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                  <text>�REPÚBLICA ARGENTINA
MINISTERIO DE AGRICULTURA

-

JUNTA NACIONAL DEL ALGODÓN

SE.CREl\ff,\ O~ .tG1 fltJ'J
v r" 1 ~ tnH t~
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Í

ti;~· ~~-~ ~Ul'f~M
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QAOt ONI

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\~.--;~55~):i~.--~--CARTILLA
PARA

EL

CULTIVO DEL ALGODONERO
INSTRUCCION~S

RUENOS AIRES

PARA

N. 1 - 4.ª
0

~L

Edición

AGRICULTOR

SEPTIEMBRE DE 1936

�INTRODUCCION
El cultivo del algodonero, es uno de los que, en las
circunstancias actuales, deja mayores beneficios a los agricultores, por los buenos precios a que se cotiza el producto
en los mercados internacionales. En efecto el algodón argentino, por su mejor calidad con respecto al _de - otros
países productores, es el preferido por los hilanderos .
La Junta Nacional del Algodón, consecuente con los ·
propósitos que motivaron su creación, aconseja su cultivo
en todas las zonas aptas del país, con la seguridad que el
algodón ha de llevar la prosperidad material a muchas familias que actualmente se desenvuelven económicamente con
grandes dificultades.
Las estadísticas demuestran que el año pasado se sembraron 317.019 hectáreas según el siguiente detalle:
Chaco .. .. . . . .
Corrientes .. . .
Stgo. del Estero ..
Formosa ..
Santa Fe . .
Salta . . . .
Tucumán . .
Misiones . .
Cata marca . .
Entre Ríos ..
Jujuy .. .. . .

253 . 810 hectáreas
24.067
"
22.272
,,
12.240
"
2.648
1. 015
"
402
"
180
"
164
"
199
22
' )

"

3

�Se ha comprobado que hay en el norte más de
1 . 000. 000 de hectáreas disponibles para este textil y que
en todas las provincias y territorios mencionados existen
zonas aptas para el cultivo del algodonero.
La explotación del algodón proporciona beneficios
apreciables, siempre que los medios de comunicación permitan el fácil transporte del algodón en bruto hasta las
desmotadoras. A este respecto la Junta Nacional del Algodón aconseja el cultivo en las zonas nuevas servidas por
ferrocarriles o por caminos transitables. Se evitarán así
desiluciones, pérdidas de tiempo y dinero, pues de nada
valdrá haber cultivado muy bien el algodonal y obtenido un producto excelente, si luego no se cuenta con medios
para el transporte económico del algodón en bruto hasta la
desmotadora.

EXTi;NSION aui; PUEDE CULTIVAR CADA
AGRICULTOR Y i;LEMENTOS NECESARIOS
El cultivo del algodonero es de los llamados intensivos, es decir, que requiere muchos cuidados y una atención
permanente; por esta razón el pequeño agricultor que no
posea gran capital, no debe cultivar una extensión mayor
de la que es capaz de atender personalmente y con los
miembros de su familia.
La extensión excesiva que algunos agricultores abarcan con sus cultivos de algodón, les obliga a desatender la
producción de granos y forrajes para la alimentación del
ganado y de las aves, descuidando hasta la producción de
leche y verdura para el consumo de la casa. La lucha con4

�tra las plagas. se hace más difícil y los trabajos del cultivo
y cosecha requieren la intervención de mucha mano de obra
que escasea en determinadas épocas.
La tentativa de producir algodón en una extensión
mayor de la que se puede atender en forma eficaz, acarrea
los siguientes inconvenientes:
a) preparación tardía y mala de la tierra
b) trabajos culturales deficientes durante el período de
crecimiento de las plantas
c) imposibilidad de defenderse de las plagas
d) recolección tardía y descuidada del algodón
y como consecuencia los rendimientos serán bajos, el algodón de mala calidad y se habrá perdido tiempo y dinero,.
Elementos necesarios:

Los que se inicien en el cultivo y deseen obtener buenos resultados, deberán poseer el siguiente material de trabajo, considerado como mínimo para una explotación de
alrededor de 1O Has.
arado de mancera.
sembradora de 1 surco para algodón y maíz.
cultivador de dientes.
rastra de dientes de 2 o 3 cuerpos.
aparato pulverizador de mochila u otro semejante,
o bien
aparato espolvoreador a mano.
'

J

Varias azadas de cabo largo de 20 cms. de ancho.
tambor de 20 litros de Fluido Larvicida S. V., o 20 a
30 kg. de Verde de París, o 20 a 30 kg. de Arseniato de calcio, o 30 a 40 kg. de Arseniato de
plomo.

5

�Estos productos son tan necesarios como el material
para el cultivo. Teniéndolos en la chacra cuando llega la
época de combatir las plagas, se evitarán demoras que pueden representar una fuerte pérdida de dinero.
Por último deberá contar con un número no menor de
6 animales de trabajo que pueden ser tanto caballos como
mulas o bueyes, quedando librada su elección a las condiciones de la zona en que se ha de cultivar el algodón.
El agricultor que se inicie deberá tener b.ien presente
que el cultivo del algodón ocasiona un desembolso de dinero mayor que otros cultivos. Tendrá entonces que disponer de una pequeña reserva, proporcional a la superficie
que siembre con algodón, -- para una extensión de 1O Has.
puede calcularse en 200 o 300 pesos - a fin de poder
hacer frente a los primeros gastos como ser, aradas, rastreadas, carpidas, etc.
Por otra parte el Banco de la Nación Argentina acuerda créditos a quien los solicite. Los agricultores deben consultar al respecto a la Sucursal del Banco en su zona o al
Agrónomo Regional.

CONDICIONES

GEN~RALES

DEL CULTIVO

Suelos
El algodonero no es planta exigente en cuanto a terreno. Produce bien en la mayoría de los suelos del Norte
de la República que, con pequeñas diferencias locales, son
generalmente de composición arenoarcillosa o bien arcilloarenosa, más o menos sueltos.
Los suelos arcillosos compactos, que retienen dema-

6

.1 i

�siada humedad y más cuando son bajos y sin desagües,
resultan desfavorables para el cultivo de esa planta, sobre
todo en años de lluvias abundantes.
Los suelos altos, de composición arenosa, llamados
sueltos, son muy favorables para el algodonero, cuando las
lluvias son frecuentes y abundantes; pero si pertenecen
a una región de pocas lluvias, los algodonales sufren por
escasez de agua, la cual se filtra fácilmente hacia las capas
más profundas.
Por el contrario, los suelos bajos y de tipo arcilloare- El algodón pronoso, resultan -apropiados para el cultivo, si las lluvias son 1 ~~c~u~}~~ ~~1
escásas en cantidad y frecuencia.
no* del país.
Como regla general, debe entenderse que la explotación en suelos que se inundan no es económica, a menos
que se efectúen--trabajos de zanjeo (drenaje) para evitar
el estancamiento del agua.
La fertilidad de los suelos del Norte del país constituye un factor favorable y los hace muy indicados para
la siembra del algodonero.

Clima
El clima es un factor importantísimo en la producción
del algodonero, pues esta planta se desarrolla mejor con
un clima cálido o templado-cálido.
El calor y un sol brillante son especialmente necesarios
para una rápida fructificación y para contener por medios
natutales las plagas.
Una región que goce de calor elevado, con días muy
claros y con muchas horas de sol brillante durante el período de vegetación de la planta, · completado con lluvias
que, bien distribuídas en los distintos meses del año, alcancen a un total variable entre 800 y 1.100 mms. cons,...

'

�Ca.si todo el
- norte del país
tiene clima
fa.v-0ra.ble para.
el cultivo del
algodón.

tituye el ambiente más apropiado para el cultivo del algodonero. Es necesario hacer notar que es más importante una buena distribución de las lluvias que la cantidad
total de mms. anuales. En efecto, de dos zonas donde caen
800 mms. anuales, será preferible aqueÍla en donde llueve
de preferencia en el período que media entre la preparación de la tierra y la fructificación del algodón.
El período evolutivo ·Completo del algodonero está
comprendido entre la última helada tardía ·de primavera y
la piimera helada temprana de otoño. Los algodones tipo
Chaco cultivados en el país, necesitan alrededor de 180 días
como mínimo para completar el ciclo evolutivo; éste período es más corto para algodones precoces y mayor para
los algodones de fibra larga.
A medida que disminuye la cantidad de agua de Uuvia,
aumentan los gastos culturales hasta hacer poco económico
o imposible el cultivo sin riego artificial.
Donde llueva menos de 500 o 550 milímetros anuales
es-absolutamente necesario disponer de agua de riego para
regar el suelo o el algodonal ·en los momentos oportunos.
En la parte Oe.ste del Chaco, donde no hay irrigación
y donde las lluvias anuales oscilan entre 700 y 800 mms. y
están mal distribuídas, el agricultor deberá retener en el
sue'lo la mayor cantidad de agua mediante aradas tan profundas como lo permitan las condiciones ·del terreno, rastreos frecuentes antes de la siembra y labores oportunas,
cuando las plantas ya se encuentren crecidas y después de
cada lluvia, impidiendo en esta forma la evaporación de la
humedad del suelo.
En las regiones donde llueve más de 1200 mms. por
año, el cultivo no es tan favorable porque su vegetación es
excesiva, yéndose·--muchas veces las plantas en-vicio, produciendo poco algodón. Además el excesq .de humedad fa-

8

�vorece el desarrollo de las plagas y desmejora la calidad de
la fibra obtenida, dificultando en general las labores del
cultivo y la cosecha del producto.

PR~PARACION D~L

SUELO

La buena y oportuna ejecución de los trabajos de preparación del suelo para el ·cultivo del algodonero, tiene verdadera importancia, porque el desarrollo de la planta será
mejor, la producción mayor y se evitará en gran parte la
difusión de las plagas y el crecimiento de las malezas.

¡ 1

·.·1·:
. .

1

.

.

.

i
'

F ig. l. Am onton and o los restos de l as p lantas d e a lgodón para qu ema rlo s.
Estas p la n tas f u er on arrancadas con u na rastr a de di entes.

Limpieza de los rastrojos
En Jos campos donde se haya cultivado algodón, es
necesario limpiar prolijamente el rastrojo inmediatamente
después de terminada la recolección, como primer paso de
las labores preparatorias para la cosecha siguiente ..

9

Prepare bien
la tierra y las
plantas
rendirán m ás.

�Queme

los rastrojos.

La primera medida a tomarse será arrancar o romper
las plantas con una rastra de dientes, o cualquier otro
implemento de campo. Estos restos de plantas serán
amontonados y quemados, pues así lo establece el Art. 17

Fig. 2. -

Quemando el rastrojo.

del Decreto del 2 de Julio de 1924, sobre lucha contra las
plagas del algodonero, en beneficio propio y en ef de los
vecinos (ver Decreto al final de esta Cartilla) .

Arada
Epoca de efectuar las aradas:

Las tierras que se destinan para sembrar algodón y
que sean vírgenes o que hayan producido maíz, maní o cualquier otra planta cosechada a principios del otoño, o bien
10

�aquellas que hayan estado en descanso (barbecho), deben
ararse a mediados de otoño o a principios del invierno,
dando 2 aradas ·c ruzadas.
Las que hayan tenido algodón serán aradas inmediatamente después de la cosecha vl de quemado el rastro)· o.
A fin es del invierno se dará otra arada cruzada a la primera.
Habiendo sido arada la tierra a mediados del otoño o
principios del invierno, se dejará descansar el terreno hasta
mediados o fin de julio para que quede expuesto a la acción de los fríos, vientos, heladas, el sol y la humedad que
destruirán muchos insectos dañinos y desmenuzarán los
terrones alivianando la tierra. Si la tierra fué bien preparada, no es necesario arar nuevamente en primavera antes
de· la siembra.

Profundidad de la arada:
En tierras vírgenes la profundidad de la arada será de
12 cms. aproximadamente. En estos suelos una labor más
profunda no resulta económica y es perjudicial si se lleva a
la superficie una tierra inferior que no producirá una buena
cosecha.
Cada año que pase estos suelos serán arados 2 o 3
cms. más hondo que el anterior, hasta alcanzar la profundidad máxima más práctica para cada tipo de suelo.
Las tierras ya trabajadas durante varios años, serán
aradas a una profundidad de 15 a 20 cms. aproximadamente.
Los suelos cultivados durante varios años pero que
nunca fueron arados muy hondo, lo serán solamente 3 o
4 cms. más profundo que el año anterior. Una laqor más
profunda costará más y la producción puede ser menor.
Las tierras arenosas o sueltas deben ararse a mayor

•

11

Are

temprano
Y mayores
obtendrá
beneficios.

�profundidad que las arcillosas o compactas por las razones
siguientes:
a) Las tierras arenosas se dan vuelta con mayor facilidad que las arcillosas y por lo tanto pueden ser
aradas a mayor profundidad con el mismo gasto.
b) U na gran proporción de los alimentos de las plantas se encuentran a mayor profundidad en las
tierras arenosas que en las arcillosas, siendo necesario arar más hondo para aprovecharlos.
c) Las raíces de plantas, pastos y yuyos tienden a crecer a mayor profundidad en los suelos arenosos
que en los arcillosos.

Rastreo

El rastreo de la tierra tiene por objeto nivelar la superficie arada, romper los terrones, formar una buena y
mullida capa superficial, conservar la humedad del suelo
y evitar el desarrollo de los yuyos y malezas.
Las rastras necesarias para una buena labor son: la
de discos y la de dien.tes. Para tierras vírgenes o para aquellas que no se desmenuzan bien ·con la arada, se empleará
la rastra de discos seguida por la de dientes. En suelos arenosos o sueltos que se pulverizan fácilment·e al arar, se usará la rastra de dientes para desmenuzar los terrones y emparejar la superficie.

Número de rastreadas y época de efectuarlas:

El número de rastreadas necesarias dependerá del clima. Con lluvias frecuentes durante el invierno no es con-

12

�Fig. 3. -

Rastreando la tierra arada con rastra de dientes de dos cuerpo5.

Fig. 4. -

Rastreando la tierra arada con rastra de discos.

13

�veniente rastrear hasta h primavera, cuando comienzan los
primeros calores y se aproxima la época de siembr~.
En ·zonas secas durante el invierno, habrá que rastrear inmediatamente después de la arada con rastra de
discos y después de cada lluvia con rastra de dientes, para
evitar la evaporación de la humedad del suelo (cultivo de
secano).
En todos los casos se rastreará la tierra antes de la
siembra con una rastra de discos, y se empleará la de dientes, cruzando la primera, para desmenuzar bien los terrones

l!'ig. 5. -

Rastree
después de
cada lluvia.

Tierra bien preparada.

y extirpar cualqllier yuyo o pasto que hubiera aparecido
después de la arada.
Esta operación efectuada en la forma que se aconseja
sirve además para destruir los abrigos invernales de los insectos que se han refugiado bajo los terrones.
En los casos en que se noten grandes invasiones de
yuyos después de la arada, será necesario destruirlos rastreando tantas veces como sea necesario. Hay que recordar
siempre que es más económico destruir los yuyos antes que
después de la siembra del algodón.
14

�Ventajas de la preparación temprana de la fierra
La preparación temprana de la tierra presenta las siguientes ventajas:
a) En aquellas zonas donde las escasas lluvias son
la causa de la poca producción de los cultivos, una
arada otoñal ayuda a conservar la humedad el suelo, especialmente si a continuación se efectúa una
rastreada.
b) La arada temprana constituye un excelente medio de defensa ,c ontra las plagas más temibles, como son la "lagarta rosada", la "oruga del capullo",
pulgones, etc., porque destruye sus refugios invernales.
e) La arada temprana, seguida por los rastreos que
sean necesarios, destruye totalmente las malezas
que se desarrollen antes de la siembra y en esta
forma se reducirán considerablemente los gastos
producidos por los cuidados culturales del algodonal. Pasando una rastra de dientes antes de la
siembra costarán mucho menos las carpidas posteriores.
d) Preparando temprano la tierra, se consigue antes
de la época de siembra una aereación y desmenuzamiento completos del suelo, el cual, al calentarse
más temprano en la primavera, permite una rápi~a
germinación de la semilla, y una mejor alimentación de las plantitas que se desarrollarán mejor.
e) La incorporación temprana a la tierra mediante la
arada de los restos vegetales que no hayan sido
destruídos por la quemazón anterior, permite que
dicha vegetación se descomponga antes de la época
de siembra, con lo cual se consigue una mayor for15

�macíón de alimentos necesarios a las futuras.
plantas.
f) La preparación temprana proporciona trabajo durante los meses invernales y evita la acumulación
innecesaria de labores en la primavera. Mediante
la postergación de la aradura para "más tarde"
muchas veces se hace una labor deficiente, o se
deja de hacer del todo y se siembra sin haber arado la tierra.

Las aradas
tempranas
evitan la acumulación de
traba.jos en
primavera.

SIEMBRA

Siembre la
buena semilla
de su zona.

La semilla para siembra producida en la misma zona
donde se desean hacer los nuevos cultivos, es la más adecuada. Pero es necesario tener bien presente que lo más
conveniente es seleccionar las buenas plantas de un mismo
tipo, muy productivas y que den la mejor fibra y destinar·
para siembra la semilla proveniente de sus capullos.
La práctica tan generalizada de adquirir en las desmo-tadoras la semilla para la siembra, es .contraria al mantenimiento de un tipo determinado de algodón, por las mezclas
que ahí se producen durante el desmotado. Tampoco es .
conveniente esperar hasta último momento para adquirir
esa semilla, porque esto trae corno consecuencia que los:
agricultores poco previsores se vean obligados a comprar
semilla de mala calidad y a precios elevados.
El agricultor que tenga un buen algodonal productivo,..
deberá tomar medidas para guardar la semilla del algodón.
cosechado de las mejores plantas.
16

�Condiciones que debe reunir y cuidados a
observarse con la semilla para siembra
U na buena semilla para siembra debe reunir las sig uientes condiciones:
a) Provenir de plantas de alto rendimiento y de buena calidad de fibra.
b) Ser lo menos mezclada posible.
c ) Poseer buen estado sanitario.
d) Tener buen poder germinativo.
Las condiciones atmosféricas desfavorables, la demora
en cosechar el algodón , o el recalentamiento (ardido) del

F ig. 6. -

Con secu en cia d el nrnl trabajo d e l a t ier nt y de l emp le o d e m a l a s
s e mi ll as . Gran cant id ad el e p lanta s perdid a s .

producto durante el almacenaje, desmejoran grandemente
el poder de la semilla para germinar y esta semilla inferior
no llegará a producir plantas o las dará débiles.
U na fuerte sequía en los meses de enero, febrero y
marzo, traerá por resultado una semilla mal desarrollada,
de muy poca vitalidad y lo mismo ocurrirá con la semilla
de capullos abiertos después de las heladas. Un tiempo
17

Una buena.
semilla.
producirá una.
planta.
vigorosa..

�lluvioso que venga una semana o diez días después de la
apertura de los capullos de algodón, disminuirá el poder
germinativo de la semilla., porque el exceso de humedad
provocará una germinación parcial, antes de la siembra.
El algodón cosechado a principios de otoño con tiempo seco, y proveniente de capullos abiertos normalmente~
dará semilla de gran poder germinativo.
El empleo de semilla de germinación deficiente expone
al agricultor a efectuar resiembras con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero. A fin de evitar estos inconvenientes, se aconseja únicamente la siembra de semilla qué tenga como mínimo el 85 3 de poder germinativo aparente.
Esta determinación del poder germinativo es sencilla y pue-

:B'ig . 7. -

Semill a uni forme, apta para s iembra.

de realizarla el chacarero siguiendo el procedimiento que
se detalla:
Se toma un puñado de semilla de cada bolsa y se mezclan bien estas porciones; de ese conjunto se apartan 500 se-.
millas las que se remojan durante unos minutos y se po n ~.!1

18

�en arena, o tierra húmeda, o también entre una franel a
mojada, manteniéndolas a una temperatura uniforme en
una habitación abrigada. Si germinan 425 semillas o más,
el poder germinativo es bueno.
Aunque la semilla sea producida en la misma chacra,
el agricultor debe siempre recordar que es indispensable su
desinfestación a fin de destruir las larvas de la ''lagarta ros ada" que pasan el invierno dentro de la misma.
En zonas húmedas, donde los algodonales son atacados
por enfermedades producidas por hongos (enfermedades
criptogámicas ) , es conveniente tratar la semilla antes de la
siembra con polvos tipo ''Uspulum seco" o con otros prod uctos semejantes, a fin de evitar en lo posible los da ño s
que estas enfermedades puedan causar. Este tratamiento
es in dep endiente de la desinfestación contra la " lagarta ros ada " .

Siembre
únicamente
semilla.
de sinf esta da.

Como asegurar una buena germinación
de la semilla
La semilla de ,a lgodón , convenientemente almacenada.
en lugares secos y ventilados, puede retener su vitalidad
por un largo tiempo, pero sucede a menudo que en zonas
con inviernos y primaveras secos, esa semilla no contiene
en la época de siembra suficiente humedad, especialmente
si se siembra en tierras que no están bastante húmedas como para permitir su rápida germinación.
Si al llegar la época de la siembra, la semilla está muy
seca, se puede seguir el siguiente procedimiento para aumentar la humedad y apresurar la germinación: cinco o seis
días antes de la siembra se rocían unos 50 kilos de semilla
con ocho litros de agua, se revuelven bien y se cubren con
una lona, dejándolas hasta el momento oportuno. Este

19

Conserve la
semilla para
siembra en
lugar es secos
y ventilados.

�método es bueno sobre todo donde la humedad del suelo
no es suficiente para hacer germinar rápidamente la semilla, pero alcanza para mantener las plantitas después de
su brote.
Para conseguir que la semilla de algodón germine rápidamente y no sea atacada por enfermedades, se necesitan
tres cosas: un suelo caliente, con temperatura variable entre 20 y 30 grados centigrados; suficiente humedad para la
rápida hinchazón de la semilla;. y buena aireación para el
embrión en desarrollo.

Epoca de siembra

Siembre
temprano.

La época de siembra depende del clima local; se
iniciará cuando ya no se teman l,as fuertes heladas tardías. Hay que tener siempre presente que cuando las:
condiciones lo permitan, el algodón deberá sembrarse tan
temprano como sea posible porque se obtendrá una mayor
producción y los capullos madurarán también más temprano.

Cantidad de semilla por hectárea
La cantidad que debe emplearse en la siembra varía:
según la zona, la calidad y estado de conservación de la.
semilla. En una zona donde las lluvias estén bien distribuídas, sembrando buena semilla, se necesitarán alrededor de 15 kilos por hectárea, pero si la semilla tiene un
poder germinativo más bajo y llueve poco en la época de
siembra· $~rán necesarios alrededor de 25 kilos por hectárea ..
Sohre la cantidad de semilla a sembrar por hectarea:.
influye también la distancia entre líneas y el sistema de
siembra, por ejemplo: sembrando en cuadro a 1 metro en
todo sentido se requiere menos semilla que sembrando a

20

�chorros y lo mismo sembrando a 1,20 metros -entre líneas
se podrá usar menos semilla que si se siembra a 1 metro.
Como en el cultivo del algodonero lo que menos cuesta
es la semilla, no es conveniente hacer economías en este
sentido.
El agricultor debe de antemano descontar la pérdida
de plantitas porque muchas semillas no germinan. Por lo .
tanto, deberá sembrar bastante semilla como para tener una
línea continua de plantas eri la hilera, a fin de disponer con
más seguridad de un algodonal parejo en la época del raleo. Una línea continua de plantas permite hacer el raleo a
la distancia más conveniente, eliminando las más débiles
dejando únicamente las más vigorosas.
Hay casos especiales en los cuales un agricultor, empleando poca semilla, obtiene un algodonal parejo y un rendimiento bastante bueno,· pero es muy aventurado correr el
riesgo.

Sistemas de siembra
La siembra del algodón puede efectuarse: 1 ) en ca- .
ballones, 2) en forma superficial o 3) con el sistema Lister.
En terrenos bajos inundables o en zonas donde llueve
mucho, se sembrará en caballones que permitan a la plantita de algodonero crecer rápidamente aún duraute la época
de las lluvias intensas.
Donde las lluvias alcanzan como promedio anual 1.000
mms. se empleará como regla general el sistema superficial,
es decir, la semilla se enterrará a poca profundidad de la
superficie del suelo.
Donde llueve menos de 900 mm. por año es necesario enterrar algunos cms. la semilla para que quede depositada en tierra más húmeda.
En aquellas regiones donde las lluvias son escasas, el
21

No ahorre
semilla
al sembrar.

�suelo bastante arenoso y permeable y el ambiente seco, se
sembrará con el sistema Lister, que consiste en abrir un
surco profundo, arrojando a los costados la tierra seca de
la superficie, depositando la semilla en la tierra húmeda.

F ig. 8. -

Siembre

en líneas
a chorro.

A l n i zqui er d a, siem bra en s uperf ici e o n ivel. Al med io, s iembrn con
sistema Lis t er . A la dererhu, s iemhra en caba ll ones .

En éstas zonas secas conviene efectuar la siembra con
el sistema Lister en la dirección de norte a sud, para que
la acción del sol no perjudique la planta en su primer desarrollo ni reseque la tierra cerca de las raíces, como sucedería sembrando de este a oeste. Sembrando de norte a sud,
las plantas recibirán los rayos del sol suficientes para su
crecimiento en pocas horas del día y se mantendrán frescas por la protección que proporcionan los bordes del surco .
Existen en el comercio sembradoras apropiadas que
sirven para algodón y también para maíz. Para la siembra
sistema Lister habrá que usar las sembradoras de este tipo.
La siembra . del algodón puede ser efectuada a mano
o a máquina. Esta última es la más conveniente porque
permite una mejor distribución de la semilla. La siembra

22

�Fig. 9 . - Aparato pnra mar car el suelo. Es co nY eniente su u so para t irar sur cos
para lelos y derec hos. Puede ser fiJ,ci lmente con s tr uíd o por el agricultor.

a máquina puede ser efectuada a chorros o a golpes. En la
zona algodonera en general es aconsejable la siembra a
chorros p orque así se obtendrá un gran número de plantitas

Fig. 10. - A la izquierd~ , sembrando c0n se mbr a dora de m ancer a para un sur co.
A la derech a , marcando el suelo pnra obtener surcos paralelos y derec h os.

23

�en cada línea, lo que permitirá luego el raleo conveniente
seleccionando las más robustas.
La siembra a mano no es recomendable, pero en caso
de no tener sembradora, se aconseja el uso de un aparato
sencillo como el que ilustra la figura 9 para marcar
las líneas sobre el suelo a la distancia conveniente; en ésta
forma la siembra será más pareja y las carpidas se harán
mej'or y con mayor facilidad.
Siembra en cuadros

Siembre en
cuadros donde
faltan brazos.

En casos especiales, sobre todo en zonas donde llueve
poco y donde la mano de obra es escasa en la época de raleos y cuidados culturales, es aconsejable la siembra en cuadro a 1 metro en todo sentido, es decir, se deja 1 metro
entre surcos, y cada metro sobre el surco se dejan caer varias semillas; se tendrán matas de 2 a 3 plantas cada una y
se podrán hacer trabajos cruzados con cultivadores mecánicos ahorrando así mano de obra.

Distancia entre líneas

Siembre a
1 metro entre
surco y surco.

La distancia entre surco y surco depende de las -condiciones del clima, del suelo y del tipo de algodón que se
cultive. En términos generales 'varía desde 90 centímetros a
1.20 metros. Sin embargo, la distancia más ventajosa es la
de 1 metro, pues ella permite el empleo de la maquinaria moderna, aprovecha más la tierra y permite el buen desarrollo
de ]as plantas.

Profundidad a que debe sembrarse la semilla
No debe taparse la semilla con mucha tierra porque
el brote encontrará dificultad para salir - a la superficie.
Siempre se tendrá mejor germinación cuando la capa de
tierra que recubre la misma no es excesiva.

24

�Empleando para la siembra el sistema Lister se deberá ajustar el mecanismo tapador en forma tal que la semilla
quede cubierta con muy poca tierra. La humedad en la
capa inferior provocará una germinación rápida y la poca
cantidad de tierra sobre la semilla permitirá un brote también rápido.
Una profundidad de 2 a 3 cms. es suficiente, con excepción de las zonas secas donde habrá que enterrar la
semilla a mayor profundidad para que encuentre la humedad suficiente para germinar.

Resiembras
Si después de 1O días de la siembra se nota que han
nacido pocas plantas, es necesario volver a sembrar para
tener un algodonal parejo.

CUIDADOS

D~L

CULTIVO

Carpidas fempranas con rastras de dientes
Si llueve mucho después de la siembra, es necesario
pasar una rastra con los dientes inclinados hacia atrás,
cruzando los surcos, una vez que se haya oreado la tierra.
Se destruirán los yuyos que empiezan a nacer y se romperá
la costra que se formó permitiendo que salgan normalmente a la superficie las jóvenes plantitas. Es un trabajo
de fácil ejecución, muy barato y de grandes beneficios, pero
que debe ser efectuado antes de nacer las plantas.

Descalce
En los algodonales sembrados en terrenos húmedos d.e
consistencia compacta (tierras fuertes), el descalce es una

25

No entierre
mucho la
semilla.

�En suelos
norm ales el
descalce no es
económico ni
conveniente.

operación aconsejable para que las plantitas reciban mayor
calor. Se efectúa de la siguiente manera: poco antes del
raleo, con un pequeño arado se saca la tierra de los surcos
a fin de dejar que el aire penetre y el sol caliente el suelo
cerca de la raíz de las plantitas, facilitando también la
limpieza de las líneas durante el raleo.
Este trabajo deberá efectuarse solamente en tierras
pesadas y muy húmedas. No es conveniente en suelos comunes y es perjudicial en los livianos o arenosos.
En aquellos algodonales en que sea ejecutado el
descalce es necesario volver la tierra a su sitio una vez
efectuado el raleo, empleando para ello una máquina cultivadora.

Raleo
El raleo del algodonal consiste
línea o surco las plantas que estén
cuando las plantitas han alcanzado
15 a 20 cms. y tienen 3 o más hojas

F i g. 11. -

26

en eliminar sobre la
demás. Se efectuará
una altura media de
por planta.

R:1l eo de pla nt as con azadas.

�El raleo se ·e fectúa generalmente a mano con una
azada de 18 a 20 cms. de ancho, con la cual se eliminan
de un golpe las plantas sobrantes dejando 1 o 2 plantitas, las más vigorosas, cada 20 a 22 cms. aproximadamente. El raleo en ésta forma permitirá tener siempre
una planta de reserva por sí una de ellas muere por cualquier circunstancia, quedando siempre el sembrado parejo.
Al efectuar el raleo con la azada se destruirá cualquier
maleza que hubiera en la línea.

Ralee las
plantas cada
20 centímetros.

· Carpidas del algodonal
Se efectúan después del raleo y tienen por objeto:
1) Conservar la humedad del suelo,
2) Ayudar la formación de alimentos para las plantas,
3) Destruir los yuyos y malezas.
Son por lo tanto indispensables y se harán tantas veces como lo requiera el cultivo. En zonas secas deberán X~~p~ª~~~~~ª1 ~
realizarse después de cada lluvia ·una vez oreada la tierra, a un riego.
para remover la capa superficial del terreno, destruir las
malezas y evitar la evaporación de la humedad (cultivos
de secano).
En todos los casos, cuando se noten yuyos se deberá
carpir el cultivo para destruirlos, porque además de perjudicar el desarrollo de las plantas son el albergue de muchas
plagas que atacan el algodonero. Estas carpidas no deben
hacerse nunca con el suelo muy mojado. Pueden hacerse
a mano, pero es más conveniente y económico efectuarlas
con los cultivadores de los cuales existen distintos modelos
en plaza.
Donde se sembró con el sistema Lister será necesario
usar los cultivadores especiales del mismo sistema.

27

�Fig. 12. -

CaTp iendo el algod.onnl cuan do las p lantas son pequeñas.

Profundidad de las carpidas
La profundidad de las carpidas quedará determinada
por las condiciones especiales de cada caso. Con un tiempo
relativamente seco, durante el cual la capa superficial de

F ig. 1 3. -

28

Cultivai!or para el c uid ado del a lgodonal.

�la tierra se mantiene en buen estado, se necesitará solamente remover esa capa superficial. Después de un período lluvioso que impide por algún tiempo el cuidado cultural
de la plantación y que permite a los pastos y yuyos adquirir un gran desarrollo, será necesario carpir más hondo
.a fin de limpiar el campo de malezas.

J~ig.

14. -Algodonal no carpido invadido por los yuyos y malezas.

La superficie del suelo debe mantenerse bien pulverizada. Cada terrón existente en el algodonal significa una
porción de tiÚra con elementos nutritivos robados a las
plantas.
No hay que tener temor de carpir hondo cuando sea
necesario, porque la planta de algodón tiene muchas raíces
profundas y muy pocas superficiales, de manera que no
:será perjudicada mayormente.

29

�Número de carpidas

Las carpidas se efectuarán siempre que existan yuyos
en los sembrados y las plantas lo permitan. Se darán por
terminadas cuando el algodonal tenga unos 3 meses, período en el cual habrá alcanzado un notable desarrollo;
quizás haya casos en que sea necesario, para mantenerlo
limpio, hacerle una o dos pasadas más.
Dado que el período vegetativo de los algodones de
fibra larga es mayor, será conveniente, en estos casos~
prolongar durante un tiempo más las labores.

Fig. 15. -

Algodonal bi en cuidado , el su elo es tá b ien carpido.

Aporque
Consiste en echar tierra sobre el surco, pudiénclDse
emplear un arad.o liviano o un aporcador adecuado. Tiene
por objeto asegurar las plantas dándoles mayor resisten-cía para soportar los efectos del viento, facilitar el escurrimiento del agua (drenaje) en zonas muy lluviosas: e
30

�impedir que las cápsulas o peras de las ramas inferiores
toquen el suelo húmedo. Conviene efectuarlo al terminar
las carpidas, poco antes de abrirse las cápsulas, solamente
en aquellas zonas muy lluviosas o de fuertes vientos.
No es necesario cuando las plantas están bien arraigadas y cuando se ha sembrado con el sistema Lister.
En zonas donde no hay vientos fuertes y las lluvias
son normales, lo más conveniente y económico es dejar la
:superficie del terreno pareja y uniforme con la condición de
que no haya yuy~s.

PLAGAS

D~L ALGODON~RO Y !=ORMA
D~ COMBATIRLAS

El aporque no
es ·necesa rio si
las -plantas
estál! bien
a rraigadas.

PRACTICA

Es necesario darle mayor importancia a la destrucción
de las plagas. Como los daños que causan anualmente son
enormes, es indispensable que todos las combatan para evitar que año a año aumenten los perjuicios que ocasionan.
Un agricultor descuidado o negligente puede perder
su cosecha y causar grandes daños a sus vecinos no combatiéndolas a tiempo.
Además de ser obligatoria la destrucción de los insectos dafiinos (ver Decretos al final de esta cartilla) está
.en el propio interés del agricultor combatirlos, pues los
beneficios serán mayores por la mayor cantidad y la mejor
calidad del algodón que coseche, que compensarán amplia.mente los gastos que ocasionen las pulverizaciones o espolvoreas.
Es ya cosa sabida que pulverizaciones preventivas en
.diciembre y enero, evitan los grandes ataques de las plagas;
el agricultor debe pues realizarlas porque son las más baratas y le evitarán hacer gastos mayores más tarde.
31

Pulverice pre .
ventivam ente.

�Las plagas que deberá combatir por los grandes destrozos que causan anualmente son:

Lagarta Rosada (lámina 1)
La ''lagarta rosada" pasa el invierno en el estado de:
gusano u oruga (larva) escondida en la semilla, capullos,,
fardos, desperdicios de algodón y en los restos de las plantas quedan en el suelo.

Fig. 1 6. -

Prepa1·ando in sect i cid a parn ]JUlverizar contr a la s plaga s .

El gusano se transforma en la primavera o en el verano
en una mariposa, que se esconde durante el día, saliendo
de noche para poner sus huevos en las distintas partes de·
Una sola
la planta de algodón. Cada mariposa hembra puede poner
'lagarta rosada'
,
huevos, de 1os que sa 1en de 1os 3 a 1os 12 ·d tas
'
puede
100 y mas
pro~c~i;1ºº las nuevas larvitas. En condiciones favorables de clima,
estac1on.
los gusanos permanecen en el algodonal de 8 a 16 días, pero,
con tiempo desfavorable, en el otoño o invierno, la larva o

32

�sea el gusano puede vivir en la semilla uno o dos años, siendo de esta manera transportable a largas distancias. La
larva pasa la mayor parte de su vida en el interior del capullo alimentándose de sus tejidos tiernos, de la fibra y de
la semilla, dañándolos en parte o destruyéndolos completamente. Esta larva se transforma en mariposa dentro del
mismo capullo, o bien en el suelo debajo de las hojas y
flores caídas, u otros desperdicios o sino debajo de los
terrones de tierra.
Cuando más temprano nacen las larvas mayor es el
daño que ocasionan.

Medios de lucha

Destrucción de residuos, etc.: Todos los residuos de
algodón desparramados por el campo o llevados por el viento sobre alambrados, etc. , deben ser juntados y quemados.
Las bolsas y bolsones utilizados en la recolección, ·deben
ser revisados para destruir los insectos que comúnmente
quedan entre los desperdicios. También hay que limpiar
cuidadosamente los galpones, patios, secaderos, vehículos,
etc., donde se hubiese almacenado, depositado o transportado algodón, insistiendo en que deben quemarse inmediatamente toda clase de residuos.

Quema de rastrojos: Inmediatamente después de la
cosecha se cortarán o arrancarán las plantas amontonándolas y quemándolas en seguida conjuntamente con todo
el residuo de la vegetación. Esta destrucción es obligatoria.
(Ver Decretos al final de esta Cartilla) .
Arar temprano: Realizada la destrucción del rastrojo,
se arará inmediatamente el terreno enterrándose así las
larvas que pudieron escapar al procedimiento anterior.
33

Los yuyos son
el refugio de
las plagas.

�Siembra de semilla desinfestada: La semilla para
siembra deberá poseer en los envases los rótulos y precintos que atestigüen su desinfestación bajo la fiscalización
oficial de la Sección Sanitaria Algodonera.
Destrucción de capullos atacados: El agricultor debe
inspeccionar el cultivo y suprimir los capullos atacados
recolectándolos para su destrucción por el fuego. Si así
no lo hiciera infringirá los artículos 6 9 y 8° de la Ley 4863
y será penado.
Desinfestación de la semilla: Los establecimientos,
fábricas, etc., en que se desmote o industrialice semilla de
algodonero, deberán ajustarse en un todo a los artículos
5 9 , 6° y 79 de la Reglamentación del Decreto del 1O de
Junio de 1924.
Los agricultores que hayan cosechado semilla de las
mejores plantas de su cultivo y deseen sembrarla, deben
en todos los casos consultar al Inspector Sanitario o al
Agrónomo Regional de su zona sobre la forma de desinfestarla.

Oruga de la hoja (lámina 11}

l'ulverice pre ventivamente.
Evitar á que
la oruga cause
estragos.

La oruga de la hoja, "isoca del algodonero" o "gusano
de la hoja" pasa el invierno en estado adulto o mariposa
escondida en los pastos y arbustos. Al principiar la primavera, cada mariposa deposita cerca de 500 huevos sobre la
cara inferior de las hojas del algodonero. De cada uno de
estos huevos sale una larva o gusano que se alimenta comiendo las hojas hasta llegar a su completo desarrollo.
Terminado su crecimiento enrolla una o dos hojas y se
encierra dentro de ellas hasta transformarse en mariposa,

34

�LAMINA 1

LAGARTA ROSADA
Pectinophora gossypieJia (5 a un d)

lr
····-· ~\

~ -· ···

e·

e

"''-,$'!,""'

-~

a) Mariposa o adulto,
muy aumentado; b) punta de un capullo con huevos debajo, un huevo
muy aumentado; c) oruga
o lagarta rosada, aumentada; d) capullo de algodonero abierto con larva;
e) semillas atacadas; f)
tabique de capullo perforada por la lagarta; g)
fruto con lagartas; h) crisálida o pupa, aumentada.

f

·-· ~ ·

E.fB
.. .. . ....

~·

.!t/

�ORUGA DE LA HOJA

LAMINA 11

Aiabama argiIIacea (Hbn.)
Q.

e

f

h

a) Mariposa o adulto; b) alas del mismo vistas de abajo; e) oruguitas
descendiendo de una hoja comida por medio de una secla fina; d) larvas u
e) crisálida o pupa; f) pupa aumentada; g) capullo formado por pedazo
doblado; h) oruga vista de costado y de· arriba; i) huevo, tamañ~ natural;
vo, muy aumentado, visto de arriba y de costado; k) oruguitas jóvenes
tándose de la hoja; 1) mariposa o adulto con las alas plegadas.

jóvenes
orugas;
de hoja
j) huealimen-

�que va a poner sus huevos en otras hojas. El ciclo evolutivo de este insecto abarca un período de 40 días y puede
completar de 3 a 7 generaciones por año.
Procedimiento para su destrucción

Esta plaga se combate eficazmente con pulverizaciones
o espolvoreas con sales arsenicales aplicados a tiempo.
El agricultor debe recordar que los ataques de este
insecto se genera1izan en el mes de enero; por lo tanto ya

en diciembre y enero debe pulverizar preventivamente con
Fluido Larvicida S. V. al 1 por mil. Estas pulverizaciones
preventivas cuestan poco y evitan las grandes invasiones.
Cuando las plantas han entrado en plena vegetación
y aparece la oruga de la hoja, es necesario aplicar sin tardanza una pulverización curativa con el Fluido Larvicida
S. V. al 1 Vi (uno y medio) por mil, o bien espolvoreos o
pulverizaciones con las siguientes sustancias:

Espolvoreo con verde de París
Verde de París .
Cal apagada en polvo .

.5 a 10

100

kilos

"

Espolvoreo con arseniato de calcio
Arseniato de calcio
5 a 10
Cal apagada en polvo .
100

kilos

Espolvoreo con arseniato de plomo
Arseniato de plomo
10 a 15
Cal apagada en polvo .
100

kilos

"

"

Pulverización con verde de París
Verde de París . .
Cal viva . . .
Agua . . . . . . .

150

Gramos

300

,,

100

litros

Aplique una.
segunda
pulverización
o espolvoreo
15 días
después de la.
primera.

35

�Primeramente se prepara una pasta cremosa con el
Verde de París y agua y luego se va agregando poco a poco
Ja lechada de cal, hasta completar el volumen de la mezcla.

Pulverización con arseniato de calcio
Arseniato de calcio .
.
250 gramos
Cal viva . . . . . . . . . .
1 kilo
Agua . . . . . . . . . . . . 100 litros
'Se prepara en la misma forma que el anterior.
Pulverización con arseniato de plomo
Arseniato de plomo en polvo 300 gramos
Agua . . . . . . . . . . . . 100 litros
El arseniato de plomo se vende también en pasta y
~contiene 50 % de agua. La fórmula a usarse ·en este caso
.será:
Arseniato de plomo en pasta
Agua . . . . . .. . . . . .

600
100

gramos
litros

Es necesario preparar cualquiera de estos insecticidas
como se indica, es decir, con cal apagada y no con harina
o ceniza como hacen algunos. La cal permite que el producto se distribuya mejor y evita que las plantas se qm;men.

1

~ Pulverizaciones

con Fluido Larvicida S. V. al 1 y al 1

Vi

por mil:

En un tanque o barril de 100 litros &lt;le capacidad se
·colncan 100 centímetros cúbicos o sea 115 gramos (si se
debe pulverizar al 1 por mil) o 150 centímetros cúbicos o
sea 170 gramos (si se va a pulverizar al 1 Yz por mil) del
·líquido Fluido Larvicida S. V., luego 5 a 1O litros de mucílago de tuna preparados con unos días de anticipación y
-36

�Fig·. 1 7. -

Pulverizando el algodon al .con un pulverizador de mochila.

l!~ ig.

18. ·-Espolvoreando a mano.

37

�se completa con la cantidad de agua necesaria hasta 100
litros. Agítese muy bien la mezcla antes de emplearla en
la pulverización.
El Larvicida S. V. se vende a $ 0.45 m Jn. el litro,
cantidad que alcanz·a para tratar de 2 a 4 Has., y
se puede adquirir en tambores de 5 o de 20 litros. El Ministerio de Agricultura fabrica medidas especiales para preparar el Fluido Larvicida. Solicite una al comprar el insecticida.
El primer tratamiento curativo con cualquiera de
los productos mencionados será aplicado cuando se noten
las primeras larvas; el segundo quince días después.

Oruga del capullo (lámina 111)

De struya la
oruga antes
que penetre
en el
capullo.

La oruga del capullo u "oruga de la pera" en su estado adulto es una mariposa que durante el día permanece
escondida pero a la caída de la tarde sale para alimentarse
y poner sus huevos. En un período de 1O a 20 días cada
mariposa hembra pone término medio 1100 huevos. Con
temperatura cálida, de estos huevos salen, más o menos a los
3 días, las larvitas que comienzan comiendo por unas horas
las hojas del algodonero y luego se introducen en los capullos abriendo un agujero y comen todo su interior. En
los meses de verano alcanzan su desarrollo completo entre
15 y 16 días y entonces salen de los capullos arrastrándose
hasta el suelo donde abren galerías de una profundidad de
5 a 12 centímetros. En estas galerías permanecen en eI
verano alrededor de 12 días saliendo luego las mariposas
que vuelven a poner huevos. Cuando comienzan los fríos.
la larva permanece todo el invierno en la galería para salir
la mariposa en la próxima primavera. Con temperatura
cálida el ciclo completo se cumple en más o menos 30 días~
1

38

�Esta oruga ataca también otras plantas y con preferencia el maíz, llamándosela entonces "isoca del maíz".
Procedimiento para su destrucción:

Aradas profundas tempranas: Por medio de las aradas tempranas de otoño se destruyen muchos insectos al
romper las galerías, y otros quedan en la superficie del
suelo donde mueren por el frío o son comidos por los pájaros. Esta destrucción se completará con aradas cruzadas
durante el invierno .
Tratamiento con sales arsenicales: Es necesario dar
en diciembre y enero pulverizaciones preventivas con Fluido larvicida S. V. al 1 (uno) por mil. Estas pulverizaciones son las más eficaces; pues hay que recordar siempre
que una vez que la oruga está dentro del capullo es dificilísimo matarla.
Apenas se noten las primeras larvitas se aplicará cualquiera de los tratamientos siguientes:
Pulverización con Fluido Larvicida S. V. al 1

Yz

Pulverice p rev-entivamente
con fluido
l a rvicid a a l
1 por m il.

por

mil:
Fluido Larvicida S . V. . . .
Mucílago de tuna .
Agua, hasta completar los

150 cm. cúbicos o
170
gramos
5 a 1O litros
100
litros

Se prepara en la misma forma ya explicada para la
"oruga de la hoja".
Espolvoreo con Arseniato de calcio:
Arseniato de calcio .
Cal viva . . . . .
Agua . . . . . .. .

250

gramos

kilo
100

litros

39

H aga una
segunda
aplicación
10 d ías .
des,pués é.e
la pri.mera.

�Se prepara como ya se explicó al tratar la "oruga de
la hoja". También se pueden usar los mismos productos.
con los que se combate la "oruga de la hoja".
La primera aplicación será efectuada cuando se noten
las primeras larvitas y la segunda 1O días después.
Esta segunda aplicación es indispensable para matar
las larvas que salieron de los huevos que no pueden ser
destruídos por la primera aplicación.
Apareciendo esta plaga en el algodonal no debe sembrarse maíz en el mismo campo al año siguiente.

Üfras plagas del algodonero (lámina lV)
19 Gorgojo podador: a) brote de algodonero recién

2°
39
4

Q

59

69
79
89
99

atacado con el gorgojo o insecto adulto realizando
la puesta de huevos; b) brote seco o "podado" con
agallas producidas por las larvitas y un orificio
por donde ha salido el parásito; c) gorgojo o insecto adulto, muy aumentado; d) larva muy aumen-·
ta da.
Acaro o arañita roja: a) ácaro muy aumentado;
b) huevitos también muy aumentados.
Mosquilla o tingido.
Pulgón del algodonero : forma sin alas.
Aspecto de la cara inferior de una hoja atacada
por ácaros, tingidos o pulgones.
Vaquita.
Chinche tintórea.
Chinche sanguinolenta.
Chinche roja.

Lo más práctico y económico es prevenir los grandes
ataques de estas plagas quemando los rastrojos, destru-

40

�ORUGA DE CAPULLO

LAMINA III

Hefiothis obsoleta (Fór.)

a
e

a) Mariposa o adulto; b) alas del mismo vistas de abajo; c) huevo, muy
aumentado, visto de costado y de arriba; d) orugas o larvas en diversas actitudes;
e) oruga aumentada vista de cos.tado y de arriba; f) crisálida o pupa. en su celda
subterránea; g) mariposa o adulto con las alas plegadas; h) huevo, tamaño natural.

�yendo las malezas, sobre todo las malváceas silvestres, arando temprano la tierra y haciendo rotación de cultivos.
Pero en caso de grandes ataques será necesario combatirlos de la siguiente manera:
Pulgones (Lámina IV - 4):

Disolver % kilo de jabón blando o jabón verde en 5
litros de agua de lluvia hirviendo. Ya disuelto el jabón
se retira del fuego para evitar incendios y se agrega inme·diatamente 1O litros de kerosén, agitando fuertemente durante 5 a 1O minutos hasta que se produzca una mezcla
.cremosa que se espesa cuando se enfría.
Antes de pulverizar se agregarán 8 litros de agua por
cada litro de la mezcla. La primera aplicación debe darse
·cuando se noten las hojas arrugadas y deformadas por los
pulgones. La segunda pulverización se aplicará 15 días
.después para destruir las crías.
Es necesario pulverizar bien las hojas en sus 2 caras.
Arañita roja (Lámina IV - 2) :

Cuando se noten las arañitas o sus huevos en la cara
inferior de las hojas se aplicará un espolvoreado con azufre en polvo o una pulverización en igual forma que para
los pulgones.
Chinche tintórea (Lámina IV - 2) :

Colocar pequeños montones de semillas en el campo
.e n el invierno; Cuando están cargadas de chinches se matan con agua hirviendo y esa semilla servirá nuevamente
de trampa.
41

�Otras chinches (Lámina IV - 8 y 9) :
Se pulverizará con el mismo producto que se usa contra los pulgones, cuando se note el ataque.
Mosquilla o tingido (Lámina IV - 3) :

Pulverizar cuando se note el ataque, en verano, con
el mismo producto que se usa para los pulgones.

Resumen de medidas de prevención contra
insedos y enfermedades .
l 9 No permitir que los yuyos invadan el algodonal o
los campos vecinos.
9
2 Quemar los rastrojos.
3 9 Arar en otoño o en invierno, para destruir los refugios invernales que los insectos forman en la
tierra.
4'-' Preparar temprano la tierra para la siembra, hadendo un trabajo prolijo.
9
5 Sembrar solamente semilla sana y desinfestada
contra la "lagarta rosada".
6 9 Carpir superficialmente el algodonal, durante un
período de 90 días después de la siembra.
7 9 Pulverizar en .diciembre y enero preventivamente
con Fluido larvicida al 1 (uno) por mil.
8 9 Vigilar la aparición de los primeros gusanos u
otros insectos, destruyéndolos pulverizando o es- ·
polvoreando el cultivo.
9 9 Practicar la rotación de cultivos en la cual el algodón no siga a un cultivo anterior de maíz o de
algodón.

Siga esto s
co n se jos y
obt end r á
mayores
ga.nancias.

42

�1OQ No cultivar mayor superficie con algodón de la

que puede ser debidamente atendida y cuidada
por la familia.
Por lo general, 1O a 15 Has. de algodón es el máximo que una familia puede atender en forma eficaz.

Fig. 19. -

Carro pu l ve r izador f a br ica d o en fo r ma económ ica por cha carero s

Instrucciones sobre la forma de aplicar las
pulverizaciones y espofvoreos
Pulverizacion es :

Se aplicarán en aquellas zon·as . donde los rocíos no
lleguen a mojar las plantas.
Es necesario pulverizar · en forma de lluvia muy fina
o niebla, de arriba hacia abajo y también . de abajo hacia
· 43

�arriba, para obtener una buena distribución del insecticida:
en toda la planta y evitar que las gotas grandes quemen las
partes tiernas de la misma. Para esto será necesario poseer un buen pico pulverizador y que el líquido salga con
bastante presión.
Los días de mucho viento o que amenace llover no se
deberá pulverizar.
Si el ataque de las plagas es importante habrá que
pulverizar aunque haya viento, siempre que no sea muy
fuerte, haciéndolo siempre a favor del mismo.
Agitar constantemente el líquido para que el insecticida esté siempre bien mezclado.
Pulverizar bien con el remedio la cara interna de las hojas_
En caso de que llueva 2 o 3 días después de la aplicación del insecticida será necesario una nueva pulverización_
Espolvoreos:

Se aplicarán donde caigan rocíos, de mañana temprano.
Es conveniente usar espolvoreadores, pero careciéndose de ellos puede emplearse el método que se describe a
continuación, para el que se requiere solamente un palo y
2 bolsitas de tejido abierto:
Se coloca el insecticida en polvo en ·las 2 bolsas y se
atan éstas en los extremos de un palo o caña a distancia
tal que cada bolsa cuelgue encima de una hilera de algodón. La caña es llevada por una persona a caballo que, al
caminar entre los 2 surcos de algodón, golpeará ligeramente
el palo en forma . que el polvo contenido en las bolsas se.
desprenda y forme · una nube que se asentará sobre las
plantas.
1

44

�Las máquinas espolvoreadoras hacen un trabajo más::
perfecto , siendo por lo tanto más conveniente su empleo.
No se deberá espolvo rear con mucho viento o cuando,,
amenaza lluvia, pero si el primero no es muy fuerte, se podrá efectuar la operación siguiendo la dirección contraria
al mismo, para evitar la acción perjudicial sobre personas y
animales del polvo que queda en suspensión. Lloviendo hasta 3 días después de la aplicación, será .
necesario repetirla.
N oTA:

Todos los insecticidas arsenicales son venenosos, por lo tanto deberán:
guardarse en sitios apropiados y tomarse todas las precauciones nece ·
sarias durante su manipul eo, para evitar posibles accidentes.

COS~CHA

La cosecha se inicia generalmente a fines de febre ro'
o principios de marzo, según la época de siembra y la
marcha general de la estación.
Como los capullos del algodón no maduran nunca to- ·
dos al mismo tiempo, la cosecha tiene que ser forzosamente escalonada. Se comenzará la recolección cuando el
algodón esté bien maduro y se note el mayor número de
capullos abiertos correspondientes a la primera maduración.
Prácticamente se hacen 3 o 4 cosechas hasta que las
primeras heladas perjudican el cultivo. La cosecha del
algodón debe ser efectuada con el mayor esmero posible
pues de ella depende en gran parte la calidad del algodón
y el ptecio que se pueda obtener.
La recolección se efectúa a mano recorriendo los cosecheros las líneas y cosechando el algodón maduro. Un

45

Sepa re
al cosechar!ll algodón
bueno
del i nfer ior_

�obrero práctico trabajando de 1O a 12 horas diarias, término medio puede recoger de 50 a 80 Kgs. de algodón en
bruto.
Los agricultores que tengan interés en obtener las
mayores ganancias del algodón que cosechen, deberán seguir las siguientes instrucciones:
1) Cosechar cuando la fibra, por aumento de volumen, sobresalga de los capullos lo que indica que
está madura.
2) Hecoger el algodón sano y limpio separadamente
del manchado, sucio, caído, mojado o dañado por

F ig . 2 0 . -

La fa mili a d el ag ri cultor cosech a nd o el a lg o dó n.

las plagas. Separando el algodón en bruto de calidad buena del de mala calidad se conseguirán
mejores precios, y lo mismo ocurrirá si se desmotan por separado las calidades distintas para
vender la fibra.
3) No cosechar capullos verdes porque su fibra es
más débil, rinde menos y por lo tanto el precio
será menor.
46

�4) Comenzar la cosecha cuando se ha secado el rocío. No se debe recoger algodón húmedo o mojado, sea por el rocío o por lluvias. Cuando la
estación se presenta muy lluviosa y es imprescindible recoger el algodón para evitar que se pierda&gt;
será necesario secarlo.

5) Se debe cosechar limpiamente. El algodón sucio ,
cargado de hojas, tierra o arena vale menos. Es
necesario recolectarlo una vez maduro 1o más i:apidamente posible, para evitar que se ensucie con

l!,ig. 2 1. -

Seca n do el algo dó n cosechad o.

la tierra o arena y que se resequen demasiado !as
hojitas que rodean los capullos, porque entonces
se vuelven quebradizas y se adhieren al algodón.
6) Nunca debe mezclarse tierra, palos u otras impurezas o humedecer el algodón para aumentar su
peso, porque este aumento de peso no compensa

la disminución del precio que se ha de pagar.
47

�7) El algodón podrá ser cosechado en bolsas, lienzos
o bolsones, pero deberá ser llevado a granel a la
desmotadora. El procedimiento es el siguiente:
una vez pesadas las bolsas o bolsones que contie-Haga desmotar
su algodón y
nen el algodón en bruto recolectado por cada co-venda la fibr a .
sechero, se vacían en un carro, camión o cualquier
otro vehículo que esté bien limpio, se cubre con
una lona o arpillera y se lleva a la desmotadora.
Se ahorrarán lienzos y bolsas, y se obtendrá una
partida más pareja.
8) Cuando el algodón está húmedo o mojado, deberá ser secado en secaderos que puede fabricar
el mismo agricultor sin grandes gastos, con algunos postes y varios metros de alambre tejido de
malla fina o arpillera. Sobre el alambre tejido o
la arpillera colocados a unos 50 cms. de altura
sobre el suelo, en un lugar limpio y resguardado
de los vientos, se extiende el algodón, en capas de
1O o 15 cms. más o menos de espesor, durante las
horas de sol, teniendo cuidado de que no se reseque. Este secado resulta muy barato y permite
obtener mejores precios.
Cumpliendo estas instrucciones se obtendrán mayo!fes ganancias porque no hay que olvidar que el algodón

que vale más es el niás limpio, seco y brillante.
'S~LECCION

DENTRO DEL CULTIVO, DE LAS M~JORES
PLANTAS PARA OBTEN~R S~MILLA PARA LA
Sl~MBRA PROXIMA

Ya se dijo que la mejor semilla para siembra es la
buena semilla de la localidad donde se quiere sembrar, y
que la compra de semilla en las desmotadoras p resenta
48

�~\

\

graves inconvenientes. El buen agricultor deberá reservar
para siembra la mejor semilla producida en su cultivo; haciéndolo así conservará el tipo del algodón, mejorará los
rendimientos y la calidad de la fibra y en consecuencia los
beneficios serán mayores.

Fig. 22. - A la izquierda, a lgo dón en bruto de p l antas sel eccionad as dentro
del cultivo. A la d erecha, algodón en bruto de plantas comunes.

Poco antes de la primera y de la segunda recolección
deberá recorrer ~l algodonal y cosechar separadamente el
mejor algodón de las mejores plantas. Esta selección se
hará teniendo en cuenta las siguientes condiciones:
·
1) Cantidad de capullos por planta y cantidad de algodón en cada capullo.
2) Maduración temprana del algodón y gran propor-·
ción de capullos que maduren al mismo tiempo.
3) Capullos que abran bien para facilitar la recolección pero sin permitir la caída del algodón. No se
elegirán plantas enfermas o dañadas por sequías
y heladas.

49

Reserve para.
siembra.
la. mejor
semilla de
sus planta s~

�Las mejores plantas seleccionadas, serán marcadas
para evitar ,c onfusiones, y se elegirán de cada una de ellas
los mejores capullos por su estado de madurez, tamaño y
calidad de la fibra. La calidad de la fibra se determina
fácilmente peinándola sobre la semilla en forma de alas de
mariposa como indica la figura 22. Una buena semilla

Fig. 23. -

P la nta s selecciona d as por la cantidad y caJ ida d de su a lgodón.

para siembra debe tener mucha fibra de longitud uniforme
y que sea fuerte y suave. El algodón en bruto recolectado

en estas condiciones será almacenado y desmotado por separado del resto del producido por el algodonal. La semilla así obtenida será desinfestada y conservada en lugares
secos y ventilados hasta la época de la siembra. Sobre la
forma de desinfestar esta semilla debe consultar al Inspector Sanitario o al Agrónomo Regional de su zona.

so

�\

ROTACION

D~

LOS CULTIVOS

La rotación de los cultivos, que consiste en no cultivar varios años seguidos el mismo producto en el mismo
terreno, es aconsejable cuando los rendimientos no sean
satisfactorios. La rotación no significa dejar de sembrar
algodón durante varios años, sino cambiar cada año el lugar del cultivo dentro de la misma chacra.
Sembrando mucho tiempo algodón en el mismo suelo,
los rendimientos irán disminuyendo y como consecuencia
serán menores las utilidades que percibirá el agricultor. La
rotación de los cultivos presenta las siguientes ventajas:
1) Disminuyen las probabilidades de quedar un año
sin ninguna cosecha.
2) Hace más fácil la defensa contra las plagas.
3) Ayuda a destruir algunos yuyos.

La rotación permite un mejor aprovechamiento del
suelo, es entonces necesario distribuir los cultivos de manera que la tierra sea utilizada todo el año. Se obtendrán
así mayores ganancias y bien distribuídas durante el año,
ya que algunos cultivos darán sus beneficios en Prima- ·
vera, otros en Otoño y otros en Verano y el agricultor tendrá siempre a su disposición la reserva de dinero necesaria
para hacer frente a sus compromisos.

CULTIVO D~L ALGODON ~N ZONAS D~ Rl~GO
Se ha dicho en otro lugar, que en aquellas regiones
donde las lluvias anuales no alcanzan a 550 mms. es necesario emplear la irrigación para el cultivo del algodonero.
51

�No riegue
el algodonal
mientras las
plantas están
creciendo.

Ante todo, si la estación no acompaña con una lluvia
abundante, será necesario hacer un riego adecuado a fines
del invierno y efectuar después una labor de arado y rastreo para sembrar en terreno con bastante humedad.
U na vez arado y preparado el terreno y poco antes de la
siembra deberá ser regado y rastreado con esmero a fin de
que la semilla quede depositada en tierra húmeda para producir una germinación rápida. Si el riego ha sido lento y
duradero para que el agua penetre bien y para evitar el
arrastre de tierra y luego por los rastreos se mulle completamente la tierra evitando la pérdida de agua por evaporación, es probable que no se necesiten más riegos hasta 6
u 8 semanas después de la siembra. Esta es una regla general, pero habrá que hacer excepción para tierras arenosas sueltas en donde un viento cálido podría secar el suelo.
No obstante, una vez que las raíces estén bien arraigadas es
mejor postergar un nuevo riego por tanto tiempo como sea
posible, especialmente en las tierras muy ricas donde existe
el peligro de que las plantas se vayan en vicio.
El exceso de riego en el ambiente cálido de la región
algodonera provoca en la planta un gran desarrollo, la cual
manifiesta la tendencia de irse en vicio con la consiguiente
disminución de la cosecha. Esta tendencia a irse en vicio obliga a emplear mayor distancia entre líneas y también entre plantas, a fin de facilitar la maduración pareja
del algodón y hacer más fácil la lucha contra las plagas.
En las zon as de regadío las distancias ,e ntre líneas deberán
ser de 1.20 a 1.40 mts. aproximadamente dejando de 0.30
a 0.40 mts. entre plantas.
Estas distancias pueden variar según la calidad de
los suelos y el tipo o variedad de algodón cultivado.
Antes de la fructificación hay que usar el agua de
riego en cantidad tan reducida como sea posible sin per-

52

�judicar el vigor de la siembra. Deberá demorarse el riego
hasta el momento en que las hojas muestren señales de
marchitarse poco antes de mediodía. La humedad del suelo
deberá ser mantenida mediante carpidas.
En los meses de enero y febrero, es decir una vez
comenzada la floración, si no se producen lluvias o éstas
son de poca importancia, debe regarse el algodonal para
evitar la caída de las hojas y para favorecer el desarrollo
de los capullos. En este período, la planta debe tener a su
disposición mucha humedad en el suelo y ·en consecuencia
el agricultor procurará arreglarse de acuerdo con la cantidad de agua de que disponga, los turnos que le toquen y la
forma de hacerlos, para aprovecharla convenientemente y
perder la menor cantidad posible.
11 "'"'"""'" ':::l su
Q:~ •• :~~rl~ e;
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~ 1 a 11godo'n
Cl\.;ll\.;Cl;::,,
Cl
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fructificación normal sin haberse ido en vicio y se apresurará la formación de capullos.
Después de la primera recolección generalmente es
mejor dar un riego a fin de permitir el rápido y parejo
desarrollo de los capullos tardíos. Sin embargo, después
de la 2~ cosecha no hace falta que las plantas crezcan en
forma vigorosa, aunque puede ser conveniente dar otro
riego si hay posibilidad por la marcha de la estación, de
que madure otra buena cosecha. Un exceso de agua después del mes de marzo demora la apertura de los capullos
o peras especialmente en algodones muy desarrollados y
favorece el desarrollo de las enfermedades.
Con la temperatura cálida del verano el ciclo normal
desde la floración hasta la apertura del capullo es de 45 a 55
días pero durante el otoño, a medida que los días se acortan
y la temperatura baja, este período de desarrollo del capullo
puede alargarse gradualmente hasta 70 y aun 80 días. Por
consiguiente, antes de aplicar los riegos tardíos, habrá que
vl~UlCllUU

l

H~ba.1

53

�tomar en consideración los factores siguientes: . fechas -de
probables heladas tempranas, daños por insedos, período
de desarrollo del capullo y estado vegetativo de las plantas.
En la zona de riego de la provincia de Santiago del
Estero en años normales no es necesario regar más de una
. H~!:P 1~:~p~deas vez. Este riego se dará entre la primera y la segunda
ca.da lluvia.
arada.
En años muy secos habrá que dar otro riego después
de la siembra y un tercero muy ligero cuando se observen
una buena cantidad de capullos formados.
La organización de los turnos de agua es a veces con~
traria al uso del riego en los momentos de mayor exigencia, por ello, el agricultor debe aplicar al terreno los trabajos de cultivo para mantener mullido el suelo y evitar
la pérdida del agua por evaporación. La rastra de dientes
y los cultivadores utilizados con frecuencia, salvan en
parte la deficiencia del riego y permiten mantener en buen
estado los cultivos hasta el momento de disponer de agua.
Aun en los cultivos con riego es imprescindible efectuar las carpidas para destruir los yuyos y conservar la
humedad.

DOND~ D~B~ DIRIGIRS~ ~L

AGRICULTOR PARA
INSTRUCCION~S PARA

~
~L ~NVIO D~ MU~STRAS

CONSULTAS

Las indicaciones que contiene esta Cartilla son las
que se juzgan indispensables que conozca el que se dedique al cultivo del algodonero. Deberá por lo tanto leerlas
y aplicarlas, cumpliendo también las disposiciones que contienen los Decretos que se transcriben.
Los agricultores que deseen aclarar cualquier duda o
54

�consultar cualquier asunto relacionado con el algodón podrán dirigirse personalmente o por nota al técnico que se
encuentre más cerca de su chacra; él visitará su cultivo y
le da rá las indicaciones que aclaren lo que interese, pudiendo tener la seguridad de que será atendido sin que le
cueste nada, porque, por ser oficiales, estos servicios son

absolutamente gratuitos.
Diríjase a la Junta Nacional del Algodón, Juncal 866,
Buenos Aires, o en su defecto al siguiente personal técnico:
Director de la Estación Experimental. Presidencia
Roque Sáenz Peña - (Chaco) , F . C. C. N. A.
Director de la Estación Experimental La Banda (Santiago del Estero) .
Director de la Estación Experimental Las Breñas
Consulte al
(Chaco) F. C. C . N.A.
Agrónomo
R egional o al
Director de la Estación Experimental Colonia Mas- I n spector
Sanitario de
su zona .
cías, Departamento Garay (Santa Fe).
Agrónomo Hegional - Empedrado (Corrientes).
Agrónomo Regional - Resistencia (Chaco) .
Agrónomo Regional - Charata (Chaco) .
Agrónomo Regional - Villa Angela (Chaco).
Agrónomo Reg\iona1 - Quitilipi (Chaco).
Agrónomo Regional - Est. Km. 100 - Colonia Castelli (Chaco) .
Agrónomo Regional - F ormosa.
Agrónomo Regional - Santiago del Estero.
Agrónomo Regional - Bandera ( Stgo. del Estero) . .
Agrónomo Regional - Salta.
Agrónomo Regional - J ujuy.
Agrónomo Regional - Tucumán.
Agrónomo Regional- Chajarí (Entre Ríos).
Agrónomo Regional - Catamarca.
Agrónomo Regional - Santa Fe.

55

�Agrónomo Regional - Reconquista (Santa Fe).
Agrónomo Regional - San Cristóbal (Santa Fe) .
Sobre plagas y enfermedades, desinfestación de semilla y en general todo asunto referente a sanidad del algodonero, consulte a:
Jefe de la Sección Sanitaria Algodonera, Resistencia
(Chaco) o a cualquier inspector de este Servicio, destacados en:
Resistencia (Chaco) F. C. C. N. A.
Presidente de la Plaza (Chaco) F. C. C. N. A.
Presidencia R. Sáenz Peña (Chaco) F. C. C. N. A.
Ch ara ta (Chaco) F. C. C. N. A.
Villa Angela (Chaco) F. C. S. F.
Puerto Bermejo (Chaco) F. C. C. N.A.
Corrientes.
Santiago del Estero.
Añatuya (Santiago del Estero) F. C. C. N. A.
Formosa.
Tucumán.

Envío de muestras
La Junta Nacional del Algodón le clasificará y analizará gratis cualquier muestra de fibra, o de algodón en
bruto. Esas muestras deberán ser de 250 grs. cJu. para
el algodón en bruto y de 150 grs. para fibra. Deberá enviarlas muy bien envueltas y traer todos los datos necesarios para su identificación en una hoja de papel colocada
dentro de las muestra. En el papel envoltorio se pondrá
el nombre del remitente y la localidad .
. 56

�Esos datos necesarios para la identificación, son:
Fecha
Nombre del Agricultor
Localidad
Variedad o tipo a que corresponde la muestra.
Fecha de siembra y de cosecha
Plagas o inconvenientes que sufrió el cultivo
Rendimiento aproximado por Hectárea
Si la muestra es de fibra deberá agregarse.:
Desmotadora donde fué desmotado
Rendimiento de fibra del algodón.

57

�D~CR~TO
Declarando plagas del algodonero a la ':Lagarta rosada~', ''Oruga del ca pullo'', '' Isoca del algodonero ' ' y
otros insectos que fueran considerados en lo sucesivo
perjudiciales a la malvácea de referencia.
Bueúos Aires, junio 10 de 1924.

Visto lo informado por la Dirección General de Agricultura y
Defensa Agrícola acerca de la difusión que han adquirido en los algodonales del país ciertos insectos parásitos que pueden llegar a ocasionar serios e incalculables perjuicios al.cultivo de tan valiosa planta
textil, y
CONSIDERANDO :

Que el Poder Ejecutivo está facultado, de acuerdo con el artículo 29 de la Ley 4863, para declarar plagas de la agricultura a los
, parásitos que la perjudican;
Que en virtud de haber adquirido el cultivo del algodonero un
gran incremento, debido al fomento oficial y particular que del
mismo se ha hecho en la extensa zona apta para su desarrollo en el
país, el Poder Ejecutivo se ve en la necesidad de dictar urgentemente las medidas tendientes a la destrucción obligatoria de los
parásitos que devastan ese cultivo;
Que por el momento conviene declarar plagas de la agricultura
a los siguientes insectos parásitos del algodonero: Pectinophora gossypiella, vulgarmente conocida con el nombre de "lagarta rosada",
Chloridea obsoleta o Heliothis armigera, denominada ''oruga del capullo'' y Alabama argillácea o Alletia argillácea, designada '' isoca
del algodonero",

El Presidente de la Nación Argent.ina,
DECRETA:

Artículo 19 - Decláranse plagas del algodonero, conforme al
art. 29 de la Ley 4'863, los siguientes insectos parásitos: Pectinophora gossypiella o Gellechia gossypiella, vulgarmente conocida con
el nombre de "lagarta rosada"; Chloridea obsoleta o Heliothis armigera, denominada ''oruga del capullo''; Alabama argillácea, designada '' isoca del algodonero'' y todos aquellos que en lo sucesivo
fueran considerados perjudiciales a la malvácea de referencia.

58

�Art. 29 - Derógase el decreto de fecha 20 de diciembre ele 1905
en lo que a la destrucción ele las diversas especies ele orugas del
algodonero se refiere.
Art. 39 - Comuníquese, publíquese y clése al Registro Nacional.
ALVEAR
P. JUSTO.

AGUSTÍN

DECRETO REGLAMENTARIO
Buenos Aires, julio 2 de 1924.

Vistas las presentes informaciones producidas por la Dirección
General de Agricultura y Defensa Agrícola en las que propone la
conveniencia de reglamentar, a la brevedad posible, el decreto de
junio 10 ppdo. por el que se declaró plagas de la agricultura a la
"lagarta rosada", "oruga del capullo'' e "isoca del algodonero'', y
CONSIDERANDO :

Que la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola ha
podido establecer aproximadamente el área de difusión que ha adquirido en la zona algodonera del país cada uno de los parásitos citados;
Que con respecto a la '' Pectinophora gossypiella'' o '' Gellechia
gossypiella ", vulgarmente conocida con el nombre de "lagarta rosada'', puede llegar a ocasionar la devastación más intensa . del cultivo del algodonero, por lo que conviene especialmente circunscribirla para combatirla en su zona actual de infección que comprende
a los territorios nacionales del Chaco y Formosa y provincias de
Santiago del Estero y Corrientes;
Que a los efectos del estricto cumplimiento de esta reglamentación, conviene que la zona precedentemente deslindada lo sea por
medio de un cordón sanitario para evitar que con el libre tránsito
de la semilla de algodonero atacada y procedente ele la misma, pueda
favorecerse la difusión de la "lagarta rosada" en los algodonales
aun indemnes del país;
Que para obtener resultados eficaces en la campaña sanitaria
que debe emprenderse sin demora contra tan pernicioso enemigo, es
menester que el Ministerio de Hacienda disponga que no se permita
el libre tránsito interno de semilla de algodón desmotada o no, entre
las diversas aduanas y receptorías de -los ríos Paraguay y Paraná,
sin el previo requ_isitó de que toda partida de dicha simiente vaya
acompañada del respectivo certificado de su buen . ·e stado sanitario,
otorgado por autoridad competente de la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola;
Que igual exigencia debe imponérsele a los fines precedentemente indicados, a las empresas ferroviarias y fluviales en jurisdicción de la zona infectada ;

59

�Que conviene también establecer la obligación de que todo establecimiento en que se desmote o se industrialice semilla de algodonero, posea los elementos sanitarios eficaces para proceder al tratamiento de la misma, debiendo primero autorizarse su habilitación
oficial y ulteriormente fiscalizarse el buen funcionamiento de las
cámaras, etc., de desinfección que a tal efecto sean autorizadas por
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola ;
Que dada la naturaleza de la plaga de referencia y la intensidad
de la devastación que del cultivo puede producir, no corresponde
conceder indemnización alguna en mérito de lo que dispone el artículo 15 de la Ley 4863 ;
Que en lo que respecta a las otras orugas declaradas plagas por
el mismo decreto, son ya conocidos por los agricultores los tratamientos preventiYos y destructivos de las mismas, por lo que es suficiente hacer obligatorios los indicados en la circular N9 180 de fecha
octubre 27 de 1923, del Ministerio de Agricultura;
El Presidente de la Nación A_rgentina,
DECRETA:

Artículo l 9 - Reconócese como zona infectada por la ''lagarta
rosada'' los territorios nacionales del Chaco y Formosa y las provincias de Santiago del Estero y Corrientes.
Art. 29 - No podrá trasponer los límites de la zona mencionada en el artículo anterior, ninguna partida de semillas de algodonero sin que vaya acompañada de la guía sanitaria de libre tránsito otorgada por autoridad competente de la Dirección General de
Agricultura y Defensa Agrícola, y en la cual se especifique haber
sido desinfestada por los procedimientos que se mencionan en esta
reglamentación.
Art. 39 - A los efectos del cumplimiento del artículo anterior,
las aduanas, receptorías y empresas ferroviarias y fluviales afectadas
por esta reglamentación, exigirán, las primeras para la libre plátiea
de las partidas de semillas y las segundas para permitir el embarque,
la presentación del certificado de que habla el artículo 29.
Art. 49 - Sólo podrá circular dentro de la zona declarada infectada en el artículo 1 9 , las partidas sean de capullos o de semilla
de algodonero· en su estado natural o desmotada, que vayan con
destino a desmotarse o desinfestarse en los establecimientos oficiales
autorizados.
Art. 59 ~Todo establecimiento en que se desmote semilla de
algodonero deberá inscribirse en el registro que a tal efecto llevara
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola.
En dicho registro se hará constar la capacidad de la labor diaria de esos establecimientos, máquinas empleadas, etc., en las distintas elaboraciones (desmote, producción de aceite, etc.) de la semilla de referencia. Lo propio se hará en lo que atañe a los edificiosr

60

�instalaciones y otros pormenores que serán especificados al hacerse
la inscripción.
Art. 69 - Los establecimientos, fábricas, etc., en que se desmote
o se elabore semilla de algodonero , deberán tener dentro del plazo
de un mes las instalaciones y elementos necesarios para la eficaz
desinfección de la simiente y productos que pueden ser vehículos
de la difusión de la "lagarta rosada", debiendo, para permitirse su
funcionamiento s.e r previamente inspeccionadas por un técnico de
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola y aprobadas por el mismo. Estas instalaciones serán periódicamente inspeccionadas a efectos de comprobar su buen funcionamiento. Si el
inspector comprobare cualquier irregularidad en dicho funcionamiento, quedará facultado para retirarse del establecimiento y sin
más trámite labrará el acta de práctica, elevándola con todos los
antecedentes del caso a la Superioridad, para su aprobación y retiro
de las prerrogativas concedidas, si hubiere lugar a ello.
Art. 79 - Todos los establecimientos que se dediquen a las operaciones de cualquier carácter que ellas sean con los capullos o semillas de algodonero, deberán poseer un depósito especial para el
almacenamiento de dichos productos, el cual tendrá como anexa a
él una cámara de desinfección construída en un todo de acuerdo a
las instrucciones que impartirá la Dirección General de Agricultura
y Defensa Agrícola.
Art. 89 La Dirección General de Agricultura y Defensa
Agrícola enviará a todos los que así lo soliciten planos oficiales de
la cámara de desinfección aprobada por la misma. Los. Dir~ctores,
Gerentes, etc., de los establecimientos de que habla el artículo anterior y que, de acuerdo a lo facultado en el artículo 1Q9 deseen
emplear otros sistemas que el reconocido oficialmente como eficaz,
someterán a estudio de la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola los planos de las cámaras de desinfección que proyecten, a fin de ser aprobados por dicha Repartición.
Art. 99 - Las cámaras de desinfección de los diferentes productos a que alude este decreto deberán ser construídas en mampostería o de cualquier otro material similar con revoque externo e
interno, cierres herméticos a presión, y con capacidad proporcional
a la labor que realicen los establecimientos que las posean.
Art. 1Q9 - El sistema de desinfección que deberá emplearse y
que se reconoce oficialmente como eficaz, será por medio del bisulfuro de carbono a la dosis de cuatrocientos gramos por metro cúbico y por espacio de veinticinco horas, a la temperatura mínima
de diez y seis grados centígrados, siendo la más favorable la comprendida entre los veintiuno y veinticinco grados centígrados. No
obstante lo establecido en este artículo, podrán los establecimientos
que lo desearen, emplear otros sistemas más modernos de clesinfeeción por medio del calor o bien por el bisulfuro de carbono actuando
en el vacío.

61

�Art. 119 - El Ministerio de Agricultura de la Nación instalará
en los lugar·es y cuando lo juzgue y estime conveniente equipos
completos de desinfección perfeccionados para propender a una
mejor sanidad de la simiente de algodonero.
Art. 12 9 - Queda sobreentendido que todos los envases destinados a contener semillas de algodonero deberán ser desinfestados
previamente.
Art. 139 - Las semillas destinadas a siembra o transporte deberán ser envasadas inmediatamente después de haber sido desinfestadas colocándosele a cada envase un rótulo que diga: Nombre
del establecimiento, fecha de la desinfección y llevar también escrita
la palabra : Desinfestada.
Art. 149 - Oportunamente el Ministerio de Agricultura hará
conocer en la forma más completa y amplia posible, la nómina de
los establecimientos o comerciantes oficialmente autorizados para
la venta de semilla desinfestada.
Art. 159 - Queda prohibida toda siembra con semillas que no
hayan sido desinfestadas, sea en los establecimientos oficialmente
habilitados para ello o en los equipos de que habla el artículo 119.
Los agricultores que recibieran semillas y que notaren la ausencia
de los rótulos de que habla el artículo 13 9 deberán abstenerse de
sembrarla y dar cuenta inmediatamente a la autoridad más próxima
dependiente de la Dirección General de Agricultura y Defensa
Agrícola. Comprobada que fuera la infracción, se ordenará la destrucción inmediata de la partida o del cultivo que con ella se hubiera hecho, concordante con lo dispuesto en el inciso 29 del artículo 29 de la Ley 4863. lAl mismo tiempo le será retirada la oficialización al establecimiento de procedencia de dicha partida sin
perjuicio de aplicarle la penalidad que corresponda.
Art. 169 Si el agricultor notare la presencia de capullos
atacados por la "lagarta rosada", no obstante todas las precauciones sanitarias de que habla esta reglamentación deberá proceder
inmediatamente a su amputación y quema y si así no lo hiciere se
aplicará con todo rigor lo dispuesto en los artículos 69 y 89 de la
Ley 4863.
Art. 179 - Una vez efectuada la cosecha y tan pronto como
sea posible deberá procederse a la quema del rastrojo y roturación
del terreno.
Ar.t. 189 - Por lo que respecta a los métodos prevep_tivos y
de destrucción para las otras dos orugas declaradas plag!;1S• por el
decreto de fecha 10 de junio del año en curso, serán obligatorios
los aconsejados en la circular N 9 180 de fecha octubre 27 de 1923
del Ministerio de Agricultura.
Art. 199 - Comuníquese, publíquese y dése al Registro Nacional.
ALVEAR
AGUSTÍN p. JUSTO.

62

�IN D IC~
Pág.

Introducción

3

Extensión que puede cultivar cada agricultor y elementos necesarios . .

4

Condiciones generales del cultivo

6

Preparación del suelo . . . . .

9

Siembra . . . . . .

16

Cuidados del cultivo

25

Plagas del algodonero y forma práctica de combatirlas

31

Cosecha . . . . . . . . . ·. . . . . . . . . . . .

45

Selección dentro del cultivo, de las mejores plantas
para obtener semilla para la siembra próxima

48

Rotación de cultivos . . . . . . . .

51

Cultivo del algodón en zonas de riego

51

Dónde debe dirigirse el agricultor para consultas e instrucciones para el envío de muestras

54

Decretos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

58

�</text>
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                <text>Aquí se puede acceder a obras monográficas y otros materiales como separatas y literatura gris</text>
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    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Cartilla para el cultivo del algodonero. Instrucciones para el agricultor</text>
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