<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="143" public="1" featured="0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://bibliotecadigitalsagyp.magyp.gob.ar/items/show/143?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-13T18:15:08-03:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="311">
      <src>http://bibliotecadigitalsagyp.magyp.gob.ar/files/original/f3db0033aa5c73a98270cfd148e3899b.jpg</src>
      <authentication>01ad4bf0747ac6a839ccbac8da7e924c</authentication>
    </file>
    <file fileId="312">
      <src>http://bibliotecadigitalsagyp.magyp.gob.ar/files/original/d5c61f867f798a83ce8a5f3ecfcc21eb.pdf</src>
      <authentication>de08acf5e3572e0d3576c8ad0d5df2dd</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="52">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1000">
                  <text>REPUBLICA
SECRETARIA

AR'GENTINA
DE

ESTADO

DE

AGRICULTURA

Y

DE

NACION

LA

GANADERIA

EL POSIBLE
DESARR.OLLO
PESQUERO
AR.GENTINO

INFORME

DEL

SEÑOR

ANGEL FERNANDEZ y FERNANDEZ
D 1RECTOR
DE

DEL

DESARROLLO

PROYECTO
PESQUERO

MISCELANEA

N9

4'23

�Existe conciencia en el país sobre la nécesidad y conveniencia del desarrollo de la industria pesquera, que -por
la extensión de nuestra plataforma continental y la riqueza
en recursos pesqueros que encierra el mar argentino- constituye una riqueza potencial que es necesario explotar adecuadamente.
Con esta preocupación, el Gobierno Argentino ha convenido con la FAO la elaboración de un Plan de Promoción
Pesquero, que entrará en ejecución en breve plazo, con el
objeto de realizar las investigaciones científicas y las demostraciones necesarias destinadas a que la pesca se efectúe de
acuerdo con las técnicas más avanzadas y en forma racional
para la conservación de ese recurso.
La FAO ha designado como Director de este Plan al
doctor Angel Fernández y Fernández, experto . español de
probada competencia en la materia, que ya está trabajando
activamente en favc&gt;r del desarrollo pesquero nacional, aconsejando y asesorando a la Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería en todo lo relativo a pesca con un entusiasmo y buena voluntad, que es justo y grato destacar ante
la opinión pública.
Recientemente, en una reunión realizada en la Casa
d e Gobierno, con la presencia del Excmo. Señor Presidente,
del señor gobernador de la provincia de Buenos Aires y altas
autoridades nacionales, el señor Fernánd~z y Fernández pronunció las palabras que recogemos en esta publicación, que
constituyen un lúcido examen de nuestras posibilidades pesqueras y significan una valiosa información que hemos considerado necesario poner al alcance de todas las entidades
y personas interesadas en el desarrollo de esa actividad.

�EL POSIBLE DESARROLLO PESQUERO ARGENTINO

Después de cuatro meses de estancia en el país ·como Director
del Proyecto de Desarrollo Pesquero concertado entre e1 Gobierno
Argentino y el Fondo Especial de las Naciones UnidaR, hechas las
oportunas observaciones sobre su realidad pesquera, se comprueba que:
1)

Existe una meseta continental sumergida, que es una de las mayores del mundo, rica en especies de alto valor alimenticio, base
creadora de una importante industria complementaria, y de un comercio muy activo, de orden nacional e internacional.

2)

Existe, asimismo, una condición ecológica favorable para mantener una gran riqueza en especies pelágicas ( túnidos, caballas,
anchoa, etc.). Las capturas realizadas en ambas fuentes productoras -pesca demersal o de fondo, y pelágica o de superficieempleando medios de extracción discretos y retrasados, constituyen anuncio promisorio, en grado sumo, de la riqueza pesquera mencionada.

3)

La que no está formada -como en el caso del Perú, siempre evocado al examinar problemas pesqueros americanos- por una
sola especie: anchoveta., sino que es muy variada, complementada su existencia a través del mar argentino, en zonas, épocas
y aprovechamientos.

4)

Se dispone de una flota arrastrera en expansión, de volumen apreciable, formada por 55 buques, técnicamente retrasados, mas no
tanto si consideramos la reducida distancia de sus navegaciones
y la abundancia de peces en los bancos próximos ; unas 10 plantas de harina de pescado, varias para fabricar conservas, algunas
fileteadoras, etc. En el Sur se comprueba la existencia de varias
empresas dedicadas a la salazón del abadejo.

5)

En Mar del Plata se halla concentrado un importante núcleo de
pesca costera, formado por unas 200 lanchas, técnicamente también atrasadas, en necesaria renovación, tripuladas por unos 2.000
pescadores, muy hábiles y expertos.

6)

El mercado de consumo interior es lógicamente reducido, por ser
el pueblo argentino tradicional consumidor de carnes rojas, no
siendo fácil la rápida evolución del gusto del consumidor. La ex-

5

�pansión del consumo nacional. de peces--d~i; y de río se producirá con inevitable lentitud, y para fomentarla habrá que actuar
en forma inteligente y moderna sobre el mercado.
7)

Existe una posibilidad real de extender por la costa argentina las
actividades pesqueras, aliviando la actual concentración en Mar
del Plata.

8)

Finalmente, es deseo del Gobierno impulsar y desarrollar la actividad pesquera en el país.
·

Para desarrollar cualquier actividad industrial (especialmente la
pesquera, por su acusada característica de aleatoriedad) son indispensables previos estudios, que analicen el conjunto de los problemas que
plantea el desarrollo y la finalidad perseguida. ¿Para qué, con cuál
finalidad se aspira a desarrollar la industria pesquera en la Argentina? ¿Qué necesidades se trata de llenar en el orden alimentario, económico, social y hasta político? Se impone un sencillo y breve análisis
sobre la base de lo expuesto :
P RODUCCION ACTUAL P ESQUERA

La producción de 1965, unas 200.000 toneladas reales, se absorbió
por diversos canales industriales y comerciales en la forma siguiente:
30 % para consumo humano en fresco,
30% para fabricar harina de pescado,
25 % para fabricar conservas,
15 % para filetes y otras preparaciones.
P LAN ITICA:CION DEL POSI BLE D ESARROLLO

A) Estas cifras indican que no sería necesario promover un incremento productor de gran volumen para satisfacer el consumo humano.
Aumentar el actual en un kilogramo per cápita-año es una discreta
aspiración, pero sumar 22 millones de kilogramos anuales a la cifra
de consumo en 1965 -unos 60 millones de kilogramos- puede lograrse con el trabajo de 6-8 buques de arrastre, y se hallan en preparación de diverso grado -puertos o astilleros- unos 30 barcos. No es
necesario, por tanto, promover un gran aumento de flota para satisfacer este canal de absorción o consumo.
B) En cambio, es posible y necesario incrementar la captura de
peces para fabricar harina de pescado, por todos los medios (teniendo
en cuenta los consejos y advertencias de la ciencia sobre el agotamiento
de los stocks), aumentando la flota, que no es preciso sea especial o "harinera", puesto que la incorporación de naves arrastreras más moder-nas para una finalidad más rentable ;-consumo humano e industria-

6

�lizaciones~

obligará a dedicar los barcos viejos a menores navegaciones, trabajo menos cuidado en lo que se refiere a la conservación del
pescado, y con menos gasto operativo.
Esta evolución ha sido normal en los grandes países pesqueros.
Nos permitimos señalar en 300.000 las toneladas que se pueden capturar con relativa facilidad, solo al arrastre, para fabricar harina de pescado y en plazo relativamente corto (máximo 3 años).
Pero, naturalmente, no solo frente a la costa de 1\far del Plata, sino promoviendo una acción expansiva en latitud, sobre el mar argentino, a que más adelante nos referiremos. Con dicha captura-base se fabricarían unas 60.000 toneladas de harina de pescado, de buena calidad
y alto porcentaje proteínico, con un valor de 9-12 millones de dólares USA, según la cotización media, siempre variable.
Esta masa de producción puede capturarse con 70-80 buques de
arrastre como los existentes, y puede incrementarse en forma importante, con la producción de especies pelágicas, que en todo el mundo son la
base de la industria harinera, por sus capturas masivas y de temporada o campaña, pero en la Argentina, realmente en Mar del Plata, el
planteamiento de la explotación pesquera costera dificulta la incorporación fácil y urgente de sus capturas, a la fabricación de harina.
Es conocida la práctica de pescar bajo encargo o "tarifa", consistente en que las embarcaciones,_ antes de salir a pescar, reciben un
pedido de concreto volumen y a precio fijo. Aunque esta forma de producir es, aparentemente, antieconómica y hasta antisocial, significando una traba a la expansión productora, al desarrollo pesquero que
examinamos, los pescadores de Mar del Plata se defienden así, inteligentemente, de la falta de un poder de compra, capaz de recibir, sin envilecer los precios, todas las capturas posibles. Solo se vencerá esta situación empleando medios de captura .-barcos y redes- más poderosos,
que de una sola vez -viaje o redada- puedan llenar bodegas más amplias, que permitan al pescador con igual esfuerzo, acaso con menos,
traer grandes masas de peces. Y complementariamente, ampliando las
posibilidades de absorción del sector industrial. Esta pesca podrá dar
a la fabricación de harina de pescado, con el sobrante de las atenciones
o necesidades de la industria conservera, acaso con barcos destinados
exclusivamente a capturar para la,s plantas reductoras, y significando
nn nuevo ingreso para: las tripulaciones, muchos miles de toneladas
de peces.
Para esta necesaria evolución de buques, redes y procedimientos
de venta y absorción, los pescadores, a través de sus organizaciones cooperativas, gremiales, etc.- deben ser consultados y asesorados.
C) Es necesario desarrollar la fabricación de conservas de pescado, especialmente para exportar. Para ello hay que impulsar la captu-

7:

�ra de especies de cotización internacional, pref~rrurteníente túnidos. Creemos que es posible hacerlo con éxito. Las dificultades actuales de esta
pesquería obligan a importar bonito de Chile, ammciándose cifras importantes para 1966, con un valor de unos 6-8 millones de dólares, entre costo y fletes. Nuestra afirmación anterior f.&gt;e basa en la propia estadística oficial publicada por la Dirección General de Pesca y Conservación de la Fauna. Tres buques: "Centauro", "Eiko Marú" y
"l&lt;"oca", capturaron, en los últimos 5 años, 10.303 toneladas de túnidos
con la circunstancia favorable de que 7 .062 fueron de albacora ( Germo
alalunga), que tiene una permanente cotización internacional entre
350-400 dólares tonelada. La media anual por barco, 700 toneladas, resiste la comparación con otras producciones internacionales.
Todo aconseja un impulso urgente, bien estudiado, de esta pesquería, para lo cual será punto de partida, la concesión de ayudas especiales para construir la flota adecuada. La situación geográfica donde realizan sus capturas los tres buques citados son conocidas y abordables, por una flotilla de características discretas, partiendo de Buenos Aires, por acortar distancias; en alguna época, y de Mar del Plata.
Consideramos, para justificar el énfasis que ponemos en aconsejar
el desarrollo de esta actividad pesquera, en que un trabajo de tres unidades no pudo ser base de una seria prospección. En Francia y España
(ejemplos que citamos por conocerlos al detalle) para la pesca de los
túnidos en una campaña de 5 meses se emplean centenares de buques
en cada uno . de estos países, que constituyen, sobre todo, una permanente máquina de prospección que se mantiene siempre vigilante para
conocer las evoluciones de los cardúmenes. Se "ara" el mar, empleando un símil agrícola o terrestre. Siempre hay buques en todas las cuadrículas de la parte de océano interesante. La flotilla a construir no
debe ser de menos de 30 buques, cuidadosamente estudiados, para que
puedan dedicarse a otras actividades al término de la campaña atunera. Pueden ser de madera, para la primera década de trabajo. Existen buques-tipo, que pueden ser imitados por su probada eficacia.
D) La industrialización de la merluza y eventualmente de otras
especies, mediante la preparación de filetes, blocks, rodajas, etc., es
capítulo fundamental para el desarrollo pesquero argentino, por su posibilidad exportadora.
Para fomentar este rubro y también el del consumo en fresco, a que
más adelante nos referiremos, son indispensables ciertas medidas que
la industria, los armadores, sin duda aceptarán y deben poner en práctica: mejor conservación del producto en la mar, desde su captura, lavándolo, eviscerándolo, seleccionándolo y conservándolo en cajones siempre nuevos o al menos limpios (se comprueba actualmente un gran descuido, a bordo, de estas elementales medidas de higiene). Introducción
del fileteado mecánico, en lo posible, para lograr uniformidad en la

8

�preparación, reducir el manoseado de los peces, buscando un mejor aprovechamiento y un menor costo operacional. Intensa acción vendedora
en forma colectiva, a través de las cámaras especiales, y con apoyo de
la representación diplomática de la Argentina en los países compradores en potencia, que cada día son más numerosos. Vigilancia sanitaria
y controles de calidad, observación de las preparaciones de los países
competidores.
Estas concretas referencias contemplan misiones que la industria
privada conoce y debe desarrollar, pero es inevitable citarlas. Para justificar nuestra manifestación de que este canal productor es el más interesante en el conjunto del plan de desarrollo pesquero, citemos unas cifrr:s:
una tonelada de merluza para consumo interno vale en Mar del Plata
15.000 pesos; destinada a fabricar harina, solo 4.000 pesos, y transformada en filetes, con un aprovechamiento del 50 % -más o menos- puede
valer 30/40.000 pesos. La conveniencia de producir para exportar filetes
es indiscutible.
E) La salazón es un rubro muy atractivo. La existencia de grandes masas consumidoras af~icanas y de los mercados tradicionales
latinoamericanos permite afirmar que hay campo comercial para la
exportación de especies saladas -varias, no una sola-. Brasil, Venezuela, Puerto Rico, Santo Domingo, eventualmente Cuba, son permanentes compradores de pescado salado, en miles de toneladas. Lo son,
asimismo, El Congo, Nigeria, Gabon, Guinea, Colonias Portuguesas, y
como ahora existe cierta contracción productora en el Hemisferio Norte,
por razones diversas, la demanda es cada día mayor. En cuanto a especies salazonables, el abadejo es excelente, mas no debe olvidarse la prospección hecha por los rusos, en el mar próximo a Tierra del Fuego, en
Ja que al parecer comprobaron la existencia de un gádido -bacalaomuy similar al que se captura en el Hemisferio Norte. La salazón pudiera practicarse a bordo, para aumentar la captura y reducir el costo.
PROBLEMAS QUE' NE'C ESITAN SOLUCI ON

Hasta el momento, nos hemos referido a los aspectos positiv~ que
justifican las esperanzas en un importante desarrollo pesquero. Hay riquezas en el mar, flota-base, pescadores y posibilidades de expansión
industrial y comercial en volúmenes discretos. Pero debemos referirnos
a los problemas que se oponen, que dificultarán la expansión, el desarrollo, si no son abordados y resueltos en lo posible :
Zonas de expansión y puertos : La producción actual se desarrolla en la gran concentración de Mar del Plata- casi el 90 % de la
total-, en trance de ser uno de los más importantes puertos pesqueros
del mundo. Mas entendemos que el desarrollo pesquero argentino debe
tener objetivos geográficos más amplios; primero, por el peligro de

9

�atrofia, congestión portuaria y zonal; y segundi;&gt;,-15Órque una acc10n
intensiva y exhaustiva de rastreo o captura,. sobre la misma área, produciría su agotamiento. Todo aconseja el establecimiento de bases pesqueras en la zona de Puerto General Lavalle, especialmente orientada
a producir para consumo humano, en base a la mayor proximidad de
un elevado porcentaje de consumidores (&lt;Iran Buenos Aires), en Necochea, Bahía Blanca llegando hasta Puerto Madryn. Esta ubicación
significaría lo que podíamos llamar plan A de expansión portuaria.
.
Debemos insistir en las razones que apoyan esta dispersión pesquera
por el litoral : La flota pesquera de Mar del Plata solo cubre o abarca
con su trabajo una pequeña parte del mar argentino explotable, y en
especial, las embarcaciones costeras solo trabajan en las proximidades de
la costa, no pudiendo perseguir por sus características tan limitadas de
tonelaje y potencia de propulsión los cardúmenes en su constante evolución, impuesta por temperaturas y corrientes en especial, amén por
otros factores que completan el "habitat" de las especies. Así, ocurre
que las campañas se terminan, no cuando la pesca escasea sino cuando
la máquina de pescar no puede llegar adonde están las masas de peces.
En el mes de febrero de este año, la propia flota de arrastre, al producirse el alejamiento cíclico de las masas de merluza, abandonó su persecución, dedicándose a la captura de especies diversas, en zona próxima,
para fabricar harina de pescado.
Lo que actualmente ·o curre en la Argentina en orden a la producüión pesquera es debido a la acción de un solo puerto, pionero, estimable,
valioso y meritorio, pero no a la acción pesquera de un país que dispone
de todas las condiciones naturales para desarrollar ampliamente tal
actividad. Aunque no serán ciertamente necesarias grandes obras de
infraestructura, inicialmente, se hace necesario disponer, en los sitios
citados, de los elementos básicos que caracterizan un puerto pesquero
para poder llevar a cabo la concentración de flota, industrias y trabajadores: líneas de atraque, aguada, energía eléctrica, varaderos, viviendas.
Hemos citado lugares equidistantes unas 1.000 millas, estimando
que para la actual generación, la expansión propuesta significa una
tarea importante. Esto no quiere decir que hayan de olvidarse otras
realidades pesqueras, situadas más al sur de la costa, pero consecuentes
con algunas de nuestras anteriores manifestaciones, quisiéramos insistir,
poner énfasis en un concepto: desarrollar bien lo posible, abandonando teóricas fantasías creadoras, que pueden, al fracasar, frenar el desarrollo pesquero por largo período de tiempo.

Política de créditos: Ciertamente se comprueba el gran esfuerzo
actual para impulsar la creación de flota pesquera. La cifra de 600 millones de pesos, anunciada hace escaso tiempo por el Banco Industrial,
encierra importancia real y auténtico propósito de ayuda.
10

�En orden a este aspecto del problema pesquero, que tanto puede
contribuir al desarrollo, se hace preciso perfeccionar la regulación de
~as concesiones, fijando normas claras para los diversos canales de acceso al crédito, y en cuanto a flota, solo debieran gozar de crédito oficial
aquellos buques que en sus características respondan a la tipificación
necesaria. Deben ser especialmente atendidos los pescadores de banquina, la flota para capturar túnidos, plantas fileteadoras y cuanto
esfuerzo industrial se oriente a la exportación. Tambié,n han de ser
consideradas en las normas reguladoras, con caracteres de preferencia,
las creaciones de flota e industrias que contribuyan al descongestionamiento de Mar del Plata. Debe ayudarse a los fabricantes de conservas
con créditos "warrants" de temporada o campaña de más volumen que
actualmente, para que puedan formar stocks, aprovechando mejor las
producciones esporádicas.
La fuerza económica del comprador favorece al productor, crea
incentivos y fomentará el desarrollo pesquero. Se hace preciso divulgar
ampliamente, en todos los sectores afectados, las diversas facilidades
de créditos, las normas de concesión y las fechas límite para presentar
solicitudes y verificar las concesiones. Se romperá así el actual estatismo, que acaso limite la presencia de nuevos inversionistas, que son
· indispensables al desarrollo pesquero.

Construcciones nav ales : Los astilleros argentinos son excelentes
y construyen con buena técnica. Pueden cubrir todas las necesidades
pesqueras del país, de un modo general. Pudiera contemplarse alguna
medida excepcional importadora, transitoria, bien definida y limitada,
para acelerar el desarrollo si se estimara necesario y conveniente. Los
tipos de buques que se están construyendo responden a proyectos algo
retrasados, si consideramos la fulgurante evolución mundial iniciada
en 1960. Pero se pueden adquirir en oficinas técnicas especializadas de
varios países, aquellos proyectds que después de un serio estudio se
consideren los más adecuados para el trabajo pesquero en el país. Debiera planificarse y anunciarse la construcción de 30 buques de arrastre a partir del año actual y durante 1967, 68, 69 y 70: 150 buques en
5 años, con una capacidad de captura probable de 500.000 toneladas
anuales, será un avance positivo.
La flota costera debe ser objeto de un plan especial. Debe estudiarse si es factible y aconsejable la construcción de embarcaciones de
madera, ahorrando fuertes sumas en divisas. Una comisión especial
debiera fijar, en todo caso, las características de los buques a financiar, y de ella formarían parte, con los técnicos capacitados, armadores,
capitanes y hasta pescadores experimentados. La determinación de tipos
de buques con sus características principales de tonelaje, fuerza de
propulsión, de winche, capacidad de bodega, etc., será un- gran aporte
al desarrollo pesquero planificado.
·

11

�_ ,,,., .~

Enseñanza profesional: Se debe expresár honda preocupac10n
por la falta de pescadores especializados para tripular idóneamente la
flota que se anuncia, pues los buques modernos son complicados al margen de sus elementos básicos: diesel, aparatos eléctricos, electrónicos e
hidráulicos exige que sean manejados por hombres expertos que eviten
las averías, perdiendo con ellas jornadas o singladuras de trabajo. Los
aparejos de pesca elaborados con fibras sintéticas son costosísimos, y
requieren atenciones delicadas.
Para contribuir al desarrollo pesquero de la Argentina no hay que
abandonar la enseñanza profesional, en uno o más eentros de la costa.
Se podría lograr la concesión de becas para trabajar en los grandes
centros europeos, norteamericanos y canadienses. Es un fenómeno mundial Ja deserción del hombre de los rudos oficios del mar. Todos desean
estar en su pueblo, en su hogar, con la máxima frecuencia. El gran
atractivo de la pesca sigue siendo la retribución, pero a medida que los
países se industrializan, el trabajo terrestre absorbe la mano de obra
del mar. Solo cuando son especialistas o tienen tradición permanecen.
Consumo humano: Queremos dedicar un apartado especial a este
punto. Se debe comprender que no es posible ampliar el consumo de
pescado en forma importante en el país si no se cumplen dos premisas:
calidad y precio. El manejo actual del pescado para consumo humano
está descuidado. La industria, a la que debe convocarse al diálogo, debe
colaborar a la evolución del tráfico. Ua diferencia de valor en puerto
de 1 a 4 según se destine a la fabricación de harina o para consumo
humano, permite establecer las necesarias y elementales medidas de
higiene, envasado y transporte. Sin adoptarlas no se podrá cumplir el
deseo gubernamental de alterar la dieta del pueblo argentino, orientándola a un mayor consumo de pescado. Los precios deben ser estu&lt;liados, concediendo amplias, generosas pero no abusivas utilidades,
pues ello significa también un freno a la expansión, al desarrollo pesquero que venimos examinando.
Aconsejamos la organización en Mar del Plata y demás puertos
de importancia, de Lonjas o Centros de Subasta o remate, para crear,
de una parte, el necesario estímulo de conservación del pescado -cada
lote tendría entonces la cotización adecuada según su presentacióny, de otr a, lograr el acceso al comercio pesquero, de nuevos agentes,
que serán focos de expansión por el país.

Política gene,ral: Base importante para agilitar el desarrollo
pesquero es trazar una política pesquera clara, encomendando su desarrollo a una sola repartición ministerial (Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación), sin más interferencias que las
estrictamente inevitables. Abatir los obstáculos burocráticos que puedan oponerse a que los asuntos pesqueros discurran con fluidez. Cuando

12

�construir un buque, importar implementos o realizar exportaciones no
sea un complicado problema, se habrá contribuido también, en forma
notoria, al desarrollo que contemplamos.
Se podría seguir hablando acerca de temas pesqueros de la Argentina durante largo tiempo. El tema es atractivo, los problemas son
muchos, y cada uno de los examinados puede subdividirse varias veces.
Mas consideramos que es imposible y sería agotador exprimir cada punto de visto hasta llegar a la síntesis indiscutible. Por elle, hemos huido
deliberadamente de citas numéricas y de comparaciones estadísticas.
Nos ha parecido mejor, trazar las grandes líneas del problema pesquero nacional, citando los enunciados que exigen urgente acción creadora, promovida por el Estado. Los negocios del mar están, como los
del campo, sometidos a factores que no pueden ser previstos, meteorológicos, económicos, de mercado. Pensamos que con lo expuesto podemos tener una primera y provisional impresión de lo que puede ser
y cómo encarar el desarrollo pesquero en la Argentina.

13

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="5">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="75">
                <text>Publicaciones Misceláneas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1001">
              <text>Fernández y Fernández, A.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1002">
              <text>El posible desarrollo pesquero argentino</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1003">
              <text>PDF</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1004">
              <text>Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería, Buenos Aires (Argentina)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1005">
              <text>[196?]</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1006">
              <text>PESCA; DESARROLLO RURAL, DESARROLLO PESQUERO</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1007">
              <text>Publicación MIscelánea, número 423</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1008">
              <text>Es</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="113">
      <name>PESCA Y ACUICULTURA</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
