grupos existentes en cada provincia y sus
características son el resultado de distintos factores históricos y
socioculturales, tales como la cantidad de población rural, la tradición
agraria campesina, las estrategias de intervención o el estímulo de las
políticas públicas y programas no gubernamentales, cuya magnitud e
incidencia es distinta según las regiones. De esta manera, el mayor
número de grupos está en el norte de nuestro país, tanto en el noroeste
como en el noreste, y se debe a una mayor concentración de familias que
se dedican a la agricultura familiar en comparación al resto del territorio.
Además, existe una tradición de sentido comunitario, asociada a los
pueblos originarios, a luchas reivindicativas anteriores, como las Ligas
Agrarias de fines de la década del 60 y principios de los 70, o más
recientes, en vinculación con problemas ambientales o de derechos
humanos.
De los grupos de mujeres que fueron relevados en 2001, una tercera
parte ya no existe y las razones mencionadas son principalmente, la falta
de acompañamiento y asistencia técnica, o la finalización del proyecto
que las había reunido. Luego hay varios grupos que se han fusionado,
integrándose a organizaciones mixtas, a organizaciones de mujeres más
numerosas, a un consejo aborigen o a cooperativas. En otros casos el
grupo se disolvió, pero muchas de sus integrantes participan hoy de
otras organizaciones. Otra de las razones aludidas es la migración, los
conflictos internos o el fallecimiento de una líder. Hay otros casos en los
que no se ha logrado ubicar al grupo, porque la persona que en su
momento había hecho el contacto ya no trabaja con el mismo y, en
consecuencia se desconoce si aún siguen reuniéndose.
Analizando esta información por provincia, Mendoza por ejemplo
ha disminuido de manera importante su cantidad de grupos, en cambio
59

�Mujeres que trabajan la tierra

hay provincias donde la mayoría siguen reuniéndose, posiblemente
asociado a estructuras organizativas más sólidas y a la presencia de
ONGs. Luego hay una gran explosión de grupos en provincias como
Entre Ríos y Salta, posiblemente asociado a la línea de subproyectos F
del PROINDER.
A continuación se presentan las características principales de los
grupos, de las mujeres que los integran y de las historias de sus
organizaciones, las que fueron abordadas a través de interrogantes sobre
el origen de las mismas y ciertos aspectos de los procesos grupales, tales
como conflictos, problemas, transformaciones y principales demandas.

2. Origen de la conformación de los grupos
Al indagar sobre el origen de la iniciativa o la motivación a partir de
la cual se constituyeron los grupos de mujeres relevados, se destaca que
el 64% surgió por la propuesta de algún agente externo y casi un 24% lo
hizo por propia iniciativa, sin que mediasen instituciones públicas o
privadas.
En el cuadro siguiente se presentan estos porcentajes,
discriminando el origen de la convocatoria externa en gubernamental, no
gubernamental e Iglesia o grupo religioso. Además, se puede observar la
existencia de un 9% de grupos que se formaron por conjunción de la
iniciativa propia con la de una institución o programa.
Cuadro N° III.2
Porcentaje de grupos según el tipo de institución que lo acompaña
Motivación

%

Motivación propia

23,7

Iglesia o grupo religioso

3,2

Convocatoria externa gubernamental

38,4

Convocatoria externa no gubernamental

22,6

Motivación propia conjuntamente con una convocatoria externa

9,1

No contesta

3,0
Total

60

100

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

3. El acompañamiento de los grupos
La mayoría de los grupos analizados (82%) tiene un asesoramiento
sistemático, tanto de instituciones y programas del Estado Nacional o
Provincial como de organizaciones no gubernamentales o de la Iglesia.
Este apoyo se manifiesta por medio de capacitaciones, asistencia técnica
o en el acompañamiento de sus procesos organizativos.
Más de la mitad de los grupos (63%) recibe el apoyo de más de una
institución pública o privada. Por ejemplo, una ONG conjuntamente con
un municipio acompañan al grupo en distintas actividades o la
organización de mujeres recibe asistencia técnica por medio de un
proyecto del PSA y, además, es beneficiario de ProHuerta.
La importancia de los programas del Estado hacia la agricultura
familiar en los últimos 15 años se traduce en que la mayor parte de los
grupos entrevistados (85%) recibe algún tipo de apoyo de un programa
estatal o de una institución pública, como el PSA y PROINDER, los
Programas de Desarrollo Rural del Noreste Argentino (PRODERNEA) y
del Noroeste Argentino (PRODERNOA), INTA y ProHuerta o de alguna
repartición de los gobiernos provinciales o del municipio local. Sin
embargo, sólo el 56% está acompañado por un organismo o programa
del Estado sin la intermediación de otro tipo de institución. El 28%
restante de los grupos son asistidos por una ONG o la Iglesia
conjuntamente con proyectos del PSA y/o PROINDER, INTA,
PROHUERTA y PRODERNOA/NEA o con el apoyo de las
municipalidades o de alguna repartición de los gobiernos provinciales.
Cuadro N° III.3
Porcentaje de grupos según el tipo de motivación para su conformación
Tipo de institución que acompaña al grupo

Porcentaje
de grupos

Institución pública o programa del Estado exclusivamente

56,5

Institución o programa del Estado conjuntamente con ONG y/o Iglesia o algún
tipo de organización de la sociedad civil

28,4

Sólo Organizaciones No Gubernamentales y/o Iglesia o algún tipo de
organización de la sociedad civil

10,0

Ninguna

5,0
Total

100

61

�Mujeres que trabajan la tierra

Como es posible observar en el cuadro anterior, un 10% de los
grupos son acompañados por una ONG o por la Iglesia, con
financiamiento propio y sin el apoyo de programas u organismos del
Estado. Finalmente, por la importancia que reviste la participación
ciudadana en relación al desarrollo local, es importante señalar que
varios grupos recibieron y reciben el apoyo de sus respectivos
municipios.

4. La antigüedad de los grupos
La existencia de grupos y/u organizaciones de mujeres rurales en
Argentina es reciente, y se deriva tanto de una mayor sensibilidad del
Estado ante la problemática existente al interior de las agriculturas
familiares como de una respuesta de la población rural al deterioro
sufrido en sus producciones en los últimos 20 años. Esto se proyecta en
que la mayor proporción de los grupos relevados para este estudio son
posteriores al 2000 (75%). Sólo un 3% tiene la fecha de iniciación de
actividades antes de 1990 y el otro 17% surgió en la década del noventa23.
Los más antiguos se encuentran en Santiago del Estero (3 grupos),
Neuquén (1 grupo), Río Negro (1 grupo), San Juan (1 grupo), Mendoza
(5 grupos), Catamarca (1 grupo), Tucumán (1 grupo) y Salta (1 grupo) y
el comienzo de sus actividades fue a partir de las iniciativas de diferentes
instituciones. Cuatro de ellos (el grupo de Mujeres de Colonia del Valle
en Catamarca, de El Jardín en Salta, el de El Sacrificio en Tucumán y el
de Jumial Grande en Santiago del Estero) se iniciaron a partir del
proyecto Mujer Rural de la Secretaría de Agricultura. Los grupos de
Mendoza y de San Juan comenzaron por las acciones llevadas adelante
por Hogar Rural (INTA) y uno de los del norte de Santiago del Estero
(San José del Boquerón) a través del trabajo en terreno de Cáritas.

5. La cantidad de mujeres de los grupos
El promedio de integrantes de los grupos de mujeres rurales
estudiados es de 10. La información de las encuestas permite observar
una relación entre la cantidad de participantes en la organización y la
institución que la acompaña, porque cuando hay una ONG involucrada,
23

62

En un 5% de los casos no hay información sobre la fecha en que iniciaron sus actividades.

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

el promedio de integrantes es mayor que cuando lo hace solamente una
institución del Estado. Sin embargo, la cantidad de participantes se
relaciona principalmente con la densidad poblacional del territorio
donde están insertos.
Comparando el número de integrantes en los inicios del grupo y el
que se registra al momento de la encuesta, aparece una tendencia al
crecimiento en la cantidad de mujeres que participan en los mismos a lo
largo de su historia. Esto sugiere que los grupos son una respuesta a los
intereses y necesidades de las mujeres y que una vez consolidados, éstos
tienden a su sostenibilidad.

6. La institucionalidad de los grupos
Para analizar la institucionalización de los grupos de mujeres, la
encuesta pregunta si tienen personería jurídica, comisión directiva o
algún tipo de registro escrito como sería un reglamento de
funcionamiento, un libro de actas o una lista de asistencia, considerando
que estas últimas tres alternativas podían ser simultáneas en algunas
organizaciones. Para completar la información sobre la institucionalidad,
se consulta sobre la periodicidad de las reuniones y si integra alguna
organización, red o movimiento.
Dentro de estos indicadores, la obtención de la personería jurídica,
es reflejo de la búsqueda de formalidad institucional. Sin embargo, sólo
un 6% de los grupos tiene personería jurídica. En cuanto a su
organización interna, el 24% tiene comisión directiva y el 74% funciona
con un reglamento, libro de actas o registro de asistencia. Hay un 21,6%
de los grupos que no poseen ningún tipo de formalización de su
organización, realizando sus actividades sin tener una comisión
directiva, un reglamento de funcionamiento o un registro de asistencia.
Esta información se puede interpretar como una tendencia a
construir grupos, con relaciones de poder más horizontales o con
acuerdos de trabajo a corto plazo, sin la intencionalidad de perdurar en
el tiempo.
Aunque el grado de institucionalización de los grupos es variable,
no se observa que esta característica guarde alguna relación con la
antigüedad, las actividades o lo resultados obtenidos por los grupos.
En cuanto a la periodicidad de las reuniones, un 46% contesta que
se reúne entre dos a cuatro veces por mes y un 38% lo hace entre una y
dos veces en el mismo lapso de tiempo. Son pocos los grupos que
63

�Mujeres que trabajan la tierra

realizan sus reuniones con menos asiduidad como, por ejemplo, una vez
cada 2 meses, mientras que hay un 6% que se junta más de cuatro veces
al mes.
Finalmente cabe destacar que casi la mitad de los grupos están
integrados en organizaciones de segundo grado o de tercer grado que
pueden ser centros vecinales o comunales, cooperativas, consejos
aborígenes, organizaciones campesinas zonales o departamentales,
asociaciones de pequeños productores, movimientos campesinos
provinciales (Corrientes, Córdoba, Santiago del Estero) o redes, zonales,
o provinciales, y en algunos casos nacionales. Hay algunas redes de
mujeres, como la Organización de Mujeres de las Siete Etnias al norte de
Salta, la Red de Mujeres Campesinas de la provincia de Entre Ríos y
Swami, red de artesanas en Formosa. La Red Puna de Jujuy, tiene un
espacio para el abordaje específico de la problemática de género en todas
las instancias de la red.

7. Características de las mujeres de los grupos
7.1. Edad y número de hijos/as
Una tercera parte de las mujeres que participan en los grupos
estudiados tienen una edad que oscila entre los 25 y 34 años; un 26% son
señoras de 35 a 40 años y otro 26% menores de 19 años; sólo un 15% son
mujeres de más de 51 años. Es significativa la participación en un rango
tan amplio de edades.
La mayor parte (84%) tiene hijos/as: un 47% entre uno/a y tres; un
41% entre cuatro y seis y un 12% más de 7 ó más. Las mujeres expresaron
la incapacidad de retenerlos en el campo, y esto se ve reflejado en que, en
el 60% de los grupos hay por lo menos una señora que tiene uno o más
hijos/as que ha migrado del campo a la ciudad.

64

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.4
Porcentaje de grupos según la cantidad de mujeres que tienen hijos/as que
han migrado
Cantidad de mujeres que participan en el grupo con hijos/as migrados

%

En el grupo no hay mujeres con hijos/as que han migrado

38,9

En el grupo hay entre 1 a 3 mujeres con hijos/as migrados

38,5

En el grupo hay 4 ó más mujeres con hijos/as migrados

22,6
Total

100,0

En todos los casos, la edad de migración es en torno a los 17 años,
tanto para varones como para mujeres.

7.2. Nivel de instrucción
Mientras que en el 61% de las organizaciones analizadas hay por lo
menos una mujer analfabeta, en el 47% participa por lo menos una que
nunca asistió a la escuela. Es decir, la posibilidad de encontrar una mujer
analfabeta en un grupo es mayor que la de encontrar una mujer que
nunca asistió a la escuela, y esto muestra el hecho conocido de que una
franja de los analfabetos lo son por haber abandonado tempranamente la
escuela, a lo que contribuye el desuso o la escasa práctica de la
lectoescritura.
En el otro extremo de las posibilidades de acceso a la educación
formal, se encontró que sólo en el 9,2% de los grupos hay entre 1 a 3
mujeres con estudios terciarios.

7.3. Las actividades de las familias
Las mujeres provienen de predios que se dedican a la agricultura, la
ganadería, la agroindustria o las artesanías y en todos estos casos, el total
o parte de la producción es comercializada.

65

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.5
Porcentaje de mujeres de los grupos según las actividades principales
de los predios familiares
Actividades principales de los predios familiares

%

Agricultura

13,6

Ganadería

16,6

Agroindustria o artesanía

6,0

Agricultura y ganadería

26,2

Agricultura y agroindustria y/o artesanía

4,5

Ganadería y agroindustria y/o artesanía

6,6

Agricultura, ganadería y agroindustria y/o artesanías

15,0

Agricultura, ganadería, agroindustria y/o artesanías con act. forestales

3,6

Sólo actividades de autoconsumo

7,9
Total

100,0

El cuadro anterior nos indica la actividad principal de los predios
de las mujeres que participan en los grupos estudiados. Por lo tanto, un
13,6% de las mujeres organizadas en los grupos analizados viven en
predios donde la agricultura es la principal actividad de la finca,
mientras que casi un 17% lo hace en explotaciones donde lo es la
ganadería, y sólo en un 6% es la artesanía o la agroindustria. Como era
de esperar, en la mayoría de los casos (56%), las familias realizan más de
un tipo de actividad como estrategia para lograr la sobrevivencia del
grupo familiar.
En casi todos los predios existen actividades de autoconsumo, como
la huerta, el cultivo de cucurbitáceas o de legumbres, la producción de
mandioca, maíz u otros granos y los frutales. La producción de alfalfa y
pastos para el consumo de los animales es muy común, sobre todo
teniendo en cuenta que casi el 50% de las mujeres tienen algún tipo de
producción pecuaria. Aunque las actividades de autoconsumo están
combinadas generalmente con las dirigidas a la venta, existe un 8% de
casos donde el autoconsumo es la principal actividad del grupo familiar.
Una actividad no mencionada anteriormente, y que es importante
porque en el 44% de los grupos hay mujeres que la realizan, es la avícola.
66

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Existen grupos donde la totalidad de sus integrantes tienen aves en sus
predios y, en general, las encuestas muestran que es una actividad que se
realiza en los sistemas productivos más diversificados. Este es un trabajo
que genera ingresos a la familia, porque en casi todos los casos se
menciona la venta de productos y subproductos de las granjas.
La apicultura aparece como otra actividad de importancia para los
predios familiares en cuanto a la generación de ingresos, aunque en una
baja proporción de casos.

7.4. Las actividades de las mujeres en los predios familiares
La huerta, la granja, los porcinos, las cabras y las artesanías son las
principales actividades productivas de las mujeres en los predios
familiares.
Cuadro N° III.6
Porcentaje de mujeres según la actividad que realizan en el predio
Principal actividad productiva de las mujeres

%

Ganado menor y artesanía o agroindustria

20,0

Ganado menor con huerta y/o granja y agroindustria o artesanía

17,3

Ganado menor

16,7

Huerta y/o granja

16,1

Artesanía y agroindustria

13,4

Huerta y/o granja y artesanía y/o agroindustria

11,5

Agricultura o ganadería o apicultura exclusivamente

2,8

No especifica

2,2
Total

100,0

En el cuadro anterior se aprecia la importancia de la ganadería
menor –porcinos, cabras y ovejas– en el trabajo que desarrollan las
mujeres en las áreas rurales, al igual que la atención de la huerta y/o la
granja, que se combinan con la elaboración de artesanías o de productos
agroindustriales, como quesos y otros derivados de la leche, dulces,
conservas, etc, en algunas regiones del país.
La cría de vacunos también aparece en las encuestas como una tarea
femenina, pero en baja proporción y la mayoría de las veces realizada
67

�Mujeres que trabajan la tierra

conjuntamente con la crianza de animales pequeños. Desde el ámbito
agrícola, el cultivo de hortalizas es otra actividad que las mujeres señalan
como propia y, en menor medida, la producción de frutas como
duraznos, higos, manzanas, ciruelas, peras, membrillos, cítricos y nueces.
Lo mismo ocurre con la apicultura. Finalmente, es interesante señalar
que casi un 6% de grupos mencionan como una actividad femenina la
producción de plantas aromáticas y medicinales.

7.5. El acceso a la salud
Como se dijo en el primer capítulo, el acceso a los servicios de salud
es una de las principales demandas de las mujeres del área rural. Esto se
reafirma al observar en el relevamiento que un 34% de los grupos tiene
dificultades para obtener la atención que necesitan para ellas y sus
familiares, dado que tanto la posta sanitaria como el hospital están
alejados de sus localidades24.
Si se considera solamente el acceso a un hospital, las mujeres de
estos grupos deben trasladarse en promedio 35 km para llegar a este tipo
de institución. Esta distancia es excesiva para una urgencia, pero lo es
mucho más porque, en general, acceden a los hospitales locales que no
cuentan con los recursos humanos y/o materiales necesarios para
resolver problemas de salud medianamente complejos. La distancia al
hospital se encuentra en relación directa con el costo del traslado, por lo
cual se debe presumir que el acceso a los servicios de salud está limitado
por condicionantes geográficos y económicos25.
En más del 80% de las zonas donde se encuentran los grupos, hay
un/a enfermero/a en la localidad atendiendo entre 1 y 7 días por semana
y en casi el 60% de las localidades hay un/a agente sanitario. El personal
de enfermería en su gran mayoría está cubierto por auxiliares que tienen
una formación de ocho meses de duración. Las/los agentes sanitarios son
parte de la estructura de atención primaria de la salud y tienen en cada
provincia diferentes formas de organización, funciones, supervisión y
capacitación.

24

Los casos extremos eran dos grupos que tienen el hospital a 90 y 100 km y la posta sanitaria a 70 y
30 km, respectivamente. Además, hay 7 grupos que contestaron que no hay una posta sanitaria
cercana y para los que el hospital se encuentra a una distancia de entre 4 y 19 km.
25

Los grupos más cercanos a los centros de salud son los que tienen un hospital en su localidad (1,2%)
o una posta sanitaria (32,9%). En el 70% de los grupos, las mujeres deben recorrer una distancia mayor
a 10 km para llegar a un hospital y las campesinas de un 40% de las organizaciones necesitan
trasladarse una distancia superior a los 5 km para ser atendido en una posta sanitaria.

68

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.7
Porcentaje de grupos según la atención primaria de la salud en la
localidad
Presencia de enfermera/o y/o agente sanitario en la localidad

Porcentaje de
grupos

Agente sanitario y enfermera/o en la localidad

55

Agente sanitario solamente

7

Enfermera/o solamente

26

Ni enfermera/o ni agente sanitario en la localidad

12
Total

100

La encuesta tiene una pregunta referida a la cantidad de días en que
el médico visita la localidad donde se encuentra el grupo. En este ítem,
hay un 16% de encuestas sin respuesta y sólo 3 grupos contestaron que
no iba ningún médico a su localidad. En las restantes, un 24% contestó
que el médico va todos los días (probablemente sean aquellos que tienen
un hospital en la localidad o muy cercana a la misma); un 6% entre una y
seis veces en un mes; un 19%, una vez cada dos meses; un 11%, entre 2 a
4 veces por año y el 13% restante, contestaron que sólo reciben la visita
del médico una vez al año. Estas cifras indican el grado marginación en
que se encuentra la población rural en cuanto a recibir los servicios
básicos del Estado; esto afecta especialmente a las mujeres y es un factor
de la migración rural femenina.

8. Las actividades de los grupos
Las actividades que desarrollan los grupos relevados son muy
variadas. Probablemente, la elección de qué hacer juntas se relacione con
quien o quienes acompañan al grupo o la motivación por la cual se
organizaron. Más allá de cómo llegaron a realizar la actividad conjunta,
ésta les suele dar una identidad al grupo. Es así que se encuentran las
mujeres artesanas, las cabriteras, las que venden flores en la feria, las que
juegan al fútbol, la del costurero o del roperito, las dulceras, las mujeres
de las ferias francas.
En general, al momento de la encuesta, los grupos realizaban más
de una actividad aunque una de ellas es siempre la más importante y le
69

�Mujeres que trabajan la tierra

da la identidad al grupo. Por ejemplo, las mujeres están organizadas en
torno a la producción y comercialización de cabras y, además, reciben
capacitaciones en género y sobre el funcionamiento del fondo rotatorio y
hay una comisión que se ocupa de la desinfección de vinchucas en las
casas y otra que apoya a la posta sanitaria. Aunque sean varias las tareas
que las reúnen, en este caso es la majada caprina el principal centro de
interés del grupo.
Las combinaciones de actividades más frecuentes son la huerta y la
granja, al igual que la ganadería menor con otros tipos de trabajo. En la
medida que un grupo tiene más actividades, aparecen algunas que son
un poco más complejas o que implican un mayor grado de organización,
como es la de uso de un fondo rotatorio, el prestar servicio de
maquinaria agrícola o participar como delegadas en organizaciones de
productores/as o instituciones gremiales.
Sin considerar la capacitación, un grupo puede haber desarrollado a
lo largo de su historia, desde 18 actividades hasta ninguna dependiendo
de la cantidad de años de existencia. Sin embargo, casi la mitad de los
grupos del relevamiento sólo tuvieron, o tienen, entre una y tres
ocupaciones diferentes.
Dadas las características rurales de estas organizaciones de mujeres,
las actividades predominantes son las relacionadas con el sector
agropecuario. De acuerdo a la encuesta aplicada, el 69% de grupos
realizan, o realizaron a lo largo de su vida, una o más actividades
vinculadas con la ganadería o con la producción agrícola26.
El 65% de los grupos recibe o recibió capacitación, la cual aparece
como un punto fundamental para el desarrollo de las capacidades y de la
autoestima. Generalmente, está asociada a las actividades agropecuarias,
a la comercialización de los bienes obtenidos o a la oferta de servicios.
Sin embargo, muchos grupos recibieron capacitación con el objetivo de
fortalecer la organización y la dinámica interna del grupo y, en un tercio
de los casos, tuvieron como eje la temática de género y de derechos
humanos. En las entrevistas realizadas, el acceso a la capacitación y la
búsqueda de articulación con organizaciones campesinas o con
instituciones relacionadas con el desarrollo rural surgen como dos

26

Solamente un 17% realizó, o realizaba en el momento de la encuesta, una actividad agrícola o
pecuaria en forma exclusiva. El 52% restante de los grupos con actividades agropecuarias, las
combinaban con otra o con más de una. Por ejemplo, las integrantes del grupo tenían un crédito para
insumos para el cultivo de alfalfa en parcelas individuales y, además, recibían capacitación en
atención primaria de la salud.

70

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

elementos que implican un punto de inflexión en el proceso que viven
las mujeres al organizarse.
Los trabajos agroindustriales y/o artesanales son otra actividad de
importancia dentro del relevamiento, ya que están realizados por la
mitad de los grupos y generalmente combinados con otro tipo de tarea.
Cuadro N° III.8
Porcentaje de grupos según las actividades que realizan
desde el inicio hasta la fecha27
Actividades

Porcentaje de grupos

Producción de ganado menor

36

Producción de ganado mayor

13

Botiquín veterinario

14

Producción agrícola, forestal y de plantas ornamentales

33

Huerta

51

Granja y apicultura

41

Agroindustria

22

Artesanía

28

Comercialización

28

Fondo rotatorio y servicio de maquinaría agrícola

32

Religiosas

14

Costura

18

Comedor

16

Organización de beneficios

13

Deportivas

15

Mejora de infraestructura

18

Gestión de proyectos

37

Difusión y comunicación

12

Gremiales y delegadas a organizaciones

28

27

El porcentaje total es diferente de 100 porque se consignan todas las actividades que realizan los
grupos, considerando las realizadas en forma combinada. Por ejemplo, un grupo tiene un botiquín
veterinario, produce porcinos y cultiva una huerta; y en el cuadro se registran las tres en forma
separada. Además, se consideran todas las actividades realizadas por el grupo desde su inicio hasta la
fecha. Por lo tanto, puede ser que un grupo que realizó una plantación forestal hace 10 años, hoy se
dedique a la venta de hortalizas y frutas en una feria. En este caso, se consignan ambas actividades.

71

�Mujeres que trabajan la tierra

Actividades

Porcentaje de grupos

Organización de actividades recreativas

30

Salud

26

Capacitación en género y en derechos humanos

23

Otros tipos de capacitaciones

42

La mitad de los grupos que realizan actividades relacionadas al
ámbito forestal están localizados en la provincia de Misiones y son
asociaciones que han sido beneficiadas con proyectos de la Secretaría de
Agricultura en los años 2000 y 2001 para la reforestación con especies
nativas. Los otros grupos no especifican qué actividades forestales
realizaron o realizan, pero es de esperar que se relacionen tanto con la
plantación de especies arbóreas como con aquellas vinculadas a la
obtención de productos del monte como leña y carbón.
Las actividades de servicios de maquinaria que los grupos
mencionan se refieren a la compra por medio de subsidios o créditos de
maquinarias agrícolas que usan los miembros de la comunidad, tanto en
forma gratuita o pagando el servicio a la asociación.
Dentro del 15% de los grupos con actividades deportivas, es
necesario mencionar a las asociaciones de fútbol femenino. En el
relevamiento de 2001 había cinco organizaciones, conformadas por
mujeres más jóvenes que la media existente en los otros grupos (entre 19
y 24 años), que tenían un equipo de fútbol y para quienes las actividades
relacionadas con el fútbol eran importantes28.
Finalmente, hay un 6% de grupos que mencionan “otras
actividades”, además de las indicadas en la encuesta. Por ejemplo, tareas
culinarias, colaboración con la organización de productores/as local,
acciones relacionadas con el medio ambiente, lombricultura y fabricación
de suelo cemento. Es interesante destacar que en este ítem, cinco grupos
mencionan la realización de capacitaciones a otras familias campesinas.

28

De estos cinco grupos, tres de ellos ya no existían cuando se realizó la encuesta de seguimiento en
2006.

72

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

9. Aportes y recursos recibidos por las mujeres y por los
grupos
Los aportes y recursos recibidos por las mujeres a través de distintas
instituciones estatales o no estatales desde el inicio del grupo hasta el
momento del relevamiento son muy variados. En el cuadro siguiente, se
presenta el porcentaje de grupos según los tipos de aportes o recursos
recibidos.
Cuadro N° III.9
Tipos de aportes o recurso recibido según el porcentaje de grupos que los
recibieron
Tipo de aporte o recurso recibido

Porcentaje de grupos

Capacitación

95,8

Asistencia técnica

94,9

Insumos (animales, semilla, laboreo, alambre, etc.)

78,6

Infraestructura29

38,4

Maquinaria y herramientas30

37,8

Programas de empleo

15,5

Alimento
Bienes de uso doméstico

9,3
31

40, 8

Vestimenta y/o útiles escolares

4,2

Emergencias agropecuarias y/o climáticas

6,5

Como es posible observar, la capacitación y la asistencia técnica son
los principales recursos que han recibido los grupos estudiados. Esto se
relaciona con que la mayoría de los mismos tienen un acompañamiento
sistemático (ver Cuadro N° III.3) de instituciones que brindan asistencia
técnica y capacitación. En los casos en que el grupo sólo recibió un
recurso (12 casos), éste fue capacitación o asistencia técnica.

29

Incluye todo lo que está plantado: piletones, aljibes, galpones, canales de riego, salones
comunitarios, viviendas, radio comunitaria, caminos, etc.
30 Aquellas que se usan para el trabajo productivo y para las actividades de tejido y costura: tractores,
arados, rueca, telar, máquina de coser, esquiladora, sembradora, bomba de agua, pantalla solar, etc.
31 Incluye todos los bienes que se usan en la casa y/o que apoyan las actividades reproductivas:
cocinas, hornos, lavarropas, heladeras, pantalla solar (de uso en la casa), colchones, frazadas, etc.

73

�Mujeres que trabajan la tierra

La cantidad y variedad de los aportes y recursos recibidos no tienen
una relación necesaria con la antigüedad del grupo. En promedio, las
organizaciones entrevistadas se beneficiaron con 5 a 6 diferentes tipos de
aportes o recursos desde que comenzaron a reunirse. Existen casos que
obtuvieron un proyecto, por ejemplo, y otros una suma de aportes
económicos de importancia ya que recibieron, a lo largo de la vida del
grupo, numerosos subsidios o aportes no reembolsables o créditos a muy
baja tasa de interés.

10. Los cambios personales de las mujeres que participan en
grupos
La mayoría de las mujeres de los grupos entrevistados manifestaron
haber tenido cambios desde que comenzaron a participar en sus
organizaciones.

74

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.10
Tipos de cambios personales en las integrantes del grupo
Algunas respuestas características ante la pregunta:
Tipo de cambios

¿Qué cambios ocurrieron a nivel individual en las integrantes del
grupo?
9 Hábito de integrarse a un grupo.

Mayor participación.

9 Aumenta la acción y motivación. Se liberaron, participan,
son compañeras.
9 Se valoran más a sí mismas y lo que hacen.

Mayor autoestima,
motivación, seguridad,
autonomía.

9 Hay motivación e interés por el saber, por nuevos
conocimientos.
9 Nos animamos a hablar, a no tener miedo de usar la palabra o para
salir a reuniones fuera de la comunidad.
9 Se animan a representar el grupo.
9 Mayor iniciativa familiar.
9 Estamos más libres; reconocemos los derechos como mujeres;
podemos enseñarles y hablarles a los hijos.

Cambios en la relación con
la familia y en sus
relaciones de género.

9 Disfrutar de un tiempo libre
9 Mayor independencia con respecto al marido.
9 Ruptura del aislamiento.
9 Traslado de los aprendizajes a la familia.
9 Algunas lograron relaciones de género más equitativas.
9 Aprendimos cómo es nuestro cuerpo.
9 Capacitación en diseño, hilado y teñido.
9 Salida laboral.

Capacidad productiva,
aprendizaje de tecnología.

9 Recuperación de técnicas artesanales, como parte de su
identidad cultural.
9 Comprensión del manejo de los números, costos, venta.
9 Aprendizaje en el trato al consumidor, mejoras en las
presentaciones.
9 Integración a asociaciones de pequeños productores.

Capacidad organizativa y
de gestión.

9 Aprendizaje en administración y negociación.
9 Elaboración y gestión de proyectos.
9 Mejora la capacidad de expresión.

Comunicación

9 Animarse a plantear propuestas en el grupo.
9 Manejo de información
9 Más apertura, escucha, respeto, compromiso de cada una.

Valoración grupal

9 Solidaridad, compromiso, capacidad de compartir, amistad.
9 Sentimiento de pertenencia grupal.

75

�Mujeres que trabajan la tierra

Algunas respuestas características ante la pregunta:
Tipo de cambios

Otras

¿Qué cambios ocurrieron a nivel individual en las integrantes del
grupo?
9 Continuación de los estudios secundarios.
9 Aprendimos a valorar nuestra cultura.

En las encuestas, la experiencia de la participación en grupos parece
tener un fuerte impacto en la manera en que sus integrantes se perciben
a sí mismas. Estos cambios están mediados por la interacción grupal, que
les permitió comprender que muchos de sus problemas son compartidos,
y enriquecerse con la experiencia y el aporte de las otras. Les permite
mejorar su capacidad de expresión, usar la ʺpalabraʺ que generalmente
tienen vedada. Una señora lo expresa así: “ahora puedo ordenar mis ideas en
la cabeza y decirlas en grupo... aunque me equivoque”.
Las respuestas también dejan claro que estos cambios están
asociados al hecho, por un lado, de asumir que su trabajo doméstico y
reproductivo tiene un valor y, por otro, a la transformación de su
identidad de ʺayudanteʺ a “productora” en las actividades del predio, ya
que no eran plenamente conscientes del aporte que realizan. Tal como lo
expresó una de las respuestas: “Aprendimos a valorarnos más, que tenemos
muchas fuerzas para luchar, que no sólo somos amas de casa sino productoras y
artesanas”.
En las entrevistas surge que la participación en la vida del grupo
llevó a muchas mujeres a mejorar su capacidad de liderazgo, lo que se
expresó no sólo al interior del grupo sino también en las relaciones con
sus propias familias, con sus hijos y sus maridos y dentro de la
comunidad32.
El fortalecimiento de su autoestima aparece en las encuestas
derivado, en parte, de la mejora de los ingresos, como resultado de
actividades tales como la producción de huerta, la tejeduría, la
elaboración de dulces y otras actividades artesanales. Las mujeres se
sienten más diestras para la presentación de sus productos en ferias, con
un visible mejoramiento de su capacidad de expresión (verbal y
corporal) y más sueltas en su interacción con otros grupos. La
ampliación de sus conocimientos, cambio mental y progreso personal
fueron algunos de los rasgos que se señalaron. También, una conciencia

32

Al asumir compromisos, las mujeres se sobrecargan de trabajo y esto implica que deben redistribuir
y organizar su tiempo para lograr construir una vida con participación en los espacios públicos.

76

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

más clara de su posición de género: valoran los derechos de las mujeres y
se sienten más fuertes para afirmar y sostener los mismos.
En aquellos grupos donde se ha trabajado con el eje de los derechos
humanos, las mujeres pueden reconocerse como ciudadanas. El conocer
las declaraciones y convenciones internacionales sobre los derechos
humanos en general y de las mujeres rurales en particular, la no
discriminación y la eliminación de la violencia contra las mujeres, abre
una nueva perspectiva que las reposiciona frente a sí mismas, su pareja,
su familia y la comunidad33.
Cabe destacar el proceso de valoración de la identidad cultural que
mencionan los grupos. Este resulta en un reconocimiento del “ser
campesina” o del pertenecer a una etnia; como una transición cuyo
punto de partida es el sentimiento de discriminación y la baja
autoestima, pasando a la construcción valorativa de una identidad de
etnia o clase. Del total de grupos relevados en el año 2006, el 24% se
reconoce como perteneciente a un pueblo originario, Kolla, Guaraní,
Mapuche, Diaguita Calchaquí, Toba, Wichí, Chorotes, Chulupíes, Chané.
En la provincia de Salta hay grupos interétnicos, integrados por mujeres
de diferentes pueblos que participan de la misma organización.

11. Los cambios en el ámbito grupal
La pregunta “¿Qué cambios ocurrieron en el ámbito grupal?”
agrega precisiones de interés acerca del balance de la experiencia
compartida que efectuaron los grupos estudiados.
En la mayoría de las encuestas, los grupos percibieron muchos
cambios. Los principales pueden resumirse en la idea de que se
organizan mejor para trabajar, con mayor confianza para charlar
problemas del grupo y de las mujeres. Además, ganan seguridad para
asumir diferentes roles y funciones y tienen un mayor compromiso con
la tarea y el uso de los recursos. Por otro lado, se observa un aumento en
la capacidad para organizarse y respetar las pautas de división del
trabajo. En las percepciones de estos cambios, jugó un papel importante
el desempeño que los grupos tuvieron hacia fuera sobre todo cuando
fueron reconocidas y consultadas.

33

Existen experiencias de mujeres que a las cartillas y materiales utilizados en las capacitaciones
sobre derechos, los cuelgan de las paredes de su casa o, intencionalmente, los dejan a la vista para que
los vea el marido.

77

�Mujeres que trabajan la tierra

Como puede observarse en el cuadro siguiente, las respuestas a esta
pregunta pueden agruparse más comprehensivamente en las que
destacaron las ventajas de la sociabilidad grupal y sus efectos positivos
en el plano personal y colectivo y las que se focalizaron en la mayor
capacidad de organización para fines prácticos, entre los cuales
incluimos tanto la gestión para la producción como la defensa de los
propios derechos.
Cuadro N° III.11
Tipos de cambios a nivel del grupo

Tipo de cambios

Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Qué cambios ocurrieron en el ámbito grupal?
9 Conciencia como grupo. Se decide mejor. Mejoran los lazos
solidarios. Posibilidad de resolver conflictos

Integración, participación,
solidaridad y confianza en
sí mismas para tomar
decisiones

9 Se comparte en comunidad. Ayuda mutua y auto ayuda.
9 Comprensión del grupo como compañía
9 Poder de negociación.
9 Renovación de dirigentes y pérdida de los liderazgos
históricos

Mejoras en la organización
para gestionar proyectos,
negociar y defender
derechos

9 Mejora la capacidad de gestión.
9 Organización para comprar insumos y para producción.
9 Hemos aprendido a defendernos y a luchar por lo que queremos.
9 No nos ponemos de acuerdo fácilmente.

Dificultades y cambios
negativos

9 Más conflictos que instancias positivas
9 El grupo sufrió desgranamiento, pero luego se estabilizó.

En este proceso los grupos también registran transformaciones que
fueron vistas como negativas: disminución de su tamaño o conflictos
internos. Algunos grupos disminuyeron sensiblemente en cuanto a su
número de integrantes, pero las que quedaron se afianzaron y
organizaron democráticamente. Si bien son frecuentes los conflictos
internos, la confianza en el grupo aumentó luego que los mismos fueron
enfrentados y superados. Esto puede resumirse en la idea de que si el
grupo resiste la instancia conflictiva y las dificultades de lograr consenso,
termina fortalecido por la prueba.

78

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

12. Las ventajas de la organización grupal
La mayoría de las respuestas a la pregunta “¿Cuál fue la principal
ventaja por estar organizadas?” describieron dos o más rasgos, por lo
que el total de aspectos considerados fue sensiblemente más numeroso
que los hallados en las preguntas anteriores. Se reiteraron las nociones de
crecimiento personal y grupal generado por la experiencia participativa
y las que destacan la capacidad operativa del grupo en términos de
objetivos de gestión concretos que surgieron en los ítems precedentes,
pero que agregaron precisiones de interés que vale la pena comentar.
Cuadro N° III.12
Tipos de ventaja de estar organizadas
Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Cuál es la principal ventaja de estar organizadas?

Tipo de ventaja

Sociabilidad, valoración.

9

Animarse a opinar, darse fuerza mutua.

9

Haberse conocido, trabajar entre vecinas, compartir.

9

Mejora la participación, el debate.

9

Autoconfianza, participación, solidaridad y enriquecimiento
personal.

9

Escuchar y respetar las ideas del/a otro/a.

9

Las mayores enseñan a las jóvenes sus saberes.

9

Construcción de un proyecto colectivo.

9

Aprender a negociar y desarrollar capacidades para la
autogestión.

9

Conformar una cooperativa para trabajar y producir
organizadamente.

Organización del grupo y
mejora de la capacidad
9
de gestión

Potenciar la capacidad de gestión del grupo, planificación de
un proyecto productivo diversificado.

Tener un espacio físico propio
Articulación y alianza con otros grupos de mujeres y organizaciones
mixtas.
Participación en encuentros regionales y nacionales.

9
9
Reconocimiento del
grupo en la comunidad, y 9
contactos externos
9

Capacitación y asistencia
técnica

Comunicación entre mujeres.
Participación en ferias y encuentros de intercambio.
Mejora la relación con los vecinos.
Que siendo un grupo armado logramos hacernos escuchar y que
nos valoren.

9

Manejo de información.

9

Trabajo en la huerta

79

�Mujeres que trabajan la tierra

9

Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Cuál es la principal ventaja de estar organizadas?
Capacitación.

9

Aprendimos muchas cosas

Tipo de ventaja

Créditos y subsidios

Acceso a créditos para mejorar producción para autoconsumo

9

Acceso a las ayudas que ofrece el PSA y PROINDER.

9

Compra de herramientas e insumos más baratos.

Comprar mejor. Ahorro de dinero en las compras

Producción y
comercialización,
ingresos

9

Concentración de la oferta de un producto totalmente
artesanal para poder vender al turismo.

9

Aprendimos a ser nuestras propias patronas

9

Apoyo a la economía familiar y comunitaria

Defensa de los derechos de la mujer.

Derechos Humanos

Otras

9

Evitar embarazos no deseados.

9

Lucha por la calidad vida (vivienda, agua, tierra,
alimentación, salud, vestido, etc.)

9

Defensa de las tierras y el territorio

9

Estar bien en los momentos difíciles.

9

Realizar algo distinto de la tarea cotidiana.

9

Compartir el trabajo con los maridos.

9

Contención frente a problemas personales y familiares.

9

Solidaridad frente a casos de violencia.

Intentando resumir las respuestas anteriores, se observa que las
mismas pueden agruparse en tres ítems: i) las relacionadas a variables
económicas (Aprendimos a ser nuestras propias patronas), ii) las
relacionadas a lo político (la defensa del territorio, alianza con otras
organizaciones) y; iii) las que mencionan aspectos subjetivos (“animarse a
opinar y darse fuerza…”; “haberse conocido, trabajar entre vecinas compartir”).
Con respecto al primero, se destacaron como ventajas los adelantos
directamente relacionados con la producción y la comercialización y los
mayores ingresos generados; el acceso a créditos y subsidios y los
beneficios derivados para las familias en términos de mejoramiento
concreto de los niveles de calidad de vida.
La capacitación recibida aparece nuevamente como beneficio muy
apreciado, que aumenta el conocimiento y la información para los
proyectos que el grupo ha emprendido.

80

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

13. Los problemas de los grupos
Casi el 30% de los grupos manifestaron no tener problemas y un
11% no respondieron a esta pregunta. Por lo tanto, más de la mitad de
los grupos estudiados identificaron los problemas principales que los
afectaron. De ellos, 34% consignaron un solo problema y el 25,7% de los
grupos señalaron que tenían varios problemas. En el cuadro siguiente se
presentan únicamente los problemas enfrentados por los grupos.
Cuadro N° III.13
Principales problemas enfrentados por los grupos
Problemas

%

Mala administración del dinero

9,2

Competencia en el liderazgo

21,3

Chismes

34,0

No cumplimiento de los acuerdos

28,0

El grupo quedó sin acompañamiento

7,5
Total

100,0

Como puede apreciarse, los problemas más extendidos son los
chismes (34,0%) y el no cumplimiento de los acuerdos (28,0%), seguidos
por la competencia en el liderazgo (21,3%), la mala administración del
dinero (9,2%) y el quedar sin acompañamiento (7,5%).
Aunque sólo un 30% de los grupos contestó el ítem sobre “Otros
problemas del grupo”, las respuestas dadas a esta pregunta abierta
contribuyeron a aclarar los aspectos identificados como problemáticos
expuestos anteriormente.

81

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.14
Otros tipos de problemas del grupo
Tipo de problema

Del propio grupo

Externos al grupo
(comunitarios o
institucionales)

Familiares

Falta acompañamiento o
asistencia técnica

Inasistencia

Algunas respuestas características
9

Liderazgo muy marcado que obstaculiza la participación

9

Malos entendidos, dificultad para los acuerdos

9

Falta de experiencia para compartir en grupo

9

Divisiones religiosas, familiares, políticas

9

Desgranamiento

9

Desacuerdos en las compras

9

Falta de solidaridad, de confianza. Individualismo

9

Miedo por falta de experiencia. Miedo a tomar crédito

9

El desafío de aprender a ser la propia patrona

9

Cuesta que las mujeres salgan de las casas

9

Por influencias clientelísticas institucionales e individuales

9

Interferencias políticas partidarias

9

Falta de apoyo de la comunidad o de las instituciones.
Interferencias de los varones.

9

La pobreza.

9

Peleas entre familias

9

En la comunidad hablan mal de las mujeres

9

Los maridos no le dan permiso

9

No tienen con quien dejar a los hijos/as o animales.

9

Cuesta delegar las responsabilidades del hogar.

9

El grupo quedó sin acompañamiento y no se reunió

9

El grupo no se reunió

9

Dificultades de acceso a las reuniones por la distancia o la
falta de dinero para el traslado

9

Demora en la ejecución por tardanza de entrega de fondos o
reducción de financiamiento

9
Económicos, productivos
9
o de comercialización

Otros

82

Falta de venta de productos
Falta de recursos económicos, financieros, maquinaria,
tiempo, etc

9

Fracasos en la experiencia productiva

9

Falta de lugar para reunirse, o para trabajar

9

Desánimo por falta de oportunidades

9

Incendio del galpón, problemas del clima.

9

Robo de los fondos por parte de una compañera o una
persona ajena al grupo

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Los principales problemas que afectan a los grupos tienen que ver
con su propia dinámica y las dificultades para manejar las propias
tensiones y conflictos. La inexperiencia y eventualmente la existencia de
liderazgos autoritarios que dificultan la expresión de las ideas y la
participación han sido señalados en algunos casos. Por otro lado, las
mujeres frente a los conflictos ponen en juego las emociones.
Un obstáculo adicional es que como resultado de las dificultades
para organizarse se produce el retiro de alguna de sus integrantes.
Las dificultades para llegar a las reuniones es el justificativo más
frecuente para las inasistencias, ya sea por las distancias o el dinero
necesario para el traslado. Otros problemas se refirieron a la débil
vinculación de los grupos al mercado, la falta de ventas y el consecuente
desánimo que en muchos casos se atribuyó a la crisis económica.
La ausencia de actividades conjuntas, ya sea por la carencia de una
conducción adecuada o por la falta de identificación del grupo con
objetivos orientadores, resulta asimismo un obstáculo para su
supervivencia. A ello deben sumarse otros problemas externos, tales
como las demoras en la obtención de financiamiento o el alejamiento de
animadores o promotores que efectúan el acompañamiento.
La falta de apoyo de la comunidad se expresa en las preguntas ¿en
qué andan estas mujeres?, ¿de qué hablan? o las acusan de chismosas y de
perder el tiempo. A nivel familiar, la ausencia del respaldo para la
participación se expresa en las dificultades para delegar el cuidado de
los/as hijos/as o de los animales u otra actividad que sea de su
responsabilidad. Y en otros casos el marido, directamente no les da
permiso a participar.

14. Las demandas de los grupos
Debido a la diversidad de los temas contenidos en las respuestas, en
éste, igual que en otras preguntas abiertas, al procesarlas se efectuó una
tilde múltiple en las categorías correspondientes.

83

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.15
Las demandas de los grupos de mujeres
Algunas respuestas características ante la pregunta
ʺ¿Cuál es actualmente la principal demanda del grupo de mujeres?ʺ

Demandas

Resolución de problemas
estructurales

Recursos para la
producción (insumos,
herramientas,
instalaciones)

Créditos y subsidios

Trabajo y organización

Mercado

Capacitación y
asistencia técnica

Servicios: salud,
educación, transporte y
vivienda

84

9

Regularización de la tenencia de la tierra, escrituración.

9

Agua para riego.

9

Sistemas de captación y almacenamiento de agua.

9

Materiales para costura y tejido.

9

Equipamiento productivo que simplifique el
(moledoras de granos, envasadoras, husos, telar, etc).

9

Insumos (semillas, fertilizantes, botiquín veterinario)

9

Mejorar el manejo de suelo.

9

Locales para producción y reuniones.

trabajo

9

Créditos de apoyo a la producción.

9

Ampliar la cartera de crédito disponible para beneficiar
nuevas socias.

9

Subsidios.

9

Trabajar y vivir en el campo. Ampliar la zona de cultivo,
sembrar, forestar, criar.

9

Organizarse con más grupos, promover la participación,
fortalecer redes.

9

Participar en encuentros, realizar pasantías.

9

Alivio de las tareas reproductivas

9

Mejorar la comercialización, vender mejor, tener un puesto de
venta.

9

Sacar marca del producto para poder comercializar.

9

Certificación de productos.

9

Capacitación en el tema mujer, género, derechos de las
mujeres, prevención de la violencia, procreación responsable.

9

Asistencia legal y capacitación para el tema tierras.

9

Asistencia técnica para la producción y comercialización.

9

Capacitación para fortalecer la organización, la producción,
negociación, autoconsumo, venta, y promoción de salud.

9

Asistencia en la resolución de conflictos grupales.

9

Asistencia médica.

9

Luz eléctrica, fuentes de energía alternativas.

9

Mejorar las viviendas rurales, baños, cocina.

9

Caminos y transporte público.

9

Educación: planes de alfabetización, becas para jóvenes.

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Algunas respuestas características ante la pregunta
ʺ¿Cuál es actualmente la principal demanda del grupo de mujeres?ʺ

Demandas

Otras

9

Seguridad.

9

Atención a víctimas de violencia. Contención familiar.

9

Equidad de género.

9

Que los beneficios sean para toda la comunidad.

9

Conservar la identidad cultural.

9

Abordar la problemática del alcoholismo

Mirando el cuadro, la amplitud de demandas es grande, quizás la
principal sea la vinculada con los problemas de tierra, agua y trabajo. Las
mujeres piden apoyo para la producción, la comercialización y por
medio de créditos o subsidios para el mejoramiento de las condiciones
de la finca (equipamiento y adquisición de máquinas y herramientas de
trabajo y para la construcción de instalaciones). Sus demandas están
vinculadas principalmente a la preocupación del mantenimiento del
hogar y es por eso que solicitan también capacitación y asistencia técnica
en aspectos productivos, además de temas inherentes a la familia, la
vivienda, la salud y a la condición de género.

15. El ciclo de vida de los grupos
Al analizar el ciclo de vida de los grupos, es posible encontrar
diferentes alternativas que estos siguen desde su formación. De Dios
(2000), las presenta en el siguiente diagrama.

85

�Mujeres que trabajan la tierra

Diagrama N° III.1
El ciclo de vida de los grupos voluntarios
Crecimiento

Formación

Consolidación

Formalización

Crisis

del Grupo
Estancamiento
o latencia

Disolución

Burocratización

Refundación

Fuente: De Dios, 2000.

Como ocurrió en varios de los grupos analizados, la ejecución de un
proyecto resultó en un camino de crecimiento del grupo en la medida
que se alcanzaron los objetivos esperados y se consolidaron las
relaciones de cooperación entre sus integrantes. En estos casos, la
aparición de conflictos y su resolución dejó como saldo un aumento de la
cohesión grupal. La continuidad del grupo se asegura con el planteo de
nuevos objetivos (en general, expresados en un nuevo proyecto) que
recrean el deseo de sus integrantes de mantener su condición de grupo.
En algunos casos, esto puede estar acompañado con la discusión y
acuerdo acerca de normas o reglamentos compartidos a los que deben
sujetarse y, aunque como se vio ocurre en un bajo porcentaje, puede
aparecer la necesidad de una mayor formalización. En general, la
adopción de alguna figura jurídica ocurre cuando el grupo se expande
tanto en número de integrantes, como en la cantidad y complejidad de

86

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

los posibles proyectos productivos a ejecutar en relación con otros
actores sociales o en articulación con otros grupos campesinos.
Otro camino posible que se observa, es la conformación del grupo a
partir del ofrecimiento de un programa que ofrece crédito o subsidio. La
posibilidad de acceder a recursos actúa como motivador. La ejecución de
un proyecto simple que busque mejorar la situación productiva
mediante la realización de pequeñas inversiones prediales puede
conducir a la maduración del grupo como tal, o puede resultar en una
apropiación de beneficios por parte de cada integrante, sin trabajar hacia
una construcción conjunta. En este caso, una vez ejecutado el proyecto,
no surgirá el deseo de recrear objetivos y crecer en autogestión,
despegándose paulatinamente de la institución que dio origen al grupo,
y de esta manera es probable que se estabilice en una situación de
estancamiento, para disolverse finalmente.
En general, los acuerdos que hace un grupo para el trabajo conjunto
pueden tener diferentes grados de complejidad según pacten entre sus
integrantes a una menor o mayor interacción y a una menor o mayor
formalización del contrato establecido. Cuando los grupos son capaces
de diseñar y poner en práctica propuestas de trabajo más complejas, y
alcanzar resultados exitosos según la perspectiva de sus propios
integrantes, es probable que deriven en un crecimiento, consolidación y
formalización creciente. Lo contrario ocurrirá cuando los grupos no
encuentren la tarea que los convoque y puedan resolver los dilemas que
les demande la ejecución de prácticas asociativas simples. De esta
manera el grupo tenderá a disolverse o a transformarse.
Existen coyunturas sociales, políticas y económicas que impulsan a
la conformación de grupos. En la década del noventa en Argentina, las
áreas rurales actuaron como refugio ante el desempleo y muchos grupos
se conformaron para buscar alternativas laborales o para la realización
de actividades productivas para la generación de ingresos o para el
autoconsumo. Por lo contrario, existen otras coyunturas en las cuales no
hay ningún tipo de apoyo a las organizaciones de base o mismo se
cuestiona la participación y los grupos se estancan o disuelven.
Este enfoque desde la coyuntura no debe dejar de lado el avance
que significa en el tejido social de las regiones rurales, la difusión de
formas de asociación grupal. Aunque ellas forman parte de formas
organizativas comunitarias preexistentes, cuya rica tradición aparece en
toda la historia de la cultura rural de Argentina, han sido estas últimas
décadas escenario de la difusión de un nuevo paradigma del rol de las
mujeres.
87

�Mujeres que trabajan la tierra

Al mismo tiempo, la coyuntura nacional e internacional propone
una redefinición del pacto de la ciudadanía con el Estado, lo que está
asociado a un aumento de la conflictividad social, y de una vocación
explícita por la paridad, la equidad, y la elevación del nivel de calidad de
vida. La organización grupal de las mujeres rurales desde una mirada de
género, concierne tanto a aspectos subjetivos, como a la cultura política,
las relaciones de poder y al desarrollo humano.

La Asociación de Mujeres Warmi Sayajsunqo
La Warmi es una asociación conformada por mujeres kollas que tiene sede en
Abrapampa en la puna jujeña. Su nombre en quichua significa Mujeres
Perseverantes. Surge en el año 1995 impulsada por 10 mujeres, lideradas por
Rosario Quispe.
Comenzaron con la construcción de un salón comunitario y hasta el momento
han desarrollado numerosos emprendimientos, han crecido en el número de sus
integrantes y han recibido apoyo de diversas fuentes de financiamiento.
Actualmente la asociación está integrada por 3500 personas varones y mujeres
que son representantes de un grupo familiar. Han conformado 89 fondos
comunales distribuidos por cinco departamentos de la puna y valles salteños,
que cuentan con dinero y otorgan préstamos a los/las integrantes de los
mismos. Se han llevado adelante proyectos de diversa índole como la
instalación de una estación de servicio en Abrapampa, un cyber o un colectivo
para el transporte público, además de los emprendimientos tradicionalmente
agrícolas y ganaderos como los invernaderos o la cría de llamas.
Por estatuto, la comisión directiva de la asociación está integrada
exclusivamente por mujeres. Cada fondo comunal tiene dos delegados que son
un varón y una mujer y si bien los varones participan de la asamblea, no
pueden ser elegidos. Esta organización ya no es exclusivamente de mujeres,
pero merece ser considerada por el protagonismo de las mismas a lo largo del
proceso y el pasaje hacia la conformación de grupos mixtos.

88

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Capítulo IV
Los derechos humanos de las
mujeres rurales
El objetivo de este capítulo es describir el marco legal que protege
los derechos de las mujeres rurales en el Estado Argentino, intentando
objetivar el proceso de visibilización de sus derechos y describiendo
categorías que sirvan para su empoderamiento. Por ello, principalmente
está centrado en las mujeres rurales.
El título de este capítulo implica un recorte en dos dimensiones. En
cuanto al sujeto, se va a hablar del derecho de las mujeres rurales, es
decir, de aquellos aspectos particulares que buscan adecuar el sistema
jurídico general a las diversidades y desigualdades que reviste su
condición en el sistema jurídico. Por tanto, no se va a tratar, sino por
referencia, del sistema jurídico que rige a todos los habitantes del Estado
Argentino. Tampoco, se va a desarrollar el marco jurídico que protege a
los pueblos y las comunidades indígenas y sus miembros, de los que
muchas mujeres rurales son parte, que tiene un importante desarrollo en
nuestro país34. En cuanto a la materia, no se describen los sistemas
vinculados a la tenencia, posesión y propiedad de las tierras.35

1. De una sociedad patriarcal a los derechos humanos de las
mujeres
El sistema jurídico de los estados y de la comunidad internacional
se organizó en clave masculina. Se regulaba en forma universal los
derechos de todos los hombres, pero en la realidad se trataba del derecho
sólo de los varones, y si profundizamos más, el los varones propietarios.
Se organizaba –y aún se organiza– en el marco de un modelo de

34

Para el derecho de los pueblos indígenas cf. Bidart Campos (1996), Bazán, V. (2004); Canet, (2005‐III‐
1141).
35

Para la tenencia de la tierra cf. González (2000) y Obscchatko, Foti y Román (2006).

89

�Mujeres que trabajan la tierra

explotación patriarcal capitalista del trabajo y del trabajo reproductivo
de las mujeres.
En efecto, los estados se configuraron en el siglo XIX sobre el
derecho a la igualdad, entendida como la igualdad de todos los hombres
ante la ley. Pero, se trataba sólo de la igualdad de los varones, las
mujeres no tenían derechos civiles ni derechos políticos.
De la misma manera, las declaraciones internacionales de derechos,
hasta la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948),
regularon los derechos de los varones. Un ejemplo de los derechos
excluidos es el proyecto de declaración de derechos de las mujeres
elaborado por Olympe de Gouges, en París simultáneamente con la
proclamación de la célebre Declaración de los Derechos del Hombre. En
su artículo 4 dice: “La libertad y la justicia consisten en otorgar a todos
aquello [lo] que les pertenece. El ejercicio de los derechos naturales de la
Mujer no encuentra otros límites sino la tiranía perpetua a la que el
hombre la somete; estos límites deben ser reformados por la ley de la
naturaleza y la razón”.36
En la actualidad se definen los derechos humanos como aquellos
que toda persona posee y que tiene el derecho de disfrutar, simplemente
por su condición de ser humano, sin distinción de edad, raza, sexo,
nacionalidad o clase social. Si bien se suele distinguir entre derechos
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales (o “generaciones de
derechos”), sin embargo, desde el punto de vista de su exigibilidad, son
integrales, interdependientes e indivisibles, en el sentido que conforman
un todo y no se puede sacrificar unos para defender otros. Su
universalidad no implica uniformidad, sino por el contrario, requieren
que su reconocimiento se enriquezca con todas las particularidades de
las diversas condiciones y circunstancias que revisten las mujeres y los
varones. Finalmente, los derechos humanos son jurídicamente exigibles,
aún sin ley que los reglamente.
Durante la Conferencia Mundial de los Derechos Humanos de 1993,
los estados reafirmaron en la Declaración de Viena,37 que los derechos

36

Perez Gallart (1998, p. 7). Para mayor abundamiento, se transcribe el artículo 6, que proponía: “La
ley debe ser la expresión de la voluntad general, todas las ciudadanas deben contribuir
perpetuamente, o a través de sus representantes a su redacción. Todas las ciudadanas y todos los
ciudadanos siendo iguales ante la Ley, deben ser igualmente admitidos en todos los cargos, lugares y
empleos públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que nos sea aquella referente a sus
virtudes y talentos” (ibíd.)
37 “Un divisor de aguas en la agenda internacional contemporánea de los derechos humanos reside en
el reconocimiento, por II Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Naciones Unidas (Viena,

90

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

humanos nacen con la persona y que su protección es responsabilidad de
cada Estado. Su base es el principio fundamental de que todas las
personas poseen una dignidad humana inherente y tienen igual derecho
de disfrutarlos, sin importar su sexo, raza, color, idioma, nacionalidad de
origen o clase, ni sus creencias religiosas o políticas. En este foro se
reconocieron específicamente, los derechos humanos de las mujeres así
como las obligaciones de los estados de protegerlos y promoverlos,
incluyendo el de vivir libre de violencia. Ahora bien…
“La mayor parte de los sistemas y mecanismos nacionales,
regionales e internacionales para hacer valer los derechos humanos se
han desarrollado e implementado a partir de un modelo masculino. Por
lo tanto, hasta la fecha, el sistema de derechos humanos no ha tomado en
cuenta, de la manera más adecuada, la experiencia y las circunstancias
específicas de las mujeres. Sin embargo esta situación está cambiando.
Las personas y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres
recurren, cada vez más, al enfoque de derechos humanos para exigir
compensaciones por las injusticias infligidas a las mujeres”.38

2. El derecho de las mujeres y la perspectiva de género
El derecho de las mujeres y la perspectiva de género para
interpretar los derechos humanos son el resultado de la lucha por
visibilizar la diferencia y la diversidad de las personas que obliga a un
ajuste del derecho a la igualdad. En este sentido, la doctrina argentina
coincide en afirmar que el derecho a la igualdad tiene un “contenido
real, histórico, sucesivo y progresivo”, en cuanto derecho personal, y no
se trata por tanto de una igualdad formal, sino de una “igualdad real de
oportunidades y de trato [que] exige tratar de modo igual a quienes se
hallan en igualdad de situación y de manera diferente a quienes se hallan
en situación también distinta”.39 Los avances en la doctrina
constitucional explican que el derecho a la identidad y el derecho a la
diferencia confluyen como dos aspectos del derecho a la igualdad.
La perspectiva de género y la especificidad del derecho de las
mujeres tienen un desarrollo específico en el derecho internacional de los
derechos humanos. La violencia y la discriminación contra las mujeres
junio de 1993), de la legitimidad de la preocupación de toda la comunidad internacional por la plena
vigencia de todos los derechos humanos”; Cancado Trindade (1996, p. xi).
38 Instituto Interamericano de Derecho Derechos Humanos‐Women (1997, p.8).
39 Bidart Campos, G.: op. cit., p. 1205.

91

�Mujeres que trabajan la tierra

son los principales ejes temáticos en torno a los cuales gira la protección
internacional.40
Dos son, en consecuencia, las nociones jurídicas a retener: derechos
de las mujeres y perspectiva de género.
Los derechos de las mujeres fueron pensados como un particular
dentro de los derechos humanos, bajo una concepción de las mujeres
como minorías que requieren una protección especial, producto de su
exclusión histórica, de la invisibilización de las diferencias, de las
especificidades y de las necesidades.
En tanto, como se dijo en el primer capítulo, la perspectiva de género
remite a las características de los varones y de las mujeres definidos
socialmente y moldeadas por factores socio‐económicos y culturales.
Puede definirse tal como lo hace el Instituto Interamericano de Derechos
Humanos como el enfoque que analiza la realidad y los diversos
fenómenos “a partir de la consideración de que es la sociedad quien se
encarga de asignar a las personas características fijas y el papel a
desempeñar [...] en función de su sexo; y por tanto, de haber colocado al
sexo femenino en una posición de subordinación histórica”41 respecto del
varón.
La lucha por alcanzar la igualdad recorre entonces, las distintas
circunstancias y situaciones de la vida de las mujeres; circunstancias que
requieren un tratamiento diferenciado a fin de generar condiciones de
igualdad, y también aquellas situaciones que en la conformación de la
sociedad desde el criterio masculino lesionan los derechos de las
mujeres.

3. Un Estado garantista
La reforma de la Constitución Nacional en 1994, ha representado un
paso importante para el logro de la igualdad real de las mujeres, ello por
cuanto se ha asignado jerarquía constitucional al derecho internacional
de los derechos humanos, así como por la incorporación de otras
importantes cláusulas. Los derechos humanos de las mujeres se plasman
en la Constitución Nacional en el artículo 75 inciso 23, en el artículo 37 y
en la cláusula transitoria segunda y, en el reconocimiento de la jerarquía
40

Para la perspectiva de género y la protección internacional de los derechos humanos de la mujeres
se puede consultar el curso autoformativo: “Utilización del Sistema Interamericano para la protección
de los Derechos Humanos de las Mujeres” en www.iidh.ed.cr: Centro de Recursos Pedagógicos/Aula.
41 Instituto Interamericano de Derechos Humanos (2004, p.76).

92

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

constitucional del derecho internacional de los derechos humanos
(artículo 75 inciso 22).
Entre los tratados con jerarquía constitucional, son relevantes para
la promoción y protección del derecho de las mujeres los siguientes
instrumentos jurídicos: (a) en el orden internacional: los Pactos
Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de
Derechos Civiles y Políticos; la Convención Internacional sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial; la
Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos del
Niño y, (b) en el orden regional: la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica); el Protocolo
Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en
materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Protocolo de San
Salvador) y la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y
erradicar la Violencia contra la Mujer (“Convención de Belem Do
Pará”).42
Y, en orden del cumplimiento de los derechos se ha establecido un
cambio de paradigma en nuestro Estado de derecho, a través de una
interpretación garantista del sistema jurídico que concibe los derechos
humanos como su fundamento y la carta constitucional como un pacto
político, social y económico, que “presenta a las garantías como un
elemento inescindible para su correcta conceptualización. Así sostengo –
afirma Ferreyra– que la Constitución del Estado democrático de Derecho
vale o valdrá lo que valen o valdrían sus garantías”.43
La hermenéutica garantista se estructura en torno al concepto de
contenido esencial del derecho, caracterizado por dos notas: (a) mínimo
de operatividad que garantiza su aplicabilidad, aun a falta de
reglamentación y (b) principio de razonabilidad que prohíbe “alterar” los
derechos y garantías en las leyes que reglamentan su ejercicio, o con
interpretaciones judiciales amplias y vinculantes”.
El garantismo escapa al monopolio de la norma y procura que el
derecho de la constitución subordine y someta todo el orbe
infraconstitucional del derecho y de la política, a través de diversas
42

Relevante es también la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, septiembre de 1995) que
produjo una amplia Plataforma de Acción, con miras a la emancipación de la mujer, que busca la
eliminación de “todos los aspectos que impiden a las mujeres ejercer un rol activo en todos los
dominios de la vida pública y privada”.
43 Ferreyra (2003, p. 12). Garantías definidas en “términos genéricos como el instrumento idóneo para
posibilitar y/o definir las pretensiones de vigencia de las disposiciones de la Ley Fundamental”

93

�Mujeres que trabajan la tierra

técnicas jurídicas. Es decir, la existencia de un derecho previo genera la
obligación de establecer, si no lo hubiera, un procedimiento que permita
su ejercicio. Es una consideración sugerente para el tema que estamos
tratando, por cuanto obliga al sistema jurídico a encontrar las formas de
proteger los derechos constitucionalmente establecidos. El garantismo
cuestiona la clásica afirmación: un derecho sin garantía es un derecho
inexistente; por el contrario afirma la existencia de una estrecha relación
entre derechos y garantías.
Antes de considerar este cambio sustantivo en la forma de nuestro
sistema jurídico, y sus consecuencias en el tema que nos ocupa, se
analizará la situación jurídica de las mujeres en el Estado Argentino.

4. Los derechos civiles y políticos de las mujeres argentinas
Recordemos que sólo la acción colectiva de las mujeres por los
derechos civiles y políticos –desde el feminismo y el sindicalismo–
permitió el acceso a la vida social y política.
En el Estado Argentino si bien la Constitución de 1853 consagró la
igualdad de todos los habitantes ante la ley (art. 16), la sanción del
Código Civil (1869), establece una incapacidad de hecho y de derecho
para la mujer casada con relación a la libertad de trabajar, a la patria
potestad de los hijos y a la administración de sus bienes propios y
gananciales. Así, la situación de discriminación civil de la mujer se
introduce vía el derecho de familia. Esta situación no cambia con la ley
de matrimonio civil, ni tampoco para las mujeres casadas, con la ley
Nacional N° 11.357 (1926), que es la primera ley que reconoce los
derechos civiles de las mujeres,44 y que sin embargo mantiene
restricciones a la capacidad de la mujer casada en muchos aspectos que
la subordinan al marido. Es recién con la reforma del Código Civil en el
año 1968 (Ley Nacional N° 17.711) que la mujer casada se sitúa en
igualdad de condiciones con su marido.
El proceso de reforma iniciado con el retorno de la democracia
mejoró sustancialmente los derechos de las mujeres, en especial, los
derechos civiles. Entre las leyes más importantes se pueden mencionar
las siguientes:

44

En su artículo 1 establece: “La mujer mayor de edad, cualquiera sea su estado, tiene plena
capacidad civil”.

94

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Ley Nacional N° 23.624 de “Patria potestad y filiación” (1985) que
otorga en forma conjunta la patria potestad a la madre y al padre,
reconociendo iguales derechos a ambos progenitores. Asimismo, elimina
la distinción y establece la igualdad ante la ley de los hijos
matrimoniales, extramatrimoniales y de adopción plena. Y, reconoce los
principios de la paternidad responsable y de la verdad biológica, que
favorecen, especialmente, a las madres solteras de los sectores de bajos
ingresos.
Ley Nacional N° 23.515 de “Matrimonio civil” (1987) que introduce
el sentido de democracia en las relaciones familiares y reconoce bajo
causales el divorcio de la pareja. La ley coloca a ambos cónyuges en
igualdad jurídica, en particular establece que los cónyuges “se deben
mutuamente fidelidad, asistencia y alimentos”. Subsiste sin embargo una
discriminación en cuanto la adquisición, administración y disposición de
bienes de la sociedad conyugal, por cuanto en el caso de bienes cuyo
origen no se pueda determinar, la administración está a cargo del
marido.
Ley Nacional N° 23.226 de “Derecho a pensión del conviviente en
aparente matrimonio” (1987), que otorga derecho a pensión a la cónyuge
o concubina reconociendo la convivencia estable como fuente de
beneficios previsionales.
Ley Nacional N° 24.347 (1994) que establece la posibilidad de las
amas de casa de aportar voluntariamente al sistema integrado de
jubilaciones y pensiones.
Ley Nacional N° 23.746 “Pensión inembargable y vitalicia para las
madres de más de siete hijos” (1989), cualquiera fuese su edad y estado
civil. El beneficio de la pensión ha significado un importante aporte para
la mujer rural, dada la elevada tasa de natalidad del área, pero también
ha promovido que las parejas tiendan a tener los hijos necesarios para
recibir la pensión.
Con relación a los derechos políticos, la Ley Sáenz Peña estableció
por primera vez el sufragio secreto universal y obligatorio, derecho que
sólo podían ejercer los ciudadanos nativos que vivían en provincias. Es
decir, quedaban excluidos las mujeres, los extranjeros y los habitantes de
los territorios nacionales.45

45

Argentina había cuadriplicado su población en 50 años (1860‐1910), representando los inmigrantes
entre el 50% y el 70% de la población total del país. En 1910 votaba sólo el 9% de la población; y el 20%
si se toma en cuenta solo los argentinos nativos. En la primera elección después de sancionarse la Ley
Sáenz Peña (1916) el porcentaje ascendió al 30% y 64% respectivamente. cf Germani (1966, pág. 225).

95

�Mujeres que trabajan la tierra

El derecho al sufragio se alcanza, recién en el año 1947 (Ley
Nacional N° 13.010), y es ejercido, por primera vez, en el año 1951.
Argentina fue el octavo Estado latinoamericano en reconocer la
participación política de la mujer. El proceso, diferente en cada Estado de
la región, fue condicionado por los diversos escenarios sociopolíticos y
económicos, pero, en todos fue relevante la presencia de las mujeres
organizadas para reclamar el derecho al sufragio en forma pacífica y
legal. En nuestro país, entre los años 1945 a 1952, se produjo un
importante movimiento político que dio origen al peronismo, y se
caracterizó por una fuerte participación de las mujeres de sectores
obreros y rurales, integrando en su gestación tres niveles de
participación: la política, la sindical y la femenina.
El ingreso de las mujeres al ejercicio del poder, se da por primera
vez en el poder legislativo nacional, durante la segunda presidencia de J.
D. Perón, con porcentajes del 17,6% y el 21,7% en la Cámara de
Senadores y de Diputados respectivamente. En tanto, en el poder
ejecutivo nacional, con la excepción de la presidencia ejercida por Estela
Martínez de Perón (1974‐1976), la incorporación de la mujer se hizo
efectiva, recién, en el año 1982 en el gabinete ministerial.
Actualmente el acceso de las mujeres a cargos electivos está
garantizado por la Ley Nacional N° 24.012 de Cupo Electoral (1991), que
establece que un mínimo obligatorio del 30% de los cargos debe ser
ocupado por mujeres. En el año 2005, el cupo se elevó al 50% para la
Cámara de Senadores. Esta ley permitió el incremento progresivo y
notorio del número de mujeres en el Congreso de la Nación y en otras
representaciones provinciales y municipales que adoptaron normativas
similares.46 El derecho alcanza reconocimiento constitucional en el art. 37
y la cláusula transitoria segunda de la Constitución Nacional.
Una muestra reciente de los procesos de cambio en las estructuras
jurídico‐políticas en relación con la incorporación de la mujer en los
ámbitos de decisión, es la designación como miembro de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, de las Dras. Elena Highton y Carmen
Argibay. A pesar de los cuestionamientos realizados por los sectores más
conservadores a la postulación de Carmen Argibay, en razón de su
conocida posición en pro del derecho de las mujeres, y en particular, de
los derechos sexuales y reproductivos, la reconocida jurista actualmente
integra el más alto tribunal del Estado. Hasta ese momento, sólo una vez,

46

96

El porcentaje debe calcularse tanto sobre el total como sobre el número probable de electos.

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

otra mujer había integrado el alto tribunal, pero fue durante una
dictadura militar.

5. Hacia una igualdad real de derechos
El derecho a la igualdad real de las mujeres en trato y oportunidad
fue reconocido constitucionalmente, como se dijo, recién con la reforma
de 1994, a través del establecimiento de la jerarquía constitucional de los
tratados internacionales de derechos humanos, entre los que se
encuentra la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación de la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana
para prevenir, sancionar y erradicar la Violencia contra la Mujer
(“Convención de Belem Do Pará”) generando la responsabilidad del
Estado de promover medidas de acción positiva para lograr que la
igualdad de hecho y de derecho se efectivice en las prácticas y la
reafirmación de la necesidad de un régimen especial de seguridad social
que ampare a la mujer durante el embarazo y la lactancia (art. 75, inciso
23).
De esta manera, Argentina se suma al concierto de los países
latinoamericanos que adoptaron igual criterio y que colocó a la región en
una posición de avanzada en materia de reconocimiento de la igualdad
real de las mujeres.
La CEDAW ofrece el marco a partir del cual la igualdad no supone
igualar a varones y mujeres, sino que considera que la ʺverdaderaʺ
justicia radica en el trato diferencial para aquellas personas que están en
situación de discriminación, reconociendo “el carácter intrínseco de la
subordinación y las estructuras económicas y sociales que la generan y la
perpetúan”. El impacto de la Convención ha trascendido el ámbito
específico de la igualdad de género permitiendo la reelaboración del
concepto de discriminación, aporte de beneficio universal para
numerosos grupos humanos, como los que demandan reconocimiento
por su opción sexual, de género y por su pertenencia étnica.
La CEDAW, aprobada por la Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1979, entró en vigor en 1981, y fue ratificada por nuestro país
en 1985, por la Ley Nacional N° 23.179. Con la reforma constitucional de
1994, adquiere, como se dijo, jerarquía constitucional. La Convención
define la “discriminación contra la mujer” como:
“…toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que
tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento,
97

�Mujeres que trabajan la tierra

goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil,
sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos
humanos y las libertades fundamentales en las esferas políticas,
económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera” (Art. 1).
La discriminación se configura tanto por actos realizados en forma
intencional como sin ella. Se trata de eliminar todas las formas de
discriminación y no sólo la discriminación sexual, es decir, se prohíbe
cualquier práctica que perpetúe la desigualdad de las mujeres. La
exclusión u otro acto que obstaculice el acceso a derechos ya declarados,
agrega a la discriminación un grado de vulnerabilidad que conlleva una
responsabilidad externa y de hecho la obligación de la acción pública por
parte del Estado.
Por ello, se exige a los estados “asegurar el pleno desarrollo y
adelanto de la mujer, con el objeto de garantizarle el ejercicio y el goce de
los derechos humanos y las libertades fundamentales en condiciones de
igualdad con el hombre” (art. 3 in fine).

5.1 La exigibilidad de los derechos humanos de las mujeres
El derecho internacional de los derechos humanos implica para el
Estado Argentino, la aceptación de procedimientos internacionales de
supervisión permanente y también, en algunos casos, de carácter
contencioso. A continuación se reseñarán algunos procedimientos
vinculados al derecho de las mujeres.
La CEDAW establece el Comité para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer (CETFDM), como órgano de
supervisión, compuesto por 23 expertas/os en los campos de la
Convención elegidos por los estados para trabajar a título personal por el
término de 4 años. El Comité estudia el informe elaborado por los
estados, que sirve para evaluar los compromisos asumidos por cada país
para realizar adecuaciones con relación a la convención. Es uno de los
mecanismos utilizados para mantener alerta la responsabilidad estatal,
pero es importante aclarar que el Comité no estudia quejas individuales.
Es ésta su principal limitación, por cuanto es el único procedimiento
internacional existente –junto con las recomendaciones generales– para
promover la implementación de la Convención. Resulta, por tanto,
insuficiente cuando se trata de establecer la responsabilidad de los
estados en circunstancias específicas.
En cambio, el Protocolo Facultativo introduce el derecho de petición
para los particulares, bajo determinadas condiciones. El procedimiento
98

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

permite al CETFDM interpretar el significado de los artículos de la
convención en un contexto de hechos específicos y detallar las medidas
que deberían ser adoptadas para implementar los derechos en esas
situaciones. Esas medidas pueden incluir respuestas para casos
individuales de mujeres, por ejemplo compensación o medidas
sistémicas, tales como reforma de la legislación, la adopción de un cierto
tipo de política o de servicios particulares. Este procedimiento genera
jurisprudencia que podría ser utilizada para incidir en el desarrollo de
leyes nacionales.
En este sentido, uno de los aspectos pendientes más importantes, en
nuestro país, es la ratificación del Protocolo Facultativo incluido como
principal demanda en el documento presentado por las ONGs argentinas:
Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer
(ADEUEM), Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Comité
Latinoamericano y del Caribe para la defensa de los derechos de la Mujer en
Argentina (CLADEM), Fundación para Estudio e Investigación de la
Mujer (FEIM), Feministas en Acción, Instituto Social y Político de la Mujer
(ISPM) y Mujeres en Acción quienes elaboraron el documento “Argentina:
efectos de la crisis en las mujeres. Contrainforme al Comité de la CEDAW”
(enero 2004).47
El Protocolo Facultativo fue firmado por el Estado Argentino el 28
de febrero de 2000, pero aún está pendiente su ratificación48. La Comisión
de Relaciones Exteriores y Culto del Senado de la Nación trató los
proyectos de ley respecto a la aprobación del Protocolo Opcional durante
2001 y dictaminó a favor de su aprobación. Sin embargo, en abril de 2002
el poder ejecutivo nacional, bajo presión de sectores conservadores,
solicitó el retiro del proyecto de ley que ratificaría el Protocolo,
exponiendo argumentos que demostraban una débil posición para poder
impulsar el debate.
Particular importancia reviste también el sistema interamericano de
derechos humanos, por los instrumentos y por los procedimientos que
instala. Entre los instrumentos se cuenta, como vimos, algunos
específicamente relacionados con los derechos humanos de las mujeres,
47

El equipo de redacción estuvo integrado por Cecilia Lipszyc, Leah Tendeter, Cristina Zurutuza,
Mabel Bianco, Noemí Aumedes, María José Libertino, Andrea Pochak, Soledad Aráoz, Antonia
Portaneri,
Romina
Ojagnan,
Ester
Nani
y
Susana
Pastor;
http://www.iwraw‐
ap.org/resources/pdf/argentine_SRt(S).pdf
48 Durante la edición del libro, fue aprobado por el Congreso de la Nación el Protocolo Facultativo de
la CEDAW, luego de la larga lucha del movimiento de mujeres, mediante la Ley Nacional N°26.171,
sancionada el 15 de noviembre de 2006, promulgada el 6 de diciembre y publicada el 11 de diciembre
del mismo año.

99

�Mujeres que trabajan la tierra

entre los que se destaca el relativo a la erradicación de la violencia contra
la mujer: la Convención de Belem Do Pará.
El sistema interamericano tiene varios órganos y procedimientos.
Los órganos para el tema que nos convoca son: la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos; la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, y la Comisión Interamericana de Mujeres. Las
principales características de este sistema son: (a) sistema mixto, que
cumple funciones de promoción y de protección para casos concretos,
por procedimientos ante la Corte y la Comisión; (b) cualquier persona o
grupo puede presentar peticiones; (c) necesidad de agotar el
procedimiento de queja ante la Comisión antes de llegar a la Corte; (d)
solo la Comisión o la Corte pueden llevar un caso ante la Corte; (e)
importancia de las opiniones consultivas que emite; tiene un sistema
combinado de supervisión de las sentencias, que permite que la
sentencia se ejecute en el Estado y al mismo tiempo una sanción moral
por el incumplimiento (Convención Americana de Derechos Humanos,
art. 65).49

6. La situación de algunos derechos
Se analiza a continuación la situación de algunos derechos en
particular.

6.1. Derechos sexuales y reproductivos
Los derechos reproductivos se definen como el conjunto de
“derechos básicos de las parejas para decidir libre y responsablemente
sobre el número y espaciamiento de los hijos y para tener la información,
educación y medios para hacerlo”.50
Las Conferencias Internacionales sobre Población y Desarrollo de
las Naciones Unidas, desarrolladas desde 1994 han permitido un avance
importante en la formulación de leyes, políticas y programas
relacionados con estos derechos. Su debate ha permitido cambiar las
orientaciones de las políticas de población y salud, dando prioridad a
enfoques relacionados con derechos humanos, calidad de vida y
equidad. Los derechos sexuales y reproductivos forman parte de una

49
50

Instituto Interamericano de Derecho Derechos Humanos op. cit. (1997, p. 84).
Mujeres Latinoamericanas en Cifras (1993. p. 155).

100

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

incipiente rama del derecho que desde hace muy poco tiempo se ha
comenzado a debatir en América Latina.
Argentina ha incorporado políticas en el campo de la sexualidad y
la reproducción con respaldo legislativo. Relevante, en este sentido, es la
Ley Nacional N° 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable
(2002), que si bien tiene vigencia nacional requiere, por la organización
federal del Estado, que las provincias y la ciudad autónoma de Buenos
Aires sancionen leyes equivalentes o adhieran a la nacional. La mayoría
de las legislaciones provinciales han aprobado leyes que incluyen los
principios de derechos reproductivos o han adherido a la ley nacional,
incorporando la ejecución del Programa. Sin embargo, en algunas
provincias de las regiones del NOA y del NEA, existen dificultades para
hacer efectiva la adhesión legislativa.
Esta ley crea en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, un
Programa destinado a la atención de la salud sexual y reproductiva, en
todo el territorio nacional. Contempla información para decidir
responsablemente respecto de la reproducción y asesoramiento a las
familias y a la población sobre anticonceptivos y su entrega gratuita en
todos los hospitales públicos. Siendo destinataria la población en
general, sin discriminación alguna, están comprendidos los adolescentes
a partir de los 14 años sin exigir compañía de un adulto y/o de sus
padres Además, prevé que se brinde educación sexual en las escuelas
públicas y la capacitación del personal de salud.
En el año 2004 y en consonancia con este tema, el Ministerio de
Salud de la Nación publica la Guía para la atención del parto normal51
dirigida a los equipos de salud del ámbito público y privado, cuyo
objetivo es mejorar y actualizar la calidad de atención y asistencia de las
mujeres y los recién nacidos sanos durante el período perinatal.
Los avances y los logros alcanzados no son suficientes para
garantizar salud sexual y reproductiva de las mujeres que habitan en las
zonas rurales, ya que existen serias falencias e inconvenientes para
adecuar el sistema de atención en ámbitos rurales. Las condiciones de
pobreza, vulnerabilidad y la falta de infraestructura sanitaria adecuada
son algunos de los problemas críticos de los sistemas sanitarios en las
provincias que tienen un alto porcentaje de población rural, como así
también la falta de capacitación y entrenamiento específico al personal

51

Resolución N° 647/2003 del Ministerio de Salud de la Nación publicada en el Boletín Oficial el 15 de
enero de 2004.

101

�Mujeres que trabajan la tierra

de salud que trabaja en las zonas rurales más aisladas de los centros
urbanos.
El Ministerio de Salud de la Nación ha readecuado los “Objetivos
del Milenio”,52 adaptándolos a la realidad y necesidades de nuestro país
y especialmente de las mujeres. Entre ellos se destaca la reducción para
el próximo quinquenio de la mortalidad materna e infantil y las
diferencias que existen entre las provincias.53 Esto es prueba de las
dificultades que enfrenta el país para poder asegurar el acceso a servicios
de salud materno infantil a toda la población, teniendo en cuenta
especialmente las condiciones que enfrentan las mujeres campesinas y
aborígenes.
Estos acuerdos fueron asumidos por todos los ministros de salud de
cada una de las provincias en el marco de la reunión del Consejo Federal
de Salud (COFESA),54 realizada en la Casa del Acuerdo en San Nicolás
de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires en marzo de 2003, conocido
como Acuerdo Federal de Salud.

6.2. Derechos laborales
El cambio que como producto del modelo de globalización
dominante, se ha producido en el derecho laboral es una de las
características de las reformas de los países de América Latina, no sólo
en las leyes sustantivas, sino también en las reglamentarias y
administrativas. Los procesos de “flexibilización laboral” que exigen las
políticas neo‐liberales han excluido y han dejado sin protección a miles
de trabajadores y trabajadoras que se encuentran con relaciones precarias
de dependencia laboral.
En el orden normativo, Argentina dentro de sus garantías
constitucionales establece que “...el trabajo en sus diversas formas gozará
de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador:
condiciones dignas y equitativas de labor” y garantiza en la legislación
laboral vigente el principio de que “a igual trabajo corresponde igual
salario, sin distinción de sexo” (art. 14 bis).
Además, el Estado Argentino ha ratificado los Convenios de la
Organización Internacional de Trabajo (OIT) sobre igualdad de
52

Definidas por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas el 8 de septiembre de
2000 (Resolución Asamblea General N° 55/2. Declaración del Milenio).
53 Moreno (2004). Según el informe Grossman, una cifra elevada de mortalidad materna tiene como
causa principal el aborto, por ejemplo, en Argentina el 29,1% (Grossman, 1998).
54 El COFESA fue creado por la Ley Nacional N° 22.373 (1981). Para consultar documentos ver
www.msal.gov.ar/htm/Site/cofesa.

102

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

remuneración, prohibición de discriminaciones en el empleo, igualdad
de remuneraciones y de trato entre trabajadores y trabajadoras con
responsabilidades familiares y, protección de la maternidad, adoptando
estas disposiciones en la legislación laboral.55 Sin embargo, aún existen
en el país normativas que prohíben determinados trabajos a las mujeres56
contradiciendo de esta manera el principio constitucional que consagra
la igualdad de derechos de mujeres y varones, y la libertad de trabajo.
Sin duda, los avances en derecho laboral no han sido suficientes para
superar los estereotipos y prejuicios sexuales presentes en el trabajo,
especialmente los que están relacionados a empresas privadas que
establecen determinadas condiciones de ingreso o permanencia, que en
la mayoría de los casos discrimina a las mujeres en los períodos de
embarazo, parto u otras circunstancias relacionadas a su vida sexual o
reproductiva.
La condición de maternidad en el trabajo está debidamente
protegida, las mujeres embarazadas tienen estabilidad en el empleo
durante la gestación y en el desarrollo de sus obligaciones maternas,
sancionándose el despido por causas que estén directamente
relacionadas con estas situaciones de acuerdo a períodos establecidos en
la normativa vigente.
La Ley Nacional N° 25.674 de Cupo Sindical (2003), establece cupo
femenino no sólo para los cargos electivos, sino en los procesos de
negociaciones colectivas y paritarias normativa que ha permitido el
ingreso al espacio sindical y gremial a muchas mujeres en estos últimos
tiempos. Es de destacar la presencia de mujeres militantes en gremios y
sindicatos que han visibilizado, desde la perspectiva de género, las
demandas de las trabajadoras para ser debatidas al interior de estos
espacios, históricamente masculinos, como también en las negociaciones
colectivas.
Los avances en materia de derechos económicos ligados al
reconocimiento de los aportes de las mujeres a la economía nacional
están solamente legitimados a través de decretos y convenios específicos
como por ejemplo:
55

Se trata de los Convenios N° 100 sobre igualdad de remuneración, Convenio 103 sobre protección
de la maternidad, revisado por el Convenio N° 183 (2000), Convenio N° 111 sobre prohibición de
discriminaciones en el empleo; y Convenio N° 156 sobre igualdad de oportunidades y de trato entre
trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares.
56 Ley de contrato de trabajo: prohibición de emplear mujeres en trabajos penosos, peligrosos o
insalubres (art. 176); prohibición de ejecutar tareas a domicilio por mujeres ocupadas en la empresa
(art. 175): nulidad del contrato cuyo objeto es una tarea prohibida (art. 40), presunción de culpa del
empleador en accidentes o enfermedad a consecuencia de tareas prohibidas (arts. 176 y 195).

103

�Mujeres que trabajan la tierra

– Ley Nacional N° 24.576 (1995) que modifica el título II de la Ley
de Contrato de Trabajo, al agregar el capítulo “De la Formación
Profesional” que establece la promoción profesional y la formación en el
trabajo en condiciones igualitarias en acceso y trato para todos y todas
los y las trabajadoras.
– Ley Nacional N° 24.828 (1997) de incorporación de las Amas de
casa al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones; regímenes de
similares características anteriores a esta ley cuentan las provincias de
Catamarca, Chubut, Entre Ríos, La Rioja, Misiones y Santiago del Estero.
– Creación de la “Comisión Tripartita de Igualdad de Trato y
Oportunidades entre Varones y Mujeres en el mundo laboral”, en el
ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social integrada
por el sector gubernamental, el sector sindical y el sector empresario.57

6.3. Otros derechos
En los tiempos posteriores a la reforma constitucional se han
producido avances normativos que refuerzan algunos derechos, a saber:
– Ley Nacional N° 24.417 de “Protección contra la violencia
familiar” (1994) que junto con la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, tienden a
proteger la integridad personal de las mujeres frente a las agresiones
físicas o psíquicas que puedan ocasionar cualquiera de los integrantes
del grupo familiar.
– Ley Nacional N° 25.864 “Registro único de aspirantes con fines
adoptivos (2004), habilita un registro único de aspirantes, que ha
comenzado a implementarse en septiembre del año 2005, en el ámbito
del Ministerio de Justicia de la Nación, conforme al Decreto N° 383/2005.
– Ley Nacional N° 25.871 de ʺMigraciones” (2003), que deroga la ley
dictada durante la dictadura militar. Garantiza el derecho a la educación
y a la salud de todos los migrantes; elimina la obligación de denunciar a
todo inmigrante en situación irregular y facilita la migración intra
MERCOSUR.
– Ley Nacional N° 25.808 (2003) que modifica el artículo 1º de la Ley
Nacional N° 25.584, estableciendo que los directivos o responsables de
los establecimientos oficiales y privados de educación pública no podrán
adoptar acciones institucionales que impidan la prosecución normal de

57

Creada por Acta Acuerdo N° 57 celebrada en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y
Seguridad Social el 28 de octubre de 1998.

104

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

los estudios a las estudiantes en estado de gravidez o durante el período
de lactancia, y a los estudiantes en su carácter de progenitores.
Desde la perspectiva de género es también relevante el proyecto de
ley que establece la licencia por paternidad para varones, que cuenta con
media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación. Está situación sí
está contemplada en la Ley Marco N° 25.164 de Regulación del Empleo
Público Nacional (1999) y el Convenio Colectivo de Trabajo para la
Administración Pública Nacional homologado por el Decreto Nacional
N° 66/99, que conceden cinco días de licencia por paternidad.

7. La situación jurídica de las mujeres rurales
A pesar de los avances normativos de los últimos 12 años con
relación al reconocimiento y visibilización de la mujer como ciudadana y
sujeto de derecho, la problemática de las mujeres rurales aún no tiene su
debido reconocimiento. Este déficit sumado a la falta de políticas
socioeconómicas
que
contemplen
los
diferentes
papeles,
responsabilidades y contribuciones por género de los grupos campesinos
y específicamente de los pequeños productores y productoras evidencian
la exclusión de las mujeres campesinas y de sus familias.
La referencia normativa de mayor jerarquía está incluida en la
CEDAW, que en su parte III, artículo 14 establece:
“Los Estados partes tendrán en cuenta los problemas especiales a
que hace frente la mujer rural y el importante papel que
desempeñan en la supervivencia económica de su familia, incluido
su trabajo en los sectores no monetarios de la economía, y tomarán
todas las medidas apropiadas para asegurar la aplicación de las
disposiciones de la presente Convención a la mujer de las zonas
rurales”.
En el apartado 2, se agregan recomendaciones al Estado en orden a
“eliminar la discriminación contra la mujer en las zonas rurales a
fin de asegurar, en condiciones de igualdad entre varones y
mujeres, su participación en el desarrollo rural y en sus beneficios
y, en particular, a asegurar los siguientes derechos:
‐ Participar en la elaboración y ejecución de los planes de desarrollo
a todos los niveles;
‐ Tener acceso a servicios adecuados de atención médica, inclusive
información, asesoramiento y servicios en materia de planificación
de la familia;
105

�Mujeres que trabajan la tierra

‐ Beneficiarse directamente de los programas de seguridad social;
‐ Obtener todos los tipos de educación y de formación, académica y
no académica, incluidos los relacionados con la alfabetización
funcional, así como, entre otros, los beneficios de todos los servicios
comunitarios y de divulgación a fin de aumentar su capacidad
técnica;
‐ Organizar grupos de autoayuda y cooperativas a fin de obtener
igualdad de acceso a las oportunidades económicas mediante el
empleo por cuenta propia o por cuenta ajena;
‐ Participar en todas las actividades comunitarias;
‐ Obtener acceso a los créditos y préstamos agrícolas, a los servicios
de comercialización y a las tecnologías apropiadas, y recibir un
trato de igual en los planes de reforma agraria y de reasentamiento;
‐ Gozar de condiciones de vida adecuadas, particularmente en las
esferas de la vivienda, los servicios sanitarios, la electricidad y el
abastecimiento de agua, el transporte y las comunicaciones”
La descripción del capítulo II sobre las condiciones de vida de las
mujeres rurales, encuentra en el artículo 14 de la CEDAW un marco
jurídico suficiente para implementar políticas y medidas de acción
positiva, en procura de promover y garantizar, entre otros, los derechos
a la salud, la educación, la vivienda, el trabajo y la seguridad social, la
tierra y el desarrollo sustentable, la asociación y la participación. No se
ha dictado ninguna normativa que regule el acceso a estos derechos por
parte del Estado Nacional ni de los estados provinciales.
El Comité de la CEDAW al examinar el quinto informe argentino
expresó su preocupación por la situación de las mujeres de las zonas
rurales, particularmente habida cuenta de “su extrema pobreza y su falta
de acceso a la atención de la salud, la educación, las posibilidades de
obtención de crédito y los servicios comunitarios” e instó al Estado
Argentino a que “preste especial atención a las necesidades de las
mujeres de las zonas rurales, velando porque participen en los procesos
de decisiones y tengan pleno acceso a la salud, la educación y el
crédito”.58

58

Informe sobre el quincuagésimo noveno período de sesiones, suplemento N°38 (A/59/38), 2004, al
examinar el informe de seguimiento del quinto informe periódico de la Argentina
(CEDAW/C/ARG/5/Add1, N° 376 y 377, en Naciones Unidas, 2005. p. 48.)

106

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

En el orden nacional y específicamente en lo relacionado al trabajo
rural, los trabajadores y trabajadoras del campo se rigen por el Régimen
Nacional del Trabajo Agrario, Ley Nacional N° 22.248 (1980).
La ley prevé un capítulo especial (Capítulo V) sobre protección de la
mujer que prohíbe el trabajo penoso, peligroso o insalubre para mujeres
y menores (art. 112) en el que prima la suposición de la falta de
discernimiento de las mujeres, asimiladas a los menores, para poder
evaluar la clase de trabajo que pueden desempeñar. Esta condición
generada en el marco de la ley puede ser utilizada para estigmatizar el
tipo de trabajo que pueden realizar las mujeres y reducir oportunidades
laborales. El régimen relativo a la maternidad se regula en los artículos
113 al 118. Para las demás situaciones comprendidas en el ámbito laboral
rigen las normativas contenidas en la Ley de Contrato de Trabajo.
Un antecedente legislativo en orden a reconocer la condición
diferenciada de las mujeres que habitan en el campo, lo constituye la Ley
N° 25.431 (2001) en la cual el Congreso de la Nación instituye la
conmemoración del Día de la Mujer Rural, el 15 de octubre de cada año,
otorgándole reconocimiento oficial y adhiriendo de esta manera a
idénticas iniciativas adoptadas por otros gobiernos a nivel mundial.

8. Conclusiones
Argentina a pesar de los graves problemas devenidos de la crisis
socio económica de 2001, ha avanzado durante el período del último
gobierno democrático (2003) en la readecuación e implementación del
marco normativo del derecho de las mujeres; si bien se encuentra
pendiente la incorporación a la agenda pública de mecanismos que
garanticen el debate y la inclusión del tema género en los ámbitos
gubernamentales de manera transversal. Los avances en materia de
derechos han demostrado una explícita voluntad política del gobierno
nacional de dar respuesta a las demandas de las mujeres. Estas
demandas fueron y son producto del trabajo de las organizaciones de
mujeres y su participación activa, responsable y constante en la lucha por
los derechos y el reconocimiento de la equidad, como así también de
organizaciones no gubernamentales y de diversas instituciones que
históricamente luchan en este mismo sentido.
La visibilización alcanzada ha generado el debate público de estas
demandas y su necesaria correspondencia con políticas que garanticen el
cumplimiento de los compromisos que Argentina suscribió a lo largo de
estos últimos 10 años. Esta correspondencia entre demanda colectiva,
107

�Mujeres que trabajan la tierra

incorporación a la agenda pública y la consiguiente decisión de generar
los mecanismos necesarios para su implementación harán posible los
avances que se proponen en este escenario.
Las diferencias de género en materia legislativa han sido y son
motivo de largas discusiones entre los ʺhacedoresʺ del derecho y las
organizaciones de mujeres, fundamentadas básicamente en la definición
estructural de lo que se considera sujeto de derecho. Pero la construcción
del camino que conduzca al ejercicio de una ciudadanía efectiva para las
mujeres rurales, hace pensar en “las estrategias que podrían llevar a la
plenitud del ejercicio ciudadano de las mujeres de todos los sectores
sociales, etnias, razas...” (Bareiro, 1998). Los desafíos radican en
reconocer la diversidad y dar cuenta de ella y de los contextos socio‐
culturales desde donde surgen.
Los diversos instrumentos internacionales han permitido
importantes avances y modificaciones en los supuestos del orden
jurídico dominante, que limitaba a la mujer en el ejercicio de derechos
fundamentales. Pero aún existen espacios y grupos sociales que
permanecen invisibilizados en materia de derecho y legislación.
En otras palabras, el marco normativo, si bien requiere un
desarrollo, es suficiente para avanzar en la implementación de los
derechos humanos de las mujeres y, en especial, de las mujeres rurales.
No es un problema jurídico, sino político, en cuanto depende de las
nuevas prácticas que se vayan construyendo y que generen condiciones
de desarrollo para las mujeres rurales en todos los sentidos y les
permitan posicionarse en la lucha por el ejercicio de sus derechos.
Ahora bien, en esta tarea política hay un componente jurídico que es
necesario atender. El derecho debe hacer un aporte en capacitar a los
operadores jurídicos en estos nuevos estándares que provee el derecho
internacional de los derechos humanos y en los procedimientos para
hacerlos operativos entre los que se debe incluir la presentación de casos
concretos individuales o colectivos en los que estos derechos son
vulnerados, a fin de por vía judicial alcanzar su efectivo reconocimiento
y cumplimiento y afianzar socialmente su legitividad.
Hay por delante, además, una importante tarea educativa. El
ejercicio pleno de los derechos de las mujeres en igualdad real de trato, y
en especial de las mujeres rurales requiere un cambio cultural
significativo en la sociedad argentina conformada desde patrones
culturales sexistas; los valores y costumbres usados como normas
paralelas no escritas persisten en las interpretaciones y aplicaciones del
sistema jurídico reduciéndolo a su aspecto formal.
108

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Las condiciones de exclusión de las mujeres campesinas y
aborígenes en las agendas de políticas públicas están en directa relación
con su condición y posición como mujeres y su ámbito de residencia,
vida y trabajo considerado de relativa importancia y con poca incidencia
de presión en el ámbito político. Ambas situaciones asociadas a la
insuficiente producción de estudios e investigaciones que puedan reflejar
datos concretos de los impactos de la pobreza y la exclusión que afecta a
las mujeres campesinas y aborígenes refuerza su invisibilización.
Por ello, es necesaria la inclusión en las agendas públicas de
medidas positivas que contemplen las condiciones de vida de las
mujeres campesinas y aborígenes y garanticen mecanismos de
participación adecuados a su realidad. Ello permitirá aliviar la pobreza
en el ámbito rural, y garantizar el ejercicio de los derechos humanos para
las mujeres y los varones que habitan en el campo.

109

�Mujeres que trabajan la tierra

110

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

Capítulo V
Instituciones y programas con
acciones diferenciadas hacia las mujeres
rurales
La búsqueda de la igualdad de oportunidades entre varones y
mujeres, como asunto de derechos humanos, se ha instalado de manera
progresiva y creciente en las agendas de instituciones, programas y
movimientos sociales. Así como se observan avances en el campo de la
legislación, en los ámbitos académicos se produce una verdadera
revolución epistemológica a partir de la incorporación de la categoría
género en la investigación. En los movimientos sociales se destaca la
participación femenina, y las instituciones públicas y privadas, de orden
nacional, regional o internacional comienzan a ocuparse del tema y
buscan a través de diferentes estrategias promover, acompañar o
fortalecer procesos encaminados hacia la equidad de género. Este
escenario se encuentra en permanente cambio y en estos últimos años, se
visualiza una creciente sensibilización y validación social respecto de la
necesidad de considerar a esta problemática, que convive a la vez con
profundas resistencias, propias de los cambios culturales.
Este proceso, se ha visto influido por la priorización de estos temas
en las agendas internacionales, en las cumbres mundiales y en los
organismos de financiamiento, como así también por las acciones
llevadas adelante por los movimientos de mujeres.
Los enfoques estratégicos al interior de las estructuras
institucionales son diversos: conviven aquellos que incorporan el
componente mujer dentro del programa o proyecto, con un área
específica que aborda el tema, con otros casos en los que se busca la
transversalización del tema género en todas las instancias institucionales.
Los distintos mecanismos de focalización de este tema no dependen
necesariamente de las recomendaciones incluidas en el programa, sino
de factores que están vinculados a las personas que conforman los
equipos, a sus experiencias en relación con el tema y sus
111

�Mujeres que trabajan la tierra

sensibilizaciones. Se establece entonces una distancia en el proceso de
implementación de los criterios definidos en la letra del programa y su
intencionalidad y las necesidades o prioridades que se definen en cada
equipo técnico.
En este capítulo, se presenta una caracterización general del campo
institucional que desarrolla acciones dirigidas específicamente hacia las
mujeres rurales pobres, focalizando en algunas de estas experiencias. No
es el objetivo presentar un análisis exhaustivo de la situación, sino tener
la posibilidad de contar con una mirada general del mismo. La
información recogida proviene de diversas fuentes, tales como los
websites de los programas e instituciones, documentos y entrevistas
personales59.
Dentro de este campo de análisis se puede hacer una primera
clasificación en donde se distinguen las instituciones que dependen del
Estado ya sea nacional, provincial, o municipal; las organizaciones no
gubernamentales; los organismos de financiamiento (incluyendo
agencias internacionales, embajadas e iglesias), y los gremios u
organizaciones que nuclean a trabajadoras rurales o pequeños/as
productores /as agropecuarios.

1. Instituciones del Estado Nacional
El Estado Nacional implementa desde hace varios años, numerosos
programas sociales donde es necesaria la asociación de los/as pobladores
para lograr los beneficios de los mismos. Esto desencadenó un proceso
de organización de las comunidades en distintas zonas del país, aunque
no ha alcanzado al total de la población rural.
Este tipo de intervención impulsó a las mujeres a la participación en
actividades comunitarias, sobre todo cuando las tareas propuestas eran
netamente del ámbito femenino (por ejemplo, los proyectos caprinos).
Las instituciones, programas y proyectos del Estado Nacional se
encuentran anclados en la esfera de los Ministerios de Economía,
Desarrollo Social, Trabajo y Educación. La Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos del Ministerio de Economía tiene diversos
ámbitos con alguna direccionalidad hacia las mujeres rurales.

59

Las mismas fueron realizadas a personas vinculadas a los programas e instituciones en el año 2002.

112

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

1.1. Proyecto Mujer Rural
A partir del año 1989, la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), lleva
adelante un trabajo sistemático con mujeres rurales60. Estas acciones
comenzaron a partir de una experiencia piloto que se desarrolló en la
región Noroeste, con financiamiento del Fondo de las Naciones Unidas
para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM), que alentó la conformación de
grupos de mujeres, comenzando con un grupo en cada provincia del
NOA y que se denominó Proyecto Mujer Rural.61.
Posteriormente las actividades se ampliaron a otras regiones, a
partir de estrategias de alianzas con instituciones estatales y
organizaciones no gubernamentales; con financiamiento de la SAGPyA,
del Programa de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
(PROINDER), y del Centro de Promoción Rural (CEPRU), entre otros.
Desde el Proyecto Mujer Rural se busca un apoyo diferenciado que
tienda al empoderamiento de las mujeres rurales, con espacios propios
de participación y reflexión; consideradas como sujetas de derechos. A
su vez ha promovido la conformación, el seguimiento y la consolidación
de la red TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones que trabajan con
Mujeres Rurales) cuyo funcionamiento se explicará más adelante.
Los objetivos que el proyecto Mujer Rural se propone son visibilizar
el trabajo de las mujeres rurales y su reconocimiento como productoras,
mejorando sus condiciones de trabajo. A su vez busca lograr que las
mismas accedan a los beneficios de los programas de desarrollo rural, a
través del fortalecimiento de la participación y la promoción de la
organización de las mujeres. En otro orden, desarrolla acciones para
sensibilizar a decisores de políticas, a equipos técnicos, funcionarios y
productores/as en la perspectiva de género, tendientes a alcanzar el
diseño e implementación de políticas de desarrollo rural con esta
perspectiva.
Un eje central es la estrategia de capacitación en temas como género,
salud, organización, autoestima, identidad, derechos y en técnicas
agrícolas, ganaderas, forestales, labores artesanales, gestión y
comercialización. El otro eje es la promoción de la organización, a partir
de encuentros a nivel local, regional, nacional e internacional. Se procura
la participación en la toma de decisiones de manera horizontal, con
trabajo en equipo y estímulo al compromiso social y solidario a través de
60
61

La denominación rurales incluye a las mujeres campesinas y a las aborígenes.
Esta experiencia se encuentra sistematizada en Basco y otros/as (1992).

113

�Mujeres que trabajan la tierra

la inserción en instituciones comunales. Para esto es clave el ejercicio de
la representación entre pares y frente a autoridades.
Entre los logros y resultados de este trabajo se puede destacar la
sostenibilidad en el tiempo de los grupos de mujeres; la autovaloración
de las mujeres en sus ámbitos de trabajo y en el seno de la familia; la
mayor capacidad de gestión y protagonismo de las mujeres en sus
comunidades; el mejoramiento de la dieta alimentaria y del
autoconsumo; un aumento de la capacidad en nuevas alternativas
productivas; un más amplio conocimiento de los recursos de que
disponen y de los ingresos que generan; una mayor participación en el
ámbito local (organizaciones campesinas, escuelas, iglesias, comunas,
cooperativas, otras); el efecto multiplicador de las capacitaciones que
reciben; y la participación de las mujeres como co‐responsables en la
Revista Campesinas que edita el CEPRU (Centro de Promoción rural). La
SAGPyA ha adherido al Día de la Mujer Rural (15 de octubre) a partir
del año 1998 y a la Ley N° 25.431 del Congreso Nacional sobre el mismo
tema.

1.2. Programa Social Agropecuario (PSA)
Este programa se propone contribuir al mejoramiento de las
actividades productivas y los niveles de ingreso de los productores
minifundistas; generar un espacio de participación que facilite la
organización de los pequeños agricultores para que puedan asumir su
propia representación y desarrollen su capacidad de gestión y
promuevan su participación en las decisiones de políticas, programas y
proyectos a nivel local, provincial y nacional.
El PSA gestiona créditos para los agricultores a través de dos líneas
de financiamiento:
1) fortalecimiento del autoconsumo, y
2) emprendimientos productivos asociativos conocidos también como
EPAs.
Para la primera línea, los objetivos están relacionados con
actividades que “permitan mejorar las condiciones de vida de los
productores/as, a través de nuevos bienes alimenticios y consecuentemente
disminuir el nivel de gastos de las familias, priorizando propuestas tecnológicas
de producción orgánica”62. La duración de este tipo de proyectos es de
aproximadamente un año calendario.
62

Reglamento para la línea de créditos del PSA.

114

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

La segunda línea (EPAs) propone estimular la reconversión
productiva del sector a través del mejoramiento gradual del sistema
productivo e implica distintas alternativas:
a) intensificación de la producción,
b) diversificación de la misma tanto para la canasta de cultivos como de
los productos finales,
c) incorporación de valor a través de tratamientos postcosecha y
agroindustriales,
d) cambios de rubros productivos hacia rubros no tradicionales.
En base a estos criterios se pueden identificar tres líneas básicas
para la presentación de proyectos de créditos: a) tradicionales, b)
innovadores y c) de sostenibilidad o experimentación adaptativa.
La diferencia entre los denominados créditos tradicionales e
innovadores está en relación al tipo de actividades. El primero responde
a aquellas que se realizan frecuentemente en un modelo tradicional y el
segundo está dirigido a proyectos que planteen nuevas actividades que
le sumen valor a la producción.
Analizando información del Programa Social Agropecuario del
período comprendido entre el 01/06/1993 y el 31/03/2006, se observa que la
participación de las mujeres titulares de crédito constituye el 29,3% sobre
el total de beneficiarios/as del país. Neuquén es la provincia que
proporcionalmente tiene mayor cantidad de mujeres titulares con un 46,
2%, seguida de Misiones, Jujuy y Chubut, que tienen alrededor del 38%.
En el otro extremo se encuentra la provincia de Chaco con apenas un
13% de participación femenina63.

1.3. Programa de Desarrollo de Pequeños Productores
Agropecuarios (PROINDER)
Se encuentra en su etapa final, habiendo iniciado sus actividades en
1998. Tiene dos componentes principales:
1) Apoyo a las Iniciativas Rurales (AIR) ejecutado por el PSA, y
2) Fortalecimiento Institucional ejecutado por la Dirección de Desarrollo
Agropecuario.
Para el primer componente, el propósito está centrado en mejorar
las condiciones de vida de 40.000 familias rurales pobres de Pequeños
Productores Minifundistas y Trabajadores Transitorios Agropecuarios,

63

Elaborada a partir de información del programa en la web: www.sagpya.mecon.gov.ar/new/0‐
0/programas/desarrollo_rural/psa

115

�Mujeres que trabajan la tierra

mediante la financiación de iniciativas productivas agropecuarias o en
actividades conexas64. La estrategia desarrollada para el componente AIR
combina criterios de selección para la población objetivo, priorizando
áreas geográficas con índices elevados de pobreza rural, como así
también procura garantizar la incorporación y rescatar el rol de los
grupos vulnerables al interior de la pobreza rural agraria.
Las mujeres están incluidas en los enunciados principales de los
lineamientos programáticos dentro del área denominada “grupos
vulnerables del Programa”, junto a los jóvenes y aborígenes.
Se cuenta con una grilla de evaluación65 para los proyectos de
acuerdo a la tipología presentada, en la cual se ponderan los criterios de
elegibilidad en relación con los objetivos del programa, entre los que se
encuentra el referido a grupos vulnerables.
En esta grilla y en directa relación al tema mujer, se otorga puntaje a
la proporción de mujeres incluidas en el proyecto, en relación al total de
beneficiarios de cada grupo. A mayor porcentaje de mujeres corresponde
una puntuación mayor.
El financiamiento tanto para las inversiones agropecuarias, como
para la asistencia técnica que se demanda, no es reembolsable, y está
destinado a la ejecución de seis tipos de subproyectos:
a) Subproyectos de promoción y preinversión “P”;
b) Producción para autoconsumo “A”;
c) Producción de bienes o servicios “B”;
d) Apoyo a la producción a través de obras de infraestructura de uso
comunitario “C”,
e) Asistencia técnica a la comercialización “D” y
f) Mujeres rurales “F”.
En los enunciados generales, y específicamente en la descripción de
la población objetivo, se pone énfasis en las mujeres rurales dentro de la
caracterización de grupos vulnerables en lo que se considera pobreza
rural, mientras que en los principales criterios de elegibilidad de los
subproyectos no se hace mención al mismo.
Los Subproyectos “F” se incorporaron en la etapa final del
PROINDER, a mediados del año 2005 y están destinados a brindar
financiamiento y asistencia técnica a mujeres rurales para la
64

Proyecto de Iniciativas Rurales, PROINDER: Resumen del Proyecto. SAGPyA. Dirección de
Desarrollo Agropecuario, Unidad Técnica de Preparación del Proyecto. Buenos Aires, diciembre de
1997.
65 PROINDER – Criterios de Evaluación ex‐ante de los subproyectos. Fuente: Unidad de
Coordinación Nacional. PROINDER.

116

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

incorporación de tecnologías sustentables para actividades domésticas.
Sus destinatarias son mujeres rurales, independientemente de si ellas o
algún integrante de su familia hayan recibido financiamiento
anteriormente.
Sus objetivos son mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres y
lograr una mayor eficiencia en el aprovechamiento de los recursos
naturales y energéticos. Las donaciones están destinadas exclusivamente
a la adquisición de insumos, bienes o equipos que aumenten la eficiencia
en el aprovechamiento de la energía (solar, eólica, térmica) y que
signifique un ahorro y alivio del trabajo doméstico de las mujeres. Este
subproyecto ha financiado 269 proyectos de mujeres en el país hasta
mediados del año 2006.

1.4. Programa de Desarrollo Rural (PRODERNOA y
PRODERNEA)
El PRODERNEA es un programa de inversiones en el área rural cuyo
propósito es contribuir a superar las condiciones que generan la pobreza
rural, a través del aumento sostenible del ingreso y de la capacidad de
autogestión de pobladoras y pobladores rurales e indígenas de las
provincias del noreste argentino, que realicen emprendimientos
productivos agropecuarios o no agropecuario. Para ello brinda asistencia
técnica y financiera, apoyo en la gestión de proyectos y capacitación para
aumentar y diversificar las explotaciones existentes, facilitar cambios
tecnológicos y capitalizar a las pequeñas unidades productivas y de
negocios. El mismo se desarrolla en las provincias de Formosa,
Corrientes, Chaco y Misiones. Siendo sus objetivos específicos:
a) Aumentar el ingreso proveniente de las actividades productivas de las
mujeres y varones rurales, tanto agrícolas como no agrícolas, a través de
la diversificación de la producción, el cambio técnico y el aumento de la
productividad.
b) Minimizar los costos económicos y sociales que implica la
reconversión productiva necesaria para adecuarse a las nuevas políticas
económicas y a los cambios institucionales del país. En particular, se
busca disminuir los costos y riesgos que para el pequeño agricultor tiene
la inserción en nuevos mercados.
c) Promover y consolidar las organizaciones de pequeños productores a fin
de fortalecer la institucionalidad local y apoyar la sustentabilidad de las
experiencias asociativas y autogestionarias en áreas como el acopio y la

117

�Mujeres que trabajan la tierra

comercialización, la compra de insumos, la transferencia de tecnologías, el
manejo de fondos rotatorios.
d) Contribuir a la conservación a largo plazo del medio ambiente, a
partir del manejo de los recursos naturales renovables.
e) Ayudar a mejorar las condiciones de vida y la conservación de los
valores culturales de las etnias aborígenes, y a mantener y reforzar su
dominio sobre sus territorios y recursos.
f) Fortalecer las instituciones públicas y privadas de desarrollo rural de
la región.
La perspectiva de género atraviesa todos sus niveles y acciones y el
objetivo es lograr una mayor igualdad de oportunidades entre hombres
y mujeres en el acceso a los servicios del Programa. Específicamente se
apunta a promover la activa participación de las mujeres en la gestión de
sus proyectos y la del Programa; lograr un mayor nivel de participación
y autogestión de las mujeres beneficiarias; potenciar la capacidad de
gestión y demanda de las pobladoras rurales; instalar en el sector público
la perspectiva de género en las acciones de apoyo a los pequeños
productores y reforzar la capacidad de oferta de servicios especializados
del sector privado, de apoyo a la resolución de la problemática de género
de las familias de pequeños productores rurales.
El porcentaje de mujeres titulares de crédito en el PRODERNEA es
del 8,1% del total66.
En las provincias del noroeste argentino, funciona desde hace
menos de cuatro años el PRODERNOA, el cual también es un proyecto
de inversión en actividades productivas y de servicios que busca
potenciar los recursos disponibles de los pequeños productores y de los
grupos. Al igual que el PRODERNEA, brinda asistencia técnica y
financiera, apoyo en la gestión de proyectos y capacitación. Está
destinado a las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán, pero
actualmente se ejecuta en las provincias de Catamarca y Tucumán.
Sus objetivos específicos son introducir mejoras en la productividad
de actividades agropecuarias, agroindustriales y otras actividades
económicas rurales no agropecuarias; diversificar las actividades
económicas; fortalecer la capacidad de autogestión y de organización de
los beneficiarios e impulsar mejoras en la gestión empresarial, el
desarrollo de negocios y las vinculaciones con los mercados. A su vez
busca facilitar el saneamiento de títulos fundiarios; establecer
mecanismos sustentables para la provisión de servicios de información,
66

Manzanal (2005).

118

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

asesoría y promoción de negocios a los beneficiarios; asistir a grupos
focalizados de las provincias, caracterizados por carencias extremas y
fortalecer la perspectiva de género y la integración socio‐productiva de
los jóvenes a través de las actividades del proyecto.
Al igual que el PRODERNEA, la perspectiva de género atraviesa
todos sus niveles y acciones conteniendo los mismos objetivos.

1.5. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
Desde su creación en 1956, el INTA fue una institución pionera en el
diseño y ejecución de programas de investigación y extensión dirigidos
al desarrollo rural, incluyendo a la familia rural y la vida comunitaria.
Para ello aplicaba la metodología de la extensión agropecuaria a través
de una amplia red de estaciones experimentales y agencias de extensión,
coordinadas por 10 centros regionales que dependían de la Oficina
Central, en Buenos Aires.
El INTA aplicó un sistema de administración centralizada
combinado con un fuerte anclaje regional; se ejercitó tempranamente la
participación de los productores agrupados en consejos asesores.
En sus primeros años, uno de los objetivos del servicio de extensión
del INTA consistía en “ayudar a las amas de casa a mejorar los aspectos
sociales, económicos y sanitarios del hogar y la vida familiar”, a través de los
llamados Clubes de Hogar Rural. En 1966 funcionaban 407 en los que
participaban 7.640 mujeres.
Otro objetivo era “trabajar con la juventud para su desarrollo como
ciudadanos, ayudarlos a encontrar soluciones adecuadas para sus problemas
individuales, y crear en ellos una actitud favorable hacia el uso de la nueva
tecnología”. Su expresión fueron los Clubes 4‐A. Para la misma fecha
había 423, con la participación de 8.749 jóvenes de ambos sexos (Informe
del INTA publicado en Fienup, 1972).
En la actualidad, la Unidad de Proyectos de Minifundio del INTA
se propone mejorar la competitividad productiva, promover la
diversificación y la integración a procesos agroindustriales, y fortalecer
las organizaciones, como medios para acceder con éxito a diferentes
mercados, siendo la familia la destinataria de sus acciones.
El INTA ha creado recientemente el Instituto de Investigación y
Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar que tiene
entre sus ejes de acción el tema género.
Otro programa ligado al INTA, el ProHuerta, se propone promover
prestaciones básicas para que familias y grupos o entidades de la
119

�Mujeres que trabajan la tierra

comunidad generen sus propios alimentos frescos de huertas y granjas
familiares o comunitarias, brindando capacitación a promotores
voluntarios de la misma comunidad o de otras instituciones. Las mujeres
participan activamente de las acciones del ProHuerta, sin haber
incorporado la perspectiva de género de manera sistemática.

1.6. Otras reparticiones públicas
Dentro del Ministerio de Desarrollo Social y del Ministerio de
Trabajo existen programas de empleo o destinados a emprendimientos
productivos, que están dirigidos a varones y mujeres que habitan tanto
en el ámbito urbano como rural, y que son gestionados generalmente por
los gobiernos municipales.
En el año 1992, se crea el Consejo Nacional de la Mujer,
dependiendo en su primera etapa de la Jefatura de Gabinete de Ministros
de Presidencia de la Nación, para pasar luego a ser un área que depende
del Ministerio de Desarrollo Social. Si bien no cuenta entre sus líneas de
acción con programas específicos destinados a la población rural, el
Consejo apoya proyectos gestionados por Organizaciones no
Gubernamentales (ONGs) que trabajan con comunidades campesinas en
diferentes provincias.
También existen algunos planes sociales que significan ingresos
adicionales a la familia, como los que proveen alimentos en forma
mensual a los hogares más pobres o los programas de apoyo al
autoconsumo o de microcrédito. Como ya se ha mencionado en otros
capítulos, numerosas mujeres se benefician con el subsidio para madres
de siete hijos ($300 por mes), aun cuando no es generalizado.

2. Instituciones privadas y gremiales
Las organizaciones no gubernamentales que conciernen a este
informe son entidades civiles de bien público que orientan su trabajo de
promoción y desarrollo humano hacia pequeños/as productores/as
agropecuarios, concepto general que se expresa en distintas modalidades
y énfasis sociales, culturales o productivos.
Por lo común, se encuadran en la figura legal de una Fundación, o
una Asociación Civil sin fines de lucro. Su número ha ido creciendo y se
encuentran en todo el territorio nacional, aunque hay una mayor

120

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

concentración en el norte del país debido a la alta densidad de población
campesina e indígena.
La mayoría de estas organizaciones han ido incorporando la
perspectiva de género en sus programas institucionales.
Entre ellas podemos mencionar a Prodemur (Promoción de la Mujer
Rural‐NOA), Cepru (Centro de Promoción Rural), API (Jujuy),
Fundación Hueche (Neuquén), Fundación Niwok (Formosa), El Ceibal,
SEPyD (Santiago del Estero), Aretede (Salta), Ceres (Jujuy), Fundapaz,
InCuPo, Indes (NEA), Bienaventurados los Pobres (NOA), sin pretender
hacer una lista exhaustiva. Estas instituciones reciben financiamientos de
programas del Estado Nacional como así también de organismos
internacionales y cada una de ellas tiene diferentes estrategias para la
incorporación de las mujeres o de la perspectiva de género en sus
actividades.
De las experiencias con más antigüedad se destaca la del Centro de
Promoción Rural (Cepru).67 Los ejes principales de su trabajo se pueden
sintetizar en: mujer–género–desarrollo, entendiendo a éste último en sus
distintos planos: personal, familiar, laboral, social. La estrategia de esta
institución para el trabajo con mujeres parte de considerar que “es
necesario crear un espacio propio, que ayude a las mujeres a iniciar un
camino, un proceso de toma de conciencia que las lleve a darse cuenta
del lugar que le han asignado y que ocupa en la sociedad, que sin lugar a
dudas es de subordinación e inferioridad”. Organiza dos reuniones
anuales con mujeres delegadas de organizaciones de distintas provincias
del país para el intercambio de experiencias con vistas a la
transformación de la realidad de las mismas. La institución edita la
revista Campesinas, que se publica desde 1995, con dos o tres números
anuales que sistematizan información de las reuniones y contienen
noticias de la vida de los grupos y de su cultura, a través de las cartas,
noticias, poesías, y recetas. Tiene un tiraje de 800 ejemplares.
Dentro de las estructuras gremiales, la Unión Argentina de
Trabajadores Rurales y Estibadores conformó, durante el año 2001, la
Red Nacional de Mujeres de la UATRE, la cual depende del Instituto de
Capacitación y Empleo. Esta red brinda un espacio específico para las
mujeres dentro del gremio y lleva adelante estrategias de articulación
interinstitucional.
La Federación Agraria Argentina es una entidad privada, de
carácter gremial y de servicios que nuclea a pequeños y medianos
67

Entrevista a Beatriz Nocetti

121

�Mujeres que trabajan la tierra

productores. Dentro de su estructura existen los grupos de Mujeres
Federadas en varias localidades del país.

3. Los movimientos sociales y redes
Por fuera de las estructuras institucionales, y como parte de un
movimiento creciente existen diferentes formas de asociación y acción de
grupos diversos que han sido analizados en el capítulo III, y que crecen
en la búsqueda de reivindicaciones por el derecho a la tierra, al agua, o a
la producción. Resulta notable la participación femenina activa,
“poniendo el cuerpo a las topadoras”, o enfrentando a los poderes.
Existen algunas organizaciones de mujeres rurales de segundo
grado, que reúnen a delegadas de grupos de base, y también hay
organizaciones mixtas que tienen su espacio específico para las mujeres o
distintos sistemas para garantizar la representatividad de las mismas.
El MUCAAR (Mujeres Campesinas y Aborígenes Argentinas) es
una organización de mujeres rurales que surge en el año 2004 a partir de
las reuniones de delegadas organizadas por el Cepru. Actualmente
funciona como un equipo coordinador provisorio, con representantes de
varias regiones del país y busca conformar una red de organizaciones de
mujeres.
Existen experiencias de articulación internacional, como por
ejemplo la Red Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras Rurales,
que cuenta con representaciones en muchos países del continente y que
ha organizado recientemente el II Encuentro de Mujeres Trabajadoras
Rurales que, se realizó en el año 2005 en Tlaxcala, México y donde la
Argentina estuvo representada por un grupo de mujeres campesinas y
asesoras. La red se propone vincular diferentes grupos, organizaciones y
movimientos que integran a las mujeres rurales del continente
latinoamericano y caribeño. Apoyamos y denunciamos, construimos y
encaminamos reivindicaciones y proposiciones. Actuamos en articulaciones con
políticas en nuestros países y en la Red; en defensa de nuestros derechos como
mujeres y como ciudadanas. La RED LAC prestará y buscará la solidaridad
junto a otras compañeras del mundo en la lucha contra la explotación y la
injusticia social, que hoy más que nunca, no respeta las fronteras. Esta
solidaridad respetará la autonomía y la diversidad, así como el trabajo
desarrollado por todas las mujeres rurales68. Una campesina y una técnica
68

Las conclusiones del II Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe se puede
consultar en http://www.enlacprensa.org/content/view/130/101/

122

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

argentinas integran la coordinación de la Red Latinoamericana y del
Caribe de la Mujer Trabajadora rural.
En nuestro país, desde hace más de veinte años se realizan
anualmente los Encuentros Nacionales de Mujeres que se instalan en
cada oportunidad en una ciudad diferente y convocan a miles de
mujeres de distintos sectores de la sociedad y que asisten por diferentes
intereses. Allí la presencia y la voz de las trabajadoras rurales se han ido
incorporando en los talleres que se arman sobre esta temática.
Tal como se ha mencionado anteriormente, TRAMA es la Red
Nacional de Técnicas e Instituciones que trabajan con Mujeres Rurales ha
sido constituida en mayo de 1996 con el objetivo de coordinar acciones y
estrategias para abordar la problemática de las mujeres rurales y
aborígenes en el marco del Desarrollo Rural. La misma fue convocada
por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos a través
de la Dirección de Desarrollo Agropecuario, Proyecto Mujer Campesina,
donde actualmente funciona la Coordinación General.
La modalidad de trabajo permite a sus participantes compartir dos
encuentros anuales, en los cuales se analiza y reflexiona sobre las
prácticas de trabajo con grupos en los que participan mujeres rurales,
desde una perspectiva de género.
Es de destacar que las técnicas que integran la red pertenecen a
diferentes profesiones y disciplinas, lo que le confiere al espacio una
riqueza interdisciplinaria y la posibilidad de analizar y debatir desde
miradas integrales las diversas problemáticas que ocurren en el campo
del trabajo rural. Actualmente participan alrededor de sesenta técnicas
de todo el país.
TRAMA ha organizado a lo largo de estos años, diferentes
actividades dirigidas a las mujeres rurales como los Encuentros
Provinciales, Regionales y el Encuentro Nacional de Mujeres realizado
en la Ciudad de Buenos Aires en octubre de 2003 donde se reunieron 450
mujeres de todo el país69.
TRAMA se plantea la necesidad de revertir aspectos socioculturales
que inciden en la situación y condición de vida en el ámbito rural, con
énfasis en las mujeres pequeñas productoras, campesinas y aborígenes.
Se propone otorgar mayor relevancia al desarrollo rural en el debate
público, específicamente sobre la situación de los pequeños productores
y la posibilidad de plantear en este tema una perspectiva de género.
69

Las conclusiones del Encuentro Nacional están en el Anexo N° 3 de esta publicación.

123

�Mujeres que trabajan la tierra

TRAMA considera que la ciudadanía es un asunto político y que su
ejercicio es parte de un proceso a construir por toda la sociedad, en
donde se reconozcan las diversidades, la pluralidad y la igualdad de
oportunidades y derechos tanto para mujeres como para varones.
Desde este punto de vista es necesario:
- fortalecer las instancias de participación de las campesinas y
aborígenes en la sociedad civil;
- instalar en la agenda política para el sector, la necesidad de un
desarrollo rural con perspectiva de género donde existan
políticas y programas específicos para los grupos de mujeres;
- y legitimar sus demandas y necesidades, identificándolas como
sujetos económicamente activos que sostienen el tejido familiar y
social de los sectores más vulnerables.

124

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

Capítulo VI
Propuestas de lineamientos políticos,
estrategias y acciones para la equidad de
género en las áreas rurales
En este estudio se analiza información de diversas fuentes,
buscando dar cuenta de la situación y realidad de las mujeres que viven
en las áreas rurales de nuestro país. En el primer capítulo, se realiza una
descripción de la vida cotidiana y de los trabajos de las mujeres, basada
en información recogida en talleres y encuentros de mujeres rurales. En
el segundo capítulo, se analizan los datos del Censo Nacional de
Población 2001 y, en el tercero, se presenta la información de las
encuestas realizadas a grupos de mujeres que desarrollan sus actividades
a lo largo de todo el territorio nacional.
Toda esta información refleja parte de la complejidad de la
problemática y el dinamismo existente en el sector agropecuario, donde
se observan transformaciones que muestran que el número de personas
y hogares en el área rural ha decrecido y que, sin embargo, las
organizaciones (al menos las de mujeres) aumentaron sensiblemente
como resultado de las estrategias de los programas llevados adelante por
el Estado e instituciones de la Sociedad Civil. La organización social
surge no sólo como estrategia ante las amenazas que vive el sector frente
a los avances de la frontera agrícola y sus consecuencias sobre el medio
ambiente, los mercados locales y las comunidades más pobres, sino
también como respuesta a la precariedad económica de los hogares de
las áreas campesinas y aborígenes.
El objetivo de este capítulo es retomar algunos de los ejes
problemáticos más relevantes que surgen del estudio, para trazar a
continuación propuestas de acciones y estrategias que favorezcan la
equidad de género dentro de una política de desarrollo rural.

125

�Mujeres que trabajan la tierra

1. Los ejes estratégicos
1.1. Las mujeres en las estadísticas
La invisibilidad de las mujeres en las estadísticas oficiales es uno de
los primeros obstáculos a resolver para la elaboración de políticas con
perspectiva de género. Esto es un problema a solucionar en todo el
continente porque de los 13 millones de mujeres que se registran
“oficialmente” en América Latina y El Caribe como parte de la Población
Económicamente Activa (PEA), se suman 24 millones de productoras
invisibles cuyo trabajo no es reconocido por las estadísticas oficiales
(FAO, 2002).
Se necesita información más detallada diferenciada por sexo,
aquella que indique además las desigualdades entre los varones y las
mujeres en relación con el acceso a los recursos, como por ejemplo al
financiamiento que a la hora de definir programas o políticas permitan
focalizar las acciones hacia los sectores en desventaja.
Las definiciones censales atentan contra la identificación de las
mujeres trabajadoras. La mayor parte de las mujeres analizadas en este
estudio aparecen dentro de la categoría de inactivas, asimilándolas a
los/as jubilados/as, estudiantes, enfermos/as o discapacitados/as. Si es
necesario diferenciar a las mujeres amas de casas de otros inactivos para
poder elaborar políticas específicas hacia la población femenina en
general, para las mujeres rurales esto es imprescindible porque estas
amas de casa son en casi todos los casos, productoras agropecuarias de
cultivos y animales para el consumo familiar (ingreso del hogar no
monetario), cuyos excedentes son para el mercado. El no considerar la
actividad doméstica de las mujeres limita el conocimiento de los ingresos
de las agriculturas familiares y de la dinámica económica del área rural,
además del no reconocimiento de su trabajo.
Para eliminar este subregistro de las tareas domésticas y
productivas de las mujeres, que es producto de la escasa conciencia que
estas actividades constituyen un aporte económico, es necesario un
relevamiento censal/estadístico efectuado con instrumentos de medición
adecuados para captar el trabajo que realizan las mujeres rurales.

1.2. Las diferencias entre las mujeres rurales
Especialmente en los capítulos II y III se puede apreciar las
diferencias existentes dentro de la población femenina rural, que reflejan
126

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

la gran diversidad de situaciones en que se encuentran insertas las
mujeres. Esta pluralidad se relaciona con la edad, la pertenencia a una
etnia, los niveles de instrucción y educación alcanzados, la ocupación, el
tipo de sistema productivo en el cual están insertas, la región
agroecológica, entre otras. La ocupación es una categoría trascendente de
diferenciación de las mujeres rurales porque las políticas o programas
deben ser distintos si las mujeres son productoras agropecuarias o
asalariadas agrícolas temporales o pobladoras rurales sin tierra que se
dedican a la venta en ferias o tienen empleos municipales. Es importante
reconocer esas diferencias porque las mismas encubren desigualdades en
las oportunidades de acceso a recursos y a los programas de desarrollo.
Dentro de esta diversidad, hay casos concretos donde la necesidad
de acciones específicas se relaciona con la fragilidad de los hogares y sus
integrantes. Por un lado, están las mujeres en familias pobres que por la
cantidad de hijos/as menores precisan acciones dirigidas a la seguridad
alimentaria y a la salud reproductiva. Por otro, están los hogares con
jefatura femenina que pueden presentar una importante concentración
de pobreza, tanto por insuficiente mano de obra para el trabajo
agropecuario o para la generación de ingresos extraprediales o porque
las mujeres tienen escasa o nula experiencia en gestión y dificultades
para acceder, por ejemplo, a los servicios de extensión y crédito.
Finalmente, están aquellos en zonas donde existe una importante
migración de la población joven, quedando casi siempre mujeres adultas
a cargo de las actividades productivas y de mercadeo y de los/as
ancianos/as.
En el mismo marco, los problemas y necesidades de las mujeres que
son exclusivamente asalariadas agrícolas son diferentes tanto a los que
tienen las trabajadoras familiares sin remuneración como los de las
campesinas a cargo del predio por migración masculina.
El reconocer estas diferencias permite distinguir programas de
capacitación, de apoyo a la producción y de crédito según la situación de
las mujeres y sus familias.

1.3. Las organizaciones campesinas
La mayor parte de las instituciones y programas sociales
presentados en el capitulo V alientan a los/as campesinos/as a
organizarse y a participar en las instancias de toma de decisiones. Este
proceso no es fácil, sobre todo cuando se encuentra amenazado por
lógicas clientelistas.
127

�Mujeres que trabajan la tierra

Las organizaciones campesinas, por lo general, no tienen acciones
dirigidas a promover la participación femenina, de manera tal que
tengan las mismas oportunidades en los espacios de toma decisión que
los varones. La existencia de propuestas de sensibilización y capacitación
en la perspectiva de género hacia las organizaciones campesinas de parte
de programas o proyectos de desarrollo rural como desde las ONG
aparece como una necesidad para el logro de la equidad.
La estrategia de conformación de grupos donde participan
exclusivamente mujeres es, en determinados contextos culturales,
imprescindible para permitir que ellas asuman su condición y su
posición femenina. Desde la perspectiva de género, las integrantes de los
grupos de mujeres comparten la misma historia de subordinación,
producto de un modelo patriarcal, donde generalmente los varones
tienen el dominio la palabra. Es por esto que, para promover procesos
que permitan descubrir que muchos mandatos son solamente culturales,
para recuperar la autoestima, y el vencer el miedo y la vergüenza a
hablar, es necesario en muchos casos la existencia de una primera etapa
en la cual el varón no esté presente. De esta manera, los grupos se
constituyen en un espacio que, con acciones positivas, permite el
desarrollo de las potencialidades de las mujeres.
El objetivo a mediano plazo de estos grupos de mujeres es generar
un proceso personal que permita el fortalecimiento de cada una de sus
individualidades para que logren participar luego en otros espacios. El
punto de inflexión, entonces hacia un cambio en las relaciones de género
es cuando los grupos logran ingresar en una dimensión política al
participar en los espacios públicos, tanto al convertirse en interlocutoras
de los políticos e instituciones locales en reclamo de sus necesidades o
cuando son parte en la toma de decisión de las organizaciones
campesinas o de pequeños/as productores/as. Este paso es parte del
proceso de un desarrollo rural con perspectiva de género, que se
relaciona con el empoderamiento de las mujeres, el ejercicio de la
ciudadanía y la posibilidad de demandar un lugar en los espacios de
decisión. Este momento no puede ser ajeno a las políticas institucionales
gubernamentales y no gubernamentales que trabajan en el medio rural, y
dichas políticas implican necesariamente una estrategia institucional.
La incorporación de la perspectiva de género en grupos mixtos, es
una estrategia necesaria para lograr la equidad y, aunque no han sido
objeto del presente estudio, se conocen experiencias exitosas en este
sentido. Los procesos son más lentos, pero permiten que los cambios se
128

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

den en forma simultánea entre varones y mujeres, siendo los/as niños/as
y los/as jóvenes más permeables en ese sentido.

1.4. La capacitación
La incorporación de la perspectiva de género precisa de programas
de capacitación específicos, que tiendan a la sensibilización de la
problemática. Al ser una temática construida culturalmente, está
naturalizada e invisibilizada, de manera tal que sólo creando espacios de
reflexión y análisis, es posible problematizarla para dar origen a un
proceso de deconstrucción de los mandatos sociales internalizados. Estos
programas deben apuntar a todos los agentes del desarrollo rural, desde
los niveles políticos, técnicos, hasta las organizaciones de beneficiarios/as
involucrados en el mismo.70
La capacitación es clave en el proceso de incorporación de la
perspectiva de género. La temática suele generar una serie de
resistencias en los equipos de los proyectos –generalmente ligadas a
cuestiones personales– que deben ser tratadas con el mayor cuidado y
respeto posible.
Un enfoque facilitador del abordaje de la problemática lo constituye
la mirada de la ciudadanía y los derechos humanos, que no sólo permite
la visualización de las desigualdades, sino que también es motivador
para construir estrategias dirigidas a disminuir la brecha de
oportunidades existente entre varones y mujeres. Es necesario abordar, a
su vez, el análisis de los diferentes campos donde operan las relaciones
de dominación, que resultan en un acceso y control diferenciado de los
recursos materiales y simbólicos. La autoestima, la sexualidad y la
reproducción, la división del trabajo por género en los sistemas
productivos y en la esfera doméstica, el uso del tiempo de trabajo y del
tiempo libre, el acceso a la educación, a la salud, al crédito, la violencia,
la toma de decisiones, son elementos que ayudan a la comprensión del
tema.
El acceso de las mujeres a los procesos de desarrollo necesita casi
siempre el apoyo de las instituciones presentes en el medio rural y la
sensibilización en las instituciones para lograr la equidad en los procesos
de desarrollo, es una decisión política. Tal como los organismos
financieros logran en la última década que los proyectos presentados por
las instituciones gubernamentales y no gubernamentales tengan una
70

Por ejemplo, el Proyecto Mujer Rural de la SAGPYA se debe en parte a un proceso de capacitación
y sensibilización que comenzó en 1988 con una intervención de UNIFEM.

129

�Mujeres que trabajan la tierra

perspectiva de género, es necesaria la decisión política para que las
acciones y actividades de desarrollo rural también tengan esa
perspectiva.

1.5. El asalariamiento extrapredial
La importancia de las actividades extraprediales para la estabilidad
de las agriculturas familiares ha sido estudiada en casi todos los países
con población campesina, reconociendo que en muchos casos son los
ingresos generados fuera del sector los que permiten su permanencia en
las áreas rurales.
En nuestro país, el asalariamiento es una estrategia muy común en
determinados momentos del año, que tiene el objetivo de complementar
los ingresos provenientes de las actividades agropecuarias de las
familias; por ejemplo, los pequeños productores tabacaleros de Tucumán
trabajan en la cosecha del limón antes de comenzar la siembra del tabaco.
También es una opción para los/as más jóvenes en algunas regiones, que
siguen viviendo en el predio familiar y trabajan fuera del mismo,
realizando un aporte económico sistemático al hogar rural.
Desde la perspectiva de género, el asalariamiento masculino
impacta en la vida de las mujeres rurales cuando las pone a cargo del
predio familiar por migración temporal de los maridos, padres o
hermanos, recargando sus responsabilidades en el hogar.
Por otro lado, las posibilidades de asalariamiento para las mujeres
han crecido en algunas regiones del país, sobre todo en aquellas donde
existen trabajos y cultivos que prefieren mano de obra femenina. En
general, son trabajos temporales y las condiciones en algunos casos son
precarias, existiendo situaciones donde las asalariadas tienen una alta
exposición a los agroquímicos.
Tal como se planteó en el capítulo IV, los procesos de
“flexibilización laboral” han desprotegido a una parte importante de
los/as trabajadores/as, aunque las mujeres están aún más expuestas por
su rol reproductivo que las discrimina para la estabilidad laboral. Por lo
tanto, es necesario mecanismos que aseguren el cumplimiento de las
garantías constitucionales de nuestra legislación y de los convenios sobre
la prohibición de discriminaciones en el empleo, sobre igualdad de
remuneraciones y de trato entre trabajadores y trabajadoras con
responsabilidades familiares y, sobre protección de la maternidad.

130

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

1.6. Las migraciones
La migración del campo a la ciudad, analizada en el Capítulo II, es
un proceso que tiene características globales. Sin embargo, si la mayor
masculinidad en las áreas rurales se relacionan a la mayor carga laboral
que las mujeres deben enfrentar en el ámbito doméstico, a las menores
oportunidades de asalariamiento o la poca especificidad de las acciones
de los programas de desarrollo rural en cuanto a la direccionalidad del
crédito, capacitación o asistencia técnica, es necesario buscar las
estrategias que permitan que las mujeres: mejoren su calidad de vida y el
acceso a los servicios; encuentren actividades productivas generadoras
de ingresos y mejoren sus actividades de autoconsumo y sean
beneficiarias específicas de las acciones de desarrollo rural.

1.7. Las actividades de autoconsumo
En el análisis realizado en el capítulo III, se visualiza la importancia
de las actividades de autoconsumo, sobre todo en lo que se refiere al
cuidado de las huertas familiares y la producción de granja y ganado
menor. Aunque en las entrevistas no se valoran este tipo de actividades,
es posible aseverar que las familias que aseguran el autoconsumo se
encuentran en mejores condiciones que aquellas que por razones
diversas no pueden hacerlo.
Sin embargo, es necesario reconocer que las actividades de
autoabastecimiento implican generalmente una sobrecarga de trabajo
para las mujeres, sobre todo en aquellas zonas pobres desde el punto de
vista agroecológico, donde tienen dificultades para el acceso al agua y
siendo ésta imprescindible para la huerta y el ganado menor. Por otro
lado, la estrategia necesaria a la luz de un cambio en las relaciones de
género debería implicar el objetivo de que no sólo sean las mujeres las
responsables de las actividades relacionadas con el autoconsumo.
Por lo tanto, la estrategia de apoyo a la seguridad alimentaria es una
acción necesaria en las políticas de desarrollo rural, buscando
alternativas para que no signifique una sobrecarga de trabajo de las
mujeres.

1.8. La asistencia crediticia
Como se aprecia en el Capítulo III, una forma de apoyar a los
hogares rurales en su proceso productivo es por medio de la oferta de

131

�Mujeres que trabajan la tierra

crédito. Sin embargo, y aunque no es posible generalizar, el acceso a este
recurso por parte de las mujeres es restringido y no ha sido ni es fácil.
Una de las limitaciones que se presenta es cuando los créditos de
programas de desarrollo rural se destinan a un solo miembro del hogar,
el cual es casi siempre el jefe del mismo o el miembro varón de la familia
dejando sin posibilidades a las mujeres. Por lo tanto, una dificultad a
resolver es que las mujeres sean destinatarias del crédito, lo cual se
puede facilitar a través de la fijación de cupos que garanticen una
representación femenina y con instrumentos y reglamentaciones
especialmente dirigidos a este sector de la población. Otra posibilidad es
reconocer que los problemas y las necesidades de varones y mujeres son
diferentes y ofrecer líneas de crédito adecuadas para los requerimientos
de ambos.
Superada esta dificultad, puede ocurrir que las mujeres no soliciten
los créditos o no los acepten cuando se los ofrecen, ya sea porque los
maridos no se lo permiten o porque la propia percepción de sí misma y
de sus capacidades, se lo impide. El problema se relaciona con el lugar
que ocupan las mujeres rurales en las familias tradicionales y como ellas
mismas se autoidentifican y se autodefinen, lo cual trae como resultado
las posibilidades reales de tomar una decisión. Por lo tanto, en el acceso
al crédito se visibiliza la falta de igualdad de oportunidad existente entre
varones y mujeres. Adecuar los sistemas de extensión relacionados con el
financiamiento para un acceso equitativo significa una modificación
estructural en la perspectiva de género de un programa que ofrece
crédito como herramienta para el desarrollo rural.
Por otro lado, un porcentaje importante de mujeres no tienen
garantías prendarias porque no poseen títulos de propiedad ni otros
tipos de bienes prendarios y esto elimina la posibilidad de acceso a
créditos formales bancarios. Por lo tanto, la titulación de la propiedad de
la población femenina es imprescindible. A esto hay que sumarle la
necesidad de mejorar el nivel de instrucción, si este no fuera equitativo
entre varones y mujeres, y promover la obtención de documentos
cuando es preciso.
Existen avances en este tema en relación a combatir la pobreza por
medio del acceso de mujeres a los servicios financieros, como son los
fondos de capitalización productiva no reembolsable o los pequeños
“bancos” o “cajas rurales”. Aunque, al igual que con otros temas, es
necesario seguir buscando estrategias que adecuen el crédito a la
situación específica de la población femenina rural teniendo en cuenta
los montos de préstamo adecuado y el tipo de inversiones que les
132

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

permitirán salir de la pobreza y/o mejorar su calidad de vida. La
capacitación en aspectos organizativos y en manejo financiero es sin
duda el esfuerzo más importante para que las mujeres superen la
problemática específica de género con respecto a entrar en un espacio
que históricamente ha sido destinado a los varones.
Finalmente, los subsidios otorgados para facilitar el trabajo
doméstico no sólo representan una acción afirmativa hacia las mujeres,
sino que además: a) reducen el tiempo de trabajo doméstico y mejoran
las condiciones en que éste se realiza; b) implican condiciones positivas
para la participación de las mujeres al alivianar el trabajo doméstico; c)
facilitan la sensibilización de género en las beneficiarias, sus familias y
los/as técnicos porque significan un reconocimiento del trabajo
doméstico; y d) mejoran la capacidad de gestión cuando los fondos se
utilizan para obras comunitarias y las mujeres deben organizarse.

1.9. La legislación
La realidad agraria y, en particular, del sector dedicado a la
agricultura familiar no tiene un tratamiento exhaustivo en la legislación
nacional.
Los marcos regulatorios provinciales tienen diferentes grados de
inclusión en la participación democrática de los habitantes del medio
rural, en los gobiernos locales y es necesario un esfuerzo conjunto para la
construcción de una identidad ciudadana, teniendo en cuenta las
diferentes realidades sociales, culturales y potencial productivo del
sector. Esto se refleja básicamente en los gobiernos locales en los que
existen diferencias en relación a la representación política, mecanismos
de elección de gobierno y categorización de municipios o comunas. Hay
provincias donde las municipalidades rurales tienen un manejo de
presupuesto propio y elecciones directas de los concejales e intendente.
En otros casos, dependen de las ciudades próximas que extienden su
ejido y en otros cuentan con un comisionado o representante municipal
que es designado por el poder ejecutivo provincial.
Se requiere buscar garantías para una participación ciudadana
legitima, la que llevará a reforzar la necesidad de una legislación
adecuada para los habitantes del área rural, que son parte de los/as
excluidos del contexto social y económico actual con una significativa
falta de reconocimiento de sus problemáticas particulares. Los y las
ciudadanas del ámbito rural, campesino y aborigen deben tener
garantizados los derechos de representación en los espacios
133

�Mujeres que trabajan la tierra

gubernamentales y legislativos para elevar sus demandas a la agenda de
políticas públicas.
En el capítulo específico que analiza los avances en materia de
derechos de las mujeres se recalca la necesidad de legislar, diseñar e
implementar políticas y programas gubernamentales que reflejen la
decisión política y económica de visibilizar a las mujeres rurales y
aborígenes como sujetas plenas de derecho, garantizándoles
accesibilidad y cobertura en materia de salud, educación, tierra, trabajo,
salarios y justicia entre otras demandas expresadas en las conclusiones
del 1º Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes71
Los avances legislativos deben ir acompañados de programas que
contemplen las demandas prácticas y estratégicas desde una perspectiva
de género y derechos para las mujeres campesinas y aborígenes. Las
limitaciones actuales y los obstáculos a los que se enfrentan diariamente
están en directa relación con su condición de pobreza y exclusión de
género, clase, etnia y lugar de residencia.
En este sentido es importante mencionar que las recomendaciones
elaboradas por el Plan Nacional contra la Discriminación (Villalpando,
2005) propone entre otros puntos:
‐ Hacer efectiva la transversalización del enfoque de género en
todas las políticas públicas y asignaciones presupuestarias.
‐ Jerarquizar y profesionalizar las Áreas Mujer de las provincias,
creándolas allí donde no existan, con el objetivo de desarrollar políticas
transversales para erradicar la discriminación contra las mujeres en todo
el país.
‐ Hacer efectivo el cumplimiento de las leyes sobre violencia
doméstica en todas las provincias en que existen tales leyes. Sancionar
leyes en las provincias donde no existen. Exigir la aplicación de las leyes
de exclusión del hogar de los varones violentos.
‐ Desarrollar programas de prevención, sanción y erradicación de la
violencia doméstica en todo el país que incluya la asesoría legal, el
tratamiento médico y psicológico, planes de inserción laboral y
profesional de las mujeres para que puedan superar las situaciones de
dependencia económica. Todas estas acciones deberán ser llevadas a
cabo por profesionales especializados en la materia.
‐ Crear casas de refugio o de tránsito para mujeres víctimas de
violencia familiar en situaciones de crisis, dotadas de personal
especializado. Se sugiere incluir en estos programas acciones destinadas
71

Ver Anexo N° 3

134

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

a trabajar con varones violentos, estableciendo la obligatoriedad del
tratamiento para los varones golpeadores.
‐ Arbitrar los medios para mejorar el funcionamiento del Consejo
Consultivo de Organizaciones Sociales del Programa Nacional de Salud
Sexual y Procreación Responsable.
‐ Diseñar acciones concretas, efectivas, mensurables y culturalmente
aceptables para reducir la mortalidad infantil y mortalidad materna, la
desnutrición, los embarazos adolescentes y la incidencia de
enfermedades de transmisión sexual, en el marco del Programa de Salud
para Pueblos Indígenas y del Programa Nacional de Salud Sexual y
Procreación Responsable, estimulando la participación activa de las
mujeres.
‐ Hacer efectiva la implementación del Programa Nacional de Salud
Sexual y Procreación Responsable en todo el territorio nacional,
dotándolo de los insumos, la capacitación necesaria de los profesionales
y propiciar, en este marco, un amplio debate social sobre el aborto no
punible.
‐ Desarrollar campañas masivas de prevención del VIH/SIDA y las
enfermedades de transmisión sexual que respeten los enfoques de
género y orientación sexual.
‐ Capacitar mediante la realización de talleres al personal de las
instituciones de salud a fin de erradicar el maltrato y trato
discriminatorio de género, particularmente hacia mujeres indígenas,
mujeres migrantes, ancianas, mujeres con abortos sépticos, embarazadas
y parturientas pobres multíparas, etc.
‐ Arbitrar los medios para que en los hospitales existan centros
especializados, con personal especializado para la recepción y la atención
de denuncias de casos de violación y otros delitos sexuales.
‐ Arbitrar los medios para que los mecanismos legales e
institucionales sean efectivos para garantizar el aporte a la obligación
alimentaria y de mantenimiento y sostén de los hijos de padres
separados, sancionando el incumplimiento.

1.10. Los problemas de posesión de la tierra
Los conflictos actuales sobre la propiedad de las tierras son parte de
un proceso de privatización y de concentración de las mismas que se
vino gestando desde los años noventa, posibilitado en parte, por la falta

135

�Mujeres que trabajan la tierra

de regularización de la tenencia de los/as pequeños/as productores/as72 y
la ampliación de la frontera agrícola sojera. Si bien este es un problema
que tiene muchos años, se ha agudizado en muchas provincias por la
expansión de capitales sobre tierras productivamente marginales En este
sentido, la Constitución Nacional de 1994 brinda una mayor protección a
las comunidades aborígenes que a las campesinas por cuanto reconoce la
propiedad comunitaria de las tierras en las que habitan tradicionalmente,
dando título constitucional a la posesión.
Es necesario poner en marcha un proceso de debate social que
impulse la regularización de la propiedad, con la participación de
campesinos/as y aborígenes; partiendo de sus necesidades, generando
una política de titulación de tierras que contemple nuevas figuras
jurídicas y que permita el acceso a la propiedad en condiciones
favorables para el autodesarrollo o la consolidación productiva; ya que la
propiedad por sí misma no es suficiente.

1.11. La salud, la educación, los servicios
Los servicios de salud y educación en las áreas rurales son claves
para el proceso de desarrollo de un territorio. No sería posible dejar de
lado aspectos tan sensibles a las necesidades de las comunidades y en
particular de las mujeres.
Un punto de partida a considerar son las culturas locales. Los
programas de salud y educación deben tener en cuenta las características
particulares y los saberes que cada región tiene para la adecuación de los
programas.
La capacitación para la promoción de la salud y prevención de las
enfermedades es una acción que impacta en el corto plazo ya que
permite disponer de herramientas básicas para la resolución de
problemas frecuentes, prevenibles o con tratamientos accesibles con los
recursos locales. De esta manera se pueden prevenir en parte, el
problema de las diarreas, resfríos, catarros, así como enfermedades
infectocontagiosas que resultan preocupantes para las familias.
El sistema de atención primaria de la salud debe contemplar que los
servicios de las áreas rurales deben ser de calidad, con personal idóneo, y
72

Las mujeres de Misiones contaron que gran parte de las tierras de su provincia se vendieron a
capitales extranjeros. Estas empresas desmontaron los bosques naturales para plantar pinos, rodeando
las pequeñas fincas: “… es decir, cercando a los pequeños productores y obligándolos a vender sus tierras y
emigrar a las ciudades a esperar los planes y cajas de ayuda” Extraído de la Memoria del Encuentro
Regional de Mujeres Campesinas del Noroeste Argentino. Paraná (Entre Ríos), 7 y 8 de agosto de 2003.
Memoria por Pody Muttigliengo.

136

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

disponer de la posibilidad de resolver cuestiones de diversa complejidad
hasta lograr la derivación.
Es necesario que se realicen campañas de prevención de Chagas,
controles y desinfestación de viviendas articulando las acciones de la
Nación con las provincias y municipios. Asimismo se debe fomentar la
investigación en esta área.
La atención de mujeres víctimas de violencia, precisa una
adecuación a las áreas rurales con la posibilidad de acceder a la atención
de personal especializado en la policía, centros de salud y la justicia.
Debido a que el acceso a la educación en las áreas rurales se vio
afectado por la Ley Federal de Educación, es necesario buscar los
mecanismos para garantizar la asistencia de los niños y las niñas a los
diferentes niveles del EGB y Polimodal. Ya que en la mayoría de los
casos para ir al 3º nivel de EGB y al Polimodal deben alejarse de sus
hogares, es preciso un sistema de becas que cubra sus necesidades y que
se distribuya con equidad. Es necesario a su vez, el restablecimiento de
los programas de alfabetización de adultos/as, dado que como
consecuencia de las largas crisis que ha padecido el país ha aumentado el
número de jóvenes y adultos/as analfabetos/as73.
Por lo tanto, como se ha visto, la población rural tiene problemas
estructurales de acceso a los servicios, lo que afecta particularmente a las
mujeres, y que hace necesario un abordaje integral que permita mejorar
la calidad de vida de los pobladores del campo. Estos problemas
determinan que la vida en el campo sea más sacrificada y con menos
oportunidades que en la ciudad y, en consecuencia, alientan la
migración. Es clave la resolución con un marco legal regulatorio y una
política de Estado que de manera integral articule los distintos
programas y sectores, buscando mejorar los sistemas de riego, el acceso a
los servicios de electricidad y agua potable, la ampliación y
mantenimiento de la red vial, el acceso a servicios de calidad en salud y
educación, a planes de vivienda rural y, principalmente, a la
regularización de la propiedad sobre la tierra. A su vez, es necesario que
se respeten las leyes de protección del medio ambiente para controlar los
desmontes indiscriminados, la contaminación del agua y el uso de los
agroquímicos, cuestiones que afectan directamente a los/las pequeños/as
productores.

73

Los problemas de las mujeres relacionados con la salud y la educación se encuentran detallados en
la Memoria del Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Aborígenes 2003.

137

�Mujeres que trabajan la tierra

2. Las acciones específicas para un cambio en las relaciones de
género en las distintas etapas de un proyecto
2.1. En la etapa de diseño y formulación de la estrategia de
desarrollo rural
Cuando se va a implementar una estrategia de desarrollo rural con
un enfoque de equidad de género, se necesita que desde el inicio del
diseño del proyecto se fundamenten las consideraciones de equidad de
género de modo de asegurar la posterior operacionalización en su fase
de ejecución. Esto implica que en la etapa de formulación se realicen
estudios y diagnósticos con la población del territorio para conocer la
inserción de los varones y de las mujeres en las actividades productivas,
en la comercialización y en la generación de ingresos extra prediales para
comprender la posición diferenciada de cada uno de ellos frente a los
procesos de desarrollo, definir las estrategias y determinar los recursos
disponibles y necesarios.
Para que la estrategia de desarrollo rural tenga una real perspectiva de género
en la ejecución, las mujeres deben ser beneficiarias directas. Si la acción se
centra en la familia, es probable que los sujetos de los servicios del proyecto
terminen siendo los varones y –a lo sumo– las mujeres jefas de hogar. De esta
manera, quedan sin acceso directo a las oportunidades de desarrollo los/as
restantes integrantes. Para evitar esto, es recomendable definir, desde la misma
formulación del proyecto, la cantidad de varones y mujeres integrantes de las
familias del territorio que se beneficiarán con la estrategia de desarrollo rural.
De esta manera, el proyecto considerará a cada uno de los miembros de la
familia rural en los diferentes roles que ejecutan en las actividades productivas
dentro de la finca, en los procesos de transformación y venta y, en general, en
las diferentes fuentes de ingresos familiares que sean identificadas.
Se recomienda la intervención en el diseño, formulación y ejecución
de –al menos– una persona cuya función sea asegurar la participación
equitativa de los varones y las mujeres en las acciones de la estrategia de
desarrollo rural y en el acceso a las oportunidades de desarrollo.
La persona responsable de que se cumpla la propuesta de equidad
de género, deberá enfocar y resolver los problemas que impiden una
incorporación más efectiva de las mujeres en los diferentes componentes
138

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

del proyecto, buscando soluciones para los mismos; y preocuparse de
que los esfuerzos para disminuir la brecha de oportunidades entre
varones y mujeres no resulten en acciones aisladas.
Esta decisión es necesaria porque más allá de la buena voluntad o
interés de los equipos técnicos de lograr una participación equitativa de
varones y mujeres, las urgencias del cotidiano de los proyectos no permiten
que esa preocupación se cristalice en acciones concretas que aseguren la
equidad.
En el diseño de la estrategia de desarrollo rural, debe buscar un
abordaje integral de la realidad y considerar los lineamientos para el
seguimiento de los resultados de equidad de género en los proyectos que
se ejecuten. Corresponde definir una estrategia de género para cada una
de sus acciones, con indicadores específicos cuantitativos y cualitativos
para cada uno de sus objetivos. Esta estrategia debe tener un
seguimiento y evaluación sistemática.

2.2. Diagnósticos participativos y diseño de proyectos de
generación de ingresos
En la etapa de los diagnósticos participativos, las consideraciones de
género en las diferentes metodologías que se utilicen permitirán conocer
los problemas y necesidades específicas de los varones y de las mujeres
como las perspectivas de cada uno sobre las posibles causas y las
propuestas de solución. También permitirá saber quién hace, quién
decide y cuál es la división de trabajo en la unidad familiar, tanto en las
actividades agrícolas y pecuarias como en las extra prediales y no
agropecuarias y en las organizaciones económicas y sociales de la
comunidad.
Esta instancia es un espacio importante para conocer y reconocer el
trabajo femenino, el cual suele ser invisible para los varones, para los y
las técnicos/as y para las propias mujeres.
Un complemento de los diagnósticos participativos son los estudios
de caso y el relevamiento de experiencias de proyectos con participación
de mujeres o con perspectiva de género existentes en el territorio.
Existen experiencias donde las mujeres son beneficiarias de
programas de desarrollo, con proyectos productivos que no son
rentables. En estos casos generalmente se aumenta la carga de trabajo de
las mujeres y no mejora su situación económica. Es por esta razón, que es
necesario realizar estudios de prefactibilidad y factibilidad de manera
rigurosa, para evitar la condena al fracaso económico y la consecuente
139

�Mujeres que trabajan la tierra

profundización de la inequidad, porque la participación de las mujeres
no siempre implica que se cumplan los objetivos de género.
Por otro lado, existen proyectos exclusivos para mujeres
relacionados a las tareas femeninas “tradicionales”, como los talleres de
costura, panaderías, etc. Este tipo de actividad precisa especialmente de
estudios de factibilidad, además de un proceso de capacitación con
recursos financieros para asegurar que solucionen en el corto plazo los
problemas de pobreza de sus participantes. Más allá de lo anterior, estos
proyectos, tienen el riesgo de excluir a las mujeres de las principales
actividades de la estrategia de desarrollo rural, comprometiendo un
futuro con equidad.
Si se generan actividades agroindustriales o artesanales o cualquier
otra que se relacione con las actividades domésticas de las mujeres, se
recomienda la realización de estudios de preinversión. Al mismo tiempo,
deben apoyarse con capacitación, financiamiento y extensión aquellos
proyectos que aseguren a la unidad familiar un ingreso económico
mayor que el existente al momento del estudio, además de ser
sostenibles y con mercados seguros.
En las unidades familiares existen actividades a cargo de las
mujeres que son consideradas de menor importancia porque, generalmente
son un complemento de los ingresos del hogar o resultan generadoras de
insumos para el autoconsumo. El aumento de la productividad de estas
actividades por incorporación de innovaciones tecnológicas puede
incrementar los ingresos del hogar beneficiario y/o contribuir a la
seguridad alimentaria y al mejoramiento de los niveles de nutrición.
La participación de las mujeres en propuestas rentables y
sostenibles en las actividades para el mejoramiento de los ingresos
implicará la creación de condiciones para un acceso equitativo a servicios
o mercados financieros.

2.3. En el camino hacia la equidad
Las experiencias indican que no es suficiente ofrecer a los varones y
mujeres un igual acceso a los servicios y beneficios del proyecto y que es
necesario crear condiciones específicas para asegurar un acceso
equitativo a las oportunidades de desarrollo.
La determinación de estas condiciones dependerá de factores
culturales, sociales y económicos, que deben ser analizados en los
diagnósticos participativos o en estudios previos del territorio.

140

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

A continuación, se enumeran algunas propuestas o acciones
facilitadoras para el acceso equitativo de varones y mujeres.
a) La adecuación de los horarios y lugares de reunión para que
tanto varones y mujeres puedan asistir a los procesos de capacitación, de
diagnósticos participativos, de extensión y de transferencia tecnológica,
es un requisito sencillo que facilitará una participación equitativa.
b) Esto debe ser complementado con formas de comunicación y
metodologías participativas adecuadas a la presencia de varones y
mujeres, considerando desde la no utilización de modismos
discriminatorios en el lenguaje y en los materiales de capacitación como
el respeto por las diferencias de nivel de instrucción o de capacitación
formal e informal existente entre los participantes de ambos sexos.
c) Realizar convocatorias a cada uno de los integrantes de la unidad
familiar también es una forma de facilitar la participación equitativa en
las acciones de un proyecto.
d) Las acciones ahorradoras de trabajo doméstico y la existencia de
espacios para el cuidado de los/as niños/as facilitan la participación de
las mujeres en una estrategia de desarrollo rural, además de reducir en
horas y esfuerzo las actividades domésticas.
En muchos casos, es necesario ayudar a las mujeres a que participen
activamente en el proyecto por medio del mejoramiento de su
autoestima y la capacitación para que puedan solicitar los beneficios del
proyecto y participar en la toma de decisiones.
Cabe destacar el papel protagónico que tienen los equipos técnicos
que trabajan en terreno en programas del Estado o de las ONGs como
agentes para la búsqueda de la equidad entre los géneros. Es por esto
que las acciones que impulsan la articulación, capacitación e intercambio
de experiencias resultan transformadoras.
Los encuentros de mujeres organizados a nivel local, provincial,
regional o nacional, crean un espacio de intercambio y enriquecimiento
de las experiencias personales y grupales, a la vez que fortalecen lazos de
solidaridad entre las mismas. De la misma manera las pasantías entre las
distintas regiones permiten conocer las experiencias de otras
organizaciones y zonas, siendo igualmente beneficiosas.
La búsqueda de propuestas para solucionar problemas relacionados
con la unidad familiar –como la alimentación, la salud y la educación de
los/as hijos/as– son motivadores para una participación progresiva de las
mujeres en espacios públicos, además de mejorar la calidad de vida de

141

�Mujeres que trabajan la tierra

las poblaciones pobres, cuando se comienza un proceso de desarrollo
rural con equidad de género74.
La estrategia de Género en Desarrollo es aquella que implique el
acceso igualitario de las mujeres y de los varones a las oportunidades de
desarrollo y busque construir una sociedad más equitativa. Esto significa
ofrecer a las mujeres las mismas oportunidades que a los varones,
reconociendo las limitaciones que culturalmente las han colocado en
lugar de desventaja e incorporando acciones de discriminación positiva
cuando esto sea necesario.
El logro de la equidad de género es un proceso que depende en
gran parte de una decisión política que asegure sus resultados y su
celeridad. La incorporación de la perspectiva de género en las políticas
destinadas al sector rural se fundamentan en los acuerdos
internacionales sobre derechos humanos, que tiene su expresión más
cabal en la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979) y, específicamente, en su
artículo N° 14 donde se hace referencia a los derechos de las mujeres
rurales y que hoy tiene rango constitucional. El sustento de esta
estrategia en los derechos ubica al Estado frente a una responsabilidad
indelegable y a las/os ciudadanas/os como titulares de derecho.

74

Sobre acciones relacionadas a seguridad alimentaria, la experiencia de ProHuerta es importante de
ser considerada, tanto para mejorar la alimentación y nivel nutricional como para aumentar la
disponibilidad de los ingresos del grupo familiar por las posibilidades de autoconsumo.

142

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�Anexo 1

Anexo 1
Tabla Nº 1.1:
Población rural en las diferentes provincias discriminadas por sexo y por rural
dispersa y agrupada según CNP 2001

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

151

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.2:
Población rural en las diferentes provincias discriminadas en el año 1991 y 2001

152

�Anexo 1

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda 1991 y 2001 (INDEC)
1

Porcentaje de la disminución de la población rural entre los dos censos con respecto a la población
rural existente en 1991,
2 Cantidad de mujeres rurales en el año 2001 menos la existente en 1991,
3 Porcentaje de la disminución de la cantidad de mujeres rurales entre los dos censos con respecto a la
cantidad de mujeres rurales existente en 1991,

153

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.3:
Población rural en las diferentes provincias discriminada sexo y grupos de edad

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
154

�Anexo 1

Tabla Nº 1.4:
Porcentaje de varones y mujeres en las diferentes provincias del país por grupo de
edad

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

155

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.5:
Población que asiste a algún establecimiento educacional discriminada por edad,
sexo y lugar de residencia

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

156

�Anexo 1

Tabla Nº 1.6:
Mujeres de 14 años y más discriminadas por provincia en hogares rurales y loc, de
2000 a 5000 habitantes según condición de ocupación

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
157

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.7:
Mujeres ocupadas mayores de 14 años, discriminadas por área de residencia,
provincia y condición de NBI

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
158

�Anexo 1

Tabla Nº 1.8:
Total de mujeres de 14 años y más discriminadas de áreas rurales y localidades de
2000 a 5000 habitantes según condición de ocupación en hogares con NBI

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

159

�Mujeres que trabajan la tierra

160

�Anexo 2

Anexo 2
Tabla Nº 2.1:
Nombre de los grupos según provincia. Relevamiento 2001.
PROVINCIA

NOMBRE DEL GRUPO

Buenos Aires

Vuelta de Obligado

Santa Lucía

Catamarca

Grupo de mujeres Colonia de
Valle

Mujeres Artesanas Virgen de Las Abejitas
Belén

Mujeres Dulceras La Aguada

Tía Juana

Segundo Amancay

Mujeres Agropecuarias

Unión de Mujeres
Campesinas

Mariposa

Un Mañana Mejor

Nosotras y Ellos

Mujeres La Matanza

Salto La Vieja 2

Nuevas Mujeres del
Boquerón

Pensamiento

Encarnación Siete Arboles

Alegría

Santa Catalina

Salto La Vieja

Fátima

Esperanza de Campo Roffo

Santa Rosa de Lima del
Curundú

Inmaculada

Mujeres Trabajadoras

Las Mujeres de la Unión

Mujeres de Fe

Casa de la Artesana Amuan
Ño Rucamo

Jefas de Familia

Grupo de Mujeres de Lepa

Club de Madres “Niñas de
Ayohuma”

Córdoba

La Orgánica

Huerta Amanecer

Huerta Villa Rossi

Entre Ríos

Futuro

El Reencuentro

Las Sorenitas

Cooperativa Las Lomas
Chaco

Chubut

Aldea Escolar

Las Grandes del Futuro

Pimpollos

Amanecer

Mujeres en el Campo

Ternura

Esquebito

Bendita Tu eres

América

Nueva Esperanza

Las Luchadoras

Los Claveles

La Amistad

Comunitario

Santa María

Renacer

Mujeres Campesinas del
Guajhó

Mujeres Campesinas de la
Disciplina

Esperanza
Formosa

Jujuy

Equipo de Mujeres
Campesinas

Mujeres Campesinas de Monte San Antonio
Quemado

Nuevo Amanecer

Grupo de Tejidos

Fondo Comunal de
Orosmayo

Fondo Comunal de Casa
Colorada

Suyay

Fondo Comunal de
Doncellas

Fondo Comunal de
Coyaguhoyma

Grupo de Costura de Yavi

Fondo Comunal de
Quichagua

Fondo Comunal San Juan
Misa Rumi

Asociación de Mujeres
Puneñas

Fondo Comunal de La
Intermedia

Fondo Comunal de Paicone

Asociación Civil Juntas por la
Vida

Fondo Comunal Huacalera

Fondo Comunal de
Rinconadillas

161

�Mujeres que trabajan la tierra

Fondo Comunal Arbolito
Nuevo

Fondo Comunal de
Cochinoca

Comunidad Quebradeña

AYFACO

Fondo Comunal Nueva
Pirquitas

Fondo Comunal de Cerro
Negro

Huayco Sonco

San José de Miraflores

Fondo Comunal de Coranzulí

Fondo Comunal de Lumara

Fondo Comunal de
Tambillos

Fondo Comunal de Ciénaga
de Apicone

Mujeres Hilanderas de
Chaguama

Fondo Comunal de Pueblo
Viejo

Fondo Comunal de Ciénaga
Grande

Flor del Cardón

Fondo Comunal Provincias
Argentinas

Fondo Comunal del Tolar

Fondo Comunal Santuario
Tres Pozos

Las Vicuñitas

Fondo Comunal Pumahuasi

Fondo Comunal San Francisco Fondo Comunal de Puesto
de Alparcito
del Marqués

Fondo de Queta

Fondo Comunal de Santo
Domingo

Fondo Comunal de
Cochagaste

Fondo Comunal de
Lagunillas del Farallón
Cordillera

Fondo Comunal de Casa
Colorada de Rinconada

Fondo Comunal de Aguas
Blancas

Fondo Comunal de El
Cóndor

Fondo Comunal Cusi Cusi

Fondo Comunal de Liviara

Fondo Comunal Pan de
Azúcar

Fondo Comunal Loma Blanca Fondo Comunal Chocoite
Fondo Comunal Sausalito

Fondo Comunal Cangrejillos

La Pampa

Witru‐che

Las de Puelches

La Rioja

Asociación Mujeres de
Anjullon

As. de Mujeres por una Vida
Mejor

Mendoza

CIRAMAR

Vanesa Sarmiento

Misiones

Neuquén

162

Fondo Comunal Warmi

El Pastal II

Cocinando con Carina

Animadoras Ruta 20

Chivilcoy

El Carmen I

Manantial

Santa María de Oro

Los Olmos

El Pastal

Mujeres en Marcha

La Estrella

Manos Unidas

Rosa

Unión y Tabajo

Unión y Fuerza

Con empeño

Las Marus del Futuro

Chacras del Sol

Armonía

Las Reposteras

Las Compuestas

Nueva Esperanza

El Progreso

Sub Grupo Esperanza
Fortaleza

Unión y Progreso

Esperanza Viva

Unidas Luchamos

Pinares

Grupo Florida Unión y
Progreso

Unidas Venceremos

San Isidro

Luchando para adelante

Feria Franca El Alcazar

Las Rosas

Mujeres de Alegría

Sub Grupo Sol Naciente

Unidas para vencer

Esperanza Nueva ‐ Km 48

Sub Grupo Sol Poniente

Siempre Unidas

Unidas para un Futuro Mejor

Esperanza Mujeres de San
Lorenzo

Sol Naciente

El Progreso

Feria Franca San Pedro

Damas Unidas

S.G. Damas de Fortaleza

Orden y Progreso

Mujeres Campesinas

Che Hueney

Grupo de costura de Aguada Abriendo surcos
del Sapo

�Anexo 2

Grupo Mujeres de la
Comunidad Mapuche RAMS

Mapuche ñaña

Loan Mahuida

Amulen

Centro de Capacitacion
Laboral N° 138

Artesanas Los Bollilos

Cerro Policía ʺAʺ

La Flor del sur

Amancay

Jerusalén

Miliglio Huitral

San Bartolo

Santa Rita

Mujeres Criollas de Capitán
Pa

Grupo de Mujeres de San
Isidro

La Esperanza

Asociación de Mujeres de El
Espinal

Grupo de Mujeres Wichi

Santa Rosa

Santa Teresita (El Barrial)

Guarmis Guapis

Santa Teresita (Chicoana)

La Unión para Crecer

La Esperanza

Esperanza

Nuevo Milenio

Colonia Fernández

Andacollo Arbol verde

Frutos del Quinto Cuartel

Inti Huasi

Guadalupe

Manos Doradas

Crecer

Cooperativa Sol y Frutos
Sanjuaninos

Unidas para el Progreso

San Luis

Las Pollas

La Esperanza

Santa Fe

Caminemos Juntas

La Esperanza Helveciana

Renacer

La Buena fe

Las emprendedoras

Las Obreras

El Progreso

Reflejos del sol

Rio Negro

Salta

Mujeres Artesanas de El
Barrial
San Juan

Sgo del Estero Club Colo Colo Femenino

Grupo de Mujeres de
Quimilioj

La Suerte

Club Colo Colo Femenino

Club El Puesto Femenino

Teleras de la OCCAP

Costurero de Cáritas

Club de Madres

Costurero San Juan

Taller de Cáritas

Club Lucerito

Juntas Triunfaremos

Club Estrellas Juveniles

Grupo Mujeres Campesinas
OCCAP

Grupo de Mujeres de San
Vicente

El Progreso

El porvenir

Asociación de Mujeres de
Jumial Grande

La Esperanza

Grupo de Mujeres de Bajo
Sequeira
Tucumán

As. Civil Grupo de Mujeres El El Nogalito
Sacrificio

Miskita

Valle de Trancas

Los Tunales

Comedor Ingeniero Lules

163

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 2.2:
Nombre de los grupos según provincia. Relevamiento 2006.
PROVINCIA

NOMBRE DEL GRUPO

Buenos Aires

PRO.FA.PPE Productoras Familiares del Parque Pereyra

Catamarca

Grupo de mujeres Colonia de Mujeres Artesanas Virgen de Puccara
Valle
Belén

Chaco

Chubut

Córdoba

Corrientes

Entre Ríos

164

Cooperativa Las Lomas

Tía Juana

Artesanas Belenistas

Asociación de Hilanderas y
Tejedoras Fray Mamerto
Esquiú

Verde Esperanza

Mujeres de El Quimilo

Productoras de Ancasti

Tinku Kamayu

Dulceras de Andalgalá

Mujeres Agropecuarias

Mujeres de Fe

Mujeres La Matanza

Un Mañana Mejor

Nuevas Mujeres del
Boquerón

Fátima

Salto La Vieja 2

Alegría

Mujeres Trabajadoras

Salto La Vieja

Inmaculada

Santa Rosa de Lima del
Curundú

Casa de la Artesana Amuan
Ño Rucamo

Aldea Escolar

La Esperanza

Club de Madres “Niñas de
Ayohuma”

La Amistad

Ruca Lamngnen (Casa de las
Hermanas)

Mujeres de la Aguadita

25 de Mayo

Las Mujeres

Las Vecinas

Victoria

Las Martinetas

Las Marías

Las Gaviotas

Mujeres Unidas de Cañada y
Agua de Ramón

Mujeres Organizadas de las
Pirguas

Las Cotorras

Las Dulceras

Las Luchadoras

Las Quebrachitas

Las Sureñas

Mujeres Campesinas de
Cachiyuyo

Las Hormiguitas de los
Escalones

El Duraznal

Alpargatas Yeso – K

Anahi

22 de Mayo

Grupo Colonial

Santa Lucia

Dulce Vida

Alegría

Consorcio Doña Juana

El Reencuentro

La Providencia

Cooperativa La Curtiembre

Nuestro Pan

La Nueva Esperanza de Ibira
Pita

Por un Futuro Mejor

Vivero Caa Cati

Ruta 19

Fuerza Femenina

Futuro

El Reencuentro

Nueva Esperanza

Las Grandes del Futuro

Pimpollos

La Amistad

Mujeres en el Campo

Ternura

Renacer

Bendita Tu Eres

América

Alborada

Las Luchadoras

Los Claveles

Las Marías

Comunitario

Santa María

Las Golondrinas

Esperanza

Las Sorenitas

Las Estrellas

Chaprohver

Hormiguita

Las Dalias

�Anexo 3

Maria del Rosario

Las Marías

Los Laureles

Esperanza

Primavera

Los Tosqueros

Buscando Futuro

Nueva Esperanza

Macieguita

La Costa del Tigre

Rincón del Charrua

Las Tocallas

Armonía

Sabiduría

Sembrando Futuro

El Desafío

La Unión

Esperanza

Renacidas

Sonrisas

Sol Naciente

En Acción

Maria Reina

Las Grandes del Futuro

San Nicolás

Los Triunfadores

Sin nombre (Colonia
Avigdor)

Las Mujeres

Mujeres de Colonia Nueva

Raicerito

Esperanza

El Chavito

Sobrevivir

El Amanecer de Mojones

Manos Laboriosas

Los Paraísos

Estrella Fugaz

Manos a la obra

El Trébol

Las Bonitas

Reproducir

Las Cotorras

El Progreso de Aviador

Las delicias

Productoras

Nuevo Amanecer

Rinconcito

Sagrado Corazón de Jesús

La Amistad

Los Girasoles

Nueva Esperanza de los
Tocos

Las Rosas

Mariposita

La Alegría

Las Cosecheras

Las Comadres

Progresos

El Talita

Paraje Roca

El Progreso de Mulas

Laguna Larga

Futuro Mejor

La Victoria

Los Pinares

Los Pimpollos de la Laguna

El Milagro

Equipo de Mujeres
Campesinas

Mujeres Campesinas del
Guajhó

Nuevo Amanecer

Mujeres Campesinas de
Monte Quemado

San Antonio

Mujeres Campesinas de la
Disciplina

Añaguitas

Casti

Mujeres de Ocumazo

AYFACO

Comunidad Quebradeña

Grupo de Costura de Yavi

Las Vicuñitas

Mujeres Hilanderas de
Chalguamayoc

Huayco Sonco

Clavel del Aire
Formosa

Siwanʹi
Jujuy

La Pampa

Flor del Cardón

Flor de Iro – Mujer Rural

Las de Puelches

Las Madres del Arbolito

Las Marías

Artesanas De Puelches

Alegre

Las Guapas de la Curva

Agrupación de Mujeres
Rurales Unión y Trabajo

San Pedro

Virgen del Valle

Mollaco

La Esperanza del Balde de la Regionales Añogasta
viuda

Los Hornos
La Rioja

Sagrada Familia

La Muyuna

Las Emprendedoras

Las Hermosas de la
Quebrada

Santa Rita del Quemado

165

�Mujeres que trabajan la tierra

Mendoza

Misiones

Neuquén

Santa María de Oro

Mujeres de Ugarteche

Mujeres en Marcha

Mujeres Unidas

Almit
Petrolandia

Rosa

Virgen del Rosario

Feria Franca El Alcazar

Con empeño

Primavera

Buenas Vecinas

Armonía

Mujeres Federadas
Remolinos de Aserrín
Argentinas (Gral. San Martín)

El Progreso

Unidas para Vencer

Luchando para adelante

Sub Grupo Sol Naciente

Sol Naciente

Mujeres de Alegría

Sub Grupo Sol Poniente

Damas Unidas

Esperanza Nueva ‐ Km 48

Esperanza Mujeres de San
Lorenzo

Mujeres Campesinas

Unidas para un Futuro Mejor

Feria Franca San Pedro

Protegernos

Unidas Luchamos

Orden y Progreso

El Arrozal

Siempre Unidas

SubGrupo Damas de Fortaleza Unión y Progreso

Juntos Podemos

Sub Grupo Esperanza
Fortaleza

San Isidro

Amanecer Aprendiendo

Che Hueney

Mapuche ñaña

Abriendo surcos

Caiu Folil Michi

Centro de Capacitación
Laboral N° 138

Calfu rayen zomo

Amulen

La Esperanza de la Ovejas

Suyai

El Progreso

Rayem Zomo

Traw Leain

Grupo Mujeres de la
Comunidad Mapuche RAMS
Rio Negro

Salta

166

Cerro Policía ʺAʺ

La Flor del Sur

Jerusalén

Miliglio Huitral

Primavera

Conservas Corralito

Mujeres de Miércoles

El Arroyito

Unión Vecinal Autoconsumo
2

Queme Lahuen

Neli Zona Trugken

La Unión de Coquelen

Mencué

SUMU, elaboración
comunitaria

Las Criollitas

Grupo de Mujeres Wichi

Mujeres de la Red de
Comercialización

Asociación de Mujeres de El
Espinal

Santa Ana

Por un Futuro Mejor

Las Campesinas del Norte

Buena Esperanza

La unión de Capiazuti

Grupo de Mujeres Wavawuk

Grupo de Mujeres de San
Isidro

Mejorando lo nuestro II:
luchando por nuestro
derecho

Ikira Unido

La Fortaleza

Peña Morada

Todas en Lucha

Grupo de Mujeres del Taller
de Memoria Etnica

Mejorando lo nuestro

Mujeres Solidarias

Askan

Cheiru

Fowlit

Taperigua

Mujeres Tobas

Yanderu Tumpa

La Who

Organización de las Sietes
Etnias

Kilie

Ofotas

El Nuevo Amanecer

�Anexo 3

San Juan

Flor de Liz

Mujeres de Cachi adentro
Banda Sur

Las Rosas

La Primavera

Mujeres en Unión

Welo (luna)

Mujeres Feriantes

Mejorando nuestra casa

Las Estrellas de Luz

Los Olmos

Sueños de las Mujeres

Las Margaritas

Las Amancayas

La Nueva Esperanza de la
Poma

Mujeres en Progreso

Mujeres en Acción

Las Kelloticas

El Faldeo de las Yerbas
Buenas

Las Amencayas del Abra

las Gamotas del Abra Verde

Las Rosas II

Las Maravillas

Las Manas

La Nueva Esperanza de
Amblayo

Medalla Milagrosa

Esperanza

Amanecer

Mujeres de Tomuco I

Mujeres de Tomuco II

Las Rosas de Payagastilla

Chuscha

Bueno Ventura

Mujeres del Valle Calchaquí

El Manantial

Flor de Durazno

Virgen del Carmen

Virgen del Milagro

La unión hace la fuerza

Unidas para siempre

Las Maranatas

Las Soñadoras

Las Raíces de Pasión

Las Mañas de Radio

Mujeres de Campo Lujan

La Merced

Mujeres de Chañar II

Mujeres de la Represa

San Cayetano de Matensilla

Banda Unida

Mujeres unidas de Cabrera

Sol Toldeño

El Milagro de Coronel Juan
Sola

Mejorando por el campo

La Laguna

Lhawo

Iwella

Coema

Cheiru ʺMujeres de Cheiruʺ

El Chañar de Coronel Juan
Sola

Club de Madres San Carlos

Silicua

Club de Madres de Lipeo

Mujeres Unidas del Coleto

Los Claveles del Abra de
Macoyita

Las Criollitas

Las mujeres

Club de Madres Virgen de
Lujan de El Arazay

Club de Madres de Baritu

María la Brillosa

Club de Madres Virgen del
Lujan El Abra

Club de Madres Los Toldos

Club de Madres La Frontera

Las Rosas de la OCAN

Las Amancaycas de la OCAN Santísima Trinidad de la
Misión

Las Clavelinas de Lizoite

Santa Teresita del Rodeo

Virgen del Rosario

Por una vivienda mejor

La Candelaria

Mujeres del Milagro

La Flor de los Claveles

Las Incansables

Crecer Mejor

Andacollo Árbol verde

Frutos del Quinto Cuartel

Crecer

Guadalupe

Manos Doradas

Ave Fénix

Cooperativa Sol y Frutos
Sanjuaninos

Unidas para el Progreso

La represa

Nuevo Milenio

Inti Huasi

Las Lomitas

Santa Cecilia

Las norteñas

Productoras de Esperanza

Pie de la Cuesta

Mujeres del Dique

San Roque
San Luis

Mujeres de los Baldes

167

�Mujeres que trabajan la tierra

Mujeres de Ojo de Río
Santa Fe

La Buena Fe

La Esperanza

Reflejos del Sol

Nuestras Raíces

Las Emprendedoras

Creciendo Juntas

Las Comadres

Asociación de Feriantes y
Artesanas

La Providencia
Sgo del Estero Warmis Sinchis

Tucumán

Santa Rita
Juntas Triunfaremos

La Esperanza

Club de Madres

Grupo de Mujeres de San
Vicente

Grupo de Mujeres de Colonia
Española

Club Lucerito

Asociación de Mujeres de
Jumial Grande

Grupo de Mujeres de San José

Grupo Mujeres Campesinas
OCCAP

Costurero de Cáritas

Grupo de Mujeres de Colonia
Argentina

Grupo de Mujeres de
Quimilioj

Taller de Cáritas

Grupo de Mujeres La Costa

Teleras de la OCCAP

Club Estrellas Juveniles

Grupo de Mujeres del Nuevo
Simbolar

Costurero San Juan

El Progreso

Tejiendo la Vida

Las Arañitas

Ashpa Paraiko (Por la Tierra) Sin nombre (Localidad
Yanacón)

Virgen del Rosario

Renacer

Unidas para Vivir

As. Civil Grupo de Mujeres El Miskita
Sacrificio

Los Tunales

Ropero Comunitario ʺLa
Soledadʺ

Kusi Sonko

Mujeres de la Chilca

La Cascada

Maria Auxiliadora

Mujeres en Marcha

Cuesta la Chilca

Pacará

San Lucas

Las Crespinas

Granja Oran

Las Bulacio

Plumitas

San Cayetano de Acheral

La Rueca

Milagro Sur

Sin nombre (Tafi del Valle)

Adobe

Sin nombre (EL Bañado – Tafi Taller la Esperanza
del Valle)

168

Don Pepe y sus productores

�Anexo 3

Anexo 3
Conclusiones del Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas
y Aborígenes “Aquí estamos y queremos ser escuchadas”
En la ciudad de Buenos Aires entre los días 15 y 17 de octubre de
2003, se reunieron 400 mujeres provenientes de las 23 provincias del país
con el objetivo de intercambiar experiencias y por sobre todo hacer
escuchar su voz silenciada, ante los sectores de decisión. “Se busca
incorporar la problemática de la mujer rural en la agenda pública, analizando las
distintas realidades locales y provinciales, los avances y los obstáculos en el
proceso de desarrollo rural. A su vez contribuir a la visibilidad de las mujeres
campesinas. En tanto sujetos sociales y políticos activos poseen potencialidades y
capacidades para contribuir al diseño y ejecución de políticas dirigidas al sector,
desde el marco del desarrollo rural sustentable”.
Este encuentro fue organizado por la red Trama, que está
conformada por instituciones y personas que acompañan a mujeres
campesinas y aborígenes en procesos de desarrollo desde una
perspectiva integral. La red está coordinada por el Proyecto Mujer
Campesina de la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación. Esa
coordinación le da un carácter especial por que sí bien se trabaja en
forma paralela en varias áreas como en salud, educación, producción,
etc., el marco de esas acciones es necesariamente el del Desarrollo Rural.
Un desarrollo rural que puede tener muchos calificativos, pero se resume
en mejorar la calidad de vida de las personas que viven, trabajan y
producen en áreas rurales. Un desarrollo rural para el cual la acción del
Estado es ineludible. Un desarrollo que, además de proyectos
focalizados, incluya políticas con equidad de género, que abarquen al
conjunto de las mujeres y varones que viven en áreas rurales.
Este Encuentro surge como resultado y demanda de más de
trescientos grupos conformados exclusivamente por mujeres en el
campo, que con el apoyo de diversas instituciones y programas
gubernamentales y no gubernamentales han promovido su
protagonismo y estimulado su organización. Esto significa que las
cuatrocientas delegadas presentes en el encuentro representan alrededor
de 600.000 mujeres campesinas de la Argentina.

169

�Mujeres que trabajan la tierra

Para arribar a esta instancia, se han realizado reuniones de los
grupos en el espacio local, reuniones zonales, encuentros provinciales y
regionales en los cuales las mujeres comenzaron a debatir sobre sus
problemáticas específicas, confluyendo en la decisión de concurrir a la
Ciudad de Buenos Aires para encontrarse. Un encuentro para
intercambiar, debatir y hacerse presentes allí donde se toman las
decisiones que definen las políticas públicas de la Nación Argentina.
Los temas que se trataron en este Encuentro abarcan los principales
problemas del sector: el acceso a la tierra, el acceso a la salud pública de
calidad, la educación, medioambiente, producción, trabajo, identidad,
vida cotidiana y los derechos de las mujeres.
A continuación se presentan las conclusiones de las propuestas
trabajadas en los talleres integrados exclusivamente por las mujeres
participantes del encuentro.
“Lo proponemos desde la dignidad de los derechos y no desde la lástima”.

Salud
1. Educación para la salud, teniendo en cuenta la necesidad de la gente
con lenguaje sencillo y claro en escuelas, iglesias y comunidades en
forma gratuita y continua a través de talleres, charlas y mensajes en
los medios de comunicación.
2. Educación sexual para padres, madres, adolescentes y niños en:
sexualidad, incesto, abuso sexual, menopausia, enfermedades de
transmisión sexual, anticoncepción.
3. Que haya en el campo centros de salud que cuenten con personal
suficientemente capacitado durante las 24 horas, medicamentos,
antídotos (sueros antiofídicos) equipamientos, alimentos para los
internados y acompañantes, medios de traslado y comunicación.
4. Que la atención médica, estudios y análisis de alta complejidad,
medicamentos en los hospitales sean gratuitos y se dé prioridad a los
campesinos en los turnos.
5. Mejoramiento en caminos, comunicación y transporte.
6. Prevención en droga, alcoholismo y tabaquismo.
7. Que se hagan campañas de prevención sobre Chagas, controles y
desinfección de viviendas.
8. Que las mujeres que sufren violencias sean escuchadas. Que se les
brinde el apoyo que necesitan por parte del personal especializado
en la policía, centros de salud y la justicia. QUE SE HAGA JUSTICIA.

170

�Anexo 3

9. Buen trato, con respeto y sin discriminación a las mujeres, en especial
en maternidad.
10. Que se elaboren y se hagan cumplir leyes que protejan los recursos
naturales (plantas medicinales).
11. Que se aplique el programa de Salud Reproductiva en áreas rurales.
12. Que el gobierno apoye, promocione y defienda la producción y
consumo de alimentos orgánicos.
13. Que se haga un verdadero relevamiento de la desnutrición materno –
infantil, que se entreguen leche y alimentos en cantidad suficiente y
capacitación a las madres y seguimiento a los niños.
14. Plan alimentario para ancianos.
15. Que la Salud no tenga color político.
16. Que haya atención especial a los discapacitados.
17. Que haya atención odontológica y no sea sólo de extracción.
18. Capacitación en primeros auxilios.
19. Reconocimiento y capacitación de parteras tradicionales.
20. Que las familias tengan agua potable.
21. Informar, investigar y capacitar sobre medicina casera.
22. Que el Estado financie los diagnósticos y tratamientos de los casos de
intoxicación cuando las grandes empresas fumigan con agrotóxicos.
23. Que las guardias médicas se realicen en el Hospital y no en la casa
del médico.
24. Solicitamos una ley en la cual tengamos participación los interesados
que garantice: a) que las mujeres pequeñas productoras campesinas
y aborígenes tengan una buena salud publica y que tanto el trabajo
domestico y del campo sea tomado en cuenta en la obtención de un
seguro de vida, jubilación y sepelio. Que se apoye mediante una
pensión a discapacitados.

Educación
1. Que las instituciones educativas respondan a las demandas de la
comunidad (ejemplo: partir de la cultura de cada comunidad,
capacitar a los estudiantes para producir en su comunidad y
mejorarla).
2. Que los Estados provinciales contemplen los recursos que garanticen
la implementación efectiva de la EGB rural.
3. Que se legisle la obligatoriedad del nivel polimodal en todo el país.
4. Que se mejore la calidad de la educación rural (control de gestión de
directores, supervisores y de la comunidad). Que el Estado garantice
171

�Mujeres que trabajan la tierra

5.

6.
7.
8.
9.
10.
11.

12.
13.
14.
15.
16.
17.

la capacitación permanente de los docentes, que los docentes
promuevan el uso de los libros y que las bibliotecas estén abiertas a
la comunidad).
Que se amplíe el programa de becas especiales para zonas rurales,
teniendo en cuenta la condición social, el compromiso del alumno y
de la institución.
Que sean sancionados los docentes que abusan de nuestros hijos/as
ya que si son trasladados vuelven a hacer lo mismo.
Que haya en la comunidad talleres para las madres dónde se les
enseñe educación sexual para que ellas puedan transmitir a sus hijas.
Que los talleres de capacitación para la mujer tengan validez. O sea
que se los legalice para tener constancia de esa capacitación.
La educación es obligatoria, pero que sea gratuita, por que es un
derecho.
Los oficios, como gastronomía, entre tantos otros, que se dicten en las
Universidades y que sean gratuitos.
Que en las becas que llegan a los hijos de los productores no se mire
tanto el puntaje de los alumnos sino la situación económica (es por
que los alumnos tiene mala base desde los primeros pasos de la
escuela)
Que cuando los alumnos terminen el ciclo primario terminen con un
oficio.
Que se restablezcan los planes de alfabetización de adultos.
Que las becas de estudio no se entreguen con favoritismo político.
Que los maestros bilingües no trabajen en negro.
Maestros bilingües, que enseñen sobre culturas originarias para que
los chicos no se avergüencen.
Control de las faltas de los docentes y licencias.

Tierra
1. Ley de reforma agraria desde las necesidades y con la participación
indígena y campesina.
2. Excención de cargas impositivas y o tasas diferenciadas a los
campesinos (precedente jurídico: ley 23312 indígena)
3. Financiamiento flexible y accesible para favorecer la producción para
campesinos e indígenas.
4. Reglamentar la extracción de recursos naturales. Participar en
políticas públicas que afectan nuestro territorio, generando
mecanismos de consultas ante emprendimientos varios (represas,
172

�Anexo 3

5.

6.
7.
8.
9.
10.

11.

12.
13.
14.

15.
16.

17.

minas, forestales, etc.). Detener el avance de la siembra de cultivos
genéticamente alterados, con el uso de herbicidas que contaminan el
suelo, el aire y el agua causando enfermedades y muertes.
Política de titulación de tierras, saneamiento de títulos. Frenar la
extranjerización de la tierra. Que la distribución de la tierra sea
acorde a las posibilidades de cada familia o región, sin favoritismos
partidarios. Frenar todo intento de desalojo y atropellos a
campesinos y aborígenes, en caso de familias desalojadas que el
gobierno se haga cargo de devolverle la tierra.
Para los campesinos que no tienen tierra: loteo de tierras fiscales con
crédito blando a largo plazo.
Que el Estado financie la mensura y otros gastos de titulación.
Que haya una ley de alquiler de tierras que contemple costo y
duración.
Investigar la entrega y venta de títulos de tierra y las condiciones en
que se hicieron.
Exigirle a las instituciones y programas nacionales y provinciales
(INTA; PSA; INAI) que trabajen con los campesinos y comunidades
indígenas que se comprometan e involucren de manera directa en la
demanda por los derechos a la tierra.
Políticas agropecuarias nacionales para mejorar la producción de los
pequeños productores y aborígenes, Planes de vivienda rurales,
capacitación y difusión sobre el derecho a la tierra y derechos
humanos en general (Desarrollo sustentable)
Acceso al agua y a las herramientas, reglamentación de los recursos
hídricos
Continuidad de los programas de apoyo a los pequeños productores.
Que las provincias cumplen lo previsto en la constitución nacional y
convenios internacionales sobre derechos indígenas (convenio 169 de
la OIT, convenio sobre biodiversidad).
Mejorar los mecanismos de control que regulan y norman la creación
de cooperativas de producción y trabajo.
Para las organizaciones: Buscar información en los organismos que
corresponda sobre al situación legal de las tierras. Acuerdos
comunitarios en la zona avalados por las autoridades para hacer
cumplir los accesos al agua y pastoreo. Hacer un documento firmado
por las autoridades que reconozca los derechos de los pequeños
productores: recuperar, ocupar, producir y resistir para reafirmar
nuestro derecho a la tierra.
Crear una coordinadora nacional de mujeres campesinas e indígenas.
173

�Mujeres que trabajan la tierra

Identidad y vida cotidiana
1.
2.
3.

4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.

174

Políticas de desarrollo rural claras para las campesinas y con
financiamiento.
Programas de capacitación para conocer los derechos de las mujeres
rurales, que lleguen a los hombres también.
Que sigan haciendo los encuentros de mujeres rurales, ya que son
nuestros espacios para aprender juntas, no son gastos sino
inversiones.
Que haya capacitaciones remuneradas para la mujer, a través del
salario caído.
Planes jefes de hogar que contemple capacitaciones en lo rural para
que nos quedemos en el lugar de origen.
Que se amplíe el cupo de mujeres dirigentes en los espacios de
dirigencia política.
Reclamamos una jueza (mujer) defensora de la mujer.
Que se trate y se promulgue la ley de salud sexual y reproductiva en
todas las provincias.
Que exista una ley para que en los hospitales públicos se haga el adn
sin cargo para definir la identidad.
Respeto a nuestra identidad aborigen.
Que se revea la ley federal de educación porque destruye a los niños
del campo.
Que haya igualdad de oportunidad y calidad educativa para los
chicos del campo y de la ciudad.
Mas horas de clase bilingüe en idiomas étnicos.
Pensión para mujeres rurales (50 años) agilización de jubilaciones y
pensiones.
Programas de capacitación para personas de la justicia policial y
hospitales.
Capacitaciones en planificación familiar y salud reproductiva.
Necesitamos albergues donde ir a quedarse o a consultar cuando
somos violadas, golpeadas y amenazadas por el hombre.
Que las autoridades provinciales declaren nuestros productos de
interés.
Mayor capacitación en temas y problemas que tenemos nosotras
como mujeres.
Que los medios de comunicación (escritos, orales y televisivos) no
agredan a las mujeres y no sean groseros con nosotras.

�Anexo 3

21. Que dediquen espacios a las mujeres rurales (costumbres, trabajo,
producción) y sean un nexo para llegar a otros ámbitos (por ejemplo
gobierno).
22. Que desde todos los ámbitos se informe y difunda la historia, las
luchas y los derechos de las mujeres, los decretos, leyes,
convenciones, tratados, (provinciales, nacionales e internacionales)
que nos benefician a todas las mujeres.
23. Que se elaboren y distribuyan cartillas y folletos sobre los derechos
de las mujeres que lleguen a nosotras.
24. Viviendas dignas, de acuerdo a las necesidades de nuestra familia,
con agua potable, electricidad y servicios públicos (transporte,
teléfono, posta sanitaria, escuelas).
25. Atención rápida y eficaz en los casos de violencia doméstica, abuso
sexual y violación.
26. Créditos blandos para el agro, por ejemplo valor producto.
27. Control del medio ambiente por parte de los organismos
correspondientes: uso de plaguicidas, tendidos eléctricos,
contaminación de caudales, etc.
28. Tiempo y espacios de recreación, descanso, comunicación y
participación comunitaria.
29. Que una representante campesina elegida por nosotras sea
reconocida por cada provincia y la nación y sea escuchada por las
autoridades para que pueda informar sobre nuestra realidad, qué
está pasando, cómo funcionan las cosas y además verifique que los
pedidos se lleven a cabo.
30. Que se promueva la participación de las mujeres campesinas y
aborígenes en los espacios comunitarios y públicos, respetando la
igualdad de oportunidades para mujeres y varones.
31. Que se apoye, desde las técnicas, a las mujeres rurales y a las mujeres
de las zonas marginales de la ciudad.
32. No a la pobreza que produce prostitución y nos lleva a las mujeres a
vender a nuestros hijos.
33. Exigir a los empresarios que hacen ropa que fabriquen las
vestimentas típicas.

Producción, trabajo y medio ambiente
1. Dar continuidad, ampliación y mejoramiento a los programas pero el
estado junto con las mujeres campesinas y aborígenes planifiquen

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�Mujeres que trabajan la tierra

2.

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14.

176

por ciclos la producción, comercialización, capacitación y asistencia
técnica recuperando y revalorizando la cultura.
Que el Estado garantice en base a lo estipulado los recursos
necesarios (créditos blandos, fondos rotatorios, donaciones o
reconocimiento por desastre climático) para llevarlos a la practica.
Que haya legislación especial que contemple la producción y
comercialización de los pequeños productores y en especial de
nosotras, mujeres campesinas y aborígenes.
Que se de continuidad a los programas nacionales y provinciales
orientados al sector rural y que se enmarquen en una política de
desarrollo rural.
Que no se cambie dinero por hambre.
Que se respete el medio ambiente como lo hacemos los pequeños
productores.
Que se controle el uso de agroquímicos y agrotóxicos.
No a los transgénicos.
No a la depredación de los peces y la fauna.
No a la construcción de grandes represas.
Que desde los organismos públicos se nos informe sobre las
gestiones de gobierno (ALCA, Mercosur) y sobre nuestros derechos.
Que se generalice que las mujeres rurales que tienen planes puedan
cumplirlos en sus propios predios.
Que se respeten los precios de los productos de pequeños
productores.
Que haya exención impositiva para los artesanos pequeños.

�Anexo 3

177

�Mujeres que trabajan la tierra

178

�</text>
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Canevari, C.&#13;
Tasso, A.</text>
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                    <text>Cir . N':

2.

MINISTERIO DE AGRICULTURt. DE LA NACIÓN

SECCION

PROPAGANDA E INFORMES

PASEO COLON 974 -

BUENOS AIRES

========~~==-=--~==~-~~~~~--=-=-

-:;:-

...:::::::.--:-::-~-:-:-:-:---:-_-

PERONOSPORA
Esta enfermedad se presenta en toda la parte verde de la viña.
Sobre las hojas produce manchas irregulares amarillentas, C()[l aspecto aceitoso que luego se vuelven pardas y se secan. En la parte de
abajo de las hojas se desarrolla un tejido fino y blanco.
PERJUICIOS QUE CA USA: generalmente son graves: caen las
hojas, se pierde la cosecha y el vino que se hace, cori uva así atacada, es de calidad muy inferior.
TRATAMIENTO DE PRIMAVERA: Pulverícese con CALDO BORDELÉS .
FÓRMULA: Sulfato de cobre, 1 kilo; cal viva, 1 kilo; agua 100 lit.
PREPARACIÓN: I. Se disuelve primeramente el kilo de sulfato
de cobre en 50 litros de agua tibia.
II. Se apaga lentamente el kilo de cal para formar una iechada
clara, la que se cuela con una arpillera.
III. Hecho esto se agrega agua hasta obtener 50 litros.
IV. Luego se echan los 50 litros de la lechada de cal en los 50
litros de la mezcla de sulfato de cobre, revolviendo continuamente
hasta que las dos soluciones estén completamente mezcladas.
Es bueno saber que no deben mezclarse los dos compuestos antes de estar bien disueltos, porque de lo contrario se formará una
n1¡asa espesa. La cal debe ser de primera oalidad.
Los recipientes que se usen para la disolución del sulfato de cobre deberán ser de madera, cobre, vidrio, pero nunca de estaño o
hierro.
Para que el CALDO BORDELÉS produzca su efecto es necesario
que reuna estas condicio!I1es: llenando un vaso de vidrio con esa mezcla y dejándolo en descanso varios minutos, si el líquido no tiene
color, puede emplearse; si fuera de color celeste, será necesario agregar más cal, hasta que el líquido se presente sin oolor.
APLICACIÓN: La primera pulverización debe efectuarse antes
de la floración.
Debe seguirse pulverizando con la misma fórmula con descanso
de I 5 días, pudiéndose variar el intervalo para concordar con las
condiciones del tiempo. El objeto de las pulverizaciones es mantener
todas las hojas y partes verdes de la planta bien cubiertas con las
sales cúpricas que las protejan contra la invasión del parásito. Por
consiguiente, cuando se observe un desarrollo rápido de follaje nuevo,
se debe reducir el interv.a lo entre las pulverizaciones y en cambio ,
cuando la producción de hojas nuevas es lenta, se puede aumentar
el número de días entre las pulvi:;rizaciones.
OBSERVACIÓN: Es indispensable que los picos d'e los a,paratos
pulvericen finamente, p:a ra _que el efecto del CALDO BORDELÉS sobre
los órganos vegetales sea lo más uniforme posible.
Se debe pulverizar ~ abajo para arriba, con el fin de cubrir.
tanto a la superficie inferior de la hoja como a la superior. Esto e s
muy importante, porque el hongo que produce la PERONOSPORA, se
desarrolla casi exclusivamente en la parte inferior die la hoja.

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