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                    <text>�La Unidad para el Cambio Rural (UCAR) gestiona la cartera
de programas y proyectos con financiamiento externo del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, promoviendo y
facilitando el desarrollo con equidad en las áreas rurales. Su
accionar cubre amplios perfiles de la inversión pública,
desde la infraestructura y los servicios necesarios para la
producción a la mejora de las condiciones de vida de los
pobladores rurales de ambos sexos, pasando por el fortalecimiento de las instituciones rurales públicas o privadas y el
incremento de la competitividad sectorial.

- S E G U N D A

U

La presente publicación se realizó con la colaboración del
Programa Regional de Fortalecimiento Institucional de
Políticas de Igualdad de Género en la Agricultura Familiar
del MERCOSUR. El estudio Género y Propiedad Rural en las
provincias de Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán ha
sido financiado por el Programa de Desarrollo de Áreas
Rurales (PRODEAR -Préstamo FIDA 713-AR).

U

C

A

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Otros títulos publicados por la UCAR:

GÉNERO
Y PROPIEDAD
RURAL

Hacia una estrategia para el manejo integrado del agua de
riego en Argentina, 2009.
Aportes a una política forestal argentina en el siglo XXI, 2012.
Con nuestras voces, con nuestras manos. Una agenda
política de la juventud para la transformación de los territorios rurales, 2012.

2
7

2
1

UNIDAD PARA EL CAMBIO RURAL

GÉNERO Y PROPIEDAD RURAL REPÚBLICA ARGENTINA

- UCAR

Además de buscar profundo impacto en los territorios
rurales, la UCAR aporta al enriquecimiento del diseño de las
políticas públicas orientadas al desarrollo rural. Para ello,
publica periódicamente documentos o estudios cuyo
contenido contribuya significativamente en ese aspecto.

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E D I C I Ó N -

A

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GÉNERO
Y PROPIEDAD
RURAL
REPÚBLICA ARGENTINA

S I L V I A

L I L I A N

2
7

2
1

UNIDAD PARA EL CAMBIO RURAL

F E R R O

"La equiparación conceptual y epistemológica entre
desigualdades de género y pobreza propició la ausencia de
un análisis de género sistémico e integral que recorriera la
estructura de la Propiedad Rural en su conjunto e impidió
contar con un potente vector analítico que proveyese
información valiosa acerca de las relaciones causales entre
desigualdad de género y limitaciones al desarrollo rural
sostenible.
El problema que se presenta como consecuencia del predominio de esta equiparación "género/pobreza rural" no es
ético sino metodológico y conceptual, ya que la "pobreza",
como realidad susceptible de cambio, es un factor que incide
poco en la dinámica de un orden de género asimétrico
situado temporal y espacialmente.
Sin embargo, a la inversa ocurre lo contrario: cualquier
medida estatal correctamente planteada desde lo conceptual
y aceptablemente dotada de financiamiento que apunte a la
equidad de género tiene impacto directo e inmediato en la
reducción de la pobreza en un sistema agrario determinado."
Género y Propiedad Rural en la República Argentina, 2013 p. 37

Silvia Lilian Ferro
Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Pablo de
Olavide de Sevilla, España (2009). Obtuvo un Diploma de
Estudios Avanzados en Historia Económica por la misma
Universidad (2007). Es Diplomada Superior en Género y
Políticas Publicas (2005) por el Programa PRIGEPP-FLACSO
y Licenciada en Historia (2003) por la Universidad Nacional
del Litoral, Argentina. Realizó numerosas investigaciones
sobre Estructura de Propiedad de la Tierra en Argentina y
MERCOSUR, inequidades en el desarrollo rural argentino en
perspectiva histórica y se especializa en la aplicación de la
perspectiva de género en el análisis económico y en estudios
rurales.

�1

U

E D I C I Ó N -

C A R

GÉNERO
Y PROPIEDAD
RURAL
REPÚBLICA ARGENTINA

S I L V I A

L I L I A N

F E R R O

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- S E G U N D A

�_ p á g . /

3

Ferro, Silvia Lilian
Género y propiedad rural : República Argentina / Silvia Lilian Ferro ; adaptado por Jorge Arias Almonacid y Ariel Solito. - 2a
ed. - Buenos Aires : Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. MAGyP., Unidad para el Cambio Rural, UCAR.. ,
2013.
136 p. : il. ; 230x180 cm.
ISBN 978-987-1873-17-3
1. Políticas Públicas. 2. Desarrollo Regional. I. Almonacid, Jorge Arias, adapt. II. Solito, Ariel ,
adapt. III. Título
CDD 320.6

CRÉDITOS

AUTORIDADES
NACIONALES

AUTORA /
SILVIA LILIAN FERRO

PRESIDENTA /
CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER

COORDINACIÓN DE TEXTOS /
MARÍA DEL CARMEN QUIROGA - UCAR

JEFE DE GABINETE DE MINISTROS /
JUAN MANUEL ABAL MEDINA

CORRECCIÓN DE TEXTOS /
JORGE ARIAS ALMONACID - UCAR
ARIEL SOLITO - UCAR

MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA /
NORBERTO YAUHAR

Fecha de catalogación: 02/08/2013

DIRECCIÓN DE ARTE /
MARÍA MAC LEAN
SILVIA DI FEO
FOTOGRAFÍAS /
PAOLO CRESTA
DISEÑO Y MAQUETACIÓN /
SANTIAGO MALCOLM

COORDINADOR EJECUTIVO - UCAR /
JORGE NEME

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_ p á g . /

PRÓLOGO
Sin igualdad de oportunidades no hay desarrollo y, ciertamente, tampoco
justicia social. Tres décadas ininterrumpidas de democracia, que incluyen una
década de crecimiento económico sin precedentes, son el marco de las numerosas transformaciones sociales de nuestro país a las que ha contribuido una
generación de políticas públicas centradas, precisamente, en la creación de
esas oportunidades.

Argentina. Quizás su contribución más valiosa sea, en ese sentido, el impulso
a otros estudios que posibiliten y enriquezcan el abordaje estructural del
modo en que los procesos económicos y el mercado están atravesados por
mandatos culturales ancestrales que organizan las relaciones sociales y
productivas, y que determinan, entre otras, las características de manejo y
posesión de la propiedad.

En el ámbito específico del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y de
su Unidad para el Cambio Rural (UCAR) hemos acompañado la consolidación
de una visión que complementa las políticas sectoriales y de competitividad
territorial con las políticas diferenciales hacia la agricultura familiar, la juventud rural y los pueblos indígenas, para incidir en los patrones de acumulación
económica con el propósito de incorporar a nuevos sujetos. Estas políticas
diferenciales están orientadas a que las oportunidades creadas sean accesibles a todos. No obstante, para que lo sean también a todas, para asegurar a
varones y mujeres la igualdad de acceso, es necesario algo más.

Con la convicción de que reflexionar sobre estos temas es abrir la puerta a la
necesaria modificación de aspectos muy injustos de nuestra realidad, decidimos propiciar una segunda edición de Género y Propiedad Rural, de modo de
acercar a quienes no tuvieron ocasión de leer la primera edición, hoy agotada,
esta versión ampliada y corregida de una obra que permite comprender
profundamente las implicaciones económicas, sociales y éticas de la desigualdad de género respecto a la propiedad rural.

En la esfera de la economía agraria – aunque no solamente en ella - el acceso
desigual a la propiedad de la tierra por parte de varones y mujeres es una
problemática fundamental que no ha sido lo suficientemente estudiada por la
academia ni por el Estado, lo que constituye un obstáculo para el diseño de
estrategias de intervención que ayuden a revertirla. Por eso, las dos investigaciones que aquí presentamos – y en particular, Género y Propiedad Rural en la
República Argentina - componen un punto de partida para salvar esa deuda
epistemológica. Con su primera publicación en 2008, el PROINDER – en el
contexto de lo que luego sería el Programa Regional de Fortalecimiento
1
Institucional de Políticas de Igualdad de Género en la Agricultura Familiar del
MERCOSUR-, se propuso aportar al análisis, la reflexión y la discusión sobre
aspectos poco transitados de la cuestión de la tierra –tema prioritario y estratégico de la política pública agropecuaria y rural – tales como el devenir
histórico de su actual distribución, y el uso y control de su producción, lo que
despertó un gran interés en medios locales y del MERCOSUR.
Entendemos que ese interés permanece vigente a causa de su originalidad,
que reside fundamentalmente en la incorporación del enfoque de género al
tradicional análisis económico-productivo de la estructura agraria de la

Con idéntica vocación, hoy publicamos también la primera edición de Género y
Propiedad Rural en Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero, estudio
financiado por el PRODEAR , que es fruto de la aplicación del marco de análisis
propuesto en la publicación antes citada sobre algunas provincias del Noroeste argentino.
Entendemos que ambas obras revisten, en conjunto, singular entidad para la
2
elucidación de un asunto de importancia capital en las políticas rurales de
desarrollo económico y justicia social.
Susana Márquez
Responsable de Planeamiento y Gestión Estratégica
de la Unidad para el Cambio Rural del MAGyP
Ex Coordinadora Ejecutiva de PROINDER

1. Programa de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (Préstamo BIRF 4212-AR)
2. Programa de Desarrollo de Áreas Rurales (Préstamo FIDA 713-AR)

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ÍNDICE
1. PRESENTACIÓN / pág. 9
2. ANTECEDENTES / pág. 15
3. SESGOS EN ESTUDIOS DE “GÉNERO Y TIERRAS” / pág. 23
4. BRECHAS DE GÉNERO EN LA ESTRUCTURA DE PROPIEDAD RURAL / pág. 45
5. ¿CÓMO SE CENSA LA PROPIEDAD RURAL EN LA ARGENTINA? / pág. 79
6. DE “ACCESO A LA TIERRA” A LA “PROPIEDAD RURAL” / pág. 89
7. DE LA PROPIEDAD LEGAL A LA TITULARIDAD / pág. 95
8. CONCLUSIONES / pág. 107
9. BIBLIOGRAFÍA / pág. 115

�9
_ p á g . /

SIGLAS Y ABREVIATURAS
CEDAW: Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination
Against Women [Convención para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer].
CNA: Censo Nacional Agropecuario.
FAO: Food and Agriculture Organization [Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación].
FIDA: Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola del Sistema de Naciones Unidas.
MERCOSUR: Mercado Común del Sur.
MinAgri: Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentación de la Nación Argentina.
PROINDER: Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios.
REAF: Reunión Especializada de Agricultura Familiar.
SAGyP: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
SIIA: Sistema Integrado de Información Agropecuaria.

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capítulo 01

PRESENTACIÓN

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01

�1 3
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Presentación
El presente estudio fue realizado con la consigna de generar un marco de análisis en perspectiva de género del acceso, uso y control de la propiedad rural.
Esta investigación intenta llenar un vacío bibliográfico y metodológico con
enfoque sistémico e integral en el tema. La iniciativa surge de constatación
de la exigua literatura especializada que analice las brechas de género en la
propiedad rural (P.R.) tomando la estructura agraria como conjunto y como
sistema funcional interrelacionado.
Una de las principales dificultades halladas, tanto en el relevamiento bibliográfico como en la consulta de fuentes orales, con miembros informantes de
instituciones estatales y organizaciones civiles, es la persistente confusión
conceptual que equipara “estudios de género” a “estudios de mujeres”.
Esta persistente confusión conceptual es llamativa, puesto que los estudios
de género poseen ya varias décadas como especialidad en el ámbito académico y cuentan con un alto grado de institucionalización en ámbitos públicos, no sólo en países del Norte Global sino también en países latinoamericanos muy cercanos, geográfica y culturalmente, a la Argentina.
Si bien existen diversas formas de definir este concepto, aquí se utilizará
la definición clásica de Joan Scott (1986), en cuanto a que género remite a
la relación primaria y jerárquica de poder entre varones y mujeres sobre
la que se edifica el orden social. En la acepción que orienta teóricamente
este trabajo, género se corresponde, por proyección, con un modelo histórico
constituido en un espacio social concreto –en este caso la estructura agraria
argentina– que determina las condiciones inequitativas basadas en la diferencia sexual en cuanto a la generación, circulación, distribución y apropiación de los recursos materiales y simbólicos.

_cap. 01
PRESENTACIÓN

Cuando este concepto trasciende sus originarios espacios académicos y se
populariza en la esfera pública, se tergiversa y queda reducido a “problemas
de mujeres” planteados y tratados casi solo por ellas, lo que disminuye en
gran medida su capacidad de enunciar la desigualdad estructural de nuestras sociedades contemporáneas.

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En este estudio se constata la necesidad de incorporar modificaciones en las
definiciones, variables e indicadores en los censos y estadísticas relacionados con el sector agropecuario. Una primera aproximación al tema podrían
ser las recomendaciones que al respecto hace la FAO, de la que Argentina
es país miembro, en cuanto a la desagregación por sexo en todas las formas
de medición de índole cuantitativo. En este sentido, serán analizados aquí,
particularmente, los Censos Nacionales Agropecuarios.
Esta situación constituyó una gran dificultad para la realización de este estudio, y fue sorteada gracias al gran esfuerzo y la colaboración desinteresada
de investigadores y de algunos funcionarios nacionales y provinciales, que
posibilitaron la presentación aquí de datos inéditos respecto del tema investigado.

_cap. 01

Al respecto, la autora agradece la inestimable colaboración de Carlos Chiarulli, médico veterinario especialista y asesor en temas rurales de la Cámara
de Diputados de la Provincia de Santa Fe; al Instituto de Colonización de la
Provincia del Chaco, en la persona del señor Branco Capitanich y su equipo
de trabajo; al director de Economía Agraria del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (MinAgri), ingeniero agrónomo Juan Maceira;
a Juan Usandivaras y Oscar Geffner del Sistema Integrado de Información
Agropecuaria (SIIA) del MinAgri y al ingeniero agrónomo Sandro Sassatelli
de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar del MAGyP.
La abundante bibliografía citada tiene por objetivo no sólo la referencia de
rigor de la autoría de ideas y conceptos utilizados en este estudio, sino que
se constituye en sugerencia para investigadoras e investigadores que deseen profundizar comparativamente en algunos aspectos aquí planteados.
Por último, este marco de análisis, y, a la vez, “caja de herramientas”, no
agota sus posibilidades en el presente informe: pretende, además, brindar
marcos categoriales, interpretativos, metodologías e insumos de investigación en general, que colaboren con futuros estudios cuyo objetivo sea profundizar en el diagnóstico e intervención programática para contribuir a cerrar las profundas brechas de género en la propiedad rural en la Argentina.

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capítulo 02

ANTECEDENTES

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02

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Antecedentes
Desde la segunda mitad del siglo XX, la confluencia de procesos históricos significativos en Occidente explica la aparición de estudios e investigaciones sobre ruralidad con enfoques innovadores, que vienen tomando en cuenta, cada
vez más, los posicionamientos diferenciales de varones y mujeres en el acceso
y control de los recursos productivos y en la planificación del desarrollo rural.
La difusión de la Revolución Verde desde el Norte Global hacia el Sur Global
a partir de la segunda posguerra, significó una profunda modificación en los
sistemas de producción agraria, que iniciarían sin solución de continuidad
una era en que la mecanización de punta y la tecnologización en todas las
etapas del proceso alterarían el equilibrio entre los factores productivos: tierra, trabajo y capital.
Asimismo, el progresivo impacto que décadas más tarde tendrían las agendas
reivindicativas de los movimientos de mujeres en las agencias internacionales de promoción del desarrollo produjo debates decisivos sobre las desigualdades en los modelos de desarrollo rural en distintas regiones del mundo, y
promovió la visibilización de ese “activo agrario oculto”, como hasta entonces
había sido considerada la participación de las mujeres rurales, especialmente
en las economías agroexportadoras de los países emergentes del Sur Global.
En particular fueron muy importantes, en cuanto a su impacto en los campos científicos de la “ciencia normal” occidental, los debates epistemológicos que protagonizaron las economistas y cientistas sociales feministas,
confrontando con el pensamiento económico marxista y posteriormente con
la teoría económica neoclásica1.

_cap. 02
ANTECEDENTES

1. Es notable la persistente y casi excluyente gravitación epistemológica de la teoría económica neoclásica en las disciplinas agrarias de nuestro país, cuando en el plano del pensamiento económico mundial ya ha sido superada hace menos al menos dos décadas (Carrasco, 1999). Especialmente en lo que
respecta a la influencia epistemológica del enfoque de la Nueva Economía de la Familia de Gary Becker,
quien en su libro fundamental Tratado sobre la familia (1981) afirma que la histórica división sexual del
trabajo responde a “diferencias biológicas, en parte a la diversidad de la experiencia y a que difieren
las distintas inversiones en capital humano” (op.cit., pág. 30); esta situación sería consecuencia de un
acuerdo voluntario entre varones y mujeres ya que: “Las mujeres han delegado tradicionalmente en
los hombres la provisión de alimentos, refugio y protección, mientras que los hombres han delegado
habitualmente en las mujeres la crianza y cuidado de los hijos y el mantenimiento de la casa” (pág. 46).

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_ p á g . /

Un hito fue el Debate por el Trabajo Doméstico en la década del 70 y que se
considera inconcluso a la fecha (Benería, 1999). En Latinoamérica, el marxismo revolucionario posponía la liberación de la mujer de la opresión patriarcal, para una etapa posterior a la victoria del proletariado en la lucha de
clases por la vía revolucionaria, que se consideraba de inminente generalización mundial. Por su parte, el feminismo político acusaba al marxismo
de no evidenciar que la dominación patriarcal se constituía en una “polea
transmisora” de la dominación capitalista, ya que los varones de todas las
clases sociales, incluyendo los proletarios, se comportaban del mismo modo
con las mujeres de su clase.
En el campo del Desarrollo Rural, se pueden reconocer diferentes etapas
hasta llegar al “enfoque de género”, el cual propiciará toda una corriente
de investigaciones académicas, tanto a los que tomaron como eje de análisis sus propios sistemas productivos nacionales como aquellos que se
focalizaron en las ruralidades de los países del entonces llamado Tercer
Mundo.

_cap. 02

Este último es el caso de la obra pionera de la economista danesa Ester Boserup, quien en 1970 publicó Woman’s Role in Economic Development. Esta
autora se centra en el rol de las mujeres en la agricultura de regiones del
mundo “subdesarrollado” [underdeveloped world]. Si bien no se enfoca especialmente en el acceso diferencial de varones y mujeres a la propiedad legal de la tierra –ni a su uso y control–, tiene el mérito de haber visibilizado la
participación igualmente significativa, aunque asimétricamente valorada, de
ambos sexos en el crecimiento económico y el desarrollo rural de los países.
Este influyente trabajo inspiró en años posteriores a cientistas sociales,
economistas y ruralistas de países asiáticos, africanos y latinoamericanos,
a realizar contribuciones en el mismo sentido, concentrando esta vez los
esfuerzos en visibilizar las características del “acceso” a los recursos productivos, como la tierra.
En el caso de las académicas feministas latinoamericanas, la preocupación
por el acceso diferencial de varones y mujeres a la tierra se intensificó por
los procesos políticos de reformas agrarias que en ese período vivían sus
países. En esos procesos políticos el eje de discusión pública era el acceso a

2

la tierra por parte de los colectivos rurales desaventajados, el campesinado
y los Pueblos Originarios, sin que se tuvieran en cuenta las diferencias en razón de sexo que transversalizaban a las “estructurales” diferencias de clase,
las que sí se debatían en variados ámbitos del espacio público de amplias
regiones latinoamericanas.
El marxismo y el feminismo tienen una larga historia de encuentros y desencuentros tanto en el nivel epistemológico como en el plano político (Amorós, 2005), y
a su vez la “izquierda” setentista y el progresismo latinoamericano en conjunto
han sido, en general, particularmente reacios a reconocer las desigualdades de
género en sus agendas reivindicativas y en sus propias prácticas políticas.
En los estudios agrarios latinoamericanos de la era setentista, se utilizaban predominantemente las categorías marxistas de Alexander Chayanov,
volcadas en su célebre libro The Theory of Peasant Economy (1966), que
si bien son análisis “ciegos al género” [gender blind], fueron la referencia
indiscutible de investigadoras e investigadores de la “cuestión campesina” y
de movimientos sociales agrarios de América latina de esa etapa.
En este sentido se destacan los aportes de las ruralistas colombianas Carmen
Deere y Magdalena León, que han producido una extensa bibliografía de referencia internacional sobre “género y tierras” relacionando los contextos históricos y
políticos con los logros y retrocesos en materia de acceso equitativo a este recurso. Décadas más tarde apareció la obra que en este estudio se considera como
la más significativa de sus numerosas contribuciones a este tema: Género, propiedad y empoderamiento: Tierra, Estado y mercado en América Latina (2000).
En el plano académico internacional, la obra más reconocida en esta temática es de la economista hindú Bina Agarwal. Especialmente influyentes y
debatidos en diversos foros institucionales globales son sus aportes publicados en A Field of One’s Own: Gender and Land Rights in South Asia (1994),
donde muestra cómo las identidades de género intervienen en las relaciones entre las personas y éstas con los regímenes de propiedad de la tierra
en distintos contextos tanto políticos como geográficos. También aboga por
2. Para un análisis comparativo confrontar: Deere y León (1979), Deere (1978), Deere (1977) y Deere
(1976).

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_ p á g . /

facilitar mecanismos de acceso a la tierra por parte de las mujeres rurales
pobres, en la convicción de que el empoderamiento [empowerment] vía los
títulos de propiedad tiene en sí mismo el mayor potencial de transformar las
relaciones de género en los sistemas sociales donde ellas estén insertas.
Esta economista es reconocida mundialmente por su militancia académica
y social en favor del acceso a las tierras por parte de mujeres rurales integrantes de estratos pobres de países subdesarrollados.
Sin embargo, en la discusión internacional actual sobre este tema, existen
planteos divergentes de las posturas de Agarwal. Estos debates resultan
muy sugerentes para el enfoque de este estudio. Es el caso de la crítica de
Cecil Jackson a los aportes de la economista hindú.

_cap. 02

Ambas posturas fueron publicadas en estos últimos cinco años en dos
prestigiosos journals: World Development y Agrarian Change. Allí, Jackson
expresa sus dudas respecto de que la sola tenencia legal de la tierra sea
suficiente para empoderar a las mujeres, ya que en muchos casos acceden
no sólo a la tierra sino también a distintos recursos mediante programas
estatales especiales, (como por ejemplo el crédito), pero que sin embargo
3
son utilizados y decididos sus fines por los varones de sus familias . De allí
que considere sobrevaloradas las expectativas de Agarwal de que el mero
acceso a los recursos productivos pueda ser en sí mismo el factor excluyente del cambio en las relaciones de género, tan acentuadas en muchos espacios rurales independientemente de los sectores sociales y de los contextos
histórico-geográficos que se examinen.
Analizando este debate y también los aportes de las cientistas sociales latinoamericanas –señalados anteriormente–, se puede detectar que existen
características en común, así como grandes diferencias en relación con
nuestro caso nacional.
En orden a las diferencias puede afirmarse que esos marcos conceptuales

3. En una recopilación de experiencias con mujeres rurales publicada por el PRODERNOA (Quiroga
1990:47) se detectaron casos similares en los que las mujeres tomaban créditos para activar emprendimientos productivos y pagaban con sus utilidades, primero, los créditos tomados por los esposos y,
si quedaba algo, recién pagaban el suyo.

emergen de particularidades históricas, políticas y económicas muy diferentes respecto de la estructura de propiedad de la tierra en la Argentina, e
incluso de los países que conforman actualmente el Mercosur.
Respecto de las similitudes, cabe destacar que en los sectores subalternos de
la estructura agraria de la Argentina se detectan muchos de los problemas
señalados en esa literatura, como el análisis de las distancias entre la legislación igualitaria de la herencia –factor común en Latinoamérica– y las prácticas familiares, sociales, institucionales y políticas. Otro análisis pertinente
es el que atañe al subregistro censal detectado en la mayoría de los países.
Estos aportes teóricos sobre “género” y “propiedad rural” pasibles de generalizarse a diferentes sistemas agrarios se ponderan con las diferencias en
la Argentina, que son irreductibles –desde lo geográfico, demográfico, económico y cultural– a una expresión lingüística como “Latinoamérica”.
Respecto de las grandes divergencias, puede verse que el acceso, uso y control
de la tierra con diferenciación por sexo están determinados, en el caso argentino, por la dinámica de una estructura agraria en cuyo litoral pampeano predomina la agricultura empresarial de exportación, tanto de “gestión familiar”
(agricultura familiar capitalizada) como “no familiar” (pools de siembra, fideicomisos, etc.), característica que comparte con gran parte del espacio rioplatense.
Ese predominio tiene su origen en que este sector fue beneficiado fuertemente por políticas públicas, económicas y comerciales en las últimas décadas, así como por coyunturas de precios internacionales muy favorables
para el comercio exterior de commodities en los últimos años. Esto explica
también la subalternización consecuente de los sectores que no fueron destinatarios de esas políticas económicas preactivas: el campesinado y fundamentalmente los Pueblos Originarios.
Además de inequidades y asimétricas relaciones de fuerza entre sectores
agrarios, análogamente se presentan las desigualdades territoriales en la
generación y distribución de la renta agraria: a la hegemonía del litoral pampeano en el modelo productivo rural orientado “hacia fuera” se corresponde
la subalternización de las demás regiones agroecológicas con producciones
agrarias mayoritariamente volcadas hacia el mercado interno.

�2 5

capítulo 03

SESGOS
EN ESTUDIOS
DE “GÉNERO
Y TIERRAS”

_ p á g . /

03

�2 7
_ p á g . /

Sesgos en estudios de “género y tierras”
La existencia de brechas de género [gender gap] en el acceso a los factores
productivos –la propiedad rural entre otros– es un problema de orden público
4
con periodicidad propia que ha sido profusamente documentado , otorgándole una legitimidad institucional que ha crecido con el correr del tiempo.

Cuadro 1. Enfoques Oficialistas de Políticas Públicas sobre Mujeres.
Años ´50 a fines de los ´80
MODELO GLOBAL
DE DESARROLLO

1950-1960
Desarrollo/
Subdesarrollo

Mediados ´60
a mediados ´70.
Crítica al economicismo:
planteamiento del
Desarrollo Integral

_cap. 03
SESGOS EN ESTUDIOS
DE GÉNERO Y TIERRAS

Años ´80.
Desarrollo humano
sostenible

ESTRATEGIAS REALES
DE DESARROLLO

ENFOQUES DE POLÍTICAS
DIRIGIDOS A LAS MUJERES

Crecimiento Económico

Enfoque Asistencialista del bienestar
Mujer: Vulnerable, dependiente,
pasiva al desarrollo.
Su función: Maternidad, reproducción.
Políticas: Asistencialistas, invisibilidad.
Ministerios: de Salud, Bienestar,
Programa Materno Infantil. Acciones:
Compensatorias, salud ginecológica.

Crecimiento económico
con distribución de
beneficios sociales
(Necesidades básicas).

Globalización y Ajustes

Enfoque mujeres en desarrollo - med
1. Med - equidad: Igualdad jurídica,
oficinas de la mujer, participación
socioeconómica (igualitarismo,
poblacionismo).
2. Med - antipobreza: Atención a las
más pobres. Roles reproductivos con
atención a necesidades básicas.
Roles de productora: mini crédito
y micro empresa.
Med - eficiencia
Mujer eficiente, ajuste invisible. Estrategias
de supervivencia. Triple Rol

4. La periodización propuesta por Evangelina García Prince, economista y socióloga venezolana, que
fue vicepresidenta de la CEDAW, se encuentra en la bibliografía referenciada en este estudio.

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_ p á g . /

Cuadro 2. Enfoques Alternativos de Políticas Públicas sobre Mujeres desde los Años ´70 hasta fines del Siglo XX:
MODELO GLOBAL
DE DESARROLLO

ESTRATEGIAS REALES
DE DESARROLLO

ENFOQUES DE POLÍTICAS
DIRIGIDOS A LAS MUJERES

Emancipación

1. Se desarrolló en países socialistas.
2. Acceso a ventajas sociales y económicas.
3. Ausencia de autonomía organizacional
y de libertad para plantear demandas.

Políticas generales,
óptimas focalizadas.

Enpowerment

1. Se inició a partir de experiencias en Asia,
Africa y Caribe anglo/franco parlante.
2. Busca desarrollar capacidades personales
(empoderar) y manerasde influir en la vida
de la comunidad. 3. No desafía las
desigualdades y jerarquías del poder
formal. 4. Búsqueda de formas de
superar las exclusiones y subordinación.

No explícitas, orientadas
a favorecer a las mujeres
de las bases.

_cap. 03
Género en
el Desarrollo

1. Los primeros intentos datan de los años
´80 y se desarrolla en los ´90. 2. Atención
centrada en las diferencias de intereses y
necesidades de Mujeres y Hombres, respecto
a situación y posición de unas y otros.
3. Búsqueda de forams de superar las
exclusiones y subordinación. 4. Distinción
de necesidades prácticas y estratégicas
de hombres y mujeres.

1. Políticas de Igualdad de
Oportunidades (acceso);
Políticas de Igualdad; Políticas
de Acciones Positivas; Género
en el "mainstream", Igualdad
de Géneros en el Mainstream

desarrollo económico sostenible.
En este sentido, el hito indiscutible del inicio del proceso fue la realización en
México de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer en el año 1975, que
en 1979 devendría en la aprobación, en la Asamblea General de Naciones
Unidas, de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), que en el punto 2 del artículo 14 expresa:
“Los Estados Parte adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar
la discriminación contra la mujer en las zonas rurales a fin de asegurar, en
condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, su participación en el
desarrollo rural y en sus beneficios, y en particular le asegurarán el derecho
a: […] inciso g: Obtener acceso a los créditos y préstamos agrícolas, a los servicios de comercialización y a las tecnologías apropiadas, y recibir un trato
igual en los planes de reforma agraria y de reasentamiento”.
Otro importante hito fue la Conferencia de Pekín (1995), ya que, además de
los avances normativos y la mayor precisión de los diagnósticos, aparecen
elementos conceptuales innovadores, como la prescripción de la perspectiva de género para ser aplicada en las políticas macroeconómicas.
Son alcanzados por estas recomendaciones todos los planos de la intervención pública, por ejemplo, las políticas comerciales nacionales y las
emergentes de los acuerdos internacionales, puesto que de ellas surgen
los estímulos y restricciones a la acción del mercado sobre este recurso,
considerado tradicionalmente proveedor de derechos económicos, políticos,
sociales y culturales a quienes detentan títulos legales de propiedad.

Fuente: Cuadros extraídos de García Prince (2003).

En la mayoría de las áreas públicas estatales que cuentan con “componentes de género” y en las áreas “Mujer” de las principales organizaciones ruralistas siguen predominando las intervenciones basadas en las lógicas de
acción periodizadas en el primer cuadro.
Un reciente e importante avance es el reconocimiento en los más altos
planos de las decisiones político-económicas, tanto en el nivel multilateral
como en el mundial, de que esa brecha constituye un serio obstáculo para el

En algunos países de la región, como Brasil, que legalizaron recientemente procesos de reforma agraria en gran medida como consecuencia de la
decidida acción llevada a cabo por los movimientos sociales demandantes
de tierras –como el Movimiento Los Sin Tierra, entre los más importantes–,
la brecha de género se mantuvo muy desigual y profunda durante décadas
hasta que se implementaron medidas correctivas específicas, como la Instrução Normativa Nº 38. Las cifras son elocuentes: del 12,6 por ciento de
mujeres beneficiarias de títulos de propiedad según el I Censo da Reforma
Agraria 1996-1997, se pasó al 25,6 en el período 2003-2006 y, en 2007, se

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alcanzó el 55,84 por ciento de beneficiarias de lotes (Butto y Hora, 2008).
Sin embargo, observando la implementación de las actuales reformas agrarias
5
6
institucionalizadas normativamente, como las de Brasil y Paraguay , que por
definición democratizarían el acceso a la tierra, se puede constatar que no han
logrado revertir desigualdades de acceso a este recurso por parte de las mujeres.
Los estudios realizados por la Sección Nacional de Brasil dan cuenta de la
persistencia de estas asimetrías (Lopes y Butto, 2008), si bien se verifican
significativos progresos en virtud de la aplicación de normativa reparadora
en este sentido. En las sucesivas décadas podrá evaluarse si se llega a la
paridad en la tenencia efectiva de la tierra mediante esta medida en ese país.

_cap. 03

Respecto de la existencia de una importante franja de la población rural compuesta por jefas de hogar en nuestra región, es necesario mencionar en primer lugar que usualmente sólo se las considera jefas de hogar cuando están
solas, dado que si existiera un varón adulto cohabitando el predio o lote, se
establecería a priori que es el “jefe de hogar”, sin evaluar quién tome las decisiones o aporte la mayor cantidad de activos e ingresos o que la jefatura del
hogar pueda estar cogestionada entre ambos. Esto es así porque en los programas públicos relacionados al desarrollo rural de nuestros países la idea
de jefatura de hogar está establecida desde un sesgo masculino e individual.
En este punto la medida normativa y programática más avanzada corresponde al Estado paraguayo, ya que en el Estatuto Agrario fijado por Ley N°
1.863/02, artículo 49, inciso b, establece la calificación más alta en el orden
de preferencia para acceder a lotes en posesión del Organismo de Aplicación
7
(INDERT) a “mujeres, cabeza de familia” . Esta norma constituye la única me-

5. La titulación conjunta tiene rango constitucional en Brasil. Ver “Análise da seção nacional brasileira sobre
a situação atual do acesso das mulheres à terra” presentado en la Reunión Preparatoria para la X REAF.
6. Artículo 114 de la Constitución de la República del Paraguay sancionada el 22 de junio de 1992.
7. “Capítulo III: Tierras del Organismo de Aplicación: Preferencia e Indemnización. Artículo 49.Orden de preferencia para la adjudicación. Las adjudicaciones serán realizadas tomando en consideración el siguiente orden de preferencia: a) a los que se encuentran en posesión pacífica y
registrada de la tierra que cultivan; y, b) a los demás beneficiarios de la presente ley que reúnan
las calificaciones más altas, en consideración a los siguientes factores: 1. mujer, cabeza de familia;
2. técnicos egresados de escuelas agrícolas y 3. calidad de repatriado, en cuanto acredite calidad
y antecedentes de productor rural”.

dida de acción positiva directa en favor de las mujeres rurales solas cabezas de
familia en las legislaciones y programas analizados.
En referencia a la institucionalidad inherente a la distribución de la tierra
pública en nuestros países, cabe señalar que presenta diferencias que provienen de sus procesos históricos y políticos recientes. De los cinco países
del extremo meridional de Sudamérica solo Argentina y Chile no poseen
instituciones nacionales y autárquicas que intervengan en el acceso a las
tierras y la colonización planificada del medio rural. La República Federativa
de Brasil posee el INCRA, la República del Paraguay el INDERT, la República
Oriental del Uruguay el INC.
En el caso argentino existe una recientemente creada Comisión Nacional de
Tierras para el Hábitat Social dependiente de la Jefatura del Gabinete de Ministros y que originariamente dependió del Ministerio de Planificación Federal. Sus activos en tierras públicas son remanentes pertenecientes al Estado
Nacional y se plantea como misión institucional los siguientes puntos: adquisición de tierras ya habitadas, regularización dominial y saneamiento de
títulos y escrituras en colaboración descentralizada con distintas instancias
gubernamentales y profesionales de las provincias y mapeos de situaciones
conflictivas entre otras cuestiones, pero sin circunscribirse al ámbito rural
específicamente. Es una institucionalidad de baja intensidad respecto de las
mencionadas para Brasil, Paraguay y Uruguay.
Cabe señalar que Argentina tuvo un Consejo Agrario Nacional creado por ley
en 1940, que intervino específicamente en la distribución de tierras fiscales
en conjunto con las provincias y en programas de colonización con rasgos
similares a los que hoy ejecuta el INCRA. El CAN fue interrumpido en su accionar por los frecuentes golpes de Estado y por las democracias proscriptivas y, al ser disuelto en 1980 –en la etapa dictatorial–, delegó a las provincias
sus facultades y activos en tierras.
Alguna vez la República Argentina consagró, en la derogada Constitución de
1949, la “Función Social de la propiedad, el Capital y la actividad económica”.
En el artículo 38 se establecía: “La propiedad privada tiene una función social y,
en consecuencia, está sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y utilización del

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campo e intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento
en interés de la comunidad y procurar a cada labriego o familia labriega la
posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva”. Cabe señalar
que la fórmula “función social de la propiedad” se encuentra actualmente en
las constituciones de Bolivia, Chile, Brasil, Nicaragua, Panamá, Paraguay. Guatemala, México, que refieren al beneficio social. La Constitución de Colombia
incluye la frase “el interés privado deberá ceder al interés público o social”.

las formas organizativas, en las prácticas culturales...” (Rico y Dirven 2003:1).

Esta situación institucional es un severo limitante para la aplicación de medidas tendientes a la equidad de género en la propiedad rural en la Argentina.

Uno de los ejemplos lo constituye el caso del patrón consuetudinario de acceso
diferencial basado en orden de género fuertemente asimétrico, que determina inequidades en perjuicio de las mujeres en los sectores protagonistas de
la agricultura “empresarial” de exportación, desigualdades “tradicionales” que
son profundizadas por el proceso de agriculturización desde la década de 1970.

En muchos países del Sur Global, la tierra de dominio estatal y/o uso público
es el más escaso de sus activos y las reales posibilidades de reasignación de
tierras fiscales en escala significativa es escasa. Por definición, los Estados de
países con economías fuertemente agroexportadoras, como la Argentina, son
los que en la actualidad poseen las menores cantidades de tierras disponibles
para redistribuir, ya que su propia dinámica histórica puso el control de la
tierra en manos de particulares desde el inicio de sus modelos de desarrollo.

_cap. 03

En contraposición con estas diferencias, es fácilmente verificable que la mayoría de las investigaciones y estudios impulsados por las agencias internacionales de promoción del desarrollo rural, que utilizan la perspectiva de
género para diagnosticar el acceso diferencial a los recursos productivos en
Latinoamérica, se han enfocado tradicionalmente en el sector del campesinado y de los Pueblos Originarios, y no han producido en la misma magnitud estudios de género en los sectores de la agricultura empresarial de exportación.
El mayor peso del componente aborigen y de campesinado en general en la demografía rural de las regiones andinas y tropicales impone, a los estudios centrados en ellas, una gran dificultad para ser utilizados como base de análisis de conjunto en la estructura de propiedad particular de la Argentina y de otros países
del Mercosur, ya que remiten a sus especificidades geoambientales, de sus sistemas productivos agrarios y por ende de sus políticas comerciales nacionales:
“La realidad de ‘lo rural’ en América latina tiene una característica básica: su
alta heterogeneidad, ya sea en recursos naturales, en la configuración de la estructura productiva, en la conformación y estructura de los sujetos sociales, en

Lamentablemente, la focalización promovida desde lo institucional impidió
que se alentasen investigaciones y acciones programáticas consecuentes con
la perspectiva de género, y que a su vez se integren como objeto de estudio
a las prácticas de sectores agrarios más que significativos por su peso económico y comercial en la Argentina, y en gran parte de los países aledaños.

El peso progresivo y exponencial de este tipo de desarrollo rural en la balanza de pagos argentina, en el marco de la “segunda ola global” [second global
boom] (O’Rourke y Williamson, 1999), donde gradualmente empezó a predominar la agroexportación de oleaginosas, provocó cambios drásticos en los
precios y en las formas de gestión de la tierra y, por ende, determinó, junto con la ausencia de políticas correctivas desde el Estado, las condiciones
de desarrollo económico y promoción social de los sectores subalternos: el
campesinado y los Pueblos Originarios.
Estos sectores integran los estratos rurales medios/altos y se enmarcan en
la tipología farmers, siendo hegemónicos en la estructura agraria argentina (llamados comúnmente “gringos/as”, “chacareros/as”) y también forman
parte significativa de la estructura agraria del Uruguay, del sur de Brasil y de
8
Paraguay y en menor medida están presentes en las de los países asociados del Mercosur lindantes como Bolivia y Chile.

8. En estos primeros años del siglo XXI ingresan en forma progresiva a regiones de Bolivia y Chile los pools
y formas empresariales de la agricultura en general, sobre todo desde la Argentina, con el fin de cultivar
soja, explotando las tierras usualmente bajo arriendo. Así, también hacen lo mismo los farmers del sur
de Brasil hacia zonas tradicionalmente campesinas en Paraguay, actores que han recibido el nombre de
“brasiguayos”, dado su número y extensión de las tierras paraguayas que explotan. Si bien en conjunto la
composición de la estructura agraria y la demografía rural brasileña son sustancialmente diferentes de las
de Argentina, en los estados del sur de Brasil es significativa la existencia del sector tipo farmer caracterizado aquí, aunque sin el peso específico que tiene en el caso argentino. En esta región meridional de la República Federativa de Brasil ya se siente con intensidad el desplazamiento de su tradicional diversificación
productiva a causa del exponencial avance del cultivo de soja del cual es el segundo productor mundial.

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En la literatura ruralista argentina usualmente se utilizaron los términos
“chacareros” “gringos” o “colonos”, pero en este estudio se prefiere el de farmers por connotar mejor el proceso mundial en el cual se enmarcó este poblamiento aluvional de origen principalmente europeo, a lo largo del siglo XIX,
en lugares tan distantes como el litoral pampeano argentino, el medio oeste
estadounidense, el sur de Canadá y Australia, todas ellas grandes llanuras
[great prairies] de gran extensión consideradas “vacías”. Capitales, tecnologías e inmensos contingentes de personas se desplazaron a lo largo y ancho
del escenario atlántico merced a las mejoras tecnológicas en los transportes ultramarinos, para poner millones de hectáreas de tierras en producción
agroganadera destinada principalmente a la exportación, atraídos por las
políticas estatales diseñadas para tales fines (O’Rourke y Williamson, 1999).
Por farmers se entiende aquí a un tipo concreto e histórico de la tipología
socioagraria que cuenta con las siguientes características específicas:

_cap. 03

a. descendientes de la inmigración europea que desde la mitad del siglo XIX
llegaron por millones a las grandes praderas (pampas) de Uruguay, sur de
Brasil, Paraguay y especialmente Argentina;
b. llevan a cabo una producción extensiva e intensiva orientada hacia y por
el mercado exterior;

la diferencia sexual y sobre la cual se edifica el sistema social (Scott, 1986).
Se corresponde análogamente con un modelo económico que determina
posicionamientos diferenciales y desiguales de varones y mujeres en la generación, circulación, distribución y apropiación de los recursos materiales
(por ejemplo, acceso al crédito, a la tecnología, a las maquinarias, a la renta
monetaria generada) y simbólicos (por ejemplo, legislación, paradigmas de
conocimiento científico, discursos religiosos, políticos y jurídicos) construidos por una sociedad determinada, en un sistema productivo situado en un
espacio geográfico y temporal concreto.
La categoría epistemológica “género” contiene una dimensión múltiple:
a. es un enfoque teórico transversal, ya que en toda actividad humana que se
conceptualice participan varones y mujeres;
b. es también un método de análisis, que atraviesa longitudinal y verticalmente
todos los sectores socioeconómicos de las estructuras agrarias y es pertinente su aplicación en cualquier tema que se quiera enfocar desglosadamente,
c. a su vez, es objeto definido de investigación científica, a causa de que cualquier acción o medida tomada, aunque revista características abstractas,
impactará necesariamente en las personas concretas situadas diferencialmente en los planos de la actividad humana.

c. cuentan con capital y tecnología;
d. predomina la gestión empresarial “familiar” en sus unidades productivas,
aunque se contrate trabajo eventual no familiar;
e. son familias rurales tradicionalmente propietarias en su mayoría, pero
que en la actualidad combinan propiedad con arriendo; y
f. se caracterizan por organizar el proceso de trabajo sobre la base de un orden de género patriarcal de origen mediterráneo (Stølen, 2004; Ferro, 2008).
“Orden de género” se considera, en este estudio, al conjunto de normas, tanto consuetudinarias como expresadas legalmente, que instituyen y regulan
ámbitos familiares y públicos. Este orden está sostenido por la relación histórica, primaria y jerárquica de poder entre varones y mujeres, basada sobre

Por todo ello, en esta investigación se considera que la focalización de los
estudios de “género” y ruralidades en los sectores subalternos de la estructura agraria latinoamericana en sentido demasiado amplio, además de su
usual adscripción al tema “pobreza”, no permite captar cómo el orden de
género configura a cada uno de los sectores socioagrarios y cómo influye
en la dinámica integral del sistema. Esa adscripción reduccionista soslaya,
además, el gran potencial explicativo de este “enfoque/método/objeto” respecto de las crisis y tensiones que afectan al modelo de desarrollo agrario
en su conjunto.
Si bien en el campo de estudios agrarios en la Argentina, e incluso en el repertorio discursivo de algunas organizaciones ruralistas, se utiliza la expresión “uso y tenencia de la tierra” o “acceso a la tierra”, en esta investigación

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se prefiere el concepto “propiedad rural”: por tener mayor potencial explicativo al considerarlo inclusivo de dos factores decisivos para el análisis de género: más que la mera propiedad legal la vinculación productiva con la tierra
que se posee tanto a título legal como encuadrable en lo que se denomina
Derechos Posesorios. Esto comprende el arriendo, ya que reviste dos claras
situaciones de vinculación productiva o rentística con la tierra que se posee
en cuanto arrendadoras y arrendatarias.
Es precisamente la vinculación productiva con los predios que se posee lo
que otorga el estatus profesional agrario, principal fuente de visibilidad pública, de reconocimiento estatal y de derechos económicos, de pertenencia
a las membresías gremiales, empresariales y de acceso a la representación
política corporativa del sector.

Cuadro 3. Planos analíticos de factores que inciden en las brechas
de género en la estructura de propiedad
_cap. 03

MACRO

MESO

a. Precios internacionales,
b. Políticas comerciales
internacionales y nacionales,
c. Estructura agraria histórica

a. Legislación,
b. Políticas públicas estatales,
c. Organizaciones civiles
y movimientos sociales

MICRO

a. Prácticas intrafamiliares,
b. Regulaciones comunitarias

3.1 “Rescatando el género de la trampa de la
pobreza”
9

La equiparación conceptual y epistemológica en desigualdades de género y
pobreza propició la ausencia de un análisis de género sistémico e integral
que recorriera la estructura de la Propiedad en su conjunto, e impidió contar
con un potente vector analítico que proveyese información valiosa acerca
9. Véase Jackson (1996).

de las relaciones causales entre desigualdad de género y limitaciones al
desarrollo rural sostenible.
Los distintos sistemas de desarrollo agrario son “modelados” por las políticas comerciales de los Estados de la región, y éstas contribuyen a disminuir o incrementar los impactos diferenciales en varones y mujeres –y
sus interrelaciones– respecto de sus posibilidades de acceso a los distintos
recursos productivos.
En la misión institucional de las principales agencias de promoción al desarrollo por vía de la cooperación multilateral (como FAO y FIDA, entre otras),
se puede constatar que focalizan sus acciones y evaluaciones de “género” en
la temática de “pobreza rural”. Esta focalización fortaleció los perfiles de investigaciones, diagnósticos e intervenciones públicas mediante líneas de financiamiento especial con el objetivo de identificar y evaluar las dificultades
en el “acceso a la tierra” de mujeres rurales de sectores del campesinado y
de los Pueblos Originarios.
Muchas áreas estatales sudamericanas también se beneficiaron de la participación en estudios, proyectos e intervenciones tendientes a revertir situaciones focalizadas de pobreza rural que contaban con “componentes” de género, como un mero agregado en su diseño y planificación, que generalmente
aparecen como el último ítem al final de la enumeración de sus “objetivos”.
10
Lo que Aruna Rao denomina “estrategias de agregar mujeres y revolver”.
El problema que se presenta como consecuencia del predominio de esta
equiparación “género/pobreza rural” no es ético sino metodológico y conceptual, ya que la “pobreza”, como realidad susceptible de cambio, es un factor que incide poco en la dinámica de un orden de género asimétrico situado
temporal y espacialmente. Los escasos pero significativos estudios etnográficos, sociológicos e históricos de las capas farmers medias y altas de la estructura agraria evidencian que también están constituidas por equivalentes
relaciones de género profundamente patriarcales y, por ende, asimétricas
(Stølen, 1991, 1998, 2004).

10. Véase Rao (2006).

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Sin embargo, a la inversa ocurre lo contrario: cualquier medida estatal correctamente planteada desde lo conceptual y aceptablemente dotada de
financiamiento que apunte a la equidad de género tiene impacto directo e
inmediato en la sostenibilidad generacional en el medio rural y en la reduc11
ción de la pobreza en un sistema agrario determinado .
En la intención de producir investigación y diagnósticos útiles para mejorar
el diseño de políticas públicas que tiendan a la equiparación entre las oportunidades de desarrollo humano de varones y mujeres en el sector rural,
se recomienda superar el razonamiento circular y teleológico, tan presente
en los estudios de “género” y ruralidad: el orden de género profundiza la
pobreza e inequidades de acceso a los recursos productivos por parte de las
mujeres rurales pobres, ergo estas desigualdades son producidas o incrementadas por el orden de género vigente.

_cap. 03

El riesgo que implican estas limitaciones conceptuales para la creación de
dispositivos normativos y de políticas públicas “de género” es muy grande,
ya que en general –en el mejor de los casos y de las intenciones– quedan
atrapados en intervenciones excesivamente focalizadas, con débiles financiamientos y escasa atención de la agenda política y pública.
La estrategia del mainstreaming (literalmente: “llevando a la corriente principal”) en la programación pública en su conjunto, desde su gestación política,
diseño, ejecución, evaluación y monitoreo permanente, es lo más reciente
consensuado en el plano internacional y la única que garantiza cambios estructurales y permanentes (García Prince, 2003).
“Se trata de cambiar el curso de la corriente principal de todas las políticas
públicas en lugar de seguir centrándonos únicamente en las hasta ahora
llamadas ‘políticas de igualdad’. De hecho, este término debe ser superado
ya que si hablamos de ‘políticas de igualdad’ o ‘políticas de género’, ¿cómo
debemos llamar al resto?” (Pazos Morán, 2007:14).

11. Hay significativas experiencias en este tema en la Argentina, y recientemente comienzan a ser sistematizadas y publicados sus resultados, como por ejemplo en Quiroga (1990).

La observación sistémica –además de longitudinal y transversal– de la estructura agraria desde la perspectiva de género, focalizando el análisis en
cualquier factor productivo que se seleccione, posee el potencial para explicar las crecientes tensiones estructurales y coyunturales en el sistema
agrario argentino en las últimas décadas. Para ello, es necesario en primer
lugar deconstruir categorías “ciegas al género” [gender blind], poniendo en
evidencia los sesgos androcéntricos en los análisis económico-rurales de
referencia.

3.2 ¿Análisis de género o estudios sobre mujeres
rurales?
Si “género” es una categoría de análisis, también una metodología y a la vez
una forma integral de construir los objetos de conocimiento de la actividad
humana, el enfoque de género es el más potente de los indicadores de las
desigualdades respecto de los desequilibrios económicos, ya que toda actividad humana está protagonizada por varones y mujeres, que interactúan
entre sí en determinadas relaciones de poder justificadas desde la diferencia sexual, que luego se proyectan en su registro discursivo/normativo, que
se proyecta a su vez en la acción planificada. Quienes tienen la potestad de
registrar y la capacidad de actuar en los variados aspectos de la realidad
social también están imbuidos del orden de género enunciado.
Por esto mismo debería ser aprovechado como un indicador privilegiado de
los desequilibrios del desarrollo rural en los países que componen el Mercosur, porque atraviesa longitudinalmente todas las actividades rurales y verticalmente las estructuras sociograrias nacionales, por ello sería estratégico
evitar que quede reducido a ser un añadido temático en el abordaje de los
problemas del desarrollo rural.
Esta dificultad se origina en la insuficiencia de los marcos conceptuales utilizados, que se enfocan en una estrategia de reparación de grupo desaventajado (las mujeres rurales pobres) más que en un eje integral y sistémico que
tiene total injerencia en el equilibrio y perdurabilidad de nuestros modelos
de desarrollo rural.

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Al analizar la producción bibliográfica en la Argentina, clasificada como de
“género y ruralidad”, tanto académica como técnica, en muchos casos se
detectan las siguientes insuficiencias:
a. Temática: es muy exiguo el tratamiento sobre el acceso diferencial por
sexo a la propiedad rural (o, en el sentido reduccionista, “acceso a la tierra”).
En la bibliografía especializada nacional, cuando este tema existe en perspectiva de género es en forma parcial, secundaria o añadida: un subcapítulo
o capítulo donde los datos manejados son escasos.

_cap. 03

b. Conceptual: con el rótulo de “género” se publican y clasifican en realidad
estudios de mujeres rurales, en los que se analizan y describen situaciones
en diversos planos de actividad y las barreras culturales que se oponen a su
pleno desarrollo humano, sin avanzar en el análisis causal que explicaría la
situación subordinada detectada. Fundamentalmente, no se perciben e interrelacionan los factores causales que evidenciarían cómo el orden de género
jerárquico y asimétrico configura la totalidad y la dinámica de un sistema
agrario y es responsable de las tensiones en su sostenibilidad económica,
social, ambiental y política.
c. Metodológica: Predominan los enfoques esencialistas y las metodologías
cualitativas que le restan contundencia en sus hallazgos y conclusiones. La
mixtura metodológica con técnicas cuantitativas aportaría a estos trabajos una
mayor comunicabilidad científica, mejor utilidad para el posterior diseño de
programas estatales y eficacia argumental en el plano de la discusión pública.
Otro de los sesgos habituales en los estudios nacionales y regionales de
“género y tierras” es su carácter estático: son “fotografías” de una situación fáctica coexistente a su análisis, sin que den cuenta de las dinámicas
diacrónicas de los factores macroeconómicos que propician que colectivos
específicos –varones de determinados estratos agrarios– obtengan oportunidades diferenciales para el acceso, uso y control de los recursos productivos. Tampoco permiten inferir las prospectivas tan necesarias a la hora de
elaborar medidas de monitoreo permanente de los impactos de los cambios
macroeconómicos y de la eficacia de los programas públicos tendientes a
cerrar las brechas antes mencionadas.

3.3 El rol de las políticas comerciales
El comercio mundial de agroalimentos y de recursos energéticos no renovables, bienes estratégicos que caracterizarán seguramente la impronta
comercial del siglo XXI, está periódicamente sacudido por crisis y vaivenes
impredecibles a la luz de la falta de planes de contingencias de los países
del Norte Global para prevenir y amortiguar los cíclicos y crecientes colapsos del sistema financiero mundial.
En la etapa actual, se impondría la necesidad de rediseñar la producción,
comercialización y distribución de alimentos en un mundo con el mayor
porcentual de hambre de toda su historia, paradójicamente en el momento
de su mayor producción gracias a las innovaciones tecnológicas. Algunas
alternativas, en tímido desarrollo, comienzan a ser tenidas en cuenta en los
distintos planos de decisión.
El Bicentenario en la mayor parte de los países de la región puede constituirse en la bisagra para pensar la necesidad de dar un giro sustantivo en el
diseño del modelo de desarrollo rural en clave de sostenibilidad ambiental,
social, política y económica, así como una renovada estrategia de inserción
en el comercio regional y mundial de agroalimentos.
Las regulaciones impuestas por las instituciones multilaterales del comercio
mundial impactan directamente en países agroexportadores como la Argentina
y en el papel que juegan cada uno de los recursos productivos y sus interrelaciones funcionales (Allaert, 2001; Espino, 2007). La conjunción de las dinámicas
macroeconómicas que adopta el comercio mundial de alimentos con las políticas nacionales tiene decisiva injerencia en los mercados de inmuebles rurales.
Tanto desde un punto de vista “productivista” que se enfoca en la tierra como
un recurso productivo, o desde un enfoque de matriz neoclásica que la considera como uno de los activos implicados en la generación de la renta agraria, y aun considerando aquellos enfoques etnográficos y ecologistas para
los cuales las tierras agrícolas son condición sine qua non de la reproducción
del modo de vida rural y posibilidad de transmisión de cultura por parte de
comunidades campesinas y de Pueblos Originarios, podemos asumir que la
tierra es todas estas cosas y a su vez un tangible patrimonio natural, eco-

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nómico, social y cultural de los Estados. El Mercado como único regulador
de su acceso, uso y control ha demostrado en nuestro país que sólo puede
acentuar las brechas de desigualdad, entre sectores sociales, de género, de
generación y captación de renta agraria, y la insostenibilidad en todas sus
facetas (ambiental, social, económica y política) del modelo de desarrollo
rural que expresa.
La existencia de casi 600.000.000 de hectáreas volcadas a la producción
agraria en nuestro espacio regional, solo contabilizando la superficie cultivada de los Estados Parte, nos convierte en uno de los actores mundiales
con mayor peso en la producción de agroalimentos. De acuerdo al Censo Nacional Agropecuario (INDEC-MECON), la Argentina cuenta con 180.345.568
12
hectáreas de superficie productiva .

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Sin embargo, esa inmensa extensión de superficie agrícola no se reparte
equitativamente. Esto es fácilmente verificable tanto si observamos la estructura de propiedad de la tierra de cada espacio nacional evaluando el
reparto de ésta entre los distintos actores del agro según enfoques teóricos
convencionales, como si consideramos el acceso a la tierra desde la transversalidad que propicia el enfoque de género.
Una de las razones posibles podría encontrarse en la ausencia de este plan13
teo en el mainstream de las políticas comerciales de los Estados Parte. En
esos decisivos ámbitos no se reconocería en forma plena y ejecutiva que las
asimetrías señaladas –tanto las de género como las demás– son verdaderos
obstáculos para la sostenibilidad de modelos de desarrollo rural.
En este tema es relevante mencionar los espacios suprarregionales de integración comercial y política como el Mercosur, que en la actualidad cuenta con instancias deliberativas multinacionales tanto respecto de “tierras”
como de “género” en el marco de la Reunión Especializada de Agricultura
Familiar (REAF). La creación de estos ámbitos es el corolario de un proceso

12. A continuación brindamos datos de referencia para comparar la superficie productiva de la Argentina.
Brasil: Censo Agrario de 2006: 354.865.534 ha. (IBGE-MDA); Paraguay: Censo Agropecuario Nacional 2008:
32.527.075ha; Uruguay: Censo General Agropecuario 2000 (DIEA-MGAP), 16,4 millones de ha.
13. Significado aproximado “corriente principal”. Este concepto es muy utilizado en los estudios de género
en el plano internacional

de Resoluciones Mercosur que legitimó temáticas y, consecuentemente, recomendó acciones a sus países miembros.
Los Estados responden de diversas formas a los estímulos provenientes del
comercio internacional, y el tipo de respuestas dadas –medidas económicas,
fiscales y legislación– configurarán las condiciones de acceso de varones y
mujeres pertenecientes a cada estrato agrario tanto al recurso/factor productivo/patrimonio natural que llamamos tierra, como al capital, a la tecnología,
al trabajo remunerado, al crédito y a muchos otros ítems relacionados. Los
efectos de las intervenciones estatales pueden registrarse tanto en aquello
en lo que se actúa a través de las políticas públicas como en sus omisiones.
En 1991 el Grupo Mercado Común creó las Reuniones Especializadas con
el fin de analizar políticas en común respecto de temas que necesitaran el
concurso deliberativo de instancias gubernamentales y de organizaciones
sociales. Así, entre otras, en 1998 se creó, por Resolución 20/1998, la Reunión Especializada de la Mujer. La Resolución 83/2000 instó a los Estados
Parte a la integración de bancos de datos y armonización metodológica de
indicadores estadísticos sobre la situación de la mujer, y, en el mismo año,
por Resolución 84/2000, resolvió la incorporación de la perspectiva de género en el ámbito resolutivo y deliberativo del Mercosur.
Lamentablemente no hay un mecanismo sistemático que vincule el aporte
académico a estos espacios y esa puede ser la razón de la persistencia en
el error de homologar el concepto “género” a temas de “mujer/es” también
en este importante espacio, como se desprende de la misma utilización del
lenguaje normativo de sus Resoluciones y de la observación directa en sus
Reuniones Especializadas pertinentes.
Esta homologación refleja la ambigüedad teórica y conceptual con que es
utilizado este concepto en la literatura especializada y en el diseño de las
intervenciones públicas.
Las políticas agropecuarias en Argentina son expresadas de manera “neutral”
a las desigualdades de género, lo que en la práctica acrecienta las brechas, ya
que medidas neutrales sobre escenarios desiguales refuerzan las asimetrías.

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_ p á g . /

“El análisis de género convierte al análisis histórico en central a través del cuestionamiento de los conceptos y las categorías de análisis que se utilizan como
neutros pero que están lejos de serlo, ya que han sido contaminados por la división de género que ordenaba la sociedad y la economía en el momento en que
estos conceptos aparecen y se consolidan como científicos” (Gálvez 2004:1).

_cap. 03

�4 7

capítulo 04

BRECHAS
DE GÉNERO
EN LA ESTRUCTURA
DE PROPIEDAD
RURAL

_ p á g . /

04

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Brechas de género en la estructura de propiedad
rural
El hito fundacional de la actual estructura de propiedad de la tierra en la
Argentina se dio poco después de concluidas las guerras de independencia,
cuando fuerzas militares criollas desplazaron en primer lugar a las comunidades originarias de la campaña bonaerense y como resultante grandes
fundos se repartieron entre civiles y militares (Barsky y Gelman: 2005).
A lo largo del siglo XIX se expulsó a las comunidades originarias de los inmensos territorios de la zona sur pampeana y se expandió la frontera agrícola desde el litoral pampeano hacia el norte. A estos procesos se los llamó
eufemísticamente “Campañas del Desierto”. El latifundio de origen criollo
patricio y el “capitalismo agrario gringo” coexistieron, y lo siguen haciendo;
los primeros volcándose sobre todo a la ganadería y los segundos preferencialmente a la agricultura exportable, aunque los esquemas mixtos eran
más habituales que en la actualidad.
La estructura mayoritariamente bipolar del mundo rural andino y tropical
–campesinos y terratenientes– no se aplica en amplias regiones de la Argentina, ya que durante el siglo XIX –posteriormente al desplazamiento por
la vía violenta de las comunidades nativas preexistentes en los territorios de
la incipiente república– se produjo una gigantesca distribución de la tierra
“estatal” a particulares extranjeros: ciudadanos de países europeos como se
mencionara anteriormente. Fue la más grande y violenta estatización y pos14
terior extranjerización de la tierra que se haya dado en la historia argentina
y quizá, por su extensión y volumen implicado, sea también el proceso más
significativo de Sudamérica.

_cap. 04
BRECHAS DE GÉNERO
EN LA ESTRUCTURA
DE PROPIEDAD RURAL

Por su magnitud, este proceso marcó profundas diferencias en la estructura

14. En el seminario “Equidad de género en la agricultura familiar”, en el marco de la IX Reunión Especializada en Agricultura Familiar (REAF) del MERCOSUR, una representante de pueblos originarios contradijo
esta periodización a la autora de esta consultoría, ya que para su comunidad el hito iniciador de este proceso era más antiguo: la conquista y colonización por parte de la Corona española en el siglo XVI en estos
espacios fue el “primer” proceso de extranjerización de la tierra por vía violenta, lo que muestra a las claras
que incluso la periodización de los procesos históricos está condicionada por las relaciones de fuerzas de
los actores de dichos procesos y de quienes los relatan.

�5 1
_ p á g . /

agraria argentina (y también en parte significativa del territorio de los países
miembro fundadores del Mercosur) en relación con otras realidades rurales
latinoamericanas.
La actual estructura de propiedad de la tierra se mantiene casi invariable
desde su nacimiento en la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue propiciada por el incipiente Estado mediante una planificación de su uso, para
expandir drásticamente el área sembrada con cultivos exportables, incorporándose al dinámico mercado mundial decimonónico desde un esquema
agroexportador, en el marco del first global boom.
Esto dio lugar a un significativo fraccionamiento y reparto de las tierras por
iniciativa estatal a los inmigrantes de origen europeo, en principio en la zona
litoral pampeana, la más dotada geoambientalmente para la agricultura de
clima templado y la ganadería:

_cap. 04

“Inicialmente los colonos recibieron 34 hectáreas, que debían ser adjudicadas en función de constituir una unidad de producción familiar (cinco miembros adultos), pero estas condiciones se fueron flexibilizando en la medida
en que el desarrollo de los cultivos extensivos demostró como insuficiente
el tamaño de las explotaciones diseñadas originalmente en función de un
modelo de granja […] y este modelo se vio desplazado por una producción
agrícola altamente especializada con destino a la fuerte demanda internacional…” (Barsky y Gelman, 2005:168).
La raíz de este proceso vincula íntimamente al Estado con el mercado de
tierras, ya que históricamente en la Argentina el Estado ha constituido al
mercado en las dos ediciones de sus modelos agroexportadores. Desde sus
inicios, el primer modelo se basó sobre una instituyente mercantilización
del factor productivo tierra y, merced al impulso de las políticas colonizadoras estatales, rápidamente se “privatizaron”, traspasando estas funciones a
empresas privadas generalmente extranjeras, como la compañía suiza Beck
&amp; Herzog, por citar una de las más emblemáticas en la participación de colonias agrícolas en la región pampeana en esa etapa. En regiones como el
NOA las compañías privadas de colonización no fueron tan gravitantes, ya
que la distribución de tierras fiscales tuvo mayor relevancia en los posteriores períodos de vigencia de las instituciones públicas reguladoras como el

CAN y sus herramientas de financiamiento los bancos Hipotecario y Nación.
Tanto la privatización como la extranjerización del control de las tierras públicas son factores estructurales y constituyentes de los modelos agroexportadores en la Argentina en sus dos ediciones.
Ya en la década de los 40 del siglo XX podemos situar el mayor impulso a
los planes de distribución de tierras fiscales, esta vez a ciudadanos nativos.
Un hito fue la creación del Consejo Agrario Nacional en 1940 por ley nacional Nº 12.636 –llamada “de colonización”–, organismo que a pesar de las
demoras en su puesta en funcionamiento tuvo gran injerencia en este tema.
De esta forma, “…la activa política de tierras, tanto de colonización como de
conversión de arrendatarios y aparceros en propietarios, tuvo su período de
15
auge entre los años 1943 y 1948” (León y Rossi, 2003:6) . Por ejemplo en la
provincia de Tucumán en la década del 40 del siglo XX la intensa tarea de
colonización se basó en la entrega de lotes de entre 25 y 40 ha., en su mayoría donde también estuvieron presentes las mujeres como adjudicatarias
aunque en porcentajes minoritarios respecto a los varones.
Desde la segunda mitad del siglo XX, las periódicas distribuciones de tierras
fueron decreciendo en importancia y asiduidad. Los programas más recientes tienen más que ver con titulaciones de tierras “ocupadas” por comunidades campesinas –“regularizaciones dominiales”– o con la entrega de títulos
individuales y comunitarios sobre la tierra en carácter de “reparaciones históricas” (como es su denominación más reciente) a comunidades originarias, que con redistribución generalizada de las tierras fiscales disponibles.
En los 90, y por influencia de las recomendaciones de las conferencias mundiales y los pactos internacionales tendientes a equiparar las oportunidades
de varones y mujeres respecto del goce de derechos económicos, en la legislación de muchos países latinoamericanos se incorporaron cláusulas que
explícitamente aluden al derecho de estas últimas a ser beneficiarias de los
procesos estatales de distribución y titulación de tierras:

15. Siguiendo a estos autores, la actividad distributiva oficial entra en un “profundo letargo” hasta que
se reactiva en menor medida hacia el período 1966-69 y mencionan un repunte significativo hacia 1974.

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“Cuando los gobiernos neoliberales de Latinoamérica comenzaron a redactar nuevamente sus códigos agrarios en los años noventa, muchos de éstos
acabando oficialmente sus reformas agrarias, se estableció una serie de
componentes básicos para asegurarse que los nuevos códigos garantizaran
por lo menos los derechos formales de la mujer sobre la tierra” (Deere y
León 2001a:114).
En sentido contrario en Argentina la Reforma Constitucional de 1994, si bien
consagró con rango constitucional las cartas internacionales que protegen
los derechos de las mujeres, como la CEDAW, y a su vez se reconoce en el
16
inciso 17 del artículo 75 a las comunidades originarias , al mismo tiempo
se legitimó la quita de potestades nacionales sobre el patrimonio natural del
país, cuando en el último párrafo del artículo 124 instituye que “corresponde
a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes
en su territorio”.

_cap. 04

Este párrafo implica que el Estado Nacional no puede fijar una política común de aplicación en todo el territorio argentino respecto de su patrimonio
natural en general, al no poder fijar políticas ambientales comunes, ni en
particular con respecto a la distribución de tierras fiscales, junto con otras
cuestiones que hoy son debatidas legislativamente, como la protección de
los recursos hídricos, de los glaciares y la regulación de la minería. Estas
importantes cuestiones quedan atrapadas en la lógica neoliberal que las
considera meros “recursos” subalternizados a los sectores concentrados de
la economía y de la producción agraria. Del mismo modo, la resolución de los
conflictos sobrevinientes entre hábitat humano, explotaciones económicas y
ambiente están supeditados a 23 instancias provinciales y a las relaciones
de fuerza predominantes en cada una.
La dispersión normativa obstaculiza enormemente la implementación de políticas de equidad de género que logren un impacto significativo en la democratización del acceso a las tierras. No se conocen leyes provinciales que contengan medidas de equiparación de género en sus políticas de colonización.

16. “(...) la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la
entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos”.

En la Argentina actual los programas de redistribución de la tierra por vía
estatal en las provincias son muy exiguos, considerando el volumen total de
la tierra pública disponible en el país y su movilidad transaccional mercantil,
por lo que su impacto cuantitativo en la estructura agraria es muy limitado.
En la actualidad, en aquellas zonas de colonización más tardía como el
noreste argentino (en especial en las provincias de Formosa y Chaco) y la
emblemática provincia Santiago del Estero en el NOA, hay una presencia reconocible de campesinado, principalmente por ocupación de tierras fiscales
desde mediados del siglo XX e incluso de aquellos con títulos de propiedad,
que conviven actualmente en conflictividad creciente con la expansión “extrapampeana” del cultivo de la soja de la mano de los pools de siembra.
Otra modalidad de tenencia compartida de la tierra muy frecuente en el NOA
es el campo comunero. El campo comunero consiste en una forma de “tenencia de la tierra compartida haciendo uso común de campos para pastoreo, obtención de leña, recolección de algarroba, etc. Y, aunque los individuos
usufructúan sólo una porción –pequeñas parcelas–, se reconocen con derechos sobre el total de estos inmuebles indivisos” (Zubrzycki: 2002).
Son considerados habitualmente en la literatura especializada como la continuidad histórica de la merced indivisa de tierras concedidas por la Corona
española en la época de colonización de estos territorios. Por definición todas las tierras “descubiertas” y conquistadas eran del rey, quien podía conceder la “merced”, es decir, autorizar el usufructo de ellas a los súbditos que
lo solicitaren y que reuniesen las debidas circunstancias como para ameri17
tar ese acto público. Por ejemplo en algunas ocasiones las mercedes se
otorgaban como retribución a servicios, recompensas o simplemente con18
cesión de privilegios por portación de rango .

17. Como ejemplos, la merced real de 1688 concedida a Don Juan de Gregorio Bazán de Pedraza “constituyendo una de las mercedes más grandes de las concedidas en la época”, tanto como que abarcaba el
actual departamento de Tinogasta y “en 1733 se crea el mayorazgo de Fiambalá, por el que se le conceden
las tierras del valle de Abaucán (mercedes) y las poblaciones originarias (encomiendas) a su primer ocupante español, Diego Carrizo de Frites” (Machado Aráoz, 2007:51).
18. Es interesante constatar como en muchos casos en provincias de todas las regiones agroecológicas
del país este carácter prebendario de origen monárquico-colonial se intensifica con posterioridad a las
sangrientas “Campañas del Desierto” antes mencionadas, persistiendo hasta la etapa neoliberal concluida
hace menos de diez años.

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“Estos campos tienen su antecedente en las mercedes de tierra otorgadas
por la corona durante la época colonial; a través del tiempo se fueron vendiendo, heredando y donando derechos y acciones de uso sobre los mismos,
dando lugar a una compleja situación jurídica respecto a la propiedad” (Zubrzycki: 2002).
Analizando las compraventas de derechos y acciones de derechos sobre campos comuneros en Catamarca, podemos ver que, aunque sea una práctica basada en un derecho consuetudinario, se aplicaron criterios de herencia igualitaria,
ya que un número significativo de mujeres rurales son vendedoras, frecuentemente campesinas, y en menor medida compradoras de esos derechos.

_cap. 04

Si bien no hay que confundir el uso compartido de tierras que expresa la pervivencia del campo comunero (situación sobre la que hay legislación nacional en la República del Paraguay, por ejemplo) con la propiedad colectiva de
la tierra que se reconoce a los Pueblos Originarios de Argentina, cabe preguntarse si la equidad de género en la propiedad rural es posible en el marco de los derechos individuales de propiedad sobre los que se basa nuestro
orden jurídico, o si como se plantea aquí la mera propiedad legal de la tierra
no revierte la expulsión selectiva de las mujeres como decisoras, gestoras o
cogestoras de la producción agraria y de las rentas obtenidas gracias a ella.
Según el Censo Nacional Agropecuario 2002, en la Argentina existen
169.463.453 hectáreas bajo control de “particulares”, 3.814.446 hectáreas
“fiscales” –es decir, de propiedad estatal– y 1.530.664 hectáreas sin determinar (por existir litigios pendientes y otras variadas situaciones) si son privadas o públicas.

Gráfico 1. Distribución de la propiedad de la tierra en la Argentina
Tierras privadas
96.94% - 169.463.453 has.
Tierras públicas
2.18% - 3.814.446 has.
Sin determinar
0.88% - 1.530.664 has.
Total
100% - 174.808.563 has.

Fuente: Elaborado en base a datos publicados en CNA, 2002. INDEC-MECON.
Nota: El ítem “tierras públicas o fiscales” comprende también los parques nacionales y
reservas naturales, por lo que su disponibilidad para distribución a particulares es mucho
más exigua aun.

Es fácilmente observable que en la Argentina el mayor volumen de tierras se encuentra en posesión de particulares. Tal como se analizara anteriormente, el acceso de varones y mujeres a la tierra en la Argentina y en gran parte de América
latina (Deere, 2002) está canalizado en gran medida por la herencia intrafamiliar.
Tanto desde el período de emergencia y consolidación del primer modelo
agroexportador de commodities (desde la segunda mitad del siglo XIX) como
en su actual relanzamiento desde la década de los 70 del siglo XX, la transmisión y movilidad de la propiedad rural en la Argentina se puede analizar
desde las siguientes variables:

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1º Herencia
2º Mercado
19
3º Estado
A continuación se analizarán las dinámicas históricas e interrelaciones funcionales de cada uno de estos grandes sectores de acceso a la propiedad rural.

4.1 Herencia y prácticas familiares
La herencia es la forma de distribución de la tierra más extendida en volumen y perdurable en el tiempo y, a su vez, es el indicador más importante, si
bien no el único, con que contamos para determinar los mecanismos intrafamiliares que actúan en el acceso, uso y control diferencial entre varones y
mujeres de la propiedad legal de la tierra. En este estudio se han marcado
reiteradamente las diferencias en la estructura agraria y de la propiedad del
caso argentino y de amplias regiones de algunos países limítrofes en comparación con las demás regiones latinoamericanas.

_cap. 04

También se evidencian similitudes y factores en común: por ejemplo, las
20
disposiciones legales que regulan la herencia surgidas del Derecho Colonial español y que fueron legitimadas en la mayoría de las Constituciones
liberales de América latina, posteriores a sus procesos independentistas, a
lo largo del siglo XIX.
“En la época de la colonia en Hispanoamérica, bajo el régimen matrimonial
de participación en las ganancias (que era el único régimen que se reconocía), la mitad de la propiedad común de la pareja la conservaba el cónyuge
sobreviviente. Por consiguiente, el patrimonio de cada cónyuge estaba constituido por la mitad de la propiedad común más cualquier propiedad que se

19. El orden expuesto aquí hace a la visualización de los ámbitos de traspaso de titularidad de las tierras de
mayor a menor medida, en términos de cantidades y volúmenes. En orden conceptual, es el Estado quien
fija las normas jurídico-legislativas que potencian o restringen la acción de los mercados de tierras o de
inmuebles rurales en este caso.
20. “La característica de la herencia bilateral es cuando ambos padres heredan a sus hijos de ambos sexos;
supone entonces que las mujeres poseen y heredan propiedad que pueden transmitir a sus hijos” (Deere
y León, 2002:16).

poseyera individualmente y que se hubiera adquirido antes del matrimonio
o por herencia después del mismo” (Deere y León, 2002:16).
Según esta normativa podríamos inferir que el reparto de la tierra sería más
equitativo entre varones y mujeres, a diferencia de las normativas testamentarias propias del sistema hereditario anglosajón.
Sumado a esto, en nuestro caso, la normativa prescribe que los bienes muebles o inmuebles adquiridos en bienes gananciales son de común propiedad,
por lo que en el caso de fallecimiento del marido, la cónyuge supérstite conserva su parte ganancial del patrimonio familiar: “hereda” el 50 por ciento y
21
los hijos e hijas el otro 50 por ciento repartido en partes iguales .
“En la tradición legal luso-hispana, las mujeres siempre han conservado el
derecho de poseer, heredar y legar propiedad y, bajo el régimen matrimonial
principal preestablecido en la mayoría de los países, la propiedad heredada
nunca deja de ser propiedad individual; sin embargo, la propiedad que se adquirió de manera conjunta durante el matrimonio (a excepción de las herencias) era considerada propiedad común, que se dividiría entre los cónyuges
cuando se disolviera el matrimonio” (Ídem, pág. 20).
Contrastando esta normativa de corte netamente igualitarista en lo que atañe a la sucesión –entre cónyuge supérstite y entre herederos/as–, se puede
constatar fácilmente que las consecuencias de la aplicación varias veces centenaria de esta normativa no es coherente con el proceso de concentración
de la tierra por vía masculina tan evidente en el escenario rural argentino,
independientemente de los diferentes estratos socioagrarios que se analicen.
En una familia nuclear tipo, cónyuges y dos o tres hijos/as, usualmente hay

21. En el Código Civil argentino, precisamente en el artículo 3.593, se reserva un quinto de la masa de
bienes que posea una persona para testar, y cuatro quintos para herederos forzosos. Si la persona fallece
sin testar ese quinto se distribuye entre herederos forzosos, cónyuge supérstite 50 por ciento e hijos e hijas
el otro 50 por ciento en partes iguales.

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dos categorías de herederas: esposa e hijas al igual que las categorías de
herederos (esposo e hijos). La mayor longevidad de las mujeres hace más
frecuente la existencia de viudas herederas que el caso inverso.

22

A continuación se analizarán patrones de desvinculación productiva selectiva en sectores medios/altos que conculcan las normas igualitarias de la
herencia, en relación con los ciclos positivos de rentabilidad.

Conviniendo sin lugar a duda que no es la legislación en materia de herencia
la causante de desigualdad, se pondrá el enfoque entonces en la forma que
asumen las prácticas familiares de uso y control de la tierra heredada.

Cuadro 4. Patrón de desvinculación productiva selectiva por sexo
en farmers
Hijos:

Los estudios etnográficos en familias farmers en las décadas de los 70 y
80 (Archetti y Stølen, 1978; Archetti, 1984) pertenecientes por definición
al ámbito de la agricultura familiar capitalizada (en adelante AFC), en el
norte de la provincia de Santa Fe, ratifican que las brechas entre la legislación igualitaria y prácticas de género excluyentes tienen permanencia
en el tiempo:

_cap. 04

“In spite of the fact that the ideology of the farmers and the Argentinian law predicted partible and equal inheritance, this wasn’t the normal praxis. The women
are systematically excluded when land is distributed. An appropriate marriage
to a person with land and economic asset is an important goal in order to avoid
23
pressure on internal resources” (Archetti, 1984:268).
La práctica de la sucesión controlada por vía intergeneracional masculina
en la conducción y jefatura de la Explotación Agropecuaria (EAP) expulsa
selectivamente a las herederas con mecanismos indirectos pero no por eso
menos eficaces.

22. “El régimen marital legal en la mayoría de los países de América latina es la ‘participación en los gananciales’, régimen en el cual cualquier bien adquirido por la pareja durante el matrimonio con los salarios,
rentas, ganancias, etc., constituye la propiedad común de la pareja. Bajo el régimen de los gananciales
los bienes que son adquiridos antes del matrimonio o heredados después del matrimonio constituyen la
propiedad individual de cada cónyuge. No tener en cuenta la propiedad compartida, como en la encuesta
referida de Brasil, probablemente subestima el grado de propiedad de la mujer a la tierra” (Deere y León,
2005b:68). Las principales excepciones en América latina son Costa Rica, Honduras y Nicaragua, donde
el régimen marital legal es la separación de bienes, y El Salvador, donde es la comunidad absoluta en la
cual los bienes adquiridos antes del matrimonio o heredados después del matrimonio entran a los bienes
comunes.
23. [A pesar del hecho de que la ley argentina prevé la herencia partible e igualitaria, esta no era la práctica normal. Las mujeres son sistemáticamente excluidas cuando la tierra se distribuye. Un adecuado
matrimonio con una persona con tierra y activo económico es un objetivo importante, con el fin de evitar la
presión sobre los recursos internos.] Traducción de la autora.

• Sobre uno se practica la sucesión controlada masculina de la jefatura de
conducción y titularidad de la EAP familiar.
• Los no “titulares” se emplean en otros predios en el medio rural y/o se
profesionalizan educativamente para acompañar la gestión del padre o del
hermano titular (generalmente el mayor) y/o instalan emprendimientos comerciales relacionados en los pueblos semirrurales cercanos

Hijas:

• Emigran de la EAP por casamiento: (viri/patrilocalidad).
• Emigran de la EAP a estudiar, emplearse en el sector servicios (públicos y
privados) y/o instalan pequeños negocios no relacionados con la actividad
agraria, tanto en los pueblos cercanos como en las ciudades, etc.
• Usualmente alguna hija se queda en la EAP para hacerse cargo de los
familiares dependientes y atender a todo el grupo familiar en caso de ausencia, enfermedad o fallecimiento de la madre/esposa o en colaboración
con esta.
• En algunos casos los esposos de las hijas casadas se suman al condominio
familiar conducido usualmente por los varones adultos de la familia extendida en el sector farmer.

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Las prácticas familiares cotidianas, especialmente en el ámbito de la agricultura empresarial de exportación, que en nombre de la “maximización de
utilidades” conculcan de hecho el igualitarismo hereditario previsto en el
Derecho Sucesorio de origen español, muestran dramáticamente los límites
del funcionamiento de un sistema legal igualitario yuxtapuesto con un orden
de género intra y extrafamiliar inequitativo.

lugar en el que pueden observarse con mayor nitidez las jerarquías de género y su impacto económico directo. Es necesario iniciar estudios en el sector
privado-mercantil que respondan a los siguientes interrogantes iniciales:

La consecuencia más inmediata de este orden desigual es la incidencia preferencialmente masculina e individual de la “titularidad” de la EAP, aun más
importante que la mera titularidad legal sobre la tierra, y que se constituye
en la figura otorgadora de estatus profesional.

• ¿Qué rango de extensiones venden unas y otros?

• ¿Qué porcentuales de compradoras y compradores / vendedores y vendedoras de tierra existen actualmente?

Y más decisivo aun
• ¿Qué extensiones de tierras compran unos y otras?

_cap. 04

Por “estatus profesional agrario” se entiende aquí el reconocimiento público de las capacidades de gestión y organización de los medios de producción que detentan las personas que desarrollan una actividad agraria. En
el escenario de investigación de este trabajo, el reconocimiento del estatus
profesional agrario implica el acceso a la membresía en cooperativas, a la
representación corporativa y gremial, a ser beneficiario de la capacitación
tecnológica, a poder tener acceso al crédito, a poder opinar y a tener la capacidad de exigir que se consideren sus intereses en las políticas agropecuarias estatales. Tal reconocimiento es otorgador de derechos económicos,
políticos, sociales y culturales y es institucionalizado por la acción estatal,
tanto a efectos administrativos generales y específicos, como así también a
los efectos fiscales y censales. La acción estatal tiene la potestad de otorgar
o quitar legitimidad a cualquier atributo detentado por las personas, a través
del reconocimiento de una actividad, ocupación o profesión.
Los sesgos de género contribuyen a legitimar la concentración masculina
en la obtención y reconocimiento público del estatus profesional agrario e
impacta directamente en el posicionamiento diferencial por sexo en el acceso, uso y control de los factores productivos, entre ellos la propiedad rural.

4.2 Actores y actoras en el mercado
Es el mercado el ámbito donde se producen los mayores intercambios regulares, mediante la compraventa de la propiedad legal de la tierra, y es el

Hay que evaluar los impactos en perspectiva de género de la extensión del
arriendo, consecuencia intrínseca al proceso de agriculturización, como situación que complejiza aun más las exiguas herramientas conceptuales con
que contamos para analizar las diversas formas de uso de la tierra, que a
su vez relativizan la importancia de su mera tenencia legal para convertirse,
tanto varones como mujeres, en actores y actoras de pleno derecho y reconocimiento en la producción rural.
La extensión del arriendo en gran escala, como correlato de la agriculturización en las últimas décadas –y que se potenció en la década del 80–, da
forma a un tipo de explotación muy usual en el litoral pampeano: el “modelo
combinado”. Es decir, la coexistencia entre la pequeña propiedad familiar y
mayores extensiones de tierras explotadas bajo la forma de arriendo (usual
entre familias que residen en el medio rural); incluso existen familias y empresas que explotan tierras sin poseerlas en absoluto. Este dato podría dar
lugar a un fenómeno creciente de “explotaciones sin tierra” (Pedrero, 1998).
Esta modalidad propia del litoral pampeano está desbordándose a otras regiones agroecológicas y tiene profundo impacto en la organización familiar y
no familiar del trabajo rural. El arrendamiento es una modalidad gestionada
tanto por integrantes de familias rurales como por fideicomisos constituidos
ad hoc. Es el tipo de gestión de la tierra que caracteriza a los pools de siembra y marca una tendencia a la “desfamiliarización” de la gestión productiva
o, al menos, a una coexistencia sin visos de finalizar, con las formas más

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24

tradicionales de la agricultura familiar capitalizada y no capitalizada .
A este respecto surgen interrogantes como:
		
• ¿Qué impacto diferencial tiene este proceso en la situación de varones
y mujeres respecto del acceso, uso y control del factor productivo tierra?
• ¿Se cuenta con datos desagregados por sexo de arrendadores/as y
arrendatarios/as?
Es vital conocer también cómo acceden varones y mujeres al crédito, tanto
de la banca privada como pública, variable fundamental de la rentabilidad
de la agricultura empresarial de exportación de las últimas décadas, incluso de mayor peso que la tenencia legal de la tierra en estos sectores y
procesos antes analizados.

_cap. 04

De igual manera, son la herencia y el mercado de inmuebles rurales los
canales tradicionales de acceso a la tierra predominantes en los sectores
medios y altos de la estructura agraria. Las políticas distributivas estatales
son los canales predominantes de acceso a la tierra para los sectores subalternos –campesinado y comunidades originarias–; en el caso de acceso al
crédito se produce una compartimentación por estratos sociales análoga.
Puede observarse, por ejemplo, que los primeros acceden a los créditos
para diversos fines a través de la banca, tanto pública como privada, y los
últimos por intermedio de los diversos programas de apoyo productivo que
ofrece el Estado nacional y algunos estados provinciales, oferta caracterizada por montos exiguos y escasa regularidad.
Atravesando vertical y horizontalmente la segmentación por sectores so-

24. Es tan típica esta modalidad en la región estudiada que la superficie cultivada bajo arriendo puede
multiplicar muchas veces la extensión de propiedad familiar, constituyendo ambas –o el conjunto de varias
parcelas bajo arriendo– una sola explotación. El Censo Nacional Agropecuario 2002 dice respecto del CNA
1988: “Para el total del país se observa una disminución de la cantidad de hectáreas explotadas por sus
propietarios (8,4 millones de ha), y un crecimiento de la superficie explotada bajo distintos tipos de contratos (aparcería y contrato accidental) y un muy leve aumento de la tierra ocupada con o sin permiso” (Dirección de Economía Agraria, SAGPyA. Leído en 2008 en www.indec.mecon.gov.ar. La negrita es original).

cioagrarios señalada, se encuentra intrínsecamente entrelazada la segmentación de género.
Un simple mapeo por sexo de los créditos promocionales privados y públicos de instituciones nacionales y provinciales nos muestra una brecha
de género más acentuada que la de la propiedad legal de la tierra por las
razones antes expuestas.

4.3 Tierras fiscales
Como ya se indicara, la propiedad legal de la tierra en la estructura agraria
argentina está abrumadoramente en manos de particulares; por lo tanto, el
papel que pueden jugar los programas de regularizaciones dominiales de
ocupaciones permanentes, llamados titulaciones, o incluso de redistribuciones a través de nuevas colonizaciones planificadas (la mayoría de ellas
25
en regiones tales como el NEA y el NOA ) , es exiguo en términos cuantitativos aunque muy significativo en el nivel ético y de reproducción de la
ruralidad como modo de vida y cultura de amplios colectivos socioagrarios.
En el caso de las comunidades originarias con presencia importante tam26
bién en la Patagonia , las tierras son entregadas en concepto de “reparaciones históricas” y en algunos casos por razones culturales son solicitadas en carácter comunitario por las mismas comunidades originarias.
Por ejemplo, la ley Nº 11.078 de la provincia de Santa Fe estipula en su
artículo 15: “La adjudicación de tierras en propiedad se realizará cuando
existan tierras fiscales, de manera gratuita, en forma comunitaria o individual según el interés de cada grupo o comunidad”. De igual manera la ley
salteña Nº 6.373/86 estipula en su artículo 15 que: “La entrega en propiedad de los inmuebles se efectuará en forma individual o comunitaria de

25. Esos territorios, por ser menos atractivos ecológicamente para la agroganadería de exportación, fueron
tardíamente incorporados al modelo agroexportador, a partir de la expansión definitiva de las fronteras
interiores, proceso histórico que comenzó a clausurarse recién en la segunda mitad del siglo XX.
26. La Patagonia es la región donde se encuentra el mayor volumen de tierras fiscales, seguida por las
regiones de NEA, NOA, y en los últimos lugares por Cuyo y la Región Pampeana (Slutzky, 2008).

�6 5
_ p á g . /

acuerdo a la libre determinación de sus integrantes y en las dimensiones
que económica y socialmente sean convenientes; para ambos casos la entrega se realizará a título gratuito” y, en consonancia, el artículo 16 dice que
“la propiedad comunitaria se establecerá en algunas de las distintas formas
societarias que admite la ley, pudiendo los interesados elegir la más conveniente a sus objetivos”.
Si bien la literatura especializada en la Argentina ha tomado hace muy poco
tiempo como objeto de sus investigaciones, desde el enfoque de género, a
27
las comunidades originarias del país , en el nivel latinoamericano existe ya
una significativa bibliografía. En lo que respecta a la brecha de género en la
propiedad rural comunitaria, ya se exploraron en las comunidades andinas
28
las supuestas “tensiones” entre derechos colectivos/comunitarios a la tierra y los derechos individuales de varones y mujeres.

_cap. 04

Para un análisis de género en los casos de las propiedades comunitarias
originarias de inmuebles rurales, el foco de análisis debe estar puesto en las
características de la participación por sexo en las instituciones comunitarias
que regulan las decisiones sobre el uso y forma de control de este recurso.
De lo analizado a este respecto, en este estudio se sostiene la postura de
relatividad de tales “tensiones”, ya que tanto en la dimensión colectiva como
en la individual de la propiedad legal de la tierra lo que realmente empodera
a unos y a otras es la vinculación productiva con la tierra que se posee y el
poder de decisión sobre su uso. Al revisar la bibliografía reciente en este
plano se evidencian similitudes con los demás sectores:
“En esta última década, las mujeres han comenzado a acceder a la educación
secundaria y terciaria, y a tomar decisiones que involucran cambio y mayor
participación. Sin embargo, las prácticas culturales y el discurso en torno a

27. Uno de los mejores trabajos de reciente publicación es el compilado por Silvia Hirsch (2007), Mujeres
indígenas en la Argentina. Cuerpo, trabajo y poder. Colección Culturalia, Editorial Biblos, Argentina.
28. Cf. Deere, Carmen Diana y Magdalena León (2000), “Derechos individuales y colectivos a la tierra: mujeres e indígenas bajo el neoliberalismo”, Análisis Político. Bogotá, Nº 39: 36-55

los roles de género y la construcción de la femineidad en la sociedad guaraní
obstaculizan algunos de estos procesos de cambio” (Hirsch, 2008:232).
La legitimación legislativa de la titulación comunitaria de tierras otorgadas
en concepto de “reparación histórica” es de reciente adopción y usualmente
coexiste con la opción de titulación individual. En este caso, se aplica lo ya dicho aquí respecto de la expedición de los títulos de propiedad a nombre del varón adulto considerado apriorísticamente el “jefe de familia” en consonancia
con el sesgo masculinizante presente en quienes implementan las normas.

Gráfico 2. Porcentaje de escrituraciones a pueblos originarios respecto
del total escriturado en el período 1997-2007. Provincia del Chaco.

Resto de las
escrituraciones
84%
Escrituraciones a favor de
integrantes de pueblos originarios
16%

Fuente: Elaboración propia con datos (sin sistematizar por sexo) de la sección estadística
del Instituto de Colonización de la Provincia de Chaco

�6 7
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Gráfico 3. Porcentaje de escrituraciones a pueblos originarios, colectiva e individual agregada por sexo en el período 1997-2007.
Provincia del Chaco.

Varones
71%
Mujeres
27%
Comunitarias
2%

_cap. 04

Fuente: Elaboración propia con datos (sin sistematizar por sexo) de la Sección
Estadística del Instituto de Colonización de la Provincia del Chaco.

En este estudio se establecerá un marco de análisis de género en esta tipología de acceso a la tierra utilizando casos ilustrativos, y se espera impulsar
investigaciones de mayor alcance en este tema.
El largo proceso, aún no concluido a la fecha, de regularización dominial del
Lote X de “Colonias Unidas” en la provincia del Chaco es particularmente representativo, porque su carácter “participativo” y la buena documentación de su
proceso por parte de una de las ONG participantes en la Comisión de Adjudicación evidenciaron la implícita perspectiva de género no sólo de los actores institucionales y políticos sino también de algunas Organizaciones No Gubernamentales y de los mismos beneficiarios constituidos en Comisión de Adjudicación:
“No aparece la presencia de la mujer. Si bien es cierto que desde nuestra
búsqueda no lo hicimos expresamente (buscamos que aflore espontáneamente), ni en la participación en la Comisión ni en otras circunstancias aparece una presencia significativa y algún rol jugado por la mujer. Sabemos
que está presente y jugó su rol; no es imaginable que los campesinos hayan
accedido a parcelas de tierras donde ubicar sus familias sin que hubiera una

presencia y protagonismo de las mujeres. Es una materia pendiente en esta
sistematización” (Bugnon, Cian y Antoniow, 2005:71).
Es poco probable la participación “espontánea” de las mujeres, prácticamente inexistente según este testimonio, cuando coexisten en el proceso
mecanismos disuasivos, directos e indirectos, legales y consuetudinarios,
como se muestra en este estudio.
Es recomendable que a futuro aparezcan mecanismos explícitos géneroinclusivos, tanto en la redacción de las leyes que enmarcan a estas adjudicaciones como en sus decretos reglamentarios que crean las instancias
participativas, para promover y garantizar efectivamente la participación
significativa de las mujeres involucradas en tales procesos.
Es necesario para ello poner en evidencia los estímulos directos e indirectos de
exclusión de la participación de las mujeres señalados a lo largo del presente estudio, identificándolos, para así revertirlos y erradicarlos en cada instancia en los
habitualmente largos procesos de adjudicaciones y titulaciones de tierras fiscales.

Gráfico 4. Porcentaje de adjudicaciones totales agregadas por sexo
en el período 1997-2007. Provincia del Chaco

Varones
2792
84%
Mujeres
542
16%
Total
3334
100%

Fuente: Sección Estadística del Instituto de Colonización de la Provincia del Chaco.

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Gráfico 5. Porcentaje de escrituraciones de varones y mujeres respecto del total por año en el período 1997-2007. Provincia del Chaco.

500

306

347

179

180

211

235

252
198

21

31

54

56

68
51

39

41

72

44

_cap. 04

197
218

224
185

200

100

Mujeres
Varones
Total

265

300

296

306

338
294

325

400

65

En el ámbito judicial los juicios de “usucapión” son las formas más habituales de reclamos de campesinos y campesinas respecto del reconocimiento de propiedad legal por ocupación permanente. Sería relevante acceder
y publicar información desagregada por sexo, de las últimas décadas, de
las sentencias favorables o desfavorables, así como de los desalojos, para
30
evaluarlas críticamente . El discurso jurídico y judicial también construye estereotipos de género, generalmente justificados desde una supuesta
“neutralidad” de las normas en las que se basan sus prácticas, que resultan
usualmente en fuertes limitaciones de la equidad de género en el acceso a
los recursos en general.

367

29

374

397

432

Observando la acción de los organismos oficiales que tienen como misión
adjudicar a particulares tierras de propiedad estatal, se puede advertir que
predomina la regularización dominial antes que una entrega de nuevas tierras para constituir colonizaciones planificadas demandadas por sectores
de campesinado, como ocurre en otros países latinoamericanos (por ejemplo, en el caso del movimiento brasileño Los Sin Tierra).

0
Fuente: Elaboración propia con datos suministrados por la Sección Estadística del Instituto
de Colonización de la Provincia del Chaco

29. La usucapión es una prescripción adquisitiva de dominio, comúnmente llamada “propiedad veinteñal”
o “decenal” según el caso. Jurídicamente podemos conceptualizarla de la siguiente manera: “Definimos la
usucapión como el modo de adquirir el dominio y otros derechos reales por medio de la posesión usucaptiva [...] a.1) La definición genérica nos la ofrece el artículo 3.947 del Código Civil: Los derechos reales y personales se adquieren y se pierden por la prescripción. La prescripción es un medio de adquirir un derecho,
o de libertarse de una obligación por el transcurso del tiempo. a.2) Definición especifica: El artículo 3.948
define la usucapión como uno de los medios de adquirir el dominio: La prescripción para adquirir, es un
derecho por el cual el poseedor de una cosa inmueble adquiere la propiedad de ella por la continuación de
la posesión, durante el tiempo fijado por la ley”. (Calegari de Grosso, 2010:42-43). Es decir que es un modo
de adquisición de la propiedad de un bien inmueble, como lo son las tierras rurales.
30. Para un inicial marco teórico y referencial en este importante tema en la Argentina, véase la compilación a
cargo de Birgin (2000), El Derecho en el género y el género en el Derecho; también en la compilación de Birgin y Kohen (2006), Acceso a la Justicia como garantía de igualdad. Instituciones, actores y experiencias
comparadas y, por último, la compilación de Ruiz (2000), La identidad femenina y el discurso del derecho.

En este aspecto, los indicadores pertinentes para analizar la construcción
semántico-legislativa de beneficiarios/as válidos se interpretan a través de
la definición y requisitoria establecidas en las legislaciones. Es necesario
extraer de su lectura, en primer lugar, los siguientes elementos discursivos:
a. si su lenguaje es “neutral” o si es explícito en la caracterización desigual
de derechos de varones y mujeres respecto de la regularización dominial;
b. si se hace alusión directa o indirecta como decisor único y exclusivo representante de los intereses del grupo familiar al “jefe de familia”, individual
y masculino; y

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c. si en la reglamentación de las leyes nacionales o provinciales hay barreras
explícitas o implícitas que sostengan y profundicen las asimetrías existentes,
o si, por el contrario, contienen medidas que las modifican positivamente.
Las mujeres pertenecientes a sectores campesinos –demandantes “naturales” de este tipo de medidas– que acceden a ser “titulares” de tierras adjudicadas generalmente son mujeres solas, por viudez o separaciones, a cargo
de grandes familias, muchas veces intergeneracionales y polifuncionales.
Por ello las actuales prácticas, casi exclusivas de titulaciones individuales, que
recaen usualmente en el varón adulto, considerado el “jefe de familia”, están
31
basadas sobre preconceptos casi idealizados de una conyugalidad muy alejada de las dinámicas familiares presentes en ese sector de la estructura agraria.

_cap. 04

A las mujeres insertas en sucesivas parejas de hecho, forma frecuente en la
conyugalidad de los sectores rurales subalternos, se les hace más difícil aun
acceder a los títulos, a pesar de que generalmente están a cargo o dentro de
estructuras familiares conformadas por un gran número de niños y adultos
dependientes. Y cuando hay un varón que detenta el estatus de “jefe de familia”, como los títulos se expiden sólo a su nombre, los problemas surgen con
el fallecimiento de éste en el largo proceso que media entre la adjudicación
y la escrituración, motivo por el cual la vulnerabilidad de las mujeres en
uniones no formales se incrementa.
Desde los organismos internacionales y la literatura especializada se hace énfasis en la estrategia de “cotitulación” o “titulación conjunta” en estos casos, ya que
se detecta que la entrega de títulos a “un integrante de la familia” recae usualmente en el varón y desempodera a las mujeres integrantes del grupo familiar.

adjudicación vigentes, que cabría denominar “de reparación a la histórica
desigualdad de género”.
Una acción concertada entre los organismos nacionales pertinentes y la in32
vitación de adhesión de las legislaciones provinciales sería el mecanismo
más recomendable para lograrlo.
El impacto de incluir medidas de acción positiva en las normativas y acciones que se lleven a cabo actualmente –involucrando a las áreas competentes tanto del Poder Ejecutivo nacional como las provinciales–, además
de contribuir a frenar el drenaje rural-urbano en las regiones donde estas
medidas se implementen, contribuiría al mejor cumplimiento del Estado argentino de los pactos internacionales, como la CEDAW, que promueven la
equidad de género y que tienen rango constitucional desde 1994.
Ante la eventual decisión política que permita implementar tales medidas,
se torna necesario realizar un diagnóstico de las brechas de género en las
distribuciones de tierras fiscales de las diferentes provincias en, al menos,
los últimos diez años, unificando y sistematizando las bases de datos provinciales y brindando asesoramiento para que incorporen la agregación por
sexo y otros indicadores concurrentes para lograr ese objetivo. También podrían elaborarse guías orientativas para mejorar el diseño de los dispositivos normativos, legislación y reglamentaciones por implementarse.
Como modelo de análisis de la información que debe recabarse de las bases
de datos provinciales, y para hacerla más significativa de acuerdo con el
enfoque de género, en este estudio se propone el siguiente cuadro:

Así como existe el reconocimiento de la necesidad de “otorgar/devolver” tierras en concepto de “reparación histórica” a las comunidades originarias,
el mismo argumento debería utilizarse para lograr la remoción de los obstáculos género-excluyentes en requisitorias y mecanismos normativos de

31. De las bases de datos de la provincia de Chaco consultadas, surge que la mayoría de las mujeres
beneficiarias de las adjudicaciones son viudas.

32. Es muy importante incorporar este enfoque a la discusión legislativa de actualización de los Códigos
Agrarios provinciales (como el de la provincia de Santa Fe, que data de 1901, aun cuando desde la recuperación democrática existieron intentos, infructuosos hasta la fecha, de actualizarlo).

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Cuadro 5. Esquema de análisis de género en tipologías de acceso a tierras
fiscales

TIPOLOGÍAS

PORCENTAJE
POR SEXO DE
EMPRADONADOS

PORCENTAJE
POR SEXO DE
ADJUDICATARIOS

RELACIÓN PORCENTUAL
POR SEXO ENTRE
SOLICITANTES Y
ESCRITURADOS

RELACIÓN PORCENTUAL
POR SEXO ENTRE
SOLICITANTES
Y ESCRITURADOS

REGULARIZACIÓN
DOMINIAL
REPARACIÓN
HISTÓRICA
(PARA LOS CASOS
DE TITULACIONES
INDIVIDUALES)
ADJUDICACIÓN
POR LOTEO
(COLONIZACIONES
NUEVAS)

Fuente: Elaboración propia.
Nota: Se sugieren los cortes temporales anuales, para la producción posterior de “series
históricas”.

_cap. 04

En esta tabla se incorporó el ámbito judicial porque entendemos que sus
acciones también impactan en el acceso a la titularidad de la tierra a partir
del reconocimiento de los derechos posesorios presentes en nuestro Código Civil, y porque en los últimos años los conflictos respecto del uso de las
tierras en muchas provincias del NEA y del NOA (de las cuales la provincia
de Santiago del Estero es emblemática) se han incrementado de manera
exponencial y proporcional al avance de la sojización y al aumento de escala
de producciones agrícolas tradicionales, que desde hace unos años se han
integrado a los circuitos comerciales externos.
Estos incrementos en la escala de producción implican una mayor superficie
explotada. A su vez, el proceso expansivo avanza sobre tierras de las comunidades campesinas y de Pueblos Originarios, actores agrarios que, por su
posición generalmente subalternizada en las relaciones de fuerza de la estructura agraria de cada provincia, son coaccionados por diversos métodos
para retirarse de predios sobre los que tienen derechos posesorios por la
continuidad generacional de su activa presencia en ellos.

Tanto por desconocimientos de los derechos posesorios como por el costo
de las pericias y trámites para la demostración del “ánimo de dueño”, hasta
antes de 2002-2003 los juicios de usucapión eran menos numerosos que
en la actualidad, en que se evidencia un progresivo incremento. A los factores antes enunciados habría que agregar el hecho de que aun con más
obstáculos de tipo económico y de gestión, la vía judicial aparece como más
accesible que el canal estatal.
Actualmente, el Estado nacional –a través de las coordinaciones provinciales
de la Secretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar que depende del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación– está acompañando, asesorando y asistiendo en diversas formas a quienes necesitan iniciar
el proceso de regularización dominial y saneamiento de títulos, como parte
de sus estrategias de defensa de sus derechos posesorios y reproducción
de su modo de vida rural. Lamentablemente la omisión de la perspectiva de
género en las intervenciones diseñadas y ejecutadas por este ámbito estatal
nacional no nos permite conocer impactos diferenciales por sexo del conflicto que se intenta resolver ni promueven la equiparación de género.

Cuadro 6. Preguntas sugeridas en la lectura de información proveniente
de las bases de datos provinciales.

• ¿Los lotes tienen un tamaño predeterminado y común a todos los casos?

Si la respuesta es NO:

• ¿Qué tamaño promedio tienen los lotes titulados individualmente a nombre
de mujeres y que tamaño promedio tienen los lotes adjudicados individualmente a nombre de varones?
• ¿Cómo gravita la composición del grupo familiar en la justificación de la
adjudicación según sexo?

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• Si existieron Comisiones de Adjudicación (integradas por interesados, organizaciones sociales e instituciones públicas), ¿cuál era la representación según sexo
en esas Comisiones y a qué grupos o entidades representan diferencialmente?
• ¿Existieron o existen mecanismos de promoción efectiva de la participación de las mujeres en esas Comisiones?
• ¿Se reflejan cambios en los Censos Demográficos de la zona de la adjudicación analizando el Censo Poblacional anterior e inmediato posterior?

La batería de preguntas y las técnicas de recolección de información con enfoque de género pueden multiplicarse proporcionalmente a la accesibilidad
a los registros y a la focalización temática deseada.

4.3.1 Análisis normativo
_cap. 04

En esta sección se examinarán comparativamente algunos dispositivos normativos, casos testigo en este marco de análisis, que muestran sus características.

Para poder ser adjudicatario de una unidad de explotación, se requiere:
1. Capacidad de hecho.
2. Saber leer y escribir.
3. Carecer de antecedentes penales.
33
4. Poseer formación y profesionalidad agrarias .
El inciso 4 alude a un doble sesgo, porque pocos integrantes de los sectores
campesinos pueden obtener esa formación y profesionalidad requeridas, y
sí es más factible que la obtengan varones integrantes de familias de sectores medios rurales; a su vez, ese sesgo de “clase” profundiza el preexistente
de género, ya que las mujeres son las más desfavorecidas en la obtención
de “profesionalidad agraria” en ambos estratos.
CASO 2
Mecanismo explícito para favorecer la sucesión controlada por vía masculina
Ley N° 5.402/84 “De Tierras y Colonización” y Decretos Reglamentarios, provincia de Santiago del Estero
Capítulo VIII – ADJUDICATARIOS

La legislación provincial se vuelve fundamental para arrojar luz sobre las regulaciones y puestas en práctica “en terreno” acerca de este tema. Se tomaron casos ilustrativos de fragmentos de dispositivos normativos, legislación
provincial, de provincias pertenecientes a distintas regiones agroecológicas.
Casos testigos: sesgos en la redacción normativa

Artículo 16:
Inciso a) “Ser auténtico productor rural, definiéndose como tal a quien realice
por sí mismo o con la colaboración de su grupo familiar, las tareas propias de la
actividad agropecuaria o que, si asume funciones directivas, las ejerza sin intermediarios de ninguna índole, debiendo dichas tareas ocupar la mayor parte de
su tiempo productivo y ser la actividad agraria su fuente principal de recursos”.

CASO 1
Sesgo en el estatus profesional agrario

Capítulo IX - ADJUDICACIÓN

Ley de Colonización y Reordenamiento Agrario de la Provincia de Córdoba (1972)
		
Artículo 14.

Artículo 20:
Se tomará como módulo para la adjudicación de más de una unidad económica al núcleo familiar que contare con cuatro (4) hijos de cualquier sexo,

33. La negrita es de la autora.

�7 7
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o tres (3) varones mayores de 14 años que vivan y colaboren con él. En
ese caso, se podrá adjudicar tantas unidades suplementarias como veces
34
reúna este número de hijos, a juicio de la autoridad de aplicación .
En este caso es palmaria la construcción androcéntrica del universo de beneficiarios de tales medidas públicas, además de estimular, con mayores
extensiones de tierras adjudicadas, la sucesión controlada por vía masculina
con la correspondiente exclusión de las mujeres de las posibilidades de acceder a la gestión de las explotaciones.
En sentido contrario y sin sesgo discriminatorio, la Ley Nº V-0134-2004 de la provincia de San Luis resuelve la misma cuestión que la señalada aquí en la Ley de
la provincia de Santiago del Estero, ya que en su artículo 9 “Limitaciones” expresa:

_cap. 04

“No podrá adjudicarse más de una unidad económica a un mismo ocupante,
salvo que contara con tres hijos mayores de quince años, cualquiera sea
su sexo, que convivan y colaboren con él en los trabajos rurales, en cuyo
supuesto la adjudicación se extenderá a tantas unidades económicas como
veces reúna el expresado requisito”.

mismo base de su estabilidad económica, fundamento de su progresivo
bienestar y garantía de su libertad y dignidad;
c. El ordenamiento metódico y racional de la política demográfica, que tienda
a la expansión equilibrada de la población;
d. La radicación efectiva y estable de la familia agraria.
En el inciso b, con sólo sustituir “del hombre” por “personas” se eliminaría
un lenguaje con connotaciones excluyentes. El lenguaje sexista está presente en la mayoría de los dispositivos normativos estatales respecto del acceso a la propiedad rural.
Estos casos ilustrativos constituyen sólo una ejemplificación de la propuesta
del análisis normativo y sus implicancias en las persistentes brechas de
género en la distribución de tierras fiscales. Para futuras investigaciones en
este sentido, pueden agruparse en cada ítem expuesto aquí como “con sesgos” o “sin sesgos” todas las legislaciones provinciales, y relacionarlas con
la existencia o no de brechas de género a partir de la agregación por sexo de
sus bases de datos de registros de adjudicatarios.

CASO 3
Construcción discursiva masculinizante

Cuadro 7. Propuesta de análisis temático comparativo de leyes
provinciales “de colonización”

Ley de Tierras Nº 279/61. Provincia de Río Negro
Artículo 2:
Para la interpretación y aplicación de esta ley, se establece como principio
fundamental el concepto de que la tierra es un instrumento de producción,
considerada en función social, para alcanzar los siguientes fines:
a. La integración y armónico desarrollo de la Provincia, en lo económico,
político y social;
35

b. Que la tierra sea de propiedad del hombre que la trabaja , siendo asi-

34 y 35. La negrita es de la autora.

PROVINCIA

LEYES Y
DECRETOS
REGLAMENTARIOS

DEFINICIÓN
NORMATIVA
DE ADJUDICATARIOS/AS

REQUISITORIA

TITULACIÓN
INDIVIDUAL/
CONJUNTA

La acción estatal en este tema también se expresa en un importante mecanismo: las mediciones oficiales. En la siguiente sección se examinarán las
insuficiencias de los indicadores y categorías censales relativas a la estructura de propiedad de la tierra.

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_ p á g . /

Lo que se mide existe, por ende se le concede valor y desde allí se diseñan
las políticas públicas para promover el desarrollo o aplicar correctivos a situaciones indeseadas. Desconocer la real magnitud de un sector implicado
significa, en última instancia, que se cuenta con información parcial respecto
del universo seleccionado en una muestra que pretende ser de “barrido”
como los censos nacionales

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capítulo 05

¿CÓMO
SE CENSA
LA PROPIEDAD
RURAL EN LA
ARGENTINA?

_ p á g . /

05

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_ p á g . /

¿Cómo se censa la propiedad rural en la Argentina?
El análisis estadístico y censal es la metodología por excelencia para ponderar la brecha de género en el acceso a la propiedad rural (Deere y León,
2003).
En el nivel internacional, el desarrollo más importante fue la ratificación
de la Convención de las Naciones Unidas sobre Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer, de 1979. La Argentina reconoce
constitucionalmente desde la Reforma de 1994 los alcances de esta Convención y diecinueve naciones latinoamericanas más lo suscriben.
En el párrafo 206 de la Plataforma de Acción de la Conferencia Mundial de
la Mujer, aprobada en Pekín en 1995 y que alcanza al sistema estadístico
argentino, se establece: “Asegurar que las estadísticas referidas a individuos se recojan, procesen y analicen presentándose por sexo y edad, y que
reflejen los problemas, asuntos y cuestiones relacionadas con hombres y
mujeres en la sociedad”.
Al respecto se sugiere “asegurar la identificación de todos los cotitulares,
hombres y mujeres, incluso si pertenecen a un mismo hogar” (Pedrero,
1994:4).
Las recomendaciones de organismos internacionales de promoción al desarrollo rural exhortan a incorporar la perspectiva de género en los censos
agropecuarios, para superar el sesgo neoclásico y reduccionista que en la
actualidad siguen planteando la mayoría de ellos, tanto en Latinoamérica en
general como en la Argentina en particular.

_cap. 05
¿CÓMO SE CENSA
LA PROPIEDAD RURAL
EN LA ARGENTINA?

“Sólo hace poco algunas encuestas de hogares han avanzado y preguntan
quién es el propietario legal de la tierra y cómo fue adquirida la propiedad.
Como resultado, muy poca investigación cuantitativa se ha realizado sobre
los determinantes de la adquisición de los recursos, específicamente sobre
los diferentes mecanismos para adquirir la tierra –vía la familia, la comunidad, el Estado y el mercado– y si estos mecanismos se pueden diferenciar
por género” (Deere y León, 2000b:1).

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_ p á g . /

En la Argentina, tanto en los registros oficiales del sector agropecuario como
en el área de la investigación académica, de las organizaciones ruralistas y
ONG, la expresión semántica que pretende abarcar las múltiples situaciones
de acceso a la tierra y a su función productiva es la de régimen de tenencia
de la tierra o uso y tenencia de la tierra.
El Censo Nacional Agropecuario de 2002 es el único censo nacional vigente
concluido a la fecha, ya que el Censo de 2008 –por problemas propios de la
coyuntura política que coincidió con su realización– presenta problemas en
cuanto a la captación de los datos, por lo que se torna inaplicable para este
tipo de estudios.

_cap. 05

De todas maneras, es menester señalar que, en coincidencia con lo expresado por muchos autores de referencia en el campo de los estudios agrarios,
la utilización de los datos del CNA 2002 tiene un interés más histórico y morfológico que como reflejo de la coyuntura del agro argentino, debido a que
sus datos fueron recolectados a finales del año 2001, en el cenit de un período fuertemente recesivo y de crisis aguda de rentabilidad de la producción
agropecuaria, signo que se invirtió drásticamente precisamente a partir de
la devaluación del peso argentino de febrero de 2002, que es el hito que da
inicio al proceso de mayor crecimiento en la historia argentina, en términos
de ingresos y de superficie territorial controlada por parte de los sectores
agrarios vinculados a la agroexportación.
Una de las variables que más se ha modificado de 2002 a la fecha es la Forma Jurídica de la tenencia de la tierra, así como la expansión de los arrendamientos, variaciones inferibles por la empresarialización de la producción
agraria en amplias regiones del país en desmedro de las formas familiares y
de subsistencia. Esta empresarialización de la gestión agraria, que se expresa en el crecimiento de la superficie controlada por las personas jurídicas
y también por la concentración de tierras que provoca que menos personas
jurídicas controlen más superficie rural, no es solo efecto de la sojización
sino también de la expansión de la escala de otras producciones, tanto tradicionales como aquellas recientemente promocionadas.
Aunque en el frustrado Censo Nacional Agropecuario 2008 se incorporaron preguntas para determinar con más precisión la rentabilidad del sec-

tor agropecuario, siguieron sin desagregarse por sexo categorías cruciales,
como la que atañen a la estructura de propiedad de la tierra en el país.
Los resultados del vigente Censo Nacional Agropecuario 2002 en el ítem
“Cuadro 4. Distribución de la superficie de las EAP con límites definidos por
régimen de tenencia de la tierra, según provincia. Total del país. Año 2002”
solo muestran los totales de las categorías “Propiedad”, “Sucesión indivisa”,
“Arrendamiento”, “Aparcería”, etcétera.
En el frustrado CNA 2008, inconcluso al día de la fecha, se incorporaron pequeños cambios; estos se encuentran orientados hacia la mejor captación
de la rentabilidad actual de las EAP, pero la forma de censar la propiedad in
abstracto se mantiene.
La posibilidad de obtener datos desagregados por sexo es real cuando las
categorías censales refieren a personas concretas y no a categorías abstractas. En este caso, mudar la categoría censal de “Propiedad” a “Propietarios/as”, desagregados por “sexo” y “grandes grupos de edad” y luego por
“país, provincia y departamentos”, etc., nos proporcionaría datos suficientemente fiables de la accesibilidad actual de varones y mujeres a la tenencia
legal de la tierra.
“Ningún censo agrícola pregunta qué miembro de la familia es el propietario y pocos consultan sobre la forma en que se adquirió la tenencia de la
tierra. Los investigadores y politólogos por igual continúan asumiendo que
las tierras que operan sus propietarios pertenecen al jefe de familia. Este
supuesto es claramente insatisfactorio ya que la hacienda familiar podría
ser propiedad de cualquiera de los cónyuges, ser copropiedad de ambos, o
pertenecer a alguno de los padres u otro familiar que puede o no residir en
ella” (DEERE, 2002:7).
A causa de la construcción social por género mediante la cual la agricultura
se considera una actividad masculina, se debe suponer que pocas mujeres
se declararán como las agricultoras principales (al responder el cuestionario del censo), a menos que en realidad sean las propietarias individuales
y/o jefas de familia y cuando no haya un varón adulto en la familia (Deere y
León 2002).

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El crecimiento de la modalidad de gestión combinada (propiedad familiar +
36
arriendo ), propia del proceso de agriculturización, necesita la adecuación
de los instrumentos censales, como se recomienda por ejemplo desde la
FAO, para reflejar mejor la participación de ambos sexos en las diferentes
actividades y en espacios físicos distintos dentro de una misma EAP bajo
control “familiar”.
Sería útil desagregar e identificar las responsabilidades individualizadas en
la gestión productivo-comercial en las diferentes parcelas que compondrían
una EAP y también sobre las diferentes actividades económicas que se desarrollan dentro de cada una: “Varias unidades económicas de producción
agrícola bajo la misma propiedad o bajo la misma gerencia general pueden
ser consideradas como explotaciones separadas si son manejadas por personas distintas” (Pedrero, 1998:35).

_cap. 05

La persistencia en la identificación “explotación/productor” individual y
masculino que subyace a las definiciones censales no permitiría identificar
de primera mano cuántos productores/as existen por cada parcela que forman el conjunto de la EAP individualizada, y en esos casos se conjugan dos
factores para acentuar el subregistro de las productoras:
a. los estereotipos androcéntricos de los censistas que relacionan prima
facie que el decisor/gestor de la explotación es normalmente el esposo o
varón adulto del grupo familiar presente en la EAP y sólo se dirigen a las
mujeres en caso de ausencia permanente de aquellos, y

“Las graves carencias de información desagregada por sexo, actualizada y
confiable, sobre las áreas rurales en temas tan cruciales como la propiedad
de la tierra, sumadas a los problemas de medición que llevan a importantes
subregistros […] así como el escaso desarrollo de indicadores de género que
permitan hacer un seguimiento de los cambios que ocurren en las brechas
existentes en diferentes áreas entre hombres y mujeres” (Rico y Dirven,
2003:04).
Como se señalara anteriormente, después de la herencia, es el mercado de
compraventa de inmuebles rurales el mecanismo de movilidad de la propiedad más importante en cuanto a volúmenes intercambiados, frente a las
exiguas políticas estatales vigentes de distribución de tierras.
Siguiendo el razonamiento de abordar el tema en sistemas dinámicos y
en sus interrelaciones funcionales, se proponen los siguientes indicadores
agrupados por sectores:

Cuadro 8. Indicadores estadísticos propuestos, agregados por
sectores: público y privado

SECTOR
PÚBLICO

b. las posibles estrategias de minimización tributaria por parte de las familias.

Políticas de distribución de tierras
Sistema tributario en inmuebles rurales
Acceso al financiamiento para adquisición de tierras
Porcentaje de vendedores / Porcentaje de vendedoras

SECTOR
PRIVADO

Porcentaje de compradores / Porcentaje de compradoras

Estos factores asociados perjudican la percepción del volumen de “productoras” en las EAP bajo gestión familiar que desarrollan esas tareas en el
marco de una división familiar del trabajo en las diferentes parcelas, estén
o no formalizadas como tales, como las dinámicas de cogestión y codecisión
en las EAP:

Elaboración propia

36. La expansión del arriendo es estimulada por la alta rentabilidad internacional de los granos, pero no es
un buen indicador para el desarrollo rural equilibrado; al igual que en el presente, también fue un antecedente importante de las primeras crisis de la estructura social agraria a principios del siglo XX.

En el desarrollo de este trabajo se constató que la información del sector público en general no está sistematizada en el nivel federal, es decir, hay bases
de datos provinciales que no están unificadas u homologadas entre sí. Por

Tomadores de créditos, por sexo (banca privada)

�8 9
_ p á g . /

ejemplo: registros de la propiedad inmueble, catastros, estadísticas y censos
provinciales, etcétera.
No en todos los programas públicos las bases de datos que los sustentan
están desagregadas por sexo, tanto sea al inicio del diseño del dispositivo
de colección de los datos, como en aquellos extraídos de la fase de evaluación y monitoreo (si la hubiese). En el desarrollo de este estudio se constató
que la información cuantitativa oficial existente desagregada por sexo, por
lo general, es de muy difícil acceso al público investigador, aun cuando por
naturaleza debería ser de “utilidad pública”.
Si bien será un gran avance que los censos agropecuarios desagreguen por
sexo todos los ítems que conforman el “Régimen de Tenencia de la Tierra” y
el de “Situación Jurídica”, habrá que analizarlos, en futuras investigaciones
focalizadas en diferentes sistemas productivos, en función del real posicionamiento de unos y otras en las decisiones sobre el uso y gestión de la
Propiedad Rural.

_cap. 05

Esto es relevante especialmente en los sectores farmers, en los que rigen exclusivamente los derechos individuales de propiedad legal adquiridos por la
igualitaria ley de herencia o por compra, y, sin embargo, existen amplios colectivos de mujeres que no tienen injerencia alguna en las decisiones sobre la tierra que poseen legalmente, porque las decisiones de su uso y control están a
cargo de los esposos u otros familiares varones que detenten la titularidad de
la EAP donde esté involucrada su parcela. En esta perspectiva, es interesante
observar también el habitual sistema de reagrupación parcelaria, un proceso
reciente y muy significativo en la región litoral pampeana: el condominio.
Pero determinar el volumen total de propietarios y propietarias, por los distintos canales de acceso antes caracterizados, es la condición de posibilidad
inicial para dimensionar la ubicación de varones y mujeres en la estructura
de propiedad de la tierra, y el primer paso necesario para avanzar en investigaciones focalizadas en distintos ejes, como por ejemplo: brechas de género
en la propiedad rural según regiones agroecológicas, según diferentes sistemas productivos (ganadería, fruticultura, olivares, floricultura, etcétera) y
comparativamente entre distintas variables seleccionadas.

�9 1

capítulo 06

DE “ACCESO
A LA TIERRA”
A LA “PROPIEDAD
RURAL”

_ p á g . /

06

�9 3
_ p á g . /

De “acceso a la tierra” a la “propiedad rural”
Si la principal brecha de género es la que se observa en la desvinculación, acentuada en el caso de las mujeres, entre propiedad legal de la tierra y vinculación
productiva con ella, la agriculturización –y sus consecuencias– incrementa ese
efecto en varones y mujeres ahondando más la brecha en perjuicio de las últimas.
Estas tendencias estructurales no atañen solamente al escenario agroecológico del litoral pampeano, motor de la expansión de la agriculturización sojera,
sino que sus efectos abarcan a las demás regiones agroecológicas del país, que
se articulan con la primera en estrecha interdependencia por estas razones:
a. por la expansión del proceso “pampeano” hacia otras regiones agroecológicas (especialmente NEA y NOA), que rompe la especialización productiva regional: en ambos casos orientando su producción a los mercados internos, con
la salvedad de que la expansión del modelo “pampeano” sobre el NOA implicó
también el abastecimiento por parte de esta región a las economías regionales;
b. por la profundización de medidas económicas oficiales: devaluación del
tipo de cambio desde el año 2002, entre otras, sostenimiento del valor de la
moneda extranjera, subsidios a los combustibles, fletes, etc., sostenimiento
de impuestos provinciales bajos a los inmuebles rurales, y muchas otras
medidas tendientes –exitosamente– a promover la expansión y competitividad de la agricultura de exportación.
La tenencia legal de la tierra puede ser un factor vital y cultural –junto con
la fuerza laboral disponible– en los sectores campesinos y de Pueblos Originarios que integran una economía agraria de subsistencia o de excedentes
mínimos que se comercializan en la región circundante; en cambio, en la
agricultura empresarial de exportación, tanto la de gestión familiar como no
37
familiar se vuelven un factor relativo .

_cap. 06
DE “ACCESO A LA TIERRA”
A LA “PROPIEDAD RURAL”

37. En las etapas maduras del modelo agroexportador iniciado desde mediados del siglo XIX, la propiedad
legal de la tierra en sí misma tampoco fue un factor excluyente de la rentabilidad predial entre los farmers,
ya que el arrendamiento y su directa consecuencia, el subcontratismo en todas las fases del sistema –preparación, siembra, cosecha y comercialización–, es una modalidad constitutiva tanto en su versión decimonónica como en la actual: “Era indudable la importancia social del arrendamiento en las explotaciones
agrícolas de la agricultura pampeana en 1914; en el conjunto de la región las unidades arrendadas representaban el 43,2% del total, con un máximo de 55,1% en la provincia de Santa Fe y un mínimo de 27,6% en
la de Córdoba. Dentro de ese total, el 80,5% de las unidades arrendadas estaba centralmente destinado a
la producción agrícola, contra un 19,5% decisivamente ganaderas” (Barsky y Gelman, 2005:202).

�9 5
_ p á g . /

Con la exponencial expansión sojera de las últimas décadas resulta evidente
que, en las capas medias/altas de la estructura agraria, es el “uso” de la
tierra –a través del acceso al crédito fluido y a la atracción de los capitales
de inversión de origen financiero, destinados a adquirir insumos, tecnología
y maquinarias– lo que resulta un factor decisivo de la rentabilidad aunque la
tierra no sea poseída legalmente.
La combinación de propiedad con arrendamiento, inversión en maquinarias
propias con trabajo familiar con control masculino, asalariado de similares
características en régimen de subcontratismo y, fundamentalmente, poseer
flexibilidad de capitalización y accesibilidad a la mecanización de punta es
la tipología por excelencia de la producción agroexportable en la Argentina.

_cap. 06

Pero también debe considerarse que la extensión del arriendo en este sistema productivo generó como contrapartida un sector de propietarios rurales,
de distintas escalas de extensión, incluso las “pequeñas”, que iniciaron un
proceso significativo de desvinculación productiva de sus tierras arrendando
sus campos y, simultáneamente, trasladándose los grupos familiares completos a radicarse en las ciudades para vivir principalmente de las rentas
producidas por sus inmuebles rurales arrendados.
Entonces, ¿son rurales o urbanos? Tienen propiedad rural que les genera
rentas pero no la “producen” o “gestionan” –en términos agropecuarios– y
viven en las ciudades con altos ingresos.
En la lógica actual del sistema de la agricultura de exportación en la Argentina,
poseer legalmente la tierra no implica necesariamente vinculación productiva
con ella; si bien el fenómeno se va incrementando en el caso de los varones,
para las mujeres es ya una cuestión de mayor magnitud, histórica y estructural, de la organización familiar que va siendo modificada con demasiada lentitud, fundamentalmente por el no reconocimiento de esta situación como problema o como severo limitante para el desarrollo rural sostenible económica,
social e incluso ambientalmente, por parte de actores privados y públicos.
De nada sirve anteponer la dicotomía “tendencia al monocultivo de exportación versus diversificación productiva” como la fórmula para el arraigo “familiar” rural, sin elaborar estrategias para promover la superación de un orden

de género patriarcal que funciona tanto en las esferas intrafamiliares como
en las demás: comunitarias, organizacionales, institucionales, etcétera.
Seguir reduciendo a actoras rurales −que son a su vez ciudadanas de plenos derechos− a la categoría difusa de lo “familiar” es seguir insistiendo
en enfoques ciegos al género; de esa forma, seguirán retroalimentándose
soterradamente las estrategias de resistencias de las nuevas generaciones,
que abandonan el espacio rural como fuente de realización personal y vocacional, en su mayoría las jóvenes rurales, muchas de ellas propietarias por
herencia, que, en atención a la construcción de nuevas identidades y luchas
por los reconocimientos de derechos de las mujeres en el espacio público,
ya no aceptan papeles subalternos y devaluados que implican reales obstáculos a su desarrollo humano.
Es por ello que en este estudio no se considera el concepto “acceso a la tierra” como factible para un abordaje integral de las situaciones diferenciales
cuando se examina cada sector socioagrario, ya que si bien en los sectores
subalternos el “acceso a la tierra en equidad de género” se supone aquí vital
para reproducir el modo de vida rural y las economías regionales, en los sectores farmers hay que ofrecer medidas contundentes desde el sector público
y privado, que incrementen la implicación productiva y el desarrollo profesional vocacional de las propietarias en el espacio rural, para garantizar la
perdurabilidad de la agricultura familiar en tanto institución sociohistórica
clave del desarrollo rural argentino, cuya continuidad aparece muy amenazada en estos últimos años.

�9 7

capítulo 07

DE LA
PROPIEDAD
LEGAL A
LA TITULARIDAD

_ p á g . /

07

�9 9
_ p á g . /

De la propiedad legal a la titularidad
La connotación más directa de la palabra “titular” es la de aquella persona
que ostenta un título que le reconoce derechos sobre algo. En el contexto
lingüístico de uso corriente en la Argentina, la denominación “titular” remite
tanto a la propiedad de bienes inmuebles y muebles que configuran una EAP,
como a la capacidad absoluta de decisión empresarial y productiva sobre
un predio.
En general los estudios agroeconómicos académicos y las definiciones censales y de estudios oficiales son responsables de estas designaciones superpuestas y excesivamente individualistas y androcéntricas: varón adulto
“jefe de familia” + “titular de la EAP” + “titular legal de la propiedad familiar”,
sobre el que también recae mayoritariamente la figura de “productor”.
Esta simbiosis se produce porque subyace en la formación de técnicos y
especialistas tanto del sector público como del privado, y de las ONG que
trabajan en estos temas, la idea del jefe de familia, único, individual y masculino, que en forma altruista toma las decisiones en su familia y la representa
ante las instancias externas (ideas emergentes del pensamiento económico
neoclásico, como se mencionara antes).
¿Qué ocurre entonces con las mujeres adultas de la EAP, presentes necesariamente para que se aplique el concepto “agricultura familiar”, tanto la de
subsistencia como la empresarial?: “Dentro de este código endogámico, más
38
del 70% de las mujeres se encuentran vinculadas a la explotación como
cónyuges o hijas del titular” (Mazariegos Eiriz et al., 1993:34).

_cap. 07
DE LA PROPIEDAD LEGAL
A LA TITULARIDAD

En ámbitos internacionales, tanto del Norte Global como de países del Sur
Global, se viene trabajando sobre la implementación práctica del concepto
de titularidad compartida en la jefatura de la EAP, en concurrencia con los
derechos patrimoniales existentes, conformados entre otros por la propiedad legal de las tierras:
38. Las cifras de esta cita son del contexto español, ámbito mediterráneo al fin, que visibilizan que existe
un 30% de reconocimiento de titularidad a las mujeres agrarias; sin embargo, en la Argentina ese porcentaje es mucho menor, se tome el indicador que se tome.

�1 0 1
_ p á g . /

“La mayoría de las disposiciones legales, cuando hacen referencia al titular
de una explotación, en caso de ser persona física, están excluyendo el supuesto de que la titularidad esté compartida entre dos o más personas, es
decir, no están aceptando que una explotación tenga, a sus efectos, más de
un titular, hace que surjan situaciones que ponen en plano de desigualdad
a quien figura como titular, y a su favor, respecto de quienes estando patrimonialmente ligados a una explotación de igual manera, o incluso más que
aquél, no figuran como tales” (Pérez Martínez, 1992: 22).
Esta segregación no es menor, ni meramente una “cuestión cultural”, como
respondieron los informantes interrogados respecto de esto, porque tiene
directas consecuencias en la adquisición del estatus profesional agrario,
otorgador de derechos y reconocimientos económicos, políticos, sociales y
culturales. El reconocimiento de estatus profesional agrario tiene entre uno
de sus soportes principales la propiedad en sentido amplio. Se debe insistir:
la propiedad rural tiene que ser pensada más allá de la mera tenencia legal
de la tierra; el eje de la equidad es la vinculación productiva con ella independientemente del régimen de propiedad en el que se encuadre.

_cap. 07

La equidad en este ámbito excede una cuestión ética o una demanda de
justicia de género. Es un tema de política económica, de programas públicos
enfocados al desarrollo rural sostenible en todas sus facetas.
Esta distinción en el alcance semántico del concepto “titular de la EAP” tiene
profundos alcances prácticos porque implica el sistema de medición público
y privado en su conjunto. No es necesario desplazar el concepto equiparando porcentuales de titulares mujeres y varones, sino incluir en la inscripción
en los registros de agricultores familiares la “cotitularidad de la EAP”, como
lo recomiendan las organizaciones internacionales de promoción al desarrollo rural (como FAO) y como lo reflejan los resultados de las investigaciones actuales en el mismo tema.
“Lo hasta aquí expuesto lleva a enfrentarnos a la distinción entre explotación
agraria y titular de la misma y conjunto de bienes y derechos –haciendo abstracción de su destino– y titular de los mismos por cualquier concepto; distinción de grandes consecuencias prácticas, pues en muchos momentos nos va a
centrar en la situación jurídica en la que se encuentra la mujer agraria respecto

a la explotación y de la que se van a derivar los derechos que las leyes le confieren, y que van a poder hacer valer frente a terceros…” (Pérez Martínez, 1992:21).
La práctica claramente discriminatoria comienza a evidenciarse cuando
analizamos la existencia o inexistencia de vinculación productiva de varones
y mujeres con su propiedad legal. La concentración masculina de estatus
profesional agrario/ derechos de propiedad de la tierra/ capacidades tecnológicas y económicas es inversamente proporcional a la drástica disminución de la participación de las mujeres en los mismos ítems, lo que obedece
a mecanismos tanto explícitos como indirectos.
El siguiente gráfico se propone para visibilizar rápidamente las brechas de
género en una región agroecológica particular, en un sistema productivo determinado y en cualquier plano de sistematización que se desee tomar.

Gráfico 6. Hipótesis esquematizada de la brecha de género en la propiedad rural
TITULARIDAD

VINCULACIÓN
PRODUCTIVA

PROPIEDAD
LEGAL

Fuente: Elaboración propia

MUJERES

HOMBRES

Para construir esta pirámide se necesitan los siguientes datos:
En la base (“propiedad legal”) deberán estar las cantidades totales absolutas
de propietarias y propietarios independientemente de si lo son por herencia,
compra o adjudicación por venta estatal.

�1 0 3
_ p á g . /

En la zona intermedia estarán quienes son considerados –en sentido censal
y por ende restrictivo en sus alcances– como “trabajadoras/es” familiares y
no familiares en las EAP.
Y en la zona de la cima deberán estar quienes detentan el estatus profesional
de “productor”, sobre quienes recae usualmente el de “titular de la EAP”. En el
caso de los varones esta superposición de estatus (productor/titular de la EAP)
coincide en general con el de propietarios legales de la tierra que explotan.
Para poder completar los datos que darían como resultado esquemas como el
presentado, se hace necesario contar con información sobre propietarios/as
extraída de distintos sistemas censales y registrales, a causa de las insuficiencias ya señaladas en cuanto a la falta de desagregación por sexo en el ítem de
“propiedad” dentro de la categoría abstracta “régimen de tenencia de la tierra”.
Para completar la base de esta pirámide propuesta hay que contar con acceso
a las bases de datos de los registros provinciales de la propiedad inmueble.

_cap. 07

En cuanto a los datos para la categoría intermedia “trabajadores familiares y
no familiares en la EAP”, si bien se encuentran desagregados por sexo en los
CNA, hay que advertir respecto del reduccionismo conceptual de lo que se
considera “trabajo productivo” y lo que no se considera como tal; ejemplo de
este último caso es generalmente el trabajo familiar agrario no remunerado
que llevan a cabo en su mayor parte las mujeres rurales jóvenes y adultas, y
que no es debidamente analizado en cuanto a su aporte a la rentabilidad de
los predios y a la sostenibilidad de la capacidad laboral y productiva de los
grupos familiares agrarios. En ese tema existe, en el plano internacional y en
la Argentina, bibliografía pertinente para su discusión.
Se propone esta “hipótesis esquematizada” porque finalmente “cargada” con
los datos adecuados brindaría un “mapeo” respecto de la ubicación precisa
de los puntos críticos de las brechas de género, e incluso puede plantearse
como una potencial sistematización regional de tales datos con posibilidad
de aplicación en escala Mercosur.
Este análisis tipo “encadenamiento” de definiciones otorgadoras de estatus
profesional agrario, y consecuentemente de derechos de toda índole, no sólo
resulta útil para ponderar cómo varones y mujeres son ubicados respecto

del acceso, uso y control de los factores productivos, sino que también es
operativo a los fines de visualizar la magnitud del ausentismo de los propietarios/as legales de sus EAP (contracara del arrendamiento), como un
indicador más de la “desfamiliarización” de la gestión productiva agraria:
“no se puede conceptuar como titular de una explotación agraria a quien,
teniendo facultades suficientes sobre un conjunto de bienes y derechos, no
los haga producir o no los ponga en funcionamiento para la realización de
labores agrarias” (Pérez Martínez, 1992:21).
En suma, normalmente las mujeres que son consideradas productoras son
también propietarias de una parcela o del conjunto que conforma la EAP, según el caso, pero no todas las propietarias son productoras; sólo un porcentaje menor de las propietarias lo es, y, por ende, aun más anecdóticas son
aquellas propietarias que conducen las EAP (que pueden contar con más de
un productor), es decir que ostentan la titularidad de la EAP.
La línea punteada expresaría, entonces, el ideal de la equidad, y la distancia
entre ésta y la línea de la pirámide correspondiente a las mujeres muestra
los lugares críticos de la brecha: donde más amplia es esta distancia sería
el ámbito más eficaz para intervenir con políticas correctivas tendientes a
reducir la brecha de género.
A continuación, se presentan los cuadros 6 y 7 y el gráfico 8, elaborados con
datos extraídos de un cruce de distintas categorías censales para establecer
la incidencia desagregada por sexo del estatus profesional agrario en las
formas de tenencia de la tierra y el volumen de la superficie implicada, tanto
considerados individualmente varones y mujeres como en formas mixtas.
En síntesis, podemos afirmar que la nítida línea discriminatoria que impide
en gran medida la consecución de la equidad de género en la agricultura
familiar capitalizada y de subsistencia es precisamente la atribución de la
“titularidad” (de la propiedad y de la EAP) como crisol de derechos más amplios reconocidos ante instancias representativas sectoriales y estatales,
más que los meros derechos legales de las mujeres sobre los fundos fácilmente conculcados por las prácticas discriminatorias emergentes de un
orden de género asimétrico.

�1 0 5
_ p á g . /

Cuadro 9. Brecha de género por formas de tenencia de la tierra,
según rango de extensión de las EAP en la Región Pampeana.

Provincia

Buenos Aires

Estrato de superficie

Sexo

Propiedad

Porcentaje

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

14.016,6
101.074,6
448.697,6
563.788,8

2,49
17,93
79,59
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

115.090,9
753.844,8
2.948.269,4
3.817.205,1

3,02
19,75
77,24
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

894.596,6
4.716.135,1
12.157.193,4
17.767.925,1

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

100 a 500

Propiedad

Porcentaje

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

569,0
5.691,5
28.527,2
34.787,7

1,64
16,36
82,00
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

18.567,5
71.641,3
495.085,6
585.294,4

3,17
12,24
84,59
100,00

5,03
26,54
68,42
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

319.991,5
1.689.792,6
6.795.906,8
8.805.690,9

3,63
19,19
77,18
100,00

3.088,9
27.426,6
176.993,3
207.508,8

1,49
13,22
85,29
100,00

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

274,0
4.073,0
26.588,5
30.935,5

0,89
13,17
85,95
100,00

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

48.443,8
235.513,3
1.676.708,4
1.960.665,5

2,47
12,01
85,02
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

3.766,0
35.128,5
252.956,4
291.850,9

1,29
12,04
86,67
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

233.650,1
1.610.378,7
5.251.230,7
7.095.259,5

3,29
22,70
74,01
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

143.354,2
737.389,4
3.728.223,1
4.608.966,7

3,11
16,00
80,89
100,00

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

6.261,3
53.426,5
342.072,5
401.760,3

1,56
13,30
85,14
100,00

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

5.012,3
46.721,2
290.664,9
342.398,4

1,46
13,65
84,89
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

29.503,5
155.395,9
850.057,3
1.034.956,7

2,85
15,01
82,13
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

46.651,7
222.507,7
1.515.868,7
1.785.028,1

2,61
12,47
84,92
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

185.073,2
1.081.346,2
2.774.951,7
4.041.371,1

4,58
26,76
68,66
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

223.903,0
1.597.363,7
5.071.064,4
6.892.331,1

3,25
23,18
73,58
100,00

_cap. 07
Córdoba

Entre Ríos

Provincia

La Pampa

San Luis

Santa Fe

Estrato de superficie

Sexo

&lt;100

�1 0 7
_ p á g . /

Gráfico 7. Brechas de género, en porcentajes, por formas de tenencia de
la tierra, según rango de extensión de las EAP en la Región Pampeana.
0%

Buenos Aires

&lt;100

100 a 500

500

Córdoba

&lt;100

100 a 500

500

Entre Ríos

&lt;100

100 a 500

500

La Pampa

&lt;100

100 a 500

500

San Luis

&lt;100

100 a 500

500

Santa Fe

&lt;100

100 a 500

500

20%

40%

60%

80%

100%

Mixtos
Mujeres
Varones

�1 0 9

capítulo 08

CONCLUSIONES

_ p á g . /

08

�1 1 1
_ p á g . /

Conclusiones iniciales
Por tratarse este estudio de un marco de análisis, las conclusiones iniciales
que se exponen aquí son puntos de partida más que respuestas cerradas al
planteo de distintos interrogantes que subyacen en toda esta exploración:
¿Cómo se cierran las brechas de género en la propiedad rural?
¿Cómo evaluar el impacto positivo de la potencial implementación eficaz de
programas destinados a “cerrarlas” en atención a los procesos históricoeconómicos donde está inserto el desarrollo agrario argentino?
Actualmente las tendencias de concentración parcelaria asociadas al crecimiento de los pools de siembra, en directa concurrencia con la compra significativa de grandes extensiones de tierras por parte de inversionistas extranjeros (extranjerización), están expandiendo el volumen de los intercambios
del segundo ámbito en importancia: el mercado propiamente dicho de la
compraventa de inmuebles rurales.
La concentración parcelaria incrementa la consuetudinaria concentración
de la tierra por vía masculina, así como la extranjerización de la tierra y el
fortalecimiento del capital financiero como actor productivo (pool de siembra) aumentan la “desfamiliarización” de la gestión productiva agraria en la
Argentina.
El incremento de las extensiones de hectáreas gestionadas por los pools de
siembra es un claro indicador del proceso de “desfamiliarización” actual de
la gestión de la producción agraria exportable argentina.

_cap. 08

En el pasado reciente, el desarrollo agrario en la Argentina se caracterizó
por basarse sobre una organización familiar (aunque desigual en términos
de género) del proceso de trabajo; en la actualidad, esas tradicionales asimetrías son acrecentadas por el proceso de agriculturización.

CONCLUSIONES
INCIALES

La conjunción de un factor de desigualdad intrafamiliar con factores extrafamiliares, como la agriculturización y sus consecuentes concentración
parcelaria y “desfamiliarización”, potencia la desvinculación femenina de la

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gestión de la tierra a la que sólo “posee” a título legal. Desvinculación productiva selectivamente sesgada hacia las mujeres que ha sido inducida en
forma directa por las prácticas familiares (en especial entre los farmers) y
también por los mecanismos estatales, tanto si se lo observa en aquello en
lo que intervienen como en lo que dejan de intervenir.
Coincidiendo con Deere y León (2000:13), se puede afirmar que la desigualdad de género en la propiedad rural en la Argentina también tiene su origen
en “los privilegios que disfrutan los hombres en el matrimonio, la preferencia por los varones en las prácticas de herencia, el sesgo masculino en los
programas de distribución y titulación de tierras, y el sesgo de género en el
mercado de tierras, en el que es menos probable que las mujeres participen
exitosamente como compradoras. Siendo todos estos ámbitos sobre los que
hay que introducir cambios para asegurar a las mujeres un acceso efectivo
más equitativo a este importantísimo activo”.

_cap. 08

Del trabajo de campo que sustenta estas afirmaciones se desprende que
habría que considerar otros factores concurrentes. Por ejemplo, la construcción discursiva profundamente androcéntrica del grueso de la normativa
agraria nacional y provincial, de los especialistas académicos del Derecho
Agrario y de la mayoría de los profesionales de las ciencias agrarias, ya sea
que actúen en la esfera privada o pública. En estos ámbitos normativos se
sigue construyendo –tanto discursiva como fácticamente–, de manera sexista y “ciega al género” aun bajo supuestos de “neutralidad”, el estatus profesional agrario, real proveedor de derechos efectivos de acceso, uso y control
de los recursos productivos a quien lo detente.
Todo supuesto discursivo de “neutralidad” que no contemple las ventajas/
desventajas en el punto de partida de aquellos colectivos a quienes desea
alcanzar cumple, en la práctica, exactamente su fin contrario, ya que si en el
mejor de los casos sus ejecutores actúan sin estereotipos de género, el solo
hecho de que varones y mujeres estén posicionados diferencialmente para
acceder a sus alcances limita o privilegia su efectivo acceso.
Sería importante a este respecto, alentar que en futuras indagaciones se
analicen las implicancias de la vigencia de la visión gender blind en los obstáculos a la equidad para el acceso, uso y control de los recursos produc-

tivos y sus consecuencias en un desarrollo rural sostenible y perdurable
generacionalmente. Del mismo modo, habría que desestructurar la base
neoclásica que perdura en ámbitos como la economía agraria y en general
en la currícula de la formación profesional agraria, universitaria y terciaria,
que sigue reproduciendo estos sesgos cuando sus graduados acceden al
funcionariado público en las áreas estatales, a las cátedras universitarias y
al sector privado.
Serán estos últimos quienes intervengan en el diseño de políticas públicas,
censos, estadísticas, evaluaciones de impacto y monitoreo de programas de
intervención, herramientas que en conjunto tienen un decisivo impacto en la
superación o en la perpetuación de las brechas de género en la propiedad
rural.
Por todo lo expuesto se sugieren las siguientes intervenciones:
• Desagregar por sexo todos los ítems relacionados con la “propiedad de la
tierra”, incluyendo las categorías “propietarios por sexo” en los censos nacionales agropecuarios y en todas las mediciones oficiales del sector.
• Detectar y erradicar mediante capacitación focalizada los estereotipos de
género en profesionales agrarios que actúan en el sector público, para lograr una mejor captación del proceso de vinculación productiva a través de
la comprensión integral del trabajo familiar agrario, tanto el remunerado
como el no remunerado, porque en común contribuyen tanto a la rentabilidad predial como a la supervivencia de un modo de vida rural en los sectores
subalternos y de todos sus actores implicados.
• Especialmente se recomienda centrar esta acción en los formadores/as
de censistas y encuestadores/as de estadísticas, censos y mediciones agropecuarias.
• Analizar con enfoque de género las implicancias de la extensión del condominio y de las discusiones jurídico-legislativas sobre Unidad Económica
respecto de los impactos diferenciales por sexo de la vinculación/desvinculación productiva con la propiedad legal de la tierra.

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_cap. 08

• Unificar bases de datos agregadas por sexo de registros de la propiedad inmueble de las provincias, para mapear la movilidad por sexo de la propiedad
legal por intermedio del análisis de las inscripciones de las transacciones de
compraventa.

Para finalizar, puede afirmarse también: “Una distribución más equitativa
de los ingresos y de los activos permitiría a su vez que un mayor número de
personas se puedan aprovechar de mejor manera de las oportunidades que
ofrece el crecimiento económico” (Rico y Dirven 2003:9).

• Establecer por ley la “titulación conjunta” o “cotitulación” en los casos de
adjudicaciones en venta, donaciones y toda forma de transferencia dominial
de tierras fiscales a particulares, tanto cuando se trate de parejas de hecho
como de matrimonios de derecho.

La actual coyuntura política argentina de gran debate respecto de las potencialidades y limitaciones del actual modelo de desarrollo rural es también
una excelente oportunidad para incluir la consideración de los costos –éticos, económicos, sociales y hasta ambientales– de ignorar la desigualdad
de género en el acceso a los recursos productivos y, entre ellos, a uno de los
más significativos: el de la Propiedad Rural.

La conveniencia y necesidad de la “cotitulación” como forma de cerrar las
brechas de género (implicando en este caso a los sectores subalternos, principales demandantes y destinatarios de las políticas de distribución de tierras
estatales) se desprende de las propias dinámicas de organización familiar ya
estudiadas ampliamente por la literatura sociológica en estos sectores en
los que no predominan el matrimonio legal, ni la familia nuclear sempiterna,
como reaseguros jurídicos de la propiedad conyugal común que sí se observa entre los farmers, aunque haciendo la salvedad que se desprende de lo
observado en este sector: participar en los títulos de la propiedad inmueble
en régimen de gananciales no implica necesariamente, en el caso de muchas
cónyuges, participar en equidad sobre las decisiones sobre su uso.
Por último, para cerrar este marco de análisis se imponen las siguientes
preguntas: ¿para qué cerrar las brechas de género en cuanto a los recursos
productivos? ¿Es sólo un tema de implicancias éticas o conlleva –tanto en su
solución como en ignorarlo– impacto económico, social y cultural?
No se trata sólo de observar, interpretar y medir el impacto en el orden de
género que pueden causar las políticas públicas, las prácticas culturales
sexistas en las organizaciones ruralistas, el sesgo gender blind de los estudios agroeconómicos y en las mediciones y censos oficiales, entre otros
muchos vectores de análisis. De lo que se trata, en suma, es de mostrar y
demostrar cómo un orden de género en la agricultura, histórico, desigual y
jerárquico, da forma a un modelo de desarrollo agrario que tiene gran injerencia en el sistema económico nacional en su conjunto, poniendo la mirada
en los primeros eslabones de la cadena como son las reglas de acceso a los
recursos productivos.

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capítulo 09

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ESTA SEGUNDA EDICIÓN SE TERMINÓ DE IMPRIMIR EN AGOSTO DE 2013,
EN LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES.

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REPUBLICA

ARGENTINA

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA
DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIONES PESQUERAS

DESNUTRICION Y DEFORMACIONES
VERTEBRALES EN PEJERREYES DE
LOS EMBALSES DE CORDOBA

POR

MARIA LUISA FUSTER DE PLAZA

y

ENRIQUE EDUARDO BOSCHI

•

BUENOS AIRES

l 957

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�REPUBL!CA

~

ARGENTINA

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA
DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIONES PESQUERAS

DESNUTRICION Y DEFORMACIONES
VERTEBRALES EN PEJERREYES DE
LOS EMBALSES DE CORDOBA

POR

MARIA LUISA FUSTER DE PLAZA

y

ENRIQUE EDUARDO BOSCHI

•

BUENOS AIRES
l 9s7

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�SU'.\lARIO

Introducción
Procedencia del material estudiado y técnica de trabajo . . . . . . . .

()

Determinación sistemúticn de la especie estudiacla . . . . . . . . . .

8

Carne terí~ticas del material examinado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

8

Deformaciones vc&gt;rtebrnlc&gt;s y sus causa s . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

11

Comparación del material examinado con pejc&gt;rrc&gt;yes de otros ambientes (Anzulón y Laguna Monte) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

12

Examen parasitológico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

17

Efecto de los parásitos sobre el desarrollo de los peces atacados .

18

Rec;umen y conclusiones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

20

Summary . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

22

Bibliografía

26

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�DESNUTRICION Y DEFORMACIONES VERTEBRALES EN
PEJERREYES DE LOS EMBALSES DE CORDOBA
por MARÍA LUISA F u:&gt;TER DE PLAZA y ENRIQUE EDUARDO BoscHI (1)

I. -

INTRODUCCION

Al examinar un lote de pejerreyes procedentes de los embalses de
la Provincia de Córdoba enviados para su estudio por la Dirección ele
Piscicultura y Pesca Interior, se comprobaron distintos estados &lt;le
desnutrición y deformaciones vertebrales. Dada la importancia que
tiene el pejerrey en la economía pesquera del país, se creyó de utilidad
encarar el estudio científico de e~tos casos con el fin de establecer
en quP medida afectan las poblaciones de pejerrey y las consecuencias
en la repoblación de los ambientes rerrados de agua dulce.
El presente estudio abarca distintos aspectos fJUc&gt; se rc&gt;lacionan
con los siguientes tópicos:
a ) Determinación del estado dc&gt; clC'snutrición C'll los individuos
estudiados y las causas de su origc&gt;n.
b ) Deformaciones de la colun11;a \(•rtPbrnl y su..; causas.
e) Consecuencias en el ritmo ele crecimiento y modificaciones
somáticas.
e ) Factores positivos y negativos quP influyen &lt;'n c&gt;I desarrollo
del parasitismo.
En este trabajo se han examinado tan sólo pc&gt;jerT"(')'C'S proceclentc&gt;s
de tres embalses de la provincia de Córdoba, p&lt;'ro existe el propósil u
de ampliar este estudio a otras reg10nes l'll las qt1&lt;' se practica la ;,it'lll
bra artificial del pejerrey, con el fin de circunscribir las zonas afc&gt;&lt; .
taclas, establecer la magnitud de las mismas ~ llegar a obtener las
soluciones que este problema requiere.
Finalmente debemos agradecer al Prof. Dr. Lothar S1idat ¡mr
ha her leído el manuscrito ) formulado interesantes !&gt;t1gen•1H ias y al
Dr. Víctor Angelescu, por su consta11te guía e indicaciones &lt;'11 la realización de este trabajo.
(1) Del Departamento de Investigaciones

Pe~queras

-5-

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�II. -

PTIOCEDE:\1'CL\ DEL :\1ATETIIAL ESTUDIADO Y

TECNICA DE THABAJO
El total ele 7'5 &lt;'j&lt;'mplar&lt;'s pC'rtrnecC'n a los siguiC'ntes embalses: San
Roque•. capturados &lt;•I S-"\.11 1CJSí: Cruz del Ej&lt;'. dC'l 8 XII 1 &lt;)')5. y La
Viila, del 1O XII-1&lt;)')'). Todos los pec('s fuernn obtenidos rnn trasmallo
&lt;le 28, 30 y 3'5 mallas y conservados en una solución débil de aldehido
fórmico.
lJBIC.\CIÓN GEOGRÁFICA DE LOS E'.\IDALSES:

El diqu&lt;' San Roque se halla sitPado a 28 km al oeste de la ciudad
&lt;le Córdoba (Lats.: 31°21' a 31°25' lt. S., Longs.: 64°26' a (i4º30'
long. \V.) cerrando una estrecha w:rganta que comunica la quebrada
del río Primero con el C'Xlenso vall~ de San Hoque. transformado, de
C'Sle modo, en un gran lago artificial. El río Primero tiene su CllC'nca
serrana en la parle norte de las Sierra.&gt; Grandec; y Chicas. ruyos
desagües son traídos a la parle miis bajíl del valle interserrnno de
Punilla, allí recihC' del norte el río Cosquín, engrosado por el río
Yuspe. que haja ele los Gigantes y desde el ~ur el río San Antonio
procedente de la región norte de la pampa de Achala. El Cosquín
y el San Antonio son los principales tributarios del Lago San Roque.
La superficie cubierta por el lago es de 1ó km cuadrados, presentando la forma de un tric'tngulo muy alargado en dirección norte-sur.
La cuenta del río Cruz del Eje, orupa una superficie de 1.700 km2
numero~as nHTÜ'ntes de agua que nacen en el
macizo central de la Sierra Chirn. pudiPndose citar entre ellas el río
San Marcos, el Quilpo y C'l Candelaria, confluyendo los dos primeros
frente a la llamada loma Entre Híos .\ luego uniéndose el Qui! po con
el Candelaria en el lugar ocupado ¡ or el dique.
y esl&lt;Í formada por

El dique Cruz del Eje. ubicado en la confluC'ncia de los ríos
Quilpo y Candelaria (La ls.: 30°45' a 30°47' lat. S. longs. 64°43' a
64°45' long \V. ) . tiene una altura niÚ\.ima de 38 m sobre el plano de
fundación. El emhal•e &lt;l''í formado tirne una capacidad ele 125 Ilm:i,
ocupando el lago una su p&lt;'rficie de 3.000 hectúreas.
El dique La Viria cslc't situado unos 12. hm aguas arriba de Villa
Dolores (Lats.: 31 75' a Hº81' lat S., longs.: 65ºa 65°10 long. \V.).
Este dique es de arco único ele 101 m de altura total, ubicado en el
extremo norte del Cañón del río ele los Sauce~. formando un embalse de
230 IJm=\ siendo la wperficie ocupada por el lago de 1050 hectáreas.
El río de Los Sauces toma su nombre a partir de la unión del río
Panaholma y el :M ina ClaYero, recibiendo a continuación algunos
afluentes de importancia en su margen izquierda, como los ríos Nono,
de Las Tapias, etc.

-6-

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�TÉCNICA DE LA INVESTIGACIÓN:

Debido a la cantidad pequeña de peces de los ambientes se prefirió realizar las interpretaciones de mela lote empleando los dos sexos
conjuntamente. Para la rcpresenlación numérica ele los grupos de
edad &lt;le la totalidad ele los irnlividuos e.;tudiaclos se utilizaron los valores máximo y mínimos en lo referente a la rPlaci(m edad. largo y
peso y n o el valor rneclio. SC' rnnsidl•ró 1mb dicaz P~te método porque
L'll nuestro caso las medias serían poro reprC'sPnlalivas de las poblaciones de pejerreyes. La detC'rminación del rnnteniclo del tubo digestivo deberá tomarse como simplP cJ¡¡ to cornplPmentario por el escaso
material revisado.
Para efectuar nwjore~ romparaciones entre los individuos estudiados y los &lt;lP otros mnbienlcs. se calculó el factor cJp condición K ( 1 )
y el índice Cefálico (I. C.) (2), lo que permitió obtener datos relacionados c011 Pl estado ele nut rición ) tTccirnic•nt&lt;&gt;.
Para la determinación el&lt;' la Pdad ele lo.; 1wjerrcyes se utilizaron
las escarnas.
Por otra parte. rnn C'l fin dt&gt; rnrnparar ron material de otros ambientes se rnntó con elato-; tic iO pejt'IT&lt;'Y&lt;'' d&lt;&gt; la Laguna San ::'\1iguel
del Monte (Prov. df' BuPnos J\ÍrPs) facilitados pcw el Dr. V. Angelescu,
pescados duran le casi todos los mcsps del ai10 1951 y enero. febrero
y marz.o del año 19-52. A&gt;-imismo se utilizó el trabajo del Dr. Raúl
Ringuelet ( 1942) que se refine al e~tuclio 'le los pejerrPyes del embalse
de Anzulón, provincia de La Hioja. l'n el qne figuran datos útiles para
para las comparacio1ws.
Con el material cll' Anzulón no sp pudo realizar d índice cefálico
por falta de datos. también sp carel·e ele la determinación de la edad
de los pPjerreyes de la laguna ).fonte. Estos lotes se los separó por sexo
debido al mayor número de indiYiduos.
Debemos agregar adernéÍs que fué imposible hacPr comparaciones
con otros ambienLPs donde s&lt;' c•-;tudiaron lo" pPjerreycs en nue ... tro país
por no figurar en las publicaciones rnnsultaclas los dalos biométricos
indispensables para los fines de este trabajo.
Como simple dato ilmtratiYo diremos que los p&lt;'jerreyes ele los
embalses de Córdoba rnmo dP Anzulón proviP11en de la laguna Chascomús. Provincia de íluenos Aires. c·n siembras realizadas en distintas
P X 100
(1) Para C'l factor ele&gt; condición se empleó la fórmula - - - - (Laglcr, 1952).

Ltª
L. Cab. X 100
(2) Para el índice cefálico -

Lt.

-7-

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�oportunidades por la entonces División de Piscicultura, como bien lo
hacen constar Marini (1939) y Ringuelet (1942).
III. - DETER...VIINACION SISTEMATICA DE LA
ESPECIE ESTUDIADA
Siguiendo a Szidat y Nani en el análisis de las especies del género
Basilichthys Girard, podemos incluir a todos los pejerreyes recibidos
de acuerdo con sus caracteres dent'lrios y morfológicos en la especie
Basilichthys bonariensis (Cuv. y Val.) por presentar: premaxilares, 3
hileras dr dientes cónicos, pequeúos, con la serie externa más grande;
mandibulares, también 3 hileras de dientes agudos y pequeños; vómer
sin dientes; escamas menos de 70 en una línea longitudinal.
IV. -

CARACTERISTICAS DEL MATERIAL EXAMINADO

De todos los ejemplares estudiados, e\'identemente los que demostraron estar en peores condiciones de crecimiento furon los de Cruz del
Eje. En estos a simple vista se pudo notar signos de evidente desnutrición y raquitismo, presentando más de la mitad de los individuos deformaciones V&lt;'rtebrales. Los pcjerreyes del embalse San Roque tenían
aspecto de peces sanos, robustos y de desarrollo normal. Los de La
Viña mostraron un aspecto algo inferior a los de San Roque, de cuerpo
más delgado y bajo, dando signos de condiciones inferiores del estado
normal. Los órganos sexuales de los pejerreyes de los embalses San
Roque y La Viña se presentaron en estado de desarrollo hacia la madurez y en algunos de ellos bastante adelantados. registrándose pesos
para las hembras hasta de 26 g y para los machos 5 g. Los de Cruz del
Eje se encontraron con sus glándulas sexuales poco desarrolladas.
1)

EMBALSE SAN ROQUE

Se estudiaron 29 ejemplares de los cuales fueron 18 hembras y
11 machos. Estos peces de aspecto normal, robustos, con lomo y lados
redondeados, escamas fuertemente adheridas y musculatura bien desarrollada, presentaban características de buen estado de nutrición.
El estudio del contenido gastro intestinal se pudo realizar en menos de la mitad de los peces recibidos en razón de que muchos de ellos
llegaron con las vísceras totalmente disgregadas por una mala conservación. Este análisis reveló que la mayoría de los pejerreyes poseían
el conducto vacío y tan sólo 2 ejemplares contenían como alimento
restos de peces y cladóceros del género Bosmina. Por otra parte en estos
peces se observaron depósitos de grasa visceral, prueba evidente de
un estado de nutrición normal.

-8-

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�La relación edad/largo tolal/pcso lolal, dió los siguientes dnlos:
Long. total en mm. ( l)

l'l·so total en g.

Edad en a1'ios
mín.

máx.

(~)

Jll{l~ .

mín.

1

3
1

-

1

-

260

295

140

220

4
2 -

3
2 4

300

3:30

220

3SO

3 -

3
3 4

3'Vi

400

340

l)'j()

E l far lor de couclirióu K para ln lotal idad cJp eslos pejPrrl'.V&lt;'" fw;
de un valor m edio de 0,87, para las hembras 0,88 y para los machos
0,79.
El índice cefálido medio para ambos sexos dió 20,12, paru las
hembras 20,06 y para los mach os 19.88.
2)

E:--L13.\L..'iE LA VIÑA

Se examinaron 26 ejemplares, 9 machos y 17 hembras. E ... 10-, ¡11')&lt;'rreyes presentaban características C'\lernas pa rcricla-, a los clC'l embalse
anterior, aún cuando en general algo má'i dcs11u tridos. DiferP1H in ...
evidentes se observaron eu los e jemplares jóvenes que, adem ás, carecían
de reservas grasas peri-intestinales.
El estudio del contenido del conduelo digestivo se realizó en 20
ejemplares, debido a que 6 de ellos llegaron ma l fijados. Se comprnhó
que la m ayoría de los pejerreyes se nutrieron con Bosmina sp, uno con
larvas de insectos Ephemeridae y fragm entos de algas y otro poseía
res tos de coleópteros terres tres.

( l) Estos valores mínimos y mái.1mos corresponden a los pejerrcycs el&lt;' m!'nor
y mayor tamaño que entraron en cada grupo de edad.
(2) El peso mínimo y máximo pertenece al individuo d&lt;' menor· y mayor peso
de cada edad y no tiene necesariamente que coincidir con el ejemplar de la columna
de longitudes.

-9-

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�J.a rdació11 celad/largo Lotal/pcrn total. di&lt;)
J ,on~.

tot~l ('11

lo~

siguientes \'alon's:

Pc·so total en ¡:¡.

111111.

l\J J c·n ,1iíos

1

-

mí n.

111~\x.

1nín.

1nt"lx.

180

28)

'1J

173

:2&lt;)()

Vi()

J8(¡

J')()

J()()

·ll ()

·l!JO

( 1:2()

3
1

·l
j

..!.

..!.

-·l

3
J

3
·~

El factor de rnndirión de la totalidad ele los individuos ele este
lot&lt;' dió un valor medio de O.&lt;i8. para las hembras 0,(Vi y para los
machos 0,71.
El índice cefálico medio para la totalidad se e~tableció en 20.37,
para hembras 20.25 y machos 2.2,fi().
3)

EMBALSE

Cnuz

DEL EJE

Los pejerreyes estudiados d&lt;' ('St&lt;' embalse totalizaron un número
de 20 individuos, 10 hembras y 10 machos. Mostraron un aspecto cxtPrno muy inferior al de los antPriores. de cuerpo delgado, dorso con
pigmentación 1mís oscura y una cabeza grande. sin reservas grasa!\ isreral y más del 50 % tenían (}('formaciones vertebrales. Estos pece-.,
conocidos vulgarmente como "cabezones" corresponden a la forma de
inanición o hambre. Además el largo y peso en relación con la edad
muestra un crecimiento precario.
El examen del contenido gastro intestinal de estos pejerreyes pudo
rPalizarse en J G indivi&lt;luos, pues '1· de ellos llegaron en condiciones que
imposibilitaron su estudio. De 0"tº"· 9 tenían el tubo digestivo totalmente Yacío y 7 estaban llenos de Bosmi11a "P y algunas pocas Daphnia
pule1:.

-

10 -

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�La relación edad/largo total/peso total
Long. total t&gt;n mm.

req~Jó

las siguiP11tes cifras.
Peso total

&lt;'O ~

Edad &lt;·n años
lll íll.

n1áx.

mín.

rn:1x.

180

1&lt;l0

·14

j()

2()()

'.2'10

)()

li'.2

100

·HiO

3
1 -

1 -

4
2

3
2 4

3

3 -

3

- -')

)

)

4

El fac tor K dió un promrdio para lo~ 20 pej&lt;'IT&lt;'Y&lt;'" el&lt;' O.lii~. para
J¡1s hembras 0.68 y machos 0.69.
E l índice cefiilico medio para nmhos 0 cxos fu0 de 22,1 L parn las
lwmbras 22,19 y machos 22.03.

V. -

DEFOR~1ACIONES

VEHTERnALES Y SUS CAUSAS

Las nolahlE's alteraciones de la columna wrtchral c]p los pPjPITf'
yps del embalse&gt; Cruz dc&gt;I Eje nos indujo a realiznr nlgunas obsprrn
&lt;iones con detenimiento. Entre la copiosa bibliografía n'lacionacla con
C&gt;sle problema puede rilarse él Ho\\.f"S (18q4 ) q uc&gt; se refierp c-.pecialnwn
te a Solea uulgaris. Pellegrin (1902) sobre• Sconzber sromber. l'vfugi/, ele.
\Iás mo&lt;lcrnameule l\lcllugh y llarraclough ( 1&lt;)) 1) describen el caso
de deformación por fusión de centros vertebralps en un ejemplar chryprinus carpio, en el que la columna vertebral redujo su longitud }
nclemás en su parte medin 1O v&lt;'rtebras sc&gt; soldaron formnndo un sólido
segmen lo. Morovic ( 19'54) menciona un caso de dc&gt;formación en l\lugil
chelo. Carvalho ( 1954) clescrib&lt;' un ejemplar ele Xenomelaniris brasi1iensis que tiene una deformación descendente clel tercio posterior df'
la columna vertebral, no afectando aparentemente su capacidad nata
toria. Schaperclaus ( 19'5·1-) cita una serie de casos de pN es cu11 dPfurmacio1ws vertebrales y finalmente atribuye tale&lt;&gt; drformacione.; a la~
causas siguientes:
1) Herencia (compresión y unión de vértebras).
2) DPhilidacl conslilucimrnl. rnn pnfrrn1&lt;'iladf's s&lt;'c11nclnrÍ&lt;h c¡1u•

-

11 -

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�conducen a las deformaciones de la columna vertebral (raquiti smo y " Viruela").
3) Infección con aparición de hidropesía (Bauchwassersucht ) que
trae como consecuencia las deformaciones.
4) Infección de los cartílagos del oído de peces jóvenes con Lentospora cerebralis.
1)) Heridas mecánicas.
(í) Influencias exteriores sobre&gt; c&gt;l crecimic&gt;n to.

En nuestro caso. del total de 20 individuos de este embalse&gt;. 11
mostraron la columna vertebral comprimida, con las vertebras soldadas
f'ntre sí (synostosis ), especialmente a partir de la primera aleta dorsal ,
región cuyas vertebras no pudieron ser separadas aún por ebullición.
Por otra parte, la columna vertebral presentaba curvas ascendentes
(kyphosis) y descendentes (lordosis) que afectaban visiblemente el
nsperto externo de los peces. Estas dos formas combinadas se denomirnm kypholordosis. (Ver foto y figuras n'' 4 y 6).
Las &lt;&gt;spinas neurales de las vertebras exhibía n un encurvamiento
lrn cia atrás en la parte ascendente de la columna y hacia adelante en la
rc&gt;gión clc&gt;scc&gt;ndc&gt;nte. Los arcos hemales de la región caudal se presentan
unidos PntrC' sí, c&gt;specialmente en la parte donde se aloja la vejiga natatoria formando un solo conducto. Asimismo las espinas hemales muestran modificnciones óseas en sus bases. Es evidente que todas estas alterarionps clt&gt; la columna dificultan c&gt;l crecimiento normal y seguramente
afc&gt;c tn11 la capacidad natatoria de los peces y la búsqueda de su alimento prinripnl.

VI.-COVTPARACTON

nm. MATF.nIAL EXAMINADO

CON

PEJERREYES DE OTROS A1\TnlENTES (ANZULON
Y LAGUNA :\10NTE)
Ringuel&lt;&gt;t ( 1942) al Pstudiar los pejerreyes del embalse Anzulón
encuentrn dos tipos distintos, aquellos de más de dos años bien desarrollados y otros de tamaiio chico y mediano, fla cos, con caracteres
de individuos juveniles. Esta diferencia es atribuida según el autor a
la mala alimentación de los ejemplares de menor tamaño debido a las
condicionC's desfavorables reinantes en el embalsE&gt;.

-12 -

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�La relación eda d/ largo total/ ¡)('so total. alrnnzn los siguiC'n les valores.
Long. total t&gt;n mm.
E da d en años

sexo

Pt"so total t&gt;n g.

1nín .

n1áx.

mín.

9

23'&gt;

2q-J

7-3

~ )&gt;

306

-+OO

·~ 1

~ ~

402

130

88-3

1.070

-

ó'

25q

302

1 ~0

110

-

o o

304

391

270

770

-

o

403

&lt;)-)ü

1.() ¡.)

-

máx.

3
1 -

1

-

)&gt;

4

3

2- 2 4

o

~{)()

( cJp-;oYada )

1 O')O ( mnclurn )

3

3-

3 4

3
1 -

1 4

3
2-2 4

3

3 -

3 4

ó'

ó'

4~4

El factor K para la totalidad de los pPrC's, C'Slahlerido por nosotros.
da un valor medio dP 1,B; h embras 1,26 y machos 1,09.

13 -

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�Comparaciones del material:

% años de&gt; Nlacl.

J ·•) Pc&gt;jc&gt;rTryc&gt;-. de 1 a 1

s.. xo

Localidad

111ín.

K(l)

Pu.o ('n g

Lt. mm

l.

c. (2)

máx.

mín.

máx.

mín.

máx.

mín.

máx.

2~)5

140

220

0,78

0.86

19,11

1CJ.76

180

285

43

173

0,58

0.89

18.90

21.24

180

190

44

50

0,54

0.73

19.76

2

295

75

360

0,57

1,40

-

120

310

0,69

1,20

-

1
San Roque

'? '? ó ó

La Viña

'? '? ó ó

C:rn1 dl'I Eje &lt;¡? &lt;¡?

\n1Ulón
.\111l1lón

'?
¿

¿

cJ

&lt;¡?

ó

260

?''.... .1:)

259

302

Se pone &lt;le manifie~to cou C'stos valores que los pejerreyes de
Anzulón son los que muestran mejor desarrollo y peso, lo mismo revela
C'I factor de condición K en sus YalorC's máximos. a pesar de presentar
la población de este ambiente un principio de desnutrición (Ringuelel.
c:b. cit. pág. 189). Las cifras del factor K mínimas cor responden a los
pPjerreyes de Cruz del Eje. cuyo índice cefálico es al contrario superior.
Estas caractC'rísticas se destaca principalmente en los individuos "call('zonC's"'.

( 1), (2) Corresponden a Jos vaJorps m1mmos y max1mos obten idos para Ja tola
lidacl de los individuos de esa rdad } no tit&gt;nen lll'Cl'&gt;arümente que coincidir con
Jo, !'jl'mplan•s lle \as cclumnas dl• Lt. y peso.

-

14 --

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L '~2

�2°) Prjr1Trycs de 2 a 2

1•

mios de edacl.
!'eso t'n g

Lt. mm
S1·xo

Localidad

mí n.

rnáx.

mín.

220

1

I.

K

r l láx.
1

mín.

111áx.

mín.

0,76

0,94

18.81

c.
máx.
1

San Roque

99 o o

:ioo

350

La Viña

99

290

350

186

'.\50

O,lí8

0,88

20,Hi

22,11

Cruz del Eje

99 o

200

210

56

fi2

0,61

0,77

22.00

22,liO

1050

1,05

1,h4

-

-

0.97

1,29

-

-

ó' ó'
ó'

l

.\nzulón

9 9

306

.\r11ulón

o o

304

:HO

·100

350

270

391

770

22,40

En estos datos se obserYa una analogía con los antC'riores. Se manifiesta la inferioridad del material d&lt;' Cruz del Ej&lt;': peso mu:y bajo
e índice cefálico en aumento. Para Anzulón los \ alores todavía se hacen mayores.
3Q) P ejerreyes de 3 a 3 % aiios de edad.
Lt. mm
Loralid;1d

Peso l'n g

Scxo
1nín.

mín.

111áx.

1

icl,.

mín.

355

99

ó'

o
o

99

ó' ó'

99

ó'

La Viña
Cru1 del Eje

9 9

.\nwlón

o

Anzulón

ó'

1

rn{c,

400

1

HO

550

1

0,81i

e:.
n1~'ix .

tnín .

1

1

San Roque

l.

K

1

0.9+

1

19,44

21.hO

1

+10

+90

620

O,ti8

0.8'1

20,88

'.! 1.hO

255

:165

100

-lliO

O,'ii

0,80

:! 1.8 i

'.! 1.00

402

430

885

1070

l .'.IO

1,44

-

403

424

950

1.33

1,-10

-

360

1015

1

-1

En este cuadro'&lt;' comprueba 1111evamc11IP que los Yalorcs mayores
corr&lt;'sponden a los p&lt;'jPrreyes de Anzulóu. k (un l rn11cuPrda ron lo
expresado por Ringuele t en el senlido d&lt;' qut' los Jl&lt;'n's d&lt;' mús Pdad
&lt;'ra n sanos y biE'n desarrollados. Los d&lt;' Crnz clC'l Eje sigu&lt;'n Pll igual
estado que para los grupos de edad inf&lt;'ri1,r&lt;'.;.

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�PEJERREYES DE LA LAGUNA MONTE:

Por lo general los pejerreyes procedentes de la Laguna Monte
muestran un estado de n utr ición y crecimiento alto. Dado que no
ten emos las de terminaciones de edad, pero considerando los datos biométricos con respecto al largo, peso y estado sexual, se pueden incluir
los individuos del lote mencionado en los gru pos de edad de 3, 4
y 5 años.

Lt.

K

!'ERO

mm

J.

c.

~EXO

mfn.

máx.

397

475

9

&lt;¡?

:t!~J

4' 0

j30

9

&lt;¡?

S90

~d.1

:&gt;70

9

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lllfi7

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1;;,

cJ

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máx.

mln .

o
o

l~l

(i11111)(ll

..
..
..

"·'"

mln.

1070 (mnrl)

O,jO

1310

0,71

"

máx.

( in m)

..

o.~9

(mad )(:!)

0.96

..

1157

..

0.65 ( de•ov) (3) 0,78 (de•ov)

111;;,

..

0,51 (ium )

1100

"

O,ó7

..

1,113 (ma d )
n.~6

..

mln.

máx.

18.63

20,79

16,36

!2,%0

19,29

U ,93

18,68

21.59

19,20

Zl,00

Comparando los datos de los pejerreyes de la laguna Monte con
los presentados en el cuadro correspondiente a los individuos de 3 - 3%
años se pone de manifiesto una relación inversamente proporcional
entre los valores del factor K y el índice Cefálico. Cuanto mayor es el
\·alor de K, menor es el l. C. y viceversa.

(1) inm = inmaduro; (2) mad = madu1·0; ('' ) desov = desovado.

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�VII.

EXA \IEN PARASITOLOGICO ( 1 )

Df'hido ;il &lt;'s t;ido cfo C'nflaqtw&lt; imif'nlo. i11suficiC'1llC' crC'rimiento y
cll'for111&lt;1&lt; im1Ps \ C'r!Pbralcs dC' grn11 parle' de los pejC'rreyes C'&gt;tudiac:los,
:-;e p&lt;'nsó qtt&lt;' algún farlor C'Xlf'rno podría ser la causa de tales altC'racio11c&gt;s. lnspirndos c'n C'l trabajo ele S1idal .\ ~ani (19'5 1) se lle\Ó a
rabo un detP11ido C'Xamcn c!C' los prres ron PI objeto ck hallar parásitos
similar&lt;''- a los scfial;idos por los Hulm~s citados. Debemos agregar que
en muchos rn:--os. por causa de la mala fijación. no se pudo efectuar
una obscrYarión mm ple ta dd conduelo c:ligestin&gt;.
En cuatro pejc•rrcyf's del embabe La Viiia y cuatro de Cruz del
Eje .se hallaron cu PI inlPstino algunas lan-as de nematodes. posiblemente del gc'nero Conlmcaecum. Asimismo cuatro pejerreyes de San
Roque posC'Ía11 en ... u intestino el cestodc&gt; nuC'YO descripto por Szicla t y
Nani ( 1951 ) frhthyotnema macrlonaghi. De estos cuatro peces dos
C'slaban fuertPmC'lllf' parasitaclos y olros do-. en menor cantidad. Dond&lt;'
el examen parasitológico rcYeló características sorprendentes f ué el del
f'llCPfolo. En el cere&gt;bro de casi todo'; los pcjC'rreyC's se hallaron larvas
ele lrC'matodC's de la familia Diplostomirfa,• ( StrigC'idos ) y en algunos
casos c&gt;n muth í.. ima cantidad. Los pece-. df'I cmuah.p San Hoque re\ elaron una inYasióu relatirnmente le' C' dC' Diplostomulum mordax
Szidat v Nani. hall&lt;'111closC' de los 2l} pejC'1TeY&lt;''- revic;ndos 18 con 5 a lO
hrYas a prm.imadamentf' , . 7 con 50 a 100 larYas. o sea q uc el 86 %
estaban parasitados .

.

L11 los pejerrC'yPs dc&gt; La \ il1a se Pllt011trc&gt; que la totalidad ele• los
26 individuos examinados poseían larvas Diplostomulwn mordax.
De ésto-;. 19 alrededor de 10 lanas y 7 aproximadamente 100. Donde
el grano &lt;le parasitismo llegó a ser sorprendente fue' en los peces ele
Crnz del Eje. Los 20 pejC'rreyes estudiados presentaban una infestación
intensa en la masa encefúlica. por larnis Diplostomulum mordax que
se hallaron distribuidas en la totalidad de la cavidad craneana. En dos
pejerrcyes se encontró una sola larva Tylodelphys destructor Szidal y
Nani. El número de larvas D. mordax fué elevadísima en un pejerrey
muy deformado, se contó más de 1.800 de estos parásitos y una sola
larva T. destructor. En ningún caso se hallaron las referidas larvas
en la médula ósea ni en el cuerpo vítreo y cristalino de los ojos.
Finalmente cliremos que 1w se encontraron panísitos externos entre los
peces examinados.

f l ' En razlÍn de que este trabajo no tiene como fin principal el estudio de los
parásitos, adcptamos exclusiy;imente la nomrnclaturn parasitológica seguida por
Szidill v N;,ni (1951 ) .

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17 -

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�Y[II

EFECTO DE LOS PAHASITOS SOBRE EL

DESARROLLO DE LOS PECES ATACADOS
Exislcu m1mcrosos c-.tudios que demuestran la acción de parásitos
!-obre el crecimiento ~ pfrdida de peso de los peces. Hunter y Ilunter
( 1&lt;J38 . llcYaron il cabo un estudio experimental infestando un plantel
de peces jll\cJJiles de la especie i\lic roplcrus dolomieu con m etacercarias Crassiplziala amblopitis. rnautelliE&gt;ndo al mismo tiempo otro lote de
peces en condiciones normales como te~tigo. Después de tres meses
comprobarou ciuc los 8 peces artificialmenle parasitados cuyo peso
promedio inicial fué de 4.63 g disminuyó en un promedio de 0,76 g.
por pez, obsc&gt;rvando tambiPn la presencia de un gran número ele quistes.en cambio. los peces testigos permanecieron casi en las mismas
condiciones. Los autores atribuyen la pérdida de peso en parte a alteraciones del metabolismo de los ¡icceo.;. A resultados de la misma índole
1lcgan i\Iau ( 1952/'51 ) al estudiar tres especies ele gádidos del Mar
del NortP infestados por el ectopar11silo Lemaeocera branchialis (Copepoda . Este autor para obtc&gt;nc1· un mejor cuadro comparativo de su s
resullados ulilizó el factor h. en los cñlculos biométricos y además comprobó pérdida de peso de 10 a 30 % en comparación con los peces
normales. Ilubbs cita anormalidades sobre el cíclico Platygobio gracilis
causadas por una fuerte infestación de t rcmatodes, nematodes y protocefálidos. Estos peces presentaron cambios en el color, radios débiles,
narinas unidas, línea la teral rudimentaria o ausente, hocico proyectado,
boca reducida y otras al teracion cs en su crecimiento. El autor citado
al principio pensó en la existencia de otra especie basándose en las diferencias morfológicas encontradas. pero al realizar el examen parasitológico llegó a la conclmión de quc se trataba de anormalidades de la
especie mencionada como consecuencia de la acción del parasitismo.
En nuestro país, Mac Donagh ( 1929) describe la helmintiasis de la
pescadilla Cynoscion striatus por larYas de una especie de cestode
letrarrínquido. Szidat y Nani ( 1&lt;)5 1) en el trabajo mencionado. realizaron un detenido estudio de las lanas de trematodes encontradas en
el cerebro clcl pejerrey Basilichtlirs microlepidotus del lago Pellegrini
~·río Limay ( ProY. de Neuquén). Según estos autores los pejerreyes
de&gt;l lago Pellegrini fucron los mús parasitados, citando un ejemplar con
300 larvas Tylodelphys destructor y 30 a 50 larvas Diplostomulum
mordar. otro cjemplar clel río Limay prec;entó 140 larvas D . mordax
y 100 lanas T. destructor. En el citado trabajo se establece que la
larva T. destructor debe ser considerada más peligrosa por los daños
producidos en el cPrcbro de los peces infestados, atribuyendo a la acción
de ambos parásitos la flaqueza y entorpecimiento en el desarrollo de
lo&lt;; pejerreyes.
Parece también que el parasitismo en alto grado puede causar
ciertas deformaciones en el esqueleto de los peces, especialmente en la

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18 -

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�columna vertebral. A este respecto .hay poco publicado. Schiiperclaus
( 1954) cita el caso de Lentosporiasi~ proYocada por C'l protozoario LenlOSfX&gt;ra cerebralis a salmónidos jóvE'nes. que afecln C'l cqu i 1ihrio y provoca deformaciones en la parte posl&lt;'rim· de la columna \C'l'l&lt;'hraL
uniéndose a ello la afección del sistema nen-ioso simp:.tico y p&lt;'rturbaciones en el funcionamiento de los cromatóforo~. EslC' parcí-,ito se aloja
primero en los canales auditivos y luego en el ccn•lm1. Por otra parte.
se citan muchos trabajos sobre perturbaciones y mortanclaclt&gt;-, rnusadas
a peces y anfibios por cercarías el&lt;' tr0m,1toclC's (Van Tiaihm&lt;i. 1tJ~O;
Szidat 1936; Davis. 1Q16). Las C&lt;'rrnr ias. &lt;¡llC' S&lt;' alojan prdC'l'Pnt&lt;'mente en el cerebro y cri stalino ele los ojos. ¡n1&lt;'d&lt;'11 causar la muerte
de los peces o serias afecciones en d si., tema nen ioso centrnl Y par:.lisis en el sistema muscular. En JJuestro naís f UC'ron obsen él da.; mm·tandades de pejerreyes por el Dr. Son;abu ru en los años 1933 y 1934
y en el embalse dC'I Río III la Estnción dP Piscirultun1 regislró C'IJ el
mes de noviembre ele 19-15. tambi6n un3 morlnnclad el&lt;' pPjC'rrE'ycs.
presumiblemente a tribuible a cercnrias dE' trematodcs.
En lo que se refiere a los pejerrcycs de los C'mhalses el&lt;' Córdoba
estudiados por nosotros se comprueba una doble acción del parasitismo
en el desarrollo del cuerpo. Esto S&lt;' pone dP mani fiC'qo primeramente
por la pérdida de peso que lleva a los indiY!duos a la forma de hambre,
es decir, un cuerpo desnutrido y un l"l&lt;'so reducido en comparación con
los individuos normales de la mi sma edad; en segundo lugar. por deformaciones de la columna vertebral, lo que en el máximo grado ele parasitismo nos presenta formas totalment&lt;' degeneradas.
0

El estado de desnu trición de los pejerreyes es una comecucncia de
la reducción de la actividad del metabolismo individual y no por carencia del alimento natural de los ambientE's habitados. La presencia del
parásito en el cerebro de los pejerreyes provoca una reducción en la
capacidad de la búsqueda del alimento, como tambic'n en la asimilación
de las sustancias nutritivas ingeridas y como secuela aparecen deformaciones vertebrales. Este h echo se com prueba particularment&lt;' &lt;'ll los
pejerreyes de Cruz del Eje, y los más afE'ctados son los individuos
juveniles. Es evidente que nos en contramos ante otro caso de Diplostomiasis cuyas características son aún miÍs graYC's que las mencionadas
por Szidat y Nani. El número de larvas halladas &lt;'n la masa encefñlica
de los pejerreyes y el estado acentuado de desnutrición en que se encuentran, especialmente los más jóvens. demuestran la grawdacl de
esta epizootia.
Merece destacarse que la mitad de los pejerreyes de Cruz del Eje
muestran Ja columna VC'rtebral con acentuadas deformaciones y acortamiento por unión de las vértebras. Es suges tivo qu&lt;' los pec&lt;'s que se
hallan en estas condiciones sean los más fuertemente parasitados. por
cuya razón se puede inferir que las larYas el&lt;' los trC'nrntodC's son la
causa de tales perturbaciones Yertehra les.

-19-

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�PodC'mos decir finnlmPnl&lt;' q11C' dt&gt;sdC' C'l punto c]p vistn f'rolc'&gt;giro.
los factorC's principnks qu&lt;' influyf'n en la nmpliacic'm d&lt;' las 1.011a~ di'
esta epizootía serían, según nuestro criterio. los siguientes:
1) Condiciones Íél\ orn bles para el desm'rol lo ele los rnol u~cos gasterópodos pulmonado~ t huPsped intermC'diario ) y aws arnú-

ticas (huésped dt&gt;finitivo) .
Z) Reducida salinidad del ambiente ucuíltico y temperatura lavo-

ra ble para el ciclo pvolutivo de los parúsi tos.

IX. -

RESU.:\1EN Y CONCLUSIONES

D e los datos presentados por nuestro estudio se desprende el hecho
de que el factor causal de Ja desnutrición y df'formaciones vertcbraks
de los pejerreyes de los embalses de Córdoba rxaminados en este trabajo. es la infestación en alto grado ocmionada por la forma larval Diplostomulum morda:r. Las consecuencias provocadas en el desarrollo somútico normal se ponen en evidencia por la reducción del peso del cuerpo
y desaparición de las reservas grasas y en último término por deformaciones vertebrales. Estas anormalidades que afectan el valor cualitntivo del pejerrey Basilichthys bonariensis modifica In estabilidad de la
especie y por último el efectivo de las poblaciones. Por lo tanto C's
muy necesario antes de realizar siembrac; en cuerpos de aguas qm'
1odavía no han tenido pejerreyes, llevar a cabo el estudio hidrobioló
gico del ambiente acuático con el fin de comprobar si existen o no Jo-;
intermediarios que favorezcan la infestación del pejerrey.
De los resultados obtenidos en el presente estudio se llega a las
siguientes conclusiones:

1) Se establece una nueva región de Diplostomiasis en los p&lt;'jerreyes de la especie Basilichtlzys bonariensis, aclimatados en
los embalses de Córdoba, con cnrúcter clC' cpizoolía.
2) De Jos lotes estudiados que comprenden un número total de 7~
individuos ( 100 %), 71 ó sea el 94.6() °lo se encontraron con
larvas de parásitos en el encéfalo en un número muy variable
(de 5 a 1.800) ; y 11 ósea el 14,66 % con deformaciones vrrtebrales, y acortamiento del largo total del cuerpo.
3) La infestación se pone de manifiesto por la desnutrición del
cuerpo con características de forma dC' hnmbre y por deforma
cienes de la columna vertebral.
4 ) En los pejerreyes qu&lt;' presentan sólo la forma &lt;le desnutrición
el factor K tiene el valor ele 0.58 a 0,68 (Dique La Viñt1 ),

-

20 -

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�mirntras qu&lt;' los l1&lt;'j&lt;'rr&lt;'y&lt;'; Pn rsl;ido normal prnrP&lt;lPnt&lt;' di'
A11zuló11 murslrnn valor&lt;'~ &lt;'llln• 1.20 l .(1·l; Jo.; p&lt;'je1Tt'y&lt;':-. rn11
ddorrnacimws \"C'rtrbrnlPs (Crnz. c!PI Ejt• i lÍt'11c•11 1111 f.1clor k
dr O. 5 ~ a O.ó 1.
·)) El rnlor irnh.imo ck•l índicP n•f;ílico e'&lt;· lo~ prjern•yes ron formas sólo de dc•s11utrición (Diq ue La Yii1a) rn ría &lt;'ll l r,• 21,2'1
a 22.11 ' para lul&gt; que preseulan tambi Pn cleformc1ci01ws 'PrtPbrn les (Cruz del Eje ) . de ~B. )2 a 2·t.OO.

6) E11tre el valor &lt;le K y el Indice Cefúlico existp una relación
inn•rsamente proporcional, cuya amplitml se hace mayor en
los pc&gt;j&lt;'rTPyes con deformaciou&lt;'s vrrtehrnlPs.

7) Un mayor número ele lan·as ele trematodes contenidas en PI
cprebro. ele lus JlC' jerre' es provoca lc1 deformación dP la columna
Yl'rtebruL uno ele los pejerrrye.s alt,:mente dcfonn.Hlo tPnÍél
m;Ís dr 1.800 larvas Diplostomu/11111 morda.r Pn su cprehro.
8) Esta epi;rootía a fpcta directamente la economía pesq uPrn &lt;le la
zona por la d&lt;'spoblación y cle~nutricic'm ele los pejPrreyPs. prin
ci pal espPcie íctica de los embahes d&lt;&gt; la provincia dP Ci'irdoba.

21 -

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�Sl-\1\IAH'i

ThP pr&lt;'S&lt;'lll \\Ork is tlH' :-ludy of /·) "i)('CÍ111c1b ol -: ih0r.. idt&gt;-f"i.;he"
( /Jasilichtliys /&gt;onwicnsis J. rnllectC'd in lh&lt;' d1kl'" oi H()(p1t•. la \'iiw
&lt;111 d Crnz del EjP. in the pro\ÍlH!' uf Córdoba (,\rg&lt;'t1li11c Hr•public).
Of t.IH• :-¡&gt;t'tÍ111P11s "tudiC'cl. thosp from Cruz dP! Ejl' \Yen• i11 ''º""c
conditions. sl10\\ ing VI'!')" rle&lt;1dy ;.igm of rnal11utritiu11 a11d 1 dl liiti" m11l
J!lore tli&lt;11L li;ilf of tl1Plll lwd \Crtelmt! cldorn1&lt;1ti1111". Siln·r-id&lt;·-f"i..,111·"
of "iclll Hoqup d1k&lt;' loohed hPalt.hy. &lt;,tron&lt;~ arnl in gt'ItC'r,il ll&lt;l!'llli!lly
dc•Ydopc•cl. Tl10-;e of l ,a Vii1a W&lt;'l'&lt;' in slightly infPrior rnndition" tha11
tlw.;e of San Hoque thPir hodi&lt;'' \\l'l'C' thinnn arnl .;rnall sh&lt;I\» i11g ..,ig11"
of bad rnnditions ol nutritim1.

T.ll('se "jl&lt;'CÍmens '' p1·c• rnm¡mr!'d wi th otlwrs f'rom Anzulon el i kc•
' La Rioja pnnince) nnd :\Jonte Lagoon (Buenos AirP.'- proYill&lt;P).
Co:..1PA111sO;\ oF ?&gt;T.\TJ:Jn.u,:

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l.c11¡;ht

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Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

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En estos datos sf' ob,er\'a una analogía con los anl&lt;'rion''· ~e ma nifiesta la infcrioridacl del material d&lt;' Cruz del Eje: peso muy bajo
e índice cefolico en aumento. Para Anzul&lt;Ín los n1lorcs toclaYÍa -,e hacen mayores.

3'') Sihcrsiclc-fi,Jics 3 y0ar to
L Pnght

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En esl&lt;' e ll &lt;tdro i.P compruclm 1111&lt;'\ illlH'JllP que lo~ \ alon•s mayon's
rorTC''i]lOlldf'n a los ¡wjl'r'l'&lt;',H'' el&lt;&gt; .r\11'.l.11l1'n1. Ji. cual cont'ltc'rda con lo
&lt;"1.prp.;,1d o por Hingiwld p11 p] sp11tid 1 d!' qttt&gt; los ¡wcps d&lt;' m{1s t•dacl
rra11 sano.; ) liiP11 dP,ilrrol laclo'. Lo, d!' Cn11. del Ejl' sig1u•11 l'll igw1l
l'staclo que p;tra los gnrpo,.; de edad i111'eri1.n"&lt;

-

23

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�Owing to the emaciation. insufficient development and vertebral
deformations of most of thc specimens studied, the possibility of externa} factors heeing the muse, was considered. A thorough examination
of the brain revealed the f'Xist1mce of a strong infec;tation of trematodes larvae of tht&gt; Diplo~tomidac family, specially Diploslomulum mordax. This parasitism reached vcry high percentage in Lhe Cruz dt&gt;l
Eje samples, ·where a wry deformed specimen was found that contained more than 1.800 larvae D. mordaz in its encephalic mass and
cranium cavity. This strcng infeslaliun i~ lh&lt;' muse of sncb V"rtehrnl
deforma tions.

Conclutions:
1) A 11&lt;'\\ rC'gÍoJJ of Di .Jostomiasis in Llw '-ih Pr~id&lt;&gt;-fi,hes (IJa.11
lichthys bonariensis). introdnced in the Córdoba clikes, has been esta
hl ishcd '' ith f'¡&gt;Ízonly cl1nrn1 lf'ristic.

2) Of the 75 specim&lt;'rn studied, 71 (94,66 %) had parasite larvar
in the encephalon in a w•n 'ariable number (5 to 1.800) and 11
( 14.66 %) hacl 'C'rtchral dcformations, with a complete s.hortening
of the length of tlw hocl , ..
3) The infeslation is shown by the malnutrition of thc horly
with characlerislic of inanition and by vertebral ddormations.
4) In the silwrsicle-fishes which show malnutrition the con&lt;lition
factor K has a value of 0,58 to 0.68 (La Viúa dike). while the specimens from Anzulón. deY&lt;'loped under naturnl conditions. c;how vahte5
of hetween L20 rind Lfi4. ami the specimens with vertebral deformations (Cruz del EjP dik&lt;') have values from 0.54 to 0.61.
5) The maximum value of the cephalic index of thc silversidefishes with malnutrition only from La Viña dike, varies between 21.24
to 22,11 and for the oncs with Yertebral deformations (Cruz del Eje
dike) between 23.32 to 24.00.
6) Betwcen valuP K arnl thc cephalic index there exists a relation
reversely proportional. the &lt;'Xlenl bcing bigger in silversides with vertebral deformations.
7) A large number of trematodes larvae in the encephalon, produces the vertebral deformations. One of the mosl deformed specimens
had in its brain more 1.800 Diplostomulum mordaz.
8) This epizooty affecls thc fisheries of the zone, causing thc
depopulation and malnutrition of silversides in the dikes of Córdoba.

-

24 -

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�CLADRO N9 1
Datos comparativos de los pe¡erreyes dl' los tre,, embalsC's estudiados. Anzulón y Laguna MontC'.
de acuerdo con los cuadros correspondientes a todas las edades.
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-

26 -

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Contorno de la provincia de Córdoba con la ubicación de los
tres embalses: 1: Cruz del Eie; 2: San Roque1 3: La Viña

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Mapa de la Repúblic a Argentina
En negro la provincia de: Córdoba

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Fotomicrogrdfíd de ldrvds

Di plostomulum mordax

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Fig. N o. 1 - Repartición de los pejerreyes, m•chos y hembras, del embalse
San Roque de acuerdo a su longitud.

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Fig. No. 2 - Rep.rtición de los pejerreyes, machos y hembras, del embalse
La Viña de acuerdo a su longitud.

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fi9. No. 3 · Rep1rtición de los pe:jerreyes, mdchos y hembrcH, del embalse
Cruz del Eje de c1cuerdo c1 su longitud.

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fi9. No . 4 • Pejerrey del embalse Cruz del Eie, donde se observe 11 parte extern a
sensiblemente 1fectadc1 por lu deformc1ciones vertebrc1les.

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�1 cm.
e ormac·iones vertebroles correspondientes al e¡tmplor
.
anterior.

Fig. No. 5. D f

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6 cm

.

de lo columna ver
he males
entre de 11d vértebrd número 27
Id íntimo unión de tebro
los orcos
1 ampliddd
a partir
sí, ormondo un solo cond' ucto

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los pe¡erreye:s, m• chos y hembrds,
del embelse Sdn Roqu e: .

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Fig. No 8 - Releción, longitud y peso de los pcjerrcye:s, machos y hembru, de l embalse La Viñ a.

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Fig. No. 9 - Relación, longitud y peso de los pejerreyes, machos y herr.bra~, dd embal~e CrLz del Eje.

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Fig. No . 10 - Rcl•ción, longitud y peso de los pejerreyes, machos y hembras,
del emb41se Anzulón. (Pci•. La Rioja)

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Fig. No. 11 • Relación, longitud y peso de los pejerreyes, machos y hembras,
de la Lasunt Monte. (Pcia. Buenos Aires).

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Flg. No. 12 - F~ctor de condición de 14s hembr4s de todos los emb~lses cit•dos.

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F19. No. 13 - Factor de condición de l.&gt;S machos de todos los embalse s citados.

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�Impreso en los Tolleres Gróficos
de lo Direcc;ión de
Porque~ Nocionales

l 9 5 7

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�..

Íluégaee enviar toda correspondencia dentífü:a y canjes á:
Please 1end ali ecientific correepondance and changes of addre1s to:
DEPARTAMENTO DE INVESTIGACIONES PESQUERAS
Miniet. de Agricultura y Ganad. de la Nación
Cont. de Brasil y Florencio Sánchez
(Lazareto Cuarentenario)
Buenos Airee, R. Argentina

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                  <text>Aquí se puede acceder a obras monográficas y otros materiales como separatas y literatura gris</text>
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                    <text>BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
MUSEO AGRICOLA OE LA SOCIEDAD RURAL ARGENTINA
PUBLICACIÓN N. O 51

PLANTAS

TEXTILES

EN LA

ARGENTINA

REPUBL I CA

PO R

CARLOS 0 .- G I RO LA

-

I ng e n ie ro Agronomo
D i r ector Honora.ria d el Museo Agrícola de la Soc i edad Rural A r ge n ti n a
Miembro de la Academia Nac i onal de Agronom i a y Veterinaria
Miembro de la Real Academia de Agricultura de Turin
Profesor de Agricultura Especi a l en la Un i vers i dad de Buenos Aires
Jefe del Laboratorio de B otánica del Ministerio de Agricultura
Miembro corresponsal de var i as Soc iedades de Agr i cultura etc , etc,

1928

Impre nta. ' ' Gadola" 8VENOS

Rivada,via. 775
AIRES

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

--

PLANTAS TEXTILES
EN LA

REPUBLICA

ARGENTINA

POR

CARLOS D.-GIROLA
Ingeniero Agronomo

IMPRENTA GADOLA
RIVADAVIA 775 - BUENOS AIRES

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

PLANTAS 'fEXTILES
en la Re pública Argentin a
POR
CARLOS D.- GIROLA

En la República ,\¡-¡~·entina las plantas Lextiles tienen poca importancia, si se consiclcrat1 clel punto de Yista clc la posihilid.vJ de su
cultiYo: tampoco la tiem:n rc,,pcclo f:el ni'1mc1"1&gt; y \':J.ri~lbd ele las especies sih·estres o indígenas existentes y que se iiueclcn explotar en
la época presente.
EI tern&lt;t aclc¡uicre, cu c~unhi,,, una impon:rncia cons[derahic, si se
ti en en prcsen Le las neces iclarlcs clcl p:l í s en Ii hr:ls textiles para los v? ·1 ios usos y aplic&lt;:1cioncs: rcc:ulta qne se irnp(11·t:1r(Jn e~1 J &lt;J.?.5 nutcrias
textiles y sus artefactos po;· yal&lt;'i" de 1 3-J.- coo. ooo ele pesos oro, más
del 20 o/e de la impor~acic'm toLll, fig;ur'.'cnclo bs íibras textiles varias
con 3-J.- ooo. coo ele peso-; '.1rn, y entr,: 6stas, casi 20. ooo _ooo de pE'sos oro ele arpilkra y yute: el alg-o&lt;lún y sus artefact-os -::c;1 G5.ooo.ooo
ele pesos oro. En l&lt;J27 se importaron materias kxtilcs y sas artefactos por Yalor ele '-+&lt;). 50_¡.. ooo pl'sos oro Jigur;rndo el alg:oclf.n con
(i2.753.ooo pesos OPl y las fibras textiles cli\·crsas con .¡_¡..000 . 000
de pesos oro, entre las cuale,, la arpillera y las bobas C('J1 más de
27 . ooo. ooo ele pesos oro.
Entre las libra~ textiles y materias te.: diles anotacbs en la estadística ele importacic'm, \·:irias se pueclcn obtener ele 12..::; piant;i.s LcxLiles exóticas cultiYahles en el país y ele las plantas tcxliles indígenas
explotables: cklwsl'. tener presente. entre Ia~~ pr:11wr2.s, e·; al¡.:;odíJnern,
Cll\'O cultinl en lo,; últinh&gt;s aiios ha cxcecliclo de LOo.ooo hcctúrea!"
co;1Íirrnanc\(i los prnrn'isticos optimist:ts &lt;¡t'.c clcscle l~rgo tiempo h~
Jornmlaclo S(}bre su propagaci,',n y p11n·cni,-.

*
Objeto ele esta 11101mg-rafía es el estudio de la-· plantas tex.:ilcs,
para llenar uno de los tan1o,.; claros ck nuestra literatura &lt;1g-rícc.Ja.
aume11tancl11 rnn elln las 1lhsen·acini1'..'s reunidas en 1()02 ,. publicadas
bajo el título ele "Plantas 'l'extiles. su cuiti,-o \' cxplotaciún en ;ns E!"taclo,; L'nidos del Thasil y en la República .\1:gentina ...

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-±El cultinl y la explritación ele las plantas textiles en 1él, República
1\rgentina ha clado Jugar a \·arias iniciai.iyas que no han prosperack.,
exceptuando las c1ue conciernen al algodonero; se ha1i· pul 1licaclo numerosas memorias en las que Jo.:; au~tires se han concretado ::i. ,menudo a esbozar () a t1 i \'aga r sobre el tcnn, sin determinar el verdadero
estado de las cuestiones inherentes a cacla nna de las plantas reseñadas. Lll gran optimismo 11a predominado siempre y éste ha inducido
a r1ue se constituyeran empresas, las cuales no han prosperado, porque
no tuYieron por fundamento ubscn·aciones serias, estudios técnicos,
experiencias prúcticas.

E:1 frecuente leer en las pqhlicacionc~; diarias, r¡uc tal o cual
planta textil present&lt;i. un ~r&lt;m poryenir y con brc,·es 1=itas y números
se plantea y resuch·e la cucstiún econc.'mli'..:a; tal yez sea este apresuramiento lo que ha hecho malograr lodos los proyectos y cuanto se
ha lleYado a la prúct ica. desde que se plantee\ el problema de b. explotación económica &lt;l.e las plantas textiles o si se &lt;1uiere, de la p·r oducción
económica de las iihras textiles.
El lino en las proyÍncias élc l~m:1ws .\ ire~ , ~anta Fe, Córdohé.1,
Entre Ríos y en otras prm·inci:\S y terr'.Lorius: el ní1/a1110. ~n las pro,·incias ele Jh1c1ws .\ÍJL''-' . ~'.anta J&lt;'e Ent 1·-.: Rí1&gt;S, C'.mloJ,a,,).Icucloza,
San Juan, Santiago clel Fstero, 'l'urnmún, Salta y Ju_iuy, y territorios
del norte argentino; el ru111io en el norte de Santa Fe, Corrientes,
Formosa, Chaco, ::.\ ! isione~. Tucurnún y otras pr0\·inci;1_:; d~l norte y
también en C(&gt;r&lt;loba; yarias plantas textil es indígenas, especi;:llmente
la pal/llera rnra11da_\' en l\nt~-c Ríos y terrilurios li111ít:·1_1fcs, !&lt;)S cara!Jllalá.s clcl Chaco, ! t'ormo,;;i y terrcnu'' colindélntcs, los c!:au!!CTrc.s ele
La Rioja y [ffO\' incias yecinas han sic\r) ,-:i ri:cs Ye::e .s objeto Lle rnltivo
y explotaci('m 1wr p&lt;~rticu1ares y soci.~dad·~-~ cxprcsamen:c constiluíclas. pero no han prospenclo hasta el presente.
Algunas ele esí&lt;ts plantas pnclían til1 ,-cz coustitui!- el porvenir de
más ele una empresa. pero ninguna ha tenido éxito, porque faltaron
investigaciones prc\'i:ts qt 1 L' habrían des;1.co11sejac1u su f0rmación o
por lo menos e\'itac\o h:-. pé-rclirlas que hz-1i1 clc1 enido su rk~arrollo y
precipitado su liquidaci(m.
Xo es por lo general que no se hayan conocicb los procedimien-los aclecuac\( h para la extrac..:ic.'m y la pn~p:n:1ción de 1as fibras o que
no se haya dispuestP ele m~cquit~aria~ o proccdimieElos ac\ccuados, siuo
(;ue los cálculos de lllS rimles y rle 100.: gastr)s no l1an · sicb hechos con
la precisión necesaria .\ han res11ltaclo rn [t,.; c1c1·:1clo.~ ele tal suerte
que el precin ele coste de la-.; fihra~ lia sich s11pc rior al Lie bs mismas
importaclas, haciencln impPsiblc su crnp1e&lt;l por los inclustria1es, por
no poder soportar la cornpC'tencia. a menos ele recurrir a c~crcchos protectore:-, exagerados. perjudiciales 1.ajo otros punto5'1 de vista a los
verdaderos intereses ele la agricu 1t n ra nacional.

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Dos plantas textiles emergen en la época presl'nte emre las (jll&lt;.'
ser{m reseñadas en estas notas: el ;:i,lgodonero y el formio.
El algodo11cro ya ha conc¡uist:Hl(I un 1uga.- cic pri111er o rden. Sus
productos tienen amplia colr¡cación: los filame11t0s. es decir, e1 alg-(1 ·c]ón que se exporta en su mayor parte. y las semillas que se u1ilizan
poi- las fábricas de aceite del país. El algodonero se cultiva sobre
100.000 bectúreas: tiene un porvenir seguro.
El /onnio ocupa el segundo lugar entre las plantas textiles. Exis ··
ten ya cultivos ele carácter industrial Y 'iU {ibra cornicw~a a lüilínr~e
en i'as manufacturas nacion&lt;lles. Extensas superficie&lt;; ele terrenn:,
adecuados estúi'1 disponibles p:ira Í&lt;l planración (le1 formin.
La fibra del lino adherirla a los tal1os que quedan de .~pués de la.
trilla del lino cultivado para la semilla. piwcle s.e]P.rarc-.c fftcilmente y
dar lugar a una iÍ~dustria importante. capaz ele surninistr:tr un pr' 1clucto ele mucha demanda y 1111;:1 riqueza consiclerahle: es tocla\· Í;~ p:·ematuro empero. asegurar -:u poryenir.
Las otras plant~ts textiles. el cúñamo y la rosella. el yute. el réLmio. y \'arias exúticas. las palmeras carancla.,-. los cara!!;uatús. los cha¡.:;uares y otr&lt;1s plantas indígenas constituyen por ahor:1 l111:1 simple
promesa: el tiempo y las espcriencias dcmnstrar{m lo que "C puede
esperar. Se han forjado muchas ilusiones. que se han clcsYancciclo a
las primeras tentatiYas ck c:-:plotación. como lo 11aré constar en liis
r:apítulos que cleclicaré a las di\'CTs;i.s plantas textiles.
Consigné alguna yez que, con rarísimas excepcione ..;, ~os C"tablccimientos que "se fundaron" para explotar las plé1ntas 1exti1es "-.;e
fundieron". no para afirmar que la cxplotaci('m ele la~. plantas textiles
indígenas no es posible en nuestro país. sino para dejar constancia del
estado ele la cuestic'm. e~pecialrnentc clel punto ele Yista ecorn\mico. y
para no alentar con optimi~· mos excesiYos a los que sin conncimient&lt;is
de la materia, pretenden dedicarse a empresas ele esta clase. per~i ­
g'ltienclo éxitos ilusorios.

'Cna serie ele problemas. especialmente ele índole econc'nnica. r¡tw
dan toclaYÍa por resolyer. para que cl cultivo y la explotación ele la~
plantas textiles pueda hacerse con probabiliclacles ele éxto. Es por 11"
l1abe1Alos estucliacln &lt;tntes ele iniciar los trabajos. que se han tenido &lt;11K
lamentar tantos insucesos. Por otra parte, ésto..: han preparado el ca
mino para resolYer las dificultades con acierto y es ele esperar que
poco a poco la producción ele fibra s textiles de \'arias clases pueda
hacerse con beneficios seg;uros. para cultiYadores e indnst riales.
_\l resciiar ca&lt;Í&lt;! una ric bs pL111L1s que lig·11ra11 en la -: listas c¡1 L·

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-

íi --

~;j~· uc11

a eqos antececlent&lt;·,.; 11e crn1 ·~i:.:;11:ulo irn'.:cac;Ol .!C:'. ..;obre "U es 1aclo actual. clel punto ele \·ista dc1 c11lti\·o. ele la separaci&lt;'in &lt;1 ,::-;:trae
ci&lt;'lll y prcparacic'in ele la filir;t _': de su inclustrializ.~tci/Jn: ::nn c,.;in he
c:·eícln llenar una nccesiclacl, ..;aLisLu.:ic1 ;clo al &lt;:-:111 11ú~11en 1 ck :_-,msul Uts que se hacen continuamente y que :-.e contestan en tér111!nos impn:cisos. a menudo con reticencia..; _\· duelas, q~te lejos de sei'la:ar ;t l ink resaclo lo que k crnwiene hacer. aumentan las di ficultacb \" su i11deci
:-.i&lt;'m para resoh·er.
Si los que se ocupan ele estos asuntos p&lt;hccn in formaciones 111ejores o resultados que no coinciden con los que he consig·nacl". :· se
toman la molestia ele ,.;ometerlos a mi juicio. cont rihui r;.u1 a han-r ni;\s
completa la pn'lxi111a eclicic'l1l de este estudio. que me lw de cs{nr,:ar en
lcner al clía par;1 el progrc..;o de esta parte k la agTic11ltura e i;1,:u~; tri;~
agrícola argentinas.

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PLANTAS

TEXTILES

(LISTA POR NOMBRES VULGARES)

Afata ccmún

Sidl/ l'howbifo/i(I L.

Malváceas

Afata del río

, lb ;1fi/011 pr1t1r-ifl-or11111 St.llil.

Malváceais

Algodonero

Ooss.1;¡Ji1t111 hirs11t11n1 L .

Malváceas

Cáñamo

C1111ua his S({/iua L.

Urticáceas

Chaguar bravo

D yckia ve/asca 1w :\Ig.

Bromeliáceas

Chaguar salado

[)ei1111r1111tl1011

Chaguar de la sierra

íJ!' 1/hcroco11io

Caraguatá

, l rch111ru. po/yslu.chya. ( \ 'e ll. ) :\lg:.Bromeliáceas

Caraguatá

. l ef'lt111crr disli&lt;'l111111!1 11 Lem.

Carandá o Cara.ndá-y

l'l'il ltr i111u cu111 ¡Jesfl'is Dl' . l:'t t ;l'is. Palmeras

Formio o Lino de N. Zd::&gt;ndia

J'horwi11in /e11u.1· Forst.

Henequen, Pita o Agave

. l r;111·e si.wt/111111

Hibisco

JI 1bis&lt;'t ts s11bduriff11 L.

Malváceas

Hibisco

11 ibis('{{.~

Malváceas

Lino

/,¡1111111

Mera

Jfoi'/111 ·11

Falme!l"a blanca

C11¡1en1il'i11 ((//¡r¡, :\Iurong·.

Palmeras

Palmera morad2,

&lt;'opr&gt;r11iei11 n1/Jn1 :.\[orong-.

Palmeras

Palmera negra

(' u/HT/1.Ú'ill

Palmeras

Palo bcrracho o Samo-hy

Chorisiu sµ1' cto~11 St. llil.

Bombáceas

Palo borracho o yuchán

r'horisi11 111 .~11¡111s l\th .

Bombáceas

"Ramio blanco

!loel1111n-i11 1111•e11 (;&lt;1ud.

Urticáceas

·u·b1111ia11u111

.:.'llez.

!01111i[J cta l a

~-

1tsil1tf•ssiill t/ 111 f;.

Bromeliáceas

Liliáceas

Lináceas
Moráceas

Gris .

l'l' l"ift' /"11

Hak.Bromeliáceas

Amarilidáceaa

L.

cn11111'!ii1111s

11w1·11

Bromeliáceas

J\1:1J't.

Ramio verde

Urticáceas

Yatay

r'oco.~

Yatay-Poni

Diµ/ol/1e111i11111 litloro/1 ll11k.

Palmeras

-Yute

Con·h ontiJ

Tiliáceas

.1111/11.11

:\lart.

co ¡1.rnluris L.

Palmeras

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-

S-

PLANTAS

TE X TI L ES

( LISTA PL'R NQ ,\\BRES

Ao11ti/011 ¡¡1:1u·1'f/uri:111 St .Jli l.

C I LNTIFIC0 5'.

Afat a del río

Malváceas

.A.echmca. pulystachua ( \ 'p lL) l\Ig. Caraguatá

Bromeliáceas

Acch111('((. distic lu111il1!l Lem.

Caraguatá

Bromeliáceas

.A.r;111•e sisala 11a L.

Henequen, Pita o Agave

Amarilidáceas:

Bu eh 111 eria. 11 i t·ea. (Ja ur1.

Ramio blanco

Urticáceas

JJoe lrn1eria te11acissi11w Uaml .

Ramio verde

Urticáceas

Ca1111abis sat i rn L.

Cáñamo

U1ticáceas

Cocos Y atay :\Iart.

Yatay

Palmeras

Chorisia i11úy11 is Kth.

Palo borracho o Ynchan

Bombáceas

Cliorisia spe!'iosa :::;t. H il.

Palo borracho o Samo-hy

Bombáceas

Coprn1iciu alba. ":\ loroug.

Palmera blanca

Palmeras

Coper11icia cerif rra ::\Iart.

Palmera negra

Palmeras

Co71rrnicin rubra ":\forong.

Palmera morada

Palmeras

Corchor11s capsularis L.

Yute

Tiliáceas

I&gt;ci1111ca11tho11 11rb!liiiw111111 ::\fez.

Chagua.r salado

Bromeliáceas

Dc11theroconfo

longipetal(I. BaK. Chaguar de la sierra

Bromeliáceas

Diplothemiwu littornlc ::\l art.

Yatay-poni

P almeras

Dyckia t·elasc1111a ::\Jg.

Chaguar bravo

Bromeliáceas

Ooss.11pi11111 hirsu/11111 L.

Algodonero

Malváceas

Hibiscus ca1111{1bi1111s :-;_

Hibisco

Malváceas

IIibisc11s sabdariff(f h

HibiSC(,

Malváceas

Li.1111n1 11sitalissim11m L.

Lino

Lináceas

Jl aclura morn Gris.

Mora

Moráceas

P lt ormi11m tc11a.r J1'orst.

Formio o Lino de N. Zelandia

Liliáceas

8idn rhombifol·ia L.

Afata común

Malváceas

Trilhri11C1x campestn·s Dr. f't Gris. Carandá o Carandá-y

Palmeras

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H-

ALGODO:\EHO
Dicotiledóneas

( Uossvpi11111. l1irs11/um L. et sp.)

Fa.m. Malváceas

El algodonero es la planta textil mús importante, al presente,
de la República Argentina y conser\·ará probablemente el primer rango durante largo tiempo. ;\o se observa ninguna, que pueda superarla
y dado sus variadas aplicaciones y el empleo tan generalizaclo de st1 .'
filamentos para la fabricac;c'm de tejidos para \ 'estir. l1:i_ ele consen·ar
y a firmar cada ,a ño m[ts su predominio.
~ \un que se hallaron desde tiempos lejanus, plantas de algodonero
&lt;?n yarias partes de la región septentrional ele nnestro país y se cnse ·
chó el algodón que producían. para hilar. tejer. y confeccionar Yes
ticlos. recién después ele mediados clel siglo pasado, especialmente cli1rante el período ele b guerra ele Secesión ele Estaelo-. L'niclos ele Y ort e
América. se inicia~·on experiencias ele culti\·o en 1·egnl;:ir escala Cl1 ];:
República , \rgentina y se introelujeron desmotadoras. Dcspnés ele la
guerra, la demanda ele] algodón argentino clisminuy(J, los precios Jx: jaron y el culti\'o f ué casi abanclonaclo o se co11sen·c'1 solamente sobre
reducidas superficies, ce?·ca ele las casas. para co:-1echar alg:ocli'm p:na
los usos fami li are:-1 .

lTa siclo a fine:-; del siglo pasado y a principios :le! prescn~c que
los colonos del Territorio ::\ acioríal del Chacn comenzaron a prnpag«:.l r
el cultiYo elel algoclnnero. a1 mismo tiempo que scmbr~han maíz. maní,
1 icino y eli\·ersas hortalizas: alcn1aelos en ,·arios ali.o:-, por precio". re muneraelores habrían propagado el cultiYo clel algoeloncro, si hs con tinuas oscilaciones ele las cot ií'.aciones. con tendencia a b ha j:t. \. la
inconstancia ele la clemancla nn h11l)ic~''11 ckt;:niclo su cnt11sias;rn1. Entre 1&lt;)OO y 1 &lt;1 r _:; 1&lt;1 :-:uperficic plantaela cc111 alg-oc1nr1cro en el
Chaco oscilc'J entre 1 . .=íºº y .) . .20n h&lt;'ct:'treas. &lt;~tF1.1entancln n elis111i11uye11clo al influjo ele las influencias n10ncionaclas.
La conflagracic'm muncliai ck 191_~ a 1~1K al reclucir :0:-1 culti vos en importantes regiones procluctoras . al 111 !srno ti&lt;:rnpo que acre .cía el consumo. nroYOdl :.&gt; i aurnentn de 1a clcmanch ele aig«lclÚi1 ,. la
~uba ele los prcci~s. incitar:d .1 a los pnb1aclo.-,'s de los p:tíses .1o;ici'e 'e
podía proclucir el algoclc')l1, a propagar C'i cultÍYO. En 1&lt;)1 3- 191 (J :a su-perficie sembrada excecliú ele .=i. oon 1wctfm~as. en 1&lt;J1 ó- rC) 17 ele~. 300 ·
Persistiendo las mismas cw~· as cles¡més ele! 2r111isticic ele 101 R. 1a superficie cultiYacla en el Territorio :\ acional el el Chaco si~·uic'1 cn 1.l' rnento. alcanzando en 1922- l lJ.2 .) a ~2. ooo hectúrcas. De:-1elc c:-;c: año,
en yista ele los resultados fayorahks obtenidos y por efecto el e la propaganda intensa efectuada por el -:\finis~('rio ele .\gricultu:·;-i. con ma -

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10 -

yo res meclios que la Dirección clel l\ ! usen .c-\~ricoh ele la Sociedad Ru ;·a\ Argentina. que nunca dejó ele fomentar el cnltivo de~ algodonero,
satisfaciendo a numerosas consultas. ·" por medio ele concursos y publicaciones. la superficie sembrada foé cada yez ma)ro r: 50.000 hectáreas en 1&lt;)23-192...¡.: ó5.ooo hect[nea: en 1~)2...¡.- r&lt;)2j; 85.000 hectáreas en 1925-1~)26 según estadísticas particubres: 105. ooo hectáreas.
en 1924- J925 y 1 q.ooo hect:'treas en r925-192ó seg-(111 la estélclística
de sementeras ele\ -:\ 1inisterio de . \gricultura.

Foto

orig.

Girola

.\lgod ourro ('haco

El cultivo del aígodoncro. aunque e11 largos interya\ns . pas&lt;'i ]ns
lí mites c\el Territorio T'\acional clel Chacn, para prn¡lagarse en \·arias
Jocalic\ac\es ele Corrientes, v ele esta PrO\·incia hacia el Territorio Nacional ele l\lisiones y el I'\o;·te ele Santa Fe,\. sucesivamente en la Provincia ele Santiag¿ ele\ Fstero. en las Pr~J\·incias ele 'J'ucum ftn, l.a
Rioja y Catamarca, y las próximas ele\ :\ oroeste y en Formosa, como
se puede observar en el mapa adjunto en el cual est·á repre sentada
gráficamente la clistrihuci&lt;'m del cultivo en 1&lt;)25 - 1&lt;).26. a pesar ele la
vasta área sobre la cual estún cliseminac\os los cultiYos ele\ algodonero,
se observa que es el Territorio l'\acinnal del Chaco, especialmente en
la zona litoral y a lo largo de las vías férreas, que se halla la mayor

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1] -

superficie sembrada, la que representa las ntte\·e clécimas partes de
la extensión cultivada en tocia la República.

1\ o se olvide, respecto de b propag·ación del culti rn .Jel algodonero en el país. los estudios que he dectuaclo entre 1900 y 1&lt;)06, por
los que he fijado el paralelo ;)O de latitud Sud como límite meridional
ele la región algodonera argentina.
En la extensa superficie encerrada por ](Js límites ::\orle, Fste y
()este y el paralelo 30 ele latitud Sucl. las mejores condiciones se hallan entre los grados 55 a (¡5 de longitud Oeste ele Creenwich. Se encuentran en esta parte las mayores pr()habilidades ck éxito: otras zc 1nas ta\'t&gt;recidas por la posihiliclacl del rieg·o, poclrún t~111hit'·n derli-carse a la producción econúmica del algoclc'm, como cstú cnnstatfmclose ya .
El úrea susceptible ele ser cultiYacla con algodonero es considerable; excede ele cinco mi11on ('. s de hectitreas en la rcg·ic'm algoclonercl
argentina. Contribu.ven a fnrmarla. parte del Territorio del Chaco y
Formosa, parte de Corriente-;, ::\orte de Santa !~'e y Entre Ríos, park
de Tucumán y Santiago del Estero donde el riego es posible. y lo
mismo en menor proporción La Rioja, Catarnarca. Salla y _I u juy. J•:l
Territorio clel Chaco que tiene actua;mente la mayor superficie cul ti\'acla, continuará consen·anclo el primer rango por los factores fa \'Orables a este cultivo. que posee: en Corrientes es susceptible ele desarrollo y también en el Norte de Santa Fe y Entre Ríos.
Las necesiclacles de la industria textil argentina, que es tociaYÍa
embrionaria, y más que ésta, las ele los países importadores ele al godón, al aumentar la clernancla, inducirán a propagar el culti\·o: la
restriccic'Jn ele la demanda o del consumo lo detendrfm " tal Yez lo re ducirán en alguna época, pero esto será transitorio.
Factor importante es la población: siendo hasta ;:i,hora reducida
no es posible una propagación rápida: es preciso fijarla en la reµ,iún
algoclonera, especialmente en el Chaco, y uno ele los medios más eficaces es la colonización ele lns mejores terrenos fiscales " la subcli\'isión obligatoria en caso que fuer~ necesario . si no se h;ciera espontáneamente, ele las graneles propiedades. para entregar pequeíi.os lotes, a precios reducidos y con faciliclacles ele pago. a los colonos.
Desde T&lt;J 19-1920 se hahrh podido hacer mucho para aumentar
la colonizaci{m, en vista ele la facilidad ele tener buenos obreros agrícolas ele varios países europeos. preparados para las tareas rurales y
hasta con pec¡ueiios capitales: era entonces indispensable. corno 10 ~s
ahora. tener tierra fraccionacla en clcc.e1L:L.s ele. miles ele lotes. bien des lindaclos y en situaciones c1011cle las cnmunicaciones y transporte c::on
fáciles, y pueden ser entregados inmecliatarnentc. sin largos t rúrnites,
tan pronto corno se han efectuac1o las averigu:lciones necesarias acerca
ele l;.1s condiciones 111(•rales de los solicitante~; _\- obtenid::t J;1 promesa
formal ele que aceptan las condiciones reghrnenta ria s.

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12 -

:\o se debe prop1c1ar Ja fundación ele graneles explot;:iciones al.~()cloneras: fomentar en cambio las pequeñas, aquellc:.,s en que la fa rnilia colónica puede ejecular todos lns trabajos. incluso la cnsecha, que
es la operación que exige mayo1· mano ele obra y que no se puede eic(· t ua r ¡H n- medio ele múq ui nas. Las g:ranclcs cm presas ele ben po~. eer los
rneclios par~t solucionar las clificul1acles que se les presenten, sin &lt;'Sperar otra cooperacic'm ele parte del Estado. qur~ la que se re1aci,)na
L'f'll las co11n111icacione-;, la Yialiclad, ~a seguriclacl ~wrsn11a1. de .. de.

*
La procluccic'm ele algoclc'm ha aumc11tac10 parale1ameutc
e&gt;:te nsic'm culti,·acla.

:1

la mayor

"\ntes ele 18&lt;JS se i111port;1lia casi tnclo el alg:ocló11 que se r·onsumía
c·11 el país, incluso el necesario pci.ra la preparacic'm ele acn1cl1&lt;1.c10:;, ::il~oclc'in h icln'Jf i lo, cte.
Las estaclí ...;ticas reg:istr'.'.n regularmente los datos relativos a la
e." portacic'm ele alg-ridc'in en r;:nna desde 18&lt;)/, año en que se exportaron :;o toneladas. En los ai~ns sig11ie1~les menor cantidad: en 1&lt;)12,
_::_;R toneladas y sucesiyamenle rnenns. hasta 1 ()TO en que se exportaron 1382 toneladas. Desde este año la e'\:por1 ación está representada
por cifras cada yez más elcYadas: .:¡.ooo toneladas en 1&lt;)22, _:;ooo en
1()2-J., r r .ooo en 19'.23, probablemente rn&lt;Ís ele 15 .ooo en f()2&lt;í.
El consumo al interior del país ha aumentado para1e1a111enle.
Desde H) 1 .=; yarias fábricas ele tejidos ele lana ,. rle algodón han instalaclCl hilanderías de algodón para sustituir a lns hilados importados.
La hilandería es tú actualmente representada por óo. ooo husos en
actiYiclacl. La fabricación de a1gocl(m hidrófilo ha aclc¡uiriclo mucho
impulso: se puede decir que satis lace a la clemancb nacional ele esle
;ntículci. Se emplea el algodón en rama. par:i. acolchaclos y ot:·ns uc:os.
Se calcula que más de _;. ooo toneladas dr:&gt; algodón en rama se
utilizan en el país. r~xisle el propósiln ele p:irte ele los industri::iles ele
impri111ir impulso a la lahricación de los hi1arios ele alg-ocl&lt;'m. que se
importan. h-asla el p1·esente , en su mayor parte. La solución ele ec:te
aq111to elepcncle mucho ele los aforos y clerechns ele aduana; la cuestión est{t sometida al esluclio ele las autoridades compe!entes. Es de
desear que se llegue a un acuerdo, que satisfaga él los productores y
1. los propulsores ele la industria a1goclonera :irg·entina. teniendo muy
en cuenta al 111ismn tie111po, los intereses ele los países ligarlos con el
nuestro por intere;-;es corncTriales.

*

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-

1::3 -

El culti\·o \. la 1noclw:ciún ele alg·ocl&lt;'n h;rn !H.'Cho •;ur:.!,'ir ];1 indusaceitera, c¡t;e mi.liza b sc:nilla cle. 1 alg-()Jnm:r•): v:u-ias .fitbric~s han
siclo instaladas en el Chaco Y también en '.a Ca1fr. a1 ele la República.
FI aceite ele a lgoclón se im1;orta t rnl&lt;i YÍa en re~·tila r can: id;o.d ele E-.t ados L'nidos de ::\orle ,\mérica: 83...j.. ooo k:los ¡ior \':tlor de 267. ooo
pesos oro e11 1&lt;)2~: 1 . 1 1(). 1.¡8 kil(JS rn 1()...!/, pur \'~lnr d e 3.:;7. 1()í
pesos oro en 1927. con aforo ele S ü .J.2 ..:1 ki1n y elerecl10 aduanero ele
S O,OÓ&lt;j.
1 ria

Si se considera que tenemos una p1-oducción de semilla de al¡_rodonero abundante, no inferior a 100.000 tone1acbs, sohre las 100.000
hectúreas culli\·aelas, que pueckn clar mits ele 10 . 000.000 de litros de
;1ceite de algodún, adecuado para la alirnentaci«m y para la fabricación de productos yariados, se comprende que es considerable la ri queza r1ue podemos obtener de la industria aceitera a hase ele la semilla ele algodón.
Resíduos ele la fabricación del aceite con las scmilbs de1 a!µ;o donero. son el algodón corto, las cúscaras y las :ortas. L as tortas ele
algodón son excelentes, para alime11ta1- el ganado, e.~pecialmente el
bO\·i no, y corno abono para consen·a r la prod ucti Yiclad o la f crli i i clacl
de la tierra. Las tortas de algodón qne po¡- l;:i. m ol ienda surninic:tran
:a harina ele algodón constituyen un recurso ele nu escaso \'&lt;t1or, especialmente importante p:i.ra la región algodnnera, donde las fonajeras no suelen ser muy abundantes, ni ele calidad superio r . 1o que oblig:\
a aprovechar otras materi:i.s alimenticias, especialmente p;u-a engordar el ganado, y tanto más como este será mús rdinacl&lt;1. Las (()rta:-: el e
algodón constituyen un buen alimento no solamente para los 1i&lt;1vi11os,
sino también para los equinos y porcinos.
Cuanto dejo consignado demuestra cuál es la situación algoclonera del punto ele ,-ista del culti,·o en la República Argentina, l&lt;:~
propagación e importancia que puede adquirir; del punto ele Yista
imlustrial, del hilado y del tej iclo, el pon'2ni ~- , ¡ne lo est;'t reserv;Hlo.
El algodonero es fuera ele eludas h planta 1~xhl nü~. impor tame al
j1resent e ): se yerú acrecentada sn influ ~ncia en 11 &gt; Cuturo. como ha
sucedido en Estados LTn iclos de &gt;.:orle ~ \méri ca. India y l ~gi ptn. para
no citar más que los grancle~ país~·s p~-udn cLo rc.; clcl 111;\s emplearlo
ele los textiles en el muncl 0.
Dotado nuestro país rJe 1oclc1 ;o ncce,.;ario para la prn¡):Lgac iún
del cultivo y los progresos de la industria, mnchn dcherno.; eS Jh~rar del
a lgoclonero.
Mejoras necesarias para aumentar el rinde del algodonero y la calidad del
algodón en la República Argentina.

Del punto el.e Yi sta de 1a siembra y clel culti \ ·p ha y ele pa r1 r- ele
los cultivadores chaquei'íos. acostumbraclm al cultini. bastante proli-

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l4

jiclacl: cierto es que no tocia la necesaria. ni en general y que 1nuch c;
c¡uecla que hacer respecto ele la hwna elcccic'm ele las \'a riedades, ~le las
.semillas y de los trabajos de selección.
La defensa de las plantas para pre sen· a rbs ele l()s inscc:tos y las
cnferm edacles criptog[unicas debe ser m:'ts esmerada. rn:'is inteligen tl ·mente dirigida. para obtener mayores resultados. si no co111p1cto 0~: la
recolección. más prolija. par::t tene1- alg·oclón ele linde• aspe cto : c1 dc-..111otaelo má s cuidaclo, para no mezclar clases elifcrentes ele al~oc\('n1.
&lt;• hserv a nclo continuamente el funcionamiento ele las clesrnut adoras;
,·igilar el enfarclacln y sustraer el producto , antes clel desmotado ) des·
pués. a la humeclacl, éll polvo. etc .. etc.: el transporte por 'ti("-r:t y
por agua ele be efectuarse rúpicla1.11en te. en buenas condiciones y s in
recargos excesivos. que aumentan los gastos y elic:minuyen \ns ben cf icios.
1

En el estado actual del culti\' O del alg«Hloncn&gt; dns nw¡rlras :-:11:1 ,
•-cclamarh..:: con urgencia:
- la experimentaciún sé ria. esmeraela. prolija de las ,·aricc\;:1dcs p;1ra
adaptar a cada localidad la nüs adecuada. según la natural eza cll'I
terreno. la temperatura. las lhwias o el ricg·o . - y h selección verdadera ele las semillas. aclem[\'i ele !?.. hibridación. para fnnn;n t:,pos
definiclos que reunan la s características deseadas:
-- la clas ificaciérn rlel algnclón, de manera a f«rmar lo t('.s, :-.&lt;:'gú11 1: iprlc:
comerc iale s. lo c¡ue ,·alorizar:'t lns prncluct&lt;.s ])Ícn cosechadns ~· prc ;iaraclos y facilitél rfL ]as operaciones ele crm1pra-Yenta.
l l c tratado estos temas en la t'1ltinn 1rnhlicacic'rn sob1·c el cuiL Í\'O
:le! algoelonero en la República A rg·l'nt i11a ( 1) ;.· he presentado ;1 l

l&amp; República Atgentina, por C:nlns D .-G irol::t.
J !1l11. - EL ALGODONERO. Su cultivo en varias partes del mundo, especialmente en
l a. Repúbiic a. Ar¡:-entiEa. (Olir:i pn•111i:~da ''" l'1llkt:r'!1s J1•krn'.ll"l&lt;' ll:1i l'S y
1•11 t•I l'Olll'llr"' n la l' rorlutciÚ!l ('ip11tífil':t :\:;"ion:tl dP l'.J2:l).
l !l lli - Concurso de algortcne5 de 1914-1915, or~'.t 11 izado por d _\lils ro AgTíl'ol:t &lt;10 la
S1H' il'1l :1&lt;1 Hu rn I _\1·.g,•11ti aa .
l !J 1 , - Concurso especial de algodones de 1917 -1918, Jll',·aclo :t &lt;· ahr. por ,. J }lu s~&lt;~
A.\(Til'ol:i oll' In t'ot·il'd:id R1:rnl Art!P11tin:i.
l!llfl - Algodones. Hc'la&lt;· iúll dp; ]11g·. Carlos n .. (:irrila sol•rf' l'I ' ' ('011n1n:o C8 jl l'Ófl1
:1 lgodOlll'S 1lt• 1 !ll ~· HJl 9 ·,,.
l !l:! 1 . -El cultivo del algodonero en Ja República Argentina. Rt•s )] ltndos y i•;1 1spü:rnzas
11&lt;&gt;! '' C'o1ln1r~o l'S[&gt;&lt;'&lt;'ial &lt;il' algo&lt;lülll'S rlP 19'.W-1!1~1 · '.
1 !l:!:!. - El cultivo del algodonero en la República Argentina. R es u ltailos 1kl ''Co ncurso
rlt• :ilgodonl's dr 10'.: l '•, Co11trihnrión :1. J:i Confl'n•nei:1 Int c rnario1,al .\1.goclo nnn ele l{ío dl' .J:rn&lt;'iro, Hl:?:?.
1 !'l~'.l ~Cultivo del algodonero en la República Argentina. Instrucciones a los cultivadores.
~ !'l:!-1. - Cultivo del algodonero en la Re.p ública Argentina. Instrucciones a los cultivadores.
l !'!~.). - Cultivo de). algodonero en la R.~pública Argentina. Ir:strucciones a los culti·
vado res.
1 !l:!(i .- El cultivo del algodonero en la República Argentina. Ob sc rvnr io1H's v Cornc11tarios. &lt;'oneursos ck algodonrs &lt;le 192"1-192+ ~- l92+ -l!l2:), l'ontribucic\11 al
Prin"'r Congreso Algo&lt;lonero 1l c RrsistcnPia ,·it 19 2C.

(1) 1!1111.-El cultivo del ;;lgcdonero en

''º

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-15 -

Primer CongTeso A lgoclonero Argentino, que ha tenido lugar c~1 l~E'­
sistencia, en Abril del corriente ai1o. una pro¡)(l&lt;:ici(in qtic ha sic 1o adoptada, concel)icla en los términos ql1e reprnduzco a contim1ación·.
"El "Primer Congreso ,\lgoc1ü11crn _·\rgentino·· torn&lt;L nnia, con in terés, ele los estudios t inve:-::tig-a!:iones rcali2ados po:· c-1 l:ig-. :-\¡_1 r.
Carlos !}-Girola desde 1~0~ hastél. b fecha -:olJn: el &lt;~111 ivo rkl algo don ero v sobre l;:is semilJas de la wniedad Charn ( Coss1·pi1w1 !1 irrnt11 .'1
L. var., Charo Cír.) que se emplean comúnmente j)\lr. llllL'stros cul! i vaciares, las que sometidas a anú~isi-., y cxpericnciC'ls 1i~:n clemnstrado
que estc'm mezclacléis. no tanto r·omn haría &lt;:upnner el a-;r:ei:to ele las
mismas semillas. siendo &lt;:usceptiblc::-1 ele 111ejora111icnto . :1ntc toc1 1 l
por selección genética. Rccomil'.11Cla r¡uc se inicil' "':riamcntc e&lt;:t::. prc'tctica, con la seguriclac~ ele que se ol1tendr;'111 resultados .:.;1tisfadorios, tratúnclnse ele una , -arieclci cl ciclimatada desde m c'ts ele 50 año ..:;,
que da lugar a plant;i,s robustas. que prnc!11ce11 alg·odr'rn con filamentos
ele longitud mediana ele 2(¡ a 2~ mm .. regn 1armente rn1i forme&gt;, muy
resistentes y elc'1stirns. L&lt;l :;;elección genética clehe hacerse en una E~ ­
tación Experimental nbicaela rn la. Reg-i(m ,\lg·odnn en del Chac(i,
dirigida por persona 1 competen te y l!l'OY is ta ele los e lcmcn tos ne ce :-arios. sin lo cual se perdcr(1 tiempn y no se ohtendr;'tn rcsultadoc;.
1

El "Primer Congreso .\lg·&lt;&gt;doncro _ \;-~en1ino" verá con agr:.J¡,
que el \1 inisterio de Agricultun. in stittíya un ¡)remio. ríe f1ic-:: 111il fc'sos 111011cda lcya!, al cual pndr;'tn aportar su C011'2t11'so las . \ sociacio11cs
Algodoneras, para rec01111wn,ar a 1a per '·ona qnc por vía genética
obtenga para 1930 11na variedad de algodón superioi- a las introclnci clas y cultivadas hasta 1 &lt;&gt;JO. La cn111prnhación se dcctuar{L po:· :_rna
Comisiún ele seis per'ionas. tres de las cuales ..;crún designadas p:ir
S. E. el Señor ::\1inistro ele , \g,-ricultura y tres por par1icul&lt;i.res, :¡ajo
lci presidencia del Jefe de la F.--t::1':ir'J11 Pxpcrimental , \lg·ocioP er: t c¡11c
,;e establezca. quien no tenclr:'t YO(o ,;i no en el r·asn ele descmp.:lte.

*
La clasificación dt&gt;l algocl!'m argentino es inclispe_n sahle. Si hast·a
cihora se ba podido prescindir. y;:i no se c1e;1c continua~ así: la importancia que ha adquirido la producción y la necesidad ele es tah~e :.:er o
fijar bases para las tr:-msaccioncc; y los precio&lt;: la exiµ;cn.
El ideal sería adoptar la clasificación a!llericana n una C'.)Ínci -&lt;lente con la de los graneles mercados europeo,;, el ele Li,-e1·:)00l. de
Bremen u otro: pero estimo que hay que proceder por etapzls y que
actualmente conviene efectuar 1111;-i_ clasificacir'm más simple. c¡ue puede ser la que he propuesto al Cong-reso ¡\ 1gndonero ele Resistencia,
estableciendo tres tipos o g-radns: bueno. m ec; iano e inferior, corres

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lG -

pondientes a los de la clasificación nortea111erican:1: ,r;ood-111iddli11y.
llliddli11[J y lml'-llliddli119. Cada uno de ést ~1s poclrft ten~r medio grado
mfts y medio menos, cuando bs exigencias comerciales lo reL[Uieran,
formando nueYe clases. y acercúnclose 111;\s aún a Ja" clasi ficacic'm nortc&lt;1mericana.
Consigno la adoptada por la C;'tmara "\1godonera ,k Hnenos
"\i res. que establece los tipos en números: :\ úmero uno = Superior. l\ úmero clos = Primera. - Súmern tres = l\. Icelia. - :\ úrnero cuatro = Segunda y ~ t111H:'rn cinco ---= ! nfcrior. ( r).
Esta clasificación tiene rnayores prolnhliclades ele imponerse
porque l1a siclo establecifb por la 1nstitución que preside las t ransaccioncs sobre algodón. Pienso. que era mejor adoptar la f!l1e he pro Jiuestn o una simibr: es ig-ualrne11tc fúcil y presenta la veutaia de referirse a los tipos ele los grandes mercados ck alg-oclón. que pncclen
considerarse internacionales.
Sobre el cultivo del algodonero. la producción y comercio del algodón. mucho tenc!rí::t CJUe o1Jservar. sobre todo en lo que conci&lt;:'rne a
nuestro país. tratúndosc ck térnas rc1ati\·arncntc nuevos: ¡nra eso sería preciso dar una extcnsi\&gt;11 rnuchn rnan11 1. este estudio, que su índole no comporta.
Instrucciones_scbre el cultivo del algodonero en la República Argrntina.
J•:11 cuan1o conciPrnc n la&lt;; principales i1ormll.s dC'l cultivo YO,\' :1 co11ún1rnr
las ins1rucciones que he ('Ornpilado, pHra guía dP los rnltivadorcf: ele Ja r('¡tión
;1lgod~&gt;11ern nrgentim1. en forma srnrilla, sucinta ~ - clara al misrn0 tiempo.
lim; enlti\'ac1ores y estudiosos que necesiten ma~·ore&lt;; r1ciallrs. cnnsnltarún
con prm-eeho la obra sobre,. 81 r11//i1·0 del al.r;odo11e1·0 e11 rl 111unr70 y esz)crial111r11tr· r 11 /11. República Aruc11/i11a". editada en]!)]() :: los ocho f0lletos que he
dado ¡¡ la publicidad en Jos aííos sig11icntes hasta ho,\-.

. \l principiante. al ('Ultirnc1or de JW'1neíías extensiones, c¡ur riecuta todos
los trnhajos l'Oll la a.n1c1a de Jos rnirmhros de sn familia b11stan las instrncciones
a IHs c·nales me he refrriclo .1· &lt;[llE' eon,;1gno a continnarión.

El algodonero puede cultivarse económicamente en la República Argentina.
~&lt;· pnecle enltirnr r-eo11{)111ic·anu·11te el algor1cmc;ro rn la re;:?·ión septentrional
c1c 111 HepúblieH Argentina. espreialrnente dcsc1e el 1rnralelo 3~ de latitud Sud
hasta rl rxtremo límite :\orte. c·s c1('('ir. al norte de ::-\anta Fe '" Entre Ríos, rn
TtH'nmún, Sa11tiag·o c1el E:-;tel''&gt;. C'aü1mHrea. L &gt;1 lúoja, Salta .. Jtijn,\". e11 &lt;'orrientes. r11 los territorios irncio11a lPs c1rl C'haeo. Formosa :1- :.\Jisio11e:-&lt;.

:\o toc1a esta Yasta superficie es igualme11te adrcuada para rl cultiYo del
algodo11cro. Tias eom1iciones mús J'a1·orables~ comproLarlas hasta ('J pre~ente. se
lrnllan ('n d Chm·o. en la zona qm' cle1wnc1c ck R('sistf'ncia o f1el pucrl·o d(' Ba(1)

1la rnrin clo nhora .

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17

nanqueras y localidades próximas, lo que no obsta para que se experimente
el cultivo de esta planta en otraf' localidades clr la vasta región indicada , lllle
comprende la "región algodonrrn argentinll" cu~'ª existencia puse de mani:iesto desde J 904.

J.&gt;lanta s ':L't·xtilt•.,.

t'H

In, l&lt;t-'JJllbli(•rt. .\l'gcntina

V

,~

º~;:J REPúBLICAARGENTINA

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r-~~
'V ,,, -·

ESCA LA EN

EL ECUADOR

1 28 000.000

&amp;~k ......,,~ ~'i...o11.L'1..í'~obo1

===~ cv".~t. 1J:i.-.u:
•hL...====1u

-- -

b;,_.¡;;;:e~ -}~ b"-

i"'- }..'.,, s.:....

l&lt;~c,fd/

·J:c.

.Región algodonera a1·gc11tina

Exigencias del cultivo del algodone ro .
1

CLD.L\.-D ebe ::;er· templado-cálido o cálido: la temperatura debe elcYarse
progresiYament c desde la primavera hasta mechados del verano o desde Ja época
lle la siembrn liast&lt;1 1:1 floración, la formación de las cápsulas y el desarrollo
,le los filamentos. Con\'iene que las ll1LYias sea n frecuentes dnrm1te ht n·geta-

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10

1·1011. hasta que princqm1 la eoseclrn del alg-ocl(,11 y 11ue sea11 escm;as clespuéK,
eKpec ia lmente durante l&lt;t reeoleeei6n del a lµ:m16n , (&gt;poca en la c·t1a 1 el tiempo
debe sp1· hnc•110, cáliclo .'· seco.
S1·i,;LCJs.- Puecle11 &gt;.er de 1·omposiciún ,·a riad&lt;!. BI algoclo11ern 110 '-'" exigent~
rcspceto el&lt;' la composición física del suelo: son mús adecuados los sueltos. es
cleeir los arrnosos, qu&lt;' los compactos, fuertes o arcillosos. Son l'a\'(lntbles los
1errenos ele aluviú11, Jo:-, c¡t1e tienen m1¡1 capa espesa de tierra 11rµT&lt;!. profundos
y permeablt&gt;s. Es preciso c1ue s&lt;"an f~rtiles. En los pob1·es l;.1 planta se ,ksarrolla
poco, la procl t1eciú11 es rec1t1eic1a .'· 110 se obtienen beneficios. En semejantes co11clieio11es ha.'· que aplicar abonos, aclrmás ele· cultiYar bien el terreno .'· ejecutar
los trabajos com p lemcntm·ios ron esmero.
PREl' .\ B.1c·1cí:-.: DEI · 't'Elrnlél\&lt;l.·-1~1 1C'rre1w debe ararse hien y tanto mús profumlo, &lt;:nanto miü; compacto rs. L)p 1111a manera general hay qt1e ejecutar
clos labores co11 arado: la prinwra durante el in,·ierno. &lt;i bastante profuncliclacl, .1· la segunda al pri1wipi11 de la pri111a,·e rn . superficial, 1rndir11&lt;lose aproYecha r (•sta para semhni 1·. I~ 11 terrellos sueltos p1tc'dP ser snficie11te n 11a labor
entre l!í _,. 20 ce11tímetros de prnfu11clidacl. ~o :'e puedc11 clar 1·;;glas fi.i&lt;ti-&gt;, inn1 ria hle:-:, sohrr PI 11 ÍI nv' ro el(• !¡il)()1·es. B asti·e¡irl¡¡;: rnérgicas serú11 :-:i ern pre· útiles.
~\BO!\Os. - Si el teneno 110 es m1tnnilrne11te fértil o si esti'1 Psquilmado, por
haber sumi11istrado n1ria:s coseehas, c•s pn'Piso incorpo1·ar materi~s {Prtilizantes,
e'ipecialuwnte las c1ue to11iir11e11 úzoe, Ít(·ido fosf:lrico, p&lt;;tasn y cal. -;obre tod0
las tres primerns.

Bl estiÍ'reol ele establo es el ,,ho110 mi'ts completo. Re pmplea11 ele 10 a 20.000
kilos por hertárPa. Las 1ortas. &lt;1ne &lt;111ecla11 eomo resíduo, después de eYtraíclo
e l aceite dr las semillas clPI alg:od011('l'O, rPdnriclas a harina de algoclú11 pnr la
moliellcla, &lt;·011stitu.,·en una m ~ iteria. frrtiliza11t e mu ,\· lmenn, p01·q11 e contiene
iodos los e lcme111os necesarios para la vegetaciú11 el&lt;' la pl&lt;inta. T1os su~los qne
110 son 11atn1·almrnte frrtiles. no &lt;·on,·ienc utilizarlo;: por ahora.
Si llO se llll&lt;'&lt;le auo1rnr, ('S p1·eeiso alter11ar lm: cultivos, f'S decir, i11l erca!ar
f•11tn· um1 .' · otra siembra de algodonero. otrns pla11tas 1'01110 el 111~1íz, los sorgos,
la ma11(lior&lt;1. la batatil , la soja, etc.

Siembra.
\ r.\R I ~~D.\IWs. -liasta el ¡-,resPn te la rn riedad que ha prncl uc:iclo mejores rcs t1 l tados en la regiú11 alyodo11p1·u. 11rue1iti1111 c·s la yaricclacl '' Clwr·o"- qur· sumiJJistra algodón ele lo11g-itnd J1].Cdim1a. Ha sido importarla de Luisian;1 , E. ·u. ele
N. A. hace mi'1s tlP eineuenia aíios 1· se' ]¡¡¡ culti-\'acln miis o menos clunrnte este
lar¡rn período.
·

Han demostrado con el iciones satisfactorias las rn riedadcs: 'l'e.ra s "\-V ood.
J:nss clf, Cnlpeµp er, l,f'f erki11, Dickson .'· 8imph11cl. Se han experimentado mii-;
&lt;le cincuenta variedarles, p ero i10 con la prol ij id ad necc·sa ria pa J'il afirmar q up
110 han daclo resultado. Han smninist1·11do resultados alcntaclores la,; Yarierlacles

A lrnla.

. Es útil experime11ta1· con Psrnc1·0 1111e,·as v1uiedacles, &lt;'!egidas &lt;·011 &lt;5UJ1oci1111ento, pern lo más importante es seieccionar las que ya se cultivan, especiaime11tr la \'ariedacl ( 'ha&lt;'o, qn.(i sum i 11 istra a lgocl ón eo11 filamentos de longitud
mediana. 26-:28 mm., 110 ¡,nuesos, mn,\- resistentes, elústicos, basta11t.e n11ifo~mes,
&lt;·011 . aplieacionPs nnmrrosas r11 la ill(lustria , ~iPnrlo ii1Pxacto rttte tp11µ:&lt;111 defectos
grandes, corno han opinado algu11os sin poseer conocimientos especiales.

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-18 lJos algodones eo11 filamentos la1·gos, (·01110 el "'"ª ls/rrll(/, !ns g!Jipcios
(itt'os, no han ciado hasta el pl'esente t'esnltllclos satidactorios.

.1·

El'OC.I l'.IH.I 1,,1 ;.;11·::v11m.1. - l·~I lllgodonern se si¡•mh1·a ;¡ pl'i11cipios ¡[&lt;• [¡-¡ prima1·ern. l&gt;esdf' ([IJC 1w ha.1· que tPme1· las lteladas. cuanto 111ús tf'mpl'ano sf'
siE.Jnbra tanto mcjot'. 811 lll n•gil&gt;n algocloncra al'g-entina ronYie11c spmhrar en
oetulH·e, 110 mucho clespnrs; sr sembl'Hl'á e11 110\'icmbl'e cuando no ha sido posible concluir en o('tt1hl'r o si es pl'eciso resembrar; rn cli(•iprnhrf' s11elP sel' tanl·.',
parn las di1·el'sas loeali&lt;lades d&lt;· la l'Cgión algoclo11era
E.:.11•:cxc1(;:-.: ni-: L.1 s1E~1 BH.1.-B11 lí11cas ; lo mú,., i'l'eeu&lt;&gt;11te a u11 met1·0 e11t1·e
las lí11eas y u11 metro e11tre las pla11tas 'iObre las líneas o hilents. Sr pt1P&lt;l1, sembrar a c1ista11eias rnl'ialiles &lt;•11tre 0.:)0 a 1.:iO l'll1 l'r la,; línem; 1· O.SO a 1111 metrn
sohn' ills 1í1was, seg:í111 rn rieeladrs. trrrenos. etc.
·
JJa siembrn :;e ejeeuta :1 nrn11 ;l o eo11 st•111brado 1·a&gt;- especiales pant alg0dó11.
Si se siembrn a im1110 las semillas i--e &lt;·olo('.1•1 ('11 ho1·o'i ea1·a&lt;lns ('On a~aÚd a
las &lt;listanf'ias ¡·0111·enidas .1· a prnfundillml de :) e·e11tír~1rtrns ~nús o lllf'll'&gt;S. hahi{•11(!osc• rn.ntclo ¡H·e1·ia nwntc- e l tel'1·¡•110 parn dcterrni11ai· la pcwi&lt;•i(i11 lle [p,.
110.1·os o trmmclo s11n¡u.itos e11 1'! c1ircerifin cll' l:i-: !í11eas clc pla11ta:;.
En eada golp&lt;' o lugal' &lt;t11e elche (H'Upa1· la p!anta, se de¡H&gt;sit&lt;111 de tres a
einco &lt;i siete s&lt;&gt;ntillas. Si toclas gel'mi11a11, se clejal'(l mús tal'rle sula111l'11te la
pla11tita m(1s 1·igornsH, ;,11prirniP1Hlo la ..; nw11os d&lt;•satTollaclas o dÍ'hile'i.
Se JllH'd&lt;:' se111hrnr ta111hir11 de 1111a
tod;1 la hilern y ralea!' &lt;kspués.

nHllH'l'H

11ni fonnr , i11i11te1·1·1unpida, s(\bl'e

~lejol' es utiliza1· las semhn1cloras pol'(¡ue la siembra :;e ii&lt;I&lt;·•• &lt;·0!1 mú,: u11iformic1ad .1· se l'COIHHHiza semilla. lla ,1· sernbradoras (le alg-orlón mny ·; i111plp,; ,
cuyo pl'ef'io es l'&lt;'dttei rlo, no &lt;'Ostando rniis (k ~ GO '.%. Se puefk ntilizal' tambirn
las ''e111hrnclorns e·om1111es para maí:1, arreglml&lt;1s al cferto.

l .ias semillas debe11 &lt;tuedal' a la Jll'Ofunllidi1cl de .J. ;1 6-H 1•e1it!111rtl'os rn(is o
rne11os; !;1 ma.n&gt;r prol'n11clidacl en 10s ten·e11os sueltos ,1· secos, In meno!' en tos
&lt;·ompaetos o fuel't&lt;&gt;s: 110 ron1·iene depositar las semilla;, a mucha prnf1111&lt;1i1lad.
porque si a&lt;·ae('C'll llm·ias abun&lt;lantf's se pndren facilmentc.
C'.INTID.ID DE i-il':i\llLI,.\ POI: ll!';C'l'.Í.IH:.1.- Depcnde de la l'&lt;lt'iedarl dr· a!µ:odo 11cro, ele la llista11cia ele las plantas e11tre !ns lí11cas ~- ;:obre lai-- lí1wa ~. lle la
f'e1·tilidad del tel'l'e110. c!el &lt;'iim11 ele la loralidad , posibilidad de n·2·u1', rte. Se
empican ele :) a ;~O y mús kilos de srmilla pol' ill'rt:u·ea: trrmi110 medio 1lr 1 :1 :1
25 kilos. Si la semilla es bnP11&lt;1 1 O a 1G kilos so11 saficientes. lrn &lt;:rmilla clrhe
f'sta r desi11fectada al sulfuro clc ea!'llono, parn Jll'l'\'P nir la introriuf•Pii'in 1· propag-aC'icín de e11frl'111eclacles e11 terre11os flo11dc 11n ex is ten o 1im pi os.

Cuidados durante la vegetación.
!:;on inclis¡wnsables para el .~xito &lt;le! C'ltlti,·o 1· .!;i ohte11ciún ¡]p ri11clps satisfactorios, l[ ne a nme11ta 11 la proel neción y los hf';teficios .
. . C'.IRP!D.\f-i Y R.ILEO".-~o se deben economizar, no lrn.1· que retardar la;,; carpidas, deshierbes ). raleos: ejecutarlos eacla vez r111c sean neersal'ios.
. rs('llSe las ea rpidor~s COlll hi na_&lt;l&lt;.ls para HJg-orlOW'l'O .1· maíz, C[ltP pl'l'l1J i tpi;
e,Jccut&lt;1r 1111 buen trabaJ'l en Pond1ewnes r&lt;·o•1ómicas: la carpi(la a mmrn c•on
nzacla rs una operación lenta ~- costosa: si no se pr.secn earpidonis o &lt;'llltirncloras l~a.1 · &lt;111e emplc:ar la azada, pero runlquicr cultivador ganarii cmp!Pnnclo la·;
ca rp1c1oras. es c1rc1r que economizará, g-astanclo e11 earpidoras.

M. A. G.
DIDL10TECA CENTRA.4.

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20-

El pnmer raleo sr efectúa cuallclo las plantitas han ad&lt;tnirido poi:Ps '"' 11tímetrns de alturn, diez .'· menos; sr clejan s1,Jamente, aquellas rp1c c-;1 :rn i:nl()(·adas 011 los puntos o a las distancias cstabl!'cidas.
Cuando la siembra se ha efeduadn sin interrupci(m sohn· tndo "' lal'go .[e
la hilern, se suprimil'án , rs decir. sr rlrstrnirún por medio de azada, hs planti1as &lt;¡ne i10 se halla11 a la distancia fijada. 1 metr0 por ejemplo , por 11Jedio
ele golpes ele azada, bien cln&lt;los; (iuec1arán p0rpH~irns nrnti1"1s clr tres ;1 ('t1;1tro
l'lantas cada metro.
1\Iás tarde se efrd1rnr:t un ;.;,'g111Hlo miro, cnanclo ias plant'itas !i:tllrún ;tleanzado diez a doer cf'ntímetros. clejanelo sola&gt;ne!ite la más robnst&lt;1 o ,·igorns'I,
a la clist&lt;111C'ia estableciela. Se pueden drjar dos plantitas f'JJ ,•ada pn1~to. pero
Hna 0s snfi!'ie11t0 .1 · N; mejor que r~uecle nna sola; este raleo S&lt;' liat:&lt;' a mn110.
Deben ejef'utnrse hi ntas c;n pidas ¡•omo sean
plantc1ción libn· ,Je hierbas inY;1-;m·as, o :·11.Yos,
snelta o rnu0lle. porque así Sf' s01:a menos. ~o se
dos, tn•s. &lt;·1Latrn y mÍ1s, sP¡.&gt;;Ún J¡¡s eornliciones del

necrsarias, pa r:i &lt;·o• 1s&lt;'rY:1 r la

y al mismo tiempo la t1eua.
puede fijar el 11ún11'~·n: ,..erún
terreno y elr la r,.;t;wi(,11.

A l'Ol{('.\ DI 'J{.\ .- Cwu1&lt;lo las plantas a lean za11 a 30-±0 cPn 1ímei ros elr altura,
se puede ci'C'duar una aporeadurn. como sr ejecuta para el maíz .'· otras planias. J:!:n g:cnrral &lt;'S útil: no e': i11clispensablP. l:!:s mfr..; importa1~!&lt;' (•;1rpir qne
Hf)Ol'('Hl'.

D1·::-w1·:--:·1·1·:s - DEst:1&lt;0T1·:s.- );o srn1 operacio11cs Ü1e1ispe11sahlcs : p1L&lt;'&lt;le11. ser
i1til!'s r11 ;1lgunos casos: sr &lt;'.ir·e1:tnrú11 C'11úmlo y &lt;1ó11c10 sean 11e1·psarias.

Enfermedades.
El alg·oel011ero es1(1 CX]llll' sto n los ata&lt;[nes ele ':arios i11seC'tos .'· cnfrrn~e­
&lt;lacles &lt;:ansaclm1 por honp;o1&lt; i11inoscópicos. ('011sig1w ,o.·Jmne11t(' i1Hli1:aeio11r s
¡fráci i\'CIS.
Se• debe11 adoptar las preeau&lt;:imws ii1dispensables ¡mm 110 intrndu1·i1· inS&lt;'r·t&lt;J:-: perjndieial!'s o pnfennrdaclrs, ('&lt;&gt;11 las sf'millaf&gt; , r11 las pbl!ltaeio11es &lt;¡11e
s1• e.iev1L1a11 en tetT&lt;'IH•'i ,·írge:ics. 111LcY.is. T1,ts srmilla:-; se d Pbr•1 adquirir rio11c12
110 lrn11 apar&lt;'ciclo e11frrmeclacl"'s gTaY&lt;''i. Si rs 11rcsm·io importar -.;c111iihs. \' S
&lt;lc1·i.r, ohtrncrlas en ot 1·ns rq.?,·ion&lt;'s ;1lgoelo11crn;;, no Sf' deben pedir a iwoc1uC'1ores si1 uaclos en localidaeles i111·;1clida~ i1or 101-; in:wctos denominados · 'pienllo &lt;lrl
algodonero'' (A11/ho11011111s 11ru11di.- Hoh ) . - " lag-aria rosada" ( l' ccti11ouhom
!/Oss.1;pid/a. Nan1Hlers ) , - "g·usano el!' la c[1p-;ula" (J!Pliothis obsoleta ],'ah. ' . o
do11cle exis1&lt;1 In ¡&gt;11frrnw&lt;h1iJ ~eca rlt&gt;l ;1Jgnclon,'ro. orig-inadn por el ho11go pa:&lt;1s1to
,V t 0('0.~111oporr1 1·11si11/tdr1 A ik. Iln,\· rn1 pi('uclo rn los al¡rnclonalPs clr :\fi!-,i1J11r'i,
¡n'ro no es C'i ele E. r. ele :\1. A .. ni ta11 perj11dicial.
El i11spdo &lt;111c hasta el :11·rs&lt;·111·e Ji;¡ ('&lt;HIS:-t!1o mayorc'i ~)erjni&lt;•ios n loo.; &lt;1lgodo11alps &lt;k 11uestro país rs el ''gusano o isoca ele! ag-orlo1H'ro ' ' &lt;u1e l'&lt;'Jtn'H'llta
&lt;'i es1&lt;1do lan'&lt;1l deo 11n lepi&lt;l&lt;Í¡)1Pro ( mariposa ) , ek11omim1elo &lt;·ip11tí;'i"m1w11te
, 1fr!irt aruiffacrrt Uiilrn. Se eornbat!' por nH'elio ele rspolYorearlos n puJyrriz;H·ioucs el'rduadc1s ('(111 polY!'s arsenic:1lrs, eomo el " verclt&gt; 1lr Parí ~:· ' _,. PI "n' 1'!l e
di' Sclieelc''. Los polYos , . los IJ\!llido,.; ~e &lt;lrsparrnrnan s&lt;;hn' todos . los 6t·1..rn1w~
de la planta por me~lio de rspoJ,·oreadorns o pulveri;mclorm; a nrnno r. &gt;1rrastrarla:-; Jl!&gt;I' &lt;·aliallos :: tarnhi\•n por n1otnrr:-,. A !'alta dr apan1tns ,;e pneele r&lt;;p o h ·orem· ntilizall(lo holsibts de g·asa atadas en !a rxircmidac1 dr una .;aíía: rn las
bolsitas se ponp po~Yo de Ye;·cle &lt;lr París; un peón a ¡&gt;aballo llen1 la eaíia liorizontc1l111e111C' .'· l'('('OlT&lt;' los espaeios entre las hileras c10 plantas clf' al¡!.'Nlonr1·0 ;
pol' rl sa&lt;·11(limiento. el poln&gt; tamiza a iraYrs ele la gn1&lt;a ;: cae sohre l;1s plantns,
('lfhri(·11&lt;lolas ¡·on el i11scdi1·icl;1.

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~1

---

La ''lagarta rosada'' es un im:P1;tc1 muy perjudicial: debeu mloptan;e grandes precauciones para qtie no se prt&gt;p::igue. Se combate nplicamlo pulverizaei.ones con compuestos arsenicales y &lt;:obre todo clestru~·endo por el ftwgo las plantas de algodonero, clespu0s ele ht cosecha; así &lt;:e impide qur se co1¡,.,erw :--- se propague ele un año a otro.
El ''picudo del algodonero'' e~ otro in~ccto que ha ca usado c~tragos grandísimos en Estados Unidos ele .:-.Jorte ~~méri::a . Es preciso Pjercer mucha vigilancia para eYitar su introducci(m: al cfcrto se someto·ú la srmilla a (]e"infección por el sulfuro de (;arbono y si esttn-iera ,¡tacada se dest:rnirá por d furgo.
Es lo que debiú h&lt;:•cerse cuando se importó l:! lagarta ro"acla con las :..;emillas
procedentes de Estados l '11iclos (le ~\Jorte _-\mérica e11 ] ~123.
La '· enfermeclarl séca del a lgo(lo11ero' ·, originada por n11 h·J11go pai·á::;ito,
inYisib le a simp le Yista, existr en "Jfo.;io!1es dou1le ia constaté hac:(· aüll~, prro uo

l'lantns Tcxtih•:-.

t'Jt

la

Ht•púhli~a

.\l"g"~·ntina

. ..... .. .
.....
•1

"'

~''t ,

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Dt~smotndo y ·F ,n fartlado dt'l .\lg"o(l\u1
de {arelo ... dt· alg-odún d t~ la U!'&lt;iina dt...,motadura al
que Jo~ llPvar{i. n Buenos .\ire"' ~- al t&gt;xiet'ior llt•I paí~

Tr . 111..,po1·i,~

n1110r

ha causado hasta el presente per.Jn1c1os notables. Ha.'· que arran~ar y quemnr
las plantas que parecen e11fe1·11ias.
No hago rneneión de las enfcnue(bcles eme nri han sido constatadas toü:1yfa o que no son mu.'· perjudieia les, JHLra ne; dar a estas instrucciolles, cxcesiYa extensión.

Recolección del algodón.
}L\Dnu:z.-Las cápsu las que conti'O)nen los filamentos ele alg·od0n, adheridos a las semi llas, como los pelos al cuero cabelluelo, se abren cuando los filamentos están completamente desarrollados v no cabiendo más al interior proYocan su apertura: entonces los filamentos· salen al exterior. I~a madnrez' ;ieue

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22 -

lugar desde mediados al fin del verano y durante el otoíío, desde febrero a
mayo-junio. Se cosechan los filamentos con las semillas.
En los algodonales próximos a ResistencÜí. se hallan cápsulas maduras a
fines ele enero; son numerosas ya a fines de febrero y en marzo, épocas en que
.suele efectuarse la primera recolección. Dei:-;de entonces el algodón se cosecha
a medida que madura, cada dos, tres semanas o más, efectuando por consiguiente dos. tres a cuatro recolecciones, hasta fiJ es de mayo o junio; a veces
se cosecha todavía durante julio, si heladas fuertes no han destruído las plantas.
La recolección de los filamentos con las semillas se hace a mano. Se extrae
·el algodón de las cápsulas abiertas por medio de los tres dedos de la mano derecha: el pulgar, el índice y el mayor.
Las máquinas que se han construído para cosechar el algodón no son prácticas. Téngase presente, que la rerolección del algodón por medio· de máquinas
será siempre difícil de efectmn- en buenas condicione~. a causa de que lta;.r que
1

1-"lantas Tcxtilt·s

PJl

la Repúbli&lt;-a Argentina

rl'ranSt)Orte de algodón l)Or el Rio Para.nú.
Acarreando algo&lt;lón al Puerto de Ilal'rHnqueras ¡mm carg-arlo c_•u vapor

elegir las cápsulas maduras sobre la planta para extraer los filamentos con
las semillas, y la maduración tiene lugar en un período !argo, variable entre
tres y cinco meses; además a medida que re~olccta se hace una primera clasificación.
Durante la cosecha conviene que no llueva, que rl tiempo sea seco; el trabajo empieza cada día, después que se ha evapora:1o el rocío e el agua de
lluvia, cuando los filamentos están bien seco&lt;s: la humedad los mancha y los
hace perder de valor
·
·
El algodón tal C•)mo se cosecha se compone ele los filamentos y de las semillas a las cuales aquellos están adheridos: constituye el "algodón ~w desmotado".
El trabajo de recolección se pagaba antes a razón 5 centavos uor cada
kilo de a~godón con las semillas ; ahora cuesta 7 y 8 centavos, hasta l O rentavos por kilo. Hay que agregar los gastos de manipulación y acarreo para calcular el costo de la cosecha.
·

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-

23 -

PREPARACIÓN DEL l\.LGODÓN.-El algodón cosechado se extiende sobre louas
sobre catres al sol y al aire, uno, dos o más días revolviéndolo, de tiempo en
tiempo para que se seque bien; después se :leposita en galpones secos y bien
aíread¿s, sin comprimirlo mucho, dándolo vuelta, si fuera necesario. Si se quiere,
se puede guardar embolsado.

'º

])esmotado y enfardado del algodón.
DEs:r.roT,\DO.-El desmotado del algodón es la operación que consiste en
separar los filamentos de las semillas, obteniéndose el "algodón desmotado":
téngase presente, que lo que se cosecha es algodón con las semillas o algodón
.sin desmotar.
Como sería muy lento y costoso efectuar el desmotado a mano, se emplean
máquinas especiales que se llaman "desmotadoras". Hay desmotadoras cuyos
órganos activos son cilindros "desmotadoras con cilinclros", y otras en las qu;:i
los órganos activos son sierras "desmotadoras con sierras"; éstas son las empleadas para los algodones con filamentos cortos o medianos, como los nuestros; pueden ser accionadas a mano o por medio ele motores de Yario" sistemas.
Su costo varía según el tamaíío, desde :J; 200 ~ a mucho rn(ls.
Se forman baterías reuniendo Yarias, en usinas desrnotauoras.
Las fábricas más importantes de desmotadoras con sierras se hallan en
los EstacloR Unidos de Norte América: ''Continental Gin Co.'' de Bridgcwater,
MaRs.; "The l\Iurray Co. ", de Dallas, Texas; ":B-,. II. Lummus Sons &amp; Co.' ·. de
·ColumbnR, Ga., cte. Algunas tienen representantes en Buenos Aires.
ENF.\RD-\DO.-Los filamentos de algodón cuando salen de las desmotadoras están Rueltos y oc11pan mucho lugar. Es preciso reducir su volumcn, para
poderlos guardar y para que se puedan transportar fácil ;.- económicamente;
para eso se enfardan.
Se pucden utilizar las prensas comunes que se usan pa_ra enfardar el ta-baco, Ja alfalfa, la lana, etc., o prensas especiales, a mano o accionadas por
medio de malacates o de motores de varios sistemas. Algunas fábricas que cons·tru.ren desmotadoras, fabrican tambi8n prem;as de varios sistemas, desd e $ 600 ~
cada una, a miles de pesos, según la fuerza, y si son simples o dobles.
USINAS PARA EL D_!._SMOT,\DO y ENFARDADO DEL ALGODÓN.-El desmotado y
enfardado del algodón se efectúan con mayor economía en usinas desmotadoras,
que coi;itienen dos, tres o máR desmotadoras renníclas e_n baterías y la prensa.
'Las usmas pueden pertenecer a cooperativas entre los plantadores de alg-:.idonero o productores de algodón. Están ubicadas en las localidades más convenientes para el acarreo del algodón sin desmotar y al mismo tiempo situadas en
los puntos de expedición a las fábricas o manufacturas y mercados del interior
·del país o del exterior.
·
El costo del desmotado y enfardado, que era hace poco de 2 lj2 a 3 112
•centavos, excede ahora de 5 centavos por kilo de algodón enfardado; se cobra
para efectuar estas operaciones 1 lh a 2 ')¡_ y más centavos por kilo de alO'odón
0
rCOn las semillas O sin desmotar.

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-- ?.4 --

Economía del cultivo.
RElNDIMIENTO.-El rinde del algodonero como de cualquier otra plada va"
ría mucho; depende de varias circunstancias y fact0res que influyen sobre la
yegetación por una parte, sobre la producción por la otra.
Se consio·uen en el Chaco de 1. 000 a 1. 500 kilos de algodón con las senullas es decir~ no desmotado, por hectárea, hasta 2. 500 y 3. 000 kilos, sin emple~r abonos, ea terrenos fértiles, vírgenes.
Un buen término medio es de 1. 300 kilos por hectárea. Esta cantidad suministra próximamente 400 kilos de filamentos y 850 kilos de semillas; se han
obtenido a YeCeS más ele 500 r 600 kilo,; de filamentos por hectárea.
Estos rendimientos se consiguen en años normales, en los terrenos lrncnos,
YÍrgene:&gt;. En los suelos explotados desde tiempo o donde se repite el cultivo del
algodonero varios años seguidos, sin agregar materias fertilizantes y sin establecer rotaciones racionales, el rinde üisminu,re; terrenos que producían 500
kilos ele filamentos por hectárea, no clan ahora 300 kilos, des:rrnés ele diez a
&lt;1uince aúos de explotae:ión.
Los gastos se pueden &lt;;omputar en poco más de ::f; 200 '.% por hectárea, y
los ingresos por Yalor del algodón y ele las ,;emillas en
-±00 '.% y nüs, ele mallera que la utilidad puede superar a $ 200 % pot' hectárea; s~. obtienen más de $ 100 '.,% por hectárea, casi siempre, en condiciones normales.

*

No consigno cuentas ele culti-rn dcta !ladas. JiOrfllle los resultados Ya rían
mucho, dependiendo C'l beneficio ele la fertili(bll ele los terrenos, de las condiciones rnetC'orológicas del afio, del i·imle, del precio del algodón, ele la forma
de explotación, por obreros ;1sa lariados o intercs&lt;:1l1os y por b familia colónica. C'tc., etc.
Y .1um DE LO:-; PRUDl"CTOS: .IJ.GODÓN y SEi\Jll.L.\.-Lo;; acopiadores y los industria lC's compran los filamentos o el algodón de:-;motado y las semillas; 110 conYienc Yf'ne1er el algoc1tm sin desmotar, toda YC'Z ,1uc sea posible desmotar sin
grandes gastos en las 1oealic1aL1cs r1e producción. El valor rlel algodón Yaría
entre 50 y 80 centaYo;;, a más ele~ J el kilo; el ele la ;;emilla es ele;) a 15 centavus
el kilo .
• \.PLIC .ICLO&gt;;E:-; DEI, .\LGODÓ~ y DE L.\S SE'\.lll.L.\f'.-Los filamento! se utiliza ·
ron al principio en el país. especialmente para preparar acolchados y alo·odón
hidrófilo nacional clespnés. Desde algunos años existC'n hilanderfas, fábri;as de
artículos de bonetería ~- tejidos de algodón.

Las hilanderías que funciona11 son pequeñas; en conjunto no alcan?.a.11 a
tener 60. 000 husos; se han ele desanollar, ahora que se comienza a disponer rfo
personal preparado, que antes ern mu~- difícil co11seguir.
El trabajo industrial ele hilar ~- tejer se puede hacer económica.mente Dül'
medio de máquinas perfeccionadas.
' La exportación de algodón aumenta carla. añc•; ha exeedido en los af!os fü
1D24 --:.· 1925 de 10. 000 toneladas, habiendo alcanzado 22. 642 toneladas en 1926,
aforadas a 296.31 la tonelada y 598 derC'cho, en 6.700.000 $ oro. En 1927 se
exp?rtaron 0. ?67 toneladas por Yalor de 2. -±96. 000 pesos oro. habiéndose reducido la cantidad exportada, a rausa de la reducción cl.J) las sementeras, las que
han aumentado en 1928 y excederán de J 00.000 hectáreas en 1929.
Los países importadores son España, Francia , lnglaterra, Italia, Alemania _

y otros.

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25 -

El algodón argentino es ele buena calidad; se clasifica en las bolsas algo·
. doneras de los países importadores en la clase "r¡ood ¡)¡ iddli~l{} ., buena mediana,
hasta mediana superior "f ully good m iddl i H[J ".
Los productores "&gt;' desmotadores que uo proeeden coa esmero presentan lotes no bien preparados. que perjudican a los buenos.
Las semillas son adquiridas por las fábricas de aceite establecidas en los
lugares ele producción, en Resistencia y otras localidades del Chaco "&gt;. en Buenos Aires; se cotizan cntrP 7 -;.· 10 C'entavos el kilo. Hay al presente cinco fábricas de aceite ele algorlón. con instalaciones bastante bnenas.

P orvenir del cultivo del algodonero.
Sobre el porvenir clel cultive hr coneretado la" obserYacione&amp; en la primera
parte ele este estudio.
Mucho, muchísimo podría referir acercA clel cultiYo del algodonero en
la República Argentina. sn propagación, la producción ele algodón, el co'1s11n11l
por la industria nacional ~- la demanda exieriar. la importación ele hilacl1is y
tejidos de algodón :· la fabri"ación nacional, la elaboración 1le aceüe r011 la,;
· semillas de algodón, ;;u importancia, el consumo clrl aceite de algodón en el
país y la importación, el empleo dP las tortrcs y de la harina de algodón para
alimentar )1 engordar el ganado, especialmc1~te los boYinos, :· como m:i.trl'ia"
fertilizantes, ~- su exportación, sobre el estado actual y el ponenir del al¡rndonero -:-.· de la industria en general. Por las nizone:-: anies expuestas debo 1imit&lt;ic'
el estudio a Jo consignado.
RelatiYamente al clesarrollo que pucele tener la industria de hilaclos ~- te·
jidos de algodón, téngase presente que se importan cada año por Yalor ele más
de 60. 000. 000 ele pesos oro. Por otra parte, la demanda rlc a lgoclón e1~ rama
es actiYa de parte ele los países que teniendo una industria irnportantr. (lebc11
adquirir en el exterior la materia prima.
Pienso, que lo dieho basta para poder afirmar que el algodón es :'. será la
planta textil más importante ele la República Argentina durante !nucho tiempo.
fuente considerable ele recursos ~- factor princi]Jal ele progreso y prosperidad de
la región algodonera argentina.

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-- 26 -- -

Superficie cultivada con algodonero en la Rep. Argentinai
entre 1862-1865 y 1924-1927.
(Según estadistica del autor).

Hectareas

Años
1862-1865
1870-1873
1889-1890
1897-1898
1902-1903
1909-1910
1914-1915
1917-1918

50
((;O

700
1.000
2.500
8.000
3.200

-

8.500
10.00!&gt;
12.000

1918-1919
1919-1920

15.000

1920-1921
1921-1922

1922-1923

e::
L::1-------------

104. 20C&gt;

1924-1925

iliiliililllll

110.000

11

72 .00()

1926-1927

1927-1928

22.000

62.500

1923-l91l4

1925-l92C

12.000

iii~~~I

El

85 .000

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... . 2 ¡ ·- .

AFATA
Varias especies de plantas textiles indígenas se comprenckn baj1J
Ja denominación de afatas. Dos son más frecuentes y por lo mismo
conocidas: la "afata co111ú11" y la ''a fata del río".

AFATA Cül\I(l\'
Dicotiledóneas

ESCOBA

=

MA.LYA DEL

:\IO~TE

Fam. Malváceas

(.'!ida rhombifoliu J.J. )

Es planta bastante frecuente. sobre '..111:1 parte cunsidPrahle del
territorio argentino. clescle las Sierrél s del Tanclil h::i.sta e1 extremo
Norte, en Buenos Aires, Santa Fe. Entre Ríos, C0rrien1es, Córdoba,
y Tucumán; arbustiva. presentanclu tallos erecws. mimbreados, ~arn ..
piños, con hojas de forma variable: cenicientas en la cara inferior y
verde-oscuras en la superior, flores rosado-amarillentas que nacen
en las axilas de las hojas y frutos globosos. achatados.
En Ja corteza de los tallos se hallan los íilarnentos que se extraen
previo enriª"do, por batido o pasándolo&lt;.: entre cilindros, estriados: sucesivamente se eliminan las materias gamo-resinosas por mcclio de
una solución alcalina, lavado y secado. La fibra ohtenicla es .;;uave,
poco resistente, adecuada para Ja fabricación de tejidos groseros,
como la arpillera, y otros cles1 in ad os a ]a fabricación de c1wac:es.
Yo ha siclo objeto todavía ele explotaci¿¡n industrial prnyechosa,
hasta el presente.

AFATA DEL RIO
Dicotiledóneas

(A b11tilo11 pauciflon{)n St. Uil. )

Faro. Malváceas

-

Es un arbusto bastante propagado en las islas del Paraná, en
las Provincias ele Entre Ríos, Santa Fe. Corrientes, Chaco. Formosa
y Misiones, especialmente en hs orillas ele los bosques.
Vegeta formando tallos ele J a 2 metros ele alto, cubiertos ele
pelos en todas partes, con hojas ovaladas, hlandas, blanquecinas en la
cara inferior, verde-pálidas en la superior, provistas ele largo peciolo; las flores que son solitarias con largo pedúnculo ele color amarillo se hallan en las axilas superiores: los frntos son cápsulas globosas.

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-

28 --·

La extracción e.le lo!- filamentos que &lt;:e hallan en la corteza se
efectúa como para la afatét común.
Sirven para las mismas aplicac iones: confección e.le tejidos g-roseros. redes . hamacas . piolines. piolas. etc .
Los indígenas uti lizan las filJras ele esta plant&lt;l. desde largo
tiempo.
K o se explota inclustriéi ]mente.

Dicotiledóneas

( (' 11111111

Eí cáñamo

:;e

Fam. Moráceas

bis su ti t·a L.)

coPcce en la República

,\r~.&gt;,"c!1ti11a

cks le

i:t~-go

1iernpo. La semilla ha siclo imponada ele Espaib.. Italia y ·F rancia.

Experienciéts para ~u cultt\'O :;e han efrctuaclo y::i.riac.:; H'CCS, en c!i··
Yersas localiclacles. especialmente en }a región septentrional y en la
central, que son las 111{1s :1clccuac.las. Loe; resdt;1cloc.:; han sido (av·Jra bles desde el puntn de vista ele la vegetaci\'m y lozanía rle la ])!anta y
t&lt;1111bién clel rinde en fibra v de su calidad. El cultivo no SC:' ha prr,pagaclo. sin embargo. por ~¡L;e ;,10 se ha llegado :1 p1-oclncir la fibra a
precio suficientemente bajn, par;¡_ C(lmpetir con ventajas con b im portada. La preparación no ha &lt;:ido tampoco bastante esrneracla, aunque sea posible obtenerla. lrne!n, ::i.dnptanclo los cuidados necesarios y
cuando los obreros héilm'tn J.clquiridn l::i. prúclica para las diyc:rsas ma11ipulaciones. manejo ele las m:\quin2°' y aparatos .
En cli\·ersas Colonias ck lé~ l &gt;rr)\·incia ele Santa Fe. ck Córcl•)ba.
ele Entre Ríos ,. lh1cnos , \i res, en \-arias e::plntaciones ele Corrientes. Chaco. F01:111osa ,. l\ 1isiones en Santiago del E stero, Tncmnán,
Salla. Jujuy. San Jua;1 y ::\f endoza . se ha prncluciclo fibra de cái1amo
de buena calidad.
En Guaymallen, en la Prcwincia de :\Iencloza. llegó &lt;t f nnclarse
lllla colonia en base del cultivo del cúfíamo y exip1otación de la fibra
11ara diversas aplicaciones . Se obtuvo ~n efecto fibra abundante,
larga y ele buena calidad, pero el cultivo no pudo propagarse y la
industria cle:::arroila¡-se, por Pl precio de co-:;tc ele la fibra preparada.
Lo mismo sucedió con otras tentati\'as sobre las que no rnnsiclero
necesario detenerme, porque no ban tenido éxito . Sólo lnn sen·iclo
para demostrar Ja posibilidad ele! cultivo del cáñamo. sin 1-esoln::r la
cuestión económica, que ce; indispensable para poder emprender la
explotación.
EsPEcrr·::;

Y

\-.\lnr-:n.\m-:s.--Sc l1an cx¡wrimtntaclo y:i.rieclades de

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-- '.2'.1 -

la especie común (Ca1111aúis sativa L.), .cáñamo del Piamnnte. d111amo
de Boloña, cáñamo de Carmaíi.o1a. cáñamo ele Anjou. etc
Otras especies y sus variedades han siclo cultivadas st.lamcnte
para comparación o para estudio y no se han propagad&lt;'. no ofreciendo interés, como es el caso ele las yariec1ades ele Cannaúis indica L.,
aconsejada especialmente para la preparación clel "hasish" rnús que
para fibra, y también las Yari1~clades de la especie Ca1111a!Jis si11c11sis L..
que se han mostrado inferiores a bs varieclacles ele b especie común.
Téngase presente que Yarios autores no admiten otra especie
que la común Ca1111abis sati·!'a L .. considerand,) 1as demás como yariedacles.
CuLTJVO m:L c.\:\'.\~rn.-El culiin) del canamn elche hacerse en
terrenos fértiles. ele composición mediana. profunclos. pcrrnea1)le..;,
donde las lluvias son rcguhre"- o se pncde.ap1icar el riego.
Los terrenos deben ser bien prcpa raclos por medio ele una o do"
labores hasta la prof unc\iclac\ ele '20 y mús centímetros. según la cnmposición física ele los mismos: mfts en los U"mpactos. r¡uc en 1ris sueltos.
Los abonos son 11cces;1 rios cuando los suelos no son b&lt;lstante
fértiles: es inclispcnsalJle alternar bs pb11~as qu e .:;e cultiY&lt;in.
Se siembra en la prirnayera. cuandn no hay que temer las heladas, en líneas. a ro-15 cm. entre cada una. y de manera que las plantas se hallen a 3-7 cm. sobre las líneas. o al voleo. empk&lt;i.nc1o de 50
a 70 kilos ele semilla por hect!~rea. enterrada a LrC"--Cnatro centímetros
de profundidad.
Durante la ycgetación deben suprnlll rsc
r:-arpir una o mf1s ,·eces sep;ún se&lt;t necesanil.

la.~

hie~·lns

ext r;:Lñas.

La recolección se efectúa cuando la' J'laiitas florecen. teniendo
presente que las plantas masculinas florecen antes (jllL las femeninas.
l\fejor es arranc&lt;tr las plantas; ¡Jern en lo:: culti,·os ele regular
extensión es preciso reducir los gastos y pn:· es\.., ~e cort&lt;l '.l.] pie. con
instrumentos cortantes y ta1111iién c0n seg-8.dcras e-;peciale.;;. Después
del corte se hacen secar las plantas y se sorncien :i.l enriado que se
efectúa por ' 'ªríos proceclimien to:;.
Se procede después a la clesf ibración Y a ]a preparación de los
filamentos .
Los interesados en la descripción det&lt;&gt;-11ztcla ele~ cu1tiyo y b separación ele los filamentos deben consu1ta r ~as rncino¡:;i-a fot"- sohre el
cáñamo, entre las r¡ue hay 11na c1e1 autor.
El cultiYo del cáfíamo se propag-ariL cuando el obrern agTír0la
sea acliestraclo en lcls manipu1&lt;1cio11es r¡ue reqniercn la C'\:tracci(\n y la

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--· '.30 .....

preparac1011 ele la fibra, de manera a oh1 cncrla ele las da ses v a lo5
precios (1ue la industria redama.

*
Nuestra estadística no registra elatos cornp1ctos sobre la importación ele fibras y ele artículos de cáñamo a lri República /\ rgcntina.
Bajo varios rubros se incluyen fibras ele yute. henequen y de otras
plantas textiles con las de cflll.amo. Se anotan las cifras ele la importación en los últimos años t923, r92_¡. r&lt;J2_), r926 y 1927.
1923 (KI.)

1924 (KI.)

1925 (KI.)

1926 (KI.)

1927 &lt;KI.)

C'iulan10 cu rama

170.0ti9

2+9.011)

17+.90~

537.000

216.663

0.112

o. 056

Lona v loHcta
de cú;iamo ....
.'1.rtículos &lt;lo rá-

l. 03.) .107

1. 20'3. J .).j

1.160.000

l. 07:1. 77+

l. 230. 20:-J

0.630

0.20±

91.891

.)6. 1.3+

6S. s:i.:;

70.390
817. 2-36

1.53

0.55

023.229

íí.a1no

....... .

llilos üin·1·sos ..

66.932

Aforo Derecho
Aduan.

La cifra ele la importacic'm de las fibras _,. artículo~. tk c:'diarno
oscilan en los últimos años alrcdcclor ele T. 600. ooo kiios.
Los interesados bailarán informacione~~ complet&lt;ls sobre el cultivo, la extracción ele la fibra y su preparación en la monogTafía
~obre el cultivo del cáñamo que publiqué en 1913; por eso y porque
no corresponde a la ínclol ·~' ele este traln_io, no las inclu_vo.

CARAGUAT.\.
Monccotiledóneas

Faro. Bromeliácea!!

(Acchme(¿ polvstachya ( \rell. ) ::\Ig. - Aechmea distichanthci Lernaire )
(.1lech111ea bro111efilu' folia Bak.)

Dajo el nombre ele caragu:itá se clesig·nan en la República Argentina varias especies ele plantas ele la Familia ele las Dromeliáceas, que
se desarrollan formando graneles matas, compuestas ele bojas radicales más o menos numerosas y generalmente largas, de r m. a I .60
y más ele longitncl, por 2 a -1· centímetros de ancho en la parte mediana~
con espinas más o menos aserrarlas en lo~~ bordes y un aguijón en
la punta. Del centro ele la mata. cuando la planta ha alcanzado su
completo desarrollo, emerge el vástago floral, más o menos alto, que
lleva flores ele color rojo o rosa-azulado, dispuestas en espiga, que dan
lugar a frutos semejantes a pequeñas piñas.
Los caraguatás, debo decir entonces. se hallan con más frecuencia en las depresiones del terreno, a menudo a b sombra de los ár-

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-- 31 ---

boles; sin embargo vénse también en campo abierto, resistiendo bastante las sequías por la propiedad que tienen de conservar el agua en.
la base de las hojas.
Plantas Textileo;; en In. Uep(1bli('U _\rg entinn

C:lragun!(-.
(. \1·•chmPa

bromplhu~folin.

Bale)

Forman a menudo manchones en las partes bajas ele los bosques,
con árboles de cierto desarrollo.
Se encuentran al estado silvestre en Corrientes, ~Jisiones, F'orrnosa, Chaco, también en Salta y Jujuy.

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32 -

Las hojas están recorridas por filamentos largos, resistentes,
elásticos, que se utiiizan para la fabricación rle hilo, piolines y piolas,
con los que se confeccionan redes, hamacas y diversos objetos.

Ybir{t. y

Caragunt{t

==

lfo,jn..; -

Vihra¡., !'!Hl•Ha!-i ;v l"'nfar&lt;ladao, -

J&gt;ioln!-i -

J&gt;rnc. Chaco

Los indios que haL&gt;itaban los territoricJs donde se desarrollan
·estas plantas~ conocían los medios ele extraer las fibras, su preparaz·ión y sus aplicaciones, y con ellas confeccionaban los tejidos para
~1brigo y usos domésticos y toda clase ele cordelería.

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--

;);) -

Desde fin es del siglo pasado la industria ha tralado ele utilizar
la fibra ele los caraguatás, efectuando b clesfibración por medio de
desfibracloras y el desgomado y blanqueo poi- proceclimie111os diversos.
Se establecieron fábricas en San Carlos ele Corrientes, en Formosa y
surgieron también iniciativ::ts en el '1'errit0rio del Chaco, r1ue no tuvieron mayor éxito.
Hasta el presente. a pc-.a r de qm: b proporcic'1n ele fibra que bs
:10jas contienen es eJc.:yacla y ck hue;1a calizbd, susceptible de ncunerosas aplicaciones, las fabricas que han einp:-enclido su preparac1on no
han prosperado. porque no lun obtenido la fibra t:.i.l cnmo b industria la necesita y a precio conn~niente.
Es ele esperar, que las deficiencias qu e se han constatado serán
gradualmente obviadas y que se hallarán procedimientos simples y
poco costosos, que permitir:m la explotación ventajos::t cll' los caraguatás, cuyos filamentos son largos, resistentes, a veces finos y adecuados para la confección ele tejidos cli,-ersc1s, además que para la indus1ria ele la cordelería.

El estudio completo ele esta planta es indispensable, .:;ca del punto
de Yista botánico. como anfttomo-hi:-,tolc'lgico. e industrial, para eliminar los incmweniente ..; y las clificultacles que ~;;e h::tn hallado para la
eficiente clesfibración y desgomado a bajo precio.
Del punto ele Yista bot[rnico no existen tampoco est uclios completos: de ahí la confusic\n que resulta . Se hace rnencic\n de la !Jron1clia
serra. Gris., ele la Brol/lclia /nciniosa ::\Iart. etc., que se relacionan con
las especies . / cc/1111ca toiystarli ya ( \' ell.) ::\lg-.. • /ccl• 1ncn l1roll!cliacfolia Dak. y , /cc/1111ca distic!iantlw L emaire . mientras yario:-; autores
consen·an las clasificaciones primitiYas .
Por observaciones detenidas ele las plantas en los lugares donde
&lt;:e desarrollan y por el cultirn se estahlecerfi. b clasificación definitiva.
Importa. desde ya. dejrtr r:onstancia ele la posibilidad ele explotar
Jos caraguatás, ele la abundancia y lmC'na ca1iclacl ele la fibrrt que suministran y sus múltiples aplicaciones. Resueltas favora1J1ementc
las cuestiones económicas, será posible emprender la explotación con
provecho. Hay que dejar constancia empero, de que hastrt el presente
no se han obtenido beneficios. a pesar ele las observaciones y expe··
riencias favorables efectuadas.

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- ·-· :H -

CARANDA o CAUANDA-Y
~Monocotiledóneas

(Trithn'.nox campestris Dr. et Gris.)

Fam. Palmeras

En la República Argentina existen varias palmeras silvestres,
cuyas hojas contienen filamentos, y que pueden ser explotadas como
plantas textiles: una de las más comunes y conocidas es la palmera
"carandá .. o "caranda-y" (Trit!iri11ax campestris Dr. et Gris.).
Se halla bastante propagada, formando manchones, donde el terreno es más arcilloso y menos humífero. en los bo sques rlel Centro

J-luntas 'l't•x!ilt·s

(• .11

la Re1J11úhli&lt;_·a .\rg(•ntina

Carandú. o Caranclay
('í\Jll}lestris Dr. Pt Gri!':. )
de I . a~tllU\ Bhtn~·a en Territorio Clnte·o

(T'r iU1rinax
Eje1nplar~s

·y Norte ele Entre Ríos, Corrientes, Norte ele Santa .fe, Chaco, For·mosa y Misiones; se encuentra también en Santiago del Estero, San
Luis y Córdoba.
Es una palmera de 2 a 3 metros ele altura o poco más, con tallo
rugoso al exterior, esponjoso en el centro, constituído por un tejido
fibroso, muy resistente a la humedad, por lo que se emplea para cer·cas y corrales; termina en la parte superior con un rosetón de hojas
;.implias, coriáceas, provistas de largo pedúnculo; hacia la parte inferior, aparecen entre las hojas las panijuelas florales, con flores
·amarillentas.

Las hojas contienen filamentos numerosos, que los indígenas uti·1izaron, y los primeros pobla&lt;lo!·es de las localidades donde vegeta la

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·- B5 ·---

palmera ca randa-y al estadc silvestre han ex~raído y empleado p.1 ra
fabricar piolas y piolines destinados a rnú1tiples usos.
Las fibras se separan con facilidad por batido o p&lt;i~~aje entre ciEndros rayados, bajo la acción ele un chorro de agua C[UL' clirnin:1 la
PJantn!oó

T(·x- ilf·~

Cnrnnd{• o Caranday -

c·.11 In l{(•pl1hli('n .\rgent.ina

1•1anta

&lt;'11

Foto
e l .Jal'clín Bot:JniC'o de Buenos Aires

Girola

materia verde y otras, quedando las f ihras bastante limpias, como para
ser utilizadas, aunque sea mejor completar la limpieza, eliminando las
materias goma-resinosas que mantienen unidos los filamentos, por

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36 -

nn baüo alcalino, layado y secado; así se impiden fermentaciones, q11e
no favorecen la conservación ele los artículos fabric:-idos con esta~
J ibras.
Planta-. T t•\.tilt •...

t•11

la

Ht·1,l1blit ·n .\rgt&gt;ntina

F o to
f'an11ubí o Curanduy Pr«Wt:'dPnda:

Hojas Uo:-.t)ut&gt;~

Fihras s1u•ltas
&lt;lp la

~·

Pnfurdadas -

Girol a

.\plicuciones

l"ro,·inciu. &lt;lP ·l&lt;:ntrt" Rioi;;

llace más dé 30 aiíos r¡ue en Rosario Tala (Entre Ríos) se instaló una modesta usina para el desfibrado &lt;le las hojas ele la palmera
caranda-y, con cuvos filamentos se fabricaron los primeros ovillos de

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37 ---

hilo para atar trigo. Sucesivamente fué fundada la ~· ~~· "La C~t­
ranclay" que estableció una fabrica en puerto Brugo. D1stntu _-\ ntnnw
Tomás de la ProYincia ele Entre Ríos. Esta fábrica n o prosperó. Los
gastos de instalación fueron !:-Uperiores a los benefici os y pronto tLn-o
que suspender el trabajo.
Al hilo para atar trigo. fabricado con la fibra de la palma carancla-y, se reprochaba ele no tener bastante resistencia y podrirse
pronto, al extremo que con tiempo lltwioso las ataclur8-: de las gavillas ele trigo se rompían, quedando Ja;, cañas sueltas. Esto ckbe atribuirse al empleo ele la fibra sin desgomado. es decir, sin eliminar las
materias gomo-resinosas ,1ue remen los filamentos ele las plantas
textiles.
\ 'a rias tentatiYas se hicieron seg·uiclamente oara mejorar lo~ fibmentos, pero sin alcanzar resultacl~s :i.lent2.dor~s.

, \1 presente existe todaYÍa la fábrica de puerto Brugo. pero por
los informes que tengo, la cantidad ele fibra ele palmera caranda-y
utilizada es pec1ueiía: la fúlJrica adquiere la r1ue le es ofrecida. para
mezclar con otras iihras textiles importadas, con destino a la fabricación ele piolas.
'l'enienclo presente c¡ue h palmera cara11cla-y ocupa graneles extensiones en las Pro\·inciél ~ ,. Territorios X acionales me11cionaclos,
que la recolección de las hnj;s ec: relatiyamcnte fúcil y poco costosa
y que con esta oper;i,ción no se rlestru:·e b p18-nta, b cu::-..: ..,;gne Yegetanclo y suministranchi hujas clurame lé'.rg-o tiempo, - C[l1C la fibra
c1ue se extrae, co!1\·cnientunente prepan1Clé1, e.:; ele liu ena cali-Jacl y
adecuada para cli,·ersos usns, espcci~dn1entc 1nra la co:üeccir';n ele
hilos. piolincs y piolas. -- &lt;'" dable pensar, qu&lt;' c.:;ta )1lan!.a presenta
posibiliclacles de explotacilin provechosa.
Se obsen·a, que Ja pro·:i:;ió!1 ele: ~as lvljas &lt;I b [~lb~- i~ ;c que se establezca cerca ele las palmera-;, c;e1·á cada a1i.n mús costosa. a medicb
que la recolección se inten-:ifiquf'. h c1ue obligar;\ a ir a cosechar ca·ia
,·ez mús lejos ele la fábrica: pero este inco1wenicnte se puede snbsanar
utilizando pequeiias múquinas clcsfibracloras. ele fácil traslado. que
se puedan llevar sobre carros a los puntos cercanos cloncle se cosechan las 11njas, reclucienclo los ~-ac;tos ele transporte.
Dastarú entonces Jle-1:ar a b fábrica la fibra bruta para clesgomarla y prepararla para l&lt;l \'énta a los inclnstriales, si no fuera m{is
co1weniente fabricar en Ja misma u;,ina Jos artículos qne tienen más
demanda o fácil salida.
;\o se conoce ni aproximadamente el 11úmero ele plantas de palmera carancla-y que existen o '.;i_ superficie que cuJ.rcn. Es bastzinte
considerable.
Experiencias "ºn todaYÍa necesarias para cleierminar ei procedimiento ele desfibrado y preparación adecuada de b fibra. y además

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38 -

para fijar el precio ele coste, qu.: determinará s1 la explotación de
la palmera c.aranda-y es económica.
Creo que ha de serlo, procediendo con tino , con seriedad, sm
optimismo exagerado, previo estudio de todas las cuestiones que influyen sobre el éxito ele la explotación, para resoh·erlas con sentido
práctico, con la mayor economía en los gastos de manera a suministrar
fibra ele lindo aspecto a precio inferior a la del henequén que se irnj)Orta.

CHAG"CAR
Monocotiledóneas

Fam. Bromeliácead

·' l'lrnguar LraYO' · (D.11ckin alascana .:\fg. )·
"Chaguar salado'' ( Dei11aca11tl10n urba11ia1111m ::\fez. )
"Cha¡nrnr de la sierra·' (Dr11tl1 eroco11ia lonr;ipetala Bak. )

Desígnanse bajo el nombre de .. chagLP.rcs " yarias plantas textiles ele la _Familia de las 11rorneliúccas, que se halbn al estado silyestre en Ja Región Septentrional, hacia el Oeste. en las Prm·incias
de Córdoba. Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca. Salta. etc .. en
clima cúliclo, preferentemente seco y en terrenos más o menos elevados y ele composición cli,·ersa.
Existen ,-arias especies. siendo ias principales las rnenrionadas
al principio de estas notas. La clasificación botánica exacta rle las
Yarias especies no ha siclo hech&lt;i. ele una manera clefinitiYa.
Los chaguares forman rosetas más o menos gTancles, con hojas
radicales, rígidas, espinosas en los bordes, menos largas que las de
ios caraguatás. Sus fibras son generalmente más finas, más brillantes. Del centro del rosetón se e\e,·a un eje que lle,·a la inflorescencia
Lon flores cuyos pétak1s tiene color rnjizr,, a yeces :unarillo \'iY0.
El "chaguar brayo·· presenta las hojas más desarrolladas y fuer temente aserradas: tiene filamentos de mayor longitud. Se halla propagado &lt;i.1 ;\. E. ele la Pro\·incia de (l'¡rdoba: tamhién en I.a Rioja.
El .. chagu2.r salado" , ele
tas; se encuentra en S::l lta.

cl~s::trro!lu

mediano. tiene fibras más cor-·

El "chagua r ele la sierra" es el más pequeño: tiene fibmentos
fi nos. blancos. lucientes, resistentes.
Los inclíge11as ele bs 1ocaliclacles donde los cbrtguares vegetan al
estado .sih·estre. utilizan los filamentos de estas plantas desde antiguo, para confeccionar hil.1, pir¡Jincs y ¡)iolas pa;-a clin:rsos usos,
desde la fabl·icación ele tejidos finos. hasta cordeles para atar.

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39 -

La separación de los filamentos es fácil. Deben abanclom. rse ios
sistemas manuales y utilizar múquinas semejantes a las que se usan
para Ja clesfibración ele los caraguatás y del formio o lino ele X ue,·a
Ze!anclia: l::t preparación ele las fibras se hace de la misma manera.
En clinrsas épocas se 11an instalado pequeñas fábricas p~ra utilizar los ch aguares, con maquina ria prirniti va. No han tenido éxito
_;: han siclo abanclonaclas por Lle f iciencias técnicas e imprep~i ración
ele los que las han proyectado, generalnwnte no al corrir:nt-e ele los
procedimientos ele extracción y preparación de las fibras textiles.
Para explotar las phn:as textiles silvestres es precisri disponer
ele pequeñas clesfibracloras. facile' ele transportar para pnderlas llevar
donde están las plantas.
::\o es el caso clt establecer graneles LFin::ts, cloncle escas~a la
materia prima.
K o se puede tampoco pe11sar en la ejecución ele planhciones, port1ue reclamarían gastos que i·esultarían dern8-siado co"-tosos.
Otras_plantas textiles se pueden culfr,·;:i_r y explot:.tr
probabilidades ele éxito.

C(1!1

iT1ayores

Esto no quiere decir, que: se &lt;le~Je ah~'.11donar comple::amente el
propósito ele apnwechar la~ pl;rnLLs text ile~ inclíg\::nas: pe1·(• es preciso proceder con ca11tel~1. y cnn la prcpa raci1'.n necesaria, antes ele emprender su explotrtción.

FORl\110 o LINO DE
Monccotiledóneas

(Pl10•· 111i11111

:\l:JI~ VA

tewu F 0rsL)

ZELANDIA
Fam. Liliáceas

El Forrnio o l,ino ele X tteYa 7elanclia ~s planta viyaz, orig-in::lria
ele Kueya í'.elandia. que se clcsar1·nlb en grandes metías forrnachs por
hojas largas, terminadas en un ag-ui_i1'm en Lt extrernichd, y qne cnntienen nurneros0s filamentos, qíle co11stituyc;1 la mat~ria textil, objeto
de la explotación de esta planta.
IIa sido introducida en b R(;nública "\rgentin&lt;i. l1ar.:c años, prohab)emente a mediados del siglo pasado, como planta ele aclorno, para
los parques y jardines ele Duenos Á\ires, en los que se ob s ~n 1 an numerosas matas de efecto clecorntiYo. que cont 1ibuven a hermosear las
perspectiyas ele nuestros paseos.
.
.
Se empezó a utilizar las hojas en los jardin es, subcli\·icliénclolas en
cintitas para ataduras. mientras que va~·ios investigadores trataban
de propagarla como planta textil. al extraer las fibras de sus 110jas,
fibras con las que se sabía, que podía prepararse el hilo para atar el
trigo que se corta con las segadoras atadoras, además de tener múltiples aplicaciones.

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40-

El vigor con el cual se desarrollaban las plantas, h rapidez de
su crecimiento, la facilidad de su propagación po1' división de las
matas, además que por las c;emillas, - la sencillez para la separación
de los filamentos, incluj e ron a probar su cultivo como pl:inta industrial y estableciéronse pequeños campos experimentales, los cua '.es su-ministraron hojas para los primeros ensayos ele separación de las fibras con instrumentos y desfibradoras primifr1as.

Plantas

Tl-'xtih·~

('Jl

la. ll.epública. .\1·g-cntinu.

(Phormimn tf•nax F'or::-t.)

J,lantadún

l'll

t&gt;l

('1\lllJ&gt;O

&lt;h"' .\gricultura E!-JH:'&lt;'ial PI\ la 11'acultnll «le .\&amp;;'ronomíu y Vetf'rinaria
d(• la l "11h·e 1·i-.idall th• Btu•no~ .\irt•s

La reproducción ele la planta por semillas 110 se obtuyu facilrnente al principio, por falta ele práctica: por esta causa y para con-seguir las mejores especies se trató ele comprar matas en ~11e,·a í':e lanclia; se propaló entonces la llllticia ele c¡ue el Gobierno ele ese F.s-·
taclo no permitía la exportJ.ción. noticia ern'mea. como lo comprobé,
al dirigirme al Director del Departamento ele 1\gricultura ele esé país,
ele quien obtm·e la contestación ele c¡ue la exportación ele las matas
y rizomas podía efectuarse sin restricciones, en cualquier momento.
Transcurrieron años durante los cuales se hicieron experiencias con
resultados que infundían a veces graneles esperanzas, seguidos ele-

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-41otras que provocaban clesa1ier:to, hasta princ1p10s ele T&lt;JTO, en que
las exigencias crecientes de -fibras de coste reducido. para citar trigo
y para cordelería, indujernn a ampliar las experiencias. raclicándola.;;;
especialmente en los ~errcnos ele las islas del Delta, muy fayorables
en varias partes, por su composición y por la frescura r1ne las suministra el movimil"11to asccncleme .\. clesce11clcnte ele '.as aguas cl·~l
río, tierras en las que ya se 11abía cnrnprobaclo que el formio prosperaba.
Desde entonces datan las primera.::: plantaciones en escala 111&lt;lustrial, que se han aumentado gradu:-tlrnente hasta cubrir una su.Plnntns TPxtilr!'. e n h\ Rt•¡t(1hli&lt;·n. .\rgentinn

1"&gt;lanta&lt;'ión

&lt;h~

F'ormio pn la. "l!"iln E.lla .. ,

Ti~rl"

(l;-. ('. C . . \. ) dt• '"'l'he F'ruit ancl

Fort~..,t

C'o. l.t&lt;l."

perficie que excede ahora ele 650 hectftreas y abarcarft dentrn ele poco
tiempo miles de hectáreas.
La multiplicación del formio que se hizo en los prinwros tiempos por división de las matas se prosigue ::ictualmente por este sistema y por semillas, existiendo un gran número de plantitas para
formar nuevas plantaciones que podrán cnhrir en co1·to tiempo miles
&lt;le hectáreas y tal \'ez más. si Jos resultados halaglieño::-. obtenidos se
confirman.
El desfibrado de las hoj:is, e:; decir la :~eparación ele 10s filame11tos que efectuábase pnr medio ele 11-;.áquirns primitivas, mando. la~
plantaciones ocupaban superficies periucüas, h::i. comenzado a hri.cerse
con máquinas más apropiadas. cm·o funcionamiento se rneJOra, a me-

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-12 -

~licia que se corrigen los defectos que se notan y se arreglan ele acnerclo con el tratamiento que reclaman las hojas de nnestra producción.
Los ejemplos de ::\íueva Zelandia suministrados por la Jectma de los
folletos sobre el cultivo v !a inclnc:tria del formio y las ~xneriencias
efectuadas en los formiaÍe s del país pE'rmiten procéder con' todas las
probabilidades de éxito.

l,lantn !"i

T('x_~il&lt;'"'

l 1 lantndún de furmio en ''l,os

l'Jl

('i~li.t-&gt;io.",

In Ht•pl1hlicn .\rg pnti na

Hío ('nralwlns, i"'nn Fernn1ulo

CF.

c. r . .\ .)

de J. Ra1111al Jlu11ter

Xo s~ puede decir todaYÍa q11e el cn1tivo ha superado compleiamente el período experi1;1.:nt;:il, pero se puede afirmct.r, •1ne lo qne~e ba hecho ha e!1señado lx1s1ante para qne las p'.antacionec: s&lt;:&gt; hagan bien y en terrenos aóecuados 'y convenientemente preparados y
que los trabajos de explotación y conservación de los formiales se
efectúen ele acuerdo con 1as exigencias ele esta planta.
Tampoco se ha adquil-ido todo lo qrn: E'c: necesario y ~C' precisa
conocer relativamente al desfibraclo ele las hoj;1s, al clesg01mHlo y a la
preparación ele los filamentos, pero se ha adelantado Jo suficiente para
poder alcanzar en breve phzo los resultados deseacb:::.

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--- 43 --

El formio es seguramC'nte nn:-t ele las p:,mtas tcxtik .~ que prcs.entan probabilidades de propagarse. por la existencia ele vastas superficies favorables a la vegetación lozana de esta planta y que no se
prestan mayormente para cult.ivos de más provecho en l:t época ac·tual, por la facilidad con h cual se hace la separación .Je los filamentos, el desfibrado. desgomado. l:wado. blanqueo y la p1-eparación
para su utilización industrial, en las aplicaciones qne tiene l&lt;t fibra
de formio. sea para la fabricación del hilo para atar trigo. sea para
la fabricación de toda clase ele cordelería v si menester f 11er::i. ele tej iclos diversos.
EsPEC1Es CL'LTl\'"\n_,.\s.--Dc las dos especies principalc:-. de for:.nio
que se cultiyan, el formio común de lus terrc1¡os ele llanura r, frescos
( Phonni11111 ten ax Forst.) y &lt;:&gt;l forrnio de los terrenos altos. lomas y
montañas (Phonni111n Coclúa11111n Le Joli:;), el prirnern es el qne se
cultfra en nuestro país, siendo el más adecuado para ]1)S terrenos aluvionales frescos. q_ue forman las islas del Delta: e.:; ele mayor desarrollo foliar, produce mayor cantidad ele filamentos, aunque m:ls gruesos de los de la especie I'. Coc!?ia1111111. c1ue tiene menor cles2.rrollo,
pero filamentos más finos. menos aclecuaclos para la fahric:-tcic'm ele
los artículos que más se necesit::r n en nuestro p:-tís. J )e esta espc-.:ie
común hay diversas \·ariecl~·.cles que merecen un estudio bntúnico y
experimental. para resolYer cual se debe propagar en ca(\a caso.
~feLTIPLIC.\c1(1x. -La multiplicación se hace al presente. en
nuestro país. por las semillas y por b diYisión ele las matas y :-izornas.
Para la multiplicaciún por semillas deben adoptarse las prccauciont.:;
que requieren aquéllas que pierden pronto su poder germina ti Yo: clel1en cosecharse en seguicb r1e b machrez. para .:;emhr;nl&lt;..s en almácigos bien preparac10s. pasar bs pl&lt;lnt.itas &lt;«1 viYerP, y clcspaé;; efectuar la plantación clefiniti,·a.

PL\XT\c1óx - Ytc1·:T.':.CTÓ.,. - C'osr-:crr --Se pbnb en líneas a
r ._so entre las liileras ~- r .20 entre 1as pla;:ta ...;. L~s dis1.¡.n-::i,is pncden
Yariar entre 2 por :2 ~11. :2 p1~- rm ._so. :2 pnr r m ., etc.
1
••

1

1w1u.'\'LT L.\ n:c 1 ~·nc1(ix.-neshierhe:c.. carpidas. e;;pecialmente sobr~ las hilens. hasta mH:' l&lt;i:-. pbntas e~tún bien desarrolladas: en1onces lo pri1:cipal e .:; 110 cle_i :1r que bs hierbas extr;i.í1as
(y uyos) la;; i1wacla11. Fs evidente qne 1a 1ahi-:rnn del terreno ::turnentar{l el \'igor y b resistencia de la;; p 1antas.
Cl- rDADOS

Las plantas forman 11ntas proyicta.:; de nmnern.:;as hnjas que :oalen todas ele la misma.
Las primeras hojas se pueden cosechar al cabo de tres o cuatro
ai'íos ele efectuada la plamacilin. Las exte1·nas son las más clesarro1laclas: se cosechan cada vez que se consideran maduras. 11na n clos
yeces al aií.o. genera1menk una. en 1:úmcro ele ro a :20 p,'lr ca(la mata.

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-

4-! -

RnrnE.-Se obtienen de 30 a 50.000 kilos de hoja verde en la
primera cosecha, cksde los ..J.-5 a los 7 años, y sucesivamente ele 50.000
a r 00.000 kilos, con un término medio ele 70.000 en buena~ condiciones, durante cinco a diez aii.O"·, según la fertilidad de los tern·nos, los
cuidados ele cultiyo durante b yegetación y el esmero con el cu:ll se
haga la recolección ele las hojas.
DEsFrnR.\CIÓX.-Las hojas pueden ser sometidas en seguida de
cortadas a las máquinas clesfibracloras, sin enriado 1li1 preparación

}')antas Textilt•., en la Re1&gt;úblicn .\rg-entinn

lh_
• !o-fihradorn uu!"oiraliana

•i))pJta''

par,,

formio

alguna preyia: a yeces se cl _ian dos o tres días a la sombrn ant;:s de
c\esfibrarlas. pero esta demora no es necesaria, ni aconsejada pc r !a
ma)'Oría ele Jos peritos en estos trabajos. Las desfibradoras ccnstan
esencialmente ele un embocaclor por el que se introducen las hojas
que son cogidas por cilindros alimentadores. que las lle,·an ;:\\ batic1C1r
proYisto ele barras batidoras'. éste gira a razón ele 2.000 revoluciones
poi· minuto y proyoca la separ::i.ción de la materia yercle de las hojas,
golpeándolas, al mismo tiempo que una ba1::._ra batidora las mantiene
en su lugar. Las fibras son rl~spués layadas, blanqueadas y secadas
al sol sobre perchas, sog::i.s o hilos ele alambre. y peinadas para
separar los filamentos cortos que constituyen la estopa. Las fibras
largas se acondicionan en madejas con las que se hacen fardos y así
se entregan a las fábricas que las hilan y tej'=n prepa rancio hilo para
atar trigo. piolines y tejidos.
0

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-- 43 -

Tales son las principales operaciones para el cnltin1 del formio
y la preparación de la fibra comercial.
Como con estas notas no tengo el propósito de compilar monografías sobre cadaJ una ele las plantas textiles , sino el catftlogo de
las mismas y consignar informaciones generales pero concretas y
prácticas sobre las más importantes, limito la exposición a lo anotado
Para elatos completos los interesados deben consultar las monografías especiales que existen, y en el caso del formio aconsejo la lectura
del estudio efectuado por Edmon H. Atkinson bajo el tít-..110 ((P!zormiu111 tcnax" ''The Ne\\· Zealand Fibre Industry".
Coxsuiro.-La Estadística ele la Kación registra el hilo ele formio que se importa conjuntamente al de sisal y ele ~Ianila, baj o el
rubro '·Hilo especial para segadoras'', en can ti clac\ de 9. ooo. ooo ele
kilos aproximadamente. cada aíío, por Yalor de 2. 300. ooo pesos oro.
En los últimos años la cantidad ele hilo para segadoras ha disminuíclo, a consecuencia de la propagación ele las nüquinas que siegan y
trillan al mismo tiempo. Ko es fácil apreciar la cantidad que corresponde a la fibra ele formio: debe estar representada por la tercera
parte próximamente.
Sea lo que fuere, téngase presente que esta fibra sirYe para preparar el hilo que se necesita para atar el trigo y suministra la materia
prima destinada a otras aplicaciones. Ofrece ,·astos horizontes. sea
para la propagación del cultivo. como a la industria textil qne utiliza
la fibra ele formio: pueclc adquirir mucho rlesarrnlh.
Se ln indicado y;:irias YE'L'CS }a conn?niencia ele "ª e111ple1) par ;&lt; la
fabricación ele bolsas . Ko creo que pueda co1wenir para las bolsas
comunes, porque resultarían demasiado costosas: no podrían competir con las ele yute: pero las bolsas especiales. destinadas a productos ele más valor y a utilizarse ,.~~rias veces. podrán 11acerse con 1ejiclo
de formio.
Con las fibras ele forrnio se pueden hace:- tejidos para la confección ele Yestidos. redes para ])escar. y pa:·a cazar. :· 1111 g-ran numero ele artículos.

*
Sin pecar de excesiyo optimismo concluyo cuanto he referido
respecto del formio en la República Argentina, expresando la opinión. que el cultiyo de esta pianta , por las fa\'Orables ('Ondiciones naturales que existen sobre extensas superficies de nuestro país, inadecuadas o poco adecuadas 1x1 ra otras plantas y apli('aciones, se ha de
propagar. y que la industria se ha ele clesarrolhr con éxito. contribuyendo una y otra a la prosperidad de una vasta zona.

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-- -16 -

HENEQUEN - PITA - AGA YE
Monocotiledóneas

(-1gave sisala1111 L. et sp.)

Fam. Amarilidáceas

El benequén, agave o pita, era planta común, hace &lt;cu1o·:;, en los
cercos, parques y jardines ele Duenos Aire:; y otras localiclacles ele Ja
República Argentina, lo ~¡ne parece indicar, que :"il cultirn puede
efectuarse con buenos resultados; pero las especies cultivadas que se
observan en nuestro país no son las que c01wienen para la ohtenci&lt;'.,n
de los filamentos que sus hojas contienen, es decir, para explotar como plantas textiles, Y las variedades filamentn:,;as ele hener1uén no tienen perspectivas favorables ele adaptación y de explotación, aunque
pueda suceder, c¡ue experiencias diligentes, lleyaclas a cabo durante
cierto tiempo con las diversas especies, demuestren que hay ;:i,lguna
que se adapta a las condiciones meteorológicas y agrológicas ele Ja
Región Septentrional ele la República. especialmc-nte en su parte Oeste
c¡ue es la que presenta mejores perspectivas desde yarios puntos ele
Yista.
Hace tiempo que se iniciaron experiencias de cultivo; no es dable empero citar resultados alentadores, sea que no s~ hayan elegido
con acierto las especies a experimentar, sea que no haya sido proseguida ]a adaptación durante bastante tiempo o que no se hayan
efectuado las comprobaciones necesarias. Se han obtenido ele las hojas del henequén filamentos ele calidad regular, pero no en proporción suficiente para permitir la explotación lucrativa. De ahí en parte,
que no existan plantaciones ele carácter industrial.
Hacia J902, cuando compilé las primeras obsen·aciones solJre
"Plantas Textiles en los Estados del Drasil y en Ja República Argentina", a raíz ele la interesante publicación clel lng-. Gustél\'O R.
ci'Ctra, Director ele Agricnltura del Estado ele San Pablo, abrigaba
mayores espe ranzas que a hora, sobre la propzi.gación ele los agaves
textiles en la: República Argentina, aunque la publicación del ilustrado mejicano Sr. ele la Barra, al fijar ele manera clara y precisa las
condiciones ele yegetación ele las diversas especies ele esta plant:l, en
su monografía sobre el beneqné:-i en México, clebí::t demostrarme, que
en nuestro país r!O se hallaban terrenos adecuados y sobre todo clima
favorable. En esa época en que la cosecha ele nnestras vastas ~;uper­
ficies cultivadas con trigo E'xigía canticl2.cles crecientes de hilo sisal
para la siega, ef ectnacla con segadoras-atadoras. y el precio del hilo
era exorbitante a veces, a causa de la escasez real, y más de h especulación, fuí algo influenciado por estas circun stancias en el sentido ele procurar por tocios ~o s medies posih1es de aclinv.ta~· los aga-

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--H-

ves textiles y miraba ccm más optimismo que ahor:::t la solución del
problema.
Al presente, después del tiempo trans-:urriclo. ele las experiencias
llevadas a cabo. ele las oh~·e¡-yac iones ef ectnadas, por efec~o también
de la tendencia a reducir el empico ele las ::ega&lt;loras-atadoras para la
cosecha del trigo, que se realiza sobre una superficie cacb vez más
grande por las cosechadoras, a consecueucia también ele las probabilidades mayores que presenta el íormio, y en otr0 orden ele ideas. por

Jllantas

T~·xtil&lt;'!&gt;-

f'J'

ht Ht•públi('ll .\rgenUna

Foto

Giro la.

Plantncióu de- a,L:"a\"f• 'il'&gt;alann en t'I ('ll HlJ)O tlt• ,\g-ric•nlturll J-:-..¡wdal de 1:1 Frtt•tdhltl de
.\gru11omía ~- \ "t&gt; ttiri•laria de Ja

l"n in·r~idad

dt&gt; Buenol'&gt; .\ÍJ'C'S

la propagac1on del culti,·o ,!el algodonero. no debo clejrir snbsistente s
las esperanzas c¡ue emitiera entoncl's sobre la propagación de los agaves textiles y su pon·enir.
Esto no qniere decir que no se hallarán sobre la vasta s1.1perficie
ele la Región Septentrional del país, localidades donde pueda prosperar alguna especie ele agave adecuada; pero por el momento he ele manifestar. que no es la planta textil que d&lt;:&gt;be interesar más a los cu11 ivaclores o plantadores arge·~tinos.

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-- ±8 --

::\o me detendré, por consiguiente, sobre el culti\-o del henequén
y sobre Jos proceclimient0s para la extracción de sus fil iras; existen
buenas monografías sobre d culfr;c' y 1nftquin::ts excck·ntes pan la
clesfibración, i1wentacbs ::i.l2Tmas por !os m;s1110s yncatecos, y ot ras
por ingleses y norte&lt;tmericano:-.. El lector interes::tclo podrú cousnl~nr
también Ja monografía qut&gt; l1e ~)t'blicado ::,o1¡rc el hE'nenn&lt;~n. ( T).

RelatiYamcnte a b ii,1~)ortación ele la fibra ele h ::· necp16n en el
país, J1allamos en la Estadística clel Comercio Exterior de la ~acihn,
que se importan cada ::i.íio Je 2 a ._¡. ooo. ooc.1 de kilos ele fi1~ra d&lt;:- henequén en rama por y::i_]nr ele ::&gt;oo ?.. 300. &lt;JGO pesos oro. A esto .h ay
que agregar los artículos rnanufactnraclos con henequén a.!-ictaclos h1jo
ios nombres ele pit;:i hilada, pita tre11zacl'.:, algunos bajt&gt; d niko ele
cordelería y otros no bien &lt;&gt;speci ficaclos, pero Sl~bre tocln el l1iio que
se utiliza para atar trigos con )a.:; scg-acloc2s-at2cloras, c11ya irnpoi·tación ya ría entre () y J 0.000.000 ele kilos, por yalor ele 2 a _¡..000.000
ele pesos oro: 1 r .000.000 ele kilos en 1CJ2G. y en rq27 5.700.000 kilos,
por ya]or ele T .R23.ooo pesos orn.
Se importa la fibra en 1·;1111a. a.ircdeclor ele 3. ooo. ooo ele kilos ::i.l
año por ,-alor ele 350. ooo pesos oro.
La fibra ele pita estft a foracla en $ orn o. J 12 el kiln y est&lt;'l graYacla con el clerechn aduanero ele S oro o. Oj6 el kilo.
Se importa también la pita hilaJa para hacer trenz:i.s, pita trenzada, pita hilada para telas. plantillas ele alpargatas y en otra~ formas en menor cantidad.
::\o todo el hilo par~1 seg::i.cloras e..; e.le henequén. ntl(.!·a:·rncnte
sisal, fabricánc\o..;e taml•ién con ntrns fibra !:'., rnmo el banano textil
y el formio. bajo los no111lJ1·es ele h~k, ele 111;:inila, hilo de formio, etc.,
que se comprenden bajo la c.lenominacióri_ g·e11e:ral ele hilo es~Je,:i2l para
segadoras_
El hilo ele henequén ¡n··a ::: ta r trigo re: me sin clucb conclici.1mes
superiores a los. demás p:i. r&lt;1 este oh jeto; c~.b representacl.1 por - la
mayor cantidad en el hil.J e..;pecial i)ara '-'Cgadoras. De es~c punto
ele Yista podríamos empeña»no" en prnpagar su cnltiF) y explotación
si halláramos concliciune:-:. {ay,·wahles, c1ue no em·~rgen de lo cine flnr;da
expuesto. He indicado n1ás i)ÍC'n el formio, corno planta ·que es susceptible ele mayor y más fúcil pro~)agJción, :::uyJ. fib:·:i se pre~ta 1ambién para fabricar hilo pa,-;:i, at~r tri,e:o.
La fibra ele pit;:i, o henequén tiene m1mernqs aplicaciones, especialmente en su país de origen, :\lé_iico. clornk se fabric::! u:1 gran 11ú(1) El culti,·o r1el henequén, t•ita o aga,-c en la República Argentina, por Carlos
D.-Girola. - HllO.

'

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49 --

mero de artículos, pero en nuestro país han de tom;ir su lugnr la de
iormio entre las exóticas, la ele Jc,s ca1-aguatt~s, carancla-y y 0tras entre las indígenas hasta ahora conocidas.
l'lan tns

TPxti l e~

eu la Re 1&gt;úblil'n .\ rt.;"t•ntina

Foto
.\ gnn• =:: ll t•nPQu(- 11
(.\ gnH_.

~i .., a l nna

-=

Giro 1 q,

Pita

L.)

Recluciclo el optimisn10 de ntrns ~pocas sobre el poryenir del cnltiYo clel henequén en nuestro país, considero CJUP, k1 ex1westo •::.; suficiente para fijar la situnciú'.1 que le corresponde entre las plantcis textiles de la República Argentina.

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.JO-

AGAVE
Monocotiledóneas

(Fo11reroua r;iuantea Yent.)

Fam. Amarilidáceas

Podría mencionar aquí esta otra planta textil, que se halb en
buen estado ele yegetación en .\lisir;nes y territorios limítrofes, pero
como no existen plantaciones y considero poco probable SE propagación. al igual del henequén, por las diYersas consideracioPcs mencionadas, me limito a esta simple cita.

HIBISCO
Dicotiledóneas

(Hi/Jiscus .'!abdw·iffa L. )

Fam. Malváceas

(Ilibisc11s cu111wbi1111s L.)

Entre los hibiscos impcirtaclos para efectuar experiencias ele cultivo deben mencionarse particularmente dos especies: el llibisc11s Sa7;dariffa L. y el IIibisrns ca11nnlJin11s L. La primera ha llamado la
l"lanta~

Plantndón &lt;le "Ro!oi(•lla"

Tt·•x fih•!--

(l-lihi~CU!'i
clt.~J

t'JI

la H.t•1&gt;úhlka .\rgentina

~abdariffn .

L .) en el l .ote 7, ~rc_C'iún ~\, Charo,

Sr. Arturo Garnba

&lt;1.tención hace pocos años en algunas localidades ele i;-i Provincia ele
Corrientes (Empedrado, Bella Vista), en el Territorio Nacional del
Chaco y otros del !\; orte. Los prime-ros 1·rsultados ohtenid0s induje-

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51-

ron a expresar elogios y a fundar esperanzas. respecto de su propagac10n; pero no se confirmaron y se desyanec1eron pronto, no existiendo al presente cultiYos de carácter industrial.
En Jos suelos frrtiles, de corn¡x1sición mediana, del i\ or~e argentino, Misiones, Formosa, Chaco, Corrientes, Korte de Santa Fe
y hacia el Oeste, e11 S:i.ntiago del E.:;tero, TucumiE, Salta, Jujuy, hay
terrenos aclecnaclo3 y coudiciones mctrnrnlógirns favorables. La planta yegeta con Yi~·or, la cosecha es Lí.cil, y lo nlisrno la extracc;ón
de la fibra, los fibrnentus s0n abundante'° y de huenét calidad; p .:ro
las cliYersas opera.cicn~es cpe se deben ejecutar, hasta tener la fibra
comercial, no pueden efectuarse a precio bastante reclucidc., para que
pueda yenclerse el producto :t un precio ele cnste Eo supe~-ior al ele las
fibras similares que se importan; de :ihí qne e\ cultivo de b phnta 110
se haya propagado.
1

Lo mismo puede consignarse respecto del Hibisrns ca11J:a1Ji11u:; L.,
experimentado también en la~. mism::'.s loca\iclade.s . aunque con menos
empeño.
El cultiYo ele los hibiscos y el tratamiento ele sus fibras no se
diferencian cld cáñamo: las plantas ele hibisco son por Jo general
menos exigentes, más rústicas, que las ele cáñamo; b fibra ele éte
es también mejor y sns aplicaciones más variadas y ele más valor.
Es aventurado opinar sobre el pon'enir de los hibiscos, como plantas textiles en nuestro país; por ahora no p'..1eclo decir que lo teng;u1.

L I 1' O
Dicotiledóneas

( Li1111m 11sitatissimum L.)

Fam. Lináceas

El lino. se siembra en la República Argentina desde hace muchos a ii os, para Ja producción ele Ja semilla oleaginosa, es decir, como
planta oleaginosa. I-Ja siclo cultivado corno planta textil, para la extracciún ele la fibra c¡ue se halla en la cortc:~a. ele sns tallos, sobre pequefias superficies, con fines experimentales, aunque a veces haya
ocupado cierta extensión con fines industriales. Se ha efectuado su
culti\'o en pec1ueiia escah para la pmclncci()n ele la semilla ,. rle la fibra, y se ha tratado también ele utilizar los tallos que ;¡ued~n después
de trillar el lino cu1tiY:1clo paréL Ja semilh, c0n el objeto ele ~xtr:ier los
filamentos que tod;wía con sen an, aunque deteriorados y rotos, y por
Jo tanto de reducido yaJor.
Las iniciati\·as ) las experiencias en el sentido ele obtener b fibra no han proporcionado. h:1sta c1 presente, resultados satisfactorios o alentadores. no porque esto no sea posible, o porque no se sepan aplicar los proceclimientn.s para separar y preparar los filamen-

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-- 52 -tos, sino porque no se consigue obtr:ner la materia textil a un prec10,
remunerador para el productor y para el industrial qne compra los
tallos del productor, antes ele efectuar la trilla o después, para separar la fibra que conservan todavía adherida.
La cuestión es importante para la Hepública Argentina que es
el país que cultiYa la superficie más extensa con lino para la sernilléL
y que no obtiene ningún provecho ele los tallos. o ele lo que forma lo

Plantas Tt•xtilt·s ('11 la Hept'lhli(_a. . \1·gentina

Foto
('amt•o de-

Girola

demo~trn&lt;'iún

Eu prirncr plano:

ant•xo ni Cur~o de .\ gri&lt;·ultunt 1~ !-&gt;P&lt;'t'inl, Pn Ja 1' aeul1ad
dt' .\gro11omia .v \'t~trrinn ria l'. B . .\ .
Lino en flor .}~ n H'J.;'lllHlo vlano: vnrias plantns iudu~trialt&gt;~

que comúnmente se designa bajo el nombre ele paja ele 1inn. El problema no existe solamente en nuestro país, sino en todos los graneles
productores ele semilla ele lino, Estados Unidos ele X ortc ,\mé rica,
Canadá, Indias Orientales, Rusia que antes ele la guerra cultivaban
extensiones graneles para la semilla c;olarncntc o para la semilla y la
fibra. y una superficie grande solamente para la fibra.
Si se examinan las iniciativas argentinas re1ativas al culti,:o del
lino para la fibra y para el aprovechamiento ele la fibra ele los tallos
que han pasado ya por la trilladora para separar la ~e milla, se hallan

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-

5o -

&lt;latos interesantes que demuestran, por mn parte que es posible del
punto ele Yista del cultiYo producir buenos linos para la fibra, y por
la otra, que se pierden decenas ele millones ele pesos oro carla año en
los tallos del lino trillado para separar la semilla, pérdicla qne consiste en millones de kilos de fibra o esto¡)a flUe no es apro,·echacla,
porque la paja se quema después ele la trilla, no utilizándose ni corno
abono para la tierra, porque por las rotaciones establecidas e!1 nuestro país, no es práctico enterrar los tallos del lino por medio del a raclo
para que se pudran en el suelo y contribuyan a cleyo\ycr parte ele las
materias fertilizantes que cada cosecha extrae; al misnvi tiempo se
constata, que esas experiencias e inicial ÍYa;; no han prnporcionaclo
beneficios y que los agricultores y los industriales que se han cleclicaclo a la producción ele la fibra ele lino y a Ja fabricacic'm de hilados
y tejidos no han realizado bendicios y han tenido que aband01~ar sus
propósitos.
En la publicación ''El cultiYo del li110 en la República ~ \rg-entina" ele J &lt;)T.), he reseñado en capítulo especial las más importantes
iniciatiYas que se habían clesac· 81l&lt;ldo hasta entonces. lle citado entre
ot ras las siguientes:
- producción ele la íihra de lino por agricultores ele las PrO\·incias
c!e Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, T111enns "\i res y otras zonas y localidades de producción;
- trabajos efectuados por la Soci&lt;:&gt;clacl Anónima ··comp&lt;l11ía el&lt;&gt; Elaboración ele Fibras ele Lino", fundada en T&lt;J08 y C[ttC deje') ele funcionar después ele 1&lt;)1.), sin haber producido beneficios;
- trabajos ele la "Com pafí ía 'I'exti l Sucl-/\mericana", fonclacla en
l &lt;JTO, que tu Yo una existencia precaria. a pe:::.;i.r ele los loables esf uerzos que hicieron los interesados para resol\'e r satisfactoriamente
el asunto ele la desfibraciéin y preparación económica ele la fibra ele!
lino;
- trabajos efectuados por los señores J. Yi1ano,·a y Santana para
la extracción y preparación ele la fibra del lino cultivado expresa-·
mente. u obtenida ele los ta 11 os 1ne,·iamen te sorn eticlos a la trilla. 1x1ra separar la semilla, para lo cual idearon una m ;\q nina especial;
- trabajos ele yarios experimentadores, prndnctorcs ele lino, poseedores algunos ele patentes para el des fibr&lt;lclo y 1a preparación ele la
fibra. ( T).
La relación ele detalles sobre los procedimientos propue::;tos r
experimentados y sobre los resultados obtenidos, reclamaría nna larga
exposición, que no conduciría a resultados prácticos, ni suministraría
verdadera enseñanza; pnr eso la omito. Dejo constancia ele que las
personas que han interyeniclo, sah·o alg·una excepciún, no poseían lo~
conocimientos técnicos necesa ríos para a l;o rda r es tas cuestiones.
(1) El l'nlti,·o dPI lino Pll 1a H&lt;'púhli(·n .\rµ-cntina , vor C'rirlos D.-Girnla, l!)J.). Ver tamlü(in inieiati,·as dpl lng-. Balil(• ." !\( la":-.:. . . \ . F'ihr:tl ino "' nn l ·~'"'itJC'1'r111Zft , ProYineia 1lc 8anta
1

Fe, 1918.

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-

54: --

Los interesados hallarán indicaciones en los prospectos que las
compañías y los experimentadores mencionados han publicado y e11
la memoria compilada por la "Comisión ele estudio encargada de aconsejar los medios más prácticos y apropiados que el Gobierno de la
Nación pudiera adoptar, para fomentar el aprovechamiento de las
plantas textiles que el país produce y la instalación ele fábricas capaces de elaborar la fibra necesaria para entregar al consumo la cantidad de envases que reclama la exportación de granos y semillas",
que el Presidente de la Nación Argentina designó e11 octubre 22 ele
19Lt-, a causa de la esc:i~ez de arpi;lera y bolsas necesarias para el
transporte y la exportación de granos, y el precio elendo que habían
;i !canzaclo, no en relación con el valor de los productos.

Foto
I~ino

(T~inunl.

Girola

u:o.itnti"ikimmn L.)

Cultivo de lino para. la semilla1 t-n t&gt;I enmpo experinwntal dt• la
.v Yt'"terintHiu. C. n . ....\.

l"a&lt;:ultad dt." .\gronomía

De la lectura del in forme ele la Ccmisión se desprende. qut&gt; la
encuesta realizada se ha limitado a transcribir la contestación a los
formularios que fueron enviadns a la~ personas que se consideraron
más preparadas para informar, preparación qne no ha sido puesta ele
manifiesto en todos los casos. ·
Entre los componentes de la Comisión que tomaron parte a la
investigación algunos carecían ele la preparación indispensable para
considera11 las importantes cuestiones relativas al "fomento de la
producción de las fibras textiles y bolsas para cereales". título que
&lt;lió al informe que produjo. Aconsejó en definitiva de "acordar la
protección del Estado a las fábricas que prnclujeran fibra y tela tipo
arpillera, dentro de ciertos límites de precio, al consumidor, durante

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r

uu -

un período de cinco años, c1ue consideraba suíi&lt;'iente para fomentar
la producción de una riqueza preconizada por la cantidad, la calidad
y yalor de la materia prima de que el país dispone". La materia prima
es la fibra obtenida por el apro,·echamiento de la paja del lino trillado, considerada por h Comisión como ~a que ofrecía la aplicación
más práctica e inmediata para fabricar telas (tipo arpillera ) destinadas al envase ele los cereales. cuyo coste no excedería ele lo centavos
moneda nacional por bolsa y probablemente menos ele nueve centa\ ' OS, a meqida que la fabricación mejorara. ¿\consejaba h exención
·1·1nntn~

T&lt;•xtilt'"' &lt;·n In. "R&lt;"p(1hli"a .-\rgpntinn

Foto
l .. ino

(Linum

u~itatissimtun

Girola

L.)

Cultivo de lino J)ara la !iiemilla t&gt;ll c·I c·nmpo de AJ.,t'riC"ulturn. EsJH'C'·ial ele la l'"neuHad de
Agronomía ,,. \'ett&gt;1·inarii., U. B . ..\.

de derechos aduaneros para las maquinarias, materiales y útiles destinados a la industria, así corno ele todo impuesto y contribución na~ional, provincial y municipal, por el término de cinco años, contados
·d esde la fecha del contrato, que se celebrará con el Poder Ejecutivo.
En vista de las observaciones que dejo consignada:-: , sin dejar de reconocer que hay antecedentes que pueden servir para la historia ele
1a utilización ele las fibras te,tiles, y en este caso del aprovechamiento del lino del punto ele vista textil en Arg·entina, 110 juzgo necesario extenderme mayormente sobre los estudios realiza.dos por la
-Comisión mencionada.

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-

5t:i-

El aproyechamiento económico ele los tallos de lino procedentes
del cultiyo hecho para la semilla, después ele la separación de ésta por
medio ele la trilladora, tallos que forman lo que se clesig-na en nuestro

l'la.ntas 'l'l·xtilt•s

t 'Jl

la Ht•1HH1li(_'a .\rgt'ntina

Fotc
J. inn -

'l'allrn·· :-in trilla!' -

Girola

·F ihras t•n ntrios t' !-&gt; ta(los
'J'rillndps t•on trillndorus pa.1·a. st•par·ar la !'wrnilhi (PaJn fle lino )

país con el nombre ele "paja ele lino-' ', es ::i.sunto importante y a la
orden del clía. desde qu e ha adquirido prop::i.g-ación el cultiv e de es1a
planta y sobre todo en los últimos veinte años. L a cantidad de paja

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-d e lino que se obtiene de los 2. ooo. ooo a 2. _=í8C. ooo i1ectáreas cultivadas anualmente no baja de 2. ooo. ooo a 2. 500. ooo tonebdas. que
contienen no menos de 5 % ele fibra. es decir, de TOO. ooo a r25. ooo ·
ronelaclas de fibra ele un Yalor no inferior a 20-25 .000.000 ele pesos; el rinde en paja puede alcanz:ir y exceder el doble y también
el rinde en fibra, ejecutando con esmero la eles fibración. lo que du1)licaría y triplicaría también. el Yalor ele l;:i fibra. alcanzando ele 60 a
70. ooo. ooo ele pesos moneda nacion&lt;ll. Sin exag·erar y colod ndose
en el peor de los casos es un hecho que quem&lt;indo la paja ele lino se
pierden cada año más ele 20. ooo. ooo ele pesos moneda nacional.
La fibra de lino r¡ne se CJb11n·icrn, at1.rqn; ordinariJ., tend:·í11 nttrnerosas aplicaciones: ulilizánc111la para hacer hilo para tejer arpiJ;cra,
destinada a la fabricación ele l&gt;nl:o.as p::tra em·as::tr los cere'11es, sería
ele mucho provecho, pero es de supone:· que poclrfl sen·ir para tejidos
menos groseros, ele mils ya]or. \:n hay que perder de Yista, que el desicleratum respecto del transporte de lcis cereales es que se haga a
granel, para suprimir el ga~;to oneroso ele las boJqs y ele la 1~1anipu­
l&lt;lción ele éstas.
Téngase presente que los 1 5. ooo. ooo de toneladas ele productos
que se cosechan amrnlmente requieren 2.10. ooo. ooo ele bolsas por valor de 28. ooo. ooo ele pesos.

~ 1 grícolas

II e considerado este tema en otra parte c1e estas not&lt;ls: n( • creo
necesario insistir, ni aducir elatos mfls completnc;. Esta cuestión ha
siclo encarada varias veces y existen publica'.:ionec; oficiales y p::trticu··
bres que se pueden consultar.

En la Estadística -:\ acion;:il del Comercio Exterior Argentino se
hallan anotados entre loe; tex1 iks importado-, en 1&lt;)2) Y&lt;l rins artículos
ele lino: hilo, hilados, telas, manteles, súbanas. toa~las. paf111elos. repasaclores, encajes, medias, camisetas. etc., por Yalor ele 2. 500. ooo
pesos oro aproximadamente: h&lt;ljo otros rubros están registrados artículos, que tal yez estén fabricados con hilados de lino. lo que no se
puede asegurar, porque no se indica la clase.
Hay artículos que podrían fabricarse en el país con fibra de lino
nacional, otros no, porque se requieren fibras de mejor calidad, bien
preparadas, que la industria nacional tardará en suministrar, da.do que
sea más económico que import&lt;lrlos.
Es fuera de duela, que en nuestro país hay ,·astas superficies con
clima adecuado para el cultivo ele lino para la fibra, especialmente en
1a región Central, cloncle las lluYias son m~s frecuentes, los soles {uer-

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-- 38 -

tes y desecantes poco o menos temibl es y la humedad atmosférica bastante elevada ; no hay empero mano ele olJra práctica y bastante dúctil
para las varias operaciones que exige el hilo textil, sea durante el
cultivo y cosecha, corno para la clesfibración y preparación de la fibra.
Las variedades ele lino que cultivamos son especialmente adaptadas a la producción ele la semilla; para 1a fibra hay que cultiva1variedacles seleccionadas en vista ele la producción ele la fibra, antes
que para la semilla, corno se hace en los paises mayores productores
ele lino textil.
Estados -Unidos ele .:'\ orte América importa por más ele 40.000.000
de dólares ele hilos, hilados y artículos ele lino y no posee más tiue u
manufacturas ele tejidos de lino, que utilizan en su mayor parte fibra
de lino importada ele J rlanda ; esto, a pesar del gran desarrollo ele la
industria textil en Estados Cniclos de ::\ orte •\mérica v de los estudios y experiencias efectuadas para suplir a la cleficien~ia ele la producción nacional.
En la República r\rgentina las clificultacies son mayores del punto de vista industrial; es ayenturaclo afirmar, que el problema tendrá
una solución próxima. Si se considera la situación ele la industria linera en los principales paises, Irlanda, Rusia, Suecia, Inglaterra, Checoeslovaquia, Francia, Bélgica, Holanda, Austria Hungría, Alemania,
Italia, se llega a la misma conclusión .
En resumen: se puede culti,·ar lino para la fibra en el país en
t0clas partes donde hay terrenos adecuados y éstos abundan en las
dinrsas regiones; para que el cultivo ele! lino se haga especialmente
para la fibra o para la fibra y para Ja semilla, y para que se él.proveche la fibra que queda ~dhericla a los tallos del lino que se cultiva
para la semilla, después ele haber separado ésta,. es preciso p•ider
reducir los gastos generales y especialmente ios ele separación y preparación ele los filamento:::. ele manera a poderlos ofrecer al !)recio
de los irnportaclos, se entiende, por clases de la mis1m. calidad.

MORA
Dicotiledóneas

( Jlacluro. morrt Gris.)

Fam. Moráceas

Es planta indígena ele b República ~Argentina (Salta).
Tiene un tallo ele l '.2 a 18 metros ele altura por 40 a 60 centímetros de cliárnetrn, con ramas proyic;tas ele hojas alternas, ovaladas,
de color vercle oscuro; flores pequeñ::ts. solitarias, amarillas; el fruto
es una pequeña drupa comestible.
La corteza contiene fibréls qne se extr:icn fftci1rnente y c;e utilizan para diversas aplicaciones.
Xo ha siclo objeto 1ocl;t,·b ele explotación inclu:;trial.

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-

59 -

Fam. Palmeras

Monocotiledóneas

COPERNICIA AUSTRALlS BEcc.
PALMERA BLANCA (Copernicia alba Morong .)
PALMERA MORADA

(Copernícia rubra Morong.)

PAL:VIERA NEGRA (Copernicia cerifera Morong.)

Las tres palmeras que reseiío en este c&lt;i.pítulo se hallan al estado silvestre, más o menos clifnnclidas. en la región Septentrional
ele la República 1\rgentina, en Corrientes. Chaco, Formosa, Salta. sobre los bordes del Pilcorna.rn, etc.
Aunque descriptas bajo diferentes nombres por varinc; autore;;
han siclo relacionadas a la Coprrnicia a11stralis Decc.
Son palmeras ele bastante elevación, en1 re ro y i 3 metros hasta
23 y 30 m., con tronco ele r a 23 centímetros de diámetro. En la
extremidad superior llevan hojas larga". y entre é"t:i.s . en la parte
inferior, se desarrollan las inflorescencias.

s

Los tallos ele estas palmeras se utilizan para postes. 11orcones,
para tirantería de las casas y galpones. para hacer tejac;, etc.
Los frutos, llamados cocos. sinen para 1a alimentaü'm del ganado y para la fabricación ele grasa: las almendras contienen aceite.
La extracción ele la fibra se efectúa nor batido, lavado v secado;
se prepara clesgomándola por los procecli~nientos comunes, Íavándola
y peinándola. Se hacen hik&gt;s, piolines y piobs, además ele yarios artículos ele uso casero.

*
~o existen explotaciones de carácter industrial. Las experiencias realizadas no han suministrado resultados económicos fa\'orables,
por el coste ele la fibra y los beneficios obtenidos.

Estas plantas deben tenerse presente, sin embargo, porque disponiendo ele un gran número, en cleterminaclas condiciones, pueden se~­
a provechaclas con ventaja:;.

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P 1 N U O
( Co0os Roii!anzoffiana Cham.)

Es una palmera de .:\Iisiones, Chaco y Corrientes.
De las hojas se extrae una fibra grosera utilizada para piolas y
tejidos ordinarios.
J"ln.ntu.s Tl~"X!ilt'~ PJl Ja UP1&gt;llbli&lt;-·a .\rgentina

J&gt;indú -

l"lanta ele )Jlr-.iones

(Cot·os Uomanzoffiana. Cham.)

Es conocida desde mucho tien1po por los 11ahitantes de las loca1i clacles donde ycgeta.
K o se explota industrialmente.

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-·-- íi l --

PALO BORHACI-IO = SAl\10-HY
Dicotiledóneas

( Chor isia speciow St. Ilil. )

Fam. Bombáceas

Es una. especie ele palo borracho que se h alla cspecialmc nt e

1--1antas Tt.·xtil &lt;'S e n la H.e plibli cn. .\q:;-pntina

Foto
Palo horl'O &lt;'ho

=

f'amo-hy

==

Girola

J:&gt;Jan t a eo n los frutos 1natluro!". __. Jard í n Bo1 ú ni co d t· Bu t-" 11 is ~ \i n·~

sobre las m árgene:-; &lt;le los r íos en -:\Iision cs, F0rmoc;a, Chaco, Co-

rr ientes.

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-

62 -

Esta especie tiene hermosas flores ele color ríJsaclo, más pequeñas.
que las del "yuchán".
Son también ele tamaño más reducido las cápsnlas y las hojas.
El producto tiene las mismas aplicaciones.
Su explotación presenta los mismos inrnnvenientes.

PALO BORRACHO

=

YUCHAN

(Chorisia insig11is J\th.)

Dicotiledóneas

Fam. Bombáceas

El palo borracho o ynchán es un árbol que vegeta al estarlo sil-yestre en Tucurnán, Salta, Jujuy, Cata.marca, La Ric¿ja.
Los frutos, que son cápsulas ovaladas de 6 a 12 cm. ele largo po13 a 5 cm. ele ancho, contienen semillas que están e1wueltas por pelos
algodonosos, lustrosos, poco flexibles.
La industria textil los utiliza para acolchados, rellenos ele muebles, almohadas, etc.
Estos&lt;filamentos constituyen un producto análogo al vulgarmente
denominado "paina" o "kapok" qtw suministran las ceibas y que se
importa ele Java y otros países.
La recolección es relativamente facil, aunque no muy barata, a
causa ele la distancia a la cual se hallan las plantas, los gastos ele
transporte, etc. De ahí que no llame mayormente 1a atención ele los
que podrían dedicarse al acopio.
La explotación del palo l)nrracl10 adquirió cierta importancia en
los años de la conflagración úitirna r~or las dificultades para el apro\'isionamiento ele las fibras ele esta c1ase; con la reanudación de las
relaciones comerciale~, internacionales, el interés decayó y ;.i.ctualmente la recolección de las fibras del palo borracho es reducida.
Del palo borracho se aprovecha también la corteza que snministra materia fibrosa; es de clase ordinaria y sus aplicaciones son limitadas a la fabricación ele tejidos groseros, sogas, piolas, etc., a veces bolsas ordinarias.

RAMIO
Dicotiledóneas

Fam. Urticáceas(Boehmerili

11i~·eci

Gaud. - IJ. te11acissima Gaucl.)

El ramio, planta textil originaria del mediodía ele Asia, ele 1:-.
China, India, etc., ha siclo experimentado en la República Argentina
clescle fines del siglo pasado.

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-

63 -

Se conocen principalmente dos especies: el ramio blanco (Boehnzeria 11i·c.:ea Gaucl.) y el ramio yerde ( DfJe!uneria te11acissima Gaud.).

Ambas han siclo cnltiYadac; en Ja regil'm septentrion::tl, al Nordeste y al
Xoroeste, y también en la iegión central. Los resultados han siclo. satisfactorios del punto ele vista cultural, pero cluclosos. hasta el presente,
del punto ele Yista económico, aunque haya algún cultivador entusiasta, digno por cierto de que sus afanes y esperanzas sean coronados
por el éxito.

l'IHntn!'; Tt·xtilt'!&lt;&gt; t•n la

H1·1&gt;lihlit•a

. \r~entinn

Foto
.Hami•&gt;

&lt;Bot•hmeria

nht:'a

Plantación &lt;'ll (•I campo ex1u··rinH·11tal dí' .\grit&gt;ultura
. \~TOllOfflÍa

y

Yt•h•rinHria

Giro~a

G a ud.)
E~pe&lt;'ial

en la F'aeultatl de

r. n . .\.

CEn primer Jlla110 n. la. derrcha)

En el X ortc ele Santa Fe y Entre Ríos, en Corrientes, ::\fisiones,
Forrnosa y Chaco hacia el ~.·E. del país, en el N. E. ele Córdoba,
en Santiago del Estero, Tucumún, San Juan, Catamarca, La Rioja,
Salta y Jujuy se han obtenido plant:i.s ele ramio vigorosas bien clesa~
rrollaclas. con sus cortezas pro,·istas ele filamentos buenos y abundantes, pero los trabajos ele desfibrado y preparación de la fibra resultan caros, si se comparan c0n su co&lt;=,te en la China y p~íses aciáticos
que mús cultiYan el ramio; esto dificul1a la competenci~.

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(:-! ---

La Sociedad "\nónima ··El Ramio Argentino" fundada hacia
que había iniciado Ja plantación del ramio blanco en Formosa,
se disolvió antes ele recoger los primeros frutos. es decir, antes de
apreciar los resultachs ele 12.s primeras plantaciones y no h11bo quien
tontinuara los trabajos que ~quclla empezara.
I000,

Las plantaciones experimentales c¡ue se es~ahlecieron en ,-arias
localidades de la región Septentrional no fueron conseryaclas durante mucho tiempo: no se propa,2:aron . ni ttl\'ieron intercsaclos o imitadores.
El señor Luis ::\lonsegur es tal yez el único cnlti,·aclnr que ha
rnstenido el entusiasmo en fayor dPl cultiYo clel ramio, con sus p1ant aciones ele Jesús ::\la ría en la ProYincia de C{'lrcloba, aclomle los trasladó l1ace tiempo, después de haber culliYaclo e1 ramio durante yarios
ailos en la ProYincia ele Tncumún, La ten::tcidacl del Sr. ::\f onsef,?;ur
es digna ele encomio y recornpens:-t. ~o he encontrado en nue.~t ro país
un propagandista más c01we11cic10 y entusiélsta, ni ha:· quien haya
preparado íibras ele mejor aspecto y en canticlacl exportable como él.
J ]an figurado con honor en todas las Exposiciones: se pueden apreciar en los nrnestrari0s que se exhiben en el ::\ 1useo Agrícob ele la Sociedad Rural Argentina.
Otros culti\'Cis de ramio. ~obre superficies pequeñas, cl1~sde centenares ele metros cuadraclo:-. a yarias hcctúre::is. existen en nuestro país,
pero no se explotan las planta".
El hecho ele no haiwrse propagado. clemuest ra. que faltan condiciones o circunstancias fan1r&lt;1hles: al principio se elijo, que no existían máquinas adecuadas par::i la separación df' la fibra y su preparación, para el l1ilacln y tejido, múquinas de \P~te reducido al alcance
ele los pequeños plantadores: después se atribm·eron las clificultades
para realizar progresos. a la falta ele mét0clos -simpl es y económicos
para el desgomado y preparacic'm ele lm fil::irnentos. a la desconfianza ele los capitalistas para im·ertir su clinern en estas &lt;'rnpresas, etc.
La yerdacl es que existen tocla,·ía cue ..;;ti01~e". que no han siclo solucionadas satisfactoriamente: mientras no :o se;:in, el cultiYo y explotación del ramio n ~) progresa rti.

El ramio se cultiya principalmente en la China ::\Iericlional y en
Ja India: de estos países se exporta la fibra a Europa y a otras partes
bajo el nombre ele ''China - grass".
El ramio es planta que \'eg-eta con vigor en los terrenos buenos
del Korte Argentino, especialmente donde léls lluYias durante el pe-

•

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-

ríodo yegetativo exceden ele
manera regular.

65 -

1200

mm. y es1án clistribuíclas de nna

El ramio blanco (Boci1111cria ni:: ca Ga ud. ) es el más aclecuaclo
para formar plantaciones en esa reg1on.
Plantni-. 'l't·x!ilt&gt;i-;

t'JI

la Ht•1ni hl h_,-., .\rg('J? iina

F'oto
Ramjo -

' l'allo~

-

Ji'ihrai-;

i-uPltns

~·

rrot•t:'llt'Jl&lt;'ia: :Facultad ~'~TOll OIPla y Yt·tt· ri1mria l ". B . . \ . y ,Jt•!o;Ú~ .:\la ría

S-cELOS.-Lo~~ suelos

G irola

t•nfardn&lt;l:Hl!-'

(('ónloha )

dc1wn c;er profonrlos, fért iles y frescos.
).h;cr 1rLICACTéJ;--.:.---F.1 culti vo no presenta clificult2.des. El ramio
se multiplica fác ilmente por semilL:tS y por división ele las matas. Las

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-

66 --

semillas, que son muy pequeñas, deben sembrarse en almácigo. Las
plantitas se trasladan al vivero antes ele colocarlas en lugar definitivo. La multiplicación por diYisÍÓ!1 de las 111a¡_as e.~ fácil; hs partes
en que se dividen las matas p:-ira la nmlt.iplicación pueden colocarse
en viveros o plant;:irlas ('.!l lugar definitivo, adoptandn las precauciones (jUe se prodigan a otras plantas.
Cu IDADOS.-La bores de deshierbes y carpidas son necesarias durante la vegetación: riegos, cuando las lluYias son insuficientes y el
clima es seco. Debe tenerse presente, que el ramio prefiere clima húmedo con lluvias frecuentes.
CosECIIA.-Se efectúan dos, Lres y más cortes al añn: el número
de cortes depende ele la f ertiliclacl del terreno y ele las lluYias o ele los
riegos, además ele la temperatura.
Se corta a _mano con podadera o machete:
plearse segadoras fuertes.

tamhi~n

pueden em-

DgsFrnRAc1óx.-El clesfihraclo y preparaci(m de la iibra se efectúan con máquinas y proceclimientns e;;peciales. Lc·s procedimientos
manuales empleados por los chinos no son aplicables en los países donde la mano ele obra escasea.
Los interesados consultarfm con pro,·echo b mouografía ele'.
autor sobre el ramio ( r) y las obras especiales sobre el cu1tiYo y el
tratamiento industrial ele esta planta, que no reseíío para no excederme ele los fines ele esta información, que es ele carácter general.
TMPORTAcróx.-En la Estadística Nacional del Comercio Exterior Argentino no está anotada la fibra ele ramio éntre las importadas.
La cantidad que se importa clel)e ser reducida y comprenclicla bajo el
rubro de "varias fibras textiles"'. Esto no quiere decir que 110 tendría
aplicación en el país si se produjera a precio connniente, d::tclo que
no fuera posible exportarla por su precio ele coste.
La posibilidad ele establecer explotaciones remuneradoras ::t base
del cultivo y producción de la fibra del ramio depende del precio ele
coste de los filamentos preparados tal como los pide la industria que
debe utilizarlos. Los precios de venta dependen ele la cantidad ele fibra que se produce en los países ele gran cultivo y de Ja demanda. El
precio de coste en la China :· la Tnclia, países con población nnmerosa y con exigencias reducidas, para el vestuario, la alimentación
y otras necesidades de la vicla, es bajo y la c0mpetencia difícil.
l\1encionaré, antes ele dejar este capítulo, que existen en nuestro
país ramios silvestres:
(1)

El Ramio en 13 República Argentina, por Carlos D.-Girola. -- J 903.

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67 -

- Ja Bocl1111cria caudata S"-. en las ProYincias ele Salta y Tucnmán;
- la Urtica carasacana Gris. ·'curupá chica" u "ortiga del diablo''
en el Chaco y Formosa;
- la Urcra baccif era (L.) Gauclich. en el Chaco y Provincia ele Tucumán.
-:\o se ha iniciado la explotación industrial de estas especies, ni es
próxima su utilización.

YATA Y
Monocotiledóneas

(Cocos yatay

~Iart.)

Fam. Palmeras

Esta palmera se halla al estado silvestre en la proYincia de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y limítrofes.
De sus hojas se extrae bastante fibra y además sirYen para
confeccionar cestos, esteras, 12.pices y cuerdas.

YATAY - PO::\'Y
Monccotiledóneas

( Dipl ot he 111i111n litt ora le :\lar t.)

Fam. Palmeras

Sobre esta palmera nacla tengo que &lt;:.~regar a lo anteriormente
consignaclo relatin.rnente a las otras.
Sus hojas suministran mélteria fibrosa y se utilizan para be; mi'-'
mas aplicaciones.
(r)
Y~TE

Dicotiledóneas
(Corrhor11s caps11loris L. -

F am. Tiliáceas
Corchorus olitori11s L .)

El yute ha siclo experimentado desde fines del siglo pasado. en
varias localidades ele la región Septentrional del país, que tiene clima
templado-cálido, propicio, y lluvias frecnentes y copiosas. especialmente hacia el N. E. v N. O., desde el Norte ele Santa Fe v Corrientes
al Chaco, Formosa ); Misiones. al N. E., - en Jujuy. Salta, Tucumán y provincias limítrofes, al N. O. Los resultados han sido satis·
factorios del punto ele vista de la vegetación ele la pbnta, pero no
igualmente alentadores, respecto de las manipulaciones para la ex tracción y preparación ele la fibra, ele manera a suministrarla a la;;
manufacturas. a precio aproximadamente igual al de las importadas.
(1) :i\fcnciono aqní la planta textil "Yerba dr 1:1 víbora" (Sanset'iera r.eylanica \Vilhl.),
&lt;¡ue está rcpres('ntaila en ~fi,i01ws, Ponno$a, Chaco, Conient('S por pocos ejc'.11plarc&gt;s.

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68 -

Por esto no tenemos culti\·o industrial dei yute en el país y no
es probable que lo efectuemos, al precio del trabajo, ele nuestros obreros, por lo que difícilmente podremos competir con las graneles regiones productoras ele la Tnclia. porque éstas pueden suministrar la fibra
ele yute a precio inferior al que nosotros ¡)odemns ohteneda.
La cuestión así considerada es esencialmente econlm1ic-a, " sn solución no se podrá conseguir. rnient ras no \'a ríen lo-; factores - que interYienen. cosa poco prol)ahlc en las actuales circnnstancias.
Si se piensa en los millt)nes ele metros ele arpillera par:.i. con fec cionar bolsas, que se necesitan cada año para cmlx,lsar los millones
ele toneladas ele granos que cosechamos. arpillera que está fabricada
en su mayor parte con la fibra del yute, - r1ue se importa de la lnelia,
- país que tiene casi 111011opolizacla la proelucción, por el coste reducido ele la producción ele la materia prima, - es Htci\ darse cuenta
ele la importancia gr~mcle, que tiene esta fibra para nuestro país y el
interés que hay en culti,,ar la planta.
Tmportamos anualmente alrededor ele TOO. ooo. ooo ele kilos de
arpillera por valor de 2,c;. ooo. ooo de prso..: e.ro. - - 8.). _¡...j(. ú 1q kilos
en 1926 por Yalor ele 20.027.200 peso..: oro y 10G . ..j.OC).-l-9lJ kilos en
I~)27 por \'alor ele 2:=;.538.230 lJe~os oro, -- :ldernú:o: en 192;-,
4. 82&lt;). 62 1 kilos ele yute en ran1 (1 por Yalor ele 5-~º. &lt;)T ~ pesos o:·o, '.2 . 6_¡.7. &lt;JÓ-1-i kilos de yute hilado para lrnLer trcm.as por valor ele
338.&lt;)3&lt;) pesos oro, - 243.g39 kikis ele .n1te h i12.do pJ.ra telas l)ür
Yalor ele 3&lt;). 01-1- pes0s 0rn. - 22. ooo kilos ck yPic trenn;c1o para
plantillas por Yalor ele $ _¡.. 22..j. oro ) otros adíen los ele yute por va1or
de I . ooo. ooo ele pesos oro apruximaclament e; ademfls () a 8. 000. ooo
ele bolsas ele arpillera por rn:'ts ele 2. ooo. ooo ele pesos oro, es decir,
cerca ele 30. ooo. ooo ele peso." oro. Si fuera po:::ihle procluci:· la fibra
necesaria en d país, se obtendrían grandes yentajas del punto ele
Yista agrícola. industria! y1 económico, aunc!ue la solución del problema consista más bien en su;) rimir el g·asto que exige el envase,
adoptando el transporte ele cereales a granel y su conservación en
silos.
Con estas premisas, no. son necesarias, para esta reseña, descripciones sobre el cultivo del yute y b preparación de su fibra. Los interesados las 11allarán en \'arias monografías, en las revistas agrícolas y también en nna rnouografía del autor. ( r).
Consignare solamente bre\·es indicaciones para orientaci (m de
los que lean este estudio.
EsPgcn~s CUL'l'ffi\D.\S.-Dos especies de yute se cn1tivan para la
fibra: Corc!iorus cnpsularis L. y Corc!wr;1s o!itori11s L.; con preferencia la primera, que suele suministrar, en todas partes, meJor clase
de fibra.
(1 )

El cultiYo del Yute, por Carlos D.-Girola. -1908.

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69 -

TERRE?fos.-N ecesita terrenos profundos, mas bien sueltos, fértiles. frescos, permeables.

CLJ MA.-Clirna cálido o templado-cálido, llL1Ytas frernentes y
abundantes o terreno que se pueda regar.
SnC.: MBRA.-Se siembra en la primavera. al voleo y mejor en líneas. empleando de TO a 12 kilos ele semilh por hectárea. mác:: tam bién, según sea el poder germinativo.
Cm oAnos .-Deshierbes y carpidas.
CosECUA.-La recolección ele los tallos se efectúa cortándolos al
cuello. cerca de la raíz, cuando empiezan a formar las flores.
D1 ~sFIBRADo.-La desfibración se hace en verde en el a2;ua, quitando la corteza de los tallos. lavándola y separando !a fibra, que se
iimpia y hace secar, se puede efectuar también sobre los tallos secos.

"'
RTNDB.-El rinde es variable entre
rea: más también.

TOOO

v

3000

kilos por hectá-

PüRVEl'\TR.-Acerca de las poc::ibilielacles ele su cultivo y propa?:ación, ele su explotación en el país 11e adelantado las oniniones r¡ue las
investigaciones sobre esta planta textil efectuadas en este cuarto de
siglo. me han inducido a formular.
Habrá mfts optirnist;:is que quien escribe, por el deseo de fomentar todo lo que puede ser {iti1 a la agyicultura nacional y al país: entiendo por mi parte, que 110 hay cine alentar esperanzas no fundadas,
que llevan a desengaños y :t perj11icins que se deben evitar. porque son
ca usa ele ma vor atraso.

El yute vegeta bien en la parte Norte ele 1~ República Argentina,
donde los terrenos son profundos y fértiles y las lluvias son frecuentes en el período de la vegetación de esta planta: se obtiene fibra en
cantidad satisfactoria y ele buena caliclac1, pero el precio de coste es
superior al de la importada, porque la mano de obra es cara v no está

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70-

;:1costumbrada, ni se adaptaría fácilmente a los trabajos de desfibra::ión y preparación de la fibra. aunque se empleasen máquinas.
]-Jase de elegir otras plantas textiles que pueden suministrar fibra a precios convenientes.
ESPECIES 1NDÍG1·:N AS.--Antes de dejar este capítulo yoy a hacer
mención ele las especies de yute que se hallan en el país.
Dos especies se encuentran en los bosques ribereños de Santa
Fe, Entre Ríos, Corrientes, l\1isiones. Chaco y Formosa. en situaciones cálidas, abrigadas y en terrenos frescos y sombreados.
~

Corchorus liirt11s L.-Arbusto con ramas pilosas. como las hojas, mimbreadas, ele 1 .20 metros de altur;i, más o menos, con hojas
lanceoladas, cw;:i lacb s,. aserradas; flores :-txi1ares pequeñas
con pét;ilos &lt;imarillos; frutos CJllC son cipsulas lineares ele
15 mm. de largo, ahriénd 1 ~ se por 5 hendidnras y conteniendo numerosas semiila :; pequeñas, g-íobosas. lampiñas, de color ferruginoso.

Corcl1orus pilolob11s L.-Parecido al anterior, distinguiéndose por tener hojas más angostas, con dientes pequeños, lampiñas.
Los nativos ele las lncaliclacles donde estas cs~1ecies vegdan
al estado silnstre, utilizan las fibras con las cuales fabri can hilos, piolines. pir)las y artícubs variris como bolsas y
hamacas.
No se ha experimentado su cuitiYo. X o han de ser supenores
ét las especies que se culti,·an en los países, grandes productores de
fibra ele yute, y aunque ,;u propagacic'rn fuer::t económica deben resolverse antes los mismos prol1lemas que se oponen al cultivo de las PSJ'eries importadas.

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71-

INDICE
Pág.
PLAN'fAS TEXTILES en la República .'Hgentina. Introducción ........... .

3

ALGODONERO (Gossypiuin hirsi1tum L. et sp.)

9

Antecedentes. Superficie cultivada. Datos estadísticos ... . ........... .

9

)i[ejoras necesarias para aumentar el rind&lt;.' del algodonero y la calidad
del algodón en la República Argentina. Proposición presentada al Primer Congreso Algodonero Argentino ............................... .

13

Instrucciones sobre' el cultivo riel algo(lonero en la República Argentina.
J&lt;;l algodonero puelk cultivarse l'Conómicall!C'nte. Exigencias dd cultirn
tlel algo&lt;lonero. Clima. Sucios. P1 epa ración &lt;lel teJTl'llO . Abonos. Ricmhr:i.
Epoca para la siembra. \'arie1lades. :Ejecución 1le la siembrn. ('anti&lt;lad
.Je semilla vor hectiirea. Cuida1los dmantc la Ycgctación. Carpi1las y raleos. Aporcadura. Dcspnntcs-Dcsbroks. Enfrrme1laL1cs. Rccoleceión dl't
algo(lón. :\ ladnrez. Prrparaciún del algoMrn. DC'smotarlo y l'nfardado. llsinas para el desmotad&lt;, y enfa1 dado 1lel n'lgo1llm . .Economía del cultiHi.
l~end i n1iento. \"alor tle los p1odueros: algo¡lón .v Sl'll1illa. Aplieacirlll,•S
del algodún y de las selllillas. Porvenir drl cnHil'o drl a lgo&lt;lonero

16

l•~sta&lt;lística

de la superficie cultirnr\a con algo&lt;loncro
27

A.PATA. Afata romún (Sidri ?'lw111bifolia L.)
Afata &lt;lcl río (.Alrnlilon pauciflonun St. llil.) . . ............... .
C.\i\.'_\~ J O

(C:a1111auis saliva L.).-Esp2cies y variedades. CulliYo del ciiiiamo .
Datos estaLlísticos. Importación ........ . ............. . .......... . .. .

C.\ lL-\ U U.\.TA (Aecl1111ea disticantlia Le111., ,IPchmea brnmeliocfulia Hale, .Jre/1.
meo polysl acli ya ( \' ell.) ::\[g.) .-CnltiYo. Especies y rnrie&lt;liules. Aplic&gt;tciones

30

\·::trias

;~ AHA~DA-Y

( Tritlirinax campestris Dr. et Cris.) .-Su propagación.
fibras. Aplicaciones industriales. Jniciatints varias .. ...

1 lajas

y

34

CHAO C.\.R. Ch:iguar braYo ( Uyckia vc/ascana :\Ig.) .-Chaguar salaclo (Deinacantlton 11ruania11mn .211cz.).-Chaguar Lle la sierra (De11tf1eroc&lt;J}1iu /011gipetala Bak.) .-Propagación. l~xplo!ación . J 11iciati,·as .................. .

:J8

FOR::\HO o LINO DE :"&lt;UEVA ZELA:-\DIA (Phormium tena~· J&lt;'orst.).-Des:
cripción. Su introducción en nuestro país. Especies cultirndas . .\lultiplicación . Plantación. Cuidados chnante 1:i 1·egetación. Tien&lt;limiento. Desfibración. Consumo. Porvenir

39

HENEQUEN =PITA= AGAVE (Agave sisa/a11a L. rt sp.)-Descripción. Utilización de la fibra. Datos estadísticos .................. . ........... .
FOUREROYA'.

GIGA~TEA

Vent.

IIIBISCOS (fh/Jiseus Sabdoriffa L. -

50
77ibiscus cannabinus r~.) .- -Prnpagación.

50

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-

72-

LIXO (Linu111 Mitati1&lt;sinrnm L.).-St• siembra sobre superficies extensas para
la proLlnccióu tlc la sernilla; ro1110 piantn texti l sobrp peqllL'ÍÍas superficies. lnieiativas ]J:lTa la utili1aeio11 •le Ja fibrn. El a¡no1·L'&lt;·hn111il'•';·:· eeoHóniico de los tallos de lino p1·occdl'11res tlcl enlti1·0 hc'eho para la »t'lllilla,
después de Ja separación dl' ésta µor mfdin de la tr i lladon~. tallos que
se [tcsignan en nuestro país co11 el nombre de ''paja de lino'' .. . . . ... .

5l

:\LORA (Maclurci mora Gl'is.)

58

PlXDO (Cocos Bomanznffiana Cham.) ...

60

PALO BORRACHO = SA ~ 1 0- 1 1 Y (Cilorisici spcciosa 8t. llil.) . ... . ......... .

61

PALO BO HHACHO

=

YllC'lL\ :\' (Clwrisi11 i11.,i,1111is Kth.) ........... .

RA:\JJO (Boe il mcria 11i!'ca (:nud.) YAT. \ Y

B. /"11c1cissi11111 C:n11d.)

62

(Cocos ya/ay :\fart.)

YA'I'.\ Y- 1'0\"Y (Dip1otlte111i11111 li//ora/I'

Y l':H B,\

. ..

(j2

~f.trt . )

...

(ji

DE L.\ \· 1BOR.\ Ufo11srrirra '."t.1¡/"11irn \\'i lltl.)

Yl"l'I·: (('01·ci1'!J'lls c11ps1i/(lris L.) -

('. o/ilorius L.)

................... . ... .

G7

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-- 73 -

INDICE DE LAS FIGL7RAS
Pág.
Algotlonet·o Chaco (Gos.,ypi11m /1i1'.'1tl11111 L . · rnr. "Cl1oco" f:ir.) ............. .
Región algoclonen::, argentina . . . . . . . . .
. ...... .... ......... .... ... .
Desmotado y Enfanla1lo del .-\lgodún 'l'ransport L• dt• fardos de algotlón de
la usina tlesmotado1a al Yapor que los lle\'ará a Buenos Aires y al exterior del país ....... . ............................................. .
Transporte de algodón 1)01' el Río Par:rná - Acarreando algoclón al Puerto cl2
Bananqueras para cargarlo en vapor .. .. ..... . .......... .. . . .. ... .
Snperficit' cultirnda con algollonero en la República .\rgentina entre lS6~-1SG.)
y HJ2-1-1 !J27 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. ...... . ........... .. ...... .
Caraguatá (Ae&lt;'71meo b1·omdiaefolici Dak.) ..... . ......... . ................ .
Ybirá ~- Caraguatá = Hojas - :Fibras s\11:ltas y Pnfanladas Piola, . . . .. .
Carandá o Caranday (J'rili1ri1iax c11111pcsfris Dr. d Gris.) l •:jeniplar e~ &lt;le
l~aguna Hlanca (C ha co)
... . .. ... ............... . ...... .
Carandú o Cara rHla y P.lant:t en el .J:11&lt;lí11 flotúnico ·Ir Buenos .\in'~ ..... .
('araHdit o Caran&lt;lay - Ho.ia' - Fibras sueltas y enf:.ul!a,las - .-\p liéa«ion e-; l'rocelle11cia : Bo;c,ues lie la Pro\'inc·ia de Entre· Ríos . . ...... .
F1orlllio =-= Lin'l dr ~- u0,·a ZcJ:-india ( 1Jlini'nii1un teno.r Fors1.) -- P~an taeió11 en
e-1 campo de _-\ g1·irultura Especial en h ~'a.?nltnd ''" Agrnnnmí:i .\' \'..tpl'inaria de ·l a Un i,·crsi.:ad &lt;le Buenos Ail'es ......................... .
l'lantacilm de Forn1io c·n la '' l sla Elb'' (Tigre), de ' 'Thc l~rni t anrl Fol'l•st

10
17

Co. TAd.'' ............. ... .. .. . . . ... .... . .......... . .... . ........ .

41

l'la ntaciún de&gt; Forrnio e11 "I,os Cisnes", l~ío ('n rabelas, :"l:rn J&lt;'ernnndo , 1lc
J. Han1fol IInnt~r . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. ........................ .
ll0sfibradora nnstraliann ·'Delta'' para formio ...... . ... ........ .......... .
J'lantación tlc ngave ,,;isalana en el campo de c\g1·icnHma r:speeial dl' la .l&lt;'acnltaü de Agronon1ía y Ycterinaria de hl Uni,·0 rsidacl &lt;le Duenos Ain•s .
T.\ga\'e = JJcnec¡uén = Pita (Agave sisr1la11a L.) ......................... .
Plantación de "Hosell a" ( Hib isc1ts Saobdariffa L.), en el Lol&lt;' 7, Sección A,
Chaco, tlel Sr. Ai luro Gamb::t . . ............................... .. .. . .
Campo 1le demostración anexo al .Curso de Agriculturn Especial, en la Faculta11
•le Agro11omía .Y \'etennaria lT. 8. A. - En pt·imer plano: Linn en flor l~n segundo plano: Yarias p lantas it11lustriales . ............. . . .. . .... .
Lino (Linmn 11sitatissi11111m L .) - Cnltirn :le li110 para la semilla en ·~l ca mpo
experimenta·] de la :Faculta&lt;l de Agronomía y Yeterinal'ia de la Uni vers iclacl 1lc Bne11os Aires .. ............. ....... . ..... . ...... . ... . ...... .
Lino ( Li1111111 usilotissi11111111 L.) - Cn lti\'C&gt; de lino para la semm a en el ca mpo
&lt;le Agricultura Esrecial ,]e la l·'acnltad 1le Agronomía y \' etel'inaria U.
B. A . . . . . . . ...... ........... . ...... . .. . ....... . ........ . ........ .
Fibras en varios estados Lino Tallos sin trillar - 1'álla1los cnn tri ll:i&lt;lorns pa1·a separar Ja semilla (Paja. dr lino) ...................... .
Pin1lú (Cocos Homan :::offiona. Ch::inL ) Planta 1lr :.fisiones ............... .
Palo Bonacho
.Samo-hy
Planta ron los frnto s ma1l11ros - Jardín Botánico
&lt;IP Buenos Aires ................ .... . . .. .. .... . ... . ...... . ... .. ... .
H:tm10 ( !foel1111e~·ia n_ivea Gauil.) - l'lantaciún 1'1t el cnmpo p~perimental &lt;lr A.gricultlll'a. l'.specrnl e10 ln :Faculta1l de Agrnnomín y Yeterinaria U. B. A.
( Rn primer plano a la derecha) ................................... .
Ha.mio Tallos Fibras sueltas y Pnfanla1las. - Procetlencia: Farultail. 1le
.\ gronom ín y \Teterinarin 1T. B. A. )' Jesús :.faría (Cónlolrn) ....... .

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21
22

34

35
36

40

42
44
47
49

50

52

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63
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                <text>Museo Agrícola de la Sociedad Rural Argentina. Publicación nro. 51</text>
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                    <text>~ ~~I~~~ULTU~ ~=·=

ARGEHIMA

DIRECCIÓN DE AGRICULTURA Y GANADERÍA

ES TU.D IO
SOBRE LOS

Trigos de la Provincia de Entre Ríos
(DEPARTAMENTO DE PARANÁ)

POR

-

CABLOS D.-GIBOLA
lNGRNrnRo AGRONOMO

BUENQS AIRES
IMPRENTA DE « LA NACIÓN"

1901

�~ ti~ 71 • - 1) DE AGLUCULTURA Y GANADE!Ul

'

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1JNATURA

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INVENTARIO

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R8g-. Invent. --------------------------·
--------·-··--·-----·------ -·····--------------

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..

�REFERENCIAS

Tntroclue&lt;"ióll: f111portallcia del cultivo clel trigo eu el país. Superficie·
enltivacla y producción. Difusión que puede aclquirir.-;Cultivo
intensivo ó extenRin&gt; 1-Re1H1imiento clel trigo en Yarios países ..
Va1·it&gt;clacle" de trigo cultiva&lt;las: Barletta, ltalia110. l{u~o, Francés,
&lt; 'andeal. l{ieti. '1'1rnela, Sal1lomé, Húngaro, Lomhardo, 'l'aganl'O¡_(. -:\f 0zcla &lt;l" los trigo,.-'l'rigos &lt;[llP p1wclen mezchu·se Rin

á 10

. .. . ... . .... . .. .

10

Grarlo ele pnn'za . . .
. .................. .
Pocler germinativo: Herminaclore' de Kcenig. Cau,as &lt;[tH' hacen disminuir t&gt;l pocle1· gerrninativo: edad, co•echa. trilla. roerlorPR ~ in '"ctoR: gorgojo (Calandra granaría), alndta ( Alucita cerealt&gt;lla), tiiüt c!Pl trigo 1 'l'inea granella ), frogo8ita ( 'l'rogossita mauritániea ). Empleo de la naftalina, 1lel sulfuro de l"arl&gt;ono, &lt;lPI
cloroformo . .
y de la ealefacción para la co11s&lt;'rn1ción &lt;le loH
~p... .
. ................................. . .. .
Valor real. . . . . . . . . . . . . . .
. ... . ........... . ......... . .. .
VolunH'n ,¡,,¡ .e :rano: ¡ Dehcn elegirsP las sPmillas grandes 6 las p&gt;'-

l(l

in&lt;'"onvf:lniente:-; . . . .

quPf1as ! . . . .
Peso al,:-:oluto (lP lo:-:. ~ra110:-;.

. .... . . . ... .
. .••.........

Peso 1le nn hectolitro: Apnrnto &lt;le la Comisii"n1 Al1•nrnna, para la dPre1-miuaciú11 del [&gt;PRO &lt;Je[ hectolitro ....... . ................... .
Trn1111rezaH: ~u origen: falbt &lt;1€' elecciún ele las Hl'n1illas; lahorPR mal
Pjecuta1las: Hiem hras llHtl hecha8: trilla &lt;lefrctuo~a- _____ ..... .
La earie 1lel trigo ('rilletia C"aries y 'l'illetia laevis): Su orig1'n .'- &lt;lt&gt;sarrollo.-Difer1,nciaR entre la carie y el carbón (Ustilago carho).Difn•ión •lP la carit&gt; en .,¡ ¡mis: perjuicios r¡ue cansa. ~[e&lt;lios parn
1•0111hatirla: 01 sulfato 11&lt;' colirf': 1°PRi,tencia &lt;le las clivPrsas va1·i1•clarles
...................
..............
&lt; 'Jasificación •l&lt;' las muestras y,¡., loH granos: ¡ Por &lt;¡u(. han penli&lt;lo
snR cal i&lt;larlPs los trigos tlf' «Íerras re~ioneR ! ¡ &lt;,¿ut&gt; 1lebe harersP
parn impedir qne esto ~uretlai....... . ..................
SPrnilla S&lt;'mbrn•la por hectárea: Epoca de la 'iembra según la" Ya1·it&gt;dn&lt;leH cnltivaclas. - ( 'anti&lt;lad &lt;le semilla empipada por herrá1·en cm
Ja, val'ia' regio11P8 1lo11dP se cultiva el trigo........ . . . . .

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Páginas

RendimientoR: El cultivo del trigo Ba,.Jetta .'· &lt;le la" otrns rnriod11&lt;l&lt;'H .
- No se debe exigir el cultivo de una Kola rnl'iedacl, como He )rn
pretendirlo, invoc1mdo la uniformidad del tipo. ; Es econínni1•0 ,.¡
eultivo d!'l trigo en el país·/ Cuentas rle 1•td!i vo . . . . . . . . . . . .

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á li:!

¡;;~;MILLAS EX'l'H .\}; ,\S

Enumeracióu de. las (¡ue H o' liau encontrado t•n loR anúliRi~ heehos ·'
medios de eliminarlas..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
U1'11111inrireas: Fal~a a\'ena (Avena fátua) .-AvPnH &lt;'Omún (Avena Hati
Ya) .-f'enteno (Secalt• cereale ) : el cornezuelo del centeno (('la viceps purpúrea y Sphacelia segetnm ¡ . -Cebarla común (Ilordeum vulgare). - Cebadilla !Bromus unioloideH).-Joyo Loliulll
temulentum).-Lolio criollo (Lolium lJrasilianum \.-PaRto dt&gt;
cuaresma (Digitaria sanguinalis) . . .. . ... . . . . . ...... . ...... .
C1·urife1Y1s: Navina (Brassica campeshis).-:Mostaza ( t:linapis arvenRiR)
-Rábano (RaphanuH sativns).-l'arnelina (Camelina Hativa ) _ ..
( 'ompz•.esta": Cardo asnal (~ilybum maria1111111 ). - Cardo dP Castilla
(Cynara cimlúnculus). . . . . . . . . . . . . . .
. ... . ......... . ... .
Poli_q6neitS: Alforfón silvestre (Polygonurn convólvulus) . -Len~ua dt&gt;
vaca (Rurnex crispus) . .. . ..... . . .
. .. . . ..... .
( '0111•ob:11láceas: Campanilla blanca ( Convól vn l Ufi ar ven sis ) ..
Legwninosa."J: Carretilla mansa (Medicago rnacnlata ) . AlYerjilla (Vicia
graminifolia ). Trébol de olor ( Melilotns «lba ). Heliotropo cimarrón 1 Leptospermum ancbnsaefolinru ) .
l 'múelifrm;: Apiecillo (Heh-osciadium lepto¡·h~· llnmj

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76 ú 77
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R2

Otras plantas que invaden á los trigales:
( '.hamico (Datura stramonium). - Unintla 11&lt;'1 1·an1¡JO ( Solanurn
~_ysimbriifolium ) . - ( 't~pa caballo (Xanihiurn ~pino"nrn 1 _ • . •...
82 ú s:i
Viznaga (Arnni viznaga). - Cicuta ({'oniu111 rnaculalum). - Qui llUa (Chenopodium album). - Ynyo ('o]ortttlo (Amarauthns
r etroflexnR t&gt;t rhlorostnchys) .....
. ....... .
8:J á 81
Ob8et'\·acion!'s .....
84 á 85

�INTROD-CCCIÓN
El país que hace treinta años no producía una
cantidad suficiente de trigo para satisfacer á las
necesidades ele la población reducida que tenía que
alimentar, cultiYó en 1899, 3.200.000 hectáreas de
este cereal, que produjeron 2. 700.000 toneladas, de
las que se exportaron cerca ele 2.000.000, despuéH
de haber provisto á las necesidades ele una población de 4 millones y medio de habitantes y de haber reservado la semilla destinada á sembrar una
superficie de 3.:380.000 hectáreas.
Tan extraordinario resultado, conseguido en
tan reducido número de años, en una sola producción, es una prueba elocuente de los progresos de
la agricultura argentina y de la difusión que puede
adquirir, gracias á las extensas comarcas susceptibles de ser puestas en cultivo con pocos gastos, á
la feracidad de las tierras, á la facilidad de los medios de transporte, al espíritu de iniciativa, á la
asiduidad, constancia y perseverancia en el trabajo
ele la población rural. Obstáculos hubo en efecto
que remoYer, dificultades que vencer y accidentes
de índole diYersa que dominar y superar, para lo-

�-2-

grar tau grande resultado y proseguir en la vía
del progreso.
No es solo en el cultivo del trigo que se comprueban adelantos tan notables: lo mismo sucede
en el del maíz, en el del lino, en el del tabaco,
en el de la caña de azlícar, en el ele la vid; pero es
fnera de eluda, que el cultivo del trigo es el que
mejor conviene á las condiciones ele la mayoría de
las explotaciones agrícolas de la República, en la
época actual; por eso ha adquirido tan grande
importancia. Poco exigente en cuanto á la composición de las tierras, al clima, á la clistrilmción de
las agnas meteóricas,-poco agotante y ele fácil
adaptación en las rotaciones,-auxiliado por máquinas tan ingeniosas como sencillas y potentes,
para la siembra y la cosecha,-de fácil y larga
conservación su producto,-se aviene perfectamente á los elementos ~qne ofrece nuestro país,
hallando un campo vastísimo para su producción
en condiciones económicas inmejorables.
La difusión del consumo de pan de trigo en
todo el mundo, debe hacer necesariamente aumentar la demanda de este cereal, que será llenada
por los países que pueden producirlo con mayor
facilidad. Las condiciones especiales de la República para la producción del trigo, gracias á sus
vastos territorios apropiados y á la población reducida, provista de abundante maquinaria, asegúranla una supremacía como país productor y exportador, que se acentuará todavía más con la inmigración agrícola que se procura atraer y fijar,

�-3-

y con la mejora de las prácticas culturales y de los
transportes, que se realizan gradualmente.
La superficie total que abarcan los varios cultivos en la República Argentina, es de 6.000.000 de
hectáreas aproximadamente; representan éstas la
décimaséptima parte del área que puede ser entregada á la agricultura y que supera los 100.000.000
ele hectáreas, según estudios que he llevado á cabo.
El cultivo del trigo ocupa el 1,2 %de la superficie
total de la República y el 57 %del área cultivada;
su distribución es la siguiente : ( '*')
Provincia de Santa, Fe . . .
1.488.000 Lectáreas
917.000
))
»
11
Bueno., Aires
627.000
))
11
11
Córdoba . . . . .
))
281.000
&gt;i Ent1e-Rios . . . .
))
Otras Provincias y Territorios.
72.000
))

Total. . . . . .

0.:380.000 hectáreas

Aunque el cultivo del trigo sea bastante difnncliclo, son mucho más considerables las áreas
que podrían dedicarse á la siembra de este cereal
en las comarcas mencionadas, sin disminuir los
otros cultivos y la cría del ganado; así:
en la Provincia ele Santa Fe, que tiene una superficie de 13.190.600 hectáreas, de las qne 4.000.000
dedicadas á la agricultura y 2.500.000 explotadas,C) Datos de la División de Estadística Agrícola &lt;le! Ministerio de Agricultura, reducidos en cífraR redondas.

�-4-

en la Provincia de Buenos Aires, que tiene una
superficie de 30.512.100 hectáreas, de las qu&lt;:-&gt;
3.500.000 dedicadas á la agricultura y 2.000.000
explotadas,en la ProYincia de Córdoba, que tiene una superficie de 16.103.600 hectáreas, de las que 1.500.000
dedicadas á la agricultura )r 1.000.000 explotadas,en la Provincia de Entre-Ríos, que tiene una
superficie de 7.457.000 hectáreas, de las que
1.000.000 dedicadas á la agricultura y f500.000
explotadas,ó sea una superficie complexiva de 07.263.400 hectáreas, de las que 10.000.000 destinadas á la agricultura y 6.000.000 aproximadamente cultivadas,
la siembra del trigo podría ocupar fácilmente tvda
esta superficie, en pocos años, permitiendo á los
demás cultivos una expansión proporcional, así
como no reduciendo el número de cabezas de ganado, y alimentando á la vez una población más
numerosa.
Y no se crea que éstos sean cálculos fantásticos: llegaremos á cifras más sorprendentes por otro
raciocinio. En las 67.2G3.400 hectáreas que componen la superficie de las provincias mencionadas,
se puede entregar el 30 %á la agricultura, sin perjudicar la cría del ganado: tenemos H).178.020
hectáreas, que pueden ser aradas, y asignando al
trigo tan sólo la mitad, Yernos que puede ocupar
mm superficie de 9.f500.000 hectáreas. Pero hay

�-5-

otras provincias y otros territorios que se prestan
al cultivo del trigo. La parte sur de la República
está destinada á una gran producción de este cereal; entonces no es exagerado asignar á este cultivo, en la República, una superficie de 15.000.000
de hectáreas, en nn porvenir no lejano. Francia,
que tiene una superficie territorial de .52.900.000
hectáreas, cultiva 7.000.000 de hectáreas de trigo,
ó sea el 13 %de su superficie total.
Nótese que 15.000.000 de hectáreas representan tan sólo el 6 %de la superficie total de la República. Para alcanzar este resultado, tendremos
que aumentar la población: es conocido el crecimiento asombroso que puede alcanzar en corto
número ele afros en los países de inmigración, como
el nuestro.
Sea lo que fuera, es innegable la iinportancia
del cultivo del trigo en el país, y las cifras consignadas hablan elocuentemente en favor del porvenir que le está reservado,
Pero, ¿es conveniente difundir el cultivo de
este cereal, ó, debemos preocuparnos más bien ele
practicarlo con más esmero en las regiones donde
ya se halla establecido y en las situaciones más favorables, con el objeto de aumentar los rendimientos y con ellos los beneficios del agricultor?
En otros términos: ¿Hase ele favorecer el cultiYo extensivo de este cereal, ó conviene procurar
de hacerlo más intensivo?
Paréceme prematuro hablar de cultivo intensivo en el país, porque la situación económico-agrí-

'

�-

ti -

cola actual i10 comporta una transformación ele esa
naturaleza; pero se puede sin eluda mejorar y perfeccionar el cultivo y la procluccióu. En efecto, el
rinde medio del trigo lm sido evaluado en 840
kilos por hectárea, para la cosecha 1899-1900;
ha sido de 920 kilos por hectárea, para la de 18981899; de 530 para la de 1897-18H8; de 400 para
la de 1896-1897, y de 620 kilos por hectárea para
la de 1895-1896. Estas cifras nos dan un térrn_ino
medio de 670 kilos por hectárea, clurante el último
quinquenio. Las diferencias han sido originadas
por las adversidades meteorológicas, especialmente
por las sequías prolongadas y las heladas tardías;
en alg1~nos años han sido causadas por lm; estragos de la langosta. En condiciones normales :-;e
puede considerar, que el rendimiento medio oscila alrededor ele 800 kilos por hectárea.
Si comparamos esta cifra con la que expresa el
rendimiento medio en los otros países productores
de trigo, vemos que es bastante inferior, Robre todo, si se tiene en cuenta que la generalidad ele
nuestras tierras son más fértiles. Entre los países
ele cultivo extensivo, hallamos los Estados 17niclos
con 850 kilos por hectárea, las Indias con 885 kilos por hectárea, y Rusia, que ofrece rendimientos
variables según las regiones, siendo en algunas
bastante inferiores, porque los sistemas ele cultiYo
son asaz primitivos y defectuosos.
Entre los países de cultivo intensivo, hallábamos
hace algunos años: Hesse-Darmstaclt con 2760 kilos por hectárea, Inglaterra con 2000, Bélgica con

�-7-

1950, Holanda con 1700, Noruega é Irlanda con
1600, Francia con 1500, Dinamarca con 1400, España con 1100, Italia con 1000. Estas cifras han
aumentado en la última década de 10 á 20 %·
En Inglaterra no son desconocidos los rendimientos de 3500 á 4000 kilos por hectárea. Es
cierto qne en estos influye la inteligencia y los
medios de que dispone el agricultor. En Inglaterra, en Hesse-Darmstadt y otros países, el clima
no precipita: las varias faces de la vegetación,
permitiendo una macolla abundante.
Depende del cultivador la Plección de la semilla,, de las herramientas más adecuadas, de los
abonos más apropiados en raso sea posibh utilizarlos económicamente, de los cuidados ulteriores,
ele la época y medios para segar y trillar.
Hanse visto chacras explotadas por cultivadores, que no conseguían sino rendimientos mediocres, mientras que produjeron magníficas cosechas
y pingües beneficios al pasar á otras manos.
Rea lo que fuera, la posibilidad de aumentar
los rendimientos aparece evidente, comparando los
resultados que se obtienen hasta ahora, en nuestro
país, con Jos que se consignan en las di versas regiones productoras &lt;le trigo. Esto nos indica, que
podemos aumentar la producción total, sin modificar la superficie cultivada, elevando los reudimientos, por medio de mejoras introducidas en los
medios ele producción.
Es notorio adernás, que nuestros trigos 8nfren
en loR mercados europeos, una rebajn en los precios
1

�-8-

á causa de las impurezas que contienen, consecuencia de las malas prácticas culturales y de la
cosecha realizada en condiciones defectuosas. Esto
perjudica naturalmente al productor, cuyos beneficios ya reducidos, concluyen por desaparecer completamente.
La investigación de los medios para obviar
estos inconvenientes, debe ofrecer un gran interés.
El análisis de los trigos, tal como se cosechan
en nuestras chacras, y el conocimiento ele los métodos de siembra y de cosecha, debe seguramente
llevarnos á apreciar con exactitu&lt;l, cuál es su verdadero valor comercial, cuáles sus defectos, y qué
medios deben emplearse para eliminarlos y mejorar la producción en cantidad y en calidad.
Es lo que hemos prncurado hacer por el presente estudio sobre los trigos ele la Provincia de
Entre-Ríos, continuación del que hiciéramos durante el año pasado sobre los de la Provincia ele
Córdoba., y á los que seguirán otros, hasta que hayamos reunido elatos suficientes para deducir conclusiones aplicables al conjunto ele la producción
de trigos y al producto exportado.
Los cuadros que insertamos á continuación
contienen, en resumen, los datos obtenidos del
análisis físico y botánico de 11 O muestras de trigos, procedentes de la Provincia de Entre-Híos,
Departamento de Paraná, y reunidas por el que
~mbscribe. Las proporciones de este estudio debieron ser más vastas, pues mi propósito era reunir un númt-ro suficiente de muestras ele toda la

�-9-

Provincia, pa.ra hacer una investigación general
acerca de la producción del trigo en la misma; pero
dificultades varias me han impedido conseguir las
muestras necesarias para representar la producción
media de los trigos ele In, Provincia de Entre-Ríos;
por eso he creído más prudente limitar el estudio
al Departamento ele Paraná, que es el más importante bajo el punto de vista agrícola, pues representa pqr sí solo más de la tercera parte de ]a superficie cultivada con trigo en toda la Provincia.
Con pequeñas modificaciones y ligeras observaciones, los resultados consignados podrán ser extensibles á toda la Provincia de Entre-Ríos.
Analicemos rápidamente los datos suministrados por los análisis, y veamos cuáles sou las reflexiones y los comentarios que sugiere la producción del trigo en el Departamento Paraná,-en qué
estado se encuentra,- cuáles son los caracteres y las
calidadel:'l que presenta el producto, así como los
defectos de que adolece, y si existen medios para
mejorarlo.
Las determinaciones hechas con el concurso
del Sr. W. von Petery, corresponden á los siguientes capítulos:
Variedades cultivadas, grado de pureza por
100, poder germinativo por 100, valor real por
100, volumen del grano, peso absoluto ele 1000
gramos, peso de un hectolitro, impurezas por 100,
subdivididas en inofensivas y constituíclas por semillas extrañas, cantidad de granos atacados por
la carie (Tilletia caries y Tilletia laevis) en cada

�-10-

kilo de trigo, calidad de la muestra y del gr;:tno,
cantidad sembrada por hectárea, rendimiento por
hectárea y clasificación botánica de las impurezas.
Habríanse podido agregar otras determinaciones, deducidas de las anteriores, pero no lo he reputado necesario, considerando que las que quedan consignadas bastan para resolver las yarias
cuestiones que se han tenido en vista, como lo
veremos en las líneas siguientes.

Variedades cultivadas.
Se cultivan los trigos: Barletta, Italiano, Francés y Ruso, entre los tiernos (Triticum sativum),
y el Candeal entre los duros, (Triticum durum).
La elección de las variedades no ha sido sugerida
por ensayos comparativos, sino por una selección
natural. No se puede, pues, decir, que son las más
adecuadas; sí, i:;encillamente, que son las más cultivadas, en el orden en que han sido mencionadas.
Trigo Barletta (Triticum sativum v: Barletta).
Originario de Italia, pero completamente aclimata.do por un cultivo continuado durante muchos
años sin interrupción, es la variedad más difundida, no sólo en la comarca que estudiamos, sino
en todo el país. Se puede sembrar· durant~ un
tiempo largo, macolla mucho, resiste al vuelco y
á los vientos impetuosos, no es muy atacado por
la rulla (U redo rubigo vera) y tampoco por el
carbón (U stilago carbo) y las caries (Tilletia caries
y Tilletia laevis); no se desgrana fácilmente en la

�-

11 -

época de la maduración, por lo que la siega puede
efectuarse gradualmente, sin precipitación; rinde
regularmente; produce un grano semiduro, de
color rojizo, rico en gluten y muy solicitado por
los exportadores: la harina es blanca y muy adecuada para la panificación.
Trigo Italiano (Triticum sativum v: italiano).
Originario también de Italia, vegeta más lentamente durante la primera edad; debe ser sembrado más temprano, á fin de que los granos puedan formarse, antes de la llegada de los fuertes
calores; poco desarrollado, achaparrado durante
los primeros meses, crece después rápidamente y
macolla mucho; madura temprano; debe cosecharse en estado verdoso, porque se desgrana fácilmente; es más expuesto que el Barletta á la rulla
y á la carie; en igualdad de condiciones el rendimiento es superior; los granos son más llenos, de
mayor tamaño, de color amarillento pajizo, con
rotura más harinosa; es menos rico en gluten, pero
igualmente solicitado por el comercio de exportación por su lindo aspecto, y lo mismo por los molineros, á causa de la harina abundante y blanca
que produce. En algunas partes este trigo llámase
lombardo, aunque esta variedad parezca tener un
origen diferente, pues el grano no tiene la misma
conformación, según observaciones que he podido
hacer.
Trigo RHso (Triticurn sativum v: Ruso).Es parecido al Barletta, pero tiene granos más
pequeños, aunque con propiedades análogas. Be le

�-

12 -

atribuye mayor resistencia á las heladas que los
otros trigos; pero esto no está bien definido y muchas observaciones hechas en estos años no confirman esta propiedad. Es menos atacado por la
can e.

Esta variedad, introducida algunos años ha ele
ltusia, no se halla muy difundida y por mi parte
no hallo razones para recomendarla.
Trigo Francés (Triticnm sativum v: Francés ).-Es originario de Francia. Es un trigo cuya
espiga carece de barbas; su paja no es muy desarrollada; eR poco atacado por la rulla; la macolla es n,bundante, así como la producción; la madurez es anticipada. Se desgrana fácilmente, tan
pronto como empieza á madurar, por lo que hay
que segarlo en estado verdoso. Si 110 se prepara
convenientemente la semilla, la carie puede hacer
estragos de consideración. El grano es lleno, redondeado, de color amarillento claro, con rotura
harinosa: es un trigo tiarno, menos rico en gluten
que el Barletta y el Ruso; su harina es muy apreciada y se asemeja á la del trigo Italiano.
Trigo Candeal (Triticnm durum v: Oandeal).-Pertenece á la categoría de los duros. Existe en
España un trigo que tiene este nombre, pero la
semilla que ha producido la variedad que nos ocupa, parece haber sido importada de Italia. De vegetación exuberante, macolla regularmente, produce mucho y madura al mismo tiempo que el
Barletta en igualdad de condiciones; su grano es
grueso, alargado, de un lindo color rosado bri-

�-

13 -

llante, con fractura córnea: su harina se emplea especialmente para la elaboración de las pastas alimenticias (fideos). No se cultiva en gran escala,
porque el consumo es limitado y la exportaeión,
que se hace generalmente para Italia, no demuestra mncho interés. El precio de venta es generalmente superior al de los otros trigos.
En igualdad de condiciones las demás variedades están cotizadas á un precio uniforme; sin
embargo, hay preferencia para el Barletta, siguiendo el Italiano, el Francés y el Ruso.
No son las mencionadas, las únicas variedades
ele trigo, que se producen en nuestro país: cultíYase el Rieti, el Tuzela (Touselle), el Halrlom(:, el
Húngriro, el Lombar&lt;lo, entre los trigos tiernos, y
el Taganrog entre los dnros; pero estas Yariedades no están mny difundidas y como no he hallado
ninguna muestra entre los trigos analizados, no
voy á ocuparme de ellas por el momento; sólo diré:
que el Rieti, vulgar é impropiamente llamado
arieta, ei:; de origen italiano, lo mismo que el Lombardo, asemejándose el primero al Barletta y el
segnndo al Italiano ;-que el Tuzela y el Saldomé
son originarios de Francia, siendo el segundo el
que produce la harina más blanca, pero al mismo
tiempo de poca fuerza;-que las harinas de estas
cuatro variedades son muy estimadas para la panificación, sin ser superiores á las de los trigos
Barletta, Italiano y Francés;-que el trigo Taganrog, originario de Rusia, no es superior al
Candeal, ni como aspecto, ni como producción, ni

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como propiedades, pero que suele mostrarse más
rústico y menos expuesto á degenerar, lo que no
es motivo suficiente para que sea más recomendable.
Las diferentes variedades ele trigos tiernos están
cultivadas aisladamente ó en mezclas, producidas
á veces ex profeso por el cultivador, y otras naturalmente, por hallarse sobre el rastrojo semillas ele
variedades diferentes de las que se siembran en un
momento daclo, ó por emplear para semilla, granos cosechados en estas condiciones. De esto resulta, que á menudo es difícil clasificar una muestra, lo que ha sucedido varias veces para las que
forman la base de este estudio.
La mezcla de los trigos de una misma clase,
que exigen condiciones de cultivo idénticas, está
reconocida como un medio para aumentar los rendimientos y es de práctica corriente en los varios
países que cultivan este cereal, empezando por los
de Europa. Se mezclan, además, trigos diferentes,
para obtener tipos de harina determinados: los hay
muy ricos en gluten y de color no muy blanco,
mientras que otros son más ricos en almidón y
más blancos y tienen una proporción menor de
gluten; los primeros comunican la fuerza á la harina, mientras que los segundos, la blancura.
En nuestro país se atribuye generalmente á los
trigos mezclados, un valor inferior al de las variedades puras que concmTen á formar la mezcla: esto
proviene de la falta de un criterio fijo para la justa
apreciarión del producto y de la escasez de co11oci-

�-15-

mientos agrícolas de parte de los agricultores y
acopiadores de cereales. Los acopiadores exigen
tipos puros y cargan después en una misma bodega
trigos de todas las variedades de pan, que se cosechan en el país, los que llegan á los mercados consumidores perfectamente mezclados. Los molinos
rechazan á menudo los trigos mezclados, y sin embargo compran variedades diferentes para me:r.clarlas antes de la molienda. Es esta una anomalía,
que desaparecerá con el tiempo, pero contra la cual
es difícil oponerse actualmente, con la organización que tiene el mercado de cereales en el país.
Sea lo que fuera, el comercio de exportación, que
es el que fija los precios, exige productos puros y
existen ventajas en satisfacer sus exigencias, debiendo el agricultor procurar mantener sus trigos
libres de mezclas, para obviar divergencias y dificultades en la venta y estimación del producto.
Es lógico pensar, que no deben cultivarse conjuntamente las variedades que tienen un período
de vegetación diferente, porque entonces la cosecha de alguna de ellas sería comprometida.
En los últimos dos años principalmente, gracias á la cooperación inteligente de la Dirección
de Agricultura, se efectúan experiencias con diversas variedades de trigo, elegidas entre las más
adecuadas á la situación agrícola del país, á fin
de determinar si no existen algunas, que podrían
cultivarse con mejor éxito que las actuales, en las
varias comarcas productoras ele este cereal. A pesar
de las dificultades con que se tropieza para la rea-

�-

16 -

lización de estas experiencias, á causa de la desidia y falta de preparación de los cultivadores á
quienes se confían y de no estar organizadas aún
las estaciones agronómicas, empiezan á conseguirse
algunos resultados, que debidamente comprobados, serán puestos en conocimiento de los agricultores interesados. Los cultivadores de trigo deben
prestar toda la ayuda posible, para la realización
de estos ensayos en las mejores condiciones, de
manera que los resultados que se obtengan, lleven
el más grande sello de verdad y se llegue rápidamente al fin propuesto.

Grado de pureza.
La determinación del grado de pureza por ciento, es decir la cantidad de trigo puro, que existe
en cien partes en peso de una muestra dada, tiene
como es fácil comprender, una gran importancia,
tanto cuando se considera el producto como semilla, como cuando se lo destina á la molienda. Naturalmente, los elementos de apreciación no son los
mismos en ambos casos, porque los granos rotos
por ejemplo, que no son perjudiciales para el trigo
que se destina á la molienda, afectan en cambio á
la calidad de la semilla, desde que .constituyen una
parte que no germina y que queda perdida para
la reproducción.
J_,a determinación del grado de pureza suininistra al mismo tiempo el de las impurezas, que

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pueden ser inofensivas, ó nocivas, según lo que se
acaba de exponer. De las impurezas en general
nos ocuparemos más adelante, en el capítulo correspondiente.
Los trigos analizados han suministrado, para
el grado de pureza, coeficientes variables entre
99,57 por % ( N° 109 Italiano), y 81,57 por %
(Nº 75 Barletta), con un total de impurezas oscilando entre 0,43 por %y 18,43 por %·
El coeficiente medio ha sido de 94,45 p(Jr %,
bastante aproximado del exigido á un trigo de
buena clase: 99,50 por %·
Son muchas las muestras que lo alcanzan, pero
hay que contienen nn número demasiado grande
de impurezas, por lo que su valor debe sufrir una
reducción sensible.
U na de las calidades más importantes de una
semilla es que sea pura, es decir, com;tituída exclusivamente por la clase que representa, ó que es
objeto de la compra ó de la venta; es natural pensar, que de dos muestras cotizadas al mismo precio, la más cara será la más impura, porque se pagará un peso mayor no utilizable, ó cuya presencia
podrá modificar las propiedades de la harina, haciéndola desmerecer. Hemos de volver sobre este
tema al estudiar las impurezas, sus orígenes y sus
efectos.
La determinación del grado de pureza se efectúa sencillamente tomando un peso dado de semillas, separando las impurezas, volviendo á pesar
la semilla pura y estas últimas, y estableciendo fa

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18 -

proporción centesimal: ella tiene mucha importancia, porque hay que preferir siempre las semillas
puras, ya porque contienen menos impurezas y por
consiguiente menos semillas extrañas, que pueden
ser perjudiciales, ya porque las impurezas pueden
provocar un aumento sensible de peso á causa de
la presencia de p'.edritas, arena, etc., lo que es
bastante perjudicial cuando se efectúan las transacciones al peso.
En todos los casos hanse de elegir semillcts
puras, es decir, con un grado de pureza elevado.

Poder germinativo
El coeficiente que representa el poder germinativo por ciento de una semilla, indica el número
de granos que germinarán por cada 100 purns. Este coeficiente tiene especial importancia cuando se
considera el grano como semilla, porque cuanto
mayor sea, tanto mejor y con tanto m ás valor resultará. Pero no hay que considerar sólo el poder
germinativo, sino también la energía germinativa,
es decir, la rapidez, la fuerza y el vigor con que se
manifiesta la germinación: es claro, que de dos
muestras que tengan el mismo coeficiente germinativo, la mejor será la que germina más rápida y
uniformemente, lo que se aprecia tanto por el desarrollo de la plúmula, como por el de la radícula.
Bajo el punto de vista comercial, el poder germinativo no tiene la misma importancia; sin em-

�-19 -

bargo, como hase de preferir, en igualdad de condiciones, el producto más fresco, es decir, más nuevo, es útil conocer el poder germinativo, porque
puede servir para hacer una elección más acertada;
es sabido que las semillas nuevas tienen un coeficiente de germinación más elevado que las viejas,
y que éste disminuye de año en año, más ó menos
rápidam_e nte, según la variedad y otras circunstancias.
El poder germinativo en los análisis hechos ha
sido determiúado haciendo germinar doscientos
granos de semillas puras en los germinadores de
Kamig. (Ver «Elección y Selección de lss semillas y estaciones de control y ensayos&gt;&gt;, por Carlos
D.-Girola-IIª Edición.)
Los germinadores Koenig (ver :fig. 1) se componen de cajas de zinc ó de hierro galvanizado de
dimensiones que pueden variar á voluntad; comúnmente se hacen de 25 centímetros de largo
por 20 de ancho y 5 ele alto: tapas del mismo metal
las cubren completamente, dejando fácil acceso al
aire todo alrededor, y para eso estas tapas están
sostenidas por proeminencias situadas en la parte
superior de las cajas. En la parte interna y en proximidad del borde superior, tienen éstas un reborde, dividido en cuatro partes, por intervalos de
un centímetro de ancho, de manera que cada división tiene cuatro centímetros de ancho. Estas divisiones están destinadas á recibir láminas de vidrio,
qrie se cubren con hojas de papel ele filtro, bastante
anchas, para que las partes laterales, recortadas,

M.

A.

G.

~~~

�-

20 -

lleguen hasta el fondo de la caja, que contiene agua
destilada. El papel la absorbe gradualmente y se
conserva siempre húmedo. Es sobre éste, en las
partes que descansa sobre las láminas de vidrio,
que se colocan las semillas, que se quieren hacer
germinar. He hacen dt&gt; esfa mauera cuatro 6 más
ensayos al mismo tiempo, empleando 200 granos
de trigo para cada uno. Concluída una serie de
ensayos, para hacer otra, se lavan bien las cajas ·~;
los vidrios en agua caliente y se pone papel nuevo.
Las semillas que se hacen germinar, se toman entre las que han sido limpiadas para determinar &lt;·l
grado de pureza, y se dejan 24 horas en remojo
en agua pnra, para facilitar la germinación.
En la parte central de 1a caja se puede colocnr
un termómetro, para tomar la temperatura..
El coeficiente que se decle pretender ele un
trigo, para que sea reputado de buena germinación,
es de 95 %; las muestras analizadas ofrecen un poder germinativo medio ele 02, 15 %, con un máximum de 99,75 % (Nº l Barletta), y un mínimum
de .59,50 % (N° 64 Barletta). Cna cuarta parte de
las muestras superan el término medio exigido, y
todas en general tienen un coeficiente bastante elevado. Re trata de trigos nuevos, ;- no es extraño
que su germinación sea regular.
Las cansas qué influyen, pRra disminuir el poder germinatiYo de un trigo, son: la edad, las condiciones desfavorables en que se ha llevado á cabo
la cosecha, la mala ejecución de la trilla, las alteraciones causadas por los roedoreR, los insectos,

�Fig. l.

GERl\IINADOR DE KCENIG

�-

21 -

el empleo de sustancias nocivas para la conserYación de los granos, etc., etc.
El mejor trigo para sembrar es el más nuevo:
el máximum de germinación se obtiene siempre
durante el primer aií.o; disminuye en el segundo y
mucho más durante el tercero. No es conveniente
emplear trigos que tengan más de dos años de
edad para sembrar.
Las diferentes operaciones de la cosecha pueden comprometer el poder germinati vo de un trigo.
Cuando después de la siega los tallos permanecen
sobre el rastrojo en las horas de calor y soles fuertes, muchos granos se desecan rápidamente, y
privados de una parte de los elementos necesarios
para el desarrollo del embrión, dan origen á una
vegetación raquítica, difíciL y á veces no germinan ó mueren después de germinados, por poco
que la estación les sea adversa. Lo mismo sucede
- euando acaecen tiein12os húmedos, durante los cuales en las espigas que descansan sobre el suelo, ó
que quedan encerradas en los montones de gavillas, se produce un principio de germinación, que
se detiene después al volver el tiempo seco, para
quizá desarrollarse otra vez con la reaparición del
mal tiempo, desecarse de nuevo, y así sucesivamente. Estas alternativas concluyen por debilitar
el embrión y el grano germina imperfecta é irregularmente. Cuando las parvas están mal hechas
y sobrevienen lluvias frecuentes, los granos contenidos en las espigas que forman el techo ó que
están próximas del piso de las parvas ó en con-

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22 -

tacto con el suelo, sufren do las alternativa8 de
humedad y sequía y presentan á menudo indicios
de una germinación principiada y luego detenida,
que resulta siempre desfavorable para ]a calidad
de la semilla, y también para el grano que se destina á la molienda, porque en el primer caso germina mal ó con poca energía, y en el segundo hay
una modificación do los elementos que lo constituyen, desfavorable para la elaboración ele la harina
y la panificación.
El poder germinativo ele los granos puede reducirse á consecuencia ele la trilla, cuando por la,
mala disposión del cilindro batidor se quiebran en
parto ó se lastiman las semillas~ lo que puede dificultar é impedir el desarrollo del embrión; sin
embargo, la buena disposición ele los órganos activos ele las trilladoras, permite obviar estos inconvenientes, y cuando la operación se efectúa con
esmero, no resultan granos roto~ ni lastimndos, y
todos conservan su poder germinativo. En varias
comarcns ele Europa especialmente, donde durante
siglos la trilla se ha efectuado á mano, por medio
(le látigos, del pisoteo ele los animales, ó ele cilindros compresores, se ha atribuído á las trilladoras
mecánicas, la mala germinación de las semillas
obtenidas, y se ha aconsejado la trilla á mano de
la parte del cereal determinada á la, siembra; pero
la germinación irregular no puede depender sino
de una disposición defectuosa de los órganos activos de las trilladoras, que por ese motivo la,stiman
los granos: por mi parte, no encuentro justificada

'•

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23 -

semejante medida, y reputo innecesaria su adopción, atribuyéndola á la preponderancia de una
inveterada rutina.
Los roedores, ]os ratones, pueden perjudicar á
la semilla de trigo depositada en los graneros,
cuando no se ejerce la vigilancia necesaria: el poder germinativo puede ser comprometido más todavía por el ataque de insectos varios, entre los
cuales merecen especial mención los siguientes:
El gorgoJo (Calandra granaría 01.)-Es un
pequeño coleóptero, bastante común y conocido
por todos los cultivadores: es de color moreno rojizo, con el cuerpo delgado, de forma cilíndrica, de
3 á 5 milímetros de largo, por l de ancho; tiene
la cabeza que se prolonga en forma de trompa,
alas cubiertas por los élitros marcados de surcos
longitudina]es, y 6 patas. Hace el muerto cuando
se lo toca. Pasa el invierno entre las hendiduras
de las paredes y de los pisos. Cada hembra puede
poner de 6.000 á 10.000 y más huevos por año, lo
que da una idea del peligro que ofrece en un granero.
Los huevos son depositados aisladamente en el
surco que existe en ]a parte ventral del grano, en
un agujero difícil de percibir; la larva que sale, penetra en el interior y devora la sustancia harinosa,
hasta que se ha transformado en ninfa y luego
en insecto perfecto; de cinco á seis semanas son
necesarias para esta evolución. Se impide la propagación de este insecto y los perjuicios consiguientes, removiendo con frecuencia el trigo, tras-

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24 -

paleándolo y aventándolo, colocando en la masa
un poco de sulfuro de carbono, conservando los
graneros limpios, desinfectándolos: etc.
La alucita (alucita cerealelJa 01. CEcophora
granella) - Es una mariposita nocturna, que se
asemeja por su forma y tamaño á la polilla de los
géneros: es de color gris amarillento, plateado, de
6 á 9 milímetros de largo por uno &lt;le ancho, medida sobre el cuerpo, y de varios milímetros comprendiendo las alas, generalmente dispuestas en
plano sobre el dorso. Los perjuicios que causa al
trigo pueden ser considerables. Las mariposas que
aparecen en los campos de trigo, invaden las espigas sobre los tallos en pie, emparvados ó depositados. Las hembras ponen dos veces, ochenta huevos próximamente en cada vez, colücándolos en un
agujero muy pequeño, practicado en el surco que
p-resenta el grano. Del huevo sale, al cabo de cuatro á ocho días, una larva ó gusano de 1 milímetro
de largo y de color rojo vivo. La larva se alimenta
á espensas de las materias amiláceas del grano
que devora, al mismo tiempo que el embrión.
Tres semanas después se metamorfosea en ninfa ó crisálida, y ocho ó diez días más tarde, se convierte en mariposa, saliendo del grano por nn
agujero de 1 milímetro de diámetro.
Como el insecto pasa su vida en t)l interior del
grano, no se descubre su presencia hasta que ha
aparecido la mariposa; es decir, cuando los perjuicios están hechos. La alucita se puede destruir
por medio de hogueras en el momento de la, emi-

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25 -

gración de las mariposas, por la calefacción del
grano, por el empleo del sulfuro de carbono, por
la ventilación y el traspaleo, etc.
La tiña del trigo (Tinea granella Fabri)-Es
una mariposa parecida á la alncita, pero cuyas alas
en estado de reposo, están dispuestas en forma de
techo en vez de ser planas. La larva es pequeña y
delicada, de color amarillento blanquecino y muere
al más leve choque. Vi ve al exterior de los granos, que reune en pelotitas por medio de hilos delgados, formándose de esta manera un abrigo. Es
en la parte superior de los montones, que ejerce
sus estragos. La calefacción del grano, la ventilación, el traspaleo, etc., alejan este insecto ó lo hacen perecer.
La trogosita (Trogossita mauritánica L.)-Es
un coleóptero que tiene la parte superficial del
cuerpo de color negruzco y, la inferior, morenusca: las antenas son morenas y tan largas como la
cabeza. La larva devora el grano exteriormente,
hasta que ha alcanzado su completo desarrollo. Se
aleja y destruye por la calefacción del grano, la
ventilación, el sulfuro de carbono, etc.
Es en vista de los estragos que producen estos
insectos, que antes de comprar una semilla, es preciso :fijarse bien si los granos están sanos y si no
existen insectos, y no sólo cuando se deberá sembrar, sino también cuando tenga que servir para
la elaboración de harinas, porque algunos insectos
importados en un granero, podrían seguir desarrollándose y comprometer todo el producto.

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26 -

Sucede á veces, que para detener la propagación de estos insectos se tratan los trigos con rntftalina ó se someten á la acción de los vapores ele
sulfuro de carbono, de cloroformo, etc. Se debe
proceder con sumo cuidado en el empleo de estas
sustancias, porque una dosis elevada ó un contacto
demasiado prolongado, pueden perjudicar el poder
germinativo de la semilla.
La naftalina no se debe emplear en dosis nrnyores de 50 gramos por 100 kilos, ó en proporción
de 1/ 20 por 100, según Nobbe y Vogel. El sulfuro ele
carbono se pnede emplear eu dosis de 1por1000,
según el profesor Haberlandt, de Viena: produce
buenos resultados contra el gorgojo, pero parece
que el trigo no conserva por mucho tiempo sn facultad germinativa.
El cloroformo ha siclo propuesto también por
el señor Enrique Coupin (~); debe aplicarse en dosis pequeñas: 50 gramos por 100 kilos de producto.
Las sustancias mencionadas, si se emplean eu
las dosis que se acaba de indicar, no tienen ninguna
acción nociva sobre el germen, pero deben usarse
con mucha precaución, porque un contacto prolongado, puede no ser sin inconvenientes para el poder germinativo. Ensayos hechos por nosotros,
han demostrado q ne los trigos tratados con estas
sustancias pierden gradualmente su facultad germinativa, por lo que creemos prudente aconsejar,
se evite tanto como sea posible su empleo, especial(") Joumal d'.l[J1'Íl'ldtu1'e P1'&lt;tlir¡1•f, 1899.

('l'omo .;o, Xo 42, Página

4~G.)

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2í -

mente para los trigos que deben sembrarse, y se
recurra en cambio á los medios preventivos, corno
son, la desinfección de los graneros y depósitos de
cereales por medio de la combustión del azufre en
ambiente cerrado, la limpieza esmerada, y los medios mecánicos, tales como el traspaleo, la ventilación, etc. Los graneros elevadores satisfacen en
parte á estas exigencias.
En cuanto á la calefacción de los granos, aunque reconocida como un excelente medio para su
conservación, debe adoptarse sólo en los casos en
que se disponga de un personal inteligente, porque
es fácil provocar alteraciones en el poder ó en la
energía germinativa, propiedades, que hay que
conservar en el más alto grado.

Valor real
El Ya1or real ó absoluto de una semilla depende del grado de pureza y del poder germinativo,
siendo el coeficiente que lo expresa, el resultado
del producto del uno por el otro; así, cnahto más
pura es la semilla, tanto más grande es sn Yalor
real; cuanto más elevado es el poder germinativo,
tanto mayor es su valor real, y viceversa. El valor
real medio asignado á una semilla de trigo de buena calidad es de 94,50 por 100.
El máximum de las muestras analizadas ha sido de 97,33 por 100 (Nº 109 Italiano) y el mínimum de 57,86 por 100 (Nº 64 Barletta).

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V ese que la muestra que presenta el poder germinativo más bajo~ resulta también con el valor
real menos elevado y la que tuvo el grado de pureza más alto y á la vez un poder germinativo
elevado, alcanzó también el valor real más alto.
La media ha sido de 87,05. Sólo una sexta parte
de las muestras han obtenido el término medio
exigido, á causa especialmente del grado de pureza
reducido, pues la germinación ha sido bastante
buena.
El valor real ó absoluto de un trigo tiene importancia, tanto para el sembrador, como para el
molinero; sin duda más para el primero, porque
uno de los elementos que lo forman, el poder germinativo, interesa más al primero que al segundo;
sin embargo, para la justa apreciación de un trigo,
los dos tienen mucha importancia.

Volumen del grano
Es generalmente aceptado que el grano mejor desarro1lado, más uniforme y más grueso es el
mejor; en la práctica se observa, sin embargo, algunas veces, que en productos así conformados, resulta deficiente la energía germinativa, mientras
que granos no muy gruesos, pero bien conformados, germinan bien y engendran plantas robustas.
Las condiciones de vegetación de la planta madre,
tanto respecto del clima como del suelo, así como
los abonos que se han empleado, influyen mucho

�•

-

29 __:_

sobre estos resultados, que merecen ser tenidos en
bnena cuenta.
El volumen del grano depende por otra parte
de la variedad, y no es lógico, ni justo á mi parecer, adoptar un término medio general, para apreciar todas las variedades, como se hace en muchos
mercados de cereales, pues es sabido que entre
unas y otras existen diferencias de conformación y
de tamaño y debe necesariamente variar el máximum, el mínimum y el volumen medio de las distintas variedades.
La muestra que ha presentado el máximum
es la "N° 82 (trigo italiano) con 29 milímetros cúbicos, y la que tuvo el mínimum es la 92 (trigo
barletta) con 16 1/ 2 mm 3 • De una manera general
se puede decir, que los trigos más voluminosos son
los de la variedad Italiana, siguiendo el Barletta,
el Francés y el Ruso en los trigos tiernos; el candeal (trigo duro) suele tener un tamaño mayor que
estos últimos, especialmente cuando es pnro.
Los resultados medios obtenidos por variedades separadas, han sido los siguientes: v. Italiana
28 mm 3 ; v. Barletta 24 mm 3 ; v. Rusa 18 1/ 2 mm 3 •
En igualdad de condiciones hay interés en procurarse trigos de un volumen grande, porque es
dable presumir, que abundarán las materias utilizables, tanto para el embrión que se ha de desarrollar en el caso de la semilla, como para la producción de la harina en el caso de la molienda.
Muy arraigada está, sin embargo, en nuestras chacras, la, costumbre de elegir para semilla granos

�-

30 -

pequeños, porque los cultivadores creen, que de
esa manera economizan semilla: es un gran error,
que demuestra la falta de conocimientos agrícolas
de nuestra población rural, en, su mayor parte improvisada y sin preparación de ninguna clase.
Esa es también la causa por la cual se perpetúan en muchas chacras productos sin valor, cuyo
cultivo no hace más que acrecentar la miseria del
agricultor, y cuya propagación ejerce una influencia en extremo pmjudicial sobre el conjunto de la
producción.
El grano más grueso, mejor conformado y desarrollado debe ser preferido, al igual que para la
reproducción en la especie animal se prefieren los
tipos más fuertes, más precoces, más gruesos y
mejor conformados á la vez. El caso del agricultor
que vende la semilla buena y guarda la pequeña
y raquítica para sembrar, es el de un criador que
teniendo por objeto la producción de carne, por
ejemplo, vendiera los mejores reproductores y
guardara los más pequeños y peor desarrollados, so pretexto de que la venta de los primeros le proporciona momentáneamente mayores
beneficios.
A la semilla con grado de pureza y poder germ inativo elevados, el mayor volumen del grano
aumenta sus calidades y acrecienta su valor. De
una manera general se puede decir, que la semilla
más voluminosa será la mejor para sembrar, y
también para la molienda, porque dará un porcentaje mayor de harina y menor de afrecho.

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31 -

Peso absoluto de 1000 granos
El peso del grano puede servir para apreciar,
con el auxilio de los otros elementos, su calidad;
pero tomado aisladamente, no constituye un medio para determinar el valor del grano. La semilla
debe ser pesada, porque eso indica que está abundantemente provista de elementos nutritivos y
engendrará plantas robustas.
El peso absoluto de las semillas de trigo está
en relación con su volumen: cuanto más voluminosas son, tanto más pesadas resultan. Así, la
muestra N° 82 (Trigo Italiano) que tiene el volumen más grande, es la más pesada (36 gr. 950 por
cada 1000 granos) y la N° 42 (Trigo Ruso) que
tiene el menor volumen, acusa el reducido peso de
21 grs. 015, que no es el más inferior, porque la
muestra N° 19 (Trigo Francés) pesa 19 grs. 581
por 1000 granos.
El peso medio de los 1000 granos ha sido de
30 grs. OGO.
La comparación de los pesos absolutos de los
granos, para que suministre indicaciones útiles, debe hacerse entre muestras de una misma variedad
y no entre V&lt;triedades distintas, cuyos caracteres y
desarrollo naturalmente difieren. En vista de esto
pienso, que no se puede asignar mucha importancia á las medias consignadas por algunos experimentadores, porque haciéndolas servir de base para estudios comparativos, se llegaría á veces á con-

�-

32 -

clusiones erróneas, ó por lo menos, desprovistas de
valor.
Los pesos medios de las variedades analizadas,
tomados por separado, han sido los siguientes:

Italiano

35

grs. 961; Barletta

30.302;

Ruso

22.267

De un peso absoluto elevado no se puede deducir que lo será también el peso del hectolitro, ni
viceversa, porque la forma del grano influye mucho en la determinación del peso de un hectolitro,
y á menudo se ha observado, que trigos que tenían
un peso absoluto elevado, acusaban un peso del
hectolitro bastante bajo. Esto ha sido constatado
también en otros cereales, como la cebada, por
ejemplo, por el doctor Teodoro W einiierl, director
del Instituto Imperial y Real de control de las
semillas de Viena. (*~)
Los pesos absolutos medios que se han determinado en los análisis que anteceden, no son muy
elevados; pueden aumentarse lo mismo que el volumen, lo que se conseguirá por la selección de
la semilla y prácticas culturales mejor y más oportunamente aplicadas.
Nuestros trigos presentan un desarrollo mediano, á veces pequeño: las muestras de gran tamaño
y pesadas son reducidas: mejorando el tamaño y
el peso, aumentaremos los rendimientos y los beneficios del agricultor.
( *) V on W einzierl -Die r¡ualitative B eschajf'enheit dei· Geil'eidekifr11e1·-Emle
;n Niederiisle1'1'Cich, 2"' serie, p. 45, Viena, W. Frick 1889.

�-

33 -

Peso de un hectolitro
El peso de un hectolitro de trigo varía naturalmente según el tamaño y la forma de los granos, que á su vez dependen de la variedad á que
pertenecen: no es, pues, rigurosamente justa la fijación de un peso medio por hectolitro de grano,
como lo han establecido varias Bolsas de cereales,
sin tener en cnenta la variedad. El peso del hectolitro depende además de varias otras causas, como lo veremos ulteriormente.
Cuanto más elevado será el peso de un hectolitro de trigo, tanto mejor y más puro será el producto, porque lo que reduce este peso, son principalmente las semillas extrañas y las glumas que se
hallan mezcladas con él. En los países como el
nuestro, donde las transacciones se efectúan al peso, la determinación del peso por hectolitro no tiene
mucha importancia, sea cual fuera el destino que
se dé al grano; sin embargo, los acopiadores de cereales que operan en el país, hacen mucho uso,
desde algunos años, de los instrumentos destinados
á determinarlo y parecería que dieran importancia
á este dato, para fijar los precios de los productos
que compran. La única explicación de este proceder, reside en que ellos efectúan las ventas en
Europa, por medidas de capacidad, y entonces tienen interés en adquirir trigos de un peso elevado
por hectolitro, porque tienen mayores probabilidades de obtener beneficios. Además, es reconocido

�--- ;).j.

-

que los trigos más pesados son los más limpios,
por lo que resulta siempre conveniente comprar
trigos que tengan un peso elevado por hectolitro.
El peso del hectolitro aumenta mucho con la
limpieza del trigo; numerosos experimentos hechos sobre muestras en estado normal y otras limpiadas con esmero, han dado resultados variables
entre 2 y 10 kilos en más, según el grado de pureza
de las muestras. Son principalmente las glumas y
las glumillas, que quedan mezcladas con los granos á causa de la trilla efectuada con poco esmero,
las que disminuyen el peso del hectolitro, y también la cebada, la avena, la cebadilla, el lolio, etc.
y otras semillas extrañas.
La determinación del peso del hectolitro se hnce
por medio de diversos aparatos, algunos muy sencillos, pero no todos igualmente buenos: de ahí que
los resultados sean tan variables, habiéndose comprobado diferencias de dos, tres y más kilos para
una misma muestra, según el aparato empleado, y
el esmero con que se ha procedido.
Uno de los mejores, es el que ha hecho construir la Comisión Pericial Alemana de Cereales,
en Berlín: es el mismo que ha servido para nuestras determinaciones, y podemos certificar la exactitud de los resultados que suministra.
La figura que insertamos á continuación, muestra las piezas de que se compone el aparato, cuyo
empleo es el siguiente:
Se coloca la medida A sobre la pieza circular
G y el cuchillo C en la hendidura SS; el disco mó-

�Fig. 2.

APARATO PARA LA DETERllIH'!ACIÓN DEL PESO DEL HECTÓLITRO

�-

35 -

vil D, destinado á producir en la medida A una
especie de vacío, que determina la compresión
del grano introducido, colocándolo en condiciones
sensiblemente iguales á las en que se hallaría en
un recipiente de gran capaci&lt;lad, se pone sobre el
cuchillo y luego se adapta el tubo B á la medidü,
por medio de las cuatro escotaduras que presenta.
Be rellena un tubo de vidrio E, que está adjunto
al aparato, con el trigo que se quiere experimentar, y se vacía luego en el tubo B y se saca el cuchillo. El disco móvil cae al fondo de la medida A
arra8trando el trigo: se vuelve á colocar el cuchillo
para separar los granos sobrantes: se toma la medida A y el tubo B, y manteniendo el cuchillo en
su lugar, se hacen salir los granos que están en
exceso: se saca el tubo B y el cuchillo y se pesa
en la balanza E.
El aparato tiene un litro y da el peso de un
litro: una tabla anexa indica la corrección que debe
hacerse.
El peso medio del hectolitro de trigo, adoptado
en Europa es de 77 kilos: los trigos que pesan menos, sufren un medio por ciento de descuento por
cada 250 gramos, hasta llegar á 7 5 kilos: cuando
el trigo tiene este peso no es considerado de venta
corriente y tiene que soportar una reducción de
precio mayor. Si el peso es superior á los 77 kilos,
goza en cambio de una prima sobre el precio corriente, fijada en 3 1/ 2 por 100 desde 77 kilos 500
á 78 kilos, y aumenta de 1/z por 100, por cada
500 gramos hasta los 80 kilos en que es de ()
por 100.

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36 -

Los trigos que hemos analizado presentan un
peso varia,ble entre 80 kilos 900 (Nº 15 Candeal y
N° 47 Barletta) y 64 kilos (Nº 27 Barletta) con un
término medio de 7 5 kilos 598.
Se puede decir que en general el peso del hectolitro es bastante bueno, y lo sería aún más, si no
hubiese muestras muy deficientes respecto del gra-.
do de pureza.
Tomando el peso medio de las diferentes varjedades por separado, se obtienen los resultados siguientes:
Trigo Candeal 78 kilos 210; Trigo Italiano 78
kilos 200; Trigo Barletta 75 kilos 448; Trigo Ruso
74 kilos 250. No se puede deducir de estos datos que
los trigos Candeal é Italiano sean generalmente
los más pesados, siguiendo el Barletta y luego el
Ruso, porque las medias consignadas no provienen
de un miBmo número de muestras, siendo las más
numerosas correspondientes al Barletta y existiendo entre éstas productos deficientes, que han contribuído á formar un término medio general relativamente bajo para esta varied&lt;:J,d, mientras que
el reducido número de muestras analizadas de las
otras variedades, no es suficiente para constituir
medias generales. Sin embargo, la observación detenida de un gran número de muestras y los re,..
sultados conseguidos en análisis anteriores y en los
varios experimentos hechos en nuestra Estación
de ensayos y control de las semillas, han demostrado que esta relación es bastante general y constante.

�RESULTADOS
nálisis físico y botánicode 11Omuestras de trigos procedentes de la provincia de Entr~ Ríos, departamento de Paraná
Cosecha 1899-1900

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mediocre, sucio.
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regular, pero punta negra.
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bien desarrollado, algunos quebrados.
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37 -

Por lo demás, conviene repetir, que no existe
entre el peso del hectolitro y la calidad del grano
una relación determinada, y que la importancia de
esa determinación reside en que es dable presumir
que á un peso elevado por hectolitro, corresponderá una mayor cantidad de elementos nutritivos,
lo que podrá ser especialmente aprovechado por los
que operan sobre medidas de capacidad, en vez de
realizar las transacciones al peso.

Impurezas
La determinación del gradb de pureza por 100,
da el de las impurezas; es decir, el peso de las materias extrañas contenidas en el trigo y de los granos rotos; éstos se incluyen entre las impurezas
cuando los trigos están destinados á semilla, porque los granos rotos no pueden germinar y representan un peso perdido. Bajo el punto de vista
comercial ó de la molienda, no hay motivo de calc:ularlos como impurezas.
Hemos dividido las impurezas en dos grupos:
las inofensivas y las constituíclas por semillas extrañas; entre las inofensivas, además de los granos
rotos se hallan las glumas, las glumillas, pedacitos
ele vegetales, tierra, arena, piedritas, polvo, etc.;
las semillas extrañas son aquellas cuya presencia es
perjudicial al trigo, sea que se destine á semilla,
en cuyo caso infestan los sembrados, impidiendo ó
contrariando el desarrollo del cereal, ó mezclando

�-

38 -

sus semillas con los granos de trigo,-sea que deba
emplearse para la elaboración de harinas, en cuyo
caso puede comunicarlas un aspecto desagradable
y quizá propiedades nocivas, siendo indispensable
someter el producto á un trabajo esmerado de limpieza.
Habiendo determinado por separaclo, las Yarias especies de semillas extrañas que hemos hallado, nos ocuparemos de ellas en un capítulo
especial.
. Las impurezas que se han encontrado en los
trigos que hemos analizado, han yariado en proporción de 0,43 por 100 (Nº 109 Trigo Italiano) á
18,43 por 100 (Nº 75 Trigo Barletta), cantidad realmente extraordinaria, que representa casi la quinta parte del producto. El peso medio de las impureoos ha sido de 5,55 por 100, de los que 1,99 por
100 constituídas por la parte inofensiva y 3,56 por
100 formado por semillas extrañas.
Casi todas las muestras contienen una proporción bastante grande de impurezas, que son la
causa principal del aspecto desfaxorable que presentan muchos de nuestros trigos.
Ellas proceden especialmente de la falta de
cuidado eu la elección de las semillas, de las labores mal hechas y en época no oportuna; generalmente demasiado tarde y de una manera muy
apresurada, -de las operaciones relativas á la cosecha, ejecutadas sin esmero.
Conocida es la poca atención que prestan nuestros agricultores á la elección de las semillas, factor

�-

39 -

tan importante para el éxito de cualquier cultivo:
el deplorable sistema de semb1-.-ar lo primero que se
encuentra, lo que s~ puede conseguir más fácil, no
importa si malo, constituye una de las causas prin cipales de los resultados poco halagüeños que obtienen algunos agricultores y de la invasión de los
mercados por productos inferiores y sin valor.
El agricultor dE)be elegir la semilla con el mismo esmero, con el mismo tacto, con el mismo tino
con que el criador elige el reproductor; que aquél
se fije en los medios que éste pone en acción para
mejorar la producción animal, que tantos puntos ele contacto tiene con la producción Yegetal,
que aplique los mismos procedimientos adaptándolos al cultiYo y obtendrá los mismos resultados; verá aumentar los rendimientos y disminuir
las probabilidades de pérdidas, y cultivos que parecían irrealizabljs, se saldarán con beneficios.
Las labores mal ~jecntadas además de contrariar
el desarrollo normal de las plantas. conservan en
el terreno un gran número de semillas extrañas,
que germinan con el trigo ó después, pe1judicando
en todos los casos el crecimiento ele este cereal y
mezclando sus semillas, á veces nocivas á la salud,
con los de este último.
Las siembras nial hechas ó en época desfa vorable, disminuyen los rendimientos y favorecen la
in Yasión de los trigales por las malas yerbas, perjudicando su vegetación y la pureza del producto.
El afán de trillar mucho, no importa de qué
manera, la falta de conocimientos de muchos en-

�-

40 -

cargados ele máquinas respecto de la función que
deben llenar las diversas piezas que las componen,
su exacta aplicación y c01\veniente utilización, contribuyen á qne esta operación no se lleve á cabo
con el esmero necesario, dejando en los trigos muchas impurezas, que disminuyen el valor del producto, y se perpetúan en las nuevas siembras. Si
esta importante operación fuera ejecutada con la
prolijidad requerida, es seguro que los productos
mejorarían su aspecto, porque la tierra, el polvo,
las glumas y glumillas, los pedacitos ele paja y
muchas semillas extrañas serían eliminadas; con
eso aumenfarfa el grado de pureza y el peso del
hectólitro, y la inspección ocular ele los trigos produciría una impresión más favorable. A veces las
semillas extrañas, especialmente la cebada, la avena, la navina, la mostaza, el rábano, el chamico,
etc., son tan abundantes en el producto, que bien
podría hacerse el gasto de volverlo á pasar por
la trilladora ó por n.ventatlores clasi:fica(lores,
antes de poner en venta productos, que sufren
una disminución tal de precio y por consiguiente
&lt;le valor, que la pérdida resulta mucho más grande, que los gastos que esa limpieza origina. Pero
el afán de realizar la cosecha lo más rápidamente
posible, la indolencia de muchos agricultores, la
falta de raciocinio, impiden la adopción de estas
prácticas, reclamadas al igual por el comprador de
semilla y por el molinero.
Sucede que la ganancia que podría realizar el
agricultor pasa á manos del comprador, que no

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,1¡ -

desdeña comprar trigos sucios, porque la diferencia
&lt;le precio que paga por ellos le deja un doble
beneficio, siempre á expensas del productor.
Lo he dicho varias veces y no será superfluo
repetirlo aquí: el agricultor &lt;lebe procurar ante todo semillas de buena clase, puras, es decir, libres
de simientes y de cuerpos extraños, y en caso de
duda, no confiarlas al suelo sin haberlas sometido
antes á una limpieza rigurosa; ele la misma manera
tiene todo que ganar, con no poner en venta sino
productos bien cosechados y de un grado de pureza
ele...-ado, qne obtendrán un aumento de precio, compensador de los gastos que se habrán originado para colocar el pro&lt;lncto en esas condiciones.

La Carie
(TILLE TIA CARIES Y TILLE TIA LAEVIS)

Una rápida ojeada á las cifra~ de la columna
correspondiente, basta para dar una idea de la gran
difusión de la enfermedad que produce los granos
cariados y que el vnlgo denomina impropiamente
carbón, ó tizón (*), pues es en realidad la enrie,
como he tenido la ocasión de hacerlo constar y de
demostrarlo otras veces. (Ver Boletín N° 2 de la
Agricultura y Ganadería, «La carie del trigo», por
Carlos D.-Girola), y ((Estudio sobre los trigos de
Córdoba», por el mismo autor).
I*) Carhón en algnnaR partes, tizón en otraH,

�-

42 -

Repitamos que la carie es producida por hongos parásitos, pertenecientes al género T,illetfo (Tilletia caries y T. laevis), cuyas esporas ú órganos
de reproducción son el polvo negruzco, untuoso al
tacto y de olor desagradable, que contienen los
granos cariados, ó que se desprende durante la
trilla, por la rotura de los granos; este polvo se
pega á veces á los granos sanos, de manera que
nna de sus extremidades, la superior, se presenta
negruzca, lo que es debido á las esporas qne adhieren á los pelos que se encuentran en esa parte.
La carie produce anualmente estragos de consideración, á causa de la incuria y desidia de los
cultivadores, que no adoptan los medios tan sencillos y poco costosos para preservar los trigos contra
sns ataqnes.
Sábese, en efecto, qne la inmersión de los granos en una solución de sulfato de cobre en dosis
de 1 á 1 1/z kilos por 100 de agua, constituye un
preservativo sumamente eficaz contra la carie, porque las esporas que se hallan en contacto con esa
solución, pierden su vitalidad, no germinan y la
enfermedad desaparece.
Los perjuicios que la carie ocasiona son considerables, como lo han demostrado numerosas investigaciones en todos los paíser:; donde se cultiva
el trigo, habiendo ejemplos en que las tres cuartas
partes de la cosecha ha sido destruída por esa enfermedad. La falta de observación y la ignorancia
&lt;le una gran parte de los cultivadores es la causa
principal de la gran difusión de la carie en el país,

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-

43 -

y de que siga propagándose continuamente, originando el doble perjuicio de la diminución del rendimiento, á la Yez que de la producción de trigos
inferiores, de venta difícil ó ruinosa, como sucede
con los punta negrci.
La trilla esmerada, la supresión del pasaje de
los granos por el-- desbarbador y una ventilación
conveniente, impiden la rotura de los que se hallan atacados por la carie y ele esa manera la obtención lle los trigos punta negra, á la vez que se
eliminan la mayor·parte de los granos cariados:
nna ventilación adecuada permite también la limpieza completa y la obtención del producto en mejores condiciones.
La carie no puede ser confundida con el carbón ó tizón: difiere por el hongo que la engendra,
por el aspecto y á menudo por el olor. Las espigas
atacadas por el carbón son invadidas antes de la
formación ele los granos por un polvo negro, que
los sustituye completamente: son ]as esporas del
carbón ó tizón, que el viento desparrama al más
pequeño impulso, difundiendo la infección: en la
carie, en cambio, los granos de trigo se desarrollan
normalmente, conservan sus envolturas y parecen
sanos: es de su interior que se desprende el polvo
negruzco, formado por las esporas, cuando por
cualquier causa se rompen.
I.ios varios hongos, los Tilletias (Ti1letia caries
y Tilletia laevis ), productores de la carie, y los
ustilagos (U stilago carbo), generadores del carbón
ó tizón, tienen nn desarrollo bastante parecido; las

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44-

esporas depositadas sobre los granos que se han
sembrado, ó que se hallan sobre los rastrojos, ó sobre la paja que se ha empleado para la preparación
del estiércol destinado á abonar la tierra, germinan, emitiendo un tubo promiceliar, que lleva apical ó lateralmente los pequeños conidios incoloros, que algún tiempo después germinan á su vez
y las hifas engendradas por ellos, penetran en los
tallos ó en los órganos florales, según el lugar en
que los agentes mecánicos los hayan depositado.
Se desarrollan entonces en los tejidos de la plantita bajo forma de filamentos muy tenues, que se
multiplican de una manera extraordinaria, atrofiando las espiguillas y rellenándolas del polvo negro, formado por los órganos reproductores, cuando
la afección es producida por el carbón, y transformando los ovarios de la flor tan sólo, cuando se
debe á la carie.
Los perjuicios que el carbón ocasiona, no son
tan considerables como los de la carie: además, sus
esporas no se encuentran generalmente en el producto y no suelen alterar á los granos sanos.
La propagación de la carie se opera por medio
de las esporas diseminadas por el viento, ó mezcladas con los granos que se destinan á la siembra,
por las que se hallan desparramadas en los rastrojos ó que quedan adfteridas á los abonos pajizos
que se emplean para la fertilización de las tierras.
Se previene la difusión de la enfermedad, originada por los gérmenes que llevan las semillas,
sulfatando los granos: se impide su propagación

�-

45 -

por el viento y por medio de los estiércoles, quemando la paja de los rastrojos inmediatamente después de la cosecha en el primer caso, y no empleando abonos formados con paja infestada, en el segundo.
Si estas precauciones tan sencillas fueran adoptadas por todos los agricultores, en el espacio de
dos ó tres añoe esta enfermedttd sería completamente dominada y quizá eliminada, lo que se traduciría por una elevación en los rendimientos y
beneficios considerables para los agricultores. No
es exagerado decir, que sobre los 3.200.000 hectáreas en que se ha calculado el cultivo del trigo en
1899, pueden haberse perdido,.término medio, 50
kilos por hectárea, lo que representa para el conjunto 160.000.000 de kilos, que al ínfimo precio de 5 S
m/n. por cada 100 kilos, importan 800.000 $ m/n.,
perdidos por el cultivador, y por mera incuria.
Esta pérdida corresponde casi á la semilla necesaria para el cultivo del trigo en el país; representa uu 6 por 100 de la cosecha total, evaluada
en 2.700.000 toneladas, y en esta cifra, no está
computado el demérito del conjunto de la producción, que no es por cierto insignificante.
Los gastos que originaría el sulfataje, que equivaldría á la eliminación de la carie, serían muy
pequeños: los 224.000.000 de kilos &lt;le semillas necesaria para sembrar los 3.200.000 hectáreas, requerirían un desembolso de 4 centayos por 100 kilos,
comprendido el empleo del sulfato de cobre y los
gastos de mano de obra, sea en conjunto menos de

�-

46 -

100.000 $ m/n. Fácil es darse cuenta de que serían pagados ocho veces con el aumento de la producción y más de diez con el del valor del producto.
Al citar la carie y el carbón, habríamos debido
dedicar algunas líneas á la rulla del trigo, producida por el Ureda rubigo vera; reservamo:;;, sin embargo, las anotaciones correspondientes para otra
oportunidad, porque de ella no se ha hecho mención en los análisis.

8esenta y tres de las muestras analizadas contienen granos atacados por la carie en proporción
variable desde 10 granos por cada kilo de trigo
(N°. 60 Barletta, N °. 89 Barletta, N° 47 Barletta),
hasta 2420 granos por cada kilo de trigo (Nº. 70
Barletta ). Esta muestra contiene, pues, casi la décima parte de trigo cariado, pudiéndose calcular
en una proporción igual, el que habrá sido eliminado por la trilla, y en mucho más el producto
perdido.
Nada de exagerado tiene nuestro cálculo: él
invita sencillamente á reflexionar sobre los perjuicios que ocasiona esta enfermedad y ¡ójala llegáramos á convencer á los agricultores sobre la
necesidad de prevenir sus estragos por medio del
sulfataje de las semillas!
,,.,,
Todos los trigos son atacados por la carie, pero
parece que en algunas variedades, el hongo halla
un medio más propicio que en otras, para su desarrollo; así, por ejemplo, el trigo Candeal es me-

�-

47 -

nos atacado que las otras variedades analizadas,
mientras que lo es más el Italiano, siguiendo el
Francés y el Barletta: algunos experimentadores
han observado, que el francés es menos atacado,
pero me par~ce que esta conclusión debe atribuirse
á una investigación demasiado limitada y por este
motivo incompleta. Por mi parte, no me ha parecido que existan variedades resistentes en absoluto;
la propagación de la carie depende probablemente
del grado de infección de las semillas ó del terreno
y á la vez de las condiciones climatéricas más ó
menos favorables.
La carie es una enfermedad que se ha difundido á la par del cultivo del trigo en el país: desconocida casi hasta 1880, su rápida propagación en
los años siguientes empezó á llamar la atención de
los cultivadores. Los más inteligentes y prácticos
no tardaron en adoptar los tratamientos por el sulfato de cobre: desde 1884 la prensa agrícola ha hecho gran propaganda en este sentido. Su difusión
no ha sido contenida, sin embargo, porque la mala semilla fué esparciéndose por la incuria de los
más, y hoy la enfermeclad existe en todas las partes
donde se cultiva el trigo, ocasionando los perjuicios
que hemos puesto de relieve. Parece que el origen
de la carie, se debe atribuir á la introducción de
semillas de trigo que efectuóse en épocas anteriores, de Europa, Chile y Norte América. De la provi11cia de Buenos Aires pasó á la de Santa Fe, de
ésta á la de Entre Ríos, y más tarde á la ele Córdoba.

�-

48 -

Gracias á la acción mortífera que ejerce el sulfato de cobre, aun en soluciones débiles, sobre las
esporas que adhieren á los granos de trigo empleados para sembrar, la carie puede ser fácil, sencilla, rápida y económicamente eliminada en cualquier parte donde se cultiva el trigo; incitamos,
pues, vivamente á todos los agricultores á que no
siembren este cereal antes de haberlo sonietido
al sulfataje, asegurándoles, que por ese medio la
enfermedad desaparecerá ó no se manifestará, y s'e
cosecharán productos sanos y abundantes.

Clasificación de las muestras y de los granos
Hemos hecho una clasificación general de loH
trigos analizados, teniendo en cuenta los resultados obtenidos y los otros indicios subjetivos, cuyo
uso está consagrado por el comercio y que son puramente organolépticos, como la forma, el tamaño,
el color, el olor y el aspecto de los granos, caracteres que pueden hasta cierto punto suministrar una
inducción respecto de algunas propiedades que
requieren una investigación científica. Repartidas
las muestras en tres categorías, corresponden á
cada una las siguientes:
Buenas . . .......
Regulares ......
Inferiores .......

17
40

16 por 100
36

))

)\

53

48

))

)l

110

100

�-- 49 -

I..1os trigos inferiores representan casi la mitad
del total de ·las muestras. Esta enorme proporción
debió inducirnos á investigar cuáles eran las causas de la calidad inferior de esos trigos, para eliminarlas, y sugerir en los varios casos, los correctivos i·equeridos. Los datos analíticos, los comentarios desarrollados en el curso de este estudio, y
las referencias citadas, ilustran suficientemente la
cuestión; no creemos necesario por el momento,
encararla de una manera más amplia, tanto para
no complicarla con consideraciones de índole técnica, que la harían menos clara para el agricultor,
como porque faltan algunos datos para desarrollarla en esa forma.
Hase insinuado la conveniencia ele pedir informes á los países que importan nuestros trigos, sobre las causas que los hacen sufrir una depreciación sensible en esos mercados : nadie mejor que
nosotros mismos estamos en grado de apreciar la
naturaleza y la importancia ele los elementos que
intervienen para producir los resultados que se
obtienen, por lo que con pleno conocimiento de la
cuestión, podemos dirigir nuestros cultivos y preparar nuestros productos de manera á evitar las
pérdidas que lamentamos y á conseguir los más
grandes beneficios.
Elección de semillas aclec?.laclas, bnencts, - selección de las mismas, -preparación apropiada del terreno, siembra diligente,-cosecha rápida y en el
momento oport'/.(,no,-trilla esmerada,prolija,-estos
son los puntos que deben tener siempre presentes

�los prnductores ele trigo. Es por oh-idarlos ó quererlos oh-idar, que regiones que produjeron hasta
hace poco tiempo trigos muy apreciados, como los
del Departamento de Paraná y especialmente del
limítrofe ele Diamante, han perdido en parte su
renombre. Sin embargo, todas las condiciones parecerían faYorecer la producción de trigos de calidad superior.
.
Citas de esta clase podrían ser numerosas,
riadas: aquí se ha esquilmado el terreno y la producción ha decaído, á la vez que el producto ha
perdido sus propiedades; allá se han dejado invadir
las tierras por las malas yerbas y se obtienen trigo:-;
Hucios; en nna región no se combatP la carie; en
otra se ara mal y se siembra peor, etc., etc.
El agricultor de este privilegiado país está &lt;tcostumbrado á esperarlo todo de la Divina Providencia; no quiere admitir las nociones más elementales del cultivo; remueve ligera y apresuradamente
la tierra, desparrama irregularmente la semilla y
luego espera durante largos meses el momento de
la cosecha, sin prodigará los sembrados ningún cuidado, sin preocuparse de favorecer la vegetación
por los medios que están á sn alcance, y que pueéle
aplicar con facilidad. Todo lo que pasa en su derredor en esos largos meses, parece no preocuparle mayormente; no arranca los yuyos, no favorece el desagüe, en las partes donde el agua se ha estancado;
no tapa los surcos que han abierto las lluvias torrenciales; no combate las enfermedades, sean ellas
producidas por cript6gamas ó por insectos.

:-a-

�-

51 -

Modifíquese este sistema: rodéese el cultivo de
mayores cuidados y se obtendrán los resultados
deseados.
~o es preguntando á los compradores de trigo,
por qué los pagan menos que otros, no es esperando que nos indiquen los defectos que presentan,
que mejoraremos la producción.
Sabemos ya lo que tenemos que hacer: lo importante, lo esencial, es proceder: corregir las prácticas viciosas, introducir las reformas que exige el
cultivo y la preparación de los productos, para que
sean aceptados y buscados por los consumidores.
El agricultor que dirija sus trabajos en ese sentido,
conseguirá beneficios considerables.

Semilla sembrada por hectárea
La cantidad de semilla necesaria para, sembrar
una hectárea depende, como es sabido, de la fertilidad y preparación del suelo, de la época de la siembra, de la manera como se siembra, de la variedad,
de la pureza de los granos, etc., debiendo ser tanto
menor, cuanto más fértil y mejor preparado está el
terreno, cuanto más pura es la semilla, cuanto más
macolla la variedad, más pequeño es el grano, etc.:
se necesita menos semilla para las siembras mecánicas, que para las efectuadas á mano, y menos
para las en línea, que para las al boléo.
Hay, pues, interés en no retardar la época de
la siembra,, en preparar con esmero el suelo, en

�-

52 -

sembrar variedades que macollan mncho, en adoptar la siembra con máquinas y en líneas, etc. Respecto del tamaño del grano, ya hemos dado las
instrucciones necesarias: con viene agregar, que
algunos agricultores tienen la mala costumbre de
elegir semillas con granos pequeños, creyendo de
hacer una e?onomía, lo que es un grave error.
La 8iembra del trigo puede efectuarse en el
Depa.rtameuto de Paraná desde mediados de Mayo
hasta fines de Agosto; pero los mejores meses son
Junio y Julio, y en éstos la época más propicia
es la comprendida entre la primera quincena de
Junio y la primera de .Tulio. Principia la siembra actualmente con el trigo Italiano y sigue con
el Francés, el Candeal y el Barletta; esta variedad puede sembrarse temprano y tarde también,
pues es de fácil adaptación, tanto al clima, como á
las tierras.
La cantidad de semilla empleada suele ser
menor para el trigo Italiano, que para las otras
variedades.
De los datos consignados resulta, que las siembras se han efectuado con una cantidad variable
entre 36 kilos 500 (Nº. 32 Barletta) y 72 kilos 500
(N°. 70 Barletta), obteniéndose en uno y otro caso
productos inferiores, debido quizá á la mala calidad de la semilla empleada, y seguramente también porque en el primer caso la siembra habrá
resultado algo rala y, por consiguiente, el trigal
habrá sido invadido por las malas yerbas,-y en
el segundo caso porque la semilla debe haber su-

�-

53 -

frido de la invasión intensa de las caries (Tilletia
caries y Tilletia laevis), que ha engendrado próximamente una décima parte de los granos con carie.
El término medio de la semilla empleada ha
sido de 56 kilos por cada hectárea. Esta cantidad
es poco elevada, lo que hace presumir que la
siembra ha sido efectuada en época oportuna y
sobre tierras apropiadas, nuevas á veces, bien labradas y de composición favorable.
Los numerosos datos que he recogido durante
mis viajes agrícolas y la experiencia propia, me
habilitan á decir, que la cantidad de semilla empleada en el país, para sembrar una hectárea, varía
entre 45 y 100 kilos, lo que da un término medio
de 70 kilos, que puede servir de base para los
cálculos que se quieran hacer al respecto. En el
Departamento de Paraná esta media es sin duda
menor(*"), y la cifra que lR. expresa en los análisis
efectuados (56 kilos) me parece bastante aproximada á la verdad. Empléase mayor cantidad de
semilla en la parte Central y Oriental de la Provincia, que en la parte Occidental; más todavía en
la Provincia de Santa Fe; en ésta, en la Provincia
de Córdoba y en el :N" orte de la de Buenos Aires,
la cantidad no difiere mucho, pero es mayor en el
Oeste y en el Sur de la última Provincia 110111brada.
La siembra se efectúa en casi todas partes al
boléo, á mano ó con máquinas sembradoras, cuyo
( ~)

~e

entiende eu tierras fértiles y bien preparadas.

�-

54 -

uso aumenta de año en año, gracias á su fácil manejo, á la regularidad con la cual distribuyen las
semillas, á la economía que producen, á su precio
de costo poco elevado y á los resultados favorables
en general, que han proporcionado. Las sembradoras mecánicas en líneas han sido hasta ahora
poco empleadas y no tendrán por el momento mucha difusión, porque reclaman una preparación
más esmerada del terreno, cuya conveniencia no
ha apreciado todavía el agricultor argentino y cuyo
cultivo extensivo no le permite á menudo realizarla
en la forma necesaria. Hállanse generalmente en
la capa arable, en el momento de la siembra, una
gran cantidad de yerbas incompletamente desuompuestas, que estorban el funcionamiento regular
de estas máquinas, cuya adopción, señala una época
más adelantada del cultivo del suelo y de la explotación agrícola.

Rendimientos
Los rendimientos que se obtienen del cultivo
del trigo, están en relación con la fertilidad del
suelo, el esmero en la preparación del terreno, la
siembra y la cosecha, la variedad cultivada, y las
condiciones climatéricas, las pluviométricas especialmente, que tienen una influencia grande en el
país, determinando á veces por sí solas la posibilidad del cultivo de este cereal, en regiones donde
la tierra y la temperatura ofrecen un medio favora-

�-

55 -

ble; éstas abundan en el país, pero no las condiciones climatéricas exigidas.
Respecto del rinde, el trigo Italiano y el Francés son superiores en igualdad de condiciones al
Barletta, al R.uso y al Candeal, aunque se hayan
obtenido también con éstos, rendimientos iguales
á los de los primeros. Esos trigos degeneran, sin
embargo, más rápidamente que el Barletta, aproximándose á los caracteres típicos de esta variedad, que por su constancia, su rusticidad y resistencia á las enfermedades, es generalmente preferida. Los acopiadores y en general los exportadores de cereales conceden cierta predilección al
Barletta, por el que suelen pagar mejores precios
en igualdad de condiciones; sin embargo, no desdeñan los buenos trigos de cualquier clase que
sean, y como no son muchos los que saben distinguir las diferentes variedades de trl'gos tiern_os,
bastante difícil por lo demás en algunos casos, á
causa de las mezclas que concurren á formarlas,
el agricult0r hace bien en cultivar los trigos, que
le proporcionan los mejores resultados económicos.
Llega á mi memoria una circular derramada
años ha por una institución autorizada, incitando
á los agricultores á cultivar exclusivamente la variedad Barletta, so pretexto de que era fa más
conocida en Europa, y que convenía producir una
sola clase de trigo, para formar un tipo único,
constante. Yo no sé francamente con qué autoridad se puede haber dado ese consejo al agricultor
argentino; que se le diga &lt;le presentar productos

�-

.56 -

en mejores condiciones, secos, sanos y limpios, está
perfectamente bien; pero qne se le obligne á cultivar una sola variedad, aunque no sea ]R. más apropiada para la extensa zona que puede ocupR.r el
cnlti vo del trigo en el país, es sencillamente absurdo y demuestra insnficiencia de conocimientos
agrícolas, comerciales y técnicos, ele parte de los
que han pretendido imponer esa medida. Se invoca
la uniformidad del tipo; pero en la variedad Barletta, si se toma el grano producido en el Chubut,
se verá que difiere del cosechado en la Provincia
de Santa Ft&gt;; éste no es igual al de Entre Ríos; el
del Oeste de la Provincia de Buenos Aires difiere
del que procede del Norte. Entonces no existe
una verdadera uniformidad en el tipo. Y en fin
de cuentas ¿cuál es el principal objeto de esta
uniformidad? ¿No compra acaso Europa muchos
de nuestros trigos, ricos en gluten, para mezclarlos con otros más pobres, producidos en los respectivos países ó importados de otras partes? ¿No
cultiva ella acaso diferentes variedades mezcladas,
parR. obtener rendimientos mayores, porque la práctica ha probado que las mezclas bien combinadas
producen ese resultado? ¿Los molinos no mezclan
acaso diferentes variedades de trigo para obtener
tipos determinados de harina? ¿Y entonc&lt;-'s, por qué
pretender que todos los agricultores argentinos
cultiven Barletta, sobre la vasta área geográfica
que ocupa el cultivo de este cereal en el país?
El agricultor procede con mucho acierto, cultivando el trigo, que le proporciona el mejor resul-

�-

57 -

tado económico, sea Barletta, Italiano, Fraucés, ú
otro; lo que debe preocuparle es de producir mucho y producir bien, de manera á entregar al
compra&lt;lor granos secos, sanos y limpios: esto es
lo principal; esto es lo que hará apreciar el producto: esto es lo que acreditará los trigos argentinos.
Las experiencias con nuevas variedades son
de la mayor utilidad, pues pueden hallarse entre
ellas, algunas que se adapten perfectamente á
nuestros suelos y á nuestro clima, que experimenten modificaciones favorables, y que proporcionen mejores resultados de las actualmente cultivadas.
La composición química de los granos debe
tenerse también en cuenta: es evidente, que en
igualdad de condiciones de vegetación y producción, se debe preferir la variedad que tiene la
mayor proporción de gluten, ó la mejor composición centesimal.
No se puede menos de calificar de injusto lo
que ocurre en los depósitos de varios acopiadores
de cereales, donde es frecuente ver que se oponen
dificultades para recibir trigos sanos, porque están mezclados entre ellos el Barletta, el Italiano y
e] Francés por ejemplo, y en cambio se acepta sin
observaciones el Barletta de calidad mediocre, á
menudo con carie, ó muy deficiente en el grado de
pureza. Y nótese que las diferente partidas de trigo son cargadas después en una misma bodega,
donde se mezclan antes de llegar á su destinación.
Todo esto demuestra, que no existe, prácticamente,

�-

58 -

la pretendida separación de los tipos que se quiere invocar para obligar al productor de trigo á
cultivar una sola variedad.
El comercio europeo clasifica los trigos, más
por la procedencia y la calidad, que por la variedad y sabe apreciar el producto bueno, cualquiera
que sea su origen y la variedad de que está formado; lo esencial es que satisfaga por su aspecto
y por su composición y que se preste al destino
que se le ha de dar, esto es, á la efaboración de
harinas para la panificación, ó para la fabricación
fle las pastas alimenticias.
Con lo expuesto no quiero demostrar que no se
&lt;lebe conceder importancia á Ja pureza de lat1 variedades; no por cierto.
Hasta donde sea posible, económicamente posible, conviene conservar separadas las diferentes variedades que se cultivan, especialmente cuando
tienen propiedades diferentes, caracteres muy distintos ó no presentan una vegetación igual; pero
si el agricultor puede obtener mayores rendimientos de mezclas bien combinadas, como los consigne el agricultor europeo, el norteamericano, el
australiano, el indiano, etc., no veo por qué se le
ha de impedir, so pretexto de conservar el tipo,
que no existe en la forma expresada por algunos
compradores y exportadores, sabiendo por lo demás, que el mejor tipo es el que está constituído
por granos secos, sanos y limpios y que responde
á las exigencias del consumo.
Los datos correspondientes á los rendimientos

�-

59 -

nos dan un máximum de 1696 kilos por hectárea
(Nº 15 Candeal) y 1212 kilos (Nº 28 Barletta), y
un mínimum de 151 kilos (Nº 13 Barletta) y 180
kilos (N° 32 Barletta) con un término medio de
770 kilos por hectárea.
Si se considera que la cosecha del año agrícola
1899-1900 ha sido regnlar, se ve que los rendimientos son bastante inferiores. Ninguna cosecha
ha alcanzado el término medio de 1000 kilos por
hectárea.
En presencia de estos datos y de los precios
asignados al trigo (.5 $ m/n. por cada 100 kilos ó
próximamente 2 $ oro por cada 100 kilos), surge
la duela ele que este cultivo sea remunerador. El
examen ele un gran número de cuentas compiladas
en regiones diferentes, me permite afirmar, que en
todas las partes donde los gastos de transporte no
absorben la cuarta parte del precio de venta, siendo la producción regular y tratándose de propietarios que cultivan, valiéndose de peones, queda un
pequeño beneficio: éste es naturalmente mayor,
cuando se trata de colonos que ejecutan todos los
trabajos con la ayuda de su familia y no tienen
que pagar peones asalariados.
He aquí un ejemplo:

�-

6() -

Costo de producción de una hectárea de Trigo en el Departamento
de Paraná:

EXPLOTAC!ÓX POR MEDIO DE
PEONES

P1·cpamci61i del tc1·1·e1w y sicm&amp;1·a:

Primera reja á 15 centímetros de profundidad. __ __
Primer rastreo ______ .. ____
Segunda reja á 12 centímetros de profundidad _____
l::legundo rastreo. . . . . . . . . . .
Siembra... . . . . . . . . . . . . . . .
Semilla: 65 kilos á $ 6 por
IOOkilos(*) ............

3, 50
" 0,70

$

2,50
" 0,50
" 0,40

»

" 3.90

Gastos para la siembra ..... $ 11.5li

Primera reja á 15 centímetros de profundidad .... .
Pl'imer rastreo ............
Segunda reja á 12 centímetros de profundidad. . . . .
Segundo mstreo _... . . . . . .
Siembra ..................
Semilla: 65 kilos á $ 6 por
100 kilos. . . . . . . . . . . . . . . .

$ 2," 0,40

"

1, 5li

'

O,:JO
0,20

»

3,90

Gastos para la siembra ..... $

S.:lO

Cuscclw:

Costtlw:

!Siega ....................
Empai·ve................
'frilla: 1200 kilos á $ 0,80
por 100 kilos ........ ____
Bolsas á 30 centavos º/o kls.
Acarreo á 2 leguas de distancia á 25 centavos º/o ks

EXPLOTAC!ÓX cor,Ól'ICA

P1·epm·11ciún del te1·1·e110 y sie1116ru :

$
,,

5,3,50

" 9,60
,, 3,60
•

3,-

Gastos para la cosecha ..... $ 24,70

Siega ....................
EmparYe . . . . . . . . . . . . . . . . .
Trilla: 1200 kilos á $ 0,80 º/o
kilos . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Bolsas á 30 centavos 0 ¡0 kls.
Acarreo á 2 leguas de distancia á 15 centavos º/o ks

$
"

"·2,-

' !J,GO
" ;;,Gv
»

2, 10

Gastos para la cosecha ..... $ 20,30

Resumc11 de lo• gastos:

ltcs11111t11 de los gastos:

Para la siembra ........... $ 11,50
Para la cosecha ........... ,, 2-1,íO
Interés del terreno y amortización del rnaterial... . . " 10,-

Para l[I siembra ... . ....... $ 8,30
Para la cosecha . . . . . . . . . . . " 20,30
Interés del terreno y amortización del material . . . . » 8.-

Total de los gastos de producción ............... $ 46,20

Total gastos rle producción. $ 36,60

Producció11:

P 1·od ucción:

1200 kilos á $ 5 0 10 kilos .... $ 60,Por hectárea: beneficio neto ,, 13,80
Por cada 100 kilos. id id ... " 1, 15

1200 kilos á $ 5 O/o kilos .... $ 60,Beneficio neto por hectárna. ' 23,40
ld. por cada 100 kilos ...... , 1.95

( ) Oro al cambio de 230 por 100.
100 kilos cuestan $ :l,SJ

100 kilos ('neoh\11 $:l.-

�-

61 -

El costo de producción varía según la intervención más ó menos preponderante de los distintos
elementos, su aplicación, adaptación y utilización.
El mismo examen y la observación acerca de la
manera como se hace el cultivo, y de los productos
conseguidos, demuestran que aquél puede mejorar
y los rendimientos aumentar en fuerte proporción,
adoptando las prácticas que hemos venido aconsejando en el curso de estos apuntes.
En chacras bien cultivadas del Departamento
de Paraná he podido comprobar rendimientos de
2500 kilos por hectárea, sin el empleo de abonos y
sin la aplicación de prácticas especiales, y sí, sólo,
preparando bien la tierra, sembrando con esniero,
empleando seniillas selectas y cosechando proli;jamente. Si esos rendimientos son posibles, me parece
que no debe ser difícil aumentar el término medio
general de 770 kilos por hectárea, que acabamos
de consignar. En las chacras bien cultivadas y
explotadas por agricultores expertos, los rendimientos de 1500 kilos por hectárea son comunes en
años normales. Estos mismos han pasado á la categoría de medianos en los países de cultivo intensivo.
No es, pues, una utopía lo que se persigue y
pretende, sino aspiraciones perfectamente realizables y resultados fácilmente alcanzables, en las
condiciones generales de las explotaciones rurales
del Departamento de Paraná.
Para explicar las causas de los rendimientos
poco elevados que se obtienen, basta examinar los
:.

�-

62 -

datos suministrados por los análisis hechos y las
conclusiones que nos han sugerido. Ahí, también,
se verán indicados los medios para mejorarlos.

Semillas extrañas
(Ver cuadro No 2)

Es de mucha importancia conocer cuáles son
las semillas extrañas que se encuentran en los trigos, porque influyen sobre la calidad y el valor
del producto, por su naturaleza y cantidad.
Las semillas extrañas varían naturalmente de
una comarca á otra, e:tbundando en ésta las que faltan completamente en aquélla. No se puede en
vista de eso, hacer un estudio general, sino que es
preciso hacerlo pa.rcialmente para cada localidad.
La presencia de semillas extrañas en el trigo
puede perjudicar ele dos maneras (liferentes: ó
porque desarrollándose conjuntamente con el cereal, impiden su crecimiento en las partes donde
adquieren preponderancia, ó porque maduran al
mismo tiempo que aquél y mezclando sus semillas,
pueden comunicar defectos y propiedades nocivas
á las harinas, y en todos los casos hacen sufrir una
fuerte merma al producto.
Las semillas que hemos encontrado en los trigos analizados, son las sigüientes:

�-

63 -

NOMBRE VULGAR

NO)!BRE CIENTÍFICO

Avena fatua
Avena sativa
Secale cerealé
Hordeum vulgare
Bromus unioloides
Lolium temulentum
I.Jolium brasilianum
Digitaria sanguinalis
Brassica campestris
Sinapis arvensis
Raphanus •ativus
Camelina sativa
Silybum marianum
Cinara cardúnculus
Polygonum convólvulus
H11mex crispus
Convólvulus arvensis
;\ledicago maculata
Vicia graminifolia
~Ielilotus alba
Lithospermum anchusaefolium
Heliosciadium leptophyllum

Falsa avena
Avena común
Centeno
Cebada común
Cebadilla criolla
.Toyo
Lolio criollo ó cevolillo
Pasto de cuaresma
Navina
~fostaza negra
Rábano
Camelina
Cardo asnal
Cardo de Castilla
Alforfón silvestre
Lengua de vaca
Campanilla blanca
Carretilla mansa
Alverjilla
Trébol de olor
Heliotropo cimarrón
Apiccillo

FA)!ILIA

Graminácea
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Crucífera
Id.
Id.
Id.
Compuesta
Id.
Poligónea
Id.
Convolvulácea
Leguminosa
Id.
ld.
Borrngínea
Umbelífera

Pueden encontrarse además las siguientes:
Datura stramonium
Solanum sysimbriifolium
Xanthium spinosum
Amni viznaga
Conium maculatum
Chenopodium album
Amaranthus retrofiexus
Id
e lorostachys

}

Chamico
Guinda del campo
Cepa caballo
Viznaga
Cicuta m. y. m.
Quinua

Solánea
Id.
Compuesta
lI m belífera
Id.
Quenopodea

Yuyo colorado

Amarantácea

Describiré brevemente cada una de estas semillas y las plantas correspondientes, indicando
los pe1juicios que causan y los medios de eliminar
aquéllas y destruir á éstas.

�--

(j..j, -

Gramináceas
Falsa avena (AYena fatua).-Esta gramjnácea
es bastante difundida t&gt;n todas las regiones donde
se cultiva el trigo y en proporción tal, á veces, qne
perjudica mucho á la calidad del producto. A menudo una parte de la semilla cae antes de la época
de la Biega del cereal cultivado. Es así que se difunde rápidamente esta planta; en cambio queda
una cantidad menor de_semilla en el producto. Las
trilladoras bien arregladas eliminan la mayor parte,
pero á veces es tan grande la proporción que quecia
mezclada con los granos, qne se hace necesaria nna
limpieza especial por medio de aventadores y aventadoreH clasificadores.
~..ia avena fatua sembrada con el trigo perjudica
el desarrollo de este cereal, porque es muy invasora; crece más pronto que la planta cultivada,
contrariando sn vegetación; además, como madura
casi al mismo tiempo, durante la siega una parte
de la semilla se desparrama sobre el suelo, mientras que la otra se desgrana dnrante la trilla, mezclándose con el trigo y comunicándole un aspecto
desagrada ble y un grado de pureza inferior. El
peso del hectolitro es mny reducido en los trigos
mezclados con avena.
Para preservarse de la invasión de la &lt;·w ena fatua es preciso no sembrar sino semillas limpias,
y para eliminada cuando ha infestado un sembrado, se deben arrancar las plantas durante la pri-

�-

65 -

mavera; éstas se distinguen fácilmente de las de
trigo, por su color verde oscuro y el vigor que presentan.
Cuando han semillado y la semilla ha caído en
parte, habrá que remover superficialmente el terreno, por medio de arados polirrejas, cultivadores
ó escarificadores, en momento oportuno, para favorecer su germinación; luego, cuando se ara, á fin
de preparar la tierra para la siembra siguiente, se
entierran las plantitas que han germinado; si la
operación ha sido efectuada con cuidado, la mayor
parte de la avena quedará eliminada.
La propagación de la avena fatua, llamada también vulgarmente zizania, es tan rápida, que los
campos pueden ser invadidos en un número reducido de años, poniendo en peligro el cultivo del
trigo. Con hojas anchas, fuertes y rugosas, con tallos numerosos y derechos, cubre espacios considerables, y conservando cierta humedad en el suelo,
resiste bastante á la sequía.
Entre las muestras analizadas se hallan que
tienen hasta 9460 granos por kilo (Barletta N°. 6),
es decir, próximamente una cuarta parte del producto; varias son las que contienen rnás de 2000
granos por kilo.
Nótese que la cantidad realmente existente es
mayor de la indicada, porque una parte de la semilla ha caído durante la siega y otra ha sido eliminada por la trilladora; y téngase presente esta
observación, para la mayor parte de las semillas
extrañas de que hablaremos en adelante. Se com-

�- - G1i -

prende cuán grande es el pe1:juicio que puede rei:mltar para el agricultor que siembra granoR mezclados con esta semilla.
Avena común (Avena satint).-La avena común
se encuentra á menudo en los trigos, y es tan difundida que pocas son las muestras que no presentan algunos granos. Es bastante parecida á la aYena
fatua, de la que se distingue porque no es pelrnla
en la base de la parte ventral y en que la arista que
se prolonga en la parte dorsal superior, termina
con pelos rígidos, torcidos. La planta se muestra
generalmente más exuberante y persistente.
Los perjuicios que ocasiona son también los
mismo::&gt;, ya com;iderando la semilla, en cuyo caso
desmerece el producto, ya considerando la planta
en verde, en cuyo caso ünpide el crecimiento del
trigo.
Se consigue eliminar por los mismos procedimientos .
La muestra N°. a (Barletta) contiene la enorme
cantidad de 3200 granos por kilo, además de 4000
granos por kilo de aYena fatua, lo que equivale á
decir, qne una quinta i-&gt;arte del producto eHtá formado por a vena.
Centeno (Secale cere1tle ).- El centeno no suele
ser abundante, y si se encuentra es debido exclusivamente á negligencia de parte del agricultor.
Madura más temprano, por lo que la semilla cae
antes de la siega del trigo. Durante la vegetación
perjudica á este cereal. Se debe, pues, eliminar, y
para eso se arrancan las plantas durante la prima-

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67 -

vera y se ara superficialmente el terreno después
de la siega, para favorecer la germinación antes
de la siembra subsiguiente.
El centeno que queda en el trigo, comunica á
la harina un color más oscuro, haciéndola des1nerecer.
Ocho de las muestras analizadas contienen e8ta
SPmilla, Riendo la más infestada la N°. 43 (Barletta), con 340 granos por kilo.
La presencia del centeno en el trigo ofrece,
además, el peligro de la introducción del corne7.melo
del centeno, producido por el Claviceps purpú1·ea,
que, como es sabido, constituye un veneno terrible.
El cornezuelo del centeno es un cuerpo de 2
á 3 centímetros de largo por 2 á 4 milímetros ele
ancho, cilíndrico, ligeramente fusiforme, ordinariamente trígono con ángulos obtusos, encorvado,
con un surco longitudinal del lado ele la concavidad. Superficialmente es de color violeta pálido, ó
ligeramente gris, con hendiduras: interiormente
es de un blanco apagado con textura homogénea y
compacta. El trigo y la cebada presentan, tambien, el cornezuelo, pero más raras veces y en estoR
C'ereales es más corto y grueso.
Los cornezuelos son los esclerocios del hongo
llamado Olaviceps purpúrea (Fr. y Tul.), que lo
engendran cuando se hallan en condiciones favorables y no son demasiado viejos, es decir, que no
tienen más de nn año de edad: las ascosporas que
éste produce, pueden germinar en las flores del
centeno, originando la infección, que se manifiesta

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68 -

por la exudación del líquido melífero en primer
término y luego por la sphacelia que lleva los conidios, los cuales reproducen la enfermedad durante
el verano.
La infección se opera de do::; maneras entonces: por medio de las ascosporas del claviceps
purpúrea y por los conidios ele la Sphacelia segetum. Los fenómenos que tienen lugar son los mismos en ambos casos: producción del líquido melífero y de la sphacelia, y luego del cornezuelo.
Para impedir la difusión de esta afección es
preciso recoger el cornezuelo antes de la siega, á :fin
que no caiga durante esta operación y propague
la enfermedad: se &lt;lebe ta,mbién sepa,rarlo después
de la trilla y destruirlo por el fnego ó venderlo á
las farmacias, que lo utilizan contra diversas enfermedades.
Las espigas enfermas se reconocen c-tntes de que
el cornezuelo esté formado, en que producen un
líquido que tiene 11:t consistencia del jarabe, fluido
é incoloro al principio, amarillo y viscoso más tarde;
la espiga parece barnizada. El líquido tiene sabor
dulce y azucarado con olor penetrante al principio,
pero luego el sabor es desagradable y el olor fétido.
La enfermedad que origina la ingestión del
corne'..lluelo está caracterizada por la producción de
la gangrena de las extremidades; ataca al hombre
y á los animaleR.
Cebada común (Hordeum vulgare ).-La cebada
común, ó cebada de cuatro rangos, se halla particularmente difundida en los cultivos practicados

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69 -

con poco esmero; aparece con frecuencia en los
campos que han sido cultivados anteriormente con
este cereal, ya para cosechar el grano, ya para forraje, y á menudo su semilla está mezclada con la
del trigo destinado á la siembra. De vegetación
vigorosa, macolla mucho y ocupa una parte considerabfo del terreno destinado al trigo, cuando se
emplean semillas que la contienen.
Se puede separar por medio de los aventadores
clasificadores y se elimina de los sembrados por
los mismos medios empleados para la avena y el
centeno. La cebada comunica al trigo un aspecto
desfavorable, con el demérito consiguiente.
Los análisis efectuados demuestran cuán genera1 es en los trigos, pues mny pocas son las muestras que~ no la, contienen, llegando en una á la
cantidad de 3720 granos por kilo de trigo (N°. 75
Barletta). Los perjuicios están, naturalmente, en
relación directa de la proporción en que se encuentra en el producto. Por la facilidad con la cual
puede eliminarse, no se explica cómo haya agricultores tan indolentes, que la dejen desarrollar
en proporción tan grande.
Oebaclilla co1nún (Bromus unioloides ).-La cebadilla común es bastante frecuente en los sembrados de trigo, pero no se halla en gran cantidad.
Es anual, precoz, con tallos derechos y hojas blandas y pnbecentes. De desarrollo medinno, no
perjudica mucho á la vegetación del trigo, ámenos
que se halle muy difundida.
La semilla es vestida, cilíndrica, muy redon·-

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70 -

deada en la parte dorsal, muy ahuecada en la
ventral, obtusa en ambas extremidades y cubierta
en toda su superficie de pelos bastante tupidos y
blandos; tiene de 5 á 9 milímetros de largo por 1
á 1 1/ 2 de ancho.
Se separa del trigo por medio de los aventadores, provistos de las zarandas necesarias.
La proporción más grande hallada en las
muestras analizadas, corresponde á la N°. 32
(Barletta), con 2340 granos por kilo de trigo.
Joyo (Lolium temulentum).-La semilla es
parecida á la del trigo por el color y la forma,
aunque más delgada: la parte media inferior está
generalmente revestida por las glumas, que no se
desprenden del todo. Se encuentra mezclada con
los granos de trigo, que perjudica en sumo grado,
porque contiene principios venenosos, que quedan
en la harina elaborada. La planta de joyo es bastante invasora.
La separación de esta semilla de los granos
de trigo es difícil, por tener la misma conformación de éstos; sin embargo, por la ventilación
y el empleo de zarandas adecuadas, se consigue
eliminarla.
En la muestra N°. 19 (Francés) se hallaron
3500 granos por kilo: trátase de un trigo inferior,
muy invadido por las malas yerbas.
Lolio criollo (Lolium brasilianum). - La semilla del lolio criollo forma una espiguilla semicilíndrica en la parte dorsal, plano cóncava en
la ventral, de color verde ceniciento, algo obtusa

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71

en las dos extremidades, sin aristas de ninguna
clase, lampiña sobre todas las caras: tiene de 5 á
7 milímetros de largo por 1 á 1 1/ 2 de ancho. La semilla se observa pocas veces entre el trigo desgranado; más frecuente es hallar la planta.
Las muestras N°. 12 (Barletta), la N°. 106
(Candeal-Barletta), y la N°. 110 (Italiano), son las
únicas que contienen granos de lolio, pero en pequeña proporción.
Los aventadores provistos de zarandas adecuadas, eliminan la semilla del producto, y Ja buena
ejecución de las labores impide la aparición de las
plantas en los trigales.
Pasto de cnflresma (Digitaria sanguinalis).-La
semilla es muy pequeña, elíptica, convexa sobre
la cara dorsal, plana sobre la ventral, con los bordes sobresalientes y enroscados hacia adentro,obtusa en la parte inferior y un poco agnda en
la superior, sin arista: tiene 1 1/ 2 milímetros de
largo por 1 de ancho. No es muy frecuente en los
trigos. La muestra N°. 25 (Barletta) contiene 20
granos por kilo de trigo.
Los aventadores la eliminan fácilmente. La
planta, que es una graminácea, no ocasiona perjuicios sensibles.
Todas las gramináceas que hemos mencionado
pueden eliminarse del trigo sin dificultad, por los
medios indicados, que se reducen al empleo de los
aventadores y aventadores clasificadores, en lo relativo á las semillas y á la extirpación de las plantas durante la primavera, á la labranza esmerada

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72 -

del terreno, con las carpidas y escarificaciones necesarias, y á la siembra en época oportuna, por
lo que concierne á las plantas que engendran.

Crucíferas

N avina (Brassica camp9stris ).-La semilla de
la navina es ·un globulito cuyo color varía desde
el rojizo hasta el castaño oscuro, de 1 á 1 1/z milímetros de diámetro, lisa, lampiña, parecida á la
de la mostaza, pero sin sabor picante. Es oleagi- .
nosa y empleada para la preparación del aceite.
Las plantas que engendra se hallan á veces
tan difundidas y tan desarrolladas, que pueden
comprometer la cosecha del trigo.
Los agricultores confunden á menudo la mostaza y la navina, bajo el nombre de nabo; ambas
causan perjuicios notables.
Con el objeto de destruir las plantas de navina
que invaden los trigales, se ha hecho uso en algunas partes, de soluciones de sulfato de cobre al
3 por 100, aplicadas con pulverizadores al principio de la vegetación: estas soluciones son inofensivas para el trigo y sí para la navina.
Los ·resultados conseguidos han sido variables,
aunque algunos experimentadores aseguren, que
este tratamiento es eficaz.
Cuando por descuido, se ha sembrado semilla de
trigo con navina, hay que preocuparse de arrancar
las plantas de la oleaginosa que aparecen, desde el

�primer año, Rin omitir gastos y trabajo, porque más
tarde la tarea será pesada y de resultados dudosos.
En todos los casos no hay que dejar semillar
las plantas, porque la fructificación es tan abundante, que las semillas caídas y desparramadas por
el viento cubren pronto grandes extensiones, siendo difícil impedir la propagación y más todavía
destruirlas completamente.
El mejor medio para preservar los sembrados
contra la invasión de esta planta tan perjudicial,
consiste en limpiar el trigo antes de sembrarlo, y
rechazar absolutamente los granos que contengan
semillas de navina: ]a limpieza se cpnsigne por
medio de los aventadores y aventadores clasificadores.
Cuando el producto contiene muchas semillas
de navina, conviene limpiarlo antes de ponerlo en
Yenta: así se consigue nn precio más elevado para
el primero, y la última se puede vender para la fabricación del aceite; no faltan interesados para ésta
y los precios que se pagan son iguales ó superiores
á los del trigo. Oonsíguese de esta manera una doble ventaja.
La muestra N° 13 (Barletta) contiene 7840
granos de navina por kilo de trigo.
Mostaza negrci (Sinapis arvensis).-La semilla
de la mostaza es parecida á Ja de la navina, pero
menos oscura, un poco menos gruesa, lisa, lampiña
y no lustrosa: cuando se corta entre los dientes,
deja una sensación de ardor en la boca, lo que sirve
p:ua distinguirla fácilmente de la navina.

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74 -

La planta semilla abundantemente, lo que
aumenta su poder de difusión y sus estragos en los
sembrados de trigo,. de los que se debe procurar
eliminar desde un principio. Para no luchar con
los inconvenientes subsiguientes, no se debe confiar al suelo granos que la contengan y, en caso no
fuera posible disponer de semillas puras, habrá que
limpiarlos por medio de los aventadores y aventadores clasificadores.
Las máquinas trilladoras eliminan la mayor
parte, pero cuando es abundante, quedan siempre
algunos granos que desmerecen el producto, ya se
lo dm;tine á semilla, ya tenga que servir para la
elaboración de harinas.
Durante nuestra practica agrícola y las inspecciones llevadas á cabo en varias regiones productoras de trigo, hemos tenido numerosas ocasiones
de observar trigales completamente invadidos por
la mostaza y la navina, de manera á comprometer la
vegetación del cereal y la cosecha correspondiente.
Cuando los terrenos están tan infestados, hay que
favorecer la germinación de estas semillas por medio
de la remoción superficial de la capa arable, con cultivadores, extirpadores, arados polirrejas, etc.; estas
labores destruyen al mismo tiempo las plantas nacidas y deben proseguirse hasta que han desaparecido completamente. En todos los casos hay que
enterrar las plantas ó segarlas antes de la floración,
si no se habrá formado ya una parte de la semilla,
que propagará la invasión. Estos trabajos son muy
costosos, por lo que algunos prefieren dejar des-

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75 -

cansar el terreno durante dos ó tres años, tiempo
que se reputa suficiente para hacer perder á las
semillas contenidas en el suelo el poder germinativo.
La muestra N° 13 (Barletta) contiene 300 granos de mostaza por kilo de trigo.
Rábano (Raphanus sati?nis).-La semilla del
rábano es de color amarillento rosado ó rojizo, ·redondeada, de 2 á 2 1/ 2 milímetros de diámetro, de
sabor aceitoso y nauseabundo.
La planta de rábnno es más perjudicial que la
navina y la mostaza, porque aunque su poder de
difusión no sea tan grande, cuando ha sido introducida en un sembrado, se propaga gradualmente
y de. una manera persistente, impidiendo el desarrollo de numerosos tallos de trigo. Durante la siega constituye un obstáculo serio para las máquinas
segadoras, cuyo funcionamiento entorpece, y durante la trilla presenta dificultades no inferiores,
tanto para el desgrane perfecto del trigo, como
para su limpieza. Las semillas de rábano son á veces de un tamaño tan grande, que es difícil separarlas de las de trigo, resultando éste sucio y de
calidad inferior; empleado como semilla, presenta
el peligro de propagar la planta perjudicial y destinado á la molienda, difieulta esta operación, además de manchar la harina, comunicándola un olor
y un aspecto desagradables.
Las plantas deben ser extirpadas prolijamente
durante la primavera; pero lo que se debe cuidar
ante todo, es de no sembrar trigos que las conten-

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76 -

gan. La muestra N°. 81 (Barletta) contiene 10 granos por cada kilo de trigo.
Camelina (Camelina sativa).-La camelina tiene la semilla de color amarillento rojizo, pálida,
chata, no brillante, de 1 á 1 1/ 2 milínietros de
diámetro por 1/ 4 de espesor. No es muy común
en los trigos: no es invasora; se elimina fácilmente, tanto por la limpieza de los granos, como por
la preparación esmerada del suelo. La muestra
N°. 15 (Barletta) contiene 20 granos por cada kilo
de trigo.
Entre las crucíferas que acabamos de reseñar
se encuentran plantas muy perjudiciales para la
vegetación normal del trigo y la producción consiguiente: es necesario elimüiarlas de los granos que
se destinan á semilla y no comprarlos si las contienen, porque los perjuicios pueden ser considerables; además de dejar los terrenos infestados durante algunos años, se pierde el interés del capital
que representan, por la falta de producción, y se
originan gastos ingentes para su destrucción.

Compuestas
Cardo asnal (Silybum marianum) y Cardo de
Castilla (Oynara cardúnculus).-La semilla del
cardo asnal es grande, ovalada, comprimida á los
lados, de 4 á 5 milímetros de largo por 2 1/ 2 á 3
milímetros de ancho y 1 de espesor,-con las caras
poco convexas y los ángulos obtusos,-de color ce-

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77 -

niciento aceitnna.do y con reborde ó eorona bhm&lt;prncina en la extrernidn&lt;l superior.
J_,a semilla del cardo ele Castilla es casi elíptica, poco convexa sobre las earas, obtusa cu los
bordes, tronchada y ca llosa, en las extremidades,
de color gris da.ro, con poco brillo; tiene 3 rnilímetrns ele largo por 1 á 1 1 /~ de ancho.
La aparición de un gran número de estas plantas en los trigales, puede constitnir un serio obstáculo para la vegetación del trigo, á causa del
desarrollo grande que adquieren, ele la superfieie
que ocupa11, y de los inco1ffenientes que presentan durante la siega y la. trilla.
~u presencia cu los trigaleR demuestra que la
semilla empleada no ha siclo convenienterneuh-'
prepara.da, ó qne el terreno estaba infestado y no
fué trabajado con el esmero necesario y en tiempo
oportuno. Las plantas se destruyen extirpándolas
á mano, con a;.1ada, ó con arado, ó cortándolas antes de la maduración de las semillas. Estas se separan del trigo por medio de cribas ó &lt;le los a\·entadores provü;tos &lt;le zarandas adecnacbs.

Poligóneas
A~f'oi:fó}I

silrestre ( Polygonum conYól Ynlns ).La semilla del a1forfón silvestre e¡,; ele color castaño oscuro, triangular, eon ángulos muy agudos y
las aristaR encorYadas, especialmente en la parh'
basal,- lisas sobre las tres caras y sin brillo: tiene
:-3 milínwtros de largo, por 2 de ancho.

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La planta es bastante pei~jndicial; felizmente
no es muy común.
La muestra N° 51 (Barletta) contiene 20 gra,nos por cada kilo de trigo.
La semilla se separa de ]os granos de trigo por
medio de cribas y la planta se elimina de los trigales, extirpándola ó labrando con esmero el terreno.
Leng1w, de vaca (Rumex crispus).--La semilla
del rnmex crispus tiene tres caras y es de forma
prismática triangular, terminada Pn punta,-de
color castaito oscuro y de 1 1/ 2 á 2 milímetros de
largo por 1 de ancho. La planta no se ha1la con
frecuencia y no es muy dañina, ámenos que se
&lt;lesarrolle en cantidad, por haberse perdido el trigo por cualquier causa. Se encuentra espec:ia]mente
en las partes b&lt;:~jas y húmedas.
La muestra N°. 10 (Trigo Ruso) contiene 2600
granos por cada kilo de trigo, y la N°. 42 (Trigo
Ruso), 1700 granos por kilo.
Entre las otras muestras sólo una décima parte
contiene esta semilla, qne se separa fácilmente del
grano por medio de los aventadores provistos de
zarandas. I,,a¡.; labranz;as bien hechas hacen desaparecer pronto la planta del terreno.

Convolvuláceas
Campanilla blanca, (Convólvulus arvensis).-La.
semilla de la campanilla blanca es casi semjesférica, con la cara chata elevada en ángulo,-obtusa
en ambas extremidades,-de color negro intenso,

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79 -

opaca-de 2 1/ 2 milímetros de largo por 2 de ancho.
La planta es invasora y mny dañina: felizmente
no se halla muy difundida. La única muestra que
la contiene es Ja N°. 10 (Trigo Ruso). Aparece
generalmente en las partes húmedas y bajas.
He elimina la semilla y la planta por los procedimientos aconsejados anteriormente.

Leguminosas
Carretilla mansa (Medicago maculata). La semilla de la carretilla mansa es irregularmente reniforme, más ó menos angulosa, de color amarillento
pardo y sin brillo: tiene 1 1/z milímetros de largo
por 3 / 4 de ancho. No se encuentra sino excepcionalmente entre las ele trigo, porque la trilla la
elimina y también porque la planta no aparece en
los cultivos bien hechos. La muestra N°. 19 (Trigo
Francés) contiene 20 granos por cada kilo de trigo.
Esta muestra, que presenta una proporción bastante grande &lt;le otras semillas nocivas, demuestra
que el terreno ha sido mal trabajado y que el trigo
debe haber desaparecido en varias partes á causa
de las plantas perjudiciales que lo invadieron.
AlverJilla (Vicia graminifolia).--La, semilla de
la alverjilla es parecida á la de la vicia común: es
globosa, de color pardo negruzco, sin brillo y de
1 1/ 2 milímetros de diámetro. No es muy frecuente
encontrarla en los trigos porque es elimina.da durante la trilla y las plantas no aparecen casi nunca
en cantidad en los trigales.

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80 -

La muestra N°. :rn (Barletta) contiene '20 granos por cada kilo de trigo.
r_rrr:bol de olor (Melilotus alba).- La se1nilla del
trébol de olor es redondeada, de color amarillento,
á rosado verdoso, algo comprimida lc:tterctlmente,
lampiüa, sin brillo, y de 1 á 1 1/~ milímetros de
diámetro. No se halla muy difundida y no es perjudicial, si no se presenta en fuerte proporció11. Ln
muestra N°. 1 (Barletta) contiene 1200 granos por
kilo ele trigo.
Las trilladoras y ayentadoras elimimm esta, semilla: las labores y las siembras bien ejPcntadas impiden el crecimiento Je las plantas en los sembrndos.
Hel iut ropo cimarrÓJI ( Leptosperrnum anclrns&lt;tefolium ).-La semilla, es pequeña, cilíndrico-triangular, con los dos htclos ventrales már:., daros y una
área obliClm basal de color blanquecino: es lampi1la y Je 2 á '2 1/z milímetros de largo por 1 próxinrnmente de micho. L&lt;t semilla no se halla. con
mncha frecuencia en los trigos, )r tampoco la phmtn
m1 los sembrados. He eliminn. por los procedimientos indicados para el trébol ele olor.
Las muestras X'". 5.J: )' 87 (Darletta) rontiencu
-!O grnnos por r&lt;Hfa kilo de trigo.

Umbelíferas
Apierillo ( Helyosciadium leptophyllum). - La
semilla es de forma navicular, muy convexa Pn la
parte dorsal y recorrida por 5 costillitas más claras
)' sobresalientes; In parte ventral Rnperior es plana

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81

ó algo cóncavi:t, y en la parte media present&lt;:t mrn

cicatriz arrugada; es de color aceitunado, de 1 1/ i
milímetros de largo, por medio de ancho. No es
muy difundida; se elimina por los mismos procerlimientos empleados para la anterior.
Las muestras N°s 1;) y ()D (B&lt;-trletta) contienen
20 granos por cada kilo de trigo.

Otras plantas que invaden á los trigales
Las semillas y ]as plantas que hemos resefütdo
brevemente, no son las solas que acompaüan al
trigo: otras plantas (1al1iuas se hallan en Jos cultivoR ele este cerea1 en el Departamento de Pi:traná,
nnnque sus semillas no se encuentren geuernlmente mezchtclas con los gmnos ele trigo; aquéllas
pueden adquirir una propagación tan grarnle como
pei~juclici;-tl, cuando la tierra ha sido mal trabajada, ó en épora no oportuna, cuando la siembra
lrn siclo mal efectuada, ó la semilla de trigo ha
germilrnclo irrngnlarmente, cuando han quedado
espacios vacíos en medio de los trigales por la invasión &lt;le la lm1gosfa (~\cridium Parmrnensis B.) ele
la isoca (Diloboderus sp.), de la lagm'ta (Leucania
nnipuncta Haw.), &lt;le la mosca de Esse (Cecyclomia
destructor), 6 de otros insectos, y parásitos criptogámicos; es entonces que estas plantas aparecen
en gran número y a&lt;lquieren un desarrollo extraordinario, comprometiendo la cosecha del t.rjgo.
J\{encionaremos las que hemos observaclo en las
ehacnu; (lel Departamento ele Paraná.

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82 -

Chmrúco (Datura stramoninm ). -La semilla
es ovalada, con una depresión lateral en la parte inferior,-cubierta de verrugas muy aparentes y tupidas,-de color negro y sin brillo: tiene de 3 á
4 milímetros de largo por 2 á 8 de ancho. Es muy
abundante en algunas comarcas y como contiene
principios venenosos, que quedan en la harina preparada con trigos infestados, resulta muy peligrosa. La planta es invasora, de gran desarrollo: pertenece á -la familia de las solanáceas. Re elimina
de los sembrados por medio del corte antes de la
época de la floración, y de labores oportunamente
ejecutadas.
Gidnda del cronpo ( Rolanum sysimbriifolium ).
-La semilla es de forma discóidea, de 1 1/ 2 á 2
milímetros de diámetro, con bordes bastante delgados, enteros, presentando de un lado una pequeüa
escotadura; las caras son ligeramente convexas,
lisas, de color amarillento.
La planta es espinosa, bastante invasora y produce una pequeña fruta colorada, que es comestible.
Aparece generalmente en los rastrojos después
de la siega del trigo, y la semilla no se encuentra
entre los granos de este cereal. Se destruye fácilmente por las labores. - Pertenece á la familia de
las solanáceas.
Cepa caballo (Xanthium spiuosum ).-El fruto
es elíptico de 6 á 8 milímetros de largo, hasta 1 O
y algo más, por 4 á 5 milímetros de diámetro; termina en dos púas rectas, ásperas. Toda la superficie
está cubierta de pequeños ganchos, que adhieren

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8:) -

fácilmente á los cuerpos con que ei:;táu en contacto.
La planta es invasora, pero se destruye fácilmente por medio de aradas, practicadas en tiempo
oportuno, es decir, antes de la formación de las
semillas. Estas no se encuentran en el trigo, sino
excepcionalmente, pues la planta se desarrolla casi
siempre después de la Riega, en los rastrojos.
Pertt&gt;nece á la familia de las compuestas.
Viznaga (Amni viznaga).-La semilla es parecida á la de apiecillo, pero de tamaño doble
y con las costillas dorsales más agudas y marcadas. No se encuentra generalmente entre los granos de trigo, porque las trilladoras la eliminan fácilmente. La planta es rústica y se desarrolla rápidamente. Las labores bien ejecutadm; impi&lt;len
su aparición.
Hay que arrancarla ó cortarla antes de la formación de las semillas qne son muy abundantes.
Pertenece á. la familia de las umbelíferas.
Ofruta ( Oonium macnlatium ).-La semilla, es
parecida á la de la viznaga, pero más angosta y
más cóncRva en la parte ventral: su largo es de
1 1/ :! á 2 milímetros, por :1/ 4 de ancho. ~o se encuentra generalmente con los granos ele trigo porque madura antes y rae al suelo,
La planta es de vegetación vigorosa y mny
invasora. Se debe arrancar ó cortar antes de la
formación de las semillas. Pertenece á la familia
de las umbelíferas.
Quúma (Ohenopodium album) .-La semilla es
lenticular, uegra, brillante, ron bordes obtusos, de

�-

x4 -

1 á 1 1 /~ milímetros &lt;le diámetro; examinada con
nn lente presenta pequeños pnntos corrresponclieutes á depresiones. ~o se halla sino excepcionalmente, mezclada con los granos de trigo, ya porque
madnra más tarde, ya porque e8 eliminada, durante
la trilla por sn peque11ez. La plantH. es muy inva~orn, pero las labores bien ejecutadas ünpiden sn
aparición en los trigales. Pertenece á ]ft familia ele
las Qnenop&lt;&gt;dea.s.
lrnyo colomclo ( Amara,ntlrns retroflexus et. Am.
chlorostachys).-La, semilla es pequeña, redondeada, con bonles agudos )r dientecillos mny maxcados
ele nn lado: tiene de :i / ~ á 1 milímetro de diámetro
por '/ 1. de espesor. Se encnentra muy rarns Yeces
mezcla,dn con los grano:;; de trigo, porque fa trilla
la elimina completa.mente. La planta es muy vigorosa é invasora. Pertenece á la familia ele las
Amanm táceas.
I

Observaciones
"Jle cletendré en las plantas enmneraclas, annque
lutbrfa muchas más que citar, pnes larga es la lista
que se podría compilar, si se quisieran nombrar to&lt;las las qne infestan los sembracloR y que pe1judican
al proclucto, mezclando sus semillas con los grm1os
de trigo ó contrariando su vegetación.
La enumeración completa será útil, cuando se
haga el estudio general acerca de ]a producción del
trigo en el país, como lo tengo proyectado; aquí
debo limitarme á las especies más comunes en la
región &lt;le &lt;loncle proceden las muestras analizarlas,
qne son las que he reseñado brevemente.

�~\prendan

85 -

los agricultores á distinguirhu;, á
conocer los perjuicios que engendran, y á destruirlas, y mejorarán la prodncci6n del más precioso de
los cereales y á la ve'l; sn situación económic&lt;l.
Los análisis hechos y los comentarios consignados no pueden serYir para juzgar el conjunto de
la pro&lt;lncción nacional de trigos, porque relatiYos
á una peqm-'ña parte ele la misma, ello:-; servirán
de gnía para trabajos ele esta clase, qne repetido::;
y difundidos, proporcionarán los datos necesarios
parn, nn estudio definitiYo.
~e ha de tener prnsente que las muestras, que
lrnn origimulo estar:-; investigaciones, proceden de
una comarca (lue pasa por ser una de las mejores
pro&lt;luctoras de trigos, lo (1ne haría suponer que lo~
lle la,s otras regiones 110 se1·á11 superiores. Es cierto
qne la, cosPcha de 180D-l UOO ha sido deficiente en
cuanto á la calidad del producto. Por otra pa1te, el
estudio y_ue hiciéramos el año pasado sobre los trigos de ]a ProYineiH de Córdoba, ha ren•lado defectos nnálogos. Esto inclnce á creer qn&lt;:&gt; laR deficiencias comprobadas 8on más ó menos notables,
pero comnnes á los trigos de todas las regiones
productoras de este cereal, )- que si Re ponen en
práctica las medidas aconsejadas, He logrnrá mejorn r el conjunto de la producción.
ERte es precisnmente el objeto &lt;le esta, investignrión, cuyos resultados, espero, serán tomadoR
Pn cneuta por los ('nlti YadoreR ele trigo.
N ovi em \.n·t: d i; HlO(I.

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                    <text>BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA
DIRECCION GENERAL DE PESCA Y CONSERVACION DE LA FAUNA
DIRECCION DE PISCICULTURA Y PESCA INTERIOR

PISCICULTURA

EL PEJERREY
Por el Dr. TOMAS GONZALEZ REGALADO
y

el Ing. Agr. VICENTE MASTRARRIGO

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

REPUBLICA

~ARGENT&gt;NA

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA
DIRECCION GENERAL DE PESCA Y CONSERVACION DE LA FAUNA
DIRECCION DE PISCICULTURA Y PESCA INTERIOR

PISCICULTURA

EL PEJERREY
Por el Dr. TOMAS GONZALEZ REGALADO
y el Ing. Agr. VICENTE

MASTRARRIGO

•

PHBLICACION

MISCELANEA W

268

REIMPRESION

BUENOS

1954

AIRES

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

INTRODUCCION
La piscicultura (del latín piscis: pez; cultura: cultivo}, en una
acepción más amplia, tiene por objeto el cultivo de los peces, multi~
plicando las especies de más valor, mejorando sus condiciones de existencia, tratando de obtener de las aguas una producción ventajosa para
la alimentación del hombre y favorecer el sano entretenimiento de la
pesca deportiva.
Suele denominarse aterinicultura al cultivo del pejerrey por ser éste
uno de los representantes de la familia Atherinidae. Se trata de un pez
muy conocido en nuestro medio, de gran valor en la alimentación, destacándose por la exquisitez de sus carnes y las ventajas económicas que
produce su pesca comercial. Alcanza gran difusión en la mayoría de las
costas marinas tropicales y templadas, habiéndose adaptado a las condiciones ambientales más diversas, desde el mar hasta las aguas dulces
de los ríos, los grandes lagos y lagunas; prosperando en las aguas
claras como en las turbias estancadas y en los ambientes más reducidos
y diversos.
En los distintos capítulos nos referiremos siempre a nuestro pejerrey de las lagunas de la provincia de Buenos Aires y del río Paraná,
Odonthestes bonariensis (C. V.) . antes denominado Atherinichthys
bonariensis, Basilichthys bonariensis o Menidia bonariensis, que luego
se ha difundido por casi todo el territorio, abarcando en la actualidad
los grandes ambientes, como son los lagos artificiales de los diques construídos en el país, citándose a continuación una nómina de los principales,
cuyas aguas se hallan pobladas con pejerrey mediante los trabajos de
piscicultura que han sido realizados .
SAN LUIS
Lago del Dique Cruz de Piedra. - Espejo 209 hectáreas ( Depto. Capital).
Lago del Dique San Felipe. - Espejo 1.543 hectárea15 ( Depto. Chacabuco).
Lago del Dique Potrero de Punes. - Espejo 125 hectáreas (Depto. Capital).
CORDOBA
Lago del Dique La Viña. - Espejo J'.089 hectáreas (Deptos. San Alberto y
San Javier) .
Lago del Dique Río Tercero. - Espejo 6.000 hectárea~. (Depto. Cala-muchita) .
Lago del Dique San Roque. - Espejo 1.200 hectáreas (Deptio. Punilla).
Lago del Dique Cruz del Eje. - Espejo 1.327 hectáreas ( Depto. Cruz del Eje).
Lago del 2° Embalse. - Espt'jo 89 hectáreas ( Depto. Ca.Jamuchita).

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
LA RIOJA
Lago del Dique Anzulón. - E~pejo 600 hectáreas ( Depto. General Ocampo) .
Lago del Dique Los Sauces. - Espejo 120 hectáreas ( Depto. Capital).
RIO NEGRO
Lago Pellegrini. -

Espejo 12.000 hectáreas.

JUJUY
Lago del Dique La Ciénaga. - Espejo 275 hectárea-s (Depto. El Carmen).

En los viveros de la repartición también se hace piscicultura con otra
especie de pejerrey, que es el de los lagos patagónicos, Patagonina hatcheri ( E1G.). Habita preferentemente en los grandes lagos y ríos de aguas
frías, aunque su población ha disminuído, sobre todo en aquellos ambientes
en que se han desarrollado intensivamente los salmónidos. Es un pez de
reducido tamaño, alcanzando aproximadamente 294 gramos de peso medio,
y si bien tiene apreciado valor para la alimentación, su importancia económica dista mucho de la correspondiente al pejerrey común.
Los fundamentos de esta publicación tienen como finalidad principal
la de dar a conocer los distintos renglones de los trabajos que se realizan
en nuestro país con el pejerrey, en forma sencilla y práctica para la mejor
aplicación de la técnica requerida en cada una de las operaciones,
orientando al mismo tiempo a los interesados en encarar este aspecto del
aprovechamiento de los cuerpos de agua, tan numerosos y variados.
A continuación serán tratadas las distintas fases que comprende la
materia y siempre con referencia a las actividades que desarrollan las
dependencias de la Dirección de Piscicultura y Pesca Interior dependiente
de la Dirección General de Pesca y Conservación de la Fauna.

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

CAPITULO I

EVOLUCION

SEXUAL

Previamente ·e s de hacer notar qu~ no se ha llegado a obtener una
aterinicultura completa hasta el presente, pues subsisten algunas dificultades manifiestas desde el comienzo de los trabajos, y ell'as estriban en
la imposibilidad de mantener reproductores adultos, machos y hembras,
en cuerpos de agua reducidos, hasta el momento de las operaciones de
desove y fecundación artificial; de manera que el ciclo incompleto quedaría
expresado en la forma siguiente:
REP RODUCTORES =

HUEVOS =

ALEVINOS =

PECES JÓVENES

Los reproductores que completarían el ciclo con el desove final se
obtienen, mediante diversos procedimientos de captura, en ambientes
densamente poblados, sobre todo cuando se trabaja en gran escala.
No obstante ello, puede adelantarse ya que pejerreyes procedentes
de desove artificial, mantenidos en cautividad en ambientes muy reducidos

Acuario de la Estación Hidrobiológica de Rosario con pejerreyes

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

durante 14 meses, alcanzaron la plenitud sexual. desovando naturalmente
en el transcurso del mes de noviembre de 1945. Lo más interesante es que
el ambiente 'a que se hace referencia era un acuario de 3.000 litros de
capacidad, de las instalaciones de la Estación Hidrobiológica de Rosario,
preparado convenientemente, en donde los pejerreyes vivían en condiciones muy adecuadas, llegando a desovar en esta cautividad y depositando los huevos entre las plantas del acuario, cerca de la superficie.
Estos resultados prueban que sería factible allanar las dificultades
de una aterinicultura completa, cerrándose así el ciclo evolutivo.
El pejerrey es un pez ovulíparo y no existe, por consiguiente, el
acoplamiento de los sexos, vale decir que la fecundación es externa.
Desova en lug'ares de poca profundidad y los huevos se adhieren fácilmente a la vegetación acuática sumergida: piedras, pilotes y cualquier
objeto bajo el agua, merced a los
resistentes filamentos que presenta
la membrana exterior. Son demersos, es decir, no flotan y ofrecen
el aspecto de esferitas viscosas
provistas de ouatro a seis filamentos , que no sólo fijan los huevos
al substrato, sino que los reúnen
elásticamente entre sí, presentando
el aspecto aglutinado de un racimo
al ser expelidos de los ovarios.
El óvulo maduro tiene un diámetro aproximado de 1,6 mm. ,
término medio, de un color amarillo verdoso con ligera variante
en los matices. El primer desove
de una hembra puede proporcionar 2.000 a 3.000 óvulos en
ambientes óptimos. En reproductores muy desarrollados, de más de
t: .•
cuatro años, se han contado hasta
50.000 óvulos aproximadamente.
Corresponden al pejerrey dos
Huevos de pejerrey observados al microscopiro; destácase la trama de los filamentos
períodos distintos de desove,
exteriores de la membrana:.
coincidiendo el primero y principal con los meses de septiembre,
octubre y noviembre, con algunas variantes en relación a las distintas
m'asas de agua que se consideren en la amplia extensión del país y un
segundo período más corto, que coincide aproximadamente con los meses
de marzo y abril.
La iniciación del período de freza se deduce del examen continuado
en la evolución de los órganos sexuales. Al año de edad (y esto también
debe tomarse con relativa afirmación, pues depende del ambiente consi;;J.

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

derado), los peces de la especie tratada alcanzan su estado adulto y se
reproducen por vez primera. En otras circunstancias menos propicias la
reproducción comienza recién a mayor edad.
La diferenciación sexual, bastante difícil en la especie que tratamos ,
resulta algo más fácil cuando los reproductores se hallan en plena madurez, pues las hembras presentan el vientre dilatado y el orificio genital
distendido y saliente, siendo expelidos los óvulos a la menor presión del
operador.
En la naturaleza muchos óvulos tal vez no sean alcanzados por los
espermatozoides, quedando infecundos , lo que trae como consecuencia la
pérdida de cierta cantidad de ellos. A esto hay que agregar otros inconvenientes que rebajan de una manera notable el porcentaje de nacimientos.
Uno de ellos. posiblemente el principal, lo constituye la voracidad de los
mismos peces, para los cu'ales las ovas representan un alimento fácil y
apetecido . Corrientemente se afirma que las viejas de agua, los bagres ,
mojarras, etc., son grandes consumidores de ovas. Por otra parte, muchos huevos son arrastrados por las corri·entes o están expuestos a s-er
devorados por algunos batracios y aves acuáticas.
De los que sobreviven a todas estas contingencias naturales nacen los
alevinos, que son organismos muy pequeños y delicados , desprovistos de
medios de defensa. Esto equivale 'a decir que el porcentaje de los peces
que llegan a adultos , no solamente se reduce por falta de fertilización de
los óvulos y por destrucción durante su desarrollo , sino también por pérdidas en los primeros meses de su existencia .

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

CAPITULO II

CAPTURA DE REPRODUCTORES
La pesca o captura de reproductores para inici'ar los trabajos de piscicultura, se realiza en los ambientes bien poblados donde sea factible
conseguir un buen plantel de machos y hembras. Hast'a 1939 este trabajo
se hizo en la laguna de Chascomús (provincia de Buenos Aires) y en la
actualidad en el lago de Embalse (provincia de Córdoba) , lug'ar donde
se halla ubicada la Estación de Piscicultura que provee momentáneamente todos los huevos de pejerrey que se destinan a !'as labores piscícolas.
En esta operación se emplean redes fijas verticales, cuyas mallas se
ajustan al tamaño de los reproductores que deseen obtenerse, teniendo
término medio 30 mm . de lado. Las redes pueden calarse por la tarde para
levantarlas a la mañana siguiente bien temprano o simplemente efectuar
" rodeos", lances en semicírculo, en el mismo momento de disponerse a
iniciar el desove artificial.
A medida que se van desenmallando los ejemplares machos y hem bras, se disponen sobre la embarcación en que s·e trabaja , en r ecipientes
con agua , amplios y adecuados , reservándolos para la inmediata operación
de desove . El piscicultor va observando detenidam ente los r-eproductores,
seleccionando los más desarrollados y vigorosos , apartando solamente los
que se hallan en plena madurez sexual. La práctica en estos trabajos
permite un fácil reconocimiento del material más adecua do. El resto de la
pesca está compuesto por pejerreyes que ya h'an desovado, por otros
que todavía no han alcanzado la plena evolución sexual y por ejemplares
muertos ya en las mismas redes , que deben descartarse.
El empleo de redes de arrastre para esta clase de operaciones no es
aconsejable; además de proporcionar ejemplares de los más diversos
tamaños , poco útiles ip'ara el desove, los reproductores que pueden capturarse resultan golpe'ados y arrastrados por la playa, con la consiguiente
eliminación parcial de sus elementos sexuales.

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CAPITULO III

DESOVE

Y

FECUNDACION

ARTIFICIAL

La mayor parte de los inconvenientes que en los ambientes naturales
actúan en perjuicio de la reproducción de la especie, ya tratados en el
capítulo anterior, se eliminan mediante la práctica del desove y la fecundación artificial. lo que es lógico, porque para ello se han seleccionado los
mejores reproductores , y los huevos convenientemente tratados se han
colocado en condiciones óptimas de evolución.
Estas operaciones se efectúan a bordo de alguna embarcación , la que
se está empleando previamente al levantar las redes caladas para la pesca

D esove de un a hembra de p eje rrey

de los reproductores. El operador utiliza generalmente guantes tejidos de
lana o algodón para facilitar la toma de los peces y actúa siempre con la
luz indirecta , evitando la acción perjudicial, en este caso, de los rayos
solares. Por consiguiente, en todos los procesos que siguen trabajará a
la sombra .
Para desovar se toma la hembra con la mano izquierda por el apéndice
caudal. manteniendo el cuerpo del pez con la cabez a algo hacia a rriba
-

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Segunda operación del desove; corresponde a la inseminación de los
óvulos medi:mte la extracción del esperma en el macho.

Para facilitar la fecunda:ción se remueven los óvulos con la misma cola del pez

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

y con la otra mano, tomando los flancos con los dedos pulgar e índice se
los hace correr, apretando suavemente, desde la región pectoral hasta cerca
de la abertura anal. De esta manera la presión ejercida sobre los ovarios
facilita la expulsión de los óvulos maduros, los que son recogidos en la
cápsula de Petri o platillo de porcelana, bien limpio y recién enjuagado,
que se emplea a tal efecto. No es necesario apretar demasiado, pues
cuando la hembra presenta sus glándulas sexuales bien repletas y maduras .
los óvulos fluyen con facilidad.
Se toma enton_c es un macho y sujetándolo en la misma forma se
efectúa idéntico masaje en los flancos hasta que el esperma caiga sobre los
óvulos de la cápsula. En caso d-e que el líquido espermático no sea suficiente, se tomará otro macho
,. ., ,_,
y se repite el procedimiento.
Puede suceder también que se
hayan desovado dos o más
hembras para inseminar los
óvulos en conjunto; todo depende de las circunstancias
y en relación con el número
de óvulos emitidos por cada
reproductor.
Si el operador considera
que el esperma inyectado es
suficiente para la cantidad de
óvulos que dispone, procede
con todo cuidado a remover
apenas el conjunto con la misma cola del pez o con una
pluma de ave, facilitando así
la fecundación.
Se dejan los productos en
reposo durante unas instantes
(un minuto aproximadamente)
Procew de hidratación de los huevos mey luego se procede a agregar
diante una lenta circulación de agua
un poco de agua colocando la
durante dos o tre s horas.
cápsula en lugar seguro durante cinco minutos. Se vuelca
luego el contenido en un frasco destinado a transportarlo hasta la sala
de incubación del vivero, para ser sometido a ulteriores procedimientos
de hidratación, limpieza. recuento e incubación.
Los reproductores mueren en estas operaciones, pues aparte del manipuleo a que son sometidos, con la consiguiente presión en sus órganos
internos y pérdidas de escamas con el deslizamiento de los dedos por los
flancos, se trata de animales con relativa vitalidad, en razón del esfuerzo
y lesiones que han sufrido ya desde el instante de su captura en las redes
hasta el momento en que son extraídos por el piscicultor para el desove .
Los óvulos recién evacuados tienen muy poca consistencia y tienden
a hidratarse inmediatamente al contacto con el agua, aumentando de
&gt;;:

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'

Operación corresp.ondiente a:l corte de los filamentos del racimo de huevos

Eliminación de escamas y residuos mediante un colador, haciendo pasar las ovas
dentro de una fuente con agua.

-

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volumen y adquiriendo una turgescencia notable que permitirá luego el
fácil manipuleo y corte de los filamentos. La hidratación se consigue
colocando los huevos en un recipiente con una lenta circulación de agua
durante dos o tres horas.
Las ovas que ya se presentan bien limpias se encuentran aglutinadas,
como se ha dicho, en forma de racimo, siendo indispensable separarla s
mediante el corte
de los filamentos
que se practica en
una fuente con
agua, utilizando
una tijera que se
hace deslizar con
filo vertical en movimiento de vaivén
sobre el fondo del
envase. Al mismo
tiempo se procede
al lavado continuo
y sucesivas decantaciones, dejando
reposar los huevos
en el fondo de la
fuente. Para eli minar escamas y
residuos que siempre vienen con los
desoves , se pasan
por un colador enlozado con agujeros que permitan
el paso de los huevos . Estas ope raciones deben repetirs~ en los primeros días de incubación y cuandc
las circunstancias
lo requieran.
Concluido el Rec uento volumétrico de las ovas, con una probeta gra·duada ,
ant es de colo carl as en el frasco de incubadón.
proceso anterior se
continúa con el recuento volumétrico del lote, tomando por base el término medio conocido
de 200 ouas contenidas en un centímetro cúbico e insertando las cifras
en las planillas quincenales o mensuales ele incubación y existencias que
se han confeccionado par'a registrar la evolución completa.

-

17 -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

CAPITULO IV

INCUBACI O N
Para la incubación se utilizan frascos especiales construídos expresamente, de forma cilíndrica y con pico de salida cerca del borde superior.
La provisión de agua que penetra por un tubo fino de vidrio, de 5 mm.
de diámetro interno, que desemboca en la parte central del frasco y
próximo al fondo, debe ser bien regulada y a temperatura constante.
La temperatura óptima del
agua de incubación es de 18 ° C.,
pudiendo oscilar entre 15 ° y 21 ° C.
sin que las pérdidas sean muy
elevadas.
'
Desde el momento del desove
hasta la eclosión, el huevo necesita
acumular determinado número de
grados, que puede estimarse en 180
a 220 aproximadamente ( 1 ) , depende de la temperatura media del agua
de incubación, la que está en relación inversa a la duración del proceso. pudiendo retardarse o acelerarse dentro de ciertos límites admisibles. Vale decir que si se incuba
con una temperatura media diaria
de 20°, la eclosión se producirá en
un período aproximado de 1O días.
Con respecto a la composición
de las aguas que se utilizan en la
incubación, éstas son las dulces y
denominadas potables, en términos
generales, no debiendo con tener
exceso de sales, especialmente sulfatos y nitratos, que suelen producir
el aborto en masa de los embriones.
Deben ser neutras, dentro de lo
posible en un pH 7, bien aireadas
y filtradas para impedir la acción
perjudicial de los cuerpos extraños
y partículas en suspensión sobre los
Frasco de vidrio que se utiliza para la
incubación de huevo~. de pejerrey.
huevos. Tratándose de aguas poco
oxigenadas como las que proceden
(

1

)

E s ta c ifr a se o btiene s um an do las te mp e ra t ura ~ med ias diari a°' de l agua dE' incu h ac ión.

-

19 -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

del subsuelo, es necesario obtener su oxigenación previa
aireado antes de hacerla circular por la incubadora.

irn~diante

el

En cada frasco de incubación pueden colocarse hasta 40.000 ovas,
las que por su peso específico superior al del agua, permanecen agrupad1s
en el fondo del recipiente y se mueven continuamente por la acción del
agua que penetra por el tubo de vidrio de la parte central. La cantidad
de agua que circula en cada frasco debe ser tal que permita a todas las
ovas desplazarse en continuos movimientos que se mantendrán desde el
comienzo de la incubación hasta la eclosión final.
La incubación normal requiere, además de la circulación
constante y temperatura óptima.
sin grandes oscilaciones, como ya
se ha dicho , una serie de cuidados y observación continua, tratando de mantener los productos
en perfectas condiciones de higiene y evolución, eliminando
inmediatamente los huevo :&gt; blancos, que se consideran perdidos,
antes de que se forme sobre ellos
la aureola característica de ciertos hongos ( sa prolegnias) .
Las dependencias de la Dirección de Piscicultura y Pesca
Interior cuentan con equipos especiales y baterías de incubación
de tipo "standard" y numerosos
frascos con una capacidad total
de 2 .000.000 de ovas en evolución.
El huevo en incubación,
que al principio se presenta brillante, casi transparente, no advirtiéndose aparentemente todaIncubadora en funcionamiento
vía ninguna estructura organizada, adquiere a los pocos días
un aspecto distinto, apareciendo los ojos bien marcados, resaltando del
conjunto del embrión. Llegado el momento de la eclosión o nacimiento ,
los ojos adquieren un brillo particular o iridiscencia, denotando la culminación del período. Con la observación microscópica se facilita el
contralor de la march-a del proceso embrionario, pudiendo apreciarse
claramente la formación del alevino, su circulación sanguínea y hasta
las pulsaciones cardíacas.
La eclosión se produce por rotura de la membrana exterior del huevo .
y los alevinos - que así se denominan los recién nacidos- son levantados poco a poco por la acción de la corriente de agua en el frasco,
-21 -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Operación de limpieza de los huevos por decantadcnes sucesivas en los mi~mos
fra~scos de incubación.

Sala de incubación. Sección Pejerrey de la Estación de Pisc icultura de Embalse

-

22 -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

focubadora para pejerrey instalada en un "stand" de J.a División de Piscicultura.
(Exposición realizada en los salones del Automóvil Club Argentino en s.eptiembre
de 1946).

nad'ando continuamente hasta alcanzar la boca de desagüe en la parte
superior, pasando a unas canastillas especiales de recepción o directa~
mente a una batea central, en donde se agrup'an en cantidades extraor~
&lt;linarias cuando se está en pleno proceso de eclosión. ·

-

23 -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

CAPITULO V

ALEVINAJE
a)

GENERALIDADES

El alevino es un organismo muy delicado y sensible, sobre todo, a
las oscilaciones bruscas de temperatura; desprovisto de medios de defensa
no tolera, en consecuencia, el manipuleo a cargo de inexpertos. Se lo
transporta en envases especiales hasta los ambientes que van a sembrarse,
comportándose muy bien y asegurando el envío de considerables unidades
en pequeño volumen de agua, como se verá en el capítulo correspondiente
al transporte y siembra.
En otros casos (y ya tratamos el alevinaje propiamente dicho) se los
reserva inmediatamente en los estanques de los criaderos, preparados
con cierta anticipación, tratando que reúnan sus ag uas la aptitud nece saria para la recepción de los alevinos. La introducción se realiz a con
todo cuidado, asegurando la pe&gt;rfecta igualación de las temperaturas para
evitar que los alevinos s ufran el cambio bru sco de am bi e nte .

b)

ESTANQUE DE ALEVINAJE
Y SU PREPARACION

A continuación citaremos las características de un tipo de estanque
para alevinaje , que se utiliza con muy buenos resultados en los establecimientos de piscicultura , estanque rectangular de mampostería de 15
metros de largo por 3 metros de ancho, con profundidades máximas de
1,20 metros de la cabecera y 1,5 0 metros en el desa güe. Los niveles son
variables por medio de desagües colocados a distintas alturas: O, 0 ,50, 1
y 1,50 metros. El estanque está construído bajo nivel, sobresaliendo
solamente 0,80 metros sobre el suelo; en esta forma se contribuye a mantener más constante la temperatura del fondo y al mis mo tiempo se evita
la penetración de batracios , sobre todo los sapos y ranas , cuya presenci'a
debe impedirse.
Las paredes son verticales, formando con el fondo un ángulo recto;
el espesor de las mismas es de 0 ,30 metros, revocadas y alisadas. Esta
disposición permite pasar fácilmente las redes especiales de tul de mos quitero que se utilizan en las labores de piscicultura para el contralor periódico
de la población del estanque y demás trabajos de práctica.
La preparación de los estanques de alevinaje requiere un a serie de
labores previas que se sintetizan en la forma sig uiente :
-

25 -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

1'-' - Preparar convenientemente el estanque con su entrada de agua
y boca de descarga en condiciones, a fin de evitar la evasión de alevinos
y llenarlo hasta el nivel medio, digamos 0,50 metros, cerrando luego el
grifo de entrada.
2'1 - Para obtener la formación de infusorios y otros organismos
microscópicos que constituyen los elementos necesarios para la alimentación de los alevinos, se preparan infusiones vegetales, 'agregando al agua
del estanque cierta cantidad de hojas de lechuga y cáscaras de banana
previamente secadas al aire; esta es una de las fórmulas más conocidas.
Lógicamente, la cantidad estará en relación con las dimensiones del
estanque. Citaremos una cifra de proporción aproximada que ha sido
empleada en ciert'as ocasiones con buenos resultados: 5 kilogramos de
lechuga y 4 de cáscaras de banana, para un volumen de agua de 30
metros cúbicos .
La aplicación de abonos orgánicos, como el estiércol vacuno y equino,
tortas de maní , etc., y químicos (nitratos y fosfatos), determina resultados
positivos. Su empleo es mucho más conveniente y sencillo que el de las
infusiones vegetales citadas, no pudiéndose adel'antar fórmulas concretas
todavía, por la falta de experiencias definitivas al respecto. No obstante
ello y tomando por base el estiércol vacuno , muy indicado como substrato
fértil, puede recomendarse el ensayo con pequeñas cantidades que se
adicionan al estanque de alevinaje en preparación. Para ello debe macerarse convenientemente el fertilizante y distribuirlo luego en estado casi
líquido por toda l'a superficie del espejo de agua. La introdución no hay
que efectuarla de una sola vez. sino en pequeñas porciones repartidas en
un período de 1O días, por ejemplo.
3 ~ - Se dejará el estanque con su contenido de agua en reposo
durante un tiempo prudenci'al, dando lugar a la desintegración de las substancias fertilizantes agregadas p'ara el cultivo de los infusorios y facilitando al mismo tiempo la formación de algas microscópiC'as y microcrustáceos, tan importantes para la nutrición del pejerrey en sus primeros
es tados.
La prolifera ción de microorganismos será más o menos intensa, pues
está relacionada con el conjunto de factores de ambiente, tales como la
temperatura, extensión del espejo de agua, exposición al sol, c'aracterísticas del estanque y ubicación. Por consiguiente, el estacionamiento es muy
variable y puede citarse, como término medio, un período de 20-30 días.
Al mismo tiempo la presencia temporaria de plantas acuáticas contribuye
a facilitar el logro del fin dese'ado.
El cuerpo de agua enriquecida así biológic'amente, estará en perfectas
condiciones para recibir a los huéspedes recién nacidos.
Todos los cuidados sucesivos influyen en el aporte continuado de
plancton, principalmente, obtenido en cultivos especiales sobre un substrato
fértil en estanque convenient·emente preparado, y raciones compkmentarias
a base de hígado fresco transformado en pomada y suspendido en agua.
El nivel de agua se puede ir elevando después de la primera quincena hasta alcanzar la altura máxima. Se mantendrá luego una pequeñ'a
circulación de agua, ajustada a la densidad de población del est'anque,
temperatura del medio , etcétera.
-

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Estanque~

para el cultivo de "pulgas de agua" . Instala-ciones en la Estación
de Piscicultura de Embalse.

,,

Instala-ciones de la Estación Hidrobiológica de Rosario para el cultivo d e
"pulga&amp; de agua".

27 -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
c) ALIMENTACION

El acierto en el equilibrio alimenticio será fundamental para evitar
las frecuentes mortandades de alevinos, sobre todo en el momento crítico,
que coincide aproximadamente con el primer mes de edad, cuando el
alevino ha reabsorbido totalmente su vesícula vitelina.
La observación constante y el celo por parte del cultivador, serán
factores primordiales para la producción del i'.stanque. Ya al primer mes
de edad podrá apreciarse perfectamente el índice de población y el des&lt;:?rrollo alcanzado por los pejerreyes.
La producción intensa de alimentos especiales en las dependencias
de la División de Piscicultura ha proporcionado un valioso aporte en la
nutrición de las crías de peces. En la actualidad se ha adelantado mucho
en tal sentido, y los establecimientos oficiales disponen de una serie de
productos de características distintas y composición química definida,
adecuados para suministrar a los peces en las diferentes etapas de su
desarrolo en cautividad. Estos productos alimenticios pueden clasificarse
de la manera siguiente: alimentos vivos (Daphnidos, Anguilulla sp.
Tubifex); alimentos frescos (camarones de agua dulce, caracoles) , y
alimentos clesecados ( Daphnias secas, harina de camarón, harina de
dientudo, etc.).
Los Daphnidos son mi crocru s tá ce os clenominados vulgarmente
"pulgas de agua". Constituyen el alimento más corrientemente empleado
por las ventajas que ofrece su producción en gran escala y las substancias
que intervienen en su composición química. En este renglón los establecimientos de piscicultura poseen instalaciones apropiadas, consistentes en
estanques o piletas construídas en series, semisubtenáneas, rectangulares
o circulares y de dimensiones diferentes. En el fondo de las mismas se
halla depositado. el substrato fértil , consistente en tierra enriquecida con
la adición de abonos orgánicos, como estiércol vacuno o de equino, principalmente. La producción es intensiva y permanente trabajando con
cultivos escalonados mediante el repicado periódico.
A continuación se reprnduce el análisis químico completo de Daphnias
secas:
N•1 1
Secado rápido
gramos ')~

Humedad .................... .. .
Materia seca total ............ .
Nitrógeno total ........ .
Proteina (N X 6,25) .. .......... .
Materia grasa .. ........ ....... . .
No determinado (hidratos de carbono,
etcétera) : .. ...... . .... .. .
Cenizas totales . .............. .. .
Fósforo (en P) .............. .
Calcio (en Ca) .. .
Magnesio (en Mg)
-

N'.o 2
Secado

gramos '"IÓ

10.8
89.2
9,1

28 -

lento

12 ,9
87,1
8,9

56,9
10.4

55,6
12 ,3

12.5
9,4
1,2
3.0
Trazas

9,8
9,4
1,2
2,2
Trazas

N\• 3

..

"Daphn ia s
frescas
gramos &lt;'f&lt;i

80,6
19,4

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Recientemente se ha conseguido obtener Daphnias desecadas en
notable cantidad, las que constituyen un producto de fácil conservación
y de composición química muy satisfactoria, adecuado para reservarlo
hasta los momentos de mayor necesidad y para el transporte hasta los
viveros que encuentran dificultades en la preparación de estos alimentos,
por las condiciones ambientales adversas.
El cultivo de gusanos Nematelmintos de la familia Anguilúlidos, en
este caso la Anguilulla sp., ha venido a agregar un nuevo y valioso aporte
en la alimentación de las crí'as de peces en s u primera edad, lo que
constituye d punto básico de las labores piscícolas.
Se trata de vermes diminutos , de 1 a 1.5 milímetros de largo por pocas
décimas de diámetro , de cuerpo cilíndrico no segmentado, aguzado en sus
dos extremidades y desprovisto de apéndices locomotores. Tienen color
blanco y se mueven ágilmente en vibraciones ondulantes.
El caldo de cultivo está compuesto de leche y avena arrollada cocida.
en donde se siembra luego la Anguilulla sp., reproduciéndose al poco
tiempo en forma intensiva .
Tiene la ventaja de tratarse de un cultivo de laboratorio , cuyos dispositivos ocupan muy poco espacio y por consiguiente su producción es
regulada y continua . Se emplean para ello fuentes enlozadas o recipientes
de vidrio de donde se extraen diariamente los vermes que se necesitan
para alimentar a los alevinos. distribuyéndolos suspendidos en agua.
El análisis químico completo de la Anguilulla sp. se reproduce a
continuación:
COMPOSICION CENTESIMAL
Gramos '{

Humed ad a 100º C.

23,0

Nitrógeno total ..

gramos ºlo 6, 1
38,I

Proteinas (N X 6.25)
Grasa (por hidról isis}

12,6

Hidratos de carbono (por diferencia}

21.4
4,9

Cemzas totales . ....
COMPOSTCION MINERAL (BASE HUMEDA)
Calcio

2,72

Magnesio

0,22

Azufre ...... .. ... .

0,22

Fósforo .............. .

0,73

-

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CAPITULO VI

TRANSPORTE Y

SIEMBRAS

a) HUEVOS EMBRIONADOS

Nos referiremos en primer lugar al transporte de huevos embrionados, el que se realiza con el principal fin de proveer a las distintas
dependencias del interior que tienen a su cargo el servicio de siembras
de pejerrey y atención de pedidos particulares, y para las campañas de
piscicultura que se organizan periódicamente y que demandan la terminación del proceso incubatorio fuera de las dependencias, mediante el
empleo de incubadoras portátiles.
ENVASES. - A tal efecto se utilizan envases especiales de diversos
tipos y capacidad, que deben brindar ciertas condiciones indispensables
para un transporte adecuado:
a) Tempera'tura más o
menos constante y un
ambiente húmedo y fresco en su interior;
b) Disposición de los huevos en capas simples,
separadas entre sí para
facilitar la aireación
conveniente.
Los envases poseen doble
pared con material aislante y
tienen forma cúbica con una tapa cuadrada en la parte superior.
En su interior llevan las artesas
y colchones destinados a contener los huevos embrionados y
a mantener la humedad y frescura, respectivamente. Las artesas son pequeños marcos de
Enva·se para el transporte de alevines y
madera , en forma cuadrada o
peces jóvenes.
rectangular, con un género sujeto a manera de bastidor; los colchones en cambio, como su nombre lo
-31 -

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Acondicion a miento de !Jeces jóvenes en otro tipo de envase

indica , tienen fondo y tapa de
género conteniendo musgo prensado en la parte media. que se
mantiene embebido en agua durante el transpürte.
Los cajones o envases
actualmente en uso en los establecimientos de piscicultura , son
los siguientes:
1) Cajones para 35.000
huevos como máximo: 7
artesas con 5.000 huevos
cada una.
2) Cajones para 70.00075.000 huevos , como
máximo: 9 artesas con
8.000 cada una.
3) Cajones dobles para
150.000 huevos, ;como
Envas&lt;" acondicionado para remitir huevos
máximo: 2 atados de
embrionados a destino.
9 artesas (con 8.000
huevos) cada una.
4) Cajones para 5.000 huevos, como máximo. destinados a transportes menores y reducidos.

CON CUIDADO

35

5) Cajones especiales para el transporte por vía aérea de 150.000
huevos , como máximo , construídos en material liviano.
-

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
PROCEDIMIENTOS PREPARATORIOS. -

El despacho de huevos embrionados
requiere una serie de procedimientos
preparatorios que pueden resumirse en
la forma sig uiente : se apartan los lotes
que serán destinados al transporte,
sometiéndolos a una minuciosa limpieza. Se hace presente que los huevos
que se envían deben reunir cierto número de unidades térmicas acumuladas, estando próximos a la eclosión;
los ojos se presentarán bien visibles y
pigmentados. En ese estado el huevo
tolera el manipuleo, y las pérdidas por
el tratamiento serán más reducidas.
Se procede 'al recuento volumétrico
de las ovas para determinar la cantidad exacta que se envía y se depositan
luego en una fuente enlozada con poca
agu'a, de donde se las irá extrayendo

Cajón con la· tapa lev·antada , pudiendo
observarse el musgo que cubre los
productos.

Operación de verter agua en forma muy lenta sob!'~ el musgo que cubre las
a rtesas a fin de igualar la temperatura que en ese momento tienen las ovas
C'on la del agüa de incubación.

-

33 -

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con una cuchara para extenderla sobre las artesas. Para ello, las artesas,
colchones y el mismo envase deben haber sido coloC'ados varias horas
antes en agua fresca.
Para el acondicionamiento se toma una artesa que se colocará sobre
una palangana llena de agua en la que permanecerá flotando y se vuelca
sobre ella el contenido de una cuchara, extendiendo los huevos mediante
suaves sacudidas de la artesa y con ayuda de una pluma de ave, tratando
que se extiendan de manera uniforme en toda la superficie y un'a sola
capa. Se levanta la artesa colocándola sobre un colchón; nuevamente se
acondiciona otra artesa con huevos y otro colchón y así sucesivamente
hasta formar una pila, de manera que cada artesa quedará entre dos
colchones de musgo. En la parte superior se colocará un papel con las
indicaciones que corresponden, especificando número del lote, fecha del
desove, cantidad de ovas, unidades térmicas acumuladas, fecha del despacho y cualquiera otra observación que se crea conveniente como por
ejemplo, la temperatura media del agua de incubación del lote, etc. (se
recomienda utilizar papel satinado y lápiz ne~JTO común). Se ata fuertemente la pila de artesas y colchones y se coloca todo en el interior del
cajón, en el fondo del cual se ha dispuesto previamente una capa de
musgo remojado. Sobre la pila se coloca otra capa de musgo y se cierra el
envase en definitiva.
Una remesa en estas condiciones puede viajar alrededor de 24: horas
con pérdidas reducidas. Lógicamente todo ello está supeditado a las
condiciones del transporte y en relación con la temperatura ambiente;
si ésta se mantiene baja durante el trayecto, las ovas llegarán a destino
en mejor estado. El acondicionamiento estará supeditado a la duración
del viaje y a la época en que se trabaja . Las artesas llevarán menor
cantidad de ovas cuando el trayecto sea largo.
En los casos en que haya que efectuar envíos en épocas calurosas,
se procederá a enfriar previamente los envases, artesas y colchones; las
ovas también se refrescarán en forma lenta y paulatina, para lo cual se
colocarán en un recipiente amplio con bastante agua, agregando luego
trocitos de hielo hasta alcanzar la temperatura deseada de 14: 0 C.. aproximadamente. Antes de cerrar el envase se dispondrán trozos de hielo en
la parte perimental del atado de artesas.
Los envases llevan rótulos con inscripciones que recomiendan su
conservación en sitio fresco y el tratamiento cuidadoso que debe observarse durante el trayecto.
Al recibir el cajón con el contenido de ovas, el piscicultor procederá
de la siguiente manera:
1 ) Con toda urgencia lo transporta hasta el lugar donde se halla
instalada la incubadora; generalmente, en estos casos se trata
de una de las dependencias de la División de Piscicultura o a
veces de un equipo de incubación portátil que se utiliza siempre
en !'as campañas de piscicultura por el interior del país.
2) Una vez allí, levantará la tapa del cajón y tomando un jarro
con agua, la misma que utilizará en !a incubación, la verterá
-

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Se ha separado el musgo

d~l enva~e

quedando visible el paquete de artesas

El paquete de artesas es sacado del interior del envase para lavado exteriormente ~liminado todo resto de musgo.

-

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&amp;ta fotogralia muestra las artesas y colchones que han sido separé1dos para
colocar el contenido de huevos embrionados en una palangana.

Las at'tesas se colocan en una palangana con agua, imprimiéndoles un movimiento
lateral para facilitar el desprendimiento de los huevos, y si algunos quedan adheridos a la tela se tratará de liberarlos con una pluma de ave, que re.sulta muy
útil para estos trabajos.

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en forma muy lenta sobre el musgo que cubre las artesas , a fin
de igualar la temperatura que en ese momento tienen las ovas
con la del agua de incubación. De manera que debe procederse
con lentitud en esta operación previa , para evitar los cambios
bruscos siempre perjudiciales en todas las actividades piscícolas .
Volverá a verter agua sobre el musgo . en pequeñas cantidades,
hasta que se considere alcanzado el objetivo. Retirará el musgo
y en seguida el paquete de artesas, lavándolo exteriormente para
eliminar todo resto de musgo.
3) Llenará una palangana con agua; seguidamente desatará las
artesas colocándolas una por una en la palangana, imprimiéndoles un movimiento lateral para facilitar el desprendimiento de
los huevos, y si algunos quedan adheridos a la tela tratará de
liberarlos con una pluma de ave, que resulta muy útil para esos
trabajos.
4) Una vez contenido todo el lote de ovas en la palangana, procederá a distribuirlas en los frascos de incubación, previa
limpieza y corte de filamentos , si es necesario. Deben tenerse
muy en cuenta las indicaciones que vienen en el interior del
envase referentes a los distintos lotes, grados de temperatura
acumulados, etc. En esta forma las ovas , se hallan nuevamente
en incubación hasta completar el proceso en el lugar de destino.

b) ALEVINOS

Además de los huevos embrionados. los pejerreyes pueden transpotarse en estado de alevinos y de peces jóvenes de distinto desarrollo . Los
alevinos de pejerrey, a pesar de ser sumamente delicados, tole"ran el acondicionamiento en envases y el transporte durante cierto número de horas
en condiciones adecuadas; permiten, además, la remisión de muchas unidades por envase, sobre todo cuando la distancia a recorrer es poco considerable. Para el transporte de alevinos se recurre ya sea a los recién
nacidos o a los productos de hasta un mes de edad, mantenidos en bateas
o en estanques de reducidas dimensiones.
Los envases que se utilizan en la práctica tienen forma cilíndrica .
con una capacidad variable de 30 a 50 litros, llevando la tapa perforada
para facilitar la aireación del agua. Pueden ser de hojalata o simplemente
tarros de tipo lechero con tapa a enchufe que se disponen en las distintas
dependencias de la repartición.
Para las opuaciones de siembra es condici&lt;ón fundamental la igualación de la temperatura del agua del recipiente con la del ambiente a
sembrarse, procediendo en la forma que se describe al tratar el apartado
siguiente de la introducción de peces jóvenes, con sus ilustraciones
correspondientes .
-

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e 1 PECES JOVENES

El transporte de pejerreyes ¡ovenes de cinco o más meses de edad
se prefiere cuando la distancia a recorrer es pequeña, y debe intentarse
siempre que las circunstancias lo permitan, pues se asegura una introducción con mayores probabilidades, por tratarse de peces desarrollados y
aptos para defenderse de las condiciones adversas que pudieran mediar
en el ambiente a sembrarse, como serí'a el caso posible de la existencia
de otros peces dañinos.
Estos pejerreyes son criados en los estanques de los viveros de la
división, según los procedimientos que han sido descriptos en el capítulo
referente a alevinaje. Como éstos son de forma rectangular, de reducidas
dimensiones y con paredes verticales en ángulo recto con el fondo, la

Estanque de alevinaj.e en donde se mantienen los pejerreyes hasta la edad de
cinco o más meses, pal'a sembrarlos luego. La extracción se realiza con redes
de tul de mosquitero, como se verá en la figura que sigue.

pesca de estos pejerreyes destinados al transporte es sencilla y rápida,
utilizándose a tal efecto redes confeccionadas especialmente con tul de
mosquitero y de medida acorde cpn la del estanque para facilitar los
trabajos.
El acondicionamiento se realiza en los mismos envases utilizados
para los alevinos, aunque el número de unidades transportadas es mucho
menor y está condicionado a una serie de factores que varían y se
complementan, como ser: duf'ación del trayecto, tamaño de los peces,
volumen del envase, temperatura del agua durante el encierro, intensidad
de agitación del líquido, etcétera.
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La r.ed 1de tul que ha recorrido toda la longitud del estanque, es levantada en
una de las cabeceras del mismo para tomar los pejerreyes capturados y distribuidos en los envases.

Los pejerreyes han sido tomados de h red con una fuente o palangana y son
introducidos en los envases con sumo cuidado, pues fácilmente saltan al exterior.

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Verificación de la temperatura del .agua en Jos recipientes y en la laguna o represa
a sembrarse. Como gene1·almente existe una diferencia en esas temperaturas, será
indispensable proceder a la igualación de las mismas, a los efectos de evitar los
cambios bruscos tan perjudiciales para los peces. En el caso de los alevinos deben
extremarse estas precauciones, pues la menor diferencia puede determinar la
pérdida total de ellos.

Verificadas las temperaturas se estacionarán los envases en el lugar a sembrarse
hasta las 2/ 3 partes de su altura, dejándolos el tiempo necesario para conseguir
la igualación de las mismas. Al mismo tiempo con un jarro o recipiente cualquiera
se procederá a verter agua del lugar dentro de los envases con los peces, a fin
de hacer más efectiva esta operación previa a la siembra.

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Conseguido el equilibrio :J¡- la temperatura, a fin de facilitar el intercambio de
las aguas se procede a inclinar suavemente el envase haciendo que la boca del
mismo quede sumergida en parte y volcándolo luego hasta la total evasión
de los peces.

La introducción de alevinos. especialmente. requiere la elección cuidadosa del
lugar, 1-ecomendándose en todos los casos el más reparado de la laguna o represa.
La fotografía nos muestra un sitio adecuado con plantas acuáticas y aguas claras
de muy poca profundidad. Los alevinos encuentran así la protección que tanto
necesitan, sobre todo en los primeros momentos.

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En circunstancias especiales se efectuaron transportes de pejerreyes
de 6-7 meses de edad, en gran escala , utilizando a tal efecto envases cilín-dricos de mayor volumen ( 280 litros) y con tapa diseñada en forma
tal de obtener una buena agitación de la superficie del agua. Estos
tambores, en número de seis, dispuestos sobre la plataforma de un cami5n,
permitieron transportar con éxito un lote compuesto de 4.800 ejemplares
de pejerrey de 12 centímetros de longitud media total , en un trayecto de
tres horas de duración , con una temperatura ambiente de 24 ° C. No se
han hecho mayores experiencias sobre esta forma de transporte, por
cuanto, como ya se indicó, se trata de casos muy especiales concretados
a raíz de la necesidad de introducir pejerrejes bien desarrollados para
contrarrestar las dificultades que se oponían a la siembra directa con
alevinos.
La entrega de productos de la División de Piscicultura se realiza en
los distintos viveros que posee y en las mejores condiciones que sea posible, tratando siempre de allanar las dificultades que se presenten, para el
mayor éxito de las operaciones de introducción, empeñada así en una
positiva obra de fomento. El transporte a destino corre luego• por cuenta de
los interesados . Muchas veces se presentan inconvenientes y , aparte
de los factores arriba mencionados y que intervienen durante el cautiverio de los envases, sobrevienen otros circunstanciales, como ser: golpes de
los envases , durante la carga y descarga y aun durante el trayecto; temperatura elevada y falta de aireación en el interior del vehículo; retrasos
sensibles en el trayecto , etc ., propios de los despachos ferroviarios, que
redundan muchas veces en la inseguridad de un envío en buenas condiciones ,' derivándose en mortandades elevadas, no siempre en estricta
relación con la duración del itinerario.

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CAPITULO VII

CAMPAÑAS

DE

INCUBACION

Y

SIEMBRAS

Periódicamente la División de Pisicultura organiza comisiones especiales de incubación y siembra de pejerreyes en distintos puntos del
país y fuera de los establecimientos de piscicultura, con la sola finalidad
de s'alvar los inconvenientes de la enorme extensión de nuestro territorio .
que no permitiría la llegada de los productos en buenas condiciones a
localidades distantes y que albergan aguas muy aptas para el cultivo de
esta -apreciada especie.
Estas comisiones actúan como viveros móviles , incubando y sembrando los productos en los cuerpos de agua especialmente considerados.
En cumplimiento de este cometido se traslada un técnico de la repartición
al sitio indicado. provisto de los elementos de piscicultura neces'arios ,
siendo el principal dispositivo una incubadora portátil desarm'able. con
todos sus accesorios y los demás útiles consistentes en : trampas para
alevines , cañerías, envases para transporte etc. Allí recibe los embriones
de pejerrey que se le envían desde los viveros correspondientes, con un
grado de incubación debidamente calculado de manera que l'a eclosión
se produzca a las pocas horas del nuevo tratamiento en la incubadora
portátil, contándose en esta forma con un valioso material de alevines
recién nacidos. los que serán destin'ados a los ambientes incluídos en la
zona respectiva.
Con estos procedimientos 8e han venido realizando desde hace algu~
nos años exitosas campañas de piscicultura, sobre todo en las provincias
de Tucumán, Salta. Jujuy, Santi'ago del Estero, Córdoba, San Luis,
La Rioja. Mendoza , San luan , Entre Ríos, Corrientes, territorio de Neuquén, etc. La futura creación de nuevas dependencias como parte integrante de la red de estaciones de piscicultura e hidrobiológicas proyectada
por la dirección y dotadas de una ubicación estratégica, permitiría hacer
llegar los beneficios de la acción oficial a las zonas menos accesibles
hasta la fecha. que corresponden a la Mesopotamia , provincias del norte
y noroeste. provincias andinas y territorios del sur.

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CAPITULO VIII

ENEMIGOS DEL PEJERREY
La mayor parte de los peces está expuesta a la persecuc1on de enemigos de cierta consideración en la lucha por la vida y en las distintas
etapas de su desarrollo. En el cultivo del pejerrey se hacen present:".
estos factores adversos causando daños de importancia, sobre todo en los
ambientes reducidos. y más aún en los artificiales mal dispuestos , en que
los peces no hallan , en la mayor parte de los casos, los medios de defensa
específicos.
En el alevinaje merece especial atención. por parte del piscicultor.
la eliminación de algunos coleópteros acuáticos y sus larvas, como el
Dysticus marginalis, chinches y escorpiones de agua (Nepa . Notonetta)
y larvas de libélulas que a veces se multiplican en gran proporción en
los estanques, especialmente por tratarse de aguas estancadas y enriquecidas biológicamente. sobre todo en el período preparatorio del ambiente.
previo a la introducción de los alevinos. Es muy frecuente observar en los
estanques cómo los pequeños peces son atrapados por estos implacables
y voraces perseguidot"es. Al mismo tiempo debe impedirse la presencia
de ranas, sapos y víborns.
Los peces ióvene.&lt;; y los adultos ya tienen otros enemigos y los
encontramos principalmente entre las aves. que en ocasiones causan
verdaderos perjuicios en lo.s criaderos de pejerreves. Merecen citarse &lt;&gt;1
"hiq uá " o "ch&lt;1muco" (Phafacrocorax oliuaceus olivaceus), el "benteveo"
( Pitanqus s11lphuratus boTivianus). el "martín pescador" mayor y menor
(Me&gt;Jacerule torquata y Chlorocerr¡fe amazona), el "zorro del an11a" o
"dormilón" ( N i¡ctirorax tart;nif) . todas ellas de reconocidos hábitos
ictiófaqos y constante acometividad.
En los cuerpos de a9ua extensos. rtrtificiales y natural es , como lo
son la mayor parte de las laqunas pobladas con pejerreyes. los enemiqos
más importantes. aparte de las aves ya consideradas, se hallan representados POr los mismos peces que conviven en el ambiente. El principal de
ellos. dado 0111&gt; se multiplic&lt;" ele manera extraordinaria. es el "&lt;lientndo"
o "dentudn" ( Acr&gt;strorham0h11 ° &lt;n.). que constit11ve 1111ri verdadera pL:iqrt
en casi todas las Jaqunas v h•no&lt;; r1e:l país. Está dot:&gt;clo de una voracid&lt;1d
extraordinaria v una gran velocidad en la captura de sus presas. siendo
corriente encontrar en su estómaqo dos n más pejerreyes. proporcionalmente grandes, ingeridos casi al mismo tiempo.
En segundo término debemos citar a la "tararira" o "tarucha"
(Hoplias malabaricus) . que en muchas regiones la conocen también por
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" dientudo" , siendo un terrible carnicero y de gran voracidad y desarrollo,
de manera que causa destrozos al mismo tiempo entre los pejerreyes
mayores. Se halla presente en numerosas lagunas del país y abunda
muchísimo en aquellas invadidas por la vegetación acuática - "junco"
( Scirpus sp.} - en donde encuentra su habitat, siendo muy difícil de
destruir en tales condiciones.
También las " mojarras" y " mojarrones" diversos (Gen. A styanax,
H emigrammus) ca u.san daños entre los alevinos y los desoves , lo mismo
que los bagr·es en general: "bagre sapo" ( Rhandia sapo) especialmente;
" bagre blanco" ( Pimelodus albicans ) ; "bagre amarillo" ( Pimelodus
clarias ) ; "bagre porteño" o " bagarito" (Parapimelodus valenciennesi),
que son verdaderos destructores de los desoves del pejerrey.

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CAPITULO IX

CULTIVO

EN ESTANQUES

Y

REPRESAS

GENERALIDADES

La especie que tratamos tiene la virtud de adaptarse muy bien en
pequeños ambientes como lo son los estanques y represas, tan comunes en
nuestros establecimientos rurales. La existencia de estos pequeños caudales de agua determina en ciertos casos la especial dedicación de sus
propietarios al estudio y aprovechamiento de las posibilidades que presentan en el cultivo de peces, ya que pueden constituir un producto
codiciado para el consumo del establecimiento. Lógicamente, las finalidades son distintas en cada caso particular y dependen de la importancia
del cuerpo de agua. Cuando son muy reducidos, el cultivo sólo tendrá
el carácter de simple afición, sin pretender el abastecimiento normal para
el consumo, pero tratándose de represas caudalosas con capacidad
superior a 2.000 m. 3 , ya puede pensarse en un aprovechamiento regular
con buenos resultados en la generalidad de los casos.
CONDICIONES REQUERIDAS

Estímase que el pejerrey en estado adulto, por regla general debe
tener a su disposición aproximadamente un metro cúbico de agua.
La profundidad media debe alcanzar a un metro como mínimo,
debiendo sobrepasar la máxima a 1,20 metros. Las fluctuaciones de nivel
en el ambiente no tendrán que ser superiores a 0,30 metros en el período
de desove (septiembre, octubre y noviembre); ello se debe a las características biológicas del pejerrey, que deposita sus huevos principalmente
en la vegetación acuática sumergida , por lo que en casos de bajante
exagerada podrían quedar en s~co , con las consiguentes pérdidas en la
reproducción de la especie. También los grandes aumentos de nivel son
perjudiciales, ya que al producir desbordes en las represas pueden
ocasionar la pérdida de los peces por evasión.
Antes de procederse a la introducción de los productos es indispensable colocar en las bocas internas de desagüe de las represas y estanques
un dispositivo protector -filtro metálico galvanizado o de broncea fin de prevenir la absorción de los peces al abrir las llaves o grifos
de paso. La malla de estos filtros debe ser de un milímetro por lado hasta
los tres meses de edad del pejerrey, y de tres milímetros por lado cuando
éste es mayor.
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Preparada así la represa o estanque es conveniente proceder de inmediato a llenarlos de agua, dejándolos luego en estacionamiento antes de
la siembra, durante un tiempo prudencial. que puede ser de quince días
a un mes, a fin de favorecer con ello la formación de plancton o alimento
natural. que resultará beneficioso para los peces. Para conseguir este
objeto se impone la necesidad de cerrar la entrada de agua, una vez
colmado el estanque, limitándose solamente la provisión al mínimo
indispensable para mantener el nivel constante.
Son aptas para el cultivo del pejerrey las aguas dukes (potables)
o ligeramente salobres. La excesiva mineralización, principalmente en
cloruros y sulfatos que se presenta en algunos ambientes, sobre todo con
la concentración de las aguas como consecuencia de la disminución del
volumen normal. los hacen ineptos para la vida de los peces. Además,
el elevado tenor en flúor y la presencia de arsénico y vanadio más común
en algunas aguas de la provincia de Córdoba. pueden resultar tóxicos
para los peces en general. La temperatura del agua debe encontrarse
en una media de 18 ° C.. tolerando oscilaciones variables entre los 10 °
y 28 ° C.. siempre que el ambiente guarde una proporción justa con las
dimensiones de su espejo y profundidad. Cuando persisten temperaturas
elevadas, como consecuencia de la zona del país, se hace indispensable
atenuar sus efectos mediante una mayor renovación de agua y pl9ntaciones perimetrales convenientemente dispuestas, para que proyecten una
sombra adecuada. Se recomiendan en estos casos los estanques con
profundidades mayores.
Las plantas acuáticas son útiles, ya que su presencia trae aparejada
por lo general una riqueza planctónica (alimentación natural) y sirven
además como lugar de desove , proporcionando a la vez una defensa
a los alevinos y peces jóvenes. Si no existen, será fácil incorporarlas
transportando ejemplares de los arroyos y bañados vecinos. Pueden citarse
entre las más conocidas , las demersas: Elodea densa, V allisneria spiralis,
Ceratophyllum demersum. Myriophyllum proserpinacoides (helecho de
agua). Cabomba caroliniana, Sagitaria, etc.; entre las flotantes: Aguapei
o camalote (Eichornia azurea, Pontederia rotundifolia, Pontederia
cardata), Espiga de agua ( Potamogeton), Berro de fuente (N asturtium),
Nenúfares (Nuphar y Nymphoea), y entre las emergentes: Totora o
espadaña (Typha angustifolia), Jul\co (Scirpus sp.), etcétera.
Si la vegetación lbegase a ser muy dzr/_;a, lo que redundaría en perjuicio
de la crianza del pejerrey, podrá entonces extraerse parcial o periódicamente por medio de un rastrillo apropiado.
ALIMENTACION

No escapa a nadie que lo fundamental del éxito de esta crianza
reside en el aporte de alimentos supletorios, dado que los estanques
generalmente contienen agua subterránea y frecuentemente renovada,
siendo así escasos los elementos nutritivos como para subvenir a las necesidades de una colonia de peces, en proporción al volumen del agua.
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Como la prole encontrará siempre elementos primarios naturales
de nutrición en las aguas del estanque, previamente estacionadas, se
recomienda no proporcionarle ración supletoria alguna hasta que hayan
transcurrido quince días después de la siembra. Una vez que este término
haya llegado, se iniciará cautelosamente el racionamiento artificial, sin
exagerarlo. La medida exacta del racionamiento no puede ser determinada,
desde que las condiciones biológicas de los estanques son tan variadas.
Se recomienda al cultivador la mayor atención para procurar el justo
equilibrio, evitando racionar con exceso, como también con insuficiencia.
Probablemente el punto más exacto de la medida lo determinará la
observación, en cada caso, de la avidez que los peces demuestren por el
alimento. Regularmente, en los pequeños estanques el racionamiento
diario supletorio se calcula en la proporción del décimo del peso propio
del pejerrey. Observando esta tesis un pejerrey de cien gramos de peso
que corresponde a una edad aproximada de seis meses y 20 centímetros
de largo, necesita una ración diaria de 10 gramos de alimento.
Asimismo, la ración deberá suministrarse en dos porciones durante
el primer período de crian za · una por la mañan a temprano y otra al
caer la tarde. Pasado el cuarto mes podrá darse el racionamiento en una
sola porción. El alimento supletorio debe ser muy reducido durante el
primer mes ; ·e s indispensable prepararlo con el mayor esmero posible,
utilizando de preferencia el híHado fresco picado hasta convertirlo en
pasta. Recomiéndase preparar esta ración en el momento de suministrarla ,
agregando a la pasta un poco de sangre fresca cuando sea posible.
Obedeciendo a la necesidad de suministrar pequeñísimas partículas de
alimento , desde que en este período inicial los peces son muy diminutos
todavía , no estará de más procurar que la papilla esté perfectamente
tamizada. Se adicionará a la misma , en el momento de racionar , un poco
de agua para diluirla y favorecer su más amplia distribución . En los meses
sucesivos podrá substituirse la sanHre por la harina de maí z cocida en
forma de polenta. Se reducirá más tarde la proporción de hígado o carne
fresca, que también se emplea , aumentando la proporción de polenta .
No debe arrojarse la comida en un solo lugar , sino distribuirla profu~
samente de tal modo que se evite la aglomeración de los peces en un
mismo sitio. Facilitase la ingestión de toda la ración , que deb~ s or
consumida durante el descenso , pues su acumulación en el fondo del
estanque podrá provocar la alteración del agua . Estas indicaciones pue~
den ser aplicadas también cuando se cultiva pejerrey en pequeñas represas
o tajamares , especialmente cuando son de reciente formación.
Tratándose de criaderos que cultivan el pejerrey en gran escala,
resulta conveniente complementar la ración alimenticia con organismos
vivos cultivados de ex profeso. tales como las denominadas "pulgas de
agua" (Daphnias, Ciclops, etc.) , lombrices y larvas de insectos; subproductos d.e frigoríficos como carnarina , sangre desecada , chic.harrones.
etcét 1aa, y barrido de cereales.

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CAPITULO X

DEFINICION DE UN AMBIENTE PARA
SU EXPLOTACION COMERCIAL
Para el aprovechamiento de los cuerpos de agua más importantes,
como son las lagunas y lagos tan numerosos y distribuídos por todo
el país, se considera oportuno definir un ambiente apropiado para iniciar
la exp1otación comercial del pejerrey, que serviría de base en posibles
comparaciones.
CARACTERES PRINCIPALES

Como caudal mínimo: una laguna con un espejo de agua de 100
hectáreas y una profundidad media de un metro.
Los caracteres físicoquímicos y variaciones de nivel ya han sido
tratados en el capítulo anterior.
CARACTERES BIOLÓGICOS. - La existencia de una vegetación acuática
adecuada, principalmente hidrófitas demersas , resulta favorable , porque
ellas albergan una mayor riqueza planctónica, formando al mismo tiempo
los desovaderos y constituyendo una defensa natural indispensable para
los alevinos y peces jóvenes . Muchas lagunas tienen deficiencias en tal
sentido y ofrecen entonces las características de un ambiente inhóspito.
Lo primordial que debe observarse son los recursos alimenticios .
estimados cualitativa y cuantitativamente. Un plancton abundante con
predominio de los microcrustáceos entomóstracos como cladóceros , copépodos, etc., y malacóstracos decápodos revela buena capacidad alimenticia para el pejerrey, porque constituyen su alimento principal en las
distintas edades, incluyendo el adulto. Los moluscos en muchas circunstancias y el fitoplancton juegan también un papel importante en la
nutrición.
La capacidad de producción del ambiente estará relacionada directamente con la naturaleza de la microfauna y microflora. Algunos autores
han establecido diversas categorías entre los cuerpos de agua según su
rendimiento y así, por ejemplo, Lestage indica la siguiente división :
1 ) Aguas de rendimiento pobre, que tienen un plancton estimado
en 5 cm. 3 por metro cúbico, vale decir 50 litros por hectárea
de superficie (con profundidad de un metro).
2) Aguas de rendimiento medio, con un plancton estimado en
5 a 15 cm. 3 por metro cúbico, o sea de 50 a 150 litros por
hectárea.
3) Aguas de rendimiento rico , con más de 15 cm. 3 por metro
cúbico o sea más de 150 litros por hectárea .
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Las cifras de la escala precedente no son absolutas, ya que el rendimiento en pejerrey estará también condicionado al aspecto cualitativo del
plancton y su composición química.
ENEMIGOS NATURALES. - La presencia de otros peces, como dientudo,
tararira, bagre-sapo, etc., lo mismo que las aves acuáticas ictiófagas y
demás enemigos tratados ya en el capítulo anterior, constituyen causas
advers'as en la producción.
Aparte de todos los factores de ambiente o intrínsecos, el rendimiento de una laguna queda supeditado a otros relacionados con la
explotaóón, el cumplimiento de las vedas, las artes de pesca que se utilicen y la dimensión de los pejerreyes extraídos. La población debe guardar una estrecha relación con la capacidad productiva de la laguna , pues
en su defecto se llega a la superpoblación. con las consecuencias graves
de la falta de alimento, que entorpece el desarrollo normal. favorece el
canibalismo y acarrea otros peligros más serios; los peces terminan por
morir atacados por diversos parásitos que encuentran así un ambiente
propicio para reproducirse sobre los peces debilitados por deficiencias
nutritivas.
i A continuación cítanse algunas cifras de rendimiento por hectárea,
tomando como base los datos referentes a la producción de las lagunas
explotadas con mayor regularid'ad en la provincia de Buenos Aires.
El rendimiento de estos ambientes explotados en forma irracional
revela un término medio anual de 30 kilogramos de pejerrey por hectárea .
Algun'as lagunas de la provincia citada, con una exuberante riqueza
biológica y el máximo de factores óptimos para el desarrollo y multiplicación del pejerrey, pueden llegar a producir, bajo un régimen sistemático
de explotación intensiva, hasta 150 kilogramos por hectárea y por año.
( " El pejerrey de Buenos Aires". L. H . Valette).
NECESIDAD DE UN ESTUDIO PREVIO

Los ambientes a pobl'arse deben someterse en todos los casos a un
estudio previo indispensable que permita disponer de los elementos de
juicio con respecto a su capacidad de producción íctica. Es mediante esta
base que recién podrá concretarse la introducción biológica adecuada y
!as modifiC'aciones que circunstancialmente convendría disponer con el
fin de mejorar algunos factor.e s ambientales. Interesa conocer a priori.
en base a los registros físicoquímicos y biológicos de las masas de agua,
el coeficiente de productividad, para no incurrir en posibles fracasos
al encarar las apreciaciones de una explotación comercial. A ello conducen
los estudios limnológicos, que por tal motivo son esenciales en el aprovechamiento íctico de las 'aguas.
El ideal sería que todos los ambientes de nuestro extenso territorio
lleguen algún día a registrarse en sus respectivas fichas limnológicas,
mediante los estudios más completos en esta índole de actividades. Estas
son las 'aspiraciones más elocuentes de la repartición, que no cuenta todavía
con los recursos necesarios como para encarar de lleno este aspecto tan
importante en los trabajos piscícol'as que se realizan en el país.
-

52 -

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RIBLIOGRAFIA
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" Physis", Revista de la S oc . Arg. de Cienc. Natura•les, T . XVIII. Bs. Aires, 1939 .

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- - - - - - -. - Campañas de siembras de pejerrey y estudios /imnológicos realizados
en la provincia de Jujuy . Miuist. Agric. Nac. Public. miscelánea, N • 131. Bueno5
Aíres, 1942 .
. -Ecología alimenticia del pejerrey ('Odonthestes bonariensis) con
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VALETTE, L. H. -La cría del pejerrey. Boletín Mínist. Agric., XII , N ° l. 28-53.
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- - - - - - - . - El pejerrey de Buenos Aires. Minist. Agric. Nac. Secc. Propag.
e Informes. Buenos Aires, 1923.

-

53 -

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INDICE

Pag.

Introducción
Capítulo
Capítulo

5

I. - Evolución sexual .................... . ......... . . . ... .. .
Captura de reproductores ...

11

Capítulo III. -

Desove y fecundación artificial

13

Capitulo IV. -

Incubación

.. . ....... . .

19

Capitulo

Alevinaje

............. .

25

a)

II. -

7

V. -

Generalidades

25

...... . .... .

b)

Estanque de alevinaje y su preparación

25

c)

Alimentación

28

Capitulo VI. -

Transportes y siembras .

a)

Huevos embrionados

b)

Alevinos

c)

Peces jóvenes

Capitulo VII. -

31

37
............... .

Campañas de incubación y siembras

Capitulo VIII'. Capítulo IX. -

31

Enemigos del pejerrey .

. ..... .. . .

Cultivo .en estanques y represas

38
43
45

47

a)

Generalidades .. . .... ..... .

47

b)

Condiciones requeridas

47

c)

Alimentación ..... . .

Capitulo X. -

. .................. . . . .

Definición de un ambiente para su explotación come1•cial

48
51

a)

Caracteres prindpales .. . ..

51

b)

Necesidad de un estudio previo

52

Bibliografía . . . .. . . .. ........... .

53

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Impreso

en

los

Talleres

Gráficos

de la Dirección de Informaciones dei
Ministerio de Agricultura y Ganadcria

33063 - 2.000 - 954

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                    <text>�ARO llI

=- -

N• 31

SERIE A

===== ..=.

munuCA

$

ARGENT&lt;NA

MINISTERIO DE AGRICULTURA DE LA NACION
DIRECCION GENERAL DE LABORATORIOS E INVESTIGACIONES
INSTITUTO DE SANIDAD VEGETAL
CJ

OBSERVACIONES SOBRE
ALLOCOTA BRUCHI

BRETHES

PARASITO DEL "BICHO DE CESTO"
Po r los

Ingenieros agrónomos Mario G riot y Amelía lcar t

D

BUENOS

1

9

AIRES

4

7

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�Observaciones sobre Allocota bruchi

BRETHES

parásito del "bicho de cesto"
POR LOS

Por los ingenieros agrónomos MARIO GRIOT y AMELIA ICART (')

•
L EXAMINAR diversas muestras de "bicho de cesto" ( Oiketicus kirbyi
GutLDING), recibidas en este insectario regional. procedentes de
muchos puntos del país, se comprobó la presencia de capullos de un
Himenóptero que fué determinado como Allocota bruchi BRETHES.
A

Por tratarse de un insecto útil. poco estudiado, se efectuó su crianza
para conocer sus coc;tumbres. presentándose en este trabaio la investigación realizada.
ANTECEDENTES

Este lchneumónido fué descripto por BRETHES en el año 1904 ( 1),
con material procedente de la Ciudad de Buenos Aires. El macho fué
considerado como una especie distinta en la misma publicación y denominado Phobetes bruchi.
BRUCH en 1905 ( 2) estudió someramente su morfología y costumbres, indicando que introduce el taladro en el cesto para depositar un
solo huevo de color amarillento; de él nace una larva a los pocos días,
la cual penetra en el flanco de la oruga por medio de sus mandíbulas
cortantes y se alimenta hasta devorarla completamente. A los 15 días
construye un capullo de color pardusco.
W!LLINER en 1936 ( 5) estableció la verdadera índole de Phobetes
como macho de Allocota, comprobándolo experimentalmente. Presenció
la cópula y parasitó "bichos de cesto", obteniendo ejemplares de Phobetes
o Allocota indistintamente. Observó su ciclo evolutivo consignando la
duración de los estados inmaduros, color, tamaño y otras características.
Notó que a veces la Allocota pone 2 ó 3 huevos en el mismo canasto
llegando a ad ul to uno solo.
(')

Jefe y técnica, respectivamente, del lnsectario Regional de José C. Paz.

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�-4 DISTRIBUCION GEOGRAFICA

Se ha encontrado este parásito en cestos recogidos en otoño e invierno. en las localidades siguientes: Ayacucho, Bolívar, Bragado, Cazón,
Darregueira. Lamadrid, Las Flores, Los Toldos, Mercedes, Muñoz, Oldvarría, Rauch, Saavedra, San Vicente, Tres Arroyos. Tristán Suárez y
Vedia, de la Provincia de Buenos Aires; Canals. H. Renancó. La C3rlota y Villa María, de la Provincia de Córdoba; Colón, Gualeguaychú.
Nogoyá y Victoria, de la Provincia de Entre Ríos; Las Rosas, Rafaela.
Rufino, San Jorge y Santa Fe, de la Provincia del mismo nombre; Alto
de Sierra, de la Provincia de San Juan, y Catriló, de la Gobernación de
La Pampa.
El porcentaje de parasitismo mayor se acusó en Bolívar: 18 %; le
sigue Darregueira: 12.5 °10 ; Vedia: 8.5 °10 ; Los Toldos: 4,3 °10 , y Rufino:
3,9 %.
RELACIONES CON EL HUESPED

La larva de Allocota bruchi es parásito externo de la oruga del "bicho
de cesto" y no se le conoce otro huésped.
DESCRIPCION DE LOS ESTADOS

HuEvo ( fig. 1). - Mide aproximadamente 2 mm. de largo por
0,5 mm. de ancho; color blanco mate; subelíptico, alargado, con una
pequeña prominencia en el extremo más romo; corion liso sin relieves.
LARVA PRIMARIA ( fig. 2). - Blanca, subcilíndrica, estrechándose
hacia los extremos, más agudo hacia el caudal; compuesta por la cabeza
bien definida y trece segmentos. Tiene esculturas y pequeñas setas poco
visibles distribuidas en el cuerpo; los espiráculos se hallan en el primer
segmento torácico y ocho primeros abdominales.
La cabeza ( fig. 3) es grande con relación al resto del cuerpo.
Tiene forma hemisférica. un poco deprimida lateralmente; las antenas
están representadas por una prominencia bien marcada; hay setas y sensorios distribuidos en distintas regiones; los escleromas se destacan nítidamente. Las piezas que componen el aparato bucal están bien diferenciadas. El labro tiene 4 setas pequeñas en el borde libre, que es sinuoso.
y 3 de cada lado a la altura del epistoma, donde además se observan
dos grupos de 4 sensorios. Cada maxila tiene un sensorio en el lóbulo
malar y un grupo de 5 sensorios y 2 setas en la base. El labio, de borde
liso, presenta la desembocadura del conducto salival; un reborde rugoso
ovalado. dentro del cual hay un sensorio aislado y un grupo de 5 sensoDigitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�-5-

rios y 2 setas. dispuestos simétricamente; además, en la parte correspondiente al submentón hay otros 3 pares de setas.
Las mandíbulas ( fig. 4) son simples, fuertes, de forma piramidal,
con el diente puntiagudo, curvado y quitinoso.
LARVA MADURA ( fig. 5). - Mide de 10 a 15 mm. de largo por unos
4 mm. de diámetro en la parte media, afinándose hacia los extremos; el
color es blanco amarillento y consta de la cabeza y trece segmentos.
La cabeza ( fig. 6) está poco diferenciada del cuerpo; posee setas
y órganos sensoriales distribuídos en las diversas regiones de la misma;
las antenas se destacan presentándose en forma de disco
con un pequeño mamelón; las
manchas oculares se observan
como dos áreas ovales; los
escleromas del aparato bucal
resaltan a través de la piel; las
piezas bucales están bien diferenciadas; en el labro hay 6
espinas y 8 sensorios; en cada
maxila hay 3 setas; un sensorio
y un palpo maxilar cuyo detalle
se ve en la figura 7; en el labio
hay 4 setas, 2 sensorios, 2 palpos labiales similares a los maV"'
xilares y la abertura del conFig. t. - Hembra adulta de Allocota.
dueto salival; además hay setas
y sensorios distribuídos simétricamente en las otras partes de la cabeza cuya pos1c1on se observa
en la figura 6. Las mandíbulas ( fig. 8) son de forma piramidal y fuertemente quitinizadas.
En el tórax y abdomen hay setas cuya disposición y número pueden
apreciarse en la figura 5. La piel presenta además depresiones de forma
irregular en todo el cuerpo y pequeños relieves ( fig. 9} en la región
dorsal. dispuestos en dos bandas convergentes hacia la parte ventral.
dejando entre ambas un espacio liso.
Los espiráculos se ven claramente en el primer segmento torácico
y 8 primeros abdominales. Se observan también con bastante nitidez las
placas que darán origen a las alas. patas y órganos sexuales.
La musculatura está representada por bandas longitudinales, transversales y oblicuas. La disposición en los tres segmentos torácicos y primero abdominal se ha diseñado en la figura 1O. siendo semejante en los
siguientes.
Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�Fig. 2. -

Huevo.

Fig. 3. -

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Larva primaria.

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Fig. 4. - Cabeza de larva primaria .

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Fig. 5. - Mandíbula de
larva primaria.

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Fig. 7.

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Fig. 6. - Larva madura.

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Cabeza de larva madura.

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Fig. 8. - Detalle de los
palpos labiales y maxilares.

Fig. 9. - Mandíbula de
larva madura.

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

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Fig. 13. _ Espiráculo.

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Fig. 10. -

Fig. 14.

Deta11 e de la piel.

Fig. 12. -

Aparato traqueal.

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

Ovariolo.

�-8-

El aparato traqueal presenta la estructura característica de los Ichneumónidos ( fig. 11). Se nota que la rama secundaria no se inserta a
nivel del primer espiráculo abdominal, sino que lo hace más atrás, directamente en el tronco principal. El atrio espiracular es de forma tubular
(fig. 12) y mide aproximadamente 0.1 mm. de largo; el dispositivo de
cierre consta de cuatro pliegues.
La larva madura inicia la formación de su capullo
mediante una trabazón de hebras de seda blanca y luego toma el aspecto
de papel resistente de un color tostado obscuro a pardusco. Afecta la
forma de un cilindro con un extremo redondeado y el otro aplanado más
obscuro y endurecido por deposición de substancias. Mide 1 a 2 mm.
de largo por unos 3 a S mm. de ancho.
CAPULLO. -

ETOLOG IA

Emerge el adulto por el extremo redondeado del capullo, desarrollando gran actividad y se acoplan de inmediato; la hembra comienza la
postura a los dos o tres días. Se comprobó en los ovarios un número
variable de ovariolos. 4 a 8. a veces diferente en ambos; dentro de cada
ovariolo ( fig. 13) hay un huevo desarrollado seguido de 1 ó 2 pequeños
y luego un filamento.
Los adultos en cautividad viven unos veinte días. manteniéndolos al
calor suave del sol o media sombra, alimentados con un compuesto de
azúcar, miel y agar y flores silvestres.
Al colocar las avispas con "bichos de cesto", inmediatamente los
palpan con sus antenas y clavan el oviscapto una o más veces a través
del cesto, paralizando la larva y depositando un huevo sobre la oruga o
suelto dentro del cesto.
Las hembras vírgenes depositan huevos fértiles y ellos desarrollan
únicamente machos. según se desprende de los ensayos efectuados.
Se observó que muchas orugas de "bicho de cesto" paralizadas, estaban fuera del habitáculo o con medio cuerpo colgando. E sto hace pensar
que han huido del lancetazo, pues se notó que salía n del cesto en el
momento que las avispas les clavaban el oviscapto.
La larva actúa como parásito externo durante todo su desarrollo.
habiéndose observado sólo dos casos en que la larva, no madura aún,
tenía parte del cuerpo dentro del huésped.
Los capullos obtenidos de "bichos de cesto" recolectados en invierno.
albergan larvas maduras y mantenidos en ambiente de laboratorio, originaron adultos en noviembre, obteniéndose el máximo de emergencia a
mediados del mismo mes.
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�-9-

Como se tenía la presunción de que en estado natural nacerían más
tarde. se recolectó material en la localidad de Bolívar, verificándose que
el nacimiento de los adultos comenzó en los primeros días de diciembre
de 1945, prolongándose durante todo el mes.
Los pnmeros ejemplares obtenidos a principios de noviembre se
pusieron a parasitar "bichos de cesto", los cuales en esa fecha tenían más
o menos 1 cm. de largo. Se comprobó que las larvas del Himenóptero no
terminaban su evolución por falta de alimento, a pesar de la rapidez de su
desarrollo; en cambio los "bichos de cesto" parasitados en diciembre ya
tenían más de 2 cm. y fueron alimento suficiente.
En la relación existente entre estas dos especies. se pone de manifiesto una vez más el juego de la naturaleza, que regula el desarrollo del
parásito. permitiendo su nacimien to en la fecha oportuna, de tal modo
que encuentre el sustento necesario para su perpetuación.
En el cuadro N ° 1 se han tabulado las observaciones sobre el desarrollo efectuadas a temperatura ambiente.
El huevo evoluciona en 2 ó 3 días y da origen a una larvita que
inmediatamente se adosa al cuerpo de la oruga. succionando los jugos
para su alimentación a través de la piel. Su crecimiento es rápido, completando su desarrollo larval en 8 a 12 días, después del cual teje su
capullo y se transforma en ninfa, perm:rnec1endo en este estado unos 1O
a 12 días. El ciclo lo cumple en 20 a 30 días.
Del examen del cuadro N° 1 se desprende que este parásito tiene
tres generaciones, desde diciembre a febrero, y parcialmente una cuarta,
de acuerdo con el estado de desarrollo de los "bichos de cesto".
El invierno lo pasa en forma de larva madura. dentro del capullo,
transformándose en ninfa en el mes de noviembre.
IMPORTANCIA COMO PARA.SITO

Se ha podido tener una impresión de la frecuencia con que aparece
este parásito. por medio de los datos obtenidos de la recolección del año
1945. sobre un total de 95 muestras. tomadas en diferentes localidades de
varias provincias y gobernaciones y de cada una de las cuales se examinaron unos 300 cestos.
Ha sido registrado en 32 localidades, o sea en la tercera parte del
total. y si bien acusa un área de dispersión amplia. el tanto por ciento de
parasitismo es exiguo. 1 a 2 °10, excepción hecha de los lugares mencionados en el capítulo de "Distribución geográfica". Asimismo en estos
sitios, Bolívar, Darregueira, Vedia, Los Toldos y Rufino, se notó una
marcada oscilación en los resultados de varias muestras de una misma
localidad.
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�-

JO -

Por lo mencionado precedentemente, se puede deducir que A. bruchi
no es un factor biológico de importancia para la limitación de la plaga.
sino solamente un complemento natural poco eficiente.
La crianza artificial durante el verano podría ser factible, en lo relativo al parásito en sí mismo, dada su adaptabilidad a las condiciones de
laboratono y también en lo referente al huésped, que es abundante en esta
estación. En cambio, habría dificultad para su crianza permanente por la
falta del huésped en todo momento y los inconvenientes que presentaría
la producción de "bicho de cesto" hasta alcanzar el tamaño adecuado.
Los resultados de su introducción a regiones donde no existe son
poco promisorios, pues los recuentos en los ovariolos, como anteriormente
se dijo, sólo acusan unos 50 huevos en potencia, lo cual revela un bajo
índice de fecundidad. Esta característica explicaría en parte su restringido porcentaje de parasitismo en la naturaleza.

FACTORES ADVERSOS
Este parásito tiene un enemigo que limita sus beneficios, parasitándolo al estado de larva madura dentro del capullo. Se trata de Tetrastichus pseudoeceticola BLANCHARD, ya citado como parásito secundario de
Spilochalcis bergi {4) y Ps1¡chidosmicra sp. ( 5).
Este hiperparásito fué hallado con frecuencia en capullos invernantes, lo cual es explicable por ser largo el período de reposo del huésped
durante el cual está expuesto al ataque.

RESUMEN
En este insectario regional se ha criado el Himenóptero Allocota
bruchi BRETHES a fin de observar su comportamiento como parásito
externo de la oruga del "bicho de cesto" ( Oiketicus kirbyi GmLDING).
En el presente trabajo se consignan los datos obtenidos referentes a
su morfología y costumbres.
En cuanto a su importancia como insecto útil al hombre y enemigo
natural del "bicho de cesto", se deduce su limitada influencia, a pesar
de su amplia área de dispersión en las regiones templadas del país. debido
a su bajo potencial biótico.

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�-11CUADRO N• 1

DATOS SOBRE EL DESARROLLO DE A. BRUCH!

28/11 /45
1/1 2/45
4/12/45
5/ 12/ 45
13/12/45
15/12/ 45
21/12/45
22/12/45
24/ 12/ 45
26.12/45
27 12/45
29/12 '45
31/12/45
2/ 1/ 46
3/ 1/ 46
7/ 1 46
11 / l 46
12/ 1/ 46
14/ 1/ 46
15/ 1/ 46
16/ 1 46
17/ l 46
18/ l 46
19 1 46
21/ 1/ 46
22/ 1/ 46
23 1/ 46
24 1 46
26 1 46
28/ 1/ 46
29/ 1/ 46
31/ 1/46
1 2/46
2 2,'46
4 2. 46
15 2, 46
17/ 2/46
20/ 2/46
21/ 2, 46
22 2, 46

11 / 12/45
12/ 12/ 45
12/ 12/ 45
14, 12/ 45
21/12/45

13
11

24/ 1/ 46
24/ 1/ 46
25 1 46

10
9
9

1/46
l 46
2/46
2/46
2, 46
2, 46
2. 46
2/46
2, 46
2(46
2, 46
2, 46
2 46
2/46
2/46
2/46
3.'46
3/46

11
10
12
11
10

29
29/
2/
2/
2/
2
4
8/
9/
l 1/
9/
11 /
12
22/
27
28.
2
2/

5

i

2

8

9
8

9

9
11
12
11

18 al 20/12/45
21
26
26
7 al J1 ! 1/46
5 al 22/ 1/46
10 al 21/ 1/ 46
l 1 al 14/ 1/ 46
15 al 16 1/46
14 al 25 1 46
18 al 24 1 46
19 al 25 1/ 46
22 al 26/ 1/ 46
24 al 29/ 1/46
28 al 31 1 46
30/1 ¡¡l 7 2 46
5 ¡¡l 8, 2, 46
8 al 91 2/46
7/2
8 al 15/ 2/i6
12 al 28 2 46
13/2
I! al 16/ 2/ 46
12,'2
12 al 15 2. 46
17 '2

20 a 22
20
22
21
25 a 32
21 a 38
20 a 31
20 a 23
24 a 25
19 a 30
22 a 28
21 a 27
22 a 26
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25 a 28
23 a 31
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1) Fecha en que fueron paras1tados. 2) Fecha de la formación dtl primer capullo. 3) Día!!I
transc:urridos desde huc\'O a primer capullo. 1) Nacimiento de adulto~. 5) Total de d1as dc~de para..
sitados a adultos, 6) Larvas invernan tes.

RbFE.RE:\CfAS

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�BIBLIOGRAPIA
Ju.o.". 1901. - Himenópteros nuevo~ o poco conocidos, parl1sitos del
"bicho de cesto" (Oeceticus platensis BERG). An. del Mus. Nac. de Bs. As. 11
(Sene 3•, T. IV) : 17-24.

(1)

8RETHES,

(2)

8RUCH, CARLOS. 1905. -Algunas obser11aciones sobre los parásitos enemigos del
"bicho de cesto". Revista del Jardín Zoológico. Epoca 2•. Año l. Nº 2: 117-122.

(3)

GRIOT,

(4)

GRIOT,

M. Y OTROS. 1946. - Observaciones sobre un parásito secundario del "bicho
de cesto". M . A. N. Direc. de lnv. Inst. de San. Vegetal, Año II. Serie A. N• 10.
M. v A. lcART. 1946. - Observaciones sobre "Psychidosmicra brasilicns1[
parásito del "bicho de cesto". (En prensa).

(BRÍ:.THES)

(5)

GRP.GORIO.
1936. - ¿Cuál es e/ compañero de " Allocofa bruc/11'
Estudios Revista mensual redactada por l&lt;&gt; Academia Literaria del
Plata. Año XXVI, tomo LV. Julio-Diciembre. pág. 21-23.

W111.1NER.
8RETHES1

•

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�INSTITUTO DE SANIDAD VEGETAL
Paseo Colón 922 • 29 piso

Buenos Aires

PUBLICACIONES APARECIDAS DE LA SERIE A•

o

..
~farchionatto.

No

l.

La podrtdumbrt dt la raicilla del naranjo, por el ingenitro agrónomo Juan B.

No

2.

Larva de microlepidóptero que •taca al lino. •· Eulia Loxontphu'º. ~iEYR.
doctora Angtlina Chia,.lli dt Gahan.

No

3.

T ransmisión y naturale:a ée la "lepra exploslt'11" dd naranjo. por el Ingeniero agrónomo Aldo
R. V"gani.

No

1.

Sobre algunas e.specie.s. de cicádidos presentu tn nuutro pais y citada! c-omo pttjuJícialts a la
agricultura. por el doctor Belindo Adolfo Torre".

N•

S.

Biología dt la filox.ra dt la vid ( .. Viteus vitifoliae .. FITC&gt;&lt;) tn la pro••incia d&lt; San Juan. por ti
ingeniero 1gr6nomo Enrique E. Lópe:. Man!llilla.

No

6.

/ n.1ectos y ncmJtodos relacionados con el cultivo drl tJbaco. por el entom6logo Everard E. Blanchard
y colaboradoru.

No

7.

Síntui1 de: "Ophthalmolampis ... SAuss .• con algunas considuaciont't acerca de: su morfología y su
:ooge:ogra/la, por el doctor Jost Liebermann.

No

8. Nota 'obrt algunos hongos tntomógenos. por e:l ingtniuo agrónomo Juan B. Marc:híonatto.

( .. Tortrkiclae'' ).

por la

No 9.

Contribución al conocimitnto de /a bio/ogia ele .. Alabama argillacta" ( HÜBNER).
hoja - Plaga del algodonuo, por ti proftsor Marcos A. Frtib&lt;rg.

Oruga dt la

No 10.

Obstruacionts jObre: un parásito secundario dtl "Bicho de cesto". por los ang,nitros agrónomos Mario
Griot. Hugo Gahan, Rafael Silb&lt;rman y Am&lt;lia lcart.

No 11.

Ensayo comparati''º de: la e:/ic.·acia dt tres /ungkidas sobre la tn/nmedad del dat•tl. producida por
•· Hettro.srorium e:chinulatum'• ( B!RK.) Ci...:e., por la doctora Marta Dolores Campi.

N• 12.

Las urtdinras del Chaco. por ti inge:nie:ro agrónomo ?viario A. dí Fon:o.

N• 13.

Los Agriornis argentinos. Revisión del gincro •• Agriorni$', GouLD .. familia º' T yrannidae: ... por la
doctora Maria Juana l. Pugolani.

No 11.

La utría ntgra dtl tomatt. por el ingeniero agrónomo Enrique R. Vitoria.

N• IS.

La mariposita europea del brote del pino. ·• Rhyacionia buoliana .. ( SctHPFER,lULLER). por el ingeniero

No 16.

Una nueva maripo.sita en la&amp; co/rs de la Repüblica Argent ina, "llcllula phidile:alis" ( WALXER),
(Lep. "PgrauJtidae"). por ti ingeniero agrónomo Jo5f: A. Pastrana.

N9 17.

La pestt nrgra dtl tomate: o .. corcovo" del tabaco rn /a República Argentina. por los ingcnirros
agrónomos Alborto C. Dtllt Costt y Santiago Zabala.

No 18.

Nuevas especies de cicádidos perjudicialu a la agricultura rn nut.stro pai.s. por e:I doctor Belindo
Adolfo Torrts.

agrónomo Jost A. Pastrana.

No l 9.

La .su.sccptibilidad de diferente&amp; c1pecie.s

y

t1

ariedades citticas a la •· Phytophthora citrophthora' •

(SM. Y SM.) Ú!ON., .. P. parHilica .. 0ASTUR 11 .. P . megaspcrma .. LEON. &lt;n la zona de Concordia

(Entre R.ios). por &lt;I ingenitro agrónomo Manuel A
No 20.

Gondell.

La anguilulo1i1 d&lt; la alfalfa tn la R.&lt;pública Argtntina, por ti ingtnitro agrónomo Ubaldo López
Cristóbal.

*

Trabajos de fnvcstigaci6n.

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�N9 21.

~q

16-

Sobrt: •lguna~ C!lptcieJ de ''CcrcoJpora" parJ~itas de la1 plantJH. por el ingrnitro agrónomo Juan
B. Marchionatto.

22. EnJ1yos dt laboratorio c:on d .. Fuuuium lºa!infrc/um ... por ti ingtnitro agrónomo Juan B.
ch ion atto.

~lar·

No 23. Eficacia de la aplitacion de hormona~ para evitar la caida de fruta tn man:anos. por el 1ngtnie:ro
agrónomo Enrique E. Lópcz Mansllla.
N9 21. Obscrt•aciones sobrt tnft.•ccionc~ natural e! y artifkialrs &lt;Íe •· Ptllic:ularia filamrr:to5a'' (= .. Cortkluni
so/ani"J. por la ingeniera agrónoma Clotildc Jauch.

No 25.

Pruebas experimentales rea/i:ada!'I e-"'" 'Fu.~arium graminearum" Sntw .. por lo, ingfnieros agrónomo"
Ct!llr J. M. Carrua y Maria Julirta ~itna~t de- Giberti.

N11 26. Contribución al ('.'l:fudio del htJíaclorociclohexan~ o .. 666"; .su quimica y .su poder in&lt;ttct;cida. por lo~
ingenieros agrónomos Juan Josi: Costa. Htctor C. Santa ~iaria y doctor Samuel Lamdan.
Nv 27.
~v

.:s.

Informe 30brc la tco logia de lo.s roe&lt;iorcti

indigrns~ dt.~

Chi/cc1lo. por el doctor Augusto Cé~ar Llano...

La prt.·.nncia dd mo.saico c-omün útl tabJ . .~o rn fo.s culli1.·os J~ p1mit.~ l.J y t~mate. por los in9tn1rro ...
19rónomos Santiag3 Z.iba!a y Albrrto C. Otile Coste.

!'v 29.

No1a _&lt;obre un inttrfJante ,·a~o dt.• fMr.uitumo dd ''Botrytis nnrrta'" PERS . .sobrr
por rl ingeniero agrónomo Cario!'! Alberto Raggi

Nv JO.

Contr1bucion al r'tudio cid
por el ingtnirio a9r6nomo

dampinJl·cif/' o t.•nfermtdad Je
J. Fre::i.

[o,

"Eucaliptu~ ·

a/mdc:ipos tn la República Arg,•ntina,

~arian ')

,'juministró
xpte, Nº -

O r.n"'lpra Nº DrovP.Pdn• ..l)o~ Y/...

~ r2.0o'O

Sp.&lt; ..

Alta

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1

�Impreso en los Talleres Gráficos
de la Oirecd6n de Informaciones
del Ministeno de Agricultura de
la Nacl6n
25i6~

• t .500 - 9'17

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�</text>
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                  <text>&lt;h3&gt;Colección Histórica&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí se reúnen las publicaciones editadas por la institución desde sus inicios en el año 1898 y sus antecedentes cuando era Departamento de Agricultura. Está conformada por diferentes sub colecciones que representan la riqueza de la produccion intelectual del siglo XX. A continuación, se detallan algunas de ellas:&lt;br /&gt;&#13;
&lt;ul&gt;&#13;
&lt;li&gt;Boletines&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Anales del Ministerio&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Memorias del Ministerio&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Publicaciones Misceláneas&lt;/li&gt;&#13;
&lt;li&gt;Almanaques&lt;/li&gt;&#13;
&lt;/ul&gt;</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Observaciones sobre Allcota Bruchi Brethes parásito del "Bicho de Cesto"</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura de la Nación, Buenos Aries (Argentina). Dirección General de Laboratorios e Investigaciones. Instituto de Sanidad Vegetal</text>
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                    <text>Elaboración
de vino casero

Lic. Raúl Horacio Guiñazú
Gerente de Fiscalización del INV
Ing. Claudia Inés Quini
Subgerenta de Investigación para la Fiscalización del INV
Ing. Alejandro Marianetti
Profesional del Departamento de Estudios vitícolas del INV
Ing. Claudio Marcelo Murgo
Profesional del Departamento de Estudios enológicos y sensoriales del INV
Ing. Marcelo Gustavo Rivero
Elaborador de vino casero del Departamento de Lavalle - Mendoza
SUBGERENCIA DE INVESTIGACIÓN PARA LA FISCALIZACIÓN

�MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA

Sr. Julián Andrés Domínguez
PRESIDENTE DEL INSTITUTO NACIONAL DE VITIVINICULTURA

Índice

CPN y Perito Partidor D. Guillermo Daniel Garcia
SECRETARIA DE DESARROLLO RURAL Y AGRICULTURA FAMILIAR

Ing. Agr. Carla Campos Bilbao
SUBSECRETARIO DE DESARROLLO DE ECONOMIAS REGIONALES
Dr. Luciano Di Tella

Editorial..................................................................................4
Prólogo..................................................................................6
Buenas prácticas agícolas en viñedos.................................9

Autores
• Lic. Raúl Horacio Guiñazú - Gerente de Fiscalización del INV
• Ing. Claudia Inés Quini - Subgerenta de Investigación para la Fiscalización del INV
• Ing. Alejandro Marianetti - Profesional Departamento Estudios Vitícolas del INV
• Ing. Claudio Marcelo Murgo - Profesional Departamento Estudios Enológicos y
Sensoriales del INV
• Ing. Marcelo Gustavo Rivero - Elaborador de Vino Casero del Departamento de
Lavalle – Mendoza

Impresión: Noviembre de 2010
Distribución gratuita

Elaboración de vino casero.................................................19
Elaboración casera de destilado de orujo..........................49
Poda de la vid......................................................................67
Fertilización en vid...............................................................79

�Editorial

Nuestro compromiso:
“Mejorar la calidad, generar valor agregado y posicionar los
vinos caseros en todo el territorio nacional”.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca ha creado por Resolución N° 460/10
el Programa de Asistencia para Elaboradores de Vinos Caseros y Artesanales.
Este Programa ofrece servicios y herramientas para los productores de vinos
caseros, que se encuentran insertos en las distintas regiones de nuestro país,
con motivo de mejorar sus capacidades de organización, producción y comercialización.
Identificación

La presente publicación ha sido realizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación a través del Instituto Nacional de Vitivinicultura. Su
propósito es promover los conceptos básicos de las Buenas Prácticas en la elaboración de los vinos caseros argentinos, con la finalidad de fomentar sistemas de
producción sostenibles a través de la obtención de productos inocuos y de mayor
calidad, con mejores oportunidades de ingreso a los mercados y adecuadas condiciones laborales de los productores y de sus familias.
La elaboración de vinos caseros se ha convertido en un incentivo para el arraigo territorial y en una producción regional con alto potencial de impacto en el desarrollo local. De esta forma, generar y fortalecer mecanismos de asociación es
fundamental para que este sector de la agroindustria familiar pueda continuar en
dicha senda con niveles dignos de rentabilidad. El asociativismo permitirá reducir
costos de elaboración, compartir equipos, homogeneizar la calidad de los productos, incrementando la rentabilidad de esta actividad regional.

4

de defectos por análisis
sensorial. Cafayate.

Conclusiones
de la capacitación
en Cooperativa
Tressoles. Cafayate.

5

�Prólogo
Se podría decir que la historia de los vinos caseros es muy rica en nuestro país,
por la evolución que ha experimentado en los últimos años.
Nació como un producto exclusivo de los contratistas de viña. Esos vinos eran
exclusivamente de consumo familiar.
Con el tiempo, y a causa de las periódicas crisis económicas por las que fue
atravesando nuestro país, el vino casero comenzó a aparecer esporádicamente a
la venta, principalmente a la vera de las rutas y caminos.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura adoptaba por entonces una política
excluyente contra este tipo de vinos comercializados, habida cuenta que no
cumplían los requisitos exigidos por la Ley de Vinos 14878, ni en los aspectos
administrativo-legales ni en lo estrictamente técnico-analíticos.
Pero en la crisis del 2000-2001, numerosos elaboradores paliaron los efectos de la
misma a través de la venta de sus vinos caseros, fenómeno que fue tenido en cuenta
por el Instituto, el cual cambió sustancialmente su política con respecto a este sector:
en 2002 los contuvo legal y técnicamente a través de su Registro como Elaboradores
de Vino Casero y de capacitaciones y asesoramientos, respectivamente.
A través de la Resolución Nº C.27/02, legisló para este sector, les autorizó un
volumen máximo de producción de 4.000 litros y les otorgó una oblea identificatoria,
para colocar en sus etiquetas, que acredita su inscripción en el INV y que sus vinos
han sido analizados –sin cargo- por los laboratorios del Organismo.

Es importante destacar que esta política inicial establecida por el Instituto
Nacional de Vitivinicultura, se ha visto notablemente potenciada por la sinergia
que aportan tanto el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca como el
Ministerio de Desarrollo Social, no tan sólo en financiamiento sino también en
el aporte de masa crítica calificada para la capacitación integral de los productoreselaboradores de vinos caseros.
La presente publicación pretende enmarcarse dentro de un contexto orientado
a aportar no sólo los qué hay que hacer en materia de elaboración de vinos
caseros sino, fundamentalmente, los cómo hay que hacer en la instrumentación
de acciones tecnológicas que tengan como fin aportar su cuota parte en la
optimización cualitativa de este segmento vitivinícola, transfiriendo en un idioma
sencillo y de fácil aplicación, el mejor manejo de las variables tecnológicas, higiénicas
y preventivas, que posibiliten comercializar vinos cada vez más competitivos y de
mayor rentabilidad.
En función de ello se pone a disposición de los emprendedores elaboradores
de vino casero esta publicación, que contiene una metodología operativa cuya
adopción aportará valor agregado y -fundamentalmente- seguridad e imagen a la
producción vitivinícola de este sector.
El objetivo fundamental reside en la obtención de un vino de calidad, en el marco
del Programa de Capacitación que el INSTITUTO NACIONAL DE VITIVINICULTURA
tiene en marcha para el sector, cuyo fin primordial es la generación de una verdadera
cultura de la calidad.
Vaya por último, un afectuoso reconocimiento a todos y cada uno de quienes han
participado de nuestras capacitaciones, porque sus aportes han sido valiosísimos
no sólo para el caudal de nuestro conocimiento sino para enriquecer este trabajo.

Los autores

Paralelamente, implementó un programa permanente de capacitación y
acompañamiento de transferencia de tecnología al sector, con lo cual se viene
logrando un importante salto cualitativo en los vinos producidos.
6

7

�Buenas prácticas
agrícolas en viñedos

Objetivos
l Seguridad alimentaria: Reducir al mínimo la contaminación de frutas frescas, basándose en la aplicación de sistemas de
aseguramiento de la calidad higiénico - sanitaria, a fin de contribuir a lograr alimentos inocuos y aptos para el consumo humano.
l ambiente: Contribuir a la utilización sustentable de los recursos
naturales, minimizando el impacto negativo en el medio ambiente.
l Salud, seguridad y bienestar de los trabajadores: Atender los aspectos que garanticen la salud, seguridad y
bienestar de los trabajadores involucrados en la producción de
frutas frescas.

8

9

�Producción primaria

Agua

Identificación de las áreas de producción.

1. Agua para consumo humano e higiene del Personal

l Se deberá identificar y registrar cada
área cultivada (lote, parcela, cuartel, o
invernadero/invernáculo).

Material de propagación
l En caso de adquirir material de propagación, las mismas deben estar
fiscalizadas o identificadas por el organismo competente (INASE) en las
especies que corresponda.
l En caso de utilizar material de propagación de producción propia, el material a multiplicar deberá estar sano e
identificado.

Suelo
l Se deberán adoptar técnicas de buen
manejo que eviten o minimicen la erosión, la compactación y salinización
de las áreas de cultivo.
l Se recomienda utilizar labranza mecánica donde está probado que mejora o mantiene la estructura del suelo
y evita su compactación y su erosión.

10

l Se deberá utilizar agua potable, cumpliendo con lo especificado en el Código Alimentario Argentino.
l Se deberán tener identificadas las fuentes de agua utilizada para este fin.
l Se deben mantener en condiciones adecuadas las instalaciones de agua
(tanques, cañerías de circulación, etc.) a fin de prevenir contaminaciones.
2. Agua para uso agrícola

(riego, lavado de equipo e instrumental, para soluciones de fertilizantes y productos fitosanitarios).
l Se deberá realizar un análisis de agua para uso agrícola para detectar potenciales contaminaciones microbiológicas, químicas, o físicas de las fuentes de agua (cada tres años).
l Se prohíbe la utilización de aguas negras.
l Se debe mantener en condiciones adecuadas las instalaciones (tanques,
reservorios y cañerías para la circulación de agua) a fin de evitar contaminaciones.
El sistema de riego adoptado debe permitir una distribución uniforme y efectiva
del agua a fin de asegurar el mejor uso del recurso y minimizar los efectos negativos sobre el ambiente.

Fertilizantes
l Se deberán utilizar únicamente los fertilizantes registrados por el Organismo
Oficial competente.
l Se deberán respetar las indicaciones de uso registradas en los marbetes de los
productos, y mantener los mismos en sus envases originales.
l Las dosis de aplicación, tipo de fertilizante y número de aplicaciones, deberán
ser recomendadas por un profesional competente (Ingeniero Agrónomo).

11

�cación del mismo con suficiente antelación al momento de
cosecha de acuerdo a especie y condiciones climáticas.
l El sitio de manipulación ó almacenamiento de enmiendas
debe estar aislado de fuentes de agua, personas, cultivos
y/o productos cosechados, a fin de prevenir posibles contaminaciones.
l Se prohíbe la utilización de lodos cloacales, residuos urbanos orgánicos y efluentes industriales como enmiendas.

Productos fitosanitarios

l Se deberá registrar y documentar las operaciones realizadas con fertilizantes.
l Se deberán mantener en condiciones adecuadas de uso
y con una calibración mínima anual los equipos utilizados
para la aplicación de fertilizantes.
l Se deberán almacenar los fertilizantes en lugares cubiertos, limpios, secos, ventilados, y separados de los fitosanitarios dentro del depósito.

Enmiendas y abonos
l En caso de utilizar estiércol deberá ser manejado de manera tal que minimice
el potencial contaminante de este material.
l En caso de utilizar estiércol como enmienda orgánica, se deberá realizar la apli-

12

l Se deberá priorizar la utilización de técnicas de Manejo Integrado de Plagas
(monitoreo, prevención y control), cuando se disponga de tecnología apropiada.
l Se deberán utilizar únicamente aquellos productos registrados por SENASA y
autorizados para el cultivo.
l Se deberán adquirir únicamente productos en sus envases originales, los cuáles no deben estar abiertos, rotos y/o sin precinto de seguridad y etiquetados
de acuerdo con la legislación vigente.
l Se deberán transportar los productos en sus envases originales, cerrados e
identificados.
l No se deberán transportar productos fitosanitarios junto con personas, animales, ropa, alimentos y enseres.
l Se deberán evitar golpes y caídas durante la carga, el transporte y la descarga
de estos productos.
l Se deberá contar con elementos de medición adecuados, en buen estado, y
destinados para la preparación de los productos.
l Se prohíbe comer, beber y fumar durante la preparación de los productos a ser
aplicados.
l Se deberán preparar y aplicar los productos respetando estrictamente las indicaciones de los marbetes.

13

�l Se deberán respetar los Tiempos de Carencia indicados en los marbetes para
cada aplicación
l No fumar comer ni beber durante la preparación, manipulación y aplicación de
fitosanitarios.
l Los equipos de aplicación se deberán mantener calibrados y en condiciones de
uso seguras.
l Se deberá lavar el equipo cuidadosamente después de cada aplicación, lejos
de los cursos de agua (arroyos, ríos, lagos, etc.) y gestionar adecuadamente
los residuos de lavado.
l El personal deberá poseer equipos de protección para la manipulación y aplicación de fitosanitarios, según indica el marbete y respetar las indicaciones en
cuanto a su uso.

Almacenamiento
l El depósito de fitosanitarios deberá estar ubicado en lugares apropiados (con
las mismas condiciones que para los fitosanitarios: bajo techo, piso firme, buena ventilación y luminosidad, alejado de
fuentes de agua y alimentos) y destinado
para ese único fin.
l Se deberán guardar los productos en los
envases originales con sus respectivos marbetes.
l Se deberán identificar y separar en el depósito los productos vencidos y/u obsoletos.

Gestión de envases vacíos
l Se prohíbe la reutilización de envases vacíos de fitosanitarios.

14

l Se deberá enjuagar los envases vacíos con la técnica del triple lavado o similar
y asegurar su inutilización.

Operaciones sobre la planta
l Se deberá tener especial cuidado en utilizar sistemas de conducción y poda
que favorezcan las condiciones de ventilación, luminosidad y aireación que minimicen el desarrollo de enfermedades de origen criptogámico, con la consiguiente disminución de tratamientos fitosanitarios.
l Se recomienda incorporar tareas de poda en verde (manejo de canopia) que
contribuirán a: mejorar la capacidad de la planta, regular la producción, aumentar la calidad de la uva, mejorar las condiciones de iluminación, mejorar la
circulación de aire y reducir el riesgo de fitotoxicidad de herbicidas sistémicos.

Cosecha
l Para iniciar la cosecha se debe
constatar que se hayan respetado los tiempos de carencia
estrictamente de los fitosanitarios utilizados.
l Se debe evitar que las frutas
cosechadas estén expuestas
a contaminaciones físicas, químicas o biológicas.
l Los vehículos de la finca que son usados para el transporte del producto cosechado deben mantenerse limpios y libres de materiales extraños a fin de evitar
la contaminación de las frutas.
l Se deberá priorizar la limpieza y eliminación de los restos de cosecha cuando
corresponda.

15

�Envases
l Se deben utilizar cajones cosecheros, canastos, bines,
bolsas, envases definitivos o
cualquier otro recipiente de
cosecha de materiales aptos
para estar en contacto con
alimentos, en buenas condiciones, apropiado al trabajo
y al peso del producto a contener.
l Los envases utilizados en la
cosecha deben ser destinados exclusivamente para esta tarea.
l Se deben limpiar y/o desinfectar los envases al inicio de la temporada y cada
vez que sea necesario durante el proceso de cosecha a fin de evitar la contaminación.

Documentación y registros
l La documentación y registros deberán ser claros, precisos y accesibles independientemente del formato
l Los documentos y registros deben poseer identificación, fecha de realización
y/o emisión y firma del responsable, según corresponda.
l Se deberán archivar en lugares que permitan su adecuada conservación por un
tiempo mínimo de dos años.

Trazabilidad
l El proceso de producción deberá contar con un sistema de trazabilidad hasta
su venta.

Equipo y herramientas
l Se deben mantener en condiciones óptimas de higiene y funcionamiento las
herramientas de trabajo, de modo que no dañen al producto y sean seguras
para quienes trabajan con ellas.

Personal
l Se deben mantener buenos hábitos de higiene y conducta, en el área de trabajo. No se debe comer o fumar mientras se realiza la tarea de cosecha.
l Se deben proporcionar instalaciones sanitarias y equipamientos para el lavado de manos en buenas condiciones de higiene y funcionamiento, localizadas
apropiadamente y en número suficiente para dar servicio a los trabajadores.

16

Bibliografía
• Aliquo, Gustavo; Díaz Bruno, Analía (INTA). Operaciones en verde – Manejo de
canopia. 2008.
• Aliquo, Gustavo; Catania, Aníbal; Aguado, Germán (INTA). La poda de la vid.
2008.
• Publicación SAGPyA - INV - IRAM. Guía para la aplicación de buenas prácticas
agrícolas en viñedos. 2005.

17

�Elaboración
de vino casero
Uva
l Estado sanitario: muy bueno. De uvas enfermas se obtienen vinos enfermos. Elaborar siempre uvas sanas.
l Grado Bé: mínimo 13º Bé. Madurez óptima.
El momento propicio para la cosecha se presenta cuando la cantidad de azúcar
presente en la uva va acompañada de otros compuestos cuya presencia garantizan un buen producto final. Esto ocurre generalmente cuando la uva tiene 13ºBé.
El grano de uva posee en la superficie de su hollejo una carga microbiana importante, por lo cual deben extremarse los cuidados de su recolección y transporte hasta el lugar de elaboración, evitando la exposición al calor.
l Recolección cuidadosa de la uva en recipientes en buenas
condiciones.
• Canasto plástico
• Canasto de mimbre
• Caja de madera

18

19

�• Tacho Metálico, con superficie perfectamente cubierta con pintura epoxi.
• Cualquiera que se use, en perfectas
condiciones higiénicas.
l Horario de cosecha
• De mañana: SÍ
• De tarde: NO
l La uva debe molerse inmediatamente
después de cosechada. Nunca dejar
para el día siguiente.
l Después de una lluvia dejar pasar dos
o tres días, para que se reconstituya la
flora microbiana y luego cosechar.

l LAVADO
Esta operación consiste en la separación de la suciedad de las superficies a
las que se encuentra adherida o le hacen de soporte, en este caso las vasijas,
a la suciedad.
Antes de elaborar el vino, lavar perfectamente las vasijas que se van a utilizar,
cepillándolas varias veces con agua caliente y fría, sucesivamente.
Después de ello huela los recipientes. Si le ha quedado olor a vinagre, cure con
soda cáustica.
Para ello, disolver 750 g de soda cáustica en 25 litros de agua. Colocar esta solución en la vasija y dejarla durante aproximadamente 4 horas, haciendo rotar el
líquido por toda la superficie interior de la vasija. Luego extraer el líquido y mantenerlo aunque salga sucio. Sirve para tres vasijas más y finalmente desecharlo.
Luego enjuagar con abundante agua, varias veces, para eliminar toda la soda.

EVITE QUE EL VINO SE ENFERME
EL VINO ENFERMO NO SE PUEDE MEJORAR
LA CALIDAD NO SE RECUPERA JAMÁS

Vasija para fermentar
l CLASES
• Bidón de plástico de boca grande, de
P. E. (polietileno) alta densidad o P.E.T
(Polietilenterftalato). Limpio y seco.
• Tachos metálicos, recubiertos con
pintura epoxi, o de acero inoxidble.
Limpios y secos.
• Bordelesa, pipón o pipa, Lavado y
desinfectado.
20

l DESINFECCIÓN
Consiste en la reducción, mediante agentes químicos o métodos físicos adecuados, del número
de microorganismos en el edificio, instalaciones,
maquinarias y utensilios, a un nivel tal que no de
lugar a contaminación alguna del vino que se elabora. Cuando la vasija está limpia, encender azufre dentro de ella. De este modo se produce un
gas denominado anhídrido sulfuroso que actúa desinfectando. Puede hacerse
quemando azufre en un tarro colocado en el fondo de la cuba o encendiendo

21

�una mecha dentro de ella. Para vasijas de 200 litros quemar aproximadamente
100 g de azufre (10 cucharadas soperas rasas).
Para preparar la mecha derretir azufre calentándolo en un tarrito y luego impregnar trocitos de tela de algodón de aproximadamente 15 cm de largo por 3 cm
de ancho. Dejarlos secar. Luego disponer la mecha dentro de la cuba, colgada
de un alambre, colocar un tarro en el fondo de la vasija o trapos, de modo que
las gotas que caen no queden en contacto con la superficie del recipiente.
Se puede también lavar con metabisulfito de potasio, a razón de 10 g (una
cucharada sopera rasa disuelto en 10 litros de agua limpia). En este caso es
importante no enjuagar. Dejar secar luego del lavado y usar.

¡TENER MUY EN CUENTA!
NO SIRVE LA DESINFECCIÓN SIN LIMPIEZA
PREVIA NI LA LIMPIEZA

l Molienda de la uva
Se entiende por molienda al rompimiento de los
granos que permite que los jugos de su interior se
pongan en contacto con sus partes sólidas.
La uva no debe estar acompañada de hojas y
otras partes sólidas de la planta de vid. Se procede entonces a separar los escobajos del racimo
y seguidamente aplastar el grano sin romper la
semilla, como tampoco destrozar el hollejo.
El grano es la fuente de la composición del vino
final y debe cuidarse que se aporten todos aquellos componentes que otorgan calidad al vino,
evitándose que se extraigan los compuestos negativos, que generalmente se
encuentran en las partes sólidas como son los hollejos, las semillas, las hojas y
otras partes vegetales que otorgan al vino sabor amargo y marcada astringencia.

SIN DESINFECCIÓN POSTERIOR

Elaboración
l Pie de cuba
Mosto en fermentación preparado para favorecer el inicio de la fermentación en
un mayor volumen de mosto.
Para vasija de 200 litros: preparar el pie de cuba TRES (3) días antes de la cosecha. Recolectar aproximadamente 20-30 kg de uva (racimos sanos y maduros,
sin hojas, NO lavar), descobajar, aplastar el grano. Fermentar en forma natural.

l Cosecha de la uva
Cosechar al tercer día de preparado el pie de cuba, utilizando los envases indicados en el punto 2.

22

l ENCUBADO
El jugo de uva con el hollejo proveniente de la molienda se lleva a la vasija donde
fermentará el mosto. Esta operación se llama encubado. Una vez encubado el mosto, se produce naturalmente una separación de la fase sólida, constituida por los
orujos, de la fase líquida, constituida por el mosto propiamente dicho. Los orujos
quedan en la parte superior de la vasija, constituyendo el denominado “sombrero”.

l Corrección de la acidez
A los fines de una buena fermentación, de un mejor poder antiséptico del anhídrido sulfuroso así como de una mejor conservación del vino terminado, es
conveniente realizar -previo a la fermentación- una corrección de la acidez del
mosto. A tal efecto se recomienda –para operar con una buena acidez total- el
agregado de 10 cucharadas soperas rasas de ácido tartárico cada 100 litros
de mosto.

23

�l Agregado del pie de cuba
Corregida la acidez se procede a
agregar el pie de cuba que ha sido
previamente preparado, el cual, al
contener levaduras en plena fase
de multiplicación, una vez inoculado en el mosto favorece el inicio
de la fermentación.

• El lugar debe ser fresco y a la sombra. La vasija impecablemente limpia y
desinfectada.
• Una vez molida la uva, agregar el pie de cuba que está fermentando.
• Agregar metabisulfito de potasio a razón de 20 g/hl (aproximadamente
2 cucharadas soperas rasas para 100 litros de mosto).
• Agregar nutrientes de levaduras (fosfato de amonio) a razón de 10 g/hl
(aproximadamente 1 cucharada sopera rasa para 100 litros de mosto).

l Fermentación
Proceso mediante el cual las levaduras, microorganismos presentes en la superficie del hollejo del grano, transforman el azúcar de la uva en alcohol etílico y se
desprende gas carbónico. Es un proceso complejo durante el cual se producen
además otros cambios, otras transformaciones que inciden sobre la calidad del
producto final. Durante la misma se desprende calor y la temperatura del mostovino aumenta.
Levaduras
GLUCOSA

1

ALCOHOL ETÍLICO + ANHÍDRIDO CARBÓNICO + CALOR

En los vinos blancos la fermentación se efectúa sin hollejos.
Durante la vinificación, se verifican claramente 2 fases de fermentación:
Fermentación primaria o tumultuosa
Tiene lugar desde el comienzo de la fermentación hasta que la mayor parte del azúcar
contenida en el mosto se ha transformado en alcohol. Se caracteriza por un movimiento enérgico del volumen del mosto-vino que asemeja a un líquido en ebullición,
debido al desprendimiento –similar a un burbujeo– de gas carbónico y de calor.

24

Como se dijo en la uva –incluido en la materia cerosa de su hollejo– se
encuentran presentes un gran número de microorganismos, algunos de los
cuales se debe evitar que se desarrollen dado que producirían efectos perjudiciales en la elaboración. Sin embargo otros, como las levaduras, es primordial que estén presentes.
A los efectos que las levaduras dominen y prevalezca su
única presencia en el mosto
se utiliza metabisulfito de potasio, que tiene una acción
antimicrobiana sobre los microorganismos no deseados.
Es importante que los microorganismos responsables de
la transformación del azúcar
en alcohol, las levaduras, se
encuentren en muy buenas
Mosto en fermentación
condiciones para efectuar
esta tarea, por lo cual se recomienda completar su alimentación con el agregado de los denominados nutrientes de levaduras o alimento de levaduras,
como es el fosfato de amonio, producto que se recomienda.

25

�n Control de temperatura de fermentación
La temperatura de fermentación es sumamente importante, NO debe superar
los 26°C en tintos y 22ºC en blancos. Si se pasa de estas temperatura se
debe refrigerar, evitando que llegue a 28ºC en los primeros y a más de 25ºC en
los segundos.
Al desprenderse calor durante la fermentación el mosto-vino eleva su temperatura, lo cual resulta perjudicial si se superan las temperaturas citadas anteriormente. Esto es debido a que a esas altas temperaturas se produce una transformación indeseable de los componentes naturales de la uva, resultando vinos
oxidados (blancos con tonalidades ocres y tintos amarronados) y con gusto a
frutas cocidas o a los denominados aromas a “cocción”.
Por otro lado, en esta fase fermentativa, el control de temperatura se torna fundamental para evitar la multiplicación desmesurada de levaduras, conocida
como “hipermultiplicación de biomasa”, ya que ello ocasiona que las levaduras
utilicen el azúcar en mayor cantidad para multiplicarse que para transformarlo
en alcohol etílico, con lo cual disminuye el rendimiento azúcar/alcohol y se obtienen vinos de menor grado alcohólico con lo cual comprometen seriamente
su futura conservación.

• Enfriando botellas plásticas con agua congeladas o con hielo envuelto en
bolsas de polietileno: colocar agua en botellas vacías de gaseosas o bidones, especialmente limpias y desinfectadas por fuera. Congelarlas en la
heladera o freezer. Luego sumergir los recipientes dentro de la cuba con
el mosto en fermentación. Esta sería la práctica más recomendable y rápida para bajar la temperatura. Por lo tanto es fundamental poseer un buen
stock de botellas con agua congelada en los freezers.
También se podría usar hielo, en barra o en cubitos, contenidos dentro de
una bolsa de plástico transparente y resistente mecánicamente, no menor
de 150 micras.
Hielo

Se debe bajar la temperatura por una de las siguientes formas:
• Aireando el mosto: dejar caer el mosto en otro recipiente, usando la canilla
de abajo de la cuba o usando una manguera. Luego, volcar el mosto de ese
recipiente sobre el sombrero superior que forma el hollejo. Repetir la operación varias veces.
• Enfriando por fuera de la vasija con trapos mojados: empapar con agua bolsas de arpillera y cubrir por fuera el recipiente donde se encuentra el caldo
en fermentación.
• Enfriando por fuera de la vasija con agua: hacer circular agua por el exterior
de la vasija, como si se la estuviese regando. Esta operación se puede combinar con la anterior.

26

n Control de fermentación
Fundamental para la calidad,
sanidad y conservabilidad del
vino final. Todos los días se debe
controlar Grado Bé y Temperatura,
tomando como modelo la planilla
de registro que sigue:
Vasija en fermentación

27

�	Elaboración 	Elaboración	Elaboración	Elaboración
N° 1
N° 2
N° 3
N° 4
DÍA
1

T °C

° Bé

T° C

Bé

T°C

Bé

T°C

mañana								
tarde								

2

mañana								
tarde								

3

Bé

– Cuando la temperatura es igual a
15ºC, el º Baumé resulta de la lectura
directa del mostímetro.
– Cuando la temperatura del caldo
no sea igual a 15ºC: a la lectura indicada en el mostímetro debe sumarse
0,1 por cada 2ºC de temperatura por
encima de 15ºC, y restarse 0,1 por
cada 2ºC de temperatura por debajo
de 15°C.
Control de fermentación

mañana								
tarde								

4

mañana								
tarde								

5

mañana								
tarde								

6

mañana								
tarde								

Termómetro
Determinación de temperatura y grado Baumé
• Elementos necesarios: un termómetro y un mostímetro.
• Forma de efectuar la lectura.
La lectura del mostímetro debe corregirse del siguiente modo:

28

Mostímetro

Ejemplo:
Si la lectura del mostímetro es 7 Bé y la temperatura es de 29ºC,
hay 14ºC más, por lo tanto deberá sumarse 0,7 y el valor real del
azúcar será 7,7 ºBé.

29

�n Bazuqueo
Fundamental. Durante la fermentación de los vinos tintos los hollejos y otras
partes sólidas suben y se ubican por encima del volumen del líquido, se forma el denominado “sombrero”. El bazuqueo consiste su hundimiento de este
sombrero, dos veces por día. Su importancia radica en mejorar la extracción de
color desde los orujos al mosto-vino, y evitar la acetificación y contaminación
de la parte superior del sombrero.

El vino se trasvasa a otra vasija sin el orujo, extrayéndoselo por la parte superior
del envase, evitando succionar hollejos del sombrero, que queda finalmente
depositado en el fondo de la vasija. Los orujos se prensan y se conserva el vino
prensa en vasija separada. Se lo debe terminar de fermentar y clarificar rápidamente por poseer elevado porcentaje de sólidos provenientes del prensado
hidráulico. NO mezclar inmediatamente con el otro vino, sino cuando éste ya
haya efectuado todos los trasiegos. Esta operación no se realiza en la elaboración de vinos blancos.
.

Hollejo
Descube

n Descube
Consiste en separar el orujo del mosto-vino, cuando el grado Bé se encuentra
entre 2 y 0. Ello se da aproximadamente a los 5-7 días del comienzo de la fermentación, momento en el cual la mayor parte del azúcar se ha transformado en alcohol
y la fermentación de los restos de azúcar se hace menos enérgica y más lenta.
Esta es la oportunidad, en la elaboración de tintos, en que se recomienda separar
los sólidos del vino, dado que la excesiva maceración en presencia de alcohol
conduce a la extracción de compuestos indeseables de los orujos, que otorgan al
vino dureza de boca y taninos muy astringentes, que permanecerán en el tiempo y
deteriorando la calidad del vino.

30

Prensado
de orujos

31

�Fermentación secundaria o lenta
Esta es la denominada fermentación secundaria o lenta, debido a que el poco
azúcar que resta en el vino, será trasformada muy lentamente en alcohol, por la
escasa cantidad de levaduras presentes, dado que las mismas han ido desapareciendo con el aumento del contenido de alcohol en el líquido. Por lo tanto, en
esta etapa se podrá observar un leve burbujeo del líquido, mucho menos intenso
que en la fermentación primaria.
Efectuado el descube del vino, luego de la fermentación primaria o tumultuosa, colocado en un nuevo envase –libre de orujos– preferentemente de boca
pequeña, se agregan nutrientes como fosfato de amonio a razón de 10g/hl
(aproximadamente 1 cucharada sopera rasa para 100 litros de vino), lo que
ayuda a que las pocas levaduras aún presentes en el vino posibiliten que el
azúcar restante, entre 0 y 2-3ºBé (0 y 35-52,5 g/l) termine de fermentar completamente hasta rastros de azúcar.
• Cuando no se desprendan más burbujas del vino (gas carbónico) encender un
fósforo en el espacio superior de la vasija y, si no se apaga, ello es indicador
que la fermentación ha finalizado.
• Rellenar la vasija con otro vino elaborado igualmente que éste y tapar bien para
que no entre aire. El contacto del vino con el aire produce acetificación (avinagrado, picado, oxidación y gusto a ratón).
• Dejar reposar 15 días, para que decanten las borras gruesas.

l trasiego
Es la operación mediante la cual se separan del vino las borras que se han deposi tado durante su reposo.
primer trasiego
El trasiego consiste en la separación de la borra gruesa del vino, que ha precipitado hacia el fondo de la vasija, el que se efectúa a los 15 días de realizado
el descube. Estas borras están constituidas por partes sólidas de la uva y leva-

32

duras muertas, materia orgánica que si no es separada rápidamente del vino,
comienza a cederle compuestos que le otorgan características desagradables,
con la consecuente disminución de su calidad. El vino se debe extraer por la
parte superior del envase, cuidando que la borra quede abajo y no sea succionada por la manguera extractora del vino. La borra –también denominada
“claro de borra”- se extrae con posterioridad y se coloca en envases pequeños.
NO agregar el claro de borra al vino trasegado.

Primer trasiego
n Clarificación
Consiste en la separación física y precipitación de las partículas sólidas remanentes del primer trasiego y que, para su
precipitación, requieren el uso de coagulantes orgánicos o inorgánicos luego del
primer trasiego, a fin de obtener un vino
cristalino. En general es conveniente realizar la clarificación con bentonita –el clarificante más utilizado- a razón de 100 g/
hl (aproximadamente 9 cucharadas soperas rasas en 100 litros de vino). Agitar suavemente, como manera que todas
las partículas suspendidas en el vino entren en contacto con la bentonita y dejar
reposar 7 a 10 días. Posteriormente realizar el segundo trasiego.

33

�Análisis de libre circulación

segundo trasiego
Consiste en separar el vino clarificado, límpido, de las borras finas precipitadas, constituidas por los sólidos remanentes del primer trasiego y la bentonita.
Se debe realizar extrayendo el vino por la parte superior del envase cuidando
de no arrastrar las borras y el clarificante, y posteriormente corregir la cantidad
de anhídrido sulfuroso, agregando metabisulfito de potasio a razón de 10 g/
hl (1 cucharada sopera rasa para 100 litros de vino). En caso de vinos abocados o con restos de azúcar aumentar la cantidad de metabisulfito de potasio,
agregando 30 g/hl (3 cucharadas soperas rasas para 100 litros de vino. Las
borras y la bentonita resultantes de la clarificación, se desechan.

Segundo trasiego
l RELLENO DE VASIJAS
Se deben rellenar periódicamente las vasijas a fin de evitar que el vino esté –en
el espacio de cabeza del recipiente- en contacto con el aire, ya que el oxígeno
presente en el mismo favorece el desarrollo de microbios (bacterias acéticas)
que avinagran el vino, como también oxidación y el desarrollo de otros microorganismos perjudiciales (Ej. gusto a ratón).
Esta operación consiste en agregar vino a las vasijas que no estén del todo llenas.
Rellenar cuando el vino haya terminado de fermentar, es decir, cuando esté calmo
y no haya más desprendimiento de burbujas. Debe realizarse en forma periódica.
Utilizar vino bueno para rellenar. Disponer de recipientes de diferentes tamaños para
guardar este vino, se deberá ir traspasándolo de modo que nunca se encuentre en un
recipiente mermo. No mover, dejando reposar hasta el envasamiento en lugar fresco.

34

l Gestionar el Análisis de Libre Circulación en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, en la Delegación correspondiente a la jurisdicción del elaborador.

Envasado o fraccionamiento
l Sólo se puede fraccionar el vino en envase de vidrio (botella o damajuana)
perfectamente limpios y secos. Cuidar en el momento del envasado el no mover demasiado el envase que contiene al vino, porque como puede contener
algunos remanentes de borra fina, podría enturbiar el mismo. Lo ideal es que
el envase tenga un robinete o surtidor ubicado por encima del nivel de la borra
(10-15 cm por encima del piso del tanque o vasija), para evitar lo señalado.
l Taponado de envases
Fundamental. Usar tapón de corcho de buena calidad (no es aconsejable
utilizar corcho reconstituido) y seco (no mojarlo). Luego del llenado, es conveniente dejar el envase 7 días a fin de que el tapón se expanda y se adapte a la
botella. Luego colocarla en posición horizontal y conservar en lugar fresco. Previo a la venta, etiquetar, contraetiquetar, colocar capuchón y ponerlas en caja.

35

�Venta
El lugar de exposición del vino para la venta debe ser fresco y oscuro, se colocará
sólo una botella en posición vertical para su exposición, mientras que las restantes
deben estar en posición horizontal o inclinadas 45º con la boca hacia abajo.

Causas que más favorecen el desarrollo
de las enfermedades del vino
Las enfermedades que se presentan en los vinos tienen, generalmente, su origen en malas prácticas provenientes tanto del manejo de la materia prima –uvacomo durante la elaboración y posterior conservación.
El vino enferma y, en consecuencia, se desnaturalizan sus cualidades, cuando:
l No tiene la acidez conveniente. La acidez es una defensa natural del vino.
l Posee bajo grado alcohólico, lo cual expone al vino a probables desarrollos
microbioógicos indeseables.
l No se agregan dosis adecuadas de anhídrido sulfuroso en la vinificación, el
cual es un antiséptico eficaz y uso permitido.

Requerimientos que deben cumplir los vinos caseros
para su venta
l El producto deberá presentar sabor vinoso, poseer aroma característico y un
color que responda al de su denominación, tinto o blanco.
l Reunir las características químicas de un vino genuino artesanal, identificándose con las determinaciones de alcohol, extracto seco, azúcares reductores, acidez total en tartárico, acidez volátil en acético y sulfatos en sulfato de potasio.
l No se permitirá la circulación de productos que superen los tenores normales
de metanol, que se detecte la presencia de ferrocianuro, que presente materia
colorante artificial, edulcorantes sintéticos o cualquier otra sustancia no aprobada y que comprometan la salud de los consumidores.

36

l Le queda azúcar sin fermentar y no se extreman los cuidados necesarios para
evitar la presencia de microorganismos que desmejorarán el vinoresencia de
microorganismos que desmejorarán el vino.
l La temperatura de fermentación ha sido elevada, lo cual acelera procesos de
oxidación, perjudicando su aspecto visual, tornando los tintos más amarronados
y los blancos con tonalidades ocre. También existe una pérdida importante de
los aromas primarios proveniente de la uva y la aparición de olores a “cocción”.
l Le quedan sustancias nitrogenadas, principalmente provenientes de las células de
levaduras muertas, las cuales deben ser separadas rápidamente del vino terminado.
l Se mantiene mucho tiempo en contacto con borras, que ceden al vino olores
desagradables.

37

�l No se rellena con la aconsejada frecuencia. Quedando el vino expuesto a la
influencia del oxígeno y a la acción microbiana.
l No se cuida escrupulosamente la higiene del personal, local, de la vasija, y
de los elementos y maquinarias. Casos en los que aparecen contaminaciones
cruzadas e indirectas.

Diagrama de elaboración de vino tinto y blanco
		

COSECHA

	Escobajo o raspón

MOLIENDA

		

ENCUBADO

		
		

FERMENTACIÓN
PRIMARIA

		

DESCUBE	

			

		

FERMENTACIÓN
SECUNDARIA

PIE DE CUBA
ORUJO (vino blanco)

ORUJO
PRENSA
FERMENTACIÓN 2aria

			
CLARIFICACIÓN
Borras gruesas
1er TRASIEGO		
				
Borras + Bentonita
CLARIFICACIÓN
Borras finas

2do TRASIEGO

		EMBOTELLADO

38

Borras

Borras
Vino prensa

Control de la calidad de los vinos mediante el uso
de los sentidos
l Nuestros sentidos constituyen una herramienta muy importante para evaluar
la calidad del vino elaborado. El entrenamiento permite mejorar las habilidades para reconocer cómo se expresa
un vino y asociarlo con la uva que le
dio origen, la tecnología de elaboración
y su conservación. También es posible
encontrar cuáles son las preferencias de
los consumidores y trabajar para lograr
el vino que a ellos les gusta.
A tráves de la cata o análisis sensorial –más conocida como degustación– se
pueden identificar las bondades y defectos de los vinos.
Nuestros sentidos por lo tanto permiten realizar un rápido análisis del perfil
sensorial de cada vino e identificar aquellas expresiones desagradables que el
consumidor detectará y terminará por no seguir comprando ese vino. Lo cual
es una gran ayuda para el elaborador que deberá aplicar las correspondientes
acciones correctivas. El análisis sensorial comienza con la vista, sigue por el
olfato y finalmente con el gusto. Un vino debe presentarse correcto en todos
los pasos para que su calidad sea bien apreciada.
Se analiza:
l A la vista
• Limpidez
• Color
• Intensidad
• Tonalidad

39

�l Al olfato
• Limpieza
• Intensidad de aromas
• Complejidad
• Finura
l Al gusto
• Limpieza
• Estructura y cuerpo
• Persistencia aromática
• Armonía
Las alteraciones del vino se manifiestan a la vista y/o
al olfato y/o al gusto.
Es muy importante usar una copa adecuada, con un
cuerpo que se ensancha en el ecuador y se estrecha
en su boca, los que produce una concentración de los
aromas, favoreciendo de este modo la olfacción.
Para obtener buenos resultados cuando un grupo expertos o no expertos, catan el vino, todos deben usar el
mismo tipo de copa al momento del trabajo de evaluación sensorial de un vino.

Enfermedades, defectos y alteraciones
más frecuentes del vino
l Olores herbáceos
Los compuestos químicos responsables (alcoholes de 6 átomos de carbono:
hexanol y hexenoles y aldehídos de 6 átomos de carbono: hexanal y hexenal)

40

se encuentran en las hojas
y cuando estas pasan a la
molienda los compuestos
quedan en el mosto y luego
en el vino final.
Estos compuestos también se originan durante la
molienda, en presencia de
oxígeno y ácidos grasos insaturados como el linoleico
y linolénico (precursores) y
acción enzimática (de las lipoxigenasas). Estos ácidos
se ubican: pruina, semilla y
escobajo.
¿Cómo se perciben en el vino?
Pequeñas cantidades de estos compuestos conducen a percibir: Gusto herbáceo, a verde. Se percibe tanto a la nariz como en la boca .
¿Cómo prevenir su aparición en el vino?
• Cosechar con madurez adecuada.
• Evitar al máximo el rompimiento excesivo de las uvas (gestión de la molienda
y del prensado).
• Efectuar una rápida limpieza de los mostos y un encolado con clarificantes.
l Reducido (SH2)
Procedencia:
• Excesivo sulfitado.(uso de metabisulfito de potasio)
• Compuestos utilizados para el tratamiento sanitario de la vid.
• Provenir de los aminoácidos azufrados del mismo racimo.

41

�¿Cómo se perciben en el vino?
• Olor a huevo podrido

• Estos microorganismos necesitan oxígeno para su desarrollo.
• Son los responsables de la Acidez Volátil en Vinos.

¿Cómo prevenir su aparición en el vino?
• Sustituir tratamientos con azufre en las proximidades de la cosecha.
• Observar las concentraciones y plazos de seguridad de los diversos productos pulverizados
• Al quemar mechas de azufre, al derretirse evitar que caiga sobre el recipiente
que contendrá el vino
• Antes de trasegar el vino en una vasija que fue azufrada, examinarla cuidadosamente.
• Evitar dosis excesivas de azufre antes de la fermentación.
• Reducir el enturbamiento en el mosto.
• Agregar nutrientes
• Rápida separación de las lías.
• Clarificar los vinos jóvenes

¿Cómo se perciben en el vino?
• Olor y gusto a vinagre. En boca se genera más saliva, como un mecanismo
de defensa del organismo ante la agresión de su acidez

Eliminación:
• Con frecuencia se puede eliminar con la simple aireación.
• Si la presencia de SH2 es baja, puede dispersarse por sí solo decantándolo
o abriendo la botella un rato antes y agitando la copa enérgicamente con
movimientos rotatorios.
La presencia de este defecto debido al compuesto químico: ácido sulfhídrico, puede ocasionar que siga reaccionando dentro del vino, convirtiéndose
en compuestos no muy agradables como los mercaptanos (olor a cañerías) u
otros compuestos azufrados que recuerdan a ajo, a cebolla.
l Picadura acética
• Es una oxidación del etanol –alcohol del vino– a ácido acético.
• Provocada por bacterias acéticas del género Acetobacter y Gluconobacter.
• Formadoras superficiales de velos (blanco, muy fino coloreado o espeso y viscoso).

42

¿Cómo prevenir su aparición en el vino?
• Cuidando que la uva llegue sana a la molienda y no muy caliente
• Usando las dosis de metabisulfito de potasio recomendadas y aplicarlo de
acuerdo a los recomendado
• Evitar exceso de madurez
• Fermentar hasta rastros de azúcar
• Corregir acidez
• No tener vasijas mermas
• Cuidar la limpieza e higiene de la bodega y del personal
l Acetato de etilo
Acompaña siempre al aumento de acidez volátil y es el responsable de la
acescencia del vino.
l Sudor a caballo
Presencia de compuestos químicos denominados fenoles volátiles originados
por el accionar de microorganismos indeseables (levadura brettanomyces).
¿Cómo se perciben en el vino?
• Turbidez.
• Particular y penetrante olor que recuerda el sudor de caballo, perro mojado.
• Gusto bituminoso graso animal. También farmacéutico y agrio.

43

�¿Cómo prevenir?
• Limpieza frecente y a fondo
• Evitar la elaboración de uvas muy maduras.
• Evitar maceraciones prefermentativas a alta temperatura.
• Eliminmar el uso de barricas infectadas
• No mezclar con vinos infectados
• Uso recomendado de metabisulfito de potasio
• El espacio de aire de las vasijas con vino debe mantenerse lo más bajo posible
• Embotellado: estéril o azufrado suficiente.

Legislación
l Documentación a presentar para inscribirse
1. Formulario de inscripción para elaboradores de vino casero: original y dos
copias.
2. Documento de identidad: una fotocopia .
3. Etiqueta que identificará al producto: un ejemplar pegado en una hoja. Esta
inscripción es inmediata. Una vez que presente los papeles recibirá un certificado de inscripción llenado y firmado por autoridades del instituto nacional
de vitivinicultura.

l Corcho mohoso, humedad
l Documentación a presentar para elaborar
Origen: Uso de tapones de corcho con presencia de hongos, combinado a la
aplicación de compuestos colorados de limpieza y desinfección, así como con
el uso de barnices poliuretanitos para revestir superficies de madera del local
de elaboración. Esto da lugar a la formación de una familia de compuestos
químicos denominados anisoles.
¿Cómo se percibe?
Recuerda a moho, cartón húmedo.
¿Cómo se previene?
• Impedir que los tapones de corcho estén expuestos a elevada humedad,
implica proliferación de mohos.
• Evitar el tratamiento con productos clorados en bodega.
• Evitar materiales que pudieran haber sido tratados con productos clorados.
• Productos fitosanitarios (clorofenol), insecticidas y pesticidas pueden degradarse hasta anisoles.
• Evitar barnizar las maderas del local de elaboración
• Efectuar controles habituales en los lotes de tapones.
• Utilizar tapones sintéticos o cápsulas a rosca

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Nota solicitando permiso de elaboración: original y copia. Esta nota debe presentarse con cinco (5) días de anticipación y en la misma se indicará:
• Día de inicio de la cosecha
• Cantidad de uva aproximada que ocupará
• Cantidad aproximada de litros a elaborar
• Origen de la uva. Sí es posible acompañar el número de inscripción del viñedo ante el instituto nacional de vitivinicultura
• Fecha aproximada de finalización.
Máximo que se puede elaborar: 4.000 litros.
En esta instancia se le entregará la planilla anual para asentar el resumen de
elaboración y el volumen del vino analizado.
l Trámite a realizar para obtener el analisis del vino casero
Nota comunicando la finalización de la elaboración: original y copia. Inspectores
del instituto nacional de vitivinicultura se presentarán en el domicilio y extraerán
las muestras de cada tipo de vino, a los fines de obtener los análisis de libre
circulación, y le entregarán copias de las actas de extracción de muestras.

45

�l Trámite a realizar para obtener las fajas de seguridad
(estampillas)
1. Concurrir a la delegación del i.n.v. (el elaborador o su apoderado especial)
de su jurisdicción, con los duplicados de las actas de extracción de muestras y requerir los resultados analíticos.
2. Obtenidos los análisis, presentar la “planilla anual para asentar el resumen
de elaboración y el volumen de vino analizado”.
3. Se le hará llenar la solicitud de fajas de se-guridad para vino casero: original
y copia.
4. El elaborador recibirá las “fajas de seguridad” para cubrir la totalidad de los
litros de los análisis de acuerdo a los envases (botellas o damajuanas) y su
capacidad.
l Comercialización
1. Sólo se permiten botellas y damajuanas de vidrio.
2. Los envases deben estar identificados con etiquetas.
Datos de la etiqueta:
• nombre del elaborador.
• ubicación del establecimiento.
• número de inscripción ante el i.n.v.
• denominación del producto (vino casero blanco, rosado o tinto).
• opcional: capacidad del envase, nombre o marca comercial.
Nota: no se permite identificar al vino casero como varietal, por ejemplo “bonarda”, “malbec”, etc. Sólo se admite: vino casero blanco, rosado o tinto.

46

Bibliografía
• Guía para la aplicación de buenas prácticas agrícolas. Publicación Sagpya–
i.n.v.–Iram. Junio 2005.
• Guía para la aplicación de buenas prácticas de manufactura-Guía para la
aplicación de análisis de peligros y puntos críticos de control (norma iram
14104:2001)-Bodegas. Publicación Sagpya-inv-iram. Junio 2005.
• Resolución nº 080/96 Mercosur “Elaboración de alimentos” y Capítulo ii del
Código Alimentario Argentino (c.a.a.). Condiciones generales de las fábricas y
comercios de alimentos.
• Quini, Claudia I. Programa de capacitación del i.n.v. a elaboradores de vino
casero de Lavalle.
• Guiñazú., Raúl H. Tecnología de higiene y sanitización preventiva en la industria
vitivinícola. Programa de capacitación a pequeños y medianos productores vitivinícolas. Resolución i.n.v. Nº a.73/2009.
• Guiñazú, Raúl H. Tecnología de higiene y sanitización preventiva en bodega.
Fondo editorial Universidad Católica de Cuyo. Evisan 2009. Págs. 39 a 74. Año
2010.
• Alturria, Laura V.; Antoniolli, Ester R.; Ceresa, Alejandro M.; Solsona, Juan E.;
Winter, Patricia. Elaboración de vinos: defectos en el proceso que originan costos de no calidad. Rev. Fca Uncuyo. Tomo xl. N° 1. Año 2008. Págs. 1-16.
• D’Aquino, Miguel; Rezk, Roberto. Desinfección: desinfectantes, desinfestantes,
limpieza. Editorial Eudeba. 1995.
• Capacitación sobre buenas prácticas de manufactura en bodega. Convenio
i.n.v. - inti
• Cramer, Michael M. Food Plant Sanitation: Design, maintenance and good manufacturing practices.
• Pascal Ribéreau-Gayon, Yves Glories, Alain Maujean y Dennis Dubourdieu. Tratado de Enología. 2° Volumen: Química del Vino, Estabilización y Tratamientos.
Editorial Hemisferio Sur. Año 2003.

47

�Elaboración casera
de destilado
de orujo (grapa)
La destilación
l Es la operación de separar, mediante vaporización y recondensación, los diferentes componentes líquidos, sólidos disueltos en liquido o gases licuados
de una mezcla, aprovechando los diferentes puntos de ebullición de cada una
de las sustancias, ya que cada sustancia pura tiene un punto de ebullición
diferente. El agua se evapora a 100ºC -bajo una presión de 1 atmósfera (atm)mientras que el alcohol etílico lo hace a 78,4ºC, bajo una presión de 1 atm.
l A nivel de laboratorio la destilación se lleva a cabo en un balón o matraz de
fondo esférico, donde se calienta la mezcla, los vapores que se desprenden
por el calentamiento son conducidos hasta el condensador, donde a través
de una contra-corriente de líquido refrigerante (generalmente agua fría) estos
vapores se condensan y son recogidos en otro balón, el cual puede o no estar
conectado a un sistema de vacío que ayuda a destilar a mayor velocidad.

48

49

�l Como el agua y el alcohol etílico son líquidos que se mezclan perfectamente
en distintas proporciones, cuando se evapora el alcohol produce un arrastre de
agua. El rectificador es un accesorio con gran superficie de contacto que se coloca en la parte superior del capitel con el objeto de evitar, en parte, el arrastre
de vapor de agua, ya que el mismo es refrigerado por agua fría o simplemente
por el aire que lo rodea.

Esquema de un destilador de laboratorio
Termómetro

Salida de refrigerante

rectificador

Entrada de refrigerante

Evaporación
Condensador

Agua
Recepción de condensados
Lenteja
rectificadora
o desflamador

Calentador

l A mayor escala, semi-industrial o industrial, para destilar se utilizan los alambiques, donde el principio es el mismo. En este caso el calentador es una caldera.

Juntas hidráulicas
para reibir las
condensaciones
(el sello es con
agua o con harina)

Partes del alambique (simple y discontinuo)

Capitel
o capacete

Cuello de cisne
Refrigerante

Caldera
o pota

Serpentín

Flema

50

Sistema de calentamiento
Puede ser por fuego directo o por calentamiento indirecto.
l Fuego directo
Se calienta la caldera directamente en su base con un mechero. Para evitar calentamientos localizados del orujo y evitar la formación de un compuesto tóxico
llamado furfural, se coloca una plancha de cobre perforado o una reja metálica
sobre el fondo de la caldera, esto impide que las materias sólidas estén en
contacto con el fondo y se quemen.

51

�Diagrama de sistema de calentamiento
FUEGO DIRECTO
(después de agregar agua al orujo)

Mayor cantidad
de furfural

Caramelizaciones

INDIRECTO

Vapor

Baño de María

Serpentín
sumergido
en el seno
del líquido a
destilar

Evita golpes
de fuego

l Fuego INdirecto
Recalentamientos locales

Baño de María
Los orujos son colocados en un cesto metálico en la caldera o en una segunda caldera que se sumerge en el
agua de la primera.

Características del alambique
calentamiento con vapor
En este caso el calentamiento lo realiza una corriente de vapor de agua
que se conduce por una cañería que
entra y sale por la base de la caldera
(ver imagen).
En este caso también se esta aprovechando la tapa de la caldera (capitel)
como rectificador ya que se esta vertiendo agua fría del condensador.

52

l Forma de la caldera: La forma redonda o de pera ha resultado ideal
porque el calor se distribuye de manera rápida y homogénea y el material no se
quema tan fácil en una esfera como en un recipiente de base llana.
l Temperatura: Es interesante que el alambique esté equipado con un termómetro para separar bien la “cabeza” del “corazón” o destilado principal, ya
que aquella contiene impurezas y sustancias tóxicas.
l Materiales:
• El cobre es lo ideal en caldera, columna, capitel, cuello de cisne (o trompa de

53

�elefante) y condensador. Debido a su alta conductividad,
el cobre impide que la masa macerada se queme, ya que
distribuye el calor de manera rápida y uniforme. Además
el cobre resiste a los ácidos de la uva y del vino. Absorbe el ácido sulfhídrico y actúa como catalizador (los
alambiques nuevos pueden ceder malos sabores debido
a impurezas en el cobre, hasta que se forme una capa
protectora)
• El acero inoxidable puede usarse en el condensador,
pero hay alambiques que son todo de este material. Pero
aparecen malos sabores entre ellos formación de SH2.
• El vidrio se utiliza en laboratorios para experimentos.

Tipos de aparatos para destilar

l ACCESORIOS
Entre los accesorios de los alambiques podemos nombrar: el rectificador, descarga basculante para facilitar el vaciado del orujo, termómetro en la caldera,
descarga lateral del orujo y alcohómetro conectado al condensador.

Rectificador				

Descarga basculante - Termómetro

l ALAMBIQUES
Los alambiques más comunes son los de forma de pera, como se muestra en
la imagen más abajo.

Alcohómetro a la salida del condensador

Alambique pera

54

Salida de producto total 			

55

�l LA ALQUITARA
Es similar al alambique con la diferencia de que el condensador de vapores se
encuentra arriba del capacete y no al costado de este.
Su rendimiento es menor al del alambique.

Capacete

Los vapores producidos se
expansionan en el condensador
y se condensan por efecto del
agua de refrigeración, saliendo el
destilado a través del pico.
Es sin dudas el sistema más lento y
de menor rendimiento.

Conservación de los orujos
l Se colocan en capas regulares, fuertemente presionadas para extraer el aire y se las suele cubrir,
al final, con una capa de arena para permitir la
salida de CO2 y no permitir el ingreso de aire.
Si el orujo es expuesto al aire:
• Se producen oxidaciones que transforman el
alcohol en ácido acético.
• Se produce evaporación del alcohol contenido en el orujo.

Proceso de elaboración
1 Colocación de la base metálica de cobre perforada.

Materia prima

2 Se separa el raspón dejando sólo el orujo (despalillamiento), para conseguir
una mejor circulación de los vapores en la masa del orujo y evitar el metilico.
3 Carga de la caldera con 10-20 % de agua.

l La materia prima son los orujos que salen del prensado en la elaboración del
vino tinto, a los cuales se les agrega agua. El peso de los orujos es el 10 al 15
% de la vendimia despalillada, cuya composición aproximada es la siguiente:
• 50 a 70 % agua
• 3 a 6 % de alcohol
• Materias celulósicas, nitrogenadas, materias grasas, materias minerales y diversas materias solubles.

56

4 Encendido del fuego.
5 Mientras se calienta el agua se extraen los orujos
de los recipientes de conservación y se colocan
en la caldera. Se prepara el engrudo (mezcla
una parte de harina de trigo por 5 o 6 partes de
agua fría)

57

�6 Se coloca el capacete
con el cuello de cisne,
sellando las uniones
con agua (si posee
depósito) o masa de
harina.

7 Llenado del depósito de refrigeración.
Es importante mantener el agua de refrigeración a temperaturas próximas a los 18-20 ºC.
Temperaturas bajas provocan condensaciones rápidas que dan lugar a destilados duros
; mientras que, temperaturas altas provocan
condensaciones lentas que dan lugar a la pérdida de componentes volátiles favorables.

8 Una vez iniciada la salida del destilado, se ha
de procurar mantener un ritmo lento y uniforme, regulando adecuadamente el
aporte de calor.9- Medir con alcohómetro las graduaciones de salida, para separar correctamente, cabezas, corazones y colas.
• Al comienzo de la destilación: Cabezas (compuestos más volátiles que el
alcohol). (&gt; 70% alc)
• PE próximos al alcohol: corazón o medios. (entre el 70% y el 45% alc)
• PE superior al alcohol ordinario, al final de la destilación: colas (&lt;45% alc.)
La destilación se detiene cuando el alcohómetro indica 0º.

Composición de la flema o producto de la destilación
l Entre los componentes más importantes podemos nombrar:
• Alcohol
• Agua
• Aldehidos
• Ésteres
• Ácidos
• Alcoholes superiores
• Aceites esenciales
l Clasificación según el origen:
De la materia prima:
• aromas esenciales (cabeza y medio)
• ácidos (algunos productos de cola)
De la fermentación:
• alcohol (medio de la destilación)
• glicerina (producto de cola)
• alcoholes superiores o aceite de fusel(producto de cola)
• ácido succinico
• aldehidos (salen en la cabeza)
• ésteres (salen en la cabeza y el corazón)
De la destilación:
• principalmente furfural
(concecuencia del calor)
(producto de cola)

9 Limpieza y nueva carga del primer calderín.
La calidad del aguardiente de orujo dependerá de:
• Calidad del orujo.

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59

�• Conservación del orujo.
• Método y equipo utilizado.
• Manejo de conducción de la destilación.

Riesgos en la elaboración del destilado de orujo
l El metanol o alcohol metílico es un componente del aguardiente de orujo que
puede producir intoxicación, si se encuentra en una concentración que supere
el límite de 1 mililitro/ litro.
l El alcohol metílico se absorbe por todas las vías (oral, dérmica y respiratoria),
l También durante la elaboración puede intoxicar al destilador.
l El daño que produce el metanol se manifiesta en disminución de la agudeza
visual, ceguera y finalmente la muerte.
l El metanol actúa dirigiéndose al hígado, donde primero se transforma en formaldehído que actúa sobre el ADN y después se convierte en ácido fórmico
que ataca al nervio óptico, le desintegra las proteínas que forman la mielina y
también destruye la retina.
l Otro componente tóxico es el furfural, que no debe superar una concentración
de 40 miligramos/ litro de alcohol anhidro en el aguardiente de orujo.
l Actúa sobre el sistema digestivo, el sistema respiratorio y el sistema nervioso.
l Por eso se debe evitar las temperaturas excesivas, y evitar poner sarmientos en
el alambique.

Intoxicación aguda por metanol o alcohol metílico
l La vía más frecuente de absorción es la digestiva. La dosis letal varía entre 20 y 100
ml. La muerte por metanol va siempre precedida de ceguera. Se sabe que incluso
15 ml de metanol han causado ceguera y el responsable de ello es el formaldehído.

60

Forman leve: sensación nauseosa, molestias epigástricas y cefaleas. Si el
tiempo de absorción es de algunas horas se presenta visión borrosa.
Forma moderada:se producen vómitos. Hay taquicardia y depresión del sistema nervioso central. Si se produce el cuadro de embriaguez, es poco intenso
y corto en su duración. La piel está fría y sudorosa, la visión es borrosa y hay
aumento de la frecuencia respiratoria.
Forma grave: el paciente está en coma y presenta acidosis metabólica. La respiración es superficial y rápida. El color de la piel y las mucosas es francarnente
azuladas. Las dificultades para respirar pueden llegar al edema agudo de pulmón. La orina y el aliento huelen a formaldehído. Se presenta edema cerebral;
coma y a veces convulsiones. Las intoxicaciones graves presentan insuficiencia
renal aguda.

Intoxicación crónica
l La exposición crónica al metanol, fundamentalmente por vía respiratoria, produce alteraciones mucosas en las vías respiratorias superiores y en la conjuntiva.
Si la cantidad absorbida es suficientemente alta, pueden producirse trastornos
de la visión que oscilan desde la pérdida de la agudeza visual hasta la ceguera.
l Hay un período de latencia asintomático de 8 a 36 hs. antes de que surjan los
síntomas de la intoxicación.
l Si el sujeto bebió etanol simultáneamente en volúmenes suficientes, puede retrasarse en grado extraordinario y a veces, abortarse la aparición de signos y
síntomas de intoxicación por metanol. En tales casos, es notoria la intoxicación
por etanol y quizás no se sospeche que el sujeto ingirió metanol.
l El alcohol etílico compite con el alcohol metílico por la enzima alcohol deshidrogenasa, teniendo el primero mucha mayor afinidad por la enzima. De esta
manera, el metanol se desvía de su ruta metabólica y no se biotransforma a
formaldehído y ácido fórmico, responsables de su toxicidad.

61

�l Por los motivos mencionados, se utiliza etanol (alcohol puro) diluido en agua o en
alguna bebida gaseosa para administración oral o soluciones adecuadas para
administración intravenosa como tratamiento en una intoxicación con metanol.

Límites del aguardiente de orujo
según el Código Alimentario Argentino
l Etanol: 35,0 a 65,0 % v/v.;
l Coeficiente de congéneres: 0,65 a 5,00 g/l; (sustancias volátiles totales o no
alcohol: aldehídos, ácidos, esteres, furfural, alcoholes superiores.)
l Metanol: hasta 0,79 g/l, es decir 1 ml/l.
l Furfural: hasta 0,040 g/l de alcohol anhidro.
l Alcohol amílico e isopropílico: no detectables.
l Benceno: no detectable.

Recomendaciones
l Tratar de destilar el orujo apenas se descube el vino. Mientras más tiempo pase,
más aumentará la proporción de alcohol metílico hasta el límite bromatológico
de 1 mililitro/litro. Observación de hasta 9,6 ml/l.
l No usar el orujo cuando han transcurrido más de 90 días desde el descube
hasta la destilación.
l Analizar las muestras antes de consumirlas.
l No prensar demasiado el orujo. Aumenta el metanol en el destilado.
l Usar en su caso una prensa neumática. No una superprensa y menos una hidráulica.
l No acercar demasiado el orujo a la llama.
l Ubicar una parrilla metálica en el alambique. Evitará la formación de una sustancia tóxica llamada furfural.

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l Evitar poner sarmientos o paja entre el orujo y el fondo del alambique. Alcohol
metílico puede desprenderse de la madera.
l Trabajar a baño maría, regulando la temperatura y la cantidad de calor aportada.
l Evitar oler la primera fracción del destilado (cabeza). Volumen aprox. 10% del
total a destilar.
l Reemplazar el olfato por el alcohómetro.
l La cabeza sale con 80 (86) grados de etanol y va bajando. Cuando llega a 70
grados empieza el corazón.
l A los 45 grados de alcohol empieza la cola.
l Destilar hasta agotar los orujos, pero la cola se separa.
l Estos límites deben ser experimentados por el destilador, oliendo por última
vez, hasta que usando el alcohómetro ya no sea necesario oler.
l Usar una probeta de ¼ litro, con entrada y salida para que flote el alcohómetro.
Leer en forma continua.
l El destilado debe entrar a la probeta por el tubito inferior y se recibe por el tubito
superior.
l Solución propuesta: recibir el destilado en 10 fracciones.
1 “cabeza”
7 siguientes “corazón”
2 últimas “cola”
l Etiquetar numerándolas, mandarlas al laboratorio y cuando se tengan los resultados, recién probarlas.
l Sólo consumir lo que esté apto.
l Se elimina la cabeza y las dos colas, y se aprovechan las 7 fracciones que son
corazón.
l Con la práctica ya se mandará sólo lo que sea corazón.
l El resto se descarta sin olerlo ni saborearlo y por supuesto sin consumirlo.

63

�Conclusiones
l
l
l
l
l

Controlar metanol es función de la presión y del tiempo
Controlar furfural es función de la temperatura
Reemplazar el olfato por el alcohómetro
Reemplazar el olfato y el gusto por el fraccionamiento
Probar y consumir después del análisis de laboratorio

Bibliografía
•
•
•
•

64

J. M. Xandri. Elaboración de aguardientes simples, compuestos y licores.
Experiencias realizadas entre elaboradores y el INV
www.alambiques.com
Enciclopedia Wikipedia.

�Poda de la vid

La Poda se define como la remoción de sarmientos, brazos y otras partes vivas
de la planta.

Objetivos
1 Establecer y mantener a la planta en una forma tal que facilite el manejo del
viñedo.
2 Mantener o aumentar la producción en calidad y cantidad.
3 Seleccionar yemas que produzcan brotes fructíferos.
4 Regular el número de brotes y por ende el número y tamaño de los racimos
5 Equilibrar la producción de uva (carga) con la de madera.
6 Evitar el ataque de enfermedades criptogámicas (peronóspora, oidio, botritis).
7 Facilitar la tarea de cosecha.

66

67

�Época de poda
l Se considera generalmente que no hay que podar antes de las heladas tempranas, pero la realidad es que se puede empezar a podar cuando las hojas están
completamente amarillas o caen; es decir cuando ya no fotosintetizan. Por lo
tanto se puede podar desde la caída de las hojas hasta el estado de yemas
hinchadas (antes que se inicie el movimiento de savia).
l La poda temprana (antes de la senescencia de las hojas) retarda la brotación,
pero afecta el almacenamiento de carbohidratos en las zonas leñosas.
l La poda tardía (poco antes de la brotación o cuando las yemas recién han
brotado) puede retrazar la brotación durante varios días aún semanas. Esta
estrategia puede usarse para a las heladas tardías.

Principios de la poda (A. J. Winkler)
1 La poda tiene efecto depresivo sobre el crecimiento: la remoción de
la parte viviente vegetativa en cualquier época, disminuye la capacidad
productiva de la vid. De esta forma
la poda tiene dos efectos pronunciados: concentra las actividades
de la vid en las partes que se dejan
a la planta, y disminuye la capacidad total. La poda correcta consiste en conseguir el primer efecto en el grado
requerido y al mismo tiempo reducir el segundo efecto tanto como sea posible.
2 La producción de la cosecha deprime la capacidad de la vid: las vides con una
cosecha muy pesada, crecen menos vigorosamente que las vides con una cosecha ligera y también, las vides que dan de más o se sobrecargan en un año,
con toda probabilidad al año siguiente darán una cosecha menor.

68

3 El vigor de los brotes varía inversamente con el número de estos y la cantidad
de cosecha: mientras más pocos sean los brotes que se permite desarrollar y
más pequeña sea la cosecha, más vigorosamente crecerá el brote.
4 La capacidad de una vid varía directamente con el número de brotes que se
desarrollen: el área fotosintética total y no el ritmo de elongación o alargamiento
de los brotes determina la capacidad.
5 La capacidad de fructificación de las yemas varía inversamente con el vigor
de sus brotes, dentro de ciertos límites: la fructificación de las yemas aumenta con el aumento del vigor hasta un cierto punto, donde a partir de allí todo
aumento de vigor se traduce en una disminución de la fertilidad de las yemas.
Por lo tanto toda práctica que aumente el vigor favorece la fructificación, pero
hasta cierto límite.
6 Un sarmiento, un brazo a una planta de vid grandes, pueden producir más que
un ejemplar de ellos pequeños y, por lo tanto deben llevar más yemas frutales.
7 Una determinada vid en una determinada estación puede nutrirse adecuadamente madurar únicamente a una cierta cantidad de frutos y su capacidad está
limitada por su historia previa y su ambiente.
Las condiciones de una buena nutrición de la vid, un crecimiento moderado de
los brotes y cosechas normales, favorecen tanto a la maduración temprana de
los brotes como a la formación de abundante yemas frutales.
La longitud de los entrenudos es otro índice de crecimiento que nos da una idea
de la fertilidad de las yemas.
El hecho que un sarmiento tenga entrenudo de longitud normal, cuando otras
condiciones son favorables, indica un buen desarrollo de la yema y una madura
condición de su madera

69

�Consideraciones antes de podar

20 yemas y de base ancha (aproximadamente 1 cm. de diámetro) y forma cónica. Además 0,7 diámetro en el séptimo nudo.

1 variación de la fertilidad de las yemas a lo largo del sarmiento
4 Cuando hay exceso de vigor los sarmientos son más largos, sus entrenudos
son largos y se tornan aplanados y generalmente no brotan bien, por lo que no
se deben elegir como elementos de poda.

2,5
2

5 Se debe tratar de distribuir la carga de manera que los futuros brotes puedan recibir adecuadamente la luz del sol para que así las yemas se transformen en frutales.

1,5

6 Se debe tener también presente la sanidad de las plantas, ya que plantas peronosporadas dan mala brotación de yemas. No obstante la mala brotación puede ser a
causa de otros factores como: heladas tardías, problemas de suelo, mala nutrición,
mal manejo de poda (exceso de sombra), falta de vigor, deficiencia de agua, etc.

1
0,5
0
1

2

3

4

5

6

cargador
Rango o posición de los brotes

7

8

1

2

pitón

C. Renaud. ITV, France.

Número de racimos por brote

fertilidad de la
yema franca

Normalmente la fertilidad de la yema franca aumenta hasta el 5º al 8º nudo para caer
después de este.

2 Se debe observar como respondió la planta a la poda del año anterior.
l Riqueza de la poda del año anterior (Nº total de yemas francas dejadas por
planta).
l Número de sarmientos producidos (porcentaje de brotación).
l Calidad de sarmientos (puntos 3 y 4).
l Número de racimos producidos.
3 Observar el largo de los sarmientos que deben ser de 1, a 1,50 m. Con 16 a

70

7 En parral conviene llevar la poda arriba (con los sarmientos en el plano horizontal)
para tener mejor insolación lo que redunda en mayor fructificación. Además los racimos tienen mejor aireación menos humedad evitando las condiciones favorables
para el ataque de enfermedades como peronóspora, podredumbre y oidio.
8 Tanto en espaldero como en parral debemos tener en cuenta la distribución
uniforme de la carga que facilite el resto de las tareas. Además un pitón generalmente es un elemento de carga más seguro pero absorbe más nutrientes y
deprime la planta si no está suficientemente fertilizada.
9 Todos los cortes mayores a 2,5 cm. de diámetro deben ser pintados con pintura
al látex + un fungicida (benlate, oxicloruro de cobre) para evitar el ingreso del
agente causante de la enfermedad llamada Hoja de Malvón.
10 La vid es una liana, por ello los brotes de las yemas terminales de sarmientos colocados verticalmente crecen con mayor vigor ( acrotonía ). Para tener un desarrollo de brotes más uniformes es aconsejable arquear suavemente los sarmientos.

71

�Elementos de la poda
l Nos referimos, básicamente a
dos: el pitón y el cargador.
Pitón: consta de una, dos y
hasta tres yemas. Su función es
mixta es decir que cumple con
la provisión de madera de reemplazo para el período próximo y
además es una unidad de carga.
Cargador: tiene un número
de yemas que puede ir de 4 a
10 – 12 y raras veces más. Su función es la de ser un elemento productivo.

Yemas
Estos órganos de la planta, en forma de cono, están ubicados en el nudo del sarmiento junto al pecíolo de la hoja. Normalmente se observa una sola unidad, sin
embargo, siempre son dos visibles a simple vista, yemas principal y yema pronta.
l Yema Principal
Que es la más voluminosa y brota solo en la primavera siguiente a su formación.
l Yema Pronta
Más pequeña, que puede desarrollarse generalmente el mismo año de su formación, dando lugar a un brote denominado feminela o nieto.
l Yemas Casqueras
Son las que se encuentran en la proximidad de la unión del sarmiento con la
madera más vieja, formando una especie de corona. De estas saldrán los posibles chupones

72

Riquezas
Está referida a la cantidad de yemas principales dejadas en la
poda, independientemente del tipo
que se realiza. Se puede referir, generalmente, al número de yemas
por metro lineal o por hectárea.
Así tendremos poda rica (80.000
a 100.000 yemas), mediana ( de
50.000 a 80.000) y pobre (menos
de 50.000 yemas)Una poda rica
puede ser larga o corta, dependiendo si las yemas dejadas están en elementos
largos (cargadores) o cortos (pitones). Es decir el concepto de riqueza de la
poda es independiente del largo de los elementos.

Tipos de poda
Si bien resulta más común esta definición de los frutales en vid, también podemos hablar de poda de formación y de fructificación.
l Poda de Formación
Esta dirigida a dar a la planta una forma de acuerdo con el sistema de conducción elegido. Puede decirse que el objetivo aquí es que la planta alcance lo más
rápido posible el plano de producción o fructificación.
l Poda de Fructificación
Está orientada a lograr producciones regulares y constantes sin perder la forma
original de la planta tendiendo a que el cultivo sea rentable y sostenible en el
tiempo.

73

�l Poda de Formación
Si se comienza con un barbecho después de colocarlo lo
común es dejar dos yemas del
sarmiento de mejor calidad que
este traiga. Cuando se inicia la
brotación y las primeras dos o
tres hojas se han desplegado,
se elige uno de los brotes, y se
conduce de forma tal que los
más pronto posible llegue al
plano de producción. Mientras
antes suceda esto es mucho mejor. Si se ha elegido como sistema de conducción el llamado guyot (pitón y cargador), el brote podrá despuntarse
al llegar al primer alambre de un espaldero o al emparrillado de un parral.
Esto se realiza, siempre y cuando se produzca temprano (fines de diciembre, primera quincena de enero), de forma tal que las feminelas tengan
tiempo de crecer y agostar (madurar) bien en esa temporada y la primera
helada los encuentre en condiciones adecuadas. De no ser así se produce
lo que conocemos como sarmientos pasmados. Esas dos feminelas bien
maduras, serán los futuros brazos del sistema. Si se decidió realizar una
poda en cordón de pitones, el brote elegido se conduce lo más vertical
posible de forma de alentar su crecimiento rápido cuando pasó el primer
alambre o la cruz del parral y se estima que su largo es cercano al del
futuro brazo, se despunta y se acuesta sobre el alambre. De esta forma
se detiene el crecimiento (dominancia apical) y las yemas prontas darán
origen a muchas feminelas que posteriormente serán los pitones de cordón. En este caso son válidas las mismas consideraciones hechas más
arriba. Todas las feminelas que nazcan y no vayan a ser utilizadas, podrán
eliminarse o pellizcar su extremo.
• Si el brote no origina feminelas tempranas, se podará en el invierno, dejando 2 o 3 yemas a la altura elegida y eliminando el resto. Puede no des-

74

yemarse y esperar la brotación de forma de eliminar los brotes no deseados. Aunque resulte difícil y a veces agobiante eliminar las yemas, debe
preferirse, ya que si se espera el nacimiento de los brotes, generalmente
su crecimiento supera en rapidez a la eliminación de los inútiles por parte
del viticultor.
• Si se emplean alambres o hilos plásticos para conducir el brote en forma
vertical, deberá tomarse la precaución de atarlos por encima de la última
yema dejada, de forma de evitar el estrangulamiento del sarmiento.

l Poda de fructificación
Bajo este término queremos
abarcar todas las podas que
siguen a la de formación para
realizarla adecuadamente daremos a continuación algunos
conceptos:
Poda equilibrada: Es aquella
que permite dejar el número
de yemas compatibles con el
vigor de la planta, repartidas
en elementos (pitón y cargador) en número y longitud adecuados. El número de yemas es lo que se
conoce como carga. Una carga excesiva lleva aparejada una cosecha desproporcionada a la superficie foliar perjudicando su madurez y calidad. Una
carga insuficiente, lleva implícito un vigor excesivo de los brotes que también va en contra de la calidad y atrasa la maduración. Además del largo de
brotes un viñedo equilibrado debe dar aproximadamente un kilogramo de
sarmiento de poda, por cada 10 kilogramos de uva de la cosecha anterior.

75

�Elección de los elementos de poda
Deben preferirse sarmientos maduros y sanos. Las yemas deben ser globosas
y redondeadas. No se debe podar sobre yemas de sección triangular y de punta marcada. En caso de sarmientos con daño de granizo deben privilegiarse
las yemas formadas en primer término en la temporada anterior, que son las
primeras de abajo hacia arriba. Esto quiere decir que salvo excepciones será
conveniente dejar un buen número de pitones.

Bibliografía
• E. Tassie y B. Freedman (traducido por Ing. Agr. José Rodríguez). Poda de la vid.
• Ing. Agr. Jorge Nazrala. Poda de la vid..
• Ing. Agr. Sergio R. Ramírez. Poda de la vid.
• Luis Hidalgo. Tratado de Viticultura general.

Ejecución de los cortes
Las tijeras deberán estar bien afiladas y los cortes realizarse un poco por encima de la yema y no al ras de ésta, de forma de evitar que el trozo de madera
que se seca interrumpa la comunicación de la yema con la madera lo que puede provocar su muerte.
Los cortes sobre las yemas deben realizarse a bisel en sentido contrario al de
las yemas para que cuando llueva el agua no escurra hacia la yema.

76

77

�Fertilización en vid

Se fertiliza para
l Alimentar la cosecha actual.
l Reponer los nutrientes que ha consumido la vid durante el ciclo
productivo.
l Crear reservas en las raíces, en el tronco, en los brazos y en los
sarmientos para enfrentar un ciclo productivo.
l Alimentar las yemas fructíferas que determinan la cosecha del año
siguiente.
l Aportar al suelo los elementos que se encuentran en niveles deficientes.

78

79

�Factores que influyen en la fertilización
l SUELO: Es de fundamental importancia, pues la nutrición del viñedo depende
de su textura, estructura y fertilidad. Suelos arenosos facilitan pérdidas por percolación o lixiviación del nitrógeno, calcio y magnesio, mientras que los arcillosos retienen el fósforo y el potasio.
El ph del suelo tiene incidencia en la absorción de los distintos elementos. El
nitrógeno es fácilmente absorbido a ph neutro. El fósforo, potasio, calcio, azufre y magnesio son absorbidos a ph ligeramente alcalino. El hierro, manganeso,
boro, cobre y zinc son fácilmente absorbidos a ph ácido.
l CLIMA: La absorción de los elementos por la planta depende de la temperatura, régimen de lluvias, luminosidad, etc., factores que inciden directamente
sobre el ritmo de asimilación de los elementos nutritivos y de su transformación
en compuestos orgánicos.
l MOVILIDAD DE LOS ELEMENTOS: Determina la forma y época de aplicación
de los fertilizantes. Hay elementos sumamente móviles como los nitratos y otros
de escasa movilidad –como el fósforo, potasio, calcio y magnesio– que obligan
a hacer aplicaciones tempranas y localizadas.
l EDAD DEL VIÑEDO: Las necesidades de los elementos fertilizantes varía con
la edad de las cepas. Las jóvenes necesitan más nitrógeno y fósforo que las de
mediana edad. En una planta en plena producción las exigencias de potasio
son mayores.

Tipos de abonados
l ABONADO DE FONDO: Se hace en el hoyo de plantación, con el objeto de
crear una reserva de fósforo o potasio a nivel radicular dada su difícil movilidad en el suelo.

80

l ABONADO DE restitución: La cosecha, la madera de constitución de la
cepa precisan importantes cantidades de elementos fertilizantes que, juntamente con las pérdidas del suelo, son necesarias restituir para mantener un
nivel adecuado de producción.

¿Cuánto fertilizar?
l La VID : por cada 100 qq/ha extrae:
Nitrógeno : (N) 70 Kg
Fósforo: (P) 8,7 Kg
Potasio: (K) 75 Kg
Ejemplo:

.Espaldero de 200 qq/ha a 2,5 x 1,5 m
100 qq/ha.............70 kg Nitrógeno
200 qq/ha.............X

	X= 200 x 70 = 140kg Nitrógeno/ha
100

¿Cuándo fertilizar?
CUÁNDO FERTILIZAR CON NITRÓGENO
		
		
		
ALTO VIGOR
MEDIO VIGOR
BAJO VIGOR

PERIODO	
PERIODO	
BROTACIÓN
cuaje
FLORACIÓN	ENVERO	

PERIODO
POS
COSECHA

0

0%

40%

0%

0%

40%

30%

30%

40%

81

�CUÁNDO FERTILIZAR CON NITRÓGENO
		
		
		
ALTO VIGOR
MEDIO VIGOR
BAJO VIGOR

PERIODO	
PERIODO	
BROTACIÓN
cuaje
FLORACIÓN	ENVERO	

		 CUÁNDO FERTILIZAR CON potasio
PERIODO
POS
COSECHA

0

0%

40%

0%

0%

40%

30%

30%

40%

		 BROTACIÓN FLORACIÓN CUAJE	ENVERO	MADUREZ	 COSECHA

								
		

		

Fertilización Potásica

FERTILIZANTES NITROGENADOS

FERTILIZANTE	

CONTENIDO N (%)	EQUIVALENTE DE ACIDEZ

	Urea
		
LARGO DEL BROTE	
EXTREMO CON
CRECIMIENTO	
ACTIVO

BAJO VIGOR	MEDIO VIGOR	

CAÍDA
DE HOJAS

46

- 1,8

ALTO VIGOR

Sulfato de Amonio

21

- 5,35

30 a 60 cm

80 a 120 cm

+ 120 cm

Nitrato de Potasio

13

+2

Nada después
de la floración

Nada después
del envero

Presente después
de la maduración

Nitrato de Amonio

33,5

- 1,8

Sulfonitrato de Amonio

26

- 3,5

LARGO CON
ENTRENUDOS

Menos de 5 cm

6 – 8 cm

+ 10 cm

DIÁMETRO DE LA
BASE DEL BROTE	

Menos de 1 cm

1 – 1,5 cm

+ 2 cm

Fertilizantes nitrogenados
		 CUÁNDO FERTILIZAR CON FÓSFORO
PERIODO BROTACIÓN
PERIODO cuaje
FLORACIÓN	ENVERO	

PERIODO POS
COSECHA

		
LÍQUIDOS
LÍQUIDOS
		RIEGO POR GOTEO	RIEGO POR GOTEO
SÓLIDOS INCORPORADOS 		
AL SUELO		

82

SÓLIDOS INCORPORADOS
AL SUELO

El nitrógeno es el principal elemento rector del desarrollo y crecimiento de la
vid, fundamentalmente madera y hojas. Es un elemento fundamental de la multiplicación celular siendo necesario del principio al fin del período de crecimiento activo, especialmente en el desarrollo de los pámpanos y crecimiento de los granos.
l UREA
Tiene la particularidad de ser no iónica (no tiene cargas) por lo tanto es
propensa a pérdidas por lavados. Si no se maneja bien el agua de riego, o se aplica en suelos salinos, las pérdidas pueden ser considerables.

83

�Hay que tener cuidado porque cuando pasa carbonato de amonio tiene un PH muy
elevado y puede afectar plantas muy jóvenes y con un sistema radicular superficial.
De todos los fertilizantes nitrogenados, la úrea es el que está sujeto a mayores
pérdidas ya sea por lavado o volatilización (pasaje del estado sólido al gaseoso).

	En suelos salinos: contrarrestar el efecto del salitre porque es el que más
acidifica el suelo.

100 kg de Sulfato de Amonio tieneN 21 kg de Nitrógeno
En el mercado se encuentra de dos formas:
• Granulada: sólo apta para aplicar en suelo
• Cristalina: se adapta mejor a fertirrigación y pulverización foliar.

l SULFONITRATO DE AMONIO
Resulta de mezclar en partes iguales el sulfato de Amonio y el Nitrato de Amonio.
Da excelentes resultados en plantas jóvenes.

100 kg de Urea contienen 46 kg de Nitrógeno
100 kg de Sulfonitrato de Amonio tieneN 26 kg de Nitrógeno
l NITRATO DE AMONIO
Contiene partes iguales de los iones nitrato y amonio.
Al tener el nitrógeno en dos formas, la planta tiene más tiempo para absorberlo.
Las raíces absorben constantemente durante unos 20 días.
La planta primero absorbe uno de ellos y cuando éste se acaba el otro ya ha
sufrido las transformaciones necesarias para estar disponible, de modo tal que
la planta continúa absorbiendo nitrógeno por un tiempo más.

100 kg de Nitrato de Amonio tienen 33,5 kg de Nitrógeno

l SULFATO DE AMONIO
Es el fertilizante nitrogenado que más acidifica el suelo por unidad de nitrógeno, lo que lo hace apto para aplicar a suelos alcalinos. Sufre pérdidas mínimas
por volatilización.
En suelos arenosos: es una excelente opción, por su rápida absorción.
En suelos arcillosos: una parte queda retenida en forma temporal minimizando pérdidas por lavado.

84

Consideraciones generales
l Si tenemos un suelo de textura media (ni arcilloso, ni arenoso) y sin problemas de
salinidad, ni exceso de riego, se puede aplicar cualquier fertilizante nitrogenado.
l En suelos con PH en el rango de 6 a 7,5 se puede usar cualquiera.
Con PH superiores a 7,5 se aconseja utilizar fertilizantes amoniacales por ser
acidificantes.
l En suelos arenosos conviene usar fertilizantes de rápida absorción como los
amoniacales.
l La propiedad de algunos fertilizantes de acidificar el suelo ayuda a disolver el
fósforo y micro nutrientes como el hierro, zinc y manganeso.

85

�FERTILIZANTES

PRECIO/ KG
DE NITRÓGENO

SUELO
ARENOSO

SUELO
ARCILLOSO

SUELO SALINO/
ALCALINO

UREA

$ 2,60

Funciona
bien

Funciona
bien

Pérdidas por
volatilización

SULFATO DE
AMONIO

$ 4,80

Funciona
bien

Funciona bien, pero
queda retenido
temporalmente el
amonio

Ideal, porque
acidifica más
que ninguno

NITRATO DE
AMONIO

$ 3,28

Funciona
bien

Funciona bien, pero
queda retenido
temporalmente el
amonio

Funciona bien

SULFONITRATO
DE AMONIO

$ 4,60

Funciona
bien

Funciona bien, pero
queda retenido
temporalmente el
amonio

Ideal para
plantas jóvenes

% Potasio

% Nitrógeno

NITRATO DE POTASIO

0

11

SULFATO DE POTASIO

0

0

Cómo fertilizar

l Favorece el desarrollo de del sistema radicular, la fecundación la floración y el
cuajado de los frutos, como así también la maduración de los mismos. Un aporte regular y equilibrado dan lugar a un aumento de los racimos en las yemas.

86

l El potasio favorece el desarrollo general de las cepas, provoca el aumento del
tamaño de las hojas, incrementa el diámetro y peso del sarmiento, asegurando
una mejor maduración de los mismos. Aumenta el número de racimos por
yema, favorece la acumulación de azúcares en el mosto, favorece una correcta
distribución de las reservas en las distintas partes de la planta, hace disminuir
la sensibilidad a heladas y a ciertas enfermedades .

FERTILIZANTES

Fertilizantes fosforados

FERTILIZANTES
FOSFATO

Porcentaje
Relativo Fósforo

Porcentaje Real
Fósforo

%
Potasio

%
Nitrógeno

MONOAMÓNICO
FOSFATO

52

27

0

11

DIAMÓNICO

Fertilizantes potásicos

l NITRÓGENO: como es un fertilizante soluble, no es necesario hacer la aplicación localizada. Este fertilizante llega a las raíces llevado por el agua de riego.
Se recomienda incorporarlo con una labor o con el agua de riego, no debe quedar sobre el suelo expuesto al aire mucho tiempo porque se volatiliza. También
se puede aplicar con máquina fertilizadora.
l FÓSFORO: Aplicar en forma localizada, en donde se encuentra la mayor
cantidad de raíces, entre 20 y 40 cm de profundidad y a 50 cm de la base del
tronco. Es recomendable hacerlo camellón por medio de modo que queden
raíces enteras, sin dañar por la labor de fertilización.
La mejor forma de aplicar el fósforo es mediante fertilizantes líquidos.

87

�l POTASIO: En suelos de textura arenosa se pueden aplicar sobre el mismo
e incorporar con rastra. En cambio en aquellos arcillosos es conveniente la
aplicación localizada; también es válida la recomendación hecha para la aplicación de fertilizante fosforado, teniendo en cuenta que bastan apenas unos
10 cm de profundidad para que la aplicación sea eficiente.

Bibliografía
• Luis Hidalgo. Tratado de Viticultura general.

88

89

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Guiñazú, H.&lt;br /&gt;Quini, C.I.&lt;br /&gt;Marianetti, A.&lt;br /&gt;Murgo, C.M.&lt;br /&gt;Rivero, M.G.</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina). Instituto Nacional de Vitivinicultura, Mendoza (Argentina). Subgerencia de Investigación para la Fiscalización</text>
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                    <text>A

cd)

ARGENTINA

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA

•

EMPLEO DEL MAIZ
EN EL ENGORDE
DE NOVILLOS
Por el Dr. M A U R1C 1O B. H ELM A N

PUBLICACION MISC!LANEA No Hl
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MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA

•

EMPLEO DEL MAIZ
EN EL ENGORDE
DE NOVILLOS
Por el Dr. M A U R 1C 1O B. H EL M A N

P U BL I CACION MJSCELANEA N• 21 1
RE I MPRESION

B U E N O S

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A I R E S

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�EMPLEO DEL MAIZ EN EL ENGORDE
DE NOVILLOS

EN

en que la crisis se hizo sentir con intensidad,
el bajo precio a que se cotizaba el maíz, que en muchos casos no
compensaba los gastos de producción y recolección, incitó a algunos
invernadores a transformarlo en carne vacuna suministrándolo a novillos
de dientes de leche y dos dientes, con resultados favorables.
Hoy día, las preferencias de nuestro principal consumidor, el pueblo
inglés, ha creado la necesidad de producir ese tipo de novillito de alta
calidad, preparado tempranamente con un punto de "maduración" no
desmejorado por exceso o mala distribución de la grasa, ni por las excesivas masas musculares o gran espesor de la grasa de cubertura y que
se ha dado en denominar "baby beef".
A fomentar especialmente la producción de este tipo de novillo de
exportación, mediante el empleo del maíz como ración suplementaria,
tiende esta publicación - aunque también nos ocuparemos de los novillos
de dos dientes-. por considerar que, salvo circunstancias imprevistas, es
en definitiva el animal preparado rápidamente el que llenará en años venideros la mayor parte de la cuota asignada por Inglaterra a nuestro país.
Trátaremos de indicar a los criadores e invernadores que aun
no han puesto en práctica el empleo de raciones suplementarias y en la
forma más sencilla que nos sea posible, cómo se puede utilizar el maíz
y cómo se podría tratar de calcular los rindes de producción, para que,
si el procedimiento resulta económicamente conveniente, estén en condiciones de aplicarlo en el momento oportuno.
ESTOS ÚLTIMOS AÑOS,

PRODUCCION DE NOVILLOS TIPO EXPORTACION

La producción del '"baby" y "chilled beef" está basada principalmente en la precocidad, vale decir, en la obtención, en el menor tiempo
posible, de lo que se denomina estado, en que las calidades de carne y
grasa han adquirido determinadas condiciones especiales.

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En la precocidad influyen dos factores: lº, una mayor aptitud
para el engorde, que se consigue con animales de alta calidad; 2°, la
alimentación.
Los novillos que poseen "alta calidad" o "gran clase" son precoces,
porque tienen mayor poder de asimilación; transforman los alimentos muy
económicamente y en un plazo más breve, dando a la carne y grasa una
mejor distribución en las regiones más valiosas del cuerpo.
Pero lo que influirá decididamente en la rápida preparación &lt;le los
animales, será el suministro de una ración suplementaria adecuada.
En efecto, los pastoreos en praderas de alfalfa, avena, centeno, cebada.
cebadillas, Sudan grass, etc., o de pastos naturales de alta calidad como
único alimento, alcanzan a producir aumentos de peso que, pese a la gran
variedad de factores que pueden influenciarlo, nos atreveríamos a estimar
que oscilan aproximadamente entre 15 y 20 kilogramos mensuales. de
manera que los novillos requieren tiempo para llegar a "estado".
En la preparación de novillos tipo exportación, el verdadero secreto
reside en el rápido aumento de peso del animal, como una consecuencia
del mayor crecimiento diario obtenido por medio de una alimentación
suplementaria bien balanceada. de acuerdo con los pastoreos que posea.
y continua desde el principio; para conseguirlo se debe recurrir necesariamente a los alimentos concentrados.
"BABY BEEF". - Un novillito precoz, de "gran clase", que adquiere
carne y grasa rápidamente mediante buenos pastoreos y alimentación
suplementaria adecuada y que alcanza un peso vivo aproximado de 380
a 400 kilogramos, con un rendimiento de carne limpia del 58 al 60 %
antes del cambio de diente (novillos de dientes de leche), puede ser
clasificado como "baby beef". según la calidad y distribución de su carne
y grasa.
"CmLLED BEEF". - Lo pueden dar animales del mismo tipo que,
después de los dos años de edad (dos dientes), han adquirido un peso
vivo aproximado de 470 a 520 kilogramos y con un rendimiento de carne
limpia superior al 60 por ciento.
Es necesario recalcar que estos pesos, así como los indicados para
el "baby beef", sólo se consiguen en animales de elevado grado de refinamiento y en las razas ya especificadas. Por excepción se los consigue
en algunos novillos Charolais y Red-Polled y cruzas de estas razas con
Shorthorn, Hereford o Aberdeen Angus; pero se trata de pequeños lotes
sin influencia en el total de la producción. La mayoría de las otras razas

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carece de precocidad y llegan a pesos elevados, como el Normando, sólo
a edad más avanzada.
EL MAIZ COMO RACION SUPLEMENTARIA

En nuestro país el maíz {Zea mais} es el grano más empleado
como alimento para novillos, debiéndose su generalización al hecho de que
entre los cereales de bajo costo es el que proporciona el material nutritivo
más concentrado, poseyendo las substancias alimenticias necesarias para
producir la energía y el calor que requiere el organismo animal y concurriendo además a la formación de reservas de grasas.
Su composición química es desproporcionada, ya que por ser sumamente rico en substancias extractivas no azoadas (hidratos de carbono),
es relativamente pobre en substancias azoadas (proteínas). A esto se
debe agregar el hecho de que las proteínas más importantes de este grano
carecen de algunos de los aminoácidos ( lisina y triptofano). considerados experimentalmente como necesarios para el desarrollo del animal
en sus primeros tiempos de vida.
Su tenor en sales minerales también es muy exiguo; especialmente
le falta calcio y fósforo. que son indispensables para el organismo en su
período de crecimiento.
Para los fines de la alimentación de los novillos no posee el volumen
necesario requerido por el enorme tamaño del aparato digestivo del
vacuno, lo que es sumamente importante para que la digestión se efectúe
perfectamente y con el máximo de beneficio para el animal.
Por esta falta de volumen y por su relativa pobreza en proteínas,
no es posible la alimentación exclusiva con mai;: en grano. siendo necesario suministrarlo como complemento de un buen pastoreo natural o
artificial o con henos, los cuales proporcionan el volumen requerido y
aumentan las proporciones de proteínas. en algunos casos. en cantidad
suficiente para e! más completo aprovechamiento de los hidratos de
carbono.
FORMA DE SUMINISTRAR EL MAIZ E

INSTALACIONES NECESARIAS

La suministración del maíz a los novillos puede efectuarse en distintas formas, a las que pasaremos revista.
lº
2''
3''
4°

Echando los novillos a los maizales.
En espiga entera: a) con chala. bl sm chala.
En espiga triturada: a) con chala, b) sin chala.
Desgranado: a) entero, b) triturado o molido.
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19 - Uno de los métodos más antiguos es el de echar los novillos
a los maizales; se utiliza cuando la cosecha promete ser escasa o muy
grande la dificultad para colocar el grano en el mercado (por ser las
cosechas muy abundantes o haber superproducción). Este procedimiento
tiene el inconveniente del desperdicio, pues los animales no digieren en
esa forma todo el grano que consumen, se pierde mucho en el suelo y
no rinde todo lo que podría producir.
29 - La suministración de la espiga madura, con chala o sin ella,
dejando a los animales el trabajo de desgranarla, si bien podría ser a
primera vista una de las formas más económicas, en realidad el aprovechamiento integral de las substancias alimenticias no se hace en la forma
más adecuada para el engorde. Este procedimiento casi no se aplica,
y, por otra parte, no es aconsejable.
39 - La trituración de la espiga, con o sin chala, proporciona un
producto con un 20 % o más del volumen que el representado por el grano,
en el cual el marlo con un alto porcentaje de celulosa que el vacuno
tiene la propiedad de digerir en gran parte, adquiere un valor que de otra
manera no tendría. Igualmente el maíz triturado se digiere con más facilidad y en mayor proporción que entero.
4° - Muchos son los que suministran maíz desgranado, triturado
o molido, y escasos los que lo proporcionan entero. Para estos últimos,
si bien se perderían muchos granos en las materias fecales al no ser digeridos, compensaría los gastos del triturado o molido, aparte de que le
atribuyen ventajas sobre el triturado en espiga por las circunstancias de
que el espacio que ocuparía el marlo sería reemplazado por el pastoreo
que el animal ingeriría, el cual posee mayor valor nutritivo.
Pero, en resumen, el maíz desgranado y triturado o molido es, sin
duda alguna, para los fines del engorde, el más conveniente para el
aprovechamiento integral del grano ( 1 ) .
El suministro del maíz, ya sea entero, triturado o molido, con
o sin marlo, debe efectuarse en comederos o bebederos apropiados y
previamente remojados, para poderlo ablandar y facilitar su masticación.
Una vez remojados, los granos deben ser consumidos en seguida y no
quedar de un día para otro, pues fermentan con facilidad, especialmente
en la épocas de calor.
Conviene repartir la ración en dos comidas: una a la mañana, a la
salida del sol. y otro a la tarde, entre las 18 y 19, prderentemente
1
( )
En ensayos comparativos realizados para obtener igual aumento de peso, se
necesitaron 60 kilogmmos menos de maíz por cabeza cuando se dió molido que cuando
lo comían con marlo o simplemente desgranado.

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a darla en una sola vez, pues cuando los órganos digestivos trabajan en
forma más espaciada, la formación de carne y grasa es mayor y el calor
producido se reparte más regularmente.
Para el reparto de la ración en los comederos y su remojado previo,
se puede utilizar un recipiente de 1.10 metros de largo por 50 centímetros
de ancho, colocado sobre patines de madera y tirado por un caballo.
De lo dicho se deduce que la c/ccció11 de la forma de suministrar
el maíz quedo supeditada a los cálculos económicos que el ganadero
efectuará previamente, de acuerdo a las condiciones particulares que en
cada oportunidad se le presenten; pero recalcamos que el maíz desgranado (triturado o molido) y el triturado con marlo, son los más convenientes para los engordes rápidos.
Con el objeto de mejorar sus condiciones de alimento productor de
carne y grasa. se suele utilizar el maíz en diferentes mezclas con otros
granos (avena especialmente. cebada, centeno, trigo. etcétera). residuos
de molinería (afrecho. afrechillo) y concentrados de proteínas (tortas de
semillas oleaginosas, harina de carne, etc.). con las que se obtienen
excelentes preparaciones.
CANTIDADES DE LA RACION SUPLEMENTARIA DEL MAIZ

En la producción de novillos jó' enes tipo exportación, que deben
adquirir "estado" en el menor tiempo, se debe tratar de conseguir que los
mismos desarrollen al má\.imo su capacidad digesti1•a, es decir, que digieran la mayor cantidad de alimento posible.
Al empezar a dar ración suplementaria a los novillos, esto no se
consigue de inmediato, sino que es _necesario un período de acostumbramiento durante el cual se irá aumentando en una forma grad ualmen te
progresiva la ración de granos.
Al principio del racionamiento se suele trnpe:ar con dificultades,
a veces m·u y grandes . porque los novillos no sahen comer los granos, y
en muchas oportunidades hasta se niegan los primeros días a aceptar el
maíz. En estos casos conviene suministrar el grano molido y remojado,
pues así tiene un sabor más agradable.
Pasados los primeros quince días. los érnimales se acostumbran a
comer bien y progresan visiblemente.
Hay que evitar en lo posible una sobrealimentación de los novillos
que se preparen, porque el suministro de alimentos que no digieren por
no tener s uficiente capacidad digestiva, aparte de retrasar su desarrollo,
ocasiona un desperdicio que la hace menos económica, v a veces produce
trastornos intestinales.
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�- 8La cantidad de maíz a suministrar es sumamente variable y depende,
aparte de las razones t&gt;conómicas, de:
a) Tipo de novillo a producir;
b) Edad cuando se empieza el racionamiento;
c) Tiempo que durará la preparación;
d) Forma cómo se suministrará el cereal;
e) Su valor alimenticio, y
f) Clase y estado de los campos de pastoreo.

Pero en términos generales se puede decir que, comenzando por una
cantidad que oscile alrededor de uno o dos kilogramos diarios por cabeza,
se debe llegar progresivamente al máximo (entre cinco y ocho kilogramos)
mediante una obscn•ación atenta del engorde.
Daremos dos ejemplos de raciones suplementarias con maíz, con
objeto, únicamente. de una mejor comprensión y para que el invernador
pueda tener una base que adaptará y modificará de acuerdo a lo que le
indique la experiencia y las condiciones Particulares del medio en que
actúa y de cada caso:
1" - Para tratar de conseguir el "baby beef" - utilizando. claro
está. animales de calidad - . una vez producido el destete, que debe ser
lo mejor y más largo posible. se pasan los novillitos a pastoreos de
alfalfa o centeno preferentemente, y a los pocos meses se puede comenzar a suministrar la ración s uplementaria de maíz triturado o molido.
con o sin marlo . en la cantidad de uno a dos kilogramos por cabeza.
repartiendo la ración en dos veces, previo remojado ( 1 ) .
Al quinto día se aumenta a 3Yi kilogramos y 15 días después
a 4 ó 4 Yi kilogramos, siguiendo con esta cantidad hasta el final. aunque
el invernador, según su conveniencia y el criterio que le dicte la observación atenta del engorde. puede ver la posibilidad de aumentar o disminuir
estas cantidades. pero tratando siempre de conseguir que los animales
coman toda la ración.
Durante este racionamiento deben tener pastoreos de excelentes
campos naturales o prados artificiales (de preferencia alfalfa, centeno,
etcétera), que alternarán cada 15 días o un mes; además, agua potable
a discreción.
( ') No hay mngun inconvementc, .sino venta1a.s, en comenzar la sumimstra&amp;ón
de maiz molido en el momento del destete y aun dos o tres meses antes, es decir, cuando
los terneros tienen cuatro a seb meses de edad, pues aprenden a comer y están en
condiciones luego de consumir ventajosamente grandes cantidades de granos.

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�-92'' - Para tratar de conseguir el "chilled beef" preparando novillos
de dos dientes, en periodos de más o menos seis meses, debe efectuarse
la suministración del maíz en Jorma tal que, aumentando gradualmente
lleguen los animales a comer la ración mayor en no menos de 30 días.
Paro esto se puede empezar con un kilogramo. el primer día y se
aumenta medio kilogramo diariamente hasta llegar a los cuatro o cinco
kilogramos. Se sigue con esta cantidad durante cuatro días y luego se
aumenta medio kilogramo cada tres días hasta llegar a suministrar diariamente ocho kilogramos por cabeza, !o que será alrededor de los 40 días.
Como ya dijimos, el aumento de la ración no puede efectuarse siempre
tal cual lo e;..presado. porque en muchos casos lo" novillos no quieren
comer todo lo que se les pone en el comedero.
Durante todo el tiempo del racionamiento. los nov1llos deberún tene1
todo el pastoreo verde de que se pueda disponer. En las zonas donde el
heno de a lfalfa es ab und ante, está perfectamente indicado su empleo
conjuntamente con el maíz empezando a darlo a razón de 1 a 1 1 :.! kilogramos diarios y aumentando paulatinamente. Al cabo de 12 ó 15 días
los animales se acostumbran a comer grandes cantidades.

AUMENTOS DE PESO CON LA RACION SUPLEMENTARIA DE MAIZ

Estos aumentos varían a causa de distintos factores, y en ellos
influyen la edad de los animales. su calidad y estado, su mansedumbre,
las variedades del maíz empleado, su estado de madurez o conservación
y la cantidad y forma de suministralo. así como el estado y calidad de
los pastoreos.
No obstante. teniendo en cuenta todos estos factores. es posible
calcular con bastante aproximación el aumento de peso a obtener en un
tiempo determinado.
En el ejemplo primero. una ve;: que los novillitos se han acostumbrado
a comer. pasada la primera quincena. los aumentos que se obtienen con
buen pastoreo pueden estimarse alrededor de un kilogramo diario, de
ma ne ra que. si no sobreviene ningún inconveniente (fiebre aftosa, excesiva sequía). es posible alcanzar los pesos indicados para el "baby beef"
mucho antes de que se produzca el cambio de dientes.
En el ejemplo segundo, las raciones suplementarias de maíz en los
novillos de dos dientes adelantan su preparación visiblemente, aunq ue
los aumentos que se logran no son superiores a los del caso anterior.

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10-

RENDIMIENTO DEL ENGORDE CON MAIZ

Teniendo en cuenta que el objeto primordial en el engorde económico
de novillos es el tenerlos preparados tempranamente y utilizando el
alimento para el cual existen en los mercados precios bajos. el maíz puede
constituir en determinadas oportunidades un elemento de primer orden
para ser transformado en carne. obteniendo un rendimiento más remunerador que el que se podría conseguir en plaza.
Pero no siempre la alimentación con maíz puede ser económica;
cuando el precio de éste se eleva o el de la carne ba¡a. llega un momento
en que la producción con este procedimiento no es remunerativa.
De ahí la necesidad de que cada invcrnador o criador efectúe los
cálculos para cada caso. a fin de que. conociendo el valor del maíz puesto
en el establecimiento. los gastos de molido o triturado, de mano de obra
Y distribución, compruebe la conveniencia de alimentar sus novillos con
este cereal de acuerdo con el precio término medio de la carne.
El rendimiento de la ración suplementaria está sujeto a variaciones
en todo el año y en cada localidad del país. así como también depende
de la duración del engorde y del valor que proporciona a cada novillo, de
acuerdo con su calidad.
Ante la imposibilidad de determinar con cifras aproximadas este
rendimiento. consideramos lo más conveniente para conocerlo en cada
establecimiento, la realización de un pequeño ensavo previo al empleo del
maíz en más vasta escala.
VENTAJAS DE LA ALIMENTACION CON MAIZ

1º -

Mayor beneficio y seguridad de la invernada:

a) Evolución más rápida del capital invertido. por disminuir el
período de engorde;
b) Ahorro de pastoreo;
c) Menor riesgo de enfermedades y mortandades;
d) Mejor calidad y mayor rinde de la carne:
e) Preparación de lotes uniformes:
f) Mayor docilidad del ganado y. por consecuencia, menor estropeo de la carne:
g) Ser posible calcular con aproximación el rendimiento:
h) Permitir fijar fecha de salida del ganado gordo.
2 - Obtención indirecta. en ciertas oportunidades. de un precio
para los granos igual o mayor que en plaza.
3•1 - El uso intensivo del maíz descongestionará en algunos casos
el "stock'', facilitando así su colocación en los mercados.
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�Impreso en lo• Talleres GrAflcoa
de la D!reccl6n de Informacionea
del Ministerio de Agricultura
y Ganaderla
29786 lt - 3000 - 953

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