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                  <text>Guía de
Buenas Prácticas para la
elaboración de conservas vegetales

�Julián Domínguez
Ministro de Agricultura,
Ganadería y Pesca
Lorenzo Basso
Secretario de Agricultura,
Ganadería y Pesca
Oscar Solís
Subsecretario de Agricultura
Guía de Buenas Prácticas para la
elaboración de conservas vegetales
Publicación de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca
Dirección Nacional de Transformación y
Comercialización de Productos Agrícolas y
Forestales

Autores Edición 2005
• Susana Hübe (ISCAMEN)
• Sergio Flores (Centro Regional INTI - Cuyo)
• María Esther Balanza (Facultad de Ciencias
Aplicadas a la Industria (Universidad
Nacional de Cuyo)
• Alicia Ordóñez de Yapur (Cámara de la Fruta
Industrializada de Mendoza)
• Javier Profili (Cámara de la Fruta
Industrializada de Mendoza)
•Mercedes Nimo (Ex SAGPyA)
Revisión y actualización 2010
Daniel Franco

Arte, diseño y armado
Eduardo Siutti

Índice
Presentación

1

Capítulo 1
Materias primas
Manejo eficiente de la materia prima

2
2

Capítulo 2
Principios generales
8
Estructuira edilicia e instalaciones
8
Equipos
11
Abastecimiento de agua
12
Evacuación de efluentes y aguas residuales 13
Higiene de los establecimientos
14
Para la limpieza de los equipos 		
e instalaciones
16
Programa de lucha contra plagas
17
Higiene del personal
18
Capítulo 3
Buenas Prácticas de
Manufactura en la elaboración
20
Elaboración de frutas y hortalizas
20
en conserva en el marco de las BPM
Proceso de elaboración de 		
conservas vegetales
21
Tabla 1: Valores de PH de diversos productos 29
Capítulo 4
Almacenaje
Generalidades
Condiciones de almacenamiento

33
33
33

Capítulo 5
Transporte
37
Importancia del desplazamiento del producto 37
Principios para el desplazamiento
eficiente de productos37
Capitulo 6
Documentación
Importancia
Tipos de documentos
Ejemplos de registros

40
40
40
43

Bibliografía

48

�PRESENTACIÓN

U

na definición comúnmente aceptada dice que CALIDAD es “el conjunto de características de una entidad que le confieren la aptitud
para satisfacer las necesidades establecidas e implícitas”. En este
caso, son las características correspondientes a la propia naturaleza de un producto alimenticio, y la capacidad del mismo para satisfacer
los requisitos establecidos.
Así cuando se habla de los principales requisitos que debe reunir un alimento, sin duda el más importante es que sea INOCUO para la salud de la
persona que lo consume.
Como en todo tipo de establecimiento elaborador de alimentos, en las fábricas de conservas frutihortícolas se hace cada vez más necesario adoptar
sistemas que permitan garantizar la calidad sanitaria del producto terminado.
Una calidad garantizada se traduce en un ahorro importante de los costos
derivados de la producción o consumo de productos en mal estado. Los
consumidores reducen sus gastos en alimentos desechados, atención de la
salud, medicamentos y pérdidas de días de trabajo mientras que los industriales evitan una mala publicidad y descrédito entre los consumidores, disminuyen sus pérdidas de mercaderías, mejoran sus ventas, evitan pérdidas
de tiempo en la producción y reducen los costos por demandas legales.
Para lograr este objetivo de calidad, existen normas elementales que los productores, industriales o manipuladores de alimentos deben adoptar; estas
son las BUENAS PRACTICAS DE MANUFACTURA (BPM).
Las BPM tienen como objetivo establecer criterios generales de prácticas de
higiene y procedimientos para la manufactura de alimentos inocuos, saludables y sanos destinados al consumo humano que hayan sido sometidos a
algún proceso industrial.
Esta publicación ha sido estructurada a la manera de una guía general para
efectuar la incorporación las BPM, en los establecimientos que elaboran
conservas vegetales.
Siguiendo sus indicaciones se evitará la improvisación y se estimulará la
acción preventiva y no reactiva en cada una de las etapas de la cadena.

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

1

�CAPÍTULO 1

MATERIAS PRIMAS

currido desde la recolección hasta el procesamiento, son variables muy importantes que
pueden afectar la calidad de la materia prima.

MANEJO EFICIENTE DE LA
MATERIA PRIMA
Las características de las materias primas resultan de particular interés para el elaborador
de conservas. Este agente está involucrado
en los problemas que conciernen al productor,
tales como los programas de cultivo, el abastecimiento por contrato, el transporte y el almacenamiento de la misma.

Variedad

L

os productos frutihortícolas son tejidos
vivos, con elevado contenido de agua y
de morfología, composición y fisiología
diversas. Las principales causas de su deterioro son los cambios metabólicos, los daños
mecánicos y el ataque por pestes y enfermedades.
Los factores ambientales pueden afectar la rapidez con la que disminuye la calidad del producto. Estos incluyen temperatura, humedad
relativa, composición atmosférica y exposición
a la luz.
El control de la temperatura y el tiempo trans-

2

Es necesario considerar especialmente la variedad de la fruta u hortaliza con la que se esté
trabajando. Existen variedades de una misma
especie que requieren un manejo especial previo al procesamiento, como también durante
éste. Tampoco debe obviarse que ciertas variedades son exclusivas para la elaboración de
determinado producto (Ejemplo: zanahorias en
la elaboración de jardineras, ciruelas para secado, durazno para pulpas, etc.).

Plaguicidas
a. Uso
Los plaguicidas son sustancias destinadas a
prevenir, destruir, repeler o controlar plagas vegetales o animales. Pueden utilizarse durante
la producción, el almacenamiento, el transporte y la distribución de alimentos.
El uso de plaguicidas ha traído consigo:
❐❐Una mejor protección de las cosechas con-

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�tra pérdidas causadas por enfermedades y
plagas de las plantas.
❐❐Una mejora de la cantidad y la calidad de los
alimentos.
❐❐Una disminución de las enfermedades transmitidas por insectos y otras plagas a hombres y animales.
No obstante, la presencia de residuos de plaguicidas en la materia prima tratada implica
riesgos que deben ser minimizados mediante
una adecuada selección y uso.
La cantidad de residuos en los productos debe
estar dentro de los niveles legalmente aceptables. Un residuo de plaguicida puede ser
cualquier derivado de éste, los productos de
conversión, los metabolitos o productos propios de la reacción, y toda otra impureza de
importancia toxicológica.
Los residuos de plaguicidas presentes en los
alimentos tienen gran importancia debido a la
toxicidad aguda 1, pero más aún por la toxicidad
crónica 2 que involucran. Teniendo en cuenta el
conocimiento actual de los Límites Máximos
de Residuos permitidos en los alimentos por
los diferentes mercados, es posible y necesario satisfacerlos para cumplir con las normativas vigentes.
Lo importante es tratar de eliminar los perturbadores efectos secundarios de ciertos plaguicidas o ciertas aplicaciones, utilizando las
dosis recomendadas por los fabricantes.
No se pueden elaborar recomendaciones universales sobre el uso y formulación de plaguicidas debido a las diferentes técnicas aplicables
en función de los tipos de plagas, las poblaciones de las mismas, los productos tratados, el
clima o la situación geográfica.
Las condiciones en las que se utilizará el pla1 Por toxicidad aguda se entiende a la que genera una dolencia por
absorción de una dosis excesiva en un corto intervalo de tiempo.
2 Por toxicidad crónica se entiende a aquella que se produce por
absorción sucesiva de pequeñas dosis en un largo período de
tiempo.

guicida, su especificidad, la toxicidad para el
hombre y su residualidad en el ambiente definen cuál es el plaguicida que debe seleccionarse.
b. Elección:
Todos los plaguicidas que se utilicen deben
estar registrados y autorizados por los organismos oficiales competentes. La etiqueta del
envase debe señalar las características químicas del producto (principio activo), dosis, recomendaciones de uso, clasificación toxicológica
(banda de color) y recomendaciones para el
médico en caso de intoxicaciones, fecha de
vencimiento y número de partida. Estos últimos aspectos permiten evaluar el estado de
degradación del producto a utilizar.
c. Dosis
La cantidad de plaguicida aplicado no deberá
ser mayor ni menor que la recomendada en la
etiqueta para alcanzar el grado de control deseado.
d. Aplicación
Es esencial tener en cuenta el momento oportuno de aplicación; el mismo está relacionado
con el ciclo biológico de la plaga y el estado
vegetativo de la planta.
El método de aplicación debe seleccionarse de
modo que garantice el control óptimo de las
plagas con la mínima contaminación del cultivo, protegiendo al operador y al medio ambiente.
El equipo de aplicación tiene que conservarse
y utilizarse conforme a las instrucciones del
fabricante.

Cosecha
Para ser cosechadas, todas las especies frutales y hortícolas tienen un punto de madurez
óptimo, que normalmente no coincide con la
madurez óptima vegetativa.
Contribuye mucho con el cuidado de la materia

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

3

�el campo, la fruta deberá ser protegida del calor y del sol. Cualquier forma de sombreado
que se pueda lograr, puede ser muy útil para
este fin. No obstante si se utiliza una tela debe
evitarse el contacto directo de la misma con la
fruta porque puede transmitir el calor suficiente como para generar un escaldado.

Recepción
prima establecer el momento adecuado de la
cosecha por medio de mediciones confiables.
Desafortunadamente muchas de estas determinaciones son destructivas y consecuentemente tienen poca aplicación en el campo.
El color del fruto es un método no destructivo
y útil para estimar la madurez, que resulta el
más fácil de implementar y ser comprendido
por la gente encargada de la recolección. En
este aspecto será importante la experiencia
del productor porque el color justo depende
mucho del cultivo.
Normalmente la instrucción a los cosechadores pasa por la capacitación por medios visuales. En este caso mostrando el mismo tipo de
fruto con los diversos estados de madurez, remarcando cuál es el óptimo. Una buena práctica consiste en dejar muestras a los jefes de
cuadrillas para que puedan utilizarlas como
referencia.
Los cosechadores deben ser instruidos para
tratar la fruta lo más delicadamente posible en
todas las etapas de la cosecha. El vaciado de
los tachos o cosecheros en los bins se debe
hacer cuidadosamente para evitar caídas de
los frutos desde mucha altura.
Hay que mantener limpios todos los elementos
utilizados para la cosecha, ya que existe una
relación directa entre la higiene de los contenedores y la aparición de productos manchados,
sucios y con abrasión superficial que desmejoran la calidad del producto final.
Luego de la cosecha, pero todavía estando en

4

Se recomienda realizar el procesamiento apenas recibida la materia prima. En caso que por
alguna razón no se pueda procesar (falta de
madurez, saturación de línea, paro por reparaciones, etc.) es necesario almacenar la materia
prima en condiciones que la protejan de cualquier contaminación y reduzcan al mínimo el
deterioro.
Los contenedores y dispositivos en que se
transportan las materias primas deberían ser
inspeccionados durante la recepción para verificar que su estado no haya contribuido a la
contaminación o deterioro de los productos.
Controle especialmente bolsas, cajas y otros
tipos de contenedores de materia prima para
relevar condiciones anormales, presencia de
elementos sucios o descompuestos.
También deben inspeccionarse los contenedores de insumos e ingredientes líquidos, especialmente si algunos presentan pérdidas, están
hinchados, rotos, rajados, roídos o dañados en
general, para verificar si los materiales están
en condiciones de ser usados.
Los contenedores del producto destinado a reprocesado (por ejemplo: pulpas para mermeladas) deben estar diseñados y construidos de
modo que protejan el alimento de la contaminación. Tienen que mantenerse en adecuado
estado de higiene, aplicando un procedimiento
de limpieza y sanitización.
Investigue los motivos, origen, etc. de la materia prima que es rechazada. Para estos casos

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�conviene realizar un seguimiento documentado del proveedor, cambiar las condiciones de
muestreo y mantener un fluido contacto informativo con el productor.

Contaminación de la materia prima
Es necesario inspeccionar las materias primas,
para determinar si están limpias y aptas para
el procesamiento y elaboración de alimentos.
Permanezca alerta ante la posibilidad de contaminaciones provocadas por el transporte o
almacenamiento. Una materia prima contaminada puede afectar los posteriores lotes de
producción si no se ajustan algunas variables
de proceso o si no se extreman las medidas
sanitarias.

Riesgo Microbiano
La contaminación microbiana de frutas y hortalizas destinadas a la elaboración de conservas
puede dar lugar a la alteración de los productos, aún cuando se hayan respetado totalmente las indicaciones de elaboración.
Este inconveniente surge cuando los tratamientos térmicos que se practican para producir la
esterilidad comercial de la conserva, no son
suficientemente efectivos para controlar niveles anormalmente altos de carga microbiana.
Es preferible prevenir la contaminación microbiana de frutas y hortalizas, antes que confiarse de las acciones destinadas a combatir dicha
contaminación una vez que se ha producido.

Micotoxinas
Las materias primas y demás ingredientes que
sean susceptibles a la contaminación fúngica
presentan la posibilidad de estar contaminados con micotoxinas. Estas sustancias derivan del metabolismo natural de los hongos y
pueden ser altamente peligrosas para la salud
humana.
La posibilidad de contaminación con estas
sustancias se evita a partir del rechazo de toda
materia prima que presente contaminación con
hongos, o por lo menos asegurándose de que
la partida cumple con los reglamentos, pautas
y niveles máximos admitidos para este tipo de
sustancias peligrosas.
En estos casos se recomienda comprar la
materia prima y demás
ingredientes con la documentación del proveedor, que certifica que la
partida se encuentra en
condiciones, o bien incrementar los controles que
el establecimiento aplica
en forma habitual a estos fines.

Existen para ello una serie de principios esenciales que deben ser tenidos en cuenta para
reducir al mínimo el riesgo microbiano en los
alimentos. A través de estos cuidados se intenta asegurar la inocuidad alimentaria en el
contexto de la producción, recolección, embalaje, procesamiento y transporte de la materia
prima.

Recomendaciones para tener en cuenta
Es importante establecer un sistema de monitoreo en todos los niveles de operación agrícola (campo, instalaciones de almacenamiento y
embalaje, centro de distribución y transporte).
El personal encargado de esto debe tener la
preparación adecuada para asegurarse de que
las actividades que se llevan a cabo en cada

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

5

�etapa se realizan correctamente.
Todo fluido o material que entra en contacto
con las frutas y hortalizas frescas puede ocasionar su contaminación. La mayoría de los
microorganismos patógenos presentes en estos alimentos provienen de heces humanas o
animales.
Un importante vehículo de los mencionados
contaminantes es el agua. Sin embargo, la
posibilidad de contaminación por esta fuente
depende de la calidad y procedencia de la misma. Por lo tanto, es necesario adoptar buenas
prácticas agrícolas para reducir al mínimo el
riesgo de contaminación.
Hay que identificar la fuente y forma de distribución del agua que se usa y ser conscientes
de la posibilidad de que constituya una fuente
de microorganismos patógenos.
En general se supone que el agua subterránea
está menos expuesta a altos niveles de microorganismos patógenos que el agua superficial.
Sin embargo, es de considerar que en ciertas
condiciones los pozos poco profundos, los
construidos indebidamente y los pozos viejos
pueden ser afectados por el agua superficial.
Se sugiere que los agricultores que posean pozos viejos (construidos hace 30 ó 40 años) o
con riesgo de haberse contaminado, los hagan

examinar por un experto en calidad de agua o
en laboratorios especializados.
Como se mencionó anteriormente, el agua de
uso agrícola puede contaminarse con desechos fecales. La principal causa de este tipo
de contaminación es la incorrecta evacuación
de las heces animales y humanas. El problema
puede ser originado por averías o deficiencias
en el diseño de los sistemas sépticos o en las
descargas procedentes de plantas de tratamiento de aguas residuales.
Otro motivo surge de utilizar compost de estiércol o desechos biológicos municipales sólidos como mejoradores del suelo. Esta práctica
debe ser supervisada de cerca para minimizar
la posibilidad de contaminación.
Otros factores que aumentan la probabilidad
de contaminación son la presencia de descargas de aguas residuales, los derrames del alcantarillado y la cercanía de establecimientos
con alto nivel de producción ganadera.
Como el agua de uso agrícola frecuentemente
es un recurso compartido, es necesario tener
en cuenta los factores que afectan la cuenca
hidrográfica común. Por ejemplo, la topografía
del terreno y el uso actual o pasado de los
campos adyacentes son factores que afectan
la posibilidad que el agua de riego constituya
un medio de dispersión de contaminantes. Los
agricultores tienen que evaluar sus tierras en
términos de su proximidad a terrenos cuyos
usos puedan representar un riesgo de contaminación en momentos de abundante precipitación.
Quizás los agricultores no puedan controlar todos los factores en su cuenca hidrográfica, pero
es esencial que conozcan los problemas que
podrían presentarse, pues esto les ayudará a
determinar las medidas de control más viables.
Entre las alternativas de control cabe considerar el análisis de la calidad microbiológica del
agua. Se pueden realizar análisis periódica-

6

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�mente y observar el estado de contaminación
en el suministro de agua. Las pruebas pueden
realizarse en laboratorios privados o estatales.
Para obtener la asesoría apropiada en casos
concretos es posible consultar a los expertos
de calidad de agua de su área, a los organismos estatales y locales de protección ambiental y salud pública, a universidades, etc.
Es posible que los análisis del agua no evidencien la presencia de pequeñas cantidades de
ciertos microorganismos patógenos y que tampoco muestren la variación de la calidad del
agua de una estación a otra (o de una hora a
otra), por lo tanto un sólo análisis no es suficiente para determinar el estado de contaminación del agua.
No sólo la fuente de agua puede afectar al
producto sino la forma en que se utiliza. Por
ejemplo en el caso de riego por aspersión, donde hay mayores posibilidades de que el agua
entre en contacto con partes comestibles de
la planta, debe cuidarse mucho más la sanidad
que en el riego por goteo, en el que puede evitarse el contacto con el producto.
Asimismo, las frutas y verduras con superficies
amplias o en las que se puedan adherir con facilidad o quedar atrapados los organismos patógenos, corren mayor riesgo de contaminación
por el agua de riego, especialmente si éste se

realiza por aspersión y cerca del momento de
la cosecha.
Finalmente, la higiene y las prácticas sanitarias de los operarios involucrados en el ciclo de
producción juegan un papel esencial en reducir
al máximo las posibilidades de contaminación
microbiana de frutas y hortalizas.
Es indispensable inspeccionar las materias
primas para determinar si están limpias y aptas para el procesamiento y elaboración de
alimentos.

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

7

�CAPÍTULO 2

PRINCIPIOS
GENERALES

los capítulos restantes, se tratarán las buenas
prácticas requeridas en cada etapa, según las
características del producto a elaborar o el proceso que debe utilizase.

ESTRUCTURA EDILICIA E INSTALACIONES
La aplicación de las BPM en una agroindustria,
requiere tener en cuenta ciertos aspectos importantes referidos a la infraestructura del establecimiento:

Emplazamiento
El lugar en el que se sitúa el establecimiento,
incluyendo el perímetro que lo rodea, tiene importancia desde el aspecto sanitario.
Es necesario cuidar, especialmente, que no
haya lugares cercanos donde se produzca acumulación de basura, malezas, aguas residuales,
etc., puesto que se constituyen en una fuente
permanente de plagas y contaminaciones.

S

eguramente el lector estará ya familiarizado con los principios generales que
deben tenerse en cuenta en la aplicación de las buenas prácticas de manufactura
de alimentos. Igualmente, en este capítulo se
hará referencia a aquellos aspectos de mayor
importancia para este tipo de industria en particular, que son de aplicación en todas las áreas
del establecimiento y las etapas del proceso
de elaboración de conservas frutihortícolas. En

8

También es esencial la disponibilidad de servicios como energía eléctrica, gas, transporte,
provisión de agua potable, posibilidad de eliminación de residuos sólidos y líquidos con bajos
costos, entre otros.

Vías de tránsito interno
Es muy importante que las vías de tránsito utilizadas para la circulación dentro del perímetro
del establecimiento se encuentren pavimentadas con materiales que soporten el movimiento
de camiones, transportes internos y contenedores, y presenten superficies impermeables y
lisas para facilitar la limpieza. Deben disponer

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�de sistemas de desagüe y estar incluidas en
los programas de limpieza.

das hacia éstos de modo que permitan una
profunda y fácil limpieza.

Edificios e instalaciones.

b. Canaletas de desagüe
Deben tener una buena pendiente que permita
desagotarlas fácilmente, fondos redondeados
para evitar la acumulación de residuos difíciles
de limpiar en las esquinas y estar protegidas
por rejillas finas colocadas exactamente a nivel
con los pisos. Se sugiere adoptar esta precaución para impedir que los trozos grandes de residuos sólidos se arrastren hacia las canaletas
y a su vez para evitar que ingresen roedores.

Para que la construcción sea sanitariamente
adecuada, es necesario que todas y cada una
de las partes de la estructura posean un diseño sanitario y que dispongan, además, de
espacio suficiente para realizar correctamente
todas las operaciones y permitir la circulación
interna del personal y de los materiales. Este
espacio debe calcularse previendo flexibilidad
en el funcionamiento o ubicación de los diferentes equipos en caso que se requieran cambios en los sistemas de procesado o la incorporación de nuevas tecnologías.
Un adecuado diseño sanitario implica que las
estructuras están construidas con forma y materiales tales que no permiten la acumulación
de suciedad, microorganismos, etc. A la vez,
facilita la limpieza y desinfección así como las
inspecciones, y minimiza los tiempos que se
requieren para ello. El diseño sanitario de fábricas de conservas frutihortícolas incluye:
a. Pisos
Deben carecer de grietas y estar construidos
con materiales resistentes al tránsito, impermeables, no absorbentes, lavables y antideslizantes; fáciles de limpiar y desinfectar.
Si bien la práctica más frecuente es el uso del
concreto u hormigón para los pisos, cabe recordar que, a no ser que se incorporen algunos
aditivos especiales, dicho material se deteriora
fácilmente por corrosión o por el ataque de los
agentes de limpieza y/o desinfección o de los
mismos productos, generalmente de naturaleza ácida.
Los lugares húmedos deben tener la pendiente adecuada hacia canaletas de desagüe, para
evitar la acumulación de líquidos. En las áreas
secas, igualmente se necesitan canaletas o
sumideros de desagüe y pendientes adecua-

c. Paredes
Tienen que estar construidas o revestidas con
materiales no absorbentes, absolutamente lisos y lavables, y de color claro. Es importante que estén impermeabilizadas por lo menos
hasta 1,80 metros de altura y que sean de fácil
limpieza y desinfección, lo cual puede lograrse
mediante buenos revoques y pinturas adecuadas (al aceite).
Es recomendable que los ángulos comprendidos entre paredes y los pisos o techos (o cielorrasos, si los hay), se encuentren redondeados
para facilitar la limpieza.
d. Techos o cielorrasos
Construidos y/o acabados de manera que
sean fáciles de limpiar, eviten la acumulación
de suciedad y reduzcan al mínimo la condensación. En este tipo de industria las salas de elaboración suelen presentar techos muy altos,
de chapa desnuda, que deberían disponer de
aberturas o dispositivos que permitan la evacuación del aire caliente y el vapor.
e. Ventanas y otras aberturas
Tienen, en general, dos propósitos: iluminación
y ventilación. Deben construirse con un formato que evite la acumulación de suciedad y facilite la limpieza. Las ventanas utilizadas exclusivamente para iluminación pueden tener vidrios
fijos y en general deben ubicarse (en nuestro
hemisferio), hacia el norte, este y oeste.

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

9

�Las que se utilicen para ventilación deben ubicarse de manera de evitar la dirección predominante de vientos de la zona y para lograr la
generación de un flujo de aire desde la zona
limpia hacia la zona sucia del establecimiento.
Las aberturas que comunican con el exterior
deben estar provistas de protección antiplagas
(moscas, roedores y pájaros) de fácil conservación. Una opción para evitar el ingreso de
contaminantes es el uso de cortinas de aire.
f. Puertas
Aunque no es una práctica común en este tipo
de industria en nuestro país, las puertas, además de estar construidas en materiales no absorbentes, lisos y de fácil limpieza, deberían
estar provistas de burletes resistentes y mecanismos de cierre automático. En algunas áreas
puede ser necesario implementar sistemas de
doble puerta. En cualquiera de estos casos es
importante que el diseño y la instalación de tales dispositivos sean apropiados a fin de evitar
altos costos de renovación o reparación.
g. Alojamientos, lavabos, vestuarios y
cuartos de aseo
Las instalaciones destinadas al personal del
establecimiento tienen que estar completamente separadas de las zonas de manipulación de alimentos, sin acceso directo ni comu-

10

nicación alguna con éstas.
Los vestuarios, sanitarios y cuartos de aseo estarán bien iluminados, ventilados y equipados
con cierres automáticos en las puertas. Deben
disponer de agua fría y caliente y asegurar la
eliminación higiénica de las aguas residuales.
Los lavabos, con agua fría y caliente, deben situarse de forma tal que el personal deba pasar
por ellos después de usar el baño, antes de
volver a la zona de elaboración. Los grifos o canillas (igual que las cadenas de los retretes), deberían ser accionados a pedal o ser automáticos, con sensores o cualquier otro método que
no requiera el uso de las manos. Deben contar
en forma permanente con jabón y elementos
para el secado de manos (toallas descartables
o secadores de aire caliente) y dispositivos para
eliminar los elementos desechables en forma
segura e higiénica.
Es conveniente colocar avisos en los que se
indique la importancia de mantener la higiene,
y la obligatoriedad del lavado de las manos
luego de usar el baño, los cuales deben ser
renovados periódicamente.
h. Iluminación
La iluminación de los locales debe ser natural

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�en la medida que ésta sea posible, complementada con iluminación artificial. La iluminación
natural se realiza a través de ventanas, que
en general permiten la iluminación de hasta un
30% de las superficies, y claraboyas en techos,
que proporcionan iluminación casi uniforme.
Es necesaria una adecuada iluminación, pues
ello influye sobre la salud, la seguridad y la eficiencia de los trabajadores. También previene
accidentes, facilita el trabajo y colabora con la
comodidad del operario. Sus efectos se ven reflejados en un aumento de la producción y una
mejor supervisión del trabajo e inspección de
los resultados de la limpieza y desinfección.
Para la iluminación no solamente hay que tener
en cuenta la cantidad de luz a suministrar, sino
también la ubicación de la fuente de luz, los colores y la reflectividad de las paredes. En general los ambientes deben ser de colores claros y
la luz utilizada, difusa, a fin de lograr iluminación
uniforme en toda la superficie de trabajo, sin
sombras ni brillos que cansen la vista.
Las fuentes de luz artificial suspendidas del
techo o aplicadas a la pared no deben alterar
los colores, su diseño tiene que evitar la acumulación de suciedad y hallarse ubicadas de
tal manera que no signifiquen riesgos de contaminación sobre el producto a elaborar o los
equipos, y es necesario dotarlas de protección
contra roturas.
i. Instalaciones eléctricas
Además de los requisitos propios de seguridad
para el operario, las instalaciones deben ser a
prueba de agua, de forma que permitan una correcta y rápida higienización de paredes, techos
y otras superficies. No se pueden permitir cables sueltos sobre las líneas de elaboración.

EQUIPOS
Los equipos destinados al procesamiento tam-

bién deben ser de diseño sanitario, para que
protejan a los alimentos de contaminación y
permitan una fácil limpieza y desinfección.
Esta premisa resulta esencial a la hora de elegir un nuevo equipamiento en remodelaciones
de líneas de elaboración, adopción de nuevas
tecnologías, etc.
Una primera consideración que se debe tener
en cuenta, en el diseño sanitario de un equipo, es el material de construcción. Todas las
partes que puedan estar en contacto con el
alimento deben ser inertes, o sea, que no cedan contaminantes al mismo. La mayoría de
los equipos disponibles en la actualidad son
de acero inoxidable, el cual combina una buena resistencia química y mecánica.
Para algunos usos especiales son necesarios
otros materiales como gomas, vidrio, etc. En
estos casos, igual que en el de los materiales
plásticos, deben controlarse que sean adecuados para el contacto con el tipo de alimento
que se procesa y con los productos para limpieza y desinfección. Hay que considerar su
resistencia mecánica, que no cedan alguno de
sus componentes al alimento y que no sean
agredidos por los limpiadores. Descuidar estos
materiales implica un acortamiento de su vida
útil dado por la aparición de superficies ásperas y agrietadas que dificultan la limpieza.
Hay que evitar el uso de materiales que no
puedan limpiarse y desinfectarse adecuadamente, por ejemplo, la madera.
Un segundo aspecto a tener en cuenta en el
diseño sanitario del equipo son sus detalles
de construcción:
El diseño exterior y de la estructura de soporte
tiene que impedir la acumulación de suciedad,
microorganismos o plagas, además de facilitar
las operaciones de limpieza.
Todas las superficies que tomen contacto con
el alimento a elaborar deben ser muy lisas, sin
poros, arrugas, grietas, remaches, esquinas de

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

11

�difícil limpieza, etc., de tal forma que no puedan quedar partículas de alimento, huevos de
insectos o microorganismos adheridos a pequeñas irregularidades de las superficies.
Tienen que estar diseñados de tal manera que
permitan el total y fácil desmontaje para limpieza (manual o automática) de las partes que
se hallen en contacto con el alimento y faciliten un montaje rápido.
Tanto en la construcción de los equipos como
de la planta en general, deben evitarse:
❐❐Antepechos, salientes y toda estructura que
permita acumular suciedad.
❐❐Pernos, tornillos, remaches, etc. que sobresalgan.
❐❐Esquinas de difícil acceso, superficies desparejas y depresiones.
❐❐Bordes afilados.
❐❐Bordes huecos.
La distribución de los equipos y líneas de elaboración dentro de la planta tiene que permitir
una buena circulación del personal, de los materiales y de los equipos de limpieza, así como
el fácil acceso a todas las partes de las máquinas para su higienización y mantenimiento.

ABASTECIMIENTO DE AGUA
El agua que se utiliza en las industrias frutihortícolas puede tener diferentes destinos:
❐❐Agua que estará en contacto con el producto
elaborado o sus envases, ya sea en algún
punto del proceso (lavado, esterilización, enfriamiento) o como ingrediente (jarabe, salmuera, etc.).
❐❐Agua para limpieza de instalaciones y equipos.
❐❐Agua que se utiliza en el proceso, que no
estará en contacto con alimento o envases
(como agua de calderas, equipos de vacío,

12

etc.).
❐❐Agua para consumo y necesidades higiénicas de los operarios.
En general el agua debe ser de calidad potable,
aunque para algunos casos se requerirá la clorinación con dosis de cloro más elevadas que
la usual en el agua potable.
Suele resultar económicamente conveniente
reciclar el agua de caldera que se utiliza para
calefacción en los equipos de evaporación, especialmente en aquellas zonas donde los tratamientos de acondicionamiento del agua, para
este uso, sean caros por el contenido salino
del agua disponible.
También puede ser reutilizada o reciclada el
agua empleada para condensación de vapor
en equipos de vacío barométricos o semibarométricos, aunque en ese caso se requieren
instalaciones especiales para el enfriamiento.
En establecimientos donde se elaboran pulpas
concentradas, mermeladas, etc., los volúmenes de agua requeridos para este fin son muy
altos, a menos que se disponga de equipos
mecánicos para la producción del vacío.
El resto del agua utilizada en el proceso tiene que renovarse con la suficiente frecuencia
para evitar que se convierta en una importante
fuente de contaminación. No debe utilizarse
nuevamente a menos que se haga un profundo
tratamiento de depuración y desinfección de la
misma, generalmente de costos tan elevados
que resulta altamente inconveniente.
Si el agua disponible es proveniente de una
perforación, su calidad microbiológica debe
controlarse periódicamente. La cloración tiene
que realizarse en forma automática y el nivel
de cloro en el agua, en distintos puntos del proceso, se controlará durante las inspecciones
de rutina (controles de proceso) que se establezcan para cada línea de elaboración.
El agua no clorinada destinada a la alimenta-

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�ción de calderas, condensación en los equipos
de vacío, lucha contra incendios, etc., deberá
conducirse por redes de tuberías independientes del agua potable o clorada.

EVACUACIÓN DE EFLUENTES Y
AGUAS RESIDUALES
Los efluentes más voluminosos y que requieren mayor atención en este tipo de industria
suelen ser los residuos sólidos y los líquidos.
Los residuos sólidos están conformados principalmente por las partes no comestibles de los
vegetales, la materia prima no apta para ser
procesada, así como por los lodos resultantes
de los tratamientos de los efluentes líquidos.
En general, es muy importante que las rutas
de eliminación de estos desechos sean cortas,
directas y no atraviesen áreas de producción

abiertas o zonas limpias de la sala de elaboración. El equipamiento para la recolección de
los mismos suele no ser sanitario. Asimismo,
los desechos deben disponerse en forma sanitaria en áreas alejadas de la planta, ubicadas
de tal forma que no puedan afectar tampoco
las entradas de aire limpio de la misma.
Es necesario retirarlos tan pronto como sea posible para evitar fermentaciones, malos olores,
proliferación de plagas y microorganismos, etc.
y pueden destinarse, según los casos, a alimentación de ganado, abonos orgánicos, etc.
En lo que respecta a los efluentes líquidos, hay
que tener en cuenta que el costo de tratamiento y el tamaño de las instalaciones necesarias,
estarán en relación directa con la cantidad de
agua evacuada. Por otra parte, si no se recircula parte del agua utilizada en los procesos,
casi la totalidad de la misma deberá tratarse
como efluente.

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13

�Por esta razón es importante que se separen
en el interior de la fábrica, con sistemas de
evacuación completamente independientes entre sí:
a) las aguas negras (efluentes cloacales, procedentes de servicios sanitarios del personal,
etc.), que deben canalizarse hacia redes
cloacales u otros sistemas de tratamiento
autorizados en la zona donde se ubique el
establecimiento.
b) Las aguas grises (procedentes del proceso),
que contienen contaminantes orgánicos propios del producto elaborado, algunos insumos y productos de limpieza, que deben ser
tratadas y acondicionadas para su depuración.
c) Las aguas blancas (utilizadas para refrigeración o para producción de vacío, las cuales
suelen constituir volúmenes muy grandes
frente al resto) que no contienen materia orgánica ni otros contaminantes y por lo tanto
pueden ser eliminadas sin necesidad de tratamientos de depuración.
Como ya se dijo, los desagües en el interior de
la planta deben estar protegidos con rejillas finas para impedir la llegada de sólidos gruesos
y tener un diseño de fondo y paredes que permitan una buena limpieza y desinfección, a la
vez que una pendiente suficiente para asegurar
un drenaje rápido y completo.
Cuando se realiza la limpieza de las instalaciones, es conveniente asegurarse que el agua
utilizada es suficiente para arrastrar todo el
contenido de las alcantarillas y que éstas quedan absolutamente limpias.

HIGIENE DE LOS ESTABLECIMIENTOS
Aún las plantas de procesamiento de productos
frutihortícolas mejor diseñadas no pueden evitar
que los microorganismos indeseables lleguen al
alimento, a menos que cada área y cada parte

14

de los equipos resulten fáciles de limpiar.
Ello obliga a tener en cuenta todas las características, ya apuntadas, de un diseño sanitario, tanto de instalaciones como de equipos,
cuando deban enfrentarse nuevos emprendimientos, ampliaciones o remodelaciones de
fábricas ya existentes, como también para
mantener en óptimo estado de conservación
los edificios y el equipamiento.
La suciedad que aparece en fábricas de procesado de frutas y hortalizas puede ser removida
fácilmente mediante sistemas limpiadores portátiles o aún con limpieza manual en plantas
pequeñas. En plantas grandes son aconsejables sistemas combinados de equipos centrales de limpieza con espumas y de limpieza “in
situ”. Sin embargo, el uso de estos equipos es
aún poco frecuente en fábricas de conservas.
De cualquier modo, todos los productos de limpieza y desinfección que se utilicen deben ser
aprobados previamente por los organismos competentes. Dichos productos deben estar identificados y guardados en lugar adecuado, fuera de
las áreas de manipulación de alimentos.

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�Los procedimientos para la limpieza de instalaciones, equipos y utensilios deberían, sin
excepción, encontrarse detallados por escrito
en cada establecimiento, en el marco de un
plan de limpieza y desinfección para cada área,
línea de elaboración, etc. Dichos procedimientos deben incluir la forma correcta de realizar
la operación, los productos a utilizar (concentraciones, temperaturas, elementos mecánicos,
etc.) y el momento en que debe llevarse a
cabo.
La limpieza y desinfección tienen que estar
seguidas por una cuidadosa inspección de las
áreas higienizadas. Los equipos o áreas que
ya se encuentran limpios deben ser identificados como tales.
Aunque no puede establecerse un plan de limpieza y desinfección único para todas las plantas de procesado de frutas y hortalizas, ya que
los procedimientos variarán con el diseño, el
tamaño, la antigüedad y las condiciones de la
planta, siempre deben ser tenidos en cuenta
los siguientes lineamientos generales:
❐❐La limpieza y desinfección de instalaciones y
equipos se hallará a cargo de un equipo de
mantenimiento sanitario, integrado por operarios especializados y con conocimientos
adecuados sobre la importancia de estas
operaciones.
❐❐Si bien el equipo de mantenimiento sanitario
será responsable de la limpieza, todos los
empleados deben colaborar para mantener
todo el establecimiento permanentemente
ordenado: los contenedores de residuos, las
herramientas, los insumos y las pertenencias personales tienen que estar siempre en
el lugar adecuado y previsto para ello.
❐❐El uso de contenedores adecuados para los
residuos, ubicados en lugares estratégicos
y apropiados, facilitará que sean sacados y
vaciados con la frecuencia necesaria.
❐❐Dichos recipientes tienen que estar diseñados y construidos con material que permita
su rápida limpieza y desinfección, operacio-

nes que deben realizarse frecuentemente.
Cuando el orden y la limpieza son adecuados,
las plagas no encuentran alimento ni asilo en
el interior de los establecimientos.
La limpieza puede realizarse más fácilmente si
se disminuye la cantidad de suciedad en los
equipos, éstos se deberían limpiar o enjuagar
rápidamente después de su uso, además sería
importante tomar las siguientes precauciones:
❐❐Controlar el calentamiento en los equipos
para evitar que la suciedad se queme o adhiera fuertemente.
❐❐Enjuagar y lavar cada equipo inmediatamente después de su uso y antes de que se seque la suciedad.
❐❐Reemplazar las juntas o cierres defectuosos
de forma que no goteen o salpiquen.
❐❐Manejar los productos alimenticios y los ingredientes de forma cuidadosa para evitar
que se derramen.
❐❐Si un equipo se avería, enfriar por debajo de
30°C, para frenar en lo posible el crecimiento
de microorganismos. Si la interrupción fuera
demasiado larga, vaciar y limpiar el equipo
hasta que esté en condiciones de ser utilizado nuevamente.
❐❐Durante interrupciones breves en una línea
de elaboración, mantener en funcionamiento
los equipos como lavadores, escurridores,
blanqueadores, etc., enfriando, en lo posible
por debajo de los 30ºC.
❐❐Para la limpieza, conviene aislar cada equipo, tanto como sea posible, evitando arrastrar suciedad hacia equipos que ya se limpiaron.
❐❐Usar recursos y herramientas tales como
aire a presión, cepillos, espátulas, etc. para
eliminar, antes de la limpieza, los residuos o
depósitos de gran tamaño de los equipos.
❐❐Los agentes de limpieza y desinfección deben ser enjuagados perfectamente antes de
que el lugar o el equipo vuelva a utilizarse en
la elaboración de alimentos.

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15

�Las áreas y líneas de elaboración deben limpiarse profundamente en forma diaria, aunque
algunos equipos (como las cintas transportadoras) pueden requerir una limpieza más frecuente (una vez por turno o aún cada cuatro horas
de tareas), cuando el establecimiento trabaja
en forma continua.

el programa completo debe evaluarse mediante pruebas de laboratorio periódicas. Los registros escritos de los resultados obtenidos son
muy importantes para poder evaluar el desarrollo del programa en el tiempo.

Los desagües, vestuarios, cuartos de aseo,
baños del personal, vías de acceso, playas de
materias primas, etc., también requieren programas diarios que aseguren permanentemente su limpieza.

PARA LA LIMPIEZA DE LOS EQUIPOS E
INSTALACIONES

Para las áreas de almacenamiento de productos elaborados y exteriores de la fábrica pueden diseñarse programas de limpieza y desinfección semanales.
En la elección de los desinfectantes es necesario tener en cuenta que si bien todos los
productos disponibles en el mercado son efectivos contra las formas vegetativas de los microorganismos, algunos no tienen casi acción
sobre las esporas bacterianas. Estas esporas
son las responsables de las alteraciones de
los productos enlatados y pueden sobrevivir a
los tratamientos de esterilización industrial de
algunas conservas.
Toda operación de limpieza y desinfección de
equipos e instalaciones debe ser supervisada
e inspeccionada visualmente. Además de ello,

16

❐❐Remover previamente toda la suciedad gruesa que sea posible.
❐❐Mucha suciedad podrá ser removida fácilmente mediante el remojado con agua a
55ºC, por cuanto estará formada por compuestos solubles en agua.
❐❐Sin embargo, el agua caliente, aún a temperatura un poco mayor (60 – 80ºC) no remueve las sustancias demasiado adheridas. El
uso de agua caliente y/o vapor para limpieza
o desinfección debe ser muy cuidadoso debido a que los riesgos de quemaduras del
personal son importantes.
❐❐Si los equipos son de acero inoxidable, podrán utilizarse limpiadores ácidos para remover suciedad más adherida. Con otros
materiales pueden ser más convenientes
limpiadores alcalinos. En ambos casos hay
que respetar las concentraciones indicadas
por el fabricante.
❐❐Si es necesario, se realizará el cepillado o
remoción manual de suciedad muy adherida
con espátulas, etc.
❐❐
Tener en cuenta que los compuestos
de limpieza y desinfección deben tener acceso a todos los resquicios de los equipos.
Para facilitar su acción, en algunos casos
puede ser necesario el
uso de tensioactivos
en forma conjunta con
los limpiadores ácidos
o alcalinos.

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�❐❐Generalmente los limpiadores deben dejarse actuar unos 10 a 20 minutos. Pasado
ese tiempo hay que enjuagar el equipo para
arrastrar la suciedad.
❐❐Es recomendable enjuagar con agua a 5055ºC, comenzando por la parte superior de
los equipos.
❐❐Para la limpieza de pisos se recomienda el
uso de agua a presión (mangueras), a 50ºC
y utilizar productos que no afecten el material de los mismos, en las concentraciones
indicadas por el proveedor. Si se utilizan tensioactivos, es conveniente que no produzcan
espuma.
❐❐Los filtros de agua y ablandadores deben
limpiarse frecuentemente mediante circulación de agua en contracorriente.
❐❐La desinfección de los equipos debe realizarse una vez que los mismos estén limpios
y enjuagados, ya que la mayoría de los compuestos usados en la desinfección son sensibles a los residuos de materia orgánica.
❐❐Los compuestos de cloro, como el hipocloritos de sodio o de calcio, son muy fáciles
de manejar pero sensibles a cambios de
temperatura, a residuos orgánicos y al pH.
Deben utilizarse en concentraciones de 50
a 100 mg/litro. No necesitan enjuagarse si
la concentración utilizada es menor a 200
mg/litro, pero su acción frente a las esporas
bacterianas es limitada.
❐❐También son muy utilizados los iodóforos, en
concentraciones indicadas por los proveedores. Debiera controlarse la acción sobre
las esporas con pruebas de laboratorio que
midan la eficacia del tratamiento sobre los
equipos.

❐❐Los productos a base de sales de amonio
cuaternario son muy efectivos para la desinfección, aún en bajas concentraciones.

PROGRAMA DE LUCHA
CONTRA PLAGAS
De la misma forma que en los programas de
limpieza, para la prevención y el control de las
posibles plagas, es conveniente que en cada
industria se disponga de instrucciones escritas
referidas a las medidas a adoptar, y la forma y
frecuencia de hacerlo efectivo.
Para ello, en primer lugar, deben identificarse
los animales y/o parásitos que pueden representar un problema tanto desde el punto de
vista de la higiene como de la conservación
de los productos. En general la nómina incluye
aves (pájaros como palomas, gorriones y otros),
mamíferos (murciélagos y roedores) e insectos. Cada uno de estos grandes grupos o, a
veces, cada especie en particular, tiene formas
diferentes de control de acuerdo a sus características y ciclo de vida.
Sin embargo, en todo control de plagas es muy
importante la prevención que comprende varios aspectos.
❐❐Hay que evitar, como ya se señaló, lugares
de asilo y cría en los alrededores del establecimiento, ya sea en zonas aledañas o en
el mismo predio exterior de la fábrica. Es necesario mantener el orden y la limpieza en

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17

�los lugares de disposición de los residuos
sólidos y retirarlos con suficiente frecuencia.
También son importantes la frecuencia de
limpieza y el orden en la playa de materia
prima.
❐❐Impedir, en lo posible, su entrada al establecimiento. En el caso de pájaros y moscas
resulta relativamente fácil la utilización de
mallas para proteger las aberturas. Asimismo, la protección de los desagües con rejillas finas impide el acceso a los roedores
por esa vía. Sin embargo, frecuentemente,
algunos roedores y cucarachas llegan al interior de la fábrica en bolsas o embalajes de
algunos insumos o ingredientes tales como
azúcar, cartones, etc., por lo que se hace imprescindible controlar cada partida cuando
es recibida y antes de su ingreso.
❐❐Mantener en el interior de los depósitos y de
todo el establecimiento el orden y la limpieza, de tal manera que las plagas carezcan
de lugares donde anidar o esconderse. El
manejo de los productos en existencia como
se indica más adelante en el capítulo de
“almacenamiento”, facilitará el control. Además, con frecuencia, será necesario un plan
de revisión cuidadosa de las instalaciones a
fin de detectar deterioros que posibiliten el
acceso o el refugio de las plagas, los que, en
caso de ser encontrados, deben repararse
de inmediato.
NO se debe permitir el acceso de perros o gatos al interior del establecimiento, depósitos,
etc. Ellos también contaminan las instalaciones, los materiales de empaque, etc.
Si a pesar de las precauciones y medidas indicadas se hace necesario combatir alguna plaga en el interior o exterior del establecimiento,
la utilización de pesticidas debe hacerse bajo
estrictas normas de seguridad, evitando contaminar los alimentos o sus envases.
Los pesticidas pueden ser aplicados por personal del establecimiento convenientemente
entrenado para ello o por personal externo.

18

En cualquier caso, el plan de control de plagas
debe incluir la inspección luego de cada aplicación para evaluar la efectividad del mismo.
Todos los productos que se utilicen para
el control de plagas deben mantenerse
en sus envases de origen, debidamente
identificados y almacenados separadamente, respetando las precauciones
indicadas, como se indica en el capítulo
“almacenamiento”.
En lo que respecta a algunas plagas que afectan la materia prima (insectos o enfermedades fúngicas o bacterianas), si bien deben ser
principalmente prevenidas y controladas en el
campo, es necesario adoptar en la fábrica medidas sanitarias para la disposición de los residuos sólidos de frutas y hortalizas afectados
a fin de evitar su dispersión, contribuyendo así
con la prevención.

HIGIENE DEL PERSONAL
La capacitación del personal en cuanto a las
normas de salud e higiene, así como la provisión de las condiciones edilicias e instalaciones necesarias para que cada operario pueda
cumplimentar su labor y exigencias, son responsabilidades propias de la empresa.
Aún cuando los productos elaborados se someten finalmente a procesos de esterilización
industrial en envases cerrados, lo que disminuye drásticamente los riesgos de transmisión
de muchas enfermedades alimentarias, cada
operario debe cumplir con las pautas mínimas
de salud e higiene personal requeridas en todo
establecimiento elaborador. De esta forma se
evita que el mismo personal se constituya en
una potencial causa de contaminación.
La vestimenta de trabajo provista a los operarios debe reunir las siguientes condiciones:

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�❐❐Ser de color blanco o claro, debiendo mantenerse permanentemente limpia.
❐❐En lo posible, evitar la presencia de cierres o
botones (que pueden desprenderse o engancharse) y de bolsillos externos (que pueden
engancharse o contener objetos no higiénicos).
❐❐En zonas en que pueda mojarse o recibir
salpicaduras del producto, proteger la vestimenta con delantales impermeables, de
fácil limpieza.
❐❐Las cofias o gorros deben cubrir totalmente
el cabello.
❐❐Los guantes tienen que mantenerse en perfecto estado y estar permanentemente limpios.
❐❐Las botas impermeables deben ser también
de color blanco o claro y de fácil limpieza.
Es conveniente que la ropa de trabajo sea utilizada sólo dentro del recinto de trabajo.

❐❐Quite sus anillos, reloj, pulseras, cadenas,
aros, colgantes, y objetos de cualquier naturaleza que puedan desprenderse durante la
elaboración y contaminar el producto o provocar un accidente al engancharse en una
máquina o en una parte de ella.
❐❐Recoja su cabello completamente dentro del
gorro o cofia.
❐❐Lave sus manos correctamente, cepillando
sus uñas antes del ingreso al lugar de trabajo y cada vez que haga uso del sanitario. Las
uñas también deberán mantenerse cortas y
sin esmalte.
❐❐Si padece heridas infectadas o alguna enfermedad, evite ingresar a la sala de elaboración antes del alta médica
❐❐Proteja los apósitos o coberturas de alguna
lastimadura no infectada de forma tal que no
pueda desprenderse mientras trabaja.
❐❐Evite comer, fumar o masticar chicle en el
lugar de trabajo.

De tal forma se exigirá que el operario:
❐❐No traiga puesta la ropa de trabajo (guardapolvos, mamelucos, delantales, gorros o cofias, guantes, botas, etc.) desde la calle.

Para ello, debe disponer de instalaciones adecuadas en los vestuarios para guardar su ropa
y efectos personales mientras se encuentra
trabajando.

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19

�CAPÍTULO 3

BUENAS PRÁCTICAS
DE MANUFACTURA EN
LA ELABORACIÓN

tiempo, se extrae una muestra estadísticamente representativa de cada partida, se la divide
en partes iguales y se la mantiene en estufa
durante seis días consecutivos, a 37º y 55ºC,
respectivamente. Si al cabo de dicho tiempo
los resultados son satisfactorios, la conserva
puede ser comercializada.
Como se puede apreciar, en el caso particular de las conservas vegetales el tratamiento
térmico representa una parte fundamental del
proceso de conservación.
El proceso de esterilización de alimentos envasados es conocido también como appertización. El proceso difiere según la materia prima
a industrializar. Sin embargo se pueden fijar
muchos aspectos comunes. Es por ello que se
presenta en la página siguiente, un diagrama
de flujo general sobre el cual realizar las indicaciones particulares.

ELABORACIÓN DE FRUTAS Y
HORTALIZAS EN CONSERVA EN EL
MARCO DE LAS BUENAS PRACTICAS DE
MANUFACTURA
Recepción y Selección en Playa

L

as conservas vegetales son elaboradas con frutas u hortalizas. Sus materias primas deben satisfacer exigencias de madurez y de estado higiénico
sanitario.
Las conservas son sometidas a esterilización
industrial y posteriormente se mantienen durante no menos de seis días consecutivos a
una temperatura de 20ºC a 40ºC. Al mismo

20

Las frutas y hortalizas contenidas en bins,
jaulas o directamente a granel, según el tipo y
destino, son transportadas en camiones hasta
la fábrica.
La carga es pesada en la recepción para conocer
la cantidad de frutas u hortalizas que esperan
recibir tratamiento. En este momento se sacan
muestras de las materias primas para determinar si alcanzan la calidad requerida por la empre-

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�sa. Al mismo tiempo se evalúa el tamaño, grado
de maduración, temperatura durante el transporte, sustancias extrañas adheridas y presencia
de materias nocivas como vidrio o metal, con el
objeto de conocer si se encuentran dentro de los
parámetros prefijados.

Lavado - Limpieza
El lavado es un punto de fundamental importancia en la elaboración de conservas vegetales. El método depende del tipo de fruta u
hortaliza que se procese.
El objetivo principal del lavado y/o limpieza es
eliminar tierra y restos vegetales. Al mismo tiempo, mediante este proceso se logra una importante disminución de la carga microbiana que
las materias primas traen superficialmente.
Las frutas que luego requieren un proceso de
pelado (duraznos, peras, etc.) deben recibir un
lavado previo. La modalidad más utilizada consiste en pasarlas a través de una lluvia, mediante picos aspersores.

Luego se dirigen hacia el proceso siguiente:
pelado y descorazonado en peras y descarozado en duraznos.
Las hortalizas generalmente reciben tratamientos diferentes que las frutas. En el caso de
los tomates, debido a que son relativamente
frágiles, reciben un lavado por inmersión en
un tanque con agua. En estas condiciones el
material más denso, como la tierra, se hunde
y las hojas flotan libremente, mientras que los
frutos se mantienen en suspensión. Posteriormente los tomates se extraen del tanque por
un transportador de rodillos y se hacen pasar
bajo rociadores de agua.

ELABORACIÓN DE CONSERVAS VEGETALES
RECEPCIÓN Y SELECCIÓN EN LA PLAYA

LAVADO - LIMPIEZA

INSPECCIÓN

ACONDICIONAMIENTO

CLASIFICACIÓN

ENVASADO

ELIMINACIÓN INTERIOR DEL AIRE

AGREGADO DE LÍQUIDO DE COBERTURA

REMACHADO

ENVASES

PREPARACIÓN DEL LÍQUIDO DE COBERTURA

TAPAS

ESTERILIZACIÓN

ENFRIAMIENTO

ALMACENAMIENTO Y DISTRIBUCIÓN

MANIPULACIÓN DEL PRODUCTO TERMINADO

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21

�En estos procesos es de fundamental importancia que el agua sea renovada continuamente para que no se transforme en un caldo de
cultivo a raíz de los sucesivos lavados.
Otros sistemas combinan el lavado por aspersión e inmersión en un mismo mecanismo con
excelentes resultados.

Características del Agua
El agua es uno de los ingredientes fundamentales en la elaboración de alimentos. El Código
Alimentario Argentino, Normas del Mercosur
y Codex Alimentarius Mundial establecen normas claras sobre aspectos físicos, químicos y
microbiológicos que debe reunir el agua para
ser considerada Apta para uso Industrial.
Se establecen valores máximos de turbiedad y
color. Las normas exigen, al mismo tiempo, la
ausencia total de olores extraños.
Las características químicas lideradas por el
rango de pH y seguidas por los contenidos de
una gran cantidad de sustancias inorgánicas,
se encuentran estrictamente legisladas. En algunos casos se establecen valores máximos de
seguridad y en otros, mínimos y máximos.
Los aspectos microbiológicos exigen ausencia

total de contaminación fecal, tomando como
parámetros de calidad el recuento de bacterias
mesófilas, el número más probable de bacterias coliformes y la evaluación de Pseudomona
aeruginosa.
El agua, en la industria conservera, debe ser
estrictamente controlada y acondicionada
según el área a la que se destine ya que un
inadecuado tratamiento puede ocasionar pérdidas de producción y también deterioro de
equipos por incrustaciones.
Es necesario incorporar cloro al agua de lavado de la materia prima. El cloro actúa como
agente desinfectante y debe ser agregado en
dosis adecuadas para que la determinación
de cloro activo residual, realizada en cualquier
punto del tramo de lavado, acuse no menos de
0,2 ppm ni más de 0,5 ppm. Esta cantidad depende de la materia orgánica que acompañe al
alimento como contaminante. Este tratamiento
asegura la higienización de la materia prima y
la resguarda de olores y sabores extraños.
De lo expuesto surge que las finalidades principales del lavado son:
❐❐Separar polvo, tierra, suciedad, partes de
plantas, materias extrañas, huevos de insectos, fragmentos de insectos, etc.
❐❐Reducir considerablemente la carga bacteriana y así aumentar la eficiencia del proceso de esterilización.
❐❐Mejorar la calidad y el aspecto de los productos.
Las buenas prácticas de manufactura indican,
en esta etapa, que se debe mantener una buena renovación del agua de lavado, por inmersión o aspersión, sin hacer recirculación de la
misma, ya que las esporas bacterianas son
resistentes a la clorinación.

Acondicionamiento
Bajo este nombre se engloban una serie de

22

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�operaciones previas a la elaboración de la conserva y que difieren para cada fruta u hortaliza.
Para su explicación se utilizan algunos ejemplos.
En la elaboración de duraznos en conserva, las
frutas pasan por clasificadoras de tamaño para
luego entrar a descarozadoras que se acondicionan según el tamaño del fruto para lograr
un descarozado eficiente. Si un fruto chico es
tomado por una descarozadora acondicionada
para fruta grande, junto con el carozo se va
desprender mucho mesocarpio 3; y en el caso
inverso, la fruta grande tomada por una descarozadora preparada para fruto chico, va a ocasionar que las mitades exhiban una punta de
carozo.
A continuación las mitades de duraznos son
colocados boca abajo entrando a la operación
de “pelado”.
Para el caso de tomates, luego del lavado los
frutos son inspeccionados cuidadosamente,
se separan aquellos frutos no aptos para su
conservación, como los sobremaduros, verdes,
asoleados, atacados por insectos, etc. y finalmente entran a la operación de pelado.
Los métodos utilizados para pelar hortalizas se
clasifican en mecánicos, químicos y térmicos.
Las modalidades usadas para llevar a cabo un
buen pelado difieren del tipo de fruta u hortaliza en cuestión.
En el caso de los duraznos la modalidad más
usada actualmente es el pelado químico (pelado cáustico). Este mecanismo consiste en
tratar las frutas con una solución diluida de
hidróxido de sodio que actúa disolviendo las
sustancias pécticas que se encuentran debajo de la epidermis. Esto permite el desprendimiento de la piel prácticamente sin pérdidas
de mesocarpio. Es importante recordar que
luego del pelado químico es necesario realizar

3 Mesocarpio: parte carnosa de los frutos

un enjuague de forma de no alterar el pH del
producto. El pelado químico puede ir precedido
de un tratamiento con vapor.
Este tratamiento también podría aplicarse para
las peras, aunque es frecuente emplear el pelado mecánico ya que ofrece mayores ventajas
en cuanto a la calidad final del producto. Éste
procedimiento, también llamado torneado, consiste en separar la cáscara de la fruta con una
cuchilla, especialmente diseñada para cada
producto.
Para los tomates se aplica un calentamiento
a presión con vapor seguido de una despresurización. Así se logra el desprendimiento de la
piel que se combina con un “pellizcado” que
completa la separación.
Para el pelado de papas, en general, se utilizan métodos mecánicos (por abrasión), aunque
presentan menores rendimientos que los métodos químicos. La operación debe ser acompañada por una tarea adicional manual para
eliminar la piel de ojos y de grietas que presentan las raíces.
En el caso de los pimientos en conserva, la
modalidad más usada consiste en someterlos
a la acción de la llama en hornos, produciéndose una carbonización superficial de la piel, sin
que se vea afectado el mesocarpio.
Muchos productos vegetales no son envasados con la misma forma que tienen al ser recolectados. En alguna etapa de su tratamiento
industrial, se realiza una reducción del tamaño.

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

23

�torios, evitar los cambios de color y favorecer
la retracción del producto para un adecuado
llenado.
El escaldado es otra de las operaciones consideradas dentro del acondicionamiento. En
general, son las hortalizas las que se someten
a este proceso.
Esta operación debe llevarse a cabo con gran
precaución, ya que el principal riesgo microbiológico es la posible contaminación de los
vegetales con esporas de bacterias termófilas
como resultado de un fallo en la limpieza adecuada de los escaldadores.

En la elaboración de cóctel de frutas y/o ensalada de frutas se lleva a cabo un cubeteado,
trozado previo al envasado. En las hortalizas
se realiza una reducción de tamaño para que
resulten más aceptables para el consumidor.
Una vez trozadas las frutas u hortalizas sufren
una clasificación, pasando por mesas vibratorias que permiten separar los trocitos o porciones defectuosas que no alcanzan el tamaño y
la forma especificada para el producto final.
Cuando las hortalizas son recolectadas sufren
cambios como consecuencia de alteraciones,
iniciadas con frecuencia por las enzimas de la
planta, que comienzan la descomposición de
los vegetales. El tiempo transcurrido entre la
recolección y la inactivación de las enzimas
puede ser crítico para la calidad del producto final. Este lapso es más importante para hortalizas de hojas de crecimiento activo, tales como
espinacas y cultivos como porotos y arvejas
verdes, que para zanahorias y papas, que son
órganos de almacenamiento de las plantas.

Las buenas prácticas indican un control estricto
de la temperatura de operación y de la frecuencia y forma de realizar la limpieza y desinfección de los equipos.

Inspección
La inspección y selección manual de las frutas y hortalizas, es la forma tradicional de eliminar el material no deseado de la línea de
producción tal como restos de piel, unidades
defectuosas por falta de consistencia, de uniformidad de color, rasgaduras etc. Se realiza
sobre cintas o juegos de rodillos, antes del envasado.
En ocasiones, la línea de inspección resulta ineficaz al ser sobrecargada de materia prima y
faltar personal; en estos casos se debe considerar el aumento del personal asignado a esta
tarea o bien recurrir a la aplicación de métodos
diferentes a la actividad manual. Por ejemplo el
uso de equipos que cuentan con detectores ópticos para percibir descarozados defectuosos.

Clasificación
Para prevenir la alteración enzimática los productos hortícolas reciben un tratamiento térmico suave con agua caliente o vapor. Este proceso se llama escaldado y con él se inactivan
las enzimas además de eliminar gases respira-

24

Esta operación está relacionada con los tamaños de los frutos u hortalizas que deben
adaptarse a los aspectos de comercialización
vigentes en el país de destino.

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�Control de los envases
Los envases constituyen un punto muy importante de control porque sus defectos pueden
originar fallas en la hermeticidad, provocando
la contaminación posterior al tratamiento térmico y la alteración del producto terminado.
La calidad del mismo está relacionada con la
necesidad de lograr un determinado tiempo de
vida útil para el producto y de alcanzar una perfecta convivencia contenido - envase.
Es importante que la adquisición de envases se
realice a un proveedor confiable ya que éste es
el responsable de la calidad de los mismos.
El fabricante de envases tiene que estar interiorizado de todas las etapas importantes del
sistema de fabricación ya que es su responsabilidad asegurar que los recipientes sean adecuados para el uso que se pretende darles.
Para ello deben existir especificaciones formales y documentadas.
Las especificaciones correspondientes a características tales como dimensiones de los tarros,
peso del metal o del vidrio, tipo de laca utilizada, color en los envases
de vidrio, etc., pueden
ser chequeadas cuando
se reciben en planta. La
determinación del nivel
de otro tipo de defectos
solamente puede ser
realizada mediante la
inspección visual de los
recipientes.

tarea se utiliza un plan de muestreo y análisis de datos documentados para descubrir las
tendencias.
Además de estas inspecciones fuera de la cadena de producción, la observación dentro de
la cadena es muy útil, y todos los operarios
que manejan recipientes deben estar preparados para descubrir defectos visuales en los envases. Deben saber cómo proceder cuando las
partidas de recipientes presentan niveles de
defectos visuales superiores a los normales o
no cumplen con las especificaciones determinadas.
Es necesario considerar que las inspecciones
visuales están a cargo de seres humanos, por
lo que se deben evaluar los tiempos durante
los cuales el operario puede desarrollar la tarea con buen rendimiento.
Los operarios a lo largo de toda la línea de
elaboración deben cumplir con los requisitos de higiene indicados en el capítulo correspondiente a principios generales. Sin

Las partidas de recipientes serán examinadas
durante la recepción en
la planta envasadora y
siempre antes que sean
incorporadas al proceso
productivo. Para dicha

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25

�embargo, es necesario recalcar aquí la
importancia de la capacitación que debe
recibir cada operario para el desempeño de
su tarea, a fin de que pueda desarrollarla
correctamente. Debe conocer los motivos
por los cuales se realiza cada labor y los
perjuicios para el consumidor y la empresa
que derivan de una tarea mal desarrollada.

Llenado
El llenado en recipientes de vidrio o metal se
realiza mecánica o manualmente.
Una operación de llenado perfectamente controlada resulta esencial en cualquier operación de
envasado ya que la falta de control de esta etapa puede implicar riesgos tanto para la calidad
como para la inocuidad del producto. Como primera medida hay que cumplir con la legislación
vigente en cuanto al peso de cada producto.
El sobrellenado puede provocar que el tratamiento térmico aplicado en los esterilizadores
resulte inferior al necesario. En este caso queda
menos espacio para la agitación del producto y
la transferencia de calor resulta diferente a la
prevista. Además se pueden originar grietas en
las uniones del envase por el desplazamiento
de una mayor cantidad de producto en su interior haciendo presión sobre las juntas.
El control de llenado es necesario también
para mantener los límites precisos de espacio

26

de cabeza; el espacio libre en la parte superior
del recipiente puede influir sobre la efectividad
del proceso de agotamiento del aire en el interior del envase.
La densidad del producto envasado también
resulta crítica para el tratamiento térmico. Si,
por ejemplo, se modifica el tamaño de los trozos de duraznos de forma que en los envases
se introduce mayor cantidad de los mismos es
importante verificar, mediante pruebas de penetración de calor, que el proceso especificado
originalmente resulta adecuado para el nuevo
contenido de producto.
Un llenado exacto y uniforme de sólidos y de
líquidos, resulta importante por razones técnicas y económicas.
Por otra parte, si se produce un retraso excesivo entre la introducción del producto en los
recipientes y su tratamiento térmico, el producto puede experimentar una pérdida de calidad
como resultado de la multiplicación microbiana. Este retraso puede reducir también la eficacia, y en consecuencia la inocuidad derivada
del tratamiento térmico.

Preparación de medios de cobertura
Los medios de cobertura son los líquidos que
se agregan a las frutas y hortalizas antes de
las operaciones de expulsado, cierre, remachado, esterilización y enfriado.

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�Estos líquidos generalmente se preparan en
dependencias anexas en tanques calefaccionados que poseen dispositivos de agitación.
Existen diferentes tecnologías de aplicación de
líquidos de cobertura. Algunas de ellas trabajan en forma lineal y el tarro lleva un movimiento a velocidad regulada, recibiendo el líquido
caliente mediante picos vertedores. Otras, las
rotativas, trabajan con sistemas que combinan
el llenado con la eliminación del aire logrando
al mismo tiempo llenado y disminución de la
presión interior del recipiente.
Los almíbares se emplean para las frutas; en
cambio, para las hortalizas en general se usan
las salmueras, es decir, soluciones diluidas de
sal que a veces también se edulcoran, como
en el caso de las arvejas, del choclo, etc.
El jugo de tomate que acompaña a los tomates
enlatados es también un líquido de cobertura, al
que generalmente se le agregan pequeñas cantidades de ácido que actúa como conservador
en combinación con el tratamiento térmico.
Los líquidos de cobertura son medios adecuados para añadir esencias, aromas, ácidos, lo
que permite modificar desde las características sensoriales del producto hasta el tipo de
tratamiento térmico que éste recibirá para su
conservación; tema que será expresamente
tratado al describir la operación esterilización
industrial.
Dentro de las variables a controlar durante el
proceso de llenado se incluye el peso del sólido,
el volumen del líquido de gobierno, el cociente
sólidos/líquidos, la densidad del producto envasado, el espacio de cabeza, la temperatura
del producto y el tiempo que transcurre desde
el llenado hasta el tratamiento térmico.

una operación muy importante en el proceso
de envasado. La eliminación del oxígeno ayuda
a reducir al mínimo la tensión sobre los cierres del envase durante el tratamiento térmico,
a conservar la calidad y a reducir la corrosión
interna.
El vacío en el interior del recipiente puede lograrse mediante distintos métodos. Algunos de
ellos, lo producen al inyectar vapor en el espacio
libre de la parte superior del recipiente, para lo
cual éste atraviesa un túnel de vapor antes de
ser cerrado; el método resulta eficaz en lo que
respecta a los valores de vacío logrados.
Otras tecnologías, como ya se ha explicado, trabajan con sistemas que combinan la dosificación del líquido de gobierno con la eliminación
del aire, logrando al mismo tiempo llenado y
disminución de la presión interior del recipiente; este sistema posee un alto rendimiento
operativo.
El grado de vacío que se logre tendrá incidencia directa sobre la disponibilidad de
oxígeno en el interior del envase y por lo
tanto, sobre la posibilidad de desarrollo de
algunos microorganismos esporulados aerobios o microaerofílicos que sobrevivan al
tratamiento térmico. También afectará el
tiempo de vida útil del producto, si se considera su vinculación con las posibilidades de
corrosión interna del envase. La presencia
de aire puede provocar deformaciones permanentes de los envases o la aparición de
fugas por dilatación excesiva de los remaches durante el calentamiento.

Cierre del recipiente
El tapado y remachado con flujo de vapor es la
metodología más difundida y con ella se logran
mejores condiciones de sellado y vacío.

Eliminación interior del aire
La eliminación interior del aire, también llamada agotamiento del recipiente o expulsión, es

Un recipiente cerrado herméticamente es un
requisito indispensable para la inocuidad de un
alimento enlatado. Si las uniones o cierres no

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27

�producto en grandes cantidades, como sucede
con las materias primas semi-procesadas para
otras industrias, o bien para casas de comidas,
etc. La estructura de las bolsas utilizadas (tres
capas de poliéster / hoja de aluminio / polipropileno) debe ofrecer esterilidad, resistencia a
altas temperaturas y barrera al oxígeno y la luz.

Esterilización industrial

cumplen las normas establecidas o si aparecen orificios u otros defectos, es probable que
se produzca contaminación posterior al tratamiento térmico.
En esta operación las variables de control radican fundamentalmente en el mantenimiento
de las máquinas remachadoras y en el conocimiento que los mecánicos y el personal especializado restante tengan sobre las especificaciones de las máquinas de la empresa. Los
mecánicos deben conocer las consecuencias
de un cierre anormal sobre la calidad y la inocuidad microbiológica de los productos enlatados. Cuando se aplican fechas codificadas a
las latas en la cadena de producción, el mecánico será responsable de que la fecha colocada sea la correcta.
La calidad de los cierres y de los rebordes no
se juzga únicamente mediante mediciones, si
no también mediante la inspección visual de
expertos.
Los envases de vidrio para conservas vegetales deben ser transparentes y disponer de un
cierre hermético y duradero que resulte adecuado para el tratamiento industrial al que serán sometidos. Las tapas (según su tipo) se
colocan y cierran en máquinas tapadoras con
flujo de vapor.
Las bolsas flexibles se utilizan para envasar

28

La esterilización industrial o comercial de un
alimento envasado sometido a tratamiento
térmico puede definirse como la situación alcanzada mediante la aplicación de calor suficiente, por sí sola o en combinación con otros
tratamientos adecuados, para obtener un alimento exento de microorganismos capaces de
multiplicarse en las condiciones normales de
almacenamiento.
Al considerar el tratamiento térmico que necesitan las distintas frutas y hortalizas es necesario destacar la importancia que reviste el pH
del alimento que se desea envasar y el tratamiento previo que haya recibido.
La tabla 1 muestra el pH diversas frutas y hortalizas que se industrializan para su posterior
comercialización, como conservas vegetales.
Dichos alimentos pueden a su vez ser clasificados según su acidez en:
❐❐alimentos muy ácidos: con un pH inferior a
3.7;
❐❐alimentos ácidos: con pH comprendido entre
3,7 y 4,5;
❐❐alimentos de acidez media: con pH comprendido entre 4,5 y 5,3;
❐❐alimentos de acidez baja: con pH superior a
5,30.
Atendiendo al grado de precaución y control del
tratamiento térmico y/o tratamientos preliminares al envasado de los alimentos vegetales,
es que proponemos usar un elemento didáctico de comparación con un semáforo.

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�Tabla 1. VALORES DE PH DE DIVERSOS PRODUCTOS
2,0 2,5 3,0 3,5 4,0 4,5 5,0 5,5 6,0 6,5 7,0
Frutas:
Ciruelas
manzanas
cerezas
uva
aceitunas
frutilla

con elevadas temperaturas de almacenamiento, pueden provocar
la alteración del producto aunque
no originan intoxicaciones alimentarias. Este grupo cobra un interés
especial cuando las conservas son
comercializadas en zonas tropicales y subtropicales.
Los termófilos también pueden
multiplicarse cuando las latas, sometidas a tratamiento térmico, no
son enfriadas inmediatamente o se
lo hace a temperaturas superiores
a las recomendadas. Esto puede
ocasionar la pérdida de la conserva por deformación del envase (debido al gas interior producido por
acción biológica) y el agriado de la
misma sin deformación.

durazno
pera
ananá
damasco
sandía
melón dulce
Hortalizas:
tomates
pimientos
remolachas
espárrragos
espinacas

El segundo grupo está constituido
por bacterias mesófilas esporuladas que se multiplican generalmente con temperaturas entre 5º
y 50ºC. Es necesario destruir este
tipo de microorganismos porque si
se aplica un tratamiento térmico
insuficiente, en este caso también
se obtendrá como resultado la pérdida de la conserva por abombamiento de causa biológica y agriado.

acelgas
chauchas
alcauciles
porotos
choclos
hongos
zanahorias
papa
batata
repollo
arvejas

Al considerar, por ejemplo, el tratamiento térmico a presión atmosférica que necesitan las frutas en conserva que se ubican, en su mayoría,
en la zona verde, es preciso tener en cuenta
dos grupos de microorganismos capaces de
formar esporas.
El primer grupo está constituido por los termófilos, que es un grupo de bacterias anaerobias
y aerobias caracterizadas por multiplicarse
únicamente con temperaturas altas (entre 35
y 65ºC). Algunas bacterias producen esporos
que son sumamente resistentes al calor y,

Dentro de este grupo de bacterias se encuentra
el Clostridium botulinun, una mesófila esporulada cuyas esporas son muy resistentes al calor
y soportan holgadamente los tratamientos normales de esterilización. Las esporas de Clostridium botulinun, para pasar a vida vegetativa y
así producir la toxina botulínica, necesitan de
tres condiciones indispensables y excluyentes:
ausencia de aire, temperaturas entre 15º a
50º, y un pH superior a 4,5.
En el caso particular de las frutas en conserva,
en su mayoría (con las excepciones adjuntadas

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29

�en tabla 1) poseen un pH inferior a
4,5, lo que hace que la naturaleza
potencialmente perjudicial de esta
bacteria pierda importancia en este
tipo de producto.
Los alimentos de acidez media
que reciben un tratamiento de esterilización industrial poseen, en
circunstancias normales de almacenamiento, las condiciones óptimas
para que las esporas del Clostridium
botulinum pasen a vida vegetativa y
liberen su potente toxina.
Una forma de detener el desarrollo
de este Clostridium en conservas
de pimientos, espárragos, chauchas, etc. es disminuir el pH de
la conserva. Se agrega ácido al líquido de cobertura para que luego
del fenómeno de estabilización de
la conserva el producto terminado
acuse un pH ligeramente inferior a
4,5. Esto permite dar tratamientos
térmicos menos intensos porque,
bajo esas condiciones, las esporas
de Clostridium botulinum no germinarán, no se
multiplicarán ni producirán la toxina, obteniendo a la vez una conserva con mejores características organolépticas.
Otra alternativa de tratamiento para los alimentos de acidez media es mantener el pH natural
de la hortaliza y someterla a tratamientos más
intensos, que sólo se logran mediante la aplicación de presiones superiores a la atmosférica, lo que implica disponer de recipientes de
presión (autoclaves).
Para la valoración del proceso son necesarios
ensayos sobre destrucción térmica a más de
una temperatura. Según datos experimentales
el tiempo de muerte térmica de las esporas de
Clostridium botulinum a 121ºC se toma como
2,52 minutos.

30

En los alimentos de acidez baja desaparece la
posibilidad de bajar el pH natural de la hortaliza ya que dicha metodología provocaría cambios organolépticos que harían a la conserva
poco aceptable, por lo que las conservas de
productos cuyos pH son superiores a 5,3 tales
como arvejas, choclos, aceitunas negras californianas, etc. necesitan recibir tratamientos
térmicos intensos bajo presión.
La naturaleza potencialmente nociva de los
errores derivados de un tratamiento térmico
inferior al preciso, determina la importancia de
que para evitar confusiones y errores, el enlatador trabaje con el menor número posible de
procesos térmicos.
El control del proceso real de envasado de frutas y hortalizas puede ser considerado en dos
fases. La primera se refiere a los factores re-

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�lacionados con las operaciones previas al tratamiento térmico, tales como el control de la
temperatura antes de que la conserva entre al
baño maría o autoclave según el caso, el control del tiempo transcurrido desde el cierre del
envase hasta la recepción del tratamiento calórico y el control de cierre de los envases. La
segunda fase consiste en supervisar el buen
funcionamiento de los esterilizadores y sus
dispositivos de medición.

Enfriamiento
Durante el tratamiento térmico de las frutas y
hortalizas, el producto sufre dilataciones que
pueden repercutir sobre costuras y cierres, permitiendo así la entrada de microorganismos durante los procesos posteriores de enfriamiento
y manipulación en almacenaje y expedición.
El enfriamiento, al que se someten los tarros
luego de la esterilización, debe realizarse cuidadosamente para evitar la contaminación
del contenido de los envases con microorganismos procedentes del medio usado para el
enfriamiento.

❐❐El control de los principales defectos en la
estructura de los envases provocadas por
una elaboración deficiente, cerrado incorrecto o abuso mecánico que provoca deformación permanente.
❐❐El mantenimiento de las medidas del cierre
dentro de las tolerancias aprobadas.
❐❐El uso de agua de buena calidad bacteriológica para la refrigeración de los envases.
❐❐El uso de una metodología que permita, que
a la salida del enfriamiento, los recipientes
se sequen solos.
❐❐Limpiar y desinfectar correctamente el equipo usado en el transporte de envases tras
el tratamiento térmico. Se aconseja usar cloro en la desinfección.
❐❐Educar a todo el personal que manipule los
recipientes tras su tratamiento térmico, sobre la importancia de mantener altos niveles
de higiene personal, específicamente el lavado de sus manos.
❐❐Separar las zonas y el personal que interviene en las operaciones previas y posteriores
al tratamiento térmico para reducir las probabilidades de contaminación cruzada.

Otras modalidades de envasado
Teniendo en cuenta que la metodología más
común es la de usar agua como vehículo de enfriamiento, se hace necesario respetar lo dicho
en párrafos anteriores sobre calidad del agua
de uso industrial.
Otro parámetro a tener en cuenta durante el
enfriamiento es que la temperatura interior del
producto, al final del proceso, oscile entre los
37 y 40ºC. De esta manera, se evita el desarrollo de microorganismos termófilos esporulados
que pudieron resistir el tratamiento térmico y
que se multiplican en el rango de temperaturas
entre 45 y 55 ºC. Además se aprovecha el calor residual para el secado de las latas y se evita la manipulación de las latas húmedas, las
oxidaciones y la sobrecocción del producto.
De lo expuesto surge que resulta de fundamental importancia:

Es importante destacar que en la industria conservera existen otras modalidades de envasado, que permiten que productos esterilizados a
granel o por lotes sean introducidos y cerrados
en recipientes estériles en condiciones asépticas; las más importantes son:
❐❐Llenado en caliente: consiste en calentar
el producto a temperatura elevada (más de
100ºC, en intercambiadores de calor), durante un tiempo corto pero que asegure su inocuidad, introducirlo en recipientes estériles y
cerrarlo en condiciones que aseguren la esterilidad de la conserva, y enfriarlo a 35°C.
❐❐Envasado aséptico: calentar el alimento hasta la temperatura de trabajo, normalmente
bombeándolo a través de un intercambiador de calor y manteniéndolo hasta lograr
la esterilización, tras lo cual es enfriado, in-

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31

�Lo importante es que el recipiente conserve
su integridad para mantener las condiciones
de inocuidad del producto. Para ello se hace
necesario evitar la corrosión externa que puede conducir a la perforación del envase. Este
fenómeno de corrosión será frecuente si ha
sido dañada la cubierta externa del envase y
se acelerará en condiciones de almacenamiento incorrecto que incorporen humedad o cambios bruscos de temperatura que conducen a
condensación. Este fenómeno se hace más
común cuando las latas son apiladas de tal
manera que evitan la circulación del aire.

troducido y cerrado en recipientes estériles
en condiciones asépticas. Esta metodología
se utiliza mucho en líquidos, pulpas y pulpas
concentradas que contengan partículas sólidas pequeñas.
Los puntos más importantes de control son la
limpieza de los intercambiadores de calor, los
tiempos de tránsito de los alimentos, la temperatura máxima alcanzada y la de enfriamiento,
al igual que la asepsia del envase y el entorno
en el que se produce la operación hasta el cierre.

Almacenamiento y distribución
El recipiente seleccionado, para conservar alimentos por acción del calor, deberá cumplir las
condiciones previstas durante su almacenamiento y distribución.

32

La alteración física de los recipientes puede
ocurrir al mover sin cuidado las pilas de latas
o frascos, trayendo como consecuencia roturas o deformaciones que además de brindar
condiciones para una posterior contaminación
hacen que la misma pierda valor comercial.
Durante el almacenamiento y distribución se
hace indispensable controlar:
❐❐La temperatura, sobre todo cuando las humedades relativas son altas.
❐❐Que los recipientes estén secos cuando se
introducen en cajas de cartón, evitando el
humedecimiento en cualquier etapa posterior.
❐❐Los movimientos en el momento de descargar las cajas, para evitar impactos que provoquen deformaciones de los envases.
❐❐La apertura de las cajas en las bocas de expendio con objetos punzantes.

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�CAPÍTULO 4
ALMACENAJE

sa o de la cantidad de alimentos a almacenar
deben poseerse áreas que garanticen la separación de los distintos productos terminados,
materiales para el envasado, insumos, productos semielaborados y materiales de limpieza.
El lugar destinado para el almacenamiento, tiene que estar protegido contra los insectos y
roedores y, en lo posible, las puertas deberán
mantenerse cerradas para evitar la entrada de
aves.
Es importante disponer de espacio suficiente
a fin de disponer de la libertad de movimientos necesaria para la rotación de stocks y la
limpieza.

CONDICIONES DE ALMACENAMIENTO
Materias primas

GENERALIDADES

E

n la industria de conservas vegetales
es esencial disponer de métodos correctos de almacenamiento, puesto
que deben mantenerse condiciones
de temperatura, limpieza, ventilación y rotación
de stocks satisfactorias para asegurar la higiene adecuada.
Independientemente del tamaño de la empre-

Es importante que las frutas u hortalizas almacenadas se conserven con el menor deterioro
posible. Existen numerosos factores que afectan la calidad de conservación de las materias
primas: el cultivar, la cosecha (donde se pueden producir cortes, raspaduras, aplastamiento), postcosecha (donde aparecen problemas
fisiológicos), los tratamientos químicos y factores ambientales tanto en campo como en conservación postcosecha.
A continuación se mencionan algunos de estos
parámetros:
a. Grado de madurez
Este factor está muy relacionado con el comportamiento durante la conservación y la calidad final del producto.

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33

�Si bien el grado de madurez afecta a todos los
frutos, es muy importante
tener presente el destino
final de los mismos y el
momento en que se procesará.
Los frutos cosechados
anticipadamente pueden
presentar escaso desarrollo del aroma y sabor
característico, menor contenido de azúcar, mayores
niveles de ácido y almidón,
y mayor sensibilidad a las
pérdidas de agua.
Algunos productores prefieren cosechar duraznos
algo tarde para lograr un
producto de alta calidad. En este caso se recomienda un manejo especial. Las variedades
más aptas son aquellas que poseen alto contenido en sólidos solubles y baja susceptibilidad
a daños mecánicos. Sin embargo, una cosecha
tardía favorece el desarrollo de las pudriciones.
Dentro de las 8 horas de cosecha los frutos se
deben enfriar para evitar el ablandamiento de
la pulpa.
b. Deshidratación
Es la pérdida de agua de los espacios intercelulares del fruto. Este fenómeno se produce
cuando la concentración de vapor de agua es
más baja en el ambiente exterior que en el interior del fruto. Si presenta una lesión la pérdida es aún mayor.
La deshidratación se pone de manifiesto a través de una disminución del peso y arrugamiento del fruto. Los síntomas aparecen cuando
el fruto pierde de un 5 a un 8 % de su peso
inicial. Esto se encuentra relacionado con el
tamaño y el grado de madurez: frutos muy chicos o inmaduros presentan un mayor índice de

34

transpiración.
Si bien esta variable afecta a todos los frutos,
si se comparan duraznos con ciruelas, los primeros son más sensibles a las pérdidas de
agua por transpiración. A su vez, dentro de
cada especie la susceptibilidad varía enormemente.
c. Textura
La textura está relacionada con la dureza de
la piel y la pulpa, que a su vez depende del
tamaño y grado de madurez; mientras más
avanzado sea éste más sensible es el fruto al
manipuleo y a los daños mecánicos.
Aparte de los factores mencionados anteriormente hay que destacar aquellos derivados del
manejo postcosecha, tales como el tiempo de
almacenado y las temperaturas, ya que estas
variables afectan el orden fisiológico de los frutos.

Insumos
Tienen que ser almacenados y transportados

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�en condiciones que impidan la contaminación
y proliferación de microorganismos, como también los daños físicos-químicos.
Se recomienda una inspección periódica de los
insumos almacenados, controlando posibles
infestaciones y fechas de vencimiento.
Para productos tales como el azúcar, los conservantes o los aditivos alimentarios, deben
usarse recipientes rotulados con tapa, a fin de
mantenerlos secos y fuera del alcance de insectos u otras plagas.
Toda caída de producto al suelo debe limpiarse inmediatamente. Es necesario implementar
un programa de limpieza de suelos, paredes y
esquinas.

cumplir con el principio “Lo que primero entra,
primero sale”.
En algunos establecimientos se optimiza el
movimiento de los insumos al adoptar un sistema de identificación a partir de colores definidos. Consiste en analizar los insumos en la
recepción y, de acuerdo al resultado, proceder
a la identificación con el color designado y posterior almacenaje. Por ejemplo:
Rojo: insumos rechazados por no responder a
las especificaciones.
Amarillo: insumos que no se pueden utilizar
inmediatamente porque están supeditados a
resultados de análisis que demoran un cierto
tiempo.
Verde: insumos que se encuentran en condiciones de ser utilizados inmediatamente.

Debe existir espacio suficiente para mover la
carga durante las operaciones de limpieza.

Producto Terminado

Las repisas no deben ser demasiado profundas para evitar que los productos sean olvidados allí durante mucho tiempo.

La carga y descarga de producto terminado tiene que realizarse en dependencias separadas
de las áreas de elaboración.

En el caso de los insumos que no puedan ser
almacenados en estanterías se aconseja utilizar pallets de madera
de medida estándar y no
tarimas. De esta manera
se evita que se mojen los
productos, se facilita su
movimiento y no se generan inversiones adicionales en elementos que no
son utilizados fuera de
temporada.
Los insumos tienen que
estar perfectamente identificados y registrados,
para evitar confusiones
por parte del personal
de planta y además para

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35

�El lugar destinado para el almacenamiento
debe ser una zona fresca, bien ventilada y protegida contra los insectos y roedores, y mantenerse limpia y ordenada.
En lo posible, las puertas se mantendrán cerradas para evitar la entrada de aves.
Los productos no deben estar en contacto con
el suelo, sino sobre pallets de madera de medidas estándar.
Hay que realizar un programa de inspección
para observar abolladuras, corrosiones y fechas de envasamiento.
Los derrames de alimento producidos por tarros abombados y perforados, serán una fuente muy importante de contaminación que debe
ser eliminada en el menor tiempo posible.
Inmediatamente después de detectar envases
rotos, debe implementarse la limpieza adecuada.
Cuando se produce la devolución de una partida de productos hay que efectuar una identificación clara y visible del lote, luego ubicarlo
en lugares claramente diferenciados y absolutamente separados de los almacenes de materias primas, de productos en buen estado y de
las áreas de elaboración. Un paso posterior es
el de decidir su destino final, efectuar el reproceso o reacondicionamiento, o bien proceder
al decomiso.
El establecimiento necesita contar con procedimientos específicos respecto al destino de
todos los productos que quedan separados del
circuito normal de producción o de comerciali-

36

zación, con el objeto de evitar su acumulación
en grandes cantidades o por largos períodos.
Aun cuando estos productos, por sus características, no presenten riesgos de contaminación, pueden convertirse en un excelente refugio de roedores, moscas y otras plagas.
Es imprescindible establecer instrucciones
respecto del retiro de productos próximos a su
vencimiento.
La empresa deberá mantener un sistema de
registro de ingreso y control de existencias de
productos terminados que contemple la correlación secuencial de lotes, fecha de ingreso/
egreso y la observación de la fecha de vencimiento.
Para la identificación y trazabilidad de los productos se aconseja establecer un método que
permita conocer la historia del mismo, desde
el campo hasta la boca de expendio.
Por ejemplo: el movimiento interno del producto terminado se podría manejar a través de la
impresión de etiquetas con tres troqueles que
contengan datos tales como producto, fecha
y hora de elaboración, número de pallet, grado de calidad, responsables del turno, etc. El
primer troquel quedaría adherido al pallet y llegaría hasta la boca de expendio. El segundo
quedaría en manos del encargado del almacén
cuando la mercadería, proveniente de producción, entra a depósito. El otro troquel sería separado por el encargado de carga de la fábrica
y quedaría en su poder.
En el depósito de productos terminados, se
recomienda tener en cuenta el sistema “primero entra, primero sale”.

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�CAPÍTULO 5
TRANSPORTE

El desplazamiento no añade nada al valor del
producto. Por ello, es importante asegurar una
eficiencia máxima del transporte durante todos
los movimientos de los productos:
❐❐Materia prima desde el campo, hasta la planta de procesamiento o almacenaje.
❐❐Producto en elaboración, entre las distintas
etapas del proceso.
❐❐Producto terminado hacia el embalaje, almacenaje y despacho a clientes.
Es importante minimizar las distancias de traslado, realizar una buena inspección de los equipos o camiones que se utilizan y transitar por
rutas o vías en buenas condiciones para evitar
que se dañen las materias primas y productos
terminados.
Las técnicas correctas de desplazamiento ofrecen ventajas como:

IMPORTANCIA DEL DESPLAZAMIENTO
DEL PRODUCTO

E

l desplazamiento de productos se
encuentra afectado por cinco variables: MOVIMIENTO - TIEMPO - LUGAR
- CANTIDAD - ESPACIO.

El transporte consiste en:
El MOVIMIENTO de la forma más eficiente,
al TIEMPO más adecuado, hacia y desde el
LUGAR correcto, en la CANTIDAD requerida,
con la máxima economía de ESPACIO.

❐❐Reducción de gastos.
❐❐Mejor utilización de hombres, máquinas y espacio de almacenamiento.
❐❐Reducción de pérdidas de productos.
❐❐Mayor control y rotación del stock.
❐❐Mejores condiciones de trabajo.
❐❐Optimización de los servicios de la cadena
de abastecimiento.

PRINCIPIOS PARA EL DESPLAZAMIENTO
EFICIENTE DE PRODUCTOS
Planificación
Planifique todas las actividades de desplazamiento y almacenamiento, para obtener la máxima eficiencia de operación global.

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

37

�Control
Verifique la limpieza y
desinfección del medio
de transporte. Es muy
importante realizar una
carga adecuada para
evitar pérdidas de mercadería por aplastamiento y abolladuras.
Coloque film o fundas
de
termocontraíble
para mantener la higiene de los productos
terminados, y también
la de los insumos.

Sistematización
Integre todas las actividades de desplazamiento en un sistema coordinado de operaciones,
incluidas adquisición, recepción, almacenamiento, producción, inspección, embalaje, depósito, embarques, transporte y entrega.

Simplificación
Simplifique el desplazamiento reduciendo, eliminando o combinando movimientos y/o aparatos innecesarios.

El transporte adecuado de frutas y hortalizas frescas, desde la finca a la fábrica, ayuda
a reducir el riesgo de contaminación microbiana.
Se debe inducir a los operarios para que presten especial atención al transporte del producto entre la finca, la cámara refrigerante, las instalaciones de empacado o procesamiento y los
centros de distribución y venta.
Transportar la fruta al establecimiento sin detrimento de la calidad debería ser uno de los
principales objetivos de la cosecha.

Utilización del espacio

Selección de aparatos

Para cumplir estos objetivos se requiere tener
en cuenta: disponibilidad y capacitación de recursos humanos, estado fisiológico y sanitario
de la fruta, aspectos del ambiente, y recursos
técnicos y equipamiento.

Seleccione los aparatos de desplazamiento
considerando todos los aspectos del producto
a mover, el movimiento y los métodos a utilizar.

Los tractoristas deberán ser instruidos para manejar cuidadosa y lentamente. Una conducción
descuidada, especialmente en curvas y arranques puede ocasionar daño severo a la fruta.

Mantenimiento de aparatos

Aparentemente es más provechoso utilizar acoplados para bins con suspensión que aquellos
que tienen ejes sólidos. Estos acoplados tien-

Utilice al máximo el espacio del edificio y del
medio de transporte.

Planee el mantenimiento preventivo y las reparaciones de los aparatos de desplazamiento.

38

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�den a moverse más suavemente. Un resultado
similar, pero en menor medida, se puede obtener si se disminuye la presión de los neumáticos. Estos procedimientos son probablemente
más útiles para transporte por caminos que en
el interior de la chacra.

También hay que extremar los cuidados cuando
se carga la fruta para transportarla al galpón
de empaque. Los autoelevadoristas deben ser
informados respecto a la importancia de tratar
la fruta en forma suave tanto en la carga como
en la descarga.

La adición de sistemas de suspensión neumáticos al acoplado ha demostrado ser de importancia relevante para reducir el daño de la fruta.

La posición de la materia prima en el acoplado
también es importante. Los niveles de vibración en el bin son mayores en la zona frontal,
que en la parte trasera y que en el medio del
acoplado.

La descarga de los acoplados debe hacerse
con delicadeza. Hay que instruir al personal en
lo que hace a la importancia de este proceso.
Asimismo la zona de descarga deberá ser lo suficientemente espaciosa para eliminar golpes.
Luego de la cosecha la fruta debe ser transportada a la cámara o al establecimiento lo más
rápidamente posible. En caso que se prevea
una demora en el procesamiento, la fruta deberá mantenerse en una zona fresca y sombreada.

Los recubrimientos para los bins así como los
cobertores acolchados también son eficaces
para reducir los daños producidos en el transporte. Las investigaciones han demostrado
que son preferibles los recubrimientos de burbujas grandes.

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

39

�CAPÍTULO 6
DOCUMENTACIÓN

cumentación en un establecimiento productor
de conservas, genera confianza en cuanto a la
aplicación de metodologías y procedimientos
para la elaboración de alimentos sanos, y revela una preocupación, por parte de la empresa,
por mejorar la calidad y brindar satisfacción al
consumidor.
El sistema de documentación deberá permitir
conocer la historia de un lote producido, incluyendo la utilización y posterior disposición de
las materias primas e insumos, materiales de
embalaje, productos semielaborados, a granel
y terminados.

TIPOS DE DOCUMENTO
Especificaciones y Procedimientos de
muestreo y aprobación para

IMPORTANCIA

L

a implementación de un adecuado
programa de documentación es fundamental para la evaluación y el seguimiento de la aplicación de un sistema
de Buenas Prácticas, en todos los procesos de
elaboración.
Al establecer disposiciones por escrito se alcanza una mayor eficiencia y ordenamiento,
pues se reducen omisiones, descuidos e interpretaciones erróneas. Además se logra una
mayor visión de conjunto sobre el sistema. Las
instrucciones verbales no pueden actuar como
reemplazo en modo alguno.
La existencia de un adecuado sistema de do-

40

Insumos, Ingredientes y Materias Primas.
Envases y Material de Empaque.
Productos intermedios o a granel.
Producto terminado.

Documentos de elaboración
❐❐Documento maestro de elaboración: diagramas de flujo de los procesos.
❐❐Misiones y funciones: asignación de tareas
para el personal de línea. Debe conocerse
quién hace y quién supervisa cada etapa.
❐❐Documento maestro de formulación: la “receta” de preparación de cada producto. Puede
tratarse de un desarrollo propio del establecimiento y como tal es importante preservar
el secreto. En estos casos se menciona el
número de documento en que se encuentra y
se le coloca la leyenda “RESERVADO”. En un

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�manual aparte podrá juntarse toda la documentación que sea de difusión controlada.

Manual de Buenas Prácticas
de Manufactura
El Manual de Buenas Prácticas, y la documentación respectiva permite demostrar a cualquier
cliente, desde antes de iniciar una operación
comercial, que el establecimiento cuenta con
medidas aplicadas para cuidar la inocuidad de
los productos.
El manual expresa un compromiso por parte del
empresario, y la total adhesión de todo el personal, para alcanzar estos objetivos, pues fija la
política de la empresa respecto a la aplicación
de las Buenas Prácticas en sus procesos.
Para su redacción se recomienda seguir la estructura de puntos que contiene el “Reglamento Técnico Mercosur sobre condiciones higiénico
sanitarias y de buenas prácticas de elaboración
para establecimientos elaboradores e industrializadores de alimentos”.

1. Principios higiénicos sanitarios de las materias primas
Área de procedencia de la materia prima: áreas
de extracción; protección contra contaminaciones
con desechos y contra la contaminación del agua;
control de plagas y enfermedades.
 Cosecha y producción: equipamientos y recipientes;
remoción de materias primas inadecuada; protección contra la contaminación de la materia prima.
Almacenamiento en el local de producción.
Transporte: Medios y procedimientos de manipulación.
2. Condiciones higiénico sanitarias del establecimiento elaborador
Instalaciones: tránsito interno, abastecimiento de
agua, evacuación de efluentes y agua residuales;
vestuario y cuartos de aseo; instalaciones para el
lavado de manos en la zona de elaboración; instalaciones de limpieza y desinfección; iluminación e
instalaciones eléctricas; ventilación.
Equipos y utensilios.
3. Programas de

Siguiendo sus títulos y normas, el establecimiento puede realizar la descripción detallada
de las acciones que se aplican en relación a
cada tema o aquello que se tiene planificado.
Como en el caso de un manual de calidad, el
Manual de Buenas Prácticas debe contener
una lectura lineal, para que sea fácilmente entendible aún para cualquier lector de formación
no técnica.
Por esa razón, en aquellos puntos que exijan
una descripción detallada, puede agregarse
una referencia a un procedimiento que se adjuntará a modo de anexo.
En el punto siguiente se explica la estructura
que debe presentar un procedimiento.
Los puntos que puede contener el Manual son
los siguientes:

Conservación de equipos, utensilios, desagües, etc.
Limpieza y desinfección. Programas establecidos.
Eliminación de desechos.
Sistema de lucha contra plagas.
Almacenamiento de sustancias peligrosas.
4. Higiene durante la elaboración
Requisitos aplicables a las materias primas.
Prevención de la contaminación cruzada.
Empleo de agua.
Elaboración.
Envasado.
Ropa y efectos personales. Ropa de protección.
Higiene personal; conducta; etc.
5. Almacenamiento y transporte de materias
primas y producto terminado
Condiciones de almacenamiento. Prácticas esta-

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

41

�blecidas.
Condiciones requeridas para el transporte. Cuidados que deben tenerse en la distribución a los
centros de consumo.
6.Control de alimentos
Determinaciones implementadas para controlar la
calidad del producto.

completo cuando responde a:
QUÉ hacer (objetivo que se busca alcanzar).
QUIÉN lo hace (ejecutores y responsables).
CUÁNDO lo hace (momento de la tarea).
DÓNDE debe hacerlo (ámbito de aplicación).
CÓMO hacerlo (instrucciones claras de la forma de hacerlo).

Registros
7. Sistema de documentación:

Procedimientos escritos:
Todas las operaciones que se realicen dentro
del establecimiento y que se relacionen con la
calidad de los productos, deben estar documentadas.
Se aconseja que el personal que ejecuta las
tareas, tenga participación en la elaboración
de los procedimientos.
Los procedimientos indican de modo claro y
conciso la secuencia y forma de hacer las distintas tareas para la realización de cada operación.
Para elaborar un procedimiento escrito deben
tenerse en cuenta los siguientes puntos:
Título. Identificación clara del procedimiento.
Objetivo. Para qué operación está estructurado
el procedimiento.
Responsabilidades. Quién es el ejecutor, quién
supervisa, quién autoriza.
Instrucciones para la ejecución. El listado de
tareas para la realización correcta de la operación.
Documentos y comprobantes (Planillas de Registro).
Normalmente un procedimiento se considera

42

Introducción
Los registros de datos ofrecen la seguridad de
que los procesos programados se han establecido y controlado correctamente.
Se considera que el análisis físico-químico que
se realiza sobre un producto envasado, al final
del procesamiento, no brinda suficiente seguridad para controlar la idoneidad del proceso
programado.
Por esa razón es indispensable que cada establecimiento diseñe un sistema de control continuo del proceso, en cada punto de la línea
en que se estime que pueda correr riesgos la
inocuidad del producto.
El sistema de control se completa al implementar registros que permitan verificar que las
mediciones de parámetros se realizan en la
frecuencia establecida, y se fijen los procedimientos para la evaluación y procesamiento de
estos datos y posterior conservación.
El personal de línea debe estar capacitado no
sólo para efectuar las lecturas, sino también
para estar al tanto de cuáles son los valores
anormales, y de qué forma hace falta proceder
ante la existencia del resultado de una medición
que se encuentra fuera de los límites fijados.
Registros de producción y elaboración
A los efectos de ejemplificar un correcto control
de la elaboración, en las páginas siguientes, se
presentan algunas planillas de registros que se
pueden llevar en función del proceso afectado.

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�Información proveniente de reclamos
Debe fijarse un sistema de registro de datos
provenientes de reclamos o quejas derivadas
de defectos evidenciados en el circuito de comercialización.
Esta información genera registros vinculados
con las unidades afectadas, los estudios analíticos que se realicen para determinar el origen
del problema, las operaciones que se hagan en
el retiro del producto y el destino posterior de
los lotes afectados.

apreciado desviaciones en el proceso o en la
calidad de los lotes de suministros.
Conservación de los registros
Los registros especificados deben conservarse
por lo menos durante tres años para permitir la
investigación de problemas que puedan surgir.
Se deben mantener de forma que sea fácil acceder a ellos.

EJEMPLOS DE REGISTROS
Revisión y mantenimiento de registros
Los registros descriptos precedentemente deben estar identificados con fechas, la clave de
un lote y toda otra información necesaria, a fin
de que puedan correlacionarse con una producción determinada.
Cada anotación en el registro debe ser efectuada y contraseñada con las iniciales o el nombre del ejecutor de la inspección o control.
Después del tratamiento
efectivo, antes de proceder al envío o a la distribución, pero no más tarde
que una jornada de trabajo, un representante competente de la dirección
debe examinar y asegurarse que todos los controles establecidos se hayan
cumplido. Tras la inspección de los valores este
responsable debe firmar
con su nombre o iniciales,
para dejar constancia de
que se ha hecho la lectura
de la jornada.

Control de Materia Prima:
La planilla 1, que se muestra a continuación,
corresponde al control de tomate para el
procesamiento como tomate concentrado,
tomate entero pelado y tomate triturado.
La información obtenida es bastante completa
por cuanto no sólo queda relacionada la ma-

Planilla 1

En las planillas de registro
tiene que haber espacio
para anotar las medidas
correctivas que se hayan
realizado cuando se han

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

43

�teria prima con el productor (asegura la trazabilidad), sino que además permite obtener
detalles de daños generados por el transporte (fecha de cosecha, distancia finca-fábrica,
etc.).
Un procedimiento debe marcar claramente la
forma de evaluar la materia prima para hacer la
clasificación correcta, la metodología de muestreo, etc
Para el establecimiento queda registrada una

información que es vital para la elaboración:
el porcentaje de carga que presenta defectos
aceptables (parcialmente verdes, tamaños no
característicos de la variedad, sobremaduros,
daños físicos), respecto a los defectos inaceptables (podredumbre, mohos, verdes, materias
extrañas).

Controles de elaboración
En ésta y las páginas siguientes se han reproducido distintas planillas utilizadas para con-

Planilla 2
CONTROL DE PROCESO

Dpto. Control de Calidad

Producto:………………………………………………………
Presentación:…………………………………………………
Código:………………………………………………………..

CONTROL

FECHA ….. / …… / …….

HORA

UNIDAD

OBSERVACIONE
S

LOTE N°

CALIDAD
MATERIA
PRIMA

TAMAÑO

B-R-M

SOL. SOLUB

BRIX

ASOLEADO

(%)

INSECTOS

SI / NO

C/ PEDUNC

(%)

VERDES

(%)

MOHOS
LAVADO
PELADO

(%)
B-R-M

TEMPERATUR °C
A
VACIO

Mm Hg

ELIMINACION DE PIEL

B-R-M

SELECCIÓN / INSPECCION

B-R-M

LIQUIDO

COBERTUR
A

TEMPERATUR °C
A
COLOR /
SABOR

B-R-M

NUMERO UNIDADES

ENVASADO

ESTERILIZ

TEMP.
LLENADO

°C

PERO NETO

gramos

PESO
ESCURRIDO

gramos

TIEMPO

minutos

TEMP

°C

TEMP. ENFRIAMIENTO

PRODUCCION

44

°C

CALIDAD

JEFATURA DE PLANTA

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

LABORATORIO

�trolar el proceso de elaboración.

obtuvo de una línea de duraznos al natural.

La planilla 2 se ha extraído de una línea de
procesamiento de tomates al natural. Como
puede apreciarse se vuelcan los datos que surgen del instrumental de planta y parámetros de
calidad surgidos de las inspecciones visuales
de muestras.

Otro conjunto de datos importante es el que
surge de las inspecciones que se realizan en
el galpón de producto terminado con posterioridad al empaquetado del producto en su
presentación de traslado al cliente (planilla 4).
Este formato puede adaptarse a cualquier producto.

La planilla 3 contiene las características de
calidad obtenidas en el laboratorio sobre envases muestreados de la línea. El ejemplo se

En la planilla 5 se encuentra el resultado de
la inspección realizada a los distintos puntos

Planilla 3
CONTROL PRODUCTO TERMINADO

Dpto. Control de Calidad

Producto:………………………………………………………
Presentación:…………………………………………………
Código:………………………………………………………..
…… / …….

CONTROL

HORA

UNIDA
D

FECHA ….. /

OBSERVACIONES

LOTE N°
PESO NETO

gramos

VACIO

mm Hg

ESPACIO DE CABEZA

mm

PESO ESCURRIDO

gramos

OLOR

B-R-M

UNIFORMIDAD DE
COLOR

B-R-M

UNIFORM. DE
TAMAÑOS

B-R-M

TEXTURA

F -TD

NUMERO DE UNIDADES
UNIDADES ROTAS

DEFECT
OS

UNIDADES
RETOCADAS
UNIDADES CON
CAROZOS
UNDADES
GOLPEADAS

SOLIDOS SOLUBLES
°Brix
pH
LIQUIDO
COBERTU
RA

OLOR

N-D

SABOR

B-R-M

TURBIDEZ

LT - CL

ASPECTO DE ENVASE

PRODUCCION

B-R-M

CALIDAD

JEFATURA DE PLANTA

LABORATORIO

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

45

�Planilla 4
CONTROL DE ETIQUETADO / ENCAJONADO

Dpto. Control de Calidad

Producto:………………………………………………………
Presentación:…………………………………………………
Código:………………………………………………………..
…… / …….
CONTROL DE
MEDIDAS

ETIQUETA
S

LATAS

FECHA ….. /

UNIDA
D

OBSERVACIONES

N-I

LITOGRAFIA

N-R-I

CENTRADO

N/C

DESPEGADA N / C
S
ROTAS

N/C

SUCIAS

N/C

ABOLLADAS

N/C

SUCIAS
(Tapas /
Fondos)

N/C

OXIDADAS

N/C

HINCHADAS

N/C

ROTAS

N/C

FONDOS
DESPLAZAD
OS

N/C

DESPEGADA N / P
S

CAJAS

SUCIAS

N/P

ROTAS

N/P

MAL
ARMADAS

N/P

DEFORMAD
AS

N/P

CANTIDAD
DE CAJAS
PALETIZAD
O

ALTURA
TIPO DE
PALET

C/I

ARMADO DE
PALET

B-R-M

REFERENCIAS

PRODUCCION

46

N – NORMAL

N / C NUMERO POR CAJAS

I – INCORRECTO

N / P NUMERO POR PALLETS

R – RAYADO

B-R-M BUENO-REGULAR-MALO

CALIDAD

JEFATURA DE PLANTA

LABORATORIO

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�que han sido sanitizados para iniciar una elaboración. Permite dejar registrado que se han
llevado a cabo los procedimientos correctos de

limpieza, sin obviar ningún sector y quién los
hizo.

Planilla 5

Gu ía d e B u en a s Pr ácticas par a la elabo r ació n de co nser v as v egetales

47

�BIBLIOGRAFÍA
❐❐Manejo de la cosecha de fruta de carozo - Dr.
Carlos H. Crisosto (University of California,
Davis, Pomology Department, Kearney Agricultural Center) - Ing. Kevin R. Day (University
of California, Cooperative Extension).
❐❐Reglamento Técnico Mercosur sobre las
Condiciones Higiénico Sanitarias y de Buenas Prácticas de Elaboración para Establecimientos Elaboradores / Industrializadores
de Alimentos.
❐❐Lineamientos para la industria: Guía para reducir al mínimo el riesgo microbiano en los
alimentos, en el caso de frutas y hortalizas.
U.S. Department of Health and Human Services. Food and Drug Administration. Center
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Food. Office of the Federal Register National
Archives and Records Administration.

junio de 1993 relativa a la higiene de productos alimenticios. Diario Oficial de las Comunidades Europeas relativa a la higiene de los
productos alimenticios.
❐❐Código de Prácticas de Higiene para Alimentos Poco Acidos Elaborados y Envasados
Asépticamente. Codex Alimentarius. Sección
7.3. Volumen 1 - Supl. 1 - 1993.
❐❐Guía de Recomendaciones del Codex sobre
Residuos de Plaguicidas. Codex Alimentarius. CAC/PR 1-1984.
❐❐Arthey, D., Colin, D., Procesado de Hortalizas.
Acribia. 1992.
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❐❐ICMSF. El Sistema de Análisis de Riesgos y
Puntos Críticos, Su Aplicación a la Industria
de Alimentos. Acribia. 1991.
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❐❐Marriot, N. Essentials of Food Sanitation.
Chapman &amp; Hall. 1997.

❐❐Directiva 93/43/CEE del Consejo de 14 de

48

Gu í a d e B u e n a s P rá c tica s p a ra la e la b o ra ció n de co nser v as v egetales

�Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
Paseo Colón 922 - (C1063ACW)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tel. (54-11) 4349 - 2253
conservas@minagri.gob.ar

www.minagri.gob.ar

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                <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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