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                    <text>Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�V GA!i~OEli lA

lllilSTE. I'.&gt; [;
r •t
lJBIC'.A .:

N

ff5 3

l.

MI N ISTERIO DE AGRICULTURA

NVENT ARIO:

Dll&lt;ECCIÓN

ENERAL DE MINAS, GEOLOG!A E IIIIJROLOGL\

BOLETÍN N.º
Serie

~

2

(Geología)

ALGUNAS OBSERVACIONES
SOBRE

ROCAS
ProYenientes de OlaYarría ProY. &lt;le B~. Aires
por e l Dr,. HELGE BACKLUND

Con un hosqu1io topnti;ráfiro, un r1•rtl' y 4

fo to~rafías

oee:

1

'=:!-

m·r::xos

A 1 R ES

T alleres de la Dirección Meleorol6gica
1913

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�Buenos .\ires, 31 de Diciembre de 1912.

Sciíor Director Oencral, ingeniero E. H ermitte:
Tengo el agrado de remitirle, para la publicación en el Boletín, un corto estudio geológico - pctrográfico del geológo de esta
sección doctor H. Backlund, sobre rocas cristalinas, procedentes
del Cerro Negro a l lado sur de las sierras Bayas en la pro\'incia
de Buenos Aires. La inYestigación microscópica ha revelado que
se trata de milonitas con muchas transiciones a la roca materna
menos alterada, no descriptas todada en la República.
Saludo a usted muy atentamente.

J.

KEIDEL.

Buenos Aires, Febrero 7 ele 1913.

A S. E. el señor Ministro de Agricultura, doctor Adolfo Mugica.
Señor :'.\1inistro:
El interés científico del trabajo que tengo el honor de ele\ ar a \'. E. con Ja presente nota, corre paralelo con e l práctico,
desde que se trata ·de materiales de construcción y ornamentación
~umamente apreciados y espero que en breve quedará así demostrado con la realizaciln de ensayos prácticos que se hadn en su
OfOrtun id ad.
V. E. puede, pues, ordenar su publicación; y así me permito
solicitarlo.
Saludo a V. E. con toda consideración.

E. HERMITTE.

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�ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE ROCAS NOTABLES
provenientes de Olavarria (Buenos Aires)
La Dirección General de l\Iinas, Geología. e IIi&lt;lrología, ha
recibido del señor :\. L\CLAU una colección de nue\·c muestras
de rocas m;ís o menos \·ariaclas con el pedido ele que se hiciera
su dctt"nninaciún n Íl rosn)pica. Las muestra&lt;; me tueron entregadas llamándomC' la atenci{rn su asp ·e to extraño, 1)i)r lo que ck..:1dí
emprender su estudio detallado. Creyl'nclo que los resultados de c..;t..:
estudio pueden tener tal H 'Z interés más que especial, resold publicarlos.
Según estudios microscúpicos hechos sobre las nue\·e muestras provenientes ele Ola\·arría, las rocas presentadas corresponden
a. dos grupos distintos:
I. - Granito-gneis gris ( Epi· I Iornblenclepla,., .ocias - Cneis con
biotita según la nomenclatura de CRUilE'\~IA'\'\' ). ( 1 )
l\1UESTRA '\ .º r.
El aspecto microscópico es gris oscuro \ er&lt;loso y la estructura parece ser masi\·a granosa granítica en la fractura general ele la roca.
En una masa negra, en la que se distinguen cristales de
homblenda negra, de biotita y pequeños granos de cuarzo oscuro,
están dispersos en fonna de manchas. individuos ele plagioclasa
verdosa, con contornos poco di:-tintos. redondeados e irregulares,
y .otras manchas rosadas, m&lt;Ís raras ) más grandes ele microclino,
a \eces con contornos que recuerdan la forma cristalina. En la
fractura transversal se ve la d istribución de los grupos m inerales
en lentes más o menos aplastados alter'nantes entre s í y produciendo 1ma estru&lt; tura paralela gne'sica un poco irregular, e:n la
cual, las lentes aplazadas o redondeadas de plagioclasa se alternan
con cortes raros ck microclino ele formas más o menos rectangulares. Entre estos componentes la masa negra forma una red
muy comprimida.
A 1 microscopio se dist ingue una estructura fuertemente aplastada, todos los componentes muestran lU1a deformación mecán ica
muy fuerte bajo forma d e una extinc ión on d ulada extremamente
pronunciada y de una fom1ac ión de microb rech&lt;1 que sigue los
contornos de casi todos los m inerales y que a \'eces los reemplaza
completamente.
Los grandes campos de p lagioclasa bastante bien conser \'ados
pertenecen a ta oligoclasa (refracción comparada con la del bálsamo: &lt;1. ,&gt; n, -;') n; signo óptico ncgati\·o; extinciones en cortes
1

( 1)

U. GRl'BJ.::-n1.\NN, Die kri•talli ncn Schiefcr, 2. Auflagc 1910. pág. 1~.

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�pcrpendirnlares a M ) P (a) ..... , 10" '27 º·º ..\.n: .....
- 1 I"
'28 no ,\n) : las maclas según la ley de la albita son distintas.
las secciones son a \·eces mates, debido a la alteraci6n en hojuelas
muy finas ele mica incolora siguiendo generalmente la direcrión
de P; la degtneracic&gt;n midcea est:í. acompañada por una formaci&lt;&gt;n
de caolín en manchas grises.
La oligoclasa contiene inclusiones orientadas de microclino en
manchas alargadas o &lt;.:n forma de cruz (con los brazos orientados
según P, M y x), re-stos ele una penetración antipertítica muy
gruesa. Lo,., contomos el~ la oligoclasa son redondeados por lí1was
alternantes com cxas y cúne&lt;n as, y en todas partes se obsen ,1
,una separa&lt; it'n progresi\·a del mineral. en granos que forman h
microbrecha, los cuales se hacen cada \'('Z mús finos a medida qu ·~
crece su distarn:ia del mineral madre. Esta minobre&lt;'l1a recorr..:
&lt;~ \' CCes án·a;-; intactas de la oligoclasa siguiendo hendiduras pn·
marias .
..\ lgunas \'eccs la oligoclasa &lt;'stá con1plcta111ente alterada formando un ;1grcgaclo ele mica incolora en hojuelas sensiblemente
paralelas.
El microc/ino, l'S, como he dicho, m L•nos abundante que la oEgocla"'a; forma también grandes :írea:-;, rodeadas por una rnicrobrecha que s&lt;' compone ck grano:&gt; is011H~trico s del mismo mi1wral.
.:\ con--cnt&lt;'n&lt;·ia dl' la deformaciún 1nec:ínica muy fuerte, la c-;tru&lt; tura característica de retículo no es siempre bien \'.isibk: la extincic'm
ondulada se ,-e fuertenwnte desarrollada, v las úreas son también
atran'sadas a 'cces por banda;, ele micr;ibrecha. El microclino
est{t mús fresco que la oligoclasa, y la alteración ..,iguc si~·mprc direcciones de las inclu:-,ioncs micropertíticas de la albita. Siempre el
rnicroclino es mic ropertítico y pnr lo general e n fonnt irr,·g ular.
es decir, en manchas.
Los gnwsos granos ck cuarzo forman graneles nido,;, en los &lt;'Uales se obsen a una repartición ele los granos en subincli,·iduos con
contornos dentados, quebrados o de microbreL ha. El cuarzo pr('sent•~ una extinción fuertemente ondulada y en forma de segmento~
de orientación un poco diferente.
·
La hornblenda, de un color ,·ercle oscuro, está representada
por dos Yarieclades morfológicamente diferentes, pero en general. ele
las mismas propiedades ópticas: extinción máxima (en secciones
perpendiculares a r~ ) c : ~ - 13
14°: úngulo de los ejes ópticos mediano: birrefringencia bastante alta: pleonoismo y absorción:
o: - amarillo de paja
;~
'erde parduzca
·¡ - \'erde aceituna
(la segunda variedad presenta para Y
\'erde azulado). La primera variedad esttí. representada por grandes campos limitados por
U.neas cónca,·as, ron inc lusioncs orientadas de mica parda. La
segunda consta de pequeños granos isornétricos y xcnomorfos, a
\'eces un poco alargados, intercalados por hojas semejantes, o,·ala&lt;ias, de mica y forma Ja continuación inmediata de los graneles
campos, demostrando así la proveniencia por exfoliación mecúnica.
Entre estos granos se distinguen restos del mineral (magnetita) transformado 1 arcialmente en mica parda ( '1
amarillo
;i
Y
par&lt;io - chocolate). Estas partes granosas contienen una cantidad variable de cuarzo y de feldespato, y en ese caso son más o menos

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.. ..

�-7Jcucocráticas. Aquí están concentrados los restos de la apatita,
en granos ( a veces como inclusiones en el mineral) como también
los prismas perfectos y los granos de zircón.
En las partes de microhrecha feldespática, que forman bandas
t en cuyc• caso tienen grano fino) o lentes aplastadas, con estructura
de roca córnea, predominan, a \eces el microclino con ana pequeña
cantidad de cua.rzo, a \'eces la plagioclasa que constituye lentes de
grano m:ís grueso, en las que se pueden distinguir los ;.;ranos raros
y transparentes de la albita ( si;.;no óptico positi\'O ) y los granos
masivos ele la oligocla~a ( secciú11 per¡wnclicu lar a cx • • • • • • • •
6. 0 5
- 2..¡. O/o An ).
·
Con1o alteración, a méb ele la transformación ele la oli~oclasa
en mica incolora, puede constatarse una transformación local ck
Ja hornhlcncla en serpentina ( antigorita ) con formación tle kucoxeno ( titanita ) y forrnaciém ele calcita L'n pequeñas bandas y manchas.
En los cortes efectuados pnpendicularmente a la c·structnra
paralela ( fractura trans\·crsal lt segrcgacic'm de los minerales c·n
banda5 alternantes es bien manifiesta v las lentes de microbrccha
\' de estructura córnea saltan a Ja \'ista. ·
·
El rol principal del cuarzo e-,t;Í en la forma&lt;·iún ck bantia-; larg as
y 1cntin1J;irc-;. :\demús d P dircccit'lll gvncral ele e-,tructura paralela.
se pueelC' ohst'n·ar otra m;í,; nx tilínea que corta a la primera bajo
un ángulo de ..¡.o·• - )O" y según la cual se han procluciclo pequeña~
fallas. Estas líneas ele falla.., est:ín rellenadas por productos de clescurnposiciún de los feldespatos (caolín ) y de los minerales colorcaclo5 óxido ele hierfo hidratado ) a \·ec~s tambil-n un poco de
calcita.
La estructura paralela está bien marcada por las pequeñas hojas
de biotita rigurosamente paralelas ( esquistosielad de cristalización).
II. - Cranito - g1H'is rojo (Epi· Ilornblenelemicroclin - Gneis &lt;'?n
biotita, según la nomenclatura de ( ;Rl' HI: ::'\:\l \"\"\ ).
Las muestras que lle\·an los número-; 2 al 9, son de un origen
uniforme y representan los diferentes grados de una alteración mecánica de Ja misma roca inicial - - un granito bien cristalizado, un
poco porffrico con grandes cri,.taks lk microdino como se presentan
por ejemplo, las rocas graníticas en la. parte más vecina de los
_\ndes, es decir, en la extremidad sud de la Sierra de San Luis
( \ éase el infonne del Dr. GERTH ).
Paso a describir las muestras en el orden de desarrollo ele la
curiosa estructura hasta su producto final que recuerda una roca
córnea con relictos de fenocristales feldespáticos.

:\h.: ESTRA :::\ ." 9. · - A simple Yista la roca se presenta d~ color
negro manchada de rojo carne; y en Ja muestra se puede di5tinguir
entre la fractura general y la trans\ ersal. En la fractura general
se \·en las grandes manchas de los feldespatos rojos, a \·eces con
contornos cristalinos ( prismáticos), pero siempre deformados, con
excaYaciones y canales trans\·ersales en que entra la masa negra
que Jos rodea. Esta masa negra está compuesta por granos ele horn·
blenda intercalados con pequeñas hojas de mica negra; algunas
Yeces se ven en esta masa también pequeños granos ele cuarzo.
En Ja superficie siguiendo la fractura trans\·ersal, el felde-;pato
rojo estú transformado en fajas largas y lentes lentes, y solamente al-

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�-8-

gunas ,·eces estos feldespatos han consen·ado en parte sus con·
tomos cristalinos. pero siempre muy redondeados. ·
En esta fractura los granos redondeados y los lentes aplastados ele Ja rlagioclasa \enlosa, son más \ isibks. como también los
granos de cuarzo m;ís o menos intactos. La masa negra forma
una red comprimida muy imperfecta, onclula&lt;la y s •parada en hel&gt;ras alrededor de Jos &lt; ojos» de feldespato.
Bajo el microscopio, saltan a la \·ista las áreas gigantescas del
microclino, &lt;le extinción mu} ondulada. con estructura pertítica muy
perfeccionada : y en el interior de los nistalcs, siguicnd•&gt; hencliduras
irregulares, se perciben bandas ele microbrecha. Sus contornos son
&lt; on' exos, redonclcados y rodeados por una microbrecha autígena.
Alguna 'cz, elementos extraños. en forma de plagioclasa, toman
parte en la formaci&lt;'&gt;n de la microbrec-ha, ~-entonces entre el microclino
y la plagioclasa se ha alojado la formaci&lt;'m ele mirmcquita ( ~Iyr­
mekit . Sigui ·n&lt;lo los contornos del microdino se pue&lt;l~ notar la fo:·mación sucesi\ a de la mil·rohrecha a L xpcnsas de las grande:; áreas;
el grano de la mkrobrecha ::;e hace cacl.t n:z tn&lt;ÍS fino, casi afanítico, a cierta distancia del campo materno para crecer rk nucYo
al pasar e:;ta zona más fina.
El scgunclo elemento incoloro que con::itituye la roca, es el
cuarzo, en graneles carnpos compuestos de una cant idad ele individuos fuertemente cleformaclns ,. ron acentuacla extinción onclulada:
los contornos entre ellos misn~os son dentados, a ,·eces se ha producido una microbrecha.
El tercer componente incoloro estú representado por plagioclasa
débilmente maclacla ::;egún la ley ele la albita y fonnanclo !entes claramente \'isibles, en la s cuales los granos isométricos de plagioclasa muestran una estructura e&lt;'ll'nea perfecta. La alteración más
o menos avanzada en mica incolora (con segregación de ¡)equeñas
c:tnticlaclt·s ck caolín\ facilita Ja separaciún clcl microclino: y la
refracción, en todas las posiciones más alta que la del b&lt;í.lsamo,
a::;í como el carácter 6ptico ( negati,·o) hacen que se Jetermina
este feldespato como oligoclasa.
La pasta negra contiene una gran cantidad ele cuarzo y feldespato en granos finos con aspecto de brecha. En general está
compuesta de pequeños granos xc:nomorfos de lwr11ble11da qui· compone una especie ele cemento entre los granos ele los minerales incoloros. Estas pequeñas manchas ele hornblencla resultan de la destrucción mecánica de los graneles campos del mismo mineral negati\ o, ángulo de los ejes ópticos pequeño, pleocroismo: -amaril¡lo
r~ · 'erde accit una
, \ erele oscuro ) consen·ados solamente en parte, entre los grandes granos de cuarzo. Del mismo
origen son los granos xenomorfos de la magnetita, incluídos en
abundancia en las áreas ele lwmblenda compacta. A veces estos
minerales coloreados están acumulados en bandas lenticulares muy
compactas, casi sin minerales incoloros. La abundancia de ni.ica
parda (
amarillo &lt;.. ~i = ; . - pardo muy oscuro, casi opaco),
de zircón (con contornos negruzcos, en cristales perfectos y granos
redondeados), y ele apatita ·(en granos, cuya procedencia de ¡nismas deformados salta a la vista) en estas bandas como también en la
homblenda compacta demuestra su origen simultéÍneo. Alrededor
de estas fajas de componentes coloreados, se nota una envoltura
(I

(I

-

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ele cuarzo aplastado que aumenta la semejanza de ellas con la /Jornblenda compacta incluida en campos de cuarzo.
l\IuE::;TRA ~ .0 6. - La semejanza con Ja muestra precedente
es bastante grande. La diferencia entre la fractura general y la
fractura transYcrsal, es más pronunciada. En la primera, los graneles feldespatos de un color rojo algo más intenso, no muestran más
que restos de formas cristalinas, muy redondeadas y muy deformadas;
en la ::,egunda, los feldespatos son achatados en lentes con colas bila·
terale::, que hacen sobresalir la estructura paralela. Sin embargo,
las macias de Carbbad que se encuentran, estún bien conservadas.
Los graneles granos de cuarzo faltan aquí completamente. Están
reemplazados por lentes muy estrechas de grano fino que acompañan a las bandas de la parte negra ele los dos costados.
Las manchas raras de plagioclasa 'erclosa granuda, son también alargadas. La masa negra es casi afanítica, y solamente a
veces son visibles los restos de hornblenda ma"'i,·a.
Bajo el microscopio, d prim:·r lugar pcrtetH·ce al microclino que
forma grandes campos redonck-ados y prolongados bilateralmente
en colas. Eqú rodeado por microbrecha autígcna en forma ele
anillo cerrado, señala una orientación óptica deformada por presión y presenta una estructura pertítica muy delicada. La estructura del pavimento ele la micro brecha alcanza una perfección notable
en este caso, en que los granos isométricos estún representados
por una plagioclasa débilmente maclacla según la ley de la albita, y
más o meno;, transformada en mica incolora con caolín. La plagioclasa es una olir;oclasa por su:&gt; propiedades ópticas (extinción sobre
la sección perpendicular a :x ••••.••.• _, 9 ° 26 o o "..\n; refracción más
alta que la del bálsamo, en to(las las posiciones). Este feldespato
constituye también campos poco deformados, pero m{ts peque11os y
más raros que los del microclino.
El cuarzo está deformado a largas lentes, muy achatadas, polisomúticas y onclulaclas, siguiendo los contorno:&gt; de los campos de
feldespatos y cst{t acompañado en un costado por masas oblongas
irregulares de magnl'iifa. De este lado ;,iguen las partes de grano
fino, melanocdticas, consistentes en lwr11ble11da verde carcomida,
xenomorfa, intercalada entre pequeños granos poligonales, oligo
clasa y microclino, que se asocian en estructura de roca córnea,
cspoh oreados por magnetita.
Los prismas de apatitu están completamente aplastados en pequeñas lentes, así como también lo son amenuclo los prismas 11ítidos
de zircón. Estos agrupamientos melanocrálicos. en cuya con-;titución
tom~L parte una canticlad consiclerablc de biotita oscura, están orientado':&gt; en bandas que forman la continuación de los incli' iduos de una
homblenda compacta (ángulo ele los ejes ópticos pequeño, negativo;
extinción máxima e: ·: = 1 2° ), en que las inclusiones (magnetita,
apatita, zircón. biotita ) y la destrucción progresi\a confirn1an las relaciones mútuas. Alrededor de las inclusiones ck zirc&lt;º;n en la biotita.
no es visible ninguna aureola pleocróica. Como signos ele una recri&lt;:.
talización inicial se pueden comprobar pequeñas formaciones de mir
mequita como rcaccic'ín entre el microclino y la plagioclasa, y pequeñas inclusiones redondeadas ele biotita en el cuarzo, diabla~tos.

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10 -

MUESTRA N. 0 4. - La roca por deformación de Ja cual se ha
fonnado este gneis, fué tal vez de grano algo más fino que las
dos precedentes, no siendo el contraste entre la masa negra y los
fenocristalcs tan grande. La roca era, sin duda, un granito de un
grano más o menos uniforme, grueso. En la fractura gencrál pre
dominan el color rojo de carne debido al microclino más o menos
interrw11pido por manchas irregulares de la pasta negra, en Ja cual
se notan algunos cristales bien conscffados ele hornblenda.
La fractura trans\ ersal muestra la estructura lenticular: las ban
das negras, más o menos regulares, alternan con lentes &lt;lplastaclas
y fajas ele microclino rojo y lentes más raras, pero un poco más r..:·
cloncleadas de plagioclasa 'erdosa. Las banda-; muy &lt;lelgad·a s d..:
cuarzo, acompañan a las fajas negras ele los dos costados.
Aun sin el microscopio se distinguen claramente los grande-;
campos de 111icroc!i110; estos son fuert e mtnte ddormaclus, ondulad&lt;h
y con una estructura pertítica bien neta y cliablastos de cuarzo, con
zonas de aplastamiento y pequeñas fallas que fonnan inc.li,· iduo~
subparalclos. Los contornos son de microbrecha con grano muy fin &gt;
que va creciendo proporcionalmente a Ja distancia del campo ma
terno. Los grandes granos de cuarzo aplastados, rotos en incl1
,·iduos separados y fuertemente desplazados unos con otros, con
fom1ación de una microbrecha y contornos digitados, constituyen
lentes muy deprimidas y alargadas, con defonnación úptica muy
deo;,a rrollad.a.
La p!a¡-:ioclasa es facil de reconoce r por su alteración 1~11 mica in·
colora subparalcla, o en agregados sin orientación común, con forma·
ción de caolín en manchas. De los grandes campos sólo se han sal·
Yaclo algunos restos: la mayor parte forma, en granos isomé-trico"
algunas H'Ccs con macias de albita muy pálidas, una estructura córnt•a
bastante perfecta. Las propiccla&lt;les ópticas ( refracciún comparacia
con Ja del bálsamo : o:' ' , n, y' n: extinción en secciones perpcn
cli culares a o: ......... t 8° - 2; o o An) clal1 Jo-; indicios de Ja olí
godasa. La cantidad ele este feldespato no es considerable.
Las partes de microbrecha de grano más fino se componen clt·
los tres minerales incoloros.
Los minerales coloreados, en manchas o en rajas, 'iegún l.t
din·cción de corte, presentan lo:&gt; mismos raracteres generales que
c•n Ja muestra anterior, diferenciándos ·sólo en detalles: la /ior11/;le11da
compacta es rara; los granos de magnetita son más p ·queños y
~eparados uno de otro; la apatita es a veces mejor conservada.
pero las prismas nítidos &lt;le zirc611 son muy raros y est{tn reempla
zaclos por pequeños granos redondeados. Fuera de esto se notan
pequeñas manchas de calcita, y Ja coloracic'm del microclino por
puntos de óxido ele hierro es más visible.
:\Il ESTRA N .º 8. - Esta roca es muy semejante a la que an'c
cede, pero su grano es mucho m;Ís fino; parece ser afanítica y
solamente a veces se puede distinguir en las bandas o formaciones
knticulares rojas ck feldespato, el lustre \'Ítreo ele un plano de
t xfoliaci6n. Estas bandas rojas son microgranosas. Las fajas alte:-na.ntes rojas y negras son mates, no muy regulares y con forma-;
semejantes a llamas. Los granos \'erdo-;os de la plagioclasa scm
rnsi redondos.
El microscopio muestra una estructura, quizás más fuertement(:

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11 -

aplastada. Se puede distinguir tres partes morfológicamentc diferentes: 1) porciones graneles ele mirroclino micropcrtítico, qtu brado (con óxido de hierro que rellena las grietas), fuertemente de·
formado, rodeado por una microbrecha autígcna, rojiza por óxido
de hierro, a la cual se une una em·oltura de cuarzo granoso, e uyo:,
granos están encona dos y fuertemente deformados. Sobre los dos
costados opuestos, esta envoltura se termina en delgadas colas d..:
microbrccha.; 2) lentes redondeadas ele pla~ioc/asa, en •1ue los
granos isométricos forman una estructura córnea perfecta; los gra
1tos están bastante alterados en mica incolora acompañada d.!
caolín, raramente n1aclados, y el microdino s.e encuentra '-'Olamentc
de parte en parte, cerca del contorno exterior. El cuarzo falta
completamente, pero estas lentes están separadas del elemento lH('
cedente por 3) una microbrecha cuarzosa que forma el tercer elemento estructural. Los dos feldespatos están contenidos en ella.
con una cantidad considerable de re;tos esponjo.;os y xenomorfos
provenientes de minerales coloreados: de maft11l'lila, de mica pard.1
oscura, de zircón (a veces en restos de cristales), y ele upafita.
Una parte de la homblcncla está alterada en serpentina (antigorit&lt;~)
r.o~separaciGn de leucoxeno titanita . · Los grande.,, campo,, de hon blenda faltan casi absolutament&lt;&gt; ..
:\Il LS1 R,\ ~ . 0 3. - La roca es negra con manchas rojas irn'gulares como llamas, de feldespato microgranoso. Este forma plic
gues irregulares, en que las cun·as son engrosadas y mue,;tran
a veces Jo.,; planos de exfoliación del feldespato. Igualms.'nte se presentan enconadas fajitas de cuarzo de un lustre grasoso. La fractura de la. roca es casi concoidal.
Al microscopio, no se puede percibir una estructura paralela
propiamente dicha; todos los componentes están más o menos
pgregados en lentes, cuya orientación es muy variable; y en los
cortes. la secci(n de las vueltas de los pliegues. tiene una estructura
mucho mejor consenada que la que atra\'iesa la.,; partes intermediarias de éstos. En estas últimas secciones, la estructura de mi1·robrecha predomina, mientras que en las primeras se han consen·ado campos más o menos rectan!,,rulares redondeados (forma
de exfoliación' de tu1 microcli1w gruesamente pertítico, mu) deformado y aquí el cuarzo muestra algunos restos de contornos primarios
en graneles áreas; en general, está deformado en lentes y fuertemente aplastado.
Las lentes de oligoc/asa, con estructura &lt;le roca córnea, no
faltan.
Las estructuras \ elementos estructurales de la roca recién
descripta, se repiten l)astante bien en t&gt;sta, como también hs parte.,
rnicrogranosas melanocráticas consistentes en /10r11ble11da Yercle.
úio/ita y magnetita, en granos xenomorfos entre los indi\ iducs
de cuarzo rnicrobrechoso y los fclde:;patos de la. misma fomia.
Como elementos nue\ o~ constituyente• de la roca se pueden cibservar algunas partes afaníticas de color pardo claro, en cuya
pasta nadan pedazos redondeados de feldespato transparente. E~as
partes se componen, como puede verse con los mayores aumentos,
de pequeñas hojas y de una pasta feldesp;ítica ( ?¡ sin fonnas.
Estas partes muestran una absorción orientada de luz, debida a

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12 -

1tma orientación más o menos paralela de los elementos coloreados, ) estas porciones rnilonitizaclas están concentradas en las
regiones del corte que han sufrido una deformación máxima. Los
grandes campos de ho01bll'nda faltan completamente .
.:\ln~STH \ ::\°." 5.
.:\lientras que las rocas arriba descripta~;
i;odían st'r clasificadas sin titubear como granito-gneis rojo, aw~
la última, no obstante su grano fino y a \'eC;.!s afa1ítico, la roca
&lt; orresponcliu1le al número 5 muestra un aspecto completament&lt;'
e \.l raño: es negra, casi afanitica. con fractura c:oncoidal y sonora
&lt;:l golpe· del martillo. El examen mús ato1lo de "ia mue-;tra r .'\"da una estructura. un poco diferente en zonas anchas paralelas:
unas son negras af'aníticas. con ma1H has di!-&gt;tinta'&gt; de 1111 feldcs
J'ato rosado pálido; ot ras son microgranosas por manchas del mismo
feldespato más abunda;nte, por pcqueiías esferas de plagioclasa.
1.a pasta negra en esta zona parece ser algo m;ís granosa. La
fractura según la estructura paralela apenas \·isible no es marcada
)&gt;or una separación m{ts fácil y muestra una estructura m;is o menos
de roca córnea o de una brecha.
El microscopio hace Yer que la diferencia entre esta roca y
la que le precede, tan fuertemente pronunciada en el húbito macroscóp ico, no es tan grande como poc:lría pensarse. Se re\ ela
cna estructura profundamente aplastada, en lentes muy irregulares.
En las partes granosas, los grandes campos de microclino est{rn
divididos en subindi\ icluos largos fusiformes y unos 1untos a otros,
que .por cl~orma,ción mecánica. presentan una extinción c¡ue rueda
de un extremo a otro. La oligoclasa (carácter óptico negativo,
rdringc11cia más l'lcYada que Ja del b:Usamo) se separa prcfcrent(·mente en trozos angulares o redondeados, y en este último casc1
la deforma&lt; ión óptica no es tan marcada. Contiene inclusiones
ele apatifa.
Otras lentes están compuestas por completo por una microhrecha con estructura de pavimento, unas de microclino, las clenHs
de oligoclasa algo alterada (micácea) y un poco de cu1.rzo. Es
notable el aumento de las Eartcs pardas densas. .\quí se obse r\'a
poco a poco la transición de las partes microbrechosas melanocdticas a las caracterizadas por una absorción de la luz orientada
por la disposición paralela ele los resto.., del mineral roloreado: la!,
hojas de mica parcia gris&lt;ícea salpicados por pequeño~ granos ele
lllagnetita ,provenientes en parte ele ellos. Estas fom1aciones cst:í.n
concentradas, sea en fon11a. ele cordones v cad('nas. sea rellenando
los intersticios angulares entre las acum~laciones de los mineral&lt;·:~
incoloros. En el último caso los restos ele los feldespatos est{tn
&lt;'l1 esta masa fuertemente redondeados.
Estas p artes tienen un
aspecto marcadamente sedimentógeno. L as b andas de cuarzo po ·
Ji somáticas están conser.-adas ~o lamente en las partes más grano,;a:-. ·
de la roca, y allí ell as acompañan a las porciones lenticulares microg-ranosas melanocráticas por sus dos costados, a la manera de la
roca anterior; aquí también Jos pequeños fragmentos de hornblenda
\·crde oscura están mejor conscn·ados, con restos de zircón y de
a¡wtita y cargados de un polvo fino de magnetita. E l plcocroismo
de la homblcnda es el mismo que m;ís arriba, la coloración por
y puede ser un poco más azulada.

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La semejanza microscópica de esta ro::a en ,·anos puntos con
de la muestra precedente ~:\. 0 3' no pennite separarla de ella;
ror otra parte, el aspecto macroscc':pi10 no permite que se llame
simplemente gneis (granito-gneis . Hemos constatado que este aspecto ;irnrroscópico es debido a una deformación mecánica sucesi\'a
del granito-gneis, que aún en las muestras más o menos accidentales. esta transición es bien Yisible y las observaciones arriba
expuestas nos dan derecho a llamar esta roca un gneis milonitizado,
es decir, un gneis aplastado.
Ja

l\h ESTRA N .0 2.-Esta roca es negra afanítica, con rnanchas
largas alineadas de un felde spato microgranoso rojo 'ivo de carmín.
La fractura trans\'ersal, perpendicular a las líneas ele feldespato,
los presenta redondos o redondeados en la pasta negra. Las fracturas generales en torno de los ejes de feldespato los hacen ver
en la forma que hemos descripto recién.
El examen atento ele la masa pone de manifiesto una cantidad
ele feldespatos incoloros, redondos; por el brillo uniforme de los
planos de exfoliación se manifiestan como incli,·iduos enteros. La-;
manchas de feldespato rojo tiene a \'eces forma de lentes y entonces
los planos ck exfoliación unifonne recorriendo casi toda la lente, están
más o menos bien consen·ados.
La microestructura de la roca es bastante extraña: pu.?cle \'ers':!
alternancia en· bandas de una masa afanítica más o m ·nos colorc:i.da ele parclo; el grano tan fino. que aún con el aumento más
grande se puede apenas - mAs suponer que \ erifirar que la pasta
consta de pequeñas hojuelas ele mica parda, de granos de cuarzo.
de una masa de feldespato incletern1inable y de un polvo ele minerales ele hierro. Esta pasta reacciona bastante fuertemente 'obre la
luz polarizada, y las hoju:.!las de mica, estando orientadas paralelamente entre s í y a las bandas, se extinguen simu ltáneamente e:1
graneles campos paralelos y perpendiculares a la dirección de las
bandas, siendo la dirección paralela positiva. Lo mismo puede comprobarse una diferencia ele absorción considerable (amarillo claro,
hasta pardo ele café) en esas dos direcciones y e l máximum ele absorción tiene la misma orientación que en las miras pardas comunes
de talla grande. También pueden percibirse en esta pasta pequeiias manchas de caolín.
Por su estructura netamente paralela, al primer golpe de vista
puede ser considerada la masa como de origen sed imentario o como
de un origen erupti\ o con estructura fluida! excelente. En contra
de la primera suposición hay una cantidad de indicios negati,os:
d grano exclusivamente fino y uniforme, especialmente las inclusiones netamente redondeadas de gran talle. Si Ja roca fuera
de origen sedimentario, sería lógico esperar que esas mclusiones
de aspecto bien rociado: 1 ) est m·icsén acumuladas en ciertas capas,
mientras que las demás estarían libres de ellas; 2) que ellas consistieran en los minerales más resi-;tcntes para el transporte por el
agua y otros agentes, es decir, en cuarzo y otros minerales duros.
Pero aquí al contrario, nosotros \ emos que las inclusiones redondeadas están irregularmente dispersas por t&lt;&gt;tlos los horizontes y
que están formadas por feldespato y hornblenda, faltando el cuarzo
por completo. Estos dos hechos, así como también algunas irre-

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gularidades ele la «estratificación », la cual penetra en e:! interior
ele Jos relictos feldespáticos, no nos permiten suponer su ongen
sedimentario.
Contra el origen eruptivo de ia roca, en la forma presente, hay
también algunos indicios:
si anteriom1ente la roca fu:: dtrea y
de una estructura inicial fluiclal, entonces la cle\·itrificación de la
pasta dtrea no pudo efectuarse en forma tan regular y con una
orientación paralela tan neta de los productos de de\·itrificación,
aún bajo presión orientada, y Ja masa no contiene ningún cristal
a utígeno, porque los relictos rccloncleaclos deberían ser considerado:;
como inclusiones alógenas. En fin, las inclusiones evidentemente
alógenas, aún las de la hornblenda, tan fácilmente alterables, no
muestran ningún fenómeno de corrosión magmática.
En cuanto a las inclusiones que forman los fenocristales,
e,;tán constituíclos por una plagioclasa (carácter óptico nc;.;-atin);
a'
n, ¡' n = o!igorl a&lt; a · a \ eces macla da y un poro alterad;1
en mica incolora; son bien redoncleacl~1s, y lo más sorp rcnclPnte es que
los individuos m&lt;ÍS bien redondeados, son también los más pequeño:.
y de contornos no muy netos (los puntos incoloros del :tspe ·to ma
t ro5cópico ).
Hay también como fcnocristales, incli\ icluos de mi
rroc!i110 en agru¡ .aciLnl s xenomorfas en largas l ·ntes. E tas lent e~&gt;
constan de algunos campos de microclino pertítico, no bien reti
culados, alargados en forma de husillo, ópticamente deformados y
rodeados ele una microbrecha de microdino autígeno. Estos micro
dinos están rellenados y colo reacios por un poh o dP ch ido de hierro
limonita) y a \Cces con manchas de calcita; los incli\.:icluos de mi
t roclino contienen a veces inclusiones de cuarzo, y los Jos ápices
opuestos de las lentes se prolongan por colitas, mientras que lo:,
t xt remos de· la e 11goclasa renninan hruscament&lt;'.
Una liornblrnda verde oscura ( :. - amarilo &lt; ~ - \erde ( ¡
-verde azulado; z\· :.pe.¡u::iio; e·: y= 18° -19° ) se encuentra t&lt;tm·
bién entre las inclusiones, completament~ aislada, bien redondeada
y a veces presenta puntuaciones en los dos costados opuestos, en
sentido de la estructura paralela; los contornos y lo,; puntos est;ín
algunas ,·eces cargados con un poco de magnl'lita. Una banda
co loreada sometida también a la estructura paralela, consta de al·
gunos granos de 1pidota y de hornhlcnda fuertemente coloreadm,
por óxido ele hierro pardo.
Alrededor ele estas inclusiones, las bandas netamente paralelas
forman lindas flexiones bilaterales \' cada inclusión está como en
cerrada en una cápsula formada po-r esas bandas. Cuando el diá ·
metro de las inclusiones es bastante grande se \e como las bandas se
tem1inan bruscamente después ele la inclusión; solamente las ban
das exteriores de esta zona forman la cápsula. A \ eccs en la pasta
pueden notarse pequeñas fallas, que, pasando por las indusiones,
las parten en dos mitades, una de las cuales está un poco di,;lanciada
de la otra. Los granos de apalita y de zircón no faltan y son bien
redondeados.
Hemos \ isto que el origen ele esta roca, en su estado natural, no
puede ser explicado ni como roca sedimentaria ni como roca eruptiYa.
El estudio simult&lt;Íneo y la comparación de las rclicto .:structuras con
las estructuras ele las rocas precedentes (a este respecto yo quiero hace:
resaltar la facilidad, con la cual tambi&lt;~n en las rocas anteriorm~nte

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ckscriptas la plagioclasa tom;i contamos rcdondutdos por cL,formación mecánica y ·q ue los mineraks más fr;ígiles como. por ejemplo. el
cuarzo, han desaparecido completamente como constituyentes de los
frnocristales) nos dan indicios solamente en un sentido que parece
~er un ¡iO(O hipctc'.tico. que: esta roca córnea con pseudocristalfs ck
nlicroclino oblongo, oligoclasa y hornblenda reclondeaclas. se ha
fom1aclo por aplastamiento completo de un granito - gneis con el
hábito de la muestra ~ .º 6, que la fuerza aplastante estaba orientada
y produjo en la roca movimientos diferenciales. De este hecho
\ olveré a ocuparme más abajo; queda aquí que decir que si los indicios se interpretan según su n.~rosimilidad, la roca debería llauarsc milonifa de estructura paralela, ele un granito-gnl'is .
.:\IüESTRA ~ .0 7. - El aspecto general es el mismo que el de la
roca precedente ( ~ .° 2 ), faltan solamente las inclusiones cilíndricas
orientadas ele los feldespatos; están reemplazadas por manchas irregulares y redondeadas de frlckspato rojo de carne, con planos ele
exfoliación más o menos uniformes. Las manchas rcclonclas blancas o
incoloras (que parecen negras) con exfoliación también uniforme, son
las mismas que en Ja roca precccknte. La diferencia está indicada
en general por la falta completa de una estructura orientada a simple
\"Ísta, por la. forma ele los fclcle,;patos rojos y por el agrupamiento
t'.e los granos redondos ele los feldespatos blancos.
La microcstructura aumenta la. semejanza: Ja pasta es afanítica
coloreada de pardo, con polarización ele los agregados microgr.1nosos. La estructura paralela es casi invisible, puede distinguirse
por líneas del mineral de hierro microscópico y por una extinción
y absorción orientadas muy clt-biles, alrededor ele las indusioncs1elictos ele feldespato. Fuera de esto. la pasta e:; icl6ntica con la
arriba descripta. Las inclusiones mcoloras o blancas ) e~tún formaclas por un incli\·icluo entero ele plagioclasa, algo alterada en mica
i11colora y en caolín, maclada a 'eces según la. ley &lt;le Ja albita;
rn1as veces los contornos son bien claros, otras en los incli\·iduos
más pequeños, son menos pronunciadas. Las propiedades ópticas
indic;m una o!igorlasa (car;ícter óptico negatÍ\O; refracción com
parada con la del bálsamo: IJ.' n, y' ;.- n). El microc!ino, siempre
¡;crtítico, forma gruesos fragmentos irregulares, fuertemente deformados. Las manchas redondas y alargadas ele la hornblenda
\·ercle ( :x - - amarillo &lt; ~ -\·ercle aceituna= ; - - Yerck azulado; extinción máxima c: ·; = 18°, ángulo ele los ejes ópticos 2\' :x pequeño )
están ricamente expoh oreadas por magnetita fina. Los diámetros
mayores de las manchas son paralelos entre ellos y con la cstrnctura
·hasta cierto punto supuesta - paralela de la roca. La mi::&gt;ma dirección es \ isible en los prismas redondeados de zircón, mientras
que los gnrnos redondos cid mismo mineral, con contornos
nicgruzcos, están diseminados irregularmente por toda la pasta.
Los fragmuntos y granos n:clondeados de la apntita están reu
J:idos en grupos sin tocarse. Pequeñas cliaclasas capilares son
relle¡nadas por feldespato potúsico, mientras que las rasgaduras
i:·11egulares ele Ja. pasta está!n o cupadas por calcita.
La grap semejanza de esta roca con la precedente, excluyendo
la falta ele estructura paralela clara, ;nos permite aplicar aquí los

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raciocm1os y conclusiones con respecto a su origen y al camino d:..:
transfonnacil'.n: es una roca córnea con pseudo - lenocristales, simplemente un.a milonita de granito - gneis.
Se han descripto arriba dos grupos ele rocas. un :sranitJ - gneis
gris, fuertemente aplastado, y un granito- gneis rojo, también fuertemente aplastado, con sus supuestos derivados.
En el segundo grupo que nos interesa especialmente, se h:i
podido ver paso a paso, sobre mue~tras más o menos accidentales,
la transición sucesiva, si se puede poner en conexión entre sí y yo creo que la composición mineralógica y los elementos estructurales semejantes y comunes nos clan derecho de hacerlo desde un gneis con caracteres claros del origen erupti\o granítico
por deformación mecánica, hasta una roca c&lt;Ímca afanítica de
un hábito y de una estructura completamente diferente. Los elementos constitutivos más frágile-; del gneis inicial (el cuarzo) ha·1
desaparecido completamente. ("\lgunos indicios macroscópicos,
fuera de las i1n-estigaciones microscópicas, que no daban una seguridad absoluta de la existencia del cuar/.O en la pasta negra.
demuestran su presencia en ella: el poh o ele la roca molida es blanco
y no se disuelve en el ácido clorhídrico). Los minerales más el:bticos est&lt;ln deformados, redondeados por fuerzas mecánicas.
La deformación óptica que salta a la \"ista en cualquier preparación microscópica, nos muestra, que el aplastamic;nto no fué
acompañado por rima recristalizaciún sensible. La falta casi absoluta de una formación de minerales nuevos, secundarios, que, en
general acompañan al aplastamiento de las rocas, en otras partes,
nos indica que el equilibrio quím.ico y físico destruído, no se restableció.
Estos dos hechos nos hacen pensar que el mo,·imiento tectónico
que ha producido estas rocas extraordinarias, se habrá efectuado
en las partes superiores de la corteza terrestre donde 1) las soluciones minerales concentradas, que facilitan una recristalizac1ón de
la roca y la reconstitución de un equilibrio físico nuevo, faltan o no
juegan un rol importante, y 2) donde la temperatura no fué muy ele\·ada, que en efecto tiene los mismos resultados negativos, en cuanto
a la recristalización y fonnación' de los minerales nue\-os, que
la ausencia de las soluciones.
Las milonitas, en general, como se conocen de otras comarcas,
en lugares ele mo\"imientos tectónicos, son de grano fino, pero más
grueso que d de éstas ( I); hay, también milonitas con aspecto de
roca córnea (2); y en las rocas aplastadas, llamadas « Augcngneis »
etc., las lentes restantes son siempre feldespáticas, en c-eneral
rerrescntadas por microclino. Algunas de las rocas &lt;l.escriptas arriba
muestran una gran semejanza con las siete variacíones miloníticas
oescriptas por TERMlER '( 3 ).
Los resultados del examen microscópico parecen ser un poco
J1ipotéticos y las conclusiones formuladas serán tal vez mal fundadas;
(t) \'t:n por ejt.-mplo: P. J. IIOL:\tQt"lST, Die Hochgchirgshildungen am Tornetrilsk in
lAppland. .X l ConJ,trl-s géologique internalional. Stockholm 1910. Cuide d~s C'.\.Cttrsions ~o. f.,
pág. 26 y •i¡¡.
(2) !'. TJ:R,llER, Sur les nappes antéstéphani~nn~s de la r~gion de Saint-J·:tienne. Hui!. Soc.
r.fol. France. \'JI. 1Q07. pág. 1q1.
(3) P. TF.R:\111-:R et J. BOL"SSAC, Sur les mylonil&lt;'S de la r~gion de SaYone. C. R. Ac. Se.
Paris, 152 (1911), pág. 1553.

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pero los primeros son lo~ un1cos que explican la formación de
rocas tan extrañas, y las segundas son también los únicas que
pueden apoyarse sobre una im·estigaciún solamente microscópica;
sobre las últimas, sin embargo, se fundan en general las determinaciones de rocas del tipo milonítico ( I ;. I1westigaciones en el
campo pueden demostrar si las relaciones y transiciones supuestas
no son hipotéticas.
Gracias a la atención del señor Director General, ingeniero
E. HEIUII'TTE y del Jefe ele la Sección Geología, Dr. J. KElDEL,
he tenido ocasión ele hacer una corta visita al Cerro ~egro y
sus alrededores, de donde proce"den ºlas rocas arriba descriptas. La
hospitalidad del señor LACLAU, ha facilitado mi trabajo en el campo.
El partido de Olavélrría y sus montañas bajas han sido tocadas
algunas \TCcs en la literatura y sería una simple repetición citarla
aquí. Una bibliO:grafía completa se encuentra en las últimas publicaciones de \' ALE;\TIK ( 2) y IlAUTIIAL ( 3 ). Los dos se limitan solamente a algunas palabras sobre el Cerro Negro.
El primero, habiendo \·isitado la mayor parte de las montañas
de la región en cuestión, nos comunica que las rocas cristalinas, en
general po'ícen una estructura paralela bien visible y las nombra
en consecuencia, gneis - granitos. En cuanto al Cerro Negro, este
autor ha podido constatar que la cima y la vertiente norte de la colina
«representa la punta más al oeste en que he encontrado el gneis
típico y rocas metamórficas claramente estratificadas ll; las rocas
metamórficas han sido llamadas por él . rocas córneas de colores
variados. La Ycrtiente Sud, según \'ALE~1ÍN, está formada por un
gneis «de ojos i' al cual da el nombre un poco impropio de gneis
amigdaloidc ».
El segundo autor llama la atención ele que los «gneis &lt;lel Cerro
Negro son ele un origen eruptivo y que ellos no son «gneis \·erdaderos ll sino granitos tran::;formados por presión, calor, etc., estableciendo su concepto de que un «gneis \·erdadero ll debe ser &lt;le origen
sedimentario ? ). Según él « las intercalaciones de una roca negra
metamórfica. (piedra córnea con algunos cristales de feldespato) ... ll
demuestra el origen erupti\O del gneis. De aquí se debe sacar la
conclusión de que el autor explica las rocas córneas como n1clamorfoseada~ por contacto ( 4 ). En la otra noticia ( 5 ) el mismo autor
menciona en el Cerro Negro « un pórfido negro con graneles cristales
ele plagioclasa y de hornblcnda, con una estructura fluida! bien distinta ll; este pórfido, según él. « atra\ iesa en filones ele 1 ~ - r m. una
roca erupti\ a roja, cuya estructura es muy curiosa ll por capas en
fonna de « Schlieren &gt;l de feldespato ro jo y cuarzo oscuro gris; esta
estructura él la aplica como debida a una presión fuerte. Aparte
de esto critica la expresión «gneis - granito)) ( 6) como que dá una
(1) \\' v. SE!IlLITZ, i ;chcr Grauit-~ryloni t e u. ihrc kktonische Bedeutung. Ceo!. ,Rundschau. I . 1910, p:ig. T~H·
(i) Rápido estudio sobre las Skrras ele los partidos de Olavarrfa y del A7.UI (provincia de
Buenos ~\ires). Revista del :\fust-o de I.n Plata. '\'I. 1894, pág. 1-24.
(J) Apunll'S geol6giC'os sohre el suelo del pnrtjdo de Olavarrfa, en •Contribuciones al conocim1t:nto de la G&lt;.•ologfa de la provincia de Buf."nos Aires•. Publicacionc-s de la enivcrsidad de

l..a Plata. julio de 1Qo1, pág. 17.30. \'(-ase t:unbu:n por el mismo autor: Beitrii.ge zur Geologie
dcr argentinischen Pro\•inz Buenos Aires Pcl. l\litt. 1904. ll. 4.
(.\) .\puntt·s, l. c. p~~ 1~.
(5) neitra~e. l. c. pá!(. 4.
(6) T,as Sierras &lt;.'nlr&lt;.' Cabo Corrientes e Hinojo, en •Contribución al estudio de la Geolog!a
de la prodncia de Uuenos Aires , Rnista del ~lnsco de La Plata. \'JI, 1S96, pág. 4~2.

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icka equhoca ele la naturaleza y del origen ele la roca. Las dos
opiniones contradictorias del último autor nos hacen suponer que
las relaciones en el campo no son tan claras.
Ei Cerro Negro forma una colina alargada ele ENE. a OSO.
(rumbo magnético) a un kilómetro al SE. de la estancia del señor
LACLA c. Se le\·anta unos 60 m. sobre la planicie algo ondulada
que le rodea, y su longitud máxima e.; de 1.700 m., en tanto que
su ancho es de 700 m. Las pendientes son muy suaYe'&gt; y los afloramientos están concentrados en el tercio superior ele Ja falda y
próximos a la cresta redondeada. El recubrimiento ror tierra predomina por todas partes. La \'ertiente septentrional es un poco
más escarpada que la meridional.
En general, yo he podido verificar la-; obsenaciones ele VALE"'TÍ'\ sobre la clistribucic'n ele las rocas, y el croquis aquí adjunto, incli
ca el límite obse1Taclo (línea lima) y supuesto línea ele puntos). Pero
un estudio atento, demuestra que las relaciones entre las rocas córneas
y d granito - gneis rojo («gneis ele ojos ») no son tan simples como
las describieron \'AJ FNTI:'\ y llAUTIL\J..
Para demostrar esas relaciones complicadas \·oy a de-;cribir en
algunas palabras un perfil a trét\·és ele la montaii.a según la línea
C-D-E.
En el pie sud se encuentra un gneis de ojos » típico de grano
grueso ( 3: ), e on dimensiones m;íximas ele los « o jos» de microclino:
longitud 8 cm., ancho 3 cm. La roca es ele un color rojo negruzco;
los ojos rojos están netamente limitado&lt;.; por contornos \ i\·o-; y tienen
una forma ele lente muy regular, a ,·eces muy achatada; las plagioclasas \·erclosas estún ya redonckadas y la pasta negra de cuarzo y ele
mi1ll·rales coloreados forma banda!' muy netas. Sobre la fractura ge
neral la roca muestra un aspl'cto ma:-;ivo ) solamente los feldespatos
con sus planos ele exfoliación fuertemcntC' curvados ) con partes gr;111ulaclas son pruebas de dcformaciún mecánica. La roca corresponde a
la descripta con &lt;..·! número 9.
La estructura paralela tiene la dirección :\'E. coo 0 , en posici&lt;'&gt;n
vertical.
Está cruzada la roca por algunos sistemas de diacla .:;as, ele
las quC' algunas ( hendijas amcnudo abiertas , tienen la direccic'in
l\ E. 155°, otras corren en la dirección de la estructura paralela, y
por fin otras siguen la clireccic'&gt;n NE. 55° (y NO. 15°, m;ís o menos
locales). Estos sistemas, excluyendo el primero c~tán siempre ce·
rrados y acompañados por una dislocación horizontal (y \Trtical ? ).
En general, corren en forma ele líneas casi im isibles y se marcan
por una partición ele los feldespatos en dos mitades bastante netas
dislocadas; pero amenuclo las cliaclasas son rellenadas por una masa
densa negra, que se ensancha al aproximarse a una eliaclasa ele otra
direéción, y en el punto ele cruzamiento de los dos sistema-;, la ma-;a
negra es bastante abundante, formando manchas generalmente biL·n
limitadas y que recuerdan por su forma inclusiones alógcnas. En
los lugares, donde se cruzan una cantidad de: diaclasas de. diferentes
direcciones, la roca cst&lt;i cli\'idida en una canticlacl Lle pedazos angulosos, en los que la clislocaci&lt;'m de uno con otro es sucesi\·a, proclucienck, así una perturbación local ele la estructura paralela en forma
ele flexiones u ondulaciones; las pcqueii.as diacla:;as que separan

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los pedazos, no son siempre bien ,·isibles y simulan una perturbación local homogénea, y uniforme en medio de los «esquistos», en que
falta una perturbación bien visible.
El punto ideal, donde las cliaclasas se cruzan, está casi siempre
marcado por manchas negras de estructura compacta (roca c6rnea ),
con contornos netos o con pasajes graduales por partes microgranosas, a la roca normal; estas partes son detritus cementados en los
puntos de fricción más intensa, productos ele las dislocaciones diferentes en direcciones diversas. Estas partes ele estructura están
agrupadas en zonas ligadas con la dirección ele aquellas diaclasas que siguen la estructura paralela. En los pequeños pedazos
completamente 'q uebrados, en los cuales los contornos primarios de los
feldespatos son to&lt;laYÍa Yisibles, pero el mineral se ha vuelto microgranoso, este adquiere una coloración roja intensa, más Yi\·a.
A 65 rn. del punto E. la estructura lenticular se hace más
fina, siendo las lentes 1m1s aplastadas, y después de esto :;e encuentra
una masa en fonna de- lente gruesa, de 6 m. ele ancho por
unos 10 de largo. En esta parte ( n ), en la cual predomina el
feldespato rojo, desapareciendo casi completamente la pasta, el grano
se hace el~ nuevo más grueso y se puede constatar que ella es
u;na parte pegmatítica más o menos masi,·a en el granito primero.
La roca que le rodea muestra w1 aplac;tamiento más grande
y un grano m;1s fino ( -= muestra N ." 4 anteriormente descripta) en
proximidad ele los contornos com exos de la lente, mientras que
las partes cónGffas, próximas a la cola, son menos deformadas.
Sigue después, a 30 m. el gneis normal, con las pequeñas
'dislocaciones descriptas arriba, pero en menor cantidad, y a continuación se Ye una roca a lineada gris ( ;; ), rica en cuarzo, de
grano fino, con bandas perfectamente dsibles por partes alternantes
compactas, granosas de cuarzo y feldespato, y micáceas (mica
negr;a) con algunos granos de granate. La cubierta de tierra 'egctal no pem1itía dilucidar on el campo la cuestión del origen de
esta roca y del rol que ella juega en la serie el~ los granito - gneis.
La cubierta ele tierra se tem1jna recién a 114 metros, para
dejar aparecer de nue\ o el «gneis de ojos» normal, con feldespatos
u,1 poco más ;alargados, dejando crecer poco a poco la masa
fu;nclamental negra (~J. Esta roca muestra una trans ici6n sucesiva a un gneis flameado microgranoso ( p semejante a la roca
&lt;le la muestra que he clcscripto con el núm~ro 3 ). El pasaje a
la roca nonnal se proclLLce ele nuevo paso a paso por intermedio
de la roca ~ ( corrcsp&lt; ncliente a la descripta .con el número 6 ),
y toda esta zdna anormal, que en la dirección de la estructura
paralela forma una gran lente, tiene un ancho de 12 m.
Después ele un recubrimiento ele I 2 111. es ,·isible el «gneis
de ojos» más o menos normal, con una cantidad ele cliaclasa'i primarias corriendo en las direcciones NO. 15°, :\E. 6::&gt; y siguiendo
la estructura paralela con formaciún abundante del producto de
fricción negro, c(lfJnpacto; aquí se ven también filones primarios de
aplita, corriendo sensiblemente en la dirección de la estructura
p_a ralela; ellos han seguido el mismo proceso de trituración mecánica que la roca que los rodea. La intensidad ele Ja deformación
diaclástica crece en la dirección de la cima, para ser i·eemplazado el
«gneis ele ojos» por una roca compacta negra de 2. m. '( ~ - milonita
0

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�-

20 -

negra= roca córnea negra), que a su vez, adquiriendo manchas rojas
en forma de llamas, pasa insensiblemente: a la roca ? ( = mucst'ra N .0 3); las llamas rojas desaparecen de nuevo y la. roca se
r.one otra vez negra, pero un poco mús granosa (milonita negra
granosa ;: ) que la precedente. Y después de algunos metros podemos comprobar una nue\·a transic-i&lt;Ín a una roca negra compacta,
aon manchas rojas irregular1..•s, ,- , idéntica con la roca de Ja
muestra N .0 7 arriba desciip_ta. Antes de pasar a la tierra que
recubre, se puede. verificar que las manchas han desaparecido
de nuevo, y la roca corresponde a milonita negra roca cómea ~.
Esta zonai ele r6 m. con esa alternancia muestra ya los
carácteres ele la vertie.nte norte ele la colina.
Esta vertiente presenta tal cantidad de \·ariaciones de rocas,
en general de estructura compacta, que aquí sólo es posible hacer
una enumeración el.e los tipos m;í.s marcados; estos tipos muestran
pasajes insensibles de UJl10 a otro, y no solamente en la dirección
perpendicular a la estructura paralela se- puede percibir el cambio
sucesivo de las rocas, sino que aún en esta direcci6n de estructura
i)aralela la altemancia de las lentes largas o cortas se efectúa
con una rapidez y sensibilidad tal, que un perfil no corresponde
a otro bien próximo. Doy a continuación la .enumeracic'm de las
rocas, cuyos límites, cuando ellos me han sido más o menos perceptibles, los he dibujado sobre el perfil por líneas verticales punteadas; la distribución irregular (le las rocas diversas en forma
de lentes cuffadas entre dos límites marcados está designada en
el perfil por algunas letras griegas (correspondientes a ·las rocas
predominantes) agrupadas entre dos límites y no separadas por
líneas punteadas.
Las letras indican las rocas siguientes:
a - &lt;' Gneis ele o jos (corresponde a la muestra ~. 0 9, \ éase
la fig. I ).
~»
»
» m;ís oscuro (corresponde a la muestra
N.º 6).
z - l\Iilonita gris bandada, véase la fig. 4.
~
»
roja
»
( aplita aplastada).
r, »
negra brechosa (corresponde a la muestra
N.º 5 ).
{} ))
roja (pegmatita aplastada).
))
negra con capas rojas anchas; esta :oca parece
p. ser estratificada por las capas delgadas y regulares ele microclino, véase la fig. 3.
))
negra densa = roca córnea sin feldespato Yisible; (idéntica con la pasta ele la muestra
N. 0 7 ).
:r: »
negra granosa.
p - t;nC'is con llamas (mi Ion ita con llamas, corresponde a la
muestra N .0 3 ).
9 -1\Iilonita negra con manchas rojas irregulares (corresponde a la muc&lt;;tra ~-º 7, véase la fig. 2).
7
»
negra con manchas rojas largas (corresponde
a la muC'stra 1\. 0 2 ).
~ - Gr1eis ondulado ( rnilonita ondulada, corresponde a la
muestra N .º 8 ).

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�1

-

2I -

Comparando los dos perfiles entre ellos se pu~de comprobar
que las rocas señaladas no se corresponden ni por su posici6n
«estratigráfica», ni por su alternancia; y una cantidad ele perfiles
que yo no comunico acá demuestran que tenemos siempre que
hacer con formaciones irregulares en forma ele lentes. La transición
de una roca a otra que hemos supuesto según el examen microsc6pico, se manifiesta por todas partes en el campo, y la formación
ele la roca negra densa en conexión con cliaclasas que se puede
constatar aún en las rocas de los tipos r,, r:, H.? fuera de las rocas o: y ~.
en la mayor parte ele los afloramientos excluye toda posibilidad
de explicarlas como formación sedimentaria o filoniana. Y todas
las rocas cuyo estudio microscópico está dada más arriba, están repr~senta&lt;las en los perfiles indicados, excluyendo el granito - gneis
gns.
Los afloramientos de la vertiente norte están, en general, representados por bloques y las rocas son recorridas por numerosas
hendiduras cuyos !&gt;istemas generales tienen dirección ::\E. 40 NO .
30° y 1\0. 1 ro 0 y que las hienden juntas con grietas irregulares formando pequeños bloques angulosos. Aún entre las rocas negras
granosas más o menos densas, con p-;euclo - fenocristalcs rojo pálidos se ,-e que el color 'rojo ele estos se hace más vivo, cuando están
situados en proximidad de las diaclasas primarias, las cuales pueden
reconocerse por las partes rectilíneas completamente afaníticas.
Los afloramientos ele la Yertiente sud, al contrario, están formados por grandes superficies casi planas, cuyas hendijas más distanciadas las hacen utilizables para la industria ele canteras. Puede
notarse también una separación en grandes sombreros paralelamente
a la superficie actual de las rocas; y algunas veces la superficie
de estas hendiduras. cuando ellas forman un ángulo considerable
con el horizonte, están pulidas con estrías de dislocación.
Las rasgaduras transn·r:-aks (NO. 40° ) están a \ cces rellenadas
por una película de clorita.
El afloramiento más retirado al SE. de la nueva cantera está
constituído por un granito - gneis gris con cierta semejanza con la
roca descripta por el número 1 ; puede ser que contenga 1nás microclino pálido, y la estructura primaria e ;tá mucho más conservada; los
feldespatos forn1an enseguida ovaloidcs alargados en dirección NO.
80° mostrando así más o menos coincidencia con el granito - gneis
rojo. En este último se encuentra una roca idéntica con la del núme·
ro 1, como inclusión magmática. Sobre la cima, cerca del punto B,
se encuentran algunos trozos angulosos ele un gneis gris como inclusiones; están cli,·ididos en lentes alargadas en la dirección ele Ja
estructura paralela. Los contornos son bien netos, y la masa del
granito - gneis rojo ha entrado en las hendijas que fraccionan los
trozos anteriormente coherentes; la orientación ele estos trozos demuestra que ellos han sido deformados por fuerzas mecánicas junto
con el granito - gneis rojo, después de haber siclo incluíclas. Del
mismo origen son las milonitas grises compactas y bandadas ( E ),
cuyas lentes listadas he señalado más arriba: (\·éase Ja fig. 4 ). El
pasaje sucesi,·o de la inclusión incli\•iclualizacla hasta una masa lentiforrne de contornos difusos, .se puede observar en el campo mismo;
las rasgaduras con la masa roja que ha entrado en ellas (son a veces
reconocibles.
11
,

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~:?

-

En cuanto a la milonita negra granosa (:-:), me atrevo a explicarla
como un producto melanocrátirn ele diferenciación ck la rrris ( granito - gneis gris) que, com.o la roca materna, ha :-;ido roída e incluída
por el magma del granito rojo m:ís joYcn. Como rastro tle la
acción magm:ítica posterior en las inclusiones del granito gris, yo
considero las pt..:queiias hojuelas bien netas de mica par&lt;la idiomorfa.
El resumen ele las relaciones obsen·adas en el Cerro ::"\e gro,
podría expres;irse como sigue: un granito gris m:ís \'iejo con productos rnelanocráticos de difrrcnl iación ha sido atraYesado por
un granito rojo más joYen. El proceso eruptin) fué acompaiíaclo
por rocas pcgmatíticas y aplíticas cerca del contacto &lt;le las dos
i·ocas y pc•r inclu:-;ioncs de la roca m;í.s antigua; puccle ser que
una parte de las milonitas negT&lt;b deban interpretar.-;e como pro·
duetos de diferenciaciones un poco más melanocr:íticas &lt;le! granito
rojo. Conduíc!o el proceso erupti\'o, las dos rocas juntas, su zona
ele contacto, y las rocas no ho111ogéneas por inclusiones, fueron
deformadas por fuerzas rcgionaks. En las rocas homogéneas esas
fuerzas han producido un estructura paralela por aplastamiento
débil, con zonas locales más aplastadas. Las rocas no homogéneas fueron rompletamente apla~taclas y molidas formando milonitas
de grano fino y afaníticas (rocas córneas de \ \1 E:\'11:\). El pórfido
de lL\ t:TII,\ L es fácil de reconocer entre las mi Ion itas: es la mi Ion ita negra con manchas rojas: tanto más homogéneo y libre ele
jnclusiones es el microclino, tanto más consen·a sus conton10;;
primarios, ligeramente redondeados.

e na \'lSita a las canteras graníticas del Cerro Redondo (a 5
kilómetros al sud ele Sierras Bayas), ele! Cerro Sotuyo (al este de
Sierras Bayas) y de la Sierra Chica ele IIinnjo ha confirmado,
en general, las obser\'acionc::. sobre las relaciones entre el granito
gris y el granito rojo.
En el Cerro Redomlo, el granito rojo vivo, ele grano grneso,
presenta una estructura paralela poco \·isibk, marcada por bs
lentes abundantes de cuarzo. que e:--tán orientadas a :\U. 90°; contiene inclusiones, a medias fundidas y recristalizadas. Je un granito gris \·erdoso. Las hendijas principales, casi verticales, según
Las cuales la. roca se repara en graneles bloques, e;t;í.n orientadas
a ~E . 17°.
La roca predominante en el Cerro Sotuyo, es un granito - gneis
oscuro, miarolítico . rico en plagiodasa y minerales colorearlos. y
con productos de diferenciaciones melanocráticas. que representan a ,·eces las formas ele las inclusiones exógenas. La Pstruct ura
paralc:la bien \isible est{1 orient.úla a 0:ü. i:w
140".
En el úngulu E. ·de lo:&gt; afloramiento~ se ve un ¡~ranito - gneis
rojo \ jpJ(1n:o, no homogl'nro, con graneles inclusiones. fundida:,.
parcialmente ele! granito - gnl'is g1:is. Hay aquí una c:rntidad de
rocas intcrnwcliaria:-;, sintt:ticas t¡ll(; toman otra \ 't'Z el cadcter ele una
migm.atita e.le grano fino.
0

-

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�-

23 -

Relaciones semejantes se &lt;&gt;bscrvan en las canteras de la Sierra
Chica; las migmatitas y las rocas mixtas. juegan aquí un rol
todavía más importante.
La estructura paralela a veces bien ,·isible ticn:! orientación
NO. 95°, con desviaciones locales hasta :\O. -+5º·

La dtpicla ns1ta de esos lugares no ha permitido rc,;ol\'cr
las relaciones tan complicadas entre las diferentes rocas. :.\Te
parece que este ser;í un problema múltiple de grande importancia:
desentrañar la región de las migmatitas y sus \'ariaciones: los
productos de clifercnciaciones de las rocas del primero (granito gneis gris) y segundo (gran ita - gn&lt;'is rojo) grupo; la edad relativa
ele las rocas y de las erupciones y la celad de la dcformanún regio·
nal de toda la comarca, y en fin si hay verdaderos esc¡ui-;t')S cristalinos &lt;:n esta región, como resultado de una completa r,·cristalización, o si el micasquisto del Cerro Plata pertenece al grupo de
Ias rocas aplastadas por acciún tect&lt;'mica.
::\i la edad relativa de los prore~os que han ddor111ado las rocas
arriba descripta:-;, ni los frn(:mctHh acompañaiitt·:-.. han sido fijados por esta corta excursión. Solamente se han e..;turliaclo brc·
vementc los problemas que a ellos se ligan; puede ser que la
in,·estigaci6n futura ele la cxtensi&lt;'&gt;n de la zona &lt;k la; milonitas,
de la distribuciú11 de las meas mig111atíticas y ele la.; roc;b no
hornog{neas, de a lgl:nos indicios cu e,.,te semi do.

Para tt:1wr 1ma idea sohr-: si l.1 dchrmaci/&gt;:1 nwcrn1c1 de Ja-;
rocas del Ct'rro 0: cgrn (':-.t;í acrnnpatiada también dl' una alteración en su composición química y para podn :1 ,·erigu i r má-; (kten idamcn te la forma ck producirse e~ta altcraci 'm, hice efectuar
en el laboratorio dl•l profr:-;or Dr. ,\l. DI'lTRil'TI en llcidclberg
cuatro an{llisis de muestra:-; típicas de este grupo de rocas. Para
esto he elegido:
1 ). El granito - gneis dcwri¡ to corno muestra ::"\ .º -t. de
grano algo fino. que p ir -;u textura igual p.1re\'Ía pr,·cisanwnte
adecuado para la im e:st igaci: n qu Ílll ica.

2 ). - - La mi Ion ita dcn&lt;&gt;a 1wgra con manchas rojas (ele minocl ino ) descripta como rnue-,tra 1'\ ." 7 y represt'nla l'n la figura 2.
cuya relaci1'n g1·nl-tica con la roca principal " ( giwi-; 111anchado
rojo, gneiss &lt;1&lt;:lll-) ha sido an'riguada con mucha :-l'guridacl. tanto
¡•or las ohsen·a1 ioncs de campo como por Ja-; microsn'1picas. Preparando el matl'rial para el an:ílisis se h:i tenido especial cuidado en que t'Stén representadas en la prucba la masa ( Grundrnassc ) y la" m:1nchas coloradas en la rclaci ,'1 11 gl'neral que se
obscrYa &lt;'n la roca.

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•

�-

24 -

3 ). - El granito - gneis :'\ .'' 1. que cH·upa según su hábito
rnicrosnípico. la misma relacii'm comparado con el gneis manchado
gris &lt;le la falda sucl del Cerro :'\e gro. del mismo modo que "Ja
roca ¡..; ." 4 comparada con el gneis manclwdo rojo. Ee el campo
he observado la roca ¡\ ." 1 como inclusiún bien individualizada
en el gneis manchado rojo ( Yéase P. 9 ).

4 ). - La milonita gris listada (comp. fig. 4, mue::.tra X. 0 20)
que funna lentl's clifusanwnte limitadas en la milonita roja listada y cuya procl'dencia he supuesto de inc lusioncs dt'formaclas
del granito - gneis.
En las tablas siguientes. indican:

La columna a: las cifras de los an;ílisis:
))
))
b: las cifras de los an(disis. calculados cn roo
partes de Li substancia libre de agua:
»
))
e: las proporciones mcleculares:
»
))
el: los Forccntajes mokcularcs, después de haber
cakulaclo Fe~ 0 3 a FeO y ~InO. y Ti O~. y
P 2 O.r, en la canticlacl t·qui\·akntc de Si 0 2 .
Estas cantidades equivalentes han siclo sumadas a las cantidades ele Fe O v Si U,, corres·
pondicntC's, 'Usando. por otra p·arte. eÍ mismo
método por Ba O a Ca O, dc.;;pué~ de&gt; haber
eliminado las cantidades equi\·,llentes de Ca O
en su forma de calcita.
Aclcmüs ha calculado para ra(la análisis las cifras cll' ÜS.\".\f'\ ( 1 ).
dejando de lado l'i exceso in-.;ignificant.e cll'i óxido de aluminio,
pero indicándolo cada n·z bajo la letra T.
Se ha prescincliclo del dlculo. s~·gún d método de &lt;;RCBE:'\:\L\.1\::--; ( 2 •• por la razi: n de que en nuestro 1·a;o no se trata de c~quis­
tos crista linos Yer'dacleros. sino ele rocas. para las cuales l1;s geúlogos
cscon·scs usan la cknorninacir'.m caractcrbtica « flinty crush rocks»,
y que carecen casi completamente de la fonnaci.'m 11ue\ a de minera ks o la muestran en el grado insignificante que resalta dt·
la el escri pción p&lt;.'t ro gráfica.
También se ha prescindido del cálculo el,· las r·anticladcs de
los 'diferentes minerales. l:orqtH~ ni la. textura ni la estructura ele
las rocas ha permitido obtc.ner la base necesaria para dio. es decir.
para la estimacii'n c'&gt;ptica ck las rdaciones cuantitativas ele Lls com¡;onentes. Sin embargo se ha calculado, t'll cambio. la «standard
mineral compositión » de los pe tn)grafo-., norteamericanos y. al n1ismo
tiempo, los valores correspc;nclicntes del sistema ele clasificación
norteamericano ( 3 ).
A los anülisis empicados para la comparación re refieren las
.columnas ai, a~. a 3, etc.
c1)
l'l

..:\. OsAx:-.;, \·ersuch tinl'i- chC'miscla·n Cla~sific-atio11 ckr Erupli\'~t·~t&lt;:inv : T. ~t. P. ~t..
..~~1-;69; :10 (HJH }, p . 399·5.1)8; 21 (19"12}, p. 305-.:4~¡ .,U ( 191 ·3 ) 1 p. 3J:?·,356, .103-.i36.

(19ori), p

(•)

&lt;&gt;p. cit.

(.~)

\\.Jlll''.\[.\:N' tROSS,
rock~ ;

slfication or lgnl·otb

•

J.

1'. IUUl'.'"COS , l;.

v.

PIRS~OS,

JI.

s. \\ ,\SIJL"'\GTOX1
0

&lt;.:hicago y 1,011&lt;101;, 19'lJ.

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!.Juantitativl' clasa

�-

25 -

ROCA No . 4

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2. 10

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Ca O ... , . ..... .

0.03
0 . 62
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1. 71

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3.4o

3 . 30

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4 59

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0.11

0.31'
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0.06

0.06

0 .0005

0.12

0.12

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99 .80

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1.5486

º·· ..... .... .

1 .69

4 75

0.11

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Zr 0 2 • • • • • • • • • • •
Ba O . . ....... .

Peso específico:

I

0.43

o.o6

o. O&lt;)

o.os
100.00

100.28

100.01

2. 665.

Cifras de Osann:
(;ranito tipo ll\l"ZE~HEHt;:

s

.\

8o.s6 6.59

81.5

e
1

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e

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9 5.4
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2
2

12

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11

-

.)
· ?

0 . 02

.\nálisis de comparacicín: a, - granito con biotita y hornblc11da (Biotithornhlcndegranit) de :\Iariposa. California (2).
a 2 - granitita con microclino, de Konyam Bay,
Sibiria (3).

ST.\'\lHRT&gt; :\!IXER. \L C&lt;Dll'OSITIOX
Cuarzo . . .. ...

,;2 . 6.i

Ortoclasa... .

2¡ . 13

Sal

27.20

,\nortita.

6.76

Corindón. . . . .

o. 02

IIipcrstcno . .

·'

-

1

7

&gt;

Fem
Albi t a ........

1

¡icrsalane

Ordcr
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2

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helg-arc

3
H.an~ 2

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Xa,O . K,0

&lt;

7
/

Ca O

1.05

.

Sal 93.75

Enstatita . . . . .
I1111e11ita ....

•

Class I.

'

.i._' &lt;lomalkalic
3

Fcn1 5.94

Subrang 3
Zircón .... .. . .

o.&lt;&gt;9

.\patita ...... .

0.2,:;

Calcita. .. ....

o .86

K, O
Xa, O

&gt;

3 , SO(¡·1pot (lSSIC
.
-

5

(1
A. OsA""• l. c., ''I (1900), p . 17&lt;1·
(l) :p-. Tt1Ri'r'l·:R, U. S. Gl•ol. S11n·t·y, q. nnn. reporl 1Sq2: cit, scg(111 OSANX, Beitrtlge zur
chemischcn Petrographit: U, (19'15), N.º 2:;1.
Ibide~n, N.O 256.

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�-- 26 ROCA No. 7

Si
Ti ( ) ., .. .
,\!., &lt;i ,
FL~ ,&lt;l
Fe O .. . ..... .
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3.31
0.07
1. 78
3.76
3. 12

1.0998
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!'eso L'SJll'&lt;.:ÍÍico: 2.716.
s
A
e
F
73.¡9 6 . 29 :; 36 6.35
Cn111ito tipo K \Tz1¡xFE!.S (1): 7.¡.

e
11
T
0.56
.J..2
7.9
5.3
7 9
8.5 J . .:) 8.o

a

Cifras de Osann:

.\núlisis ck comparacicín: a, - g-ranitita de Siln:r \\"rL·ath ::\li11e, ::\lo11ta11 a (2).
a, - granito porfírico (porphyrnrtigc.:r c;ranit) de
;\lariposa, California (.-;).
ST.\XD.\RD

96

b'.uai-1.0 .

21 .

&lt;lrtoclasa.. . . .

2.¡ . .¡6

,\Jhita.... . . ..

26.36

. \nortita. .

I.)

65

Cori 11c11í11.

o

99

11 i pc.:r,.,tcno ..•

.¡. . 59

E11statita ...

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o. 12

Calcita ...

1

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7

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3

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s

6S

.\. OSA;-.:~. \'t•rsuch l'tc.; 19, p

·s

(:z) \\'. l., 1:-o.:1H.H.P.7\ 1 U !i. Ccological sun·t:y; 1" nnn . rl.'porl Ill, t8';'6·1S9;; citado según
OSA,'.", BdlrÜ.~(' JI, X.o 2_¡0.
!_t1 11. 'J'ttR:SEM., t.". S. Geological Survey
i aun. rtport 1'i9:z cit. ~t&gt;g1in Os..\7\:", lleitr!:ige II,

X.o

:ll\O.

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�- 27 ROCA No.

Si
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0.83
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57.09
0.85
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o 47
4 .69
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[ 80
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4 ú6

0 .9515

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57.97
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17 .28
2 -..&gt;
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3 75
o. 15
2.20
4.33
4.31
4. 12
0.18
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0.05
0.64

o.&lt;&gt;&lt;)

1 7S
5 57
J . .+.f
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0 .13
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1()() . 38
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I.

O.OJ06

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o. 1957
o 0029
o 0651
0.0013
o. o.+50
o. 10&lt;&gt;7
0.0563
o 0496

·'

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,..,

.¡ 71

3.07
6.09

3.8*
3.39

0.0125
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0.0007
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0.55
(). 20
0.08
(1.43

j

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e

F

ICXJ .OO

0.07
99 .75 (1)

lOD. 00

2. ¡69 .

Cifras de Os.\:-;:-;:

s

65.55
Diorita (Banatila) tipo Sz.\sK.\: (2)
( ;ranocliorita tipo DYP\"IK (3)

71.5
72.0

.\

- ""
1 ·

-~l

e

a

11

T

6.09 7.78 6.8 5.8 ¡.4 5.40.03
6.5 5.0 8 5
8
i
5

.\nálisis tle comparación: a, - Diorita de '.\Il. .\sculney. \ºennont (4).

STA:\"D.\RD :'l!J:\ ER \L CO:'lfl'OS!TIO"

Cuarzo ....

2.46

Ortoclasa.

27.5S

Albita ...

29.50

c\nortita.

24 . IJ

Corindón.

0.03

IIipersleno .

7.37

Enslatila .

4.50

Ilmenita ..

1.61

'.\Iagnetita .. ..

o.¡¡

Class 11.

l

Sal
Fem

i

&lt;

o. 13

e\ palita.

0.43

Calcita.

1.25

(1)

(2)
(~)

(.1)

dosalanc

3

Sal 83.70

Orckr 1
F

7

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Rang- 3
K

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()

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K, O

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Fem q.81
Zircón .. . . . .

5
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1

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·'

Suhrang-

-·Xa, O &lt;.....

3

·'5

alkalicakic

,)

&gt; s .sodipotassic
:;

Incluyc-ndu 0.04 F' y .J....~2 FL· s1 .
A . OsA:-.::"li, \°(.'rsu ch t:tc.; 19, p. 4r5
A. Os.\1'\N, \ 'L·nmch t:tc.: 21, p 4 0¡
F. \V . Cl.ARKI!, F. S. geol. Surn~y. Bull, ~o. 168 1 25; cit. s(.•gún OSA~'.'.', lkitrüge Il X.o 4 ~0.

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�-

28 -

ROCA No. 20

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2.21

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O . .j.O

3 . .i2
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3.99
o.o8
0.83
0.59
0.03
o. 12
o. IS

3.45
3.36
4.02

r.q38
0.000!
0.158_¡.
0.0051
0.0307
o 0007
0.0100
0.0616

76.58

16.08
o.Sr
2.20
0.05

68.63
0.01
16. 16
0.82
2.21
0.05

0.59
0.03
o. 12
o. 15

0 . 013_¡.
0.0002
o . ooro
0.0010

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0.63

0.67
3.25
3.63
2.86

0.0.~.¡2

0.0.¡28

º · 12
100.00

100

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,)

l' eso específico: 2.668.
Cifras de Os.\xx:

s

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c

a

F

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T

76.58 6._¡.9 3.25 3.08 10.1 5.1 4.8 5.6 o.86
CranodioritatipoEI.ECTR1cPi,;.\K:(1) 75.5
9.5 6.5 -J.
An{tlisis de comparación: a 1
Co. Cal (2).

-

Cranodiorita de Sil ver lakc Hotel, Eldoraclo

STAXD,\RD :\II:-\ER.\L CO:\IPOSJTIOX
Cuai·zo ... . . .

Class
Sal

Ortoclasa .....

Fcm

7

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1

, persalane

Albita ..... .
Or&lt;ler
Anortita ..... .

-QF &lt;

Corindón ....

7

Ilipcn;tcno ...

&gt;

5

I

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Ilmenita .....

0.02

:\Iagnetita ....

I.

Zircón ....... .

o. 18

7

belgarc

3

Rang

Enstatita .....

2

2

;_;, - 5 , dom alkalic
3

Fem 5.90
18

Apatita ... . .. .

o .o6

Calcita. .. ....

r.34

(1)
(2)

Subrang 3

5
3

&gt;

3

, sodipotassic

5

OSA:&lt;:&lt;, Versuch cte. ; 22 p. 407.
\\'. LINDGRE1'", Am. journ. of Sciencc, Ser. l \' 1 3; cit. según OsAN;&gt;; 1 Rcitrüge 11, NO. 498.

A.

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�-

29 -

La. transformación que par,ilclamentc a la trituración mecánica., ha tenido Jugar ·en el granito gneis rojo, hace reconocer
algunas relaciones sorprendentes. Comparando los análisis núme·
ro 4 y N .º 7, resalta la clisminuciún considerable del grupo de los
e, idos: Si 0 2, J&gt;~ O,, y Ba O. ) el aumento ele t\1 2 0 3 • Fe~ 0 3 , Fe
(:\In) O, :\Ig O, Ca O y Ti 0 2 quédando, en cunbio, lo; ale dinos
1~1;ís o menos constantes, aunque en lo que se refiere a K~ O, se
1 uede \ er claramente tendencia a disminuir. En la standard mi1.rra/ compositión se hace notar ('-;te por la disminucic'&gt;n marcada del
&lt; onteniclo c1 e &lt;uarzo y el aurn('nto de los componentes fémicos
( cxcepci{n hecha ele la apatita ). El feldespato ha aumentado por
t ! !desarrollo enorme 'ele la anortita, mientras el conteaiclo en fcl
c!cspatos a ka linos ha dismimiiclo, resultando ¡xir eso, en tntal, b
11lagioclasa m;is búsica. El exceso del óxido de aluminio (corindón)
ha pennaneddo insignificante: de lo que ;-;e puede 'deducir que l t
formaci(,n nue\·a ele sericita, ha teniclo lug-ar solamente en escala
reducida. Esto concuerda bi('n con el resultado del estudio micros
coptco. Sin embargo. también aquí se obsen·an indicios &lt;le pro
ccsos contrarios a los que se sm·le encontrar en los e,;qpistos cris
ta.linos: la relaci&lt;Ín de los grupos ele lo-; minerales de la standard
com¡:osition - P ( :-ilicatos colorl'ados): ::\1 ( mineraks ele hierro
&lt;"tdtcra, magnetita, ilmenita l
ha cambiado l'll fa\~or de estos úl
timos. En realidad este camh:o no tendr;í importancia mayor.
habit'ndose dejado &lt;le lado l n d cálculo la fonl.1aciún nue...:1· ic
la biotita; y por eso nt&gt; sed. tan gra:1cle la. diferencia con los Cs·
quistos cri~talinos, cl(mdc los minerales de fierro (magnetita.. ilmenita ). suelen dl'saparecer en la zona superiur.
Scgt'in d método de cí.lculo de ÜSA~'\J las dns rocas an'.llizadas
e orres¡ onckn a dos tipos difrn.~1.1tes de la misma familia de gra.·
nitos; y del dkulo seg\'111 el ml-todo norteamericano resulta la
translación del rang'&gt; '.! al r,rngo 3. que:lanclo las Jemás relaciones
malteradas.
()UE:'\'~EL ( I ) ha descripto hace p:)co una transformación quí
mica semejant(', uriginacla probablemente también en lo principal
1.or presiún mecánica, de roca-. pertenecientes al mismo cuerpo, en
sentido geológico. La tabla siguiente, en la cual se ha repetido CH las colum.nas 4 y 7 los an;ílisis ya tratados .uriba y cuyas
( olumnas l y la, se refieren a los análisis de un p írficlo fclsítico
de Bahí;1 l{oclrígucz, Skyring \\a ter, Pa'tagonia. y ele un porfiroidc
( Porphyro1cl del mi"mo lugar &lt;kr;vado del p.)rticlo. fiacc resaltar
el par:ikli~mo de la tran::-fonnaci1',n química.

'1) P. D . Qt'K~S1·: 1., Die Quanporph~:r · uncl Porphyroi&lt;.lformation Íll Slitlpalagonien und
Feuer1anc1, Hull (;L·ol. Inslit. Upsala, Vol. XII, ( J9:),3), p. 9 40.

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�-

30

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1 78
2.07
o. r.¡.
.¡. . 2.¡.
0.65

.¡

o.o6

0 .06
100.01

Comparando las cifras de estas colu mnas. se puede establecer
que la. difertncia en la forma de h tr,msfom1ación química e,,
~:x&gt;lamente ' gradual. y que tiene en tocias parte-; el mismo signo,
c•xcepci(n hecha del contenido de ~a~ O. En la'&gt; roca.-; cid Cerr &gt;
&gt;: cgro se muestra con-,,tante o se nota sola.mente un.t disminució 1
;nsignificante, mientras que en la roca de Bahía Rodríguez s'
nota un aumento indudable ele &gt;:a .. O. El contenido &lt;le C O
probablemente no tiene nada que 'er- con la clefonuación mecánica;
~•&lt;'d.. más bien. una consecuencia de la descomposición en la superficie.:. En la roca de Bahía Rodríguez permanece constante.
mientras en la milonita negra del Cerro ~ egi:o. rica en hcn.lidura:;,
se ha producido tm enriquecimiento.
En el granito· gneis gri:; ( ~ .0 I ) Cerro ~e gro, b.tjo 1·ondicicJH'S fbicas aparentemente iguales. acompaiiando a la deformación
mecánica en la milonita gris listada '\. 0 20 , ·n·mo .~ una transfor·
mac:iún química en su1t1clo casi contrario. Lo.:; Y:ilores pat.t
Si O~ suben. mientras disn1111uyl' el cmtcniclo el' Ali 0 1 Fe .\In )
O, :\lg O, Ca O, Ti 0 2 . En ambos casos P 1 O:;, B1 O y
Fe 2 O, se c"ómporta:n de igc1al molo: baja el contenido d~ lo::&gt; dos
]&gt;.rimeros con la defonnaci&lt;'m aproximadaml'nte constante; sin lºIn·
bargo se puede notar una dismmución (le K 2 O. En la standard
mineral compositi&lt;:n se hace m;ís sensible la transformación: el
contenido del cuarzo sube de 2.46 º·º hasta 2j.64 º,'o el cont&lt;'niclo del feldespato baja considerablemente y la plagioclasa
se n1eh e. u1 total, mús ;ícida en proporción de un 50
El
cxcc:-,o del óxido de aluminio (corindón) aumenta mucho, pero
tomándolo en absduto pl'nnanece bajo; Ja formación de scricit t
ya s&lt;· reconoce a simple ,·ista en la muestra. El contenido de ln ;
c·omronentes coloreados ha clisminuído hasta 1/ 11 del original; s n
embargo también aquí ha subido el contcniclo r.:lati\!&gt; de miner,11&lt; s
ck finro ( mag11etita. ilmenita ).
. \quellos tiros de ÜS.\:\'X, a que más ~e acercan la,; rocas
analizadas. pertenecen a la fila ele las diorita~ y granodioritas.
De acuerdo con la clasificación norteamericana. ele la clcformació.1
mecánica ha resultado la traslaciün ele 1a clase I I. orden 1. rango
3 a clase 1, orden 2. rango 2.

º"º.

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�- 31 -

Tampoco este ejemplo de alteración química e;; un ca-;o a:s
lado. En los esquistos cri!&gt;talinos ele :\l.\LYERX lIILLS, EXGLA'.\I&gt;,
CALLAWA\' ( I) ha estudiado, paso a paso, tanto macro y micros ·
cópicamente como químicamente, la trasición de una llior:ta básica .de grano medio en una cuarcita gneisoidea. La co 1fronta
tación de los análisis 1 y 20 con dos de los análisis de C\LL.\ WA \
(V y \'JI I ' hace re.saltar la analogía de e.:; ta transformación química:

&lt;\ . . . . . . . . . . .

Si
Ti

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•\1,

Fe

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.. .. ..

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0.01
16.oS
o.8r
2. 20
o 05
0.40
3 .42
3.34
3.99

47. l
o.4

81.9

18. I

9.2

' .

• •• •

0 . 20
()

..

09

1.78
5.57
·' .44
4 .6o
(). 13
1.6o
() . 54

.. ... . .

º· .....

\"ll l.

()

l 10° ...
11011

\".

19 .69
o . .¡.6
4.63

o,

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(}

20.

0 . 83

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:\In (). ..... . . .
:.\Ig- o .. .. . .
Ca () .. ........ . .
xa, () .. . .

K,

J.

.

08

() . 42

o.o~

.

\º.

3.0

)

o 8•·' i
o 59

o.&lt;&gt;

8.5

1.6

o.

o o
0.5

I

7.3
6 6
2.4
2 8
3.6

o q
1

(2)

6

2. [
l . 1 (2)

o O'

o

"

12
0.1.=;

----

100

38

lfX&gt;

34

99 9

99.5

Todos los grupos de loo.; &lt;'&gt;xido,.; en los a.n Hisis d.! la:; r.&gt;c.1s d ·
IIJLLS se com¡x&gt;rt;m analog.imcnt c a la.; ro: a-; gris1·s
del Cerro Negro, excepciún hecha de Fe. O 1 : aquí h tran-;formaciú ·1
tiene signo contrario. En lo demás, la difrrencia es s Jlamen e
gradual.
QcF.:-:~EI ( 3 · hace respon..,ablc la mctamúrfosi:-; dinámica qu·z&lt;'.s acompaiiaclo por hiclratiza1 iC111 hidr(¡tcrmal. p Jr la transforma ·
ción química &lt;le la roca. Ya antes, Ll'-'DGRE:\ r .+ ) ha trataC:,i
de explicar un.a transformac i 'm semejante en Ja rioli ra de Lomar
clistriot ¡or metamorfosis hidrotcrmal y dinámica combinadas. En
nuestro caso no se puede realmente hablar de la hidrataci1)11 hidrotemal, porque falta casi completamente la formación nuc,·a el •
minerales o, por lo menos, ésta no alcanza mayor grado que e 1
cualc¡uier roca eruptiva n :mnal. l na influcrn ia h:cln,te1mal hubi ~·­
sc sido borrada complt tamentc por una metamorfosis posterior.
En ese caso. tambil-n la solución termal cad t ,·cz hubiera ten id&gt;
que ponerse &lt;;n equilibrio con la fase sé&gt;lida ( BODEN KÜRPER) y
como productos finales hubieran resultado rocas de composi-ión
química muy parecida. :\quí l'S este también' el raso, pu~::; la milónita gris listada ( N .0 ::?o) y la milornta negra ( :--J. 0 7) muestran
gran parecido en relación química, como ::;e demuestra en la tabl i
::;iguicnte:
:\IAIXER:\

(r)

Tht.~ orig-i11 uf thc cristalint• schi!;l.s of tht.• :'\tah·ern Hill!'; ~ ·

(2)
(Ü

l'fr&lt;lirla de ignición
Op. cit.

(·l)

O :-;. &lt;;eolo1'tical Survcy: 1R n1111 . rq1ort lll, 1~9t.·~r¡.

J. e .

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s., 4 9 ( 1R93H p, 3fJ.'i.

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0.12

0 .03

o.oó

0.1.:;

100 .•jl

1(){). 34

Justamente en esas condiciones, Ja-; rnc:as menos deformadas
mecánicamente, hubieren escapado, por su menor destrozamientc&gt;
utlerior, a las influencias de una solución tcrnal.
Sin embargo, parece hablar en contra ele una hidratacicín hidrotennal de la roca del Cerro 'Je gro el aumento ele Ja cantidad
relati\'a de los minerales (magnetita, ilmenita ) así como la defor
mación &lt;'&gt;ptica bien conser\'ada de los componentes. donde todada
pueden ser obsen-;1dos debido ;ti tamaño de Jo-; granos, las obser,·acioncs en el e.ampo, puede decir-.;e que no se trata de una fundición. rnagmática de los frag11wntos del granito - gneis ( migma1ita ). Tanto la .roca X. 0 I como la de:\'." 20 se presentan como
~nclusiones en el granito - gneis rojo siguiendo la estructura ele la
roca que las incluye; pero sin embargo, muestran ctifer{;ncias muy
marcadas en la composición química; y por otra part~ considerar
la milonita negra como pro lucto ele la fundicic'll1 del granito - gneis
rojo no permiten las observaciones en el campo.
La interpretación mús natural de la transformación química de
estas rocas, destrozadas por presión, es tal vez la siguiente: la~
i;oJucioncs que circulan en la ruca acrecentan su efecto, en relación
al aumento de la presión y di-.;minución del tamaño de Jo,; granos:
y quizús también p:ir la fricciún sumamente fuerte ha tenido lugar
una fundición parcial de los granos más finos aislado-;, pudiéndose
quizús ·considerarse como efrcto de este proce'&gt;O el aumento del
contenido relati\'o de los minerales de fierro ( magnetita, ilmenita ).
correspondiente al fenómeno de corrosión ~·n los componente,; coloreados ele las roc;:is dusi\ as n·rdaderas. En esas condiciones, p.o r
fin .se produjo, tanto mecánica com.o químicamente el eL¡uilibrio.
¡;udiénclose con siderar 1as milonitas como sus productos. No s :·
necesita constatar expresamente que, según los cambios ele la presión y del tamaño ele 1os granos en la roca transformada, pueden
diferir los productos finales que prO\ ienen del mismn material ori
ginal. En cambio, en el caso ím·er:;o, ele un material original
distinto, ,pero bajo con'i:lióones iguales de presión y de temperaruta y dado un tamaño de los granos m&lt;ÍS o menos igual pueden
resultar productos finales muy parecidos químicamente; esto. me

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�-

33 -

parc:cc, queda 'demostrado con el cjem))lo de las rocas del Cerro
Negro.
En otra oportunidad ( 1 ) se ha limitado el concepto d 1.! los
esquistos cristalinos diciendo que son rocas que han -;ido trasladadas de las condiciones primarias de equilibrio que tcn 1an en
el lugar de su formación, a nuevas condiciones ele equilibrio y
que para estas nue\'as condiciones han alcanzado un nue\·o cqui
librio químico - físico. Aclem&lt;Ís, se ha de&lt;lucido que est · equilibrio
está acompaiiaclo a menudo en las zonas superiores d" profundi
dad por una disminución ele los alcalinos. especialmente ele K! O,
en las rocas ;íciclas intcnnediarias de origen eruptivo y sedimen
tario. En las meas del Cerro ~ egro se observa la disminnci&lt;'ín de
J'~ () solamente en pequeña escala; y. no obstante del nucyo
equilibrio químico apróximadamentc alcanzado, no sr- trata ele Y&lt;?r·
clacler('s esquistos cristalinos, qued;1ndo &lt;ipróximadamente con..,t.intc
d contenido de los akalincs.

~
~ciencc~

Comp. H

BAt.Kr.t '.\"J&gt;, I ..e.., roches lle..· l Onra1 an~t•c¡ur ,.. t h.·urs r•.:iaoons;

St. P(·tcrsl1ouq{,

~ ~·.

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37 -

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                    <text>MINISTERIO DE ECONOMIA Y OBRAS Y SERVICIOS PUBLICOS

SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA, PESCA Y ALIMENTACION

FLORES

El Cultivo de Gladiolo, Crisantemo y Clavel
en Argentina
Documentos de Trabajo Nº 9

Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Forestación
Dirección Nacional de Producción y Economía Agropecuaria y Forestal
Dirección de Producción Agrícola

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP-AR

DIRECCION DE PRODUCCION AGRICOLA

FLORES
El C,ultivo de Gladiolo, Crisantemo y Clavel
en Argentina

Ing. Agr. Esteban BARREIRO

Supervisión general: lng. Agr. Carmen VICIEN
lng. Agr. Susana PENA

BUENOS AIRES - SEPTIEMBRE tm

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP-AR

•

SECRETARIO DE AGRICULTURA, GANADERIA, PESCA Y ALIMENTACION

Ing. Agr. Felipe SOLA

SUBSECRETARIO DE AGRICULTURA, GANADERIA Y FORESTACION

Lic. Jesús LEGUIZA

DIRECTOR NACIONAL DE PRODUCCION Y ECONOMIA AGROPECUARIA Y FORESTAL

Ing. Agr. Gustavo ALVAREZ

DIRECTORA DE PRODUCCION AGRICOLA

Ing. Agr. Carmen VICIEN

�•
BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP-AR

FLORES
El Cultivo de Gladiolo, Crisantemo y Clavel
en Argentina
INDICE
Intr-c:&gt;&lt;lucción ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• 1

El cultivo de gladiolo en Argentina............................................................................... 2
El cultivo de crisantemo en Argentina •••••••••••••••••••••••••..•••.•.••.•••••••••••••••••••••.••••••••••••••• S
El cultivo de clavel en Argentina................................................................................... 8
Anexo •••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• i1

Costo de producción de gladiolos al aire libre .... .. .... ............ ...................... ...... .. .. 12
Costo de producción de crisantemo ...................................................................... 14
Costo de producción de clavel .................................................,...... .. .. .. .. .... ...... .. .. 19

Bibliogr afía consultada •••...••.•.•.••....•.••.••.•.••••.•.....•••••.••..••..•••.•.••••.••...............•.............•. 24

�•
BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP-AR
El CULTIVO DE Gl.ADIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EN ARGENTINA
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: : · . . ll t;IJL11V_O DE 6LADIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EN ARGENTINA
.

.

.

.

INTRODUCCION
El cultivo de las florales y las plantas ornamentales
ha tenido en la Argentina un desarrollo progresivo a
partir de los tres últimos años. Así, existen especies
florales que fueron incrementando su superficie hasta
llegar a ocupar un lugar importante en el mercado
interno (Cuadro nºl). Por otra parte, e xiste una
variedad importante de flores de corte que son
ampliamente reconocidas por los mercados europeos
en contraestación.

En este trabajo se analiza la producción de gladiolo,
crisantemo y clavel en la República Argentina durante
los últimos años.
En el Cuadro siguiente se detalla la producción
anual por especie en miles de tallos para el año 1995
y la importancia relativa de cada una de ellas respecto
del total producido.

Al analizar la producción de las principales flores
de corte se puede apreciar que el clavel ocupa el lugar
más importante dentro del grupo de las flores de corte
tradicionales (clavel, clavelina, gypsophila,
crisantemo, san vicente, gladiolo, rosa y jazmín). Se
trata de una flor demandada en el mercado interno
debido a la aparición reciente de nuevas variedades
que presentan gran diversidad de formas, colores y
matices.

En el mismo grupo de las flores de corte
tradicionales se destaca también la producción de
crisantemos, que le sigue a la de clavel, rosa y
clavelina. Es una flor mu y conocida por los
consumidores y bastante deseada por su diversidad
de colores y tamaños; además presenta una larga
duración en agua, una vez cortada.
El gladiolo, si bien no ocupa un lugar tan destacado,
es considerado una alternativa importante para cubrir
el déficit de claveles en el invierno.

Cuadro Nºl : Importancia relativa de las especies Dorales ~s cultivadas (Producción anual por especie en miles de tallos) - Año 1995 -

Otras'
Clavel
Rosa
Clavclina
Crisantemo
Jazn•ín
San Vicente
Gladiolo

731 9 8
63959
27749
22324
21496
21173
19430
17 168
7474

26,72
23,34
10,14
8, 15
7,85
7 ,72
7,09
6 ,26
2,73

Fuente: ehbomción propia en base a datos suministrados por la Cooperativa
Argentina de Floricultores (C.A.F.).

E n el Anexo pueden
consultarse los costos de
producción de estas tres flores
de corte. Los mismos
pretenden orientar a quien
desee iniciarse en esta
actividad acerca de la
inversión que deberá realizar
para cultivar una hectárea de
gladiolo al aire libre, o para
comenzar un cultivo tradicional de crisantemo o de
clavel bajo invernáculo.

' ('8!;1 un 27 % del volumen total de flores de corte corresponde a las llamadas especies florales menores. Estas se destinan a la venta
en puestos callejeros, son flores de estación y se culti van al aire libre. Entre ellas se destacan: Aster, Anémona, Siempreviva, Copete.
Caléndula, Azucer.a y Narciso, entre otra.~.

a

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP-AR

EL CULTIVO DE GlAD/OlO, CRISANTEMO Y CLAVEL EH ARGENTINA

EL CULTIVO DE GLADIOLO
EN ARGENTINA
Descripción botánica

Grdco Nº l
INGRESO MENSUAL DE PAQUETES DE GLADIOLOS (199411995)

El gladiolo, que ocupa un lugar destacado en el
mundo como planta para flor de corte, es una planta
herbácea que se desarrolla a partir de bulbo. Pertenece
al género Gladiolus dentro de la familia de las
Iridáceas. Sus hojas, largas, estrechas y puntiagudas,
sale.n de Ja base en un número que varía de uno a
doce. Las flores están dispuestas en una vara en forma
de espiga y el número de flores por espiga es variable
pudiendo llegar hasta veinte.

Producción
En el Cuadro siguiente se detalla el ingreso mensual
de gladiolos al Mercado de Flores de Buenos Aires
durante los afios 1994 y 1995.

90000
90000
70000
IOOOO
IOOOO
40000

aoooo
20000
10000

!

El promedio de producción mensual para 1995 fue
de 59610 paquetes y de 55142 para 1994. La
producción de varas de gladiolo en el año 1995 superó
en un 8, 11 % a la del año anterior.
Si se anaHUl Ja variación estacional se observa que
el afio J995 fue más homogéneo observándose una
mayür entrada de flores al mercado durante los meses
de primavera (oct~bre, noviembre y diciembre).
Para el año I 994 la mayor producción se produjo
en primavera y la menor a principios de año, durante
lo" meses de Vt!rano (enero, febrero y marzo).

M A

M J

J

A 1

O H O

Tal como puede observarse en el Cuadro N° 2 la
producción de gladiolos presenta un pico de oferta
marcado a principios de otoño (Abril) y una relativa
escasez a fines del invierno (Agosto - Setiembre).

Cwodro N"2: Ingreso de gladiolo&amp; al Mercado de Flores de Buenos Aires
(cliDtklad de paquetes mensuales y varu totales)

Fuente : Cooperativa Argentina de Floricultores {C.A.F.)

F

Zonas de producción

Las zonas de producción de gladiolo en
Argentina son: el cin·
turón verde de Buenos
Aires, especialmente la
zona norte del mismo en
las localidades de Garín y
Matheu donde se cultivan
gladíolos bajo invernadero; la provincia de Santa Fe, en las localidades
de Pérez, Gálvez y Recreo, con gladiolos cultivados
al aire libre; la provincia de Corrientes, en las
localidades de Bella Vista, Gobernador Martínez y
Santa Lucía, con producción de gladíolos al aire libre;
los valles templados de Salta y Jujuy, en los que
también se cultiva gladiolo al aire libre; Tucumán,
con una producción de gladiolos de primicia, y por
último la zona costera de Mar del Plata en las
localidades de Batán y Laguna de los Padres, donde
se producen bulbos.

La principal producción de este cultivo se ubica
en Ja provincia de Corrientes. Se trata de pocos
productores que poseen grandes superficies, arriendan

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP-AR

U CULTIVO DE GLADIOLO, CRISAHT'lMO Y CLAVEL EN MGIHTINA

distintos campos para rotarlos y disminuir la incidencia
de plagas y enfermedades específicas, siendo las
principales la podredumbre de los bulbos y la viruela.

Cultivo

El gladiolo prospera bien en suelos profundos, bien
d:enados, preferiblemente arenosos, con un pH óptimo
del suelo cercano a 7. El cultivo puede realizarse bajo
dos modalidades:
l) aire libre y
2) bajo invernadero

S1 se realiza al aire libre los bulbos se plantan en
primavera, en los meses de setiembre, octubre,
noviembre o diciembre. La profundidad de plantación
es de 15 centímetros y la distancia entre bulbos en el
canwllón ~ de 15 centímetros. La separación entre
los camellones es de 70 centímetros. La densidad de
p!antaciónes de aproximadamente 12 a 15 bulbos por
metro cuadrado.

E!'ta modalidad plantea
un requwmiento promedio
anuat en mano de obra de
dos personas por hectárea

Comercialización y precios

Una vez efectuada la cosecha de los gladíolos
existen dos posibilidades de venta :
a) el Mercado de Flores de la Cooperativa
Argentina de Floricultores (recibe el 85 % de los
paquetes de gladíolos producidos) y
b) la puerta del establecimiento. Se estima que esta
alternativa ocurre en el 15 % restante del total de
paquetes de gladiolo que se comercializan en la
República Argentina en la actualidad.
Los precios promedio mensuales de venta en el
Mercado de Flores para 1994 y 1995 se muestran en
el Cuadro N° 3. Existen meses del año en los cuales la
producción no se vende en el Mercado de Flores de
Buenos Aires debido a que su bajo precio no justifica
pagar el derecho de ingreso al mismo. Generalmente
estos volúmenes se comercializan directamente en los
puestos caJlejeros, por ello existen meses en los cuales
no se ha colocado el vaJor del precio promedio de venta
respectivo.

Cuadro N" J: Precios promedio mensuales en el Mercado de Flores de Buenos Aires
(1994 • 1995) en $/paquete

~
2.02

2,49

2,55

Si el cullivo se realiza
bajo invernadero los bulbos
se pueden plantar en
Fuente: Cooperativa Argentina de Florirultores (C.A.F.)
cualquier época del año. A
aquellos que se van a
plantar en otoño-invierno se les interrumpe la latencia
Los precios más altos coinciden con el mes de
c.on agua caliente y luego con frío; los que van a ser
octubre, época en que se festeja el día de Ja Madre.
pl.anthdos en verano se los conserva en cámara
Para igual mes, los precios promedio mensuales de
fngorffica
venta correspondientes al año 1994 fueron superiores
a los de 1995
(;~

El requenmíento promedio anual en mano de obra
supenor a Ja modalidaJ •.interior.

Cabe de!\tacar que el glnd1olo en nuestro país, a
diferencia de la mayoría de las flores de corte
tradicionales. se culu va pnnc1palmente al aire libre.

Si se comparan los precios de venta mensuales de
las flores más importantes del comercio argentino se
deduce que los más altos corresponden a las especies
que se cultivan bajo invernáculo. El gladiolo, junto a
las de más especies florales que se cultiv an

El

�I&amp;. c:u&amp;.nvo DI Gl.ADIO&amp;.O, CltlSAHTIMO., C:UVl&amp;. IN MGIHnNA

EL CULTIVO DE CRISATEMO
EN ARGENTINA
Descrlpclón bobinica
El cnsantemo para corte, Chrysanthcmum
mori[olium. pertenece a la familia de las Compuestas.
Se trat11 de una planta erguida. pubescente, con hojas
aovadas verde grisáceas, gruesas, pecioladas con el
limbo más o menos lobulado aserrado. Las flores se
presentan en capítulos pedunculados, grandes,
generalmente dobl~ y de distintos colores; entre ellos,
blanco, amarillo, rosado y rojo.

Prodncdón

La producción de crisantemos se inició en el país a
prin ·1pios de siglo: Hasta el afto 1955 su cultivo era
exdusivlilllentc aJ aire libre. Entre los aftos 1955 y
lº(il prácticamente todos los cultivos se efectuaron
bajo cubierta, como sucede en la actualidad. F.ste hecho
permite un mejor control de los factores ambientales
y de la sanidad de los crisantemos.
Históricamente, se
advierten dos tendencias
diferentes de cultivo: la
primera que se mostraba
re':iistente a la incorporndón de tecnología y
cstabn en manos de la
~nJectividnd portuguesa y
111 seg¡¡nda, má~ i nnov ndorn y a favor de
trabajéU' cún tec:nologf a
r111eva a cargo de los
japoneses.
Exi~ten

Más tarde, en el afto 1973, aparece la roya blanca
( Puccinja U'·) constituyéndose en una de las
enfermedades económicamente más importantes para
este cultivo.
Un cultivo de crisantemo con nivel alto de
productividad alcanza los 400 - 500 paquetes por
invernáculo y por afto, con nivel~ de eficiencia del 95
% y partiendo de 4000 a 5000 plantines por
invernáculo. El rinde normal es de 400 paquetes de
crisantemos de 24 tallos por invernáculo y por afta.
En el Cuadro siguiente se detalla el ingreso mensual

de crisantemos al Mercado de Flores de Buenos Aires
durante los dos últimos anos.

Cuaclro N° 4 : llJll"IO de crisutemol al Mere.do de Flores de Buenos Aires
(cantidad de pequetes mensuales y varas totales)

dos momentos muy importantes en la
del cultivo del cnsimtemo en la República
Ail'i..;ntmu. Uno. es la introducción del polietileno que
ret:mpl2.Zó al vid.tio a mediados de la década de 1960.
hecho que pcr mitió aumentar el número de
mvt:rnfcl•los en producción invirtiendo Ja misma
ca.1tidad de capital. El otro, es el manejo del
fotnp.~ríodo (la iluminación), que a principios de Ja
dt~ad:c de 1970 permitió oasar de una sola producción
~1ist.)flk

en el ano, (que se concentraba en el otono), a varias
floracion~ por afto permitiendo triplicar la producción
si se escalonan las siembras.

F.stas estadísticas reflejan que la producción es
bastante pareja a lo largo del afto pero igualmente se
manifiesta una mayor entrada de crisantemos al mercado
a mediados de afto (mayo, junio y julio) y una menor
entrada en los meses iniciaJes (enero y febrero).
El promedio de producción mensual de paquetes
de crisantemo para 1995 fue de 74639 y de 92219
paquetes para 1994. La producción de varas de
crisantemos en el año 1995 disminuyó en un 23,56 %
respecto de la producción de 1994.

�EL CULTIVO OE GLAOIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EH MGIHT1HA

Gritko Nº2
INGRESO MENSUAL DE PAQUETES DE CRISANTEMO (19114 y 1995)

·-·-

---

o--------------~----~--___.
1
F
M A M J
J
A t
O N D

En general el tiempo transcurrido entre plantación
de los plantines y plena floración es variable, pudiendo
ser de cinco meses durante el invierno y de dos meses
en verano. Este hecho lleva a obtener valores promedio
de casi tres ciclos productivos por año.
Las temperaturas óptimas de crecimiento oscilan
entre los 14 °C y 25 °C. Una vez implantado el cultivo
es necesario mantener alta la humedad relativa, factor
que acelera el crecimiento vegetativo. Luego se debe
mantener la humedad entre el 60 % y el 70 % .

Cultivo

Con los trabajos de mejoramiento genético el
crisantemo ha perdido parte de su rusticidad original.
Una buena tecnología implica cultivar crisantemos
sobre suelos modificados influyendo sobre la humedad
y lá temperatura. 'El crisantemo requiere un umbral
m(nimo dt! 10 ºC para lograr que la yema vegetativa
se tra~fom1e en primordio floral.
Otra práctica utilizada es conservar los gajos en la
etapa de enraizamiento en cámara frigorífica,
acumulando así horas de frío y obteneniendo un
crecimiento más regular, un acortamiento del ciclo
biológico y una amplitud mayor de días para la
floración. Para lograr floración en distintos momentos
del afto se practica regularmente la inducción
fotoperiódíca.
A diferencia del clavel, esta especie produce sólo
dos flores por planta, y una vez que florece, se seca y
se muere debiéndose reemplazar el gajo. El número
de flores por gajo depende de la variedad, de Ja época
del año y de la calidad de Jos plantines.
El crisantemo se cultiva sobre cuatro canteros, de
6 metros por 0,90 m, sobreelevados, a 1O -15 cm. de
?Jtur.a. Como sustrato se utiliza resaca de río, mantillo,
¡:J(:rl.ita y arena Se lo tapa con polietileno y se desinfecta
con una o d.'.ls latas de Bromuro de Metilo,
La ~idad de plantación es de 50 plantines por m2•

En el invernadero las temperaturas superiores a los
30 °C frenan la floración. En estos casos se recomienda
abrir el techo del invernáculo para ventilar.
El crisantemo es una planta de las llamadas breve -

diurnas que florece cuando los días son cortos, en el
otofio, en condiciones de 13 a 14 horas de luz por día.
Así, con luz artificial cuando fuera necesario o con un
oscurecimiento según la estación del año se pueden
obtener crisantemos en cualquier época La iluminación
artificial se utiliza para incrementar la longitud de los
días cortos y el oscurecimiento, para acortar la duración
del día. Se trata de llevar la duración del día hasta
aproximadamente 14 horas de luz.

No es una especie exigente en suelos. Son ideales
los suelos de textura media y sueltos con buen drenaje
y alto contenido de materia orgánica.

Comercialización y precios

Al igual que sucede con la producción de gladíolos,
la mayor parte de la producción de crisantemos de
nuestro país ingresa al Mercado de Flores de Buenos
Aires. Además, existe la modalidad de venta en la
puerta del campo, sin pasar por la Cooperativa
Argentina de Floricultores, que alcanza un 20 % del
volumen total ¡reducido.
A continuación se detallan los precios promedio
mensuales de venta en el Mercado de Flores de Buenos
Aires para 1994 y 1995:

�EL CULTIVO DE GLADIOLO, CRJSANTEMO Y CLAVEL EN ARGENTINA

Cuadro ~2 : Precic.s promrdlo mensuales en el Mercado de Flores de Buenos Aires
(1994 • 1995) ~n $/paquete

Fuente : Cooperativa Argentina de F1oricuJto&amp;cs (C.A.F.)

l:n el año 1994 el precio máximo se alcanzó en el
m es de setiembie para caer abruptamente hasta
&amp;.~anzJI un mínimo en noviembre. Sin embargo, en el
año 1995 el precio máximo se dio en el mes de junio
pura descender marcadamente y subu en el mes de

La oferta, en cambio, s~ mantuvo bastante
constante durante el año, fiel reflejo de la 1ncorporación
(!e tecnología al cultivo como el uso de variedades de
diferente ciclo, ambiente más controlado y siembras
escaJonadas.

Usas
Al igcal que el gladiolo, el crisantemo es una flor
clásica que &lt;;e uuliza prim.1palmente en la confección
de corona'i y oe palmas.

Costo de producción
En el Anexo se analiza el c.::&gt;sto de producción de
de crisantemo~ para el partido de La Plata
Para la elaboración del mismo se ha utilizado la
!nfor l'll :16n que füe sumimstI ada por los productores
ti¡:.1cos de l.i zona, que compran la tierra y que trabajan
C&lt;Jr. :e ;nol&lt;'gía media.
u~i cultivo

Se lrn1 a de ur. cuH1vode cri 'iantemode la variedad
l'úlisade, plantado a finec; del mes de febrero,
estimándose 2,4 ciclos de producción para un período
dC' d&lt;J(.e me&lt;;CS.

Se hace notar que en
el presente trabajo se ha
considerado el capital
fundiario (tierra y
mejoras fundiarias) y no
se consideran los gastos
de comercialización.

Se tomó como
modelo, invernáculos
conven-cionales de 6 m x 40 m , de una altura lateral
de 2 m. y de 3 m. e n la cumbrera que son cubiertos
con nylon de 100 micrones.
Si se analizan los componentes del capital se puede
apreciar Ja gran incidencia del capital fundiario sobre
el total. El mismo representa cerca de un 40,25 % del
total, distribuido en un 10,5 % en tierra y en un 89,5
% en mejoras fundiarias. Respecto de estas últimas se
distinguen las construcciones como los invernáculos,
el galpón de empaque y la vivienda.

El capital de explotación fijo es el de menor
incidencia en el capital total. Representa un 26,64 %,
pudiendo dicho valor variar significativamente según
el tipo de cobertura. redes para entutorar, vehículo y
lámparas utilizadas.
El capital de explotación circulante se destaca
considerablemente del resto alcanzando el 33, 11 %
del total del capital Es importantísima la incidencia
de la mano de obra en primer término, seguido del
consumo eléctrico y en tercer término del costo de los
plantines.

�EL CULTIVO DE GL.ADIOCO, CRISANTEMO Y CLAVEL EH AltGEHTIHA

EL CULTIVO DE CLAVEL
EN ARGENTINA
Descripción botánica

Producción

El clavel pertenece al género DiantltWi de la familia
de las Cariofiláceas. Posee hojas azuladas o grisáceas,
linear lanceoladas y de tipo herbáceas.
Las especies cultivadas nonnalmente son
plantas anuales o bienales. Presentan flores
generalmente dobles,
solitarias, o en ramillete,
fragantes, de color amariJlo, blancas, rosadas.
rojas y jaspeadas.

Se destacan dos tipos
bien diferenciados de
clavel:

A continuación se detallan los vohlmenes
mensuales de paquetes de claveles producidos en 1994
y 1995 que fueron comercializados en el Mercado de
Flores de la Cooperativa Argentina de Floricultores :

Cuadro N" 6 : Ingreso de claveles al Mercado de Flores de Buenos Aires
(cantidad de paquetes mensuales y Vlll'M totales)

491S4
47090

1995
1994

S9431

40678

1091 JS
6820S

Fuente: Cooperativa Argentina de Florlcultores (C.A.F.)

a) variedades standard
b) variedades spray
En el grupo standard, figura la variedad
Mediterráneo que posee muy buena calidad, una vara
consistente y es de producción prima vero - estival.
Dentro del segundo grupo se destacan las
variedades Sim, que son más antiguas que las
variedades standards poseen muy buen rendimiento,
pero la calidad es media y el tallo débil. Integran el
grupo de las Sim, entre otras, la variedad White
(blanca), Nora (rosada), Scania y Arthur (rojo).

Se observa una neta predominancia del clavel,
especialmente en los meses de setiembre y octubre.
La producción es bastante homogénea a lo largo del
año pero igualmente se manifiesta una mayor entrada
de claveles al mercado en primavera y una menor
entrada en los inicios (enero y febrero).
El promedio de producción mensual de paquetes
de clavel para 1995 fue de 106681 y de 61759 paquetes
para el año anterior. La producción de varas de clavel
en el año 1995 disminuyó en un 11,2 % respecto de la
producción de 1994.

Grifko N" 3

Actualmente existe una oferta de casi cincuenta
variedat,;es entre las especies de clavel conocidas como
~.que poseen una amplia gama
de colores que van desde el rojo tradicional hasta e\
amarillo, e1 violeta. e inc.lusive los bicolores con varias
tonalidades y matices. Los hay de tamanos grandes.
jaspeados, rayados y hasta con el borde de diferentes
colores.

INGRESO MENSUAL DE PAQUETES DE CLAVEL PARA 1994 Y 1995
300000
210000
200000
110000
100000
l50000

EfMAMJJASO

ND

�EL CULTIVO DE GLADIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EH ARGENTINA

De acuerdo a cifras suministradas por la
Cooperativa Argentina de Floricultores (C.A.F.) los
precios más altos coinciden con el mes de octubre,
época en que se festeja el día de la Madre. Para igual
mes, los precios promedio mensuales de venta
correspondientes a 1995 fueron superiores a los de
1994, excepto para el mes de febrero.

Zonas de producción
Las zonas de producción de clavel en nuestro país
son: el cinturón verde de Buenos Aires, cultivándose
en su mayoría en la zona sur en las localidades de Los
Porteños, Abasto, Villa Elisa, Las Banderitas, Colonia
UrquiLa. Florencio Varela, L. Olmos y La Plata. Muy
poco es lo que se cultiva en la zona norte del cinturón
verde.
Además aparece en el N.O.A. junto a rosas y
gladíolos; en Rosario, provincia de Santa Fe, junto
al cultivo de rosas y en la provincia de Córdoba, en
la localidad de Río Cuarto.

En Argentina existen dos épocas de plantación más
frecuentes: el invierno que permite efectuar un corte
en diciembre del año siguiente y la primavera
(noviembre), que posibilita cosechar en marzo y luego
durante el invierno del segundo año.
A los 20 - 25 días de plantados los gajos o esquejes
se procede al despunte, eliminándose el ápice y se
dejan sólo cuatro nudos en cada uno de ellos. De cada
nudo saldrá luego un tallo y cada tallo originará una
flor. Más avanzado en el ciclo se realiza el pinzado o
eliminación de los pimpollos secundarios. En general,
el clavel es una flor que demanda mucha mano de
obra ya que necesita de des brotes y de podas continuas
a medida que la planta va creciendo.

La cosecha se realiza cuando la vara se toma de
forma rectangular para las variedades standard o
cuando se colorean los pimpollos en las variedades
spray. Un rendimiento normal implica la obtención de
400 a 450 paquetes de clavel por invernáculo y por
año. Asimismo, una buena producción rondaría los
60000 tallos por invernadero y por año, cifra que
representa cerca de 600 paquetes de clavel por
invernadero y para la misma unidad de tiempo.

Cultivo
El cultivo de clavel se inicia a partir de esquejes o
gajos, que no son más que trozos de plantas madres.
De cada esqueje de clavel se obtiene de 16 a 20 flores
por ciclo de cultivo durando el mismo cerca de
dieciocho meses.
En general el gajo de clavel es fácil de conseguir.
Se pueden importar las plantas madres o los plantines
directamente de Holanda e Israel, o comprar el gajo
e n forma nacional a muy buen precio2 • No obstante,
a1 gunos productores prefieren importar directamente
las plantas madres y multiplicar los gajos por su
cuenta. Cabe destacar que los esquejes deben estar
ltbre.\ de enfermedades. Muchas veces se recurre a la
reproducción me1istemática (cultivos in vitro) para
obtener plantines libres de virus

~ El gajo importado cuesta cerca de cincuenta centavos de dólar

Comercialización y precios
Al igual que sucede con la producción de gladiolo
y de crisantemo, la mayor parte de la producción de
clavel es comercializada principalmente a través del
Mercado de Flores de Buenos Aires. Se estima que
cerca de un 15 % del total de paquetes de clavel no
ingresan al Mercado de Flores de Buenos Aires y se
venden en la puerta del campo.

Los precios promedio mensuales de venta en el
Mercado de Flores para 1994 y 1995 se muestran en
el Cuadro N° 7.

y el nacional quince centavos.

�EL CULTIVO DE Gl..ADIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EN ARGENTINA

Cuadro N° 7 : Precios promedio mensuales en el Mercado de Flores de Buenos Aires
(1994 - 1995) en $/paquete

Fuente: Cooperativa Argentina de Floricultores (C.A.F.)

La marcada diferencia de precios de un año con
respecto al otro se debe fundamentalmente a un cambio
en la forma de comercialización de los paquetes de
clavel que para el año 1994 contenían 96 flores por
paquete y, al año siguiente pasaron a contener sólo 50.

En el año 1994 el precio máximo se alcanzó en el
invierno en los meses de junio y julio y el mínimo a
principios de año en los meses de enero y febrero. Para
el año 1995 el precio máximo también se dio en el
invierno y, además a principios de año, en enero. El
precio mínimo ocurrió en los meses de marzo y abril.

Usos
El clavel es sólo desplazado en ciertas épocas del
año por las anémonas o las fresias y otras florales
menores que se transformaron en un símbolo de la
llegada de la primavera. Sin embargo, esta flor sigue
teniendo un consumo importante para esta fecha.
Además, la gran gama de variedades que poseen
los híbridos mediterráneos y la diversidad de colores,
hicieron que el clavel pudiera utilizarse en el mercado
interno para cualquier situación, y no sólo como flor
para cementerios.

Costo de producción
E n el Anexo pue de consultarse el costo de
producción de un cultivo de clavel para el partido de

La Plata. Para la e laboración del mismo se ha
recurrido a la infonnación
que fue suministrada por
los productores florícolas
de la zona.

Se trata de un cultivo de
clavel de la variedad
Mediterránea plantado en
el rnviemo y efectuándose
el corte en la primavera - verano.

Se tomó como modelo invernáculos convencionales
de 6 m. x 40 m., de una altura lateral de 2 m. y de 3
m. en la cumbrera que son cubiertos con nylon de
100 micrones.
Analizando los componentes del capital se puede
apreciar la gran incidencia del capital fundiario sobre
el total. El mismo representa cerca un 37,23 % del
total, distribuido en un 10 % en tierra y en un 90 % en
mejoras fundiarias. Respecto de estas últimas se
distinguen las construcciones como los i nvemáculos,
el galpón de empaque y la vivienda.

El capital de explotación fijo es el de nienor
incidencia en el capital total. Representa un 24,95%,
pudiendo dicho valor variar significativamente según
el tipo de cobertura. redes para entutorar o vehículo
que se utilice para el establecimiento.
El capital de explotación circulante sr destaca
considerablemente del resto, alcanzando el 37,8 %
del total del capital. Es importantísima la incidencia
de la mano de obra en primer término, valores que
son superiores a los del cultivo de crisantemo, v en
segundo lugar, el costo de los plantines, valores que
también son superiores al de los plantines de
crisantemo.

�El CULTIVO DE GLADIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EH AltGEHTIHA

ANEXO

m

�EL CULTIVO DE GLADIOLO, CRISANTEMO Y CLAYEl EH ARGENTINA

COSTO DE PRODUCCION DE GLADIOLOS AL AIRE LIBRE
EN LA PROVINCIA DE CORRIENTES

A) BULBOS DE GLADIOLO
96000 bulbos (0,7 m. x 0,15 m.
Precio de cada bulbo = 0,035 $ x 96000 bulbos/Ha
B) PREPARACION DEL SUELO
2 aradas (8 horas tractor)
2 rastreadas ( 4 horas tractor )
1 surqueada ( 2 horas tractor )
1 aplicación de herbicida preplantación ( 2 horas tractor )
Total preparación del suelo para plantación
C) PLANTACION
plantación ( 3 jornales)
1 riego ( 0,5 jornal )
costo del agua de riego
Total plantación
D) OTRAS LABORES CULTURALES
2 aporques ( 2 horas tractor )
Herbicida Treflán 48 %
2 l/Ha a 6 $11
aplicación ( 2 horas tractor )

3360$

64$
32 $
16 $
16 $
128 $

60$
10$
130 $
200$

16 $
12 $
16 $

Fertilizante Fosfato di amónico ( 18 - 46 - O)
100 Kg/Ha a 478 $/Tn
aplicación ( 1 jornal )

20$

3 riegos
aplicación ( 1,5 jornal)
costo del agua de riego

30$
39 $

Insecticida (Dimetoato) contra pulgones y trips
250 cm3/Ha a 6 $11
2 aplicaciones - 1 jornal

1,5 $
20$

Fungicida contra Fusarium
200 a 400 g/hl
2 aplicaciones - 1 jornal

4,5 $
20$

Total labores culturales

578 $

48 $

�EL CULTIVO DE Cil.ADIOLO, CRISANTEMO 'f CLAVEL l.N ~CiENTINA

E) COSECHA
15 jornales ( 5 días x 3 peones )
Acarreo y acondicionamiento de flores (95238 x 0,90 x 1 % )

1157 $

Total cosecha

2000$

F)VALOR DEL ARRENDAMIENTO DE LA TIERRA
G) FLETE (700 Km de Buenos Aires)
0,65 $/docena x 7143 docenas de gladiolos

Total Costo de Producción de gladiolo

300 $
857 $

650$

= 8073

$ / Ha

l paquete de gladiolos contiene 24 tallos. En 85715 gladiolos hay 3571 paquetes.

Costo de Producción I paquete .... 8073$/Ha I 3571 paquetes/Ha = 2,26 $1 paquete
Costo de producción I gladiolo.. 2,26 $ / paquete / 24 gladiolos I paquete = 0,094 $/gl.

Aclaraciones
1. Los valores con los que se realizó este costo de producción corresponden al año 1996.
2. La mayoría de los tractores que se usan en la zona para el cultivo de esta especie floral, son de baja potencia
(menos de 50 CV).
3. El precio de los bulbos de gladiolo varía entre $ 0,03 y $ 0,04, según ?rigen.
4. EJ valor del arrendamiento de la tierra oscila entre los $ 1000/Ha y los $ 3000/Ha., dependiendo de la
ubicación del predio y de la calidad del suelo. Se tomó como promedio $ 2000/Ha.

�COSTO DE PRODUCCION DE CRISANTEMO PARA El PARTIDO DE LA PLATA
CUENTA CAPITAL
1- CAPITAL FUNDIARIO

MEJORAS
Alambrado
Bomba extracción de agua
Invernáculos
Casa (SO m2)

800m.
1
8
1

1S28,6 $11000 m.
9000 $
360 $/ inv.
350 $/ m2
200 $/m2

1222 .
9000
2880
17SOO
16000

611
4500
1440

20
20
6

87SO
8000

so
so

61
450

480
350
320
1661

6
6
6
6

37
270

6

480

86
S2S

I!!
n

5~
Fuente: S.A.G.P.y A.
El precio de la bomba de extracción de agua
Invernáculos:
17postesde3 ' x3 ' x3,Sm . = 60$
34postesde3 ' x3 ' x2,Sm . = 8S$
38 postes de 2 ' x 3 ' x 3,6 m . = 11 S $
82 alfajfas
100 $
TO T Al
360 $

=
=

es de $ SOOO y la perforación junto con la instalación asciende a los S 4000.
Duración: 6 años
360 $ / inv. x 8 invernáculos = 2880

S

~

i
1
"&lt;

~~
t
~

~

�2- CAPITAL DE EXPLOTACION FUO INANIMADO

Pulverizadora

1
VARIAS

s
20000 s
2850 s
1500 s

1500

750

4

37S

8

60

1

2500$

2500

1250

20

12S

8

100

104

1 $/estaca

832

416

10

83

8

33

1248 m.

3S $/ 100 m .

874

437

s

17S

8

3S

120 $/ inv.

960
400

480

2,S

384

8

38

SO$/ inv.

200

2,5

160

8

16

2,S S /lámpara

S60

280

3

187

8

22

34476

17238

3512

8

1379

1
1

Vehfculo
Motcx:ultivador
Herramientas de mano
Motor s HP
Estacas (camas de cultivo)
Red para entutorar

4000

Nylon para techo
Nylon para laterales

1

Lámparas

224

Subtotal Capital Explotación
Fijo Inanimado

4000

2000

8

500

8

160

20000

10000

15

1333

8

800

2850

1425

1S

190

8

114

Camas de cultivo

Fuente: SAG.P.y A.

26 estacas por tablón x 4 tablones = 104 estacas
1 S /estaca x 104 estacas = 104 S (incidencia 6 meses)

Redes de entutorado
312 m de red/ invernáculo x 8 invernáculos= 2496 m .
35 S cada 100 m . de red (incidencia 6 meses)

¡.'!!
n

§
a
2

g~

Nylon para techos
3,6m. x100 m . x 100 Micrones = 120 $/invernáculo
120 $/invernáculo x 8 invernáculos = 960 S

Nylon para laterales

~

1,8 m . x 100 m . x 100 Micrones = SO S / invernáculo
SO S /invernáculo x 8 invernáculos = 400 S (incidencia 6 meses)

linea de luces

S x 224 lámparas =

~

¡

~

Una línea de 28 lámparas por invernáculo x 8 invernáculos = 224 lámparas
2,5

1
e

S60 S (incidencia 2 meses)

1

�3- CAPITAL ORCULANTE

Desinfección del suelo

!Fertilizante (18-46-0)

'fungicida (Benlate P.M. 50%)
Insecticida (Endosutf'n 35%)
onsumo eléctrico
(1680 KwtVinv.)
Luz adicional
Riego
Plantines de crisantemo
Mano de obra

I' I
ª"°

120 l.
120 l.

35 $
0,48 $.IKg
2,5 $11
7 $11

13440 Kwh
1176Kwh
432 Kwh
36000 pi.
3 peones

0,20$/Kwh
0,20$/Kwh
0,20$/Kwh
0,045 $ / plantln
500 $/mes

Anv

346 Kg.

Subtotal Gastos Diredos

1

280
166

12
12

300

12
12

840

6451

12 .

235
86
3888 .
19500

12
12
12
12

*31746

12

Deslnfecdón del suelo
35 ${1nv. * 8 inv = 280 $
Fertilizante
18 Kg/inv. * 0,48 $/Kg * 8 inv * 2.4 ciclos/ año = 165,88 $
Fungidda (17 semanas al año)
15 1/inv. año * 2,5 $t1 * 8 inv = 300 $
Insecticida - Acaridda (17 semanas al año)
151 /inv. año* 7 $t1 * 8 inv = 840 S
Consumo eléctrico
1680 KwMnv * 8 inv. * 0,20 $/Kwh * 2,4ciclos/año = 6451,2 $
Luz adidonal
(4 hs. de luz adicional durante 30 dlas = 120 hs. equivalentes a 147 Kwh)
147 Kwh * 0,20 $/Kwh * 8 inv. * 2.4 ciclos/ año = 235,2 $
Riego
(2 riegos/ semana de 40 minutos, motor 5 HP, 3 invernáculos a la vez = 60 Kw)
60 Kwh/ inv. * 3 * 0,20 $/ Kwh * 2.4 ciclos/ año = 86.4 S

•

1330,68 s

Fuente : S.A.G.P y A.

I!!
n

Plantines
4500 plantines/ inv. * 8 inv. * 2.4 ciclos = 86400 pi.
86400 pi.* 0,045 $/pi.= 3888$
Mano de obra

ao

Sueldos mensuales + cargas sociales + jubilación =
500 $/mes * 13 meses = 6500 $

g

*31746 $para 2,4 ddos/ año= 13227,5 $/cido
de 5 meses. En promedio un 50 % del capital
drculante está inmovilizado durante 5 meses a
una tasa anual del 12 % = 330,68 S

5
"'

~

n

1
-e

~~

1
i

�3- CAPITAL CIRCULANTE

onservación de las Mejoras

4800

12

708

12

1034

12

4500

12

53

12

18

12

Ft.lndiarias (1,5 % V.N.)
onservación del Capital Fijo
Inanimado (3 % V. N.)

115,76 $

*11113
OTAL CAPITAL CIRCULANTE

12

42859

1

446,44

Fuente: SAG.P.y A.

Patentes y seguros
Patente: 400 $/bimestre* 6 bimestres= 2400 $
Seguros: 12 % del V. N. ( 20000 $) = 2400 $

*11113 $para 2,4 ciclos/ año= 4630,4 $ /ddo

Combustible

de 5 meses. En promedio un 50 % del capital drculante

0,30 SI Km. * 15000 Km/año = 4500 S

se halla inmovilizado durante 5 meses a una tasa anual

Impuesto a la tierra

del 12 %

80 % V. N. * 0,012

= 53 $

Impuesto Munldpal
80 % V. N. * 0,004

= 17,6 $

= 115,76 $

~

n

~
::!
~

¡;:

~
~n

C!!

1
-e

Adarac:jón;
Para el cálculo de este costo de producción no se twieron en cuenta
los impuestos a los Ingresos Brutos, a las Ganancias y a los Bienes
Personales.

~~
~

~

i

�EL CULTIVO OE Gl.AOIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EN ARGENTINA

COSTO DE PRODUCCION DE CRISANTEMO EN EL PARTIDO DE LA PLATA
COMPOSICION DEL CAPITAL
CONCEPTO
TIERRA
MEJORAS
CAPITAL EXPLOTACION FIJO
CAPITAL EXPLOTACION CIRCULANTE
rTOTAL

VALOR($)

%

5500
46602
34476
42859
129437

4,25
36,00
26,64
33, 11
100

COMPOSICION DEL CAPITAL
4%
•TIERRA

36%

•MEJORAS
[]CAPITAL EXPLOTACION
FIJO

C CAPITAL EXPLOT ACION

27%

CIRCULANTE

Fuente: Dirección de Producción Agrfcola
S.A.G.P.yA.

COSTO DE PRODUCCION DE CRISANTEMOS PARA EL PARTIDO DE LA PLATA

Costo de Produccón = Gastos + Amortizaciones + Intereses
Costo de Producción = 42859 S + 5173 S + 3498,44 S
Costo de Producción = 51530,44 $/Ha
Costo del paquete de crisantemo = 51530,44 S / 8208 paquetes
Costo del paquete de crisantemo = 6,278 S
Costo de la flor = 6,278 S / 24 tallos = 0,26 S
Rendimiento = 450 paquetes/ inv * O, 95 * 8 invernáculos* 2,4
Rendimiento= 8208 paquetes/Ha

ciclo~

año

m

�COSTO DE PRODUCCION DE CLAVEL PARA EL PARTIDO DE LA PLATA

CUENTA CAPITAL
1- CAPITAL FUNDIARIO

Alambrado
Bomba extracción de agua
Invernáculos
Casa ( SO m2)

1

1000 m .
1
15
1

1528,6 $/1000 m .
9000 $
360 $ / inv.
350 $ / m2
200$ / m2

1528
9000
5400
17500
16000

764
4500
2700
8750
8000

20
20
6
50
50

76
450
900
350
320

6
6
6
6
6
6

46
270
162
525
480
1483

"'....

5"
Fuente: S.A.G.P.y A.
El precio de la bomba de extracción de agua
Invernáculos:
17postesde3' x3 ' x3,5m. = 60 $
34 postes de 3 ' x 3 ' x 2,5 m . = 85 $
38 postes de 2 • x 3 ' x 3,6 m . = 115 $
82 alfajías
= 100 $
TOTAL
= 360 $

es de $ 5000 y la perforación junto con la instalación asciende a los $ 4000.

~

o

"'

~

o

Si
Duración : 6 años
360 $/inv. x 15 invernáculos = 5400 $

"

1
o

-&lt;

e~
"'z
~

~

•

i

�2- CAPITAL DE EXPLOTACION FIJO INANIMADO

Pulverizad ora
Vehiculo
Motcx:ultivador
Herramientas de mano
Motor 5 HP
Estacas (camas de cultivo)
Red para entutorar
Nylon para techo
Nvlon para laterales

4000 $
20000$

4000
20000
2850
1500

2000
10000
1425
750

8
15·

20
10

VARIAS

2850$
1500 $

1
1800
4680 m.

2500 $
1 $/estaca
35$/100 m

2500

1250

1800
1638

900 .
819

120 $/ inv.
50 $/ inv.

1800
750

900
375

36838

18419

Capital de explotación
Fiio Inanimado

15
4

5
2,5
2,5

160

500
667
95
188

8
8
8·

800
114

8

60

63

8
8

100
72

8

66
72

90
164
360
150

8
8

2275

8

30
1474
~

Camas de cultivo
120 estacas por irwernáculox 15 invernáculos= 1800 estacas
1 $/estaca x 1800 estacas = 1800 S (incidencia 6 meses)

Redes de entutorado
312 m de red / invernáculo x 15 irwem6culos ,. 4680 m
35 S cada 100 m. de red (incidencia 6 meses)
Nylon para tKhos
3,6 m. x 100 m. x 100 Miaones = 120 SflrwierMculo
120 $(Invernáculo x 15 invem6culos = 1800 S
Nylon para laterales
1,8 m. x 100 m. x 100 Micrones = 50 S / i rwernáculo
50 S / invernáculo x 15 invernáculos = 750 S (incidencia 6 meses)

Fuente: SAG.P.y A

5"a

¡

1
1
-e

e~
~

li

1

i

�3- CAPfTAL CIRCULANTE

GASTOS DIRECTOS
Desinfección del suelo

525

12

0,48 $/Kg

86

12

9,35 $/1

2777

12

39600 Kwh

0,20$/Kwh

7920

12

Riego

198 Kwh

0,20 $/Kwh

40

12

Plantines de crisantemo

60000 pi.

0,12

7200

12

Mano de obra

4 eones

450 $/mes

26000

12

*44548

12

Fertilizante ( 18-46-0)
Insecticida (Endosulfán 35%)

15 desinfec.

35 Se/u

178,2 Kg.
2971.

Consumo eléctrico
4000 Kwh / inv.

Subtotal Gastos Directos

16074,72 $

Fuente : S.A.G.P. y A.

Desinfecdón del suelo

...,..

1

35 $/inv. * 15 inv = 525 $
Fertilizante _

4000 plantines/ inv. * 15 inv. = 60000 pi.

18 Kg/inv. * 0,48 $/Kg * 15 inv * 0,66 ciclos/ año = 85,53 $

60000 pi. * 0, 12 $/pi.= 7200 $

Insecticida

Mano de obra

301 /inv * 9,35 $/1 * 15 inv * 0,66 ciclos/año= 2777 $

Sueldos mensuales + cargas sociales +jubilación =

~

Consumo eléctrico

500 $/mes * 13 meses * 4 peones = 26000 $

fJ

Plantines

4000 KwMnv * 15 inv. * 0,20 $/Kwh * 0,66 ciclos/año= 7920 $
Riego

*44548 $para 0,66 ddos/ año= 67496,97 $/año

(2 riegos/ semana de 40 minutos, motor 5 HP, 3 invernáculos

En promedio un 50 % del capital drculante está

a la vez = 60 Kwh

inmovilizado 18 meses a una tasa anual del 12 % =

60 Kwh / inv. * 5 * 0,20 $1 Kwh * 0,66 ciclos/ año = 39,6 $

6074,72 $

2
~

1"
io

"&lt;

e~
~

li

~

i

�3- CAPITAL CIRCULANTE

GASTOS INDIRECTOS
Impuestos.patentes y seguros
Conservación de las Mejoras

741

12
12

1105

12

4500

*11217

12
12
12
12

152...,

55765

12

7604,3 $

4800

Fundiarias (1,5 % V.N.)
Conservación del Capital Fijo
Inanimado (3% V. N.)
Combustible vehlculo
Impuesto a la tierra

53

lmouesto Municipal

18

Subtotal Gastos Indirectos

TOTAL CAPITAL CIRCULANTE
Patentes y seguros

Fuente: S.A.G.P.y A.

Patente: 400 $/bimestre • 6 bimestres = 2400 S

= 16996,45 $/año

Seguros : 12 % del V . N. ( 20000 S) = 2400 S

* 11217 $ para 0,66 ciclos/año

Combustible

En promedio un 50 % del capital circulante

0,30 S/ Km . • 15000 Km/año = 4500 $

se halla inmovilizado durante 18 meses a

Impuesto a la tierra

una tasa anual del 12 %

80 % V. N. * 0,012 = 53

S

Impuesto Municipal
80 % V. N.

* 0,004 = 17,6 S

= 1529,6$

"',...

~

ae
"'

~
~

1
-&lt;

Aclaración

Para el cálculo de este costo de producción no se twieron en cuenta
los impuestos a los Ingresos Brutos, a las Ganancias y a los Bienes
Personales.

e""'J!!
"'z
~

~

::J

~

�EL CULTIVO DE Gl.ADIOlO. CRISANTEMO Y CLAVEL EH AltGEHTIHA

COSTO DE PRODUCCION DE CLAVEL EN EL PA RTIDO DE LA PLATA
COMPOSICION DEL CAPITAL
CONC~PTO

VALOR($)

5500
49428
36838
55765
147531

!TIERRA
MEJORAS
CAPITAL EXPLOTAOON FIJO
CAPITAL EXPLOTACION CIRCULANTE
~OTAL

0

/o

3,73
33,50
24,97
37,80
100

COMPOSICION DEL CAPITAL
4%
•TIERRA

34%

•MEJORAS

O CAPITAL EXPLOTACION FIJO
O CAPITAL EXPLOTACION
CIRCULANTE

25%

Fuente: Dirección de Producción Agricola
S.A.G.P.y A.

COSTO DE PRODUCCION DE CLAVELES PARA EL PARTIDO DE LA PLATA

=

Costo de Produccón
Gastos + Amortizaciones+ Intereses
Costo de Producción = 55765 S + 4.371 S + 10.836,3 S
Costo de Producción = 70972,3 $/Ha
Costo del paquete de clavel = 70972,3 S / 6413 paquetes
Costo del paquete de clavel = 11,06 $
Costo de ta flor
11,06 S / 96 tallos
O, 115 $/clavel

=

Rendimiento
Rendimiento

=

'
= 450 paquetes/ inv * 0,95 ~ 15 invernáculos = 6413 paquetes
= 6413 paquetes/ Ha

�EL CULTIVO OE GLADIOLO, CRISANTEMO Y CLAVEL EN ARGENTINA

Edición y Diseño gráfico:
Unidad de Comunicación
Impresión y compaginación:
Dirección de Información y
Sistemas - Imprenta

BIBUOGRAFIA
Revista FLORICULTORES
Boletines del Cuerpo Técnico N" 7, 8 y 9
Cooperativa Argentina de Floricultores
Buenos Aires - 1995 y 1996

Secretar!a de Agricultura,
Ganaderfa, Pesca y Allmentaclón.
Ministerio de Economfa y Obras y
Servicios Públicos.
Buenos Aires, Argentina

Suplemento especial : Informes Anuales
Buenos Aires - Diciembre de 1996

Revista Super CAMPO NO 11 y Nº 19

''Crecer en Grupo''
Sección : Floricultura - Producción
Máximo BONTEMPO
Agosto de 1995 - pág. 100 y 101

"Con mejor calidad"
Sección : Floricultura - Claveles
Maria Inés ALVARAOO

llrada: 500 ejemplares

Abril de 1996 - pág. 56 y 57

ISSN Nº 0328-4433

La Floricultura en la Argendna.
Diagnósticos y Elementos de Análisis
para las propuestas de acción
Secretarla de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentación
Diciembre de 1994 - 31 páginas

Situación y Perspectivas del Mercado
Nadonal e lntemaclonal de Flores
PROMEX - SAGPyA
Octubre de 1994 - 46 páginas

A TOUT - FLEURS
Bulletin d'information de l'Horticulture et de
la Pépini~re Méditerranéennes
Trimestriel - Nº 13 - Janvier 1994

Estructuras de Mercado y
Rentabilidad de las Empresas: El caso
de la Floricultura Argentina.
Paola A. C. PACELLA
1990 - 114 pág.

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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tt

ARGENTINA

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA
DIRIECCION GENERAL DE INVESTIGACIONES AGRICOLAS
INSTITUTO DE. BOTANICA AGRICOLA

PuaucAaóN TÉCNICA N• 70 (Nueva Serie)

LAS ESPECIES DEL GENERO "PINUS"
CULTIVADAS EN LA REGION DEL
PARQUE NACIONAL NAHUEL HUAPI
PoR WILFREDO H. G. BARRETT

De la Revista de Investigaciones Agrícolas, tomo VI, N• 3-4. 1952, páginas 379-416

BUENOS AIRES
1952

�BIBLIOTECA /CDIA-SAGYP

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA.

•
PRESIDENTE DE LA

NACION

GENERAL DE EJÉRCITO JUAN PERON

MINISTRO

ESCRIBANO NACIONAL CARLOS A. HOGAN

SUBSECRETARIO

INGENIERO AGRÓNOMO SANTIAGO BoAGLio

SECRETARIO GENERAL

DOCTOR ARMANDO

v.

LAGO

�BIBLIOTECA /CDIA-SAGYP

. REPUBLICA

&amp;

~ARGENTINA

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA
DIRIEGCION GENERAL DE INVESTIGACIONES AGRICOLAS
INSTITUTO DE BOTANICA AGRICOLA

PUBLICACIÓN TÉCNICA

N• 70 (Nueva Serie)

LAS ESPECIES DEL GENERO "PINUS"
CULTIVADAS EN LA REGION DEL
PARQUE NACIONAL NAHUEL HUAPI
PoR

WILFREDO H. G. BARRETT

De la Revista de Investigaciones Agrícolas, tomo VI, N• 3-4, 1952, página.s 379-416

BUENOS AIRES
1952

�BIBLIOTECA /CDIA-SAGYP

LAS ESPECIES DEL GENERO PINUS CULTIVADAS
EN LA REGION DEL PARQUE NACIONAL
NAHUEL HUAPI
PoR WILFREDO H. G. BARRETT ( 1 )

Dada la importancia cada vez mayor que adquieren en esta reg1on
las forestaciones con especies exóticas y, en general con Pinus, y por
otro lado las características peculiares, que permiten el cultivo de especies que por lo general no prosperan en otras partes del país, como así
también el gran número de éstas y su importancia económica, se hace
necesario un estudio botánico y forestal, preliminar a cualquier otro
trabajo sobre los pinos, sea de índole ecológica, fisiológica, fitopatológica, entomológica, etcétera.
Incluyo ·e n este trabajo, las especies del género Pinus cultivadas en
una extensa región boscosa andino patagónica, que se extiende desde el
norte de Junín de los Andes, en el Lago Huechulafquen (39° 45' L. S.)
en el Parque Nacional Lanín, gobernación de Neuquén, siguiendo por el
Parque Nacional Nahuel Huapí, continuando por El Bolsón (Río Negro),
el Parque Nacional Los Alerces. hasta Esquel y Trevelín ( 43° 15' L.S.)
en la gobernación de Chubut. Está limitada al oeste por la cordillera
extendiéndose hacia el este en un ancho de aproximadamente 50 Km.
De las especies estudiadas, se destacan por su comportamiento, su
importancia forestal y económica las siguientes: Pinus ponderosa. Es
la más indicada para embosquecer la región, por su rusticidad y calidad
de la madera. Le siguen P. radiata que si bien su madera es de menor
calidad, esto se ve compensado por su mayor volumen y su rapidez de
crecimiento; P. contorta var. latifolia (P. Murrayana} la más recomendada para iniciar las forestaciones. que por su rusticidad, poder de adaptación y fácil trasplante, prepara el ambiente forestal. produciendo
abundante follaje que cubre rápidamente el suelo. Se reproduce naturalmente. De los pinos de madera blanda, la especie de mayor porvenir es
el Pinus Lambertiana.
Hasta hace pocos años se recomendaba y plantaba P. sylvestris
y P. Banksiana, especies inadecuadas para la región, la primera por sufrir el ataque de un pulgón que la aniquila. y la segunda, a pesar del
rápido crecimiento en su juventud, por no alcanzar un tamaño recomendable desde el punto de vista forestal.
La mayoría de las observaciones sobre las especies cultivadas en
la región, fueron efectuadas en la Isla Victoria, donde existen los ejemplares de más edad y el mayor número de aquéllas. El vivero que existe
( ')

Ingeniero agrónomo, técnico del Instituto de Botánica Agricola.

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380

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

en esta isla, actualmente denominado Estación Forestal de Puerto Anchorena que pertenece a la Administración General de Parques Nacionales.
funciona desde hace unos 25 años. Se ha tenido el excelente criterio
de dar al establecimiento un carácter amplio, pues a la par de trabajar
como vivero, se efectúan plantaciones estables de carácter experimental,
de manera que se ha podido ir descartando las especies ineptas y recomendando las de mejor comportamiento. Hoy, la semilla utilizada en el·
vivero. se obtiene de plantas adultas de la isla.
Por su vegetación natural, -esta región forma parte de los Bosques
Subantárticos, Selva Valdiviana ( Hauman 1947); Pérez Moreau ( 1945)
la denomina sector Euantartándico. Para el conocimiento de la flora
indígena, se puede recurrir a los trabajos mencionados.
Las mayores precipitaciones ocurren en invierno, disminuyen en
primavera, son pobres en verano y vuelven a aumentar en otoño. Este
régimen es ideal para las coníferas, las cuales como todas las plantas de
hojas persistentes, crecen en primav,e ra y aprovechan esta agua para su
crecimiento. El número y volumen de las precipitaciones es por demás
variable. El promedio anual oscila entre 900 y 4.000 mm. Por regla
general 'aumentan de este a oeste, registrándose grandes diferencias en
pequeñas distancias. Por ejemplo. San Carlos de Bariloche con 1.064
mm .. se encuentra a sólo 40 Km de Puerto Blest con 4.000 mm. Poblaciones algo internadas en la estepa patagónica como Junín de los Andes
y Esquel, tienen 620 mm y 475 mm respectivamente. Los factores
limitan tes del cultivo de especies europeas mediterráneas ( Pinus halepensis, P. Pinea, P. Pinaster, etc.) son el frío y la nieve. La temperatura
media anual es, en Bariloche de 8, l ° C. la media en julio de 3,0° C (mes
más frío) y en enero de 13,8 º C (mes más cálido). La temperatura
mínima absoluta, corresponde al mes de julio con 14° C. El número
promedio de días por año sin heladas es, ·en Junín de los Andes 63,
considerando las fechas extremas O; en San Carlos de Bariloche 140,
fechas extremas 60. En Esquel 55, fech'as extremas O.
Los suelos son heterogéneos, debido a que provienen de distinta roca
madre, al fuerte relieve. a las abundantes precipitaciones, etc. P.ese a tener
mucha materia orgánica, son suelos minerales, que por la b'aja temperatura no se han transformado. Los suelos de los terrenos cultivados
son por lo general sueltos, permeables y arenosos.
Dado los pocos antecedentes que existen en nuestro país sobre el
cultivo de los pinos, a éstos por lo general no se los identifica con algún
nombre vulgar. Aquel que los conoce los denomina por su nombr-e científico más o menos correcto. Así por ejemplo: a Pinus radiata no se lo
conoce por "pino de Monterrey". sino por Pinus insignis, que es un
sinónimo más generalizado. Es de gran utilidad el conocimiento del
nombre vulgar utilizado en el extranjero, ya sea en su país de origen
como en los países donde más se haya difundido, desde que muchos
autores hacen referencia a las especies por sus nombres vulgares sin
aciarar su nombre científico. Lo mismo sucede con algunos trabajos
forestales que tratan sobre maderas. enfermedades, etc. Por ello en esta
publicación, por lo general. se incluyen los nombres vulgares en el extranjero, sin traducirlos. Detrás de cada nombre, abreviado y entre paréntesis, figura el país en que se utiliza.
El material estudiado fué coleccionado en mis diferentes viajes a la
región, enviado por el Instituto de Botánica del Ministerio de Agricul-

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BARRETT, ESPECIES DEL GÉNERO PINUS

381

tura y Ganadería. Las ilustraciones están realizadas en base a este material con excepción de la figura 11, Pinus canariensis ( 1 ) . Las ilustraciones
desde la figura 8 en adelante, son fotografías retocadas a lápiz por el
dibujante l. LoNA.
Agradezco a las diversas instituciones que han facilitado la realización de este trabajo y en particular a los técnicos de la Administración
General de Parques Nacionales en Nahuel Huapí. Destaco la ayuda del
Ing. DEMETRIO HAVRYLENKO el cual me suministró datos sobre observaciones y experiencias personales.
CONSIDERACIONES MORFOLOGICAS Y ANATOMICAS
En el género Pinus las hojas cotiledonares forman en las semillas, un
fascículo cilíndrico, con un número de hojas variable entre 4 y 15. Este
carácter no es de gran valor taxonómico para diferenciar las especies,
porque cada número de hojas es común a muchas de ellas. Las hojas
primarias, que aparecen en la fase juvenil de la planta, nacen sobre
macroblastos, que son ramas de crecimiento indefinido. Constituyen el
follaje de los pinos en un corto período, de uno a tres años, post·erior al
desarrollo de los cotiledones. Estas hojas son aciculares de color verde
o verde azulado, suelen apar·ecer en plantas adultas: en brotes, en algunas
especies y en brotes adventicios en otras. En sus axilas aparecen uno
que otro fascículo de hojas secundarias; cuando estos fascículos hacen
su aparición permanente, las hojas primarias verdes dejan lugar a unas
hojas escamosas membranáceas que son las que llevan en sus axilas a
los fascículos de hojas secundarias. Estas hojas escamosas pueden tener
la base decurrente (fig. 1), o no decurrente ( fig. 2). Las hojas que prcitejen las yemas de invierno, son estas hojas escamosas, en cambio, las de
las yemas de verano tienen d color y forma de las hojas primarias. Las
yemas se distinguen por su tamaño, color, forma, presencia o ausencia
de resina o de flecos. Las hojas escamosas protectoras de las yemas,
pueden estar apoyadas sobre las superiores, inclusive los extremos, denominándolas hojas aplicadas ( fig. 3), o bien sueltas, libres y con los
extremos recurvos, denominándolas hojas escamosas no aplicadas ( fig. 4).
Considero "ramilla" al resultado del crecimiento de una yema en una
estación; puede tener un solo entrenudo ( uninodal) o dos o más ( multinodal), estando definido cada entrenudo por la base sin hojas secundarias y el nudo terminal de yemas ( 2 ). Las ramificaciones secundarias
están preformadas en las yemas de invierno. El crecimiento de verano,
puede transformar una ramilla uninodal en una falsa multinodal, pero
este crecimiento es fácilmente identificable por el verde de las hojas
primarias y la imperfección de la rama y el follaje. Las ramillas pueden
ser glabras o pubescentes o estar recubiertas de una cerosidad blam:oazulada denominada pruína. Las hojas secundarias constituyen el follaje
permanente de los pinos. Nacen de un corto braquiblasto, con yema
terminal atrofiada, formando un fascículo cilíndrico de 2-3-5 ( excepcionalmente 1-4) hojas. La base del fascículo foliar está rodeada de un
número variable de catáfilas ( 8-12) formando una vaina. Dichas catá(') Los oom:&gt;s del ejemplar coleccionado de e~ta espec'ie, en la Isla Victoria,
(Barrett 174), no son típicos, porque provienen de una anormalidad floral.
2
( ) Los términos uninodal y multinodal se refieren a nudos de yemas de macro-blastos. Los utilizo, s'iguiendo a varüos autores y en especia1l a RusSELL SHAW (1914).
Evidentemente es una denominaición de índole práctica y no botánica, desde que
existen nudos en .c ada yema de braqniblasto.

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382

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

filas son las hojas protectoras de la yema del fascículo. La vaina puede
ser persistente ( fig . 1), o caediza ( fig. 2). La vaina persistente, general~
mente después del segundo año, queda arrollada en la base del fascículo.
La caída de las hojas secundarias ocurre conjuntamente con la del
braquiblasto. El número, borde, persistencia en la planta así como el
color, número de estO'mas, rigidez y largo son utilizados en la diagnosis
de las especies, pese a que, sobre todo los últimos están sujetos a varia~
ciones por el clima y el suelo. De mayor importancia son los caracteres
anatómicos de la hoja; el número de hacecillos fibrovasculares sirve de
base a KoEHNE para dividir el género en secciones: Sección Haploxylon.
con un hacecillo ( fig. 5) que reúne a los pinos de madera blanda y
Sección Diploxylon con dos hacecillos ( fig. 6), agrupa los de madera
dura ( 1 ) . PrLGER ( 1926) considera a estas secciones, subgéneros.
REHDER ( 1949), denomina a estos subgéneros Strobus y Eupitys. Es
común al primer grupo el carácter de vaina caediza y base de las hojas
escamosas no decurrente, y los caracteres opuestos al segundo. Otro
carácter importante es la disposición de los canales resiníferos en las
hojas secundarias, que pueden estar sobre la epidermis: externos ( fig.
5); en el parénquina rodeados de tejido verde: medios (fig. 6); o
sobre la endodermis: internos. HARLOW (1947) reproduce en microfoto~
grafías, cortes anatómicos de hojas de todas las especies tratadas en
este trabajo. La aparición de los distintos tipos de hojas en los diferentes
períodos de la planta, está resumida en el siguiente cuadro:
PERIODO DE LA PLANTA

TALLOS

HOJAS

Cotiledones

G erminación
Fase juvenil

Macro bias tos

Hojas primarias

. .......... Hojas escamosas

Fase adulta

j

Macroblastos

(con Heterocladia y
Heterofilia)

l

Braquiblastos .. ... ... ...

Hojas aciculares

Las flores están detalladas en la descripción del género. Tanto las
flores masculinas, como las femeninas, están rodeadas en la base, por un
número variable, según fas distintas especies, de brácteas escamosas,
que son las hojas protectoras de las yemas florales. Puedo agregar que
mientras las flores masculinas caen después de la polinización, las
femeninas persisten formando al año un "conito" durante el cual no se
aprecia un crecimiento notable, sino recién al segundo año, cuando éstos
crecen formando el cono. Los conitos de las diversas especies, se distin~
guen por el color, largo del pedicelo, por ser erectos o péndulos y por sus
brácteas o escamas que pueden ser enteras, mucronadas o espinosas.
Los conos, estróbilos o piñas difieren por su color, forma, dimensiones,
largo del pedúnculo, persistencia en la planta, simetría, tiempo que
tarda en abrirse, etc. La bráctea o escama fructífera termina en su parte
expuesta, en un engrosamiento denominado apófisis, el cual lleva una
protuberancia llamada "umbo", que puede ser terminal ( fig. 7 A),
(') Los "hard pines" (pinos duros) deben tSu nombre al hecho de tener la
madera un poco más dura que .Jos "soft pines" (pinos blandos.).

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BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PINus

383

a-

,1/ _b
.,..,;;,·
,'
FIG.

1

FIG.

2

b

A

1
.

.

.

FIG.

3

FIG.

FIG.

6

4

F1G.

FIG.

5

7

FIG. 1. - Ramilla de P. ponderosa. a) vaina persistente, b) base de Ja hoje• escamosa,
decurrente. X Yz; F1G. 2 - Ramilla de P. Strobus. a) vaina caediza, b) base de la
hoja escamosa, no decurrente. X Yz; FIG. 3. - Yema de Pinus nigra. Hojas escamosas aplicadas. X 2; F1G. 4. - Pinus densiflora. Hojas escamosas no aplicadas. X 2;
F1G. 5. - Corte •tl'ansversal de hoja de Pinus Strobus. X 35. a) hacecillo fibrovascular
simple, b) canales resiníferos sobre la epidermis (externos); F1G. 6. - Corte transversal de hoja de Pinus ponderosa. X 35. &lt;a1) hacecil.Jo fibre:vascular doble, b) cana~es
resinífer06 mediales; F1c. 7. - Bráckas o escamas fructíferas (X % ) . A. Pinus Strobus.
B. Pinus ponderosa. a) apófisis, b) umbo, e) muerán. d) quilla.

�384

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

carácter común 'a los pinos del primer grupo, o central ( fig. 7 B), común
a los del segundo grupo. El umbo puede terminar en una punta más o
menos aguzada, denominada "mucrón", o ser inerme. La semilla se
distingue por d color, dimensiones y por la presencia o ausencia de ala.
El ala puede estar articulada a la semilla, desprendiéndose fácilmente o
no estar articulada, quebrándose al tratar de desprenderla. La corteza
puede ser de formación temprana o tardía, correspondiendo por lo general el primer carácter a los pinos blandos y el segundo a los duros. La
cantidad y profundidad de los surcos varía según la especie.
DESCRIPCION DEL GENERO

PINUS LINN.
Spec. Plant. 1000, 1753;
2• ed. 13:331. 1926.

LINNAEUS

PILGER

in

ENGLER

u.

PRANTL,

Natiir. Pflanzenfam.

Flores masculinas en forma de espigas, agrupadas en la base de
jóvenes m'acroblastos en la posición de un braquiblasto, en las axilas de
hojas escamosas; microsporofilos (estambres) numerosos, con ápice
engrosado y de diversas formas, microsporangios (sacos polínicos) de
apertura lateral, micrnsporos (polen) con vescículas aeríferas. Flores
femeninas en la posición de ramas laterales, cerca del ápice de jóvenes
macroblastos, aparentan ser terminales ( subterminales) o laterales, solitarios o agrupados, sentados o pedicelados, rodeados en la base por
hojas escamosas membranáceas; bráctea o escama tectriz membranácea
que luego se atrofia, más corta que la bráctea o escama fructífera, que
es ancha y redondeada. Conos o estróbilos derechos o más o menos
torcidos, de distintos tamaños según la especie, caen enteros o persisten
en la planta; la semilla madura en dos o tres años; escamas fructíferas
leñosas cuneiformes, prismáticas o truncadas, engrosadas hacia el exterior formando el apófisis que estando el cono cerrado asemeja un escudo,
con umbo saliente y central que puede terminar en una punta, mucrón
o con umbo terminal; las escamas fructíferas permanecen cerradas hasta
la madurez y al abrirse se arquean hacia atrás; algunos conos no se
abren, se deshacen. Semillas: algunas sin alas, otras con ala articulada
fácil de desprender y otras con ala no articulada difícil de desprender.
Cotiledones 4-15.
Arboles heliófilos, con macroblastos y braquiblastos. A las hojas
cotiledonares, sobre los macroblastos sigu-en por un corto período de uno
a tres años, hojas aciculares que son reemplazadas por hojas escamosas
membranáceas en cuyas axilas aparecen los cortos braquiblastos foliados;
braquiblastos con base rodeada de catáfilas membranáceas y con hojas
aciculares en número de 2-3 ó 5 (excepcionalmente 1-6-7-8) entre ellas
está la yema terminal no desarrollada del braquiblasto. El crecimiento
anual de la yema invernal puede ser de un sólo entrenudo o de más; cada
entrenudo está caracterizado por la base sin hojas y por las yemas subterminales. Copa al principio piramidal, luego, como las ramas secundarias
crecen más que la principal, la copa se trunca quedando hasta 'aparasolada; sistema radicular fuertemente desarrollado con raíz principal
profunda.
Especie lectotípica: Pinus sylvestris LINN.
Comprende 80-90 especies del hemisferio norte, sólo pasan el ecuador en la región montañosa de las Islas de la Sonda.

�385

BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PINus

CLAVE PARA LA DETERMINACION DE LAS ESPECIES
A. Ramillas con hojas escamosas de base no decurrente. Hoja oon hacecillo fibr~
vascular simple. Vainas de! fascículo foliar caedizas 10 quedan enrollades al piédel mismo. Fascículo foliar de 5 hojas. Escamas fructíf,eras con umbo terminal-

ª·

Borde de las hojas finamente eserrado, áspero al tacto.
1. Ramillas glabras o pruinosas. Canales resiníferos de la hoja, externos. Semillas aladas.
x. Ramilla pruinosa, gruesa (8mm}. Hojas 12-18 cm de largo,
Conos 15-25 cm de largo con escamas convexas.

péndulas ~

l. Pinus Griffithii (P. excelsa)
xx. Ramilla fina ( 3 mm), con fina pubescencia blanquecina, notable bajo las
axilas del fascículo foliair, que Juego desaparece. Hojas 5-10 cm de
]ergo. Conos 10-15 cm de largo con escamas derecha'S que siguen la
superficie de] cono.

2. Pinus Strobus
2. Ramillas pubescentes.
x. Pubescencia muy notable, 'rojo-morena o rojo-herrumbre de pelos entremezcla•dos. Canales resiníferos de la hoja, medios. Conos indehiscentes.
Semmas sin alas.
3. Pinus Cembra
xx. Pubescencia castaña fina.
alas.

Canales resiníferos externos.

Semillas con

y. Yemas apenas 8 mm de largo. Canales resiníferos de la hoja, con
células mecánicas notables rodeando dichos canales. Hojas algo rígidas. Conos exceden los 25 cm.
4. Pinus Lambertiana
yy. Yemas terminales 10 mm. Ca!llales resiníferos sin células mecamcas.
notables. Conos de 12-25 cm de largo con escamas finas y derechas.

5. Pinus monticola
b. Borde de la hoja liso, sin dientes. Conos abren a la madurez. Semillas sin alas.

6. Pinus flexilis
B. Ramilla con hojas escamosas de base decurrente. Hojas con hacecillo fibra-vascular
doble. Vainas del fascículo foliar tubulosas, persistentes. Escamas fructíferas con
umbo central.

l. Fascículo foliar de 3 hojas.
a. Yemas no o apenas resinOiSas.
1. Yemas con hojas escamosas no aplicadas. Hojas delgadas, apenas · 1 mm
de ancho, blandas, 20-30 cm de largo. Ramillas amarillentas. Brotes adventicios verde az.ulados en troncos y remas. Canales r·esiníferos de la hoja,
externos. Ala de la semilla no articulada.
7. Pinus canariensis

2. Yemas con hojas escamosas aplicadas. Hojas hasta 2 mm de ancho, rígidas.
Ramillas pruinosas, blanco-azuladas. Hojas 12-20 cm, canales resiníferos
media·les. Conos grandes 14-30 cm de largo. Ala de la semilla larga y
membranácea, articulada.
8. Pinus Jeffreyi

�386

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

b. Yemas visiblemente resinosas. Canales resiníferos mediales.

l. Ramillas pruinosas. Hojas 20-30 cm de largo, azul-verde-claras. Conos
grandes 15-25 cm de largo. Semilla grue&amp;a y pesada con ala más corta
que la semilla.
9. Pinus Sabiniana
2. Ramillas sin pruína.
x. Vainas del año de 2 cm de largo. Hojas largas, rígidas, verde-oscuras.
Conos 8-15 cm con mucrón corto, abren a la madurez y caen, quedando
generalmente algunas escamas en el árbol.
10. Pinus ponderosa
xx. Vainas del año de 12 mm de largo. Hojas delgadas, verde brillantes.
Conos 10-15 cm de largo, pesados, asimétricos, con pequeño o sin mucrón,
son tardíos en abrir y persisten mucho tiempo en la planta.
11. Pinus radiata (P. insignis)

ll. Fascícu1'o foliar de 2 hojas (excepcionalmente de 3).
a. Hojas mayores de 7 cm de largo.

l. Yemas con hojas escamosas no aplicadas.
x. Hojas de 2-2.S mm de ancho, fuertes , rígidas. Canales resiníferos mediales. Yemas sin resina. Ramillas sin pruína. Conos 10-18 cm de largo,
simétricos, persistente&amp;.
12. Pinus Pinaster (P. marítima}
xx. Hojas hasta 2 mm de ancho, delicadas. Canales resiníferos externos.
Yemas algo resinosas. Ramillas pruinosas. Conos 3-5 cm de largo,
caedizos.
13. Pinus densiflora
2. Y·e mas con hojas escamosas aplicadas, a veces las puntas de las inferiores,
arqueadas hacia atrás. Canales resiníferos mediales.
x. Y cmas s.in resina, hojas escamosas con largos flecos sedosos, blanquecinos, entremezchdos, que dan a la yema un color blanco vivo. Hojas
paradas sobre las ramas.
14. Pinus Thunbergii
xx. Yemas resinosas, hojas escamosas ·s in flecos. Hojas algo inclinadas hacia
la rama.
15. Pinus nigra
b. Hojas menores de 7 cm de largo.

l. Rama del año, uninodal. Canales resiníferos externos. Vainas de las hojas,
gris a negra.
x. Hojas azul-verdosas a gris plateadas. Células epidérmicas de las hojas
tan altas como anchas. Conos ligeramente pedicelados.

16. Pinus sylvestris
xx. Hojas verde-vivas. Células epidérmic"as de las hojas el doble de alto
que ancho. Conos casi sentados.
17. Pinus Mugo (P. montana)
2. Rama del año, multinodal. Canales resiníferos mediales.
hojas, por lo menos en la base, castañas.

Vainas

de las

�BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PINus

387

x. Hojes fuertemente retorcidas. divergentes, verde-claro-amarillentas. Conos
inermes, muy torcidos, quedan mucho tiempo cerrados en la planta.

18. Pinus Banksiana
xx. Hojes algo torcidas. Conos con umbo armado, poco torcidos.
y. Hojas 1.5 mm de ancho, verde oscuras. Conos permanecen cerrados
2-3 años en la planta.
19. Pinus conforta
yy. Hojas 2 mm de ancho, verde-claras, algo rígidas.
2° afio.

Conos abren al

19• Pinus conforta var. latifolia
(P. Murrayana)

DESCRIPCION DE LAS ESPECIES
1. Pinus Griffithii Me CLELLAND
(FIG. 8)

Me CLELLAND in GRJFFITH Notu/ae Plant. Asiat. 4:17, 1854; leones Pla1nt. Asiat. 365,
1854, (non PARLATORE 1868), ('Pide REHDER Bibliog. Cult. Trees y Shrubs
32, 1949).
Pinus excelsa WALLICH ex LAMBERT, A Dese. Genus Pinus 2:5, 1824, (non LAMARC K
1778), (Fide PARLAl'ORE, in D. C. Prodromus 16 :2 pág. 404, 1868); RussELL
SHAW, Genus Pinus 34, 1914; BEISSNER, Handb. Nade/. 352, 1930; J?ILGER in
ENGLER u. PRANTI., Nat. P[ilanz. 13;334, 1926.
Pinus nepalensis DE CHAMBRAY, Trat. Prat. Arbr. Resin. Conif. 342, 1845, (non
FORBES 1839); BAILEY, Cult. Conif. 76, 1933.
Nombres vulgares: Blue Pine, Himalayan .Pine (Ingl.), Pin Pleureur (Franc.), Tranenki.efer ( Alem.) .

Arbol de 30 a 50 m de alto, con copa piramidal, ancha, cuando
solitario con ramas hasta el suelo; corteza gris ceniza, primero lisa,
luego rugosa con surcos superfici'ales; ramas verticiladas, extendidas
ho·rizontalmente; ramillas amarillo-verdosas, brillantes, glabras a menudo
pruinosas. Yemas cónico-alargadas, 6-12 mm de largo, con hojas escamosas delgadas y membranosas. Hojas de a cinco, persisten 3-4 años en
la planta, cuando jóvenes erguidas y luego péndulas, grises o azul-verdosas, 3/4 mm de ancho, punta roma, borde aserrado, bandas estomáticas en las caras internas; C'anales resiníferos externos; vainas foliares
·caedizas. Flores masculinas 20 o más, en densos o~illos romos, cilíndricos, rosa-rojizos. Conos terminales con pedicelo 2-5 cm de largo,
algo arqueados, cilíndricos, cuando jbvenes erguidos. púrpura claros,
transformándose en el segundo año en conos péndulos, morenos claros,
de 15-17 cm de largo, con exudación resinosa; escamas fructíferas coriáceo-leñosas, cuneiformes, apófisis poco engrosadas, convexas, con umbo
moreno oscuro, romo. Semillas ovales, aplastadas, morenas, 8-9 mm de
largo, con ala 3 veces su largo, oblicuamente mocha. Cotiledones 8-12.
Se diferencia de P. Strobus, P . monticola y P . Lambertiana por sus
hojas largas y péndulas y pm sus brotes gruesos, glabros o pruinosos.
Especie originaria de las montañas del sur y oeste del Himalay.:i
a una altura de 1.800 a 4.000 m.

�388

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

F1G. 8. -

Cono de Pinus Griffithii ( X 1 }

VI (3-4) 1952

�BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PINus

389

Material estudiado. - Argentina. Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 157, XII - 1950.
(BAB 76070); BARRETT 59, XII-1947. (BAB.).

Características. - Especie de madera blanda. quebradiza, blanquecina, sin resina. En la India es utilizada en carpintería general. No
existen antecedentes de su cultivo para explotación.
Observaciones. - En la región en estudio, en lugares abrigados y
protegidos, plantas de 22 años alcanzan 11 m. de alto y producen conos
con semillas fértiles. Su poder germinativo es de 40 a 60 % con germinación despareja. Es recomendable como ornamental. no es aconsejado
para su explotación por ser un árbol delicado. sufre por los vientos y es
susceptible a las enfermed'ades. En lugares húmedos es atacado por una
enfermedad criptogámica localizada en raíz y cuello, reconociéndose la
planta enferma por su aspecto clorótico ( 1 ) • El agente que causa dicha
enfermed~d por falta de fructifiC'aciones y por no haber podido ser aislado ,
no ha sido indentificado. Probablemente se trate de una basidiomiceta.

2. Pinus Strobus

LINN.

(FIG. 9)

Species Plantarum 1001. 1753; SARGENT, Silva of North Amer. 11: 17,
1897, ed. 1947; RussELL SHAW, Genus Pinus 34, 1914; BEISSNER, Handb . Nadelh .
345. 1930.

LINNAEUS.

Nombres vulgares: Weymouth Pine (lngl.), White Pine (U. S. A.).

Arbol de 40 a 50 m de alto, alcanza un diámetro de 1.50 m copa
cuando joven, delgada, piramidal y cuando adulta ancha con ramas
horizontales, extendidas; tronco derecho, largo, con corteza lisa, brillante gris verdosa, luego rugosa, oscura, con largos surcos; ramillas
• muy delgadas, hasta el tercer año apenas 2-3 mm de grueso, verdosos
o claro-verde-morenas, con pelos muy finos (especialmente en las axilas
de los fascículos foliares) , a veces glabras, en el segundo año generalmente glabras y gris oscuro brillantes. Yemas ovales, delgadas, punteagudas, 5-7 mm de largo amarillo-rojizas, no muy resinosas, hojas escamosas de las yemas fuertemente aplicadas, punteagudas, con membrana
blanquecina en el borde. Hojas de a 5, persisten 2 ó 3 años, derechas,
blandas, verde-azuladas 5-1 O ( 14) cm de largo, punta roma, borde
aserrado, con cara externa verdosa y las interiores con bandas estomáticas que le dan un color blanco azulado; canales resiníferos externos;
vainas foliares 15 mm de largo, caedizas, de 1 a 3. colgantes, con pedicelo de hasta 24 mm de largo, a menudo arqueados, angostos, 10-15 cm
de largo. hasta 4 cm de ancho, madura al segundo año. después de
caída la semilla persiste en la planta; escamas fructíferas coriáceas,
derechas, cuneiformes, apófisis con umbo romo. Semillas pequeñas,
ovales 5-6 cm de largo, con ala 3-4 veces su largo, mocha, castaña con
bandas más claras. Cotiledones 7 -11.
(') Esta enfermedad ataca también al Cupressus macrocarpa (C. Lambertiana)
y al Sequoiadendron giganteum (Sequoia gigantea), provocándole una podredumbre
en el leño, que al 1extenderse en sentido radial, divide a este en tablillas (datos suministrados por el Sr. R. ROJAS AuBONE) .

�390

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

Se diferencia de P. Griffithii por sus brotes más finos. De P. Lambertiana y P. monticola por sus conos más chicos y la ausencia de pubescencia castaña en las ramillas.
Especie originaria del este de Norte América desde Canadá hasta
los montes Alleghanys.
Material estudiado: Argentina, Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 164, 15 XII 1950
(BAB. 76065); BARRETT 52, XII 1947; BARRETT 217, VIII 1951.

Características. - Prefiere suelos
profundos, húmedos y arcillosos, prospera sobre pantanosos donde crece muy
rápido y también sobre arenosos y seco,
pero allí acorta su vida. Tiene madera
blanca, blanco-amarillenta con resina,
blanda, liviana, fácil de trabajar, no se
arquea ni se raja, durable bajo agua
como sobre tierra. Peso específico 0.350
a 0,130. Es utilizado en Norte América
para construcción, tablas, cajones, cerillas. Es cultivado en Europa donde alcanza grandes dimensiones, (Alemania
40 m.).
Observaciones. - En la Isla Victoria , plantas de 21 años, alcanzaron 12 m
de altura y un diámetro a la altura del
pecho de 20 cm. Su reproducción con
semillas de la zona es simple y sin tratamientos especiales. Su poder germinativo
es del 40 al 60 % siendo la germinación despareja. Hasta ahora es cultivado
como ornamental. pero es una especie
posible de plantarse: como forestal. Soporta perfectamente el invierno y no es
afectada por la nieve. Esta especie, pese
a ser recomendada para lugares húmedos,
sufre allí de una enfermedad criptogámica, por suerte no muy difundida, localizada en raíz y cuello, que destruye a
la planta. Las plantas atacadas se distinguen por su aspecto clorótico. Esta
podredumbre:, al igual que en P. Griffithií
es ocasion'ada por un hongo, no identificado aún. La excesiva lluvia invernal
provoca un rápido crecimiento primaveral. formando un brote largo y débil
F1G. 9. - Cono de Pinus Stroque se rompe o dobla fácilmente:. Otro
bus (X 1).
inconveniente: producido Por este exceso
de humedad invernal en coincidencia con
frias tardíos, es el de las rajaduras de los troncos común al P. Strobus
y sus especies afines, P. Griffithii, P. Lambertiana y P. monticola .

�BARRETT, ESPECIES DEL GÉNERO

3. Pinus Cembra

PINus

391

LINN.

LINNAEUS, Spec. Plantarum 1000, 1753; RusSELL
BEISSNER, Handbuch Nade/holzk. 333, 1930.

SHAW, Genus Pinus 27, 1914;

Nombres vulgares: Swiss Stone Pine (Ingl.), Pin Auvier de Suisse (Franc.), Zirbelkiefer, Arve, Zirme (Alem.), Kedr, (Rusia).

Arbol de 1O a 23 m de alto; ramilla con pelos de color rojo-herrumbre, al segundo año gris-negruzcas. Yemas ovales, resinosas. Hojas de
a 5, persisten 3-5 años, derechas, bastante rígidas, caras internas blancoazuladas por las bandas estomáticas; canales resiníferos mediales. Conos
terminales. ovales, erectos, 6-8 cm de largo, caen cerrados al tercer
año. Semillas comestibles.
Es fácilmente identificable por la pubescencia morena-wjo-herrumbre de sus ramillas.
Originaria de montañas del centro de Europa, Cárpatos, norte de
Rusia y norte de Siberia.
Material estudiado. - Argentina, Neuquén. Isla Victoria, BARRETT 179, 15 - XII - 1950
(BAB. 76060); BARRETT 60, XII-1947.

Obseruaciones. - Especie de crecimiento muy lento, aún en su lugar
de origen. En la región existen cultivadas unas pocas plantas, que en
1O años han alcanzado 1,20 m de alto.

4. Pinus Lambertiana

DouGLAS

DouGLAS in Trans. Linn. Soc. Lond. 15:497, 1827; SARGENT, Silva of North Americ.
11:27, 1897 ed. 1947; RussELL SHAW, The Genus Pinus 32, 1914; BE1SSNER,
Hand. Nadelh . 343, 1930.

Nombres vulgares: Sugar Pine (USA. ) , Pin Gigantesque (Franc.), Riesen o Zuckerkiefer ( Alem.) .

Arbol de 50-60 m de alto y 3-6 m de diámetro; tronco derecho
hasta 30 m sin ramas , corteza en plantas jóvenes, lisa, morenoclaro,
en adultas con resquebrajad u ras irregulares, escamosas; ramas verticiladas, horizontales, ramillas jóvenes bastante gruesas con pelos
cortos y blandos. Yemas ovales. pequeñas, 3-8 mm de largo, con punta
corta, resinosas, con hojas escamosas compactas, rojo·-morenas. Hojas
de a 5, caen al segundo o tercer año, rígidas, verde-oscuras, retorcidas,
7-10 mm de largo, 1 Yz - 2 mm de ancho, con punta aguda, borde
aserrado, cara externa verde sin bandas estomáticas, caras internas
azul-blanquecinas, con bandas estomáticas; canales resiníferos externos
rodeados de células mecánicas, hipodermis continua reforzada en las
esquinas; vaina foliares 18 mm de largo, caedizas. Flores masculinas
compactas, cilíndricas. amarillo-moreno-claras. Conos colgantes con pedicelo de 9 cm de largo, cilíndricos, muy grandes, 30-50 cm de largo,
por 8-11 cm de ancho, brillantes, moreno-claros, caen al tercer año;
escamas fructíferas coriáceas, anchas, cuneiformes, apófisis algo engrosado, con lomo convexo, punta roma, cuando el cono está maduro queda

�392

REVlSTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

bien abierto, con las escamas ligeramente arqueadas hacia atrás. Semi~
llas oval-alargadas, negras, 15 mm de largo por 9- 10 de ancho, comes~
tibie de gusto dulce, con ala morena, roma, dos veces el largo de la
semilla. Cotiledones 13- 15.
Especie originaria del oeste de Norte América, desde las altas
cumbres hasta el océano y desde el Río Columbia al norte, hasta Méjico,
formando bosques consodado con el Pinus Ponderosa.
Material estudiado. - Argentina, Neuquén, Isla Victoria,
(BAB. 76066).

BARRETT

162, 15-Xll-1950

Características. - Prefiere suelos sueltos areno-arcillosos, livianos
y frescos. Madera blanda, peso específico de 0,320-0,400, excelente,
trabajable, muy usada y estimada en Norte América. Es comparada a
la de P. Strobus. La exudación resinosa de los árboles quemados es de
sabor dulce, similar al azúcar, es utilizada contra la tos, diurética, pudiendo comerse sin consecuencia, en poca cantidad.
Observaciones. - En la Isla Victoria. plantas de 20 años, alcanzan
12 m de alto y 25 cm de diámetro. En su juventud es de crecimiento
lento, pero luego crece rápidamente y durante muchos años, alcanzando
enormes dimensiones. Los pinos más grandes del mundo son de esta
especie. Las plantas de la región aun no han fructificado. Para difundir esta especie como ornamental, se la podría reproducir injertándola
sobre P. Strobus, práctica muy generalizada en Europa. Especie de
valor ornamental y de grandes posibilidades forestales. De los pinos de
madera blanda es la más recomendada para la región, por su vigor,
rusticidad y resistencia a las .enfermedades.

5. Pinus monticola

DouGLAS

(F1G. 10)

ex D. DoN in LAMBERT, Dese. Genus Pinus 3:27, 1837, (Fide REHDER
Bibliog. 34, 1949); SARGENT, Silva North Americ. 11 , 1897 ed. 1947; BEISSNER,
H andb. N adelh. 344, 1930.

DouGLAS

Nombre vulgar: Western White Pine fU. S. A.) .

Ar bol de 20-30 ( 50) m de alto con tronco de hasta 1 m de diámetro
con copa piramidal, angosta; corteza en plantas adultas gris-morena.
resquebrajada en placas cuadradas, en troncos jóvenes color castañoclaro y lisa; ramas verticiladas, erguidas o con puntas hacia arriba;
ramillas robustas amarillas o con pubescencia rojo-castaña. Yemas
cilíndricas o esféricas, hasta de 12 mm de largo, resinosas con hojas
escamosas aplicadas. Hojas de a 5, persisten 3 a 4 años, compactas.
algo rígidas, derechas, verdes apenas blanco-azuladas, 4 a 1O cm de
largo, romas, ligeramente aserradas en el borde, con bandas estomá~
ticas en las caras internas; canales resiníferos externos; vainas foliares
18 mm de largo, caedizas. Flores masculinas 20-30, en ovillos compactos,
cilíndricos, romos, amarillo-pálidos. Conos solitarios o de 2-5, después
del primer año colgantes, cortamente pedicelados, algo arqueados, cilíndricos con extremo angostado, 10-25 cm de largo, 3-5 cm de ancho,
cuando jorven verde o púrpura y cuando maduro amarillo-moreno; esca~

�BARRETT, ESPECIES DEL GÉNERO

PINus

39}

mas fructíferas coriáceas, cuneiformes; apófisis apenas sobresaliente.
aquillada, las últimas escamas arqueadas hacia atrás; umbo aplastado,
moreno-oscuro. Semillas rojo-morenas con manchas negras, ovales, 6
mm de largo y 3,5 mm de ancho, con ala morena 3A veces su largo.
Cotiledones 6-8 ( 9).

FIG. l O. -

Cono de Pinus monticola ( X l )

Se diferencia del Pinas Strobas por su pubescencia morena en las
ramillas y del Pinas Lambertiana por sus hojas menos anchas y robustas
y sus yemas más grandes. En plantas adultas se caracteriza por su
porte angosto piramidal y su corteza de placas cuadradas.
Especie originaria del oeste de Estados Unidos desde California
hasta Canadá. Se encuentra en Sierra Nevada entre los 2.300 y 3.300
metros.

�394

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-1 ) 1952

M atería[ estudiado. - Argentina, Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 172, 15-XII-1950
(iBAB. 76069); BARRETT 62, XII-1919.

Características. - Prefiere suelos frescos, sueltos y aireados, aunque
soporta en su país de origen, suelos secos y expuestos. Su madera es
comparable a la de P. Strobtts.
Obseruaciones. - En la Isla Victoria, plantas de 17 años han alcanzado 8 m de 'alto y 15 cm de diámetro. Estas son fértiles y dan semillas
con un poder germinativo de 30-50 %, con germin'ación despareja. Es
más rústico y resistente que el P. Strobtts y no tiene el defecto de quebrar
o doblar los brotes terminales.

6. Pinus flexilis

JAMES

}AMES in LoNG's Exped. 2:31, 1823, (.Pide PARLATORE in DC. Prod. 16 (2) :103, 1868) ;
SARGENT, Silva North Amer. 35, 1897 ed. 1917; RusSELL SHAW, Genus Pinus
28, 1911; BEISSNER, Handbuch Nadelh. 315, 1930.

Nombres vulgares: Rocky Mountains White Pine, Limber Pine (U. S . A . ) .

Arbol de 10-25 m de alto; tronco 1-1.5 m de ancho, cuando joven
piramidal y cuando viejo con copa ancha y redondeada; cortez'a joven
delgada y suave, gris a plateada y adulta, negruzca y profundamente
surcada. Yemas anchas y ovales, resinosas. Hojas de a 5, persisten 5-6
años, agrupadas al final de la rama y dirigidas hacia adelante, 3-7.Yz cm
de largo, 1 mm de ancho punteagudas, borde liso; can'ales resiníferos
externos. Flor masculina rojiza, femenina púrpura, brillante. Conos
terminales 7 -15 cm de largo. amarillentos a moreno claro; escam'as leñosas grues'as, se abren a la madurez; umbo oscuro sin mucrón. Semilla
oval, marmolada, con alas apenas visible, comestible. Cotiledones 6-9.
Especie originaria de las laderas orientales de los Montes Rocallosos desde Alberta a Texas a una altuT'a entre 1.500 y 3.000 metros.
Material estudiado. - Arg entina, Neuquén, Isla Victori a, BARRETT 171, 15-XII-1950
(BAB. 76061).

Caracteásticas. - Prefiere suelos rocosos y algo húmedos. En
Méjico es empleado para construcciones ligeras. Su peso específico es
de 0,430. El color de la madera es amarillo-pálido, algo rojizo a la luz.
Observaciones. - En la Isla Victoria existen unos pocos ejemplares
de 15 años que han alcanzado 7 m de alto y un diámetro de 10 cm .
Estas plantas todavía no han florecido.
·

�BARRETT, ESPECIES DEL GÉNERO PINUS

7. Pinus canariensis C.

395

SMITH

(FIG. 11)

C. SMITH, in BucH, Beschc. Canar. lnseln 159, 1825; (Fide Parlatore in DC. Prod.
16, 2:393, 1868), RusSELL SHAW, Genus Pinus 48, 1914; BEISSNER, Handbuch
N adelholzk. 364, 1930.
Nombre vulgar: Pino tea ce !:-!s canarias.

FIG. 11. - Cono de Pinus canariensis ( X 1 )

Arbol de 24-30 m de alto, en la juventud de copa angosta y piramidal y con largas ramas laterales cuando adulto. Presenta brotes
adventicios en troncos y ramas; corteza gruesa. rojiza, muy resquebra-

�396

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

jada; ramillas delgadas, largas, amarillentas, glabras. Yemas grandes
ovales, no o apenas resinosas, escamas con puntas libres. Hojas de a
tres, 20-30 cm de largo, 1 mm de ancho, borde aserrado, estomas en
todas las caras; canales resiníferos externos; vainas foliares 18 mm de
largo, persistentes. Conos colgantes con corto y fuerte pedicelo, oval
fusiforme 1O-17 cm de largo; escamas fructíferas gruesas; apófisis aquilladas con punta sobresaliente morena oscura. Semillas gris oscuras 12
mm de largo con ala tres veces su largo, no articulada. Cotiledones 7- 10.
Originaria de las Islas Canarias y Africa.
Material estudiado. - Argentina, Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 174, 15-XII-1950.

Características. - Especie de madera excelente, durable, resinosa,
caracteres que varían según el origen de las plantas, siendo de mejor
calidad las provenientes de suelos secos y pedregosos.
Observaciones. - En la Isla Victoria, plantas de 24 años tienen
11 m de altura y hasta 40 cm de diámetro. Es una especie muy sensible
a las heladas en su juventud. El buen resultado obtenido por estas pocas
plantas es probable que se deba a que están en un lugar abrigado y
protegido de las inclemencias del tiempo, no permitiendo deducir ninguna
conclusión definitiva.

8. Pinus Jeffreyi

BALFOUR

(FIG. 12)
BALFOUR in MuRRAY Rept. Bot. Oregon Exp. 2, 1853, (F~.de REHDER , Bibliog. 38,
1949); PARLA110RE in DC Prod. 16, 2:393, 1868; BEISSNER , Handb. Nad. 369,

1930.
Pinus ponderosa Vlarr. Jeffreyi (MuRR.) VASEY Rept. D ept. Agric. U. S. 1875, (Pide
SARGENT, Silva North Amer. 11: 79, 1897, ed. 1947) .
Nombre vulgar: Bull Pine (U. S. A.).

Arbol de 30-60 m de alto y con tronco de hasta 1 m de diámetro,
con copa redondeada, ramas fuertes, extendidas, corteza moreno-canela,
resquebrajadas en grandes. placas irregulares; ramillas pruinosas,
blanco-azuladas, al ser cortadas tienen olor a trementina. Yemas grandes, cónico-alargadas, moreno-rojizas, sin resina, hojas escamosas con
puntas libres. Hojas de a 3, verde-grisáceas, no brillantes, rígidas, 12-20
cm de largo hasta 2 mm de ancho, bandas estomáticas en las tres caras,
punta de la hoja aguda; canales resiníferos medios, rodeados de células
mecánicas; vainas foliares 1,Yi cm de largo, conitos grandes. Conos de
pedicelo corto, oval-fusiformes, 14-30 cm, moreno-claros con apófisis
piramidal, fuertemente aquillado; umbo con muerán delgado arqueado
hacia atrás. Semillas oval alargadas, 10-15 mm con ala de 3 cm de largo.
Cotiledones. 7-11.
Se diferencia, del P. ponderosa por sus ramillas sin pruína y su
tronco que nunca llega a ser tan rugoso, del P. Sabiniana en cambio,
por sus yemas sin resina y sus vainas foliares muy cortas.
Especie originaria de Norte América, California hasta Oregón,
sobre las laderas este de Sierra Nevada hasta 1.700 metros de altura.

�397

F1c. 12. -

Cono de Pinus fe/frey¡ (X 1)

�398

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

Material estudiado. -Argentina, Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 168, 15-XII-1950
(BAB. 76064) ; BARRETT 56, XII- 1949; BARRETT 215, VIII -1951.

Características. - Prefiere suelos suficientemente húmedos, arenopedregosos y sueltos, aunque es poco exigente en suelos. Su madera es
similar en características y usos a la de su especie afín, P. ponderosa.
Su peso específico es de 0.520.
Observaciones. - En la Isla Victoria, plantas de 20 años alcanzan
12 m de alto y 30 cm de diámetro. Su crecimiento es algo menor que el
de P. ponderosa, y es atacado por el pulgón. Es un hermoso árbol
decorativo de porte piramidal, con ramas regularmente verticiladas en
su juventud. Es lento en fructificar: ha dado conos por primera vez a
los 20 año's.

9. Pinus Sabiniana

DouGLAS

DouGLAS in Trans. Linn. Soc. Lond. 16:747, 1832; SARGENT, Silva North America 11:
95, 1897, ed, 1947; RusSELL SHAW, Genus Pinus 90, 1914; BEISSNER, Handbuch

N adelholzk. 373, 1930.
Nombres vulgares: Digger pine, 'Nut pine (U. S. A.).

Arbol de 15-25 m de alto, a menudo con más de un tronco principal;
ramas cortas y torcidas; copa redondeada y poco densa ; corteza morenogrisácea, gruesa con profundas grietas; ramillas delgadas, pruinosas ,
azul-verdosas, con fascículos foliares ralos. Yemas muy resinosas, fusiformes , aguzadas, moreno-claro, hojas escamosas aplicadas y con flecos .
Hojas de a 3, verde-claro-azuladas, 20-30 cm de largo; canales resiníferos
mediales; vainas foliares 24 mm de largo, morenas, enroscándose hacia
afuera al envejecer. Flores masculinas amarillentas; flores femeninas
púrpuras oscuras. Conos pedunculados, ovales, 15-25 cm de largo y
10-15 cm de ancho, persiste algunos años en la planta después de
caída la semilla; escamas fructíferas leñosas, con apófisis elevada,
piramidal. de dos filos; umbo fuerte terminado en una del0ada punta
curvada hacia adentro. Semillas casi cilíndricas, oscuras, 2-3 cm de
largo, con ala muy gruesa apenas la mitad del largo de la semilla, comestible. Cotiledones 15-16.
Se lo distingue de Pinus Jeffreyi por sus yemas resinosas.
Especie originaria del noroeste de Norte América hasta California.
Material estudiado. -Argentina., N.euquén, Isla Victoriia, BARRETT 165, 15-XII-1950
( BAB. 76063).

Observaciones. - En la Isla Victoria plantas de 20 años han alcanzado 12 m de altura y un diámetro de 20 cm. Pese a la edad de estas
plantas no han llegado a fructificar, sólo se ha observado la presencia de
flores masculinas. Por tener madera de mala calidad, sólo es plantada
para ornamento.

�BARRETT, ESPECIES DEL GÉNERO PINUS

399

1O. Pinus ponderosa Do u GLAS
(F1G. 13)

DouGLAS ex LAwsaN·s Agric. Manual 354, 1836, (Pide REHDER Bibliog. 39, 1949);
SARGENT, Si!ua North America 11 :77, 1897, ed. 1947; RussELL SHAW, Genus
Pinus 66, 1914; BE!SSNER, Handb. Nadelho/zk. 366, 1930.

Pinus apacheca LEMMON in Erythea 2:103, 1894.
Pinus scopu/orum LEMMON in Garden f:J Por. 10: 183 .. 1897.
Pinus Benthamiana HARTWEG in Jour. Hort. Soc. Lond. 2:189, 1847.
Nombre vulgar: Western Yellow Pine (U. S. A.).

Arbol de 40 m hasta 65 m de alto, con un diámetro de hasta 4 m,
corteza muy gruesa ( 8- 10 cm) castaña-rojiza hasta casi · negra, profundamente surcada, descascarándose en grandes placas; ramas relativamente cortas, extendidas, a veces pintorescamente arqueadas, poco
numerosas, fuertes; ramas jóvenes morenas o gris-morenas, cuando aqultas gris-negruzcas, glabras, no pruinosas, cortadas huelen a trementina.
Yemas cilíndrico-alargadas, puntiagudas 18 mm de largo, resinosas, hojas
escamosas moreno-rojizas, aplicadas. Hojas de 2 a 5 (generalmente 3),
duran 3 años, amontonadas en la rama, compactas, generalmente rígidas.
erguidas o paradas sobre la ramita, arqueadas, verde oscuras de 12-26
cm de largo y 1,5 mm de ancho. con punta muy aguzada, borde finamente aserrado, con bandas estomáticas en todas las caras; canales
resiníferos mediales, rodeados de células mecánicas, hipodermis con 3
a 4 filas de células que entran en el parénquima; vainas foliares de 22
mm de largo, persistentes. Flores masculinas amarillas, las .femeninas
rojo oscuras; Conos terminales, solitarios o de 3 a 5, casi sentados. erguidos sobre las ramas o ligeramente arqueados hacia atrás, simétricos
oval-cónicos, 8-15 cm de largo, 3, 5-5 cm de ancho, castaño vivo brillante,
cuando caen quedan trozos adheridos a las ramas; escamas con apófisis aplastados, finamente aquillados; umbo elevado con mucrón fuerte,
derecho o encorvado hacia adentro. Semillas moreno-oscuras 7 -1 O mm
de largo con ala tres veces su largo. Cotiledones 6-9.
Tiene su origen en montañas altas y bajas del oeste de Norte América, de California a Oregón.
Material. estudiado. -Argentina, Nrnquén, 'Isla Victoria, BARRETT 185, XII-1950
(BAB. 76059); BARRETT 51, XII-1949; BARRETT 69, Xll-1947; BARRETT 214,
VIII-1951.

Características. - Prefiere los suelos suelto~, arenosos a los arcillosos. Madera dura, fuerte y resinosa, varía con los distintos suelos y
climas, es fácil de tral;:&gt;ajar. No es durable en contacto con el suelo. Su
peso específico es de 0,470. Se utiliza en carpintería, exteriores y construcciones.
Observaciones. - Es la especie que conjuntamente con P. radiata y
P. contorta uar. latifolia tiene mejor resultado en la región. Plantas de
25 años alcanzan 15 m de alto y hasta 40 cm de diámetro. Fructifica y
semilla en perfectas condiciones. Las plantas reproducidas en el vivero
de la Isla Victoria provienen de semillas obtenidas en el lugar. La
germinación es pareja y es de un 70-80 por ciento.

�400

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

Esta especie tiene el defecto de ser de crecimiento lento en su
juventud, pero luego crece de 50 a 70 cm por año. La madera obtenida
en la región es de buena calidad, reemplaza con ventaja a la denominada
en el comercio como Pino Spruce. Se adapta a suelos secos y pedre~
gosos por lo cual es recomendable su plantación en los lugares áridos de

FIG. 13. -

Cono el-e Pinus ponderosa (X 1)

la región. Se ha comprobado su resistencia a las temperaturas extremas
y a fríos intensos fuera de época. Es resistente a las enfermedades
criptogámicas y al pulgón.
Existe cultivada en la Isla Victoria una variedad P. ponderosa var.
scopulorum ENGELMANN que se distingue de la variedad típica por sus
hojas y conos más cortos y por ser algo más rústica.

�BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PrNus

401

11. Pinus radiata D. DoN
(FIG. 14)

D.

in Trans. Linn. Soc. Lond. 17:442, 1837; SARGENT, Silva North America
11:103, 1897, ed. 1947; RussELL SHAW, Genus Pinus 88, 1914; BEISSNER Handbuch
Nadelholzk. 376, 1930.

DON

Pinus insignis

DouGLAS ex LouooN,

Arbr. Brit. 4:2265, 1838.

Nombres vulgares: Pino de Monterrey, Pino insigne.

Arbol de 25-30 m de alto con fuertes ramas extendidas y copa
irregularmente abierta; corteza gruesa, oscura,; moreno-rojiza. profundamente surcada; ramillas moreno-amarillentas, glabras. Yemas cilíndricas 12-18 mm de largo con punta corta, sin resina, con hojas escamO'sas
fuertemente aplicadas, castaño-morenas claras, brillantes. Hojas de a 3,
( 2), persisten 3 a 4 años, blandas, delgadas, cuando jóvenes verde claras
oscureciéndose en su madurez, 10-14 ( 16) cm de largo y 1 mm de
ancho, muy aguzadas, borde finamente aserrado, con débiles bandas
estomáticas en todas las caras; canales resiníferos mediales, faltan a
menudo; vainas foliares 8-12 mm de largo persistentes. Flores masculinas compactas, amarillentas, flores femeninas púrpuras-oscuras. Conos
sentados o cortamente pedicelados generalmente de 3 a 5 o solitarios,
arqueados hada abajo, torcidos, asimétricos, oval-cónico, 7 a 14 cm de
largo y 5, 5-8 de ancho, color castaño nuez, persisten cerrados muchos
años en las plantas; escamas fructíferas con apófisis en la parte exterior
del cono, gruesa, y grande, semi-esférica; umbo con mucrón fino aunque
puede no tenerlo. Semillas alveoladas, negras 5-7 mm de largo con ala
3 veces su largo. Cotiledones 5-7.
Se diferencia de P. ponderosa por sus hojas delgadas, flexibles y
por sus conos persistentes, pesados y asimétricos.
Originaria de California, de San Francisco a la Bahía de Monterrey,
en suelos arenosos.
Material estudiado. -Argentina, Neuquén, Isla Victoria,
BARRETT 176, XII-1950 (BAB. 76062).

BARRETT

80, XII-1949;

Características. - Prefiere suelos húmedos pero permeables. Su
madera es liviana, peso específico 0,450, blanda, de poca duración,
coimunmente usada en construcciones y para cajones. Posee el defecto de
quebrar sin ruidos anteriores.
Observaciones. - Pese a la poca amplitud de su área geográfica
nativa y de ser cultivada en su país de orígen sólo como ornamental, es
una de las especies de pino más difundida en el mundo entero. Existen
importantes plantaciones en Australia, Nueva Zelandia y Sud Africa. En
Chile es la especie más plantada y en el Uruguay es la que alcanza los
mayor·es tamaños. Como ornamental está muy difundida en todo el país
y en especial en la provincia de Buenos Aires donde es poco longeva.
En la Isla Victoria los pinos de mayor tamaño son de esta especie; plantas
de 25 años alcanzan 27 m de alto y un diámetro de 40 a 60 cm. Es resistente a la acción mecánica de la nieve, pero sufre del viento y en los
almácigos de la helada. En intensas nevazones llegan a romperse copas

�402

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

y gajos. Es frecuente el fracaso de plantaciones por introducción de
semillas de plantas de otro origen, debiéndose preferir la siembra con
semilla de individuos ya aclimatados en la zona. Las plantas en la región ,
producen semillas abundantes y fértiles, con germinación pareja y de un
70 a 80 % (dato de la Isla Victoria). El P. radiata tiene la particularidad
de oprimir las especies vecinas por lo que se recomiendan las plantaciones
puras. Según observaciones del lng. HAVRYLENKO, sufre cuando joven

F1G. 14. -

Cono de Pinus radiata ( X 1)

del ataque del pulgón Pineus Havrylenkoi BLANCH., los ejemplares adultos se enferman en un 1O %, los que se atrasan en su crecimiento, pero
no mueren.
La madera ha sido utilizada en Hariloche para la construcción de
muebles caracterizándose por los nudos pequeños y el brillo. En la
actualidad se importan grandes cantidades de Chile. El buen comportamiento en la región y su demanda la hacen una especie de gran porvenir.

�BARRETT, EsPECIEs DEL GÉNERO PINus

12. Pinus Pinaster

403

SoLANDER

(F1c. 15)
SoLANDER in AITON Hort. Kewensis 3:367, 1789, (Fide PARLATORE in DC. Prod.
16, 2:382, 1868); BAILEY, Cult. Conif. 58, 1933.

Pinus maritima MILLER Dict. N" 7. 1768; BEISSNER, Hand. Nadelh. 405, 1930.
Pinus maritima PoIRET in LAMARCK Encycl. Method. 5:337, 1804.
Nombre vu/gqr: rPino marítimo.

Arbol de 20-30 m de alto con copa canica; corteza gruesa gris a
castaño-rojiza, profundamente resquebrajada; ramas numerosas, extendid'as, arqueadas hacia arriba; ramillas moreno-rojizas, glabras. Yemas
grandes fusiformes 18-36 mm de largo morenas, sin resina, hojas escamosas con las puntas libN~s. con flecos en el borde, semejantes a tela
de araña, entretejido. Hojas de a 2, persisten 3 años en la planta
compact&gt;amente agrupadas en las ramillas, rígidas, brillantes. verdes,
10,-20 cm de largo, punzantes, con borde filoso, bandas estomáticas en
todas las caras, numerosas; canales resiníferos mediales, con hipodermis muy desarrollado que penetra en el parénquima; vainas foliares
largas. Flores masculinas laxas, cilíndricas, romas, moreno-amarillentas. Conos cortamente pedicelados, oblicuamente dirigidos hacia abajo,
oval-cónicos, asimétricos, 9-18 cm de largo, joven púrpura y cuando
maduro moreno-claro, brillantes, permanecen años cerrados en la plant'a;
escamas fructíferas con apófisis rombo-piramidal, fuertemente aquillado; umbo sobresaliente, encorvado hacia ab&gt;ajo o derecho. Semilla
grande oval-alargada 7 a 8 mm de largo, 'gris-morena, con un ala
3-4 veces su largor, con punta roma. Cotiledones 7-8.
Originaria del norte del Mediterráneo, llega hasta el Atlántico en
Fr&gt;ancia y Portugal. Su límite sur está en Argelia y el oeste en Grecia.
Material estudiado. -

Argentina, N euquén, Isfa Victori0, BARRETT 79, XII-1949.

Observaciones. - Especies muy cultivada en todo el mundo, en
especial en forestaciones de dunas, pero en la región no es recomendable
por su poca resistencia a la nieve que quiebra las ramas. Se intentó su
cultivo en grandes c'antidades, pero hubo que eliminar las plantaciones
por el poco éxito de las mismas. Pese a este inconveniente, existen
ejemplares de buen tamaño, en lugares reparados que producen conos
con semillas fértiles.

13. Pinus densiflora

SIEBOLD

et

ZucCARINI

(F1c. 16)
S1EBOLD et ZuccARINI, Fl. Jap. 2:22, 1842, (Fide PARLATORE in OC. Prodr. 16 (2) :388,
1868): RuSSELL SHAW, Genus Pinus 52, 1914; WILSON, Conif. Taxad. Jap.
25, 1916; BEISSNER, Hand. Nadelh. 409, 1930.

Nombres vulgares: Aka Matsu (Jap.), Japanese Pin e ( Ingl.), Japanische Rotkiefer
(Alem.).

Arbol de 20 a 30 m de alto; corteza rojiza que se descascara en
pl'acas delgadas; copa extendida, irregular; ramillas verdosas y pruinosas, luego amarillo-naranjas, glabras. Yemas oval-alargadas, 12 mm

�404

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

F1G.

15. - Cono de Pinus Pinaster (X 1)

VI (3-4) 1952

�BARP.ETT, ESPECIES DEL GÉNERO PINUS

405

de largo. puntiagudas, rojo-castaño, poco resinosas, hojas escamosas
con puntas libres enroscadas hacia atrás. Hojas de a 2, persisten 3
años en la planta, dispuestas en las ramillas en forma de pincel, blandas,
verde-azuladas, delicadas, 6-12 cm d·e largo con pocas bandas estomáticas; canales resiníferos externos; vainas foliares persistentes de 15 mm
de largo, divididas. a menudo en dos largos lóbulos. Flores masculinas
cilíndricas, cOIIDpactas, con estambres densamente apretados, (de ahí
su nombre). Conos cortamente pedicelados dirigidos hacia abajo, cónicos a ovales, simétricos 3-5 cm de largo, gris-moreno-claros, se abren y
caen; .u mbo con muerán corto o sin él. Semillas ovales, 6 mm de largo,
con ala casi 3 veces d largo de la semilla.
Originaria del centro del Japón , vive asociado con P . Thunbergii.
Materi.a[ estudiado. (BAB. 76055).

Argentina, Neuquén ,

Isla

V ictoria, BARRETT 184, XII-1950

Observaciones. - En la Isla Victoria, plantas de 18 años alcanzan
8-1 O m con un diámetro de 1O cm. Crecen débiles y sufren por el ataque
del pulgón. No se recomienda el cultivo para su explotación.

14. Pinus Thunbergii

PARLA TORE

(F1c. 17)
P ARLATORE in DE CAND'OLLE, Prodr. 16 (2) :388, 1868; RusSELL S HAW, Genus Pinus
56, 1914; W1LSON, Conif. Taxad . Jap. 27, 1916; BEISSNER, H andbuch NadJelholz k .

393. 1930.
Nombres vulgares: Kuro Matsu (Jap.) Ja panische S chw arzkiefer (Al em.) , Pino negro
del Japón.

Arbol de 35 m de alto; corteza gris-negruzca, resquebrajada; ramas
erguidas a menudo algo colgantes; copa ancha-piramidal irregular; ramillas naranjo-amarillentas que luego oscurecen, glabrás. Yemas ovales
12-18 mm de largo, fuertemente aguzadas , sin resina, con hojas escamosas
aplicadas, con borde blanquecino y con flecos sedosos semejantes a tela
de araña, entremezclados. Hojas de a 2. persisten 3 años agrupadas
en los extremos de las ramas , paradas sobre las ramas , rígidas. algo
retorcidas, wlor verde fuerte, 6-12 ( 14) cm de largo, 1.5-2 mm de
ancho; canales resiníferos mediales; vaina de las hojas persistentes.
Flor·es masculinas densas, cilíndricas, amarillas; flores femeninas rojizas. Conos terminales, erguidos, cortamente pedicelados, oval-cónicos
4-6 cm de largo, castaño-nuez; apófisis casi rómbica, muy plana, poco·
aquillada. Semillas 5 mm de largo grisáceas con ala 3 a 4 veces su
largo, moireno-brillantes.
En su aspecto es parecida a P. nigra var. austríaca, de la cual se la
puede diferenciar por sus yemas sin resina y por las escamas con flecos
blanquecinos que dan un color blanco vivo a la yema.
Originaria del Japón.
Matedal estudiado. -Argentina, Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 78, XII-1949 :
BARRETT 158. XII-1950 (BAB. 76057); BARRETT 159, XII-1950 (BAB. 76054) -

�406

FIG.

16

FrG. 18
FIG. 16. -

VI (3-4) 1952

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

FIG.

17

FIG.

19

Geno de Pinus densiflora ( X 1 ) ; F1G. 17. - Cono de Pinus T hunbergii ( X 1 ) ;
Cono de Pinus nigra ( X 1): F1G. 19. - Cono de Pinus sylvestris ( X 1).

FIG. 18. -

�BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PINus

407

Características. - Prefiere suelos secos, arenosos y profundos. Especie de madera fuerte, dura, con olor a resina. Muy utilizada en el
Japón para carbón, leña y en construcción; pese a ello es poco apreciada.
Es árbol sagrado, plantado en templos y jardines. Utilizado para hacer
plantas enanas en maceteros.
Observaciones. - Es de crecimiento lento en la reg1on en estudio,
siendo sólo recomendable como adorno. Es susceptible al ataque del
pulgón. En la Isla Victoria plantas de 20 años tienen hasta 10 m de
alto, las que fructifican y semillan.

15. Pinus nigra ARNOLD
(F1G. 18)
ARNOLD, Reise Mariazell 8, 1785, (Fide REHDER, Bibliog. 37, 1949); RussELL SHAW,
Genus Pinus 58, 1914; BEISSNER, Hendbuch Nadelholzk, 395, 1930; BAILEY, Cult.

Conif. 46, 1933.
Pinus Laricio Po!RET in LAMARCK Encycl. Method. 5:339, 1804, (Fide PARLATORE in
DC. Prodr. 16 (2) :386, 1868).
N ombTes vulgares: Pino negro (Esp.), Schwarzkiefer ( Alem.).

Arbol de 20-40 m de alto de forma piramidal cuando joven y de
sombrilla cuando adulto; tronco derecho con corteza gris-negruzca profunda muy resquebrajada. Yemas cilíndricas, repentinamente aguzadas,
12-24 mm de largo, moreno-claras resinosas. Hojas de a 2, persisten
4-5 años, rígidas, verde-oscuras 8--15 cm de largo; canales resiníferos
mediales; vainas persistentes. Conos casi sentados, parados horizontalmente u oblicuos dirigidos hacia abajo, simétricos, ovales u ovo-cónicos,
5-8 cm de largo, 3 cm de ancho, brillantes, caedizos; escamas fructíferas,
excluyendo el apófisis, negruzcas; umbo con mucrón corto en las escamas
superiores. Semillas oval-alargadas 5-7 mm d.e largo, grisáceas o leonadas
con ala clara de estrías morenas , 4-5 veces su largo. Cotiledones 4;.6.
La variedad cultivada en la Isla Victoria corresponde a P. nigra var.
austríaca AscHERSON et GRAEB. que se diferencia de P. nigra var. calabrica ScHNEIDER por tener este último, copa más piramidal, erguida, y
derecha.
Se lo distingue de P. Thunbergii por sus yemas resinosas.
Especie originaria de las montañas del sur y este de Europa. De
Austria a Rumania.
Argentina, Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 169, l 5-XII-1950
(BAB. 76056); BARRETT 50, XII-1949.

Material estudiado. -

Características. tensos.

Prefiere suelos calcáreos.

No soporta fríos in-

Observaciones. - En la Isla Victoria ej·emplares de 18 años alcanzan 8 m de alto y un diámetro de 20 cm. Es de crecimiento lento, tiene
la desventaja de ser dañado por la nieve que lo desgaja, y es susceptible
al ataque del pulgón. No es recomendada su explotación y sólo es plantada para adorno.

�408

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

16. Pinus sylvestris LINN.
(F1G. 19)
L!NNAEUS, S,pec. Piant. 1000, 1753; RussELL SHAW, Genus Pinus 54, 1914; BEISSNER,
Hand. Nadelholz.k:. 412, 1930; BAILEY, Cult. Conif. 52, 1933.

Nombres vulgares: P.ino silvestre (Esp. ), Gemeine Kiefer, Fi:ihre (Alem.), Scotch
Pine (Ingl.).

Ar bol de 20-40 m de alto, ·aunque crece enano en montañas y regiones árticas; corteza en troncos jóvenes rojiza descascarándose en finas
láminas, en árboles adultos moreno-grisácea y por dentro de color rojoherrumbre, resquebrajada, descortezándose en pedazos; ramillas verdosas.
Yemas oval- alargadas, 6-12 mm de largo, con o sin resina, moreno-rojizas. Hojas de a 2, persisten 3 años en la planta, rígidas comúnmente algo
retorcidas, azul o gris-verdosas, 4-7 cm de largo hasta 2 mm de ancho,
cara interna con bandas estomáticas muy visibles, azul-blanquecinas
y cara externa con bandas débiles, interrumpidas; canales resiníferos
externos; células epidérmicas de la hoja tan altas como anchas; vainas
foliares blanquecinas. Flores masculinas ovales , amarillas. Conos cortamente pedicelados, colgantes, oval-cónicos, 3-7 cm de largo, color grismoreno-mate; apófisis más desarrollado en las caras exteriores, con quilla
de plana a muy elevada; umbo pequeño, brillante, moreno-claro, sin borde
negruzco , generalmente sin mucrón. Semillas pequeñas, oval-alargadas,
3-4 mm de largo, negruzcas, con ala castaña 3-4 veces su largo. Cotiledones 4-7.
Especie originaria de una extensa superficie que abarca casi toda
Europa y Siberia. Por el norte llega hasta el círculo Polar Artico.
estudiado. -Argentina, Neuquén , Isla Vktoria: BARRETT 70, XII-1947;
BARRETT 161, XII-1950 (BAB. 76071); BARRETT 170, XII-1950 (BAB. 76053;
BARRETT 180, XII-1950 (BAB. 76058) ; Fortín Chacabuco; BARRETT 143, XII1950 (BAB. 76076); BARRETT 144. XII-1950 (BAB. 76075) ; Villa Angostura,
BARRETT 74' XII-194 7.

Material

16 a. Pinus sylvestris var. rigensis LouooN
LOUDON, Arb. Brit. 4:2157, 1838; REHDER, Bibliog. Cult. Trees 36, 1949; BEISSNER,

Hand. Nadelh. 416, 1930.

Corteza roja; tronco alto y derecho; ramas poco numerosas, ramitos
muy gruesos; hojas brillantes, largas y anchas. Variedad geográfica que
tiene su origen en el sur y oeste de Suecia, Noruega y Lituania. Es muy
plantada por su rápido crecimiento aunque sufre del viento y tiene
madera de menor valor.

16 b. Pinus sylvestris var. scotica ScHOTT.
ScHOTT, Forstw, Zentralb/att von Fürst. 1907, ( Fide BEISSNER, Handbuch. 416, 1930).

Se diferencia de la variedad típica por sus hojas más cortas, más
azul-verdosas, conos cortos 3-5 cm de largo, simétricos; apófisis plana
en la base y en la parte superior más o menos piramidal. Originaria de
Escocia.

�BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PINus

40.9

16 c. Pinus sylvestris var. erythranthera SANIO
lnd.

SANJO,

sem.

hort. Berol. 1871. (Fide

BEISSNER,

Handbuch Nade/holzk. 422, 1930).

Se caracteriza por tener anteras rosa a rojo~carmín. Arbol arbustivo.

16 d. Pinus sylvestris var. hamata STEVEN
Bu//. Soc. Nat. Mase. XI, 1838, (Fide
1930).

STEVEN,

Handb. Nade/holzk. 423,

BEISSNER,

Posee conos con apófisis con un gancho grueso que sobresale 5 mm
en las escamas inferiores, este gancho es curvo hacia abajo y en las supe~
riores curvo hacia las puntas; conos ovales~angostos.
Existe cultivada en la Isla Victoria otra variedad, P. sylvestris var.
"bohemica", nombr·e que no encontré en la bibliografía consultada. Es
muy probable que se haya dado este nombre a la semilla proveniente de
Bohemia.

Características. - La madera del Pinus sylvestris es muy utilizada en
Europa ya sea en su uso noble o como leña. Se extrae además alquitrán,
pez, trementina y colophonium.
Obsewaciones. - En la región en estudio, plantas de 16 años
alcanzan 8 m de alto y un diámetro de 20 cm. Esta especie ha sido muy
recomendada y plantada, pero en la actualidad no se aconseja su cultivo por ser muy atacada por el pulgón Pineus Havrylenkoi BLANCH.
Este pulgón fué descubierto y estudiado por el lng. HAVRYLENKO, jefe de
la Isla Victoria durante 1O años, quien ha comprobado que este parásito
se propaga e invade rápidamente hasta provocar la muerte en dos o tres
años de los ejemplares de 15 a 18 años de edad de todas las variedades
y formas de P. sylvestris. Su presencia fué observada en 1939, acrecen~
tándose su ataque hasta el año 1942 en que se resolvió cortar y quemar
los árboles atacados. Esta especie presenta además el inconveniente de
que en la región, la nieve quiebra las ramas, atribuyéndose esta debilidad
a alguna deficiencia dd suelo. Es interesante hacer notar que bajo plan~
taciones de P. sylvestris y de otras especies de Pinus crece un hongo
comestible Boletus granulatus L. ex FR. ( 1 ) especie europea probablemente introducida con las semillas de pino.

17. Pinus Mugo TURRA
(FIG. 20)

F/orae Italicae Prodromus 67, 1764, (Fide
Cult. Conif. 51', 1933.

TURRA,

Pinus montana
BEISSNER,

(

1

)

Gard. Dict. N• 5, 1768;
Hand. Nadelholzk. 424, 1930.

MILLER

Determinado

por

el Dr. A.

REHDER,

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RussELL Stt .\ W,

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BAlLEY,

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�410

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

Pinus Mughus ScoPOLI, Flora Carniolica. ed. 2, 2:247, 1772.
Nombres vulgares: Pino mugo, Bergkiefer (Alem.). Mountain Pine (Ingl.).

Arbol de 10-25 m de alto o arbusto; corteza grisáceo-morena con
placas irregulares que no se desfolian; ramillas verde-claro, luego moreno a gris-negruzco, glabras. Yemas oval-alargadas, con punta corta, 6 mm
de largo, morenas, resinosas, hojas escamosas muy aplicadas. Hojas de a
2, persisten 2,5 años, algo retorcidas, verde-vivas, 3-8 cm de !'argo, 1,5-2
mm de ancho, con débiles bandas estomáticas en todas las caras; canales
resiníferos mediales, células epidérmicas el doble de alto que de 'ancho.
Flores masculinas hasta 15 mm de largo, amarillo oro. Conos sentados o
cortamente pedicelados, erguidos u oblicuos hacia abajo, oval, oval-cónico,
2-7 cm de largo; umbo g·e neralmente grande, moreno-claro rodeado de un
anillo negruzco, mucrón corto, generalmente caedizo. Semillas oval, ovalal'argadas 5 mm de largo, gris-moreno-claras, con alas 2-3 veces su largo.
Cotiledones 3-6.
Originaria de las montañas d·el centro de Europa hasta los Pirineos
y Balcanes.
Materia/ estudiado. -Argentina, Neuquén, Isliai Victoria, MARZOCCA, I-1948 (BAB.
76095); BARRETT 182, XII-1950 (BAB. 76052); Río Negro: Bariloche, Cerro
Otto, BARRETT 147, XII-1950 (BAB. 76077); BARRETT 53, XII-1949.

Obsewaciones. - En la región debemos distinguir dos variedades
en cultivo: la variedad típica Pinus Mugo var. Mughus ZENARI que es
de crecimiento lento y no pasa de pequeño árbol o arbusto, por lo
que es muy utilizado en jardines y "Rock Gardens" y la variedad
P. Mugo var. rostrata HoOPER más conocida por sus sinónimos P. Mugo
var. uncinata y P. montana var. uncinata. Es un árbol de hábito erecto
que alcanza hasta los 25 m de altura. Se caracteriza por sus conos
asimétricos y con las escamas exteriores muy desarrolladas, con umbo
prominente en forma de gancho, dirigido hacia la base.

18. Pinus Banksiana LAMBERT
(fIG. 21)

LAMBERT, Dese. Genus Pinus ed. l. 7, 1803, ( Fide REHDER Bibliog. 40, 1949);
RussELL SHAW, Genus Pinus 84, 1914; BEISSNER, Hand. Nadelholzk. 384, 1930;
BAILEY, Cult. Conif. 59, 1933.

Pinus divaricata DuMONT DE CouRSET, Bot. Cult. 6: 457, 1811; SARGENT, Silva North
Americ. 11:147, 1897 ed. 1947.
Nombre vulgar: Jack Pine (U.S.A.).

Arbol de hasta 25 m de alto a veces arbustivo; corteza morenorojiza con placas gruesas; ramas verticilad'as; ramillas flexibles verde
claro-amarillentas, al segundo año rojizo a morenas; crecimiento anual
binodal. Yemas oval-al'argadas 8 mm de largo resinosas con hojas
escamosas aplicadas. Hojas de a 2 persisten 2-4 años fuertemente retorcidas, divergentes, verde-claras, 2-4 cm de largo; canales resiníferos
mediales; vainas foliares cerca de 3 mm de largo que casi desaparecen en
las ramas viejas. Conos laterales, de 1-3, erguidos o perpendiculares a

�411

BARRETT, ESPECIES DEL GÉNERO PINUS

FIG. 20

FIG. 22

F1G. 21

FIG. 23

FIG. 20. - Cono de Pinus Mugo ( X 1); F1G. 21. - Oono de Pinus Banksiana ( X 1 ) ;
FIG. 22. - Pinus conforta (X 1); F1G. 23. - Pinus conforta va-r. /atifolia (X 1).

�412

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

la rama, gris, oval-cónico-alargados, generalmente muy retorcidos, 3-5
cm de largo, 2-3 cm de ancho, persisten varios años cerrados en las
plantas, escamas casi rómbicas, brillantes, poco aquilladas; apófisis plano
o convexo, con umbo pequeño. Semillas pequeñas, 3-4 mm de largo,
moreno-negruzcas con ala 3-4 veces su largo. Cotiledones 4-5.
Se caracteriza por el color verde claro-amarillento, la divergencia de las hojas y por sus conos delgados y muy retorcidos.
Originaria del norte de Norte América hasta los 68. 0 de latitud,
en suelos pobres y secos.
Material estudiado. - Argentina, N euquén, Isla Victoria,
(BAB. 76074); BARRETT 61, XII-1949.

BARRETT

163, XII-1950

Observaciones. - Sólo se lo puede recomendar como árbol de adorno, pues tiene el inconveniente de que a pesar de crecer rápidamente en
su juventud ;Juego permanece muchos años al estado de pequeño árbol.
En la región sufre el ataque del pulgón y la nieve los desgaja, aunque
no tanto como a P. Pinaster. Plantas de 21 años han alcanzado en lugares abrigados 12 m de altura y 20 cm de diámetro. Produce conos con
semillas fértiles.

19. Pinus contorta

DoUGLAS

(F1G. 22)
DouGLAS ex LouooN, Arbr. Brit. 4:2292, 1838; RussELL SHAW, Genus Pinus 84,
1914; BEISSNER, Hand. Nadelho!zk. 386, 1930; REHDER, Bibliog. Cult. Trees,

40, 1949.
Nombre vulgar: Shore Pine (U. S. A.).

Arbol de 2-5 hasta 1O m de alto, compacto; corteza delgada y lisa
transformándose cuando adulto en gruesa de 6-18 mm, profundamente
surcada formando escamas rojo-moreno-oscuras; ramillas verdosas, luego
morenas, glabras. Yemas ovales, 12 mm de largo, rojo-moreno-oscuras,
resinosas. Hojas de a 2, persisten 3-8 años, compactas, fuertemente
retorcidas en su base, verde-oscuras, 3,5-6 cm de largo, 1,5 mm de ancho;
canales resiníferos mediales; vainas foliares 3-6 mm de largo, luego
mucho más cortas o caen. Flores masculinas rojo-naranjas. Conos
laterales, sentados, cónico a ovales, asimétricos, torcidos, moreno-amarillos, 2-6 cm de largo, persisten muchos años cerrados en la planta;
escamas fructíf·eras con apófisis ·elevado en la parte superior del cono;
umbo oscuro con pequeño mucrón hacia arriba. Semillas rojizo-morenas,
5 mm de Iargo con ala 3 veces su largo.
Esta especie es poco diferenciada de las vecinas por no tener caracteres visiblemente distintos. Por lo común a la variedad típica se
la confunde con la variedad que vive en la montaña, P. contorta var.
latifolia que según algunos autores es otra especie, P. Murrayana
BALFOUR.

Originaria del oeste de Norte América. La variedad típica habita
en la costa, desde Alaska hasta California.

�BARRETT, EsPEcrns DEL GÉNERO PINus

413

Material estudiado. -Arg.entina, Neuquén, Isla Victoria, BARRETT 194, Rojas Aubone,
UI-1951 ( BAB. 76097).

Observaciones. - En su lugar de origen, grandes masas de esta
variedad, impiden el movimiento de las arenas de la costa. Por lo
general es poco cultivado. Por su escaso tamaño. carece de importancia
forestal.

19 a. Pinus contorta var. latifolia ENGELMANN
(F1G. 23)

ENGELMANN ex S. WATSON in KING, R.ep. Geol. Expl. 40th Paral/. 5:331, 1871;
ENGEL. in R.ept. U. S. Geogr. Surv. W. JOOth Merid. 6:262, 1878, (Fide. SARGENT,
Manual Trees N. Am. 23, 1922); REHDER, Bibliog. Cult. Tt1ees 40, 1949.

Pinus Murrayana BALFOUR in MuRRAY Bot. Exp. Oregón 2, 1893; BEISSNER Hand.
N adelholzk. 387, 1930.
Pinus conforta var. Murrayana (BALF.) ENGELMANN Bot. Calif. 2: 126, 1880; SARGENT,
Silva North Americ. 11 :90, 1897 ed. 1947.
Nombre vulgar: Lodge-pole Pine (U. S. A.).

Arbol de hasta 25 m excepcionalmente 50 m de alto; copa comca
y delgada; corteza escamosa; ramillas amarillo-morenas, a veces pruinosas, glabras. Yemas fusiformes, 12 mm de largo, rojo,-morenas, resinosas. Hojas de a 2, algo rígidas, fuertemente retorcidas, más amarillentas que la variedad típica, 3-5 ( 8) cm de largo, 2 mm de ancho;
canales resiníferos mediales. Conos menos torcidos y más espinosos
que la variedad típica, generalmente abren al segundo año; apófisis poco
elevada, uniforme en todo el cono.
Originaria del norte de los Montes Rocallosos formando grandes
bosques. Habita entre los 600 y 3.500 m de altura.
Material estudiado. -Argentina, Neuquén, Isla Victoria: BARRETT 68, Xll-1947;
BARRETT 150, Xl'I-1950 (BAB. 76073); BARRETT 167, XII-1950 (BAB. 76075);
BARRETT 173, XII-1950 (BAB. 76072). Nahuel Huapí: BARRETT 77, II-1950.

Características. - Madera uniforme, blanda, liviana, de grano fino,
corazón moreno pálido, no muy resinosa, fácil de trabajar, pero no durable. Su peso específico es de 0,350-0,470. Utilizado en Norte América
para durmientes de ferrocarriles, porque absorbe bien !'as substancias
impregnan tes.
Observaciones. - Plantada con éxito en Alemania, Francia y Bél,..
gica para su explotación y para adorno. Es la especie más indicada en
la región para iniciar los embosquecimientos. Está perfectamente aclimatada y naturalizada, es rústica, cubre rápidamente el suelo con sus
hojas, produce semillas en abundancia, se reproduce naturalmente y
prepara el ambiente para las otras plant'aciones. En la Isla Victoria,
plantas de 20 años tienen 16 m de alto y un diámetro de 20 cm. Es
resistente al pulgón y al frío y es poco exigente ·e n suelos. Produce
semillas fértiles con una germinación pareja de 60-70 por ciento.

�414:

REVISTA DE INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS

VI (3-4) 1952

ESPECIES EXCEPCIONALMENTE CULTIVADAS
Además de las especies estudiadas se encuentran en la región, un
número reducido de individuos de otras que han sido plantadas experimentalmente, conservadas en colecciones o simplemente cultivadas por
particulares que desconocían su mal comportamiento en la zona.
El cultivo de estas especies, por lo general de lugares cálidos, ha
fracasado como lo demuestran los pocos ejemplares que aún persisten en
cultivo y su deficiente desarrollo. Es por ello que estas especies no han
sido tratadas en extenso, ni incluídas en la clave de las especies.
Pinus Pinea L. "Piñonero". Originaria de la costa del Mar Mediterráneo. Especie de dos hojas que ha sido ensayada en la región con
malos resultados, crece débil y es destrozada por la nieve. Es inadecuada
para la zona.
Pinus halepensis MILLER "Pino de Alepo", "Pino Carrasco". Originaria de la región del Mediterráneo. Especie de dos hojas afín a P.
densiflora de la que se diferencia por sus yemas sin resina y conos de
8-10 cm. Rústica y muy resistentes a condiciones de sequía, es la especie
de Pinus más plantada en la R. Argentina. Si bien es cultivada con
éxito en otras regiones del país, resulta inadecuada para la región
boscosa andino patagónica, donde sufre por el frío, no pasa de pequeño
arbolito, es destrozado por. la nieve y según el Ing. HAVRYLENKO es muy
atacado por el pulgón Pineus Havrylenkoi BLANCH.
Pinus rigida M1LLER "Pitch Pine" (U. S. A.) Especie de tres hojas,
de poca importancia económica, originaria del sudeste de Norte América. Fué ensayada en la Isla Victoria con mal resultado, obteniéndose
plantas raquíticas, de poca altura y con muchos tallos principales.
Pinus Bungeana Zucc. y P. Gerardiana WALLICH. Especies de
madera blanda, de tres hojas. de tronco vistoso, originarias de la China.
Han sido plantadas en la Isla Victoria con un resultado poco satisfactorio. Plantas de 15 años de edad no han sobrepasado los 50 cm de
altura, presentando además un aspecto clorótico, forma de mata, con
numerosas ramas secundarias que reemplazan al tronco principal, dominancia de hojas primordiales desarrolladas y verdes, caracteres éstos
que demuestran la poca adaptabilidad de dichas especies a la región.
Pinus pungens LAMBERT "Table Mountain Pi ne" (U. S. A.).
Pequeño árbol originario del sudeste de los Estados Unidos. Especie
de dos hojas, cortas, 3-6 cm, se caracteriza por tener escamas del cono
con umbo fuertemente aquillado y terminado en una punta rígida y
aguzada. Su madera es de poco valor. Sólo he encontrado un ejemplar
de tres metros de altura, en la plaza de San Martín de· los Andes,
que no permite deducir ninguna conclusión con respecto a su comportamiento.

�415

BARRETT, ESPECIES DEL GÉNERO PINUS

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DIMlTRl, M. J. - Consideraciones sobre árboles y a&lt;bustos cultivados en el
litoral patagónico. 1952.
CALAS TREME CORTE] ARENA, ANA M. - Estudio fitoquímico de tres especies
argentinas del género Ephedra. 1952.
HuNZJKER, J. H. - Estudio citogenético de un híbrido entre Elymus Patagónico y Agropyron Agroelymoldes. (Gramineae). 1953.
SORIANO, A. - Observaciones experimentales sobre el efecto del viento en las
plantas . .1953.
SORIANO, A. - Estudios sobre germinación. I. 1953. Rev. Inv. Agr. VII:4.
FoucAULT, S. E. y P. GARESE. - Control de malezas con herbicidas selectivos
en- cultivo de lino. Rev. Inv. Agr. VI:2.
Sívom, E. M. y A. E. RAGONESE. - Valores osmóticos en plantas de las Salinas Grandes. 1952. Rev. Inv. Agr. VI:2.
MILANO, V. A. - Las especies del género Osmanthus cultivadas en e/ país.
1952. Rev. lnv. Agr. Vl:2.
S'ívoRJ, E. M. y O. CASO. - Contenido de Caucho en plantas de la flora argentina. 1952. Rev. Inv. Agr. VI: l.
RIAL ALBERT!, F. - Las especies del género ".R.uscus" cultivadas en la Argentina. 1952. Rev. lnv. Agr. Vl:l.

SE DESEA CANJE
Biblioteca ln-;tituto de Botánica Agrícola - Aráoz 2875 - Buenos

Aire~

(Argentina)

�•

lmpreso en los Talleres Gráficos
de la Dirección de Informaciones del
Ministerio de Agricultura y Ganaderia
31979

-.500 - 95'1

�</text>
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                  <text>Aquí se puede acceder a obras monográficas y otros materiales como separatas y literatura gris</text>
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                <text>Las especies del género "Pinus" cultivadas en la región del Parque Nacional Nahuel Huapi</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura y Ganadería, Buenos Aires (Argentina). Dirección General de Investigaciones Agrícolas. Instituto de Botánica Agrícola</text>
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                <text>De la "Revista de Investigaciones Agrícolas" tomo VI, nro. 3-4, 1952, páginas 379-416.  Publicación técnica (Nueva Serie)</text>
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                    <text>Bases para el
Ordenamiento
del Territorio
Rural Argentino

�Bases para el
Ordenamiento
del Territorio
Rural Argentino

�Bases para el
Ordenamiento
del Territorio
Rural Argentino

Autoridades
Norberto Gustavo Yauhar
MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA DE LA NACIÓN

Lorenzo Ricardo Basso
SECRETARIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA DE LA NACIÓN

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

COORDINACIÓN INSTITUCIONAL

Contenido

s ,ORENZO 2� "ASSO� -INISTERIO DE !GRICULTURA 'ANADERÓA Y 0ESCA DE LA .ACIØN�
&amp;ACULTAD DE !GRONOMÓA DE LA 5NIVERSIDAD DE "UENOS !IRES�

Prefacio............................................................................................... 7
EQUIPO DE COORDINACIÓN TÉCNICA
s #ARLA 0ASCALE -EDINA� -INISTERIO DE !GRICULTURA 'ANADERÓA Y 0ESCA DE LA .ACIØN�

Prólogo ............................................................................................... 9

&amp;ACULTAD DE !GRONOMÓA DE LA 5NIVERSIDAD DE "UENOS !IRES�
s !MALIA 0ANIZZA DE ,EØN� -INISTERIO DE !GRICULTURA 'ANADERÓA Y 0ESCA DE LA .ACIØN�
&amp;ACULTAD DE !GRONOMÓA DE LA 5NIVERSIDAD DE "UENOS !IRES�

EQUIPO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE REDACCIÓN

1 ¿Por qué y para qué es necesario generar políticas territoriales? ...11
2 ¿Qué se entiende por Ordenamiento Territorial Rural? ................. 19
3 ¿Qué papel tiene el Estado Nacional en los procesos
de Ordenamiento Territorial Rural? ............................................ 23

s %STEBAN *OBBAGY� 5NIVERSIDAD .ACIONAL DE 3AN ,UIS #ONSEJO .ACIONAL
de Investigaciones Cientíﬁcas y Técnicas.
s 0EDRO ,ATERRA� 5NIVERSIDAD .ACIONAL DE -AR DEL 0LATA #ONSEJO .ACIONAL
de Investigaciones Cientíﬁcas y Técnicas.
s $ANIEL ,IGIER� )NSTITUTO .ACIONAL DE 4ECNOLOGÓA !GROPECUARIA�
s *OSÏ 0ARUELO� )&amp;%6! &amp;ACULTAD DE !GRONOMÓA DE LA 5NIVERSIDAD DE "UENOS !IRES�
#ONSEJO .ACIONAL DE )NVESTIGACIONES #IENTÓlCAS Y 4ÏCNICAS�
s -ARCELA 2OMÉN� &amp;ACULTAD DE !GRONOMÓA DE LA 5NIVERSIDAD DE "UENOS !IRES�

4 ¿Cuáles son las etapas de un proceso
de Ordenamiento Territorial Rural? ............................................ 24
4.1

Diagnóstico del Sistema Territorial ................................... 25

4.2

Planiﬁcación territorial ...................................................... 26

4.3

Gestión territorial ............................................................. 28

5 ¿Cuáles serían las actividades dirigidas a potenciar el proceso
de Ordenamiento Territorial Rural? ........................................... 29

s -IGUEL 4ABOADA� )NSTITUTO .ACIONAL DE 4ECNOLOGÓA !GROPECUARIA�
s %RNESTO 6IGLIZZO� )NSTITUTO .ACIONAL DE 4ECNOLOGÓA !GROPECUARIA #ONSEJO .ACIONAL

6 ¿Quién coordina un proceso de Ordenamiento Territorial Rural?
y ¿cómo se garantiza la transparencia del mismo? .................... 32

de Investigaciones Cientíﬁcas y Técnicas.

7 Consideraciones ﬁnales ............................................................ 34
8 Referencias ............................................................................... 35
Anexo ........................................................................................... 37

5

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

Prefacio

,OS CAMBIOS EN EL USO DEL TERRITORIO GENERAN UNA SERIE DE CONSECUENCIAS EN EL
SISTEMA SOCIAL ECONØMICO CULTURAL Y POLÓTICO QUE SE DEBEN RESOLVER MEDIANTE
EL DIÉLOGO Y LA BÞSQUEDA DE SOLUCIONES QUE CONTEMPLEN TODOS LOS INTERESES
involucrados. Es por eso que el Ordenamiento Territorial se convierte en una
valiosa herramienta a la hora de analizar y planiﬁcar los usos del territorio.
Asimismo, genera espacios de participación en donde la sociedad en su
CONJUNTO PUEDE CONmUIR Y ANALIZAR LAS PROBLEMÉTICAS LOCALES Y REGIONALES
plantear escenarios futuros y ﬁnalmente proponer alternativas que tienden a
CONSTRUIR PASO A PASO UNA !RGENTINA CON MÉS EQUILIBRIOS SOCIALES ECONØMICOS
Y AMBIENTALES�
Desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca queremos agregar un
ESLABØN MÉS A LA CADENA DE INICIATIVAS Y DECISIONES TOMADAS POR EL 'OBIERNO
.ACIONAL CON EL OBJETIVO DE CONSTRUIR UN PROYECTO COLECTIVO DE PAÓS� %N TAL
SENTIDO ME COMPLACE PRESENTAR ESTA OBRA QUE HA SIDO EL PRODUCTO DE REUNIONES
DE TRABAJO ENTRE TÏCNICOS E INVESTIGADORES DE VARIAS INSTITUCIONES EN UN TEMA
CENTRAL COMO LO ES EL /RDENAMIENTO 4ERRITORIAL EN EL ÉMBITO RURAL�

Norberto Gustavo Yauhar
Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

6

7

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

Prólogo

En el año 2008 y desde el decanato de la Facultad de Agronomía de la
5"! QUE ME TOCABA PRESIDIR IMPULSAMOS JUNTO A OTROS COLABORADORES UNA
SERIE DE REUNIONES DONDE NOS PROPUSIMOS COMPARTIR VISIONES Y REmEXIONES
SOBRE LA NECESIDAD DE ENCARAR DECIDIDAMENTE UN PROYECTO DE /RDENAMIENTO
Territorial Rural a escala nacional. El crecimiento vertiginoso de Argentina en
EL SECTOR AGROALIMENTARIO Y AGROENERGÏTICO DE LOS ÞLTIMOS A×OS ERA LA PRINCIPAL
RAZØN PARA ESTE AMBICIOSO PROPØSITO�
Para el desarrollo en Argentina de la “Agricultura Inteligente” cuyos elementos
ESENCIALES SON INCREMENTAR LA PRODUCCIØN DE ALIMENTOS FORRAJES lBRA Y
COMBUSTIBLE SUSTENTAR RECURSOS AMBIENTALES Y LOS ECOSISTEMAS ADAPTARSE AL
CLIMA ACTUAL Y FUTURO SECUESTRAR CARBONO Y�O REDUCIR LAS EMISIONES DE '%)S
sostener el nivel de vida y construir prosperidad, es necesario evaluar las
POSIBLES POLÓTICAS Y PRÉCTICAS A IMPLEMENTAR� 0ARA ELLO SE REQUIEREN EVALUACIONES
GEOGRÉlCAS EXPLICITAS DE RIESGOS Y BENElCIOS QUE DEBERÓAN DESCRIBIR Y MANEJAR
LAS SINERGIAS ENTRE LAS DIMENSIONES BIOFÓSICAS Y HUMANAS DE LOS SISTEMAS
INVOLUCRADOS EN LA AGRICULTURA NO SOLO BASADAS EN EL MERCADO�
%L PRESENTE TRABAJO ESTABLECE UN PRIMER MARCO CONCEPTUAL Y MARCA LOS
principales lineamientos para desarrollar planes de ordenamiento territorial rural
EN !RGENTINA� %STA OBRA AL IGUAL QUE OTROS PROYECTOS QUE HEMOS IMPULSADO
DESDE LA 3ECRETARÓA DE !GRICULTURA 'ANADERÓA Y 0ESCA SON UNA CONTRIBUCIØN AL
DESARROLLO SOSTENIBLE DEL TERRITORIO RURAL DE LA !RGENTINA TENIENDO EN CUENTA EL
0LAN %STRATÏGICO !GROALIMENTARIO Y !GROINDUSTRIAL ���� ���� DEL -INISTERIO DE
Agricultura, Ganadería y Pesca y el Plan Estratégico Territorial Argentina 2016
DEL -INISTERIO DE 0LANIlCACIØN )NVERSIØN 0ÞBLICA Y 3ERVICIOS�

8

9

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

1
!BORDAR LOS ASPECTOS INVOLUCRADOS EN LA PLANIlCACIØN DEL TERRITORIO RURAL CON
una metodología participativa e interactiva es una de las claves para poder

¿Por qué y para qué es necesario generar
políticas territoriales?

ALCANZAR LAS METAS PRODUCTIVAS DE FORMA EQUILIBRADA Y SOCIALMENTE JUSTA�
0ARA ELLO ES NECESARIO SENSIBILIZAR A LA POBLACIØN Y A LOS ACTORES TERRITORIALES
SOBRE LAS VENTAJAS INDIVIDUALES Y COLECTIVAS QUE SE OBTIENEN AL PLANIlCAR Y

El territorio rural es el espacio en el que la sociedad desarrolla sus actividades

ORDENAR PARTICIPATIVAMENTE EL USO EQUILIBRADO DEL TERRITORIO NACIONAL Y EN

PRIMARIAS Y DEL CUAL OBTIENE SERVICIOS Y RECURSOS NATURALES� 3U CONFORMACIØN
ES INmUENCIADA POR LA ACUMULACIØN HISTØRICA DE LAS HUELLAS QUE LA SOCIEDAD LE

especial el rural.

imprime, dando lugar a una organización territorial especíﬁca materializada,
En esta ocasión, al igual que en muchas otras, hemos contando con los

entre otras cosas, por el tipo de uso del suelo. La visión integradora del

INVALORABLES APORTES DE PROFESIONALES PERTENECIENTES AL )NSTITUTO .ACIONAL DE

TERRITORIO RURAL CAPAZ DE FACILITAR SU COMPRENSIØN Y SU MANEJO REQUIERE UNA

Tecnología Agropecuaria, a la Facultad de Agronomía de la Universidad de

ARTICULACIØN ENTRE LOS SECTORES PÞBLICO Y PRIVADO UNA APROXIMACIØN SISTÏMICA

"UENOS !IRES A LA 5NIVERSIDAD DE -AR DEL 0LATA A LA 5NIVERSIDAD DE 3AN ,UIS

Y UN PLANTEO EXPLÓCITO DE LOS CONmICTOS DE INTERESES Y VALORES DE LAS DIVISIONES

con la convicción de que iremos sumando otras instituciones a los proyectos

SOCIALES EXISTENTES�

venideros.
,A NECESIDAD DE FORTALECER Y GENERAR POLÓTICAS DE %STADO QUE CONTRIBUYAN
AL DESARROLLO DE LOS TERRITORIOS ES UNA TAREA PRIORITARIA PARA EL GOBIERNO EN
Ing. Agr. Lorenzo R. Basso

la que se encuentran involucrados los diferentes sectores de la sociedad,

Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

LOS CUALES COMPARTEN RESPONSABILIDADES �CO RESPONSABLES COMUNES PERO
diferenciadas. Es así que el ordenamiento del territorio y la conservación
de los recursos naturales destinados a la producción, pasan a ser una
TAREA INDELEGABLE DEL %STADO MEDIANTE LA GENERACIØN DE POLÓTICAS ACTIVAS Y
DONDE LA TOMA DE DECISIONES DEBE ESTAR ACOMPA×ADA POR UNA PARTICIPACIØN
comprometida de los diferentes sectores involucrados.
A nivel nacional se cuenta con dos planes estratégicos que involucran
ASPECTOS TERRITORIALES� A EL 0LAN %STRATÏGICO !GROALIMENTARIO Y !GROINDUSTRIAL
0ARTICIPATIVO Y &amp;EDERAL ���� ���� �0%!2 QUE ASPIRA A UNA !RGENTINA LÓDER
A NIVEL MUNDIAL EN LA PRODUCCIØN DE BIENES Y SERVICIOS AGROALIMENTARIOS Y
agroindustriales, de calidad y con valor agregado, en particular en origen,
asegurando al mismo tiempo la provisión alimentaria nacional y satisfaciendo
la demanda internacional en cantidad y calidad, en un marco de equidad

10

11

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

TERRITORIAL INCLUSIØN SOCIAL Y SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL ECONØMICA Y SOCIAL

Y EL CAMBIO CLIMÉTICO LA PÏRDIDA DE SERVICIOS AMBIENTALES ESTRATÏGICOS LOS

PROMOVIENDO DE ESA FORMA EL DESARROLLO DE LA .ACIØN Y SUS REGIONES B

DESMONTES EN AGROECOSISTEMAS FRÉGILES LOS DESBALANCES DE NUTRIENTES EN

el Plan Estratégico Territorial Argentina 20161, con énfasis en los aspectos

AGROECOSISTEMAS BAJO INTENSIFICACIØN AGRÓCOLA LA DEFICIENTE GESTIØN DE LOS

RELACIONADOS CON LA INFRAESTRUCTURA BUSCA EQUILIBRAR LAS ASIMETRÓAS REGIONALES

RECURSOS HÓDRICOS SUPERFICIALES Y SUBTERRÉNEOS LA DEFICIENTE CONTABILIDAD DE

EXISTENTES� %N ESTE SENTIDO ES IMPORTANTE AVANZAR CON UNA VISIØN PROSPECTIVA

LA PÏRDIDA DE BIODIVERSIDAD LA CONTAMINACIØN PUNTUAL Y DIFUSA� !CTUALMENTE

DEMOCRÉTICA Y PLURAL DEL TERRITORIO NACIONAL CONJUGANDO EL ROL PLANIlCADOR Y

SE CONTINÞA TRABAJANDO EN VARIAS ZONAS PILOTO�

promotor del Estado con las necesidades cotidianas de las personas y así
PODER DElNIR UN CONJUNTO DE METAS COMPETITIVAS DESDE EL PUNTO DE VISTA

%L -!'Y0 SE ENCUENTRA TRABAJANDO EN EL DISE×O DE POLÓTICAS DE PLANIlCACIØN

económico, inclusivas desde el punto de vista social, equitativas desde el

Y GESTIØN TERRITORIAL CONJUNTAMENTE CON EL 3ISTEMA DE #IENCIA Y 4ECNOLOGÓA

PUNTO DE VISTA POLÓTICO Y SUSTENTABLES DESDE EL PUNTO DE VISTA AMBIENTAL�

�3#Y4 � %STE ÞLTIMO JUEGA UN PAPEL FUNDAMENTAL QUE CONSISTE EN AMPLIAR
LA BASE DE CONOCIMIENTOS QUE CONTRIBUYEN A LA TOMA DE DECISIONES� .O

#ONSIDERANDO LAS METAS PLANTEADAS EN AMBOS PLANES ESTRATÏGICOS

menos importante es el rol de las comunidades rurales, cuya participación es

NO CABE DUDA QUE EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL SE CONVIERTE EN UNA

relevante para lograr una armonización entre la producción y la conservación,

HERRAMIENTA CLAVE PARA ALCANZAR LA !RGENTINA DEL FUTURO� %N ESTE CONTEXTO

PROCURANDO QUE LAS PRÉCTICAS Y LOS PROCESOS PRODUCTIVOS ATENÞEN LA

el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca ha desarrollado varias

DEGRADACIØN AMBIENTAL Y LA PÏRDIDA DE SERVICIOS ECOSISTÏMICOS ESTRATÏGICOS�

acciones tendientes a promover y estimular la planificación del espacio

%L ANÉLISIS TERRITORIAL DEBE TOMAR EN CUENTA LAS CONDICIONES PARTICULARES DE

rural. En el INTA, se destaca el Programa Nacional de Ecorregiones y su

CADA REGIØN INCLUYENDO LOS INTERESES DE LOS DIFERENTES SECTORES� 3E DEBEN

ESTRECHA RELACIØN CON LAS ­REAS %STRATÏGICAS 'ESTIØN !MBIENTAL 2ECURSOS

ENTONCES ESTABLECER TIPOLOGÓAS DE TERRITORIOS RURALES QUE CONTRIBUYAN AL

Naturales, Economía y Sociología y el Programa Nacional de Territorios.

diagnóstico, planiﬁcación y gestión y que a su vez permitan la diferenciación

3U META CONSISTE EN CONTRIBUIR MEDIANTE PROCESOS TÏCNICAS E INFORMACIØN

de las políticas, programas o instrumentos a implementar2.

estratégica al Ordenamiento Territorial del espacio rural. En el marco
de este programa se realizó una zonificación del país en función de

,AS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS QUE LA SOCIEDAD DESPLIEGA SOBRE EL TERRITORIO RURAL

indicadores que permiten diferenciar ecorregiones a la hora de generar

PLANTEAN MÞLTIPLES DESAFÓOS DERIVADOS DE LOS CONmICTOS ENTRE� �A USUARIOS DE

proyectos y planes de OTR. Se definieron seis ecorregiones en función

UN RECURSO NATURAL COMÞN �TIERRA AGUA Y QUE ENCUENTRAN INCENTIVOS INDIVIDUALES

DE LA POBLACIØN RURAL LA DIFERENCIACIØN PRODUCTIVA O LA VOCACIØN DE USO

QUE NO NECESARIAMENTE MAXIMIZAN LOS BENElCIOS DEL CONJUNTO �(ARDIN ����

de la tierra y el stock ganadero. En cada una de ellas se identificaron los
PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES QUE IMPACTARÓAN NEGATIVAMENTE EN EL
MEDIO RURAL SE×ALÉNDOSE ENTRE OTROS LA FALTA DE ADAPTACIØN A LA VARIABILIDAD

� HTTP���WWW�PLANIF TERRITORIAL�GOV�AR�HTML�PET�

12

� 3EGÞN 3CHEJTMAN Y "ARSKY ����� PODRÓAN ESTABLECERSE CUATRO TIPOS BÉSICOS DE TERRITORIOS� �� LOS VINCULADOS A
MERCADOS RELATIVAMENTE DINÉMICOS DONDE SU POTENCIAL DE DESARROLLO SE VE AFECTADO POR FALLAS INSTITUCIONALES ��
LOS VINCULADOS A MERCADOS NO DINÉMICOS Y DE BAJO POTENCIAL DE DESARROLLO Y BAJO GRADO DE DESARROLLO INSTITUCIONAL
�� TERRITORIOS CON POTENCIAL DE CRECIMIENTO ACOTADO CON NIVELES RAZONABLES DE DESARROLLO INSTITUCIONAL CON RIESGO
DE PÏRDIDA DE DINAMISMO Y �� TERRITORIOS ARTICULADOS CON LOS MERCADOS MÉS DINÉMICOS Y CON UN TIPO DE DESARROLLO
institucional de no inclusión.

13

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

�B USUARIOS QUE PRIVILEGIAN BENElCIOS DE CORTO PLAZO SOBRE LOS QUE PUEDAN

DE LOS BIENES Y SERVICIOS QUE PRESTA EL TERRITORIO A LA SOCIEDAD PARA OPTIMIZAR

OBTENER ELLOS MISMOS O FUTURAS GENERACIONES A LARGO PLAZO �C USUARIOS QUE

SU USO Y ADAPTARLO A ESCENARIOS SOCIALES POLÓTICOS AMBIENTALES CULTURALES

CON SUS ACTIVIDADES AFECTAN BIENES Y SERVICIOS QUE EL TERRITORIO OFRECE AL RESTO

TECNOLØGICOS Y ECONØMICOS CAMBIANTES�

de la sociedad y van más allá del propio proceso productivo en el que están
INVOLUCRADOS GENERANDO EXTERNALIDADES NEGATIVAS �2UHL et al. ����

�D

Retrocontrol

ACTORES QUE COMPITEN POR EL USO Y DISTRIBUCIØN DE LA TIERRA SOBRE TODO EN
condiciones donde no esta suﬁcientemente formalizado su dominio.
Controles

Consecuencias

Dimensiones

%STOS CONmICTOS SON DE NATURALEZA DINÉMICA Y MUTAN CONSTANTEMENTE EN
RESPUESTA A CAMBIOS EN LA FORMA EN QUE SE UTILIZA EL TERRITORIO IMPULSADOS POR
OTRAS� %L FRACASO EN LA BÞSQUEDA DE ACUERDOS QUE MINIMICEN ESTOS CONmICTOS
lleva al colapso de los recursos y los sistemas productivos, y ﬁnalmente, al
deterioro de la calidad de vida de la sociedad.

Políticas (locales y globales)
Estrategias de desarrollo
Humanos

cuestiones sociales, económicas, culturales, tecnológicas o climáticas, entre

Mercados (locales y globales)
estrategia impositiva

Clima (ENSO,
cambios climáticos)

RENTABILIDAD PLANES DE INVERSIØN ENTRE OTROS ASPECTOS� A ESCALA REGIONAL
IMPACTARÉ SOBRE EL COMERCIO INTERNO LA DEMANDA DE TRABAJO E INFRAESTRUCTURA

Biofísicos

Figura 1. Dichas consecuencias, entre otras, se asocian de manera directa al

se veriﬁcan a distintas escalas; a nivel de productor determinará ingresos,

Estructura social
Calidad de vida

Política
Económica
Social

CAMBIO EN EL USO
DE LA TIERRA

EN EL SISTEMA SOCIAL ECONØMICO CULTURAL Y POLÓTICO QUE SE DESCRIBEN EN LA

producidos y al destino y precio de esos productos. Estas consecuencias

Producción de Comodities
Oferta laboral

Valores culturales
Opinión pública

,OS CAMBIOS EN EL USO DEL TERRITORIO GENERAN UNA SERIE DE CONSECUENCIAS

TIPO DE PRODUCCIØN A LA DISTRIBUCIØN Y TENENCIA DE LA TIERRA A LOS VOLÞMENES

Seguridad alimentaria

Biota
Recursos edáﬁcos
Invasiones biológicas

Provisión agua

Ambiental

Regulación gases trazas
Regulación climática
Regulación hidrológica
Biodiversidad
Ciclado nutrientes
Secuestro de carbono

Y LA MIGRACIØN POBLACIONAL� ! NIVEL NACIONAL INmUIRÉ ENTRE OTRAS COSAS SOBRE
los ingresos ﬁscales, la política comercial y la demanda de tecnología.

Figura 1. #ONTROLES Y CONSECUENCIAS DE LOS CAMBIOS EN EL USO DE LA TIERRA EN DISTINTAS
DIMENSIONES �POLÓTICA ECONØMICA SOCIAL Y AMBIENTAL � 4OMADO DE 0ARUELO et al. 2011

,A TRANSFORMACIØN DEL TERRITORIO AFECTARÉ A SU VEZ EL MEDIO BIOFÓSICO MODIlCANDO
EL mUJO DE ENERGÓA LA CIRCULACIØN DE MATERIALES �AGUA CARBONO NUTRIENTES
Y LA BIODIVERSIDAD �DE ESPECIES COMUNIDADES PAISAJES � %STOS EFECTOS
SE HARÉN EVIDENTES TAMBIÏN A DISTINTAS ESCALAS 3 �&amp;IGURA � � ,AS MÞLTIPLES
consecuencias del uso del suelo plantean la necesidad de una visión integral

14

� ! NIVEL PREDIAL POR EJEMPLO DETERMINARÉ PÏRDIDA DE SUELO POR EROSIØN O CAÓDA DE LA FERTILIDAD POTENCIAL POR REDUCCIØN
EN LOS NIVELES DE MATERIA ORGÉNICA DEL SUELO� ! NIVEL REGIONAL AFECTARÉ LA DINÉMICA DE AGUA SUPERlCIAL Y SUBSUPERlCIAL
LA DIVERSIDAD A TRAVÏS DE LOS CAMBIOS DE HÉBITATS Y SU INmUENCIA SOBRE LA EXTINCIØN DE ESPECIES NATIVAS Y LA INVASIØN DE
OTRAS EXØTICAS� ! NIVEL GLOBAL IMPACTARÉ SOBRE LOS NIVELES DE #/� Y OTROS GASES DE EFECTO INVERNADERO EN LA ATMØSFERA
O SOBRE EL BALANCE DE ENERGÓA POR CAMBIOS EN EL ALBEDO U OTROS TÏRMINOS DEL BALANCE DE ENERGÓA DE LA SUPERlCIE�

15

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

,OS CAMBIOS EN LA COBERTURA DEL SUELO RESPONDEN A UNA COMPLEJA TRAMA DE

ESCASEZ O AUSENCIA DE POLÓTICAS ACTIVAS QUE OPEREN SOBRE LA DINÉMICA DE

FACTORES QUE INCLUYEN TANTO DETERMINANTES BIOFÓSICOS COMO AQUELLOS RELACIONADOS

ESTE SISTEMA DEJA LIBRADA LA ASIGNACIØN DE RECURSOS FUNDAMENTALMENTE AL

con las dimensiones económicas, sociales, culturales, políticas y tecnológicas

mercado y a las acciones de los sectores más concentrados de la economía.

�&amp;IGURA � � ,AS RELACIONES ENTRE DETERMINANTES Y CONSECUENCIAS DEL CAMBIO EN

%STO PODRÓA DAR LUGAR EN MUCHOS CASOS A DESEQUILIBRIOS TERRITORIALES DETERIORO

el uso del suelo no son estáticas e involucran retroalimentaciones, en las que

AMBIENTAL PÏRDIDA DE OPCIONES Y DESAPROVECHAMIENTO DE OPORTUNIDADES DE

CIERTAS CONSECUENCIAS DE CAMBIOS PASADOS PUEDEN AFECTAR LOS FACTORES QUE

DESARROLLO PRODUCTIVO Y AMBIENTAL� %L /RDENAMIENTO 4ERRITORIAL 2URAL �/42

DETERMINAN CAMBIOS FUTUROS� !LGUNOS DE ESOS EFECTOS REPRESENTAN RETROCONTROLES

es una herramienta para lograr que la dinámica del sistema esquematizado

NEGATIVOS Y EVENTUALMENTE PUEDEN LIMITAR LA EXPANSIØN DE CIERTOS USOS

EN LA &amp;IGURA � PERMITA ALCANZAR UNA SERIE DE OBJETIVOS RELACIONADOS CON

del territorio. La presencia de retrocontroles negativos haría suponer que el

LA PRODUCCIØN DE BIENES Y SERVICIOS CON EQUIDAD SOCIAL� %L /42 APUNTA A

SISTEMA ES CAPAZ DE AUTORREGULARSE� SIN EMBARGO ESTOS RETROCONTROLES PUEDEN

ANTICIPAR CONmICTOS EN LA ASIGNACIØN DE RECURSOS ENTRE ACTIVIDADES Y EN LA

TENER IMPORTANTES RETARDOS Y SUS CONSECUENCIAS PERCIBIRSE LUEGO DE A×OS O

DISTRIBUCIØN DE BENElCIOS Y COSTOS ENTRE ACTORES INVOLUCRADOS� 0ERMITE POR

décadas � 0OR OTRA PARTE EXISTEN TAMBIÏN RETROCONTROLES POSITIVOS TALES COMO

otra parte, diseñar de manera activa y participativa, políticas productivas y

4

5

los asociados a los efectos de “contagio” , comunes en el caso del avance

DE CONSERVACIØN Y USO SOSTENIBLE DE LOS RECURSOS NATURALES�

agrícola o los derivados del proceso de aumento de la escala y concentración
DE LA PRODUCCIØN �LOS BENElCIOS CRECIENTES CON LA ESCALA FAVORECEN UNA MÉS

%N UN ESTUDIO REALIZADO POR EL "ANCO -UNDIAL Y &amp;!/ �)!!34$ ���� SE

RÉPIDA CONCENTRACIØN DE LA ACTIVIDAD � %L CONTAGIO NO ES SØLO LOCAL PUEDE

alerta que, a pesar de los logros signiﬁcativos en ciencia y tecnología que

producirse a gran distancia y en regiones agrícolas marginales, como está

POSIBILITARON INCREMENTAR LA PRODUCTIVIDAD AGRÓCOLA ESTOS HAN SIDO MENOS

sucediendo en la región chaqueña, donde el proceso es conocido como

EFECTIVOS PARA ATENDER LOS IMPACTOS AMBIENTALES Y SOCIALES NO DESEADOS DE

“pampeanización”, por la adopción de sistemas de producción propios de la

ESOS LOGROS� !CTUALMENTE NOS ENCONTRAMOS EN BUENA POSICIØN PARA ATENDER

REGIØN AGRÓCOLA NÞCLEO DE NUESTRO PAÓS �-ORELLO ����� .AVARRETE et al. ���� �

ESAS CONSECUENCIAS Y DELINEAR POLÓTICAS QUE PERMITAN COMPATIBILIZAR LA

La presencia de retrocontroles positivos y negativos con retardo, incrementa

Y FUERA DEL DOMINIO DE LA AGRICULTURA Y LOS SISTEMAS ECONØMICOS GLOBALIZADOS�

PRODUCCIØN DE ALIMENTOS CON LOS PROBLEMAS AMBIENTALES GENERADOS DENTRO
LA PROBABILIDAD DE DINÉMICAS NO DESEADAS DEL TERRITORIO �DETERIORO AMBIENTAL

,AS METAS DE DESARROLLO Y SUSTENTABILIDAD DEBIERAN SER UBICADAS EN EL

BAJA EN LA PRODUCTIVIDAD AGRÓCOLA PÏRDIDA DE INGRESOS lSCALES ETC� � ,A

CONTEXTO DE LA INCERTIDUMBRE ACERCA DEL PRECIO FUTURO DE LOS ALIMENTOS
CAMBIOS EN LA ECONOMÓA DE LOS USOS ENERGÏTICOS BASADOS EN COMBUSTIBLES
fósiles, emergencia de nuevos competidores de los recursos naturales,

� ,A DEGRADACIØN DE TIERRAS DE PASTOREO QUE CONDUCE A LA REDUCCIØN DE POBLACIONES DE HERBÓVOROS DOMÏSTICOS COMO
LA OBSERVADA EN LA ESTEPA 0ATAGØNICA A PARTIR DE LA DÏCADA DE ���� �3ORIANO Y 0ARUELO ���� EJEMPLIlCA UN RETRO
CONTROL NEGATIVO QUE AUTOLIMITA EL PROBLEMA PERO QUE DESAFORTUNADAMENTE OPERA CON RETARDO Y NO ALCANZA A IMPEDIR
UN GRADO DE DETERIORO DIFÓCIL DE REVERTIR� /TRO EJEMPLO PLANTEADO PARA LA 0AMPA INTERIOR SUGIERE QUE EL AVANCE AGRÓCOLA
SOBRE PASTURAS Y PASTIZALES FAVORECERÓA EL ANEGAMIENTO LIMITANDO O INCLUSO RETRAYENDO EL CAMBIO EN EL USO DE LA TIERRA
QUE LO DISPARØ INICIALMENTE �6IGLIZZO et al., ���� �
5 La ocurrencia de cierta actividad en un área induce su adopción a vecinos.

16

INCREMENTO DE ENFERMEDADES CRØNICAS SEGURIDAD ALIMENTARIA CAMBIANTES
CONDICIONES AMBIENTALES Y LA CRECIENTE CONCIENCIA DE LA RESPONSABILIDAD
HUMANA PARA EL MANTENIMIENTO DE LOS SERVICIOS ECOSISTÏMICOS �PROVISIØN
REGULACIØN CULTURALES Y DE SOPORTE �
0OR LO MENCIONADO EN LOS PÉRRAFOS ANTERIORES UN PROCESO DE /42 DEBE

17

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

2
CONSIDERAR LAS FUNCIONES AMBIENTALES ECONØMICAS Y SOCIALES QUE CARACTERIZAN
a la agricultura. Entre los principales desafíos de los sistemas agrícolas se

¿Qué se entiende por
Ordenamiento Territorial Rural?

INCLUYEN� �A LA MEJORA DEL BIENESTAR SOCIAL Y LOS MEDIOS DE VIDA PERSONALES EN
EL SECTOR RURAL �B POTENCIAR LOS INTEGRANTES EMPOBRECIDOS DE LAS CADENAS DE
valor para sostener la diversidad de la agricultura y los sistemas alimentarios,

El Ordenamiento Territorial Rural (OTR) es un proceso político-técnico-

INCLUYENDO SUS DIMENSIONES CULTURALES �C ASEGURAR EL ACCESO AL AGUA

administrativo orientado a la organización, planiﬁcación y gestión del uso

MANTENER LA BIODIVERSIDAD PRESERVAR LOS RECURSOS NATURALES Y MINIMIZAR

y ocupación del territorio, en función de las características y restricciones

LOS IMPACTOS ADVERSOS DE LAS ACTIVIDADES AGRÓCOLAS SOBRE LAS PERSONAS Y

biofísicas, culturales, socioeconómicas y político-institucionales. Este

EL MEDIO AMBIENTE �D MANTENER Y PROMOVER LOS SERVICIOS ECOSISTÏMICOS Y

proceso debe ser participativo e interactivo y basarse en objetivos explícitos

culturales, al mismo tiempo que se incrementa la producción y la diversidad

que propicien el uso inteligente y justo del territorio, aprovechando

DE ALIMENTOS lBRAS Y BIOENERGÓA Y �E VINCULAR LOS PRODUCTOS DE AGRICULTORES

oportunidades, reduciendo riesgos, protegiendo los recursos en el corto,

MARGINALIZADOS CON LOS MERCADOS LOCALES NACIONALES Y GLOBALES�

mediano y largo plazo y repartiendo de forma racional los costos y beneﬁcios
del uso territorial entre los usuarios del mismo6.

$EBIDO A LA IMPORTANCIA DE LA TEMÉTICA EL -INISTERIO DE !GRICULTURA 'ANADERÓA
Y 0ESCA APROBØ EL 0ROGRAMA h!GRICULTURA )NTELIGENTEv �2ES� -!'Y0 .ª

%L COMPONENTE POLÓTICO DEL /42 DETERMINA LOS OBJETIVOS Y DIRIME LOS CONmICTOS

�������� EN DONDE EL /RDENAMIENTO 4ERRITORIAL 2URAL ES UNO DE LOS PROYECTOS

EN BASE A LOS INTERESES Y VALORES EN PUGNA MIENTRAS QUE EL COMPONENTE

A IMPULSAR� ,A 3ECRETARÓA DE !GRICULTURA 'ANADERÓA Y 0ESCA �3!'Y0 VIENE

técnico se ocupará de la caracterización del territorio en la situación

desarrollando acciones para promover los procesos de ordenamiento

presente y de evaluar su comportamiento, en términos de producción de

del territorio rural, por eso se ha convocado a un grupo interinstitucional

BIENES Y SERVICIOS BAJO DISTINTOS ESCENARIOS� ,OS COMPONENTES POLÓTICO Y

E INTERDISCIPLINARIO DE PROFESIONALES TÏCNICO CIENTÓlCOS CON EL OBJETIVO DE

TÏCNICO CONVERGEN DElNIENDO LA FACTIBILIDAD DE LAS ACCIONES Y LOS PLANES

ABORDAR LA PROBLEMÉTICA AMBIENTAL PROVOCADA POR LA EXPANSIØN DE LA FRONTERA

ESPECÓlCOS QUE PUEDEN IMPLEMENTARSE EN EL TERRITORIO� %L CARÉCTER POLÓTICO

agrícola sin una adecuada planiﬁcación, siendo este documento un producto

TÏCNICO DEL /42 NO DEBE PERCIBIRSE COMO UNA MERA YUXTAPOSICIØN DE AMBOS

DE ESA PRIMERA INSTANCIA DE TRABAJO� %N ESTE DOCUMENTO SE PROPONEN

ASPECTOS� POR EL CONTRARIO DEBE PROPICIAR UNA mUIDA INTERACCIØN Y DIÉLOGO

ALGUNOS LINEAMIENTOS GENERALES PARA CONSTRUIR UN LENGUAJE COMÞN Y UNA

ENTRE ESTOS COMPONENTES SIENDO IMPRESCINDIBLE LA PARTICIPACIØN DE MÞLTIPLES

VISIØN COLECTIVA IDENTIlCANDO LOS PRINCIPALES PROBLEMAS Y LIMITANTES PARA

instituciones y actores. Esto plantea el desafío de fortalecer los mecanismos

UNA ADECUADA GESTIØN TERRITORIAL ESTABLECIENDO LAS ACCIONES QUE PERMITAN

de cooperación y acción interinstitucional para la gestión y la planiﬁcación

CONTINUAR TRABAJANDO EN LA TEMÉTICA�

DEL TERRITORIO RECONOCIENDO QUE UN PROCESO EXITOSO DE /42 PARTE DE LA
vinculación, interacción y compromiso de todos los sectores sociales.

�

18

%STA DElNICIØN SURGE DE LA SÓNTESIS DE DIVERSAS DElNICIONES DE /42 CITADAS POR -ASSIRIS ����� 6ER !NEXO�

19

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

5N ENFOQUE PARTICIPATIVO DEL /42 COMPRENDE� �A acuerdos entre los actores

POTENCIALIDADES Y LIMITACIONES BIOFÓSICAS DEL TERRITORIO Y LAS EXPECTATIVAS Y

involucrados con el territorio en cuestión, partiendo del principio de concer

NECESIDADES DE SU POBLACIØN APLICANDO CRITERIOS DE EQUIDAD Y DE GOCE DE

TACIØN ENTRE LOS ACTORES DIRECTOS PARA AJUSTAR EL PROCESO DE TOMA DE DECISIO

UN AMBIENTE SANO� %S PARTICULARMENTE IMPORTANTE QUE EL ANÉLISIS EN EL CUAL SE

NES �B acciones proactivas tales como propiciar la generación de usos

apoya el proceso de OTR incluya todos los usos y formas de ocupación del

DE LA TIERRA Y DISE×OS DEL PAISAJE ALTERNATIVOS Y �C esquemas ﬂexibles y

TERRITORIO CONSIDERANDO TAMBIÏN LAS ECONOMÓAS REGIONALES Y PRODUCCIONES

adaptativos QUE SOBRE LA BASE DEL MONITOREO Y EVALUACIØN DE LOS COSTOS

DE SUBSISTENCIA�

Y BENElCIOS QUE LOS USOS ACTUALES DE LA TIERRA GENERAN Y DE LOS CAMBIOS DE
CONTEXTO �SOCIALES Y AMBIENTALES EN AMBOS CASOS REAJUSTAN LAS PAUTAS DEL
ordenamiento.

5N PROCESO DE /42 DEBE TENDER A DElNIR� �A LA DISTRIBUCIØN EN EL ESPACIO Y EN
EL TIEMPO DE LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS �B EL ACCESO Y USUFRUCTO DE BIENES
y servicios provistos por los ecosistemas destinados tanto a la producción

3I BIEN EL /42 PARTICIPATIVO ES PARTICULARMENTE IDØNEO PARA LA BÞSQUEDA

COMO A LA CONSERVACIØN �C EL DESARROLLO Y LA DISTRIBUCIØN DE INFRAESTRUCTURA

DE RESPUESTAS ESTRATÏGICAS A PROBLEMAS CONCRETOS QUE NORMALMENTE SE

PRODUCTIVA Y SOCIAL PROMOVIENDO UNA DISTRIBUCIØN MÉS BALANCEADA DE LA

maniﬁestan a pequeña escala, la participación intersectorial es igualmente

POBLACIØN EN TODO EL TERRITORIO DE LA .ACIØN �D EL MONITOREO DE LOS RECURSOS

relevante para acercar políticas nacionales y regionales de desarrollo a una

NATURALES Y DE LOS FACTORES DE DEGRADACIØN Y�O CONTAMINACIØN �E LA

PROBLEMÉTICA PARTICULAR BAJO UNA PERSPECTIVA MÉS INTEGRAL E INCLUSO GLOBAL�

DISTRIBUCIØN Y RÏGIMEN DE USO DE LAS ÉREAS PROTEGIDAS O DE USO PÞBLICO �F

-AS AÞN ESTA CONVERGENCIA PERMITE INCORPORAR POR UN LADO UNA MIRADA

las necesidades de generación de alternativas de uso y valorización de la

ESTRATÏGICA SOBRE EL TERRITORIO CONSIDERANDO EN FORMA SISTÏMICA LOS DIFERENTES

producción del territorio.

factores que intervienen y, por otro, una visión en prospectiva, ya que plantea
directivas a mediano y largo plazo.

!VANZAR DE MANERA EQUILIBRADA EN LA PLANIlCACIØN DEL TERRITORIO IMPLICA ENTRE
OTRAS COSAS� PROPICIAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DISTRIBUIR EQUITATIVAMENTE

20

Tanto desde una perspectiva estratégica como integral, durante el proceso de

COSTOS Y BENElCIOS DE LAS TRANSFORMACIONES DEL TERRITORIO

/42 SE DEBEN EXAMINAR DETALLADAMENTE LA DIMENSIØN AMBIENTAL ECONØMICA

INCERTIDUMBRE JURÓDICA EN EL USO DEL TERRITORIO TRANSPARENTAR EL PROCESO DE

REDUCIR LA

tecnológica, política, social y de desarrollo, tanto de los distintos usos del

TOMA DE DECISIONES MEJORAR LA GESTIØN Y ADMINISTRACIØN PÞBLICA DEL TERRITORIO

suelo como de las formas de ocupación del territorio. A partir de este análisis

CONTRIBUIR A LA COORDINACIØN Y CONCERTACIØN PARA LA SOLUCIØN DE CONmICTOS

DE FORMAS ALTERNATIVAS DE INTERVENCIØN Y DE LOS OBJETIVOS DEL PROCESO SE

generar mecanismos de evaluación y monitoreo de los planes de OTR,

generan escenarios de ocupación del territorio que son evaluados por los

articular políticas sectoriales y de gestión territorial entre distintos niveles

actores involucrados e incorporados al proceso de toma de decisiones. La

�NACIONAL PROVINCIAL MUNICIPAL

PLANIlCACIØN DEBE INCLUIR EL DESARROLLO DE DIFERENTES ALTERNATIVAS TALES COMO

SOBRE EL ESPACIO RURAL ORIENTAR LAS INVERSIONES EN INFRAESTRUCTURA PRODUCTIVA

QUE BUSCAN LA CONVERGENCIA Y SINERGIA

NUEVOS USOS DE LA TIERRA DESARROLLO DE CADENAS PRODUCTIVAS �clusters QUE

FOMENTAR EL ARRAIGO DE POBLACIONES RURALES PROMOVER LA RECUPERACIØN DE

incorporen valor a la producción, crecimiento de las instituciones locales,

ecosistemas dentro de esquemas productivos, minimizar el deterioro de los

CONTENCIØN DE LA POBLACIØN RURAL ENTRE OTROS� %L /42 DEBE RECONOCER LAS

recursos naturales y la contaminación, propiciar el desarrollo de cadenas

21

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

3
PRODUCTIVAS MEJORAR LA COMPETITIVIDAD DE PRODUCCIONES Y LA CANTIDAD Y
calidad del empleo, promover mayor equidad en el aprovechamiento de
oportunidades económicas y sociales, así como una reducción de las

¿Qué papel tiene el Estado Nacional
en los procesos de Ordenamiento
Territorial Rural?

BRECHAS TERRITORIALES�
%L %STADO .ACIONAL Y EL 3ISTEMA DE #IENCIA Y 4ECNOLOGÓA �3#Y4 DEBEN
PROVEER BUENA PARTE DEL CONOCIMIENTO Y LAS HERRAMIENTAS NECESARIAS PARA
GUIAR EL PROCESO DE /42� ,A IDONEIDAD Y AUSENCIA DE CONmICTO DE INTERESES
SON ATRIBUTOS CLAVES DEL 3#Y4 QUE CONTRIBUYEN A LA CALIDAD Y TRANSPARENCIA
DEL MENCIONADO PROCESO� 0ARA ELLO SE DEBE PROMOVER LA COLABORACIØN
entre cientíﬁcos y técnicos de instituciones de CyT con capacidades
complementarias en cuanto a enfoques, disciplinas y misiones. El SCyT
DEBERÓA SER CAPAZ DE ESTABLECER UN DIALOGO CON LOS ACTORES INVOLUCRADOS EN
el territorio para reconocer los intereses y funciones del territorio que están
en discusión y proveer la información y guía necesarias para llevar adelante
una negociación informada y transparente.
3I BIEN EL PROCESO DE /42 DEBE NUTRIRSE DE LOS APORTES DE MÞLTIPLES
DISCIPLINAS

DEBE DESTACARSE EL PAPEL DE LAS CIENCIAS AGRONØMICAS

AMBIENTALES ECONØMICAS SOCIALES Y LOS DESARROLLOS DE TECNOLOGÓAS PROPIAS
DE LAS CADENAS DEL ÉMBITO AGROPECUARIO� ,AS BASES DE GENERACIØN DE
CONOCIMIENTOS PROPIOS DEL 3#Y4 �5NIVERSIDADES ).4!6, INTI7, CONICET8,
ETC� DEBEN NECESARIAMENTE ESTAR LIGADAS A LA EXTENSIØN BAJO EL ABORDAJE DE
TERRITORIOS� %L ).4! JUEGA ENTONCES UN PAPEL CLAVE EN ESTE ASPECTO DEBIDO A
SU EXTENSA PRESENCIA TERRITORIAL Y LA CAPACIDAD DE EXTENSIØN AGROPECUARIA QUE
POSEE� ,AS /.'S LOCALES SE CONSTITUYEN JUNTO AL ).4! EN ACTORES CLAVES EN
la articulación del vínculo del SCyT y la comunidad.

7 Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
8 Instituto Nacional de Tecnología Industrial
� #ONSEJO .ACIONAL DE )NVESTIGACIONES #IENTÓlCAS Y 4ÏCNICAS

22

23

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

4

¿Cuáles son las etapas de un proceso
de Ordenamiento Territorial Rural?

4.1. Diagnóstico del Sistema Territorial
La etapa de diagnóstico incluye la caracterización del Sistema Territorial y la
IDENTIlCACIØN Y CARACTERIZACIØN DE LOS CONmICTOS ACTUALES Y POTENCIALES� %STO
implica deﬁnir límites geográﬁcos, conceptuales y actividades. Es necesario

%L /42 DEBE CONTEMPLAR VARIAS ETAPAS QUE TIENEN UNA SECUENCIA TEMPORAL

CARACTERIZAR LOS COMPONENTES BIOFÓSICOS �SUELOS CLIMA VEGETACIØN ETC�

DElNIDA PERO UN GRADO IMPORTANTE DE SUPERPOSICIØN TAL COMO LO DESCRIBE

INFRAESTRUCTURA �VIAL PORTUARIA EDUCATIVA ETC� POBLACIØN �DISTRIBUCIØN ESPACIAL

'ØMEZ /REA ����� 6ER &amp;IGURA ��

CARACTERIZACIØN ECONØMICA SOCIAL CULTURAL

NIVEL DE PROVISIØN DE SERVICIOS

ECOSISTÏMICOS NIVEL DE TRANSFORMACIØN DEL PAISAJE �MAPAS DE TIPOS DE
DIAGNÓSTICO TERRITORIAL

COBERTURAS Y DE SU DINÉMICA EN EL TIEMPO TENENCIA Y DISTRIBUCIØN DE LA TIERRA Y
marco normativo. La caracterización del Sistema Territorial trasciende la mera

s #ARACTERIZACIØN DEL 3ISTEMA
Territorial: límites conceptuales y
geográficos, medio biofísico, social,
cultural, eonómico, institucional,
infraestructura, etc.

s )NTEGRACUØN DE LA INFORMACIØN EN
Sistemas de información Geográficas.
s )DENTIFICACIØN Y CARACTERIZACIØN DE
actores e involucrados.

recopilación de información. Resulta clave su sistematización, integración y
síntesis, para lo cual la construcción de sistemas de información geográﬁcos es
UN PASO VALIOSO CAPAZ DE� �A IDENTIlCAR INFORMACIØN Y DATOS FALTANTES �B DETECTAR
INCONSISTENCIAS EN LA INFORMACIØN EXISTENTES �C RESOLVER DESAJUSTES EN LA ESCALA
�RESOLUCIØN O EXTENSIØN DE LA DISTINTAS FUENTES DE INFORMACIØN Y �D FACILITAR EL

PLANIFICACIÓN
s $EFINICIØN PARTICIPATIVA DE LOS OBJETIVOS�
s 4ALLERES CON LOS ACTORES E INVOLUCRADOS A
fortalecer el OTR.
s $EFINICIØN DE LA CAPACIDAD DE CADA UNA
de las unidades de planificación de
acoger las distintas alternativas de uso.

s $EFINICIØN DE LAS FUNCIONES DE
producción de bienes y servicios
ecosistémicos y de las funciones
de afectación de servicios
ecosistémicos.
s 'ENERACIØN DE ESCENARIOS DE USO�

ANÉLISIS DE LA INFORMACIØN DE BASE Y LA GENERACIØN DE NUEVO CONOCIMIENTO�
Un aspecto clave de la etapa de diagnóstico es la identiﬁcación y caracterización
DE LOS ACTORES E INVOLUCRADOS� %STOS DEBERÉN SER CARACTERIZADOS EN TÏRMINOS DE
hAFECTADORESv O hBENElCIARIOSv DEL NIVEL DE PROVISIØN DE SERVICIOS ECOSISTÏMICOS
especíﬁcos. Esta deﬁnición no es dicotómica y un mismo actor puede
REPRESENTAR AMBOS PAPELES� 3EGÞN "ORRINI Y &amp;EYERABEND ����� LOS CRITERIOS A
CONSIDERAR EN LA CARACTERIZACIØN DE LOS ACTORES INCLUYEN� �A DERECHOS SOBRE LA

GESTIÓN TERRITORIAL

TIERRA O LOS RECURSOS �B CONTINUIDAD DE LA RELACIØN CON EL TERRITORIO �RESIDENTES
VS� TURISTAS�PROPIETARIOS VS� ARRENDATARIOS �C CONOCIMIENTO Y HABILIDADES PARA

s $EFINICIØN DE LA RESPONSABILIDAD DE
actores e instituciones en la ejecución,
seguimeinto y contralor de los planes.
s $EFINICIØN DE LAS AUTORIDADES DE
aplicación, de mecanismos de resolución

de conflictos y de revisión de
planes.
s )MPLEMENTACIØN DE PLANES
de seguimiento y acople con
esquemas de manejo adaptativo.

EL MANEJO�GESTIØN DEL SISTEMA �D PÏRDIDAS O DA×OS ASOCIADOS AL MANEJO �E
RELACIØN CULTURAL E HISTØRICA CON EL SISTEMA�RECURSO �F GRADO DE DEPENDENCIA
ECONØMICA Y SOCIAL EN LOS RECURSOS O EL SISTEMA �G COMPROMISO E INTERÏS
EN EL /42 �H COMPATIBILIDAD DE LOS INTERESES PROPIOS CON LA CONSERVACIØN O
PLANIlCACIØN A NIVEL POLÓTICO �I IMPACTO PRESENTE O POTENCIAL DE LAS ACTIVIDADES

Figura 2. %TAPAS DEL PROCESO DE /RDENAMIENTO 4ERRITORIAL 2URAL �MODIlCADO DE 'ØMEZ /REA ���� �

24

PROPIAS SOBRE LOS RECURSOS�

25

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

%N ESTA ETAPA SE DEBERÉ HACER UNA EVALUACIØN CRÓTICA DE LAS CARACTERÓSTICAS

de planiﬁcación, de acoger las distintas alternativas de uso y su relación con

DE LAS DISTINTAS ACTIVIDADES CONSIDERANDO EL TIPO Y LA EXTENSIØN ESPACIAL

EL TAMA×O DE LA UNIDAD PRODUCTIVA �'ØMEZ /REA ���� � #ON ELLA SE EVALÞA

y temporal de las mismas. La escala espacial SOBRE LA CUAL SE PLANTEA

LA POSIBILIDAD �EN TÏRMINOS DE BENElCIOS Y COSTOS ECONØMICOS SOCIALES Y

EL /42 DEBE GUARDAR RELACIØN CON LOS DIFERENTES PROCESOS QUE SE BUSCAN

AMBIENTALES DE DESARROLLAR LAS DISTINTAS ACTIVIDADES EN LOS ECOSISTEMAS DEL

ordenar: los servicios ecosistémicos, la producción, los usos de la tierra y la

TERRITORIO EN CUESTIØN� %N ESTA ETAPA DEBERÉN CUANTIlCARSE las funciones

infraestructura productiva. En el primer caso, serían la provisión de servicios

de producción de bienes y servicios ecosistémicos �LA RELACIØN

ECOSISTÏMICOS �PRODUCTOS AGROPECUARIOS TURISMO ETC� CON Y SIN VALOR

ENTRE PROCESOS ECOSISTÏMICOS POR EJEMPLO LA PRODUCTIVIDAD PRIMARIA Y LA

DE MERCADO �REGULACIØN HÓDRICA REGULACIØN DE LA CONCENTRACIØN DE GASES

PROVISIØN DE 3% TALES COMO FORRAJE O SECUESTRO DE # Y LAS funciones de

ATMOSFÏRICOS ETC� � %STOS TIENEN ASOCIADA EN MAYOR O MENOR MEDIDA UNA

afectación de servicios ecosistémicos �LA RELACIØN ENTRE FACTORES DE

ESCALA ESPACIAL Y DEBEN EVALUARSE A ESCALA DE PAISAJE �0ARUELO et al. ���� �

ESTRÏS Y PERTURBACIØN Y EL NIVEL DE PROVISIØN DE 3% ESPECÓlCOS �

!UN CUANDO LOS PAISAJES PUEDEN TENER TAMA×OS DIVERSOS SU EXTENSIØN VARÓA
EN GENERAL ENTRE �� Y ��� HECTÉREAS� ,A RESOLUCIØN ESPACIAL DEBERÓA PERMITIR

De manera especíﬁca, es necesario para la unidad de planiﬁcación en donde

IDENTIlCAR LOS DISTINTOS TIPOS DE ECOSISTEMAS Y COBERTURAS DEL SUELO �PARCHES

OCURRIRÉ EL PROCESO DE /42 �A NIVEL LOCAL MUNICIPAL Y PROVINCIAL REALIZAR LAS

DEL PAISAJE Y LAS UNIDADES DE MANEJO �ESTABLECIMIENTOS O POTREROS � %L RESTO

siguientes acciones:

de los procesos se pueden plantear, en una primera etapa, utilizando los

A

)DENTIlCACIØN DE LOS SERVICIOS ECOSISTÏMICOS MÉS RELEVANTES

LÓMITES ADMINISTRATIVOS TERRITORIALES DEL PAÓS EN SUS TRES ESCALAS BÉSICAS EL

B

$ElNICIØN DE FUNCIONES DE PRODUCCIØN DE SERVICIOS ECOSISTÏMICOS �POR

MUNICIPIO EL PARTIDO�DEPARTAMENTO Y LA PROVINCIA� %N MUCHAS CIRCUNSTANCIAS

EJEMPLO LA RELACIØN ENTRE PRODUCTIVIDAD PRIMARIA Y SECUESTRO DE # EN UNA

ES IMPRESCINDIBLE TRABAJAR SOBRE LA COORDINACIØN ENTRE DISTINTAS UNIDADES

UNIDAD DE PLANIlCACIØN

ADMINISTRATIVAS �,ØPEZ (OFFMAN et al. ���� �

C

)DENTIlCACIØN Y CARACTERIZACIØN DEL RÏGIMEN Y LA DINÉMICA DE FACTORES DE
ESTRÏS PERTURBACIONES TRANSFORMACIONES DEL USO

4.2. Planiﬁcación territorial

D #ARACTERIZACIØN DE FUNCIONES DE AFECTACIØN DE SERVICIOS ECOSISTÏMICOS
EN FUNCIØN DE LOS FACTORES DE ESTRÏS PERTURBACIØN O TRANSFORMACIØN DEL

La etapa de planiﬁcación territorial parte de la deﬁnición participativa
DE LOS OBJETIVOS ENTRE LOS DISTINTOS ACTORES E INVOLUCRADOS� %STE COMPONENTE

territorio identiﬁcado.
E #ARACTERIZACIØN DE DEMANDA Y DISTRIBUCIØN DE SERVICIOS ECOSISTÏMICOS

ES EMINENTEMENTE POLÓTICO� "UENA PARTE DEL ESFUERZO DE ESTA ETAPA ESTARÉ
puesto en la organización de talleres con los actores e involucrados. Los
TALLERES DEBEN VISUALIZARSE COMO UNA HERRAMIENTA DE TOMA DE DECISIØN Y NO

26

ENTRE LA POBLACIØN LOCAL�
F

#ARACTERIZACIØN DE SISTEMAS DE PRODUCCIØN FORMAS DE TENENCIA Y DISTRIBU
ción de la tierra, actores sociales y económicos por ecorregiones.

SØLO COMO UN LISTADO DE PARTICIPANTES� DEBE SER REPRESENTATIVA DE LOS OBJE

,A ETAPA DE PLANIlCACIØN DEBE INCORPORAR EL USO DE METODOLOGÓAS DE

TIVOS PERSEGUIDOS Y OBTENER A PARTIR DE NEGOCIACIONES PROPUESTAS ENCAMI

RESOLUCIØN DE CONmICTOS Y LOS EFECTOS DE CAMBIOS EXØGENOS DE LARGO PLAZO

nadas a fortalecer el OTR. Entre los aspectos técnicos a considerar en esta

POR EJEMPLO LA ADAPTACIØN O MITIGACIØN DE LOS EFECTOS DE CAMBIOS GLOBALES�

etapa se incluye la deﬁnición de la capacidad, de cada una de las unidades

Las técnicas de análisis multicriterio son una herramienta fundamental

27

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

5
de la planiﬁcación. En esta etapa la participación relativa de los distintos
ACTORES TENDRÉ UNA RELACIØN DIALÏCTICA CON LA DElNICIØN DE OBJETIVOS DEL /42�
La generación de escenarios permite una evaluación crítica, sistémica

¿Cuáles serían las actividades
dirigidas a potenciar el proceso
de Ordenamiento Territorial Rural?

E INTEGRAL DE ALTERNATIVAS DE USO Y CONlGURACIØN DEL PAISAJE EN EL PROCESO DE
TOMA DE DECISIONES� %STOS ESCENARIOS DEBERÓAN CONSIDERAR TANTO EL NIVEL DE

!DEMÉS DEL PAPEL CENTRAL ASOCIADO A LA PROMOCIØN DE POLÓTICAS PÞBLICAS PARA

provisión de SE como los aspectos económicos y sociales.

EL SECTOR AGROPECUARIO EL -!'Y0 JUEGA UN ROL ESTRATÏGICO EN LA CANALIZACIØN
de procesos de OTR a nivel nacional, articulando con las provincias, ya
que son éstas las encargadas de llevar adelante dicho proceso en sus

4.3. Gestión territorial

TERRITORIOS� 3IENDO IMPRESCINDIBLE GENERAR LOS MECANISMOS PARA QUE LOS
insumos y herramientas necesarios para encarar el proceso de OTR estén

La implementación y seguimiento de los planes de OTR corresponden a la

DISPONIBLES PARA TODOS LOS ACTORES E INVOLUCRADOS� %STO IMPLICA IMPULSAR Y

etapa de gestión territorial. Esta etapa requiere una cuidadosa deﬁnición

COORDINAR LA GENERACIØN DE INFORMACIØN Y ESQUEMAS DE TRABAJO PARTICIPATIVOS

DE LA RESPONSABILIDAD DE CADA UNO DE LOS ACTORES E INSTITUCIONES EN LA

CONVOCANDO A OTRAS ÉREAS GUBERNAMENTALES AL 3#Y4 Y A LAS ORGANIZACIONES

EJECUCIØN SEGUIMIENTO Y CONTRALOR DE LOS PLANES� 5N ASPECTO IMPORTANTE ES

CIVILES �ENTIDADES DE PRODUCTORES /.'S �

la deﬁnición de las autoridades de aplicación, los mecanismos de resolución
DE CONmICTOS Y DE REVISIØN DE PLANES� %N ESTE SENTIDO ES CLAVE LA DElNICIØN

Para potenciar los procesos de OTR a nivel nacional se han propuesto una

DE PLANES DE SEGUIMIENTO Y SU ACOPLE CON ESQUEMAS DE MANEJO ADAPTATIVO

serie de actividades a corto, mediano y largo plazo, algunas de las cuales ya

QUE PERMITAN REDElNIR ACCIONES EN BASE A LA EVALUACIØN DE RESULTADOS DE LA

se han comenzado a desarrollar coordinadas por la Secretaría de Agricultura

implementación.

Ganadería y Pesca y otras se encuentran en proceso. Dentro de las activida
des a las que se hace referencia se citan las siguientes:
s #ONVOCAR A LOS DIFERENTES ACTORES� ORGANISMOS GUBERNAMENTALES Y NO GU
BERNAMENTALES Y A LA COMUNIDAD CIENTÓlCA TÏCNICA Y ACADÏMICA A PARTICI
par y apoyar la iniciativa.
s #ONTRIBUIR A RELEVAR LA INFORMACIØN DISPONIBLE Y LAS HERRAMIENTAS METODO
LØGICAS Y TÏCNICAS �ANÉLISIS MULTI CRITERIO tradeoffs analysis, GIS, modelos,
ETC� PERTINENTES ASÓ COMO IDENTIlCAR LOS VACÓOS DE INFORMACIØN Y DE CONO
CIMIENTO QUE SE REQUIEREN COMPLETAR PARA ABORDAR LA TAREA�
s 'ENERAR MODELOS DE /42 A DISTINTAS ESCALAS DE INTERVENCIØN PROYECTANDO
SUS IMPACTOS ECONØMICOS SOCIALES Y AMBIENTALES�
s 0LANIlCAR UN SISTEMA DE CONTROL Y AJUSTE EN EL CUAL INTERVENGAN LAS INSTITU

28

29

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

SCyT. Esta iniciativa es una de las prioridades para encarar procesos trans

ciones que coordinan el proceso, los sectores o grupos de interés de la

PARENTES Y PARTICIPATIVOS DE /42� %STA PLATAFORMA DEBERÓA SER EL REPOSITORIO

sociedad civil, el SCyT y las autoridades de aplicación.

DE LA INFORMACIØN RESE×ADA EN LOS PUNTOS A B Y C�

s !CORDAR UNA ESTRATEGIA NACIONAL PARA PROCESOS DE ESTAS CARACTERÓSTICAS�
s )MPLEMENTAR A TRAVÏS DE LAS AUTORIDADES DE APLICACIØN EL MODELO ACORDADO�

E Caracterización de demanda y distribución de servicios ecosistémicos ENTRE LA POBLACIØN A ESCALA NACIONAL Y GLOBAL�

%STAS ETAPAS DEBERÓAN CONTRIBUIR A DElNIR LOS GRANDES LINEAMIENTOS QUE PERMITAN
enmarcar la decisión del Estado de ordenar el uso del territorio y conformar un
ENTRAMADO INSTITUCIONAL BÉSICO QUE TENDRÉ COMO MISIØN PONER EN MARCHA Y COOR

! FUTURO UNA DE LAS ACCIONES PRIORITARIAS ES LA CREACIØN DE UN META SITIO PARA

DINAR PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL� 0OR OTRO LADO EXISTEN UNA SERIE DE ACTI

FAVORECER EL ACCESO E INTEGRACIØN DE BASES DE DATOS TERRITORIALES CON EL OBJETIVO

vidades necesarias y complementarias para fortalecer las capacidades nacionales

DE PROPICIAR SU ACCESO LIBRE VISIBILIDAD E INTEGRACIØN A FAVOR DEL APOYO DE INICIA

Y LOCALES Y QUE DEBERÓAN SER ABORDADAS DE FORMA CONJUNTA ENTRE LA .ACIØN LAS

TIVAS DE /42� ,A INTEGRACIØN DE INFORMACIØN TERRITORIAL BUSCA�

Provincias, el SCyT, entre otros. A continuación se mencionan alguna de ellas:
A )DENTIlCAR TODAS LAS BASES DE DATOS TERRITORIALES DE INTERÏS PARA EL /42 EXIS
A Caracterización de la heterogeneidad de los recursos naturales
�VEGETACIØN SUELOS RECURSOS HÓDRICOS SUPERlCIALES Y SUBTERRÉNEOS ETC� A ES

tentes para Argentina.
B )DENTIlCAR ÉREAS DE VACANCIA DE ESAS BASES CONSIDERANDO ESCALAS Y ACTUALI

CALAS COMPATIBLES CON EL PROCESO DE /4� #OMO POR EJEMPLO� MAPAS DE TIPOS
DE COBERTURA Y CAPACIDAD DE USO DE LOS SUELOS ACTUALIZADOS ANUALMENTE

zación.
C )DENTIlCAR SISTEMAS GLOBALES QUE OFRECEN DATOS RELEVANTES �CLIMATOLØGICOS
ESTIMACIONES DE PRECIPITACIØN MAPAS GLOBALES DE INUNDACIØN ETC� �

especialmente para zonas agrícolas, con una resolución espacial que permita
IDENTIlCAR UNIDADES DE MANEJO�

D )MPULSAR EL ACCESO PÞBLICO A LAS BASES DE DATOS IDENTIlCADAS Y GENERAR UN
ESPACIO WEB COMÞN �LA BASE DE DATOS DE hBASES DE DATOSv �

B Incorporación y/o fortalecimiento de las herramientas y marcos

E %STIMULAR EL CRUCE Y COMPATIBILIZACIØN DE LAS DISTINTAS BASES DE DATOS

conceptuales de OTR EN LA CURRÓCULA DE CARRERAS DE GRADO �AGRONOMÓA CIEN
CIAS AMBIENTALES INGENIERÓA EN 22.. GEOGRAFÓA DERECHO SOCIOLOGÓA ETC � %STO
incluye el desarrollo de programas de especialización a nivel de posgrado.

nacionales.
F

%STIMULAR Y APOYAR LA GENERACIØN DE MAPAS PROYECTABLES SOBRE EL SOPORTE
'OOGLE %ARTH DE TODAS LAS BASES DE DATOS EXISTENTES�

G -ANTENER UN REGISTRO DE CONTACTOS QUE RESPONDAN A CADA UNA DE LAS BASES
C Disponibilidad de sistemas conceptuales e informáticos para el

de información.

diagnóstico, la planiﬁcación y el seguimiento, incluyendo la actuali
ZACIØN Y COMPATIBILIZACIØN DE LOS SISTEMAS PROVINCIALES DE CATASTRO�

La articulación del MAGyP con las instituciones de Ciencia y Técnica ofrece una
OPORTUNIDAD ÞNICA PARA PROMOVER LA PUBLICACIØN DE BASES DE DATOS� %N ESTA

D Plataforma de sistemas de información geográﬁcos nacional

30

TAREA EL ).4! JUEGA UN PAPEL CENTRAL A PARTIR DE INICIATIVAS YA EXISTENTES COMO

con acceso público, mantenimiento y actualización a cargo de un ente

'%/).4! PERO ES IMPRESCINDIBLE QUE LA TAREA SE ENCARE JUNTO CON OTRAS INSTITU

PÞBLICO DESCENTRALIZADO CON PARTICIPACIØN DE USUARIOS SECTOR PÞBLICO Y DEL

CIONES Y QUE ESTE SUPERVISADA POR UN COMITÏ EVALUADOR DE PARES EXTERNOS�

31

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

6

¿Quién coordina un proceso
de Ordenamiento Territorial Rural?
y ¿cómo se garantiza la transparencia
del mismo?

Actores sociales
estatales o públicos

Actores sociales
no estatales o privados

Ministerios y Secretarías nacionales,
provinciales y municipales, otros actores
públicos.

Comunidades locales, empresarios,
grupo de productores, mujeres, jóvenes,
bancos, otros actores.

$EBIDO A QUE EL ORDENAMIENTO DEL TERRITORIO ES UNA TAREA INDELEGABLE DEL
Estado será éste quien lidere y coordine desde todos los niveles que
CORRESPONDA �MUNICIPAL PROVINCIAL Y NACIONAL � %S FUNDAMENTAL ASEGURAR

Consorcios de OTR
Político-Sociales-Técnicos

un proceso participativo en donde todos los actores e involucrados se
ENCUENTREN REPRESENTADOS� 0OR LO TANTO A MODO DE EJEMPLO SE SUGIERE QUE
SE FORMEN #ONSORCIOS POLÓTICOS SOCIALES TÏCNICOS DE /42� %L COMPONENTE
político estaría representado por los Ministerios, las Secretarías Nacionales
Y 0ROVINCIALES Y LOS 'OBIERNOS ,OCALES DE TODOS LOS NIVELES� %L COMPONENTE
social, estaría integrado por la sociedad y sus diferentes organizaciones, como
POR EJEMPLO� COMUNIDADES LOCALES EMPRESARIOS GRUPOS DE PRODUCTORES

Núcleos cientíﬁco
técnicos de OTR (NuCTOs)
Ministerios y Secretarías nacionales, provinciales
y municipales, otros actores públicos.

GRUPOS DE MUJERES /.'S FUNDACIONES ETC� &amp;INALMENTE LOS .ÞCLEOS DE
#IENCIA Y 4ECNOLOGÓA �.U#4/S CONTARÓAN CON LA PARTICIPACIØN DE ).4! LAS
UNIVERSIDADES EL #/.)#%4 EL ).4) ENTRE OTRAS INSTITUCIONES� 6ER &amp;IGURA ��
Este consorcio constituirá un espacio de consulta, diálogo y negociación de
todos los aspectos involucrados en el proceso de ordenamiento.

Figura 3. %SQUEMA QUE SINTETIZA LA POSIBLE ESTRUCTURA DE LOS #ONSORCIOS DE /42

QUE LOS GRUPOS QUE ELABOREN LA INFORMACIØN DE BASE Y EVALÞEN SU MARCHA NO
ESTÏN COMPROMETIDOS MEDIANTE INTERESES ECONØMICOS O DE ALGÞN OTRO TIPO
con los principales actores. Una manera de garantizar simultáneamente la

32

%N UN PROCESO DE /42 CONmUYEN UNA SERIE DE INTERESES POR LO TANTO ES

EXCELENCIA TÏCNICA DE LOS GRUPOS Y LA AUSENCIA DE CONmICTOS DE INTERÏS ES

necesario garantizar la transparencia y la participación de los actores e

LA REALIZACIØN DE CONCURSOS PÞBLICOS PARA LA ADJUDICACIØN DE LOS MØDULOS DE

involucrados en todas las etapas. La generación de información, así como

INFORMACIØN O PROCEDIMIENTOS A GENERAR� ,OS GRUPOS PARTICIPANTES DEBERÓAN

LA DISPONIBILIDAD DE LAS HERRAMIENTAS Y LOS RECURSOS HUMANOS PARA LLEVAR

SER INTERINSTITUCIONALES E INCLUIR AL MENOS UNA UNIVERSIDAD NACIONAL PÞBLICA

adelante las distintas etapas del proceso, son aspectos relevantes. Un punto

UNA UNIDAD EJECUTORA DE #/.)#%4 Y UN ORGANISMO DEL 3#Y4 NACIONAL �).4!

CRÓTICO PARA REDUCIR CONTROVERSIAS Y GARANTIZAR OBJETIVOS DE JUSTICIA Y EQUIDAD

).4) #/.!% #.%! ).! ETC� TAMBIÏN PODRÓAN INCLUIR OTROS SOCIOS �PÞBLICOS

ES MAXIMIZAR LA CALIDAD DE LA INFORMACIØN SOBRE LA CUAL SE TRABAJARÉ� !SOCIADA

Y PRIVADOS Y DEBERÉN DEMOSTRAR EXPERIENCIA Y COMPETENCIA PARA REALIZAR LA

A LA CALIDAD ESTÉ LA AUSENCIA DE CONmICTOS DE INTERÏS EN QUIENES GENERAN Y

tarea. La evaluación de los concursos podría ser una de las funciones de los

administran esa información. En tal sentido es particularmente importante

antes mencionados Consorcios de OTR.

33

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

7

Consideraciones ﬁnales

8

Referencias

%L /RDENAMIENTO 4ERRITORIAL ES UN PROCESO COMPLEJO CLAVE PARA EL DESARROLLO

"/22).) &amp;%9%2!"%.$ '� ����� Collaborative Management of Protected

ESTRATÏGICO DE CUALQUIER PAÓS� $EBE SER UN PROCESO PARTICIPATIVO E INTERACTIVO

Areas: Tailoring the Approach to the Context� )5#. 'LAND �3UECIA �

EN DONDE LOS INTERESES DE TODOS LOS SECTORES DE LA SOCIEDAD �PÞBLICOS O
PRIVADOS SE ENCUENTREN PRESENTES Y CONSIDERADOS� %N ESTE CONTEXTO

CARTA EUROPEA DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO. 1983. Meeting of

EL %STADO DEBE JUGAR UN ROL FUNDAMENTAL COORDINANDO Y GARANTIZANDO LAS

European Ministres in Torremolinos, Malaga, 20 May 1983.

CONDICIONES NECESARIAS PARA ALCANZAR LOS OBJETIVOS PROPUESTOS� $E FORMA
SIMILAR EL 3ISTEMA DEL #IENCIA Y 4ÏCNICA APORTARÉ LA POSIBILIDAD DE GENERAR

'¼-%: /2%! $� ����� Ordenación del Territorio� -ADRID %DICIONES -UNDI

información de calidad y sistematización de la misma, así como, herramientas

Prensa y Editorial Agrícola S. A.

METODOLØGICAS NECESARIAS PARA LLEVAR ADELANTE EL PROCESO� "USCAR LAS
INSTANCIAS DE PARTICIPACIØN REmEXIØN Y NEGOCIACIØN CONSTITUYE UNA DE LAS

(!2$). '!22%4� ����� The Tragedy of Commons� 3CIENCE ��� ���� �����

claves de este proceso.
IAASTD. 2009. Agriculture at the Crossroads. %XECUTIVE SUMMARY OF THE
SYNTHESIS REPORT OF THE )NTERNATIONAL !SSESSMENT OF !GRICULTURAL +NOWLEDGE
Science and Technology for Develpoment. %XECUTIVE 3UMMARY OF 4HE
Síntesis Report. Island Press, Wahington, DC.
,¼0%: (/&amp;&amp;-!. ,� 2�'� 6!2!$9 +�7� &amp;,%33! Y 0� "!,6!.%2!� �����
Ecosystem services across borders: A framework for transboundary conservation policy. Frontiers in Ecology and the Environment. DOI� ��������������
.!6!22%4% $� '!,,/0·. '�#� ",!.#/ -� $·!: :/2)4! -� &amp;%22!2/
$� (%2:%2 (� ,!4%22! 0� -52-)3 -� 0/$%34­ '�0� 2!")./6)#( *�
3!4/22% %� 4/22%3 &amp;� Y 6)',)::/ %�&amp;� ����� Multi-causal and integrated
assessment of sustainability: the case of agriculturization in the Argentine
Pampas, Environ� $EV� 3USTAINABILITY �� ���n����
-!33)2)3 #!"%:! !� ���� Ordenación del territorio en América Latina.
Scripta Nova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales, Universidad
DE "ARCELONA VOL� � NÞM� ����

34

35

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

Anexo
-/2%,,/ *� ����� Ecología y agricultura Sustentable en América Latina. En
3OLBRIG /�4� (ALFTTER Y -ORELLO * �EDS � $EVELOPMENT 3TYLES AND "IODIVERSITY

Deﬁniciones de OTR recopiladas (Massiris Cabeza, 2002)

PROBLEMS IN ,ATIN !MÏRICA� (ARVARD 5NIVERSITY 0RESS #AMBRIDGE� ����
0!25%,/ *�-� 6/,!.4% *�.� 9 !,#!2!: 3%'52! $� ����� El seguimiento
del nivel de provisión de los servicios ecosistémicos. %N h6ALORACIØN DE LOS
servicios ecosistémicos: conceptos, herramientas y aplicaciones para el

Claudius Peltit.
Especialista
francés. 1950

“La búsqueda en el ámbito geográﬁco de la mejor repartición de los hombres en función de los recursos naturales
y de las actividades económicas” �-ASSÏ ���� CITADO
POR -ÏNDEZ ����� �� �

G. Saenz de
Buruaga. España,
1969.

“Es el estudio interdisciplinario y prospectivo de la trans-

ORDENAMIENTO TERRITORIALv� %DITORES� 0EDRO ,ATERRA %STEBAN '� *OBBÉGY Y
*OSÏ -� 0ARUELO� ���P -!'90 ).4!� "UENOS !IRES !RGENTINA�
25(, *�"� +2!&amp;4 3�%� 9 ,!.4 #�,� ����� 4he law and policy of Ecosystem

cleos urbanos con funciones y jerarquías diferentes, con
vistas a su integración en áreas supranacionales” (Pujadas
y Font, 1998:11).

Services. Island Press: Washington, DC.
3#(%*4-!. ! / "!23+9� ����� El desarrollo rural en la Argentina, un enfoque territorial. 3IGLO VEINTIUNO EDITORES� ��� PP� "UENOS !IRES !RGENTINA�

formación óptima del espacio regional y de la distribución
de esta transformación y de la población total entre nú-

J. Lajugie y otros.
Francia, 1979.

“El objeto de la ordenación del territorio es de crear, mediante la organización racional de espacio y por la instalación
de equipamientos apropiados, las condiciones óptimas de
valorización de la tierra y los marcos mejor adaptados al
desarrollo humano de los habitantes” (Grenier, 1986).

Carta Europea de
Ordenación del
Territorio. 1983.

“Es a la vez una disciplina cientíﬁca, una técnica administrativa y una política concebida como un enfoque interdisciplinario y global cuyo objetivo es un desarrollo equilibrado de las regiones y la organización física del espacio,
según un concepto rector” (CEMAT, 1983).

Ley Orgánica

“Regulación y promoción de la localización de los asentamientos humanos, de las actividades económicas y socia-

de Ordenación
del Territorio.
Venezuela, 1983.

les de la población, así como el desarrollo físico espacial,
con el ﬁn de lograr una armonía entre el mayor bienestar de
la población, la optimización de la explotación y uso de los
recursos naturales y la protección y valorización del medio
ambiente, como objetivos fundamentales del desarrollo integral” �#ONGRESO DE LA 2EPÞBLICA DE 6ENEZUELA ���� �

36

37

�B A S E S PA R A E L O R D E N A M I E N T O D E L T E R R I T O R I O R U R A L A R G E N T I N O

“Camino que conduce a buscar una distribución geográﬁca

Anteproyecto

“Disciplina técnico administrativa destinada a mejorar las

desarrollo y

de la población y sus actividades, de acuerdo con la integri-

de Decreto-Ley

condiciones que tiene el territorio para las funciones so-

medio ambiente

dad y potencialidad de los recursos naturales que confor-

de planiﬁcación

ciales y económicas. Se concreta en los ámbitos nacional,

de América

man el entorno físico y biótico, todo ello en la búsqueda de

física, Cuba,

provincial, municipal y urbano y su contenido fundamental

Latina y el Caribe.

unas condiciones de vida mejores” �#OMISIØN DE DESARROLLO

2001.

es la estructuración del espacio físicov �)NSTITUTO DE 0LANI

1990.

Y MEDIO AMBIENTE DE !MÏRICA ,ATINA Y EL #ARIBE ���� �

Ley de Desarrollo

“Conjunto de acciones político-administrativas y de planiﬁ-

Proyecto de Ley

“Proceso de organización del uso del territorio, en función

Territorial.

cación física concertadas, emprendidas por los municipios

de OT, Bolivia,

de sus características biofísicas, ambientales, socioeco-

Colombia, 1997.

o distritos y áreas metropolitanas �x para orientar el de-

2001

nómicas, culturales y político-institucionales con la ﬁnali-

Comisión de

lCACIØN &amp;ÓSICA ���� �

sarrollo del territorio bajo su jurisdicción y regular utilización,

dad de promover el desarrollo sostenible del país” �3ENA

transformación y ocupación del espacio, de acuerdo con

DO .ACIONAL ���� �

las estrategias de desarrollo socioeconómico y en armonía
con el medio ambiente y las tradiciones históricas y culturales” �#ONGRESO DE LA 2EPÞBLICA DE #OLOMBIA ���� �
Proyecto de ley

“Proceso dinámico, interactivo e iterativo de diseño de

de OT, Costa

cambios integrales en las políticas públicas para la clasi-

Rica, 1998

ﬁcación y el uso racional, eﬁciente y estratégico del territorio, de acuerdo con criterios económicos, culturales y
de capacidad de carga ecológica y social” �-INISTERIO DE
0LANIlCACIØN .ACIONAL ����� � �

Grupo

“Estrategia de desarrollo socioeconómico que, mediante

Interinstitucional

la adecuada articulación funcional y espacial de las polí-

de OT. México,

ticas sectoriales, busca promover patrones sustentables

2000.

de ocupación y aprovechamiento del territorio” �3%$%3/,
Y OTROS ���� �

38

Proyecto de Ley

“Conjunto de políticas o directivas expresamente formula-

de Ordenamiento

das, normas y programas que orienten y regulen las ac-

y Desarrollo

tuaciones y procesos de ocupación, desarrollo y transfor-

Territorial, Costa

mación del territorio y el uso del espacio” �0RESIDENCIA DE

Rica, 2000.

LA 2EPÞBLICA DE #OSTA 2ICA ���� �

39

�www.minagri.gob.ar

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Basso, L. (Coord.); Pascale Medina, C. (Coord.); Panizza de León, A. (Coord.)</text>
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PLANIFICACIÓN TERRITORIAL</text>
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                    <text>�Agricultura Inteligente
La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en
la producción de alimentos y energía
_---

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�Agricultura inteligente : la iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad
en la producción de
alimentos y energía / Lorenzo R. Basso ... [et.al.]. - 1a ed. - Buenos Aires :
Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, 2013.
124 p. : il. ; 21x15 cm.
ISBN 978-987-1873-18-0
1. Agricultura. I. Basso, Lorenzo R.
CDD 630

Fecha de catalogación: 11/09/2013
Forma de citar:
Basso, L. R., C. Pascale Medina, E. S. de Obschatko, J. Preciado Patiño, 2013. Agricultura Inteligente: la iniciativa
de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía. Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. Buenos Aires, 124 pp.

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Autoridades

Sr. Norberto G. Yauhar
MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA

Ing. Agr. Lorenzo R. Basso
SECRETARIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA

Ing. Agr. Gino Buzzetti Irribarra
REPRESENTANTE EN LA ARGENTINA DEL
INSTITUTO INTERAMERICANO DE COOPERACIÓN PARA LA AGRICULTURA (IICA)

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Equipo de coordinación técnica:
Ing. Agr. Carla Pascale Medina
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Dra. Edith S. de Obschatko
Especialista en Políticas y Negociaciones Internacionales
del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agicultura.

Ing. Agr. Javier Preciado Patiño
Director Periodístico de InfoCampo.

Se agradece la colaboración de los siguientes funcionarios:
Ing. Agr. Lucrecia Santinoni, Directora Nacional de Producción Agrícola y Forestal
Lic. Miguel Almada, Director de Agroenergía y Coordinador Nacional Probiomasa.
Lic. Martín Alfredo Lema, Director de Biotecnología
Ing. Agr. Sandra Occhiuzzi, Coordinadora Oficina de Riesgo Agropecuario
Ing. Agr. Carolina Lara Michel, Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

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ÍNDICE

1 ÍNDICE
1
1
1
1
1

1

Prólogo�������������������������������������������������������������������������������������������������������������� 07
Prefacio�������������������������������������������������������������������������������������������������������������� 09
Prólogo�������������������������������������������������������������������������������������������������������������� 11
SIGLAS������������������������������������������������������������������������������������������������������������������ 13
INTRODUCCIÓN����������������������������������������������������������������������������������������������������� 15
Capítulo 1
Caracterización del sector agropecuario argentino����������������������������� 19
Evolución de la producción������������������������������������������������������������������23
El agro en la economía argentina���������������������������������������������������������27
La proyección futura�����������������������������������������������������������������������������28

1

Capítulo 2
Pilares de la Agricultura Inteligente �������������������������������������������������������� 31
2.1) La siembra directa��������������������������������������������������������������������������������32
El futuro de la siembra directa��������������������������������������������������������������40
2.2) Fertilización: hacia una nutrición balanceada��������������������������������������42
El futuro de la fertilización��������������������������������������������������������������������48
2.3) La intensificación sustentable��������������������������������������������������������������50
Beneficios de la diversidad������������������������������������������������������������������54
Midiendo la sustentabilidad������������������������������������������������������������������55
2.4) Genética y biotecnología����������������������������������������������������������������������57
Aporte del mejoramiento al rendimiento����������������������������������������������62
Biotecnología: una política de Estado��������������������������������������������������65
Una tecnología rápidamente aceptada������������������������������������������������70
Marco institucional en el sector semillero��������������������������������������������74

5

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

2.5) Agricultura de precisión y agricultura por ambientes���������������������������� 76
Agricultura de precisión������������������������������������������������������������������������76
Agricultura por ambientes��������������������������������������������������������������������82
2.6) El factor conocimiento �������������������������������������������������������������������������86
El sector público en la generación de conocimiento���������������������������89
Las organizaciones técnicas privadas: AACREA y AAPRESID������������92
Conocimiento en la red������������������������������������������������������������������������95
El perfil del productor y la formación de profesionales������������������������96
1

Capítulo 3
Hacia una agricultura con más inteligencia�������������������������������������������� 101
3.1) Promoción de la energía derivada de la biomasa������������������������������103
3.2) Determinación de emisiones de los biocombustibles������������������������104
3.3) Sistema de análisis de riesgo y vulnerabilidad�����������������������������������107
3.4) Ordenamiento Territorial Rural (OTR)��������������������������������������������������108
3.5) Huella de carbono y huella hídrica�����������������������������������������������������109
3.6) Impacto de los agroquímicos en el ambiente y la población�������������113
3.7) Emisiones de gases efecto invernadero en la cadena de valor		
de la carne bovina������������������������������������������������������������������������������114
3.8) Emisiones de óxido nitroso por la agricultura������������������������������������116
3.9) Buenas prácticas agrícolas����������������������������������������������������������������117
1

Conclusiones������������������������������������������������������������������������������������������ 119

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prólogo

1 Prólogo
Enfrentamos en estos días, un marco mundial de sostenido crecimiento poblacional en
un contexto de acelerado cambio global. Las demandas de más y mejores alimentos
se vuelven el foco de políticas y estrategias nacionales, regionales e internacionales,
con miras a alcanzar la seguridad alimentaria, garantizar la calidad de los productos
y la sostenibilidad de los agroecosistemas involucrados. Este escenario acerca nuevas y numerosas demandas que es preciso abordar desde un enfoque de alternativas,
anticipándose a los cambios y transformando las dificultades en oportunidades de
diferenciación, diversificación productiva y generación de nuevos mercados.
En este contexto, se hace imprescindible acompañar estos cambios a través de
políticas de estado activas que incentiven a los distintos sectores, fundamentalmente al sector de la Producción y al sector de Ciencia y Técnica. Promover la
investigación y la capacitación permitirá continuar con el avance y la adopción
de nuevas tecnologías y el desarrollo de procesos de innovación, incorporando
valor agregado en origen, favoreciendo el desarrollo rural y la inclusión social.
Hay que comenzar a pensar a la agricultura como un proceso que considere los
aspectos productivos, ambientales y sociales, incorporando desarrollos tecnológicos
que permitan aumentar la producción de commodities, de economías regionales y de
alimentos en general, de manera sustentable. En este sentido, Argentina debe asumir
el rol fundamental de generar un marco regulatorio que posibilite la inversión y la
apropiación, por parte de los productores, de las tecnologías desarrolladas.
Desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, creemos necesario seguir
contribuyendo a la mejora continua y al manejo adaptativo y sostenible de los
sistemas productivos. Entendemos que para que esto sea posible es necesario
contar con un programa marco como el de Agricultura Inteligente que atienda las
necesidades actuales y futuras, logrando un desarrollo rural armónico y contribuyendo la seguridad alimentaria a nivel nacional e internacional. En este sentido,
me satisface presentar esta obra, resultado de un intenso proceso de trabajo mancomunado y participación institucional.

Norberto Gustavo Yauhar
Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

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prefacio

1 Prefacio
La agricultura del siglo XXI deberá desarrollarse en un mundo donde el conocimiento se ha convertido en un bien determinante del éxito o el fracaso de las
naciones. Los retos que actualmente enfrenta el sector agroalimentario en el
ámbito global son formidables, pero también es cierto que, como nunca antes,
contamos con variadas y poderosas herramientas para hacerles frente.
Dos desafíos parecen dominar actualmente la agenda mundial de la agricultura:
¿qué hacer para poder alimentar una población que crece permanentemente? y
¿cómo hacerlo de una manera sustentable? Muchos países de América Latina y
el Caribe también deben atender el reto que supone la existencia de un numeroso grupo de población que habita en los territorios rurales en condiciones de
pobreza.
Para producir más eficientemente, hacerlo de manera ambientalmente sostenible e incluir a los diferentes tipos de productores, se requiere que los gobiernos
definan y ejecuten políticas públicas que no solo sean adecuadas, sino también
sostenibles en el tiempo.
El Programa “Agricultura Inteligente” (AI), establecido por el Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina con el objeto de “consolidar una
agricultura competitiva y eficiente que atienda la sustentabilidad y agregue
valor a la producción agropecuaria argentina”, es un ejemplo paradigmático de
una visión de largo plazo, apoyada por una política de Estado, que ya ha dado
resultados.
Prueba de ello es el desempeño que el sector agropecuario argentino ha tenido en
los últimos años, que no solo ha logrado incrementar la producción por unidad de
superficie, sino que también lo ha hecho en forma más sustentable. La siembra
directa, combinada con la fertilización adecuada y la rotación de cultivos, ha permitido retener humedad en los suelos y mejorar su estructura y fertilidad. Estas
buenas prácticas agrícolas también han reducido el uso de maquinaria, lo que ha
brindado beneficios económicos al productor y ha contribuido a la protección
ambiental, pues ha disminuido la emisión de gases de efecto invernadero.
Este modelo productivo se ha complementado eficientemente en Argentina con
el uso de productos biotecnológicos, como es el caso de la semilla genéticamente
mejorada, cuyo uso responsable ha disminuido la utilización de pesticidas, ha
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reducido los costos de producción y ha generado cosechas más limpias en beneficio de los consumidores.
En este contexto, la agricultura inteligente hoy tiende a reemplazar la agricultura
tradicional, que ha sobreexplotado los recursos naturales. La agricultura inteligente aplica el conocimiento, la innovación, los avances científicos y la voluntad
política, lo que va en beneficio no sólo de los productores, sino también de todos
los actores en las cadenas de valor. La agricultura inteligente también conlleva
importantes beneficios ambientales, pues reduce la emisión de gases de efecto
invernadero y mejora el aprovechamiento del agua.
Este texto presenta un recuento de los logros alcanzados mediante un conjunto
de políticas públicas que se han aplicado a lo largo del tiempo en la Argentina,
muchas de las cuales se continúan y coordinan en el marco del Programa
Agricultura Inteligente. Esas políticas han permitido encontrar respuestas a
preocupaciones como el aumento de la productividad, los efectos del cambio
climático, el uso adecuado de los recursos fundamentales del agua y la tierra y
la menor utilización de energías altamente contaminantes, entre otras. Lo más
importante es que dichas respuestas han sido compartidas entre las autoridades
gubernamentales (responsables de las políticas públicas) y los actores sociales,
como es el caso de los productores.
Para el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) es
muy gratificante ser testigo y socio en la tarea de llevar a la práctica el concepto
de agricultura inteligente. Agradecemos al Gobierno Argentino la oportunidad
de acompañarlo en una aventura emocionante y exitosa, porque ello nos permite
cumplir nuestra misión: “apoyar a los Estados Miembros en sus esfuerzos por
alcanzar el desarrollo agrícola y el bienestar rural”.

Dr. Victor M. Villalobos
Director General
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA)

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energía

prólogo

1 Prólogo
La agricultura argentina se encuentra en una nueva etapa de desarrollo que
requiere experimentar cambios para afrontar el gran desafío de proveer alimentos
a un mundo fuertemente influenciado por el cambio climático. En este contexto
de sostenido crecimiento poblacional y ante una creciente preocupación por la
sustentabilidad ambiental y social de la agricultura, la Argentina se consolida
como uno de los principales países productores y exportadores de alimentos,
capaz de incrementar su producción de forma sustentable y competitiva.
Desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca creamos en 2011 el
Programa “Agricultura Inteligente” (AI), destinado a la ejecución de acciones
específicas que propicien la consolidación de una agricultura competitiva y eficiente, que atienda la sustentabilidad y agregue valor a la producción agropecuaria nacional. Esto es posible a través de mejoras continuas, de un manejo
adaptativo y sustentable de la producción y de políticas activas para el sector
agropecuario.
La siembra directa es uno de los hitos relevantes que aún hoy sigue marcando y
caracterizando a la agricultura argentina como líder frente a los demás países. A
esto se le ha sumado, en los últimos años, la agricultura por ambientes, una tecnología que permite al productor evaluar los distintos microambientes del suelo que
difieren en fertilidad y donde las propiedades de la tierra varían tanto de forma
horizontal como vertical. Este tipo de tecnología permite al productor mejorar la
eficiencia en el uso de insumos, al tiempo que reduce el impacto ambiental.
La Argentina produce alimentos para 400 millones de habitantes en el mundo.
Esto es posible a través del efecto positivo que tienen la tecnología y la biotecnología en los rendimientos. Esto puede observarse también en la producción
de granos, cuyo crecimiento permitió a la Argentina el desarrollo de la industria aceitera y de los biocombustibles. El Programa AI, tiene como fin continuar
en ese camino mediante la incorporación de nuevas tecnologías que permitan
acrecentar los rendimientos y reducir los costos en agroquímicos y otros rubros,
asegurando la sustentabilidad.
El presente libro pretende informar al lector sobre qué es y qué comprende la
Agricultura Inteligente, describir y explicar sus pilares y presentar los distintos proyectos enmarcados en el Programa AI, los que son llevados adelante
por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Asimismo, se hace una
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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

caracterización de la agricultura argentina durante los últimos 40 años, destacando las principales fortalezas, así como también los desafíos en materia de
producción de alimentos y sustentabilidad.
El contexto internacional actual brinda distintas oportunidades de crecimiento, y
también desafíos a ser afrontados. El Programa Agricultura Inteligente aparece
entonces como una solución a la necesidad de posicionar competitivamente a
la Argentina en el mundo, apoyando al sector productor argentino para enfrentar los desafíos que plantean el surgimiento de nuevos indicadores ambientales
relacionados al comercio, brindando mayores capacidades y recursos técnicos y
creando condiciones para fortalecer la sustentabilidad de la agricultura y defender la producción argentina en los mercados. Actores públicos y privados serán
clave para alcanzar el posicionamiento de la Argentina y del sector frente a los
mercados y a la sociedad.
Dr. Ing. Agr. Lorenzo R. Basso
Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca

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�energía

1 SIGLAS
AI: Agricultura Inteligente
AACREA: Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola
AAPRESID: Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa
ASA: Asociación de Semilleros de la Argentina
BPA: Buenas Prácticas Agrícolas
BPG: Buenas Prácticas Ganaderas
CONABIA: Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria
CONEAU: Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria
EEA: Estación Experimental Agropecuaria del INTA
FAO: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
FAUBA: Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires
GEI: Gases de Efecto Invernadero
IICA: Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
INTA: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
MAGyP: Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la República Argentina
OTR: Ordenamiento Territorial Rural
PAI: Programa Agricultura Inteligente
PEA2: Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2020
PROSAP: Programa de Servicios Agrícolas Provinciales
SAGyP: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la República Argentina
SENASA: Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
UCAR: Unidad para el Cambio Rural
TIC´s: Tecnologías de la Información y la Comunicación

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

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energía

prólogo

Introducción
---_

---_

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�Agricultura Inteligente:
La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

1

Introducción

En marzo de 2011, con la promulgación de la Resolución 120/2011, el Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP) pone en marcha el
Programa "Agricultura Inteligente" (AI) con el objeto de "consolidar una agricultura competitiva y eficiente que atienda la sustentabilidad y agregue valor a la
producción agropecuaria argentina".
El concepto de Agricultura Inteligente (AI) hace referencia a una agricultura de
procesos, con un enfoque sistémico, que tiende a conservar o incrementar los
servicios del ecosistema, que procura la mejora continua y el manejo adaptativo
y sustentable de los sistemas productivos, y que permite el gerenciamiento de la
heterogeneidad ambiental.
Este programa es parte de la respuesta que el Gobierno argentino busca dar al
desafío de la seguridad alimentaria mundial, desde un país que se constituye
como uno de los proveedores más importantes con los que cuentan los 7.000
millones de personas que habitan el planeta, y que debe incrementar su producción, en un contexto de cambio climático, y creciente preocupación por la
sustentabilidad ambiental y social de la agricultura.
En este marco, la AI involucra todas aquellas prácticas que hacen al uso eficiente
de los recursos y optimizan los insumos, que tienen en cuenta aspectos relacionados a un adecuado manejo del agua y del suelo, el secuestro de carbono y
reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), las rotaciones de
cultivos y el manejo integrado de plagas, enfermedades y malezas, entre otras.
Así la AI incorpora el concepto de agricultura por ambientes, las buenas prácticas agrícolas (BPA) y ganaderas (BPG), los estándares de calidad y el desarrollo
de guías o protocolos de procesos.
En muchos casos el conocimiento y las tecnologías ya existen, debiéndose incrementar la posibilidad de que las mismas lleguen a los productores, fortaleciendo
sus capacidades y propiciando su adopción, de manera de aumentar su competitividad y el agregado de valor en el proceso.
16

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energía

Introducción

Por otra parte, el contexto internacional en lo referido al vínculo entre agricultura y ambiente lleva a que países con un claro perfil agroexportador como la
Argentina enfrenten oportunidades y desafíos que, de ser atendidos, permitirán
posicionarse ventajosamente en lo que hace a la sustentabilidad ambiental y productiva, al tiempo que prepara la base para una respuesta a potenciales exigencias comerciales de acceso a mercados.
Es en este marco, donde surge la oportunidad de que estos desafíos sean encarados mediante políticas activas sectoriales, tendientes a armonizar los aspectos
productivos con los ambientales, en la búsqueda de un desarrollo sostenible. Si
bien la sustentabilidad exige inversión y compromiso, las recompensas se miden
en ahorro de costos energéticos, productos novedosos, apertura de nuevos mercados y mejora en la calidad del ambiente, tanto a escala local como global.
La Agricultura Inteligente es un avance en materia de sustentabilidad, al expandir herramientas que permitirán anticiparse a tendencias comerciales estratégicas, promoviendo al mismo tiempo proyectos innovadores.
Para el desenvolvimiento del programa, el MAGyP creó una Unidad Ejecutora
de la cual participan por técnicos del gobierno nacional, el Instituto Nacional de
Tecnología Agropecuaria (INTA), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad
Agroalimentaria (SENASA) y el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales
(PROSAP), junto con representantes de la Asociación Argentina de Productores
en Siembra Directa (AAPRESID), la Asociación Argentina de Consorcios
de Experimentación Agrícola (AACREA) y la Facultad de Agronomía de la
Universidad de Buenos Aires (FAUBA).
El programa define distintas herramientas principales, como son la siembra
directa, la reposición de nutrientes, la biotecnología, el manejo por ambientes y
la forestación, por mencionar solo algunas. Asimismo señala la importancia de
avanzar en aspectos que contribuyen a una agricultura inteligente como son el
ordenamiento territorial, el análisis de riesgo y vulnerabilidad y las buenas prácticas agrícolas y ganaderas, al igual que el desarrollo de la bioenergía.

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�Agricultura Inteligente:
La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

En este sentido, desde 2009 el país cuenta con una Comisión Nacional de Buenas
Prácticas Agrícolas y con un Programa Nacional de Interlaboratorios de Suelos
Agropecuarios, cuyo objetivo es mejorar los resultados analíticos realizados
tanto en laboratorios públicos como privados.
En función de estos antecedentes, en julio de 2011, el MAGyP promulga la
Resolución 570 creando el Programa Nacional de Prácticas Agrícolas Sustentables
con el objeto de que prácticas como el manejo integrado de plagas, enfermedades
y malezas, la gestión responsable de envases de agroquímicos, la fertilización
racional y la rotación de cultivos, sean adoptadas por el mayor número de productores posible.
La ejecución de dicho programa fue enmarcada en el Programa Agricultura
Inteligente1.
Finalmente, el Programa AI se propone alcanzar múltiples resultados entre los
que se pueden mencionar:
»
»
»
»
»

Producción agrícola y pecuaria más eficiente, competitiva y sustentable.
Desarrollo rural, atendiendo a la seguridad alimentaria.
Mejora en las capacidades del sector público y privado a distintos niveles.
Atención de los compromisos internacionales relacionados.
Mejor posicionamiento del sector agropecuario del país frente a la sociedad
y a los mercados, favoreciendo el acceso a los mismos.
» Aumento de las capacidades en el sistema de Ciencia y Tecnología.

1

Según Resolución MAGyP 526/2012

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energía

Introducción

Capítulo 1
Caracterización del sector
agropecuario argentino
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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

1

Capítulo 1
Caracterización del sector
agropecuario argentino

En los últimos 40 años, la producción agrícola y ganadera argentina ha tenido
una profunda transformación tanto en el uso de la tierra, como en la matriz productiva, la organización de los actores económicos y su inserción en el sistema
agroalimentario global.
Los principales procesos se vinculan con una creciente dedicación de la tierra a
los cultivos de cosecha, la expansión de la frontera agrícola, el desplazamiento
de la ganadería bovina hacia regiones extrapampeanas, la intensificación pecuaria, el crecimiento de la actividad agroindustrial y la organización de los actores
económicos en redes por cadena de valor.
Ingresando a la segunda década del Siglo XXI, el perfil del sector agropecuario
y agroindustrial argentino puede caracterizarse por:
» Una producción granaria que en la campaña 2010/11 alcanzó a 100 millones de toneladas, donde el 47% correspondió a poroto de soja, el 23% a maíz
y el 15% a trigo, como principales producciones2.
» Un rodeo bovino destinado a la producción de carne de 49 millones de cabezas aproximadamente, con una faena anual de 11,8 millones de cabeza y
una producción de carne (equivalente res con hueso) de 2,5 millones de
toneladas3.
» Una creciente faena avícola que supera los 683 millones de pollos con una
producción anual de 1,78 millones de toneladas4.
2

Fuente: Sistema Integrado de Información Agropecuaria del MAGyP para la cosecha 2010/11.

3

Principales indicadores del Sector Bovino. MAGyP. Datos correspondientes a 2010.

4

Boletín Avícola del MAGyP. Datos correspondientes a 2011.

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�Capítulo 1

energía

1

Caracterización del sector agropecuario argentino

» Una faena porcina de 3,4 millones de cabezas anuales con una producción de
200.000 toneladas de carne5.
» Una producción de 9.300 millones de huevos por año6.
» Una producción láctea de 11.600 millones de litros7.
» Un rodeo ovino de 14,7 millones de cabezas8.
» Primer exportador mundial de miel, jugo concentrado de limón, aceite de
maní, aceite de soja y harinas de soja.
» Segundo exportador de maíz, aceite de girasol, limón y limas, peras, prepa
rados de maní, maní con cáscara, carne cocida, jugo de uva, sorgo, harina
de girasol, yerba mate y harina de maní.
» Tercer exportador de soja, ajo y jugo de manzana concentrado.
» Cuarto exportador de harina de trigo, maní sin cáscara y aceitunas en conserva9.
Con esta producción, la Argentina posee un destacado rol como proveedor global
de alimentos. En el caso del complejo soja, es el tercer productor mundial después de los Estados Unidos y Brasil, mientras que encabeza el ranking mundial
como exportador de harinas proteicas y aceite, en base a una molienda anual que
se acerca a las 40 millones de toneladas o el 80% de la cosecha.
Al respecto, el país cuenta con el mayor polo aceitero del mundo, ubicado sobre
el río Paraná desde el norte de la Provincia de Buenos Aires hasta la localidad
de Timbúes (Pcia. de Santa Fe). La capacidad de crushing de soja se estima para
2012 en 56,6 millones de toneladas10, volumen que supera la producción argentina de esta oleaginosa.
Asimismo, suele ubicarse en el segundo lugar como exportador de maíz y sorgo,
aceite y harinas de girasol, y entre el tercer y quinto lugar en poroto de soja,
harina de trigo, grano de trigo y carne vacuna.

5

Anuario Producción Porcina del MAGyP. Datos correspondientes a 2011.

6

Producción e Industrialización de Huevos. En Anuario Ganadero MAGyP. Datos correspondientes a 2010.

7

Subsecretaría de Lechería MAGyP. Datos correspondientes a 2011.

8

SENASA. Indicadores de Ganadería Ovina. Sistema de Gestión Sanitaria.

9

Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2020. MAGyP.

10

Volumen de capacidad de procesamiento estimado por la Cámara de la Industria Aceitera de la
República Argentina, en julio de 2012.

21

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Por otra parte el país viene experimentando un crecimiento en la exportación del
complejo de la cebada (grano y malta), complejo avícola (pollo y ovoproductos).
En carne aviar, por ejemplo, la Argentina ocupaba en 2010 el séptimo lugar como
productor mundial y quinto como exportador11.
Tanto los productos primarios como las Manufacturas de Origen Agropecuario
tienen una fuerte participación en el conjunto de las exportaciones de la
Argentina. Para 2011, expresado en millones de dólares los principales rubros
eran los siguientes:

Cuadro I: Participación de productos agropecuarios seleccionados en las exportaciones
argentinas de 2011.
RUBRO

VALOR EXPORTADO
(MILLONES U$S)

Harina y pellets de la extracción del aceite de soja

9.789

Poroto de soja

5.335

Aceite de soja en bruto

4.925

Maíz en grano

4.312

Trigo en grano

2.495

Productos lácteos

1.504

Carne bovina, refrigerada, congelada y preparaciones

1.348

Frutas frescas

1.193

Aceite de girasol

1.046

Pieles y cueros

993

Vinos

744

Total Productos Seleccionados

33.684

Total Exportaciones Argentinas

84.269

Participación Productos Seleccionados

39,97%

Fuente: INDEC, Intercambio Comercial Argentino 2011.

11

Anuario avícola 2010. MAGyP

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�Capítulo 1

energía

1

Caracterización del sector agropecuario argentino

Evolución de la producción
Considerando el periodo que va de la campaña 1969/70 a la 2010/11, la producción de los principales cultivos de cosecha de la Argentina12 pasó de las 23 a más
de 100 millones de toneladas, sobre un área sembrada que lo hizo de 17 a 33
millones de hectáreas. Vale decir que mientras la producción prácticamente se
quintuplicó, la superficie no llegó a duplicarse.

Gráfico I: Evolución del área sembrada y la producción de los principales cultivos.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de MAGyP, Sistema Integrado de Información Agropecuaria.
Incluye algodón, arroz, cártamo, cebada, colza, girasol, lino, maíz, maní, soja, sorgo y trigo.

12

Incluye los siguientes cereales: Cebada cervecera, trigo, trigo candeal, maíz, sorgo y arroz. En oleaginosos: Colza, cártamo, lino, soja, girasol y maní. Otros: Algodón.

23

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Esto implica que el crecimiento de la producción de granos, se basó principalmente
en el aumento de los rendimientos unitarios, que pasaron de ubicarse a principios
de la década del 70 por debajo de los 1.500 kg/ha a valores de 3.180 kg/ha en la
campaña 2010/11; logrando una cosecha récord de 100,4 millones de toneladas.

Gráfico II: Evolución del rendimiento agrícola.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de MAGyP, Sistema Integrado de Información Agropecuaria.

Para alcanzar este desempeño convergen diferentes factores tecnológicos que
incluyen el pasaje de una agricultura de labranza convencional a otra sin remoción del suelo (siembra directa), la adopción del barbecho químico y los cultivos resistentes a herbicidas y plagas, la mejora genética, la aparición de nuevos
productos para la protección de la semilla y los cultivos, un creciente uso de
inoculantes fertilizantes, además de las herramientas de agricultura de precisión
y por ambientes.

24

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�energía

Capítulo 1

1

Caracterización del sector agropecuario argentino

Desde el punto de vista de la organización de la producción, también ocurren
transformaciones relevantes. La producción deja de estar concentrada en la
figura del agricultor tradicional para descentralizarse en asociaciones de diversa
configuración, caracterizadas por coordinar el acceso al capital de trabajo para
financiar la campaña de siembra y gestionar las labores, el manejo del cultivo y
la comercialización.
Paralelamente se profundiza la tercerización de los servicios agrícolas, particularmente
de las labores, hacia actores especializados como los contratistas de maquinaria.
El uso del suelo deja de basarse en la alternancia entre pasturas para el ganado
y cultivos de cosecha, para ingresar en la agricultura continua, incluso con dos
cultivos por año.
El engorde bovino a pasto (invernada) pierde preponderancia ante la irrupción de
los sistemas de encierre en corral (feedlot), proceso que comienza a mediados de
los 90 en consonancia con el crecimiento del área agrícola.
La cría vacuna comienza un desplazamiento hacia los ambientes donde no se
puede realizar una agricultura sustentable o directamente se desplaza hacia regiones extrapampeanas como la semiárida (San Luis, Mendoza), el NOA (Salta,
Tucumán, Santiago del Estero) y el NEA (Chaco, Formosa, Corrientes). Esto da
origen a un cambio en el perfil genético del rodeo, pasando de una dominancia
prácticamente exclusiva de las razas británicas (Angus, Hereford y Shorton) al
surgimiento de razas con cruzas índicas (Brangus y Braford), adaptadas a las
regiones subtropicales y semiáridas donde aumenta la actividad de cría.
En forma paralela crece la adopción de prácticas de conservación de forrajes. Se
incrementa la producción de cultivos para silo y surgen nuevas tecnologías como
el embolsado de granos húmedos (maíz, sorgo) y forrajes mediante la utilización
de silo bolsa, que acompañan los cambios en el balance entre ganadería vacuna
y agricultura.
Como se mencionó, la tecnología juega un papel creciente y relevante en las dos
últimas décadas para potenciar los rendimientos agrícolas.

25

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Con la aprobación de la soja resistente a glifosato en 1996, comenzó el proceso
de incorporación de la biotecnología a los cultivos, en los que la Argentina es
uno de los países líderes en el mundo, con un significativo avance a partir del
año 2010.
Pero esta solución biotecnológica se montó sobre el trabajo que la industria semillera venía realizando para mejorar el perfil del germoplasma que ofrecía a los
productores. En maíz, por ejemplo, hubo un reemplazo de los primitivos híbridos
dobles o triples por híbridos simples, de mayor potencial de rendimiento y estabilidad (ver Gráfico II).

Gráfico III: Inscripción de materiales de maíz en el Instituto Nacional de Semillas

Fuente: "Evolución de la Oferta Genética para los cultivos pampeanos" MAGyP 2011.

También a partir de la década del 90 se generaliza la utilización de la siembra
directa, desplazando a la agricultura de labranza convencional, hasta alcanzar
más del 80% del área sembrada a nivel nacional. Este cambio de paradigma involucró un giro conceptual en la producción granaria que pasó de una estrategia
26

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�Capítulo 1

energía

1

Caracterización del sector agropecuario argentino

que se podría definir como "defensiva", de bajo costo y por ende baja tecnología,
a otra expansiva, buscando incrementar el margen económico por medio de la
obtención de rindes superiores.
De esa forma comienza el uso generalizado de fertilizantes, se introducen desde
Europa germoplasmas de altos rindes (trigo); irrumpe la biotecnología no solo
con eventos de protección a insectos y herbicidas (maíz y soja) sino también
acelerando el trabajo de mejoramiento; se incorporan tecnologías como la mutagénesis (girasol, maíz, trigo, arroz); se expande el uso de fungicidas e insecticidas con el objetivo de proteger el potencial de rendimiento involucrado en
la genética y se alcanza una mayor sofisticación en el manejo por medio de la
agricultura de precisión.

El agro en la economía argentina
En la economía del país, la actividad agropecuaria y agroindustrial tiene un papel
destacable. Sobre un total exportado en 2011 de u$s84.269 millones, las manufacturas de origen agropecuario (MOA) representaron el 34% (u$s28.268 millones), mientras que los productos primarios agropecuarios el 22% (u$s 18.758
millones)13.
Se destaca el complejo de la soja, que individualmente fue el principal de la
matriz exportadora, con embarques en 2011 por un valor de u$s 19.609 millones
(23,3% de las exportaciones totales), superando incluso a complejos industriales
como el automotriz o el petrolero y petroquímico.
Luego del sojero tiene un peso importante el complejo cerealero, cuyos embarques totalizaron u$s 8.325 millones, las carnes y sus preparados con u$s 2.158 y
los lácteos con 1.504 millones14.

13

Intercambio Comercial Argentino 2011. INDEC. En el caso de Productos Primarios se consideró solo
las materias primas agropecuarias.

14

Ibídem.

27

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

En lo que hace a la generación de empleo del sector agropecuario y agroindustrial, algunos trabajos le asignan un 35% de mano de obra ocupada a nivel nacional15, mientras que otros tienden a estimarla por debajo del 20%16.
Por otra parte, otros trabajos determinaron que las 32 principales cadenas de valor
agroalimentarias representaran en 2010 el 15% del Valor Bruto de la Producción
y el 12% del Producto Bruto Interno de Argentina17.
Finalmente, en lo que hace al aporte tributario de la cadena agroindustrial, estudios privados determinaron que alrededor del 45% de los ingresos tributarios del
sector público entre 2002/05 provinieron de este sector. En ese mismo trabajo,
realizado en 2007, se eleva la contribución de la cadena agroindustrial en el PIB
nacional al 20% para el periodo mencionado18.

La proyección futura
Durante 2010 y parte de 2011, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
de la Nación lideró la elaboración de un Plan Estratégico Agroalimentario y
Agroindustrial Participativo y Federal 2020 (PEA2), que fue presentado formalmente por la Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, en
septiembre de 2011.
El PEA2 significó la oportunidad de que el sector público -representado por los
gobiernos nacional, provinciales y municipales-, el sector privado -representado
por cámaras y entidades sectoriales- y el sector académico -representado por
universidades y escuelas agrotécnicas-, más las organizaciones sociales (jóvenes,
mujeres, agricultores familiares) y los distintos organismos del Estado (INTA,
INASE, SENASA), sostuvieran un espacio de diálogo para la construcción
común de una visión de la Argentina agroalimentaria y agroindustrial, definieran
15

Llach, J.J.; Harriague, M.; O´Connor, E. "La generación de empleo en las cadenas agroindustriales",
documento de la Fundación Producir conservando, Buenos Aires. 2004

16

Rodríguez, J. Incidencia de los Complejos Agroindustriales en el Empleo Total en la Argentina. 2005.
Trabajo presentado en el 7mo. Congreso Nacional de Estudios de Trabajo.

17

Anlló, G.; Bisang, R. et al. "Una década de evolución de las cadenas agroalimentarias". En prensa.

18

Convenio Fundación Producir Conservando / Facultad de Ciencias Económicas de la UN de La
Plata. El Aporte Tributario de la Cadena Agroindustrial. 2007.

28

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�Capítulo 1

energía

1

Caracterización del sector agropecuario argentino

una misión y plantearan los objetivos a alcanzar para 2020, basados en distintos
valores compartidos.
Al respecto, la visión fue definida como:
"La Argentina será líder mundial en la producción de bienes y servicios
agroalimentarios y agroindustriales, de calidad y con valor agregado en
particular en origen, asegurando al mismo tiempo la provisión alimentaria nacional y satisfaciendo la demanda internacional en cantidad y calidad, en un marco de equidad territorial, inclusión social y sustentabilidad
ambiental, económica y social, promoviendo de esta forma el desarrollo
de la Nación y sus regiones"19.
Es importante destacar la referencia a la sustentabilidad ambiental, económica y
social, así como al desarrollo armónico del territorio que hace la visión del PEA2,
en concordancia con el Programa AI, ya que si bien se plantea como objetivos a
2020 el incremento de la producción en volumen, también se promueve que esta
mayor producción se alcance con más actores sociales, en una forma amigable
con el ambiente y con equidad territorial.
Asimismo, los fines estratégicos del PEA2 (Económico- Productivo, SocioCultural, Ambiental -Territorial e Institucional así como sus correspondientes
objetivos e indicadores de logros, son aspectos centrales del Programa AI, ya
que constituyen herramientas básicas para un desarrollo sostenible en las dimensiones mencionadas.
El PEA2 definió numerosas metas que cuantifican el esfuerzo que la cadena
agroindustrial argentina está dispuesta a hacer en esta segunda década del Siglo
XXI. En lo referido a la producción granaria, se plantea llegar a 2020 con una
cosecha en el orden de las 160 millones de toneladas, partiendo de las 100,4
millones de toneladas de la campaña 2010/11 y que marcó un récord para la
agricultura argentina.

19

Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2020. Documento final. 2011.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

En foros internacionales, las autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería
y Pesca de la Nación destacaron el aporte que la Argentina realizará al problema
global de la seguridad alimentaria, buscando un aumento de su producción del
60% en diez años, un objetivo realizable, pero que muy pocos países están en
condiciones de llevar adelante.
En otras cadenas agroindustrial se busca incrementar 77% la producción de leche
hasta alcanzar los 18.300 millones, mientras que se espera que la producción de
carne aviar pase de los actuales 1,6 millón de toneladas a 3 millones, y la carne
porcina lo haga de 280.000 a 800.000 toneladas.
El PEA2 plantea el desarrollo armónico de las regiones, con lo cual las metas
para cultivos no tradicionales extra-pampeanos resultan tan estratégicas como
el resto. Entre ellas se pueden citar la implantación anual de 100.000 hectáreas
de bosques cultivados, hasta superar las 2 millones de hectáreas a escala nacional en 2020, con el desarrollo del cluster de industrias asociadas. Asimismo se
pretende llegar a las 3 millones de toneladas de producción de arroz, desde un
piso de 1,70 millón de toneladas en 2010, incorporando este cultivo en la matriz
productiva de la región NEA. En tanto, se plantea profundizar la lucha sanitaria
para generar las condiciones óptimas para el cultivo de algodón y promover la
incorporación de tecnología para superar el millón y medio de toneladas de producción en 2020.
Otro aspecto relevante del PEA2 se basa en la equidad social y la inclusión dentro
de la cadena agroindustrial, para lo cual se apunta a promover las formas asociativas entre productores y su avance dentro de la cadena de valor. Entre otros
objetivos se espera duplicar la cantidad de cooperativas vinculadas a la ruralidad
para 2020, al igual que el número de productores participantes. Entre otras estrategias se encuentra el acercamiento entre productores y consumidores, por la vía
de los mercados de proximidad y el comercio justo.
La Argentina expresa su voluntad de ser un actor de peso en la solución al problema alimentario mundial, contribuyendo con una mayor producción y de alta
calidad, en la cual la tecnología, el conocimiento y el hombre -ejes del Programa
Agricultura Inteligente- desempeñan un papel central.

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Capítulo 1

1

Caracterización del sector agropecuario argentino

Capítulo 2
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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

1

Capítulo 2
Pilares de la		
Agricultura Inteligente

2.1) La Siembra Directa
Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) se definen como "la aplicación del conocimiento disponible a la utilización sustentable de los recursos naturales básicos
para la producción, en forma benévola, de productos agrícolas alimentarios y no
alimentarios inocuos y saludables, a la vez que se procura la viabilidad económica y la estabilidad social.
En este marco, en la Argentina se han difundido distintas herramientas que van
en esta dirección y que tienen a la siembra directa, la cobertura del suelo con
rastrojos, la rotación de cultivos, el manejo integrado de plagas y enfermedades,
y la fertilización balanceada como pilares.
En este aspecto, la Argentina es el país líder en adopción de la siembra directa,
es decir de la implantación de los cultivos sin remoción del suelo. Se estima que
en 2009 el 77% del área agrícola extensiva se encontraba manejada bajo este
sistema de producción, contra un 35% en los Estados Unidos20. En valores absolutos implica 22,3 millones de hectáreas sobre un total de 29,4 millones.
El gradiente de adopción varía según los cultivos, siendo la soja con el 90% de
sus 18,6 millones de hectáreas sembradas donde más se aplica la siembra directa.

20

Cap, E. Impacto Económico de la Siembra Directa en la Argentina. Presentación en la Academia
Nacional de Agronomía y Veterinaria. Noviembre de 2010.

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�Capítulo 2

energía

1

Pilares de la Agricultura Inteligente

Gráfico IV: Evolución del área agrícola en siembra directa y área agrícola total (en miles
de hectáreas).

Fuente: Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa, 2010.

La tecnología comenzó a ensayarse durante los años 70 con epicentro en la
Estación Experimental (EEA) del INTA Marcos Juárez (Córdoba), como respuesta a los crecientes problemas de erosión hídrica y eólica que sufrían los
suelos pampeanos.
Ello ocurría como resultado de un proceso creciente de expansión de la agricultura basada en labranzas que removían el suelo y enterraban los rastrojos. Así la
cama de siembra refinada quedaba expuesta a la energía de la gota de agua de
las lluvias que impactaba sobre el suelo, induciendo el comienzo del proceso de
erosión hídrica.
La EEA Marcos Juárez había encontrado pérdidas de hasta 40 toneladas de suelo
por hectárea y por año como consecuencia de este proceso. Una sola lluvia de 60

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

milímetros en una hora podía causar el lavado de 2,5 toneladas de suelo21 en lotes
con una pendiente de 2 por ciento.
Los primeros ensayos de siembra directa se inician en 1974 merced a la experiencia de investigadores del instituto que habían realizado maestrías en el
Hemisferio Norte, donde habían tomado contacto con la tecnología. Los técnicos
argentinos realizan también un intercambio de conocimiento con sus pares de
la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (EMBRAPA) de Passo Fundo
pionera en el ensayo de esta tecnología en Brasil.
Los trabajos en la Argentina continuaron y se potenciaron a través de convenios lo
que llevó a que en 1977 se realizara en Marcos Juárez la Primera Reunión Técnica
Nacional de Cultivos sin Labranzas, cuya segunda versión se realizaría en Rosario
dos años después y que constituyen un hito en la historia de la tecnología.
Pero también existieron otras razones que favorecieron la adopción de esta tecnología como fue la necesidad de realizar el doble cultivo anual de trigo y soja.
La oleaginosa, cuyo cultivo fue intensamente promocionado en la década del 60,
comenzó a adquirir escala a partir de los 70 en la región pampeana. Desde un
inicio, la posibilidad de sembrar la soja apenas cosechado el trigo fue un estímulo
que impulsó a los productores a incorporar la oleaginosa.
Para ganar tiempo en la fecha de siembra y no perder la humedad del suelo con
las labores, la siembra directa resultaba una herramienta muy promisoria. Sin
embargo, la falta de herbicidas adecuados para controlar las malezas retrasó la
adopción masiva de la agricultura sin labranza22.
Para algunos autores, la siembra directa es la tecnología más importante adoptada
en la producción de granos del MERCOSUR en la segunda mitad del Siglo XX23.
Esta tecnología, sostienen, no solo permitió revertir el proceso de degradación
de los suelos, mejorando la sustentabilidad de la producción granaria, sino que
21
22
23

Marelli, H.J. "La siembra directa en la Argentina" en Diálogo XLIV Avances en Siembra Directa,
Procisur, IICA. ISBN 92-9039-281 9. 1995.
Krüger, H. "La siembra directa en la Argentina. Región Semiárida Pampeana", Ídem.
Ekboir, J. Sistemas de Innovación y Política tecnológico. La siembra directa en el Cono Sur.
PROCISUR.IICA. ISBN 92 9039 515 X (falta el año)

34

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1

Pilares de la Agricultura Inteligente

facilitó la expansión de la agricultura a nuevas regiones y mejoró la rentabilidad
de los productores.
El éxito de la siembra directa en la Argentina resulta de la convergencia de los
intereses de los involucrados. Desde el punto de vista del productor representaba
una solución a determinadas demandas agronómicas; para las empresas de agroquímicos significaba la oportunidad de potenciar su mercado; los fabricantes de
maquinaria también vieron la ocasión de expandir sus ventas desarrollando equipos que permitieran sembrar sobre rastrojos y sin remoción del suelo. Por otra
parte, socialmente la siembra directa representaba una solución al costo ambiental que producía la labranza convencional en forma de erosión.
De todos modos, la tecnología que revirtió el paradigma milenario de la remoción del suelo como sinónimo de una agricultura de alto rendimiento, debió esperar hasta entrada la década del 90 para empezar su crecimiento exponencial.
En 1985 el INTA creó el Programa de Agricultura Conservacionista, en cuyo
marco se promovía la siembra directa entre otras herramientas, mientras que
en 1989 se formó la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa
(AAPRESID), con la participación de técnicos del núcleo original de Marcos
Juárez y productores innovadores. Estos dos hechos son mencionados como de
una relevancia excepcional en la historia de esta tecnología en la Argentina24.
El gran salto en la adopción que ocurre en los 90, responde a la acumulación de
conocimiento basado en la investigación y experimentación por una parte, a la
baja del precio de los agroquímicos de acción total (glifosato), por la otra; a la
articulación comunicacional que se produce entre las organizaciones tecnológicas de productores y el INTA y al desarrollo de sembradoras adaptadas tanto
para la implantación de cultivos de verano (maíz, soja) como de invierno (trigo),
lo que permitía mantener la continuidad del sistema sin necesidad de volver a
roturar el suelo.

24

Cap, E. Impacto Económico de la Siembra Directa en la Argentina. Instituto de Economía y Sociología
del INTA. Conferencia en la Academia Nacional de Economía y Veterinaria, noviembre de 2010.

35

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

El despegue definitivo se produce con la aparición de la soja resistente a glifosato, que generalizó el uso de este herbicida de control total, a partir de 1996. El
cultivo, que hasta ese momento acumulaba unas 6 millones de hectáreas, pasa
a expandirse a un ritmo de más de 900.000 hectáreas anuales hasta la campaña
2008/09, momento a partir del cual parece comenzar a alcanzar su techo. En la
campaña 2010/11 llegó a las 18,65 millones de hectáreas, es decir, creció a razón
de unas 300.000 hectáreas anuales.
La siembra directa ha sido caracterizada como la clave de un proceso de "intensificación ambientalmente virtuosa" de la agricultura argentina25. El término
intensificación refiere a que los suelos tienden a ingresar en un proceso de agricultura continua, dejando atrás el modelo de rotación entre cultivos de cosecha y pasturas, donde se buscaba por medio de estas últimas la recuperación de
la fertilidad física de los suelos, tras la agresión que significaban las labranzas
convencionales.
En cuanto a lo de "ambientalmente virtuosa" hace referencia a que la no remoción del suelo conservando los rastrojos ayudó a detener los procesos erosivos, al
tiempo que permitió llevar la producción agrícola a regiones con agroecosistemas
que no hubieran resistido la labranza convencional sin sufrir un fuerte deterioro.
Por otra parte, la adopción masiva de la soja resistente al glifosato, atenuó el uso
de herbicidas con residualidad, como la atrazina, que en los países del hemisferio
norte habían generado problemas de contaminación. Además de generar soluciones en lo tecnológico y aportes en lo ambiental, el eje constituido por la siembra
directa y el glifosato como herbicida total, impactó sobre la competitividad del
productor argentino. Además de generar soluciones en lo tecnológico y aportes
en lo ambiental, el eje constituido por la siembra directa y el glifosato como herbicida total, impactó sobre la competitividad del productor argentino.

25

Trigo, E. et al. Los transgénicos en la agricultura argentina. Un final abierto. IICA. Libros del Zorzal.
2002. ISBN 987 1081 11 1

36

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1

Pilares de la Agricultura Inteligente

Hasta los 80, los principales problemas de malezas lo constituían el sorgo de Alepo
(Sorghum halpense) y el gramón (Cynodon dactylon), cuyo control -no siempre
óptimo- llegaba a representar entre 4 y 5 quintales de soja por hectárea, lo que era
una porción significativa de los costos de implantación de este cultivo26.
La introducción del glifosato para el control de estas malezas mediante sogas
embebidas en el herbicida que mojaban las hojas del sorgo de Alepo representó
un inicio de la mejora en el control de esa especie invasiva. Con la baja en el
precio del agroquímico al vencer la patente y convertirse en un genérico, y la
aparición de la soja resistente al glifosato (posteriormente el maíz), las condiciones para la expansión de la implantación sin labranzas estaban dadas.
Otra de las ventajas económicas a nivel de productor fue el ahorro de combustible utilizado en las labranzas. Estudios realizados en la década del 80 comparando labranza con arado de reja y vertedera, arado de cinceles, discos y siembra
directa, encontraron que el consumo de combustible se reducía de 76,6 a 41,1
litros por hectárea entre ambos extremos, siendo que el mayor uso de agroquímicos no influía significativamente en el balance energético total27.
Investigaciones realizadas por el INTA determinaron que "la siembra directa
posee menor emisión de gases de efecto invernadero (GEI) por tonelada producida respecto de la labranza convencional, para cualquier tipo de región climática
y cultivo"28.
El sistema de siembra directa que incluye rotación de cultivos y reposición de
nutrientes tiene asimismo un impacto positivo sobre el stock de carbono en el
suelo. Si bien la remoción de la vegetación natural de un ecosistema para la
producción agrícola implica una pérdida del carbono en el suelo, se ha comprobado que en la región de la Pampa Ondulada, donde más intensidad ha tenido la
agricultura en la Argentina, la caída del stock ha llegado al 50% de la dotación

26

Leguizamon, E. La Agricultura y el manejo de las malezas en la región pampeana, en La Argentina
2050, la revolución tecnológica del agro. Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes. 2010.

27

Thomas, G. Análisis de la sustentabilidad del sistema de siembra directa en comparación con la
labranza convencional. Diálogos XLIV Avances en Siembra Directa, PROCISUR IICA 1995.

28

Galbusera, S. Análisis de las Emisiones de la Producción Agrícola. INTA 2010.

37

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

original, una tasa mayor a la observada en otras regiones pampeanas con menos
historia de cultivos29.
Además de su función en la estructura física del suelo, la materia orgánica es
reservorio de nutrientes necesarios para el crecimiento de los cultivos. Se estima
que un punto porcentual de materia orgánica en los primeros 20 centímetros del
suelo contiene 12.000 a 13.000 kg de carbono por hectárea, 1.000 a 1.200 kg de
nitrógeno, de 90 a 120 kg de fósforo y otro tanto de azufre30. Debido entonces a
su papel en las propiedades físicas, químicas y biológicas, se considera a la materia orgánica como el más importante indicador de la calidad del suelo31. Por este
motivo, en el marco de un criterio de producción sustentable, la conservación de
la materia orgánica constituye un aspecto esencial.
A partir de 1916, la expansión de la agricultura en la llanura pampeana sobre la
base de la labranza con arado de reja y vertedera aceleró la degradación de los
suelos, que alcanzó su clímax en la década del 40, momento a partir del cual el
Estado ensaya una respuesta creando el Instituto de Suelos y Agrotecnia e impulsando prácticas conservacionistas32. En la década del 60 y 70, la situación mejora
parcialmente gracias a la alternancia entre cultivos de cosecha y pasturas con
destino a la ganadería. Esto se sostiene en la teoría de que "la alfalfa y la ganadería restituían la materia orgánica del suelo y le devolvían el nitrógeno exportado
con los granos, además de restituir las condiciones físicas del suelo. Luego de 5 a
6 años de pastura, se volvía a hacer agricultura con muy buenos rendimientos".
Sin embargo, los cambios en el mercado global y en las relaciones de precios
entre los productos agrícolas y ganaderos, llevaron a partir de los 70 a una paulatina sustitución de tierras en rotación por agricultura continua. Se señala que en
ese momento unas 5 millones de hectáreas cambiaron de uso ganadero hacia el

29

Alvarez, R.; Steinbach, H. Efecto del uso agrícola sobre el nivel de materia orgánica. En Fertilidad
de suelos. Caracterización y manejo en la región pampeana. Editorial Facultad de Agronomía, 2010.
ISBN 978 950 29 1234 9.

30

García, F. Balance de nutrientes en la rotación. Impacto en rendimientos y calidad de suelo. Actas
del XI Congreso Nacional de AAPRESID. 2003.

31

García, F. Idem.

32

Casas, R. El aumento del a materia orgánica en suelos argentinos. El aporte de la siembra directa.
Actas del XI Congreso Nacional de AAPRESID. 2003.

38

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agrícola, lo cual aceleró la degradación de los suelos por la vía de la erosión, la
pérdida de estructura y de carbono.
Los trabajos del INTA realizados a fines de la década de los 80, determinaron
que en la región maicera tradicional pampeana, el contenido de materia orgánica
había caído desde 3,2% en suelos bajo rotación agrícola ganadera a 2,7% en suelos con agricultura continua por períodos de más de 20 años33.
En este contexto de creciente agriculturización del sistema, la siembra directa
aparece como un mecanismo de reversión del proceso degradatorio, gracias a la
conservación de los rastrojos en superficie.
Efectivamente, evaluaciones realizadas a partir de ensayos comparativos entre
sistemas de labranza (convencional y reducida) y siembra directa, encontraron
que en promedio el manejo bajo esta última modalidad incrementa 2,76 toneladas de carbono por hectárea, respecto de los sistemas con labranza34.
Esto tiene un impacto directo sobre el stock de carbono del suelo acumulado en
sistemas continuos de siembra directa. Los investigadores determinaron que la
máxima velocidad de acumulación ocurre entre el año 4 y 9, con un incremento
anual promedio de 460 kilogramos de carbono, por hectárea y por año.
De esta forma, la siembra directa promueve el incremento de la materia orgánica
joven y humificada del suelo, lo cual repercute positivamente en la actividad biológica y enzimática. La tecnología incrementa la masa microbiana del suelo, reservorio de los nutrientes que se liberan durante el proceso de mineralización. Por
otra parte, cuando se incrementa la masa microbiana y la microagregación, como
resultado de la siembra directa, se incrementa el carbono orgánico del suelo35.

33

Michelena y col. 1989, citado por Casas, R. Ídem.

34

Alvarez, R.; Steinbach, H. Op. cit.

35

Lal y Kimble, 1997, citado por Casas, R. Op. Cit.

39

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

El futuro de la siembra directa
La revolución tecnológica de la siembra directa no solo alcanzó al productor
-aumentando su competitividad- y a la sociedad -por sus beneficios ambientales-,
sino que generó externalidades como el desarrollo de una industria de maquinaria agrícola local, que aportó las sembradoras y las pulverizadoras necesarias
para llevar adelante la práctica.
El impacto económico de la adopción masiva de la siembra directa en la Argentina
en el periodo 1991 / 2008, rondó los 44.360 millones de dólares, distribuidos de
la siguiente manera:

Cuadro II: Beneficio económico de la SD en la Argentina 1991/2008
CONCEPTO

VALOR (U$S
MILLONES)

Mayor ingreso bruto para productores

16.000

Ahorro en el costo de producción

4.710

Menor gasto de los consumidores

23.650

Total

44.360

Fuente: Trigo, E., Cap, E., Malach, V. y Villarreal, F., 2009.

La siembra directa representa hoy "la alternativa productiva que mejor conjuga
los intereses -muchas veces contrapuestos- de alcanzar una producción económicamente sustentable y socialmente aceptada"36.
Más allá de los beneficios que ha traído esta tecnología para la producción agrícola, surgen nuevas problemáticas que van siendo abordadas desde el sector
científico y tecnológico. Una de ellas se vincula con la aparición de nuevas plagas, enfermedades y malezas, que bajo el sistema de labranza convencional no se
expresaban con el mismo vigor.

36

Fernández Palma, G. Agricultura certificada: una nueva revolución en el sector agropecuario. Revista
de la Bolsa de Comercio de Rosario, Nro 1.508. Agosto de 2009. Pág. 30 y ss.

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Uno de estos casos es la aparición de malezas resistentes al glifosato, como el
sorgo de Alepo observado primero en la región del NOA y posteriormente en
la región pampeana central. En este caso, el Estado ha brindado una respuesta
institucional con la creación de la Comisión Nacional de Plagas Resistentes
(CONAPRE) en la órbita del SENASA, que vinculando los sectores privados con
el público y académico abordó la búsqueda de soluciones de manera científica.
También es conocido que el manejo bajo siembra directa produce una estratificación de los nutrientes y disminuye la temperatura del suelo incidiendo sobre las
fechas de siembra o la susceptibilidad a heladas. Asimismo se observó y estudió
el fenómeno de la compactación subsuperficial del suelo debido a la no remoción
del mismo. Paralelamente aparecieron plagas que no tenían incidencia económica bajo el manejo con labranza convencional, como babosas y bichos bolita,
así como enfermedades de raíz y tallo, que suelen asociarse al nuevo sistema de
producción.
Por otra parte, a medida que se acumulan años de manejo en siembra directa
se observan evoluciones que no siempre están en línea con lo esperado para el
sistema. Una de ellas se vincula a la evolución del carbono en el suelo. Algunos
técnicos han observado que en los primeros años hay un crecimiento del contenido de materia orgánica, que se tiende a estabilizar a partir de un determinado
momento, aunque en un nivel claramente superior al inicial. El hecho de que por
el aporte de los rastrojos sería esperable un aumento mayor, llama a continuar
investigando la dinámica de la materia orgánica en el suelo.
Por otro lado, la acumulación de rastrojos puede modificar la dinámica de los
agroquímicos aplicados. Se señala que en el caso del maíz, se necesitarían herbicidas para control de gramíneas que tengan la suficiente residualidad como
para funcionar con altos niveles de rastrojos, ya que existen soluciones, pero que
funcionan con bajos volúmenes de residuos.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

2.2)	Fertilización: hacia una nutrición balanceada
El escenario global de la agricultura implica la superación constante de los rendimientos por unidad de superficie para satisfacer la creciente demanda de alimentos, debiendo tomarse en consideración la escasez de nuevas tierras para la
producción de cultivos, las cuales tienden a ser de menor productividad, dado
que las de mayor potencial fueron las primeras en ponerse en producción.
Originalmente la agricultura pampeana se vio beneficiada por su alta dotación
natural de materia orgánica y nutrientes que poseían los materiales constituyentes del suelo. Con una textura que va de franco, a franco arenoso y franco arcillosa, con un pH levemente ácido, estos suelos en su mayoría molisoles estaban
en condiciones de proveer los nutrientes que requerían los cultivos de cosecha.
Durante prácticamente un siglo, entre 1860 y 1960, la producción granaria se
realizó en la Argentina a partir de la fertilidad natural de los suelos y sin reponer
los nutrientes que de ellos se extraían con cada cosecha.
Sin embargo la expansión de la agricultura, la búsqueda de mayores rendimientos
y la mecanización de las labores comenzaron a disminuir ese potencial original.
Para 1970 comenzaba a ser evidente que los tenores de materia orgánica estaban
decayendo, al igual que el contenido de fósforo. La pérdida de este nutriente en
los campos agrícolas pasó de 2-4 kilogramos/ha/año en 1880 a 5-15 kg/ha/año en
1980, según la zona considerada. En algunas situaciones puntuales se estima que
la disminución del fósforo extractable fue del 90% de la dotación original37.
La falta de reposición de los nutrientes era materia de discusión para los años 70.
Sin embargo, en ese momento se seguía debatiendo en el ámbito académico la
utilidad y forma de la fertilización en la Argentina y los productores carecían de
información suficiente sobre cómo utilizarlos38. Entre 1960 y 1970 la aplicación
de fertilizantes nitrogenados había pasado de 0,2 a 1,0 kg/hectárea, cuando en
otros países ya se encontraba en valores sustancialmente más altos (35,4 kg/ha

37

Alvarez, R y Steinbach, H. "Fósforo orgánico en agrosistemas", Fertilidad de Suelos. Caracterización
y Manejo en la Región Pampeana. Editorial Facultad de Agronomía de la UBA.

38

Ras, N. Una interpretación sobre el desarrollo agropecuario de la Argentina. Instituto Inter Americano
de Ciencias Agricolas. 1973.

42

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en los EE.UU.), en consonancia con la llamada "Revolución Verde" del premio
Nobel, Norman Borlaug.
En este sentido, el trabajo del INTA por medio de sus estaciones experimentales
fue abordando la problemática del uso de la fertilización, estableciendo criterios
de diagnóstico, respuestas esperadas y monitoreando el contenido de nutrientes
en el suelo.
Para mediados de los 80, en el apogeo de la agricultura convencional (con labranzas), el deterioro de los suelos comenzó a acentuarse. Ya en ese momento se
determinó que el contenido de materia orgánica en la denominada "capa arable"
(los primeros 20 centímetros del suelo, donde incidía el arado de reja y vertedera)
había perdido el 50% de la materia orgánica.
Si bien había crecido desde los 70, el consumo de fertilizantes seguía siendo muy
bajo, del orden de los 13 kg/ha y aplicado principalmente en cultivos intensivos
(caña de azúcar, frutales, papa)39. El paradigma tecnológico vigente acentuaba
el círculo vicioso de la degradación de la sostenibilidad del recurso suelo. La
labranza convencional tenía como objeto precisamente la mineralización de la
materia orgánica; de esta manera a medida que cedía los nutrientes que luego se
exportaban del lote con los granos, el suelo se iba empobreciendo.
La reversión de este proceso de degradación comienza con la adopción de las
tecnologías pilares de la Agricultura Inteligente, como la siembra directa (sin
remoción del suelo), y la fertilización. La primera, al dejar los rastrojos en la
superficie y no incorporarlos al suelo, redujo el ritmo de la mineralización, con lo
cual se hizo necesario aplicar esos nutrientes por la vía de la fertilización.
El creciente uso de fertilizantes queda en evidencia durante la década del 90,
cuando se pasa de menos de 300.000 a 1,55 millón de toneladas por año. Los rindes unitarios por hectárea acompañan esta tendencia y evolucionan desde 1.680
kg/ha promedio de 1990 a 2.260 kilogramos en 199940.
39

García, F. y Darwich, N. "La Fertilización: tecnología para sostener la productividad de nuestros suelos". En
La Argentina 2050: La revolución tecnológica del agro. Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes.

40

Capparelli, C. Presentación en el Congreso de AAPRESID de 2008, sobre datos de IPNI, SAGPyA,
CIAFA y Fertilizar AC.

43

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Iniciado el Siglo XXI, la tendencia se acentúa y el consumo total de fertilizantes
llega a alcanzar en 2007 un pico de 3,7 millones de toneladas. La suba de los
precios de los granos y los insumos durante 2008, con una evolución negativa de
la relación de precios entre granos y nutrientes seguida de la crisis global de ese
año, afectó luego el consumo de fertilizantes, caída que se recuperó hacia 2010
cuando el mercado alcanzó 3,4 millones de toneladas.
Algunos autores sostienen que el periodo de balances negativos de nutrientes en
los suelos se extiende hasta mediados de los 80 y que a partir de los 90 la brecha
entre extracción y reposición comenzó a achicarse, revirtiendo la tendencia histórica de empobrecimiento de los suelos41.
Esta recuperación se evidenciaría en el periodo que va de 1993/96 a 2006/08,
donde se repone en promedio el 66% del nitrógeno extraído, el 54% del fósforo y
el 2% del potasio42. Este último valor muy bajo se explica por la alta dotación que
los suelos pampeanos tienen del nutriente y que hacen no rentable su aplicación.
Otros autores muestran niveles de reposición de los nutrientes exportados que
oscilan entre el 30 y 48% para el nitrógeno, entre el 39 y el 60% para el fósforo
y entre el 29 y el 41% para el azufre43. De todas formas y más allá de los valores
utilizados, se coincide en que todavía resta progresar en el balance entre extracción y reposición de los nutrientes.
A lo largo de un siglo y medio de agricultura extensiva en las pampas argentinas, el criterio de fertilización fue evolucionando. Originalmente, la aplicación
de nutrientes apuntaba a cubrir las "deficiencias" de los suelos, fueran estas de
carácter permanente o temporal44. Esta idea original fue superada con el tiempo,
en paralelo con los avances genéticos que elevaban el potencial de rendimiento

41

Melgar, R. La reposición de nutrientes en Estados Unidos, Brasil y la Argentina: tres escenarios
contrastantes. Ponencia presentada en la Reunión Fertilizantes Latinoamérica, Lima, enero de 2011,
reproducido en la revista Fertilizar, Mayo de 2011.

42

Melgar, R. Idem.

43

García y Ciampitti, 2008; García y González San Juan 2010, citados por Gudelj, V. en el Simposio
Fertilidad 2011.

44

Lavado, R. La Fertilidad, sus características y la utilización de fertilizantes. En Fertilidad de los
Suelos, Editorial Facultad de Agronomía ISBN 978 950 29 1234 9. Pág. 3

44

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de los cultivos y la necesidad de los agricultores de sostener su renta económica
a partir de un incremento de la productividad.
El creciente conocimiento sobre el manejo nutricional de los cultivos llevó hacia
el criterio de fertilización balanceada, lo cual impacta no solo en mayores rendimientos unitarios sino en una mayor eficiencia del agua consumida por el cultivo.
Experiencias realizadas en la región núcleo maicera argentina, han mostrado que
se puede pasar de 8,9 a 21,9 kilogramos de grano por milímetro consumido en un
cultivo de maíz, entre un testigo sin fertilizar a otro con aplicación de nitrógeno,
fósforo y azufre en dosis de reposición. El rendimiento, en tanto, se incrementa
progresivamente de 4.088 kg/ha a 10.901 kg/ha45.
Más allá de la demora que la Argentina tuvo en incorporar la fertilización como
una práctica masiva, históricamente desde el Estado se impulsó la investigación
y la transferencia del conocimiento para un manejo adecuado de la fertilidad de
los suelos.
En distintos momentos se lanzaron planes de promoción del uso de fertilizantes,
como el denominado Plan Balcarce en la década del 70, que si bien se orientaba
al desarrollo ganadero preveía la aplicación de fósforo para las pasturas; también
el subprograma Fertilizantes, que apuntaba al canje de granos por fertilizantes,
con apoyo estatal, en la década del 8046. En la década del 90, el INTA puso en
marcha el proyecto Fertilizar, en el cual participan también las empresas proveedoras de fertilizantes, con el objeto de divulgar y concientizar entre técnicos y
productores la problemática de la nutrición de los cultivos.
La expansión de la siembra directa interactuó positivamente con un incremento
en el uso de los nutrientes, junto con la adopción de genética de mayores techos
de rendimiento (híbridos simples en maíz, germoplasma europeo en trigo) y un
paquete fitosanitario que buscó "blindar" ese potencial de los daños producidos
por plagas, malezas y enfermedades.

45

García, F. Mejores prácticas de manejo de nutrientes en la producción de granos. Presentación en XI
Congreso Ecuatoriano de las Ciencias del Suelo. Quito. Octubre de 2008.

46

García, F. Obra citada.

45

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

En lo que respecta a la nutrición ocurrió una importante mejora en las herramientas de diagnóstico para el cálculo de la dosis de nutrientes. Se avanzó sensiblemente en la determinación de los umbrales de respuesta económica para
nitrógeno primero y fósforo después. Actualmente, se está replicando ese trabajo
para las nuevas regiones agrícolas extrapampeanas.
Otro hecho relevante fue el hallazgo de las deficiencias de azufre en los suelos con
más años de agricultura de la región núcleo maicera/sojera, que llevó a la incorporación de este nutriente como el tercero en importancia después del nitrógeno y el
fósforo. Las mezclas de fertilizantes conteniendo azufre ganaron aceptación entre
los productores a partir de que se verificó una respuesta a campo.
Los análisis de suelos como base para el cálculo de las dosis de fertilización
condujeron al concepto de fertilización balanceada ya mencionado, que apunta
a cubrir aquel nutriente limitante que perjudique la expresión del resto de los
elementos aplicados.
Entre otros adelantos, actualmente se ha avanzado en la detección del zinc como
nutriente limitante para el cultivo de maíz en suelos del sudeste de Córdoba, así
como el aporte adicional de cloro en trigo, elemento que mejora el comportamiento del cultivo frente a las enfermedades de hoja.
Otro de los hechos remarcables en materia de nutrición de los cultivos ha sido el
concepto de fertilización de la rotación, en la cual se consideran las demandas no ya
de uno solo de los cultivos sino de los que componen la secuencia en su conjunto.
Esto comenzó a utilizarse en la fertilización del doble cultivo trigo/soja de segunda,
donde se observó que se podía aplicar en la gramínea el fósforo y el azufre necesario para sostener los rindes de ambos cultivos, dado que la residualidad de los dos
nutrientes permiten la captación por parte de la oleaginosa. Así se logró abaratar
los costos de aplicación de los fertilizantes, sin afectar la eficiencia.
Bajo este concepto se ha llegado a hacer una única aplicación de fósforo y azufre
para cubrir las necesidades estimadas de los cultivos en tres ciclos agrícolas.
Otro aspecto en el que se ha ido progresando es la determinación de los umbrales
de respuesta en función de los nuevos techos productivos de los cultivos. Esto
46

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es particularmente útil para la dosis de nitrógeno en trigo, donde los máximos
rendimientos han evolucionado hasta marcas que superan los 10.000 kilogramos
por hectárea en las regiones de mayor potencia del país (sudeste bonaerense).
Paralelamente la investigación ha ido ajustando los métodos de diagnóstico, confirmando por un lado la utilidad de medir la disponibilidad de nitrógeno a la
siembra, en el caso del trigo. La combinación de cultivos con mayor potencial y
más precisión en los métodos de diagnóstico llevó a que para la región triguera
del sudeste bonaerense, de un modelo original donde se apuntaba a llegar a 125
kilogramos por hectárea de nitrógeno de nitratos en el inicio del cultivo, entre el
aporte del suelo y el de la fertilización, se fue elevando a 140 kg y hasta 160 kg47,
en función del ambiente, basado en la disponibilidad de variedades y tecnologías
que permiten alcanzar rindes mayores que en el pasado.
En el caso del maíz, el impacto de los mayores rendimientos de nuevos cultivares
ha ido también modificando los umbrales de aporte de nitrógeno. Si bien el uso
de nitrógeno de nitratos a la siembra como herramienta de diagnóstico es más
imprecisa que en trigo, modelos que en la década del 90 se ajustaban en 150 kg
N - X (donde X es el aporte de nitrógeno del suelo), han evolucionado hasta 180
e incluso 220 kg N - X, debido a los crecientes rendimientos logrados.
Por otra parte se han incorporado nuevas herramientas para el diagnóstico de la
fertilidad como el Índice Verde de la hoja o el índice de reflectancia del canopeo
(follaje del cultivo) utilizando sensores remotos (green seeker), con buenos resultados. Dado que en el caso del maíz, las mayores temperaturas durante el ciclo del
cultivo hacen menos predecible el fenómeno de mineralización del suelo se debió
recurrir a alternativas. La investigación en los últimos años avanzó hacia nuevas
formas de diagnóstico como la medición de nitratos cuando el cultivo tiene seis
hojas expandidas (V6), el índice de verdor en hojas entre V5 y V6 y la reflectancia
del canopeo entre V10 y V11.
Con la comprobación de que el cultivo de maíz puede responder a la aplicación
de nitrógeno por vía de la fertilización hasta el estado de V14, la tecnología de
medir el índice verde del canopeo mediante sensores, junto con el desarrollo de
47

Bermudez, M. y Barth, D. "Cómo llevar a la práctica en gran escala el manejo sitio específico de
nitrógeno y fósforo", Simposio Fertilidad 2011.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

pulverizadoras de gran despeje y las formulaciones líquidas de los fertilizantes,
han permitido ajustar la nutrición en función de la respuesta esperada.

El futuro de la fertilización
La nutrición vegetal tuvo un importante avance en los últimos 20 años, lo cual
se puede apreciar en el incremento del consumo de fertilizantes así como en
la incorporación de nuevos nutrientes. Según algunos expertos, los principales
hitos en este proceso han sido la extensión de la fertilización al cultivo de la soja
y la utilización del superfosfato simple como fuente de fósforo, la incorporación
del azufre como "tercer" nutriente, la aparición de presentaciones líquidas (el
UAN) y la logística a granel de los sólidos.
A mediano plazo se espera un crecimiento sustentable en el uso de esta herramienta. Estudios privados han determinado que para una producción granaria
de 122 millones de toneladas (volumen que podría alcanzarse hacia 2014/15)
el consumo de fertilizantes debería rondar las 4,4 millones de toneladas o 2,6
millones de toneladas de nutrientes48.
Por otra parte, se espera que se vayan incorporando nuevos elementos que en un
escenario de mayor productividad pueden aparecer como limitantes, por ejemplo
el caso del zinc y boro en maíz, o cloro en trigo. Asimismo, es esperable que se
difunda más la práctica del muestreo de suelos para contar con diagnósticos de
fertilidad. Un estudio comparado revela que en la Argentina se extrae una muestra cada 250 hectáreas, mientras que en Brasil ese ratio es de 1 cada 30.
En este sentido, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ha
creado el Sistema de Apoyo Metodológico a Laboratorios de Análisis de Suelo
(SAMLA) que apunta a la normalización de los procedimientos y la unificación
de criterios de análisis.

48

Fundación Producir Conservando. Fertilizantes e Infraestructura para la Próxima Década. 2008.

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Actualmente existen más de 150 laboratorios participando del sistema. Por otra
parte, en 2009 mediante el dictado de la Resolución 175, el MAGyP creó el Programa
Nacional de Interlaboratorios de Suelos Argentinos (PROINSA), con el apoyo de
la Asociación Argentina de la Ciencia del Suelo, el INTA, el Instituto Nacional de
Tecnología Industrial (INTI) y las instituciones que conforman el SAMLA.
Una de las primeras acciones del PROINSA fue realizar una prueba piloto entre
un grupo de 41 laboratorios que analizaron una misma muestra de suelo con el
fin de comparar los resultados obtenidos. Arriba del 90% de los resultados calificaron dentro del parámetro "satisfactorio", lo que fue considerado positivamente
por el programa. Mediante estos test se busca que el programa "constituya un
medio idóneo para que los laboratorios puedan brindar a sus clientes confianza
en los resultados que producen" al tiempo que "facilita a los usuarios la elección
de los laboratorios para realizar los controles"49.
Una segunda ronda de análisis se realizó en 2011, incorporando a las pruebas
originales otras de alto interés agronómico como la determinación de sulfatos
solubles y nitratos a partir de muestras secas.
De esta forma, el uso de los fertilizantes en la Argentina está apoyado por la
investigación que llevan adelante los organismos estatales y las universidades,
la interacción de sus técnicos con los del sector privado y las iniciativas propias
de las empresas que operan en este rubro, por sí mismas o por medio de ONG
creadas ad hoc50.
La industria privada ha ido acompañando este crecimiento, con inversiones en
logística y fabricación. Una de ellas es la planta de fabricación de urea ubicada
en Bahía Blanca (Buenos Aires), con capacidad para producir 1,1 millón de toneladas de urea por año, que comenzó a producir fertilizante en 2001.

49

Resultados de la Primera Ronda del Programa Nacional de Interlaboratorios de Suelos Agropecuarios.
www.minagri.gob.ar

50

Las principales compañías proveedoras de fertilizantes constituyeron Fertilizar Asociación Civil con
el objeto de promover el uso racional de fertilizantes y la conservación del suelo.

49

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Hacia 2005 se construyeron en Ramallo (Buenos Aires) y Rosario (Santa Fe),
sobre la vera del río Paraná, dos plantas de producción de superfosfato simple
con un volumen total cercano a las 500.000 toneladas, que utilizan como materia
prima la roca fosfórica y producen la transformación localmente.
Asimismo, el sistema comercial avanzó en materia de servicios de aplicación, logística, posibilidad de realizar mezclas físicas para una fertilización balanceada, utilización de fertilizantes líquidos, muestreo de suelos y laboratorios de diagnóstico.

2.3) La Intensificación sustentable
Uno de los aspectos salientes de la agricultura argentina del Siglo XXI es haber evolucionado de la labranza convencional a la siembra directa, y haber demostrado que
bajo determinadas condiciones de manejo (mantenimiento de rastrojos en superficie, reposición de nutrientes, rotación de cultivos) en cierto tipo de ambientes, la
mayor intensidad del uso del suelo puede estar en paralelo con la sustentabilidad.
Conceptualmente, la intensificación significa un uso más eficiente de los recursos disponibles, sea en el tiempo, en el espacio o en el conocimiento51. Por ejemplo, en regiones donde la disponibilidad de agua de lluvia promedia los 1.000
milímetros anuales, hacer un solo cultivo de verano, como la soja que consume
unos 600 milímetros, significa subutilizar un recurso clave, ya que el resto del
agua se pierde del suelo por evaporación o infiltración. Otro tanto puede ocurrir
con la energía solar que llega al suelo.
En la agricultura argentina, la secuencia de un cultivo de invierno como el trigo,
seguido de uno de verano como la soja, técnica que comienza en los años 70, es
un ejemplo de este proceso de intensificación en el tiempo. Los estudios demuestran que la utilización del agua de lluvia se aproxima al 100% con el doble cultivo, contra alrededor del 50% con un solo cultivo anual en Paraná (Entre Ríos).
En tanto, en Balcarce (Buenos Aires), mientras que el doble cultivo logra un

51

Satorre, E. Intensificación y Eficiencia en la Producción de Cultivos. Presentación en Simposio
Fertilizar 2009.

50

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aprovechamiento del agua en torno al 60%, con un solo cultivo anual se utiliza
entre el 30 y 40%52.
En la última década (2000 a 2009), una de las manifestaciones de este proceso
de intensificación es la ampliación de posibilidades de cultivos de invierno y
de verano utilizados por el productor. Uno de ellos es el cambio del trigo por
cebada, cuya cosecha más adelantada en el tiempo mejora el rendimiento de la
soja de segunda. También se ha evaluado el uso de la colza, una oleaginosa de
invierno, como predecesor de la soja con buenos resultados53.
Por otro lado, la disponibilidad de híbridos de maíz con tolerancia a insectos
permitió avanzar en el doble cultivo trigo / maíz de segunda, así como se han
realizado experiencias con sorgo como cultivo de verano.
Por otra parte y en función de la latitud donde se realiza la agricultura se pueden
realizar dos cultivos "de verano", si el periodo libre de heladas lo permite.
Algunas de las alternativas con las que cuenta el productor argentino son 54:
1) Cultivo de invierno (trigo, cebada, colza) seguido de soja, maíz o sorgo
de segunda.
2) Cultivo de cobertura y soja de primera.
3) Cultivo de cobertura y maíz o sorgo de segunda.
4) Cultivo de Cobertura y maíz de primera.
5) Maíz precoz y soja de segunda.
6) Soja de primavera y maíz de segunda (safrinha).
7) Soja de primavera y trigo de verano.
La intensificación se articula con la rotación de los cultivos. En algunas zonas de
la región central pampeana, a la típica rotación trigo/soja de segunda, maíz, soja
de primera, es decir cuatro cultivos en tres años, se la ha reemplazado por trigo/
soja de segunda, maíz, es decir tres cultivos en dos años. En este último caso se
52

Caviglia, O. Intensificación agrícola. Un enfoque a nivel de sistema. Congreso Fertilidad 2011.

53

Trentascote, E.R. et al. El doble cultivo colza soja en Balcarce: evaluación y modelización del sistema. En www.inta.gov.ar

54

Caviglia, O. Intensificación agrícola. Un enfoque a nivel de sistema. Congreso Fertilidad 2011.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

habla de un Índice de Intensificación (ISI) de 1,5, contra 1 que sería hacer un
solo cultivo por año.
En todos los casos, se incrementa el aporte de materia orgánica al suelo. Si el
monocultivo de soja aporta unos 6.000 kg de materia seca, la alternancia de
soja con maíz lleva el aporte por encima de los 10.000 kilogramos por hectárea.
Cuando de un ISI 1,0 se pasa a otro de 1,5, con la secuencia trigo/soja de segunda
maíz, el aporte de residuos se eleva por encima de los 12.000 kg anuales. Cuando
se llega a un ISI de 2 (doble cultivo permanente o cultivo de cobertura y cultivo
de cosecha), el aporte puede llegar hasta 15.000 kg/ha55.
El uso de cultivos de cobertura, es decir, aquellos que no son de cosecha sino que
mantienen la tierra ocupada durante el periodo de barbecho, son parte de este
proceso de intensificación de la agricultura. Si bien esta tecnología es conocida
desde hace décadas comenzó a difundirse entre los productores tecnológicamente
avanzados en los últimos diez años, tanto sea con vistas al aporte de nitrógeno
fijado biológicamente por leguminosas (vicia) o a la captación de carbono con el
uso de gramíneas (triticale) o ambos en consociación.
El uso de los cultivos de cobertura para el aporte de carbono al suelo ha sido
estudiado como respuesta al cultivo continuo de soja. La hipótesis de los investigadores ha sido que incorporar en el invierno una gramínea (triticale) con una
adecuada fertilización, tiende a compensar el balance negativo de nitrógeno e
incrementa el stock de la fracción lábil de carbono edáfico56.
Una línea de investigación de largo plazo a cargo del INTA, en cinco localidades,
encontró en los primeros tres años de realización, que la gramínea de cobertura
puede aportar por año entre 4.300 y 6.100 kg de materia seca por hectárea, como
promedio de las cinco localidades, aunque individualmente los valores oscilaron
entre más de 7.000 kg/ha/año en Casilda a unos 4.000 kg/ha/año en Balcarce.
También se encontró que la fertilización del cultivo de cobertura con nitrógeno
incrementa en alrededor de 1.000 kg su producción de materia seca. Asimismo,
55

Caviglia, O. Ob. citada.

56

Cordone, G. Alternativas de reposición de nutrientes en secuencias basadas en soja, Simposio
Fertilidad 2011.

52

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energía

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Pilares de la Agricultura Inteligente

se midieron incrementos significativos (en el orden de los 200/300 kg) en el rendimiento de la soja cuando pasa del cultivo continuo anual a la incorporación de
una gramínea de cobertura fertilizada.
Otra de las opciones es el uso de leguminosas (vicia) como cultivo de cobertura,
antecediendo a una gramínea como el maíz. Una de las ventajas de las leguminosas como cultivo de cobertura del maíz es su aporte de nitrógeno vía la
fijación biológica que realizan, que se traduciría en un ahorro en la aplicación de
fertilizantes nitrogenados en los cultivos de cosecha siguientes57 o en un mayor
rendimiento para las dosis usuales de fertilizante.
Experiencias realizadas en la región de Monte Buey (sudeste de Córdoba) con
vicia, previo a la siembra de maíz, encontraron producciones de materia seca entre
5.481 y 6.461 kg/ha, que implicaron un aporte de nitrógeno de 175 a 240 kg/ha58.
Los cultivos de cobertura, abonos verdes y verdeos, cumplen varias funciones,
además del aporte de materia orgánica al suelo. Así, el trabajo de las raíces en
crecimiento colabora con la generación de macroporos en el suelo y la descompactación. Por otra parte, facilitan el control de las malezas durante el barbecho,
pueden cortar el ciclo de enfermedades y plagas, y minimizan la lixiviación de
nitratos residuales, entre otros beneficios.
De todas maneras, el uso de esta herramienta de intensificación tiene sus limitaciones, como el incremento en el costo (semilla, fertilizantes, labores), el cuidado
del consumo de agua para el cultivo de cosecha siguiente, etcétera.
Otra modalidad tecnológica práctica para la intensificación es la intersiembra.
Esta técnica se basa en dejar hileras sin sembrar con trigo, donde en la primavera
se implantará la soja con sembradoras diseñadas a tal efecto. De esta manera es
posible ganar entre 30 y 35 días en la fecha de siembra respecto de una soja de
segunda. Los arreglos espaciales son variables (distancia entre surcos y surcos
sin sembrar). El fundamento es que resignando un porcentaje menor en el rendimiento del trigo, se mejora sustancialmente el de la soja (se aproxima más a una
57

Ruffo, M. y Parsons, A. Cultivos de Cobertura en sistemas agrícolas. Informaciones Agronómicas del
Cono Sur, Nro. 21. 2004.

58

Boiero, Juan Pablo. Presentación en el XIX Congreso de Aapresid, Rosario, agosto de 2011.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

soja de primera que a una de segunda en la región), mejorando en el conjunto el
margen económico de la campaña.
En el sudeste de la provincia de Buenos Aires, donde el principal cultivo es el
trigo y la soja de segunda se encuentra con una ventana muy estrecha dada por
la fecha de siembra y las primeras heladas, la siembra de la oleaginosa mientras
el cereal se encuentra en el estado de llenado de grano, es una tecnología que ha
alcanzado una cierta difusión.
Estudios llevados a cabo por el INTA encontraron que los resultados económicos
de la intersiembra superaban al del doble cultivo trigo/soja y al de la soja de
primera59. Sin embargo, la exigencia en la gestión agronómica es superior en la
intersiembra respecto del doble cultivo secuencial, lo cual hace que la diferencia
tenga que ser lo suficientemente significativa para justificar la primera opción.
También se ha avanzado en la asociación de cultivos, es decir de dos cultivos
conviviendo durante el ciclo agrícola. Un ejemplo es el de girasol y soja, donde el
primero se siembra a 156 centímetros entre sí, dejando en el medio dos surcos de
soja a 52 centímetros. En este caso se busca que la producción conjunta supere a la
de cualquiera en forma individual, mejorando también el margen económico.
Otras alternativas, que varían según la ecuación económica propia de la campaña, pero que han sido validadas desde lo agronómico, son la intersiembra de
trigo con maíz (en vez de soja) y la asociación de maíz y soja.

Beneficios de la diversidad
La soja ocupa un lugar preponderante en el uso del suelo, alcanzando en la campaña 2010/11, 18,9 millones de hectáreas sobre un total general de 34,2 millones,
es decir el 55% del área nacional dedicada a cultivos extensivos.

59

Rillo, S. et al. Intensificación de cultivos de granos: Evaluación de sistemas de intersiembra. Inta 9
de Julio. 2008. El trabajo determina un margen relativo de 100 para la intersiembra, contra 92,27 del
trigo/soja y 67,62 de la soja de primera.

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Pilares de la Agricultura Inteligente

En este aspecto, inducir una mayor rotación acompañada por una intensificación
sustentable constituye un objetivo deseable. Algunos investigadores sostienen
la existencia de un "efecto rotación", que mejora la performance de los cultivos.
"Se ha reportado que la mejora en los rendimientos de los cultivos en rotación no
puede ser explicada completamente por la mejora en la nutrición de los cultivos
y la reducción de adversidades, ya que el rendimiento en monocultivo no suele
alcanzar a los rendimientos de los cultivos rotados, aún cuando las deficiencias
nutricionales son removidas por fertilización y las adversidades bióticas son controladas. Se ha sugerido en consecuencia la existencia de un efecto "rotación"
que no puede ser atribuido a causas nutricionales o bióticas"60.
La suma de rotación e intensificación de la agricultura llevaría a distintos efectos
positivos sobre el agroecosistema, más allá del objetivo de aumentar la cantidad
de producción en función de los recursos. Por un lado, menores pérdidas de agua
por escurrimiento, drenaje y evaporación del suelo, asociadas a una mayor evapotranspiración de los cultivos.
Por otra parte, menores pérdidas de nutrientes, también asociadas al balance
hídrico más eficiente y a un aporte más frecuente de residuos vegetales, que
incrementaría la actividad biológica y la estabilidad de los agregados del suelo.
A estos efectos podrían sumársele un balance menos negativo de nitrógeno, si se
incluyen cultivos de cobertura con leguminosas, así como una mayor proporción
de nutrientes asociados a las fracciones orgánicas del suelo61.

Midiendo la sustentabilidad
El INTA, en el marco del Programa Nacional de Gestión Ambiental Agropecuaria,
ha propuesto analizar el impacto ambiental de la producción agropecuaria argentina a través de indicadores que permiten cuantificar la sustentabilidad de los
sistemas productivos. Dichos indicadores son:

60

Caviglia, O. Rotación 2.0 Intensificación agrícola sustentable. En Actas del XIX Congreso de
AAPRESID, Rosario 2011

61

Caviglia, O. Idem.

55

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

1) La intensidad del uso de la tierra.
2) El consumo de energía fósil.
3) La eficiencia del uso de la energía fósil.
4) El balance del nitrógeno.
5) El balance del fósforo.
6) Riesgo de contaminación por nitrógeno.
7) Riesgo de contaminación por fósforo.
8) Riesgo relativo de contaminación ambiental por plaguicidas.
9) Riesgo relativo de erosión.
10) Nivel relativo de intervención.
11) Cambios en el stock de carbono.
12) Balance de gases invernadero.
El trabajo de los investigadores del INTA62, pionero en el país, determinó hacia
2002 que la producción agropecuaria pampeana tendía a, 1) incrementar la eficiencia de los combustibles fósiles; 2) reducir el riesgo de erosión de los suelos;
3) reducir la pérdida potencial de carbono del suelo; y 4) reducir la emisión de
gases de efecto invernadero.
El estudio determinó que a pesar de haberse intensificado la producción, con una
creciente ocupación de los suelos con cultivos de cosecha, no se había incrementado el riesgo de un mayor impacto ambiental negativo, sino que por el contrario
algunos indicadores habían mejorado. En ese sentido, la siembra directa y la
labranza mínima actuaron mitigando el riesgo de la erosión (hídrica y eólica),
mejorando la eficiencia del uso de la energía fósil y reduciendo la pérdida de
carbono a la atmósfera.
La eficiencia en el uso de la energía fósil relaciona el consumo de combustibles
no renovables con la energía producida por los cultivos, vinculando megajoules
de energía fósil necesarios para producir un megajoule de producto. Cuando se
comparan las eficiencias energéticas de distintos modelos agrícolas, se observa
que para producir 1 Mj de producto (...), la pradera pampeana requirió solo una
pequeña fracción de la energía utilizada en el norte de Europa"63.
62

Viglizzo, Ernesto et al. La sustentabilidad ambiental del agro pampeano. Ediciones Instituto Nacional
de Tecnología Agropecuaria. 2002.

63

Ídem. Pág. 23.

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Este trabajo dio origen al Agro Eco Index, una metodología de cálculo de la
sustentabilidad agropecuaria estimable a nivel de productor. En el Siglo XXI
distintas empresas agropecuarias y productores incorporaron la metodología de
Agro Eco Index a la gestión productiva, como forma de obtener un balance del
impacto ambiental de sus prácticas.
El Agro Eco Index incorporó como indicadores la eficiencia del uso del agua,
en términos de agua consumida por energía producida por los cultivos, así como
también la agrodiversidad. La ventaja de esta metodología es que utilizada a
través del tiempo permite advertir en forma temprana desvíos en el manejo que
puedan incrementar el riesgo ambiental.
Por el contrario, su evaluación campaña tras campaña, permite implementar
correcciones de manejo que se traduzcan en una producción cada vez más intensiva con menor riesgo de impacto ambiental.

2.4) Genética y biotecnología
Los crecientes rendimientos promedio de los cultivos en la Argentina involucraron un notable desafío, ya que se han logrado a pesar de tres factores que tienden a disminuirlos: 1) la expansión de la frontera agrícola a regiones de menor
potencial; 2) la incorporación de tierras dedicadas a la ganadería que expresan
rindes inferiores en los primeros años de la agricultura y 3) la superficie dedicada
a cultivos de segunda, de menor rinde que los de primera.
A pesar de estos factores, el rendimiento de los principales cultivos ha crecido
notablemente en los últimos 30 años (Cuadro IV).

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Cuadro III: Rinde promedio nacional del quinquenio, en kilogramos por hectárea.
PERÍODO

GIRASOL

MAÍZ

SOJA

SORGO

TRIGO

1970/74

695

2.474

1.461

2.221

1.451

2005/09

1.577

6.681

2.646

4.567

2.525

Dif. kg/ha

882

4.207

1.184

2.346

1.075

Incremento

227%

270%

181%

206%

174%

Fuente: Adaptado de Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Entre el quinquenio 1970/74 y el de 2005/09 se incrementaron los rendimientos
entre 174 y 270%, que expresados en valores absolutos significaron 4.207 kilogramos por hectárea más en el caso del maíz o 1.184 kg/ha en el caso de la soja.
Como se ha visto hasta ahora, en ello ha tenido una significativa participación
el empleo del uso de fertilizantes, la utilización de fitosanitarios para el control
de plagas, enfermedades y malezas, así como los cambios en el manejo de la
producción introducidos por la siembra directa.
Sin embargo, toda esa tecnología se logró expresar sobre la base de un germoplasma que se fue mejorando gracias a la labor de los genetistas y la introducción
a partir de mediados de los 90 de eventos biotecnológicos.
Desde sus inicios, en el desarrollo agrícola se expresó la preocupación del sector
público por apuntalar la investigación en el mejoramiento de las semillas y en
asegurarle la provisión al agricultor de un material óptimo desde el punto de vista
de la genética.
Durante todo el Siglo XX, el Estado argentino por medio de la cartera agropecuaria incentivó la investigación y colaboró para que el productor accediera a una
genética superior, estableciendo redes de ensayos comparativos de rendimiento
para los principales cultivos, que orientaban la elección de las variedades para
cada zona.
Adicionalmente generó un marco normativo para el desenvolvimiento de la tarea
de mejoramiento genético, que encuentra un primer antecedente en la Ley de
Granos 12.235 de 1935, donde un capítulo está dedicado al “fomento genético”
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de los cultivos. La ley 20.247 de 1973 regula la obtención de cultivares mejorados, creando un sistema de reconocimiento de la propiedad intelectual para los
obtentores.
No se puede dejar de mencionar el papel del sector público de Ciencia y
Tecnología, en una primera instancia mediante las estaciones experimentales del
Ministerio de Agricultura y a partir de 1958 por medio del INTA en el desarrollo
de germoplasma.
A través del programa de mejoramiento de trigo del CIMMyT (Centro Internacional
de Mejoramiento de Maíz y Trigo), el padre de la Revolución Verde y Premio
Nobel de la Paz, Norman Borlaug, tuvo un intenso intercambio con los genetistas
argentinos, transfiriendo esa vasta experiencia a los investigadores locales.
Un reciente trabajo realizado por el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca
de la Nación describe la evolución de la oferta genética para los principales cultivos extensivos para el periodo de 30 años que va de 1980 a 2009.
Los principales aspectos que señala este trabajo se refieren a:
1) El incremento de la oferta a lo largo de todo ese periodo. Hay que mencionar
que solamente en el quinquenio 2005/09 se inscribió ante el Instituto Nacional
de Semillas (INASE) entre el 24 y el 34% de todos los cultivares de maíz,
sorgo, girasol, soja y trigo correspondientes al periodo de 30 años analizado.
El siguiente gráfico ilustra la evolución de la inscripción de variedades de
soja, en una tendencia que acompaña la expansión del área del cultivo.

59

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Gráfico V: Inscripciones de cultivares de soja en el Registro Nacional de la Propiedad
de Cultivares.

Fuente: MAGyP

2) En el caso de los híbridos (maíz, girasol y sorgo), se aprecia el reemplazo progresivo de híbridos dobles y triples, por híbridos simples, donde se logró combinar mayor potencial de rendimiento con estabilidad o seguridad de cosecha.
En el caso de maíz, sobre un total de 374 nuevos cultivares registrados ante el
INASE en el periodo 2005/09, el 88% fueron híbridos simples, mientras que
solo el 11% fueron híbridos triples, constituyendo menos del 1% variedades.
En el caso del girasol, sobre 182 materiales registrados en ese mismo periodo,
el 90% correspondió a híbridos simples, contra el 10% de híbridos triples.
3) El germoplasma con incorporación de biotecnología pasó a dominar la oferta
genética, relegando a posiciones minoritarias los cultivares no transgénicos.
En el caso de la soja, las primeras variedades con el gen de resistencia a glifosato se inscriben en 1996 y representan el 31% del total de registros de ese
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año. De 2006 en adelante, las variedades transgénicas representaron el 100%
de las inscripciones.
En maíz, los primeros materiales transgénicos (en ese caso incorporando el
gen de resistencia a insectos) se inscriben en 1997 y representan menos del 3%
del total. Para 2009, los híbridos con inclusión de algún evento biotecnológico
ya representaban el 87% del total.
4) Creciente participación de las obtenciones realizadas en la Argentina. Esto se
percibe particularmente en el caso de la soja, un cultivo que fue promocionado
durante la década de 1960 y comienza su expansión en los años 70 hasta consolidarse a partir de los 90.
El inicio del cultivo se hizo a partir de cultivares traídos del exterior (mayormente de los Estados Unidos), experimentados y adaptados a las condiciones
agroecológicas argentinas. Las inscripciones hechas ante el INASE durante
los 80 arrojan un total de 109 variedades, de las cuales el 72% eran introducciones desde el exterior.
En la primera década del Siglo XXI, el número de variedades inscriptas casi se triplica hasta alcanzar las 315, de las cuales el 75% tienen origen en la Argentina.
La excepción a esta tendencia es el trigo. En este cultivo dominaron en forma
casi total las obtenciones argentinas hasta que a partir de fines de los 90 se inscriben las primeras variedades de origen europeo, caracterizadas por su mayor
potencial de rendimiento.
En la década siguiente se acentuó el ingreso de introducciones, que resultaron
el 31% del total de registros entre 2000 y 2009.
5) Nuevas tecnologías y perfiles nutricionales. Junto con la transgénesis, se incorporan a los cultivos nuevas tecnologías de mejoramiento como la mutagénesis,
que le confieren al girasol, maíz y trigo resistencia a herbicidas (de la familia
de las imidazolinonas) o en soja a los herbicidas sulfonilureas.

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En el caso del girasol esta tecnología logra un impacto significativo al facilitar
el control de las malezas, que queda reflejado en el ritmo de inscripciones de
materiales con resistencia al herbicida.
Los primeros híbridos CL (sigla de la tecnología) se inscriben en 2003 y representan el 12% del total de registros de ese año. Para 2007 ya son el 27%, cifra
que alcanza al 43% en 2008 y al 32% en 2009.
Por otra parte aparecen ya desde mediados de los 90 materiales de girasol con distintos perfiles de su composición de aceites, particularmente en lo que respecta al
ácido oleico. En 2007, el 22% de los híbridos inscriptos de girasol tenían alguna
de estas características, ya fuera de alto o medio contenido de ácido oleico. Para
2008 esa proporción fue de 30% y para 2009 de 12%.
Por último, la industria semillera combinó en su oferta al productor la resistencia
a herbicidas con perfiles especiales de aceites, multiplicando las posibilidades a
la hora del manejo y la estrategia de producción.

Aporte del mejoramiento al rendimiento
Distintos trabajos han tratado de cuantificar el aporte que el mejoramiento genético le hizo a los crecientes rendimientos de los cultivos en la Argentina.
Desde la Estación Experimental del INTA en Paraná (Provincia de Entre Ríos), se
coordinó entre 2000 y 2005 un trabajo de alcance nacional, donde se compararon
cultivares de soja inscriptos entre 1980 y 2000, con el fin de determinar dicho
aporte. Dicho trabajo encontró que sobre un incremento promedio del rendimiento
nacional de soja entre 1980 y 2006 de 23 kilogramos por hectárea y por año, el
mejoramiento genético era responsable del 62%, es decir de 14,3 kilogramos.
Para los autores "este aporte por parte del mejoramiento a la productividad de la
soja en Argentina es mayor que el promedio histórico citado por Evans (1993,
50%). Se confirma, además, que los rendimientos de Argentina no están limita-

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dos por el potencial de rendimiento de sus variedades, sino por factores relacionados con el ambiente y el manejo agronómico del cultivo"64.
El aspecto sanitario tal vez sea uno de los más relevantes en cuanto a la contribución para la expresión del potencial de rendimiento de la semilla. Uno de los hitos
de la industria semillera fue la rápida reconversión de los cultivares de soja para
incorporarles resistencia al cancro del tallo, enfermedad causada por el patógeno
Diaphorte phaseolorum var. Meridionalis, que provocó importantes pérdidas
durante las campañas 1996/97 y 1997/98 en la región pampeana núcleo65.
Respuestas similares fueron dadas para el nematodo del quiste, la mancha ojo
de rana (MOR) y la roya de la soja. En el caso de MOR, su aparición focalizada
a la región NOA a comienzos de la década del 2000 sirvió como base para que
cuando en la campaña 2009/10 se expandiera a la región pampeana, la resistencia
pudiera ser incorporada a los cultivares de grupo de madurez cortos, más difundidos en esa región.
En este aspecto, también se considera un logro del mejoramiento el haber impulsado el uso de variedades de soja del Grupo de Madurez V corto, IV fundamentalmente y III en la región pampeana central, lo que hizo posible alcanzar
mayores rendimientos.
En el caso de esta oleaginosa, el sector público y los semilleros nucleados en
ASA, llevan adelante la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja
(RECSO) donde se testean en igualdad de condiciones los distintos cultivares
que constituyen la oferta genética del productor y se elaboran recomendaciones
de siembra por región.
En el caso del maíz, entre las campañas 1969/70 y 2009/10 el rendimiento promedio nacional pasa de 2.329 a 7.812 kg/ha, aumentando 335% y agregando
cada año 137 kg/ha de rendimiento.
Sin embargo, esta ganancia promedio, como se observa en el siguiente gráfico,
muestra una pendiente hasta los años 90 y a partir de allí otra más pronunciada.
64

Santos, D. et al. Ganancia Genética en Soja entre 1980 y 2000. EEA INTA Paraná. Presentado en el
Congreso Mercosoja de 2006.

65

Pioli, R. Enfermedades de la soja en Revista Agromensajes, Marzo de 2000.

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Otros autores descomponen la evolución de los rendimientos en periodos de
diez años, atribuyendo cada estadio de productividad a la adopción de una tecnología determinada.
Durante los 70, el rinde promedio de 2.700 kg/ha se explica por la adopción
masiva de híbridos dobles. En la década siguiente, el paso a la tecnología de
híbridos triples explica un incremento de unos 700 kg/ha más, para llegar a los
90 con un promedio de 4.700 kg/ha que resulta de la conjunción de tecnologías
tales como híbridos simples, siembra directa y fertilización66.
A partir de 2000 la expansión de los rindes obedecería al aporte de la biotecnología, el incremento en la fertilización, el riego y los sistemas de precisión.
Gráfico Vi: Evolución del rinde promedio nacional de maíz.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del MAGyP, Sistema Integrado de Información Agropecuaria.

66

Citado en Mejoramiento Genético Vegetal y Biotecnología Aplicada, Casafe 2010.

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En tanto, análisis realizados por mejoradores de la industria semillera a partir de
sus propios ensayos y comparándolos con el resto del mercado concluyen que
entre 1949/89 la ganancia promedio rondó los 86 kg/ha, duplicándose a partir de
1990 para alcanzar los 181 kg/hectárea.
Este cambio que se produce a partir de los 90 se explicaría por la masificación
de los híbridos simples y la incorporación de la resistencia a insectos por vía de
la transgénesis.
Otro aspecto destacable es que los rendimientos obtenidos en los ensayos a partir
de 2000 se ubican en un rango de entre los 11.000 y los 12.000 kg/ha, es decir
3.000 a 4.000 kg/ha por encima del rinde promedio nacional, lo que habla de la
productividad que es factible ganar por la agricultura argentina.

Biotecnología: una política de Estado
La Argentina se cuenta entre los primeros países que entendieron que la biotecnología debía ser una herramienta que, una vez pasado una estricta evaluación,
ayudaría al productor a mejorar los rendimientos de sus cultivos, contribuyendo
además a una mayor sustentabilidad de la producción agrícola.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), como parte del
MAGyP, cuenta con la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria
(CONABIA) cómo órgano de consulta y asesoramiento en la materia, con una
conformación multidisciplinaria e interinstitucional67.
Las actividades relacionadas con la agrobiotecnología que lleva adelante la SAGyP
están a cargo de la Dirección de Biotecnología, cuya responsabilidad primaria
es gestionar las actividades vinculadas a la biotecnología y a la bioseguridad,
especialmente en las autorizaciones de liberación al medio y comercialización
67

La composición de la CONABIA está definida en la Resolución 437/2012 de la Secretaria de
Agricultura, Ganadería y Pesca. La CONABIA esta integrada por representantes de organismos estatales (SENASA, INASE, Ministerio de Salud, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, INTA,
la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, AACREA, CONICET, Universidades,
etc.) y asociaciones relevantes como la Asociación Argentina de Ecología, la Cámara Argentina de
Biotecnología, la Asociación de Productores en Siembra Directa, la Asociación Semilleros Argentinos
y la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes, entre otras.

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de organismos genéticamente modificados, y asistir en la definición de políticas
y diseño de normas específicas en la materia.
El MAGyP ha definido a la biotecnología agropecuaria como una "política de
Estado, fuerte y permanente", entendiéndola como "la herramienta tecnológica
más eficiente para dar respuesta a la búsqueda de productividad de los sectores
agrícolas de Argentina".
Bajo esta definición, la política oficial en la materia presenta varios ejes de
acción. Por un lado en 2010-2012 se actualizó el marco regulatorio con el objeto
de incrementar la accesibilidad de estas tecnologías por parte del productor, lo
cual llevó a un notorio incremento en el ritmo de autorizaciones de OGM en
maíz, soja, algodón y otros cultivos.
El nuevo marco regulatorio asimismo posibilitó un fuerte impulso a la producción
de semillas transgénicas en contraestación. Bajo un estricto mecanismo de trazabilidad e inspección, la Argentina se posicionó como el primer país productor del
hemisferio Sur, con exportaciones en el orden de los 280 millones de dólares.
Asimismo se mantiene una importante presencia en foros internacionales vinculados a la cuestión biotecnológica y se profundizaron las relaciones con los
países de la región y los socios comerciales. En el caso de China, se instrumentó
una mesa bilateral donde expertos de ambos países intercambian información
tanto en materia regulatoria como de conocimiento científico.
El dinamismo del sector biotecnológico se puede comprobar en la cantidad de
evaluaciones de permisos para experimentación que CONABIA evalúa cada año.
De un promedio de 37,5 en el bienio 1995/96, se pasa a uno de 202 en 2009/10.

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1

Pilares de la Agricultura Inteligente

Gráfico VII (a): Las solicitudes evaluadas para la liberación de organismos vegetales
genéticamente modificados.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del MAGyP

Como se observa en el gráfico precedente, la cantidad de solicitudes experimenta
un fuerte incremento a partir de 2003, cuando se autorizan 99 evaluaciones, cifra
que trepa a 227 en 2010, experimentando un incremento de 130% en ocho años.
Por otra parte se observa una gran diversidad tanto de tecnologías a evaluar, como
de cultivos y solicitantes. Así se cuentan solicitudes de organismos públicos como
el INTA, regionales como la Chacra Experimental Agrícola Santa Rosa (dedicada
a caña de azúcar en las Provincias de Salta y Jujuy), además de las empresas
privadas, sean nacionales o internacionales. Las innovaciones alcanzan a cultivos
como el trigo, el cártamo, cítricos, alfalfa, algodón y arroz. En tanto, se evalúan tecnologías que van desde resistencia a herbicidas e insectos, hasta el mejoramiento de la calidad del producto (fibra de algodón), mejor comportamiento
a sequía, mejor eficiencia en el uso de los recursos (nitrógeno), mayor calidad
intrínseca (fibra de algodón, contenido de alfa amilasa en algodón), etcétera.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

A noviembre de 2012, los productores argentinos cuentan con 27 tecnologías del tipo
OGM liberadas comercialmente, entre eventos simples y apilados, la mitad de las
cuales fueron autorizadas en los primeros tres años de existencia del nuevo Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (véase gráfico a continuación). De
este total, 20 corresponden al cultivo de maíz, 3 al de algodón y 4 al de soja.
Gráfico VII (b): Autorizaciones de eventos biotecnológicos en Argentina.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del MAGyP

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Pilares de la Agricultura Inteligente

Cuadro IV: Eventos biotecnológicos liberados para cultivos agrícolas.
EVENTO

CULTIVO

CARACTERÍSTICA

FECHA
LIBERACIÓN

40-3-2

Soja

Tolerancia a glifosato

Marzo 1996

176

Maíz

Resistencia a lepidópteros

Enero 1998

T 25

Maíz

Tolerancia a glufosinato de
amonio

Junio de 1998

Mon 531

Algodón

Resistencia a lepidópteros

Julio 1998

Mon 810

Maíz

Resistencia a lepidópteros

Julio 1998

Mon 1445

Algodón

Tolerancia a glifosato

Abril 2001

Bt 11

Maíz

Resistencia a lepidópteros

Julio 2001

NK 603

Maíz

Tolerancia a glifosato

Julio 2004

TC 1507

Maíz

Resistencia a lepidópteros
y tolerancia a glufosinato de
amonio

Marzo 2005

GA 21

Maíz

Tolerancia a glifosato

Agosto 2005

NK 603 x Mon 810

Maíz

Tolerancia glifosato y
resistencia a lepidópteros

Agosto 2007

1507 x NK 603

Maíz

Tolerancia a glifosato y
glufosinato de amonio y
resistencia a lepidópteros.

Mayo 2008

Mon 531 x Mon 1445

Algodón

Tolerancia glifosato y
resistencia a lepidópteros

Febrero 2009

Bt 11 x GA 21

Maíz

Tolerancia glifosato y
resistencia a lepidópteros

Diciembre 2009

Mon 88017

Maíz

Tolerancia glifosato y
resistencia a coleópteros

Octubre 2010

Mon 89034

Maíz

Resistencia a lepidópteros

Octubre 2010

Mon 89034 x Mon 88017

Maíz

Tolerancia glifosato y
resistencia a lepidópteros y
coleópteros

Octubre 2010

MIR 162

Maíz

Resistencia a lepidópteros

Mayo 2011

A 2704-12

Soja

Tolerancia a glufosinato de
amonio

Agosto 2011

A 5547-127

Soja

Tolerancia a glufosinato de
amonio

Agosto 2011

Bt11xGA21xMIR162

Maíz

Resistencia a lepidópteros
y tolerancia a glufosinato de
amonio y glifosato.

Octubre 2011

Continúa en la siguiente página 1

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�Agricultura Inteligente:
La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Resistencia a glifosato y
herbicidas que inhiben la ALS

DP 098140-6

Maíz

MIR 604

Maíz

Resistencia a coleópteros

Marzo 2012

Bt11xGA21xMIR162xMIR 604

Maíz

Resistencia a lepidópteros
y coleópteros, y tolerancia
a glufosinato de amonio y
glifosato.

Marzo 2012

MON89034xTC1597xNK603

Maíz

Resistencia a lepidópteros
y tolerancia a glufosinato de
amonio y glifosato

Julio 2012

MON89034xNK603

Maíz

Resistencia a lepidópteros y
tolerancia a glifosato

Julio 2012

MON87701xMON89788

Soja

Resistencia a Lepidópteros y
Tolerancia a glifosato

Diciembre 2011

Agosto 2012

Fuente: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Dirección de Biotecnología.

Una tecnología rápidamente aceptada
El primer evento desregulado fue el de resistencia al herbicida glifosato en soja,
que fue un hito en la transformación del agro argentino, por la velocidad de adopción que tuvo por parte de los productores. Lo mismo ocurrió con los eventos
de resistencia a insectos en maíz, que fueron seguidos por los de resistencia a
herbicidas y las combinaciones de ambos.
Investigadores argentinos han llamado la atención sobre este fenómeno68.
Utilizada por primera vez en la campaña 1996/97, para la campaña 2002/03 la
soja resistente a glifosato ya ocupaba el total del área sembrada en la Argentina,
en ese momento del orden de las 11 millones de hectáreas.
Esta tasa de adopción superó a tecnologías disruptivas para la agricultura argentina como fueron los híbridos de maíz, donde alcanzar un 90% del área con estos
materiales demandó el periodo comprendido entre 1953 y 1980, o los trigos con
germoplasma CIMMyT, que se extendió entre 1973 y 1989.

68

Rossi, D. El contexto del proceso de adopción de cultivares transgénicos en la Argentina. UN de
Rosario, 2006.

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Pilares de la Agricultura Inteligente

Incluso el avance de la soja RR en la Argentina fue más rápido que en los Estados
Unidos, primer productor mundial de la oleaginosa. En ese país, nueve años después de su introducción, la superficie con cultivares transgénicos rondaba el 85%.
El siguiente gráfico permite apreciar la tasa de adopción de la tecnología transgénica por parte de los productores, en comparación con otras innovaciones.

Gráfico VIII: Curvas de adopción de distintas tecnologías en la Argentina.

Fuente: INTA Manfredi

En un trabajo que intenta mensurar el impacto de la biotecnología en la economía del sector agrícola, se concluye que entre 1996 y 2006, se generó un
beneficio económico de u$s20.221 millones, masivamente aportados por la soja
(u$s19.700) y muy en menor medida por el maíz (u$s500 millones) y el algodón
(u$s21 millones)69.

69

Trigo, E. y Cap, E. Diez años de cultivos genéticamente modificados en la agricultura argentina. 2006.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

De ese total general, el 75% fue apropiado por los agricultores, mientras que los proveedores de tecnología capturaron un 10% y el Estado nacional el 15% restante.
En el caso de la soja, el principal factor de beneficio económico consistió en la
posibilidad de realizar un cultivo de segunda, tras la cosecha del trigo, incrementando "virtualmente" la superficie agrícola en unas 3 millones de hectáreas.
Adicionalmente, existió una ventaja de tipo ambiental al reducir la presión sobre
el uso de productos. En comparación con el manejo convencional sin un cultivo
resistente al glifosato, la combinación de la siembra directa y la soja RR permitió
reducir 83% el uso de herbicidas de clase toxicológica II, 100% los de Clase III
y ampliar el uso del glifosato, perteneciente a la Clase IV.
Por su parte, el maíz es el cultivo que dispone de más herramientas biotecnológicas, ya que sobre un total de 27 eventos liberados oficialmente, concentra
20 en la actualidad. Los primeros eventos le confirieron resistencia a insectos
lepidópteros, lo cual influyó positivamente evitando las pérdidas de rendimiento
por Diatraea saccharalis (barrenador del tallo), que previo a la aparición de esta
tecnología se estimaban en más del 20% de la producción.
Por otra parte, la tecnología Bt, como se la generalizó debido a que la proteína
contra los insectos proviene del Bacillus thuringiensis, simplificó el manejo de
las plagas y redujo el uso de insecticidas.
La introducción de esta herramienta impactó fuertemente en la presión de población de D. saccharalis, como se pudo comprobar en la red de monitoreo que
coordina la Estación Experimental Pergamino del INTA. Ahí se aprecia que los
picos de captura de insectos en la región pampeana pasaron de más de 800 en la
campaña 1996/97, previo a la difusión de los híbridos Bt, a un medio centenar a
partir de 2003/04.
Posteriormente se incorporaron eventos que le confirieron al maíz resistencia
a Spodoptera frugiperda o gusano cogollero, una plaga de mayor presión en la
región norte de la Argentina, lo que facilitó la expansión del cultivo fuera de los
límites de la región pampeana central.

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Pilares de la Agricultura Inteligente

Asimismo se liberó el evento de resistencia al coleóptero Diabrotica speciosa,
que protege a la planta del ataque de las larvas del insecto en el suelo.
Por otra parte, esta protección por la vía biotecnológica se alcanzó por medio de
una diversidad de construcciones genéticas, ya que en el caso de lepidópteros el
productor argentino puede optar entre Bt 11, Mon 810, Mir 162, Mon 89034 o
TC 1507. También en el caso de tolerancia a glifosato dispone de dos opciones:
NK 603 o GA 21, adicionando la resistencia al herbicida glufosinato de amonio,
presente en la construcción TC 1507.
La incorporación de la biotecnología al germoplasma de maíz creció sostenidamente desde la campaña 1998/99 en adelante. En el quinquenio 2005/09, el
74% de los híbridos simples de maíz inscriptos ante el Instituto Nacional de
Semillas contenía algún evento biotecnológico, contra el 45,6% del quinquenio
2000/0470.
De los híbridos transgénicos inscriptos ante el INASE, el 59% incorporaban únicamente resistencia a insectos, mientras que otro 25% lo hacía a herbicidas y el
16% restante sumaba tolerancia a herbicidas con resistencia a insectos.
En tanto, para la campaña 2008/09 solo el 20% del área maicera argentina se
sembraba con materiales convencionales, es decir no transgénicos. Del 80% restante, el 45% correspondían a híbridos resistentes a insectos, mientras que el
apilado de resistencia a insectos y tolerancia a herbicidas -una tecnología que ha
sido recientemente liberada- ya acumulaba un 22%, quedando el 13% restante
para materiales tolerantes a herbicidas únicamente.
Por otra parte, se debe adicionar a estas herramientas transgénicas la obtención de
materiales resistentes a los herbicidas de la familia de las imidazolinonas por la vía
de la mutagénesis. Estos maíces se encuentran disponibles para los productores
solos o en combinación con alguna de las posibilidades de resistencia a insectos.

70

Evolución de la Oferta Genética para los Cultivos Extensivos de la Pampa Húmeda. Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca. 2011.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Marco institucional en el sector semillero
Como se ha mencionado, la Argentina cuenta con un marco legal que regula la
producción y el comercio de semillas, así como brinda protección al trabajo de los
obtentores reconociendo la propiedad intelectual sobre los cultivares desarrollados.
La Ley de Granos 12.253, de 1935, ha sido considerada un hito ya que significó
la intervención del Estado en la fiscalización y normalización del mercado semillero71. Esa ley establecía la obligatoriedad de la intervención del Ministerio de
Agricultura de la Nación para el lanzamiento de nuevos cultivares, por medio
de ensayos oficiales y la fiscalización obligatoria de la producción, así como la
forma de comercialización (en bolsas y con rótulos oficiales).
El sistema fue perfeccionado en 1973 con la sanción de la Ley 20.247 de Semillas
y Creaciones Fitogenéticas que introduce como novedad el reconocimiento de la
labor del obtentor mediante la entrega de un título de propiedad por un plazo de
hasta 20 años. Por otra parte delimita el objeto de la protección legal -el nuevo
cultivar- a aquellas obtenciones que cumplan con las condiciones de novedad,
distinguibilidad, homogeneidad y estabilidad.
La norma creó el Registro Nacional de Cultivares y el Registro Nacional de la
Propiedad de Cultivares. En el primero se inscriben todos los cultivares que se
identifiquen por primera vez con destino a la comercialización, mientras que en
el segundo se inscriben aquellos protegidos por títulos de propiedad.
En lo que hace al sistema de gobernanza institucional, la Ley creó la Comisión
Nacional de Semillas (CONASE), como órgano de asesoramiento de la autoridad
de aplicación, donde participan representantes del sector público y privado.
El INASE fue fortalecido presupuestariamente, pasando de recursos por $7,92
millones para 2005 a $36,75 para 2012.

71

Gutierrez, M. y Jacobs, E. La industria de Semillas en la Argentina. Documentos del CISEA, 1985.

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Pilares de la Agricultura Inteligente

Gráfico IX: Evolución del presupuesto del Instituto Nacional de Semillas.

Fuente: Elaboración propia en base a datos provistos por la Oficina Nacional de Presupuesto

Por otra parte, por medio de la Ley 24.376, promulgada en octubre de 1994, la
Argentina adhiere al Acta 1978 del Convenio Internacional para la Protección
de Obtenciones Vegetales, que a su vez reconoce el sistema de protección de los
derechos de obtentor vigentes en el país. La UPOV es una organización intergubernamental, con sede en Ginebra, al cual adhieren 70 países72. Prácticamente la
totalidad de los países latinoamericanos que forman parte de esta unión adhieren
al Acta 1978 de la organización, a excepción de Costa Rica y Perú.
El sistema de protección de las obtenciones vegetales se enlaza con el sistema
de patentes, que protege los derechos de los desarrolladores de eventos biotecnológicos, introducidos en el germoplasma vegetal. Para ello el país cuenta con
la Ley de Patentes de Invención y Modelos de Utilidad 24.481 y su Decreto
Reglamentario 260/1996. Por otra parte, el Instituto Nacional de Propiedad

72

Cantidad a abril de 2012. Fuente: www.upov.int

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Industrial (INPI), mediante la Resolución 243 de diciembre de 2003, aprobó las
directrices para el patentamiento de materia viva.
En este sentido, la legislación argentina no reconoce la patentabilidad de las variedades vegetales, pero sí de "las sustancias modificadas respecto a su estado natural
y las sintéticas distintas a las naturales, son patentables (ejemplo: ADN, plásmidos,
proteínas, enzimas, lípidos, azúcares, virus, fagos, priones etc., modificados)", lo
cual crea un sistema sui generis de protección integrado por la Ley de Semillas
20247 y la Ley de Patentes 24.481 cuando se trata de cultivares transgénicos.

2.5) Agricultura de Precisión y Agricultura por
Ambientes
En los últimos veinte años, la agricultura argentina inició un cambio importante
de la mano de dos grupos de tecnologías: la agricultura de precisión y la agricultura por ambientes. La primera se desarrolló antes e influyó para evolucionar y
consolidarse en la segunda.

Agricultura de precisión
Acompañando la expansión de las tecnologías de posicionamiento satelital
o georeferenciación a escala mundial, el INTA presentó oficialmente en 1997
el Programa de Agricultura de Precisión (AP), instalándolo en la Estación
Experimental de Manfredi (Córdoba).
El disparador de la puesta en marcha del programa estuvo vinculado a los viajes
que técnicos de esa experimental venían realizando a universidades del Cinturón
Verde de los Estados Unidos y al Farm Progress Show a mediados de los 90. En
1994 y 1995 la principal novedad que detectaron los visitantes era el uso del geoposicionamiento de las cosechadoras para elaborar mapas de rendimiento de los lotes,
lo cual permitía dimensionar la variabilidad productiva de los distintos ambientes.
La inquietud por traer esta tecnología a la Argentina hizo que ya en la campaña
1995/96 se realizara el primer mapa de rendimiento. Ello ocurrió en la localidad
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Pilares de la Agricultura Inteligente

de Monte Cristo, en el centro de Córdoba, por la asociación entre los técnicos del
INTA Manfredi, proveedores de tecnología, contratistas rurales y productores.
Es posible decir, entonces, que este fue el punto de partida de la Agricultura de
Precisión en la Argentina.
La identificación de la variabilidad espacial dentro de la unidad de producción
(lote), expresada por medio de las diferencias de rendimiento, resultó el primer
paso para pasar del concepto de manejo promedio del lote e ingresar al de manejo
en función de la potencialidad del ambiente.
En la profundización del conocimiento de las causas de la variabilidad, a los
mapas de rendimiento se le fueron sumando nuevas capas de información (fertilidad, materia orgánica, posición en el terreno) hasta lograr la correlación entre
esos factores y el potencial de rendimiento esperado.
La posibilidad de equipar a la maquinaria con sensores y sistemas que permiten
variar la aplicación de insumos (semilla, fertilizante, agroquímicos) terminó de
cerrar el círculo hacia lo que se denomina la agricultura de precisión, dando paso
a la agricultura por ambientes.
En el desarrollo de esta tecnología mucho tuvo que ver la interacción entre el
sector productivo, la industria de la maquinaria y los investigadores públicos
del INTA y las universidades. Estos últimos difundieron y validaron las tecnologías, para que las adoptara el agricultor, que resultó a su vez una fuente de
retroalimentación sobre mejoras y nuevas necesidades, para los diseñadores de
la maquinaria y los agrocomponentes.
La aceptación de esta tecnología fue vertiginosa y es fácil de apreciar por la venta
o colocación de equipos precisos en la maquinaria. Por ejemplo, en el caso de
monitores de rendimiento, de 50 cosechadoras que tenían colocada esta tecnología en 1997 se ha pasado a 7.450 en 2010.
En tanto, en este último año existían ya 12.298 pulverizadoras con banderillero
satelital, contra ninguna en 1997, mientras que las sembradoras con monitores
pasaron de 400 a 12.560 en ese lapso.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

Otra tecnología clave para la agricultura de precisión fueron los equipos capaces
de aplicar los insumos en forma variable, sean semillas, fertilizantes o fitosanitarios. En el caso de las sembradoras fertilizadoras, para 2010 ya había 1.804
equipos con esta tecnología en la Argentina, mientras que 600 fertilizadoras para
productos líquidos también ofrecían esa posibilidad en dicho año73.
Otra tecnología que comienza a ganar terreno son los sensores remotos para la
aplicación variable en tiempo real de nitrógeno, herramienta que permite aplicar
el nutriente en aquellas zonas del lote donde se percibe un estado subnutricional.
En 2010 se contabilizan 27 equipos ya instalados en aplicadores.
El siguiente cuadro brinda una idea de la magnitud de la incorporación de elementos de agricultura de precisión a la realidad productiva.
Cuadro V: Evolución de equipos de AP instalados en maquinaria agrícola 2000 - 2010
EQUIPO

2000

2010

VARIACIÓN

Monitor de Rendimiento

450

7.450

1.555%

6

2.404

39.966%

1.000

12.560

1.156%

360

13.098

3.538%

Guía automática

0

1.150

Sensores de nitrógeno en tiempo real

2

27

Corte por sección en pulverizadoras y
sembradoras

0

650

Dosis variable para semilla y fertilizante
(sólidos y líquidos)
Monitores de siembra
Banderilleros satelitales (aéreos y
terrestres)

1.250%

Fuente: Adaptado de INTA.

Un hecho auspicioso, colateral al que implica que el productor agrícola tenga a disposición esta tecnología, es que buena parte de ella es desarrollada y fabricada por
empresas argentinas. En el caso de los monitores de siembra, desde INTA Manfredi
se señala que el 100% del mercado está en manos de unas 10 compañías argentinas, que además exportan, mientras que en el caso de dosificadores de siembra y
fertilización la industria nacional detenta una participación del 90 por ciento.
73

Proyecto Agricultura de Precisión y Máquinas Precisas. Actualización Técnica 9, febrero de 2011.

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Pilares de la Agricultura Inteligente

También se señala un avance en los monitores de rendimiento, originalmente de
origen extranjero y muy vinculado a la procedencia de las cosechadoras. Con el
crecimiento de la participación de las máquinas de origen nacional, los fabricantes
locales de monitores lograron una penetración del 20% en el mercado. "Lo importante es que la industria nacional de agropartes de alta complejidad está creciendo
en su participación, es competitiva en venta y prestación y también posiciona a la
maquinaria agrícola nacional en un plano de competitividad tecnológica ya que
resulta evidente que la demanda global está direccionada hacia máquinas cada vez
más automatizadas e inteligentes", sostienen desde el Programa74.
Puesto en valores relativos, para 2009 se estimaba que el 95% de las pulverizadoras estaban equipadas con banderilleros satelitales, cerca del 30% de las sembradoras con monitores, el 25% de las cosechadoras con monitores de rendimiento
(pero que por tecnología representan el 40% del área cosechada, aproximadamente) y 5% de las sembradoras con tecnología de dosificación variable.
De acuerdo con el Programa, en un futuro entre el 15 y 25% del valor de una
maquinaria agrícola estará dado por sus componentes inteligentes, es decir electrónica, software y comunicación, por lo cual resulta estratégico para el país
desarrollar esta industria de alta complejidad.
Así, en 2010 la Argentina junto con Brasil lideran en Sudamérica la adopción de
esta tecnología de avanzada. Pero en relación a la superficie agrícola, la Argentina
muestra mayores niveles de adopción de maquinaria inteligente, particularmente
en lo referido a monitores de rendimiento, monitores de siembra y aplicación
variable de insumos, mientras que en Brasil las grandes extensiones de los lotes
llevan a que en ese país se destaque la adopción de banderilleros satelitales, autoguías y pilotos automáticos. Por otra parte, Brasil resulta un mercado de unos
25.000 tractores anuales contra unas 6.000 unidades del argentino.
El desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación
(TIC´s) permite la transmisión de datos desde los equipos agrícolas a los tomadores de decisión. Ya se verifica en algunos equipos el uso de sistemas de control
a distancia (colocados en las sembradoras, pulverizadoras, cosechadoras, tolvas
balanza, etc.), para transmitir por GPRS/GSM mensajes de texto, comunicando
74

Rol de la Red de Agricultura de Precisión en el Proceso Productivo. INTA. 2010.

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La iniciativa de la Argentina para la sustentabilidad en la producción de alimentos y energía

el funcionamiento de la maquinaria que se encuentra trabajando a campo. Con
este equipamiento se pueden observar en tiempo real la velocidad, la densidad de
siembra y dosis de fertilización en sembradoras como así también el caudal de
aplicación en pulverización junto con las condiciones óptimas de trabajo registrado por una estación meteorológica.
Una agricultura organizada en redes de prestadores de servicios, la posibilidad de
conocer en tiempo real a qué velocidad está avanzando la sembradora, cómo está
distribuyendo el fertilizante y la semilla, o cómo están rindiendo los lotes, abre la
ventana a implementar una gestión de precisión en la producción agrícola.
Otras posibilidades que abre la agricultura de precisión es la referida a la utilización de sensores remotos, para la aplicación eficiente de los insumos. A continuación se mencionan las nuevas tecnologías que se están incorporando de manera
creciente en la mecanización agrícola:
a) Desarrollo de sensores para detectar malezas;
b) Algoritmos para fertilización variable en maíz, trigo y caña de azúcar basados en sensores remotos activos;
c) Mejoras en la determinación de proteína y aceite mediante el empleo de
sensores montados sobre la cosechadora;
d) Evaluación de sistemas de autoguía en el cultivo de maní, trigo y soja;
e) Evaluación de equipos de electroconductividad para guiar la aplicación de
correctivos de suelo en forma variable;
f) Detección de napas y tosca mediante georadar y capacitación y orientación
técnica a empresas fabricantes e importadoras de maquinas precisas.
En cuanto a los sensores, existe una cantidad de utilidades que están comenzando
a difundirse en el mercado.
» Sensores de índice verde y biomasa activos y pasivos para regular la dosis
de nitrógeno en gramíneas.
» Sensores de índice verde en picadoras autopropulsadas de forraje para regular en tiempo real el largo de picado de maíz.
» Sensores de flujo de material en el embocador en cosechadoras, sensores de
potencia consumida, para adecuar automáticamente la velocidad de avance de

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las cosechadoras al rendimiento del cultivo y al índice de alimentación total de
la cosechadora.
» Máquinas guiadas satelitalmente o por sensores en su dirección.
» Cosechadoras con sensores tipo láser para posicionar la barra de corte con
el ancho exacto.
En la actualidad, la Red de Agricultura de Precisión del INTA involucra a diez estaciones experimentales, tres agencias de extensión rural y dos institutos (de Ingeniería
Rural y de Clima y Agua), además de la coordinación del INTA Central75.
A su vez, dentro del programa hay dos componentes centrales. El primero se
refiere al desarrollo y aplicación de máquinas y agrocomponentes precisos, y el
segundo al desarrollo y aplicación de la tecnología de la Agricultura de Precisión
a los cultivos. Es decir que mientras por un lado el programa se concentra en todo
lo relativo a la maquinaria y los componentes (sensores, software, comunicación,
automatización, etcétera), por el otro se busca plasmar la aplicación de la tecnología en el manejo de los cultivos.
Paralelamente, la Red de AP involucra a unas 730 empresas de maquinaria agrícola, de las cuales unas 290 son "agropartistas" y otras 30 son "agropartistas de
alta complejidad".
Institucionalmente participan de la red la Cámara Argentina de Fabricantes
de Maquinaria Agrícola (CAFMA), la Asociación de Fábricas Argentinas de
Tractores (AFAT), la Fundación CIDETER y los gobiernos provinciales donde
se encuentra radicada la mayor parte de esta industria, entre otros.
El objetivo que plantea la red es "contribuir al incremento de la producción agropecuaria a través del aumento de la productividad y competitividad del sector
agropecuario y agroindustrial con sustentabilidad, mediante el desarrollo, adopción y promoción de nuevas tecnologías que faciliten el manejo diferencial de
ambientes productivos y de los factores que influyen en el mejoramiento de la
cantidad y calidad de los alimentos exportados".

75

Bragachini, M. Noveno Curso Internacional de Agricultura de Precisión. 2010.

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Agricultura por ambientes
La difusión y adopción de tecnologías englobadas en la llamada agricultura de
precisión permitió a técnicos y agricultores visualizar la heterogeneidad existente en la unidad de producción, generalmente denominada lote o potrero.
Esa heterogeneidad no solo se debe a factores edáficos, topográficos o morfológicos propios del suelo, sino también a los provenientes del manejo por parte del
productor (antrópicos).
Mediante la interpretación de los mapas de rendimientos, superpuestos a otras
capas de información (texturas, niveles de nutrientes, materia orgánica, posición
en el terreno, etcétera), más la toma de muestras del suelo, se pudo determinar que
la variabilidad existente a nivel de lote llega a superar la existente entre regiones.
Esto da lugar a un manejo agronómico que se separa del concepto de lote como
unidad de producción demarcada por alambrados, para dar lugar a uno en función de las características ambientales, lo cual involucra fundamentalmente la
aplicación diferencial de insumos.
Existen en la Argentina zonas agroecológicos donde la heterogeneidad de los suelos es particularmente elevada. Se ha podido verificar en campos en la zona de
Tandilia que mientras que en el 13% de un lote se obtenían rindes entre 5.900 y
6.700 kg/ha de trigo, en otro 20% se cosechaban entre 1.900 y 2.700 kg/ha76.
Comprobaciones como esta abrieron la posibilidad de realizar un manejo no ya
por lote sino en función de los distintos ambientes existentes en él. Algunos profesionales señalan que en la región conocida como Pampa Arenosa (en el oeste de
la Provincia de Buenos Aires) se dan condiciones de gran variabilidad espacial del
ambiente, lo cual abre la posibilidad de aplicar un manejo por sitio específico, en
particular para el cultivo de maíz, aplicando los insumos en forma variable.
Esto puede significar una variación de hasta 100 kilogramos de fertilizante nitrogenado por hectárea, entre el ambiente de mayor y menor potencial, o pasar de
76

Sznaider, et al. Agricultura por ambientes como herramienta para la toma de decisiones. Presentación
en el Congreso A Todo Trigo 2009.

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una densidad de 80.000 plantas a otra de 40.000 en el caso de esa gramínea de
verano, con la consiguiente mejora en la eficiencia del costo en insumos.
En esta región se ha determinado asimismo que los rendimientos de soja pueden
variar fuertemente en función de la posición del lote en el terreno o el tipo de
suelo. Mientras que en los bajos los rendimientos pueden promediar los 4.700
kg/ha, en la loma caen a 2.300 kg/ha. De la misma forma, en suelos de alta productividad, generalmente Hapludoles típicos o énticos, levemente ácidos y con
bajos contenidos de sodio, la soja puede expresar rendimientos de 3.700 kg/ha,
mientras que en Hapludoles thapto árgicos o nátricos, con limitaciones por contenido de arcilla o sodio, el rendimiento de la oleaginosa caía a 1.700 kg/ha77.
Estos estudios cobran relevancia en función del avance de la agricultura sobre
campos que originalmente se dedicaban a la ganadería. En este proceso que
forma parte de la realidad productiva argentina, pasó a ser clave la posibilidad
de separar los microambientes existentes en un lote y aplicarles un manejo diferenciado. Esta información, cruzada con fecha de siembra, densidad y grupo de
madurez, permite corregir manejos y buscar los techos de rendimiento. En el
caso mencionado en el párrafo anterior, fechas de siembra tardía de la soja en
suelos Hapludoles thapto árgicos mejoraron significativamente los rindes.
Otro ejemplo hace referencia a que en la Pampa Arenosa el nivel de fósforo
presente en el suelo tiende a ser inferior al umbral de respuesta a la fertilización
en los ambientes de mayor potencial y superior en los de menor potencial. Así,
cuando se adecua la dosis de fertilizante según el potencial del ambiente, se produce un ahorro en el insumo y una mejora en el margen económico, gracias al
uso eficiente de los recursos.
En el caso de la fertilización nitrogenada variable en función del potencial
ambiental se deben cumplir tres condiciones: a) variabilidad en la calidad del
suelo y la topografía del terreno; b) alta demanda del nutriente por parte del cultivo; y, c) alta variabilidad de rendimiento78.
77

Barraco, M. et al. Productividad de soja en suelos con capacidad agrícola limitada en la Pampa
Arenosa. Presentación en el XXII Congreso de la Ciencia del Suelo. 2010.

78

Melchiori, R. Experiencias y Perspectivas para el manejo sitio específico de nitrógeno, EEA INTA
Paraná. Actas del XIX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. 2004.

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De todos modos, "no todos los campos argentinos poseen la misma posibilidad
de éxito frente a la tecnología de aplicación de insumos variable. Algunos campos con grandes posibilidades de obtener respuesta económica a la aplicación
variable de insumos son aquellos que, debido a una nueva sistematización de los
lotes, engloban sitios de diferentes potencialidades de rendimiento por una historia de agricultura totalmente distinta que dejo la impronta por muchos años. Este
es el caso de muchos círculos de riego, que por un mejor aprovechamiento logístico, los equipos de riego abarcan antiguos potreros que anteriormente estaban
delimitados por alambrados y tenían distintos usos agronómicos, lo que aumenta
la variabilidad natural de fertilidad dentro del círculo"79.
La posibilidad de realizar este manejo por ambientes se ha hecho posible gracias
a la disponibilidad de equipos que permiten la aplicación variable de los insumos. En la actualidad, el productor argentino cuenta con sembradoras que permiten variar la densidad de semilla y la dosis de fertilizante aplicados en función
del ambiente por el cual va pasando.
También existen sensores de infrarrojo cercano (NIRS, según sus siglas en inglés)
que permiten la aplicación variable de agroquímicos en función de la presencia
de malezas en el terreno, o sensores de nitrógeno en planta (índice verde del cultivo) que en tiempo real pueden controlar la aplicación del nutriente al cultivo.
La posibilidad de pasar de un manejo por lote o potrero a uno por ambientes es
la resultante de tres acciones:
» Delimitación de los ambientes.
» Caracterización de los ambientes.
» Reglas de decisión.
Algunos trabajos van determinando el impacto económico que puede tener pasar
de un manejo tradicional a otro por ambientes. Uno de ellos aborda el caso de un
establecimiento en la zona conocida como Mar y Sierras (sudeste de la Provincia
de Buenos Aires), donde el potencial de rendimiento está determinado por la
profundidad efectiva del suelo, determinada por la presencia de tosca. Allí, el
79

Bragachini, M. et al. Manejo sitio específico de cultivos. INTA Manfredi. Proyecto de Agricultura de
Precisión. 2002.

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maíz es el cultivo que más diferencia muestra en rendimiento en función de esa
variable, mientras que los cultivos de invierno (trigo, cebada) registran menores
oscilaciones.
En función de este dato, el establecimiento se dividió en un ambiente de suelos profundos y otro de suelos someros. En el primero, la rotación se basa en maíz y girasol,
mientras que en los suelos poco profundos (someros) se hace un tercio de soja de
primera, un tercio de trigo/soja de segunda y un tercio de cebada/soja de segunda.
En comparación, el manejo tradicional daba una sola rotación entre cultivos de
verano y de invierno. En este caso, el ambiente "profundo" implicó un paquete
tecnológico acorde a mayores rendimientos esperados, mientras que en el somero
se lo acotó a los rindes esperados.
De esta manera, mientras que en el modelo tradicional, el margen bruto promedio se calculó en 425 dólares por hectárea, en el manejo por ambientes se elevó
a 523 u$s/ha en el profundo y 405 u$s/ha en el somero, dando un promedio de
u$s484 por hectárea, es decir 59 dólares por encima del manejo tradicional80. A
nivel del establecimiento, de 460 hectáreas, el manejo por ambientes significaba
más de 27.000 dólares anuales de beneficio económico.
El ajuste entre conocimiento, comportamiento del cultivo y manejo por ambientes evoluciona en muchas direcciones. En la zona Mar y Sierras, los técnicos
del movimiento CREA han correlacionado no solo rendimiento en función de la
profundidad efectiva de los suelos, sino también de factores como la pendiente
del terreno. El maíz acentúa la caída de rindes en los suelos someros, cuando la
pendiente del terreno supera el 1%.
También se ha podido determinar que distintos cultivares expresan performances
diferentes según la profundidad efectiva del suelo. De esta manera existen materiales más estables, que sembrados en ambientes de baja productividad (suelos
someros) expresan rendimientos superiores a aquellos de mejor desempeño en
los ambientes de alta productividad.

80

Blanchard, G. CREA Arroyo Los Huesos, agricultura por ambientes. Jornadas Mar y Sierras. 2010.

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De la misma manera se ha vinculado la profundidad del suelo con el antecesor de
la soja, hallando diferencias según se llegue a la siembra sobre rastrojos de maíz
o proveniente de un verdeo de invierno.
Se alcanza así a dos conceptos de manejo por ambiente, a escala macro y a escala
micro, que son definidos de la siguiente manera:
» Macroambientación: Se agrupan ambientes con características similares de
manera de manejarlos independientemente. El manejo del macroambiente
se basa en el armado de distintas secuencias de cultivos. Tiene impacto
económico alto en el sistema.
» Microambientación: Es el ajuste fino del paquete tecnológico de cada
macroambiente, de manera de maximizar la relación insumo–producto.
Este ajuste se hace a través del manejo de distintas dosis de fertilizantes,
distintas variedades, distintas densidades de siembra, etc. Estos ajustes se
hacen en función de la heterogeneidad del macroambiente81.
Si bien no hay un dimensionamiento preciso de la superficie que se maneja en
función del potencial de cada ambiente, esta tecnología va ganando terreno en
el país entre técnicos y productores, hasta convertirse en un punto saliente de la
agenda de las principales reuniones técnicas sobre agricultura.
Se trata de una tecnología de proceso, de bajo costo pero de alto impacto, que
en definitiva significa "cambiar el paradigma del alambrado por el de byte
georeferenciado"82.

2.6) El Factor Conocimiento
Por sí sola la tecnología no habría sido suficiente para producir una transformación en la agricultura argentina de la magnitud de la ocurrida desde fines del
81

Blanchard, G. Ídem.

82

González Venzano, Santiago. Citado en "Del Alambre al punto georreferenciado: la agricultura por
ambientes", de Agustina López Martí, 2010.

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Siglo XX y principios del XXI. En esta evolución el papel del productor y los
profesionales agrónomos fue determinante para incorporar y mejorar la tecnología disponible.
El primer aspecto, ampliamente estudiado, es el modelo organizacional de producción agrícola que comienza a tomar forma en los años 90 y se consolida iniciado
el Siglo XXI. Este modelo se caracteriza por el cambio de la práctica agrícola y su
reconfiguración en una red de especialistas vinculados entre sí por contratos.
"Conviven al interior del sector (agrícola) dos modelos de organización de la
producción en el marco de un cambio de paradigma. Por un lado existen producciones donde la propiedad de la tierra coincide con quien desarrolla la actividad y lo hace en base a sus propias máquinas y equipos. Otra gran parte de la
producción es desarrollada por empresas que no poseen tierras ni equipos, pero
que operan como coordinadoras de factores productivos, corren con el riesgo de
las operaciones y se convierten en epicentro de múltiples contratos en el marco
de las redes productivos (...). Entre ambos modelos existe una multiplicidad de
formas intermedias de organización"83.
Por un lado aparecen los oferentes de insumos y servicios, que comprende tanto
a las empresas proveedoras y distribuidoras de fitosanitarios, genética, biotecnología y nutrientes, como a quienes los aplican en el campo. Estos últimos son los
contratistas de maquinaria agrícola, organizaciones especializadas cuyo capital
está constituido por el equipamiento necesario para brindar a quien gestiona la
producción a campo el servicio de siembra, pulverización, cosecha y embolsado
entre muchas otras labores. 84
De esta manera, el productor no necesita ser el propietario de la maquinaria sino
que puede contratarla, sea a porcentaje (práctica frecuente en la cosecha) o por
superficie trabajada. Con esta especialización, los denominados contratistas
amplían su escala de trabajo, lo cual le permite por un lado mantener un equipamiento renovado que incorpora los últimos avances tecnológicos y por el otro
brindar su servicio en tiempo y forma.
83

Bisang, R., Anlló, G., Campi, M. "Una revolución no tan silenciosa. Claves para repensar el agro en
la Argentina. CEPAL Argentina.

84

Ibídem.

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Este fenómeno también guarda relación con el achicamiento de la "ventana" temporal para realizar las distintas operaciones agrícolas, es decir el plazo con que
el productor cuenta para concretar una determinada labor, como puede ser la
fertilización, la siembra, la aplicación de un fungicida o la cosecha.
Paralelamente se fue desacoplando también la relación entre la propiedad de la
tierra y la gestión de la producción agrícola. Muchos propietarios de campos fueron dejando la actividad para alquilárselos en primer lugar a vecinos que buscaban ampliar la escala o, en segundo término, a las denominadas "asociaciones de
siembra" o "pooles" que se extendieron en la agricultura extensiva pampeana.
Algunos autores85 han hallado que el nivel de cuidado del suelo y/o de aplicación
de insumos (tecnología) no difiere significativamente entre campos manejados
por sus propios dueños y los operados por grupos de siembra. Se trata de una
evidencia significativa, dado que se estima que una proporción relevante de la
agricultura extensiva se realiza en campos alquilados, mayormente a renta fija,
lo cual supone a priori que el arrendatario podría explotar inadecuadamente el
recurso suelo para obtener el máximo retorno en función del costo del alquiler.
Por último, aparece la figura de quien gestiona la red de producción agrícola,
que puede ser originalmente un agricultor o un Ingeniero agrónomo, que vuelca
su expertise y su conocimiento técnico para asegurar los mejores resultados y
coordina y gestiona los distintos actores del negocio.
Integrando la red aparecen otras figuras, que se vinculan a los servicios de comercialización, acopio del grano y logística. Muchas veces estos mismos actores
pueden ser parte de la asociación de siembra aportando desde los insumos hasta
capital para encarar la campaña agrícola.
Otro actor relevante lo constituyen distintas organizaciones vinculadas a la generación y transferencia de conocimiento, que tanto pueden ser de carácter general,
como por región o por cultivo.

85

Brescia, V. y Lema, D. "Separación entre propiedad y control de la tierra: evidencia a partir del análisis de microdatos censales". Instituto de Economía y Sociología del INTA. 2006.

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El sector público en la generación de conocimiento
Desde 1956 la Argentina cuenta con el Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA), un organismo estatal descentralizado con autarquía operativa y financiera, dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
de la Nación, que ha liderado el proceso de generación y transferencia de conocimiento para el sector agropecuario.
El INTA cubre la totalidad del territorio productivo argentino, así como las distintas actividades que en él se desarrollan, a partir de una estructura de 5 centros
y 16 institutos de investigación, 15 centros regionales, 50 estaciones experimentales y más de 300 unidades de extensión, que ponen a la entidad en contacto
directo con el productor, el profesional asesor y la comunidad rural.
Con más de 7.200 trabajadores, la mayoría de ellos técnicos o profesionales
agropecuarios (unos 1.200 contarán con postgrados en 2013), y un presupuesto
que para 2012 se fijó en $1.600 millones (unos 370 millones de dólares, aproximadamente), el INTA refleja la importancia que el Estado argentino ha otorgado
y otorga al conocimiento como herramienta de transformación y desarrollo con
equidad e inclusión en el ámbito rural.
A lo largo de sus 56 años, el instituto ha sido protagonista de los grandes avances
tecnológicos del campo argentino, desde la mecanización masiva a la agricultura
de precisión, pasando por la adopción de híbridos, la Revolución Verde en el
trigo o la difusión del cultivo de la soja.
Ya en los años 60, colaboró con el Centro Internacional de Mejoramiento de
Maíz y Trigo (CIMMyT) para el desarrollo y la incorporación del germoplasma
de trigo mexicano a los materiales argentinos. El éxito de esta visión tecnológica,
que implicaba una mejora en los rendimientos de entre 20 y 30%, se verificó en
la década siguiente, cuando en solo tres campañas la presencia de variedades con
esta genética pasó de 1% (1973/74) a 34% (1976/77), para alcanzar el 85% de
la superficie hacia la década de los 80. Las variedades obtenidas en el programa
de mejoramiento de trigo del INTA, con cabecera en Marcos Juárez, cubrían el

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60% de esa superficie con genética mexicana, mientras que el resto provenía de
semilleros de origen nacional86.
De la misma manera, el INTA jugó un papel relevante en la producción y difusión de
híbridos de maíz, inscribiendo en 1959 los primeros híbridos simples desarrollados
en el país y que se habían obtenido en la Estación Experimental de Pergamino.
En los años 60, el INTA fue una pieza esencial para la adaptación masiva del cultivo de la soja, cuya superficie hasta inicios de esa década no llegaba a las 10.000
hectáreas. Además de establecer un programa específico, la red de agencias de
extensión, particularmente las de la pampa húmeda, fueron las receptoras de las
inquietudes y consultas de los productores que avizoraban el potencial que la oleaginosa tendría para la Argentina. Y fueron en esas mismas agencias, como San
José de la Esquina y Casilda (Santa Fe), donde se potenció la experimentación
adaptativa del cultivo a las condiciones agroecológicas de la región87.
En la actualidad, el INTA participa en el desarrollo de tecnologías de frontera
como es la genómica. En sus institutos se trabaja para obtener cultivares de
alfalfa resistentes a herbicidas y a estrés de tipo abiótico (salinidad y sequía).
Lo mismo ocurre con maíz y soja. En el caso de la papa, se trabaja en lograr por
transgénesis cultivares resistentes a virosis.
Además de haber inscripto más de 800 cultivares en los registros oficiales (que
administra el Instituto Nacional de Semillas), el INTA obtuvo por mutagénesis
cultivares de arroz resistente a los herbicidas de la familia de las imidazolinonas,
ampliamente adoptados por los productores argentinos porque facilita el control
de malezas, lo cual permitió extender la zona de explotación de este cereal más
allá de la región mesopotámica. El éxito de estas variedades trascendió las fronteras y tuvo una alta adopción por parte de los productores de arroz del Brasil.

86

Alvarado, O. Difusión de la tecnología y su impacto sobre los móldelos productivos. En La Argentina
2050 La Revolución Tecnológica del Agro. Casafe. 2010.

87

Preciado Patiño, J. Los orígenes del cultivo de la soja en la Argentina. Conferencia en la Fiesta
Nacional de la Soja, Arequito Santa Fe. 2010.

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De esta forma, iniciado el Siglo XXI, el INTA se convirtió en embajador de la
tecnología agrícola argentina, difundiéndola en todo el mundo. En colaboración
con cámaras de maquinaria agrícola, las organizaciones técnicas de productores, gobiernos provinciales y otros organismos públicos, el MAGyP a través del
INTA, difundió el paquete tecnológico de la agricultura extensiva en regiones tan
disímiles como el Mar Negro, Sudáfrica o Venezuela.
Este paquete está compuesto por la tecnología de la siembra directa y la maquinaria adecuada para esta práctica, junto con los productos fitosanitarios y el silo
bolsa para la conservación de los granos en postcosecha. Esto influyó en el fuerte
incremento que experimentó la exportación de maquinaria agrícola, principalmente sembradoras y pulverizadoras, que pasó de 10,3 millones de dólares en
2002 a 260 millones de dólares en 2010, con una proyección a u$s460 millones
para 2015.
Gráfico X: Exportación de maquinaria agrícola argentina.

Fuente: INTA. Proyecto Agricultura de Precisión.

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Por otra parte, numerosas delegaciones internacionales viajaron a la Argentina
en busca de cooperación para la transferencia del know how agrícola. Solo en
el periodo 2007/2011 se suscribieron 179 convenios de cooperación internacional sean de tipo bilateral, multilateral, horizontal o triangular88. Estos acuerdos
implican la relación bilateral de cooperación con 38 países.

Las organizaciones técnicas privadas: AACREA y AAPRESID
La creación del INTA se vio acompañada casi en simultáneo con el nacimiento
de los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), una iniciativa privada inspirada en el modelo de desarrollo y difusión tecnológico de los
agricultores franceses.
Los CREA, nucleados en una organización de segundo grado (la Asociación
Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola - AACREA),
junto con la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa
(AAPRESID), surgida a fines de los 80 para difundir la siembra sin labranzas
convencionales, son dos instituciones referentes en lo que hace a la experimentación agronómica. De hecho ambas forman parte de la Unidad Ejecutora del
Programa AI del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación,
junto con representantes del sector público.
Sus congresos convocan a miles de productores y técnicos, y las jornadas a
campo, junto con seminarios regionales constituyen un complejo entramado de
difusión de conocimiento, que cubre todas las situaciones productivas y avanza
hacia las fronteras del conocimiento.
En estas reuniones, los técnicos de las organizaciones comparten sus hallazgos
con sus pares del INTA o de empresas de insumos, formando una verdadera red
de inteligencia colaborativa. Este modelo se basa en que el investigador o experto
expone sus hallazgos para abrir la discusión, frente a un panel con alto grado de
especialización y conocimiento, cuyas "devoluciones" agregan valor a la cuestión debatida, lográndose un resultado aún superior al inicialmente lanzado.

88

INTA. Informe de Gestión de la Dirección Nacional 2007/11.

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Los CREA nacen en 1957 a instancias del empresario rural Pablo Hary, que toma
la idea de los Centros de Estudios de Técnicas Agrícolas, que los productores de
punta franceses estaban organizando en ese país.
La base de los CREA es la generación de conocimiento compartido a través de la
experimentación. El primer consorcio se forma en 1957 en el área de HendersonDaireaux (provincia de Buenos Aires), a partir de un grupo que conforma el
propio Hary con otros once productores. Los grupos CREA son precisamente
de diez a doce productores de una misma región que se organizan con un presidente y un técnico asesor, para el intercambio de experiencias tecnológicas y de
manejo, y la colaboración mutua para la toma de decisiones.
A través de más de medio siglo de existencia, los Grupo CREA no solo han sido
pioneros en la generación de conocimiento, sino también en la transferencia del
mismo al resto de la sociedad. Los principales profesionales de la agronomía y
veterinaria han estado ligados a este movimiento, cuyos cuadros también han
sabido ser parte de la gestión pública tanto a nivel nacional como provincial. En
la actualidad, 1.932 empresas agropecuarias conforman más de 200 grupos que
integran AACREA, lo cual involucra una superficie cercana a las 5 millones
de hectáreas.
AAPRESID, en tanto, es una organización más reciente que tiene un objetivo
específico: la difusión de la siembra directa en la Argentina. Fue fundada en
1989, cuando el paradigma agrícola dominante era la labranza convencional. El
núcleo fundador resultó de la convergencia entre investigadores, como Rogelio
Fogante que había trabajado en el núcleo del INTA Marcos Júarez en los 70, productores como el santafesino Víctor Trucco y técnicos vinculados a las empresas
de agroquímicos como Eduardo López Mondo.
AAPRESID fue la organización que se involucró en la problemática del productor local, cuya rentabilidad estaba amenazada por la erosión (hídrica y eólica),
los costos crecientes y una productividad que estaba lejos de su potencial.
"Lo que siempre buscamos fue promover el intercambio, la difusión, que la
gente viera y transmitiera a su manera la siembra directa. Al principio la gente
pensaba que estábamos locos, pero cuando veía que la soja crecía (sembrada sin
labranza) preguntaba cómo habían hecho. Y así empezó todo", recuerda en 2010,
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Trucco, bioquímico de profesión, productor rural en San Jorge (Santa Fe) y presidente honorario de la asociación.
El rol de AAPRESID en el hecho de que en la actualidad el 80% de la agricultura argentina se realice bajo el sistema de siembra directa está fuera de discusión. Su organización se caracterizó por su sistema de participación directa. Los
productores podían asistir a las reuniones técnicas a campo y en seminarios sin
necesidad de pertenecer a la asociación, las reuniones eran "a tranquera abierta".
También por la confluencia con dos sectores muy vinculados a esta tecnología, como fueron las empresas proveedoras de agroquímicos y los fabricantes de
maquinaria agrícola, principalmente de sembradoras.
La asociación actuó como facilitador en la transferencia del conocimiento que
había sobre la siembra directa a los agricultores, potenciada sobre la sinergia
existente entre los distintos sectores de la cadena involucrados. Con el tiempo, se
fueron organizando regionales, donde los productores comparten problemáticas
comunes y una administración central, con base en Rosario (Santa Fe) que coordina y apoya tanto las regionales como los proyectos.
"Hoy, la respuesta a la productividad es el conocimiento y sobre todo cómo ese
conocimiento se aplica a tiempo, cómo hacemos para que la decisión se tome a
tiempo y tenga un efecto concreto en los rendimientos, un tema que se vuelve
más crítico en la medida que mayor es la escala de producción", señala Trucco.
En los últimos años, AAPRESID lanzó un proyecto de Agricultura Certificada
(AC), con el objeto de asegurar la gestión de calidad ambiental y productiva en los
planteos bajo siembra directa. El sistema de AC consta de dos elementos básicos:
un manual de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA); y un protocolo de uso, medición
y registro de indicadores de gestión ambiental, con foco en el recurso suelo89.
En lo que respecta a las BPA, están constituidas por la siembra directa y el mantenimiento de cobertura (de rastrojos o cultivos) sobre el suelo, rotación de cultivos, manejo integrado de plagas, manejo eficiente y responsable de los agroquímicos, nutrición estratégica y gestión de la información ganadera (en el caso de
explotaciones mixtas).
89

En www.ac.org.ar

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La otra exigencia se refiere a la acción de documentar, medir y registrar la gestión agronómica, para llegar a un protocolo, paso previo a ingresar en la fase final
de auditoría y certificación.
Asimismo se introduce en este proyecto lo relativo a los indicadores de gestión,
es decir patrones físicos y químicos del suelo que permiten conocer la evolución
del sistema bajo una gestión sustentable.

Conocimiento en la Red
Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC´s) han sido
ampliamente adoptadas en la cadena agroindustrial argentina, integrándose a la
competitividad sistémica de la actividad.
La transmisión de información por medio de dispositivos telefónicos móviles o
la internet ha facilitado sensiblemente la gestión de la producción y la empresa
agropecuaria, incrementando el rendimiento del factor humano.
En lo estrictamente agronómico, las TIC´s fueron descubiertas tempranamente
hasta integrarse ya como una forma de generar conocimiento en red, de manera
colaborativa. Tal vez uno de los mejores ejemplos surge en Pergamino a partir de
un grupo de profesionales que potencian su asesoramiento utilizando el espacio
digital de la web.
Se trata de un grupo de profesionales agrónomos con el objetivo de "convertir
información en conocimiento y mejorar la gestión de las decisiones". La clave
reside en la protocolización de la información que los técnicos comparten y que
la torna comparable entre sí.
En ambientes de alta heterogeneidad, como puede ser el llamado Oeste arenoso
de la provincia de Buenos Aires, este modo de compartir y acceder a la información mejoró el conocimiento sobre la relación entre distintas variables edáficas y
la respuesta de los cultivos.

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Al mismo tiempo, las herramientas digitales permiten a un público específico
tener un seguimiento en tiempo de los ensayos que la red está realizando, ya
que toda esa información se encuentra protocolizada y georeferenciada. Una
comunidad de alrededor de 400 personas, entre productores y técnicos, seguía
las novedades a través del sitio web. Se estimaba que en 2010, la información
cubría un área en torno a las 800.000 hectáreas, cuyo seguimiento se encontraba
disponible vía internet.

El perfil del productor y la formación de profesionales
La base de la pirámide agroindustrial argentina, es decir el agricultor, es reconocida por varias características:
a) Una actitud claramente positiva hacia la incorporación de tecnología.
Desde la siembra directa hasta la agricultura por ambientes, pasando por la
biotecnología o la maquinaria de precisión, la tasa de adopción por parte de
los productores fue particularmente alta.
b) Una neta vocación por la productividad. Sin subsidios de ningún tipo, a
diferencia de lo acontecido en los países desarrollados, históricamente el productor local ha buscado maximizar su beneficio económico buscando mayores
rindes para sus cultivos.
c) Capacidad para asumir el riesgo. Asumir los riesgos propios de la agricultura, es decir la incertidumbre climática, la volatilidad de los precios o la
dinámica de los mercados forma parte de la cultura productiva.
d) Incorporación de conocimiento para la gestión. En forma creciente el productor posee formación profesional en el área, incluso de posgrado. Por otra
parte, este conocimiento no queda limitado al específicamente agropecuario
sino que se expande al management empresario o los aspectos organizacionales de la gestión.
e) Innovación y motivación emprendedora. El productor agropecuario argentino ha desarrollado respuestas ingeniosas a sus desafíos, como ha sido el

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almacenamiento de granos en silos bolsas. Conocimiento que exporta hacia
otras regiones agrícolas del mundo.
Respecto de la formación profesional un estudio realizado en 2009 concluye
que el productor argentino es en, términos relativos, un emprendedor joven y
con alta capacitación90.
"El gerenciamiento de los establecimientos encuestados se encuentra mayoritariamente en manos de productores jóvenes y altamente capacitados. De este modo se
observa que cuanto más grande es el segmento del establecimiento agropecuario,
más jóvenes son los tomadores de decisión y mayor es su nivel de educación",
sostiene el informe que parte de una encuesta a 502 productores de cultivos extensivos de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Por ejemplo, en el
segmento de los productores de 601 a 1.840 hectáreas, el 41% había completado
alguna educación universitaria, mientras que otro 11% poseía posgrado.
A medida que se avanzaba en la escala de producción, esta tendencia se acentuaba. Entre los productores de entre 1.841 y 9.999 hectáreas, el 61% poseía
formación universitaria, mientras que entre los megaproductores (10.000 o más
hectáreas) se rozaba el 90%.
Respecto a lo que destaca el estudio, la Argentina cuenta con una red de 34 universidades nacionales públicas y 8 privadas donde se cursan carreras vinculadas
a las ciencias agropecuarias, con un despliegue territorial que permite cubrir las
demandas de conocimiento de las distintas realidades productivas.
Para 200991, el número de aspirantes que ingresaban a las carreras agrarias era de
unos 7.000 alumnos con un stock de estudiantes en torno a los 37.000 y más de
1.500 egresados cada año.
En comparación con la situación a fines de los 90, estos números representan un
incremento de más del 50% en la cantidad de alumnos cursando carreras agropecuarias y del 73% en los graduados.
90

Centro de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad
Austral: Encuesta de Expectativas. 2009.

91

Ministerio de Educación de la República Argentina: Estadísticas Universitarias, Anuarios 2007, 2008 y 2009.

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Gráficos XI y XII: Alumnos en carreras agropecuarias y cantidad de egresados.

Fuente: Ministerio de Educación, 2010.

Alrededor del 90% de los alumnos estudian en universidades públicas, siendo
las de Buenos Aires, Córdoba y Rosario las de mayor matrícula, sumando en su
conjunto el 25% del total.
Por resolución 254/2003 del Ministerio de Educación de la Nación, la Ingeniería
Agronómica constituye una carrera de interés público. Este status lo detentan
aquellas carreras reguladas por el Estado "cuyo ejercicio pudiera comprometer
el interés público, poniendo en riesgo de modo directo la salud, la seguridad y
los bienes de los habitantes", por lo cual, las facultades donde se dicta la carrera
deben ser acreditadas periódicamente por la CONEAU.
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energía

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Este mecanismo implica un reaseguro sobre la calidad de la formación de los
profesionales agropecuarios, ya que se establecen contenidos curriculares básicos, carga horaria mínima y criterios de intensidad de la formación práctica que
las facultades deben acreditar para poder otorgar el título.
Asimismo se han extendido los cursos de postgrado, maestrías y doctorados que
dictan las universidades, generando una oferta de capacitación para los profesionales que cubre no solo el arco propiamente agronómico, sino también lo relativo
a la gestión de la empresa agropecuaria, la economía agraria o los agronegocios.
La oferta académica hace posible que estos cursos sean dictados en el ámbito de
las mismas empresas u organizaciones sectoriales, descentralizando el conocimiento hacia el territorio donde se está creando riqueza con la agricultura.
En lo que respecta al sector académico, desde 1997 las facultades de agronomía
se organizan en la Asociación Universitaria de Enseñanza Agropecuaria Superior
(AUDEAS). Este organismo es el ámbito para el debate de los planes de estudios y el perfil buscado para los graduados, cuyas conclusiones son elevadas al
Ministerio de Educación para su consideración.
Un aspecto relevante del sistema universitario es que las facultades deben acreditar su currícula ante la CONEAU, mecanismo que garantiza la calidad de la
enseñanza y de los graduados92.
Por otra parte, el sistema universitario lleva adelante una acreditación a nivel de
los países del MERCOSUR, Chile y Bolivia. Más de cinco facultades argentinas
han realizado exitosamente este proceso, siendo sus títulos equiparados a los
otros cinco países.
En tanto, existe una creciente interacción entre las organizaciones tecnológicas
públicas y privadas con el sistema universitario. Por citar solo un ejemplo, el
acuerdo entre AACREA, la empresa de fertilizantes Profertil (fabricante de urea
en la Argentina) y la cátedra de Cereales de la FAUBA, hizo posible el desarrollo
del Programa Triguero, un software de simulación para la decisión de la fertilización nitrogenada en el cultivo de trigo. En el desarrollo intervinieron unos 500

92

9 Liliana Ramírez: entrevista publicada en Semanario Infocampo, Nro. 389, mayo de 2011.

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productores pertenecientes a 70 grupos CREA, lo que constituyó una excelente
red de inteligencia colaborativa.
Por otro lado, las organizaciones locales se integran en otras regionales o
continentales compartiendo conocimiento y visiones. AAPRESID integra la
Confederación de Asociaciones Americanas para la Agricultura Sustentable
(CAAPAS), junto con entidades similares del resto de los países del continente
americano que promueven la siembra directa y otras prácticas sustentables.

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con más inteligencia
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Capítulo 3
Hacia una agricultura	
con más inteligencia

En marzo de 2011, por Resolución ministerial 120/2011, se creó el Programa
Agricultura Inteligente (AI) con el fin de “consolidar una agricultura competitiva y
eficiente que atienda la sustentabilidad y agregue valor a la producción agropecuaria
nacional”. El programa se propuso el reto de encontrar formas de producción más
sustentables, a través de una agricultura de procesos, con un enfoque sistémico, de
mejora continua y manejo adaptativo de los sistemas de producción, que mantenga o
incremente los servicios ecosistémicos y gestione la heterogeneidad ambiental, bajo
un escenario de cambio climático. A su vez, contribuirá al desarrollo de herramientas que permitan adelantarse a cuestiones comerciales estratégicas, potenciando las
acciones ya desarrolladas y promoviendo la realización de nuevos proyectos.
El Programa AI está conformado por una Unidad Ejecutora, establecida en la misma
resolución, la cual es presidida por el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca
de la Nación, e integrada por representantes (titular y suplente) del MAGyP, el
INTA, el SENASA, el PROSAP, la FAUBA, AACREA y AAPRESID.
Las funciones de la mencionada Unidad Ejecutora consisten en:
a) Acordar un reglamento de funcionamiento (y su modificación);
b) Constituir equipos técnicos para cumplir con los objetivos del Programa
Agricultura Inteligente;
c) Priorizar actividades o sectores en los que se coordinarán acciones;
d) Seleccionar proyectos que cumplan con los objetivos del Programa;

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e) Articular las acciones entre las partes, tanto en su seguimiento como en la
evaluación del impacto.
La Unidad Ejecutora adoptará el consenso como mecanismo para la toma de decisiones: de no lograrse, el tema en cuestión deberá ser abordado en la siguiente
reunión pautada, a fin de alcanzar el acuerdo. En caso de no alcanzarlo, se definirá
por votación, requiriéndose una mayoría de dos tercios.
Durante el año de su puesta en marcha, la Unidad Ejecutora avanzó en la identificación y formulación de los proyectos enmarcados en el Programa AI. A continuación
se describen las características más sobresalientes y el estado de situación de algunos de ellos.

3.1) Promoción de la energía derivada de la biomasa
El objetivo de este proyecto es incrementar la producción de energía derivada
de biomasa a nivel local, provincial y nacional para asegurar a la sociedad un
creciente suministro de energía renovable, limpia, firme y competitiva mientras
se abren nuevas oportunidades para el desarrollo del sector agropecuario, forestal
y agroindustrial del país.
El proyecto trabaja siguiendo tres líneas de acción: La primera está dedicada al
fortalecimiento institucional a través de la cual se forman recursos humanos y se
crea la infraestructura necesaria para impulsar el uso sustentable de la biomasa
para energía; la segunda, está orientada a desarrollar estrategias provinciales para
el establecimiento de emprendimientos mediante una incubadora de proyectos
bioenergéticos; y la tercera, se focaliza en la realización de campañas de comunicación, sensibilización, extensión y difusión de conocimiento para los decisores
políticos, empresarios, asociaciones civiles y públicas en general para el fortalecimiento de la política bioenergética nacional.
En esta primera etapa (2012-2015), el proyecto espera incorporar la generación
de 200 MW eléctricos y 200 MW térmicos. Para este logro se debe incrementar
el consumo de biomasa en 4 millones de toneladas equivalentes de petróleo por
año, para pasar del actual 3,5% al 10% de la oferta interna de energía primaria.
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Para ello, se requieren unas 12 millones de toneladas de biomasa a partir de cultivos energéticos, residuos agropecuarios y foresto-industriales, entre otros. Esta
última cifra representa solo una porción del gran potencial existente de biomasa
disponible para la generación de energía que cuenta nuestro país.
Asimismo, la generación de 400 MW, llevará a un ahorro anual de 9.200 millones de pesos, resultantes de la reducción de la importación de petróleo y la movilización de inversiones por un monto estimado en 3.500 millones de pesos, generando un número importante de nuevos puestos de trabajo que se sumarán a los
20.000 trabajadores ya existentes en el sector.
El proyecto además trabaja en el fortalecimiento de la provisión de servicios
energéticos modernos para mejorar la calidad de vida en al menos 30 comunidades, la ampliación equitativa de oportunidades, la diversificación económica y la
extensión de procesos de inclusión social.
En términos ambientales, el proyecto en estos primeros tres años, evitará la emisión anual de 9,5 millones de toneladas equivalentes de CO2, minimizando los
efectos negativos de la disposición inadecuada de residuos con beneficios locales
derivados de la reducción de la contaminación de cursos y cuerpos de agua, suelos, y de la ocurrencia de incendios.
Por último, se espera que el PROBIOMASA actúe en el largo plazo como catalizador de un proceso de implementación de biorrefinerías, en las cuales se
aprovechen todos los subproductos (residuos) y fracciones biomásicos para la
producción integrada de alimentos, energía y químicos, con el consiguiente desarrollo de las economías regionales donde se establezcan.

3.2)	Determinación de emisiones				
de los biocombustibles
A partir de una producción del cultivo de soja que oscila en torno a las 50 millones de toneladas, en los últimos años la Argentina logró ubicarse como tercer
productor mundial. Asimismo, en función a las inversiones realizadas por el sector privado, el país se convirtió en el primer exportador mundial de biodiesel
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obtenido a partir de aceite de soja, exportando 1,55 millones de toneladas en el
año 2012, y teniendo como principal destino la Unión Europea (UE).
Según las estimaciones realizadas por la Fundación Bariloche (2007) bajo la
metodología propuesta por el IPCC (Directrices IPCC 1996 y Manual de Buenas
Prácticas IPCC 2001), en la Argentina, las emisiones directas de N2O por la actividad agrícola, fueron aumentando con el correr de los años. En particular, según
la metodología de cálculo de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)
del IPCC (1996, 2001), la producción de soja, que creció en forma sostenida
desde 1990, explicó alrededor del 95% de las emisiones del sector agrícola. Sin
embargo, estas estimaciones de emisiones de GEI del cultivo de soja se realizaron
en base a metodologías que contemplan el uso de factores de emisión por defecto
estipulados por el IPCC. Por lo tanto, los resultados obtenidos de estos cálculos no
reflejan la realidad de nuestro país. En tal sentido, si se asume que los aportes por
residuos agrícolas son enterrados en los suelos, y en realidad en unas 14 millones
de ha. se realiza siembra directa (SD), estas estimaciones no estarían informado
verdaderamente la influencia de este sistema de cultivo en las emisiones GEI.
Por otro lado, en el año 2009, la UE sancionó la Directiva 28/2009, que establece
el marco para la promoción de la energía renovable para los países miembros.
Esta normativa especifica, entre otros, los objetivos nacionales de cuotas de energía de fuentes renovables para el transporte y criterios de sustentabilidad para los
biocombustibles. Dentro de estos criterios, uno de ellos establece que la reducción de emisiones de GEI derivada del empleo de biocombustibles deberá ser
como mínimo del 35% con respecto a los combustibles fósiles que reemplacen.
En particular para el caso del biodiesel de soja, la Directiva establece un valor
por defecto de ahorro de GEI del 31% (implementada en diciembre de 2010).
El hecho de que países importadores de este biocombustible fijen entre otras
medidas, umbrales de ahorro en la emisión de GEI, supone una barrera para su
comercio internacional.
En efecto, estas normativas plantearon una gran preocupación en el sector de biodiesel en Argentina, por lo cual se comenzaron a coordinar acciones entre el sector
público y privado, a fin de establecer negociaciones e intercambio de información
sobre la cadena de biodiesel en Argentina, con el Centro Común de Investigaciones
(JRC, por sus siglas en inglés) y con la Dirección General de Energía de la
Comisión Europea. Como resultado de ello surgió una primera misión integrada
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por técnicos, científicos, funcionarios y empresas (MAGyP, Cámara Argentina de
Biocombustibles (CARBIO) e INTA). En la misma, se buscó demostrar internacionalmente la sustentabilidad del biodiesel argentino, para lo cual se expusieron
los resultados de los cálculos de ahorro de emisiones GEI de la producción de
biodiesel de soja, tomando en cuenta a la SD como sistema de cultivo en las diferentes zonas productivas en Argentina. Los resultados presentados fueron sustancialmente superiores a los establecidos por la directiva de la UE.
Por último, recientemente, la Comunidad Europea (CE) presentó una nueva propuesta para integrar la normativa, la cual se encuentra fuertemente influenciada
por el debate alimentos vs. biocombustibles. La medida más importante es que
los biocombustibles a base de cultivos alimenticios van a contabilizar por no más
del 5% del consumo de energía en el sector transporte para el 2020. Tal es así,
que se considera reducir la utilización de biocombustibles convencionales (primera generación) por considerarlos un obstáculo para alcanzar los objetivos de
reducción de contaminación. Para ello, se presentó un listado de productos prioritarios que constituirían una transición hacia biocombustibles con altos ahorros
de emisiones incluyendo en el cálculo el cambio indirecto en el uso de la tierra
(ILUC, por sus siglas en inglés): productos que contabilizan doble y productos
que contabilizan cuádruple. Por otro lado, serán establecidos factores del ILUC
por materia prima, que para el caso de los cultivos oleaginosos el factor de emisión estimado es el más elevado (55 g CO² eq/MJ).
En tal sentido, la Argentina enfrenta el desafío de constituir un equipo de trabajo
institucional que analice la problemática, considerando el sistema de producción
agropecuario argentino, el sector industrial de procesamiento y el cambio habido
en el uso de la tierra en las regiones donde se producen las materias primas
empleadas para la elaboración de biocombustibles, enmarcando sus análisis en
aspectos relacionados a la sustentabilidad de los biocombustibles y su amenaza
a las exportaciones argentinas.

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3.3) Sistema de análisis de riesgo y vulnerabilidad
La Argentina es un país potencialmente vulnerable a los efectos de la variabilidad y el cambio climático debido a que un gran porcentaje de sus exportaciones
son commodities agrícolas y manufacturas del mismo origen. Esta vulnerabilidad alcanza incluso a la generación de energía hidroeléctrica, fuente de alta
incidencia en la matriz energética nacional.
El proyecto que se inscribe dentro del Programa AI y que cuenta con la colaboración del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) lleva
el nombre de "Determinación de las reservas de agua en el suelo para evaluación
de riesgo de estrés hídrico en cultivos" y tiene como objetivo general fortalecer el
sistema de monitoreo y alerta temprana de las reservas hídricas para los cultivos
de secano que actualmente se publica semanalmente en la Web del MAGyP.
Como objetivos específicos plantea: a) determinar el almacenaje de agua en
el suelo en tiempo real en diez sitios de la región pampeana mediante sondas y difundir las mediciones a través del Sistema de Información y Gestión
Agrometeorológico (SIGA) desarrollado por INTA, b) analizar los suelos, calibrar sondas de medición de humedad y relacionarlos con características físico
químicas de los suelos para mejorar la oferta de información y facilitar el ajuste
de los modelos climáticos (FAUBA), c) calibrar el modelo de balance hídrico
desarrollado por la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) y realizar los ajustes
necesarios para mejorar su precisión.
El proyecto prevé la articulación institucional con el Instituto de Clima y Agua
del INTA y la Facultad de Agronomía de la UBA, así como de la Oficina de
Riesgo Agropecuario del MAGyP. La duración prevista es de dos años.
A la fecha, se han instalado seis estaciones meteorológicas automáticas nuevas
y se adecuaron otras tres, totalizando nueve estaciones que se encuentran transmitiendo información sobre temperatura, humedad, precipitación, y dirección y
velocidad del viento, en tiempo real en las localidades de:
» 25 de Mayo, Buenos Aires
» Balcarce, Buenos Aires
» Ferré, Buenos Aires
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»
»
»
»
»
»

Las Armas, Buenos Aires
Trenque Lauquen, Buenos Aires
Manfredi, Córdoba
Departamento Tala, Entre Ríos
Anguil, La Pampa
Las Rosas, Santa Fe

La instalación de las nuevas estaciones meteorológicas por parte de INTA en áreas
externas a la de cobertura actual del Sistema y los estudios de suelo que se realizarán en cada zona, permitirán la ampliación de la red de puntos disponible para
el Monitoreo y Alerta Temprana de las reservas hídricas, así como también ajustar
y calibrar el sistema operativo de monitoreo de las reservas de agua llevado adelante por la ORA. Estos avances harán factible una mejor calidad en las evaluaciones y una mayor disponibilidad de información tanto para la toma de decisiones
a nivel gubernamental como para los productores, posibilitando un mejor manejo
de sus cultivos (por ejemplo: ajuste de fechas de siembra, determinación de las
necesidades de riego complementario y optimización del uso de recursos).

3.4) Ordenamiento Territorial Rural (OTR)
El desafío a enfrentar en la actualidad es armonizar el mantenimiento de altos
niveles de producción agropecuaria y forestal, para proveer alimentos y materias
primas a la sociedad, con la conservación a largo plazo de los ecosistemas que
sustentan a las poblaciones humanas y su actividad productiva. Este desafío será
mayor en el futuro, ya que se prevé un aumento del consumo en los países emergentes que impactará sobre la demanda de productos primarios93.
En este marco, el Programa de Agricultura Inteligente promueve la planificación
rural estratégica para la Argentina, con apoyo de la FAO y en el marco de la
Política Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial del Plan Estratégico
Territorial Argentina 2016, del Ministerio de Planificación Federal.

93

INTA. Proyecto Planificación del uso de las tierras para el ordenamiento territorial rural. www.inta.
gob.ar/proyectos/pneco-091001

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En este contexto, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca está llevando a cabo, en cooperación técnica con la FAO, el proyecto TCP/ARG/3302:
"Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de
Ordenamiento Territorial Rural de forma participativa e iterativa" que busca contribuir a una Argentina equilibrada, integrada, sustentable y socialmente justa, en
el marco de los lineamientos de la Política Nacional de Desarrollo y Ordenamiento
Territorial del PET. Asimismo, busca fortalecer las capacidades que permitan
abordar procesos de Ordenamiento Territorial Rural a nivel nacional.
Para abordar este proceso y dentro del marco de este proyecto, se convocó al
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), brazo técnico del MAGyP,
para obtener un plan de ordenamiento territorial (POT) en el Departamento de
Tunuyán, sitio piloto del proyecto. Asimismo, a través del accionar del INTA, se
logrará capacitar a los actores relevantes de municipios provinciales, de organismos de ciencia y técnica y del INTA en los aspectos metodológicos de OTR.
Por otro lado, el proyecto cuenta con la participación de la Facultad de Agronomía
de la Universidad de Buenos Aires, encargada de recopilar y sistematizar la información de OTR disponible a nivel nacional, con el fin de elaborar una guía de
protocolos de Ordenamiento Territorial Rural, donde se incluyan casos y recomendaciones futuras y que sirva de herramienta para la toma de decisiones.
Asimismo, esa información, junto a contenidos técnicos específicos serán volcados en la elaboración de un libro que permita avanzar en los conocimientos
básicos en relación al Ordenamiento Territorial Rural.

3.5)	Huella de carbono y huella hídrica
La creciente necesidad de alcanzar la seguridad alimentaria a nivel global, ejerce
presión sobre los recursos naturales, en pos de alcanzar una mayor producción y
productividad. Mundialmente, están apareciendo conceptualizaciones que tratan
de englobar aspectos productivos y ambientales para derivar de ellos estrategias y
recomendaciones que aborden la problemática. En esta línea y considerando algunas de las causas del Cambio Climático, algunos mercados de países desarrollados
han elaborado metodologías que permiten realizar el cálculo y comunicación de la
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Huella de Carbono a nivel internacional y han comenzado a solicitar ecoetiquetas
con indicadores ambientales. Si bien por el momento estos estándares son voluntarios, podrían convertirse en el mediano plazo en restricciones al comercio.
La Huella de Carbono (HC) es un indicador ambiental que estima la cantidad
de gases de efecto invernadero (GEI), medidos en equivalentes de dióxido de
carbono (CO2eq), que se emiten a la atmósfera por acción directa o indirecta de
un individuo, organización, evento o producto.
Comprende las emisiones de todas las actividades o eslabones del proceso que
describe el ciclo de vida de un producto, desde las materias primas utilizadas
hasta la disposición final de sus residuos. Hasta el momento, se trata de una
iniciativa privada, pero comienza a ser un requerimiento para el acceso de ciertos productos agroexportables a determinados mercados. En este sentido, resulta
prioritario anticiparse a los cambios emergentes en el comercio internacional, y
contribuir a la construcción de una postura nacional sólida e informada.
En tanto, la Huella Hídrica (HH) es un indicador ambiental de uso de agua dulce
que considera el consumo directo e indirecto del consumidor o productor. La
huella hídrica se puede estimar para un individuo, un producto o un proceso y se
define como el volumen total de agua utilizado para producir un bien o servicio,
a lo largo de toda la cadena de producción y durante todo el ciclo de vida, desde
la obtención de las materias primas hasta la disposición final de los residuos.
Presenta tres componentes:
1) Huella verde, se refiere al consumo de agua de lluvia almacenada en el
suelo, en la medida en que ésta no se convierta en escorrentía.
2) Huella azul, indica el consumo de agua dulce superficial o subterránea a lo
largo de la cadena de suministro de un producto.
3) Huella gris, se refiere al agua contaminada y se define como el volumen
teórico de agua que se requiere para asimilar la carga de contaminantes,
dadas las concentraciones naturales y los estándares ambientales de calidad
de agua existentes.

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Frente a la aparición de estos indicadores de potencial impacto sobre las exportaciones argentinas, y con la finalidad de mejorar la competitividad de los productos agropecuarios nacionales en los mercados internacionales, se crea el Proyecto
AIHCHI (Agricultura Inteligente, Huella de Carbono y Huella Hídrica), coordinado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) y en articulación con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Sus objetivos específicos son relevar la situación y normativa nacional sobre
ambas huellas y definir las principales estrategias nacionales, convocar a las
cadenas prioritarias para acordar de forma participativa las acciones a desarrollar, y avanzar en la elaboración de guías metodológicas en la temática para las
principales cadenas de productos agroexportables.
La ejecución del Proyecto AIHCHI implica la formación de un equipo interdisciplinario de trabajo, que relaciona al MAGyP y al IICA, con el INTA, asociaciones agropecuarias y con el sector privado y el sector de Ciencia y Técnica.
Específicamente en materia de Huella de Carbono, se realizaron entre 2011 y
2012, reuniones de trabajo con múltiples actores de los sectores gubernamental, privado, académico y técnico, entre los que se destacaron: representantes
del IICA, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el Instituto Nacional
de Tecnología Agropecuaria, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad
Agroalimentaria (SENASA), el Instituto Nacional de Semillas (INASE), la
Universidad de Buenos Aires (Facultad de Agronomía y de Veterinaria), la
Universidad Tecnológica Nacional - Facultad Regional Mendoza (UTN-FRM),
el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la Asociación Argentina de
Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), la Asociación
Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID), el Instituto
Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), el Consejo Profesional de
Ingenieros Industriales, el Consejo Profesional de Ingenieros Agrónomos y múltiples áreas del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. En el marco de
dichas reuniones se presentó el proyecto con sus objetivos y alcances, se identificaron limitantes y necesidades, se discutieron acciones futuras, y se seleccionaron cinco productos agroexportables prioritarios para enfocar las acciones: carne
bovina, vinos, miel, cítricos (con énfasis en limón), y peras y manzanas, luego
de un proceso de consulta a diferentes áreas del MAGyP y de la consideración

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de estudios económicos elaborados por el MAGyP94 y la Cancillería95. Los criterios de selección considerados fueron el volumen de exportación a mercados
de riesgo, la pertenencia a una economía regional, la generación de mano de
obra en el territorio, ser productos con incorporación de valor agregado, posibles de aumentar sus exportaciones según el Plan Estratégico Agroalimentario
y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2016 (PEA2), y servir de insumo
para otras cadenas.
Mediante la acción conjunta con otras instituciones gubernamentales, públicas
y privadas, en el proyecto se compararán metodologías de estimación de HC, se
realizarán análisis de ciclo de vida para los cinco productos, un estudio de metaanálisis del factor Ym (que estima la emisión de metano en relación a la ingesta)
y una guía metodológica para los productores de vino. Estas acciones brindan
apoyo directo al sector productivo y otorgan herramientas pre-competitivas, a
través de las cuales se puede dar respuesta a las demandas de los consumidores
por una producción sustentable.
A través del avance en el desarrollo de las herramientas precompetitivas, se
obtienen diferentes beneficios. Para la industria, estos beneficios permiten un
aprovisionamiento de materia prima estandarizada. Para el productor, se logran
beneficios para la comercialización de su producción a distintas empresas y en
distintos canales. En el caso del sector gubernamental, los beneficios derivan
del hecho de poder adelantarse a las futuras demandas, como forma de sentar
las bases para la futura competición de diferentes productos, mediante acciones
dirigidas a los actores del sector. Desde el sector de la producción primaria y de
la agroindustria, obtener los beneficios derivados de la utilización de este tipo
de herramientas, requiere del involucramiento del sector en su conjunto para
lograr la sustentabilidad de la producción. Desde el sector de Ciencia y Técnica,
requiere el desarrollo de tecnologías apropiadas que permitan la innovación dentro del sector agroindustrial.

94

Verónica Caride, Desafíos para las Agro-exportaciones Argentinas en Términos de Huella de Carbono.
Informe inédito. Dirección Nacional de Relaciones Agroalimentarias Internacionales, 2012.

95

La Huella de Carbono y su impacto potencial sobre las exportaciones argentinas / María Victoria
Lottici. - 1 a ed. - Buenos Aires: Centro de economía internacional, 2012. 53p.; 30 x 21 cm. - (Serie
de Estudios del CEI; 14)

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Actualmente la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, continua trabajando en forma conjunta con las Cámaras Nacionales del sector para la identificación de prioridades y lineamientos de acción para cada uno de los productos
agroexportables sensibles a la huella de carbono por mercado de destino o nivel
de comercialización.

3.6) Impacto de los agroquímicos en el		
ambiente y la población
La soja resistente a glifosato, autorizada a producirse a mediados de los 90, tuvo
una gran adopción por parte de los productores agropecuarios, en coincidencia
con un paquete tecnológico que incluye la siembra directa y el uso de agroquímicos tanto en el cultivo como en el periodo de barbecho.
Así, la superficie sembrada con la oleaginosa se multiplicó por tres, pasando de
6,0 a 18,6 millones de hectáreas entra la campaña 1996/97 y la 2010/11. Este fenómeno tuvo un correlato en el cambio de la matriz de productos fitosanitarios utilizados para la producción agrícola, especialmente en lo referido a los herbicidas de
control total como el glifosato e insecticidas que controlaran las plagas de la soja.
De ahí que el objetivo de este proyecto sea consolidar un sistema de monitoreo
eco-epidemiológico articulado con las prácticas convencionales de manejo de los
sistemas agropecuarios, evaluando el impacto del uso de sustancias químicas en
la producción de los cultivos en la región pampeana caracterizando los efectos
de la aplicación de glifosato, endosulfán y clorpirifós, sobre la salud de grupos
poblacionales y recursos naturales y evaluar el riesgo toxicológico.
Para este estudio se prevé una duración de tres años y que sea ejecutado por las
Facultades de Agronomía y de Farmacia y Bioquímica de la UBA.

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3.7) Emisiones de gases efecto invernadero en la
cadena de valor de la carne bovina
Los patrones de consumo de alimentos han cambiado en las últimas décadas,
siendo evidente el aumento de la demanda de carnes, lácteos y frutas. Este fenómeno constituye un cambio importante en el mercado, ya que el aumento en la
demanda de carne vacuna ha tenido lugar en países de gran población con severas limitaciones para satisfacer el mayor consumo con producción propia. Como
consecuencia de este fenómeno, el número de países importadores de carne
vacuna ha crecido notoriamente, incluyendo grandes importadores como Rusia
y Japón. En este contexto, la ampliación del mercado para las carnes argentinas
impactará favorablemente en toda la cadena cárnica, con la consiguiente generación de empleos e ingresos.
Para alcanzar dicho crecimiento, es necesario desarrollar evaluaciones sistémicas de la capacidad de producción y comercialización en la República Argentina
de ganados y carnes. Los sistemas productivos de alimentos ejercen una fuerte
presión sobre los recursos naturales que de no tenerse en cuenta podrían generar impactos negativos en el ambiente. En este contexto, la iniciativa lanzada
mediante este proyecto, de realizar un estudio vinculado a las emisiones de gases
de efecto invernadero en la cadena de producción y comercialización de carne
bovina, se vuelve una herramienta esencial para enfrentar los nuevos desafíos
de la sustentabilidad y alcanzar un posicionamiento internacional de las carnes
bovinas argentinas.
Recientemente, en los países desarrollados se han comenzado a elaborar estándares privados relativos al análisis, cuantificación, certificación, comunicación
y etiquetado de emisiones de gases efecto invernadero en base al ciclo de vida
de un producto. Estos países, a su vez, son los que concentran una parte sustancial de las demandas de alimentos. Si bien a nivel multilateral, la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) no obliga a
los países en desarrollo a la reducción de emisiones, es notable como estos países trasladan obligaciones de reducción a los productores agrícolas, ganaderos
y al sector industrial de los países en desarrollo. Asimismo, se puede apreciar
que los requisitos vinculados a las emisiones de gases de efecto invernadero y
a la certificación de indicadores ambientales representan hoy, en muchos casos,
una manifestación del mercado, constituyéndose en barreras para-arancelarias
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del comercio internacional. De esta forma, iniciativas en principio voluntarias
comienzan a ser exigidas como una restricción para el acceso a un mercado,
existiendo la posibilidad a futuro de que se vuelvan demandas formales.
Por estas razones, el Programa de Agricultura Inteligente incluye un componente relativo a la realización de un estudio vinculado a las emisiones de gases
de efecto invernadero en la cadena de producción y comercialización de carne
bovina, como una herramienta esencial para enfrentar los nuevos desafíos de la
sustentabilidad y alcanzar un posicionamiento internacional de las carnes bovinas argentinas.
El proyecto tiene como objetivos generales, estimar las emisiones de GEI de
la cadena de valor de la carne bovina en la República Argentina ante diferentes
escenarios productivos, generar información confiable que sirva para el posicionamiento de nuestro país en las discusiones internacionales sobre este tema,
producir información que pueda ser utilizada en otros proyectos relacionados del
MAGyP y analizar el impacto económico de conocer las emisiones de GEI sobre
la apertura de los mercados.
Este componente del Programa Agricultura Inteligente (AI), busca potenciar las
fortalezas nacionales para la medición de GEI junto a los modelos desarrollados
por el Observatorio de la Cadena de la Carne del MAGyP. Para llevar adelante
el proyecto se prevé la participación de asociaciones de productores, el sector de
Ciencia y Técnica y del equipo del MAGyP.
Los objetivos específicos incluyen el desarrollo de una metodología de cálculo
para toda la cadena de valor consistente con la normativa internacional, la implementación de la metodología de estimación de emisiones de GEI de la cadena en
un modelo dinámico, la identificación y descripción de sistemas productivos, la
realización de estimaciones de emisiones ante diferentes escenarios productivos
y la publicación de la metodología.
De esta manera, el proyecto de estimación de GEI de la carne bovina permitirá
identificar aquellos puntos sobre los que se podría trabajar para mejorar la eficiencia de los sistemas productivos a través de una disminución de las emisiones
GEI, mejorar el posicionamiento de nuestro país a nivel internacional, así como

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también contar con información más acabada sobre las emisiones ganaderas
nacionales, a fin de evitar trabas comerciales en los distintos mercados.

3.8) Emisiones de óxido nitroso por la agricultura
Argentina es el principal exportador mundial de biodiesel de soja en la actualidad. Sus ventas externas destinan casi exclusivamente al mercado europeo. La
Unión Europea puso en vigor a fines de 2010 la Directiva Nº 28/2009 sobre
promoción de energías renovables. Entre otros aspectos, en la norma se consigna
que el valor de ahorro de emisiones de gases con efecto invernadero asignado
"por defecto" para el biodiesel de soja es inferior al umbral mínimo establecido,
por lo tanto, ello constituye una amenaza en el terreno del comercio internacional
para el desarrollo de la agroindustria del biodiesel argentino.
Del total de emisiones de GEI atribuibles al biodiesel de soja, la producción del
grano es la etapa de mayor relevancia. La estimación de estas emisiones normalmente se realizan en base a metodologías que contemplan el uso de factores de
emisión que muestran gran nivel de indeterminación, por tal motivo los resultados obtenidos a partir de éstos resultan sumamente inciertos.
Realizar mediciones de GEI a nivel de cultivo y en gran escala, para transformarlos luego en datos país, permitiría cuantificar la huella de carbono del cultivo
de soja dentro de los sistemas habituales de cultivo, y simultáneamente brindar
sólidos argumentos científicos para sostener la posición negociadora argentina.
A partir de estos antecedentes surgió la idea de promover un proyecto para
conformar una red de monitoreo de GEI en sistemas agrícolas, en el marco del
Programa de Agricultura Inteligente.
La formalización del proyecto se plasmó mediante la Resolución MAGyP N°
710/2012, a través de la cual se creó el Proyecto de Medición y Evaluación de
Emisiones de Oxido Nitroso en la Agricultura.
El objetivo general del proyecto consiste en desarrollar una red de monitoreo de
las emisiones de GEI con énfasis en el óxido nitroso, en los sistemas productivos
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de las principales zonas agrícolas de Argentina. A partir de los datos generados
por la red, se podrán elaborar trabajos científicos que caractericen el comportamiento de los sistemas agrícolas argentinos en relación con la generación de GEI.
Tiene un plazo de tres años de duración, el tiempo mínimo necesario para generar
una masa de datos acorde con los objetivos propuestos. En cada sitio de ensayo
se realizan muestreos con periodicidad mensual (12 muestreos/año).
La red está conformada por siete grupos de trabajo que inicialmente trabajarán
sobre 14 sitios de ensayos, distribuidos en las principales zonas agrícolas de
nuestro país (región pampeana, NEA y NOA). Los grupos están conformados
por investigadores pertenecientes a la Universidad Nacional de Buenos Aires
(FAUBA) y de Mar del Plata (FCA-UNMdP), al INTA y a la Comisión Nacional
de Energía Atómica. Cada grupo trabajará de manera independiente sobre la base
de un mismo diseño experimental y un protocolo de medición (basado en protocolos internacionales), bajo una coordinación científica única para toda la red.

3.9) Buenas Prácticas Agrícolas
El presente crecimiento de la población mundial y de la demanda de alimentos,
ha sido acompañado por una oferta que ha seguido el paso. Se espera que la
tendencia se sostenga en los años venideros. Como contracara, los recursos naturales han sido y seguirán siendo sometidos a una incesante presión que pone en
riesgo su preservación y sustentabilidad futuras.
Las fuentes de incremento de la oferta de productos agropecuarios son básicamente dos: la expansión de la frontera agrícola y el incremento de la productividad (cantidad de producto/unidad de superficie) del suelo actualmente en producción. La primera de ellas ofrece limitantes bastante precisas, sea por razones
de potencial productivo de las nuevas tierras y/o porque su puesta en producción
supone incurrir en costos prohibitivos, o porque existen regulaciones normativas
con respecto al uso del suelo en determinadas zonas o regiones que limitan la
expansión ulterior de la frontera agrícola sobre dichas áreas.
El incremento de la productividad supone la adopción de nuevas tecnologías de
producto y de procesos en los sistemas productivos vigentes. La intensificación
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de los sistemas productivos conlleva un incremento de la presión sobre los recursos naturales que, en algunos casos, ya muestran variados grados de deterioro.
Por lo antedicho, el incremento de la oferta de agroalimentos debería realizarse
tratando de resolver el dilema entre la búsqueda de mayor producción y la sostenibilidad de los recursos naturales afectados al proceso productivo, en términos
generales y en particular de los suelos.
En este marco, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca mediante la
Resolución 570/2011, ha promovido la creación del Programa Nacional de
Prácticas Agrícolas Sustentables con el objeto de promover el desarrollo y la
adopción de tecnologías, prácticas de manejo integral de los recursos naturales y
sistemas de producción, compatibles con el desarrollo sustentable en lo económico, social y ambiental.
Esta iniciativa que se enmarca en los postulados del Programa de Agricultura
Inteligente, cuenta con otros antecedentes normativos tanto en lo que hace a la
preservación del recurso suelo96, como a la difusión y adopción de buenas prácticas agrícolas97, y en este marco viene desarrollando diferentes actividades de
capacitación relacionadas con la difusión y adopción de estas prácticas orientadas principalmente a la producción de frutas, hortalizas y aromáticos.

96

Resoluciones SAGPyA Nº 113/99 y 478/2008: creación del Sistema de Apoyo Metodológico a los
Laboratorios de Suelos y Agua (SAMLA); Resolución SAGPyA Nº 175/2009: creación del Programa
Nacional de Interlaboratorios de Suelos Agropecuarios (PROINSA).

97

Resolución Nº 323/2009: creación de la Comisión Nacional de Buenas Prácticas Agrícolas;
Resolución SAGPyA 71/99 Guía de Buenas Prácticas de Higiene y Agrícolas (hortalizas frescas);
Resolución SENASA 510/2002 Guía de Buenas Prácticas de Higiene y Agrícolas (cultivo- cosecha);
Resolución SENASA 530/2001 Buenas Prácticas de Higiene y Agrícolas (Aromáticos).

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Conclusiones

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Conclusiones

Durante las dos últimas décadas, la Argentina ha experimentado una marcada
evolución en su agricultura, lo que la posiciona como una de las líderes a escala
global. Cuantitativamente, las cosechas pasaron de 38 millones de toneladas
a comienzos de 1990, a superar los 100 millones de toneladas en la campaña
2010/11. Cualitativamente, este incremento se alcanzó mediante la combinación
de diferentes factores como la aplicación de nuevas tecnologías y la generación de
conocimiento e innovación organizacional. Los cambios y mejoras introducidos
en la agricultura son múltiples y se han materializado en paralelo por diferentes
vías. En los últimos veinte años se amplió la producción y consumo de fertilizantes y la utilización de fitosanitarios, se incorporó el uso de híbridos simples
en maíz de alto potencial de rendimiento y se promovió la incorporación de la
biotecnología para ofrecer soluciones para el control de insectos y de malezas,
entre otros aspectos.
El desarrollo y amplia adopción del sistema de siembra directa trajo un doble
beneficio: comenzó a revertir el deterioro del suelo atribuible a la erosión hídrica
y eólica, y volvió utilizables para la producción de granos tierras que hasta ese
momento y bajo el paradigma de la labranza convencional, se las consideraba
solo aptas para actividades ganaderas. En paralelo, permitió mejorar un 25% (en
promedio) la eficiencia en el uso de agua para los cultivos y generar un ahorro del
50% en el consumo de combustibles.
La Argentina se constituyó líder en Latinoamérica en el diseño y fabricación
de herramientas e implementos para la siembra directa, y de agrocomponentes y maquinaria para la agricultura de precisión, tecnología que contribuyó a
aumentar la eficiencia productiva. Finalmente, para ciertos cultivos se comenzó a
implementar el sistema de embolsado de granos (almacenamiento con atmósfera
modificada), que hizo posible reducir costos. El silo bolsa permitió optimizar la
conservación de las propiedades nutricionales de los granos y forrajes y reducir
el uso de los agroquímicos que se destinaban para la conservación. Estos desarrollos de conocimiento y tecnología no sólo mejoraron las capacidades y disponi-

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Conclusiones

bilidades de los productores y del país, sino que van posicionando al país como
exportador de conocimiento y tecnología desarrollada.
Todo este proceso ocurrió, buscando armonizar los objetivos productivos, sociales
y ambientales. Los procesos de innovación y el cambio en las políticas macroeconómicas, condujeron a que a partir de 2003 el interior rural de la Argentina comenzara a vivir un proceso de recuperación del tejido económico, productivo y social.
Comenzó a gestarse una nueva visión, donde la planificación estratégica es una
pieza fundamental para el conjunto de las actividades productivas y donde no
solo se trata de producir más, sino de que este crecimiento esté acompañado, por
políticas de desarrollo sustentable para el sector agrícola-rural.
En este contexto, desde el Estado Nacional, se planteó generar una producción
eficiente, competitiva y sustentable que permita posicionar estratégicamente al
país y favorecer el acceso a los mercados. Buscó estimular el desarrollo rural
armonizado, atender a la seguridad alimentaria, mejorar las capacidades del sector
público y privado, integrar los proyectos y potenciar las acciones. Así se comienza
a gestar el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA2), que establece valores, objetivos y metas al año 2020. Este Plan Nacional plantea incrementar la producción de cereales y oleaginosas en un 60% para ubicarse en torno
a las 160 millones de toneladas en 2020, meta que busca lograrse contemplando
los tres componentes de la sustentabilidad: economía, sociedad y ambiente. La
visión compartida en la cadena agroindustrial es la de una Argentina llamada a ser
parte relevante de la solución al problema de la seguridad alimentaria global. En
este sentido se inserta el Programa AI, para contribuir en la búsqueda de potenciar
las capacidades productivas del país.
Los cambios globales y el crecimiento poblacional previsto para los próximos
años se traducirán en un marcado aumento en la demanda de alimentos, lo que
hace preciso definir políticas nacionales integrales, adecuadas al contexto y capaces de balancear los requerimientos de aumento en la producción, con la sustentabilidad y sostenibilidad del proceso. Es prioridad del Estado Nacional anticiparse
y posicionarse favorablemente en el nuevo contexto. Enfrentar oportunidades y
desafíos en relación a los cambios en el clima global, desarrollar conocimientos,
formular herramientas y fortalecer las capacidades para aumentar la producción
de manera sustentable, resultan clave.

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En este sentido, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca a través de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería y Pesca, desarrolló la marca Agricultura Inteligente (AI) y
creó por Resolución Ministerial 120/2011 el Programa homónimo.
La expresión Agricultura Inteligente se refiere a la aplicación de un enfoque sistémico a la agricultura de procesos, conservando o incrementando los servicios
ecosistémicos y facilitando el gerenciamiento de la heterogeneidad ambiental, a
través del manejo adaptativo y la mejora continua. El Programa busca alcanzar la
sustentabilidad de la producción de alimentos y energía, considerando los aumentos proyectados en el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial al año
2020 (PEA2), a través de la optimización de una agricultura de procesos y la
mejora de la eficiencia. Para ello, realiza una amplia convocatoria al espectro
institucional, integrando en su Unidad Ejecutora tanto a los distintos organismos
públicos como a las organizaciones privadas de referencia, y al sector académico. El Programa AI expresa la voluntad del Estado Nacional de avanzar en esta
forma de producir alimentos, forma que por otra parte es cada vez más requerida
por otras naciones que afrontan la problemática de la seguridad alimentaria. La
Argentina no sólo se prepara para satisfacer la creciente demanda mundial de una
población que llegará a los 9.000 millones de habitantes hacia 2050, sino que lo
está haciendo con procesos productivos que buscan minimizar el impacto ambiental y promover el desarrollo social de las regiones agrícolas. Los objetivos planteados trascienden el corto plazo y al sector público exclusivamente, avanzando
con miras hacia un horizonte de 2020, en articulación con el sector privado, sus
productores y empresarios, el sector científico tecnológico y los ámbitos públicos
provinciales y municipales.
Promover una agricultura inteligente implica desarrollar políticas activas en el
sector agropecuario que armonicen los sistemas productivos y ambientales, a la
vez que representa la respuesta del gobierno argentino al desafío de la seguridad alimentaria en un contexto de cambio climático. La mejora de la eficiencia
y la capacitación son ejes centrales que motorizan los proyectos derivados del
Programa. De esta forma, quedan involucradas en el mismo todas aquellas prácticas que hacen un uso eficiente de los recursos y optimizan los insumos, que tienen
en cuenta aspectos relacionados a un adecuado manejo del agua y del suelo, el
secuestro de carbono y la reducción de emisiones, las rotaciones de cultivos y el
manejo integrado de plagas, enfermedades y malezas.

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Conclusiones

El camino transitado en los últimos años abre una expectativa optimista de poder
alcanzar estos objetivos. Ello dependerá del grado de concientización que se logre
a nivel de la sociedad y sus instituciones, así como del rol que la Argentina quiere
y debe jugar frente al sistema agroalimentario global. En síntesis, el desafío de
producir más con un mayor cuidado ambiental y con equidad e inclusión social
marcará la segunda década del Siglo XXI para la cadena agroindustrial. Se trata
de proponer políticas desde el Estado Nacional que permitan crecer con mayor
valor agregado en origen, a fin de desarrollar una agricultura industrializada, que
genere crecimiento, desarrollo e inclusión social.

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�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

AUTORIDADES
PRESIDENTA DE LA NACIÓN
Dra. Cristina Fernández de Kirchner
MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
Ing. Agr. Carlos Casamiquela
SECRETARÍA DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
Dr. Roberto Gabriel Delgado
SUBSECRETARÍA DE LECHERÍA
Sr. Arturo Videla

AUTORES
Ingeniero Carlos Berra
Ingeniero Eduardo Di Bartolo

5

�AUTORES
Ingeniero Carlos Berra
Ingeniero Eduardo Di Bartolo

�ÍNDICE
PRÓLOGO
PRIMERA PARTE
Conceptos sobre enfermedades transmitidas por alimentos (ETAs) …………………….……….
Casos concretos de ETAs …………………….…………………….…………………….…………...
Introducción
¿Cómo se produce una ETA? …………………….…………………….…………………….…...….
¿Cómo se clasifican las ETAs? …………………….…………………….…………………….….....
Formas de transmisión de las ETAs …..………………….…………………….………………….…
SEGUNDA PARTE
Buenas prácticas de manufactura (BPM) - Good Manufacturing Practices (GMP) ……………………..
Introducción .…………………….…………………….…………………….………….......................
Conceptos preliminares …………………….…………………….…………………….…………......
¿Qué son las buenas prácticas de manufactura? …………………….…………………….……...
Reglamentaciones vigentes sobre BPM …………………….…………………….…………….......
Recomendaciones de BPM aplicadas al medio ambiente externo a las instalaciones ………...
Recomendaciones de BPM de fabricación …………………….…………………….……………...
Recomendaciones de BPM en el diseño de las instalaciones …………………….………………
Recomendaciones de BPM para la higiene del trabajo …………………….……………………...
Recomendaciones de BPM en el laboratorio …………………….…………………….…………...
Recomendaciones de BPM en higiene personal, conducta y actitudes …………………….……

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TERCERA PARTE
Procedimientos operativos estandarizados de saneamiento (POES) …………………….……... 33
¿Qué son los POES? …………………….…………………….…………………….…………......... 34
Ejemplo de POES …………………….…………………….…………………….…………............... 35
CUARTA PARTE
Conceptos sobre limpieza y sanitización en la industria lechera …………………….…………... 37
QUINTA PARTE
Manejo Integrado de plagas …………………….…………………….…………………….………... 49
SEXTA PARTE
La variable ambiental en el proceso productivo …………………….……………………............... 53
SÉPTIMA PARTE
Análisis de peligros y puntos críticos de control (HACCP) …………………….………………….. 57
ANEXO I …………………….…………………….…………………….…………............................ 67
ANEXO II ...………………….…………………….…………………….…………............................ 71

��PRÓLOGO
Como consecuencia de la globalización ha cambiado notablemente el modo de intercambio comercial referente a la
compra de alimentos entre los países.
Los requisitos exigidos a los alimentos son cada vez mayores y complejos y apuntan a obtener alimentos con
“Garantía de Calidad y Seguridad Sanitaria”.
Los países, a través de bloques regionales o en forma bilateral, elaboran los protocolos de exigencias que deben
cumplir los alimentos comercializados.
Paralelamente, estos requisitos son incorporados como exigencias internas de los elaboradores domésticos.
Los consumidores están aprendiendo a distinguir aquellos productos que, además de satisfacer sus demandas
alimenticias, le brindan la seguridad para su salud y la de sus familias.
La calidad percibida por los consumidores en la actualidad resulta de la sumatoria de variables como la presentación,
el sabor, la condición nutricional, la información del rótulo, el precio y otros. La valoración de estos atributos de
calidad varía con las personas pero en todos los casos los consumidores coinciden en un factor que debe estar
siempre presente: la inocuidad.
Los diferentes actores de la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta la comercialización, tienen la
responsabilidad de ofrecer al consumidor un alimento inocuo, pero es el estado quien debe garantizar que este
requisito se cumpla.
Hoy, la cadena láctea en forma integral, como productora de alimentos, está sometida a controles de organismos
oficiales nacionales e internacionales para poder desarrollar sus actividades, ya que clientes y consumidores
requieren y exigen alimentos seguros, inocuos y sanos.
Es en este marco que se han implementado una serie de programas, entre los que se destacan el denominado
“Sistema de Pago de Leche Cruda por Atributos de Calidad” que obliga a las partes -productores e industriales- a
valorizar el precio de la materia prima leche en función de sus características composicionales y su calidad higiénico
sanitaria.
Teniendo en cuenta el viejo axioma que dice que los procesos posteriores a los que es sometida la leche pueden
preservar la calidad de la misma pero nunca mejorarla, es que la seguridad e inocuidad debe garantizarse desde su
origen.
Los posteriores procesos y transformaciones que experimenta la leche antes de su comercialización exigen que la
misma no pierda las características originales. Por ello la Subsecretaría de Lechería de la Nación elaboró el presente
manual con los siguientes objetivos:
- Desarrollar una herramienta de consulta para las empresas y para los consumidores.
- Ayudar a garantizar la calidad y la seguridad de los alimentos lácteos elaborados.
- Posicionar a la lechería argentina de acuerdo con los más altos estándares en calidad y seguridad alimentaria.
El presente “Manual de Gestión de la Calidad y Seguridad Alimentaria en la Industria Láctea” introduce a
los elaboradores de productos lácteos en la aplicación de distintas herramientas de aseguramiento de la calidad y
seguridad alimentaria.
Además de efectuar recomendaciones sobre la aplicación de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), realiza
un recorrido sobre conceptos fundamentales que deben tener en cuenta los elaboradores de productos lácteos
como, por ejemplo, enfermedades producidas por alimentos, los procesos de limpieza y saneamiento, el manejo o
la eliminación de plagas en contacto con alimentos, todo esto enmarcado dentro de los modernos conceptos sobre
gestión ambiental.
Finalmente, se realiza una reseña de la aplicación del programa de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control,
conocido internacionalmente por sus siglas HACCP - Hazard Analisis and Critical Control Points. El HACCP es
un método caracterizado por presentar enfoques preventivos y sistemáticos para eliminar o minimizar los peligros
físicos, químicos y biológicos en los alimentos y que en la actualidad constituye la mejor herramienta para el logro
de la inocuidad alimentaria.
ARTURO J. VIDELA
Subsecretario de Lechería de La Nación

��Manual Buenas Prácticas de Manufactura

PRIMERA PARTE

CONCEPTOS SOBRE
ENFERMEDADES
TRANSMITIDAS POR
ALIMENTOS (ETAS)
11

�CASOS CONCRETOS DE ETAs
Caso ejemplo 1:
Kasdorf, S. A. c. Provincia de Jujuy y otro s Daños y Perjuicios.
Buenos Aires, marzo 22 de 1990.
Considerando:

1°) Que este juicio es de la competencia originaria de la
Corte Suprema (arts. 100 y 101, Constitución Nacional).

4°) Que igualmente está comprobado que en ese mismo
viaje se transportaron 8 latas de 20 litros de agroquímicos
por cuenta de Añatuya, S. A. Entre ellas 3 latas que
contenían un insecticida acaricida llamado Parathion. En
ese sentido, la demandada Mil Millas alega desconocer el
contenido de los envases y su condición peligrosa, que,
según sostiene, no se exterioriza correctamente. Empero,
su afirmación aparece desmentida por la declaración
de Iturre, conductor del camión que transportó la
mercadería, y por la evidencia gráfica que suponen las
fotografías de fs. 182 cuya agregación en autos no fue
cuestionada. En lo que hace a aquél, sus manifestaciones
son concluyentes; el líquido derramado en el camión, de
olor desagradable y que motivó su detención y ulterior
investigación, provenía de “unas latas de color verde,
de veinte litros cada una” que “indicaban un nombre de
herbicida y tenían dibujada una calavera”. Por otra parte,
afirma que al recibirse la mercadería en el depósito de
Mil Millas se le entregó la hoja de ruta con la observación
de “3 latas de herbicida veneno” referente a los envases
rotos.

2°) Que la parte actora demanda a la Provincia de Jujuy
y a la empresa Transportes Mil Millas, a quienes atribuye
responsabilidad por los daños sufridos, consistentes
en las pérdidas derivadas de la interdicción y posterior
disminución de ventas operada con relación al producto
Bonalac a raíz de las conductas de ambas, que estima
culposas, en los hechos generadores de su perjuicio. Esas
conductas son denunciadas como gravitantes en la muerte
de los lactantes internados en el Hospital Pablo Soria de
la provincia y se exteriorizan en la negligencia, rayana
en el dolo, de los dependientes de la empresa Mil Millas
cuando, advertidos de la contaminación del Bonalac con
un pesticida, producida durante el transporte, lo entregan
sin observaciones al personal hospitalario; y en igual
actitud de éste, que, sin tener en cuenta las condiciones
en que se hallaba el producto, lo suministra a los niños
con el lamentable resultado conocido. Como es sabido
sostiene la actora a raíz de ese episodio las autoridades
provinciales suspendieron la venta de Bonalac en una
medida que se extendió luego a otros estados y que fue
recogida con gran publicidad en los medios periodísticos.

5°) Que de lo expuesto, se desprende con certeza que,
en abierta contradicción con expresas normas legales
que rigen la materia (art. 3°, dec. 2678/69, modificado
por el dec. 1417/70), la codemandada Mil Millas
transportó leche Bonalac y otros artículos juntamente
con el insecticida Parathion desoyendo las advertencias
que ostentaban los envases de este último producto.
Asimismo, que 3 de estos envases se rompieron, y que su
contenido se derramó por todo el camión produciendo un
olor fuerte y desagradable. Como consecuencia de ello,
resultaron contaminadas otras mercaderías transportadas,
entre las cuales había una partida de bicarbonato de sodio
y otra de artículos de vestir. Estos últimos extremos
resultan igualmente acreditados por las declaraciones
prestadas en el sumario policial a fs. 90 vta., 101, 102,
104 y peritaje de fs. 307/309.
Intoxicación de bebes con leche maternizada que se
transportaba con insecticidas.

3°) Que se encuentra acreditado el transporte del producto
lácteo Bonalac por parte de la empresa Mil Millas, según
surge de la guía de transporte en copia agregada a fs. 143
de la carpeta documental anexa, que indica que la carga
consistió en 110 latas de Bonalac, contenidas en 10 bultos
para ser entregadas al Hospital Pablo Soria. Asimismo,
mediante la declaración de Clemente Silva, capataz del
depósito del Mil Millas, según lo expresa el titular de la
firma. El mencionado empleado es claro en su exposición:
“Con fecha 23/12/84, partió del depósito sito en Los
Patos 2579, el camión marca Mercedes Benz, dominio G
034.213, conducido por Víctor M. Iturre, con destino a la
Provincia de Jujuy, que sabe que el mismo transportada
la leche marca onalac (sic.) ya que había visto cargarla
en dicho vehículo el día anterior a su partida”. Asimismo,
ratifican esa prueba las declaraciones de fs. 1088, 1090
y 1092, sin que la desmientan las evasivas respuestas del
absolvente Desimone a fs. 342 vuelta.

12

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

13

�“Las intoxicaciones alimentarias y muchas de las Enfermedades Transmitidas por
Alimentos (ETAs) no ocurren por sí solas, sino que siempre son causadas por no
cumplir con las recomendaciones de las BPM”

14

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

INTRODUCCIÓN
¿Cómo se produce una ETA?
Alimento o
vehículo
asociado

Agente
biológico,
químico o físico

Huesped

Alimento o
vehículo
asociado

ETA

Agente
biológico,
químico
o físico

Huesped

15

�¿Cómo se clasifican las ETAs?

Enfermedades Asociadas a las ETAs
ENFERMEDAD

AGENTE

VECTOR

SÍNTOMAS

Botulismo

Clostridium botulinum
Toxina: botulina

Conservas, vegetales
y Animales

Visión doble, cefalea, vómitos,
diarrea, paro respiratorio

Mortal

Colera

Vibrio cholerae

Agua o alimentos
contaminados

Diarrea, deshidratación B

Baja mortalidad

S.U.H.

E. ColiO 157H:7
Toxina shiga

Carne molida,
alimentos mal cocidos

Listeriosis

Listeria
monocytogenes

Quesos, salchichas,
Aborto, malformaciones feto,
leche cruda, productos meningitis, septicemia
marinos, huevos

Población en riesgo,
alta mortalidad

Hepatitis

Virus HAV, virus HEV

Agua, frutillas, almejas Fatiga, cansancio, fiebre,
crudas
ictericia, orina oscura

Muerte (niños y
adultos), transplante

Triquinelosis

Trichinella Spiralis

Embutidos

Dolor abdominal, náuseas,
dolor muscular, edemas

Raramente mortal

Eeb / Cjd

Prión

Carne vacuna
(cerebro, ojos,
intestinos)

Pérdida memoria,
alucinaciones, cerebro
esponjoso

Mortal

Creutzfeldt Jacob

AGENTE

Salmonellosis
Gastroenteritis
Fiebretifoidea

Salmonella typhi y
paratyphi

Mayonesa, agua,
alimentos grasos,
sandwich

Fiebre, diarrea, náuseas,
cefalea, vómitos

No es mortal

Intoxicación
Paralizante

Saxitoxina, algas
dinoflagelados

Bivalvos: almejas,
mejillones, etc.

Adormecimiento lengua,
mareo, dificultad respiratoria

Muerte por parálisis
2-12hs después

Teniosis,

taenia saginata
4-10m

Agua, verduras y frutas
crudas

Colera Arsenical

Arsénico

Agua

Dolor abdominal, vómitos,
Muerte
diarrea, daño hepático, cirrosis,
cáncer piel, pulmón

Intoxicación c/
KBrO3

Bromato de
potasio

Pan

Daño renal, gastroenteritis,
náuseas, diarrea

Baja mortalidad

Cianosis,

Nitritos

Embutidos, agua

Dolor de piel azulada, vértigo,
taquicardia

Muerte bebes y niños

Intoxicación c/
micotoxinas

Aspergillus flavus
(aflatoxinas)

Trigo, maíz, nueces,
arroz, almendras

Náuseas, dermatitis, diarrea c/
sangre, vómitos

Muerte

enfermedad azul

SÍNTOMAS

Mortal, poblacion en
riesgo, bebes

ENFERMEDAD

Lombriz Solitaria

VECTOR

-

CONSECUENCIAS

16

Diarrea, adelgazamiento,
apetito, urticaria

CONSECUENCIAS

No es mortal

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

Formas de transmisión de las ETAs
HERIDA

CONTAMINACIÓN
PRIMARIA

MANO

ALIMENTO
CONTAMINADO

HECES

TOS / SALIVA
ESTORNUDO

ALIMENTO
INFECCIOSO O TÓXICO
CONTAMINACIÓN:
SECUNDARIA,
CRUZADA

BOCA

Medidas de PREVENCIÓN para las ETAs durante la producción de
los alimentos para el CONTROL de la contaminación microbiana

1. Evitar / Minimizar

(BPM - Higiene)

2. Destruir

(Procesos de descontaminación)

3. Inhibir

(Control de parámetros)

17

�18

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

SEGUNDA PARTE

BUENAS PRACTICAS
DE MANUFACTURA
(BPM)

GOOD MANUFACTURING
PRACTICES (GMP)
19

�INTRODUCCIÓN
En la actualidad el término “mejoramiento de la calidad de vida” va mucho más allá que propender a un mejor
bienestar económico.
Podemos asegurar que, desde el punto de vista de la salud humana, la medicina juega un rol importantísimo y
dinámico para asegurar que estos términos sean un hecho cada vez más visibles y mensurables (índice de vida
media, mortalidad, etc.).
En la actualidad, las empresas destinadas a la provisión de alimentos, cualesquiera que sean, realizan un gran
aporte para que las personas puedan proveerse en cantidad y en calidad suficiente asegurando así que la
necesidad básica de la alimentación cuente con excelentes productos de un alto nivel tecnológico e higiénico y a
precios razonables para este tipo de mercado.
Además, conocemos perfectamente que en la industrialización-elaboración de alimentos con un alto grado de
calidad tanto composicional e higiénico, las autoridades sanitarias competentes tienen participación y destinan
sus mayores esfuerzos para asegurar que ingresen al mercado alimentos seguros, confiables e inocuos. Es por
ello que, entre otros entes oficiales, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ha adoptado las
reglamentaciones vigentes en materia de condiciones higiénicos sanitarias y de buenas prácticas de elaboración
para establecimientos elaboradores / industrializadores de alimentos a través del documento emitido por OMS/FAO
en reunión de la Comisión del “Codex Alimentarius”, donde se elaboró el Código Internacional Recomendado de
Prácticas y Principios Generales de Higiene de los Alimentos (CAC/RCP 1-1969, Rev. 2 - 1985). Dicha normativa
hoy rige para nuestro país y el Mercosur.
Por otra parte, la industria y las empresas alimenticias tienen bien presente que elaborar alimentos que respondan
a estas normativas no sólo asegura a los consumidores actuales, sino también que alcanza a nuevos. Este
enfoque se constituye, entonces, como una buena herramienta de comercialización y marketing, que favorecerá
constantemente la disminución de los costos (pérdidas, devoluciones, etc.), participando activamente en el fin
último de toda empresa: maximizar sus beneficios.
A medida que transcurra el tiempo, las exigencias de los mercados internacionales en materia de comercialización
de alimentos, se verán cada vez más ajustadas y podrán transformarse en verdaderas barreras y obstáculos para
que las empresas puedan captar mercados externos.

Todos los consejos, normas, reglamentaciones tienden a conformar “un nivel de
piso”, mínimo exigible para la comercialización de alimentos.

CONCEPTOS PRELIMINARES

Los esfuerzos de las empresas alimenticias hoy apuntan hacia:

• El mejoramiento tecnológico.
• La formación de recursos humanos preparados y conscientes de la importancia de su tarea.
• La eficiencia en los costos.
• La apertura comercial.
Para ello, la planificación en mejoramiento continuo que comprometa a toda la empresa genera excelentes
beneficios.
Es fundamental la observación permanente de los procesos productivos, evitando cualquier riesgo de índole
operacional o sanitario que perjudique la seguridad e inocuidad del producto. Se deben crear manuales internos
de trabajo con procedimientos según las necesidades mínimas de prevención y “sensores” especiales (control
interno, máquinas, detectores, etc.), que alerten sobre posibles desvíos. Las tareas de control serán especialmente
diseñadas a partir del filtro, clasificación y análisis de los datos aportados por las operaciones en sí o por el
personal designado para ello. De aquí que la capacitación del por qué y el cómo de cada puesto de trabajo se hace
indispensable.
Para obtener productos de calidad, todos los sectores involucrados en el proceso productivo de la empresa
deberán respetar las normas de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM).
20

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

En base a este objetivo nos fijamos 3 consignas:

PREVENCIÓN + CONTROL + MEJORAMIENTO CONTINUO

La calidad de los productos se logra únicamente con la participación activa y con el
empeño de cada uno de los miembros de la industria.

¿QUÉ SON LAS BUENAS PRÁCTICAS DE MANUFACTURA?
Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) son un conjunto de recomendaciones
prácticas sistémicas que aseguran la obtención de un producto con un alto grado de
confiabilidad higiénica desde el punto de vista de su uso o consumo, teniendo como
objetivo común el aseguramiento de una calidad estándar en el producto final, la
salud del trabajador y el cuidado del medio ambiente

También pueden definirse como:

El conjunto de procedimientos y normas que permiten disminuir sensiblemente
los riesgos de contaminación (física, química y bacteriológica), de los productos en
cualquier punto de la línea de industrialización, el personal actuante y el medio
ambiente circundante

La normativa básica contempla los siguientes temas:
HIGIENE AMBIENTAL
• Ubicación, distribución, diseño, acabado, drenajes, etc..
• Iluminación, ventilación, calefacción, acondicionamiento de aire.
• Utensilios y herramientas limpias.
• Sector de trabajo ordenado y limpio.
• Máquinas y equipos bien limpios.
• Servicios: electricidad, aire comprimido, vapor, gas, etc..
• Desperdicios, efluentes sólidos: tratamiento.
• Control de plagas y alimañas; Manejo Integrado de Plagas (MIP).
• Sistemas de limpieza de equipos y locales (formulación, almacenamiento y efluentes).
HIGIENE PERSONAL
• Buena salud. Servicio de atención médica.
• Manos limpias.
• Ropa de trabajo limpia.
• Cabellos y brazos cubiertos.
• Manos y brazos sin anillos, relojes, pulseras, etc..
• Locales de aseo: vestuarios, sanitarios y casilleros personales.
• Herramientas y productos para aseo personal (lavar, secar y desinfectar).
• Lugares de esparcimiento.
HIGIENE DE LOS ALIMENTOS
• Procedencia de la materia prima.
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�• Recolección y transporte.
• Respeto por los parámetros del proceso.
• Identificación y control de los puntos críticos. Registro.
• Almacenamiento / distribución correctos.
• Descartes y re-trabajo.
HIGIENE GENERAL
• Ser responsable.
• Ser informado.
• Ser organizado.
• Ser ordenado.
CONTROL
• Sistemas de control.
• Organización del control.
• Información y educación/capacitación.
• Laboratorios.
En una primera observación de las normas FAO/OMS (CAC/RCP 1-1969, Rev. 2 - 1985), se describen las
siguientes secciones:
1. Objetivos y ámbito de aplicación
1.1. Ámbito de aplicación.
1.2. Objetivos.
2. Definiciones
3. Requisitos de higiene en la zona de producción/recolección
3.1. Higiene del medio donde proceden las materias primas.
3.2. Recolección y producción.
3.3. Transporte.
4. Requisitos higiénico-sanitario en el proyecto y construcción de
Las instalaciones.
4.1. Emplazamiento.
4.2. Vías de acceso y zonas usadas para el tráfico de rodados.
4.3. Edificios e instalaciones.
4.4. Equipos y utensilios.
5. Establecimientos: Requisitos de higiene
5.1. Conservación.
5.2. Limpieza y desinfección
5.3. Programa de inspección de limpieza.
5.4. Subproductos.
5.5. Almacenamiento y eliminación de desechos.
5.6. Prohibición de animales domésticos.
5.7. Lucha contra las plagas (MIP).
5.8. Almacenamiento de sustancias peligrosas.
5.9. Ropa y elementos personales.
6. Higiene personal y requisitos sanitarios
6.1. Enseñanza de higiene.
6.2. Examen médico.
6.3. Enfermedades contagiosas.
6.4. Heridas.
6.5. Lavado de las manos.
6.6. Limpieza personal.
6.7. Conducta personal.
6.8. Guantes.
6.9. Visitantes.
6.10. Supervisión.

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�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

7. Establecimiento: Requisitos de higiene en la elaboración
7.1. Materia prima.
7.2. Prevención de la contaminación cruzada.
7.3. Empleo de agua.
7.4. Elaboración.
7.5. Envasado.
7.6. Almacenamiento y transporte de los productos terminados.
7.7. Muestreo y procedimientos de control de laboratorio.
Apéndice I. Limpieza y desinfección.

REGLAMENTACIONES VIGENTES SOBRE BPM
Al comienzo de la introducción se destacaron los esfuerzos realizados por organismos oficiales para dar pautas y
reglamentaciones referidas a BPM.
Salvo excepciones, las normativas vigentes tienen su ámbito de aplicación en el sector de alimentos para el
consumo humano y con el objetivo de garantizar un producto inocuo, saludable y sano (CAC/RCP 1 - 1969. Rev. 2
- 1995, sección I, 1.1), no destacándose una reglamentación particular a cada alimento y aún menos para el sector
de lechería. En este último ámbito, existen varias instituciones no gubernamentales que han procurado adaptarlas
a sus áreas específicas.
Las reglamentaciones vigentes para Argentina y Mercosur son las siguientes:
• OMS/FAO, “Codex Alimentarius”. (CAC/RCP 1 - 1969. Rev 2 - 1995.
• Mercosur: Resolución Mercosur GMC Nº 80/96. Reglamento técnico del Mercosur.
• Argentina: Para lácteos, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, adoptando la 		
reglamentación de OMS/FAO.
• Uruguay: Laboratorio Tecnológico del Uruguay. Ministerio de Salud Pública.
• Otros: Argentina para importaciones y exportaciones: Ministerio de Salud, Instituto Argentino de Sanidad y
Calidad Vegetal, entre otros.
ESTRUCTURA DE LA NORMATIVA:
Esta norma es perfectamente estructurada y debe respetar una serie de condicionamientos para llegar a una
implementación exitosa.
En primer lugar, el diagnóstico situacional de la empresa, realizado por personal idóneo o asesorías pertinentes,
llevará a implementar un plan de trabajo acorde a las necesidades de la empresa las cuales, además de
cuestiones particulares, serán condicionadas por el tamaño de la misma, el producto a elaborar, las características
de sus materias primas y/o productos elaborados, tipo de producción, condiciones de cosecha o recolección de las
materias primas, etc.
La normativa está estructurada de la siguiente manera:
a) Interés por parte de la dirección general de la empresa.
b) Diagnóstico situacional.
c) Capacitación en BPM por sectores.
d) Designación del Comité de la Calidad (CC).
e) Redacción del Manual de BPM.
f) Implementación.
g) Registro de datos.
h) Análisis de los datos.
i) Auditorias permanentes.
j) Retroalimentación.

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�a) Interés por parte de la dirección general de la empresa
Como cualquier otra herramienta de aplicación voluntaria, las BPM necesitan y requieren del compromiso formal y
total de la dirección general de la empresa, ya que sin su apoyo y direccionamiento de las acciones a seguir, nada
sería posible.
Actualmente, más que una norma de aplicación voluntaria son, en ciertos casos, requerimientos de las autoridades
legales en materia de aprobación de plantas industriales y productos, como así también de clientes que exigen
algún tipo de control sobre la producción de alimentos o materias primas que luego comprarán.
Podemos afirmar que, en un buen número de casos tanto estatales como privados, las exigencias no son
sistémicas desde el punto de vista de la producción, sino más bien sectoriales de acuerdo a la etapa o proceso
involucrado en un determinado producto.
Las normas de BPM son integrales y sus beneficios se maximizan con la aplicación a todo el sistema productivo.
b) Diagnóstico situacional
Dicho diagnóstico es realizado por personal específicamente entrenado o auditores en BPM. Por sus
características, esta tarea es crucial y es la iniciadora de las actividades a planificar en el futuro.
Los resultados del diagnóstico son elevados a la gerencia, que delineará conjuntamente con el Comité de la
Calidad el cumplimiento de las actividades y pasos de la estructura de la norma.
c) Capacitación en BPM por sectores
Para que la puesta en funcionamiento de estas herramientas sea exitosa desde el comienzo, no sólo debemos
informar a los sectores involucrados, sino también debemos capacitarlos en la normativa.
Desde el comienzo, este tipo de acciones sistémicas genera actitudes positivas por parte del personal, ya que
se sienten identificados con los cambios, saben de qué se trata, opinan favorablemente y entienden una serie de
movimientos y observaciones de personal generalmente extraño a su sector y más aún a su planta.
La capacitación debe ser integral, no debe excluir a ninguna persona relacionada con la producción o manipulación

24

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

de alimentos en una planta y deben asistir todos los operarios, mandos medios y altos para poder así jerarquizar
esta actividad.
d) Designación del Comité de la Calidad (CC)
La alta gerencia delegará la función de coordinación e implementación de esta herramienta a un grupo de personas
que, excluidas parcial o totalmente de su labor habitual, dediquen el tiempo asignado a la coordinación de esta
actividad.
Generalmente los CC son interdisciplinarios y tienen por objetivo la integración de un grupo de trabajo con visión
global de la situación. Estos comités trabajarán conjuntamente en la planificación y en la confección del Manual de
BPM que posteriormente quedará en manos de la Dirección para su aprobación o modificación.
Estos grupos de trabajo suelen estar integrados por personas con formación previa en estas herramientas. Un
buen consejo es evitar darles autorizaciones especiales o mandatos superiores, ya que generalmente no es bien
visto por el resto de los compañeros con quienes pueden desarrollar tareas alternadamente.

e) Redacción del Manual de BPM
El Manual de BP es el principal documento de este sistema. Tiene como base las Normas de BPM y debe contar
con toda la información necesaria para llevar adelante esta herramienta.
Debe incluir:
• Datos de la compañía.
• Objetivos generales.
• Datos de los productos perfectamente detallados.
• Datos de los procesos.
• Instructivos de Trabajo. Procedimientos Operativos Estandarizados (POE).
• Instructivos de Limpieza y Sanitización. Procedimientos Estandarizados de Sanitización (POES).
• Consideraciones especiales.
El Manual de BPM es un documento de respaldo de cada una de las acciones y operaciones que deben realizarse
en la planta, así como la definición de los productos y procesos.
25

�Su narración y presentación final es una ardua tarea especialmente para el CC quien, una vez concluido, lo pondrá
a consideración de la gerencia general para su aprobación.
Lo recomendable es que este material sea el puntapié inicial de toda actividad posterior de implementación de
sistemas de aseguramiento de la calidad. Es más, en varios casos, está contemplado que así sea y, tanto su
narración como su contenido van tomando estructura para ir incluyendo, por ejemplo entre otras cosas, la política
de la calidad de la empresa.
Se entiende por Instructivo de Trabajo o Procedimientos Operativos Estandarizados (POE) o Standard
Operating Procedures (SOP’s) a un tipo de documento especialmente diseñado que describe una tarea o trabajo
específico, perfectamente detallado, disponible en la sección pertinente, creado con el objetivo de estandarizar
todas las actividades de una planta. La suma de todos los Instructivos de Trabajo da lugar al proceso integral de
transformación de una planta industrial.
Se entiende por Instructivo de Limpieza y Sanitización o Procedimientos Estandarizados de Sanitización
(POES) o Standard Operating Procedures of Sanitation (SOPS´s) a un tipo de documento que describe una tarea
o trabajo de limpieza y sanitización de sala, equipos, utensilios, herramientas o cualquier material que se ponga en
uso en una planta industrial procesadora de alimentos.
Estos instructivos deben ser leídos minuciosamente y respetados estrictamente.
Esta documentación debe ser puesta en conocimiento y a disposición del personal quien debe ser entrenado en
base a estos POE y POES.
f) Implementación
Es el proceso por el cual se pone en funcionamiento todo lo referido a las BPM. Indudablemente, este paso
comienza con una aplicación y puesta en práctica paulatina (por ejemplo implementar el uso de barbijos, barreras
sanitarias, cortinas de aire, control de plagas, etc.), y avanza a medida que se van poniendo a punto otras
consideraciones de las BPM.
Se considera que la norma está implementada cuando en todos los sectores involucrados y de manera integral
están aplicadas las BPM.
Una vez implementada la norma, comienzan las tareas de mantenimiento y también de “sostenimiento”.
g) Registro de datos
En toda herramienta de aplicación que controle y mejore la producción y manipulación de alimentos y que, como
objetivo primordial, tienda a la reducción o eliminación de contaminantes de los mismos se generan una gran
cantidad de datos.
Los datos aislados sólo adquieren importancia cuando se los transforma en información.
Igualmente, el registro de los mismos de manera ordenada debe tener un criterio de recolección y archivo que
responda a las necesidades de la normativa. Un ejemplo de lo expuesto sería los registros de temperatura de
pasteurización: así el testeo de la misma es constante, pero el registro sólo se hará cada minuto o cuando la
temperatura no alcance o supere determinados límites. De esta manera nos aseguramos que durante todo el
proceso, los datos acumulados brindan información de cómo trabajó el sistema en un determinado período de
tiempo.
h) Análisis de los datos
Los datos acumulados deben ser periódicamente observados a fin de tomar las decisiones que correspondan, ya
sean éstas las de modificar o corregir en un proceso un objetivo determinado.
El análisis de datos es el principal generador de decisiones y es el responsable de las acciones tomadas en las
tareas de mejoramiento continuo. Esto es, si se toman decisiones que modifican los procesos, el análisis integral
de todas las variables futuras, nos indicará si las acciones tomadas fueron correctas o son pasibles de nuevas
modificaciones.
i) Auditorías del sistema
Por sus características, esta norma es perfectamente auditable. Por auditoría se entiende la contrastación de
los resultados obtenidos con los requerimientos impuestos por la norma o necesidades del proceso. A manera
de ejemplo, y siguiendo con la pasteurización, si nuestro Instructivo de Trabajo nos dice que la temperatura de
pasteurización corresponde a un rango entre 72 y 75°C, pediremos los registros de pasteurización y observaremos
si el proceso ha sido cumplido de ese modo y, de no coincidir, deberemos observar si las tareas correctivas
establecidas por el sistema se han cumplido.
26

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

Las auditorías pueden ser:
Internas: Si son realizadas por personal de la misma empresa, generalmente de otras áreas, perfectamente
entrenados, capacitados y en conocimiento de los Instructivos de Trabajo del área a ser auditada.
Externas: Realizadas por personal externo a la empresa, generalmente contratados o exigidas y realizadas por
personal de organismos estatales. También puede ser realizada por encargo de un cliente de la empresa a fin de
constatar los procesos de la empresa.
Otra clasificación hace referencia a auditorías de partes (primera, segunda o terceras partes) aunque no son
objeto de esta publicación.
Las auditorías son planificadas con antelación y los objetos de la auditoría deben ser conocidos por el auditado.
j) Retroalimentación del sistema
El análisis de datos y los resultados de las auditorías, permiten a la compañía analizar sus procesos de manera
integral y corregir o prevenir de estados perjudiciales para la salud del producto final.
Indudablemente, cualquier modificación o incorporación de cambios en el proceso generará un nuevo paquete
de información que será observado con asiduidad o regularidad a fin de que los cambios propuestos se instalen
definitivamente o se erradiquen por causas justificadas.
El análisis de datos –junto a los resultados de las auditorias- son una herramienta muy útil para evaluar si el
sistema está funcionando satisfactoriamente.
Son tareas de la alta dirección la revisión de estos datos, la modificación de documentos y la aprobación de nuevos
procedimientos.
Si los datos del sistema obtenidos no son observados detenidamente por la alta dirección y ella no asume un
compromiso con el sistema; de nada vale la implementación del mismo.

RECOMENDACIONES DE BPM APLICADAS AL MEDIO
AMBIENTE EXTERNO A LAS INSTALACIONES
Un gran número de personas vinculadas a tareas o asesoramientos industriales menosprecian los controles sobre
el medio externo, como si no tuviera participación en la calidad del producto final. Con el fin de erradicar este
concepto, podríamos decir que en mayor o menor medida la participación del medio externo en las características
del producto final son importantes. Un ejemplo de ello es el gran volumen de aire utilizado en las plantas
deshidratadoras de leche y jugos, para secar el producto.
Otra cuestión de mucha importancia es la presencia de insectos, roedores y alimañas dentro de las instalaciones.
Esto es una excelente demostración de que las barreras para este tipo de plagas no cumplen con su finalidad.
Por estas razones es muy importante el control de la higiene ambiental inmediata y próxima a las instalaciones
de transformación, por lo que, a la hora de diseñar un plan de BPM, se sugiere tener en cuenta las siguientes
consideraciones:
a) Control de acceso vehicular a las plantas: desinfección de neumáticos.
b) Barreras para impedir el ingreso de alimañas, rastreros o insectos.
c) Control microbiológico del aire de ventilación: filtros.
d) Control físico, químico y microbiológico del aire utilizado para la producción.
e) Presión positiva en locales de producción para evitar el ingreso de aire exterior a las plantas.
f) Prevención en la edificación para preservar sobre la infestación de plagas. Barreras.
g) Construcción de la planta en lugares donde no existan otras industrias posibles contaminantes del medio. Por 		
ejemplo, proximidad de estaciones de expendio de combustibles, etc..
h) Construcción de barreras apropiadas para el ingreso de animales a la planta.
i) Control de anidación o permanencia de aves cerca de tomas de aire.
j) Uso permanente de telas metálicas en ventanas, puertas, tomas de aire, ventilaciones, etc. para impedir el
ingreso de insectos, especialmente voladores.
k) Control de plagas por cebos.
27

�l) Utilización de dispositivos capaces de neutralizar el ingreso de insectos voladores a la planta que eventualmente
hallan atravesados las barreras primarias. Electrocutores o adhesivos tóxicos.
m) Dar aviso de inmediato si se observan bolsas rotas, productos volcados en el piso que manifiesten o den 		
presunción de presencia de animales en la planta.
n) Disponer de dispositivos para el cerrado automático de puertas y cortinas, especialmente en los accesos
directos a la planta. Su apertura será tal que no quite espacio interior.
o) Los materiales de marcos y contramarcos serán de material no absorbente y de resistencia por lo menos igual a
la de las paredes adyacentes.
p) Se evitará el uso de madera u otros materiales de difícil limpieza o que acumulen suciedad por su porosidad.

RECOMENDACIONES DE BPM DE FABRICACIÓN
En contraposición a los conceptos anteriormente tratados, la mayoría de los consultados entienden que estas
recomendaciones son el punto neurálgico de la influencia en las características finales del producto.
Todos los sectores destinados a la manipulación de alimentos o materias primas alimenticias, así como los baños
que utilice el personal involucrado en las tareas inherentes se considerarán Áreas de Seguridad Alimentaria.
Se insiste en la necesidad de interpretar de manera integral las recomendaciones de BPM.
Las principales recomendaciones de fabricación se extienden a tres puntos íntimamente ligados que son:
• Recomendaciones de higiene en el puesto de trabajo.
• Recomendaciones de higiene en el proceso mismo.
• Recomendaciones de higiene en el Producto.
Estos tres puntos tienen estrecha relación entre sí, ya que si volcamos todos nuestros esfuerzos en tan sólo uno
de ellos encontraremos que ese esfuerzo ha sido en vano, porque se irán de los parámetros normales los dos
anteriores, influyendo notablemente sobre la calidad de producto.
Por otra parte, estas etapas reciben aportes de las recomendaciones de BPM para el diseño de las instalaciones.
A manera de resumen, se enuncian las principales recomendaciones de BPM para los procesos exclusivamente:
a) Evitar el tránsito de personas ajenas y materiales extraños en áreas de producción.
b) Disponer de iluminación adecuada.
c) Identificar todos los insumos, productos semielaborados y elaborados, almacenados en procesos o rechazados.
d) Evitar la contaminación cruzada.
e) Los productos deteriorados, devoluciones por vencimiento, etc. deben ser manejados de forma tal que no exista
posibilidad de que se mezclen con productos recientemente elaborados.
f) Los productos que serán reprocesados no deben afectar la calidad de los lotes a los cuales se han de incorporar.
g) Envasar el producto terminado a la mayor brevedad o protegerlo adecuadamente si es que debe permanecer 		
“desnudo” por algún tiempo.
h) Disponer de los programas de control y calibración de todo el instrumental de medición, con los registros 		
correspondientes.
i) Evitar el uso de material de vidrio.
j) Deberá extraerse el envase primario de las materias primas antes del ingreso a la sala de producción.
k) Trabajar con ropa limpia y adecuada.
La sección de Almacenamiento y su etapa posterior, la Distribución, son instancias complejas al momento de
adaptarse a las BPM, debido a la creencia errónea de que el alimento no corre peligro una vez que está envasado.
Es por ello que se sugieren las siguientes consideraciones, las cuales serán adaptadas según el tipo de industria y
los productos elaborados.
a) Establecer un programa general de higiene y control de plagas.
b) El almacenamiento de insumos y productos debe ser efectuado sobre plataformas.
c) Las plataformas, cajas y materiales dañados deben retirarse del área.
d) Si se observan productos derramados o deterioros de envase debe informarse de inmediato.
e) Las materias primas y productos deben almacenarse a una distancia mínima de 45cm de las paredes y entradas
o salidas.
f) Implementar procedimientos para mantener la adecuada rotación de los productos almacenados.
g) Respetar las condiciones de almacenamiento para el producto o sustancias de acuerdo a sus especificaciones.
h) La iluminación, ventilación, temperatura y humedad relativa debe ser la adecuada de acuerdo a los productos y
28

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

sus especificaciones.
i) Deberá disponerse de límites físicos para separar los productos en cuarentena, de los liberados, no conformes,
vencidos o devueltos.
j) Los productos tóxicos o que exhalen olor, no deben almacenarse con productos alimenticios o insumos.
Las cuestiones de rotulación deben tener una clara especificación. En este sentido debe considerarse que un
rótulo tiene la finalidad de brindar una información muy importante. Por eso, deberá ser diseñado de manera tal
que ofrezca esta información de forma clara y concisa, perfectamente comprensible por cualquier persona afectada
a las tareas del sector, evitando abreviaturas, formulaciones, puntuaciones o codificaciones que requieran de una
capacitación o formación especial para su lectura.
Todos los carteles de seguridad estarán iluminados e indicados de manera tal que en caso de contar con
personas sin alfabetización, accidentados, o a raíz de la presencia de humo u otra situación especial, puedan ser
perfectamente entendibles y disponibles (por ejemplo leyendas de matafuegos en relieve, escapes de emergencia,
etc.).
En todos los sectores de fabricación debe evitarse el cruce entre los diferentes productos semielaborados y
elaborados y la “linealidad” de la producción debe asegurarse en los recintos destinados a tal fin.

RECOMENDACIONES DE BPM EN EL DISEÑO DE LAS
INSTALACIONES
Sobre este aspecto deben destacarse dos situaciones puntuales:
a) Que las instalaciones estén en proyecto de construcción, por lo que todas las consideraciones de BPM deberán
ser contempladas por los profesionales a cargo del diseño.
b) La planta ya está físicamente construida, y debemos implementar BPM, adecuando las mismas a la normativa.
Ante estas dos situaciones se deben considerar las siguientes recomendaciones:
• La planimetría del proyecto debe establecer un sistema de producción lineal que vaya desde el ingreso de
materias primas, de depósitos o recepciones hasta la salida del producto final desde depósitos o lugares
designados a tal fin.
• El espacio físico necesario debe manejar criterios de amplitud y no de justas dimensiones.
• Las salas parcialmente limpias y las salas limpias deben tener los dispositivos de seguridad ambiental.
• La iluminación debe ser suficiente y segura para prevenir accidentes.
• Los tableros y otros elementos que estén soportados deben estar a una distancia de, al menos 5 cm de la pared.
• Deben eliminarse los ángulos rectos entre zócalos y pisos y otras uniones.
• Los pisos deben ser de material inatacable, antideslizante, de fácil limpieza y con drenajes e inclinación
adecuados que eviten la acumulación de agua.
• Las puertas deben estar provistas de sistemas que aseguren su cerradura automática.
• Las ventanas deben estar provistas de protección contra el ingreso de insectos.
• Las barreras, pasamanos o artefactos para colgar herramientas o utensilios deben tener fácil acceso a la 		
limpieza.
• Deberán respetarse las codificaciones de las cañerías que transportan fluidos.
• Las áreas de servicios deben ser independientes al edificio de elaboración.
• Se deberán colocar “pasacaños” en las paredes donde sean atravesadas con cañerías.
• Se proveerán los sistemas de seguridad personal en lugares de fácil acceso y perfectamente indicados.
• Las áreas de paso de máquinas móviles u artefactos colgantes deben ser delimitadas en el piso, al igual que las
áreas de paso de personas ajenas al sector.
• Se deben evitar todas las construcciones o diseños que acumulen suciedad y éstos deben siempre considerar su
lavado con agua.
• Los aspectos externos a las plantas deben permitir su fácil mantenimiento.
• Las cortinas arboladas para protección de vientos, deben ser construidas, en lo posible, con plantaciones
perennes.
• Las aberturas hacia el exterior deben orientarse opuestas a la circulación de los vientos más frecuentes para la
zona.
• Los accesos al interior de la planta deben ser restringidos y controlados. Además deben disponer de dispositivos
que eviten el ingreso de contaminantes a las plantas.
• La ubicación de maquinarias debe posibilitar su limpieza íntegra, tanto de ésta como la de las superficies
próximas a ella. Estarán ubicadas a no menos de 1 metro de las paredes o pasos y “despegadas” del piso por lo
menos 20cm.
29

�RECOMENDACIONES DE BPM PARA LA HIGIENE EN EL TRABAJO
Como se expresó anteriormente, es muy importante desarrollar de manera especial este tema, ya que la higiene en
el puesto de trabajo es higiene en el punto más próximo al producto.
Las normas de BPM en su punto 3.7. establecen que:

Todas las áreas consideradas de seguridad alimentaria permanecerán en todo
momento limpias, ordenadas y estéticamente bien presentadas.

Este concepto está vinculado a las tareas propias de la limpieza y en sí puede definirse como un capítulo
complementario.
La higiene en el trabajo está relacionada con la maquinaria, los utensilios, los artefactos, los soportes y las
herramientas utilizadas en una tarea y por ende una primera aproximación al tema debe hacerse desde el
conocimiento mismo de los materiales que componen el sector.
Otro aspecto a tener en cuenta son las características de las maquinarias que se van a limpiar o mantener limpias
y las posibilidades de utilización o adaptación de los sistemas de limpieza.
Recuerde que donde hay limpieza debe haber necesariamente orden ya que sin este último sería imposible una
tarea de limpieza eficiente. Además se limpia para:
a) Eliminar la suciedad.
b) Optimizar el rendimiento de los equipos.
c) Cuidar los aspectos estéticos de toda producción de alimentos, entre otras cosas.
Los programas de limpieza son desarrollados por los correspondientes Instructivos de Limpieza, los cuales serán
respetados estrictamente.
Las principales consideraciones secuenciales a la hora de evaluar la limpieza o mantenimiento de la misma en el
trabajo son:
1) Características del equipamiento, maquinaria, utensilio o herramienta utilizada en el proceso.
2) Características de su funcionamiento y uso.
3) Posibilidad de incorporación de CIP o limpieza automatizada.
4) Necesidad de saneamiento posterior según su uso.
5) Características de los agentes limpiadores según los materiales y características de los equipos.
30

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

6) Temporización de la limpieza.
7) Ejecución de la tarea según los instructivos correspondientes.
Una cuestión interesante es la observación de las BPM en sus recomendaciones sobre la vestimenta de trabajo.
Debido a su estrecha vinculación con las Recomendaciones de BPM sobre conductas y actitudes, dicho capítulo
será desarrollado más adelante.

RECOMENDACIONES DE BPM EN EL LABORATORIO
Según el punto 4.15 de la norma:

El laboratorio constituirá una unidad independiente, con sus propios sistemas de
ventilación, baños y depósitos de insumos y muestras. Ocupará preferentemente
un lugar equidistante de la planta de producción, depósitos de insumos y área
administrativa, con las que estará, en lo posible, comunicado con pasillos techados.

Esta norma no se explaya demasiado acerca de las actividades de laboratorio, ya que las Buenas Prácticas de
Laboratorio (BPL) contemplan estos aspectos en forma muy detallada.
Algunas consideraciones importantes en los laboratorios se desprenden de la lectura integral de la norma, en
donde muchos aspectos son aplicables a esta sección de la planta, por ejemplo:
• La rotulación de todo material debe ser clara y concisa.
• No se eliminarán residuos tóxicos, cáusticos, oxidantes o peligrosos en los desagües, sino que se dispondrá de
depósitos rotulados a tal fin.
• La vestimenta utilizada debe estar limpia y debe ser segura.
• Todo personal de laboratorio debe ser instruido en BPM ya que en algún momento de su vida laboral, será
partícipe de actividades en planta (muestreos, visitas, etc.).
• Se proveerá de duchas de seguridad, lavaojos y botiquines de primeros auxilios, instalados en lugares 		
estratégicos, bien visibles y disponibles.
• Todos los equipos eléctricos deben tener su derivación a tierra.
• Existirá un plan de calibración para cada instrumento que así lo exija.
• Todas las técnicas analíticas utilizadas deberán tener respaldo científico en normas validadas por organismos 		
pertinentes.
• Todo elemento de laboratorio utilizado para medición de volumen deberá tener su certificado de validación 		
correspondiente al momento de ingresar como material utilizable.
• Se dispondrá de campanas con aspiración forzada para trabajar con sustancias volátiles o gases.
• El personal de laboratorio debe disponer de elementos de seguridad de manera permanente.
• Los residuos de muestreos de alimentos o materias primas se rotularán para su posterior eliminación adecuada.
• En los laboratorios de control de alimentos sólo ingresan alimentos o sustancias del proceso para ser tratados 		
analíticamente.

RECOMENDACIONES DE BPM EN HIGIENE PERSONAL,
CONDUCTAS Y ACTITUDES
Las normas de BPM han desarrollado una extensa elaboración de aquellas cuestiones que hacen a la higiene
personal de toda persona que trabaja en una planta procesadora de alimentos, y en cuanto a las conductas
y actitudes, son vastos los ejemplos que podemos rescatar de la industria sobre la falta de consideración o
cumplimiento de las mismas.
Desde el punto de vista docente, en variadas ocasiones decimos que a cualquier máquina, equipo o instrumento
se pueden adaptar sensores que detecten un funcionamiento incorrecto o estar fuera de régimen; a la conducta y
actitud humana es imposible monitorearla permanentemente y debemos confiar en el buen desempeño de nuestras
funciones y el respeto por las normativas establecidas, para que el equipo de trabajo, logre una tarea exitosa.
A los fines prácticos, se mencionan los puntos de la norma que hacen referencia a estas cuestiones y que aducen
tanto a la higiene personal como a conductas apropiadas para el ejercicio del trabajo en este tipo de plantas.
31

�Norma
Contenido
4.14.
Los vestuarios se ubicarán, preferentemente, próximos a las entradas de las fábricas y
contarán con armarios o gavetas individuales para cada operario donde estos guardarán su
ropa de calle y sus efectos personales.
4.16.
Los baños para el personal que manipula alimentos dentro del Área de Seguridad Alimentaria,
no estarán nunca comunicados directamente con las áreas de proceso, depósitos o con
comedores o cantinas. El ingreso a los mismos se hará a través de un vestíbulo de tamaño
adecuado. Ambos, vestíbulo y baño, tendrán puertas de cierre automático, las que estarán
suficientemente distanciadas para que una persona no pueda retener ambas abiertas al
mismo tiempo.
5.2.
En cada sector del Área de Seguridad Alimentaria se instalarán lavatorios para asegurar la
limpieza frecuente de manos.
5.3.
Los lavatorios poseerán grifos del tipo “sin manos”. En los casos que se exija desinfección de
manos después del lavado, se colocarán expendedores automáticos de loción desinfectante
adecuada. En los baños habrá un cartel con las siguientes leyendas: “Es obligatorio el lavado
de manos con agua y jabón cada vez que se haga uso de inodoros o mingitorios”, “No fume
dentro del baño”, “Antes de hacer uso de los inodoros verifique si hay papel higiénico”,
“Notifique inmediatamente al responsable si advierte: rotura o mal funcionamiento de las
instalaciones sanitarias, higiene deficiente, falta de provisión de elementos de higiene”.
5.6.
En los accesos a áreas con riesgo crítico de contaminación, deberá disponerse de un sistema
de limpieza de la suela del calzado para impedir la contaminación procedente del exterior. De
acuerdo al nivel de riesgo y al tipo de proceso se podrán instalar equipos para el lavado del
calzado, alfombras, embebidas en desinfectante o inclusive cubrir el calzado con protectores
descartables.
8.2.
Todos los operarios de una planta tendrán responsabilidad por el cumplimiento de estas
normas por lo que tendrán la obligación de informar a sus superiores de cualquier situación
de incumplimiento que adviertan, correspondan o no a su propia tarea.
8.3.
No se permitirá el ingreso a las plantas de proceso de personal sin la indumentaria
reglamentaria
8.4.
El personal afectado al manipuleo de alimentos, mantendrá una esmerada higiene personal
mientras cumpla servicios.
8.5.
Mientras esté en contacto con alimentos “desnudos”, el personal, no podrá usar adornos que
no puedan ser desinfectados de manera adecuada. Deberá quitarse del cuerpo cualquier
adorno o adminículo que pueda desprenderse y caer sobre los alimentos.
8.6.
Se definirá el tipo de calzado a utilizar en función de las exigencias higiénicas, la resistencia a
los agentes físicos y químicos y la seguridad, no permitiendo al personal el ingreso a la planta
si no posee calzado definido en cada caso.
8.7.
Todo personal deberá lavarse las manos con frecuencia en los lavatorios destinados a tal
efecto y el lavado será obligatorio antes de comenzar el trabajo y cada vez que reingrese a la
planta después de ausentarse.
8.8.
En ningún momento se podrán tocar directamente con las manos desnudas las materias
primas, los productos en proceso o los productos terminados que no tengan envoltura.
8.9.
El personal afectado por enfermedades infecciosas o con heridas supurativas en manos,
brazos o cara, no podrá ingresar a los sectores de elaboración de alimentos.
8.10.
En las plantas de proceso y depósitos de materias primas y productos terminados no se
permitirá comer, salivar, masticar o fumar.
8.11.
El uso de guantes no exime del lavado de los mismos ni de las manos. Nunca se deberán
colocar los guantes sobre las manos húmedas.

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�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

Existen otros puntos de la norma que hacen referencia a los aspectos observados, pero se considera que los que
están aquí presentados son suficientes para tomar conciencia acerca de las tareas que deben llevarse a cabo.
Es imprescindible que cada operario sepa de sus obligaciones y voluntariamente las cumpla sin necesidad de
hacérselas observar cada vez que debe ejecutar una tarea.
La aplicación de las BPM está específicamente orientada a la obtención de productos sanos, saludables e inocuos,
con el objetivo de satisfacer plenamente un requerimiento de primera necesidad como es el de la alimentación. La
presencia del hombre en las tareas es irreemplazable, pero para ello se requiere su capacitación y entrenamiento
por parte de la empresa o de las autoridades competentes. Pero por otra parte, también es necesario su
sinceramiento, seriedad y convicción de que así debe hacerse el trabajo para contribuir a los fines mencionados.

Las Buenas Prácticas de Manufactura son, entre otras cosas, una aplicación constante
de sentido común.

33

�34

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

TERCERA PARTE

PROCEDIMIENTOS
OPERATIVOS
ESTANDARIZADOS
DE SANEAMIENTO
(POES)
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�El mantenimiento de la higiene en una planta procesadora de alimentos es una
condición esencial para asegurar la inocuidad de los productos qué allí se elaboran.

Los Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES) son una manera eficiente y segura de
llevar a cabo las operaciones.

¿QUÉ SON LOS POES?
Son procedimientos operativos estandarizados qué describen las tareas de saneamiento. Se aplican antes, durante
y después de las operaciones de elaboración.
Todos los locales donde se elaboren fraccionen y/o depositen alimentos están obligados a desarrollar POES que
describen los métodos de saneamiento diario a ser cumplido por el establecimiento, en cada etapa de la cadena
alimentaria desde la producción primaria hasta el consumo.
Para la implementación de POES al igual que para otros sistemas de calidad es necesaria la capacitación del
personal.
Al leer los cinco tópicos que consideran los POES se comprenderá la importancia de este sistema para garantizar
la calidad de los alimentos.
1. Prevención
Cada establecimiento debe tener un plan escrito que describa los procedimientos diarios que se llevarán a cabo
durante y entre las operaciones, así como las medidas correctivas previstas y la frecuencia con la que se realizarán
para prevenir la contaminación directa o adulteración de los productos.
El énfasis de este punto está puesto en la prevención de una posible contaminación o adulteración del producto
Cada establecimiento tiene la posibilidad de diseñar el plan que desee, con detalles y especificaciones. Los
encargados de las inspecciones de los planes deben exigir que el personal lleve a cabo aquellos procedimientos
establecidos.
2. Responsabilidad
Cada POES debe estar firmado por una persona de la empresa con total autoridad en el lugar o por una persona
de alta jerarquía en la planta. Debe ser firmado en el inicio del plan y cuando se realice cualquier modificación.
Las plantas tienen flexibilidad para determinar quién será la persona a cargo siempre y cuando tenga autoridad en
el lugar. La importancia de este punto radica en que la higiene constituye un reflejo de los conocimientos, actitudes,
políticas de la dirección y de los mandos medios La mayoría de los problemas de higiene podrán evitarse con la
selección, formación activa y motivación del equipo de limpieza.
3. Identificar Los POES
Se deben identificar procedimientos de saneamiento pre-operacionales y deben diferenciarse de las actividades de
saneamiento que se realizarán durante las operaciones.
Los procedimientos pre-operacionales son aquellos que se llevan a cabo en los intervalos de producción y como
mínimo deben incluir la limpieza de las superficies en contacto con los alimentos Las empresas deben detallar
minuciosamente la manera de limpiar y desinfectar cada equipo y sus piezas e identificar los productos de limpieza
y desinfectantes y el modo de uso y aplicación.
La comprobación está basada en inspecciones para determinar qué parece y qué huele a limpio. La confirmación
o verificación requiere pruebas microbiológicas de áreas determinadas de las superficies donde se manipulan
los alimentos Los procedimientos de saneamiento operacional se realizarán durante las operaciones, haciendo
referencia a la higiene del personal, vestimenta, guantes, cofias, lavado de manos, estado de salud.
4. Registros
Los establecimientos deben tener registros diarios que demuestren que se están llevando a cabo los
procedimientos de sanitización que fueron delineados en el plan de POES, incluyendo las acciones correctivas que
fueron tomadas.
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�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

El personal designado será, además, el que realizará las correcciones del plan, cuando sea conveniente.
La empresa no tiene necesidad de identificar a los empleados que llevarán a cabo las tareas de limpieza incluidas
en el plan de saneamiento.
5. Formato
No hay ningún requerimiento en lo que respecta al formato. Los registros deben ser mantenidos en cualquier
formato que resulte accesible al personal que realiza las inspecciones.
En líneas generales, una planta elaboradora debería disponer como mínimo de los siguientes POES:
• Saneamiento de manos.
• Saneamiento de líneas de producción.
• Saneamiento de áreas de recepción, depósitos de materias primas, intermedios y productos terminados.
• Saneamiento de silos, tanques, carros, bandejas, extractores de aire.
• Saneamiento de superficies en contacto con alimentos.
• Saneamiento de instalaciones sanitarias y vestuarios.

EJEMPLO DE POES:
Objetivo: realizar la limpieza y desinfección del sector.
Responsabilidades: designar responsables.
Frecuencia: definir y establecer la frecuencia de la limpieza y desinfección.
Materiales y equipos: agua potable, PQ, desinfectante, detergente.
Normas de seguridad: asegurar que la producción esté detenida.
Zonas de limpieza: circuito de leche cruda, Pasteurizador, desnatadora, llenadora.
Procedimiento: detallar las operaciones. Paso a paso.

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�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

CUARTA PARTE

CONCEPTOS
SOBRE LIMPIEZA
Y SANITIZACIÓN
EN LA INDUSTRIA
LECHERA
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�¿QUÉ SIGNIFICA LIMPIAR?
Limpiar significa extraer sustancias extrañas indeseables presentes en un determinado lugar.
¿POR QUÉ LIMPIAR?
Porque contribuye a la durabilidad de los equipos.
Porque causa buena impresión en un observador.
Porque mejora la seguridad.
Porque elimina el medio de vida para los microorganismos.
Porque previene contaminaciones.
FACTORES A TENER EN CUENTA PARA LOGRAR UNA LIMPIEZA EFICIENTE
• El material del equipo que se debe limpiar.
• El tipo de suciedad o residuo (características).
• El método de limpieza.
• La calidad de agua.

Los modelos de limpieza y sanitización empleados deben ser los adecuados de
acuerdo al tipo de proceso, permitir su monitoreo y evaluación.

LIMPIEZA
Para realizar una limpieza efectiva es necesario conocer la composición de los residuos y cuál es el proceso que lo
origina
Composición de los residuos en lechería
Orgánicos:
• Materia grasa.
• Proteínas.
• Azúcares (lactosa).
• Microorganismos.
Inorgánicos:
• Complejo mineral - proteínas (piedra de leche).
• Sales de calcio y magnesio (dureza del agua).
Características de los distintos componentes de la leche:
• La lactosa es soluble en agua en cualquier proporción y es relativamente fácil de eliminar.
• La materia grasa es insoluble en agua y es necesaria la utilización de tensioactivos específicos para solubilizarla
y eliminarla.
• Las proteínas también son muy poco solubles en agua y se requieren tensioactivos específicos para mantenerla
en suspensión y eliminarla por arrastre.
• Las sales minerales son solubles en agua a un pH ácido.
Cambios debido al calentamiento
Estas características varían significativamente por efecto de la temperatura, desnaturalizando estos compuestos
produciendo precipitaciones y adherencia sobre las superficies de los equipos de procesos.

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�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

En el cuadro siguiente se sintetiza lo mencionado precedentemente

COMPONENTE

POSIBILIDAD DE
ELIMINACION
S/ CAMBIOS DEBIDO AL
CALENTAMIENTO

SOLUBILIDAD

CAMBIOS DEBIDO AL
CALENTAMIENTO

En agua.

Fácil.

Difícil de limpiar.

En soluciones alcalinas.

Fácil en presencia de
Tensioactivos.

Polimerizacion mas difícil de
limpiar.

PROTEÍNAS

Soluble en soluciones alcalinas.
Poco soluble en soluciones ácidas.

Fácil.

Desnaturalización mas difícil
de limpiar.

SALES MINERALES

La mayoría soluble en solucion
ácida.

Relativamente fácil.

Precipitación e interacción
con los otros componentes.
Difícil de limpiar.

LACTOSA
GRASAS

MÉTODOS DE LIMPIEZA
La limpieza puede realizarse a partir de dos métodos generales: la limpieza en seco, sin uso de agua y limpieza
con agua como disolvente.
La limpieza en seco se emplea en aquellos casos en los que los equipos y las salas de elaboración no deben ser
mojadas para no afectar o dañar su funcionalidad y/o cuando no es indispensable el uso del agua.
Consiste en:
• Aspirar.
• Desincrustar o barrer.
• Recolectar la suciedad dispersa.
La limpieza húmeda es aquella en la que se usa el agua o algún otro líquido como medio de remoción.
Para su aplicación eficiente debemos conocer la composición del residuo.
Generalmente, se utilizan productos químicos o limpiadores que reúnen las características de disolución, emulsión
o dispersión de la suciedad apropiadas para cada caso y según la naturaleza del residuo.
MECANISMO DE REMOCIÓN DE RESIDUOS
La aplicación de productos químicos o limpiadores debe realizarse teniendo en cuenta cuatro factores
fundamentales para una correcta aplicación (Regla de las cuatro “T”):
• Titulación o concentración del producto en g/l ó % (energía química).
• Tiempo durante el cuál será aplicado el producto.
• Temperatura durante el proceso de limpieza (energía calórica).
• Turbulencia o velocidad de la solución de limpieza (energía mecánica).

Temperatura

Tiempo

Titulación

Turbulencia

41

�Existen distintos tipos de limpieza y cada uno debe aplicarse según las características de las salas de elaboración,
de los equipos e instalaciones, de la accesibilidad, y de los materiales con los qué están construidos.
En general, la aplicación de un procedimiento de limpieza húmeda debe contener los siguientes pasos:
1- Enjuague previo hasta la remoción de restos gruesos de suciedad.
2- Aplicación de la solución de limpieza.
3- Enjuague hasta eliminación del producto de limpieza.
4- Desinfección a través de la aplicación del producto o proceso recomendado (sanitizante, agua caliente, vapor,
etc).
MÉTODOS DE LIMPIEZA HÚMEDA
Limpieza Manual.
Limpieza en el lugar (CIP - Cleaning In Place).
Limpieza con Alta Presión y Bajo Caudal.
Limpieza con Baja presión y Alto Caudal.
Limpieza con Espuma.
Limpieza Manual
Es utilizado en instalaciones y utensilios que por sus características de construcción no pueden ser
lavados de otro modo
Secuencia de proceso:
a- Enjuague.
b- Lavado con detergente alcalino de uso manual.
c- Enjuague.

Temperatura

Por el método de limpieza, no es posible trabajar con muy altas temperaturas ni con altas concentraciones del
limpiador.

Tiempo
Titulación

Turbulencia

Limpieza en el Lugar (CIP)
Se efectúa el lavado sin desarmar el equipo o la instalación
Existe una relación estrecha entre la temperatura de trabajo, la concentración del producto de limpieza, el tiempo
de duración del proceso y el efecto mecánico ejercido sobre la superficie a limpiar.
Secuencia del proceso:
1) Enjuague hasta barrido de restos gruesos.
2) Lavado con detergente alcalino.
3) Enjuague hasta eliminar restos del detergente.
4) Lavado con detergente ácido.
5) Enjuague final hasta eliminar restos del detergente ácido.

42

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

Hay una participación casi proporcional de cada uno de los cuatro factores:
• Tiempo.
• Concentración.
• Caudal.
• Temperatura de proceso.

Temperatura

Tiempo

Titulación

Turbulencia

Limpieza con Alta Presión y Bajo Volumen
“Menor tiempo, mayor turbulencia”
Aplicable a superficies expuestas (paredes, tanques de almacenamiento, camiones, etc.).

Tiempo

• Remoción de hongos, grasa y pintura deteriorada de paredes y techos.
• Se utilizan las denominadas “Hidrolavadoras”.
• Es un barrido utilizando la alta presión del agua.
• En ocasiones se puede utilizar una dosificación de detergentes apropiados para favorecer la remoción de la 		
suciedad.

Turbulencia

Limpieza con Baja Presión y Alto Volumen
“Mayor tiempo, menor turbulencia, con o sin uso de detergentes”
Consiste en una especie de barrido que ejerce la solución de limpieza, arrastrando partículas en general de gran
tamaño.
Es usado en ambientes y equipos en los que no existen limitantes en el manejo del agua.
Aplicable a:
• Algunos tipos de cañerías.
• Superficies planas horizontales o con leve inclinación.
• Lavado por inmersión.
• Paredes de silos.
43

�Temperatura

Titulación

Tiempo

Limpieza con Espuma
La eficacia depende en gran medida de la combinación de la calidad del detergente y el tiempo de contacto
con la superficie
Aplicable a superficies que presenten dificultades físicas para su acceso y remoción:
• Grandes superficies de acero inoxidable, techos y paredes de mampostería debidamente acondicionadas.
• Este método es efectivo como rutinas de mantenimiento.
• No es eficiente para superficies extremadamente sucias, o con residuos muy adheridos.
• Menores riesgos de accidentes.

Tiemp
o

ura

Titulación

erat

p
Tem

CALIDAD DEL AGUA PARA LA LIMPIEZA
Para realizar una limpieza húmeda es indispensable contar con una buena calidad de agua, tanto desde el punto
de vista físico- químico como microbiológico.
Dentro de los factores físico-químicos, uno de los más importantes es la concentración de sales disueltas que
tenga la misma (dureza).
Respecto a la calidad microbiológica, podemos decir que se requiere contar con agua potable.
En caso de que no se disponga de la misma se puede recurrir a la cloración.
AGUA DURA
El calcio y el magnesio causan dos principales problemas:
• Formación de depósitos de carbonatos y sulfatos de particular dureza qué se adhieren fuertemente a las
superficies, acelerando los procesos de corrosión, especialmente en los intercambiadores de calor, restringiendo
el flujo de agua, y reduciendo la capacidad de transferencia de temperatura.
• Cuando ellos se combinan con el jabón, reaccionan para formar un “Gel” que interfiere con el efecto de la
limpieza, neutralizando el producto utilizado.

44

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

La dureza es medida en partes por millón o mg/litro. Una clasificación utilizada de la Dureza del agua es:

TENTATIVA DE CLASIFICACIÓN DEL NIVEL DE DUREZA
Agua blanda

0 hasta 17 mg/l

Agua levemente dura

17 hasta 60 mg/l

Agua moderadamente dura

60 hasta 120 mg/l

Agua dura

120 hasta 180 mg/

Agua muy dura

Más de 180 mg/l

Frecuencia de la limpieza:
• Se hará la menor cantidad de limpiezas necesarias, para lograr que el producto elaborado satisfaga con un
buen margen de seguridad las exigencias legales y del mercado, en cuanto a su calidad microbiológica y a su 		
presentación. Atendiendo al mismo tiempo a la higiene y seguridad industrial.
• Los detergentes alcalinos aportan la energía química y disuelven los residuos orgánicos a base de grasas y 		
proteínas.
• Los detergentes ácidos aportan la energía química para disolver principalmente los depósitos de base mineral 		
(calcio, magnesio piedra de leche, dureza del agua, etc.).
INSPECCION DE LA LIMPIEZA
• Visual.
• Bioluminiscencia.
• Bacteriológica.
La forma más difundida y la más práctica de inspección del resultado de un proceso de limpieza, es la visual.
Observando las máquinas e instalaciones, una persona debidamente entrenada, es capaz de calificar el proceso de
limpieza con un margen de error pequeño. El problema que presenta esta metodología es que depende demasiado
del factor humano y por lo tanto, si la persona que realiza la inspección no posee los conocimientos necesarios o
por alguna circunstancia no se desempeña correctamente, se pueden cometer errores cuyas consecuencias suelen
ser muy costosas.
Además de la vista, un inspector entrenado utilizará el tacto y el olfato, para detectar restos de suciedad no
eliminados. Es de fundamental importancia la elección de los puntos a observar; en este sentido lo recomendable
es variar su localización (no revisar siempre el mismo lugar). Para evitar controlar rutinariamente una gran cantidad
de puntos, lo que demanda mucho tiempo, se suele optar por elegir aquellos más difíciles de lavar o que se
ensucian más, dando por entendido que si están limpios, el resto del equipo también lo estará.
Aún cuando la inspección visual se haga correctamente, sus resultados deben ser confirmados, al menos en
forma periódica, con otros métodos (Por ejemplo realizando Hisopados de la superficie y luego incubar el material
obtenido para investigar presencia de microorganismos).
La información suministrada por los resultados de los análisis microbiológicos, sería de gran utilidad para evaluar la
calidad de la limpieza, ya que es muy difícil desinfectar una superficie que no está perfectamente limpia.
El objetivo principal de la limpieza es:

Eliminar la suciedad, para evitar que pueda ser utilizada por los microorganismos
para multiplicarse y posteriormente contaminar los productos que se procesen.

No obstante, debemos tener siempre presente que por perfecto que sea nuestro trabajo, siempre quedarán
restos de suciedad y que existen microorganismos capaces de reproducirse en condiciones muy desfavorables
(Prácticamente sin alimento). Lo que les resulta indispensable para multiplicarse es el agua que en general se
encuentra en los equipos y utensilios recientemente lavados.
La limpieza, correctamente realizada, elimina gran parte de los microorganismos presentes en un equipo después
de su uso conjuntamente con los restos orgánicos, pero una proporción de ellos sobrevive. Los que quedan
después de un correcto lavado son, en general, los gérmenes más resistentes a las altas temperaturas y al ataque
45

�de los productos químicos. Por otra parte, hay puntos críticos en todas las instalaciones y equipos, a los que no
suelen llegar, al menos en las condiciones necesarias, los productos Sanitizantes.
Estos “Sobrevivientes” deben ser eliminados, ya que si bien inicialmente son pocos, representan un potencial foco
de contaminación para la materia prima o producto que entre en contacto con el equipo o utensilio en cuestión.
Estas dos prácticas (Limpieza y Sanitización) deben ir siempre asociadas, puesto que sus resultados se
complementan, pero de ningún modo sus objetivos se superponen. En otras palabras, lo que la limpieza no
logra en cuanto a eliminación de gérmenes, se alcanza con la Sanitización, pero por las razones ya expuestas, ésta
última nunca es efectiva si previamente no se ha practicado una buena limpieza.

Siempre se debe Sanitizar o desinfectar luego de haber efectuado una correcta
limpieza.
Ningún proceso de desinfección da resultado si se efectúa sobre superficies sucias o
mal lavadas.

Métodos físicos de Sanitización: La mayoría consisten en la eliminación de gérmenes a través de la aplicación
de calor. Por este proceso las células de los microorganismos se “Queman” o deshidratan, es decir pierden
parte del agua de su “cuerpo” y mueren. En el caso de la aplicación de radiaciones, la muerte se produce como
consecuencia del ataque y “descomposición” o “modificación” de estas células constituyentes.
Otro método menos utilizados es la aplicación de microondas qué también tiene la propiedad de calentar las
células de los gérmenes produciéndoles la muerte.
El uso de éstos métodos en general no dejan residuos en los equipos, que puedan resultar peligrosos
contaminantes del producto que se elabora.
Métodos químicos de Sanitización: Los productos químicos pueden actuar sobre los microbios de dos modos
diferentes, destruyendo sus células por medio de reacciones químicas (Bactericidas) o impidiendo su reproducción
(Bacteriostáticos). En otras palabras, el Sanitizante se combina químicamente con alguna de las estructuras
que forman parte del microorganismo o con las enzimas que este produce y esto genera la destrucción de esa
estructura y como consecuencia la muerte del microorganismo o la imposibilidad de multiplicarse.
Los métodos químicos son en general más económicos, pero si quedan restos del Sanitizante en los equipos o
utensilios, se puede contaminar el producto.
Factores a tener en cuenta a la hora de elegir un sanitizante
Al momento de elegir un Sanitizante para utilizar en un determinado equipo, se hace necesario tener en cuenta una
serie de consideraciones, que nos permitirán optar por uno u otro según la conveniencia.
Como primera medida, trataremos de definir algunas de las principales características que debe presentar un
Sanitizante para poder ser utilizado en la industria alimentaria:
• Amplio espectro bactericida; es decir que mate a una gran variedad de microorganismos.
• No corrosivo; considerando que tiene que aplicarse con alta frecuencia sobre superficies de diferentes
materiales (Acero inoxidable, goma, plástico), no deben ser agresivos, para evitar su deterioro y preservar
el material de los equipos y utensilios.
• Soluble en agua; en el caso de los productos químicos se deben disolver fácilmente, para posibilitar su 		
circulación y distribución en equipos y superficies, y para poder ser enjuagados convenientemente.
• No debe dejar restos de olor y color después del enjuague que puedan afectar al producto en elaboración,
cuando entre en contacto con los mismas.
• Estar aprobado por la autoridad sanitaria competente.
• Bajo poder espumante; la formación de espuma es un inconveniente para los casos en que la solución 		
Sanitizante debe circular por medio de bombas centrífugas, ya que éstas ven afectado su funcionamiento
por el aire (Cavitación). Por otra parte, la espuma suele impedir que el producto Sanitizante cumpla
eficazmente su función, además de dificultar el enjuague.
• No tóxico ni irritante de las mucosas y la piel; considerando que accidentalmente pueden pasar restos de
productos Sanitizantes a los alimentos, debemos asegurarnos de que cuanto menos no afecten la salud
del consumidor. Por otra parte, también se debe asegurar la salud del operario encargado de ejecutar el
proceso de Sanitización.
46

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

Sistemas de sanitización más aplicados en la industria láctea
• Sanitización con vapor (método físico): se aplica generalmente a superficies expuestas o recipientes de poca
capacidad. Para lograr un buen resultado, es necesario “calentar” lo que se desee sanitizar hasta alcanzar una
temperatura capaz de matar a la mayoría de los microbios (por encima de los 80ºC, durante algunos minutos).
Es un proceso relativamente rápido, que no deja residuos que puedan contaminar el producto. Las principales
desventajas son su elevado costo y la incomodidad de su aplicación.
• Sanitización con agua caliente (Método físico): igual que en el caso anterior, consiste en calentar las
superficies u objetos a Sanitizar, con agua a altas temperaturas. Se utiliza principalmente en circuitos y cañerías.
Se debe tener la precaución de asegurarse que toda la superficie a tratar alcance la temperatura necesaria
(75-80ºC, como mínimo), esto se logra midiendo la temperatura del agua al final de su recorrido. Al igual que la
Sanitización con vapor, con este sistema, no quedan residuos que puedan contaminar el producto, sin embargo, en
ambos casos se presenta el inconveniente de la supervivencia de los microbios termorresistentes (Que soportan
altas temperaturas), los que al ir acumulándose, pueden provocar algunos problemas.
• Sanitización con luz ultravioleta (Método físico): este sistema se utiliza casi exclusivamente para
Sanitizaciones ambientales y en equipos de envasado (Por ejemplo en máquinas de envasado de Sachet de
leche).
Bioluminiscencia
Los métodos tradicionales de valoración de limpieza de los tanques de transporte y de almacenamiento de leche se
basan en los recuentos de bacterias extraídas por “Hisopado” de las superficies a controlar.
La incubación es a 30ºC durante 72 hs.
Como una guía de valoración de la limpieza, se considera que por debajo de las 2.500 colonias totales
provenientes de un hisopado de un área de 1000 cm2 indica una limpieza satisfactoria. Recuentos de bacterias
sobre 25.000 indica una limpieza deficiente y entre 2.500 y 25.000, que el proceso de limpieza no es eficiente y
puede ocasionar algunos inconvenientes de contaminación. Los sistemas de valoración que basan su análisis en
los recuentos bacterianos demandan un tiempo considerable en conocer los resultados y por lo tanto la corrección
de la deficiencia del lavado no es inmediata. La rápida información de la eficiencia del lavado es muy importante
para tomar decisiones y efectuar correcciones.
El método de la determinación del ATP (Adenosin Trifosfato) detecta tanto la presencia de bacterias como la de
materia orgánica no desnaturalizada (quemada). Este método se conoce desde fines de la década del 40 y se ha
convertido en un método eficiente para la detección de material celular en forma muy rápida. En teoría no debería
quedar restos de ATP en una superficie si ésta fue correctamente lavada, pero si en la práctica se encuentran
bajos niveles de ATP, puede considerarse como limpieza satisfactoria. La rápida disponibilidad del resultado
(en menos de 10 minutos) permite tomar una decisión que puede evitar la posterior contaminación del producto
elaborado.
Para la evaluación rápida del nivel de higiene y sanitizado, sobre superficies y equipos de procesos en contacto
con alimentos y otros productos de consumo se aplica la medición del ATP total por bioluminiscencia que es
usada como un indicador de la presencia productos orgánicos residuales y de micro-organismos en las superficies
controladas.
DESCRIPICION DEL TEST
Para la obtención de muestras de la superficie de tanque o equipo bajo control se utilizan hisopos con el cual se
raspa ligeramente la superficie. El hisopo es un dispositivo que contiene en uno de sus extremos un capullo de
material sintético humedecido con un agente catiónico que libera el ATP de cualquier residuo orgánico, y de células
microbianas presentes. El reactivo “luciferina / luciferasa”, una vez liberado, se activa en el capullo reaccionando
con el ATP colectado, produciendo luz. La parte inferior del hisopo contiene una solución buffer con el Mg +2 que
es le catalizador de la reacción.
El buffer permite que la reacción se establezca en un medio neutro, para permitir que la emisión lumínica se
mantenga sin decrecer en su intensidad.
Este buffer permite tomar muestras entre pH 3 y pH 12.
La intensidad de luz es proporcional a la cantidad de ATP y por consiguiente al grado de contaminación.
Esta luz es leída por un equipo desarrollado a tal efecto y el resultado de la medición se muestra en una pantalla
47

�digital del equipo expresado en Unidades Relativas de Luz (RLU´s).
Este formato proporciona un método ideal para determinar la limpieza mediante la bioluminiscencia del ATP,
permitiendo la medida de la muestra en el mismo hisopo sin que haya pérdidas por transferencia ó dilución.
La intensidad de esta luz es proporcional a la cantidad de ATP y por consiguiente al grado de carga biológica.
La medición es tomada en el equipo lector y el resultado se pone a la vista en la pantalla digital del equipo en
Unidades Relativas de Luz (RLU´s).
RESULTADOS DE BIOLUMINISCENCIA
PARA LECHE CRUDA

PARA LECHE PASTEURIZADA

Unidades Relativas de Luz (URL) Resultado de la limpieza

Unidades Relativas de Luz (URL) Resultado de la limpieza

0 - 100

Buena

0 – 70

Buena

101 – 300

Regular

71 – 200

Regular

+ de 300

Mala

+ de 200

Mala

INTERPRETACION Y APLICACIÓN DE LOS RESULTADOS
Este método determina el ATP total contenido en la muestra. El origen del ATP determinado puede ser originado
por residuos alimenticios o micro-organismos presentes en la superficie. Para un alto nivel de residuos tendremos
un alto nivel de ATP presente. Se genera en consecuencia una cantidad de luz proporcional a la cantidad presente
de ATP. Por lo tanto una alta cantidad de RLU´s que indicará una alta presencia de contaminación en la muestra.
Para la evaluación de los enjuagues, especialmente en los métodos CIP, este sistema establece referencias de
aceptación y de rechazo obtenidas por los procedimientos normales de higiene, pudiendo utilizase para optimizar
las condiciones de procesos, por ejemplo comparando los niveles de RLU´s del agua de enjuague al inicio y al final
del ciclo de limpieza.
SANITIZACIÓN
Operación que le sigue a la limpieza, con la finalidad de que los equipos y utensilios queden virtualmente
libres de gérmenes
Desinfectante: todo agente físico o químico que al actuar sobre los micro-organismos los destruye
Los medios de desinfección pueden clasificarse en:
• Medios físicos:
		
Calor.
		
Filtros.
		
Radiaciones.
• Medios químicos:
		
Sustancias bactericidas.
		
Sustancias fungicidas.
		
Sustancias esporicidas.

Calor

MEDIOS FÍSICOS

Filtros
Radiaciones

Sustancias Bactericidas

MEDIOS QUÍMICOS

Sustancias Fungicidas
Sustancias Esporicidas
48

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

MEDIOS QUÍMICOS: Es cuando el agente sanitizante es un compuesto quimico, especialmente formulado para
actuar sobre los residuos orgánicos permanentes luego de efectuar un proceso de limpieza.
Algunas características y propiedades de los agentes químicos mas utilizados en la industria lechera se describen
a continuación
Compuestos clorados
Acción: bactericida de amplio espectro ( 10 - 200 mg/Litro)
Ventajas:
• Es económico.
• No es afectado por las aguas duras.
• No forma espuma.
• Es fácil de enjuagar.
• Actúa sobre un amplio espectro de microorganismos, hongos, esporas y virus.
Desventajas:
• Es corrosivo a partir de concentraciones superiores a los 50 mg/Litro.
• Es un fuerte irritante de los tejidos y mucosas.
• Se descompone a temperaturas superiores a los 40 º C.
• La mezcla con detergentes ácidos liberan cloro gaseoso.
• Pierden efectividad en presencia de materia orgánica.
• Puede transmitir sabor a cloro si la concentración es superior a los 10 mg/Litro.
Compuestos Iodados
Acción: bactericida de amplio espectro ( 15 - 55 mg/Litro)
Ventajas:
• No pierde efectividad en presencia de materia orgánica.
• No es irritante de los tejidos.
• No es corrosivo para concentraciones de desinfección (desde 15 mg/Litro).
• Su efecto bactericida está ligado al pH (máximo a pH3, mínimo a pH7).
Desventajas:
• Transfiere coloración en concentraciones bajas.
• Forma espumas a bajas concentraciones.
• Se evapora a temperatura superior a los 50ºC.
• Poco efectivo en esporas y virus a pH&gt;5.
• Pierde efectividad en aguas duras.
ÁCIDO PERACÉTICO
Acción: bactericida de amplio espectro
Ventajas:
• No es tóxico a concentraciones utilizadas (máximo 0,5% V/V).
• No transfiere olores, colores ni sabores desagradables a los alimentos.
• Es fácil de eliminar.
• Es muy efectivo sobre los fagos.
• Elimina un amplio espectro de microorganismos, esporas, virus y hongos.
Desventajas:
• Ejerce acción corrosiva en gomas naturales y sintéticas.
• Mayor precio que el resto de los bactericidas.

La limpieza como la desinfección deben entenderse como pasos inevitables dentro
del proceso de elaboración.

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�AMONIOS CUATERNARIOS
Acción: bactericida
Ventajas:
• No pierden efectividad al combinarse con materia orgánica.
• No corrosivos.
• No transmiten a los alimentos olores ni sabores desagradables.
• Destruyen las bacterias termorresitentes.
• Mantienen su efectividad en un amplio rango de pH.
• Actúan como detergentes catiónicos.
• No se alteran por el calor.
• Se usan para ruedas de vehículos (Prevención de la Aftosa).
Desventajas:
• Sus estructuras químicas son sospechadas de provocar malformaciones en tejidos celulares (Cáncer).
• Inhiben a los cultivos lácticos a partir de los 20 mg/l.
• Pierden efectividad cuando se los disuelve en aguas duras.
• Baja efectividad sobre micro-organismos coliformes, psicrófilos y virus.

La utilización de Ammonios Cuaternarios está prohibida en líneas de producción de
alimentos.

50

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

QUINTA PARTE

MANEJO
INTEGRADO DE
PLAGAS (MIP)
51

�¿Qué son las plagas?
Las plagas son aquellos animales que compiten con el hombre en la búsqueda de agua y alimentos,
invadiendo los espacios en los que se desarrollan las actividades humanas.
DIAGNÓSTICO DE LAS INSTALACIONES
• Determinar plagas presentes.
• Los posibles sectores de ingreso.
• Los potenciales lugares de anidamiento.
• Las fuentes de alimentación.
• Plano de ubicación.
MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS
Es la utilización de todos los recursos necesarios, por medio de procedimientos operativos
estandarizados, para minimizar los peligros ocasionados por la presencia de plagas
PREVENCIÓN Y MONITOREO
• Transporte desde y hacia la planta.
• Depósito de proveedores.
• Materias primas e insumos.
• Diagnóstico de instalaciones e identificación de sectores de riesgo.
• Mantenimiento e Higiene.
• Aplicación de productos.
• Verificación (Control de gestión).
• Registrar la presencia o no de plagas y su evolución en las zonas críticas determinadas.
• Registrar la aplicación de productos químicos.
• Verificar en una planilla que el monitoreo fue realizado correctamente (Fecha, hora, qué, dónde, quién,
observaciones, medidas correctivas, responsable).
MANTENIMIENTO E HIGIENE
• El plan de mantenimiento e higiene debe ser integral.
• La limpieza debe efectuarse antes, durante y luego de la elaboración.
• Verificar el estado de mosquiteros, estanqueidad de puertas, colocar. luces amarillas.
• Colocar Trampas de luz UV y de pegamento.
• Realizar el control químico por productos autorizados.
PLAN DE VERIFICACIÓN
• Recorrer los sectores en distintos turnos.
• Chequear las rutinas y el plan de limpieza.
• Chequear los controles a las materias primas e insumos ingresados.
• Verificar el estado de las instalaciones.
• Verificar el entorno de la planta.
• Determinar el personal responsable de las tareas descriptas.
• El monitoreo debe verificar que los insectos han sido excluidos y que se están aplicando los procedimientos para
prevenir la re-infestación.
• Del mismo modo para roedores, pájaros, cucarachas, etc..
• No permitir la presencia de gatos, perros o aves.
• Eliminar guaridas y sustancias que atraigan las plagas.
• Controlar los roperos y el comedor del personal.
• Verificar si existen excretas, nidos y huellas.
• Controlar la adecuada recolección y disposición de residuos
• Realizar la formulación de pesticidas y aplicación por personal idóneo

52

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

Una limpieza incorrecta, los pisos sucios , las salpicaduras y los restos de agua ponen
en riesgo la inocuidad de los alimentos.

53

�54

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

SEXTA PARTE

LA VARIABLE
AMBIENTAL EN
EL PROCESO
PRODUCTIVO
55

�El impacto de la “industrialización”:
La creciente actividad industrial ha ido modificando severamente al ambiente, relacionándose cada vez más como
una de las principales causas de contaminación ambiental.
La variable ambiental comienza a internalizarse paulatinamente en los distintos procesos productivos.
CAMBIOS FUNDAMENTALES EN LA CONCEPCIÓN Y PRÁCTICADE LAS EMPRESAS
GESTIÓN AMBIENTAL
Se denomina gestión ambiental al conjunto de acciones conducentes al manejo integral del sistema ambiental.
Asociándola con el desarrollo sustentable, la gestión ambiental es la estrategia mediante la cual se organizan
las actividades antrópicas* que afectan al medio ambiente, con el fin de lograr una adecuada calidad de vida,
previniendo o mitigando los problemas ambientales.
“Es la administración de un conjunto de herramientas técnicas y metodológicas”
Es un rol fundamental de la empresa que en un marco normativo Estado-Empresa-Sociedad brinde una imagen
respetuosa del ambiente evitando conflictos socioambientales.
INTEGRACIÓN DEL ENTORNO
La gestión ambiental afectará a los dos elementos implicados en los problemas ambientales:
Elemento activo y que es el vehículo de desarrollo.
Elemento pasivo, los factores ambientales que reciben los efectos.

GESTIÓN
AMBIENTAL

GESTIÓN
AMBIENTAL

MARCO
NORMATIVO

GESTIÓN
AMBIENTAL

Afectará a los dos
elementos implicados
en los PROBLEMAS
AMBIENTALES

ELEMENTO
ACTIVO

Las actividades que
están en la causa y
que son el vehículo
de desarrollo

INTEGRACIÓN
DEL
ENTORNO

ESTADO
SOCIEDAD
EMPRESA

ELEMENTO
PASIVO

Los factores
ambientales que
reciben los efectos

*Originado por la actividad humana

56

POLÍTICA
AMBIENTAL

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

LA EMPRESA COMO SISTEMA
El concepto de empresa
Se define la empresa como:
“Un sistema técnico–social abierto, cuya función básica es la de crear bienes y/o prestar servicios que contribuyan
a elevar el nivel de vida de la humanidad, compatibilizando este hecho con un marcado respeto al medio ambiente,
que posibilite la idea del desarrollo sustentable”
EFICACIA Y EFICIENCIA
“El conjunto formado por hombres, máquinas, tecnología, información y recursos financieros o de cualquier otro
tipo debe conseguir alcanzar los objetivos marcados (Eficacia), pero utilizando bien los recursos disponibles
(Eficiencia)”.
El Impacto de las Transformaciones socioculturales en la empresa
La empresa no permanece ajena a las tendencias del mundo altamente complejizado y debe adaptarse a las
nuevas condiciones y requisitos de producción porque, de lo contrario, corre serio riesgo de perder competitividad y
de ser abandonada por sus usuarios, cada vez más exigentes.
CONSECUENCIAS
Son importantes los efectos en la Argentina con respecto al acceso al comercio exterior o incluso para conservar
mercados de exportación en el mundo desarrollado.
SE DEBEN CUMPLIR LOS MISMOS REQUERIMIENTOS AMBIENTALES DEL PAIS COMPRADOR
¿Hacia dónde apuntan los cambios?
La historia de la empresa y sus procesos de industrialización indican que todo sistema industrial necesita siempre
cambios, adaptación a nuevos escenarios y exigencias de los ciudadanos y consumidores.
Estos cambios muchas veces se implementan en forma gradual y diferenciada según cada realidad y siempre
teniendo en cuenta la variable ambiental en la toma de decisiones.
HACIA LA EMPRESA AMBIENTAL
Implica dar un paso cualitativo, por parte de los empresarios, en la estructura, cultura y desarrollo, y cambio de
paradigma de la empresa convencional hacia la “empresa ambiental”.
Será un camino en el que se avanzará paulatinamente y se irá acompañado por cambios de concepción y cultura
en el comportamiento de las empresas, las instituciones públicas reguladoras y los trabajadores.
ASPECTOS AMBIENTALES VINCULADOS CON LA INDUSTRIA LÁCTEA
Toda actividad industrial supone la producción indirecta de una serie de residuos.
En cualquiera de sus formas, los residuos son emitidos hacia el ambiente produciendo degradación en las
características originales del suelo, el agua o el aire.
La situación del impacto ambiental de la industria láctea en nuestro país se puede dividir en dos grandes grupos:
aquellas empresas que, en cumplimiento de normas internacionales de calidad, incluyen el tema ambiental en su
política de calidad y aquellas industrias que aún consideran que los temas ambientales sólo genera gastos.
Afortunadamente, en nuestro país se observa que la política ambiental puede generar ventajas competitivas a
través de la aplicación de una serie de normas:
1. Asegurar condiciones higiénico–sanitarias de los productos.
2. Asegurar la inocuidad de los alimentos.
3. Implementar el concepto de gestión de calidad.
4. Incluir la gestión ambiental como concepto de responsabilidad empresaria.
5. Acceso a nuevos mercados que priorizan el concepto ambiental.
Las normas de aseguramiento de la calidad en la fabricación de alimentos como las BPM, HACCP, las normas de
la serie, ISO 9000 e ISO 14000, entre otras, contemplan la Inclusión de la variable ambiental.
La vinculación entre industria láctea y medioambiente se manifiesta en seguridad alimentaria, nuevos mercados,
uso y calidad del agua, aguas residuales aptas e incluso oportunidades comerciales con la obtención de
subproductos del tratamiento de efluentes de alto valor agregado.
57

�Algunas consideraciones generales:
La calidad de las aguas residuales depende en gran medida de la cantidad de leche o suero que pueda ir a parar al
efluente ya que su carga orgánica contaminante es muy elevada.
Obviamente también dependerá del tipo de tecnología utilizada.
El control de los procesos es el primer paso para.solucionar el problema de los efluentes.
Una industria quesera que procese diariamente 400.000 litros de leche sin depurar, está produciendo una
contaminación diaria similar a una población de ¡1.250.000 habitantes!
La variedad de productos y los métodos de producción, hace que las aguas residuales de la industria láctea tengan
características muy variables, ya que según el producto que se elabore se afecta considerablemente la carga
contaminante.
Fuente: FEPALE, 2009 (La contaminación ambiental en la industria láctea)
DETERMINACION DE LOS COMPONENTES PRESENTES EN EL EFLUENTE
El muestreo es indispensable para conocer la composición del efluente generado y determinar el tipo de
tratamiento a aplicar.
Para lograr una buena calidad de los efluentes, es indispensable poner el acento en la prevención a través de las
Buenas Prácticas Ambientales.
Es uno de los instrumentos más eficaces para la mejora medioambiental de una empresa. Son estrategias
Ambientales Proactivas.
Las Buenas Prácticas Ambientales privilegian la optimización de los procesos.
Ejemplos:
-Optimizar la recuperación de miga o restos de masa antes de que caiga al piso.
-Mantenimiento preventivo y controles.
-Segregación de residuos sólidos.
-Fomentar la devolución de envases a proveedores y evitar la quema al aire libre.
-Plan de separación y disposición final de residuos.
-Concientizar sobre el uso de agua.
-Minimizar el consumo de agua (limpieza efectiva sin derroches).
-Los estándares internacionales sugieren entre 2 y 4 litros de agua por litro de leche procesada.
-Optimizar la vida útil de las salmueras. Estas representan una alta carga orgánica y un incremento en la
conductividad del efluente.
En definitiva, es necesario tomar conciencia para entender los problemas ambientales y las consecuencias de
los procesos productivos. De esta manera se podrán minimizar sus efectos, asumir la responsabilidad y hacer lo
que está a nuestro alcance, con acciones sencillas que favorezcan la competitividad, mejoren el medioambiente y
aumenten nuestra calidad de vida.

58

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

SÉPTIMA PARTE

ANÁLISIS DE
PELIGROS Y PUNTOS
CRÍTICOS DE
CONTROL (HACCP)
59

�Sistema de prevención de peligros para la inocuidad de alimentos sugerido por el “Codex Alimentarius”
SISTEMA DE ANÁLISIS DE PELIGROS Y DE PUNTOS CRÍTICOS DE CONTROL (HACCP) Y DIRECTRICES
PARA SU APLICACIÓN
Anexo al CAC/RCP-1 (1969), Rev. 3 (1997)
PREÁMBULO
En la primera sección de este documento se establecen los principios del Sistema de Análisis de Peligros y de
Puntos Críticos de Control (HACCP) adoptados por la Comisión del Codex Alimentarius (CCA).
En la segunda sección se ofrecen orientaciones generales para la aplicación del sistema, a la vez que se reconoce
que los detalles para la aplicación pueden variar según las circunstancias de la industria alimentaria.
El sistema de HACCP, que tiene fundamentos científicos y carácter sistemático, permite identificar peligros
específicos y medidas para su control con el fin de garantizar la inocuidad de los alimentos. Es un instrumento
para evaluar los peligros y establecer sistemas de control que se centran en la prevención en lugar de basarse
principalmente en el ensayo del producto final. Todo sistema de HACCP es susceptible de cambios que pueden
derivar de los avances en el diseño del equipo, los procedimientos de elaboración o el sector tecnológico.
El sistema de HACCP puede aplicarse a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde el productor primario hasta
el consumidor final, y su aplicación deberá basarse en pruebas científicas de peligros para la salud humana,
además de mejorar la inocuidad de los alimentos, la aplicación del sistema de HACCP puede ofrecer otras ventajas
significativas, facilitar asimismo la inspección por parte de las autoridades de reglamentación, y promover el
comercio internacional al aumentar la confianza en la inocuidad de los alimentos.
Para que la aplicación del sistema de HACCP dé buenos resultados, es necesario que tanto la dirección como el
personal se comprometan y participen plenamente. También se requiere un enfoque multidisciplinario en el cual
se deberá incluir, cuando proceda, a expertos agrónomos, veterinarios, personal de producción, microbiólogos,
especialistas en medicina y salud pública, tecnólogos de los alimentos, expertos en salud ambiental, químicos e
ingenieros, según el estudio de que se trate. La aplicación del sistema de HACCP es compatible con la aplicación
de sistemas de gestión de calidad, como la serie ISO 9000, y es el método utilizado de preferencia para controlar la
inocuidad de los alimentos en el marco de tales sistemas.
Si bien aquí se ha considerado la aplicación del sistema de HACCP a la inocuidad de los alimentos, el concepto
puede aplicarse a otros aspectos de la calidad de los alimentos.

OBJETIVOS DE UN SISTEMA HACCP

Prevención de las Enfermedades
Transmitidas por los Alimentos (ETAs)

Reducir las pérdidas
por devolución

Reducir los costos del
análisis de alimentos

Protección de la Reputación
60

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

DEFINICIONES
Análisis de peligros: proceso de recopilación y evaluación de información sobre los peligros y las condiciones
que los originan para decidir cuáles son importantes con la inocuidad de los alimentos y, por tanto, planteados en el
plan del sistema de HACCP.
Controlado: condición obtenida por cumplimiento de los procedimientos y de los criterios marcados.
Controlar: adoptar todas las medidas necesarias para asegurar y mantener el cumplimiento de los criterios
establecidos en el plan de HACCP.
Desviación: situación existente cuando un límite crítico es incumplido.
Diagrama de flujo: representación sistemática de la secuencia de fases u operaciones llevadas a cabo en la
producción o elaboración de un determinado producto alimenticio.
Fase: cualquier punto, procedimiento, operación o etapa de la cadena alimentaria, incluidas las materias primas,
desde la producción primaria hasta el consumo final.
Límite crítico: criterio que diferencia la aceptabilidad o inaceptabilidad del proceso en una determinada fase.
Medida correctiva: acción que hay que realizar cuando los resultados de la vigilancia en los PCC indican pérdida
en el control del proceso.
Medida de control: cualquier medida y actividad que puede realizarse para prevenir o eliminar un peligro para la
inocuidad de los alimentos o para reducirlo a un nivel aceptable.
Peligro: agente biológico, químico o físico presente en el alimento, o bien la condición en que éste se halla, que
puede causar un efecto adverso para la salud.
Plan de HACCP: documento preparado de conformidad con los principios del sistema de HACCP, de tal forma que
su cumplimiento asegura el control de los peligros que resultan significativos para la inocuidad de los alimentos en
el segmento de la cadena alimentaria considerado.
Punto crítico de control (PCC): fase en la que puede aplicarse un control y que es esencial para prevenir o
eliminar un peligro relacionado con la inocuidad de los alimentos o para reducirlo a un nivel aceptable.
Sistema de HACCP: sistema que permite identificar, evaluar y controlar peligros significativos para la inocuidad de
los alimentos.
Transparente: característica de un proceso cuya justificación, lógica de desarrollo, limitaciones, supuestos,
juicios de valor, decisiones, limitaciones, e incertidumbres de la determinación alcanzada están explícitamente
expresadas, documentadas y accesibles para su revisión.
Validación: constatación de que los elementos del plan de HACCP son efectivos.
Verificación: aplicación de métodos, procedimientos, ensayos y otras evaluaciones, además de la vigilancia, para
constatar el cumplimiento del plan de HACCP.
Vigilancia: acción de llevar a cabo una secuencia planificada de observaciones o mediciones de los parámetros de
control para evaluar si un PCC está bajo control.
PRINCIPIOS DEL SISTEMA DE HACCP
El Sistema de HACCP consiste en siete principios:
PRINCIPIO 1
Realizar un análisis de peligros.
PRINCIPIO 2
Determinar los puntos críticos de control (PCC).

61

�PRINCIPIO 3
Establecer un límite o límites críticos.
PRINCIPIO 4
Establecer un sistema de vigilancia del control de los PCC.
PRINCIPIO 5
Establecer las medidas correctivas que han de adoptarse cuando la vigilancia indica que un determinado PCC no
está controlado.
PRINCIPIO 6
Establecer procedimientos de comprobación para confirmar que el Sistema de HACCP funciona eficazmente.
PRINCIPIO 7
Establecer un sistema de documentación sobre todos los procedimientos y los registros apropiados para estos
principios y su aplicación.

EL SISTEMA HACCP

VERIFICACIÓN del
sistema

Ejecución de las
ACCIONES CORRECTIVAS cuando los
límites críticos no son
alcanzados

Establecimientos e
implementación de
los procedimientos
de MONITOREO

Establecimiento y uso de un
sistema de documentación y
registros y el mantenimiento
del mismo.

DIRECTRICES PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA DE HACCP
Antes de aplicar el sistema de HACCP a cualquier sector de la cadena alimentaria, dicho sector deberá estar
funcionando de acuerdo con los Principios Generales de Higiene de los Alimentos del Codex, los Códigos de
Prácticas del Codex pertinentes y la legislación correspondiente en materia de inocuidad de los alimentos. El
empeño por parte de la dirección es necesario para la aplicación de un sistema de HACCP eficaz. Cuando se
identifiquen y analicen los peligros y se efectúen las operaciones consecuentes para elaborar y aplicar sistemas
de HACCP, deberán tenerse en cuenta las repercusiones de las materias primas, los ingredientes, las prácticas de
fabricación de alimentos, la función de los procesos de fabricación en el control de los peligros, el probable uso final
del producto, las categorías de consumidores afectadas y las pruebas epidemiológicas relativas a la inocuidad de
los alimentos.

62

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

La finalidad del sistema de HACCP es lograr que el control se centre en los PCC. En el caso de que se identifique
un peligro que debe controlarse pero no se encuentre ningún PCC, deberá considerarse la posibilidad de formular
de nuevo la operación.
El sistema de HACCP deberá aplicarse por separado a cada operación concreta. Puede darse el caso de que
los PCC identificados en un determinado ejemplo en algún código de prácticas de higiene del Codex no sean los
únicos identificados para una aplicación concreta, o que sean de naturaleza diferente.
Cuando se introduzca alguna modificación en el producto, el proceso o en cualquier fase, será necesario examinar
la aplicación del sistema de HACCP y realizar los cambios oportunos.
Es importante que el sistema de HACCP se aplique de modo flexible, teniendo en cuenta el carácter y la amplitud
de la operación.
APLICACIÓN
La aplicación de los principios del sistema de HACCP consta de las siguientes operaciones, que se identifican en la
secuencia lógica para la aplicación del sistema de HACCP (Diagrama 1).
1. Formación de un equipo de HACCP
La empresa alimentaria deberá asegurar que se disponga de conocimientos y competencia específicos para
los productos que permitan formular un plan de HACCP eficaz. Para lograrlo, lo ideal es crear un equipo
multidisciplinario. Cuando no se disponga de servicios de este tipo in situ, deberá recabarse asesoramiento técnico
de otras fuentes e identificarse el ámbito de aplicación del plan del Sistema de HACCP. Dicho ámbito de aplicación
determinará qué segmento de la cadena alimentaria está involucrado y qué categorías generales de peligros han
de abordarse (por ejemplo, indicará si se abarca toda clase de peligros o solamente ciertas clases).
2. Descripción del producto
Deberá formularse una descripción completa del producto que incluya información pertinente sobre su inocuidad,
por ejemplo: composición, estructura física/química (incluidos Aw*, pH, etc.), tratamientos estáticos para la
destrucción de los microbios (tales como los tratamientos térmicos, de congelación, salmuera, ahumado, etc.),
envasado, durabilidad, condiciones de almacenamiento y sistema de distribución.
3. Determinación del uso al que ha de destinarse
El uso al que ha de destinarse deberá basarse en los usos previstos del producto por parte del usuario o
consumidor final. En determinados casos, como en la alimentación en instituciones, habrá que tener en cuenta si
se trata de grupos vulnerables de la población.
4. Elaboración de un diagrama de flujo
El diagrama de flujo deberá ser elaborado por el equipo de HACCP y cubrir todas las fases de la operación.
Cuando el sistema de HACCP se aplique a una determinada operación, deberán tenerse en cuenta las fases
anteriores y posteriores a dicha operación.
5. Confirmación in situ del diagrama de flujo
El equipo de HACCP deberá cotejar el diagrama de flujo con la operación de elaboración en todas sus etapas y
momentos, y enmendarlo cuando proceda.
6. Enumeración de todos los posibles riesgos relacionados con cada fase
Ejecución de un análisis de peligros, y estudio de las medidas para controlar los peligros identificados
(VÉASE EL PRINCIPIO 1)
El equipo de HACCP deberá enumerar todos los peligros que puede razonablemente preverse que se producirán
en cada fase, desde la producción primaria, la elaboración, la fabricación y la distribución hasta el punto de
consumo.
Luego, el equipo de HACCP deberá llevar a cabo un análisis de peligros para identificar, en relación con el plan de
HACCP, cuáles son los peligros cuya eliminación o reducción a niveles aceptables resulta indispensable, por su
naturaleza, para producir un alimento inocuo.
Al realizar un análisis de peligros, deberán incluirse, siempre que sea posible, los siguientes factores:
• La probabilidad de que surjan peligros y la gravedad de sus efectos perjudiciales para la salud;
• La evaluación cualitativa y/o cuantitativa de la presencia de peligros;
*Actividad del agua

63

�• La supervivencia o proliferación de los micro-organismos involucrados;
• La producción o persistencia de toxinas, sustancias químicas o agentes físicos en los alimentos; y
• Las condiciones que pueden originar lo anterior.
El equipo tendrá entonces que determinar qué medidas de control, si las hay, pueden aplicarse en relación con
cada peligro.
Puede que sea necesario aplicar más de una medida para controlar un peligro o peligros específicos, y que con
una determinada medida se pueda controlar más de un peligro.
7. Determinación de los puntos críticos de control (PCC)
(VÉASE EL PRINCIPIO 2)
Es posible que haya más de un PCC al que se aplican medidas de control para hacer frente a un peligro
específico. La determinación de un PCC en el sistema de HACCP se puede facilitar con la aplicación de un árbol
de decisiones, como por ejemplo el Diagrama 2, en el que se indique un enfoque de razonamiento lógico. El árbol
de decisiones deberá aplicarse de manera flexible, considerando si la operación se refiere a la producción, el
sacrificio, la elaboración, el almacenamiento, la distribución u otro fin, y deberá utilizarse con carácter orientativo en
la determinación de los PCC. Este ejemplo de árbol de decisiones puede no ser aplicable a todas las situaciones,
por lo cual podrán utilizarse otros enfoques. Se recomienda que se imparta capacitación en la aplicación del árbol
de decisiones.
Si se identifica un peligro en una fase en la que el control es necesario para mantener la inocuidad, y no existe
ninguna medida de control que pueda adoptarse en esa fase o en cualquier otra, el producto o el proceso deberá
modificarse en esa fase, o en cualquier fase anterior o posterior, para incluir una medida de control.
8. Establecimiento de límites críticos para cada PCC
(VÉASE EL PRINCIPIO 3)
Para cada punto crítico de control, deberán especificarse y validarse, si es posible, límites críticos. En
determinados casos, para una determinada fase, se elaborará más de un límite crítico. Entre los criterios aplicados
suelen figurar las mediciones de temperatura, tiempo, nivel de humedad, pH, AW y cloro disponible, así como
parámetros sensoriales como el aspecto y la textura.
9. Establecimiento de un sistema de vigilancia para cada PCC
(VÉASE EL PRINCIPIO 4)
La vigilancia es la medición u observación programadas de un PCC en relación con sus límites críticos. Mediante
los procedimientos de vigilancia deberá poderse detectar una pérdida de control en el PCC. Además, lo ideal es
que la vigilancia proporcione esta información a tiempo como para hacer correcciones que permitan asegurar el
control del proceso para impedir que se infrinjan los límites críticos. Cuando sea posible, los procesos deberán
corregirse cuando los resultados de la vigilancia indiquen una tendencia a la pérdida de control en un PCC, y las
correcciones deberán efectuarse antes de que ocurra una desviación. Los datos obtenidos gracias a la vigilancia
deberán ser evaluados por una persona designada que tenga los conocimientos y la competencia necesarios
para aplicar medidas correctivas, cuando proceda. Si la vigilancia no es continua, su grado o frecuencia deberán
ser suficientes como para garantizar que el PCC esté controlado. La mayoría de los procedimientos de vigilancia
de los PCC deberán efectuarse con rapidez porque se referirán a procesos continuos y no habrá tiempo para
ensayos analíticos prolongados. Con frecuencia se prefieren las mediciones físicas y químicas a los ensayos
microbiológicos porque pueden realizarse rápidamente y a menudo indican el control microbiológico del producto.
Todos los registros y documentos relacionados con la vigilancia de los PCC deberán ser firmados por la persona
o personas que efectúan la vigilancia, junto con el funcionario o funcionarios de la empresa encargados de la
revisión.
10. Establecimiento de medidas correctivas
(VÉASE EL PRINCIPIO 5)
Con el fin de hacer frente a las desviaciones que puedan producirse, deberán formularse medidas correctivas
específicas para cada PCC del sistema de HACCP.

64

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

Estas medidas deberán asegurar que el PCC vuelva a estar controlado. Las medidas adoptadas deberán
incluir también un sistema adecuado de eliminación del producto afectado. Los procedimientos relativos a las
desviaciones y la eliminación de los productos deberán documentarse en los registros de HACCP.
11. Establecimiento de procedimientos de comprobación
(VÉASE EL PRINCIPIO 6)
Deberán establecerse procedimientos de comprobación. Para determinar si el sistema de HACCP funciona
eficazmente, podrán utilizarse métodos, procedimientos y ensayos de comprobación y verificación, incluidos el
muestreo aleatorio y el análisis. La frecuencia de las comprobaciones deberá ser suficiente para confirmar que el
sistema de HACCP está funcionando eficazmente. Entre las actividades de comprobación pueden citarse, a título
de ejemplo, las siguientes:
- examen del sistema de HACCP y de sus registros;
- examen de las desviaciones y los sistemas de eliminación del producto;
- confirmación de que los PCC se mantienen bajo control.
Cuando sea posible, las actividades de validación deberán incluir medidas que confirmen la eficacia de todos los
elementos del plan de HACCP.
12. Establecimiento de un sistema de documentación y registro
(VÉASE EL PRINCIPIO 7)
Para aplicar un sistema de HACCP es fundamental contar con un sistema de registro eficaz y preciso. Deberán
documentarse los procedimientos del sistema de HACCP, y el sistema de documentación y registro deberá
ajustarse a la naturaleza y magnitud de la operación en cuestión.
Los ejemplos de documentación son:
- el análisis de peligros;
- la determinación de los PCC;
- la determinación de los límites críticos.
Como ejemplos de registros se pueden mencionar:
- las actividades de vigilancia de los PCC;
- las desviaciones y las medidas correctivas correspondientes;
- las modificaciones introducidas en el sistema de HACCP.
Se adjunta un ejemplo de hoja de trabajo del sistema de HACCP como Diagrama 3.
CAPACITACIÓN
La capacitación del personal de la industria, el gobierno y los medios académicos en los principios y las
aplicaciones del sistema de HACCP y la mayor conciencia de los consumidores constituyen elementos esenciales
para una aplicación eficaz del mismo. Para contribuir al desarrollo de una capacitación específica en apoyo de un
plan de HACCP, deberán formularse instrucciones y procedimientos de trabajo que definan las tareas del personal
operativo que se destacará en cada punto crítico de control.
La cooperación entre productor primario, industria, grupos comerciales, organizaciones de consumidores y
autoridades competentes es de máxima importancia. Deberán ofrecerse oportunidades para la capacitación
conjunta del personal de la industria y los organismos de control, con el fin de fomentar y mantener un diálogo
permanente y de crear un clima de comprensión para la aplicación práctica del sistema de HACCP.

65

�DIAGRAMA 1. SECUENCIA LÓGICA PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA DE HACCP

1.

Formación de un equipo de HACCP

2.

Descripción del producto

3.

Determinación de la aplicación del sistema

4.
5.

6.

Enumeración de todos los riesgos posibles.
Ejecución de un análisis de peligros
Determinación de las medidas de control

7.

Determinación de los PCC

8.

Establecimientos de límites críticos para cada PCC

9.

Establecimiento de un sistema de vigilancia para cada PCC

10.

11.
12.

Establecimiento de un sistema de registro y documentación

66

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

DIAGRAMA 2. EJEMPLO DE UNA SECUENCIA DE DECISIONES PARA IDENTIFICAR LOS PCC (responder a
las preguntas por orden sucesivo)

67

�DIAGRAMA 3. EJEMPLO DE HOJA DE TRABAJO DEL SISTEMA DE HACCP

1.

Descripción del producto

2.

3.

Registros

Procedimiento(s)
de vigilancia

Límite(s)
Crítico(s)

PCCs

Medida(s)
Preventivas(s)

Peligro(s)

Fase

INDICAR

4.
________________________________________
[1] Los principios del sistema de HACCP establecen los fundamentos de los requisitos para la aplicación del
sistema de HACCP, mientras que las directrices ofrecen orientaciones generales para la aplicación práctica.
[2] Desde su publicación, el árbol de decisiones del Codex se ha utilizado muchas veces para fines de
capacitación. En muchos casos, aunque ha sido útil para explicar la lógica y el nivel de comprensión que se
necesitan para determinar los PCC, no es específico para todas las operaciones de la cadena alimentaria, por
ejemplo el sacrificio, y, en consecuencia, deberá utilizarse teniendo en cuenta la opinión de los profesionales y, en
algunos casos, debería modificarse.

68

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

ANEXO 1
IMPLEMENTACIÓN DE LAS BUENAS PRÁCTICAS DE MANUFACTURA (BPM)
El Código Alimentario Argentino (CAA) incluye en el Capítulo 2 la obligación de aplicar las BPM.
La Resolución 80/96 del reglamento del MERCOSUR indica la aplicación de las BPM para establecimientos
elaboradores de alimentos en dichos mercados.
Las BPM son un conjunto de normas básicas que deben seguir los manipuladores y productores de alimentos con
el objetivo de obtener un producto con alto grado de confiabilidad.
Son los procedimientos, los pasos básicos y las especificaciones que controlan las condiciones operativas dentro
de un establecimiento y que permiten disponer de condiciones favorables para la producción de alimentos inocuos.
Las BPM son útiles para:
• El diseño y funcionamiento de los establecimientos.
• El desarrollo de productos y procesos.
• Son la base para la aplicación del Sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control).
• Son indispensables para aplicar sistemas de Calidad Total (TQM) o de la Serie ISO 9000.
Calidad de los alimentos
Los valores de calidad pueden vincularse con atributos organolépticos, nutricionales, funcionales, comerciales, de
inocuidad.
Ejemplos:
• Salud – inocuidad, funcionales.
• Origen – marcas, variedades.
• Ambientes – orgánicos
• Religiosos – Kosher, Halal.
• Organolépticos – gourmet.
La calidad de un servicio o bien depende de todos los que participan en su proceso de obtención
INOCUIDAD DE LOS ALIMENTOS – UNA PROBLEMÁTICA GLOBAL
La inocuidad de los alimentos consiste en la ausencia de contaminantes microbiológicos, químicos o naturales que
puedan afectar a la salud humana.
TIPOS DE CONTAMINANTES
• Físicos: Cuerpos extraños.
• Químicos: Endógenos (Antibióticos, pesticidas).
Exógenos (limpieza, H2O2).
• Biológicos: Micro-Organismos.
Sustancias (toxinas).
El cumplimiento de las normas de BPM elimina los riesgos de contaminación (físicos – químicos y
biológicos) de materias primas, ingredientes y productos en cualquier punto de la línea de proceso (desde la
obtención de la materia prima hasta la distribución del producto terminado).
OBJETIVOS DE LAS BPM
Minimizar los riesgos de contaminación por:
• Contaminación por el personal.
• Contaminación por error de manipulación.
• Instalaciones adecuadas para facilitar la limpieza.
• Contaminación por materiales en contacto con alimentos.
• Contaminación por mal manejo de agua y desechos.
• Marco inadecuado de producción.
69

�Reglas básicas de las BPM:
• Tener instrucciones precisas y por escrito por cada proceso.
• Seguir paso a paso las instrucciones.
• Usar Materias Primas y Materiales seguros.
• Usar equipos e instalaciones en condiciones adecuadas.
• Prevenir toda posible contaminación.
• Prevenir toda posible confusión de materiales. Rotular todo.
• Trabajar con precisión y exactitud.
• Mantener la higiene absoluta en los procedimientos e instalaciones.
• Informar desvíos y errores por pequeños que parezcan.
• Mantener calibrados los instrumentos de control.
• Realizar informes claros, precisos y exactos.
Ámbitos de aplicación de las BPM:
• Recursos humanos: Capacitación.
• Edificios: Construcción, instalaciones sanitarias, calidad del agua.
• Equipos: Diseño, mantenimiento, eficiencia.
• Control de producción: Materias primas, depósito, formulación, envasado, rotulados, limpieza y desinfección.
• Manejo integrado de plagas: Registros de MIP.
SISTEMA HACCP
“El sistema HACCP es un sistema racional de rigor científico que nos permite identificar, evaluar, y controlar los
peligros para la seguridad de los alimentos”
La aplicación de las BPM es un pre-requisito para la implementación del sistema HACCP.
Estructura del sistema de calidad
La estructura del sistema de calidad consiste en una combinación lógica y organizada de actividades que llevan,
inequívocamente, a conseguir los objetivos de calidad propuestos.
Es una herramienta viva que permite detectar desviaciones, corregirlas y mejorar permanentemente la gestión.
PROCESOS

Cada empresa debe elaborar su propio Manual de Buenas Prácticas de Manufactura con
la participación en la redacción de un grupo de trabajo conformado por las personas que
ejecutan las labores y con la dirección de la empresa.

Identificación de los insumos, productos semielaborados, productos elaborados, en proceso, almacenados y
rechazados.
Prevenir y evitar la contaminación “cruzada”.
Identificar, almacenar y aislar los materiales defectuosos para garantizar que no contaminen o se mezclen con
productos aptos.
Son una combinación lógica y organizada de actividades que llevan, inequívocamente, a conseguir los objetivos
de calidad propuestos.
Son una combinación lógica y organizada de actividades que llevan, inequívocamente, a conseguir los objetivos
de calidad propuestos.
Son una herramienta viva que permite detectar desviaciones, corregirlas y mejorar permanentemente la gestión.
“Involucra a todo el personal”
70

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

HIGIENE PERSONAL
Para prevenir la contaminación de alimentos el personal que está en contacto con ellos debe recibir instrucciones
claras y precisas sobre:
• Estado de salud.

El objetivo es garantizar que las personas y materiales que entren en contacto
directo o indirecto con los alimentos no los contaminen o deterioren.

• Enfermedades y lesiones.
• Limpieza e higiene personal.
• Conducta individual.
Síntomas comunes y condiciones que deben alertarnos
• Diarrea.
• Fiebre.
• Vómitos.
• Dolor de garganta.
• Orina oscura.
• Cortes o lesiones en la piel.
“Responsabilidad de los Operarios”

ESTACIONES PARA LAVADO DE MANOS
• Debe estar exclusivamente destinado al lavado de manos.
• Debe tener una ubicación estratégica.
• Debe contar con recipiente con jabón líquido-bactericida.
• Debe proveer agua caliente.
• Debe contar con toallas descartables o aire.

71

�“Responsabilidad de la Dirección”

72

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

ANEXO 2
RECOMENDACIONES
VESTIMENTA EN ÁREAS DE PRODUCCIÓN
• Limpia, blanca, seguros, sin broches ni botones
• Pantalones del tipo pijamas
• No se aconseja el uso de guardapolvos
• Chaquetas con cuello cerrado, bolsillos internos,
• Con cierre tipo “Abrojo” y mangas largas
• Calzado o botas del tipo sanitarios
• Calzado de seguridad para manipular máquinas u objetos pesados y peligrosos
• Uso de Cofias y/o redecillas para el cabello
• Uso de barbijos
• Uso de guantes según el proceso
VESTIMENTA EN ÁREAS AUXILIARES
• Limpia, segura, sin broches ni botones o elementos sueltos
• Mameluco o chaqueta
• Elementos de seguridad apropiados según el área: cascos, protector auditivo, protector visual, guantes y arneses,
otros
• Calzado o botas del tipo sanitarios y/o de seguridad
La ropa y artículos personales no deben alojarse en áreas destinadas para procesamiento de alimentos o en
conjunto con aditivos o plaguicidas
COMPORTAMIENTO DEL PERSONAL DE PLANTA O VISITANTES
• Difundir y comprender la importancia y los conceptos de las Buenas Prácticas de Manufactura
• Corregir las actitudes inadecuadas, estornudos sin la protección adecuada, dedos en la nariz u oídos, salivar, etc.
EDIFICIOS LOCALIZACIÓN
• Alejados de zonas con actividades industriales potencialmente contaminantes de los alimentos
• Evitar zonas con frecuentes inundaciones o tomar medidas de prevención
• Ausencia de plagas o niveles razonables que permitan su control
EDIFICIOS DISEÑO
El lugar, las superficies y materiales, las instalaciones y los procesos deben garantizar:
• Su mantenimiento
• La limpieza y desinfección
• La protección contra plagas (MIP)
• El flujo ordenado del proceso
• La separación por zonas (Contaminación cruzada)
MÁQUINAS Y EQUIPOS
Que permitan el mantenimiento, la limpieza y desinfección adecuados para evitar la contaminación de alimentos:
• Construido con materiales adecuados
• Durabilidad razonable
• Mantenimiento sencillo
• Ubicación que permita fácil acceso
• Control y monitoreo permanente

73

�CONTROL DE PROCESOS: OPERACIONES
• Abastecimiento de agua
• Desagües y disposición de desechos
• Instalaciones para higiene personal
• Control de temperatura
• Control de aire y ventilación
• Iluminación adecuada
• Almacenamiento
• Orden y limpieza
CONTROL DE PROCESOS: SEGURIDAD DE LOS ALIMENTOS
• Control de higiene
• Tiempo y temperatura
• Humedad
• Contaminación cruzada
• Contaminación microbiológica
• Materias Primas e Insumos
• Aire, agua, vapor
• Registros de eventos, trazabilidad
CONTROL DE PROCESOS: ALMACENAMIENTO
• Condiciones de temperatura, humedad, velocidad del aire
• Utilizar el concepto de PEPS (Primero entra, primero sale) o FIFO sus siglas en Inglés
• No utilizar las salas de almacenamiento para otros productos que puedan contaminar los alimentos
CONTROL DE PROCESOS: AGUA
• Control periódico de la potabilidad del agua
• Aplicar la dosificación de cloro del agua según las recomendaciones sanitarias
• Limpieza de tanques y depósitos según la frecuencia establecida
DIRECCIÓN Y MONITOREO
• Los gerentes y personal de control deberán tener conocimientos adecuados sobre principios y prácticas en el 		
manejo higiénico de alimentos
• El control y monitoreo de los procesos deberá adecuarse al tipo de alimento y al tamaño de la explotación
DOCUMENTACIÓN Y REGISTROS
• Sistema de Garantía de Calidad
• Legibilidad y difusión
• Vigencia y actualizaciones
• Revisiones y actualizaciones
CONTROL DE HIGIENE Y SEGURIDAD
• Manejo Integrado de Plagas MIP
• Métodos de limpieza y desinfección
• Manejo de residuos
• Control de operaciones
• Manejo de efluentes industriales
TRANSPORTE

Se deben observar los mismos cuidados que para el almacenamiento en planta

74

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

• Control de la estiba para evitar daños mecánicos
• Control de temperatura y humedad durante el traslado
• Evitar posibles fuentes de contaminación con otros elementos transportados
• Verificar la correcta higiene y desinfección de los transportes
INFORMACIÓN AL CONSUMIDOR
“El consumidor debe informarse sobre las cualidades, recomendaciones de conservación y consumo a
través del correcto etiquetado del producto”
• Composición centesimal
• Aporte de calorías por unidad o porción
• Número de lote
• Fecha de elaboración y vencimiento
• Conservación del producto
• Recomendaciones sobre modo de uso y consumo
ANÁLISIS DE PELIGROS Y PUNTOS CRÍTICOS DE CONTROL
(HACCP)
“Sistema de prevención de peligros para la inocuidad de alimentos sugerido por el Codex Alimentarius”
LOS 7 PRINCIPIOS DE HACCP
1. Identificar los posibles peligros
2. Identificar los puntos críticos en el proceso PCC
3. Establecer los límites críticos de los PCC
4. Establecer un sistema de vigilancia de los PCC
5. Establecer las medidas correctivas
6. Establecer procedimientos de verificación del sistema
7. Establecer un sistema de documentación sobre los procedimientos
CAPACITACIÓN
• Concientización y responsabilidad
• Programas de capacitación
• Enseñanza y supervisión
• Capacitación para la actualización
• Registro de la capacitación
CALIDAD TOTAL

La principal herramienta para lograr la calidad total es el hombre.
La calidad debe ser un objetivo común a toda la empresa y debe constituir la base
del éxito y su permanencia en el tiempo.
Ningún sistema del mundo puede producir calidad, las personas sí.

75

�“LA CALIDAD ES UN ESTILO DE VIDA”
USTED ES UNA PERSONA CLAVE
Las cxarenta y seis teclas de mi máqxina de escribir trabajan perfectamente, excepto xna de ellas qxe
tiene una falla.
Esto me hace pensar en qxe algxnos grxpos de trabajo en la empresa se parecen algo a mi máquina. Xn
grxpo de personas desarrolla sx labor con axténtico sentido de trabajo en eqxipo, pero conqxe solo xna
persona falle la tarea conjxnta pierde efectividad.
Xsted pxede decirse a sí mismo “Bxeno, yo soy sólo xna persona.
Mi actitxd no pxede hacer fracasar la eficiencia del conjxnto”.
Pero axnqxe no lo crea, sí lo hace, por qxe el trabajo en eqxipo, fxndamento de la cooperación organizada
con fines prodxctivos, reqxiere de la complementación armónica de todos sxs miembros.
Nxestra larga tradición individxalista nos ha llevado a confxndir lo qxe es el trabajo compartido con la
pérdida de la individxalidad. Sin embargo, hoy comprendemos claramente qxe xn eqxipo madxro de
trabajo, por el contrario, enriqxece la personalidad de cada xno.
Cxando las tareas son mxchas y complejas, se reqxiere axn más la labor coordinada de eqxipos
integrados de trabajo.
Así pxes, la próxima vez qxe xsted piense qxe sxs esfxerzos no son mxy necesarios, qxe pxede trabajar
aisladamente y que no tiene porqxé, integrarse en el conjxnto, acxérdese de mi máqxina de escribir
y dígase a xsted mismo: “Yo soy xna persona clave y mi contribxción es mxy necesaria para lograr
resxltados eficientes”.

La calidad no está en las cosas que hace la gente, la calidad está en la
hace las cosas.

76

gente que

�Manual Buenas Prácticas de Manufactura

77

�SUBSECRETARÍA DE LECHERÍA

78

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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Gestión de la calidad y seguridad alimentaria en la industria láctea</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina). Subsecretaría de Lechería</text>
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                <text>INDUSTRIA LECHERA; CALIDAD; SEGURIDAD ALIMENTARIA; ENFERMEDADES TRANSM POR ALIMENTOS; BPM; POES; HACCP</text>
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                    <text>Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

DDA

PROINDER

Dirección de Desarrollo
Agropecuario

Proyecto de Desarrollo de Pequeños
Productores Agropecuarios

Cristina Biaggi, Cecilia Canevari y Alberto Tasso

Mujeres que
trabajan la tierra
UN ESTUDIO SOBRE LAS MUJERES RURALES EN LA ARGENTINA

Con la colaboración de Mira Díaz, Silvia Borsellino,
Magdalena Ramírez, Viviana Canet y TRAMA

Serie Estudios e Investigaciones 11
Buenos Aires, 2007

Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos

3

�Mujeres que trabajan la tierra

Biaggi, Cristina
Mujeres que trabajan la tierra, un estudio sobre las mujeres rurales en
Argentina /
Cristina Biaggi ; Cecilia Canevari ; Alberto Tasso ‐ 1a ed. ‐ Buenos Aires :
Secretaría Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, 2007.
176 p. ; 23x16 cm. (Estudios e investigaciones; 11)
ISBN 987‐9184‐50‐5
1. Sociología Rural. 2. Desarrollo Rural. I. Canevari, Cecilia II. Tasso, Alberto
III. Título CDD 307.72
Fecha de Catalogación: 02/10/2006
ISBN‐10: 987‐9184‐50‐5
ISBN‐13: 978‐987‐9184‐50‐9

4

�Colaboradoras/es

Para la confección de tablas: María Elisa Rueda, Fabiana Brizio y Analía
Belaus.
Para el relevamiento (referentes provinciales): Laura Hansen y Élida
Turco (Buenos Aires); María Elisa Rueda (Catamarca); Nila Busso, Belén
Agnelli y María Clemencia Barberena (Córdoba); María del Carmen
Quiroga y Paiá Pereda (Corrientes); Marilú Aradas (Chaco y Formosa);
Ana Nicora (Chaco); Graciela Freddy y Ruth Guerrero (Chubut); Maris
Rébora (Entre Ríos); Cristina Marinosci, Lilian Borba, Isabel Arguello y
Lola Llorente (Formosa); Daniela Demo, Liliana Martínez y Rosario
Quispe (Jujuy); María Claudia Trotta (La Pampa); Fernanda Fiorani y
Jorge Salomón (La Rioja); Mariana Díaz Valentín, Maritina Sales, Clara
Contardi, Cristina Panasiti y Laura Lafalla (Mendoza); Claudia Noseda,
Mirta Roesler y Ana Corral (Misiones); Silvia Condemi y Paola Morales
(Neuquén), Elsa Biffi (Río Negro); Olguita Silvera, Claudia Cayo, Pablo
Frere, Rosa Gambarte, María Eugenia Errazquin y Cristina Sanz (Salta);
Mónica Knopoff (San Juan); Emilio Guerri y María Rivera (San Luis);
Viviana Quaranta y Amelia Reinares (Santa Fe); Lucrecia Gil Villanueva,
Norma Castillo, María Teresita Vega, Lucila Zárate, Nelly Solorza y
Claudia Ríos (Santiago del Estero); Luisa Vivanco, Eugenia Arrebola,
Soledad Aráoz, Cristina Juárez, Elia Guyot, Silvia Rodríguez y Silvina
Saldaño (Tucumán).
Para la elaboración de la base e ingreso de datos: Jorgelina González
Russo y Belén Guillet.
Para la diagramación y diseño: Pablo A. Roset
Para las fotografías de tapa: Fotos: María Eva Salazar. Asociación Civil
El Ceibal (maria_eva_salazar@yahoo.com.ar)
Para el diseño de tapa: Pablo Tasso

5

�Mujeres que trabajan la tierra

6

�A las mujeres que trabajan por
la equidad de género en el mundo rural

7

�Mujeres que trabajan la tierra

8

�Indice

Prólogo ……………………………………………………………………..……… 11
Introducción…………………………………………………………………..……..15
Capítulo I: …………………………………………………………………………. 19
Los trabajos de las mujeres rurales
Capítulo II: ……………………………………………………………………..…. 37
Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001
Capítulo III: ………………………………………………………………………. 55
Los grupos de mujeres rurales en la Argentina
Capítulo IV: ………………………………………………………………………. 89
Los derechos humanos de las mujeres rurales
Capítulo V: ……………………………………………………………………….. 111
Instituciones y programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres
rurales
Capítulo VI: ………………………………………………………………………. 125
Propuestas de lineamientos de políticas, estrategias y acciones para la
equidad de género en las áreas rurales
Bibliografía …………………………………………………………………….…. 143
Anexos
Anexo 1 ……………………………………………………………………….….. 151
Capítulo II: Tablas y gráficos complementarios
Anexo 2 ………………………………………………………………………...… 161
Capítulo III: Nombre de los grupos según provincia
Anexo 3: ………………………………………………………………………….. 169
Aquí estamos y queremos ser escuchadas. Documento final del Encuentro
Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes, realizado en Buenos Aires
en agosto de 2003.

9

�Mujeres que trabajan la tierra

10

�Prólogo

En 1989, la entonces Secretaría de Agricultura y Pesca (SAGyP)
inició en Argentina un programa pionero de desarrollo dirigido a
mujeres rurales de seis provincias del noroeste: Salta, Jujuy, Santiago del
Estero, Catamarca, Tucumán y La Rioja. Comenzó así un proceso que no
se ha detenido hasta hoy, a pesar de las dificultades que profesionales e
instituciones han tenido que enfrentar en tantas ocasiones a través de
estos 18 años transcurridos.
Como todo proceso de cambio y de introducción de nuevos
paradigmas, éste tuvo muchos detractores pero también muchos
seguidores entre los cuerpos técnicos, profesionales y de las autoridades
tanto nacionales como provinciales, pero fue la voluntad política férrea
de un pequeño grupo de profesionales mujeres lo que permitió que el
programa siguiera adelante. Quienes siempre adhirieron al programa,
con el convencimiento que con él crecerían y nunca volverían a ser las
mismas, fueron las mujeres de esos primeros seis grupos que se
formaron y que vieron en él, por primera vez en sus vidas la
oportunidad de una transformación tanto en lo personal como en lo
económico.
El libro Mujeres que trabajan la tierra, devela quiénes son las mujeres
rurales, cuáles son sus intereses y motivaciones y cómo se insertan
económica, social y políticamente en una Argentina que ya hace muchas
décadas dejó de ser un país rural, pero a pesar de lo cual su población
concentra parte de los problemas de pobreza y de necesidades básicas
insatisfechas, las cuales el Estado se ha comprometido a enfrentar.
Como nos dicen sus autoras, las mujeres rurales argentinas,
especialmente las campesinas, comparten con el resto de mujeres rurales
de América Latina esa específica pero a la vez imprecisa relación que
existe entre trabajo productivo y trabajo reproductivo, cuya consecuencia
más notable es la invisibilidad de su trabajo productivo y por lo mismo
su ausencia en las cuentas nacionales como una trabajadora que aporta al
Producto Interno Bruto. También entre ellas comparten realidades como
la dispersión geográfica y la lejanía de los centros urbanos, lo que afecta
su acceso a los servicios básicos y de calidad a que toda familia aspira:

11

�Mujeres que trabajan la tierra

salud, educación, información, vivienda, caminos, comunicación, entre
muchos otros.
Pero es claro que esta realidad afecta de manera diferente a
hombres y mujeres, siendo las segundas más vulnerables a las
situaciones de pobreza, ya que tienen comparativamente menos acceso a
la educación, menor acceso a la propiedad de la tierra, menor acceso al
empleo, salarios más bajos por el mismo trabajo, menor oportunidad de
acceso a trabajos estables y bien remunerados. A esto se agrega la
responsabilidad absoluta del trabajo doméstico y la crianza de los hijos,
factor que innegablemente limita sus opciones y oportunidades de
trabajo y de participación social y política.
Todos estos factores intervienen negativamente en la posibilidad de
organizarse en torno a intereses y demandas comunes que les permitan
superar las limitaciones a las cuales se enfrentan. Pero el esfuerzo y
acompañamiento
de
instituciones
gubernamentales
y
no
gubernamentales, religiosas y laicas, nacionales e internacionales, han
permitido que las mujeres rurales argentinas tengan hoy día una voz y
una presencia a nivel local, provincial y nacional. Es a través de estas
agrupaciones que las mujeres están luchando por mejores ingresos,
crecimiento de su capacidad técnica productiva, espacios en los
mercados para sus productos, acceso al crédito, a la salud reproductiva,
a la educación, a la vivienda, en fin, a la dignidad de ser personas y ser
tratadas como tales por una sociedad que las discrimina.
La importancia de este libro se asienta en cuatro pilares. El primero
es sus autoras. Nadie más que ellas conocen, han trabajado codo a codo y
han acompañado a los grupos de mujeres rurales desde sus inicios. El
segundo es el contenido del libro, que enfrenta la problemática de la
mujer rural desde todos sus ángulos y perspectivas, desde su inserción
en el trabajo hasta su situación de inequidad y de violencia intrafamiliar
a la cual muchas de ellas son sometidas. El tercero es la riqueza de datos
que maneja, especialmente en los capítulos II y III, datos que son la base
para el análisis respecto a las potencialidades socio‐políticas que existen
en los grupos y organizaciones de mujeres. El cuarto pilar son las propias
mujeres rurales, las que con esfuerzos más allá de lo posible adhieren
con entusiasmo y mucha esperanza a las propuestas de desarrollo que se
les platean.
Finalmente, como las mismas autoras señalan, el punto de inflexión
hacia un cambio en las relaciones de inequidad es cuando los grupos de
mujeres rurales logran dar a sus demandas una dimensión política al
convertirse en interlocutoras válidas de los políticos e instituciones de
12

�decisión local y cuando logran articularse con otras organizaciones e
instituciones para llevar a cabo estrategias y acciones de desarrollo de
mediano y largo plazo. En este camino, las mujeres se han empoderado,
están ejerciendo ciudadanía y, lo más importante, están contribuyendo a
la construcción de una sociedad más justa, más equitativa y más
democrática.

Pilar Campaña, Ph.D.
Antropóloga Social

13

�Mujeres que trabajan la tierra

14

�Introducción

Se afirma que el siglo XX es el siglo de las mujeres, porque durante
su transcurso cambiaron sensiblemente las relaciones entre los géneros.
Comenzó a cuestionarse la subordinación femenina, percibida como un
producto cultural. A ello contribuyeron los nuevos papeles que las
mujeres desempeñan en el mundo del trabajo, así como su protagonismo
en los procesos sociales y políticos.
En el mundo rural, las mujeres progresivamente han comenzado un
proceso de participación social y es posible visualizarlas en los
movimientos que han cobrado protagonismo en los distintos países de
América Latina, los cuales en muchos casos han logrado ubicarse en el
centro de la escena nacional e internacional. Estos movimientos han
puesto en evidencia que, tanto las políticas económicas aplicadas en las
últimas décadas en nuestro continente como los crecientes progresos
tecnológicos, profundizaron la brecha existente entre ricos y pobres y
entre el campo y la ciudad. Además, han colocado en debate las
desigualdades existentes en el acceso a los recursos y las consecuencias
que este modelo tiene sobre los/as más débiles y sobre el medio
ambiente.
La globalización económica y cultural amenaza las identidades, la
posesión de las tierras, los recursos naturales y las economías locales. Sin
embargo, la globalización también está facilitando la articulación y
comunicación de los movimientos de reivindicación de los derechos
humanos. Sin duda, ha logrado fortalecerlos y consolidarlos.
La defensa de los derechos de las mujeres se encuentra inserta en
este escenario histórico. A partir del año 1975, en el que se declara la
década de las mujeres, varias conferencias internacionales señalaron
logros destacables. La Conferencia Internacional Contra Todas las
Formas de Discriminación de la Mujer (CEDAW, 1979) tiene una
referencia específicamente a las mujeres rurales, consignando en su
artículo 14 el reconocimiento de sus derechos y la especificidad de su
problemática.
La justificación de este estudio se encuentra en este contexto de
cambios macro y micro sociales, producto de la multiplicidad de los
fenómenos expresados anteriormente, donde aparece como necesaria la
15

�Mujeres que trabajan la tierra

identificación y el reconocimiento de las distintas problemáticas
asociadas a cada uno de los/as agentes presentes en el heterogéneo
campo conceptual de la ruralidad. Constituye además, un elemento para
la formulación de los programas que precisen disponer de una base
conceptual apropiada sobre la que habrán de fundamentarse.
Este estudio se ha realizado en el marco del Programa de Desarrollo
de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER), dentro del
componente Fortalecimiento Institucional, dependiente de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA). La primera
etapa de la investigación se realizó durante 2001 y 2002 y los datos
entonces obtenidos fueron actualizados en el último año, y se incluyen
en esta publicación. En ambas etapas, se utilizaron diversas estrategias
metodológicas basadas, por un lado, en el análisis de censos y fuentes
documentales y, por el otro, en un relevamiento de los grupos de
mujeres rurales de la Argentina.
Este trabajo se propuso lograr una caracterización de las mujeres
rurales de nuestro país en base a información proveniente de fuentes
secundarias y a una descripción, a partir de fuentes primarias, de los
grupos de mujeres rurales que se encuentran organizados y en actividad,
acompañados en su mayoría por programas del Estado o por organismos
no gubernamentales. De manera tal que el tema central y articulador son
todas las mujeres rurales y las organizaciones de base que las nuclean.
Esta categoría abarca a las mujeres aborígenes, que están incluidas en el
relevamiento, aunque en el análisis se omite hacer una diferenciación, ya
que se considera, que este es un campo de estudio que merece ser
tratado con un abordaje específico, que no ha formado parte de los
objetivos de este estudio.
Con excepción del análisis del Censo Nacional de Población 2001,
en el que se considera a todos los habitantes que viven en el área rural,
los criterios que se tomaron para la selección de la población a
caracterizar son los que utiliza el PROINDER para la inclusión en el
programa. Por lo tanto, no hay una descripción de las mujeres que
trabajan en medianas empresas agropecuarias o chacareras como las del
Movimiento de Mujeres en Lucha, ya que su perfil no coincide con los
criterios mencionados.1
1

Para el PROINDER, los grupos de pequeños/as productores/as minifundistas podrán ser
beneficiarios del Programa si el productor y su familia tienen residencia predial o rural, poseen una
empresa agropecuaria (EAP) bajo cualquier régimen de tenencia de la tierra, trabajan en la misma y
excepcionalmente contratan mano de obra (hasta 60 jornales contratados/año). En caso de existir
trabajo familiar fuera de la EAP, el mismo no excede de los 270 jornales/año. Su capital fijo no supera

16

�La estructura de este libro, es de seis capítulos y tres anexos. En el
Capítulo I, Los trabajos de las mujeres rurales, se hace un breve recorrido
de algunos antecedentes sobre la temática abordada. Se presenta la
trayectoria de las políticas que en América Latina buscaron incorporar a
las mujeres al desarrollo desde diferentes enfoques. Finalmente, se
presenta una caracterización de las mujeres rurales en el país a partir de
diversos diagnósticos participativos realizados en los últimos 10 años. El
trabajo, la reproducción, la salud y la educación son algunos de los
múltiples tópicos que se abordan.
En el capítulo II, se presenta el análisis de los datos del Censo
Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 (Instituto Nacional de
Estadística y Censo) para las áreas rurales a partir de procesamientos
especiales que consideran a toda la población rural (dispersa y
agrupada) y a la de localidades de hasta 5000 habitantes de todas las
provincias del país. De esta manera, se exponen datos demográficos del
sector considerando edad, nivel de instrucción, ocupación y jefatura de
hogares, entre otros, lo que brinda un panorama general de las mujeres y
los varones en las áreas rurales. Este capítulo tiene un anexo donde se
pueden consultar tablas con información complementaria.
En el capítulo III, luego de una introducción a las características de
las organizaciones de mujeres, sus motivaciones a la participación y sus
obstáculos, se exponen los resultados del análisis de la información sobre
los grupos de mujeres de todas las provincias argentinas, realizada a
partir de dos relevamientos. Este trabajo tuvo una primera etapa en el
año 2001/2, donde se identificaron 203 grupos y una segunda en 2006,
con el relevamiento de 452 grupos. En cada caso, se buscó información
sobre sus integrantes, su organización y la comunidad donde se
encuentran insertos. La tarea de identificación y relevamiento en cada
una de las provincias fue asumida por un/a o más referentes provinciales

los $15.000 (excluyendo vivienda familiar y tierra), es decir que no disponen de tractor o vehículo de
una antigüedad inferior a los 15 años. Sus existencias ganaderas no superan las 500 cabezas ovinas o
caprinas o las 50 bovinas. No disponen de un galpón de material o chapa de más de 50 m2 y sus
hogares presentan al menos uno de los indicadores que conforman el índice de Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI). Los trabajadores transitorios agropecuarios (TTA) potenciales beneficiarios del
PROINDER podrán encontrarse en una de las dos situaciones siguientes: la de contar con parcela de
tierra y ser susceptibles de convertirse en el ingreso principal de la familia y entonces, la de ser
considerados pequeños productores minifundistas (PPM) y la de no contar con tierra, en cuyo caso
podrán acceder al componente, realizando actividades de microemprendimientos de servicios para
actividades agropecuarias. En ambos casos, deberán cumplir los requisitos establecidos para los PPM
en cuanto presencia del indicador de NBI, residencia rural, ingresos, capital disponible y nucleamiento
en grupos. Además, no deberán tener dependencia laboral permanente y su ingreso anual no deberá
superar el equivalente de 13 salarios del peón rural

17

�Mujeres que trabajan la tierra

en su mayoría pertenecientes a la Red TRAMA (Red de Técnicas e
Instituciones que trabajan con mujeres rurales).
El capítulo IV, está referido al marco legal, en relación a los
derechos de las mujeres rurales desde la perspectiva de sus derechos
humanos. Se examina la legislación vigente a nivel nacional sobre
mujeres en las distintas áreas de regulación legal. Se obtuvo información
disponible en el Parlamento Nacional, y otras fuentes bibliográfícas y de
instituciones especializadas en la temática.
En el capítulo V, se presenta una descripción general de las
instituciones y programas gubernamentales y no gubernamentales que
desarrollan acciones diferenciadas hacia mujeres rurales, con sus
características, objetivos, presentando una descripción esencial.
Por último, en el capítulo VI se retoman algunos de los ejes críticos
presentados, que deberían considerarse en las políticas destinadas al
sector, con el objetivo de trazar algunas propuestas de acciones y
estrategias que favorezcan la equidad de género en el marco de una
propuesta más amplia de desarrollo rural
Este libro está dirigido a mujeres y varones comprometidos con el
desarrollo rural. Se ha de considerar que ha sido escrito en varias etapas
a lo largo de tres o cuatro años y con la participación de varias personas,
cuya letra queda reflejada en la diversidad de estilos con que se
expresan. Dadas las diferentes fuentes utilizadas, algunos de los temas
abordados, son tratados con reiteración a lo largo del libro.

Agradecimientos
A TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones que trabajan con
Mujeres Rurales). Queremos destacar la importancia que ha tenido para
nosotras el trabajo coordinado con las compañeras de TRAMA, con
quienes compartimos un espacio de reflexión, análisis y acciones
conjuntas.
A Alejandro Valeiro, Irupé Christeller, Marcela Román, Clara
Craviotti, Alejandro Gerardi, Alicia Paura y Pilar Campaña que nos
hicieron valiosos aportes a lo largo de estos años.
A todas las encuestadoras e informantes.
A las personas de las instituciones que nos brindaron información
sobre su trabajo.

18

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Capítulo I
Los trabajos de las mujeres rurales
El objetivo de este capítulo es presentar una breve descripción de
aspectos vinculados a la vida cotidiana de las mujeres de las áreas
campesinas de nuestro país. Previamente, se hace una reseña de los
antecedentes históricos sobre la inclusión de las mujeres como sujetos del
desarrollo rural y de algunos conceptos que sirven como punto de
partida para la comprensión de este estudio.

1. Enfoques predominantes sobre mujeres y desarrollo
En general, los programas de desarrollo rural consideran a la
familia como una unidad homogénea, sin tener en cuenta las diferencias
étnicas, etáreas o de género. Esto se ha intentado modificar en las últimas
décadas, proponiendo acciones diferenciadas a varones, mujeres, jóvenes
y niños/as, considerando el origen étnico cuando es necesario.
Las mujeres, como destinatarias específicas de los programas de
desarrollo, son incluidas hace aproximadamente tres décadas. En este
breve período, el enfoque teórico para incorporarlas en el desarrollo ha
alternado entre diversos paradigmas, lo cual pone en evidencia que esta
problemática desencadena distintas interpretaciones y debates que aún
perduran.
El proceso en que se suceden estos cambios no ha sido lineal y, en la
práctica, estos paradigmas se ven expresados en programas o proyectos
con divergencias, contradicciones o superposiciones de visiones teóricas
y estratégicas. Aún en la actualidad, conviven diferentes concepciones
que se ven reflejadas en las operatorias de los programas.
Visto desde una perspectiva histórica, hasta fines de la década del
sesenta, las mujeres fueron tomadas en cuenta exclusivamente en su rol
de madres. Como responsables de la reproducción tanto biológica como
de la fuerza de trabajo dentro del ámbito doméstico, se les brindaba
educación con el objetivo de mejorar el estado nutricional, la higiene y la
salud de los/las niños/as y de la familia en general. De esta manera, se
buscaba elevar la calidad de vida de los hogares rurales y las acciones
que se llevaban adelante en los proyectos se relacionaban con el
19

�Mujeres que trabajan la tierra

mejoramiento de la alimentación, de la salud, el vestido o la educación
de los/as hijos/as.
A esta forma de trabajar con las mujeres, que tuvo su contraparte
con los/as jóvenes, lo sucede el enfoque de Mujeres en el desarrollo (MED)2
que surge a comienzos de los años setenta, el cual fue superador en la
forma en que las mujeres fueron visualizadas en los procesos de
desarrollo rural, principalmente porque se les reconocía su capacidad
como productoras. Este enfoque parte de la idea de que es necesario
incorporar a la población femenina a las actividades productivas
generadoras de ingresos, ya que esto provocaría un impacto en la
economía familiar y sería el motor necesario para el desarrollo de los
más pobres. De cierta manera, considera que las familias hasta ese
momento disponían de un recurso subutilizado. Además, supone que en la
medida que las mujeres obtuvieran dinero propio, su subordinación
disminuiría.
Las limitaciones de este enfoque se basan en que restringe el lugar
de las mujeres a su rol productivo en tanto recurso humano,
proponiéndola como una categoría aislada de otras dimensiones
culturales. Este punto de vista tiene como principal falencia que deja de
lado las actividades doméstico‐reproductivas que asumen las mujeres y
esto ha significado con frecuencia, una sobrecarga de trabajo en la
jornada femenina. Por otro lado, la subordinación no necesariamente se
revierte gracias al ingreso monetario, que sin dudas es un componente
importante en las dinámicas que construyen las desigualdades de
género, pero no el único.
Con el enfoque Mujeres en el Desarrollo, se inicia el componente
ʺmujerʺ en los programas y proyectos que buscan la participación y
gestión de las mujeres a nivel predial y comunitario. Las estrategias se
plantean bajo la forma de proyectos generadores de ingreso, a través de
la participación de las mujeres con propuestas muy diversas. Se
concentran esfuerzos en la capacitación de las mismas para lograr que se
incorporen en el espacio público, produzcan bienes y servicios y que
puedan insertar sus productos en el mercado.

2

Este tema se puede ampliar en: Elsa Gómez Gómez (1993) y Carolina Moser (1995). Maxine
Molyneux (1985) ha realizado importantes aportes a la problemática de las mujeres en el desarrollo.
Incorpora los conceptos de necesidades prácticas e intereses estratégicos que permiten analizar las
necesidades diferenciadas de varones y mujeres en el desarrollo. Las necesidades prácticas se refieren
a la condición de las mujeres y varones respecto a carencias materiales, como el acceso al agua o la
vivienda. Los intereses estratégicos apuntan a la posición de las mujeres respecto de los varones y la
búsqueda de transformación de la cultura de dominación entre los géneros.

20

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

A comienzos de la década del noventa surge el enfoque Género en el
Desarrollo (GED), a partir del avance de las teorías de género en el
mundo académico. Este enfoque se basa en la necesidad de considerar y
modificar las relaciones existentes entre varones y mujeres para el logro
de un desarrollo equitativo y sustentable, que permita la igualdad de
oportunidades para ambos.
El género es una construcción cultural que está basada en las
diferencias sexuales. A partir de la naturaleza, se construye el género, lo
cultural. Es decir, que las personas nacen con un sexo determinado
biológicamente y luego el medio social y cultural dicta ciertos mandatos
que disponen las maneras de ser mujer y varón.
El género es una categoría relacional, ya que para comprender la
problemática
de
las
desigualdades
es
necesario
analizar
comparativamente a los varones y a las mujeres. Tiene un carácter
histórico, de manera tal que se transforma a través del tiempo, y está
presente en los espacios micro y macro sociales a través de las
representaciones sociales, la división sexual del trabajo, las normas
(implícitas o explícitas, jurídicas o no), las instituciones (educativas,
judiciales, religiosas, políticas, etc.), la identidad, la familia, los medios
de comunicación.
El análisis de género permite a su vez, visualizar las relaciones de
poder existentes entre varones y mujeres y las inequidades resultantes.
Estas desigualdades se hacen visibles principalmente en el acceso y
control diferenciado de los recursos materiales y simbólicos. Esto define
una estructura y organización social que es valorativa y jerarquizante, a
la cual se denomina patriarcado, con relaciones de dominación, donde lo
masculino subordina a lo femenino y resulta en privilegios para los
varones.
El enfoque de Género en el Desarrollo se propone modificar las
inequidades de género, a partir de procesos de empoderamiento de las
mujeres para revertir las relaciones de subordinación que se evidencian
en la división sexual del trabajo, entre otros determinantes. Busca
mejorar la autoestima femenina y trabaja sobre la conciencia de
ciudadanía y derechos. Se plantea, a su vez, ampliar las oportunidades
que posibiliten el acceso y control sobre recursos y beneficios en el marco
de un desarrollo sustentable. Este proceso debe ser paralelo a la
sensibilización de los varones, para que puedan cuestionarse los modelos
impuestos culturalmente, creando las condiciones para negociar el
poder.

21

�Mujeres que trabajan la tierra

2. Los trabajos de las mujeres rurales pobres
En este apartado, se realiza una descripción de la vida cotidiana de
las mujeres, de sus trabajos y de los ámbitos y circunstancias donde los
realizan3.

2.1. Trabajo reproductivo
La división sexual y social del trabajo pone a las mujeres como
responsables del trabajo reproductivo dentro del hogar, que se agrega al
trabajo productivo, concentrando gran parte de su tiempo disponible.
La literatura considera a la reproducción femenina desde distintos
aspectos: biológica, social y de la fuerza de trabajo o cotidiana4.
La reproducción biológica está dada por la naturaleza, es decir que las
mujeres son quienes conciben y paren los hijos e hijas. Este hecho
biológico se prolonga en el plano social y las mujeres reciben un
mandato de maternidad que se presenta como ineludible desde los
designios culturales, aún para las que no han sido madres biológicas. Las
mujeres son quienes cuidan maternalmente no solamente a sus hijos e
hijas sino también a sus padres, a su pareja u otras personas (Lagarde,
2003).
Cuando se dice que las mujeres son responsables de la reproducción
de la fuerza de trabajo o cotidiana de la familia, se hace referencia al cuidado
(higiene y salud) y alimentación de la misma como así también a la
organización y mantenimiento del hogar, proveyendo las condiciones
que permitan la recuperación de las energías empleadas en las
actividades sociales y económicas del conjunto de los miembros de la
familia.
La reproducción social es la educación y transmisión de valores o
tradiciones, como así también las actividades comunitarias que asumen
las mujeres en las instituciones locales como la escuela, la iglesia u otras
organizaciones sociales.

3

Además de las experiencias personales, se utilizó para esta descripción informes de diferentes
diagnósticos participativos realizados en los últimos diez años. Se parte del llevado adelante por el
PROINDER en el año 1995 y considerando especialmente, los desarrollados durante los años 2003
como parte de la organización del Primer Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Aborígenes.
4 Este tema ha sido tratado en numerosos textos vinculados al la problemática del trabajo femenino y
su invisibilidad desde el punto de vista social y económico. Entre las autoras podemos mencionar a
Lourdes Benería (1984), Cristina Carrasco (1999), Pilar Campaña (1992) entre otras/os.

22

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Estas tareas no son remuneradas y no son percibidas ni
contabilizadas social o económicamente como trabajo, ni siquiera por las
propias mujeres. Se ve natural que sea un trabajo femenino.
El trabajo reproductivo de las mujeres campesinas tiene
características específicas que lo diferencia del que realizan las mujeres
urbanas. Por lo general transcurre en el mismo espacio físico donde se
lleva adelante el trabajo productivo o las actividades generadoras de
ingreso del predio rural.
Por otra parte requieren mayor cantidad de tiempo y esfuerzo para
el acarreo de agua y leña principalmente. Además, como ocurre en
numerosos casos, parte de los alimentos se obtienen en la misma
explotación agropecuaria lo que implica una tarea adicional. Estas
actividades que son productivas, al ser realizadas por las mujeres se las
consideran reproductivas (crianza de animales menores, cuidado de la
huerta o preparación del almuerzo para los trabajadores). La distancia
que existe entre el trabajo doméstico y trabajo productivo es ambigua o
poco clara en las zonas rurales.
La asignación exclusiva de las labores domésticas y la crianza y
cuidado de los hijos a las mujeres es una de las fuentes principales de la
inequidad en las relaciones de género, ya que es uno de los factores más
importantes que mantiene a las mujeres aisladas de las esferas públicas,
lugar donde operan los procesos que contribuyen a generar el cambio
tecnológico, económico, político y social de un país.

2.2. Trabajo productivo en la finca y extrapredial
Los trabajos que realizan las mujeres varían en las diferentes
regiones, pero en la mayor parte de las agriculturas familiares participan
en la actividad de renta de la finca, elaboran productos para la venta
(artesanías, quesos, dulces, pan, etc.) y, cuando es posible, comercializan
los excedentes de su producción de autoconsumo. Cuando estas
actividades las realizan en el hogar junto a la familia y no reciben
remuneración, son consideradas como ayuda5.
Las mujeres rurales también trabajan fuera del predio en forma
estacional o permanente, dependiendo del tipo de actividad. Lo hacen
como jornaleras, en el servicio doméstico, en pequeños comercios, en la
administración pública. Aún cuando son ellas las que cobran el salario,
no siempre significa que decidan qué hacer con el dinero.
5

Para profundizar el concepto de trabajo como ayuda ver: Susana Narotzky (1988).

23

�Mujeres que trabajan la tierra

Su aporte a los ingresos de la familia, aunque no necesariamente
como productora agropecuaria, es significativo y sus actividades de
autoconsumo garantizan la seguridad alimentaria en los hogares rurales
pobres. Sin embargo, las mujeres tienen una baja participación en la toma
de decisiones de los recursos de la finca, siendo mayor sobre el destino
de los animales que sobre el de la tierra.
Las jornadas de trabajo de las mujeres rurales, considerando las
actividades productivas, reproductivas y domésticas, suman entre 16 y
18 horas por día6. Una descripción ilustrativa de una jornada de aquellas
que sólo trabajan en el predio familiar incluye la atención de la granja y
del ganado menor como primera tarea del día, antes del desayuno.
Durante la mañana, trabajan en el cultivo de renta según sea la época del
año, realizan actividades en la huerta, preparan el almuerzo y asean y
ordenan la casa. A la tarde lavan la ropa, vuelven a dedicarse al cultivo
de renta y a las actividades de autoconsumo y, cuando tienen, de la
manufacturación de artesanías. Antes de que anochezca, buscan leña y
encierran la majada, para finalmente preparar la cena (que en general, es
de menor elaboración que al mediodía) y cuidar de la ropa e higiene de
los hijos/as. A partir de las 20 ó 21 h, las tareas son más livianas. En
general, a medida que mejora la situación económica de la familia o si la
mujer está asalariada, la cantidad de horas dedicadas a las actividades
productivas disminuye.
Cuando en el predio hay trabajo pecuario, las mujeres dedican un
número variable de horas para el cuidado de los animales. Si hay
actividades de tambo, ordeñan los animales a la mañana temprano y en
muchas regiones se ocupan del pastoreo de los rebaños. En la época de
pariciones, el trabajo se recarga sobre todo por la alimentación de las
crías.
La cantidad de tiempo dedicado al trabajo doméstico aumenta en
las zonas donde hay problemas de acceso a los recursos naturales porque
las mujeres ocupan más tiempo en la recolección de leña y agua.
Además, los animales deben caminar mucha distancia rastreando
alimento y bebida y la búsqueda de los mismos para encerrarlos en el
corral a la noche es un tiempo adicional de trabajo. El acceso al agua y a
la leña –o al combustible necesario para cocinar–, como la cercanía entre

6

Esta información fue relevada en diferentes comunidades del norte de Argentina por medio de la
técnica de presupuesto de tiempo durante enero y febrero de 1995, en diagnósticos participativos
realizados con mujeres de hogares pobres.

24

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

las casas, la escuela y comercios, por ejemplo; disminuye las horas que
las mujeres dedican a las actividades domésticas.
Las actividades comunitarias se realizan, en general, a la tarde. La
recreación es limitada y se refiere, especialmente, a la visita de vecinos y
familiares, escuchar la radio, ver la televisión, tomar mate y, en muy
pocos casos, al juego con los niños/as.
En general, las mujeres dedican poco tiempo de su jornada a
actividades exclusivamente relacionadas con la crianza de los hijos/as.
En algunos casos, las hacen simultáneamente a los otros trabajos de la
casa o del predio7.
Por otro lado, existe una mayor flexibilidad para la incorporación de
las mujeres en las tareas productivas para el mercado (por ejemplo, por
migración de los varones o por necesidad en alguna actividad que
necesita mano de obra en forma intensiva en el cultivo de renta) que en
la sustitución de ellas en los trabajos domésticos‐reproductivos. Esto
implica que cuando las mujeres destinan una proporción mayor de sus
horas al trabajo productivo y nadie las reemplaza en sus actividades
domésticas, el descanso y la recreación son postergadas.
En las tareas que son de responsabilidad de las mujeres, existe la
ayuda tanto de los hijos como de las hijas. Sin embargo, las niñas ayudan
más en lo relacionado con el trabajo doméstico y reproductivo. En
general, el tiempo dedicado a cada tipo de trabajo como la cantidad y
calidad de ayuda que reciben de los otros miembros del hogar depende
del momento en el que se encuentra la familia: no es lo mismo un grupo
doméstico que se encuentra en la etapa de crianza que aquel que ya tiene
sus hijos adolescentes o casi adultos. Las mujeres con varios niños/as
pequeños/as se encuentran muy recargadas de trabajo y no tienen,
generalmente, quien las ayude.
Las mujeres tienen una escasa valoración de su trabajo y no
advierten la cantidad de horas que trabajan en el día ni como esto limita
su participación en actividades comunitarias y sociales. Al hacer los
presupuestos de tiempo, se pone en evidencia su trabajo, lo poco
valorado que está, lo invisible que es y lo efímero de sus esfuerzos.
Cuando son jefas de hogar –en general, esto ocurre porque no hay
un varón en el hogar por migración temporal o permanente o por la
muerte del cónyuge–, existe una mayor fragilidad económica y social de

7

Por ejemplo, si tiene un bebé de pecho, lo lleva con ella y lo amamanta mientras realiza otras tareas.
En la Puna, por ejemplo, las mujeres llevan en su espalda a los niños durante los primeros años de
vida mientras realizan todas las otras tareas.

25

�Mujeres que trabajan la tierra

las familias. Esto se debe a que, por su condición simultánea de
responsables de la reproducción del grupo doméstico y de productoras,
las mujeres no siempre pueden cultivar toda la tierra disponible u
ocuparse de las actividades generadoras de ingresos. Además, tienen
escasa o nula experiencia en gestión, al mismo tiempo que dificultades
para acceder a los servicios de extensión y crédito. Por otro lado, cuando
las mujeres reemplazan a los varones en las tareas prediales porque estos
migraron, no siempre implica que pueden tomar decisiones sobre los
recursos de la finca y eso debilita el proceso productivo.
Cuadro N° I.1
Ejemplos de actividades productivas discriminadas por género
Actividades preferentemente
femeninas
Cuidado de animales
pequeños
Comercialización ganado
menor
Pastoreo y cuidado de
rebaños
Esquila
Hilado
Comercialización de
artesanías
Encañado y desencañado de
tabaco
Desgranado y molienda del
maíz
Elaboración de pan, quesos,
dulces
Ordeñe de vacas y cabras
Cuidado de la huerta y granja
Comercialización de
hortalizas, frutas, aves y
ganado menor en ferias

Actividades
preferentemente masculinas
Comercialización de ganado
mayor
Laboreo del suelo

Actividades indiscriminadas
por género
Siembra

Labores culturales con
caballos
Comercialización de
productos agrícolas

Transplante

Manejo de los almácigos

Fumigación
Carpida de los cultivos
Cosecha
Cuidado de los animales
mayores
Artesanías

La discriminación de tareas planteada en el cuadro siguiente no
implica que las actividades descriptas preferentemente como femeninas
no puedan ser realizadas por los varones, si no que es más probable que
las realice una mujer que un varón en los sistemas productivos
campesinos de nuestro país, y lo mismo con respecto a las actividades
preferentemente masculinas. En general, esta división está planteada
dentro de nuestra sociedad por la cantidad de esfuerzo físico necesario
26

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

para cada tarea, dejando para los varones aquellas que requieren más
fuerza aunque esto varía según la cultura local. Por ejemplo, mientras
que en muchas zonas las mujeres no preparan la tierra por la cantidad de
fuerza que se necesita, en otras hay campesinas que lo hacen con
animales de tiro. Lo mismo ocurre con el tejido en lana de mantas de
gran tamaño: en la zona de la Quebrada de Humahuaca y Puna
(Provincia de Jujuy) es una actividad masculina, mientras que en
Santiago del Estero es exclusivamente femenina. También se plantean
razones culturales relacionadas al ciclo femenino, no dejando a las
mujeres sembrar porque si están menstruando las semillas no nacen o
pueden “quemar” la planta y, por lo tanto, en algunas zonas, la siembra
es una tarea exclusivamente masculina.

2.3. Las pequeñas producciones
Las superficies de producción de las agriculturas campesinas varían
en las diferentes zonas del país y según los cultivos. Buena parte de las
mismas están ubicada en zonas productivas marginales de Argentina y
esto implica que tienen dificultades agroecológicas para su desarrollo. En
general, se trata de parcelas pequeñas e insuficientes para obtener una
renta razonable y, por lo común, obtienen rendimientos inferiores al
promedio por falta de los recursos necesarios como el agua, fertilizantes,
insecticidas, herramientas, etc. y, en algunos casos, por escasa
capacitación. Existe una tendencia hacia el monocultivo y, en algunas
situaciones, una dependencia de paquetes tecnológicos no siempre
apropiados a sus sistemas productivos.
El trabajo en el cultivo es familiar y, eventualmente, en momentos
pico del ciclo productivo se emplean jornaleros/as o se acuerdan
servicios de reciprocidad entre vecinos/as para el transplante y cosecha.
Son pocos los casos que compran insumos o realizan la
comercialización de sus productos en forma conjunta, aunque se suele
plantear como una solución a los problemas de mercadeo. No pueden
esperar a tener mejores precios para sus productos, tanto por razones
económicas como por falta de condiciones para el acopio. Según las
circunstancias, a veces entregan sus cosechas a grandes productores
vecinos que funcionan como acopiadores, aunque no siempre esto
asegura el cobro de la mercancía. En otros casos, existe una marcada
dependencia con intermediarios existentes en la zona.
Es frecuente que reciban como pago mercaderías que la familia
consume a lo largo de la campaña, obteniendo en el intercambio un
27

�Mujeres que trabajan la tierra

menor precio para el producto y pagando un mayor costo en los
artículos de primera necesidad consumidos.
Los ingresos provenientes de los cultivos se completan, en algunas
regiones, por medio de la venta de leña, carbón o postes de madera
extraída de bosques cercanos a las explotaciones agropecuarias. Las
actividades forestales, en general, se caracterizan por ser más masculinas
que femeninas, sobre todo en lo que se refiere al cortado de árboles y uso
de motosierras. Sin embargo, las mujeres participan en el apilado de la
madera y ramas, acarreo de leña pequeña, encendido de los hornos y
retiro del carbón de los mismos, cuidado del quemado de parvas de
carbón y, especialmente, en las actividades de plantación y riego de
árboles.
Hay familias que fabrican ladrillos y disponen de otros ingresos
procedentes de la venta de animales y de la ayuda de familiares
radicados en las ciudades.
Las actividades de autoconsumo –destacándose los cultivos de
maíz, mandioca y hortalizas– son prioritarias en todos los casos, siendo
para algunas familias el factor que les permite mantenerse en el medio
rural.
El régimen de tenencia es, en general, precario –los títulos de
propiedad no están saneados– y un porcentaje considerable de
explotaciones campesinas es directamente ocupante de tierras privadas o
fiscales. Las familias que viven en sucesiones indivisas no consideran
prioritaria la regularización de los títulos de propiedad porque implica
gastos elevados en impuestos y en mensuras. Además, son decisiones
que implicarían la participación de todos los miembros de la familia,
quienes no siempre se encuentran en el área rural. En general, los títulos
de propiedad de las explotaciones no están a nombre de las mujeres.
Los problemas de tenencia de la tierra recrudecieron a partir del
2002, con la ampliación de la frontera agrícola en el país. En muchas
provincias este no es un problema nuevo, aunque quizás sí lo sea la
expansión de capitales sobre tierras productivamente marginales. Las
mujeres plantean el problema de tierras como parte de un proceso de
privatización y concentración de las mismas que se vino gestando desde
los años noventa, posibilitado en parte, por la falta de regularización de
la tenencia de los/as pequeños/as productores/as. La lucha por la tierra

28

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

presenta experiencias valiosas en varias zonas campesinas y
comunidades aborígenes8.
Las pequeñas producciones familiares están actualmente
amenazadas no sólo por los conflictos de tierra como por la tala
indiscriminada de bosques relacionada con la habilitación de tierras para
la agricultura y el uso excesivo de agroquímicos peligrosos para la salud
humana, que para algunos cultivos es prácticamente una imposición por
parte de las empresas que compran los productos.
Las mujeres plantean que las consecuencias del abuso de
agroquímicos son a largo plazo porque, por ejemplo, se contaminan
cursos de agua y porque existen problemas de intoxicación que no son
identificados en los hospitales por falta de capacitación del personal y
por la inexistencia de tratamientos adecuados. Algunas de las patologías
asociadas a estos tóxicos son las enfermedades de piel o respiratorias y el
incremento de las personas que padecen cáncer, depresiones y suicidios.
En general, el tema de los agroquímicos aparece para las agriculturas
familiares como un problema que debe ser resuelto desde el Estado por
medio de controles y que la inexistencia de medidas preventivas y
capacitación es parte del escenario actual.

2.4. Las asalariadas rurales
La decisión del empresario de contratar a varones o a mujeres,
depende de los trabajos a realizar. Hay tareas que son exclusivamente
masculinas, como por ejemplo el desmonte, y otras donde se busca
preferentemente mano de obra femenina, como el arándano. Aunque en
términos generales, la mayoría de los asalariados rurales son varones.
Las relaciones laborales son en su mayoría precarias y temporales y,
en consecuencia, no se realizan aportes a la seguridad social por lo que
probablemente este tipo de trabajador/a dependerá de la ayuda de sus
familiares durante la vejez. Suele pagarse menos a las mujeres que a los
varones por la misma tarea, de la misma manera que ocurre en
prácticamente todos los mercados de trabajo.

8

En las memorias, tanto del Primer Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Campesinas como de
los talleres preparatorios del mismo, se encuentran referencias realizadas por mujeres de distintas
regiones del país sobre esta problemática. Se relatan las estrategias de defensa por el derecho a la
propiedad llevadas adelante por comunidades campesinas y por comunidades aborígenes de
diferentes etnias.

29

�Mujeres que trabajan la tierra

Actualmente, una modalidad que representa una marginalidad aún
mayor que la de jornaleros/as es cuando un contratista convoca y asigna
las tareas a un grupo de asalariados/as que él representa. Esta persona
realiza todas las transacciones necesarias con el empleador y las
condiciones nunca favorecen al trabajador rural. Uno de los problemas
más comunes es que se pacta un salario que finalmente no se cumple al
finalizar la tarea.
Las épocas de asalariamiento dependen de la zona y del cultivo
existente en la misma y la cantidad de meses en los que hay empleo
temporal cambia en las diferentes regiones, siendo generalmente entre 3
y 5 meses.
En las empresas agroindustriales, la jornada de trabajo es de
aproximadamente 12 horas y el total de los/as empleados/as no siempre
están en el libro, por lo que no todos/as cuentan con los beneficios
correspondientes. Las condiciones de trabajo pueden ser de riesgo para
la salud y no hay guarderías, lo que discrimina a las mujeres con hijos/as.
También hay problemas con la estabilidad de la fecha de pago y varias
sólo contratan personal en algunos meses del año.
Las asalariadas temporarias de empresas agroindustriales
caracterizan el ambiente de trabajo y el desarrollo de sus actividades
como “... muy sacrificado...”. En algunos casos, las tareas que realizan
demandan muchas horas paradas en un mismo lugar, con temperaturas
extremas y un control estricto.

2.5. Las artesanías
Las artesanías son una actividad característica de las mujeres rurales
en nuestro país. Aunque rara vez impliquen un ingreso económico
estable, las campesinas las prefieren porque pueden hacerlas en sus casas
en el tiempo que les queda libre entre las tareas que deben realizar.
Además, la materia prima que utilizan proviene, en su mayor parte, de
producciones de su propio sistema.
Los problemas más importantes se relacionan con la
comercialización ya que no hay un mercado cierto y casi nunca se paga
el valor del trabajo. Lo que las mujeres logran en la mayoría de los casos
es vender el producto artesanal para recuperar únicamente la inversión
en la materia prima. Sin embargo, hay varias propuestas a lo largo del
país provenientes de entes gubernamentales y no gubernamentales que
buscan la revalorización de las artesanías.

30

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Actualmente, se observan algunos cambios en ciertas zonas: las
mujeres que producen artesanías las hacen y venden en forma más
regular y se tiende a la incorporación de mejoras en cuanto a tecnologías
y procesos. Por ejemplo: paso del huso a la rueca; de tintas artificiales a
teñidos de origen natural; aplicación de diseños que tienen en cuenta los
gustos y usos de los posibles destinatarios; diversificación de materiales
para superar las limitaciones de provisiones estacionales de insumos y la
inclusión de otras fibras de origen campesino como es el algodón en los
tejidos.

2.6. Condiciones de vida de las mujeres rurales
La falta de agua es uno de los problemas más generalizados que
afecta la calidad de vida de las mujeres rurales, aunque lógicamente
existen diferencias agroecológicas y hay zonas en el país donde es
abundante por la cantidad de lluvias que se registran. En las zonas
áridas o de secano, las familias consumen agua de represas, compartidas
simultáneamente con los animales –con los consecuentes problemas de
contaminación–, o de fuentes subterráneas. No está desarrollado en
todas las regiones un sistema de aljibes o depósitos para la recolección y
conservación de agua de lluvia. Las consecuencias de la falta de agua
resultan en un exceso de trabajo durante los meses sin lluvias para el
acarreo de la misma además de la dependencia con los municipios
locales, para la entrega de agua a las escuelas y familias.
Por otro lado, el proceso de ajuste estructural de la década del
noventa dio como resultado el abandono de los sistemas de riego por
parte del Estado, lo que ha perjudicado especialmente a los pequeños
productores y sus familias.
La mayoría de los hogares utilizan leña para cocinar y calentar el
agua. Esto implica una tarea adicional en los trabajos de las mujeres
rurales, además de la sobre‐explotación de los recursos forestales en
algunas regiones y los problemas que se presentan cuando éste es un
bien escaso, como en la Puna y en la Patagonia, donde las distancias a
recorrer para encontrar la leña son cada vez mayores.
El estado de los caminos es un obstáculo para la comunicación, la
comercialización y el traslado de los enfermos y el costo económico de
los transportes es altísimo en casi todas las zonas.
La desregulación de los servicios de transporte permitió durante los
´90, la proliferación de servicios privados, ya sean remises o combis que
facilitaron el traslado de las personas. Sin embargo, el estado de estos
31

�Mujeres que trabajan la tierra

vehículos se ha ido deteriorando y, como son pequeñas empresas, no
logran reponer sus unidades. De esta manera, hay zonas con problemas
de servicios de transporte público.
La telefonía celular se ha difundido de manera masiva y ya existen
muchas familias que disponen de este medio para comunicarse.

2.7. La salud
Las mujeres rurales pobres, al igual que las mujeres aborígenes,
explicitan como sus principales problemas a la salud y la educación de la
familia, conjuntamente con la seguridad alimentaria.
El deterioro de la salud pública, como consecuencia de las políticas
de ajuste de la década del noventa, afecta a toda la población y, en
particular, a las mujeres como las responsables de la reproducción del
grupo familiar.
El proceso de descentralización de los programas y servicios de
salud ha dejado como resultado diferentes realidades a nivel de las
provincias. Conviven entonces estructuras sanitarias desmanteladas, con
centros de salud abandonados, sin personal, equipamiento o
medicamentos, en algunas provincias y en otras, por lo contrario, la
población tiene un nivel de cobertura ejemplar en las áreas rurales9.
La salud‐enfermedad es un proceso que está condicionado por
determinantes sociales y culturales vinculado a cuestiones de clase,
género, etnia o al contexto político y económico. Algunos de los
determinantes más importantes para la salud de las mujeres en el medio
rural son: el trabajo, la sexualidad y la reproducción, el medio ambiente,
la pobreza, las relaciones patriarcales y la accesibilidad a la atención
sanitaria10.
En el campo de la sexualidad y la reproducción se ven expresados
claramente los mandatos (religiosos o culturales) que buscan controlar el
cuerpo de las mujeres. Las mismas carecen de información sobre sí
mismas y, en consecuencia, los embarazos adolescentes son frecuentes y

9

Por ejemplo, desde la descentralización del Programa Nacional de Chagas hacia los estados
provinciales, hay un aumento del número de casos agudos de esta enfermedad en las provincias que
no han asumido el control del vector.
10 Se debe considerar que la salud en las áreas rurales está atendida por diversos agentes que
conviven y se complementan representando a la medicina tradicional y la académica: el equipo de la
salud pública (médicos/as, enfermeras, agentes sanitarios), las parteras tradicionales, los/las
curanderas con todas sus especialidades y personas (en especial mujeres) que tienen saberes sobre uso
de hierbas o manejo de prácticas para resolver una multiplicidad de problemas de salud de sus
comunidades.

32

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

en su mayoría la figura masculina está ausente11. Las dificultades para
continuar un estudio en el Polimodal lleva a que la maternidad se
presente como un proyecto para la vida para algunas jóvenes (Piñero,
1998).
Se estima que el número de abortos es menor en las zonas rurales,
pero se realiza en condiciones de mayor riesgo y vulnerabilidad, para
luego llegar a la atención médica de manera tardía y en grave estado. En
consecuencia, se puede deducir que la mortalidad por abortos es
proporcionalmente mayor en las zonas rurales alejadas, que en la ciudad.
El programa de salud sexual y reproductiva no tiene la cobertura
necesaria para las áreas rurales y, en otro orden, no contempla la
necesidad de adaptación a diferentes realidades culturales. Las mujeres
tienen pocas posibilidades de hacerse prácticas ginecológicas
preventivas, como el papanicolau y la mamografía y la condición de
población migrante las expone al riesgo de contraer infecciones de
transmisión sexual, entre ellas el HIV.
Los accidentes son uno de los problemas más angustiantes en el
campo, desde los que ocurren en el hogar como las quemaduras con el
fuego de la cocina o el que se corta con el hacha o el machete hasta los
que se relacionan con accidentes cerebrales o cardíacos. Las distancias y
la escasez de medios de transporte hacen que la asistencia llegue
tardíamente. Las dificultades para la accesibilidad a los servicios de
salud son geográficas –por las distancias y los caminos–, económicas –
por el costo del traslado y de los medicamentos– y culturales –por el
lenguaje usado por el prestador y el trato discriminatorio que se les da en
ocasiones a las personas del campo– 12.
Otro problema asociado a la salud es la falta de seguridad social,
tanto la destinada a la cobertura médica como las jubilaciones y
pensiones.

2.8. La educación
La aplicación de la Ley Federal de Educación ha perjudicado a
distintas zonas rurales. El agrupamiento de las escuelas en el tercer ciclo
de EGB (Educación General Básica), ha llevado a que los/as niños/as
completen solamente hasta el 6º año del 2º ciclo, ya que resulta difícil
11

Un estudio, realizado en Santiago del Estero, muestra que el 42% de las mujeres del área rural
tuvieron su primer hijo/a sin que el padre de la criatura asumiera su paternidad. (Canevari, 2005).
12 Al respecto, hay numerosas referencias en la memoria del Primer Encuentro Nacional de Mujeres
Rurales y Aborígenes.

33

�Mujeres que trabajan la tierra

llegar a las escuelas agrupadas que se encuentran a mucha distancia o
que implica que vivan fuera de la casa.
Además de los históricos problemas de falta de valorización de los
conocimientos locales en las áreas rurales, hay un desmejoramiento
manifiesto en lo que los niños/as aprenden. Los padres y las madres
reconocen los bajos salarios docentes, que influye sobre el ausentismo de
los mismos, repercutiendo en la calidad educativa.
La dispersión de los predios en algunas zonas implica que los/as
niños/as caminen muchos kilómetros por día para acceder a la escuela y,
prácticamente, los establecimientos preescolares son escasos. Hay un
apoyo explícito hacia los comedores escolares, que no se manifiesta por
igual en todos los distritos.
En general, en las zonas donde hay posibilidades de asalariamiento
temporal, los niños y jóvenes abandonan los estudios antes de
finalizarlos y el sexo de los desertores depende del tipo de tareas en las
que haya trabajo. En las zonas donde los cultivos tienen momentos de
mucha necesidad de mano de obra (carpida, cuidados culturales en
general y, especialmente, cosecha), los/as chicos/as dejan de ir a la
escuela durante el tiempo que se los requiera en el predio familiar.
Sin embargo, también ha aumentado la posibilidad de acceso a las
escuelas secundarias para algunos sectores –se han instalado más centros
educativos en el interior del país, algunos relacionados con la iglesia
católica–, aunque generalmente los/as jóvenes no logran concluir el ciclo.
En general, las mujeres de menos de 60 años han sido alfabetizadas,
si bien esto no es extendido para todas las áreas rurales del país. Sin
embargo, las campesinas que tienen más de 40 años no siempre han
podido finalizar la escuela y durante su vida no han desarrollado la
lectura ni la escritura y, por lo tanto, tienen dificultades para la
matemática, o para leer y escribir. Recientemente se puede observar la
aparición de jóvenes analfabetos/as que son consecuencia de los últimos
períodos de crisis económica del país. Frente a este problema es notable
la escasez de programas de alfabetización de adultos/as rurales.

2.9. Las familias
Los hogares suelen estar compuestos por más de una generación y
el número de hijos es muy variable, pero se encuentran siempre familias
más numerosas que en el área urbana. Hay predios en los que viven más
de 10 personas y es común que las abuelas críen nietos de hijas que han

34

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

migrado para trabajar en las ciudades. El cuidado de los/las ancianos/as
es un trabajo que recae ineludiblemente sobre las hijas mujeres.
Las pautas de consumo básico de los hogares incluyen alimentos
que deben comprar –yerba mate, harina de trigo, azúcar refinada, aceite,
condimentos–, lo que implica una necesidad de ingresos monetarios. La
información recolectada en el Departamento Figueroa (Santiago del
Estero), durante la etapa de diagnóstico del PROINDER, señaló un
consumo promedio por mes y por persona de 9,5 kg de harina de trigo,
casi 3 kg de azúcar, aproximadamente 1 kg de yerba mate y 1,4 de grasa
por persona en un mes. A esto hay que sumarle la compra de 1 kg de
carne y otro de arroz o fideos por semana por persona y de papas (entre
1 y 4 kg/mes/persona). El gasto en frutas y verduras es muy bajo. La
alimentación se completa con carne de gallinas, lechones, corderos y
cabritos, además de los huevos procedentes del predio familiar.

2.10. La violencia contra las mujeres
La violencia doméstica ejercida hacia las mujeres y los/as niños/as
suele ser un tema tabú en las poblaciones rurales. Sin embargo, la
violencia contra las mujeres constituye una pandemia que afecta a todas
las sociedades y es un grave problema de salud pública que está lejos de
ser atendido correctamente y que está íntimamente relacionada con el
alcoholismo.
Algunos estudios (OPS, 2003) muestran que la violencia es menor
en las áreas rurales comparadas con las urbanas. Pero presenta algunas
problemáticas adicionales vinculadas al aislamiento que dificulta la
visibilidad del problema y a que la policía local tiene un trato cercano
con la familia y se resiste a recibir las denuncias. Por otro lado, las
grandes distancias que las separan de los servicios de salud y de justicia
hacen que la resolución a través de los mecanismos legales enfrente
diversos obstáculos.
La participación de las mujeres en los grupos ha sido una
herramienta eficaz para solucionar este problema en la medida que las
participantes mejoran su autoestima y su situación dentro de la familia
(menos miedo de hablar, por ejemplo), además de que existe un mayor
conocimiento de sus derechos. Las mujeres que participan en
organizaciones con perspectiva de género piden que las compañeras que
sufren violencia sean escuchadas, que se les brinde el apoyo que
necesitan por parte de personal especializado/a en la policía, en los
centros de salud y en el poder judicial. Su reclamo sobre este tema es que
35

�Mujeres que trabajan la tierra

se haga justicia, que haya una atención rápida y eficaz en los casos de
violencia doméstica, abuso sexual y violación y que existan programas
de prevención del alcoholismo porque hay un aumento del consumo de
bebidas alcohólicas en los/as jóvenes y jefes de hogar.

36

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Capítulo II
Las mujeres rurales en el país según
los datos censales de 200113
En este capítulo se proporciona información del Censo Nacional de
Población, Hogares y Viviendas 2001 (CNP 2001)14, con la intención de
conocer la cantidad y algunas de las principales características de las
mujeres y varones que viven las áreas rurales. En esta descripción se
incluye a las pequeñas localidades de 2000 a 5000 habitantes con el
objetivo de tener una imagen completa del territorio donde los/as actores
sociales del campo desarrollan sus vidas y trabajos
El CNP considera que una localidad es urbana o rural según la
cantidad de personas que viven en la misma. Por lo tanto, un lugar es
rural cuando lo habitan menos de 2000 habitantes. A la vez, la población
rural está diferenciada en rural dispersa o rural agrupada, considerando
a la dispersa a toda zona poblada o semipoblada en campo abierto
donde las viviendas no se encuentran concentrados espacialmente ni
conectados entre sí por calles, o donde en razón de la poca densidad
poblacional no se le dio nombre a dicha zona. En cambio, las áreas
rurales agrupadas son las poblaciones de menos de 2000 habitantes
(Gerardi, 2004).
El capítulo comienza con la presentación de los datos de la
población total discriminados por el lugar de residencia y por sexo, lo
cual se repite para la población mayor de 14 años. Se realiza una
enumeración de las provincias donde la cantidad de habitantes rurales
disminuyó con respecto al Censo Nacional de 1991 y continúa con una
caracterización de los y las habitantes rurales según la edad, el nivel
educativo, la condición de actividad, la ocupación y la jefatura de hogar,
particularizando a los hogares con necesidades básicas insatisfechas.

13

Agradecemos a Alejandro Gerardi, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos,
la ayuda y su excelente predisposición para la realización de este capítulo.
14 Para este análisis, se utilizaron procesamientos especiales solicitados por la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos
(INDEC).

37

�Mujeres que trabajan la tierra

1. La población del área rural
El Censo Nacional de Población y Vivienda de 1980 cuantificó un
17% de población rural –lo que equivale a 4.677.235 personas– y en el de
1991, ese porcentaje disminuyó a un 12,8% (4.179.418 personas). En 2001,
sobre una población total de 36,2 millones de habitantes, 32,4 millones de
personas residen en áreas urbanas (89%) y 3,8 en las áreas rurales (11%).
Estas cifras muestran la magnitud de la urbanización en la población de
Argentina.
Cuadro N° II.1
Distribución de la población total del país, discriminada por
lugar de residencia (rural‐urbana; agrupada‐dispersa), sexo y edad
Población total del país en 2001
Total de habitantes en el país

100%
89%
11%

36.260.130
32.431.950
3.828.180

Total población urbana
Total población rural

Población discriminada por sexo

Varones
Mujeres

Total
17.659.072
18.601.058

49%
51%

Urbana
15.629.299
48%
16.802.651
52%

Rural
2.029.773
53%
1.798.407
47%

Población rural discriminada por agrupada y dispersa

Varones
Mujeres

Población en áreas rurales
Dispersa
1.409.674
54%
1.194.973
46%

Total

Población en áreas rurales
Agrupada
620.099
51%
603.434
49%

2.604.247

1.223.533

Población de 14 años y más
26.681.048
Total de población en el país
23.153.556
Población loc. de más de 5.000 hab.
932.083
Población loc. 2.000 a 5.000 hab.
2.595.679
Total de población rural

100%
87%
3%
10%

Población de 14 años y más en áreas rurales
Varones
Mujeres

1.395.183
1.200.496

54%
46%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

38

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Como es posible observar en el cuadro anterior, la cantidad de
varones en relación a la de mujeres es superior en la población rural, y
esto se mantiene a lo largo de todo el país.
En la mayoría de las provincias, la población femenina rural no
supera el 48% y en San Luis, Neuquén y Formosa es de sólo al 45%. En
las provincias más australes, el porcentaje de mujeres rurales disminuye
considerablemente: Chubut tiene un 44% de población femenina; Tierra
del Fuego, 31% y Santa Cruz, 30%15. Probablemente esto se explique por
el tipo de actividades y empleo existente en el campo de la zona sur del
país. La vida del trabajador rural transcurre en grandes estancias
dedicadas a la cría de ovejas, que deben cuidar en busca de pastos en
amplias extensiones desérticas, con un clima frío y ventoso, enfrentando
la escasez de recursos naturales (agua y leña, principalmente) lo que
desalienta a la instalación permanente de familias.
Si se considera únicamente la población mayor de 14 años, se
observa que el porcentaje de mujeres es aún menor que en la población
rural total ya que sólo el 46% es femenina. Esta característica se mantiene
en casi todas las provincias y se profundiza en aquellas que ya fueron
señaladas por tener menor proporción de mujeres sobre el total.
Otra característica de la población rural en Argentina es la tendencia
a la dispersión geográfica, ya que la mayoría (68%) vive en zonas
semipobladas o lo que se definió anteriormente como rural dispersa. Por
ejemplo, las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Mendoza,
Misiones y Tucumán tienen el 80% de su población rural establecida en
áreas rurales dispersas. Lo contrario ocurre en Catamarca, La Rioja y La
Pampa, porque en estas provincias la mayor parte de los/as habitantes
rurales (64%) vive en caseríos (rural agrupada)16. En general, y en
comparación a los varones, hay más mujeres en las pequeñas
localidades.

2. El descenso de la población rural
Hacia 1810, la cantidad de habitantes rurales de Argentina era
inferior a un millón de personas y representaba el 82% de la población
total. En 2001, casi doscientos años después, hay cerca de cuatro millones
de personas viviendo en el medio rural, lo que constituye sólo el 11% de
la población del país.
15
16

Ver Tabla 1.1 del Anexo N°1, de este capítulo.
Ver Tabla 1.1 del Anexo Nº1, de este capítulo.

39

�Mujeres que trabajan la tierra

Este descenso de los/as habitantes rurales es un proceso que se
acentuó en las últimas décadas y en el lapso entre los dos últimos censos
de población –1991 a 2001–, se expresó con la disminución de 351.238
personas. Se trata de una tendencia de la población del país que prefiere
formas urbanas de residencia y de vida y se observa casi por igual a lo
largo de todo el territorio nacional17.
Buenos Aires es la provincia que más población rural expulsó en
valores absolutos, siguiéndole Chaco, Santa Fe y Córdoba. Si se analiza
en términos relativos, Santa Cruz es la provincia que mas redujo su
población rural, ya que tiene un 45% menos que en el año 1991.
Las razones de la disminución de la población rural no son posibles
de generalizar para todo el territorio. Sin embargo, los procesos de
concentración de la propiedad en antiguas regiones chacareras –
inclusive en algunas áreas campesinas– y la introducción de capital en
forma de tecnología para reemplazar mano de obra resultan evidentes en
varias regiones del país. En las provincias del centro, el modelo
empresarial de la producción agraria está creando nuevas
configuraciones sociales y residenciales, donde la disminución de
población estable se compensa con mano de obra que migra
transitoriamente, a menudo desde áreas urbanas o periurbanas.
Por otro lado, el descenso de la población rural tiene sus
excepciones. En el noroeste (NOA), tres provincias aumentaron su
población rural: Catamarca tiene casi un 9% más de habitantes en el
campo que en 1991 mientras que en Tucumán y Santiago del Estero
creció un 3%. Mendoza también captó más población en su medio rural
(4,5%) y Neuquén lo hizo, pero con un porcentaje bajo (1,7%). Es Tierra
del Fuego quien tuvo un ascenso notorio: 44% más de habitantes del área
rural, aunque en valor absoluto sólo representen 902 personas. Aunque
no conocemos las razones específicas del aumento de la población rural
en estos casos, es probable que en la región noroeste se relacione con el
retorno de migrantes ante la inestabilidad laboral de la década del
noventa. Justamente, estas provincias del NOA han aportado muchos
trabajadores/as al centro y sur del país desde hace varias generaciones y
es una población con lazos familiares y residenciales que les permiten el
retorno a sus provincias de origen. Es decir, son campesinos/as que
migran a los centros urbanos en busca de mejores condiciones de vida,
pero dejando un hogar en las áreas rurales que les permite el retorno
cuando lo consideran necesario (por falta de trabajo o de vivienda o
17

40

Ver Tabla 1.2 del Anexo Nº1, de este capítulo.

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

porque el padre y la madre no se pueden hacer cargo del predio rural y
vuelven a ayudar) y eso los diferencia de otras situaciones donde la
migración deja a algunas zonas totalmente despobladas.
En general, donde hubo descenso de población rural entre los dos
censos, la disminución en la cantidad de mujeres es menor que la de
varones. En Chubut, donde hay 1,5% menos de varones, la población
femenina rural aumentó en el mismo porcentaje y en Salta, el descenso
de la población rural es exclusivamente masculina. La excepción es el
caso de Santa Cruz, donde las mujeres migraron más significativamente
que los varones.
En las provincias que presentan un crecimiento de la población
rural, el ascenso de las mujeres es mayor que el de los varones. En
Mendoza, el aumento de mujeres duplica al de varones y en Tucumán y
Neuquén, lo triplica. Esto no ocurre en Santiago del Estero, donde la
ampliación de la población rural es mayormente masculina. El caso
llamativo nuevamente es Tierra del Fuego porque el incremento de las
mujeres es de 117% mientras que el de varones fue sólo de 24%18.

3. La edad de las mujeres y los varones en el área rural
La pirámide de edades del conjunto de la población rural del país
muestra que la mayor cantidad de habitantes del campo está en el grupo
de 5 a 9 años. A partir de los 10 años, comienza una disminución
paulatina tanto de los varones como de las mujeres.
Es posible apreciar un pequeño angostamiento entre el grupo de 0 a
4 años en comparación al de 5 a 9 años, tal vez ocasionado por una
menor natalidad en los años previos al Censo Nacional.
La expulsión del campo de los y las jóvenes está reflejada en este
gráfico. Es notoria la disminución del número de niñas desde los 10 años
hasta las jóvenes de 20 que continúa hasta los 34 años. A partir de esa
edad, sigue disminuyendo pero en un ritmo menos desacelerado hasta
los 55 años, donde aparece otra reducción llamativa aunque en este caso
más marcada para la población masculina. El número de niños y jóvenes
se reduce notablemente desde los 15 años, con un gran salto en el rango
que va entre los 25 y 29 años, por lo que se puede deducir que los
varones migran más tardíamente que las mujeres.

18

Esta información se encuentra detallada en la Tabla 1.2 del de este capítulo.

41

�Mujeres que trabajan la tierra

Figura N° II.1
Pirámide de la Población rural total
85 y más
80 - 84
75 - 79
70 - 74
65 - 69
60 - 64

Grupos de edad

55 - 59
50 - 54
45 - 49
40 - 44
35 - 39
30 - 34
25 - 29
20 - 24
15 - 19
10 - 14
5-9
0-4
250000

200000

150000

100000

50000

0

50000

100000

150000

200000

250000

300000

Cantidad de mujeres y varones
Mujeres

Varones

Al analizar la pirámide de edades de la población rural
discriminada por sexo, se observa que los varones superan a las mujeres
en todos los grupos de edad y es entre los 45 y 64 años donde la
proporción de varones es notoriamente mayor a la de mujeres.
Por lo contrario, en las áreas urbanas a partir de los 25 años se
observan tasas de feminidad más elevadas, que se hacen notorias en el
grupo de 65 y más años donde las mujeres llegan a ser el 60% de la
población19.

19

42

La tasa de mortalidad diferencial para varones y mujeres explica estos porcentajes.

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Cuadro N° II.2
Cantidad de mujeres y varones, discriminada por lugar de residencia
(rural‐urbana) y por edad
Población rural

Grupos

Población urbana

edad

Mujeres

%

Varones

%

Total

Mujeres

%

Varones

%

Total

0–4

217.245

49

225.358

51

442.603

1.428.843

49

1.477.832

51

2.906.675

5–9

222.312

49

231.057

51

453.369

1.488.246

49

1.529.602

51

3.017.848

10 – 14

201.123

48

214.048

52

415.171

1.487.333

49

1.524.696

51

3.012.029

15 – 19

164.791

47

187.610

53

352.401

1.410.483

50

1.425.420

50

2.835.903

20 – 24

144.330

46

166.748

54

311.078

1.457.070

50

1.431.191

50

2.888.261

25 – 29

118.039

47

134.874

53

252.913

1.247.809

51

1.194.619

49

2.442.428

30 – 34

103.730

47

118.900

53

222.630

1.101.475

51

1.040.798

49

2.142.273

35 – 39

98.255

46

115.065

54

213.320

1.044.762

52

971.535

48

2.016.297

40 – 44

91.666

45

110.977

55

202.643

1.001.723

52

932.170

48

1.933.893

45 – 49

82.071

44

103.572

56

185.643

930.705

52

855.563

48

1.786.268

50 – 54

77.294

44

100.263

56

177.557

878.060

52

794.864

48

1.672.924

55 – 59

65.652

44

82.939

56

148.591

720.235

53

635.220

47

1.355.455

60 – 64

58.610

44

74.234

56

132.844

628.468

55

523.025

45

1.151.493

65 – 69

48.823

45

59.957

55

108.780

561.421

56

439.587

44

1.001.008

70 – 74

41.520

47

47.664

53

89.184

532.579

59

374.762

41

907.341

75 – 79

29.643

50

30.211

50

59.854

409.197

61

258.844

39

668.041

80 – 84

18.594

54

16.106

46

34.700

262.059

66

136.149

34

398.208

85 y +

14.709

59

10.190

41

24.899

212.183

72

83.422

28

295.605

Total

1.798.407

2.029.773

3.828.180 16.802.651

15.629.299

32.431.950

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

Diversas razones pueden explicar la alta migración de jóvenes
varones y mujeres del campo a la ciudad. La pobreza y escasez de
ingresos monetarios de la familia es una de ellas, pero a ésta se agrega la
falta de incentivos, expectativas y limitaciones de desarrollo propias del
sector, contrariamente a las potenciales oportunidades que les ofrece la
ciudad: empleo, mejor educación, entretenimiento, sociabilidad con sus
pares, libertad de acción; todas ellas sobre estimuladas por los medios de
comunicación, especialmente la televisión.
Aunque es necesaria una mayor profundización sobre las razones
de la marcada migración femenina rural, se sabe que dentro de la
división del trabajo por sexo las ocupaciones que requieren fuerza física
son consideradas típicamente masculinas y, por lo tanto, es común que
en el campo se prefiera más a los varones que a las mujeres para muchas
43

�Mujeres que trabajan la tierra

labores. De la misma manera, las mujeres sienten que algunos trabajos
agropecuarios no son adecuados para ellas y sólo los realizan si no hay
otra alternativa, abandonándolos cuando la situación económica se los
permite. Frente a este panorama de escasas oportunidades de desarrollo
personal, añadido al hecho de que el trabajo agrícola en nuestra sociedad
es, en general, menos valorado en relación a otras tareas generadoras de
ingresos, las mujeres jóvenes tienden a buscar mejores oportunidades en
las áreas urbanas.
Por otro lado, y como ya se dijo en el primer capítulo, en las áreas
rurales las actividades domésticas son más pesadas (acarrear el agua o
buscar la leña para cocinar, por ejemplo) en comparación a las realizadas
en ámbitos urbanos. Además, el fácil acceso a los diferentes servicios
públicos como salud, educación, luz y transporte, es atractivo para las
mujeres en tanto les brindan mayor seguridad durante la etapa de
crianza de los hijos/as. De esta manera, las mujeres migran de los
sectores rurales pobres no sólo porque sus posibilidades laborales en el
campo son restringidas, sino además porque en la ciudad encuentran
más oportunidades de desarrollar esas actividades consideradas como
ʺfemeninasʺ y condiciones de vida más favorables, sumado a la
curiosidad de conocer el mundo existente más allá de los límites de la
comunidad rural. Las jóvenes al salir de sus hogares expresan el
entusiasmo de conocer todo aquello a lo que no tienen acceso, de poder
ayudar económicamente a la familia o de lograr estudiar y modificar
tanto su situación como de los que dejan atrás en el hogar (Biaggi, 2000).

4. El nivel educativo
Como es posible apreciar en el cuadro siguiente, existen diferencias
en el acceso a la educación entre varones y mujeres dependiendo del tipo
de agrupamiento residencial.

44

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Cuadro N° II.3
Población de 5 años y más por sexo y asistencia a establecimientos
educativos por tamaño de la localidad (cantidad total y porcentaje)
Tamaño

Sexo

localidad

Asistencia a establecimientos educativos
Asiste

No asiste pero asistió Nunca asistió

Rural

Varones

331.183

51%

dispersa

Mujeres

322.277

49%

653.460

797.948

56%

624.407

44%

1.422.355

50% 1.229.658

99.539

50% 1.046.223

200.066

2.275.881

Rural

Varones

178.106

49%

360.481

52%

24.593

48%

agrupada

Mujeres

184.206

51%

335.988

48%

26.981

52%

362.312

696.469

51.574

Varones

190.448

49%

376.473

50%

22.185

46%

a 5000 hab.

Mujeres

200.346

51%

375.745

50%

25.751

54%

752.218

563.180
547.175
1.110.355

Loc. de 2000

390.794

Total

100.527

589.106
601.842

47.936

1.190.948

Localidades

Varones

3.834.474 47%

7.758.828

48%

359.106

47% 11.952.408

de más de

Mujeres

4.298.397 53%

8.456.731

52%

412.379

53% 13.167.507

8.132.871

16.215.559

4.845.863 49%

9.294.209

49%

5.005.226 51%

9.792.871

51%

9.887.989

19.092.712

5000 hab.
Varones
Total

Mujeres

771.485

25.119.915

482.667

46% 14.622.739

564.650

54% 15.362.747

1.040.437

30.021.138

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

De los casi 9,9 millones de personas que asisten a algún
establecimiento educativo en el país, las mujeres superan levemente a los
varones (51%). Esta tendencia es notoria en las áreas urbanas y se
invierte a medida que el lugar de residencia se hace más rural: 53% de
los estudiantes son mujeres en los centros urbanos de más de 5.000
habitantes; 51% tanto en el caso de las localidades de 2.000 a 5.000
habitantes como en las de menos de 2.000 y sólo 49% en el área rural
dispersa.
Por otro lado, en todo el país hay un millón de personas que nunca
asistieron a un establecimiento educativo. En esta categoría, que
comprende a población semi‐analfabeta o analfabeta, se observa un
fuerte predominio de mujeres. Esta diferencia expresa la medida de la
discriminación de género en el acceso a la educación que existió hasta
hace unos pocos años en el país, la cual viene disminuyendo en los
últimos censos, a partir de cambios culturales y por la implementación
de políticas gubernamentales específicas y acordes con los tratados
internacionales de no discriminación contra la mujer.

45

�Mujeres que trabajan la tierra

Los niveles educativos de la población rural han tenido
históricamente cifras más bajas, resultado de las dificultades de acceso
tanto por razones físicas como por barreras sociales y culturales y porque
la pobreza es un factor determinante para que esto ocurra. Esto se
constata al analizar la información de la población que asiste a algún
establecimiento educacional discriminada por edad y lugar de residencia
del CNP 2001. En la Tabla N° 1.5 del Anexo N°1 es posible observar que
del total de la población que asiste a un establecimiento educativo en las
ciudades, el porcentaje de estudiantes mayores de 14 años es similar al
de los/as niños/as de 5 a 13 años: 45% y 55%, respectivamente. En
cambio, en las localidades de 2000 a 5000 habitantes el porcentaje de
jóvenes que continúan sus estudios es menor y aún lo es más en las áreas
rurales, ya que del total de personas que asisten a un establecimiento
educativo en el medio rural sólo el 28% son mayores de 14 años. Esto
también se relaciona con la ausencia de los jóvenes en las áreas rurales
por migración, tal como se dijo en los párrafos anteriores.
Es importante destacar dentro de este escenario que, tomando en
cuenta a la población total del país, son más mujeres que varones las que
continúan dentro del sistema educativo después de los 20 años (9%).

5. La población rural femenina con Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI)
Se ha señalado que una de las razones más importantes de la
migración del campo a la ciudad y el consecuente despoblamiento rural,
es la escasez de servicios (salud, educación, vivienda) y las deficientes
condiciones de vida de los hogares. Esto se traduce en que, del total de
población rural femenina de más de 14 años, el 27,7% vive en una
situación de necesidades básicas insatisfechas. Si se analiza con
perspectiva de género a la población rural total con NBI, no existen
diferencias significativas entre varones y mujeres. Es decir, en relación al
acceso a las necesidades básicas no existe discriminación por sexo.
En cambio, al comparar la condición de pobreza de las mujeres
según su lugar de residencia, se advierte que el 36% de las mujeres del
área rural viven con necesidades básicas insatisfechas mientras que en
las localidades de 2000 a 5000 habitantes hay sólo un 22% de población
femenina con NBI. Estas cifras indican que la pobreza estructural,
medida con los indicadores de NBI, está asociada con la condición de
ruralidad.
46

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

El NBI define la pobreza por los siguientes indicadores:
hacinamiento; características de la vivienda; condiciones sanitarias;
presencia de algún niño o niña que no asista a la escuela y hogares con
cuatro ó más personas por miembro ocupado y cuyo/a jefe/a de hogar
tuviera baja educación (o sea que no asistió a un establecimiento
educativo o asistió como máximo hasta 2º año de la escuela primaria).
Entre estos indicadores, las características de la vivienda y la falta de
retretes influyen considerablemente en los mayores niveles de NBI de las
áreas rurales.
Cuadro N° II.4
Mujeres mayores de 14 años de áreas rurales y localidades de 2000 a 5000
habitantes según condición de NBI, en valores absolutos y porcentajes.

Catamarca
Corrientes
Córdoba
Chaco
Chubut
Entre Ríos
Formosa
Gran Bs. As.
Resto Bs. As.
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
S del Estero
T. del Fuego
Tucumán
Total

Total
26.568
57.111
120.720
54.837
12.491
67.674
29.303
6.546
163.323
27.857
18.493
15.219
106.771
79.137
15.796
26.434
51.169
27.039
14.730
1487
113.056
78.089
589
86.057
1.200.496

Área Rural
Con NBI % con NBI
7.954
29,9
23.812
41,7
21.307
17,6
25.784
47,0
3.248
26,0
14.462
21,4
13.708
46,8
1.834
28,0
18.444
11,3
12.372
44,4
2305
12,5
4.265
28,0
24.882
23,3
25.150
31,8
4.901
31,0
6.388
24,2
25.073
49,0
7.360
27,2
3.966
26,9
152
10,2
18.874
16,7
34.909
44,7
98
16,6
30.741
35,7
331.989
27,7

Localidades 2000 a 5000 habitantes
Total
Con NBI % con NBI
6.817
1441
21,1
14.578
4.405
30,2
80.659
10.224
12,7
16.838
5.519
32,8
8.157
1283
15,7
18.689
3.084
16,5
16.513
5.359
32,5
0
0
0
57.028
5.412
9,5
10.121
3.019
29,8
16.091
1215
7,6
10.259
1.729
16,9
20.700
3.515
17,0
15.703
3.520
22,4
7.893
1485
18,8
8.985
2.056
22,9
14.888
4.338
29,1
12.808
2.501
19,5
8.049
1224
15,2
6.780
468
6,9
85.443
9.248
10,8
16.231
4.255
26,2
0
0
0
20.494
4.396
21,5
473.724
79.696
16,8

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

47

�Mujeres que trabajan la tierra

Antes de finalizar este punto, y si bien las cifras muestran que
varones y mujeres sufren por igual las malas condiciones de vida y la
carencia de servicios, es importante destacar que aunque la precariedad
habitacional afecta a todos los integrantes del grupo familiar, las mujeres
están perjudicadas especialmente, tanto por ser las responsables del
hogar y de las tareas domésticas como porque es dentro de la casa donde
pasan la mayor parte de su tiempo.

6. La condición de actividad de las mujeres rurales
Al analizar la condición de actividad de las mujeres mayores de 14
años de las áreas rurales, se observa que el 21% están ocupadas, el 10%
desocupada y el 69% son inactivas.
Cuadro N° II.5
Población femenina de 14 años y más en áreas rurales según condición de
actividad discriminada por NBI
Condición de
ocupación
Ocupadas
Desocupadas
Inactivas
Total

Pobres
Población con NBI
41.739
12%
39.142
12%
251.112
76%
331.989

No pobres
Población sin NBI
216.124
21%
79.450
10%
572.929

868.507

69%

Total
257.863
118.592
824.041

21%
10%
69%

1.200.496

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

Como se observa en el cuadro anterior, sólo un 12% de las mujeres
provenientes de hogares con NBI están ocupadas y este porcentaje es
significativamente menor que el de las mujeres de hogares que tienen sus
necesidades básicas cubiertas. Es posible que el menor nivel educativo
de los hogares con NBI dificulte a sus miembros una inserción en el
mercado de trabajo mejor y más estable.
En cambio, al observar la categoría desocupadas, la diferencia entre
pobres y no pobres es menor: 12% de mujeres pobres están desocupadas
y 10% de las no pobres. Esto implica que el porcentaje de mujeres que no
están ocupadas en la población femenina con necesidades básicas
insatisfechas está absorbido en la categoría inactiva.

48

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Sin embargo, la categoría inactiva tiene, en nuestra opinión, un sesgo de
ocultamiento o subregistro por estar efectuada con instrumentos de medición
de la condición ocupacional que resultan inadecuados para captar el trabajo
que realizan las mujeres rurales. Además, la forma en que el trabajo es visto
por varones y mujeres en el ámbito de la cultura rural contribuye a ese
subregistro, ya que es escasa la conciencia de que las tareas productivas a la
escala del predio constituyan una ocupación (los trabajos familiares
relacionados con la siembra, el desmalezado, la cosecha, la preparación para la
venta y otros cuidados de los cultivos familiares como también la cría de
ganado menor, las actividades de tambo o de granja, etc.). Además, existen
otras ocupaciones características del sector informal rural –en algunos casos
ejercidas bajo la forma del trabajador cuenta propia, como el trabajo artesanal–
que no son consideradas ni por las propias mujeres como ocupación.
Por otro lado, hay que considerar que la desocupación se mide a partir de una
pregunta sobre la búsqueda de trabajo en el último mes, y las oportunidades
de estos sectores (y como ya se dijo, más de las mujeres en el área rural) de
buscar trabajo es ciertamente baja.
Si el análisis de la condición de ocupación se hace según el lugar de
residencia, el porcentaje de mujeres ocupadas en las ciudades de menos
de 5000 habitantes es superior a las áreas rurales. Esto probablemente se
deba tanto a la existencia de mayores oportunidades laborales en los
pequeños centros urbanos, especialmente en los comercios. Las
excepciones para esto ocurren en las provincias de Misiones y Jujuy,
donde el porcentaje de ocupación es mayor en las mujeres de las áreas
rurales que en las localidades20.
Cuadro N° II.6
Población femenina de 14 años y más según condición de actividad
discriminada por lugar de residencia
Condición de ocupación
Ocupadas
Desocupadas
Inactivas
Total

Área rural
257.863
118.592
824.041

21,5%
9,9%
68,6%

1.200.496

100,0%

Localidades de 2000 a 5000
habitantes
130.058
27,5%
57.192
12,1%
286.474

60,5%

473.724

100,0%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

20

Ver Tabla 1.6 del Anexo Nº 1, de este capítulo.

49

�Mujeres que trabajan la tierra

7. Las ocupaciones de las mujeres y varones en el área rural
En el Censo Nacional de Población 2001 sólo hay 64.571 mujeres del
área rural que trabajan en actividades agropecuarias y 193.458 que lo
hacen en otras ramas económicas. Es decir, del total de ocupados rurales
únicamente un 23% son mujeres. En cambio, las mujeres constituyen el
39% de la población ocupada en las áreas urbanas.
Cuadro N° II.7
Personas ocupadas en el área rural discriminadas por sexo, rama de
actividad y categorías ocupacionales.

Sexo

Total

Obrero/a
empleado/a
Público Privado

Patrón/a

Trabajador/a
cuenta propia

Trabajador/a fliar.
c/sueldo

s/sueldo

1.267
2
8.223
2
9.490

22.629
35
54.633
11
77.262

Mujeres
%
Varones
%
Total

64.571
100
504.086
100
568.657

Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura
1.165
23.067
2.932
13.511
2
36
5
21
9.983
261.100
39.611
130.536
2
52
8
26
11.148
284.167
42.543
144.047

Mujeres
%
Varones
%
Total
Total
ambas
ramas

193.458
100
333.285
100
526.743

Resto de Ramas de Actividad Económica
65.810
80.942
6.855
26.400
34
42
4
14
84.517
133.526
19.136
80.298
25
40
6
24
150.327
214.468
25.991
106.698

1.777
1
3.857
1
5.634

11.674
6
11.951
4
23.625

161.475

15.124

100.887

1.095.400

498.635

68.534

250.745

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

Como muestra el cuadro anterior, hay 1.095.400 personas ocupadas:
568.657 en el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura y
526.743 en actividades no agropecuarias. Al discriminar cada rama de
actividad por sexo, es posible determinar que en la actividad
agropecuaria sólo un 11% son mujeres, mientras que en las no agrícolas
la participación se eleva al 37%. En el sector no agrario, las mujeres
rurales están ocupadas principalmente como empleadas u obreras (76%).
Las mujeres que aparecen como ocupadas de la rama agraria, son
trabajadoras familiares sin remuneración, y empleadas u obreras del
sector privado. Además hay un 21% que son cuentapropistas. En el caso
50

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

de los varones, el número que trabaja en la rama agraria es levemente
superior al de los que trabajan en la rama no agraria. Más de la mitad de
los varones ocupados en la rama agraria trabajan como obreros o
empleados del sector privado (65%), un 26% como cuentapropista y un
11% como trabajador familiar sin remuneración.
Cuadro N° II.8
Personas ocupadas en las localidades de 2000 a 5000 habitantes
discriminadas por sexo, rama de actividad, área de residencia y categorías
ocupacionales.

Mujeres
%
Varones
%

3.719
100
60.457
100
64.176

Mujeres
%
Varones
%
Total
Total
ambas
ramas

140.363
100
216.224
100
356.587

Obrero/a
Trabajador/a
Patrón/a
empleado/a
cuenta propia
Público Privado
Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura
299
2.359
203
481
8
63
5
13
2.386
34.907
6.469
13.007
4
58
11
22
2.685
37.266
6.672
13.488
Resto de Ramas de Actividad Económica
51.952
58.524
6.283
18.683
37
42
4
13
57.717
84.555
15.866
51.233
27
39
7
24
109.669
143.079
22.149
69.916

420.763

112.354

Sexo

Total

180.345

28.821

83.404

Trabajador/a fliar.
c/sueldo

s/sueldo

64
2
1.182
2
1.246

313
8
2.506
4
2.819

1.073
1
2.395
1
3.468

3.848
3
4.458
2
8.306

4.714

11.125

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

En las localidades de 2000 a 5000 habitantes, hay 420.763 personas
ocupadas: 64.176 en el sector de agricultura, ganadería, caza y
silvicultura y 356.587 en actividades no agropecuarias. En este caso, el
porcentaje del total de mujeres ocupadas es del 34%. Al discriminar las
ramas de actividad por sexo, se observa que en las actividades
agropecuarias sólo un 5% son mujeres, mientras que en las no agrícolas
la participación se eleva al 39%. Tanto los varones como las mujeres
ocupados en la rama agrícola lo hacen principalmente como obreros u
empleados del sector privado. En las ramas no agropecuarias emerge
como opción de trabajo ser obrero o empleado del sector público,
categoría que en las áreas rurales no existe.

51

�Mujeres que trabajan la tierra

8. Las mujeres jefas de hogar
En las ciudades, tanto en las pequeñas como en las grandes, en uno
de cada cuatro hogares hay una mujer como jefa de hogar. En cambio, en
las áreas rurales la tendencia es que esta proporción sea menor, ya que el
promedio para todo el país es de 17% de jefatura femenina. Sin embargo,
hay varias provincias que superan este porcentaje de mujeres jefas de
hogar en el área rural: Catamarca alcanza un 27%; Chubut y Jujuy, un
24%; Santiago del Estero, 22% y Corrientes, La Rioja, Salta, San Luis y
Tucumán tienen alrededor de un 20% de jefas de familia en sus zonas
rurales.
Es posible que exista un subregistro de las jefaturas de hogar
femeninas porque las mujeres rara vez se presentan como tales cuando
hay un varón en la casa (padre, hijo, hermano), aunque sea ella quien
tome la mayor parte de las decisiones en la unidad familiar.
Cuadro N° II.9
Mujeres y varones jefes de hogar, por área de residencia y provincia
Área rural
Provincia

Mujeres
Cant.

Loc. 2000 a 5000 hab.

Varones

%

Cant.

%

Mujeres
Cant.

%

Varones
Cant.

%

Loc. de más de 5000 hab.
Mujeres
Cant.

Varones

%

Cant.

%

Catamarca

5.299

27

14.696

73

1.353

29

3.373

71

16.528

31

36.527

69

Corrientes

8.754

19

36.320

81

2.856

26

7.941

74

3.726

2

166.360

98

17.339

17

83.487

83

15.566

25

47.508

75

206.164

29

507198

71

Chaco

6.649

15

38.744

85

3.069

24

9.461

76

7.797

4

172462

96

Chubut

3.074

24

9.957

76

1.930

30

4.575

70

25.915

27

69274

73

Entre Ríos

8.855

16

46.899

84

3.568

25

10.559

75

68.863

28

177971

72

Formosa

4.323

17

21.289

83

3.467

27

9.141

73

22.276

29

53912

71

G. Bs. As.

902

15

5.142

85

0

644.855

27

1734049

73

R. Bs. As.

22.515

15 125.731

85

11.378

24

72

Córdoba

0
35.088

76

377.923

28

963872

Jujuy

5.484

24

17.025

76

1.602

23

5.333

77

34.189

30

77998

70

La Pampa

2.963

17

14.778

83

3.481

26

10.122

74

17.259

29

43058

71

La Rioja

2.525

21

9.351

79

1.884

27

5.200

73

13.683

28

35747

72

Mendoza

10.146

13

69.909

87

3.056

21

11.429

79

82.718

26

233160

74

Misiones

8.367

13

56.993

87

2.600

22

9.386

78

42.224

27

115434

73

Neuquén

2.863

20

11.647

80

1.618

27

4.275

73

29.692

28

78256

72

Río Negro

3.966

16

20.989

84

1.754

25

5.209

75

34.160

28

117643

72

San Juan

2.672

14

16.316

86

1.508

18

6.949

82

30.390

25

91067

75

52

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Área rural
Provincia

Mujeres

Loc. 2000 a 5000 hab.

Varones

Cant.

%

Cant.

%

12.969

22

45.238

8.237

20

32.574

Sta. Cruz

219

10

San Luis

2.693

Santa Fe

Sgo. Est.
Salta

T.del Fuego
Tucumán

Mujeres

Varones
%

Mujeres

%

78

2.965

26

8.411

74

31.841

29

76777

71

80

2.499

25

7.589

75

56.258

30

134250

70

1.916

90

1.336

24

4.224

76

11.701

25

34438

75

20

11.026

80

1.729

28

4.488

72

22.278

27

59430

73

15.203

16

77.314

84

16.247

24

50.119

76

27.411

4

686001

96

95

12

701

88

0

95

4

2607

96

11.624

19

49.148

81

2.911

22

10.518

78

65.823

28

170763

72

17 817.190

83

88.377

75 18.44.501

24

5.678.195

76

0

25 270.898

Cant.

Varones

Cant.

Total 167.736

Cant.

Loc. de más de 5000 hab.

%

Cant.

%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

En algunas zonas del país, como en la región andina de Jujuy, las
mujeres son jefas de hogar casi todo el año porque los varones migran a
trabajos temporales o permanentes en la misma provincia o fuera de ella.
Son casos donde las mujeres están a cargo de los hijos/as y de las
producciones de autoconsumo y venta; son quienes deciden desde qué
sembrar hasta dónde se educarán los/as niños/as y además, viajan para
comercializar sus productos a los centros urbanos cercanos o a las ferias.
El marido está ausente en casi todo lo que conforma la vida cotidiana de
la familia, aunque mantiene su rol de “jefe del hogar” más allá de que
realice aportes económicos y tome o no decisiones.
La diferencia en la cantidad de jefas de hogar entre las áreas
urbanas y rurales también tiene relación con la cantidad de mujeres que
viven en cada una porque si en el campo las mujeres son menos, es más
probable que las que permanecen no vivan solas.
Como ya se dijo, el trabajo de las mujeres en los hogares es
necesario para la reproducción de la familia y esto es por igual tanto en
las localidades como en el campo. Sin embargo, en las áreas rurales las
mujeres además de los trabajos domésticos son responsables de las
producciones de autoconsumo y de otros insumos, los cuales en las
ciudades se compran hechos y en el campo son tareas femeninas. Esto
implica que en algunas zonas, los hogares estén constituidos por más de
una familia alrededor de una madre, una abuela, una hija o hermana ya
adulta, en quien descansa la reproducción del grupo.

53

�Mujeres que trabajan la tierra

54

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Capítulo III
Los grupos de mujeres rurales en la
Argentina
La estrategia de promover la formación de grupos de mujeres, se ha
puesto en marcha con el apoyo de instituciones gubernamentales y no
gubernamentales, y ha generado diferentes polémicas respecto a su
utilidad. Muchos de los grupos de mujeres que hoy existen en nuestro
país comenzaron con actividades consideradas propias de las mujeres,
como la costura, la elaboración de dulces o la producción de artesanías,
dentro del enfoque de Mujeres en el Desarrollo (MED). Los caminos
seguidos luego para la incorporación de la perspectiva de género son
diversos. Mientras algunos grupos aún perduran en este enfoque, otros
buscan el empoderamiento de las mujeres, desencadenando procesos de
cambio en las relaciones entre los géneros.
La gran cantidad de grupos de mujeres que existen, genera
interrogantes sobre las motivaciones que las lleva a agruparse, y se
puede considerar este análisis en dos dimensiones. Por un lado, está
aquello que tiene que ver con su aislamiento y marginación. Las mujeres
en su casa están solas, cargadas de trabajo y el grupo es una posibilidad
de salir y compartir un momento de sociabilidad. Otro aspecto, es la
necesidad que tienen las mujeres de buscar salidas a las difíciles
situaciones que viven sus familias y la comunidad en general. No toleran
las injusticias sociales, y en particular las que afectan a sus hijos e hijas y
no temen decirlo, y hacen los reclamos sin tapujos, quizás porque se
sienten menos punibles (Farget, 1993). A lo largo de la historia, las
mujeres han salido de su ʺreclusión domésticaʺ en los momentos donde
se profundizan las crisis; se rebelan y participan de los movimientos
populares frente a distintas demandas vinculadas a la justicia o al pan,
desde la Revolución Francesa hasta las Madres de Plaza de Mayo.
Es posible afirmar, entonces que el espacio grupal es valorado, y
que les otorga la posibilidad de romper con la reclusión doméstica.
Desde que el grupo comienza a reunirse hasta que se logra un espacio
consolidado, hay un proceso de construcción hacia adentro y de
valoración y respeto por el resto de la comunidad y la familia. Son
momentos de encuentro, de descanso de los trabajos de la casa, de
55

�Mujeres que trabajan la tierra

diálogo. Es un espacio de aprendizaje donde circula información valiosa
y de construcción de proyectos colectivos. Los grupos operan a su vez,
de manera terapéutica para la salud mental de las mujeres, donde se
posibilita la autoafirmación y la conquista de la palabra. Son experiencias
que brindan un alivio a los malestares cotidianos que habitualmente son
silenciados.
El trabajo con grupos de mujeres se basa, en la mayoría de los casos,
en las teorías de educación popular, que parten de las necesidades y
demandas de las propias mujeres. Esto implica un aprendizaje con
relación a la participación y el reconocimiento de la condición y la
posición como mujeres en el contexto familiar y comunitario. La
educación popular al interior de los grupos se constituye entonces ʺen un
espacio y en una herramienta educativa destinada a potenciar la
capacidad de los grupos populares, a fin que les permita convertirse en
sujetos de su propio proceso educativo y de su propio destino histórico y
políticoʺ (CELATS, 1992).
Un objetivo explícito de los grupos es la búsqueda de una mejora en
las condiciones de vida familiares, pero a su vez hay razones implícitas
que hacen de lo grupal un espacio de contención y placer que puede
fortalecer sentimientos de solidaridad y ayuda mutua.
Las actividades que tienen que ver con problemas de salud y
educación permiten que sus acciones sean validadas en su comunidad,
por pertenecer éstas a los espacios “femeninos”, pero a su vez, son
acciones que les otorgan entrenamiento para incursionar en territorios
habitualmente vedados a las mujeres. Los grupos pueden adquirir una
dimensión política al convertirse en interlocutores con las organizaciones
zonales y con los políticos locales en reclamo de sus necesidades más
sentidas.

1. Los relevamientos
En este capítulo, se presentan los grupos de mujeres relevados en
los años 2002 y 2006 en el área rural de nuestro país. En su descripción,
se consideran las actividades que realizan en forma conjunta, el
acompañamiento que reciben, desde cuándo se reúnen y con qué
frecuencia, cómo fue que decidieron reunirse y por qué, la cantidad de
integrantes, si la organización tiene alguna forma institucional, si han
recibido aportes de instituciones del Estado o de alguna organización no
gubermanental (ONG) y cuáles son los problemas, las demandas y las
56

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

necesidades que manifiestan. También se describen las características de
las mujeres que participan en estos grupos (edad, número de hijos, nivel
de instrucción, acceso a la salud, etc.) y se intenta apreciar las
consecuencias subjetivas o personales, aquellas que sus protagonistas
consideran enriquecedoras en términos humanos y en sus relaciones
sociales, al pertenecer a estos espacios. Concluimos presentando un
esquema del ciclo de vida de los grupos en el sector rural.
El relevamiento inicial fue realizado entre los últimos meses de 2001
y los primeros de 2002. Un primer objetivo al comenzar con este trabajo
fue conocer cuántos grupos de mujeres había en las áreas rurales y la
cantidad encontrada superó las estimaciones previas, ya que se
encuestaron 203 a lo largo de todo el país. Aproximadamente unos 50
grupos no fueron relevados por problemas operativos relacionados con
la accesibilidad, tanto por razones geográficas como de comunicación, y
a otras vinculadas con el contexto del país en ese momento21. Por lo
tanto, en este primer relevamiento se consideró la existencia de al menos
250 organizaciones de mujeres rurales en el territorio nacional.
El segundo se desarrolló durante los primeros meses de 2006. En
esta ocasión, se realizó una encuesta de seguimiento a los grupos
anteriormente encuestados y se aplicó otra a aquellos que habían
quedado al margen en 2001 y a los que comenzaron sus actividades en el
período entre 2001 y 2006. En esta ocasión, se encontraron 452 grupos de
mujeres.
En los dos trabajos de campo, la condición para la inclusión de cada
grupo fue que estuviesen integrados a una estrategia de desarrollo rural,
tanto a partir de programas de la SAGPyA como de otras instituciones
gubernamentales o no gubernamentales. Se consideraron sólo los grupos
conformados exclusivamente por mujeres que residieran en zonas
rurales y los criterios para la selección fueron que: tuvieran identidad
como grupo de mujeres, que realizaran al menos una actividad en común y
que la comunidad las reconociera como grupo. No se contemplaron
aquellos cuya finalidad fuera exclusivamente religiosa como tampoco las
cooperadoras escolares o las comisiones de apoyo a la posta sanitaria,
por ejemplo, a menos que esto fuera una actividad más dentro de otras

21

El 20 de diciembre de 2001 comenzó una crisis política, económica y social que se extendió durante
el año 2002. En esos meses, tanto los/as técnicos/as que colaboraron con el relevamiento como los
grupos mismos debieron enfrentar situaciones de desasosiego, malestar e incertidumbre por su
situación personal y la de sus proyectos.

57

�Mujeres que trabajan la tierra

que permitiesen su inclusión de acuerdo a los criterios antes
enunciados22.
Cuadro N° III.1
Cantidad de grupos en cada provincia en los dos relevamientos
N° de grupos en el
relevamiento 2001–
2002

Seguimiento

Nuevos

Total

Buenos Aires

2

0

1

1

Catamarca

7

4

8

12

Chaco

20

12

0

12

Chubut

5

3

3

6

Córdoba

3

0

18

18

0

17

17

Provincia

Corrientes

Total de grupos en 2006

Entre Ríos

19

17

74

91

Formosa

6

6

1

7

Jujuy

11

6

5

11

La Pampa

2

1

6

7

La Rioja

2

0

11

11

Mendoza

25

5

9

14

Misiones

27

21

4

25

Neuquén

9

6

7

13

Río Negro

6

4

10

14

Salta

13

3

110

113

San Juan

11

9

7

16

San Luis

3

0

4

4

Santa Fe

8

1

9

10

Sgo. del Estero

18

14

13

27

Tucumán

6

3

20

23

203

115

337

452

22

Es necesario recordar que el perfil de las integrantes de los grupos de mujeres considerados en
estos relevamientos es el que contempla el PROINDER para la inclusión en su programa, tal como se
señala en la introducción.

58

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

La estrategia para la localización e identificación de los grupos
consistió en establecer contactos con personas o instituciones que
trabajasen con poblaciones rurales, ya sea de programas nacionales –
como el Programa Social Agropecuario (PSA), ProHuerta u otras
instituciones públicas del Estado Nacional o Provincial– o de ONGs. El
principal apoyo para esta etapa provino de la coordinación y de las
técnicas pertenecientes a la Red TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones
que trabajan con Mujeres Rurales), ya que ellas asumieron la tarea del
relevamiento como propia, estableciendo los contactos necesarios para
llevarlo adelante en las dos etapas. En cada caso, uno/a o dos referentes
se ocuparon de aplicar las encuestas directamente a los grupos o a una
persona cercana a ellos.
La cantidad de grupos existentes en cada provincia y sus
características son el resultado de distintos factores históricos y
socioculturales, tales como la cantidad de población rural, la tradición
agraria campesina, las estrategias de intervención o el estímulo de las
políticas públicas y programas no gubernamentales, cuya magnitud e
incidencia es distinta según las regiones. De esta manera, el mayor
número de grupos está en el norte de nuestro país, tanto en el noroeste
como en el noreste, y se debe a una mayor concentración de familias que
se dedican a la agricultura familiar en comparación al resto del territorio.
Además, existe una tradición de sentido comunitario, asociada a los
pueblos originarios, a luchas reivindicativas anteriores, como las Ligas
Agrarias de fines de la década del 60 y principios de los 70, o más
recientes, en vinculación con problemas ambientales o de derechos
humanos.
De los grupos de mujeres que fueron relevados en 2001, una tercera
parte ya no existe y las razones mencionadas son principalmente, la falta
de acompañamiento y asistencia técnica, o la finalización del proyecto
que las había reunido. Luego hay varios grupos que se han fusionado,
integrándose a organizaciones mixtas, a organizaciones de mujeres más
numerosas, a un consejo aborigen o a cooperativas. En otros casos el
grupo se disolvió, pero muchas de sus integrantes participan hoy de
otras organizaciones. Otra de las razones aludidas es la migración, los
conflictos internos o el fallecimiento de una líder. Hay otros casos en los
que no se ha logrado ubicar al grupo, porque la persona que en su
momento había hecho el contacto ya no trabaja con el mismo y, en
consecuencia se desconoce si aún siguen reuniéndose.
Analizando esta información por provincia, Mendoza por ejemplo
ha disminuido de manera importante su cantidad de grupos, en cambio
59

�Mujeres que trabajan la tierra

hay provincias donde la mayoría siguen reuniéndose, posiblemente
asociado a estructuras organizativas más sólidas y a la presencia de
ONGs. Luego hay una gran explosión de grupos en provincias como
Entre Ríos y Salta, posiblemente asociado a la línea de subproyectos F
del PROINDER.
A continuación se presentan las características principales de los
grupos, de las mujeres que los integran y de las historias de sus
organizaciones, las que fueron abordadas a través de interrogantes sobre
el origen de las mismas y ciertos aspectos de los procesos grupales, tales
como conflictos, problemas, transformaciones y principales demandas.

2. Origen de la conformación de los grupos
Al indagar sobre el origen de la iniciativa o la motivación a partir de
la cual se constituyeron los grupos de mujeres relevados, se destaca que
el 64% surgió por la propuesta de algún agente externo y casi un 24% lo
hizo por propia iniciativa, sin que mediasen instituciones públicas o
privadas.
En el cuadro siguiente se presentan estos porcentajes,
discriminando el origen de la convocatoria externa en gubernamental, no
gubernamental e Iglesia o grupo religioso. Además, se puede observar la
existencia de un 9% de grupos que se formaron por conjunción de la
iniciativa propia con la de una institución o programa.
Cuadro N° III.2
Porcentaje de grupos según el tipo de institución que lo acompaña
Motivación

%

Motivación propia

23,7

Iglesia o grupo religioso

3,2

Convocatoria externa gubernamental

38,4

Convocatoria externa no gubernamental

22,6

Motivación propia conjuntamente con una convocatoria externa

9,1

No contesta

3,0
Total

60

100

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

3. El acompañamiento de los grupos
La mayoría de los grupos analizados (82%) tiene un asesoramiento
sistemático, tanto de instituciones y programas del Estado Nacional o
Provincial como de organizaciones no gubernamentales o de la Iglesia.
Este apoyo se manifiesta por medio de capacitaciones, asistencia técnica
o en el acompañamiento de sus procesos organizativos.
Más de la mitad de los grupos (63%) recibe el apoyo de más de una
institución pública o privada. Por ejemplo, una ONG conjuntamente con
un municipio acompañan al grupo en distintas actividades o la
organización de mujeres recibe asistencia técnica por medio de un
proyecto del PSA y, además, es beneficiario de ProHuerta.
La importancia de los programas del Estado hacia la agricultura
familiar en los últimos 15 años se traduce en que la mayor parte de los
grupos entrevistados (85%) recibe algún tipo de apoyo de un programa
estatal o de una institución pública, como el PSA y PROINDER, los
Programas de Desarrollo Rural del Noreste Argentino (PRODERNEA) y
del Noroeste Argentino (PRODERNOA), INTA y ProHuerta o de alguna
repartición de los gobiernos provinciales o del municipio local. Sin
embargo, sólo el 56% está acompañado por un organismo o programa
del Estado sin la intermediación de otro tipo de institución. El 28%
restante de los grupos son asistidos por una ONG o la Iglesia
conjuntamente con proyectos del PSA y/o PROINDER, INTA,
PROHUERTA y PRODERNOA/NEA o con el apoyo de las
municipalidades o de alguna repartición de los gobiernos provinciales.
Cuadro N° III.3
Porcentaje de grupos según el tipo de motivación para su conformación
Tipo de institución que acompaña al grupo

Porcentaje
de grupos

Institución pública o programa del Estado exclusivamente

56,5

Institución o programa del Estado conjuntamente con ONG y/o Iglesia o algún
tipo de organización de la sociedad civil

28,4

Sólo Organizaciones No Gubernamentales y/o Iglesia o algún tipo de
organización de la sociedad civil

10,0

Ninguna

5,0
Total

100

61

�Mujeres que trabajan la tierra

Como es posible observar en el cuadro anterior, un 10% de los
grupos son acompañados por una ONG o por la Iglesia, con
financiamiento propio y sin el apoyo de programas u organismos del
Estado. Finalmente, por la importancia que reviste la participación
ciudadana en relación al desarrollo local, es importante señalar que
varios grupos recibieron y reciben el apoyo de sus respectivos
municipios.

4. La antigüedad de los grupos
La existencia de grupos y/u organizaciones de mujeres rurales en
Argentina es reciente, y se deriva tanto de una mayor sensibilidad del
Estado ante la problemática existente al interior de las agriculturas
familiares como de una respuesta de la población rural al deterioro
sufrido en sus producciones en los últimos 20 años. Esto se proyecta en
que la mayor proporción de los grupos relevados para este estudio son
posteriores al 2000 (75%). Sólo un 3% tiene la fecha de iniciación de
actividades antes de 1990 y el otro 17% surgió en la década del noventa23.
Los más antiguos se encuentran en Santiago del Estero (3 grupos),
Neuquén (1 grupo), Río Negro (1 grupo), San Juan (1 grupo), Mendoza
(5 grupos), Catamarca (1 grupo), Tucumán (1 grupo) y Salta (1 grupo) y
el comienzo de sus actividades fue a partir de las iniciativas de diferentes
instituciones. Cuatro de ellos (el grupo de Mujeres de Colonia del Valle
en Catamarca, de El Jardín en Salta, el de El Sacrificio en Tucumán y el
de Jumial Grande en Santiago del Estero) se iniciaron a partir del
proyecto Mujer Rural de la Secretaría de Agricultura. Los grupos de
Mendoza y de San Juan comenzaron por las acciones llevadas adelante
por Hogar Rural (INTA) y uno de los del norte de Santiago del Estero
(San José del Boquerón) a través del trabajo en terreno de Cáritas.

5. La cantidad de mujeres de los grupos
El promedio de integrantes de los grupos de mujeres rurales
estudiados es de 10. La información de las encuestas permite observar
una relación entre la cantidad de participantes en la organización y la
institución que la acompaña, porque cuando hay una ONG involucrada,
23

62

En un 5% de los casos no hay información sobre la fecha en que iniciaron sus actividades.

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

el promedio de integrantes es mayor que cuando lo hace solamente una
institución del Estado. Sin embargo, la cantidad de participantes se
relaciona principalmente con la densidad poblacional del territorio
donde están insertos.
Comparando el número de integrantes en los inicios del grupo y el
que se registra al momento de la encuesta, aparece una tendencia al
crecimiento en la cantidad de mujeres que participan en los mismos a lo
largo de su historia. Esto sugiere que los grupos son una respuesta a los
intereses y necesidades de las mujeres y que una vez consolidados, éstos
tienden a su sostenibilidad.

6. La institucionalidad de los grupos
Para analizar la institucionalización de los grupos de mujeres, la
encuesta pregunta si tienen personería jurídica, comisión directiva o
algún tipo de registro escrito como sería un reglamento de
funcionamiento, un libro de actas o una lista de asistencia, considerando
que estas últimas tres alternativas podían ser simultáneas en algunas
organizaciones. Para completar la información sobre la institucionalidad,
se consulta sobre la periodicidad de las reuniones y si integra alguna
organización, red o movimiento.
Dentro de estos indicadores, la obtención de la personería jurídica,
es reflejo de la búsqueda de formalidad institucional. Sin embargo, sólo
un 6% de los grupos tiene personería jurídica. En cuanto a su
organización interna, el 24% tiene comisión directiva y el 74% funciona
con un reglamento, libro de actas o registro de asistencia. Hay un 21,6%
de los grupos que no poseen ningún tipo de formalización de su
organización, realizando sus actividades sin tener una comisión
directiva, un reglamento de funcionamiento o un registro de asistencia.
Esta información se puede interpretar como una tendencia a
construir grupos, con relaciones de poder más horizontales o con
acuerdos de trabajo a corto plazo, sin la intencionalidad de perdurar en
el tiempo.
Aunque el grado de institucionalización de los grupos es variable,
no se observa que esta característica guarde alguna relación con la
antigüedad, las actividades o lo resultados obtenidos por los grupos.
En cuanto a la periodicidad de las reuniones, un 46% contesta que
se reúne entre dos a cuatro veces por mes y un 38% lo hace entre una y
dos veces en el mismo lapso de tiempo. Son pocos los grupos que
63

�Mujeres que trabajan la tierra

realizan sus reuniones con menos asiduidad como, por ejemplo, una vez
cada 2 meses, mientras que hay un 6% que se junta más de cuatro veces
al mes.
Finalmente cabe destacar que casi la mitad de los grupos están
integrados en organizaciones de segundo grado o de tercer grado que
pueden ser centros vecinales o comunales, cooperativas, consejos
aborígenes, organizaciones campesinas zonales o departamentales,
asociaciones de pequeños productores, movimientos campesinos
provinciales (Corrientes, Córdoba, Santiago del Estero) o redes, zonales,
o provinciales, y en algunos casos nacionales. Hay algunas redes de
mujeres, como la Organización de Mujeres de las Siete Etnias al norte de
Salta, la Red de Mujeres Campesinas de la provincia de Entre Ríos y
Swami, red de artesanas en Formosa. La Red Puna de Jujuy, tiene un
espacio para el abordaje específico de la problemática de género en todas
las instancias de la red.

7. Características de las mujeres de los grupos
7.1. Edad y número de hijos/as
Una tercera parte de las mujeres que participan en los grupos
estudiados tienen una edad que oscila entre los 25 y 34 años; un 26% son
señoras de 35 a 40 años y otro 26% menores de 19 años; sólo un 15% son
mujeres de más de 51 años. Es significativa la participación en un rango
tan amplio de edades.
La mayor parte (84%) tiene hijos/as: un 47% entre uno/a y tres; un
41% entre cuatro y seis y un 12% más de 7 ó más. Las mujeres expresaron
la incapacidad de retenerlos en el campo, y esto se ve reflejado en que, en
el 60% de los grupos hay por lo menos una señora que tiene uno o más
hijos/as que ha migrado del campo a la ciudad.

64

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.4
Porcentaje de grupos según la cantidad de mujeres que tienen hijos/as que
han migrado
Cantidad de mujeres que participan en el grupo con hijos/as migrados

%

En el grupo no hay mujeres con hijos/as que han migrado

38,9

En el grupo hay entre 1 a 3 mujeres con hijos/as migrados

38,5

En el grupo hay 4 ó más mujeres con hijos/as migrados

22,6
Total

100,0

En todos los casos, la edad de migración es en torno a los 17 años,
tanto para varones como para mujeres.

7.2. Nivel de instrucción
Mientras que en el 61% de las organizaciones analizadas hay por lo
menos una mujer analfabeta, en el 47% participa por lo menos una que
nunca asistió a la escuela. Es decir, la posibilidad de encontrar una mujer
analfabeta en un grupo es mayor que la de encontrar una mujer que
nunca asistió a la escuela, y esto muestra el hecho conocido de que una
franja de los analfabetos lo son por haber abandonado tempranamente la
escuela, a lo que contribuye el desuso o la escasa práctica de la
lectoescritura.
En el otro extremo de las posibilidades de acceso a la educación
formal, se encontró que sólo en el 9,2% de los grupos hay entre 1 a 3
mujeres con estudios terciarios.

7.3. Las actividades de las familias
Las mujeres provienen de predios que se dedican a la agricultura, la
ganadería, la agroindustria o las artesanías y en todos estos casos, el total
o parte de la producción es comercializada.

65

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.5
Porcentaje de mujeres de los grupos según las actividades principales
de los predios familiares
Actividades principales de los predios familiares

%

Agricultura

13,6

Ganadería

16,6

Agroindustria o artesanía

6,0

Agricultura y ganadería

26,2

Agricultura y agroindustria y/o artesanía

4,5

Ganadería y agroindustria y/o artesanía

6,6

Agricultura, ganadería y agroindustria y/o artesanías

15,0

Agricultura, ganadería, agroindustria y/o artesanías con act. forestales

3,6

Sólo actividades de autoconsumo

7,9
Total

100,0

El cuadro anterior nos indica la actividad principal de los predios
de las mujeres que participan en los grupos estudiados. Por lo tanto, un
13,6% de las mujeres organizadas en los grupos analizados viven en
predios donde la agricultura es la principal actividad de la finca,
mientras que casi un 17% lo hace en explotaciones donde lo es la
ganadería, y sólo en un 6% es la artesanía o la agroindustria. Como era
de esperar, en la mayoría de los casos (56%), las familias realizan más de
un tipo de actividad como estrategia para lograr la sobrevivencia del
grupo familiar.
En casi todos los predios existen actividades de autoconsumo, como
la huerta, el cultivo de cucurbitáceas o de legumbres, la producción de
mandioca, maíz u otros granos y los frutales. La producción de alfalfa y
pastos para el consumo de los animales es muy común, sobre todo
teniendo en cuenta que casi el 50% de las mujeres tienen algún tipo de
producción pecuaria. Aunque las actividades de autoconsumo están
combinadas generalmente con las dirigidas a la venta, existe un 8% de
casos donde el autoconsumo es la principal actividad del grupo familiar.
Una actividad no mencionada anteriormente, y que es importante
porque en el 44% de los grupos hay mujeres que la realizan, es la avícola.
66

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Existen grupos donde la totalidad de sus integrantes tienen aves en sus
predios y, en general, las encuestas muestran que es una actividad que se
realiza en los sistemas productivos más diversificados. Este es un trabajo
que genera ingresos a la familia, porque en casi todos los casos se
menciona la venta de productos y subproductos de las granjas.
La apicultura aparece como otra actividad de importancia para los
predios familiares en cuanto a la generación de ingresos, aunque en una
baja proporción de casos.

7.4. Las actividades de las mujeres en los predios familiares
La huerta, la granja, los porcinos, las cabras y las artesanías son las
principales actividades productivas de las mujeres en los predios
familiares.
Cuadro N° III.6
Porcentaje de mujeres según la actividad que realizan en el predio
Principal actividad productiva de las mujeres

%

Ganado menor y artesanía o agroindustria

20,0

Ganado menor con huerta y/o granja y agroindustria o artesanía

17,3

Ganado menor

16,7

Huerta y/o granja

16,1

Artesanía y agroindustria

13,4

Huerta y/o granja y artesanía y/o agroindustria

11,5

Agricultura o ganadería o apicultura exclusivamente

2,8

No especifica

2,2
Total

100,0

En el cuadro anterior se aprecia la importancia de la ganadería
menor –porcinos, cabras y ovejas– en el trabajo que desarrollan las
mujeres en las áreas rurales, al igual que la atención de la huerta y/o la
granja, que se combinan con la elaboración de artesanías o de productos
agroindustriales, como quesos y otros derivados de la leche, dulces,
conservas, etc, en algunas regiones del país.
La cría de vacunos también aparece en las encuestas como una tarea
femenina, pero en baja proporción y la mayoría de las veces realizada
67

�Mujeres que trabajan la tierra

conjuntamente con la crianza de animales pequeños. Desde el ámbito
agrícola, el cultivo de hortalizas es otra actividad que las mujeres señalan
como propia y, en menor medida, la producción de frutas como
duraznos, higos, manzanas, ciruelas, peras, membrillos, cítricos y nueces.
Lo mismo ocurre con la apicultura. Finalmente, es interesante señalar
que casi un 6% de grupos mencionan como una actividad femenina la
producción de plantas aromáticas y medicinales.

7.5. El acceso a la salud
Como se dijo en el primer capítulo, el acceso a los servicios de salud
es una de las principales demandas de las mujeres del área rural. Esto se
reafirma al observar en el relevamiento que un 34% de los grupos tiene
dificultades para obtener la atención que necesitan para ellas y sus
familiares, dado que tanto la posta sanitaria como el hospital están
alejados de sus localidades24.
Si se considera solamente el acceso a un hospital, las mujeres de
estos grupos deben trasladarse en promedio 35 km para llegar a este tipo
de institución. Esta distancia es excesiva para una urgencia, pero lo es
mucho más porque, en general, acceden a los hospitales locales que no
cuentan con los recursos humanos y/o materiales necesarios para
resolver problemas de salud medianamente complejos. La distancia al
hospital se encuentra en relación directa con el costo del traslado, por lo
cual se debe presumir que el acceso a los servicios de salud está limitado
por condicionantes geográficos y económicos25.
En más del 80% de las zonas donde se encuentran los grupos, hay
un/a enfermero/a en la localidad atendiendo entre 1 y 7 días por semana
y en casi el 60% de las localidades hay un/a agente sanitario. El personal
de enfermería en su gran mayoría está cubierto por auxiliares que tienen
una formación de ocho meses de duración. Las/los agentes sanitarios son
parte de la estructura de atención primaria de la salud y tienen en cada
provincia diferentes formas de organización, funciones, supervisión y
capacitación.

24

Los casos extremos eran dos grupos que tienen el hospital a 90 y 100 km y la posta sanitaria a 70 y
30 km, respectivamente. Además, hay 7 grupos que contestaron que no hay una posta sanitaria
cercana y para los que el hospital se encuentra a una distancia de entre 4 y 19 km.
25

Los grupos más cercanos a los centros de salud son los que tienen un hospital en su localidad (1,2%)
o una posta sanitaria (32,9%). En el 70% de los grupos, las mujeres deben recorrer una distancia mayor
a 10 km para llegar a un hospital y las campesinas de un 40% de las organizaciones necesitan
trasladarse una distancia superior a los 5 km para ser atendido en una posta sanitaria.

68

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.7
Porcentaje de grupos según la atención primaria de la salud en la
localidad
Presencia de enfermera/o y/o agente sanitario en la localidad

Porcentaje de
grupos

Agente sanitario y enfermera/o en la localidad

55

Agente sanitario solamente

7

Enfermera/o solamente

26

Ni enfermera/o ni agente sanitario en la localidad

12
Total

100

La encuesta tiene una pregunta referida a la cantidad de días en que
el médico visita la localidad donde se encuentra el grupo. En este ítem,
hay un 16% de encuestas sin respuesta y sólo 3 grupos contestaron que
no iba ningún médico a su localidad. En las restantes, un 24% contestó
que el médico va todos los días (probablemente sean aquellos que tienen
un hospital en la localidad o muy cercana a la misma); un 6% entre una y
seis veces en un mes; un 19%, una vez cada dos meses; un 11%, entre 2 a
4 veces por año y el 13% restante, contestaron que sólo reciben la visita
del médico una vez al año. Estas cifras indican el grado marginación en
que se encuentra la población rural en cuanto a recibir los servicios
básicos del Estado; esto afecta especialmente a las mujeres y es un factor
de la migración rural femenina.

8. Las actividades de los grupos
Las actividades que desarrollan los grupos relevados son muy
variadas. Probablemente, la elección de qué hacer juntas se relacione con
quien o quienes acompañan al grupo o la motivación por la cual se
organizaron. Más allá de cómo llegaron a realizar la actividad conjunta,
ésta les suele dar una identidad al grupo. Es así que se encuentran las
mujeres artesanas, las cabriteras, las que venden flores en la feria, las que
juegan al fútbol, la del costurero o del roperito, las dulceras, las mujeres
de las ferias francas.
En general, al momento de la encuesta, los grupos realizaban más
de una actividad aunque una de ellas es siempre la más importante y le
69

�Mujeres que trabajan la tierra

da la identidad al grupo. Por ejemplo, las mujeres están organizadas en
torno a la producción y comercialización de cabras y, además, reciben
capacitaciones en género y sobre el funcionamiento del fondo rotatorio y
hay una comisión que se ocupa de la desinfección de vinchucas en las
casas y otra que apoya a la posta sanitaria. Aunque sean varias las tareas
que las reúnen, en este caso es la majada caprina el principal centro de
interés del grupo.
Las combinaciones de actividades más frecuentes son la huerta y la
granja, al igual que la ganadería menor con otros tipos de trabajo. En la
medida que un grupo tiene más actividades, aparecen algunas que son
un poco más complejas o que implican un mayor grado de organización,
como es la de uso de un fondo rotatorio, el prestar servicio de
maquinaria agrícola o participar como delegadas en organizaciones de
productores/as o instituciones gremiales.
Sin considerar la capacitación, un grupo puede haber desarrollado a
lo largo de su historia, desde 18 actividades hasta ninguna dependiendo
de la cantidad de años de existencia. Sin embargo, casi la mitad de los
grupos del relevamiento sólo tuvieron, o tienen, entre una y tres
ocupaciones diferentes.
Dadas las características rurales de estas organizaciones de mujeres,
las actividades predominantes son las relacionadas con el sector
agropecuario. De acuerdo a la encuesta aplicada, el 69% de grupos
realizan, o realizaron a lo largo de su vida, una o más actividades
vinculadas con la ganadería o con la producción agrícola26.
El 65% de los grupos recibe o recibió capacitación, la cual aparece
como un punto fundamental para el desarrollo de las capacidades y de la
autoestima. Generalmente, está asociada a las actividades agropecuarias,
a la comercialización de los bienes obtenidos o a la oferta de servicios.
Sin embargo, muchos grupos recibieron capacitación con el objetivo de
fortalecer la organización y la dinámica interna del grupo y, en un tercio
de los casos, tuvieron como eje la temática de género y de derechos
humanos. En las entrevistas realizadas, el acceso a la capacitación y la
búsqueda de articulación con organizaciones campesinas o con
instituciones relacionadas con el desarrollo rural surgen como dos

26

Solamente un 17% realizó, o realizaba en el momento de la encuesta, una actividad agrícola o
pecuaria en forma exclusiva. El 52% restante de los grupos con actividades agropecuarias, las
combinaban con otra o con más de una. Por ejemplo, las integrantes del grupo tenían un crédito para
insumos para el cultivo de alfalfa en parcelas individuales y, además, recibían capacitación en
atención primaria de la salud.

70

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

elementos que implican un punto de inflexión en el proceso que viven
las mujeres al organizarse.
Los trabajos agroindustriales y/o artesanales son otra actividad de
importancia dentro del relevamiento, ya que están realizados por la
mitad de los grupos y generalmente combinados con otro tipo de tarea.
Cuadro N° III.8
Porcentaje de grupos según las actividades que realizan
desde el inicio hasta la fecha27
Actividades

Porcentaje de grupos

Producción de ganado menor

36

Producción de ganado mayor

13

Botiquín veterinario

14

Producción agrícola, forestal y de plantas ornamentales

33

Huerta

51

Granja y apicultura

41

Agroindustria

22

Artesanía

28

Comercialización

28

Fondo rotatorio y servicio de maquinaría agrícola

32

Religiosas

14

Costura

18

Comedor

16

Organización de beneficios

13

Deportivas

15

Mejora de infraestructura

18

Gestión de proyectos

37

Difusión y comunicación

12

Gremiales y delegadas a organizaciones

28

27

El porcentaje total es diferente de 100 porque se consignan todas las actividades que realizan los
grupos, considerando las realizadas en forma combinada. Por ejemplo, un grupo tiene un botiquín
veterinario, produce porcinos y cultiva una huerta; y en el cuadro se registran las tres en forma
separada. Además, se consideran todas las actividades realizadas por el grupo desde su inicio hasta la
fecha. Por lo tanto, puede ser que un grupo que realizó una plantación forestal hace 10 años, hoy se
dedique a la venta de hortalizas y frutas en una feria. En este caso, se consignan ambas actividades.

71

�Mujeres que trabajan la tierra

Actividades

Porcentaje de grupos

Organización de actividades recreativas

30

Salud

26

Capacitación en género y en derechos humanos

23

Otros tipos de capacitaciones

42

La mitad de los grupos que realizan actividades relacionadas al
ámbito forestal están localizados en la provincia de Misiones y son
asociaciones que han sido beneficiadas con proyectos de la Secretaría de
Agricultura en los años 2000 y 2001 para la reforestación con especies
nativas. Los otros grupos no especifican qué actividades forestales
realizaron o realizan, pero es de esperar que se relacionen tanto con la
plantación de especies arbóreas como con aquellas vinculadas a la
obtención de productos del monte como leña y carbón.
Las actividades de servicios de maquinaria que los grupos
mencionan se refieren a la compra por medio de subsidios o créditos de
maquinarias agrícolas que usan los miembros de la comunidad, tanto en
forma gratuita o pagando el servicio a la asociación.
Dentro del 15% de los grupos con actividades deportivas, es
necesario mencionar a las asociaciones de fútbol femenino. En el
relevamiento de 2001 había cinco organizaciones, conformadas por
mujeres más jóvenes que la media existente en los otros grupos (entre 19
y 24 años), que tenían un equipo de fútbol y para quienes las actividades
relacionadas con el fútbol eran importantes28.
Finalmente, hay un 6% de grupos que mencionan “otras
actividades”, además de las indicadas en la encuesta. Por ejemplo, tareas
culinarias, colaboración con la organización de productores/as local,
acciones relacionadas con el medio ambiente, lombricultura y fabricación
de suelo cemento. Es interesante destacar que en este ítem, cinco grupos
mencionan la realización de capacitaciones a otras familias campesinas.

28

De estos cinco grupos, tres de ellos ya no existían cuando se realizó la encuesta de seguimiento en
2006.

72

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

9. Aportes y recursos recibidos por las mujeres y por los
grupos
Los aportes y recursos recibidos por las mujeres a través de distintas
instituciones estatales o no estatales desde el inicio del grupo hasta el
momento del relevamiento son muy variados. En el cuadro siguiente, se
presenta el porcentaje de grupos según los tipos de aportes o recursos
recibidos.
Cuadro N° III.9
Tipos de aportes o recurso recibido según el porcentaje de grupos que los
recibieron
Tipo de aporte o recurso recibido

Porcentaje de grupos

Capacitación

95,8

Asistencia técnica

94,9

Insumos (animales, semilla, laboreo, alambre, etc.)

78,6

Infraestructura29

38,4

Maquinaria y herramientas30

37,8

Programas de empleo

15,5

Alimento
Bienes de uso doméstico

9,3
31

40, 8

Vestimenta y/o útiles escolares

4,2

Emergencias agropecuarias y/o climáticas

6,5

Como es posible observar, la capacitación y la asistencia técnica son
los principales recursos que han recibido los grupos estudiados. Esto se
relaciona con que la mayoría de los mismos tienen un acompañamiento
sistemático (ver Cuadro N° III.3) de instituciones que brindan asistencia
técnica y capacitación. En los casos en que el grupo sólo recibió un
recurso (12 casos), éste fue capacitación o asistencia técnica.

29

Incluye todo lo que está plantado: piletones, aljibes, galpones, canales de riego, salones
comunitarios, viviendas, radio comunitaria, caminos, etc.
30 Aquellas que se usan para el trabajo productivo y para las actividades de tejido y costura: tractores,
arados, rueca, telar, máquina de coser, esquiladora, sembradora, bomba de agua, pantalla solar, etc.
31 Incluye todos los bienes que se usan en la casa y/o que apoyan las actividades reproductivas:
cocinas, hornos, lavarropas, heladeras, pantalla solar (de uso en la casa), colchones, frazadas, etc.

73

�Mujeres que trabajan la tierra

La cantidad y variedad de los aportes y recursos recibidos no tienen
una relación necesaria con la antigüedad del grupo. En promedio, las
organizaciones entrevistadas se beneficiaron con 5 a 6 diferentes tipos de
aportes o recursos desde que comenzaron a reunirse. Existen casos que
obtuvieron un proyecto, por ejemplo, y otros una suma de aportes
económicos de importancia ya que recibieron, a lo largo de la vida del
grupo, numerosos subsidios o aportes no reembolsables o créditos a muy
baja tasa de interés.

10. Los cambios personales de las mujeres que participan en
grupos
La mayoría de las mujeres de los grupos entrevistados manifestaron
haber tenido cambios desde que comenzaron a participar en sus
organizaciones.

74

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.10
Tipos de cambios personales en las integrantes del grupo
Algunas respuestas características ante la pregunta:
Tipo de cambios

¿Qué cambios ocurrieron a nivel individual en las integrantes del
grupo?
9 Hábito de integrarse a un grupo.

Mayor participación.

9 Aumenta la acción y motivación. Se liberaron, participan,
son compañeras.
9 Se valoran más a sí mismas y lo que hacen.

Mayor autoestima,
motivación, seguridad,
autonomía.

9 Hay motivación e interés por el saber, por nuevos
conocimientos.
9 Nos animamos a hablar, a no tener miedo de usar la palabra o para
salir a reuniones fuera de la comunidad.
9 Se animan a representar el grupo.
9 Mayor iniciativa familiar.
9 Estamos más libres; reconocemos los derechos como mujeres;
podemos enseñarles y hablarles a los hijos.

Cambios en la relación con
la familia y en sus
relaciones de género.

9 Disfrutar de un tiempo libre
9 Mayor independencia con respecto al marido.
9 Ruptura del aislamiento.
9 Traslado de los aprendizajes a la familia.
9 Algunas lograron relaciones de género más equitativas.
9 Aprendimos cómo es nuestro cuerpo.
9 Capacitación en diseño, hilado y teñido.
9 Salida laboral.

Capacidad productiva,
aprendizaje de tecnología.

9 Recuperación de técnicas artesanales, como parte de su
identidad cultural.
9 Comprensión del manejo de los números, costos, venta.
9 Aprendizaje en el trato al consumidor, mejoras en las
presentaciones.
9 Integración a asociaciones de pequeños productores.

Capacidad organizativa y
de gestión.

9 Aprendizaje en administración y negociación.
9 Elaboración y gestión de proyectos.
9 Mejora la capacidad de expresión.

Comunicación

9 Animarse a plantear propuestas en el grupo.
9 Manejo de información
9 Más apertura, escucha, respeto, compromiso de cada una.

Valoración grupal

9 Solidaridad, compromiso, capacidad de compartir, amistad.
9 Sentimiento de pertenencia grupal.

75

�Mujeres que trabajan la tierra

Algunas respuestas características ante la pregunta:
Tipo de cambios

Otras

¿Qué cambios ocurrieron a nivel individual en las integrantes del
grupo?
9 Continuación de los estudios secundarios.
9 Aprendimos a valorar nuestra cultura.

En las encuestas, la experiencia de la participación en grupos parece
tener un fuerte impacto en la manera en que sus integrantes se perciben
a sí mismas. Estos cambios están mediados por la interacción grupal, que
les permitió comprender que muchos de sus problemas son compartidos,
y enriquecerse con la experiencia y el aporte de las otras. Les permite
mejorar su capacidad de expresión, usar la ʺpalabraʺ que generalmente
tienen vedada. Una señora lo expresa así: “ahora puedo ordenar mis ideas en
la cabeza y decirlas en grupo... aunque me equivoque”.
Las respuestas también dejan claro que estos cambios están
asociados al hecho, por un lado, de asumir que su trabajo doméstico y
reproductivo tiene un valor y, por otro, a la transformación de su
identidad de ʺayudanteʺ a “productora” en las actividades del predio, ya
que no eran plenamente conscientes del aporte que realizan. Tal como lo
expresó una de las respuestas: “Aprendimos a valorarnos más, que tenemos
muchas fuerzas para luchar, que no sólo somos amas de casa sino productoras y
artesanas”.
En las entrevistas surge que la participación en la vida del grupo
llevó a muchas mujeres a mejorar su capacidad de liderazgo, lo que se
expresó no sólo al interior del grupo sino también en las relaciones con
sus propias familias, con sus hijos y sus maridos y dentro de la
comunidad32.
El fortalecimiento de su autoestima aparece en las encuestas
derivado, en parte, de la mejora de los ingresos, como resultado de
actividades tales como la producción de huerta, la tejeduría, la
elaboración de dulces y otras actividades artesanales. Las mujeres se
sienten más diestras para la presentación de sus productos en ferias, con
un visible mejoramiento de su capacidad de expresión (verbal y
corporal) y más sueltas en su interacción con otros grupos. La
ampliación de sus conocimientos, cambio mental y progreso personal
fueron algunos de los rasgos que se señalaron. También, una conciencia

32

Al asumir compromisos, las mujeres se sobrecargan de trabajo y esto implica que deben redistribuir
y organizar su tiempo para lograr construir una vida con participación en los espacios públicos.

76

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

más clara de su posición de género: valoran los derechos de las mujeres y
se sienten más fuertes para afirmar y sostener los mismos.
En aquellos grupos donde se ha trabajado con el eje de los derechos
humanos, las mujeres pueden reconocerse como ciudadanas. El conocer
las declaraciones y convenciones internacionales sobre los derechos
humanos en general y de las mujeres rurales en particular, la no
discriminación y la eliminación de la violencia contra las mujeres, abre
una nueva perspectiva que las reposiciona frente a sí mismas, su pareja,
su familia y la comunidad33.
Cabe destacar el proceso de valoración de la identidad cultural que
mencionan los grupos. Este resulta en un reconocimiento del “ser
campesina” o del pertenecer a una etnia; como una transición cuyo
punto de partida es el sentimiento de discriminación y la baja
autoestima, pasando a la construcción valorativa de una identidad de
etnia o clase. Del total de grupos relevados en el año 2006, el 24% se
reconoce como perteneciente a un pueblo originario, Kolla, Guaraní,
Mapuche, Diaguita Calchaquí, Toba, Wichí, Chorotes, Chulupíes, Chané.
En la provincia de Salta hay grupos interétnicos, integrados por mujeres
de diferentes pueblos que participan de la misma organización.

11. Los cambios en el ámbito grupal
La pregunta “¿Qué cambios ocurrieron en el ámbito grupal?”
agrega precisiones de interés acerca del balance de la experiencia
compartida que efectuaron los grupos estudiados.
En la mayoría de las encuestas, los grupos percibieron muchos
cambios. Los principales pueden resumirse en la idea de que se
organizan mejor para trabajar, con mayor confianza para charlar
problemas del grupo y de las mujeres. Además, ganan seguridad para
asumir diferentes roles y funciones y tienen un mayor compromiso con
la tarea y el uso de los recursos. Por otro lado, se observa un aumento en
la capacidad para organizarse y respetar las pautas de división del
trabajo. En las percepciones de estos cambios, jugó un papel importante
el desempeño que los grupos tuvieron hacia fuera sobre todo cuando
fueron reconocidas y consultadas.

33

Existen experiencias de mujeres que a las cartillas y materiales utilizados en las capacitaciones
sobre derechos, los cuelgan de las paredes de su casa o, intencionalmente, los dejan a la vista para que
los vea el marido.

77

�Mujeres que trabajan la tierra

Como puede observarse en el cuadro siguiente, las respuestas a esta
pregunta pueden agruparse más comprehensivamente en las que
destacaron las ventajas de la sociabilidad grupal y sus efectos positivos
en el plano personal y colectivo y las que se focalizaron en la mayor
capacidad de organización para fines prácticos, entre los cuales
incluimos tanto la gestión para la producción como la defensa de los
propios derechos.
Cuadro N° III.11
Tipos de cambios a nivel del grupo

Tipo de cambios

Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Qué cambios ocurrieron en el ámbito grupal?
9 Conciencia como grupo. Se decide mejor. Mejoran los lazos
solidarios. Posibilidad de resolver conflictos

Integración, participación,
solidaridad y confianza en
sí mismas para tomar
decisiones

9 Se comparte en comunidad. Ayuda mutua y auto ayuda.
9 Comprensión del grupo como compañía
9 Poder de negociación.
9 Renovación de dirigentes y pérdida de los liderazgos
históricos

Mejoras en la organización
para gestionar proyectos,
negociar y defender
derechos

9 Mejora la capacidad de gestión.
9 Organización para comprar insumos y para producción.
9 Hemos aprendido a defendernos y a luchar por lo que queremos.
9 No nos ponemos de acuerdo fácilmente.

Dificultades y cambios
negativos

9 Más conflictos que instancias positivas
9 El grupo sufrió desgranamiento, pero luego se estabilizó.

En este proceso los grupos también registran transformaciones que
fueron vistas como negativas: disminución de su tamaño o conflictos
internos. Algunos grupos disminuyeron sensiblemente en cuanto a su
número de integrantes, pero las que quedaron se afianzaron y
organizaron democráticamente. Si bien son frecuentes los conflictos
internos, la confianza en el grupo aumentó luego que los mismos fueron
enfrentados y superados. Esto puede resumirse en la idea de que si el
grupo resiste la instancia conflictiva y las dificultades de lograr consenso,
termina fortalecido por la prueba.

78

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

12. Las ventajas de la organización grupal
La mayoría de las respuestas a la pregunta “¿Cuál fue la principal
ventaja por estar organizadas?” describieron dos o más rasgos, por lo
que el total de aspectos considerados fue sensiblemente más numeroso
que los hallados en las preguntas anteriores. Se reiteraron las nociones de
crecimiento personal y grupal generado por la experiencia participativa
y las que destacan la capacidad operativa del grupo en términos de
objetivos de gestión concretos que surgieron en los ítems precedentes,
pero que agregaron precisiones de interés que vale la pena comentar.
Cuadro N° III.12
Tipos de ventaja de estar organizadas
Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Cuál es la principal ventaja de estar organizadas?

Tipo de ventaja

Sociabilidad, valoración.

9

Animarse a opinar, darse fuerza mutua.

9

Haberse conocido, trabajar entre vecinas, compartir.

9

Mejora la participación, el debate.

9

Autoconfianza, participación, solidaridad y enriquecimiento
personal.

9

Escuchar y respetar las ideas del/a otro/a.

9

Las mayores enseñan a las jóvenes sus saberes.

9

Construcción de un proyecto colectivo.

9

Aprender a negociar y desarrollar capacidades para la
autogestión.

9

Conformar una cooperativa para trabajar y producir
organizadamente.

Organización del grupo y
mejora de la capacidad
9
de gestión

Potenciar la capacidad de gestión del grupo, planificación de
un proyecto productivo diversificado.

Tener un espacio físico propio
Articulación y alianza con otros grupos de mujeres y organizaciones
mixtas.
Participación en encuentros regionales y nacionales.

9
9
Reconocimiento del
grupo en la comunidad, y 9
contactos externos
9

Capacitación y asistencia
técnica

Comunicación entre mujeres.
Participación en ferias y encuentros de intercambio.
Mejora la relación con los vecinos.
Que siendo un grupo armado logramos hacernos escuchar y que
nos valoren.

9

Manejo de información.

9

Trabajo en la huerta

79

�Mujeres que trabajan la tierra

9

Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Cuál es la principal ventaja de estar organizadas?
Capacitación.

9

Aprendimos muchas cosas

Tipo de ventaja

Créditos y subsidios

Acceso a créditos para mejorar producción para autoconsumo

9

Acceso a las ayudas que ofrece el PSA y PROINDER.

9

Compra de herramientas e insumos más baratos.

Comprar mejor. Ahorro de dinero en las compras

Producción y
comercialización,
ingresos

9

Concentración de la oferta de un producto totalmente
artesanal para poder vender al turismo.

9

Aprendimos a ser nuestras propias patronas

9

Apoyo a la economía familiar y comunitaria

Defensa de los derechos de la mujer.

Derechos Humanos

Otras

9

Evitar embarazos no deseados.

9

Lucha por la calidad vida (vivienda, agua, tierra,
alimentación, salud, vestido, etc.)

9

Defensa de las tierras y el territorio

9

Estar bien en los momentos difíciles.

9

Realizar algo distinto de la tarea cotidiana.

9

Compartir el trabajo con los maridos.

9

Contención frente a problemas personales y familiares.

9

Solidaridad frente a casos de violencia.

Intentando resumir las respuestas anteriores, se observa que las
mismas pueden agruparse en tres ítems: i) las relacionadas a variables
económicas (Aprendimos a ser nuestras propias patronas), ii) las
relacionadas a lo político (la defensa del territorio, alianza con otras
organizaciones) y; iii) las que mencionan aspectos subjetivos (“animarse a
opinar y darse fuerza…”; “haberse conocido, trabajar entre vecinas compartir”).
Con respecto al primero, se destacaron como ventajas los adelantos
directamente relacionados con la producción y la comercialización y los
mayores ingresos generados; el acceso a créditos y subsidios y los
beneficios derivados para las familias en términos de mejoramiento
concreto de los niveles de calidad de vida.
La capacitación recibida aparece nuevamente como beneficio muy
apreciado, que aumenta el conocimiento y la información para los
proyectos que el grupo ha emprendido.

80

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

13. Los problemas de los grupos
Casi el 30% de los grupos manifestaron no tener problemas y un
11% no respondieron a esta pregunta. Por lo tanto, más de la mitad de
los grupos estudiados identificaron los problemas principales que los
afectaron. De ellos, 34% consignaron un solo problema y el 25,7% de los
grupos señalaron que tenían varios problemas. En el cuadro siguiente se
presentan únicamente los problemas enfrentados por los grupos.
Cuadro N° III.13
Principales problemas enfrentados por los grupos
Problemas

%

Mala administración del dinero

9,2

Competencia en el liderazgo

21,3

Chismes

34,0

No cumplimiento de los acuerdos

28,0

El grupo quedó sin acompañamiento

7,5
Total

100,0

Como puede apreciarse, los problemas más extendidos son los
chismes (34,0%) y el no cumplimiento de los acuerdos (28,0%), seguidos
por la competencia en el liderazgo (21,3%), la mala administración del
dinero (9,2%) y el quedar sin acompañamiento (7,5%).
Aunque sólo un 30% de los grupos contestó el ítem sobre “Otros
problemas del grupo”, las respuestas dadas a esta pregunta abierta
contribuyeron a aclarar los aspectos identificados como problemáticos
expuestos anteriormente.

81

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.14
Otros tipos de problemas del grupo
Tipo de problema

Del propio grupo

Externos al grupo
(comunitarios o
institucionales)

Familiares

Falta acompañamiento o
asistencia técnica

Inasistencia

Algunas respuestas características
9

Liderazgo muy marcado que obstaculiza la participación

9

Malos entendidos, dificultad para los acuerdos

9

Falta de experiencia para compartir en grupo

9

Divisiones religiosas, familiares, políticas

9

Desgranamiento

9

Desacuerdos en las compras

9

Falta de solidaridad, de confianza. Individualismo

9

Miedo por falta de experiencia. Miedo a tomar crédito

9

El desafío de aprender a ser la propia patrona

9

Cuesta que las mujeres salgan de las casas

9

Por influencias clientelísticas institucionales e individuales

9

Interferencias políticas partidarias

9

Falta de apoyo de la comunidad o de las instituciones.
Interferencias de los varones.

9

La pobreza.

9

Peleas entre familias

9

En la comunidad hablan mal de las mujeres

9

Los maridos no le dan permiso

9

No tienen con quien dejar a los hijos/as o animales.

9

Cuesta delegar las responsabilidades del hogar.

9

El grupo quedó sin acompañamiento y no se reunió

9

El grupo no se reunió

9

Dificultades de acceso a las reuniones por la distancia o la
falta de dinero para el traslado

9

Demora en la ejecución por tardanza de entrega de fondos o
reducción de financiamiento

9
Económicos, productivos
9
o de comercialización

Otros

82

Falta de venta de productos
Falta de recursos económicos, financieros, maquinaria,
tiempo, etc

9

Fracasos en la experiencia productiva

9

Falta de lugar para reunirse, o para trabajar

9

Desánimo por falta de oportunidades

9

Incendio del galpón, problemas del clima.

9

Robo de los fondos por parte de una compañera o una
persona ajena al grupo

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Los principales problemas que afectan a los grupos tienen que ver
con su propia dinámica y las dificultades para manejar las propias
tensiones y conflictos. La inexperiencia y eventualmente la existencia de
liderazgos autoritarios que dificultan la expresión de las ideas y la
participación han sido señalados en algunos casos. Por otro lado, las
mujeres frente a los conflictos ponen en juego las emociones.
Un obstáculo adicional es que como resultado de las dificultades
para organizarse se produce el retiro de alguna de sus integrantes.
Las dificultades para llegar a las reuniones es el justificativo más
frecuente para las inasistencias, ya sea por las distancias o el dinero
necesario para el traslado. Otros problemas se refirieron a la débil
vinculación de los grupos al mercado, la falta de ventas y el consecuente
desánimo que en muchos casos se atribuyó a la crisis económica.
La ausencia de actividades conjuntas, ya sea por la carencia de una
conducción adecuada o por la falta de identificación del grupo con
objetivos orientadores, resulta asimismo un obstáculo para su
supervivencia. A ello deben sumarse otros problemas externos, tales
como las demoras en la obtención de financiamiento o el alejamiento de
animadores o promotores que efectúan el acompañamiento.
La falta de apoyo de la comunidad se expresa en las preguntas ¿en
qué andan estas mujeres?, ¿de qué hablan? o las acusan de chismosas y de
perder el tiempo. A nivel familiar, la ausencia del respaldo para la
participación se expresa en las dificultades para delegar el cuidado de
los/as hijos/as o de los animales u otra actividad que sea de su
responsabilidad. Y en otros casos el marido, directamente no les da
permiso a participar.

14. Las demandas de los grupos
Debido a la diversidad de los temas contenidos en las respuestas, en
éste, igual que en otras preguntas abiertas, al procesarlas se efectuó una
tilde múltiple en las categorías correspondientes.

83

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.15
Las demandas de los grupos de mujeres
Algunas respuestas características ante la pregunta
ʺ¿Cuál es actualmente la principal demanda del grupo de mujeres?ʺ

Demandas

Resolución de problemas
estructurales

Recursos para la
producción (insumos,
herramientas,
instalaciones)

Créditos y subsidios

Trabajo y organización

Mercado

Capacitación y
asistencia técnica

Servicios: salud,
educación, transporte y
vivienda

84

9

Regularización de la tenencia de la tierra, escrituración.

9

Agua para riego.

9

Sistemas de captación y almacenamiento de agua.

9

Materiales para costura y tejido.

9

Equipamiento productivo que simplifique el
(moledoras de granos, envasadoras, husos, telar, etc).

9

Insumos (semillas, fertilizantes, botiquín veterinario)

9

Mejorar el manejo de suelo.

9

Locales para producción y reuniones.

trabajo

9

Créditos de apoyo a la producción.

9

Ampliar la cartera de crédito disponible para beneficiar
nuevas socias.

9

Subsidios.

9

Trabajar y vivir en el campo. Ampliar la zona de cultivo,
sembrar, forestar, criar.

9

Organizarse con más grupos, promover la participación,
fortalecer redes.

9

Participar en encuentros, realizar pasantías.

9

Alivio de las tareas reproductivas

9

Mejorar la comercialización, vender mejor, tener un puesto de
venta.

9

Sacar marca del producto para poder comercializar.

9

Certificación de productos.

9

Capacitación en el tema mujer, género, derechos de las
mujeres, prevención de la violencia, procreación responsable.

9

Asistencia legal y capacitación para el tema tierras.

9

Asistencia técnica para la producción y comercialización.

9

Capacitación para fortalecer la organización, la producción,
negociación, autoconsumo, venta, y promoción de salud.

9

Asistencia en la resolución de conflictos grupales.

9

Asistencia médica.

9

Luz eléctrica, fuentes de energía alternativas.

9

Mejorar las viviendas rurales, baños, cocina.

9

Caminos y transporte público.

9

Educación: planes de alfabetización, becas para jóvenes.

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Algunas respuestas características ante la pregunta
ʺ¿Cuál es actualmente la principal demanda del grupo de mujeres?ʺ

Demandas

Otras

9

Seguridad.

9

Atención a víctimas de violencia. Contención familiar.

9

Equidad de género.

9

Que los beneficios sean para toda la comunidad.

9

Conservar la identidad cultural.

9

Abordar la problemática del alcoholismo

Mirando el cuadro, la amplitud de demandas es grande, quizás la
principal sea la vinculada con los problemas de tierra, agua y trabajo. Las
mujeres piden apoyo para la producción, la comercialización y por
medio de créditos o subsidios para el mejoramiento de las condiciones
de la finca (equipamiento y adquisición de máquinas y herramientas de
trabajo y para la construcción de instalaciones). Sus demandas están
vinculadas principalmente a la preocupación del mantenimiento del
hogar y es por eso que solicitan también capacitación y asistencia técnica
en aspectos productivos, además de temas inherentes a la familia, la
vivienda, la salud y a la condición de género.

15. El ciclo de vida de los grupos
Al analizar el ciclo de vida de los grupos, es posible encontrar
diferentes alternativas que estos siguen desde su formación. De Dios
(2000), las presenta en el siguiente diagrama.

85

�Mujeres que trabajan la tierra

Diagrama N° III.1
El ciclo de vida de los grupos voluntarios
Crecimiento

Formación

Consolidación

Formalización

Crisis

del Grupo
Estancamiento
o latencia

Disolución

Burocratización

Refundación

Fuente: De Dios, 2000.

Como ocurrió en varios de los grupos analizados, la ejecución de un
proyecto resultó en un camino de crecimiento del grupo en la medida
que se alcanzaron los objetivos esperados y se consolidaron las
relaciones de cooperación entre sus integrantes. En estos casos, la
aparición de conflictos y su resolución dejó como saldo un aumento de la
cohesión grupal. La continuidad del grupo se asegura con el planteo de
nuevos objetivos (en general, expresados en un nuevo proyecto) que
recrean el deseo de sus integrantes de mantener su condición de grupo.
En algunos casos, esto puede estar acompañado con la discusión y
acuerdo acerca de normas o reglamentos compartidos a los que deben
sujetarse y, aunque como se vio ocurre en un bajo porcentaje, puede
aparecer la necesidad de una mayor formalización. En general, la
adopción de alguna figura jurídica ocurre cuando el grupo se expande
tanto en número de integrantes, como en la cantidad y complejidad de

86

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

los posibles proyectos productivos a ejecutar en relación con otros
actores sociales o en articulación con otros grupos campesinos.
Otro camino posible que se observa, es la conformación del grupo a
partir del ofrecimiento de un programa que ofrece crédito o subsidio. La
posibilidad de acceder a recursos actúa como motivador. La ejecución de
un proyecto simple que busque mejorar la situación productiva
mediante la realización de pequeñas inversiones prediales puede
conducir a la maduración del grupo como tal, o puede resultar en una
apropiación de beneficios por parte de cada integrante, sin trabajar hacia
una construcción conjunta. En este caso, una vez ejecutado el proyecto,
no surgirá el deseo de recrear objetivos y crecer en autogestión,
despegándose paulatinamente de la institución que dio origen al grupo,
y de esta manera es probable que se estabilice en una situación de
estancamiento, para disolverse finalmente.
En general, los acuerdos que hace un grupo para el trabajo conjunto
pueden tener diferentes grados de complejidad según pacten entre sus
integrantes a una menor o mayor interacción y a una menor o mayor
formalización del contrato establecido. Cuando los grupos son capaces
de diseñar y poner en práctica propuestas de trabajo más complejas, y
alcanzar resultados exitosos según la perspectiva de sus propios
integrantes, es probable que deriven en un crecimiento, consolidación y
formalización creciente. Lo contrario ocurrirá cuando los grupos no
encuentren la tarea que los convoque y puedan resolver los dilemas que
les demande la ejecución de prácticas asociativas simples. De esta
manera el grupo tenderá a disolverse o a transformarse.
Existen coyunturas sociales, políticas y económicas que impulsan a
la conformación de grupos. En la década del noventa en Argentina, las
áreas rurales actuaron como refugio ante el desempleo y muchos grupos
se conformaron para buscar alternativas laborales o para la realización
de actividades productivas para la generación de ingresos o para el
autoconsumo. Por lo contrario, existen otras coyunturas en las cuales no
hay ningún tipo de apoyo a las organizaciones de base o mismo se
cuestiona la participación y los grupos se estancan o disuelven.
Este enfoque desde la coyuntura no debe dejar de lado el avance
que significa en el tejido social de las regiones rurales, la difusión de
formas de asociación grupal. Aunque ellas forman parte de formas
organizativas comunitarias preexistentes, cuya rica tradición aparece en
toda la historia de la cultura rural de Argentina, han sido estas últimas
décadas escenario de la difusión de un nuevo paradigma del rol de las
mujeres.
87

�Mujeres que trabajan la tierra

Al mismo tiempo, la coyuntura nacional e internacional propone
una redefinición del pacto de la ciudadanía con el Estado, lo que está
asociado a un aumento de la conflictividad social, y de una vocación
explícita por la paridad, la equidad, y la elevación del nivel de calidad de
vida. La organización grupal de las mujeres rurales desde una mirada de
género, concierne tanto a aspectos subjetivos, como a la cultura política,
las relaciones de poder y al desarrollo humano.

La Asociación de Mujeres Warmi Sayajsunqo
La Warmi es una asociación conformada por mujeres kollas que tiene sede en
Abrapampa en la puna jujeña. Su nombre en quichua significa Mujeres
Perseverantes. Surge en el año 1995 impulsada por 10 mujeres, lideradas por
Rosario Quispe.
Comenzaron con la construcción de un salón comunitario y hasta el momento
han desarrollado numerosos emprendimientos, han crecido en el número de sus
integrantes y han recibido apoyo de diversas fuentes de financiamiento.
Actualmente la asociación está integrada por 3500 personas varones y mujeres
que son representantes de un grupo familiar. Han conformado 89 fondos
comunales distribuidos por cinco departamentos de la puna y valles salteños,
que cuentan con dinero y otorgan préstamos a los/las integrantes de los
mismos. Se han llevado adelante proyectos de diversa índole como la
instalación de una estación de servicio en Abrapampa, un cyber o un colectivo
para el transporte público, además de los emprendimientos tradicionalmente
agrícolas y ganaderos como los invernaderos o la cría de llamas.
Por estatuto, la comisión directiva de la asociación está integrada
exclusivamente por mujeres. Cada fondo comunal tiene dos delegados que son
un varón y una mujer y si bien los varones participan de la asamblea, no
pueden ser elegidos. Esta organización ya no es exclusivamente de mujeres,
pero merece ser considerada por el protagonismo de las mismas a lo largo del
proceso y el pasaje hacia la conformación de grupos mixtos.

88

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Capítulo IV
Los derechos humanos de las
mujeres rurales
El objetivo de este capítulo es describir el marco legal que protege
los derechos de las mujeres rurales en el Estado Argentino, intentando
objetivar el proceso de visibilización de sus derechos y describiendo
categorías que sirvan para su empoderamiento. Por ello, principalmente
está centrado en las mujeres rurales.
El título de este capítulo implica un recorte en dos dimensiones. En
cuanto al sujeto, se va a hablar del derecho de las mujeres rurales, es
decir, de aquellos aspectos particulares que buscan adecuar el sistema
jurídico general a las diversidades y desigualdades que reviste su
condición en el sistema jurídico. Por tanto, no se va a tratar, sino por
referencia, del sistema jurídico que rige a todos los habitantes del Estado
Argentino. Tampoco, se va a desarrollar el marco jurídico que protege a
los pueblos y las comunidades indígenas y sus miembros, de los que
muchas mujeres rurales son parte, que tiene un importante desarrollo en
nuestro país34. En cuanto a la materia, no se describen los sistemas
vinculados a la tenencia, posesión y propiedad de las tierras.35

1. De una sociedad patriarcal a los derechos humanos de las
mujeres
El sistema jurídico de los estados y de la comunidad internacional
se organizó en clave masculina. Se regulaba en forma universal los
derechos de todos los hombres, pero en la realidad se trataba del derecho
sólo de los varones, y si profundizamos más, el los varones propietarios.
Se organizaba –y aún se organiza– en el marco de un modelo de

34

Para el derecho de los pueblos indígenas cf. Bidart Campos (1996), Bazán, V. (2004); Canet, (2005‐III‐
1141).
35

Para la tenencia de la tierra cf. González (2000) y Obscchatko, Foti y Román (2006).

89

�Mujeres que trabajan la tierra

explotación patriarcal capitalista del trabajo y del trabajo reproductivo
de las mujeres.
En efecto, los estados se configuraron en el siglo XIX sobre el
derecho a la igualdad, entendida como la igualdad de todos los hombres
ante la ley. Pero, se trataba sólo de la igualdad de los varones, las
mujeres no tenían derechos civiles ni derechos políticos.
De la misma manera, las declaraciones internacionales de derechos,
hasta la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948),
regularon los derechos de los varones. Un ejemplo de los derechos
excluidos es el proyecto de declaración de derechos de las mujeres
elaborado por Olympe de Gouges, en París simultáneamente con la
proclamación de la célebre Declaración de los Derechos del Hombre. En
su artículo 4 dice: “La libertad y la justicia consisten en otorgar a todos
aquello [lo] que les pertenece. El ejercicio de los derechos naturales de la
Mujer no encuentra otros límites sino la tiranía perpetua a la que el
hombre la somete; estos límites deben ser reformados por la ley de la
naturaleza y la razón”.36
En la actualidad se definen los derechos humanos como aquellos
que toda persona posee y que tiene el derecho de disfrutar, simplemente
por su condición de ser humano, sin distinción de edad, raza, sexo,
nacionalidad o clase social. Si bien se suele distinguir entre derechos
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales (o “generaciones de
derechos”), sin embargo, desde el punto de vista de su exigibilidad, son
integrales, interdependientes e indivisibles, en el sentido que conforman
un todo y no se puede sacrificar unos para defender otros. Su
universalidad no implica uniformidad, sino por el contrario, requieren
que su reconocimiento se enriquezca con todas las particularidades de
las diversas condiciones y circunstancias que revisten las mujeres y los
varones. Finalmente, los derechos humanos son jurídicamente exigibles,
aún sin ley que los reglamente.
Durante la Conferencia Mundial de los Derechos Humanos de 1993,
los estados reafirmaron en la Declaración de Viena,37 que los derechos

36

Perez Gallart (1998, p. 7). Para mayor abundamiento, se transcribe el artículo 6, que proponía: “La
ley debe ser la expresión de la voluntad general, todas las ciudadanas deben contribuir
perpetuamente, o a través de sus representantes a su redacción. Todas las ciudadanas y todos los
ciudadanos siendo iguales ante la Ley, deben ser igualmente admitidos en todos los cargos, lugares y
empleos públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que nos sea aquella referente a sus
virtudes y talentos” (ibíd.)
37 “Un divisor de aguas en la agenda internacional contemporánea de los derechos humanos reside en
el reconocimiento, por II Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Naciones Unidas (Viena,

90

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

humanos nacen con la persona y que su protección es responsabilidad de
cada Estado. Su base es el principio fundamental de que todas las
personas poseen una dignidad humana inherente y tienen igual derecho
de disfrutarlos, sin importar su sexo, raza, color, idioma, nacionalidad de
origen o clase, ni sus creencias religiosas o políticas. En este foro se
reconocieron específicamente, los derechos humanos de las mujeres así
como las obligaciones de los estados de protegerlos y promoverlos,
incluyendo el de vivir libre de violencia. Ahora bien…
“La mayor parte de los sistemas y mecanismos nacionales,
regionales e internacionales para hacer valer los derechos humanos se
han desarrollado e implementado a partir de un modelo masculino. Por
lo tanto, hasta la fecha, el sistema de derechos humanos no ha tomado en
cuenta, de la manera más adecuada, la experiencia y las circunstancias
específicas de las mujeres. Sin embargo esta situación está cambiando.
Las personas y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres
recurren, cada vez más, al enfoque de derechos humanos para exigir
compensaciones por las injusticias infligidas a las mujeres”.38

2. El derecho de las mujeres y la perspectiva de género
El derecho de las mujeres y la perspectiva de género para
interpretar los derechos humanos son el resultado de la lucha por
visibilizar la diferencia y la diversidad de las personas que obliga a un
ajuste del derecho a la igualdad. En este sentido, la doctrina argentina
coincide en afirmar que el derecho a la igualdad tiene un “contenido
real, histórico, sucesivo y progresivo”, en cuanto derecho personal, y no
se trata por tanto de una igualdad formal, sino de una “igualdad real de
oportunidades y de trato [que] exige tratar de modo igual a quienes se
hallan en igualdad de situación y de manera diferente a quienes se hallan
en situación también distinta”.39 Los avances en la doctrina
constitucional explican que el derecho a la identidad y el derecho a la
diferencia confluyen como dos aspectos del derecho a la igualdad.
La perspectiva de género y la especificidad del derecho de las
mujeres tienen un desarrollo específico en el derecho internacional de los
derechos humanos. La violencia y la discriminación contra las mujeres
junio de 1993), de la legitimidad de la preocupación de toda la comunidad internacional por la plena
vigencia de todos los derechos humanos”; Cancado Trindade (1996, p. xi).
38 Instituto Interamericano de Derecho Derechos Humanos‐Women (1997, p.8).
39 Bidart Campos, G.: op. cit., p. 1205.

91

�Mujeres que trabajan la tierra

son los principales ejes temáticos en torno a los cuales gira la protección
internacional.40
Dos son, en consecuencia, las nociones jurídicas a retener: derechos
de las mujeres y perspectiva de género.
Los derechos de las mujeres fueron pensados como un particular
dentro de los derechos humanos, bajo una concepción de las mujeres
como minorías que requieren una protección especial, producto de su
exclusión histórica, de la invisibilización de las diferencias, de las
especificidades y de las necesidades.
En tanto, como se dijo en el primer capítulo, la perspectiva de género
remite a las características de los varones y de las mujeres definidos
socialmente y moldeadas por factores socio‐económicos y culturales.
Puede definirse tal como lo hace el Instituto Interamericano de Derechos
Humanos como el enfoque que analiza la realidad y los diversos
fenómenos “a partir de la consideración de que es la sociedad quien se
encarga de asignar a las personas características fijas y el papel a
desempeñar [...] en función de su sexo; y por tanto, de haber colocado al
sexo femenino en una posición de subordinación histórica”41 respecto del
varón.
La lucha por alcanzar la igualdad recorre entonces, las distintas
circunstancias y situaciones de la vida de las mujeres; circunstancias que
requieren un tratamiento diferenciado a fin de generar condiciones de
igualdad, y también aquellas situaciones que en la conformación de la
sociedad desde el criterio masculino lesionan los derechos de las
mujeres.

3. Un Estado garantista
La reforma de la Constitución Nacional en 1994, ha representado un
paso importante para el logro de la igualdad real de las mujeres, ello por
cuanto se ha asignado jerarquía constitucional al derecho internacional
de los derechos humanos, así como por la incorporación de otras
importantes cláusulas. Los derechos humanos de las mujeres se plasman
en la Constitución Nacional en el artículo 75 inciso 23, en el artículo 37 y
en la cláusula transitoria segunda y, en el reconocimiento de la jerarquía
40

Para la perspectiva de género y la protección internacional de los derechos humanos de la mujeres
se puede consultar el curso autoformativo: “Utilización del Sistema Interamericano para la protección
de los Derechos Humanos de las Mujeres” en www.iidh.ed.cr: Centro de Recursos Pedagógicos/Aula.
41 Instituto Interamericano de Derechos Humanos (2004, p.76).

92

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

constitucional del derecho internacional de los derechos humanos
(artículo 75 inciso 22).
Entre los tratados con jerarquía constitucional, son relevantes para
la promoción y protección del derecho de las mujeres los siguientes
instrumentos jurídicos: (a) en el orden internacional: los Pactos
Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de
Derechos Civiles y Políticos; la Convención Internacional sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial; la
Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos del
Niño y, (b) en el orden regional: la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica); el Protocolo
Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en
materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Protocolo de San
Salvador) y la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y
erradicar la Violencia contra la Mujer (“Convención de Belem Do
Pará”).42
Y, en orden del cumplimiento de los derechos se ha establecido un
cambio de paradigma en nuestro Estado de derecho, a través de una
interpretación garantista del sistema jurídico que concibe los derechos
humanos como su fundamento y la carta constitucional como un pacto
político, social y económico, que “presenta a las garantías como un
elemento inescindible para su correcta conceptualización. Así sostengo –
afirma Ferreyra– que la Constitución del Estado democrático de Derecho
vale o valdrá lo que valen o valdrían sus garantías”.43
La hermenéutica garantista se estructura en torno al concepto de
contenido esencial del derecho, caracterizado por dos notas: (a) mínimo
de operatividad que garantiza su aplicabilidad, aun a falta de
reglamentación y (b) principio de razonabilidad que prohíbe “alterar” los
derechos y garantías en las leyes que reglamentan su ejercicio, o con
interpretaciones judiciales amplias y vinculantes”.
El garantismo escapa al monopolio de la norma y procura que el
derecho de la constitución subordine y someta todo el orbe
infraconstitucional del derecho y de la política, a través de diversas
42

Relevante es también la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, septiembre de 1995) que
produjo una amplia Plataforma de Acción, con miras a la emancipación de la mujer, que busca la
eliminación de “todos los aspectos que impiden a las mujeres ejercer un rol activo en todos los
dominios de la vida pública y privada”.
43 Ferreyra (2003, p. 12). Garantías definidas en “términos genéricos como el instrumento idóneo para
posibilitar y/o definir las pretensiones de vigencia de las disposiciones de la Ley Fundamental”

93

�Mujeres que trabajan la tierra

técnicas jurídicas. Es decir, la existencia de un derecho previo genera la
obligación de establecer, si no lo hubiera, un procedimiento que permita
su ejercicio. Es una consideración sugerente para el tema que estamos
tratando, por cuanto obliga al sistema jurídico a encontrar las formas de
proteger los derechos constitucionalmente establecidos. El garantismo
cuestiona la clásica afirmación: un derecho sin garantía es un derecho
inexistente; por el contrario afirma la existencia de una estrecha relación
entre derechos y garantías.
Antes de considerar este cambio sustantivo en la forma de nuestro
sistema jurídico, y sus consecuencias en el tema que nos ocupa, se
analizará la situación jurídica de las mujeres en el Estado Argentino.

4. Los derechos civiles y políticos de las mujeres argentinas
Recordemos que sólo la acción colectiva de las mujeres por los
derechos civiles y políticos –desde el feminismo y el sindicalismo–
permitió el acceso a la vida social y política.
En el Estado Argentino si bien la Constitución de 1853 consagró la
igualdad de todos los habitantes ante la ley (art. 16), la sanción del
Código Civil (1869), establece una incapacidad de hecho y de derecho
para la mujer casada con relación a la libertad de trabajar, a la patria
potestad de los hijos y a la administración de sus bienes propios y
gananciales. Así, la situación de discriminación civil de la mujer se
introduce vía el derecho de familia. Esta situación no cambia con la ley
de matrimonio civil, ni tampoco para las mujeres casadas, con la ley
Nacional N° 11.357 (1926), que es la primera ley que reconoce los
derechos civiles de las mujeres,44 y que sin embargo mantiene
restricciones a la capacidad de la mujer casada en muchos aspectos que
la subordinan al marido. Es recién con la reforma del Código Civil en el
año 1968 (Ley Nacional N° 17.711) que la mujer casada se sitúa en
igualdad de condiciones con su marido.
El proceso de reforma iniciado con el retorno de la democracia
mejoró sustancialmente los derechos de las mujeres, en especial, los
derechos civiles. Entre las leyes más importantes se pueden mencionar
las siguientes:

44

En su artículo 1 establece: “La mujer mayor de edad, cualquiera sea su estado, tiene plena
capacidad civil”.

94

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Ley Nacional N° 23.624 de “Patria potestad y filiación” (1985) que
otorga en forma conjunta la patria potestad a la madre y al padre,
reconociendo iguales derechos a ambos progenitores. Asimismo, elimina
la distinción y establece la igualdad ante la ley de los hijos
matrimoniales, extramatrimoniales y de adopción plena. Y, reconoce los
principios de la paternidad responsable y de la verdad biológica, que
favorecen, especialmente, a las madres solteras de los sectores de bajos
ingresos.
Ley Nacional N° 23.515 de “Matrimonio civil” (1987) que introduce
el sentido de democracia en las relaciones familiares y reconoce bajo
causales el divorcio de la pareja. La ley coloca a ambos cónyuges en
igualdad jurídica, en particular establece que los cónyuges “se deben
mutuamente fidelidad, asistencia y alimentos”. Subsiste sin embargo una
discriminación en cuanto la adquisición, administración y disposición de
bienes de la sociedad conyugal, por cuanto en el caso de bienes cuyo
origen no se pueda determinar, la administración está a cargo del
marido.
Ley Nacional N° 23.226 de “Derecho a pensión del conviviente en
aparente matrimonio” (1987), que otorga derecho a pensión a la cónyuge
o concubina reconociendo la convivencia estable como fuente de
beneficios previsionales.
Ley Nacional N° 24.347 (1994) que establece la posibilidad de las
amas de casa de aportar voluntariamente al sistema integrado de
jubilaciones y pensiones.
Ley Nacional N° 23.746 “Pensión inembargable y vitalicia para las
madres de más de siete hijos” (1989), cualquiera fuese su edad y estado
civil. El beneficio de la pensión ha significado un importante aporte para
la mujer rural, dada la elevada tasa de natalidad del área, pero también
ha promovido que las parejas tiendan a tener los hijos necesarios para
recibir la pensión.
Con relación a los derechos políticos, la Ley Sáenz Peña estableció
por primera vez el sufragio secreto universal y obligatorio, derecho que
sólo podían ejercer los ciudadanos nativos que vivían en provincias. Es
decir, quedaban excluidos las mujeres, los extranjeros y los habitantes de
los territorios nacionales.45

45

Argentina había cuadriplicado su población en 50 años (1860‐1910), representando los inmigrantes
entre el 50% y el 70% de la población total del país. En 1910 votaba sólo el 9% de la población; y el 20%
si se toma en cuenta solo los argentinos nativos. En la primera elección después de sancionarse la Ley
Sáenz Peña (1916) el porcentaje ascendió al 30% y 64% respectivamente. cf Germani (1966, pág. 225).

95

�Mujeres que trabajan la tierra

El derecho al sufragio se alcanza, recién en el año 1947 (Ley
Nacional N° 13.010), y es ejercido, por primera vez, en el año 1951.
Argentina fue el octavo Estado latinoamericano en reconocer la
participación política de la mujer. El proceso, diferente en cada Estado de
la región, fue condicionado por los diversos escenarios sociopolíticos y
económicos, pero, en todos fue relevante la presencia de las mujeres
organizadas para reclamar el derecho al sufragio en forma pacífica y
legal. En nuestro país, entre los años 1945 a 1952, se produjo un
importante movimiento político que dio origen al peronismo, y se
caracterizó por una fuerte participación de las mujeres de sectores
obreros y rurales, integrando en su gestación tres niveles de
participación: la política, la sindical y la femenina.
El ingreso de las mujeres al ejercicio del poder, se da por primera
vez en el poder legislativo nacional, durante la segunda presidencia de J.
D. Perón, con porcentajes del 17,6% y el 21,7% en la Cámara de
Senadores y de Diputados respectivamente. En tanto, en el poder
ejecutivo nacional, con la excepción de la presidencia ejercida por Estela
Martínez de Perón (1974‐1976), la incorporación de la mujer se hizo
efectiva, recién, en el año 1982 en el gabinete ministerial.
Actualmente el acceso de las mujeres a cargos electivos está
garantizado por la Ley Nacional N° 24.012 de Cupo Electoral (1991), que
establece que un mínimo obligatorio del 30% de los cargos debe ser
ocupado por mujeres. En el año 2005, el cupo se elevó al 50% para la
Cámara de Senadores. Esta ley permitió el incremento progresivo y
notorio del número de mujeres en el Congreso de la Nación y en otras
representaciones provinciales y municipales que adoptaron normativas
similares.46 El derecho alcanza reconocimiento constitucional en el art. 37
y la cláusula transitoria segunda de la Constitución Nacional.
Una muestra reciente de los procesos de cambio en las estructuras
jurídico‐políticas en relación con la incorporación de la mujer en los
ámbitos de decisión, es la designación como miembro de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, de las Dras. Elena Highton y Carmen
Argibay. A pesar de los cuestionamientos realizados por los sectores más
conservadores a la postulación de Carmen Argibay, en razón de su
conocida posición en pro del derecho de las mujeres, y en particular, de
los derechos sexuales y reproductivos, la reconocida jurista actualmente
integra el más alto tribunal del Estado. Hasta ese momento, sólo una vez,

46

96

El porcentaje debe calcularse tanto sobre el total como sobre el número probable de electos.

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

otra mujer había integrado el alto tribunal, pero fue durante una
dictadura militar.

5. Hacia una igualdad real de derechos
El derecho a la igualdad real de las mujeres en trato y oportunidad
fue reconocido constitucionalmente, como se dijo, recién con la reforma
de 1994, a través del establecimiento de la jerarquía constitucional de los
tratados internacionales de derechos humanos, entre los que se
encuentra la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación de la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana
para prevenir, sancionar y erradicar la Violencia contra la Mujer
(“Convención de Belem Do Pará”) generando la responsabilidad del
Estado de promover medidas de acción positiva para lograr que la
igualdad de hecho y de derecho se efectivice en las prácticas y la
reafirmación de la necesidad de un régimen especial de seguridad social
que ampare a la mujer durante el embarazo y la lactancia (art. 75, inciso
23).
De esta manera, Argentina se suma al concierto de los países
latinoamericanos que adoptaron igual criterio y que colocó a la región en
una posición de avanzada en materia de reconocimiento de la igualdad
real de las mujeres.
La CEDAW ofrece el marco a partir del cual la igualdad no supone
igualar a varones y mujeres, sino que considera que la ʺverdaderaʺ
justicia radica en el trato diferencial para aquellas personas que están en
situación de discriminación, reconociendo “el carácter intrínseco de la
subordinación y las estructuras económicas y sociales que la generan y la
perpetúan”. El impacto de la Convención ha trascendido el ámbito
específico de la igualdad de género permitiendo la reelaboración del
concepto de discriminación, aporte de beneficio universal para
numerosos grupos humanos, como los que demandan reconocimiento
por su opción sexual, de género y por su pertenencia étnica.
La CEDAW, aprobada por la Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1979, entró en vigor en 1981, y fue ratificada por nuestro país
en 1985, por la Ley Nacional N° 23.179. Con la reforma constitucional de
1994, adquiere, como se dijo, jerarquía constitucional. La Convención
define la “discriminación contra la mujer” como:
“…toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que
tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento,
97

�Mujeres que trabajan la tierra

goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil,
sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos
humanos y las libertades fundamentales en las esferas políticas,
económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera” (Art. 1).
La discriminación se configura tanto por actos realizados en forma
intencional como sin ella. Se trata de eliminar todas las formas de
discriminación y no sólo la discriminación sexual, es decir, se prohíbe
cualquier práctica que perpetúe la desigualdad de las mujeres. La
exclusión u otro acto que obstaculice el acceso a derechos ya declarados,
agrega a la discriminación un grado de vulnerabilidad que conlleva una
responsabilidad externa y de hecho la obligación de la acción pública por
parte del Estado.
Por ello, se exige a los estados “asegurar el pleno desarrollo y
adelanto de la mujer, con el objeto de garantizarle el ejercicio y el goce de
los derechos humanos y las libertades fundamentales en condiciones de
igualdad con el hombre” (art. 3 in fine).

5.1 La exigibilidad de los derechos humanos de las mujeres
El derecho internacional de los derechos humanos implica para el
Estado Argentino, la aceptación de procedimientos internacionales de
supervisión permanente y también, en algunos casos, de carácter
contencioso. A continuación se reseñarán algunos procedimientos
vinculados al derecho de las mujeres.
La CEDAW establece el Comité para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer (CETFDM), como órgano de
supervisión, compuesto por 23 expertas/os en los campos de la
Convención elegidos por los estados para trabajar a título personal por el
término de 4 años. El Comité estudia el informe elaborado por los
estados, que sirve para evaluar los compromisos asumidos por cada país
para realizar adecuaciones con relación a la convención. Es uno de los
mecanismos utilizados para mantener alerta la responsabilidad estatal,
pero es importante aclarar que el Comité no estudia quejas individuales.
Es ésta su principal limitación, por cuanto es el único procedimiento
internacional existente –junto con las recomendaciones generales– para
promover la implementación de la Convención. Resulta, por tanto,
insuficiente cuando se trata de establecer la responsabilidad de los
estados en circunstancias específicas.
En cambio, el Protocolo Facultativo introduce el derecho de petición
para los particulares, bajo determinadas condiciones. El procedimiento
98

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

permite al CETFDM interpretar el significado de los artículos de la
convención en un contexto de hechos específicos y detallar las medidas
que deberían ser adoptadas para implementar los derechos en esas
situaciones. Esas medidas pueden incluir respuestas para casos
individuales de mujeres, por ejemplo compensación o medidas
sistémicas, tales como reforma de la legislación, la adopción de un cierto
tipo de política o de servicios particulares. Este procedimiento genera
jurisprudencia que podría ser utilizada para incidir en el desarrollo de
leyes nacionales.
En este sentido, uno de los aspectos pendientes más importantes, en
nuestro país, es la ratificación del Protocolo Facultativo incluido como
principal demanda en el documento presentado por las ONGs argentinas:
Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer
(ADEUEM), Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Comité
Latinoamericano y del Caribe para la defensa de los derechos de la Mujer en
Argentina (CLADEM), Fundación para Estudio e Investigación de la
Mujer (FEIM), Feministas en Acción, Instituto Social y Político de la Mujer
(ISPM) y Mujeres en Acción quienes elaboraron el documento “Argentina:
efectos de la crisis en las mujeres. Contrainforme al Comité de la CEDAW”
(enero 2004).47
El Protocolo Facultativo fue firmado por el Estado Argentino el 28
de febrero de 2000, pero aún está pendiente su ratificación48. La Comisión
de Relaciones Exteriores y Culto del Senado de la Nación trató los
proyectos de ley respecto a la aprobación del Protocolo Opcional durante
2001 y dictaminó a favor de su aprobación. Sin embargo, en abril de 2002
el poder ejecutivo nacional, bajo presión de sectores conservadores,
solicitó el retiro del proyecto de ley que ratificaría el Protocolo,
exponiendo argumentos que demostraban una débil posición para poder
impulsar el debate.
Particular importancia reviste también el sistema interamericano de
derechos humanos, por los instrumentos y por los procedimientos que
instala. Entre los instrumentos se cuenta, como vimos, algunos
específicamente relacionados con los derechos humanos de las mujeres,
47

El equipo de redacción estuvo integrado por Cecilia Lipszyc, Leah Tendeter, Cristina Zurutuza,
Mabel Bianco, Noemí Aumedes, María José Libertino, Andrea Pochak, Soledad Aráoz, Antonia
Portaneri,
Romina
Ojagnan,
Ester
Nani
y
Susana
Pastor;
http://www.iwraw‐
ap.org/resources/pdf/argentine_SRt(S).pdf
48 Durante la edición del libro, fue aprobado por el Congreso de la Nación el Protocolo Facultativo de
la CEDAW, luego de la larga lucha del movimiento de mujeres, mediante la Ley Nacional N°26.171,
sancionada el 15 de noviembre de 2006, promulgada el 6 de diciembre y publicada el 11 de diciembre
del mismo año.

99

�Mujeres que trabajan la tierra

entre los que se destaca el relativo a la erradicación de la violencia contra
la mujer: la Convención de Belem Do Pará.
El sistema interamericano tiene varios órganos y procedimientos.
Los órganos para el tema que nos convoca son: la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos; la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, y la Comisión Interamericana de Mujeres. Las
principales características de este sistema son: (a) sistema mixto, que
cumple funciones de promoción y de protección para casos concretos,
por procedimientos ante la Corte y la Comisión; (b) cualquier persona o
grupo puede presentar peticiones; (c) necesidad de agotar el
procedimiento de queja ante la Comisión antes de llegar a la Corte; (d)
solo la Comisión o la Corte pueden llevar un caso ante la Corte; (e)
importancia de las opiniones consultivas que emite; tiene un sistema
combinado de supervisión de las sentencias, que permite que la
sentencia se ejecute en el Estado y al mismo tiempo una sanción moral
por el incumplimiento (Convención Americana de Derechos Humanos,
art. 65).49

6. La situación de algunos derechos
Se analiza a continuación la situación de algunos derechos en
particular.

6.1. Derechos sexuales y reproductivos
Los derechos reproductivos se definen como el conjunto de
“derechos básicos de las parejas para decidir libre y responsablemente
sobre el número y espaciamiento de los hijos y para tener la información,
educación y medios para hacerlo”.50
Las Conferencias Internacionales sobre Población y Desarrollo de
las Naciones Unidas, desarrolladas desde 1994 han permitido un avance
importante en la formulación de leyes, políticas y programas
relacionados con estos derechos. Su debate ha permitido cambiar las
orientaciones de las políticas de población y salud, dando prioridad a
enfoques relacionados con derechos humanos, calidad de vida y
equidad. Los derechos sexuales y reproductivos forman parte de una

49
50

Instituto Interamericano de Derecho Derechos Humanos op. cit. (1997, p. 84).
Mujeres Latinoamericanas en Cifras (1993. p. 155).

100

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

incipiente rama del derecho que desde hace muy poco tiempo se ha
comenzado a debatir en América Latina.
Argentina ha incorporado políticas en el campo de la sexualidad y
la reproducción con respaldo legislativo. Relevante, en este sentido, es la
Ley Nacional N° 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable
(2002), que si bien tiene vigencia nacional requiere, por la organización
federal del Estado, que las provincias y la ciudad autónoma de Buenos
Aires sancionen leyes equivalentes o adhieran a la nacional. La mayoría
de las legislaciones provinciales han aprobado leyes que incluyen los
principios de derechos reproductivos o han adherido a la ley nacional,
incorporando la ejecución del Programa. Sin embargo, en algunas
provincias de las regiones del NOA y del NEA, existen dificultades para
hacer efectiva la adhesión legislativa.
Esta ley crea en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, un
Programa destinado a la atención de la salud sexual y reproductiva, en
todo el territorio nacional. Contempla información para decidir
responsablemente respecto de la reproducción y asesoramiento a las
familias y a la población sobre anticonceptivos y su entrega gratuita en
todos los hospitales públicos. Siendo destinataria la población en
general, sin discriminación alguna, están comprendidos los adolescentes
a partir de los 14 años sin exigir compañía de un adulto y/o de sus
padres Además, prevé que se brinde educación sexual en las escuelas
públicas y la capacitación del personal de salud.
En el año 2004 y en consonancia con este tema, el Ministerio de
Salud de la Nación publica la Guía para la atención del parto normal51
dirigida a los equipos de salud del ámbito público y privado, cuyo
objetivo es mejorar y actualizar la calidad de atención y asistencia de las
mujeres y los recién nacidos sanos durante el período perinatal.
Los avances y los logros alcanzados no son suficientes para
garantizar salud sexual y reproductiva de las mujeres que habitan en las
zonas rurales, ya que existen serias falencias e inconvenientes para
adecuar el sistema de atención en ámbitos rurales. Las condiciones de
pobreza, vulnerabilidad y la falta de infraestructura sanitaria adecuada
son algunos de los problemas críticos de los sistemas sanitarios en las
provincias que tienen un alto porcentaje de población rural, como así
también la falta de capacitación y entrenamiento específico al personal

51

Resolución N° 647/2003 del Ministerio de Salud de la Nación publicada en el Boletín Oficial el 15 de
enero de 2004.

101

�Mujeres que trabajan la tierra

de salud que trabaja en las zonas rurales más aisladas de los centros
urbanos.
El Ministerio de Salud de la Nación ha readecuado los “Objetivos
del Milenio”,52 adaptándolos a la realidad y necesidades de nuestro país
y especialmente de las mujeres. Entre ellos se destaca la reducción para
el próximo quinquenio de la mortalidad materna e infantil y las
diferencias que existen entre las provincias.53 Esto es prueba de las
dificultades que enfrenta el país para poder asegurar el acceso a servicios
de salud materno infantil a toda la población, teniendo en cuenta
especialmente las condiciones que enfrentan las mujeres campesinas y
aborígenes.
Estos acuerdos fueron asumidos por todos los ministros de salud de
cada una de las provincias en el marco de la reunión del Consejo Federal
de Salud (COFESA),54 realizada en la Casa del Acuerdo en San Nicolás
de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires en marzo de 2003, conocido
como Acuerdo Federal de Salud.

6.2. Derechos laborales
El cambio que como producto del modelo de globalización
dominante, se ha producido en el derecho laboral es una de las
características de las reformas de los países de América Latina, no sólo
en las leyes sustantivas, sino también en las reglamentarias y
administrativas. Los procesos de “flexibilización laboral” que exigen las
políticas neo‐liberales han excluido y han dejado sin protección a miles
de trabajadores y trabajadoras que se encuentran con relaciones precarias
de dependencia laboral.
En el orden normativo, Argentina dentro de sus garantías
constitucionales establece que “...el trabajo en sus diversas formas gozará
de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador:
condiciones dignas y equitativas de labor” y garantiza en la legislación
laboral vigente el principio de que “a igual trabajo corresponde igual
salario, sin distinción de sexo” (art. 14 bis).
Además, el Estado Argentino ha ratificado los Convenios de la
Organización Internacional de Trabajo (OIT) sobre igualdad de
52

Definidas por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas el 8 de septiembre de
2000 (Resolución Asamblea General N° 55/2. Declaración del Milenio).
53 Moreno (2004). Según el informe Grossman, una cifra elevada de mortalidad materna tiene como
causa principal el aborto, por ejemplo, en Argentina el 29,1% (Grossman, 1998).
54 El COFESA fue creado por la Ley Nacional N° 22.373 (1981). Para consultar documentos ver
www.msal.gov.ar/htm/Site/cofesa.

102

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

remuneración, prohibición de discriminaciones en el empleo, igualdad
de remuneraciones y de trato entre trabajadores y trabajadoras con
responsabilidades familiares y, protección de la maternidad, adoptando
estas disposiciones en la legislación laboral.55 Sin embargo, aún existen
en el país normativas que prohíben determinados trabajos a las mujeres56
contradiciendo de esta manera el principio constitucional que consagra
la igualdad de derechos de mujeres y varones, y la libertad de trabajo.
Sin duda, los avances en derecho laboral no han sido suficientes para
superar los estereotipos y prejuicios sexuales presentes en el trabajo,
especialmente los que están relacionados a empresas privadas que
establecen determinadas condiciones de ingreso o permanencia, que en
la mayoría de los casos discrimina a las mujeres en los períodos de
embarazo, parto u otras circunstancias relacionadas a su vida sexual o
reproductiva.
La condición de maternidad en el trabajo está debidamente
protegida, las mujeres embarazadas tienen estabilidad en el empleo
durante la gestación y en el desarrollo de sus obligaciones maternas,
sancionándose el despido por causas que estén directamente
relacionadas con estas situaciones de acuerdo a períodos establecidos en
la normativa vigente.
La Ley Nacional N° 25.674 de Cupo Sindical (2003), establece cupo
femenino no sólo para los cargos electivos, sino en los procesos de
negociaciones colectivas y paritarias normativa que ha permitido el
ingreso al espacio sindical y gremial a muchas mujeres en estos últimos
tiempos. Es de destacar la presencia de mujeres militantes en gremios y
sindicatos que han visibilizado, desde la perspectiva de género, las
demandas de las trabajadoras para ser debatidas al interior de estos
espacios, históricamente masculinos, como también en las negociaciones
colectivas.
Los avances en materia de derechos económicos ligados al
reconocimiento de los aportes de las mujeres a la economía nacional
están solamente legitimados a través de decretos y convenios específicos
como por ejemplo:
55

Se trata de los Convenios N° 100 sobre igualdad de remuneración, Convenio 103 sobre protección
de la maternidad, revisado por el Convenio N° 183 (2000), Convenio N° 111 sobre prohibición de
discriminaciones en el empleo; y Convenio N° 156 sobre igualdad de oportunidades y de trato entre
trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares.
56 Ley de contrato de trabajo: prohibición de emplear mujeres en trabajos penosos, peligrosos o
insalubres (art. 176); prohibición de ejecutar tareas a domicilio por mujeres ocupadas en la empresa
(art. 175): nulidad del contrato cuyo objeto es una tarea prohibida (art. 40), presunción de culpa del
empleador en accidentes o enfermedad a consecuencia de tareas prohibidas (arts. 176 y 195).

103

�Mujeres que trabajan la tierra

– Ley Nacional N° 24.576 (1995) que modifica el título II de la Ley
de Contrato de Trabajo, al agregar el capítulo “De la Formación
Profesional” que establece la promoción profesional y la formación en el
trabajo en condiciones igualitarias en acceso y trato para todos y todas
los y las trabajadoras.
– Ley Nacional N° 24.828 (1997) de incorporación de las Amas de
casa al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones; regímenes de
similares características anteriores a esta ley cuentan las provincias de
Catamarca, Chubut, Entre Ríos, La Rioja, Misiones y Santiago del Estero.
– Creación de la “Comisión Tripartita de Igualdad de Trato y
Oportunidades entre Varones y Mujeres en el mundo laboral”, en el
ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social integrada
por el sector gubernamental, el sector sindical y el sector empresario.57

6.3. Otros derechos
En los tiempos posteriores a la reforma constitucional se han
producido avances normativos que refuerzan algunos derechos, a saber:
– Ley Nacional N° 24.417 de “Protección contra la violencia
familiar” (1994) que junto con la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, tienden a
proteger la integridad personal de las mujeres frente a las agresiones
físicas o psíquicas que puedan ocasionar cualquiera de los integrantes
del grupo familiar.
– Ley Nacional N° 25.864 “Registro único de aspirantes con fines
adoptivos (2004), habilita un registro único de aspirantes, que ha
comenzado a implementarse en septiembre del año 2005, en el ámbito
del Ministerio de Justicia de la Nación, conforme al Decreto N° 383/2005.
– Ley Nacional N° 25.871 de ʺMigraciones” (2003), que deroga la ley
dictada durante la dictadura militar. Garantiza el derecho a la educación
y a la salud de todos los migrantes; elimina la obligación de denunciar a
todo inmigrante en situación irregular y facilita la migración intra
MERCOSUR.
– Ley Nacional N° 25.808 (2003) que modifica el artículo 1º de la Ley
Nacional N° 25.584, estableciendo que los directivos o responsables de
los establecimientos oficiales y privados de educación pública no podrán
adoptar acciones institucionales que impidan la prosecución normal de

57

Creada por Acta Acuerdo N° 57 celebrada en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y
Seguridad Social el 28 de octubre de 1998.

104

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

los estudios a las estudiantes en estado de gravidez o durante el período
de lactancia, y a los estudiantes en su carácter de progenitores.
Desde la perspectiva de género es también relevante el proyecto de
ley que establece la licencia por paternidad para varones, que cuenta con
media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación. Está situación sí
está contemplada en la Ley Marco N° 25.164 de Regulación del Empleo
Público Nacional (1999) y el Convenio Colectivo de Trabajo para la
Administración Pública Nacional homologado por el Decreto Nacional
N° 66/99, que conceden cinco días de licencia por paternidad.

7. La situación jurídica de las mujeres rurales
A pesar de los avances normativos de los últimos 12 años con
relación al reconocimiento y visibilización de la mujer como ciudadana y
sujeto de derecho, la problemática de las mujeres rurales aún no tiene su
debido reconocimiento. Este déficit sumado a la falta de políticas
socioeconómicas
que
contemplen
los
diferentes
papeles,
responsabilidades y contribuciones por género de los grupos campesinos
y específicamente de los pequeños productores y productoras evidencian
la exclusión de las mujeres campesinas y de sus familias.
La referencia normativa de mayor jerarquía está incluida en la
CEDAW, que en su parte III, artículo 14 establece:
“Los Estados partes tendrán en cuenta los problemas especiales a
que hace frente la mujer rural y el importante papel que
desempeñan en la supervivencia económica de su familia, incluido
su trabajo en los sectores no monetarios de la economía, y tomarán
todas las medidas apropiadas para asegurar la aplicación de las
disposiciones de la presente Convención a la mujer de las zonas
rurales”.
En el apartado 2, se agregan recomendaciones al Estado en orden a
“eliminar la discriminación contra la mujer en las zonas rurales a
fin de asegurar, en condiciones de igualdad entre varones y
mujeres, su participación en el desarrollo rural y en sus beneficios
y, en particular, a asegurar los siguientes derechos:
‐ Participar en la elaboración y ejecución de los planes de desarrollo
a todos los niveles;
‐ Tener acceso a servicios adecuados de atención médica, inclusive
información, asesoramiento y servicios en materia de planificación
de la familia;
105

�Mujeres que trabajan la tierra

‐ Beneficiarse directamente de los programas de seguridad social;
‐ Obtener todos los tipos de educación y de formación, académica y
no académica, incluidos los relacionados con la alfabetización
funcional, así como, entre otros, los beneficios de todos los servicios
comunitarios y de divulgación a fin de aumentar su capacidad
técnica;
‐ Organizar grupos de autoayuda y cooperativas a fin de obtener
igualdad de acceso a las oportunidades económicas mediante el
empleo por cuenta propia o por cuenta ajena;
‐ Participar en todas las actividades comunitarias;
‐ Obtener acceso a los créditos y préstamos agrícolas, a los servicios
de comercialización y a las tecnologías apropiadas, y recibir un
trato de igual en los planes de reforma agraria y de reasentamiento;
‐ Gozar de condiciones de vida adecuadas, particularmente en las
esferas de la vivienda, los servicios sanitarios, la electricidad y el
abastecimiento de agua, el transporte y las comunicaciones”
La descripción del capítulo II sobre las condiciones de vida de las
mujeres rurales, encuentra en el artículo 14 de la CEDAW un marco
jurídico suficiente para implementar políticas y medidas de acción
positiva, en procura de promover y garantizar, entre otros, los derechos
a la salud, la educación, la vivienda, el trabajo y la seguridad social, la
tierra y el desarrollo sustentable, la asociación y la participación. No se
ha dictado ninguna normativa que regule el acceso a estos derechos por
parte del Estado Nacional ni de los estados provinciales.
El Comité de la CEDAW al examinar el quinto informe argentino
expresó su preocupación por la situación de las mujeres de las zonas
rurales, particularmente habida cuenta de “su extrema pobreza y su falta
de acceso a la atención de la salud, la educación, las posibilidades de
obtención de crédito y los servicios comunitarios” e instó al Estado
Argentino a que “preste especial atención a las necesidades de las
mujeres de las zonas rurales, velando porque participen en los procesos
de decisiones y tengan pleno acceso a la salud, la educación y el
crédito”.58

58

Informe sobre el quincuagésimo noveno período de sesiones, suplemento N°38 (A/59/38), 2004, al
examinar el informe de seguimiento del quinto informe periódico de la Argentina
(CEDAW/C/ARG/5/Add1, N° 376 y 377, en Naciones Unidas, 2005. p. 48.)

106

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

En el orden nacional y específicamente en lo relacionado al trabajo
rural, los trabajadores y trabajadoras del campo se rigen por el Régimen
Nacional del Trabajo Agrario, Ley Nacional N° 22.248 (1980).
La ley prevé un capítulo especial (Capítulo V) sobre protección de la
mujer que prohíbe el trabajo penoso, peligroso o insalubre para mujeres
y menores (art. 112) en el que prima la suposición de la falta de
discernimiento de las mujeres, asimiladas a los menores, para poder
evaluar la clase de trabajo que pueden desempeñar. Esta condición
generada en el marco de la ley puede ser utilizada para estigmatizar el
tipo de trabajo que pueden realizar las mujeres y reducir oportunidades
laborales. El régimen relativo a la maternidad se regula en los artículos
113 al 118. Para las demás situaciones comprendidas en el ámbito laboral
rigen las normativas contenidas en la Ley de Contrato de Trabajo.
Un antecedente legislativo en orden a reconocer la condición
diferenciada de las mujeres que habitan en el campo, lo constituye la Ley
N° 25.431 (2001) en la cual el Congreso de la Nación instituye la
conmemoración del Día de la Mujer Rural, el 15 de octubre de cada año,
otorgándole reconocimiento oficial y adhiriendo de esta manera a
idénticas iniciativas adoptadas por otros gobiernos a nivel mundial.

8. Conclusiones
Argentina a pesar de los graves problemas devenidos de la crisis
socio económica de 2001, ha avanzado durante el período del último
gobierno democrático (2003) en la readecuación e implementación del
marco normativo del derecho de las mujeres; si bien se encuentra
pendiente la incorporación a la agenda pública de mecanismos que
garanticen el debate y la inclusión del tema género en los ámbitos
gubernamentales de manera transversal. Los avances en materia de
derechos han demostrado una explícita voluntad política del gobierno
nacional de dar respuesta a las demandas de las mujeres. Estas
demandas fueron y son producto del trabajo de las organizaciones de
mujeres y su participación activa, responsable y constante en la lucha por
los derechos y el reconocimiento de la equidad, como así también de
organizaciones no gubernamentales y de diversas instituciones que
históricamente luchan en este mismo sentido.
La visibilización alcanzada ha generado el debate público de estas
demandas y su necesaria correspondencia con políticas que garanticen el
cumplimiento de los compromisos que Argentina suscribió a lo largo de
estos últimos 10 años. Esta correspondencia entre demanda colectiva,
107

�Mujeres que trabajan la tierra

incorporación a la agenda pública y la consiguiente decisión de generar
los mecanismos necesarios para su implementación harán posible los
avances que se proponen en este escenario.
Las diferencias de género en materia legislativa han sido y son
motivo de largas discusiones entre los ʺhacedoresʺ del derecho y las
organizaciones de mujeres, fundamentadas básicamente en la definición
estructural de lo que se considera sujeto de derecho. Pero la construcción
del camino que conduzca al ejercicio de una ciudadanía efectiva para las
mujeres rurales, hace pensar en “las estrategias que podrían llevar a la
plenitud del ejercicio ciudadano de las mujeres de todos los sectores
sociales, etnias, razas...” (Bareiro, 1998). Los desafíos radican en
reconocer la diversidad y dar cuenta de ella y de los contextos socio‐
culturales desde donde surgen.
Los diversos instrumentos internacionales han permitido
importantes avances y modificaciones en los supuestos del orden
jurídico dominante, que limitaba a la mujer en el ejercicio de derechos
fundamentales. Pero aún existen espacios y grupos sociales que
permanecen invisibilizados en materia de derecho y legislación.
En otras palabras, el marco normativo, si bien requiere un
desarrollo, es suficiente para avanzar en la implementación de los
derechos humanos de las mujeres y, en especial, de las mujeres rurales.
No es un problema jurídico, sino político, en cuanto depende de las
nuevas prácticas que se vayan construyendo y que generen condiciones
de desarrollo para las mujeres rurales en todos los sentidos y les
permitan posicionarse en la lucha por el ejercicio de sus derechos.
Ahora bien, en esta tarea política hay un componente jurídico que es
necesario atender. El derecho debe hacer un aporte en capacitar a los
operadores jurídicos en estos nuevos estándares que provee el derecho
internacional de los derechos humanos y en los procedimientos para
hacerlos operativos entre los que se debe incluir la presentación de casos
concretos individuales o colectivos en los que estos derechos son
vulnerados, a fin de por vía judicial alcanzar su efectivo reconocimiento
y cumplimiento y afianzar socialmente su legitividad.
Hay por delante, además, una importante tarea educativa. El
ejercicio pleno de los derechos de las mujeres en igualdad real de trato, y
en especial de las mujeres rurales requiere un cambio cultural
significativo en la sociedad argentina conformada desde patrones
culturales sexistas; los valores y costumbres usados como normas
paralelas no escritas persisten en las interpretaciones y aplicaciones del
sistema jurídico reduciéndolo a su aspecto formal.
108

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Las condiciones de exclusión de las mujeres campesinas y
aborígenes en las agendas de políticas públicas están en directa relación
con su condición y posición como mujeres y su ámbito de residencia,
vida y trabajo considerado de relativa importancia y con poca incidencia
de presión en el ámbito político. Ambas situaciones asociadas a la
insuficiente producción de estudios e investigaciones que puedan reflejar
datos concretos de los impactos de la pobreza y la exclusión que afecta a
las mujeres campesinas y aborígenes refuerza su invisibilización.
Por ello, es necesaria la inclusión en las agendas públicas de
medidas positivas que contemplen las condiciones de vida de las
mujeres campesinas y aborígenes y garanticen mecanismos de
participación adecuados a su realidad. Ello permitirá aliviar la pobreza
en el ámbito rural, y garantizar el ejercicio de los derechos humanos para
las mujeres y los varones que habitan en el campo.

109

�Mujeres que trabajan la tierra

110

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

Capítulo V
Instituciones y programas con
acciones diferenciadas hacia las mujeres
rurales
La búsqueda de la igualdad de oportunidades entre varones y
mujeres, como asunto de derechos humanos, se ha instalado de manera
progresiva y creciente en las agendas de instituciones, programas y
movimientos sociales. Así como se observan avances en el campo de la
legislación, en los ámbitos académicos se produce una verdadera
revolución epistemológica a partir de la incorporación de la categoría
género en la investigación. En los movimientos sociales se destaca la
participación femenina, y las instituciones públicas y privadas, de orden
nacional, regional o internacional comienzan a ocuparse del tema y
buscan a través de diferentes estrategias promover, acompañar o
fortalecer procesos encaminados hacia la equidad de género. Este
escenario se encuentra en permanente cambio y en estos últimos años, se
visualiza una creciente sensibilización y validación social respecto de la
necesidad de considerar a esta problemática, que convive a la vez con
profundas resistencias, propias de los cambios culturales.
Este proceso, se ha visto influido por la priorización de estos temas
en las agendas internacionales, en las cumbres mundiales y en los
organismos de financiamiento, como así también por las acciones
llevadas adelante por los movimientos de mujeres.
Los enfoques estratégicos al interior de las estructuras
institucionales son diversos: conviven aquellos que incorporan el
componente mujer dentro del programa o proyecto, con un área
específica que aborda el tema, con otros casos en los que se busca la
transversalización del tema género en todas las instancias institucionales.
Los distintos mecanismos de focalización de este tema no dependen
necesariamente de las recomendaciones incluidas en el programa, sino
de factores que están vinculados a las personas que conforman los
equipos, a sus experiencias en relación con el tema y sus
111

�Mujeres que trabajan la tierra

sensibilizaciones. Se establece entonces una distancia en el proceso de
implementación de los criterios definidos en la letra del programa y su
intencionalidad y las necesidades o prioridades que se definen en cada
equipo técnico.
En este capítulo, se presenta una caracterización general del campo
institucional que desarrolla acciones dirigidas específicamente hacia las
mujeres rurales pobres, focalizando en algunas de estas experiencias. No
es el objetivo presentar un análisis exhaustivo de la situación, sino tener
la posibilidad de contar con una mirada general del mismo. La
información recogida proviene de diversas fuentes, tales como los
websites de los programas e instituciones, documentos y entrevistas
personales59.
Dentro de este campo de análisis se puede hacer una primera
clasificación en donde se distinguen las instituciones que dependen del
Estado ya sea nacional, provincial, o municipal; las organizaciones no
gubernamentales; los organismos de financiamiento (incluyendo
agencias internacionales, embajadas e iglesias), y los gremios u
organizaciones que nuclean a trabajadoras rurales o pequeños/as
productores /as agropecuarios.

1. Instituciones del Estado Nacional
El Estado Nacional implementa desde hace varios años, numerosos
programas sociales donde es necesaria la asociación de los/as pobladores
para lograr los beneficios de los mismos. Esto desencadenó un proceso
de organización de las comunidades en distintas zonas del país, aunque
no ha alcanzado al total de la población rural.
Este tipo de intervención impulsó a las mujeres a la participación en
actividades comunitarias, sobre todo cuando las tareas propuestas eran
netamente del ámbito femenino (por ejemplo, los proyectos caprinos).
Las instituciones, programas y proyectos del Estado Nacional se
encuentran anclados en la esfera de los Ministerios de Economía,
Desarrollo Social, Trabajo y Educación. La Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos del Ministerio de Economía tiene diversos
ámbitos con alguna direccionalidad hacia las mujeres rurales.

59

Las mismas fueron realizadas a personas vinculadas a los programas e instituciones en el año 2002.

112

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

1.1. Proyecto Mujer Rural
A partir del año 1989, la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), lleva
adelante un trabajo sistemático con mujeres rurales60. Estas acciones
comenzaron a partir de una experiencia piloto que se desarrolló en la
región Noroeste, con financiamiento del Fondo de las Naciones Unidas
para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM), que alentó la conformación de
grupos de mujeres, comenzando con un grupo en cada provincia del
NOA y que se denominó Proyecto Mujer Rural.61.
Posteriormente las actividades se ampliaron a otras regiones, a
partir de estrategias de alianzas con instituciones estatales y
organizaciones no gubernamentales; con financiamiento de la SAGPyA,
del Programa de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
(PROINDER), y del Centro de Promoción Rural (CEPRU), entre otros.
Desde el Proyecto Mujer Rural se busca un apoyo diferenciado que
tienda al empoderamiento de las mujeres rurales, con espacios propios
de participación y reflexión; consideradas como sujetas de derechos. A
su vez ha promovido la conformación, el seguimiento y la consolidación
de la red TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones que trabajan con
Mujeres Rurales) cuyo funcionamiento se explicará más adelante.
Los objetivos que el proyecto Mujer Rural se propone son visibilizar
el trabajo de las mujeres rurales y su reconocimiento como productoras,
mejorando sus condiciones de trabajo. A su vez busca lograr que las
mismas accedan a los beneficios de los programas de desarrollo rural, a
través del fortalecimiento de la participación y la promoción de la
organización de las mujeres. En otro orden, desarrolla acciones para
sensibilizar a decisores de políticas, a equipos técnicos, funcionarios y
productores/as en la perspectiva de género, tendientes a alcanzar el
diseño e implementación de políticas de desarrollo rural con esta
perspectiva.
Un eje central es la estrategia de capacitación en temas como género,
salud, organización, autoestima, identidad, derechos y en técnicas
agrícolas, ganaderas, forestales, labores artesanales, gestión y
comercialización. El otro eje es la promoción de la organización, a partir
de encuentros a nivel local, regional, nacional e internacional. Se procura
la participación en la toma de decisiones de manera horizontal, con
trabajo en equipo y estímulo al compromiso social y solidario a través de
60
61

La denominación rurales incluye a las mujeres campesinas y a las aborígenes.
Esta experiencia se encuentra sistematizada en Basco y otros/as (1992).

113

�Mujeres que trabajan la tierra

la inserción en instituciones comunales. Para esto es clave el ejercicio de
la representación entre pares y frente a autoridades.
Entre los logros y resultados de este trabajo se puede destacar la
sostenibilidad en el tiempo de los grupos de mujeres; la autovaloración
de las mujeres en sus ámbitos de trabajo y en el seno de la familia; la
mayor capacidad de gestión y protagonismo de las mujeres en sus
comunidades; el mejoramiento de la dieta alimentaria y del
autoconsumo; un aumento de la capacidad en nuevas alternativas
productivas; un más amplio conocimiento de los recursos de que
disponen y de los ingresos que generan; una mayor participación en el
ámbito local (organizaciones campesinas, escuelas, iglesias, comunas,
cooperativas, otras); el efecto multiplicador de las capacitaciones que
reciben; y la participación de las mujeres como co‐responsables en la
Revista Campesinas que edita el CEPRU (Centro de Promoción rural). La
SAGPyA ha adherido al Día de la Mujer Rural (15 de octubre) a partir
del año 1998 y a la Ley N° 25.431 del Congreso Nacional sobre el mismo
tema.

1.2. Programa Social Agropecuario (PSA)
Este programa se propone contribuir al mejoramiento de las
actividades productivas y los niveles de ingreso de los productores
minifundistas; generar un espacio de participación que facilite la
organización de los pequeños agricultores para que puedan asumir su
propia representación y desarrollen su capacidad de gestión y
promuevan su participación en las decisiones de políticas, programas y
proyectos a nivel local, provincial y nacional.
El PSA gestiona créditos para los agricultores a través de dos líneas
de financiamiento:
1) fortalecimiento del autoconsumo, y
2) emprendimientos productivos asociativos conocidos también como
EPAs.
Para la primera línea, los objetivos están relacionados con
actividades que “permitan mejorar las condiciones de vida de los
productores/as, a través de nuevos bienes alimenticios y consecuentemente
disminuir el nivel de gastos de las familias, priorizando propuestas tecnológicas
de producción orgánica”62. La duración de este tipo de proyectos es de
aproximadamente un año calendario.
62

Reglamento para la línea de créditos del PSA.

114

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

La segunda línea (EPAs) propone estimular la reconversión
productiva del sector a través del mejoramiento gradual del sistema
productivo e implica distintas alternativas:
a) intensificación de la producción,
b) diversificación de la misma tanto para la canasta de cultivos como de
los productos finales,
c) incorporación de valor a través de tratamientos postcosecha y
agroindustriales,
d) cambios de rubros productivos hacia rubros no tradicionales.
En base a estos criterios se pueden identificar tres líneas básicas
para la presentación de proyectos de créditos: a) tradicionales, b)
innovadores y c) de sostenibilidad o experimentación adaptativa.
La diferencia entre los denominados créditos tradicionales e
innovadores está en relación al tipo de actividades. El primero responde
a aquellas que se realizan frecuentemente en un modelo tradicional y el
segundo está dirigido a proyectos que planteen nuevas actividades que
le sumen valor a la producción.
Analizando información del Programa Social Agropecuario del
período comprendido entre el 01/06/1993 y el 31/03/2006, se observa que la
participación de las mujeres titulares de crédito constituye el 29,3% sobre
el total de beneficiarios/as del país. Neuquén es la provincia que
proporcionalmente tiene mayor cantidad de mujeres titulares con un 46,
2%, seguida de Misiones, Jujuy y Chubut, que tienen alrededor del 38%.
En el otro extremo se encuentra la provincia de Chaco con apenas un
13% de participación femenina63.

1.3. Programa de Desarrollo de Pequeños Productores
Agropecuarios (PROINDER)
Se encuentra en su etapa final, habiendo iniciado sus actividades en
1998. Tiene dos componentes principales:
1) Apoyo a las Iniciativas Rurales (AIR) ejecutado por el PSA, y
2) Fortalecimiento Institucional ejecutado por la Dirección de Desarrollo
Agropecuario.
Para el primer componente, el propósito está centrado en mejorar
las condiciones de vida de 40.000 familias rurales pobres de Pequeños
Productores Minifundistas y Trabajadores Transitorios Agropecuarios,

63

Elaborada a partir de información del programa en la web: www.sagpya.mecon.gov.ar/new/0‐
0/programas/desarrollo_rural/psa

115

�Mujeres que trabajan la tierra

mediante la financiación de iniciativas productivas agropecuarias o en
actividades conexas64. La estrategia desarrollada para el componente AIR
combina criterios de selección para la población objetivo, priorizando
áreas geográficas con índices elevados de pobreza rural, como así
también procura garantizar la incorporación y rescatar el rol de los
grupos vulnerables al interior de la pobreza rural agraria.
Las mujeres están incluidas en los enunciados principales de los
lineamientos programáticos dentro del área denominada “grupos
vulnerables del Programa”, junto a los jóvenes y aborígenes.
Se cuenta con una grilla de evaluación65 para los proyectos de
acuerdo a la tipología presentada, en la cual se ponderan los criterios de
elegibilidad en relación con los objetivos del programa, entre los que se
encuentra el referido a grupos vulnerables.
En esta grilla y en directa relación al tema mujer, se otorga puntaje a
la proporción de mujeres incluidas en el proyecto, en relación al total de
beneficiarios de cada grupo. A mayor porcentaje de mujeres corresponde
una puntuación mayor.
El financiamiento tanto para las inversiones agropecuarias, como
para la asistencia técnica que se demanda, no es reembolsable, y está
destinado a la ejecución de seis tipos de subproyectos:
a) Subproyectos de promoción y preinversión “P”;
b) Producción para autoconsumo “A”;
c) Producción de bienes o servicios “B”;
d) Apoyo a la producción a través de obras de infraestructura de uso
comunitario “C”,
e) Asistencia técnica a la comercialización “D” y
f) Mujeres rurales “F”.
En los enunciados generales, y específicamente en la descripción de
la población objetivo, se pone énfasis en las mujeres rurales dentro de la
caracterización de grupos vulnerables en lo que se considera pobreza
rural, mientras que en los principales criterios de elegibilidad de los
subproyectos no se hace mención al mismo.
Los Subproyectos “F” se incorporaron en la etapa final del
PROINDER, a mediados del año 2005 y están destinados a brindar
financiamiento y asistencia técnica a mujeres rurales para la
64

Proyecto de Iniciativas Rurales, PROINDER: Resumen del Proyecto. SAGPyA. Dirección de
Desarrollo Agropecuario, Unidad Técnica de Preparación del Proyecto. Buenos Aires, diciembre de
1997.
65 PROINDER – Criterios de Evaluación ex‐ante de los subproyectos. Fuente: Unidad de
Coordinación Nacional. PROINDER.

116

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

incorporación de tecnologías sustentables para actividades domésticas.
Sus destinatarias son mujeres rurales, independientemente de si ellas o
algún integrante de su familia hayan recibido financiamiento
anteriormente.
Sus objetivos son mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres y
lograr una mayor eficiencia en el aprovechamiento de los recursos
naturales y energéticos. Las donaciones están destinadas exclusivamente
a la adquisición de insumos, bienes o equipos que aumenten la eficiencia
en el aprovechamiento de la energía (solar, eólica, térmica) y que
signifique un ahorro y alivio del trabajo doméstico de las mujeres. Este
subproyecto ha financiado 269 proyectos de mujeres en el país hasta
mediados del año 2006.

1.4. Programa de Desarrollo Rural (PRODERNOA y
PRODERNEA)
El PRODERNEA es un programa de inversiones en el área rural cuyo
propósito es contribuir a superar las condiciones que generan la pobreza
rural, a través del aumento sostenible del ingreso y de la capacidad de
autogestión de pobladoras y pobladores rurales e indígenas de las
provincias del noreste argentino, que realicen emprendimientos
productivos agropecuarios o no agropecuario. Para ello brinda asistencia
técnica y financiera, apoyo en la gestión de proyectos y capacitación para
aumentar y diversificar las explotaciones existentes, facilitar cambios
tecnológicos y capitalizar a las pequeñas unidades productivas y de
negocios. El mismo se desarrolla en las provincias de Formosa,
Corrientes, Chaco y Misiones. Siendo sus objetivos específicos:
a) Aumentar el ingreso proveniente de las actividades productivas de las
mujeres y varones rurales, tanto agrícolas como no agrícolas, a través de
la diversificación de la producción, el cambio técnico y el aumento de la
productividad.
b) Minimizar los costos económicos y sociales que implica la
reconversión productiva necesaria para adecuarse a las nuevas políticas
económicas y a los cambios institucionales del país. En particular, se
busca disminuir los costos y riesgos que para el pequeño agricultor tiene
la inserción en nuevos mercados.
c) Promover y consolidar las organizaciones de pequeños productores a fin
de fortalecer la institucionalidad local y apoyar la sustentabilidad de las
experiencias asociativas y autogestionarias en áreas como el acopio y la

117

�Mujeres que trabajan la tierra

comercialización, la compra de insumos, la transferencia de tecnologías, el
manejo de fondos rotatorios.
d) Contribuir a la conservación a largo plazo del medio ambiente, a
partir del manejo de los recursos naturales renovables.
e) Ayudar a mejorar las condiciones de vida y la conservación de los
valores culturales de las etnias aborígenes, y a mantener y reforzar su
dominio sobre sus territorios y recursos.
f) Fortalecer las instituciones públicas y privadas de desarrollo rural de
la región.
La perspectiva de género atraviesa todos sus niveles y acciones y el
objetivo es lograr una mayor igualdad de oportunidades entre hombres
y mujeres en el acceso a los servicios del Programa. Específicamente se
apunta a promover la activa participación de las mujeres en la gestión de
sus proyectos y la del Programa; lograr un mayor nivel de participación
y autogestión de las mujeres beneficiarias; potenciar la capacidad de
gestión y demanda de las pobladoras rurales; instalar en el sector público
la perspectiva de género en las acciones de apoyo a los pequeños
productores y reforzar la capacidad de oferta de servicios especializados
del sector privado, de apoyo a la resolución de la problemática de género
de las familias de pequeños productores rurales.
El porcentaje de mujeres titulares de crédito en el PRODERNEA es
del 8,1% del total66.
En las provincias del noroeste argentino, funciona desde hace
menos de cuatro años el PRODERNOA, el cual también es un proyecto
de inversión en actividades productivas y de servicios que busca
potenciar los recursos disponibles de los pequeños productores y de los
grupos. Al igual que el PRODERNEA, brinda asistencia técnica y
financiera, apoyo en la gestión de proyectos y capacitación. Está
destinado a las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán, pero
actualmente se ejecuta en las provincias de Catamarca y Tucumán.
Sus objetivos específicos son introducir mejoras en la productividad
de actividades agropecuarias, agroindustriales y otras actividades
económicas rurales no agropecuarias; diversificar las actividades
económicas; fortalecer la capacidad de autogestión y de organización de
los beneficiarios e impulsar mejoras en la gestión empresarial, el
desarrollo de negocios y las vinculaciones con los mercados. A su vez
busca facilitar el saneamiento de títulos fundiarios; establecer
mecanismos sustentables para la provisión de servicios de información,
66

Manzanal (2005).

118

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

asesoría y promoción de negocios a los beneficiarios; asistir a grupos
focalizados de las provincias, caracterizados por carencias extremas y
fortalecer la perspectiva de género y la integración socio‐productiva de
los jóvenes a través de las actividades del proyecto.
Al igual que el PRODERNEA, la perspectiva de género atraviesa
todos sus niveles y acciones conteniendo los mismos objetivos.

1.5. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
Desde su creación en 1956, el INTA fue una institución pionera en el
diseño y ejecución de programas de investigación y extensión dirigidos
al desarrollo rural, incluyendo a la familia rural y la vida comunitaria.
Para ello aplicaba la metodología de la extensión agropecuaria a través
de una amplia red de estaciones experimentales y agencias de extensión,
coordinadas por 10 centros regionales que dependían de la Oficina
Central, en Buenos Aires.
El INTA aplicó un sistema de administración centralizada
combinado con un fuerte anclaje regional; se ejercitó tempranamente la
participación de los productores agrupados en consejos asesores.
En sus primeros años, uno de los objetivos del servicio de extensión
del INTA consistía en “ayudar a las amas de casa a mejorar los aspectos
sociales, económicos y sanitarios del hogar y la vida familiar”, a través de los
llamados Clubes de Hogar Rural. En 1966 funcionaban 407 en los que
participaban 7.640 mujeres.
Otro objetivo era “trabajar con la juventud para su desarrollo como
ciudadanos, ayudarlos a encontrar soluciones adecuadas para sus problemas
individuales, y crear en ellos una actitud favorable hacia el uso de la nueva
tecnología”. Su expresión fueron los Clubes 4‐A. Para la misma fecha
había 423, con la participación de 8.749 jóvenes de ambos sexos (Informe
del INTA publicado en Fienup, 1972).
En la actualidad, la Unidad de Proyectos de Minifundio del INTA
se propone mejorar la competitividad productiva, promover la
diversificación y la integración a procesos agroindustriales, y fortalecer
las organizaciones, como medios para acceder con éxito a diferentes
mercados, siendo la familia la destinataria de sus acciones.
El INTA ha creado recientemente el Instituto de Investigación y
Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar que tiene
entre sus ejes de acción el tema género.
Otro programa ligado al INTA, el ProHuerta, se propone promover
prestaciones básicas para que familias y grupos o entidades de la
119

�Mujeres que trabajan la tierra

comunidad generen sus propios alimentos frescos de huertas y granjas
familiares o comunitarias, brindando capacitación a promotores
voluntarios de la misma comunidad o de otras instituciones. Las mujeres
participan activamente de las acciones del ProHuerta, sin haber
incorporado la perspectiva de género de manera sistemática.

1.6. Otras reparticiones públicas
Dentro del Ministerio de Desarrollo Social y del Ministerio de
Trabajo existen programas de empleo o destinados a emprendimientos
productivos, que están dirigidos a varones y mujeres que habitan tanto
en el ámbito urbano como rural, y que son gestionados generalmente por
los gobiernos municipales.
En el año 1992, se crea el Consejo Nacional de la Mujer,
dependiendo en su primera etapa de la Jefatura de Gabinete de Ministros
de Presidencia de la Nación, para pasar luego a ser un área que depende
del Ministerio de Desarrollo Social. Si bien no cuenta entre sus líneas de
acción con programas específicos destinados a la población rural, el
Consejo apoya proyectos gestionados por Organizaciones no
Gubernamentales (ONGs) que trabajan con comunidades campesinas en
diferentes provincias.
También existen algunos planes sociales que significan ingresos
adicionales a la familia, como los que proveen alimentos en forma
mensual a los hogares más pobres o los programas de apoyo al
autoconsumo o de microcrédito. Como ya se ha mencionado en otros
capítulos, numerosas mujeres se benefician con el subsidio para madres
de siete hijos ($300 por mes), aun cuando no es generalizado.

2. Instituciones privadas y gremiales
Las organizaciones no gubernamentales que conciernen a este
informe son entidades civiles de bien público que orientan su trabajo de
promoción y desarrollo humano hacia pequeños/as productores/as
agropecuarios, concepto general que se expresa en distintas modalidades
y énfasis sociales, culturales o productivos.
Por lo común, se encuadran en la figura legal de una Fundación, o
una Asociación Civil sin fines de lucro. Su número ha ido creciendo y se
encuentran en todo el territorio nacional, aunque hay una mayor

120

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

concentración en el norte del país debido a la alta densidad de población
campesina e indígena.
La mayoría de estas organizaciones han ido incorporando la
perspectiva de género en sus programas institucionales.
Entre ellas podemos mencionar a Prodemur (Promoción de la Mujer
Rural‐NOA), Cepru (Centro de Promoción Rural), API (Jujuy),
Fundación Hueche (Neuquén), Fundación Niwok (Formosa), El Ceibal,
SEPyD (Santiago del Estero), Aretede (Salta), Ceres (Jujuy), Fundapaz,
InCuPo, Indes (NEA), Bienaventurados los Pobres (NOA), sin pretender
hacer una lista exhaustiva. Estas instituciones reciben financiamientos de
programas del Estado Nacional como así también de organismos
internacionales y cada una de ellas tiene diferentes estrategias para la
incorporación de las mujeres o de la perspectiva de género en sus
actividades.
De las experiencias con más antigüedad se destaca la del Centro de
Promoción Rural (Cepru).67 Los ejes principales de su trabajo se pueden
sintetizar en: mujer–género–desarrollo, entendiendo a éste último en sus
distintos planos: personal, familiar, laboral, social. La estrategia de esta
institución para el trabajo con mujeres parte de considerar que “es
necesario crear un espacio propio, que ayude a las mujeres a iniciar un
camino, un proceso de toma de conciencia que las lleve a darse cuenta
del lugar que le han asignado y que ocupa en la sociedad, que sin lugar a
dudas es de subordinación e inferioridad”. Organiza dos reuniones
anuales con mujeres delegadas de organizaciones de distintas provincias
del país para el intercambio de experiencias con vistas a la
transformación de la realidad de las mismas. La institución edita la
revista Campesinas, que se publica desde 1995, con dos o tres números
anuales que sistematizan información de las reuniones y contienen
noticias de la vida de los grupos y de su cultura, a través de las cartas,
noticias, poesías, y recetas. Tiene un tiraje de 800 ejemplares.
Dentro de las estructuras gremiales, la Unión Argentina de
Trabajadores Rurales y Estibadores conformó, durante el año 2001, la
Red Nacional de Mujeres de la UATRE, la cual depende del Instituto de
Capacitación y Empleo. Esta red brinda un espacio específico para las
mujeres dentro del gremio y lleva adelante estrategias de articulación
interinstitucional.
La Federación Agraria Argentina es una entidad privada, de
carácter gremial y de servicios que nuclea a pequeños y medianos
67

Entrevista a Beatriz Nocetti

121

�Mujeres que trabajan la tierra

productores. Dentro de su estructura existen los grupos de Mujeres
Federadas en varias localidades del país.

3. Los movimientos sociales y redes
Por fuera de las estructuras institucionales, y como parte de un
movimiento creciente existen diferentes formas de asociación y acción de
grupos diversos que han sido analizados en el capítulo III, y que crecen
en la búsqueda de reivindicaciones por el derecho a la tierra, al agua, o a
la producción. Resulta notable la participación femenina activa,
“poniendo el cuerpo a las topadoras”, o enfrentando a los poderes.
Existen algunas organizaciones de mujeres rurales de segundo
grado, que reúnen a delegadas de grupos de base, y también hay
organizaciones mixtas que tienen su espacio específico para las mujeres o
distintos sistemas para garantizar la representatividad de las mismas.
El MUCAAR (Mujeres Campesinas y Aborígenes Argentinas) es
una organización de mujeres rurales que surge en el año 2004 a partir de
las reuniones de delegadas organizadas por el Cepru. Actualmente
funciona como un equipo coordinador provisorio, con representantes de
varias regiones del país y busca conformar una red de organizaciones de
mujeres.
Existen experiencias de articulación internacional, como por
ejemplo la Red Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras Rurales,
que cuenta con representaciones en muchos países del continente y que
ha organizado recientemente el II Encuentro de Mujeres Trabajadoras
Rurales que, se realizó en el año 2005 en Tlaxcala, México y donde la
Argentina estuvo representada por un grupo de mujeres campesinas y
asesoras. La red se propone vincular diferentes grupos, organizaciones y
movimientos que integran a las mujeres rurales del continente
latinoamericano y caribeño. Apoyamos y denunciamos, construimos y
encaminamos reivindicaciones y proposiciones. Actuamos en articulaciones con
políticas en nuestros países y en la Red; en defensa de nuestros derechos como
mujeres y como ciudadanas. La RED LAC prestará y buscará la solidaridad
junto a otras compañeras del mundo en la lucha contra la explotación y la
injusticia social, que hoy más que nunca, no respeta las fronteras. Esta
solidaridad respetará la autonomía y la diversidad, así como el trabajo
desarrollado por todas las mujeres rurales68. Una campesina y una técnica
68

Las conclusiones del II Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe se puede
consultar en http://www.enlacprensa.org/content/view/130/101/

122

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

argentinas integran la coordinación de la Red Latinoamericana y del
Caribe de la Mujer Trabajadora rural.
En nuestro país, desde hace más de veinte años se realizan
anualmente los Encuentros Nacionales de Mujeres que se instalan en
cada oportunidad en una ciudad diferente y convocan a miles de
mujeres de distintos sectores de la sociedad y que asisten por diferentes
intereses. Allí la presencia y la voz de las trabajadoras rurales se han ido
incorporando en los talleres que se arman sobre esta temática.
Tal como se ha mencionado anteriormente, TRAMA es la Red
Nacional de Técnicas e Instituciones que trabajan con Mujeres Rurales ha
sido constituida en mayo de 1996 con el objetivo de coordinar acciones y
estrategias para abordar la problemática de las mujeres rurales y
aborígenes en el marco del Desarrollo Rural. La misma fue convocada
por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos a través
de la Dirección de Desarrollo Agropecuario, Proyecto Mujer Campesina,
donde actualmente funciona la Coordinación General.
La modalidad de trabajo permite a sus participantes compartir dos
encuentros anuales, en los cuales se analiza y reflexiona sobre las
prácticas de trabajo con grupos en los que participan mujeres rurales,
desde una perspectiva de género.
Es de destacar que las técnicas que integran la red pertenecen a
diferentes profesiones y disciplinas, lo que le confiere al espacio una
riqueza interdisciplinaria y la posibilidad de analizar y debatir desde
miradas integrales las diversas problemáticas que ocurren en el campo
del trabajo rural. Actualmente participan alrededor de sesenta técnicas
de todo el país.
TRAMA ha organizado a lo largo de estos años, diferentes
actividades dirigidas a las mujeres rurales como los Encuentros
Provinciales, Regionales y el Encuentro Nacional de Mujeres realizado
en la Ciudad de Buenos Aires en octubre de 2003 donde se reunieron 450
mujeres de todo el país69.
TRAMA se plantea la necesidad de revertir aspectos socioculturales
que inciden en la situación y condición de vida en el ámbito rural, con
énfasis en las mujeres pequeñas productoras, campesinas y aborígenes.
Se propone otorgar mayor relevancia al desarrollo rural en el debate
público, específicamente sobre la situación de los pequeños productores
y la posibilidad de plantear en este tema una perspectiva de género.
69

Las conclusiones del Encuentro Nacional están en el Anexo N° 3 de esta publicación.

123

�Mujeres que trabajan la tierra

TRAMA considera que la ciudadanía es un asunto político y que su
ejercicio es parte de un proceso a construir por toda la sociedad, en
donde se reconozcan las diversidades, la pluralidad y la igualdad de
oportunidades y derechos tanto para mujeres como para varones.
Desde este punto de vista es necesario:
- fortalecer las instancias de participación de las campesinas y
aborígenes en la sociedad civil;
- instalar en la agenda política para el sector, la necesidad de un
desarrollo rural con perspectiva de género donde existan
políticas y programas específicos para los grupos de mujeres;
- y legitimar sus demandas y necesidades, identificándolas como
sujetos económicamente activos que sostienen el tejido familiar y
social de los sectores más vulnerables.

124

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

Capítulo VI
Propuestas de lineamientos políticos,
estrategias y acciones para la equidad de
género en las áreas rurales
En este estudio se analiza información de diversas fuentes,
buscando dar cuenta de la situación y realidad de las mujeres que viven
en las áreas rurales de nuestro país. En el primer capítulo, se realiza una
descripción de la vida cotidiana y de los trabajos de las mujeres, basada
en información recogida en talleres y encuentros de mujeres rurales. En
el segundo capítulo, se analizan los datos del Censo Nacional de
Población 2001 y, en el tercero, se presenta la información de las
encuestas realizadas a grupos de mujeres que desarrollan sus actividades
a lo largo de todo el territorio nacional.
Toda esta información refleja parte de la complejidad de la
problemática y el dinamismo existente en el sector agropecuario, donde
se observan transformaciones que muestran que el número de personas
y hogares en el área rural ha decrecido y que, sin embargo, las
organizaciones (al menos las de mujeres) aumentaron sensiblemente
como resultado de las estrategias de los programas llevados adelante por
el Estado e instituciones de la Sociedad Civil. La organización social
surge no sólo como estrategia ante las amenazas que vive el sector frente
a los avances de la frontera agrícola y sus consecuencias sobre el medio
ambiente, los mercados locales y las comunidades más pobres, sino
también como respuesta a la precariedad económica de los hogares de
las áreas campesinas y aborígenes.
El objetivo de este capítulo es retomar algunos de los ejes
problemáticos más relevantes que surgen del estudio, para trazar a
continuación propuestas de acciones y estrategias que favorezcan la
equidad de género dentro de una política de desarrollo rural.

125

�Mujeres que trabajan la tierra

1. Los ejes estratégicos
1.1. Las mujeres en las estadísticas
La invisibilidad de las mujeres en las estadísticas oficiales es uno de
los primeros obstáculos a resolver para la elaboración de políticas con
perspectiva de género. Esto es un problema a solucionar en todo el
continente porque de los 13 millones de mujeres que se registran
“oficialmente” en América Latina y El Caribe como parte de la Población
Económicamente Activa (PEA), se suman 24 millones de productoras
invisibles cuyo trabajo no es reconocido por las estadísticas oficiales
(FAO, 2002).
Se necesita información más detallada diferenciada por sexo,
aquella que indique además las desigualdades entre los varones y las
mujeres en relación con el acceso a los recursos, como por ejemplo al
financiamiento que a la hora de definir programas o políticas permitan
focalizar las acciones hacia los sectores en desventaja.
Las definiciones censales atentan contra la identificación de las
mujeres trabajadoras. La mayor parte de las mujeres analizadas en este
estudio aparecen dentro de la categoría de inactivas, asimilándolas a
los/as jubilados/as, estudiantes, enfermos/as o discapacitados/as. Si es
necesario diferenciar a las mujeres amas de casas de otros inactivos para
poder elaborar políticas específicas hacia la población femenina en
general, para las mujeres rurales esto es imprescindible porque estas
amas de casa son en casi todos los casos, productoras agropecuarias de
cultivos y animales para el consumo familiar (ingreso del hogar no
monetario), cuyos excedentes son para el mercado. El no considerar la
actividad doméstica de las mujeres limita el conocimiento de los ingresos
de las agriculturas familiares y de la dinámica económica del área rural,
además del no reconocimiento de su trabajo.
Para eliminar este subregistro de las tareas domésticas y
productivas de las mujeres, que es producto de la escasa conciencia que
estas actividades constituyen un aporte económico, es necesario un
relevamiento censal/estadístico efectuado con instrumentos de medición
adecuados para captar el trabajo que realizan las mujeres rurales.

1.2. Las diferencias entre las mujeres rurales
Especialmente en los capítulos II y III se puede apreciar las
diferencias existentes dentro de la población femenina rural, que reflejan
126

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

la gran diversidad de situaciones en que se encuentran insertas las
mujeres. Esta pluralidad se relaciona con la edad, la pertenencia a una
etnia, los niveles de instrucción y educación alcanzados, la ocupación, el
tipo de sistema productivo en el cual están insertas, la región
agroecológica, entre otras. La ocupación es una categoría trascendente de
diferenciación de las mujeres rurales porque las políticas o programas
deben ser distintos si las mujeres son productoras agropecuarias o
asalariadas agrícolas temporales o pobladoras rurales sin tierra que se
dedican a la venta en ferias o tienen empleos municipales. Es importante
reconocer esas diferencias porque las mismas encubren desigualdades en
las oportunidades de acceso a recursos y a los programas de desarrollo.
Dentro de esta diversidad, hay casos concretos donde la necesidad
de acciones específicas se relaciona con la fragilidad de los hogares y sus
integrantes. Por un lado, están las mujeres en familias pobres que por la
cantidad de hijos/as menores precisan acciones dirigidas a la seguridad
alimentaria y a la salud reproductiva. Por otro, están los hogares con
jefatura femenina que pueden presentar una importante concentración
de pobreza, tanto por insuficiente mano de obra para el trabajo
agropecuario o para la generación de ingresos extraprediales o porque
las mujeres tienen escasa o nula experiencia en gestión y dificultades
para acceder, por ejemplo, a los servicios de extensión y crédito.
Finalmente, están aquellos en zonas donde existe una importante
migración de la población joven, quedando casi siempre mujeres adultas
a cargo de las actividades productivas y de mercadeo y de los/as
ancianos/as.
En el mismo marco, los problemas y necesidades de las mujeres que
son exclusivamente asalariadas agrícolas son diferentes tanto a los que
tienen las trabajadoras familiares sin remuneración como los de las
campesinas a cargo del predio por migración masculina.
El reconocer estas diferencias permite distinguir programas de
capacitación, de apoyo a la producción y de crédito según la situación de
las mujeres y sus familias.

1.3. Las organizaciones campesinas
La mayor parte de las instituciones y programas sociales
presentados en el capitulo V alientan a los/as campesinos/as a
organizarse y a participar en las instancias de toma de decisiones. Este
proceso no es fácil, sobre todo cuando se encuentra amenazado por
lógicas clientelistas.
127

�Mujeres que trabajan la tierra

Las organizaciones campesinas, por lo general, no tienen acciones
dirigidas a promover la participación femenina, de manera tal que
tengan las mismas oportunidades en los espacios de toma decisión que
los varones. La existencia de propuestas de sensibilización y capacitación
en la perspectiva de género hacia las organizaciones campesinas de parte
de programas o proyectos de desarrollo rural como desde las ONG
aparece como una necesidad para el logro de la equidad.
La estrategia de conformación de grupos donde participan
exclusivamente mujeres es, en determinados contextos culturales,
imprescindible para permitir que ellas asuman su condición y su
posición femenina. Desde la perspectiva de género, las integrantes de los
grupos de mujeres comparten la misma historia de subordinación,
producto de un modelo patriarcal, donde generalmente los varones
tienen el dominio la palabra. Es por esto que, para promover procesos
que permitan descubrir que muchos mandatos son solamente culturales,
para recuperar la autoestima, y el vencer el miedo y la vergüenza a
hablar, es necesario en muchos casos la existencia de una primera etapa
en la cual el varón no esté presente. De esta manera, los grupos se
constituyen en un espacio que, con acciones positivas, permite el
desarrollo de las potencialidades de las mujeres.
El objetivo a mediano plazo de estos grupos de mujeres es generar
un proceso personal que permita el fortalecimiento de cada una de sus
individualidades para que logren participar luego en otros espacios. El
punto de inflexión, entonces hacia un cambio en las relaciones de género
es cuando los grupos logran ingresar en una dimensión política al
participar en los espacios públicos, tanto al convertirse en interlocutoras
de los políticos e instituciones locales en reclamo de sus necesidades o
cuando son parte en la toma de decisión de las organizaciones
campesinas o de pequeños/as productores/as. Este paso es parte del
proceso de un desarrollo rural con perspectiva de género, que se
relaciona con el empoderamiento de las mujeres, el ejercicio de la
ciudadanía y la posibilidad de demandar un lugar en los espacios de
decisión. Este momento no puede ser ajeno a las políticas institucionales
gubernamentales y no gubernamentales que trabajan en el medio rural, y
dichas políticas implican necesariamente una estrategia institucional.
La incorporación de la perspectiva de género en grupos mixtos, es
una estrategia necesaria para lograr la equidad y, aunque no han sido
objeto del presente estudio, se conocen experiencias exitosas en este
sentido. Los procesos son más lentos, pero permiten que los cambios se
128

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

den en forma simultánea entre varones y mujeres, siendo los/as niños/as
y los/as jóvenes más permeables en ese sentido.

1.4. La capacitación
La incorporación de la perspectiva de género precisa de programas
de capacitación específicos, que tiendan a la sensibilización de la
problemática. Al ser una temática construida culturalmente, está
naturalizada e invisibilizada, de manera tal que sólo creando espacios de
reflexión y análisis, es posible problematizarla para dar origen a un
proceso de deconstrucción de los mandatos sociales internalizados. Estos
programas deben apuntar a todos los agentes del desarrollo rural, desde
los niveles políticos, técnicos, hasta las organizaciones de beneficiarios/as
involucrados en el mismo.70
La capacitación es clave en el proceso de incorporación de la
perspectiva de género. La temática suele generar una serie de
resistencias en los equipos de los proyectos –generalmente ligadas a
cuestiones personales– que deben ser tratadas con el mayor cuidado y
respeto posible.
Un enfoque facilitador del abordaje de la problemática lo constituye
la mirada de la ciudadanía y los derechos humanos, que no sólo permite
la visualización de las desigualdades, sino que también es motivador
para construir estrategias dirigidas a disminuir la brecha de
oportunidades existente entre varones y mujeres. Es necesario abordar, a
su vez, el análisis de los diferentes campos donde operan las relaciones
de dominación, que resultan en un acceso y control diferenciado de los
recursos materiales y simbólicos. La autoestima, la sexualidad y la
reproducción, la división del trabajo por género en los sistemas
productivos y en la esfera doméstica, el uso del tiempo de trabajo y del
tiempo libre, el acceso a la educación, a la salud, al crédito, la violencia,
la toma de decisiones, son elementos que ayudan a la comprensión del
tema.
El acceso de las mujeres a los procesos de desarrollo necesita casi
siempre el apoyo de las instituciones presentes en el medio rural y la
sensibilización en las instituciones para lograr la equidad en los procesos
de desarrollo, es una decisión política. Tal como los organismos
financieros logran en la última década que los proyectos presentados por
las instituciones gubernamentales y no gubernamentales tengan una
70

Por ejemplo, el Proyecto Mujer Rural de la SAGPYA se debe en parte a un proceso de capacitación
y sensibilización que comenzó en 1988 con una intervención de UNIFEM.

129

�Mujeres que trabajan la tierra

perspectiva de género, es necesaria la decisión política para que las
acciones y actividades de desarrollo rural también tengan esa
perspectiva.

1.5. El asalariamiento extrapredial
La importancia de las actividades extraprediales para la estabilidad
de las agriculturas familiares ha sido estudiada en casi todos los países
con población campesina, reconociendo que en muchos casos son los
ingresos generados fuera del sector los que permiten su permanencia en
las áreas rurales.
En nuestro país, el asalariamiento es una estrategia muy común en
determinados momentos del año, que tiene el objetivo de complementar
los ingresos provenientes de las actividades agropecuarias de las
familias; por ejemplo, los pequeños productores tabacaleros de Tucumán
trabajan en la cosecha del limón antes de comenzar la siembra del tabaco.
También es una opción para los/as más jóvenes en algunas regiones, que
siguen viviendo en el predio familiar y trabajan fuera del mismo,
realizando un aporte económico sistemático al hogar rural.
Desde la perspectiva de género, el asalariamiento masculino
impacta en la vida de las mujeres rurales cuando las pone a cargo del
predio familiar por migración temporal de los maridos, padres o
hermanos, recargando sus responsabilidades en el hogar.
Por otro lado, las posibilidades de asalariamiento para las mujeres
han crecido en algunas regiones del país, sobre todo en aquellas donde
existen trabajos y cultivos que prefieren mano de obra femenina. En
general, son trabajos temporales y las condiciones en algunos casos son
precarias, existiendo situaciones donde las asalariadas tienen una alta
exposición a los agroquímicos.
Tal como se planteó en el capítulo IV, los procesos de
“flexibilización laboral” han desprotegido a una parte importante de
los/as trabajadores/as, aunque las mujeres están aún más expuestas por
su rol reproductivo que las discrimina para la estabilidad laboral. Por lo
tanto, es necesario mecanismos que aseguren el cumplimiento de las
garantías constitucionales de nuestra legislación y de los convenios sobre
la prohibición de discriminaciones en el empleo, sobre igualdad de
remuneraciones y de trato entre trabajadores y trabajadoras con
responsabilidades familiares y, sobre protección de la maternidad.

130

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

1.6. Las migraciones
La migración del campo a la ciudad, analizada en el Capítulo II, es
un proceso que tiene características globales. Sin embargo, si la mayor
masculinidad en las áreas rurales se relacionan a la mayor carga laboral
que las mujeres deben enfrentar en el ámbito doméstico, a las menores
oportunidades de asalariamiento o la poca especificidad de las acciones
de los programas de desarrollo rural en cuanto a la direccionalidad del
crédito, capacitación o asistencia técnica, es necesario buscar las
estrategias que permitan que las mujeres: mejoren su calidad de vida y el
acceso a los servicios; encuentren actividades productivas generadoras
de ingresos y mejoren sus actividades de autoconsumo y sean
beneficiarias específicas de las acciones de desarrollo rural.

1.7. Las actividades de autoconsumo
En el análisis realizado en el capítulo III, se visualiza la importancia
de las actividades de autoconsumo, sobre todo en lo que se refiere al
cuidado de las huertas familiares y la producción de granja y ganado
menor. Aunque en las entrevistas no se valoran este tipo de actividades,
es posible aseverar que las familias que aseguran el autoconsumo se
encuentran en mejores condiciones que aquellas que por razones
diversas no pueden hacerlo.
Sin embargo, es necesario reconocer que las actividades de
autoabastecimiento implican generalmente una sobrecarga de trabajo
para las mujeres, sobre todo en aquellas zonas pobres desde el punto de
vista agroecológico, donde tienen dificultades para el acceso al agua y
siendo ésta imprescindible para la huerta y el ganado menor. Por otro
lado, la estrategia necesaria a la luz de un cambio en las relaciones de
género debería implicar el objetivo de que no sólo sean las mujeres las
responsables de las actividades relacionadas con el autoconsumo.
Por lo tanto, la estrategia de apoyo a la seguridad alimentaria es una
acción necesaria en las políticas de desarrollo rural, buscando
alternativas para que no signifique una sobrecarga de trabajo de las
mujeres.

1.8. La asistencia crediticia
Como se aprecia en el Capítulo III, una forma de apoyar a los
hogares rurales en su proceso productivo es por medio de la oferta de

131

�Mujeres que trabajan la tierra

crédito. Sin embargo, y aunque no es posible generalizar, el acceso a este
recurso por parte de las mujeres es restringido y no ha sido ni es fácil.
Una de las limitaciones que se presenta es cuando los créditos de
programas de desarrollo rural se destinan a un solo miembro del hogar,
el cual es casi siempre el jefe del mismo o el miembro varón de la familia
dejando sin posibilidades a las mujeres. Por lo tanto, una dificultad a
resolver es que las mujeres sean destinatarias del crédito, lo cual se
puede facilitar a través de la fijación de cupos que garanticen una
representación femenina y con instrumentos y reglamentaciones
especialmente dirigidos a este sector de la población. Otra posibilidad es
reconocer que los problemas y las necesidades de varones y mujeres son
diferentes y ofrecer líneas de crédito adecuadas para los requerimientos
de ambos.
Superada esta dificultad, puede ocurrir que las mujeres no soliciten
los créditos o no los acepten cuando se los ofrecen, ya sea porque los
maridos no se lo permiten o porque la propia percepción de sí misma y
de sus capacidades, se lo impide. El problema se relaciona con el lugar
que ocupan las mujeres rurales en las familias tradicionales y como ellas
mismas se autoidentifican y se autodefinen, lo cual trae como resultado
las posibilidades reales de tomar una decisión. Por lo tanto, en el acceso
al crédito se visibiliza la falta de igualdad de oportunidad existente entre
varones y mujeres. Adecuar los sistemas de extensión relacionados con el
financiamiento para un acceso equitativo significa una modificación
estructural en la perspectiva de género de un programa que ofrece
crédito como herramienta para el desarrollo rural.
Por otro lado, un porcentaje importante de mujeres no tienen
garantías prendarias porque no poseen títulos de propiedad ni otros
tipos de bienes prendarios y esto elimina la posibilidad de acceso a
créditos formales bancarios. Por lo tanto, la titulación de la propiedad de
la población femenina es imprescindible. A esto hay que sumarle la
necesidad de mejorar el nivel de instrucción, si este no fuera equitativo
entre varones y mujeres, y promover la obtención de documentos
cuando es preciso.
Existen avances en este tema en relación a combatir la pobreza por
medio del acceso de mujeres a los servicios financieros, como son los
fondos de capitalización productiva no reembolsable o los pequeños
“bancos” o “cajas rurales”. Aunque, al igual que con otros temas, es
necesario seguir buscando estrategias que adecuen el crédito a la
situación específica de la población femenina rural teniendo en cuenta
los montos de préstamo adecuado y el tipo de inversiones que les
132

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

permitirán salir de la pobreza y/o mejorar su calidad de vida. La
capacitación en aspectos organizativos y en manejo financiero es sin
duda el esfuerzo más importante para que las mujeres superen la
problemática específica de género con respecto a entrar en un espacio
que históricamente ha sido destinado a los varones.
Finalmente, los subsidios otorgados para facilitar el trabajo
doméstico no sólo representan una acción afirmativa hacia las mujeres,
sino que además: a) reducen el tiempo de trabajo doméstico y mejoran
las condiciones en que éste se realiza; b) implican condiciones positivas
para la participación de las mujeres al alivianar el trabajo doméstico; c)
facilitan la sensibilización de género en las beneficiarias, sus familias y
los/as técnicos porque significan un reconocimiento del trabajo
doméstico; y d) mejoran la capacidad de gestión cuando los fondos se
utilizan para obras comunitarias y las mujeres deben organizarse.

1.9. La legislación
La realidad agraria y, en particular, del sector dedicado a la
agricultura familiar no tiene un tratamiento exhaustivo en la legislación
nacional.
Los marcos regulatorios provinciales tienen diferentes grados de
inclusión en la participación democrática de los habitantes del medio
rural, en los gobiernos locales y es necesario un esfuerzo conjunto para la
construcción de una identidad ciudadana, teniendo en cuenta las
diferentes realidades sociales, culturales y potencial productivo del
sector. Esto se refleja básicamente en los gobiernos locales en los que
existen diferencias en relación a la representación política, mecanismos
de elección de gobierno y categorización de municipios o comunas. Hay
provincias donde las municipalidades rurales tienen un manejo de
presupuesto propio y elecciones directas de los concejales e intendente.
En otros casos, dependen de las ciudades próximas que extienden su
ejido y en otros cuentan con un comisionado o representante municipal
que es designado por el poder ejecutivo provincial.
Se requiere buscar garantías para una participación ciudadana
legitima, la que llevará a reforzar la necesidad de una legislación
adecuada para los habitantes del área rural, que son parte de los/as
excluidos del contexto social y económico actual con una significativa
falta de reconocimiento de sus problemáticas particulares. Los y las
ciudadanas del ámbito rural, campesino y aborigen deben tener
garantizados los derechos de representación en los espacios
133

�Mujeres que trabajan la tierra

gubernamentales y legislativos para elevar sus demandas a la agenda de
políticas públicas.
En el capítulo específico que analiza los avances en materia de
derechos de las mujeres se recalca la necesidad de legislar, diseñar e
implementar políticas y programas gubernamentales que reflejen la
decisión política y económica de visibilizar a las mujeres rurales y
aborígenes como sujetas plenas de derecho, garantizándoles
accesibilidad y cobertura en materia de salud, educación, tierra, trabajo,
salarios y justicia entre otras demandas expresadas en las conclusiones
del 1º Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes71
Los avances legislativos deben ir acompañados de programas que
contemplen las demandas prácticas y estratégicas desde una perspectiva
de género y derechos para las mujeres campesinas y aborígenes. Las
limitaciones actuales y los obstáculos a los que se enfrentan diariamente
están en directa relación con su condición de pobreza y exclusión de
género, clase, etnia y lugar de residencia.
En este sentido es importante mencionar que las recomendaciones
elaboradas por el Plan Nacional contra la Discriminación (Villalpando,
2005) propone entre otros puntos:
‐ Hacer efectiva la transversalización del enfoque de género en
todas las políticas públicas y asignaciones presupuestarias.
‐ Jerarquizar y profesionalizar las Áreas Mujer de las provincias,
creándolas allí donde no existan, con el objetivo de desarrollar políticas
transversales para erradicar la discriminación contra las mujeres en todo
el país.
‐ Hacer efectivo el cumplimiento de las leyes sobre violencia
doméstica en todas las provincias en que existen tales leyes. Sancionar
leyes en las provincias donde no existen. Exigir la aplicación de las leyes
de exclusión del hogar de los varones violentos.
‐ Desarrollar programas de prevención, sanción y erradicación de la
violencia doméstica en todo el país que incluya la asesoría legal, el
tratamiento médico y psicológico, planes de inserción laboral y
profesional de las mujeres para que puedan superar las situaciones de
dependencia económica. Todas estas acciones deberán ser llevadas a
cabo por profesionales especializados en la materia.
‐ Crear casas de refugio o de tránsito para mujeres víctimas de
violencia familiar en situaciones de crisis, dotadas de personal
especializado. Se sugiere incluir en estos programas acciones destinadas
71

Ver Anexo N° 3

134

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

a trabajar con varones violentos, estableciendo la obligatoriedad del
tratamiento para los varones golpeadores.
‐ Arbitrar los medios para mejorar el funcionamiento del Consejo
Consultivo de Organizaciones Sociales del Programa Nacional de Salud
Sexual y Procreación Responsable.
‐ Diseñar acciones concretas, efectivas, mensurables y culturalmente
aceptables para reducir la mortalidad infantil y mortalidad materna, la
desnutrición, los embarazos adolescentes y la incidencia de
enfermedades de transmisión sexual, en el marco del Programa de Salud
para Pueblos Indígenas y del Programa Nacional de Salud Sexual y
Procreación Responsable, estimulando la participación activa de las
mujeres.
‐ Hacer efectiva la implementación del Programa Nacional de Salud
Sexual y Procreación Responsable en todo el territorio nacional,
dotándolo de los insumos, la capacitación necesaria de los profesionales
y propiciar, en este marco, un amplio debate social sobre el aborto no
punible.
‐ Desarrollar campañas masivas de prevención del VIH/SIDA y las
enfermedades de transmisión sexual que respeten los enfoques de
género y orientación sexual.
‐ Capacitar mediante la realización de talleres al personal de las
instituciones de salud a fin de erradicar el maltrato y trato
discriminatorio de género, particularmente hacia mujeres indígenas,
mujeres migrantes, ancianas, mujeres con abortos sépticos, embarazadas
y parturientas pobres multíparas, etc.
‐ Arbitrar los medios para que en los hospitales existan centros
especializados, con personal especializado para la recepción y la atención
de denuncias de casos de violación y otros delitos sexuales.
‐ Arbitrar los medios para que los mecanismos legales e
institucionales sean efectivos para garantizar el aporte a la obligación
alimentaria y de mantenimiento y sostén de los hijos de padres
separados, sancionando el incumplimiento.

1.10. Los problemas de posesión de la tierra
Los conflictos actuales sobre la propiedad de las tierras son parte de
un proceso de privatización y de concentración de las mismas que se
vino gestando desde los años noventa, posibilitado en parte, por la falta

135

�Mujeres que trabajan la tierra

de regularización de la tenencia de los/as pequeños/as productores/as72 y
la ampliación de la frontera agrícola sojera. Si bien este es un problema
que tiene muchos años, se ha agudizado en muchas provincias por la
expansión de capitales sobre tierras productivamente marginales En este
sentido, la Constitución Nacional de 1994 brinda una mayor protección a
las comunidades aborígenes que a las campesinas por cuanto reconoce la
propiedad comunitaria de las tierras en las que habitan tradicionalmente,
dando título constitucional a la posesión.
Es necesario poner en marcha un proceso de debate social que
impulse la regularización de la propiedad, con la participación de
campesinos/as y aborígenes; partiendo de sus necesidades, generando
una política de titulación de tierras que contemple nuevas figuras
jurídicas y que permita el acceso a la propiedad en condiciones
favorables para el autodesarrollo o la consolidación productiva; ya que la
propiedad por sí misma no es suficiente.

1.11. La salud, la educación, los servicios
Los servicios de salud y educación en las áreas rurales son claves
para el proceso de desarrollo de un territorio. No sería posible dejar de
lado aspectos tan sensibles a las necesidades de las comunidades y en
particular de las mujeres.
Un punto de partida a considerar son las culturas locales. Los
programas de salud y educación deben tener en cuenta las características
particulares y los saberes que cada región tiene para la adecuación de los
programas.
La capacitación para la promoción de la salud y prevención de las
enfermedades es una acción que impacta en el corto plazo ya que
permite disponer de herramientas básicas para la resolución de
problemas frecuentes, prevenibles o con tratamientos accesibles con los
recursos locales. De esta manera se pueden prevenir en parte, el
problema de las diarreas, resfríos, catarros, así como enfermedades
infectocontagiosas que resultan preocupantes para las familias.
El sistema de atención primaria de la salud debe contemplar que los
servicios de las áreas rurales deben ser de calidad, con personal idóneo, y
72

Las mujeres de Misiones contaron que gran parte de las tierras de su provincia se vendieron a
capitales extranjeros. Estas empresas desmontaron los bosques naturales para plantar pinos, rodeando
las pequeñas fincas: “… es decir, cercando a los pequeños productores y obligándolos a vender sus tierras y
emigrar a las ciudades a esperar los planes y cajas de ayuda” Extraído de la Memoria del Encuentro
Regional de Mujeres Campesinas del Noroeste Argentino. Paraná (Entre Ríos), 7 y 8 de agosto de 2003.
Memoria por Pody Muttigliengo.

136

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

disponer de la posibilidad de resolver cuestiones de diversa complejidad
hasta lograr la derivación.
Es necesario que se realicen campañas de prevención de Chagas,
controles y desinfestación de viviendas articulando las acciones de la
Nación con las provincias y municipios. Asimismo se debe fomentar la
investigación en esta área.
La atención de mujeres víctimas de violencia, precisa una
adecuación a las áreas rurales con la posibilidad de acceder a la atención
de personal especializado en la policía, centros de salud y la justicia.
Debido a que el acceso a la educación en las áreas rurales se vio
afectado por la Ley Federal de Educación, es necesario buscar los
mecanismos para garantizar la asistencia de los niños y las niñas a los
diferentes niveles del EGB y Polimodal. Ya que en la mayoría de los
casos para ir al 3º nivel de EGB y al Polimodal deben alejarse de sus
hogares, es preciso un sistema de becas que cubra sus necesidades y que
se distribuya con equidad. Es necesario a su vez, el restablecimiento de
los programas de alfabetización de adultos/as, dado que como
consecuencia de las largas crisis que ha padecido el país ha aumentado el
número de jóvenes y adultos/as analfabetos/as73.
Por lo tanto, como se ha visto, la población rural tiene problemas
estructurales de acceso a los servicios, lo que afecta particularmente a las
mujeres, y que hace necesario un abordaje integral que permita mejorar
la calidad de vida de los pobladores del campo. Estos problemas
determinan que la vida en el campo sea más sacrificada y con menos
oportunidades que en la ciudad y, en consecuencia, alientan la
migración. Es clave la resolución con un marco legal regulatorio y una
política de Estado que de manera integral articule los distintos
programas y sectores, buscando mejorar los sistemas de riego, el acceso a
los servicios de electricidad y agua potable, la ampliación y
mantenimiento de la red vial, el acceso a servicios de calidad en salud y
educación, a planes de vivienda rural y, principalmente, a la
regularización de la propiedad sobre la tierra. A su vez, es necesario que
se respeten las leyes de protección del medio ambiente para controlar los
desmontes indiscriminados, la contaminación del agua y el uso de los
agroquímicos, cuestiones que afectan directamente a los/las pequeños/as
productores.

73

Los problemas de las mujeres relacionados con la salud y la educación se encuentran detallados en
la Memoria del Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Aborígenes 2003.

137

�Mujeres que trabajan la tierra

2. Las acciones específicas para un cambio en las relaciones de
género en las distintas etapas de un proyecto
2.1. En la etapa de diseño y formulación de la estrategia de
desarrollo rural
Cuando se va a implementar una estrategia de desarrollo rural con
un enfoque de equidad de género, se necesita que desde el inicio del
diseño del proyecto se fundamenten las consideraciones de equidad de
género de modo de asegurar la posterior operacionalización en su fase
de ejecución. Esto implica que en la etapa de formulación se realicen
estudios y diagnósticos con la población del territorio para conocer la
inserción de los varones y de las mujeres en las actividades productivas,
en la comercialización y en la generación de ingresos extra prediales para
comprender la posición diferenciada de cada uno de ellos frente a los
procesos de desarrollo, definir las estrategias y determinar los recursos
disponibles y necesarios.
Para que la estrategia de desarrollo rural tenga una real perspectiva de género
en la ejecución, las mujeres deben ser beneficiarias directas. Si la acción se
centra en la familia, es probable que los sujetos de los servicios del proyecto
terminen siendo los varones y –a lo sumo– las mujeres jefas de hogar. De esta
manera, quedan sin acceso directo a las oportunidades de desarrollo los/as
restantes integrantes. Para evitar esto, es recomendable definir, desde la misma
formulación del proyecto, la cantidad de varones y mujeres integrantes de las
familias del territorio que se beneficiarán con la estrategia de desarrollo rural.
De esta manera, el proyecto considerará a cada uno de los miembros de la
familia rural en los diferentes roles que ejecutan en las actividades productivas
dentro de la finca, en los procesos de transformación y venta y, en general, en
las diferentes fuentes de ingresos familiares que sean identificadas.
Se recomienda la intervención en el diseño, formulación y ejecución
de –al menos– una persona cuya función sea asegurar la participación
equitativa de los varones y las mujeres en las acciones de la estrategia de
desarrollo rural y en el acceso a las oportunidades de desarrollo.
La persona responsable de que se cumpla la propuesta de equidad
de género, deberá enfocar y resolver los problemas que impiden una
incorporación más efectiva de las mujeres en los diferentes componentes
138

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

del proyecto, buscando soluciones para los mismos; y preocuparse de
que los esfuerzos para disminuir la brecha de oportunidades entre
varones y mujeres no resulten en acciones aisladas.
Esta decisión es necesaria porque más allá de la buena voluntad o
interés de los equipos técnicos de lograr una participación equitativa de
varones y mujeres, las urgencias del cotidiano de los proyectos no permiten
que esa preocupación se cristalice en acciones concretas que aseguren la
equidad.
En el diseño de la estrategia de desarrollo rural, debe buscar un
abordaje integral de la realidad y considerar los lineamientos para el
seguimiento de los resultados de equidad de género en los proyectos que
se ejecuten. Corresponde definir una estrategia de género para cada una
de sus acciones, con indicadores específicos cuantitativos y cualitativos
para cada uno de sus objetivos. Esta estrategia debe tener un
seguimiento y evaluación sistemática.

2.2. Diagnósticos participativos y diseño de proyectos de
generación de ingresos
En la etapa de los diagnósticos participativos, las consideraciones de
género en las diferentes metodologías que se utilicen permitirán conocer
los problemas y necesidades específicas de los varones y de las mujeres
como las perspectivas de cada uno sobre las posibles causas y las
propuestas de solución. También permitirá saber quién hace, quién
decide y cuál es la división de trabajo en la unidad familiar, tanto en las
actividades agrícolas y pecuarias como en las extra prediales y no
agropecuarias y en las organizaciones económicas y sociales de la
comunidad.
Esta instancia es un espacio importante para conocer y reconocer el
trabajo femenino, el cual suele ser invisible para los varones, para los y
las técnicos/as y para las propias mujeres.
Un complemento de los diagnósticos participativos son los estudios
de caso y el relevamiento de experiencias de proyectos con participación
de mujeres o con perspectiva de género existentes en el territorio.
Existen experiencias donde las mujeres son beneficiarias de
programas de desarrollo, con proyectos productivos que no son
rentables. En estos casos generalmente se aumenta la carga de trabajo de
las mujeres y no mejora su situación económica. Es por esta razón, que es
necesario realizar estudios de prefactibilidad y factibilidad de manera
rigurosa, para evitar la condena al fracaso económico y la consecuente
139

�Mujeres que trabajan la tierra

profundización de la inequidad, porque la participación de las mujeres
no siempre implica que se cumplan los objetivos de género.
Por otro lado, existen proyectos exclusivos para mujeres
relacionados a las tareas femeninas “tradicionales”, como los talleres de
costura, panaderías, etc. Este tipo de actividad precisa especialmente de
estudios de factibilidad, además de un proceso de capacitación con
recursos financieros para asegurar que solucionen en el corto plazo los
problemas de pobreza de sus participantes. Más allá de lo anterior, estos
proyectos, tienen el riesgo de excluir a las mujeres de las principales
actividades de la estrategia de desarrollo rural, comprometiendo un
futuro con equidad.
Si se generan actividades agroindustriales o artesanales o cualquier
otra que se relacione con las actividades domésticas de las mujeres, se
recomienda la realización de estudios de preinversión. Al mismo tiempo,
deben apoyarse con capacitación, financiamiento y extensión aquellos
proyectos que aseguren a la unidad familiar un ingreso económico
mayor que el existente al momento del estudio, además de ser
sostenibles y con mercados seguros.
En las unidades familiares existen actividades a cargo de las
mujeres que son consideradas de menor importancia porque, generalmente
son un complemento de los ingresos del hogar o resultan generadoras de
insumos para el autoconsumo. El aumento de la productividad de estas
actividades por incorporación de innovaciones tecnológicas puede
incrementar los ingresos del hogar beneficiario y/o contribuir a la
seguridad alimentaria y al mejoramiento de los niveles de nutrición.
La participación de las mujeres en propuestas rentables y
sostenibles en las actividades para el mejoramiento de los ingresos
implicará la creación de condiciones para un acceso equitativo a servicios
o mercados financieros.

2.3. En el camino hacia la equidad
Las experiencias indican que no es suficiente ofrecer a los varones y
mujeres un igual acceso a los servicios y beneficios del proyecto y que es
necesario crear condiciones específicas para asegurar un acceso
equitativo a las oportunidades de desarrollo.
La determinación de estas condiciones dependerá de factores
culturales, sociales y económicos, que deben ser analizados en los
diagnósticos participativos o en estudios previos del territorio.

140

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

A continuación, se enumeran algunas propuestas o acciones
facilitadoras para el acceso equitativo de varones y mujeres.
a) La adecuación de los horarios y lugares de reunión para que
tanto varones y mujeres puedan asistir a los procesos de capacitación, de
diagnósticos participativos, de extensión y de transferencia tecnológica,
es un requisito sencillo que facilitará una participación equitativa.
b) Esto debe ser complementado con formas de comunicación y
metodologías participativas adecuadas a la presencia de varones y
mujeres, considerando desde la no utilización de modismos
discriminatorios en el lenguaje y en los materiales de capacitación como
el respeto por las diferencias de nivel de instrucción o de capacitación
formal e informal existente entre los participantes de ambos sexos.
c) Realizar convocatorias a cada uno de los integrantes de la unidad
familiar también es una forma de facilitar la participación equitativa en
las acciones de un proyecto.
d) Las acciones ahorradoras de trabajo doméstico y la existencia de
espacios para el cuidado de los/as niños/as facilitan la participación de
las mujeres en una estrategia de desarrollo rural, además de reducir en
horas y esfuerzo las actividades domésticas.
En muchos casos, es necesario ayudar a las mujeres a que participen
activamente en el proyecto por medio del mejoramiento de su
autoestima y la capacitación para que puedan solicitar los beneficios del
proyecto y participar en la toma de decisiones.
Cabe destacar el papel protagónico que tienen los equipos técnicos
que trabajan en terreno en programas del Estado o de las ONGs como
agentes para la búsqueda de la equidad entre los géneros. Es por esto
que las acciones que impulsan la articulación, capacitación e intercambio
de experiencias resultan transformadoras.
Los encuentros de mujeres organizados a nivel local, provincial,
regional o nacional, crean un espacio de intercambio y enriquecimiento
de las experiencias personales y grupales, a la vez que fortalecen lazos de
solidaridad entre las mismas. De la misma manera las pasantías entre las
distintas regiones permiten conocer las experiencias de otras
organizaciones y zonas, siendo igualmente beneficiosas.
La búsqueda de propuestas para solucionar problemas relacionados
con la unidad familiar –como la alimentación, la salud y la educación de
los/as hijos/as– son motivadores para una participación progresiva de las
mujeres en espacios públicos, además de mejorar la calidad de vida de

141

�Mujeres que trabajan la tierra

las poblaciones pobres, cuando se comienza un proceso de desarrollo
rural con equidad de género74.
La estrategia de Género en Desarrollo es aquella que implique el
acceso igualitario de las mujeres y de los varones a las oportunidades de
desarrollo y busque construir una sociedad más equitativa. Esto significa
ofrecer a las mujeres las mismas oportunidades que a los varones,
reconociendo las limitaciones que culturalmente las han colocado en
lugar de desventaja e incorporando acciones de discriminación positiva
cuando esto sea necesario.
El logro de la equidad de género es un proceso que depende en
gran parte de una decisión política que asegure sus resultados y su
celeridad. La incorporación de la perspectiva de género en las políticas
destinadas al sector rural se fundamentan en los acuerdos
internacionales sobre derechos humanos, que tiene su expresión más
cabal en la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979) y, específicamente, en su
artículo N° 14 donde se hace referencia a los derechos de las mujeres
rurales y que hoy tiene rango constitucional. El sustento de esta
estrategia en los derechos ubica al Estado frente a una responsabilidad
indelegable y a las/os ciudadanas/os como titulares de derecho.

74

Sobre acciones relacionadas a seguridad alimentaria, la experiencia de ProHuerta es importante de
ser considerada, tanto para mejorar la alimentación y nivel nutricional como para aumentar la
disponibilidad de los ingresos del grupo familiar por las posibilidades de autoconsumo.

142

�Bibliografía

Bibliografía
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Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer,
Centro de Estudios Legales y Sociales, Comité Latinoamericano y del
Caribe para la defensa de los derechos de la Mujer en Argentina,
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Acción, Instituto Social y Político de la Mujer y Mujeres en Acción.
Argentina: efectos de la crisis en las mujeres. Contrainforme al comité de la
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Ley 23.515: Matrimonio o divorcio vincular
Ley 23.746: Pensión para madres de más de siete hijos
Ley 24.012: Ley de Cupos
Ley 24.347: Aportes de las mamas de casa al Sistema Integrado
de Jubilaciones y Pensiones
Ley 24.417: Protección contra la Violencia Familiar
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�Anexo 1

Anexo 1
Tabla Nº 1.1:
Población rural en las diferentes provincias discriminadas por sexo y por rural
dispersa y agrupada según CNP 2001

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

151

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.2:
Población rural en las diferentes provincias discriminadas en el año 1991 y 2001

152

�Anexo 1

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda 1991 y 2001 (INDEC)
1

Porcentaje de la disminución de la población rural entre los dos censos con respecto a la población
rural existente en 1991,
2 Cantidad de mujeres rurales en el año 2001 menos la existente en 1991,
3 Porcentaje de la disminución de la cantidad de mujeres rurales entre los dos censos con respecto a la
cantidad de mujeres rurales existente en 1991,

153

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.3:
Población rural en las diferentes provincias discriminada sexo y grupos de edad

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
154

�Anexo 1

Tabla Nº 1.4:
Porcentaje de varones y mujeres en las diferentes provincias del país por grupo de
edad

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

155

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.5:
Población que asiste a algún establecimiento educacional discriminada por edad,
sexo y lugar de residencia

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

156

�Anexo 1

Tabla Nº 1.6:
Mujeres de 14 años y más discriminadas por provincia en hogares rurales y loc, de
2000 a 5000 habitantes según condición de ocupación

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
157

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.7:
Mujeres ocupadas mayores de 14 años, discriminadas por área de residencia,
provincia y condición de NBI

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
158

�Anexo 1

Tabla Nº 1.8:
Total de mujeres de 14 años y más discriminadas de áreas rurales y localidades de
2000 a 5000 habitantes según condición de ocupación en hogares con NBI

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

159

�Mujeres que trabajan la tierra

160

�Anexo 2

Anexo 2
Tabla Nº 2.1:
Nombre de los grupos según provincia. Relevamiento 2001.
PROVINCIA

NOMBRE DEL GRUPO

Buenos Aires

Vuelta de Obligado

Santa Lucía

Catamarca

Grupo de mujeres Colonia de
Valle

Mujeres Artesanas Virgen de Las Abejitas
Belén

Mujeres Dulceras La Aguada

Tía Juana

Segundo Amancay

Mujeres Agropecuarias

Unión de Mujeres
Campesinas

Mariposa

Un Mañana Mejor

Nosotras y Ellos

Mujeres La Matanza

Salto La Vieja 2

Nuevas Mujeres del
Boquerón

Pensamiento

Encarnación Siete Arboles

Alegría

Santa Catalina

Salto La Vieja

Fátima

Esperanza de Campo Roffo

Santa Rosa de Lima del
Curundú

Inmaculada

Mujeres Trabajadoras

Las Mujeres de la Unión

Mujeres de Fe

Casa de la Artesana Amuan
Ño Rucamo

Jefas de Familia

Grupo de Mujeres de Lepa

Club de Madres “Niñas de
Ayohuma”

Córdoba

La Orgánica

Huerta Amanecer

Huerta Villa Rossi

Entre Ríos

Futuro

El Reencuentro

Las Sorenitas

Cooperativa Las Lomas
Chaco

Chubut

Aldea Escolar

Las Grandes del Futuro

Pimpollos

Amanecer

Mujeres en el Campo

Ternura

Esquebito

Bendita Tu eres

América

Nueva Esperanza

Las Luchadoras

Los Claveles

La Amistad

Comunitario

Santa María

Renacer

Mujeres Campesinas del
Guajhó

Mujeres Campesinas de la
Disciplina

Esperanza
Formosa

Jujuy

Equipo de Mujeres
Campesinas

Mujeres Campesinas de Monte San Antonio
Quemado

Nuevo Amanecer

Grupo de Tejidos

Fondo Comunal de
Orosmayo

Fondo Comunal de Casa
Colorada

Suyay

Fondo Comunal de
Doncellas

Fondo Comunal de
Coyaguhoyma

Grupo de Costura de Yavi

Fondo Comunal de
Quichagua

Fondo Comunal San Juan
Misa Rumi

Asociación de Mujeres
Puneñas

Fondo Comunal de La
Intermedia

Fondo Comunal de Paicone

Asociación Civil Juntas por la
Vida

Fondo Comunal Huacalera

Fondo Comunal de
Rinconadillas

161

�Mujeres que trabajan la tierra

Fondo Comunal Arbolito
Nuevo

Fondo Comunal de
Cochinoca

Comunidad Quebradeña

AYFACO

Fondo Comunal Nueva
Pirquitas

Fondo Comunal de Cerro
Negro

Huayco Sonco

San José de Miraflores

Fondo Comunal de Coranzulí

Fondo Comunal de Lumara

Fondo Comunal de
Tambillos

Fondo Comunal de Ciénaga
de Apicone

Mujeres Hilanderas de
Chaguama

Fondo Comunal de Pueblo
Viejo

Fondo Comunal de Ciénaga
Grande

Flor del Cardón

Fondo Comunal Provincias
Argentinas

Fondo Comunal del Tolar

Fondo Comunal Santuario
Tres Pozos

Las Vicuñitas

Fondo Comunal Pumahuasi

Fondo Comunal San Francisco Fondo Comunal de Puesto
de Alparcito
del Marqués

Fondo de Queta

Fondo Comunal de Santo
Domingo

Fondo Comunal de
Cochagaste

Fondo Comunal de
Lagunillas del Farallón
Cordillera

Fondo Comunal de Casa
Colorada de Rinconada

Fondo Comunal de Aguas
Blancas

Fondo Comunal de El
Cóndor

Fondo Comunal Cusi Cusi

Fondo Comunal de Liviara

Fondo Comunal Pan de
Azúcar

Fondo Comunal Loma Blanca Fondo Comunal Chocoite
Fondo Comunal Sausalito

Fondo Comunal Cangrejillos

La Pampa

Witru‐che

Las de Puelches

La Rioja

Asociación Mujeres de
Anjullon

As. de Mujeres por una Vida
Mejor

Mendoza

CIRAMAR

Vanesa Sarmiento

Misiones

Neuquén

162

Fondo Comunal Warmi

El Pastal II

Cocinando con Carina

Animadoras Ruta 20

Chivilcoy

El Carmen I

Manantial

Santa María de Oro

Los Olmos

El Pastal

Mujeres en Marcha

La Estrella

Manos Unidas

Rosa

Unión y Tabajo

Unión y Fuerza

Con empeño

Las Marus del Futuro

Chacras del Sol

Armonía

Las Reposteras

Las Compuestas

Nueva Esperanza

El Progreso

Sub Grupo Esperanza
Fortaleza

Unión y Progreso

Esperanza Viva

Unidas Luchamos

Pinares

Grupo Florida Unión y
Progreso

Unidas Venceremos

San Isidro

Luchando para adelante

Feria Franca El Alcazar

Las Rosas

Mujeres de Alegría

Sub Grupo Sol Naciente

Unidas para vencer

Esperanza Nueva ‐ Km 48

Sub Grupo Sol Poniente

Siempre Unidas

Unidas para un Futuro Mejor

Esperanza Mujeres de San
Lorenzo

Sol Naciente

El Progreso

Feria Franca San Pedro

Damas Unidas

S.G. Damas de Fortaleza

Orden y Progreso

Mujeres Campesinas

Che Hueney

Grupo de costura de Aguada Abriendo surcos
del Sapo

�Anexo 2

Grupo Mujeres de la
Comunidad Mapuche RAMS

Mapuche ñaña

Loan Mahuida

Amulen

Centro de Capacitacion
Laboral N° 138

Artesanas Los Bollilos

Cerro Policía ʺAʺ

La Flor del sur

Amancay

Jerusalén

Miliglio Huitral

San Bartolo

Santa Rita

Mujeres Criollas de Capitán
Pa

Grupo de Mujeres de San
Isidro

La Esperanza

Asociación de Mujeres de El
Espinal

Grupo de Mujeres Wichi

Santa Rosa

Santa Teresita (El Barrial)

Guarmis Guapis

Santa Teresita (Chicoana)

La Unión para Crecer

La Esperanza

Esperanza

Nuevo Milenio

Colonia Fernández

Andacollo Arbol verde

Frutos del Quinto Cuartel

Inti Huasi

Guadalupe

Manos Doradas

Crecer

Cooperativa Sol y Frutos
Sanjuaninos

Unidas para el Progreso

San Luis

Las Pollas

La Esperanza

Santa Fe

Caminemos Juntas

La Esperanza Helveciana

Renacer

La Buena fe

Las emprendedoras

Las Obreras

El Progreso

Reflejos del sol

Rio Negro

Salta

Mujeres Artesanas de El
Barrial
San Juan

Sgo del Estero Club Colo Colo Femenino

Grupo de Mujeres de
Quimilioj

La Suerte

Club Colo Colo Femenino

Club El Puesto Femenino

Teleras de la OCCAP

Costurero de Cáritas

Club de Madres

Costurero San Juan

Taller de Cáritas

Club Lucerito

Juntas Triunfaremos

Club Estrellas Juveniles

Grupo Mujeres Campesinas
OCCAP

Grupo de Mujeres de San
Vicente

El Progreso

El porvenir

Asociación de Mujeres de
Jumial Grande

La Esperanza

Grupo de Mujeres de Bajo
Sequeira
Tucumán

As. Civil Grupo de Mujeres El El Nogalito
Sacrificio

Miskita

Valle de Trancas

Los Tunales

Comedor Ingeniero Lules

163

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 2.2:
Nombre de los grupos según provincia. Relevamiento 2006.
PROVINCIA

NOMBRE DEL GRUPO

Buenos Aires

PRO.FA.PPE Productoras Familiares del Parque Pereyra

Catamarca

Grupo de mujeres Colonia de Mujeres Artesanas Virgen de Puccara
Valle
Belén

Chaco

Chubut

Córdoba

Corrientes

Entre Ríos

164

Cooperativa Las Lomas

Tía Juana

Artesanas Belenistas

Asociación de Hilanderas y
Tejedoras Fray Mamerto
Esquiú

Verde Esperanza

Mujeres de El Quimilo

Productoras de Ancasti

Tinku Kamayu

Dulceras de Andalgalá

Mujeres Agropecuarias

Mujeres de Fe

Mujeres La Matanza

Un Mañana Mejor

Nuevas Mujeres del
Boquerón

Fátima

Salto La Vieja 2

Alegría

Mujeres Trabajadoras

Salto La Vieja

Inmaculada

Santa Rosa de Lima del
Curundú

Casa de la Artesana Amuan
Ño Rucamo

Aldea Escolar

La Esperanza

Club de Madres “Niñas de
Ayohuma”

La Amistad

Ruca Lamngnen (Casa de las
Hermanas)

Mujeres de la Aguadita

25 de Mayo

Las Mujeres

Las Vecinas

Victoria

Las Martinetas

Las Marías

Las Gaviotas

Mujeres Unidas de Cañada y
Agua de Ramón

Mujeres Organizadas de las
Pirguas

Las Cotorras

Las Dulceras

Las Luchadoras

Las Quebrachitas

Las Sureñas

Mujeres Campesinas de
Cachiyuyo

Las Hormiguitas de los
Escalones

El Duraznal

Alpargatas Yeso – K

Anahi

22 de Mayo

Grupo Colonial

Santa Lucia

Dulce Vida

Alegría

Consorcio Doña Juana

El Reencuentro

La Providencia

Cooperativa La Curtiembre

Nuestro Pan

La Nueva Esperanza de Ibira
Pita

Por un Futuro Mejor

Vivero Caa Cati

Ruta 19

Fuerza Femenina

Futuro

El Reencuentro

Nueva Esperanza

Las Grandes del Futuro

Pimpollos

La Amistad

Mujeres en el Campo

Ternura

Renacer

Bendita Tu Eres

América

Alborada

Las Luchadoras

Los Claveles

Las Marías

Comunitario

Santa María

Las Golondrinas

Esperanza

Las Sorenitas

Las Estrellas

Chaprohver

Hormiguita

Las Dalias

�Anexo 3

Maria del Rosario

Las Marías

Los Laureles

Esperanza

Primavera

Los Tosqueros

Buscando Futuro

Nueva Esperanza

Macieguita

La Costa del Tigre

Rincón del Charrua

Las Tocallas

Armonía

Sabiduría

Sembrando Futuro

El Desafío

La Unión

Esperanza

Renacidas

Sonrisas

Sol Naciente

En Acción

Maria Reina

Las Grandes del Futuro

San Nicolás

Los Triunfadores

Sin nombre (Colonia
Avigdor)

Las Mujeres

Mujeres de Colonia Nueva

Raicerito

Esperanza

El Chavito

Sobrevivir

El Amanecer de Mojones

Manos Laboriosas

Los Paraísos

Estrella Fugaz

Manos a la obra

El Trébol

Las Bonitas

Reproducir

Las Cotorras

El Progreso de Aviador

Las delicias

Productoras

Nuevo Amanecer

Rinconcito

Sagrado Corazón de Jesús

La Amistad

Los Girasoles

Nueva Esperanza de los
Tocos

Las Rosas

Mariposita

La Alegría

Las Cosecheras

Las Comadres

Progresos

El Talita

Paraje Roca

El Progreso de Mulas

Laguna Larga

Futuro Mejor

La Victoria

Los Pinares

Los Pimpollos de la Laguna

El Milagro

Equipo de Mujeres
Campesinas

Mujeres Campesinas del
Guajhó

Nuevo Amanecer

Mujeres Campesinas de
Monte Quemado

San Antonio

Mujeres Campesinas de la
Disciplina

Añaguitas

Casti

Mujeres de Ocumazo

AYFACO

Comunidad Quebradeña

Grupo de Costura de Yavi

Las Vicuñitas

Mujeres Hilanderas de
Chalguamayoc

Huayco Sonco

Clavel del Aire
Formosa

Siwanʹi
Jujuy

La Pampa

Flor del Cardón

Flor de Iro – Mujer Rural

Las de Puelches

Las Madres del Arbolito

Las Marías

Artesanas De Puelches

Alegre

Las Guapas de la Curva

Agrupación de Mujeres
Rurales Unión y Trabajo

San Pedro

Virgen del Valle

Mollaco

La Esperanza del Balde de la Regionales Añogasta
viuda

Los Hornos
La Rioja

Sagrada Familia

La Muyuna

Las Emprendedoras

Las Hermosas de la
Quebrada

Santa Rita del Quemado

165

�Mujeres que trabajan la tierra

Mendoza

Misiones

Neuquén

Santa María de Oro

Mujeres de Ugarteche

Mujeres en Marcha

Mujeres Unidas

Almit
Petrolandia

Rosa

Virgen del Rosario

Feria Franca El Alcazar

Con empeño

Primavera

Buenas Vecinas

Armonía

Mujeres Federadas
Remolinos de Aserrín
Argentinas (Gral. San Martín)

El Progreso

Unidas para Vencer

Luchando para adelante

Sub Grupo Sol Naciente

Sol Naciente

Mujeres de Alegría

Sub Grupo Sol Poniente

Damas Unidas

Esperanza Nueva ‐ Km 48

Esperanza Mujeres de San
Lorenzo

Mujeres Campesinas

Unidas para un Futuro Mejor

Feria Franca San Pedro

Protegernos

Unidas Luchamos

Orden y Progreso

El Arrozal

Siempre Unidas

SubGrupo Damas de Fortaleza Unión y Progreso

Juntos Podemos

Sub Grupo Esperanza
Fortaleza

San Isidro

Amanecer Aprendiendo

Che Hueney

Mapuche ñaña

Abriendo surcos

Caiu Folil Michi

Centro de Capacitación
Laboral N° 138

Calfu rayen zomo

Amulen

La Esperanza de la Ovejas

Suyai

El Progreso

Rayem Zomo

Traw Leain

Grupo Mujeres de la
Comunidad Mapuche RAMS
Rio Negro

Salta

166

Cerro Policía ʺAʺ

La Flor del Sur

Jerusalén

Miliglio Huitral

Primavera

Conservas Corralito

Mujeres de Miércoles

El Arroyito

Unión Vecinal Autoconsumo
2

Queme Lahuen

Neli Zona Trugken

La Unión de Coquelen

Mencué

SUMU, elaboración
comunitaria

Las Criollitas

Grupo de Mujeres Wichi

Mujeres de la Red de
Comercialización

Asociación de Mujeres de El
Espinal

Santa Ana

Por un Futuro Mejor

Las Campesinas del Norte

Buena Esperanza

La unión de Capiazuti

Grupo de Mujeres Wavawuk

Grupo de Mujeres de San
Isidro

Mejorando lo nuestro II:
luchando por nuestro
derecho

Ikira Unido

La Fortaleza

Peña Morada

Todas en Lucha

Grupo de Mujeres del Taller
de Memoria Etnica

Mejorando lo nuestro

Mujeres Solidarias

Askan

Cheiru

Fowlit

Taperigua

Mujeres Tobas

Yanderu Tumpa

La Who

Organización de las Sietes
Etnias

Kilie

Ofotas

El Nuevo Amanecer

�Anexo 3

San Juan

Flor de Liz

Mujeres de Cachi adentro
Banda Sur

Las Rosas

La Primavera

Mujeres en Unión

Welo (luna)

Mujeres Feriantes

Mejorando nuestra casa

Las Estrellas de Luz

Los Olmos

Sueños de las Mujeres

Las Margaritas

Las Amancayas

La Nueva Esperanza de la
Poma

Mujeres en Progreso

Mujeres en Acción

Las Kelloticas

El Faldeo de las Yerbas
Buenas

Las Amencayas del Abra

las Gamotas del Abra Verde

Las Rosas II

Las Maravillas

Las Manas

La Nueva Esperanza de
Amblayo

Medalla Milagrosa

Esperanza

Amanecer

Mujeres de Tomuco I

Mujeres de Tomuco II

Las Rosas de Payagastilla

Chuscha

Bueno Ventura

Mujeres del Valle Calchaquí

El Manantial

Flor de Durazno

Virgen del Carmen

Virgen del Milagro

La unión hace la fuerza

Unidas para siempre

Las Maranatas

Las Soñadoras

Las Raíces de Pasión

Las Mañas de Radio

Mujeres de Campo Lujan

La Merced

Mujeres de Chañar II

Mujeres de la Represa

San Cayetano de Matensilla

Banda Unida

Mujeres unidas de Cabrera

Sol Toldeño

El Milagro de Coronel Juan
Sola

Mejorando por el campo

La Laguna

Lhawo

Iwella

Coema

Cheiru ʺMujeres de Cheiruʺ

El Chañar de Coronel Juan
Sola

Club de Madres San Carlos

Silicua

Club de Madres de Lipeo

Mujeres Unidas del Coleto

Los Claveles del Abra de
Macoyita

Las Criollitas

Las mujeres

Club de Madres Virgen de
Lujan de El Arazay

Club de Madres de Baritu

María la Brillosa

Club de Madres Virgen del
Lujan El Abra

Club de Madres Los Toldos

Club de Madres La Frontera

Las Rosas de la OCAN

Las Amancaycas de la OCAN Santísima Trinidad de la
Misión

Las Clavelinas de Lizoite

Santa Teresita del Rodeo

Virgen del Rosario

Por una vivienda mejor

La Candelaria

Mujeres del Milagro

La Flor de los Claveles

Las Incansables

Crecer Mejor

Andacollo Árbol verde

Frutos del Quinto Cuartel

Crecer

Guadalupe

Manos Doradas

Ave Fénix

Cooperativa Sol y Frutos
Sanjuaninos

Unidas para el Progreso

La represa

Nuevo Milenio

Inti Huasi

Las Lomitas

Santa Cecilia

Las norteñas

Productoras de Esperanza

Pie de la Cuesta

Mujeres del Dique

San Roque
San Luis

Mujeres de los Baldes

167

�Mujeres que trabajan la tierra

Mujeres de Ojo de Río
Santa Fe

La Buena Fe

La Esperanza

Reflejos del Sol

Nuestras Raíces

Las Emprendedoras

Creciendo Juntas

Las Comadres

Asociación de Feriantes y
Artesanas

La Providencia
Sgo del Estero Warmis Sinchis

Tucumán

Santa Rita
Juntas Triunfaremos

La Esperanza

Club de Madres

Grupo de Mujeres de San
Vicente

Grupo de Mujeres de Colonia
Española

Club Lucerito

Asociación de Mujeres de
Jumial Grande

Grupo de Mujeres de San José

Grupo Mujeres Campesinas
OCCAP

Costurero de Cáritas

Grupo de Mujeres de Colonia
Argentina

Grupo de Mujeres de
Quimilioj

Taller de Cáritas

Grupo de Mujeres La Costa

Teleras de la OCCAP

Club Estrellas Juveniles

Grupo de Mujeres del Nuevo
Simbolar

Costurero San Juan

El Progreso

Tejiendo la Vida

Las Arañitas

Ashpa Paraiko (Por la Tierra) Sin nombre (Localidad
Yanacón)

Virgen del Rosario

Renacer

Unidas para Vivir

As. Civil Grupo de Mujeres El Miskita
Sacrificio

Los Tunales

Ropero Comunitario ʺLa
Soledadʺ

Kusi Sonko

Mujeres de la Chilca

La Cascada

Maria Auxiliadora

Mujeres en Marcha

Cuesta la Chilca

Pacará

San Lucas

Las Crespinas

Granja Oran

Las Bulacio

Plumitas

San Cayetano de Acheral

La Rueca

Milagro Sur

Sin nombre (Tafi del Valle)

Adobe

Sin nombre (EL Bañado – Tafi Taller la Esperanza
del Valle)

168

Don Pepe y sus productores

�Anexo 3

Anexo 3
Conclusiones del Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas
y Aborígenes “Aquí estamos y queremos ser escuchadas”
En la ciudad de Buenos Aires entre los días 15 y 17 de octubre de
2003, se reunieron 400 mujeres provenientes de las 23 provincias del país
con el objetivo de intercambiar experiencias y por sobre todo hacer
escuchar su voz silenciada, ante los sectores de decisión. “Se busca
incorporar la problemática de la mujer rural en la agenda pública, analizando las
distintas realidades locales y provinciales, los avances y los obstáculos en el
proceso de desarrollo rural. A su vez contribuir a la visibilidad de las mujeres
campesinas. En tanto sujetos sociales y políticos activos poseen potencialidades y
capacidades para contribuir al diseño y ejecución de políticas dirigidas al sector,
desde el marco del desarrollo rural sustentable”.
Este encuentro fue organizado por la red Trama, que está
conformada por instituciones y personas que acompañan a mujeres
campesinas y aborígenes en procesos de desarrollo desde una
perspectiva integral. La red está coordinada por el Proyecto Mujer
Campesina de la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación. Esa
coordinación le da un carácter especial por que sí bien se trabaja en
forma paralela en varias áreas como en salud, educación, producción,
etc., el marco de esas acciones es necesariamente el del Desarrollo Rural.
Un desarrollo rural que puede tener muchos calificativos, pero se resume
en mejorar la calidad de vida de las personas que viven, trabajan y
producen en áreas rurales. Un desarrollo rural para el cual la acción del
Estado es ineludible. Un desarrollo que, además de proyectos
focalizados, incluya políticas con equidad de género, que abarquen al
conjunto de las mujeres y varones que viven en áreas rurales.
Este Encuentro surge como resultado y demanda de más de
trescientos grupos conformados exclusivamente por mujeres en el
campo, que con el apoyo de diversas instituciones y programas
gubernamentales y no gubernamentales han promovido su
protagonismo y estimulado su organización. Esto significa que las
cuatrocientas delegadas presentes en el encuentro representan alrededor
de 600.000 mujeres campesinas de la Argentina.

169

�Mujeres que trabajan la tierra

Para arribar a esta instancia, se han realizado reuniones de los
grupos en el espacio local, reuniones zonales, encuentros provinciales y
regionales en los cuales las mujeres comenzaron a debatir sobre sus
problemáticas específicas, confluyendo en la decisión de concurrir a la
Ciudad de Buenos Aires para encontrarse. Un encuentro para
intercambiar, debatir y hacerse presentes allí donde se toman las
decisiones que definen las políticas públicas de la Nación Argentina.
Los temas que se trataron en este Encuentro abarcan los principales
problemas del sector: el acceso a la tierra, el acceso a la salud pública de
calidad, la educación, medioambiente, producción, trabajo, identidad,
vida cotidiana y los derechos de las mujeres.
A continuación se presentan las conclusiones de las propuestas
trabajadas en los talleres integrados exclusivamente por las mujeres
participantes del encuentro.
“Lo proponemos desde la dignidad de los derechos y no desde la lástima”.

Salud
1. Educación para la salud, teniendo en cuenta la necesidad de la gente
con lenguaje sencillo y claro en escuelas, iglesias y comunidades en
forma gratuita y continua a través de talleres, charlas y mensajes en
los medios de comunicación.
2. Educación sexual para padres, madres, adolescentes y niños en:
sexualidad, incesto, abuso sexual, menopausia, enfermedades de
transmisión sexual, anticoncepción.
3. Que haya en el campo centros de salud que cuenten con personal
suficientemente capacitado durante las 24 horas, medicamentos,
antídotos (sueros antiofídicos) equipamientos, alimentos para los
internados y acompañantes, medios de traslado y comunicación.
4. Que la atención médica, estudios y análisis de alta complejidad,
medicamentos en los hospitales sean gratuitos y se dé prioridad a los
campesinos en los turnos.
5. Mejoramiento en caminos, comunicación y transporte.
6. Prevención en droga, alcoholismo y tabaquismo.
7. Que se hagan campañas de prevención sobre Chagas, controles y
desinfección de viviendas.
8. Que las mujeres que sufren violencias sean escuchadas. Que se les
brinde el apoyo que necesitan por parte del personal especializado
en la policía, centros de salud y la justicia. QUE SE HAGA JUSTICIA.

170

�Anexo 3

9. Buen trato, con respeto y sin discriminación a las mujeres, en especial
en maternidad.
10. Que se elaboren y se hagan cumplir leyes que protejan los recursos
naturales (plantas medicinales).
11. Que se aplique el programa de Salud Reproductiva en áreas rurales.
12. Que el gobierno apoye, promocione y defienda la producción y
consumo de alimentos orgánicos.
13. Que se haga un verdadero relevamiento de la desnutrición materno –
infantil, que se entreguen leche y alimentos en cantidad suficiente y
capacitación a las madres y seguimiento a los niños.
14. Plan alimentario para ancianos.
15. Que la Salud no tenga color político.
16. Que haya atención especial a los discapacitados.
17. Que haya atención odontológica y no sea sólo de extracción.
18. Capacitación en primeros auxilios.
19. Reconocimiento y capacitación de parteras tradicionales.
20. Que las familias tengan agua potable.
21. Informar, investigar y capacitar sobre medicina casera.
22. Que el Estado financie los diagnósticos y tratamientos de los casos de
intoxicación cuando las grandes empresas fumigan con agrotóxicos.
23. Que las guardias médicas se realicen en el Hospital y no en la casa
del médico.
24. Solicitamos una ley en la cual tengamos participación los interesados
que garantice: a) que las mujeres pequeñas productoras campesinas
y aborígenes tengan una buena salud publica y que tanto el trabajo
domestico y del campo sea tomado en cuenta en la obtención de un
seguro de vida, jubilación y sepelio. Que se apoye mediante una
pensión a discapacitados.

Educación
1. Que las instituciones educativas respondan a las demandas de la
comunidad (ejemplo: partir de la cultura de cada comunidad,
capacitar a los estudiantes para producir en su comunidad y
mejorarla).
2. Que los Estados provinciales contemplen los recursos que garanticen
la implementación efectiva de la EGB rural.
3. Que se legisle la obligatoriedad del nivel polimodal en todo el país.
4. Que se mejore la calidad de la educación rural (control de gestión de
directores, supervisores y de la comunidad). Que el Estado garantice
171

�Mujeres que trabajan la tierra

5.

6.
7.
8.
9.
10.
11.

12.
13.
14.
15.
16.
17.

la capacitación permanente de los docentes, que los docentes
promuevan el uso de los libros y que las bibliotecas estén abiertas a
la comunidad).
Que se amplíe el programa de becas especiales para zonas rurales,
teniendo en cuenta la condición social, el compromiso del alumno y
de la institución.
Que sean sancionados los docentes que abusan de nuestros hijos/as
ya que si son trasladados vuelven a hacer lo mismo.
Que haya en la comunidad talleres para las madres dónde se les
enseñe educación sexual para que ellas puedan transmitir a sus hijas.
Que los talleres de capacitación para la mujer tengan validez. O sea
que se los legalice para tener constancia de esa capacitación.
La educación es obligatoria, pero que sea gratuita, por que es un
derecho.
Los oficios, como gastronomía, entre tantos otros, que se dicten en las
Universidades y que sean gratuitos.
Que en las becas que llegan a los hijos de los productores no se mire
tanto el puntaje de los alumnos sino la situación económica (es por
que los alumnos tiene mala base desde los primeros pasos de la
escuela)
Que cuando los alumnos terminen el ciclo primario terminen con un
oficio.
Que se restablezcan los planes de alfabetización de adultos.
Que las becas de estudio no se entreguen con favoritismo político.
Que los maestros bilingües no trabajen en negro.
Maestros bilingües, que enseñen sobre culturas originarias para que
los chicos no se avergüencen.
Control de las faltas de los docentes y licencias.

Tierra
1. Ley de reforma agraria desde las necesidades y con la participación
indígena y campesina.
2. Excención de cargas impositivas y o tasas diferenciadas a los
campesinos (precedente jurídico: ley 23312 indígena)
3. Financiamiento flexible y accesible para favorecer la producción para
campesinos e indígenas.
4. Reglamentar la extracción de recursos naturales. Participar en
políticas públicas que afectan nuestro territorio, generando
mecanismos de consultas ante emprendimientos varios (represas,
172

�Anexo 3

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6.
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11.

12.
13.
14.

15.
16.

17.

minas, forestales, etc.). Detener el avance de la siembra de cultivos
genéticamente alterados, con el uso de herbicidas que contaminan el
suelo, el aire y el agua causando enfermedades y muertes.
Política de titulación de tierras, saneamiento de títulos. Frenar la
extranjerización de la tierra. Que la distribución de la tierra sea
acorde a las posibilidades de cada familia o región, sin favoritismos
partidarios. Frenar todo intento de desalojo y atropellos a
campesinos y aborígenes, en caso de familias desalojadas que el
gobierno se haga cargo de devolverle la tierra.
Para los campesinos que no tienen tierra: loteo de tierras fiscales con
crédito blando a largo plazo.
Que el Estado financie la mensura y otros gastos de titulación.
Que haya una ley de alquiler de tierras que contemple costo y
duración.
Investigar la entrega y venta de títulos de tierra y las condiciones en
que se hicieron.
Exigirle a las instituciones y programas nacionales y provinciales
(INTA; PSA; INAI) que trabajen con los campesinos y comunidades
indígenas que se comprometan e involucren de manera directa en la
demanda por los derechos a la tierra.
Políticas agropecuarias nacionales para mejorar la producción de los
pequeños productores y aborígenes, Planes de vivienda rurales,
capacitación y difusión sobre el derecho a la tierra y derechos
humanos en general (Desarrollo sustentable)
Acceso al agua y a las herramientas, reglamentación de los recursos
hídricos
Continuidad de los programas de apoyo a los pequeños productores.
Que las provincias cumplen lo previsto en la constitución nacional y
convenios internacionales sobre derechos indígenas (convenio 169 de
la OIT, convenio sobre biodiversidad).
Mejorar los mecanismos de control que regulan y norman la creación
de cooperativas de producción y trabajo.
Para las organizaciones: Buscar información en los organismos que
corresponda sobre al situación legal de las tierras. Acuerdos
comunitarios en la zona avalados por las autoridades para hacer
cumplir los accesos al agua y pastoreo. Hacer un documento firmado
por las autoridades que reconozca los derechos de los pequeños
productores: recuperar, ocupar, producir y resistir para reafirmar
nuestro derecho a la tierra.
Crear una coordinadora nacional de mujeres campesinas e indígenas.
173

�Mujeres que trabajan la tierra

Identidad y vida cotidiana
1.
2.
3.

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5.
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13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.

174

Políticas de desarrollo rural claras para las campesinas y con
financiamiento.
Programas de capacitación para conocer los derechos de las mujeres
rurales, que lleguen a los hombres también.
Que sigan haciendo los encuentros de mujeres rurales, ya que son
nuestros espacios para aprender juntas, no son gastos sino
inversiones.
Que haya capacitaciones remuneradas para la mujer, a través del
salario caído.
Planes jefes de hogar que contemple capacitaciones en lo rural para
que nos quedemos en el lugar de origen.
Que se amplíe el cupo de mujeres dirigentes en los espacios de
dirigencia política.
Reclamamos una jueza (mujer) defensora de la mujer.
Que se trate y se promulgue la ley de salud sexual y reproductiva en
todas las provincias.
Que exista una ley para que en los hospitales públicos se haga el adn
sin cargo para definir la identidad.
Respeto a nuestra identidad aborigen.
Que se revea la ley federal de educación porque destruye a los niños
del campo.
Que haya igualdad de oportunidad y calidad educativa para los
chicos del campo y de la ciudad.
Mas horas de clase bilingüe en idiomas étnicos.
Pensión para mujeres rurales (50 años) agilización de jubilaciones y
pensiones.
Programas de capacitación para personas de la justicia policial y
hospitales.
Capacitaciones en planificación familiar y salud reproductiva.
Necesitamos albergues donde ir a quedarse o a consultar cuando
somos violadas, golpeadas y amenazadas por el hombre.
Que las autoridades provinciales declaren nuestros productos de
interés.
Mayor capacitación en temas y problemas que tenemos nosotras
como mujeres.
Que los medios de comunicación (escritos, orales y televisivos) no
agredan a las mujeres y no sean groseros con nosotras.

�Anexo 3

21. Que dediquen espacios a las mujeres rurales (costumbres, trabajo,
producción) y sean un nexo para llegar a otros ámbitos (por ejemplo
gobierno).
22. Que desde todos los ámbitos se informe y difunda la historia, las
luchas y los derechos de las mujeres, los decretos, leyes,
convenciones, tratados, (provinciales, nacionales e internacionales)
que nos benefician a todas las mujeres.
23. Que se elaboren y distribuyan cartillas y folletos sobre los derechos
de las mujeres que lleguen a nosotras.
24. Viviendas dignas, de acuerdo a las necesidades de nuestra familia,
con agua potable, electricidad y servicios públicos (transporte,
teléfono, posta sanitaria, escuelas).
25. Atención rápida y eficaz en los casos de violencia doméstica, abuso
sexual y violación.
26. Créditos blandos para el agro, por ejemplo valor producto.
27. Control del medio ambiente por parte de los organismos
correspondientes: uso de plaguicidas, tendidos eléctricos,
contaminación de caudales, etc.
28. Tiempo y espacios de recreación, descanso, comunicación y
participación comunitaria.
29. Que una representante campesina elegida por nosotras sea
reconocida por cada provincia y la nación y sea escuchada por las
autoridades para que pueda informar sobre nuestra realidad, qué
está pasando, cómo funcionan las cosas y además verifique que los
pedidos se lleven a cabo.
30. Que se promueva la participación de las mujeres campesinas y
aborígenes en los espacios comunitarios y públicos, respetando la
igualdad de oportunidades para mujeres y varones.
31. Que se apoye, desde las técnicas, a las mujeres rurales y a las mujeres
de las zonas marginales de la ciudad.
32. No a la pobreza que produce prostitución y nos lleva a las mujeres a
vender a nuestros hijos.
33. Exigir a los empresarios que hacen ropa que fabriquen las
vestimentas típicas.

Producción, trabajo y medio ambiente
1. Dar continuidad, ampliación y mejoramiento a los programas pero el
estado junto con las mujeres campesinas y aborígenes planifiquen

175

�Mujeres que trabajan la tierra

2.

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10.
11.
12.
13.
14.

176

por ciclos la producción, comercialización, capacitación y asistencia
técnica recuperando y revalorizando la cultura.
Que el Estado garantice en base a lo estipulado los recursos
necesarios (créditos blandos, fondos rotatorios, donaciones o
reconocimiento por desastre climático) para llevarlos a la practica.
Que haya legislación especial que contemple la producción y
comercialización de los pequeños productores y en especial de
nosotras, mujeres campesinas y aborígenes.
Que se de continuidad a los programas nacionales y provinciales
orientados al sector rural y que se enmarquen en una política de
desarrollo rural.
Que no se cambie dinero por hambre.
Que se respete el medio ambiente como lo hacemos los pequeños
productores.
Que se controle el uso de agroquímicos y agrotóxicos.
No a los transgénicos.
No a la depredación de los peces y la fauna.
No a la construcción de grandes represas.
Que desde los organismos públicos se nos informe sobre las
gestiones de gobierno (ALCA, Mercosur) y sobre nuestros derechos.
Que se generalice que las mujeres rurales que tienen planes puedan
cumplirlos en sus propios predios.
Que se respeten los precios de los productos de pequeños
productores.
Que haya exención impositiva para los artesanos pequeños.

�Anexo 3

177

�Mujeres que trabajan la tierra

178

�</text>
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Canevari, C.&#13;
Tasso, A.</text>
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                    <text>RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN dE pROBLEMAS DE TIERRA DE LOS aGRICULTORES FAMILIARES EN LA ARGENTINA

Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios PROINDER

u RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN
DE PROBLEMAS DE TIERRA
DE LOS AGRICULTORES FAMILIARES
EN LA ARGENTINA

�u RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN
DE PROBLEMAS DE TIERRA
DE LOS AGRICULTORES FAMILIARES
EN LA ARGENTINA

�Relevamiento y sistematización de problemas de tierra de los agricultores
familiares en la Argentina / Andrea Gigena... [et.al.] ; dirigido por Karina Bidaseca.
1a ed. Buenos Aires: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación,
2013. 96 p.; 30 x 21 cm.
ISBN 978-987-1873-12-8
1. Agricultura Familiar. 2. Desarrollo Rural. 3. Conflictos Sociales. I. Gigena,
Andrea II. Bidaseca, Karina, dir.
CDD 338.1
Fecha de catalogación: 17/01/2013

ISBN: 978-987-1873-12-8
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar.
Subsecretaría de Agricultura Familiar.
PROINDER, Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores
Agropecuarios.
Av. Paseo Colón 982 - 2. Piso Ofic. 226- Ciudad Autónoma de
Buenos Aires.
1a Edición.
Cantidad de ejemplares: 1.000 - Abril 2013
Impreso en Buenos Aires
Está permitida la reproducción parcial ó total con mención de la
fuente.
Distribución gratuita.
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva
responsabilidad de las/los autoras/es y pueden no coincidir con
las de la institución.

�Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios PROINDER
Serie Estudios e Investigaciones N° 32

u RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN
DE PROBLEMAS DE TIERRA
DE LOS AGRICULTORES FAMILIARES
EN LA ARGENTINA
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar

• Karina Bidaseca (Directora)
• Andrea Gigena
• Florencia Gómez
• Ana Mariel Weinstock
• Enrique Oyharzábal
• Daniel Otal

Buenos Aires, 2013

�Prólogo
La generación de políticas de Estado acordes al sector de la agricultura familiar no puede llevarse adelante
sin un conocimiento concreto del entramado socio-productivo real de nuestro campo. Entre otros elementos
relevantes, pese a que la tierra ha sido eje de discusión desde inicios del siglo XIX, el desconocimiento
de las situaciones dominial y catastral no es un hecho fortuito. Es producto de una acción deliberada
y consciente que permite el acaparamiento de tierras en pocas manos. No es menor que recién el 22
de diciembre del 2011 -bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner-, se haya sancionado la Ley
26.737, llamada Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de
las Tierras Rurales. A más de 200 años de la Revolución, recién hoy estamos realizando un relevamiento de
la propiedad de la tierra que busca poner un freno a las especulaciones financieras internacionales sobre
las tierras nacionales.
Actualmente, se estima en 250.000 las unidades productivas en la Argentina, con una población rural
campesina reducida a un porcentaje de tan sólo 5% del total nacional. Comparado con otras regiones
en Latinoamérica, Argentina se encuentra fuertemente regazada del resto –como por ejemplo con Brasil,
Ecuador, Bolivia, entre otros-. En parte, las causas del despoblamiento rural y la baja presencia de
productores familiares responden a una raigambre histórica y por expresión de una dinámica poblacional
característica de los actuales territorios argentinos. De por sí, el poblamiento de nuestro territorio era
reducido si se lo comparaba con las zonas del Alto Perú. Pero a ello se le suma dos procesos a tener
en cuenta. Por un lado, el acaparamiento de tierras producto de la expansión lanar, y por el otro, el
exterminio de las comunidades indígenas como así también de las montoneras campesinas que resistían
los desalojos. Las tierras nacionales fueron repartidas entre generales, militares y hacendados, negando
cualquier tipo de reforma agraria y sentenciando a las poblaciones rurales. Desde la década de los ’70 y de
la mano con la dictadura militar, el avance del agronegocio y la siembra directa funciona como un golpe de
gracia para los campesinos, al no ser acompañado de un proyecto de complementariedad y convivencia
con el modelo de la agricultura familiar.
Los objetivos de la Subsecretaría han sido claramente definidos desde el inicio de la gestión. Una nación
justa, libre y soberana sólo puede construirse en la medida en que desarrolle la soberanía alimentaria local y
regional. Ello implica el reemplazo de las importaciones alimentarias como también la reducción de costos
de logística y, en consecuencia, un incremento en la producción nacional. Todas ellas, políticas que van en
sintonía con el modelo que pretendemos institucionalizar y profundizar, el cual no pretende competir con
el agronegocio, sino convivir con él.
Ahora bien, la soberanía alimentaria no es posible de ser lograda si no tenemos una política ofensiva de la
tierra y del agua. La recuperación del territorio rural y su consecuente poblamiento efectivo son condiciones
necesarias para dicha meta. Desgraciadamente, es habitual que nos enteremos diariamente de nuevos
conflictos violentos que muchas veces terminan con la muerte de compañeros productores. Los desalojos
y el desarraigo de las familias productoras tienen como resultado una urbanización no planificada que
resulta indigna para nuestros conciudadanos. Es decir, no se trata sólo de resolver el problema de los
250.000 campesinos que habitan hoy en el campo, ni alcanza con titular la tierra que reclaman, sino que

4

�se trata de pensar en una fuerte política de colonización y vuelta al campo. Ningún país que defiende su
soberanía puede abandonar su territorio. Hoy contamos con 250.000, y el desafío es llegar al millón de
campesinos.
En cuanto a la presente edición propiamente dicha, este estudio identifica a más de 60.000 familias
con complicaciones de dominio sobre las tierras que trabajan. Por esto resulta un aporte significativo
en el camino de conocer en profundidad todos los aspectos del problema: identificar familias afectadas,
superficies involucradas, tipos, localizaciones, características y urgencias de las dificultades de tierra
existentes en el país para, desde allí, pensar las soluciones adecuadas. Si bien el relevamiento tiene una
cobertura geográfica amplia, sabemos que es incompleta y que será necesario actualizarlo a la luz de los
acontecimientos. En cada provincia y localidad las organizaciones campesinas y los técnicos habrán de
seguir trabajando para armar un mapa que permita identificar los conflictos para avanzar en los problemas
existentes.
Por todo lo dicho, el presente libro cobra un valor inestimable para la gestión y generación de políticas de
Estado que generen justicia social, soberanía alimentaria e independencia económica.

Emilio Pérsico
Subsecretario de Agricultura Familiar

5

�Agradecimientos

• A Jorge Neme y a Guillermo Martini.
• A las autoridades y colegas del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de
San Martín: Alejandro Grimson, Abel González, Ana Castellani y Sebastián Pereyra. A las secretarias
por su colaboración: Melina Fischer y Laura Spiatta. Adrián Iulita, responsable de los mapas geo
referenciales. Ariel Lucarini quien colaboró en la construcción de la tipología y la base de datos.
• Al Equipo Junior que colaboró en las tareas de sistematización: Sergio Kaminker, Micaela González,
Daniela Savid.
• A las relevadoras y relevadores de las provincias: Lucrecia Gil Villanueva y Luis Ger, Santiago del Estero
y Catamarca. Elio Quevedo, Misiones. Brígida Baeza, Santa Cruz. María Eva Salazar, Córdoba. Norma
Naharro y Marcela Álvarez, Salta. Nora Patricia Guajardo y Mariela Luna, San Juan. Nadia Finck,
Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur. Silvia Ríos, Corrientes. José Massoni, Entre Ríos. Rubén
Riccardiello, La Rioja. Guadalupe Alegre, Buenos Aires. Agustín Pedro Juez Pérez, Tucumán. Alejandro
Gelfuso, Santa Fe. Nicolás Avellaneda, San Luis. Leonardo Miranda y Federico Caballero, Mendoza.
Ofelia Antoniow y a la REDAF, Chaco y Formosa. Ana Mariel Weinstock, Chubut. Movimiento Malut, La
Pampa. Daniel Otal, Río Negro. Luis Ayala, Neuquén, Enrique Oyharzabal, Jujuy.
• A Alberto Chiavarino. A Oscar Mathot. A Sandro Sassatelli.
• A los delegados y equipos de las Delegaciones Provinciales de la Subsecretaría de Agricultura
Familiar en especial: Ricardo Roodschild, Claudio Tessini, Adrián Rojo, Hector Lipshitz, David Rosso,
Fernanda Fiorani. Benjamín Leiva, Cristina Sanz. Carlos Irasola, Emilio Brarda, Lucas Aguilera,
Guillermo Ander Egg, Gustavo Delgado, Jorge Sartor.
• A Osvaldo González, José Luis Vallejo. Gerardo Martinez. A Eduardo Polcan.
• A Rubén Pascolini y su Equipo de la Comisión de Tierras Padre Mugica.
• A Miguel Barreda del IPAF. A Ingrid Kaufmann del INTA Baradero.
• A la Coordinación del Área de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de
Agricultura por el apoyo logístico en el Relevamiento.
• Al Equipo Nacional de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, en especial a Inés Scarano, Javier
Muchiut,Gonzalo Stordeur, Mariano Saenz, Anahí Lindstrom, Ariel Lopez. Irupé Soler, Carina Cardozo,
Liliana Leo Medina, Jorge Grill, Otto Wester, Victor Mazacote, Luis Ayala Olazábal, Ramón Enriquez.
• A Verónica Chaina. A Edgardo Manosalva. A Milton Sabio. A Carlos Fernandez Articó. A Cristian
Hendrickse. A. Carlos Frias. A Javier Scheines. A Miguel Mele. A Leandro Suar. Luciana Soumoulou.
• Al Daniel Slutzky, Pedro Tsakoumagkos, Carla Grãs, Guillermo Neiman, Carlos Cowan Ros- Leticia
Virosta- Matías Bergel- María del Carmen Quiroga- Vilma Busca, Juan Pablo Iurman, Fabiana Brizzio
y a toda/os quienes estuvieron presentes en el Taller de convalidación de los resultados llevado a
cabo el 27 de junio de 2011 en la Ciudad de Buenos Aires.
• A la Diputada Provincial Nélida Solorza. A María Farias. A Graciela Banegas. Victor Turquet. A
Araceli Viñas.
• Al Foro Nacional de la Agricultura Familiar, y a los Foros Provinciales.
• En especial a las organizaciones rurales, campesinas e indígenas.

6

�Listado de instituciones participantes

• ANDHES (ONG, Abogados y Abogadas del
Noroeste Argentino en Derechos Humanos y
Estudios Sociales)
• Asociación de Productores del Chaco Salteño
• Comisión de Participación Indígena de la
provincia de Jujuy, especialmente del Pueblo
Kolla y Atacama
• Comité de Emergencia, Santiago del Estero
• Comunidad Diaguita Cacan, Santiago del
Estero
• Defensoría Pública de Trelew, Chubut (Defensor
de los Derechos Económicos, Sociales y
Culturales)

• Movimiento de Apoyo en la Lucha por la Tierra
(MALUT), La Pampa
• Movimiento Giros Rosario
• Movimiento Nacional Campesino Indígena
• Movimiento Octubres
• Observatorio de Derechos de las Comunidades
Campesinas de la Secretaría de Derechos
Humanos, Santiago del Estero
• Organización de Campesinos de Copo, Alberdi
y Pellegrini (OCCAP), Santiago del Estero
• Red Habitar Argentina.
• Red Puna (Jujuy)

• Diputados provinciales: Nelly Sollorza (Santiago
del Estero)

• Red Agroforestal del Chaco Argentino (REDAF)

• El Ceibal Asociación Civil

• Secretaría de Medio Ambiente, Córdoba

• ENDEPA, Comisión de asesoría jurídica

• Subsecretaría de Agricultura Familiar y sus
Delegaciones Provinciales

• EPADHES (Equipo de Abogados y Abogadas
en Derechos Humanos y Estudios Sociales)
• FONAF (Foro Nacional de la Agricultura Familiar)

• Registro de Poseedores de Santiago del Estero

• Unión de Pequeños Productores Chaqueños
(UnPeproch), Chaco

• Frente Nacional Campesino Indígena
• Fundación Plurales
• Grupo de Voluntarios de la Universidad Católica
de Córdoba
• Grupo Jurídico de Acceso a la Tierra (Chubut)
• Mesa de Tierras de Figueroa, Santiago del
Estero
• Mesa de Tierras de Ojo de Agua, Santiago del
Estero
• Movimiento Agrario de Misiones
• Movimiento Campesino Indígena (Jujuy)
• Movimiento Campesino Santiago del Estero
(MoCaSe)

7

�Índice
Resumen ejecutivo................................................................................................. 10

u Capítulo 1
Problemas de tierra de los agricultores familiares........................................ 12
1.1 Objetivos, alcances y limitaciones de los resultados del relevamiento.................. 12
1.2 Los problemas relevados: distribución geográfica,
superficie y familias afectadas............................................................................ 14
1.3 Condición jurídica de los agricultores familiares y situación de dominio
de las tierras..................................................................................................... 18
1.4 Causas (origen, razones) de los problemas relevados......................................... 22
1.5 Judicialización de los problemas de tierra, órdenes de desalojo, amenazas......... 24
1.6 Acompañamiento legal e institucional de las familias afectadas........................... 31
1.7 Accesibilidad y comunicación de las tierras con problemas................................. 35
1.8 Análisis particularizado de algunas situaciones /problemas................................. 37
(i) Poseedores..................................................................................................... 37
(ii) Indígenas....................................................................................................... 45

u Capítulo 2
Marco histórico para la interpretación de los problemas de tierra
de los agricultores familiares............................................................................ 48
2.1 Cambios productivos y su influencia en los problemas de tierra........................... 47
2.2 Estructura social agraria y vulnerabilidad en la tenencia de la tierra...................... 53

u Capítulo 3
Marco legal.......................................................................................................... 57
3.1 Consideraciones generales acerca de las normas que refieren a la cuestión
de la tierra en la República Argentina................................................................. 57

�3.2 Constitución Nacional........................................................................................ 57
3.3 Legislación Nacional.......................................................................................... 60
3.4 La cuestión indígena en el derecho argentino..................................................... 67
3.5 Legislación y políticas provinciales que atenúan o incrementan
la conflictividad de la tierra................................................................................. 72

u Capítulo 4
Conclusiones....................................................................................................... 74
Anexo / Cuestionario ............................................................................................. 78
Bibliografía . ............................................................................................................ 89

9

�Resumen ejecutivo
Este estudio tiene como objetivo identificar, relevar y sistematizar problemas vinculados al acceso,
tenencia (garantía de la tenencia actual y regularización dominial) y distribución de la tierra, así como
los conflictos que ellos generan. La finalidad perseguida es ofrecer información necesaria a técnicos y
decisores políticos para establecer líneas de intervención en la materia.
El estudio incluyó un relevamiento de campo que permitió registrar un total de 857 situaciones problema
en todo el país, abarcando una superficie del territorio nacional del orden de 9.293.233,80 hectáreas
que afectan a 63.843 familias de agricultores familiares.
Al considerar la distribución por regiones geográficas de las situaciones problema se observa que el
NOA concentra la mayor cantidad de casos (28,2%) y le siguen en importancia, Patagonia (21,1%),
NEA (19,8%), Centro (19,1%) y Cuyo (11,7%).
Si se atiende al tiempo de vigencia de los problemas identificados, se observa que el 33,5% tienen
20 años o más de antigüedad, el 43,1% entre 1 y 9 años y el 20,9% entre 10 y 19 años. Esto podría
atribuirse al impacto sobre la estructura agraria y los agricultores familiares de los cambios en el uso
productivo de la tierra y la expansión de la frontera agropecuaria.
Si atendemos a condición jurídica de los agricultores familiares involucrados en situaciones
problemáticas, se observa que:
• En el 87,6% de los problemas se registran poseedores;
• en el 8,5%, propietarios;
• en el 4%, tenedores.
El 77,6% de los poseedores tienen más de 20 años de posesión, es decir que cumplen con el lapso
de tiempo establecido por la usucapión para pedir al Estado el reconocimiento de sus derechos
posesorios. En tanto un 87% afirma la existencia de límites claros de la posesión y, de ellos, el 60,9%
no cuenta con mensuras de las tierras que poseen.
La condición de dominio de las tierras afectadas arroja que los problemas relevados se encuentran:
• En tierras privadas, 49%,
• en tierras fiscales (provinciales, municipales y nacionales, en ese orden de importancia), 34%;
• en tierras mixtas privadas y fiscales, 17%.
Respecto de las razones que originan las situaciones problema de tierra entre los agricultores familiares,
se identifican para todo el país las siguientes:
a) Títulos incompletos e inexistencia de títulos (18,25%)
b) Usurpación de tierras campesinas e indígenas (8,95%)
c) Despojo (8,15%)
d) Pedido de reconocimiento de territorio indígena (7,89%);

10

�e) Falta de tierra; problemas relacionados con territorios fiscales a nivel provincial; fraude y; falta de
información (6,57%, 6,39%, 6,13% y 6,8% respectivamente).
f) Otros (9,17%)
Un dato importante que arroja este estudio, a nivel general, es que los recursos para los costos de
todos los procesos (judiciales y no judiciales) que generan las problemáticas de tierras son aportados
mayormente por las propias comunidades y le siguen en segundo lugar, las organizaciones de base
(campesinas, indígenas, etc.). Así queda plasmado en el índice de jerarquización de aportantes que
se construyó.
Además de los resultados del relevamiento, el estudio ofrece un marco histórico y un marco legal para
interpretar los problemas identificados.

11

�u Capítulo 1
Problemas de tierras de los agricultores familiares

1.1 Objetivos, alcances y limitaciones de los resultados del relevamiento

Este capítulo está dedicado a analizar los problemas de tierras que afectan a los agricultores
familiares en la República Argentina. La Agricultura Familiar es vista como un conjunto heterogéneo
de productores y sus familias (entre ellos los campesinos en su concepción clásica) que intervienen
en forma directa en la producción –aportando el trabajo físico y la gestión productiva–. La mayor
parte de los mismos no contratan trabajadores asalariados permanentes ajenos a la familia y, sólo un
grupo reducido, contratan una o dos personas; cuentan con limitaciones de tierra, capital y tecnología
(Tsakoumagko et al, 2000; Obschatko, Foti y Román (2007, Obschatko, 2009) Esta definición es
complementada con la propuesta por el FONAF (Foro Nacional de la Agricultura Familiar), quién la
conceptualiza como “... una “forma de vida” y una cuestión cultural, que tiene como principal
objetivo la “reproducción social de la familia en condiciones dignas”, donde la gestión de la
unidad productiva y las inversiones en ella realizadas es hecha por individuos que mantienen entre sí
lazos de familia, la mayor parte del trabajo es aportada por los miembros de la familia, la propiedad
de los medios de producción (aunque no siempre de la tierra) pertenece a la familia, y es en su interior
que se realiza la transmisión de valores, prácticas y experiencias” (FoNAF, 2006:4).

Si como afirma el FoNAF, la Agricultura Familiar es una forma de vida basada en el núcleo familiar y en
la concepción social de la tierra, los pueblos indígenas no podrían quedar afuera de esta categoría.
Su cosmovisión ancestral les permite tener una concepción holística e integrada de la realidad laboral,
ambiental y emocional que se expresa en la frase de “la tierra no nos pertenece a nosotros sino que
nosotros pertenecemos a ella”. Por supuesto, incluirlos dentro de la categoría de la Agricultura Familiar
no implica, bajo ningún concepto, borrar sus especificidades identitaria. En el caso particular de estos
pueblos, otro concepto que se introduce es el de Comunidad, entendida como el conjunto de familias
que se reconozcan como tales por el hecho de descender de poblaciones que habitaban el territorio
nacional en la época de la conquista o colonización.
Este capítulo se elaboró con los datos generados a partir de la instrumentación de un cuestionario
aplicado a informantes claves: organizaciones sociales, campesinas e indígenas, instituciones
públicas, abogados, etc. (ver listado de Instituciones participantes) cuyo diseño se encuentra en el
Anexo Metodológico (ANEXO I).
En el relevamiento, la unidad de análisis es el problema de tierras. En ese sentido es que se completó
un cuestionario por cada problema identificado, controlando que el mismo se registre sólo una vez,
aún cuando fuera reconocido como tal por más de un informante.

12

�Son PROBLEMAS DE TIERRA
Aquellos que aquejan a un colectivo1 de hogares de agricultores familiares que territorialmente ocurran
en espacios rurales –o bien periurbanos–, cuando cumplan todas o algunas de estas condiciones:
• Precariedad en la tenencia de la tierra (falta de títulos, problemas en el acceso, ocupación,
sucesiones indivisas, entre otros)
• Conflictos manifiestos (desalojo, por ej.) y no manifiestos, judicializados y no judicializados.
La definición de “conflictos” implica la disputa entre distintos actores por el control del recurso tierra/
territorio, que involucre a los actores de la Agricultura Familiar en sus posibilidades de permanencia en
ella. Esta definición es aplicable a la concepción de “problemas” a los efectos de este estudio.
Sólo se han considerado aquellas problemáticas o conflictos que se encontraban en vigencia al
momento del relevamiento, comprendido entre el 1 de abril y el 6 de junio de 2011.
Durante el relevamiento se identificaron 857 problemas de tierra que se incorporaron a una base de
datos y a un sistema georeferenciado que estableció la correspondencia entre los casos registrados y
las unidades administrativas (departamentos) correspondientes. Ambos registros permitieron el uso de
herramientas de la estadística, la correlación espacial y la representación cartográfica. Tanto la base
de datos como la cartográfica están abiertas a la incorporación de nuevos registros que se sumarán
al análisis de problemas nacionales y provinciales.
Cabe aclarar que se trata de una muestra amplia pero no representativa, en sentido estadístico estricto.
No se contó, al inicio de este trabajo, con datos certeros ni aproximados respecto de la totalidad de
casos (problemas de tierra) en nuestro país. A partir de la información con que se contaba se determinó
la necesidad de relevar un promedio de 50 casos por provincia, asumiendo que muchas superarían
dicho número mientras que otras, las menos, no. Así, la cantidad total de casos relevados depende
de las particulares condiciones de cada provincia y región. Como consecuencia de esta decisión, los
resultados en términos de cantidad y distribución de cuestionarios por provincia no indican niveles
o grados de problematicidad en el país, sino de la accesibilidad, la colaboración de organizaciones
sociales, la disponibilidad de informantes claves, el nivel de organización de las familias involucradas,
entre otros, que de alguna manera refleja el grado se sensibilidad social sobre los problemas de tierra
en diversos ámbitos.
En las próximas páginas se presenta y analiza la información proveniente del relevamiento organizada
alrededor de los siguientes ítems: 1.2 Los problemas relevados: distribución geográfica, superficie y
familias afectadas; 1.3 Condición jurídica de los agricultores familiares y situación de dominio de las
tierras; 1.4 Causas (origen, razones) de los problemas relevados; 1.5 Judicialización de los problemas
de tierra, órdenes de desalojo, amenazas; 1.6 Acompañamiento legal e institucional a las familias
afectadas; 1.7 Accesibilidad y comunicación de las tierras con problemas; 1.8 Análisis particularizado
de algunas situaciones /problemas: (i) Poseedores; (ii) Pueblos indígenas.

1 Excepcionalmente, se han incluido casos individuales, como se podrá ver más adelante.

13

�1.2 Los problemas relevados: distribución geográfica, superficie y familias afectadas

El siguiente mapa muestra la distribución de los problemas relevados en los departamentos del país:
n MAPA 1 - Problemas de tierra relevados por departamento. Total país. 2011

Referencias
Cantidad de casos
revelados por
departamento
1-3
4-6
7-9
10-14
15-22

14

�Para el análisis de la distribución regional de los problemas se utilizó la clásica agrupación de provincias:
NOA (Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero), NEA (Chaco, Formosa, Misiones,
Corrientes), Centro (La Pampa, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires), Patagonia (Neuquén, Río
Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur), Cuyo (Mendoza, San Luis y San
Juan). Dicha distribución se presenta sin demasiada dispersión, lo cual no debe atribuirse necesariamente
a la concentración real de los casos sino a la de relevar un número promedio de problemas por Provincia.
Como se muestra en el Gráfico 1: el NOA concentra la mayor cantidad de problemas de tierras de los
Agricultores Familiares relevados, con el 28,2% de los casos, siguiéndole en importancia; Patagonia
(21,1%); NEA: (19,8%); Centro: (19,1%) y Cuyo: (11,7%).

n Gráfico 1- Problemáticas territoriales relevadas según regiones geográficas.
Total país. 2011

NOA

NEA

Cuyo

Centro

Patagonia

La distribución de la proporción de casos relevados por provincia de la cantidad de agricultores familiares
afectados y de la superficie incluida se presenta en el Cuadro 1. Córdoba, Misiones, Santiago del Estero,
Neuquén, Corrientes y Jujuy son las que superan el 6% de los casos relevados (cada una). Las que menor
proporción tienen son: Santa Fe, Catamarca, Buenos Aires, Tierra del Fuego y Santa Cruz con menos
del 2% de problemas identificados en cada una. Sin embargo, estos datos no revelan necesariamente la
magnitud de problemas de tierras de cada provincia como tampoco lo hacen la cantidad de familias, donde
dos provincias, Misiones y Salta, concentran más del 50% de las afectadas. Por otra parte, la superficie
involucrada también es un indicador de la significación de los problemas de tierra. En este caso, vemos que
en la provincia en Salta los problemas de tierra no sólo involucran a un número considerable de familias, sino
también de superficie. Para Misiones, la superficie afectada no guarda relación con la de familias, pero esto
tiene que ver con la estructura de distribución de la tierra y con los sistemas productivos predominantes
entre los agricultores familiares. Situaciones inversas se registran en dos provincias: Mendoza y San Juan,
en las que la superficie afectada registran valores superiores al 13%. Si a las provincias de Salta, Mendoza
y San Juan se le suma la de Jujuy, se observa que la superficie afectada supera ampliamente el 50% de la
registrada en el total del país.

15

�n Cuadro 1 - Problemas de tierra relevados, familias y superficie afectada según provincia.
Total país. 2011

Provincia

Casos

%

Cantidad de
familias afectadas

%

Total
hectáreas

%

Buenos Aires

15

1,80

376

0,59

69.901

0,75

Catamarca

13

1,50

287

0,45

177.500

1,91

Chaco

33

3,90

1.688

2,64

441.618

4,75

Chubut

50

5,80

502

0,79

203.987

2,20

Córdoba

69

8,10

1.077

1,69

119.974

1,29

Corrientes

53

6,20

1.254

1,96

5.859

0,06

Entre Ríos

33

3,90

124

0,19

54.516

0,59

Formosa

23

2,70

1.446

2,26

123.979

1,33

Jujuy

51

6,00

2.944

4,61

857.509

9,23

La Pampa

35

4,10

107

0,17

792.065

8,52

La Rioja

22

2,60

485

0,76

355.183

3,82

Mendoza

32

3,70

1.160

1,82

1.225.805

13,19

Misiones

61

7,10

20.249

31,72

308.533

3,32

Neuquen

55

6,40

3.976

6,23

267.360

2,88

Río Negro

44

5,10

847

1,33

563.185

6,06

Salta

48

5,60

14.908

23,35

1.673.308

18,01

San Juan

30

3,50

1.344

2,11

1.236.709

13,31

San Luis

38

4,40

819

1,28

180.762

1,95

Santa Cruz

16

1,90

2.486

3,89

130.962

1,41

Santa Fe

12

1,40

1.174

1,84

909

0,01

Santiago del Estero

58

6,80

3.528

5,53

399.308

4,30

Tierras del Fuego

16

1,90

745

1,17

108

0,00

Tucumán

50

5,80

2.317

3,63

104.194

1,12

Total

857

63.843 (*)

9.293.234 (*)

(*) Falta la cant. de familias de 3 casos
(**) Falta la superficie de 31 casos

La superficie total relevada con problemas de tierras asciende a 9.293.234 ha. El siguiente cuadro (N°2)
presenta la distribución en intervalos de hectáreas afectadas. Allí se observa una alta concentración de
superficie en el estrato de más de 5.000 ha, en tanto no hay una dispersión elevada en términos de cantidad de
casos. Predominan los problemas asentados en superficies entre 501 y 5000 hectáreas (28,5%), siguiéndole
en importancia los asentados en superficies de menos de 50 hectáreas (27,1%). El 27,1% de los casos que
involucran superficies menores a 50 hectáreas corresponden a problemas que afectan a un solo agricultor familiar.

16

�n Cuadro 2 - Problemas de tierra relevados según superficie afectada. Total país. 2011

Absolutos

%

Hectáreas
por estrato

Menos de 50 hectáreas

224

27,1

2.795,8

Entre 50 y 500 hectáreas

175

21,2

38.565,0

Entre 501 y 5.000 hectáreas

235

28,5

567.790,0

Más de 5.000 hectáreas

192

23,2

8.684.083,0

826

100,0

9.293.208,8

Total

Ignorados 31. Se trata de casos donde no se pudo estimar la superficie afectada.

La cantidad total de familias afectadas por problemas de tierra asciende a 63.843. De este total, concentran
los mayores porcentajes las situaciones problema que afectan grupos de entre 2 y 19 familias (41,7% de
los casos) y entre 20 y 99 familias (29,5%), como puede verse en el Cuadro 3. Le siguen en importancia
los casos unifamiliares (17%), los que agrupan entre 100 y 499 familias (9,3%) y los que agrupan a más de
500 familias (2,5%).
Si se considera, sin embargo, la cantidad de familias agrupadas en cada estrato observamos un
comportamiento inverso: el mayor porcentaje se concentra los dos últimos rangos más de 500 familias
(56,34%) y entre 100 y 499 familias (22,92%). Asimismo, la cantidad de unidades unifamiliares en este
estudio representa el 0,23% del total.

n Cuadro 3 - Problemas de tierra relevados según estratos de cantidad de familias afectadas y
superficie. Total país. 2011

Absoluto

%

Familias afectadas
por estrato

1 familia

145

17,0

145 (0,23%)

2 a 19 familias

356

41,7

2.862 (4,48%)

20 a 99 familias

252

29,5

10.237 (16,03%)

100 a 499 familias

79

9,3

14.633 (22,92%)

500 familias o más

21

2,5

35.966 (56,34%)

854

100,0

63.843 (100%)

Total
Ignorados 3

17

�1.3 Condición jurídica de los agricultores familiares y situación de dominio
de las tierras

Tal como se explica en el capítulo referido al Marco Legal sobre el tema de la Tenencia (3.3), hay una
diferencia importante entre el sentido general del concepto de tenencia de la tierra desde el punto de vista
de los estudios sociales, y el concepto jurídico sobre la tenencia. Para los estudios sociales la “tenencia
de la tierra incluye por lo menos dos aspectos que son priorizados por distintos autores: a) la distribución
de la tierra entre los actores sociales rurales y las relaciones que entre ellos se generan, y b) las formas y
derechos de propiedad, de acceso y uso de los recursos.
En este estudio se ha utilizado el concepto jurídico por el cual se definen como poseedores a aquellos
que tienen la disposición material de la cosa con la intención de someterla al ejercicio de su voluntad
(Art.2351 CC)2, es decir se trata de quienes detentan material y físicamente la cosa (viven en la tierra o
la trabajan) y simultáneamente se sienten dueños de dicha cosa (elemento volitivo). Los tenedores, son
similares a los poseedores en tanto tienen materialmente la cosa pero difieren sustancialmente en que
reconocen en otro el derecho de propiedad (carecen del elemento volitivo de la posesión), por ejemplo,
son quienes pagan arriendo o pastaje, como también aquellos que tienen un comodato o son puesteros3.
Sin embargo, la condición indígena, por las razones que se explican en el capítulo referido al Marco Legal,
impone un cambio en el derecho. Los arriendos, pastajes, puesteros, etc. son considerados a favor de las
comunidades indígenas, a diferencia de la situación de los campesinos.
Los que detentan titularidad dominial son, por otro lado, los que se han considerado como propietarios
en la medida que ejercen un derecho de dominio sobre un inmueble (en este caso la tierra) ateniéndose a
las formalidades de la ley que generan una presunción a favor, es decir, boleto de compraventa inscripto o
pendiente de escriturar o boleto de compraventa mediante escritura pública inscripta o no en los registros
inmobiliarios provinciales4.
Atendiendo a esta clasificación, el relevamiento arroja para los 857 problemas, que en el 87,4% de los casos
los afectados son poseedores exclusivamente. Muy lejos le siguen en importancia los problemas que afectan
a propietarios y poseedores (6,1%), los que afectan a propietarios exclusivamente (2,3%) y a poseedores y
tenedores (2,1%). El resto se ubica en rangos de escasa importancia relativa (Cuadro 4). En el caso de los
propietarios, se registran problemas relativos a: cuestiones ambientales (explotaciones hidrocarburíficas,
gas, sojización), montos onerosos de las deudas hipotecarias, especulaciones inmobiliarias, pérdida de un
título de propiedad, problemas entre titulares, pérdida de productividad del territorio, entre otros.

2 La identificación de los mismos se realizó a partir de la pregunta 22 del cuestionario, Anexo 1.
3 La identificación de los mismos se realizó a partir de las preguntas 30 y 31 del cuestionario, Anexo 1; sobre las preguntas originalmente concebidas
en el cuestionario se consideraron luego, para la carga de datos, dos nuevas categorías: comodatario y puestero.
4 La identificación de los mismos se realizó a partir de la pregunta 17 del cuestionario, Anexo 1.

18

�n Cuadro 4 - Problemas de tierra relevados según condición jurídica de los agricultores familiares
afectados. Total país. 2011

Absoluto

%

Solo Propietarios

20

2,3

Solo Poseedores

749

87,4

14

1,6

3

0,4

52

6,1

Propietarios y Tenedores

1

0,1

Poseedores y Tenedores

18

2,1

857

100,0

Solo Tenedores
Propietarios, Poseedores y Tenedores
Propietarios y Poseedores

Total

Si se considera la presencia de cada tipo de agricultor tipificados de acuerdo a la condición jurídica, la
concentración es altamente significativa en el caso de los poseedores (797 casos), siguiéndole luego los
propietarios (77 casos) y los tenedores (36)5. Estos valores superan el total de casos relevados debido a
que en algunos casos- problema están involucrados distintas condiciones jurídicas.
En el siguiente Gráfico 2 puede observarse la distribución de las situaciones con problemas identificadas
según la condición de propiedad de la tierra en disputa6. El 49% de los problemas se encuentran en tierras
de dominio privado, las cuales incluyen tierras en propiedad de: particulares, empresas, condominios,
sucesiones indivisas, tierras comunitarias indígenas. El 34 %, en tierras de dominio fiscal7, que incluyen
territorios nacionales, provinciales y municipales, aunque éstos últimos tienen una representación muy
exigua. Finalmente, un 17% en tierras mixtas, que remiten a conflictos que abarcan territorios con múltiples
titulares dominiales –tanto fiscales como privados–8 explicándose esta posibilidad por la unidad de análisis
tomada en cuenta como ya se mencionó.

5 Los tenedores (pastajeros, arrendatarios, comodatarios y puesteros) que tienen contrato escrito no superan la mitad de los casos relevados (41,7%).
Esta cifra denota la precariedad de la tenencia para este grupo. Y si atendemos a las diferencias entre los tipos de tenedores, la precariedad es mayor
entre arrendatarios y puesteros que entre pastajeros y comodatarios. Por otro lado, los pastajeros pagan el derecho de pastaje de modo proporcional
tanto a particulares (8 casos) como al Estado (7 casos).
6 En muchos casos la información sobre la situación dominial de la tierra afectada se obtuvo por medio de una reconstrucción realizada por los relevadores en base a los informantes calificados para una determinada situación problema.
7 Esto da cuenta del proceso de descentralización a través de la provincialización de los recursos naturales, en consonancia con el andamiaje jurídico
explicado en el marco legal y lo que se observa en algunas provincias respecto de un creciente proceso de municipalización de las tierras, esto es
transferencia de las tierras de las provincias a los municipios.
8 La condición de propiedad de los territorios donde se han identificado las problemáticas de tenedores indica: un 63,9% en tierras privadas (para este
estrato se detectan 3 casos donde hay múltiples titulares privados: personas físicas, jurídicas –empresas–, condominios y/o sucesiones indivisas). Le
sigue en importancia los conflictos asentados en terrenos fiscales con un 25% (titularidad fiscal provincia 5 casos, nacional 4 casos). Se desconoce
el titular dominial en un caso y un 8,3% remiten a problemáticas asentadas sobre territorios que tienen diferentes titulares dominiales (privados, comunitarios y/o públicos).
La condición de propiedad de los territorios donde se han identificado las problemáticas de propietarios indica: 59,7% para tierras privadas (en
9 problemas se combinan múltiples titulares privados: personas físicas, jurídicas –empresas–, condominios y/o sucesiones indivisas). Le siguen en
importancia: tierras fiscales con el 16,9% (tierra provincial 10 casos, municipales y nacionales 1 y una situación de tierra tanto provincial como nacional
y las problemáticas asentadas en territorios con múltiples titulares dominiales: privadas, comunitarias y/o fiscales (13%). Sobre tierras comunitarias
registramos 7,8% de problemática y se desconoce el titular dominial en dos casos (2,6%).
La condición de propiedad de las tierras donde se han identificado las problemáticas de poseedores se desarrolla en un apartado de este capítulo.

19

�n Gráfico 2 - Problemas de tierra relevados según situación de dominio de las tierras donde se
encuentran. Total país. 2011.

34%
49%

Fiscal

Privada
17%
Mixta
(públicas y privadas)

Ignorados: 50

Conviene recordar que, para este informe, sólo se han considerado aquellos problemas o conflictos en
vigencia al momento del relevamiento. Así, en el siguiente Gráfico 3 se muestra el tiempo de vigencia de los
mismos para la totalidad de los casos. Como se puede observar, más del 60% de los casos se concentran
en problemáticas emergidas (y vigentes) en los últimos 20 años, más específicamente un 43,1% entre 1 y 9
años y, un 20,9% entre 10 y 19 años9. Sin dudas que este dato debe leerse a la luz del cambio e innovación
tecnológica y el impacto de la expansión de la frontera agrícola sobre la estructura agraria y los agricultores
familiares, situaciones a las que se hará referencia en el Capítulo 2.

n Gráfico 3 - Problemas de tierra relevados, según tiempo de duración del problema.

Más de
40 años

30 a
40 años

20 a
29 años

10 a
19 años

1a
9 años

Menos
de 1 año

Total país. 2011.

Ignorados: 31

9 La vigencia se diferencia del tiempo de la posesión (gráfico 15). En concreto, el 60% de los casos se manifiestan en los últimos 20 años; en tanto que
el 64% de los poseedores lo son desde hace más de 20 años.

20

�Las situaciones que afectan a los agricultores familiares según el tiempo de duración de los problemas,
desagregadas por condición jurídica de agricultor familiar, son presentadas en el Cuadro 5. Los resultados
arrojan, en consonancia con los valores agregados a nivel general, que tanto para poseedores como para
tenedores y propietarios la mayoría de los casos se concentran en el intervalo entre 1 a 9 años: el 43% en
poseedores; el 41,2% en tenedores y el 46,7% en propietarios. Es importante aclarar que, a los efectos de
este estudio, los problemas de sucesiones indivisas han sido tomados como casos de posesión porque,
como se verá en el capítulo sobre el marco legal, no existe regularización dominial de esas tierras debido a
que, en gran parte, se trata de posesiones mixtas con herederos y sin herederos del causante

n Cuadro 5 - Problemas de tierra relevados según tiempo de duración del problema y condición
jurídica de las tierras. Total país. 2011
Poseedores
Tiempo
Menos de 1 año

Absolutos

Tenedores

%

Absolutos

Propietarios
%

Absolutos

%

18

2,3

1

2,9

2

2,7

1 a 9 años

332

43,0

14

41,2

35

46,7

10 a 19 años

159

20,6

9

26,4

18

24,0

20 a 29 años

105

13,6

4

11,8

10

13,3

30 a 40 años
Más de 40 años
Total
Ignorados:

49

6,3

2

5,9

4

5,3

109

14,1

4

11,8

6

8,0

772

100

36

100

75

100

25

2

2

Los problemas de tierras relevados según la cantidad de familias afectadas, desagregados por la condición
jurídica de la tierra del los agricultores familiares afectados se presentan a continuación, en el Cuadro 6. Los
casos se concentran en el rango 2 a 19 familias (poseedores 42,6%, tenedores 36,1% y propietarios 35,5%)
siguiendo en importancia el rango 20 a 99 familias (poseedores 29,1%, tenedores 30,6% y propietarios
30,3%). Es decir, en los grupos compuestos por entre 2 y 100 familias se concentran el 60% de los casos,
para cualquier agricultor familiar. Recién en tercer lugar aparecen los casos que involucran a una sola
familia (poseedores 16,2%, tenedores 16,7% y propietarios 15,8%).

n Cuadro 6 - Problemas de tierra relevados según condición jurídica y cantidad de familias
afectadas. Total país. 2011
Poseedores
Tiempo

Absolutos

%

1 familia

129

16,2

2 a 19 familias

339

42,6

20 a 99 familias

232

29,1

76

9,5

100 a 499 familias
500 familias o más
Total
Ignorados:

Tenedores
Absolutos

Propietarios
%

Absolutos

%

6

16,7

12

15,8

13

36,1

27

35,5

11

30,6

23

30,3

4

11,1

10

13,2

20

2,5

2

5,6

4

5,3

796

100

36

100

76

100

1

0

1

Nota: Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple.

21

�1.4 Causas (origen, razones) de los problemas relevados

En este apartado se incorporan al análisis las características de los problemas relevados. Una particularidad que ostentan es la confluencia de más de una razón que originan el problema, en el 80% de los
casos. El Cuadro 7 muestra que para el 28% de los casos las problemáticas están determinadas por
dos razones. Le siguen en importancia los problemas que articulan tres razones (23,9%) y aquello para
las cuales solo se ha indicado una sola razón (20%). Así, estos tres estratos concentran el 71,9% de los
casos relevados. En los niveles de dispersión entre 14 y menos del 1% se distribuyen las situaciones que
articulan entre cuatro y ocho razones juntas.

n Cuadro 7 - Problemas relevados según la cantidad de razones que determinan el problema.
Total país. 2011
Cantidad de razones

Absoluto

%

Una razón

171

20,0

Dos razones

239

28,0

Tres razones

204

23,9

Cuatro razones

121

14,2

Cinco razones

56

6,6

Seis razones

37

4,3

Siete razones

18

2,1

Ocho razones

8

0,9

854

100

Total
Ignorados 3

Dado que las razones presentadas en el cuestionario no eran mutuamente excluyentes ni debían ser
jerarquizadas, se presenta seguidamente (Cuadro 8) los resultados que indican cuáles fueron las que
obtuvieron las mayores menciones:
a)
b)
c)
d)
e)

Títulos incompletos e inexistencia de títulos (18,25%),
Usurpación de tierras campesinas e indígenas (8,95%)
Despojo (8,15%)
Pedido de reconocimiento de territorio indígena (7,89%);
Falta de tierra; problemas relacionados con territorios fiscales a nivel provincial; fraude y falta de
información (6,57%, 6,39%, 6,13% y 6,08% respectivamente).
f) Otros (9,17%)10.

El resto de las opciones concentran menos del 6% de las menciones entre los casos relevados.
10 Para poseedores la categoría otros contiene menciones relativas a problemas ambientales (inundaciones, explotación de gas, petróleo, fumigaciones, etc.) intervenciones o acciones incompletas de los Estados, particularmente del nivel provincial (colonización, programas, leyes de
regularización, por ejemplo); problemas de accesibilidad, infraestructura; problemas ocasionados por la especulación inmobiliaria y su respectiva
presión sobre las tierras poseídas; extranjerización.
Para tenedores, la categoría otros remite a menciones relativas a problemas ambientales (deforestación, contaminación de fuentes de aguas,
fumigaciones); problemas relacionados con arrendamientos denominados por los relevadores como “ilegales”; problemas ocasionados por la
especulación inmobiliaria y su respectiva presión sobre las tierras de tenencia.

22

�n Cuadro 8 - Problemas de tierra relevados según razones que los originan. Total país. 2011
Razones que originan el problema de tierras

N°

%

Títulos incompletos, inexistencia de títulos

414

18,25

Invasión/usurpación de tierras campesinas/indígenas

203

8,95

Despojo

185

8,15

Pedido de reconocimiento de territorio indígena

179

7,89

Falta de Tierra

149

6,57

Tierras del dominio fiscal provincial, procesos
de colonización

145

6,39

Fraude

139

6,13

Falta de información

138

6,08

Expansión de la frontera agropecuaria

94

4,14

Sucesiones indivisas

93

4,1

Uso de Agua

77

3,39

Cierre de caminos vecinales

61

2,69

Tierras del dominio Nacional (Parques,

56

6,6

Ejército o Ferrocarril)

39

1,72

Minería

37

1,63

Embargo / Remate

31

1,37

Turismo

30

1,32

Conflictos interprovinciales

18

0,79

Pastaje, arriendos

18

0,79

Arrendamientos vencidos

11

0,48

Otros

208

9,17

Total

2.269

100

En esta misma categoría, los tenedores en tierras de dominio fiscal remiten a problemas relativos con arbitrariedades en el establecimientos de los
derechos de pago, distribución y redistribución arbitrarias de las superficies a utilizar, modos de gestión (moras administrativas) y, en algunos casos, problemas con la declaración de los espacios dedicados a la tenencia de agricultores familiares en reserva naturales (parques) en detrimento
del derecho de producción de los tenedores.
Para propietarios, en la categoría otros se registran problemáticas relativas a: problemas ambientales (explotaciones hidrocarburíficas, gas,
sojización), montos onerosos de las deudas hipotecarias, especulaciones inmobiliarias, pérdida de un título de propiedad, problemas entre titulares, pérdida de productividad del territorio, entre otros.

23

�1.5 Judicialización de los problemas de tierra, órdenes de desalojo,
amenazas

Se presentan en este apartado las situaciones problema en función de las siguientes dimensiones relevadas:
la judicialización de los problemas de tierra, amenazas y presiones de desalojos sobre los agricultores
familiares.
La judicialización de las situaciones problema puede observarse en el Gráfico 4, de la totalidad de los
casos, el 39% (331 casos) se encuentra judicializado mientras que el 59% no (508 casos). No se obtuvo
información respecto de 18 situaciones.
n Gráfico 4 - Situaciones problema según judicialización del problema. Total país. 2011

2%
Ns/Nc
59%

39%

NO

SÍ

Si se desagrega esta información sobre la judicialización de los problemas relevados de acuerdo a la
condición jurídica de los agricultores familiares con respecto a la tierra puede observarse (Cuadro 9) que está
judicializado el 40,2% de los casos donde hay poseedores involucrados y el 41,7% donde hay tenedores.
En el caso de propietarios el porcentaje disminuye (37,7%) pero el número sigue siendo importante.

n Cuadro 9 - Problemas de tierra relevados según judicialización de los problemas y condición
jurídica de la tierra de los agricultores familiares afectados. Total país. 2011
Poseedores
Total

Tenedores
%

Total

%

Total

%

Sí

320

40,2

15

41,7

429

37,7

No

464

58,2

20

55,6

47

61,0

13

1,6

1

2,8

1

1,3

797

100,0

36

100,0

77

100,0

Ns/Nc
Total

*Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple.

24

Propietarios

�En el siguiente mapa se registra (por Provincia y Departamento) la distribución de la judicialización según
la cantidad de familias afectadas. Como puede observarse, la región del NEA y la Patagonia (zona
precordillerana) manifiestan las mayores incidencias. Algunos pocos departamentos en el NOA (Tucumán
particularmente) dan cuenta de una tendencia similar.

n MAPA 2 - Problemas de tierras relevados judicializados por provincia y departamento

Referencias
Cantidad de casos
judicializados
1-20
21-67
68-151
152-406
407-735

25

�Los casos en los que se registran amenazas o presiones de desalojo superan ampliamente los casos
judicializados. Como puede observarse en el Gráfico 5, en un 52,3% de los casos se registran amenazas
o presiones de desalojo, esto es: acciones no judiciales, de amedrentamiento para presionar al abandono
de las tierras, llevadas adelante en general por la contraparte en el conflicto con presencia o no de grupos
parainstitucionales (guardias blancas es decir civiles contratados especialmente para ello), de fuerzas de
seguridad y/o funcionarios estatales. La participación de personas miembros de las diversas instancias
gubernamentales aparece con frecuencia y responde a situaciones fácticas e irregulares que trascienden
el ámbito de la institucionalidad y juridicidad establecida.

n Gráfico 5 - Problemas de tierra relevados según la existencia de amenazas o presiones de
desalojos sobre los agricultores familiares. Total país. 2011

3,6%
Ns/Nc
44,1%

52,3%

NO

SÍ

Si se desagrega esta información considerando individualmente los diferentes tipos de agricultores familiares
afectados por una problemática territorial (Cuadro 10), se observa que las amenazas o presiones de desalojo
superan el 50% de las menciones tanto en poseedores como tenedores, estando éstos últimos, incluso,
por encima de la media nacional con un 55,6% de casos. Para los propietarios el porcentaje alcanza al
44,2%, una cifra significativamente alta también.

n Cuadro 10 - Problemas de tierra relevados según la existencia de amenazas o presiones de
desalojos y condición jurídica de las tierras de los agricultores familiares*. Total país. 2011
Poseedores

Tenedores

Total

%

Total

Sí

421

52,8

No

342
34

Ns/Nc
Total

797

Propietarios
Total

20

55,6

44,2

42,9

14

38,9

38

49,4

394

4,3

2

5,6

5

6,5

41

100

36

100

77

%

Total

%

475

475

100

*El N total supera a los casos relevados debido a que algunas familias afectadas tienen más de una condición jurídica

Presentamos seguidamente el mapa que indica por provincia-departamento la distribución de las
amenazas de desalojo según la cantidad de familias afectadas. Con el mismo puede observarse que
algunos departamentos del norte de Salta, Jujuy y Santiago del Estero, Misiones, Neuquén y Río Negro son
las zonas que registran la mayor cantidad de familias amenazadas al momento del relevamiento.

26

�n MAPA 3 - Problemas de tierras relevados que han sufrido amenazas por provincia y departamento
o partido.

Referencias
Cantidad de familias
afectadas por amenazas
de desalojo
1-75
76-300
301-803
804-2.399

27

�En el relevamiento se intentó averiguar quiénes realizaban esas amenazas o presiones en cada situación
problema territorial. Los resultados se presentan en el siguiente Cuadro 11. Para los casos donde hay
involucrados poseedores o tenedores, las mayores menciones remiten a que proviene de particulares (en
muchos casos se registra la presencia de guardias privados armados). Para las situaciones con propietarios
afectados, en cambio, las mayores menciones remiten a amenazas o presiones de organismos y
funcionarios estatales. La policía se ubica en segundo lugar para todos los casos.

n Cuadro 11 - Problemas de tierra relevados y que recibieron amenazas o presiones de desalojo
según ejecutores de amenazas o presiones de desalojos y condición jurídica de la tierra de los
agricultores familiares. Total país. 2011.

Poseedores

Tenedores

Propietarios

Total*

Policía

83

2

12

97

Ejército o Gendarmería

12

2

2

16

Organismos y/o
funcionarios

65

-

28

93

354(1)

16

2

372

514

20

44

578

Particulares
Total*

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple.
(1) Entre los particulares se registran 11 menciones a comunidades indígenas, campesinas, vecinas (presiones intra e ínter
comunitarias).

Volviendo a la judicialización de los problemas territoriales, específicamente a los ámbitos a donde se
dirimen las disputas, como puede observarse en el Cuadro 12, prima para cualquier tipo de agricultor
familiar la instancia civil (poseedores 151 menciones; tenedores, 8 menciones; propietarios, 16 menciones)
por sobre la penal (poseedores 84 menciones; tenedores 4 menciones; propietarios, 6 menciones). Se
detectó solamente para un caso de poseedores un caso de judicialización en el ámbito comercial y tiene
que ver con un territorio sujeto a remate.
La concurrencia en un mismo conflicto de un proceso de judicialización en fueros diferentes (tanto civil
como penal) arroja los siguientes resultados: poseedores 76 casos (que representa el 23,8% de la totalidad
de casos judicializados); tenedores 3 casos y propietarios 7 casos.
Finalmente, y en relación a la existencia de alguna/s persona/s procesada/s o condenada/s en una situación
problema, detectamos 88 casos donde hay involucrados poseedores (esto representa el 27,5% de la
totalidad de casos judicializados para poseedores), 3 casos (representa el 20% de la totalidad de casos
judicializados para tenedores) y 9 casos para propietarios (11,8% de la totalidad de casos judicializados
para propietarios).

28

�n Cuadro 12 - Problemas de tierras relevados judicializados según sede judicial y condición
jurídica de los agricultores familiares. Total País. 2011
Poseedores

Tenedores

Propietarios

151

8

16

Sede Penal

84

4

6

Sede Civil y Penal

76

3

7

1

-

-

312

15

29

Sede Civil

Sede Comercial
Total
Ignorados 8 casos

En el Gráfico 6 se presenta la información relativa a los casos cuyas problemáticas están judicializadas
según existencia de órdenes de desalojos. Podemos observar que en el 29% de los casos existe la citada
acción judicial.

n Gráfico 6 - Problemas de tierra judicializados según existencia de órdenes de desalojo*.
Total país. 2011
3%
Ns/Nc
29%
68%

SÍ

NO

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple

Desagregada esta misma información según se trate de casos que involucran a poseedores, tenedores o
propietarios considerados individualmente (Gráficos 8, 9 y 10) encontramos que para el 28% en poseedores,
el 32% en tenedores y el 31% en propietarios, la acción judicial ha derivado en el dictado de medidas de
desalojos contra los agricultores familiares.

29

�n Gráfico 7 - Situaciones problema según existencia de orden de desalojo. Poseedores.
Total país. 2011
3%
Ns/Nc
28%
SÍ

69%
NO

n Gráfico 8 - Problemas de tierra según existencia de orden de desalojo. Tenedores.
Total país. 2011

32%
SÍ

68%
NO

n Gráfico 9 - Problemas de tierra según existencia de orden de desalojo. Propietarios.
Total país. 2011

3%
Ns/Nc
31%
66%
NO

30

SÍ

�1. 6 Acompañamiento legal e institucional de las familias afectadas;
participación de las mujeres

En este punto se caracterizan los problemas relevados atendiendo a si las familias afectadas cuentan
con acompañamientos legal y/o institucional y, eventualmente, quién lo realiza y quiénes aportan para el
financiamiento de los costos que se desprenden de las acciones legales u otras.
En los cuadros subsiguientes se muestran, distribuidos según la condición jurídica de los agricultores
familiares, la proporción de casos judicializados que cuentan con representación de algún/a abogado/a.
En el caso de los poseedores, se registra la existencia de alguna representación letrada en 265 casos de
judicialización (esto es el 82,8% del total), en tanto esa situación se da en 11 casos de tenedores y 34 de
propietarios. Por otro lado, existen 114 casos en que el problema no está judicializado, pero se indica la
existencia de algún letrado que los representa o asesora (Cuadros 13, 14 y 15).
n Cuadro 13 - Problemas de tierra relevados según existencia de abogados que representen a
los poseedores y judicialización del conflicto. Total país. 2011
Algún abogado representa a las familias
Sí
Judicialización
del conflicto

No

Ns/Nc

Total

Sí

265

53

2

320

No
Ns/Nc

114
3

332
4

15
0

461
7

382

389

17

788

Total
Ignorados 8 casos

Para el caso de los tenedores, el porcentaje disminuye: en 9 casos de los 15 judicializados se detecta
la presencia de algún/a abogado/a que los represente, esto es el 60% del total (Cuadro 14). Y sólo en
dos casos de no judicialización (de los 20 relevados) se registra la existencia de algún abogado que los
represente o asesore.

n Cuadro 14 - Problemas de tierra relevados según existencia de abogados que represente a
los tenedores. Total país. 2011
Algún abogado representa a las familias
Sí

9

No
6

No

2

17

1

20

Ns/Nc

0

1

0

1

11

24

1

36

Sí
Judicialización
del conflicto
Total

Ns/Nc

Total

0

15

Finalmente, los propietarios cuentan con un/a abogado/a representándolos en 23 casos de las
29 problemáticas judicializadas (79,3%). Luego, hay familias que cuentan con un asesoramiento letrado
aún sin estar en juicio (11 casos, Cuadro 15).

31

�n Cuadro 15 - Problemas de tierra relevados según existencia de abogados que represente a los
propietarios. Total país. 2011
Algún abogado representa a las familias
Sí

23

No
6

No

11

31

3

45

Ns/Nc

0

0

1

1

34

37

4

75

Sí
Judicialización
del conflicto
Total

Ns/Nc

Total

0

29

En relación al acompañamiento que diferentes actores u organizaciones (organismos públicos y asociaciones
u organizaciones privadas –sociedad civil–) hacen a los agricultores familiares, los resultados generales
arrojan que, en el 67,7% de los casos, dicho acompañamiento existe (Gráfico 10). Si desagregamos esa
información según la condición jurídica del agricultor familiar, los resultados son similares a los observados
agregadamente a nivel nacional para poseedores (68,1%) y propietarios (67,5%). En el caso de los tenedores
el acompañamiento asciende al 75%.

n Gráfico 10 - Problemas de tierra relevados según acompañamiento de actores u organizaciones
a los agricultores familiares. Total país. 2011

2,9%
Ns/Nc
29,9%
NO
67,2%
SÍ

En relación con la participación de los agricultores familiares en alguna organización, las cifras son
elevadas (Gráfico 11) en el 67,2% de los casos la respuesta es afirmativa. Estas organizaciones son,
predominantemente, movimientos campesinos y organizaciones de pueblos indígenas. Debe advertirse
aquí, sin embargo, que este resultado está asociado al modo de recolección de datos: una proporción muy
alta de los informantes fueron esas mismas organizaciones, movimientos y otras instituciones vinculadas
con ellos.
La información desagregada por condición jurídica de los agricultores familiares, da resultados similares
a los observados agregadamente a nivel nacional para el caso de poseedores (67,3%) y se incremente
en propietarios (77,3%). Los tenedores son los que manifiestan el menos grado de integración a alguna
organización con el 62,9% los casos.

32

�n Gráfico 11 - Problemas de tierra según participación de los agricultores familiares
en alguna organización. Total país. 2011

2,9%
Ns/Nc
29,9%
NO
67,2%
SÍ

Pese a la importancia que adquieren el acompañamiento y la pertenencia de los agricultores familiares a
alguna organización, los gastos que originan las situaciones problema, objeto de este relevamiento, son
asumidos predominantemente por la propia comunidad o familias afectadas, como muestra el Gráfico 12.
Le siguen en importancia el aporte por parte de los movimientos u organizaciones campesinas e indígenas,
el Estado Nacional, las ONGs, los estados provinciales y las iglesias y otros aportantes.
Los resultados de la jerarquización de los aportantes, pedida en esta pregunta, marcan una distancia
altamente significativa entre los recursos que deben disponer los propios agricultores familiares afectados
y el resto de los actores, frente a una situación problema.

33

�n Gráfico 12 - Jerarquización de los aportantes frente a una situación problema . Total país. 2011

Aportes de la propia comunidad

2,59

Aportes del Movimiento
Campesino o Indígena
u organización de pertenencia

0,61

Aportes del Gobierno Nacional

0,40

Aportes de ONGS

0,26

Aportes del Gobierno Provincial/
local

0,22

Aportes de la Iglesia

0,18

Otros

0,18
0,00

0,50

1,00

1,50

2,00

2,50

3,00

* Se aplica Índice de Jerarquización11

En relación a la participación de las mujeres en las problemáticas, en el Gráfico 13, se observa que
el porcentaje es alto: un 80,5%. Sin embargo, al momento de indicar en qué tipos de actividades, la
información es muy limitada y poco específica. Predominan las aseveraciones que indican que participar
es acompañar al hombre.
Al considerar desagregadamente esta información de acuerdo al tipo de agricultor familiar obtenemos resultados muy similares al promedio general: poseedores 81,6%, tenedores 77,89% y propietarios 79,2%.

11 Índice de Jerarquización; donde

I j (P): Índice de Jerarquización.
ni1: Frecuencia de menciones en primer lugar
ni2: Frecuencia de menciones en segundo lugar.
Ni: Total de menciones.

34

�n Gráfico N° 13 - Situaciones problema según participación de las mujeres.
Total país. 2011

12,5%
NO

7%
Ns/Nc

80,5%
SÍ

1.7. Accesibilidad y medios de comunicación de las tierras con problemas

Con respecto a las condiciones de accesibilidad (físicas) en los territorios con problemáticas de tierras se
pidió a los relevadores calificar las vías de acceso al paraje donde se encuentran los agricultores familiares
afectados. Como se muestra en el Gráfico 14, sólo el 28,4% asegura que las mismas son buenas. El
mayor porcentaje (45,5%) se concentra en la calificación regular y el menor (26,1%) en malas. Resulta
significativo destacar que si se consideran en conjunto las condiciones regulares y malas, superan el 70%
de la totalidad de los casos.

n Gráfico 14 - Problemas de tierra según calificación de las vías de acceso al paraje afectado.
Total país. 2011

26,1%
Malas

28,4%
Buenas
45,5%
Regulares

Ignorados 15

Relacionado con las condiciones de accesibilidad pero atendiendo a los medios de transporte disponibles
en las zonas afectadas por un problema o conflicto, como se observa en el Cuadro 16, en el 53,4% de los
casos se indicó la presencia de sólo uno, en el 38%, dos, y en el 8,6%, tres tipos. Para esta pregunta se
dio la opción de identificar tres tipos de transporte: público, privado y tracción a sangre ; estos resultados
refuerzan las precarias condiciones de accesibilidad al territorio de los afectados.

35

�Asimismo, si se consideran los tipos de transportes desagregados e individualmente (Cuadro 16), la
presencia de transporte público presenta las menores menciones: en apenas el 24,9% de la totalidad de
respuestas se informa de la existencia de algún servicio de transporte público. Para esta opción, entre los
más mencionados figuran los colectivos y remises; y en mucho menor medida trenes y medios acuáticos. El
transporte tracción a sangre arroja un resultado alto: ha sido mencionado en el 31,5% del total de respuestas.
Finalmente, con el mayor porcentaje (43,6%) se menciona la existencia de al menos un medio de transporte
privado (autos, motos, camionetas o camiones propiedad de los agricultores familiares u otros).

n Cuadro 16 - Problemas de tierra según cantidad de medios de transporte disponibles. N=825.
Total país. 2011
Cantidad

Absoluto

%

Sólo un medio de transporte

441

53,4

Dos medios de transporte

314

38,0

Tres medios de transporte

71

8,6

Total

826

100

Ignorados 32

n Cuadro 17 - Problemas de tierra relevados según tipos de medio de transporte disponibles..
Total país. 2011
Medios de Transporte

Absoluto

%

Transporte público

320

24,9

Transporte Privado

561

43,6

Trasporte tracción a sangre

405

31,5

Total*

1.286

100

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple.

En último lugar, y atendiendo a la disponibilidad de medios de comunicación por parte de los agricultores
familiares, en el 54,7% de los casos se mencionó disponer de sólo un medio de comunicación y en el 34,8% de
los casos cuenta con dos. Muy alejados de estos porcentajes, la concurrencia de tres medios de comunicación
concentra el 7,4% y la concurrencia de cuatro y cinco el 1,6% y el 1,5%, respectivamente (Cuadro 18).
La desagregación por tipos de comunicación (el cuestionario preveía las siguientes opciones: VHF, telefonía
móvil, telefonía fija, radios, internet, otros) se presenta en el Cuadro 19. El 48,6% de las menciones, indican
la presencia de algún teléfono móvil entre los afectados. Le sigue en importancia el uso de la radio (AMFM) con el 36,2%. La telefonía fija tiene una muy escasa importancia en la totalidad de las problemáticas
relevadas, sólo el 5,7% (en esta categoría se incluye la telefonía particular de los afectados, teléfonos
disponibles en escuelas o vecinos cercanos, teléfonos semipúblicos y cabinas públicas). Finalmente,
tenemos le disponibilidad de VHF (5,3%) e internet (4,3%). Se registran 4 menciones en la opción otro y se
mencionan allí: radio federal que se encuentra en una escuela, las visitas familiares como modo informal de
comunicación inter e intracomunitarios y otros.

36

�n Cuadro 18 - Problemas de tierra según cantidad de medios de comunicación disponibles.
Total país. 2011

Cantidad

Absoluto

%

Sólo un medio de comunicación

443

54,7

Dos medios de comunicación

282

34,8

Tres medios de comunicación

60

7,4

Cuarto medios de comunicación

13

1,6

Cinco medios de comunicación

12

1,5

Total

810

100

Ignorados 47

n Cuadro 19 - Problemas de tierra según tipo de medios de comunicación disponibles entre los
agricultores familiares. Total país. 2011
Medios de Comunicación
VHF
Telefonía móvil
Teléfono fijo
Radio
Internet
Total*

Absoluto

%

67

5,3

619

48,6

72

5,7

461

36,2

55

4,3

1.274

100

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple.

1.8 Análisis particularizado de algunas situaciones /problemas

nn (i) Poseedores

En este apartado se presenta una caracterización más exhaustiva de los poseedores. Como ya se indicó, se
trata de los agricultores familiares que tienen la disposición material de la cosa con la intención de someterla
al ejercicio de su voluntad/derecho de propiedad; es decir son quienes residen o trabajan efectivamente
en la tierra de la cual se sienten propietarios y se comportan como tales. Tiene una importancia muy
significativa en el relevamiento: en el 87,4% de los casos aparecen afectados poseedores y en el 8,6% de
los casos aparecen afectados en una problemáticas junto a propietarios y/o tenedores, como se vio en el
Cuadro 4.

37

�Para analizar la situación de los poseedores se construyó una tipología a partir de las siguientes variables:
1. Condición dominial de las tierras con problemáticas o en conflicto. Como se dijo, las
tierras según la condición dominial se clasifican en: privadas (construida a partir de las preguntas
37+38+40 del cuestionario, Anexo 1); fiscales (pregunta 39 del cuestionario, Anexo 1) y mixtas:
debido a que algunas problemáticas o conflictos podían encontrase en tierras con distintos titulares
dominiales aparecen los casos con titularidad registral mixta. Construida a partir de las preguntas
37+38+39+ 40 del cuestionario (Anexo 1)
2. Tiempo de ocupación. Esta variable fue construida a partir de la pregunta 24 (Anexo 1):
opción 1 más de 20 años de posesión y opciones 2 y 3 para menos de 20 años de posesión.
Se toma la variable tiempo como un dato clave para entender la situación de precariedad de los
agricultores familiares respecto de la tierra, ya que están en condiciones de usucapir.
3. Tipo de posesión: comunitaria/individual. Se define como posesión individual: a la
situación por la cual una persona tiene bajo su poder la decisión sobre una cosa inmueble con la
intención de someterlo al ejercicio de su derecho de propiedad de manera exclusiva con respecto
a otras personas. (pregunta 23 del cuestionario, Anexo 1). Posesión comunitaria: en esta
dimensión definimos “comunitario” tanto a la posesión indígena como campesina (pregunta 23 del
cuestionario, Anexo 1). La posesión comunitaria se clasifica en a) campesina sobre todo el predio,
b) campesina sobre la superficie en producción y c) indígena.
Como resultado de esta tipología (Gráfico 15) se observa claramente que la variable tiempo de posesión
marca la tendencia general. Más del 64% de los casos se concentra en posesiones con más de 20 años
de ocupación, bien sea en tierras privadas (40,3%) o fiscales (24,3%). Esta variable tiempo es un dato clave
para entender la situación de precariedad de los agricultores familiares respecto de la tierra y la persistencia
histórica de esta situación, ya que muchos agricultores familiares están en condiciones de usucapir pero
no conocen sus derechos o bien no cuentan con los recursos para efectivizarlos.
Por otro lado, esta mayor incidencia de la posesión sobre tierras privadas, da cuenta de los procesos
de privatización de tierras fiscales que se condice con lo sostenido por Slutzky (2008) quien señala que
la ocupación –que es la forma en la que en el Censo Agropecuario aparecen los poseedores– había
disminuido entre 1988 y 2002. La variable tipo de posesión (individual-comunitaria) prácticamente no tiene
incidencia en los tipos obtenidos (aparece alternativamente en los tipos donde se concentran la mayor
cantidad de casos).

38

�n Gráfico 15 - Tipología de problemas de tierras de los agricultores familiares poseedores.
Total país. 2011
0
Posesión comunitaria. Menos de 20 años
en propiedad mixta

5

1,7

Posesión comunitaria. Menos de 20 años
en propiedad fiscal

1,9

Posesión individual. Más de 20 años
en propiedad mixta

Posesión comunitaria. Más de 20 años
en propiedad mixta

6,8

Posesión comunitaria. Más de 20 años
en propiedad fiscal

25

6,2
6,7

Posesión individual. Más de 20 años
en propiedad fiscal

20

2,7

Posesión individual. Menos de 20 años
en propiedad privada

Posesión individual. Menos de 20 años
en propiedad fiscal

15

0,5

Posesión comunitaria. Menos de 20 años
en propiedad privada

Posesión individual. Menos de 20 años
en propiedad mixta

10

8,9
11,8
12,5

Posesión individual. Más de 20 años
en propiedad privada
Posesión comunitaria. Más de 20 años
en propiedad privada

20
20,3

Las situaciones de los poseedores, identificadas regionalmente según la condición de propiedad de la
tierra a donde está el problema arrojan:
Tierras privadas12: NOA (59,8%); Cuyo (58,2%); NEA (49%); Centro (45,7%) y; Patagonia (35,7%)
Tierras fiscales13: Patagonia (54,8%); NEA (42,6%); Centro (30,5%); Cuyo (22,8%) y; NOA (19,6%)
Tierras mixtas14: NOA (20,6%); Centro (23,8%); Cuyo (19%); Patagonia (9,5%) y; NEA (8,4%)

12 Se consideró aquí las tierras en dominios de particulares (nacionales o extranjeros), empresas (nacionales o extranjeras), condominios, sucesiones
indivisas y tierras comunitarias. En el conjunto siempre adquieren mayor importancia relativa las situaciones problema asentadas en territorios en
propiedad de particulares (privadas).
13 Se consideró las tierras de dominio nacional, provincial y/o municipal. En el conjunto adquieren mayor importancia relativa las situaciones problema
asentadas en tierras provinciales.
14 Se trata de situaciones problema asentadas en un territorio con diferente tipo de titular dominial (privado y público).

39

�n Gráfico 16 - Situaciones problema de los agricultores familiares poseedores por regiones
geográficas y según condición de propiedad de la tierra. Total país. 2011

120%
100%

59,8

49

58,2

45,7

35,7

80%

n Fiscal

60%

9,5
8,4

40%
20%
0%

Tierra

20,6
42,6
19,6
NOA

23,8
19,0

NEA

22,8
Cuyo

n Mixta
n Privada

54,8
30,5
Centro

Patagonia

A partir de esta misma distinción por regiones geográficas se presenta en el siguiente Gráfico 17 de la
distribución de las familias afectadas por una problemática. Allí se observa que la mayor parte de las
situaciones problema que afectan a una sola familia se hallan en Región Centro (34,9%) y Cuyo (20,2%).
La Patagonia concentra la mayor cantidad de casos en el intervalo de 2 a 19 familias (51,8%) y las regiones
del NOA y NEA, los casos de 20 familias y más (54,7% y 54,3% respectivamente).

n Gráfico 17 - Situaciones problema de agricultores familiares poseedores por regiones
geográficas según cantidad de familias afectadas por conflicto. Total país. 2011

120%
100%

54,7

54,3

31,5

18,4

36,3

80%

n 2 a 19
familias

60%

46,7
48,3

40%
20%
0%

n 1 familia

32,9

39,5

12,4

6,2

NOA

NEA

51,8

n 20 familias
o más

34,9
20,2
Cuyo

11,9
Centro

Patagonia

Si atendemos al tiempo de vigencia del problema (no de la posesión que puede ser muy anterior) distribuido
según las regiones geográficas (Cuadro 20), se observa que en el NOA, Cuyo, Centro y Patagonia se
repite la tendencia observada a nivel general (Gráfico 3): la concentración de los casos (más del 60%)

40

�en los últimos 20 años. Más específicamente, en los últimos 10 años se encuentran más del 40% de las
situaciones problema para estas regiones. Esta información debe interpretarse como resultado del impacto
sobre la estructura agraria y los agricultores familiares del cambio en el modelo agrario y la expansión de
la frontera agropecuaria. Sólo manifiesta un comportamiento diferente la región del NEA: el tiempo de
vigencia de las problemáticas se distribuye de modo más parejo entre los últimos 30 años (entre el 20 y
25% distribuidos de modo uniforme por cada decenio) y las mayores frecuencias relativas se ubican, a
diferencia del resto de las regiones, en el período de 20 a 29 años (25,5%). Así, para el NEA, el tiempo
de vigencia de las situaciones problema tiene mayor regularidad y permanencia en su comportamiento15.
Esto puede leerse como resultado del temprano (y sostenido) proceso de expansión agropecuaria por la
explotación forestal en la región (Bidaseca, 2011). Finalmente, las regiones del NEA y Patagonia son las
que registran el mayor porcentaje de situaciones problema que superan los 40 años (18% cada una).

n Cuadro 20 - Problemas de tierras de poseedores según regiones geográficas y tiempo de
duración del conflicto. Total país. 2011

Tiempo del conflicto
Menos de 1 año
1 a 9 años
10 a 19 años
20 a 29 años
30 a 40 años
Más de 40 años
Total

Regiones
NOA
10
4,6%

NEA

Cuyo

Centro

Patagonia

1

3

3

1

0,6%

3,5%

2,1%

Total
18

,6%

65

36

27

23

72

59,4%

22,4%

41,2%

40,5%

44,7%

29

36

18

40

36

13,3%

22,4%

21,4

27,1%

22,4%

19

41

10

19

16

11,8%

13,0%

2,3%
332
43,0%
159
20,6%
105

8,7%

25,5%

9,9%

13,6%

9

18

6

9

7

49

4,1%

11,2%

7,1%

6,2%

4,3%

22

29

13

16

29

10,0%

18,0%

15,3%

11,0%

18,0%

219

161

100%

100%

85
100%

6,3%
109
14,1%

146

161

772

100%

100%

100%

Ignorados: 25

En el Cuadro 21 se presentan las situaciones problema de los poseedores en función del tipo de posesión
de las tierras. El mayor porcentaje se concentra en el tipo individual (54,8%), siguiéndole en importancia la
posesión de tierras comunitarias indígenas (23,8%) y comunitaria campesina (19,5%, de las cuáles 12%
son sobre todo el predio).

15 Este proceso contó con la promoción de la industria maderera por parte de los gobiernos provinciales y que, en muchos casos, supuso la ocupación
de tierras fiscales por parte de esas empresas.
Asimismo, como indica Bidaseca (2011) en su estudio sobre Misiones, en esta provincia: “…en la década del noventa se agota la reserva de tierras
fiscales en el nordeste de Misiones (zona de expansión de la frontera agraria desde 1970). Por ende, la ocupación agrícola espontánea continuó sobre
tierras privadas en situación irregular (deudas impositivas, etc.) (Schiavoni, 2003: 1). El control estatal de dicho espacio se imparte posteriormente a la
ocupación agrícola. Si bien las políticas provinciales aceptan la ocupación de hecho, el ‘área de frontera’ según la autora no está exenta de conflictos”.

41

�n Cuadro 21 - Problemas de tierra de poseedores según tipo de posesión de las tierras.
Total país. 2011
Tipo de posesión

Absolutos

%

Individual

437

54,8

Comunitaria Indígena

190

23,8

Comunitaria Campesina sobre todo el predio

96

12,0

Comunitaria Campesina sobre sectores destinados a la
producción (solo áreas de pastoreo)

60

7,5

Modalidades de posesión combinadas

9

1,2

Ns/Nc

5

0,7

Total

797

100

Respecto del tiempo de posesión, los datos indican que el 77,6% de los poseedores posee la tierra
desde hace más de 20 años. El intervalo entre 10 y 20 años concentra el 15,1% de los casos, el intervalo
menos de 10 años, un 6,4% y las situaciones combinadas –problemáticas donde concurren diferentes
tiempos de posesión entre los actores involucrados– sólo un 0,5% (Gráfico 18).
Asimismo, en un 87% de las situaciones problema se afirma que existen límites claros de la posesión
para los agricultores familiares poseedores (Gráfico 19).

n Gráfico 18 - Situaciones problema de los agricultores familiares poseedores según tiempo
de posesión de la tierra. Total país. 2011

80%
70%

77,6

60%
50%
40%
30%
20%

15,1
6,4

10%

0,5

0,5

0%
Más
de 20 años

42

Entre
10 y 20 años

Menos
de 10 años

Combinación
de situaciones

Ns/Nc

�n Gráfico 19 - Problemas de tierra de poseedores según existencia de límites claros de la
posesión. Total país. 2011
0,1%
Combinación de Sí/No
12%

1,1%
Ns/Nc

NO

86,7%
SÍ

Al indagar por la existencia de mensuras en las tierras afectadas por una problemática, el Cuadro 22
muestra que la mayor parte de los poseedores (60,9%) no la posee. De los restantes, un 22,6% sí posee
mensura y un 12,2% tiene el trámite de mensura iniciado. Respecto de las características de la mensura,
para las situaciones que la tienen aprobadas, en trámite o situaciones combinada (292 casos), un 57,5%
es de tipo individual y el 27,1% comunitaria (Cuadro 23).

n Cuadro 22 - Problemas de tierra de poseedores según existencia de mensura en las tierras.
Total país. 2011
Mensura
Sí, aprobada

Absolutos

%

180

22,6

97

12,2

485

60,9

Situaciones combinadas

15

1,9

Ns/Nc

20

2,5

En trámite
No

Total

797

100

43

�n Cuadro 23 - Problemas de tierras de poseedores según características de la mensura.
Total país. 2011
Mensura

Absolutos

Individual

%

168

57,5

Comunitaria

79

27,1

En condominio

28

9,6

6

2,1

11

3,8

Situaciones combinadas
Ns/Nc
Total

292

100

A continuación (Cuadro 24) se presentan los actores identificados como contraparte en las situaciones
problema relevadas. De allí se desprende que los dos principales son los particulares (57,8%) y el Estado
(32,7%). En conjunto reúnen el 90,50% del total de menciones. Por otro lado, los conflictos intracomunitarios
e intercomunitarios, que involucran a criollos, indígenas, colonos, apenas alcanza un 8,6%. Entre estos
últimos, la opción “entre criollos” (4,3%) concentra el mayor porcentaje16.

n Cuadro 24 - Problemas de tierra de poseedores según la contraparte en el conflicto
de tierras. Total país. 2011
Acciones o demandas
Conflicto con terceros

536

57,8%

Estado

303

32,7%

839

90,50%

Entre criollos

40

4,3%

Entre indígenas

16

1,7%

4

0,4%

60

6,4%

16

1,7%

Con indígenas

7

0,8%

Con colonos

1

0,1%

Con otros

4

0,4%

28

3,0%

Entre colonos
Subtotal
Con criollos
Conflictos
intercomunitarios

%

Particulares

Subtotal
Conflictos
intracomunitarios

Absolutos

Subtotal
Total*

927

100%

*Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple

16 Para el caso de tenedores y propietarios se observa la misma tendencia: una importante concentración en la mención de conflictos con terceros, el
90,7% para los primeros, 83,7% para los segundos (con preeminencia de particulares por sobre el Estado). Le siguen, con menor importancia relativa, las situaciones problema intracomunitarias: 4,6% para tenedores y 13,3% para propietarios y, finalmente, los conflictos intercomunitarios: 4,6%
para tenedores y 3% para propietarios. Por otro lado, los propietarios son quienes manifiestan el mayor porcentaje de conflictos intracomunitarios,
superando el 10% del total de la distribución (13,3%).

44

�En relación a la judicialización de las situaciones problema (Cuadro 25), las demandas que impulsan los
poseedores se encuentran en el siguiente orden de importancia: acciones posesorias o interdictos (26%),
desalojos (19%), reivindicaciones (15,5%) y prescripciones veinteañales (10,7%) y otros (23,1).

n Cuadro 25 - Problemas de tierra de poseedores según acciones o demandas existentes.
Total país. 2011
Acciones o demandas

Absolutos

%

Acciones posesorias, o interdictos

97

26,0%

Reivindicaciones

58

15,5%

Prescripciones veinteañales

40

10,7%

Desalojos

72

19,3%

Sucesorios

20

5,4%

Otros

86

23,1%

Total*

373

100%

*Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple

nn (ii) Pueblos Indígenas

Del total de casos relevados (857) se registran 278 problemas con presencia de familias que pertenecen a pueblos
indígenas. Desagregada la información de acuerdo a la cantidad de familias afectadas (Cuadro 26) se observa que
el 39,7% de los casos se agrupan en el rango entre 20 a 99 familias, siguiéndole con el 36,5% el agrupamiento 2
a 19 familias. Le siguen en importancia: 100 a 499 familias (12,3%), 1 familia (7,6%) y 500 familias o más (4%).

n Cuadro 26 - Problemas de tierras relevados de familias pertenecientes a pueblos indígenas
afectadas. Total país. 2011.
Cantidad de familias
1 familia

Absoluto

%

21

7,6

2 a 19 familias

101

36,5

20 a 99 familias

110

39,7

100 a 499 familias

34

12,3

500 familias o más

11

4,O

277

100,0

Total
Ignorados 1

En el 85% del total de los casos se trata de problemas que involucran a familias indígenas exclusivamente
y el resto son situaciones mixtas (15%), como puede observarse en el siguiente gráfico.

45

�n Gráfico 20 - Situaciones problema según afecten a grupos con familias indígenas
exclusivamente o mixtos. Total país. 2011

15%
Mixtos

85%
Solo índígenas

Asimismo, en el Cuadro 27 se muestra que en el 83,2% los problemas de tierra de los pueblos originarios
corresponden a poseedores, en un 3,3% son propietarios, y una proporción igual, a tenedores En segundo
lugar aparecen los problemas que involucran grupos que tienen una condición jurídica que incluye tanto
poseedores como propietarios (6,9%).

n Cuadro 27 - Condición jurídica de los agricultores familiares pertenecientes a pueblos
indígenas en las situaciones problema. Total país. 2011
Condición jurídica

Absoluto

%

Solo Propietarios

9

3,3

Solo Poseedores

228

83,2

Solo Tenedores

9

3,3

Propietarios, Poseedores y Tenedores

2

0,7

19

6,9

7

2,6

Propietarios y Poseedores
Poseedores y Tenedores
Total

274

100

Ignorados 4

n Cuadro 28 - Problemas de tierra que incluyen pueblos indígenas según hayan iniciado
el trámite de relevamiento de la Ley 26.160. Total país. 2011

Realizó el relevamiento

%

Sí

110

39,6

No

158

56,8

Situaciones combinadas (algunos grupos familiares sí, otros no)

1

0,4

Ns/Nc

9

3,2

Total

46

Absoluto

278

100

�Finalmente, del total casos donde hay involucradas familias poseedoras pertenecientes a Pueblos
Indígenas, el 64,5% poseen personería jurídica reconocida por el INAI u organismo provinciales, mientras el
25,7%, no. Para los casos donde hay involucradas familias propietarias, tenedoras o situaciones mixtas la
distribución es similar: las mayores frecuencias relativas se ubican en la situación de contar con personería
jurídica, siguiéndole en importancia las situaciones en las que no cuentan con ella (Cuadro 29).

n Cuadro 29 - Problemas de tierra que involucran a pueblos indígenas según condición
jurídica y e inscripción de personería jurídica. Total país. 2011
Condición jurídica
Personería
jurídica

Poseedores

Tenedores

Total

%

138

64,5

4

50,0

7

77,8

17

63,0

En trámite de
inscripción de PJ

20

9,3

1

12,5

0

0,0

2

7,4

Sin inscripción
de PJ

55

25,7

3

37,5

2

22,2

7

25,9

1

0,5

0

0,0

0

0,0

1

3,7

Con PJ
inscripta

Situaciones
combinadas
Total

214

100

Total

8

%

Situaciones combinadas

Propietarios

100

Total

9

%

100

Total

27

%

100

Ignorados 20

Entre las razones que originan los problemas o conflictos territoriales que afectan a pueblos indígenas
se menciona en primer término el pedido de reconocimiento de territorio indígena (19,3%), le sigue en
importancia títulos incompletos o inexistencias de títulos (12,1%) e invasión y usurpación de tierras (10,3%)
y despojo (9,4%. En el resto de las opciones se observan frecuencias relativas muy bajas.

47

�u Capítulo 2
Marco histórico de los problemas de tierras

Por Karina Bidaseca-Ana Mariel Weinstock-Andrea Gigena

2.1 Cambios productivos y su influencia en los problemas de tierra

Los problemas de uso y tenencia de la tierra identificados en el capítulo anterior se profundizaron en las
últimas décadas, vis a vis los procesos de la transformación socio-estructural que caracterizaron a la
Argentina durante el siglo XX, como consecuencia del modelo de agriculturización con expansión de la
frontera agropecuaria.
En efecto, el agro en la Argentina ha sido escenario de profundas mutaciones desde la década de los
años ´70, complejizado por las reformas estructurales y la desregulación de los mer­cados –a partir de
1991– y la liberación de los cultivos transgénicos (soja) en 1996. En este escenario se desarrollaron
procesos que reconfiguraron los rasgos centrales del sector agropecuario, generando un nuevo patrón o
modelo socioproductivo: “La profundización del proceso de agriculturización, iniciado durante la primera
modernización agraria en los años 60 y 70, encuentra en las últimas décadas su entronización con el
crecimiento de la producción del cultivo de soja: así, la ‘sojización’ re­sume las dinámicas que acompañan
la recomposición de las formas de producción en el agro argentino, tanto en sus zonas centrales ‘la
región pampeana’ como también en aquellas otras consideradas marginales o periféricas para su
desarrollo histórico” (Gras y Bidaseca, 2010: 617). Dicho modelo comportó un intenso ritmo de innovación
tecnológica, la de­manda de nuevos requisitos de capitalización, y cambios en las relaciones estructurantes
de las empresas agropecuarias (separación de la propiedad de la tierra de la gestión y conducción del
proceso productivo; terceriza­ción de labores; nuevas modalidades organizativas ‘tranqueras adentro’,
profesionalización de la gestión, etc.); tales transformaciones han incidido de manera definitoria en las
dinámicas de los pequeños productores, como fuera señalado por diversos autores en distintos estudios
de la SAGPYA (Craviotti, 1999; Tsakoumagkos, Soverna y Craviotti, 2000; Natenzon y Tito, 2001;
Tsakoumagkos, González y Román, 2008; entre otros).
Según Teubal et al, 2005; Pengue; 200318, se observan, al menos, los siguientes cambios:

17 Gras, C. y Bidaseca, K. (2011) El mundo chacarero en tiempos de cambio, Buenos Aires, E. CICCUS.
18 Por citar algunos: Teubal, M. y Rodríguez, J. (2001) “Neoliberalismo y crisis agraria” en Giarracca, N. y colaboradores, La protesta social en Argentina.
Transformaciones económicas y crisis social en el interior del país, Buenos Aires, Editorial Alianza; Teubal, M. et al. (2005) “Transformaciones agrarias
en la Argentina”, en Giarracca, N. y Teubal, M. (coords.) El campo en la encrucijada. Estrategias y resistencias sociales, ecos en la ciudad, Buenos
Aires, Ed. Alianza; Aparicio, S., Giarracca, N. y Teubal, M. (1992) “Las transformaciones en la agricultura. El impacto sobre los sectores sociales”, en
Jorrat, R. y Sautu, R. (comp.) “Después de Germani, exploraciones en la estructura social argentina”, Buenos Aires, Paidós; Barsky, Osvaldo et al
(1992) Las explotaciones familiares pampeanas, Buenos Aires, CEAL.

48

�a) Impactos sociales: expresados en la reducción de las EAP correspondiente al estrato de superficie más
pequeño (hasta 100 has) durante el período inter censal 1988-2002, como se verá con más detalle en
el punto siguiente de este capítulo.
b) Aumento de escala, expresado en la pérdida de superficie de las EAP de hasta 500 ha. (Ver en el punto
siguiente)
c) Pérdida de prácticas sustentables expresada en el aumento de la producción de soja en detrimento del
maíz y el tambo, entre otros;
d) Adquisición de grandes extensiones por parte de capitales extranjeros, en virtud de los precios bajos
que evidencia la tierra, aplicable tanto con aptitud agrícola (especialmente por el aumento del precio de
los commodities y los altos niveles de rentabilidad) y aquellas con alto valor paisajístico y de resguardo
de recursos naturales.
Los avances tecnológicos que se incorporan a la producción agrícola, la difusión del cultivo de soja y
el alza en los precios internacionales, traen aparejado importantes cambios en el agro pampeano. Los
productores pequeños o medianos que no pueden acceder a la nueva tecnología, ceden sus tierras y se
transforman en “pequeños rentistas”.
Se acentúa desde entonces la figura del arrendatario y del contratista rural que trabaja realizando tareas
agrícolas parciales cobrando tarifa fija o a porcentaje, así como otros arreglos accidentales entre el
propietario de la tierra y el de la maquinaria. Estas figuras, de alguna manera, implican una desvinculación
del propietario de la tierra de las actividades productivas y un efecto de concentración merced al uso,
mediante el arrendamiento de la tierra, e independientemente de la propiedad de la misma. Su contraparte
es el ingreso de capitales que no provienen del sector y acceden a tierras (“pools de siembra”, fondos
de inversión agrícola, etc.) Este fenómeno se potencia merced al aumento del precio de los commodities
y se refleja en el aumento del precio de la tierra y su utilización como resguardo de capital (Polcan y
Gómez, 2011).

n Gráfico 1 - Evolución del precio de los commodities

Petróleo
Alimentos y Bebidas
No Energéticos
Índice General de Commodities

240
220
200
180
160
140
120
100
80

abr-10

ene-10

oct-09

jul-09

abr-09

ene-09

oct-08

jul-08

abr-08

ene-08

oct-07

jul-07

abr-07

ene-07

oct-06

jul-06

abr-06

ene-06

oct-05

jul-05

abr-05

60

Fuente: FMI19
19 Citado en Polcan y Gómez, op citada.

49

�Esta puja para acceder a tierras aptas permiten que los valores de arrendamientos se eleven campaña
tras campaña, afirmando una visión “rentística” de la tierra, dificultando, a su vez, las oportunidades de
medianos productores o productores familiares que quieren incrementar su escala productiva mediante el
arriendo.

n Gráfico 2: Evolución del precio de la tierra y la tasa de interés real

25

12.000

20

10.000

US$ / Ha.

10
6.000
5
4.000

Porcentaje

15

8.000

0

2.000

-5
-10

n Precio tierra agraria

2007/08

2006/07

2005/06

2004/05

2003/04

2002/03

2001/02

2000-01

1999/00

1998/99

1997/98

1996/97

1995/96

1994/95

1993/94

1992/93

0

n Tasa real

Fuente: Guida Daza, C.; INTA, 2009. Mimeo.

Respecto del aumento del precio de la tierra entre 1998 y 2010, según el trabajo de Daniel Slutzky, el
comportamiento de las provincias muestra lo siguiente:

50

�n Cuadro 1 - Precios de la tierra agrícola en distintas zonas de la Argentina y potencial de
destino productivo 1998-2011 (hectárea, en dólares)

Provincia
Buenos Aires

Salta

Zona y destino

2002

2010

2011

Pergamino, Colón, Salto, Rojas
Destino: soja, maíz

4.200-5.000 1.700-2.500 8.500-12.000 9.000-15.000

Las Lajitas, Metán, Tartagal, Orán,
Rosario de la Frontera
(tierras planas desmontadas)
Destino: soja, poroto, maíz
(Umbral del Chaco)

Córdoba

1998

800-1.500

600-900

2.800-4.500

Marcos Juárez)
Destino: soja, maíz

1.900-3.900 1.200-2.200

7.500-13.000

Mercedes, Curuzú Cuatiá
Corrientes

Destino: arroz, soja

350-550

280-350

1.500-2.400

400-800

250-550

800-2.400

1.200-1.500

700-1.600

4.500-8.000

Virasoro, Santo Tomé
Forestación
Gualeguachú, Gualeguay, Victoria

Entre Ríos

Destino: soja, trigo, arroz
Forestación

Santiago
del Estero

La Pampa

Campos arables del Noreste,
Bandera, El Colorado, Quimili
Destino: soja, maíz, algodón,
sorgo

450-800

2500-3500

1.200-1.800

750-2.100

4.000-6.000

Rosario, Las Rosas, Venado Tuerto,
Melincué, Cañada de Gómez
Destino: soja, maíz

Chaco

500-1200

Noreste lindante con Buenos
Aires: Intendente Alvear, Larralde
Destino: soja, maíz, trigo

Santa Fe

400-600

1.500-2.600

8.500-13.000

Suroeste: Gancedo, Pinedo,
Las Breñas, Charata
Destino: algodón, soja, girasol

600

2.500-3.500 2.800-3.800

Fuentes: Márgenes Agropecuarios 1998, 2002, 2010 y 2011, en base a:
1998 = Madero, Lanusse y Belaustegui
2002 = ídem
2010 y 2011 = Compañía Argentina de Tierras (CAT)
Nota: Se tomó siempre las mismas zonas y la misma aptitud de las tierras. Son todas tierras agrícolas excepto las forestales

51

�Los precios de la tierra han experimentado un aumento de hasta un 600% desde 1998 al 2011, sobre
todo en las provincias de la zona núcleo aunque, según los datos, también hay un alza en los precios de la
tierra por fuera de la zona núcleo, en zonas cultivables de las provincias de Santiago del Estero y Salta. Sin
embargo, en estas provincias cabe mencionar que si bien se produce un aumento del precio de la tierra en
zonas arables también se incorporan tierras a partir del desmonte y del cambio de destino de producción,
de ganadera a agrícola, con los consiguientes conflictos por la tierra que ello acarrea. Los datos muestran,
así mismo, una disminución generalizada en el período 2002 debido a la crisis económica que atravesó el
país, esta disminución se dio en todas las provincias del cuadro principalmente en los precios menores no
así en los mayores precios como el caso de La Pampa y Entre Ríos.

El avance de la frontera agropecuaria sobre economías marginales ha intensificado los problemas de
tierra de los agricultores familiares, visibilizándose en conflictos por el acceso o tenencia de la tierra en
una tendencia que, en los años de 1980, fuera definida como de “exclusiones silenciosas” (Alfaro, 1994)
en una de las provincias de mayor conflictividad, Santiago del Estero. En las últimas décadas hay signos
importantes de violencia: amenazas de desalojos; desalojos por la fuerza; etc.
A modo de síntesis, es posible identificar al menos tres problemáticas, no excluyentes entre sí, que pueden
complementarse complejizando el diagnóstico de la problemática, que adquieren en cada territorio
provincial dinámicas sociopolíticas específicas:
1. Inseguridad en la tenencia de la tierras: desalojos de familias rurales y éxodo de población rural;
2. Vulnerabilidad: dificultad o imposibilidad de acceso a la tierra y al agua;
3. Situaciones de falta de titulación dominial (posesión).
Por otra parte, los problemas de tierra se han intensificado con el gran crecimiento que registra la mega
minería, el desarrollo del turismo y los procesos de patrimonialización. Estos nuevos usos de la tierra tienen
su correlato en la aparición de “nuevos propietarios” con títulos inciertos, entregas indiscriminadas de
tierras fiscales, cercamientos, desalojo de poseedores ancestrales de campos de cultivo y sus viviendas,
destrucción de los canales de riego y pircas milenarias, ausencia de respeto a la propiedad de otros, tala
de árboles centenarios, riesgo de contaminación y apropiación de acuíferos subterráneos, incumplimiento
de la Ley de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico (Bidaseca, 2011).

52

�2.2 Estructura social agraria y vulnerabilidad en la tenencia de la tierra

Según el Censo Nacional Agropecuario del año 2002, el 60% de las explotaciones agropecuarias más
pequeñas no llegaba a un 5% de las hectáreas, en tanto el 10% de las explotaciones agropecuarias más
grandes del país, concentraba el 78% (Slutzky, 2008).
Otro estudio da cuenta del mismo proceso concentrador pero con otros datos: el 57% de las explotaciones
agropecuarias controlan el 3% de la tierra mientras que el 2% de las explotaciones agropecuarias controlan
el 50% de la tierra en el país. Sin embargo, los autores, alertan contra la tentación de inferir conclusiones
rápidas, pues existen explotaciones de más de 5.000 has que son minifundios en algunas áreas del país,
frente a explotaciones de menos de 25 has que tienen un elevado nivel de capitalización y desarrollo.
Para poder extraer conclusiones sólidas es necesario analizar esta situación con mucho mayor detalle
a nivel regional, ya que la estructura agraria depende del tipo de clima, relieve, actividad productiva y
organización histórica del territorio. Mientras la región pampeana presenta la distribución más equilibrada,
la Región del Noroeste goza de una estructura con fuerte presencia de pequeños agricultores, al igual que
la Región del NEA y Cuyo, hecho que obviamente está condicionado por las características ambientales
y la presencia de sistemas de riego en las regiones extrapampeanas. En la Región Patagónica se da una
situación particular: hay numerosas explotaciones de menos de 100 has que tienen estrecha relación
con las actividades frutícolas de los valles irrigados, a la vez que posee la mayor proporción de grandes
establecimientos dedicados a la producción ganadera extensiva. (Sili y Soumoulou, 2011)
Al año 2002, los pequeños productores ocupaban una superficie de 23.519.642 hectáreas correspondientes
a 218.868 explotaciones (con y sin límites definidos). La mayor superficie ocupada por este tipo de
explotaciones se ubican en las provincias de: Buenos Aires, Río Negro, Santa Fe, Córdoba y Chubut. Sin
embargo, la mayor cantidad de pequeños productores habitan las provincias de Buenos Aires, Misiones,
Santiago del Estero, Santa Fe y Corrientes (Obschatko, Foti y Román, 2007 20). Este estudio destaca que
los pequeños productores representaban el 66% de las explotaciones agropecuarias y aportaba un 20%
del valor total de la producción agropecuaria nacional.
Comparando con el censo 1988, en 2002 desaparecieron unas 85.000 explotaciones agropecuarias en
general (un 20%). Esta disminución se registra en todas las regiones, a excepción de la Puna y Chaco Seco.
Las disminuciones más notorias, sobre el promedio, se registran en las regiones Pampeana, Agricultura
Subtropical del NOA y Chaco Húmedo (Obschatko, 2007:47) 21

20 “Los pequeños productores agropecuarios en la República Argentina. Importancia en la producción agropecuaria y en el empleo en base al Censo
Nacional Agropecuario 2002”.
21 Datos que coinciden con el estudio de Sili y Soumoulou (2011): “Las regiones que más perdieron en los estratos de menos de 500 has fueron la
Región Pampeana (54.000 productores menos) y el NEA (11.500 productores menos). La Región que más productores ganó en la categoría de
explotaciones de entre 500 y 5000 has fue Patagonia (1.525 productores más), y las que menos, el NOA y Cuyo.
Respecto al CNA 2008, a diciembre de 2010, aún no han sido publicados estos datos”

53

�Según las autoras, la superficie total de las EAP también disminuye entre Censos, relevándose en 2002
cerca de 175 millones de ha, unos 2,6 millones menos (1,5%) que en 1988. Por regiones, se destacan
las disminuciones en la superficie en: Pampeana (cerca de 2,5 millones de ha, que significan un 5% del
total de la región), Agricultura Subtropical del NOA (2 millones de ha, un 31% del total regional) y Valles
del NOA (un millón y medio de ha, un 3,4% del total). En cambio, muestran la tendencia inversa Oasis
Cuyanos (aumento de cerca de 800.000 ha, un 14% del total) y Valles Patagónicos (unas 280.000 ha más,
un 8,5%).
Por su parte, Slutzky encuentra en este mismo período censal, que la reducción en el número total de EAP
se produce en las unidades de hasta 500 ha y, mayoritariamente, en las de hasta 100 ha. El 77% de la
reducción total de las EAP, se explica por la reducción en este último estrato. Por otra parte, las EAP de
hasta 500 ha pierden aproximadamente 5.7 millones de ha que se redistribuyen en las unidades de mayor
dimensión, principalmente entre las mayores a las 1000 ha. De esta forma, el tamaño promedio por EAP
pasa de 470 a 587 ha entre 1988 y 2002. (2008:12)
Los dos gráficos siguientes muestran los cambios en superficie y en cantidad de EAP. El primero muestra el
resultado al año 2002, de un proceso que se grafica en el segundo cuadro desde el año 1988.

n Gráfico 3 - Distribución porcentual de las Explotaciones Agropecuarias y la superficie
ocupada.

Porcentaje de explotaciones y superficies
para cada categoría de Eaps

Estructura agraraia de la Argentina
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%

EAP

n Hasta 25 ha.
n Entre 500 y 2.500 has.
Fuente: Sili y Soumoulou en base al INDEC. CNA 2002

54

Superficie

n Entre 25 y 100 has.
n Entre 2.500 y 5.000 has.

n Entre 100 y 500 has.
n Más de 5.000 has.

�n Gráfico 4 - Evolución porcentual de las explotaciones agropecuarias y las superficies entre
los CNA 1988 y 2002

Porcentaje de evolución de la estructura agraria
entre 1988 y 2002
10
5
0

Hasta
25 has.

Entre 25 y
100 has.

n Superficie
n EAP

Entre 100
y 500 has.
Entre 500 y
2.500 has.

-5

Entre 2.500
y 5.000 has.

Más de
5.000 has.

-10
-15
-20
-25
-30
Estratos de superficie

Fuente: Sili y Soumoulou en base al INDEC, CNA 1988 y 2002

Por su parte Slutzky destaca un elemento de análisis que hemos corroborado en este trabajo: una amplia
mayoría de las situaciones problemáticas de tenencia de tierra corresponde a las EAP bajo régimen de
ocupación y en menor medida a las situaciones de propiedades indivisas. “Las situaciones de EAP en tierras
comunales o en tierras de comunidades indígenas constituyen el resto, con una incidencia reducida, según
la información censal. Es posible que en estas dos últimas categorías exista un considerable subregistro:
ambas se encuentran dentro del conjunto de las EAP “sin límites definidos” que, aparte de no contar con
información sobre su superficie, se encuentran localizadas en áreas de difícil acceso del NOA, NEA y la
Patagonia (2008: 23-24).

n Cuadro 2 - Principales situaciones problemáticas de tenencia de la tierra. Eap con y sin
límites definidos. Total país. 2002
Régimen de tenencia

Nº de EAP

% de EAP

Ocupación

48.173

58,5

Aparcería

3.962

4,8

Comunal

5.203

6,3

Comunal Indígena

2.502

3,1

22.446

27,3

Indivisa
Total

82.286

100

Fuente: Slutzky, en base al CNA 2002.

El trabajo de Slutzky explica que la región con mayor superficie fiscal del país es la Patagonia, que concentra
más de la mitad del área fiscal. El NEA, NOA y Pampeana tienen una reducida extensión fiscal y la de

55

�menor superficie bajo ese régimen es la Cuyana. En la región Pampeana, las tierras fiscales están ubicadas
en las áreas secas como el norte de Córdoba y el oeste de La Pampa.
Los datos de nuestro relevamiento, como podremos ver a continuación, evidencian una mayoría de
casos de problemas de tierra de los agricultores familiares en tierras de titularidad privada, confirmando
una tendencia que surge de la información censal sobre los ocupantes de tierras fiscales (42%) y tierras
privadas (58%) (Slutzky 2008, 29)
Para una mayor comprensión del fenómeno introducimos este esquema elaborado como material de
capacitación para el Año 2010 por la Coordinación del Área de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura
Familiar:
n Esquema 1 - Régimen de dominio de las tierras22
• Calles

u
u

• Plazas
• Rutas

PÚblico

• Puentes

(Requieren

• Ríos

afectación o

• Lagos, etc.

lo son por su
naturaleza)

Tierras
de
Dominio

u

privado

u

Particulares:
Tierras privadas
Estado:
Tierras fiscales
- Municipales
- Provinciales
- Nacionales
• ONABE
• FFAA
• APN
• INTA
• Vialidad
• Otros
(universidades)

22 Gomez, Florencia. Material de capacitación del Área Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar

56

�u Capítulo 3
Marco legal general para la interpretación de los problemas
de la tierra

Por Florencia Gómez -Enrique Oyharzábal-Ana Mariel Weinstock- Daniel Otal

3.1 Consideraciones generales acerca de las normas sobre la cuestión de la tierra
en la República Argentina

Nuestro país adoptó un sistema de jerarquías para establecer la correspondencia y legalidad de las leyes,
es así que a través del Artículo 30 de la Constitución Nacional (CN) se establece la supremacía legal de
las normas contenidas en ella. Jerarquía que se traduce en la necesaria correspondencia de normas de
jerarquía inferior como leyes nacionales, decretos o bien constituciones provinciales con los principios
contenidos en la Constitución Nacional.

3.2 Constitución Nacional

Un poco de historia
Entre uno de los temas que hacen a la cuestión de la tierra se encuentra la función social de la propiedad;
esta se incorporó en la Reforma de 1949 a la Constitución Nacional mediante el Art. 38 con una concepción
amplia y vinculada al capital y a la actividad económica. Su derogación por decreto del gobierno de facto
obedeció, más que nada, a un cuestionamiento a la obra del Gobierno Peronista por parte de la llamada
“Revolución Libertadora” que luego restituyó la vigencia de la Constitución de 185323.
Art. 38 - La propiedad privada tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida
a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la
distribución y la utilización del campo o intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su
rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad
de convertirse en propietario de la tierra que cultiva. La expropiación por causa de utilidad pública
o interés general debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone
las contribuciones que se expresan en el artículo 4°. Todo autor o inventor es propietario exclusivo
de su obra, invención o descubrimiento por el término que le acuerda la ley. La confiscación de
23 Aportes hacia una reconfiguración del Derecho de Propiedad, su función social. Gómez, Florencia. 2010 Mimeo.

57

�bienes queda abolida para siempre de la legislación Argentina. Ningún cuerpo armado puede hacer
requisiciones ni exigir auxilios de ninguna especie en tiempo de paz.
Si bien el texto de la Constitución de 1949 relativo a la función social, fue suprimido24 por un Gobierno de
Facto, sirvió de basamento a otros países para incorporarlo en sus Constituciones e incluso en numerosas
constituciones provinciales.
La propiedad está contemplada en nuestra Constitución principalmente en el Art. 17 en donde se enuncia
su carácter de “inviolable”, mientras que hace referencia a la expropiación indemnizable; el Art. 14 que
garantiza a todos los habitantes conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio el derecho de usar,
gozar y disponer de su propiedad. Cabe recordar el carácter amplio con el que se entiende el derecho de
propiedad, continente de los demás derechos patrimoniales.

La Reforma Constitucional de 1994
A partir de la Reforma Constitucional de 1994 se incorporan elementos constitucionales reconfigurantes
del derecho de propiedad con la inserción de la cláusula ambiental (Art.41 CN), del reconocimiento de un
nuevo tipo de propiedad de carácter constitucional: la propiedad comunitaria indígena (Art.75 inc.17) y
la afirmación de que la propiedad privada debe ejercerse conforme a un interés social de acuerdo al
otorgamiento de jerarquía constitucional de los tratados internacionales25.
Cabe mencionar una de las particularidades de la reforma de la que da cuenta gran parte de la doctrina
constitucional, en tanto a la existencia de un Núcleo de Coincidencias Básicas que limitó de alguna manera
el poder constituyente propio de los convencionales y permitió que principios y derechos constitucionales
propios de la parte declarativa de una constitución fueran insertados en la parte orgánica de la misma
como por ejemplo con las inserciones entre las atribuciones del Poder Legislativo de normas relativas al
territorio, como la llamada “Cláusula del Progreso”, inserta en el Art. 75 inc.19. Desde la hermenéutica
jurídica se puede decir que su lugar de pertenencia no es precisamente la parte orgánica de la CN. 26
Asimismo, explicitó a través de la incorporación del Art. 124 a la CN, que el dominio originario de los recursos
naturales pertenece a las provincias, profundizando la descentralización y el consiguiente achicamiento del
Estado Nación, tal como las propiciadas con la salud y la educación, repercutiendo en lo que la doctrina
llamó una competencia concurrente entre la Nación y las provincias sobre los Recursos Naturales. Sin
perjuicio de ello, y en atención al estudio del espíritu de la ley (la intención del legislador al crearla) la
revisión de los debates parlamentarios en torno al Art. 124 nos muestra la ausencia en dicho artículo de la
“jurisdicción”, quedando en las provincias solo el dominio originario de los recursos naturales.
Esto significó que, con relación a los objetivos del presente estudio las políticas relativas a la colonización de
tierras fiscales principalmente sean competencia de los gobiernos provinciales mediante sus autoridades
de aplicación, ya que la mayor cantidad de tierras fiscales son de dominio privado de las provincias.
Recaen también bajo su órbita aquellos procedimientos de saneamiento de títulos como competencias
de institutos de colonización de tierras, así como organismos involucrados necesariamente en la
24 “A la constitución de 1949 se la quiso borrar de la historia. El pecado no consistió en criticarla u objetarla, sino en pretender borrarla. Por primera
vez en la historia patria un decreto emitido en función de poderes revolucionarios, derogó una constitución Nacional y Constituciones Provinciales…”
Zaffaroni, Eugenio Raúl. Estudio Preliminar Constitución de la Nación Argentina 1949. Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos. 2009.
25 Convención Americana de los derechos Humanos más conocida como Pacto de San José de Costa Rica.
26 Aportes hacia una reconfiguración del Derecho de Propiedad, su función social. Gómez, Florencia. Septiembre 2010 Mimeo.

58

�determinación de la situación jurídica del agricultor familiar con respecto a la tierra como los catastros
y los registros de la propiedad inmueble, organismos con competencia sustancial en la transmisión de
inmuebles.

Tratados Internacionales
Luego de la Reforma Constitucional de 1994, se incorporan mediante los inciso 22 y 24 del Art. 75, más
precisamente en virtud del inciso 22 los tratados de jerarquía constitucional. Esto implica que los tratados
de derechos humanos enumerados en esa disposición, pasan a formar parte del texto constitucional,
mientras que adquieren jerarquía superior a las leyes los tratados que se corresponde con el Art 75. inc.22
in fine de la CN.
Se realiza entonces la incorporación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, denominada
comúnmente “Pacto de San José de Costa Rica” que, en su cuerpo, establece disposiciones acerca del
Derecho de Propiedad consagrando su subordinación a un interés social:
Artículo 21. Derecho a la propiedad privada
1. Toda persona tiene derecho al uso y goce de sus bienes. La ley puede subordinar tal uso y goce
al interés social.
2. Ninguna persona puede ser privada de sus bienes, excepto mediante el pago de indemnización
justa, por razones de utilidad pública o de interés social y en los casos y según las formas establecidas
por la ley.
3. Tanto la usura como cualquier otra forma de explotación del hombre por el hombre, deben ser
prohibidas por la ley.
Con un eminente carácter social la norma es inserta y convenida por los demás Estados suscribientes del
Pacto, estableciendo notablemente la primacía de los intereses colectivos, en la configuración del actual
derecho de propiedad.

Derechos humanos y desalojos: El derecho a una vivienda adecuada
La situación vinculada a los desalojos que padecen las comunidades y familias campesinas implica una clara
violación a los derechos constitucionalmente garantizados y reconocidos por los Pactos Internacionales
de Derechos Humanos (Declaración Universal de Derechos Humanos, Art. 8; Convención Americana
de Derechos Humanos, Art. 24 y 25; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos Numeral III,
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en adelante PIDESC, en especial
las Observaciones Generales dictadas por el Comité a los fines de proteger el derecho a la tierra y a la
vivienda).
Resulta relevante destacar que nuestro país al adherir al PIDESC ha asumido importantes compromisos
internacionales. Específicamente, en el derecho social de acceso a la tierra. En este sentido es fundamental
la Observación General Nº 7 (O.G. Nº 7 del PIDESC), dictada por el Comité Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales referida a los desalojos forzosos. En ella el Comité ha establecido la
obligación de los Estados de dictar leyes que impidan desalojos forzosos y derogar todas aquellas que
arbitrariamente los permitan (O. G. Nº 7 en sus puntos 9, 19, 20 y 21)27.
27 Abramovich y Courtis. “Los derechos sociales como exigibles”. Ed. Trotta. Buenos Aires. 2002. Citado en Fresneda R. y Romano M. Documento de
Trabajo Equipo Jurídico MCC.

59

�El “Informe de la Relatora Especial sobre la vivienda adecuada” de Raquel Rolnik de la Asamblea General
de las Naciones Unidas, plasmó la importancia de comprender los efectos de un desalojo para una familia,
colocándola en situaciones más difíciles, obligándola a vivir en condiciones inadecuadas. Destruyendo
muchas veces sus pertenencias, poniendo en peligro la estabilidad de la familia y otros medios de
subsistencia como la escolarización.

3.3. Legislación Nacional

La legislación aplicable en materia de tierras supone una heterogeneidad a nivel nacional y dispersión,
sobre todo si se toma en cuenta la existencia de distintos regímenes provinciales en torno a la tierra. Para
ello, y en atención a que excede los términos de este trabajo, haremos referencia a las principales leyes
nacionales que hacen a la problemática y sin temor a caer en una afirmación redundante expresar que el
Código Civil es una ley nacional como otras que hacen a la cuestión, como la Ley General del Ambiente
25.675, la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos 26.331, la Ley 23.985 que determina las
disposiciones a las que se ajustarán los bienes inmuebles pertenecientes al dominio privado de la Nación,
que se encuentren asignados en uso y administración a las Fuerzas Armadas entre otras.

Código Civil
El Código Civil (CC) Argentino fue redactado por Dalmacio Vélez Sarsfield a instancias del proceso verificado
en Europa, que se llamó el antifeudalismo, manifestado principalmente en la abolición de los vestigios
feudales por la Revolución Francesa. Está impregnado de principios del capitalismo moderno, por los que
se consagraba el derecho de propiedad como una afirmación intrínseca de la libertad de los individuos.
Como una expresión de ella, el individuo era libre mientras pudiera ser propietario.
Consistió tal filosofía en una concepción absoluta e ilimitada del derecho de propiedad. “La Revolución
Francesa es individualista, en quien ella ha pensado es el individuo, es a él a quien ha querido liberar”28:
Prueba de ello es la cristalización de la tendencia individualista en el Código de Napoleón29.
En virtud de esta concepción absoluta e ilimitada de la propiedad, disponía nuestro Código Civil en el Art. 2.513:
Es inherente a la propiedad el derecho de poseer la cosa, servirse de ella, de usarla y gozarla según la voluntad
del propietario. Él puede desnaturalizarla, degradarla o destruirla. Reafirmando el codificador en la nota del
mencionado Artículo este carácter absoluto que confiere el derecho de destruir la cosa en tanto dice:
“…Toda restricción preventiva tendría más peligros que ventajas. Si el gobierno se constituye en juez
del abuso ha dicho un filósofo, no tardaría en constituirse en juez del uso y toda verdadera idea de
propiedad y libertad seria perdida”. Resulta entonces admisible esta manifestación sólo si se tiene
en cuenta que es una expresión de las ideas de la época del codificador, en tanto también tuvo
el propósito político de estimular la inmigración, la población y explotación de la pampa desierta,
constituyéndose en una especie de conquista pacifica (legal) del desierto”. (Borda, 1992)30.

28 La propiedad de la tierra y su función social. Camps y Aboix. Clarasó. Barcelona 1953 citado en Gómez.2010. Mimeo.
29 El Código de Napoleón es una de las principales fuentes de articulado y notas del Código Civil Argentino.
30 Op. cit. Gómez. 2010. Mimeo.

60

�En 1968 se reformó el Código Civil incorporándose institutos como el abuso del derecho (Art. 1.071 del
C.C.31) y modificándose esta concepción de la propiedad como algo absoluto, quedando el vigente Art.
2.513 de esta manera “Es inherente a la propiedad el derecho de poseer la cosa, disponer o servirse
de ella, usarla y gozarla conforme a un ejercicio regular. Como se observa se eliminó la frase “según la
voluntad del propietario” para evitar someterla a su exclusivo arbitrio.
¿Y en qué consiste un ejercicio regular? Es un ejercicio acorde a los derechos de la comunidad, siempre
que no exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres; y en la medida en
que este derecho sea ejercido de una manera antisocial, ese ejercicio será abusivo y no tendrá el amparo
de la ley. Respecto del Art. 2.514 ya no es más su límite el derecho de dominio de otro similar y enfrentado,
sino que queda restringido al criterio más armonioso de evitar el abuso del ejercicio del derecho. Esta
nueva concepción del derecho de propiedad supone que la propiedad especialmente la de bienes que
sirven para producir otros, tiene una función social que cumplir (Borda, 1992).

Propiedad y Dominio
Usualmente suelen identificarse estos conceptos, más precisamente en sus orígenes, en el Derecho
Romano Clásico, el dominium contenía a la propiedad; sin embargo, hoy se puede decir que transmutó
dicha acepción y se considera al dominio un derecho real, quizás el más amplio en cuanto permite
más posibilidades de acción sobre los bienes (usar, gozar, disponer) que los demás derechos reales.
La propiedad, entonces, contiene al dominio pues supone una situación jurídica que va más allá de los
derechos reales32 en tanto involucra a los derechos de contenido patrimonial según el Artículo 17 de la C.N
y la Jurisprudencia de la C.S.J.N (Bourdieu, Pedro c/ Municipalidad de la Capital entre otros), y en tanto los
involucra supone también un conjunto de derechos y obligaciones que debe cumplir el propietario mientras
viva en sociedad. Por esto mismo, y como propiedad involucra otros derechos patrimoniales es común
encontrar en muchas constituciones provinciales junto con la referencia a la función social de la propiedad
o de la actividad económica.
Se ha dicho que la propiedad no es más que una expectativa contenida en la Ley, que las normas dan el
perfil del derecho que no resulta inalterable, sino que se va moldeando según las necesidades del bien
común (Bentham Jeremy, citado en Gelli 2004 y ambos en Gomez Función Social op.cit).
Con relación a la existencia de un dominio perfecto se puede decir que este se configura cuando la
persona además del título y el modo (elementos constitutivos del dominio), ha hecho efectiva la inscripción
registral que le otorga la publicidad necesaria para oponer sus derechos a terceros.

Posesión
Existe posesión cuando una persona se comporta como si fuera el titular de determinado derecho y lo
ejerce efectivamente con exclusividad. Según el Código Civil hay Posesión cuando una persona, por si
o por otro, tenga una cosa bajo su poder con la intención de someterla al ejercicio de su derecho de
propiedad (Art. 2.351 CC).
Es decir, la posesión supone un elemento volitivo, el animus, por el cual la persona se “siente” dueña de la
cosa y un elemento fáctico, el corpus, que hace a la detentación material y efectiva de la cosa.

31 Código Civil, Artículo 1071: El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún
acto. La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considerará tal al que contraríe los fines que aquélla tuvo en mira al reconocerlos o al
que exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres.
32 Derechos sobre las cosas, RE en el derecho romano implicaba una cosa.

61

�Como ya se anticipó en el Capítulo 1, los casos de sucesiones indivisas han sido tomados como casos
de posesión y esto es a los efectos de utilizar otros elementos para entender la complejidad dada
para la regularización dominial de tierras en sucesiones indivisas, debido a que en gran parte se trata
de posesiones mixtas con herederos y sin herederos del causante. Evidenciándose la migración de
miembros de la familia y consecuente abandono de la explotación, mientras muy pocos permanecen
en ella y a los que se les dificulta, por los altos costos judiciales, llevar adelante una sucesión, o bien
por el mismo requerimiento legal de la intervención del título por el cual se le exige al tenedor pasar
notablemente al estado de poseedor, cambiando la causa de su posesión.
Tenencia
Existe tenencia para el ordenamiento jurídico argentino, cuando se tiene materialmente la cosa (corpus)
pero se carece de la voluntad de someter la cosa al derecho de propiedad (elemento volitivo), es decir se
reconoce la propiedad en otro, tal es el caso de un arrendatario (Art. 2.352 C.C.).
Cabe en este apartado, hacer referencia al sentido general del concepto de tenencia de la tierra desde el
punto de vista de los estudios sociales, y su diferencia acerca del concepto jurídico sobre la tenencia.
Para las ciencias jurídicas hablar de tenencia significa hacer una referencia a una situación jurídica especial
con relación a la tierra, por la cual la persona reconoce en otro el derecho de propiedad, o bien de posesión:
lo que se traduciría en formas denominadas aparcerías, arrendamientos, usufructos, ocupaciones de hecho
con permiso, contratos de pastajes, permisos de uso, comodatos, etc. En tanto, como se aclaró en el
Capítulo 1, el concepto de “tenencia de la tierra” utilizado en los estudios sociales remite a la distribución de
la tierra entre los actores sociales rurales, las relaciones que entre ellos se generan y las formas y derechos
de propiedad, de acceso y uso de los recursos.
Usucapión
La usucapión o prescripción adquisitiva es un derecho por el cual un poseedor de una cosa inmueble adquiere
la propiedad de ella por la continuación de la posesión durante el tiempo fijado por ley (Art. 3.948 C.C.).
Constituye principalmente uno de los modos de adquirir el dominio e incluso otros derechos reales que
según la normativa vigente se verifica con el paso del tiempo (20 años) prescripción larga o longitemporis.
Cabe destacar que este instituto es uno de los más usados para la obtención del título o escrituración,
la importancia de su fundamento, dice Mariani de Vidal, el fundamento de la prescripción adquisitiva,
es consolidar situaciones fácticas como medio de favorecer la seguridad jurídica, liquidando situaciones
inestables, dando certeza a los derechos, a lo que se le agrega también un profundo contenido social,
pues frente al no uso de las cosas por parte del propietario se le hace perder su derecho confiriéndoselo
al que realmente las hace producir (Art.2.510 C.C.).
Podríamos resumir esta diferenciación emanada del Código Civil en el siguiente cuadro, válido para el
procedimiento judicial de posesiones campesinas33:

33 En el caso de tierras de comunidades indígena, corresponde el procedimiento que corresponde es la instrumentación del reconocimiento constitucional de la posesión comunitaria (Art. 75, inc. 17).

62

�• Título: escritura
• Modo: Posesión
• Publicidad: Registro

Modo. Posesión:
• Animo (elemento volitivo): La intención
de someter a la cosa al ejercicio de un
derecho de propiedad.
• Corpus (elemento material): tener
materialmente la cosa, usar
efectivamente la cosa.
La posesión es un hecho que da derechos.

usucapión

Se detenta el dominio
perfecto cuando sobre la cosa
(tierra, inmueble) se verifican
estos tres elementos:

Título. Boleto de compra venta con
escritura pública.
desalojo

Propiedad

Publicidad. Inscripción en el Registro
de la Propiedad Inmueble hace al acto
oponible frente a terceros.
Cuadro: Gómez, Florencia. Documento para talleres de capacitación sobre Derecho a la Tierra. SsAF, 2010.

Nueva Ley Nacional: Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la propiedad, posesión
o tenencia de las Tierras Rurales Nº 26737
Recientemente el Poder Legislativo aprobó un nuevo régimen de protección al dominio nacional de las
tierras rurales, cuyos principales puntos se pueden sintetizar en:
• Se establece como una ley de orden público y de cumplimiento obligatorio en todo el país, por
parte de personas físicas y jurídicas, públicas y privadas.
• Objeto de la Ley: Determinar la titularidad catastral y dominial, situación de posesión o tenencia, bajo
cualquier título o situación de hecho de las tierras rurales y establecer las obligaciones comunes
y particulares que nacen del dominio, posesión o tenencia de dichas tierras. Regular, respecto de
las personas físicas y jurídicas extranjeras, los límites a la titularidad de tierras rurales, cualesquiera
sea su destino de uso o producción.
• Caracterización de la titularidad extranjera sobre tierras rurales: Personas físicas de nacionalidad
extranjera con o sin domicilio en la Argentina; Personas Jurídicas (empresas) cuyo capital social en
manos de extranjeros sea superior al 51%, Personas jurídicas o empresas vinculadas o controladas,
en más de un 25%, por empresas extranjeras, o que tengan el manejo de la voluntad social
mayoritaria independientemente del porcentaje accionario; Personas jurídicas extranjeras que
tengan más del 25% del capital social de otra sociedad; Personas físicas o jurídicas extranjeras
que actúan como si fueren socios; Sociedades que hayan emitido debentures u obligaciones
negociables y los tenedores sean extranjeros y puedan dichas obligaciones negociables convertir
en acciones que superen el 25% de las acciones; UTEs, Sociedades de participación accidental,
o agrupaciones de colaboración o cualquier forma de colaboración accidental y transitoria que
supere la proporción autorizada por esta Ley.
• Se establece la nulidad total, absoluta e insanable de cualquier contradocumento o figuración que
contravenga lo dispuesto por esta Ley.
• Se establece un límite del 15% a la titularidad extranjera del dominio sobre tierras rurales en el
territorio nacional.
• En ningún caso personas (físicas o jurídicas) de nacionalidad extranjera podrán superar el 30% de
las tierras con titularidad extranjera.

63

�• Un mismo titular extranjero no podrá tener más de (1000) Mil Hectáreas en zona núcleo o su
equivalente según sea determinado por el Consejo Interministerial de Tierras Rurales.
• A los fines de esta Ley no se entenderá como Inversión la adquisición de tierras rurales, por tratarse
de un recurso natural no renovable que aporta el País que recibe la inversión.
• Se crea un Registro Nacional de Tierras Rurales34 en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos, que podrá requerir información a las dependencias provinciales para cumplir su función.
• Creación del Consejo Interministerial de Tierras Rurales.
• Las disposiciones de la Ley no afectarán, en manera alguna, derechos ya adquiridos y la vigencia
es a partir del día siguiente a su publicación.

Leyes Nacionales sobre Regímenes Especiales
Sin pretender efectuar una enumeración taxativa, ya que excedería los objetivos de este estudio, realizamos
una aproximación a las distintas normativas, o bien regímenes especiales con relación a la tierra.
Régimen de inmuebles de las Fuerzas Armadas
La Ley 23.985 regula la adquisición o arrendamientos de las tierras de las fuerzas armadas, determinando
apriorísticamente procesos de contratación pública (licitaciones) para la contratación que tengan por
objeto las mismas. Los contratos con organismos públicos, nacionales, provinciales o municipales, pueden
llevarse a cabo de manera directa.
Minería
Con relación a la cuestión minera y su vinculación con los conflictos que genera en el ámbito de las
políticas de tierras para pequeños productores, debemos tener en cuenta que el Código Minero mantiene
una estructura colonial y regalista, siendo una herencia del derecho español del tiempo de la conquista,
que fue fatalmente marcada por la necesidad de minerales para solventar un modelo extractivista y
colonial. Si comprendemos que en esencia nuestro Código Minero con algunos aggiornamientos sigue
teniendo esta matriz, podemos comprender el escenario de disputa por el acceso y la consolidación de
la propiedad de campesinos e indígenas. El principio fundante de la Minería es que existe un dominio
originario del Estado (antes la Corona) que se encuentra obligado a entregar las propiedades a los
particulares mineros que primero denuncien su existencia, esto es sin perjuicio de los derechos del
superficiario propietario del dominio del inmueble, que tiene un derecho subordinado al derecho del
minero pudiendo percibir indemnización por ese uso.
El marco regulatorio consolidado35 en Argentina a partir de 1993, establece las normas legales para la
acción de los capitales mineros. Resulta importante mencionar el fuerte componente económico de la
cuestión y una normativa con un contenido altamente beneficioso para las empresas que explotan estos
recursos –en el marco de las políticas propiciadas por el Consenso de Washington como la promoción de
la inversión extranjera– y que las autorizaciones para prospección, exploración y explotación de minerales
emanan de los estados provinciales. Entre las normas que regulan la actividad se encuentran:
• Ley de Inversiones Mineras (24.196)
• Ley de Reorganización Minera (24.224)

34 www.jus.gob.ar/tierras-rurales
35 En el presente apartado, se transcriben fragmentos de la Tesis “El agua vale más que el oro. Constitución de fuerzas sociales en torno al conflicto de
Esquel. 2002-2003”, del Lic. en Ciencias Antropológicas Hernán Schiaffini.

64

�• Acuerdo Federal Minero (24.228)
• Ley de Modernización Minera (24.498)
• Ley de definición de valor boca-mina (25.161)
• Ley de la Protección Ambiental para la Actividad Minera (24.585), incorporada como Capítulo al
Código de Minería
• Ley de Actualización de la Ley de Inversiones Mineras (25.429)
• Códigos de Procedimientos Locales.
Previamente a esto, el Régimen de Inversiones Extranjeras, promulgado en 1993, bajo la Ley 21.382, había
establecido el marco para las inversiones mineras en general.

Administración de Parques Nacionales (APN)
La Administración de Parques Nacionales es un organismo descentralizado de la Secretaría de Ambiente
y Desarrollo Sustentable que administra los parques nacionales. Estos tienen un régimen especial, ya que
se consideran bienes de dominio público. Según establece la Ley 22.351 las tierras fiscales existentes en
los Parques Nacionales y Monumentos Naturales, son del dominio público nacional. Tienen este carácter
también las comprendidas en las Reservas Nacionales, hasta tanto no sean desafectadas por la autoridad
de aplicación. Respecto de la creación de nuevos Parques Nacionales, Monumentos Naturales o Reservas
Nacionales, en territorio de una provincia, sólo podrá disponerse previa cesión de la misma a favor del
Estado Nacional, del dominio y jurisdicción sobre el área respectiva.
En cuanto a los conflictos de dominio territorial dentro de su área de definición; la primera información que se
recibe al efectuar entrevistas a informantes claves – pobladores y responsables vinculados a la cuestión de
Tierras en APN – es el reconocimiento de períodos de relación contradictoria con los pobladores a lo largo
de la vida institucional: períodos de franca hostilidad o de distensión y reconocimiento. Un extenso primer
período hostil para con los pobladores anteriores a su creación, en particular indígenas, conservándose en
la memoria las expulsiones con desalojos violentos de quienes se resistían y la destrucción de sus bienes.
De esto se encuentran antecedentes de época en los archivos y anales de las distintas reparticiones
estatales, incluido Parques Nacionales, en archivos históricos institucionales y en minuciosos trabajos de
tesis e investigaciones de ciencias sociales regionales.
Cabe señalar que en general los actores sociales bien informados reconocen en la APN a una de las
instituciones estatales más comprometidas en el rol de efectiva conservación territorial por parte del estado
nacional, manteniendo su control y administración a lo largo de sucesivas conformaciones, aportando
a construir sobre el territorio una nueva subjetividad socialmente aceptable, aún con la exclusión de los
pobladores originarios, como garante de su conservación ambiental.
Espacial y temporalmente esto coincide con objetivos tácticos de geopolítica de consolidación de la
soberanía en zonas de frontera, reafirmando la presencia del estado nacional en los límites internacionales.
En períodos como el actual, la APN (en la que existe un Área de Pobladores) continua marcando
unívocamente la impronta legal territorial de relación con los pobladores, en tanto titular del dominio. Esta
etapa es de relativa distensión, en búsqueda de una relación compatible con la conservación, la integración
territorial y el desarrollo sustentable, con avances en búsqueda de formas consensuadas para el manejo
ambiental con quienes exhiben derechos verosímiles de posesión como los pueblos originarios.
Esta última generalización referida a la actualidad no elimina los matices institucionales contradictorios más
o menos fuertes, dependiendo –según los involucrados consultados– de la jurisdicción y sus diferentes

65

�conducciones ejecutivas, provenientes de líneas políticas históricas internas y de cada Parque en particular.
Es en este punto sensible donde radican, en particular con las Comunidades Indígenas, los conflictos
más resonantes registrados en los últimos años, ya que la creciente legitimación de territorios indígenas,
lograda tras años de intensas luchas reivindicativas del conjunto de organizaciones de pueblos originarios,
amparadas hoy por la letra de la Constitución Nacional, movilizó a poblaciones ancestrales, originalmente
expulsadas a retornar a sus localizaciones tradicionales. Las situaciones que se desprenden de este
proceso van, por parte de APN, desde la aceptación de la presencia, con diferentes intentos y grados de
avance para establecer planes de uso y manejo ambiental compatibles con la conservación y el turismo
recreativo, hasta formas primarias de hostilidad, como no entregar permisos de aprovechamiento forestal
(leña, madera muerta, etc.) con lo cual se bloquea la posibilidad de sostenerse en el territorio, propiciando
o forzando un manejo clandestino del bosque al que eventualmente se quiere proteger.
Al respecto hay algunos avances en materia de alterar la titularidad del dominio. Se trata de las Comunidades
Ciurruhuinca y Cayun que ya tienen la titularidad de sus tierras dentro del Parque Nacional Lanín. En el
resto, los acuerdos referidos se mantienen dentro del ámbito de la histórica condición administrativa de
Permiso Precario de Ocupación y Pastaje (PPOP), en algunos casos con convenios de manejo compartido
(ej.: Comité de Gestión del Co-manejo entre la APN y la Confederación Mapuche Neuquina), aunque
debemos tener en cuenta que no se trata de un único formato prefijado.
No obstante, en los últimos tiempos se priorizó la necesidad de resolver los conflictos existentes teniendo
en cuenta, los intereses de todas las partes. Es así que se comenzaron a reconocer derechos y regularizar
la ocupación de las áreas por parte de los pobladores, conciliando los intereses (socioeconómicos y las
pautas culturales) de todos los actores sociales, vinculándolos con los objetivos de manejo y conservación
de las áreas protegidas.

Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos Nº 26.331
Merced al impulso dado por la sociedad civil a este proyecto de ley, el mismo fue aprobado, y se estableció
una moratoria (suspensión) de desmontes en la primera etapa de implementación. Según la Ley 26.331,
aprobada por el Congreso de la Nación en noviembre de 2007, cada provincia debía establecer en el
transcurso de un año un ordenamiento de sus bosques nativos, y debía hacerlo “a través de un proceso
participativo”, no especificado en la ley.
Es así que las experiencias efectivas de participación, así como resultados de las zonificaciones practicadas en las
provincias que lo hicieron, difieren según las realidades políticas de cada provincia. Esta norma plantea el pago de
los servicios ambientales a quien conserve el bosque del cual es propietario, así como la aprobación de planes de
manejo de bosques. Esta ley vino a considerar, también, la conservación como uno más de los usos del suelo.
Sin embargo, una de las recientes situaciones en el marco de la implementación de la ley detectada por el
Área de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar durante los años 2010 y 2011, es el reclamo por
parte de los agricultores familiares y puesteros que quedan fuera del beneficio, pues uno de los requisitos
es la titularidad dominial, algo de lo cual carecen hasta tanto no se realice el saneamiento de títulos.
Sin perjuicio de ello, existen normativas provinciales como la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques
de la Provincia de Santiago del Estero Ley 6.841 que prevé como beneficiarios a aquellos poseedores en
condiciones de usucapir; sin embargo aún se verifican discordancias y obstáculos en la implementación
de la misma, con relación a los agricultores familiares.

66

�3.4 La cuestión indígena en el Derecho Argentino

Breve introducción a esta cuestión en la Argentina
La cuestión de los derechos de los Pueblos Indígenas Argentinos tiene, a partir del regreso de la democracia,
un recorrido que parte desde la visibilización de políticas legislativas de integración, a un paradigma de la
multiculturalidad y respeto a la diversidad jurídica.
La Constitución Nacional hasta su reforma del año 1994, situaba la relación Estado-Pueblos Indígenas
dentro de las facultades del Congreso, estableciendo en su Art. 67 inc. 15, “Corresponde al Congreso…:
Proveer a la seguridad de las fronteras; conservar el trato pacifico con los indios, y promover la conversión
de ellos al catolicismo…” Es decir las Políticas del Estado estaban marcadas con un tinte segregacionista
e integracionista, dejar de ser para ser ciudadanos. Debe entenderse que también hasta la primera
Presidencia de Perón, muchos pueblos indígenas y campesinos vivían en los denominados territorios
nacionales donde los que allí vivían no tenían siquiera estatus de ciudadano ante la ley, es decir no podían
votar hasta 1949 ni mujeres, ni extranjeros, ni habitantes de territorios nacionales36.
Respecto a las políticas relacionadas con el reconocimiento de tierras a Pueblos Originarios, cabe destacar
la que se realizara como consecuencia de lo que se denominó el Malón de la Paz, ocurrido en el año 1946
cuando en el marco de la Primera Presidencia de Juan Domingo Perón, luego de ser vergonzosamente
expulsados de la Capital Federal, obtuvieron, la expropiación de 56 rodeos de Quebrada y Puna de Salta y
Jujuy para ser devueltos a sus legítimos propietarios, los Kollas. Dicha Ley se materializó con el Decreto Nº
18.341, que estableció la expropiación a favor del Estado Nacional de tierras ocupadas históricamente por
Pueblos Indígenas Kollas, en el año 1952: las tierras expropiadas pasaron a ser administradas por el Banco
de la Nación Argentina y las adjudicaciones se reglamentan mediante Decreto N° 926, procediéndose a
entregar las mismas a los pobladores kollas en forma de títulos de usufructo vitalicio por el Banco de la
Nación. Es quizás uno de los pocos atisbos de reforma agraria que existieron en la Argentina, de hecho
en consonancia con las reformas agrarias que cruzaban la historia latinoamericana, los títulos de usufructo
vitalicio de aquel entonces (que aun hoy algunos campesinos indígenas conservan) llevaban la leyenda “la
tierra es para quien la trabaja”.
Las políticas legislativas hasta el retorno de la democracia en el año 1983, estuvieron dentro de esta lógica
de integración a partir de la negación del ser indígena y la existencia de la sola categoría de ciudadano.
Es en el año 1985 que se dicta le Ley 23.302 que mantiene los criterios imperantes en la época –el
carácter integracionista contemplando la constitución de cooperativas y la entrega de tierras individuales
con restricciones al dominio de sólo veinte años–, pues no se había sancionado el Convenio N° 169
(1989) y regía el Convenio 153 (1957). Esta Ley tiene la virtud de crear, por primera vez, –a partir de su
reglamentación por decreto en el año 1989 dedicado exclusivamente a la cuestión indígena– un organismo
dentro de la órbita del Poder Ejecutivo, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas.

36 Los territorios nacionales que se crean en 1884, abarcaban tierras de las hoy provincias de: Misiones, Formosa, Chaco, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego; en 1899 se crea el Territorio de Los Andes. Recién en el año 1943 el territorio de los andes se desmembra
y se adjudica a las provincias de Catamarca, Jujuy y Salta; en el Gobierno de Perón, en el año 1951, se adjudican territorios nacionales a Chaco y la
Pampa; en el año 1954 a Misiones, Formosa, Neuquén, Chubut y Santa Cruz (Ley orgánica de Territorios Nacionales Nº 14.315) y por último, se crea
la Provincia de Tierra del Fuego. Existiendo sobre todo en el Nea y en el Sur espacios denominados reservas indígenas donde eran recluidos muchos
hermanos indígenas que habían sido despojados de sus tierras y territorios, en pos de un modelo económico político que los excluía.

67

�Dentro de las facultades de dicho Instituto, el tema tierras ocupa un espacio privilegiado. Pero es a partir
del año 1992, con el dictado de la Ley 24.071 que incorpora en nuestro ordenamiento legal al Convenio
169 de la OIT (sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes), que comienza a perfilarse
una nueva percepción jurídico legal de la cuestión indígena a partir de dos conceptos que marcarán la
reforma constitucional del año 1994: la concepción de tierra y territorio y la afirmación del criterio de la auto
adscripción identitaria frente a criterios estatales objetivos. Esto, sumado a la vinculación entre hábitat,
territorio, tierra, recursos e identidad, deja atrás el criterio integracionista por el de la multiculturalidad y la
preexistencia de los pueblos indígenas.
Ya en el año 1994 se realiza la Reforma Constitucional que da rango constitucional a un reconocimiento
que los Constituyentes realizaron unánimemente, así se incorpora el Art. 75 inc. 17 que textualmente dice:
Son atribuciones del Congreso de la Nación:
Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto
a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica
de sus comunidades y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente
ocupan; regular la entrega de otras aptas para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable,
transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión
referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden
ejercer concurrentemente estas atribuciones.
Sin perjuicio de ahondar en todo el plexo de afirmaciones y reconocimiento de derechos que tal norma
impone al Estado Argentino, específicamente a los efectos del tema que nos ocupa deben tenerse en
cuenta dos aspectos:
• El primero es el reconocimiento de los Constituyentes en pleno, representando los intereses de
todas la provincias, de la preexistencia de los Pueblos Indígenas Argentinos, al Estado Nacional y
al derecho que de esa preexistencia surge a partir del reconocimiento de la posesión y propiedad
comunitaria de las tierras tradicionalmente ocupadas, así como el derecho a que se les entreguen
otras aptas para su desarrollo.
• Asimismo impone restricciones de dominio a este derecho sobre las tierras comunitarias con el fin
de proteger este espacio de reproducción cultural. Al respecto, en las XVIIIª Jornadas Nacionales de
Derecho Civil se concluyó precisamente que la posesión y la propiedad indígenas son conceptos
nuevos y peculiares que afectan al concepto mismo del derecho real. Además se recalcó su
rango constitucional, supremo, diferenciado y autónomo del derecho civil inferior: “la protección
consagrada para la propiedad de las comunidades indígenas argentinas por el artículo 75 inc.
17 CN, hace innecesaria e inconveniente su inclusión en el Código Civil, ya que ello implicaría
una desjerarquización no querida por el poder constituyente” (Conclusión VI). Según la comisión
exponente, resulta “objetable, atento a la jerarquía que el poder constituyente le ha atribuido a
las comunidades indígenas y a su propiedad, con un evidente propósito de reparación histórica,
la pertinencia de que, desde la grada inferior del derecho privado, en un mismo rango con los
derechos reales esencialmente privatísticos, con la pretensión de una mayor garantía, se intente
una tipificación distinta que, en definitiva, podría conspirar contra los objetivos perseguidos”
(ponencia conjunta de Jorge ALTERINI, Pablo CORNA y Alejandra VAZQUEZ. Ver, por ejemplo,
ANDORNO, Luis: “El objeto de los derechos reales en las XVIII Jornadas Nacionales de Derecho
Civil”, JA 2002-I-1254).

68

�Marco Jurídico general aplicado a la Cuestión Indígena, Tierra y Territorios
A fin de comprenden cual es el marco normativo respecto a los derechos de los pueblos indígenas,
debemos considerar que está compuesto por:
• El Artículo 75 inc. 17 de la Constitución Nacional y normas conexas;
• Las declaraciones y los tratados internacionales sobre Derechos Humanos con jerarquía constitucional,
en particular, los Pactos Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de Derechos
Civiles y Políticos, la Convención Americana de Derechos Humanos y la Convención Internacional sobre
la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (Art. 75 Inc. 22); al respecto destacamos
algunas normas relacionadas al tema tierras indígenas:
- La Convención Americana sobre Derechos Humanos denominada comúnmente “Pacto de San
José de Costa Rica” .
- El “Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”. Artículo 1: inc. 2. Para
el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos
naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional
basada en el principio de beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso
podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia.
- Otros convenios internacionales debidamente ratificados, con valor infra constitucional pero supra
legal (Art. 75 inc. 22); en particular, el Convenio N° 169 OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en
Países Independientes (Ley Nacional Nº 24.071); dicho Convenio tuvo vigencia recién a partir del 3
de Julio del año 2001, en que fue depositado el correspondiente instrumento en Ginebra.
• Las leyes nacionales específicas, en primer lugar, la Ley Nacional N° 23.302 de Política indígena y
de apoyo a las comunidades aborígenes, en cuanto no se oponga a los derechos establecidos en
las normas antes citadas y la recientemente sancionada Ley Nacional Nº 26.160 de Emergencia de
la propiedad comunitaria indígena y su prorroga Ley 26.554 .
• Las constituciones y leyes provinciales.
Estas normas constituyen el bloque de constitucionalidad federal del derecho aplicable a los Pueblos
Indígenas Argentinos, entendiéndolo como “...un conjunto normativo que parte de la constitución y que
añade y contiene disposiciones, principios y valores que son materialmente constitucionales fuera del
texto de la constitución escrita. Suele situarse en ese bloque a los tratados internacionales, al derecho
consuetudinario, a la jurisprudencia, etcétera”.37
Es en consonancia con este plexo normativo que debe realizarse la interpretación y aplicación de las
normas que rigen la relación del Estado Nacional y los Estados Provinciales con los Pueblos Indígenas de
la Argentina.

Algunas consideraciones sobre la Cuestión Minera en Territorios Indígenas
Otra de las situaciones que se ha visibilizado en el presente trabajo, ha sido la conflictividad que surge a
partir de las explotaciones Mineras en Territorios Indígenas.
Para el análisis del marco legal que existe y que se tensa en la conflictividad de dos intereses y visiones
distintas sobre un mismo objeto ,como es la tierra, el territorio y los recursos naturales, debemos comprender
que existen en el marco Constitucional, dos especificidades que no se dan en todo nuestro ordenamiento

37 Bidart Campos, Germán: Tratado Elemental del Derecho Constitucional Argentino, ed. ampl. y act. a 1999-2000, T. I-A, 2000, pág. 295.

69

�jurídico: por primera vez se menciona la palabra “tierras” (Art. 75 inc. 17) en contraposición a inmuebles
(término del Código Civil), por cuanto la concepción ideológica que enmarcó dicho reconocimiento significó
una percepción distinta de la relación hombre – naturaleza y por otro lado, se reconoció como inherente a
este derecho de “propiedad o posesión” ciertas restricciones al dominio, destinadas a proteger y colocar
fuera del mercado o de la libre administración del Estado estas tierras comunitarias.
Nótese la contradicción existente al observar que cualquier titular de un derecho minero puede por medio
de compra o expropiación, obtener la propiedad del inmueble y el uso y usufructo de servidumbres para la
explotación minera. Esta situación no podría darse jamás en tierras comunitarias debido al reconocimiento
de los derechos de las comunidades en nuestra Ley Suprema, ya que ella reconoce la posesión y propiedad
comunitaria de las tierras tradicionalmente ocupadas.
Por otro lado, los constituyentes clara y expresamente manifiestan la participación en la gestión de “sus
recursos naturales”, reconociendo un derecho que es preexistente al que la Constitución Nacional reconoce
a las provincias en su Art. 124.
La cuestión del dominio originario de las provincias, nos remite a la existencia de un Estado Nacional que
reconoce la preexistencia de los pueblos indígenas argentinos y la posesión y propiedad comunitaria de
las tierras, que expresamente están fuera del dominio estatal y resultan exentas de gravámenes, lo cual
manifiesta un claro ejemplo de la exteriorización del dominio del estado sobre los inmuebles que existen
en el territorio nacional.
Respecto a los derechos reconocidos por nuestra Carta Magna y por el Convenio 169 de la OIT, debe
tenerse en cuenta que el criterio establecido en el Art. 35 de este cuerpo legal, recepta la directiva de
aplicar el derecho más favorable a los pueblos indígenas. En este caso reiteramos que la Constitución
Nacional reconoce a los pueblos indígenas la participación en la gestión de “sus recursos naturales”.
Debe tenerse en cuenta también, especialmente, que los derechos reconocidos en el Convenio 169 de
la OIT, a la luz de lo dispuesto en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
con rango constitucional, específicamente, establece la “obligación de los Estados de adoptar medidas
apropiadas de carácter legislativo, administrativo, presupuestario, judicial o de otra índole para dar plena
efectividad al derecho”.
Por ello, cuando en el Art. 6º se recepta el derecho a que los pueblos sean consultados mediante
procedimientos apropiados, debe interpretarse en dicho sentido. Un ejemplo de lo que se afirma es lo
que se resolviera en la sentencia dictada por el Tribunal Contencioso Administrativo de la Provincia de
Jujuy, integrado por los Dres. Luis Celestino GONZALEZ, Benjamín VILLAFAÑE y Luis Oscar MORALES,
en el Expte. Nº 8-105.437/03 caratulado: “Acción de Amparo: Andrada de Quispe Rosalía Ladiez, Lucio
Vasquez, Nicolás Vilca, Primo Guanuco, Raúl Alberto Ramos, René Calpanchay González, Flora Elsa Cruz,
Severiano Lamas, Petrona Siveria Salas, Samuel Abel Camacho c/ Estado Provincial” que en su parte
resolutoria ordenó “4.- Condenar a la Demandada del cumplimiento con lo dispuesto en el Art. 15 ap. 2
del Convenio 169 de la OIT incorporado a nuestra legislación vigente, dando obligatoria participación en
todas las actuaciones administrativas a las comunidades aborígenes referidas a trámites sobre territorios
que de alguna manera pudieran afectar sus derechos, en particular las que se tramiten por ante el Juzgado
Administrativo de Minas”, la cual se encuentra firme y consentida.

70

�A esta altura vale aclarar un concepto, que resulta esencial para comprender el verdadero status jurídico de
las tierras o territorios que habitan las comunidades indígenas. “Al respecto cabe aclarar que la propiedad
de los territorios indígenas está directamente reconocida por la Constitución Nacional. Dado que el
Art. 75 inciso 17 de la misma es plenamente operativo en virtud de los argumentos descriptos ‘ut supra’,
dicha operatividad se manifiesta, en este caso, como una INTERVENCIÓN del título que ostenta el Estado
nacional, provincial o municipal, en el sentido de que su única obligación es la regularización de ese
dominio a nivel registral. Por tanto, el mismo texto constitucional establece que los inmuebles ocupados por
indígenas pasan a ser bienes tradicionalmente incluidos en el patrimonio de las comunidades indígenas. La
regularización lo es sólo en beneficio del propio Estado, quien a raíz de la intervención dominial, se muestra
reteniendo una calidad registral que no tiene en la realidad del derecho, hallándose gravado, por lo tanto
con el deber de exteriorizar la realidad jurídica: la propiedad comunitaria indígena”. (Conf. Dr. Agustín
PESTALARDO en dictamen al Gobierno de Jujuy de enero de 1998).
Al respecto, Elena HIGHTON también nos aclara que: “una propiedad tal (comunitaria indígena) debe
poder perpetuarse como la comunidad a que ella sirve de donde la inalienabilidad y la indivisibilidad son las
garantías de estabilidad y seguridad económica del grupo”. Como consecuencia, entiende que es relevante
la derogación del régimen de sucesión del Código Civil para las tierras indígenas (HIGHTON, Elena: “El
camino hacia el nuevo derecho de los pueblos indígenas a la propiedad comunitaria en la Constitución de
1994”).
Al respecto la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la causa “Comunidad Mayagna (Sumo)
AwasTingni c/ Nicaragua” puntualizó que “El derecho a la tierra, reivindicado por los indígenas, se inscribe
en el derecho a la propiedad, desbordando el concepto tradicional en el que prima la relación individual,
toda vez que las culturas indígenas tienen una vinculación muy particular con la tierra secular de sus
antepasados, en la que cumplen su ciclo vital y donde buscan alcanzar su plenitud humana, espiritual y
material” (La Ley, Suplemento de Derecho Constitucional, 21/04/2003, págs. 65-67).

De la Ley 26.160 y su prórroga la Ley 26.554
A fin de dar cumplimiento al mandato constitucional de implementar el reconocimiento de la posesión y
propiedad comunitaria de las tierras tradicionalmente ocupadas por los Pueblos Indígenas ante la situación
que también surge en el presente estudio de vulnerabilidad de los Derechos de los Pueblos Indígenas y
el avance de la frontera agropecuaria, como la importante cantidad de acciones tanto judiciales como
de facto de enajenación de tierras indígenas, situación que también sufren los campesinos sin tener este
resguardo legal. En Noviembre de 2006 el Congreso de la Nación sancionó la Ley Nº 26.160 que tiene
por objeto principal declarar la emergencia en materia de posesión y propiedad comunitaria indígena por
el término de cuatro años, suspender los desalojos por el plazo de la emergencia y disponer la realización
de un relevamiento técnico –jurídico– catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las
comunidades indígenas. Dicha ley fue reglamentada por el Decreto Nº 1122/07 que habilita al Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas (autoridad de aplicación) a emitir la Resolución Nº 587 que crea el “Programa
Nacional Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas Re.Te.C.I. Ejecución de la Ley 26.160”. En
Noviembre de 2009 se prorrogan los términos por otros cuatro años mediante la Ley Nº 26.554.
Dicha ley al ser de orden público y establecer la suspensión de desalojos de Comunidades Aborígenes,
es una herramienta legal que debe ser planteada por las Comunidades que son objeto de desalojos y
es allí cuando nos encontramos que el inconveniente en la aplicación de dicha ley es el difícil acceso de

71

�los sectores campesino indígenas a la justicia, por desconocimiento, por falta de recursos humanos y
económicos y por falta de promoción en algunos sectores de la Agricultura Familiar de estos recursos que
faciliten el acceso a la justicia y la eficaz tutela de los derechos reconocidos.
Esto, sumado a que en muchas provincias la conformación de las estructuras judiciales responden a
grupos de interés vinculados a la propiedad de la tierra y al modelo de cultivos intensivos y excluyentes de
la Agricultura Familiar, como el modelo sojero que requiere desmontes, uso intensivo de agua y de agro
tóxicos, da como resultado que la Ley 26.160 y su prórroga muchas veces no se aplica, o se aplica cuando
el despojo ya ha sido consumado.
Debe comprenderse además que este relevamiento dispuesto por la Ley 26.160 y su prorroga es una
herramienta imprescindible para lograr el definitivo cumplimiento del mandato constitucional de “reconocer
la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; identificar y cuantificar
para saber cuáles serán las políticas a seguir para definitivamente titularizar, las posesiones ancestrales
comunitarias indígenas, y así cumplir aunque sea en parte con la deuda histórica del Estado Argentino para
con los Pueblos Indígenas que habitan el suelo de la Republica.

3.5 Legislación y políticas provinciales que atenúan o incrementan
la conflictividad de la Tierra. Su tratamiento

Podríamos decir que pareciera no existir una política homogénea del abordaje de la problemática de Tierras
desde el Estado Nacional no sólo por la cantidad de organismos y programas dispersos que ejecutan su
política, sino, principalmente por las competencias no delegadas a la Nación por parte de las Provincias, en
cuanto ellas conservan amplias facultades respecto de los recursos naturales ubicados en sus territorios38
y específicamente sobre “las tierras”. Así, corresponde a las provincias llevar a cabo planes de colonización
aplicables en principio a tierras del dominio privado de los estados provinciales (fiscales) y también a tierras
privadas merced a expropiaciones con los fines de colonización.39
Indicamos para el caso, la conveniencia de entender la pluralidad de legislaciones provinciales aplicables
a la problemática de la tierra, leyes de colonización, arraigo, regularización dominial etc., que dificultan el
diseño de una política nacional y potencia el componente político de la cuestión.
Existen por cierto, merced a legislaciones provinciales, elementos que atenúan la conflictividad por la tierra
tal es el caso de La Pampa donde se suspenden los juicios de desalojos de inmuebles rurales, siempre que
fueren ocupados por cualquier título, por familias, o habitantes, indígenas u originarios, sus descendientes,
cualquiera sea el estado procesal en que se encuentren, o bien la Provincia de Salta, en la que rige una
ley que suspende desalojos y ordena una regularización dominial que, aunque su implementación resulte
lenta, el perjuicio fundamental radica en que dicha suspensión es incumplida por los actores judiciales.
En cuanto a la regularización dominial o saneamiento de títulos, la Provincia de Mendoza ante la necesidad
de regularizar el dominio de las posesiones de las comunidades campesinas e indígenas sanciono la Ley
38 Art. 124 y 125 de la CN.
39 El Papel del Estado en la Problemática de la Tenencia de la Tierra Rural en la Argentina. Evaluando instrumentos de Políticas Públicas. Gómez, Florencia CIEA 2009

72

�de Promoción de Puesteros40 y Arraigo N° 6086. La Ley tiene como objetivos principales mejorar el nivel
de vida de los puesteros, propender el acceso a la propiedad de la tierra, legitimar su posesión y tenencia y
promover el saneamiento de los títulos. Los beneficiarios de esta ley son los denominados “Puesteros” y se
definen como tales a quienes efectivamente y de hecho ocupan las tierras a título de poseedor o tenedor,
la habita y personalmente la trabaja.
En la Provincia de La Rioja, los procesos de saneamiento de títulos o regularización dominial se rigen por la
Ley N° 6595 que instituye la posibilidad por parte de la autoridad de aplicación, de declarar un “Área Bajo
procesamiento” consistiendo esta en una medida preventiva. Se explica esto con la disposición contenida
en la referida Ley en su Art.9, por la cual una vez publicada el área bajo procesamiento, queda prohibido
por el término de 180 días, prorrogables por 90 más, la ejecución de todo acto de hecho o derecho que
pueda alterar la situación física y/o jurídica de los inmuebles y en particular todo acto de toma de posesión
de cualquier superficie del inmueble sin la autorización de la Secretaria de Tierras y Hábitat Social (autoridad
de aplicación local). Esta declaración permite en los casos de inminencia de conflictos de tierras, otorgar
tiempo a la autoridad de aplicación para recabar los antecedentes dominiales necesarios para restablecer
la situación a la normalidad, y proceder al saneamiento de títulos. Si bien la declaración emana de un acto
administrativo, tiene efectos similares a una declaración judicial llamada “medida de no innovar”, aunque
limitada en el tiempo. También se aplica a áreas urbanas y resulta una interesante herramienta para abordar
la problemática de tierra41.
Por otra parte, existen reclamos de organizaciones de agricultores familiares para la derogación de normas
como el 182 bis, un artículo del Código Procesal Penal de la Provincia de Santiago del Estero, por el
cual se autorizaba al Juez, ante la denuncia de usurpación, ordenar un desalojo como medida cautelar
inaudita parte, esto es, sin escuchar al afectado y sin que ejerza derecho de defensa y que potenció la
criminalización de las disputas por la tierra así como escaladas de violencia.

40 Existen aproximadamente 2000 puesteros registrados ante la Dirección de Ordenamiento Ambiental y Desarrollo Urbano (DOADU), de los cuales unos
1.176 corresponde a puesteros afincados en tierras fiscales, el resto son puesteros de campos privados.
41 El Papel del Estado en la Problemática de la Tenencia de la Tierra Rural en la Argentina. Evaluando instrumentos de Políticas Públicas.CIEA Gomez
Galizzi, Florencia 2009.

73

�u Capítulo 4
Conclusiones

Expresado en términos legales, el Estudio muestra una complejidad de situaciones en las que se diferencian
las referidas a campesinos e indígenas. En términos generales, predominan situaciones en las que quienes
se reconocen poseedores de antigua data no coinciden con los nuevos adquirentes o titulares registrales
de las tierras que ocupan los primeros. Es decir, se manifiesta en los hechos una desmembración de
los dos elementos constitutivos del derecho de propiedad, según la concepción del Código Civil sobre
un mismo inmueble: por un lado hay una persona que detenta el título, es decir la escritura y por otro
lado, quien detenta el modo, es decir quien tiene la posesión de la cosa que en el estudio coincide con la
mayoría de los agricultores familiares con problemas de tierra.
Al intentar los titulares dominiales, incentivados por el aumento del precio de la tierra y/o por los nuevos usos
agropecuarios, tomar posesión de las propiedades que no ocuparon, ni trabajaron, ni deslindaron durante
largo tiempo o que acabaron de adquirir de manos de estos últimos, se encuentran con parajes, pueblos,
familias y comunidades campesinas que viven y trabajan estas tierras históricamente y se manifiesta el
conflicto.
Por lo que entre las dos opciones posibles de resolución desde una perspectiva civilista y del Derecho
Privado, caben o bien el desplazamiento de la tierra y despojo al poseedor, o bien que este lleve adelante un
juicio de usucapión a través del cual se adquiera la titularidad dominial, tal como se graficó precedentemente
en el cuerpo del estudio.
Un saneamiento de títulos implicará, entonces, una identificación del titular dominial con quien tiene
materialmente la cosa es decir el poseedor, debido a la cantidad de tierra en conflicto (9 millones de
hectáreas aproximadamente) relevadas, la antigüedad de la problemática y principalmente al factor humano
inobjetable (63.000 familias afectadas) da cuenta de la necesidad de abordar la cuestión del saneamiento
como una cuestión de política pública desde el Estado Nacional. Esto, sin dejar de recuperar aquellos
estudios cualitativos que informan acerca de algunos casos de vulneración de derechos humanos de la
que son victimas las familias campesinas e indígenas.
La propiedad y uso de la tierra adquieren una importancia central para definir el tipo o modelo de desarrollo
rural que se pretende instalar. Si se aspira a implementar una política de tierras efectiva contra los procesos
de exclusión social en el campo, debe ir acompañada de otras dimensiones del desarrollo rural: políticas
de financiamiento para infraestructura, mecanismos de capacitación y extensión, información, salud y
transporte.

74

�Existen propuestas de reforma agraria basadas en la mercantilización del acceso a la tierra, consistentes
en que el Estado otorgue créditos a largo plazo a trabajadores rurales para que puedan comprar su
tierra directamente de los propietarios a precios de mercado y después reciban una cantidad variable
de subsidio para el inicio de la producción agrícola. Según estas posturas, este modelo permitiría a los
trabajadores sin tierra o con poca tierra, generar una renta suficiente como para salir de la condición de
pobreza, pagar la deuda con el Estado y transformarse en productores eficientes en el mercado agrícola. Si
esto no ocurre, el agricultor pierde la tierra. Este enfoque, promovido por organismos internacionales como
el Banco Mundial, alienta la compra y venta de tierra para que ingresen aquellos productores eficientes
y se alejen los ineficientes. También, promociona la titulación privada para disminuir la informalidad; el
arrendamiento para aumentar el uso productivo y disminuir los costos de producción; la municipalización
del aparato legal y tributario para simplificar las transacciones; y el control de los conflictos agrarios para
asegurar la previsibilidad de las transacciones. (Mendes Pereira, 2005)
Como se dijo en el capítulo anterior, a partir del estudio, se da cuenta de la inexistencia de una política
homogénea en el abordaje de la problemática de tierras desde el Estado Nacional, no sólo por la cantidad
de organismos y programas dispersos que ejecutan las políticas públicas vinculadas a la tierra, sino
principalmente, por las competencias no delegadas a la Nación por parte de las Provincias, en cuanto ellas
conservan las facultades y las estructuras institucionales respecto de los recursos naturales ubicados en
sus territorios y específicamente sobre “las tierras”. Así, corresponde a las provincias llevar a cabo planes
de colonización, aplicables en principio a tierras del dominio privado de los estados provinciales (fiscales) y
también a tierras privadas merced a expropiaciones con los fines de colonización.
Sin perjuicio de ello, se responsabiliza al Estado Nacional el que es denunciado ante estrados internacionales
por incumplimiento de compromisos en materia de Derechos Humanos asumidos vía incorporación del
plexo normativo internacional a la Carta Magna (Art. 75 inc. 22 y 24). Esto último, se verifica principalmente
en cuanto a las políticas en torno a la tierra vinculada a comunidades indígenas que, si bien se encuentran
amparadas por la normativa vigente, hallan un escollo en su implementación al depender éstas de los
gobiernos provinciales (tal como sucede con la implementación de la Ley 26.160).
El diagnóstico elaborado desde una perspectiva nacional, nos permite observar la problemática y su
alcance, aún teniendo en cuenta los límites de temporalidad del relevamiento y casos relevados. Sin perjuicio
de ello, es recomendable avanzar con la producción de información oficial a través del relevamiento de
problemáticas y situaciones pendientes de regularización dominial por provincia, a los fines de cuantificar
los recursos necesarios y la metodología para resolver estas cuestiones, dotando de institucionalidad a
este relevamiento a través de un registro nacional de poseedores para el cual la mayor institucionalidad
otorgada a la problemática a través de la Ley 26.737 y la creación del Registro Nacional de Tierras Rurales,
resulta una oportunidad.
Por esto, entendemos la necesidad de que el Estado Nacional encuentre una ampliación de sus
competencias para llevar a cabo una política nacional de saneamiento de títulos para los agricultores
familiares, garantizando una gestión asociada con los gobiernos provinciales y las organizaciones de la
sociedad civil representativas del sector de la agricultura familiar. A fin de que estos procesos de titulación,
complejos por sus múltiples causas y actores involucrados, puedan llevarse a cabo sin comprometer el
estado de situación actual de posesión (hecho que da derechos) de los agricultores familiares, resulta
conveniente primeramente promover legislación que garantice la suspensión de desalojos (tal como la
propiciada actualmente por las organizaciones de la agricultura familiar campesina del país).

75

�Para ello, es importante destacar el componente no sólo político, sino económico que hace a la problemática
de la tierra y la necesidad de darle transparencia a los procesos de saneamiento de títulos a través de la
participación de las organizaciones del sector en la ejecución de las políticas publicas en torno a la tierra, la
publicidad necesaria de la información, así como la promoción de espacios de resolución o transformación
de conflictos en que las partes puedan resolver sus diferendos de manera pacífica y resguardando los
derechos de los ciudadanos rurales.
Asimismo, cabe dar cuenta de la situación de indefensión de los agricultores familiares con dificultades
para el acceso a la administración de justicia y, una vez que acceden a ella, a la existencia de barreras
de concepción de las prácticas consuetudinarias de la agricultura familiar campesina e indígena (usos
comunes) propias del entendimiento privatista positivista del magistrado que salen a luz al momento de
resolver la cuestión judicial.
Indicamos para el caso, la conveniencia de entender la pluralidad de legislaciones provinciales aplicables
a la problemática de la tierra, leyes de colonización, arraigo, regularización dominial etc., que denotan el
desafío que implica el diseño de una política nacional y resalta el componente político de la cuestión.
Ante esta situación, como una opción de construcción de ciudadanía y de Políticas Públicas solidarias,
se debe impulsar que las políticas referidas al reconocimiento de derechos sobre tierras y territorios
campesinos e indígenas, tengan también activa participación de organizaciones de base territorial y con
reconocimiento de la representatividad de las Comunidades y Pueblos Indígenas, respetando sus normas
de identidad y auto reconocimiento con eje en lo local, tal como lo establece la Ley 26160 y se reglamenta
desde el Programa Nacional de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas.
De este estudio surge también que muchos pequeños productores campesinos e indígenas carecen de
la titulación de tierras que han poseído durante años; esta irregularidad dada por falta de recursos para
acceder a la justicia, normas del siglo pasado (usucapión, sucesiones indivisas, acciones posesorias,
código minero, etc.), requieren plantear una modificación cualitativa de los marcos jurídicos aplicables,
pero también un compromiso político de modificar las políticas de acceso y democratización del acceso a
la información y a los sistemas judiciales que resultan actores principales en el ejercicio de su jurisdicción.
Esto es, brindar financiamiento a través de sus organizaciones a campesinos e indígenas para asegurar
el acceso a la justicia, a fin de asegurar la defensa de la posesión de la tierra y el acceso a la titulación
definitiva del dominio en los casos que correspondan y promover espacios jurisdiccionales especiales
(fueros rurales) para la resolución de estos conflictos. Aunque conviene señalar que las comunidades
indígenas ya cuentan con un programa de fortalecimiento comunitario y acceso a la justicia que administra
el INAI.
Por otro lado no debe caerse en la tentación de delegar la solución del tema tierras sólo en el financiamiento
de herramientas para el acceso a la justicia, desentendiéndose de que la solución del tema tierras es no un
tema causalista, sino de interpelación de un modelo que es el que provoca la falta de acceso a la justicia,
la imposibilidad de titulación y la injusta distribución de la tierra y los recursos naturales, que son parte de
una situación de exclusión histórica.
Para los movimientos campesinos, reforma agraria presupone transformar las relaciones de poder
económico y político responsables por la reproducción de la concentración agraria. Y como política
redistributiva, implica, antes de todo, la desapropiación “punitiva” (por ejemplo, mediante indemnización
abajo de los precios de mercado) de tierras privadas que no cumplen su función social. Implica redistribuir
tierra y garantizar las condiciones de reproducción social y económica del campesinado, atacando las

76

�relaciones de poder en la sociedad que privilegian los grandes propietarios. Exige la ampliación del poder de
redistribución del Estado frente al monopolio privado de la tierra y su fortalecimiento en el rol de proveedor
de bienes y servicios esenciales para la mejora de las condiciones de vida de los más vulnerables.
Desde este otro enfoque, la tierra adquiere un carácter multidimensional (político, económico y cultural),
razón por la cual el control y los derechos de propiedad sobre ella expresan, antes de todo, relaciones de
poder entre grupos y clases sociales. Así entendida, la tierra/territorio deja de ser ese espacio vacío, inerte
y neutro.
La interpelación del modelo no sólo hace al modelo productivo sino a la construcción de la legalidad que
desconoce o niega a los agricultores familiares el acceso a la tierra, así como también en la seguridad
jurídica necesaria para efectivizar sus derechos ya adquiridos sobre la tierra.

77

�Anexo
Cuestionario

!

El presente relevamiento es realizado por la Universidad Nacional de San Martin encomendado por el
Estado Nacional, en el marco del componente de Fortalecimiento Institucional de PROINDER para relevar
problemas de tierras de agricultores familiares en la Republica Argentina, a fin de realizar un diagnóstico
para la formulación de políticas públicas referidas a la temática. Los datos volcados en esta encuesta
tienen carácter confidencial y serán usados únicamente para fines estadísticos.

CUESTIONARIO PARA ORGANIZACIONES SOCIALES, INSTITUCIONES
E INFORMANTES CLAVE
Nº DE CUESTIONARIO ...........................................................................................................................
N° DE CARGA (para uso interno del equipo consultor).......................................................................
Fecha de la entrevista ........ /......... /.........
RELEVADOR/A.........................................................................................................................................
Organización/Institución/Referente no involucrado que responde...................................................
..................................................................................................................................................................

UBICACIÓN GEOGRÁFICA
• Provincia (nombre y número)...................................................................................................................
• Departamento/Partido ............................................................................................................................
• Municipio (si corresponde) ......................................................................................................................
• Localidad/Paraje ………………………………………………………………………………….………
• Barrio …………………………………………………………………………………………………………
• Área: Rural (1)….…….…………….. Urbana (2)….………….…..…… Periurbana (3.................................
(Señalar ÚNICAMENTE en el caso que se desprenda de un problema vinculado con un área rural)
• ¿Cuál es la superficie en has de la tierra en conflicto?.............................................................................

78

�caracterización del problema de tierras de agricultores familiares

Indique las razones que originan el problema(las respuestas no son excluyentes entre sí, pueden
seleccionarse múltiples opciones)
• Sucesiones indivisas .............................................................................................................................
• Arrendamientos vencidos.......................................................................................................................
• Tierras del dominio de Parques Nacionales............................................................................................
• Tierras del dominio del Ejército...............................................................................................................
• Tierras del dominio fiscal provincial, procesos de colonización no terminados
(tierras privadas en manos del Estado)...................................................................................................
• Tierras del dominio del Ferrocarril...........................................................................................................
• Pedido de reconocimiento de territorio indígena.....................................................................................
• Títulos incompletos, inexistencia de títulos. ............................................................................................
• Fraude (Describa brevemente el origen del fraude que afecta al campesino/indígena)............................
• Despojo. ................................................................................................................................................
• Falta de tierra.........................................................................................................................................
• Embargo / Remate................................................................................................................................
• Conflictos interprovinciales.....................................................................................................................
• Invasión/usurpación de tierras campesinas/indígenas. ...........................................................................
• Uso de agua. .........................................................................................................................................
• Pastaje, arriendos. .................................................................................................................................
• Cierre de caminos vecinales...................................................................................................................
• Expansión frontera agropecuaria (especifique el uso dado a la tierra por la expansión
de la frontera agropecuaria)....................................................................................................................
• Minería...................................................................................................................................................
• Turismo..................................................................................................................................................
• Falta de información...............................................................................................................................
• Falta de infraestructura domiciliaria (luz, agua, gas, teléfono, etc.)..........................................................
• Otros. Señalar cuál/es............................................................................................................................

79

�caracterización de la población afectada
• 1. ¿Cuántas familias están afectadas? . ..................................................................................................
• 2. ¿Cuántas familias de las afectadas participan en las acciones de defensa de sus tierras?
...............................................................................................................................................................
• 3. ¿Hace cuánto tiempo se encuentran en conflicto o en situación irregular en las tierras que habitan?
...............................................................................................................................................................
• 4. ¿Cuál es la participación de las mujeres en el conflicto? (Especifique lo más detalladamente qué
tipos de actividades realizan en relación al conflicto o defensa del territorio) ...........................................
....................................……………………………………………………………………………………….…
• 5. Algunas de las familias afectadas por el conflicto: ¿pertenece a un pueblo indígena?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 10)
• 6. ¿Cuántas familias pertenecen a un pueblo indígena?

• 		
• 		

q Todas
q Algunas (indique aproximadamente cuántas respecto del total)

• 7. ¿Se realizó el Relevamiento de la LEY 26.160?

q Sí
q No
• 8. ¿Cuál es la condición jurídica de la comunidad indígena (del grupo de familias afectadas por el
conflicto)? (Si la comunidad lo desconoce, completar este dato en gabinete)

q Con personería jurídica inscripta
q En trámite de inscripción de personería jurídica
• 9. Sin inscripción de personería jurídica.

SITUACIÓN JURÍDICA DEL AGRICULTOR FAMILIAR CON LA TIERRA
(POSESIóN, TENENCIA, PROPIEDAD)

• 10. ¿Son propietarios de la tierra en la que viven y/o producen? (titular dominial)

q Sí
q No

80

�• 11. El título es:

q Individual
q Comunitario (comunidades Indígenas) (pase a pregunta N° 13)
q Condominio
q Sucesión indivisa
• 12. El título está a nombre de:

q Agricultores familiares
q Miembros de comunidades o pueblos indígenas
q Otro (cooperativa, asociación, otro)
• 13 ¿Con Escritura Pública?

q Sí
q No
• 14. ¿Está inscripta en el Registro Inmobiliario de la provincia?

q Sí
q No
• 15. ¿Son poseedores?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 21)
• 16. La posesión es:

q Individual
q Comunitaria Indígena
q Comunitaria Campesina sobre todo el predio
q Comunitaria Campesina sobre sectores destinados a la producción
• 17. ¿Desde hace cuántos años es poseedor?

q Más de veinte años
q Entre 10 y 20 años
q Menos de 10 años
• 18. ¿Existen límites claros de posesión?

q Sí
q No

81

�• 19. ¿Con Boleto de Compra Venta (como documento privado no inscripto en el registro inmobiliario)?

q Sí
q No
• 20. Por cesión de derechos posesorios o sucesorios.

q Sí
q No
• 21. ¿Tiene mensura?

q Sí, aprobada
q En trámite
q No (pase a la pregunta N° 28)
• 22. La mensura es:

q Individual
q Comunitaria
q En condominio
• 23. ¿Hay familias que sean arrendatarias?

q Sí
q No
• 24. ¿Hay familias que sean pastajeras?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 26)
• 25. El pastaje se paga a:

q Un particular
q Al Estado
• 26. ¿Desde cuándo pagan pastaje o arriendo? (se responde sólo si las preguntas 23 y 24 fueron
afirmativas) .............................................................................................................................................
• 27. ¿Tiene contrato escrito? (se responde sólo si las preguntas 23 y 24 fueron afirmativas)

q Sí
q No

82

�DIAGNóSTICO SOBRE OBSTáCULOS PARA LA TITULARIDAD DOMINIAL
Este apartado NO se aplica a titulares dominiales (preguntas N° 10 a 14).
Las opciones de respuestas no son excluyentes, pueden seleccionarse múltiples opciones.
• 28. ¿Por qué no tienen títulos de propiedad en tierras privadas?

q Costos de mensura
q Costos de juicio
q Por falta de tiempo de posesión (para veinteñal)
q Falta de asesoramiento
q Por desconocimiento de derechos y obligaciones
q Porque no le interesa
q Por conflicto con terceros
q Porque no inició juicio sucesorio
q Problemas en el acceso a la justicia, especifique cuáles........................................................
...................................................................................................................................................

q Otros. Especifique cuáles......................................................................................................
...................................................................................................................................................
• 29. ¿Por qué no tiene títulos de propiedad en tierras fiscales?

		
		
		
		
		
		
		
		

q Costos de mensura
q Costos de Juicio
q Por falta de tiempo de posesión (para veinteñal)
q Problemas en el acceso a la justicia, especifique cuales
q Porque no existen procedimientos administrativos para regularizar la situación
q Por desconocimiento de procedimientos, derecho y obligaciones
q Por falta de promoción estatal
q Por incumplimiento administrativo estatal
q Por costos inaccesibles
q Por falta de interés
q Otros (por ejemplo: problemas políticos, problemas administrativos, discriminación etc.)
83

�identificación de la contraparte en caso de conflicto
• 30. El conflicto se encuentra en tierras privadas, identifíquelas

q Particulares (nacionales o extranjeros)
q Empresas (nacionales o extranjeras)
q Condominios
q Sucesiones Indivisas
• 31. ¿El conflicto se encuentra en tierras comunitarias?

q Sí
q No
• 32. El conflicto se encuentra en tierras fiscales, identifíquelas

q Nacionales
q Provinciales
q Municipales
• 33. No sabe quién es el titular dominial de la tierra en conflicto

q
• 34. ¿Con quién/es es el conflicto?
Con terceros

q Particulares
q Estado (especifique el organismo y/o jurisdicción) ...............................................
..................................................................................................................................		
Intracomunitarios (puede marcar más de una opción, respuestas múltiples)

q Entre criollos
q Entre aborígenes
q Entre colonos
Intercomunitarios

q Criollos
q Aborígenes
q Colonos
q Otros ¿cuál/es? . .................................................................................................
• 35. El conflicto: ¿está judicializado?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 40)
84

�• 36. ¿En qué sede?: (las respuestas no son excluyentes, pueden seleccionarse ambas opciones)

q Civil (pase a pregunta N° 37)
q Penal (pase a Nº 38)
• 37. Individualice que tipos de acciones o demandas existen:

q Acciones posesorias, o interdictos
q Reivindicaciones
q Prescripciones veinteañales
q Desalojos
q Sucesorios
q Otros ¿cuáles?......................................................................................................
38. ¿Existen personas con procesos o condenadas por delitos a raíz del conflicto?

q Sí
q No
• 39. ¿Hay o hubo una orden de desalojo?

q Sí
q No
• 40. En el campo en conflicto: ¿Recibieron amenazas o presiones para ser desalojado?

q Sí
q No (pasa a la 42)
• 41. ¿De parte de quién/es?....................................................................................................................
. ................................................................................................................................
• 42. ¿Hay acompañamiento en el conflicto?

q Sí
Indicar quién/es……………………………………………………………………………

q No
• 43. ¿Algún abogado representa a las familias en conflicto?

q Sí
q No

85

�44. ¿De qué manera se cubren los costos que la situación de conflicto les genera? Priorice según la
importancia aproximada del aporte (Las opciones de respuestas no son excluyentes entre sí, pueden
seleccionarse múltiples)
Prioridad (1°, 2°, 3°)
Aportes de la propia comunidad
Aportes del Movimiento Campesino o Indígena u organización de pertenencia
Aportes del Gobierno Nacional. Identifique organismo o dependencia
Aportes del Gobierno Provincial/local. Identifique organismo o dependencia
Aportes de la Iglesia
Aportes de ONGS
Otros (¿cuáles?)

• 45. ¿La comunidad o los productores en conflicto pertenece o participa en alguna organización?
(Asociación, Movimiento Social, etc.)

q Sí ¿Cuál? ............................................................................................................
q No
datos de accesibilidad y comunicación
• 46. Califique las vías de acceso al paraje en conflicto

q Buena
q Regular
q Mala
• 47. Con que tipo de medio de transporte cuenta (pueden seleccionarse múltiples respuestas)

q Transporte público. Indique tipo (tren, ómnibus, etc.) y frecuencia
(diario, semanal, etc).................................................................................................

		

q Transporte privado
q Tracción a sangre

• 48. ¿Con qué medios de comunicación cuentan? (pueden seleccionarse múltiples respuestas)

q VHF
q Celular
q Teléfono fijo
q Radio
q Internet
q Otro ¿cuál?...........................................................................................................
86

�economía y trabajo
• 49. Seleccione la actividad/es productivas más común/es e indique su principal destino y la forma
en que se realizan (Las opciones no son excluyentes entre sí, pueden indicarse múltiples respuestas)
ACTIVIDAD
PRODUCTIVA
PREDOMINANTE
Agricultura/Siembra/
Cosecha/ Huerta

49 A - Destinada
predominantemente a:
(indique con una X)
Autoconsumo

Comercio

49 B - Realizada
predominantemente de forma:
(indique con una X)
Familiar

Colectiva

Pesca
Ganadería / Cría de animales
Caza
Artesanías
Recolección de frutos
u otros productos naturales
Extracción de madera
Fabricación de ladrillos/material
de construcción
Minería
Turismo
Otra actividad, ¿cuál?.............................................................................................................................

• 50. ¿Qué actividades comunitarias (culturales, económicas, etc.) se realizan tradicionalmente?
Nombre de la actividad 		

¿Quiénes participan?

1
2
3
4
5
6
7

87

�• 51. Hay miembros de las familias en la comunidad que:

Sí

No

51.1 ¿Realicen changas?
51.2. ¿Realicen un trabajo temporario?
51.3. ¿Posean un trabajo permanente asalariado?
51.4. ¿Estén actualmente desocupados?

• 52. ¿Hay o hubo migraciones dentro de la comunidad?

q Sí
q No
• 53. ¿A raíz del conflicto?

q Sí
q No
• 54. ¿Qué porcentaje aproximado de migrantes regresa a la localidad/paraje? ........................................
...................................... ........................................................................................................................

Breve descripción del conflicto (y cualquier otra observación que necesite realizar respecto de
preguntas del cuestionario)
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................

88

�Bibliografía

• Abramovich y Curtis (2002) Los derechos sociales como exigibles. Editorial Trotta. Buenos Aires.
• Alfaro, María Inés (2000) Modalidades de intervención estatal y actores sociales en el mundo rural:
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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2

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Este documento ha sido elaborado en el marco del convenio de
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en 2017 en apoyo del desarrollo de la bioeconomía en la Argentina

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Bioeconomía Argentina
Modelos de negocios para una
nueva matriz productiva

1. Introducción.

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2. Bioeconomía: Una visión integral para el desarrollo sostenible.

09

2.1. Las redes de valor como organización industrial

10

2.2. Los inductores del desarrollo de la bioeconomía como acercamiento al análisis del sector.

12

3. Los modelos de Negocios de la Bioeconomía
3.1.

De los inductores generales a los modelos de negocios en bioeconomía

16
16

3.2. Definiendo modelos de negocios aplicados a la bioeconomía

18

3.3. Inductores y modelos de negocios

20

3.3.1. Inductores vinculados a los objetivos ambientales y la sustentabilidad
3.3.1.1.

Sendero de desarrollo: sustentabilidad ambiental y económica

20
20

3.3.1.2. Sendero de desarrollo: Incremento de la oferta de energía (a red comercial)

25

3.3.2. Inductor: Oportunidad de valorización de sectores agroindustriales tradicionales

32

3.3.2.1.

Sendero de desarrollo: intensificación agrícola sustentable

33

3.3.2.2. Sendero de desarrollo: consolidación/fortalecimiento de la matriz productiva actual

33

3.3.2.3. Sendero de desarrollo: diversificación de la matriz productiva

35

3.3.2.4. Sendero de desarrollo: Producción para autoconsumo de energía

38

3.3.3. Inductor: Desarrollos científicos y tecnológicos disruptivos
3.3.3.1. Sendero de desarrollo: Aprovechamiento de plataformas tecnológicas de usos múltiples

41
41

4. Reflexiones finales con una mirada desde las políticas públicas

45

Bibliografía

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

6

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

1

INTRODUCCIÓN

B

uena parte de los acuciantes problemas sociales que enfrenta cotidianamente Argentina se relaciona con la estructura de su matriz productiva. La actual
conformación de las diversas actividades desarrollas en nuestro país, su localización, el
sustrato tecnológico sobre las que se asientan y su (modesta) inserción en las corrientes
del comercio mundial dan como resultado una tasa de generación de empleo, posibilidades de pago de la masa salarial, acumulación genuina derivada en las consecuentes
tasas de ahorro/inversión y distribución de la localización geográfica de las actividades económicas claramente incompatibles (tensiones mediantes) con las atendibles demandas sociales.
Estos dilemas locales se inscriben en un contexto mundial –del cual Argentina
no puede estar disociada- signado por cambios sustantivos. Convergencias disruptivas
de las nuevas tecnologías –de corte biológico y electrónico-, crecimiento poblacional acelerado en grandes economías en vías de desarrollo acompañado por el ascenso
(acotado) de masivas clases medias, requerimientos ambientales crecientes (en el consumo y en el intercambio mundial), cambios en la composición y direccionamiento del
intercambio comercial, financiero y tecnológico dan cuenta de las limitaciones de un
modelo de económico basado en el uso masivo de los combustibles fósiles.
Necesidades de cambios de la estructura productiva interna atento a las modificaciones globales obliga a revisar políticas públicas y sus (ensamblables) estrategias
privadas, especialmente en el caso de una sociedad como la Argentina cuyo vórtice
económico gira en torno al uso masivo de los recursos naturales.
De allí que la BIOECONOMÍA –en sus diversas acepciones sobre las que se abunda en este trabajo- aparece como una guía alternativa de desarrollo para el cambio
estructural en función de las dotaciones naturales locales, la acumulación previa (desde
capacidades tecnológicas/genéticas hasta las rutinas de negocios) de activos, la menor
distancia competitiva de varias de estas actividades y las (potenciales) oportunidades
mundiales como espacio de acumulación masiva intermediado por el intercambio comercial.
El trayecto desde las demandas sociales de cambio de la estructura productiva
interna y los contextos internacionales no está despejado de problemas y alternativas
diversas en materia de políticas públicas y de sus correspondientes estrategias privadas
de negocios. Por un lado, las demandas internacionales asociadas a modelos de producción más sustentables e inclusivos aun no generan “señales de precios” claras nítidas
y contundentes que traducción en precios mediante, reorienten masivas corrientes de

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

inversiones; por otro lado, parte de las políticas públicas y sus contrapartidas de estrategias privadas aún están en etapas de consolidación y desarrollo, pero con bajo
impacto masivo.
A partir de esta lectura de la realidad, el objetivo del presente trabajo es –en una
primera instancia- la identificación de los principales “inductores económicos” que den
cuenta de las corrientes de cambio mundial hacia una producción ampliada a nuevas
demandas con el consiguiente cuidado por la sustentabilidad ambiental. Los correlatos
de estos principios sobre el diseño e implementación de las políticas públicas también
forman parte de este trabajo. Proponemos avanzar un paso más: el referido a las formas
en que estos inductores captados parcialmente por las políticas públicas y los sistemas
de precios se traducen en estrategias de negocios privadas viables y sustentables sobre
bases competitivas genuinas.
En función de ello la segunda parte del trabajo intenta dar cuenta de la respuesta
local dada por el empresariado a través de distintas iniciativas de negocios (modelos).
Postulamos que –dada las características propias de las actividades de base biológica,
las trayectorias previas y otras características- existen distintas respuestas empresariales que se catalizan en diversos modelos de negocios (con sus respectivas escalas,
tecnologías, localizaciones e inserciones internacionales).

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

2

BIOECONOMÍA: UNA VISIÓN INTEGRAL
PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE.

La bioeconomía1 es un enfoque cada vez más aceptado como un camino válido
para evolucionar hacia una sociedad menos dependiente de los recursos fósiles, que
deberá, en simultáneo, atender crecientes demandas por alimentos, fibras y materiales
(derivados de una población mundial que va en camino de superar los diez mil millones
de personas en las próximas décadas). Para dar respuesta a estos desafíos no resulta
apropiado replicar las mismas estrategias que se han utilizado en el pasado.
A nivel global, la disponibilidad de nueva tierra arable, agua dulce renovable y
combustibles fósiles, es cada vez más limitada2. Esos recursos ya no pueden tomarse
como activos inagotables que pueden utilizarse sin restricciones, como ocurriera en
los últimos 150 años (coincidentemente con el descubrimiento del petróleo como fuente de energía) lo que dio origen a lo que ha sido el período de crecimiento económico
más importante de la historia. Se replantea la sustentabilidad fáctica de tal modelo de
desarrollo; las proyecciones acerca de los efectos del cambio climático sugieren que los
balances globales de gases de efecto invernadero son fuertemente dependientes de las
formas actuales de organizar la economía mundial. El mundo necesita encontrar y promover un desarrollo económico más limpio y sustentable incluyendo ingentes masas
poblacionales al consumo.
Demandas crecientes y recursos naturales escasos ponen en el epicentro de la
escena a la tecnología, especialmente aquellas enfocadas en “lo biológico”; los avances
de la ciencia, particularmente la biología, la química, las ingenierías, y las tecnologías de
información, organización y comunicaciones permiten pensar en caminos alternativos.
La Bioeconomía se presenta como la síntesis entre esas demandas y oportunidades, donde la agricultura no se visualiza ya solamente como una fuente de ocupación
de mano de obra y producción de alimentos, sino que se plantea también como una
actividad fuertemente integrada a los procesos industriales y de servicios. El punto de
partida es la producción sustentable de biomasa vegetal, animal y microbiana aprovechando la fotosíntesis para producir, además de alimentos, energía y una amplia gama
de biomateriales amigables con el ambiente.

1 Si bien no existe una definición formalmente acordada a nivel internacional, el 1st Global Bioeconomy Summit, Berlín, Alemania, Noviembre de
2015 y la FAO han convergido alrededor del concepto de que la “bioeconomía es la producción y utilización intensiva en conocimientos de recursos,
procesos y principios biológicos para la provisión sostenible de bienes y servicios en todos los sectores de la economía”. Para enfoques mas teóricos/
académicos puede verse Schmid O, Padel S. and Levidow L. The Bio-Economy Concept and Knowledge Base in a Public Goods and Farmer Perspective. Bio-based and Applied Economics 1(1): 47-63, 2012.
2 FAO (2011). El estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura. La gestión de los sistemas en situación de
riesgo. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Roma, y Mundi-Prensa, Madrid. Fischer, Gunther; Shah, Mahendra. (2010). Farmland investments and food security (English). Washington, DC: World Bank. http://documents.worldbank.org/curated/en/8847314682

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Esto abre un amplio abanico de nuevas opciones que se proponen como efectivas para empezar a dejar atrás actuales formas de organización económica y social que
evidencian claros problemas de sostenibilidad, ya sea por las externalidades negativas
que generan, o por su incapacidad de crear las fuentes de empleo y crecimiento. Estos
problemas tienen particular relevancia, especialmente a nivel de las regiones más alejadas de los centros urbanos, que demandan las aspiraciones de progreso económico y
desarrollo territorial de la sociedad. Así, la visión de la bioeconomía se presenta como
una estrategia efectiva para alinear los objetivos de crecimiento económico, imprescindible para atender esas aspiraciones, con las restricciones ambientales y las emergentes del cambio climático; y plantea nuevas formas de organización de la producción con
impactos fuertes en las relaciones sociales y entre los diversos sectores productivos y
de servicios, entre ellas las referidas a la localización de los procesos económicos.
Todos y cada uno de los temas planteados tiene especial significación para una
sociedad como la Argentina cuya organización productiva y social está fuertemente
asentada sobre sus recursos naturales, ha desarrollado importantes activos competitivos biológicos (genéticas vegetal y animal; biotecnologías aplicadas etc.) pero arrastra
una larga historia de fracasos en sus intentos de industrialización como base de la diversificación de su economía.

2 1. LAS REDES DE VALOR COMO ORGANIZACIÓN
INDUSTRIAL
El concepto de Bioeconomía como eje de una estrategia de desarrollo implica
repensar la forma de organización de la producción y circulación de bienes, servicios y
recursos humanos.
Las especificidades de “la industrialización sustentable de lo biológico” implica
la captura y puesta en valor comercial de las múltiples externalidades de estas actividades: Ello se traduce en un modelo de organización que interactúa con la economía de
manera alternativa a la tradicional perspectiva industrial3.
En función de ello mientras que los enfoques tradicionales ponen el énfasis en
los productos y las cadenas de valor, la bioeconomía resalta además las interrelaciones
que existen entre las diferentes cadenas productivas, la dotación de recursos naturales
y la producción de servicios eco-sistémicos. Considera el universo de productos que se
pueden derivar de una materia prima y teniendo en cuenta también que las materias
primas mismas son ellas mismas sustituibles, pone el foco en las sinergias y en la optimización de las interrelaciones entre las cadenas, la circularidad del sistema y el valor
total generado por el mismo (ver figura 1).

3 Anllo G. y Bisang R (2015) Bioeconomía. Cambio estructural, nuevos desafíos y respuestas globales: Una ventana de oportunidad para las producciones basadas en Recursos Naturales Renovables.  PROSAP/UCAR. Buenos Aires, Noviembre 2015. .www.ucar.gob.ar

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Figura 1: La organización industrial en la bioeconomía

Fuente: Elaboración propia en base a Virchau et al (2014)4
Dentro de este planteo, se resaltan –a través de la puesta en valor de todas las
externalidades- las oportunidades para mejorar la productividad del conjunto, ya sea a
nivel local, nacional o internacional; ello enfatiza, el potencial para reciclado, la circularidad y los enfoques de cascada, que durante la etapa de procesamiento desempeñan
un papel determinante para la identificación y desarrollo de oportunidades de captura
de valor a nivel de los territorios.
Esta perspectiva le da un valor estratégico para incrementar la eficiencia en el
uso de los recursos naturales, generar opciones de innovación y abrir oportunidades
de nuevos negocios; implica a nuevas fuentes de crecimiento en términos de ingresos
regionales y generación de empleos, a la vez que contribuye a recomponer equilibrios
estratégicos en materia energética y territorial5.
Adicionalmente, este enfoque productivo redunda en un mayor efecto multiplicador de la actividad sobre la economía en general, tendiendo a aumentar la densidad del
tejido industrial y articulando estrechamente las esferas de “lo primario” con “lo industrial”.

4 Virchow Detlef, Tina Beuchelt, Manfred Denich, Tim K. Loos, Marlene Hoppe y Arnim Kuhn (2014). The value web approach – so that the South can
also benefit from the bioeconomy(http://www.rural21.com/english/current-issue/detail/article/the-value-web-approach-so-that-the-south-can-alsobenefit-from-the-bioeconomy-00001222/).
5 El uso en cascada de biomasa ocurre cuando la biomasa se utiliza en la producción de lo que se define como un bioproducto (aquel derivado /
producido esencialmente con recursos / procesos biológicos), y este producto es utilizado por lo menos una vez más como insumo para la producción
de bienes o para energía. Se define como cascada de un paso, cuando el producto es utilizado para la producción de energía; la cascada es de pasos
múltiples cuando el producto inicial es utilizado por lo menos una vez como insumo de otro producto antes de ser destinado a usos energéticos.
(Discussion paper: Defining cascading use of biomass,https://biomassekaskaden.de/wp-content/uploads/2014/04/14-03-14_ cascading_use_Discussionpaper. pdf, traducción de los autores)

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Más allá de este marco general, en un futuro más o menos cercano, estas oportunidades se verán potenciadas por las crecientes demandas sociales por estrategias
de producción y carteras de productos más sostenibles, en términos de sus impactos
ambientales y sobre el cambio climático.
El concepto lentamente se ha incorporado a la realidad económica de distintas sociedades en el marco de un proceso evolutivo. El concepto – de bioeconomía
– estuvo subyacentemente planteado, alrededor de capturar los beneficios sociales y
económicos relacionados con el aprovechamiento de las oportunidades de innovación
asociadas a las nuevas tecnologías biológicas. Posteriormente, ha ido mutando hacia
una más amplia y ambiciosa visión para el desarrollo sostenible, cada vez más central
para el logro de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, y para llevar a la práctica las estrategias de des carbonización de la economía (que se reconocen como indispensables
para alcanzar objetivos de emisiones de GEI compatibles con el límite de aumento de la
temperatura media del planeta de 2 grados para fines de este siglo). Es en esta evolución
donde radican las amplias y potentes oportunidades que ofrece la visión de la bioeconomía en términos de replanteo de la relación agricultura - industria y revitalización de
las áreas rurales como espacios de producción sustentable.

2 2. LOS INDUCTORES* DEL DESARROLLO DE LA
BIOECONOMÍA COMO ACERCAMIENTO AL
ANÁLISIS DEL SECTOR.
Dentro la evolución mencionada y examinando la dinámica mundial en la materia y la propia experiencia argentina, es necesario reconocer que –bajo el concepto
genérico de bioeconomía- coexiste una diversidad de situaciones, uso de tecnologías,
estrategias y resultados de modelos de negocios muy diversos dependiendo de los objetivos estratégicos, oportunidades y puntos de partida particulares, de los recursos y
capacidades disponibles (RRHH, recursos naturales, y capacidades científico-tecnológicas, industriales e institucionales)6.
Se plantea un continuum de situaciones, que van desde el mejor aprovechamiento de recursos o capacidades productivas subutilizadas en su potencial en un extremo,
y las oportunidades emergentes de la aparición de tecnologías disruptivas -principalmente en las ciencias biológicas y su convergencia y retroalimentación con avances en
otros campos y las ingenierías-, en el otro, con una sucesión de variantes entre ellos,

*Los términos impulsor e inductor se utilizarán indistintamente. Remite a la idea de la fuerzas centrales del proceso que se traduce –bajo distintas
modalidades- en sistemas de precios que direccionen las conductas empresarias en la puesta de valor del concepto de bioeconomías
6 Ver www.bioeconomia.mincyt.gob.ar y también Trigo, Eduardo, Elsa Vera Morales, Lucila Grassi, Joaquín Losada, Juan Patricio Dellisanti, María Eugenia Molinari, María Rosa Murmis, Miguel Almada y Sergio Molina. Bioeconomia Argentina: Visión desde Agroindustria, Ministerio de Agroindustria
de la República Argentina, Buenos Aires, Argentina, Marzo de 2017)
Trigo, Eduardo J., Guy Henry, Johan Sanders, Ulrich Schurr, Ivan Ingelbrecht, Clara Revel, Carlos Santana y Pedro Rocha (2014), “Hacia un desarrollo
de la bioeconomía en América Latina y el Caribe” en “Hacia una bioeconomía en América Latina y el Caribe en asociación con Europa” Hodson de
Jaramillo, Elizabeth (editora), Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia; y Henry, Guy, Eduardo J. Trigo y Elizabeth Hodson de Jaramillo
(2014), Bioeconomías en ALC: diferentes vías, resultados preliminares y buenas prácticas en “Hacia una bioeconomía en América Latina y el Caribe en
asociación con Europa” Hodson de Jaramillo, Elizabeth (editora), Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. IICA (2013) Experiencias exitosas
en bioeconomía / IICA. Montevideo Nov. 2013. Anllo G. y Bisang R (2015) “Bioeconomía. Una ventana al desarrollo de América Latina pags. 150-162 en
INTAL 50 años. Las tecnologías disruptivas en América latina y el Caribe. Buenos Aires. Octubre 2015.

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

reflejando las particularidades de cada espacio productivo – institucional7. Es en este
arco, donde la bioeconomía aparece como un marco disruptivo frente al status-quo.
Contemporáneamente y a lo largo de toda la historia de la humanidad, la habilidad de entender y aprovechar a pleno las oportunidades que ofrece el mundo natural
en términos de su composición bioquímica, replicar sus procesos, utilizar los biomateriales, ha sido limitada. En las últimas décadas, los avances en las tecnologías y las
innovaciones en la ciencia y tecnología y las ciencias de datos, están permitiendo que
el valor intrínseco en la naturaleza y los procesos biológicos se exprese en todo su
potencial. Los nuevos conocimientos y tecnologías permiten entender y caracterizar
mejor, mapear, secuenciar, optimizar y replicar esos procesos y dar base a nuevas formas y procesos productivos, para remplazar los pre-existentes y crear nuevos equilibrios ambientales.
Ello da origen a un muy amplio arco de posibilidades. En un extremo de ese
arco, están las oportunidades emergentes del mejor entendimiento del potencial de
la biomasa disponible y, consecuentemente, de las posibilidades de utilizar la amplia
diversidad existente para remplazar insumos provenientes de otras fuentes de carbono, particularmente las fósiles, sobre las que hemos construido el bienestar material que hoy disfrutamos. Las prácticas de intensificación agrícola sustentable y los
biocombustibles son, quizás, los mejores ejemplos de este estadio. Hay poco nuevo o
high-tech en ello, pero los avances mencionados están permitiendo que se diversifiquen los insumos de origen (el tipo de biomasa) y hacer más eficientes los propios
procesos, a través del uso de microorganismos diseñado específicamente. La biomasa,
en muchos casos un problema – los desechos urbanos y de procesos agroindustriales
vinculados a la producción animal, quizás, los mejores ejemplos – se transforman en
un recurso valioso en términos energéticos e, incluso, para la producción de otros
insumos para la producción, etc.
En el otro extremo, está toda una familia de técnicas biológicas, nanotecnológicas e ingenieriles que convergen para permitir a los científicos e ingenieros, embarcarse en nuevos ciclos de entender-diseñar-testear-aprender para revelar nuevos usos de
la naturaleza y los procesos naturales. Esto no solo cambia los incentivos a proteger
nuestro capital natural, ya que hay un valor potencial que va más allá de su contenido
energético; plantea un nuevo mundo que recién empieza a desplegarse frente a nuestros ojos.
Por otra parte, tanto la transición hacia la bioeconomía como paradigma productivo
con el tipo de ubicación dentro de este arco de posibilidad, al igual que lo ocurrido en otras
experiencias históricas, requiere de diversas intervenciones de políticas públicas (abarcando desde lo global hasta lo nacional, regional y local) a ser posteriormente, incorporadas a
las estrategias de negocios del sector privado. Los acuerdos ambientales de des carbonización representan, en principio, el gran paraguas dentro del cual se irán planteando las nuevas demandas e incentivos y más cerca, son las políticas nacionales de distintos tipos (am-

7 Ver www.bioeconomia.mincyt.gob.ar

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

bientales, ordenamiento territorial, infraestructura, capacidades científico-tecnológicas,
inversión, institucionales, productivas y comerciales), las que actuarán sobre los comportamientos de los actores específicos para promover y contener los cambios que se requieren.
Los distintos modelos de bioeconomía que están implícitos en lo anterior no
son alternativos, ni secuenciales (aunque, probablemente, puedan llegar a darse de esta
manera en una suerte de “maduración” de un sendero de desarrollo basado en la visión
de la bioeconomía).8 En realidad, lo que se observa es que, en muchos casos, coexisten
en países o territorios específicos, en respuesta a dinámicas particulares que, por otra
parte, pueden cambiar a lo largo del tiempo, dependiendo de que sea lo que prevalezca
como inductor principal de las transformaciones.
En términos generales podemos agrupar las fuerzas inductoras del desarrollo
de la bioeconomía en tres grandes categorías (i) las aspiraciones de la sociedad por
comportamientos más responsables y comprometidos con el desarrollo sostenible, (ii)
oportunidades y necesidades para valorizar la contribución de los sectores asociados
a los recursos naturales, como la agricultura, la actividad forestal y la pesca, y (iii) los
aportes disruptivos de los avances en la ciencia y tecnología.
I)
Objetivos ambientales/aspiraciones vinculados a lo ambiental y la sostenibilidad, incluyendo la energía sustentable. Estos son, quizás, los que han ganado
mayor importancia en los últimos tiempos, a medida de que las restricciones de recursos naturales y las preocupaciones por el cambio climático se han extendido como
objetivos de la acción política a todos los niveles; el remplazo del uso de los recursos
fósiles como fuente de carbono y el foco en nuevos y más eficientes usos de biomasa,
es el común denominador de los distintos aspectos agrupados en esta categoría9. Lo
más importante aquí es el reconocimiento del problema y la decisión de la sociedad y la
política de avanzar hacia un marco adecuado para las transformaciones a nivel micro.
II)
Oportunidades no aprovechadas en los sectores tradicionales de la
bioeconomía (agricultura, forestería, pesca). Bajos niveles de productividad y/o la
existencia de recursos ociosos (y/o potenciales externalidades positivas no valorizadas
comercialmente) en los distintos niveles de las cadenas de valor son los indicadores de
las oportunidades y los posteriores inductores de potenciales desarrollos. Si el objetivo
–global y su reflejo en lo nacional y local – es el remplazo de los recursos fósiles, la baja
productividad de las “industrias” agrícola, forestal o pesquera es una gran oportunidad,
particularmente para los países de menor desarrollo relativo, donde estos sectores aún
representan una porción importante de la economía y como asiento de los –usualmente más pobres – segmentos de la sociedad. La potencialidad de su puesta en valor
comercial es un factor inductor del cambio. Todos los análisis disponibles coinciden en
la existencia de grandes brechas de productividad, no solo entre países, sino también
dentro de un mismo país, y en muchos casos también brechas energéticas, que actúan

8 Spatial Foresight, SWECO, ÖIR, t33, Nordregio, Berman Group, Infyde (2017): Bioeconomy development in EU regions. Mapping of EU Member
States’/regions’ Research and Innovation plans &amp; Strategies for Smart Specialisation (RIS3) on Bioeconomy for 2014-2020.
9 Argentina adhiere a la Agenda de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas (ONU), establecida en la Cumbre del Desarrollo
Sostenible de 2015 que promueve la aplicación universal de 17 principios para regir los esfuerzos de los países para lograr un mundo sostenible en el
año 2030. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/la-agenda-de-desarrollo-sostenible/ - http://www.onu.org.ar/agenda-post-2015/

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

como limitantes al desarrollo industrial y/o comercial de sectores con alto potencial.
Asimismo, en muchos casos los complejos agroindustriales representan capacidades
importantes de innovación, ya sea porque tienen las plataformas industriales y gerenciales necesarias para el desarrollo de los nuevos procesos y productos bio-basados.
III)
Los avances en la ciencia y tecnología que amplían las posibilidades de
producción. Este es el más atractivo como impulsor del cambio; representa la esencia
del concepto y resume la posibilidad de hacer frente a los desafíos de inventar un futuro
diferente al de crisis potenciales asociadas a los actuales patrones productivos.
La forma que los sistemas económico-institucionales responden a los desafíos y oportunidades implícitos en estos factores es lo que hace el perfil particular de las diversas bioeconomías del mundo. En la sección siguiente discutimos como estos factores se reflejan finalmente
en los distintos modelos de negocios que operan en la realidad. En otros términos, las vías por
las que éstos inductores son percibidos por los agentes económicos, convertidos en atractores
de rentabilidad y traducidos en actividades concretas con impactos económicos tangibles.

15

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

3

LOS MODELOS DE NEGOCIOS
DE LA BIOECONOMÍA

3 1. DE LOS INDUCTORES GENERALES A LOS
MODELOS DE NEGOCIOS EN BIOECONOMÍA
Como concepto general la bioeconomía puede ser vista como el reflejo de un círculo virtuoso que se inicia con la idea general de captura y aprovechamiento extensivo
y eficiente de la energía libre y concluye con su traducción en bienes y servicios contabilizados en el PBI. Pero para que esto se materialice es necesario que los inductores se
materialicen en sistemas de precios/rentabilidad que sustenten modelos de negocios
pasibles de concretarse. Para que los inductores –difusos por definición y muchas veces abstractos en sus contenidos– operen como disparadores de negocios, es necesario
que se traduzcan al sistema de precios, de allí a la (percepción de) rentabilidad y con ello
generen “luces” de atracción al mundo de los negocios. Dicha traducción recorre una
amplia variedad de matices.
En un extremo pueden identificarse actividades que responden a escaseces evidentes que se reflejan en desequilibrios entre oferta y demanda gatillando el mecanismo de precios. Por ejemplo, los faltantes de energía en varias regiones del país devienen
en precios elevados y/o pérdidas cuantiosas asociadas con cortes, reducción de potencia y pérdidas económicas. En este caso resulta claro que el sistema de precios vigente
traduce al inductor de “objetivos ambientales/energías sustentables” hacia señales de
rentabilidad potencial usando alternativas fuentes de origen renovable. Elementos adicionales tales como la disminución de los costos de distribución y transporte de energías generadas centralizadamente lejos de los lugares de consumo aportan en idéntica
dirección. A ello cabe sumar los contenidos impositivos que se acumulan a lo largo de
las distintas etapas (desde la generación hasta el uso) que se perciben como inductores
palpables en modelo de autogeneración o generación acotada y localizada. El modelo
de negocios es una respuesta a la percepción de mejor rentabilidad.
En otros casos intermedios las señales de precios son difusas. Ante la inexistencia de un mercado demandante y con tecnologías pre-comerciales, no dominantes y
marcos regulatorios anclados en el sistema productivo previo, el mercado no está plenamente conformado y con ello es ciego (“blind market”) a los incentivos naturales de
mercado. Por ejemplo, asociado al inductor referido a “oportunidades no aprovechadas
en los sectores tradicionales de la bioeconomía”, el uso de desechos –de cosechas,
procesos lácteos, de faena aviar/porcina y/o bovina– para la producción de biomateriales tiene alto potencial, las tecnologías están relativamente maduras, los umbrales de
inversión no son excluyentes…pero no existen aún rutinas de producción, logísticas de
distribución ni demandas conformadas que se traduzcan en atractivas tasas de benefi-

16

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

cios. El modelo de negocio además de reaccionar a potencial rentabilidad debe, además
“construir”10 , buena parte del mercado. Esta misma situación se reproduce en el caso de
las respuestas a las oportunidades de ampliación de las posibilidades de producción
asociadas a la ciencia y la tecnología.
Dentro de este arco de posibilidades se deben considerar también casos donde
los precios privados no incluyen aspectos de largo plazo y como tales no emiten señales
para inducir el desarrollo de la bioeconomía. Por ejemplo, el deterioro de los servicios
eco-sistémicos por el uso desmedido de la agricultura intensiva no es considerado en
la contabilidad privada de corto plazo; aunque tiene impactos de mediano y largo plazo
ello no se refleja en el actual precio de la tierra (que responde además a otra multiplicidad de factores); algo similar ocurre con una multiplicidad de externalidades negativas
no contabilizadas privadamente a corto plazo pero de indudable impacto agregado en
el mediano y largo plazo. En este conjunto de situaciones la regulación estatal es parte
central de la construcción de las señales de mercado para que éste active su protagonismo. El modelo de negocio lidiará con las condiciones regulatorias que incorporen
costos –privados y sociales de mediano plazo–además de la rentabilidad potencial y el
diseño de la arquitectura del mercado.
En síntesis, bajo el paraguas de la implementación de la bioeconomía, nos encontramos con un conjunto de inductores –con distintos plazos de ejecución y niveles
de abstracción- cuya traducción en estímulos económicos puede ser, en algunos casos, obra directa del mercado –vía incentivos de precios/rentabilidad- pero requiere,
en otros, de los precios sombra determinados por visiones más amplias –incluyendo
criterios sociales y económicos de mayor alcance- que se sustentan en intervenciones
estatales (posiblemente distintas en su metodología de las que abundaron en el pasado).
Estos son los aspectos abren un campo adicional para las políticas de promoción de la
bioeconomía.
La actividad productiva toma nota de todo esto y se expresa –en concreto- en
un conjunto de posibles senderos productivos, entre los que se incluyen senderos vinculados al cuidado del medio ambiente, el incremento de las bioenergías en la red comercial, la intensificación agrícola sostenible, la consolidación/fortalecimiento de la
matriz productiva actual, la diversificación del perfil productivo, el aprovechamiento de
plataformas tecnológicas de usos múltiples, que a grandes rasgos plantean el arco de
posibilidades para el desarrollo de aplicaciones específicas.11

10 En dicha construcción no son ajenas las políticas públicas; a modo de ejemplo cabe mencionar el Programar Renovar que establece los parámetros económicos y técnicos de la producción de una amplia gama de bio-energías (varios de cuyos emprendimientos se adicional a actividades
agroindustriales pre- existentes). Ver Bianchi P. (1995) Construir el mercado Revista Asturiana de Economía. RAE Nro 4. file:///C:/Users/User/Downloads/Dialnet-ConstruirElMercado-3869727%20(1).pdf
11 El listado refleja los senderos productivos posibles, pero no es exhaustivo. Sin duda, algunos de ellos pueden ser desagregados en otros más específicos y también muy probablemente cambien a lo largo del tiempo. Pero las opciones que se mencionan son altamente representativas de lo que
prevalece en la actualidad.

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

3 2. DEFINIENDO MODELOS DE NEGOCIOS
APLICADOS A LA BIOECONOMÍA
Un modelo de negocio consiste en la forma que una organización construye para
la creación, distribución y captura valor de una actividad en un contexto productivo.
Se define en lo sustantivo sobre la base de respuestas operativas a tres preguntas: ¿qué
hacer?, ¿cómo hacerlo?, ¿para qué hacerlo?
¿Qué hacer? O sea, la identificación del producto y/o servicio a desarrollar. En el
caso propio de la bioeconomía ello conlleva el desarrollo de la idea central del negocio a
impulsar y su articulación con las estructuras desarrolladas previamente; siendo pocos
los casos “greenfield”, buena parte de los desarrollos bioeconómicos tienen la impronta
estructural de “lo previo”; de allí que una vía habitual es la complementación de producciones biológicas pre-existentes con la captura de actividades complementarias –
aguas arriba y/o abajo y laterales- en función de valorizar externalidades positivas que
previamente se perdían. Ello abre la puerta a repensar no tanto la importancia de las
economías de escala –donde los menores costos se asocian con el tamaño y la homogeneidad productiva– sino fundamentalmente la de las economías de “scope” o de variedad –donde los menores costos individuales se logran consorciando varias actividades
a la vez. Adicionalmente cabe una advertencia relevante sobre el ¿qué hacer?: la propia
naturaleza biológica de estas producciones deviene en cambios productivos frecuentes
lo cual requiere de dosis adicionales (a las producciones industriales) de flexibilidad
operativa; más aún si se considera que intrínsecamente la naturaleza –base de estas
actividades– aprende y evoluciona reactivamente.
A partir de ello, definir un modelo implica sólo una descripción de la arquitectura
global de las actividades a desarrollar, sus relaciones y la identificación de los temas –
activos, tecnologías y rutinas- críticos del negocio.
¿Cómo hacerlo? En este caso las precisiones se refieren a la cadena de aprovisionamiento de materia prima y servicios complementarios, a las tecnologías de transformación –con especial énfasis en los procesos y equipos críticos y específicos – y los
posteriores sistemas de logística y distribución. Aplicados estos conceptos a las producciones de base biológica aparecen algunas especificidades. La primera se refiere a
los circuitos de abastecimientos de biomasa (especialmente considerando volúmenes,
perecibilidad, disponibilidad temporal y costos)12 ; otra es la variabilidad de los procesos
de transformación biológica, que amerita constantes ajustes productivos en muchos
casos con connotaciones científicas, y que plantean claras implicaciones sobre la cuestión de los recursos humanos (tipo y nivel de capacitación) requeridos para las nuevas
actividades y, finalmente, a los requerimientos de distribución y comercialización. Se
trate de alimentos, bioenergía y/o biomateriales, todos los procesos tienen especificidades que los diferencian de las manufacturas típicamente industriales. Un capítulo
12 Este tipo de actividad deriva en un concepto de “organización industrial”  divergente del modelo canónico basado en la industria manufacturera
tradicional. La autonomía de los comportamientos biológicos, la (cuasi) imposibilidad de controlar los tiempos biológicos de reacción, el constante
aprendizaje reactivo de la naturaleza y la variabilidad de resultados implican rasgos propios. Ver  Anlló G. Bisang R. y Braude H. (2015) Bioeconomía:
Un nuevo GPS para las producciones de base biológica en el Siglo XXI. PROSAP/UCAR  Buenos Aires, Noviembre 2015.

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

adicional se refiere al balance integración vertical versus subcontratación: la magnitud
de capitales involucrados, las particularidades de cada eslabón productivo e incluso la
propia dispersión geográfica de insumos induce a modelo de organización en red sobre
la base de contratos para buena parte de este tipo de actividades.
¿Para qué? Cerrando la trilogía, todo modelo de negocios identifica, con cierta
precisión y de antemano, un borroso objetivo de mercado y una temporalidad operativa.
Una primera temática refiere a los ámbitos geográficos (local, regional e internacional
en el marco de CGV); otra vertiente analítica refiere a las condiciones de contexto económico y regulatorio (mercado de capitales, grado de competencia, resguardos de mercado, etc.); siendo estas producciones basadas en transformaciones que en la mayoría
de los casos involucra a seres vivos (genética vegetal y/o animal, bacterias, enzimas y
otros con modificaciones innovativas) un tema crucial son los derechos de propiedad
sobre mejoras aplicadas a seres vivos.
Independientemente de estas características básicas diversas razones sugieren
la existencia de distintos modelos cuando la aplicación del concepto recae sobre la
bioeconomía. En otros términos ¿por qué no es esperable un único y consistente modelo de negocios como tiende a ocurrir en otras actividades empresarias (más allá de
aquellas relacionadas con las diferencias estructurales de las firmas)?
En primer lugar, están las condiciones tecnología y mercados. En muchas actividades de la bioeconomía las tecnologías están aún bajo perfeccionamiento y la demanda difusa; asimismo, mientras en algunos casos hay claras condiciones de mercados a
capturar y explotar comercialmente, en otros las señales de precios son muy endebles.
En otro orden, buena parte de estos modelos de negocios se conforman temporalmente por adición de actividades, donde establecido el tema central de su actividad,
los pasos posteriores llevan la impronta de los inicios. Así los lay-out de circulación de
materiales (biomasa) quedan predefinidos con lo cual adicionar actividades para valorizar externalidades y/o desperdicios requiere una readaptación de las nuevas instalaciones a las facilidades pre-existentes; algo similar ocurre con las capacidades técnicas
e incluso gerenciales: pensadas para un objetivo inicial especifico la ampliación del mix
productivo tiene múltiples senderos de readaptación.
Finalmente, la variabilidad tanto de la biomasa como de los procesos de transformación implica severos problemas de replicar masivamente los aspectos de un modelo
productivo único, a pesar de que se respeten los parámetros técnicos principales.
En síntesis, por la inercia previa, las especificidades regionales de lo biológico, y
la variabilidad de los procesos, la regla general es la diversidad de modelos… y con ello
su adaptabilidad a distintos perfiles estructurales (tamaño, capacidades tecnológicas,
localización, etc.). Aun así y a nivel exploratorio es posible esbozar estrategias de negocios diferentes que permiten traducir los inductores en señales –más o menos difusas
– de mercado y/o del marco regulatorio, en proto modelos de negocios.

19

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

3 3. INDUCTORES Y MODELOS DE NEGOCIOS
En los últimos tiempos la bioeconomía está siendo aceptada de manera creciente como una propuesta legitima y de gran potencial para el desarrollo sustentable de
nuestra economía; una opción que no solo puede hacer un mejor aprovechamiento de
lo que son nuestras fortalezas tradicionales en los sectores tradicionales – particularmente el agrícola-ganadero – sino también, como una alternativa de futuro en cuanto
a proyectarse hacia las futuras demandas ambientales y las oportunidades que ofrecen
las nuevas tecnologías en términos de nuevas opciones productivas. Las bases de los
inductores que hemos descripto están presentes: Argentina enfrenta, al igual que todo
el planeta, la necesidad de nuevas estrategias productivas más limpias y la sociedad ya
comienza a expresar sus demandas en este sentido, el consenso social de que estamos
sub-aprovechando nuestras fortalezas en los sectores agropecuario y agroindustrial, es
cada vez mayor, y las transformaciones en nuestro sistema científico-tecnológico encaradas en las últimas décadas, están comenzando a ofrecer sus frutos en términos de
posibilidades de innovación, y ya se está reflejando en iniciativas concretas de negocios.
En las próximas secciones se revisan algunas de estas experiencias, apuntando a
los aspectos que pueden resultar de mayor interés para la discusión de las futuras estrategias y políticas para la promoción de la bioeconomía en el país.

3 3.1. INDUCTORES VINCULADOS A LOS OBJETIVOS
AMBIENTALES Y LA SUSTENTABILIDAD
A los inductores clásicos de los modelos de negocios tradicionales: generación de ingresos, reducción de costos, cumplimiento de reglamentaciones, se suma
en los últimos años una creciente preocupación por el calentamiento global, en
particular el calentamiento global antropogénico- es decir el aumento de las temperaturas como resultado de las acciones humanas y sus efectos- : el cambio en los
ecosistemas, la pérdida de biodiversidad, la falta de disponibilidad de agua dulce,
la extensión de enfermedades, etc., y por consiguiente surgen un conjunto nuevos
senderos de desarrollo caracterizados por focalizarse en trasformar las preocupaciones ambientales y creciente compromiso con la sustentabilidad de las actividades productivas, en negocios.

3 3.1.1. SENDERO DE DESARROLLO:
sustentabilidad ambiental y económica
La necesidad de avanzar en la implementación de modelos productivos que
garanticen una mayor sustentabilidad ambiental y económica en sintonía con una
aspiración social y política de un desarrollo sostenible– y con el reconocimiento de
las consecuencias generadas por formas de producción que no han contemplado su20

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

ficientemente los aspectos ambientales y sociales– impulsa el establecimiento de modelos de negocios novedosos por parte de las empresas de base agropecuaria.
Prácticas no sustentables mantenidas a través de los años(monocultivo, falta de
diversificación de rotaciones, nutrición des balanceada e insuficiente, cobertura limitada, inadecuada rotación del pastoreo, etc.) han traído aparejadas una multiplicidad de
problemas- aparición de plagas de difícil control, deterioro en la capacidad productiva
del suelo, excesos hídricos, entre otros, que afectan no sólo al ambiente sino también a
la evolución del negocio a mediano y largo plazo al impactar sobre los rendimientos, los
costos y el valor de los activos.
Por otra parte, un amplio espectro de condicionantes geográficos, económicos y
sociales pueden afectarla rentabilidad impactando sobre las posibilidades de desarrollo
local y regional: lejanía de los puertos de salida para exportación o de las facilidades
locales de industrialización y los consiguientes altos costos de logística y flete; distorsiones de mercado en las fases posteriores; condicionamientos para el ingreso a los
mercados; bajas opciones de inversiones seguras para los excedentes generados, etc.
Tanto los problemas ambientales derivados de la propia actividad como ciertos
condicionantes económicos imponen la necesidad de establecer estrategias productivas que superen y transformen esos limitantes en nuevas oportunidades de negocios.

Modelo 1: Producciones agropecuarias consorciadas eficientes
Un primer modelo que busca dar respuesta a estas situaciones es el de producciones agropecuarias consorciadas eficientes que consisten en la diversificación e integración de las actividades conformando consorcios de producción agropecuaria basadas en la complementación productiva y la adecuación ambiental. También conocidos
como sistemas integrados de producción, la idea básica de este modelo es la suma de
procesos productivos respondiendo a una estrategia de diversificación relacionada que
permita aprovechar efectos sinérgicos entre actividades y captar externalidades sobre
la base del cuidado del ambiente.
Estos sistemas pueden integrar diversas actividades– agrícolas, ganaderas, forestales, piscícolas, apícolas – en la misma área, a través del consorcio, la rotación o
sucesión, haciendo uso de una variedad de tecnologías sustentables, de baja emisión de
carbono, entre las que se encuentran la siembra directa, la agricultura de precisión y
la microbiología aplicada; todas ellas complementadas por la implementación de prácticas de manejo adecuadas.
La sinergia entre actividades proporciona un marco de sustentabilidad para este
modelo de negocio. La viabilidad económica de estos sistemas de producción se ve incrementada a partir de la optimización de los recursos disponibles (tierra, maquinaria,
mano de obra); la multiplicación de los ingresos provenientes de las diferentes actividades, el logro de economías de alcance, la reducción de costos asociada a prácticas
de manejo más eficientes, la reutilización de residuos y rastrojos y la disminución de la
incidencia de plagas y enfermedades entre otros.
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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

La implementación y el desenvolvimiento de estos modelos pueden presentar aspectos críticos de diferente origen que es necesario subsanar. El primero surge de la necesidad de conjugar diferentes procesos productivos que pueden presentar relaciones competitivas y una mayor dificultad para alcanzar niveles óptimos de productividad en cada
actividad. Para ello, el conocimiento y el manejo de las tecnologías apropiadas es crucial.
El diseño e implementación de estrategias de integración productiva requieren de un adecuado diagnóstico inicial de las problemáticas que afectan a la sustentabilidad del negocio
y de la generación y uso de una amplia gama de conocimientos que deben interrelacionarse
para la obtención de soluciones tecno- productivas adecuadas. Puede aquí presentarse un
aspecto crítico adicional cuando las oportunidades de valorización en el mercado y las relaciones de precios puedan incidir en elecciones técnicas sub óptimas.
Dada la variedad y complejidad de conocimientos requeridos, es usual la conformación de redes y alianzas con universidades e institutos de CyT (INTA, CONICET, etc.). No
menos importante es la implementación de buenas prácticas de manejo como herramientas para posibilitar procesos productivos virtuosos. Adicionalmente, si bien, en muchos casos la alta interdependencia de las actividades puede llevar a esquemas poco flexibles de
organización de la producción; paradójicamente, la complejidad de los sistemas y su alto
grado de retroalimentación requiere de formas de gestión muy diferentes- más flexibles- a
los modelos tradicionales.
Existen en el país una gran variedad de producciones agropecuarias consorciadas,
con importantes beneficios tanto en lo ambiental como en lo económico. Entre estos se
pueden mencionar los siguientes:
•
Los Sistemas integrados de producción, promovidos por AAPRESID (por
caso Chacra María Teresa - La Barrancosa) en el sur de Santa Fe, que cuenta entre sus
socios fundadores a una empresa productora, empresas proveedoras de insumos y tecnologías y la participación de un Centro Agro Técnico Regional, e integra planteos agrícolas,
ganaderos y apícolas (AAPRESID, 2018 Programa Chacras);
•
La consorciación de miel y colza que evita la necesidad del traslado de los
apiarios en busca de fuentes nectáreas que suele darse con otros cultivos;
•
Los sistemas integrados en los bajos sub-meridionales de Santa Fe, que
apuntan a morigerar el efecto combinado de la alta variabilidad climática y la naturaleza del
relieve de la región, que deriva en la permanente alternancia entre períodos de sequias e
inundaciones;
•
Los sistemas silvo-pastoriles y foresto ganadería, que integran la producción
forestal y la ganadería – a veces combinados también con cultivos de herbáceas y pasturas
– con objetivos ambientales (generación de microclima, control de aparición de malezas,
alto grado de cobertura del suelo) y económicos derivados de las diferentes características
de ambas actividades13 ;
13 Mientras que la actividad forestal requiere una de inversión a largo plazo y alta inmovilización del capital, la ganadera que puede manejar plazos
más cortos y mayor liquidez del capital. Así, el modelo de negocios permite lograr ingresos de corto, mediano y largo plazo, diversificación del riesgo,

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

•
Distintas alternativas de lo que se conoce como “intersiembra”-la siembra de dos o más especies, que se cultivan en la misma superficie – lo que permite un
mejor aprovechamiento del suelo y las interacciones positivas entre los cultivos14 ;
•
La producción arroz consorciado con pacú, que lleva adelante el Establecimiento Arrocera San Carlos SRL15 , situado en la localidad chaqueña de La
Leonesa. Allí se desarrolló un sistema de rotación de actividades y diversificación
productiva que consistió en la integración horizontal y vertical de dos actividades: la
producción de arroz – bajo condiciones de labranza mínima - y de pacú; ésta última
integrada hasta la comercialización16.
En síntesis, el modelo de producciones agropecuarias consorciadas eficientes
refiere a un modelo de organización de la producción que en la búsqueda de mayor
sustentabilidad ambiental y económica asocia diferentes actividades que se complementan entre sí generando sinergias y permitiendo captar externalidades. Este modelo
puede integrar actividades muy diferentes – agrícolas, ganaderas, forestales, piscícolas, apícolas – en ambientes muy diversos por lo que las soluciones tecno-productivas
apropiadas serán estudiadas y elegidas en cada caso particular alcanzando grados de
integración horizontal y vertical variables. Las ventajas de estos modelos –que comenzaron con una actividad central y fueron evolucionando hacia la consorciación- radica
en ahorros de costos por captura de ventajas asociados, diversificación de mercado,
mejor flujo financiero a lo largo del año y ganancias de sustentabilidad ambiental

Modelo 2: Recuperación y bio-remediación de suelos
La recuperación y bio-remediación de suelos se constituye como un modelo independiente de las prácticas habituales de conservación de suelos para las áreas de alta
fragilidad ecológica, en las que la actividad del hombre ha dañado seriamente las condiciones del ecosistema y es necesario intervenir para posibilitar la revalorización de
los recursos naturales deteriorados por explotaciones inadecuadas y/ o condicionantes
geográficos y climáticos.
A través de actividades de recuperación y bio-remediación de suelos se busca
recuperar la posibilidad de un desarrollo sostenible en ambientes degradados como

prorrateo de los gastos fijos, mejor uso del suelo, etc. La actividad ganadera en monte nativo tiene larga data en Argentina, pero la utilización de plantaciones forestales viene desarrollándose desde hace unos 30 años. Este modelo de producción tiene creciente difusión en la región mesopotámica.
Tanto pequeños productores (muchas veces asociados en la compra de hacienda e insumos por ejemplo) como firmas grandes, llevan adelante
esta práctica.  A mayor escala se destaca el caso de la firma Zeni y Cia (http://www.zeni.com.ar/), que combina la ganadería (en la que avanza hacia la
obtención de la certificación “Carne Carbono Neutral”) con la actividad forestal. En esta última integra varios eslabones de la cadena de valor incluyendo la generación de semillas mejoradas genéticamente a través de la cruza natural; la producción de plantines para uso propio y la exportación
a forestadores de otros países y la industria de la madera con un aserradero y naves de manufactura que elabora productos con valor agregado con
destino a los mercados de Estados Unidos, Reino Unido, Israel e Italia. (https://www.agro.uba.ar/apuntes/no_8/sistemas.htm)
14 Es posible realizar inter siembras con varias combinaciones de cultivos, como trigo con soja, girasol con soja o maíz con soja. Hay experiencias
de inter-siembra girasol-soja y maíz-soja en Establecimiento San Pedro (http://www.aapresid.org.ar/regionales/intersiembra-trigo-soja-en-el-sudoeste-bonaerense/) y El Tejar (https://www.lanacion.com.ar/886002-de-la-mano-de-la-intersiembra) entre otras
15 http://teko.com.ar/,
16 El ciclo de rotación de actividades lleva dos años; en el primer verano se produce arroz y en el segundo pacú.  En este ciclo, las parcelas destinadas
al cultivo de arroz son acondicionadas para contener una columna de agua de 1,30 mts. y una vez cosechado el arroz, se realiza la inundación a 1 mt.
de altura de agua y se procede al poblamiento con 2.000 ejemplares por hectárea de juveniles de pacú (media de 100 gramos por juvenil), para iniciar
la etapa de engorde, hasta alcanzar 1,50 Kg finales.  Este sistema aprovecha el abundante alimento natural que se desarrolla por la presencia del rastrojo anterior, semillas de arroz y caracoles permitiendo prescindir del uso de promotores de crecimiento y antibióticos. El aporte de alimento balanceado extrusado, formulado a base de cereales y oleaginosas para los peces es de producción local. Una vez cosechado el pacú, el arroz se encuentra
con un lote limpio de caracoles y malezas y fertilizado para su siembra en forma de pre germinado a bajos costos productivos. (http://teko.com.ar/)

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

resultado de las actividades humanas, por ejemplo: el uso desmedido de la agricultura
intensiva o el sobrepastoreo. Esta erosión de los suelos afecta seriamente las posibilidades de desarrollo de las economías locales por la pérdida de hectáreas de tierras
cultivables. Por lo tanto, el eje de este modelo se centra en la recuperación y recapitalización del valor del recurso natural degradado. La actividad básica a este fin es la
implementación de rotaciones adecuadas que permitan recuperar y mantener el estado
de salud física, química y biológica de los suelos haciendo uso de tecnologías vinculadas
al manejo de ambientes que incluyen rotaciones de cultivos, intensificación con gramíneas y cultivos de cobertura.
En este modelo, uno de los aspectos críticos es asegurar una clara identificación
del problema. Mientras los costos ambientales no son internalizados en la contabilidad
privada en el corto plazo, el abuso sobre los ecosistemas y su capacidad de regeneración provocan a mediano y largo plazo la disminución de la capacidad de los suelos para
producir bienes o prestar servicios y la consiguiente desvalorización del activo. El deterioro de los suelos redunda en una menor productividad y ello debería reflejarse en menor flujo futuro de ingresos y consecuentemente en un menor precio actual del activo;
sin embargo el mercado no evidencia señales de precios en esa dirección por diversos
motivos (existencia de mercados poco transparentes; uso de la tierra como reserva de
valor; elevados costos de salida por temas impositivos, etc.). Existe en consecuencia una
evidente falla de mercado donde los precios privados difieren de los precios sombras
que garantizan la eficiencia en el uso del recurso.
Otro aspecto crítico se vincula a la necesidad de generar modelo de incentivos y acuerdos para la revisión de los modelos productivos a fin de garantizar una
mayor sustentabilidad. Para cada región en particular es necesario repensar una
estrategia que permita establecer una matriz productiva diversificada acorde con
las limitaciones ambientales y el potencial ecológico de la zona que a la vez minimice los problemas a futuro.
Se puede identificar una variedad de casos que reflejan estas situaciones, entre
otros se identifican:
•
El Programa Buenas Prácticas Agrícolas de la provincia de Córdoba, que
contempla estímulos para productores que realicen prácticas sustentables como rotación de cultivos, conservación de suelos o manejo de bosques con ganadería integrada;
•
El Plan de Expansión y Desarrollo Integrado Sustentable en el Mediano
Plazo para el Sur Bonaerense (SOBA), diseñado apuntando a la reconstrucción del capital natural del sur bonaerense, afectado negativamente por la combinación de prácticas
agronómicas, vicisitudes climáticas y una alta fragilidad del ecosistema, que se refleja
en pérdidas en la calidad de los suelos y productividad17.

17 Ver Proyecto SOBA Luca N. (coord.) et al (2014). Construcción de un modelo de inversión regenerativa en el capital natural  de los sistemas cultivados degradados del Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires y zonas aledañas. Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

En resumen, el modelo de bio remediación de suelos tiene como objetivo la recuperación de suelos degradados con la consiguiente revalorización del activo. En general, requiere de la intervención pública para el diagnóstico, planificación y coordinación
de acciones y para el establecimiento de un marco de incentivos que permita la realización de las actividades requeridas y subsane la distorsión que presenta el no registro
del pasivo ambiental en la contabilidad privada.

3 3.1.2. SENDERO DE DESARROLLO:
Incremento de la oferta de energía
(a red comercial)
Argentina tiene una fuerte dependencia de recursos fósiles, de los cuales no se
autoabastece. Por otra parte, posee una importante superficie agrícola y una amplia
disponibilidad de biomasa, es decir, cuenta con un alto potencial para el desarrollo de
opciones energéticas renovables que ayuden a mitigar el cambio climático y reducir la
emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Entre las formas de biomasa más importantes para su aprovechamiento energético con las que cuenta el país se destacan
los cultivos (maíz, sorgo, remolacha azucarera, soja, colza, etc.) y los residuos (agrícolas,
forestales, ganaderos, urbanos, agroindustriales, etc.).
Un sendero de desarrollo diferente impulsado por la búsqueda de mayor sustentabilidad está representado por aquellos modelos de negocio que incorporan a sus procesos agrícolas, industriales o forestales, la producción de energía “limpia” a partir del
aprovechamiento de la biomasa (como insumo central y/o como residuos del proceso
general) con el fin de aportar a la transformación y fortalecimiento de la matriz energética del país. En esa línea, en un estudio elaborado por el investigador del Instituto de
Ingeniería Rural del INTA Castelar y especialista en Bioenergía, se estima que a partir
del biogás proveniente de cultivos, residuos agrícolas, efluentes del ganado y subproductos agroindustriales, el país podría sustituir importaciones de gas por U$S2.300 millones, lo que representa el 28% del déficit comercial actual (Hilbert, 2018).
El cambio en la matriz energética a partir de energías renovables requería
para su impulso, de un marco jurídico apropiado. Con la promulgación del Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable integrada a la
Red Eléctrica Pública (Ley 27.424) se establecieron las condiciones jurídicas y contractuales para la generación de energía eléctrica de origen renovable por parte de
usuarios de la red de distribución, para su autoconsumo, con eventual inyección de
excedentes a la red, y establece la obligación de los prestadores del servicio público
de distribución de facilitar dicha inyección, asegurando el libre acceso a la red de
distribución. En buena medida los contenidos del programa establecen las bases y
encuadran el mercado de parte de la bioenergía.

Agrícola Y Grupo Capital Natural Argentina  Buenos Aires Mimeo, 2014.

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Modelo 3: Energía en base a biomasa “rural”
Este modelo de negocios se basa en el aprovechamiento de los recursos biomásicos provenientes de los sectores agrícola, ganadero, agroindustrial y forestal para
la instalación de una nueva matriz energética en el país, basada en las bioenergías. Se
trata de energías limpias ya que no contribuyen al aumento de los gases de efecto invernadero, dado que el balance de emisiones de CO2 a la atmósfera es neutro al ser
reabsorbido mediante la fotosíntesis.
La biomasa– materia orgánica de origen animal o vegetal– es susceptible de ser
transformada mediante procesos físicos, químicos y biológicos en biocombustibles
para generar energía eléctrica, mecánica o térmica. La Argentina tiene una gran cantidad de biomasa (habitualmente de descarte) capaz de ser transformada en energía:
caña de azúcar (RAC, bagazo, vinaza), cítricos (poda, cáscaras, carozos y pieles), vid
(poda y orujo), olivo (poda y orujo), podas y raleos forestales, residuos de aserraderos
y carpinterías, pajilla de arroz, residuos de la cría y procesamiento de pollos, residuos
de feedlot, purines de cerdo y bosta de diversos orígenes, cáscara de maní, vísceras de
faena de animales, residuos agrícolas (rastrojos), etc.
La actividad agropecuaria y el manejo adecuado de residuos rurales y agroindustriales puede contribuir en forma relevante a la transformación de esta biomasa en distintas formas de energía, lo cual permite no sólo diversificar la producción agropecuaria
y generar ingresos y puestos de trabajo directos e indirectos a nivel local y regional sino
que puede dar respuesta al problema de áreas geográficas que se encuentran aisladas
energéticamente por problemas económicos o de infraestructura. La generación distribuida de energías renovables constituye una solución a los típicos planteos de economías de escala, contraponiendo las economías de localización, donde la generación
próxima a la demanda permite evitar pérdidas en líneas de transporte y distribución.
Según datos del Ministerio de Energía18 , en el año 2016 se produjeron cerca de
4.596 miles de TEP (tonelada equivalente de petróleo) 19 provenientes de fuentes primarias (aceites y alcoholes vegetales, leña, bagazo, representando el 6,2% de la producción
de energía primaria (EP) de la República Argentina. Respecto a la producción energía
secundaria (biodiesel, bioetanol, carbón de leña y coque) en 2016, estos rubros produjeron cerca de 4.537 miles de TEP, lo cual representa el 5,5% de la producción de energía
secundaria (ES) en Argentina20.
Varias son las vertientes de estos biocombustibles; cada una de ellas se acopla a
un determinado modelo de negocios con sus respectivas escalas, tecnologías y complementariedades productivas21 .

18 Ministerio de Energía, Balance Energético Nacional de la República Argentina, año 2016
19 Se define la tonelada equivalente de petróleo (TEP) como 107 kcal (41,868 GJ), energía equivalente a la producida en la combustión de una tonelada de crudo de petróleo
20 Biodiesel, Bioetanol, Carbón de leña y Coque produjeron en el año 2016 cerca de 4.537 miles de TEP, lo cual representa el 5,5% de la producción de
energía secundaria (ES) del país. Biodiesel y Bioetanol. aportan juntos el 4% de la producción nacional de energía secundaria. (https://www.bcr.com.
ar/Pages/Publicaciones/informativosemanal_noticias.aspx?pIdNoticia=954)
21 El bioetanol es un biocombustible obtenido por la fermentación de la materia orgánica y la biomasa rica en hidratos de carbono (azúcares). En
Argentina, las principales materias primas para producir bio-etanol son maíz y caña de azúcar. A abril 2018, 15 firmas se encontraban registradas en
el Ministerio de Energía como elaboradoras de bioetanol: 5 productoras de etanol proveniente del maíz y 10 a partir de caña de azúcar. El bioetanol

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

En todos los casos, el desempeño del negocio está condicionado por el marco
tarifario, regulatorio y financiero vigente, pero es un sector donde ha habido mucha
actividad en inversiones en los últimos años.
En el caso del biodiesel, se identifica una amplia diversidad de emprendimientos,
probablemente como consecuencia de la magnitud de la producción del insumo básico
(cultivos oleaginosos) y la gran diversidad de situaciones en que se concretan esas producciones. Algunos de los más representativos son:
•
El complejo aceitero del Gran Rosario, desarrollo emblemático de la
bioeconomía argentina, donde se concentra gran parte de la producción del país e
integra, a gran escala, la producción de aceite y biodiesel con alto niveles de productividad y eficiencia. En este cluster se ubican las 10 principales plantas del país– Cargill, Dreyfus, Cofco, Renova, Terminal 6, AGD y TPR entre otras – que concentran el
77% de la capacidad total y tienen una capacidad media de procesamiento de 330 mil
toneladas anuales por planta.
•
Diaser22, ubicada en la Provincia de San Luis; ha integrado la producción
de biodiesel al negocio como resultado de la oportunidad que significa la disponibilidad
de materia prima. Diaser, inició sus actividades en 1968 en el área agro- ganadera, adicionando con el transcurso de los años nuevas actividades: producción láctea y barras
de cereal- estas últimas producidas con un alto porcentaje de materias primas provenientes de sus propios campos. En 2006 Diaser restablece una alianza estratégica con
la firma Derivados de San Luis para la producción de biodiesel. Actualmente cuentan
con una planta con una capacidad diaria de producción de 100.000 litros de biodiesel y
está en marcha su ampliación al doble de capacidad. La producción tiene como destinos
tanto el mercado interno como el externo.
En la producción de bioetanol, se da una mayor diversidad tanto en cuanto a
localización como en los modelos de negocios a través de los que se organiza la pro-

tiene como destino el corte de las naftas de uso automotor (12 %) , permitiendo la reducción de las importaciones de combustible. En la producción
de bioetanol de maíz se genera como subproducto un concentrado proteico (burlanda seca o húmeda) que es utilizado como ingrediente en dietas
de consumo animal.
El biodiesel se presenta en estado líquido y se obtiene por transesterificación de aceites y vegetales como así también de grasas animales. Los aceites vegetales más utilizados para la obtención de biodiesel provienen de la soja, el girasol y la colza. La transesterificación básicamente consiste en
el mezclado del aceite vegetal o grasas con un alcohol (generalmente metanol) y un álcali (soda cáustica) obteniéndose biodiesel y glicerol como
subproducto. El biodiesel puede ser utilizado por cualquier tipo de vehículo diesel (solo o en solución con aditivos) Actualmente en varios países el
biodiesel es utilizado en mezclas con porcentajes diversos. El glicerol tiene una variedad de aplicaciones en la industria por sus múltiples propiedades (humectante, plastificante, emoliente, espesante, lubricante, etc.) destacándose su uso en cosméticos, alimentos, surfactantes, lubricantes entre
otros. Existen 37 elaboradoras de biodiesel registradas en el país con una capacidad de producción anual conjunta cercana a 4,4 Mt/año. Según datos
del INDEC, en 2017 las ventas al exterior de biodiesel habrían superado los 1,65 millones de toneladas por un monto de 1.225 millones de dólares. Sin
embargo, el cierre del mercado estadounidense, principal receptor de los envíos- presenta un fuerte desafío para esta industria. En el mercado interno, el corte obligatorio de gasoil con biodiesel del 10% (artículo 7 de la Ley 26.093) absorbe el 23% de la producción.
El biogás es el producto de la actividad metabólica de las bacterias anaeróbicas, las cuales degradan biológicamente la materia orgánica en ausencia
de oxígeno. Con la digestión anaeróbica se obtiene además de biogás, un lodo residual que puede ser utilizado como biofertilizante de suelos. El
biogás, constituido principalmente por metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2) puede tener diferentes usos: puede ser utilizado en una caldera
para generación de calor o electricidad; en motores o turbinas para generar electricidad, purificado para introducirlo en la red de gas natural entre
otros. La selección del biorreactor o biodigestor adecuado es especialmente crítica y dependerá especialmente de la cantidad y del tipo de residuos
disponibles, de las necesidades de producción de biogás. Los biodigestores varían ampliamente de acuerdo con su complejidad y utilización; desde
los más simples, discontinuos o de cargas por lotes; pasando por equipos de alimentación semi continua hasta los más complejos- de alimentación
continua-  que poseen dispositivos de calefacción y agitación y corresponde a plantas de gran capacidad. Se estima que en Argentina hay alrededor
de 80 plantas generadoras de biogás en funcionamiento (INTI, 2018). El sýngas o gas de síntesis es un combustible gaseoso obtenido a partir de
sustancias ricas en carbono (hulla, carbón, coque, nafta, biomasa) sometidas a un proceso químico a alta temperatura (gasificación). El syngas tiene
un poder calorífico menor que otras alternativas (gas natural, butano, etc,), pero puede ser utilizado para generar energía eléctrica en una turbina, en
un motor de combustión interna o generar calor en una caldera
22 www.diaser.com.ar/

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

ducción. Una diferencia significativa, es que no existe una única materia prima como es
el caso del biodiesel y eso se refleja en la organización industrial del sector, con diferencias en cuanto a niveles de integración y escalas de producción que, en gran parte,
derivan de lo que ocurre en los sectores primarios a las que están asociadas. Esto es
también una de las características que diferencian la producción de etanol en la Argentina, respecto de lo que ocurre en los otros grandes países productores, como Brasil
–mayoritariamente cañero – y EEUU – mayoritariamente maicero.
El bioetanol de caña, representa el 50% de la producción nacional y resulta de un
modelo de negocios caracterizado por la escala y el alto grado de integración vertical
donde la mayoría de las firmas – unas diez en el país, casi todas ubicadas en el NOA
(Tucumán y Salta) 23 – integran también la producción de caña y azúcar refinado y en
varios casos la producción de energía eléctrica para la red, a partir del bagazo y recientemente a partir de la quema de la vinaza, lo cual agrega una dimensión ambiental muy
importante24. Su desarrollo plantea un cambio sustantivo en la industria azucarera25.
La situación en el bioetanol de maíz difiere en cuanto a integración vertical y
localización, mayoritariamente en la región central). Algunos de los casos más importantes, incluyen los siguientes:
•
ACA BIO Cooperativa Ltda26. Formada por ACA y 62 cooperativas asociadas e instalada en Villa María, Córdoba, produce bioetanol de almidón de maíz.
Con una inversión cercana a 150 millones de dólares, ACA BIO tiene una capacidad
de producción anual de 153.000 m3 de bioetanol anhidro, unas 65.000 toneladas
de DDGS (burlanda) con destino a la alimentación animal- y 33.000 toneladas de
CO2. Para ello utiliza como materia prima principal 380.000 toneladas de maíz. En
las mismas instalaciones, en conjunto con la empresa Chiantore S.A.27 produce gas
carbónico a partir del venteo del dióxido de carbono obtenido en la fermentación
del maíz, alcanzando las 100 toneladas diarias28.
•
Bio 4.29 Radicada en la localidad de Río Cuarto, Córdoba, fue fundada en
el año 2006 a partir de la asociación de productores medianos de maíz para la producción de bioetanol y otros subproductos- burlanda, húmeda, seca y jarabe- destinados a
la alimentación animal. Cuenta también con una planta para generar energía en base a
biogás, creado con la fermentación de granos de maíz junto con bosta de cerdo y vacuno proveniente de los feed-lots linderos.30

23 Alconoa S.R.L; Bioenergia La Corona S.A.; Bioenergía Santa Rosa S.A.; Bio Ledesma S.A.; Bio San Isidro S.A.; Biotrinidad S.A.; Compañía Bioenergética La Florida S.A.; Energias Ecologicas del Tucuman: Fronterita Energia S.A.: Rio Grande Energia S.A.
24 La Compañía Azucarera Los Balcanes en asociación con Genneia realizaron inversiones por 60 millones de dólares para generar electricidad a
partir de vinaza y bagazo. El proyecto fue denominado “Vinaza Cero”, ya que con este proceso no se generarán desechos. http://www.producciontucuman.gov.ar/ingenio-azucarero-producira-energia-electrica-para-la-red-nacional-a-partir-de-vinaza/
25 La Nación (2015) Hablan los Blaquier: “Algún día, quien gane dinero será bien visto en la Argentina”. LN 18-06-2015
26 http://www.acacoop.com.ar/
27 http://www.gaschiantore.com.ar/
28 Acastello V. (2017) Presentación de ACA Bio. ACA Congreso Anual 6 de Julio 2017; Idem en Congreso AAPRESID, Rosario, Agosto 2017.
ACA Bolsa de Comercio ROSARIO.
29 http://www.bio4.com.ar/
30 Ron M (2017), Presentación de Bio 4 en II FORO INTERNACIONAL DE DESARROLLO ECONÓMICO LOCAL; DESARROLLO SOSTENIBLE: Energías
renovables y eficiencia energética. Economía Circular. Córdoba  29 de Noviembre 2017.

28

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

•
Modelo “Minidest”, de mucho menor escala que los anteriores, basado
en una innovación local generada por la firma Porta Hnos31 – productores de alcoholes
y bebidas alcohólicas, de la Provincia de Córdoba –las llamadas “Mini-dest” –destilerías
de bioetanol de maíz de pequeña escala (eficientes con una escala de 40Tn de maíz por
día) – que están dando lugar a la un modelo de integración in-situ de la producción de
maíz, con la de etanol para consumo local y la producción animal en feed-lots, que usan
la burlanda húmeda como base de alimentación32.
El caso del biogás es marcadamente diferente de los anteriores, principalmente
por la plasticidad en cuanto a materias primas y escalas de producción que tienen las
tecnologías para su producción, lo cual resalta su importancia dentro de cualquier estrategia de desarrollo de la bioeconomía. A continuación algunos casos específicos que
resaltan están características:
•
El Establecimiento Ganadero “La Micaela”, localizado en Carlos Tejedor
Prov. de Buenos Aires, combina la producción de carne, la generación de energía, la
obtención de biofertilizantes, y el manejo de los efluentes. Con la colaboración de Biogás Argentina- empresa incubada por IncUBAgro (FAUBA)- se instaló un biodigestor de
alta capacidad que genera 800 metros cúbicos diarios de biogás a partir del estiércol
vacuno proveniente de los 500 animales del establecimiento. La cooperativa eléctrica
local con un grupo electrógeno especialmente adaptado para funcionar 100% a biogás
genera energía eléctrica abasteciendo a unas 200 familias de la localidad33.
•
Bioléctrica34 , ubicada en Río Cuarto, nace como una derivación de Bio4,
resultado del asociativismo de los productores regionales. Con un modelo que planea
convertir silaje de maíz y desechos pecuarios en biogás, proponen la construcción de
más de 30 plantas industriales de generación de energía limpia. El objetivo será generar
energía eléctrica, que se comercializará en la red obteniéndose además subproductos
energía térmica y un digestato líquido para ser utilizado como biofertilizante.
•
Garruchos Forestación- Pomera maderas35 (Grupo Insud y Grupo Benicio). La Central Térmica San Alonso ubicada en el predio de la empresa forestal Pomera
en General Virasoro, provincia de Corrientes se encuentra actualmente en etapa de
construcción y resultó adjudicado en la Ronda 2.0 del programa RenovAr, llevada adelante por el Ministerio de Energía de la Nación. Aportará al sistema eléctrico 37 megavatios generados a partir de biomasa forestal que hoy no tiene un uso industrial: aserrín,
cortezas de pino y eucalipto y madera seca proveniente de plantaciones (chips).
Un caso paradigmático de autoproducción de energía es el de la empresa láctea Manfrey en base a syngas.

31 https://portahnos.com.ar/
32 ver https://www.youtube.com/watch?v=8AjmfWlYcE4
33 https://www.clarin.com/ganaderia/ganaderia-energias_renovables-provincia_de_buenos_aires_0_rJtJ2bYwXx.html
34 http://www.bioelectrica.com/
35 http://www.grupoinsud.com/unidades_de_negocios/pomera-maderas/

29

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

•
Manfrey36. Con el objetivo de reemplazar combustibles fósiles (fuel oil),
Manfrey implementó en su planta de Freyre (Córdoba), un sistema de gasificación de
biomasa (chips de madera proveniente de aserraderos del Valle de Calamuchita) de tipo
up-draft ) para la generación de vapor de baja presión con fines térmicos, El equipamiento fue diseñado y fabricado en Italia por la empresa CVR, quedando a cargo posteriormente de Manfrey las tareas de puesta en marcha y mejoras. El sistema se complementa con un quemador apto para manejar simultáneamente el syngas generado y gas
licuado (GLP). El agente gasificante es aire y vapor, en relaciones definidas y controladas en forma automática. El sistema está previsto para la entrega de 10MW térmicos,
acorde con la máxima capacidad de generación de vapor de la caldera
Dado que el alto costo que representa el transporte de materia prima se está
evaluando la utilización de una biomasa adecuada para la gasificación a partir de cultivos que puedan realizarse en la zona37.
Sintetizando, la alta disponibilidad de biomasa existente en el país, permite el
desarrollo de negocios asociados a la generación de bioenergía y biocombustibles, en
respuesta a señales del mercado y bajo un marco jurídico y regulatorio que garantice
la rentabilidad del modelo. La producción de biogás, bioetanol y biodiesel tienen un
importante potencial para contribuir al cambio de la matriz energética del país- hoy
altamente dependiente de combustibles provenientes de recursos fósiles- a favor de
energías más limpias.

Modelo 4: Energía en base a desperdicios urbanos
Un modelo alternativo lo constituye la generación de energía en base al reciclado
de residuos urbanos y también a partir de la utilización de aceite de cocina usado (ACU)
El eje del negocio lo constituye la recolección y selección de los residuos y su
valorización a través de la generación de biogás o biodiesel y fertilizantes.
La generación de electricidad a partir de biogás generado en los sitios de disposición final de residuos urbanos permite mitigar la emisión de dos gases de efecto
invernadero: el metano- por la captura del gas metano de los rellenos sanitarios- y el
dióxido de carbono- por el desplazamiento de combustibles fósiles para la generación
de energía eléctrica.
La cantidad y calidad del biogás generado dependerá de la cantidad y composición de los RSU (residuos sólidos urbanos) disponibles, de la infraestructura y
el equipamiento y del diseño del sistema de captura. Las principales tecnologías
involucradas se relacionan a las características de las plantas de fermentación, los
sistemas de tratamiento de biogás, los moto-generadores a utilizar y el sistema de
la conexión a la red eléctrica.

36 http://www.manfrey.com.ar/site/
37 Manfrey (2013) Proyecto Gasificación de Biomasa. Freyre, Junio 2013

30

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

En el caso de las biodieseleras en base a aceite usado la logística de recolección
es un aspecto crítico. El costo logístico representa el principal costo de producción
en esta actividad. Salvo en el caso de plantas de alta capacidad de procesamiento con
sistemas de recolección armados, plantas de escalas menores encuentran un cuello
de botella en la imposibilidad de contar con un sistema de logística propio para la
recolección, lo que puede derivar en la subutilización de la capacidad instalada ante
la falta de materia prima.
Aproximadamente el 70% del aceite usado tiene su origen en los hogares.
La estrategia actual más habitual para la recolección de aceite usado del consumo
masivo son los centros de acopio, sostenidos mayoritariamente por organizaciones
del tercer sector. Sin embargo, el alcance es limitado, por la falta de cobertura geográfica- cercanía del punto de acopio- y muchas veces por la falta de incentivos y
el desconocimiento por parte de los usuarios de la importancia del reciclado para
evitar las consecuencias ambientales de la mala deposición. Formas alternativas de
recolección podrían realizarse a partir de contenedores dispuestos en la vía pública
o ubicado en establecimientos comerciales.38

Entre los casos representativos de este modelo se encuentran:
•
En el caso de la energía en base a RSU, el CEAMSE cuenta con dos Centrales de Generación de Energía, emplazadas dentro del Complejo Ambiental Norte III
ubicado sobre el Camino del Buen Ayre en la localidad de José León Suárez39 . A partir
de la transformación de los residuos se extrae biogás. El biogás, una vez capturado
y pre tratado, es enviado como combustible para alimentar los moto-generadores de
cada una de las centrales térmicas generando 15 Mw de electricidad. Los generadores
están vinculados eléctricamente a la red de la empresa distribuidora EDENOR, abasteciendo al consumo de unos 25.000 hogares.
•
En energía en base a Aceite Vegetal Usado (AVU), se puede mencionar a
RBA Ambiental40 (Ecopor S.A se especializa en la recolección y reciclado de Aceite Vegetal Usado (AVU)41 . Cuenta con más de 7 mil clientes activos del sector gastronómico
e industrial42. La empresa proporciona a sus clientes un sistema de contenedores sin
costo para el almacenamiento del producto y realiza la recolección en forma directa
desde el generador gastronómico o industrial, un Punto Limpio o un Centro de Acopio
Regional y lo transporta a su planta industrial de Bella Vista, Provincia de Buenos Aires,
para su tratamiento y posterior conversión en biodiesel.
•
En la producción de biogás en base a RSU para inyección de energía a red,
un caso representativo del potencial existente, es la experiencia de la Planta de Biogás,
Tratamiento y Revalorización Energética de Fracción Orgánica de Residuos Sólidos Ur-

38 https://ri.itba.edu.ar/bitstream/handle/123456789/191/Tesis%20-%20CACC%20AVU.pdf?sequence=1
39 http://www.ceamse.gov.ar/plantadebiogas/
40 http://www.rba-ambiental.com.ar/
41 La correcta disposición del Aceite de Cocina Usado (ACU) evita la contaminación de aguas urbanas, consecuencia de su vertido irresponsable e
incontrolado en desagües y alcantarillas de nuestros municipios (1 litro de ACU puede contaminar más de 1.000 litros de agua).
42 Las distintas regulaciones según la jurisdicción correspondiente imponen procedimientos y normativas a cumplir por los generadores de Aceite
de Cocina Usado- que son responsables por los residuos generados- y por las empresas autorizadas para su transporte y disposición.

31

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

banos (FORSU) en Huinca Renancó, provincia de Córdoba, es un emprendimiento conjunto entre FECOFE y la Cooperativa Eléctrica de Huinca Renancó (CEHR)43 . La planta
obtiene energía a partir de la degradación anaeróbica de los residuos sólidos urbanos
de 18 municipios y silaje de sorgo además de digerido de alta calidad con destino a la
agricultura. Suscribieron con el Estado Nacional, en el marco del Programa RenovAr
Ronda 1, un contrato para vender energía eléctrica a la red por un período de 20 años
que les demandará inversiones por 10 millones de dólares.
En resumen, el modelo de negocios basado en la generación de energía en base a
desperdicios urbanos permite brindar soluciones a problemáticas ambientales a la vez
que pone en valor los residuos generando oportunidades de negocios que contribuyen
a la generación de una matriz energética más sustentable.

3 3.2. INDUCTOR:
Oportunidad de valorización de
sectores agroindustriales tradicionales
Siendo la biomasa uno de los componentes de la bioeconomía, los sectores tradicionales relacionados con la producción de la misma – agrícola-ganadero, forestal,
pesca – y su comportamiento productivo son uno de los factores determinantes de su
desarrollo. No en vano, una de las discusiones más importantes en el inicio del presente
ciclo de la bioeconomía, ha estado focalizado en la posibilidad de la competencia entre
usos alimenticios y energéticos y que llevo a planteos donde se excluye a los alimentos
del ámbito de la bioeconomía: “food-first”44 .
Esta discusión parecería estar siendo superada, básicamente por la evidencia
empírica indica la falta de sustento de la misma, pero también porque la evolución tecnológica resalta que las posibilidades de “salir por arriba” del conflicto vía el incremento de la productividad y eficiencia en los sectores tradicionales, es cada vez mayor y
no solo vía la mayor producción, sino también esquemas de aprovechamiento integral
de los potenciales productivos en los sectores involucrados. La agregación de procesos industriales adicionales re balancea el precio inicial de la materia prima y permite
“subsidios cruzados” a favor de los alimentos45. La evidencia empírica también resalta
que las brechas de productividad entre países y dentro del mismo país son enormes, lo
cual implica que existen grandes oportunidades de expandir la bioeconomía a partir del
aprovechamiento de opciones productivas hoy no plenamente optimizadas.

43 http://www.fecofe.com/
44 Acerca del debate sobre el impacto de los biocombustibles y la seguridad alimentaria existen múltiples publicaciones. Ver: HLPE, 2013. Los biocombustibles y la seguridad alimentaria. Un informe del Grupo de alto nivel de expertos en seguridad alimentaria y nutrición del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, Roma, 2013
45 Las ganaderías que explotan industrialmente el quinto cuarto (cuero, sangre vísceras, grasa, sebo) tienen posibilidades de –con igual precio del
ganado en pie- soportar un menor precio de la carne para consumo.

32

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

3 3.2.1 SENDERO DE DESARROLLO:
Intensificación agrícola sustentable
Modelo 5: Intensificación agrícola sustentable
El modelo de intensificación agrícola sustentable tiene como objetivo la búsqueda de la máxima eficiencia por unidad de recurso e insumo involucrado. El eje de este
modelo consiste en incrementar las rotaciones, reduciendo los tiempos de barbecho e
implementando secuencias agrícolas alternativas a las tradicionales que integran cultivos, por ejemplo, gramíneas y leguminosas, que aporten grandes volúmenes de rastrojo.
Entre los cultivos incluidos en los esquemas de rotación se incluyen son: trigo/soja –
maíz – soja; trigo/soja – vicia/maíz; trigo/soja – arveja/maíz.
Los beneficios de estas prácticas están dados por el incremento del contenido
de materia orgánica del suelo, la multiplicación de la población de microorganismos
benéficos y la prevención de los procesos de erosión debido a la mayor cobertura. Algunos aspectos críticos para la implementación con éxito de este modelo es el manejo
de las fechas de siembra y el conocimiento de las características del suelo, los condicionamientos climáticos y el potencial de cada cultivo en asociación determinado por su
características biológicas y requerimientos agronómicos para maximizar los resultados
conjuntos. Entre las experiencias que se pueden mencionar, a modo de ejemplo de
múltiples otros casos, la de Agrícola Magdalena46, que en Colazo, provincia de Córdoba,
ha implementado un modelo auditado de intensificación agrícola con arveja y vicia,
que ofrece un valor medio de uso del suelo de entre 1,3 y 1,5 cultivos por año y donde
además de sembrar cultivos tradicionales como trigo, soja, maíz y sorgo- y vicia como
cultivo de cobertura- producen arveja, que es comercializada por terceros.

3 3.2.2 SENDERO DE DESARROLLO:
Consolidación/fortalecimiento de la matriz
productiva actual
Modelo 6: Producciones alimenticias en grandes series
La producción de alimentos en grandes series constituye un modelo de negocios
más tradicional, propio de empresas consolidadas en su posición competitiva, donde el
eje consiste en la compra de materia prima y posterior transformación industrial a gran
escala con diversificación y segmentación de productos finales.
Muchas de estas empresas han fortalecido su posicionamiento competitivo en el
negocio de los alimentos con el transcurso de los años avanzando en una estrategia de
integración de los diferentes eslabones de la cadena a través de alianzas, adquisiciones
46 http://www.agm-sa.com.ar/agricola.php
http://agrovoz.lavoz.com.ar/la-voz-del-campo/en-los-lotes-de-agricola-magdalena-la-certificacion-confirma-el-rumbo

33

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

y nuevas inversiones lo que les permitió incorporar capacidades críticas y ampliar y diversificar su cartera de productos. El core business es la producción de alimento pero
complementan con otros segmentos, como ejemplo, agronegocios y envases. Por ello,
estas grandes empresas trabajan generalmente con esquemas multi-divisionales según
unidades de negocios, unidades funcionales y áreas geográficas
Actividades típicas de este tipo de negocios es la molienda/fermentación a escala media/grande y la captura de subproductos para lo que se valen de tecnologías
maduras - molinería, fermentación; ingeniería de los alimentos- estando la innovación
vinculada principalmente al diseño y adaptación de los productos a las nuevas demandas y tendencias de los consumidores.
Puntos críticos del modelo son la estrategia de abastecimiento y el control del
sistema de distribución que les permite llegar a los mercados cubriendo todos los canales, supermercados independientes, mini-mercados, grandes cadenas, mayoristas, etc.
Estas grandes empresas de consumo masivo vienen desarrollando trayectorias
para la integración de la sustentabilidad al negocio que les permite incrementar el valor
corporativo de las firmas.
Estas estrategias se relacionan con la búsqueda de trazabilidad en el proceso de
suministros de los insumos y se sustentan por ejemplo en el desarrollo de proveedores
y la compra de commodities certificados bajo estándares de sustentabilidad. Otras formas de integración concreta de la visión de la sustentabilidad a las actividades pueden
ser: la promoción del uso racional de materiales de empaque, promoviendo el uso de
materia prima de fuente virgen certificada o a base de fibra reciclada, el uso racional del
agua, la utilización de energía eléctrica y combustibles provenientes de fuentes renovables y el tratamiento de residuos sólidos y semisólidos.
Una variante interesante de este modelo de producciones de alimentos en
grandes series, lo presentan los sistemas de clúster, que a partir de la articulación y
asociación de las empresas logran economías de escala, especialización productiva y
competitividad sistémica que les permite proyectarse a los mercados internacionales y
constituirse en motores generadores de actividad y empleo a nivel regional.
Dentro de este modelo se identifican dos tipos de situaciones diferenciadas: el
caso de las grandes empresas integradas y los “clusters” de empresas.
En el caso de las grandes empresas alimenticias integradas, sobresalen Arcor y
Molinos Río de la Plata:
•
Arcor S.A.47, es una de las principales firmas productoras y comercializadoras de alimentos, con 39 plantas industriales en Argentina, Brasil, Chile, México y Perú.
Tiene una cartera de alrededor de 1500 productos, que incluye golosinas – rubro en el que

47 http://www.arcor.com/

34

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

líder internacional – además de chocolates, galletitas y otros alimentos y está altamente
integrada en los diferentes eslabones de la cadena, desde las materias primas, hasta por
aditivos y envases, donde controla la principal compañía empaquetadora del país, que
presta servicios a terceros48. Con una facturación superior a los 1.500 millones de pesos
se ha enfocado históricamente al mercado nacional, Arcor obtiene el 70% de sus ventas
en el mercado interno y exporta al resto del mundo- más de 120 países- el 30% restante.
•
Molinos S.A.49, Fundada por Bunge &amp; Born en 1902, Molinos Harineros
y Elevadores de Granos Molinos Rio de La Plata se inicia en el mercado de harinas industriales y con el transcurso de los años, ha incorporado aceites vegetales y crece a
través del lanzamiento de nuevos productos y la adquisición de empresas y marcas. Hoy
cuenta con 16 plantas productivas y siete centros de distribución y a más de 50 países.
Las operaciones de la compañía están organizadas en dos grandes divisiones: molienda
y comercialización de soja y girasol para el mercado externo y producción y comercialización de alimentos envasados con marca.
•
En el caso de los “clusters” (integración horizontal), se puede mencionar
el de la industria manicera en la Provincia de Córdoba Cluster del Sector Agroindustrial Manisero (SAM)50, compuesto por 25 empresas (pymes, cooperativas y 2 empresas internacionales) y ha realizado en los últimas años grandes inversiones tanto en la
producción agrícola, en las plantas procesadoras, y en I+D relacionada al cultivo y la
industrialización del maní. Este complejo exporta alrededor del 95% de su producción,
en general manufacturas con alto agregado de valor. En 2016, la cosecha alcanzó las
600.000 toneladas, equivalente al 98% de la producción nacional. El 95% es exportación con valor agregado (maní confitería, blancheado, pasta, aceite) y están protegidos
por la denominación “Maní de Córdoba– Certificación de Origen” a través de la Ley
Provincial 10.094 sancionada en el año 2012.
En síntesis, el modelo de producciones alimenticias en grandes series representa el resultado de la trayectoria de firmas tradicionales que alcanzan economías de
escala y diversificación de la cartera de productos, e integran actividades relacionadas,
alcanzando posiciones de liderazgo en los mercados nacionales y/o internacionales.
Una alternativa- que comparte el logro de economías de escala y la consolidación de la
posición competitiva en los mercados- la constituyen algunos clusters dedicados a la
producción de alimentos.

3 3.2.3 SENDERO DE DESARROLLO:
Diversificación de la matriz productiva
La diversificación de las estrategias productiva –de los países, territorios, empresas– está en la propia esencia de la bioeconomía. Los nuevos el mejor entendi-

48 Ver Kosacof B. et al (2015) Globalizar desde Latinoamérica - El caso Arcor editado por McGraw-Hill Interamericana,
49 http://www.molinos.com.ar/
50 http://www.camaradelmani.org.ar/espanol/cluster-manisero-argentino/

35

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

miento de la composición de la materia prima y los procesos y las nuevas tecnologías,
implican cambios en las posibilidades de producción (tanto en cuanto a eficiencia como
en términos de nuevos productos) y esto genera importantes incentivos de transformación a todos los niveles.

Modelo 7: Integración vertical, generación de Valor Agregado en Origen
(VAO) a partir de la industrialización de la producción primaria a diversas escalas
Esta estrategia empresarial está centrada en la industrialización en origen, mayormente sobre la base de capitales propios de la actividad y es adoptado por un amplio
rango de empresas, que va desde productores agropecuarios de cierto tamaño, o que
ya han tenido un proceso de expansión horizontal vía el arrendamiento de tierras y
subcontratar servicios, en una fase posterior se expanden hacia el primer proceso industrial: la extrusión de granos.
El modelo tiene como eje la expansión vertical de los negocios, buscando la captación de complementariedades productivas basándose en el logro de economías de
variedad en lugar de escala. A medida que se suman etapas, se diluye el peso relativo
de “lo primario”, a la vez que el valor agregado originado por hectárea tiende a crecer (y
con ello la productividad de cada uno de los factores utilizados) (PRECOP–INTA, 2009,
2011)51.Las actividades productivas desarrolladas requieren capacidades técnicas para
la utilización de tecnologías como la siembra directa, la agricultura de precisión, y la
gestión de procesos industriales, como es el proceso de extrusado-extracción de aceites-elaboración de pellets y alimentos balanceados, en el caso de la soja52. Su aspecto
más crítico es la necesidad de gestión y coordinación de las diferentes actividades para
lo que se necesita garantizar la logística del flujo de materiales y en los requerimientos
de capital operativo53.
En general, la localización respecto de los centros de consumo o exportación es
un factor determinante de este modelo. Responde no a la producción de granos, donde
las plantas extrusoras – para obtener expeler para la elaboración de alimentos balanceados y aceite en bruto para la producción de biodiesel– son de uso extendido, sino
que se está expandiendo hacia otras cadenas productivas (ganadería, lechería, porcinos
y avicultura) o industriales, y representa la base de los que popularmente se conoce
como el proceso de la “industrialización del agro en origen”. Se ubican mayoritariamente en la región central del país y tienen un alto peso en la trama productivo de los
pueblos y pequeñas ciudades, un factor no suficientemente reconocido y valorado en
la discusión de las políticas públicas. Su dinámico desarrollo las comienza a proyectar
como incipientes exportadores54.

51 Cavallo P.  “Planta Extrusora de Soja”. Tesis de Maestría de Finanzas, UCEMA s/F.
52 Ballesteros B (2015) Análisis y escenarios posibles para el mercado de expeller de soja en el oeste bonaerense. El caso de la empresa “Oleum del
Oeste S.A”FAUBA. Tesis de Grado.
53 Juan N. et al (2016) Calidad de la soja procesada y del expeller producido por la industria de extrusado-prensado en Argentina. INTA Anguil.
54 La Chacra (2016) “Globalizar las Agropymes, respecto de la industrialización de la soja en origen y exportación de Proteína, impactará como uno
de los más rápidos Aceleradores al desarrollo de las Economías Regionales” revistachacra.com.ar del 9/9/2016.

36

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Existen en el país varios casos representativos de este modelo; algunos de los
cuales han alcanzado ya una escala y diversificación de actividades importante. Algunas
experiencias que, de manera no exhaustiva, se pueden mencionar, incluyen los casos de:
•
El Talar-Rosenteck55. Empresa agroindustrial con orígenes en una explotación de producción de soja en cuatro departamentos de la Provincia de Entre
Rios, que ha integrado sucesivamente las etapas de extrutasado, producción de aceite
y micronizado y texturizado, que comercializa con marca propia (Rosenteck); también
esta avanzada una planta de producción de biodiesel, que aguarda certificación para
comercialización.
•
Adecoagro56. Comienza a operar en Argentina en el año 2002 con la compra de 74.000 hectáreas de campo. En el transcurso de los años expande sus actividades incluyendo actualmente la producción de granos y arroz, la lechería con tambos
estabulados, la producción de azúcar, etanol y energía (en Brasil) y la transformación de
tierras57. Ha inaugurado recientemente un biodigestor en base a estiércol de vaca- que
proviene de las más de 7000 vacas de sus dos tambos estabulados en Santa Fe- para la
generación de energía eléctrica y fertilizante.
•
Grupo Lucci58, que en el norte argentino integra las actividades primarias,
agroindustria y bioenergía, producción y procesamiento de limón, producción de caña
de azúcar y comercialización de azucares, molienda de soja, crushing y biodiesel y alimentos balanceados, y cría, recría, invernada pastoril y feedlot vacuno;
•
Aceitera General Deheza59, con tres plantas industriales ubicadas en General Deheza y Alejandro Roca- provincia de Córdoba-, y en Villa Mercedes- provincia
de San Luis- conforma un complejo agroindustrial integrado que produce tanto commodities como productos de marca, elaborados a partir de proteínas vegetales (harinas
y pellets, aceites vegetales, biodiésel, glicerina refinada, mayonesas y aderezos);
•
Vicentín S.A.60, localizada en Avellaneda, Santa Fe, desde donde ha desarrollado una alta diversificación de actividades que incluyen la producción primaria de
cereales y oleaginosas, desmotadoras, hilandería y tejeduría de algodón, producción de
biodiesel, elaboración de jugo concentrado de uva y vinos, producción de agroquímicos;
ganadería en feedlot y acopio y exportación de miel;
•
Tierra Greda S.A.61, ubicada en la localidad de Larroque, Provincia de Entre Ríos, posee una granja avícola totalmente automatizada con una capacidad de producción de 220.000 pollos parrilleros por crianza y una cabaña porcina para la cría y
engorde de animales con 1.000 madres en producción. Además, integra la producción

55 Ver http://eltalaragroindustrial.com/index.php/inicio/
56 http://www.adecoagro.com/
57 El negocio se basa en la identificación y adquisición de tierras subdesarrolladas o degradadas, las que son recuperadas mediante la aplicación de
tecnologías y buenas prácticas agropecuarias procediéndose a su venta una vez puestas en valor (Ver modelo 2)
58 http://grupolucci.com.ar/
59 https://www.agd.com.ar/
60 https://www.vicentin.com.ar/
61 http://www.tierragreda.com.ar/

37

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

agrícola, la producción en campos de terceros a partir de contratos, el procesamiento
de semillas forrajeras, la venta de insumos para el agro; la comercialización y el acondicionamiento de granos, y la elaboración de alimentos con destino a la producción
avícola y porcina de la empresa.
•
Qualitá S.A. (Picat)62, en Jesús María, provincia de Córdoba tiene como
estrategia productiva convertir todo el maíz que produce en proteína animal a través
de la producción porcina integrada desde una granja de producción de cerdos de ciclo
completo, faena y desposte hasta llegar al consumidor a través de bocas minoristas y
también de grandes cadenas de comercialización, además de contar con un equipo de
producción de biogás que satisface el 70% de los requerimientos del establecimiento;
•
Grupo Riccillo63, conformado por cuatro empresas interrelacionadas, dedicadas a la producción intensiva de carne porcina, bovina y de granos, siendo estos últimos
en parte procesados para la producción de alimentos balanceados y la obtención de biodiesel. En su biorrefinería produce -partir de la soja- 25.000 litros mensuales de biodiesel,
mientras que el glicerol es aprovechado para calefaccionar los criaderos de cerdo.
Como resumen, el modelo de Integración vertical y generación de Valor Agregado en Origen (VAO) a partir de la industrialización de la producción primaria a mediana/baja escala es típico de empresas que producían materias primas agropecuarias en
sus orígenes y han paulatinamente avanzando en la industrialización de su producción
agropecuaria para elaborar alimentos y bioenergías, motivados por la necesidad y oportunidad de expansión y crecimiento de su base de negocios, que ofrecen los nuevos conocimientos, así como la expansión de la demanda. Son agentes centrales del desarrollo
local y regional, impulsando el desarrollo de proveedores y contratistas y generando
empleo directo e indirecto, un aspecto pocas veces tomado en consideración en el diseño de las políticas públicas.

3 3.2.4 SENDERO DE DESARROLLO:
Producción para autoconsumo de energía
Este sendero es la intersección de la bioeconomía con la economía circular y
plantea el aprovechamiento, bajo distintas circunstancias, de los beneficios ambientales
y económicos al transformar costos – mayormente los vinculados a la disposición de
residuos o desechos, en insumos de procesos con alto grado de valorización.

Modelo 8: Energía en base a desechos de procesos.
Este modelo de negocios se fundamenta en la oportunidad de valorización de
desperdicios y residuos derivados de la actividad principal a través de la obtención de
energía para autoconsumo. Estas iniciativas suelen estar impulsadas por la falta de dis62 http://frigorificoqualita.com.ar/
63 https://www.transcom.com.ar/

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

ponibilidad o el alto costo de la energía en zonas alejadas, permitiendo la producción
de biogás o syngas para la utilización en los procesos productivos, ahorrando costos y
obteniendo una mayor independencia energética; a lo que se suma la oportunidad de
poner en valor la biomasa proveniente de desechos de procesos a la vez que se evita la
emisión de metano a la atmosfera. De esta manera el eje del negocio es complementar
la rentabilidad de la actividad principal valorizando desperdicios a través de su conversión en energía para autoconsumo, fertilizantes y otros64.
Los desperdicios de tambos, feedlot, explotaciones aviares, porcinas, y plantas
agroindustriales son utilizados para la generación de biogás. La fermentación anaerobia de materia orgánica- tanto por digestión húmeda como por fermentación seca- de
acuerdo al grado de humedad de los desechos- permite obtener biogás y adicionalmente digestato en el caso de la digestión húmeda. El uso del biogas en motores de
co-generación permite obtener energía eléctrica y térmica. El calor generado en el
motor puede ser empleado para diferentes usos (calefacción, agua caliente, secado, invernaderos, producción de frío, etc.) dentro del establecimiento en distintas etapas de
los procesos productivos. El digestato por su parte, puede ser utilizado como abono en
el campo- ya sea directamente o luego de ser sometido a un proceso de separación
sólido- líquido y posterior estabilización de la fracción sólida.
También, como resultado de un proceso termoquímico de gasificación que transforma biomasa de origen vegetal, con alto contenido de lignocelulosa. puede obtenerse
syngas o gas pobre para aplicaciones térmicas con un balance de emisiones casi nulo.
Los desechos del proceso pueden emplearse como fertilizantes naturales. En este caso,
pueden utilizarse restos de madera o cultivos no aptos para la alimentación. La tecnología clave es el reactor o gasificador.
En ambos casos, la circularidad del proceso requiere la redefinición de layout de
producción, que contemple la captura de residuos y la distribución de la energía para
uso interno. Otro tema clave, en este modelo de producción de energía para autoconsumos es el dimensionamiento de la planta y la elección de los equipos más convenientes de acuerdo a la cantidad y tipo de residuos orgánicos a utilizar. Un elemento crítico
adicional es la capacitación del personal operativo para el aprovechamiento óptimo de
la tecnología.
Algunos ejemplos de este modelo de valorización de desperdicios y residuos a
través de la producción de energía, que ya están siendo implementados incluyen, entre
otros, los casos de:
•
La Mansa65, es una empresa láctea, dedicada a la producción de quesosmozzarella, quesos duros, cremoso, ricota, entre otros. En sus procesos productivos
genera una gran cantidad de agua residual que presenta una contaminación principalmente de carácter orgánico, DBO y DQO elevados, con una también elevada concen-

64 En una evolución de este modelo se le puede adicionar el beneficio de la venta de energía a la red interconectada; posibilidad que se está materializando a partir de la reglamentación de la Ley de Energía Distribuida.
65 http://lacteoslamansa.com.ar/

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

tración de grasas, nitrógeno y fosforo66. La Mansa ha implementado el tratamiento de
aguas residuales mediante el uso de biorreactores y utilizando las plantas acuáticas
Lemna Gibba y Azolla Caroliniana con lo que obtienen la reducción de los parámetros
de DBO y DQO y al mismo tiempo producen proteínas vegetales de alta calidad aptas
para alimentación animal;
•
Las Camelias SA67, ubicada en San José, Entre Ríos dedicada a la producción y comercialización de pollos y subproductos avícolas., ha implementado un sistema integral de tratamiento de efluentes, donde los residuos sólidos se tratan en una
prensa compactadora, para los efluentes líquidos cuenta con un separador de grasas
que permitió mejorar la recuperación de grasas del agua que ingresa al tratamiento de
efluentes. Para reducir las emisiones de metano y generar biogás para ser utilizado en
la caldera de agua caliente sanitaria, se construyó un biodigestor – con un potencial de
150 m3/h de gas, lo que permite cubrir un 10% del total de gas consumido por la planta
- sobre una laguna existente, instalando una cubierta de polietileno de alta densidad y
su sistema de captación de biogás, que a través de tuberías se conduce a la planta compresora donde se los inyecta a la caldera;
•
Prodeman S.A.68 es una empresa manisera, ubicada en General Cabrera,
Córdoba, que ha construido una planta de generación de energía eléctrica a base de
cáscara de maní, que le permite autoabastecerse y también proveer de energía al sistema interconectado nacional, a través de una planta de generación de energía eléctrica
cuenta con una turbina de vapor de 10 megavatios (MW) de potencia, con capacidad
para generar 78.840 MW/hora., de los cuales 35% son consumidos para por el proceso
de industrialización del maní y el 65% restante se incorpora a la red nacional, cantidad
que permite abastecer a unos 8.000 hogares al año;
•
Citrusvil (Grupo Lucci)69, ubicada en la provincia de Tucumán, dedicada
a la producción, industrialización y comercialización del limón y sus derivados, a partir
de una plantación de 7.500, procesa 330.000 toneladas de fruta fresca que industrializan para obtener aceite esencial de limón, jugo de limón concentrado y cáscara seca
(y pectina), mientras que el descarte del procesamiento de frutas frescas es convertido
en biogás y fertilizante, lo cual representa auto-abastecerse con 35% de gas propio y
fertilizante para 500 hectáreas.
En resumen, el modelo de generación de energía en base a desechos de procesos
se basa en la captura de residuos y la distribución de la energía para uso interno lo que
permite garantizar el suministro al mismo tiempo que resuelve el problema de la gestión y disposición de residuos.

66 Las aguas residuales se generan por derrames de materias primas, por la limpieza de equipos de proceso (tanques, pasteurizadores, tinas de
cuajo, etc.), por el lavado de superficies (suelos y paredes) y por el vertido de salmueras.
67 http://www.lascameliassa.com.ar/inicio.php
68 http://prodeman.com/
69 http://grupolucci.com.ar/citrusvil/institucional/

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

3 3.3 INDUCTOR:
Desarrollos científicos y tecnológicos
disruptivos
Este es el eje más innovativo del desarrollo de los negocios en la bioeconomía
y probablemente el de mayor potencial económico futuro, aunque su impacto actual
sea relativamente limitado. Debido a su fuerte fundamento e interacción con las capacidades científico y tecnológicas es el que representa mayor nivel de riesgo y complejidad en sus desarrollos.

3 3.3.1 SENDERO DE DESARROLLO:
Aprovechamiento de plataformas
tecnológicas de usos múltiples
La economía basada en el conocimiento requiere de la generación de redes interinstitucionales-e interdisciplinarias- de cooperación que a través del intercambio
de conocimientos y experiencias logren adoptar, procesar y aprovechar los resultados
del avance acelerado de las ciencias y las tecnologías para enfrentar los desafíos de la
competitividad dentro de las economías globalizadas

Modelo 9: Producción de Bioinsumos y Biomateriales.
Lejos de los modelos tradicionales de integración vertical de actividades, las empresas basadas en el conocimiento llevan a adelante modelos de negocios innovadores,
fundando sus actividades en desarrollos científicos y tecnológicos disruptivos y siendo
su eje el desarrollo y la transformación de las tecnologías en productos comercializables. Estas empresas estructuran sus negocios en torno a diferentes plataformas
tecnológicas multi-disciplinarias y multi-producto y operan en forma simultánea en
varios segmentos de mercado. Estas plataformas, que requieren de la confluencia de
varias especialidades: microbiología, fisiología vegetal, agronomía, bioingeniería, biotecnología, etc. se alimentan a partir de la constitución y el liderazgo de redes de colaboración. Estas estrategias colaborativas que en las etapas de originación y desarrollo
de proyectos innovadores se establecen con organismos de CyT públicos y empresas
privadas y en las que habitualmente cuentan con financiamiento público, se extiende
luego a las etapas de producción y comercialización donde genera alianzas estratégicas
y joint ventures con diferentes socios nacionales o extranjeros de acuerdo al producto y mercado al que se dirigen. Los emprendimientos en esta categoría operan en la
biotecnología de frontera, particularmente en el desarrollo y producción de productos
biológicos, bioinsumos y biomateriales.
Los bioinsumos agropecuarios son aquellos productos biológicos obtenidos a
partir de organismos vivos o derivados (hongos, bacterias, extractos de plantas, enzimas) y que están destinados al uso como insumo en la producción agroalimentaria,

41

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

agroindustrial y agro energética por ejemplo para la protección de cultivos, promoción
del crecimiento de las plantas, bio-remediación, etc. Estos insumos de base biológicabioinsecticidas, biofungicidas, biofertilizantes, entre otros- constituyen un segmento
emergente de rápido crecimiento debido a la difusión de sus beneficios como alternativa al uso masivo de plaguicidas y fertilizantes de origen químico y constituyen una
tecnología clave para asegurar la sustentabilidad y productividad en la agricultura.
Uno de los principales aspectos críticos para crecimiento de este modelo es la
necesidad de contar con un marco regulatorio adecuado para la liberación a venta comercial. Recientemente se constituyó en el ámbito del Ministerio de Agroindustria, el
Comité Asesor en Bioinsumos de Uso Agropecuario (CABUA) -órgano asesor intersectorial que tiene como misión brindar asesoramiento sobre los requisitos de calidad,
eficacia y bioseguridad que deberán reunir los bioinsumos para su liberación al agroecosistema y proponer nuevas normas y emitir opinión en relación a la regulación y
promoción de los bioinsumos. Al mismo tiempo funciona el Programa de Fomento del
Uso de Bioinsumos Agropecuarios (PROFOBIO) con una serie de incentivos para la difusión del uso de agrobiológicos en el campo argentino.
Entre los biomateriales, un segmento de especial interés es el de bioplásticos.
Se trata de plásticos derivados de productos vegetales- aceite de soja, maíz- fécula de
papa, fécula de mandioca- que apuntan a sustituir el uso de los plásticos convencionales, sintetizados a partir del petróleo. Uno de los principales problemas del plástico convencional lo constituyen las emisiones de efecto invernadero que se producen
como resultado de su fabricación. El bioplástico emite entre 0,8 y 3,2 toneladas menos
de dióxido de carbono por tonelada que el plástico derivado del petróleo.
El desarrollo de estos biomateriales a nivel mundial se encuentra en constante
evolución para aplicaciones en diferentes industrias. El uso de bioplásticos en Argentina es aún incipiente. Ninguno de estos biomateriales es producido actualmente
en nuestro país, aunque algunos emprendimientos utilizan insumos importados para
ciertas aplicaciones (partes de maquinaria agrícola, por ejemplo). El costo comparativamente mayor de los bioplásticos- y la existencia de patentes- aún restringe la
difusión de su uso.
Otro segmento de actividad destacado dentro de este modelo lo constituyen las
experiencias de Molecular Farming, donde se utilizan plantas como biorreactores para
la producción de enzimas y otras proteínas. Las principales ventajas de este sistema,
en comparación con la fermentación clásica de bacterias, hongos, levaduras, células
animales- son el logro de una producción a gran escala a bajo costo y un sistema más
amigable con el ambiente.
Entre las experiencias pioneras en la implementación de este modelo de negocios se encuentran, entre otras las de BIOSIDUS, SA. y Bioceres S.A., que resaltan las
oportunidades y potencial de este modelo de negocios.

42

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

•
Biosidus S.A.70 es una compañía de biotecnología argentina dedicada a
actividades de I+D y a la producción de principios activos farmacéuticos, con capacidad
productiva en fermentación bacteriana y cultivo celular masivo. Biosidus ha desarrollado novedosas plataformas tecnológicas en animales transgénicos, terapia génica y biodiversidad. La plataforma Animales transgénicos para producir proteínas terapéuticas,
se inició con el Proyecto Tambo Farmacéutico y la generación de bovinos genéticamente modificados por técnicas de clonación. El primer logro de Biosidus fue la producción
de somatropina (hormona del crecimiento humano recombinante) en leche de vacas
transgénicas. En siguiente etapa, la estrategia se centra en el desarrollo de vacas transgénicas para producir alimentos funcionales, esperándose obtener vacas productoras
de leche que contenga nano anticuerpos con la capacidad de neutralizar Rotavirus. Esta
plataforma tecnológica permitiría nuevos desarrollos destinados a la obtención de nano
anticuerpos capaces de neutralizar otros agentes infecciosos.
•
Bioceres S.A.71, ubicada en Rosario, Provincia de Santa Fe opera una plataforma tecnológica multi-producto y basa su modelo de negocios en tres ejes, la prospección de tecnologías, el desarrollo de productos y la producción y acceso al mercado.
Dentro del mismo, la primera etapa se concentra en la identificación de proyectos y
la colaboración con instituciones de investigación académica en las primeras etapas
del desarrollo de tecnologías de alto valor agregado potenciando; el desarrollo de productos se hace junto con sus socios estratégicos que proporcionar co-financiamiento,
fuentes de tecnología y propiedad intelectual, a través de la creación de empresas para
desarrollar y llevar productos al mercado; y, finalmente, la producción y acceso al mercado, se centra en aprovechar su base de accionistas y canales de venta para acceder y
establecer rutas a los mercados72. Una vez que una tecnología obtiene las aprobaciones
regulatorias requeridas, Bioceres, sus joint-ventures o sus licenciatarios de tecnologías,
comercializan los productos desarrollados en los mercados nacionales e internacionales. En el marco de esta estrategia general, la empresa se organiza en diferentes unidades de negocios que abarcan sus múltiples plataformas: semillas, protección de cultivos, fertilizantes, ingeniería metabólica entre toras. Dentro de esta organización, se
destaca INDEAR, que es su empresa de investigación y desarrollo en alianza estratégica
con CONICET. INDEAR concentra sus esfuerzos de investigación en tecnologías diseñadas para aumentar la productividad de los cultivos, incluyendo tolerancia a sequía y
salinidad, resistencia a plagas y herbicidas, uso eficiente de nutrientes, y sanidad vegetal. Cuenta con grupos de investigación en áreas de genómica y bioinformática, biología
molecular, biología sintética y estudio de proteínas; una plataforma de cultivo de tejidos
y transformación vegetal, y un grupo multidisciplinario focalizado en el desarrollo de
tecnologías a campo.
Entre las iniciativas específicas a mencionar, está el desarrollo y producción
de cártamo SPC para la producción de quimosina, llevada adelante en asociación con
Porta Hnos SA, y se trata del primer evento de `molecular farming` aprobado en Argentina y el único a nivel mundial liberado por autoridades regulatorias. La planta de

70 http://www.biosidus.com.ar/
71 http://www.bioceres.com.ar/inicio/
72 IICA (2013) Experiencias exitosas en bioeconomía / IICA. Montevideo Nov. 2013. Cap. Bioceres.

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

AGBM73 (empresa nacida de la asociación entre Indear y Porta Hnos para el procesamiento del cártamo SPC y la obtención de Quimosina “SPC” (Safflower Produced
Chimosin) y otros subproductos cuenta con una capacidad instalada para abastecer el
20% de la demanda mundial de quimosina, un mercado estimado hoy en alrededor de
150 millones de dólares anuales74.
En resumen, el modelo de negocios de desarrollo y producción de bioinsumos y
biomateriales se apoya en el aprovechamiento de los avances en la ciencia y tecnología que
amplían las posibilidades de producción para los nuevos y crecientes mercados de productos bio basados bajo formas novedosas de organización y gestión del conocimiento.

73 http://www.bioceres.com.ar/unidades-de-negocio/agbm/
74 Los casos de Bioceres y Biosidus pueden inscribirse en un conjunto de empresas innovadoras argentinas en el marco de un nuevo paradigma
productivo.  Bisang R. y Fich M. (2017) El arte de aprender a innovar en un mundo globalizado y cambiante. CIEPLAN/CAF Santiago de Chile Junio
2017. ISBN:978-956-204-071-6.www.cieplan.org/media/publicaciones/

44

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

4

REFLEXIONES FINALES CON UNA
MIRADA DESDE LAS POLÍTICAS
PÚBLICAS

Argentina enfrenta la necesidad de replantear su estructura productiva para
dar respuesta a las fuertes demandas de empleo, rebalanceo geográfico de la actividad económica y sustentabilidad ambiental. En este contexto, su estructura industrial, reflejo de otras épocas, reclama una clara reorientación; desde lo positivo, se
cuenta con buenas oportunidades basadas en la explotación de recursos naturales, y
una base de recursos humanos y tecnológicos –especialmente en materia biológica
– y aceptables capacidades institucionales y empresariales asociadas.
Estas oportunidades se dan en un contexto internacional signado por un salto
tecnológico -basado en la convergencia de tecnologías informáticas y biológicas- y
una creciente preocupación por la sustentabilidad de la economía habida cuenta de
las limitaciones de recursos ante el crecimiento poblacional y el acceso de ingentes
masas a modelos de consumo energo-intensivos. Se percibe el inicio del fin de un
modelo de desarrollo basado en la energía fósil y el comienzo de otro más amigable
con el medio ambiente, sustentable a largo plazo y con capacidad de incorporar
grandes masas poblacionales a mejores estándares de vida.
Desde la mirada local, la inserción internacional reparte oportunidades y desafíos por igual. Mayores demandas de alimentos, bioenergías y biomateriales presionan sobre los recursos naturales y ponen a la tecnología –especialmente la biotecnología- en el centro de las agendas de las políticas públicas. Pero el proceso de
transformación estructural está lejos de ser automático y de resolución a corto plazo. La bioeconomía es un enfoque ordenador tanto para comprensión del fenómeno
como para la transformación estructural desde el marco de las políticas públicas y a
ser materializada a través de las estrategias de negocios privados.
La nueva situación internacional y su reflejo sobre la situación local –más allá
de las especificidades propias- aún no se traduce en un sistema de precios claros y
precisos como mecanismos potentes de toma de decisión empresario. Por el contrario. se presenta de manera difusa a través de diversos inductores generales.
El primero de ellos se refiere a la multiplicidad de señales hacia una economía
más amigable con el medio ambiente. Ello conforma una amplia gama de demandas
que van desde el uso responsable de los recursos (renovables y no renovables) hasta
la creciente utilizaciones de bioenergías en reemplazo de los combustibles fósiles.
La traducción de estos inductores al sistema de precios es aun lenta, no masiva y
mediada por políticas públicas.

45

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

El segundo grupo de inductores tiene como epicentro el mejor uso de los
recursos naturales en particular en el primer escalón de la bioeconomía: la traducción de energía libre en biomasa (fotosíntesis y genética mediante). El eje central
es la captura (y/o mejora) de todas las externalidades de dichas producciones y su
re direccionamiento en un proceso circular. El uso y transformación de desechos
de producciones bovinas aviares y/o porcinas, el ajuste en el proceso de captura
de carbono en la agricultura masiva y la valorización comercial de desechos en las
etapas bio-industriales aguas abajo (i.e. vinaza, bagazo, etc.) son sólo algunos de los
ejemplos más relevantes.
Finalmente, un tercer conjunto de inductores se asocia con las posibilidades
que abren las nuevas tecnologías –especialmente la moderna biotecnología- al uso
de monómeros y polímeros producidos por la propia naturaleza (en reemplazo de
aquellas de corte fósil).
Estos tres conjuntos de inductores no se traducen claramente en un sistema
de precios-rentabilidad que impulse masivamente el paso hacia la bioeconomía. La
presencia de una estructura productiva previa consolidada, la inexistencia de mercados aún no conformados plenamente e incluso el incompleto grado de desarrollo
de algunas biotecnologías a costos razonables son las principales causas de ello. El
tema, en constante evolución replantea el sentido, direccionalidad e instrumentos
de las políticas públicas sea a nivel local como internacional donde existen múltiples iniciativas. Tienen un rasgo común: apuntan a desarrollar nuevos mercados y
replantear las rutinas de funcionamiento de consumidores y productores advirtiendo el inicio del fin de la era de los combustibles fósiles y el surgimiento de modelos
productivos sustentables, amigables con el medio ambiente y que permiten mantener e incorporar ingentes masas poblacionales a estándares de vida más elevados.
La situación local refleja esos inductores y le suma particularidades concretas: la escasez energética que deriva en una cuenta externa deficitaria, las limitadas
posibilidades de continuar con la expansión agro-ganadera en base a incorporar
superficies y las restricciones ambientales tanto por presiones comunitarias locales y/o por los requerimientos de acceso a los mercados internacionales; todos
éstos son elementos palpables que dan el toque local al problema. Esto se expresa
en los senderos de desarrollo y modelos de negocios que hemos discutido en este
documento, y cuyos fundamentos, bordes y dinámicas se esquematizan en el Cuadro siguiente. Las estrategias/modelos de negocios se presentan como respuestas
(diversas) a cada uno de los inductores identificados como las grandes tendencias
de largo plazo.
Si bien los diferentes modelos tienen en común el concepto de valorización
comercial y productiva de la economía circular y la captura de cascada de las múltiples externalidades del “cracking de la biomasa” en el marco de economías en red,
existen una serie de parámetros que sustenta la presencia de una gran diversidad de
casos. Ello responde a distintas características –propias de las producciones base
biológica y su posterior transformación-.

46

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

La primera de ellas se refiere a los diversos puntos de partidas de las experiencias analizadas. Por lo general se trata de experiencias empresariales que cuentan con una larga experiencia agropecuaria previa que encuentra un límite en su
“frontera de crecimiento” y hallan en la “industrialización de lo biológico” un sendero nuevo de desarrollo.
La escala de producción es un segundo elemento particular de cada unos de
los modelos analizados. Resulta destacable la presencia de distintas escalas económicas: van desde pequeñas unidades que integran verticalmente actividades industriales –de manera individual y/o consorciada- hasta emprendimientos de fermentación basados en ingentes inversiones de capital fijo y específico. Lo expresado se
cumple no sólo para el capital fijo de corte específico –máquinas y equipos- sino
expresamente para el capital de giro operativo (especialmente considerando que
muchos de los modelos comienzan con la propia producción de la materia prima y
su asignación a lo largo el ciclo productivo a su posterior transformación).
En síntesis, la diversidad de modelos induce a afirmar que el principio de la
bioeconomía es altamente adaptable a las distintas escalas económicas; es una dimensión que la hace particularmente atractiva, como visión de desarrollo, frente a
los desafíos que enfrenta actualmente nuestra sociedad, especialmente en materia
de reintegración territorial y reducción de la pobreza.

47

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Cuadro 1: Inductores y Modelos de Negocios estilizados en la Bioeconomía Argentina
Inductores
Objetivos ambientales/aspiraciones vinculadas a lo
ambiental y la sostenibilidad

Senderos de
desarrollo

Oportunidades no
aprovechadas en sectores
tradicionales

Consolidación/fortalecimiento de la matriz
productiva actual

Arquitectura del
Negocio
Eje: Fotosíntesis de
excelencia, uso de la
biomasa y cuidado del
ecosistema. A partir de una
actividad principal
complementar para
mejorar costos y/o
capturar sinergias que
disminuyan la entropía
energética

Sustentabilidad ambiental
y económica

Incremento de oferta de
energía (a red comercial)

48

Modelo

Remediación de suelos

Eje: Recapitalización del
valor de los recursos
naturales degradados
(agricultura minería y otros)

Energía en base a biomasa
“rural”

Eje: producción de energía
y complementarios a partir
de biomasa en complejos
integrados a gran escala

Energía en base a
desperdicios urbanos

Eje: Energía en base a
reciclado de basura

Aumento de la sinergia
entre varias actividades
consorciadas

Eje: reducción de costos
asociados
Mejora de productividad
por sinergias positivas

Producciones alimenticias
en grandes series

Integración vertical
generación de VAO a partir
industrialización del grano
a diversas escalas

Eje: procesar granos y
convertirlos en animales,
energía y otros. Ahorro de
costos de transporte con
manipulación acotada de
biomasa. Impacto territorial

Autoconsumo de Energía

Energía en base a desechos
de procesos.
Ahorro costos de trasporte
energía.
Reducción costos
transacción

Eje: complementar
rentabilidad (de actividad
principal) valorizando
desperdicios convirtiéndolos en energía para
autoconsumo, fertilizantes
y otros.

Aprovechamiento de
plataformas tecnológicas
de usos múltiples

Producción de
Bioinsumos, Biomateriales
y Biofábricas

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Cuadro 1: Inductores y Modelos de Negocios estilizados en la Bioeconomía Argentina
(continuación)
Actividades

Tecnologías
principales

Rotaciones agrarias de
cultivos. Rotaciones Agro y
ganadería. Agro y otras
actividades

Agricultura SD/precisión +
ganadería y otras de
precisión. Microbiología
aplicada al bioma del suelo
y otros ambientes
productivos

Rotaciones adecuadas

Manejo de ambientes para
reconvertir el suelo

Aspectos críticos
Perspectiva de MP
Conocimiento empresario.
Tecnología de Proceso.
Flexibilidad operativa.
Derechos de propiedad.
Escala equipos propios.

Establecimiento Arrocera
San Carlos SRL
La Barrancosa (Chacra II)
Miel/canola
Bajos sub-meridionales
Sistemas silvo-pastoriles
Foresto/ganadería
Intersiembra

Sistema de SOBA
BPA (Córdoba)
Empresas lixiviación de
suelos

Generación propia/terceros de biomasa. Cracking
de maíz, sorgo trigo y/o
soja y transformación de
derivados en energía
carnes y otros productos

Captura y selección de
basura. Generación de gas
metano y transformación
en energía eléctrica y/o
biodiesel

Casos
Emblemáticos

Daiser / ACA BIO / BioIV
Garruchos / Manfrey
Ingenio los Balcanes
Genneia

Plantas de fermentación
metaneras y producción de
energía. Biodieseleras con
aceite reusado

Logística de recolección
Plantas separadoras/seleccionadoras

CEAMSE / FECOFE y Coop
Electrica Huinca Renancó
/ RBA Ambiental

Conocimiento tecnológico
de posibles complementaciones

Agrícola Magdalena
Chacra Pergamino
(AAPRESID)

Molienda/fermentación a
escala media/grande
Captura de subproductos

Molinos. Fermentadores
Equipos industriales
alimenticio/bebidas y
similares

Arcor / Molinos
Cluster manisero

Agricultura SD/e
precisión. Estusado, pellets
y aceite crudo. Alimentos
Balanceados. Feedlot. Aves.
Pollos

Agricultura SD/ precisión
Extracción por prensado.
Captura de glicerol.
Mezcladora de alimentos
balanceados (mixer)

El Talar / ADECOAGRO
Lucci/ AGD/ Vicentín
Terra Greda (pollos)
Qualitá S.A. (Picat)
Grupo Ricchilo

Desperdicios de tambos
feedlot, explotaciones
aviares, porcinas,
biodieseleras, podas y
otros similares para
transformarlos en energía
re circulable para la
actividad central de la
empresa (y eventuales)

Biodigestor anaeróbico
Transformadores syngas
otros

La Mansa / Las Camelias
Prodeman / Citrusvil

Producción/aislamiento y
readecuación de monómeros y polímetros de origen
natural

Marco regulatorio para
liberación a venta
comercial. Armado del
mercado y la logística

Bioceres / INMET
Biosidus

49

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

El avance aguas abajo de las producciones primarias hacia otras transformaciones complejiza el sustento tecnológico demandando una readaptación empresaria.
En todos los casos se densifica la red de proveedores de innovaciones. En muchos
casos, ello deriva en la puesta en marcha de subsistemas locales de innovación, al cual
aporta una variedad de agentes que van desde agencias públicas de CyT a proveedores privados de equipos; otro rasgo es el constante benchmarking con experiencias
internacionales similares.
Sumar actividades –al núcleo central inicial- complejiza la gestión comercial,
financiera y tecnológica que conlleva a una mayor profesionalización (con las consiguientes demandas asociadas por nuevos y diferentes perfiles profesionales). En todos
los casos subyace una tendencia al pasaje de productor agropecuario a empresario de
agroindustria. Alentadoramente las capacidades requeridas para esta transición parecen estar disponibles en el medio local (caso contrario no hubiese sido posible la sustancial transformación operadas en las últimas dos décadas en las producciones agropecuarias). El gran desafío ahora es llevar esos procesos mas allá del sector primario y
de las producciones tradicionales de ciclo anual.
Otro elemento común a los diversos modelos de negocios es la tendencia a difuminar el límite entre lo primario y lo industrial aunque la localización de los modelos de
desarrollo tenga como epicentro el ámbito rural. Por ejemplo, el desarrollo de plantas
de bioenergía, porcicultura, aviar/integrada cerca de los centros urbanos (pero fuera
de éstos) induce a repensar el sentido de la nueva ruralidad (en construcción) y abre
múltiples posibilidades de morigeración de la centralización tradicional de la industria
argentina- centrada en los conurbanos de un número acotado de las grandes ciudades-.
En suma, la diversidad de suelos y climas y sus producciones asociadas de biomasa da una multiplicidad de modelos de bioeconomía que traducen los inductores
en respuestas productivas concretas que reconfiguran los espacios donde se localizan.
Una inmensa oportunidad para nuestro país, que ya parecería estar en marcha, aún en
un aparente vacío de políticas públicas que las promuevan. De hecho, las experiencias
que hemos revisado en este documento – que representan la emergente “bioeconomía
argentina” – se dan en el marco de políticas que reflejan los principios y prioridades del
ciclo económico anterior.
En este escenario la redefinición del sentido e instrumentación de las políticas
públicas, es prioritaria. Las nuevas iniciativas apuntan en general a llenar vacíos todavía no percibidos y reflejados en las políticas actuales; en algunos casos estos son
externalidades de ciertos comportamientos productivos, en otros las nuevas actividades moviliza recursos hasta ahora inexplotados, pero en todos se ven enfrentados a la
necesidad de competir en mercados establecidos bajo otros criterios donde enfrentan
ofertas y rutinas establecidas (que reflejan los marcos institucionales previos que les
dieran sustento).
Las nuevas iniciativas tienen las características particulares de los procesos de innovación: anticipan demandas futuras, tendencias y aspiraciones que aún no se reflejan en
los sistemas de precios, pero si en las condiciones estructurales y que los emprendedores
50

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

perciben y están dispuestos a arriesgar en su concreción. En el campo ambiental y energético los ejemplos de estas situaciones abundan. En el ambiental, la disposición de residuos ha sido y aún es, un costo (social) generalmente ignorado y, como tal generalmente,
trasferido a los “comunes”; lentamente comienzan a ser reconocidos explícitamente (aunque aún no de manera integral y homogénea) y, por lo tanto, no se reflejan plenamente
en las señales de precios. Lo mismo ocurre en el campo energético, donde la política argentina ha sido – y en gran medida, aún lo es – reflejo de los principios y prioridades de la
economía fósil. Aún cuando se perdió la autosuficiencia, no se reconocieron las fuentes
alternativas hasta solo recientemente (a pesar que el mercado tempranamente anticipaba
sus ventajas y lo reflejaba en múltiples iniciativas a nivel microeconómico). Probablemente
los nuevos marcos de energía distribuida, les darán nueva vida, aunque no signifique todo
el cambio que sería necesario para equiparar la competitividad de las nuevas fuentes frente a las derivadas de los ya establecidos y maduros recursos fósiles. En otros casos, los vacíos se refieren a cuestiones regulatorias o estándares de mercados que no reconocen los
nuevos productos y por lo tanto plantean restricciones a su llegada a los mercados en condiciones de competitividad con los que vienen a remplazar (mas allá de las naturales que
se dan entre los productos de una industria emergente y los de las industrias “maduras).
Dadas estas condiciones es evidente que la consolidación de la bioeconomía no
puede pensarse sin un nuevo marco de políticas que la promueva y contenga, empezando por compensar los déficit de competitividad que sus productos pueden presentar
frente a los de la economía fósil, como consecuencia que los sistemas de precios aún no
reflejan las nuevas prioridades, o aún los subsidios encubiertos que disfrutan muchos
de los productos de la “vieja economía”.
En este sentido, los nuevos marcos de políticas se deben discutir a partir del
concepto de “construir el mercado”, especialmente en aquellos casos donde las señales
de precios son aún endebles para señalar rentabilidades e inducir inversiones y/o no
reflejan/ no anticipan las futuras escaseces (asociadas con el fin de la era de los combustibles fósiles baratos). “Construir el mercado” implica una amplia variedad de temas
propios de las políticas públicas que va desde la determinación de parámetros técnicos
hasta el resguardo de los grados de competencia de los mercados de aprovisionamiento
de insumos críticos. Asimismo, dado el heterogéneo abanico de modelos de producción
que se deben considerar, las políticas públicas a definir deben considerar un manejo
flexible de los distintos instrumentos que incluyan, en función de las necesidades puntuales de cada bloque de modelos productivos.

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