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CMinisterio

de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar
PROINDER

La Cuestión Indígena en la Argentina,
un Estudio de Actualización

Autor:
Juan Pablo Cervera Novo

SERIE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES Nº 25

Buenos Aires, 2010

�Cervera Novo, Juan Pablo
La cuestión indígena en la Argentina, un estudio de actualización. - 1a ed. - Buenos
Aires: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, 2010.
E-Book. - (Estudios e investigaciones; 25)
ISBN 978-987-25476-2-2
1. Historia Política Argentina. I. Título
CDD 320.982
Fecha de catalogación: 19/05/2010

LAS OPINIONES EXPRESADAS EN ESTE DOCUMENTO SON DE EXCLUSIVA
RESPONSABILIDAD DEL AUTOR Y PUEDEN NO COINCIDIR CON LAS DE LA
INSTITUCIÓN.

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar
PROINDER, Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
Av. Paseo Colón 982, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Mail: fiproinder@minagri.gob.ar

ISBN 978-987-25476-2-2
1° Edición electrónica
URL: www.proinder.gov.ar
Buenos Aires, mayo de 2010

2

�PRESENTACIÓN
El presente estudio fue elaborado en el marco del Componente Fortalecimiento Institucional
del Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER Adicional)
con el objetivo de identificar un nuevo instrumento de intervención para atender a los grupos
sociales más postergados del medio rural, entre los cuales se encuentran los pueblos
originarios. Como todas las acciones de la Subsecretaría de Agricultura Familiar (SsAF) se
inscribe en el propósito de contribuir al desarrollo sustentable y autónomo de los agricultores
familiares, trabajadores y pobladores rurales y de sus organizaciones.
El documento aporta una relevante y actualizada caracterización de la situación de los
Pueblos Indígenas de la República Argentina con especial referencia a la situación
productiva según regiones de asentamiento de población indígena rural; presenta las
principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales públicas con
incumbencia en la cuestión indígena; ofrece una síntesis de las dinámicas productivas de los
pueblos indígenas rurales más significativos con datos demográficos a partir de la
regionalización propuesta y las principales problemáticas asociadas en torno al derecho a la
tierra y territorio. Asimismo, enumera ejemplos de las distintas problemáticas
medioambientales y sanitarias en que se ven involucradas las comunidades indígenas.
Frente a la necesidad de generar procesos de participación fundados en los derechos de los
Pueblos Indígenas, el documento propone un abordaje crítico e integral que contempla a los
grupos étnicos como actores que elaboran sus categorías de adscripción e identificación
propias. En virtud de esto último, sugiere para la elaboración de políticas que atiendan a los
Pueblos Indígenas, la elaboración de estudios sobre modelos productivos y tipos de
Emprendimientos o Unidades de Producción Agropecuaria que tomen en cuenta a las
modalidades de producción y reproducción económica y social de unidades familiares y
comunidades indígenas.

Ing. Agr. Guillermo Martini
Subsecretario de Agricultura Familiar

3

�INDICE
1- INTRODUCCIÓN .............................................................................................................. 5
2- LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN ARGENTINA. UNA CARACTERIZACIÓN
PROBLEMÁTICA. ................................................................................................................. 6
2.1- Sobre definiciones y clasificaciones ............................................................................... 9
3- POBLACIÓN INDÍGENA ESTIMADA Y CENSADA. .........................................................11
4- CRITERIOS UTILIZADOS PARA DAR CUENTA DE LA SITUACIÓN DE LOS PUEBLOS
ORIGINARIOS CON ESPECIAL REFERENCIA A LA SITUACIÓN PRODUCTIVA
AMBIENTAL Y TERRITORIAL. ............................................................................................19
5- ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA ARGENTINA
CON ESPECIAL REFERENCIA A LA SITUACIÓN PRODUCTIVA, AMBIENTAL Y
TERRITORIAL. UNA PERSPECTIVA GENERAL. ................................................................20
6- ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA REPÚBLICA
ARGENTINA CON ESPECIAL REFERENCIA A LA SITUACIÓN PRODUCTIVA. SEGÚN
REGIONES DE ASENTAMIENTO DE POBLACIÓN INDÍGENA RURAL. ............................23
6.1- Breve caracterización por región ...................................................................................24
6.1.1 - Región Chaqueña..................................................................................................24
6.1.2 - Región Norandina..................................................................................................27
6.1.3 - Región Patagónica ................................................................................................29
6.1.4 - Otras provincias con población indígena. El caso de Misiones ..............................30
7- PRINCIPALES INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES NACIONALES Y
PROVINCIALES PÚBLICAS CON INCUMBENCIA EN LA CUESTIÓN INDÍGENA. ............40
7.1- Marco legal....................................................................................................................40
7.2- Mapa Institucional .........................................................................................................44
7.3- Situación educacional de los pueblos indígenas en Argentina ......................................55
7.4- Situación sanitaria de los pueblos indígenas en Argentina ............................................59
8- CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ....................................................................60
9 - ANEXOS .........................................................................................................................64
Anexo Nº 1 ...........................................................................................................................64
Anexo Nº 2 ...........................................................................................................................77
10- BIBLIOGRAFÍA ..............................................................................................................79

4

�1. INTRODUCCIÓN
El presente es un informe resultante de un estudio de actualización sobre la cuestión indígena
en la Argentina. El estudio se ha basado principalmente en informes preliminares existentes en
el PROINDER y completado con información proveniente de distintas reparticiones nacionales
y provinciales y bases de datos que poseen el autor y los investigadores que colaboraron en la
elaboración del mismo1.
Se agradece la participación de todos ellos, los aportes de los autores, de los informes
utilizados y la colaboración especial prestada por PROINDER para el mejor desarrollo de los
contenidos.

La realización de este estudio apunta a profundizar el conocimiento sobre la población
indígena para identificar líneas de intervención que permitan mejorar las condiciones
de ingresos y de vida de este grupo social, uno de los estratos de la población rural
donde la incidencia de la pobreza y el déficit en el acceso a los servicios sociales son
más marcados.
El objetivo central de este informe es Caracterizar la situación actual de los pueblos
indígenas que habitan en áreas rurales2 poniendo especial énfasis en aspectos socioproductivos, ambientales e institucionales.
Los objetivos específicos son:
1) Caracterizar y problematizar los enfoques sobre pueblos originarios en Argentina
2) Analizar los datos y estimaciones sobre la presencia de pueblos originarios y
comunidades indígenas.
3) Desarrollar criterios para dar cuenta de la situación de los pueblos originarios con
especial referencia a la situación productiva ambiental y territorial.
4) Analizar la situación de los pueblos originarios de la Argentina con especial referencia a la
situación productiva, ambiental, territorial y las acciones institucionales desde una
perspectiva general y según regiones de asentamiento de población indígena rural.

5) Describir las principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales
públicas con incumbencia (directa o indirecta) en la cuestión indígena.
6) Proponer algunas conclusiones y recomendaciones.

1
Colaboraron en la elaboración del informe: Dr. Héctor Hugo Trinchero; Lic. Ivanna Petz; y Lic. Mariana Schmidt. Agradecemos
los aportes de Juan Martín Leguizamón. Todos integrantes del Programa Permanente de Investigación y Extensión
Universitaria en Comunidades Indígenas de la R.A. (Facultad de Filosofía y Letras. UBA)
2
Considerando que la caracterización de “área rural” es compleja y no siendo el objetivo de este informe hacer un análisis
pormenorizado de dicha noción se adelantará, por el momento, que el universo poblacional mencionado es el de aquella
población indígena que no reside en las grandes urbes aunque sí se incluirá población indígena de ciudades intermedias en las
provincias que integran determinadas regiones. Así, por ejemplo, población indígena residente en ciudades como Tartagal en
Salta quedará incluida. Debe tenerse en cuenta que el Censo de Población distingue tres grandes universos poblacionales:
áreas rurales dispersas, áreas rurales de hasta 2000 habitantes y área urbana (el resto). La inclusión en algunos casos de
ciudades “intermedias” responde a la necesidad de considerar los vínculos entre población que reside en comunidades y
población que reside en dichas ciudades o en sus periferias dado que configuran precisamente relaciones socioproductivas
específicas, este criterio es principalmente cualitativo, ya que no implica incorporar todas las ciudades intermedias con
población indígena sino aquellas donde se encuentran las relaciones mencionadas. En el apartado específico se profundizará
sobre esta situación, aunque su desarrollo pormenorizado requiere de estudios específicos.

5

�Hasta el presente se han realizado diversos estudios y actualizaciones sobre la situación
indígena en la Argentina. Dichos estudios y actualizaciones han sido vehiculizados desde
distintas instancias institucionales que de una u otra manera incorporan entre sus metas de
intervención a los pueblos originarios como población objetivo.
El presente trabajo si bien se orienta hacia una puesta al día más sobre el tema, pretende al
mismo tiempo incorporar aspectos, componentes y datos que se refieren principalmente al
análisis del perfil productivo y ambiental que caracteriza a los distintos pueblos originarios que
hoy habitan y se reconocen como tales en el país. Sin embargo, los aspectos económicos y/o
socioproductivos no existen en forma aislada, por lo que el informe incorpora otros aspectos
como los legales, demográficos, territoriales, educacionales, sanitarios, etc. No obstante, es
importante señalar el insuficiente tratamiento que se ha venido dando a la cuestión productiva y
ambiental en el perfil de la población indígena argentina, lo que explica al mismo tiempo la
particular escasez de información sobre la cuestión.
Se parte de considerar que para un análisis de la situación productiva de los sujetos indígenas
involucrados se requiere previamente, al menos, de una caracterización de las modalidades
productivas y reproductivas de cada grupo, comunidad, población, pueblo indígena, según sea
el caso. Esta empresa resulta dificultada por la enorme escasez de información, principalmente
en el ámbito estadístico, ya que los Censos Agropecuarios tienden a no registrar
adecuadamente las dinámicas socioeconómicas de los pequeños productores indígenas (y no
indígenas). Un ejemplo claro de ello surge del informe de Daniel Slutzky en el cual el autor
hace notar la inviabilidad del concepto de explotaciones agropecuarias (EAP) para dar cuenta
de la dinámica productiva de los pueblos indígenas (2008:32). Esta característica de los
relevamientos realizados por el INDEC a través del Censo Nacional Agropecuario implica que
los análisis que hagamos deben recurrir a información de casos, y más específicamente a
datos relevados en trabajos de campo etnográficos.
Sobre la base de relevamientos y documentación existente, intentaremos distinguir dos niveles
de análisis: uno general que abarca al conjunto de los pueblos originarios de la Argentina y otro
que distingue por regiones y en lo posible por provincias. Para lo cual se analizarán
caracterizaciones sobre los aspectos productivos, ambientales y territoriales y su relación en el
ámbito de regiones, y se tomarán en algunos momentos casos “paradigmáticos” es decir
representativos de dicha región como una manera de ilustrar con cierta profundidad la
situación.
2- Los Pueblos Originarios en Argentina. Una Caracterización Problemática.
Cuando los especialistas se remiten a la caracterización de la población indígena Argentina
presentan una serie de resguardos previsibles frente a una problemática reconocidamente
compleja, máxime teniendo en consideración ciertos rasgos prototípicos de la cultura
hegemónica nacional. Es que, históricamente, desde el punto de vista de la denominada
“historia oficial” la República Argentina ha sido definida políticamente y caracterizada
sociológica y antropológicamente como una nación “sin indios”, o como lo expresara el
reconocido sociólogo brasileño D. Ribeiro un país de pueblos transplantados.
Contrafácticamente una nación constituida demográfica y culturalmente por pueblos
trasplantados “que descienden de los barcos” es una nación que no reconoce pueblos
originarios. Esta situación incluso ha intentado validarse desde una política censal: No hay
indicaciones censales a lo largo de la historia sobre la pertenencia a identidades aborígenes
de grupos poblacionales3.
3

En realidad, el Primer Censo Nacional de Población realizado en 1869 durante la presidencia de Sarmiento había arrojado
sólo para el Territorio Nacional del Chaco un total de 45.291 indígenas. Sin embargo ningún informe de la época tenía en
cuenta los datos sobre la población indígena. Mucho menos aún informes y documentos posteriores ya que los censos
siguientes omitieron toda mención sobre población indígena en Argentina.

6

�Sin embargo estos discursos políticos y académicos apuntan a desconocer el proceso
histórico de conquista y apropiación territorial por parte del estado y agentes privados
poderosos. Semejante desconocimiento del proceso histórico ha sido señalado en distintas
oportunidades por historiadores, sociólogos y antropólogos. Así, una parte significativa de
los investigadores y académicos que se han especializado en el tema sostienen que la
relación de los pueblos originarios con los conquistadores españoles, primero, y con el
estado nacional, a partir de mediados del siglo XIX, ha estado definida por el sojuzgamiento
militar, el etnocidio, la expulsión o incorporación al sistema de expansión agrícola-ganadero
y agroindustrial de los sobrevivientes de acuerdo al modelo de desarrollo económico
preponderante en cada región. Todo ello en sintonía con el intento de aculturación mediante
distintos programas estatales y/o de evangelización y cuyas consecuencias se observan en
la desestructuración de las modalidades prototípicas de organización social, política y
económica, la expropiación territorial y la degradación cuando no exterminio de los recursos
naturales que configuraron su base de sustentación alimentaria (Trinchero, 1987, Trinchero;
Piccinini &amp; Gordillo,1992; Balazote &amp; Radovich, 1992; Vázquez, 2000; Hidalgo &amp; Tamagno,
1992; Bechis, 1992; Golluscio, 2002).
Este relativo consenso tiende, no obstante, y más allá de la voluntad de los propios
investigadores, a invisibilizar una situación tal vez paradojal si lo comparamos con el resto
de América Latina: durante el período de conquista española y por el particular escenario
que ocupaban los territorios del Río de la Plata en la economía colonial, una gran parte del
territorio que era habitado por poblaciones indígenas no fue efectivamente ocupado por los
conquistadores ni sus descendientes, lo que configuró una situación particular de “pactos y
acuerdos” con las distintas “naciones” indígenas con tal de preservar el principal objetivo
económico de los conquistadores en los territorios del Cono Sur: rutas alternativas a la
salida de los metales preciosos (Trinchero, 2000; 2006). Esto implicaba, más allá incluso de
intervenciones punitivas (cuando los conquistadores suponían una ruptura de determinado
pacto), una cierta política de reconocimiento que incluso se profundizó durante el período
independentista. Sin embargo hacia mediados del siglo XIX y con el proceso denominado de
“formación del Estado Nacional” en consonancia con la incorporación del hinterland al
proceso de producción de alimentos para el mercado mundial, se produce un profundo viraje
en la política hacia los pueblos originarios y el mismo consiste lisa y llanamente en su
negación como ciudadanos del nuevo Estado. 4
Es indiscutible el hecho de que con la reafirmación de la democracia en el país, la reforma
constitucional de 1994 se ha planteado un retorno a la política de reconocimiento de las
poblaciones indígenas. Así, por ejemplo, la reforma constitucional de 1994 define en su artículo
75 inc. 17 como atribución del Congreso de la Nación, reconocer la preexistencia étnica y
cultural de los pueblos indígenas, garantizando el respeto a su identidad y el derecho a una
educación bilingüe e intercultural. Asimismo, reconoce la personería jurídica de las
comunidades y la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan,
y regula la entrega de otras aptas y suficientes para su desarrollo humano. Garantiza también
su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los
afecten.
Por su parte, el inciso 19 define también como atribución del Congreso dictar leyes que
protejan la identidad y pluralidad cultural. El inciso 22 adopta, con rango constitucional, el
Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y la Convención
Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial. Por otra
4
Tal como lo plantea H. Trinchero en distintos textos, la Constitución Argentina de 1853 reconoce los pactos preexistentes sólo
en aquellas ocasiones que involucran a los caudillos provinciales, pero con los pueblos originarios y las “naciones” indígenas
no hay pacto alguno que valga. A partir de allí comienza el proceso de invisibilización jurídico-política de la población indígena
y un modelo de modernidad excluyente y justificadora de políticas de exterminio hacia las mismas mediante las
eufemísticamente llamadas “campañas al desierto” (Trinchero, 1992, 2000, 2006).

7

�parte, la ley 24071 adopta el Convenio 169 de la OIT, habiéndose depositado el instrumento
de ratificación en las instancias correspondientes durante julio del 2000. En conjunto, todos
estos cuerpos legales constituyen un avance en relación con el anterior marco jurídico de la
Constitución de 1853 que preveía como atribución del Congreso conservar el trato pacífico
con los indios (sic) y promover su conversión al catolicismo.
Hemos señalado algunos avances en la política de reconocimiento. Estos avances están en
consonancia con la incorporación de derechos indígenas en reformas constitucionales
latinoamericanas posteriormente a los regímenes dictatoriales en la región, caso Brasil,
Paraguay y Bolivia. No obstante, lo anterior no es sólo parte del proceso democratizador
sino que también es paralelo a las reformas del Estado en el Cono Sur durante la década de
los 90´s orientadas a la desregulación y retirada de la injerencia estatal en la provisión de
servicios y coberturas sociales básicas. Así, estas políticas han operado en un sentido
inverso al reconocimiento de los derechos indígenas, pues contribuyeron a la exclusión y
pauperización de las poblaciones más vulnerables y entre ellas los pueblos originarios.
Más allá, entonces, de la vigencia de las normativas mencionadas, en los hechos se
observa una escasa implementación de los mandatos constitucionales, lo que implica una
gran distancia entre la letra jurídica y la producción de políticas concretas. Por ejemplo, muy
poco se ha avanzado en una de las principales reivindicaciones de los pueblos indígenas,
como es la de “asegurar la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que
tradicionalmente ocupan”. Son muy escasos los casos de “regulación dominial” y menos aún
aquellos casos en los que se reconoce la propiedad/posesión comunitaria. Los programas
de regularización dominial proceden con excesiva lentitud. En los pocos casos
instrumentados, lejos se está aún de regular la entrega de otras tierras aptas y suficientes
para el desarrollo humano. Además debe tenerse en cuenta no únicamente el acceso al
recurso (tierra) sino a la calidad del mismo y en cantidad suficiente que garantice la
implementación de determinado proyecto productivo. Poco o nada se ha realizado, al menos
como esfuerzo de política pública, para generar estudios sobre modelos productivos y tipos
de EAP (Emprendimiento o unidad de producción agropecuaria) que tome en cuenta las
modalidades de producción y reproducción económica y social de las unidades familiares y
comunidades indígenas.
Ahora bien, independientemente de la debilidad de las políticas públicas hacia las
poblaciones indígenas del país, existe un proceso económico estructural en el cual la
expansión de la frontera agraria y la concentración económica rural ha avanzado incluso
sobre las tierras tradicionalmente ocupadas por pueblos originarios (aunque no sólo de
ellos) reconocidas constitucionalmente, lo que constituye un verdadero obstáculo muy difícil
de superar en las actuales condiciones económicas. Es decir, existe una contradicción muy
fuerte entre el conjunto de normativas jurídico-políticas tendientes a garantizar un conjunto
de derechos por parte de los pueblos originarios y la estructura agraria del país que se
articula con un modelo agro exportador y de concentración fundiaria y empresarial.
Tal vez, los problemas que son posibles de detectar con relación al reconocimiento del
derecho a la identidad se relacionan con aquella contradicción señalada. En este sentido, es
posible detectar que en la mayoría de los casos, por más que la normativa estipula el criterio
de autoafirmación como base para definir la identidad indígena, en la mayoría de los pleitos
en los que intervienen instancias judiciales y administrativas por lo general no se aplica este
criterio, siendo el estado y sus instituciones quienes pretenden juzgar quién es o debería ser
indígena.
Tampoco debe perderse de vista que los pueblos originarios de la República Argentina se
encuentran hoy en las regiones donde existen los mayores índices de pobreza. Se hallan
por tanto entre los grupos poblacionales con mayores dificultades de acceso a servicios

8

�esenciales de salud, vivienda, educación, como así también a los recursos, particularmente
a la tierra y al trabajo.
2.1- Sobre definiciones y clasificaciones
Si partimos de lo señalado anteriormente, podremos observar también que no sólo el Estado
se enfrenta a aquella contradicción entre el derecho a la identidad de los pueblos originarios
y sus implicancias y posibilidades. El campo académico e investigativo especializado en la
temática en no pocas oportunidades también quedan desorientados frente a la cuestión. Así
mientras se afirma el criterio de auto reconocimiento, se escriben innumerables páginas
acerca de la definición de indio, indígena, grupo étnico, comunidad, pueblo, nación, etc.
Con el objetivo de problematizar también la cuestión y en aras de situarnos frente a
propuestas concretas vamos a discutir algunas líneas conceptuales que trasciendan la
caracterización fenomenológica de los sujetos involucrados, es decir partiendo del criterio
que ni al Estado ni a los científicos les corresponde definir quién es o no es indígena, a
riesgo de involucrarse con políticas inconducentes y anticonstitucionales.
Para desarrollar este punto de vista sobre el tema será necesario remitirnos a lo
considerado ya en el “Diagnóstico preliminar Proyectos del Programa Social Agropecuario
con relación a los pueblos Originarios” (Leguizamón, Valverde y Morey, 2007), en el que se
afirma que en las últimas décadas la antropología ha comenzado a utilizar crecientemente
como concepto para la pertenencia a cualquier otro grupo étnico, el auto reconocimiento.
Para la adopción de dicha categoría, un importante aporte lo constituyó la obra de Fredrik
Barth sobre los grupos étnicos y sus fronteras (escrita en 1969 y traducida al castellano en
1976), ya que se impuso una apertura hacia nuevas miradas. Sus conceptos significaron
una ruptura respecto de los abordajes “culturalistas” dominantes hasta los años ’40 y ’50.
Aquellas perspectivas, definían “lo indígena” sobre la base de rasgos culturales “estáticos” e
identificaban “una raza con una cultura” (Hidalgo, 1992). A continuación enumeramos los
criterios sobre los que tales abordajes construían la categoría de indígena y describimos las
limitaciones inherentes a cada una de estas definiciones:
1) Criterio biológico: El uso de criterios biológicos está asociado estrechamente con la
concepción del indígena en términos raciales, lo cual resulta obsoleto dada la amplitud de la
miscegenación ocurrida entre las diferentes poblaciones. Se apela en estos casos a la
“pureza de raza” sin considerar la historia como factor inherente a la conformación de
poblaciones basadas en el intercambio, y sin considerar la cultura como espacio no
biológico, propio del campo social, ambiente a partir del cual nuestra especie se constituye
en subjetividades particulares.
2) Criterio de enumeración de rasgos culturales: utilizado para concebir de manera “estanca”
a los grupos étnicos. Son atributos que se deben cumplir para pertenecer a la categoría.
Aquí se reemplaza la idea de “pureza de raza”, por la de “esencia cultural”, ya que tampoco
se contempla un proceso de conformación histórico fundado en una relación social desigual.
Tampoco se considera el cambio, como si las culturas permanecieran estáticas.
3) Criterio lingüístico: es utilizado como indicador para las estimaciones censales en países
como México en el cual siguen preservándose las lenguas indígenas. Sin embargo el uso de
las lenguas aborígenes tampoco resulta un indicador suficiente. El ejemplo más extremo de
la falta de correspondencia entre la población hablante de un idioma indígena y el grupo
social denominado “indio” lo podemos encontrar en el vecino país de Paraguay, dónde el
80% de los habitantes hablan el Guaraní y sólo el 2,6% de la población total es considerada
indígena (Bonfil Batalla; 1992: 25-26). Coincidimos con Bonfil Batalla (1992) en cuanto a la
inconsistencia del criterio lingüístico como indicador de la pertenencia a un pueblo indígena,

9

�en especial cuando tal como encontramos en el caso mapuche, les ha sido impuesta otra
lengua.
4) Criterio etnocéntrico o definición por la negativa: este criterio consiste en definir a las
poblaciones a partir de la negación de rasgos y atributos generados por la sociedad
occidental. Son sociedades sin Estado, sin economía, sin escritura, sin religión, etc. En este
caso se los define a partir de la carencia, de aquello que no poseen culturalmente. Este
planteo remite a cierto etnocentrismo ya que se supone que se trata de poblaciones en un
estadio evolutivo inferior al occidental por lo que aún no desarrollaron las instituciones
propias de la modernidad.
En contraste con estas acepciones, y desechando la ecuación de una “raza = cultura”,
propia de los enfoques culturalistas, Barth enfatizó: “(…) el hecho que los grupos étnicos son
categorías de adscripción e identificación que son utilizadas por los actores mismos y tienen
la característica de organizar la interacción entre los individuos” (1976:10-11). Por esto a
partir de la gran influencia de la obra de Barth, los antropólogos van a resaltar el carácter
subjetivo y relacional de las identidades sociales5.
Con respecto al primer aspecto, esto es la auto-percepción (es decir el auto reconocimiento
como indígenas) constituye una variable central ya que implica la representación subjetiva
de valores que sirven a la perpetuación de identidades, en este caso la pertenencia a los
diferentes pueblos indígenas.
El otro elemento que a partir de los 70’ los antropólogos van a considerar como central, esto
es, el carácter relacional de las identidades, es el que nos permite comprender el concepto
mismo de “indio” o “indígena”. En este sentido a principios de los ’70, Bonfil Batalla va a
advertir que la categoría supraétnica de “indio” constituía una forma de designar al
colonizado dentro de una estructura colonial que incluía al colonizador. De acuerdo a lo
planteado por este autor, la definición de “indio” no se basa en el análisis de las
particularidades propias de cada grupo ya que el espectro de variaciones es tan amplio que
ninguna definición a partir de sus características internas puede incorporarlas a todas.
Pensemos que como tal categoría de “indio” designa en el momento de la conquista desde
los cazadores – recolectores del Amazonas hasta las altas culturas estatales de Meso
América y los Andes.
Por el contrario, la categoría de indígena no denota ningún contenido específico de los
grupos que abarca, sino una relación en el sistema social global del que los mismos forman
parte. De hecho, el “indio” como categoría genérica e indiferenciada que abarca la totalidad
de pueblos originarios, solo tiene sentido en el contexto del orden colonial, cuya
característica es identificar a los pueblos colonizados en oposición a los colonizadores
(Bonfil Batalla, 1992: 25-26).
Por esto las definiciones que atienden a rasgos “estáticos” o no consideran el lugar de las
poblaciones indígenas en la totalidad del contexto social y el carácter históricamente
determinado de la relación entre los pueblos originarios y el Estado-nación, no son
herramientas válidas para el análisis en la medida en que no permiten comprender los
procesos a través de los cuales se reproducen y resignifican las identidades étnicas – al
igual que las restantes identidades sociales -. Por esto las definiciones o lecturas efectuadas
por tales abordajes sólo pueden definir a los grupos indígenas “por lo que no son” en lugar

5 Esto es igualmente válido para una multiplicidad de antropólogos que van a criticar a Barth por no considerar lo suficiente las
interacciones entre grupos étnicos en el marco de un sistema social determinado. No obstante, estos especialistas, van a
rescatar del mismo y enfatizar el carácter subjetivo de estas identidades (Cardoso de Oliveira, 1992; Bartolomé, 1997; Díaz
Polanco, 1995; Bechis, 1992; Trinchero, 2000; Vázquez; 2000; Balazote, 1994 y Radovich, 1992).

10

�de atender a los complejos procesos que intervienen en las relaciones interétnicas en el
devenir histórico.
En Argentina se considera oficialmente como criterio válido para la definición de lo indígena
este concepto dominante en la Antropología de la auto-percepción. Por ello es que en el
censo efectuado en el año 2001 se entrevistó a la población indígena residente en el medio
rural y en el urbano, utilizando como criterio el auto reconocimiento como forma de análisis
de la población indígena6.

3- Población Indígena Estimada y Censada.
Para una evaluación cuantitativa de la cantidad de población indígena y su distribución
resulta interesante distinguir entre estimaciones y estudios censales, unas y otras contienen
implícitamente apreciaciones subjetivas que es necesario considerar a la hora del análisis.
Según una estimación efectuada en el año 1988, en América Latina existirían 40 millones de
indígenas distribuidos de forma sumamente heterogénea (Iturralde, 1995:116). Esto se debe
a la proporción variable en que intervino la población originaria en lo que hoy conforma cada
país, así como a las condiciones concretas de la dominación colonial (Bonfil Batalla,
1991:24). El 90% de la población originaria corresponde a Meso América (México,
Centroamérica y Panamá) y Los Andes (norte de Chile y Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y
Venezuela). Las tres regiones restantes (Amazonia, Cono Sur y Caribe) concentran sólo el
10% de la población originaria del sub-continente.
Argentina es uno de los países con menor proporción de indígenas en su conformación
nacional (1% o 2%). En otros casos, la población originaria es mayoritaria -tal es el caso de
Bolivia (71%) y Guatemala (66%)-, o bien representa una proporción muy significativa, como
el caso de Perú (47%) o Ecuador (43%). Sobre un total de 32 países que integran el
continente americano, Argentina ocupa el puesto 28 en cuanto a la incidencia relativa de sus
poblaciones originarias en la conformación nacional (Iturralde, 1995:117-118). Sin embargo
y sobre todo para el caso argentino resulta muy difícil tomar fielmente los datos existentes
como representativo, según veremos.
Aún así, y aunque esta cifra no exprese fehacientemente la presencia de dichos pueblos en
la población Argentina, la misma constituye un indicador estadístico que al menos implica su
reconocimiento. Puede considerarse incluso que esta cifra sub-representa dicha presencia.
Independientemente de ello, las mismas indican que como porcentaje de la población total
los indígenas en Argentina son numéricamente más representativos respecto a la población
total que, por ejemplo, la población total de Brasil, sin embargo a nadie se le ocurriría
plantear que en Brasil no hay indígenas. Esto implica que más allá de las estadísticas existe
un hecho histórico que indica que los pueblos originarios -la población indígena- no ha sido
reconocida como parte de la formación social, cultural y política de la nación,
independientemente que desde hace ya varios años exista una legislación que intente
revertir esta situación.
El último Censo Poblacional argentino (2001), incluyó por primera vez en tiempos recientes
una variable que intentaba registrar la pertenencia indígena de la población censada. A
partir de una pregunta sobre la pertenencia y/o la descendencia de algún pueblo indígena se
obtuvo una cifra de población total indígena de 1.117.746, de los cuales 554.127 son
6
Un importante antecedente de medición de la población indígena en la Argentina fue el Censo Nacional Indígena (C.N.I.)
realizado durante los años 1966/67, donde los datos dieron cuenta de una población indígena de algo más de 250.000
personas en Argentina, lo que representa algo más del 1% de los habitantes. En algunos departamentos de las provincias de
Río Negro, Neuquén, Chaco y Formosa, pueden llegar a representar el 30 o 40% de la población total. Sin embargo, es
importante destacar que en este censo sólo se tomó a la población que vivía en reservas o en comunidades, excluyendo a
quienes habían emigrado a las ciudades o habitan en forma dispersa en áreas rurales (Radovich y Balazote, 1992:10).

11

�varones y 563.619 mujeres. El Censo distingue la localización poblacional entre población
urbana (agrupamientos con 2000 o más personas) población rural agrupada (menos de
2000 personas) y población rural dispersa.
Cuadro Nº 1 Población indígena total por sexo según localización
Localización
Varones Mujeres Total
448.597
467.408
916.005
Urbana
30.477
29.837
60.314
Rural agrupada
75.053
66.374
141.427
Rural dispersa
554.127
563.619
1.117.746
Total
Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 Instituto Nacional de Estadística y
Censos (INDEC)

Es importante señalar el número de población indígena urbana (916.005 sobre un total de
1.117.746) según el criterio de localización seguido por el Censo. Por lo que prácticamente
el 82% de la población indígena se encuentra asentada en ámbitos urbanos y quedarían sin
contemplar en este informe dedicado a la población indígena “rural”. Veremos, más adelante
criterios de estimación alternativos.
La cantidad de Hogares que tienen algún miembro que se considera indígena es de
281.959, es decir prácticamente el 3% de los hogares totales. Al mismo tiempo el Censo
Nacional de Población ubica claramente a la población indígena en un porcentaje mayor que
la población general dentro de hogares con necesidades básicas insatisfechas (NBI). Así,
66.187 hogares indígenas se encuentran con sus necesidades básicas insatisfechas, es
decir el 23,47% del total de hogares indígenas, mientras que para el resto de los hogares es
del 11,41%.
Al igual que la población, la localización de los hogares es en su amplia mayoría urbana (el
85% en este caso).
Es necesario ser conscientes de los problemas que conlleva el criterio de autoadscripción en
la implementación de la pregunta sobre pertenencia y/o descendencia indígena de las
personas y los hogares. Así por ejemplo, si se cruzan los datos numéricos de la población
que se reconoce indígena con nacionalidad de origen tenemos un número importante de
registros de personas que se reconocen indígenas pero que son nacidos en España, Italia, y
números menores nacidos en muchos otros países del mundo, lo cual es un absurdo. Para
el caso sólo podría tenerse en cuenta la población inmigrante de países vecinos que se
reconocen indígenas como el caso de nacionalidad Boliviana, Paraguaya, Chilena,
brasileña, peruana y uruguaya ya que pueden reconocerse en identidades étnicas cuyos
grupos residen tanto en dichos países como en Argentina. Independientemente de esto la
sola pregunta del Censo no garantiza un criterio de autoadscripción sobre la categoría
indígena ya que dicha pregunta en sí da lugar a distintas interpretaciones (confundiendo
muchas veces pertenencia con apoyo a la causa indígena o bien originario de determinada
localidad en su país de origen, etc.).
Es por ello que, aún con problemas, los datos que mejor representan una estimación de la
población indígena en Argentina es la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas.
A partir de los datos recabados en el Censo efectuado en el año 2001, el Instituto Nacional
de Estadísticas y Censos (INDEC) realizó la Encuesta Complementaria de Pueblos
Indígenas dentro del período 2004 – 2005 (ECPI). El objetivo de este trabajo, ha sido
cuantificar y caracterizar la población que se reconoce perteneciente y/o descendiente de
pueblos indígenas. En este estudio, para identificar la población se respetó la declaración de
las personas entrevistadas y se combinaron dos criterios: la autoidentificación o auto

12

�reconocimiento de la pertenencia a un pueblo indígena y la ascendencia indígena en
primera generación (INDEC, 2004-2005). En el informe presentado al PSA por parte del
equipo del Programa, se mencionaba que: “De acuerdo a los resultados de la ECPI en la
Argentina hay 600.329 personas que se reconocen pertenecientes y/o descendientes en
primera generación de pueblos indígenas” (2006: 8). Esta evaluación debe también ser
revisada a la luz del criterio de autoadscripción propuesto. A continuación, en el Cuadro 5 se
presentan los datos agrupados sobre la población indígena clasificada según los dos
criterios utilizados.
CUADRO N° 2: Población según Modos de Auto reconoci miento y Ascendencia Indígenas.
Total del País. Años 2004 Y 2005
Modos de reconocimiento
Población censada
Se reconocen pertenecientes a un pueblo indígena (*)
457.363
No se reconoce perteneciente a un pueblo indígena y desciende de
142.966
pueblos indígenas en primera generación
Total
600.329
Fuente: INDEC. Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 Complementaria
del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001.

La población que se reconoce perteneciente a un pueblo indígena está clasificada sobre la
base del criterio de auto reconocimiento, independientemente del hecho que la persona
censada tenga ascendencia indígena o no. Pero también en el censo se efectúa la pregunta
complementaria que indaga acerca de la descendencia que posee de población indígena. El
93,4% de la población que se reconoce perteneciente a un pueblo indígena desciende de
ese pueblo indígena en primera generación por parte de padre y/o de madre (INDEC, 20042005).
Cuando afirmamos anteriormente que, la evaluación realizada en torno a que habría
600.329 pobladores indígenas debe replantearse, es porque aquellos que no se reconocen
como pertenecientes a un pueblo indígena, no deberían considerarse como parte del
universo si es que el criterio seguido es el del auto reconocimiento, independientemente que
posean ascendencia indígena en primera generación. Por lo tanto, siguiendo la Encuesta
Complementaria como referente para establecer cuál es la población indígena del país, la
cifra que corresponde es la de 497.647 pobladores, que incluso habría que depurar ya que
hay casos de doble adscripción que representan una cifra cercana al 6% de los casos.
Al visualizar la pertenencia a los diferentes pueblos indígenas asentados en todas las
provincias del país, observamos que los pueblos mapuche, kolla, toba, wichí y
diaguita/diaguita calchaquí en conjunto agrupan más de la mitad de la población relevada.
En el siguiente Cuadro 3 se presenta la población indígena según el pueblo indígena de
pertenencia y/o ascendencia en primera generación.
De acuerdo a los datos aportados por el Cuadro, el pueblo mapuche es el más numeroso
(113.680 integrantes); seguido por el pueblo kolla -70.505-, toba -69.452-, wichí -40.036-y
diaguita/diaguita calchaquí con 31.753, sumando estas cinco etnias representan casi el
54,2% de la población indígena de nuestro país. Luego siguen en importancia otros pueblos
como el guaraní, avá guaraní, tupí guaraní, mocoví, huarpe, comechingón, tehuelche,
rankulche, mbyá guaraní, quechua, tonocoté, charrúa, pilagá, chané y aymará, sumando
estas etnias el 26,6% de la población indígena. Tomando en conjunto las primeras 20 etnias
en orden de importancia conforman más del 80% de los habitantes indígenas.
Seguidamente 10 grupos poseen menos de 4000 integrantes y más de 500, los que se
encuentran discriminados numéricamente. Por último, surgen diferentes menciones a etnias
con menos de 500 habitantes agrupados bajo el agrupamiento de “otros” (INDEC, 20042005).

13

�CUADRO N° 3: Población Por Pueblo Indígena. Total D el País.
Años 2004 Y 2005 (*)
Pueblo indígena
Población
Mapuche
Kolla
Toba
Wichí
Diaguita/diaguita calchaquí
Guaraní
Ava guaraní
Tupí guaraní
Mocoví
Huarpe
Comechingón
Tehuelche
Rankulche
Mbyá guaraní
Quechua
Tonocoté
Charrúa
Pilagá
Chané
Aymará
Atacama
Chorote
Pampa
Omaguaca
Lule
Querandí
Ona
Sanavirón
Chulupí
Tapiete
Subtotal
Otros pueblos declarados (**)
Subtotal
Pueblo no especificado (***)
Subtotal
Sin respuesta
Total

113.680
70.505
69.452
40.036
31.753
22.059
21.807
16.365
15.837
14.633
10.863
10.590
10.149
8.223
6.739
4.779
4.511
4.465
4.376
4.104
3.044
2.613
1.585
1.553
854
736
696
563
553
524
497.647
3.864
501.511
92.876
594.387
9.371
603.758

Fuente: INDEC. Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 Complementaria
del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001.
Referencias:
(*) La sumatoria de las categorías de este cuadro supera en un 0,6% el total de población indígena
presentado en el Cuadro 1 debido a que la población que no se reconoce perteneciente a ningún
pueblo específicamente y tiene ascendencia indígena mixta (sus progenitores pertenecen a distintos
pueblos indígenas) está contada en uno y otro pueblo indígena simultáneamente.
(**) Incluye, entre otros, los casos registrados con las siguientes denominaciones: abaucán, abipón,
ansilta, chaná, inca, maimará, minuán, ocloya, olongasta, pituil, pular, shagan, tape, tilcara, tilián y
vilela. No se brindan datos por separado para cada denominación debido a que la escasa cantidad de
casos muestrales no permite dar una estimación de cada total con la suficiente precisión.

14

�(***) Incluye los casos en que la respuesta relativa al pueblo indígena de pertenencia y/o ascendencia
en primera generación fue “ignorado” u “otro pueblo indígena”.

Debe tenerse en cuenta que la ECPI 2004-2005 adolece de similares problemas metodológicos
que el Censo dado el carácter adscriptivo de la pertenencia y es por ello que los organismos
tienden a no considerar como relevantes los datos estadísticos sobre población indígena y
continúan estimando la población por otras vías.
A continuación, presentamos las estimaciones que realiza el Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas (INAI) sobre la población indígena en Argentina. En el Cuadro 4 se presenta la
estimación de la cantidad de población indígena por provincia y en el Cuadro 5 por grupo
étnico. Se estima entonces que en la Argentina viven entre 800.000 y 1.000.000 de
indígenas (CERDIC/338/Add.9). La zona del NORTE (Salta, Jujuy, Formosa y Chaco) es la
más densamente poblada. Ella reúne más del 60% de la población indígena total del país.
Las etnias que habitan en la zona son: kollas, tobas, chorotes, chulupíes, wichís, pilagá. La
zona SUR, donde reside el Pueblo Mapuche-Tehuelche, reúne casi el 20% de la población
indígena del país. Ella tiene la población indígena concentrada en las provincias de
Neuquén, Río Negro y Chubut. El 20% restante se reparte en núcleos dispersos en
diferentes zonas del país, Noreste, centro norte y las periferias de los centros urbanos.
Sin embargo las estimaciones que se han venido realizando sobre la población indígena en
el país adolecen de criterios mínimamente homogéneos y confiables, incluso aquellas
realizadas desde los organismos directamente involucrados como el INAI. Así por ejemplo si
comparamos las estimaciones realizadas por provincia, la población alcanza un total de
858.500 pobladores pertenecientes a la categoría “indígena”, mientras si consideramos los
datos por grupo/comunidad o pueblo la cifra es prácticamente la mitad.
Las inconsistencias en las estimaciones sobre población indígena en Argentina son el
producto, tal como hemos señalado precedentemente, de una política de invisibilización
sistemática desde los inicios mismos de la formación del Estado-Nación moderno en
Argentina. Este no-reconocimiento ha generado paralelamente un desinterés por incorporar
la temática a los Censos de Población, entre otras posibilidades. Ello ha dado lugar a
estimaciones que se reproducen consensuadamente sin que se hayan analizado
críticamente posibles inconsistencias.
A partir del análisis los cuadros que siguen, que recogen información que detentan algunos
organismos públicos dedicados a la temática se intentará mostrar el carácter poco
sistemático de las estimaciones realizadas sobre la población indígena existente en el país.
Lo cual no deja de ser preocupante, pues sin información demográfica certera es difícil
implementar políticas públicas coherentes.

15

�CUADRO N° 4: Población Indígena Estimada por Provin cia
Provincia

Población Indígena
estimada
Número de %
personas
Salta
155000
18
Jujuy
145000
17
Formosa
140000
16
Chaco
140000
16
Chubut
65000
7.6
Neuquén
65000
7.6
Río Negro
65000
7.6
Santa Fe
40000
4.7
Buenos Aires
20000
2.3
Tucumán
10000
1.2
Misiones
4000
0.5
Santiago del Estero
4000
0.5
La Pampa
3500
0.4
Santa Cruz
500
0.1
Tierra de Fuego
500
0.1
Mendoza
500
0.1
San Juan
500
0.1
Totales
858.500
100
Fuente: Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Plan Nacional

CUADRO N° 5: Población Indígena Estimada por Grupo Étnico
Grupo Étnico
Población estimada
Toba
60.000
Pilagá
5000
Mocoví
5300
Wichí
80.000
Chorote
900
Chulupí
1.200
Mbyá-Guaraní
3000
Chiriguano
21.000
Tapiete
600
Chané
1400
Mapuche
90.000
Tehuelche
2200
Diaguita-Calchaquí
6.000
Kolla
170.000
Total
451.300
Fuente: Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Plan Nacional

16

�Mapa Nº 1: Ubicación de los pueblos originarios reconocidos por el INAI

Fuente: RENACI (Registro Nacional de Comunidades Indígenas) del Instituto Nacional de
Asuntos Indígenas

17

�A continuación se expone un cuadro comparado de distintas organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales sobre los pueblos indígenas reconocidos como
residentes en Argentina
CUADRO N° 6: Composición Étnica de la Población Ind ígena del País
Grupos y/o Comunidades y/o pueblos que componen la población indígena residente en la
Argentina por provincias según las fuentes que se indican.
Provincia

INAI (ReNaCI)

Endepa (1992)

Jujuy

Atacama – GuaraníOmaguaca-OcloyaTilián
Ocloyas – Ava guaraníKolla- WichíCalchaquí- Lule –
Chané Guaraní –
Guaraní –Chorote
Diaguita-Calchaquí

Kolla – Chiriguano

Salta7

Endepa (2001)
http://madryn.com/pm/endepa/m
apa
Kolla-Chiriguano-Tapiete-Chané

Wichí- Chorote –
Chulupí – Toba –
Tapiete – ChanéChiriguano – Kolla

Wichí- Chorote – Chulupí – KollaChiriguano-Tapiete-Chané

Wichí - Pilagá - Toba

Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Wichí - Pilagá - Toba

Chaco

Toba – Mocoví - Wichí

Toba – Mocoví - Wichí

Santiago
del Estero
San Luís
San Juan
9
Misiones
Corrientes
Entre Ríos
Santa Fe10
Córdoba11
Buenos
Aires
Mendoza
La Pampa
Neuquén
Río
Negro12
Chubut
Santa
Cruz
Tierra del
Fuego

Tonocoté - Surita

Diaguita-Calchaquí

Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Wichí- Chorote – Chulupí – TobaPilagá- Mocoví
Wichí- Chorote – Chulupí –– TobaPilagá- Mocoví
Diaguita-Calchaquí

Guaraníes

Huarpe – Vilela – Ranquel
Diaguita-Calchaquí
Guaraníes (Mbyá – Chiripa)

Toba - Mocoví

Toba - Mocoví

– Toba- Pilagá- Mocoví -

Tupí Guaraní

Toba – Mapuche

Pampa – Mapuche – Tehuelche

Huarpe
Ranquel
Mapuche
Mapuche

Mapuche
Mapuche
Mapuche

Huarpe – Vilela
Ranquel – Mapuche – Tehuelche
Mapuche – Tehuelche
Mapuche - Tehuelche

Tucumán
Catamarca
La Rioja
8
Formosa

Huarpe

Mapuche Tehuelche
Tehuelche

Mapuche – Tehuelche
Mapuche – Tehuelche

Selk’Nam

Tehuelche

Ona y Yamana criollos

23 etnias (3
parcialidades
guaraníes)

14 etnias

20 etnias

7

La ley provincial 7121 reconoce la residencia en la provincia de 8 etnias.
La ley provincial 426 reconoce la residencia de las etnias Wichí - Pilagá – Toba en la provincia de Formosa
9
La ley provincial 2727 reconoce la residencia de la etnia guaraní en la provincia de Misiones.
10
La ley provincial 11078 reconoce la residencia de las etnias toba y mocoví en la provincia de santa Fe.
11
En la ciudad de Córdoba se dan situaciones de bilingüismo.
12
La ley 2287 reconoce la etnia mapuche residente en la provincia de Río Negro.
8

18

�Se han analizado los datos suministrados por el informe Golluscio (op. cit. 2002). En el
mismo, se reconocen 13 grupos o comunidades étnicas y un total mínimo de población de
364.900 pobladores indígenas y un máximo de 592.190. Si se comparan estas cifras con los
24 grupos o pueblos originarios que reconoce el INAI a partir del RENACI (Mapa 1), con los
858.500 pobladores que reconoce el INAI sumando la población por provincia, o bien los
451.300 pobladores indígenas que algunos documentos del mismo INAI reconocen cuando
se analiza la población por grupo étnico, se tendrá una idea cabal de los problemas
existentes para estimar adecuadamente y con alguna consistencia los datos sobre población
indígena que se dan cuenta en informes, documentos y publicaciones.13

4- Criterios Utilizados para dar Cuenta de la Situación de los Pueblos Originarios con
Especial Referencia a la Situación Productiva, Ambiental y Territorial.
Si en los aspectos demográficos existe, tal como lo hemos observado, una notable escasez de
información, cuando se trata de la situación productiva y ambiental la cuestión empeora aún
más. Entonces, para dar cuenta del tema se deberá recurrir a determinadas investigaciones
empíricas y a ciertos análisis antropológico-económicos. Utilizaremos aquí la experiencia de
investigación y el desarrollo conceptual generado en la cátedra Antropología Económica de la
carrera de Ciencias Antropológicas cuya titularidad está a cargo del Dr. Héctor Hugo
Trinchero, como así también a algunos desarrollos sostenidos en el Seminario de Antropología
Rural de la misma carrera a cargo del Dr. Alejandro Balazote.
Según nuestro entender, el primer criterio a tener en cuenta es aquel que concibe las prácticas
económicas (productivas, de consumo, de circulación de bienes, ambientales, etc.) de las
unidades familiares y comunitarias de las poblaciones indígenas insertas en la dinámica
económica general. Es recomendable aquí superar el clásico dualismo en la interpretación de
la estructura agraria (tradicional vs. moderno) que llevan a caracterizar a la dinámica
económica de las comunidades indígenas (y campesinas) en el primer polo de la dicotomía,
mientras que el polo “moderno” se encuentra constituido por las agroindustrias, los agro
negocios y el proceso general de expansión de la frontera agraria y la concentración
económica. La Antropología Económica ha demostrado cómo la economía doméstica es vital,
en algunos casos, para el sostenimiento de tasas de remuneración de la fuerza de trabajo rural
por debajo de la media nacional (Meillassoux, C. 1984; Balazote, A. 1995; Trinchero, H. 1992,
1995, 2000)
Un segundo criterio que se desprende del anterior es analizar los modelos de articulación
existente entre la economía doméstica rural de las comunidades y pequeños productores
familiares (sin entrar aún en una conceptualización específica) y los frentes de expansión
agrícola-ganaderos de tipo capitalista en la estructura agraria. Esto implica, nuevamente, dejar
de conceptualizar las prácticas productivas y reproductivas de las comunidades indígenas en
términos “tradicionales” (cazadores-recolectores, pequeños agricultores, etc.) ya que dichas
prácticas muy variables adquieren una dimensión específica como parte de la producción y
reproducción de la vida.
El tercer criterio consiste en considerar como parte de la dinámica económica de las
comunidades indígenas no únicamente aquellas que remiten a las prácticas más prototípicas.
Por ejemplo Mapuches crianceros de ovejas, Wichí, recolectores-cazadores-pescadores, etc.
sino incorporar también las nuevas formas de inserción de las comunidades y poblaciones
indígenas en proyectos productivos regionales de alto impacto en el mercado de bienes y
servicios. Por ejemplo en Turismo, artesanías para el mercado europeo, rentas derivadas del
usufructo de territorios. Definitivamente las distintas prácticas productivas con sus respectivas
13
Debe considerarse que los datos del informe Golluscio son previos al Censo de población 2001. A su vez, es necesario
mencionar que ese cuadro presenta un error de contenido al considerar a grupos “chaqueños” dentro del clasificador
Patagónicos”. Seguramente un error de tipeo.

19

�consecuencias e impactos ambientales y territoriales de las comunidades indígenas se
encuentran integradas a la dinámica de la economía rural regional.
Si se quieren estimar y analizar los aspectos socio productivos de la población indígena en
Argentina como en cualquier parte del mundo es necesario recurrir a aproximaciones sobre
todo, aquellas que aportan, entre otras, las disciplinas antropológicas económicas y ecológicas
con el objeto de dar cuenta de aquellos procesos cambiantes de los sujetos y los grupos
productivos que utilizan modalidades de tenencia y/u ocupación precaria de la tierra,
modalidades de uso comunitario de los espacios territoriales, o bien prácticas relativamente
consuetudinarias de usufructo del ambiente y el territorio, como ser aquellas prácticas de la
recolección, la pesca y la caza, entre otras múltiples formas de organización del trabajo familiar
y comunitario orientadas antes hacia la reproducción y luego hacia el mercado.
Pero no solo hay que tener en cuenta la dinámica productiva y reproductiva doméstica tanto en
el ámbito familiar como en el ámbito comunitario, sino también articular esta mirada con la
inserción de las comunidades indígenas en el mercado, ya sea como ofertantes y
demandantes de bienes, también como fuerza de trabajo que es empleada en distintos
emprendimientos agronómicos y cuyo nivel de empleo y de ingresos es relativamente
dependiente de la capacidad de la economía doméstica de sostener la reproducción.
Caracterizar correctamente el modo de inserción de las economías indígenas en las
estructuras agrarias regionales, permitirá generar algunas orientaciones para la intervención
pública en dichos espacios con el objetivo de mejorar las precarias condiciones de vida que hoy
padecen.

5- Análisis de la situación de los pueblos originarios de la Argentina con especial
referencia a la situación Productiva, Ambiental y Territorial. Una perspectiva general.
Siguiendo la bibliografía y estudios especializados, un fenómeno que es necesario caracterizar
correctamente es el proceso de expansión de la frontera agropecuaria y la concentración
económica en las distintas estructuras rurales. Un proceso que “afectó a los pequeños
productores, ocupantes tradicionales de tierras fiscales y privadas, comuneros, pueblos
indígenas y aparceros precarios, ha sido la revalorización productiva y económica de
amplias áreas del país, principalmente en el NOA y NEA. Extensas superficies de monte ya
degradado por la extracción maderera y la explotación ganadera, son deforestadas para ser
incorporadas a la producción agrícola en general, con predominio de soja” (Slutzky, 2008:5).
Este fenómeno ha puesto en jaque en las últimas décadas a la dinámica productiva y
reproductiva de los pequeños productores rurales campesinos e indígenas, como así
también la viabilidad de los ecosistemas en los que dichas poblaciones producen y
garantizan sus condiciones de existencia.
Es posible sostener con la mayoría de los especialistas en el tema que las provincias de
Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y norte de Santa Fe, prácticamente
duplican el área agrícola con explotaciones de corte capitalista entre 1988 y 2002, proceso
que continúa en la actualidad. Estas provincias son las que mayor índice de población
indígena rural presentan y, además, debe considerarse que la duplicación del área agrícola
no se debe precisamente a cultivos y actividades domésticas de los pequeños productores
campesinos y de las comunidades indígenas, según veremos más adelante. En otras
provincias, como es el caso de Misiones y Corrientes, la revalorización de sus tierras es
vehiculizada por el desarrollo de la foresto industria (...) Innumerables conflictos se generan
ante esta situación en que empresas y propietarios individuales, muchos de ellos con títulos
de dudosa legitimidad, intentan por todos los medios incorporar esas tierras “libres” de
ocupantes a las nuevas actividades productivas” (Slutzky, 2008:6).

20

�Dichos conflictos provienen precisamente por el efecto expulsivo de población rural que en
algunos casos, especialmente para los grupos indígenas implican comunidades enteras. Los
datos intercensales que dan cuenta de este fenómeno expulsivo de población rural son muy
genéricos en sintonía con lo que ya hemos planteado anteriormente. Sin embargo, algunos
datos aunque generales son más que elocuentes con relación al proceso de expansión de la
frontera, la concentración económica rural y la expulsión de productores y población en
general. Siguiendo el estudio de Chris Van Dam (2008), donde compara los censos de 1988
y 2002, se puede observar que en esos 14 años, desaparecieron, alrededor del 25% de las
EAPs. Estas se agregan a las que desaparecieron entre 1969 y 1988, es decir que, en un
poco más de tres décadas (entre 1969 y 2002), desaparecieron casi la misma cantidad de
EAPs que las existentes hacia el 2002 en todo el país (333.477). Esto incluye a todo tipo de
explotaciones; ya sean propietarios, arrendatarios, aparceros, medieros u ocupantes. Y con
la mano de obra, trabajadores y peones rurales, pasó algo parecido: en 2002 había 230.000
personas menos trabajando con relación a 1988, a pesar de que la producción se había
incrementado varias veces en ese periodo”.
En este contexto y ya en el ámbito nacional, la categoría de “ocupante de hecho” de tierras
(es decir sin permiso), ya sea en tierras privadas o en tierras fiscales, ha ido perdiendo
representatividad, y en 2002 sólo representan el 1% de las EAPs. Y eso se explica porque
esta forma de tenencia de la tierra, que se concentraba y se siguen concentrando en el
NOA, en el NEA y en la Patagonia, se ha ido reducido drásticamente en el periodo
intercensal 1988-2002, lo que ha significado la expulsión de muchas familias de “ocupantes”,
categoría en la que se incluyen la mayoría de las tierras ocupadas por comunidades
indígenas (Van Dam, 2008:7-8).
Este proceso de expulsión de población, como se dijo, ha impactado fuertemente en la
dinámica de las comunidades y pueblos indígenas del país, generando un renovado proceso
migratorio hacia las ciudades, cuya característica principal pareciera ser que dichas
migraciones se producen hoy en día con mayor intensidad hacia las ciudades intermedias o
capitales provinciales y no casi exclusivamente masivamente hacia el Conurbano
bonaerense o Rosario como sucedía en la década de los años 60’s y 70’s. No existen datos
que permitan dar cuenta fehacientemente de este fenómeno con relación a las comunidades
indígenas en particular, pero sí es posible analizarlo en función del crecimiento exponencial
que presentan las periferias de ciudades como Resistencia, Santa Fe, Tartagal, Neuquén,
entre otras.
Ahora bien, independientemente de este fenómeno estructural, las comunidades indígenas
rurales intentan resistir aunque en condiciones desiguales a semejante dinámica expulsiva,
reclamando los territorios que son, según una célebre frase “su almacén primitivo de
víveres” y al mismo tiempo garantía de su supervivencia como pueblos originarios. Es por
ello que la territorialidad es parte constitutiva de las principales demandas de las
comunidades y pueblos indígenas rurales.
Sin embargo y a pesar del reconocimiento constitucional del derecho a la propiedad de la
tierra que usufructúan las comunidades indígenas, el proceso de entrega de las mismas es
mínimo y no se cuentan, salvo excepciones, datos sistemáticos que reporten sobre el estado
de situación de la cuestión.
Para comprender con detenimiento la dinámica productiva de las comunidades, como ya se
ha planteado, es necesario incorporar y relacionar el conjunto de actividades que realizan
las unidades domésticas y las comunidades, mediante estudios sistemáticos que den cuenta
de la complejidad de dichas dinámicas. Para comprender lo que estamos intentando
plantear es importante ir brevemente a un par de ejemplos.

21

�En las comunidades Wichí-Chorote del Pilcomayo, las prácticas observables indican
actividades típicas del ciclo anual de recursos (Pesca, recolección, caza, agricultura) y
también empleo estacional en plantaciones de poroto alubia y otras clases, desmonte,
empleos estatales, emprendimientos artesanales. Pero aún la pesca, que puede
considerarse como una actividad “tradicional” ha sufrido importantes transformaciones
históricas. Si “antiguamente” la pesca se utilizaba exclusivamente para el autoconsumo y el
trueque ínter comunitario, hoy camiones procedentes de distintas partes del país entran a
las comunidades para comprar el pescado capturado. Es decir se pesca para el
autoconsumo pero también se pesca para la venta, y la capacidad mayor o menor de pesca
y de venta influye directamente sobre el empleo estacional en manos de contratistas que
provienen del frente agrícola de la ruta 34 que va de las ciudades de Rosario de la Frontera
hasta Tartagal. Esto es así porque, los pobladores de las comunidades prefieren obtener
sus ingresos de la pesca y no de lo que ellos denominan “la poroteada” o “el desmonte”
según sea el caso, pues en estos ámbitos los niveles de superexplotación de la mano de
obra son altísimos.
Sin embargo y dado que la pesca coincide con la “época flaca” es decir el período de mayor
escasez de productos del monte (de la oferta alimentaria ambiental) es el recurso
prácticamente excluyente de la economía doméstica en esa época (junio-agosto). Faltando
la pesca, pero también el ingreso monetario que produce, los pobladores no tienen otra
alternativa que “engancharse” con los contratistas de mano de obra para las plantaciones.
Estas prácticas también pueden ser consideradas “ancestrales” ya que el Gran Chaco ha
sido desde épocas coloniales un gran reservorio de mano de obra (por ejemplo para
trabajos en las minas del Potosí, entre otros) y también que los pobladores indígenas del
Chaco centro-occidental (en Argentina) constituyeron la principal fuerza de trabajo en los
ingenios azucareros, cuando la expansión de estos, en las primeras décadas del siglo XX en
el conocido ramal salto-jujeño (Trinchero, 1995; 2000).
Distinta, en primera instancia, es la economía doméstica de una parte importante de las
comunidades Mapuche de norpatagonia (cfr. Balazote; 1994). Allí la mayoría de los
pequeños productores indígenas son crianceros de ganado ovino, mediante el cual entran
en el mercado lanar y cárnico (este último también para autoconsumo). Sin embargo y más
allá de estas particularidades en las prácticas productivas domésticas, también son
empleados como peones en las estancias o migran estacionalmente hacia emprendimientos
agrarios capitalistas de la región.
En síntesis, para ambos ejemplos, lo que debe tenerse en cuenta es que las actividades
productivas de las poblaciones indígenas rurales combinan de manera específica y
particular en cada caso actividades domésticas con empleo estacional. Es decir son
trabajadores rurales cuyos bajos salarios se explican en gran parte porque la reproducción
de su fuerza de trabajo en la época que no es empleada por los empresarios agrícolas
capitalistas regionales está garantizada por el esfuerzo productivo doméstico comunitario y,
como ese esfuerzo doméstico comunitario está sujeto, como hemos observado, a una serie
de constricciones (que es necesario analizar en cada caso) necesitan complementar sus
ingresos con el empleo estacional o en otros casos el empleo estatal. Esta dinámica
compleja, diferenciada y sobre la cual hacemos aquí una muy somera descripción, puede
ser analizada desde los conocimientos que ofrece la Antropología Económica mediante la
utilización de matrices insumo-producto que den cuenta del sistema de utilización productiva
de los recursos por parte de las unidades domésticas y en su conjunto las comunidades en
determinada situación. Según nuestro criterio, ello permitiría diseñar con mayor
sistematicidad la estrategia de intervención de proyectos orientados hacia la producción, el
ambiente y el territorio.

22

�6- Análisis de la situación de los pueblos originarios de la República Argentina con
especial referencia a la situación productiva. Según regiones de asentamiento de
población indígena rural.
Teniendo en cuenta que el objetivo de este trabajo es referirse exclusivamente a la
población indígena rural es necesario precisar o al menos delimitar qué es lo que se
considera “rural” en este caso. Hemos observado que en el Censo de Población es urbano
todo agrupamiento con más de 2000 personas. Este criterio deja afuera del universo
poblacional a población que reside en ciudades intermedias y que guardan estrechas
relaciones socioproductivas y comerciales (también de parentesco) con comunidades
específicamente rurales de acuerdo al censo. Este criterio relacional es de carácter
cualitativo e implica considerar como población rural estimada a aquel universo poblacional
que no reside en las grandes urbes aunque incluiremos población indígena de ciudades
intermedias en las provincias que integran determinada región. Así, por ejemplo, población
indígena residente en ciudades como Tartagal en Salta queda incluida. Este criterio
responde a la necesidad de distinguir, como se dijo, relaciones socioproductivas específicas.
Siguiendo el ejemplo, pobladores indígenas residentes en Tartagal guardan estrechas
relaciones de intercambio y en muchos casos de producción con pobladores indígenas del
interior rural del departamento de San Martín.
Considerando el universo de población indígena rural con este criterio inicial y teniendo en
cuenta a las provincias que mayor población indígena registran, podemos distinguir cinco
situaciones prototípicas del país. Estas situaciones están configuradas por tres grandes
regiones y dos situaciones que comprenden población indígena de menor tamaño relativo
residentes en distintas provincias, de las cuales las más importantes, luego de las
comprendidas en las regiones referidas, son las provincias de Misiones y Mendoza. Las tres
grandes regiones son: la región del Gran Chaco, la Norandina y la Patagónica. En el primero
de los casos comprende las provincias de Formosa, Chaco, parte de Salta, Santiago del
Estero, Santa Fe. La región norandina comprende parte de las provincias de Jujuy, Salta,
Tucumán y Catamarca. La región patagónica comprende las provincias de Neuquén, Río
Negro, Chubut, Santa Cruz. Por último tenemos a las provincias que registran población
indígena en menor medida pero que no conforman una región más allá de las provincias
específicas.

23

�6.1- Breve caracterización por región
6.1.1 - Región Chaqueña
La población indígena de la región Gran Chaco argentino se distribuye en la actualidad,
según pueblo indígena y provincias, de la siguiente manera:
CUADRO N° 8: Población indígena región Chaqueña, se gún pueblo y provincia.
Años 2004-2005
Pueblo
Provincia
Ava Guaraní
Salta y Jujuy
Chane
Salta
Chorote
Salta
Chulupí
Salta y Formosa
Guaraní
Salta y Jujuy
Mocoví
Chaco y Santa Fe
Pilagá
Formosa
Tapiete
Salta
Toba
Chaco , Formosa y Santa Fe
Tupí guaraní
Salta y Jujuy
Wichi
Salta, Formosa y Chaco
TOTAL
Fuente: Elaboración propia sobre la base del ECPI- INDEC

Población
17.592
2.099
2.147
440
6.758
12.145
3.948
484
47.591
6.444
36.149
135.797

En esta región se asienta en la actualidad la mayor cantidad de población indígena y la mayor
diversidad de pueblos indígenas de la Argentina. El ambiente que caracteriza a la porción
argentina de la región Gran Chaco es relativamente homogéneo (respecto a los ambientes de
otras regiones). Es posible sostener que entre los pueblos de la región chaqueña los procesos
más profundos de cambio vinculados al Estado Nacional se produjeron a partir de la década de
1880 y se iniciaron con las primeras campañas militares que obligaron a relocalizar a grandes
grupos en espacios territoriales cada vez más restringidos y menos propicios para la
reproducción de la vida. Junto con la colonización del área por familias criollas, esta presión fue
una verdadera avanzada de la expansión del capital y la frontera agropecuaria, y fue decisiva
para la incorporación de los mismos como mano de obra en los procesos de desarrollo
agropecuario.
Otro hecho que está directamente vinculado con la valorización de la fuerza de trabajo de estos
pueblos, ha sido aquella estrategia que con el apoyo de los ingenios se puso en marcha a
inicios del siglo pasado y permitió una mejor y más organizada captación de la mano de obra
aborigen. Este fue el proyecto de evangelización y sedentarización de los indígenas del Chaco
que llevó a cabo la Iglesia Anglicana y que provocaría cambios definitivos en la estructura
social y económica de los distintos grupos a tal punto que puede afirmarse que la organización
en comunidades tal como las conocemos en la actualidad es una derivada histórica de éste
proceso.
A fines del siglo XIX y sobre todo a principios del XX se da lugar a un proceso de
profundización en valorización de la fuerza de trabajo mediante la paulatina y sistemática
incorporación de brazos indígenas a los ingenios azucareros de Salta y Jujuy, que ejercieron
enorme influencia hasta los años 60. Luego y hasta el presente distintas producciones se
caracterizaran por el empleo de mano de obra estacional, destacándose entre estos, la
producción de algodón, la de poroto, el trabajo en fincas dedicadas a la horticultura y en los
obrajes madereros

24

�Desde la planificación estatal se mejoraron las vías de comunicación del área provocando una
más estrecha incorporación territorial, este cambio en la situación de las comunicaciones y el
transporte de la región dieron su impronta a la actividad económica en el área, acelerando este
proceso de valorización e incorporación de la mano de obra indígena.
Hoy en día la única ruta pavimentada que atraviesa el gran Chaco de este a oeste, y que por
ser pavimentada se constituye en la única transitable durante todo el año, es la ruta nacional
16 que pasa por la ciudad del sudeste salteño, J. V. González y transita a lo largo de la
Provincia argentina del Chaco hasta su capital Resistencia, esto conecta este y oeste, los
pasos a Chile y las rutas del Paraguay y el sur del Brasil por el chaco boreal. También
tenemos que recordar que durante largo tiempo funcionó el ramal del ferrocarril que une la
ciudad de Embarcación (Salta) con la ciudad de Formosa atravesando todo el chaco y el
desarrollo de la ruta 81 paralela al ferrocarril. Además se puede mencionar el corredor bioceánico que uniría Brasil, Paraguay, Argentina y Chile a través de la región chaqueña.
En la actualidad y producto de las transformaciones enunciadas es posible afirmar que la
economía doméstica indígena lejos de ser autosuficiente ha perdido el control de las
condiciones que garantizan su propia reproducción. El esfuerzo productivo de los pobladores
indígenas debió ser orientado en gran parte hacia el trabajo estacional en distintos
establecimientos agroindustriales generando en la dinámica económica de las comunidades
una creciente dependencia con distintas fracciones del capital agrario y comercial que en
combinación con las actividades de caza, recolección, pesca, artesanías, una rudimentaria
agricultura, el trabajo estacional, la ayuda social, y escasos trabajos asalariados, completan el
ciclo anual que garantiza hoy en día la reproducción de la vida para la mayoría de los pueblos
originarios de la región.
Los pueblos originarios de la región se organizan mayoritariamente en pequeñas comunidades
que oscilan aproximadamente entre las 50 y 500 personas. Esta misma escala de
asentamientos es posible encontrar también en los barrios de las ciudades intermedias. La
mayoría de ellas asentadas en los territorios que atraviesan las multiformes cuencas de los ríos
Pilcomayo y Bermejo, lo que somete a los pobladores a inundaciones y reasentamientos
periódicos.
El espacio comunitario define, al igual que en la mayoría de las poblaciones indígenas del país,
el lugar de residencia pero no así el lugar de la producción. Salvo el caso de la agricultura
doméstica y comunitaria que practican algunas comunidades, las demás actividades (Pesca,
recolección de frutos, de mieles y leña, caza de pequeños animales y empleo estacional) se
realizan en ámbitos extracomunitarios. Las actividades de carácter cinegético (Pesca,
recolección y caza) se realizan en el ámbito del territorio por lo general reclamado como
perteneciente a las comunidades de determinado pueblo o alguna asociación interétnica
(muchas comunidades incluyen población indígena que se reconoce como perteneciente a
distintos grupos étnicos). En cambio el empleo estacional, es por lo general en las plantaciones
agrícolas linderas a la ruta 14 en el Departamento de San Martín (para el caso de las
comunidades del Chaco Salteño) o bien en las plantaciones de algodón (en el caso de las
comunidades del Chaco Formoseño) o en plantaciones hortícolas (en el caso de las
comunidades del interior de Jujuy). No debe descartarse tampoco el empleo estatal o el
régimen de pensiones que hoy en día constituyen también un componente importante al
ingreso monetario de las unidades domésticas indígenas de la región (aunque esto debe ser
extendido al conjunto de la población indígena)
La principal demanda de las comunidades del Chaco Argentino como del conjunto de la
población indígena rural es el reconocimiento a los derechos territoriales reconocidos
constitucionalmente. Al respecto debe decirse que este reclamo sólo ha sido relativamente
satisfecho en algunos casos esporádicos, constituyéndose en objeto de múltiples
movilizaciones por lo general de carácter local o provincial dado que las tierras y/o territorios

25

�reclamados por lo general se corresponden con territorios fiscales. El reclamo de
regularización dominial del recurso tierra está acompañado por una serie de demandas más
diversificadas y son aquellas vinculadas a la mejora de las condiciones de vida cotidiana de
la población. En general tienen que ver con el acceso a los recursos.
Por último cabe mencionar que en esta región es significativa la producción y
comercialización de artesanías en las comunidades indígenas y la promoción del
denominado “turismo cultural”. A modo de ejemplos:
• En Chaco: Según el estudio sobre el sector artesanías en las provincias del nordeste
argentino publicado por PRODERNEA-PRODERNOA (2004) plantea que las
artesanías representativas de la provincia del Chaco están estrechamente vinculadas
con las comunidades indígenas. Según este documento, el 10% de la población
indígena produciría artesanías (alrededor de 3000 personas), principalmente los
productos de cestería, alfarería y tejidos de lana en el caso de los tobas14, como los
productos en chaguar (hilados y tejidos) y palo santo (talla) realizados por
comunidades wichí15. En menor medida, los mocovíes producirían “alfarería artística
rustica” (2004:45).
• En Salta: Los Departamentos de San Martín y Rivadavia Banda Norte, son los
principales enclaves de la producción y comercialización de artesanías tanto en
maderas duras, tejidos de chaguar o lana como de cestería y alfarería. El principal
centro de producción de artesanías –y también muebles y cerramientos- en maderas
duras (palo santo, guayacán, quebracho blanco, algarrobo) se da en la comunidad
wichí “Misión Chaqueña Algarrobal”, en el municipio de Embarcación. En esta
comunidad, también se ha promovido, desde distintas instituciones, otros rubros
como el turismo cultural por medio de organizaciones no gubernamentales de la
CABA en la cual se realizan viajes con contingentes de personas para desarrollar
“intercambios culturales”; proyectos de reforestación de plantas nativas, el proyecto
truncado de “domesticación de la planta de Chaguar”, etc.
• En Formosa: En esta provincia se presentan los mismos rubros de artesanías
producidas por población indígena que en el Chaco. A diferencia de esta última
provincia, en Formosa el 60% de dicha población pertenece al grupo étnico wichí, el
25% al toba y el 15% al pilagá. Cabe destacar que durante los últimos años, en el
Departamento de Ramón Lista se han desplegado distintos proyectos que se podrían
denominar de “desarrollo local”. Durante los años 1997/2003 se implementó el
Programa DIRLI (Desarrollo Integral del Departamento de Ramón Lista). El mismo
tuvo 9 subprogramas que funcionaron hasta el año 2002. Estos eran:
Autoconstrucción de viviendas, aprovisionamiento hídrico, reforestación y medio
ambiente, salud, educación, agropecuario, artesanías y cuestión de género,
apicultura, micro emprendimientos. A su vez, la Fundación Gran Chaco, en los
últimos años viene acompañando y promoviendo la producción y comercialización de
la harina de algarroba con distintas comunidades wichí.
• En Jujuy: En el Parque Nacional Calilegua se ha construido el “sendero guaraní”. En
el mismo, algunos integrantes de las comunidades ava guaraní del denominado
ramal de la ruta 34 (actualmente enclavadas en las ciudades de San Pedro de Jujuy,
Santa Clara y en tierras de los ingenios “La Esperanza” y “La Mendieta” como
resultado del proceso de sedentarización promovido por los emprendimientos
agroindustriales de los ingenios16) se desempeñan como guías turísticos. En este

14

El estudio marca que entre el 75 y el 80 % de la población indígena de la provincia pertenece al grupo étnico.
Existiría una marcada división sexual del trabajo en este rubro, siendo la mujer quien realiza las producciones de objetos en
chaguar y el varón sobre el tallado de maderas duras.
16
Estas comunidades del ramal 34 vienen realizando el reclamo por la entrega, por parte de la gobernación, de tierras fiscales
llamadas “Vinalito”. Dicho reclamo se da a partir de la Ley 5231 de otorgamiento de tierras fiscales a las comunidades con
personería jurídica (11.000 Ha aproximadamente), de las cuales el gobierno se habría comprometido a hacer entrega de 4148
Ha repartidas en 2 lotes separados.
15

26

�sendero comercializan algunas producciones artesanales propias, principalmente
mascaras en maderas blandas (palo borracho).
6.1.2 - Región Norandina
La población indígena de la región Norandina, se distribuye según pueblo indígena y
provincias de la siguiente manera:
CUADRO N° 9: Población indígena región Norandina, s egún pueblo y provincia.
Años 2004-2005
Pueblo
Aymará
Atacama
Diaguita/ Diaguita calchaquí
Kolla
Maimará
Omaguaca
Quechua
TOTAL

Provincia
Jujuy
Jujuy
Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca
Salta y Jujuy
Jujuy
Jujuy
Salta y Jujuy

Población
4.104
2.805
16.810
53.106
178
1.374
561
78.938

Fuente: Elaboración propia sobre la base del ECPI- INDEC

La región Norandina abarca fundamentalmente tres ambientes bien diferenciados entre sí
por sus aspectos agro ecológicos, que se extiende en las Provincias de Jujuy y Salta, pero a
su vez muy ligados por su historia, su cultura y tradición. Desde el punto de vista de los
cultivos andinos podríamos decir que nos encontramos frente a una gran región que
presenta una gran diversidad de ambientes, y por lo tanto de especies originarias. El área
abarca las regiones de la Puna, la Quebrada de Humahuaca y los Valles de altura. La mayor
parte de dicha área se encuentra dentro de la Provincia de Jujuy, salvo los valles que se
extienden entre esta y la Provincia de Salta.
En estos ambientes diferenciados encontramos situaciones con alturas que van desde los
1800 m.s.n.m. hasta los 3600 m.s.n.m y regímenes de precipitaciones desde los 200 mm
hasta los 1000 mm anuales. Estas diferencias nos llevan desde el altiplano desértico hasta
el estrato superior de las Yungas. Este es uno de los motivos por los cuales la región es un
importante centro de origen de numerosos y diversos cultivos “andinos”.
El otro motivo fundamental ha sido la tarea domesticadora de los pueblos originarios, que
durante miles de años fueron transformando los recursos genéticos naturales en una
importante variedad de cultivos, como la papa, la quinua, el maíz, el amaranto, el poroto,
entre otras variedades de plantas comestibles. Las Investigaciones arqueológicas indican
que 2000 años A.C. ya había agricultura y trabajos de domesticación del cultivo de papa,
otros indicios posicionan al maíz con anterioridad a esta fecha.
Al contar la región con una muy importante variedad de ambientes encontramos un número
aún mayor de sistemas productivos. Así, la Quebrada de Humahuaca se caracteriza por un
modelo productivo agro pastoril, con mayor incidencia de una u otra actividad de acuerdo a
la distancia a la ruta nacional N° 9 y a la altura sobre el nivel del mar, en la que se ubica
cada área de cultivo. La zona central baja (en las cercanías de las localidades de Maimará,
Tilcara, Huacalera, y Uquía) se distingue por una producción hortícola comercial con
algunas explotaciones dedicadas a la fruticultura y floricultura. En esta zona se aplica un
paquete tecnológico que incluye mecanización y la aplicación de agroquímicos.

27

�Además los cultivos andinos (papa y maíz) han tenido, años atrás, gran importancia en
estos sectores pero fueron desplazados por la horticultura comercial. Con la profundización
de la crisis económica, comenzaron a reaparecer las formas alternativas de intercambio,
como el trueque. Este factor sumado a las oportunidades comerciales generadas a partir del
trabajo llevado adelante por el Programa Social Agropecuario, CAUQueVa y por el Consejo
de la Microempresa sobre la papa, ha despertado un renovado interés por este cultivo.
Las zonas altas de la Quebrada y los Valles de altura de los Departamentos de Iruya y
Santa Victoria en la Provincia de Salta, han preservado la producción de cultivos andinos,
destinando alguna extensión de terreno a la siembra de cultivos hortícolas, en su mayoría
combinados con la cría de ganado menor.
Los Valles de altura presentan diferentes sistemas de acuerdo a la accesibilidad a cada
zona. La producción preponderante es la cría de ganado mayor y menor y en la mayoría de
las comunidades se producen cultivos andinos (papa, maíz y tubérculos micro térmicos, oca
y papa lisa). En algunos valles como los de Iruya (Salta) existe una importante extensión
destinada a la horticultura comercial de los cultivos de arveja y haba. La producción de papa
andina y tubérculos micro térmicos presenta en estos valles una importante actividad
comercial. En los valles más aislados del departamento de Tilcara la producción de
tubérculos andinos se destina fundamentalmente al autoconsumo, siendo su única actividad
comercial la cría de ganado mayor.
La Puna es un gran altiplano que abarca la mayor superficie de la totalidad de la región. La
producción preponderante es la cría de ganado menor, seguida por la cría de camélidos. La
agricultura, que consiste en la producción de papas andinas y en menor medida hortalizas
para el autoconsumo, está muy condicionada por la disponibilidad de agua para riego y la
rigurosidad del clima. Por ello, si bien nos encontramos frente al área más importante de la
región, la superficie con capacidad para este tipo de producción es muy reducida. A partir
del trabajo de la Red Puna, el Programa Social Agropecuario y del Consejo de la
Microempresa comenzaron a aparecer explotaciones con producciones destinadas al
mercado.
Independientemente de la diversidad de actividades productivas que se desarrollan en el
conjunto de la región, en general encontramos una economía de pequeños productores
familiares que combinan una producción para la auto subsistencia con producción de
diferentes productos para los mercados locales, y actividades productivas que se destinan a
mercados extralocales (principalmente fibra de llama y artesanías).
Históricamente, los pobladores de la región han tenido que combinar su economía de
subsistencia con ingresos extraprediales, la mayoría de las familias tiene un miembro que
obtiene un ingreso extra predial que a su vez genera procesos constantes y cíclicos de
migración estacional o permanente a centros urbanos. Es posible afirmar que en términos
generales lo producido por las unidades domésticas mediante el usufructo predial
representa no más del 30 o 40% de sus ingresos. De manera tal que el ingreso extrapredial
se constituye en un elemento determinante en la reproducción de la economía doméstica.
Dicho ingreso es garantizado por el trabajo en la cosecha de la zafra en los ingenios
azucareros, la minería, la cosecha de algodón, etc. Desde el 2002 en adelante la migración
por trabajo disminuyó bastante como resultado del surgimiento de planes de empleo con
contraprestación como el plan Jefes/jefas de hogar, lo cual trajo consigo el aumento del
trabajo en el ámbito municipal. Esta situación la comparten tanto unidades campesinas que
no se reconocen indígenas como aquellas que sí lo hacen.
La producción ganadera, como se dijo, se caracteriza por ser pastoril y trashumante. El
ganado ovino y las llamas son animales típicos de la región junto con la vicuña, cuya fibra
representa una alternativa con inmejorables perspectivas de rentabilidad y sin competencia.

28

�La producción de fibra de llama proviene de pequeñas explotaciones y se estima que un 80
% se destina para la venta, y un 20 % se retiene para el auto consumo (transformación
artesanal de la fibra en prendas, alfombras, sogas etc.). A partir del año 95’ se lleva adelante
una incipiente y nueva etapa en la economía puneña por medio de la adopción de formas
asociativas como la cooperativización destinada a la explotación y venta del recurso
camélido doméstico en forma de acopio comunal, que implica en el ámbito productivo la
adopción de un sistema de incorporación de valor por medio del acondicionado, clasificado y
tipificado de la fibra de la llama. No obstante eso, el sistema de comercialización de la lana
encuentra su límite en una oferta atomizada y una demanda en manos de barraqueros17 de
la zona, condicionando las posibilidades de negociación de los productores.
En la última década, a raíz del financiamiento provisto desde distintas agencias estatales, se
han fortalecido emprendimientos productivos vinculados a: tallado de laja, telar rústico,
tejidos regionales, gastronomía ancestral, alfarería, talla en madera, cuero crudo y curtido,
instrumentos musicales, metales, asta y hueso, entre otros.

6.1.3 - Región Patagónica
La población indígena de la región Patagónica, se distribuye según pueblo indígena y
provincias de la siguiente manera:
CUADRO N° 10: Población indígena región Patagónica, según pueblo y provincia.
Años 2004-2005
Pueblo
Mapuche
Tehuelche
TOTAL

Provincia
Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz
Chubut y Santa Cruz

Población
78.534
4.351
82.885

Fuente: Elaboración propia sobre la base del ECPI- INDEC

Los pobladores Mapuche y Tehuelche supervivientes de la campaña de exterminio que tuvo
lugar a fines del Siglo XIX se distribuyeron sobre terrenos de escaso valor para la actividad
agropecuaria. Los integrantes de las unidades domésticas se han dedicado desde hace
décadas a la crianza de animales menores (caprinos y ovinos) en forma extensiva,
participando del mercado mediante la venta de pelo de caprino, lana de ovino, cueros y
animales en pie. Los “frutos” de los mismos (pelo y lana) son comercializados a partir de su
vinculación con intermediarios itinerantes (mercachifles) (Radovich y Balazote, 1992:160162).
En la actualidad, con la creciente importancia de la actividad turística, las áreas ocupadas
por muchas de las comunidades mapuches de la región, de un alto valor paisajístico,
adquirieron un renovado interés inmobiliario. Esto ha impactado, diversificando las
actividades productivas.
Si bien algunas unidades domésticas continúan con la crianza de animales menores en
especial caprino y ovino, con trabajos temporarios en forestación y en la esquila en
estancias y/o también como trabajadores de la construcción, o permanentes en escuelas,
usinas, puestos sanitarios (todas instituciones al interior de las comunidades); hay que
destacar que en los últimos años, en especial a partir de las intervenciones institucionales18,
17

Comprador particular de lana que visita la zona regularmente. La forma de pago puede ser con dinero o a través del
intercambio de mercaderías.
Es destacable la transformación de las intervenciones del estado que han pasado de estar enmarcadas en la asistencia
social directa (entrega de la cajas alimentarias) a la promoción de ciertos perfiles productivos.
18

29

�han comenzado con nuevas prácticas agrícolas como los cultivos en invernadero
(horticultura), fruta fina y forestación para la venta de productos en los circuitos turísticos (
dulces, fruta, cosecha de hongos silvestres, plantas medicinales) y/o la prestación de
servicios como cabalgatas guiadas. También se destacan las artesanías en madera, plata y
tejidos (telares). A modo de ejemplo, en la provincia de Neuquén, se encuentra en
construcción el centro cultural mapuche sobre la base del Cerro Chapelco donde se
ofrecerán diferentes productos ya que a ésta área accede una gran cantidad de turistas.
Asimismo, como es característico en las comunidades indígenas próximas a los centros
urbanos y/o a centros de fuerte actividad económica, gran parte de los trabajos
extraprediales (realizados fuera de la comunidad) están compuestos en su mayoría por
trabajos temporarios en las ciudades ante la posibilidad del traslado diario para
desempeñarse en estas tareas. También poseen relevancia como fuente de ingresos los
planes de empleos provinciales y nacionales (Plan Jefes y Jefas de Hogar, plan de Empleo
Comunitario).

6.1.4 - Otras provincias con población indígena. El caso de Misiones
Las poblaciones Guaraníes ocuparon originalmente la región comprendida al Sudeste del
Brasil, Norte Argentino y Sudeste del Paraguay. La parcialidad, Mbyá -Guaraní, habita
actualmente el territorio de la provincia de Misiones, en lo que se denomina la “región
Guaranítica”. Según la Dirección de Asuntos Guaraníes, habitan alrededor de1200 familias
agrupadas en 76 comunidades rurales o peri-urbanas, constituyendo una población total
aproximada de 5.000 personas. Las viviendas y el acceso a la salud son precarios y en la
mayoría de los casos no cuentan con infraestructura básica (agua potable, luz, etc). En
cuanto a lo educativo, en la provincia, se registran 19 escuelas y anexos con modalidad en
educación intercultural y bilingüe (EIB).
En los Departamentos de San Ignacio, Cainguás y Libertador General San Martín se
concentra el 30% de la población. De ésta, el 45% se encuentra por debajo de los criterios
que define el índice de NBI. La ocupación del espacio es en pequeños núcleos comunitarios
conformados a partir de un mínimo de 6 familias y un máximo de 40 familias. El ciclo anual
que garantiza la vida de los Mbyá se complementa, según el contexto de hábitat, entre una
rudimentaria agricultura, caza y pesca, producción y venta de artesanías, ayuda social y
prestaciones de servicio.
En lo que respecta a la producción agrícola, las plantaciones son de poca envergadura19;
cada familia extensa posee apenas 1/4 a 1/2 hectárea de terreno cultivado, por lo tanto no
se puede considerar que cuenten con una agricultura de subsistencia, ya que ésta no
satisface las necesidades alimentarias de la unidad doméstica, constituye sólo un
complemento de otras actividades como la caza, la pesca, la producción y comercialización
de artesanías, el trabajo transitorio en cosechas, servicios vinculados al turismo, etc.
Actualmente, las principales fuentes de ingresos provienen de la venta de artesanías y la
prestación de servicios. Sobre esta última, se da tanto de manera individual (como peón
rural) y/o contratando la totalidad del grupo familiar. Los varones adultos son los que tienen
mayores oportunidades en las tareas agrícolas ocasionales (changas durante las cosechas
de los productos estacionales). La contratación de mano de obra aborigen se realiza por
tareas cumplidas (trabajo a destajo).

19

Compuesta por cultivos de maíz, mandioca, batata, zapallo

30

�Con relación a la producción y comercialización de artesanías guaraníes, el estudio sobre el
sector artesanías en las provincias del nordeste argentino publicado por PRODERNEAPRODERNOA (2004) menciona que los principales rubros son:
• Cestería: Canastos (ajakaes); pulseras y anillos; servilleteros; cruces, forrados. La
materia prima principal son fibras vegetales provenientes de las cañas o la raíz de
guembé.
• Tallado en madera: Utilizan como materia prima raíces o maderas blandas
• objetos en semilla.
Siguiendo este estudio, plantea que aunque la provincia tiene muy poco desarrollo en
cuanto a líneas de promoción, difusión y comercialización sobre estos productos (por falta
de presupuesto) este es un nicho con un alto potencial tanto en términos de recursos
artesanales como en capacidad de venta ligada al turismo. A su vez tienen un significativo
peso sea en términos cuantitativos -de la estimación de unos 2000 artesanos en actividad
en la jurisdicción 1500 serían guaraníes (2004:162) como sobre las representaciones
sociales que ligan la artesanía a la cultura indígena. A decir del representante del
Departamento de artesanías de la Subsecretaría de Cultura “la cultura mbyá guaraní es la
que otorga el sello de representatividad a la artesanía misionera” (2004: 164). La provincia
diferencia en materia legislativa (Ley N° 4.127) la s artesanías misioneras en tres tipos:
“guaraní, artesanía tradicional popular y artesanía urbana contemporánea”, debiendo
garantizar a la primera programas de protección para la preservación, producción y
comercialización.
La población guaraní que se dedica a la artesanía se encuentra principalmente en la selva
misionera próxima a la ruta N° 14 y en la ruta N° 1 2 (en menor medida). Son vendidas por
medio de intermediarios -a precios muy inferiores, generalmente mediados por caciques,
iglesias, etc.- para el abastecimiento de zonas turísticas con mucha circulación de gente20 o
en algunos casos directamente al público –con mayores márgenes de ganancia.
El ciclo anual de subsistencia se completa con Programas alimentarios provinciales y
nacionales, comedores escolares y planes de empleo transitorio con contraprestación (por
ejemplo se gestionan Programas de Empleo Comunitarios –PEC- para aborígenes idóneos
que desde hace mucho tiempo se desempeñan en las tareas de agentes sanitarios y
auxiliares culturales bilingües, que no percibían ningún salario).
Otra de las actividades en las que intervienen algunas comunidades es el turismo,
principalmente aquellas comunidades asentadas en Reservas ecológicas y de turismo (3
comunidades, con un total de 57 familias y 241 individuos). También en la provincia hay 7
comunidades que con permiso de las autoridades explotan los recursos forestales.
Un dato a destacar es que la provincia de Misiones es una de las pocas sobre las que se
poseen datos sobre la situación de tenencia y usufructo de la tierra por parte de las
comunidades indígenas, por lo que reproducimos más abajo los datos ordenados en
cuadros.

20

Principalmente en las ciudades de San Ignacio y Puerto Iguazú y Posadas.

31

�CUADRO N° 11: Provincia de Misiones. Comunidades co n título de propiedad y con
permiso de ocupación
N° COMUNIDAD

SUPERFICIE

FAMILIAS

PERSONAS

1

Santa Ana Miri

29Ha91a48ca

8

36

2

26Ha90a57ca

6

17

4

Ivoty Okara
Ivy
Poty
Guazurari)

25Ha

5

23

5

Katupyry

426H40a91ca

31

139

6

Ñu Porá

40Ha

5

21

8

El Chapá

558Ha10a35ca

11

59

9

Chapaí

Idem

4

18

11 Ojo De Agua

40Ha

11

35

13 Poty Leoni

19Ha 62ª

25

94

15 Marangatú

48Ha 88a 67ca

9

37

27 Tamanduá

3104Ha41a44ca

17

103

30 Perutí

589Ha4a52ca

69

316

35 Guavirá Poty (*)

1545Ha72a89ca

9

39

36 Fracrán (**)

500Ha72a89ca

46

210

39 Guiray

156Ha27a51ca

10

44

(Ex

41 Chafariz

104Ha33a69ca

10

44

42 Sgo.De Liniers

686Ha73a46ca

14

45

43 Pozo Azul

5014Ha95a70ca

48

221

48 Kaaguy Porá

138Ha38a63ca

18

91

29 Tekoa Ara Poty

73Ha88a95ca

7

34

17 El Pocito

29Ha51a15ca

17 El Pocito

2Ha46a69ca

40

199

38 Tarumá Poty

520Has

8

40

52 Pindo Poty
101Has58a86ca 16
73
SUPERFICIE TOTAL 13.621 Has
TOTAL FAMILIAS CON TÍTULO 427 35 % (*) sobre 1.100 familias
TOTAL PERSONAS CON TÍTULO 1.938 40 % (**) sobre 4.800
personas
Títulos y permisos entregados durante la gestión de Gobernador Ing.
Carlos Rovira.
Fuente: http://www.misiones.gov.ar/ministeriogobierno/guaranies/tierras.htm

32

�CUADRO N° 12: Provincia de Misiones. Comunidades as entadas en predios privados
de gran superficie.
N°

COMUNIDAD

SUPERFICIE

FAMILIAS

PERSONAS

18

Ivy Pyta

5.986 Has

26

99

21

Kaaguy Poty

idem anterior

40

196

53

Kapií Poty

Univ.de La Plata

5

14

19

Virgen María

1.125 Has

30

115

54

Tekoa Guaraní

idem anterior

12

38

24

Tajy Poty

4.021Ha

10

41

20

Kaa Kupé

idem anterior

10

22

45

Tekoa I'ma

5.541Has

8

30

46

Kapií I'vate

idem anterior

14

57

56

Jejy

10.397 Has

46

201

40

Kaatimi

5.000 Has

9

36

SUPERFICIE TOTAL
32.100 Has
TOTAL FAMILIAS
210
19% (*)
TOTAL PERSONAS
849
18% (*)
Fuente: http://www.misiones.gov.ar/ministeriogobierno/guaranies/tierras.htm

CUADRO N° 13: Provincia de Misiones. Comunidades as entadas en reservas
ecológicas y de turismo
N°

COMUNIDAD

SUPERFICIE

FAMILIAS

PERSONAS

22 Ñamandú

16

58

23 Y Ovy

10

36

31

147

49 Yriapú

600
Total familias: 57 4 % (*)
Total personas: 241 5 % (**)

Fuente: http://www.misiones.gov.ar/ministeriogobierno/guaranies/tierras.htm

El caso de Mendoza.
En la provincia de Mendoza, se da durante las últimas décadas un proceso de reetnificación significativo. Tras muchos años de invisibilización, el estado mendocino
reconoce en el año 2001 mediante la ley provincial Nº 6920 la preexistencia étnica y cultural
del Pueblo Huarpe y sujeta a expropiación los territorios que este pueblo ocupa
ancestralmente (785.000. hectáreas)21. Sin embargo, la fiscalía de Estado interpuso una
acción de amparo por inconstitucionalidad de la ley y la Corte Suprema hizo lugar a la
medida de no innovar interpuesta, ordenando al Ejecutivo que se abstuviera de aplicar
algunas normas de la ley.
Para dar salida a este punto en conflicto, actualmente funciona una Comisión integrada por
funcionarios provinciales y municipales, pero no fueron invitados los representantes de las
comunidades. Recientemente once comunidades se presentaron y fueron admitidos como
terceros en el proceso judicial y se espera que se resuelva el pedido de reanudación del
procedimiento. Estos procesos de lucha por el reconocimiento, aunque dificultados por las

21

También se encuentran registradas en la provincia de Mendoza comunidades Mapuches. Datos según RENACI/INAI.

33

�largas distancias que separan a las comunidades, vienen generando cada vez más
importantes niveles de organización.
En cuanto a lo productivo, pueden destacarse la dificultad para la comercialización de las
producciones. Este obstáculo genera prácticas de carácter auto sustentable. Algunas de las
problemáticas infraestructurales que no permiten la comercialización son: Exigencias de las
agencias de orden administrativo difícil de cumplimentar por parte de los productores,
escasez y contaminación (arsénico) del agua, falta de Infraestructura en caminos y de
Transporte, entre otras. La actividad de subsistencia principal de los puesteros es la crianza
de cabras. En las épocas de lluvia (verano) cultivan verduras, hortalizas y frutas. También
practican la caza del "quirquincho", el armadillo. Dada la ausencia de legumbres en el
mundo desértico de los puesteros, ellos recurren también al intercambio con algunos
intermediarios, que resulta desventajoso para ellos, pues deben dar sus cabras a cambio de
legumbres de mala calidad. También ocasionalmente se trasladan fuera de su territorio para
procurarse otros alimentos, pero esto es poco frecuente.
Hay que destacar el cultivo de la tuna como una de las producciones alternativas intensivas
que está apuntando a ocupar un lugar destacado en la problemática productiva de las zonas
áridas y semiáridas.
Según el documento: Memoria Taller Indígenas de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y
Agricultura Familiar, desarrollado en Buenos Aires durante los días 15 y 16 de diciembre de
2008, los ejes problemáticos respecto de los pueblos originarios en esta provincia se centran
en:
•
•
•
•

•

La cuestión de la TIERRA: Ya que se presentan “títulos superpuestos, no se
reconocen títulos comunitarios, etc.”. Esto se da en el marco de “negociados
inmobiliarios que corren la frontera agrícola y desbastan los recursos naturales”.
La cuestión de la escasez y contaminación, por parte de mineras, del AGUA (para
riego y consumo).
Falta de INFRAESTRUCTURA: “hace falta mucha vivienda, caminos para no quedar
aislados, servicios básicos y transporte (en las comunidades más alejadas de la
ciudad hay menos acceso al transporte público).
Características de la PRODUCCIÓN y COMERCIALIZACIÓN: no se contempla a las
comunidades en las normativas, como un caso particular y distinto. Hace falta apoyo
a la producción, pero debe ser de acuerdo a las costumbres propias de las
comunidades.
Dificultad para la accesibilidad y contención en el sistema EDUCATIVO: “después de
la escuela primaria, sólo algunos tienen acceso a la secundaria, y para acceder a la
universidad, deben emigrar”.

34

�En el siguiente cuadro se sintetizan las dinámicas productivas de los pueblos indígenas rurales más significativos, según datos demográficos,
desarrolladas en este capitulo a partir de la regionalización propuesta, enumerando las principales problemáticas asociadas en torno al
derecho a la tierra y territorio.
CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones
REGIÓN

Chaqueña

PROVINCIAS

Salta
Jujuy
Formosa
Chaco
Santa Fe
Santiago del
Estero

PUEBLOS
INDÍGENAS

Ava
Guaraní
Chane
Chorote
Chulupí
Guaraní
Mocoví
Pilagá
Tapiete
Toba
Tupí
guaraní
Wichí
Tonocoté
Vilela

DINÁMICAS PRODUCTIVAS
La dinámica productiva anual que garantiza la reproducción
de la vida en la región, en términos generales, combina las
22
siguientes actividades :
1. Caza (animales pequeños como corzuela, charata, etc.).
2. Recolección de frutos (estacional de algarroba, mistol,
poroto de monte, tunas entre otros), plantas, tallos y raíces
(principalmente de chaguar para la elaboración de tejidos y
raíces y tallos colorantes. Actualmente y debido a la
actividad de desmonte que sufren los alrededores de estos
establecimientos, en muchos lugares se están
reemplazando por hilados y colorantes industriales); de miel
y madera (para leña y para producción de artesanías).
3. Pesca (estacional de Junio a Agosto).
4. Cría de animales de granja y menor (chivas, gallinas,
chanchos, etc.).
5. Producción de artesanías en maderas duras (algarrobo,
guayacán, quebracho blanco, palo santo, etc.); tejidos en
hilados de fibras vegetales (chaguar) e industriales; cestería
y alfarería.
6. Agricultura doméstica y, en algunas experiencias,
comunitaria (Sandías, ajíes para mercados locales o
extralocales).
7. Producción de ladrillos y carbón.
8. trabajo rural estacional/transitorio (plantaciones de
algodón, poroto, plantaciones hortícolas, desmonte, etc).
9. Ayuda social (micro emprendimientos promovidos por
ONGs, iglesias, etc.).

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO

1. Falta de regularización dominial y entrega de
titulo de propiedad comunitaria. En los casos de
entrega de tierras en forma de tenencia o usufructo,
han sido en tierras improductivas e insuficientes
2. Avance de la frontera agrícola trae aparejado:
-Reducción de las tierras de usufructo comunal y
extracomunal.
-Procesos de revalorización de la tierra; renovado
interés de agroindustrias (los territorios indígenas
vienen siendo vendidos a particulares incluso con
las poblaciones aborígenes viviendo en esos
predios y en algunos casos fragmentando el
reclamo colectivo entregando títulos a individuales)
-Desalojos y desmontes a gran escala
3. Falta de consulta en la elaboración y diseño de
los proyectos que se aplican
4. Destrucción y contaminación de recursos
naturales dado el avance de la explotación gasífera
y petrolífera, la tala de monte, la extracción de
madera y el tendido de alambrados.

22
En todas las regiones mencionadas, las actividades vinculadas a la recolección, caza, pesca y/o producción (artesanías, carbón, ladrillos, lanas, harinas, miel, etc.), tienen principalmente como
destino final, en menor o mayor escala, los mercados locales o extralocales. Considerando la inexistencia de líneas de fortalecimiento sobre los canales de comercialización directa de dichos
productos, los productores se ven obligados a vender o intercambiar sus productos de manera desventajosa a intermediarios (locales o foráneos).

35

�CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones (cont.)
REGIÓN

PROVINCIAS

PUEBLOS
INDÍGENAS

Chaqueña

Patagónica

Chubut
Neuquén
Río Negro
Santa Cruz

Mapuche
Tehuelche

DINÁMICAS PRODUCTIVAS
10. Políticas sociales de intervención estatal (programas
de empleo transitorio, pensiones, otros planes y
programas sociales).
11. Trabajos asalariados (empleo estatal en salud,
educación y dependencias municipales, aserraderos,
construcción, ingenios, etc.).
12. micro emprendimientos de Apicultura, producción de
harinas de Algarroba.
La dinámica productiva anual que garantiza la
reproducción de la vida en la región, en términos
generales, combina las siguientes actividades:
1. Crianza de animales menores (caprinos y ovinos) en
forma extensiva.
2. Venta de pelo de caprino, lana de ovino, cueros y
animales en pie. Comercialización a partir de
intermediarios itinerantes (mercachifles).
3. Actividades de servicios vinculadas al creciente
desarrollo turístico.
4. Trabajos temporarios en forestación y en la esquila en
estancias y/o también como trabajadores de la
construcción.
5. Empleo en escuelas, usinas, puestos sanitarios (todas
instituciones al interior de las comunidades)
6. Prácticas agrícolas como los cultivos en invernadero
(horticultura), fruta fina y forestación para la venta de
productos en los circuitos turísticos (dulces, fruta, cosecha
de hongos silvestres, plantas medicinales).
7. Producción y comercialización (por medio de
intermediarios o en venta directa) de artesanías en
madera, plata y tejidos.
8. Otros trabajos temporarios en las ciudades.
9. Programas y planes de empleos provinciales y
nacionales.

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO

1. Falta de regularización dominial y entrega de titulo de
propiedad comunitaria. En los casos de entrega de
tierras en forma de tenencia o usufructo, han sido en
tierras improductivas y sin contemplar las dinámicas
estacionales de la actividad pastoril (tierras de
invernada y veraneada).
2. Contaminación de aguas y napas subterráneas por
empresas petroleras, actividad turística, cría de peces,
etc.
3. Conflictos con diversos actores: Ejército Argentino,
Parques nacionales, empresas trasnacionales
(explotación maderera, minera, turística, represas
hidroeléctricas).
4. Construcción de obras de infraestructura para
turismo en los territorios demandados
5. Conflictos en torno al acceso a los ríos y lagos.
6. Desalojos, relocalizaciones
7. Otorgamiento de tierras a particulares sin respetar la
posesión ancestral de la tierra.
8. Consecuencias de la exploración de minas de oro y
plata, que distintas empresas están llevando a cabo y a
quienes los gobiernos provinciales autorizan a
desarrollar tareas contraviniendo las disposiciones
legales.
9. Falta de consulta en la elaboración y diseño de los
proyectos que se aplican.

36

�CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones (cont.)
REGIÓN

Norandina

PROVINCIAS

PUEBLOS
INDÍGENAS

Salta
Jujuy
Tucumán
Catamarca

Aymará
Atacama
Diaguita/
Diaguita
calchaquí
Kolla
Maimará
Omaguaca
Quechua
Ocloya

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO
1. Territorios en conflicto por estar titulados a
nombres de particulares, en algunos casos deben
Economía de pequeños productores familiares.
pagar arriendos para seguir viviendo en sus
Combinación con ingresos extraprediales y formas
tierras, o son desalojados sin poder ejercer ningún
alternativas de intercambio (trueque). Procesos constantes
reconocimiento legal de la posesión comunitaria.
y cíclicos de migración estacional o permanente a centros
2. Contaminación ambiental y enfermedades por
urbanos.
explotación de minas.
1. Modelo productivo agro pastoril y trashumante. Cría de
3. Superposición de títulos y otorgamiento
ganado mayor y menor (ovinos, caprinos y camélidos).
fraudulento de los mismos, que permite:
Producción de leche y derivados.
Expropiaciones, desalojos, acciones judiciales a
2. Horticultura, comercial y de subsistencia (arveja, haba,
familias
maíz, papa, quinua, amaranto, poroto).
Alambrados de campos, parcelas, ríos y caminos
3. Trabajos rurales temporarios en: zafra, cosecha de
por parte de particulares
algodón, emprendimientos mineros, salares, etc.
Escasez de agua para riego, mecanismos de
4. Emprendimientos productivos vinculados a: tallado de
distribución de agua por cuota manejados por
laja, telar rústico, tejidos regionales, gastronomía ancestral,
latifundistas.
alfarería, talla en madera, cuero crudo y curtido,
Destrucción de sembradíos familiares
instrumentos musicales, metales, asta y hueso, etc.
Tala indiscriminada de montes (de algarroba)
5. Fruticultura y floricultura para fines comerciales.
Destrucción de sitios sagrados
6. Trabajos vinculados a servicios turísticos.
4. Procesos de revalorización de la tierra que
7. Planes de empleo transitorio nacional y provincial.
generan conflictos y dificultades en la entrega de
8. Empleo estatal en salud, educación y dependencias
tierras.
municipales.
5. Falta de consulta en la elaboración, diseño de
los proyectos que se aplican.
DINÁMICAS PRODUCTIVAS

37

�CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones (cont.)
REGIÓN

PROVINCIAS

Misiones

PUEBLOS
INDÍGENAS

Mbyá
guaraní

Otras
provincias

Mendoza

Huarpes
Mapuches

DINÁMICAS PRODUCTIVAS
1. Agricultura de subsistencia (mandioca, maní, maíz, arroz
secano), en complemento con otras actividades.
2. Caza y pesca.
3. Producción, comercialización y trueque de artesanías
(Cestería, pulseras y anillos, servilleteros; cruces, forrados;
Tallado en madera, objetos en semilla).
4. Trabajo transitorio en cosechas (yerba mate, tabaco),
tanto de manera individual (peón rural) y/o contratando la
totalidad del grupo familiar (trabajo a destajo).
5. Servicios vinculados al turismo (principalmente aquellas
comunidades asentadas en Reservas ecológicas y de
turismo).
7. Planes de empleo transitorio nacional y provincial.
8. Empleo estatal en salud, educación y dependencias
municipales.

1. Agricultura de subsistencia (verduras, hortalizas y
frutas), en complemento con otras actividades.
2. Caza animales menores
3. Crianza de cabras
4. Trabajo transitorio en cosechas (tomate, ajo, vid, olivos,
etc.)
5. Producción insipiente de tunas para mercado
7. Planes de empleo transitorio nacional y provincial.

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO

1. Falta de regularización dominial y entrega de
titulo de propiedad comunitaria.
2. Conflictos con diversos actores: Parques
nacionales, empresas madereras,
emprendimientos turísticos, Universidad Nacional
de La Plata.
3. Tala indiscriminada de selva.
4. Expropiaciones, desalojos, relocalizaciones,
acciones judiciales.
5. Falta de consulta en la elaboración y diseño de
los proyectos que se aplican.

1. Falta de regularización dominial y entrega de
titulo de propiedad comunitaria. Títulos
superpuestos. Conflicto jurídico con el Estado
provincial por ley Nº 6920 (expropiación de tierras
que ocupan ancestralmente: 785.000 Ha.)
2. Conflictos con diversos actores económicos:
Empresas (como Pescarmona), Mineras, etc.
3. Tala indiscriminada de montes. Avance de la
frontera agraria.
4. Falta de infraestructura básica (vivienda,
caminos, salud, etc.) y agua (riego y consumo)
5. Falta de consulta en la elaboración y diseño de
los proyectos que se aplican.

38

�Finalmente, podemos decir que más allá de las diferencias que presentan las distintas
regiones aquí tratadas, entre el conjunto de reivindicaciones más sostenidas por las distintas
organizaciones de pueblos originarios y comunidades en el país, las siguientes son algunas
de las demandas comunes y que surgen como prioritarias a partir del análisis de
documentos que las expresan:
• La mejora en las condiciones y posibilidades de medios de subsistencia
• Acceso real a las tierras y territorios.
• Los sistemas de energías alternativas
• El acceso a los caminos e infraestructura
• Recuperación y uso sustentable de suelo, agua, monte, fauna
• La mejora en el acceso a vías formales y no formales de educación
• Espacios de participación comunitaria e intercomunitaria
• Condiciones de acceso a los recursos de salud
• Acceso a medios de producción e infraestructura comunitaria
• Acceso recursos básicos como el agua
• Acceso a la cadena y red de comercialización de productos destinados al mercado
• Instrucción con relación a los derechos que es posible ejercer con relación a las
demandas.

39

�7- Principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales públicas con
incumbencia en la cuestión indígena.
En este capítulo se presenta información sobre las iniciativas recientes encaradas por el
Estado Nacional y las jurisdicciones provinciales respecto a pueblos indígenas (sean
políticas que los tengan como beneficiarios directos o indirectos). Se sigue la documentación
provista por los distintos organismos oficiales y documentos elaborados por los mismos. En
el caso particular de las políticas educativas y sanitarias, ampliamos el análisis tomando
como referencia las investigaciones realizadas en el marco del CEDCAPI.
A continuación se actualiza la legislación con respecto al último informe (Golluscio, 2002),
en el cual se abordaban las novedades en materia legislativa hasta el año 200223, ya que
constituye el marco de legalidad sobre el cual se sustentan las políticas.

7.1- Marco legal
Según se ha señalado en páginas anteriores, en las últimas décadas del siglo XX se da
lugar a una nueva retórica, ligada a la emergencia de un discurso de la “tolerancia y
aceptación de la diversidad”, que abre las puertas a una política de reconocimiento. En esta
línea, comienzan a evidenciarse giros discursivos en el ámbito mundial, los cuales toman
cuerpo en una serie de normativas que designan a los pueblos indígenas como sujetos de
derecho universalmente reconocidos; garantizándoles una batería de derechos culturales,
sociales, económicos, territoriales y ambientales.
En esto, cabe destacar el fuerte papel de la movilización indígena como impulsora del
debate, protagonista fundamental en el movimiento de reformas legislativas y en la
adecuación de los textos legislativos nacional y provinciales. Pueden reseñarse los
siguientes avances en estos últimos años:
En el ámbito internacional:
•

Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas (ONU), año 2007.

La redacción del Proyecto de Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los
Pueblos Indígenas comenzó en 1985 por el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas,
fue aprobado en 1993 y remitido a instancias superiores. En 1995 la Comisión de Derechos
Humanos crea un Grupo de Trabajo ad hoc para su examen (deja de existir en 2005, y en
2006 sesiona el órgano reemplazante, aprobando el proyecto). Luego de más de 20 años de
debate, se adoptó por Asamblea General el 13 de septiembre de 2007 (144 votos a favor, 4
en contra, 11 abstenciones).
Incluye tanto los derechos individuales (como personas indígenas, ya consagrados en los
tratados de Derechos Humanos) y reafirma los derechos colectivos de los pueblos indígenas
establecidos en el Convenio N° 169 de la OIT. Mucho s de los derechos enunciados no son
nuevos, ya que estaban incluidos en otros Pactos o Tratados anteriores. Cabe destacarse
que al no tener el status de tratado, no cuenta con mecanismos de denuncia frente a
Estados firmantes que lo incumplan.

En el ámbito nacional:

23
Entre las más destacadas: Convenio Nº 169 OIT (1989), Ley Nacional Nº 23.302 (1985), Reforma de la Constitución Nacional
Argentina (1994).

40

�•

Ley Nº 25.607, año 2002.

Establece la realización de una campaña de difusión de los derechos de los pueblos
indígenas contenidos en el inciso 17 del artículo 75 de la Constitución Nacional, cuya
planificación, coordinación, ejecución y evaluación serán llevadas a cabo por la autoridad de
aplicación (Subsecretaría de Derechos Humanos y Sociales del Ministerio del Interior) con la
cooperación del INAI y la participación activa y directa de las comunidades de los pueblos
indígenas involucrados, los cuales serán convocados respetando sus formas de
organización.
•

Ley Nº 25.675 de Política General de Ambiente, año 2002

Establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada
del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del
desarrollo sustentable.
Si bien en su articulado no se hace una referencia explicita a los derechos positivos de los
pueblos indígenas respecto al ambiente, es una herramienta que vinculada a otras
legislaciones puede aportar al desarrollo de políticas activas en lo socio productivo ya que la
gestión sustentable del ambiente es parte constitutiva de la dinámica económica y cultural
de los pueblos indígenas junto a otras comunidades principalmente rurales.
•

Ley Nº 26.160, de Emergencia de la Propiedad Comunitaria Indígena, año 2006

Declara la emergencia por 4 años, suspendiendo por ese término la ejecución de sentencias
de actos procesales o administrativos cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las
tierras ocupadas por comunidades indígenas. Establece (durante los tres primeros años) la
realización de un relevamiento técnico-jurídico-catastral de la situación dominial de las
mismas, a cargo del INAI.
Para esto, se creó el Programa Nacional de "Relevamiento Territorial de Comunidades
Indígenas - Ejecución de la Ley Nº 26.160", mediante la Resolución Nº 587/2007, en
consonancia con lo establecido en el Decreto Nº 1122/2007 (reglamentario de la ley).
•

Ley Nacional de Educación Nº 26.206, año 2006

Reemplaza la Ley de Educación Federal N° 24.195. De fine la Educación Intercultural
Bilingüe (EIB) como “la modalidad del sistema educativo de los niveles de Educación Inicial,
Primaria y Secundaria que garantiza el derecho constitucional de los pueblos indígenas (…)
a recibir una educación que contribuya a preservar y fortalecer sus pautas culturales, su
lengua, su cosmovisión e identidad étnica; a desempeñarse activamente en un mundo
multicultural y a mejorar su calidad de vida.”
•

Ley Nº 26.331, de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques
Nativos, año 2007

Conocida como Ley de Bosques, establece los presupuestos mínimos de protección
ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo
sostenible de los bosques nativos, y de los servicios ambientales que éstos brindan a la
sociedad. Se propone como objetivos:
a) Promover la conservación mediante el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos y
la regulación de la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso
del suelo;
b) Implementar las medidas necesarias para regular y controlar la disminución de la
superficie de bosques nativos existentes, tendiendo a lograr una superficie perdurable en el
tiempo;

41

�c) Mejorar y mantener los procesos ecológicos y culturales en los bosques nativos que
beneficien a la sociedad;
d) Hacer prevalecer los principios precautorio y preventivo, manteniendo bosques nativos
cuyos beneficios ambientales o los daños ambientales que su ausencia generase, aún no
puedan demostrarse con las técnicas disponibles en la actualidad;
e) Fomentar las actividades de enriquecimiento, conservación, restauración mejoramiento y
manejo sostenible de los bosques nativos.
Estipula un plazo máximo de un año a partir de su sanción para que, a través de un proceso
participativo, cada jurisdicción lleve adelante el Ordenamiento de los Bosques Nativos
existentes en su territorio, estableciendo las diferentes categorías de conservación en
función del valor ambiental de las distintas unidades de bosque nativo y de los servicios
ambientales que éstos presten.24 Establece que las provincias no pueden emitir nuevos
permisos de desmonte hasta tanto no realicen un Ordenamiento Territorial de sus zonas
boscosas bajo diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a evitar la
fragmentación y degradación del bosque nativo y a preservar las tierras utilizadas por las
comunidades campesinas e indígenas. Cumplido el plazo establecido, las jurisdicciones que
no hayan realizado su Ordenamiento no podrán autorizar desmontes ni ningún otro tipo de
utilización y aprovechamiento de los bosques nativos.
Establece un Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques
Nativos (cerca de mil millones de pesos al año) para distribuir entre las provincias que
sancionen por ley provincial el Ordenamiento Territorial de sus Bosques, con el objetivo de
fortalecer la capacidad técnica y de control, compensar a los titulares que realicen tareas de
conservación y manejo sostenible, y para fomentar las actividades productivas que los
pequeños productores rurales y comunidades indígenas realizan en zonas boscosas.
Uno de los criterios del ordenamiento es el componente indígena (anexo de la Ley): “Valor
que las Comunidades Indígenas y Campesinas dan a las áreas boscosas o sus áreas
colindantes y el uso que pueden hacer de sus recursos naturales a los fines de su
supervivencia y el mantenimiento de su cultura.
En el caso de las Comunidades Indígenas y dentro del marco de la ley 26.160, se deberá
actuar de acuerdo a lo establecido en la ley 24.071, ratificatoria del Convenio 169 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), caracterizar su condición étnica, evaluar el tipo
de uso del espacio que realizan, la situación de tenencia de la tierra en que habitan y
establecer su proyección futura de uso será necesario para evaluar la relevancia de la
continuidad de ciertos sectores de bosque y generar un plan de acciones estratégicas que
permitan solucionar o al menos que permita mitigar los problemas que pudieran ser
detectados en el mediano plazo”.
Respecto al avance de las leyes de ordenamiento provinciales, el 28 de noviembre de 2008
se cumplió el plazo vigente para las provincias de presentar sus propuestas. A pesar de que
algunas han avanzado en la realización del Ordenamiento Territorial de sus bosques nativos
y están terminando este proceso, ninguna ha cerrado dicho proceso debido a los diversos
intereses en pugna.25

24
Las categorías de conservación de los bosques nativos son las siguientes:
- Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse.
- Categoría II (amarillo): sectores de mediano valor de conservación, que pueden estar degradados pero que a juicio de la
autoridad de aplicación jurisdiccional con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de
conservación y que podrán ser sometidos a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e
investigación científica.
- Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad.
25
Para citar un ejemplo, puede mencionarse el caso de la provincia de Salta. Se trata de una de las provincias en donde el
avance de la frontera agropecuaria y los desmontes han arrojado cifras alarmantes en los últimos años. En el lapso 2002-2006,
la desaparición de masa boscosa (414.934 has.) fue un 113,45% mayor que entre 1998 y 2002, y el valor calculado para la
provincia en el período 1990-2000 (-1,54) es ampliamente mayor al calculado para todo el mundo (-0,23). En el lapso que

42

�En el ámbito provincial:
De las Constituciones provinciales, 10 de 23 provincias regulan el tema indígena: Jujuy
(1986), Chaco (1994), Salta (1998), Formosa (1991), Buenos Aires (1994), La Pampa
(1994), Río Negro (1988), Neuquén (1994), Tucumán (2006) y Chubut (1994). Muchas de
ellas se limitan a repetir parte del artículo 75 Inc. 17 de la Constitución nacional reformada,
en especial el reconocimiento de la preexistencia étnica.

medió entre el tratamiento en Diputados (noviembre de 2006) del proyecto de Ley en cuestión, y su sanción definitiva en el
Senado (noviembre de 2007), se autorizó en la provincia el desmonte de 478.204 has. de bosques nativos.
En Salta, la Ley de ordenamiento territorial fue promulgada el 19 de diciembre de 2008 (aún no fue publicada en el Boletín
Oficial, y aun no se ha presentado oficialmente el mapa), al calor de intensos reclamos de gran parte de la sociedad salteña y
nacional. La UNSa, el INTA y Parques Nacionales (estos últimos dos encargados del proceso técnico del ordenamiento)
solicitaron el veto de la ley al gobernador, ya que la ley consensuada en la Legislatura va en contra del espíritu de la ley original
(enviada por el Ejecutivo), dejando entrever los intereses particulares de legisladores (muchos de ellos productores agrícolas).
En este contexto, el 29 de diciembre de 2008, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (haciendo lugar a un amparo
presentado por comunidades y organizaciones indígenas de la provincia luego de la sanción de la ley en el senado salteño)
prohibió el desmonte y la tala de árboles en zonas de los departamentos de Orán, San Martín, Rivadavia y Santa Victoria. La
medida cautelar se refiere sólo a las autorizaciones extendidas desde el último trimestre de 2007.

43

�7.2- Mapa Institucional
7.2.1- Nación
A continuación se presenta una sistematización de las principales instituciones gubernamentales nacionales con incumbencia en la cuestión
indígena. Para mayor información, ver Anexo Nº 1.
CUADRO Nº 15: Instituciones gubernamentales nacionales con incumbencia en la cuestión indígena.
ORGANISMO
AREA DE
DEPENDENCIA
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DIRECCION
PROGRAMA
DESCENTRALIZADO
INFLUENCIA
Mercado de
Artesanías
Dirección
Todas las
Nacional de
Tradicionales de la
provincias
Industrias
Rep. Arg. (MATRA) Programa Federal de
Culturales
Desarrollo Artesanal

Presidencia de
la Nación

Secretaria de
Cultura
Subsecretaria de
Gestión Cultural

Jefatura de
Gabinete de
Ministros

Secretaría de
Ambiente y
Desarrollo
Sustentable

Subsecretaría de
Coordinación de
Políticas
Ambientales

Unidad de
Proyectos y
Programas
Especiales
(UPPE)

Dirección de
Pueblos
Originarios y
Recursos
Naturales
(DiPOReN)

Programa de
Subsidios para
Comunidades
Indígenas

Todas las
provincias

Programa de espacios
de formación en
comunidades
indígenas

Todas las
provincias

Programa Cultural de
Desarrollo
Comunitario

Todas las
provincias

Todas las
provincias

CONTACTO

Alsina 1169
4382.2793

Av. Alvear 1690
4129-2400
info@cultura.gov.ar

San Martín 451
4348 8200

44

�DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

Subsecretaría de
Planificación y
Política Ambiental

Ministerio de
Justicia,
Seguridad y
Derechos
Humanos

Ministerio de
Desarrollo
Social

Secretaría de
Derechos
Humanos

Instituto Nacional
contra la
Discriminación, la
Xenofobia y el
Racismo (INADI)

DIRECCION

PROGRAMA

AREA DE
INFLUENCIA

Dirección de
Ordenamiento
Ambiental del
Territorio

Programa Social de
Bosques (PROSOBO)

Todas las
provincias

Dirección de
Bosques

Programa Nacional de
Bosques Modelo

Formosa,
Jujuy,
Neuquén,
Tucumán,
Misiones,
Chubut

Dirección
Nacional de
Derechos
Económicos,
Sociales,
Culturales y de
Incidencia
Colectiva

Área Pueblos
Originarios

Todas las
provincias

25 de Mayo 544 - 6 ° piso
5167-6500 int. 6634

Área Pueblos
Indígenas

Todas las
provincias

Moreno 750 1º Piso
4340-9400
inadi@inadi.gov.ar

Todas las
provincias

San Martín 451 – Entrepiso
0800-999-4624

Instituto Nacional de
Asuntos Indígenas
(INAI)
Secretaría de
Gestión y
Subsecretaría de
Articulación Abordaje Territorial
Institucional

Programa "Mi Pueblo"

CONTACTO

Moreno 711 - 4º Piso
4331-4927
mipueblo@desarrollosocial.gov.ar

45

�DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

Secretaría de Subsecretaría de
Coordinación y Comercialización
Monitoreo
de la Economía
Institucional
Social

Secretaria de
Educación

Ministerio de
Educación

DIRECCION

Dirección
Nacional de
Promoción de la
Comercialización

Dirección
Nacional de
Subsecretaria de
Gestión Curricular
Planeamiento
y Formación
Educativo
Docente
(DNGCyFD)
Dirección
Nacional de
Políticas
Socioeducativas
(DNPS)
Dirección General
Unidad de
Financiamiento
Internacional
(DGUFI)

PROGRAMA

AREA DE
INFLUENCIA

Programa Plan
Nacional de
Desarrollo Local y
Economía Social
"Manos a la obra"
Programa de
Promoción del
Microcrédito para el
Desarrollo de la
Economía Social

CONTACTO
Av. 9 de Julio 1925 Piso 15
manosalaobra@desarrollosocial.gov.ar

Misiones 71 - 6º piso
4867-7149 al 56
comercializacion@desarrollosocial.gov.ar

Programa Nacional
Educación
Intercultural Bilingüe
(PNEIB)

Pizzurno 935 2 piso, oficina 143
4129-1504

Programa Nacional de
Becas Estudiantiles Becas Para Alumnos
de Pueblos
Originarios

Av. Santa Fe 1548, piso 8
Teléfono
4129-1921
4129-1800 int. 6157 / 6183 / 6121 / 6048

Proyecto de
Mejoramiento de la
Educación Rural
(PROMER)

Secretaria de
Educación

Instituto Nacional Programa de Becas
de Formación
Aborígenes - Área de
Docente (INFD) Políticas Estudiantiles

Secretaría de
Políticas
Universitarias

Programa Nacional de
Becas Universitarias Subprograma
indígenas

Todas las
provincias

Todas las
provincias

Lavalle 2540
Piso 5
4959-2318
Lavalle 2540, 3er. Piso
politicasestudiantiles@me.gov.ar
4959 - 2200 (Int. 4343)
Av. Santa Fe 1548, piso 13
4129-1973

46

�DEPENDENCIA
Ministerio de
Salud

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO
Subsecretaria de
Prevención y
Control de Riesgos

DIRECCION

PROGRAMA
Programa de Salud
Familiar - Área de
Pueblos Originarios
Programa Social
Agropecuario (PSA)

Ministerio de
Producción

Secretaría de
Subsecretaría de
Agricultura,
Desarrollo Rural y
Ganadería.
Agricultura Familiar
Pesca y
(SsDRyAF)
Alimentos

AREA DE
INFLUENCIA

Proyecto de
Desarrollo de
Pequeños
Productores
(PROINDER)
Proyecto de
Desarrollo Rural de
las provincias del
Noreste Argentino
(PRODERNEA)
Proyecto de
Desarrollo Rural de
las provincias del
Noroeste Argentino
(PRODERNOA)
Proyecto de
Desarrollo Rural de
las provincias de la
Patagonia
(PRODERPA)

CONTACTO
Av. 9 de Julio 1925
4379-9000

21 provincias

21 provincias

Av. Paseo Colón 922 2 ° piso, of. 202
4349-2066/67
Brasil 55, Piso 20
4103 3690
proinder@mecon.gov.ar

Chaco,
Corrientes,
Formosa,
Misiones

Brasil 55 - Piso 18 - (1063)
4103-3650
pneanea@mecon.gov.ar

Catamarca,
Tucumán,
Santiago del
Estero

Brasil 55 - Piso 18 - (1063)
4103-3650
pneanoa@mecon.gov.ar

Chubut,
Neuquén, Río Paseo Colon 982 - Anexo Jardín - 1 Piso
Negro, Santa
4349-2539
Cruz

47

�DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

Instituto Nacional de
Tecnología
Agropecuaria (INTA)

Ministerio de
Trabajo,
Empleo y
Seguridad
Social

Ministerio de
Planificación
Federal,
Inversión
Publica y

DIRECCION

AREA DE
INFLUENCIA
Corrientes,
Formosa,
Misiones,
Programa de
Chaco,
Desarrollo de Áreas
Córdoba,
Rurales(PRODEAR) Entre Ríos, La
Pampa, Santa
Fe, Mendoza,
San Juan
PROGRAMA

Pro Huerta

Todas las
provincias

Comité de Co-manejo
Dirección de
Programa de
Administración de
Conservación y
Pobladores y
Formosa,
Parques Nacionales
Manejo, Dirección
Comunidades
Plan
Jujuy,
Salta y
(APN)
Nacional de
para Pueblos
San Luis
Conservación de
Indígenas
Áreas Protegidas
Dirección
Nacional de
Herramientas por
Todas las
Promoción del
Trabajo
provincias
Empleo
Secretaria de
Dirección
Empleo
Nacional de
Programa Formación
Todas las
Orientación y
para el Trabajo
provincias
Formación
Profesional
Programa de
Subsecretaria de
Provisión de Agua
Secretaria de
Todas las
Potable, Ayuda Social
Desarrollo Urbano
Obras Publicas
provincias
y Saneamiento Básico
y Vivienda
(PROPASA)

CONTACTO

Rivadavia 1439

Av. Santa Fe 690
4311-0303 / 4312-0820
4314-6788 / 4315-2986

Av. Leandro N. Alem 650
4310-5500

Correo Central - Av. Leandro N. Alem
339 5 Piso - Of. 547
propasa@minplan.gov.ar

48

�AREA DE
INFLUENCIA
Corrientes,
Programa de
Chaco, Entre
Desarrollo Social en
Ríos,
Áreas Fronterizas del
Formosa,
Noroeste y Noreste
Jujuy,
(PROSOFA)
Misiones,
Servicios
Salta
Programa
Mejoramiento
Todas las
Habitacional e
provincias
Infraestructura Básica
(PROMHIB)
Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos provistos por los organismos nacionales hasta febrero 2009.

DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

DIRECCION

PROGRAMA

CONTACTO
Correo Central - Av. Leandro N. Alem
339 5 Piso - Of. 550
5776.0866
prosofa@prosofa.gov.ar

Correo Central - Av. Leandro N. Alem
339 5 Piso - Of. 513/13
promhib@minplan.gov.ar

49

�7.2.2- Provincias
En este capitulo se enumeran las principales instituciones gubernamentales provinciales con incumbencia en la cuestión indígena. Para mayor
información, ver Anexo Nº 2
CUADRO Nº 16: Instituciones gubernamentales provinciales con incumbencia en la cuestión indígena
PROVINCIA

DEPENDENCIA
Ministerio
Gobierno,
y Trabajo

SECRETARIA

SUBSECRETARIA

de
Justicia

INSTITUTO
Instituto
del
Aborigen Chaqueño
(IDACH)
Área de Educación
Aborigen
Intercultural Bilingüe

Región educativa IV

Chaco

Ministerio de
Educación, Cultura,
Ciencia y
Tecnología

Ministerio de Salud
Pública
Ministerio
Economía,
Producción
y
Empleo

Instituto de nivel
terciario
C.I.F.M.A
(Centro
de
Investigación
y
Formación para la
Modalidad
Aborigen).

PROGRAMA

CONTACTO
Arturo Frondizi 89 – Planta Alta
3500,
Resistencia
(03722) 421824 - 426855

9
de
julio
2150
(03722)
414980
423637
–
453016
Consejo
Curricular
para la educación (03722) 423637
Intercultural
Bilingüe
(Res. 3076/2006)

Quinta 4 - Barrio Nala´ - Roque
Sáenz
Peña.
03732 - 423798 (Rectora)

Subsecretaria
Cultura

de

Subsecretaria
APS

de

Programa
Médicos Marcelo T. Alvear 145 8º Piso
Comunitarios
03722 - 448028/448000

Subsecretario
Producción
Agropecuaria

de

Programa Ganadero Marcelo T. de Alvear 145 Tercer
del
Noroeste Piso
(PROGANO)
03722 - 434209

50

�PROVINCIA

DEPENDENCIA

SECRETARIA

SUBSECRETARIA

INSTITUTO

PROGRAMA

Fontana
50.
Rawson
02965)480244/480290,
(02965)
15340527
csayhueque@chubut.gov.ar

Dirección
de
Asuntos Indígenas
(Decreto nº 603/08)
Chubut

Ministerio
Coordinación
Gabinete

de
de

Subsecretaría de
Relaciones
Institucionales,

Secretaria
de
Estado
de
Acción Social

Poder
Ejecutivo
Provincial
Formosa

Programa
de
Fortalecimiento de la
Identidad
de
los Fontana
50.
Pueblos Originarios de 02965 480248/250
la
provincia
del
Chubut.
Instituto
de
Comunidades
Indígenas (ICA).
Instituto
Provincial
de Acción Integral
para el pequeño
productor
agropecuario
(PAIPPA)

Ministerio
de
Desarrollo Humano
e
Instituto
de
Comunidades
Aborígenes (ICA)
Ministerio
Educación

Jujuy

CONTACTO

Programa
de
Asistencia
Integral
para
Pequeños Padre
Gorriti
Productores
03717 – 436132
Agropecuarios
PAIPPA

Rawson

Nº

1040

Programa Agrícola de
Asistencia a Pequeños
Productores
Aborígenes
Comisión Provincial
de
Educación
Aborigen

de

Secretaría
Turismo
Cultura

de
y

San Martín Nº 450 - S. S. de Jujuy
0388-4239400

51

�PROVINCIA

DEPENDENCIA

SECRETARIA

Subsecretaría
Pueblos
Originarios

Ministerio
Ambiente
Desarrollo
Sustentable

de
Secretaría
y
política
Ambiental

Ministerio
Educación

de

Secretaría
Gestión
Educativa

Ministerio
de Secretaría
Justicia y Derechos Derechos
Humanos
Humanos
Ministerio de
Gobierno

INSTITUTO

de

Río Negro

La Pampa

Ministerio de
Bienestar Social

de

CONTACTO
Almirante
4315-419

Brown

Necochea
4216-431

de

de Subsecretaría
Planeamiento
Educativo

de Dirección
de nivel
primaria

General
inicial y Área de EIB

de

Subsecretaría
Producción

de

Subsecretaria
Turismo

de

Centro Cívico
(02954)452750
(02954)424146

Salta

1350.

Salta

Rioja
4495137/5105

Félix
San
Neuquén
0299
0299 - 4432438
Consejo
de
Desarrollo
de
Comunidades
Indígenas (CODECI)
Dirección
de
Promoción
Comunitaria

Salta

52.

Roca
y
Neuquén
0299
0299 - 4495455

Salta

Salta

388.

San
Luís
439-7093
España
4321-572

102.

775.

Balcarce
4214-944

Neuquén
Ministerio
Desarrollo
Territorial

PROGRAMA

Instituto
Provincial
de
Pueblos
Indígenas de Salta
(IPPIS)

Ministerio
de
Desarrollo Humano

Salta

SUBSECRETARIA

Martín

182
4424089

-

Planta

Baja

52

�PROVINCIA
Tucumán

DEPENDENCIA

SECRETARIA

SUBSECRETARIA

INSTITUTO

PROGRAMA

CONTACTO

S/D
Dirección
Provincial
Ministerio
de
Pueblos
Desarrollo Social
Originarios
Equidad

Santa Fe

Poder Ejecutivo

de

Santiago
del Estero

Ministerio
Producción,
Recursos
Naturales,
Forestación
Tierras
Ministerio
Gobierno

de

Ministerio
Cultura
Educación

de
y

de Instituto
Provincial
de
Aborígenes
y Santafesinos (IPAS)

Bosques Nativos
y
Dirección Provincial
de
Asuntos
Guaraníes (Ley Nº
2727/89)

Av. Rivadavia Nº 551 2º Piso, Casa
de Gobierno, Santiago del EsteroArgentina
(385) 4505069 / 79
La Rioja Nº 2239.
Misiones.
(03752)
(03752) 447669

Posadas,
447634

Miguel
Dávila
976
Programa
de (03752)
447366
Educación Intercultural info@mcye.misiones.gov.ar
Bilingüe
(03752) 447352/ 447067 (int. 174)

Misiones
Secretaría
de
Estado General Subsecretaría
y
de Gestión
Coordinación de Estratégica
Gabinete

de

Félix de Azara 1749. Posadas Misiones
(03752) 447048 - 447052 / 447603

ADIDAYNA

Asociación para el
Desarrollo Integral del
(03757) 480034
Aborigen
y
no
Aborigen

53

�PROVINCIA

DEPENDENCIA

SECRETARIA

SUBSECRETARIA
Subsecretaría
Cultura
de
provincia

Secretaría
Derechos
Humanos

de

Santa Cruz

Tierra
Fuego

Secretaría
Derechos
Humanos

de

Secretaría
Derechos
Humanos

de

de

Buenos
Aires

INSTITUTO

PROGRAMA

de
la

25 de Mayo
(03752)447357

1460.

Estrada
(02966)
02966) 423578

Nº

Posadas.

255
435517

Ushuaia: San Martín 450 Casa de
Gobierno,
1º
piso
Río Grande: Vicente López 111
al
105
(02901)
42-1101
(02964) 43-3060
Programa
Derechos
Calle 53 Nº 653 esq.8 - La Plata
Dirección Provincial Humanos
e
0221-4893960/66
de
igualdad
de Interculturalidad
pueblosoriginarios@sdh.gba.gov.ar
Oportunidades
Consejo de Pueblos
Originarios

Dirección
de
Registro
inspección General
Catamarca
Comunidades
de
Personas
Aborígenes
Jurídicas
Secretaría
de
Subdirección
de
Córdoba
Derechos
Integración Cultural
Humanos
de las Minorías
Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos provistos por los organismos provinciales hasta febrero 2009.
Ministerio
de
Gobierno y Justicia

CONTACTO

Subsecretaría
Asuntos
Institucionales

de

de

Rivera Indarte 33 , 5000 - Córdoba
(0351) 426-8670

54

�7.3- Situación educacional de los pueblos indígenas en Argentina
En cuanto a la relación del Estado Argentino y los Pueblos Originarios en el campo
educativo, se puede afirmar que ya desde la conformación del sistema educativo en
Argentina, las escuelas fueron los dispositivos institucionales para la tarea de la
homogeneización lingüística y cultural sobre la población activa sometida al control estatal.
Asumiendo lograr la integración de todos los habitantes del territorio nacional (indígenas,
criollos e inmigrantes) se basó, a fuerza de una alta violencia simbólica, en un “modelo
educativo asimilacionista” (Sagastizabal, 2000 y CEDCAPI-educación, 2003a, 2004a) y
negador de las diversidades lingüísticas y culturales.
Sin embargo, vinculado al auge del discurso multicultural en el ámbito mundial de las últimas
décadas, distintas propuestas se han ido formulando con relación al paradigma de
reconocimiento de los pueblos originarios como sujetos de derechos (CEDCAPI-educación,
2002, 2003b, 2004a). En el siguiente apartado nos dedicaremos a describir la situación
sociolingüística de los pueblos indígenas en nuestro país, para luego señalar algunas
consideraciones sobre el desarrollo del paradigma de la interculturalidad en el campo
educativo argentino, que ha permitido una serie de cuestionamientos pedagógicos,
cognitivos y lingüísticos hacia los modelos educativos tradicionales, aunque todavía
limitando el debate sobre un modelo de EIB.26
7.3.1- Caracterización sociolingüística
En cuanto a lo sociolingüístico, en términos generales, existe un abanico de situaciones
sobre el grado de vitalidad de las lenguas originarias que se hablan en nuestro país. Pueden
distinguirse tres situaciones diferenciadas en el uso de las lenguas indígenas: alto grado de
vitalidad (wichí, chorote), en proceso de retracción (toba), y en estado de pérdida total y
cambio de lengua, tal como sucede con el tehuelche (Censabella, 1999; Golluscio, 2002).
Los indígenas están protagonizando, en algunos casos, experiencias de revitalización
lingüística, como sucede en algunos proyectos que están llevando a cabo los mapuches.
Habría que incluir entre éstos últimos, por ejemplo, algunos proyectos presentados en la
Secretaría de Cultura de la Nación por comunidades de la puna jujeña para la recuperación
de la lengua Atacama.
Los últimos datos oficiales los aporta la ECPI relevada durante 2004 y 2005 por el INDEC.
Señala que el 2,8% de los hogares argentinos reconoce tener por lo menos un integrante
perteneciente a un pueblo indígena. Muchas de estas personas son hablantes de alguno de
los idiomas indígenas que actualmente existen en el país –dichas lenguas se reparten en
cinco familias lingüísticas y una lengua genéticamente aislada: familia quechua (quechua),
familia tupí-guaraní (chiriguano-chane, guaraní y mbyá y tapieté), familia guaycurú (toba,
mocoví y pilagá), familia mataco-mataguaya (wichí, nivaclé y chorote), Familia Chon
(tehuelche) y mapuche (Censabella, 1999)
A su vez, nos encontramos con realidades lingüísticas que distan mucho de ser
homogéneas. Existen hablantes monolingües absolutos de lenguas aborígenes, hablantes
con distinto grado de bilingüismo27 lengua aborigen-español, así como también, hablantes
que, siendo aborígenes, tienen hoy al español como su idioma de uso predominante o
26

La educación aborigen en Latinoamérica pasó por distintas etapas relacionadas a diferentes modelos educativos que
respondían a enfoques ligados a las políticas indígenas concebidas. Sagastizabal cita a Yáñes Cossio (1998) quien los clasifica
como: el de castellanización, el transicional, el bilingüe bicultural y el bilingüe intercultural. Este ultimo a diferencia de los otros
responde a los principios generales de la educación intercultural poniendo el énfasis en aquél que plantea la necesidad de la
participación de la comunidad aborigen en la escolarización, supone una revalorización de la cultura y del saber indígena, no
supone la exclusión de un saber nacional y universal. (Sagastizabal, 2000)
27
Se entiende por bilingüe al sujeto que utiliza habitualmente dos lenguas, cada una en un ámbito social determinado. Las
variables que aparecen jugando en determinar la situación de bilingüismo están relacionas con la edad, el género, la
participación en el mercado de trabajo y la institución escolar.

55

�exclusivo, pero que también pueden expresarse en una variedad del español diferente de la
variedad estándar nacional, al verse su habla influida por el sustrato de su lengua indígena
(Censabella, 1999, 2001; Golluscio, 2002).
Los ámbitos geográficos de la Argentina donde los pobladores aborígenes utilizan
habitualmente la lengua materna y el español, aunque en distintos grados, son:
- Zonas de frontera: Provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Misiones y la región oeste de las
provincias patagónicas.
- Zonas rurales con población indígena: provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe,
Santiago del Estero, Chaco, Corrientes, Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Neuquén.
- En las grandes ciudades, generalmente en los cordones periféricos de Buenos Aires y el
Conurbano, Rosario y Córdoba.
MAPA N° 2: Lenguas Indígenas de la Argentina actual

En cuanto a la cantidad de hablantes de lenguas originarias, en el II Congreso de Educación
Aborigen de la Universidad de Salta 2001, los investigadores hablaban de aproximadamente
250.000 o 300.000. Tomando en cuenta que las dos lenguas más habladas -el caso del
guaraní correntino y el caso del quechua de Santiago del Estero- no lo son por grupos
aborígenes sino por grupos criollos integrados en regiones rurales de Corrientes, Formosa,
Misiones y Santiago del Estero, el porcentaje total de hablantes de lenguas indígenas en
Argentina no supera el 1%. Este porcentaje de hablantes, desde el punto de vista
demográfico, no es precisamente significativo como sí lo puede ser en países como Bolivia,
Paraguay o Guatemala donde los hablantes como primera lengua de una lengua aborigen
superan el 50% del total (CEDCAPI- educación, 2004b).
Similares son los datos que expone el Documento para la discusión “Modalidad en EIB en el
Sistema Educativo Nacional” (2008) que se acercaría a un total de 107.000 personas

56

�hablantes y/o que entienden alguna lengua originaria. Aunque estos datos –recogidos de
Machaca, 2007- no estarían comprendiendo a otros grupos que hablan y/o entienden sus
lenguas maternas (Chulupí o nivaclé, Chané y avá Guaraní).

CUADRO N° 17: Población que habla y/o entiende la L engua Originaria según pueblo y
población por pueblo.
Pueblo
Habla y/o entiende LO
Población
Pilagá
99,2 %
4465
Mbyá Guaraní
97,3 %
8.223
Chorote o Nivaclé
96,2 %
2.613
Wichí
93,6 %
40.036
Toba
78,0 %
69.452
Tapiete
71,3 %
524
Fuente: Datos de la ECPI 2004-2005. Tomado de Machaca, 2007. Informe 5
Documento propositivo para la gestión y planificación de la EIB en contextos rurales, en articulación
con Formación Docente.

7.3.2- Las políticas de reconocimiento y las políticas educativas
El nuevo paradigma educativo en nuestro país aparece vinculado a los actuales escenarios
multiculturales donde la “democracia plural” cambia los términos en que se definía la relación
nosotros-otros durante la mayor parte de los siglos XIX y XX. Es así como se han logrado
avances en cuanto a la construcción de un nuevo paradigma en “la política de las diferencias”
(Díaz, 2004) a partir de un consenso generalizado tanto en el discurso académico como en el
discurso político-jurídico para sostener que Argentina es un país pluriétnico y multilingüe, por la
presencia de población aborigen y por la de migrantes de distintos orígenes geográficos y
culturales.
En particular, estas consideraciones cobran visibilidad a partir de la ya mencionada Reforma de
la Constitución Nacional (1994), en donde el estado argentino reconoce la “preexistencia
étnica” a los pueblos indígenas junto con una serie de derechos, entre ellos, el derecho a una
EIB.28
Sin embargo, hasta el momento los logros depositados en el nuevo marco normativo han
quedado sólo presentes en el plano discursivo como una declaración de buenas intenciones.
Así Falaschi (1998) afirma que la normativa existente en Argentina funciona más como una
declaración de principios “del deber ser” que como una base operativa de acciones
consecuentes. Lo cierto es que el nuevo paradigma educativo en el marco de las reformas
neoliberales ha solapado diversidad cultural con exclusión, marginalidad y posibles focos de
riesgo social. Su implementación estuvo estructurada en tres ejes: la focalización, la
compensación y la descentralización de las políticas (Petz, 2002; Hecht, 2007), y ha ido
atravesando hasta la fecha distintos caminos.
Con la ya derogada “Ley Federal de Educación” (N° 2 4.195), la incorporación de la EIB
queda supeditada y reducida a los programas focalizados de políticas compensatorias en
educación. En una primera etapa el Proyecto de Educación Intercultural y Bilingüe funcionó

28

Finalizada la última dictadura militar, se percibe un cambio discursivo que delinea el tránsito de una política integracionista
hacia una de reconocimiento de la pluralidad y respeto por las identidades étnicas y culturales. A partir de ese momento, se
crea abundante legislación nacional y provincial sobre la cuestión indígena, en particular sobre problemáticas educativas tales
como: Ley Nacional N° 23.302 sobre “Política Indíge na y Apoyo a las Comunidades Aborígenes” (1985) y su Decreto
Reglamentario N° 155 (1989), Resolución Nº 107 del Consejo Federal de Cultura y Educación (1999), Resolución Nº 549
(2004) del Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología y Ley de Educación Nacional Nº 26.206. Arts. 52-53 y 54 (2006).

57

�en el marco del Plan Social Educativo (1993-1999)29, posteriormente en el Programa
Nacional de Escuelas Prioritarias (2000-2003), y en el año 2004 se institucionalizó como
Programa Nacional (PNEIB), aunque funcionara sin presupuesto propio.
Durante estos años, algunas de las líneas de acción estuvieron vinculadas al apoyo en la
publicación de materiales didácticos y textos pedagógicos bilingües; el apoyo financiero a
proyectos y/o experiencias de EIB en establecimientos educativos; la sistematización de
experiencias y propuestas locales y regionales –a partir de un convenio con el Programa de
Formación en EIB para los países Andinos (PROEIB Andes), todas estas muy limitadas30. La
principal línea de acción estuvo centrada en la articulación con el INAI31 para la adjudicación
de becas para estudiantes indígenas, cuyas partidas provenían (y provienen actualmente)
de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas del Ministerio de Educación. A
continuación se describe el cuadro de adjudicación de “Becas para alumnos de Pueblos
Originarios” durante el período 2003-2007:
CUADRO N° 18: Cantidad de becas otorgadas a alumnos de Pueblos Originarios por la
Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas. Años 2003 al 2007
Año

2003

2004

2005

2006

2007

Becas para Alumnos de
5.500
6.000
6.500
7.000
16.500
Pueblos Originarios
Fuente: Ministerio de Educación de la Nación. Dirección Nacional de Políticas
Socioeducativas

Todos estos programas que abordaron de alguna manera la EIB, fueron planificados para la
atención de las problemáticas específicas que tienen las escuelas urbano-marginales,
escuelas rurales pobres, escuelas con población aborigen, escuelas de adultos y escuelas
para personas con distintos niveles de capacidad. Así la “cuestión educativa aborigen”, en
un marco de políticas neoliberales, se fue construyendo en la intersección entre los efectos
de la desigualdad social y las políticas de reconocimiento, constituyendo los programas de
EIB planes compensatorios más que en un campo de derechos (Petz, 2002; 2004).
En cuanto a lo educativo en el ámbito regional, se presentan un abanico de situaciones
diversas, de acuerdo a la estructuración política, económica, social y cultural de cada una de
las provincias (CEDCAPI-educación, 2003a). Tanto desde el abordaje que tuvo y tiene la
cuestión de la diversidad lingüística y cultural por los sistemas educativos provinciales, como
por la heterogeneidad de situaciones que atraviesan los distintos grupos sociales y por lo tanto
sus reclamos.

29

El Ministerio de Educación de la Nación crea en 1997, en el marco de las políticas compensatorias, el Proyecto
“Mejoramiento de la Calidad de la Educación de los Pueblos Aborígenes” el cual tenía como objetivos superar las limitaciones
para instrumentar políticas educativas que se adecuen a las particularidades culturales de los pueblos indígenas y la situación
de extrema pobreza en la que viven, la tendencia homogeneizadora y castellanizante tradicional de la escuela, el aislamiento
geográfico en las zonas rurales y las dificultades de inserción de aquellos que habitan en las ciudades, ya que el resultado de
este conjunto de complejas situaciones es la expulsión precoz del sistema de la mayor parte de los alumnos aborígenes
(Golluscio, 2002: 34). Sin embargo, como menciona Petz (2002), la responsabilidad de adherir a este proyecto corría por parte
de las provincias tras presentar sus propios proyectos de EIB para que desde Políticas Compensatorias se financie el apoyo
técnico y la edición de material didáctico. Siendo así, se concretaron experiencias en cinco provincias: Chubut, Jujuy, Formosa,
Santa Fe y Chaco, dejando de manifiesto el lugar que ocupa la cultura aborigen en las formaciones provinciales.
30
Según Petz (2002), dados los avatares económicos y sociales así como las definiciones/indefiniciones políticas que
caracterizó al gobierno de la Alianza, dicho Programa durante los años 2000-2001 estuvo amenazado por las políticas de
ajuste fiscal, temiendo por su desaparición. De hecho, algunos proyectos iban caducando paulatinamente por falta de
presupuesto hasta para mantener a los técnicos contratados quedando solamente el personal de planta a cargo y sin fondos
para las acciones. Así y todo con estas limitaciones el PEA, vale aclarar que fundamentalmente gracias al compromiso y a la
buena voluntad de quienes lo coordinaban, llegó a estructurar su plan de trabajo y llevar adelante algunas acciones.
31
El INAI crea para el campo educativo el Programa “Apoyo a la Educación Intercultural Aborigen” que consiste en becas,
tutorías interculturales y talleres de fortalecimiento cultural. A su vez desarrolla el “Proyecto de Alfabetización en Comunidades
Indígenas por Alfabetizadores Indígenas”.

58

�En resumen, durante la etapa mencionada, fueron muy pocas –por no decir nulas- las
experiencias educativas con poblaciones aborígenes orientadas desde la EIB. Las mismas
han sido sostenidas desde el voluntarismo y supeditadas tanto al marco ideológico de los
agentes educativos en los distintos niveles de gestión como a los avatares presupuestarios.
A esto, se puede agregar que la problemática educativa aborigen no se circunscribe
exclusivamente al campo educativo, sino que hay un conjunto de factores (económicos,
políticos, alimenticios, sanitarios, etc.) que la atraviesan, por lo que la misma no se resuelve
tan sólo implementando modelos educativos específicos (Álvarez, Risseto y Petz; 1999 y
2004).
En el actual período, y a partir de la sanción durante el año 2006 de la Ley de Educación
Nacional Nº 26.206, ya reseñada en el apartado anterior, pareciera abrirse un nuevo
panorama difícil de predecir. Ya que se encontrará atado a las posibilidades de cada región
o provincia –según la correlación de fuerzas y alianzas políticas que se logren establecer
entre las representaciones aborígenes, sindicatos docentes y autoridades educativas. En
este marco, se crea la Modalidad EIB (MEIB) que pasa a depender de la Dirección Nacional
de Gestión Curricular y Formación Docente del Ministerio de Educación.
Con relación a lo dicho hasta aquí, debemos mencionar que la situación educativa de los
pueblos originarios en Argentina se ve atravesada por las múltiples tensiones y contradicciones
que atraviesa la definición de una política educativa como la EIB desde su mismo surgimiento,
ya que nace en oposición a las tan denostadas políticas homogeneizadoras. No obstante,
hasta el momento no logra salvar la disyuntiva entre estas últimas y las políticas particularistas,
en tanto ciertas medidas particularistas pueden terminar siendo funcionales a la segmentación
y al encubrimiento de las desigualdades socioeducativas detrás de un rechazo a la
generalización de medidas. Por tal motivo, las políticas focalizadas que pretenden lograr la
inclusión en el contexto neoliberal actual tienen en ocasiones el efecto contrario de cristalizar la
exclusión. En este sentido, es fundamental que la crítica a las propuestas homogeneizadoras
no nos lleve a renunciar a la igualdad, como un derecho humano universal, a la vez que la
crítica a la focalización no nos conduzca a negar la diversidad (Álvarez, Petz y Rissetto; 1999 y
2004, Cf. Novaro y Bordegaray, 2004; Hecht, 2007).

7.4- Situación sanitaria de los pueblos indígenas en Argentina
La situación socio-sanitaria de los pueblos indígenas del país cuenta con indicadores
alarmantes con relación a las tasas de mortalidad infantil, desnutrición, enfermedades
infecto-contagiosas (VIH-SIDA, TBC, Chagas, cólera, etc.), entre otras.
Esta grave situación está en estrecha relación a la histórica situación de marginación y
exclusión social, económica, cultural y territorial de estos pueblos (basta sólo recordar que
los pueblos indígenas fueron progresivamente arrinconados en las tierras menos fértiles, las
que menores intereses despertaban a la inversión capitalista, y paulatinamente cercados por
emprendimientos que hacen un uso de los recursos naturales sólo racional en términos
económicos: alta rentabilidad en corto plazo).
El abordaje de los impactos sociales, ambientales y sanitarios que los diversos
emprendimientos agroindustriales (explotación agrícola, minería a cielo abierto, explotación
gasífera y petrolera, entre otras) causan sobre las comunidades indígenas aledañas se hace
acuciante, en virtud de que cada vez son más visibles (y palpables) sus impactos negativos.
A modo de ejemplo, puede señalarse cómo el pueblo mapuche se ha visto fuertemente
afectado por el ingreso de empresas transnacionales o nacionales volcadas a la explotación
de gas y petróleo. Se trata de la realización de grandes obras, como represas hidroeléctricas
y explotación hidrocarburífera, gasífera y petrolífera que constituyen un particular modo de

59

�producción que ocasiona profundas modificaciones en la naturaleza y efectos nocivos en los
pobladores de las comunidades circundantes, por ejemplo, la presencia de valores elevados
de Aluminio, Manganeso y Talio, principalmente derivados de la contaminación del agua.
Ante la contaminación generada por estas empresas sobre las cuencas y napas acuíferas,
la respuesta del Estado ha sido la distribución de bidones de agua, sin impulsar políticas
orientadas a la resolución de la problemática a largo plazo, persistiendo en la lógica de
actuar sólo una vez evidenciando los impactos negativos tanto sobre el medio ambiente
como sobre la salud de la población.
En similar tono, puede destacarse cómo los desmontes han impactado profundamente en la
salud de la población. Aumentan las enfermedades zoonóticas, se propagan enfermedades
como el dengue, la fiebre amarilla; o el hanta-virus, transmitido por los roedores que se
amontonan en esas franjas de montes. También el impacto en la salud de la población se da
a causa de la exposición a los agrotóxicos (glifosato, endosulfán, atrazina) utilizados para la
fumigación de los campos de soja (realizadas por avionetas o vehículos terrestres),
ocasionando enfermedades cancerígenas, enfermedades neurológicas, alergias
respiratorias y de piel, casos de malformaciones en fetos y envenenamiento, etc.
Los ejemplos de las distintas problemáticas medioambientales y sanitarias en que se ven
involucradas las comunidades indígenas son un fiel reflejo de que, a pesar de la existencia
de un amplio abanico de normativas, convenios y programas de políticas publicas
desarrollados con el fin de garantizar una mayor participación de las comunidades y sus
estilos de vida en la gestión sanitaria del medio que habitan, el sistema de salud no cuenta
en todos los casos con abordajes de intervención que tengan en cuenta las
representaciones y prácticas propias de las comunidades involucradas, no se plantean
estrategias de educación para la salud que consideren la construcción cultural de los
procesos salud- enfermedad, lo cual se traduce en la dificultad para acceder al sistema por
parte de estas poblaciones.
Asimismo, la inaccesibilidad a servicios básicos de salud por parte de los pueblos indígenas,
se ve agravada por la precariedad de la infraestructura y los servicios básicos en las
comunidades de origen, y la falta o escasez de insumos para la atención básica de la salud.
A esto se suma la discriminación y estigmatización (marco ideológico de los agentes de
salud) por parte de los equipos médicos hacia la población de referencia.

8- Conclusiones y recomendaciones

A lo largo de estas páginas se intentó una caracterización de la situación actual de
los pueblos originarios que habitan áreas rurales en la Argentina poniendo énfasis
en los aspectos socio-productivos y ambientales y en el relevamiento de
instituciones públicas, nacionales y provinciales, con pertinencia en la problemática.
A partir de lo avanzado, estamos en condiciones de ir adelantando las siguientes
conclusiones que se enumeran a continuación:
1- Existe una contradicción importante entre el conjunto de normativas jurídico-políticas
tendientes a garantizar derechos territoriales por parte de los pueblos originarios y la
estructura agraria del país que se articula con un modelo agro exportador, de
concentración fundiaria y empresarial, que tiende a expulsar a la población indígena
de sus asentamientos rurales.
2- Los pueblos originarios de la República Argentina se encuentran hoy en las regiones
donde existen los mayores índices de pobreza. Se hallan por tanto entre los grupos

60

�poblacionales con mayores dificultades de acceso a servicios esenciales de salud,
vivienda, educación, como así también a los recursos, particularmente a la tierra y al
trabajo.
3- La información existente en materia productiva con relación a los pueblos originarios,
además de resultar notablemente escasa, presenta una importante falta de criterios
que la sustenten y de allí también que presenten problemas de sistematicidad.
4- Sigue preponderando en la interpretación de la estructura agraria el análisis clásico
dualista (tradicional vs. moderno), perspectiva que no permite tomar en consideración
que las actividades productivas de los pueblos originarios rurales combinan de
manera específica y particular en cada caso actividades domésticas con empleo
estacional. A riesgo de ser repetitivos, insistimos en que los pobladores originarios
son trabajadores rurales, transitorios y/o estacionales, cuyos bajos salarios se
explican en gran parte porque la reproducción de su fuerza de trabajo en la época de
no empleo en los emprendimientos agrícolas capitalistas regionales está garantizada
por el esfuerzo productivo doméstico comunitario y, como ese esfuerzo doméstico
comunitario está sujeto a una serie de constricciones (que es necesario analizar en
cada caso) necesitan complementar sus ingresos con el empleo estacional o
eventualmente con el empleo estatal.
5- Hasta el momento, no se cuenta con un registro, centralizado en un organismo,
respecto del estado real de la tenencia y propiedad de la tierra y territorio de los
pueblos originarios como de las múltiples demandas que estos pueblos sostienen
ante los Estados provinciales y nacional. Esta cuestión facilita la configuración de
manejos clientelares de los territorios por parte de los sectores con poder en los
entornos locales ya que una parte importante de las tierras demandadas son por lo
general tierras fiscales provinciales y/o en conflicto con terceros, sean privados,
estatales o en donación (como por ejemplo, la situación que presenta Misión
chaqueña algarrobal en el Departamento San Martín, provincia de Salta).
6- La falta de regularización territorial y de dominio de la tierra por parte de las
comunidades indígenas rurales es el principal obstáculo que enfrentan las
comunidades. Este es un derecho consagrado en la legislación nacional, pero que
adolece de demoras en su implementación por múltiples causas que es necesario
analizar en particular. Uno de los problemas que arrastra esta situación es que la
falta de proyectos de inversión de carácter socio-productivo se fundamenta muchas
veces en la falta de propiedad de la tierra y por lo tanto las comunidades dejan de
ser consideradas sujetos de crédito o bien sujetos productivos.
7- Tal como se desprende a partir de una mirada del mapa institucional, es necesario
remarcar la impronta que el avance en materia legal respecto de las políticas de
reconocimiento y la propia movilización indígena ha generado en las instituciones
estatales. Efectivamente, si se realiza el ejercicio de comparar los organigramas
ministeriales y sus programas de aplicación con los de una década atrás, resulta
llamativa la cantidad de intervenciones concernientes a la problemática indígena, y,
paradójicamente, a la vista sólo de los objetivos de las mismas, una serie importante
de superposiciones.
8- Se ha hecho un análisis sintético de la situación educacional y sanitaria. Respecto de
la primera interesa mencionar que existe una tendencia a avanzar en una política de
carácter universal. En lo atinente a la situación sanitaria se debe considerar que a pesar
de la existencia de un amplio abanico de normativas tendientes a garantizar una
perspectiva comunitaria, el sistema de salud en su conjunto resulta altamente
expulsivo de la población aborigen.

61

�Partiendo de estas conclusiones, se proponen las siguientes recomendaciones:
1- Realizar estudios de carácter etnográfico y socio-antropológicos desde una perspectiva
que permita caracterizar el modo de inserción de las economías domésticas de estos
pueblos en las estructuras agrarias regionales, reconociendo la capacidad productiva
de los sujetos indígenas, cuestión central a la hora de proyectar líneas de intervención
eficaces en pos de mejorar las condiciones de ingresos y de vida de este sector de
población.
2- La no-tenencia de la tierra por parte de los pueblos originarios no debe ser un
argumento que detenga la inversión. Invertir en proyectos cuya característica central
sea el fortalecimiento organizacional de la población por parte del Estado en los
territorios demandados por esas mismas poblaciones genera el ejercicio mismo del
derecho a la tierra ya declarado constitucionalmente. Ambos reclamos, la
regularización del dominio como la formación de sujetos productivos, en tanto
derechos reconocidos, deben ser vehiculizados sin que uno de ellos impida el
ejercicio del otro.
3- Con relación a lo señalado en la conclusión numero 7, se sugiere:
a) La proyección de propuestas tendientes a la articulación con lo existente y de
lo existente, a fin de realizar un aprovechamiento de las capacidades
estatales y, fundamentalmente, de no invadir los territorios con programas y
proyectos que se chocan malogrando los resultados esperados.
b) Tener en cuenta la manera específica de relación entre los estados
provinciales y el nacional y contemplar especialmente en ello que un
programa de carácter nacional aporta cierta independencia de las
determinaciones y constricciones que imponen las políticas locales. En
muchos casos esto puede hacer que los proyectos que se propongan desde
un programa nacional funcionen como resguardo y alternativas a los intentos
hegemónicos de los poderes regionales. A la vez posibilitarían cierta
limitación a las formas de clientelización de las políticas provinciales y
municipales.
4

Repensar el criterio de que las intervenciones estatales y privadas sólo parecen
aplicables si se cumple como condición suficiente y necesaria que las comunidades
indígenas
se
constituyan
con
personerías
jurídicas.
Esta
política,
independientemente de sus objetivos de construcción de sujetos de derecho, ha
tenido aún sin pretenderlo un impacto altamente fragmentador de las comunidades.
La tendencia atomizadora, a riesgo de exagerar, puede llegar al punto que cada
familia indígena gestione su propia personería. Siendo así, tal política no ha logrado
constituirse en una herramienta útil. Por lo tanto se sugiere la búsqueda de otros
dispositivos, más integradores, de manera de lograr la instrumentación de proyectos
más eficaces y que apunten al fortalecimiento organizativo de las comunidades y/o
de los colectivos étnicos. Para lograr que las comunidades indígenas se fortalezcan
desde el punto de vista socio productivo y económico debería fomentarse el
asociativismo y no la diáspora ya que sin asociativismo (en las condiciones y
requerimientos que se propongan los sujetos involucrados) no será posible generar
modalidades de economía social de los pueblos originarios.

5

En lo educativo, se recomienda un ejercicio de permanente vigilancia para no caer en
un sentido restringido de lo universal al tiempo que las particularizaciones que se
puedan realizar manteniendo la “discriminación positiva” para el caso de poblaciones
titulares de derechos colectivos específicos (por ejemplo la modalidad EIB de reciente

62

�creación), no deriven en sistemas escolares paralelos y desintegrados. Respecto de la
cuestión sanitaria, se propone generar acciones que tiendan a mejorar y ampliar la
infraestructura sanitaria en las comunidades rurales32, garantizar los insumos para
efectivizar la Atención Primaria de la Salud (APS), generar espacios de capacitación
para los equipos médicos en aras de revertir la discriminación y estigmatización de la
población aborigen, avanzar en la realización de estudios epidemiológicos
sistemáticos e integrales que brinden la información necesaria para la gestión de las
políticas de APS, como así también para un adecuado y eficaz desempeño de los
equipos de salud.
6

En cuanto a lograr eficacia en la comunicación y apropiación de las estrategias de
intervención por parte de las comunidades involucradas, se recomienda trabajar con
metodologías participativas que contemplen, entre otras cosas, las realidades
bilingües o multilingües (elaboración colectiva de materiales bi o multilingües,
incorporación de agentes bilingües en los equipos técnicos, etc.).

7

Por último, para la implementación de políticas de apoyo a las capacidades
económico-productivas de los pueblos originarios un programa de carácter nacional
deberá propender a la participación real y activa de estos pueblos, al acceso de
estos a los medios de producción, al control de los mismos sobre las cadenas de
comercialización de sus productos, a la capacitación apropiada y al fortalecimiento
organizacional, promoviendo fuertemente el asociativismo.

32

Esto se plantea en un sentido integral de la salud, incluyendo la falta de infraestructura que garantice a la población las
condiciones de habitabilidad adecuada (agua potable principalmente, transporte y caminos, etc.)

63

�9 - Anexos
Anexo Nº 1
Organismos nacionales vinculados a la política indígena
PRESIDENCIA DE LA NACIÓN - SECRETARIA DE CULTURA33
Unidad de Proyectos y Programas Especiales (UPPE)
La Unidad de Proyectos y Programas Especiales (UPPE) de la Secretaría de Cultura de la
Nación cuenta con un Plan de acción para la promoción del respeto a la Diversidad Cultural
donde se enmarcan los programas y proyectos de la sublínea de trabajo Pueblos
Originarios.
Plantea entre sus objetivos principales:
•
Promover la valoración positiva del conocimiento y el efectivo ejercicio de los
derechos sociales, económicos y políticos como vehículo para la construcción de una
sociedad más justa y solidaria.
•
Aportar en la construcción y sostenimiento de procesos que tiendan a generar
inclusión social.
•
Revalorizar las distintas identidades étnico-culturales que se expresan en el territorio
nacional.
Espacio de formación en comunidades indígenas
Este programa desarrolla talleres de formación en comunidades indígenas de todo el país
sobre historia de las comunidades, derechos indígenas y legislación, diagnósticos
participativos y elaboración de proyectos. Los mismos se desarrollan, en forma conjunta,
con la Secretaría de Extensión de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Buenos Aires, la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA), y
otros capacitadores indígenas.
Programa de Subsidios para Comunidades Indígenas
El objetivo del Programa es defender la diversidad cultural y promover la capacidad de
gestión autónoma de proyectos por parte de las comunidades.
El Programa otorga subsidios para el desarrollo de proyectos que apunten a investigar,
rescatar, gestionar, valorar y difundir el patrimonio tangible e intangible indígena; y generar
procesos educativos de cualquier tipo que aporten al desarrollo de las comunidades.
Los destinatarios son las comunidades indígenas con personería jurídica nacional o
provincial y comunidades indígenas con personería jurídica inscriptas en los organismos
provinciales pertinentes como asociaciones civiles.
Los proyectos seleccionados obtienen subsidios por un monto máximo de pesos quince mil
($15.000) cada uno y se enmarcan en dos líneas:
•
Fomento de la diversidad cultural: orientada a difundir, rescatar, mantener y
revalorizar las tradiciones, costumbres, lenguas, artes, creencias y formas de
organización de los distintos pueblos indígenas del país.
•
Apoyo a la formación para el desarrollo: orientada a promover la formación y
capacitación de miembros de las comunidades indígenas en cualquier arte, oficio o
ciencia que promueva el desarrollo comunitario.
Programa Cultural de Desarrollo Comunitario
El objetivo del Programa es apoyar mediante subsidios a las organizaciones sociales que
desarrollan proyectos socioculturales y dejan instaladas capacidades y recursos productivos
para la autoorganización, la autonomía y el “poder hacer” de una población; que transfieren
33

http://www.cultura.gov.ar/

64

�conocimientos y herramientas a comunidades de alta vulnerabilidad social; que promueven el
trabajo articulado con organismos públicos, redes de organizaciones y movimientos sociales.
Pueden presentarse asociaciones civiles, fundaciones, cooperativas y mutuales con
personería jurídica. Se subsidian iniciativas en cuatro líneas: Emprendimientos comunitarios,
informativos, productivos culturales y de fortalecimiento a organizaciones sociales.
Mercado de Artesanías Tradicionales de la Republica Argentina (MATRA) – Dirección
Nacional de Acción Federal e Industrias Culturales
Creado en 1985, elabora anualmente un Programa Federal de Desarrollo Artesanal, cuyos
beneficiarios son las comunidades indígenas y criollas ubicadas en las regiones culturales
(NEA, NOA, Nuevo Cuyo, Centro, Patagonia y Conurbano Bonaerense) y talleres urbanos.
� JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS - SECRETARÍA DE AMBIENTE Y DESARROLLO
SUSTENTABLE (SAYDS)34
Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales (DiPOReN)
La DiPOReN fue creada mediante la Resolución Nº 58/2007 en función de articular las
actividades de esta SAyDS con el actual marco jurídico nacional e internacional referido al
reconocimiento de los derechos de las Comunidades Indígenas.
Se propone generar una política de estado que garantice a los pueblos originarios la gestión
de sus tierras, territorios y recursos naturales, ejerciendo su derecho a fijar las prioridades
del desarrollo desde su propia cosmovisión. Para ello, desarrolla las siguientes líneas
estratégicas transversales a la misión y competencias de la SAyDS, a saber:
• Planificar y coordinar acciones en materia de política ambiental con relación a los
pueblos originarios.
• Establecer canales de comunicación con los pueblos originarios para abordar las
problemáticas ambientales con relación al territorio que habitan.
• Promover la participación activa de los pueblos originarios en las acciones y programas
de la Secretaría.
• Desarrollar programas de capacitación dirigidos a los pueblos originarios para la gestión
de sus recursos naturales y demás intereses ambientales.
• Asistir a los pueblos originarios en la gestión referida a sus recursos naturales, teniendo
en cuenta su derecho a fijar las prioridades del desarrollo desde su propia cosmovisión.
• Difundir el marco jurídico que garantiza la gestión de sus recursos naturales para
concientizar y capacitar a dirigentes de organizaciones de pueblos originarios,
funcionarios y responsables de la política pública y de órganos de justicia en diferentes
niveles.
• Coadyuvar en la implementación de proyectos de desarrollo local de los pueblos
originarios.
Programa Social de Bosques (PROSOBO)
Creado por el Decreto presidencial Nº 1332/2002, apunta a favorecer a comunidades rurales
concentradas y dispersas, contribuyendo a evitar su desarraigo, y asegurando la
sustentabilidad de las actividades que promueve, mediante la autogestión, la organización y
la participación comunitaria.
Su principal objetivo es el de brindar asistencia técnica y financiera para obras de
restauración y aprovechamiento sustentable de las masas forestales nativas y para
incrementar el área forestada nacional, favoreciendo a comunidades rurales concentradas y
dispersas y contribuyendo a evitar su desarraigo. Entre sus objetivos específicos, pueden
mencionarse los siguientes:
• Generar empleos permanentes en el sector primario de la economía nacional;
• Incrementar el área forestada nacional, brindando asistencia técnica y financiera;
34

http://www.ambiente.gov.ar/

65

�•

Favorecer a comunidades rurales concentradas y dispersas, contribuyendo a evitar su
desarraigo;
• Contribuir a desarrollar conciencia comunitaria a través del trabajo en grupo con sentido
de pertenencia.
• Garantizar la continuidad de los múltiples servicios ambientales que proveen los bosques
y mejorar la calidad ambiental.
Los proyectos pertenecen a instituciones tales como Fundaciones, ONG’s, Cooperativas,
Parroquias, Comunidades de Pueblos Originarios, Facultades, Universidades, Colegios,
Escuelas Rurales, Escuelas Especiales, Municipalidades, Comunas, áreas de gobiernos
provinciales, etc.
Programa Nacional de Bosques Modelo
El Programa se propone como misión el fomento del manejo sustentable de los ecosistemas
forestales, a fin de contribuir al progreso de las comunidades involucradas, atendiendo a la
equidad social, las necesidades locales y las preocupaciones globales.
Los objetivos generales del Programa son:
• Promover el desarrollo sustentable en el marco conceptual del manejo integrado de los
recursos naturales.
• Desarrollar métodos, procedimientos, técnicas y conceptos innovadores en la gestión de
los ecosistemas forestales.
• Impulsar la construcción de alianzas estratégicas para el desarrollo local y el co-manejo
basado en la planificación y gestión participativas.
� MINISTERIO DE JUSTICIA, SEGURIDAD Y DERECHOS HUMANOS35
Secretaría de Derechos Humanos - Dirección Nacional de Derechos Económicos,
Sociales, Culturales y de Incidencia Colectiva
La Dirección se propone tres líneas de acción: Mujer y Género, Discriminación y Pueblos
Originarios. En este marco, participa de iniciativas destinadas a la preservación de la
identidad de los pueblos originarios y a la defensa de sus derechos, incluida el derecho a la
propiedad comunitaria de sus tierras.
En el ámbito nacional, está interviniendo por demandas indígenas de tierras y problemas de
desalojos en: Yerba Buena, Departamento San Martín Salta, Río Banco Banda Norte y Río
Blanco Banda Sur, La Loma, todos del Departamento de Orán, Salta, Lotes 32 y 33
Departamento de Anta, Bañado La Estrella, Formosa. Asimismo, el Área interviene en otros
casos en los que está involucrada población indígena: malos tratos a niños indígenas,
violación de niñas indígenas, agresiones policiales a la población indígena.
Para abordar de manera integral la problemática de la falta de aplicación de la normativa
que protege el derecho de las comunidades indígenas a la tierra, se ha propuesto un plan de
trabajo:
• Apoyar una iniciativa de ley de emergencia nacional suspendiendo todos los desalojos
en el ámbito nacional por un tiempo que permita regularizar la situación de todas las
comunidades del país.
• Crear un espacio de acción conjunta entre la SDH, la Defensoría del Pueblo y el INAI
para impulsar soluciones a través del diálogo entre las autoridades provinciales y las
comunidades, que impliquen el reconocimiento de los derechos indígenas consagrados
en la Constitución Nacional, las Constituciones provinciales y el Convenio 169 de OIT
sobre Derecho de los Pueblos Indígenas y Tribales, ratificado por nuestro país, como así
de otras leyes nacionales y provinciales.
• Realizar seminarios de normativa en derechos indígenas dirigidos principalmente a
jueces y operadores de Justicia en provincias con población indígena.

35

http://www.derhuman.jus.gov.ar/

66

�•

Impulsar la realización de Jornadas Bicamerales de Derechos Indígenas en el Congreso
Nacional con la presencia de destacados juristas nacionales indígenas y no indígenas.

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI)36
El INADI es un organismo descentralizado que fue creado mediante la ley Nº 24.515 en el
año 1995, comenzando sus tareas en el año 1997. Sus acciones están dirigidas a todas
aquellas personas cuyos derechos se ven afectados al ser discriminadas por su origen
étnico, nacionalidad, género, identidad sexual, discapacidad o enfermedad, etc.
En este marco, se propone como objetivos:
• Difundir la ley Nº 23.592 sobre Actos Discriminatorios.
• Investigar, sistematizar y difundir información acerca de los procesos y formas de
discriminación que se evidencian en el ámbito nacional.
• Recibir las denuncias que realicen las/os ciudadanas/os, instituciones o grupos sobre
conductas discriminatorias, xenófobas o racistas y producir dictámenes acerca de los
actos denunciados o promover reuniones de conciliación en todos aquellos casos en los
que se considere beneficioso para las/os afectadas/os.
• Diseñar e impulsar campañas y proyectos educativos y de difusión tendientes a eliminar
actitudes discriminatorias, xenófobas o racistas.
• Patrocinar gratuitamente a personas o grupos víctimas de actos discriminatorios,
xenófobos o racistas.
• Establecer vínculos de coordinación y cooperación con organismos nacionales o
extranjeros, públicos o privados, con la finalidad de actuar conjuntamente en materia
antidiscriminatoria.
• Realizar talleres permanentes de capacitación a grupos, organizaciones sociales,
actores comunitarios y todas aquellas personas que pueden intervenir en la comunidad
para la prevención de la discriminación.
Para dar cumplimiento a estos objetivos, se elaboró un Plan Nacional contra la
Discriminación, y se organizó en diferentes áreas que desarrollan los programas y proyectos
específicos, entre los cuales se encuentran los abocados a Pueblos Indígenas, como por
ejemplo el Foro de Pueblos Indígenas, o la Red de Investigadores sobre Pueblos Indígenas.
� MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL37
Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI)
Fue creado con la sanción de la Ley 23.302 en el año 1985 como entidad descentralizada
con participación indígena, y reglamentada por el Decreto N° 155 en febrero de 1989. En el
ámbito nacional, es la institución que tiene la responsabilidad de crear canales para la
implementación de los derechos de los Pueblos Indígenas consagrados en la Constitución
Nacional.
Sus principales funciones son:
• Dispone la inscripción de comunidades indígenas en el REGISTRO NACIONAL DE
COMUNIDADES INDIGENAS (RENACI). Para ello coordina su acción con los gobiernos
provinciales y presta el asesoramiento necesario a las comunidades mediante el
desarrollo de talleres de capacitación a los efectos de facilitar los trámites.
• Es responsable de arbitrar todos los mecanismos disponibles para cumplir con la
Constitución Nacional.
• Promueve la participación indígena en la formulación y ejecución de proyectos de
desarrollo con identidad, dando el apoyo técnico y financiero necesario.
• Coordina programas de apoyo a la educación intercultural, pedagogías aborígenes,
acciones de recuperación cultural y a investigaciones históricas protagonizadas por las
comunidades.
36
37

http://www.inadi.gov.ar/
http://www.desarrollosocial.gov.ar/

67

�•

Promueve espacios de mediación y participación indígena en las temáticas afines a los
intereses de las comunidades, como recursos naturales y biodiversidad, desarrollo
sustentable, políticas de salud, comunicación y producción, gerenciamiento y
comercialización de artesanías genuinas.

Programa Plan Nacional de Desarrollo Local y Economía Social "Manos a la obra"
Su propósito es constituirse como un sistema de apoyo a las iniciativas de desarrollo
socioeconómico local destinado particularmente a los sectores de bajos recursos,
planteándose tres objetivos generales:
• Contribuir a la mejora del ingreso de la población en situación de vulnerabilidad social en
todo el país.
• Promover la economía social mediante el apoyo técnico y financiero a emprendimientos
productivos de inclusión social generados en el marco de procesos de desarrollo local.
• Fortalecer a organizaciones públicas y privadas, así como espacios asociativos y redes,
a fin de mejorar los procesos de desarrollo local e incrementar el capital social, mejorar
su efectividad y generar mayores capacidades y opciones a las personas, promoviendo
la descentralización de los diversos actores sociales de cada localidad.
El Plan ofrece:
• Apoyo económico y financiero a emprendimientos productivos, encadenamientos
productivos, servicios de apoyo a la producción y a la comercialización.
• Fortalecimiento institucional, tomando en cuenta el desarrollo de actividades
socioproductivas desde una perspectiva de desarrollo local en el marco de políticas
sociales.
• Asistencia técnica y capacitación a los emprendedores de unidades de producción de los
proyectos de la economía social.
Programa de Promoción del Microcrédito para el desarrollo de la Economía Social,
Padre Carlos Cajade
Creado en el año 2006 a través de la Ley Nacional de Promoción del Microcrédito N°
26.117, cuyo objetivo es la promoción y regulación del sector del microcrédito a fin de
estimular el desarrollo integral de las personas, los grupos de escasos recursos y el
fortalecimiento institucional de las organizaciones no lucrativas de la sociedad civil
(entidades sin fines de lucro: cooperativas, mutuales, fundaciones, comunidades indígenas,
organizaciones gubernamentales y mixtas).
Programa “Mi Pueblo”
Se trata de una iniciativa conjunta entre el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio del
Interior, con el objetivo de identificar y resolver aquellos factores que obstaculizan el
crecimiento y el bienestar de las pequeñas comunidades del interior del país.
La intervención está destinada a fortalecer los procesos de desarrollo estratégico local y
regional, sustentables en el tiempo, a partir de la coordinación multisectorial en el territorio,
para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.
Para esto, el Programa articula con diversos ministerios en pequeñas comunidades que
presentan indicadores como población con alto índice de Necesidades Básicas
Insatisfechas, altos niveles de pobreza e indigencia, población rural dispersa con economías
de subsistencia, escasa infraestructura básica (caminos, red de gas, agua potable, energía
eléctrica). De esta manera, han realizado experiencias con comunidades indígenas de las
provincias de Salta y Jujuy.

68

�� MINISTERIO DE EDUCACIÓN38
Programa Nacional de Educación Intercultural y Bilingüe (PNEIB)
A partir de la sanción durante el año 2006 de la Ley de Educación Nacional Nº 26.206, se
crea la Modalidad EIB (MEIB), la cual pasa a depender de la Dirección Nacional de Gestión
Curricular y Formación Docente del Ministerio de Educación. El equipo técnico de la MEIB
plantea este hito como la una oportunidad y un desafío para impulsar desde el Estado
Nacional la instauración y/o consolidación de la EIB en cada uno de los sistemas educativos
provinciales y de la ciudad de Buenos Aires y, al mismo tiempo, generar los mecanismos de
participación y gestión que contribuyan a su articulación federal (Documento para la
discusión, 2008).
En función de instalar la MEIB en las distintas provincias, se crean las “Mesas regionales
para la instalación de la modalidad EIB”39, cuyos objetivos principales son:
• Plantear el estado de situación de la EIB al interior de cada uno de los sistemas
educativos que integran la región.
• Delinear prioridades regionales tendientes a la inserción de la modalidad en el
organigrama institucional de cada uno de los Ministerios de Educación involucrados.
• Diseñar posibles vinculaciones funcionales de la modalidad EIB con todos y cada uno de
los niveles y modalidades de los sistemas educativos de la región.
• Proponer relaciones interinstitucionales con diversos actores que aborden la modalidad
de EIB en el marco de la región.
• Proponer la circulación de experiencias de campo que estimulen y acrecienten el
conocimiento intercultural en las escuelas en el marco de la región.
• Facilitar el protagonismo de las comunidades indígenas en las propuestas institucionales
y pedagógicas de la región.
A su vez, se incorpora a la EIB en zonas de frontera en pos de la integración con los países
del MERCOSUR (este proyecto se viene desarrollando por medio de convenios en las
provincias de Misiones y Corrientes con escuelas fronterizas con Brasil).
Programa Nacional de Becas Estudiantiles (PNBE) - Becas Para Alumnos de Pueblos
Originarios
Estas becas buscan promover el derecho a la educación de adolescentes, jóvenes y adultos
de pueblos originarios. Su objetivo es reducir los niveles de abandono y repitencia al
garantizar el ingreso, la permanencia y la promoción de los estudiantes en situación de
vulnerabilidad socioeducativa. Se trabaja en coordinación con el INAI, quien distribuye los
formularios para la postulación de la beca entre las Comunidades.
Las becas (de un monto de $600 anuales) están destinadas a adolescentes, jóvenes y
adultos pertenecientes a pueblos originarios, de nacionalidad argentina, que sean alumnos
regulares del último año de la Educación Primaria o de cualquiera de los años de la
Secundaria en instituciones educativas públicas de gestión estatal o privada de todo el país,
tanto de zonas urbanas como rurales. 40
38

http://www.me.gov.ar/
Estas mesas regionales cuentan con la presencia de:
•
Representantes a nivel provincial de pueblos indígenas
•
Participantes del Ministerio de Educación provincial
•
Directores de Nivel Inicial, Primario, Medio y Superior y/o representantes del equipo técnico
•
Director de Planeamiento Educativo o área equivalente
•
Equipo técnico de la Modalidad de EIB
•
Representantes de las otras Modalidades
Durante el año 2008 se realizaron un total de 5 encuentros (1 por región) durante los meses de octubre y noviembre. Las
regiones se han definido de la siguiente manera:
•
Sur: comprende las provincias de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
•
Centro: Buenos Aires, C.A.B.A, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
•
Cuyo: La Rioja, Mendoza, San Juan y San Luís.
•
NOA: Catamarca, Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago del Estero.
•
NEA: Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones.
40
De acuerdo a proyecciones realizadas para el año 2008 por la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas, se otorgaron
un total de 12.788 becas a alumnos de Pueblos Originarios durante ese año (por un monto total de $7.672.620).
39

69

�Programa Nacional de Becas Universitarias (PNBU) - Subprograma indígenas
EL PNBU se implementa desde el año 1996, y está dirigido a promover la igualdad de
oportunidades en el ámbito de la educación superior, a través de la implementación de un
sistema de becas (de un monto de $2.500 anuales) que facilita el acceso y/o la permanencia
de alumnos de escasos recursos económicos y buen desempeño académico en los estudios
de grado en Universidades Nacionales o Institutos Universitarios. Cuenta con un
Subprograma para alumnos indígenas.
Proyecto de Mejoramiento de la Educación Rural (PROMER)
El PROMER respalda la política del Gobierno Nacional definida para la educación en
ámbitos rurales. Incluye a todas las escuelas rurales del país y se ejecuta a partir de
Convenios Bilaterales celebrados entre el Ministerio y las autoridades provinciales.
Entre sus componentes, postula una línea de acción enfocada en educación para aborígenes,
buscando apoyar el desarrollo de acciones que permitan incrementar la toma de conciencia de la
diversidad cultural existente en las comunidades rurales como así también conocimiento del
idioma y la cultura tradicional de la población aborigen.
Este subcomponente contempla el financiamiento de asistencia técnica y servicios de consultoría
para la preparación de planes de desarrollo escolar, capacitación de los miembros de la
comunidad que prestarían apoyo a programas de alfabetización y la formulación de proyectos
institucionales, y programas de capacitación para escuelas que desarrollen programas de
educación para indígenas.
Becas de formación docente para estudiantes indígenas
El Plan Nacional de Formación Docente, define la puesta en marcha del Área de Políticas
Estudiantiles, cuyas funciones son las de diseñar, promover e implementar políticas
universales centradas en los estudiantes, y desarrolladas conjuntamente con ellos. En este
marco, surge una línea específica de becas de formación de docentes de origen indígena
(de $1.500 anuales).41
� MINISTERIO DE SALUD42
Programa de Salud Familiar, Área de Pueblos Originarios
Creado por Resolución N° 118 del año 2009, con el o bjetivo de establecer en las
jurisdicciones provinciales Equipos Interdisciplinarios de APS, con población nominal a
cargo y educación permanente en servicio. Se integra con los objetivos del Programa
ANAHI, el Programa Nacional de Recursos Humanos para la APS, el Programa de Médicos
Comunitarios y la Comisión Nacional de Prevención y Control del Cólera.
El Área de Pueblos Originarios actualmente trabaja en la formación de Equipos de Salud
Familiar en zonas donde hay comunidades indígenas en todo el país, siendo su primera
medida sumar a los que actualmente son Agentes sanitarios del Programa ANAHI43 para, a
su vez, tomar la cobertura de comunidades que ellos tenían. Es función esencial del Área
41

Según la Memoria Detallada del estado de la Nación del 2007 (Jefatura de Gabinete de Ministros, 2008) fueron otorgadas en
ese año 1.100 becas, sumándose a las políticas de estímulo a los alumnos de formación docente iniciada en 2003 a través del
Programa “Elegir la Docencia”.
42
http://msal.gov.ar/
43
Este programa estableció articulaciones con comunidades indígenas ubicadas en Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta y
Tucumán, mediante una red de agentes sanitarios indígenas (bajo la figura de contratación de beca) encargados de sostener el
proceso de atención sanitaria de las familias aborígenes a través de tareas de promoción y de protección de la salud, y de
prevención y apoyo para el control de enfermedades.
Según un informe sobre TRANSFERENCIAS DE LOS PROGRAMAS SANITARIOS A LAS PROVINCIAS (Dirección de
Economía de la Salud, Secretaría de Determinantes de la Salud y Relaciones Sanitarias, Ministerio de Salud de la Nación),
durante el año 2007, el Programa transfirió a estas provincias la suma de $ 838.856. Del total transferido, las provincias de
Salta y Chaco fueron la de mayor concentración, seguido en orden por las provincias de Tucumán, Misiones, Jujuy y Formosa.
Según datos del año 2008, son 197 los agentes sanitarios: 42 en Chaco, 37 en Formosa, 10 en Jujuy, 30 en Misiones, 41 en
Salta y 37 en Tucumán.

70

�garantizar que, a través de los Equipos de Salud Familiar se mejore la cobertura y
accesibilidad de las comunidades indígenas al sistema de salud.
� MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPYA)44
Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores (PROINDER)45
El PROINDER comenzó sus acciones en mayo de 1998. Se trata de un programa de
cobertura nacional que actúa de manera descentralizada. De acuerdo a la Estrategia de
Desarrollo Indígena46, que describe los mecanismos específicos para la atención de la
población rural indígena, la población indígena a ser atendida por el PROINDER Adicional
responde a dos situaciones típicas:
• Tiene un alto nivel de integración a las pautas culturales de la población criolla y
comparte con ella los mismos problemas -y por lo tanto su mismo nivel de vulnerabilidad
• Mantienen pautas culturales bien diferenciadas que se traducen, en general, en una
mayor dependencia del medio natural y una escasa o nula adopción de las prácticas
productivas comunes al resto de los pequeños productores minifundistas. Este segundo
grupo presenta mayor nivel de vulnerabilidad y, por lo tanto, recibirá un tratamiento
diferenciado en el Proyecto. Las etnias más numerosas que lo integran son la Wichí, la
Pilagás y la Chiruguano—chané (provincias de Salta, Formosa y Chaco).
Teniendo en cuenta estas dos situaciones típicas se ha diseñado la estrategia de desarrollo
indígena que incluye acciones y procedimientos en los dos componentes principales del
Proyecto: Apoyo a las Iniciativas Rurales (AIR) y Fortalecimiento Institucional (FI).
En la Provincia de Formosa, El PROINDER favorece la continuación del Subprograma
aborigen (PASA) creado por el PSA, que ha definido mecanismos especiales para la
evaluación, el seguimiento de los subproyectos y la asistencia técnica para la población
indígena. Por su parte, en la Provincia de Salta, existe una estrategia especial para la
población aborigen, que implementa la propia Coordinación Provincial del PSA, a través de
la cual se promueve, evalúa, acompaña y presta asistencia técnica a los proyectos de
grupos de aborígenes.

Proyecto de Desarrollo Rural de las provincias del Noreste Argentino (PRODERNEA)
El PRODERNEA es un programa de desarrollo rural que se inició en 1999 y cuya
finalización tuvo lugar en el año 2007. Su propósito fue contribuir a la superación de las
condiciones que generan la pobreza rural, a través del aumento sostenible del ingreso y de
la capacidad de autogestión potenciando las capacidades productivas de los recursos
humanos y naturales de pobladores y pobladoras rurales e indígenas de las provincias del
NEA.
Su ejecución fue descentralizada, con la SAGPyA, a través de su Unidad Nacional de
Coordinación, como el organismo responsable de la dirección y con los Ministerios de la
Producción o de Asuntos Agrarios – a través de sendas unidades provinciales de ejecución , como los responsables de la administración y operación en cada una de las provincias. El
ámbito de implementación fueron las Provincias de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones
De acuerdo al informe de gestión del año 200747, a lo largo de sus ocho años de existencia
5.890 familias aborígenes recibieron subsidios, capacitación y asistencia técnica para
44

http://www.sagpya.mecon.gov.ar/
http://www.proinder.gov.ar
46
MINISTERIO DE PRODUCCIÓN. Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (s/d) PROINDER. Manual
Operativo. Apéndice I Estrategia de Desarrollo Indígena.
47
MINISTERIO DE PRODUCCIÓN. Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (2008) PRODERNEA –
PRODERNOA, Informe Anual 2007.
45

71

�fortalecer sus emprendimientos comunitarios y contribuir a su seguridad alimentaria.
Asimismo, entre los resultados del Proyecto, se destaca entre los principales logros de su
implementación:
• Mejora en la calidad de vida de las comunidades aborígenes en las que actuó a través
de la realización de obras de infraestructura, principalmente de provisión de agua
• Incremento en la seguridad alimentaria de la población aborigen a través de proyectos
productivos de autoconsumo
• Formación de un conjunto de técnicos capacitados y sensibilizados acerca de la
problemática indígena y en el empleo de metodologías incluyentes
• Aporte al reconocimiento de los aborígenes como productores, y a la incorporación - en
los ministerios de la producción provinciales -, de la población aborigen como sujeto de
atención diferencial.
En la actualidad, luego de la finalización del Programa, las provincias cuentan con un Fondo
de Recupero de los créditos otorgados que permite realimentar el circuito de financiamiento.
Esto posibilita cierta continuidad de las acciones de apoyo dirigidas a este sector poblacional
en tanto se concreta el inicio de la ejecución del PRODEAR, que les dará continuidad.
Proyecto de Desarrollo Rural de las provincias del Noroeste Argentino (PRODERNOA)
El PRODERNOA es un proyecto de inversión en actividades productivas y de servicios en el
área rural, que busca potenciar los recursos disponibles de los pequeños agricultores y de
los grupos vulnerables.
Para ello brinda asistencia técnica y financiera, apoyo en la gestión de proyectos y
capacitación para aumentar y diversificar las explotaciones existentes, propiciar cambios
tecnológicos, capitalizar a las pequeñas unidades productivas y de negocios y facilitar la
inserción en los mercados.
Este Programa, integrado por las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán, se
ejecuta actualmente en las provincias de Catamarca y Tucumán y Santiago del Estero
(provincia incorporada en ocasión de la revisión del Proyecto en el año 2006).
Proyecto de Desarrollo Rural de las provincias de la Patagonia (PRODERPA)
El PRODERPA es un proyecto de desarrollo rural dirigido a mejorar las condiciones
económicas y sociales de la población rural pobre de las provincias de Chubut, Neuquén,
Río Negro y Santa Cruz.
Tiene como objetivos lograr una integración económica eficaz y reducir las condiciones de
vulnerabilidad económica y social de la población rural pobre patagónica, de forma
sostenible para el ambiente y con equidad de género; mediante un proceso de construcción
de activos, mejorando su acceso a posibilidades comerciales, recursos técnicos y
financieros y mercados de trabajo locales y nacionales.
Está dirigido a los habitantes rurales pobres de la región, mayores de 14 años cuyos
ingresos netos no superen la línea de pobreza. El grupo-objetivo está constituido por
pequeños agricultores pobres (45%), microempresarios y artesanos (20%), jóvenes del
medio rural (20%) y miembros de comunidades aborígenes (por lo menos un 15%).
Programa Social Agropecuario (PSA)48
El PSA nació en 1993 con la propuesta de abordar los problemas del desarrollo de manera
integral, actuando sobre aspectos tales como los recursos naturales, el agua, la tierra, la
salud, la producción, la comercialización y la educación.
Se propone mejorar la calidad de vida de las familias de productores, trabajadores rurales y
comunidades indígenas originarias (en Formosa, existe un subprograma destinado a las
comunidades indígenas del oeste provincial), recreando condiciones socioeconómicas que
promuevan su inclusión social, económica y política y sus posibilidades de reproducción en
cada una de las regiones del país

48

http://www.psocialagropecuario.gov.ar/

72

�Tiene como destinatarios a los Agricultores Familiares: minifundistas, campesinos, pueblos
originarios, mujeres, jóvenes y trabajadores rurales ubicados en todo el país. Cuenta con
tres líneas de acción: Asistencia técnica, Capacitación y Asistencia financiera (a través de
dos líneas de apoyo financiero: fortalecimiento del Autoconsumo y Emprendimientos
Productivos Asociativos –EPAs-). Dentro de la Agricultura Familiar se incluyen las
actividades agrícolas, pecuarias, pesqueras, forestales, artesanales, de caza y recolección,
las tareas de producción agroindustrial y el turismo rural.
Programa de Desarrollo de Áreas Rurales (PRODEAR)
El Decreto N° 1695/2008 aprueba el Convenio con el Fondo Internacional de Desarrollo
Agrícola (FIDA) con destino al PRODEAR, proponiéndose el objetivo general de lograr la
efectiva integración de las familias rurales pobres de las provincias seleccionadas, a la vida
social y económica del país, desarrollando capacidades en la población rural organizada
para que, con el apoyo de opciones facilitadoras y fundamentalmente a través de su
asociación, se incorporen a una dinámica de desarrollo sostenible que les permita
incrementar sus ingresos, mejorar sus condiciones de vida y facilitar su participación en los
procesos de desarrollo del territorio, con una perspectiva de equidad de género y con el uso
sustentable de los recursos naturales.
Asume los siguientes objetivos específicos:
• Apoyar y fortalecer asociaciones del grupo-objetivo, contribuyendo al fomento de sus
capacidades y conocimientos, para su activa y plena participación en los procesos de
desarrollo comunitario y en los órganos de decisión y administración;
• Promover la equidad social y de género, la incorporación de los jóvenes a actividades
productivas, la preservación del ambiente y de la cultura aborigen, y el desarrollo integral
del territorio;
• Fortalecer a través de dichas asociaciones el acceso sostenible de la población objetivo
a servicios financieros adecuados, a recursos y factores productivos y su incorporación a
actividades en la cadena de valor de sus productos;
• Insertar las acciones del Programa en las líneas de política de desarrollo rural del
Gobierno.
El área del Programa abarca la totalidad del territorio nacional, pero el área prioritaria de
operación son los territorios rurales seleccionados y priorizados de provincias localizadas en
las regiones del Noreste (Corrientes, Formosa, Misiones y Chaco), Centro (Córdoba, Entre
Ríos, La Pampa y Santa Fe) y Cuyo (Mendoza y San Juan). Sus destinatarios son los
habitantes rurales pobres mayores de 14 años y la población de las comunidades indígenas,
independientemente de la edad.
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria49
Es un organismo creado en 1956, con el propósito de impulsar y vigorizar el desarrollo de la
investigación y extensión agropecuarias y acelerar con los beneficios de estas funciones
fundamentales: la tecnificación y el mejoramiento de la empresa agraria y de la vida rural.
Depende de la SAGPyA, con autarquía operativa y financiera.
Su objetivo central es contribuir a la competitividad del sector agropecuario, forestal y
agroindustrial en todo el territorio nacional, en un marco de sostenibilidad ecológica y social.
Se ha organizado a lo largo y ancho del país, en 15 Centros Regionales que abarcan una o
más provincias.
Pro-Huerta
Se trata de un Programa enmarcado en el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria
(Ministerio de Desarrollo Social) dirigido a la población en situación de pobreza estructural
(población NBI) y bajo la línea de la pobreza. Por tanto, la población atendida incluye
desempleados, subocupados, minifundistas, asalariados rurales, comunidades aborígenes,
familias pauperizadas y población vulnerable en términos de seguridad alimentaria.
49

http://www.inta.gov.ar/

73

�Administración de Parques Nacionales (APN)50
La APN es el organismo que planifica y ejecuta -con proyección nacional e internacional- la
conservación de la diversidad biológica y cultural de las áreas protegidas bajo su
jurisdicción. Las áreas que hoy administra se encuentran comprendidas en el Sistema
Nacional de Áreas Protegidas, el que fue creado en 1934 mediante la Ley 12.103, base del
actual sistema. Esta norma fue sustituida en 1972 por la ley 18.594 –creadora de las
actuales categorías de manejo diferenciadas – y hoy el sistema se halla regulado por la Ley
Nacional 22.351.
Programa de Pobladores y Comunidades
En el trabajo con Pobladores y Comunidades se prioriza la formulación de una política que
oriente la relación entre la APN, pobladores, comunidades y pueblos originarios, que
contribuya a promover la conservación de la diversidad natural y cultural y permita a los
actores involucrados ser beneficiarios y responsables de la misma mejorando su calidad de
vida.
En la actualidad existen tres instancias de participación, constituidas por la Comisión
Consultiva (CC), la Comisión Asesora Local (CAL) y el Comité de Co-Manejo. Este último
constituye un lugar de trabajo entre la APN y los pueblos originarios que se encuentran
asentados dentro de un área protegida. Así también, dentro de la Institución se integra en la
década del 90 la conservación del patrimonio cultural, práctica que reconoce la diversidad
socio-cultural pasada y actual de quienes han producido ese patrimonio.
Con respecto a la política vinculada a pueblos indígenas, cabe destacarse el Proyecto
“Desarrollo de Capacidades Nacionales para el Fortalecimiento del Sistema Nacional de
Áreas Protegidas”, el cual contiene un Plan de Pueblos Indígenas (PPI)51. El área de
cobertura del Proyecto incluye once áreas protegidas nacionales en nueve provincias (Jujuy,
Salta, Formosa, La Rioja, San Luis, Tucumán, Buenos Aires, Santa Cruz y Tierra del
Fuego), de las cuales las que tienen vínculo con Pueblos Originarios son: PN Pilcomayo
(Formosa), PN Calilegua (Jujuy), PN Baritú (Salta) y PN Sierra de las Quijadas (San Luis).
El Plan se propone como objetivos:
• Asegurar que el proyecto respete la dignidad, derechos humanos e identidad cultural de
los Pueblos Indígenas en el área del proyecto.
• Asegurar que los Pueblos Indígenas sean consultados, informados, participen en todo el
ciclo del proyecto.
• Potenciar y asegurar beneficios a los Pueblos Indígenas presentes en el área del
proyecto
• Asegurar la adecuada evaluación y manejo de potenciales impactos adversos que
podrían afectar a estas poblaciones y proponer medidas de mitigación.
� MINISTERIO DE TRABAJO, EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL52
Programa Formación para el Trabajo
Esta dirigido a Trabajadores desocupados o en situación de desventaja frente al empleo,
particularmente trabajadores incorporados al Seguro de Capacitación y Empleo y
beneficiarios del Programa Jefes de Hogar.
Su ejecución se realiza a través de jurisdicciones educativas provinciales, en articulación
con otras áreas del estado nacional, provincial o municipal (Ministerios de Producción,
Oficinas de Empleo) y/o con organizaciones de la sociedad civil (sindicatos, empresas,
cámaras empresariales, organizaciones populares).
50

http://www.parquesnacionales.gov.ar/
ADMINISTRACIÓN DE PARQUES NACIONALES. Programa Pobladores Y Comunidades (2007) Proyecto “Desarrollo de
Capacidades Nacionales para el Fortalecimiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas”. Anexo: Plan de Pueblos
Indígenas.
52
http://www.trabajo.gov.ar/
51

74

�Los que participan del programa acceden a los servicios de formación, recibiendo
certificación oficial de los niveles primario – medio y superior.
Programa Herramientas por Trabajo
Está dirigido a Trabajadores desocupados beneficiarios del Programa Jefes de Hogar.
Financia a trabajadores asociados en la compra de herramientas y materiales para la
realización de proyectos productivos, así como también la asistencia técnica para mejorar la
capacidad productiva, la gestión y la comercialización de los mismos.
Programa de Inserción Laboral Rural (PIL Rural)
Esta dirigido a Trabajadores del Seguro de Capacitación y Empleo y beneficiarios del
Programa Jefes de Hogar y del Programa de Empleo Comunitario y a Empresas privadas
interesadas en incorporar personal.
� MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN FEDERAL, INVERSIÓN PÚBLICA Y SERVICIOS53
Programa Mejoramiento Habitacional e Infraestructura Básica (PROMHIB)
El PROMHIB busca fomentar el desarrollo y el mejoramiento de las condiciones del hábitat,
la vivienda y la infraestructura social de los hogares con NBI y los grupos vulnerables en
situación de emergencia, riesgo o marginalidad, ubicados en pequeñas poblaciones,
parajes, áreas rurales o comunidades aborígenes.
En esta línea, financia, con carácter de no reintegrable, la adquisición de los materiales para
la construcción, el mejoramiento de viviendas, y la construcción de equipamiento
comunitario (salones de usos múltiples, salas de primeros auxilios, guarderías infantiles,
etc.)
Programa de Provisión de Agua Potable, Ayuda Social y Saneamiento Básico
(PROPASA)
El objetivo del PROPASA es brindar la asistencia técnica y financiera para la provisión de
servicios de abastecimiento de agua potable, desagües cloacales y erradicación de letrinas
en comunidades rurales concentradas o dispersas, o en núcleos urbano-periféricos que se
encuentren en situación de carencia, precariedad, o bajo contingencias extraordinarias de
riesgo ambiental.
Está específicamente destinado a las poblaciones radicadas en parajes, asentamientos o
localidades rurales o sub-rurales; ámbitos dispersos del medio rural; barrios o áreas
periféricas
de
pueblos
o
ciudades
no
alcanzados
por
sistemas
institucionales de agua potable y saneamiento; escuelas, centros de salud, centros
comunitarios y sus zonas de influencia.
Plantea entre sus objetivos específicos:
• Reducir los niveles de NBI de las pequeñas comunidades al posibilitar la provisión de
servicios de agua potable y saneamiento, mejorando el perfil sanitario y medioambiental
de las áreas beneficiadas.
• Disminuir el riesgo de enfermedades endémicas de origen hídrico, mejorando la
condición sanitaria y la expectativa de vida, y previniendo las enfermedades que se
manifiestan a edad temprana, como las derivadas de la contaminación.
• Consolidar a la población permanente de pequeños parajes rurales, evitando los
desplazamientos originados por la búsqueda de fuentes de agua segura.
• Posibilitar el acceso de los servicios de agua y saneamiento básico en las comunidades
rurales y en otras áreas aisladas que se encuentran fuera del alcance de las empresas
prestadoras de estos servicios.
• Participar en la reconstrucción de los sistemas de infraestructura básica de las pequeñas
poblaciones afectadas por catástrofes naturales.
53

http://www.vivienda.gov.ar/

75

�•

Promover la inclusión social a través del empleo de mano de obra y la utilización de
materiales locales -en los casos que esto sea factible- a fin de valorizar la participación
de los propios beneficiarios y concientizar a la población del valor social del
saneamiento.

Programa de Desarrollo Social en Áreas Fronterizas del Noroeste y Noreste
(PROSOFA)
El PROSOFA ejecuta obras de Agua Potable, Saneamiento, Salud y Educación a
poblaciones en situación de pobreza extrema de las provincias fronterizas del NOA y NEA
(Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta), con el objetivo de
asegurar el acceso a servicios básicos a la población a través de asistencia técnica y
financiamiento de proyectos para la construcción, ampliación, refacción y equipamiento de
servicios de agua potable, saneamiento básico, salud y educación.
Tiene ámbito de acción en todos los departamentos fronterizos y no fronterizos con NBI
superiores al 40% según el Censo Nacional de Población 2001. Se privilegia la articulación
institucional con las áreas y Programas de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y
Vivienda, y con los organismos públicos y privados provinciales y municipales que están
directamente involucrados en la gestión de cada proyecto.

76

�Anexo Nº 2
Organismos provinciales directamente vinculados a la política indígena
Chaco
Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH).
Este Instituto provincial, creado por ley Nº 3258, tiene como fin atender en forma integral las
necesidades de las comunidades indígenas del Chaco. Depende del Ministerio de Gobierno,
Justicia y Trabajo. Es una entidad autárquica de la provincia que tiene independencia para
aplicar políticas directas y canaliza todos los planes sociales de la Nación. Sus autoridades
son elegidas por los indígenas inscriptos en un padrón, esta constitución, según menciona el
estudio El sector artesanías en las provincias del Noreste argentino “ lo hace vulnerable a
los vaivenes políticos” (2004:39).
Formosa
Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA)
En el año 1984 la Ley Integral del Aborigen (Nº 426) crea este Instituto como ente autárquico
dependiente de la Secretaría de Estado de Acción Social. Es la autoridad de aplicación de la
ley; está administrado por un directorio compuesto de cuatro miembros: Un presidente
elegido por el gobernador y tres Directores, propuestos por cada grupo étnico (toba, pilagá y
wichí).
Misiones
Dirección de Asuntos Guaraníes (DAG)
La Dirección de Asuntos Guaraníes fue creada por la Ley Nº 2727/89 como organismo
descentralizado y órgano de aplicación del régimen de Promoción Integral de las
comunidades Guaraníes. Depende del Ministerio de Gobierno de la provincia. Entre otras
funciones maneja el registro de Comunidades Indígenas. Cuenta con una Junta Asesora
integrada por representantes de las comunidades locales inscriptas.
Salta
Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS)
Es una entidad autárquica y descentralizada, que se vincula directamente al Poder Ejecutivo
en funcionamiento. El IPPIS es creado por Ley Nº 7121.Los consejeros son elegidos por el
sistema de sufragio individual por pueblo. Este sistema, al igual que el de Chaco, lo hace
vulnerable a los vaivenes políticos provinciales.
Santa Fe
Instituto Provincial de Aborígenes Santafesinos (IPAS)54
El IPAS fue creado por la ley de Comunidades Aborígenes Nº 11078. Depende del Ministerio
de Desarrollo Social. Es la autoridad de aplicación de la ley. Está constituido por un
Presidente designado por el Poder Ejecutivo y un Consejo integrado con 5 representantes
designados por las comunidades indígenas. Duran 3 años en sus funciones y pueden ser
reelectos. Sin embargo, todavía el Instituto no se encuentra en funcionamiento debido a la
falta de recursos que el gobierno provincial no garantiza. No cuentan con un lugar físico para
poder funcionar y se les hace difícil costear el traslado desde las diferentes localidades. El
IPAS cuenta con el asesoramiento de la Organización de las Comunidades Aborígenes de
Santa Fe, en cuyo carácter es reconocida por esta ley (art. 13) que nuclea a todas las
comunidades de los Pueblos Toba y Mocoví que habitan en la provincia.
Río Negro
Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CODECI)55
54
55

Basado en datos ofrecidos por la Dra. Viviana Canet.
Idem 48

77

�Es el organismo responsable de que se aplique la Ley Integral del Indígena N° 2287creado
por Decreto 310/98. Depende del Ministerio de Gobierno. Está conformado por dos
representantes del Poder Ejecutivo y tres representantes del pueblo mapuche. El presidente
del cuerpo es un representante del pueblo mapuche propuesto por la Coordinadora del
Parlamento del Pueblo Mapuche y designado por el gobernador.
Chubut
Dirección de Asuntos Indígenas (Decreto nº 603/08)
Depende de la Subsecretaría de Relaciones Institucionales del Ministerio de Coordinación
de Gabinete y tiene como funciones principales el establecimiento y aplicación de
programas que respeten las costumbres indígenas con previa consulta a la comunidad, la
prestación de asistencia científica, técnica, jurídica, administrativa y económica a las
comunidades indígenas por cuenta propia o en coordinación con otras instituciones, la
gestión sobre la asistencia de entidades provinciales, nacionales e internacionales, públicas
y privadas. A su vez debe realizar los censos de la población indígena de la Provincia,
coordinando con entidades gubernamentales y privadas, promover la formación técnicoprofesional del indígena, especialmente para la producción agropecuaria, forestal, minera,
industria artesanal, turismo, educación y capacitación para la organización, administración y
dirección de las comunidades. Por último, en las áreas de salud, educación, trabajo,
asistencia y seguridad social, tierras, jurídica, vivienda y cultura, debe coordinar y elaborar
con las áreas correspondientes, lo establecido en la Ley provincial N° 3657/91.

78

�10- Bibliografía
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                <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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              <text> La cuestión indígena en la Argentina, un estudio de actualización</text>
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              <text>GRUPOS ETNICOS; ARGENTINA; POBLACION RURAL; SITUACION ECONOMICA; ENTORNO SOCIOECONOMICO; ESTRUCTURA DE LA PRODUCCION; PUEBLOS ORIGINARIOS</text>
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              <text>El documento aporta una relevante y actualizada caracterización de la situación de los pueblos Indígenas de la Argentina, con especial referencia a la situación productiva según regiones de asentamiento de población indígena rural; presenta las principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales públicas con incumbencia en la cuestión indígena; ofrece una síntesis de las dinámicas productivas de los pueblos indígenas rurales más significativos con datos demográficos a partir de la regionalización propuesta y las principales problemáticas asociadas en torno al derecho a la tierra y territorio. Asimismo, enumera ejemplos de las distintas problemáticas medioambientales y sanitarias en que se ven involucradas las comunidades indígenas.  </text>
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              <text>Cervera Novo, J.P.&#13;
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              <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Buenos Aires (Argentina). Subsecretaría de Agricultura Familiar. PROINDER</text>
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