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                  <text>~ ~~I~~~ULTU~ ~=·=

ARGEHIMA

DIRECCIÓN DE AGRICULTURA Y GANADERÍA

ES TU.D IO
SOBRE LOS

Trigos de la Provincia de Entre Ríos
(DEPARTAMENTO DE PARANÁ)

POR

-

CABLOS D.-GIBOLA
lNGRNrnRo AGRONOMO

BUENQS AIRES
IMPRENTA DE « LA NACIÓN"

1901

�~ ti~ 71 • - 1) DE AGLUCULTURA Y GANADE!Ul

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R8g-. Invent. --------------------------·
--------·-··--·-----·------ -·····--------------

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..

�REFERENCIAS

Tntroclue&lt;"ióll: f111portallcia del cultivo clel trigo eu el país. Superficie·
enltivacla y producción. Difusión que puede aclquirir.-;Cultivo
intensivo ó extenRin&gt; 1-Re1H1imiento clel trigo en Yarios países ..
Va1·it&gt;clacle" de trigo cultiva&lt;las: Barletta, ltalia110. l{u~o, Francés,
&lt; 'andeal. l{ieti. '1'1rnela, Sal1lomé, Húngaro, Lomhardo, 'l'aganl'O¡_(. -:\f 0zcla &lt;l" los trigo,.-'l'rigos &lt;[llP p1wclen mezchu·se Rin

á 10

. .. . ... . .... . .. .

10

Grarlo ele pnn'za . . .
. .................. .
Pocler germinativo: Herminaclore' de Kcenig. Cau,as &lt;[tH' hacen disminuir t&gt;l pocle1· gerrninativo: edad, co•echa. trilla. roerlorPR ~ in '"ctoR: gorgojo (Calandra granaría), alndta ( Alucita cerealt&gt;lla), tiiüt c!Pl trigo 1 'l'inea granella ), frogo8ita ( 'l'rogossita mauritániea ). Empleo de la naftalina, 1lel sulfuro de l"arl&gt;ono, &lt;lPI
cloroformo . .
y de la ealefacción para la co11s&lt;'rn1ción &lt;le loH
~p... .
. ................................. . .. .
Valor real. . . . . . . . . . . . . . .
. ... . ........... . ......... . .. .
VolunH'n ,¡,,¡ .e :rano: ¡ Dehcn elegirsP las sPmillas grandes 6 las p&gt;'-

l(l

in&lt;'"onvf:lniente:-; . . . .

quPf1as ! . . . .
Peso al,:-:oluto (lP lo:-:. ~ra110:-;.

. .... . . . ... .
. .••.........

Peso 1le nn hectolitro: Apnrnto &lt;le la Comisii"n1 Al1•nrnna, para la dPre1-miuaciú11 del [&gt;PRO &lt;Je[ hectolitro ....... . ................... .
Trn1111rezaH: ~u origen: falbt &lt;1€' elecciún ele las Hl'n1illas; lahorPR mal
Pjecuta1las: Hiem hras llHtl hecha8: trilla &lt;lefrctuo~a- _____ ..... .
La earie 1lel trigo ('rilletia C"aries y 'l'illetia laevis): Su orig1'n .'- &lt;lt&gt;sarrollo.-Difer1,nciaR entre la carie y el carbón (Ustilago carho).Difn•ión •lP la carit&gt; en .,¡ ¡mis: perjuicios r¡ue cansa. ~[e&lt;lios parn
1•0111hatirla: 01 sulfato 11&lt;' colirf': 1°PRi,tencia &lt;le las clivPrsas va1·i1•clarles
...................
..............
&lt; 'Jasificación •l&lt;' las muestras y,¡., loH granos: ¡ Por &lt;¡u(. han penli&lt;lo
snR cal i&lt;larlPs los trigos tlf' «Íerras re~ioneR ! ¡ &lt;,¿ut&gt; 1lebe harersP
parn impedir qne esto ~uretlai....... . ..................
SPrnilla S&lt;'mbrn•la por hectárea: Epoca de la 'iembra según la" Ya1·it&gt;dn&lt;leH cnltivaclas. - ( 'anti&lt;lad &lt;le semilla empipada por herrá1·en cm
Ja, val'ia' regio11P8 1lo11dP se cultiva el trigo........ . . . . .

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Páginas

RendimientoR: El cultivo del trigo Ba,.Jetta .'· &lt;le la" otrns rnriod11&lt;l&lt;'H .
- No se debe exigir el cultivo de una Kola rnl'iedacl, como He )rn
pretendirlo, invoc1mdo la uniformidad del tipo. ; Es econínni1•0 ,.¡
eultivo d!'l trigo en el país·/ Cuentas rle 1•td!i vo . . . . . . . . . . . .

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¡;;~;MILLAS EX'l'H .\}; ,\S

Enumeracióu de. las (¡ue H o' liau encontrado t•n loR anúliRi~ heehos ·'
medios de eliminarlas..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
U1'11111inrireas: Fal~a a\'ena (Avena fátua) .-AvPnH &lt;'Omún (Avena Hati
Ya) .-f'enteno (Secalt• cereale ) : el cornezuelo del centeno (('la viceps purpúrea y Sphacelia segetnm ¡ . -Cebarla común (Ilordeum vulgare). - Cebadilla !Bromus unioloideH).-Joyo Loliulll
temulentum).-Lolio criollo (Lolium lJrasilianum \.-PaRto dt&gt;
cuaresma (Digitaria sanguinalis) . . .. . ... . . . . . ...... . ...... .
C1·urife1Y1s: Navina (Brassica campeshis).-:Mostaza ( t:linapis arvenRiR)
-Rábano (RaphanuH sativns).-l'arnelina (Camelina Hativa ) _ ..
( 'ompz•.esta": Cardo asnal (~ilybum maria1111111 ). - Cardo dP Castilla
(Cynara cimlúnculus). . . . . . . . . . . . . . .
. ... . ......... . ... .
Poli_q6neitS: Alforfón silvestre (Polygonurn convólvulus) . -Len~ua dt&gt;
vaca (Rurnex crispus) . .. . ..... . . .
. .. . . ..... .
( '0111•ob:11láceas: Campanilla blanca ( Convól vn l Ufi ar ven sis ) ..
Legwninosa."J: Carretilla mansa (Medicago rnacnlata ) . AlYerjilla (Vicia
graminifolia ). Trébol de olor ( Melilotns «lba ). Heliotropo cimarrón 1 Leptospermum ancbnsaefolinru ) .
l 'múelifrm;: Apiecillo (Heh-osciadium lepto¡·h~· llnmj

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R2

Otras plantas que invaden á los trigales:
( '.hamico (Datura stramonium). - Unintla 11&lt;'1 1·an1¡JO ( Solanurn
~_ysimbriifolium ) . - ( 't~pa caballo (Xanihiurn ~pino"nrn 1 _ • . •...
82 ú s:i
Viznaga (Arnni viznaga). - Cicuta ({'oniu111 rnaculalum). - Qui llUa (Chenopodium album). - Ynyo ('o]ortttlo (Amarauthns
r etroflexnR t&gt;t rhlorostnchys) .....
. ....... .
8:J á 81
Ob8et'\·acion!'s .....
84 á 85

�INTROD-CCCIÓN
El país que hace treinta años no producía una
cantidad suficiente de trigo para satisfacer á las
necesidades ele la población reducida que tenía que
alimentar, cultiYó en 1899, 3.200.000 hectáreas de
este cereal, que produjeron 2. 700.000 toneladas, de
las que se exportaron cerca ele 2.000.000, despuéH
de haber provisto á las necesidades ele una población de 4 millones y medio de habitantes y de haber reservado la semilla destinada á sembrar una
superficie de 3.:380.000 hectáreas.
Tan extraordinario resultado, conseguido en
tan reducido número de años, en una sola producción, es una prueba elocuente de los progresos de
la agricultura argentina y de la difusión que puede
adquirir, gracias á las extensas comarcas susceptibles de ser puestas en cultivo con pocos gastos, á
la feracidad de las tierras, á la facilidad de los medios de transporte, al espíritu de iniciativa, á la
asiduidad, constancia y perseverancia en el trabajo
ele la población rural. Obstáculos hubo en efecto
que remoYer, dificultades que vencer y accidentes
de índole diYersa que dominar y superar, para lo-

�-2-

grar tau grande resultado y proseguir en la vía
del progreso.
No es solo en el cultivo del trigo que se comprueban adelantos tan notables: lo mismo sucede
en el del maíz, en el del lino, en el del tabaco,
en el de la caña de azlícar, en el ele la vid; pero es
fnera de eluda, que el cultivo del trigo es el que
mejor conviene á las condiciones ele la mayoría de
las explotaciones agrícolas de la República, en la
época actual; por eso ha adquirido tan grande
importancia. Poco exigente en cuanto á la composición de las tierras, al clima, á la clistrilmción de
las agnas meteóricas,-poco agotante y ele fácil
adaptación en las rotaciones,-auxiliado por máquinas tan ingeniosas como sencillas y potentes,
para la siembra y la cosecha,-de fácil y larga
conservación su producto,-se aviene perfectamente á los elementos ~qne ofrece nuestro país,
hallando un campo vastísimo para su producción
en condiciones económicas inmejorables.
La difusión del consumo de pan de trigo en
todo el mundo, debe hacer necesariamente aumentar la demanda de este cereal, que será llenada
por los países que pueden producirlo con mayor
facilidad. Las condiciones especiales de la República para la producción del trigo, gracias á sus
vastos territorios apropiados y á la población reducida, provista de abundante maquinaria, asegúranla una supremacía como país productor y exportador, que se acentuará todavía más con la inmigración agrícola que se procura atraer y fijar,

�-3-

y con la mejora de las prácticas culturales y de los
transportes, que se realizan gradualmente.
La superficie total que abarcan los varios cultivos en la República Argentina, es de 6.000.000 de
hectáreas aproximadamente; representan éstas la
décimaséptima parte del área que puede ser entregada á la agricultura y que supera los 100.000.000
ele hectáreas, según estudios que he llevado á cabo.
El cultivo del trigo ocupa el 1,2 %de la superficie
total de la República y el 57 %del área cultivada;
su distribución es la siguiente : ( '*')
Provincia de Santa, Fe . . .
1.488.000 Lectáreas
917.000
))
»
11
Bueno., Aires
627.000
))
11
11
Córdoba . . . . .
))
281.000
&gt;i Ent1e-Rios . . . .
))
Otras Provincias y Territorios.
72.000
))

Total. . . . . .

0.:380.000 hectáreas

Aunque el cultivo del trigo sea bastante difnncliclo, son mucho más considerables las áreas
que podrían dedicarse á la siembra de este cereal
en las comarcas mencionadas, sin disminuir los
otros cultivos y la cría del ganado; así:
en la Provincia ele Santa Fe, que tiene una superficie de 13.190.600 hectáreas, de las qne 4.000.000
dedicadas á la agricultura y 2.500.000 explotadas,C) Datos de la División de Estadística Agrícola &lt;le! Ministerio de Agricultura, reducidos en cífraR redondas.

�-4-

en la Provincia de Buenos Aires, que tiene una
superficie de 30.512.100 hectáreas, de las qu&lt;:-&gt;
3.500.000 dedicadas á la agricultura y 2.000.000
explotadas,en la ProYincia de Córdoba, que tiene una superficie de 16.103.600 hectáreas, de las que 1.500.000
dedicadas á la agricultura )r 1.000.000 explotadas,en la Provincia de Entre-Ríos, que tiene una
superficie de 7.457.000 hectáreas, de las que
1.000.000 dedicadas á la agricultura y f500.000
explotadas,ó sea una superficie complexiva de 07.263.400 hectáreas, de las que 10.000.000 destinadas á la agricultura y 6.000.000 aproximadamente cultivadas,
la siembra del trigo podría ocupar fácilmente tvda
esta superficie, en pocos años, permitiendo á los
demás cultivos una expansión proporcional, así
como no reduciendo el número de cabezas de ganado, y alimentando á la vez una población más
numerosa.
Y no se crea que éstos sean cálculos fantásticos: llegaremos á cifras más sorprendentes por otro
raciocinio. En las 67.2G3.400 hectáreas que componen la superficie de las provincias mencionadas,
se puede entregar el 30 %á la agricultura, sin perjudicar la cría del ganado: tenemos H).178.020
hectáreas, que pueden ser aradas, y asignando al
trigo tan sólo la mitad, Yernos que puede ocupar
mm superficie de 9.f500.000 hectáreas. Pero hay

�-5-

otras provincias y otros territorios que se prestan
al cultivo del trigo. La parte sur de la República
está destinada á una gran producción de este cereal; entonces no es exagerado asignar á este cultivo, en la República, una superficie de 15.000.000
de hectáreas, en nn porvenir no lejano. Francia,
que tiene una superficie territorial de .52.900.000
hectáreas, cultiva 7.000.000 de hectáreas de trigo,
ó sea el 13 %de su superficie total.
Nótese que 15.000.000 de hectáreas representan tan sólo el 6 %de la superficie total de la República. Para alcanzar este resultado, tendremos
que aumentar la población: es conocido el crecimiento asombroso que puede alcanzar en corto
número ele afros en los países de inmigración, como
el nuestro.
Sea lo que fuera, es innegable la iinportancia
del cultivo del trigo en el país, y las cifras consignadas hablan elocuentemente en favor del porvenir que le está reservado,
Pero, ¿es conveniente difundir el cultivo de
este cereal, ó, debemos preocuparnos más bien ele
practicarlo con más esmero en las regiones donde
ya se halla establecido y en las situaciones más favorables, con el objeto de aumentar los rendimientos y con ellos los beneficios del agricultor?
En otros términos: ¿Hase ele favorecer el cultiYo extensivo de este cereal, ó conviene procurar
de hacerlo más intensivo?
Paréceme prematuro hablar de cultivo intensivo en el país, porque la situación económico-agrí-

'

�-

ti -

cola actual i10 comporta una transformación ele esa
naturaleza; pero se puede sin eluda mejorar y perfeccionar el cultivo y la procluccióu. En efecto, el
rinde medio del trigo lm sido evaluado en 840
kilos por hectárea, para la cosecha 1899-1900;
ha sido de 920 kilos por hectárea, para la de 18981899; de 530 para la de 1897-18H8; de 400 para
la de 1896-1897, y de 620 kilos por hectárea para
la de 1895-1896. Estas cifras nos dan un térrn_ino
medio de 670 kilos por hectárea, clurante el último
quinquenio. Las diferencias han sido originadas
por las adversidades meteorológicas, especialmente
por las sequías prolongadas y las heladas tardías;
en alg1~nos años han sido causadas por lm; estragos de la langosta. En condiciones normales :-;e
puede considerar, que el rendimiento medio oscila alrededor ele 800 kilos por hectárea.
Si comparamos esta cifra con la que expresa el
rendimiento medio en los otros países productores
de trigo, vemos que es bastante inferior, Robre todo, si se tiene en cuenta que la generalidad ele
nuestras tierras son más fértiles. Entre los países
ele cultivo extensivo, hallamos los Estados 17niclos
con 850 kilos por hectárea, las Indias con 885 kilos por hectárea, y Rusia, que ofrece rendimientos
variables según las regiones, siendo en algunas
bastante inferiores, porque los sistemas ele cultiYo
son asaz primitivos y defectuosos.
Entre los países de cultivo intensivo, hallábamos
hace algunos años: Hesse-Darmstaclt con 2760 kilos por hectárea, Inglaterra con 2000, Bélgica con

�-7-

1950, Holanda con 1700, Noruega é Irlanda con
1600, Francia con 1500, Dinamarca con 1400, España con 1100, Italia con 1000. Estas cifras han
aumentado en la última década de 10 á 20 %·
En Inglaterra no son desconocidos los rendimientos de 3500 á 4000 kilos por hectárea. Es
cierto qne en estos influye la inteligencia y los
medios de que dispone el agricultor. En Inglaterra, en Hesse-Darmstadt y otros países, el clima
no precipita: las varias faces de la vegetación,
permitiendo una macolla abundante.
Depende del cultivador la Plección de la semilla,, de las herramientas más adecuadas, de los
abonos más apropiados en raso sea posibh utilizarlos económicamente, de los cuidados ulteriores,
ele la época y medios para segar y trillar.
Hanse visto chacras explotadas por cultivadores, que no conseguían sino rendimientos mediocres, mientras que produjeron magníficas cosechas
y pingües beneficios al pasar á otras manos.
Rea lo que fuera, la posibilidad de aumentar
los rendimientos aparece evidente, comparando los
resultados que se obtienen hasta ahora, en nuestro
país, con Jos que se consignan en las di versas regiones productoras &lt;le trigo. Esto nos indica, que
podemos aumentar la producción total, sin modificar la superficie cultivada, elevando los reudimientos, por medio de mejoras introducidas en los
medios ele producción.
Es notorio adernás, que nuestros trigos 8nfren
en loR mercados europeos, una rebajn en los precios
1

�-8-

á causa de las impurezas que contienen, consecuencia de las malas prácticas culturales y de la
cosecha realizada en condiciones defectuosas. Esto
perjudica naturalmente al productor, cuyos beneficios ya reducidos, concluyen por desaparecer completamente.
La investigación de los medios para obviar
estos inconvenientes, debe ofrecer un gran interés.
El análisis de los trigos, tal como se cosechan
en nuestras chacras, y el conocimiento ele los métodos de siembra y de cosecha, debe seguramente
llevarnos á apreciar con exactitu&lt;l, cuál es su verdadero valor comercial, cuáles sus defectos, y qué
medios deben emplearse para eliminarlos y mejorar la producción en cantidad y en calidad.
Es lo que hemos prncurado hacer por el presente estudio sobre los trigos ele la Provincia de
Entre-Ríos, continuación del que hiciéramos durante el año pasado sobre los de la Provincia ele
Córdoba., y á los que seguirán otros, hasta que hayamos reunido elatos suficientes para deducir conclusiones aplicables al conjunto ele la producción
de trigos y al producto exportado.
Los cuadros que insertamos á continuación
contienen, en resumen, los datos obtenidos del
análisis físico y botánico de 11 O muestras de trigos, procedentes de la Provincia de Entre-Híos,
Departamento de Paraná, y reunidas por el que
~mbscribe. Las proporciones de este estudio debieron ser más vastas, pues mi propósito era reunir un númt-ro suficiente de muestras ele toda la

�-9-

Provincia, pa.ra hacer una investigación general
acerca de la producción del trigo en la misma; pero
dificultades varias me han impedido conseguir las
muestras necesarias para representar la producción
media de los trigos ele In, Provincia de Entre-Ríos;
por eso he creído más prudente limitar el estudio
al Departamento ele Paraná, que es el más importante bajo el punto de vista agrícola, pues representa pqr sí solo más de la tercera parte de ]a superficie cultivada con trigo en toda la Provincia.
Con pequeñas modificaciones y ligeras observaciones, los resultados consignados podrán ser extensibles á toda la Provincia de Entre-Ríos.
Analicemos rápidamente los datos suministrados por los análisis, y veamos cuáles sou las reflexiones y los comentarios que sugiere la producción del trigo en el Departamento Paraná,-en qué
estado se encuentra,- cuáles son los caracteres y las
calidadel:'l que presenta el producto, así como los
defectos de que adolece, y si existen medios para
mejorarlo.
Las determinaciones hechas con el concurso
del Sr. W. von Petery, corresponden á los siguientes capítulos:
Variedades cultivadas, grado de pureza por
100, poder germinativo por 100, valor real por
100, volumen del grano, peso absoluto ele 1000
gramos, peso de un hectolitro, impurezas por 100,
subdivididas en inofensivas y constituíclas por semillas extrañas, cantidad de granos atacados por
la carie (Tilletia caries y Tilletia laevis) en cada

�-10-

kilo de trigo, calidad de la muestra y del gr;:tno,
cantidad sembrada por hectárea, rendimiento por
hectárea y clasificación botánica de las impurezas.
Habríanse podido agregar otras determinaciones, deducidas de las anteriores, pero no lo he reputado necesario, considerando que las que quedan consignadas bastan para resolver las yarias
cuestiones que se han tenido en vista, como lo
veremos en las líneas siguientes.

Variedades cultivadas.
Se cultivan los trigos: Barletta, Italiano, Francés y Ruso, entre los tiernos (Triticum sativum),
y el Candeal entre los duros, (Triticum durum).
La elección de las variedades no ha sido sugerida
por ensayos comparativos, sino por una selección
natural. No se puede, pues, decir, que son las más
adecuadas; sí, i:;encillamente, que son las más cultivadas, en el orden en que han sido mencionadas.
Trigo Barletta (Triticum sativum v: Barletta).
Originario de Italia, pero completamente aclimata.do por un cultivo continuado durante muchos
años sin interrupción, es la variedad más difundida, no sólo en la comarca que estudiamos, sino
en todo el país. Se puede sembrar· durant~ un
tiempo largo, macolla mucho, resiste al vuelco y
á los vientos impetuosos, no es muy atacado por
la rulla (U redo rubigo vera) y tampoco por el
carbón (U stilago carbo) y las caries (Tilletia caries
y Tilletia laevis); no se desgrana fácilmente en la

�-

11 -

época de la maduración, por lo que la siega puede
efectuarse gradualmente, sin precipitación; rinde
regularmente; produce un grano semiduro, de
color rojizo, rico en gluten y muy solicitado por
los exportadores: la harina es blanca y muy adecuada para la panificación.
Trigo Italiano (Triticum sativum v: italiano).
Originario también de Italia, vegeta más lentamente durante la primera edad; debe ser sembrado más temprano, á fin de que los granos puedan formarse, antes de la llegada de los fuertes
calores; poco desarrollado, achaparrado durante
los primeros meses, crece después rápidamente y
macolla mucho; madura temprano; debe cosecharse en estado verdoso, porque se desgrana fácilmente; es más expuesto que el Barletta á la rulla
y á la carie; en igualdad de condiciones el rendimiento es superior; los granos son más llenos, de
mayor tamaño, de color amarillento pajizo, con
rotura más harinosa; es menos rico en gluten, pero
igualmente solicitado por el comercio de exportación por su lindo aspecto, y lo mismo por los molineros, á causa de la harina abundante y blanca
que produce. En algunas partes este trigo llámase
lombardo, aunque esta variedad parezca tener un
origen diferente, pues el grano no tiene la misma
conformación, según observaciones que he podido
hacer.
Trigo RHso (Triticurn sativum v: Ruso).Es parecido al Barletta, pero tiene granos más
pequeños, aunque con propiedades análogas. Be le

�-

12 -

atribuye mayor resistencia á las heladas que los
otros trigos; pero esto no está bien definido y muchas observaciones hechas en estos años no confirman esta propiedad. Es menos atacado por la
can e.

Esta variedad, introducida algunos años ha ele
ltusia, no se halla muy difundida y por mi parte
no hallo razones para recomendarla.
Trigo Francés (Triticnm sativum v: Francés ).-Es originario de Francia. Es un trigo cuya
espiga carece de barbas; su paja no es muy desarrollada; eR poco atacado por la rulla; la macolla es n,bundante, así como la producción; la madurez es anticipada. Se desgrana fácilmente, tan
pronto como empieza á madurar, por lo que hay
que segarlo en estado verdoso. Si 110 se prepara
convenientemente la semilla, la carie puede hacer
estragos de consideración. El grano es lleno, redondeado, de color amarillento claro, con rotura
harinosa: es un trigo tiarno, menos rico en gluten
que el Barletta y el Ruso; su harina es muy apreciada y se asemeja á la del trigo Italiano.
Trigo Candeal (Triticnm durum v: Oandeal).-Pertenece á la categoría de los duros. Existe en
España un trigo que tiene este nombre, pero la
semilla que ha producido la variedad que nos ocupa, parece haber sido importada de Italia. De vegetación exuberante, macolla regularmente, produce mucho y madura al mismo tiempo que el
Barletta en igualdad de condiciones; su grano es
grueso, alargado, de un lindo color rosado bri-

�-

13 -

llante, con fractura córnea: su harina se emplea especialmente para la elaboración de las pastas alimenticias (fideos). No se cultiva en gran escala,
porque el consumo es limitado y la exportaeión,
que se hace generalmente para Italia, no demuestra mncho interés. El precio de venta es generalmente superior al de los otros trigos.
En igualdad de condiciones las demás variedades están cotizadas á un precio uniforme; sin
embargo, hay preferencia para el Barletta, siguiendo el Italiano, el Francés y el Ruso.
No son las mencionadas, las únicas variedades
ele trigo, que se producen en nuestro país: cultíYase el Rieti, el Tuzela (Touselle), el Halrlom(:, el
Húngriro, el Lombar&lt;lo, entre los trigos tiernos, y
el Taganrog entre los dnros; pero estas Yariedades no están mny difundidas y como no he hallado
ninguna muestra entre los trigos analizados, no
voy á ocuparme de ellas por el momento; sólo diré:
que el Rieti, vulgar é impropiamente llamado
arieta, ei:; de origen italiano, lo mismo que el Lombardo, asemejándose el primero al Barletta y el
segnndo al Italiano ;-que el Tuzela y el Saldomé
son originarios de Francia, siendo el segundo el
que produce la harina más blanca, pero al mismo
tiempo de poca fuerza;-que las harinas de estas
cuatro variedades son muy estimadas para la panificación, sin ser superiores á las de los trigos
Barletta, Italiano y Francés;-que el trigo Taganrog, originario de Rusia, no es superior al
Candeal, ni como aspecto, ni como producción, ni

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como propiedades, pero que suele mostrarse más
rústico y menos expuesto á degenerar, lo que no
es motivo suficiente para que sea más recomendable.
Las diferentes variedades ele trigos tiernos están
cultivadas aisladamente ó en mezclas, producidas
á veces ex profeso por el cultivador, y otras naturalmente, por hallarse sobre el rastrojo semillas ele
variedades diferentes de las que se siembran en un
momento daclo, ó por emplear para semilla, granos cosechados en estas condiciones. De esto resulta, que á menudo es difícil clasificar una muestra, lo que ha sucedido varias veces para las que
forman la base de este estudio.
La mezcla de los trigos de una misma clase,
que exigen condiciones de cultivo idénticas, está
reconocida como un medio para aumentar los rendimientos y es de práctica corriente en los varios
países que cultivan este cereal, empezando por los
de Europa. Se mezclan, además, trigos diferentes,
para obtener tipos de harina determinados: los hay
muy ricos en gluten y de color no muy blanco,
mientras que otros son más ricos en almidón y
más blancos y tienen una proporción menor de
gluten; los primeros comunican la fuerza á la harina, mientras que los segundos, la blancura.
En nuestro país se atribuye generalmente á los
trigos mezclados, un valor inferior al de las variedades puras que concmTen á formar la mezcla: esto
proviene de la falta de un criterio fijo para la justa
apreciarión del producto y de la escasez de co11oci-

�-15-

mientos agrícolas de parte de los agricultores y
acopiadores de cereales. Los acopiadores exigen
tipos puros y cargan después en una misma bodega
trigos de todas las variedades de pan, que se cosechan en el país, los que llegan á los mercados consumidores perfectamente mezclados. Los molinos
rechazan á menudo los trigos mezclados, y sin embargo compran variedades diferentes para me:r.clarlas antes de la molienda. Es esta una anomalía,
que desaparecerá con el tiempo, pero contra la cual
es difícil oponerse actualmente, con la organización que tiene el mercado de cereales en el país.
Sea lo que fuera, el comercio de exportación, que
es el que fija los precios, exige productos puros y
existen ventajas en satisfacer sus exigencias, debiendo el agricultor procurar mantener sus trigos
libres de mezclas, para obviar divergencias y dificultades en la venta y estimación del producto.
Es lógico pensar, que no deben cultivarse conjuntamente las variedades que tienen un período
de vegetación diferente, porque entonces la cosecha de alguna de ellas sería comprometida.
En los últimos dos años principalmente, gracias á la cooperación inteligente de la Dirección
de Agricultura, se efectúan experiencias con diversas variedades de trigo, elegidas entre las más
adecuadas á la situación agrícola del país, á fin
de determinar si no existen algunas, que podrían
cultivarse con mejor éxito que las actuales, en las
varias comarcas productoras ele este cereal. A pesar
de las dificultades con que se tropieza para la rea-

�-

16 -

lización de estas experiencias, á causa de la desidia y falta de preparación de los cultivadores á
quienes se confían y de no estar organizadas aún
las estaciones agronómicas, empiezan á conseguirse
algunos resultados, que debidamente comprobados, serán puestos en conocimiento de los agricultores interesados. Los cultivadores de trigo deben
prestar toda la ayuda posible, para la realización
de estos ensayos en las mejores condiciones, de
manera que los resultados que se obtengan, lleven
el más grande sello de verdad y se llegue rápidamente al fin propuesto.

Grado de pureza.
La determinación del grado de pureza por ciento, es decir la cantidad de trigo puro, que existe
en cien partes en peso de una muestra dada, tiene
como es fácil comprender, una gran importancia,
tanto cuando se considera el producto como semilla, como cuando se lo destina á la molienda. Naturalmente, los elementos de apreciación no son los
mismos en ambos casos, porque los granos rotos
por ejemplo, que no son perjudiciales para el trigo
que se destina á la molienda, afectan en cambio á
la calidad de la semilla, desde que .constituyen una
parte que no germina y que queda perdida para
la reproducción.
J_,a determinación del grado de pureza suininistra al mismo tiempo el de las impurezas, que

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pueden ser inofensivas, ó nocivas, según lo que se
acaba de exponer. De las impurezas en general
nos ocuparemos más adelante, en el capítulo correspondiente.
Los trigos analizados han suministrado, para
el grado de pureza, coeficientes variables entre
99,57 por % ( N° 109 Italiano), y 81,57 por %
(Nº 75 Barletta), con un total de impurezas oscilando entre 0,43 por %y 18,43 por %·
El coeficiente medio ha sido de 94,45 p(Jr %,
bastante aproximado del exigido á un trigo de
buena clase: 99,50 por %·
Son muchas las muestras que lo alcanzan, pero
hay que contienen nn número demasiado grande
de impurezas, por lo que su valor debe sufrir una
reducción sensible.
U na de las calidades más importantes de una
semilla es que sea pura, es decir, com;tituída exclusivamente por la clase que representa, ó que es
objeto de la compra ó de la venta; es natural pensar, que de dos muestras cotizadas al mismo precio, la más cara será la más impura, porque se pagará un peso mayor no utilizable, ó cuya presencia
podrá modificar las propiedades de la harina, haciéndola desmerecer. Hemos de volver sobre este
tema al estudiar las impurezas, sus orígenes y sus
efectos.
La determinación del grado de pureza se efectúa sencillamente tomando un peso dado de semillas, separando las impurezas, volviendo á pesar
la semilla pura y estas últimas, y estableciendo fa

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18 -

proporción centesimal: ella tiene mucha importancia, porque hay que preferir siempre las semillas
puras, ya porque contienen menos impurezas y por
consiguiente menos semillas extrañas, que pueden
ser perjudiciales, ya porque las impurezas pueden
provocar un aumento sensible de peso á causa de
la presencia de p'.edritas, arena, etc., lo que es
bastante perjudicial cuando se efectúan las transacciones al peso.
En todos los casos hanse de elegir semillcts
puras, es decir, con un grado de pureza elevado.

Poder germinativo
El coeficiente que representa el poder germinativo por ciento de una semilla, indica el número
de granos que germinarán por cada 100 purns. Este coeficiente tiene especial importancia cuando se
considera el grano como semilla, porque cuanto
mayor sea, tanto mejor y con tanto m ás valor resultará. Pero no hay que considerar sólo el poder
germinativo, sino también la energía germinativa,
es decir, la rapidez, la fuerza y el vigor con que se
manifiesta la germinación: es claro, que de dos
muestras que tengan el mismo coeficiente germinativo, la mejor será la que germina más rápida y
uniformemente, lo que se aprecia tanto por el desarrollo de la plúmula, como por el de la radícula.
Bajo el punto de vista comercial, el poder germinativo no tiene la misma importancia; sin em-

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bargo, como hase de preferir, en igualdad de condiciones, el producto más fresco, es decir, más nuevo, es útil conocer el poder germinativo, porque
puede servir para hacer una elección más acertada;
es sabido que las semillas nuevas tienen un coeficiente de germinación más elevado que las viejas,
y que éste disminuye de año en año, más ó menos
rápidam_e nte, según la variedad y otras circunstancias.
El poder germinativo en los análisis hechos ha
sido determiúado haciendo germinar doscientos
granos de semillas puras en los germinadores de
Kamig. (Ver «Elección y Selección de lss semillas y estaciones de control y ensayos&gt;&gt;, por Carlos
D.-Girola-IIª Edición.)
Los germinadores Koenig (ver :fig. 1) se componen de cajas de zinc ó de hierro galvanizado de
dimensiones que pueden variar á voluntad; comúnmente se hacen de 25 centímetros de largo
por 20 de ancho y 5 ele alto: tapas del mismo metal
las cubren completamente, dejando fácil acceso al
aire todo alrededor, y para eso estas tapas están
sostenidas por proeminencias situadas en la parte
superior de las cajas. En la parte interna y en proximidad del borde superior, tienen éstas un reborde, dividido en cuatro partes, por intervalos de
un centímetro de ancho, de manera que cada división tiene cuatro centímetros de ancho. Estas divisiones están destinadas á recibir láminas de vidrio,
qrie se cubren con hojas de papel ele filtro, bastante
anchas, para que las partes laterales, recortadas,

M.

A.

G.

~~~

�-

20 -

lleguen hasta el fondo de la caja, que contiene agua
destilada. El papel la absorbe gradualmente y se
conserva siempre húmedo. Es sobre éste, en las
partes que descansa sobre las láminas de vidrio,
que se colocan las semillas, que se quieren hacer
germinar. He hacen dt&gt; esfa mauera cuatro 6 más
ensayos al mismo tiempo, empleando 200 granos
de trigo para cada uno. Concluída una serie de
ensayos, para hacer otra, se lavan bien las cajas ·~;
los vidrios en agua caliente y se pone papel nuevo.
Las semillas que se hacen germinar, se toman entre las que han sido limpiadas para determinar &lt;·l
grado de pureza, y se dejan 24 horas en remojo
en agua pnra, para facilitar la germinación.
En la parte central de 1a caja se puede colocnr
un termómetro, para tomar la temperatura..
El coeficiente que se decle pretender ele un
trigo, para que sea reputado de buena germinación,
es de 95 %; las muestras analizadas ofrecen un poder germinativo medio ele 02, 15 %, con un máximum de 99,75 % (Nº l Barletta), y un mínimum
de .59,50 % (N° 64 Barletta). Cna cuarta parte de
las muestras superan el término medio exigido, y
todas en general tienen un coeficiente bastante elevado. Re trata de trigos nuevos, ;- no es extraño
que su germinación sea regular.
Las cansas qué influyen, pRra disminuir el poder germinatiYo de un trigo, son: la edad, las condiciones desfavorables en que se ha llevado á cabo
la cosecha, la mala ejecución de la trilla, las alteraciones causadas por los roedoreR, los insectos,

�Fig. l.

GERl\IINADOR DE KCENIG

�-

21 -

el empleo de sustancias nocivas para la conserYación de los granos, etc., etc.
El mejor trigo para sembrar es el más nuevo:
el máximum de germinación se obtiene siempre
durante el primer aií.o; disminuye en el segundo y
mucho más durante el tercero. No es conveniente
emplear trigos que tengan más de dos años de
edad para sembrar.
Las diferentes operaciones de la cosecha pueden comprometer el poder germinati vo de un trigo.
Cuando después de la siega los tallos permanecen
sobre el rastrojo en las horas de calor y soles fuertes, muchos granos se desecan rápidamente, y
privados de una parte de los elementos necesarios
para el desarrollo del embrión, dan origen á una
vegetación raquítica, difíciL y á veces no germinan ó mueren después de germinados, por poco
que la estación les sea adversa. Lo mismo sucede
- euando acaecen tiein12os húmedos, durante los cuales en las espigas que descansan sobre el suelo, ó
que quedan encerradas en los montones de gavillas, se produce un principio de germinación, que
se detiene después al volver el tiempo seco, para
quizá desarrollarse otra vez con la reaparición del
mal tiempo, desecarse de nuevo, y así sucesivamente. Estas alternativas concluyen por debilitar
el embrión y el grano germina imperfecta é irregularmente. Cuando las parvas están mal hechas
y sobrevienen lluvias frecuentes, los granos contenidos en las espigas que forman el techo ó que
están próximas del piso de las parvas ó en con-

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22 -

tacto con el suelo, sufren do las alternativa8 de
humedad y sequía y presentan á menudo indicios
de una germinación principiada y luego detenida,
que resulta siempre desfavorable para ]a calidad
de la semilla, y también para el grano que se destina á la molienda, porque en el primer caso germina mal ó con poca energía, y en el segundo hay
una modificación do los elementos que lo constituyen, desfavorable para la elaboración ele la harina
y la panificación.
El poder germinativo ele los granos puede reducirse á consecuencia ele la trilla, cuando por la,
mala disposión del cilindro batidor se quiebran en
parto ó se lastiman las semillas~ lo que puede dificultar é impedir el desarrollo del embrión; sin
embargo, la buena disposición ele los órganos activos ele las trilladoras, permite obviar estos inconvenientes, y cuando la operación se efectúa con
esmero, no resultan granos roto~ ni lastimndos, y
todos conservan su poder germinativo. En varias
comarcns ele Europa especialmente, donde durante
siglos la trilla se ha efectuado á mano, por medio
(le látigos, del pisoteo ele los animales, ó ele cilindros compresores, se ha atribuído á las trilladoras
mecánicas, la mala germinación de las semillas
obtenidas, y se ha aconsejado la trilla á mano de
la parte del cereal determinada á la, siembra; pero
la germinación irregular no puede depender sino
de una disposición defectuosa de los órganos activos de las trilladoras, que por ese motivo la,stiman
los granos: por mi parte, no encuentro justificada

'•

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23 -

semejante medida, y reputo innecesaria su adopción, atribuyéndola á la preponderancia de una
inveterada rutina.
Los roedores, ]os ratones, pueden perjudicar á
la semilla de trigo depositada en los graneros,
cuando no se ejerce la vigilancia necesaria: el poder germinativo puede ser comprometido más todavía por el ataque de insectos varios, entre los
cuales merecen especial mención los siguientes:
El gorgoJo (Calandra granaría 01.)-Es un
pequeño coleóptero, bastante común y conocido
por todos los cultivadores: es de color moreno rojizo, con el cuerpo delgado, de forma cilíndrica, de
3 á 5 milímetros de largo, por l de ancho; tiene
la cabeza que se prolonga en forma de trompa,
alas cubiertas por los élitros marcados de surcos
longitudina]es, y 6 patas. Hace el muerto cuando
se lo toca. Pasa el invierno entre las hendiduras
de las paredes y de los pisos. Cada hembra puede
poner de 6.000 á 10.000 y más huevos por año, lo
que da una idea del peligro que ofrece en un granero.
Los huevos son depositados aisladamente en el
surco que existe en ]a parte ventral del grano, en
un agujero difícil de percibir; la larva que sale, penetra en el interior y devora la sustancia harinosa,
hasta que se ha transformado en ninfa y luego
en insecto perfecto; de cinco á seis semanas son
necesarias para esta evolución. Se impide la propagación de este insecto y los perjuicios consiguientes, removiendo con frecuencia el trigo, tras-

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24 -

paleándolo y aventándolo, colocando en la masa
un poco de sulfuro de carbono, conservando los
graneros limpios, desinfectándolos: etc.
La alucita (alucita cerealelJa 01. CEcophora
granella) - Es una mariposita nocturna, que se
asemeja por su forma y tamaño á la polilla de los
géneros: es de color gris amarillento, plateado, de
6 á 9 milímetros de largo por uno &lt;le ancho, medida sobre el cuerpo, y de varios milímetros comprendiendo las alas, generalmente dispuestas en
plano sobre el dorso. Los perjuicios que causa al
trigo pueden ser considerables. Las mariposas que
aparecen en los campos de trigo, invaden las espigas sobre los tallos en pie, emparvados ó depositados. Las hembras ponen dos veces, ochenta huevos próximamente en cada vez, colücándolos en un
agujero muy pequeño, practicado en el surco que
p-resenta el grano. Del huevo sale, al cabo de cuatro á ocho días, una larva ó gusano de 1 milímetro
de largo y de color rojo vivo. La larva se alimenta
á espensas de las materias amiláceas del grano
que devora, al mismo tiempo que el embrión.
Tres semanas después se metamorfosea en ninfa ó crisálida, y ocho ó diez días más tarde, se convierte en mariposa, saliendo del grano por nn
agujero de 1 milímetro de diámetro.
Como el insecto pasa su vida en t)l interior del
grano, no se descubre su presencia hasta que ha
aparecido la mariposa; es decir, cuando los perjuicios están hechos. La alucita se puede destruir
por medio de hogueras en el momento de la, emi-

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25 -

gración de las mariposas, por la calefacción del
grano, por el empleo del sulfuro de carbono, por
la ventilación y el traspaleo, etc.
La tiña del trigo (Tinea granella Fabri)-Es
una mariposa parecida á la alncita, pero cuyas alas
en estado de reposo, están dispuestas en forma de
techo en vez de ser planas. La larva es pequeña y
delicada, de color amarillento blanquecino y muere
al más leve choque. Vi ve al exterior de los granos, que reune en pelotitas por medio de hilos delgados, formándose de esta manera un abrigo. Es
en la parte superior de los montones, que ejerce
sus estragos. La calefacción del grano, la ventilación, el traspaleo, etc., alejan este insecto ó lo hacen perecer.
La trogosita (Trogossita mauritánica L.)-Es
un coleóptero que tiene la parte superficial del
cuerpo de color negruzco y, la inferior, morenusca: las antenas son morenas y tan largas como la
cabeza. La larva devora el grano exteriormente,
hasta que ha alcanzado su completo desarrollo. Se
aleja y destruye por la calefacción del grano, la
ventilación, el sulfuro de carbono, etc.
Es en vista de los estragos que producen estos
insectos, que antes de comprar una semilla, es preciso :fijarse bien si los granos están sanos y si no
existen insectos, y no sólo cuando se deberá sembrar, sino también cuando tenga que servir para
la elaboración de harinas, porque algunos insectos
importados en un granero, podrían seguir desarrollándose y comprometer todo el producto.

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26 -

Sucede á veces, que para detener la propagación de estos insectos se tratan los trigos con rntftalina ó se someten á la acción de los vapores ele
sulfuro de carbono, de cloroformo, etc. Se debe
proceder con sumo cuidado en el empleo de estas
sustancias, porque una dosis elevada ó un contacto
demasiado prolongado, pueden perjudicar el poder
germinativo de la semilla.
La naftalina no se debe emplear en dosis nrnyores de 50 gramos por 100 kilos, ó en proporción
de 1/ 20 por 100, según Nobbe y Vogel. El sulfuro ele
carbono se pnede emplear eu dosis de 1por1000,
según el profesor Haberlandt, de Viena: produce
buenos resultados contra el gorgojo, pero parece
que el trigo no conserva por mucho tiempo sn facultad germinativa.
El cloroformo ha siclo propuesto también por
el señor Enrique Coupin (~); debe aplicarse en dosis pequeñas: 50 gramos por 100 kilos de producto.
Las sustancias mencionadas, si se emplean eu
las dosis que se acaba de indicar, no tienen ninguna
acción nociva sobre el germen, pero deben usarse
con mucha precaución, porque un contacto prolongado, puede no ser sin inconvenientes para el poder germinativo. Ensayos hechos por nosotros,
han demostrado q ne los trigos tratados con estas
sustancias pierden gradualmente su facultad germinativa, por lo que creemos prudente aconsejar,
se evite tanto como sea posible su empleo, especial(") Joumal d'.l[J1'Íl'ldtu1'e P1'&lt;tlir¡1•f, 1899.

('l'omo .;o, Xo 42, Página

4~G.)

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2í -

mente para los trigos que deben sembrarse, y se
recurra en cambio á los medios preventivos, corno
son, la desinfección de los graneros y depósitos de
cereales por medio de la combustión del azufre en
ambiente cerrado, la limpieza esmerada, y los medios mecánicos, tales como el traspaleo, la ventilación, etc. Los graneros elevadores satisfacen en
parte á estas exigencias.
En cuanto á la calefacción de los granos, aunque reconocida como un excelente medio para su
conservación, debe adoptarse sólo en los casos en
que se disponga de un personal inteligente, porque
es fácil provocar alteraciones en el poder ó en la
energía germinativa, propiedades, que hay que
conservar en el más alto grado.

Valor real
El Ya1or real ó absoluto de una semilla depende del grado de pureza y del poder germinativo,
siendo el coeficiente que lo expresa, el resultado
del producto del uno por el otro; así, cnahto más
pura es la semilla, tanto más grande es sn Yalor
real; cuanto más elevado es el poder germinativo,
tanto mayor es su valor real, y viceversa. El valor
real medio asignado á una semilla de trigo de buena calidad es de 94,50 por 100.
El máximum de las muestras analizadas ha sido de 97,33 por 100 (Nº 109 Italiano) y el mínimum de 57,86 por 100 (Nº 64 Barletta).

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28 -

V ese que la muestra que presenta el poder germinativo más bajo~ resulta también con el valor
real menos elevado y la que tuvo el grado de pureza más alto y á la vez un poder germinativo
elevado, alcanzó también el valor real más alto.
La media ha sido de 87,05. Sólo una sexta parte
de las muestras han obtenido el término medio
exigido, á causa especialmente del grado de pureza
reducido, pues la germinación ha sido bastante
buena.
El valor real ó absoluto de un trigo tiene importancia, tanto para el sembrador, como para el
molinero; sin duda más para el primero, porque
uno de los elementos que lo forman, el poder germinativo, interesa más al primero que al segundo;
sin embargo, para la justa apreciación de un trigo,
los dos tienen mucha importancia.

Volumen del grano
Es generalmente aceptado que el grano mejor desarro1lado, más uniforme y más grueso es el
mejor; en la práctica se observa, sin embargo, algunas veces, que en productos así conformados, resulta deficiente la energía germinativa, mientras
que granos no muy gruesos, pero bien conformados, germinan bien y engendran plantas robustas.
Las condiciones de vegetación de la planta madre,
tanto respecto del clima como del suelo, así como
los abonos que se han empleado, influyen mucho

�•

-

29 __:_

sobre estos resultados, que merecen ser tenidos en
bnena cuenta.
El volumen del grano depende por otra parte
de la variedad, y no es lógico, ni justo á mi parecer, adoptar un término medio general, para apreciar todas las variedades, como se hace en muchos
mercados de cereales, pues es sabido que entre
unas y otras existen diferencias de conformación y
de tamaño y debe necesariamente variar el máximum, el mínimum y el volumen medio de las distintas variedades.
La muestra que ha presentado el máximum
es la "N° 82 (trigo italiano) con 29 milímetros cúbicos, y la que tuvo el mínimum es la 92 (trigo
barletta) con 16 1/ 2 mm 3 • De una manera general
se puede decir, que los trigos más voluminosos son
los de la variedad Italiana, siguiendo el Barletta,
el Francés y el Ruso en los trigos tiernos; el candeal (trigo duro) suele tener un tamaño mayor que
estos últimos, especialmente cuando es pnro.
Los resultados medios obtenidos por variedades separadas, han sido los siguientes: v. Italiana
28 mm 3 ; v. Barletta 24 mm 3 ; v. Rusa 18 1/ 2 mm 3 •
En igualdad de condiciones hay interés en procurarse trigos de un volumen grande, porque es
dable presumir, que abundarán las materias utilizables, tanto para el embrión que se ha de desarrollar en el caso de la semilla, como para la producción de la harina en el caso de la molienda.
Muy arraigada está, sin embargo, en nuestras chacras, la, costumbre de elegir para semilla granos

�-

30 -

pequeños, porque los cultivadores creen, que de
esa manera economizan semilla: es un gran error,
que demuestra la falta de conocimientos agrícolas
de nuestra población rural, en, su mayor parte improvisada y sin preparación de ninguna clase.
Esa es también la causa por la cual se perpetúan en muchas chacras productos sin valor, cuyo
cultivo no hace más que acrecentar la miseria del
agricultor, y cuya propagación ejerce una influencia en extremo pmjudicial sobre el conjunto de la
producción.
El grano más grueso, mejor conformado y desarrollado debe ser preferido, al igual que para la
reproducción en la especie animal se prefieren los
tipos más fuertes, más precoces, más gruesos y
mejor conformados á la vez. El caso del agricultor
que vende la semilla buena y guarda la pequeña
y raquítica para sembrar, es el de un criador que
teniendo por objeto la producción de carne, por
ejemplo, vendiera los mejores reproductores y
guardara los más pequeños y peor desarrollados, so pretexto de que la venta de los primeros le proporciona momentáneamente mayores
beneficios.
A la semilla con grado de pureza y poder germ inativo elevados, el mayor volumen del grano
aumenta sus calidades y acrecienta su valor. De
una manera general se puede decir, que la semilla
más voluminosa será la mejor para sembrar, y
también para la molienda, porque dará un porcentaje mayor de harina y menor de afrecho.

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31 -

Peso absoluto de 1000 granos
El peso del grano puede servir para apreciar,
con el auxilio de los otros elementos, su calidad;
pero tomado aisladamente, no constituye un medio para determinar el valor del grano. La semilla
debe ser pesada, porque eso indica que está abundantemente provista de elementos nutritivos y
engendrará plantas robustas.
El peso absoluto de las semillas de trigo está
en relación con su volumen: cuanto más voluminosas son, tanto más pesadas resultan. Así, la
muestra N° 82 (Trigo Italiano) que tiene el volumen más grande, es la más pesada (36 gr. 950 por
cada 1000 granos) y la N° 42 (Trigo Ruso) que
tiene el menor volumen, acusa el reducido peso de
21 grs. 015, que no es el más inferior, porque la
muestra N° 19 (Trigo Francés) pesa 19 grs. 581
por 1000 granos.
El peso medio de los 1000 granos ha sido de
30 grs. OGO.
La comparación de los pesos absolutos de los
granos, para que suministre indicaciones útiles, debe hacerse entre muestras de una misma variedad
y no entre V&lt;triedades distintas, cuyos caracteres y
desarrollo naturalmente difieren. En vista de esto
pienso, que no se puede asignar mucha importancia á las medias consignadas por algunos experimentadores, porque haciéndolas servir de base para estudios comparativos, se llegaría á veces á con-

�-

32 -

clusiones erróneas, ó por lo menos, desprovistas de
valor.
Los pesos medios de las variedades analizadas,
tomados por separado, han sido los siguientes:

Italiano

35

grs. 961; Barletta

30.302;

Ruso

22.267

De un peso absoluto elevado no se puede deducir que lo será también el peso del hectolitro, ni
viceversa, porque la forma del grano influye mucho en la determinación del peso de un hectolitro,
y á menudo se ha observado, que trigos que tenían
un peso absoluto elevado, acusaban un peso del
hectolitro bastante bajo. Esto ha sido constatado
también en otros cereales, como la cebada, por
ejemplo, por el doctor Teodoro W einiierl, director
del Instituto Imperial y Real de control de las
semillas de Viena. (*~)
Los pesos absolutos medios que se han determinado en los análisis que anteceden, no son muy
elevados; pueden aumentarse lo mismo que el volumen, lo que se conseguirá por la selección de
la semilla y prácticas culturales mejor y más oportunamente aplicadas.
Nuestros trigos presentan un desarrollo mediano, á veces pequeño: las muestras de gran tamaño
y pesadas son reducidas: mejorando el tamaño y
el peso, aumentaremos los rendimientos y los beneficios del agricultor.
( *) V on W einzierl -Die r¡ualitative B eschajf'enheit dei· Geil'eidekifr11e1·-Emle
;n Niederiisle1'1'Cich, 2"' serie, p. 45, Viena, W. Frick 1889.

�-

33 -

Peso de un hectolitro
El peso de un hectolitro de trigo varía naturalmente según el tamaño y la forma de los granos, que á su vez dependen de la variedad á que
pertenecen: no es, pues, rigurosamente justa la fijación de un peso medio por hectolitro de grano,
como lo han establecido varias Bolsas de cereales,
sin tener en cnenta la variedad. El peso del hectolitro depende además de varias otras causas, como lo veremos ulteriormente.
Cuanto más elevado será el peso de un hectolitro de trigo, tanto mejor y más puro será el producto, porque lo que reduce este peso, son principalmente las semillas extrañas y las glumas que se
hallan mezcladas con él. En los países como el
nuestro, donde las transacciones se efectúan al peso, la determinación del peso por hectolitro no tiene
mucha importancia, sea cual fuera el destino que
se dé al grano; sin embargo, los acopiadores de cereales que operan en el país, hacen mucho uso,
desde algunos años, de los instrumentos destinados
á determinarlo y parecería que dieran importancia
á este dato, para fijar los precios de los productos
que compran. La única explicación de este proceder, reside en que ellos efectúan las ventas en
Europa, por medidas de capacidad, y entonces tienen interés en adquirir trigos de un peso elevado
por hectolitro, porque tienen mayores probabilidades de obtener beneficios. Además, es reconocido

�--- ;).j.

-

que los trigos más pesados son los más limpios,
por lo que resulta siempre conveniente comprar
trigos que tengan un peso elevado por hectolitro.
El peso del hectolitro aumenta mucho con la
limpieza del trigo; numerosos experimentos hechos sobre muestras en estado normal y otras limpiadas con esmero, han dado resultados variables
entre 2 y 10 kilos en más, según el grado de pureza
de las muestras. Son principalmente las glumas y
las glumillas, que quedan mezcladas con los granos á causa de la trilla efectuada con poco esmero,
las que disminuyen el peso del hectolitro, y también la cebada, la avena, la cebadilla, el lolio, etc.
y otras semillas extrañas.
La determinación del peso del hectolitro se hnce
por medio de diversos aparatos, algunos muy sencillos, pero no todos igualmente buenos: de ahí que
los resultados sean tan variables, habiéndose comprobado diferencias de dos, tres y más kilos para
una misma muestra, según el aparato empleado, y
el esmero con que se ha procedido.
Uno de los mejores, es el que ha hecho construir la Comisión Pericial Alemana de Cereales,
en Berlín: es el mismo que ha servido para nuestras determinaciones, y podemos certificar la exactitud de los resultados que suministra.
La figura que insertamos á continuación, muestra las piezas de que se compone el aparato, cuyo
empleo es el siguiente:
Se coloca la medida A sobre la pieza circular
G y el cuchillo C en la hendidura SS; el disco mó-

�Fig. 2.

APARATO PARA LA DETERllIH'!ACIÓN DEL PESO DEL HECTÓLITRO

�-

35 -

vil D, destinado á producir en la medida A una
especie de vacío, que determina la compresión
del grano introducido, colocándolo en condiciones
sensiblemente iguales á las en que se hallaría en
un recipiente de gran capaci&lt;lad, se pone sobre el
cuchillo y luego se adapta el tubo B á la medidü,
por medio de las cuatro escotaduras que presenta.
Be rellena un tubo de vidrio E, que está adjunto
al aparato, con el trigo que se quiere experimentar, y se vacía luego en el tubo B y se saca el cuchillo. El disco móvil cae al fondo de la medida A
arra8trando el trigo: se vuelve á colocar el cuchillo
para separar los granos sobrantes: se toma la medida A y el tubo B, y manteniendo el cuchillo en
su lugar, se hacen salir los granos que están en
exceso: se saca el tubo B y el cuchillo y se pesa
en la balanza E.
El aparato tiene un litro y da el peso de un
litro: una tabla anexa indica la corrección que debe
hacerse.
El peso medio del hectolitro de trigo, adoptado
en Europa es de 77 kilos: los trigos que pesan menos, sufren un medio por ciento de descuento por
cada 250 gramos, hasta llegar á 7 5 kilos: cuando
el trigo tiene este peso no es considerado de venta
corriente y tiene que soportar una reducción de
precio mayor. Si el peso es superior á los 77 kilos,
goza en cambio de una prima sobre el precio corriente, fijada en 3 1/ 2 por 100 desde 77 kilos 500
á 78 kilos, y aumenta de 1/z por 100, por cada
500 gramos hasta los 80 kilos en que es de ()
por 100.

�-

36 -

Los trigos que hemos analizado presentan un
peso varia,ble entre 80 kilos 900 (Nº 15 Candeal y
N° 47 Barletta) y 64 kilos (Nº 27 Barletta) con un
término medio de 7 5 kilos 598.
Se puede decir que en general el peso del hectolitro es bastante bueno, y lo sería aún más, si no
hubiese muestras muy deficientes respecto del gra-.
do de pureza.
Tomando el peso medio de las diferentes varjedades por separado, se obtienen los resultados siguientes:
Trigo Candeal 78 kilos 210; Trigo Italiano 78
kilos 200; Trigo Barletta 75 kilos 448; Trigo Ruso
74 kilos 250. No se puede deducir de estos datos que
los trigos Candeal é Italiano sean generalmente
los más pesados, siguiendo el Barletta y luego el
Ruso, porque las medias consignadas no provienen
de un miBmo número de muestras, siendo las más
numerosas correspondientes al Barletta y existiendo entre éstas productos deficientes, que han contribuído á formar un término medio general relativamente bajo para esta varied&lt;:J,d, mientras que
el reducido número de muestras analizadas de las
otras variedades, no es suficiente para constituir
medias generales. Sin embargo, la observación detenida de un gran número de muestras y los re,..
sultados conseguidos en análisis anteriores y en los
varios experimentos hechos en nuestra Estación
de ensayos y control de las semillas, han demostrado que esta relación es bastante general y constante.

�RESULTADOS
nálisis físico y botánicode 11Omuestras de trigos procedentes de la provincia de Entr~ Ríos, departamento de Paraná
Cosecha 1899-1900

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56

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poco desarrollado, irregular, sucio.
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mediocre, sucio.
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regular, pero punta negra.
,,
mediocre, pero punta negra.
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regular, algunos punta negra.
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regu larmente desarrollado, algunos quebr.1dos.
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regular, pero punta negra.
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bien desarrollado, algunos quebrados.
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regular, pero punta negra.
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poco desarrollado, sucio.
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regular, algo ya germinado.
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mediocre, alao ya germinado.
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regularment~ desarrollado, sucio.
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regular, sucio.

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y conformado.

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37 -

Por lo demás, conviene repetir, que no existe
entre el peso del hectolitro y la calidad del grano
una relación determinada, y que la importancia de
esa determinación reside en que es dable presumir
que á un peso elevado por hectolitro, corresponderá una mayor cantidad de elementos nutritivos,
lo que podrá ser especialmente aprovechado por los
que operan sobre medidas de capacidad, en vez de
realizar las transacciones al peso.

Impurezas
La determinación del gradb de pureza por 100,
da el de las impurezas; es decir, el peso de las materias extrañas contenidas en el trigo y de los granos rotos; éstos se incluyen entre las impurezas
cuando los trigos están destinados á semilla, porque los granos rotos no pueden germinar y representan un peso perdido. Bajo el punto de vista
comercial ó de la molienda, no hay motivo de calc:ularlos como impurezas.
Hemos dividido las impurezas en dos grupos:
las inofensivas y las constituíclas por semillas extrañas; entre las inofensivas, además de los granos
rotos se hallan las glumas, las glumillas, pedacitos
ele vegetales, tierra, arena, piedritas, polvo, etc.;
las semillas extrañas son aquellas cuya presencia es
perjudicial al trigo, sea que se destine á semilla,
en cuyo caso infestan los sembrados, impidiendo ó
contrariando el desarrollo del cereal, ó mezclando

�-

38 -

sus semillas con los granos de trigo,-sea que deba
emplearse para la elaboración de harinas, en cuyo
caso puede comunicarlas un aspecto desagradable
y quizá propiedades nocivas, siendo indispensable
someter el producto á un trabajo esmerado de limpieza.
Habiendo determinado por separaclo, las Yarias especies de semillas extrañas que hemos hallado, nos ocuparemos de ellas en un capítulo
especial.
. Las impurezas que se han encontrado en los
trigos que hemos analizado, han yariado en proporción de 0,43 por 100 (Nº 109 Trigo Italiano) á
18,43 por 100 (Nº 75 Trigo Barletta), cantidad realmente extraordinaria, que representa casi la quinta parte del producto. El peso medio de las impureoos ha sido de 5,55 por 100, de los que 1,99 por
100 constituídas por la parte inofensiva y 3,56 por
100 formado por semillas extrañas.
Casi todas las muestras contienen una proporción bastante grande de impurezas, que son la
causa principal del aspecto desfaxorable que presentan muchos de nuestros trigos.
Ellas proceden especialmente de la falta de
cuidado eu la elección de las semillas, de las labores mal hechas y en época no oportuna; generalmente demasiado tarde y de una manera muy
apresurada, -de las operaciones relativas á la cosecha, ejecutadas sin esmero.
Conocida es la poca atención que prestan nuestros agricultores á la elección de las semillas, factor

�-

39 -

tan importante para el éxito de cualquier cultivo:
el deplorable sistema de semb1-.-ar lo primero que se
encuentra, lo que s~ puede conseguir más fácil, no
importa si malo, constituye una de las causas prin cipales de los resultados poco halagüeños que obtienen algunos agricultores y de la invasión de los
mercados por productos inferiores y sin valor.
El agricultor dE)be elegir la semilla con el mismo esmero, con el mismo tacto, con el mismo tino
con que el criador elige el reproductor; que aquél
se fije en los medios que éste pone en acción para
mejorar la producción animal, que tantos puntos ele contacto tiene con la producción Yegetal,
que aplique los mismos procedimientos adaptándolos al cultiYo y obtendrá los mismos resultados; verá aumentar los rendimientos y disminuir
las probabilidades de pérdidas, y cultivos que parecían irrealizabljs, se saldarán con beneficios.
Las labores mal ~jecntadas además de contrariar
el desarrollo normal de las plantas. conservan en
el terreno un gran número de semillas extrañas,
que germinan con el trigo ó después, pe1judicando
en todos los casos el crecimiento ele este cereal y
mezclando sus semillas, á veces nocivas á la salud,
con los de este último.
Las siembras nial hechas ó en época desfa vorable, disminuyen los rendimientos y favorecen la
in Yasión de los trigales por las malas yerbas, perjudicando su vegetación y la pureza del producto.
El afán de trillar mucho, no importa de qué
manera, la falta de conocimientos de muchos en-

�-

40 -

cargados ele máquinas respecto de la función que
deben llenar las diversas piezas que las componen,
su exacta aplicación y c01\veniente utilización, contribuyen á qne esta operación no se lleve á cabo
con el esmero necesario, dejando en los trigos muchas impurezas, que disminuyen el valor del producto, y se perpetúan en las nuevas siembras. Si
esta importante operación fuera ejecutada con la
prolijidad requerida, es seguro que los productos
mejorarían su aspecto, porque la tierra, el polvo,
las glumas y glumillas, los pedacitos ele paja y
muchas semillas extrañas serían eliminadas; con
eso aumenfarfa el grado de pureza y el peso del
hectólitro, y la inspección ocular ele los trigos produciría una impresión más favorable. A veces las
semillas extrañas, especialmente la cebada, la avena, la navina, la mostaza, el rábano, el chamico,
etc., son tan abundantes en el producto, que bien
podría hacerse el gasto de volverlo á pasar por
la trilladora ó por n.ventatlores clasi:fica(lores,
antes de poner en venta productos, que sufren
una disminución tal de precio y por consiguiente
&lt;le valor, que la pérdida resulta mucho más grande, que los gastos que esa limpieza origina. Pero
el afán de realizar la cosecha lo más rápidamente
posible, la indolencia de muchos agricultores, la
falta de raciocinio, impiden la adopción de estas
prácticas, reclamadas al igual por el comprador de
semilla y por el molinero.
Sucede que la ganancia que podría realizar el
agricultor pasa á manos del comprador, que no

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,1¡ -

desdeña comprar trigos sucios, porque la diferencia
&lt;le precio que paga por ellos le deja un doble
beneficio, siempre á expensas del productor.
Lo he dicho varias veces y no será superfluo
repetirlo aquí: el agricultor &lt;lebe procurar ante todo semillas de buena clase, puras, es decir, libres
de simientes y de cuerpos extraños, y en caso de
duda, no confiarlas al suelo sin haberlas sometido
antes á una limpieza rigurosa; ele la misma manera
tiene todo que ganar, con no poner en venta sino
productos bien cosechados y de un grado de pureza
ele...-ado, qne obtendrán un aumento de precio, compensador de los gastos que se habrán originado para colocar el pro&lt;lncto en esas condiciones.

La Carie
(TILLE TIA CARIES Y TILLE TIA LAEVIS)

Una rápida ojeada á las cifra~ de la columna
correspondiente, basta para dar una idea de la gran
difusión de la enfermedad que produce los granos
cariados y que el vnlgo denomina impropiamente
carbón, ó tizón (*), pues es en realidad la enrie,
como he tenido la ocasión de hacerlo constar y de
demostrarlo otras veces. (Ver Boletín N° 2 de la
Agricultura y Ganadería, «La carie del trigo», por
Carlos D.-Girola), y ((Estudio sobre los trigos de
Córdoba», por el mismo autor).
I*) Carhón en algnnaR partes, tizón en otraH,

�-

42 -

Repitamos que la carie es producida por hongos parásitos, pertenecientes al género T,illetfo (Tilletia caries y T. laevis), cuyas esporas ú órganos
de reproducción son el polvo negruzco, untuoso al
tacto y de olor desagradable, que contienen los
granos cariados, ó que se desprende durante la
trilla, por la rotura de los granos; este polvo se
pega á veces á los granos sanos, de manera que
nna de sus extremidades, la superior, se presenta
negruzca, lo que es debido á las esporas qne adhieren á los pelos que se encuentran en esa parte.
La carie produce anualmente estragos de consideración, á causa de la incuria y desidia de los
cultivadores, que no adoptan los medios tan sencillos y poco costosos para preservar los trigos contra
sns ataqnes.
Sábese, en efecto, qne la inmersión de los granos en una solución de sulfato de cobre en dosis
de 1 á 1 1/z kilos por 100 de agua, constituye un
preservativo sumamente eficaz contra la carie, porque las esporas que se hallan en contacto con esa
solución, pierden su vitalidad, no germinan y la
enfermedad desaparece.
Los perjuicios que la carie ocasiona son considerables, como lo han demostrado numerosas investigaciones en todos los paíser:; donde se cultiva
el trigo, habiendo ejemplos en que las tres cuartas
partes de la cosecha ha sido destruída por esa enfermedad. La falta de observación y la ignorancia
&lt;le una gran parte de los cultivadores es la causa
principal de la gran difusión de la carie en el país,

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-

43 -

y de que siga propagándose continuamente, originando el doble perjuicio de la diminución del rendimiento, á la Yez que de la producción de trigos
inferiores, de venta difícil ó ruinosa, como sucede
con los punta negrci.
La trilla esmerada, la supresión del pasaje de
los granos por el-- desbarbador y una ventilación
conveniente, impiden la rotura de los que se hallan atacados por la carie y ele esa manera la obtención lle los trigos punta negra, á la vez que se
eliminan la mayor·parte de los granos cariados:
nna ventilación adecuada permite también la limpieza completa y la obtención del producto en mejores condiciones.
La carie no puede ser confundida con el carbón ó tizón: difiere por el hongo que la engendra,
por el aspecto y á menudo por el olor. Las espigas
atacadas por el carbón son invadidas antes de la
formación ele los granos por un polvo negro, que
los sustituye completamente: son ]as esporas del
carbón ó tizón, que el viento desparrama al más
pequeño impulso, difundiendo la infección: en la
carie, en cambio, los granos de trigo se desarrollan
normalmente, conservan sus envolturas y parecen
sanos: es de su interior que se desprende el polvo
negruzco, formado por las esporas, cuando por
cualquier causa se rompen.
I.ios varios hongos, los Tilletias (Ti1letia caries
y Tilletia laevis ), productores de la carie, y los
ustilagos (U stilago carbo), generadores del carbón
ó tizón, tienen nn desarrollo bastante parecido; las

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44-

esporas depositadas sobre los granos que se han
sembrado, ó que se hallan sobre los rastrojos, ó sobre la paja que se ha empleado para la preparación
del estiércol destinado á abonar la tierra, germinan, emitiendo un tubo promiceliar, que lleva apical ó lateralmente los pequeños conidios incoloros, que algún tiempo después germinan á su vez
y las hifas engendradas por ellos, penetran en los
tallos ó en los órganos florales, según el lugar en
que los agentes mecánicos los hayan depositado.
Se desarrollan entonces en los tejidos de la plantita bajo forma de filamentos muy tenues, que se
multiplican de una manera extraordinaria, atrofiando las espiguillas y rellenándolas del polvo negro, formado por los órganos reproductores, cuando
la afección es producida por el carbón, y transformando los ovarios de la flor tan sólo, cuando se
debe á la carie.
Los perjuicios que el carbón ocasiona, no son
tan considerables como los de la carie: además, sus
esporas no se encuentran generalmente en el producto y no suelen alterar á los granos sanos.
La propagación de la carie se opera por medio
de las esporas diseminadas por el viento, ó mezcladas con los granos que se destinan á la siembra,
por las que se hallan desparramadas en los rastrojos ó que quedan adfteridas á los abonos pajizos
que se emplean para la fertilización de las tierras.
Se previene la difusión de la enfermedad, originada por los gérmenes que llevan las semillas,
sulfatando los granos: se impide su propagación

�-

45 -

por el viento y por medio de los estiércoles, quemando la paja de los rastrojos inmediatamente después de la cosecha en el primer caso, y no empleando abonos formados con paja infestada, en el segundo.
Si estas precauciones tan sencillas fueran adoptadas por todos los agricultores, en el espacio de
dos ó tres añoe esta enfermedttd sería completamente dominada y quizá eliminada, lo que se traduciría por una elevación en los rendimientos y
beneficios considerables para los agricultores. No
es exagerado decir, que sobre los 3.200.000 hectáreas en que se ha calculado el cultivo del trigo en
1899, pueden haberse perdido,.término medio, 50
kilos por hectárea, lo que representa para el conjunto 160.000.000 de kilos, que al ínfimo precio de 5 S
m/n. por cada 100 kilos, importan 800.000 $ m/n.,
perdidos por el cultivador, y por mera incuria.
Esta pérdida corresponde casi á la semilla necesaria para el cultivo del trigo en el país; representa uu 6 por 100 de la cosecha total, evaluada
en 2.700.000 toneladas, y en esta cifra, no está
computado el demérito del conjunto de la producción, que no es por cierto insignificante.
Los gastos que originaría el sulfataje, que equivaldría á la eliminación de la carie, serían muy
pequeños: los 224.000.000 de kilos &lt;le semillas necesaria para sembrar los 3.200.000 hectáreas, requerirían un desembolso de 4 centayos por 100 kilos,
comprendido el empleo del sulfato de cobre y los
gastos de mano de obra, sea en conjunto menos de

�-

46 -

100.000 $ m/n. Fácil es darse cuenta de que serían pagados ocho veces con el aumento de la producción y más de diez con el del valor del producto.
Al citar la carie y el carbón, habríamos debido
dedicar algunas líneas á la rulla del trigo, producida por el Ureda rubigo vera; reservamo:;;, sin embargo, las anotaciones correspondientes para otra
oportunidad, porque de ella no se ha hecho mención en los análisis.

8esenta y tres de las muestras analizadas contienen granos atacados por la carie en proporción
variable desde 10 granos por cada kilo de trigo
(N°. 60 Barletta, N °. 89 Barletta, N° 47 Barletta),
hasta 2420 granos por cada kilo de trigo (Nº. 70
Barletta ). Esta muestra contiene, pues, casi la décima parte de trigo cariado, pudiéndose calcular
en una proporción igual, el que habrá sido eliminado por la trilla, y en mucho más el producto
perdido.
Nada de exagerado tiene nuestro cálculo: él
invita sencillamente á reflexionar sobre los perjuicios que ocasiona esta enfermedad y ¡ójala llegáramos á convencer á los agricultores sobre la
necesidad de prevenir sus estragos por medio del
sulfataje de las semillas!
,,.,,
Todos los trigos son atacados por la carie, pero
parece que en algunas variedades, el hongo halla
un medio más propicio que en otras, para su desarrollo; así, por ejemplo, el trigo Candeal es me-

�-

47 -

nos atacado que las otras variedades analizadas,
mientras que lo es más el Italiano, siguiendo el
Francés y el Barletta: algunos experimentadores
han observado, que el francés es menos atacado,
pero me par~ce que esta conclusión debe atribuirse
á una investigación demasiado limitada y por este
motivo incompleta. Por mi parte, no me ha parecido que existan variedades resistentes en absoluto;
la propagación de la carie depende probablemente
del grado de infección de las semillas ó del terreno
y á la vez de las condiciones climatéricas más ó
menos favorables.
La carie es una enfermedad que se ha difundido á la par del cultivo del trigo en el país: desconocida casi hasta 1880, su rápida propagación en
los años siguientes empezó á llamar la atención de
los cultivadores. Los más inteligentes y prácticos
no tardaron en adoptar los tratamientos por el sulfato de cobre: desde 1884 la prensa agrícola ha hecho gran propaganda en este sentido. Su difusión
no ha sido contenida, sin embargo, porque la mala semilla fué esparciéndose por la incuria de los
más, y hoy la enfermeclad existe en todas las partes
donde se cultiva el trigo, ocasionando los perjuicios
que hemos puesto de relieve. Parece que el origen
de la carie, se debe atribuir á la introducción de
semillas de trigo que efectuóse en épocas anteriores, de Europa, Chile y Norte América. De la provi11cia de Buenos Aires pasó á la de Santa Fe, de
ésta á la de Entre Ríos, y más tarde á la ele Córdoba.

�-

48 -

Gracias á la acción mortífera que ejerce el sulfato de cobre, aun en soluciones débiles, sobre las
esporas que adhieren á los granos de trigo empleados para sembrar, la carie puede ser fácil, sencilla, rápida y económicamente eliminada en cualquier parte donde se cultiva el trigo; incitamos,
pues, vivamente á todos los agricultores á que no
siembren este cereal antes de haberlo sonietido
al sulfataje, asegurándoles, que por ese medio la
enfermedad desaparecerá ó no se manifestará, y s'e
cosecharán productos sanos y abundantes.

Clasificación de las muestras y de los granos
Hemos hecho una clasificación general de loH
trigos analizados, teniendo en cuenta los resultados obtenidos y los otros indicios subjetivos, cuyo
uso está consagrado por el comercio y que son puramente organolépticos, como la forma, el tamaño,
el color, el olor y el aspecto de los granos, caracteres que pueden hasta cierto punto suministrar una
inducción respecto de algunas propiedades que
requieren una investigación científica. Repartidas
las muestras en tres categorías, corresponden á
cada una las siguientes:
Buenas . . .......
Regulares ......
Inferiores .......

17
40

16 por 100
36

))

)\

53

48

))

)l

110

100

�-- 49 -

I..1os trigos inferiores representan casi la mitad
del total de ·las muestras. Esta enorme proporción
debió inducirnos á investigar cuáles eran las causas de la calidad inferior de esos trigos, para eliminarlas, y sugerir en los varios casos, los correctivos i·equeridos. Los datos analíticos, los comentarios desarrollados en el curso de este estudio, y
las referencias citadas, ilustran suficientemente la
cuestión; no creemos necesario por el momento,
encararla de una manera más amplia, tanto para
no complicarla con consideraciones de índole técnica, que la harían menos clara para el agricultor,
como porque faltan algunos datos para desarrollarla en esa forma.
Hase insinuado la conveniencia ele pedir informes á los países que importan nuestros trigos, sobre las causas que los hacen sufrir una depreciación sensible en esos mercados : nadie mejor que
nosotros mismos estamos en grado de apreciar la
naturaleza y la importancia ele los elementos que
intervienen para producir los resultados que se
obtienen, por lo que con pleno conocimiento de la
cuestión, podemos dirigir nuestros cultivos y preparar nuestros productos de manera á evitar las
pérdidas que lamentamos y á conseguir los más
grandes beneficios.
Elección de semillas aclec?.laclas, bnencts, - selección de las mismas, -preparación apropiada del terreno, siembra diligente,-cosecha rápida y en el
momento oport'/.(,no,-trilla esmerada,prolija,-estos
son los puntos que deben tener siempre presentes

�los prnductores ele trigo. Es por oh-idarlos ó quererlos oh-idar, que regiones que produjeron hasta
hace poco tiempo trigos muy apreciados, como los
del Departamento de Paraná y especialmente del
limítrofe ele Diamante, han perdido en parte su
renombre. Sin embargo, todas las condiciones parecerían faYorecer la producción de trigos de calidad superior.
.
Citas de esta clase podrían ser numerosas,
riadas: aquí se ha esquilmado el terreno y la producción ha decaído, á la vez que el producto ha
perdido sus propiedades; allá se han dejado invadir
las tierras por las malas yerbas y se obtienen trigo:-;
Hucios; en nna región no se combatP la carie; en
otra se ara mal y se siembra peor, etc., etc.
El agricultor de este privilegiado país está &lt;tcostumbrado á esperarlo todo de la Divina Providencia; no quiere admitir las nociones más elementales del cultivo; remueve ligera y apresuradamente
la tierra, desparrama irregularmente la semilla y
luego espera durante largos meses el momento de
la cosecha, sin prodigará los sembrados ningún cuidado, sin preocuparse de favorecer la vegetación
por los medios que están á sn alcance, y que pueéle
aplicar con facilidad. Todo lo que pasa en su derredor en esos largos meses, parece no preocuparle mayormente; no arranca los yuyos, no favorece el desagüe, en las partes donde el agua se ha estancado;
no tapa los surcos que han abierto las lluvias torrenciales; no combate las enfermedades, sean ellas
producidas por cript6gamas ó por insectos.

:-a-

�-

51 -

Modifíquese este sistema: rodéese el cultivo de
mayores cuidados y se obtendrán los resultados
deseados.
~o es preguntando á los compradores de trigo,
por qué los pagan menos que otros, no es esperando que nos indiquen los defectos que presentan,
que mejoraremos la producción.
Sabemos ya lo que tenemos que hacer: lo importante, lo esencial, es proceder: corregir las prácticas viciosas, introducir las reformas que exige el
cultivo y la preparación de los productos, para que
sean aceptados y buscados por los consumidores.
El agricultor que dirija sus trabajos en ese sentido,
conseguirá beneficios considerables.

Semilla sembrada por hectárea
La cantidad de semilla necesaria para, sembrar
una hectárea depende, como es sabido, de la fertilidad y preparación del suelo, de la época de la siembra, de la manera como se siembra, de la variedad,
de la pureza de los granos, etc., debiendo ser tanto
menor, cuanto más fértil y mejor preparado está el
terreno, cuanto más pura es la semilla, cuanto más
macolla la variedad, más pequeño es el grano, etc.:
se necesita menos semilla para las siembras mecánicas, que para las efectuadas á mano, y menos
para las en línea, que para las al boléo.
Hay, pues, interés en no retardar la época de
la siembra,, en preparar con esmero el suelo, en

�-

52 -

sembrar variedades que macollan mncho, en adoptar la siembra con máquinas y en líneas, etc. Respecto del tamaño del grano, ya hemos dado las
instrucciones necesarias: con viene agregar, que
algunos agricultores tienen la mala costumbre de
elegir semillas con granos pequeños, creyendo de
hacer una e?onomía, lo que es un grave error.
La 8iembra del trigo puede efectuarse en el
Depa.rtameuto de Paraná desde mediados de Mayo
hasta fines de Agosto; pero los mejores meses son
Junio y Julio, y en éstos la época más propicia
es la comprendida entre la primera quincena de
Junio y la primera de .Tulio. Principia la siembra actualmente con el trigo Italiano y sigue con
el Francés, el Candeal y el Barletta; esta variedad puede sembrarse temprano y tarde también,
pues es de fácil adaptación, tanto al clima, como á
las tierras.
La cantidad de semilla empleada suele ser
menor para el trigo Italiano, que para las otras
variedades.
De los datos consignados resulta, que las siembras se han efectuado con una cantidad variable
entre 36 kilos 500 (Nº. 32 Barletta) y 72 kilos 500
(N°. 70 Barletta), obteniéndose en uno y otro caso
productos inferiores, debido quizá á la mala calidad de la semilla empleada, y seguramente también porque en el primer caso la siembra habrá
resultado algo rala y, por consiguiente, el trigal
habrá sido invadido por las malas yerbas,-y en
el segundo caso porque la semilla debe haber su-

�-

53 -

frido de la invasión intensa de las caries (Tilletia
caries y Tilletia laevis), que ha engendrado próximamente una décima parte de los granos con carie.
El término medio de la semilla empleada ha
sido de 56 kilos por cada hectárea. Esta cantidad
es poco elevada, lo que hace presumir que la
siembra ha sido efectuada en época oportuna y
sobre tierras apropiadas, nuevas á veces, bien labradas y de composición favorable.
Los numerosos datos que he recogido durante
mis viajes agrícolas y la experiencia propia, me
habilitan á decir, que la cantidad de semilla empleada en el país, para sembrar una hectárea, varía
entre 45 y 100 kilos, lo que da un término medio
de 70 kilos, que puede servir de base para los
cálculos que se quieran hacer al respecto. En el
Departamento de Paraná esta media es sin duda
menor(*"), y la cifra que lR. expresa en los análisis
efectuados (56 kilos) me parece bastante aproximada á la verdad. Empléase mayor cantidad de
semilla en la parte Central y Oriental de la Provincia, que en la parte Occidental; más todavía en
la Provincia de Santa Fe; en ésta, en la Provincia
de Córdoba y en el :N" orte de la de Buenos Aires,
la cantidad no difiere mucho, pero es mayor en el
Oeste y en el Sur de la última Provincia 110111brada.
La siembra se efectúa en casi todas partes al
boléo, á mano ó con máquinas sembradoras, cuyo
( ~)

~e

entiende eu tierras fértiles y bien preparadas.

�-

54 -

uso aumenta de año en año, gracias á su fácil manejo, á la regularidad con la cual distribuyen las
semillas, á la economía que producen, á su precio
de costo poco elevado y á los resultados favorables
en general, que han proporcionado. Las sembradoras mecánicas en líneas han sido hasta ahora
poco empleadas y no tendrán por el momento mucha difusión, porque reclaman una preparación
más esmerada del terreno, cuya conveniencia no
ha apreciado todavía el agricultor argentino y cuyo
cultivo extensivo no le permite á menudo realizarla
en la forma necesaria. Hállanse generalmente en
la capa arable, en el momento de la siembra, una
gran cantidad de yerbas incompletamente desuompuestas, que estorban el funcionamiento regular
de estas máquinas, cuya adopción, señala una época
más adelantada del cultivo del suelo y de la explotación agrícola.

Rendimientos
Los rendimientos que se obtienen del cultivo
del trigo, están en relación con la fertilidad del
suelo, el esmero en la preparación del terreno, la
siembra y la cosecha, la variedad cultivada, y las
condiciones climatéricas, las pluviométricas especialmente, que tienen una influencia grande en el
país, determinando á veces por sí solas la posibilidad del cultivo de este cereal, en regiones donde
la tierra y la temperatura ofrecen un medio favora-

�-

55 -

ble; éstas abundan en el país, pero no las condiciones climatéricas exigidas.
Respecto del rinde, el trigo Italiano y el Francés son superiores en igualdad de condiciones al
Barletta, al R.uso y al Candeal, aunque se hayan
obtenido también con éstos, rendimientos iguales
á los de los primeros. Esos trigos degeneran, sin
embargo, más rápidamente que el Barletta, aproximándose á los caracteres típicos de esta variedad, que por su constancia, su rusticidad y resistencia á las enfermedades, es generalmente preferida. Los acopiadores y en general los exportadores de cereales conceden cierta predilección al
Barletta, por el que suelen pagar mejores precios
en igualdad de condiciones; sin embargo, no desdeñan los buenos trigos de cualquier clase que
sean, y como no son muchos los que saben distinguir las diferentes variedades de trl'gos tiern_os,
bastante difícil por lo demás en algunos casos, á
causa de las mezclas que concurren á formarlas,
el agricult0r hace bien en cultivar los trigos, que
le proporcionan los mejores resultados económicos.
Llega á mi memoria una circular derramada
años ha por una institución autorizada, incitando
á los agricultores á cultivar exclusivamente la variedad Barletta, so pretexto de que era fa más
conocida en Europa, y que convenía producir una
sola clase de trigo, para formar un tipo único,
constante. Yo no sé francamente con qué autoridad se puede haber dado ese consejo al agricultor
argentino; que se le diga &lt;le presentar productos

�-

.56 -

en mejores condiciones, secos, sanos y limpios, está
perfectamente bien; pero qne se le obligne á cultivar una sola variedad, aunque no sea ]R. más apropiada para la extensa zona que puede ocupR.r el
cnlti vo del trigo en el país, es sencillamente absurdo y demuestra insnficiencia de conocimientos
agrícolas, comerciales y técnicos, ele parte de los
que han pretendido imponer esa medida. Se invoca
la uniformidad del tipo; pero en la variedad Barletta, si se toma el grano producido en el Chubut,
se verá que difiere del cosechado en la Provincia
de Santa Ft&gt;; éste no es igual al de Entre Ríos; el
del Oeste de la Provincia de Buenos Aires difiere
del que procede del Norte. Entonces no existe
una verdadera uniformidad en el tipo. Y en fin
de cuentas ¿cuál es el principal objeto de esta
uniformidad? ¿No compra acaso Europa muchos
de nuestros trigos, ricos en gluten, para mezclarlos con otros más pobres, producidos en los respectivos países ó importados de otras partes? ¿No
cultiva ella acaso diferentes variedades mezcladas,
parR. obtener rendimientos mayores, porque la práctica ha probado que las mezclas bien combinadas
producen ese resultado? ¿Los molinos no mezclan
acaso diferentes variedades de trigo para obtener
tipos determinados de harina? ¿Y entonc&lt;-'s, por qué
pretender que todos los agricultores argentinos
cultiven Barletta, sobre la vasta área geográfica
que ocupa el cultivo de este cereal en el país?
El agricultor procede con mucho acierto, cultivando el trigo, que le proporciona el mejor resul-

�-

57 -

tado económico, sea Barletta, Italiano, Fraucés, ú
otro; lo que debe preocuparle es de producir mucho y producir bien, de manera á entregar al
compra&lt;lor granos secos, sanos y limpios: esto es
lo principal; esto es lo que hará apreciar el producto: esto es lo que acreditará los trigos argentinos.
Las experiencias con nuevas variedades son
de la mayor utilidad, pues pueden hallarse entre
ellas, algunas que se adapten perfectamente á
nuestros suelos y á nuestro clima, que experimenten modificaciones favorables, y que proporcionen mejores resultados de las actualmente cultivadas.
La composición química de los granos debe
tenerse también en cuenta: es evidente, que en
igualdad de condiciones de vegetación y producción, se debe preferir la variedad que tiene la
mayor proporción de gluten, ó la mejor composición centesimal.
No se puede menos de calificar de injusto lo
que ocurre en los depósitos de varios acopiadores
de cereales, donde es frecuente ver que se oponen
dificultades para recibir trigos sanos, porque están mezclados entre ellos el Barletta, el Italiano y
e] Francés por ejemplo, y en cambio se acepta sin
observaciones el Barletta de calidad mediocre, á
menudo con carie, ó muy deficiente en el grado de
pureza. Y nótese que las diferente partidas de trigo son cargadas después en una misma bodega,
donde se mezclan antes de llegar á su destinación.
Todo esto demuestra, que no existe, prácticamente,

�-

58 -

la pretendida separación de los tipos que se quiere invocar para obligar al productor de trigo á
cultivar una sola variedad.
El comercio europeo clasifica los trigos, más
por la procedencia y la calidad, que por la variedad y sabe apreciar el producto bueno, cualquiera
que sea su origen y la variedad de que está formado; lo esencial es que satisfaga por su aspecto
y por su composición y que se preste al destino
que se le ha de dar, esto es, á la efaboración de
harinas para la panificación, ó para la fabricación
fle las pastas alimenticias.
Con lo expuesto no quiero demostrar que no se
&lt;lebe conceder importancia á Ja pureza de lat1 variedades; no por cierto.
Hasta donde sea posible, económicamente posible, conviene conservar separadas las diferentes variedades que se cultivan, especialmente cuando
tienen propiedades diferentes, caracteres muy distintos ó no presentan una vegetación igual; pero
si el agricultor puede obtener mayores rendimientos de mezclas bien combinadas, como los consigne el agricultor europeo, el norteamericano, el
australiano, el indiano, etc., no veo por qué se le
ha de impedir, so pretexto de conservar el tipo,
que no existe en la forma expresada por algunos
compradores y exportadores, sabiendo por lo demás, que el mejor tipo es el que está constituído
por granos secos, sanos y limpios y que responde
á las exigencias del consumo.
Los datos correspondientes á los rendimientos

�-

59 -

nos dan un máximum de 1696 kilos por hectárea
(Nº 15 Candeal) y 1212 kilos (Nº 28 Barletta), y
un mínimum de 151 kilos (Nº 13 Barletta) y 180
kilos (N° 32 Barletta) con un término medio de
770 kilos por hectárea.
Si se considera que la cosecha del año agrícola
1899-1900 ha sido regnlar, se ve que los rendimientos son bastante inferiores. Ninguna cosecha
ha alcanzado el término medio de 1000 kilos por
hectárea.
En presencia de estos datos y de los precios
asignados al trigo (.5 $ m/n. por cada 100 kilos ó
próximamente 2 $ oro por cada 100 kilos), surge
la duela ele que este cultivo sea remunerador. El
examen ele un gran número de cuentas compiladas
en regiones diferentes, me permite afirmar, que en
todas las partes donde los gastos de transporte no
absorben la cuarta parte del precio de venta, siendo la producción regular y tratándose de propietarios que cultivan, valiéndose de peones, queda un
pequeño beneficio: éste es naturalmente mayor,
cuando se trata de colonos que ejecutan todos los
trabajos con la ayuda de su familia y no tienen
que pagar peones asalariados.
He aquí un ejemplo:

�-

6() -

Costo de producción de una hectárea de Trigo en el Departamento
de Paraná:

EXPLOTAC!ÓX POR MEDIO DE
PEONES

P1·cpamci61i del tc1·1·e1w y sicm&amp;1·a:

Primera reja á 15 centímetros de profundidad. __ __
Primer rastreo ______ .. ____
Segunda reja á 12 centímetros de profundidad _____
l::legundo rastreo. . . . . . . . . . .
Siembra... . . . . . . . . . . . . . . .
Semilla: 65 kilos á $ 6 por
IOOkilos(*) ............

3, 50
" 0,70

$

2,50
" 0,50
" 0,40

»

" 3.90

Gastos para la siembra ..... $ 11.5li

Primera reja á 15 centímetros de profundidad .... .
Pl'imer rastreo ............
Segunda reja á 12 centímetros de profundidad. . . . .
Segundo mstreo _... . . . . . .
Siembra ..................
Semilla: 65 kilos á $ 6 por
100 kilos. . . . . . . . . . . . . . . .

$ 2," 0,40

"

1, 5li

'

O,:JO
0,20

»

3,90

Gastos para la siembra ..... $

S.:lO

Cuscclw:

Costtlw:

!Siega ....................
Empai·ve................
'frilla: 1200 kilos á $ 0,80
por 100 kilos ........ ____
Bolsas á 30 centavos º/o kls.
Acarreo á 2 leguas de distancia á 25 centavos º/o ks

EXPLOTAC!ÓX cor,Ól'ICA

P1·epm·11ciún del te1·1·e110 y sie1116ru :

$
,,

5,3,50

" 9,60
,, 3,60
•

3,-

Gastos para la cosecha ..... $ 24,70

Siega ....................
EmparYe . . . . . . . . . . . . . . . . .
Trilla: 1200 kilos á $ 0,80 º/o
kilos . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Bolsas á 30 centavos 0 ¡0 kls.
Acarreo á 2 leguas de distancia á 15 centavos º/o ks

$
"

"·2,-

' !J,GO
" ;;,Gv
»

2, 10

Gastos para la cosecha ..... $ 20,30

Resumc11 de lo• gastos:

ltcs11111t11 de los gastos:

Para la siembra ........... $ 11,50
Para la cosecha ........... ,, 2-1,íO
Interés del terreno y amortización del rnaterial... . . " 10,-

Para l[I siembra ... . ....... $ 8,30
Para la cosecha . . . . . . . . . . . " 20,30
Interés del terreno y amortización del material . . . . » 8.-

Total de los gastos de producción ............... $ 46,20

Total gastos rle producción. $ 36,60

Producció11:

P 1·od ucción:

1200 kilos á $ 5 0 10 kilos .... $ 60,Por hectárea: beneficio neto ,, 13,80
Por cada 100 kilos. id id ... " 1, 15

1200 kilos á $ 5 O/o kilos .... $ 60,Beneficio neto por hectárna. ' 23,40
ld. por cada 100 kilos ...... , 1.95

( ) Oro al cambio de 230 por 100.
100 kilos cuestan $ :l,SJ

100 kilos ('neoh\11 $:l.-

�-

61 -

El costo de producción varía según la intervención más ó menos preponderante de los distintos
elementos, su aplicación, adaptación y utilización.
El mismo examen y la observación acerca de la
manera como se hace el cultivo, y de los productos
conseguidos, demuestran que aquél puede mejorar
y los rendimientos aumentar en fuerte proporción,
adoptando las prácticas que hemos venido aconsejando en el curso de estos apuntes.
En chacras bien cultivadas del Departamento
de Paraná he podido comprobar rendimientos de
2500 kilos por hectárea, sin el empleo de abonos y
sin la aplicación de prácticas especiales, y sí, sólo,
preparando bien la tierra, sembrando con esniero,
empleando seniillas selectas y cosechando proli;jamente. Si esos rendimientos son posibles, me parece
que no debe ser difícil aumentar el término medio
general de 770 kilos por hectárea, que acabamos
de consignar. En las chacras bien cultivadas y
explotadas por agricultores expertos, los rendimientos de 1500 kilos por hectárea son comunes en
años normales. Estos mismos han pasado á la categoría de medianos en los países de cultivo intensivo.
No es, pues, una utopía lo que se persigue y
pretende, sino aspiraciones perfectamente realizables y resultados fácilmente alcanzables, en las
condiciones generales de las explotaciones rurales
del Departamento de Paraná.
Para explicar las causas de los rendimientos
poco elevados que se obtienen, basta examinar los
:.

�-

62 -

datos suministrados por los análisis hechos y las
conclusiones que nos han sugerido. Ahí, también,
se verán indicados los medios para mejorarlos.

Semillas extrañas
(Ver cuadro No 2)

Es de mucha importancia conocer cuáles son
las semillas extrañas que se encuentran en los trigos, porque influyen sobre la calidad y el valor
del producto, por su naturaleza y cantidad.
Las semillas extrañas varían naturalmente de
una comarca á otra, e:tbundando en ésta las que faltan completamente en aquélla. No se puede en
vista de eso, hacer un estudio general, sino que es
preciso hacerlo pa.rcialmente para cada localidad.
La presencia de semillas extrañas en el trigo
puede perjudicar ele dos maneras (liferentes: ó
porque desarrollándose conjuntamente con el cereal, impiden su crecimiento en las partes donde
adquieren preponderancia, ó porque maduran al
mismo tiempo que aquél y mezclando sus semillas,
pueden comunicar defectos y propiedades nocivas
á las harinas, y en todos los casos hacen sufrir una
fuerte merma al producto.
Las semillas que hemos encontrado en los trigos analizados, son las sigüientes:

�-

63 -

NOMBRE VULGAR

NO)!BRE CIENTÍFICO

Avena fatua
Avena sativa
Secale cerealé
Hordeum vulgare
Bromus unioloides
Lolium temulentum
I.Jolium brasilianum
Digitaria sanguinalis
Brassica campestris
Sinapis arvensis
Raphanus •ativus
Camelina sativa
Silybum marianum
Cinara cardúnculus
Polygonum convólvulus
H11mex crispus
Convólvulus arvensis
;\ledicago maculata
Vicia graminifolia
~Ielilotus alba
Lithospermum anchusaefolium
Heliosciadium leptophyllum

Falsa avena
Avena común
Centeno
Cebada común
Cebadilla criolla
.Toyo
Lolio criollo ó cevolillo
Pasto de cuaresma
Navina
~fostaza negra
Rábano
Camelina
Cardo asnal
Cardo de Castilla
Alforfón silvestre
Lengua de vaca
Campanilla blanca
Carretilla mansa
Alverjilla
Trébol de olor
Heliotropo cimarrón
Apiccillo

FA)!ILIA

Graminácea
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Crucífera
Id.
Id.
Id.
Compuesta
Id.
Poligónea
Id.
Convolvulácea
Leguminosa
Id.
ld.
Borrngínea
Umbelífera

Pueden encontrarse además las siguientes:
Datura stramonium
Solanum sysimbriifolium
Xanthium spinosum
Amni viznaga
Conium maculatum
Chenopodium album
Amaranthus retrofiexus
Id
e lorostachys

}

Chamico
Guinda del campo
Cepa caballo
Viznaga
Cicuta m. y. m.
Quinua

Solánea
Id.
Compuesta
lI m belífera
Id.
Quenopodea

Yuyo colorado

Amarantácea

Describiré brevemente cada una de estas semillas y las plantas correspondientes, indicando
los pe1juicios que causan y los medios de eliminar
aquéllas y destruir á éstas.

�--

(j..j, -

Gramináceas
Falsa avena (AYena fatua).-Esta gramjnácea
es bastante difundida t&gt;n todas las regiones donde
se cultiva el trigo y en proporción tal, á veces, qne
perjudica mucho á la calidad del producto. A menudo una parte de la semilla cae antes de la época
de la Biega del cereal cultivado. Es así que se difunde rápidamente esta planta; en cambio queda
una cantidad menor de_semilla en el producto. Las
trilladoras bien arregladas eliminan la mayor parte,
pero á veces es tan grande la proporción que quecia
mezclada con los granos, qne se hace necesaria nna
limpieza especial por medio de aventadores y aventadoreH clasificadores.
~..ia avena fatua sembrada con el trigo perjudica
el desarrollo de este cereal, porque es muy invasora; crece más pronto que la planta cultivada,
contrariando sn vegetación; además, como madura
casi al mismo tiempo, durante la siega una parte
de la semilla se desparrama sobre el suelo, mientras que la otra se desgrana dnrante la trilla, mezclándose con el trigo y comunicándole un aspecto
desagrada ble y un grado de pureza inferior. El
peso del hectolitro es mny reducido en los trigos
mezclados con avena.
Para preservarse de la invasión de la &lt;·w ena fatua es preciso no sembrar sino semillas limpias,
y para eliminada cuando ha infestado un sembrado, se deben arrancar las plantas durante la pri-

�-

65 -

mavera; éstas se distinguen fácilmente de las de
trigo, por su color verde oscuro y el vigor que presentan.
Cuando han semillado y la semilla ha caído en
parte, habrá que remover superficialmente el terreno, por medio de arados polirrejas, cultivadores
ó escarificadores, en momento oportuno, para favorecer su germinación; luego, cuando se ara, á fin
de preparar la tierra para la siembra siguiente, se
entierran las plantitas que han germinado; si la
operación ha sido efectuada con cuidado, la mayor
parte de la avena quedará eliminada.
La propagación de la avena fatua, llamada también vulgarmente zizania, es tan rápida, que los
campos pueden ser invadidos en un número reducido de años, poniendo en peligro el cultivo del
trigo. Con hojas anchas, fuertes y rugosas, con tallos numerosos y derechos, cubre espacios considerables, y conservando cierta humedad en el suelo,
resiste bastante á la sequía.
Entre las muestras analizadas se hallan que
tienen hasta 9460 granos por kilo (Barletta N°. 6),
es decir, próximamente una cuarta parte del producto; varias son las que contienen rnás de 2000
granos por kilo.
Nótese que la cantidad realmente existente es
mayor de la indicada, porque una parte de la semilla ha caído durante la siega y otra ha sido eliminada por la trilladora; y téngase presente esta
observación, para la mayor parte de las semillas
extrañas de que hablaremos en adelante. Se com-

�- - G1i -

prende cuán grande es el pe1:juicio que puede rei:mltar para el agricultor que siembra granoR mezclados con esta semilla.
Avena común (Avena satint).-La avena común
se encuentra á menudo en los trigos, y es tan difundida que pocas son las muestras que no presentan algunos granos. Es bastante parecida á la aYena
fatua, de la que se distingue porque no es pelrnla
en la base de la parte ventral y en que la arista que
se prolonga en la parte dorsal superior, termina
con pelos rígidos, torcidos. La planta se muestra
generalmente más exuberante y persistente.
Los perjuicios que ocasiona son también los
mismo::&gt;, ya com;iderando la semilla, en cuyo caso
desmerece el producto, ya considerando la planta
en verde, en cuyo caso ünpide el crecimiento del
trigo.
Se consigue eliminar por los mismos procedimientos .
La muestra N°. a (Barletta) contiene la enorme
cantidad de 3200 granos por kilo, además de 4000
granos por kilo de aYena fatua, lo que equivale á
decir, qne una quinta i-&gt;arte del producto eHtá formado por a vena.
Centeno (Secale cere1tle ).- El centeno no suele
ser abundante, y si se encuentra es debido exclusivamente á negligencia de parte del agricultor.
Madura más temprano, por lo que la semilla cae
antes de la siega del trigo. Durante la vegetación
perjudica á este cereal. Se debe, pues, eliminar, y
para eso se arrancan las plantas durante la prima-

�-

67 -

vera y se ara superficialmente el terreno después
de la siega, para favorecer la germinación antes
de la siembra subsiguiente.
El centeno que queda en el trigo, comunica á
la harina un color más oscuro, haciéndola des1nerecer.
Ocho de las muestras analizadas contienen e8ta
SPmilla, Riendo la más infestada la N°. 43 (Barletta), con 340 granos por kilo.
La presencia del centeno en el trigo ofrece,
además, el peligro de la introducción del corne7.melo
del centeno, producido por el Claviceps purpú1·ea,
que, como es sabido, constituye un veneno terrible.
El cornezuelo del centeno es un cuerpo de 2
á 3 centímetros de largo por 2 á 4 milímetros ele
ancho, cilíndrico, ligeramente fusiforme, ordinariamente trígono con ángulos obtusos, encorvado,
con un surco longitudinal del lado ele la concavidad. Superficialmente es de color violeta pálido, ó
ligeramente gris, con hendiduras: interiormente
es de un blanco apagado con textura homogénea y
compacta. El trigo y la cebada presentan, tambien, el cornezuelo, pero más raras veces y en estoR
C'ereales es más corto y grueso.
Los cornezuelos son los esclerocios del hongo
llamado Olaviceps purpúrea (Fr. y Tul.), que lo
engendran cuando se hallan en condiciones favorables y no son demasiado viejos, es decir, que no
tienen más de nn año de edad: las ascosporas que
éste produce, pueden germinar en las flores del
centeno, originando la infección, que se manifiesta

�-

68 -

por la exudación del líquido melífero en primer
término y luego por la sphacelia que lleva los conidios, los cuales reproducen la enfermedad durante
el verano.
La infección se opera de do::; maneras entonces: por medio de las ascosporas del claviceps
purpúrea y por los conidios ele la Sphacelia segetum. Los fenómenos que tienen lugar son los mismos en ambos casos: producción del líquido melífero y de la sphacelia, y luego del cornezuelo.
Para impedir la difusión de esta afección es
preciso recoger el cornezuelo antes de la siega, á :fin
que no caiga durante esta operación y propague
la enfermedad: se &lt;lebe ta,mbién sepa,rarlo después
de la trilla y destruirlo por el fnego ó venderlo á
las farmacias, que lo utilizan contra diversas enfermedades.
Las espigas enfermas se reconocen c-tntes de que
el cornezuelo esté formado, en que producen un
líquido que tiene 11:t consistencia del jarabe, fluido
é incoloro al principio, amarillo y viscoso más tarde;
la espiga parece barnizada. El líquido tiene sabor
dulce y azucarado con olor penetrante al principio,
pero luego el sabor es desagradable y el olor fétido.
La enfermedad que origina la ingestión del
corne'..lluelo está caracterizada por la producción de
la gangrena de las extremidades; ataca al hombre
y á los animaleR.
Cebada común (Hordeum vulgare ).-La cebada
común, ó cebada de cuatro rangos, se halla particularmente difundida en los cultivos practicados

�-

69 -

con poco esmero; aparece con frecuencia en los
campos que han sido cultivados anteriormente con
este cereal, ya para cosechar el grano, ya para forraje, y á menudo su semilla está mezclada con la
del trigo destinado á la siembra. De vegetación
vigorosa, macolla mucho y ocupa una parte considerabfo del terreno destinado al trigo, cuando se
emplean semillas que la contienen.
Se puede separar por medio de los aventadores
clasificadores y se elimina de los sembrados por
los mismos medios empleados para la avena y el
centeno. La cebada comunica al trigo un aspecto
desfavorable, con el demérito consiguiente.
Los análisis efectuados demuestran cuán genera1 es en los trigos, pues mny pocas son las muestras que~ no la, contienen, llegando en una á la
cantidad de 3720 granos por kilo de trigo (N°. 75
Barletta). Los perjuicios están, naturalmente, en
relación directa de la proporción en que se encuentra en el producto. Por la facilidad con la cual
puede eliminarse, no se explica cómo haya agricultores tan indolentes, que la dejen desarrollar
en proporción tan grande.
Oebaclilla co1nún (Bromus unioloides ).-La cebadilla común es bastante frecuente en los sembrados de trigo, pero no se halla en gran cantidad.
Es anual, precoz, con tallos derechos y hojas blandas y pnbecentes. De desarrollo medinno, no
perjudica mucho á la vegetación del trigo, ámenos
que se halle muy difundida.
La semilla es vestida, cilíndrica, muy redon·-

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70 -

deada en la parte dorsal, muy ahuecada en la
ventral, obtusa en ambas extremidades y cubierta
en toda su superficie de pelos bastante tupidos y
blandos; tiene de 5 á 9 milímetros de largo por 1
á 1 1/ 2 de ancho.
Se separa del trigo por medio de los aventadores, provistos de las zarandas necesarias.
La proporción más grande hallada en las
muestras analizadas, corresponde á la N°. 32
(Barletta), con 2340 granos por kilo de trigo.
Joyo (Lolium temulentum).-La semilla es
parecida á la del trigo por el color y la forma,
aunque más delgada: la parte media inferior está
generalmente revestida por las glumas, que no se
desprenden del todo. Se encuentra mezclada con
los granos de trigo, que perjudica en sumo grado,
porque contiene principios venenosos, que quedan
en la harina elaborada. La planta de joyo es bastante invasora.
La separación de esta semilla de los granos
de trigo es difícil, por tener la misma conformación de éstos; sin embargo, por la ventilación
y el empleo de zarandas adecuadas, se consigue
eliminarla.
En la muestra N°. 19 (Francés) se hallaron
3500 granos por kilo: trátase de un trigo inferior,
muy invadido por las malas yerbas.
Lolio criollo (Lolium brasilianum). - La semilla del lolio criollo forma una espiguilla semicilíndrica en la parte dorsal, plano cóncava en
la ventral, de color verde ceniciento, algo obtusa

�-

71

en las dos extremidades, sin aristas de ninguna
clase, lampiña sobre todas las caras: tiene de 5 á
7 milímetros de largo por 1 á 1 1/ 2 de ancho. La semilla se observa pocas veces entre el trigo desgranado; más frecuente es hallar la planta.
Las muestras N°. 12 (Barletta), la N°. 106
(Candeal-Barletta), y la N°. 110 (Italiano), son las
únicas que contienen granos de lolio, pero en pequeña proporción.
Los aventadores provistos de zarandas adecuadas, eliminan la semilla del producto, y Ja buena
ejecución de las labores impide la aparición de las
plantas en los trigales.
Pasto de cnflresma (Digitaria sanguinalis).-La
semilla es muy pequeña, elíptica, convexa sobre
la cara dorsal, plana sobre la ventral, con los bordes sobresalientes y enroscados hacia adentro,obtusa en la parte inferior y un poco agnda en
la superior, sin arista: tiene 1 1/ 2 milímetros de
largo por 1 de ancho. No es muy frecuente en los
trigos. La muestra N°. 25 (Barletta) contiene 20
granos por kilo de trigo.
Los aventadores la eliminan fácilmente. La
planta, que es una graminácea, no ocasiona perjuicios sensibles.
Todas las gramináceas que hemos mencionado
pueden eliminarse del trigo sin dificultad, por los
medios indicados, que se reducen al empleo de los
aventadores y aventadores clasificadores, en lo relativo á las semillas y á la extirpación de las plantas durante la primavera, á la labranza esmerada

�-

72 -

del terreno, con las carpidas y escarificaciones necesarias, y á la siembra en época oportuna, por
lo que concierne á las plantas que engendran.

Crucíferas

N avina (Brassica camp9stris ).-La semilla de
la navina es ·un globulito cuyo color varía desde
el rojizo hasta el castaño oscuro, de 1 á 1 1/z milímetros de diámetro, lisa, lampiña, parecida á la
de la mostaza, pero sin sabor picante. Es oleagi- .
nosa y empleada para la preparación del aceite.
Las plantas que engendra se hallan á veces
tan difundidas y tan desarrolladas, que pueden
comprometer la cosecha del trigo.
Los agricultores confunden á menudo la mostaza y la navina, bajo el nombre de nabo; ambas
causan perjuicios notables.
Con el objeto de destruir las plantas de navina
que invaden los trigales, se ha hecho uso en algunas partes, de soluciones de sulfato de cobre al
3 por 100, aplicadas con pulverizadores al principio de la vegetación: estas soluciones son inofensivas para el trigo y sí para la navina.
Los ·resultados conseguidos han sido variables,
aunque algunos experimentadores aseguren, que
este tratamiento es eficaz.
Cuando por descuido, se ha sembrado semilla de
trigo con navina, hay que preocuparse de arrancar
las plantas de la oleaginosa que aparecen, desde el

�primer año, Rin omitir gastos y trabajo, porque más
tarde la tarea será pesada y de resultados dudosos.
En todos los casos no hay que dejar semillar
las plantas, porque la fructificación es tan abundante, que las semillas caídas y desparramadas por
el viento cubren pronto grandes extensiones, siendo difícil impedir la propagación y más todavía
destruirlas completamente.
El mejor medio para preservar los sembrados
contra la invasión de esta planta tan perjudicial,
consiste en limpiar el trigo antes de sembrarlo, y
rechazar absolutamente los granos que contengan
semillas de navina: ]a limpieza se cpnsigne por
medio de los aventadores y aventadores clasificadores.
Cuando el producto contiene muchas semillas
de navina, conviene limpiarlo antes de ponerlo en
Yenta: así se consigue nn precio más elevado para
el primero, y la última se puede vender para la fabricación del aceite; no faltan interesados para ésta
y los precios que se pagan son iguales ó superiores
á los del trigo. Oonsíguese de esta manera una doble ventaja.
La muestra N° 13 (Barletta) contiene 7840
granos de navina por kilo de trigo.
Mostaza negrci (Sinapis arvensis).-La semilla
de la mostaza es parecida á Ja de la navina, pero
menos oscura, un poco menos gruesa, lisa, lampiña
y no lustrosa: cuando se corta entre los dientes,
deja una sensación de ardor en la boca, lo que sirve
p:ua distinguirla fácilmente de la navina.

�-

74 -

La planta semilla abundantemente, lo que
aumenta su poder de difusión y sus estragos en los
sembrados de trigo,. de los que se debe procurar
eliminar desde un principio. Para no luchar con
los inconvenientes subsiguientes, no se debe confiar al suelo granos que la contengan y, en caso no
fuera posible disponer de semillas puras, habrá que
limpiarlos por medio de los aventadores y aventadores clasificadores.
Las máquinas trilladoras eliminan la mayor
parte, pero cuando es abundante, quedan siempre
algunos granos que desmerecen el producto, ya se
lo dm;tine á semilla, ya tenga que servir para la
elaboración de harinas.
Durante nuestra practica agrícola y las inspecciones llevadas á cabo en varias regiones productoras de trigo, hemos tenido numerosas ocasiones
de observar trigales completamente invadidos por
la mostaza y la navina, de manera á comprometer la
vegetación del cereal y la cosecha correspondiente.
Cuando los terrenos están tan infestados, hay que
favorecer la germinación de estas semillas por medio
de la remoción superficial de la capa arable, con cultivadores, extirpadores, arados polirrejas, etc.; estas
labores destruyen al mismo tiempo las plantas nacidas y deben proseguirse hasta que han desaparecido completamente. En todos los casos hay que
enterrar las plantas ó segarlas antes de la floración,
si no se habrá formado ya una parte de la semilla,
que propagará la invasión. Estos trabajos son muy
costosos, por lo que algunos prefieren dejar des-

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75 -

cansar el terreno durante dos ó tres años, tiempo
que se reputa suficiente para hacer perder á las
semillas contenidas en el suelo el poder germinativo.
La muestra N° 13 (Barletta) contiene 300 granos de mostaza por kilo de trigo.
Rábano (Raphanus sati?nis).-La semilla del
rábano es de color amarillento rosado ó rojizo, ·redondeada, de 2 á 2 1/ 2 milímetros de diámetro, de
sabor aceitoso y nauseabundo.
La planta de rábnno es más perjudicial que la
navina y la mostaza, porque aunque su poder de
difusión no sea tan grande, cuando ha sido introducida en un sembrado, se propaga gradualmente
y de. una manera persistente, impidiendo el desarrollo de numerosos tallos de trigo. Durante la siega constituye un obstáculo serio para las máquinas
segadoras, cuyo funcionamiento entorpece, y durante la trilla presenta dificultades no inferiores,
tanto para el desgrane perfecto del trigo, como
para su limpieza. Las semillas de rábano son á veces de un tamaño tan grande, que es difícil separarlas de las de trigo, resultando éste sucio y de
calidad inferior; empleado como semilla, presenta
el peligro de propagar la planta perjudicial y destinado á la molienda, difieulta esta operación, además de manchar la harina, comunicándola un olor
y un aspecto desagradables.
Las plantas deben ser extirpadas prolijamente
durante la primavera; pero lo que se debe cuidar
ante todo, es de no sembrar trigos que las conten-

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76 -

gan. La muestra N°. 81 (Barletta) contiene 10 granos por cada kilo de trigo.
Camelina (Camelina sativa).-La camelina tiene la semilla de color amarillento rojizo, pálida,
chata, no brillante, de 1 á 1 1/ 2 milínietros de
diámetro por 1/ 4 de espesor. No es muy común
en los trigos: no es invasora; se elimina fácilmente, tanto por la limpieza de los granos, como por
la preparación esmerada del suelo. La muestra
N°. 15 (Barletta) contiene 20 granos por cada kilo
de trigo.
Entre las crucíferas que acabamos de reseñar
se encuentran plantas muy perjudiciales para la
vegetación normal del trigo y la producción consiguiente: es necesario elimüiarlas de los granos que
se destinan á semilla y no comprarlos si las contienen, porque los perjuicios pueden ser considerables; además de dejar los terrenos infestados durante algunos años, se pierde el interés del capital
que representan, por la falta de producción, y se
originan gastos ingentes para su destrucción.

Compuestas
Cardo asnal (Silybum marianum) y Cardo de
Castilla (Oynara cardúnculus).-La semilla del
cardo asnal es grande, ovalada, comprimida á los
lados, de 4 á 5 milímetros de largo por 2 1/ 2 á 3
milímetros de ancho y 1 de espesor,-con las caras
poco convexas y los ángulos obtusos,-de color ce-

�-

77 -

niciento aceitnna.do y con reborde ó eorona bhm&lt;prncina en la extrernidn&lt;l superior.
J_,a semilla del cardo ele Castilla es casi elíptica, poco convexa sobre las earas, obtusa cu los
bordes, tronchada y ca llosa, en las extremidades,
de color gris da.ro, con poco brillo; tiene 3 rnilímetrns ele largo por 1 á 1 1 /~ de ancho.
La aparición de un gran número de estas plantas en los trigales, puede constitnir un serio obstáculo para la vegetación del trigo, á causa del
desarrollo grande que adquieren, ele la superfieie
que ocupa11, y de los inco1ffenientes que presentan durante la siega y la. trilla.
~u presencia cu los trigaleR demuestra que la
semilla empleada no ha siclo convenienterneuh-'
prepara.da, ó qne el terreno estaba infestado y no
fué trabajado con el esmero necesario y en tiempo
oportuno. Las plantas se destruyen extirpándolas
á mano, con a;.1ada, ó con arado, ó cortándolas antes de la maduración de las semillas. Estas se separan del trigo por medio de cribas ó &lt;le los a\·entadores provü;tos &lt;le zarandas adecnacbs.

Poligóneas
A~f'oi:fó}I

silrestre ( Polygonum conYól Ynlns ).La semilla del a1forfón silvestre e¡,; ele color castaño oscuro, triangular, eon ángulos muy agudos y
las aristaR encorYadas, especialmente en la parh'
basal,- lisas sobre las tres caras y sin brillo: tiene
:-3 milínwtros de largo, por 2 de ancho.

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78 -

La planta es bastante pei~jndicial; felizmente
no es muy común.
La muestra N° 51 (Barletta) contiene 20 gra,nos por cada kilo de trigo.
La semilla se separa de ]os granos de trigo por
medio de cribas y la planta se elimina de los trigales, extirpándola ó labrando con esmero el terreno.
Leng1w, de vaca (Rumex crispus).--La semilla
del rnmex crispus tiene tres caras y es de forma
prismática triangular, terminada Pn punta,-de
color castaito oscuro y de 1 1/ 2 á 2 milímetros de
largo por 1 de ancho. La planta no se ha1la con
frecuencia y no es muy dañina, ámenos que se
&lt;lesarrolle en cantidad, por haberse perdido el trigo por cualquier causa. Se encuentra espec:ia]mente
en las partes b&lt;:~jas y húmedas.
La muestra N°. 10 (Trigo Ruso) contiene 2600
granos por cada kilo de trigo, y la N°. 42 (Trigo
Ruso), 1700 granos por kilo.
Entre las otras muestras sólo una décima parte
contiene esta semilla, qne se separa fácilmente del
grano por medio de los aventadores provistos de
zarandas. I,,a¡.; labranz;as bien hechas hacen desaparecer pronto la planta del terreno.

Convolvuláceas
Campanilla blanca, (Convólvulus arvensis).-La.
semilla de la campanilla blanca es casi semjesférica, con la cara chata elevada en ángulo,-obtusa
en ambas extremidades,-de color negro intenso,

�•
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79 -

opaca-de 2 1/ 2 milímetros de largo por 2 de ancho.
La planta es invasora y mny dañina: felizmente
no se halla muy difundida. La única muestra que
la contiene es Ja N°. 10 (Trigo Ruso). Aparece
generalmente en las partes húmedas y bajas.
He elimina la semilla y la planta por los procedimientos aconsejados anteriormente.

Leguminosas
Carretilla mansa (Medicago maculata). La semilla de la carretilla mansa es irregularmente reniforme, más ó menos angulosa, de color amarillento
pardo y sin brillo: tiene 1 1/z milímetros de largo
por 3 / 4 de ancho. No se encuentra sino excepcionalmente entre las ele trigo, porque la trilla la
elimina y también porque la planta no aparece en
los cultivos bien hechos. La muestra N°. 19 (Trigo
Francés) contiene 20 granos por cada kilo de trigo.
Esta muestra, que presenta una proporción bastante grande &lt;le otras semillas nocivas, demuestra
que el terreno ha sido mal trabajado y que el trigo
debe haber desaparecido en varias partes á causa
de las plantas perjudiciales que lo invadieron.
AlverJilla (Vicia graminifolia).--La, semilla de
la alverjilla es parecida á la de la vicia común: es
globosa, de color pardo negruzco, sin brillo y de
1 1/ 2 milímetros de diámetro. No es muy frecuente
encontrarla en los trigos porque es elimina.da durante la trilla y las plantas no aparecen casi nunca
en cantidad en los trigales.

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80 -

La muestra N°. :rn (Barletta) contiene '20 granos por cada kilo de trigo.
r_rrr:bol de olor (Melilotus alba).- La se1nilla del
trébol de olor es redondeada, de color amarillento,
á rosado verdoso, algo comprimida lc:tterctlmente,
lampiüa, sin brillo, y de 1 á 1 1/~ milímetros de
diámetro. No se halla muy difundida y no es perjudicial, si no se presenta en fuerte proporció11. Ln
muestra N°. 1 (Barletta) contiene 1200 granos por
kilo ele trigo.
Las trilladoras y ayentadoras elimimm esta, semilla: las labores y las siembras bien ejPcntadas impiden el crecimiento Je las plantas en los sembrndos.
Hel iut ropo cimarrÓJI ( Leptosperrnum anclrns&lt;tefolium ).-La semilla, es pequeña, cilíndrico-triangular, con los dos htclos ventrales már:., daros y una
área obliClm basal de color blanquecino: es lampi1la y Je 2 á '2 1/z milímetros de largo por 1 próxinrnmente de micho. L&lt;t semilla no se halla. con
mncha frecuencia en los trigos, )r tampoco la phmtn
m1 los sembrados. He eliminn. por los procedimientos indicados para el trébol ele olor.
Las muestras X'". 5.J: )' 87 (Darletta) rontiencu
-!O grnnos por r&lt;Hfa kilo de trigo.

Umbelíferas
Apierillo ( Helyosciadium leptophyllum). - La
semilla es de forma navicular, muy convexa Pn la
parte dorsal y recorrida por 5 costillitas más claras
)' sobresalientes; In parte ventral Rnperior es plana

�•

-

81

ó algo cóncavi:t, y en la parte media present&lt;:t mrn

cicatriz arrugada; es de color aceitunado, de 1 1/ i
milímetros de largo, por medio de ancho. No es
muy difundida; se elimina por los mismos procerlimientos empleados para la anterior.
Las muestras N°s 1;) y ()D (B&lt;-trletta) contienen
20 granos por cada kilo de trigo.

Otras plantas que invaden á los trigales
Las semillas y ]as plantas que hemos resefütdo
brevemente, no son las solas que acompaüan al
trigo: otras plantas (1al1iuas se hallan en Jos cultivoR ele este cerea1 en el Departamento de Pi:traná,
nnnque sus semillas no se encuentren geuernlmente mezchtclas con los gmnos ele trigo; aquéllas
pueden adquirir una propagación tan grarnle como
pei~juclici;-tl, cuando la tierra ha sido mal trabajada, ó en épora no oportuna, cuando la siembra
lrn siclo mal efectuada, ó la semilla de trigo ha
germilrnclo irrngnlarmente, cuando han quedado
espacios vacíos en medio de los trigales por la invasión &lt;le la lm1gosfa (~\cridium Parmrnensis B.) ele
la isoca (Diloboderus sp.), de la lagm'ta (Leucania
nnipuncta Haw.), &lt;le la mosca de Esse (Cecyclomia
destructor), 6 de otros insectos, y parásitos criptogámicos; es entonces que estas plantas aparecen
en gran número y a&lt;lquieren un desarrollo extraordinario, comprometiendo la cosecha del t.rjgo.
J\{encionaremos las que hemos observaclo en las
ehacnu; (lel Departamento ele Paraná.

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82 -

Chmrúco (Datura stramoninm ). -La semilla
es ovalada, con una depresión lateral en la parte inferior,-cubierta de verrugas muy aparentes y tupidas,-de color negro y sin brillo: tiene de 3 á
4 milímetros de largo por 2 á 8 de ancho. Es muy
abundante en algunas comarcas y como contiene
principios venenosos, que quedan en la harina preparada con trigos infestados, resulta muy peligrosa. La planta es invasora, de gran desarrollo: pertenece á -la familia de las solanáceas. Re elimina
de los sembrados por medio del corte antes de la
época de la floración, y de labores oportunamente
ejecutadas.
Gidnda del cronpo ( Rolanum sysimbriifolium ).
-La semilla es de forma discóidea, de 1 1/ 2 á 2
milímetros de diámetro, con bordes bastante delgados, enteros, presentando de un lado una pequeüa
escotadura; las caras son ligeramente convexas,
lisas, de color amarillento.
La planta es espinosa, bastante invasora y produce una pequeña fruta colorada, que es comestible.
Aparece generalmente en los rastrojos después
de la siega del trigo, y la semilla no se encuentra
entre los granos de este cereal. Se destruye fácilmente por las labores. - Pertenece á la familia de
las solanáceas.
Cepa caballo (Xanthium spiuosum ).-El fruto
es elíptico de 6 á 8 milímetros de largo, hasta 1 O
y algo más, por 4 á 5 milímetros de diámetro; termina en dos púas rectas, ásperas. Toda la superficie
está cubierta de pequeños ganchos, que adhieren

�-

8:) -

fácilmente á los cuerpos con que ei:;táu en contacto.
La planta es invasora, pero se destruye fácilmente por medio de aradas, practicadas en tiempo
oportuno, es decir, antes de la formación de las
semillas. Estas no se encuentran en el trigo, sino
excepcionalmente, pues la planta se desarrolla casi
siempre después de la Riega, en los rastrojos.
Pertt&gt;nece á la familia de las compuestas.
Viznaga (Amni viznaga).-La semilla es parecida á la de apiecillo, pero de tamaño doble
y con las costillas dorsales más agudas y marcadas. No se encuentra generalmente entre los granos de trigo, porque las trilladoras la eliminan fácilmente. La planta es rústica y se desarrolla rápidamente. Las labores bien ejecutadm; impi&lt;len
su aparición.
Hay que arrancarla ó cortarla antes de la formación de las semillas qne son muy abundantes.
Pertenece á. la familia de las umbelíferas.
Ofruta ( Oonium macnlatium ).-La semilla, es
parecida á la de la viznaga, pero más angosta y
más cóncRva en la parte ventral: su largo es de
1 1/ :! á 2 milímetros, por :1/ 4 de ancho. ~o se encuentra generalmente con los granos ele trigo porque madura antes y rae al suelo,
La planta es de vegetación vigorosa y mny
invasora. Se debe arrancar ó cortar antes de la
formación de las semillas. Pertenece á la familia
de las umbelíferas.
Quúma (Ohenopodium album) .-La semilla es
lenticular, uegra, brillante, ron bordes obtusos, de

�-

x4 -

1 á 1 1 /~ milímetros &lt;le diámetro; examinada con
nn lente presenta pequeños pnntos corrresponclieutes á depresiones. ~o se halla sino excepcionalmente, mezclada con los granos de trigo, ya porque
madnra más tarde, ya porque e8 eliminada, durante
la trilla por sn peque11ez. La plantH. es muy inva~orn, pero las labores bien ejecutadas ünpiden sn
aparición en los trigales. Pertenece á ]ft familia ele
las Qnenop&lt;&gt;dea.s.
lrnyo colomclo ( Amara,ntlrns retroflexus et. Am.
chlorostachys).-La, semilla es pequeña, redondeada, con bonles agudos )r dientecillos mny maxcados
ele nn lado: tiene de :i / ~ á 1 milímetro de diámetro
por '/ 1. de espesor. Se encnentra muy rarns Yeces
mezcla,dn con los grano:;; de trigo, porque fa trilla
la elimina completa.mente. La planta es muy vigorosa é invasora. Pertenece á la familia ele las
Amanm táceas.
I

Observaciones
"Jle cletendré en las plantas enmneraclas, annque
lutbrfa muchas más que citar, pnes larga es la lista
que se podría compilar, si se quisieran nombrar to&lt;las las qne infestan los sembracloR y que pe1judican
al proclucto, mezclando sus semillas con los grm1os
de trigo ó contrariando su vegetación.
La enumeración completa será útil, cuando se
haga el estudio general acerca de ]a producción del
trigo en el país, como lo tengo proyectado; aquí
debo limitarme á las especies más comunes en la
región &lt;le &lt;loncle proceden las muestras analizarlas,
qne son las que he reseñado brevemente.

�~\prendan

85 -

los agricultores á distinguirhu;, á
conocer los perjuicios que engendran, y á destruirlas, y mejorarán la prodncci6n del más precioso de
los cereales y á la ve'l; sn situación económic&lt;l.
Los análisis hechos y los comentarios consignados no pueden serYir para juzgar el conjunto de
la pro&lt;lncción nacional de trigos, porque relatiYos
á una peqm-'ña parte ele la misma, ello:-; servirán
de gnía para trabajos ele esta clase, qne repetido::;
y difundidos, proporcionarán los datos necesarios
parn, nn estudio definitiYo.
~e ha de tener prnsente que las muestras, que
lrnn origimulo estar:-; investigaciones, proceden de
una comarca (lue pasa por ser una de las mejores
pro&lt;luctoras de trigos, lo (1ne haría suponer que lo~
lle la,s otras regiones 110 se1·á11 superiores. Es cierto
qne la, cosPcha de 180D-l UOO ha sido deficiente en
cuanto á la calidad del producto. Por otra pa1te, el
estudio y_ue hiciéramos el año pasado sobre los trigos de ]a ProYineiH de Córdoba, ha ren•lado defectos nnálogos. Esto inclnce á creer qn&lt;:&gt; laR deficiencias comprobadas 8on más ó menos notables,
pero comnnes á los trigos de todas las regiones
productoras de este cereal, )- que si Re ponen en
práctica las medidas aconsejadas, He logrnrá mejorn r el conjunto de la producción.
ERte es precisnmente el objeto &lt;le esta, investignrión, cuyos resultados, espero, serán tomadoR
Pn cneuta por los ('nlti YadoreR ele trigo.
N ovi em \.n·t: d i; HlO(I.

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    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Estudio sobre los trigos de la Provincia de Entre Ríos (Departamento de Paraná)</text>
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